MÁS PUEDEN CELOS QUE AMOR, Comedia famosa
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: MÁS PUEDEN CELOS QUE AMOR, Comedia famosa. Procedencia: Parte 3 (1653) de la Colección de Comedias Escogidas; final del Acto III; encabezamiento del segundo acto (fragmento conservado del ms. autógrafo)
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No
Observación: En P2 aparece citada una comedia titulada Lo que pueden los celos, pero no hay seguridad de que se trate de la misma que nos ocupa que parece ser posterior, según revela el estudio métrico de MB, quienes no identifican por tanto la obra con la citada en P2.
Parte
No presente en la colección de Partes de Lope de Vega
Manuscrito
Tipo: Copia
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 27.
Nota: Signatura CC.* V. 28032/ XIX. En el manuscrito se indica "copiada por Isidro Rodríguez en 1734"
Tipo: Autógrafo
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: M. Presotto: Le commedie autografe di Lope de Vega. Catalogo e studio. Kassel, Edición Reichenberger, 2000. 271.
Nota: Copia con algunas hojas autógrafas (fragmento del Acto II), signatura mss. Res. 134.
Otras ediciones del siglo XVII
Título: MÁS PUEDEN CELOS QUE AMOR
Colección: Parte 3 (Madrid, Melchor Sánchez, 1653) de la Colección de Escogidas
Atribución: Lope de Vega Carpio
Ref. bibliográfica: Cotarelo, Emilio : Catálogo descriptivo de la gran colección de "Comedias Escogidas", que consta de cuarenta y ocho volúmenes, impresos de 1652 a 1704, BRAE XVIII (1931), 232-80, 418-68, 583-636, 772-826; BRAE, XIX (1932), 161-218. . 248.
Título: MÁS PUEDEN CELOS QUE AMOR
Suelta: [s.l., s.i.,1653]
Atribución: Lope de Vega
Nota: Barcelona, Institut del teatre, signatura 56.609 [consulta del catálogo on line por TFV]
Título: MÁS PUEDEN CELOS QUE AMOR
Suelta: [s.l., s.i., .s.a]
Atribución: Lope de Vega
Nota: Barcelona, Institut del teatre, signatura 57.115 [consulta del catálogo on line por TFV]
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. XII.
Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. II (BAE, XXXIV).
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
- Lope de Vega, Teatro: El villano en su rincón, Más pueden celos que amor, El Duque de Viseo, La estrella de Sevilla, ed de , Madrid, Emiliano Escolar Editor, 1977
Versiones y traducciones
- Lanini Sacredo, Francisco, LA DAMA COMENDADOR,
Nota: Se conserva un ejemplar en la Biblioteca Nacional de España con la signatura Mss. 16.562 . Trata el mismo asunto, aunque con lugar y personajes diferentes, y una segunda acción.
Bibliografía secundaria
- Elizalde Armendáriz, Ignacio. Lope de Vega y Navarra. Pamplona: Diputación Foral de Navarra, Dirección de turismo, bibliotecas y cultura popular. 1972.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1627?
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 353-356, 600.
Dedicatorias
No existe dedicatoria.
Cómputo de versos
Número: 2662
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 353.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Edad Media
Nota: La acción transcurre a finales del siglo XII.
Marco espacial
Jornada 1
Topónimo: Navarra. [España]. Europa. Espacio: interior de la casa de Octavia.
Topónimo: París. [Francia]. Europa. Espacio: interior del palacio real; interior de la casa de Leonor.
Jornada 2
Topónimo: París. [Francia]. Europa. Espacio: calle de la ciudad; interior de la casa de Leonor.
Jornada 3
Topónimo: París. [Francia]. Europa. Espacio: interior de la casa de Leonor; alameda.
Duración
Jornada 1: Número indeterminado de semanas
Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de días
Jornada 2: 1 día
Entreacto 2 a 3: 1 día
Jornada 3: 2 días
Género
Género principal:
- Comedia > universo de irrealidad > libre invención > palatina.
Observación: A pesar del marco historial (los conciertos matrimoniales entre la infanta Blanca de Castilla, hija del rey Alfonso VIII, y el delfín de Francia, que en la comedia se llama Carlos pero que en la realidad histórica se llamaba Luis, el futuro Luis VIII), la intriga y todos sus protagonistas no tienen nada de histórico; la temática amorosa, el enredo con sus complicaciones, los engaños y los disfraces, la total ausencia de ejemplaridad, aconsejan clasificar esta obra como una comedia palatina.
Extracto argumental
Jornada 1
La acción empieza en Navarra. Octavia, dama noble del lugar, ha mandado llamar a su criado Marcelo para que la acompañe a Francia, adonde quiere ir disfrazada de hombre para impedir el matrimonio entre el Conde de Ribadeo y Leonor, hermana del Duque de Alansón. Antes de ir a París como embajador del rey don Alfonso, para concertar las bodas entre el delfín francés y la infanta doña Blanca, el Conde de Ribadeo había cortejado durante un año a Octavia; ésta, sin embargo, como confiesa a Marcelo, no había correspondido a su amor, y hasta había sentido desprecio por él, por haberse mostrado el Conde demasiado respetuoso hacia ella en sus encuentros. Pero los sentimientos de la dama han experimentado un cambio radical no bien le ha llegado la noticia de que en París el Conde corteja a la bella Leonor de Alansón; pues, como afirma Octavia, aunque amor tiene gran fuerza, / más pueden celos que amor.
En París, el Conde, aprovechando la ocasión que se le ofrece, declara su amor a Leonor y le pide licencia para solicitarla en matrimonio a su hermano. Ella consiente, declarando su amor por el galán y por el que será su país, España. Cuando la dama se aleja, Mendoza, criado del Conde, le da la enhorabuena por haberse mostrado más decidido con Leonor de lo que hizo en su momento con Octavia. En esto se acerca el príncipe Carlos, que viene a entrevistarse con el embajador español acerca de su matrimonio con la Infanta castellana Blanca. El príncipe le pide al Conde que dilate el concierto de la boda, pues Blanca es todavía muy niña, y, mientras tanto, él quiere gozar del amor de la bella Leonor. El Conde ve cómo se complican sus planes, pues se enfrentan sus obligaciones como galán enamorado y como discreto embajador.
Sin embargo, algo más se fragua a sus espaldas. Octavia, que acaba de llegar disfrazada a París, se entrevista con Leonor y su hermano, haciéndose pasar por el Conde Enrique de Mendoza. En una larga tirada en octavas les cuenta que, enamorado de una dama, mató a su rival, cierto don Juan de Abarca, y que el Rey de Navarra, por alejarlo de la venganza de los parientes del muerto, lo envió a pedir refugio en Francia. El duque y su hermana reciben con grandes muestras de cortesía al joven desterrado, cuando se anuncia una visita del Conde de Ribadeo. Temiendo ser reconocida por él, Octavia dice que no puede encontrarle pues el Conde es pariente del hombre al que mató en el lance de honor que ocasionó su destierro. El Duque se ofrece a esconder al extranjero en su casa, sin dar noticia de su existencia al Conde; y cuando Leonor, ya a solas con Octavia, se lamenta de la enemistad de su huésped con el que ha de ser su esposo, Octavia previene a la joven de la imposibilidad de tal matrimonio, pues el Conde, según dice, ya está casado con su hermana, doña Octavia de Navarra. Leonor le agradece el aviso al supuesto Conde Enrique, y manda a su criada Finea que aposente a los recién venidos; ocasión que aprovecha Nuño, criado de Octavia, para requebrar a la camarera aludiendo a lo excelente que es la mezcla de español y francesa.
Jornada 2
Han pasado unos días. En una calle de París, el Conde de Ribadeo comenta con Mendoza su desconcierto al verse rechazado por la mujer que ama y que antes parecía corresponderle. El galán español atribuye este cambio de condición a la preferencia de Leonor por el Príncipe. En presencia del Conde llega el criado Nuño, enviado por Octavia para informarse del estado de su amor por su señora y exculparla por el hecho de que su amor no fuera mejor correspondido en su momento en España. El Conde, sin embargo, insiste en que el recuerdo de la dama navarra ha quedado borrado por su amor por Leonor.
Mientras, el hermano de esta última le cuenta que la noche anterior ha descubierto al Príncipe rondando su casa, y propone a su hermana una rápida boda para poder defender su honra. Leonor descarta al Conde de Ribadeo por su supuesto compromiso en Navarra, y ambos hermanos convienen en su gusto por el falso Conde Enrique de Mendoza. Acto seguido llega Octavia, que se entretiene en galantear a Leonor; pero su desconcierto es mayúsculo cuando Leonor le anuncia que corresponde a su amor y que ambos se van a casar esa misma noche. Octavia finge haber escuchado un ruido para quedar sola y reponerse del golpe, mientras Nuño comenta a lo gracioso lo bueno que sería si Octavia pudiera transformarse efectivamente en hombre. Vuelve Leonor diciendo a Octavia que se esconda porque tiene que hablar un momento con el Conde de Ribadeo. Oculta, Octavia comprobará el doble asombro de éste, primero ante la noticia de su supuesto compromiso en Navarra y después al conocer la identidad del futuro marido de Leonor, un Conde inexistente entre la nobleza castellana. Despechado y dudoso de la sinceridad de Leonor, el Conde de Ribadeo le augura el fracaso matrimonial, culminando sus invectivas en el deseo de que ese misterioso marido de puro frío y helado / en mujer se te convierta. No bien el Conde se ha ido, llega Nuño que a su vez avisa a Leonor, con las típicas gracias del criado, de que don Enrique quizá tenga algún "defecto secreto", sospecha que se ve confirmada por la falta de ese "bigote negro" que solo asegura / la debida perfección. Perpleja, Leonor decide ir a hablar con su hermano. Se anuncia entonces el Príncipe, que viene a preguntar por el misterioso prometido de Leonor en nombre del Conde de Ribadeo, que le ha dicho que no existe en España ningún Conde Enrique de Mendoza; el príncipe también sospecha que este Conde es una invención de los hermanos para impedir la satisfacción de sus deseos, pero cambia de opinión cuando el duque de Alansón le presenta a Octavia. Es más, queda admirado de su presencia y talle, y decide interceder para reconciliarlo con el que, según afirma el supuesto Conde de Mendoza, es pariente del hombre que asesinó. Así se lo hace saber a continuación al propio Conde de Ribadeo, que al interpretar la falsa noticia como el asesinato real de su cuñado, el Conde de Lerín, monta en cólera, y está a punto de batirse con el Duque de Alansón que defiende a su futuro cuñado y supuesto conde de Mendoza. El Príncipe lo impide, pues en su presencia, según afirma, no puede haber agravio.
Jornada 3
Al día siguiente, Mendoza se presenta en casa del duque de Alansón a desafiarlo para esa misma noche de parte del Conde de Ribadeo. El duque acepta el desafío y va a prepararse para el duelo, mientras Octavia ve complacida cómo las circunstancias han aplazado su concertado matrimonio con Leonor; ésta, que ve marchar a su hermano lleno de furor, sospecha el motivo y pide al supuesto Conde Enrique que vaya a acompañar a su futuro cuñado y trate de estorbar el duelo.
En el lugar fijado para el desafío, los dos rivales se preparan a batirse, cuando el duelo es interrumpido por la irrupción simultánea del Príncipe, que viene a poner orden, y de Octavia, que ante el asombro del Duque se pone del lado del Conde español, justificándose con el hecho de haberse equivocado en la oscuridad. El Príncipe reconcilia primero a los dos contendientes, y luego al supuesto Conde Enrique y al Conde de Ribadeo. Éstos se dan la mano y el de Ribadeo, al estrechar la mano de Octavia, se sorprende de su blandura y delicadeza y empieza a sospechar la naturaleza femenina del falso conde Enrique.
Por otra parte, ofendido por lo que considera una traición de su futuro cuñado, que en el duelo se ha puesto del lado del Conde de Ribadeo, el Duque obliga a su hermana, a pesar de sus inútiles protestas, a renunciar a él y a casarse con el Conde de Ribadeo. Octavia, que ha escuchado el diálogo sin ser vista, sale a hablar con Leonor representando a lo gracioso el papel del caballero enamorado y ofendido en su honor por el rechazo del Duque. Leonor trata de aplacar su furia, y Nuño le dice que quizás, hablando él en secreto al Conde de Ribadeo, pueda encontrarse una solución. El Conde llega y Octavia le da rápidamente la espalda para no ser reconocida; sin embargo, éste parece haber confirmado con la vista sus sospechas del día anterior, y le confiesa a su criado que piensa que el Conde Enrique es en realidad Octavia. Pero esta sospecha se desvanece ante la excusa que Leonor pone para no casarse con él, diciéndole que ha entregado su virginidad al Conde Enrique. En ese momento llegan el Duque y el Príncipe para llevar a cabo el matrimonio, y se extrañan ante las reticencias del Conde de Ribadeo a la hora de tomar como esposa a quien tanto ha pretendido. Será la propia Leonor la que pida que su mano se conceda al Conde Enrique, verdadero objeto de su amor a quien ya se ha entregado. El Príncipe consiente y se llama al joven, que entabla una discusión con el Conde de Ribadeo sobre quién tiene más derecho a casarse con la dama francesa. Según Octavia, el Conde no puede casarse con Leonor pues está ya casado con una dama española; y ante el asombro del de Ribadeo y de todos los presentes, revela que es ella la dama con quien está casado. El Conde no puede evitar una pregunta maliciosa a Leonor sobre cómo pudo perder su virginidad con una mujer; y Leonor se ofrece a abrazar a Octavia afirmando que el amor que os he tenido / será siempre el mismo amor. El Príncipe se admira de la constancia y el ingenio de Octavia, y acepta apadrinar su boda con el Conde de Ribadeo nombrándolos a ambos Duques de Monpensier.
Observación: