FAMOSAS ASTURIANAS, Comedia y historia famosa, LAS
DATOS BIBLIOGRÁFICOS
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Título: FAMOSAS ASTURIANAS, Comedia y historia famosa, LAS. Procedencia: Parte 18 (1623); Final del Acto III
Título: FAMOSAS ASTURIANAS Y REY DON ALFONSO, LAS. Procedencia: Este título figura en un contrato (del 8 de julio de 1612) en el que Domingo Balbín cede la comedia a Matías de Montemayor para que la represente en las fiestas de la Magdalena en Ajofrín, cfr. N. Salomon, "Sur les représentations théâtrales dans les "pueblos" des provinces de Madrid et Toléde (1589-1640)", Bulletin Hispanique, LXII (1960), p. 409.
Título: ASTURIANAS, LAS. Procedencia: LISTA DEL PEREGRINO
Autoría
Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable
Peregrino
Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: Sí
Observación: Aparece el título Las asturianas.
Parte
Parte XVIII (1623)
Manuscrito
Tipo: Copia
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 25.
Nota: Signatura CC.* V. 28032/ XXXIX
Otras ediciones del siglo XVII
No consta
Colecciones modernas
*Ref. bibliográfica: Lope de Vega: Obras escogidas (Estudio preliminar... de Federico C. Sainz de Robles). Madrid, Aguilar, 3 vols., I-1946;II-1955;III-1958. I.
*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.
Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. VII.
Ref. bibliográfica: E. Hartzenbusch: Comedias escogidas de Lope de Vega. (4 volúmenes) (Integradas en la Biblioteca de Autores Españoles, vols. XXIV, XXXIV, XLI y LII. 4 volúmenes). Madrid, Rivadeneyra (BAE), 1853, 1855, 1857, 1860. III (BAE, XLI).
* Edición utilizada
Ediciones singulares modernas
- Las famosas asturianas, ed de Zamora Vicente, Alonso, Salinas (Asturias), Ayalga, 1982
Versiones y traducciones
- Muñoz Seca, Pedro, LAS FAMOSAS ASTURIANAS: COMEDIA EN TRES ACTOS, Madrid, Sociedad de Autores Españoles, 1918
- LE FAMOSE ASTURIANE, trad. de Gasparetti, Antonio, Milano, Rizzoli, 1963
Nota: Traducción al italiano.
Bibliografía secundaria
- Boyer, Harriet P.. "Las famosas asturianas y la mujer heroica". Criado de Val, Manuel . Lope de Vega y los orígenes del teatro español. Madrid: Edi-6. 1981. p. 479-484 .
- Burningham, Bruce R.. "Beleaguered Hegemony and Triangular Desire in Lope de Vega's Las famosas asturianas and John Ford's Stagecoach". Bulletin of the Comediantes. núm. 56, 1. p. 115-142. 2004.
- Burningham, Bruce R. . Tilting Cervantes: Baroque Reflections on Postmodern Culture. Nashville (TN): Vanderbilt UP. 2008.
Nota: En este libro se ponen en relación algunas obras del Barroco, como El Quijote y las Novelas ejemplares de Cervantes, Las famosas asturianas de Lope, con varias obras de narrativa postmoderna.
- Camacho Platero, Luzmila. "Las famosas asturianas: Celebración de la castidad y de la mujer varonil". González, Aurelio; González, Serafín; Von der Walde, Lillian. Cuatro triunfos áureos y otros dramaturgos de los Siglos de Oro. México: El Colegio de México, Universidad Autónoma Metropolitana, AITENSO. 2010. p. 497-510.
- Canellada, María Josefa. "Asturianismos en Las famosas asturianas de Lope de Vega ". Lletres asturianes: Boletín Oficial de l'Academia de la Llingua Asturiana. núm. 1. p. 23-27. 1982.
- Case, Thomas. "A Time for Heroines in Lope". Stoll, Anita K.; Smith, Dawn L. . The Perception of Women in Spanish Theater of the Golden Age. Lewisburg (PA) / London: Bucknell UP; Associated UPs. 1991. p. 202-219 .
Nota: También sobre: Las almenas de Toro.
- Kirschner, Teresa. "The mob in Shakespeare and Lope de Vega". Stoll, Anita K.. Vidas paralelas. El teatro español y el teatro isabelino: 1580-1680. London: Tamesis Books. 1993. p. 140-151.
Nota: Sobre escenas multitudinarias en La tragedia del rey Don Sebastián, El nuevo mundo, Galán de la Membrilla, Conde Fernán González, Fuenteovejuna, Las famosas asturianas, Arauco domado, y El hijo de Reduán.
- Mancebo Salvador, Yolanda. "Desnudos honorables. Las famosas asturianas de Lope de Vega". Pedraza Jiménez, Felipe Blas; González Cañal, Rafael; Marcello, Elena. La desvergüenza en la comedia española. Cuenca: Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha. 2013. p. 71-88.
Nota: Actas de las XXXIV Jornadas de teatro clásico (Almagro, 5 - 7 de julio de 2011).
- Zamora Vicente, Alonso . "Sobre la fabla antigua de Lope de Vega ". Fernández-Sevilla, Julio; López Morales, Humberto; Molina, José Andrés de; Quilis, Antonio; Salvador, Gregorio. Philologica Hispaniensia in Honorem Manuel Alvar, I: Dialectología. Madrid: Gredos. 1983. p. 645-649 .
Nota: También sobre: Las Batuecas del duque de Alba.
ANOTACIONES PRAGMÁTICAS
Ver / Ocultar secciónDatación
Fecha: 1610-1612, probablemente 1612
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 325.
Nota: Por las pruebas suministradas a través del verso, MB fechan la comedia hacia 1612, y añaden que "San Román (doc. 324) ha demostrado que ya existía el 8 de junio de 1612".
Dedicatorias
A don Juan de Castro y Castilla, gentilhombre de la boca de su Majestad, Corregidor de Madrid.
Cómputo de versos
Número: 2726
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 324.
CARACTERIZACIONES
Ver / Ocultar secciónPersonajes no computables
Observación: Cien doncellas guerreras cristianas, "las que puedan, aunque salgan algunos niños vestidos, cada una con su pendón". Mujeres con rodelas y espadas.
Personajes computables
Universo social
Tiempo histórico
Edad Media
Nota: La acción transcurre entre los siglos VIII y IX, durante el reinado de Alfonso II de Asturias.
Marco espacial
Acto 1
Topónimo: León. [España]. Europa. Espacio: exterior de un monasterio; montes a las afueras de la ciudad; calles de la ciudad; interior del palacio real.
Acto 2
Topónimo: León. [España]. Europa. Espacio: interior del solar de doña Sancha; exterior del solar de doña Sancha.
Acto 3
Topónimo: León. [España]. Europa. Espacio: exterior del solar de doña Sancha; montes a las afueras de la ciudad; interior del palacio real.
Duración
Acto 1: Número indeterminado de días
Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de días
Acto 2: 2 días. Nota: La acción transcurre durante el final de la tarde de un día y la madrugada del día siguiente
Entreacto 2 a 3: 1 día
Acto 3: 1 día
Género
Género principal:
- Drama > historial > profano > hechos famosos públicos > España > medievales.
Nota: Conflicto entre moros y cristianos
Extracto argumental
Acto 1
La acción se abre en una ‘plaza de León, con puerta de un monasterio’. El Rey Alfonso II de Asturias, El Casto, tiene que refugiarse en el interior para esquivar el ataque de un hatajo de gente amotinada. Acude Nuño Osorio, el alcaide de la ciudad, y con la ayuda de un grupo de compañeros defiende a su monarca y dispersa a los rebeldes. El Rey sale de su refugio y agradece a Nuño la ayuda otorgándole una renta. El alcaide se marcha con los demás nobles proyectando unas fiestas en honor de don Alfonso.
Por otro lado, en un monte a las afueras de León, doña Sancha, hija del famoso noble don García, acaba de matar un oso y, cansada, se tiende a la sombra de unos árboles; en un largo soliloquio, se lamenta de que su padre le haya concertado un matrimonio con Laín de Lara. Declara que no quiere casarse, y que a ella lo único que le gusta es la caza y las armas. En esto llega Laín, que, sin ver a Sancha, también pronuncia un largo monólogo en el que se queja de la esquivez de la dama. Sancha se muestra finalmente, repite a Laín sus negativas y hasta lo amenaza con alancearlo si sigue importunándola con su insistencia. Laín entonces finge irse, pero se queda escondido justo el tiempo necesario para escuchar a Sancha, que confiesa a su prima Sol, quien acaba de llegar con las noticias de la victoria de Nuño Osorio contra los amotinados, que le gustaría ir a ver las fiestas que se harán en León, pues quiere "ver de qué catadura / es home de tanta pro".
A las afueras de León, Audalla, un capitán moro cordobés, embajador de Almanzor, se acerca a la ciudad al mando de una delegación para cobrar unas particulares parias que le debe el reino leonés por culpa de su antiguo Rey Mauregato: cada determinado tiempo debía darle cien doncellas asturianas para servir al rey moro en calidad de esclavas.
En las fiestas de la ciudad reina la diversión. Doña Sancha, antaño desdeñosa con los hombres, muestra especial gusto por la apostura de don Nuño Osorio y sospecha haberse enamorado. Todos los indicios de su estado de ánimo que le refiere a doña Sol la llevan a concluir que Cupido le "ha pegado / buena arponada". Pero pronto Sancha se olvida de sus penas amorosas y arde en furor guerrero cuando vienen a llamarla dos pastores para que vuelva a su casa a defender su ganado del ejército de moros que ha venido a cobrar las parias.
En el alcázar de León, donde los nobles están instalando al Rey en su trono y dándole las insignias del poder real, la alegría se ve repentinamente interrumpida por la llegada de Audalla con la triste demanda. El Rey se muestra apesadumbrado ante tal obligación, pero, presionado por la opinión de la mayoría de sus consejeros, promete al moro entregar las parias. Sólo Nuño Osorio defiende la posición de negarlas y plantar cara al enemigo, mas su voz no es escuchada. Es más, el Rey le encomienda la desagradable tarea de recoger una a una las doncellas y llevarlas al moro. El acto se cierra con un enfrentamiento caballeresco y sólo verbal entre Nuño y Audalla, quien reconoce el valor de su adversario al tiempo éste refrena a duras penas los impulsos agresivos que siente hacia el moro.
Acto 2
El segundo acto se abre en una ‘sala en casa de don García’, que busca a su hija doña Sancha; Sol lo informa de que su prima se halla por los montes, controlando el territorio para impedir eventuales correrías de los moros. Don García evoca su juventud guerrera, en contraste con la debilidad de su actual vejez, y cuando llega la dama, ataviada con traje de batalla, el padre le confiesa su deseo de casarla, para poder morir tranquilo, y le alaba las cualidades de Laín de Lara. Doña Sancha no le dice que no, pero tampoco que sí, y, para ganar tiempo, le pide seis meses de plazo. En aparte, le jura a su prima Sol que sólo quiere como esposo a don Nuño Osorio. Desdeñosa la encuentra don Laín de Lara cuando a continuación llega a visitarla y a ofrecerle una cesta con rústicos regalos. Sancha se marcha sin hacerle caso, y Sol aconseja a Laín que le dé celos con otra dama y se propone a sí misma, provocando la reacción despechada de su enamorado Toribio.
Al poco vuelve Sancha, que, tras haberse quedado sola, reflexiona sobre el cambio repentino que ha experimentado en sus sentimientos. En esto, llega Tello en busca de don García, y cuando Sancha se entera de que sirve a Nuño Osorio, le sonsaca si el caballero sirve a alguna dama; para contento de Sancha, el criado lo niega. Como Tello tarda en salir, el propio Nuño entra en la casa y queda muy favorablemente impresionado por doña Sancha. Acto seguido, don García recibe cariñosamente a los recién llegados: Nuño, apesadumbrado por lo que viene a hacer (llevarse a doña Sancha entre las cien doncellas), finge estar muy cansado y se niega a cenar con él, diciéndole que a la mañana siguiente podrán hablar del asunto que lo trae a su hacienda, que tiene que ver con su hija. Doña Sancha y su criada preparan la cama a los huéspedes, y cuando éstos se retiran, padre e hija coinciden en conjeturar que el motivo de la venida de don Nuño no debe de ser otro que pedir en matrimonio a doña Sancha; ésta confiesa a su padre que Nuño sí que le agrada como esposo y el padre, feliz, consiente con el futuro desposorio.
Ya casi de madrugada Laín se acerca a cantar al balcón de Sancha, acompañado de unos músicos. Unos moros que pretendían asaltar la casa huyen despavoridos, confundiéndolos con soldados. Con la algarabía todos se despiertan tanto Nuño, que sale ‘a medio vestir’, como don García. Éste decide entonces aclarar las cosas con su huésped y le ofrece la mano de su hija, lo cual aumenta el dolor de Nuño, que debe ya revelarle el verdadero motivo de su misión: doña Sancha ha salido en el sorteo de las cien damas nobles que deben entregársele al rey moro en parias, y él, Nuño Osorio, es el encargado de reunirlas y cederlas. Ante los lloros del viejo, la dama le recrimina a Osorio, ya enamorado de ella, su falta de hombría y fe cristiana por no defenderla de semejante ultraje.
Acto 3
Doña Sancha se dispone a partir, no sin antes solicitar la bendición de su apenado padre. Don García aconseja a su hija que se haga valer entre los moros, trate de lograr un casamiento noble, tenga hijos a los que educar en la fe cristiana y, por último, intente enviar alguno a su desamparado abuelo. Llega Nuño Osorio, que tiene que llevarse a Sancha, y don García se despide de él con desprecio. Mientras tanto, Toribio, el villano amigo de la familia, disfrazado de soldado, se dispone a acompañar a la triste comitiva. Lo encuentra Laín de Lara y así se entera éste de la noticia de que doña Sancha irá entre las doncellas destinadas al moro: casi enloquecido por el dolor, Laín promete seguir a las damas y ayudarlas.
A poca distancia, los moros se extrañan de la tardanza en la entrega de las parias y sospechan alguna estratagema. Tello, criado de Nuño, les anuncia que están al llegar y les ensalza la belleza de las cien damas, especialmente, la de doña Sancha; enseguida Audalla decide reservarla para mujer suya.
En la comitiva de soldados cristianos que acompañan a las doncellas, todos se extrañan de la actitud de doña Sancha. Además de no mostrar miedo alguno, tampoco muestra recato: cabalga como hombre y lleva los brazos y las piernas desnudos. Todos piensan que esto se debe a que la desgracia la ha vuelto loca; pero, en cuanto divisan a los moros, ella se tapa y vuelve a comportarse cual dama que es. Entonces Nuño, extrañado, la manda llamar y le pide explicaciones sobre su comportamiento; ella argumenta lo siguiente: "Las mujeres non tenemos / vergüenza de las mujeres; / quien camina entre vosotros / muy bien desnudarse puede / porque sois como nosotras, / cobardes, fracas y endebres, / fembras, mujeres y damas [...] / Pero cuando vi los moros, / que son homes, y homes fuertes, / vestíme, que non es bien / que las mis carnes me viesen". Ante la afrenta que suponen estas palabras, Nuño y todos los cristianos se enardecen y, saltándose la autoridad del rey y acogiéndose a la divina, acometen a los moros acompañados de las cien mujeres, ahora convertidas en guerreras. En la batalla, los cien hombres y las cien mujeres del bando de los cristianos vencen, con algunas bajas, a los quinientos moros.
En el alcázar de León, el rey está describiendo cómo quiere que se haga una hermosa cruz de pedrería en testimonio de su devoción religiosa cuando recibe la visita del malherido moro Amir, quien le cuenta lo sucedido y le echa en cara su falta de palabra, pues supone que la decisión de atacar ha sido del monarca. Le dice que, si no ha sido obra suya, al menos castigue a Nuño Osorio, que acaba de llegar, acompañado de Sancha, Laín, Toribio y varias doncellas y soldados. El Rey, airado, haría matar enseguida a Nuño, pero, por intercesión de doña Sancha, le permite dar su versión de lo acontecido. Éste le cuenta entonces que no fue traición el ataque, sino que se dudó de la hombría de los cristianos y eso es más de lo que un caballero puede y debe soportar. El Rey admite las excusas y echa al moro de su presencia. Tanto él como sus consejeros acuerdan no pagar más parias y plantar cara al moro a partir de entonces. Dos bodas ponen fin a la acción: la de Sancha con Nuño y la de Laín con una hermana de Nuño.
Observación: La obra está escrita enteramente en "fabla antigua", salvo por los parlamentos de los personajes moros. Es reelaboración de una antigua leyenda sobre la historia del reino de León, cuyas fuentes más inmediatas para Lope parecen haber sido el "Libro de las bienandanzas y fortunas" de Lope García de Salazar (1471) y el poema de Pedro de la Vezilla Castellanos (1586).