LIMPIEZA NO MANCHADA, Comedia famosa, LA
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: LIMPIEZA NO MANCHADA, Comedia famosa, LA. Procedencia: Parte 19; manuscrito copia de Parma; últimos versos del Acto III.
Observaciones:
Castro y Rennert (1969, 472 y 492) proponen el título de La limpieza no manchada, Santa Brígida. Para ello se basan en la opinión de Menéndez Pelayo (1890-1913, V, p. LVII), quien al tratar de la desconocida Santa Brígida cree que puede ser la misma que La limpieza no manchada, ya que aquella santa es uno de los personajes de la comedia.
Menéndez Pelayo (1890-1913, V, p. XXXVI-XXXVII) advierte que esta obra fue escrita por Lope en 1618 y representada en Salamanca el 29 de octubre del mismo año por la compañía de Baltasar Pinedo. Piensa Menéndez Pelayo que también puede ser conocida como El asombro de la limpia Concepción, que elogia Tirso al principio de La Villana de Vallecas.
Se dice en los versos finales del Acto III: "Con tal regozijo y fiesta, / dandole infinitas gracias / a la Virgen, haze fin / la limpieza no manchada."
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No
Parte
Parte XIX (1624)
Manuscrito
Tipo: Copia
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 27.
Nota: Signatura CC.* V. 28032/ XXVII. Lleva el título de Limpieza no manchada.
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. V (BAE, CLXXXVII).
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Observación: Se conoce una edición facsímil de la obra, Salamanca, Libr. Cervantes, 1972.
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- Handal, Mirzam C. . Queen in Heaven, Queens on Earth: Avatars of the Virgin Mary in Seventeenth-Century Spanish Theater . Tulane University. 2010.
- Pérez, Mirzam. "From the Street to the Stage: Performing Faith in the Virgin's Immaculacy at the University of Salamanca ". Bulletin of the Comediantes. núm. 64, 1. p. 59-74. 2012.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1618
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 66.
Dedicatorias
A la Ilustrísima Señora doña Francisca de Guzmán, Marquesa de Toral.
Cómputo de versos
Número: 2136
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 66.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Observaciones:
Fundamentalmente estamos en el dominio de la alegoría . La mayoría de los personajes son personajes alegóricos
Tiempo histórico
Época contemporánea
Nota: Es una curiosa mezcla de época medieval (la de una Santa Brígida no especificada en su identidad), de época contemporánea, en que se celebra la doctrina de la inmaculada concepción de la Virgen, y de tiempo alegórico, que transcurre entre alegorías y evocaciones bíblicas. El cierre de la obra se sitúa en los primeros años del siglo XVII, con motivo del juramento que hicieron las Escuelas de Salamanca de defender la preservación de la Emperatriz del cielo. Es por eso que en este último acto abundan las referencias históricas inexistentes en los dos primeros, como las menciones a Carlos V o a Felipe III o al descubrimiento de América
Tiempo alegórico
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Espacio alegórico. Espacio: exterior de la casa de la Quietud; exterior del monasterio donde reside Brígida; en las proximidades de un puente; un monte.
Acto 2
Topónimo: Espacio alegórico. Espacio: interior del monasterio de Brígida.
Acto 3
Topónimo: Espacio alegórico.
Duración
Género
Género principal:
- Drama > historial > religioso > contemporáneo.
Extracto argumental
Acto 1
La Quietud, harta de las constantes cuestiones que le plantea la Duda, la expulsa de su casa. Transformada en hombre, la Duda vaga por el campo cuando se encuentra con la Contemplación, que le ofrece entrar a su servicio. La Contemplación habita normalmente en el cielo, pero ahora tiene su morada en el monasterio en el que Brígida, futura santa, recibe su ayuda para que Dios le revele / misterios que dudar suele, / porque están en opinión.
Las dudas fatigan a Brígida, que no alcanza a entender la razón por la que el pecado de Adán ha pasado a todos sus descendientes, incluso a los niños inocentes. El Cuidado le responde: Mirad, los medios humanos, / de poca salud parecen; / acudir a los divinos / fue santo consejo siempre. Por tanto, el Cuidado le recomienda frecuentar al Silencio para concentrarse en la comunicación con Dios. Mientras Brígida y la Duda discurren cómo fue a todos igual / el pecado original, la Contemplación les aconseja la práctica de la piedad y la oración.
En ese mismo instante se oyen unas voces que vienen del cielo. Llega Job, lleno de llagas, maldiciendo el día en que nació y la noche amarga en que fue engendrado. Brígida empieza a resolver sus dudas, pues comprende que Job maldice la noche del principio de su vida para quejarse del original pecado con que todos nacemos. Desde aquella noche Job padece la persecución y la miseria.
En tanto que la Duda plantea nuevas cuestiones, por ejemplo, la imperfecta creación de las criaturas, sale el Rey David suplicando misericordia al Señor: Lávame más, Dios mío, / y borra mi pecado; / limpia mi mancha en el piadoso río / que nace de aquel mar de tu costado. Indirectamente David se disculpa mencionando la mancha original con que ya fue concebido por su madre. La Duda pregunta a David por qué siendo un hombre bueno hizo matar a Urías y gozó de Betsabé; David responde que la fuente clara y deleitosa fue enturbiada por las plantas del pecado por culpa de la serpiente y de la mujer. Sin embargo, Brígida sospecha que nunca la sombra oscura pudo cubrir la honrosa pureza de la Virgen.
En los aledaños de un puente, el Pecado se muestra decidido a plantear segunda guerra y afirma que nadie ha de pasar por allí sin que deje firmado que es su esclavo. Sin embargo, el recuerdo de una niña lo atormenta, pues dicen que pasó libre y exenta. El Pecado solicita a la Soberbia que llame al Género humano para imprimirle con fuego en la frente el pecado original, pero el Género humano se presenta sin temor, pues sabe que el agua celestial, es decir, el bautismo, lavará la mancha y lo librará de la muerte; aunque el Pecado hierra la cara del Género humano, éste sabe que el agua pura borrará cuanto escriba el fuego. Además, el Género humano presume de saber que un hombre escapó de ser marcado por la falta original. Entonces aparece, en medio del monte, el profeta Jeremías, testimonio ilustre de la poderosa mano del Señor: Yo fui santificado de mi madre en el vientre generoso. Y posteriormente, junto a varios pastores, sale Zacarías, vestido a lo judaico, guiando a San Juan. Todos ellos, junto a Belardo, celebran cantando la gracia del Bautista, pues ha nacido también santificado.
Acto 2
Brígida pregunta al Señor si la que trajo al Autor de la vida al mundo estuvo afeada por un lunar pecaminoso: ¿Tocó la mancha villana / de la desdicha de Adán, / si a Jeremías y a Juan / libró tu luz soberana?. Un Ángel se le aparece para disipar su duda: la Reina del Cielo tuvo las gracias y privilegios de otros santos: Que se le concedieron / las gracias que son debidas / al mayor Santo del cielo. Brígida insiste en la cuestión, pues quiere saber de qué manera obró Dios en la santificación de la Virgen, si fue como con Jeremías o el Bautista, a quienes se les dio la gracia antes de nacer, o tuvo otro privilegio. El Ángel responde que ellos dos recibieron la gracia, pero fueron concebidos en pecado. Tal respuesta aumenta la congoja de Brígida y entonces sale la Alegoría, una mujer que cubre el rostro con un velo, con el propósito de consolarla; para ello quiere celebrar una fiesta a la que quedan invitados Brígida, el Cuidado, la Contemplación y la Duda. Después de que entiendan el significado, la Alegoría dejará que Brígida le quite el velo del rostro.
Se sientan y entonces unos músicos cantan una letra referida a la hermosa Vastí, mujer del Rey de Persia Asuero. Vastí desobedeció a su marido y fue desposeída de los títulos de reina y esposa, que pasaron a la judía Ester. A continuación se representa el pasaje aludido. El primer ministro Amán es partidario de aplicar la venganza a las ciudades de Judea y Samaria por su indisciplina y traición; Nabucodonosor las conquistó y trasladó gran parte de ellas a su tierra. Estos planes de exterminio comprenden al pueblo judío, ya que Mardoqueo no se humilla ante él. Entretanto, un criado advierte a Ester del edicto fiero contra su gente y le traslada el encargo de Mardoqueo de que hable con el Rey Asuero y le suplique piedad para sus compatriotas. Ester ahora teme llegar a su presencia sin tener la oportuna licencia, pues el atrevimiento se paga con la pena de muerte. En el momento en que Ester se presenta ante Asuero y su primer ministro, hace tres reverencias y se desmaya sobre los brazos del Rey, que ha saltado del trono para impedir la caída.
Tras la representación la Alegoría pregunta si han entendido la historia, pero Brígida se muestra indecisa y decide quitar el velo para aclarar sus dudas. Igual que sucede en la historia representada, Brígida deduce que Dios, desde el trono de gloria, salvó a la Virgen de ser manchada: Fuistes a caer, y el Rey, / desde su trono de gloria, / bajó a teneros, de un salto / que salvó la tierra toda. Asuero explica que las leyes, dulce esposa, / exceptan a las reinas. Tan acertada ha sido la historia representada que incluso la Duda ha quedado convencida, y, aunque el Pecado intenta desengañarla, expresa el convencimiento de que fue concebida sin pecado: Que cuando / nació la divina Virgen / os tuvieron bien atado / y no pudistes mordella. Ahora el Pecado pretende sepultar esta verdad.
Acto 3
La Piedad da una serie de indicaciones a la Fama para que pregone la excepcional cualidad de la Virgen, que fue concebida aquel ilustre día / sin mancha vil de original pecado; el cielo ordena celebrar fiestas en su honor por todo el orbe. El Pecado escucha con preocupación este pregón porque entiende que Dios le está quitando algunas de sus prerrogativas. Al instante sale Alemania para informarse de dónde van a celebrarse las fiestas a la limpia Concepción de María. Tras disputar con el Pecado, se encuentra con Francia y España. Esta última nación promete celebrar, en honor a la limpieza no manchada de la Virgen, fiestas que ninguna nación iguale, y Francia y Alemania se ofrecen para acompañar el apoteosis.
Seguidamente, un monólogo de España ha hecho correr el tiempo hasta llegar a la edad / del gran Filipo tercero / de aquel santo defensor / de la Iglesia, en quien ha puesto / el cielo opinión tan santa / por tantos ilustres hechos. A continuación se presenta la Universidad de Salamanca, vestida muy bizarra, y España le da mil gracias por el juramento de defender la opinión / piadosa con santo celo, / de que la Virgen divina, / por especial privilegio, / sin pecado original fue concebida.
Posteriormente, salen la Duda y el Cuidado en hábito de galanes, de camino, pues la Duda ha venido de publicar su desengaño por todas las provincias del reino, y encuentran a cuatro estudiantes gorrones. Uno de ellos, llamado Zoquete, explica en clave graciosa, encajando latines y recibiendo gargajos, el cartel de las fiestas a la limpia Concepción de María y las glosas compuestas con motivo de la jura del santo estatuto.
Finalmente sale España sentada en el trono, y una serie de bailes y cánticos celebran la pureza de María. Entre baile y baile, la Duda, el Cuidado y España subrayan el nombre de los comisarios de estas celebraciones universitarias: fray Agustín Antolínez, el doctor Pichardo, el doctor Vinuesa, fray Juan Márquez y el obispo, y del estandarte, don Gonzalo de Monroy. En el último momento España se baja del trono, tocan las chirimías, se descubre un cuadro de la limpia Concepción de Nuestra Señora y todos hincan las rodillas.