JUEZ EN SU CAUSA, La gran comedia de, EL



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

Ver / Ocultar sección

Título

Título: JUEZ EN SU CAUSA, La gran comedia de, EL. Procedencia: Parte 25; Final del Acto III; P2

Título: JUEZ EN SU CAUSA, Comedia famosa, EL. Procedencia: Parte 28 de Diferentes autores

Título: JUEZ DE SU MISMA CAUSA, EL. Procedencia: Parte 23 (Valencia, 1629)

Título: JUEZ EN SU MISMA CAUSA, EL. Procedencia: Puede que en la supuestamente perdida Parte 24 (Madrid, 1640); también en la supuestamente perdida Parte 28 de Lope y otros (Zaragoza, 1639)

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II:

Parte

Parte XXV (1647)

Manuscrito

No consta

Otras ediciones del siglo XVII

Título: EL JUEZ DE SU MISMA CAUSA
Colección: Parte 23 (Valencia, Miguel Sorolla, 1629)
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: Profeti, Maria Grazia: La collezione "Diferentes autores". Kassel, Reichenberger, 1988. 35.
Nota: Para Profeti, p. 36, parece un compendio de sueltas: también comenta su parecido con la Parte 28 de Lope y otros, Zaragoza, 1639 (6 comedias en común)
Título: EL JUEZ EN SU CAUSA
Colección: Parte 28 (Huesca, Pedro Blusón, 1634) de la Colección de Diferentes
Ref. bibliográfica: Biblioteca Nacional (España). Junta Nacional del III Centenario de la muerte de Lope de Vega.: Catálogo de la Exposición Bibliográfica de Lope de Vega. Madrid, Biblioteca nacional, 1935. 105.
Nota: Se relaciona con la llamada Parte 28 de Lope (Zaragoza, 1639), con la que comparte muchas comedias. Hay desglosada en la British Library

Observación: Estaría también en dos Partes supuestamente perdidas: Parte 28 de Lope y otros (Zaragoza, 1639), y Parte 24 (Madrid, 1640). Esta última la apuntan CR, p. 470, "según Nicolás Antonio" y habría que ir a la fuente para comprobar que no se trata de un error

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. VI.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Hernández González, Erasmo. "Los celos del capitán Rosardo en El juez en su causa de Lope de Vega". Remedios Morales Raya, Miguel González Dengra, (coords.). La pasión de los celos en el teatro del Siglo de Oro. Granada: Universidad de Granada. 2007. p. 197–211.
Nota: Actas del III Curso sobre Teoría y Práctica del Teatro, organizado por el Aula Biblioteca Mira de Amescua y el Centro de Formación Continua (Granada 8-11 noviembre, 2006)..

- Vuelta García, Salomé. "Pietro Susini ‘Fiorentino’ traductor de Lope". Profeti, Maria Grazia (ed.). Otro Lope no ha de haber. Firenze: Alinea. 2000. 3, p. 257-274.
Nota: Sobre la versión-traducción de Susini de esta obra.
Actas del convegno internazionale su Lope de Vega (10-13 febbraio 1999).


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

Ver / Ocultar sección

Datación

Fecha: 1608-1612, probablemente 1610
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 346.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 3074
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 345.


CARACTERIZACIONES

Ver / Ocultar sección

Personajes no computables

  • Gente
  • Soldados
    Observación: Gente de caza
    Gente del ejército de Arminda
    Gente del rey Albano

  • Personajes computables

  • Albano, rey, rey [de Ibernia], [hermano de Octavio]

  • [Arcabuceros] (4)

  • Arminda, infanta, infanta [de las islas]

  • [Bandera], [bandera negra]

  • Capitán. Nota: Aparece en el elenco, pero no interviene en la acción

  • Cazadores (2)

  • Clavela, pescadora, pescadora [de las islas], [esposa de Silvano]

  • Eliso, pastor, pastor [de Ibernia]

  • Erguasto, pescador, pescador [de las islas]

  • Fabia,dama, dama [de la reina]

  • Fabio, caballero, caballero [de las islas]

  • Feniso, [caballero]

  • Fineo, caballero, caballero [de Ibernia]

  • Florelo, pescador, pescador [de las islas]. Nota: En el elenco aparece como Floreto

  • Floro, pastor, pastor [de Ibernia]

  • Leonida, reina de Ibernia, reina de Ibernia / protagonista, [esposa de Albano, Rey de Ibernia], [hija de Ricardo, rey de Escocia]; que actúa de [Florante], [estudiante / juez]

  • Lirano, [pescador]

  • Lucindo, caballero; que actúa de [Relator]

  • Octavio, hermano del rey Albano, [caballero]

  • Reinaldo, caballero, caballero [de las islas]

  • Ricardo, Rey viejo de Escocia, rey de Escocia, [viejo], [pariente con autoridad de Teodora]

  • Rosardo, capitán, capitán [de Ibernia]

  • Silvano, pastor

  • Silvano, pescador, pescador [de las Islas], [marido de Clavela]

  • Silvio. Nota: Aparece en el elenco, pero no interviene en la acción

  • Tiberio, caballero, caballero [de Ibernia]

  • Un Piloto
  • Universo social

  • Universo de la corte. Cortesanos
  • Universo de la guerra. Soldados
  • Universo de la nobleza. Alta nobleza
  • Universo del poder soberano. Reyes
  • Universo marítimo. Pescadores
  • Universo rural. Pastores
  • Tiempo histórico

    Tiempo indeterminado

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: Ibernia, [Irlanda]. Europa. Espacio: Palacio real.
    Topónimo: Islas. Espacio: exterior, cerca de las costas.

    Jornada 2
    Topónimo: Ibernia, [Irlanda]. Europa. Espacio: Palacio real, aposentos de la reina; monte cercano al palacio; puerta exterior de los aposentos de la reina; bosques cercanos al palacio.

    Jornada 3
    Topónimo: Islas. Espacio: muro del palacio.
    Topónimo: Ibernia, [Irlanda]. Europa. Espacio: monte; cabaña de pastores; campamento del rey de Escocia; palacio real; campos cerca de la costa.

    Duración

    Obra: 1 año (aprox.)
    Jornada 1: Número indeterminado de días
    Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de días
    Jornada 2: 1 día (aprox.)
    Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de meses
    Jornada 3: Número indeterminado de días

    Género

    Género principal:

    • Drama > imaginario > libre invención > palatino.

    Extracto argumental

    Jornada 1
    Albano, el rey de Ibernia, casado con la hija del rey de Escocia, Leonida, proyecta casar a su hermano Octavio la hermana de ésta, Teodora, y hacia allí parten los dos. La separación, que se antoja breve, deja pesarosa a Leonida, que siente a su esposo como su propia alma.
    Pasado el tiempo, en unas lejanas islas, se desata una tempestad que causa inesperados encuentros. Los pescadores Floreto, Erguasto y Lirano se disponen a comer cuando Silvano, otro pescador, los informa de que ha llegado hasta el lugar, huyendo de la tormenta, Arminda, infanta de las islas, que al parecer cazaba por los montes cercanos. Entretanto, observan una nave que, en medio de un temporal, encalla en la costa. En una cabaña cercana, Clavela, esposa de Silvano, trata de acomodar lo mejor posible a la infanta, a la que refiere la relajada y sencilla vida que lleva, hija de agricultor, con su marido. Llegan en ese momento Lirano, Erguasto y Silvano para dar la bienvenida a su señora y lamentar el pobre sustento que pueden ofrecerle en día de tormenta. Floreto aparece a continuación, tras haber rescatado al rey de Ibernia y a su hermano, y todos quedan reunidos en la pobre cabaña. Ambos hermanos son amablemente recibidos por Arminda, de la que quedan de inmediato prendados, para sorpresa de Albano, que confiesa no haber sentido nunca atracción por una dama distinta de su esposa Leonida desde que ésta lo es: Desde que mi esposa amé/ nunca mujer me agradó/ ni mi alma le quebró/ aquella debida fe.
    Mientras tanto, en Ibernia, el capitán Rosardo, que gobierna en ausencia de Albano, confiesa a su amigo Fineo que está perdidamente enamorado, idealmente, eso sí, de Leonida. Su amigo lo reprende severamente por tal inclinación. Entra acto seguido la Reina acompañada por Tiberio. Enterados de que sólo la nave del rey, de las tres que partieron, no ha llegado a Escocia, Leonida teme por la vida de su marido. Tiberio y Fineo, para tranquilizar a su señora, se ofrecen a partir de inmediato en busca de Albano, que en algún puerto habrá dado/ de la tormenta arrojado. Rosardo, a solas con Leonida, se muestra, interesadamente, algo más pesimista y sugiere a la reina que Albano no ha sobrevivido al temporal, razón por la que, viuda, debe buscar nuevos amores, máxime cuando el rey, miente, siempre ha tenido afición a otras damas. Niega la reina infidelidades y muertes y amenaza con la pena capital a quien se atreva a sugerirlas.
    En las islas el rey Albano confiesa a su hermano que se ha enamorado de Arminda. Cegado por amor, le ha hecho creer que es viudo y está dispuesto a casarse con ella. A fin de sosegar su reino, partirá, pero dejando a Octavio como prenda de la real palabra de casamiento. Para poder casarse con ella ha planeado volver a Ibernia y matar a Leonida. Octavio se escandaliza, y más cuando se ve obligado a permanecer en las islas a fin de evitar que, ausente Albano, Arminda tome estado con algún noble isleño. Octavio, no obstante, anima a su hermano a que parta al reino, pues confía en que la presencia de la esposa haga arrepentirse al marido, y gozar, él mismo, a solas con Arminda.
    Parte de inmediato el rey, tal y como refiere Reinaldo a Arminda. A solas con la infanta, Octavio, enamorado secretamente de ella, le confiesa que el viaje a Escocia tenía como objetivo casarlo a él con Teodora, hermana de Leonida; revela Octavio los planes homicidas del rey y el motivo por el que él se ha visto obligado a permanecer en la isla. Brama la infanta contra tal vileza mientras Octavio confía en que la sola visión de Leonida calme los ímpetus de Albano. Octavio declara su amor a Arminda, que le corresponde, y ambos se prometen matrimonio, en parte, para evitar la infanta ser considerada cómplice del asesinato de Leonida si se casara con el homicida. Desde las sombras, Reinaldo, un caballero isleño enamorado también de Arminda, acecha junto a su amigo Fabio, y se declara dispuesto a matar a Octavio en cuanto la reina le anuncia su compromiso.


    Jornada 2
    Hace ya unos días que el rey ha vuelto a Ibernia. Se muestra distante y huraño con su reina y ella así se lo confía a su dama Fabia, preocupada por la posibilidad de que Albano se haya enamorado de otra dama durante el viaje. Sugiere Fabia, entonces, como alternativa, que el soberano puede estar celoso y la reina sospecha de alguna calumnia por parte del rechazado Rosardo. Leonida le comunica a su marido que su padre, el rey de Escocia, se está impacientando, pues Octavio no aparece para casarse con Teodora. El rey promete que él mismo acompañará a su hermano a la boda sin dilación en cuanto regrese. Octavio, miente Albano, dio en el Asia derrotado:/ tengo aviso que ha llegado a Chipre, y que viene ya.
    Poco después, Albano ordena a Rosardo dar muerte a la reina sin ofrecer explicación alguna: ¿Te importa/ juzgar a ti de la razón, mas sólo/ ejecutar la muerte?. El rey, entonces, lo emplaza a la entrega de una nota en el que detallará las instrucciones del homicidio, papel que le dará poco antes de partir al monte, para no hallarse presente en palacio cuando muera su esposa.
    Tras una breve conversación entre Fineo y Rosardo sobre la desaparición de Octavio, el rey vuelve con el papel. En él se presenta el plan: Albano se marchará a pasar unos días al monte junto a Tiberio, Liseno y otros acompañantes; Rosardo, en poder de la llave de los aposentos de la reina, matará allí a Leonida y a Fineo; ambos cadáveres deberán ser encontrados juntos en la cámara de la reina. Rosardo cree entonces saber el motivo de la ejecución; piensa que su amigo Fineo ha traicionado al rey, y a él mismo, y que el monarca toma justa venganza.
    Feliso entrega a la reina una carta de su padre Ricardo, rey de Escocia, firmemente sujeta con un cordel. La reina pide daga para cortarlo y se traspasa el dedo. Acude Rosardo con su propio pañuelo a enjugar la sangre de Leonida y al ofrecérselo, le entrega, por descuido, el papel con el encargo homicida de Albano. Se marcha el capitán a avisar a Fineo, y Leonida descubre el fatídico plan, entregándose sin discusión a su destino, pues huir daría la razón a Albano, que utilizaría la fuga para confirmar la supuesta falta de honradez de su esposa. Fabia, empero, convence a su señora para que se evada, pues es precisamente el honor lo que debe tratar de proteger; si la descubren en la cama en compañía de Fineo, su inocencia no podrá ya ser restaurada. De noche y con hábito varonil podrá llegar hasta el puerto y embarcarse hasta Escocia para informar a su padre del desconcierto. Un criado que no la conozca la acompañará.
    En el monte, entretanto, el rey no puede concentrarse en la cacería, pues el crimen ordenado le remuerde la conciencia. Mientras tanto, en palacio, Rosardo lleva a cabo el plan. Hiere a Fineo a las puertas de los aposentos de la reina y entra a por ella. Fineo, no muerto aún, consigue escapar: se deja caer por un balcón y se esconde en los bosques cercanos. Rosardo monta en cólera cuando descubre que la Reina no está en sus aposentos; Leonida ha dejado la daga en su cama con las instrucciones atravesadas. La desesperación de Rosardo es absoluta cuando descubre que Fineo ha desaparecido.
    La reina, vestida de hombre y haciéndose llamar Florante, huye junto a Lucindo, que nada sabe de su acompañante. Leonida le cuenta que debe escapar porque, casado con Fabia, fue desafiado por otro pretendiente; la mala fortuna quiso que el rival se hiriera a sí mismo de muerte. En un momento en que ella queda sola, pues Lucindo quiere pedir a unos pastores que los dejen pernoctar en su cabaña, topa con Rosardo. Ante él, la reina trata de hacerse pasar por Albano; Rosardo le pide que se descubra y el tono de la conversación va subiendo de intensidad. La reina trata de huir, pero Rosardo la acomete y la deja gravemente herida. Cuando Lucindo regresa en compañía de los pastores Eliso, Floro y Silvano, la encuentran postrada. Florante / Leonida explica con dificultad que ha sido un hermano del malogrado rival el que la ha acometido. Lucindo pretende salir a por él, pero Florante / Leonida le pide que se ocupe únicamente de intentar salvarle la vida.


    Jornada 3
    Semanas después, en las islas, Arminda y Octavio disfrutan de su reciente enlace. El capitán Reinaldo llega con noticias de Ibernia. Aunque dice alegrarse de la boda, algo que es falso, pues sigue enamorado de Arminda. Recapitula los sucesos de la última parte de la anterior jornada y concluye que el rey de Ibernia, aun sin hallar los cuerpos de Fineo y Leonida, los dio por muertos; ninguno de sus vasallos, ni hidalgo ni villano, dio, empero, crédito a la deshonra de la reina y le celebraron todos privadas exequias. De inmediato, Albano expresó su deseo de tomar por esposa a la bella Arminda y se dirige hacia las islas acompañado de todas sus naves, mitad ejército mitad cortejo. Arminda y Octavio se disponen a organizar su propio ejército para impedir la llegada de Albano a puerto, aunque Reinaldo, el caballero isleño prendado de Arminda, declara su intención de entregar a su enemigo en amores a Albano.
    En Ibernia, entretanto, Rosardo se muestra triste y arrepentido, pese a gozar del completo favor del rey, que le ha cedido de nuevo el gobierno del reino durante su ausencia. Parece consciente de la total inocencia de la reina y de Fineo, a lo que asiente Tiberio, improvisado paño de lágrimas de Rosardo, al que trata de tranquilizar recordándole que cumplía inapelables órdenes de su señor. Feniso interrumpe la conversación para anunciar la llegada del monarca escocés Ricardo con toda su armada. Llegada que ha sido acogida con júbilo por el pueblo, partidario de la inocencia de la reina y que se ha unido a las filas de Ricardo en mayor número incluso que el de los soldados que acompañaban al monarca escocés. Ricardo ha ofrecido en público pregón cien mil escudos por la cabeza de Rosardo, a quien Tiberio recomienda huir y entregar el reino al escocés.
    En las islas, entretanto, la armada de Albano han ganado sin dificultad el puerto, y Octavio y Arminda se han visto obligados a recogerse tras los fuertes muros de la ciudad. Mientras los suyos avanzan, Albano, enterado del matrimonio de su hermano con su amada, entona un bello monólogo en el que se queja, no de la inconstancia de Arminda: ¡Era mujer, fue mudable!, sino de la crueldad de su hermano, que lo ha traicionado. Frente al muro, Albano conversa con Octavio, en lo alto. Aquél le reprocha que lo haya traicionado arrebatándole a Arminda, éste le responde acusándolo de homicida por asesinar a su mujer, cuando era lo justo que el soltero tomara a Arminda y el casado disfrutara de su esposa y de su reino. Reinaldo aparece entre los ibernos para entregar la ciudad a Albano.
    Mientras tanto, en Ibernia, Florante / Leonida ha sido curado en la cabaña de los pastores y permanece junto a ella su fiel Lucindo. Ambos comentan la llegada del rey escocés para vengar la muerte de su hija en la figura del pérfido gobernador Rosardo. Al paso del ejército escocés (ejército al que acaba de unirse el superviviente Fineo, siempre fiel a la reina y a quien Ricardo ha otorgado el grado de capitán), Florante / Leonida, que quiere mantener por el momento su identidad en secreto, se une a la milicia vestida de hombre y diciendo ser hermano de Lucindo. Tanto Fineo como Ricardo encuentran enorme parecido entre el soldado y la malograda reina, y por ello le cobran inmediata afición. En conversación con Ricardo, muy interesado en saber de él, Florante / Leonida se reconoce estudiante de letras, razón por la que el aficionado monarca le otorga el cargo de juez de nobles de Ibernia. Fineo, a continuación, informa a Ricardo de que ha sido apresados en el puerto Albano, que a su vez traía cautivo a Octavio; también ha sido capturado Rosardo.
    Ricardo anuncia que, por tratarse de nobles, corresponde a Florante, juez de la nobleza en Ibernia, juzgar el caso. Con Florante / Leonida como juez en su causa y Lucindo como relator, se inicia el proceso: Albano es acusado de haber ordenado la muerte de su casta esposa y de Fineo, con el que jamás habló la reina una palabra; el ejecutor de tan fatal orden debía ser Rosardo. La razón de tan injusto proceder era el deseo del rey de tomar a Arminda como esposa. Arminda, Fineo y Octavio testifican contra el tirano, que termina declarándose a sí mismo culpable y sentenciándose a pena de muerte, arrepentido sentidamente de su injusto proceder. Pide además que sea el propio juez, por su parecido con Leonida, el que troque vara por espada y ejecute la sentencia. El juez detiene, sin embargo, el proceso y solicita el perdón a Ricardo para el arrepentido Albano. Sólo la vida de Leonida, responde el escocés lo propiciaría. En ese momento, Florante, descubriéndose, afirma ser Leonida y adorar, pese a todo, a su marido: Temblando un traidor te abraza, concluye éste. Octavio pone fin a la obra ahorrándonos el festival de premios, perdones y sentencias.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

    Ver / Ocultar sección

    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

    Ver / Ocultar sección