VENTURA EN LA DESGRACIA, LA



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: VENTURA EN LA DESGRACIA, LA. Procedencia: Parte 28 de los mejores Ingenios, Suelta en la Britsh Library, final de la obra.

Observación: Según F. Ruiz Morcuende, su editor en Acad.N. X, la comedia de A. de Claramonte Nuevo Rey Gallinato y ventura por desgracia, no tiene nada que ver con la de Lope. La Barrera cita asimismo una comedia titulada La ventura en la desgracia, original del portugués Luís Francisco Suárez de Sousa (escritor del s.XVIII), que Ruiz Morcuende dice no haber podido localizar.

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría dudosa

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No

Parte

No presente en la colección de Partes de Lope de Vega

Manuscrito

No consta

Otras ediciones del siglo XVII

Título: LA VENTURA EN LA DESGRACIA
Colección: Parte 28 de comedias nuevas de los mejores ingenios desta Corte, Madrid, José Fernández de Buendía - Viuda de Francisco de Robles, 1667.
Atribución: Lope de Vega Carpio
Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. XIX.
Título: LA VENTURA EN LA DESGRACIA
Suelta: Suelta en la British Library, sign. 31.577-11.
Atribución: Lope de Vega Carpio
Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. XIX.
Nota: Según Ruiz Morcuende es una desglosada de la Parte 28 citada.
Título: LA VENTURA EN LA DESGRACIA
Suelta: Suelta
Atribución: Lope de Vega Carpio
Ref. bibliográfica: A. Castro y H. A. Rennert: Vida de Lope de Vega (1562-1635) (Notas adicionales de F. Lázaro Carreter). Salamanca, Anaya, 1969. 498.
Nota: Perteneció a Durán pero no está en la BNE

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. X.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- McCready, Warren T.. La heráldica en las obras de Lope de Vega y sus contemporáneos. Toronto: Edición privada. 1962.
Nota: Por dos pasajes sobre heráldica de la obra, McCready cree que "a pesar de haber sido retocada, la comedia fue escrita primero por Lope de Vega".


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1610
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 577.
Observación: Morley y Bruerton, que clasifican la obra como de autoría dudosa, concluyen su análisis de datación con esta frase: "Consideramos que el texto ha sufrido cambios si era originalmente de Lope. Si es suyo, la fecha sería: hacia 1610"

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2653
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 577.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Acompañamiento
  • Gente
  • Guardias y guardas
  • Luces
  • Personajes computables

  • [Bermudo]

  • Bernardino, [caballero]

  • Costanza, [criada]

  • [Criado]

  • [Don Alvaro]

  • Don García, [caballero], [galán], [protagonista]. Nota: Es de noble familia, descendiente de Maestres de Santiago

  • Don Gonzalo, [criado del rey], [caballero de confianza del rey]

  • Don Juan, [criado del rey], [caballero de confianza del rey]

  • Don Lope, [caballero]. Nota: De noble familia

  • [Don Tello de Meneses], [viejo], [padre de doña Sancha y de doña Elvira], [noble], [pariente con autoridad de doña Sancha y doña Elvira]

  • Doña Elvira, [dama], [hermana de Sancha], [hija de don Tello de Meneses]

  • Doña Sancha, [dama], [protagonista], [hermana de doña Elvira], [hija de don Tello de Meneses]

  • El Rey [de Castilla, Don Sancho el Bravo], rey [de Castilla]

  • [Enmascarados], [enmascarados de moros] (2)

  • Estopiñán, [criado de don García], [gracioso]

  • Fortún, [criado]

  • [Guardia 2º]

  • [Jimén], [soldado aragonés]

  • La Infanta [Doña Blanca], [hija del Rey de Aragón]

  • Laín, [cortesano]

  • Mendo, [cortesano]

  • Ordoño, [viejo], [noble aragonés]

  • [Osorio], [soldado aragonés]

  • [Segador]

  • [Teobaldo]
  • Universo social

  • Universo de la corte. Cortesanos
  • Universo de la nobleza. Alta nobleza
  • Universo de la servidumbre. Criados
  • Universo del poder soberano. Infantes
  • Universo del poder soberano. Reyes cristianos
  • Tiempo histórico

    Edad Media
    Nota: Sancho IV el Bravo (1258-1295), reinó entre1284 y 1295.

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: Toledo. [España]. Europa. Espacio: Jardín del palacio real, palacio, calle, jardín de la casa de don Tello, casa de don Tello.

    Jornada 2
    Topónimo: Toledo. [España]. Europa. Espacio: casa de don Lope, casa de don García, huerta en la finca de don Tello.

    Jornada 3
    Topónimo: Toledo. [España]. Europa. Espacio: casa de don Tello, camino, exterior de la torre en el castillo de Matanzas.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de meses. Nota: Que se trate de meses y no días el tiempo transcurrido entre la primera jornada y la última se explica por la acción, ya que unos personajes tienen que viajar desde Toledo a Aragón y formar un ejército y volver a Castilla
    Jornada 1: 2 días. Nota: La primera jornada podría transcurrir a lo largo de un día con su noche (la cita a Doña Sancha es a las once), y de la mañana siguiente (escena en la que Don Tello se opone a la boda de su hija con Don Bernardino).
    Jornada 2: 3 días. Nota: La Jornada II comienza en la noche del mismo día, y transcurre durante esa noche y los dos días siguientes.
    Jornada 3: 1 día (aprox.). Nota: Al comienzo de la tercera jornada hay otro salto temporal sin especificar (tampoco muy largo) y el resto de cuadros que la forman podrían pasar en el mismo día, aunque la duración aquí es completamente abstracta.

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hechos particulares.
      Nota: La Jornada II tiene rasgos de comedia palatina.


    Observación: La traza principal es la del amor correspondido y obstaculizado (por el Rey), la sucesión de pruebas a que es sometida la pareja, y su reintegración final.
    Trazas secundarias son la de la lujuria del déspota, la de las injusticias del Rey tirano, y la de la defensa del honor familiar por Don Tello.

    Extracto argumental

    Jornada 1
    El Rey don Sancho el Bravo está cazando aves en el jardín de su palacio, en Toledo. Hasta allí llega la Infanta de Aragón, con la que está prometida y que no sale a recibir. La dama intenta por todos los medios que se celebre la boda, para que el deshonor de ser rechazada no desemboque en hostilidades entre Aragón y Castilla, pero el Rey es implacable en su decisión de no casarse y alega estar enamorado de una dama (Doña Sancha). Esto indigna al acompañamiento de la Infanta que, al enfrentarse al Rey, sólo empeora aún más la situación y los aragoneses marchan del lugar tras ser amenazados con la guerra por el monarca. Lo que no sabe Sancho el Bravo es que sus mayores problemas están en Toledo por otras razones.
    En una calle de la ciudad caminan dos caballeros, don García y don Lope, recién venidos de Barcelona. Don García, que declara los fundamentos de su nobleza (es nieto del que fue Gran Maestre de Santiago, en la Jornada I, e hijo en la III, con numerosos méritos militares y protección de los reyes Fernando III y Alfonso X a su familia), le cuenta a su amigo las causas de su destierro. Le explica cómo Doña Sancha (la misma dama que el Rey desea) y él se criaron juntos y se enamoraron y, un día en el jardín, sellaron con un abrazo la fe de esposos que se daban, pero fueron sorprendidos por el rey, quien no tardó en desterrarle a Córdoba. Tiempo después, regresó a Toledo y, una noche, en la calle, se encontró un tumulto de voces y armas que amenazaban de muerte a una dama. Se interpuso Don García, y la defendió en fiera lucha con la multitud de sus agresores, proclamando a voces su nombre. La dama, al oirlo, se identificó, ella era Doña Sancha, a quien aquel mismo día habían casado a la fuerza, pero que se había negado a entregarse a su marido, Jaime de Luna, quien la había sorprendido besando un retrato de Don García. Don García consiguió refugiarla en una casa, y esconderse, pero el furioso marido, junto con sus deudos asaltó la casa, irrumpió en el aposento en que estaba refugiada Doña Sancha y agarrándola de los cabellos se disponía a acuchillarla cuando…pero el relato queda inconcluso porque aparecen otros hombres en la calle abriendo paso al Rey, y los caballeros prefieren ocultarse. El rey y su criado, Gonzalo, vienen maquinando un engaño para que el Rey pueda gozar a doña Sancha, en el que además creen contar con la complicidad de Doña Elvira, la hermana de doña Sancha. A ésta le han mandado una carta falsa en nombre de don García, en la que le pide que le aguarde a las once en su casa para sacarla y llevársela consigo a su casa, carta que ha hecho feliz a la dama. Además, el Rey quiere casarla con un hombre de su confianza para que le sirva de tercero.
    El criado de don García, Estopiñán, que se entera por Gonzalo de estos planes, entre los cuales se encuentra casar a Doña Sancha hoy mismo con Don Bernardino, corre a avisar a su señor, que está terminando de narrar la historia de cómo llegó en ayuda de Doña Sancha cuando el marido iba a matarla, y lo mató a él, tras lo cual tuvo que volver a huir, marchando a Italia, donde ha permanecido tres años y ahora vuelve sin saber qué ha sido de su amada, pero dispuesto a encontrarla. Don Lope le ofrece su ayuda, y esconderlo en su casa, ya que se va a casar con doña Elvira, la hermana de doña Sancha.
    Doña Sancha, que ha salido embozada junto con Doña Elvira a esperar la llegada de su amado que la falsa carta le anunciaba, ve llegar a Estopiñán, y creyendo que viene a buscarla en nombre de Don García, se va con él, ante la perplejidad del criado. Por su parte, Elvira , toma la decisión de no colaborar en el engaño del rey a su hermana, sino de engañarlo a él, no obstante estar ciegamente enamorada de Don Sancho, así que cuando llega Gonzalo, haciéndose pasar por criado de Don García, para sacarla, ella se hace pasar por doña Sancha y se va con él.
    Mientras, en la casa de las dos hermanas, y a pesar de las presiones del rey, presente, el padre se niega con toda firmeza a la boda de Sancha con Don Bernardino de Luna porque está seguro de las intenciones de deshonrarle del rey y de las de dejar hacer para medrar del pretendiente. En ese instante, una criada informa de que la novia ha desaparecido. La noticia alegra al Rey, al suponer que se debe a su estrategia. Pero Don Bernardino achaca la desaparición al propio padre, y le acusa ante el rey. Para poner a prueba al monarca, el padre acepta ser el culpable de la desaparición, pero después lo niega en apartes a Don Bernardino y al Rey, que se encuentra perplejo. Las reacciones del rey le delatan y el padre reclama en voz baja la defensa de su honor: "que tengo brazo y espada/ y soy Tello de Meneses".


    Jornada 2
    Esa misma noche, don García y don Lope se disfrazan de moros (como para un festejo de boda) y aparecen con máscaras en las manos, con la intención de poder acercarse hasta donde se encuentra doña Sancha sin levantar sospechas. No se imaginan que será al revés, ya que es la muchacha la que aparece en la casa de don Lope, acompañando a Estopiñán. Éste, al ver a su señor con esa ropa, deduce que el amor es el causante de que haya renunciado al cristianismo y le ofrece a la mujer que espera en la puerta para que se olvide de su dama. Don García rechaza la invitación y manda irse a la desconocida. Doña Sancha, que no puede creerse el rápido cambio de vestimenta y espíritu de su amado, no acepta marcharse y entra en la casa. Sólo entonces la reconoce don García que piensa que ha sido hechizado y que por eso ve a doña Sancha. Tras las explicaciones de ella, que le muestra la carta, don García se percata de la maniobra que hay tras la falsificación de la misiva y, lleno de rabia y jurando vengarse por elevada que sea la condición de quien ha intentado robarle a su dama, decide ir a su propia casa (que está vacía desde su destierro, y de la que tiene llave el rey), en la que la carta decía que Don García esperaba a Doña Sancha esa noche, para celebrar su boda, esté quien esté dentro.
    A la casa Gonzalo ha llevado a doña Elvira creyendo que era doña Sancha para que el rey, fingiendo ser Don García, la gozase, y allí aguarda en la oscuridad. Cuando llega el rey, Elvira prosigue su juego, haciéndole creer que es doña Sancha pero declarándole que sabe que él es el rey, y no don García, y mostrándose dispuesta a cumplir sus deseos, por el amor que le tiene. Para complicar la situación, llega doña Sancha con Estopiñán y, al oír ruidos y voces en la oscuridad, el criado huye de miedo mientras ella acecha a la pareja y escucha su cortejo. La dama reconoce la voz de su hermana pero interpreta que está con su amado, Don García, al que ha engañado haciéndole creer que era ella (le oye a él llamarle a ella Sancha). Por desgracia, cuando viene don García a comprobar qué ocurre, interpreta que es doña Sancha la que está en actitud cariñosa con otro (él también le oye llamarle Sancha). El caballero, encolerizado por los celos, irrumpe en la sala con un hacha encendida y desnuda la espada, al tiempo que al oir ruidos Elvira escapa y Sancha se acerca al rey, pensando que era Don García. Don García, al advertir quién es el regio pretendiente, que grita llamando a su guardia, rinde su arma no sin afearle al rey su conducta, pero sobreponiendo a toda sinrazón su lealtad al monarca. Cuando llega la guardia el Rey ordena prenderlo, e incluso que le maten, que le hagan pedazos. Don Lope aparece entonces con unos enmascarados (como moros) armados para ayudarle, pero don García se dispone a defender al Rey. No es necesario: también don Lope desiste de atacar al monarca en cuanto lo reconoce, y le rinde cuenta de sus hechos militares al servicio del monarca, en Berbería. Aunque don García ha mostrado gran respeto por su monarca, don Sancho manda a Don Lope prenderlo y encarcelarlo en una torre. Aparece entonces el padre de doña Sancha que finge creer que el Rey ha recuperado a su hija desaparecida para devolvérsela, y anuncia que mañana mismo piensa desposarla en su aldea, en una ceremonia reducida a la familia . Mientras el Rey se estira de los cabellos al ver cómo sus propósitos amorosos se esfuman, pero tiene que disimular, el anciano se lleva consigo a su hija, no sin antes pedirle al Rey que don García acuda a la boda y recoger de paso a su otra hija Elvira (que doña Sancha le ha avisado que también estaba en la casa). El Rey hace traer de nuevo a Don García y le dice que es a Don Tello a quien le debe la vida, y que ha de presentarse en la boda de su hija, al día siguiente, y mostrarle su agradecimiento. Mientras mantienen esta conversación, se presenta un guarda avisando que hay espías de Aragón por los alrededores.
    Al día siguiente, en la huerta de la finca que tiene la familia de doña Sancha cerca de Toledo, las dos hermanas comentan lo sucedido la noche anterior. Doña Sancha, al ver a Don Bernardino hablando con su padre se marcha, y es doña Elvira la que está presente cuando llegan don Lope y don García al lugar. Mientras don García va en busca de su amada, a la que sigue creyendo culpable, don Lope aprovecha para pretender a Elvira, pero ella le rechaza cruelmente. A su vez, su progenitor también se niega al matrimonio de Sancha con Don Bernardino, alegando que ella no quiere casarse con él, a pesar de toda su insistencia, y que por delante está quien la tuvo la noche anterior. Llega el rey a la boda e intenta hacer creer al anciano que el ladrón de su hija era don García, y que él estaba allí para protegerla, pero el viejo padre se las sabe todas, y en sus contestaciones hay tanto disimulo como sorna. Don García, ajeno a lo que sucede en la hacienda, aparece escapando de las explicaciones de doña Sancha. El rey, que lo ve, le manda de nuevo prender y ordena que le encierren en una torre a la espera (incomunicada) de que concluya el proceso que se sigue contra él, y que sin duda le condenará a muerte. Don Bernardino atiza la cólera del Rey, pero el padre de la dama, que se muestra de acuerdo con las órdenes reales, sin embargo pide primero y exige después que se le permita a su hija que le acompañe para servirlo, pues él es un caballero y tiene derecho al servicio y ella se está ejercitando en obras de caridad. El rey, obligado a disimular, no tiene más remedio que aceptar ante la insistencia de Don Tello, cuyas últimas palabras conminan al rey a aceptarlo por las buenas porque de todas formas ella ha de ir: "Téngalo a bien Vuestra Alteza; / porque, ¡vive Dios, que ha de ir!"


    Jornada 3
    Pasado un tiempo, don Lope aparece en casa de Don Tello, para explicarle que su hija Doña Sancha y don García, que permanecían en la torre, han sido acusados por Don Gonzalo y don Juan, criados del Rey, de conspirar para matar al Rey, quien tras conmutarle la pena de muerte ha enviado a Don García al destierro,con pregón de que quienquiera que le ayude o ampare será castigado con la muerte, y a doña Sancha la han llevado a un castillo (el de Matanzas) cercano a Toledo donde han trazado que muera de hambre. Por si fueran pocas la desdichas, se ha enterado de que los conspiradores, temerosos de una posible vuelta a la gracia del Rey de Don García, y de una nueva privanza suya, pretenden matarlo. El plan es aprovechar que marcha al destierro solo y sin armas para así asesinarlo en el camino. Don Lope también informa a Don Tello de que le ha hecho poner una espada en el camino a don García para que pueda defenderse. Don Tello, que se queja del destino como un héroe trágico, no se lo piensa dos veces y deja a don Lope a cargo de doña Elvira, aún a sabiendas de que él la ama, mientras marcha a interceder al rey por su otra hija o a morir. Ante la reticencia del joven, el señor de la casa le muestra su confianza en que velará por el honor de su hija, "porque así sabréis guardar/ prenda que os han de pedir". Al quedar solos, esta vez es la muchacha (que se ha desenamorado del Rey al comprobar su severidad) la que se insinúa y coquetea con el joven, pero éste pasa a asumir el papel del padre ("yo vuestro padre soy") y se muestra inflexible ante las provocaciones de su dama, a la que ordena comportarse como una hija.
    En un camino cerca de Toledo, los traidores (cubiertos de máscaras) asaltan a don García desconociendo que éste ha encontrado la espada de su amigo. El hidalgo derrota a Don Gonzalo, le desenmascara y reconoce, le pide explicaciones, le obliga a confesar su intriga desleal, y finalmente le perdona la vida: "que te quiero hacer leal,/ a puro hacerte bien".
    Peor suerte corre el Rey, que iba de caza y es engañado y apresado por soldados aragoneses disfrazados de peregrinos, que forman parte de un ejército de 1500 infantes que ha entrado encubierto en Castilla, y con el que la Infanta pretende forzar al Rey. Cuando lo conducen hacia donde está la infanta, topan con Don Tello, que espada en mano arremete y consigue liberarle. Pero el Rey no quiere escuchar la intercesión de Don Tello por Don García, y declara que ya le hace suficiente merced con permitirle que viva. Don Tello insiste "que le habéis de perdonar/ a puros servicios míos".
    Don García llega por casualidad hasta la torre donde se encuentra su amada. Es un día de sol ardiente, y el joven, abrumado, sediento y hambriento, desvaría. Escucha entonces el cantar de un segador que cuenta la desdichada historia de sus amores, de las traiciones de sus enemigos y de la saña del rey, y que le revela que en la torre está su amada, que muere de hambre y de sed. Se asoma Doña Sancha la ventana de la torre, y los amantes, que se reconocen, declaman un dúo de amor y sufrimiento, en que ella pide insistentemente agua. El segador, que ha conocido quiénes son, se marcha y pese al peligro que corre les trae un cántaro de agua, que hacen subir hasta la ventana. En este momento llega el Rey con los traidores D. Gonzalo y D. Juan, también él está sediento y clamando por que le lleven agua. La dama, al verlo, "baja el cántaro por la cinta, sin beber". El Rey sacia su sed, pero al comprobar quién le ha dado el agua, se marcha sin querer escuchar. Sus dos criados, rompen entonces la escudilla y condenan a la pareja a morir de sed. Doña Sancha, desde lo alto, llena de ira, les lanza una maldición.
    Mientras Don Lope y Elvira llegan a la torre para encontrarse con Doña Sancha, el Rey vuelve a ser apresado allí cerca por los aragoneses y conducido a presencia de la Infanta, que quiere obligarlo a casarse. En su defensa acuden Don Tello y Estopiñán, que reta a lo gracioso a los aragoneses, y tras ellos Don García y Don Lope, y también Doña Sancha y Doña Elvira. Pero el Rey acepta casarse con la Infanta y se muestra dispuesto a olvidar agravios, reconocer errores y conceder gracias, casando a cada uno con quien le corresponde, todo ello entre comentarios, pullas y agudezas de Estopiñán. Al final, queda Don Bernardino sin casar, y al preguntarse con quién le casarán, Estopiñán propone con humor "conmigo, que estoy buído". Finalmente lo casan con su prima. Don García despide la obra:
    Porque diga nuestra historia
    que se vio por varios casos
    la ventura en la desgracia
    premiada por Sancho el Bravo.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    Observación: Se detalla en acotación el uso escenográfico de un dosel (para escenas de interior) y una torre. Se utilizan máscaras.
    Es notable el énfasis puesto en el linaje de Meneses.


    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

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