TIRANO CASTIGADO, La famosa comedia de, EL
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: TIRANO CASTIGADO, La famosa comedia de, EL. Procedencia: Parte 4 (1614)
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: Sí
Citado en El peregrino II: Sí
Parte
Parte IV (1614)
Manuscrito
Tipo: Gálvez (apógrafo)
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: Iriso Ariz, Silvia: "Estudio de la colección Gálvez: fiabilidad y sentido de los apógrafos de Lope de Vega". Barcelona, Anuario Lope de Vega, III, pp. 99-131, 1997. 104.
Nota: Signatura mss. 22422, ff. 59r-119r. Se incluye en el tomo II de la llamada Colección Gálvez que contiene copias apógrafas. Según esta copia, Lope firmó el autógrafo en Madrid, el 17 de julio de 1599.
Tipo: Copia
Localización: Sevilla, Biblioteca Universitaria (España)
Ref. bibliográfica: PROLOPE. Alberto Blecua y Guillermo Serés (directores): Lope de Vega, Comedias. (Edición crítica de las Partes de Comedias de Lope de Vega). Lleida, Milenio, 1997 ss. IV, 3, 1509.
Nota: Letra del siglo XIX, es copia de la Parte 4.
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: PROLOPE. Alberto Blecua y Guillermo Serés (directores): Lope de Vega, Comedias. (Edición crítica de las Partes de Comedias de Lope de Vega). Lleida, Milenio, 1997 ss. IV, 3.
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. IX.
Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. XI.
Observación: La edición de El tirano castigado incluida en Comedias de Lope de Vega. Parte IV, 3, publicada por el grupo Prolope, corre a cargo de Margarita Freixas.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Versiones y traducciones
- Diamante, Juan Bautista, EL TIRANO CASTIGADO, Madrid, Joseph Fernandez de Bendía, 1671
Nota: En Comedias escogidas de los mejores ingenios de España. Parte treinta y seis.
Bibliografía secundaria
- Carreño Rodríguez, Antonio. "Lope de Vega o los inicios de la crisis del poder". Carreño Rodríguez, Antonio. Alegorías del poder: Crisis imperial y comedia nueva (1598-1659). Woodbridge / Rochester: Tamesis. 2009. p. 33-103.
- Marsch, A. R.. "Note on El tirano castigado of Lope de Vega". Studies and Notes in Philology and Literature. núm. 2. p. 173-183. 1892.
- Salvo, Mimma de. "Sobre el reparto de El tirano castigado de Lope de Vega". Criticón. núm. 87-88-89. p. 215-226. 2003.
Nota: Número especial de la revista, con el título de "Estaba el jardín en flor..." Homenaje a Stefano Arata.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1599-1603
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 593.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 3076
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 58.
Número: 3102
Ref. bibliográfica: PROLOPE. Alberto Blecua y Guillermo Serés (directores): Lope de Vega, Comedias. (Edición crítica de las Partes de Comedias de Lope de Vega). Lleida, Milenio, 1997 ss. 1514.
Observación: Editada en Prolope por Margarita Freixas
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Observación: Se ha seguido el elenco de la edición de Prolope, Parte IV-3.
Este elenco, que se presenta desglosado en los tres actos, ofrece un pormenorizado reparto de los personajes, con los desdoblamientos necesarios, entre 17 actores, 4 de ellos mujeres. Los actores son los de la compañía de Gaspar de Torres.
Universo social
Tiempo histórico
Tiempo indeterminado
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: lugar indeterminado. Europa. Espacio: calle, casa de Arminda, monte y mar, palacio.
Acto 2
Topónimo: Biserta. [Túnez]. África. Espacio: Puertas de unos baños, plaza, aposentos.
Topónimo: Cerdeña. [Italia]. Europa. Espacio: peñas, cueva, exteriores, peña, afueras de un castillo.
Acto 3
Topónimo: Cerdeña. [Italia]. Europa. Espacio: interior de una torre, palacio, afueras de la torre, exteriores, playa.
Duración
Acto 1: 1 día (aprox.). Nota: El intento de asesinato de Floriseo ocurre la noche del viernes, amanece, y es a la mañana siguiente cuando es abandonado en el mar.
Acto 2: Número indeterminado de días. Nota: Han pasado seis días desde que Arminda se ha convertido en esclavo de Brazayda hecho que ocurre varios días después de que una noche de viernes Floriseo fuese atacado y abandonado en el mar al amanecer. Más de una semana.
Acto 3: Número indeterminado de días
Género
Género principal:
- Comedia > universo de irrealidad > libre invención > palatina.
Extracto argumental
Acto 1
En la isla de Cerdeña, Fabio, caballero, conversa con sus amigos Reinaldo y Ludovico, ante los que se queja del desamor de Arminda, por culpa del cual no tiene esperanzas de casarse con ella a pesar del consentimiento del padre de la dama, Albano. Arminda ama a Floriseo, hijo del duque de Cerdeña, pariente de Albano, pero este prefiere a Fabio como marido para su hija por temor a un casamiento demasiado desigual con el hijo del duque. Ante la desesperación de Fabio, quien teme que el rechazo de Arminda invalide las intenciones de Albano, uno de sus amigos, Ludovico, le sugiere que mate a Floriseo. Entre tanto, los tres hombres han llegado al balcón de Arminda, quien confunde a Fabio con Floriseo, y al hablar confirma las sospechas de Fabio de que está ya casada secretamente con el hijo del duque. En esto, el verdadero Floriseo llega acompañado de un músico para cantar bajo el balcón de su amada y descubre allí a los tres caballeros. Floriseo se acerca a Arminda, para recriminarle su traición, acusación de la que ella se defiende asegurando que ha sido engañada, y empieza entonces una escena de confusiones en la que ambos caballeros se acercan alternativamente al balcón de Arminda sin que esta sea capaz de distinguir al verdadero Floriseo del fingido. Cuando Floriseo, para deshacer el enredo, proclama a voz en grito su identidad, los otros tres hombres aprovechan para abalanzarse sobre él y llevárselo a la fuerza, ante la desesperación de su amada. Llega inmediatamente Nicandro, criado de Floriseo, quien informado por Arminda de lo sucedido, corre en busca de su amo.
A continuación sale Albano, padre de Arminda, pues la ha oído hablar con un hombre, por lo que la acusa de deshonrarle y, además, le anuncia que ya ha concertado su matrimonio con Fabio. Antes de que Arminda pueda reaccionar, vuelve herido Nicandro y relata cómo ha intentado, inútilmente, librar a Floriseo de sus captores, quienes han huido con él hacia la playa. Cuando se queda sola, Arminda llora su desgracia y toma una determinación: hacerse a la mar, vestida de varón, en compañía del barquero de su padre, el esclavo moro Celimo, para hallar a Floriseo o, al menos, su cadáver. Arminda comunica a Celimo su determinación, y este acepta ayudarla. En el soliloquio que sigue, se descubrirán sus verdaderas intenciones: llevarla engañada a Túnez, pues está enamorado de ella.
En la escena siguiente, comparecen Teodoro, hijo bastardo del duque, y Laudomia, esposa de este y madrastra de Teodoro, en el bosque de caza. Teodoro confiesa a su madrastra que está encendido de amor por ella y, a pesar del rechazo de ella, él le propone un plan para asesinar al duque y a su heredero legítimo, Floriseo, y convertirse él en soberano y hacerla a ella su esposa. Ante la negativa indignada de Laudomia, Teodoro intenta forzarla. La violación es frustrada por la aparición de Doroteo, Rufino y Liberio, caballeros amigos de Teodoro, que venían persiguiendo un jabalí. Tras huir Laudomia, Teodoro queda a solas con sus amigos y les confiesa sus planes para matar al duque y a Floriseo, casarse con Laudomia y convertirse en soberano de Cerdeña con el título de rey, para lo que les pide ayuda, que los tres se comprometen entusiastas a darle.
En palacio, Tibaldo, capitán de los ejércitos del duque Anselmo, está poniendo a este sobre aviso de la traición que su hijo ilegítimo Teodoro planea contra él cuando aparece Laudomia, quien viene huyendo desde el bosque, y cuenta cómo Teodoro intentó violarla tras confesarle sus planes de usurpación del trono. Convencido el duque de la verdad de las acusaciones contra su hijo, manda prenderle. En presencia del duque, Teodoro niega las incriminaciones y acusa a su madrastra de ser ella quien le propuso matar a Anselmo y partirse el reino con él, así como de ser la amante del capitán Tibaldo. Este reacciona airado y cuando en la confusión de la reyerta el duque manda prender nuevamente a Teodoro, este llama en su ayuda a sus partidarios, quienes entran con gente. Tibaldo y Laudomia consiguen huir, no así el duque Anselmo, que queda en poder de su hijo rebelde, quien manda encerrarle.
En la escena final del acto, son llevados presos ante Teodoro Fabio, Ludovico y Reinaldo, los captores del heredero Floriseo. Cuando Teodoro se entera de que, según dicen, han matado a su hermano, manda liberarlos y hacerles mercedes, al tiempo que se proclama duque. Los tres supuestos asesinos de Floriseo y los aliados de Teodoro se congratulan por el ascenso del nuevo duque y acaba el acto con muestras de afecto y lealtad entre ellos, que son desmentidas en sucesivos apartes de todos los personajes, que revelan así sus propias aspiraciones personales al trono.
Acto 2
En Biserta, en la costa tunecina, se encuentra Floriseo cautivo. Conversa con Celio, otro cautivo, a quien le cuenta la historia de sus tribulaciones: cómo fue capturado por tres hombres desconocidos y abandonado en una barca en el mar, donde fue rescatado por Albraide, corsario moro, quien lo llevó a Biserta, donde sirve al alcaide, mientras la hija de este, Brazaida, le requiere de amores. Estando en esta conversación, llega Brazaida, acompañada de un esclavo que resulta ser Arminda, la amada de Floriseo, disfrazada de esclavo, bajo el nombre de Armindo. Al iniciarse la conversación entre Brazaida y Floriseo, Arminda reconoce a su amado, a quien creía muerto. Para interrumpir la conversación, Arminda miente anunciando que llega el padre de Brazaida, la cual huye, y al quedarse a solas con Floriseo se produce el mutuo reconocimiento. Empieza entonces un intercambio de reproches: de Arminda a Floriseo, por andar en tratos amorosos con la mora; y de él a Arminda, por ser la causante de sus penurias. En esto vuelve Brazaida, que ya ha visto que era falsa la llegada de su padre, y Arminda, para estorbar sus amores con Floriseo, le revela que este ama a otra dama y le aconseja que le dé celos con él –recordemos que Arminda está disfrazada de varón-, consejo que Brazaida acepta, y vanse.
Por su parte, el rey de Biserta ha tenido un incidente con el caballo que montaba, el cual a punto estuvo de tirarle al suelo, de lo que lo salvó la intervención de Floriseo, que acertaba a pasar por allí. Como muestra de agradecimiento, el rey le concede la libertad y Floriseo solicita asimismo la de Arminda, que le es también concedida. Estando en esto, aparece Celimo, quien fuera criado del padre de Arminda y quien la vendió como esclava a Albraide, anunciando la llegada de Rufino, embajador del nuevo rey de Cerdeña, Teodoro. Rufino se presenta acto seguido ante el rey de Biserta y le cuenta su particular versión de lo sucedido en la isla: según él, Laudomia, la esposa del duque, ordenó la muerte del heredero Floriseo para que su amante el capitán pudiera heredar la corona, e intentó también acabar con la vida de Teodoro, quien descubrió el plan y ante la negativa de su padre a castigar a los traidores, tuvo que encerrarle. Ahora, Teodoro pide ayuda al rey de Biserta para pacificar sus dominios. El rey acepta y envía una flota a Cerdeña, en la que Floriseo y Arminda solicitan enrolarse, en traje de moros. El rey nombra a Floriseo capitán de una galeota.
Mientras, en Cerdeña, Tibaldo y la duquesa, huyendo de las huestes de Teodoro, llegan a una zona rural. Tibaldo va en busca de ayuda y se topa con un grupo de villanos que celebran una boda. Tras una escena cómica de celos entre los labradores, el capitán les cuenta la traición de Teodoro y les pide su colaboración para derribar al usurpador, lo que ellos aceptan enfervorecidos. Por su parte, Teodoro y sus secuaces continúan la persecución de la duquesa por el monte. Esta, creyendo que las voces que oye corresponden a amigos, sale, cayendo así en poder de su enemigo. Teodoro le reitera su amor, y se justifica por haber encerrado al duque diciendo que este pretendía entregar la isla al rey de Biserta. La duquesa se niega a creerle y se enciende una agria discusión entre ambos. Estando en esto, llega Tibaldo con su ejército de villanos, que logra poner en fuga a Teodoro y los suyos y liberar así a la duquesa. Los labradores prometen, además, ayudar a liberar al duque de su encierro.
En la torre donde está preso el duque Anselmo, Albano, padre de Arminda, se queja de su suerte por haber sido nombrado por Teodoro carcelero del duque, lo que le ha impedido ir en busca de su hija desaparecida. En esto, aparece Laudomia ‘en hábito de villano’, seguida de Rotundo, uno de los labradores que están de su parte, quien finge perseguirla cuchillo en mano. En medio de la confusión, Laudomia consigue entrar en la torre, mientras los hombres de Teodoro prenden a Rotundo, quien para distraerles empieza a relatar la fingida causa del altercado. Mientras están en esto, empiezan a oírse en la mar los cañonazos de la flota morisca que se acerca a Cerdeña.
Acto 3
En la torre el duque Anselmo es informado por Liberio, uno de sus guardas, de la llegada de las naves moras. Entra entonces Laudomia, vestida de villano, y con lenguaje adecuado a su vestido, empieza a relatar al duque, quien cree haber reconocido en el labrador a su esposa, cómo Teodoro intentó forzar a la duquesa –ella misma- y fue frustrado por la intervención de los labriegos. Tras aconsejar al duque, por medio de una conseja, que no ceda ante su hijo Teodoro, se marcha. Llega entonces Teodoro, en conversación con Albano, que le informa de las partidas que ha levantado Tibaldo contra él. Teodoro ordena a Albano que ofrezca a Tibaldo la paz si acepta rendirle homenaje como nuevo soberano. Seguidamente, y antes de marcharse, anuncia a su padre el duque que ese mismo día va a ser coronado nuevo soberano de Cerdeña. Inmediatamente después de su marcha, entra Fabio para anunciar al duque que, por orden de Teodoro, va a ser llevado a la ceremonia de coronación para entregar él mismo la corona.
En el exterior, al ceremonia ha comenzado, con la presencia del rey de Biserta y todo su ‘alarde de moros’, entre los que están Floriseo y Arminda, disfrazados. Teodoro se dirige al pueblo para asegurarles que el viejo duque perdió el juicio por la mala influencia de su esposa y quiso contravenir el orden natural al intentar privarle a él del trono tras la muerte de Floriseo. El duque Anselmo es conducido, con los pies encadenados, al estrado en que se desarrolla la ceremonia, donde Teodoro le da a elegir entre firmar la renuncia a la corona en favor suyo o clavarse una daga en el pecho. Alselmo se niega a legitimar con su firma la usurpación y la traición de un hijo hacia su padre, y elige darse muerte, pero, al tomar la daga, la empuña contra Teodoro. Este manda prenderle y devolverle a la torre y, siguiendo los consejos del rey moro, decide hacerle matar al día siguiente. Floriseo, que está, en vestido morisco, entre el séquito del rey de Biserta, lo oye y toma la determinación de salvar a su padre. A continuación llega Albano, quien vuelve de la embajada que Teodoro le encargó de conseguir la rendición de Tibaldo y sus fieles. Albano anuncia que la paz es imposible, pues Tibaldo ha reunido un enorme número de partidarios decididos a devolver el trono al duque Anselmo. Teodoro, enfurecido, decide presentar batalla, mientras el rey moro y sus consejeros, en aparte, traman ayudar a Teodoro para después arrebatarle el control de la isla de Cerdeña y utilizarla como punta de lanza de su deseada conquista de España.
Por su parte, Floriseo y Arminda han llegado a la torre donde está preso el duque. Allí, Floriseo distrae a uno de los guardas, momento que Arminda aprovecha para atacarle por la espada con una daga. Los dos guardas huyen y Floriseo entra en el interior de la cárcel, mientras Arminda aguarda a la puerta. En esto, aparece la duquesa Laudomia, todavía en hábito de villano, que venía a tratar por sus propios medios la libertad del duque. Al ver a Arminda –vestida de moro- en la puerta, teme ser descubierta. Enseguida sale Floriseo, con su padre en brazos, y Laudomia huye, creyendo que son moros que se llevan preso al duque. En la conversación que sigue, el duque reconoce finalmente, emocionado, a su hijo Floriseo en el moro que carga con él. Vuelve entonces la duquesa, acompañada de dos villanos, dispuestos a dar batalla a los supuestos moros que se llevan al duque, pero rápidamente se deshace el malentendido y todos se dan albricias por el feliz rencuentro. Floriseo y Arminda parten a la batalla contra Teodoro.
Después de que se oigan dentro gritos que anuncian el fin de la batalla, comparece en escena Teodoro, derrotado y malherido, y sin reconocer aún a su padre el duque en el anciano con el que se encuentra, se echa a sus pies para lamentarse por todos los errores y excesos a los que su ambición desmedida lo llevó y que han sido causa de su ruina, pues ahora se ve como un tirano castigado. El duque Anselmo le revela su identidad, y a pesar de todo le muestra su conmiseración y amor de padre, que demuestra alzándole del suelo y cargándole en brazos.
Mientras tanto, el rey moro de Biserta, a la cabeza de sus tropas moras, se enfrenta a Tibaldo y Albano, que intentan impedir que tome la isla. En un momento dado, Floriseo, que hasta el momento luchaba al lado del rey moro, revela su verdadera identidad como heredero del duque de Cerdeña, y se encara con el rey de Biserta. Este, en agradecimiento por la vez en que el cristiano le salvó la vida, renuncia a sus planes de conquista y se compromete a pagarle parias. Hecha la paz con el rey de Biserta, llega el momento de la alegría generalizada por la reaparición de Floriseo. La de Albano será doble porque también recupera a su hija Arminda.
En al escena final, el duque Alselmo entra con el maltrecho Teodoro en brazos. Este se humilla a ante su hermano Floriseo, quien en un primer momento lo trata como a enemigo. Ante la tristeza que el anciano duque muestra por el trato riguroso que el mayor de sus hijos da a su hermano, Floriseo rectifica y le perdona, a condición de que se destierre de Cerdeña. Tras el reparto de gracias y prebendas entre sus fieles por parte de Floriseo, y el anuncio del matrimonio con Arminda, "acaba la comedia / del Tirano castigado".
OBSERVACIONES A LA OBRA
Ver / Ocultar secciónObservación: La obra fue representada por la compañía de Gaspar de Torres poco después de que se concediera la licencia en diciembre de 1600. Gálvez copió los repartos (muy detallados) y las licencias en su apógrafo.
EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES
Ver / Ocultar secciónEn estos momentos no disponemos en nuestra base de datos de una edición digital de esta obra