GRANDEZAS DE ALEJANDRO, Tragicomedia, LAS



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: GRANDEZAS DE ALEJANDRO, Tragicomedia, LAS. Procedencia: Título Parte 16 (1621)

Título: GRANDEZAS DE ALEJANDRO, Primera parte de, LAS. Procedencia: Final del acto III

Título: GRANDEZAS DE ALEJANDRO, Famosa comedia de, LAS. Procedencia: Acotación final de la obra

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No
Observación: En P2 cita Lope una obra titulada La de Alejandro, que bien pudo ser la que nos ocupa, aunque también pudo ser la titulada La mayor hazaña de Alejandro Magno.

Parte

Parte XVI (1621)

Manuscrito

No consta

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. VI (BAE, CXC).

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas


- Las grandezas de Alejandro, ed de , Barcelona, Red Ediciones, 2012
Nota: Libro electrónico.

- Las grandezas de Alejandro, ed de , Santa Fe, El Cid Editor, 2004
Nota: Libro electrónico.

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Civil, Pierre. "Retrato y poder en el teatro de principios del siglo XVII. Las grandezas de Alejandro de Lope de Vega". . Représentantion, écriture et pouvoir en Espagne a l’époque de Philippe III (1598-1621). Florencia: Alinea / Editrice / Publications de la Sorbonne. 1999. p. 71-86.

- Jatziemanuil Gigantes, María. "Las grandezas de Alejandro de Lope: entre la historia y la ficción". Anuario Lope de Vega. núm. 12. p. 153-158. 2006.

- Lida de Malkiel, María Rosa. "Alejandro en Jerusalén". Romance Philology. núm. 10. p. 185-196. 1956-57.

- Morros Mestres, Bienvenido. "La enfermedad de amor y la rabia en el primer Lope". Anuario Lope de Vega. núm. 4. p. 209-252. 1998.
Nota: Sobre: La quinta de Florencia, Las grandezas de Alejandro, Carlos V en Francia, El llegar en ocasión.

- Pejenaute Rubio, Francisco. "Notas a Las grandezas de Alejandro, de Lope de Vega". Archivum: Revista de la Facultad de Filología. núm. 34-35. p. 165-182. 1984-1985.

- Sánchez Jiménez, Antonio. "Mecenazgo y pintura en Lope de Vega: Lope y Apeles". Hispania Félix. núm. 1. p. 165-182. 2010.
Nota: Sobre el personaje de Apeles en: La mayor hazaña de Alejandro y en Las grandezas de Alejandro.

- Trambaioli, Marcella. "La figura de la Amazona en la obra de Lope de Vega". Anuario Lope de Vega. núm. 12. p. 233-262. 2006.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1604-1612, probablemente 1604-1608
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 333.

Dedicatorias

Al excelentísimo señor el Duque de Alcalá, Virrey y Capitán General en el Principado de Cataluña.

Cómputo de versos

Número: 3093
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 333.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Criados y lacayos
  • Gente
  • Mujeres
  • Músicos
  • Soldados
  • Personajes computables

  • Alejandro, [hijo de Filipo], [hijo de Olimpias], [príncipe macedonio], [protagonista]

  • Aminta, dama; que actúa de [Soldado]

  • Ángel

  • Apeles, [pintor]

  • Ariobarzano, [persa], [hijo del rey Darío]

  • Arsaces, [persa], [capitán]

  • Átalo, [macedonio], [cuñado del rey Filipo], [capitán]

  • Campaspe, dama

  • Correo

  • Darío, rey de Persia, [padre de Deyanira]

  • [Demofón], [poeta]

  • Deyanira, [hija del rey Darío]

  • Diógenes, filósofo

  • Dolomino, hortelano

  • Efestión, [macedonio], [capitán]

  • El Duque Hircano

  • El Rey Filipo, [marido de Olimpias], [padre de Alejandro]

  • Filipo, médico

  • Leónides, [capitán], [macedonio]

  • Lirano, [villano]

  • Lisandra, [villana], [amazona]

  • Lisímaco, [macedonio], [capitán]

  • Menón, [persa], [capitán]

  • Mujeres de Jerusalén (2)

  • Olimpias, madre de Alejandro, [esposa del rey Filipo]

  • Pausanias, [soldado macedonio]

  • Polidora, [hija del rey Darío]

  • Rey de Epiro

  • Rojane, [amazona]

  • Sacerdote Jano

  • Seberio, soldado, soldado [macedonio]

  • Tamira, [villana], [amazona]

  • Tebandro, embajador

  • Teleo, [soldado persa]

  • Tepolemo, huésped

  • Tirreno, [villano]

  • Vitelo, villano
  • Universo social

  • Universo de la guerra. Militares de alto rango
  • Universo de la guerra. Soldados
  • Universo del poder soberano. Príncipes
  • Universo del poder soberano. Reyes
  • Universo rural. Pastores
  • Universo rural. Villanos
  • Universo urbano. Artistas
  • Tiempo histórico

    Antigüedad clásica
    Nota: Época de Alejandro Magno, segunda mitad del siglo IV a.C, en concreto entre el 356 a. C. y el 323 a. C.

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: Macedonia. Europa. Espacio: palacio real; campamento macedonio; templo; habitación de Campaspe; aposento de Alejandro; camino a Tebas.

    Acto 2
    Topónimo: lugar indeterminado. Asia. Espacio: campamento persa; playa cercana a Troya; tierra de las amazonas; sepulcro de Aquiles; Gordión.

    Acto 3
    Topónimo: lugar indeterminado. Asia. Espacio: campamento macedonio; campamento persa; campo de batalla; prado
    .
    Topónimo: Jerusalén. [Israel]. Asia.
    Topónimo: Sidón. [Libano]. Asia.

    Duración

    Obra: 3 años (aprox.). Nota: Más de tres años: desde su coronación como rey (336 a. C.) hasta un poco más de la conquista de Persia en 333 a. C.
    Acto 1: Número indeterminado de semanas
    Acto 2: Número indeterminado de días
    Entreacto 2 a 3: 3 años
    Acto 3: Número indeterminado de días

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hechos famosos públicos > Antigüedad.

    Extracto argumental

    Acto 1
    Filipo, Rey de Macedonia, prepara, junto a su hijo Alejandro y sus capitanes Leónides y Efestión, las tropas para partir a la conquista de Asia cuando se presenta ante él Pausanias, uno de sus soldados, que viene a quejarse del trato que ha recibido por parte del capitán Átalo, cuñado del Rey. Filipo desoye sus quejas, lo que provoca que el soldado se marche enojado. Alejandro, apenado porque desea ser él quien conquiste Asia, se encuentra con su madre Olimpias, que le revela que no es hijo de Filipo —a quien ella odia a causa de los celos que le da—, sino del dios Júpiter. Alejandro se marcha convencido de su divinidad, mientras que la reina anima a Pausanias a asesinar al Rey. Llega entonces Filipo acompañado del Rey de Epiro, de Alejandro y sus capitanes, momento que Pausanias aprovecha para asesinarlo con un puñal. Tras la muerte de su padre, Alejandro es coronado Rey de los macedonios y como primer gesto ofrece incienso a los dioses en un templo.
    Mientras, Campaspe, dama de Alejandro, es informada de la muerte de Filipo y se alegra al saber que será reina. Llega Alejandro, quien alaba tanto la hermosura de Campaspe que ésta decide hacerse un retrato para regalárselo. El macedonio llama al pintor Apeles, pero éste queda prendado de la belleza de la mujer y es incapaz de hacer correctamente su retrato. Alejandro se da cuenta de lo que sucede y, pese a las quejas de Campaspe, se la entrega en matrimonio a Apeles como pago por la pintura.
    Días después, llegan para enrolarse en el ejército macedonio el villano Vitelo y Aminta, 'dama en hábito de soldado' enamorada de Alejandro. Vitelo marcha con Átalo a buscar una armadura mientras Aminta aguarda con el capitán Leónides la llegada del rey macedonio, que está haciendo planes para partir inmediatamente a la conquista de Asia. Alejandro llega y habla aparte con Aminta, reconoce que es una mujer y le permite que esté con él cuando quiera. Queda a solas Alejandro y se duerme en su aposento, pero en ese momento entra Vitelo, 'de soldado gracioso', y lo despierta. Pese al susto inicial, Alejandro cree que es una señal de los dioses, pues estaba soñando con Hércules y se apresta para partir a la guerra.
    En el camino a Tebas, el filósofo Diógenes, 'vestido como salvaje, de pellejos, con una escudilla', alaba su vida humilde dedicada a la contemplación y estudio de los cielos. En ese momento un correo se detiene a beber de una fuente y el filósofo, al ver que lo hace con sus manos, arroja a un lado su escudilla, feliz por poder vivir aún más sencillamente. Se oyen cajas y aparece Alejandro con su ejército, quien, de camino a Tebas, viene a visitar a Diógenes. El rey macedonio, que ha enriquecido a sus soldados, le pregunta al filósofo qué es lo que él quiere, a lo que Diógenes responde que se aparte porque le tapa el sol. Alejandro alaba la virtud del filósofo y prosigue la marcha con el ejército macedonio.


    Acto 2
    Menón, capitán persa de origen griego, informa a Darío de que Alejandro se acerca con su ejército a los puertos de Asia e intenta persuadirlo de la gravedad de la situación. Sin embargo, el Rey menosprecia al macedonio por su juventud y manda a su capitán a que le presente batalla. Teleo, soldado persa, también se mofa de Alejandro, y Menón lo mata por mostrarse insolente con el enemigo.
    Mientras, los barcos macedonios han llegado a tierra asiática. Alejandro, desde la proa de una nave, tira una lanza al suelo como señal de su llegada en son de guerra y baja el primero a tierra. El ejército desembarca y se presenta Vitelo con un persa al que ha capturado en la playa y que cuenta a Alejandro que Menón está esperándolo en un puente que debe cruzar y le describe el poder y las riquezas del ejército de Darío. El persa termina por revelar que es Ariobarzano, hijo de Darío, pero, a causa de la generosidad de Alejandro, que lo deja libre y le regala un anillo, decide traicionar a su padre y matarlo. A continuación el Rey macedonio acude al templo de Minerva y hace una plegaria ante la estatua de la diosa, que entrega su escudo al joven, lo que es considerado por todos como un nuevo augurio de que los dioses protegen a Alejandro.
    Entretanto, Rojane, Reina de las amazonas, comenta con sus compañeras Tamira y Lisandra que se ha enamorado de Alejandro por su fama y que quiere tener un hijo con él; además, ha conseguido un retrato suyo que confirma la belleza del joven macedonio.
    Alejandro, mientras, visita el sepulcro de Aquiles y llora porque no hay un poeta como Homero que pueda cantar sus hechos y perpetuar su fama para la posteridad. Vitelo le presenta entonces al poeta Demofón, que está escribiendo las gestas de Alejandro y recibe del macedonio generosas cantidades de dinero para papel y tinta. Llegan seguidamente al río cuyo puente guarda Menón y Alejandro obliga a sus hombres a vadearlo para así sorprender al enemigo. Poco después, en el campamento persa, Ariobarzano habla a solas con su padre con la intención de matarlo, pero en ese momento se presenta un embajador, el capitán macedonio Lisímaco, con un mensaje de Alejandro en el que alerta a Darío de la traición que planea su hijo. El Rey obliga a Ariobarzano a entregar al embajador su espada como obsequio y, cuando se marcha Lisímaco, saca su daga y asesina a su hijo. A continuación Darío llama a los guardas y afirma que el embajador acaba de matar a Ariobarzano con su propia espada y ha huido. Todos salen en busca de Lisímaco, pero llega entonces Menón con la noticia de que ha sido derrotado por Alejandro, cuyo ejército avanza sin encontrar resistencia. Ante esta situación, Darío ordena preparar al ejército para el combate.
    Mientras, Alejandro acude con sus tropas a la ciudad donde se encuentra el nudo gordiano (‘Véase el yugo con los lazos colgados, dados sus nudos como se pintan en las armas del rey don Fernando; pero las cuerdas han de estar plateadas’) y, tras referirle Vitelo la historia, el Rey macedonio saca su espada y corta el nudo, tras lo cual se oyen unos cantos que profetizan que será rey de Asia y que el yugo será empresa de los reyes de España, "Este yugo y sus coyundas / tendrán los reyes de España / por empresa de tus hechos, / y por letra tus palabras". A continuación se presentan ante él las amazonas Rojane, Tamira y Lisandra. Alejandro accede a tener un hijo con la reina Rojane, mientras que Vitelo se marcha con Lisandra y Tamira se insinúa a Aminta, quien todavía oculta su verdadera identidad haciéndose pasar por soldado del ejército macedonio.


    Acto 3
    Han pasado ya tres años desde que las tropas macedonias llegaron a Asia para llevar a cabo sus conquistas. Estando en el campamento, Leónides y Efestión cuentan entre lamentos a Lisímaco que Alejandro está al borde de la muerte debido al enfriamiento que ha cogido al nadar en un río, aunque Aminta los informa de que el médico Filipo está preparando un remedio. Aparece Alejandro, muy debilitado, y lee un mensaje que ha recibido en el que se lo avisa de que su médico pretende envenenarlo, pero el macedonio no quiere dudar de la amistad de Filipo y, al entregarle éste una copa, se la bebe. El médico reconoce a su Rey que Darío le ofreció la mano de una de sus hijas a cambio de envenenarlo, pero que la rechazó, como demuestra el hecho de que su remedio cura a Alejandro. El Rey macedonio, feliz por haber recuperado la salud, concede a sus compañeros allí presentes generosos regalos. Se presenta entonces Tebandro, embajador persa, con una carta y tres regalos de Darío: unas riendas, una pelota y dineros, "para que le enseñen / a ser hombre", "con otros muchachos juegue" y "pueda volverse" a casa. Alejandro se irrita por la ofensa y ordena a los suyos que se preparen para el combate.
    En su campamento, Darío está seguro de que, tras su mensaje, Alejandro regresará a Macedonia, pero sus hijas Deyanira y Polidora lo advierten de que los rumores dicen que su ejército se acerca, noticia que le confirma Tebandro al regresar del campamento enemigo. Darío sale a presentar batalla mientras sus hijas alaban la valentía del macedonio.
    Después de un arduo enfrentamiento, el ejército persa cae derrotado y Darío tiene que huir. Tras el combate Aminta discute con el soldado Seberio sobre quién capturó primero a las hijas de Darío. Al llegar donde se encuentran, Alejandro da la espalda a las hijas de Darío para no ser vencido por el amor ni afrentarlas y se marcha, lo que motiva que todos alaben la virtud de su acción. Entretanto, no lejos de allí, unos pastores llamados Lirano y Tirreno alaban su vida rústica por encima de la del soldado cuando llega Darío huyendo. El Rey les pide ayuda, pero lo único que pueden ofrecerle, aparte de un poco de pan, es una tabla de oro con una inscripción que Lirano encontró en un templo que se derrumbó en un terremoto. Darío descubre que la inscripción vaticina que, cuando se descubra la tablilla, llegará un rey de Macedonia que someterá a toda Asia, lo que lo enfurece sobremanera, tanto que intenta matar a los pobres pastores, que tienen que salir huyendo.
    La conquista macedonia de Asia prosigue: Alejandro ha tomado la ciudad de Sidón y decide recompensar a Tepolemo, quien lo ha alojado en su casa, nombrándolo rey de la ciudad, pero éste rechaza el ofrecimiento y pide que se le conceda el honor a Dolomino, que, aunque es villano, es el más virtuoso de la ciudad. Se presenta entonces ante Alejandro el villano Tirreno lamentándose de que dos viejas y un labrador han echado mal de ojo a un potro que había criado para el macedonio y que ha muerto, pero el rey le regala dos potros y dinero. A continuación llega Efestión desde Jerusalén con la noticia de que los judíos no reconocen a Alejandro como rey legítimo. El macedonio se irrita y manda al ejército que se prepare para tomar la ciudad a sangre y fuego.
    En Jerusalén, el duque Hircano y el sumo sacerdote Jado debaten sobre cómo defenderse de Alejandro cuando llegan las mujeres pidiendo con lloros que se las proteja de la furia del ejército que está llegando. Jado pide ayuda a Dios y se le presenta un ángel, que ordena, para sorpresa de los judíos, que salga toda la ciudad con palmas y música a recibir a Alejandro. Cuando éste llega con su ejército a Jerusalén, se encuentra con el duque Hircano, Jado, músicos y mujeres bailando en su honor. El macedonio reconoce inmediatamente al sacerdote como la figura de Dios que se le apareció en sueños y le ordenó que conquistara Asia, por lo que se concierta la paz entre todos. La obra acaba con Alejandro de camino al templo para hacer un sacrificio y la promesa al público de una segunda parte.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    Observaciones:
    En los últimos versos de la comedia Lope promete una continuación de la obra ("para la segunda guardo / el fin"), de la que no tenemos noticias, que presumiblemente abarcaría el resto de las hazañas de Alejandro hasta su muerte.
    La obra requiere en dos ocasiones el empleo del nicho central para representar templos. En el primer acto, una acotación manda que 'alcen una cortina, y en un altar esté un ídolo y un braserillo junto a él', mientras que en el segundo acto, después de mencionar la apertura de las puertas del templo, se indica que 'sobre un altar se vea una mujer en arma de la Diosa con un arnés y un morrión, su lanza en la mano y en la otra un escudo'. Posiblemente también se empleara un nicho para mostrar la tumba de Aquiles en este segundo acto, ya que una acotación señala 'véase un sepulcro'. Finalmente, es interesante la acotación que describe el nudo gordiano, que también estaría cubierto por una cortina hasta el momento necesario: 'véase el yugo con los lazos colgados dados sus nudos, como se pintan en las armas del Rey don Fernando, pero las cuerdas han de estar plateadas'.
    Cabe destacar el vestuario llamativo de Diógenes, 'como salvaje, de pellejos', y el de las amazonas, con 'vestido corto, muchas plumas, daga y espada'.


    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

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