Jornada I
Salen NICOLÁS, caballero, OCTAVIO, CELIO y CASANDRA, dama.
CASANDRA
Redondilla
Con la salud que tuviere,
estoy a vuestro servicio.
NICOLÁS
El serviros es oficio
del que por vos vive y muere.
Redondilla
5
Bien sabe vuestra belleza,
dos años habrá, de mí
esta verdad, aunque fui
desdichado, con firmeza.
(Tórnase a entrar OCTAVIO.)
CASANDRA
Redondilla
Suplícoos que me tratéis
10
con diferentes razones,
cuando en estas ocasiones
otra cosa no miréis
Redondilla
más que mi sangre, que es ser
hija de Camilo, y vuestra
15
servidora.
NICOLÁS
Bien se muestra
que estáis de otro parecer;
Redondilla
pues Alejandro pregona
que ha de ser vuestro marido,
de vos tan favorecido;
20
y en Viterbo no hay persona
Redondilla
que esto mismo no publique.
CASANDRA
Yo confieso que es deseo
de Alejandro, mas no creo,
aunque me lo certifique
Redondilla
25
todo Viterbo, que puede
Alejandro pregonar
cosa que pueda faltar,
y que de quien es excede.
Redondilla
Y no me gozo tampoco,
30
que pudiera ser que fuese
si mi padre lo quisiese;
pero siempre el vulgo, loco
Redondilla
adivinó lo que estaba
en contingencia, por hecho,
35
sin saber que de mi pecho,
el primero voto faltaba;
Redondilla
que es mi padre, sin quien yo
no he de tener libertad;
y con esto me mandad;
40
que ya imagino que entró
Redondilla
mi padre, y en esto puede
hablaros mucho mejor.
Dadme licencia, señor;
que esto de límite excede
Redondilla
45
a mujer de mi opinión,
y más doncella.
NICOLÁS
Esperad;
que es fuerza de voluntad,
y no fuerza de pasión.
CASANDRA
Redondilla
La verdad en todo os digo,
50
y que si mi padre viene
en ello, Alejandro tiene
muy grande opinión conmigo.
(Vase.)
NICOLÁS
Redondilla
¡Que esto he venido a escuchar!
¡Que esto he llegado a sufrir!
55
¡Alejandro ha de morir!
¡A Casandra no ha de dar
Redondilla
la mano de esposo! ¡Cielos!
¿Por qué disteis por más fuerte
al suelo el mal de la muerte,
60
habiendo mujer y celos?
(Entra CAMILO con báculo.)
NICOLÁS
Vengo
con deseos de besaros
las manos, y a visitaros.
(Sale OCTAVIO.)
CAMILO
Una silla
llega al señor Nicolás.
(Siéntanse.)
NICOLÁS
Señor Camilo, jamás
os parezca maravilla
Redondilla
CAMILO
70
Las mercedes que me hacéis,
Señor, a mi amor debéis;
que fuimos hasta morir
Redondilla
muy amigos vuestro padre
y yo (téngale en el cielo
75
Dios), que cuando vuestro abuelo
con él casó a vuestra madre,
Redondilla
mantuve en las fiestas yo
una sortija, que fue
de nuestra amistad y fe
80
la que me calificó.
Redondilla
Que del gasto y la persona,
y el aparato también,
tuvo que decir muy bien
toda la marca de Ancona.
Redondilla
85
Ayer parece que fue;
todo brevemente pasa;
que todo el tiempo lo abrasa
cuando delante lo ve.
NICOLÁS
Redondilla
Según eso, confiado
90
puedo venir a pediros...
CAMILO
Siempre tengo de serviros,
que estoy a ello obligado;
Redondilla
como sea cosa en que
pueda hacello, yo prometo;
95
que de ingenio tan discreto
como el vuestro, no podré
Redondilla
pensar que me pidáis cosa
que no esté bien a los dos.
NICOLÁS
Para mí, ni para vos,
100
esta no es dificultosa.
CAMILO
Redondilla
Pues comenzad, según eso,
a mandarme.
NICOLÁS
Por Casandra pierdo el seso.
Redondilla
105
Dos años habrá que estoy
en Viterbo, que de Grecia,
por la guerra de Venecia,
volví; ya sabéis quién soy,
Redondilla
y que tengo mi blasón
110
puesto por timbre y entena,
desde la más baja almena,
al más fuerte torreón;
Redondilla
y de mi hacienda, al fin,
son Diana y Villaflor,
115
que es el castillo mejor
de toda la Marca, en fin.
Redondilla
Sin esto, tengo en Viterbo
bastante hacienda también,
que para sólo este bien
120
y mi persona reservo.
Redondilla
¡Que con esto que os ofrezco,
y el alma, queráis que elija
a Casandra, vuestra hija,
y por mi dueño merezco!
Redondilla
125
Por esclavo me tened
sin mirar mi tercería.
CAMILO
Yo soy el que recibía
en eso mucha merced.
Redondilla
Y sabe Dios que quisiera
130
que la mujer que os agrada,
mi hija, y vuestra criada,
sola en mi casa no fuera,
Redondilla
para hacerla vuestra esclava.
y esto es verdad, ¡vive Dios!
135
Mas si la caso con vos,
en vos mi casa se acaba.
Redondilla
Yo la tengo concertada
de casar con mi sobrino
Alejandro, y determino,
140
quedando con él casada,
Redondilla
que en mi casa quede en pie,
pues a su mismo apellido,
él ha de ser su marido,
ya que mi desdicha fue
Redondilla
145
tan grande, que no me dieron
varón los cielos que honrase
mi prosapia, y heredase
lo, que en Viterbo adquirieron,
Redondilla
con tanto, honor y valor
150
mis padres y sus abuelos.
NICOLÁS
Hoy me han de matar los celos
bastardos hijos de amor.
CAMILO
Redondilla
Perdonad el no poder
serviros, y perdonad
155
no poder mi voluntad
lo que le pedís, hacer;
Redondilla
porque son de amor desgracias
y pensiones del deseo
que en mí de serviros veo
160
sin más lisonjas.
(Entra JUNÍPERO de fraile de San Francisco, a lo tonto con las árguenas.)
CAMILO
Espere, padre, allá fuera.
JUNÍPERO
Hermano viejo, el que espera
en Dios, siempre dentro está,
Redondilla
165
y mejor dentro de Dios,
que debajo de tejado;
pero no tenga cuidado;
hablen ahora los dos;
Redondilla
que yo esperaré allá afuera,
170
si limosna me han de dar.
JUNÍPERO
Quien no espera, desespera,
Redondilla
que mejor se dice así;
pregúnteselo al infierno,
175
que es su fuego tan eterno,
que si esperaran allí
Redondilla
que se hubiera de acabar
aquella eterna porfía,
nadie desesperaría:
180
ved si es bueno el esperar.
Redondilla
Aquí esperaré contento
a esta pared, viejo honrado,
como un pobrete arrimado.
JUNÍPERO
Un truhán
del palacio de Dios soy,
y para su casa voy
pidiendo en Viterbo pan.
Redondilla
Mil veces le hago reir,
190
haciéndome a mí llorar,
deste bellaco, a pesar
que se le quiso subir
Redondilla
a las barbas cierto día;
pero bien se lo pagó,
195
pues patas arriba dio,
con toda su compañía,
Redondilla
en los abismos, adonde
mientras Dios fuere, ha de estar.
NICOLÁS
Padre, si puede callar,
200
déjenos.
JUNÍPERO
Redondilla
Marqués, Duque, o qué sé yo,
perdone mi atrevimiento;
que soy el mayor jumento
que en la tierra Dios crió
Redondilla
205
esto todo es rebuznar;
ya acabaré tras que acabe
de hablar todo lo que sabe,
y podrá poco callar.
Redondilla
O si por esto me diera
210
de coces, o me mandara
dar de palos, cosa es clara
que por merced lo tuviera;
Redondilla
Ponédselo vos, señor,
en el pensamiento.
CAMILO
Al fin,
215
yo llevó sólo este fin
en mis intentos.
NICOLÁS
Redondilla
no me obligara, Camilo,
como me obliga, ¡por Dios,
que nunca usara con vos
220
de tan cortesano estilo!
Redondilla
Ni en persona a vuestra casa
me obligara a venir hoy,
porque para quien yo soy
esto de límite pasa.
Redondilla
225
Que aunque vos sois caballero
de Viterbo, y tan amigo
de mi padre, sois conmigo
y con él un escudero.
Redondilla
Y Casandra, de mi madre
230
apenas merecía ser
criada.
CAMILO
No debía
eso a mi amor vuestro padre.
Redondilla
Mostraos, señor Nicolás,
con Camilo más cortés,
235
y con Casandra después;
que amor es ciego no más
Redondilla
en el hombre más bizarro,
y no pase su porfía,
de locura a bizarría;
240
y ese valiente desgarro
Redondilla
es para quien trae ceñida
una espada, como vos,
y está mozo, que ¡por Dios,
que a no ir aquesta vida
Redondilla
245
tan cuesta abajo, que os diera
a entender cómo se hablaba
conmigo cuando gozaba
de mi verde primavera!
Redondilla
Y pudiera ser que entonces
250
anduvierais mas cortés;
que estoy sin manos ni pies.
NICOLÁS
Cuando deshicieras bronces,
Redondilla
o batieras homenajes,
fuera lo mismo.
(Levántanse.)
CAMILO
No fuera,
255
ni hablar alto os sufriera,
cuanto más esos ultrajes;
Redondilla
que ¡vive Dios! que os quitara
mil veces la vida. Y vos
no me igualáis, ¡vive Dios!
NICOLÁS
260
¡Mientes, y queda en tu cara
Redondilla
escrita esta afrenta ansí!
(Dale una bofetada.)
CELIO
Aquí están nuestras espadas.
JUNÍPERO
Si repartís bofetadas,
dejad una para mí.
CAMILO
Redondilla
265
¿Desta manera, villano,
de mis canas a la nieve
tu ingrata mano se atreve?
JUNÍPERO
Redondilla
en dar bofetadas, ¡hola!
270
que hacéis sonar martinetes;
aquí están mis dos mofletes:
dadme dos, dadme una sola,
Redondilla
dadme un puñete, un sopapo,
que yo os hincharé a placer,
275
¡qué avaro debéis de ser!
CAMILO
Tus pensamientos son vanos;
que he de tomar por mis manos
280
primero satisfacción;
Redondilla
que este báculo he de hacer
en ti pedazos, traidor.
CAMILO
Redondilla
285
satisfecho el honor mío.
(Desnudan las espadas.)
JUNÍPERO
Eso no haréis vos,
porque esta vida es de Dios,
y no o os dejó el albedrío
Redondilla
para que uséis tal mal dél;
290
gallinejas, envainad
esas espadas, y andad
a confesaros con él
Redondilla
de aquesta bellaquería
para que Dios os perdone.
CAMILO
295
No os iréis sin que pregone
antes la venganza mía
Redondilla
Viterbo, que no mi agravio.
JUNÍPERO
Hermano viejo, mirad
que venganza en vuestra edad
300
no es de cristiano ni sabio.
Redondilla
Si queréis desenojaros,
dadme esos palos a mí.
¿Qué aguardáis?
CAMILO
¡Villanos, no he de dejaros
Redondilla
305
con mi afrenta de esa suerte;
que este báculo que ha estado
por puntal que ha sustentado
mi vida contra la muerte,
Redondilla
ha de sustentar mi honor!
NICOLÁS
310
¡Matalde, y vamos de aquí
que mi . . . . . . . . . . . . . . .
adonde contra el valor
Redondilla
del mundo, cuando viniera
contra mí el mundo, podría
315
defenderme mi osadía!
JUNÍPERO
Redondilla
Si no, es sentencia de Dios
no tenéis que obedecella,
que bastamos para ella
320
vos y yo para otros dos;
Redondilla
si Dios ayuda nos da,
este es el postrer remedio.
CELIO
Quita de en medio,
motilón.
JUNÍPERO
Redondilla
325
que basta lo que habéis hecho;
mirad no me enoje yo,
porque también me crió
Dios mi cólera en el pecho,
Redondilla
y puedo a tontas y a locas
330
haceros que me soñéis;
sosegaos vos: no penséis
que en las manos y en las bocas
Redondilla
de los hombres, viejo honrado,
está la afrenta; que Dios
335
era mejor que no vos,
y un sayón desvergonzado,
Redondilla
sin hacer ni decir nada,
así como Nicolás,
en presencia de Caifás
340
le dio una gran bofetada
Redondilla
en la cara más hermosa
que el sol ni la tierra ha visto;
y pudiera entonces Cristo,
con su mano poderosa,
Redondilla
345
dar en los más apartados
abismos con él; que el cielo
está, por nuestro consuelo,
lleno de hombres afrentados.
Redondilla
Reyes, príncipes, caudillos,
350
Pontífices, sacerdotes,
con bofetadas y azotes,
palos, horcas y cuchillos.
CAMILO
Redondilla
Tuvieron ésos valor
del cielo, y fáltame a mí.
JUNÍPERO
355
Teneldo, que yo nací
y soy tan gran pecador
Redondilla
como vos, y si me diera
el hermano Nicolás
mil bofetadas, jamás
360
mi boca en su afrenta abriera,
Redondilla
que antes los pies le besara
mil veces; váyase, hermano,
con su gente, y esa mano
que puso en aquella cara,
Redondilla
365
guárdese: no se la corte
de Dios la justicia inmensa,
que venga cualquier ofensa;
y la cólera reporte:
Redondilla
no sea la estatua altiva
370
de Nabucodonosor;
que de la muerte el rigor
es piedra que lo derriba.
Redondilla
¿Qué piensa que es, sino un poco
de estiércol sucio y podrido?
375
Él nada del polvo ha sido,
y estará muy vano y loco.
Redondilla
¿Quiere echar de ver quién es?
Pues considérese muerto
de tres días, y un concierto
380
hagamos los dos después,
Redondilla
si sabe considerallo,
que estos bríos todos pierda;
pero mientras no se acuerda,
no hay hombre cuerdo a caballo.
Redondilla
385
Váyanse, hermanos valientes,
que aquí no hay que matar ya;
que este buen viejo lo está
tanto, que tiene en los dientes
Redondilla
el alma, y harán muy poco
390
en matarle, pues le queda
tan poco que vivir pueda.
CELIO
Padre truhán, simple o loco,
Redondilla
métase en pedir su pan;
que aquí lo que hemos de hacer
395
sabemos.
JUNÍPERO
Esto ha de ser;
vayan con Dios. ¿No se van?
Redondilla
Pues si me quito el cordón
de mi padre fray Francisco,
ha de haber lindo pedrisco
400
de cardenal y chichón.
NICOLÁS
Redondilla
Vamos, que un Etna en mi pecho
los celos han encendido,
aunque vaya arrepentido
del disparate que he hecho.
(Vase, y quedan JUNÍPERO y CAMILO.)
JUNÍPERO
Redondilla
405
Ea, buen viejo, a rezar,
y antes que el pan de la boda
se os acabe, pues de toda
la vida os puede faltar
Redondilla
tan poco, acabad con vos
410
de saber ganar el cielo,
y dejá el libro del duelo.
¡Malos duelos le dé Dios
Redondilla
a quien esas necedades
del honor puso en la vida,
415
que del sabio es entendida
vanidad de vanidades!
Redondilla
Y aprended a perdonar
con la cruz del mismo Dios:
noramala para vos,
420
si a Dios queréis agradar,
Redondilla
que en tantos ejemplos muestra
a su pueblo esta verdad,
y entended que la humildad,
del cielo es llave maestra.
(Entra CASANDRA.)
CASANDRA
Redondilla
425
Señor, ¿qué es esto? Parece
que estáis llorando, decí...
¿Qué tenéis? ¡Hablá!
CASANDRA
Padre, ¿mi amor no merece
Redondilla
JUNÍPERO
430
¡Encubrirlo es por demás!
El hermano Nicolás
le ha dado una bofetada;
Redondilla
JUNÍPERO
Loco estoy,
435
pero mi palabra os doy,
que os diera un mundo si a mí
Redondilla
tal bofetada me diera:
consolalde, que está loco,
pues este bien tiene en poco;
440
que sin pan vuelvo acá fuera,
Redondilla
con el que me traje a cuestas
no más; mas ¡viva la fe
de Cristo, y adiós: que os dé
muchas bofetadas déstas!
(Vase.)
CASANDRA
Redondilla
445
¿Es verdad esto, señor?
CAMILO
Sin honor, hija querida,
estoy ya.
CASANDRA
¿Teniendo vida
Casandra estáis sin honor?
Redondilla
¿No es hijo este corazón
450
del vuestro, y la sangre mía
de la vuestra, aunque está fría?
¿Vuestros mis brazos no son?
Redondilla
¿No es éste vuestro valor,
vuestro no vencido brío?
455
Pues ¿qué dudáis, padre mío,
de vuestro perdido honor?
Redondilla
A más . . . . . . . . . . . . . .
No se deshaga entretanto
en fuentes de amargo llanto,
460
de vuestras canas la nieve,
Redondilla
que son puertos levantados,
de donde, en cristal deshecho,
bajan al valle del pecho
arroyuelos despeñados;
Redondilla
465
y no es bien que haciendo extremos
con los de los ojos míos,
vayan con Dios. ¿No se van?
que las vidas aneguemos.
(Suena dentro ruido de espadas, y dice NICOLÁS:)
CASANDRA
470
Espadas pienso que son.
CAMILO
O me engaña el corazón,
o Alejandro han dicho.
CAMILO
Espera, Casandra, espera.
(Dentro.)
CASANDRA
Redondilla
padre, que rompa el amor
siempre en ocasiones tales
privilegios paternales;
480
yo vengaré vuestro honor
Redondilla
de camino en el tirano
que poner sin miedo intenta,
para el relox de mi afrenta,
en nuestro rostro la mano;
Redondilla
485
con la celosa inhumana
pasión ha roto las paces.
CAMILO
Casandra, ¿qué es lo que haces?
CASANDRA
Echarme he por la ventana
Redondilla
CAMILO
Son ojos
490
los avisos de mi honor.
CASANDRA
No puedo más, que el amor
se conoce en los arrojos.
(Entranse, y salen NICOLÁS, CELIO y otros acuchillando todos a ALEJANDRO, y SAN FRANCISCO
tras ellos se pone en medio.)
FRANCISCO
Romance (tirada)
Nicolás, detén la furia
de tus celos temerarios.
NICOLÁS
495
Quita de en medio, Francisco;
que ha de morir Alejandro.
ALEJANDRO
¿Desta suerte, Nicolás,
los nobles que se han preciado
en Viterbo de la sangre
500
de los antiguos romanos,
a un hombre solo acometen,
desta traición descuidado,
con tantas armas y gente?
NICOLÁS
Para matar a un villano,
505
desta suerte han de venir;
no te espantes, Alejandro.
ALEJANDRO
¡Mientes mil veces; que yo
soy mejor que tú!
NICOLÁS
¿Qué aguardo?
¿A qué aguardáis, que no hacéis
510
a este villano pedazos?
FRANCISCO
Nicolás, mira que hay Dios.
FRANCISCO
Hermanos, hermanos,
no matéis a quien no hacéis.
CELIO
Ya anda este fraile cansado;
515
yo le quitaré de en medio
de una estocada; veamos
si Alejandro se defiende
con esto.
(Vale a dar a SAN FRANCISCO, y métase CELIO debajo de tierra.)
CELIO
Y ¡muera este fraile, y todo!
NICOLÁS
520
Mas ¿qué es esto, cielo santo?
¡La tierra se tragó a Celio!
¡Qué prodigioso milagro!
(De rodillas.)
Danos, Francisco, tus pies,
y no permitas que vamos
525
con el castigo del cielo;
que sólo por mi pecado
le ha tragado el suelo a Celio.
FRANCISCO
Este no ha sido milagro:
la tierra misma no pudo,
530
que es de Dios humilde estrado,
sustentar tanta soberbia,
y abriéndose, le dio paso
para el reino donde vive
aquel monstruo temerario
535
que no cupo en todo el cielo,
y el infierno es su palacio.
Alzad del suelo, y adiós;
y tú, Nicolás hermano,
retírate a tu castillo,
540
y guárdate de Alejandro
y los deudos de Camilo,
a quien hoy has agraviado.
(Vanse todos los suyos.)
ALEJANDRO
Dame esos pies, varón santo,
545
que con pura humildad vences
los soberbios, y me has dado
la vida.
FRANCISCO
Dios es quien puede
dar vida; váyase, hermano,
y olvide agravios; que Dios
550
con los que olvidan agravios
está muy bien, y remita
que nosotros no tenemos
poder para nada.
ALEJANDRO
¡Espanto
de santidad, tus pies beso,
555
y el suelo que estás pisando!
(Vase ALEJANDRO y sale CASANDRA con espada desnuda, y su padre tras ella.)
CAMILO
¡Hija mía, lo que intentas...
CASANDRA
Yo he de librar a Alejandro
y darte venganza a ti.
FRANCISCO
Ya es el salir excusado,
560
que Alejandro libre queda
del furor de sus contrarios,
y Nicolás, al castillo
que tiene se ha retirado.
Vos, señor Camilo, dad
565
gracias a Dios, que os ha dado
en qué merecer con él
si sabéis aprovecharos;
y la señora Casandra
mire quién es, y el estado
570
a que Dios la inclina elija,
y guárdeos Dios muchos años.
CAMILO
Con la vista solamente
consuela este soberano
retrato de Dios.
CASANDRA
Sin duda
575
parece de Dios retrato,
porque arrebata del pecho
los corazones: volvamos
a nuestra casa.
CAMILO
No sé
qué lástima me ha dejado
580
puesta en el alma, que vuelvo,
Casandra, alegre y llorando.
(Vanse.)
FRANCISCO
Señor, ponga entre estos hombres
vuestra poderosa mano,
la paz que al mundo trajistes,
585
pues sois iris, pues sois arco
de la concordia entre el cielo
y la tierra, matizado
de vuestra sangre preciosa,
que en los horizontes altos
590
de la cruz, a vuestro sol
formastes celajes altos;
porque el querubín soberbio
que a vos se atrevió, intentando
poner sobre el aquilón
595
su trono, por los humanos
pechos esparce el veneno
con que al infierno ha bajado;
engañó algunas estrellas
que con él también bajaron.
(Entra JUNÍPERO con el hábito colgado al pescuezo, comiendo, y dicen de dentro:)
[VOCES]
600
¡Guarda el loco, guarda el loco!
¡Al loco, al loco, muchachos!
JUNÍPERO
Yo soy el loco, venid;
dadme azotes, dadme palos;
haya pepinos y piedra
605
menuda; tiradme barro;
que los locos por la pena
son cuerdos.
FRANCISCO
¡Notable caso!
Este es Junípero.
JUNÍPERO
610
¡Oh, padre nuestro, Francisco!
FRANCISCO
¿Dónde va así, qué le ha dado,
que el hábito con la cuerda
lleva del cuello colgando
y por las calles corriendo
615
lleno de lodo, con tantos
muchachos detrás de sí?
JUNÍPERO
Si a su noticia ha llegado,
padre Francisco, algún día,
que soy un loco echacantos,
620
¿desto se espanta? Por cierto,
que yo dél, padre, me espanto,
que no cayese en que yo
siempre he sido un mentecato;
si me ha tenido por hombre
625
de juicio, se ha engañado,
porque siempre he sido un tonto.
¡Al loco, al loco, muchachos!
JUNÍPERO
¡Qué extraño
630
es el padre fray Francisco!
Siempre ha de ser mi contrario.
FRANCISCO
¿Junípero, desta suerte
afrentar osa el sagrado
nombre de la religión?
JUNÍPERO
635
Pues ¿qué quiere? Soy un asno.
JUNÍPERO
Y como que lo soy tanto,
que si entendiera, supiera
así el discreto bellaco
640
que quiso con Dios ponerse;
a fe que no hubiera dado
patas arriba en el suelo.
FRANCISCO
¡Qué humildad, qué celo santo!
¿Quién, Junípero, no, envidia
645
pecho tan humilde?
JUNÍPERO
Vamos,
que a fe que me quita un día
de mucho gusto, entretanto
que nuestros frailes comían
y se acababa el mercado;
650
pero yo he llevado lindo
mojicón, puñete y palo,
linda pellada de lodo
y bravos alfilerazos;
a azotes vengo molido,
655
y a palos hecho pedazos:
no estoy harto.
JUNÍPERO
De eso estoy, padre, más harto,
que como comí anteayer
en el refectorio santo,
660
estoy que no quepo en mí.
FRANCISCO
¡Dos días se le han pasado
sin comer!
FRANCISCO
No;
antes me ha causado espanto.
JUNÍPERO
Pues, padre, a mí muchas veces,
665
cuando no . . . . . . . . . . . .
se me pasan sin comer
seis días de claro en claro.
Sepa, padre, que es de bestias
estar siempre en el establo;
670
y se holgará de saber,
cuando todos nos juntamos
a comer al refectorio,
los gestos que, en comenzando
a mascar los unos y otros
675
están haciendo: yo paso
grandes mortificaciones
de risa, y nunca levanto
los ojos, por no mirar
este que levanta un labio,
680
el otro que abre la boca,
este que traga alargando,
como tarasca, el pescuezo
con el un carrillo hinchado;
el otro, que está sin dientes
685
ni muelas, está mamando;
éste se ahoga, éste escupe
la mosca que está en el caldo,
éste estornuda, aquél tose;
el que bebe haciendo pasos
690
de gaznate, y descubriendo
en el garguero, de un palmo,
más nuez que de una ballesta.
FRANCISCO
A risa me ha provocado;
grande es su simplicidad:
695
bien puede ser del palacio
de Dios truhán, que esto todo
espíritu está brotando.
JUNÍPERO
Este lenguaje es de un tonto.
FRANCISCO
Y ¿qué limosna ha juntado?
JUNÍPERO
700
Veinte panes tenía juntos,
mas hánseme ido llegando
tantos pobres, que ninguno
en el arguena ha quedado.
FRANCISCO
Pues ¿qué ha de hacer el convento?
JUNÍPERO
705
Dios lo dará, que es muy largo,
y pues da ciento por uno,
por veinte, padre, está claro
que nos ha de dar dos mil.
FRANCISCO
¡Qué sencillo pecho! Vamos.
(Vanse, y al irse a entrar JUNÍPERO, sale MORCÓN, de pobre, con un parche en un ojo.)
MORCÓN
710
Socórrame, padre nuestro
fray Junípero, pues tantos
pobres socorre en Viterbo;
oiga, escuche.
JUNÍPERO
Pobre hermano,
no, me ha quedado que dalle,
715
ni en todo mi poder traigo
con qué socorrerle agora.
Perdone, pero entretanto,
tome y venda esa capilla.
(Dale la capilla.)
MORCÓN
Guárdele Dios muchos años.
(Vase MORCÓN, y sale una MUJER pobre.)
MUJER
720
¡Ah, padre! Y a mí, ¿no tiene
con qué ayudarme? Que paso
con un marido que tengo
ciego, notables trabajos.
MUJER
Padre, sí,
725
que a quien se remienda tanto,
nunca le pueden faltar.
JUNÍPERO
Y las que cortan más paño
son las lenguas que murmuran
del prójimo. ¿Halas sacado?
JUNÍPERO
. . . . . . . . . . . .
esa manga, y gracias dando
a Dios, remiende con ella,
si alcanzare, sus andrajos;
que más pobre nació Cristo
735
con ser el dueño de cuantos
tesoros tiene la tierra
y el cielo.
MUJER
Él le pague
el bien que nos hace.
(Vase la MUJER, y vuelve a salir MORCÓN, cojo, con diferente vestido, sin parche.)
MORCÓN
¡Ah, hermano!
740
¡Ah, padre! ¡Déme limosna!
JUNÍPERO
Esta manga que ha quedado,
córtela, si trae con qué,
que no es mala para un sayo.
MORCÓN
Aquí traigo una navaja
745
con que algunas veces rapo,
algunos amigos pobres
por precio muy moderado;
que soy remendón barbero.
JUNÍPERO
Pues corte aprisa, y el brazo
750
se le encomienda, que tiene
necesidad, de ordinario,
de los dos la huerta nuestra,
porque la riego y la cavo,
y me hiciera falta.
MORCÓN
Ya
755
estoy del peligro salvo,
y la manga en mi poder.
JUNÍPERO
Dios le ampare, cojo hermano,
si es cojo de veras.
MORCÓN
Cojo
de veras; no fueron cuantos
760
cojos . . . . . . . . . . . . . . . . . .
tan cojos como yo.
JUNÍPERO
Andamos
en tan mal mundo, que algunos
se fingen cojos y mancos
por andar de puerta en puerta
765
vagabundos; perdonadnos
a mí y a quien me lo dijo.
MORCÓN
No fueron con mi zapato
cojos Cicerón ni Ovidio,
Aníbal ni Belisario.
JUNÍPERO
770
Digo que os creo, y que soy
un religioso bellaco,
y que os besaré los pies
mil veces.
MORCÓN
No cojeamos
acá sin estar primero
775
por Viterbo examinados
de todos sus protocojos.
JUNÍPERO
Yo hablé como un mentecato;
perdonadme: guárdeos Dios.
MORCÓN
¡Lindamente la ha tragado!
(Vase MORCÓN; entra una PEREGRINA con el cabello suelto encima de la esclavina, y
un niño desnudo en los brazos.)
JUNÍPERO
780
Mas ¿qué peregrina es ésta
que con un niño en los brazos,
suelto a la espalda el cabello,
los hermosos ojos bajos,
viene dando, al sol envidia
785
al parecer?
PEREGRINA
Simple santo,
del cielo truhán, que a Dios
alegras en su palacio,
a esta pobre peregrina,
que a este niño leche dando,
790
viene de Jerusalén,
que muy cerca de ella el parto
me cogió, dadme limosna.
JUNÍPERO
Peregrina hermosa, y tanto,
que me lo habéis parecido,
795
y aun me habéis enamorado,
para daros yo limosna,
quisiera tener los rayos
del sol, talegos de estrellas
en plata y la luna en cuartos;
800
pero parece que nada
desto os falta, que vais dando
estrellas, lunas y soles,
por cabello, ojos y labios.
¿Quién sois?
JUNÍPERO
¿Dónde
805
vuestro marido ha quedado,
que os deja sola, con ser
tan bella y de pocos años?
PEREGRINA
Algunos retratos
810
se han visto suyos aquí,
adonde le pintan cano;
pero no es cano, aunque es viejo,
porque no ha podido tanto,
aunque ha vivido infinito,
815
en él del tiempo el agravio.
PEREGRINA
Tan rico,
que llega a hacer por sus manos
oro, diamantes, y aquí
tiene infinitos criados.
JUNÍPERO
820
Enigmas me estáis diciendo,
que de entenderos no acabo.
Mirad, señora, en qué puedo
serviros.
PEREGRINA
Yo voy buscando
limosna para mantillas
825
para este niño. Si acaso,
Junípero, con qué hacelle
esta limosna ha quedado,
será bien agradecido,
porque desnudo le traigo
830
en el pobre manto mío.
JUNÍPERO
Mangas y capilla he dado
del hábito, y no me queda
ninguna cosa que daros,
si no es que con vos, señora,
835
también el hábito parto:
una navaja está aquí,
que a un pobre se le ha olvidado:
no será aquesto que corto,
para hacer mantillas malo,
840
que aunque es jerga está muy buena,
y por aquí no se ha echado
ningún remiendo hasta agora;
famosísimo está el paño
para hacer cuatro mantillas,
845
porque aunque tosco, estoy sano:
yo quisiera que ella fuera
de terciopelo o brocado.
Tomad.
(Corta un pedazo del hábito y dásele.)
(Tocan flautas y vase la VIRGEN.)
JUNÍPERO
¿Qué instrumentos concertados
850
son éstos que escucho agora?
¿Qué secretos soberanos
en esta mujer se encierran?
Y parece que en los labios
y en sus bellísimos ojos
855
todo el cielo se ha cifrado.
El alma tras sí me lleva,
y tras el sol que en sus brazos
lleva desnudo y dormido.
¡Peregrina hermosa, espanto
860
de la belleza, aguardad!
(Sale SAN FRANCISCO.)
JUNÍPERO
No sé, padre . . . . . . . . . . .
que es menester más espacio
para decírselo.
FRANCISCO
¡Cómo!
865
¿De esa suerte viene? ¿Ha dado
en otra invención agora?
JUNÍPERO
Padre, a sus pies arrojado
digo mi culpa.
JUNÍPERO
Hay tantos pobres hermanos
870
nuestros, que ha sido forzoso
repartir esos pedazos
que al hábito faltan.
FRANCISCO
Mire:
por obediencia le mando
que del hábito no dé
875
jamás limosna.
JUNÍPERO
Yo he dado
lo que me parece a mí
que no me hace falta.
FRANCISCO
Vamos,
tomará en la ropería
un hábito.
JUNÍPERO
Padre amado,
880
déjeme que en penitencia
pues no sé lo que me hago,
vaya hasta allá de rodillas.
(Híncase de rodillas y va tras SAN FRANCISCO.)
JUNÍPERO
No me levanto
menos que en llegando allá.
FRANCISCO
885
No vi prodigio más raro
de santidad y humildad.
que el celo de este soldado.
¡Quién tuviera contra el Mundo,
la Carne y Demonio, un campo!
Jornada II
Entra JUNÍPERO con otro hábito, puesta una guirnalda; saca una imagen de Nuestra Señora;
esté hecho un altar, donde la pondrá, y cantan dentro los MÚSICOS.
MÚSICOS
Pareados octosílabos
890
Esta maya se llevó
la flor que las otras no
N
X
Nota del editorModificamos la escansión de los versos que trae la edición de Menéndez Pelayo, de
manera que este estribillo tenga forma de pareado de octosílabos.
.
JUNÍPERO
Romance (tirada)
Ahora os quiero poner,
hermosa maya del cielo,
en el tálamo dichoso
895
que mis manos os han hecho;
pues sois Reina y sois tan sabia,
perdonad mi atrevimiento;
que si no llegan las obras,
se aventajan los deseos.
900
¡Qué linda maya que hacéis!
Canten, hermanos; ¿qué es esto?
Los músicos se me han ido;
en verdad, que no lo han hecho,
como de ellos se esperaba;
(Toma un pandero.)
905
Pero aquí está mi pandero,
que habrá de suplir sus faltas:
gente pasa; comencemos
a pedir con vuestra gracia
y licencia; que hoy os tengo
910
de juntar para un vestido,
maya del mayo del cielo.
(Sale ALEJANDRO.)
(Canta JUNÍPERO.)
Romancillo o endecha
Dé para la maya,
gentil caballero;
más vale la gloria
915
que todo el dinero.
(Los MÚSICOS dentro:)
MÚSICOS
Seguidilla
Y responden del cielo:
¡viva la maya, viva!
Y en dulces versos,
alabanzas divinas
920
todos cantemos
a la gala de la gracia,
la flor del cielo.
ALEJANDRO
Romance (tirada)
JUNÍPERO
Deme, hermano;
que Dios le ha de dar su reino,
925
y la maya que está allí.
No tenga a traidores miedo;
que yo rogaré por él
a Dios.
ALEJANDRO
Canta, buen Tercero;
no tengo que temer nada.
(Vase.)
(Entra CAMILO.)
CAMILO
Este, creo
que era Alejandro, y me importa
hablar con él.
JUNÍPERO
¡Ah, buen viejo!
Limosna para la maya,
y pierda del pensamiento
935
esa intención maliciosa
que de vengarse le ha vuelto;
que Dios le dará venganza.
CAMILO
Tome, padre; que en su pecho
pienso que Dios está hablando.
JUNÍPERO
940
¿En tan humilde aposento
quería que hablase Dios?
Lo que por Dios le aconsejo,
es que se sosiegue ahora
y esté con Dios muy contento.
CAMILO
945
En esta simplicidad
parece que vive el cielo.
(Vase.)
JUNÍPERO
¿Qué os parece, maya mía?
Esta vez os vestiremos,
que se va, a pesar del malo,
950
juntando lindo dinero.
(Entra el DEMONIO, de galán.)
DEMONIO
¡Que este simple pueda tanto
contra mi brazo soberbio!
Pasar tengo, aunque los ojos
viendo este sol queden ciegos,
955
y decir dos pesadumbres
que le alboroten el pecho
a este ignorante, aunque tiene
tan bajos los pensamientos.
(JUNÍPERO con su pandero.)
JUNÍPERO
Romancillo o endecha
Dé para la maya,
960
gentil caballero;
más vale la gloria
que todo el dinero.
(Dentro los MÚSICOS.)
MÚSICOS
Seguidilla
Y responden del cielo:
¡viva la maya, viva!
965
Y en dulces versos,
alabanzas divinas
todos cantemos
a la gala de la gracia,
la flor del suelo.
DEMONIO
Romance (tirada)
970
¡Humilde soberbio, aparta,
que con locos fingimientos
estás engañando al mundo!
JUNÍPERO
¡Oh, bellaco, ya te entiendo!
Mira, no hay cosa ninguna
975
mala que yo no haya hecho,
y confieso a Dios que soy
el más mal hombre del suelo.
DEMONIO
¡Oh, pese a tanta humildad!
JUNÍPERO
Pues ¿hay hombre más soberbio
980
que yo en el mundo, bellaco?
Vuélvete, tonto, al infierno;
que tú no tienes qué dar
a la maya, según esto,
porque en perdiendo la gracia,
985
perdiste todo el dinero.
DEMONIO
Con nuevos tormentos voy:
no hay asirle un pensamiento.
JUNÍPERO
Porque vayas más corrido,
te he de cantar estos versos,
Copla (estructura abierta)
990
pelón pelado,
que no tienes blanca ni cornado.
(Los MÚSICOS dentro.)
MÚSICOS
Seguidilla
Y responden del cielo:
¡El enemigo muera
a sangre y fuego!
995
¡Al arma, guerra, guerra!
¡Muera el infierno!
DEMONIO
Romance (tirada)
Ya no puedo resistir
más agravios.
(Vase.)
(Los MÚSICOS dentro.)
MÚSICOS
Seguidilla
¡Victoria por el cielo
1000
y por el suelo!
¡El enemigo muera
a sangre y fuego
N
X
Nota del editorEn la edición de Menéndez Pelayo estos cuatro versos aparecen como un dístico de endecasílabos.
Sin embargo, nos ha parecido más adecuado presentarlos así, de manera que dieran lugar
a una seguidilla, en consonancia con las anteriores intervenciones cantadas de los
músicos, que presentan esa misma estructura estrófica.
!
JUNÍPERO
Romance (tirada)
Con linda flema venía
el señorito echacuervos,
1005
estando yo con mi maya.
(Entra MORCÓN de soldado, roto.)
MORCÓN
A famosa ocasión llego
si Junípero no da
en que soy el cojo.
JUNÍPERO
Presto
tendremos para el vestido.
MORCÓN
1010
Padre, ¿habrá de ese dinero
para este pobre soldado?
JUNÍPERO
A esto, hermano, yo no puedo
llegar, porque es de mi maya;
perdone por Dios.
MORCÓN
Pues ¿tengo
1015
de irme sin consuelo alguno?
JUNÍPERO
A mí me pesa, por cierto;
pero no tengo qué dalle.
JUNÍPERO
No puedo
pena de obediencia, dalle,
1020
y es pedille sin provecho;
pero si él se atreve, hermano,
a quitármele del cuerpo,
aquí estoy.
JUNÍPERO
1025
No hay bronce como yo; acabe,
porque se me pasa el tiempo
de pedir para mi maya,
que importa más.
MORCÓN
Esto es hecho;
adiós, fray tonto.
JUNÍPERO
Fray falso
1030
cojo, adiós.
MORCÓN
¡Viven los cielos,
que me conoció! Mas ya
no importa conocimiento.
(Vase.)
JUNÍPERO
Yo he quedado bueno agora:
desta suerte, ¿cómo puedo
1035
volver a los ojos santos
de mi padre y mi maestro
Francisco? Ayudadme vos,
maya mía, ¿más qué es esto?
(Con música aparece debajo un NIÑO vestido de peregrino con llagas en pies y manos
con el hábito de San Francisco en la mano.)
JUNÍPERO
1040
Hermoso niño, ya llego.
NIÑO
Junípero, los servicios
paga desta suerte el cielo;
que el que a mi madre y a mí
sabe vestir, está puesto
1045
en razón que yo en persona,
pagándole su buen celo,
le traiga con qué se vista,
para que los dos andemos
de una librea vestidos.
(Vístesele JUNÍPERO el hábito y ha de estar lleno de estrellas; eche las estrellas
fuera, de oropel o papel amarillo.)
JUNÍPERO
1050
¡Oh, mi bien, que galán quedo!
NIÑO
Yo me voy, truhán divino
de mi palacio, a quien quiero,
tanto, que de mi persona
doy vestidos.
JUNÍPERO
¡No tan presto:
1055
esperad un poco, amores!
NIÑO
Otro día nos veremos:
volved, Junípero amigo,
con vuestra maya, que el cielo
está de vos envidioso
1060
oyendo vuestros requiebros,
y yo celos he tenido.
JUNÍPERO
Y con razón tenéis celos,
porque quiero a vuestra madre
más que a mi vida, por cierto.
NIÑO
1065
Adiós, Junípero mío.
(Vase.)
JUNÍPERO
Vos os vais y con vos quedo:
¡qué estrellado que he quedado!
Si me ven en el convento
desta suerte, ¿qué dirán,
1070
siendo yo un tonto y un necio?
Yo os volveré del revés,
(Vuélvese el hábito lo de dentro afuera.)
hábito de estrellas lleno,
que es del cielo bordadura
y adentro hará más provecho.
1075
Ya es noche, señora maya,
aunque con vos nunca tengo
sino sol, albas y días;
venid, maya de mi vida,
y de camino, pidiendo
1080
iremos a los amigos,
porque todos lo son vuestros,
pues que sois madre de todos
y Reina de cielo y suelo;
comencemos a cantar,
1085
y vamos; que presto espero
en vos y en el niño mío,
vuestro hijo, Jesús nuestro,
que el hábito he de pagaros,
aunque le pese al infierno,
1090
con un bizarro vestido
estrellado de deseos.
(Canta.)
Romancillo o endecha
Dé para la maya
N
X
Nota del editorEn la edición de Menéndez Pelayo esta endecha está introducida por la acotación «Cantan»,
en plural, lo que daría a entender que es cantada por los músicos. Sin embargo, esta
misma cancioncilla ha sido cantada anteriormente en varias ocasiones por Junípero,
por lo que modificamos la acotación, haciéndola singular.
todo el mundo entero;
más vale la gloria
1095
que todo el dinero.
(MÚSICOS dentro.)
MÚSICOS
Seguidilla
Y responden del cielo:
¡viva la maya, viva!
Y en dulces versos,
alabanzas divinas
1100
todos cantemos
a la gala de la gracia,
la flor del suelo.
(Vase y salen SALICIO y LAURO, labradores y traen a SILVIA endemoniada.)
LAURO
Redondilla
Tenelda bien agarrada
mientras a la portería
1105
llamo yo; que ser podría
que volviese bien curada
Redondilla
si fray Francisco la ve,
que es del suelo maravilla.
SALICIO
Ya tocó la campanilla:
1110
gran dicha será que esté
Redondilla
fray Francisco en el convento,
que nunca sosiega aquí:
ya pienso que abrieron.
(Sale MORCÓN, de fraile.)
SALICIO
Redondilla
1115
de espumajos siembra agora
por que Deo gracias oyó.
LAURO
Dios de su mano dejó
a esta pobre pecadora.
Redondilla
Padre, y a esta espiritada...
(Hace visajes y forcejea.)
1120
Si está el padre fray Francisco,
en casa, que de este aprisco
y soberana manada
Redondilla
es soberano pastor,
háganos merced, si puede,
1125
de llamarle, porque quede
con su divino favor
Redondilla
MORCÓN
Sí haré, hermanos: lindamente
va refiriendo la gente
1130
que soy fraile: en extremada
Redondilla
imaginación caí
con el hábito del santo
simple, pues puedo, entretanto
que haya otra cosa, y por mí
Redondilla
1135
pasa esta necesidad
como nublado, comer;
porque nadie ha de entender
en tan gran comunidad
Redondilla
de frailes, que no lo soy;
1140
y hoy me pidió fray García
que asista en la portería,
y así, en su lugar estoy.
LAURO
Redondilla
Váyanos, padre, a llamar
a fray Francisco.
MORCÓN
No puedo
1145
a solas, hermano, un credo
la portería dejar
Redondilla
hasta que mi compañero
venga: con paciencia estén,
que todo se ha de hacer bien.
LAURO
1150
En Dios y en el padre espero
Redondilla
que ha de quedar sosegada
Silvia de este fiero mal.
MORCÓN
De todo el bando infernal
no se les dé, hermanos, nada
Redondilla
1155
mientras yo en la portería
de nuestro convento esté;
mas dígame, ¿cómo fue
esta desdicha?
LAURO
Redondilla
Silvia a lavar a una fuente
1160
que está de nuestro lugar
una milla, y a pesar
de su padre; inobediente,
Redondilla
no sé qué le respondió
a su padre, y la maldijo,
1165
y del modo, que lo dijo
al punto le sucedió;
Redondilla
que viniendo ella esparciendo
mil furiosos espumajos,
hablando mil latinajos
1170
y mil secretos diciendo,
Redondilla
llamamos al sacristán
y al cura, con quien habló
griego, aunque él no lo entendió,
y hubo entre ellos un batán
Redondilla
1175
de demandas y respuestas,
y aunque más por alto anduvo
el hisopo, nunca tuvo,
a mil razones molestas
Redondilla
que el cura y el sacristán
1180
la dijeron, un momento
de quietud; y a este convento,
que tan grande nombre dan
Redondilla
en Viterbo, por que en él
vive, amparando a Viterbo,
1185
de Dios este humilde siervo,
porque de aqueste cruel
Redondilla
monstruo la libre, venimos.
(Forcejea con ellos.)
MORCÓN
Lástima es, por cierto, vella.
LAURO
1190
Padre, ya que merecimos
Redondilla
que con nosotros esté,
porque cuando vuelta demos
a Viterbo, le busquemos,
háganos tanta merced
Redondilla
1195
de que su nombre nos diga.
MORCÓN
En el siglo me llamaba
Morcón, cuando en él andaba,
y la obligación me obliga
Redondilla
ahora a llamarme en ella
1200
fray Morcón.
MORCÓN
Es de menudo; ya viene
nuestro padre.
(Entra FRANCISCO.)
LAURO
Redondilla
padre fray Francisco, amparo
de Viterbo, remediad,
1205
pues contra su enfermedad,
que os da Dios poder es claro;
Redondilla
de un espíritu cruel
que la aflige, en vos espera
el remedio.
FRANCISCO
El cielo quiera,
1210
hermanos, librarla de él;
Redondilla
que si de arriba no viene,
es muy flaco el poder mío;
pero, en su clemencia fío,
pues es tanta la que tiene
Redondilla
1215
con nosotros, que tendrá
remedio el mal que la aflige.
SALICIO
De aquesta vez vuelve allá,
Redondilla
Lauro, como una manzana,
(Forcejea con ellos.)
1220
aunque parece que agora
está más feroz.
LAURO
Que llora
Francisco, parece.
(Llore FRANCISCO.)
FRANCISCO
Redondilla
confianza de los hombres
en las cosas de la tierra!
1225
¡Cómo el que no os busca yerra,
Dios de soberanos nombres!
SALICIO
Redondilla
De la tierra nos levanta
con el furor infernal.
(Hace visajes y forcejea.)
SALICIO
No se vió igual
1230
furia, ni fiereza tanta.
FRANCISCO
Redondilla
Déjala, bestia maldita,
sentar.
(Siéntanla.)
SILVIA
Francisco, ¿qué quieres?
Que salga de aquí no esperes;
en vano lo solicita
Redondilla
FRANCISCO
Con el de Dios
no lo solicito en vano;
que es su poder soberano.
SILVIA
¡Qué amigos que sois los dos!
Redondilla
Pues ¡vive todo el infierno,
1240
que la silla que fue mía
y que yo perdí algún día
por su injusto enojo eterno,
Redondilla
que no ha de ser tuya, aunque
te la tiene destinada;
1245
que no ha de verse ocupada
del que menos que yo fue,
Redondilla
de un hombrecillo tan vil,
de un hijo de un mercader,
siendo yo el que pude ser,
1250
luz del celeste viril!
FRANCISCO
Redondilla
Cuando Dios, bestia maldita,
que todas mis culpas ve,
que yo para siempre esté
en los infiernos, permita,
Redondilla
1255
allí viviré contento
siendo voluntad de Dios.
SILVIA
Yo romperé entre los dos
la amistad; que al firmamento
Redondilla
sé revolver, y quebrar
1260
de las más altas esferas
las celestes vidrieras,
y el asiento trasladar
Redondilla
en que yo estaba, al infierno,
donde para siempre estoy,
1265
y de mi soberbia soy
jüez y verdugo eterno,
Redondilla
contra quien no ha de valerte
tu humildad y mendiguez;
y si es posible otra vez
1270
contra Dios, contra la muerte,
Redondilla
volveré a poner mi silla
adonde el cielo se asombre,
porque Dios no la dé al hombre,
y al hombre que más se humilla;
Redondilla
1275
si fuera un Nembrot, que el cielo
quiso escalar, o un Nerón,
Arrio o Nestorio, que son
los más soberbios del suelo;
Redondilla
a una mujer, por hermosa
1280
desvanecida; a un tirano
rico, mentiroso y vano,
inútil para otra cosa;
Redondilla
a un soberbio sacerdote
murmurador y malquisto,
1285
que siendo Cristo, es de Cristo
el más enemigo azote;
Redondilla
a un letrado satisfecho
con más soberbia que ciencia,
o a un mercader sin conciencia
1290
con un infierno en el pecho;
Redondilla
a un glotón, a un temerario,
a un deshonesto, a un valiente,
a un ingrato, a un maldiciente,
a un sacrílego, a un voltario,
Redondilla
1295
a un blasfemo, a un fanfarrón,
de sus letras y nobleza;
mas a un humilde, es vileza,
es afrenta, es sin razón:
Redondilla
FRANCISCO
No me admira
1300
que aborrezcas la humildad,
inventor de la maldad
y padre de la mentira.
SILVIA
Redondilla
Si a pensar te persüades
que miento, tú sabrás hoy,
1305
aunque no quieras, que soy
boca de decir verdades;
Redondilla
que un fraile que pasa allí
al refectorio a cenar,
escandaliza el lugar.
MORCÓN
1310
Y yo estoy temblando aquí;
Redondilla
quiero escurrirme, porque
no me descuerne la flor;
que este demonio traidor,
todo lo sabe y lo ve.
Redondilla
1315
Quiero, si puedo, gozar,
yéndome de la ocasión.
SILVIA
¿Adónde vais, fray Morcón?
SILVIA
Debes de entender
1320
que no te conozco yo.
MORCÓN
¡Pesar de quien me parió!
Esta vez me echa a perder.
SILVIA
Redondilla
Lindamente has engañado
al convento; industria ha sido,
1325
pues con haberte fingido
fraile, has comido y cenado
Redondilla
siendo un bellaco bribón
de vida anchurosa y larga.
MORCÓN
Echado se ha con la carga;
1330
aquí acabó fray Morcón.
SILVIA
Redondilla
¿Qué es lo que quieres hacer
conmigo agora?
FRANCISCO
Que salgas,
sin que de industria te valgas
del cuerpo de esa mujer.
SILVIA
Redondilla
1335
Francisco, intentas en vano
esa empresa hasta morir.
FRANCISCO
No importa; tú has de salir
aunque no quieras, tirano:
Redondilla
de parte de Dios, maldita
1340
bestia te lo mando.
SILVIA
Aquí
me ha puesto él mismo, y ansí,
vanamente solicita
Redondilla
poder, hermano, arrojarme
del imperio donde estoy.
FRANCISCO
1345
Pues mira que a llamar voy
a Junípero.
SILVIA
Redondilla
con más humildad procuras.
FRANCISCO
Junípero ha de venir
cuando no quieras salir.
SILVIA
1350
De sus humildes locuras
Redondilla
huyendo al infierno voy;
que no lo puedo esperar.
(Cae SILVIA en tierra.)
FRANCISCO
Vete, que aquese lugar
mereces.
(Sale JUNÍPERO tiznado.)
JUNÍPERO
Redondilla
1355
de provecho en algo acá?
FRANCISCO
¿De dó viene tan tiznado?
JUNÍPERO
Allá en la cocina he estado.
Díganme, hermanos, ¿está
Redondilla
LAURO
No, padre;
1360
espiritada venía,
y Dios, que su gracia envía,
río que sale de madre,
Redondilla
a los suyos, la libró
por intercesión de nuestro
1365
padre.
JUNÍPERO
Es padre y maestro,
que humildad nos enseñó.
LAURO
Redondilla
Y ansí rendida ha quedado.
FRANCISCO
El lobo infernal estaba
rebelde, y amenazaba,
1370
de ese cuerpo apoderado
Redondilla
el alma, rendida ya,
y con Junípero yo
le amenacé, y se partió
donde para siempre está.
JUNÍPERO
Redondilla
1375
Padre, hizo mal; que tenía
que decille a ese bellaco
malquisto, tramposo, urraco,
dos pesadumbres.
JUNÍPERO
1380
¿Cuándo, está el bellaco menos?
Hermanos, miren, sean buenos,
porque el infernal caudillo
Redondilla
nunca se atreva jamás
mirar lo que pasa aquí:
1385
ya vuelve la hermana en sí.
(Vuelve del desmayo.)
Venga, hermana.
SALICIO
Redondilla
para venir por tu pie
al templo?
SILVIA
Dejad primero
que a este dichoso lucero
1390
de la santidad, le dé
Redondilla
las gracias de mi remedio.
FRANCISCO
Eso a Dios; que yo no soy
sino un gusano, que estoy
del infierno y cielo en medio,
Redondilla
1395
con el aliento que Dios
para buscarle me da.
SILVIA
El cielo cifrado está,
padre, en vosotros dos.
MORCÓN
Redondilla
No han hecho caso de mí:
1400
de nones debo de estar.
SILVIA
Desde hoy, para Dios nací.
(Vanse SILVIA, LAURO y SALICIO.)
MORCÓN
¿Qué manda,
padre, Vuestra Reverencia,
1405
que aquí estoy con obediencia?
FRANCISCO
El que a engañar se desmanda
Redondilla
la religión, es razón
que así sea castigado,
pues sin seso ha profanado
1410
la sagrada religión;
Redondilla
quítese el hábito luego
y váyase por allí.
MORCÓN
Padre, el hábito está aquí:
ni lo excuso ni lo niego;
Redondilla
1415
aunque el padre me le dió
de limosna cierto día
que necesidad tenía.
FRANCISCO
Pues ¿no le he mandado yo,
Redondilla
Junípero, que no dé,
1420
pena de santa obediencia,
el hábito?
JUNÍPERO
A su conciencia
dejo el decir cómo fue.
MORCÓN
Redondilla
Si a ella lo deja, yo digo
que él me lo dió.
JUNÍPERO
Miente, hermano,
1425
porque por su propia mano,
que Dios es mejor testigo,
Redondilla
el hábito me quitó
que tiene; bien es verdad:
que fue con mi voluntad
1430
yo consentí, y él obró.
FRANCISCO
Redondilla
Y este hábito, ¿de quién es?
JUNÍPERO
Pues nuestro padre lo ignora,
no puedo decirlo agora:
yo se lo diré después.
Redondilla
1435
Váyase, hermano Morcón,
y muestre con obediencia
mucho amor, mucha paciencia;
que el padre tiene razón:
Redondilla
consuélese con Adán,
1440
que era mejor que no, él,
y del terrenal verjel
le echaron menos galán.
MORCÓN
Redondilla
Padres, en todo el lugar
mi culpa es bien que pregonen:
1445
por el hábito perdonen,
porque me le he de llevar;
Redondilla
que quiero hacerle dinero
para pasar mi camino;
que vale en Viterbo el vino
1450
más caro que el pan, y quiero,
Redondilla
con licencia de los dos,
ir a tratar esta tarde
salir de Viterbo; guarde
a Sus Reverencias Dios.
(Vase y llévase el hábito.)
JUNÍPERO
Redondilla
1455
Lo mismo me hiciera yo,
a tener necesidad.
FRANCISCO
¡Qué extraña simplicidad!
JUNÍPERO
¿Esto, padre, le espantó?
Redondilla
Pues ayer hice quitar
1460
también a una hermana vieja
que un momento no me deja
de pedir e importunar,
Redondilla
de aquel frontal carmesí
que tiene el altar mayor,
1465
que dió, yendo aquel señor
a Loreto por aquí,
Redondilla
las campanillas de plata
para sustentar sus hijos,
y mostrando regocijos
1470
se fue.
JUNÍPERO
Tiene razón; soy un loco
y una bestia, y digo poco:
¿qué más hiciera un jumento?
Redondilla
1475
En verdad, que merecía
en esta carne traidora
diez disciplinas agora
con que pasara crujía,
Redondilla
y que me sacara un potro
1480
por las calles a arrastrar;
que aquesto fue desnudar
un santo por vestir otro.
(Vanse.)
(Salen CASANDRA y ALEJANDRO.)
ALEJANDRO
Romance (tirada)
¿Por qué han de ser vuestros ojos,
hermosísima Casandra,
1485
hasta eclipsarse, dos soles,
pues esto en el sol es falta?
¿Por qué a mis tiernos suspiros
han de estar vuestras entrañas
cerradas, habiendo sido
1490
de mi noche hermosas albas?
¿Qué es esto, Casandra mía?
CASANDRA
¿No te parece que hay causas,
Alejandro, para estar
eclipsada y sepultada?
1495
¿No es falta, primo, de amor,
ni tibieza ni mudanza,
sino la causa forzosa
que de la gente me aparta,
porque el amor que te tengo
1500
por papeles y palabras
confirmado durará
tan inmortal como el alma;
que las mujeres que tienen,
primo, obligaciones tantas,
1505
en la firmeza jamás
a sus amantes engañan.
Mi padre salió, Alejandro,
a buscarte esta mañana
con intención de que trates
1510
de ser mi esposo, pues falta
tan poco, que solamente
de mi padre se aguardaba
la resolución, que dice
que quiere verme casada
1515
antes que su muerte vea,
que casi a sus puertas llama,
pues dicen ya que no hay fuego
las cenizas de sus canas.
ALEJANDRO
Casandra, querida prima,
1520
pésame que ocasión haya
en que no pueda acudir
a lo que tan bien me estaba,
porque mientras que tu padre
su afrenta no desagravia
1525
por sus deudos o por él,
el ser tu esposo, Casandra,
no me está bien; que no quiero,
que de ti, con esta mancha,
a mí traspases la infamia.
1530
Toca a los hijos y nietos,
y mientras no está vengada,
ni me caso, ni me toca,
aunque soy su deudo, tanta,
que es transversal parentesco;
1535
y en estando tú casada
conmigo, soy hijo, y luego
toda la afrenta me carga.
CASANDRA
¿Esto es lo que tiene en ti
mi fe, Alejandro?
ALEJANDRO
¡Casandra,
1540
sabe, el cielo, que te adoro;
pero en llegando a que haga
cosa contra el honor mío,
Dios ni la razón lo mandan!
Deja que corran los tiempos;
1545
que aunque Nicolás se guarda
en su castillo, algún día
podrás tener de él venganza,
pues mis deudos y los tuyos
no se duermen.
ALEJANDRO
1550
Viene tu padre, y no quiero
perder, Casandra, a sus canas
el respeto que las debo,
si el casamiento me trata.
Guárdete Dios.
(Vase.)
CASANDRA
¿Que esto escucha
1555
mujer como yo?, mal haya
la que con obligaciones
vuelve a ninguno, la cara;
¡mal haya la que no miente,
la que no, es mudable, ingrata,
1560
la que con palabras solas,
obras y palabras paga;
y mal haya yo, que puse
en hombre las esperanzas,
que de su amor hice siempre
1565
comodidad para el alma!
Vertiendo veneno estoy:
mi padre ha entrado.
(Entra CAMILO.)
CAMILO
Casandra,
¿no estaba Alejandro agora
contigo aquí?
CASANDRA
Imagino que sí.
¡Sueño parece que pasa
hoy por mí!
CAMILO
Hija, ¿no sabes
que yo buscándole andaba?
CASANDRA
Yo imaginé que le hubieras
1575
hallado
CAMILO
He estado en la plaza,
ocupado en ver pasar
a la discreta ignorancia,
a la santidad humilde
que de Viterbo se ampara,
1580
en Junípero y Francisco,
que parten a la jornada
del monte de Albernia, donde
el milagro de Asís pasa
los más años la cuaresma
1585
de San Miguel, en sus altas
cumbres, porque al año ayuna
cuatro cuaresmas que abrazan
casi todo el año junto;
y allí con Dios se regalan
1590
en aquella soledad
que es compañía del alma,
y es de ver de la manera
que se despiden de cuantas
personas hay en Viterbo,
1595
y por las calles y plazas,
hombres, niños y mujeres,
lágrimas tiernas derraman,
diciendo que con su ausencia
a todos el bien les falta,
1600
el amparo y el remedio,
y ellos a todos abrazan,
ricos de piedad divina,
llenos de lágrimas santas,
sin prevención de camino
1605
más que unas pobres sandalias
y unas arguenas vacías,
que hasta estar en el camino,
de nadie reciben nada;
y para más perfección,
1610
toda esta pobreza guardan;
fuéseme el alma tras ellos:
y ¡qué bien que fuera el alma,
si en tan dulce compañía
ir mereciera, Casandra!
1615
Pero yo vuelvo a buscar
a Alejandro.
CASANDRA
Es excusada
tu diligencia.
CASANDRA
Que no he de ser, si me matas,
mujer de Alejandro yo.
CAMILO
1620
¿Estás loca? ¿Qué es la causa
que te ha mudado, tan presto?
CAMILO
Basta,
pero no ser hija mía.
CASANDRA
El estar determinada
1625
lo vence todo; ya tengo
elegido quien me iguala,
por esposo, en el lugar
de Alejandro.
CASANDRA
Tengo causas
bastantes para estar loca.
CASANDRA
Yo sé que busco tu honor,
y cuando no le buscara,
1635
lo precipitara todo
sólo por tomar venganza.
CASANDRA
¿A ti, te importa
que no me entiendas?
CASANDRA
No hayas miedo, que por mí
1640
falte el honor a tu casa.
(Vase; sale MORCÓN, de camino, de peregrino.)
MORCÓN
Miente quien camina a pie
y quien no teniendo blanca,
convida a nadie a comer
y dice que no se cansa;
1645
aunque no me ha sido el traje
con que vengo de importancia
tan poca, que recogida
no lleve alguna ganancia;
porque diciendo: «A este pobre
1650
romero o ciprés que pasa
a Loreto en romería»,
todo caminante alarga
al peregrino Morcón
lo que puede. ¡Linda traza
1655
para comer y cenar,
si a pie no se caminara!
¡Oh, válgate Dios por legua
más larga que una esperanza
de un pretendiente, y más necia
1660
que quien de linaje trata!
No tuvieras una venta
al pie de aquesta montaña,
aunque en ella hubiera un Judas!
Legua estoque, legua lanza,
1665
legua asador, legua censo,
legua pleito, legua trampa,
legua vida perdurable,
que nunca jamás se acaba:
río pienso que hay al paso,
1670
si la vista no me engaña;
¡qué linda ayuda de costa
para una legua muy larga,
porque no descubre puente
por donde pasar, ni barca
1675
que tenga a falta sus veces!
¡Siempre me persigue el agua!
¡Qué falsita que se ríe
entre arena y guijas blancas,
brindis haciendo a los ojos,
1680
y luego en unas tercianas
huirá de un hombre mil leguas
por no ayudarle! Bien haya
el vino, que es, en efecto,
hombre de bien que no falta
1685
a nadie en las ocasiones.
Quiero, sobre la esmeralda
desta margen esperar
bestia que de esotra banda
me pase, pues es tan cierto
1690
que en ninguna parte faltan,
y más siendo este camino
el cosario de la marca
de Ancona: gente parece
que viene, aunque somos pata
1695
para la traviesa y todo,
que pienso que también marchan,
como yo al pie de la letra;
frailes parece que pasan,
sin duda, a Roma o Loreto.
(Entran SAN FRANCISCO y JUNÍPERO, de camino con báculos.)
FRANCISCO
1700
Junípero, estas montañas
un grande bien me prometen.
JUNÍPERO
Padre nuestro, si se cansa
del camino, pues es fuerza,
que son las leguas muy largas,
1705
súbase en mí y haga cuenta
que soy un jumento.
FRANCISCO
Basta
su dichosa compañía
por descanso.
JUNÍPERO
Si una albarda
pide, padre, de limosna
1710
en esta aldea cercana,
irá en mí muy a placer
a todas estas jornadas,
mucho mejor que en el asno
más valiente que hay en casa;
1715
que no es bien que el suelo toquen
esas venturosas plantas
que han de pisar las estrellas
de gloria eterna bordadas,
con gran dicha; que los pies
1720
que en tan buenos pasos andan
ha de regalarles Dios
con mercedes soberanas.
MORCÓN
Ellos son. ¡Padre mío!
¡Fray Junípero!
JUNÍPERO
Deo gracias,
1725
hermano Morcón: ¿adónde?
JUNÍPERO
Vaya,
hermano, muy norabuena,
y convierta allá sus gracias
en gracias y jubileos.
JUNÍPERO
¿Qué es lo que aguarda
ahora?
MORCÓN
Padre, una bestia
que me pase a esotra banda,
por no mojarme en el río
los pies, que padezco extrañas
1735
enfermedades del pecho.
JUNÍPERO
Si de mí, hermano, se agrada,
no hay jumento como yo:
ya me quito las sandalias.
(Apártanse a un lado.)
FRANCISCO
1740
Que me está diciendo el alma,
río de Albernia, parece
que en vuestros montes me aguarda
un grande bien; mas ¿qué niño
es ése de hermosa cara,
(Aparece el NIÑO JESÚS, entra de pastor, sentado en una peña, con su cayado en la
mano.)
1745
que en traje de pastor veo
sobre aquella peña parda,
que es, con envidia del sol,
el Narciso destas aguas?
No he visto mayor belleza.
1750
Pastor hermoso, que guardas
en tan tierna edad ovejas,
simples corderos o cabras,
¿qué esperas aquí?
NIÑO
Que venga
quien me pase, a esotra banda,
1755
porque tengo en la otra orilla
mi ganado y mi cabaña.
FRANCISCO
Yo te pasaré en mis hombros,
y dentro de mis entrañas,
siendo para mi deseo
1760
dulce y venturosa carga.
NIÑO
Agradecido recibo
obra tan buena.
FRANCISCO
Levanta
y vamos, pastor hermoso;
que ya aprisa se descalzan
1765
mis pies y humildes deseos.
NIÑO
Vamos, santo patriarca
de tu religión.
FRANCISCO
Pastor,
subid en mi humilde espalda.
NIÑO
A quien sustenta con ella
1770
la iglesia de Cristo santa,
no hay peso que le derribe:
comienza a pasar las aguas,
nuevo Moisés.
JUNÍPERO
Mi padre
Francisco, pienso que pasa,
1775
hermano Morcón, el vado,
si las sombras no me engañan,
con un pastorcillo a cuestas
que al sol en belleza iguala,
y parece con los dos
1780
el río un cielo.
FRANCISCO
En el agua,
otro Cristóbal parezco.
(Entrase SAN FRANCISCO con el NIÑO, como que pasa el río.)
MORCÓN
El cielo le satisfaga,
padre, este bien.
JUNÍPERO
No se ponga
1785
de suerte que luego caiga;
agárrese bien de mí.
(Cógele a cuestas.)
MORCÓN
No ha de haber peste ni sarna
tan pegada como yo.
JUNÍPERO
Vaya Dios en nuestras almas;
1790
alce los pies, no se moje.
MORCÓN
¿Hasta dónde llega el agua?
MORCÓN
No he de tocarte, bellaca.
JUNÍPERO
Diga, hermano Morcón, ¿lleva
1795
dineros?
(Vale pasando.)
MORCÓN
Padre, no faltan,
para pasar el camino,
hasta once julios en plata.
JUNÍPERO
Pues, hermano, nuestra Regla,
que nunca traigamos manda
1800
una blanca con nosotros,
y no puedo quebrantarla:
perdone.
JUNÍPERO
Dejarle, hermano, en el agua;
que no he de hacer de Francisco
1805
ofensa a la Regla santa;
no viene muy hondo el río:
adiós.
(Déjale caer en el agua, y vase.)
MORCÓN
Motilón, aguarda,
que ¡vive Dios, que he de hacerte
que me sueñes! Nunca falta
1810
quien dé venganza a rüines;
mas yo tomaré venganza:
de vos, agua, con la boca,
y de ti con una estaca.
(Bebe y vase saliendo como que pasa agua, y salen SAN FRANCISCO y el NIÑO.)
NIÑO
Redondilla
Aquí le pienso pagar,
1815
Francisco, a tu santo pecho
esta amistad que me has hecho,
que hoy de comer te he de dar;
Redondilla
ya nos aguarda la mesa,
puesta en la cabaña mía.
FRANCISCO
1820
A tan venturoso día
me llamaba el alma apriesa.
(Descúbrese una mesa, y en ella los misterios de la Pasión en platos: en uno, la corona
de espinas, en otro, los clavos; en otro, los azotes; en otro, la esponja, y en otro,
el hierro de la lanza.)
FRANCISCO
El alma corre con vos
mil glorias.
(Entra JUNÍPERO.)
JUNÍPERO
¿Piensan los dos
1825
que a solas se lo han de haber?
Redondilla
Pues también yo estoy acá.
JUNÍPERO
En casa que está tan llena,
para todo el mundo habrá,
Redondilla
1830
pues desde el hombre al gusano
tenéis, cuando es menester,
cargo de dar de comer,
que tenéis muy larga mano.
Redondilla
De vuestro palacio soy
1835
el truhán y el chocarrero,
y hoy, que hay convidados, quiero,
pues a vuestra mesa estoy,
Redondilla
entreteneros cantando:
vaya de gusto y locura,
1840
que ya le está a mi ventura
un instrumento brindando.
Redondilla
Y tened en la memoria
de darme, pues es ansí,
de gracia un hábito aquí
1845
y allá unas calzas de gloria.
Redondilla
NIÑO
Estos platos, huésped mío;
que quien ha pasado un río
con todo el peso de Dios,
Redondilla
1850
bien ha menester comer.
Ese azote y esa mano
que me ofendieron humano,
dos principios pueden ser.
JUNÍPERO
Redondilla
Y yo de alegraros trato,
1855
aunque siempre lo está Dios:
acordaos, Francisco, vos,
de levantarme algún plato.
(Canta:)
Copla (estructura abierta)
Si queréis que lo diga, dirélo,
mas habéismelo de pagar:
1860
por cada palabra un cielo,
que yo no pretendo más.
Pelícano parecéis,
y en ello no hay que dudar,
pues tenéis abierto el pecho
1865
y la sangre al hombre dais.
Pero otro apodo mejor
esta vez os quiero dar,
que sé que acertaré en él
mejor que en comer Adán:
1870
digo, divino Pastor,
que el apodo esta vez va,
que os parecéis a vos mismo,
que no hay más que desear.
Si queréis que lo diga, dirélo,
1875
mas habéismelo de pagar.
NIÑO
Romance (tirada)
Deste plato de mis clavos,
llegad, Francisco, a gustar;
que yo os prometo que presto
Su posesión os darán.
FRANCISCO
1880
¡Qué bien guisada comida!
NIÑO
Esta corona tomad,
porque para la cabeza,
Francisco, es dulce manjar.
FRANCISCO
Coronados mis deseos
1885
por vos, Césares serán
del cielo, en vencerlo todo.
NIÑO
Si sed de beber os da,
hiel y vinagre, Francisco,
en aquesta esponja están.
FRANCISCO
1890
¡Dulce bebida es por vos!
JUNÍPERO
¿No hay algo para el truhán?
Pero está el truhán muy frío;
quiero volver a cantar.
(Canta:)
Copla (estructura abierta)
Si queréis que lo diga, dirélo,
1895
mas habéismelo de pagar.
Reparad, Francisco, agora,
que allá los apodos van,
y a quien mal le parecieren,
mala Pascua y mal San Juan.
1900
Parecéis con la corona,
rey de la tierra y el mar,
y Papa porque tenéis
otra corona además;
y así, cualquiera que os viere
1905
con la de espinas, dirá
sois, Cristo, fraile francisco,
y un Francisco de cristal.
Si queréis que lo diga, dirélo,
mas habéismelo de pagar.
NIÑO
Romance (tirada)
1910
Deste hierro de la lanza
de mi costado, gustad;
que es para el pecho divino
alimento.
FRANCISCO
Dentro estáis
y miráis mis pensamientos,
1915
lince de amor celestial.
NIÑO
Pues la comida se acaba,
venid en el carro ya
de mi amor y de mi fuego,
que es el último manjar.
JUNÍPERO
1920
Padre nuestro, fray Francisco,
¿adónde sin mí se va?
¿Tan solo me deja aquí?
¿Eso es razón y amistad?
Lléveme, padre, consigo,
1925
no me deje por acá;
espere, aguarde, que pienso
que no le he de ver jamás.
(Cúbrese la mesa con música. Queda JUNÍPERO como elevado.)
Jornada III
Sale JUNÍPERO, solo, como perdido.
JUNÍPERO
Lira
¡Riscos que contra el cielo
levantando homenajes arrogantes
1930
con las puntas de hielo,
os atrevéis a muros de diamantes,
raudal de plata, río!
¡Montes de Albernia, dadme al padre mío!
Lira
¡Valles adonde el viento
1935
a bajar de profundo no se atreve,
y en dulce movimiento
baja en cristal la montañosa nieve
formando un claro río!
¡Montes de Albernia, dadme al padre mío!
Lira
1940
¡Toda esta noche fría
busco, Francisco, tus dichosas plantas,
y me ha negado el día,
como no miro en tus estrellas santas,
la luz de quien confío!
1945
¡Montes de Albernia, dadme al padre mío!
Lira
¡Ay, padre, qué olvidado
vivís de mí, como vivís agora
de un Rey siendo privado!
¡Názcame a mí también su hermosa aurora
1950
en tan triste desvío!
¡Montes de Albernia, dadme al padre mío!
Lira
Mas ¿qué es esto? ¿Qué veo?
¿No son plantas humanas las que miro
y las que ver deseo,
1955
asidas casi al celestial zafiro,
sangrientas y llagadas,
y con tanta razón de mí estimadas?
Lira
¡El sayal santo agora
del hábito, descubro! ¿Si ha trocado
1960
Cristo, que le enamora,
los vestidos también con su privado,
que de ver desconfío?
¡Montes de Albernia, dadme al padre mío!
(Con música se descubren el NIÑO JESÚS, de serafín, y SAN FRANCISCO bajando con llagas
en pies, manos y costado, que serán cinco cordones o listones colorados; baja de rodillas
sobre un torno cubierto, sin que se parezca; el NIÑO JESÚS queda arriba crucificado
en la cruz y llagado; SAN FRANCISCO abajo; se cubre el NIÑO arriba, y JUNÍPERO se
arrodilla a los pies de SAN FRANCISCO.)
JUNÍPERO
Romance (tirada)
¿De qué guerra, de qué asalto,
1965
alférez de Dios, venís,
que tan justamente herido
vivo pudisteis salir?
¿Quién fue, capitán, de tantos
el valiente serafín
1970
con quien os desafiasteis,
que volvéis hecho rubís?
¿Cinco heridas penetrantes
dan a un hombre sin morir?
Pues a nuestro General,
1975
las cuatro le dieron fin.
¡Valeroso habéis estado!
¡Bien podéis ya combatir
con todo el cielo y el suelo,
luz de Italia, luz de Asís!
1980
Desde hoy, nuestro Antonio santo,
¡qué envidioso ha de vivir,
pues sus quinas portuguesas,
en vos, Dios, trasladó ansí;
que aunque él sea de Lisboa,
1985
a fe que podéis decir
que sois vos tan portugués
en el amar y el sentir.
Dejadme besar mil veces
esos pies: sembrad en mí
1990
esos divinos claveles,
dulce afrenta del abril.
FRANCISCO
Junípero, ¿es hora ya
de caminar?
FRANCISCO
1995
Para la vuelta de Asís.
JUNÍPERO
Vamos, divino retrato
de Dios, que está hablando en ti
por pies, manos y costado.
(Vanse, y entran CAMILO y CASANDRA.)
CAMILO
Romance (tirada)
2000
Después que sé de Alejandro
la resolución, Casandra,
la que has tomado no culpo;
pero no ha de ser con tanta
ventaja de nuestra afrenta,
2005
dando al enemigo, causa
de mis agravios, la mano;
que esto solamente basta
a resolver de una vez
a Viterbo y toda Italia,
2010
pues mi sangre es la mejor
de Venecia.
CASANDRA
Es cosa clara,
señor; el desprecio pudo
en una mujer airada,
por vengarse, disponerse
2015
a una hazaña tan rara;
yo soy Casandra, tu hija,
y no hayas miedo que haga
nada si no es con tu gusto,
aunque estoy determinada
2020
de vengarme.
CAMILO
Deudos tienes
en Viterbo que le igualan
a Alejandro en el valor,
con las mismas esperanzas:
elige, Casandra, en ellos
2025
quién para esposo te agrada;
que yo sé que son los celos
quien mejor toma venganza.
CASANDRA
Ni es tarde, ni tengo gusto
de estar tan presto casada,
2030
porque te darán los cielos
para verlo vida larga.
CAMILO
Ya, Casandra, poco a poco
esta pared vieja y flaca
se torna a la sepultura.
(Dice NARCISA dentro.)
NARCISA
2035
¿Compran natas, quieren natas?
(Entra AURELIO, criado.)
AURELIO
Aquí fuera hablarte aguarda,
de la religión francisca
un fraile, de vida santa
2040
al parecer.
CAMILO
¡Si es Francisco,
que ha vuelto a honrar nuestra patria!
AURELIO
No, señor, porque éste dice
que fray Antonio se llama
de Padua.
CAMILO
Tengo noticia
2045
también, por su santa fama,
de quién es; di que me espere,
porque donde está Casandra
no es bien recibir visitas.
(Vanse y queda CASANDRA sola, y sale NARCISA con una cestilla.)
NARCISA
¿Quieren natas, compran natas?
CASANDRA
2050
¿Sois vos la que las vendéis?
CASANDRA
No igualan
las natas a vuestro rostro.
NARCISA
Adonde está vuestra cara,
miente el sol, la luna es fea,
2055
las estrellas aldeanas.
CASANDRA
¿De dónde sois, labradora?
NARCISA
De Diana, esta cercana
aldea, cuyos pajizos
solares y humildes casas
2060
ilustra el noble castillo
donde Nicolás se guarda
de los contrarios que tiene
en Viterbo.
NARCISA
Sí, soy, y a la fe
2065
que es persona bien honrada,
no quitando lo presente;
que lo que al pobre le achacan
fue de puro bien querer;
y cuanto a mí, no me espanta
2070
que de picado lo hiciese,
porque los celos abrasan.
CASANDRA
Ya no debe de acordarse
de ella.
NARCISA
Ahora
2075
más de sus memorias trata;
no debéis de saber bien
que es la ausencia, en quien bien ama,
despertador y verdugo.
Con las memorias pasadas,
2080
allá tiene su retrato,
que a la fe que no le falta,
aunque lo lloramos todos
por ídolo en nuestras andas
y le adoremos después.
CASANDRA
2085
No hay mujer tan olvidada,
que sabiendo que la quieren
no agradezca con el alma.
(Aparte.)
Ya me da cuidado este hombre
que antes enfado me daba,
2090
porque quiere con firmeza;
que es la ley de amor.
NARCISA
¡Qué falsa
la señora está conmigo,
como si de allá a su casa
informada no viniera!
NARCISA
¿Qué es lo que manda
su mercé?
CASANDRA
¿Acaso conoces
en Viterbo a esa Casandra?
NARCISA
Más que a vos; pero si yo
doy con ella una mañana
2100
de las que vengo a Viterbo,
como veis, a vender natas,
tengo de darle un papel
que traigo aquí. Enhoramala
pague a quien la quiere bien;
2105
yo estoy de prisa, y me faltan
muchas natas que vender.
Adiós.
NARCISA
2110
Narcisa, a vuestro servicio.
NARCISA
¿Qué queréis?
Que estoy aquí sin ver nada.
CASANDRA
¿Quieres mostrarme el papel
2115
que llevas para Casandra?
NARCISA
Por daros, señora, gusto,
aunque el secreto me encargan,
veisle aquí.
CASANDRA
Vuelve, Narcisa,
por la respuesta mañana.
NARCISA
2120
¿Luego vos Casandra sois?
CASANDRA
Yo soy, Narcisa, Casandra,
y quien regalarte piensa.
CASANDRA
Lo que pude, resistíme:
2125
calla.
NARCISA
Y yo adrede os dejaba,
dándoos como a pez anzuelo,
hasta asiros las agallas
¿No soy famosa alcahueta?
CASANDRA
Ya a la fama te adelantas
NARCISA
2130
Después que preñada estoy,
he dado, en cosas tan flacas,
y es antojo de mujeres,
porque no hay cosa que hagan
con más gusto todas.
NARCISA
2135
Decidme, hermosa Casandra,
¿darémosle buenas nuevas?
CASANDRA
No puedes dárselas malas,
pues que su papel recibo.
NARCISA
Si a vos os llaman ingrata,
2140
no saben lo que se dicen.
Adiós.
CASANDRA
Hermosa aldeana,
adiós, y mañana espero.
NARCISA
¿Compran natas, quieren natas?
(Vase NARCISA.)
(ALEJANDRO sale, y abre CASANDRA el papel.)
CASANDRA
Rabiando estoy por saber
2145
lo que me escribe.
ALEJANDRO
¡Oh, Casandra!
¿Dónde está el señor Camilo?
CASANDRA
No sé; preguntaldo en casa.
(Entrase, y al entrar deja caer la carta.)
ALEJANDRO
¡Qué celosa, qué picada
2150
está! No hay mujer ninguna,
por más cuerda, por más casta,
que su desprecio no sienta.
Pero al volver las espaldas,
un papel se le ha caído,
2155
quiero ver; que será carta
que a su padre le han escrito
de Venecia o de Ferrara,
y ella responde por él,
como ya al viejo le faltan
2160
memoria y vista. Mas esta
letra que miro, o me engaña
el alma, es de Nicolás.
Medroso de la venganza,
debe escribir a Camilo
2165
sobre concierto; mas carta
sin firma, no puede ser.
(Lee:)
Yo leo: «Hermosa Casandra:
Perdón hallan fácilmente
las culpas de amor causadas.
2170
Con vos, dicen hasta ahora
que Alejandro no se casa,
sólo en razón de la ofensa
que os hice, hermosa Casandra.
Mirad la satisfacción
2175
que importa más; que aquí aguarda
para vuestro esposo un hombre
que os tiene rendida el alma,
y en la fineza de amor
su inmortalidad iguala.
2180
Dios os guarde más que a mí.
del castillo de Diana,
el que es vuestro más que suyo.»
¡Qué veneno de palabras
os han despertado, celos!
2185
¡Papeles tiene Casandra
de un traidor! Mas es mujer
que quiere tomar venganza.
(Entra CASANDRA.)
CASANDRA
Alejandro, ese papel
es mío, que cuando entraba
2190
se me cayó, como veis:
mostralde.
ALEJANDRO
¡Casandra ingrata!
¿Con tan loco atrevimiento
vuelves a mí?
CASANDRA
¿Qué te espanta?
Si es Nicolás mi marido,
2195
o lo ha de ser.
ALEJANDRO
¡Basta, basta;
que es bala tu infame lengua,
y con el aire me mata!
CASANDRA
Pues ¿tú lo sientes?, ¿por qué?
ALEJANDRO
Eres mi prima, Casandra,
2200
y no has de hacer...
CASANDRA
No atribuyas
los sentimientos del alma
a parentescos del cuerpo,
que son apariencias falsas;
que para que mis intentos
2205
supieses, dejé esa carta,
cuando me entraba, al descuido.
(Dale la carta.)
ALEJANDRO
¡Toma, enemiga. Y mal haya
quien celos de ti tuviere
porque no tomes venganza!
ALEJANDRO
¡Espera,
que bebo veneno y rabia
por los ojos!
CASANDRA
Eso mismo
de tu presencia me aparta
que temo a los basiliscos
2215
con notable extremo.
CASANDRA
Viene mi padre, y no quiero
perder a sus nobles canas
el respeto que las debo,
con tus locuras.
(Vase.)
ALEJANDRO
¡Mal haya
2220
quien queriendo, en el honor
ni en intereses repara!
¡Mal haya, amén, el respeto
del que con acuerdo guarda,
para la razón de estado,
2225
un aposento en el alma,
y quien lo que quiere bien,
ciegamente no idolatra!
Ya no me quejo de celos;
quiero, a pesar de Casandra,
2230
que mi casamiento tenga
efeto, y después dejalla,
con que quedo satisfecho,
pues quedaré en su venganza
libre de los celos míos
2235
y vengado con ventaja:
al padre quiero pedirla.
(Entran FRAY ANTONIO DE PADUA y CAMILO.)
FRAY ANTONIO
Diéronme el hábito en Padua
y aunque es mi patria Lisboa,
la mejor ciudad de España
2240
y de la Europa también,
insigne en letras y en armas,
como aquella donde empieza
un hombre a vivir es patria,
y en Padua empezó mi vida
2245
porque a Dios renací en Padua,
con su nombre me apellido.
CAMILO
El vuestro es honra de Italia
y del mundo juntamente.
FRAY ANTONIO
Bien está: dé la su gracia
2250
Dios, como puede, que es prenda
de aquel bien que nos aguarda.
Adiós.
(Vase.)
CAMILO
¡Qué humildad! ¡Qué ejemplo!
¡Oh! ¿Alejandro en esta casa?
Novedad me ha parecido.
ALEJANDRO
2255
No ha sido olvido ni falta
de la voluntad que os debo:
por obligaciones tantas
que no refiero, yo estoy,
porque idolatro en Casandra,
2260
determinado, Camilo,
pues me obligan causas tantas,
de tomar la afrenta vuestra
sobre mí toda, y nombralla
desde hoy por mi esposa.
CAMILO
El cielo
2265
os guarde; pero Casandra
tiene ya, Alejandro, dueño,
y fray Antonio de Padua
que es este fraile francisco
que de aquí se va, la casa
2270
de su mano, y me parece
estará bien empleada.
Y tengo, como es razón,
de Casandra confianza,
que querrá lo que yo quiero,
2275
que no querrá que con mancha
tengáis hijos que os hereden.
(Vase CAMILO.)
ALEJANDRO
¡Que fue mi desdicha tanta!
Esta respuesta es castigo
de mi atrevida arrogancia.
2280
¡Loco de celos estoy!
¡Ya estarás, mujer, vengada!
¡Vive Dios, he revolver
a Viterbo, a Italia, a Francia,
y con otro que Alejandro
2285
no ha de casarse Casandra!
(Vase, y sale JUNÍPERO con SAN FRANCISCO a cuestas.)
FRANCISCO
Redondilla
Ya estamos cerca de Asís:
póngame en el suelo.
JUNÍPERO
El suelo
vuelven vuestras plantas cielo
cuando, en él las imprimís.
Redondilla
2290
¡Quién tanta dicha tuviera,
que pusiera en él la boca,
porque la tierra que os toca,
es abril, es primavera!
Redondilla
Aunque venís todo el día
2295
en mí, satisfecho estoy
que vendréis mal, porque soy
bellaca caballería;
Redondilla
y como venís llagado
trujereis clavos, sirvieran
2300
de espuelas que me metieran
en paso más asentado.
Redondilla
Buscad, Francisco, un azote
si queréis ir al lugar,
que como estoy por domar,
2305
tan grande bestia, ando al trote;
Redondilla
que no hay ya que hacer, sospecho,
aquí; pues habéis llegado
donde os habéis apeado:
voyme al establo derecho.
FRANCISCO
Redondilla
2310
Junípero, vuelva acá,
que su ayuda es menester;
que no me deja poner
el cielo en el suelo ya
Redondilla
estas divinas señales,
2315
porque aunque se las dió el suelo
a Cristo, las tomó el cielo
por blasones celestiales;
Redondilla
pero un jumento está allí
en aquel álamo atado
2320
paciendo la grama al prado;
tráigamele, padre, aquí,
Redondilla
que en él entrare mejor
llevándomele del diestro.
JUNÍPERO
¿No está mejor, padre nuestro,
2325
pues Junípero es mayor,
Redondilla
honrarme y entrar en mí
en Asís, pues no hay jumento
que mejor sepa el convento?
JUNÍPERO
Redondilla
2330
pues nunca sé obedecer
y un Lucifer siempre soy;
por el jumentillo voy,
aunque deje de pacer.
(Vase.)
FRANCISCO
Redondilla
Ya, Señor, que me convida
2335
el amor que en vos me inflama,
la vida eterna me llama
en la muerte de la vida.
Redondilla
En Asís vengo a morir,
que este vuestro gusto ha sido;
2340
en lugar donde he nacido,
al morir nazca a vivir.
Redondilla
Asís fue la luna mía,
y para el último paso
ha de ser, siendo mi ocaso,
2345
Oriente al eterno día,
Redondilla
cuyo esplendor soberano
nunca le toca Occidente.
(Sale JUNÍPERO con un pollinito.)
JUNÍPERO
Ya está aquí, muy obediente,
el jumento, nuestro hermano.
Redondilla
2350
Y pues no le satisfizo
mi jumental proceder,
espere; que quiero ser,
padre, su caballerizo.
Redondilla
Déme el pie: ¡pluguiera a Dios
2355
se me quedara en la mano
algún rubí soberano
de los que tiene en las dos!
Redondilla
Que entre cinco, no le hiciera
uno falta; pues quedaba
2360
con cuatro, y el que me daba,
de sortija me sirviera.
Redondilla
Que por estrellas ni luna,
ni por todo el arrebol
no le trocara del sol,
2365
ni por imagen ninguna.
Redondilla
No hay obra ni hay movimiento
en que a Dios no remedéis,
y ahora le parecéis
subido en ese jumento;
Redondilla
2370
pues ya que en Asís entramos,
a Cristo en vos todos ven
cuando entró en Jerusalén
el domingo de los Ramos.
Redondilla
No falta sino salir
2375
gente de Asís que os reciba
con cedro, palma y oliva,
y con capas a cubrir
Redondilla
por donde el jumento vuestro,
Francisco, ponga los pies;
2380
que es honrar propio interés,
al discípulo el maestro.
Redondilla
Ya vuestro vivo retrato
es de Dios original;
pero si no pienso mal,
2385
aunque soy un mentecato,
Redondilla
toda la gente de Asís,
porque a lo que he dicho iguale,
con música y ramos sale:
Francisco, ¿no lo advertís?
Redondilla
2390
Y echan capas por el suelo,
porque, puesto que sois hombre,
no más venís en el nombre
del original del cielo.
(Salen MÚSICOS cantando, y todos los que pudieren echando capas por el suelo y ramos;
pase SAN FRANCISCO llevando del diestro al pollino.)
MÚSICOS
Copla (estructura abierta)
Venga con el día
2395
el alegría,
y con el albor,
el divino retrato del Redentor.
Francisco y sus llagas
norabuena vengan;
2400
Francisco con ellas,
que son cinco estrellas
que al sol desafían.
Venga con el día
el alegría, (etc.)
Copla (estructura abierta)
2405
Venga a Asís Francisco
con sus llagas cinco
a hacer con sus ramos
domingo, de Ramos,
pues que le esperamos
2410
con palmas y olivas.
Venga con el día
el alegría,
y con el albor,
el divino retrato del Redentor.
(Entranse todos, y salen FRAY ANTONIO y NICOLÁS.)
FRAY ANTONIO
Endecasílabos sueltos (tirada)
2415
Con estos casamientos quedan todos,
de Viterbo, los bandos acabados,
y la Marca de Ancona juntamente;
que no pudo tener medio ninguno
el enojo pasado, como es éste,
2420
ni otra satisfacción éste que llama
Camilo agravio, y él tomó a su cuenta
y yo también, porque en aquestas cosas
son en las que se sirve Dios; y nuestro
padre generalísimo, Francisco,
2425
desde Venecia me llamó a este efecto
cuando dejó a Viterbo con Junípero.
Vos, señor Nicolás, dad a los cielos
las gracias que debéis, y ellos os guarden;
que he de volver aquesta tarde misma
2430
a Viterbo.
NICOLÁS
Dejad, divino Antonio,
que bese vuestros pies y vuestras manos
por las mercedes que de vos recibo;
que sólo vos, por español, pudiérades,
y después de español, por ser tan noble
2435
y portugués, tener valor tan grande,
que diese fin a cosas tan difíciles.
FRAY ANTONIO
Rendid a Dios las gracias del suceso,
como causa primera de las causas;
que yo soy sólo el instrumento en esto,
2440
y no hay humana fuerza poderosa
a disponer los ánimos humanos,
sin que venga de arriba,
NICOLÁS
Así lo creo;
pero yo estimo en vos, padre, el deseo;
hoy, señor, si con vos mis ruegos pueden,
2445
habéis de ser mi huésped.
FRAY ANTONIO
Yo recibo
la merced que me hacéis, mas es forzoso
dar la vuelta a Viterbo, aunque en Diana
quiero por vos entretener el día
visitando los pobres, y sabiendo
2450
de las necesidades de la villa,
a las que es justo que acudáis, pues debe
cualquier señor a sus vasallos esta
obligación, después de la que tiene
por la ley celestial establecida;
2455
que estas cosas dan gracia y nueva vida.
NICOLÁS
Divino portugués, enamorado
de las cosas de Dios, mi hacienda es vuestra,
yo os doy plenaria comisión en todo,
para poder hacer a vuestro gusto.
FRAY ANTONIO
2460
No quiero todo yo, sino lo justo.
(Vase.)
NICOLÁS
¡Qué divinos soldados va juntando
Francisco en el ejército que forma
de su sagrada religión! ¡Narcisa!
(Sale NARCISA.)
NARCISA
Mi alegre risa de tu bien te avisa;
2465
dame albricias.
NARCISA
Quieres adivinar sin darme albricias,
que aún ése tienes de Francisco y todo
que quieres ver si puedes, deseando
el gusto que tuviste y que procuras,
2470
ahorrar el ser agradecido.
NICOLÁS
Acaba,
que por albricias deste bien es poco
darte a Diana y yo volverme loco.
NICOLÁS
¿Es posible que en mis manos veo
un papel de Casandra? No te espantes
2475
de verme hacer locuras semejantes
que esto es poco en amor que amando un hombre,
si consigue algún próspero suceso,
no se celebra con perder el seso.
NARCISA
Abre el papel y mira lo que escribe;
2480
que no imagino que tu amor admite
con tanto extremo.
NICOLÁS
Dice desta suerte;
mas no hay en él más que el renglón primero.
NARCISA
En muy buen punto están las cosas tuyas:
si lo adviertes, en él te desafía.
NICOLÁS
2485
(Lee.)
«No se canse quien ve que no soy mía.»
¿Qué tiene que ver esto con decirme
Narcisa, que agradece mis deseos?
Pues cuando mi esperanza confiaba
mil favores dichosos de su boca,
2490
a decir sólo en un papel me envía:
«No se canse quien ve que no soy mía.»
¿Qué es esto? ¡Loco estoy!
NARCISA
Yo imaginara
que es sueño lo que escucho; agora digo
que no podrá entendernos el demonio.
NICOLÁS
2495
¿Qué importa que su padre facilite
por fray Antonio el casamiento mío,
si gobierna Alejandro su albedrío?
Pues ¡vive Dios, que no ha de ser su dueño
o se ha de ver Viterbo hecho ceniza,
2500
como Troya se vió!
NARCISA
Quiero dejarte,
pues sin traerte cosa que te importe,
por malas nuevas te he pedido parte.
(Vase NARCISA, sale el DEMONIO en hábito de caballero.)
NICOLÁS
¿Tanto, Casandra, ha de durar la tema
de ser conmigo ingrata eternamente,
2505
que no es ingratitud, sino porfía?
(Lee.)
«No se canse quien ve que no soy mía.»
¡Letra, veneno sois!
DEMONIO
Solo ha quedado,
y ésta es buena ocasión.
DEMONIO
Un hombre,
Nicolás, que ha de ser en todo aquello
2510
en que corriere tu opinión y vida
riesgo, aviso a tu valiente pecho,
aficionado sólo por tu fama,
que aunque no me conoces, el que tienes
al lado siempre, y va en tu compañía,
2515
no es tan amigo como yo.
NICOLÁS
¿Quién dices?
Que nadie está a mi lado que lo sea.
DEMONIO
Pues si del lado tuyo te faltara
el angélico espíritu que el cielo
te dió para tu guarda, no te hubieras
2520
perdido en infinitas ocasiones.
NICOLÁS
¿De qué, en efecto, vienes a avisarme?
DEMONIO
De que a matarte viene de Viterbo
un hombre de valor, que disfrazado,
2525
éntrase vil; promete tu cabeza,
quemando tu castillo a tus contrarios,
porque de las fingidas paces hechas
no te fíes, en efecto;
para que lo conozcan, en llegando
2530
al castillo de Diana, los que guardan
con tanta vigilancia tu persona,
registrarán primero el sol y el viento;
estas sus señas son, estáme atento:
mozo es primeramente, y de mediana
2535
estatura, de hermoso alegre rostro;
viene descalzo casi, solamente
traerá un capote de dos faldas, roto,
sobre un blanco calzón hecho pedazos;
finge ser simple, que de casa en casa
2540
limosna va pidiendo, y trae debajo
del capote de sayal una alesna,
con que, quedando en tu castillo a solas,
piensa una noche darte muerte aleve;
trae yesca, pedernales, eslabones
2545
Con que poner después fuego al castillo.
NICOLÁS
¿Cómo pudiste descubrirle, amigo?
DEMONIO
Intentando que yo le acompañase.
NICOLÁS
A pagarte el aviso estoy dispuesto,
pues me has dado la vida.
DEMONIO
Solamente
2550
quiero por premio que mi amigo seas.
DEMONIO
Has de perdonarme,
que no puedo decirte el nombre ahora:
(Aparte.)
la cama he hecho al simple de Junípero
para que Nicolás le dé la muerte.
2555
porque viniendo desde Asís ahora
a Viterbo, le han puesto, de la suerte
que a Nicolás he dicho, en el camino,
unos salteadores ayudados
de mi infernal espíritu: ya pienso
2560
que ha llegado a las puertas del castillo,
y pidiendo limosna ha de entrar dentro
donde la muerte lo saldrá al encuentro;
que desta suerte he de quedar vengado
deste truhán que a Dios gusto le ha dado.
NICOLÁS
Redondilla
2565
(Vase.)
En notable confusión
este aviso me ha metido,
aunque parece que ha sido
más que hombre humano, ilusión;
Redondilla
que se me erizó el cabello
2570
al despedirse, y me ha dado,
negarme el nombre, cuidado;
no sé qué imagino de ello:
Redondilla
ponerle en prisión será
razón de estado, por ver
2575
si esto verdad viene a ser,
porque éste indicios me da
Redondilla
que con esto me ha querido
asegurar. ¡Hola, Octavio,
Laurencio, Pompeyo, Fabio!
(Salen FABIO y OCTAVIO, criados.)
NICOLÁS
Redondilla
A un hombre que por aquí
ahora salió, prended,
y diligencia poned.
OCTAVIO
No ha salido
otro hombre que fray Antonio.
NICOLÁS
O fue sombra, o fue demonio.
FABIO
Todo lo puede haber sido,
Redondilla
NICOLÁS
2590
Algún ángel fue que quiso
sin duda darme este aviso,
y no me quiso decir
Redondilla
(Sale JUNÍPERO como le pinta el DEMONIO.)
JUNÍPERO
¿Hay limosna por acá,
2595
hermanos, para quien va
camino, pobre y sin seso?
Redondilla
Y pues los trabajos son
contra el mundo y Satanás,
esperar en Dios no más.
NICOLÁS
2600
¡Hola! Poned en prisión
Redondilla
JUNÍPERO
Si fue delito
pediros limosna es justo;
pues ¿no os doy en eso gusto?
NICOLÁS
No pienses que el sobrescrito
Redondilla
2605
de la simpleza fingida,
y pobreza juntamente,
te ha de salvar.
JUNÍPERO
Cuando intente
quitarme, hermano, la vida,
Redondilla
hará muchísimo menos
2610
de lo que merezco yo.
JUNÍPERO
Eso no;
que están los infiernos llenos
Redondilla
de esa gente sin provecho
para sí ni para Dios,
2615
ni aun para el diablo, y vos
pensáis mal.
NICOLÁS
Redondilla
que el traidor tiene escondidas
armas en él contra mí.
JUNÍPERO
Bellacas entrañas sí,
2620
aunque no entrañas fingidas;
Redondilla
¿yo armas, hermano rico?
Aunque las he menester
contra el infernal poder
las del cristiano le aplico;
Redondilla
2625
que es la cruz divina espada
con que Dios venció a la muerte
y al infierno, y desta suerte
no me puede vencer nada.
FABIO
Redondilla
Una alesna tiene aquí,
2630
pedernales y eslabón
y yesca.
(Quítaselo todo.)
NICOLÁS
Testigos son
de su traición contra mí;
Redondilla
que éste a matarme ha venido
de Viterbo.
JUNÍPERO
Rico hermano,
2635
si Dios de su santa mano
me dejara, hubiera sido
Redondilla
NICOLÁS
No te pienses escapar
y tu delito pagar
2640
con fingirte tonto y loco;
Redondilla
que en un potro te he de hacer
confesar la verdad toda.
JUNÍPERO
Eso es lindo pan de boda:
mandalde luego traer;
Redondilla
2645
aunque sea por domar,
no importa nada; corredme
y arrastradme, mas hacedme
merced de volverme a dar
Redondilla
esa alesna con que doy
2650
puntos a aquel mi calzado,
y con la alesna y recado
de madrugar, porque soy
Redondilla
un dormilón, que primero
sucede encender el sol
2655
la yesca de su arrebol
para los del mundo entero,
Redondilla
que yo haberme levantado.
JUNÍPERO
Soy famoso remendón,
2660
aunque necio y descuidado.
Redondilla
Mi alesna me vuelva a dar,
que es mis manos y mis pies,
pues nadie de todos es
zapatero del lugar,
Redondilla
2665
ella también.
¿Gustáis, hermano Pilatos,
que os remiende los zapatos,
aunque más rotos estén?
Redondilla
Descalzaos y veréis
2670
qué piezas y qué tacones
os echo y dos mojicones
quiero que en pago me deis;
Redondilla
que sé que los sabéis dar
mejor que limosna.
NICOLÁS
Aquí
2675
vendrá el potro.
JUNÍPERO
Redondilla
A fe que lo he menester,
que soy un gran pecador.
NICOLÁS
Aunque encubrirte, traidor,
2680
procuras, no has de poder,
Redondilla
por más que de tus quimeras
se valga tu aleve pecho,
que de tu lengua a despecho,
te ha de hacer aunque no quieras,
Redondilla
2685
decir la verdad aquí,
en el tormento.
JUNÍPERO
Mirad:
para decir la verdad
no es menester darme a mí
Redondilla
JUNÍPERO
Digo
2690
que hay muerte, y a quien tal haga,
que pena eterna le amaga,
que es Dios bueno y que es mi amigo,
Redondilla
y de todos lo será
si ellos lo quisieren ser;
2695
que su infinito poder
para todo el mundo está
Redondilla
de par en par tan abierto,
que tiene roto el costado
porque el pecho enamorado
2700
pueda estar más descubierto.
NICOLÁS
Redondilla
No es eso, lo que te pido,
aunque esas verdades son:
confiesa con qué intención
a mi castillo has venido.
JUNÍPERO
Redondilla
2705
A matalle y abrasalle
si Dios me dejara, hermano,
de su poderosa mano.
NICOLÁS
No hay con aquesto que dalle
Redondilla
tormento, pues la verdad
2710
tan de plano ha confesado.
JUNÍPERO
Y fuera menor pecado
esto en mi mucha maldad,
Redondilla
porque no dejara aquí
a un hombre con vida apenas,
2715
ni en Diana dos almenas,
y cuando no fuera ansí,
Redondilla
por otros muchos delitos
morir merezco ahorcado,
hecho cuartos y arrastrado,
2720
porque son más que infinitos:
Redondilla
mandadme, hermano, ahorcar;
que por merced os lo pido.
FABIO
El mismo se ha convencido:
no tiene que sustanciar
Redondilla
2725
más el pleito, pues el cargo
él mismo se ha estado haciendo.
NICOLÁS
Colgarle, Fabio, pretendo
sin admitirle descargo;
Redondilla
llevalde a la torre preso:
2730
aviso fue soberano.
JUNÍPERO
Por el bien que me hace, hermano,
los pies mil veces le beso,
Redondilla
hágame luego ahorcar;
que los pies me están comiendo
2735
por verme cómo pretendo
en tan dichoso lugar;
Redondilla
que a las horcas les hacía
con santa y cuerda prudencia,
particular reverencia
2740
un monje, porque decía,
Redondilla
que eran allí castigados
los delitos con perdón
de cielo y tierra, que son
sillas de redentizados.
Redondilla
2745
Ahórqueme, que deseo,
hermano, predestinarme,
mi alesna vuelvan a darme
y lo demás, que pues veo
Redondilla
cercana la muerte mía,
2750
es justo y cristiano intento,
de todo hacer testamento,
y alguna manda podría
Redondilla
ser que le quepa también
al hermano Nicolás,
2755
de que no pienso jamás,
pues recibo tanto bien
Redondilla
como es mandarme ahorcar,
olvidarme cuando esté
con Dios, porque Dios le dé
2760
lo que hemos de desear,
Redondilla
que es buena muerte, y depare
quien le ahorque como a mí
también.
JUNÍPERO
Hermano, el cuerpo prepare,
Redondilla
2765
pues para morir nació;
agradezca su ventura
que muera sin calentura,
sin temer si se sangró
Redondilla
en tiempo, si se ha purgado
2770
en ocasión, si ha dormido,
si ha comido, si ha bebido,
y se excusa del enfado
Redondilla
del boticario y barbero
y del médico, que son
2775
los que en la mortal pensión
hacen la guerra primero,
Redondilla
pues que todos matan bien
cuando aplican más regalos,
y al fin, sirviendo de palos,
2780
ahorcan éstos también;
Redondilla
yo en otros tres palos muero;
que el colgado de ordinario,
acaba entre el boticario,
el médico y el barbero.
JUNÍPERO
Ya yo trabajo
por mi fin dichoso ver;
que es grande gusto saber
al cielo por el atajo.
(Llevan a JUNÍPERO.)
NICOLÁS
Redondilla
¿Hase visto semejante
2790
hombre jamás, ni valor?
Siempre se encubre el traidor
con máscara de ignorante.
Redondilla
Así, Alejandro procura
mi mal, Camilo me engaña,
2795
y Viterbo se conjura.
Redondilla
Hoy pienso de su traidora
intención quedar vengado.
(Entra OCTAVIO.)
OCTAVIO
De un coche se han apeado
Camilo y Casandra agora,
Redondilla
OCTAVIO
Esto que escuchas no más.
NICOLÁS
Con las nuevas que me das,
mis sucesos contradices,
Redondilla
y hoy otros nuevos espero;
2805
mas pues en Diana están,
ningún recelo me dan:
ir a recibirlos quiero.
(Sale ALEJANDRO en hábito de villano, y SAN ANTONIO tras él.)
FRAY ANTONIO
Romance (tirada)
¡Ah caballero! ¡Ah, señor!
¡Ah, señor! ¡Ah, caballero!
2810
¡Ah, hermano, a quien digo aguarde,
que por merced se lo ruego!
ALEJANDRO
¿A mí, padre, me llamáis?
ALEJANDRO
No puedo
responderos, padre, al nombre
2815
de señor ni caballero,
porque soy un labrador.
FRAY ANTONIO
Que sembráis malos intentos
pensando coger venganzas
de vuestros ciegos talentos;
2820
guardaos, labrador, del trillo,
de la muerte; que os prometo
que os dejen limpia la parva
las hormigas del infierno.
A Camilo y a Casandra
2825
habéis venido siguiendo,
con intención de matar,
con ese traje encubierto,
a Nicolás esta noche;
pero no permita el cielo
2830
que tenga vuestra venganza
tan duro y sangriento efecto;
que es del cielo voluntad
que con estos casamientos
tengan fin dichoso ya
2835
los bandos que hay en Viterbo.
Y queda del honor suyo
también Camilo con esto,
para con la ley del mundo
justamente satisfecho.
2840
Esto me mandó que os diga
Dios, a quien nada hay secreto,
porque es soberano lince
de todos los pensamientos.
Vuélvete, Alejandro, y mira
2845
no te castigue.
ALEJANDRO
Del pecho,
me ha sacado el corazón,
y sólo volverme quiero
darle por respuesta.
FRAY ANTONIO
¡Dios
te dé su gracia y el cielo!
ALEJANDRO
2850
¡Después, portugués divino,
de buscarte te prometo!
(Vase.)
(Entra LAURO, labrador.)
LAURO
Padre nuestro fray Antonio
pues que de piadosos pechos
es oficio el acudir
2855
a semejantes sucesos,
acuda a un hombre que llevan
a justiciar en el pueblo,
por traidor a Nicolás,
con justísimo derecho,
2860
cuyo enojo no le ha dado
al delincuente, sospecho,
lugar para confesarse,
y los pregones son éstos.
(Dice dentro el pregón.)
[PREGONERO]
«Esta es la justicia que manda hacer Nicolás, de Viterbo, señor de Diana y Villaflor,
a este hombre, por traidor: Mandalde arrastrar y ahorcar y hacer cuartos. Quien tal
hace, que tal pague.»
(Sácanle como que le traen arrastrando en un serón, y MORCÓN hecho verdugo.)
JUNÍPERO
Romance (tirada)
¡Ah, hermano verdugo! Sigue,
2865
porque lleguemos más presto
a esos hermosos caballos
que van muy despacio, y quiero
cenar con Dios esta noche;
a llegar, si esta vez puedo,
2870
a la posada temprano.
FRAY ANTONIO
Fray Junípero, ¿qué es esto?
JUNÍPERO
Padre mío fray Antonio,
que me manda ahorcar pienso
el hermano Nicolás;
2875
y voy alegre, por cierto,
porque por aquí imagino
que atajaré para el cielo
muy gran camino.
FRAY ANTONIO
Dejalde,
porque éste es un fraile nuestro,
2880
simple, y Nicolás sin duda
de quién es mal satisfecho,
esto manda.
JUNÍPERO
Deje, padre,
que me ahorquen, ya que tengo
junta tanta gente honrada;
2885
que será hacer burla de ellos.
JUNÍPERO
Padre mío,
como es razón le obedezco,
pero a fe que me ha quitado
como del altar el cielo.
MORCÓN
2890
Y a mí de tomar venganza
de haber dado con mi cuerpo
dentro del río.
JUNÍPERO
Es verdad;
ya, hermano Morcón, me acuerdo,
mas ¿cómo ha dado en verdugo?
MORCÓN
2895
Por no ser pobre lo he hecho,
pues el ser pobre es estado
el más vil de todo el suelo.
JUNÍPERO
Sabrá mal aprovecharse
de ser pobre.
FRAY ANTONIO
Yo no entiendo
2900
lo que ha sido la ocasión
de tan notable suceso.
JUNÍPERO
Yo se lo diré despacio
siendo verdad, padre nuestro,
que no me ahorcan.
MORCÓN
Ya han ido
2905
a dar aviso corriendo
desto todo a Nicolás,
y llega en persona pienso.
(Entran NICOLÁS, CASANDRA y CAMILO.)
NICOLÁS
La ejecución no prosiga,
y dadme, simple del cielo,
2910
los pies; que ahora conozco
vuestro santo y simple pecho,
y que para daros muerte,
que fue industria del infierno
este injusto testimonio.
JUNÍPERO
2915
Muchos más males he hecho,
y si el hermano verdugo
no hubiera perdido tiempo
en llevarme tan despacio,
no estuviéramos en esto.
CAMILO
2920
¡Oh, simplicidad divina!
NICOLÁS
Deste dichoso suceso,
portugués, Antonio santo,
las dichas que gozo, debo
a Dios y a vos.
JUNÍPERO
Hermanicos,
2925
perdonen si les he hecho
burla en no ahorcarme hoy,
que solamente a este efecto,
tanta gente se ha juntado;
mas yo soy tan malo, y tengo
2930
tantas maldades y culpas,
que para otra vez prometo
de no burlarles; y adiós,
que yo me voy a Viterbo,
a ver si en la ropería
2935
de nuestro santo convento
hay algún hábito roto
con que cubrirme este cuerpo,
lleno de tantas malicias;
pero ¿qué es esto que veo?
(Suena música, y aparece el NIÑO JESÚS, FRANCISCO a las espaldas en una tramoya.)
NIÑO
Sigue a Antonio por maestro
en ausencia de Francisco.
JUNÍPERO
Eso es lo que yo deseo,
pero por estar desnudo
2945
desta suerte, voy corriendo
por un hábito.
NIÑO
Él te aguarda:
y queda en paz, porque quiero
ir a amparar a mi Iglesia
en Roma, porque la veo
2950
amenazada de algunos
infieles.
JUNÍPERO
En tales tiempos,
razón es que los amigos,
señor, os acompañemos.
NIÑO
Quien me guarde las espaldas
2955
llevo yo; no tengas miedo.
JUNÍPERO
¿Quién es, inmenso Señor?
NIÑO
¿Quién es? Mi retrato mesmo,
que es éste que ves aquí.
(Vuélvese la tramoya y aparece SAN FRANCISCO crucificado, con un hábito.)
JUNÍPERO
¡Divino, espantoso ejemplo
2960
de la santidad! ¡Oh, padre
de mi vida! ¿Dónde bueno?
JUNÍPERO
Perdónenos, padre nuestro;
que yo y fray Antonio, y todos,
2965
hemos de ir con él, siguiendo
esa bandera divina,
que ya agarrada la tengo.
(Cógele el hábito.)
FRANCISCO
El hábito es tuyo: adiós,
simple de Dios verdadero;
2970
que quien padece por él,
merece en dichoso premio
que me desnude y te vista;
cubra ese dichoso cuerpo.
(Déjale el hábito y vase en su tramoya.)
JUNÍPERO
Por vestirme, se ha dejado,
2975
como culebra, el pellejo.
Padre seráfico, aguarda;
vestirme el hábito quiero,
y, agradecido, buscarte.
FRAY ANTONIO
¿Quién no envidia lo que el cielo
2980
hace con los simples santos?
JUNÍPERO
Hermanos, tengan consuelo
de que Dios les quiere mucho,
pues hizo este casamiento.
Yo y el padre fray Antonio
2985
hemos de entrar en Viterbo
con ellos, para acabar
sus bandos.
(Vístese JUNÍPERO.)
CAMILO
Todos entremos
con tan dulce compañía,
de mayor bien satisfechos.
CASANDRA
2990
El enigma del renglón
dió fin dichoso con esto:
que soy tuya, y no era mía
cuando lo eran mis deseos.
CAMILO
Los míos son de servirte.
JUNÍPERO
2995
Padre, ya estoy como debo;
volvámonos, si es posible,
a nuestro santo convento.
FRAY ANTONIO
Vamos; y aquí la primera
parte del simple del cielo
3000
y del truhán del palacio
de Dios da fin, prometiendo
hacer la segunda parte
3005
si perdonan nuestros yerros.