LABERINTO DE CRETA, Tragicomedia, EL
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: LABERINTO DE CRETA, Tragicomedia, EL. Procedencia: Parte 16; P2; verso final del Acto 3
Observaciones:
Castro y Rennert (1969, p. 479) aseguran que también se la conoce con el título de El laberinto.
Dice Oranteo en los versos finales del Acto III: "Y da fin / El laberinto de Creta".
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Observación: Tirso de Molina también escribió la obra titulada El laberinto de Creta. Puede consultarse en las Obras completas de Tirso de Molina; edición crítica, estudio y notas de Ignacio Arellano, Blanca Oteiza y Miguel Zugasti, Madrid, Revista Estudios, 1998.
En la Parte 27 (Madrid, 1672) de la Colección de Escogidas figura la comedia El laberinto de Creta de Juan Bautista Diamante.
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: Sí
Parte
Parte XVI (1621)
Manuscrito
No consta
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. VI (CXC, BAE).
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
No consta
Versiones y traducciones
No se conocen
Bibliografía secundaria
- Barnett, Timothy. "Lope and Tasso: The Presence of Torquato Tasso in Three of Lope de Vega's Mythological Plays". Bulletin of the Comediantes. núm. 57, 2. p. 283-294. 2005.
- Barnett, Timothy Brian. Of Wonder and Invention: Three Mythological Plays by Lope de Vega. Alabama: University of Alabama. 2002.
- Fothergill Payne, Louise. "Labyrinthine Questions: Gender Ambivalence and Its Mythological Antecedents in Lope's El laberinto de Creta and La prueba de los ingenios". Stoll, Anita K.; Smith, Dawn L. (eds.). Gender, Identity, and Representation in Spain's Golden Age. Lewisburg (PA): Bucknell University Press. 2000. p. 61-85.
- González, Ximena. "Diversos espacios de la representación mitológica en las comedias de Lope de Vega". Mechora Romanos, Ximena González y Florencia Calvo (eds.). Estudios de teatro español y novohispano. Buenos Aires: Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas "Dr. Amado Alonso", Facultad de Filosofía y Letras. 2005. p. 163-173.
Nota: Actas del XI Congreso de la AITENSO (Buenos Aires, 15-19 septiembre de 2003)..
- Kidd, Michael. "The Performance of Desire: Acting and Being in Lope de Vega's El laberinto de Creta". Bulletin of the Comediantes. núm. 47, 1. p. 21–36. 1995.
- Kidd, Michael. "The Theatricality of Desire: Lope de Vega’s El laberinto de Creta". Kidd. Michael. Stage of Desire: The Mythological Tradition in Classical and Contemporary Spanish Theater. {Falta nombre ciudad}: Pennsylvania State University Press. 1999. p. 86-101.
Nota: Puede que se trate del mismo artículo que publicó unos años antes en Bulletin of the Comediantes.
- Martínez Berbel, Juan Antonio. "Algunas notas sobre el género mitológico en Lope". Felipe B. Pedraza Jiménez, Rafael González Cañal y Gemma Gómez Rubio (eds.). Espacio, tiempo y género en la comedia española. Almagro: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Castilla-La Mancha. 2005. p. 353–369.
Nota: Actas de las II Jornadas de Teatro Clásico (Toledo, 14 - 16 de noviembre de 2003).
Sobre: El amor enamorado, El marido más firme y El laberinto de Creta.
- Martínez Berbel, Juan Antonio. "El laberinto de Creta". Martínez Berbel, Juan Antonio. El mundo mitológico de Lope de Vega. Siete comedias mitológicas de inspiración ovidiana. Madrid: Fundación Universitaria Española. 2003. p. 127-203.
- Martínez Iniesta, Bautista. "Dos mitos griegos en Lope y en Calderón ". Espéculo: Revista de Estudios Literarios . núm. 41. {Falta páginas artículo}. 2009.
Nota: Comparación entre: Andrómeda y Perseo de Calderón y El laberinto de Creta de Lope.
- Mcgaha, Michael. "Las comedias mitológicas de Lope de Vega". González, Ángel; Holzapfel, Tamara; Rodríguez, Alfred (eds.). Estudios sobre el Siglo de Oro en homenaje a Raymond R. MacCurdy. México / Madrid: The University of New Mexico, Alburquerque Departament of Modern and Classical Languages / Cátedra. 1983. p. 67-82.
Nota: Sobre: Adonis y Venus, La fábula de Perseo, El laberinto de Creta, Las mujeres sin hombres, El marido más firme, El amor enamorado, La bella Aurora y El vellocino de oro.
- Sánchez Aguilar, Agustín. Lejos del Olimpo. El teatro mitológico de Lope de Vega. Cáceres: Universidad de Extremadura. 2010.
Nota: Contiene un capítulo dedicado a El laberinto de Creta .
- Sosa Antonietti, Marcela Beatriz. "El laberinto de la identidad: Lope y Sor Juana". Luis Martínez Cuitiño y Élida Lois (eds.). Actas del III Congreso Argentino de Hispanistas "España en América y América en España". Buenos Aires: Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas 'Dr. Amado Alonso'. 1993. p. 929–935.
Nota: Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras. Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas 'Dr. Amado Alonso'. (Buenos Aires, Argentina, 19 - 23 de mayo de 1992).
vol. 2. Sobre: El laberinto de Creta comparado con Amor es más laberinto de Sor Juana.
- Swansey, Bruce. "From Allegory to Mockery: Baroque Theatrical Representations of the Labyrinth". Torres, Isabel. Rewriting Classical Mythology in the Hispanic Baroque. [Woodbridge (UK)]; [Rochester (NY)]: Tamesis. 2007. p. 128–38.
Nota: Sobre: El laberinto de Creta de Tirso de Molina, El laberinto del mundo de Calderón de la Barca, El laberinto de Creta de Lope de Vega, Amor es más laberinto de Sor Juana Inés de la Cruz, Tragicomedia llamada Filomena de Joan de Timoneda.
- Tenorio, Olga. "El laberinto en el Siglo de Oro". Carlos Mata, Miguel Zugasti (eds). Actas del Congreso "El Siglo de Oro en el nuevo milenio". Pamplona: EUNSA. 2005. p. 1613–1625.
Nota: vol. 2.
- Vassalli, Paola. "El laberinto de Creta y su pórtico literario". Annali dell'Istituto Universitario Orientale. Sezione Romanza. núm. 45, 2. p. 507–16. 2003.
- Vassalli, Paola. "Lope de Vega: El laberinto de Creta". Giovanni Battista De Cesare (ed.). Dal testo alla scena. Salerno: Edizioni del Paguro. 2000. p. 113–24.
Nota: Atti del Convegno di Studi "Drammaturgia e spettacolarità nel Teatro Iberico dei Secoli d'Oro", (Napoli 22–24 aprile 1999)..
- Whicker, Jules. "El laberinto de Creta, tragicomedia ejemplar y vindicación del Arte nuevo lopesco". Germán Vega García-Luengos y Héctor Urzáiz Tortajada (eds.). Cuatrocientos años del "Arte nuevo de hacer comedias" de Lope de Vega. Valladolid: Universidad de Valladolid, Secretariado de Publicaciones e Intercambio Editorial. 2010. p. 1095–1102 [CD.Rom].
Nota: Actas selectas del XIV Congreso de la Asociación Internacional de Teatro Español y Novohispano de los Siglos de Oro (Olmedo, 20 - 23 de julio de 2009). .
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1610-1615, probablemente 1612-1615
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 347.
Dedicatorias
Tragedia de Lope de Vega Carpio dedicada a la señora Tisbe Fenix en Sevilla
El breve poema de Tisbe y Píramo, aunque dilatado en la majestad de los versos y el estilo, que ha días llegó a mis manos, de quien Vm. la mitad del argumento, y el todo de la idea de su autor, me puso codicia entonces de conocer sujeto que pudo hacer probable lo que Ovidio escribió con encarecimiento de poeta y por quien dijo el antiguo Montemayor:
Dos amantes, que dotar
de tal gracia y hermosura
naturaleza procura,
que no les dejó lugar
do cupiese la ventura.
Después, el favor y honra que hace Vm. a mis escritos, de que no me ha faltado embajador y Mercurio, ha convertido lo que fue curiosidad en obligación de reverenciar esta deidad oculta, y celebrar su divino entendimiento, dado a conocer por sus papeles, y su hermosura, acreditada por quien con mayor conocimiento le aseguraba, y yo debo creerlo así, pues sobre el testimonio de Sóphocles hace mayor probanza de la beldad de Teórides, y grosero sería quien negase que Salauca había sido entendidísima habiéndolo afirmado Aristóphanes. Mucho menos que todo esto excede el corto valor de tan desigual presente, en que ofrezco a Vm. El Laberinto de Creta, mientras con mayor musa (corrida esta cortina misteriosa) a dueño descubierto manifieste la inclinación con que deseo honrarme de este nombre. Y hame venido bien el de la fábula, pues tengo de vivir en esperanza y silencio hasta que Vm. se digne de hacerme este favor, y yo me libre de tanta escuridad a la luz de su conocimiento, con seguridad de no ser ingrato al hilo de oro. Dios guarde a Vm.
Cómputo de versos
Número: 2589
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 346.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Antigüedad clásica
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: Atenas. [Grecia]. Europa. Espacio: puerto.
Topónimo: Creta. [Grecia]. Europa. Espacio: prisión.
Topónimo: Lesbos. [Grecia]. Europa.
Acto 2
Topónimo: Creta. [Grecia]. Europa. Espacio: prisión; calle, cercanías del Laberinto; palacio.
Topónimo: Lesbos. [Grecia]. Europa. Espacio: costa.
Acto 3
Topónimo: Creta. [Grecia]. Europa.
Topónimo: Lesbos. [Grecia]. Europa. Espacio: prado y montes; campo; templo; playa.
Topónimo: Atenas. [Grecia]. Europa.
Duración
Acto 1: Número indeterminado de días. Nota: La acción transcurre de día, probablemente, durante un día.
Acto 2: 1 día. Nota: La acción se inicia de día. Uno de los personajes hace mención a la noche anterior a este día. Entre el acto I y el II ha transcurrido, pues, un día. La acción transcurre a lo largo del día.
Acto 3: 1 día. Nota: La acción del acto III continúa en el mismo día que la del acto anterior. El acto finaliza con luz del día.
Género
Género principal:
- Drama > imaginario > materia literaturizada > mitológico.
Extracto argumental
Acto 1
Minos, Rey de Creta, se vanagloria por haber conseguido la conquista de Atenas y haber vengado, al mismo tiempo, la muerte a manos de los atenienses de su hijo Androgeo. [Según la leyenda mitológica, la muerte de Androgeo fue el resultado de la envidia de Egeo, Rey de Atenas y padre putativo de Teseo, cuando el joven participó victoriosamente en los juegos de la ciudad].
Durante tres años: "desde Aries a los Peces, tres vueltas", Minos había asediado Atenas y, finalmente, conquistó la polis gracias a la intervención de Cila, que asesinó, mientras dormía, a su padre Niso, Rey de Atenas, con la confianza de que su amado Minos la llevaría, en recompensa, a Creta como su esposa. Minos ama la traición, pero desprecia a la traidora ateniense y ésta lo maldice, ofendida y rabiosa.
Las maldiciones que Cila vierte sobre el Rey de Creta parecen concretarse rápidamente. Polineces, emisario cretense, informa a Minos, todavía en Atenas, de que durante su ausencia Pasifae, su mujer, ha mantenido relaciones íntimas con un hermoso toro blanco, encarnación, a juicio de los paganos, del propio Júpiter, y de esas relaciones ha nacido un monstruo mitad hombre mitad toro, el minotauro.
Minos exige de Atenas en parias "Que me deis cada año / diez hombres de vosotros, que devore / y coma aqueste monstruo de Pasife". Sin embargo, Teseo, duque de Atenas pretende, y al parecer lo consigue, que la cifra sea reducida a un sólo hombre, cuya identidad resultará de un sorteo en el que deberán participar todos los hombres de la polis, incluidos los nobles, como corresponde en democracia. La suerte decide que sea el propio Teseo el primer elegido para el sacrificio. Acompañado por su criado Fineo, embarca hacia Creta.
Ya en Creta, Ariadna, hija de Minos, se lamenta ante Oranteo, su amado, por la imposibilidad de consolidar su amor, ya que su padre ha decidido dar su mano al capitán Feniso por su heroico comportamiento frente a los atenienses. La turbación de Ariadna se agudiza cuando su hermana Fedra le comunica que su padre ha llegado a Creta; Oranteo, príncipe de Lesbos, aturdido y desolado por la situación, decide volver con su criado Lauro a su tierra.
Entretanto, el arquitecto Dédalo ha creado una gran jaula con complejos entramados entre la entrada y la salida para recluir al Minotauro. La fábrica de semejante laberinto es alabada sobremanera por Minos, que promete una recompensa para Ícaro, hijo del arquitecto.
A continuación, llegan Teseo y Fineo a Creta y se presentan ante Minos, Ariadna, Fedra, Dédalo y Feniso. El rey se lamenta de que el sacrificado sea un griego tan ilustre, pero acepta tan generosa voluntad y pide al capitán Feniso que encierre a Teseo en una torre. Ariadna se queda con Fedra y, atraída por la gentileza de Teseo, se compadece, inducida por su hermana, del ateniense; en esta misma conversación, Ariadna incita a Fineo para que la informe acerca del gallardo caballero. Fineo ensalza las virtudes de su señor y revela que está soltero. Ante esta nueva, Ariadna le pide al criado que por la noche acuda a verla.
Acto 2
En prisión, Teseo medita desolado acerca de su amargo destino cuando Fineo le anuncia la visita de dos soles, Ariadana y Fedra, quienes, enternecidas por una conversación que esa noche han tenido con el criado, han decidido visitar al duque Teseo, custodiado por un Alcaide. Teseo se prenda de la belleza de Ariadna nada más verla, pero más cautivado queda cuando ella le cuenta el plan que, por amor, ha urdido para librarlo de la muerte y vencer al Minotauro: Ariadna le proporcionará un hilo de oro que deberá de atar a la puerta del laberinto donde se halla recluido el minotauro con el fin de poder volver sobre sus pasos hacia una salida; llevará también tres panes envenenados para el monstruo y una maza para golpearlo cuando los haya comido. Sin embargo, para evitar la posible venganza de Minos sobre sus hijas, Ariadna le pide que, en su huida, las lleve con él a Atenas. Teseo, esperanzado y valeroso, jura cumplir los deseos de Ariadna si consigue salir vivo del encuentro con el Minotauro, aunque su criado, Fineo, se muestra temeroso de tan peligrosa empresa.
Ya de mañana, han llegado, hasta las cercanías del laberinto que esconde al monstruo, Oranteo y su criado Lauro, que han regresado en secreto de Lesbos. Minos, para evitar la campaña militar anunciada contra Creta por el agraviado Oranteo, ha decidido concederle la mano de su hija Ariadna. Sorprendidos por el gentío, ven llegar con las armas para el desafío a Teseo y Fineo. El "duque de Atenas" se adentra en el laberinto, después de haber atado a la entrada el hilo de oro que le entregó Ariadna, mientras Fineo, asustado, parlamenta sobre la fiereza del toro-hombre. El monólogo es interrumpido por la llegada Ariadna y Fedra, disfrazadas de hombres. Teseo, tras vencer al Minotauro, sale del laberinto y dispone la huida en las naves preparadas.
A causa de los vientos, los fugados se ven obligados a desembarcar en Lesbos, donde Teseo confiesa a Fineo que se ha enamorado de Fedra durante la travesía y pretende abandonar en la costa a Ariadna. Fineo se opone a tan vil acción, pero se ve impelido a escapar de la fiereza de su señor. A solas con las dos damas, Teseo provoca un profundo sueño en Ariadna, con música y canciones sobre celos, y embarca con Fedra en las naves rumbo a Atenas. Ariadna se despierta acongojada por un sueño simbólico en el que raptan a una paloma, y descubre que su amado y su hermana han desaparecido. En un largo parlamento se lamenta de la traición del griego, que se aleja en una nave, de su ingratitud y de su amor muerto. Fineo vuelve de su escondite y consuela a Ariadna, proponiéndole que, ya que está disfrazada de varón, aprovechen el atuendo y aguarden el remedio de sus penas en unas pobres cabañas que se divisan a lo lejos.
En Creta, entretanto, Minos se entrevista con Oranteo para corroborar su matrimonio con Ariadna y manifestar su deseo de que Feniso se despose, a cambio, con Fedra. Feniso anuncia entonces que Teseo ha salido victorioso del trance, el criado Polineces informa de que Ariadna y Fedra no están en palacio y los soldados alertan de la huida de Teseo. Minos, apenado y furibundo, maldice a Pasife, su esposa, la madre que engendró a sus ingratas hijas y a un toro, y reta al ladrón Teseo. Oranteo, por venganza, declara la guerra a Atenas.
Acto 3
En Lesbos, Oranteo conversa con sus criados Lauro y Lucindo acerca de los desasosiegos y agravios que la huida de Teseo y Ariadna le han ocasionado. Ordena a Lucindo que parta hacia Atenas para desafiar en su nombre a Teseo por traidor y mal nacido. Mientras Lucindo cumple con el deseo del príncipe Oranteo, éste se retira a los montes.
Entre tanto, Ariadna vive en los prados de Lesbos como un pastorcillo, llamado Montano, y se lamenta de la suerte que corre tras el abandono de Teseo. Debe soportar además que una labradora, Diana, imaginándola hombre, se ofrezca constantemente a enseñarle los placeres del amor. Atosigada por esta situación de equívoco amoroso y enredada en sus recuerdos de amor a Teseo, solicita la ayuda de Fineo.
Poco después, Oranteo, y Lauro, de cacería, se encuentran con Montano. Ambos se asombran del parecido entre el pastor y Ariadna, pero ella, con disimulo, ya que ha reconocido a Oranteo, interviene con desparpajo para ensalzar las virtudes de la existencia aldeana y condenar la vida en la corte, manifestando que no aceptaría vivir allí aunque se le concediese el grado más alto para un cortesano, es decir, el de Príncipe de Lesbos. Ariadna redescubre en este encuentro su antiguo amor hacia Oranteo.
Retirado el príncipe a la espera del regreso de Lucindo, se acercan a Montano las pastoras y pastores Diana, Doriclea, Fabio, Florelo y Liseno, que están preparando la fiesta que celebran cada año en abril: con flores acuden al templo a Minerva para que la diosa, posando su mano sobre la cabeza de dos pastores, elija de entre ellos fingidos rey y reina. Doriclea, que desea ser elegida, convence a Montano para que se vista de mujer, suplante a la diosa Minerva en el altar y pose la mano sobre su cabeza.
Mientras tanto, en Atenas, Teseo, acompañado de Albante, se dispone a hacerse al mar rumbo a Lesbos para aceptar el desafío de Oranteo. A pesar de los ruegos de Fedra para que permanezca a su lado, él insiste en batirse ofreciendo a su amada la posibilidad de acompañarlo, algo que ella acepta gustosa.
De nuevo en Lesbos, en el campo, bailes y festejos ocupan un escenario en el que también están presentes Oranteo, Lauro y Fineo. La diosa, que no es Fineo disfrazado, sino Ariadna, posa sus manos sobre Fineo y Doriclea, y éstos, tras anunciar como fingidos reyes sus mandatos, se alejan. Oranteo, asombrado por la similitud entre la belleza de la diosa y la de su amada, resuelve llevarse la supuesta estatua a palacio para disfrutar de su contemplación. Su decisión queda revocada, sin embargo, por orden de la propia diosa, Ariadna, que le comunica que su amada no está lejos.
Llega entonces Lucindo para anunciar al príncipe que Teseo se acerca a Lesbos. Oranteo parte hacia la playa para matarlo. En la costa se encuentra con el rey Minos, el capitán Feniso, un gran revuelo de soldados, pastores huyendo y el desembarco de Teseo, Fedra y Albante. Minos reclama a su hija y Oranteo a su amada Ariadna. Fineo, herido por el abandono de Teseo, se burla de él diciéndole que Ariadna ha muerto después de que la abandonase, pero que puede traer un pastorcillo que se le parece para que la recuerde. Fineo trae a Montano y, para asombro de todos, se descubre que es Ariadna. Después de que Teseo caiga rendido y arrepentido, Minos sanciona su unión con Fedra y entrega a Ariadna a Oranteo. Fineo y Doriclea también quedan juntos. Teseo proclama: "Aquí cessa / la enemistad", y Oranteo determina: "Y da fin/ El Laberinto de Creta".