PRADOS DE LEÓN, Comedia famosa, LOS



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: PRADOS DE LEÓN, Comedia famosa, LOS. Procedencia: Parte 16; P2; versos finales del Acto III; copia manuscrita

Observación: Se dice en los versos finales del Acto III: "y aqui la comedia acabe / de los Prados de Leon."

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Observación: Es una de las seis piezas que Lope parece haber estimado más, y de las cuales dice, por boca de El Teatro, en el prólogo dialogístico de la parte XVI: Mirad a quién alabáis, El Perseo, El laberinto y Los Prados, El Adonis y La Felisarda están de suerte escritas, que se detuvo en ellas. (Menéndez Pelayo, 1890-1913, VII, p. LXXIV)

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II:

Parte

Parte XVI (1621)

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Londres, British Library (Reino Unido)
.
Nota: Lleva el título de Los Prados de León. Letra del siglo XVIII, según el Catálogo de la British Library. Signatura Add. 27758, confirmada por RRM en el Catálogo On Line.

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. VII.

Ref. bibliográfica: Lope de Vega: Obras escogidas (Estudio preliminar... de Federico C. Sainz de Robles). Madrid, Aguilar, 3 vols., I-1946;II-1955;III-1958. I.

Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. XIV.

Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. IV (BAE, LII).

Observación: Lope de Vega, Los prados de León, edición anotada, Ana Cristina López Viñuela, León, Diputación Provincial de León, Instituto Leonés de Cultura, 2009.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas


- Los prados de León, ed de López Viñuela, Ana Cristina, [León], Diputación Provincial de León, Instituto leonés de Cultura, 2009
Nota: Colección Breviarios de la calle del pez; 60.

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Barton, Francis B.. "The Sources of the Story of Sesostris et Timarète in Le Grand Cyrus". Modern Philology: A Journal Devoted to Research in Medieval and Modern Literature. núm. 3. p. 257-268. 1922.
Nota: vol. 19.

- Bourqui, Claude. "La Transmission des sujets galants hispaniques à la scène française du XVIIe siècle: Hypothèse sur le rôle du Grand Cyrus". Papers on French Seventeenth Century Literature. núm. 64. p. 97-108. 2006.
Nota: vol. 33.

- Fernández-Barros, Enrique. "Una comedia eglógica de Lope de Vega". Explicación de Textos Literarios. núm. 2. p. 193-195. 1978-1979.
Nota: vol. 7.

- García Fernández, Óscar. "El reino astur-leonés en dos obras de Lope de Vega: Los Prados de León y Los Benavides". Líneas Actuales de Investigación Literaria. Estudios de Literatura Hispánica. [I Congreso de ALEPH]. Comité editorial, Verónica Arenas Lozano [et al.]. Valencia: ALEPH. Asociación de Jóvenes Investigadores de la Literatura Hispánica; Universitat de València. 2004. p. 221–230.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1597-1608, probablemente 1604-1606
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 381.

Dedicatorias

Dedicada a Don Fernando Jacinto de Toledo, Duque de Huéscar.

Cómputo de versos

Número: 3068
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 380.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Acompañamiento
  • Gente
  • Músicos
  • Personajes computables

  • Arias Bustos, [caballero]

  • Bato, [labrador]

  • Doña Blanca, [dama], [prima del rey Alfonso]

  • Doña Jimena, [dama], [hermana del rey Alfonso]

  • [Dórida], [labradora]

  • El Conde Don Sancho [Díaz], [conde de Saldaña]

  • El Rey Bermudo [de León], rey [de León], [tío de Alfonso]

  • El Rey Don Alfonso el Casto [de León], rey [de León]

  • Fernan Nuñez, Embajador, [caballero], embajador [del conde de Castilla]

  • Lucindo, [labrador]

  • Marcia, [labradora]

  • Mendo, labrador, [amo de Nuño]

  • Nise, [labradora]; que se llama también [Inés], [prima del rey Alfonso]

  • Nuño de Prado, [caballero]; que actúa de [Labrador], [hijo de Don Bermudo]. Nota: Cambia su condición de villano a caballero en diferentes ocasiones.

  • Ordoño, soldado

  • Silverio, labrador

  • Tristan Godo, [caballero]

  • Un Portero

  • Vela, capitán
  • Universo social

  • Universo del poder soberano. Reyes
  • Universo rural. Labradores ricos
  • Tiempo histórico

    Edad Media
    Nota: La circunstancia histórica de la abdicación de Bermudo I, rey de León, en favor del rey previamente depuesto, Alfonso II el Casto en el año 791, sitúa la obra a fines del s. VIII. El propio Alfonso II juega un papel importante en la intriga.

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: León. [España]. Europa. Espacio: en el alcázar real (en la sala del trono); en los prados de León; en una fuente; alcázar real; en un camino que lleva a la ciudad de León; en la aldea de Flor.

    Acto 2
    Topónimo: León. [España]. Europa. Espacio: en el alcázar real; calle; frente al alcázar real (diálogo entre Nise y Niño).

    Acto 3
    Topónimo: León. [España]. Europa. Espacio: en un prado, cerca de la aldea de Flor; en el alcázar real.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de semanas. Nota: Varias semanas.
    Acto 1: 1 día. Nota: La acción da comienzo temprano por la mañana y finaliza por la tarde, quizá, al atardecer. En realidad, no transcurre un día completo, es decir, veinticuatro horas.
    Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de semanas. Nota: Entre el acto I y el II transcurren varias semanas, quizá meses (Nuño ha acometido varias hazañas fuera del reino que lo han transformado en caballero).
    Acto 2: Número indeterminado de horas. Nota: La acción da comienzo por la mañana (llegada de Nise a la ciudad; ceremonia de investidura de caballero de Nuño en la iglesia); acaba entrada la noche (Tristán.-La noche baxa a prissa...).

    Entreacto 2 a 3: 1 día. Nota: Entre el acto II y el III transcurre una noche.
    Acto 3: 1 día. Nota: La acción da comienzo al día siguiente en el que acaba el acto anterior. Es por la mañana (Nuño llega a la aldea de Flor). La acción finaliza en el mismo día.

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hechos particulares.
      Nota: Aunque bien circunstanciada históricamente la acción en la abdicación de Bermudo I, rey de León, en favor del rey previamente depuesto, Alfonso II el Casto en el año 791, y aunque el propio Alfonso II juega un papel importante en la intriga, no se representan ni evocan acontecimientos históricos de relevancia. La índole de la traza es enteramente particular y tiene un carácter genealógico obvio, pues explica el origen de un linaje, el de los Prado, de León.


    Observación: Dos trazas corren paralelas en la articulación de la intriga:
    Las mudanzas de fortuna de ambos protagonistas.
    El amor correspondido y sometido a prueba.

    Extracto argumental

    Acto 1
    El legítimo sucesor al trono del reino de León, Alfonso II, hijo de Fruela I, fue depuesto por un hermano de este, su tío Mauregato. A la muerte de este último, Bermudo / Vermudo, sobrino de Alfonso I (aunque en la obra figura como hermanastro), tuvo que suspender temporalmente su diaconado, tomar la corona del reino y casarse con Numila (en la obra, se casa con Emilena), con quien tuvo dos hijos: Ramiro y García.
    La obra comienza cuando el Rey Bermudo, en una "sala en real alcázar de León", considera que ha cumplido su misión y quiere regresar a la vida religiosa. Por ello ha resuelto ceder la corona a su sobrino Alfonso, hijo del Rey Fruela I y legítimo heredero. Don Arias y Tristán Godo, hombres de confianza del Rey Bermudo, tratan de convencerlo de que espere todavía algún tiempo, pero él está decidido y manda a buscar a Alfonso, exiliado en Navarra desde que fue depuesto por Mauregato. En el caso, afirma el monarca, de que Alfonso no tuviera descendencia, su hijo Ramiro, que por el momento sólo cuenta con un año de edad, podría heredar el trono.
    En el campo, cerca de la aldea de Flor, donde habitan, dos labradores, Nuño y Nise, se juran amor eterno. Llega entonces otro labrador, el celoso Silverio, enamorado de Nise, y tras él el resto de sus amigos, acompañados por músicos. Todos quieren bailar y Nise pide permiso para ello a su prometido. Nuño, que no se fía de Silverio, acepta a cambio de que sea un baile en el que nadie abrace a nadie. Empiezan todos a danzar y a Nise le cae una liga, que recoge Silverio. Nuño la exige y estalla entre ambos una discusión que concluye en desafío, emplazándose ambos, aparte, para el día siguiente.
    Mientras esto ocurre, Alfonso ha llegado a la corte, donde es muy bien recibido por su tío, el Rey, que lo pone al corriente de sus intenciones. Le cede el trono rogándole que cuide de sus dos hijos, a los que recomienda como próximos herederos, de su mujer y de su amigo y consejero don Arias. Le hace, además, una última petición. Cuando era joven, le cuenta, acompañando a su hermano Alfonso I el Católico en una de sus batallas contra los moros, ambos encontraron un niño entre unos arbustos y lo dieron a criar a unos labradores. Se trata de Nuño de Prado. Bermudo pide a Alfonso que lo traiga a la corte y lo trate como hermano. Todo lo acepta encantado el nuevo Rey.
    En el campo, va a tener lugar el duelo. Silverio, dando muestra de ser rudo, se niega a tomar la espada que Nuño le ofrece y prefiere su bastón. Son interrumpidos por los demás labradores y por Mendo, amo de Nuño, que aparece acompañado por don Sancho, conde de Saldaña, que ha sido enviado por el Rey Alfonso en busca del supuesto labrador. Nuño parte con él, dejando triste a Nise, envidioso a Silverio y confundidos a sus amigos. Cuando llega a palacio, el Rey le cuenta la historia de su adopción y el antiguo labrador le promete fidelidad. Para poder nombrarlo caballero, le explica Alfonso, primero debe, conforme al fuero de España, hacer alguna hazaña, y por eso lo acompañará contra el moro Muza, que ronda con gente el reino con ánimo belicoso.
    Hasta que llegue el momento de la batalla, Alfonso, pide a su hermana Jimena que se ocupe del recién llegado. Entre los cortesanos, corren dos rumores: que don Nuño es en realidad hijo de don Bermudo y que el Rey quiere casarlo con la dama doña Blanca. Ésta, cuando lo ve, lo considera demasiado rudo y jura que jamás lo tomará por esposo. Nuño, que capta el desdén y las burlas de la dama, declara interiormente preferir a su labradora Nise.


    Acto 2
    Algún tiempo después, don Arias y Tristán repasan en conversación los últimos acontecimientos ocurridos en la corte. Don Nuño ha dado muestras de gran valentía en la batalla contra los moros. Satisfecho, el Rey lo ha nombrado caballero y, ahora, el antaño labrador es el hombre de confianza del soberano, su privado y su mayordomo mayor. Tanto favor ha despertado la envidia de don Arias y de Tristán, pues si al primero don Nuño lo ha sustituido en el favor del monarca, al segundo lo ha desplazado en el corazón de doña Blanca. La dama, que antes desdeñaba a don Nuño, se declara ahora rendidamente enamorada. Estando así las cosas, ambos cortesanos deciden traicionar a don Nuño. Falsificarán su letra en una carta que, supuestamente dirigida a Muza, fingirán haber interceptado y la entregarán al monarca.
    Mientras tanto, Nise y Bato han conocido el nombramiento de Nuño como caballero. Ella está muy preocupada, pues los rumores de una inminente boda entre Nuño y doña Blanca son cada vez más frecuentes. Se encuentran entonces frente a frente con Nuño en la corte. Tras una discusión, éste convence a Nise de que aún la ama y de que ningún Rey tiene el suficiente poder para obligarlo a casarse con quien no desea. Aparece entonces doña Blanca y sorprende a Nuño y Nise abrazados. Los amantes son sinceros con ella y le declaran su amor; sin embargo la dama se enoja y promete contarlo todo al Rey.
    En ese momento, Tristán y don Arias entregan la falsa carta a don Alfonso. Éste se resiste a creer la traición de su favorito pese a la misiva, con la letra de Nuño, en la que éste ofrece la sangre del Rey Alfonso a Muza a cambio del reino. La aparición de un falso testigo, Ordoño, que confiesa, mendaz, haber llevado tres cartas de Nuño a Muza, parece convencer al monarca de la traición de su favorito, que se defiende poco después ante Alfonso, considerándose víctima de la envidia cortesana. El Rey ordena al capitán Vela encarcelar a Nuño y al testigo provisionalmente. Don Arias y Tristán, temerosos de que Ordoño acabe confesando la verdad por miedo al suplicio, resuelven matarlo.
    Aparece entonces doña Blanca y se quejar ante doña Jimena por la escena amorosa que ha contemplado entre Nuño y Nise, labradora bellísima, a juicio de doña Blanca, cuyo físico parece responder más bien al de una gran señora. Don Alfonso se encuentra con ellas y confiesa a su hermana que ha sido víctima de un complot homicida orquestado por Nuño, que recupera ante los tres nobles su estatus de villano.
    A continuación, Vela refiere al Rey el ataque que ha sufrido mientras llevaba a prisión a Ordoño, que ha sido asesinado por uno de los atacantes, cuya voz dijo: mejor / es que muera este traidor / a que me mate a mí. Las dudas del Rey sobre la culpabilidad de Nuño quedan definitivamente despejadas y se entrevista con Arias para decidir el castigo más apropiado; el artero Arias le propone que lo deje libre y sin castigo, en vista de que es supuestamente hijo de Bermudo y su muerte afectaría sobremanera al religioso. Doña Blanca, sin embargo, todavía presente, pretende vengar su despecho humillando a Nuño, y sugiere por ello al Rey que le devuelva el traje de villano y, con su antiguo atuendo, lo mande de nuevo a la aldea, propuesta que gusta a Alfonso.
    Llega entonces a la corte una carta de doña Leonor, tía del Rey que se encuentra moribunda en un convento. La dama relata a su sobrino que, años antes, tuvo una hija en secreto con el conde de Castilla, con el que no se pudo casar por impedirlo su padre; la pequeña fue criada como labradora en la aldea de Flor y responde al nombre de Inés, trocado allí por el anagrama Nise. El Rey, aunque preocupado por la experiencia precedente con Nuño, ordena traer a Nise / Inés a palacio.
    Nada sabe Nuño de las nuevas noticias sobre su amada y, confiado, pretende reencontrarse con ella en la aldea de Flor cuando se consuma ceremoniosamente su pérdida de estado de caballero: Quitalde el sombrero y capa, / y ponedle el gabán suyo / a éste y que vuelva a ser villano.


    Acto 3
    A la mañana siguiente Nise / Inés vaga sin consuelo por la aldea de Flor, alejada de su amado. Su estado quiere aprovecharlo Silverio y le comunica que Nuño se ha casado ya con doña Blanca. Nise / Inés, por despecho, promete entonces amar a Silverio. Llega entonces Nuño a cumplir el destierro impuesto por el Rey. Al descubrirse el engaño de Silverio, éste sale huyendo, conociendo la fama que precede a su rival: que dicen que allá en la guerra / cortó más cuellos de moros / que encinas tiene esta sierra. Nuño corre tras él. Queda Nise / Inés con los labradores Bato y Lucindo. Aparece entonces don Sancho, que viene de parte del Rey para llevarse a Nise a la corte. Le cuenta a la dama su historia y le comunica su verdadero nombre: Inés. Ella acepta ir, pues, no sabiendo todavía que Nuño ha caído en desgracia, cree que su nuevo estado social facilitará la consumación de su amor. Después de que Nise / Inés haya partido, llega Nuño, al que ponen al corriente del nuevo estado de su amada, que ha resultado ser prima del Rey. El desterrado decide partir tras ella.
    En palacio, algún tiempo después, doña Blanca confiesa a su prima Jimena que no sabe por qué caballero decidirse: don Arias o don Tristán. Las damas escuchan entonces la disputa entre ambos caballeros. Se acercan a ellos y advierten que la causa de la riña parece ser el amor de una dama. Doña Blanca, creyendo que se pelean por sus favores, intenta mediar entre ambos, llevándose la desagradable sorpresa de que el motivo de la discusión no es ella, sino la recién llegada doña Inés. Es el propio Rey quien presenta a su prima Inés a las dos damas, momento aprovechado por don Arias y don Tristán para pedirla a Alfonso por esposa; él, sin embargo, les ordena esperar. La situación los ha convertido ahora en enemigos. El Rey se marcha, dejando enfadados a los dos pretendientes. Don Sancho, el conde de Saldaña, por su parte, también sufre, pues, enamorado de Jimena, sabe que el Rey es reticente a concedérsela en matrimonio.
    Nuño se acerca a la corte a toda prisa acompañado por Bato, que lo advierte del peligro que corre desobedeciendo la orden real de destierro. En el patio del Alcázar, entretanto, se han citado Tristán y Arias para dirimir en un duelo quién ha de ser el pretendiente de doña Inés. Son interrumpidos por Fernán Núñez, embajador del conde de Castilla, que pretende mediar entre ambos. Deciden jugarse a suertes a la dama; para ello un inocente sacará un papel con el nombre de uno de ellos de la mano del conde. Escogen a un labrador que ven allí cerca, que no es otro que Nuño del Prado, para extraer la identidad del afortunado. Sin embargo, cuando él se entera del motivo de la disputa reclama para sí el derecho al amor de doña Inés. Mientras discuten llega el Rey y ordena que hagan prisioneros a Nuño y a Bato.
    El monarca ha decidido casar a Inés / Nise con don Arias. Tristán, antes de cedérsela a su enemigo, decide confesar la traición que Arias hizo a Nuño. El Rey llama aparte a don Arias y le pregunta por las acusaciones de Tristán. Don Arias acusa ahora a Tristán, con lo que ambos demuestran ser culpables y Nuño inocente, tal como refiere Alfonso a su hermana Jimena. Llega entonces otro pastor, Mendo, a la corte trayendo una nueva revelación. Don Nuño es, en realidad, hermanastro del Rey Alfonso, pues es fruto de una relación que mantuvo el Rey Fruela con una mujer de familia noble retirada a la aldea de Flor. Esta mujer, para que no se lastimara su honra, dejó al niño en los arbustos donde lo encontró el hermano de Fruela, Bermudo. Como prueba de ello, Mendo posee un anillo que el Rey Fruela regaló a la dama.
    El Rey ordena a Sancho de Saldaña que libere a Nuño de su prisión y lo traiga a su presencia. No se extraña de la desvergüenza de Arias y Tristán, pues no hay en ellos nobleza que pueda avergonzarse. Ya presente Nuño, Alfonso le revela la relación de parentesco que los une, lo restituye en su noble estado y lo casa con doña Inés. El embajador anuncia entonces que el conde de Castilla pide a doña Blanca por esposa. También este nuevo matrimonio es concedido por Alfonso, que otorga a los dos villanos presentes, Bato y Mendo, su aldea y alrededor / tres leguas, y da Prado como apellido a la descendencia de Nuño e Inés, por haber sido ambos encontrados en los prados de León. Por último, doña Inés intercede por los traidores don Arias y Tristán, a los que el Rey otorga perdón.



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