DIFUNTA PLEITEADA, La gran comedia de, LA



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: DIFUNTA PLEITEADA, La gran comedia de, LA. Procedencia: P1 y P2; Parte 20 de la Colección de Comedias Escogidas

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría probable
Observaciones:
Morley y Bruerton la ubican en su estudio entre las "Comedias de dudosa o incierta autenticidad". Al final, en las Tablas cronológicas, la incluyen entre las "Comedias que probablemente son de Lope" (p. 601)
La parte XX de Escogidas atribuye esta comedia a Rojas Zorrilla, pero las opiniones son diversas: La Barrera cree que, a juzgar por el estilo, bien puede ser de Lope de Vega. Cotarelo (1916-1930, IV, XXI) afirma que "no será muy temerario afirmar que la comedia, en su primera forma, perteneció a Lope de Vega, aunque haya sido alterada y aun refundida en parte por don Francisco de Rojas Zorrilla u otro cualquiera."

Peregrino

Citado en El peregrino I:
Citado en El peregrino II:

Parte

No presente en la colección de Partes de Lope de Vega

Manuscrito

No consta

Otras ediciones del siglo XVII

Título: LA GRAN COMEDIA DE LA DIFUNTA PLEITEADA
Colección: Parte XX (Madrid, Imprenta Real, 1663) de la colección de Escogidas
Atribución: Francisco de Rojas Zorrilla
Ref. bibliográfica: Cotarelo, Emilio : Catálogo descriptivo de la gran colección de "Comedias Escogidas", que consta de cuarenta y ocho volúmenes, impresos de 1652 a 1704, BRAE XVIII (1931), 232-80, 418-68, 583-636, 772-826; BRAE, XIX (1932), 161-218. . 585.
Nota: La Barrera (Catálogo, 1860, 452) cree que "es probablemente la de Lope, citada en El Peregrino" (noticia extraída de Pérez y Pérez, 1973, 408)

Colecciones modernas

Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. IV.

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Cano Navarro, José. "La fuerza del deseo: el caso de La difunta pleiteada". Felipe B. Pedraza Jiménez, Elena E. Marcello, Rafael González Cañal (coords.). Amor y erotismo en el teatro de Lope de Vega. Almagro: Universidad de Castilla-La Mancha. 2003. p. 251-270.
Nota: Actas de las XXV Jornadas de teatro clásico (Almagro, 9-11 de julio de 2002).

- Cano Navarro, José. "Lo oriental como elemento cómico en La difunta pleiteada de Lope de Vega". José Antonio Hernández Guerrero, M.ª del Carmen García Tejera, Isabel Morales Sánchez y Fátima Coca Ramírez (eds.). Humor y ciencias humanas. Cádiz: Universidad de Cádiz-Ayuntamiento de Cádiz. 2002. p. 207-214.
Nota: Actas del I Seminario Interdisciplinar sobre El Humor y las Ciencias Humanas (Cádiz, mayo de 2001).

- Cano Navarro, José. "Autoría de La difunta pleitedada: ¿Rojas Zorrilla o Lope de Vega?". José Carlos Rovira (presentación), Carmen Alemany Bay et al. (eds.). Con Alonso Zamora Vicente. Alicante: Universidad de Alicante. 2003. 2, p. 465-476.
Nota: Actas del Congreso Internacional "La Lengua, la Academia, lo Popular, los Clásicos, los Contemporáneos" (Alicante,12-14 de marzo de 2002).

- Cano Navarro, José. "Tras la estela de La difunta pleiteada: una herencia por [re]descubrir (parte I)". Verónica Arenas Lozano [et al.] (eds.). Líneas Actuales de Investigación Literaria. Estudios de Literatura Hispánica. Valencia: ALEPH. Asociación de Jóvenes Investigadores de la Literatura Hispánica; Universitat de València. 2004. p. 177–186.
Nota: I Congreso de la Asociación ALEPH (Valencia, 30 de marzo a 2 de abril de 2004).

- De Armas, Frederick A.. "Calisto's Saturnine Star: Astrological Imagery in Lope de Vega's La difunta pleiteada". Fiore, Robert; Hesse, Everett W.; Keller, John E.; Madrigal, José A. Studies in Honor of William C. McCrary. Lincoln: Univ. of Nebraska, Soc. of Sp. & Sp.-Amer. Studies. 1986. p. 115-136.

- González, Aurelio. "Tradicionalización del romance de La difunta pleiteada". Juan Villegas (ed.). Lecturas y relecturas de textos españoles, latinoamericanos y US latinos. Irvine: Univ. de California. 1994. 5, p. 33–44.
Nota: Actas del XI congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas. Irvine 92.

- Goyri de Menéndez Pidal, María. "La difunta pleiteada: Estudio de literatura comparativa". Goyri de Menéndez Pidal, María. De Lope de Vega y del Romancero. Zaragoza: Librería General. 1953. p. 7-59.
Nota: Es reed. de la publicación de V. Suárez, 1909. Serie Biblioteca del Hispanista; 1.

- Morby, Edwin S. "The Difunta pleiteada Theme in María de Zayas". Hispanic Review . núm. 16, 3. p. 238-242. 1948.
Nota: Se compara la comedia de Lope con la obra de María de Zayas.

- Roca Franquesa, José María. "Notas al tema de La difunta Pleiteada en la novelística española del siglo XVII". Archivum: Revista de la Facultad de Filología. núm. 29-30. p. 39-58. 1979-1980.

- Sánchez Molini, Mercede. "Notas sobre un cuento de Bandello y la comedia La difunta pleiteada". . El Renacimiento italiano. Salamanca: Universidad de Salamanca. 1986. p. 483-491.
Nota: II Congreso Nacional de Italianistas (Murcia, 1984).


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1593-1603, probablemente 1593-1595
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 446, 601.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 3165
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 446.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Sin personajes no computables
  • Personajes computables

  • Belardo, criado de Manfredo; que actúa de [Zeldámar], [moro]

  • Calixto, escudero viejo, escudero viejo [al servicio de Isabela]

  • Camilo, padre de Leandro, [noble viejo]

  • Celín, esclavo, esclavo [moro al servicio de Felino]

  • Clarino, criado, criado [de Fabricio]

  • Corineo, cazador

  • Diodoro, médico

  • Fabricio, viejo, viejo [noble], [padre de Manfredo]

  • Felino, padre de Isabela, [noble patricio]

  • Fondalio, cazador

  • Fulgencia, criada, criada [de Isabela]

  • Gobernador, gobernador [de Nápoles]

  • Horacia, dama

  • Isabela, dama, dama [protagonista], [hija de Felino]

  • Leandro, galán, [hijo de Camilo]

  • Leonardo, caballero, caballero [napolitano]

  • Manfredo, galán, galán [protagonista], [caballero napolitano, hijo de Fabricio]; que actúa de [Azén], [noble moro], [hermano de Celín]

  • Roberto, príncipe, príncipe [de Nápoles]

  • Tulio, criado, criado [de Leandro], [mozo veneciano]
  • Universo social

  • Universo de la servidumbre. Criados
  • Universo de las religiones. Moros
  • Universo urbano. Caballería urbana (caballeros, damas)
  • Tiempo histórico

    Época contemporánea

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: Sicilia, [Italia]. Europa. Espacio: calle; casa de Felino ( jardín, lugar donde conversan Horacia y Tulio).

    Jornada 2
    Topónimo: Sicilia, [Italia]. Europa. Espacio: casa de Felino (jardín), calle.

    Jornada 3
    Topónimo: Sicilia, [Italia]. Europa. Espacio: Exteriores, alrededores de la tumba de Isabel; lugar exterior.
    Topónimo: Nápoles. [Italia]. Europa. Espacio: puerto; bosque; palacio.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de semanas
    Jornada 1: 2 días. Nota: Al final de la jornada I, Manfredo le reprocha a Isabela haberle robado su libertad el día anterior cuando la vio por primera vez a la salida de la Iglesia
    Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de días
    Jornada 2: 1 día
    Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de semanas
    Jornada 3: Número indeterminado de semanas. Nota: Han de ser meses para dar lugar a varios traslados entre Nápoles y Sicilia, un proceso de convalescencia, unas bodas, un litigio legal.... En la jornada III, Fabricio se lamenta por la ausencia de su hijo de quien no tiene noticias al cabo ya de un mes

    Género

    Género principal:

    • Comedia > universo de verosimilitud > urbana.

    Extracto argumental

    Jornada 1
    En una iglesia siciliana, Manfredo, un caballero napolitano pobre, ha reparado en la hermosura de Isabela, hija del rico gentilhombre Felino. Para superar la cuidadosa vigilancia de Calixto, un viejo escudero que vela por el honor de la dama, Belardo, el criado de Manfredo, convence a su señor para que ambos se hagan pasar por moros venidos de Turquía para rescatar a Celín, esclavo de Felino.
    En el jardín de su palacete, Isabela declara confidencialmente a su criada Fulgencia que también ella se ha fijado en el napolitano Manfredo. Sin embargo, la dama considera que lo mejor es mantener las distancias con el desconocido caballero y sustraerse a cualquier tipo de conversación con él, evitando así enamorarse y ser engañada. De hecho, Isabela acepta la propuesta de su padre, quien ha concertado su casamiento con Leandro, hijo de Camilo.
    Mientras tanto, Manfredo, disfrazado elegantemente de moro, se hace pasar por Azén, hermano de Celín. Con sus vestimentas ilustres trata de demostrar el linaje honrado de su familia y reivindica respeto para Celín ante Calixto. Éste cambia de actitud con el esclavo en cuanto percibe la posibilidad de verse beneficiado por la riqueza de Azén, ante quien declara querer a Celín más que a su propio hijo, que está como bachiller en Bruselas.
    Por otra parte, Horacia, que siente afición por Leandro, al recibir de Tulio, criado del galán, la noticia del próximo casamiento de su señor con Isabela, manifiesta su indignación, sus celos y sus deseos de tomar venganza por el agravio recibido.
    Fulgencia, entretanto, comunica a Isabela la llegada del hermano de Celín, haciendo hincapié en el parecido físico entre el recién llegado y el caballero napolitano que han visto en la iglesia esa misma mañana. Poco después, Manfredo y Belardo, en hábito moro, se presentan ante la dama. Celín, hábilmente, dice a Calixto que Felino lo reclama, a fin de que Manfredo pueda expresarse libremente. Cuando Isabela protesta por el hecho de tener que quedarse con los moros, el galán le confiesa que el disfraz ha sido una treta para poder admirar su hermosura. Isabela, temerosa de que Manfredo la enamore con palabras, le reprocha la imprudencia y la soberbia de entrar con engaño en casa ajena. El caballero, por su parte, se disculpa arguyendo que los motivos que lo han llevado a actuar con semejante precipitación son la belleza y el amor, señalando además que no revelar el engaño es la mejor defensa para el honor de la casa. Isabela, finalmente, exterioriza su complacencia ante las palabras de Manfredo, lamenta el hecho de haberse comprometido ese mismo día con Leandro, al que ha dado palabra de casamiento, y promete, aunque sin esperanzas, hacer todo lo posible por deshacer el enlace pactado.


    Jornada 2
    El lamento de Manfredo por la pérdida de su amada se ve interrumpido por Belardo, que le refiere a su amo, con gran precisión y detalle, la escena del fallido enlace entre Leandro e Isabela. En el momento en que iban a contraer matrimonio, Horacia interrumpió la celebración alegando que tenía cédula y firma de Leandro comprometiéndose en nupcias con ella.
    La intromisión de esta mujer de humilde linaje ha provocado gran alegría en Isabela, que pretende reunirse esa misma noche con Manfredo. Para burlar la vigilancia de Calixto y procurar así el encuentro entre los enamorados, Belardo, todavía en hábito de moro, ha hecho creer al escudero que pretenden llevárselo a Turquía, cosa que lo ha asustado tanto que se encierra en cuanto anochece.
    Horacia lamenta el hecho de no poder hacer uso de la espada para vengar los agravios de Leandro, que la sirvió durante dos años y la abandonó después por Isabela. Leandro alega que, en sus acusaciones, Horacia confunde el honor con la voluntad pasada y que, dado que nunca la tocó, no puede hablarse de que la haya afrentado. Llegan a un acuerdo para que, a cambio de cuatro mil ducados que le dará Felino, Horacia se case con Tulio, mozo veneciano, antiguo sirviente de Leandro, que ha demostrado sentir afecto hacia ella.
    El encuentro entre las dos parejas, Isabela y Manfredo, por un lado, y Fulgencia y Belardo, por otro, tendrá lugar, según lo previsto, en el jardín de la casa de Felino. Manfredo le propone la huida a Nápoles, donde podrían disfrutar de libertad, pero Isabela lo rechaza alegando que ya está concertada para casarse y no puede evitar la boda sin un grave perjuicio para su honor.
    Con el regreso de Felino, Camilo y Leandro, que traen la licencia necesaria para poder celebrar esa misma noche el enlace acordado, Belardo considera que deben huir, pero Manfredo se resiste y declara ante los tres hombres el fingimiento del disfraz y las razones que lo han conducido a usarlo, además de notificarles su inmediato regreso a Nápoles. Pese a la insistencia de Belardo en atribuir las palabras de su amo a los efectos del alcohol, Leandro desea darle muerte a él y al esclavo Celín, acción que es impedida por Felino en su intento de evitar a toda costa que se produzca en su casa un escándalo con repercusiones a nivel social.
    El diálogo complaciente de los dos padres, Camilo y Felino, que acaban de casar a sus hijos, se ve interrumpido por la noticia del repentino desmayo de Isabela. Calixto es enviado en busca del médico Diodoro, que diagnostica en su paciente una apoplejía o letargo y se va en busca de una medicina que es de cierto animal una sortija. Leandro lamenta el estado de Isabela, incide en que la muerte de ella provocaría automáticamente la suya propia y trata de reanimarla. Fulgencia y Celín, por su parte, determinan huir de la casa por miedo a un posible castigo, pues se consideran responsables de la entrada de Manfredo y Belardo en casa de Felino.


    Jornada 3
    De noche, escondidos en la iglesia donde se ha celebrado el funeral de Isabela, Manfredo y Belardo comentan el pesar que ha provocado la muerte de la dama. Sabiendo que el cuerpo difunto todavía se encuentra en el templo, ya que no será sepultado hasta el día siguiente, Manfredo declara a Belardo su intención de poner en práctica el deseo que había tenido desde la primera vez que observó a Isabela, precisamente en la misma iglesia en la que ahora se encuentran: besarla. Manfredo descubre entonces que el cuerpo de la dama todavía tiene vida y decide, por ello, llevar a Isabela a Nápoles, haciendo caso omiso a Belardo, que le recuerda que no tiene derecho a disponer de la esposa de otro hombre.
    Horacia, como venganza por el sufrimiento que le provocara Leandro, se declara feliz ante el desconsolado viudo, hecho que molesta profundamente a Tulio, quien, sospechando que el comportamiento de su esposa es fruto del amor despechado, se arrepiente de haberse casado con ella.
    Poco después, Camilo, consciente del sufrimiento de su hijo, le recomienda que se ausente de Sicilia para tratar de olvidar su reciente desgracia. El joven acepta el consejo de su padre y opta por viajar a Nápoles.
    Allí, pocos días después, Leandro revela a su progenitor que ha descubierto a Isabela viva en plena ceremonia de matrimonio con Manfredo. Pese a su escepticismo inicial, Camilo, convencido por las palabras de su hijo, considera necesario recurrir al Príncipe de Nápoles para denunciar lo sucedido, reivindicando su condición de experto jurista.
    El príncipe Roberto, que había estado de caza con Fondalio y Corineo, entra en palacio para tratar de dar solución, con el asesoramiento del gobernador de Nápoles, al pleito entre Manfredo y Leandro. Como abogados de cada una de las partes, actúan los padres de los litigantes, Fabricio y Camilo. Tras escuchar sus alegaciones y considerar que lo que le había sucedido a Isabela no era muerte sino desmayo, razón por la que no era conveniente la aplicación de la cláusula referida por Justiniano, según la cual, la muerte de uno de los dos cónyuges implica la disolución del matrimonio, el gobernador determina invalidar la segunda boda, la de Manfredo e Isabela. La decisión, que es reafirmada por el príncipe, determina que sea Leandro quien goce de la dama como esposa; por lo demás, Manfredo queda absuelto de la querella por adulterio interpuesta contra él y el príncipe le ofrece una dama de su palacio como consorte.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    Observación: La obra se imprimió a nombre de Rojas Zorrilla en la Parte XX de comedias varias nunca impresas, compuestas por los mejores ingenios de España, colección de Comedias Escogidas, Madrid, Imprenta Real Madrid, 1663. Así lo indica Emilio Cotarelo y Mori en el Prólogo a la edición de la Academia Nueva, volumen IV, pp. XVIII-XIX.
    Morley y Bruerton reproducen la opinión de Cotarelo, que cree que la comedia es de Lope refundida por Rojas Zorrilla, especialmente en el acto III, e indican que el verso puede ser de Lope y que los actos II y III son muy semejantes. Se declaran en coincidencia con la apreciación de María Goyri de Menéndez Pidal, para quien la comedia de La Difunta pleiteada, tal como se conserva, es la de Lope citada en el Peregrino (MB, 446).


    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

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