PRÍNCIPE PERFECTO, Segunda parte de, EL



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: PRÍNCIPE PERFECTO, Segunda parte de, EL. Procedencia: PARTE 18 (1623) Y VERSOS FINALES DEL ACTO III

Título: SEGUNDA DEL PRÍNCIPE PERFECTO, LA. Procedencia: P2

Título: PRÍNCIPE PERFECTO (CÓMO HA DE SER UN BUEN REY), Segunda parte de, EL. Procedencia: Copia manuscrita de la Biblioteca Nacional

Título: CÓMO HA DE SER UN BUEN REY Y PRÍNCIPE PERFECTO. Procedencia: Segundo final del Acto III y licencia de representación.

Observaciones:
El Catálogo de Paz y Mélia (1934) notifica que en el manuscrito de El Príncipe perfecto. Segunda parte, en la última hoja, después de las licencias, se indica este final diferente: y aquí la comedia acabe / de cómo será un buen rey. Además, añade que la licencia de M. Montenegro, da permiso a Alonso Riquelme, autor de comedias, para representar la intitulada Cómo ha de ser un buen rey y Príncipe perfecto
Dice Lope de Sosa en los últimos versos del Acto III: "Y aqui senado discreto / cessa el Principe perfeto, / hasta la tercera parte."

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II:
Observación: En P2 aparece como La segunda del Príncipe perfeto.

Parte

Parte XVIII (1623)

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: Biblioteca Nacional (España). Junta Nacional del III Centenario de la muerte de Lope de Vega.: Catálogo de la Exposición Bibliográfica de Lope de Vega. Madrid, Biblioteca nacional, 1935. 56.
Nota: Biblioteca Nacional. Ms. 15692. Letra del siglo XVII, de diferente mano cada jornada. Con licencias en Jaén, a 9 de octubre de 1621, por fray Francisco de Vergara, y otra a 14 de octubre del mismo año, por M. Montenegro. Con firma y rúbrica de Lope de Vega, aunque no parecen autógrafas.
Lleva el título de El príncipe perfecto: Segunda parte. (Cómo ha de ser un buen rey)

Tipo: Copia
Localización: Madrid, Archivo Histórico Nacional (AHN) (España)
Ref. bibliográfica: Biblioteca Nacional (España). Junta Nacional del III Centenario de la muerte de Lope de Vega.: Catálogo de la Exposición Bibliográfica de Lope de Vega. Madrid, Biblioteca nacional, 1935. 56.
Nota: Archivo Histórico Nacional. "Colección autógrafos" con el código de referencia: ES.28079 AHN/1.5.1.136//DIVERSOS-COLECCIONES,13,N.1002. Se trata de dos fragmentos, casi idénticos, del final del primer acto, tenidos como autógrafos de Lope de Vega y que deben reputarse falsos, según nota del propio Archivo Histórico Nacional

Tipo: Copia
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 31.
Nota: Signatura CC.* V. 28032/ XXXII

Observación: Morley-Bruerton (1968, 384) y CR, p. 487, afirman que, según La Barrera, existíeron manuscritos autógrafos de la primera parte de El príncipe perfecto y de la segunda parte; la parte primera fechada en 1614, y la parte segunda en 1616. Este último no coincide con ninguno de los que actualmente se conservan.

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. X.

Ref. bibliográfica: Lope de Vega: Obras escogidas (Estudio preliminar... de Federico C. Sainz de Robles). Madrid, Aguilar, 3 vols., I-1946;II-1955;III-1958. III.

Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. IV (BAE, LII).

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Oleza Simó, Joan. "Variaciones del drama historial en Lope de Vega". Anuario Lope de Vega. núm. 19. p. 150-187. 2013.
Nota: Sobre: El príncipe perfecto, primera y segunda parte, y de El Duque de Viseo
http://revistes.uab.cat/anuariolopedevega.

- Romanos, Melchora. "Drama histórico e ideología en Lope de Vega: El príncipe perfecto (primera y segunda parte)". El escritor y la escena VII. Estudios sobre teatro español novohispano de los Siglos de Oro. Dramaturgia e ideología. Actas de la Asociación Internacional de Teatro Español y Novohispano de los Siglos de Oro. Editado por Ysla Campbell. Ciudad Juárez, Chihuahua (México): Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. 1999. p. 179–188.

- Trambaioli, Marcella. ""Amor con amor se paga", ovvero la fortuna di una massima petrarchesca nel teatro del Siglo de Oro (Lope e Calderón)". Atti del XX Convegno AISPI. (Firenze 15–17 marzo 2001). Vol. I: La penna di Venere: scritture dell'amore nelle culture iberiche. A cura di Domenico Antonio Cusato e Loretta Frattale. Messina: Andrea Lippolis. 2002. p. 339-349.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1612-1618, probablemente 1616?
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 384.
Nota: Probablemente, 1616 (MB, 384).

Dedicatorias

A Don Álvaro Enríquez de Almansa, Marqués de Alcañices, Gentilhombre de la Cámara de Su Majestad y su Montero Mayor, Caballero del hábito de Santiago y Señor de la Casa de Almansa y su tierra.

Cómputo de versos

Número: 2794
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 384.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Acompañamiento
  • Cazadores y monteros
  • Criados y lacayos
  • Músicos
  • Personajes computables

  • [Alberto], [preso]

  • [Alcalde]

  • Álvaro, villano, [esposo engañadp de Margarita]

  • [Ataide], [que no habla]

  • [Brito], [villano], [preso], [esposo de Madanela]

  • Don Gutierre, [caballero del Conde don Fernando]

  • Don Nuño

  • Doña Leonor, [dama protagonista], [hija del embajador de Castilla]

  • El Conde don Fernando

  • El Príncipe Don Alonso, [Alfonso], [co-protagonista], [hijo legítimo del Rey Don Juan II]. Nota: En el texto figura mayoritariamente como Alfonso. Aparece disfrazado en la primera jornada.

  • El Prior

  • El Rey de Portugal [Juan II], [co-protagonista], [apodado el Príncipe perfecto], [padre del príncipe Alfonso]

  • [Fernando], [preso]

  • [Guzmán de Sidonia], [noble castellano], [duque de Medinasidonia], [al servicio de la Princesa de Castilla]

  • [Julia], [presa]

  • [Julián], [preso]

  • [La princesa de Castilla [Isabel]], [hija de los Reyes Católicos]

  • La Reina [Leonor de Viseu], reina [de Portugal]

  • Letrado, [preso]

  • Lope de Sosa, [galán protagonista], [embajador y preceptor del Príncipe], [hijo de Don Juan de Sosa]

  • Madanela, villana, [esposa de Brito]

  • Maestresala

  • [Margarida], [esposa adúltera de Álvaro]. Nota: sic, por Margarita.

  • Melo, [criado]

  • Mendo, [criado]

  • Octavio [Castellón], [caballero italiano], [contratado como sicario para matar al Rey]

  • [Paje]

  • [Porcelo], [preso]

  • [Rodrigo], [preso]

  • [Silva], [que no habla]

  • Tristán, [paje del Príncipe], [gracioso]
  • Universo social

  • Universo de la corte. Cortesanos
  • Universo de la Iglesia. Alto Clero (Papa, Obispos, cardenales, abades, priores)
  • Universo de la servidumbre. Pajes
  • Universo del poder soberano. Príncipes
  • Universo del poder soberano. Reyes
  • Universo rural. Villanos
  • Tiempo histórico

    Época de los Reyes Católicos
    Nota: La acción transcurre durante el reinado (1481-1495) de Juan II de Portugal, apodado el Príncipe perfecto. En el Acto III tiene lugar la boda de la princesa Isabel de Castilla, hija de los Reyes Católicos, y del príncipe Alfonso, hijo de Juan II, que se celebró en Estremoz el 3 de noviembre de 1490.

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: Lisboa. [Portugal]. Europa. Espacio: Palacio real: Interior del palacio; aposentos de Leonor; sala de audiencias del Palacio Real; reja de la casa de Leonor, en la calle.

    Acto 2
    Topónimo: Lisboa. [Portugal]. Europa. Espacio: Interior del palacio real.

    Acto 3
    Topónimo: lugar indeterminado. [Portugal]. Europa. Espacio: Campo, casa de Madalena y Brito.
    Topónimo: Lisboa. [Portugal]. Europa. Espacio: Palacio real: interior; frontón de pelota, en palacio; cárcel.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de días
    Acto 1: 1 día. Nota: La acción se inicia a primera hora del día y acaba de noche.
    Acto 2: Número indeterminado de días. Nota: Puede que la acción de este acto II dé inicio al día siguiente del acto anterior; o bien, puede que hayan transcurridos unos pocos días.
    Acto 3: Número indeterminado de días. Nota: Entre el acto II y el III habrán transcurridos unos pocos días. La acción da inicio al final del día (los cazadores buscan posada para pasar la noche); continúa al día siguiente finalizando con una fiesta.

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hechos famosos públicos > Europa.

    Extracto argumental

    Acto 1
    En el palacio real, en Lisboa, al comienzo del día, el joven Príncipe don Alfonso (el hijo legítimo de Juan II sí aparece en este segunda parte; en la primera se nombraba al ilegítimo Jorge) se viste, ayudado por sus servidores, Lope de Sosa (hijo de Juan de Sosa, que tiene un papel muy relevante en la primera parte), un paje llamado Tristán, músicos y el Conde don Fernando; todos ellos le amenizan el momento con comentarios, versos y música. Lope de Sosa glosa una canción de aire popular que habla de las saudades amorosas de una dama, Leonor, y la aplica, en realidad, a otra doña Leonor, la hija del Embajador de Castilla en Lisboa, de la que el hijo de Juan de Sosa está enamorado.
    La escena es interrumpida por el Rey Juan II, que observa el aire festivo en la estancia y se interesa por las enseñanzas que recibe el Príncipe. Lope de Sosa, entonces, a petición del monarca, imparte unas lecciones de Astronomía y Filosofía aristotélicas. Juan II abandona satisfecho la estancia para asistir a la misa que será oficiada por el obispo de Guarda.
    Entretanto, Leonor, enamorada de Lope de Sosa, es visitada por Tristán, en oficio de alcahuete, que le habla de la glosa hecha por don Lope en su honor y termina entregándole una nota amorosa de éste, que recibe por respuesta de la dama una cita esa noche junto a su ventana.
    En Palacio, terminada la misa, el Rey se dispone a mostrar a su hijo la manera de gobernar el reino. Cuando las reales personas abandonan el recinto, Lope de Sosa y el Prior se enfrentan dialécticamente a don Gutierre y al conde don Fernando, quienes, celosos de la benevolencia real hacia Lope y hacia el Prior, critican la antipatía del Rey hacia ellos. Lope y el Prior defienden la virtud y la probidad del Rey, y justifican la poca querencia que don Juan les muestra en su mal comportamiento como vasallos. Ambos se han atrevido a censurar la decisión real de someter a investigación el gobierno del conde don Fernando en sus dominios, tras ser éste acusado por sus vasallos pobres de tiranía y abuso.
    Cuando el Rey vuelve a la estancia y los ve reunidos, en acalorada discusión y desnudas las espadas, despacha del lugar a don Gutierre y a don Fernando, y pide al Prior que le cuente lo sucedido. Éste, no queriendo malquistar al Rey con el conde, intenta ocultar a Juan II el verdadero motivo de la disputa, sin embargo, el perspicaz monarca logra deducir que el conde persiste en su enfado. Se presenta entonces un letrado a dar cuenta al Rey de sus investigaciones en el condado de don Fernando; el Rey lo descalifica en vista de la parcialidad de la sentencia: en el juicio de residencia se ha dado más valor a cuatro testigos ricos que a veintidós pobres, de lo que ha resultado sólo una multa ridícula para el conde. El Rey, gracias a la intervención del Prior, perdona su incompetencia al letrado, pero le ordena corregir la sentencia ajustando la multa a mil quinientos cruzados, que era la cantidad recaudada injustamente de los pobres, y repartir esta cifra entre los desfavorecidos.
    Por su parte, el Príncipe Alfonso, inquieto por la fama de ingeniosa que tiene la Princesa castellana con la que está concertado su matrimonio, pide consejo a don Lope sobre cómo deberá comportarse ante su prometida. El de Sosa, que ejerce ahora como maestro de una escuela de amor, confiesa su inclinación por Leonor, a quien el Príncipe no conoce, y lo invita a asistir en su compañía a la cita que esa noche tiene concertada con la dama.
    En la escena siguiente, el Rey celebra una audiencia que demuestra su dedicación al gobierno y a la justicia de su reino, su amor por los pobres y su fama de príncipe perfecto (aunque fuera conocido en realidad por sus contemporáneos como el Tirano). Octavio, extranjero recién llegado, se ofrece a entrar a su servicio y es aceptado. A continuación, Madanela y Álvaro exponen cada uno ante el monarca su caso. El marido de la primera, Brito, ha matado a otro hombre que invadió su propiedad; el segundo expone que su hijo lo ha abofeteado. El Rey emplaza a ambos a una audiencia posterior en la que resolverá sus pleitos.
    Llegada la noche, el Príncipe don Alfonso disfrazado, Lope de Sosa y Tristán se dirigen al encuentro de Leonor. Cuando llegan a la reja del Embajador de Castilla, Lope se acerca a hablar a su dama y consigue de ésta permiso para entrar con sus amigos en el interior de la casa.


    Acto 2
    El fugaz conocimiento que de Leonor hizo, de incógnito, el joven Príncipe Alfonso lo ha dejado profundamente enamorado de la dama castellana. Lleno de melancolía, se lo confiesa a su madre, la Reina (Leonor de Viseu), que ni con música puede mitigar la desazón de su hijo. El paje Tristán, sin embargo, hace chanzas sobre ello, admirado de tan repentino enamoramiento. La Reina, interesada en conocer a la dama, ordena a don Lope que la traiga a su presencia.
    Poco después, Leonor, acompañada por don Lope, llega a palacio, donde el monarca la recibe con tales muestras de galantería que provoca los celos de su amante. Leonor, sin embargo, no reconoce más Rey suyo que a don Lope. Por otra parte, el amor que el joven Príncipe siente por Leonor le está ocasionando un grave conflicto interior, el dilema entre seguir sus impulsos amorosos o guardarle lealtad a su fiel amigo y maestro Lope, que es quien le presentó a la dama y de quien está enamorada Leonor. En medio de estas cavilaciones, se produce el encuentro del Príncipe con Leonor, que lo reconoce como el acompañante de Lope en su ronda nocturna y recrimina a su amante haberle ocultado su identidad. Lope manifiesta ante todos su deseo de casarse con Leonor, lo que provoca un enorme sufrimiento al Príncipe.
    Tristán, viendo la frustración de su señor, atormentado por las dudas, le aconseja que aproveche su poder para alejar a don Lope, barajando incluso la idea de acabar con su vida, y cortejar, así, sin rival a Leonor; pero el Príncipe se resiste a la deslealtad con el amigo, provocando las chanzas de Tristán por unos escrúpulos impropios de la grandeza de un Príncipe. Finalmente, don Alfonso busca la solución de sus problemas en el criterio de su padre, a quien expone la situación en tercera persona, como si le sucediera a otro, lo que despierta las sospechas del monarca. Su padre le pide tiempo para estudiar el caso, sospechando que su hijo no le cuenta toda la verdad y notando que la historia tiene visos de ser una experiencia propia.
    Juan II hace llamar a don Lope y, aparentando estar al corriente de todo, le reprocha que, siendo su preceptor, haya cometido la imprudencia de llevar al Príncipe a conocer a Leonor, sin prever que fácilmente podía suceder, dada su edad, que se enamorara de la dama, estando ya comprometido su matrimonio con la princesa de Castilla. Don Lope, al reconocer su error, confirma las sospechas del Rey y, apenado, se excusa ante su señor. El monarca, no obstante, lejos de enfadarse con Lope, le concede honores, ya que la ocasión ha servido para asegurar el correcto gusto de Alfonso al enamorarse de una dama castellana, que le servirá de entrenamiento emocional para fijar su atención en la que ha de ser su esposa, la princesa de Castilla. Así, el Rey otorga a don Lope una encomienda con seis mil ducados de renta.
    Otra escena sucede en la que, ante sus súbditos y criados, el Rey tiene la oportunidad de demostrar su generosidad, su rechazo a la adulación y su bondad. Resuelve, entre otras cosas, los dos casos que habían quedado pendientes en el primer acto. Brito, el marido de Madalena, es puesto en libertad a condición de que sea capaz en el futuro de conducirse pacíficamente. Don Juan recibe además a Álvaro y a su esposa Margarita, a la que obliga a confesar que el joven que maltrató a Álvaro es en realidad hijo de otro hombre; para evitar que vuelva a perderle el respeto, lo envía a la guerra, castigando así, además, el agravio que la mujer hizo a su esposo ausente.
    Poco después, el Príncipe pregunta a su padre si ya tiene el consejo que le pidió: el Rey le revela que conoce la verdad del caso y le aconseja la fidelidad al amigo, pues el mejor gobernante debe saber renunciar a los bajos placeres, sobretodo si éstos perjudican a sus súbditos más leales. A continuación, siguiendo el consejo de su padre, el Príncipe confiesa a Leonor el amor que siente por ella, pero al que renuncia por lealtad con su amigo y por respeto al amor que ella siente por don Lope. El de Sosa, por su parte, conmovido ante la grandeza de espíritu del Príncipe, quiere estar a la altura del honor de señor, sufriendo como él, y decide renunciar a su amada Leonor. Ésta, desconcertada y enfurecida por lo que cree un enredo, promete vengarse.


    Acto 3
    Cerca de la casa de Madanela y Brito, en el campo, el ruido causado por la partida de caza en la que participa el Rey pone a los villanos en guardia, pues creen que se acerca una banda de salteadores. El monarca se acerca hasta la casa y Brito, acordándose del perdón real, lo recibe pacíficamente. Los villanos, reconociendo al monarca, lo agasajan. Juan II les pide entonces que le faciliten un encuentro secreto que va a tener allí con un hombre. Se trata de uno de sus cortesanos, Octavio, el extranjero al que don Juan aceptó a su servicio en el primer acto. El Rey le lee una carta que lo inculpa como espía italiano, contratado por algunos nobles contrarios al matrimonio del Príncipe con la princesa castellana para que asesine al Rey portugués. Octavio confiesa que ése fue el motivo de su llegada a la corte lisboeta, pero que, impresionado por la bondad del Rey, desistió, ofreciendo lealtad incondicional al soberano portugués. Juan II, no obstante, lo reta a duelo, que Octavio rechaza, haciéndole profesión de amor y fidelidad, y disponiéndose a dejarse matar por su señor. El Rey termina desterrándolo por traidor, pero le da unas joyas para su sustento.
    Por su parte, don Lope, el Príncipe y Leonor expresan sus penas de amor. Pero la dama, despechada, promete vengarse dando celos a Lope. Así, acercándose amorosa al Príncipe, le extrae un mondadientes que tiene enredado en los cabellos y se lo clava en uno de sus botones como una flecha de amor. Don Alfonso, para no sucumbir a la seducción de Leonor, se marcha a jugar una partida de pelota. La escena, como pretendía Leonor, ha provocado los celos de Lope, que, despechado por la indiferencia de su amada, se marcha. Tristán relata a don Lope las hazañas de Vasco de Gama, que ha regresado a Lisboa de su gloriosa expedición marítima, pero el de Sosa, triste de amores, no tiene ánimos para escucharlo y compara la exitosa expedición del marinero portugués con su desafortunada situación amorosa. El Rey se encuentra con el Príncipe, que está jugando, y le pregunta por el asunto de su amigo, a lo que éste responde que lo ha solucionado distrayéndose con el juego y la caza. En ese momento, el Prior anuncia que la Princesa de Castilla está en camino.
    A continuación presenciamos otra escena de gobierno y justicia que viene a demostrar la sabiduría y prudencia del Rey "perfecto", esta vez en el interior de una cárcel: diversos presos (un asesino, un ladrón, un pintor satírico, una esposa de mal carácter, un letrado..., etc.) reciben con satisfacción la justicia del Rey.
    Leonor, por su parte, a los pies del Príncipe, le pide que le muestre su grandeza; éste la promete en matrimonio a don Lope y le enseña un retrato de la Princesa castellana, lo que provoca nuevamente los celos de Lope, presente en la escena, que pregunta a Leonor de quién era el retrato que le mostraba el Príncipe. La comedia concluye con la recepción que los Reyes tributan a la comitiva castellana de la Princesa, conducida por el noble Guzmán de Sidonia. El Rey se congratula de "esta generosa unión [que] es vuestra paz Lusitanos". La Princesa, tras mostrar a los Reyes su agradecimiento, saluda a Leonor y le anuncia que tiene previsto su matrimonio, pero el Príncipe, pidiendo las manos a la princesa castellana, le dice que Leonor está por él prometida a don Lope de Sosa, a quien nombra su Camarero Mayor y Marqués de Marialba.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

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