VICTORIA DE LA HONRA, La gran comedia de, LA



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: VICTORIA DE LA HONRA, La gran comedia de, LA. Procedencia: Parte 21; Final Acto III de la Parte 21

Título: VICTORIA POR LA HONRA, Comedia famosa, LA. Procedencia: Diferentes 33

Título: VICTORIA DEL HONOR, LA. Procedencia: P2

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II:

Parte

Parte XXI (1635)

Manuscrito

No consta

Otras ediciones del siglo XVII

Título: LA VICTORIA POR LA HONRA
Colección: Parte 33 de la Colección de Escogidas (Valencia, Claudio Mace, 1642)
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Profeti, Maria Grazia: La collezione "Diferentes autores". Kassel, Reichenberger, 1988. 109-117.
Nota: Se conocen unas sueltas en la Biblioteca de Hannover y en la British Library que son, en realidad, desglosadas de esta Parte. Es posible que la suelta que está en el tomo 132 de Osuna (en la Biblioteca de la Universidad de California) sea en realidad desglosada de la Parte 21, no sólo por la foliación y porque la sigue a plana y renglón, sino porque al desglosarla quedó al final la portada de El piadoso aragonés, que es la que la sigue en dicha Parte (ERG)

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. X.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas


- La victoria de la honra, ed de Ebersole, Alva V., Garden City, (New York), Adelphi University, 1977
Nota: Contiene: Las ferias de Madrid. Colección Estudios de hispanófila. Siglo de Oro; 5.

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Cornejo, Manuel. "Algunas funciones del espacio sevillano en las comedias de Lope de Vega". Domínguez Matito, Francisco; Lobato, María Luisa. Memoria de la palabra: Actas del VI Congreso de la Asociación Internacional Siglo de Oro, Burgos-La Rioja 15-19 julio 2002. Madrid / Frankfurt: Iberoamericana / Vervuert. 2004. 1, p. 559-570.
Nota: Sobre: El amante agradecido, Amar, servir y esperar, El amigo hasta la muerte, El Arenal de Sevilla, La esclava de su galán, Los peligros de la ausencia, El premio del bien hablar, La prisión sin culpa, El ruiseñor de Sevilla, Servir a señor discreto, El testigo contra sí, La victoria de la honra.

- Cornejo, Manuel. "La funcionalidad de los juegos de toros y cañas en el teatro de Lope de Vega". Pierre Civil, Françoise. Actas del XVI Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas: Nuevos caminos del hispanismo, (Paris, 9 - 13 de julio de 2007). Madrid / Frankfurt am Main: Iberoamericana / Vervuert. 2010. 2, p. sin paginar (CD-R).
Nota: Sobre las referencias a corridas de toros y juegos de cañas en: Los Vargas de Castilla, La noche toledana, El marqués de las Navas, El verdadero amante, Los melindres de Belisa, Lo que pasa en una tarde, La burgalesa de Lerma, El despertar a quien duerme, La moza de cántaro, El dómine Lucas, El maestro de danzar, El caballero de Olmedo, La competencia en los nobles, Al pasar del arroyo, La victoria de la honra, Santiago el verde, Peribáñez.

- McKendrick, Melveena . "Lope de Vega's La victoria de la honra and La locura por la honra:Towards a Reassessment of his Treatment of Conjugal Honour". Bulletin of Hispanic studies. núm. 1. p. 1-14. 1987 .
Nota: vol. 64.

- Norden, Janet B.. "A Source for Lope de Vega's La victoria de la honra
". Folio. Essays on Foreign Languages and Literature.. núm. 12. p. 96–104. 1980.

- Norden, Janet B.. "The ritualistic order of Lope de Vega's La victoria de la honra
Pie de imprenta: (Bulletin of the Comediantes, Chapel Hill
". Bulletin of the Comediantes. núm. 32. p. 21–48. 1980.

- Trambalioli, Marcella. "Apuntes sobre el guineo o baile de negros: tipologías y funciones dramáticas". Domínguez Matito, Francisco; Lobato, María Luisa. Memoria de la palabra: Actas del VI Congreso de la Asociación Internacional Siglo de Oro: (Burgos-La Rioja, 15-19 de julio 2002). Madrid / Frankfurt: Iberoamericana / Vervuert. 2004. 2, p. 1773-1783.
Nota: Sobre: La dama boba y La victoria de la honra.

- Vélez Quiñones, Harry. "Babylon in Seville: Mockey and Praise of Honor in Lope de Vega’s La vitoria de la honra". Friedman, Edward H.; Manzari, H. J.; Miller, Dinald D.. A society on stage: essays on spanish golden age drama. New Orleans: University Press of the South. 1998. p. 257-267.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1609-1615, probablemente 1609-1612
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 405.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2865
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 405.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Acompañamiento
  • Alabarderos
  • Criados y lacayos
  • Negros
    Observación: Acompañamiento de caballeros

  • Personajes computables

  • Alguacil. Nota: Aparece en el elenco, pero no interviene en la acción

  • Antón, negro

  • Arráez

  • Don Antonio, [caballero], [hijo de don Pedro], [galán protagonista], [hermano de doña Ana]

  • Don Juan, [caballero]

  • Don Pedro, padre de Antonio, [padre de doña Ana], [caballero viejo], [pariente con autoridad de doña Ana]

  • Doña Ana, hermana de don Antonio, [hija de don Pedro], [dama]

  • Doña Leonor, mujer del capitán Valdivia, [dama], [protagonista]

  • Dorotea, esclava, esclava [de doña Leonor], [mulata]

  • El asistente

  • El Capitán Valdivia, [marido de doña Leonor]

  • El Duque de Alba

  • [Escudero]

  • Finardo, caballero

  • Francisco, negro

  • Hernando, [criado del capitán Valdivia]

  • Horacio, [deudo de don Pedro]

  • Julio, criado

  • León, criado

  • [Leonelo], [deudo de don Pedro]

  • Lope, lacayo, lacayo [de don Antonio], [gracioso]; que actúa de [Cajero]; que actúa de [Peregrino]

  • Mauricio, [deudo de don Pedro]

  • Mirabel, músico

  • Negra

  • Pozgaya, [bravo]

  • Ramos, [bravo]

  • Saluscia, vieja, [alcahueta]

  • Tiznado, negro

  • Un escudero
  • Universo social

  • Universo de la guerra. Capitanes
  • Universo de la servidumbre. Criados
  • Universo de la servidumbre. Esclavos
  • Universo de las etnias. Negros
  • Universo del poder soberano. Reyes
  • Universo urbano. Alcahuetas
  • Universo urbano. Caballería urbana (caballeros, damas)
  • Universo urbano. Músicos
  • Tiempo histórico

    Época contemporánea
    Nota: 1570, por ser la única vez que Felipe II estuvo en Sevilla.

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: Sevilla. [España]. Europa. Espacio: casa de don Antonio; casa de Leonor; calle.

    Acto 2
    Topónimo: Sevilla. [España]. Europa. Espacio: casa de don Antonio; interior y exterior de casa de Leonor; calle.

    Acto 3
    Topónimo: Sevilla. [España]. Europa. Espacio: casa de don Antonio; casa de Leonor; embarcadero de Triana; calle.

    Duración

    Obra: 2 semanas (aprox.). Nota: Imprecisa.
    Acto 1: 1 día. Nota: El primer acto transcurre en uno de los días de la visita de Felipe II a Sevilla.
    Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de días. Nota: Varios días después comienza el segundo acto, cuando doña Leonor le confiesa a su criada que los festejos sólo le están dando que disgustos.
    Acto 2: 2 días (aprox.). Nota: Un día y su noche, y la mañana siguiente.
    Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de días
    Acto 3: 1 día (aprox.)

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hechos particulares.


    Observación: Traza de la deshonra conyugal y de la venganza.
    El fondo histórico lo proporciona la visita de Felipe II a Sevilla, y las fiestas de la ciudad en su honor.

    Extracto argumental

    Acto 1
    Don Antonio, joven caballero, regresa a su casa vestido de juego de cañas y muy orgulloso de los lances que ha protagonizado esa tarde, pues con su valor y habilidad ha fascinado a todo el público sevillano, incluido el rey Felipe II. En ese instante, unas voces desde la calle avisan que se ha escapado un toro, y acto seguido se presentan en el interior de la vivienda doña Leonor, dama que viene huyendo del astado, y su marido, el capitán Valdivia, que le afea la precipitación al haber dejado su brazo y el exceso de confianza al entrar en casa ajena, nada menos que en una de las principales de Sevilla. La discusión de los cónyuges aviva el impacto amoroso que ha sufrido don Antonio al contemplar a doña Leonor. Y así, en cuanto salen los esposos, ordena a su criado Lope que los siga y averigüe dónde viven: en el fondo está contento porque la historia de los toros augura interesantes asuntos: buen fin me promete / amor que comienza en toro. A la misma hora también regresan de la fiesta don Pedro, padre de don Antonio, y el duque de Alba. El aureolado duque refiere admirado el esplendor de las fiestas que Sevilla ha ofrecido a Su Majestad y desea que al día siguiente don Pedro y don Antonio besen la mano del Rey para ganar en dignidad (que ya le tengo hablado / para el hábito). Ya en la intimidad, don Pedro felicita a su hijo por el valor que ha mostrado con los toros y le transmite el mensaje del duque, pero el joven sólo está pendiente de la tardanza de Lope. Inmediatamente recibe buenas noticias del criado: la dama se llama Leonor, vive cerca y su marido es un militar indiano llamado Valdivia; esa misma noche podrá intentar verla.
    En casa de Leonor impera una aparente normalidad. La señora le cuenta a su esclava (esclavilla) Dorotea lo sucedido, los celos del capitán y la turbación del mozo caballero, aunque reafirma la fidelidad a su marido (Quiérole [...] y le debo ser leal). El capitán Valdivia, después de obtener permiso de su mujer, sale a disfrutar de las luminarias con sus amigos Finardo y don Juan. Valdivia ha recomendado a doña Leonor que salga al balcón para gozar del ambiente festivo, pero la mulata Dorotea propone a su señora disfrazarse ambas durante dos horas y salir a la fiesta. Aunque al principio rehúsa, después acepta salir hasta el extremo de la calle: hasta la calle no más.
    Avanzada la noche, las calles de Sevilla todavía siguen animadas. Doña Ana, hermana de don Antonio, también ha disfrutado de las luminarias nocturnas en compañía de su escudero y, de regreso a casa, encuentra a Valdivia y sus amigos, que elogian la condición de la dama.
    En los aledaños de la casa de doña Leonor, un grupo de músicos negros canta la belleza de la ciudad de Sevilla, ensalza sus fiestas y alaba al Rey Felipe. Don Antonio ha reconocido a la dama que ese mismo día entró en su casa huyendo del toro, la ha seguido y ahora le lanza tiernos y dulces requiebros, pues el cielo ha concertado tan feliz encuentro. No obstante, ella confirma que está casada gozosamente y que el cielo no armoniza las voluntades para los malos deseos. Entretanto, Valdivia y sus amigos llegan hasta allí y el capitán reconoce a su mujer. Ella le explica que estaba oyendo el baile cuando se le cayó una arracada, bajó a la calle a buscarla y encontró a un hombre que pasaba. De momento, la comprometida situación se resuelve bien porque Valdivia se marcha a dormir sin indagar más.


    Acto 2
    Varios días después, doña Leonor confiesa a su criada Dorotea que las fiestas en honor de Felipe II sólo le están dando disgustos: el capitán la mata de celos y el gallardo mozuelo puede pagar con la vida sus muchos atrevimientos. En ese instante llega una vieja celestina con sus productos y su ingenioso negocio. Resulta que una pobre mujer ha tenido un hijo y quiere bautizarlo; don Antonio se ha ofrecido como padrino y doña Leonor podría ser el complemento ideal. La taimada mujer pondera la hermosura del joven caballero y su melancolía amorosa, y antes de ser expulsada de la casa le entrega una carta de su parte. La criada Dorotea también tercia en favor de don Antonio, pues ella se ha enamorado del picarón de Lopillo: dice que la otra tarde pasaba por la casa del galán y que su lacayo la hizo subir a verlo enfermito de amor. No obstante, doña Leonor le ordena transmitir su negativa, si se da la ocasión. Sin embargo, a última hora la acción toma un giro distinto porque el capitán Valdivia recibe malas noticias referentes a su herencia y debe partir a Cádiz inmediatamente. Los dos o tres días que estará de viaje lo traen de cabeza porque está celoso del mozo arrogante que se pasa la noche y el día en la puerta de su casa. Para ganar tiempo ha mandado fletar un barco.
    En su casa don Antonio, recién sangrado por achaque de amor, recibe las atenciones de sus criados. Un músico le canta letrillas de amor y Dorotea acude, por orden, sugiere, de su señora, para avisarlo de que el capitán Valdivia media hora antes partió de Sevilla y, por lo tanto, esa noche don Antonio tiene una buena oportunidad para visitar a doña Leonor. La mejoría instantánea de su hijo sorprende a don Pedro, quien minutos antes justificaba a su hijo ante el duque de Alba argumentando que no había podido acompañarlo al besamanos del Rey por encontrarse indispuesto.
    La noche propicia la ronda amorosa de don Antonio. Dorotea se asoma a una ventana y el joven caballero le suplica que lo deje entrar donde pueda ver, escondido, desnudarse a aquel ángel bello. En el interior, doña Leonor insta al joven a salir de la casa, porque no es justo que un hombre fuerce a una mujer por engaño. A cambio, ella se asomará a la ventana y, si hablando la convence, ya no habrá resistencia.
    De nuevo en la calle, Lope insulta a su amo por gallina e ignorante (¿Querías que te rogase?) y doña Leonor, desde la ventana, le recuerda que la ocasión ya pasó. Inesperadamente llega el capitán Valdivia, que ha solucionado pronto el embargo, y se hace pasar por alguacil de corte. Después de identificar a don Antonio, Valdivia quiere entrar a su casa, pero doña Leonor le responde que se vaya, que ella espera a su marido. Cuando lo reconoce se alegra de haber ofrecido resistencia al intrépido joven. El capitán duda de su honor, pero no quiere dejarse llevar de sus celos (En duda de mis celos, honra grave / mejor es inclinarme a mi sosiego).
    En casa de don Pedro se suceden las sorpresas. Don Juan, en compañía de Finardo, acude para solicitar la mano de doña Ana, pues desde la noche de las luminarias siente arder su corazón por ella. Don Pedro dilata la respuesta hasta la mañana siguiente. Un criado presenta al respetable anciano una carta del capitán Valdivia; en ella éste lo informa de la obstinación ilegítima de su hijo y lo advierte del posible recurso a la violencia: ¡por vida del rey!, / que le he de disparar un arcabuz, escribe el capitán. Don Pedro lee la carta a su hijo y le pide que reflexione sobre las consecuencias de su actitud, pero el joven no hace caso de la advertencia.


    Acto 3
    Unos días más tarde, tras la ceremonia en la que don Antonio ha tomado el hábito de Santiago, una visita inesperada rompe la tranquila conversación de don Pedro y su hija, que hablan sobre la conveniencia de que la joven tome estado. Inmediatamente, doña Ana reconoce a su honesto acompañante la noche de las luminarias y sueña con que venga a solicitarla, pero el capitán Valdivia habla en secreto con don Pedro de un asunto bien distinto: él sirvió en Flandes, pasó a Indias y regresó más tarde para casarse con una mujer honrada. Ahora, don Antonio ha interrumpido la paz conyugal y él no está dispuesto a sufrir semejante afrenta: Yo no he de sufrir, señor, / burlas con mi propio honor. Este es el último aviso: primero escribió la carta y ahora presenta su queja de viva voz, pues el día anterior ya casi estuvo a punto de sacar la espada. Don Pedro agradece la advertencia y lamenta que tal caballero no haya venido a solicitar la mano de su hija. En consecuencia, en cuanto se presenta don Antonio, su padre le ordena ponerse las botas y partir inmediatamente de Sevilla. Mientras él va a sacar dinero, Lope aconseja a su amo que se olvide de doña Leonor, pues la vida ofrece otras posibilidades, pero don Antonio sigue perdido en las cosas de ese ángel y pide espada y broquel porque piensa visitarla y despedirse.
    Entretanto doña Leonor llega a su casa contenta porque ha visto a don Antonio con la cruz roja en el pecho. Ahora ella ya está resuelta a perderse por él y, aunque hasta allí acude Lope, disfrazado de cajero, para informarle de la entrevista del capitán Valdivia y de las órdenes conminatorias de don Pedro, ella le pide que traslade su deseo de no volverse atrás: adora a don Antonio y espera hablar con él en el embarcadero de Triana con objeto de concertar la cita nocturna.
    Esa misma tarde, en la otra orilla del Guadalquivir, don Antonio, acompañado de Leonor, concierta un trato con el arráez de un barco. En realidad, él va a quedarse en casa de un amigo para visitar disfrazado a doña Leonor todas las noches, pero, al mismo tiempo, tratará de engañar a su padre con su supuesta partida de Sevilla. Leonor le aconseja que, ya que su marido pasa todas las noches a jugar a casa de su vecino Finardo, hasta las doce de la noche habrá tiempo para que Dorotea le abra la puerta. Casualmente Valdivia y sus amigos, Finardo y don Juan, también andan a esas horas por la orilla de Triana: Finardo felicita a don Juan por el posible casamiento con doña Ana mientras Valdivia sólo tiene sus sentidos puestos en una mujer y un hombre que han salido a tierra desde un barco y cuyas identidades no le ofrecen ninguna duda.
    Ya en su casa, doña Leonor sabe que su marido la ha visto en el barco, pero disimula quejándose de que nunca sale con ella. El capitán Valdivia está seguro de su deshonra y, por ello, pide a su criado Hernando que coloque una escalera en la tapia del corral cuando él salga a la casa vecina. En un instante, Dorotea y don Antonio caen atrapados por la locura del amor.
    La acción se precipita. Hernando prepara la escalera para que su amo baje hasta la propia vivienda y acto seguido le entrega una espadilla con la que el capitán Valdivia mata a los dos amantes: La roja cruz de Santiago, / como yo se lo había dicho, / sirvió a la espada de blanco. Lope y Dorotea saben que lo mejor en tales circunstancias es esconderse: Dorotea se oculta tras una cesta de harina y Lope, muerto de miedo, se mete debajo de la mesa en la que Valdivia escribe una carta a don Pedro: Tanto temor he tenido / que el bufete he perfumado, rumia el criado.
    Mientras don Pedro comunica a sus deudos los detalles del casamiento de doña Ana y los peligros que corre don Antonio, llega hasta su casa el mensaje del capitán Valdivia informándolo de la muerte de don Antonio y doña Leonor. Con la llave que remite podrá acceder al aposento en el que se hallan. En el momento en que Dorotea y Lope regresan a casa del capitán Valdivia para recoger sus bártulos, don Pedro y sus deudos exigen que se les abra, y, al descubrir la cruda realidad, salen para tomar la justicia por su mano.
    El capitán Valdivia se ha subido a una torre. El asistente de Sevilla, capitán general y representante del Rey, le exige obediencia y le da su palabra de guardar la ley. Don Pedro y su gente llegan con armas, y también doña Ana, acompañada por un escudero. El capitán Valdivia baja y explica que él había prevenido dos veces a don Pedro, la primera en papel y la segunda en persona. Definitivamente, de manera generosa e inesperada, don Pedro se pone del lado de Valdivia, le concede el matrimonio con su hija doña Ana y le asigna treinta mil ducados de dote. Lope recibe por esposa a Dorotea, ambos perdonados.


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