Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

LOS MÁRTIRES DE JAPÓN




Autoría: Inauténtica
Texto utilizado para esta edición digital:
Los mártires de Japón. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 1999. Edición digital a partir de: Menéndez Pelayo, Marcelino (ed.), Obras de Lope de Vega, XII: comedias de vidas de santos, IV. Madrid, Atlas (BAE, CLXXXVII), 1965, pp.309-354.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Guinart Palomares, David (Artelope)

Personajes

Tayco Soma
Emperador
Rey de Bomura
Alcaide
Rey de Amanqui
Rey de Siguén
Un indio
Un soldado
Mangazil
Tomás, niño
Quildora
Guale
Nerea
Rey de Singo
Un fraile agustino
Un fraile dominico
Un fraile franciscano

El fraile dominico es llamado, a partir de la jornada segunda, por su apellido, Navarrete. El rey de Amanqui es llamado indistintamente así o de Amarque.


Jornada I

Tocan cajas; sacan cuatro indios al EMPERADOR Jisonén en hombros, pónenle en un trono; delante de él salen cuatro reyes con sus coronas.

BOMURA
Silva (tirada)
Emperador invicto del Poniente,
donde el sol soberano,
por coronar tu frente,
de nueva luz se ostenta más ufano:
5
setenta y cuatro reyes
a sujetarse vienen a tus leyes,
y en este campo ameno,
de variedad y de hermosura lleno,
como en este hemisferio
10
es costumbre heredada del Imperio,
para dar la obediencia,
estamos esperando tu presencia.

SINGO
Goces por tantos siglos el gobierno,
que pases de mortal a ser eterno,
15
y por edades tantas
te sirvan de tapetes a tus plantas
tantas coronas bellas,
porque corones más que el sol estrellas;
cuando el honor de tu poder avises,
20
en carro de metal dichoso pises.

AMANQUI
Y a pesar del olvido,
vivas, cuanto adorado, obedecido.

(Pónenle los tres reyes las coronas a los pies en el trono, y el REY DE SIGUÉN se queda a un lado del tablado, sin llegar.)

EMPERADOR
Rey de Siguén, ¿no llegas?
¿Cómo tú solo me obediencia niegas,
25
y tu corona en mi presencia tienes
sin rendilla a mis plantas con tus sienes?

SIGUÉN
Romance (tirada)
Yo, Emperador, no me llego
porque no es bien que me humille
a quien con tirano imperio
30
el Japón hermoso rige.
Yo no vine a obedecerte,
aunque a aqueste tiempo vine;
que los vasallos leales,
a sólo su Rey se rinden.
35
Tayco Soma, que dichoso
en etérea mansión vive,
y al lado del sol eterno,
términos al cielo mide,
al tiempo que lo divino
40
de lo mortal se despide,
y su espíritu glorioso
al ajeno cuerpo asiste,
a Tayco, su hermoso hijo,
joven a quien toca libre
45
el cetro que agora ocupas
y la corona que ciñes,
siendo Rey, como nosotros,
te encargó, para que firme
estuviese en este Imperio,
50
a tus consejos humilde.
Tú, pues, que soberbio siempre,
de sola ambición te vistes,
notando que de seis años
era estorbarlo imposible,
55
le envías a aquesta torre,
que trepando altiva y libre
por las regiones del aire,
con las estrellas compite.
De su libertad tirano,
60
inocente le pusiste
donde con guardas le ocupas
y con prisiones le oprimes;
y en vez de dalle obediencia
como a Emperador insigne,
65
y verle tratar sin gente
que tu miedo le permite,
como a un bárbaro le tienes
solo, sin que comunique
igual a su nacimiento
70
las grandezas de su origen.
Quince años ha que es guardado,
y en este tiempo pudiste
atraerte a tu obediencia
tantos reyes invencibles.
75
Pero yo, aunque más triunfante
en este lugar te mire,
y más que en el campo flores,
corona de reyes pises,
la que mi cabeza adorna
80
jamás la verás rendirse
sino a legítimo dueño
de tantas islas felices.
Vuestro Rey es Tayco Soma;
y aunque como muerto vive,
85
no permitáis que un tirano
vuestro Emperador os quite;
dadles todos libertad,
y si queréis verle libre,
la torre de Usaca está:
90
seguidme todos, seguidme.

(Vase, y levántase el EMPERADOR en el trono.)

EMPERADOR
Espera, cobarde, espera;
que aunque la carrera limites
del sol, con mayor aliento
podrá mi furor seguirte;
95
industria, no tiranía,
estas glorias me permite,
y ninguno, por reinar,
nombre de traidor recibe.
¿Qué importa heredado imperio?
100
Heredado, honor, ¿qué sirve?
Quien por sí no lo merece,
de ajenas plumas se viste.
Y porque de mi poder
hoy el rigor abomines,
105
espera para tu muerte
que al arco la cuerda vibre.
Conocerás si es forzoso
que me adores y me envidies,
que me temas y obedezcas,
110
que me respetes y estimes.

(Pone la flecha en el arco, y pónense delante.)

SINGO
Espérate, Tayco Soma:
ni le apuntes ni le tires;
que no es bien que de su sangre
tantos reyes participen.

SIGUÉN
115
Cuando mandaste llamarnos,
salvoconducto nos diste
de que volveremos todos
a ver nuestros reinos libres;
y si tu palabra falta,
120
faltaremos a servirte,
padeciendo aqueste Imperio
infames guerras civiles.

EMPERADOR
¿Quién puede al Rey de Siguén
haber dicho que me prive
125
de esta gloria que merezco,
atropellando imposibles?
¿Quién contra mí le aconseja?

BOMURA
Yo podré mejor decirte
la causa, porque la sé;
130
yo fui cristiano.

EMPERADOR
Prosigue.

BOMURA
Por conocer nuevos dioses
dejé la ley que ellos siguen,
y así sé de los cristianos
los intentos y los fines.
135
Estos, al Rey de Siguén
y a todos los otros dicen
que eres tirano soberbio,
y que injustamente asistes
por señor de aqueste Imperio;
140
que del trono te derriben,
pues no puedes poseerle
mientras Tayco Soma vive.
Son, señor, estos cristianos,
en su condición, terribles,
145
soberbios, locos y altivos,
y que, fingiéndose humildes,
solicitan tus vasallos
con apariencias visibles,
hasta que dejan su ley
150
y la de Cristo reciben.
Las provincias del Japón
tienen hasta sus confines
pobladas de sacerdotes,
que sus doctrinas prediquen.
155
Destiérralos de tu Imperio,
verás qué seguro vives
de traiciones y de engaños
por muchos siglos felices.

EMPERADOR
Silva (tirada)
¡Que el poder de mis manos
160
ignoren estos bárbaros cristianos,
y con bárbaro intento
iguale a mi poder su atrevimiento!
¡Que no teman mi furia!
mas con su sangre lavaré mi injuria;
165
y, ¡vive el sol!, de quien el ser recibo,
que no me ha de quedar cristiano vivo:
búsquense todos luego;
que los he de acabar a sangre y fuego.
Y tú, Rey de Bomura,
170
para que mi corona esté segura,
el cargo al punto toma,
oprime su cerviz, su cuello doma;
al español destierra,
no me quede ninguno en esta tierra;
175
y porque así sosieguen mis intentos,
para aquel que quedare
busca nuevos rigores y tormentos.

BOMURA
Por tu valor te juro
que ninguno de mí viva seguro,
180
y corriendo tu Imperio,
no ha de quedar en todo su hemisferio
sacerdote español que no persiga;
y todos los japones bautizados
serán atormentados
185
con cuchillo, con arcos y con fuego,
si, como yo, no renegaren luego;
veré si así me dejan:
inútilmente a un bárbaro aconsejan.
¡Que un sacerdote, un español, me impida
190
gozar mi misma vida,
estorbando mi amor, ¡qué desvarío!
Siendo mujer del que es vasallo mío;
mas yo me vengaré con estas manos,
bebiendo infame sangre de cristianos.

EMPERADOR
195
Algo confuso quedo.

SINGO
De esa inútil pasión desecha el miedo.
Con juegos diferentes
desmiente la tristeza
que en el pecho consientes.

EMPERADOR
200
Volaré de este campo algunas aves
de las muchas que en él con alto vuelo
remontadas se atreven hasta el cielo,
el viento matizando de colores
más oque al campo el abril le ha dado flores;
205
y en cristalina esfera
trasladada se ve la primavera,
pues confusos parecen
cuando a la vista admiración ofrecen,
que producen ufanos,
210
con variedades sumas,
el viento flores cuando el campo plumas.
¿Qué torre es ésta?

SINGO
La que a Tayco oculta.

(Sale un ALCAIDE, indio viejo.)

EMPERADOR
Mejor dirás que vivo le sepulta.

AMARQUE
Redondilla
Aqueste el Alcaide es
215
que con secreto y cuidado
a Tayco Soma ha criado.

ALCAIDE
Dame, gran señor, tus pies.

EMPERADOR
Redondilla
Levanta, alcaide, del suelo.

ALCAIDE
Cuando tal ventura toco,
220
desde aquestas plantas, poco
será levantarme al cielo.
Redondilla
¿Qué novedad te ha traído
esta torre, donde tienes
Tayco preso? ¿A qué vienes?

EMPERADOR
225
En la caza divertido,
Redondilla
aquestos campos pisé;
que no vine con cuidado
alguno, y pues he llegado
adonde nunca pensé,
Redondilla
230
decidme, ¿en qué se entretiene
en esta desierta casa,
Tayco? ¿En qué la vida pasa?
¿Qué talle o presencia tiene?
Redondilla
¿Es robusto o es hermoso?
235
¿Es apacible o es fiero?
Porque yo le considero
ya cobarde, ya animoso,
Redondilla
ya muy humilde, ya altivo.
De bélica inclinación
240
y con varia condición,
ya noble, ya vengativo.
Redondilla
¿Es inclinado a la guerra?
¿Tiene buen entendimiento?

ALCAIDE
Señor, de tu pensamiento
245
esa confusión destierra;
Redondilla
que no hay causa en él bastante
para que en cuidado estés.

EMPERADOR
¿De qué manera?

ALCAIDE
Porque es
un bárbaro, un ignorante;
Redondilla
250
es un simple, un tonto, y tal,
que distinguirle podría,
la misma filosofía,
mal de un bruto irracional.
Redondilla
Su discurso no consiente
255
actos al entendimiento,
porque sólo el sentimiento
tiene de ánima viviente;
Redondilla
ni pregunta ni desea
saber más de lo que sabe,
260
porque ni tiene ni cabe
mayor concepto en su idea.
Redondilla
Y aunque discurso tuviera,
tan bárbaro se ha criado,
en esta torre encerrado,
265
que casi imposible fuera
Redondilla
saber más ni sentir más.

EMPERADOR
Quiero verle.

AMARQUE
Por él voy.

EMPERADOR
No quiero sepa quién soy,
y tráele aquí.

ALCAIDE
Tú verás
Redondilla
270
la forma que al alma informa;
no al alma, que no conviene
a quien discurso no tiene;
mas espera darte forma.
Redondilla
No ha visto en su vida al sol,
275
ni sabe si hay noche o día,
ni cómo su luz envía
con su dorado arrebol;
Redondilla
nunca ha visto de la tierra
los ejércitos de flores,
280
que a las fuentes con amores
publican gustosa guerra;
Redondilla
nunca ha visto de la luna,
señor, la inconstante cara,
ni discurre ni repara
285
en admiración ninguna;
Redondilla
y porque llegues a ver
lo bárbaro que ha vivido,
en su vida ha conocido
ni sabe lo que es mujer;
Redondilla
290
que sólo, en aquesto fundo
su notable imperfección;
que sus ignorancias son
las cuatro partes del mundo.

(Sale AMARQUE.)

AMARQUE
Redondilla
Hasta la estancia llegué
295
de Tayco, y como me vio,
tanto de mí se admiró,
que yo casi lo quedé;
Redondilla
y entre muchas turbaciones
y un dudar tardo y prolijo,
300
al cabo de un rato dijo,
en mal formadas razones,
Redondilla
que si acaso era yo Dios,
el mundo mayor hiciera
porque en el mundo cupiera,
305
pues sólo en él caben dos;
Redondilla
mas ya a tu presencia viene
absorto, maravillado.

(Sale TAYCO vestido de piel.)

EMPERADOR
¡Gran gusto en velle me ha dado!
¡Hermosa presencia tiene!

ALCAIDE
Redondilla
310
Confuso y ciego se admira,
porque, bárbaro ignorante,
siempre con igual semblante
al cielo y la tierra mira,
Redondilla
al sol que en fuego le enciende,
315
atrevido a mirar llega,
y como su luz le ciega,
quitar los rayos pretende.
Redondilla
¡Tayco, Tayco!

TAYCO
¿Quién me nombra?

EMPERADOR
A la Voz que le llamó,
320
inadvertido volvió,
y se espantó de su sombra.

TAYCO
Redondilla
¿Quién eres que me persigues?
¿Quién eres que no me dejas?
Cuando me acerco, te alejas;
325
cuando me alejo, me sigues.

EMPERADOR
Redondilla
¡Ah, Tayco!

ALCAIDE
Grandes espantos,
de ver tres ha recibido.

AMARQUE
Nuevo temor ha sentido.

TAYCO
¿De cuándo acá somos tantos?
Redondilla
330
¿No éramos solos los dos?

ALCAIDE
Este es mundo diferente;
aquí hay más luz y más gente.

TAYCO
¿Quién le crió?

EMPERADOR
Sólo Dios.

TAYCO
Redondilla
¿Quién es Dios?

EMPERADOR
El sol.

TAYCO
¿Cuál es
335
el sol?

EMPERADOR
Aqueste que hermoso,
dando esplendor luminoso,
sobre aqueste monte ves.

TAYCO
Redondilla
¡Fuera!

EMPERADOR
¿Dónde vas?

TAYCO
No en vano
ser Dios como el sol pretendo,
340
pues por el monte subiendo,
lo alcanzaré con la mano,
Redondilla
y seré Dios; que también
sabré yo dar resplandor.

AMARQUE
¿Quién vio ignorancia mayor?

EMPERADOR
345
¡Que aquesto temiendo estén
Redondilla
mis sentidos, y que guarde
a un bruto, tan reciamente!
Quien ni presume ni siente,
por fuerza ha de ser cobarde;
Redondilla
350
y no quiero que encerrado
viva Tayco Soma ya,
y así el Imperio verá,
de su error desengañado,
Redondilla
que yo tirano no soy,
355
ni ambiciones solicito,
pues un bárbaro les quito
y un Emperador les doy.
Redondilla
Bien dices; la pena esquiva
de su prisión se limite,
360
y por los montes habite,
donde como bruto viva;
Redondilla
que no temiendo los daños
de su arrogancia cruel,
mejor será dar con él
365
al Imperio desengaños.

(Quita al EMPERADOR la corona y no se la acierta a poner.)

TAYCO
Redondilla
¡Ay, ay, qué cosa tan bella!

ALCAIDE
¡Quita!

AMANQUI
¡Aparta!
..................................

EMPERADOR
Deja, veré lo que hace.

TAYCO
Pensé que había nacido con ellaN
X
Nota del editor

Esta estrofa presenta varias irregularidades métricas que hacen suponer que el pasaje se encuentra estragado.

,
Redondilla
370
viéndola en ese lugar.

ALCAIDE
¿Qué es lo que quieres hacer?

TAYCO
Yo no me la sé poner,
aunque la supe quitar.

AMANQUI
Redondilla
¡Qué ignorancia!

EMPERADOR
Loco estoy;
375
de contento pierdo el seso,
rey de Amanqui; yo confieso
que más consolado voy;
Redondilla
ya no hay cosa que me impida,
si el cielo en darme se emplea
380
contrario que no desea,
segura tengo la vida.

(Vase el EMPERADOR y el REY DE SIGUÉN.)

TAYCO
Romance (tirada)
¿Fuéronse?

ALCAIDE
Sí, ya se fueron.

TAYCO
Déjame echar a tus pies,
¡amparo de mi inocencia,
385
padre amado, amigo fiel!

ALCAIDE
Álzate, Tayco; ¿qué haces?

TAYCO
Deja que en el suelo esté,
porque sirviendo a tus plantas
no envidie las glorias de él;
390
esta industria tuya pudo
librarme de la cruel
saña de un fiero tirano,
y pues el remedio es
de mi vida tu lealtad,
395
en día que salgo a ver
el cielo, la tierra, el sol,
será justo que me des
más particular noticia
porque llegue a conocer
400
las cosas que imaginadas
confusamente formé;
simple me mandas fingir,
muy poco tengo que hacer,
pues sólo como ignorante
405
las verdades fingiré;
flores, luz, estrellas, rayos,
contemplo; pero no sé
sino los nombres, que ignoro
las propiedades del ser;
410
dime lo más importante,
porque a tu lealtad de fe,
como le debo la vida,
le deba el honor también.

ALCAIDE
Ya, Tayco, libre y confuso,
415
desde aqueste campo ves
tierra varia, cielo hermoso,
viento, nada al parecer.
La tierra nos da sus frutos,
piadosamente cortés;
420
produce las plantas bellas
que agora tus ojos ven.
Compone la primavera
un amoroso vergel,
que en variedad y hermosura
425
un cielo de flores es.
Verás de naturaleza
el apacible pincel
perderse entre los colores
que son de más interés.
430
Síguese el invierno, y luego
sujeto el campo al desdén
del viento, que licencioso
le roba todo su bien,
seco y pálido se muestra,
435
sin conservar ni tener
fino nácar en la rosa,
ni púrpura en el clavel.
Es el viento aquesta esfera
vaga, insensible, y en él
440
tienen estancia las aves
como en las aguas el pez.
Es el mar un monstruo horrible,
que aunque, soberbio y cruel,
pudiera cubrir la tierra,
445
guarda obediente la ley
del límite que le puso
el soberano poder
del sol, que en ardiente esfera
cercado de luz se ve.
450
Ya tú sabes que es el sol
padre universal que fue
de todo cuanto hay criado.

TAYCO
Eso quisiera entender,
por qué le llamamos Dios
455
al sol que miro.

ALCAIDE
¿Por qué?
Porque todo lo ilumina
con su hermoso parecer.
El sol es quien nos alumbra,
y su luz hermosa fue
460
de Quien tomó ser el mundo;
verásla al amanecer
derramar lucientes rayos
de esplendor y rosicler,
juzgándose luminoso
465
de todas las cosas Rey.

TAYCO
Aqueste nombre de Dios
ha puesto en mí un proceder
con temor o con respeto.
Perdone el sol esta vez;
470
que aunque ignorante, imagino,
Gualemo, que no ha de ser
Dios el que tan fácilmente
se ha dejado comprender.

ALCAIDE
¿Por qué no, si fue criado
475
para ser Dios?

TAYCO
Pues si fue
criado, tuvo criador,
y no es justo que le den
nombre de Dios a la hechura
falsamente, sino a quien
480
le crió, pues quien le hizo,
bien le podrá deshacer:
¡bueno fuera que el autor
quisiese descomponer
su máquina, y se quedase
485
el mundo sin Dios después!

(Sale AMANQUI.)

AMANQUI
¿Oyes?

ALCAIDE
Disimula.

AMANQUI
¿Dáislo?

TAYCO
Dáislo ¿es algo de comer?

AMANQUI
Dice que solo un instante
a Tayco no le dejéis,
490
sino que por estos campos
siempre con guardas esté.

ALCAIDE
Su mandamiento Real
es forzoso obedecer.

AMANQUI
¿Qué es lo que quieres?

TAYCO
Que un poco
495
de aquese daislo me déis.

AMANQUI
¿Quién vio simpleza mayor?

(Vase.)

TAYCO
Digo que, a mi parecer,
quien para mí ha de ser Dios,
de sí mismo ha de pender.

ALCAIDE
500
Tuvo el sol en su principio.

TAYCO
¿Tuvo el sol principio?

ALCAIDE
¿Pues?

TAYCO
Pues el que principio tuvo,
fin por fuerza ha de tener.

ALCAIDE
Si el sol hubiera nacido
505
de sol, pudieras hacer
ese bárbaro discurso,
pero de sí mismo fue
causa y efecto, y no tuvo
otro autor para nacer;
510
que mal pudieran formalle
manos de hombre o de mujer.

TAYCO
Yo dudé, como ignorante,
mas hasme de responder
aquesta necia pregunta:
515
muchas, veces te escuché
de mujer el dulce nombre,
y engendra en mí cada vez
un amor que no es amor,
un temor que no es temer,
520
un deseo que no es nada.
Y al fin siento un no sé qué,
que, si no es Dios, es, sin duda,
bello animal la mujer.
Por el sol, por Dios te pido
525
que me des a conocer
aquesta deidad que ignoro,
o que me digas lo que es.

ALCAIDE
La mujer es compañera
del hombre, es su mismo ser,
530
y sin ella no podía
conservarse el mundo.

TAYCO
A fe
que sin miralla me admira,
en mis sentidos crié
agora nuevos deseos
535
con interno placer.

ALCAIDE
Ya, Tayco, que más capaz
y con libertad te ves,
escúchame un rato atento
y conocerás mi fe.
540
Aquesta torre que miras
ha sido de tu niñez
el ocaso; que tú solo
has nacido sin nacer.
Ya sabes con el recato
545
que yo en ella te crié,
obedeciendo forzado
mandamiento de mi Rey.
Ya sabes que en este tiempo
imposible cosa fue
550
que del sol la cara hermosa
salieses jamás a ver;
y bien sabes que, piadoso,
contra el mandato y la ley
que tenía por noticia,
555
varias cosas te enseñé;
pero agora que ya puedo
más libremente poner
en tus labios un secreto
que tantos años guardé,
560
decirte quiero quién eres,
porque no es razón que estés
ajeno de tus grandezas,
ignorante de tu bien:
tú, de Tayco Soma fuiste
565
único hijo, y a quien
de aqueste Imperio conviene
el invencible laurel;
ya por montes, ya por valles,
baña un arroyo los pies
570
del jacinto más humilde,
del más altivo ciprés;
pero cuando más soberbio,
en el mar entra, y en él
pierde el brío, porque todo
575
vuelve a su centro después;
tú, del mar de aqueste Imperio,
fuiste oculto arroyo ayer,
y del centro de la tierra
el mundo has salido a ver;
580
el sol vive, que por fuerza
a tu centro has de volver,
para que con esto tenga
más descanso mi vejez.

TAYCO
Dame esos pies, padre mío,
585
confiado que si ves
el cetro en aquestas manos,
y todo el mundo a mis pies,
dueño de tantas grandezas
sólo lo quisiera ser
590
para dar, agradecido,
correspondencia a tus pies.

(Vanse.)
(Sale el REY DE BOMURA y un CRIADO.)

BOMURA
Redondilla
Esta religión que alcanza
sólo un Dios, y muchos niega,
hoy ha de ver dónde llega
595
el brazo, de mi venganza;
Redondilla
ese mar que forma soles
en las ondas que ha quebrado,
hoy se ha de ver agobiado
de cristianos españoles.

CRIADO
Redondilla
600
Aquí vive Mangazil,
un japón que sabe poco,
hombre ni cuerdo ni loco,
ni cristiano, ni gentil;
Redondilla
de tal gusto y amor es,
605
que alegre con todo pasa,
y tiene siempre en su casa
españoles.

BOMURA
Llama, pues.

CRIADO
Redondilla
¡Mangazil, el Rey espera
de Bomura!

(Dentro MANGAZIL.)

MANGAZIL
¡Oh, casa honrada!
610
¡Como quien no dice nada!
¡Voy volando!

BOMURA
De manera
Redondilla
parecen en mí inmortales
la crueldad y los enojos,
que han de ser rayos mis ojos
615
contra españoles.

CRIADO
¿No sales?

MANGAZIL
Redondilla
Tengo la memoria extraña:
¿qué Rey es? Ya ve que son
más los reyes del Japón
que los títulos de España.

CRIADO
Redondilla
620
De Bomura es este Rey.

MANGAZIL
Por lo menos... ¡Voy volando!

BOMURA
Hombres que están predicando
nuevo Dios y nueva ley,
Redondilla
no tendrán vida segura
625
si los dioses inmortales
tienen en poco.

CRIADO
¿No sales?

MANGAZIL
¿El mismo Rey de Bomura?

CRIADO
Redondilla
El mismo.

MANGAZIL
¡Cuerpo de tal!...
¡Voy volando!

BOMURA
Esos navíos
630
surcarán los mares fieros,
llevando a la India oriental
Redondilla
esa gente que pregona
infierno y pena al gentil.
¡Mueran todos!

CRIADO
¡Mangazil,
635
el Rey te espera!

MANGAZIL
¿En persona?

CRIADO
Redondilla
Sí.

MANGAZIL
Ya es mi casa palacio.
¡Voy volando!

CRIADO
Flema tienes:
voy volando, y nunca vienes.

(Sale MANGAZIL.)

MANGAZIL
¿No ve que vuelo despacio?
Redondilla
640
¡Un Rey en la casa mía!
¡Mi dicha no tiene par!
Descálzome, para usar
la japona cortesía;
Redondilla
más acomodada es
645
la que al español ensalza,
es la cabeza descalza,
y nosotros ambos pies.
Redondilla
¿No es mejor quitar bonetes
sin mostrar de rato en rato
650
trece puntos de zapato
y catorce de juanete?

BOMURA
Redondilla
¿Tú eres gentil o cristiano?

MANGAZIL
No haya por eso pesares:
yo soy lo que tú mandares,
655
que soy hombre cortesano.

BOMURA
Redondilla
¿Qué Dios adoras?

MANGAZIL
Ninguno,
para quitarme de duda
al pedir favor y ayuda;
dice el cristiano que hay uno,
Redondilla
660
mil dice el japón, y estoy
con tan buenos pensamientos,
que, por tenerlos contentos,
de ninguna parte soy.

BOMURA
Redondilla
¿Qué cristiano solemniza
665
su ley en tu casa?

MANGAZIL
Tres.

BOMURA
¿De qué traje?

MANGAZIL
El uno es
del color de la ceniza
Redondilla
cuando caliente se saca;
...............................................
670
ni bien grulla, ni bien ciervo;
otro que parece urraca.

BOMURA
Redondilla
Llámales, pues.

MANGAZIL
Es tan fuerte
tu voz, que ellos han salido
sin llamarlos.

BOMURA
Han venido
675
a su destierro, a su muerte.

(Salen tres frailes de San Francisco, Santo Domingo y San Agustín.)

BOMURA
Redondilla
Ya, sacerdotes cristianos,
el supremo Emperador
ha cometido el furor
de su justicia a mis manos.
Redondilla
680
Ya se logró mi esperanza,
ya dichoso siglo viene;
que un agraviado no tiene
más gloria que su venganza,
Redondilla
desde este nuestro Poniente,
685
en sus espaldas el mar,
cristianos ha de llevar
a las Indias del Oriente.
Redondilla
Salid luego desterrados
del Imperio del Japón,
690
y ¡viva la religión
que fue de nuestros pasados!

FRANCISCANO
Redondilla
Quien fue cristiano, ¿comete
delito tan capital?
Nuestro Padre provincial,
695
fray Alonso Navarrete,
Redondilla
(a Santo Domingo estamos
obligados de mil modos)
hable, responda por todos;
voz y obediencia le damos.

DOMINICO
Redondilla
700
Vuelve, Rey, vuelve en ti mismo;
no sigas dioses mortales;
no profanes los cristales
de la fuente del bautismo.
Redondilla
Hombre que fue bautizado,
705
hombre que ha tenido nombre
de cristiano, y a Dios-Hombre
costó sangre del costado,
Redondilla
¿le ha de negar, siendo eterno
y el que vida y ser nos da,
710
sin temor de que abra ya
sus gargantas el infierno?
Redondilla
Tú, porque cristiano fuiste,
más te abrasas, más te enciendes;
Judas fuiste, a Cristo vendes,
715
pues que su Iglesia vendiste.
Redondilla
Darte a Dios, hacerte sabio,
¿merece tanta crueldad?
Enseñarte la verdad,
¿ha sido injuria ni agravio?

BOMURA
Redondilla
720
El Emperador solía
permitiros en su Imperio;
cansóse, y a otro hemisferio,
por ese mar os envía.
Redondilla
Quiero dar a los navíos
725
el orden que han de guardar;
paciencia y no replicar.
¡Ah, pilotos!

(Vase.)

MANGAZIL
Padres míos,
Redondilla
ya mi condición es clara,
nada me puede enojar;
730
pero a poderme pesar,
prometo que me pesara.

DOMINICO
Redondilla
Mangazil, páguete Dios
mi hospedaje, hágate un santo.

MANGAZIL
No fuera malo, entretanto,
735
que lo pagáredes vos.

DOMINICO
Redondilla
Es Dios tan bueno... Él lo haga;
que la esperanza no pierdo
de verte cristiano y cuerdo.

MANGAZIL
Pero, en esto de la paga,
Redondilla
740
¿qué tenemos?

DOMINICO
Yo confío
que Dios te lo ha de pagar.

MANGAZIL
Tampoco me he de enojar;
vaya con Dios, padre mío.

(Vase.)

FRANCISCANO
Redondilla
Padre provincial ¿qué haremos?
745
En peligro y duda estamos;
a la cosecha nos vamos,
sazonada mies perdemos;
Redondilla
lo sembrado en el Japón
se perderá en nuestra ausencia.

AGUSTINO
750
No tema, padre, paciencia,
que ya está la religión
Redondilla
bien fundada, y admitida.

DOMINICO
Padres, paréceme a mí
que nos volvamos aquí,
755
aunque arriesguemos la vida;
Redondilla
es quedar desconsolados
si salimos del Japón,
los que ya cristianos son
es fuerza, y los bautizados,
Redondilla
760
si les falta la doctrina,
a sus ritos volverán.

FRANCISCANO
Cuidado y pena me dan.

AGUSTINO
Pues, padre, ¿qué determina?

DOMINICO
Redondilla
Que procuremos volver,
765
en su traje disfrazados,
y estemos disimulados
como indios, para poner
Redondilla
ánimo cuando nos echen.
En tierra volver podemos,
770
ya que su lengua sabemos;
nuestras vidas aprovechen
Redondilla
a los japoneses fieles.

AGUSTINO
Y ¿en qué vendremos?

DOMINICO
Rey mundo
nos hará el cielo segundo;
775
las capas serán bajeles;
Redondilla
la gente que nos estima,
sin duda nos seguirá,
y al golfo se atreverá
una chalupa; que anima
Redondilla
780
mucho el religioso celo
en los indios ya cristianos.

FRANCISCANO
Démonos los tres las manos
de volver a morir.

DOMINICO
¡Cielo,
Redondilla
danos favor, danos brío!

AGUSTINO
785
La vuelta al Japón ordena.

FRANCISCANO
¡Vuelva yo a pisar la arena
de esta playa, Cristo mío!

(Sale TOMÁS, niño.)

TOMÁS
Redondilla
Deo gracias.

DOMINICO
¡Oh, Tomás!
¿De qué tu tristeza es?

TOMÁS
790
Padre, si se van los tres,
¿qué me puede afligir más?
Redondilla
¿Cómo ayudaré yo a misa?
¿Cómo seré buen cristiano?

DOMINICO
Dios es Padre soberano:
795
vuelve en consuelo y en risa
Redondilla
tus lágrimas, que ese mar
nos traerá a su playa presto.

(Clarín.)

FRANCISCANO
Un clarín suena; ¿qué es esto?
Tocan a leva.

(Dentro:)

[VOZ]
¡A embarcar!

DOMINICO
Redondilla
800
Vamos, padres,

FRANCISCANO
¡Adiós, hijo!

DOMINICO
No haya descuido, Tomás,
con el rosario.

(Vanse.)

TOMÁS
Jamás
olvidé lo que me dijo,
Redondilla
y si me dejare el llanto,
805
le rezaré cada día,
porque el nombre de María
es muy dulce, es nombre santo.

(Sale QUILDORA con arco y flechas.)

QUILDORA
Redondilla
Liseo, di, ¿por qué estás
tan triste? Llorar te veo.

TOMÁS
810
Ya no me llamo Liseo;
llámeme, madre, Tomás,
Redondilla
o deje de ser mi madre.

QUILDORA
Muy cristiano estás.

TOMÁS
Si fuera
buen cristiano, no tuviera
815
madre gentil.

QUILDORA
Y tu padre,
Redondilla
¿no murió en mi religión?

TOMÁS
Por esto está en el infierno;
¡que no adore un Dios eterno
el Imperio del Japón!
Redondilla
820
¡Gran desdicha! Madre mía,
¿cuándo cristiana ha de ser?

QUILDORA
Cuando iguale mi poder
al sol, que es padre del día;
Redondilla
cuando yo emperatriz sea
825
de este Imperio, siendo agora
una humilde cazadora
que en esos montes pelea
Redondilla
con las fieras, pues vivimos
de su rendida fiereza;
830
cuando ciña mi cabeza
oro, perlas a racimos;
Redondilla
si esto es imposible, di,
¿cuándo podré ser cristiana?

(Dale la mano.)

TOMÁS
Acepto de buena gana
835
la condición, porque así
Redondilla
no pierdo las esperanzas.
Déme la mano y la fe
de cumplirlo.

QUILDORA
Sí haré:
término infinito alcanzas.

TOMÁS
Redondilla
840
Ver quiero embarcar agora
a mi padre Navarrete;
paz el agua les promete:
adiós, madre; adiós, Quildora.

(Vase.)
(Cantan GUALE y NEREA dentro.)

GUALE
Copla (estructura abierta)
Corzos que voláis por flores,
845
huid si tenéis temor,
que os buscan tres cazadoras
que matan con flechas
y mueren de amor.

QUILDORA
Redondilla
Guale me llama cantando:
850
responder así le quiero,
porque de su voz infiero
que así me viene buscando.
(Canta:)
Copla (estructura abierta)
Cazadoras que matáis
con flechas del ciego dios,
855
ya que a todos les flecháis,
curadlos de celos, matadlos de amor.

NEREA
Décima
Es hora que el monte vea,
dando a las fieras asombro,
flechar el arco del hombro.

QUILDORA
860
¡Oh, Guale! ¡Amiga Nerea!
El sol os escuche y vea:
proseguid vuestra canción,
que los montes del Japón,
verdes columnas del cielo,
865
han sentido ya recelo
de tan hermoso escuadrón;
Décima
Guale prosiga su canto
mientras que Polemo viene;
hiera tu voz, cuando suene,
870
como el aura crece el llanto;
que yo admiraré entretanto
la gloria que el sol envía
en esa dulce armonía
con que las penas ablandas.

GUALE
875
Yo prosigo, pues lo mandas;
así la canción decía:
(Canta:)
Copla (estructura abierta)
Corzos que voláis por flores,
huid si tenéis temor,
que os buscan tres cazadoras

TODOS
880
que matan con flechas de celos de amor.
De los ojos de Nerea
pudieran temblar mejor,
que iguala esta cazadora
en luz y belleza a los rayos del sol.

(TAYCO en alto.)

TAYCO
Décima
885
Fiero jabalí, ¿a qué parte
de las cerdas haces plumas
por no volar con espumas
que la sangre han de lavarte?
Ave soy para alcanzarte.

NEREA
890
¿Quién da voces?

QUILDORA
Cazadores
que flecharán pasadores
de algún corzuelo veloz;
no interrumpan esa voz
que escuchan vientos y flores.

(Canta GUALE:)

GUALE
895
Cuatro ninfas que parecen
hijas de ese blanco mar,
a la montaña se ofrecen
con arcos que flechan marfil y coral.

TAYCO
Décima
¡Oh, qué celestial grandeza
900
en este monte se ofrece!
Los rayos del sol parece
que imita naturaleza.
Esta divina belleza
tanto abrasa el pecho mío,
905
que entre el fuego y entre el frío,
contrarios que el pecho pasa,
todo el corazón se abrasa
y el alma confusa envío.
Décima
Cuatro rostros celestiales,
910
sin conocer lo que sea,
me representan la idea;
son divinos, no mortales.
Nunca aquestos animales
he visto; debe de ser
915
esta la bella mujer
que no han querido que vea;
pero sea lo que sea,
esta vez me he de perder.

NEREA
Décima
Una fiera ha descendido
920
de aquel monte.

QUILDORA
Pues que muera
a nuestras manos la fiera
que a tus ojos se ha atrevido.

TAYCO
Que no me tiréis, os pido,
con aspectos celestiales.

QUILDORA
925
Donde nacen hombres tales,
¿mujeres te espantan, di?

TAYCO
¿Luego sois mujeres?

QUILDORA
Sí.

TAYCO
¡Ah, qué bellos animales!
Décima
No he visto en toda mi vida
930
otra ninguna mujer;
divino es vuestro poder.

QUILDORA
Admiración nunca habida:
bárbaro, ¿quién eres?

TAYCO
Vida
me da tu semblante airoso;
935
hombre soy, y tan dichoso
estoy de mirarte aquí
que hoy el poder conocí
de Dios en tu rostro hermoso.

NEREA
Décima
¡Vámonos de aquí, Quildora;
940
no esperes más, por tu vida!

TAYCO
Mirad que lleváis mi vida;
mira que el alma te adora.

QUILDORA
Dime quién te obliga agora
a más respeto y decoro.

TAYCO
945
Vuestras deidades adoro,
pero en margen tan hermosa,
Venus son, y tú la rosa
que corona granos de oro.

QUILDORA
Décima
De tu extrañeza me espanto.

TAYCO
950
De tu belleza me admiro.

NEREA
Ven, Quildora.

TAYCO
Ya suspiro.

QUILDORA
¡Suéltame!

TAYCO
De ti me espanto.

QUILDORA
Mira que me esperan.

TAYCO
¿Tanto
rigor tienes?

QUILDORA
Soy cruel.

TAYCO
955
¿No eres constante?

QUILDORA
Y fiel.

TAYCO
Pues ¿por qué eres rigurosa?

QUILDORA
Soy mujer.

TAYCO
Siendo hermosa,
no fue perfecto el pincel.

QUILDORA
Décima
Amor es perfecto ansí.

TAYCO
960
Y yo soy tuyo y constante.

QUILDORA
Eres hombre.

TAYCO
Soy tu amante.

QUILDORA
Yo soy mujer.

TAYCO
¡Ay de mí!
Has de ser mía.

QUILDORA
No y sí.

TAYCO
No te entiendo.

QUILDORA
Ahora no importa.

TAYCO
965
Esas crueldades reporta:
no te vayas.

QUILDORA
Ya no puedo.

TAYCO
¿Me dejas?

QUILDORA
Contigo quedo.

TAYCO
Y yo sin vida.

QUILDORA
No importa.

(Vase.)

Jornada II

Salen TAYCO y el ALCAIDE.

ALCAIDE
Redondilla
Ya tienes, hijo, noticia
970
de las cosas que, en tu edad,
te han de enseñar la verdad
y han de vencer la malicia.
Redondilla
Cuanto supe te enseñé;
cuanto me dio la experiencia
975
en largos años, a ciencia
lo reduje.

TAYCO
Ya lo sé.

ALCAIDE
Redondilla
Resta agora que, fingiendo
rústica simplicidad,
encubras la majestad
980
de quien eres discurriendo
Redondilla
por el Imperio y mostrando
a los reyes la justicia
que una tirana malicia
con poder te va usurpando.
Redondilla
985
Sepan quién eres y vean
que, por divino misterio,
eres capaz del Imperio
que regularte desean.
Redondilla
Sé modesto en las acciones,
990
porque dándote favor,
te aclamen emperador
supremo de los japones.

TAYCO
Redondilla
Padre, que este nombre debo
a tu amor y a tu crianza,
995
pues por ti mi vida alcanza
nueva virtud y ser nuevo;
Redondilla
una cosa no me enseñas:
sin ti la vi, y aprendiendo
que la siento y no la entiendo:
1000
mas dirétela por señas:
Redondilla
vi la divina belleza
de la que llamas mujer,
donde abrevió su poder
la madre naturaleza.
Redondilla
1005
Sentí, al verla, una pasión,
un cuidado, unos antojos,
que parece que a los ojos
se asomaba el corazón.
Redondilla
En su presencia sentía
1010
un placer si me miraba,
un dolor si se ausentaba,
una gloria si me vía.
Redondilla
Vivo, cuando estoy sin ella,
con tristeza y con cuidado,
1015
y el pecho, regocijado,
salta cuando vuelvo a ella.
Redondilla
El corazón, si la veo,
todo es placer, todo gloria,
y si no, con la memoria
1020
la imagino y la deseo.
Redondilla
Dime, ¿qué es este temor
y esta animada osadía,
esta pena y alegría,
esta vida y muerte?

ALCAIDE
Amor:
Redondilla
1025
eso siente el hombre que ama.

TAYCO
Dulce es amor y suave.

ALCAIDE
Quien de su rigor no sabe,
dulce, como tú, le llama;
Redondilla
pero gustando el veneno
1030
de los celos, el amor
es semblante de traidor,
áspides tiene en su seno.

TAYCO
Redondilla
¿Qué son celos?

ALCAIDE
Un morir
por ver no queriendo ver,
1035
que se sabe padecer
y no se sabe decir.
Redondilla
Pocos amaron sin ellos;
tú sabrás después quién son,
cuando a la dulce ocasión
1040
quieras coger los cabellos.

(Vanse.)
(Salen QUILDORA y NEREA en lo alto del monte.)

QUILDORA
Redondilla
Antes de bajar al valle,
que ya tus ojos desea,
quisiera decir, Nerea,
un secreto.

NEREA
No lo calle
Redondilla
1045
tu lengua, que si es de amor,
comunicado da gusto.

QUILDORA
¿Viste aquel joven robusto
que, con rústico valor,
Redondilla
anda de mí enamorado?
1050
Sabe que le quiero bien.

NEREA
Y ya mis ojos le ven
cruel fiera de este prado:
Redondilla
¿a un bárbaro el alma das?
¿Un medio bruto te agrada?

QUILDORA
1055
Aun no estoy enamorada.
inclinada estoy no más;
Redondilla
Ese bárbaro que ves
habla como sabio y cuerdo,
y con los ojos le pierdo.
1060
............................................
Redondilla
A sus fuerzas, a sus bríos,
yacen rendidos en tierra
los jabalís de la sierra,
los caimanes de los ríos.
Redondilla
1065
A sus flechas, que son rayos,
que penetran elementos,
no están libres en los vientos
los hermosos papagayos.

NEREA
Redondilla
Aunque alabanzas le des,
1070
es un simple, es ignorante,
y al fin eliges amante
que no sabemos quién es.

(Salen TAYCO y el ALCAIDE.)

TAYCO
Redondilla
Si yo emperador me veo,
tan grandes vendrán a ser
1075
tu riqueza y tu poder,
que igualen a tu deseo.

ALCAIDE
Redondilla
Verte libre y sabio, es
para mí el mayor tesoro;
como a emperador, te adoro;
1080
como a rey, beso tus pies.

QUILDORA
Redondilla
¡Mira el honor indecente
que le dan; aquel honor,
al sol o al Emperador
se debe dar solamente.
Redondilla
1085
¿Por qué ocasión un anciano
se le postra y sus pies besa,
y adorándole, confiesa
que es el rey más soberano?

NEREA
Redondilla
Hará burla de la amiga;
1090
no puede ser otra cosa.

QUILDORA
Calle mi pena amorosa,
padézcase y no se diga.

ALCAIDE
Redondilla
Tirando a las aves viene
el tirano Emperador;
1095
disimula bien, señor.

TAYCO
Antes buscar me conviene
Redondilla
la que estimo y la que adoro,
que amo y ardo sin sosiego;
lloro por matar el fuego,
1100
y me enciendo más si lloro.
Redondilla
Un caos, una confusión
siento en el alma sin ella:
adiós, padre, que la estrella
sigo de mi inclinación.

(Vase.)

ALCAIDE
Redondilla
1105
Reverencia natural
le dan mis ojos al sol:
hasta el Imperio español,
por los campos de cristal,
Redondilla
tu imperio alargue.

(Vase.)

NEREA
Quildora,
1110
sus pasos puedes seguir.

QUILDORA
Antes quiero resistir
esta inclinación agora;
Redondilla
descendamos, que después
que como al sol le vi dar
1115
adoración singular,
imagino, amiga, que es
Redondilla
un salvaje, un simple, un loco,
si por cuerdo le tenía.

NEREA
El amor te engañaría,
1120
que se contenta de poco.

(Van bajando del monte; el EMPERADOR tirando al cielo un arco.)

EMPERADOR
Redondilla
Herido pájaro, subes
con plumas de tornasol,
para medïar al sol
dando púrpura a las nubes.
Redondilla
1125
¿Dónde vas con la saeta
que te ha dejado sangriento?
Rastro dejas en el viento,
con que pareces cometa;
Redondilla
mas ya se inclina su vuelo;
1130
exhalación fuiste breve,
que la muerte no se atreve
a andar tan cerca del cielo.
Redondilla
Ya bajas hecho un rubí,
de sangre tuya manchado;
1135
ya pareces en el prado
una estrella carmesí;
Redondilla
cogerla será el empleo
del arco que al sol consagro.
(Tópase con las dos.)
¿Sois mujeres? ¡Oh, milagro
1140
que ha formado mi deseo!
Redondilla
¿En los campos, hay belleza
que con los cielos compita?
Mas dondequiera se imita
la misma naturaleza.
Redondilla
1145
Yo leí que una Diana
fue en las selvas cazadora,
más hermosa que el aurora
teniña de sangre y grana.
Redondilla
Pensara que sois las dos
1150
ninfas suyas, a no ser
la belleza en la mujer
bosquejo de la de Dios.

(Pónense de rodillas y tápanse los ojos.)

QUILDORA
Redondilla
Ni responder ni mirar
al Emperador podemos.

EMPERADOR
1155
Esas son leyes y extremos
que se pueden dispensar.
Redondilla
¿En qué me habéis conocido?

QUILDORA
Una inmensa majestad
es soberana deidad
1160
que del cielo ha descendido.

EMPERADOR
Redondilla
No encubráis más el valor
de esos soles, yo lo mando.

NEREA
Quildora, yo estoy temblando.

EMPERADOR
¿Es respeto o es temor?

QUILDORA
Redondilla
1165
Uno y otro.

EMPERADOR
Levantad.
Descubrid esa luz pura;
porque sólo a la hermosura
se rinde la majestad.
Redondilla
¿Cómo os llamáis?

QUILDORA
Yo, Quildora;
1170
ésta, mi amiga, Nerea;
nuestra patria es esta aldea,
nuestro caudal es agora
Redondilla
lo que adquieren nuestras manos,
o cazando en esa sierra,
1175
o cultivando la tierra,
oficio al fin de villanos;
Redondilla
danos licencia, señor...
............................................
con dos rústicas mujeres
1180
no estáis bien.

EMPERADOR
Ese es rigor,
Redondilla
Quildora, y no cortesía.

QUILDORA
¡Qué han de saber dos villanas!

EMPERADOR
Di dos hermosas mañanas,
dos albas hijas del día.

QUILDORA
Redondilla
1185
Cualquier talle, cualquier brío,
parece en el campo bien;
ese nombre no nos dé
Su Majestad, señor mío.

EMPERADOR
Redondilla
¡Vive el sol, que eres hermosa!
1190
El alma siento inclinada.

QUILDORA
¿Qué mucho? También agrada
tal vez la silvestre rosa.

(Sale BOMURA.)

BOMURA
Redondilla
Ya con las pintadas plumas
cayó el pájaro, que fuera
1195
sin alma una primavera,
bañado en sangre y espuma;
Redondilla
vino a morir entre flores
porque Su Alteza lo vea:
¡Válgame el sol! ¿No es Nerea,
1200
la que me mata de amores
Redondilla
y por quien dejé la ley
del español que persigo?
¿No es éste el norte que sigo?
¡Ay de mí, si agrada al Rey
Redondilla
1205
soberano de este Imperio!
¡Ay de mí, si Dayso adora
la que es luz, la que es aurora
de todo aqueste hemisferio!
Redondilla
¡Ruego al amor que no sea
1210
tan hermosa para él,
como es para mí cruel!

(Dentro, TAYCO.)

TAYCO
¡Quildora, Guale, Nerea!
Redondilla
¿Dónde estáis? ¿Qué selva o valle
encubre vuestra deidad?

BOMURA
1215
Antes que su voluntad
más empeñada se halle,
Redondilla
quiero interrumpir sus labios.
¿Dónde permiten los cielos
que la voz produzca celos
1220
y las palabras agravios?
Redondilla
¡Señor, ya cayó en el prado,
sacrificada a tu flecha,
y globo de plumas hecha,
el ave a quien has tirado!

EMPERADOR
Redondilla
1225
¿Qué importa?

BOMURA
Él está con ellas
con gusto y entretenido:
fiero amor, ¿cuál habrá sido
la que más agrada de ellas?
Redondilla
Otra vez intento hacer
1230
que las deje, y muchas aves
de las nocturnas y graves
que osaron aborrecer
Redondilla
el divino resplandor,
entre esas plantas no gimen.

EMPERADOR
1235
¿Qué importa?

BOMURA
Nada. Ya oprimen
celos y dudas mi amor.

(En alto, TAYCO.)

TAYCO
Redondilla
¡Quildora, Guale, Nerea!
Responded a quien os llama,
esperad a quien os ama,
1240
oid a quien os desea.
Redondilla
No es la gloria que, conquisto
la que da hermosura al prado.
¡Vive el sol, que me he turbado
esta vez de haberla visto!
Redondilla
1245
El Emperador está
hablando con ella, y ella,
más enemiga y más bella,
nuevo tormento me da.
Redondilla
Siento una pasión tan fiera,
1250
un cuidado y un pesar,
que la quisiera matar,
cuando adorarla quisiera.
Redondilla
No sé qué es esto: me inclino
con impulsos impacientes
1255
a matarla con los dientes
por besarla de camino.
Redondilla
No sé si es rabia o temor
esto que en mi pecho lidia;
parece que siento envidia,
1260
parece que siento amor.
Redondilla
Con un inculto misterio
aborrezco a Dayso agora,
más por hablar con Quildora,
que por quitarme el imperio.
Redondilla
1265
Mármol soy que no se mueve,
helado y ardiente estoy,
que me parece que soy
volcán cubierto de nieve.
Redondilla
¿Qué enfermedad es la mía?
1270
¿Qué mal nuevo es éste, cielos?
¿Si serán estos los celos
que Polemo me decía?
Redondilla
Sí, pues me siento morir;
sí, pues me siento perder;
1275
sí, pues lo sé padecer;
sí, pues no lo sé decir.

EMPERADOR
Redondilla
Ya que violentas os tienen
majestades semejantes,
licencia y estos diamantes
1280
os quiero dar.

TAYCO
Aquí vienen
Redondilla
de golpe mis sentimientos;
aquí sí que mi mal llega
al alma, y ella se anega
en abismos de tormentos.
Redondilla
1285
Joyas les da; mi fatiga
llega al último pesar;
que quien da, quiere obligar,
y quien recibe, se obliga.
Redondilla
Y ya que sufrir no puedo,
1290
mal que en el alma no cabe,
cuando la pena es tan grave,
viene a ser vileza el miedo.
Redondilla
Tío, tío, no les dé
los rayos del sol ansí:
1295
mejores son para mí,
y amigo suyo seré.
Redondilla
Porque estos dos le prometo,
que como sin barbas vienen,
que aunque más les dé, no tienen
1300
vergüenza, amor ni respeto.

EMPERADOR
Redondilla
¡Simple, aparta!

TAYCO
No me llamo
ni aparta me diga, amigo;
Tayco dicen que me digo.

EMPERADOR
En señal y muestras que amo
Redondilla
1305
honestamente, tomad
dos diamantes que al nacer
del día pudieran ser
su hermosura y claridad.

QUILDORA
Redondilla
Las villanas, gran señor,
1310
de diamantes no entendemos;
bástanos que visto habemos
al supremo Emperador.
Redondilla
La gloria de haber mirado
tus deidades soberanas,
1315
es majestad que a villanas
ricas deja.

TAYCO
Habéis hablado
Redondilla
como hombre de bien las dos:
si a matar habéis salido
aves que dejan el nido,
1320
perdonad aquestas dos.

EMPERADOR
Redondilla
¡Rey de Bomura!

BOMURA
¡Señor!

EMPERADOR
Hoy he formado en el pecho
una malicia: sospecho
que este simple tiene amor.
Redondilla
1325
Siendo de celos capaz,
no es simple, de donde infiero
que en estos reinos espero
perturbación de la paz.
Redondilla
Ponedle una guarda fiel
1330
que, a sus acciones atento,
le examine el pensamiento,
y que no se aparte de él.

BOMURA
Redondilla
Haráse: di si es Quildora
la que tu amor quiere y precia.

EMPERADOR
1335
¡Qué curiosidad tan necia!
No lo sabréis por agora.

BOMURA
Redondilla
¡Que no he podido entender
cuál le da cuidado, cielos!

(Vanse.)

TAYCO
Terrible mal son los celos:
1340
esto causa una mujer.
Redondilla
Ya respiro; ya la vida
tiene su dominio entero,
habiendo estado primero
o dudosa o suspendida.
Redondilla
1345
Quildora, yo te agradezco
la constancia que has tenido,
el honor que has defendido
y el favor que no merezco.

NEREA
Redondilla
¿Cómo es esto? ¡Gran cordura
1350
en el hablar muestra ya!

QUILDORA
Debe de ser que tendrá
intervalos su locura.

(Salen el REY DE BOMURA y MANGAZIL.)

BOMURA
Redondilla
El supremo Emperador
lo ha mandado, y le has de ser
1355
centinela, que has de ver
si es cuerdo o loco pastor;
Redondilla
este mozo has de guardar,
sin apartarte un momento
de su lado.

MANGAZIL
Buen tormento
1360
es el que me quieren dar:
Redondilla
si por ninguna ocasión
en mi vida me pudrí,
porque quiero ver ansí
cuánto vive un buen poltrón,
Redondilla
1365
¿cómo guardaré un jumento?

BOMURA
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ingenio tienes sutil;
a sus acciones atento
Redondilla
has de estar.

TAYCO
El gavilán,
1370
pájaros busca, atrevido:
¡Ox, Palomas; ox, al nido!
Porque seguras no están
Redondilla
con esta gente las aves:
Rey de poco más o menos,
1375
en estos prados amenos,
¿qué buscáis?

BOMURA
Lo que tú sabes.

TAYCO
Redondilla
Si vos buscáis lo que sé,
sin duda buscáis muy poco,
pues si dicen que soy loco,
1380
bestia soy, nada sabré.

QUILDORA
Redondilla
¿No te dije yo, Nerea?
Ya le vuelve la locura.

NEREA
Y yo no estaré segura
con este Rey que desea
Redondilla
1385
darme enfados con su amor:
vámonos.

BOMURA
¡Espera, ingrata!

NEREA
¡Cómo, si tu voz me mata!

BOMURA
Ya vives con tu rigor.

QUILDORA
Redondilla
Vamos.

TAYCO
Yo podré rogarte
1390
que esperes.

QUILDORA
No de esa suerte.

BOMURA
¿Por qué huyes?

NEREA
Por no verte.

TAYCO
¿Por qué os vais?

QUILDORA
Por no escucharte.

(Vanse las dos.)

TAYCO
Redondilla
Buenos quedamos los dos
con este claro desprecio:
1395
yo soy simple, vos sois necio;
remédienos sólo Dios.

BOMURA
Redondilla
Tayco, esta guarda te dejo,
que siempre estará contigo,
porque yo la sombra sigo,
1400
sin razón y sin consejo,
Redondilla
de un imposible de amor,
de una tirana mujer
que espanto pudiera ser
de las fieras su rigor.

(Vase.)

TAYCO
Redondilla
1405
¿Tú me has de guardar aquí?
¿Soy yo loco?

MANGAZIL
Hombre es de seso:
no reñiremos por eso;
él me ha de guardar a mí.

TAYCO
Redondilla
Este Rey es bellacón,
1410
no tiene lealtad ni fe.

MANGAZIL
En mi vida porfié;
digo que tienes razón.

TAYCO
Redondilla
Mas, bien mirado, es mandado,
su condición no me asombre.

MANGAZIL
1415
Es verdad, él es buen hombre,
como dice, bien mirado.

TAYCO
Redondilla
¿Eres mi guarda?

MANGAZIL
No y sí,
como mandare.

TAYCO
Pues ven.

MANGAZIL
Voy con él, que dices bien.

TAYCO
1420
No vengas.

MANGAZIL
Quédome aquí.

TAYCO
Redondilla
Y ¿sabrásme tú alcanzar
cuando corro o cuando lucho?

MANGAZIL
Me desacomodo mucho,
no sé correr ni luchar,
Redondilla
1425
no contradicen ninguno;
el otorgador me llaman.

TAYCO
En los corazones que aman,
no cabe secreto alguno;
Redondilla
mis celos dieron recelos,
1430
sin duda, al Emperador;
disimulemos, amor;
finjamos locuras, celos.

MANGAZIL
Redondilla
Iba por un haz de leña
al monte, y este cuidado
1435
por pesadumbre me han dado.

TAYCO
Si a éste dejo, se despeña;
Redondilla
mi intención ya han de saber,
que tengo industria y valor;
si estoy con él, a mi amor
1440
daré ausencias. ¿Qué he de hacer?
Redondilla
Válgame el ingenio aquí:
¿quieres que en aqueste prado,
que a sueño, nos ha brindado,
durmamos un rato?

MANGAZIL
Sí,
Redondilla
1445
que yo en ganas lo tenía;
pero lo tengo de atar,
porque me podrá costar,
si se va, la vida mía,
Redondilla
que es la cosa que más precio;
1450
dicen que es tormento esquivo
atar con un muerto un vivo,
y un discreto con un necio.

TAYCO
Redondilla
Ata y duerme, camarada,
que yo en la hierba me acuesto.

MANGAZIL
1455
Ataré y dormiré presto,
que tengo bien sazonada
Redondilla
la potencia dormitiva;
cátedra puedo leer
a un lirón.

(Átale con una cuerda a TAYCO, y duerme.)

TAYCO
¡Que una mujer
1460
de los sentidos nos priva!
Redondilla
Muero ausente, amando muero,
sólo vivo a su luz.

MANGAZIL
Ea,
atado está ya; ruin sea
quien despertare primero.

TAYCO
Redondilla
1465
Si vasallos desleales
estos imperios me deben,
y las desdichas se atreven
a las personas Reales,
Redondilla
¿qué milagro que el amor
1470
se me atreva? Y ya sospecho
que ha derramado en su pecho
su melancólico humor
Redondilla
el sueño. Quieran los cielos
sacarme de este cuidado
1475
que el Emperador me ha dado
con sospechas y recelos.
Redondilla
Mientras en el campo está,
como es tirano y cruel,
no estaré seguro de él,
1480
celos y pena me da.
Redondilla
Ansí veré lo que pasa,
sin dar cuenta a este villano
de este prodigio inhumano
que me hiela y que me abrasa.

(Ata el cordel a un laurel.)

MANGAZIL
Redondilla
1485
¿Dormimos? Sí, que el cordel
siento firme y bien atado.
¡Buen animal saqué al prado;
tan grande soy como él!
Redondilla
¡Si me pudro de guardallo!

(Sale el REY DE BOMURA.)

BOMURA
1490
Mangazil, advierte bien
que aunque recelos te den...

MANGAZIL
Calle la bestia, pues callo.

BOMURA
Redondilla
¿Ese es tu cuidado infiel?

MANGAZIL
Duerma el simple, noramala.

BOMURA
1495
Ya tu simpleza le iguala.

MANGAZIL
Eso sí, firme el cordel,
Verso suelto
atado está todavía.

BOMURA
Redondilla
El Rey soy: ¡mira!

MANGAZIL
Y ¡qué poco,
Rey de cabras y de bueyes,
1500
los locos se fingen reyes!
Aunque yo conozco un loco
Redondilla
tan simple, que maravilla,
y se tiene, ¡lindo humor!,
por el ingenio mayor
1505
de la corte o de la villa.

(Levántase.)

[BOMURA]
Redondilla
¿Cómo el simple se te huyó?

MANGAZIL
Animal por animal,
aquí estoy yo, y otro tal
es quien de mí le fió.
Redondilla
1510
Cerca estoy de que me pese:
para mi poltronería,
desdicha grande sería...

BOMURA
¿Te dormiste?

MANGAZIL
El punto es ese.
Redondilla
Dióme a merendar lirones
1515
cocidos en escabeche
de beleño, vino y leche.
Como esta vez me perdones,
Redondilla
otra dormiré a placer.

BOMURA
Detrás de él.

MANGAZIL
Con pies veloces.

(Dice QUILDORA dentro.)

QUILDORA
1520
¡Ay de mí, Nerea!

BOMURA
Voces
escucho de una mujer.

QUILDORA
Redondilla
¡Nerea!

BOMURA
Darán favor
a su voz las manos mías,
si ya no son tiranías
1525
de este injusto Emperador.

(Vase.)
(Salen los tres religiosos vestidos de japoneses.)

NAVARRETE
Romance (tirada)
Tierra que espinas produces,
hoy de nuevo te saludo,
y espero en Dios que des flores,
que son premisas del fruto.
1530
Ya, padres, que en este traje
salimos del mar profundo,
no perdamos tiempo; den
a Dios verdadero culto
estos bárbaros; la mies
1535
copiosa, y no son muchos
los obreros; Dios propague
la cosecha en orden suyo.
Ea, compañeros míos,
bien disfrazados, y ocultos,
1540
al Japón habemos vuelto:
todos parecemos unos;
quiera Dios que lo seamos
en la fe.

FRANCISCANO
Diversos rumbos
elijamos, dilatando
1545
la Iglesia por este mundo.

AGUSTINO
Yo predicaré en Fixén
y en Angalaqui.

NAVARRETE
Yo cuido
de esta provincia en que estamos;
y quiera Dios, pues nos cupo
1550
en suerte, de parecer
a los Apóstoles suyos.
Agora en él, dividirnos,
que un bosquejo y un rasguño
de esa caridad seamos.

(Vanse todos.)

FRANCISCANO
1555
Padre, adiós.

NAVARRETE
El Trino y Uno
ponga eficaz elegancia
en Vuestras lenguas. No dudo,
¡Gran Señor! de tu piedad,
que estos idólatras rudos
1560
a tu Iglesia ha de traer,
que es éste ligero curso.
Por estos campos he visto
romper dos humanos bultos
la esfera del viento; pienso
1565
que es mujer, y algún insulto
va recelando su honor.
Entre estos cauces me encubro;
no es tiempo que me conozcan.

(Encúbrese en unas ramas, y sale QUILDORA y el EMPERADOR .)

QUILDORA
¿Cómo, cielos, estáis mudos,
1570
sin dar voces a un tirano,
cuando rayos fueran justos?

EMPERADOR
Quildora hermosa, detente;
¿no ves, no sabes que oculto
el mundo con mi poder,
1575
como el sol, hermoso y rubio?
¿Quién de mí puede librarse?
El mismo cielo, presumo,
pues volví a encontrarle sola,
que ha correspondido al gusto
1580
que tengo de estar contigo.
Óyeme agora.

QUILDORA
El que es sumo
Emperador del Japón,
¿pierde así el decoro suyo?
Quien compite con los dioses,
1585
¿imita acciones del vulgo?
Tanto es mayor tu delito.

EMPERADOR
Pues sin razón ni discurso
te resistes al amor
del que es inmortal trasunto
1590
de los dioses soberanos,
ya deben hacerme tuyo
la violencia y tiranía.

QUILDORA
¡Válgame el sol!

(Sale NAVARRETE, y pónese en medio de los dos.)

NAVARRETE
Él no pudo
valer a nadie; su autor,
1595
dueño y señor absoluto
del hombre, te ha de valer.
Monarca bárbaro, en cuyos
hombros estriba el imperio
de estos piélagos profundos;
1600
¿cómo quebrantas las leyes
que la humana razón puso
a los hombres, siendo tú
quien sus fueros y estatutos
debe amparar?

EMPERADOR
¿Tú te atreves,
1605
como fiera, como bruto,
a mi alteza y majestad?
Romperá el acero duro
de esta flecha, un pecho aleve
en quien tal audacia cupo.

NAVARRETE
1610
La violencia y tiranía
aborrece Dios, y puso
a su cuenta la venganza
del humilde y pobre.

EMPERADOR
Dudo
que eres hombre; di quién eres
1615
que con secretos impulsos,
me detienes el brazo,
o mis fuerzas quitas.

NAVARRETE
Busco
la salvación de las almas.

EMPERADOR
¿Eres, por ventura, alguno
1620
de mis dioses?

NAVARRETE
Hombre soy,
y son falsos y perjuros
tus dioses, y sólo el mío,
es verdadero.

EMPERADOR
¿Qué escucho?
¿Cómo no te doy la muerte?

NAVARRETE
1625
No podrás, si el Dios que es sumo,
Él licencia no te da.

EMPERADOR
¿Eres mágico?

NAVARRETE
No supo
la magia lo que sé yo.

EMPERADOR
¿Qué celestiales influjos
1630
me suspenden?

NAVARRETE
Los de Dios.

EMPERADOR
¡Tente!

NAVARRETE
Escúchame.

EMPERADOR
Me turbo
en tu presencia.

NAVARRETE
Tu vida
pretendo sólo.

EMPERADOR
Pues huyo:
no eres vida, sino muerte.

NAVARRETE
1635
¡Cómo! ¿Te vas?

EMPERADOR
Voy confuso.

NAVARRETE
¿No eres tú Emperador?

EMPERADOR
No,
pues temo a un hombre.

NAVARRETE
¿Quién pudo,
sino Dios, vencerte?

EMPERADOR
¡Cielos!
No soy Dayso si esto sufro

(Vase.)

NAVARRETE
1640
Tú, mujer, ¿quién imaginas
que te libra?

QUILDORA
Eso pregunto.

NAVARRETE
El Dios de los españoles,
cuyo sacerdote, cuyo
ministro soy del Dios bueno;
1645
el que en una cruz se puso
para dar vida a los hombres.

(Sale TAYCO.)

TAYCO
Los celos y amor presumo
que son veneno, que son
dioses de poder oculto
1650
que me arrebatan el alma.
Siguiendo voy..., mas ¿qué busco
desengaños y quietud
tan en vano?

NAVARRETE
Murió el Justo
para pagar por nosotros,
1655
y con su sangre nos trujo
al poder del Padre Eterno.

TAYCO
No me han visto entre estos juncos,
saetas del campo: quiero
escucharlos.

(Llégase a ellos.)

NAVARRETE
Si dispuso
1660
tu remedio, bien te quiso;
tenle amor, y sin descuido
pídele mercedes, que es
dueño del cielo y del mundo;
rica serás si le quieres.

TAYCO
1665
Aquí les cojo en el hurto
de mis dichas; éste, en nombre
del tirano cruel e injusto,
a Quildora solicita:
quiero escuchar.

NAVARRETE
Si discurso
1670
tienes de razón, Quildora,
ama a este Señor.

TAYCO
¿Qué dudo?
El Emperador la adora,
y éste es su tercero.

NAVARRETE
Un punto
es la humana vida sólo;
1675
eternos años y lustros,
inmortales siglos, vive
quien va a su reino: trasunto
del retrato soberano
del Señor que amor te tuvo,
1680
he de darte, y pues has dado
en Tomás a Dios tal fruto,
que ya te conozco, toma.

(Déle una imagen de Cristo crucificado.)

TAYCO
Aquí mi desdicha escucho,
aquí se me arranca el alma;
1685
si responde bien, no dudo.
Trances de amor, vientos leves,
traed en orden confuso
a mis oídos su voz,
si ha de ser mi muerte.

QUILDORA
Gusto
1690
me ha dado escucharte; el tiempo,
que dando vueltas y turnos
todo lo vence, quizás
mudará mi pecho y culto;
daré el alma al Rey que dices,
1695
a quien beso y a quien juzgo
por igual del sol.

TAYCO
¡Ah, cielos!
Ya con nuevas ansias lucho,
con la rabia y con la muerte:
árboles nunca desnudos
1700
de las hojas que os vestís,
cristales blancos y puros,
¿cómo locuras no hago
cuando lágrimas produzco?
Daré voces a los vientos
1705
porque en sus senos oscuros
formen rayos que me acaben;
pero a Quildora no culpo;
mi desdicha es solamente
quien me agravia.

NAVARRETE
No procuro
1710
darte enfado: adiós, Quildora,
estima esa imagen.

(Vase.)

TAYCO
Tuvo
la muerte en pálidas sombras.
Mas ¡horror, hados injustos!
¿Qué penas me destináis?
1715
Falsa ingrata, en quien no cupo
firme honor, ¿cómo rendiste
las altiveces y puntos
vanagloriosos que amor
Con tal pompa, con tal triunfo...
1720
¿No tiene ley ni es esclava
la voluntad? No lo dudo:
pudiste rendirte; pero
si me agravio, si me injurio,
si padezco, si te adoro,
1725
no es mucho, ingrata, no es mucho
que lo sienta y que me queje.
Ese retrato, que suyo,
en tus manos, dice que es,
dará a mis ojos confusos
1730
la venganza y el sosiego,
porque en este tronco duro
le he de clavar, ¡vive el cielo!

QUILDORA
Estás loco; espera.

TAYCO
Busco
mi remedio y mi venganza.

(Quítale la imagen y clávala con la daga, y hácele sangre en la cara.)

QUILDORA
1735
¿Qué has hecho, bárbaro injusto?
Que es el Dios de los cristianos,
y aquel sacerdote suyo
que la ley me predicaba...
Loco estás.

TAYCO
Dime difunto.
Décima
1740
¡Válgame el sol soberano!
Es tu forma y ya se enoja,
reflejos de sangre roja,
rayos de púrpura humana,
ya de mi mano tirana
1745
el mismo cielo se asombre.
¡Señor, perdonad, que el nombre
que tenéis yo no lo sé!
¿Qué mucho que muerte os dé
si venís en forma de hombre?
Décima
1750
Pero ya, si bien se advierte,
estáis vos crucificado
sin ser hombre desdichado:
¿quién os dió, Señor, la muerte?
Caso es duro, trance es fuerte,
1755
que siendo vos solo y uno,
os den dolor importuno
en edad tan juvenil;
que acá tenemos diez mil,
y no matarnos ninguno.
Décima
1760
Ni yo os niego, ni yo os creo,
que, si no es para serviros,
no os conozco, y del error,
que me perdonéis deseo.
Enojado, Dios, os veo;
1765
vuestras venas se rasgaron,
sangre viva me arrojaron;
mi cólera me engañó.
¿Qué mucho que os hiera yo,
si los vuestros os mataron?

QUILDORA
Décima
1770
Quien esto sabe decir,
no es simple, sino discreto.

TAYCO
Dios del cristiano, en secreto
un don os pienso pedir:
si me hacéis restituir
1775
este imperio soberano,
tengo de hacerme cristiano.

QUILDORA
¿Qué en secreto le dijiste?

TAYCO
Que te adoro.

QUILDORA
Di que fuiste
muy celoso.

TAYCO
Y muy tirano.

QUILDORA
Redondilla
1780
El viejo que anda contigo,
buscándote viene: adiós;
que no quiero que a los dos
nos halle juntos.

TAYCO
No sigo
Redondilla
tu sol, hermosa, por ver
1785
a qué Lepolemo vino.

QUILDORA
Escucharlos determino.
Aquí me quiero esconder.

(Salen el ALCAIDE LEPOLEMO y el REY DE SIGUÉN.)

ALCAIDE
Redondilla
Hijo, buscándote viene
el Rey de Siguén, que es hombre
1790
de valor, prudencia y nombre,
y amor de padre te tiene.
Redondilla
Dél te fía, que desea
verte señor del Imperio.

SIGUÉN
Dame tus pies.

QUILDORA
¿Qué misterio
1795
es éste? ¡No hay quien lo crea!

TAYCO
Redondilla
Levanta, Rey, y los brazos
serán en nuestra amistad
lazos de la voluntad.

SIGUÉN
Y serán eternos lazos.

TAYCO
Redondilla
1800
Ya me ha dicho Lepolemo
que a mi padre amor tuviste,
y que obediente le fuiste.

SIGUÉN
A mi Emperador supremo
Redondilla
debo amor.

QUILDORA
¡Válgame el cielo!
1805
¿Se burlan de él? ¿Qué será?
Pero amor nuevo me da
ver que postrado en el suelo
Redondilla
le habla un Rey.

SIGUÉN
Tayco Soma,
que este nombre te es debido,
1810
la ignorancia que has fingido,
a empresa heroica te llama.
Redondilla
Finge bien, porque te den
la locura y el desprecio
imperios.

QUILDORA
Fingido necio,
1815
con razón te quise bien.

SIGUÉN
Redondilla
Yo lo dispondré de modo
que muchos Reyes tomemos
las armas, y coronemos
tu persona Real.

QUILDORA
En todo,
Redondilla
1820
la dicha y el bien me falta.
No es su igual la sangre mía.
Sólo cuerdo le quería,
mas no persona tan alta.

ALCAIDE
Redondilla
Tayco, advierte que el amor
1825
te ha de dañar, porque ansí
tendrá recelos de ti
el tirano Emperador.
Redondilla
Demás de esto, si te fias
de mujer, yo te prometo
1830
que no te guarde secreto.

SIGUÉN
Haces mal si no desvías
Redondilla
esa pasión de tu pecho.
Reprímela, gran señor;
disimula, que el amor
1835
muchos reinos ha deshecho.

TAYCO
Redondilla
Advertido estoy muy bien;
yo lo he de hacer de esa suerte.

SIGUÉN
A la noche vendré a verte.

(Vanse.)

TAYCO
Pues adiós, Rey de Siguén.
Redondilla
1840
Perdonad, amor, que ya
enfreno vuestra pasión,
y el Imperio del Japón
alta esperanza me da.
Redondilla
Perdonad, amor, que agora
1845
pienso coronar mi frente
la beldad resplandeciente
de los ojos de Quildora.
Redondilla
Perdone esta vez, amor,
que dais muerte con la ausencia;
1850
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
cese ya vuestro rigor.

QUILDORA
Redondilla
¡Tayco amigo!

TAYCO
¡Amigo yo!
Engañarme quieres, boba.
¡Qué bien entiendo la trova!
1855
Sospecho que no soy yo.

QUILDORA
Redondilla
¿En qué te puedo engañar,
si sabes que estimo mucho
tu persona?

TAYCO
Si esto escucho,
mal podré disimular.
Redondilla
1860
Quildora, el Emperador
diz que te daba diamantes
al mismo sol semejantes:
tomallos fuera mejor.
Redondilla
Ya me ha vuelto mi locura;
1865
y cuando estoy más ajeno
de jüicio, estoy más bueno,
pues olvido tu hermosura.

QUILDORA
Redondilla
Tayco, no debes fingir
simplicidades agora
1870
con la mujer que te adora.

TAYCO
¡Qué bien lo sabes decir!

QUILDORA
Redondilla
Y sentirlo sé mejor.

TAYCO
Luego, ¿tú bien me has querido?

QUILDORA
Y ya te adoro.

TAYCO
Este ha sido
1875
el primer gusto de amor.
Redondilla
Quildora me quiere bien:
perdone el laurel supremo,
perdóneme Lepolemo,
perdone el Rey de Siguén.

QUILDORA
Redondilla
1880
Temo que amor has fingido.

TAYCO
Y, ¿por qué no lo creías?

QUILDORA
Porque de mí no te fías.

TAYCO
Luego, ¿tú nos has oído?

QUILDORA
Redondilla
Y me ha pesado.

TAYCO
¿De qué?

QUILDORA
1885
De que hombre humilde no seas.

TAYCO
¿Por qué ese mal me deseas?

QUILDORA
Porque ansí te perderé.

TAYCO
Redondilla
No sabe de amor quien dice
que abomina del amor.

QUILDORA
1890
Rica soy con tu favor.

TAYCO
Amándote soy felice.

QUILDORA
Redondilla
Si reinas...

TAYCO
Tuyo seré.

QUILDORA
Si no reinas...

TAYCO
Tuyo soy.

QUILDORA
Tayco, esta rosa te doy.

TAYCO
1895
Vale más que un reino, a fe.

QUILDORA
Redondilla
Lisonja ha sido famosa.

TAYCO
Llámala verdad suprema.

QUILDORA
Si perdieres la diadema...

TAYCO
No perderé aquesta rosa.
Redondilla
1900
¿Dónde podremos los dos
vernos siempre?

QUILDORA
En estos prados.

TAYCO
Contentos.

QUILDORA
Y enamorados.

TAYCO
Pues adiós, Quildora.

QUILDORA
Adiós.


Jornada III

Salen el FRAILE, MANGAZIL y NEREA, con hábitos.

FRANCISCANO
Romance (tirada)
Ya que tuviste piedad
1905
de la religión de España,
en el tiempo que acogías
religiosos en tu casa,
esos hábitos, amigo,
de tus tres huéspedes guarda,
1910
porque mortajas tengamos
si el Emperador nos mata;
no hayas miedo que peligres
en guardarlos, porque amparan
a sus devotos los dueños
1915
de sus religiosos santos.

MANGAZIL
Ese amparo es menester,
porque es tanta mi desgracia,
que siendo guarda de un loco
me dormí con lindas ganas.
1920
Huyóse el loco, y yo, agora
pudiera estar en la cama,
con los achaques de un miedo;
pero para todo hay traza:
si me buscan, me pondré
1925
uno de éstos, si es que guardan
los hábitos, como dices,
a las personas honradas.

FRANCISCANO
Domingo, Agustín, Francisco,
son sus dueños.

MANGAZIL
En un arca
1930
los tendré, padre, guardados
si mi temor no los saca.

FRANCISCANO
Nerea, ya que por ti
nos persiguen las tiranas
pasiones de un Rey injusto,
1935
¿cuándo piensas ser cristiana?

NEREA
No te puedo responder,
porque siguiendo la caza
o el amor de una Quildora,
suele venir Dayso Sama
1940
al valle de estas aldeas.
Y pienso, si no me engañan
los recelos, que le he visto;
y huye, padre, si es que guardas
tu vida a mejor empleo.

FRANCISCANO
1945
Dices bien: que Cristo traiga
aqueste Imperio a su Iglesia.

(Vase.)

NEREA
Vosotras, flores y ramas,
que a las aves dais abrigo,
nido y sustento, sed causa
1950
de que un fiero Emperador
no me ofenda, mudas plantas.
Ansí en diamantes de flores
y con verdes esmeraldas
de las hojas, os dé abril
1955
hebras de líquida plata,
que me esconda en vuestros lazos.

(Escóndese, y sale el EMPERADOR.)

EMPERADOR
Digo, pues, que ardientes llamas
de estos hornos han de ser
las que hoy me han de dar venganza.
1960
Español era, sin duda,
el que con fuerzas bizarras
en mi pecho puso miedo:
sus imágenes sagradas,
que así las dicen, mandé
1965
que a aqueste valle se traigan
y se abrasen.

BOMURA
Bien has hecho,
porque ya, señor, son tantas
las que dan a los japones,
que en nuestros ídolos faltan,
1970
y el sol no ve sacrificios
en el cristal de sus aras.
También te aviso, señor,
que tengo evidencias claras
de que Tayco no está loco,
1975
y Quildora y él se aman
con extremo.

EMPERADOR
¡Vive el sol,
que si esa villana ingrata
quiere a Tayco y me desprecia,
que he de darles muerte airada
1980
a los dos!

NEREA
Dichosa he sido
en oír tales palabras:
Quildora daré aviso;
présteme el cielo las alas,
porque salir no me sientan.

(Vase.)

EMPERADOR
1985
Si se finge simple, y trata
de cobrar su imperio Tayco...

BOMURA
Así lo pienso.

SOLDADO 1.º
No vaya
tan alegre, pues va preso.

SOLDADO 2.º
Este hombre es español
1990
y entre los japones anda
predicándoles su ley;
escondido entre unas hayas
de este valle le encontramos.

EMPERADOR
Merecéis eterna fama:
1995
agradezco este servicio.

BOMURA
Quiero dar priesa a que traigan
imágenes y rosarios;
como que amparo la causa
los cristianos escondidos,
2000
a defenderlos, y caigan
en el lazo del olvido;
también he de hacer que vayan,
cuando la noche despliegue
temores y sombras vanas,
2005
confesión pidiendo algunos,
porque oyendo esta palabra
los ocultos sacerdotes,
saldrán luego de las casas
que los amparan, creyendo
2010
que confesión les demandan
algunos cristianos.

EMPERADOR
Dime,
¿eres español?

FRANCISCANO
Ni engañan
ni mienten los sacerdotes
de Dios. Sí soy.

EMPERADOR
¿En qué tratas
2015
en el Imperio?

FRANCISCANO
En dar luz
de la verdad sacrosanta,
en enseñarle el camino
de la vida de las almas,
que éste es Cristo solamente.

EMPERADOR
2020
Un hombre de buena cara,
ojos grandes, y mediano
de cuerpo, que cuando habla
parece que tira flechas
rasgando pechos y entrañas,
2025
de quien oí las razones,
y con fuerzas soberanas
me suspendió y me detuvo,
¿quién es?

FRANCISCANO
Si su voz te agrada,
por las señas le conozco.
2030
Óyele.

EMPERADOR
¿Cómo se llama?

FRANCISCANO
Fray Alonso Navarrete;
hombre noble, que en España
tuvo ilustres ascendientes,
que en las letras y en las armas
2035
a Dios y a su Rey sirvieron.
Las armas negras y blancas
de Domingo, español santo,
le agradaron, y en la casa
de Valladolid, famosa
2040
porque fue corona y patria
de dos Felipes, segundo
y cuarto, vida sagrada
eligió, dejando el siglo,
que aún niño le despreciaba.
2045
Creció en virtudes, y en letras;
y a la provincia que llaman
Filipinas, pasó un tiempo.
Enfermo volvióse a España,
y el celo de nuestra fe
2050
y conversión de las almas.
Del Japón se partió a Roma,
y la obediencia le manda
volver a las Indias luego
con más ministros. Son tantas
2055
sus virtudes, que imposible
será a mi lengua contarlas:
es piadoso, es temeroso
de Dios, tiene las entrañas
llenas de gran caridad;
2060
no reposa ni descansa
predicando el Evangelio;
si le prendes, si le matas,
vendrán infinitos luego
al honor de la guirnalda
2065
del martirio, predicando
su ley, porque no acobarda
la muerte a los sacerdotes
de Cristo.

EMPERADOR
Calla, repara
que crees mal tantas flores
2070
con tu sangre matizadas:
llevadle preso, que pienso,
sin que su Cristo le valga,
dar muerte a ese Navarrete,
que con su nombre me espanta.

SOLDADO 2.º
2075
Mangazil, señor, es hombre
que ocultar suele en su casa
cristianos; busquéle siempre,
y al momento se disfraza
con los hábitos de aquellos
2080
que en el Japón predicaban,
y sin duda de ellos sabe.

EMPERADOR
Llega Mangazil.

(Sale MANGAZIL con hábito negro, escapulario blanco y capilla de francisco.)

MANGAZIL
¡Loada
sea la luz de los días,
si es lo mismo que Deo gracias!
2085
Turbado estoy; por el loco
me han de preguntar; Dios haya
piedad de fray Mangazil.

EMPERADOR
¿Cómo en ese traje estabas?

MANGAZIL
Dormíme por mis pecados,
2090
y soltóseme con rabia;
que yo atado le tenía.

EMPERADOR
Los sacerdotes de España,
¿dónde están?

MANGAZIL
Yo le dije:
«Amigo, no se me vaya,
2095
que se enojará el señor.»

EMPERADOR
¿Cuántos tienes en tu casa?

MANGAZIL
No hacen locos cosa buena,
y sin decirme palabra,
sin decir oxte ni moxte...

EMPERADOR
2100
¡Bestia! ¿No acabas
de entender lo que pregunto?

MANGAZIL
No, señor, porque me tapa
el capirote frailuno
las orejas, y ésas malas.

EMPERADOR
2105
¿Qué cristianos has guardado?

MANGAZIL
Yo, señor, no guardo nada;
que soy un hombre perdido.

EMPERADOR
¿Qué ley sigues, qué ley guardas?

MANGAZIL
No tengo ley con ninguno,
2110
porque es traidora, es ingrata
mi condición.

EMPERADOR
¿Tuyo es
el traje español que sacas?

MANGAZIL
Yo y el traje somos tuyos,
todo lo puedes y mandas;
2115
aquí está para servirte.

EMPERADOR
Vete, bestia, noramala.

MANGAZIL
Para ti no hay resistencia;
voyme, pues que tú lo mandas.

(Vase, y salen los que pudieren con rosarios.)
(Salen TAYCO, BOMURA y TOMÁS.)

BOMURA
Ya las imágenes vienen
2120
al incendio condenadas.

TAYCO
¿En qué ha podido ofenderos
gente que ni come ni habla?

EMPERADOR
Ya el horno, como un volcán,
diluvios de fuego exhala;
2125
no haya en mi Imperio señales
de esta religión cristiana.

(Salen por un escotillón llamas, y echan rosarios e imágenes.)

NAVARRETE
Redondilla
¡Bárbaros, sin Dios, sin ley!
¿Qué furia infernal os mueve?
¿Qué república se atreve
2130
a los retratos de un rey?
Redondilla
Como son justos espantos
respeto y temor perdido,
ansí os habéis atrevido
al de Dios y al de sus santos.
Redondilla
2135
A quien hundió, ¡oh pueblo ciego!,
con prólogos de agua el mundo,
y en el diluvio segundo
lloverá abismos de fuego,
Redondilla
¿os atrevéis de esa suerte,
2140
sin que las nubes, con truenos
rasgando sus pardos senos,
fulminen rayos de muerte?
Redondilla
¿Del Dios de los elementos
echáis al fuego la imagen?
2145
¡Iras de los cielos bajen
rompiendo esferas de viento!
Redondilla
Mas no se eclipsan las luces
en prodigioso castigo,
pues que puede Dios conmigo,
2150
sacar del fuego sus cruces.
Redondilla
Daré espanto a esta Bolonia
del infierno con mi fe.
Sí, sí, guardado se ve
el horno de Babilonia.

(Déjase caer dentro.)

TAYCO
Redondilla
2155
Echóse dentro. ¡Oh, español!
¡O sois loco, o sois divino!

EMPERADOR
A mi venganza se vino;
¡viven los rayos del sol!

TOMÁS
Redondilla
¡Padre Navarrete, padre!
2160
¿Es posible que esto he visto?
¡Ayúdele Jesucristo!
¡Pida favor a su Madre!
Redondilla
¡Ay de mí, que ya los dos
no nos habemos de ver!

EMPERADOR
2165
Cristiano debes de ser.

TOMÁS
Sí, por la gracia de Dios.

EMPERADOR
Redondilla
¿Qué esperas siendo cristiano?'

TOMÁS
Vida eterna.

EMPERADOR
Si tu vida,
cuando apenas es nacida,
2170
puede expirar a mi mano,
Redondilla
¿cómo podrás ser eterno?

TOMÁS
El alma, que es inmortal
tendrá vida celestial,
y la tuya en el infierno
Redondilla
2175
padecerá eternamente,
que será siempre morir.

TAYCO
Eso nos sabéis decir;
no sois vos muy inocente.

EMPERADOR
Redondilla
¡Por las celestes esferas
2180
que en diáfanas regiones
de los dioses son balcones
con azules vidrieras,
Redondilla
que el encantador cristiano
se sale vivo del fuego!
2185
¡Daránle la muerte luego!

(Tocan. Sale NAVARRETE con una tunicela blanca sembrada de flores, y guirnalda, cargado de imágenes y rosarios.)

NAVARRETE
Si mi Dios, con soberano
Redondilla
poder, el fuego formó,
fuera mucho desacato
que se atreviera al retrato
2190
del mismo que le crió.
Redondilla
¡Que vuestras manos airadas
este delito cometan,
cuando a los cielos respetan
las cosas inanimadas!
Redondilla
2195
Bárbaros, llenos de errores,
como a Dios respeto debe,
fuego produce la nieve,
y el fuego produce flores.
Redondilla
Oro ha sido y más precioso
2200
la fe del Dios español,
y este fuego fue crisol,
porque salga más hermoso.
Redondilla
Estas imágenes bellas,
efectos del fénix hacen,
2205
y entre las llamas renacen
más puras que las estrellas.

EMPERADOR
Redondilla
¡Prendedle! ¡Muera!

TAYCO
Eso no,
que si. a su Dios ha librado,
¡vive el sol que le he envidiado
2210
y que he de librarle yo!
Redondilla
Que compitiendo los dos,
es mi fuerza más inmensa,
pues que vengo a ser defensa
de quien defiende a su Dios.

EMPERADOR
Redondilla
2215
¡Mueran ambos!

TAYCO
¡Vive el sol,
si Dios le debo llamar,
que este tronco ha de amparar
al sacerdote español!

(Deshaga un tronco de un árbol y retíralos a todos.)

TOMÁS
Redondilla
¡Déles, tío; déles, tío!

TAYCO
2220
No debéis de conocer
el admirable poder
de mi fuerza y de mi brío.

EMPERADOR
Redondilla
¡Ténte, bárbaro!

TAYCO
No puedo,
que soy monte despeñado.
2225
¡Huye, sacerdote honrado!

NAVARRETE
Con mi Dios no tengo miedo.

EMPERADOR
Redondilla
¡Muera el traidor!

TAYCO
Loco di,
pues intento defender
un Dios que tiene poder
2230
para defenderse a sí.

NAVARRETE
Redondilla
No es locura, ese es buen celo.

TAYCO
¡Huye, defiende tu vida!

NAVARRETE
A Dios la llevo ofrecida.

TAYCO
¡Vete en paz!

NAVARRETE
¡Guárdete el cielo!

(Vase cada uno por su puerta, y TAYCO retirando los demás.)

QUILDORA
Redondilla
2235
Nerea, en mi tierno amor
tiene más por modo extraño
la muerte en tu desengaño,
que la vida en mi temor;
Redondilla
desata silencios mudos,
2240
vuelve otra vez a los labios
tu voz, y mátenme agravios
de toda piedad desnudos.

NEREA
Redondilla
Han dicho al Emperador...

QUILDORA
La muerte en sospechas toco.

NEREA
2245
Dicen que Tayco no es loco.

QUILDORA
Sí es, pues me tiene amor.

NEREA
Redondilla
Hanle dicho que le adoras
con tan puro sentimiento,
que usurpa aljófar al viento
2250
de las lágrimas que lloras;
Redondilla
y que en amorosa unión,
de honesta correspondencia,
dais los dos dulce licencia
al poder de una afición;
Redondilla
2255
por el sol hermoso y puro
jura el fiero Emperador
que no ha de estar vuestro amor
ni aun en el cielo seguro;
Redondilla
porque le quieres, condena
2260
tu vida, y tu amante muere,
Quildora, porque te quiere.

QUILDORA
Es tan inmortal mi pena,
Redondilla
¡que aun lugar para morir
no ha de haber, injustos celos!
2265
ya que les debo a los cielos
fuerza de amor y sentir,
Redondilla
templad su bárbaro fuego,
cielos, con sola una muerte;
caiga sobre mí la suerte,
2270
pues a confesaros llego
Redondilla
el más generoso amor
que ven vuestras luces bellas.

NEREA
Ya son vanas tus querellas,
que viene el Emperador.

(Salen el EMPERADOR y BOMURA, y sacan atado a TAYCO.)

EMPERADOR
Redondilla
2275
¡Villano! ¡Viven los cielos
que has de morir! Un engaño
ha de acreditar su daño
y la verdad de mis celos.

BOMURA
Redondilla
Ya entiendo tu pensamiento.

QUILDORA
2280
¡Cielos, piedad!

EMPERADOR
Yo he sabido
como eres loco fingido,
y que tu bizarro aliento,
Redondilla
disfrazado en tu simpleza,
encubre mayor misterio,
2285
pues pretendes un imperio
coronando tu cabeza
Redondilla
del laurel que de la mía
piensas quitar con mi muerte.

QUILDORA
¿Ha habido trance más fuerte?
2290
Llegó el desdichado día
Redondilla
de las venganzas de amor.

EMPERADOR
El cielo librar me quiso;
Quildora me dió ese aviso;
mira si es vano el temor.

TAYCO
Redondilla
2295
¡Cielos! ¿Cómo puede ser
que Quildora me vendiera,
que tan poca fe tuviera?
No hay que dudar, es mujerN
X
Nota del editor

Indica Menéndez Pelayo que en la copia manuscrita que toma como base de su edición aparecen a continuación seis versos tachados: una redondilla y los dos primeros versos de la redondilla siguiente, que ha quedado incompleta en la versión final. Los dos versos iniciales de la redondilla incompleta decían: «No es posible que en su pecho / cupiera traición tan fiera.»

.

EMPERADOR
Redondilla
¿Quién satisfacer pudiera?
2300
Celos son los que lo han hecho.
Redondilla
Mas muero entre mis cautelas,
porque no sé si es Quildora
o Nerea quien le adora.

BOMURA
Pues tanto el alma desvelas,
Redondilla
2305
..........................................
¿qué te aflige, que las dos
tienes delante?

EMPERADOR
Algún dios,
piadosamente obligado,
Redondilla
las trujo, ¡dulce ocasión!
2310
No hay más bien que amor espere;
sabremos la que le quiere;
pues tan manifiestas son
Redondilla
de este fingido villano
las traiciones que sabéis,
2315
blanco de flechas haréis
su pecho . . . . . . . . . . . . . . .
Redondilla
Atadle a un árbol.

BOMURA
Bien presto
serás despojo cruel
de la muerte.

QUILDORA
Si por él
2320
no muero con manifiesto
Redondilla
amor, ¿para qué me precio
de fe constante? ¡Ay de mí!
Si mi amor le digo aquí,
será sentimiento necio,
Redondilla
2325
porque será confirmar
su muerte. ¡Ay Dios! Si Nerea
quisiera...

NEREA
Pues ¿qué desea
tu gusto?

QUILDORA
Quiero estorbar
Redondilla
que muera Tayco, y no sé
2330
el modo si no me ayudas.

NEREA
No ha merecido esas dudas
mi amistad; blanco seré
Redondilla
de las flechas, para dar
la vida al que tanto estimas.

QUILDORA
2335
Con eso a vivir me animas.

NEREA
Bárbaros fieros, ¿qué hacéis?
Bajad los arcos villanos;
Redondilla
¿no advertís que es esta vida
la que a mí me presta aliento?
2340
Templad el feroz intento,
y no la mano homicida.
Redondilla
Matadme a mí, no quebréis
el espejo en que mis ojos
se miran; nuevos despojos
2345
en mi corazón tenéis;
Redondilla
abridle con puntas fieras,
aunque si Tayco está en él,
la petición es cruel,
pues alcanzarán ligeras.

EMPERADOR
Redondilla
2350
¡Tiradle!

BOMURA
¡Mujer, desvía!

NEREA
¡Oh, tirano, Emperador!
¡Oh, Rey cruel! ¿Qué furor
os mueve? Esta vida es mía,
Redondilla
y no cometió delito.
2355
Pues ¿por qué me la quitáis?
¿A qué monstruos imitáis
en la fiereza? No os quito
Redondilla
a vosotros el rigor,
ministros viles; tirad
2360
a Nerea.

EMPERADOR
Esto es verdad;
resucite, pues, mi amor:
Redondilla
no es quien le quiere Quildora.

QUILDORA
Dime, Nerea, ¿estás locaN
X
Nota del editor

Menéndez Pelayo indica que antes de este verso hay tres tachados: BOMURA:Esto llego a ver, ¡ah, cielos! / A mí se han vuelto los cielos; / mi enemiga a Tayco adora. La supresión de estos versos desfigura la estructura métrica de las redondillas.

?
¿Qué ciego amor te provoca
2365
para despeñarte así?
Redondilla
Necia, tu vida aventuras,
por nadie deja que muera;
darle mi vida quisiera.

TAYCO
Estrellas de luces puras,
Redondilla
2370
hijas del sol, no salgáis
a ver la crueldad mayor
que cupo en pecho traidor;
pues sus voces escucháis,
Redondilla
daré voces, no soy loco;
2375
Emperador, cuerdo estoy,
trazando tu muerte voy;
mira si te estimo en poco.

QUILDORA
Redondilla
O Tayco está sin sesoN
X
Nota del editor

Señala Menéndez Pelayo que antes de este verso aparecen otros tres tachados, que rematarían el parlamento de Tayco y completarían esta redondilla, aunque de modo imperfecto: El imperio pretendí / porque es mío, aunque el suceso / fue contrario.

,
o yo por él le perdí.

TAYCO
Redondilla
2380
Pues Quildora me ha vendido,
escuche el cielo mis voces;
librad los arcos feroces;
que me deis la muerte os pido;
Redondilla
encaminad a mi pecho
2385
el pasador más cruel;
mirad que me viene en él
el corazón muy estrecho.

NEREA
Redondilla
¿Quién le ha turbado el sentido?
¿Veránle mis ojos muerto?

EMPERADOR
2390
La verdad he descubierto;
dichosa cautela ha sido,
Redondilla
y más dichoso mi amor,
pues vive ya sin recelos.

BOMURA
Ya han confirmado mis celos
2395
el desprecio y el temor:
Redondilla
a Tayco adora Nerea;
pero tarde ha de lograr
su intención; has de aguardar
a que ese bárbaro sea
Redondilla
2400
el verdugo de tu vidaN
X
Nota del editor

Como señala Menéndez Pelayo, falta a esta rendondilla el primer verso, que habría de rimar con el cuarto.

.

EMPERADOR
Temo la suya perdida;
que yo a mi frente la quito
Redondilla
el laurel, que aunque mis leyes
justamente le condenan,
2405
temo la traición que ordenan
contra mí los demás Reyes;
Redondilla
porque si él se ha descubierto,
es fuerza darle favor.

QUILDORA
Yo le mataré, señorN
X
Nota del editor

Como observa menéndez Pelayo, falta en esta redondilla el último verso, así como dos versos de la siguiente.

.

EMPERADOR
Redondilla
2410
Quildora, yo premiaré
tu favor; no seas ingrata.

QUILDORA
Redondilla
Sólo por salvar tu vida
le pienso matar.

EMPERADOR
El cielo
te guarde.

QUILDORA
¡Piadoso celo
2415
me ha de hacer fiera homicida!

BOMURA
Redondilla
(Aparte.)
Así encubres tu venganza,
y yo ejecuto la mía.

(Vanse.)

TAYCO
Mujer, si ha llegado el día
para cumplir tu esperanza
Redondilla
2420
con mortal ejecución,
¿qué aguardas? ¿Cómo no tiras?
Dispara el arco si aspiras,
Quildora, a nueva traición.

QUILDORA
Redondilla
¡Mi bien, el alma te adora!

TAYCO
2425
Dígalo el Emperador:
no me desates.

QUILDORA
Amor
es quien me finge traidora.
Redondilla
Qué, ¿no me quieres oír?

TAYCO
No pienso verte jamás.

NEREA
2430
Tayco, espera; ¿dónde vas?

TAYCO
¡A matarme!

QUILDORA
¡Y yo a morir!

(Vanse.)
(Sale el EMPERADOR con una daga desnuda tras el ALCAIDE, y el REY DE BOMURA.)

EMPERADOR
Redondilla
La lengua te sacaré,
pues de Tayco me decías
que era simple, y no sabías
2435
quién era, como mandé.
Redondilla
El juramento quebraste;
morirás como alevoso.

ALCAIDE
Si este consejo celoso,
lo que tú le preguntaste,
Redondilla
2440
ni rompí los dos secretos,
ni merezco ese rigor.
Las fieras tienen amor,
los celos hacen discretos;
Redondilla
pero si tu ofensa trata,
2445
por ti le daré veneno.

BOMURA
Acepta; el partido es bueno
si Quildora no le mata.

EMPERADOR
Redondilla
Hazlo así; mas no me deben
paz los dioses soberanos.
2450
Si hay en mi Imperio cristianos
que a sus ídolos se atreven,
Redondilla
¡mueran todos! Lleva luego
mi guarda y la de esta tierra.
Tóquense cajas; la guerra
2455
se publique a sangre y fuego.
Redondilla
Prended a ese Navarrete,
que en prodigios me acobarda;
vaya a prenderlo mi guarda.

BOMURA
Larga vida te promete
Redondilla
2460
el sol, si a tu religión
das amparos soberanos.

EMPERADOR
¡Mueran todos los cristianos,
que perturban el Japón!

(Vanse los dos.)

ALCAIDE
Redondilla
Tú morirás si no muero,
2465
pues a los dioses agrado
en que viva coronado
el legítimo heredero.

(Sale TAYCO.)

TAYCO
Redondilla
¡Padre!

ALCAIDE
¿Para qué me llamas
padre, si no me obedeces?
2470
Nombre de traidor mereces.
Tu divina sangre infamas
Redondilla
si consejos no recibes.
No soy tu padre, y advierte
que solicitas tu muerte
2475
cuando enamorado vives.
Redondilla
Ya te dije que no fía
de la mujer el secreto;
el prudente y el discreto...

TAYCO
Dices bien, la culpa es mía.

ALCAIDE
Redondilla
2480
Aguárdame aquí; que voy
a solicitar que vengan
nuestros amigos, y tengan
estos dos imperios hoy
Redondilla
nuevo señor; ya han armado
2485
gente de guerra en tu nombre.

TAYCO
Casi eres Dios, no eres hombre.

ALCAIDE
Es mi amor quien te ha criado.

(Vase.)

TAYCO
Redondilla
No me nombres al amor,
porque es un monstruo que temo,
2490
tan prodigioso y supremo,
que aún es dulce su rigor.
Redondilla
Ofendióme el de Quildora,
y en medio de estos agravios,
desdenes siento en los labios,
2495
pero el alma es quien la adora.
(Tocan.)
Redondilla
Militares instrumentos
suenan; yo quiero escuchar
rumor que puede turbar
la paz de los elementos.

(Van saliendo los que pudieren, armados, y traen presos a NAVARRETE y a TOMÁS tocando cajas de guerra si pareciere, por palenque.)

MANGAZIL
Redondilla
2500
Mi padre, pues me perdona,
yo le digo en confesión,
que aunque parezco sayón,
no tengo el alma sayona,
Redondilla
y su amigo soy mental.

NAVARRETE
2505
Yo voy con mucha alegría,
a que me amanezca el día
más hermoso y celestial;
Redondilla
pero dos cosas te pido.

MANGAZIL
Trescientas puedes pedir.

NAVARRETE
2510
Recado para escribir,
y el hábito que has tenido
Redondilla
en tu casa, porque muera
en el Orden que profeso.

MANGAZIL
Harélo, padre...

TOMÁS
Yo beso
2515
la cruz que llevo de cera,
Redondilla
mil veces, que alegre voy
a morir también.

NAVARRETE
¡Tomás,
a vida dichosa vas!
Ten buen ánimo.

TOMÁS
Sí; soy
Redondilla
2520
soldado de Jesucristo.
Aunque tengo poca edad,
soy valiente.

BOMURA
Caminad,
subid al monte.

(Tocan y vanse.)

TAYCO
¿Qué he visto?
Redondilla
¿Qué escucho? ¿Tanta alegría
2525
da al morir la ley de España?
No se engaña, no se engaña
quien tanto de Dios se fía.
Redondilla
Si temor no da la muerte
a un niño, y morir estima
2530
por su Dios, su Dios le anima;
su Dios es divino y fuerte.
Redondilla
La palabra cumpliré
que le di; y a no ser tantos
los que llevan estos santos,
2535
llenos de amor y de fe,
Redondilla
los defendiera; no puedo:
armados, y muchos son,
y me priva de esta acción
lo imposible, mas no el miedo.

(Sale el EMPERADOR.)

EMPERADOR
Romance (tirada)
2540
No se templará mi saña
mientras mis ojos no vieren
ese Monte levantado
de mi venganza y su muerte.
Esos que a Cristo predican,
2545
de tal manera me encienden
en ira, que soy volcán,
y mi sed rabiosa crece
si ya no bebo la sangre
que sobre esas peñas vierten.
2550
Derribad las enramadas,
porque mis ojos se alegren
con la venganza que he dado
a mis dioses.

(Tócase una trompeta y vuélvese el monte, y parece entre peñas TOMÁS crucificado; a los pies, NAVARRETE con la cabeza en las manos y un hacha que la parte; el FRANCISCANO al lado derecho de la cruz con una flecha en el pecho, y el FRAILE AGUSTINO al lado, atravesado con lanza.)

TOMÁS
No mereces
aun mirar los cuerpos santos
2555
de estos padres.

EMPERADOR
¿Cómo tienes
vida tú, y ellos han muerto?

TOMÁS
El camino me previenen
del cielo, y delante van.

(Tocan al arma, y sale BOMURA.)

BOMURA
Al arma, señor, previene,
2560
que tu Imperio, rebelado,
quiere quitar los laureles
de tu frente; huye a ese monte,
que vienen cincuenta Reyes
con ejército copioso;
2565
hasta las mismas mujeres
vienen con arcos y flechas,
y algún prodigio parece
de estos muertos españoles.

EMPERADOR
Contra los dioses se atreven,
2570
pues cuando les sacrifico
esos cuatro, son aleves.

(Tocan al arma, y salen el ALCAIDE, QUILDORA y GUALE, y armados los que pudieren.)

ALCAIDE
¡Muera este tirano, muera!
¡Viva Tayco!

TODOS
¡Viva y reine!

ALCAIDE
Este es el mortal veneno
2575
que doy a Tayco.

EMPERADOR
Si quieren,
agradecidos los dioses,
darme la huida, bien pueden;
sus alas me preste el viento.

TAYCO
No te librará, aunque vueles.

(Va tras el EMPERADOR.)

NEREA
2580
¡Morirán a nuestras manos!

QUILDORA
¿Cómo no vengo la muerte
de un hijo solo que tengo?

TOMÁS
¡Madre, madre, no se vengue!
Cristo perdonó en la cruz.
2585
Pues mi martirio parece
al suyo, perdón le pido
para aquellos que me ofenden.

(Parece TAYCO, y el EMPERADOR arriba.)

TAYCO
Precipitado, del monte
has de bajar, a que beses
2590
la sangre que has derramado
de españoles inocentes.

EMPERADOR
¡Dioses, si poder tenéis,
haced agora de suerte
que a Cristo y a sus ministros
2595
coja entre mis brazos; denles
en mi muerte, muerte fiera,
para que de ellos me vengue!
¡Ah, cristianos! Este mal,
de vuestras manos me viene,
2600
consolado muero en ver
que es ya muerto Navarrete,
que mi fin pronosticó,
y no lo ve.

(Cae despeñándose.)

NAVARRETE
No te alegres;
que sí lo veo.

EMPERADOR
¡Ay de mí!
2605
¡Rabiando muero!

TAYCO
Si sientes
la muerte de un hijo tuyo,
Quildora, a un esposo tienes:
dame tu mano.

QUILDORA
Seré
tu obediente esclava siempre.

(Danse las manos.)

TOMÁS
2610
Los cielos me han dado vida
amada madre, hasta verte
Emperatriz del Japón.
Cumple tu palabra.

TAYCO
¿Quieres
decirme qué prometiste?

QUILDORA
2615
Ser cristiana.

TAYCO
Y lo prometes
con mi gusto, y yo también;
pero el secreto se quede
hasta reinar, y con esto
el perdón y fin se deben
2620
al suceso del Japón
del año que está presente.