EMBUSTES DE FABIA, La gran comedia, LOS



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

Ver / Ocultar sección

Título

Título: EMBUSTES DE FABIA, La gran comedia, LOS. Procedencia: Parte 25 (1647); P1; P2; final del Acto III; manuscrito de la Biblioteca Palatina (Parma)

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I:
Citado en El peregrino II:

Parte

Parte XXV (1647)

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Parma, Biblioteca Palatina (Italia)
Ref. bibliográfica: Restori, Antonio: Una collezione di commedie di Lope de Vega Carpio ([CC.* V. 28032 della Palatina Parmense]). Livorno, Tipografia Francesco Vigo, 1891. 24.
Nota: Signatura CC.* V. 28032/ XXVI

Otras ediciones del siglo XVII

No consta

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: E. Cotarelo et al. eds.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española [nueva edicion] (Con prólogos de E.Cotarelo y Mori y otros, 13 vols.). Madrid, RAE, 1916-1930. V.

*Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

Ref. bibliográfica: Paloma Cuenca Muñoz y Jesús Gómez: El teatro de Lope de Vega. Madrid, Editorial Turner-Fundación Castro, 1993 ss. I.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas

No consta

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Antonucci, Fausta. "Lo trágico y lo cómico mezclado". Poggi, Giulia; Profeti, Maria Grazia. Norme per lo spettacolo / Norme per lo spettatore. Teoria e prassi del teatro intorno all’Arte Nuevo. Firenze: Alinea. 2011. p. 99-118.
Nota: Sobre: Los embustes de Fabia, En los indicios la culpa, Los enemigos en casa y El amigo hasta la muerte.

- Arellano, Ignacio. "Casos de honor en las primeras etapas del teatro de Lope". Arellano, Ignacio. El arte de hacer comedias. Estudios sobre el teatro del siglo de oro. Madrid: Biblioteca Nueva. 2011. p. 91-122.
Nota: Publicado ya en el Anuario Lope de Vega, 4, 1998. Se analizan las comedias Los comendadores de Córdoba, El marqués de Mantua, Los embustes de Fabia y Las ferias de Madrid.

- Yabro-Bejarano, Yvonne. "Masquerade, Male Masochism and the Female Outlaw: A Feminist Analysis of Lope’s Embustes de Fabia". Revista de Estudios Hispánicos. núm. 24, 3. p. 11-29. 1990.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

Ver / Ocultar sección

Datación

Fecha: {Falta Fecha inicial 1}-1596, probablemente 1588-1595
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 242.
Nota: MB proponen en término general una fecha anterior a 1596 para la composición de esta obra, aunque matizan que probablemente se compuso entre 1588 y 1595.

Dedicatorias

No existe dedicatoria.

Cómputo de versos

Número: 3170
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 54.


CARACTERIZACIONES

Ver / Ocultar sección

Personajes no computables

  • Criados y lacayos
  • Gente
  • Soldados
  • Personajes computables

  • Alberto, [alguacil del Senado]

  • Aurelio, [criado de Catulo]

  • Belariso, [hijo de Atilio], Belardo, [soldado]. Nota: Se les llama así indistintamente.

  • Brisena, dama, [amada de Vitelio], [hermana de Fabia]

  • Camila, [criada de Fabia], [amada de Fabricio]

  • Catulo, [viejo senador], [esposo de Fabia]

  • [Dabo], [esclavo]

  • Eritreo, [criado de Catulo]

  • [Evandro] Paje [de Brisena]

  • Fabia, dama, [mujer de Catulo, hermana de Brisena], [protagonista], [noble romana]

  • Fabricio, [criado de Vitelio], [amado de Camila]

  • Hebrando, paje

  • Lelio, capitán, [galán pretendiente de Fabia]. Nota: En el elenco de TESO aparece "Celio" y "Lelio", pero en la obra únicamente interviene Lelio.

  • Marandro, [soldado]

  • [Marco] Atilio, [padre de Belariso]

  • Nerón, emperador, emperador [de Roma]

  • [Niño], [hijo de Fabia y Catulo]

  • [Paje de Fabia]

  • [Paje de Nerón]

  • Vitelio, [galán], [pretendiente de Fabia], [pobre caballero]
  • Universo social

  • Universo de la nobleza. Alta nobleza
  • Universo de la servidumbre. Criados
  • Universo del poder soberano. Emperadores
  • Universo urbano. Caballería urbana (caballeros, damas)
  • Tiempo histórico

    Antigüedad clásica
    Nota: La acción transcurre durante el gobierno del emperador romano Nerón (siglo I).

    Marco espacial

    Jornada 1
    Topónimo: Roma. [Italia]. Europa. Espacio: interior de la casa de Fabia; exterior del senado.

    Jornada 2
    Topónimo: Roma. [Italia]. Europa. Espacio: exterior de la casa de Brisena; exterior de la casa de Fabia; interior de la casa de Fabia; interior del palacio imperial.

    Jornada 3
    Topónimo: Roma. [Italia]. Europa. Espacio: calle de la ciudad; exterior de la casa de Fabia; interior del palacio imperial.

    Duración

    Obra: 3 días. Nota: Días
    Jornada 1: 1 día
    Jornada 2: 1 día
    Jornada 3: 1 día

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hechos particulares.
      Nota: Por el conflicto central y por la ambientación histórica es un drama historial de hechos particulares. Son notables, sin embargo, los rasgos de comedia: las dosis de irreverencia y desenfado en la intriga son tan grandes, que hasta parece impropia la definición de drama, puesto que la pieza no parece tener ninguna intención ejemplarizante, salvo la de mostrar la corrupción de la Roma neroniana. Por otra parte, el escenario cortesano, y el tipo de intriga muy imaginaria la acercan al drama palatino.


    Observación: El hecho teatralizado es totalmente imaginario, aunque ambientado en el contexto histórico de la Roma imperial, en la que juega un papel relevante Nerón. Siendo por consiguiente un Drama historial tiene a su vez mucho de drama imaginario, de libre invención, palatino, tanto por la lujuria deshonrosa del déspota como por los desórdenes de una corte corrompida y disoluta. A su vez, tiene rasgos notables de comedia urbana: la ambientación en calles y en casas particulares, la trama de amores y celos, y la forma de teatralizar el desenfado amoroso de Fabia, que no parece guiada por una intención moralizante. En ocasiones, más que a la comedia se acerca al entremés, un entremés de viejo marido celoso y cornudo y de esposa joven y liviana. El desenlace mismo está mucho más cerca de las comedias más irreverentes del primer Lope (vgr: Las Ferias de Madrid), que de los dramas de cualquier orden.
    El conflicto principal, no obstante, es el de la honra conyugal traicionada por medio de engaños e insidias, hasta que ya en el tercer acto, y al intervenir Nerón, muda a un conflicto de lujuria del déspota.

    Extracto argumental

    Jornada 1
    La acción empieza en casa de Fabia, noble romana, con una escena de celos y reconciliación entre la criada Camila y Fabricio, criado de Vitelio, que ha venido a entregarle de parte de éste una nota para su señora. En ese momento llega con sus criados el senador Catulo, marido de Fabia, y alertado por los celos respecto a Vitelio y por la presencia de Fabricio registra a la criada, en cuyo pecho encuentra la nota. A pesar de la evidencia de la falta, Camila se permite tratar a su señor con creciente insolencia, fiando en la habilidad de su señora para salvar la situación con algunas falsas lágrimas. Efectivamente, cuando aparece Fabia rompe la nota y niega su culpabilidad, aunque no engaña a un encolerizado Catulo que lee en uno de los pedazos del papel la intención de Fabia de matarle, y a su vez promete vengarse lavando su honor en sangre. Tras marchar éste, Fabia decide adelantarse y hacer matar a un marido al que odia. Camila propone que emplee para ello a alguien a quien aborrezca, de manera que con su castigo se maten dos pájaros de un tiro, y sugiere a Lelio, pretendiente engorroso de la dama. Para ello Fabia le promete su mano a cambio de la muerte del senador Catulo, y el fanfarrón capitán se dispone a llevar a cabo el crimen con la ayuda de dos soldados más. La noticia de los planes de Fabia alegra a Vitelio, que elogia la constancia de su amada, pero, temeroso de las consecuencias del asesinato, prefiere marcharse a unas fiestas en honor de Marte. Lelio vuelve con sus soldados y asegura a Camila que pronto matará a Catulo, que está llegando del Senado acompañado por sus criados. Pero cuando están a punto de matarlos se detienen, pues oyen al senador contar a un criado que acaba de descubrir los planes de su mujer: hacerlo matar por un soldado para luego casarse con Vitelio. Desengañado, Lelio informa a Catulo de que él era ese soldado, y el senador le propone matar a Fabia a cambio de dinero del erario público. Primero envían al criado Aurelio para engañar a Fabia con la noticia de la muerte de su marido, y ésta, tras fingir dolor ante el criado, hace llamar a Vitelio para que cumpla su promesa de matrimonio. Pero Vitelio se niega y la deja, pretextando que quien ha engañado una vez lo hará más veces, y afirmando que todo su amor se ha trocado ahora en desamor. Fabia decide optar por lo más práctico y quedarse con Lelio, por lo que cuando éste llega, con la intención de matarla, ella se le muestra tierna, con lo cual el capitán vacila a la hora de matarla. Catulo, el marido burlado, presencia escondido la escena, y la vacilación de Lelio le da tiempo a descubrir que sigue enamorado de su esposa. Así, cuando el soldado levanta finalmente su espada, el senador se descubre y le detiene el brazo, impidiendo la muerte de Fabia. Lelio reclama el dinero que se le debe, pero ahora Catulo se niega a pagarle. El soldado, antes de marcharse, acusa al senador de transigir con su deshonra por mera avaricia, y promete vengarse. Mientras, Fabia ha corrido a encerrarse en la torre de la casa.


    Jornada 2
    En una calle de Roma, Lelio informa a Vitelio del perdón de Fabia por parte de su enamorado marido, y de cómo va a querellarse ante el Emperador por el dinero que se le debe, fiando en que Catulo, por no publicar su deshonra, accederá a pagarle. A continuación alaba a Vitelio por haber sabido renunciar a la bella Fabia, y éste le cuenta cómo ha encontrado un consuelo en la bondad de su nueva dama, Brisena, a la que hasta ahora había rechazado. Ésta aparece en una ventana y conversa con ambos, y al finalizar la conversación Lelio alaba ante Vitelio la discreción de la dama y el desinterés de su amor. En ese momento aparece Aurelio, criado de Catulo, llevando una escalera, y les cuenta cómo su señor hace el ridículo pretendiendo con regalos que su mujer abandone la torre donde se ha encerrado. Lelio y Vitelio suben a casa de Brisena, mientras, al pie del muro de la casa de Catulo, éste trata de convencer a Fabia que no quiere matarla, y Fabia, que se ha asomado "en lo alto", amenaza incluso con arrojar al suelo al hijo de ambos si el viejo senador intenta subir junto a ella. Catulo le recuerda entonces que si quisiera matarla no habría detenido la espada de Lelio, por lo que su mujer accede a bajar siempre que alguien de confianza, Marco Atilio, comparezca como fiador de su vida. Cuando llega éste acompañado de su hijo Belariso, enamorado de Fabia, se conciertan las paces entre marido y mujer, y Belariso se debate entre su amistad con Catulo y su pasión por Fabia. Es el propio Catulo quien decanta la lucha del lado de la pasión, al invitar a comer a Atilio y a su hijo, determinándose éste a declarar su amor mediante miradas. Al tiempo que los invitados entran en casa de Catulo, Lelio y Vitelio salen de casa de Brisena, muy contento Vitelio con su nuevo amor, hasta que el criado Aurelio les pone al corriente de las paces y de cómo el senador, temeroso por el riesgo de ser envenenado, ha pedido a su mujer que a partir de ese momento pruebe ella primero la comida. Fabricio, acto seguido, intenta recuperar el amor de Camila, para lo cual le asegura que su amo, a pesar de su relación con Brisena, aún suspira por Fabia. Pero Camila le pone al corriente del cambio de rumbo de su ama, que ha encontrado nuevo galán en Belariso, con el que ha coqueteado durante la comida.
    La escena se desplaza al interior de la casa de Catulo, donde, en presencia de los invitados, Fabia sirve dos copas de vino a las que arroja sendas rosas, y tras beber el contenido de una ofrece la otra a su marido. Cuando éste va a beber Fabia lo detiene y hace traer al esclavo Dabo, que tras tomar el contenido de esta segunda copa cae muerto. Fabia explica entonces que una de las dos rosas tenía efectos venenosos, y le demuestra así a su marido que todos los recelos y precauciones del mundo no bastan para prevenirse contra la astucia de una mujer. El marido, que ha aprendido la lección, claudica y levanta la orden de hacer que su mujer pruebe la comida antes que él. Llega entonces Alberto con la noticia de que el Emperador le requiere por una querella interpuesta contra él, y parten todos a excepción de Belariso, al que dejan para custodiar a Fabia. A pesar de su resistencia a quedar solo con su amada, finalmente Belariso accede, y en breve espacio él y la dama se declaran mutuamente, se abrazan y se van hacia las habitaciones interiores, mientras Camila vela sobre su intimidad. Aurelio, que ha vuelto a casa y entiende enseguida en qué está ocupada su ama, vuelve a salir, renegando de la liviandad de las mujeres, y llega a Palacio en busca de su señor. Allí, el Emperador Nerón está increpando a Catulo, incrédulo de que éste no quiera pagar a Lelio; el senador sostiene que es falsa la deuda que reclama Lelio, informa al Emperador de la verdad del caso y pide que se juzgue al soldado por asesino. Pero éste reacciona rápidamente y denuncia que el senador pensaba pagarle con dinero sustraído al erario público. El Emperador ordena entonces encerrar a Catulo, y luego interroga a Vitelio y a Lelio sobre la belleza de quien tantos corazones cautiva, enamorándose a su vez ante el retrato verbal de Lelio. Así, ordena a ambos que traigan a su presencia a la dama que pretende, pisoteando la honra del senador.


    Jornada 3
    Ya por las calles, camino a casa de Fabia, Lelio y Vitelio se quejan de tener que hacer de terceros entre el Emperador y el objeto de sus amores, pues el segundo acaba de descubrir que su pasión por Fabia sigue viva. Pero al soldado se le ocurre el engaño de presentar a Brisena ante Nerón, pues éste no conoce a Fabia y quedará fácilmente engañado; además, la falta de belleza de la dama hará que olvide su amor y que nadie salga perjudicado. En esto, pasa por la calle Brisena, y Vitelio se adelanta a hablarle; tras muchos cumplimientos fingidos, dice a la dama que su padre está preso por deudas, y rechaza los ofrecimientos de dinero que Brisena le hace alegando que son insuficientes. Entonces le cuenta que el Emperador la ha visto y se ha prendado de ella, por lo que ha ordenado a Vitelio que la lleve ante él, dándole como compensación la libertad de su padre. La discreta Brisena comprende enseguida el engaño y despide entre reproches a su falso amante, aconsejándole que vuelva junto a la verdadera dueña de su corazón. Los dos terceros del Emperador parten entonces en busca de Fabia, resueltos a cumplir su cometido. Pero Brisena da una buena muestra de su fidelidad a quien la ignora, y en compañía del criado Fabricio marcha disfrazada dispuesta a entregarse al Emperador, pero sin que Vitelio lo sepa, para que su honra quede a salvo. Cuando pasan delante de casa de Fabia, Camila, que está en la puerta, le monta una escena de celos a Fabricio, pensando que la dama tapada que lo acompaña sea otra amiga suya; pero Fabricio le asegura que se trata de la nueva dama de su amo. Al poco, salen de casa Fabia y Belariso, diciéndose amores, y cuando llegan Vitelio y Lelio y le comunican a la dama que Nerón la reclama por algo relacionado con el asunto de su marido, Fabia, dudando que se trate de un engaño, decide hacerse acompañar por Belariso.
    Mientras, en Palacio, Nerón, consumido de deseo, se sorprende desagradablemente cuando le presentan a Fabia y Brisena se descubre. Ésta defiende el valor de la inteligencia sobre el de la hermosura, pero el Emperador, aunque admite que "la hermosura desvanece / con la edad o enfermedad", replica que "no es cuerdo el hombre, antes loco, / que busca mujer discreta", y le manda volver a cubrirse por no ver su fealdad. Además, manda llamar al preso senador, al que condena a cuatro meses de convivencia con su mujer. Catulo, muy contento e incrédulo, descubre a la mujer, que sigue estando tapada, y exclama que no es ésa su esposa. Entonces, tanto Nerón como Brisena descubren el engaño de Lelio y Vitelio. Pero la cólera del Emperador, que hace caso omiso de las quejas de Catulo por su evidente deshonra, se aplaca con la llegada de la auténtica Fabia, que confirma con su belleza las expectativas de Nerón. Sin embargo, Fabia se muestra ofendida de que el Emperador quiera deshonrarla delante de su marido; éste, por su parte, insulta al déspota y augura el principio de la decadencia de Roma, y antes de que los soldados del Emperador lo ejecuten se quita él mismo la vida chupando la piedra venenosa que lleva en una sortija. Fabia increpa entonces al Emperador y hace lo mismo que su marido, cayendo al suelo. Nerón, que la cree muerta, se lanza en una invectiva desesperada y se va "por no vella, / que habré de perder el seso"; Vitelio se desespera también confesando a voces su amor por ella, a lo cual, Brisena desengañada se va en compañía de Lelio, protestando por la condición traidora de los hombres. En ese momento, ya a solas, Fabia se levanta y dice a Vitelio que ha fingido su muerte por librarse de las asechanzas del Emperador. Al mismo tiempo que lo abraza, le asegura que lo pasado le ha hecho cambiar de condición, y los amantes se reconcilian.

    Observación: I jornada: Camila le echa en cara al Senador su vejez contándole el cuentecillo de la zorra y de las uvas.
    Los romanos deben deliberar una expedición militar contra los rebeldes antirromanos en España.
    La I jornada se desarrolla en un cuadro único, entre la casa de Fabia y la calle cercana, sin que los cambios de espacio determinen momentos de tablado vacío.
    En la III jornada señalamos el largo debate entre Nerón y Catulo acerca de los límites que debe imponer el Rey a su propia actuación: mientras el Emperador defiende que "quien hace la ley / ése la puede quitar", Catulo objeta que "es cosa del Rey ajena / que quite la ley que es buena / y ponga la ley que es mala".


    OBSERVACIONES A LA OBRA

    Ver / Ocultar sección

    EDICIONES DIGITALES DISPONIBLES

    Ver / Ocultar sección