PORFIANDO VENCE AMOR, Comedia famosa



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: PORFIANDO VENCE AMOR, Comedia famosa. Procedencia: La Vega del Parnaso; versos finales de la Jornada III

Observación: Casi veinte versos antes de que acabe la Jornada III se dice: "Señor / en mis fortunas se prueua, / que por mas que los desdenes / fin dichoso le defiendan, / porfiando vence amor."

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No

Parte

La Vega del Parnaso (1637)

Manuscrito

No consta

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Observación: Cotarelo (Acad. N., XIII, p. XVII) da la siguiente información: "Hay noticia de que ya antes de 1637 se había impreso en Sevilla, en un tomo que vio el erudito D. Juan Isidro Fajardo, a principios del siglo XVIII, pero que ha perecido en la general persecución que el teatro padeció por aquellos días y antes y después."

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. XIII.

Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. III (BAE, XLI).

Ref. bibliográfica: Antonio de Sancha: Colección de las obras sueltas, así en prosa como en verso, de Frey lope de Vega Carpio. (El tomo XVIII es el de los Autos, loas y entremeses.). Madrid, Imprenta de Sancha, 1776-1779. IX.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Cano Navarro, Jesús. "El espacio palatino en el último Lope: Porfiando vence amor". Pedraza Jiménez, Felipe B.; González Cañal, Rafael; Gómez Rubio, Gema. Espacio, tiempo y género en la comedia española. Actas de las II Jornadas de teatro clásico (Toledo, 14, 15 y 16 de noviembre de 2003). Almagro: Universidad Castilla-La Mancha. 2005. p. 149-170.

- Villarino, Edith Marta. "La desvergüenza como desmesura en comedias de Lope de Vega". La desvergüenza en la comedia española. XXXIV Jornadas de teatro clásico (Almagro, 5 - 7 de julio de 2011). Felipe Blas Pedraza Jiménez, Rafael González Cañal, Elena Marcello (eds.). Cuenca: Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha. 2013. p. 89-99.
Nota: Especialmente sobre Porfiando vence amor y El saber puede dañar.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1624-1630, probablemente 1624-1626
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 379, 600.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2994
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 379.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Acompañamiento
  • Criados y lacayos
  • Guardias y guardas
  • Músicos
  • Personajes computables

  • Albano, [criado de Carlos]

  • [Alcindo], [labrador]

  • Alejandro, [galán], [duque]

  • Armindo, [criado de Alejandro]

  • Carlos, [galán], [privado del Rey]

  • Celia, [criada de Leonarda]

  • El Rey de Hungría

  • [Escudero]

  • Fabio, [criado de Carlos]

  • Felino, labrador

  • Inés, [criada de Lucinda]; que actúa de [caballero enmascarado]. Nota: En la segunda jornada aparece enmascarada de caballero.

  • Leonarda, [dama], [marquesa], [sobrina del rey]

  • Lucinda, [dama], [condesa]; que actúa de [caballero enmascarado]. Nota: En la segunda jornada aparece enmascarada de caballero.

  • Octavio, [conde]

  • [Rutilio], [criado]

  • [Secretario]

  • [Sirena], [labradora]
  • Universo social

  • Universo de la corte. Altos cargos de gobierno (procuradores, consejeros...)
  • Universo de la nobleza. Alta nobleza
  • Universo rural. Labradores ricos
  • Tiempo histórico

    Tiempo indeterminado

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: lugar indeterminado. [Hungría]. Europa. Espacio: Corte, palacio; aldea.

    Jornada 2
    Topónimo: lugar indeterminado. [Hungría]. Europa. Espacio: Aldea; Corte, casa de Leonarda; calle de Leonarda.

    Jornada 3
    Topónimo: lugar indeterminado. [Hungría]. Europa. Espacio: Aldea; en la Corte, puerta del palacio.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de días. Nota: La acción se desarrolla en un período impreciso de días que coinciden con la estación de la primavera, se menciona el mes de abril.
    Jornada 1: 1 día. Nota: La acción se desarrolla en un día; aunque sin especificar, cabe suponer que desde por la mañana hasta el atardecer.
    Entreacto 1 a 2: 1 mes. Nota: Entre la jornada I y la II ha transcurrido un mes.
    Jornada 2: Número indeterminado de horas. Nota: La acción transcurre de noche y finaliza al amanecer. Transcurren, pues, unas horas.
    Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de días. Nota: Transcurren algunos días, sin especificar.
    Jornada 3: Número indeterminado de días. Nota: La acción transcurre en un día del mes de abril ("conteis desde aqueste Abril"); transcurre desde la mañana hasta bien entrada la tarde.

    Género

    Género principal:

    • Comedia > universo de irrealidad > libre invención > palatina.

    Extracto argumental

    Jornada 1
    En el palacio real de Hungría, el duque Alejandro confiesa su amor a la marquesa Leonarda, sobrina del Rey, la cual, a su vez, declara sentirse inclinada hacia Carlos, privado del monarca. Alejandro, rechazado, promete a su criado Armindo vengarse del privado, no sólo porque siente envidia de que Leonarda le conceda su amor, sino también de la privanza de la que goza con el Rey.
    Mientras tanto, Carlos, asistido por Fabio, uno de sus criados, recibe en audiencia, una de sus funciones en palacio, a la condesa Lucinda, que le entrega un memorial en el que solicita al Rey que la case con su privado, el propio Carlos, del que está enamorada desde el día en que la ayudó a cruzar un río. Tal y como cuenta Lucinda a su criada Inés, tiempo atrás, mientras varias damas, entre las que ella se encontraba, trataban de cruzar un río sin perjuicio para sus prendas, apareció milagrosamente por allí el carruaje en el que viajaba Carlos; las damas cruzaron en su interior, momento que aprovechó el privado para tomar la mano de Lucinda.
    Una vez a solas con su criado Fabio, Carlos comenta el amor que siente por Leonarda, motivo por el que no piensa aprovecharse de Lucinda, dama de alta cuna, ni darle falsas esperanzas. En ese momento llega el Rey y pide a Carlos que le recomiende un caballero valeroso capaz de dirigir al ejército húngaro frente a las huestes del conde Vincislao, cuñado del monarca, en la guerra que se libra en los confines de Hungría. Aunque Carlos sugiere el nombre del duque Alejandro, el Rey opta por el conde Otavio, a quien el propio Carlos deberá comunicar su función.
    Entretanto, llega Alejandro, dispuesto a ejecutar la venganza prometida, y declara al Rey tener pruebas que demuestran que Carlos lo traiciona: Carlos con el Conde [Vinscislao] os vende, / y con el bastón pretende, / no la ambición deste honor, / sino entregalle la tierra, / y el Conde le ha prometido / su hija. El Rey se revela, en principio, ante semejante infamia, inventada, concluye, por la envidia, pero termina dudando a causa de la prueba presentada por Alejandro: una carta firmada por el valido. Se acerca gente y Alejandro se despide, no sin antes prometer al monarca que posee otras cartas incriminatorias que le mostrará en secreto llegada la ocasión. Desconocemos hasta qué punto son comprometedoras estas cartas; no sabemos ni siquiera si lo son.
    Mientras Carlos y Fabio hablan de las muchas mujeres que pretenden al privado sólo por el cargo que ocupa, llega el duque Alejandro y entrega a Carlos una carta en la que el Rey le ordena alejarse de la Corte hasta que haya averiguado cosas poco fieles sobre él. Carlos, que sospecha que la decisión del Rey está motivada por las envidias palaciegas de las que es objeto en la Corte, acepta, no obstante, la decisión del monarca. Se despide de su amada Leonarda, que promete serle fiel en su ausencia, y se marcha a una aldea, hasta donde Lucinda lo sigue, encubierta, prometiéndole acompañarlo en su destierro rural.


    Jornada 2
    Transcurrido un mes desde el destierro de Carlos, éste envía a Fabio a la Corte para que averigüe como evoluciona allí la situación. Cuando su criado vuelve, las noticias que trae no son buenas: todos sus amigos le han dado la espalda, pues en la Corte es considerado un traidor, y el duque Alejandro, además de ocupar su antiguo cargo de valido del monarca, es también el nuevo amante de la marquesa Leonarda. Al oír que su amada lo ha traicionado, aun habiéndole jurado fidelidad, Carlos, airado, decide ir a casa de Leonarda para ver con sus propios ojos lo que Fabio le ha referido.
    En la oscuridad de la noche, que todo lo disimula, se presenta en casa de la marquesa, donde encuentra, efectivamente, a Alejandro. Leonarda no niega lo evidente y atribuye la deslealtad a la flaca naturaleza de las mujeres. Carlos se marcha indignado, pero, poco después, antes de dejar definitivamente la Corte, decide acercarse una última vez a la reja de su amada Leonarda. Mientras espera a que se asome, unos enmascarados, Armindo y sus criados, enviados por Alejandro, acometen a Carlos y a Fabio con el propósito de matarlos. En ese momento llegan otros dos caballeros, también embozados, que se ponen del lado de Carlos y Fabio y los ayudan a defenderse. Al verse en la desventaja, y habiendo recibido Armindo una herida mortal, los criados de Alejandro huyen, perseguidos por Fabio y Carlos. Mientras tanto, Lucinda, que es uno de los dos caballeros embozados, el otro es Inés, se acerca a las rejas de Leonarda, que se ha asomado y no vacila en confesar al tapado caballero que el amor que tenía a Carlos era un amor interesado, provocado por su influyente posición, esto es, su privanza con el soberano. Una vez a salvo, Carlos y Fabio, que sospechan que los valerosos caballeros eran en realidad Lucinda e Inés, les preguntan por su identidad, respondiendo ellas que son el duque de Orlians y el marqués de Brandemburque, respectivamente. Carlos y Fabio vuelven a la aldea convencidos de haber descubierto la identidad de los dos caballeros que los han socorrido.
    Efectivamente, una vez llegados a su destino, ya en horas matutinas, encuentran en la aldea a la dama y a la criada, que confiesan haberlos seguido hasta la Corte porque los creían en peligro. Lucinda refiere en ese momento a Carlos que Leonarda le ha confesado que lo amó sólo por interés. Carlos, despreciando a la marquesa y vencido definitivamente por la firmeza de Lucinda, decide corresponder a su amor.


    Jornada 3
    En la aldea se festeja el aniversario de Carlos: Con alborozo gozoso / toda la aldea, contenta, / fiestas hace, honor intenta / al nacimiento dichoso / de Carlos , su dueño y tuyo, mientras Lucinda celebra su felicidad por la consolidación, gracias a su porfía, del amor de la pareja. Llega entonces el secretario del Rey para comunicar a Carlos que el monarca lo reclama en palacio. Carlos se despide de su amada, que le promete amor eterno. Una vez ha partido, Lucinda decide seguirlo hasta la corte y morir con él en caso de que el Rey haya decidido ejecutarlo: pero yo me parto / a morir con él, contenta, / que he vencido porfiando.
    Esa misma tarde, el Rey recibe al conde Otavio, de regreso tras haber conseguido poner fin a la guerra librada frente el Conde Vincislao en los confines de Hungría. Octavio confirma definitivamente la inocencia de Carlos, a quien el monarca concede el perdón. Carlos, que ya se encuentra en palacio, es restaurado en su privanza por el Rey, que le ruega que salga a dar audiencia para contentar al pueblo. Carlos, que esperaba perder la vida, agradece, sorprendido, la bondad del monarca.
    Mientras tanto, Lucinda e Inés han llegado a la puerta del palacio vestidas de labradoras y allí encuentran también a Leonarda, quien, enterada de que Carlos ha salido a dar audiencia, ha decidido acudir para volver a enamorarlo, toda vez que ha recuperado, confiesa Leonarda a Celia, su antiguo estatus. Lucinda ruega a Leonarda que ejerza de intermediaria para hablar con Carlos y que le diga que es una labradora que tiene un pleito que él tiene que sentenciar; ante el interés de Leonarda, Lucinda relata en clave villana la propia historia de ambas en relación al galán, el amor fiel de una frente al interesado de la otra. Leonarda acepta mediar por ella ante el privado, aunque primero intenta volver a conquistarlo ella misma. Carlos rechaza su intento amoroso, pero la escucha cuando le refiere el caso de la villana.
    De esta forma, Lucinda puede ser recibida y descubrir su identidad a Carlos. Éste le refiere que ha recuperado la confianza del Rey, perdida a raíz de una infame treta de Alejandro, que falsificó su firma en un papel comprometedor. Afortunadamente, Armindo dejó explicadas las malas artes de Alejandro en una carta escrita poco antes de morir a causa de las heridas que le infligió Lucinda.
    Mientras Carlos habla con su amada, llegan el Rey, Alejandro, Otavio y los criados. El duque Alejandro nota que el Rey habla en secreto con Octavio y sospecha que su intriga ha sido descubierta. En un último intento, culpa a Armindo de haberle procurado falsa información, pero se reconoce culpable, en todo caso, de haberse dejado engañar. El Rey pide a Carlos que dicte el castigo que merece Alejandro, pero Carlos, recuperado su alto cargo, decide perdonar sus faltas. El Rey ofrece entonces a Carlos la mano de su sobrina Rosimunda, pero el privado prefiere, con el permiso del monarca, tomar por esposa a Lucinda, una dama, de sangre ilustre, / y fénix en su firmeza, que fue la única que le acompañó en la soledad de su destierro cuando todos le abandonaron. El Rey concede a Carlos la mano de Lucinda al tiempo que Alejandro recibe a Leonarda. Fabio pide a Inés y alguna renta, a lo que Carlos responde
    No la pidas en tu tierra
    Si no es pidiendo al senado
    Por el autor y el poeta,
    Perdón con toda humildad.
    Demos fin a la comedia.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    Observación: Según D. Juan Isidro Fajardo, esta comedia estaba en la Parte 5 de Lope, impresa, no en Sevilla, sino en Madrid (Acad. N. XIII, p. XVII)


    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

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    En estos momentos no disponemos en nuestra base de datos de una edición digital de esta obra