MERCED EN EL CASTIGO, LA
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: MERCED EN EL CASTIGO, LA. Procedencia: Parte 26 (1645) de la Colección de Diferentes autores; final del Acto III; sueltas
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría dudosa
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No
Parte
No presente en la colección de Partes de Lope de Vega
Manuscrito
No consta
Otras ediciones del siglo XVII
Título: LA MERCED EN EL CASTIGO
Suelta: [s. l., s.i., s. a.]
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 14.
Nota: Biblioteca Palatina de Parma, signatura CC.* V. 28032/XIV. Según Restori "antica".
Título: LA MERCED EN EL CASTIGO
Colección: Parte 26 (Zaragoza, 1645) de la Colección de Diferentes Autores
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Profeti, Maria Grazia: La collezione "Diferentes autores". Kassel, Reichenberger, 1988. 59.
Nota: Profeti declara no haber localizado ejemplares de esta Parte
Título: LA MERCED EN EL CASTIGO
Suelta: [Madrid? 1680?]
Atribución: Lope de Vega
Nota: British Library, signatura 11728.h.4.(18.) [consulta on line por TFV]
Título: LA MERCED EN EL CASTIGO
Suelta: [s.l., s.i., s.a.]
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Pérez y Pérez, María Cruz: Bibliografía del Teatro de Lope de Vega (Cuadernos Bibliográficos no.29). Madrid, C.S.I.C., 1973. 101.
Nota: Pérez y Pérez consigna ejemplares en Barcelona, Institut del Teatre, Colección Sedó, signaturas 58.869 y 61.206, y en Madrid, BNE, signatura T-19.638, pero indica "Parece ser más que una comedias suelta, una comedia desglosada". Las dos de Barcelona están también descritas en Margarita Vázquez Estévez, Comedias sueltas sin pie de imprenta en la Biblioteca del Institut del Teatre Barcelona, Kassel, Reichenberger, 1987, pp. 185, 186
Título: LA MERCED EN EL CASTIGO
Suelta: [s.l., s.i., s.a.]
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Pérez y Pérez, María Cruz: Bibliografía del Teatro de Lope de Vega (Cuadernos Bibliográficos no.29). Madrid, C.S.I.C., 1973. 101.
Nota: Pérez y Pérez consigna un ejemplar en Madrid, BNE, signatura T-18.944, pero indica "Quizá se trate de una comedia desglosada".
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. VII.
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- Shergold, N. D.; Varey, J. E.. "Notas sobre la cronología de seis comedias de Lope de Vega". Hispanófila. núm. 16. p. 1-5. 1962.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1631-1635
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 511, 606.
Nota: MB concluyen: "Si es de Lope, cosa que no creemos, la comedia sería de 1631-1635" y la incluyen en la tabla final entre las dudosas.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 2704
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 511.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Edad Media
Nota: La acción transcurre a finales del siglo XIII, durante la lucha en Castilla de Sancho el Bravo contra su padre, Alfonso X el Sabio, y el reinado de Alfonso el Magno en Aragón.
Marco espacial
Jornada 1
Topónimo: Zaragoza. [España]. Europa. Espacio: exterior del palacio real; interior del palacio real.
Jornada 2
Topónimo: Zaragoza. [España]. Europa. Espacio: interior de la casa de don Bermudo; exterior de la casa de don Bermudo.
Jornada 3
Topónimo: Zaragoza. [España]. Europa. Espacio: interior del palacio real; interior de la casa de don Bermudo.
Duración
Jornada 1: 1 día
Entreacto 1 a 2: 3 días (aprox.)
Jornada 2: 1 día
Entreacto 2 a 3: 1 día
Jornada 3: 1 día
Género
Género principal:
- Comedia > universo de verosimilitud > urbana.
Nota: Se dan personajes y referencias históricas
Observación: La modalización general de la obra es más cómica que dramática, y abundan en su desarrollo escenas y motivos característicos de la comedia. Incluso el conflicto latente del deseo ilegítimo del monarca se resuelve en burlas y engaños (al mismo monarca), y finalmente en perdones. El ambiente de verosimilitud viene dado por los personajes y las referencias históricas, que la alejan del ámbito de lo palatino. Este es un caso bastante similar al de LA NIÑA DE PLATA
Extracto argumental
Jornada 1
Don Juan Manuel, un caballero castellano, llega a Zaragoza con su criado Martín, y al acercarse al palacio real ven que un león escapa de allí. La gente huye, pero una mujer queda postrada en el suelo, pidiendo favor al cielo. Don Bermudo, padre de la dama, solicita la ayuda de Don Juan Manuel, quien corre a socorrerla; el viejo caballero y el criado comentan las alternativas de la terrible pelea que culmina con la muerte de la fiera. Victorioso, 'Don Juan saca a doña Leonor en brazos con manto, y herido en la mano izquierda', por lo cual la dama le da un lienzo para detener la sangre. En ese momento llega al lugar Don Diego, celoso enamorado de Leonor. Don Bermudo agradece a Don Juan haber salvado la vida de su hija y le ofrece su casa, tras lo cual se retira con Leonor, quien ha quedado prendada de su salvador. Don Diego viene con un recado del rey, que ha observado el heroico episodio desde palacio y ordena que Don Juan Manuel comparezca ante él. El caballero, que se ha enamorado de la dama, quiere saber quién es Leonor y Don Diego le informa que "es de la sangre más noble / de Aragón y tiene deudos/ poderosos", y que es desdeñado por ella, lo cual aumenta sus celos. Pese a ello, no duda en pedir a Don Juan el lienzo que la dama le ha entregado "para publicar que tengo favores suyos". Su falta de escrúpulos enoja al castellano y están a punto de reñir, pero lo difieren, ante la obligación de acudir a palacio. Martín teme que el rey haya llamado a Don Juan para castigarlo por la muerte del león y le recomienda estar prevenido. Don Juan se va, entrando a palacio por la misma puerta por la que lo ha precedido don Diego. En ese momento 'sale Inés tapada y llama a Martín' para preguntarle el nombre de su amo y citarlo a la casa de su señora, quien desea verlo más tarde y le avisa que se guarde de los celos de don Diego.
En palacio, el Rey, antes de recibir a Don Juan, le cuenta a Don Diego, privado suyo, que está enamorado de Leonor; y que, habiendo acudido a su calle muchas noches, ha visto que un caballero rondaba siempre la puerta de la dama. El monarca, celoso del misterioso competidor, revela que piensa utilizar al caballero castellano con un doble propósito: le mandará galantear a Leonor y deshacerse del rival desconocido, ya sea mediante el ruego o dándole muerte, si es necesario. Don Diego oculta al rey sus sentimientos hacia Leonor y que él es el caballero que ronda la casa. Finalmente Don Juan Manuel es recibido por el soberano, a quien presenta las encomiendas que el rey de Castilla Alfonso el Sabio ha enviado a su par de Aragón. Éste lo toma a su servicio, indicándole que Don Diego le dirá en qué deberá ayudarle: a todo ello, Martín, apartado, trata de avisar cómicamente a su amo del peligro que representa para él don Diego, hasta que el Rey repara en él y le regala una cadena para engalanarse. Concluida la audiencia, Martín informa a Don Juan de la cita con Leonor, tras lo cual Don Diego le dice que esa noche deberá acompañar al rey, quien desea hablar por la reja con la dama. Don Juan Manuel lamenta "la esperanza aún no engendrada / cuando perdida" de obtener el amor de la dama; por su parte, Martín insiste en que el encargo real es una trampa tendida por Don Diego para matarle.
Jornada 2
Doña Leonor confiesa a Inés que oculta a su hermana Elvira que está enamorada de don Juan porque ella le ha pedido que favorezca a Don Diego. La dama está entristecida porque desde hace tres días Don Juan no ha acudido a su casa, pese a que por las noches acude al balcón acompañado por el Rey, quien lo ha comisionado para hacerle llegar sus requiebros, que el caballero mezcla con sus propias quejas amorosas. Leonor piensa que su amor tiene tres enemigos: el Rey, Don Diego y su hermana Elvira, que mira con buenos ojos a Don Juan y procura hablar con él a solas. Inés confirma sus temores al contarle que, efectivamente, Elvira está enamorada de Don Juan y que ha hablado a solas con él, pero que el caballero le ha dicho que pretende a Leonor, ante lo cual Elvira se ha puesto a llorar y Don Juan la ha consolado besándole la mano. Esto pone a Leonor furiosa de celos, por lo que decide escribirle al caballero para reprocharle su conducta. Llega Martín y, antes de que las damas se den cuenta de su presencia, escucha las palabras con las que Leonor proyecta manifestar su enfado a don Juan; para picarla, se inventa entonces que debe partir con su amo a Francia, debido a que una dama acusa a Don Juan de haberla deshonrado. Leonor se reafirma en su propósito de escribir a don Juan para recriminarle su comportamiento; Martín quiere irse cuando llega Don Juan y ambos se esconden para ver a quién escribe Leonor y qué sucede. En esto, llega Doña Elvira, que, al ver a su hermana escribiendo un billete, quiere saber para quién es, ante lo cual Leonor, para engañarla, le muestra el papel destinado a Don Juan diciéndole que es para Don Diego. Inés parte a entregar la carta (ella sabe que es para don Juan, que no para don Diego). La respuesta de Leonor despierta reacciones opuestas en quienes la han escuchado: de rabia y celos en don Juan, de desconcierto en Martín que había entendido que el billete que iba a escribir Leonor era para su amo, de alivio en Elvira, que se siente autorizada a confesar a su hermana su amor por Don Juan. Sin embargo, ante la duda de Leonor respecto de si el caballero le corresponde, miente diciéndole que él ha contraído con ella obligaciones de honor. Le pide a Leonor que interceda ante el padre de ambas para que se lo dé por esposo, antes de que su deshonra sea conocida en la ciudad y, tras anunciar su decisión de suicidarse si Don Juan no cumple con su palabra, se retira. Don Juan y Martín salen entonces de su escondite y se presentan ante Leonor: ésta le reprocha al caballero que huya a Francia para no cumplir con sus obligaciones con Elvira y él, a su vez, afirma que las palabras de Elvira son absolutamente fingidas y le echa en cara a Leonor haber escrito a Don Diego. Los dos enamorados siguen peleándose, pero detrás de sus palabras se intuye el deseo de reconciliarse, y Leonor le asegura a don Juan que, cuando vuelva Inés, sabrá para quién era el papel. De hecho, tras marcharse Doña Leonor, llega Inés con el papel que la dama había escrito y se lo entrega, con el recado de que lo espera esa noche en la ventana.
Una vez oscurecido, Don Diego vigila el balcón de Leonor, celoso del Rey y de Don Juan, a quien tratará de matar para luego pedir clemencia al Rey. Leonor sale al balcón y Diego renueva sus protestas de amor, pero ella vuelve a rechazarlo y se retira. 'Salen Don Juan y Martín, con rodelas' y Don Diego cree que son el Rey y Don Juan, y decide dar una vuelta a la casa para atacar luego a su rival. A su vez, don Juan cree que don Diego es el Rey que, disfrazado, espera en la calle que el amante misterioso se acerque al balcón de Leonor para que él realice la tarea encomendada de ahuyentarle o matarle. Martín empieza una ronda de vigilancia e inmediatamente sale Don Bermudo de la casa, furioso al ver confirmadas sus sospechas respecto de los galanes que amenazan su honor. Cuando Leonor vuelve al balcón y Don Juan se acerca para hablarle, el padre los interrumpe, saca su espada y pelea con el galán, quien, debido a la oscuridad, piensa que enfrenta a Don Diego. Con la llegada de Don Diego y el Rey, la pelea se suspende: el Rey declara que quiere matar personalmente al adversario de Bermudo quien, por las palabras del monarca, entiende el apasionamiento de éste y el riesgo que corre su honor, riesgo mucho más grave que el que había sospechado en un principio. Para evitar complicaciones, Don Bermudo ordena que saquen luces, pero éstas no aparecen; Martín, que acaba de regresar de su ronda y de escuchar la orden de Bermudo, se acerca al Rey creyendo que se trata de su amo y le avisa que viene gente. Éste cree haber sido advertido por Don Juan y, en ese error, pide a Martín que cubra su retirada. Habiéndose ido el Rey sin que nadie se haya dado cuenta, creen los demás que Martín es el Rey y el criado, aprovechando la oscuridad, los confirma en el equívoco ordenando las bodas de Don Juan con Leonor y de Don Diego con Elvira.
Jornada 3
Al día siguiente, Don Juan conversa con su criado sobre lo sucedido la noche anterior: no se ha dado cuenta del engaño de Martín, y éste disimula contándole a su amo una divertida historieta. Al ver llegar al Rey con Don Bermudo y Don Diego, Martín, temeroso de ser descubierto, le advierte al monarca que podrá entretenerse un rato con los tres locos que van a hablarle. El Rey escucha sorprendido el agradecimiento de Don Juan por haber concertado su boda con Doña Leonor y las quejas de Don Diego por casarlo con Doña Elvira contra su gusto y el de ella. El viejo noble, ofendido porque el Rey ha ignorado su derecho a concertar las bodas de sus hijas, le recuerda al monarca que éste le debe gratitud, ya que ha conservado el reino gracias a que Don Bermudo derrotó a Almanzor. Anuncia que Leonor se casará con Don Diego esa noche y se marcha. El Rey, enojado, pide explicaciones a los dos galanes. Don Diego, atemorizado por la cólera real, niega amar a Leonor y Don Juan finge estar enamorado de Elvira. El primero se marcha, tras pedirle al otro caballero que no lo descubra. El Rey intenta llegar a la verdad empleando todos los medios a su alcance: amenaza, insulta y hasta desafía a pelear a Don Juan, pero el joven resiste con dignidad los embates del monarca. Una vez solo, el Rey se lamenta por sentir "injustos amores" que lo "igualan a sus vasallos".
Al caer la noche, 'salen Doña Leonor, Doña Elvira y Inés con dos bujías'. Elvira, que todavía cree que Leonor ama a don Diego, le da el parabién a su hermana porque esa noche su padre la casará con Don Diego, noticia que al contrario desespera a Leonor, que está dispuesta a suicidarse antes que ser esposa del hombre que detesta. En ese momento aparece Don Juan, a quien la dama expresa su amor e informa de la decisión de Don Bermudo. Don Juan le dice que también el Rey, "amante y poderoso / despechado y celoso", se interpone entre ellos. Deciden huir juntos, pero deben desechar la idea porque Martín les avisa que hay un embozado armado en el corredor. Amo y criado se retiran al advertir la llegada del Rey, quien confiesa su amor y sus celos a Doña Leonor. Ella reclama el derecho de enamorarse libremente, pero el Rey piensa que lo hace porque Don Diego la está escuchando y se enfurece al ver frustradas sus pretensiones. Aparecen en ese momento Don Bermudo y Don Diego, que se asustan ante la presencia del monarca; tras ellos entra Don Juan, quien devela la identidad del galán embozado que ronda la casa por las noches, pero aclara que lo hace por amor a Elvira. El soberano ordena entonces la boda de don Diego con Elvira y ambos, obedientes, aceptan. El Rey se venga así del caballero que le ha mentido y se dispone a castigar también a Leonor ordenando su casamiento con un hombre que él cree "extraño a su gusto": Don Juan. Éste agradece la merced real y ella finge aceptar sólo por obediencia el castigo que le impone el Rey. El monarca se siente satisfecho porque cree haberse vengado del rechazo de Leonor, pero Don Juan finalmente le confiesa que se aman y que todo ha sido "cautelosa / estratagema de amor". El Rey los perdona, se alegra por su boda y se enorgullece de haberse vencido a sí mismo renunciando a Leonor, a quien no podía hacer su esposa por tener concertado un casamiento en Navarra. Martín le confiesa que fue él quien lo suplantó la noche anterior montando todo el enredo y le reclama como premio la mano de Inés. El Rey lo recompensa con la boda y una renta generosa, tras lo cual Don Juan despide la comedia, "Donde con pluma tan corta / quiso pintar el poeta / en esta apacible historia / la merced en el castigo, / pues la hace quien perdona".