VIDA Y MUERTE DE SANTA TERESA DE JESÚS, Comedia famosa



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: VIDA Y MUERTE DE SANTA TERESA DE JESÚS, Comedia famosa. Procedencia: Portada del Mss. CC*V.28.032/41 de la Biblioteca de Parma. Portada Mss. de la B.N.E., Signatura: 15555. Portada Mss. del Instituto de Teatro de Barcelona, Signatura: 81422

Observación: SOBRE LA AUTORÍA:
MB, tras su estudio (pp. 581-582) de la versión que contiene el MS. 15555 de la BNE, clasifica la obra como NO DE LOPE (p. 607).
Sin embargo, según Aragone Terni, el texto con el que MB trabajan es un texto incompleto y no fiable.
Aragone Terni, que ha hecho la edición crítica de la obra (1970) considera que ésta es de Lope. , como por otra parte lo es también la otra (LA MADRE TERESA...) en su versión manuscrita.

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: No es de Lope

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No

Parte

No presente en la colección de Partes de Lope de Vega

Manuscrito

Tipo: Autógrafo
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 370-372.
Nota: Es el ms. 16579 de la Nacional. Catalogado con el título LA MADRE TERESA DE JESÚS, FUNDADORA DEL CARMEN. Contiene fragmentos de las dos comedias dedicadas a Santa Teresa. Sólo el II Acto corresponde a VIDA Y MUERTE DE...( Los otros dos corresponden a LA MADRE TERESA...) y es sólo parcialmente autógrafo.

Tipo: Autógrafo
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 375-376.
Nota: Es el códice CC*V.28.032/41. La pieza aparece en ese códice con el título VIDA Y MUERTE DE SANTA TERESA DE JESÚS. Su segundo acto, sin embargo, proviene del Ms. 16579 de la BNE, y el tercero del Ms. 15555 de la BNE. En todo caso, el I y el III acto se corresponden con el texto de la comedia VIDA Y MUERTE DE SANTA TERESA, y el II con LA MADRE TERSA. El Acto I es parcialmente autógrafo.

Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 371.
Nota: Es el Ms. 15555. Su tercer acto proviene del Ms de Parma. En conjunto, los tres actos remiten a VIDA Y MUERTE DE..., pero los Actos I y II presentan pérdidas de versos.

Tipo: Copia
Localización: Barcelona, Institut de Teatre (España)
Ref. bibliográfica: Simón Palmer, María del Carmen: Manuscritos dramáticos de los siglos XVIII-XX de la Biblioteca del Instituto de Teatro de Barcelona. Madrid, CSIC, 1979. 801.
Nota: Letra del siglo XIX. Signatura: 81422
Es Ms tardío, no utilizado en la edición crítica de Aragone Terni.
A instancia de la investigadora Giada Blasut confirmamos que la signatura de este Ms es 81422, y no la 801, que es la página en que se encuentra la referencia del Ms en la referencia bibliográfica 079.

Observación: Se conservan 3 manuscritos sobre la materia de la madre teresa de Jesús. Dos de ellos, en la BNE ( signaturas: 16579 y 15555) y el tercero en la Palatina de Parma (CC*V.28.032/41). Según E. Aragone Terni (1970) los tres son el producto de la recomposición errónea de manuscritos anteriores, de manera que mezclaron entre sí sus textos e incluso las dos comedias distintas sobre la vida de Santa Teresa. De los tres, dos de ellos contienen mayoritariamente, la comedia Vida y muerte de Santa Teresa de Jesús: el de Parma y el 15555 de la BNE. El otro, el 16759 de la BNE contiene la comedia La madre Teresa de Jesús, salvo en su Acto II, que corresponde a Vida y muerte...
El Ms. más fiable, para esta obra, sería el virtual que Aragone Terni (1970) llama A, y contendría el I Acto de Parma, el II del 16579 de la BNE y el III del 15555 de la BNE, y en los actos I y II tiene fragmentos autógrafos.

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas


Observación: Hay edición crítica, fundamental para establecer la diferencia entre las dos obras, LA BIENAVENTURADA MADRE TERESA DE JESÚS, y VIDA Y MUERTE DE SANTA TERESA DE JESÚS, a cargo de Aragone Terni, Elisa: Vida y muerte de Santa Teresa de Jesús. Firenze, D’Anna, 1970. Debe completarse con la edición crítica de la misma estudiosa de La madre Teresa de Jesús, Firenze, D’Anna, 1981. Es esta edición la que seguimos para el conjunto de la ficha de esta obra.

Ediciones singulares modernas


- Vida y muerte de Santa Teresa de Jesús, ed de Aragone Terni, Elisa, Messina, D’anna, 1970

Versiones y traducciones


- ,

Bibliografía secundaria


- Aragone Terni, Elisa. Studio sulle "Comedias de Santos" di Lope de Vega . Messina: D’Anna. 1970.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1622?-1623?
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 370-372.
Nota: Presotto cita esta datación propuesta por William L. Fichter: "New Aids for Dating the Undated Autographs of Lope de Vega’s Plays", Hispanic Review IX (1941) 79-90. Morley y Bruerton no pueden datar el texto que manejan, que es el texto mezclado del Ms.15555 de la BNE.
Fecha: 1622?
Nota: "Con ogni probabilità fu composta in occasione dei festeggiamenti per la canonizzazione della illustre abulense (22 marzo 1622)", en Lope de Vega: Vida y muerte de Santa Teresa de Jesús. Commedia inedita. Introduzione, ediziones e commento a cura di Elisa ! Aragone Terni. D’Anna Messina-Firenze, 1970, p. 20.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2706
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 581.
Número: 2800
Observaciones:
La numeración propuesta por Morley y Bruerton corresponde a la copia manuscrita que se encuentra en la BNE, nº 15555 (2706 vv.), pero a este Ms. le faltan una serie de versos en los Actos I y II, como muestra Aragone Terni (1970)

El cómputo de versos está sacado de la edición de la obra a cargo de Elisa Aragone Terni (1970), citada en el registro de las Ediciones Modernas (véase Observaciones).


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Criados y lacayos
  • Pueblo
  • Personajes computables

  • [Almas] (3)

  • Amor divino, [alegoría]

  • Ciudadano

  • Criado, [del padre de la santa]

  • Cristo nuestro Señor

  • Don Antonio, [caballero], hermano de Teresa

  • Don Bernardino de Mendoza, [caballero]

  • El Demonio [Luzbel], [disfrazado de la Envidia], [disfrazado de galán], [disfrazado de Jesucristo]. Nota: En los primeros versos, la Envidia en un largo monólogo afirma ser Luzbel: "yo, Luzbel, yo la criatura / más eminente y más bella".

  • Hermana, hermana de Santa Teresa

  • [La Discrección], [alegoría]

  • La Envidia, [alegoría]

  • [La Ignorancia], [alegoría]

  • La Vanidad, [alegoría]

  • La Virgen [María]

  • Monjas (3)

  • [Niña], [alma de Santa Teresa]

  • [Niño], [sobrino de la Santa]

  • Padre, padre de Teresa

  • Sacristán

  • San Josef

  • Santa Teresa
  • Universo social

  • Alegorías
  • Universo de la Iglesia. Clero regular (monjes y frailes de las órdenes religiosas)
  • Universo de lo sobrenatural cristiano. Dios, ángeles, arcángeles, demonios...
  • Tiempo histórico

    Época contemporánea
    Nota: El núcleo de la obra se centra en la vida de Santa Teresa de Jesús (1515-1582).

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: Ávila. [España]. Europa. Espacio: Casa de Teresa, sala de lectura.

    Jornada 2
    Topónimo: Ávila. [España]. Europa. Espacio: Casa de D. Antonio, celda de Santa Teresa.

    Jornada 3
    Topónimo: Ávila. [España]. Europa. Espacio: A las puertas del monasterio de S. José, hacienda de D. Bernardino, convento de la Anunciación, celda de Sta.Teresa.

    Duración

    Obra: 6 años. Nota: Aunque las referencias temporales son realmente escasas, se puede afirmar que la acción de la obra transcurre como mínimo en seis años, que es el tiempo que pasa entre la II y III jornada.
    Jornada 1: Tiempo indeterminado. Nota: No se da ninguna referencia temporal
    Entreacto 1 a 2: Tiempo indeterminado
    Jornada 2: Tiempo indeterminado
    Entreacto 2 a 3: 6 años. Nota: Seis años han transcurrido desde que D. Bernardino visitara a D. Antonio por primera vez
    Jornada 3: Tiempo indeterminado

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > religioso > hagiográfico y leyenda.

    Extracto argumental

    Jornada 1
    Luzbel, bajo el disfraz de la Envidia, ha mandado llamar a la Vanidad a los infiernos. Tras contarle cómo fue expulsado del cielo a causa de su soberbia por negarse a honrar a una mujer, le confiesa el enorme odio que, desde entonces, guarda hacia todas ellas, especialmente hacia las más virtuosas y piadosas. Es por eso que la presencia en Ávila de Teresa, joven honrada y fiel devota de Cristo, le enfurece sobremanera. Al parecer, esta muchacha ha destacado desde niña por su piedad y devoción religiosa que, ya entonces, la habían llevado a realizar actos y sacrificios impropios para su temprana edad. Por ello, Luzbel le pide a la Vanidad que, a través de sus artes, incite a la joven Teresa al pecado.
    Para cumplir el mandato, la Vanidad acude a su casa; allí, en el aposento que la joven utiliza para la lectura, comienza a manipular su pensamiento. Primero deposita en su mesa algunos libros profanos que la distraigan. Luego, le sugiere que se concentre en materias más vanas, como charlar con sus amigas o arreglarse el cabello y la ropa para parecerse a las heroínas de los libros. Teresa parece haber caído en la trampa. Entusiasmada, comienza a leer uno de los libros y cuando la Envidia la avisa de la llegada de sus amigas, sale, contenta, a recibirlas. La Envidia, satisfecha, está disfrutando de su victoria cuando llega el Amor Divino, con arco y flechas, dispuesto a proteger a la joven. Sobre los libros que estaba leyendo, le deja Las confesiones de San Agustín. Cuando Teresa regresa a su aposento comienza a leer al Santo Padre, cuyas palabras la emocionan enormemente. En ese momento, el Amor le lanza una flecha a su pecho. Inmediatamente, Teresa siente que debe abandonar los placeres mundanos y dedicar su vida a Dios, por lo que decide ingresar en la orden de los Carmelitas. Conmovida por este nuevo ánimo, arroja los libros que la Vanidad le había traído al fuego, mientras la Envidia se marcha furiosa por su fracaso. Teresa continúa inmersa en la santa lectura hasta que llega su hermano, Don Antonio. Cuando la joven le comunica su decisión de ingresar en el monasterio de la Encarnación, el caballero se queda sorprendido, ya que su padre había previsto un buen casamiento para ella. Sin embargo, al ver la firmeza de sus palabras, D. Antonio alaba su decisión.
    En casa de Teresa, su padre y su hermano están discutiendo acerca del futuro de la joven. El anciano le confiesa a su hijo las esperanzas que alberga de que Teresa consiga un buen marido. Viendo el entusiasmo de su anciano padre, D. Antonio decide contarle cuál es la voluntad real de su hija, para alegría del viejo que acoge la noticia entusiasmado. En ese momento, aparece el Demonio disfrazado de galán, dispuesto a truncar los planes de Teresa haciéndose pasar por caballero al servicio de un tal D. Bernardino de Mendoza, hombre hidalgo de Valladolid, que, según él, pretende la mano de la joven. A pesar de la propuesta, Teresa mantiene su voluntad de hacerse monja y el Demonio, viendo que su engaño no ha tenido éxito, se marcha enfurecido.


    Jornada 2
    D. Bernardino de Mendoza ha llegado a casa de D. Antonio desde Valladolid. A pesar de los intentos del anfitrión para que el joven hidalgo se quede, éste afirma estar de paso, ya que se dirige al Escorial para cumplir órdenes del rey. Tan sólo se ha detenido en Ávila para conocer a D. Antonio a quien le ofrece toda su amistad. Éste, agradecido, lamenta que su hermana lo haya rechazado como marido para ingresar como monja en el monasterio de la Encarnación. Hecho que, además, cree ha sido la causa principal de la muerte de su padre. Sin embargo, D. Bernardino no parece entender las palabras del caballero. Cuando éste le cuenta que, tiempo atrás, un joven bizarro había ido a su casa para pedir en su nombre la mano de Teresa, D. Bernardino se queda atónito, ya que ni siquiera sabía de la existencia de la joven. Viendo la perplejidad del de Valladolid, D. Antonio comienza a sospechar que quizás todo fuera una treta del demonio. D. Bernardino se preocupa entonces por la salud de Teresa. Al oír lo grave de su situación, le pide a su hermano que le cuente a Teresa la verdad acerca de la, ya pasada, propuesta de matrimonio. D. Bernardino parte para el Escorial.
    En su celda se encuentra Teresa. Apoyada en un báculo, soporta valientemente los profundos dolores que acometen su cuerpo. Aliviada tan sólo por su fe inquebrantable, clama a la Virgen María y a Josef para que aumenten su sentimiento de dolor y su sacrificio sea así mayor. Aparece, entonces, Josef. Al verlo, Teresa se rinde, humildemente, a sus pies. El Santo ha venido, bajo las órdenes de Dios, para aliviar su sufrimiento. La joven, liberada de su dolor, se dispone a orar para dar gracias por el milagro sucedido, pero el Demonio, que lo ha visto todo, comienza a hablarle en la imaginación, instándola a abandonar la comunión. A punto está Teresa de caer en las ardides de Luzbel, cuando se descubre ante ella un Cristo crucificado. Arrepentida, no sabe qué hacer ante tal visión. Entra entonces el Amor divino que viene a mostrarle la lucha interna que se debate en su pecho a través de la imagen de tres almas. Una que vive en el tormento eterno por haber seguido en vida el camino de la vanidad y los placeres mundanos; otra alma gloriosa, fruto de una vida virtuosa y religiosa; y por último, el alma del purgatorio que espera, ansiosa, poder salir de las llamas para gozar de Dios. El Amor divino le habla entonces: deberá renovar la orden del Carmelo y vivir despreciada en el mundo para lograr la veneración de los hombres y la gloria divina. Teresa accede humildemente a tal cometido.
    Sale de nuevo el Demonio, enfurecido, al ver como la santa cada vez se acerca más a la pureza divina. Desesperado, trama una nueva treta: ataviado con una túnica morada se hace pasar por Jesucristo ante la joven. Al verlo, Teresa acude a su encuentro, sin embargo no experimenta esa gloria interior que creía que le provocaría su presencia. Finalmente el Demonio se descubre y ella, asustada, comienza a llamar a Jesús, mientras su enemigo huye despavorido.
    Entra, entonces Jesucristo con la cruz a cuestas para ofrecérsela a la Santa, concediéndole así un fin alto y glorioso. Teresa la acepta, profundamente agradecida y emocionada por las palabras del Salvador Tú eres mía y yo soy tuyo. Sale el Amor divino, que bajo la orden de Dios, viene para herir el pecho de la santa con un dardo de oro. Teresa, sin embargo, no está segura de su propia pureza, por ello le pregunta al Señor si ha podido cometer alguna ofensa contra Él. En respuesta a sus plegarias, aparecen de nuevo la Virgen y Josef, esta vez sentados en un trono. Han venido para ofrecerle un nuevo regalo en agradecimiento a su fidelidad y devoción: una túnica blanca. Así ataviada, Teresa se alza hacia ellos, prometiéndoles llevar su vida a un nivel de perfección más alto.


    Jornada 3
    D. Bernardino se halla de camino hacia Ávila, acompañado de un criado y un ciudadano que le está contando los milagrosos hechos que le sucedieron a Teresa desde que él estuvo por última vez en la ciudad. Así el caballero conoce cómo S. José había curado el dolor atroz que sufría la Santa y cómo ella, desde entonces, en señal de agradecimiento, había consagrado su vida a aumentar la devoción religiosa construyendo nuevos monasterios. La noticia de la muerte de D. Antonio, hermano de Teresa, a quien D. Bernardino había tenido la suerte de conocer seis años antes, le entristece profundamente. Al parecer, el hidalgo caballero, igual de virtuoso que su hermana, había donado toda su hacienda al Monasterio de la Encarnación, que ahora Teresa estaba reconstruyendo. D. Bernardino, conmocionado por la noticia, acude hasta allí, deseoso de ver obra tan alta. Cuando llega, la conversación con la santa lo conmueve de tal forma, que finalmente decide donar su hacienda de Valladolid para que también allí puedan construir un convento. Teresa, agradecida, promete acudir a la ciudad en cuanto termine su obra en Ávila. D. Bernardino se marcha emocionado y asombrado por la virtud de la santa.
    Salen la Vanidad y la Envidia que se está lamentando de su fracaso: Teresa no ha sucumbido al pecado, al contrario, su fe parece haber aumentado; ahora pretende fundar una religión del Carmelo, al tiempo que construye un nuevo convento dedicado a San José. Oyendo las quejas de su compañera, la Vanidad promete acabar con el proyecto de la Santa. En ese momento, se oye un estruendo: el nuevo edificio se ha desmoronado, la venganza de la Envidia se ha cumplido. Al ver la desgracia, Teresa sale con fortaleza: el derrumbe del monasterio no ha aplacado su fe, ni tampoco su ánimo y desafiante, clama a los espíritus infernales, mostrándoles la inutilidad de sus actos frente a la obra de Dios. En ese momento, llega el sacristán lleno de barro y polvo por el derrumbe. Está desolado, ya que el desplome del convento ha matado a seis hombres. Mayor desdicha sufre la hermana de Teresa, que viene ahora hasta ellos, lamentándose por la muerte de su hijo que yace bajo los escombros del edificio. El sacristán acude a por el cuerpo del niño para entregárselo a la Santa que, milagrosamente, consigue devolverle la vida. La Envidia se marcha furiosa por la nueva victoria de la Santa.
    Teresa, sin embargo, acepta con humildad el milagro que se ha producido. En ese momento, Cristo desciende ante ella para ofrecerle una corona en agradecimiento a toda su obra y le da a conocer la muerte de D. Bernardino, en Valladolid, cuya alma espera en el purgatorio hasta que alguien ofrezca una misa por él. Inmediatamente, Teresa parte para allí, con la idea de fundar un nuevo convento en la hacienda que el hidalgo caballero le había prometido antes de su muerte. El sacristán al oír el nuevo proyecto de la Santa, decide acompañarla.
    La Envidia, ante su fracaso, está tramando nuevos ardides para acabar con Teresa. A su paso sale el Amor divino que viene para mostrarle el nuevo edificio que se está construyendo. Allí, se encuentra ya la Santa oficiando la primera misa en nombre de D. Bernardino, que aparece ahora ante ella ataviado con un manto blanco. La oración de la Santa ha conseguido sacarlo del Purgatorio y ahora, su espíritu puede alcanzar la gloria del cielo.
    Finalizada la misa, el sacristán llega a Teresa entusiasmado: las monjas, felices con su nuevo convento, han hecho anuncio del lugar y la gente piadosa, consciente de los votos de pobreza de la orden, ha acudido hasta sus puertas para llevarles comida y regalos. Teresa, complacida por la noticia, se marcha a Alba de Tormes a fundar un nuevo convento.
    Salen de nuevo, el Amor divino y la Envidia que, furiosa, escucha de su enemigo los logros conseguidos por Teresa. Su devoción ha logrado fundar conventos en Burgos, Toledo, Madrid, Sevilla, Granada, Pastrana y ahora, en Alba de Tormes. El pecado, desesperado, acude a la villa salmantina para poder asistir a la muerte de la Santa con la esperanza de ver si sus fuerzas flaquean en su última agonía.
    Ya en Tormes, Teresa anuncia a sus hermanas la llegada de su hora. Humildemente, está confesando a Cristo todos sus pecados, cuando aparece de nuevo el Demonio, acusando a la Santa de soberbia y vanidad. Teresa clama a Jesucristo, defendiendo su labor, siempre fruto de la mayor de las obediencias y de su devoción a su religión. Mientras la Santa pelea con el pecado, el Amor divino la protege y la acompaña, hasta que finalmente Teresa se queda en éxtasis, mientras su espíritu se alza hacia el trono de la gloria divina.
    En Tormes, las campanas de la Iglesia anuncian su muerte, mientras sus hermanas trasladan su cuerpo a un túmulo para que los devotos puedan contemplarlo.

    Observación: El argumento está elaborado a partir de la edición crítica de Elisa Aragone Terni (1970)


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    Observación: En una didascalia se habla de "carros", lo que hace suponer a Aragone Terni (1970) que la obra no se representó sólo en corrales, sino también en calles y plazas, como era propio de las circunstancias y del objetivo de su escritura: la celebración de la canonización de la madre Teresa de Jesús en 1622.


    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

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    En estos momentos no disponemos en nuestra base de datos de una edición digital de esta obra