LO QUE HA DE SER, La gran comedia de



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: LO QUE HA DE SER, La gran comedia de. Procedencia: Parte 25 (1647); copia manuscrita; versos finales de la Jornada III; Parte 22 de la Colección de Diferentes Autores; suelta.

Observación: Se dice en los versos finales de la Jornada III: "Que lo que ha de ser, aqui / Senado ilustre se acaua, / raro suceso que escriuen, / las historias Africanas."

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No

Parte

Parte XXV (1647)

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Londres, British Library (Reino Unido)
Ref. bibliográfica: Pérez y Pérez, María Cruz: Bibliografía del Teatro de Lope de Vega (Cuadernos Bibliográficos no.29). Madrid, C.S.I.C., 1973. 15.
Nota: Manuscrito copia con fecha 2 de septiembre de 1624 Signatura Eg. 548. Confirmada por RRM en el Catálogo On Line.

Otras ediciones del siglo XVII

Título: LO QUE HA DE SER, COMEDIA FAMOSA DE
Colección: Parte 22 (Zaragoza, P. Verges - J. Ginobart, 1630) de la Colección de Diferentes Autores
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Profeti, Maria Grazia: La collezione "Diferentes autores". Kassel, Reichenberger, 1988. 29, 33.
Título: LO QUE HA DE SER, COMEDIA FAMOSA
Suelta: Suelta (s. l.. s. i., s. a.)
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Pérez y Pérez, María Cruz: Bibliografía del Teatro de Lope de Vega (Cuadernos Bibliográficos no.29). Madrid, C.S.I.C., 1973. 98.
Nota: Biblioteca Nacional de España (Madrid).
Signatura T-14981
También aparece citada en Expo35, p. 153, pero no se ha podido localizar el objeto en el Catálogo On Line de la Biblioteca Nacional.

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. XII.

Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. II (BAE, XXXIV).

Observación: La obra se encuentra también en Comedias escogidas de Frey Lope Felix de Vega Carpio, Madrid, Imprenta de D. M. Ortega, 1826-1830, t. IV y en Teatro escogido de Lope de Vega, con una introducción y la biografía, por Don Eugenio de Ochoa, París, Baudry, 1838.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Bergman, Hannah E.. "En torno a Lo que ha de ser". Criado de Val, Manuel. Lope de Vega y los orígenes del teatro español. Madrid: EDI 6. 1981. p. 365-377.

- Rosado, Gabriel. "Observaciones sobre las fuentes de dos comedias de Lope de Vega: El esclavo de Roma y Lo que ha de ser.". Bulletin of the Comediante. núm. 24. p. 25-30. 1972.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1624
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 68, 97.
Nota: Copia MS fechada en 1624 en la que dice que Lope acabó la comedia el 2 de septiembre de 1624.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 2698
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 68.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Criados y lacayos
  • Músicos
  • Villanos
  • Personajes computables

  • Albano, [criado del príncipe]

  • Alcalde villano

  • Alexandro, [príncipe], [hijo del rey Nicandro Augusto de Alejandría]; que es [Hermanastro de Leonardo]

  • Casandra, [infanta de Atenas], [dama]; que actúa de [Laura], [labradora]. Nota: Toma el nombre de Laura para la identidad de labradora.

  • Celio, [criado del príncipe Alexandro]

  • Cintia, [labradora]

  • El Rey [Nicandro Augusto de Alejandría], [rey [de Alejandría]], [padre del príncipe Alexandro]; que es [Padre de Leonardo]

  • Leonardo, [labrador mayoral]; que es [Príncipe de Alejandría], [hijo del rey Nicandro], [hermanastro de Alexandro], [protagonista]

  • Nise, [labradora]

  • Perol, [villano]

  • Severo, [ayo del príncipe Alexandro]

  • Teodoro, [criado del príncipe Alexandro]

  • [Un Capitán]

  • Un pintor

  • [Un Tambor]
  • Universo social

  • Universo del poder soberano. Príncipes
  • Universo del poder soberano. Reyes
  • Universo rural. Labradores ricos
  • Tiempo histórico

    Tiempo indeterminado

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: Alejandría. Imperio Otomano, [Egipto]. África. Espacio: a la orilla del mar; en la aldea de Floralba; en el palacio del rey.

    Jornada 2
    Topónimo: Alejandría. Imperio Otomano, [Egipto]. África. Espacio: en el palacio del rey; en la aldea de Floralba.

    Jornada 3
    Topónimo: Alejandría. Imperio Otomano, [Egipto]. África. Espacio: cárcel en el palacio del rey; interior del palacio del rey; en la aldea de Floralba.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de días. Nota: La duración dura varios días.
    Jornada 1: Número indeterminado de días
    Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de días
    Jornada 2: 1 día
    Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de horas. Nota: El desarrollo de la acción invita a pensar que entre los actos segundo y tercero tan sólo transcurren unas pocas horas.
    Jornada 3: 2 días (aprox.)

    Género

    Género principal:

    • Comedia > universo de irrealidad > libre invención > palatina.

    Extracto argumental

    Jornada 1
    En Alejandría, a orillas del mar, no lejos de Floralba, la aldea donde residen, Leonardo se duele ante la hermosa labradora Nise del escaso afecto que ella le profesa. A pesar de que Nise sabe que Leonardo es el mayoral más noble, el más rico y el más discreto de cuantos habitan en Floralba, por el momento no quiere compromisos. El diálogo es interrumpido por el villano Perol, que ha visto cómo el mar se ha tragado una nave y los restos han quedado en la playa. Leonardo corre hacia el mar y vuelve trayendo en los brazos a Casandra. Admirado por haber salvado a tan principal señora, le advierte que aquella tierra es Alejandría y que ellos son pastores de esas montañas. La labradora ofrece su hospitalidad, pero es Leonardo quien lleva a Casandra a su casa, dejando a Nise sofocada por los celos, pues esa es condición de mujeres. / [...] Que aman / con celos y aborrecidas, / y que aborrecen amadas.
    No lejos de allí, el Príncipe Alexandro se encuentra prisionero desde su nacimiento en un suntuoso palacio. Esa misma tarde, Albano y Celio le recitan ingeniosos sonetos, pero él no podrá estar contento hasta que no logre la libertad.
    De nuevo a orillas del mar, Leonardo reflexiona sobre los sucesos recientes; prendado de la belleza de Casandra, que en la aldea ha tomado el nombre de Laura, ha olvidado su antiguo amor por Nise. De igual manera, Laura confiesa sentirse a gusto en casa de este labrador generoso, discreto, culto y valeroso, al que sospecha un origen elevado. Está muy agradecida por su hospitalidad, pero, le confiesa que, por ser villano, no podrá amarlo. Leonardo la respeta: Y pues no puedes ser mía, / déjame sólo quererte.
    Este diálogo es interrumpido por la lectura de un bando del Rey de Alejandría que ofrece una recompensa de doscientos escudos a quien mate a un león. Leonardo explica a Laura el sentido de este bando anual. Un sabio pronosticó que, hasta que cumpliese la edad de treinta años, el Príncipe Alexandro correría el riesgo de ser asesinado por un león el día en que mirase su faz sangrienta. Para salvaguardar a su primogénito, el Rey ordenó construir un magnífico palacio, paraíso de las artes y la naturaleza, cercado por un muro elevadísimo. Sin embargo, en medio de estas maravillas el Príncipe anhela la libertad.
    Las mozas de la aldea han preparado una fiesta y regocijo para alegrar los días al Príncipe. A instancias de Nise y de Cintia, la bella Laura acudirá a palacio a pesar de que Leonardo le aconseja que no vaya. Una vez allí, los villanos y labradores de la aldea de Floralba entretienen un rato al Príncipe con su rústica danza y el recitado de letrillas. Como ya había previsto Leonardo, el Príncipe queda admirado de la belleza de Laura e invita a entrar a todas las aldeanas para regalarles unas joyas. Leonardo, ciego de celos, regresa con presteza a la aldea, pues teme reaccionar violentamente.


    Jornada 2
    Poco tiempo después, el Príncipe Alexandro pide licencia a su padre para visitar a cuatro labradoras de una pobre aldea. Severo, ayo del Príncipe, advierte al Rey que el motivo de la salida es una bella joven a la que ha visto danzar. El Rey ordena que la muchacha sea llevada a palacio, prohibiendo la salida al Príncipe.
    En Floralba, Perol anuncia a Leonardo que Laura ha vuelto de palacio. Leonardo pondera su hermosura y expresa su amor. Temeroso de la inclinación enamoradiza de Alexandro, Laura le pide que sosiegue sus recelos y entonces relata lo que sucedió después del rústico baile: quiso Alexandro que entrase y viese todas sus riquezas; le dio permiso para tomar cuantas le agradaren, pero ella respondió que en la aldea relucía otra hermosura más acorde con la naturaleza; se enojo el príncipe y aún pudo decir: que eres la primer mujer / a quien el alma rendí, pero ella salió pronto de palacio y se dio prisa en volver junto a Leonardo. Entretanto, Perol, que también anda celoso por la hermosura de Cintia, le lanza rústicos galanteos.
    El Rey es consciente de la tristeza del Príncipe y ordena que ese mismo día traigan a palacio a la bella labradora. Teodoro y Celio irán por ella y Severo la tendrá en guarda. Alejandro se siente feliz con la noticia, aunque, herido de amor, recela que Laura tiene en su oriente / el león por ascendente / el séptimo signo del cielo.
    De nuevo en la aldea, Nise le cuenta a Laura sus cuitas amorosas y el olvido de Leonardo. Laura trata de tranquilizarla respondiendo que Leonardo, pese a su bondad, no es hombre para ella, pues sus orígenes son desiguales. En ese momento, Leonardo marcha a la ciudad a llevar un león muerto y a recoger los premios correspondientes.
    Tal y como Perol cuenta posteriormente, después de exhibir el león, Leonardo ha peleado con un fuerte luchador, ha tirado la barra y se ha entretenido con las espadas; ha ganado una cadena de oro, una copa de plata, una sarta de perlas y la atención del Príncipe. Entretanto, de forma ladina, se presentan en la aldea Teodoro y Celio, los dos criados de palacio, que invitan a Laura y Nise a subir al coche para dar un paseo; tal maniobra es una estratagema para llevarlas a palacio por la fuerza. Perol relata a Leonardo lo sucedido y el discreto labrador va en busca de Laura dispuesto a morir (Sin Laura no quiero vida; / con ella es vida la muerte).
    Una vez ha llegado Laura a palacio, el Rey ordena a Severo que guarde decorosamente a la muchacha. Lisarda, la hija del ayo, permanecerá con ella. De manera ejemplar, Laura responde con honestidad a todos los requiebros de Alexandro e incluso pide infructuosamente la libertad; el Príncipe intuye que la supuesta aldeana no es de cuna humilde. Inesperadamente, Leonardo se presenta ante el Alexandro dispuesto a morir por Laura; pide que se la entreguen, pues ha concertado, miente, con sus deudos el casamiento. Tras una dura pelea, los soldados logran reducirlo y lo aprisionar. El príncipe piensa que estos amores de Leonardo rebajan el listón honorable de Laura y ahora está dispuesto a forzarla: que no es razón que queriendo / a un labrador de una sierra, / parto humilde, tenga en poco / tan arrogante y soberbia / a quien hoy Alejandría, / por su príncipe respeta. / ¡Vive Júpiter sagrado, / que he de forzarla!. Como Severo le impide pasar a consumar el atropello, le da un bofetón y entonces éste promete vengarse de semejante afrenta: Yo descubriré el secreto / y haré que el Imperio pierdas, / que en injuria sin razones / no es la venganza bajeza.


    Jornada 3
    Tal y como había prometido, inmediatamente, Severo visita en la prisión a Leonardo y le cuenta su verdadero origen con la intención de que castigue al príncipe: Porque es razón / ayudarte a defender, / si del Príncipe has de ser / el esperado león. Leonardo es en realidad hijo del Rey de Alejandría, Nicandro, y de la bellísima Antonia; cuando cumplió tres años, murió su madre y el Rey se casó con Natalia, en quien engendró al Príncipe Alexandro. El sabio Anaximandro pronosticó que hasta los treinta años el Príncipe correría el peligro de que un león lo matara, por lo que el Rey mandó labrar un fuerte para protegerlo mientras que a Leonardo lo mandó criar en el monte sin revelarle su identidad; el nombre derivado de león le hacía sospechar que quizá los cielos lo habían señalado para matar al Príncipe y apropiarse del laurel. Tras sufrir el agravio de la bofetada, Severo ha decidido revelarle su verdadero origen Para que en justa venganza, / seas Leonardo, el león, lo cual le permitirá liberar a su amada y ser Rey de Alejandría: Serás rey de Alejandría, / y librarás a quien amas / de este tirano mancebo, / que está cerca de forzarla. Leonardo responde que, aunque el cielo lo haya concertado, él no va a manchar sus manos con la sangre de su hermano, Busque el cielo otro león; y después pide que le dejen ver a Laura.
    En otra de las salas del palacio el príncipe está dispuesto a forzar a la muchacha: ¿Vive Júpiter, que veo / que tu necia resistencia / ha de llegar a violencia / de mi amoroso deseo. Entonces Laura explica su historia; ella no es una humilde labradora, sino que es Casandra, hija del Rey de Atenas; su padre quiso casarla con el príncipe Seleuco, hijo del Rey de Antioquía; labró una fuerte nave que a la vista de Candia sufrió un espantosa tempestad y naufragó en las playas de Alejandría, donde ella recibió la ayuda y el afecto de Leonardo. Ahora está muy agradecida y dispuesta a guardar su honra. Admirado con esta historia, Alexandro quiere casarse con Casandra y piensa que ya no hay motivos para temer al león, pues se han cumplido sus días. Pide que partan mensajeros a Grecia y que le hagan un retrato con un león tendido a sus pies, al que él abriría una sangrienta llaga con un puñal.
    A continuación Leonardo y Perol encuentran a Laura y Cintia; Leonardo ya sabe que ella es infanta de Atenas y que piensa casarse con el príncipe; Casandra consuela a Leonardo diciéndole que sus nacimientos son desiguales. Severo llega para avisar a Leonardo de que el príncipe está a punto de llegar y de que, si quiere, ya puede partir libremente a la aldea. El Príncipe Alexandro los informa de que el Rey consiente el casamiento con Casandra y que ha despachado embajadores a Atenas. Al día siguiente se cumple el plazo del amenazador pronóstico y, por tanto, podrá casarse y recuperar la libertad.
    Hasta allí acuden Celio y un pintor, que traen un retrato y dos dagas en una fuente: dejan las dagas en un bufete y también el retrato para que pueda observarse bien. En un momento de cólera Alejandro le da una puñada de enojo al león del cuadro y las dagas que están detrás del lienzo le atraviesan la mano y el brazo: Hice al pintor retratarme / con un león a los pies, / y enojado de mirarle, / dile en la pintada boca / un golpe, caso notable, / que en las dagas que detrás / estaban, sin acordarme, / mano y brazo me he pasado. Ahora Alejandro teme que el león del cuadro le haya herido mortalmente y el Rey piensa que las voluntades mortales no impiden lo que ha de ser: Siempre fue lo que ha de ser, / por más que el hombre se guarde.
    En la aldea, Leonardo, vestido de cortesano y con espada le dice a Nise que una causa que sólo él conoce lo incita a embarcarse; Nise cree que es el amor. Casi sin aliento llega Perol con la noticia de que a consecuencia de las heridas Alexandro ha muerto. Además, prosigue Perol, mientras Alexandro y Casandra trataron del casamiento, como no era del gusto de la muchacha, ella y Cintia escaparon del fuerte una noche y toda la corte está en alerta intentando localizarlas. Para que el Rey no piense mal, Leonardo vuelve a recuperar su vestimenta de labrador.
    Llega Severo con la esperanza de que ese día la verdad alcanzará la astrología. Muerto Alejandro, Casandra huyó para embarcarse secretamente, pero fue presa cuando estaba a la otra orilla. Ahora es devuelta a la corte, pues el Rey ha decidido tomarla por esposa, aunque Leonardo no está dispuesto a consentirlo.
    Casualmente, Casandra y sus captores pasan por la aldea y Leonardo amenaza a los criados del Rey. En ese momento llega el soberano, que ha salido al encuentro de la muchacha. Leonardo le reprocha que, teniendo un hijo dispuesto a honrar a su patria, él haya raptado a una mujer en busca de otro hijo imposible para su salud y sus canas. Severo confiesa haber desvelado el secreto a Leonardo. El Rey recapacita y decide obedecer al cielo, Porque las fuerzas humanas / en vano lo que ha de ser / con flacos medios contrastan. Reconoce a Leonardo como hijo y lo nombra nuevo monarca de Alejandría, noticia que se complementa con el matrimonio del recién nombrado Rey con Casandra, el de Perol con Cintia y el de Albano con Nise.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    Observación: En los últimos versos Lope de Vega menciona las fuentes novelescas (raro suceso que escriben / las historias africanas)


    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

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