HAZAÑAS DEL CID Y SU MUERTE, CON LA TOMA DE VALENCIA, Comedia de, LAS



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: HAZAÑAS DEL CID Y SU MUERTE, CON LA TOMA DE VALENCIA, Comedia de, LAS. Procedencia: Título en Seis comedias de Lope de Vega, Lisboa, Pedro Crasbeeck, 1603

Título: HAZAÑAS DEL CID, LAS. Procedencia: Final del Acto III en Seis comedias de Lope de Vega, Lisboa, Pedro Crasbeeck, 1603.

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría dudosa

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No

Parte

No presente en la colección de Partes de Lope de Vega

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: A. Castro y H. A. Rennert: Vida de Lope de Vega (1562-1635) (Notas adicionales de F. Lázaro Carreter). Salamanca, Anaya, 1969. 466.
Nota: Copia del siglo XIX en Seis comedias de Lope de Vega y de otros autores, signatura MSS/14792 (nota de mpr).

Otras ediciones del siglo XVII

Título: COMEDIA DE LAS HAZAÑAS DEL CID Y SU MUERTE, CON LA TOMA DE VALENCIA
Colección: Seis comedias de Lope de Vega, Lisboa, Pedro Crasbeeck,1603
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Biblioteca Nacional (España). Junta Nacional del III Centenario de la muerte de Lope de Vega.: Catálogo de la Exposición Bibliográfica de Lope de Vega. Madrid, Biblioteca nacional, 1935. 69.

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. XI.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas


- Las hazañas del Cid, y su muerte, con la tomada de Valencia, ed de Hawley, Don, University of Iowa, , 1961
Nota: Tesis doctoral inédita.

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Smyth, Philip. "Las hazañas del Cid y su muerte: Prosodic Evidence Against Lope's Authorship". Language Quarterly. núm. 20, 3-4. p. 49-50. 1982.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1597-1603
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 477.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2464
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 476.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Moros
  • Personajes computables

  • Abraham, judío

  • Alfonso, viejo, [castellano viejo]

  • Alí, caudillo [menor] moro

  • Alibenaja, caudillo [mayor de Valencia], [moro]

  • Alvar Fáñez, [caballero], [hidalgo]

  • Alvar Salvadores, [caballero ], [hidalgo]

  • Antón, villano

  • Bermudo [González], [caballero], [hidalgo]

  • Búcar, rey moro

  • Criado del mensajero moro

  • Dalifa, mora

  • Domingo, villano

  • Doña Elvira, [dama], [hija del Cid], [hija de Doña Jimena], [hermana de doña Sol]

  • Doña Jimena, [dama], [mujer del Cid], [madre de doña Elvira], [madre de doña Sol]

  • Doña Sol, [dama], [hija del Cid], [hija de doña Jimena], [hermana de doña Elvira]

  • El Cid Ruy Díaz, [caballero protagonista], [hidalgo], [marido de doña Jimena], [padre de doña Elvira y doña Sol]

  • El Rey Funes

  • [Elvira], [villana]

  • Gil Díaz, [villano]

  • Gil, villano

  • Gonzalo Bustos, [caballero], [hidalgo]

  • Jarifa, criada, [mora]

  • Juglar

  • Lizara, mora

  • Martín Antolínez, [caballero], [hidalgo]

  • Martín Peláez, [caballero], [hidalgo]

  • Mayordomo

  • Mensajero moro [persiano], [pariente del Sultán de Persia]

  • Mora

  • Moro

  • Moro valenciano

  • Moro viejo (2). Nota: El elenco solo refleja 1.

  • Moros (4)

  • Moros valencianos (4)

  • Namí, moro

  • Niño de una morisca

  • Ordoño, [caballero], [hidalgo]

  • Pajes (4)

  • Samuel, judío

  • Sancho, viejo castellano

  • Soldados cristianos (2)

  • Tarfe, moro

  • Urraca, villana

  • Zulema, caudillo [menor] moro
  • Universo social

  • Universo de la guerra. Caballeros cristianos
  • Universo de la guerra. Soldados
  • Universo de la nobleza. Alta nobleza
  • Universo de la servidumbre. Criados
  • Universo de las religiones. Judíos
  • Universo de las religiones. Moros
  • Universo del poder soberano. Reyes
  • Universo rural. Villanos
  • Tiempo histórico

    Edad Media
    Nota: Siglo XI. Rodrigo Díaz de Vivar vivió entre 1043 y 1099, pero fue en 1092 cuando entró en Valencia; por tanto la comedia cubre el periodo desde 1092 en adelante.

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: Valencia. [España]. Europa. Espacio: campamento; campo de batalla; campo abierto.

    Jornada 2
    Topónimo: Valencia. [España]. Europa. Espacio: aposento del Cid; campo de batalla; exteriores.

    Jornada 3
    Topónimo: Valencia. [España]. Europa. Espacio: aposentos del Cid; campo de batalla.
    Topónimo: Castilla, [España]. Europa. Espacio: calle; aposentos del Cid.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de años
    Jornada 1: Número indeterminado de días
    Jornada 2: Número indeterminado de días
    Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de años. Nota: La primera acotación de la tercera jornada nos indica: "sale el Cid, más viejo"
    Jornada 3: Número indeterminado de semanas. Nota: Desde la muerte del Cid hasta el traslado de su cuerpo a tierras castellanas.

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hechos famosos públicos > España > medievales.

    Extracto argumental

    Jornada 1
    Comienza la acción con la huida de Martín Peláez, uno de los hombres del Cid, que se presenta como un desertor, creyendo dejar tras de sí a Ruy Díaz muerto. Él no quiere morir también y critica la guerra, reivindicando la paz y cuidándose, ante todo, de que los hombres del Cid no lo descubran. No tarda en arrepentirse de su cobardía y su traición y, confiando en que nadie se haya dado cuenta de lo que ha hecho, regresa donde está el resto de cristianos, triunfantes tras el fragor de la batalla. El Cid felicita a todos sus hombres, orgulloso por los resultados. Comentan algunos de los hechos, entre ellos la huida de Martín, mencionada por Bermudo, pero el Cid, que también está al corriente, lo defiende, dándole un voto de confianza. Martín, que llega en ese momento, sospecha que hablan de él, pero pronto se reafirma en la seguridad de que nadie conoce su secreto y se une a la comitiva para comer. Mientras tanto, dos soldados comparecen ante el Cid con dos moriscas, Lizara y Dalifa, discutiendo sobre cuál es de cada uno. El Cid interviene y decide enviárselas a Jimena para que las haga cristianas, tras dar a cada soldado mil maravedíes.
    Tras hablar con un paje que afirma que Martín huyó de la batalla, el Cid se reúne con los comensales y obliga al cobarde a abandonar el escaño que está hecho para los principales. Lo prepara para la próxima batalla, avisándole que ocupará un puesto cercano al propio Ruy Díaz. Su deseo es transformarlo en un valeroso soldado. Martín, tras darse cuenta de que todos lo vieron desertar, no comprende la actitud del Cid, que le da una gran oportunidad, pero acepta.
    Por otra parte, el caudillo mayor de Valencia, Alibenaja, critica a los caudillos menores, Alí y Zulema, por su cobardía, puesto que han consentido que secuestren a las moras Lizara y Dalifa. Los obliga a recuperarlas y ellos, ante la dificultad de la misión, trazan como plan dejarse prender para llegar junto a ellas.
    Mientras tanto, el Cid y sus hombres se preparan para la batalla. Comienza la lucha y Martín Peláez hace gala de una fiereza sin parangón, puesto que persigue a los moros y los aporrea, no dejando ninguno con vida. Captura a Alí y Zulema y se los entrega al Cid, dejando a todos pasmados con su valor. A consecuencia de estos hechos, el Cid, a la hora de comer, le cede el escaño destinado sólo para los principales.
    Tras estos acontecimientos, las moras Lizara y Dalifa hablan muy bien de Martín Peláez y parecen interesadas en él. Pronto cambia la expresión de sus rostros, puesto que ven a Zulema y Alí, aquellos que dejaron que las prendieran, y los critican duramente.
    Esta jornada termina con la esperada y triunfal entrada del Cid en Valencia, llevando a cada lado un moro viejo, Tarfe y Namí, que presentan sus respetos al Cid y le piden por su hijas Lizara y Dalifa, prometidas a Zulema y Alí. El Cid les otorga el pedido junto con bienes y dos mil maravedíes como dote. Ordena también a Alvar Fáñez y a Martín Antolínez que devuelvan dinero a Raquel y Judas, aludiendo al episodio de Raquel y Vidas del Poema del Cid, y les pide también que vayan a por Jimena y sus hijas y a visitar al Rey don Alfonso.


    Jornada 2
    El Cid celebra una audiencia ante los moros de Valencia, los cuales le presentan una querella. Alí habla como representante de algunos alcaldes que piden que se les repare todo y que no toquen sus fronteras. Tras este acto, el Cid encuentra a Martín Peláez discutiendo con Zulema, que argumenta que tal caballero mira de manera poco adecuada a su prometida, mientras él lo desmiente. El Cid promete interceder por él y explica a Martín que sus leyes prohíben tener relaciones con moras. En este momento, un paje anuncia la llegada de Jimena, Elvira y Sol, que pronto se reúnen con Ruy Díaz, feliz por volver a verlas. Un juglar enviado por el Rey Alfonso ameniza la velada.
    Llega el momento de una nueva batalla, porque los moros quieren recuperar Valencia. El Cid tiene que combatir ante su mujer y sus hijas, que lo observarán preocupadas, pero confiadas. Por otra parte, Martín Peláez trama, esta vez junto a otros como Bermudo y Martín Antolínez, fingir su huida para encerrar a los moros. Cuando comienza la lucha, un moro se llega donde están las mujeres y requiebra a doña Elvira, que le sigue el juego. Las tres féminas de Ruy Díaz comentan los hechos como espectadoras. Martín, entretanto, hace grandes estragos entre los moros, con mucha furia. Captura a un moro y lo entrega al alcalde. Pero por la temeridad de Martín han capturado a Alvar Salvadores, y sus compañeros lo critican, pero el Cid sigue apoyándolo.
    Por otra parte, el Rey Funes traza un plan para vencer al Cid. En esto, llega un mensajero que viene de visitar a Ruy Díaz y expone los efectos que le ha producido la vista del héroe. El Rey Funes se reafirma en su deseo de vencer.
    El Cid se prepara para otra batalla, esta vez ante la preocupación de su familia, que reza para que el héroe salga con vida. Incluso piden a Martín Peláez que lo cuide y lo proteja. Esta vez luchan contra el Rey Funes y su ejército, resultando victoriosos y quedando Funes herido. El Cid se hace con su espada, Tizona. Vuelven a las tiendas y comprueban que no hay heridos, aunque Martín Peláez nada en sangre, debido a los moros que ha dejado maltrechos. Va el Cid a ver a su mujer e hijas y en ese momento un paje le da un papel de una de las moras a Martín, que no entiende nada de lo allí escrito. Acuden Zulema y Alí y les pide que le descifren la carta y pronto ven que es una declaración de amor de Lizara a Martín y de Dalifa a otro de los caballeros. Alí se enciende de ira al comprobar que Martín no ha cumplido con aquello que el propio Cid le ordenó. El acto termina con las amenazas de Martín Peláez.


    Jornada 3
    El Cid, más viejo, expresa su satisfacción ante sus propias hazañas y victorias, que tanto bien y honor le han procurado. Nos explica que casó a sus hijas, desacertadamente, con los Condes de Carrión, pero afirma que ya tienen maridos honrosos. Entre estos pensamientos se debate cuando, anunciado por Alvar Fáñez, llega un moro que el Soldán de Persia envía y que, tras admirarlo y alabarlo, le presenta algunos dones. Ruy Díaz se muestra agradecido.
    Por otra parte, Lizara y Dalifa, rebozadas, esperan poder ver a Martín Peláez y Antolinez. Así sucede y entre requiebros están los cuatro, sin que ellos sepan que se trata de estas dos moriscas, cuando llegan Alí y Zulema. Los dos cristianos les dejan el camino libre, instándolos a que se acerquen a las moras. Ellos se resisten, pero finalmente acceden. Sabrán que se trata de Lizara y Dalifa cuando Jarifa, su criada, lo desvele. Tras este hecho, los moros se marchan.
    El Cid, alborotado, pide hablar con Jerónimo, el obispo, porque presiente el fin de sus días. Mientras tanto llega el rey Búcar, hijo del rey Funes, a Valencia para recuperar la espada Tizona. Está dispuesto a luchar y a vencer por vengar a su padre. Por su parte, el Cid siente que se muere, así que da las normas sobre todo aquello que han de hacer sus hombres después de muerto. Quiere que ganen esa batalla poniendo su cuerpo difunto y armado sobre el caballo. Pide que lo embalsamen para conservarse en perfecto estado. La victoria es segura. También pide que después partan a Castilla con Jimena. Efectivamente, ganan la batalla con el Cid muerto sobre Babieca.
    Tras estos hechos, parten a tierras castellanas con el cadáver de Ruy Díaz. Todos hablan de las hazañas del Cid y todos desean verlo. Así lo comentan Sancho y Alfonso, criados del rey don Alfonso, y algunos villanos, que esperan la entrada triunfal. También los judíos Samuel y Abraham están deseosos de ver al héroe cristiano. No se atreven a acercarse durante la procesión, pero cuando queda el Cid solo se aproximan al cuerpo que está sobre su escaño con la espada ceñida. Samuel intenta tocarle la barba, pero en ese momento Ruy Díaz desenvaina media espada y el judío cae en tierra espantado. Cuando llegan los hombres del Cid y lo encuentran tendido, lo socorren. Samuel pide públicamente el bautismo tras haber visto semejante milagro. Así termina la obra.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

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