SANTA CASILDA




Autoría: Inauténtica
Texto utilizado para esta edición digital:
Santa Casilda. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 1999. Edición digital a partir de: González Ruiz, Nicolás (ed.), Piezas Maestras del Teatro Teológico Español, II: comedias. Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1996, pp. 558-616.
Marcación digital para Artelope:
  • Soler Sasera, Eva (Artelope)

Personas

CASILDA
ZARA
ALIMA
ABENÁMAR
CELÍN
GONZALO, viejo
ORTUÑO
RODRIGO
NUÑO
FERNANDO
TARFE
CALAMBRE, gracioso
ALIMENÓN, rey viejo
EL DEMONIO
DOS ÁNGELES
UN MORABITO, viejo
DORISTO, villano
LAURA, villana
BENITO, alcalde, villano
ANTÓN, alcalde, villano
MÚSICOS

Jornada I

(Salga CASILDA, ALIMA y ZARA, moras; MÚSICOS cantando y ella vistiéndose.)

MÚSICOS
Romance (tirada)
  «Al Alcázar de Toledo,
que el dorado Tajo baña,
las corrientes cristalinas
que humildes besan sus plantas;
5
en cuyos lienzos escriben
siempre grandezas las aguas,
y para que no se borren
lo enjugan polvos de plata.»

CASILDA
Redondilla
  No cantéis más.

ZARA
¿Qué has tenido?
10
¿No estás buena?

CASILDA
No sé, Zara

ZARA
No te lo dice la cara,
si algún cuidado no ha sido
Redondilla
  que te haya dado pesar.

CASILDA
Bien pienso que me le diera
15
si, aunque estoy triste, supiera
que otro me puede alegrar.

ZARA
Redondilla
  No te entiendo.

CASILDA
No te espantes,
que menos me entiendo yo.

ZARA
¡Por tu vida! ¿Es amor?

CASILDA
No;
20
cosas son más importantes.
Redondilla
  Dejadme sola, que quiero
en este jardín quedarme
Por si puedo sosegarme
de la pasión con que muero.

ZARA
Redondilla
25
  Alima, vamos.

ALIMA
Sospecho
que esta tristeza y dolor
es amor.

ZARA
No puede, amor,
contrastar su limpio pecho.

(Váyanse, quedando ella recostada.)

CASILDA
Décima
  ¡Alá santo, a quien adora
30
mi alma desde que sé
que todo tu hechura fue
y el sol que estos campos dora
A la noche y a la aurora
te bendigo sin cesar
35
en llegando a contemplar
esta visible excelencia,
y así juzgo gran potencia
en quien lo pudo criar.
Décima
  Esta mi ley guardo y quiero,
40
porque otra yo no la sé,
y con amorosa fe
no sé por lo que me muero.
¡Alá santo y verdadero
merezca (de ti) ver (yo)
45
si (esta) mi ley me engañó;
que no puede ser ley buena
donde se vive sin pena
cuando muerte se aguardó.
Décima
  Del gran Dios de los cristianos,
50
que ellos le llaman ansí,
mil alabanzas oí,
(mas) son pensamientos vanos,
aunque si sus pies y manos,
siendo Dios y siendo fuerte,
55
le clavan de aquella suerte,
algún misterio sería,
pues Dios, que entonces vivía,
quiso entregarse a la muerte.
Décima
  Claro está que se entregó
60
y que fue voluntad suya,
y así es forzoso que arguya
que gran causa le movió.
Todo el hombre que nació,
la vida guarda y adquiere
65
y de voluntad no quiere
perderla: si en Cristo estuvo,
la vida y voluntad tuvo.
¿Quién con tanto gusto muere?
Redondilla
  Sueño profundo me ha dado.
70
¡Quién tan gran dicha tuviera
que en despertando supiera
la causa de su cuidado!

(Duérmese y diga una VOZ.)

VOZ
Redondilla
  ¡Despierta! ¡Despierta!

CASILDA
¿Quién
me llama?

VOZ
Quien has buscado.

CASILDA
75
¿Dónde estás?

VOZ
En tu cuidado.

CASILDA
Y ¿quién eres?

VOZ
Soy tu bien.

CASILDA
Redondilla
  ¿Adónde estás?

VOZ
En mí mismo.

CASILDA
Muéstrateme.

VOZ
Yo lo haré.

CASILDA
Y ¿cuándo?

VOZ
En teniendo fe.

CASILDA
80
¿Quién me la dará?

VOZ
El bautismo.

(Levántese.)

CASILDA
Redondilla
  ¡Válgame Alá! ¿Quién sería
el que me hablaba y hablé?
¿Qué es esto? Si lo soñé,
o es alguna fantasía.
Redondilla
85
  ¿Alima, Zara, Zovela,
Arlaja, Rosa, mujeres?
¡Hola!

(Salen ZARA y ALIMA.)

ZARA
Señora, ¿qué quieres?

CASILDA
Notable mal me desvela.
Redondilla
  Idos. Mas... volved. ¿No os vais?
90
Dejadme. ¡Válgame el cielo!

ZARA
¿Qué tienes?

CASILDA
Un gran desvelo,
que sabréis si me escucháis.
Romance (tirada)
  De Alimenón, mi padre,
rey de Toledo impíreo,
95
trono de majestades,
cabeza de sí mismo.
tesoro de los moros
inestimable y rico,
pues dicen que en el Tajo
100
oro de Arabia han visto;
y a mi madre, Daraja,
que ya dejó este siglo,
nací habrá quince años;
el cielo ansí lo quiso.
105
Llamáronme Casilda,
de quien un sabio dijo
entonces a mi padre
secretos infinitos.
Apenas fui nacida,
110
¡qué notable prodigio!,
cuando padezco enferma
este mal que habéis visto.
Tan gran tormento paso
y tanto me fastidio
115
con el dolor que siento,
que apenas le resisto.
No han podido remedios,
aunque han sido excesivos,
hacer que salud tenga.
120
¡Ved qué rigor impío!
Para alegrar mis penas
y el desconsuelo mío,
en la corte se han hecho
fiestas y regocijos.
125
Todo me ha dado pena,
y al paso que he crecido,
más se aumentan mis males
y muero si los miro.
Ya a la vega bajaba
130
y al Tajo cristalino,
que la sirve de espejo
para adornar sus rizos.
Miraba su hermosura,
los jardines floridos,
135
música de las aves,
hechas arpas los picos;
las flores, los claveles,
jazmines y jacintos,
alhelíes, mosquetas,
140
madreselvas, narcisos,
maravillas, retamas,
azahar, cárdenos lirios,
y todo me cansaba
cuanto era más florido.
145
Un año me sirvieron
dos reyes sarracinos,
y con desprecio a entrambos
pagué tantos servicios.
Vino a verme Abenámar,
150
hijo del rey Marsichio,
sobrino de mi padre,
que me pide por primo.
Y con tantos rigores
y desdén tan altivo
155
desprecio sus finezas,
que no sé cómo es vivo.
La causa de estas penas
ninguno la ha sabido,
sino yo que las paso
160
en mi silencio mismo.
Procede, amigas mías,
de que a Dios busco y sigo,
al Dios de los cristianos,
al Dios que llaman Cristo.
165
Reparaba mil veces,
con pecho casto y limpio,
lo que algunos esclavos
de este su Dios me han dicho.
Apenas lo entendía,
170
cuando todo el sentido
ocupaba en buscalle
con el discurso mío.
Y hoy que aquí me dejaste,
dulce sueño me vino,
175
en que una voz suave,
amorosa, me dijo:
-Dispierta, yo te llamo.
-¿Quién eres?-le replico.
-El que aguardas-responde-;
180
búscame en el bautismo.
Este es, pues, mi suceso;
amigas, éste ha sido
el tormento del alma;
a Cristo busco y sigo.
185
Mis fieles compañeras,
que me ayudéis os pido;
sepa yo de este Dios
los preceptos divinos.
Afuera, vanas leyes,
190
que está cerca el peligro,
y afuera, engaño mío,
que ya Casilda es
de la ley de Cristo.

ZARA
Tu hechura soy, señora,
195
y, el pecho enternecido,
sigo tus pensamientos
y a la muerte me obligo,

ALIMA
Lo mismo dice Alima.

CASILDA
Del cielo el toque ha sido.
200
Llegad, abrazaréos.

ZARA
Tus esclavas nacimos.

CASILDA
Esta es la ley más cierta;
a seguirla camino.
Ayúdame, Dios hombre,
205
por que sepa serviros,
y afuera, engaño mío,
que ya Casilda es
de la ley de Cristo.

ZARA
¡Quién nos diera, señora,
210
en tanto los principios
de este Dios que buscamos!

CASILDA
¿Quién como mis cautivos?
Vamos a las mazmorras.
Dad a la guarda aviso,
215
que quiero visitallos.

ALIMA
Buena elección ha sido.

CASILDA
Prevení qué llevalles,
que es el tesoro rico
la piedad con los pobres.
220
¡Afuera, falsos ritos,
y afuera, engaño mío,
que ya Casilda es
de la ley de Cristo!

(Vanse, y salgan ABENAMAR y CELÍN, moros.)

ABENÁMAR
Silva (tirada)
  De este jardín florido,
225
que del de Chipre copia hubiera sido
si la Venus que adoro
rindiera a mis firmezas el tesoro
que en tanto amor deseo
para tener por gloria tal trofeo,
230
salió Casilda hermosa,
afrenta del jazmín y de la rosa
y envidia dulcemente
del sol dorado en el dorado Oriente.
Y al volver las espaldas,
235
las hierbas que aquí sirven de esmeraldas
y las flores más bellas
se marchitaron cuando vi volvellas;
quedándose las aves
en el principio de sus tonos graves
240
que alegres comenzaron,
y al partirse Casilda los dejaron.
¡Ay, Celín! De mi ingrata
verdades digo cuando así me trata.
Ya mis desdichas toco,
245
que, pues digo verdades, yo estoy loco.
¡Que no ablande siquiera
la condición de esta terrible fiera
mi llanto y mi porfía!
Antes, cuando me abraso, ella se enfría.
250
¿Qué haré con tal desprecio?
¿Dejar la empresa o, porfiando necio,
morir hasta vencella?
Morir será mejor si he de perdella.
Di, crüel homicida,
255
grave y hermoso hechizo de mi vida,
¿cómo no te enternece
el mal que el alma sin razón padece?
Acaba de matarme,
si este favor, queriéndome, has de darme.

CELÍN
260
¡Lástima te he tenido
y te escuchaba casi enternecido
de ver lo que padeces
y cuán poco, señor, tu amor mereces!
Y a tu mal importuno
265
no te puedo aplicar remedio alguno,
viéndote enamorado,
rendido a la pasión y porfiado.
La ausencia solamente
pudiera ser remedio conveniente.
270
¿Sólo a verla viniste?
Hijo del rey de Córdoba naciste.
Conquista otra hermosura;
prueba, quizá tendrás mayor ventura.
Deja el Tajo y su orilla;
275
vete a Granada, pásate a Sevilla,
que hijas tienen sus reyes
con quien el niño amor tendrá otras leyes.

ABENÁMAR
¡Ay! Que mi loco engaño
apetecer me hace el mismo daño
280
y olvidarla no puedo
después que entré los muros de Toledo.
Pues de esta süerte,
si me tengo de estar hasta la muerte,
ingrata de mis ojos,
285
dándote el alma mía por despojos,
inventa, quiere, ordena
en tu rigor el género de pena
mayor que se haya visto;
verás tú que por verte le resisto
290
tan firme y tan constante,
que el mundo todo de mi amor se espante.
Ve, Celín, sabe dónde
el sol hermoso de mi amor se esconde,
que al sol sigue la noche,
295
y yo, que soy su sombra,
la sigo alegre, aunque de mí se esconde.

CELÍN
Obedecerte quiero.

ABENÁMAR
Amor me ayude en este mal que muero.

(Vanse, y salgan GONZALO, viejo; RODRIGO, ORTUÑO, FERNANDO, NUÑO y CALAMBRE, gracioso, de esclavos.)

GONZALO
Redondilla
  Alabado sea el Criador
300
en los cielos y en la tierra,
pues cuanto en ella se encierra
es obra de su valor.
Redondilla
  Démosle gracias aquí
por la merced que nos hace,
305
pues de su voluntad nace
que lo pasemos ansí.
Redondilla
  Treinta años ha que cautivo
en esta mazmorra estoy,
donde mil gracias le doy,
310
porque me sustenta vivo;
Redondilla
  todo sea engrandecido
para que a Dios glorifique
y todo se multiplique
para que sea servido.

RODRIGO
Redondilla
315
  Apenas la luz se ve
para saber si es de día.
¡Bendito sea el que la envía!

ORTUÑO
En todo el mundo lo esté.

FERNANDO
Redondilla
  De naide se velará.

NUÑO
320
Ya debe de amanecer.

CALAMBRE
Como hubiera que comer,
poco las reparará;
Redondilla
  y aunque sin ella la hubiera,
soy tan bien afortunado,
325
que hubiera ratón taimado
que del plato lo cogiera.
Redondilla
  Que los hay aquí, y no es miedo,
según de grandes están,
que a porfía apostarán
330
quién reza mejor el credo.
Redondilla
  Una ratona ladrona
el otro día parió,
y la manta me llevó
su ratón a la ratona.

GONZALO
Redondilla
335
  Siempre has de estar de un humor...
¡Qué Poco el trabajo sientes!

CALAMBRE
Gonzalo, no me atormentes,
pues me basta mi dolor.
Redondilla
  Anteayer me desvestí,
340
que ha días que no lo hacía,
porque huéspedes tenía,
a quien libertad les di.
Redondilla
  Y al vestirme, con mancilla
del calabozo ladrón,
345
¡vive Dios!, que vi un ratón
que se puso en mi rodilla.

RODRIGO
Redondilla
  Que sin remedio vivimos
de libertad. ¡Qué dolor!
¡Tratarnos con tal rigor
350
desde que cautivos fuimos!
Redondilla
  Doce años ha que lo estoy,
según mi cuenta.

ORTUÑO
Yo, veinte.

FERNANDO
Mi pena quiere que cuente
dieciocho.

NUÑO
A nueve voy,
Redondilla
355
  con éste.

CALAMBRE
Yo, cuatrocientos,
por cuatro en que no he contado
más de palos que me han dado,
que serán cuento de cuentos.

GONZALO
Redondilla
  Cantemos las maravillas
360
de Dios, pues esto le plugo.

CALAMBRE
Luego bajará un verdugo
que nos cuente las costillas.

RODRIGO
Redondilla
  ¡Qué rotos y qué perdidos
estamos todos!

CALAMBRE
¿Qué importa?
365
Que aquí hay un ratón que corta
por excelencia vestidos.

ORTUÑO
Redondilla
  Ruido en las puertas se siente.

CALAMBRE
Estos ratones serán,
que por los mañanas van
370
a beber el aguardiente.

NUÑO
Redondilla
  Abrir (esa puerta) siento
y gente viene.

CALAMBRE
Serán
algunos a quien les dan
esta casa de aposento.

FERNANDO
Redondilla
375
  La princesa es la que viene.
¿Si nos quieren degollar
para podella alegrar?

NUÑO
Si así a su salud conviene
Redondilla
  nuestras vidas, claro está,
380
que habrá venido a escoger
el esclavo que ha de ser.

ORTUÑO
¿A quién la suerte cabrá?

GONZALO
Redondilla
  Amigos, yo la tomara,
y no es pasión la que siento,
385
sino salir del tormento
que de afligirme no para.
Redondilla
  Quiera el cielo que me quepa
la suerte de este rigor,
para que en tanto dolor
390
que tendré descanso sepa.

CALAMBRE
Redondilla
  Hoy de la muerte me alejo,
sin duda.

RODRIGO
¿Con qué invención?

CALAMBRE
Con desollar un ratón
y meterme en el pellejo.

(Salgan CASILDA, ZARA y ALIMA, con cestas, en que traerán algo de comer a los cautivos, que se postrarán de rodillas.)

CASILDA
Redondilla
395
  Alzad, amigos, del suelo;
no estéis ansí, que me dais
pena de ver que os postráis.
(Hacerlo debéis al cielo)
Redondilla
  y no a mí, que sumisión
400
no he (ni aún) merecido
lo que piso.

GONZALO
Dios ha sido,
que te tocó el corazón.

CASILDA
Redondilla
  Sentaos; descansad ahora,
que me quiero consolar
405
de veros en tal lugar
contentos.

RODRIGO
¡Oh, gran señora,
Redondilla
  el cielo alegre tu vida!
.............................

CASILDA
¿Cómo os sentís? ¿Cómo estáis?

ORTUÑO
410
Con tan dichosa venida,
Redondilla
  alegres todos, después,
señora, que os hemos visto.

CASILDA
Las gracias se den a Cristo.

FERNANDO
Déjanos besar tus pies.

CASILDA
Redondilla
415
  Amigos, ¿habéis comido?

CALAMBRE
No lo usamos por acá,
y así toda boca está
de comer puesta en olvido.

CASILDA
Redondilla
  Dadles luego de comer.

CALAMBRE
420
¡Oh, qué palabra tan linda!
¿Comer dijo? El gusto brinda.
Grande fiesta siento hacer
Redondilla
  en las tripas, que lo oyeron,
y apostaré, si se prueba,
425
que por la dichosa nueva
luminarias encendieron.

ZARA
Redondilla
  Comed, cristianos cautivos,
que el alma quisiera daros.

CALAMBRE
Poco tenéis que cansaros
430
en rogallo.

ALIMA
¡Que estéis vivos
Redondilla
  en tan miserable estado!

GONZALO
Es de Cristo la grandeza
infinita.

CASILDA
¡Ay, suma alteza,
de amor me habéis abrasado!

CALAMBRE
Redondilla
435
  Todos coman sosegados,
sin que haya mayoridad,
que a rata por cantidad
se han de ir tomando bocados.

GONZALO
Romance (tirada)
  Señora, ¿por qué razón
440
estas mercedes nos haces?

CASILDA
Porque vuestro Dios lo quiere
y su voluntad se hace;
cristiana seré, si puede
merecer nombre tan grande
445
una humilde criatura
como yo lo soy.

GONZALO
Notables
son, Señor, tus maravillas;
todos los cielos te alaben.

CASILDA
Dime nuevas de tu Dios
450
y de mi bien. ¿Puedes darme
los avisos que me importen
para el alma saludables?

GONZALO
Obedeceros es justo.
Casilda hermosa, escuchadme:
455
Dios, que crió cielo y tierra;
serafines, potestades,
tronos y dominaciones,
querubines y otros ángeles;
sol, luna, estrellas, planetas;
460
agua, tierra, fuego, aire,
árboles, plantas y flores;
aves, peces, animales,
es un solo Dios, y en El
tres Personas juntas caben,
465
que hacen la esencia de Dios
incomprensible, increable.
Llámanse el Padre y el Hijo,
Espíritu Santo, iguales
en la gracia, en el poder,
470
en la gloria y majestades;
es el Padre la primera
Persona y el Hijo hace
la segunda justamente
porque procede del Padre;
475
es el Espíritu Santo
la tercera, y todos hacen
un solo Dios verdadero,
infinito, sabio y grande.
Todas tres son de una edad
480
y ninguna nació antes
que la otra; tienen un ser
y una sustancia inefable;
lo que una quiere, otra quiere;
no hay en ellas voluntades
485
más de sola ésta de Dios,
que entre las tres se reparte.
En los ángeles del cielo,
en que hubo desigualdades,
Luzbel, hermoso entre todos,
490
opuesto a Dios, quiso alzarse
con la gloria que le dio,
y, soberbio y arrogante,
cayó con decir Miguel,
el uno de los arcángeles,
495
«¿Quién como Dios?», y al infierno
le humilló con sus secuaces,
transformada su hermosura
en formas abominables.
Luego crió Dios al hombre
500
a (su) semejanza, imagen
de sí mismo, en que mostró
lo que puede y lo que sabe.
Hízole perfecto en todo:
hermoso, discreto, amable,
505
como de su mano misma,
sin imperfección de partes.
Diole luego a la mujer
para que le acompañase
y para que ambos el mundo
510
con su junta procreasen.
Púsole en el paraíso,
tan hermoso y deleitable
como jardín que Dios hizo
para que se recreasen.
515
Hízole dueño de todo,
de las fieras y animales,
que al punto le obedecieron,
del más humilde al más grande.
(A) entrambos puso un preceto,
520
mandando que no tocasen
a un árbol de fruta hermoso
que Dios reservó, Él lo sabe.
Quebraron el mandamiento:
¡Ah bocado miserable!,
525
pues una sola manzana
tan mal provecho nos hace.
Comieron, en fin, comieron,
con que se hicieron mortales,
quedando en su culpa todos
530
partícipes y capaces.
Desterrólos Dios, salieron
llorando, y por ser tan grave
la ofensa, enojado estuvo
con todos largas edades.
535
Como el agravio fue a Dios,
no hay ninguno que le aplaque,
y así por todos El mismo
a sí mismo satisface.
Las tres divinas Personas
540
ordenaron que bajase
la segunda, que es el Hijo,
al mundo y, tomando carne
en el vientre de María,
hombre se hiciese. Al instante
545
que se dispuso se hizo;
y en esta doncella, ave
de gracia, Cristo encarnó,
que así permitió llamarse,
siendo por gracia infinita
550
y obra santa y saludable
del mismo Espíritu Santo,
quedando ella, aunque fue madre,
virgen después de parida
y antes que Dios encarnase.
555
Creció Dios-hombre; crióse;
hizo milagros notables;
dio muestras de que era Dios,
y permitió bautizarse,
por que todos desde allí
560
en lo mismo le imitasen.
Envidiosos los judíos,
gente bárbara e infame,
para que muriese hicieron
bandos y parcialidades.
565
Por un discípulo suyo,
vendida su justa sangre,
prendiéronle, y en la cruz,
después de tormentos graves,
clavado en ella murió,
570
redimiendo el vasallaje
y esclavitud en que todos,
por nuestros primeros padres,
incurrimos desde el día
del bocado miserable,
575
e instituyó el sacramento
de la Eucaristía antes
de su muerte, por que el hombre
de su Dios participase.
Después, al tercero día,
580
resucitó y, admirable,
subió al cielo y se sentó
a la diestra de Dios Padre.
Esto es, princesa Casilda,
de Dios la mínima parte
585
que puedo decirte yo;
después sabrás lo que baste.

(Sale EL DEMONIO de esclavo.)

DEMONIO
Silva (tirada)
  De mi tormento eterno,
del hondo calabozo del abismo,
de aquel piélago averno
590
donde padezco furias en mí mismo,
envidioso y terrible,
dejo el lugar que habito más horrible.
Y tengo en furia loca
hecho un volcán de rabia y de ira ciego;
595
por los ojos y boca
brotando llamas de mi ardiente fuego,
al ver una vil mora
que apenas oye a Dios cuando le adora.
En este traje quiero,
600
pues sinnúmero son estos cautivos,
porque de envidia muero,
sembrar en todos los venenos vivos
del fuego que me abrasa.
Animo, pues, enciéndase la casa.
605
Bien el nombre me viene
del traje propio mío que he tomado,
pues mi, dolor le tiene
desde que de la silla fui arrojado
altivo, presuntuoso
610
y esclavo, viene a ser tan afrentoso.
Yo haré que el rey entienda
esto que pasa aquí, por que lo ataje,
para que la defienda
que aquel socorro de estos perros baje.
615
Entre todos me asiento,
no por el pan, que no es de mi alimento.

(Siéntese con ellos cuando haber estado comiendo.)

CASILDA
Redondilla
  Yo he de ser cristiana, amigos,
y he de sacaros de aquí.

CALAMBRE
¿Y eso será cierto?

CASILDA
Sí,
620
y hago a los cielos testigos.

CALAMBRE
Redondilla
  Los ángeles me parece
que esta comida guisaron.
Poco tocino la echaron.

FERNANDO
Dios lo aumenta, Dios lo crece.

CASILDA
Redondilla
625
  Digo que he de ser cristiana.

DEMONIO
Míralo, señora, bien.

CALAMBRE
¿Quién le mete en eso, quién?
Diga, cara de cuartana.

CASILDA
Redondilla
  ¿Quién eres, cautivo, di,
630
que parece que te pesa?

DEMONIO
El que servirte profesa
desde el día que te vi.
Redondilla
  Temo a tu padre enojado,
y la venganza será
635
en nosotros.

CALAMBRE
¿Cuánto va
que vos no sois hombre honrado?
Redondilla
  Aunque no se echa de ver,
que desque aquí os sentastes
un bocado no alcanzastes,
640
con que me hacéis gran placer.

CASILDA
Redondilla
  Todo lo hará Dios muy bien.

DEMONIO
(Y será para mi mal.)

CALAMBRE
Aquesto tien poca sal,
pero a mí me sabe bien.
Redondilla
645
  Fuera de que no hay deleite
sin tocino o buen carnero,
que haga de ti un cocinero
albóndigas con aceite.

DEMONIO
Redondilla
  Aunque yo pase más hambre,
650
este manjar no es el mío.

CALAMBRE
Juro a Dios que sois judío
o que yo no soy Calambre.

CASILDA
Redondilla
  ¿De dónde eres?

GONZALO
Burgalés.

CASILDA
¿Cómo te llamas?

GONZALO
Gonzalo.

CASILDA
655
Hoy, Gonzalo, te señalo
para que conmigo estés.

CALAMBRE
Verso suelto
  Sin que me pregunte a mí,
Redondilla
  la diré mis partes luego.
Calambre, Alfonso es mi nombre,
660
y el apellido no asombre,
ni que naciese gallego.
Redondilla
  Porque mi madre, que hablaba
con mi padre, se empreñó
y a todos a entender dio
665
que calambre la tomaba.
Redondilla
  Con él se iba cada hora
y se estaba todo el día;
si la llamaba, decía:
«Tengo calambre, señora.»
Redondilla
670
  Como meneaba el vestido
y redonda se ponía,
a todo el lugar decía:
«La calambre me ha crecido.»
Redondilla
  En efecto, a luz salí,
675
y los que el cuento supieron,
Calambre a mí me pusieron
desde el día que nací.

CASILDA
Redondilla
  Tú con Gonzalo también
vendrás conmigo, y ahora
680
queda con Dios.

CALAMBRE
Bella mora,
aunque mil muertes me den,
Redondilla
  te serviré dos mil años.

CASILDA
Después a veros vendré.

DEMONIO
(Yo haré, Casilda, yo haré
685
que se atajen estos daños.)

(Vanse. Sale ALIMENÓN, rey viejo; ABENÁMAR y CELÍN.)

REY
Silva (tirada)
  Príncipe, yo os prometo
que siento en sumo grado
que Casilda no os quiera por marido.
Haced, como discreto,
690
si puede enamorado,
resistir la pasión quien la ha tenido.
Que yo en tanto, advertido,
haré oficio de padre
en cuanto se dilata
695
el rigor con que os trata,
hasta hallar el remedio que más cuadre
que es el intento justo,
y vuestra sucesión será mi gusto.
Si mi santo Profeta
700
este favor me hiciese,
como con tantas veras se lo ruego,
viviera el alma quieta,
aunque el dolor tuviese,
que así me abrasa como ardiente fuego
705
luego al instante, luego
que quiero levantarme,
sin que para mis daños
en veinticinco años
jamás este dolor quiera dejarme.
710
Mira lo que te quiero,
si por tu gusto la salud prefiero.

ABENÁMAR
Beso tus pies mil veces,
humilde a tu servicio,
como por tío y rey soy obligado,
715
por el bien que me ofreces,
de que me dan indicio
las veces que en honrarme lo has mostrado.
En servirte ocupado
pasar la vida quiero,
720
y por si la perdiera,
ella y mil que tuviera,
cuando no por el premio, que es pequeño,
por tu persona sólo,
que la fama extendió de polo a polo.

REY
725
Abenámar valiente,
sangre ilustre de Meca,
por tan claros blasones conocida,
hoy mi valor se aumente,
que por el tuyo trueca,
730
con honrosa piedad agradecida,
la corona y la vida,
que justa se te debe,
y el mundo todo junto
tuviera en este punto,
735
que para tu poder le juzgo breve.
Ordena, manda, rige;
todo mi reino es tuyo, ya lo dije.
(Sale TARFE.)
Redondilla
  Seas, Tarfe, bien venido.
¿Cómo te fue en Alcalá?

TARFE
740
Sosegada queda ya
de aquel motín que ha tenido.
Redondilla
  Degollar hice al alcaide
y todo lo apacigüé,
y así en su lugar dejé
745
a mi sobrino Abencaide.
Redondilla
  Otros muchos castigué
quitándoles gran tesoro
y a Corvín y Maniloro
de tus reinos desterré.

REY
Redondilla
750
  Tarfe, muy bien me has servido.
Hoy te tengo de casar
de mi mano.

TARFE
Si llegar
a tal dicha he merecido,
Redondilla
  con Zara, mi prima, sea.
755
Merézcola, gran señor,
porque a Zara tengo amor.

REY
Muy bien tu gusto se emplea.

CELÍN
Redondilla
  (Pendiente el alma tenía
de un hilo cuando escuchaba
760
a Tarfe, que ya pensaba
que (a) Alima hermosa pedía.
Redondilla
  Es la vida por quien vivo
después que vine a Toledo,
y en sus bellos ojos quedo
765
de su hermosura cautivo.)

REY
Redondilla
  Hoy, Tarfe, te casaré
con Zara.

TARFE
Los pies te beso.
¡Qué venturoso suceso!

ABENÁMAR
¡Cuándo tal dicha tendré!

(A CASILDA, ZARA, ALIMA, GONZALO y CALAMBRE.)

CASILDA
Romance (tirada)
770
  Padre y señor.

REY
¡Hija mía!
Seas bien venida mil veces.
¿Cómo te va? ¿Cómo te hallas?

CASILDA
Bien, a tu servicio siempre,
y con más salud, señor,
775
de la con que sueles verme.

REY
Pídeme albricias, Casilda;
manda lo que tú quisieres.

CASILDA
Guárdatela muchos años.

REY
Hoy tu salud se celebre.
780
¿Qué hacen aquí estos esclavos?
¡Hola, Tarfe!

CASILDA
No te alteres,
que yo los traje conmigo.

REY
Pues si tu gusto es éste...

CALAMBRE
(¡Vive Dios! Que ya entendí
785
que, asido de estos lebreles,
por un corredor volaba
boca abajo para siempre.)

REY
¿Zara hermosa?

ZARA
Señor mío,
¿qué me mandas? ¿Qué me quieres?

REY
790
¿Sabes cómo te he casado?

ZARA
¡Ay de mí, triste!

REY
¿Qué tienes?

CASILDA
El sobresalto, señor,
siempre turbó a las mujeres.

REY
Tarfe desde hoy es tu esposo.

ZARA
795
(Ni lo trate ni lo piense,
que soy esposa de Cristo.)

REY
¿Qué dices?

ZARA
Que hasta que llegue
el día que mi señora
sus reales bodas celebre,
800
no me tengo de casar.

REY
¿Y entonces?

ZARA
Seguro puede
Tarfe estar de que en mi vida
por otro moro le deje.

TARFE
¿Será cierto, hermosa Zara?

ZARA
805
Cumplirlo el alma promete
(Mas será con el Esposo
que por mí murió inocente.)

ABENÁMAR
Permite, bella Casilda,
que vuestro primo se alegre
810
Con saber que vos lo estáis,
pues tanto amor lo merece.
Dad lugar que goce el alma
de tu gusto.

CASILDA
Primo, siempre
os estimé como a tal.

CALAMBRE
815
¡Qué contento está el perenque,
que piensa que ha de llevarla!
Pues a fe que no la lleve.

GONZALO
¡Calla, Calambre!

CALAMBRE
Hame dado
de repente en la lengua
820
y no puedo sosegarme.

REY
Vamos.

CASILDA
Quiero obedecerte.

(Vanse. Quede ABENÁMAR, TARFE y CELÍN.)

ABENÁMAR
Alcaide, en un mismo día
han de llegar nuestros bienes.

TARFE
Alá cumpla tu deseo.

ABENÁMAR
825
El te guarde, Tarfe fuerte.

CELÍN
Mejorada está, señor,
la princesa.

ABENÁMAR
Y diferente
de los rigores pasados.

CELÍN
Amor de tu amor se duele.

(Sale EL DEMONIO.)

DEMONIO
830
Solos están; llegar quiero.

ABENÁMAR
¿Qué quieres, esclavo?

DEMONIO
Advierte
que, aunque tal traje me miras,
soy más de lo que parece
y de lo que tú imaginas.

ABENÁMAR
835
¿Quieres que sólo me quede?

DEMONIO
No, porque a todos importa.

ABENÁMAR
Declárate, pues.

DEMONIO
Advierte,
príncipe, que yo soy moro
de sangre real, descendiente
840
de Alfo Muley, a quien
han muerto; respeta el rey,
después sabrás lo demás.
Ahora sabed que os ofenden
Casilda y sus bellas damas
845
Alima y Zara, que tienen
esposos, a quien adoran,
de vuestra ley diferente.
Por esto dice Casilda
que la matan accidentes,
850
que la disgustan congojas
y que este amor la divierte.
Por que se dé a mis palabras
el crédito que se debe,
sabed que va a las mazmorras
855
y a los cautivos aleves
sustenta, regala y cura
y de ellos la ley aprende.

ABENÁMAR
¿Qué dices, moro? ¿Qué dices?

DEMONIO
Verdad es, aunque me pese.

ABENÁMAR
860
¿Tú lo has visto?

DEMONIO
Yo lo he visto.

ABENÁMAR
¿Qué hay que mi paciencia espere?
¡Cristiano será su esposo,
no hay que dudar!

DEMONIO
Bien lo sientes,
y muy cristiano.

ABENÁMAR
¡Ay de mí!
865
Daré voces impaciente.
¿Qué dices, Tarfe, qué dices

TARFE
Que si el rey esto supiese,
la vida la quitaría.

ABENÁMAR
Sépalo el rey; déla muerte.

TARFE
870
¡Ah, Zara crüel, ingrata!
¿A un cristiano infame quieres?
¡Vengaréme!

DEMONIO
Yo he sembrado
rabia y fuego que les queme;
quiero quitarme de aquí
875
mientras el fuego se enciende,
por que, abrasados de celos,
estos tres moros me venguen.

(Vase.)

CELÍN
Alima, ¿quién tal pensara?
¿Eres mujer? Mujer eres.

ABENÁMAR
880
¿Tócate parte, Celín,
de esta desdicha?

CELÍN
Si puede
tocarme adorando a Alima,
por mí puedes responderte.

ABENÁMAR
¿Qué es de aquel esclavo, Tarfe?

TARFE
885
No le vi; sin duda fuese,
de temor viendo tu enojo.

ABENÁMAR
Hoy mis desprecios se venguen.
¡Hoy Casilda y yo acabamos!

TARFE
¡Hoy Tarfe y Zara fenecen!

CELÍN
890
Alima y Celín también,
pues la desdicha lo quiere.

ABENÁMAR
¿A un cristiano? ¡Ingrata mora!
¡Rabiando estoy!

TARFE
El rey vuelve.
Mis celos le habrán traído
895
y mis desprecios crüeles.

(Sale EL REY.)

ABENÁMAR
Hoy, Alimenón Aicán,
generoso descendiente
en la sangre y en el reino
de los Almanzores reyes;
900
legítimo sucesor
del gran Audalla, a quien deben
tantas plumas las victorias,
las tablas tantos pinceles,
rayo en la esfera de Marte,
905
fulminado rayo ardiente
contra los godos soberbios,
que han postrado sus laureles
a tus plantas vencedoras,
por que corones tus sienes;
910
desde que perdió Rodrigo,
último godo imprudente,
esta coronada España,
no se vio jamás ni pueden
coronarse las memorias
915
de un suceso como éste.
La gran princesa Casilda
(nombraréla, aunque me pese)
en secreto está casada
con un cristiano.

REY
¡Detente,
920
Abenámar! ¡Cierra el labio!
¡No me mates de repente!
¡Da lugar a que lo piense!
¿Casilda? ¡No puede ser!
Quien te lo ha dicho te miente.
925
¡No puede ser, Abenámar;
no puede ser!

ABENÁMAR
No te ciegues,
que no es razón que en silencio
tan gran desacato quede
por mirarla como padre,
930
que Tarfe y Celín presentes
estaban cuando un esclavo
lo refirió, y que advirtiese
que hasta las mazmorras baja,
con otras de sus mujeres,
935
a regalar tus esclavos,
cuya ley de ellos aprende.
Cristiana es Casilda, rey;
tu sangre afrentada tienes.
Castígala, y porque en mí
940
está su sangre, la vierte;
que quiero morir primero
que mi ley santa (se) quiebre.

REY
Décima
  ¡Mahoma santo! ¿Quién ha sido
la que perturba tu ley?
945
¡Muera luego y muera el rey
si lo hubiese consentido!
Abenámar, yo he sentido
el caso de tal manera,
que haré que Casilda muera;
950
con que el mundo temblará,
pues asolarle sabrá
el que mata a su heredera.
Décima
  Yo propio tengo de ver,
sin que Casilda lo sienta,
955
de mi ley santa la afrenta
en esta infame mujer.
Su vil sangre he de verter
y aun la mía me sacara
si para (el) caso importara;
960
que quien su ley no engrandece,
muy justamente merece
morir con infamia clara.


Jornada II

(Sale EL REY, ABENÁMAR, TARFE y CELÍN.)

ABENÁMAR
Redondilla
  Por este jardín, señor,
Casilda con sus mujeres
965
ha de pasar.

REY
¿Qué me quieres?
¡Déjame, piadoso amor!
Redondilla
  Que entre discursos y enojos,
parece que el corazón
dice que haga información
970
por si mintieron los ojos.
Redondilla
  Como el honor hace el cargo,
es terrible mi dolor;
que para contra el honor
es menester gran descargo.

ABENÁMAR
Redondilla
975
  Mil veces arrepentido
de haberte dado pesar,
estoy por desesperar
en tal confusión metido.
Redondilla
  Mátame, mi vida muera;
980
yo te engañé, gran señor,
por un celoso furor.

REY
Que ya es tarde considera.
Redondilla
  Verás si, aunque padre, obligo
al santo Alá de esta vez,
985
siendo en el castigo juez
y en la venganza enemigo.

TARFE
Redondilla
  La princesa viene, rey,
y todos nos retiremos.

CELÍN
Bien a esta parte estaremos.

ABENÁMAR
990
De aquí podré contemplalla.

(Retíranse y salen CASILDA, ZARA, ALIMA, GONZALO y CALAMBRE con cestas y toallas.)

CASILDA
Romance (tirada)
  ¡Amigas, dad alabanzas
al Criador de los cielos,
al que murió por nosotros,
a mi Esposo, a mi Cordero!
995
¡Toda me abraso de amores,
de amores me abraso y muero!
¡Qué penar tan venturoso!
Zara, Alima, ¿no es muy bello
nuestro esposo Jesucristo?

ZARA
1000
Es paz, es gloria, es contento.

ALIMA
Es infinito, uno y trino.

CASILDA
Gonzalo amigo, ¿aprendemos?

GONZALO
Sí, señora, porque es Dios
vuestro divino Maestro.

REY
1005
Apenas puedo entender
no los últimos acentos.

ABENÁMAR
De cuanto dicen, palabra
desde donde estoy no entiendo.

CASILDA
Gonzalo, ¿no dices tú
1010
que un cántico dice vuestro
que es el Esposo querido
colorado y blanco, bello,
escogido entre millares;
y que esta ventaja haciendo
1015
a cuantos hijos de Adán
han de nacer y nacieron,
como el hermoso manzano,
de fruto y hojas cubierto,
a los árboles silvestres
1020
en los poblados y yermos,
y que puedo yo decir
asombra de quien deseo,
estoy sentada, aguardando
este divino sustento
1025
tan sabroso (a) mi garganta?

GONZALO
Sí, señora.

CASILDA
Pues abierto
el corazón, os lo digo:
mi Dios, dadme más aliento.

ZARA
¿Qué le diremos nosotras,
1030
que, ignorantes, no podemos
decir lo que siente el alma?

ALIMA
Muy bien lo dirá el silencio,
que nos quiere a todas tres.

CASILDA
Este es Esposo, éste es gusto,
1035
éste es amor, éste es dueño,
y ninguna tiene celos.

CALAMBRE
¡Linda escuela de muchachas!
¡Oh, quién fuera su maestro!
¡Quién las diera cuatro azotes
1040
por verlas hacer pucheros!

(Salen todos.)

REY
No lo puedo soportar.
Casilda, hija, ¿qué es esto?
¿Dónde vas tan de mañana?

CASILDA
(¡Aquí me ayuden los cielos!)
1045
Señor, como mis tristezas
son tantas, a buscar vengo
en este hermoso jardín
descanso y divertimiento.

REY
¿Qué llevas aquí, Casilda?

CASILDA
1050
Aquí... ¡Favor, Dios eterno!
¡Vuestra es la causa! ¡Libradla!
flores de este jardín llevo.

REY
Quiero verlas.

CALAMBRE
Y esta vez
nos han cogido con cebo.
1055
¡Qué castigos ha de hacerme!
Mil palos es lo de menos,
que es el pan de los cautivos
cuando se enojan con ellos,
y estos perros lo administran,
1060
por lo cual el refrán vicio
se dice en toda Castilla
de «Daránte pan de perro».
Destape las cesticas

REY
Flores son, y hermosas flores.

GONZALO
1065
¡Gran milagro!

CASILDA
¡Dios inmenso!
Tantos favores, ¿por qué

REY
Gustar de las flores quiero.
¡Válgame Alá! ¡Qué fragancia!
Otro de mi mal me siento.
1070
Este olor, esta hermosura,
encierra en sí algún misterio.
Del dolor que padecía,
como saben, estoy bueno.
Libre del temor estoy,
1075
viles sospechas mintieron.

ABENÁMAR
A tus pies, señor, postrado,
no por el perdón te ruego.

TARFE
Todos pedimos lo mismo.

REY
Príncipe, en este suceso
1080
conviene la información.
Decidme: ¿quién fue el soberbio
envidioso que a mi honor
quiso poner tal defecto?

ABENÁMAR
Un esclavo de tu casa.

REY
1085
Mira si es alguno de éstos.

ABENÁMAR
No es ninguno.

CALAMBRE
¡Ay, dulce no;
vuelto me has el alma al cuerpo
Desde hoy adoro en el no,
aunque, pidiendo dineros,
1090
un avariento me diga,
muy hinchado: «No los tengo».

REY
Hoy, por la salud que alcanzo,
haréis, Tarfe, que en Toledo
se celebre este milagro
1095
del grande Profeta nuestro.

ABENÁMAR
¡Corrido voy!

TARFE
¡Yo afrentado!
¿Qué dirá mi hermoso dueño?

CELÍN
¡Perdí a Alima!

ABENÁMAR
¡Ah, pasión,
y cuánto daño me has hecho!

(Vanse LOS MOROS.)

GONZALO
1100
Déjame echar a tus pies.

CASILDA
Alza, Gonzalo, del suelo.

GONZALO
Casilda santa, a quien Dios
tan grande favor ha hecho,
aun este suelo que pisas,
1105
para besar no merezco.

CASILDA
Volved, pues, amigos míos,
y traed nuevo sustento
para los pobres cautivos,
pues el pan flores se ha vuelto.

GONZALO
1110
Antes este pan será
(su) misterioso sustento,
porque siendo pan de flores,
¿qué pan puede ser más bello?

ZARA
¡Ay inmensa majestad
1115
de Dios!

CASILDA
Pues, Zara, ¿qué es esto?

ZARA
Que son ya las flores pan,
que las flores pan se han vuelto.

ALIMA
Verdad dice Zara.

CASILDA
Vos
todo, Señor, lo habéis hecho.
1120
Id a llevarlo a mis pobres,
que dar a Dios gracias quiero
por este favor; vosotros
iréis con ellas.

CALAMBRE
Yo temo,
según soy de venturoso,
1125
si aquí te quedas, que luego
nos vuelve a buscar tu padre
y se descubre el enredo;
porque en esto de milagros,
gracias a Dios, soy tan bueno,
1130
que el pan se volverá cantos;
las cestas y mimbres, leños,
con que me quitan el polvo
estos sacristanes perros.

(Vanse. Queda CASILDA.)

CASILDA
Décima
  ¿De qué jardín regalado
1135
las bellas flores que vi
vinieron, Señor, aquí?
¿Eran de vuestro costado?
Porque el matiz colorado
pareció, Señor, el mismo
1140
de quien se espanta el abismo.
Hacedme a mí tan feliz,
que merezca este matiz
del soberano bautismo.
Décima
  Clavellinas encarnadas
1145
en vuestro jardín se hallaron
(y) con sangre se regaron
de vuestras venas sagradas.
De espinas fueron cercadas.
Todos cogen clavellinas,
1150
que vuestras manos divinas
las espinas apartaron,
y clavellinas dejaron
y para Vos las espinas.
Décima
  Honradme con vuestras flores.
1155
Partid conmigo, Señor;
amor os lo pide, amor;
galán sois, haced favores.
Flores se dan por amores,
jardinero soberano,
1160
¿queréis vos de vuestra mano
darme un divino clavel?,
que un alma os daré por él,
pues tanto en dárosla gano.

(Un ÁNGEL en una tramoya.)

ÁNGEL
Redondilla
  Casilda, Dios te ha escuchado,
1165
que tu voz rompió los velos
de los cristalinos cielos
y tu afecto enamorado.

CASILDA
Redondilla
  Mensajero celestial,
¿quién eres?

ÁNGEL
Ángel de gloria,
1170
de los que a Dios la victoria
cantan.

CASILDA
¿Quién mereció tal?

ÁNGEL
Redondilla
  Tú, Casilda.

CASILDA
¡Feliz suerte!

ÁNGEL
Sabe que venido soy
de parte de Dios.

CASILDA
Ya estoy
1175
escuchando.

ÁNGEL
Pues advierte.

(Por otra tramoya venga otro ÁNGEL, con ZARA y ALIMA hincadas de rodillas.)

ÁNGEL SEGUNDO
Redondilla
  Estad presentes las dos
a este misterio que veis,
por que después lo admiréis,
que así lo permite Dios.

ÁNGEL PRIMERO
Octava real
1180
  Dios mandó que a Toledo luego dejes
y al pueblo loco que le i(gnora) ciego
y que de sus alcázares te alejes
y a Castilla de aquí te partas luego.
Huye, Casilda, de bárbaros y herejes
1185
que encienden contra Dios infernal fuego,
para que así su voluntad se haga
y la tuya también se satisfaga.
Octava real
  En un lugar secreto que peñascos
murallas forman toscas de aspereza,
1190
compuesto de quejigos y de tascos
que aumentan la fealdad a su fiereza;
entre broncas pizarras, rotos cascos
parece que se ven en su cabeza,
que apretados los tiene todo el año
1195
con espinosa zarza en vez de paño.
Octava real
  A quien por una parte se le llega
el mar salado en ondas presuroso
y los nerviosos pies le baña y riega,
por que descanse el bruto peñascoso;
1200
tan espeso el camino, que se niega
aun en el día claro y luminoso,
y apenas se ve el sol ni el horizonte,
que así tapado está con aquel monte.
Octava real
  Por los godos montañas de Castilla
1205
la aspereza se llama, donde ha sido
por su labor, que al mundo maravilla,
Dios adorado y siempre engrandecido,
sin que, aunque pierdan de su rey la silla,
la fe jamás allí se haya perdido.
1210
Y cuando se perdiera, de mil modos
la fe siempre se hallara entre los godos.
Octava real
  A la falda de un risco tan crecido
que parece debajo de la luna
hablando está secretos al oído,
1215
verás dos lagos, fin de tu fortuna,
donde tu bien está constituido.
Tiene dos aguas tales, que la una
nace turbia, otra clara, y la deshacen
del otro los cristales cuando nacen.
Octava real
1220
  Aquí te bañarás debidamente,
y de los males que te dan tal pena,
en tocando el cristal de su corriente,
sana, Casilda, te hallarás y buena.
Estos los lagos son de San Vicente,
1225
que en ellos te bañes Dios ordena.
Ya tienes donde cumplas tus intentos,
ejecuta de Dios los mandamientos.

(A un mismo tiempo desaparezcan todos.)

CASILDA
Silva (tirada)
  Inconmutable esencia,
que es verdadera luz y no acabada,
1230
pues sólo a la presencia
de los ángeles es comunicada,
sin que de humana vista,
si Vos obráis, jamás puede ser vista.
Si sólo con creerla
1235
y dulcemente con amor sentirla
es modo de tener la luz, yo he de pedirla,
pedirla y desearla,
por que pueda de aquí también gozarla.
Vos, Esposo, me hicistes
1240
y por que os alabase me criastes;
si este nombre me distes,
siempre he de hacer aquello que mandastes;
nunca mi lengua acabe
y esta virtud incomprensible alabe.
1245
¡Oh, Sumo Ser, hermoso,
sacro, estable, inmortal, omnipotente,
de mi vida reposo,
celestial, inefable, refulgente,
que todo en ser Vos cabe,
1250
vuestra gracia me dad por que os alabe.

(Salen ZARA y ALIMA.)

ALIMA
Redondilla
  Déjame echar a tus pies.

ZARA
¡Señora! ¡Casilda santa!

CASILDA
Alzad del suelo; no estés
en tierra; Zara, levanta.

ZARA
Redondilla
1255
  ¡Esposa santa de Cristo,
El te vino a consolar!

CASILDA
¿Qué Dios...?

ZARA
No hay que negar:
Alima y yo lo hemos visto.
Redondilla
  Estando en contemplación
1260
en nuestro recogimiento,
nos trajeron por el viento
a ver tu revelación.
Redondilla
  Ya sabemos dónde vas:
los lagos de San Vicente
1265
y aquel lugar conveniente
donde te bautizarás.

CASILDA
Redondilla
  Pues si eso tan cierto es,
grandes vuestras gracias son,
y así, con mayor razón,
1270
puedo echarme a vuestros pies.

ZARA
Redondilla
  Señora, ¿tanta humildad
con tus esclavas?

CASILDA
No, Zara;
de Dios sí, que nos ampara,
las esclavas os llamad.

ALIMA
Redondilla
1275
  Y ¿cuándo te piensas ir?

CASILDA
Luego quiero disponello;
que pues Dios me ayuda en ello,
contenta puedo partir.

(Vanse. Salen EL REY, ABENÁMAR, TARFE y CELÍN.)

REY
Redondilla
  ¿Están los esclavos juntos?

TARFE
1280
Ya todos, señor, lo están
y aguardando en el zaguán
están la muerte por puntos.

REY
Redondilla
  Hacedlos, Tarfe, entrar luego.

(Salen GONZALO, RODRIGO, FERNANDO, ORTUÑO, NUÑO, CALAMBRE y EL DEMONIO.)

DEMONIO
Cuando a Abenámar hablé,
1285
la forma que allí tomé
hoy la tendrá este gallego,
Redondilla
  por que pague ser criado
de esta cruel enemiga.
¡Oh, con cuánto horror me obliga!

REY
1290
Reconoce con cuidado
Redondilla
  quién de éstos era el traidor
que te engañó falsamente.

ABENÁMAR
Verélos atentamente.
Este esclavo es, gran señor.

CALAMBRE
Redondilla
1295
  (¡Ay de mí! ¿Quién tal creyera?
¿Yo, señor? Míralo bien.

REY
(Dos) mil tormentos le den,
Salíos vosotros fuera.

FERNANDO
Redondilla
  ¡Pobre gallego!

RODRIGO
¡Ay de ti!

GONZALO
1300
¡No lo creo!

NUÑO
Yo tampoco.

ORTUÑO
¡Sin duda que estaba loco!

DEMONIO
Pargue el perro, ¡pese a mí!

(Vanse LOS ESCLAVOS.)

CALAMBRE
Redondilla
  Conmigo otra vez hiciste
esta misma diligencia;
1305
tú, príncipe, en su presencia,
que no era yo respondiste.

REY
Redondilla
  ¿Quién eres?

CALAMBRE
No sé de mí
más de que soy desdichado.

ABENÁMAR
Moro, señor, me ha contado
1310
que es de nación.

CALAMBRE
¿Yo te vi
Redondilla
  en mi vida ni te hablé?

ABENÁMAR
Sí, perro; tú me dijiste
que entrar a Casilda viste
en las mazmorras. ¿Por qué
Redondilla
1315
  lo niegas? Y además de esto,
que eras moro descendiente
de Alcefo Muley valiente.

CALAMBRE
¿De qué mula ni qué cesto?

REY
Redondilla
  Di la verdad, vil cautivo:
1320
¿eres moro?

CALAMBRE
¿Moro yo?
Quien te lo dijo mintió.
De Cristo soy; por El vivo;
Redondilla
  de Galicia natural,
adonde, entre otros esclavos,
1325
cautivé cogiendo nabos,
que era batalla nabal.

REY
Redondilla
  ¿Búrlaste, perro, conmigo?

CALAMBRE
Verdad digo, ¡vive Dios!
Vaya algo entre los dos,
1330
que pruebo lo que aquí digo:
Redondilla
  que iré a Galicia y traeré
testimonio muy patente
ser gallego descendiente
de un lacayo de Noé.

REY
Redondilla
1335
  No te estuviera muy mal
ir a tu tierra por él.

CALAMBRE
Y si viniere sin él,
que me hagas echar en sal.

ABENÁMAR
Redondilla
  Otra cara se le ha puesto
1340
a este esclavo, gran señor.
Mudado se le ha el color.

CALAMBRE
¡Ay, triste de mí! ¿Qué es esto?
Redondilla
  ¡Algún demonio anda aquí!

ABENÁMAR
Agora, señor, acabo
1345
de conocer que este esclavo
diferente es del que vi.

REY
Redondilla
  Mi pasión está vencida;
mi enojo se sosegó.
Libre estás.

CALAMBRE
¿Quién tal [oyó?]
1350
¡Mahoma alargue tu vida!

REY
Redondilla
  ¿En efecto, eres gallego?

CALAMBRE
¡Pesia tal!, es mi blasón,
y aunque muchos que lo son
lo niegan, yo no lo niego.

REY
Redondilla
1355
  ¿Es fértil tu tierra?

CALAMBRE
Mucho,
de nabos en cantidad
que es una temeridad.
Escucha y verás.

REY
Ya escucho.

CALAMBRE
Redondilla
  En una heredad cogía
1360
mi padre siempre unos nabos,
que de grandes y de bravos
fama en Galicia tenía;
Redondilla
  tanto, que, si esto es costumbre,
en casa de ellos se hacían
1365
bancos, con que se podían
sentar muy bien a la lumbre.
Redondilla
  Yo me acuerdo cierto día
que con un hacha partí
de un grande nabo que vi
1370
lo que un carro no traería.
Redondilla
  Y estando partiendo yo,
di tal golpe con el hacha,
que, saltando una gran racha,
el hacha se me escondió.
Redondilla
1375
  Como sin hacha me hallé,
no te cause maravilla,
quitándome la ropilla,
por el agujero entré.
Redondilla
  Anduve el hacha buscando,
1380
y no la pude topar,
cuando me sentí tocar
de un hombre, a quien preguntando
Redondilla
  por ella dijo: «¡Bobear!,
¿cómo puede haberla hallado,
1385
si dos mulas y un arado
no he podido yo topar?»

REY
Redondilla
  ¿Cómo te llamas?

CALAMBRE
Calambre.

ABENÁMAR
El tiene muy lindo humor.

CALAMBRE
El humor come, señor,
1390
y así me muero de hambre.

REY
Redondilla
  ¿Verásme después?

CALAMBRE
Sí haré.
(Vanse los cuatro.)
Hoy mi dicha se celebre,
pues siendo una pobre liebre,
de estos galgos me escapé.

(Sale EL DEMONIO.)

DEMONIO
Redondilla
1395
  Furioso y rabiando vengo,
desesperado y corrido
de lo que me ha sucedido.

CALAMBRE
Mala fe a este esclavo tengo
Redondilla
  desde que a Casilda dijo,
1400
cuando me libró aquel día,
que mirase lo que hacía,
y todo lo contradijo.

DEMONIO
Redondilla
  ¿Calambre amigo?

CALAMBRE
Eso no;
sedlo de otro, que no quiero
1405
tener tan buen compañero;
ya la amistad se acabó.
Redondilla
  Yo no os entiendo ni acabo
de conocer lo que hacéis,
que mil veces parecéis
1410
unas moro, otras esclavo.
Redondilla
  y lo que puedo creer
en estas dificultades,
que, para decir verdades,
todo lo debéis de ser.

DEMONIO
Redondilla
1415
  ¡Por el hermoso lucero,
que te arroje desde aquí
donde te acuerdes de mí!

CALAMBRE
Mentís como un majadero.
Redondilla
  No sois vos cristiano, a fe:
1420
en gran confusión estoy.
Dime tu nombre, que hoy
no sé cómo me olvidé.

DEMONIO
Redondilla
  Ya te dije que Orlando.

CALAMBRE
Sin duda el nombre os pusiste,
1425
Orlando, porque veniste
de alguna parte rodando.
Redondilla
  ¿Cúyo hijo sois?

DEMONIO
Fue mi padre
rey y emperador.

CALAMBRE
Si había;
mas ¿va que no tienes tía
1430
y que naciste sin madre?

DEMONIO
Redondilla
  ¿Por qué en eso te desvelas?

CALAMBRE
Soy curioso en preguntar.
En tu tierra sueles dar
muy baratas las pajuelas.

DEMONIO
Redondilla
1435
  Calambre, dile a esta mora,
pues tanto puedes con ella,
que por qué un reino atropella
que como a reina la adora.
Redondilla
  Di que no intente el camino
1440
que a Castilla quiere hacer,
porque se puede perder.

CALAMBRE
Vos, Orlando, bebéis vino,
Redondilla
  que decís tal disparate.
¿Yo había de aconsejalla
1445
que con tan mala canalla
estuviera? No se trate.
Redondilla
  Mas vos, ¿cómo habéis sabido
que la princesa se va
a Castilla?

DEMONIO
Es cierto ya.

CALAMBRE
1450
Por Dios que estáis entendido.
Redondilla
  Idos, que no quiero andar
con quien sabe más que yo.

DEMONIO
Vuelve, Calambre.

CALAMBRE
Eso no.
juntos hemos de rezar
Redondilla
1455
  para que yo crea en vos.

DEMONIO
Por que lo creáis sí haré.

CALAMBRE
Por la señal...

DEMONIO
Quítate.

(Derríbale y vase.)

CALAMBRE
¡Muerto soy! ¡Válgame Dios!
Redondilla
  Este esclavo es infernal.
1460
Temblando estoy de cobarde.
¡Dios me ayude! ¡Dios me guarde!
Parece que huelo mal.
Redondilla
  Todos cargan sobre mí:
diablos, moros y cristianos.
1465
Dios me libre de sus manos,
pues tan sin dicha nací.
Redondilla
  Este Orlando es, a mi ver,
aunque en decillo me asombre,
de Satanás gentilhombre,
1470
que acompaña a su mujer.

(Sale ABENÁMAR.)

ABENÁMAR
Redondilla
  Esclavo amigo, cristiano,
¿qué tienes? ¿De qué das voces?

CALAMBRE
Hanme prestado unas coces
a nunca pagar ufano.

ABENÁMAR
Redondilla
1475
  Dime qué fue.

CALAMBRE
Qué sé yo.

ABENÁMAR
Levanta.

CALAMBRE
Ya estoy en pie.
¿Qué me quieres?

ABENÁMAR
Oyeme.
Alá, cristiano, ordenó
Redondilla
  que Casilda me rindiese
1480
el alma. Cuando la vi
dísela, porque nací
para que su esclavo fuese.
Redondilla
  Por ella muriendo vivo,
por ella a la muerte voy,
1485
por ella sin vida estoy,
libre soy y soy cautivo.
Redondilla
  No hay medio para que pueda
su rigor enternecer.
Por mí una cosa has de hacer,
1490
que el premio a mi amor se queda.
Redondilla
  Dale este papel por mí.

CALAMBRE
Cierto, señor, que lo hiciera
si otro daño no temiera
como el que por vos sufrí.
Redondilla
1495
  Sois muy falto de memoria,
las señas podéis perder.
Yo no lo tengo de hacer.
Aquí, paz, y después, gloria.

(Vase CALAMBRE.)

ABENÁMAR
Soneto
  Navega en ondas por camino incierto
1500
el navegante roto y mal tratado
después de una tormenta; sale a nado,
y halla entre sus desdichas dulce puerto.
Vuelve otra vez al mar, donde tan cierto
el peligro le tuvo en tal estado,
1505
contento de surcarle y olvidado
de que en las ondas se miró ya muerto.
Esto a mi amor sucede por mi daño.
Dirélo, aunque me pese, pues lo siento,
ya que no quiero ver el desengaño.
1510
De suerte que, aunque es grande mi tormento,
en pasándose, vuelvo al mismo engaño
y, aunque más me maltrata, no escarmiento.

(Sale EL DEMONIO.)

DEMONIO
Redondilla
  Este moro he de engañar,
que de Calambre tomé
1515
la forma, por que me dé
el papel. Quiérole hablar.
Redondilla
  Ya me vuelvo arrepentido.
Dame el papel, no haya más,
que hoy en manos le verás
1520
de quien tu cuidado ha sido.

ABENÁMAR
Redondilla
  Toma, cristiano, los brazos.

DEMONIO
No sabes a quién los das
y que seguro no estás
de que te haga mil pedazos.

ABENÁMAR
Redondilla
1525
  Este es el papel, y fía
de mí que libre serás.

DEMONIO
¡Qué mal que lo cumplirás!
Ya corre por cuenta mía.

(Vase. Sale CASILDA y EL REY.)

CASILDA
Romance (tirada)
  Sólo, gran señor, te quiero
1530
que me escuches.

REY
Esta cuadra
lo está, Casilda querida.
Siéntate, toma una almohada.
Abrázame; pide, pide,
que por el sol de tu cara
1535
que todo te lo conceda,
ya te he dado la palabra.

CASILDA
Generoso padre mío,
bien sabes que de mi (infancia),
con los dolores que paso,
1540
que mi salud menoscaba.
Todos los días me siento
tan penosa y fatigada,
que sólo aguardo la muerte
por últimas esperanzas.
1545
De los remedios humanos
ya yo estoy desahuciada;
bien has visto lo que has hecho
y cuán poco todos bastan.
Habrá, señor, pocos días
1550
que en el rigor de mi saña,
pidiendo favor al cielo,
porque sin él todo es nada,
bajó donde estaba...
de las celestes moradas,
1555
revocado como san... te
un Paraninfo entre... to
las estrellas que alab...
del sobresalto turbadas.
Apenas se concedían,
1560
y descubriendo la cara,
miré en ella tal belleza,
que no hay a qué compararla,
porque allí era luto el día,
oscura nube era el alba,
1565
y el sol apenas estrella,
y cualquier estrella nada.
«Casilda, advierte que soy
un ángel a quien Dios manda
que te visite.» Y entonces,
1570
entre dudosa y turbada,
indigna de merecer
tan gran favor, merced tanta,
enmudecida le miro
y atenta le escucha el alma.
1575
«Que te dispongas conviene
a dejar tu reino y patria,
porque para tu salud
otra dichosa te aguarda.
En los fines de Castilla,
1580
al entrar en sus montañas,
entre unos riscos gigantes,
dos lagos hay que se llaman
los lagos de San Vicente,
insigne Patrón de España.
1585
Allí cobrarás salud
en el cuerpo y en el alma,
recibiendo del Bautismo
aquella agua sacrosanta.
Ejecútalo, Casilda,
1590
pasa la fuente de gracia,
deja la ley en que vives»,
dijo, y, batiendo las alas,
la tierra quedó sin luz
y yo de amor abrasada.
1595
Señor, mi remedio (es, o)
todo con morir se acaba.
Yo busco a Dios, Dios (por) quien
mora soy y soy cristiana.
A Castilla tengo de ir,
1600
donde mi Esposo me aguarda.
Dame licencia, señor,
para que luego me parta.
Esto humilde te suplico,
y advierte de mis palabras
1605
que hasta que me lo concedas
no me he alzar de tus plantas.

REY
Hija, levanta del suelo;
mal dije, furia de Hircania,
que ha perturbado mi gusto,
1610
que ha dado veneno al alma.
¿Qué dices, loca, qué dices?
¿Quieres afrentar mis canas?
¿Cristiana quieres volverte
cuando Toledo te aguarda
1615
por su reina? ¡Vive Alá
que en mis manos te deshaga!
No puedo creer de que...
que tú lo dices, ni basta
que diga que yo lo he visto,
1620
porque la vista se engaña.
Hija, sosiega, sosiega,
que la visión fue fantasma,
imaginación del mal
y de la flaqueza causa.
1625
No te congoje ni aflija,
pues cuando verdad se hallara
esos lagos que me dices,
por que la salud cobraras,
en Toledo lo metiera
1630
por arcabuces de plata.

CASILDA
No es ilusión lo que he visto,
verdades son apuradas.
Cristo es verdadero Dios,
la ley que seguimos falsa.
1635
Esta vida es miserable,
vida frágil, vida infausta,
trabajosa, incierta y mala,
peligrosa, triste y falsa,
madre de los pecadores,
1640
por cuanto en ella idolatran,
y de los soberbios reino.
Y ansí, ¿por qué han de llamarle
vida, si es muerte de todos,
pues todos en ella acaban
1645
Con los amores se altera,
los dolores la contrastan,
con los calores se seca
y con el aire se inflama.
Los manjares la corrompen,
1650
el ayuno la maltrata,
los placeres, la oración
y los pesares la gastan.
Con el cuidado se ahoga
las esperanzas engañan,
1655
la pobreza la derriba,
la riqueza la levanta,
juventud la desvanece,
la vejez la aflige y cansa;
seguridad la destruye,
1660
enfermedad la quebranta
y es la vida un manantial,
vida que un pesar la acaba,
Pues si a esta vida, señor,
sucede la muerte airada,
1665
que con los gustos del mundo
en un instante remata,
¿para qué se ha de buscar,
habiendo una vida larga,
que ha de ser eternamente
1670
pena o gloria para el alma?
Cristo es la vida que busco,
su esposa soy, El me llama,
yo le tengo de seguir,
pues me recibe en su gracia.

REY
1675
Casilda, Alá lo dispone,
todo cuanto pides se haga.
Desde ahora te lo concedo;
prevén luego la jornada,
que a inspiraciones escucho
1680
que humanas fuerzas no bastan.
Vuélveme a abrazar, Casilda,
que, aunque a Castilla te vayas,
Toledo por reina suya
ha de besarte las plantas
1685
y coronar tu cabeza;
porque si de las montañas
volvieres, a tener vuelvas
la corona toledana.

CASILDA
Dios te guarde, padre mío;
1690
déte salud, que te falta;
haga que tu error olvides
y que le conozcas haga.

REY
¡Hola, Tarfe!

(Sale TARFE.)

TARFE
¡Gran señor!

REY
Despachad luego mis cartas
1695
al rey Fernando el primero,
que de este nombre se llama,
a Burgos, dándole cuenta
cómo mi Casilda baja
a ver su dichosa tierra.
1700
Que tenga por bien de darla
pasaportes en Castilla,
cuanto en sus confines andan,
que como amigo le pide,
y con mi sello, cerradas,
1705
las despacha.

TARFE
¡Santo Alá,
qué mudanza tan extraña!

REY
Y prevenida Toledo,
porque quiero que mañana
todos la juren por reina.

TARFE
1710
Tu gusto, señor, se haga.
(Vanse EL REY y CASILDA.)
Casilda se va a Castilla
y deja su patria cara,
y Alimenón la concede.
¿Esto sucede? ¿Esto pasa?
1715
¿Quién duda que si a Castilla
se parte que lleve a Zara,
para que yo luego muera
con mis tristes esperanzas?
Tras tantos años de amor,
1720
cuando gustoso aguardaba
de mis ansias amorosas
por premio tu mano blanca,
¿esto suceda a mi amor,
esto el amor da por paga?
1725
Reniego de mi fortuna,
toda para mí mudanza,
que te perdí, cara hermosa;
bien mi amor lo adivinaba.
¡Nunca te vieran mis ojos,
1730
nunca me oyeras ni hablaras!
¡Que te partes a Castilla!
¡Que me dejas, bella ingrata!
¡Plegue a Alá que en el camino
de las riscosas montañas
1735
caígas y que no te mates,
porque me llevas el alma!

(Vase. Sale ABENÁMAR y CELÍN.)

CELÍN
Redondilla
  Todos dicen en Toledo
que la infanta va a Castilla.

ABENÁMAR
Es espanto, es maravilla
1740
y al mundo pone miedo,
Redondilla
  porque deja una mujer
el reino y una corona
y aventure su persona
(a) un liviano padecer.
Redondilla
1745
  Sin alma y vida me tiene.
Apenas puedo de mí
saber si soy el que fui.
Todo junto el mal me viene,
Redondilla
  no y que la muerte me impida,
1750
que ya tan cercana está;
que si Casilda se va,
¿para qué quiero la vida?
Redondilla
  ¿Por qué te vas, bella ingrata?
¿Por qué me dejas ansí?
1755
Después que el alma te di,
tan mal tu rigor me trata.
Redondilla
  Ya, mi esperanza perdida,
la vida me quitará,
que si Casilda se va,
1760
¿para qué quiero la vida?

CELÍN
Redondilla
  Déjate de atormentar
y procede como cuerdo.

ABENÁMAR
Celín, de nada me acuerdo.
Déjame ansí descansar;
Redondilla
1765
  la memoria mi homicida
con serlo me acabará,
que si Casilda se va,
¿para qué quiero la vida?

CELÍN
Redondilla
  Consuélate; no te mates
1770
con tantas penas, señor.

ABENÁMAR
Es terrible mi dolor;
Celín mío, no lo trates.
Redondilla
  En llegando la partida
remedio amor no hallará,
1775
que si Casilda se va,
¿para qué quiero la vida?

(Sale EL DEMONIO.)

DEMONIO
Redondilla
  Fingiendo que a éste escribe
Casilda, yo he fabricado,
para que le dé cuidado
1780
en el amor con que vive,
Redondilla
  este engañoso papel
que ahora le quiero dar.
De todos me he de vengar
por lo que va escrito en él.
Redondilla
1785
  Otro papel de otra suerte
a Tarfe ahora le di
para que salga de aquí
y dé a Abenámar la muerte.
Redondilla
  Dame albricias. Este día
1790
has de salir de la calma
en que estás.

ABENÁMAR
Daréte el alma.

DEMONIO
Esa ya pienso que es mía.
Redondilla
  Toma la respuesta.

ABENÁMAR
Amigo,
¿con qué te podré pagar?

DEMONIO
1795
Voy, no me vean estar
otros esclavos contigo.
(Vase. Lea.)
«Primo: La causa de mis desabrimientos ha sido para tenernos con mayor seguridad, aunque lo fuera, la de ser vos miesposo. Yo parto a Castilla. Pedid licencia a mi padre para acompañarme, que allí sabrás mi intención y seré vuestra.- La infanta.»

ABENÁMAR
Redondilla
  ¿Quién tal dicha imaginó?
¿Quién vio tan raro suceso?
Que estoy loco, te confieso.
1800
Papel que me libertó
Redondilla
  la ya perdida memoria,
que tan ajena tenía,
vive, pues, desde este día
en mí como ejecutoria.
Redondilla
1805
  Letras hermosas y bellas
que luz al alma les dais,
no sois negras, que alumbráis
y sois luceros y estrellas.
Redondilla
  Ven, Celín.

CELÍN
Más consolado
1810
estoy de lo que pensé.
¿Que, en efecto, a ver iré
aquel mi hermoso cuidado?

(Vase. Sale TARFE con un papel.)

TARFE
Lira
  ¿Podré decir que toco
esta verdad que aquí en mis manos veo?
1815
¿Tengo juicio? ¿Estoy loco
o es ilusión que forma mi deseo?
Casilda a mí me escribe;
por mí dice que muere, por mí vive.
(Lea.)
Lira
  «Tarfe, yo te he querido...
1820
¡ay, dulces letras bellas!
(Lea.).
.. y he callado,
porque ansí ha convenido
hasta que sepas todo mi cuidado,
y de mi amor forzada,
1825
por ti intento a Castilla esta jornada.»
Lira
  ¿Quién tuvo tan gran suerte?
(Lea.)
«(A) Abenámar, que va en mi compañía,
Tarfe, has de darle la muerte.
Con que tuya seré desde aquel día,
1830
porque has de acompañarme.
Guárdete Alá.- La infanta.»,Podré darme
Lira
  de estas dichosas glorias
parabienes? Recíbalos del alma
y amor en sus vitorias,
1835
a quien se rinda lauro y palma.
Esto en ellas escriba,
por que inmortal en las edades viva.
Lira
  Salga del pecho Zara,
porque le ha de ocupar mi dueño hermoso.
1840
¿Quién tal imaginara?
¿Quién ha nacido, como yo, dichoso?
¡Ay, Casilda querida,
divino hermoso sueño de mi vida!
Lira
  ¡Ah, mi pensamiento!
1845
Seguid la empresa que os está llamando
y muera en su tormento
Abenámar, a quien la muerte dando,
Casilda será mía,
a pesar de su amor, desde aquel día.

(Vase. Salgan CALAMBRE y GONZALO, quitados los vestidos de esclavos.)

CALAMBRE
Romance (tirada)
1850
  Cuéntame cómo ha pasado.

GONZALO
Después de tener Casilda
licencia del rey, su padre,
para partirse a Castilla,
cosa que jamás se ha visto,
1855
ni en las historias antiguas
hay pluma que lo escribiese,
de un rey bárbaro que hacía
repugnancia a sus deseos,
resistencia a sus porfías,
1860
que viniese con tal gusto
a conceder cosa indina
de sus ritos y Alcorán,
que otros con rigor castigan.
Grande fe, divino amor
1865
de esta mujer, pues obliga
a su padre, moro y terrible,
a todo cuanto le pida.
Luego a Fernando primero,
rey católico, le envía
1870
a Burgos embajadores
que esta jornada le digan.
El contento le responde
con amorosas caricias,
que ya Castilla la aguarda
1875
para estimarla y servilla.
Después de esto, ¡ah, gran poder
de la voluntad divina!,
que dé libertad cumplida
a cuantos esclavos tiene,
1880
que en número pasarían
de tres mil y cuatrocientos,
ansí los que le servían
en su casa, en la ciudad,
en sus lugares y villas,
1885
como los que estaban presos
en diferentes provincias.
El rey lo concede y manda
que en la jornada la sirvan,
allanando los caminos
1890
peñascosos de Castilla.
Soltaron a los cristianos
de la prisión que tenían,
que apenas crédito daban
con el placer de la dicha.
1895
A todos hizo vestir
de la manera que miras
y el rey lo permite y quiere,
sin que a su gusto resista.
Hoy se ha juntado en Toledo
1900
lo noble de la morisma,
lo lucido de este reino
en la sangre y bizarría,
por que a Casilda, que Dios
para otro caso destina,
1905
juren por reina y señora
y como a tal la reciban.
De Madrid, de Talavera
y de Ocaña la vecina,
de Torrijos y otras partes,
1910
cuantos gozan alcaidías,
a que en las fiestas se hallen,
que las han hecho cumplidas.
Capellares y marlotas,
aljubas y sobrevistas,
1915
almalafas y turbantes,
tocas, bandas, plumas, cintas
de tan vistosos colores,
de tanto precio y estima,
que (es) cada moro un abril
1920
y en la riqueza unas Indias.
Entre ellos Casilda viene
tan hermosa y tan lucida,
que, por no saber pintalla,
te la remito a la vista.
1925
Luego que la hayan jurado
ha de partirse a Castilla
con Abenámar y Tarfe,
que van en su compañía.
A Zara y Alima lleva
1930
y otras moras y cautivas,
plata, oro, perlas, diamantes
y riquezas infinitas.

CALAMBRE
No vio el Mundo caso igual.
¡Oh, venturosa Casilda,
1935
que a mis orejas quitastes
ser de ratones comidas!
Sin duda que da la vuelta,
porque suena mucha grita.
Gonzalo, estemos atentos
1940
a ver esta perrería.

GONZALO
A Palacio llegan ya,
que vienen de la mezquita
para hacer el juramento.
A este lado te retira.

(Salen todos los MOROS que se pueda con fuentes y toallas; luego CELÍN, TARFE, ABENÁMAR, las MORAS que hubiere, ZARA, ALIMA, CASILDA y el REY detrás, si quieren sea por paloque, y un MORABITO viejo con un libro. Siéntese CASILDA en alto y estén todos en pie.)

MORABITO
Octava real
1945
  Valerosos alcaides, que pusistes
a la soberbia España a vuestras plantas,
cuyos godos con ánimo vencistes
después de guerras y de muertes tantas,
hoy aquí juntos por el reino fuistes,
1950
que demostréis con ceremonias santas
si a Casilda queréis, que os proponemos,
por reina de Toledo.

TODOS
Sí queremos.

MORABITO
Octava real
  Luego por vuestra reina os la entregamos.
Resta que hagáis solemne juramento,
1955
por la ley del Profeta que adoramos,
de hasta morir guardar el noble intento.
Decid si lo juráis.

TODOS
Sí lo juramos.

MORABITO
Pues besalda la mano en cumplimiento,
para que en vuestro amor se satisfaga.
1960
A esto, ¿qué respondéis?

TODOS
Que así se haga.

REY
Octava real
  Ya de Toledo eres, Casilda, reina,
y el reino por señora te ha jurado.
En toda Europa otra mujer no reina
ni tiene tan dichoso y bello Estado,
1965
de donde el sol rubia madeja peina
hasta que en el cerúleo mar salado
el carro tachonado de oro baña,.
que con darte a Toledo te di a España.
Octava real
  Parte a Castilla y dame mil abrazos,
1970
que contigo me voy, aunque me quedo,
y Alá te guarde.

CASILDA
Aquéstos son mis brazos.
Adiós, padre y señor.

REY
¿Cuándo en Toledo
podré volverme a ver en estos lazos?

CASILDA
Cuando lo quiera Dios.

REY
Sufrir no puedo
1975
el llanto y el dolor.

ABENÁMAR
¿Quién hay que pueda?

REY
Casilda, vete en paz.

CASILDA
A Dios te queda.


Jornada III

(Sale EL DEMONIO.)

DEMONIO
Redondilla
  Ya mi tormento, ¿qué aguarda,
pues Casilda me ha vencido?
¿Casilda dije? Ella ha sido
1980
quien mi valor acobarda.
Redondilla
  Una mora, una mujer,
a un espíritu se oponga
y Dios antes la anteponga.
¡Reniego de su poder!
Redondilla
1985
  ¿Tanto merece una fe?
¿Tanto alcanza, tanto puede,
que todo se lo concede?
Pues yo la contrastaré.
Redondilla
  Vil mujer, ¿qué solicitas,
1990
sabiendo de mí que puedo
vengar mi enojo en Toledo?
¡Qué de lances que me quitas!
Redondilla
  El tiempo, a mi pesar, llega
de que a Dios se sirva allí
1995
por un tesoro, ¡ay de mí!,
que guarda esta gente ciega.
Redondilla
  Todo ha de ser mi tormento,
y esta mora mi enemiga
ha comenzado y me obliga
2000
a la desdicha que siento.
Redondilla
  Mil veces he divertido,
para que no halle lugar
donde el remedio ha de hallar,
a las guías que ha traído.
Redondilla
2005
  Y viene a importarme nada,
pues, para que me atormente,
los lagos de San Vicente
están a media jornada.
Redondilla
  Todo me sucede mal;
2010
pues yo atajaré el camino
de este lago cristalino
con un espanto infernal.
Redondilla
  Hoy la echaré de la puente
de un río que ha de pasar.
2015
La vida la han de costar
los lagos de San Vicente.

(Vase y sale CASILDA, ZARA, ALIMA, ABENÁMAR, TARFE, GONZALO y CALAMBRE.)

ABENÁMAR
Redondilla
  En el tiempo que caminas
no ha habido villa o lugar
donde hayas podido hallar
2020
estas aguas cristalinas.
Redondilla
  Todo por tierras extrañas,
en poblado y despoblado,
desde Guadarrama helado
hasta estas fieras montañas.
Redondilla
2025
  El rey Fernando el primero
en Burgos te recibió,
donde con gusto mostró
su noble amor verdadero.
Redondilla
  Desde allí luego partiste
2030
y las montañas buscaste,
y en todas ellas no hallaste
estos lagos que dijiste.
Redondilla
  Y otra vez vuelves, señora,
hacia Burgos a buscar
2035
lo que no has podido hallar
en cuanto el sol rubio dora.

CASILDA
Redondilla
  Cuando Dios así lo ordena,
yo tengo que obedecer,
que bien tan grande ha de ser
2040
hallado con mucha pena.
Redondilla
  El manda, yo le obedezco;
cúmplase su voluntad,
que, pues que su majestad
no quiere, no lo merezco.
Redondilla
2045
  En esta tierra que vemos
la Bureba dicen que es,
donde espero que después
de este camino hallaremos
Redondilla
  estos lagos de agua viva
2050
donde sane de mi mal
(Aparte)
y donde aquel celestial
bautismo santo reciba.

CALAMBRE
Redondilla
  ¡Que tanto haya costado
el agua, ¿quién tal creyera?,
2055
cuando tabernero hubiera
que un mar te hubiera entregado!

ABENÁMAR
Redondilla
  Ya que a Castilla has corrido,
no dejando monte o sierra
en el rigor de esta tierra
2060
que no te haya respondido
Redondilla
  aquel agua no haya aquí
que buscas, puedes volverte,
pues no hay que satisfacerte
más de tu engaño. ¡Ay de mí!,
Redondilla
2065
  que en el tiempo que he seguido
a esta inconstante mujer,
no la acabo de entender
ni su intención he sabido.
Redondilla
  Si aquí mi remedio trata
2070
como libró en su papel,
¿por qué se muestra crüel
y el declararse dilata?

CASILDA
Redondilla
  Abenámar, ten paciencia,
que todo se dispondrá
2075
muy presto.

ABENÁMAR
¡Quiéralo Alá!

TARFE
(Aparte.)
No sabes la diferencia
Redondilla
  de sus razones fingidas,
que todas tu muerte son
y yo aguardo la ocasión
2080
para quitarte mil vidas.

CASILDA
Redondilla
  Linda ciudad es Burgos.
¿Gonzalo?

GONZALO
¿Gran señora? Sí.

CASILDA
La iglesia, tal no la vi,
y así con razón la iguala,
Redondilla
2085
  sin que se entienda agraviarla
por lo sagrado y bendita,
con la grandiosa mezquita
de Toledo. Quiera darla
Redondilla
  Dios eterno aquel estado
2090
que tuvo en tiempo del rey
don Rodrigo. ¡Ay, santa ley!,
¿por qué la has desamparado?
Redondilla
  ¿Venís cansadas también
vosotras?

ZARA
Señora, no,
2095
que ninguno se cansó
en busca de tanto bien.

ALIMA
Redondilla
  A la parte que quisieres
del mundo te seguiremos,
sin que jamás te dejemos.

CALAMBRE
2100
Es oficio de mujeres,
Redondilla
  que en andar no tiene fin,
y por ellas se dirá
esto de la romería
del bendito San Trotín.

CASILDA
Redondilla
2105
  En este valle quisiera
algún poco descansar.
Sola me podéis dejar.

ABENÁMAR
Así se hará.

CASILDA
Primo, espera.

TARFE
Redondilla
  Hoy ha de llegar su fin.

CELÍN
2110
Alima, ¿cuándo veré
premio de mi justa fe?

ALIMA
En teniéndola, Celín.

TARFE
Redondilla
  Sola Casilda se queda
con él por darme lugar
2115
a que le pueda matar.

CALAMBRE
Detrás de aquella alameda
Redondilla
  vamos, Gonzalo, y podrás
acabar aquella historia
de ayer.

GONZALO
¡Cuán en la memoria
2120
la tienes!

CALAMBRE
Muy bien harás,
Redondilla
  que en tanto me quedo aquí
con el huésped, por si puedo
desquitar lo que en Toledo
en cuatro años no bebí.
Redondilla
2125
  Que bien puedo solo estando
por cuatro amigos brindar,
si no me viene a inquietar
aquel maldito de Orlando.

(Vanse. Quede CASILDA y ABENÁMAR.)

CASILDA
Romance (tirada)
  Primo, siempre te he querido
2130
como a tal.

ABENÁMAR
Mi gloria empieza.
Hoy se declara.

CASILDA
Y así,
deseosa de que tengas...

ABENÁMAR
¿Qué mayor bien que tus ojos?

CASILDA
Calla.

ABENÁMAR
Verdades son éstas.

CASILDA
2135
...la luz, primo, que te falta...

ABENÁMAR
Hoy me la dan tus estrellas.

CASILDA
Iráste si no me escuchas.

ABENÁMAR
Ya te obedezco.

CASILDA
...quisiera
que los dos, cuando llegare
2140
el tiempo...

ABENÁMAR
Mi dicha llega.

CASILDA
... nos bauticemos.

ABENÁMAR
¿Qué dices?
¿Puede ser que yo lo crea?
¿Quieres, Casilda, primero,
Por que mayor gusto tenga,
2145
darme este enojo y después
la ventura que me espera?

CASILDA
No, Abenámar, porque soy
cristiana y hablo de veras,
y soy esposa de Cristo.

ABENÁMAR
2150
¿Para esto, dulce sirena,
en Toledo me escribiste
tan engañosa quimera?

(Salga TARFE al paño.)

TARFE
Esta es la ocasión que aguardo,
ésta mi ventura y ésta
2155
la desdicha de Abenámar.

CASILDA
¿Yo te pedí que vinieras?

ABENÁMAR
¿Después de haberte seguido,
pagas ansí mi fineza?
¿Posible es que no eres mía?

CASILDA
2160
Tengo Esposo que me espera.

TARFE
Esto es por mí, claro está.
¿Quién tuvo dicha como ésta?

ABENÁMAR
Mataréle.

CASILDA
No podrás,
y guárdate de sus fuerzas.

ABENÁMAR
2165
Gozaréte.

CASILDA
Es imposible.
¡Esposo, Señor! ¿Qué intentas?

(Sale TARFE.)

CASILDA
¡Guárdate, Abenámar!

ABENÁMAR
(Mete mano.)
Tarfe, ¿qué traición es ésta?

TARFE
¿Es ilusión lo que he visto?
2170
¿No dijo que se defienda
Casilda? Sí; pues ¿qué aguardo?
Crüel, tus traidoras letras,
¿no me mandaron después
de unas fingidas ternezas
2175
que diese muerte a Abenámar?
Pues ¿cómo aquí, cuando llega
la ejecución de mi brazo,
le adviertes a la defensa?

ABENÁMAR
¿A mí, traidora, inconstante?
2180
¿A mí la muerte? ¿Qué intentas?
¿Matarme mandas, tirana?
Pues tus desdenes pudieran...

CASILDA
Abenámar, Tarfe, amigos.
Mirad.

ABENÁMAR
No muevas la lengua,
2185
enemiga de tu sangre,
que si te abonas, te afrentas.

CASILDA
¡Señor, volved por mi causa;
amparad a mi inocencia!

(Canten dentro.)

VOZ
Dios, Casilda, te ha escuchado.
2190
Libre estás.

CASILDA
¡Oh, suma esencia!
¡Tantas mercedes, Dios mío!

ABENÁMAR
¿Quién el ánimo me fuerza?
¿Qué es esto?

TARFE
¿Cómo mi furia
tan apacible se muestra?

ABENÁMAR
2195
¿No soy Abenámar yo?

TARFE
¿No soy yo Tarfe Zulema?

ABENÁMAR
¿Quién reprime mi rigor?

TARFE
¿Quién mi cólera refrena?

CASILDA
¡Dios soberano, uno y trino,
2200
que os aguarda, que os espera!
Volved, amigos, volved.
Mirad que os llama, que os ruega.

ABENÁMAR
Casilda, tus cosas trata.
Quieres, dispón, manda, ordena,
2205
que yo no lo contradigo,
ni de tu virtud creyera
que me mandaras matar,
y el alma, que estuvo ciega,
ya desengañada vive.
2210
Sólo te pido licencia
para volver a Toledo,
donde a tu padre dé cuenta
de tu intención y tu gusto
y de cómo aquí te quedas
2215
cristiana, como tú dices,
por que desengaño tenga
de que no te ha de ver más
y quien te guarda te deja.

TARFE
Yo también digo lo mismo,
2220
y pido a tus pies, princesa,
perdones mi atrevimiento,
que no es posible que pueda
caber en tanta humildad
lo que imaginé en tu ofensa.

CASILDA
2225
Mirad bien que el enemigo,
que la razón atropella,
es quien, después de engañaros,
del alma os cierra las puertas.

ABENÁMAR
Señora, no hay que tratar.
2230
Hoy tengo de dar la vuelta
a Toledo.

TARFE
Antes que el sol
pase de ocaso las ruedas
nos partiremos, Casilda.

ABENÁMAR
Ya el amor no me atormenta.

CASILDA
2235
¡Esto es voluntad de Dios!

ABENÁMAR
Tarfe, di a Celín que tenga
prevenidos los caballos.
A Dios, Casilda, te queda.

TARFE
Adiós, princesa.

CASILDA
El os guíe;
2240
ya que te vas, pues os vuelva.

(Vanse y sale CALAMBRE, borracho.)

CALAMBRE
Silva (tirada)
  ¡Licor de los licores!,
sabrosa medicina de mis males,
que entre mil aguadores
tú solamente más que todos vales;
2245
quien te plantó fue justo,
pues al mundo dejó tan grande gusto.
¡Oh, cómo me he vengado
del bebajo de miel que en la mazmorra
como está dulce y blanda!
2250
¡Qué enfermo estoy, y levantar me manda!
¡Qué suaves calenturas
arrastre yo cuando sangrar me manden;
que con aquestas curas,
a fe que los doctores a pies se anden
2255
¡Qué bello tabardillo!
¡Pésiate tal con el moscatelillo!
Mientes, moro cuitado,
que yo soy, aunque pese a Mahomilla,
un buen gallego honrado
2260
de aquellos bebedores de Castilla
que con una castaña
se beberán de vino una montaña.
En tu vida bebiste,
ni sabes lo que es gusto, ni le hallaste,
2265
ni alegre te pusiste,
aunque toda la vida te cargaste
de una perruna aloja,
que el nombrarla me da mortal congoja.
¿A mí te atreves, cuando
2270
yo solamente, si te miro, puedo,
con ayuda de Orlando,
enviarte con un pie de aquí a Toledo?
Cuando es de noche y todos se han partido.

(Sale GONZALO.)

GONZALO
¿Calambre?

CALAMBRE
¿Qué me quieres?

GONZALO
2275
Alza del suelo (digo), que es muy tarde.

CALAMBRE
¿Quién eres tú? ¿Quién eres?

GONZALO
Gonzalo soy.

CALAMBRE
Gonzalo, no me aguarde.
¡Vaya con Dios, Gonzalo,
que tengo calentura y estoy malo!

GONZALO
2280
Alza del suelo y vente,
que ya es de noche.

CALAMBRE
Buen Gonzalo mío,
¿sabrás de alguna fuente,
de (algún) pozo del agua, estanque o río?

GONZALO
¿Qué tienes?

CALAMBRE
A buen viejo,
2285
un mal que todos llaman hierro viejo.

GONZALO
¿Tan grande desconcierto
hace un hombre de bien?

CALAMBRE
No he de negallo.
Amigo, yo estoy muerto,
que no hay en la ocasión cuerdo a caballo.

(Cáigase.)

GONZALO
2290
¿Qué es aquesto?

CALAMBRE
No es nada:
«Enterrá este moro, Luis Quijada».

(Llévele y váyanse y hagan dentro gran ruído de golpes, y salga CASILDA como que ha caído.)

CASILDA
¡Aquí, Señor, me ayuda!

(Descúbrese en un trono una figura del DEMONIO.)

DEMONIO
¡Detente, vuelve atrás, deja el camino!

CASILDA
¡Tu gran favor acuda!

DEMONIO
2295
Nunca hallarás el lago cristalino.
¡Muere de espanto, muere!

CASILDA
Traidor, no morirá quien a Dios quiere.

(Baja un ÁNGEL por una tramoya.)

ÁNGEL
¡Vuelve, serpiente fiera,
al tremendo lugar donde saliste,
2300
y el tormento te espera!

DEMONIO
¡Vencísteme, Casilda, tú venciste

ÁNGEL
Esta estrella luciente
los lagos te dirá de San Vicente.

(El ÁNGEL desaparece, haciendo hundir el DEMONIO, y quede una estrella.)

CASILDA
¡Ay, dulce Esposo bello!
2305
Sin serviros, ¿tan presto dais la paga?
¿Quién pudo merecello
ni quién hay, como Vos, que satisfaga
el gusto dulcemente?
¡Abrasadme de amor el pecho ardiente!

(Salen ZARA y ALIMA.)

ALIMA
2310
Ya el cielo sosegado
parece, Zara, que mejor se mira
de aquel rigor pasado
de espanto, de furor, de enojo, de ira.

ZARA
Los caballos perdimos,
2315
y a Casilda también, que no la vimos.

CASILDA
¿Zara? ¿Alima? ¿Alima? Oye, Zara.

ZARA
¿Quién es?

CASILDA
Casilda soy, amigas mías.

ALIMA
¡Ay, Dios! ¿Quién tal pensara?

CASILDA
Ya del tiempo cesaron las porfías.

ZARA
2320
¡Que verte he merecido!

CASILDA
Dad las gracias a Dios, que lo ha querido.

ALIMA
Di, ¿cómo te perdiste?

CASILDA
Después que de su error, desengañados
por Dios, como supiste,
2325
Abenámar con Tarfe y sus criados
esta tarde partieron,
los cielos, que de luto se cubrieron,
mil indicios mostraban
de la tormenta que esta noche vistes;
2330
y cuando ya llegaban
los caballos al puente en que os metistes,
en el remate miro
una horrible visión, de que me admiro.
El palafrén se espanta
2335
y a tierra me derriba prestamente
y una voz se levanta
que dice: «No hallarás de San Vicente
ese lago divino».
Cuando bajó del cielo cristalino
2340
un ángel soberano,
que la visión confunde y atropella,
y con su blanca mano
señalando me dijo: «Aquella estrella
te mostrará este lago».
2345
Y de la tempestad cesó el estrago.
Esto me ha sucedido
después que todos me desamparastes,
que mi Esposo ha querido
traeros a estas parte en que me hallastes;
2350
y aunque me habéis hallado,
los que faltan me dan mayor cuidado.

(Salen CALAMBRE y GONZALO.)

GONZALO
Aquí está mi señora.

CASILDA
¡Gracias a Dios que a todos libres veo!

GONZALO
Y la vecina aurora
2355
las puertas quiere abrir al dios Febeo,
reposa en esta aldea.

CASILDA
No lo he de hacer hasta que el agua vea.

CALAMBRE
Yo sé quién la tomara,
aunque reñido siempre está con ella,
2360
por que se refrescara.

GONZALO
Delante de nosotros va la estrella.
¡Portentoso milagro!

CASILDA
¡Esposo, a Vos mi corazón consagro!
Cuando, recién nacido,
2365
en un portal estabais pobremente,
a veros han venido
tres Reyes santos desde el rojo Oriente,
y por que os conociesen
una estrella les dais, a quien siguiesen.
2370
Era largo el camino,
y para que el portal, mi Dios, hallasen,
la estrella les convino,
como eran justos, por que os adorasen.
Pero a mí, indina de ella,
2375
para un lago no más me das estrella.

GONZALO
Mira que se ha parado.

CASILDA
Pues aquí están los lagos. Ya los miro.
¡Venturoso cuidado!

GONZALO
De Dios el gran poder en esto admiro.

CASILDA
2380
Lleguemos, pues los vimos.

GONZALO
Todos te obedecemos y seguimos.

CALAMBRE
Yo llegaré postrado
a enjugarme en el lago cristalino,
aunque no lo he cursado.
2385
sino después que me reseca el vino.
La conciencia me obliga
a que haga paces hoy con mi enemiga.

(Vanse y salen DORISTO y LAURA, villanos.)

DORISTO
Redondilla
  Tal noche no vi jamás.
Todo el ciclo parecía
2390
que hacia abajo se venía.

LAURA
¿Qué? ¿Vivo, Doristo, estás?

DORISTO
Redondilla
  Sí, Laura, que el cielo quiso
guardarme, porque nací
para tuyo.

LAURA
No te vi
2395
desde que hablé con Dantiso;
Redondilla
  y ansí, tan perdida estaba,
mi bien, como no te vía,
que en el mal que padecía
el llanto me consolaba.

DORISTO
Redondilla
2400
  Vuélveme a dar esos brazos.

LAURA
Mil veces te los daré,

DORISTO
El cielo quiera que esté
preso en estos bellos lazos.
Redondilla
  ¡Gracias a Dios que del sol
2405
los claros rayos se miran
con tanta luz como giran
entre uno y otro arrebol!
Redondilla
  Apenas amaneció,
cuando a caballo pasaron
2410
y este valle atravesaron
gentes, que me pareció
Redondilla
  que eran moros, porque había
almalafas y turbantes.
Habláronme y, no te espantes,
2415
de gran temor les tenía.
Redondilla
  En fin, supe de un cristiano,
que con ellos muchos vi,
que iba la princesa allí,
hija del rey toledano,
Redondilla
2420
  que a bautizarse ha venido
y a ser cristiana y, a estar
viviendo en este lugar.

LAURA
Grande gusto he recibido.
Redondilla
  ¿Viste la mora?

DORISTO
Y tan bella
2425
al verla me pareció,
que parece que vistió
el rostro con una estrella,

LAURA
Redondilla
  Celos, Doristo, me has dado.

DORISTO
Laura, no hay de qué tenellos,
2430
que sólo tus ojos bellos
son mi amoroso cuidado.

LAURA
Redondilla
  Nunca mujer de esta suerte
oirá la pintes, que enfada
una mujer alabada
2435
y que es grosería advierte.

(Salen GONZALO y CALAMBRE.)

GONZALO
Romance (tirada)
  Apenas la hermosa estrella
paró enfrente de los lagos,
a quien buscaba Casilda
después de peligros tantos,
2440
cuando diciendo: «Esta es
el agua en el aire bajo»,
corrió el cielo y se escondió
la estrella.

CALAMBRE
¡Suceso raro!

DORISTO
No te enojes, ¡por tu vida!,
2445
que en viendo sus ojos claros
adorarás su hermosura.
Remítelo al desengaño.

GONZALO
Enamorada y humilde,
con el debido recato,
2450
Casilda en las aguas entra,
y al punto que la tocaron,
el mal que sangre la acusa,
y como ve tal milagro,
no quiso vestirse más
2455
sus vestidos, y tomando
un saco que para esto
trajo consigo, quedando
tan hermosa penitente
cuanto no sabré contarlo.

CALAMBRE
2460
¿Y Zara y Alima?

GONZALO
Hicieron
lo mismo, y once criados
que cristianos quieren ser.

DORISTO
Estos de los que pasaron
son sin duda. Hacia aquí vienen.

GONZALO
2465
¡Guárdeos Dios, nobles serranos!

DORISTO
Vosotros seáis bien venidos.

CALAMBRE
No es de mal gusto el villano;
que a fe que la villaneja
pudiera dar mil cuidados.

GONZALO
2470
¿Vivís en este lugar?

CALAMBRE
¿Y vos, zagala?

LAURA
Oye, hidalgo,
tenga la mano si quiere.

CALAMBRE
Sí quiero; dadme la mano.

LAURA
Parece que se hace bobo.

GONZALO
2475
Decidnos, amigos, ¿cuánto
hay de aquí a Burgos?

DORISTO
Habrá
ocho leguas.

CALAMBRE
¿Tú velado
es este pastor?

LAURA
No es tiempo;
mas, quiriendo Dios, serálo.

CALAMBRE
2480
¿Hace penitencia aquí
contigo?

LAURA
Pues ¿no está claro?
¿En qué lo habéis conocido?

CALAMBRE
En que se echó tan buen saco.

GONZALO
Ya vienen, ya los veréis.

(Salen CASILDA y ZARA, ALIMA con sus sacos.)

CASILDA
2485
¿Venimos buenas, Gonzalo?

GONZALO
Sí, señora.

CASILDA
Cierto es,
que como todas estamos
por criadas de un Señor
tan liberal y tan franco,
2490
que nos ha de dar librea
de su generosa mano.

CALAMBRE
¡Oh saco de gloria lleno,
que puedes ser envidiado
de cuantas telas se viste!

CASILDA
2495
Sí, (por)que quien se le pone,
aunque por mí no se diga,
siendo un humilde gusano,
que en la batalla del mundo,
entre los fieros contrarios,
2500
puede alcanzar la victoria
y dar a los vicios saco.

DORISTO
Señora, seáis bien venida
para gloria de estos campos.

CASILDA
Dios os guarde, amigos míos.

LAURA
2505
¡Qué humildad! ¡Qué lindo agrado!
Doristo tiene razón.
Mis recelos fueron vanos.

(Sale EL DEMONIO de pastor.)

DEMONIO
De un pastor que despojé
de estos riscos levantados
2510
tomo la misma figura
y vuelvo, ciego al engaño,
a estorbar a esta mujer
que torne el bautismo santo.

DORISTO
Laura, ¿no es Melampo aquél?

LAURA
2515
El mismo.

DORISTO
Amigo Melampo,
estás vivo?

DEMONIO
¿No lo veis?

DORISTO
Pues ¿cómo, si despeñado
desde esos cerros caíste?

DEMONIO
Pues no me he muerto.

LAURA
Llegaos
2520
a ver la recién venida.

DEMONIO
Ya yo la he visto y hablado.

CASILDA
¿Quién de vosotros, pastores,
si sois de aquí comarcanos,
quiere dar en el lugar
2525
aviso de cómo vamos
al recibir el bautismo?

DEMONIO
No hallaréis aquí aparato
para quien vos sois, y ansí
será mejor dilatarlo
2530
para otra ocasión.

LAURA
Sí habrá,
que todos los aldeanos
ayudarán a la fiesta,
y el cura, que es buen cristiano,
lo hará de muy buena gana.

DEMONIO
2535
Estos quieren engañaros;
no os bauticéis por ahora.

CALAMBRE
¡Pastor de ochenta mil diablos!
¿Qué te importa, qué te metes
a donde no te llamaron?

DEMONIO
2540
El deseo de que tenga
un día de tanto aplauso
la fiesta que se requiere.

CALAMBRE
¿Eres pariente de Orlando,
un esclavo del demonio,
2545
que acierto a llamarle esclavo,
porque mucho le pareces
en lo verde y negro y pardo?

DEMONIO
No tengo ningún pariente.
Solo nací, solo me hallo.

CALAMBRE
2550
Seréis hijo de la piedra,
y aun de truenos y relámpagos.

LAURA
Aquí cerca está el lugar.
Vení conmigo, que en tanto
Doristo irá a dar aviso
2555
de que vais.

CASILDA
Serrana, vamos.

ZARA
El agua santa deseo.

ALIMA
Con ella remedio aguardo.

CASILDA
Ven, Gonzalo, con nosotras.

LAURA
Doristo, deja el ganado
2560
y avisa todo el lugar.

DORISTO
Ya voy.

DEMONIO
¡Yo quedo rabiando!

(Vanse, y quede CALAMBRE y EL DEMONIO.)

CALAMBRE
Oyes, labrador amigo.

DEMONIO
Dame la palabra y mano.

CALAMBRE
Codicioso parecéis.

DEMONIO
2565
¿Qué me quieres?

CALAMBRE
Preguntaros
de la parte que caíste
si estaba muy grande el salto.

DEMONIO
Como del cielo a la tierra.

CALAMBRE
Yo apostaré cien ducados
2570
que no mentís en un tilde.

DEMONIO
Pues si tú quieres probarlo,
ven conmigo y arrojarte he
de encima de aquel peñasco.

CALAMBRE
Poco sois caritativo.

DEMONIO
2575
Costóme mucho trabajo,
y así quisiera que todos
me acompañaran.

CALAMBRE
¡Mal año
para vos y vuestros ojos!

DEMONIO
Grande afición te he tomado.

CALAMBRE
2580
Yo lo estimo, como es justo;
mas no tengo de pagarlo.

DEMONIO
¿Cómo te llamas?

CALAMBRE
Pastor,
¿de qué sirve preguntarlo,
si lo sabéis como yo?

DEMONIO
2585
¿Y atreveráste a jurarlo?

CALAMBRE
Sí. juro a Dios y a esa cruz.

DEMONIO
Luego vuelvo. Espera un rato.

(Vase.)

CALAMBRE
¿En viendo la cruz se fue?
Malas sospechas me ha dado,
2590
que diablo debe de ser;
y han querido mis pecados
que luego tope conmigo.
Desde aquí quiero ser santo,
y ya lo hubiera intentado
2595
si allá se vendiera vino
por algún santo ermitaño.
que tiene buena conciencia
y no lo darán aguado.

(Salen ANTÓN y BENITO, alca des villanos.)

BENITO
Redondilla
  Prevéngame, como es justo,
2600
lo que más cumplido sea
en cuanto hubiere en la aldea,
por que a Casilda dé gusto.
Redondilla
  Y haga una danza el Concejo,
que yo juro que danzara
2605
si no tuviera la vara
y no me hallara tan vicio.

ANTÓN
Redondilla
  Una santa dicen que es
ella y todos sus criados,
aunque no están bautizados.

BENITO
2610
Así lo serán después.

ANTÓN
Redondilla
  Allí está, si no me engaño,
uno de ellos.

BENITO
Es verdad.

ANTÓN
Llegad a hablarle, llegad.

BENITO
No nos hará mucho daño
Redondilla
2615
  el hincarnos de rodillas,
que de esto santos serán.
Señor santo, ¿cómo está?

ANTÓN
Tiene francas las Castillas.

CALAMBRE
Redondilla
  Los villanos han creído
2620
que soy santo. Labradores,
yo estoy con muchos dolores.

BENITO
¿De qué?

CALAMBRE
De no haber bebido.

ANTÓN
Redondilla
  Aquí abajo, en estos llanos,
va un arroyo cristalino.

CALAMBRE
2625
Hermano, si no es de vino,
no le tocarán mis manos.

BENITO
Redondilla
  Bien dije que santo era,
pues a lo divino quiere
la bebida.

CALAMBRE
Si allá hubiere
2630
unas manos de ternera,
Redondilla
  con gusto las comeré;
y después de haber comido,
y sosegado, y dormido,
por entrambos rogaré.

ANTÓN
Redondilla
2635
  ¿Eso pide? En mi conciencia
que es santo muy regalón.

CALAMBRE
Téngola gran devoción,
amigos, y es penitencia.

BENITO
Redondilla
  Bien se debe de azotar
2640
la carne, que está pasado.

CALAMBRE
Aunque ya me la han quitado,
bien la suelo desollar.

ANTÓN
Redondilla
  No sea tan riguroso.

CALAMBRE
Aun así me satisfago.

BENITO
2645
Eso es un terrible estrago

CALAMBRE
Es el azote sabroso.

ANTÓN
Redondilla
  Véngase, hermano, a comer
y entremos en muesa aldea.

CALAMBRE
No sé cierto cómo sea
2650
que no me puedo tener.

BENITO
Redondilla
  ¡Qué lástima le tenemos!

CALAMBRE
Estoy hecho mil pedazos.
¿Quiérenme llevar en brazos?

ANTÓN
De buena gana lo haremos.

(Levántenle entre ambos.)

CALAMBRE
Redondilla
2655
  Pasito esos movimientos,
que tengo una enfermedad.

BENITO
¡No vi mayor humildad!

CALAMBRE
Ni yo mayores jumentos.

(Llévenle, y sale CASILDA.)

CASILDA
Romancillo o endecha
  ¡Señor de mi vida,
2660
soberano Dios,
luz de mis tinieblas,
en mi confusión,
como cierva herida,
he venido a Vos,
2665
que sois fuente viva
de la salvación!
¡Pastor de las almas!
¡Divino Pastor,
a vuestra cabaña
2670
la oveja llegó
huyendo medrosa
del fiero león,
que la tuvo presa
hasta que os llamó!
2675
¡Recíbeme, Esposo,
hoy que vengo, hoy
a lavar las manchas
de mi imperfección!
Dadme Vos auxilio
2680
para que mejor
acierte a deciros
cómo el alma os doy.
En día de bodas
licencia se dio
2685
para que la esposa
pida algún favor.
¡Regalado mío,
ya que vuestra soy,
dadme vuestras arras
2690
y el collar de amor;
merezca ser vuestra;
miradme, que estoy
abrasada el alma
de divino ardor!
2695
¡Tomadla, Dios mío,
con el corazón;
que muero de amores,
que muero por Vos;
que hoy he de ser vuestra,
2700
que tendré el blasón
y nombre de esclava
de quien mereció!
¡Sólo imaginarlo
me da tal dulzor,
2705
que apenas resisto
la gloria en que estoy!
¡Dadme vuestra mano,
soberano Sol,
y Sol de justicia,
2710
que por mí murió,
pues que sois mi Esposo,
y merezca yo
el tálamo dulce
de la perfección!
2715
¡Señor de mi vida,
dulce amante Dios,
que abraso de amores,
que muero por Vos!
¡Cuanto allá he dejado,
2720
reino en posesión,
riqueza y tesoros
de grande valor;
mi padre, mi patria
y el mundo, a quien doy
2725
de mano por loco,
necio, engañador,
esto y más dejara,
que mi inclinación
me llama a serviros,
2730
y a buscaros voy!
¡Mira, Señor mío,
que estamos los dos
desde hoy desposados
y que vuestra soy!
2735
¡Dadme vuestra gracia,
divino Señor;
que abraso de amores,
que muero por Vos!

(Sale EL DEMONIO.)

DEMONIO
Décima
  ¿Casilda?

CASILDA
¿Quién me ha llamado?

DEMONIO
2740
Yo, que te vengo a buscar;
que no te has de bautizar.

CASILDA
¡Qué gran disgusto me has dado!

DEMONIO
Así el lugar lo ha ordenado,
que quiere una fiesta hacer
2745
y dilatarlo.

CASILDA
En poner
esa dilación parece
que alguna duda se ofrece.
Di si la puedo saber.

DEMONIO
Quintilla
  Casilda, yo quiero hablarte
2750
tan claro como lo siento.
El cura no tiene intento
ninguno de bautizarte.
Dice que ha de examinarte
Redondilla
  y que es menester un año,
2755
y envíate a decir por mí
que salgas luego de aquí,
y así yo te desengaño.
Décima
  Casilda, tú tienes fe
en lo interior, muy bien puedes
2760
dilatarlo; aquí no quedes,
que yo un lugar te diré
que mayor gusto te dé.

CASILDA
Labrador, hombre o quien eres,
vete con Dios. ¿Qué me quieres?

(Sale CALAMBRE.)

CALAMBRE
2765
Ven, que el cura y el lugar
te viene todo a buscar:
hombres, niños y mujeres.

CASILDA
Redondilla
  ¿Cómo tu lengua mintió?

CALAMBRE
¿Qué haces tú aquí, malsín?

CASILDA
2770
¿Conócesle?

CALAMBRE
Es volatín,
sino que una vez cayó.
Redondilla
  Princesa, no hables con él,
que me ha dado a mí sospechas
de que hace cosas mal hechas.

CASILDA
2775
Vete, enemigo cruel.

(Vanse los dos.)

DEMONIO
Redondilla
  ¿Dónde quieres que me vaya,
cuando a buscarte he venido,
si sólo tu voz ha sido
la que mi aliento desmaya?
Redondilla
2780
  ¡Que no pueda yo vencer
esta mujer, esta santa,
que ya al ciclo se levanta
y apenas se deja ver!
Redondilla
  ¡Que el poder me falte aquí
2785
y que una mujer me venza!
¡De quien soy tengo vergüenza!
¡Rabiando estoy contra mí!
Redondilla
  ¡Que se bautice a mis ojos!
¡Que la miro y lo consiento!
2790
¡De envidia infernal reviento
con tan crüeles enojos!
Redondilla
  ¡Qué de almas me ha quitado
que se bautizan con ella!
¡No me bastaba perdella,
2795
sino mirarlo forzado!

(Salen LOS ALCALDES.)

BENITO
Redondilla
  Esté todo prevenido,
porque luego acabarán
y es terrible el sacristán
si no se lo dan comprido

ANTÓN
Redondilla
2800
  No falta cosa ninguna.
Frondoso, ¿tú estás aquí
sin ir a la fiesta?

DEMONIO
Sí,
que me he quedado a la luna.

BENITO
Redondilla
  Ven a ver, que es bendición
2805
a Casilda.

DEMONIO
No me importa.

BENITO
Y alcanzarás una torta,
camuesas, vino y turrón.

DEMONIO
Redondilla
  Mal provecho os haga.

ANTÓN
¡Hola!
Benito, yo me engañé
2810
o a Frondoso yo miré
en este instante una cola.

DEMONIO
Redondilla
  Estos me lo han de pagar.
Villanos, no soy Frondoso.

ANTÓN
Debes de ser el Tiñoso.

DEMONIO
2815
¡Oh, yo os tengo de matar,
Redondilla
  perros infames!

BENITO
¡Ay, cielo,
que me matan!

ANTÓN
¡Las costillas
me ha hecho dos mil astillas!

BENITO
¡Ah, no me ha dejado pelo!

ANTÓN
Redondilla
2820
  ¡Casilda, Casilda santa!
Pedidle a Dios que nos libre
de este labrador terrible
que nos pisa la garganta.

DEMONIO
Redondilla
  No la nombréis, vil canalla.
2825
Mira que os acabaré.

BENITO
Pues déjenos su mercé,
y sí no, vuelvo a nombralla.

ANTÓN
Redondilla
  ¡Calambre, que con amor
a nuestra casa llevamos,
2830
en el peligro en que estamos,
líbranos de este traidor!

(Sale CALAMBRE.)

CALAMBRE
Redondilla
  A la fiesta me adelanto,
que en esta casa ha de ser.
¡Cómo tengo de beber!

ANTÓN
2835
Benito, ya viene el santo.

DEMONIO
Redondilla
  ¿Santo llamas a un vicioso?
Por eso tengo de daros
hasta que llegue a mataros.

BENITO
¡Pastor amigo, Frondoso!

CALAMBRE
Redondilla
2840
  ¡Cuerpo de Dios! ¿Esto pasa
antes de la colación?
¿Frondoso parte el turrón
con los dueños de esta casa?

ANTÓN
Redondilla
  Líbranos de este enemigo.

DEMONIO
2845
¡Llégate, perro; verás
el pago que llevarás!

CALAMBRE
¡Ay Jesús! ¡Dios sea conmigo!

DEMONIO
Redondilla
  ¡Embustero, hipocritón
Hoy me pagarás mi enojo,
2850
que de esta peña te arrojo.

CALAMBRE
¡Mira la cruz, bellacón!

DEMONIO
Redondilla
  ¡Quita, que me das tormento!

CALAMBRE
Pues vete.

DEMONIO
¡Rabiando voy!

(Desaparezca por una tramoya.)

ANTÓN
¡Hecho pedazos estoy!

BENITO
2855
¡Apenas lo que soy siento!

ANTÓN
Redondilla
  ¡Nunca os hubiera llamado!
Que por vos de esta manera
esté yo...

BENITO
Si yo supiera
quién sois, lo hubiera excusado.

ANTÓN
Redondilla
2860
  Levantaos, venid, alcalde;
nos dirán los Evangelios.

CALAMBRE
¡Cuerpo de Cristo con ellos!
¿He salido yo de balde?

BENITO
Redondilla
  ¿Vos hacíais penitencia?
2865
¡Muy bien aquí se ha lucido!

CALAMBRE
Calle, que el diablo ha venido
a tomarles residencia.

ANTÓN
Redondilla
  Sois muy grande bellacón.

CALAMBRE
Alcaldes, no importa nada,
2870
pues ambos lleváis doblada
esta tarde la ración.
(Vanse LOS ALCALDES.)
Redondilla
  Siempre esto mismo he temido.
y le tuve a Orlando miedo
desde que le vi en Toledo.

(Sale GONZALO.)

GONZALO
2875
¿Cómo estás, Calambre, ansí?

CALAMBRE
Redondilla
  Hame dado tan de veras,
que no me puedo menear.

GONZALO
¿Búrlaste?

CALAMBRE
¿Cómo burlar?
¡Si bien el caso supieras...!
Redondilla
2880
  Bien se te acuerda, Gonzalo,
de Orlando, que contradijo
lo que Casilda nos dijo,
a quien yo tuve por malo.
Redondilla
  Sospechas siempre tenía,
2885
por lo que pasé con él,
que era primo de Luzbel,
según las cosas que hacía.
Redondilla
  En Toledo se quedó,
de que estaba yo contento,
2890
porque, si de verdad te cuento,
muy grande miedo me dio.
Redondilla
  Y ahora que ya creí
que el diablo le había llevado.
en un pastor transformado
2895
en este valle le vi.
Redondilla
  A Casilda le estorbaba
que aquí no se bautizase
y que adelante pasase,
y como no aprovechaba,
Redondilla
2900
  se vino el perro a vengar
en los alcaldes y en mí,
que agora se van de aquí.

GONZALO
Dado me ha grande pesar.
Redondilla
  Calambre; Dios te consuele,
2905
que cierto que lo he sentido
y que mucho me ha dolido.

CALAMBRE
Mucho más a mí me duele.
Redondilla
  ¿Bautizóse la princesa?

GONZALO
Ahora se bautizó,
2910
y tanta humildad mostró,
que mi lengua te confiesa
Redondilla
  que lloraba de alegría
de ver que en una mujer,
hoy, cristiana y mora ayer,
2915
tantas virtudes había.
Redondilla
  Con el sacerdote habló,
y habiéndola examinado,
de tanta ciencia admirado,
devoto la bautizó.
Redondilla
2920
  Luego tras ella fue Zara,
que Ana se puso, y María,
Alima, que la seguía,
con quien el sol se afrentara,
Redondilla
  Diez moros lo mismo hicieron,
2925
y también muchos criados,
y otros, en su error fundados,
a Toledo se volvieron.
Redondilla
  Luego que Casilda tuvo
el bautismo que aguardaba,
2930
en tanto que se acababa,
hablando con Dios estuvo.
Redondilla
  Ya de la iglesia han salido
y por el campo bailando
alegres vienen cantando
2935
los pastores al ejido.

(Salen de bateo LOS ALCALDES; un baile y MÚSICOS cantando; ZARA, ALIMA y CASILDA, LAURA y DANTISO.)

MÚSICOS
Copla (estructura abierta)
  ¡Norabuena Casilda venga!
¡Venga norabuena!
Alegraos, pastores,
por la maravilla
2940
que hoy tiene la villa.
De tan nuevas flores
canten los amores
de su desposado
y en el monte y prado
2945
todo la entretenga.
¡Norabuena Casilda venga!
¡Venga norabuena!

CASILDA
Redondilla
  A Dios las gracias se den
por la merced que me hace.

GONZALO
2950
De todo se satisface.

CALAMBRE
Señora, sea para bien.

CASILDA
Redondilla
  ¡Dios te guarde!

BENITO
¿Habéis sanado
de aquella tunda que os dio
Frondoso?

CALAMBRE
Pienso que no.
2955
Todos llevamos recado.

ANTÓN
Redondilla
  ¡Qué linda era la canción!

BENITO
¡Más que la compuso el cura!

ANTÓN
Todo era de la escritura
del mismo «Kyrieleisón».

LAURA
Redondilla
2960
  Las zagalas me han mandado
que la norabuena os dé
por ellas.

CASILDA
¡Oh, la tendré
con todas!

LAURA
¿Hay tal agrado?

DORISTO
Redondilla
  El desposado gocéis
2965
mil años.

BENITO
Llegad, Antón.

ANTÓN
Saliónos malo el turrón;
mas buen vino beberéis.

CASILDA
Redondilla
  ¡Qué ingenios tan peregrinos!

BENITO
Antón es quien se tumbó,
2970
y por eso llego yo.
Dicen todos los vecinos
Redondilla
  de Bueco, nuestro lugar,
que todo se me ha olvidado.

GONZALO
El alcalde se ha turbado.

BENITO
2975
Pues mándanos azotar.

ZARA
Redondilla
  Ya nuestra dicha, señora,
el cielo santo ha cumplido.

CASILDA
Ana, voluntad ha sido
sabia.

ALIMA
¿Que ya no soy mora?
Redondilla
2980
  ¿Que cristiana soy, Dios mío?

CASILDA
Sí, María.

ALIMA
¿Qué más bien?

CASILDA
Las gracias a El se le den.

CALAMBRE
¿Ha de haber merienda, tío?

ANTÓN
Redondilla
  Mil cosas tengo que darte.

CALAMBRE
2985
No me apartaré de ti.

GONZALO
Y acabe esta historia aquí
hasta la segunda parte.