SORTIJA DEL OLVIDO, Comedia famosa de, LA



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: SORTIJA DEL OLVIDO, Comedia famosa de, LA. Procedencia: Parte 12 (1619); P2.

Título: SORTIJA DEL OLVIDADO, LA. Procedencia: P2

Título: SORTIJA EN EL OLVIDO, LA. Procedencia: Copia manuscrita de la Biblioteca Palatina de Parma

Observación: En P2 aparecen los dos títulos, que remiten a la misma obra según CR, p. 495 y MB, p. 396.

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II:

Parte

Parte XII (1619)

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 32.
Nota: Signatura CC.* V. 28032/ XXXV

Tipo: Copia
Localización: Santander, Biblioteca Menéndez Pelayo (España)
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 396.
Nota: Según indican MB, es "Copia de 1775 hecha por Buzano"; puede tratarse de una refundición de la obra de Lope.

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. IX.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Cattaneo, Mariateresa. "Dimenticare per magia: Note a La sortija del olvido di Lope de Vega". Caldera, Ermanno . Teatro di magia. Roma: Bulzoni. 1983. p. 33-44 .

- Couderc, Christophe. "Familia, matrimonio, parentesco: espacio dramático y espacio social en la comedia lopesca". Cazal, Francoise; González, Christophe; Vitse, Marc. Homenaje a Frédéric Serralta. El espacio y sus representaciones en el teatro español del Siglo de Oro. Actas del VII Coloquio del GESTE (Toulouse, 1-3 de abril de 1998). Frankfurt / Madrid: Vervuert / Universidad de Navarra / Iberoamericana. 2002. p. 169-190.

- Dumas, Catherine. "La paradoja del bufón y del rey. Locura y donaire en La sortija del olvido de Lope de Vega". Christophe Couderc et Benoît Pellistrandi. Por discreto y por amigo. Mélanges offerts à Jean Canavaggio. Madrid: Casa de Velázquez. 2005. p. 243–252.

- García-Varela, Jesús. "El discurso bufonesco y La sortija del olvido de Lope de Vega". Mujica, Barbara; Voros, Sharon D.; Stroud, Matthew D. . Looking at the 'Comedia' in the Year of the Quincentennial. Lanham, MD: UP of America. 1993. p. 195-201.

- Gómez, Jesús. "El gracioso-bufón en las comedias de Lope de Vega: nuevas precisiones terminológicas". Joaquín Álvarez Barrientos [et al.]. n buena compañía. Estudios en honor a Luciano García Lorenzo. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas. 2009. p. 319–28.

- López Martínez, José Enrique. "De sortijas antiguas y reyes encantados: antecedentes literarios y fortuna de la comedia La sortija del olvido, de Lope de Vega". Nueva Revista de Filología Hispánica. núm. 1. p. 129-157. 2010.
Nota: vol. 58.

- Martín, Daniel. "La sortija del olvido: Lope de Vega y el tema de la locura". Hispanófila. núm. 87. p. 13-28. 1986.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1610-1615
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 396, 397.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2852
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 397.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Criados y lacayos
  • Gente
  • Personajes computables

  • Adriano, caballero, [primo de Heraclio]

  • [Arcabuceros] (4)

  • Ardenio, astrólogo

  • Arminda, infanta, [hermana del rey de Hungría]

  • Camilo, criado del Rey

  • Clavela, criada, criada [de Lisarda]

  • El Capitán Marcio

  • El Conde Arnaldo

  • Fabio, criado del Duque [Sinibaldo]

  • Fineo, [criado]

  • Heraclio, [general], [primo de Adriano]

  • Lirano, músico

  • Lisarda, hija del Duque Sinibaldo, [dama], hija del Duque Sinibaldo

  • Lisardo. Nota: Probablemente sea un error del elenco, pues aunque enumera un Lisardo y una Lisarda, sólo sale nombrado Lisardo dos veces en la acción y es una errata, pues se refiere evidentemente a la dama.

  • Menandro, Rey [de Hungría], [hermano de la infanta Arminda]

  • Pinabel, [general]

  • Rutilio, criado del Duque [Sinibaldo]

  • Sinibaldo, Duque, [padre de Lisarda], [pariente con autoridad de Lisarda]
  • Universo social

  • Universo de la guerra. Militares de alto rango
  • Universo de la nobleza. Alta nobleza
  • Universo de la servidumbre. Criados
  • Universo del poder soberano. Reyes
  • Tiempo histórico

    Tiempo indeterminado

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: lugar indeterminado. [Hungría]. Europa. Espacio: Corte, balcón de la casa de Lisarda, prado con fuente en los alrededores del castillo.

    Acto 2
    Topónimo: lugar indeterminado. [Hungría]. Europa. Espacio: castillo, Corte.

    Acto 3
    Topónimo: lugar indeterminado. [Hungría]. Europa. Espacio: Corte.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de semanas
    Acto 1: Número indeterminado de días
    Acto 2: 2 días (aprox.)
    Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de semanas
    Acto 3: 1 día (aprox.)

    Género

    Género principal:

    • Comedia > universo de irrealidad > libre invención > palatina.

    Extracto argumental

    Acto 1
    Adriano, caballero, mantiene una conversación con su amada Arminda, hermana del Rey de Hungría. Le comunica su intención de hacerse con el trono asesinando al Rey. Según él, no lo hace movido por la ambición sino por su amor, pues cree que el Rey la va a casar con algún noble que la iguale en rango. Arminda se opone a la muerte de su hermano, por lo que Adriano le propone un nuevo plan que la dama sí acepta: recurrir a las mañas de Ardenio, un encantador, para suministrar al Rey una poción que lo prive de su juicio de manera transitoria.
    Bien ajeno a esto se encuentra un rey Menandro que, en hábito de noche y acompañado por sus criados Lirano y Camilo (protagonistas del típico pique entre criados), va a cortejar a su dama Lisarda al pie del balcón enrejado, con escena de canción y cruce de fingidos reproches. Les interrumpe el Duque Sinibaldo, padre de Lisarda, que pretende salvaguardar su honor ante la planeada boda de su hija con el alemán Conde Arnaldo. Junto a sus criados, Sinibaldo saca su espada para castigar al intruso, pero no tarda en volver a envainarla con respeto cuando el Rey revela su identidad. Las torpes excusas que éste expone no engañan al Duque Sinibaldo, que una vez a solas determina alejar a Lisarda para que Menandro la olvide, llevándola a un castillo situado a tres leguas de la Corte.
    La acción vuelve al personaje de Adriano, que pide al astrólogo Ardenio el hechizo que nuble la razón del Rey y permita así evitar la boda de la Infanta. El astrólogo, que alude a los antecedentes cuentísticos del procedimiento, pide al caballero que consiga una réplica del anillo preferido del Rey, (previo consejo de qué debe decirle al platero) donde él ocultará el veneno de modo que cuando la use pierda el juicio. Paralelamente, el Rey informa a su hermana de la llegada inminente de quien él ha elegido como su esposo, el Rey de Transilvania. Primero Arminda manifiesta una vez más su rechazo, pero luego, al pensar en lo que espera a su hermano, exhibe una sumisión tal al matrimonio que éste le otorga la libertad de escoger marido. Acto seguido su criado Lirano informa al Rey de cómo el padre de Lisarda la ha ocultado en un cercano castillo, y ante la ira de su señor planea que para poder verla se disfracen de cazadores.
    Tras un salto espacial y temporal, encontramos a Lisarda que pasea por un locus amoenus quejándose a su criada por la ausencia de Menandro. Por el otro lado de la escena entran éste y sus criados, disfrazados de cazadores, lo que propicia el encuentro de los amantes, con el típico paralelo cómico del reencuentro de los criados. Lisarda informa al Rey de que su padre ha acelerado la llegada de su prometido, y Menandro traza un plan para impedir la boda, consistente en acusar falsamente al Conde Arnaldo de espionaje o de conspiración junto al Duque. Precisamente éste se acerca al lugar donde los amantes hablan, por lo que Lisarda regresa al castillo y Menandro se esconde tras unas matas.


    Acto 2
    El Conde Arnaldo llega al castillo en el que el Duque guarda a Lisarda. Apenas han intercambiado los primeros cumplidos cuando aparece el capitán Marcio, quien por orden real detiene al Conde, al Duque y a Lisarda, acusándolos de traición al Rey. A la mañana siguiente, mientras el Rey se asea y Adriano se dispone a cambiar su anillo, aquél recibe la noticia del prendimiento, y promete dos mil ducados a su criado Lirano por tan buenas nuevas.
    Las decisiones del Rey se verán alteradas al colocar en su dedo el anillo mágico, provocando el desconcierto en todos los que le rodean con la lógica excepción de Adriano, que conoce los efectos del anillo: en primer lugar, Menandro retira la resolución de dar a su criado Lirano los dos mil ducados prometidos; a continuación recibe a Lisarda, a quien niega conocer y mucho menos haberla amado, por lo que no encuentra razón para tratar de evitar su desposorio con el Conde Arnaldo; y, por último, revoca también su decisión de mantener apresados al Conde y al Duque, acusando al Capitán de haber actuado por propia iniciativa.
    El problema llega cuando Menandro quiere confirmar a Lisarda su buena voluntad, para lo cual le entrega su sortija. Así, cuando la joven sale, el Rey recupera su sentido y no recuerda lo que acaba de suceder, por lo que de nuevo pide a Lirano que prepare la libranza de dos mil ducados, y marcha a encontrarse con Lisarda, a la que cree presa. Pero ahora será Lisarda la que, por los efectos de la sortija, no reconozca a Menandro y niegue haberlo amado en momento alguno. La natural confusión de Menandro aumentará cuando un criado califique la actitud de la joven como lógica en represalia por un desprecio por parte del Rey que ahora éste no recuerda.
    En mal momento, por lo tanto, se presenta el Duque Sinibaldo para agradecer al Rey su puesta en libertad, éste reacciona ordenando de nuevo su apresamiento. El Duque le reprocha su despótica actitud aduciendo dos tópicos: en primer lugar, que la ley de presunción de inocencia, respetada por los reyes paganos, lo habría de ser más por un rey cristiano; y, en segundo, que un Rey justo / la ley de la virtud prefiere al gusto. Ido el Duque, Menandro acusa a su gente de querer volverle loco, y pregunta al Capitán por qué ha dado libertad al Duque. Éste responde que lo hizo al mostrarle Lisarda el anillo real, y Menandro reacciona inmediatamente pidiéndoselo a la joven. Por supuesto, ello supone que la situación se invierta de nuevo, con lo que el Rey vuelve a sentir desprecio por la joven y ésta se siente ofendida ante la actitud de aquél. Lirano pone el broche cómico al acto, pues vuelve a encontrar la negativa de Menandro a firmar la libranza de sus dos mil ducados, que ya comienza a sentir como soñados. Todo lo contrario de lo que les ocurre a Adriano y Arminda, urdidores de todo el enredo, que han presenciado cómo funciona el hechizo, y se disponen a hacer firmar al aturdido Rey la carta que exime a la joven de su concertado matrimonio.


    Acto 3
    Ha pasado bastante tiempo, y Adriano y Arminda ya han logrado su objetivo. Además, el continuo efecto de la sortija ha reducido al Rey a un estado tal que lo incapacita para el gobierno del Reino. La infanta manifiesta su temor de que Adriano no actúe movido por amor hacia ella sino por ambición de poder, pero acaba plegándose a sus nuevos deseos. Así, convence a su hermano para que refuerce las fronteras, nombre gobernador a Adriano y coloque en otros puestos importantes a amigos y parientes del mismo, y que también destierre al Conde Arnaldo y acabe con la vida del Duque Sinibaldo, de manera que Adriano pueda hacerse con su título nobiliario.
    Lirano, aún dolido por sus premios no alcanzados, resuelve no desperdiciar las posibilidades de lucro que le brinda el estado del monarca y, tras tomar el pelo al Rey con una cómica descripción apocalíptica de los tiempos presentes, inventa un pronóstico astrológico según el cual todo aquél que lleve puesta alguna pieza de oro morirá en breve. Atemorizado, Menandro le entrega una cadena de oro y la sortija, con lo que recobra instantáneamente la memoria y el conocimiento. Su sorpresa es inmensa al comprobar la situación en que se encuentra su Reino bajo el gobierno de Adriano y de sus allegados, y comienza a rectificar todos sus errores: en primer lugar anula los nombramientos del primo y el amigo de Adriano, y manda buscar al nuevo Virrey; a continuación, impide en el último momento la ejecución del Duque Sinibaldo, deja en libertad a los prisioneros, y no permite que Lisarda dé la mano al Conde Arnaldo aduciendo la condición de extranjero del mismo, lo que lo obliga a contar con el consentimiento del Rey.
    Será Lirano quien, a partir de la observación y de la preocupación manifestada por Adriano en la búsqueda del anillo, descubra su complot y se lo revele al Rey. Tras comprobar la veracidad de la suposición de Lirano, colocando el anillo en su mano y contemplando sus inmediatos efectos, el Rey y Lisarda, a quien informa de todo lo sucedido, planean una invención para castigar el intento de Arminda y Adriano de usurpar su Reino.
    Para ello, una vez retirada la poción que contenía la sortija, se coloca el anillo nuevamente y finge perder la razón. En dicho estado fingido, estando reunidos todos los personajes en su presencia, da la mano de su hermana a Adriano y nombra a ambos monarcas de su Reino, invitándoles a estrenar su reinado mediante el juicio de un caso. Así, los enfrenta al relato de sus propias acciones, obligando a Adriano y Arminda a emitir el veredicto de muerte para los personajes de la fingida historia, dada la gravedad de sus crímenes. Menandro expone su resolución de ejecutar el castigo que han dictaminado sobre ellos mismos aunque, por mediación del Duque Sinibaldo, les perdona finalmente la vida, mandando a su hermana a un convento y desterrando a Adriano. Asimismo, el Rey plantea que su posición superior a la del Conde Arnaldo le hace más merecedor de la mano de Lisarda, y el Conde Arnaldo admite sus argumentos y renuncia a su boda con ella. Por último, y en recompensa por los servicios prestados, Menandro premia a su amigo fiel Lirano con cincuenta mil ducados de renta, y comparte el reino con él en condición de príncipe.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    Observaciones:
    Abundan las acotaciones sobre vestuario, del tipo "en hábito de noche" o "con capotillo y sombrero".
    Dos fallos de lógica al final del acto II: si Menandro está en su juicio, ¿por qué su ira al ver su anillo en la mano de su amada?; si Lisarda no lo está, ¿por qué interpreta dicha ira, de manera sarcástica, como una flaca demostración de amor.


    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

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