Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

LA CIUDAD SIN DIOS




Autoría: Inauténtica
Texto utilizado para esta edición digital:
El inobediente o la ciudad sin Dios. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 1999. Edición digital a partir de: Menéndez Pelayo, Marcelino (ed.), Obras de Lope de Vega, III: autos y coloquios, II. Madrid, Atlas (BAE, CLIX), 1963, pp. 377-423.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Guinart Palomares, David (Artelope)

Personas que hablan en ella

El rey Danfanisbo
Ma[ca]ria, dama
Petronia, infanta
Lisbeo, capitán
Fenicia, dama
Iberio, galán, príncipe
El Demonio
Delio, soldado
Lirno, galán
Mario, galán
Fronibo
Rosanio, galán
Músicos
Sacerdotisas
Tres presos
Dios Padre
Coridón
Brofer
Ilbera
Todos 2

Jornada I

LIRNO, DELIO y MARIO, soldados atados; FENICIA, ILBERA.

LIRNO
Redondilla
Perezcan entre estos montes
y vuelva el esquife al mar.

FENICIA
¡Amigos!

DELIO
Quédense a dar
leyes a estos horizontes.

ILBERA
Redondilla
5
¿Es posible que queréis
dejarnos de aquesta suerte
en las manos de la muerte?
Mario, Lirnio!

DELIO
No os canséis,
Redondilla
vaya el esquife a la mar,
10
¡boga, boga!

FENICIA
¡Ah, gente ingrata!
¿Así vuestro Rey se trata?
Aguardad.

LIRNO
¿Qué es aguardar?

(Vanse.)

IBERIO
Romance (tirada)
¿Cómo es posible, enemigos,
que os mostréis sordos y mudos
15
a las voces de los tristes?
¿No hay ley, no hay Dios en el mundo?
¿Por qué delitos, qué culpas,
qué sinrazones, qué insultos,
nos dejáis entre estas peñas,
20
entre animales y brutos?
¡Plega a Dios que el mar se altere,
que en su estómago profundo,
entre montes de agua y viento
os dé el postrero sepulcro!
25
¡Plega a Dios que este pavón
que abriendo espumosos sulcos
corre, escarbando las aguas,
retoza en los golfos turbio,
corsando entre pardas peñas
30
pierda el norte, y en un punto,
el que es un leño a sus ojos,
parezca a los ojos muchos!
¡Justicia contra ti, reino perjuro,
pues castigas los buenos y los justos!

FENICIA
Romance (tirada)
35
¡Que se va la loca nave!
¡Que nos deja, y que Neptuno,
por sus turquesados campos,
le da pasaje seguro!
¡Tenedle, cielos: mirad
40
que si prosigue su curso,
llegará a la patria amada,
de donde sacarnos pudo!
¡Oh, quién en los pies tuviera
las alas del dios Mercurio!
45
¡Y quién los suyos calzara
con el plomo de Saturno!
¡Quién fuera otro Polifemo,
que por la popa y los rumbos,
con fuertes peñas la hiciera
50
sumergir en los profundos!
Aguarda, fiero inventor
de traiciones y de insultos,
monstruo preñado de agravios,
Argos de honrados descuidos;
55
justicia contra ti, reino perjuro,
pues castigas los buenos y los justos.

IBERIO
Redondilla
Amada esposa, ¿qué haremos?
que ya la nave a los ojos
agua parece, y despojos
60
ya de su rastro no vemos.
Redondilla
Este peñasco es terrible,
este monte inhabitable,
este arenal intratable,
y escapar es imposible.
Redondilla
65
Subir allá no podremos
si esta peña no nos salva,
y es tan pelada y tan calva,
que en qué estribar no tenemos.
Redondilla
Humanos pies sus arenas
70
han pisado, y tan airado
las combate el mar salado,
que de herirlas cesa apenas;
Redondilla
¿qué haremos?

FENICIA
Amado esposo,
morir, porque aquí me obligo,
75
mi bien, a morir contigo,
pues el morir es forzoso.
Redondilla
Venga la muerte en tus brazos;
que como en ellos esté,
la muerte no sentiré
80
disuadida en los abrazos.

IBERIO
Redondilla
¿Quién creyera esta traición?

FENICIA
Ya la virtud se castiga.

IBERIO
No sé, mi bien, cómo diga
lo que siente el corazón.
Redondilla
85
Y quiero, con tu licencia,
mirar si este monte puedo
subir; que es vencer el miedo,
necesidad y prudencia.

FENICIA
Redondilla
Yo en este peñasco, en tanto,
90
esposo, os aguardaré,
y al mar agua le daré
mientras tú a las peñas llanto.
(Vase.)
Canción (canzone)
Mar desatado y loco,
que estás entre ti mismo
95
haciéndote pedazos,
y a tu soberbia es poco;
este profundo abismo
en que extiendes tus brazos,
pues has deshecho lazos,
100
de mil amantes tiernos,
y a mil fuertes caudillos,
que te pusieron grillos,
al parecer eternos,
los quebraste y rompiste,
105
ampara a aquesta triste,
y a aquesta nave ingrata
dala sepulcro entre coral y plata.
Canción (canzone)
Mas ¡ay de mí! un esquife
cubierto de damasco
110
y gallardetes bellos,
aunque la mar se engrife
en forma de peñasco,
le peina los cabellos:
¡cielos, si son aquellos
115
que tanto mal me hicieron;
si se han arrepentido
y a librarme han venido!
¡Amigos! Ya me vieron,
y con espuelas de haya
120
se acercan a la playa;
ya en las arenas saltan
y el limpio pie de blanca espuma esmaltan.

(LISBEO y otros.)

LISBEO
Redondilla
Dos queden en la barquilla,
y en esta dorada arena
125
del mar, veré si es sirena
la que parece en su orilla.
Redondilla
Mas es tan hermosa y bella,
que en esto agraviada ha sido,
si del cielo se ha caído;
130
amigos, aquesta estrella.
Redondilla
Sobre las arenas de oro,
donde con plata el mar topa,
parecéis, señora Europa,
llevada del blanco Toro.
Redondilla
135
Y en verla dorada y rubia,
Danae parecéis vos,
y la arena el bello Dios
trocado en dorada lluvia;
Redondilla
y aun quiere amor que presuma,
140
y que aquí llamaros pueda
bellísima dama, Leda,
y el blanco cisne esta espuma:
Redondilla
como le da Danae estrella,
no llegan, señora, a vos,
145
que sois bella para Dios,
y para mujer muy bella.

FENICIA
Redondilla
Mujer soy en quien se encierra
la desventura y pesar,
y a quien no sufre la mar,
150
y a quien persigue la tierra.
Redondilla
Y es tanta mi desventura,
que el mar que miras aquí,
diciendo está mal de mí,
y parece que murmura;
Redondilla
155
pero pues Dios, caballero,
y el mar sobre estas arenas
os trae a sentir mis penas,
saber de tus labios quiero
Redondilla
dónde estoy, qué tierra miro;
160
que este monte, al cielo atlante,
es a la vista un diamante
si al mar parece un zafiro.

LISBEO
Redondilla
Quisiera poder, señora,
lo que me pedís hacer,
165
mas poderme detener
imposible será ahora.
Redondilla
Mas en mi esquife sabréis
en la provincia que estáis,
e imaginad que llegáis
170
donde servida seréis
Redondilla
en alta mar.

FENICIA
¿Cómo? Aguarda
que venga mi esposo.

LISBEO
¿Dónde
le tienes?

FENICIA
Señor, se esconde
tras aquella peña parda.

LISBEO
Redondilla
175
¿Qué fue a buscar?

FENICIA
Fue a buscar
poblado, senda o camino,
y pues tu clemencia vino
a ampararnos...

LISBEO
Vaya al mar.

FENICIA
Redondilla
¿Sin mi esposo?

LISBEO
Sin tu esposo.

FENICIA
180
¡Señor!

LISBEO
Caminad con ella.

FENICIA
¡Cielos! ¿Qué enemiga estrella,
o qué clima riguroso,
Redondilla
me persigue desta suerte?

UNO
¿A dónde iremos?

LISBEO
Bogad,
185
amigos, a la ciudad.

FENICIA
Mejor diréis a mi muerte.

(Vanse.)
(PETRONIA, infanta, y ROSANIO.)

PETRONIA
Quintilla
Mil años ha que deseo
esta dulce soledad
en que contigo me veo.

ROSANIO
190
Que gozo de tu beldad,
no es posible, no lo creo;
Quintilla
dame una mano, señora,
aunque amanezca la aurora
de envidia llorando el día
195
la suerte y ventura mía.

PETRONIA
La mano y el alma toma.

ROSANIO
Quintilla
¿Qué, en efecto, ya me das
del alma la posesión?

PETRONIA
Dueño del alma serás.

ROSANIO
200
Macaria y Fronibo son
los que vienen, pues, atrás;
Quintilla
en parte oculta, escuchemos
lo que dicen.

PETRONIA
Dices bien.

(MACARIA y FRONIBO.)

FRONIBO
Pues estas yedras que vemos
205
se abrazan y quieren bien,
envidia y celos las demos.

MACARIA
Quintilla
Ya sabes, Fronibo mío,
que te adoro, y que el secreto
del alma apenas lo fío;
210
y pues eres tan discreto,
de tu prudencia confío
Quintilla
más recato, no por mí,
que estos árboles que al cielo
quieren atreverse así,
215
son mudos para el recelo
que puedo tener aquí;
Quintilla
pero por el Rey, que quiere
coronarme en la ciudad,
y desto su bien se infiere.

FRONIBO
220
Mal podrá guardar lealtad
quien de envidia y celos muere;
Quintilla
¿quién podrá tener paciencia
de la ejecución de amor?
¿Quién podrá tener prudencia
225
en su rabioso furor?

MACARIA
Fronibo, dame licencia
Quintilla
y entre tanto aqueste abrazo
te entretenga.

FRONIBO
Como dure
un siglo, señora, el lazo.

MACARIA
230
Porque tu bien se asegure,
y que el tiempo acorte el plazo,
Quintilla
procura darle la muerte
a la Infanta, que yo al Rey
se la daré airada y fuerte.
235
Que amor, como es Dios, sin ley,
todas las leyes pervierte;
Quintilla
que aunque trescientas mujeres
tiene el Rey, me adora a mí
más que a todas.

FRONIBO
Pues si quieres
240
que le dé la muerte aquí,
morirá.

MACARIA
Es razón que esperes
Quintilla
ocasión.

FRONIBO
Dices muy bien.

MACARIA
Pide al tiempo y al amor
ocasión.

FRONIBO
Ellos la den.
245
¡Ay mi bien!

MACARIA
¡Ay mi señor!

FRONIBO
Vese en tus labios desdén.

MACARIA
Quintilla
¡Jamás!

FRONIBO
¡Júralo!

MACARIA
Lo juro
a tus ojos y a tu amor.

FRONIBO
Darte desdén no procuro.

MACARIA
250
Segura me voy, señor.

(Vase.)

FRONIBO
Y yo así quedo seguro.

ROSANIO
Quintilla
¿Tal infamia se consiente?
¿A la dama de tu hermano
se atreve?

PETRONIA
Rosanio, tente,
255
que a mí me tomas la mano
y esotro lo calla y siente:
Quintilla
esto a venganza no obliga
como esotro.

ROSANIO
Es cosa llana.

PETRONIA
Cada cual su estrella siga:
260
quiere tú del Rey la hermana,
y él quiera del Rey la amiga.

FRONIBO
Quintilla
¿No es Rosanio el que la mano
ase a Petrolia? ¡Sí, él es!
¿Hay tal maldad? Mas es llano
265
que le habrán dado los pies,
pues la toma este villano.
Quintilla
¡Vive Dios que ha de morir!

ROSANIO
Al Rey decírselo quiero.

FRONIBO
Al Rey lo quiero decir.

(Vase FRONIBO.)

PETRONIA
270
Porque coronarte espero,
mi Rosanio, has de advertir
Quintilla
que importa que esta enemiga
muera porque quiere el Rey;
que a esta sinrazón se obliga
275
que reine contra la ley
de la razón.

ROSANIO
¿A su amiga
Quintilla
quiere coronar por Reina?

PETRONIA
Sí, amigo, que en la ciudad
solo la injusticia reina.

ROSANIO
280
¿Y que sufra esta maldad
el que sus cabellos peina
Quintilla
en zafiros y en diamantes?
Morirá aquesta mujer,
porque tus grandezas cantes.

PETRONIA
285
Y así vendremos a ser
ejemplo de los amantes.

(Vanse.)
(DANFANISBO, rey; músicos, criados, mujeres, y MAESTRESALA.)

DANFANISBO
Quintilla
Buena ha estado la comida.

MAESTRESALA
A lo menos no se ha visto
comida tan bien servida.

DANFANISBO
290
No pensar donde yo asisto
que está el descanso en la vida;
Redondilla
ver desnudas cien mujeres
sirviéndome, ha aumentado
mis gustos y mis placeres;
295
cantad, si tenéis templado.

MÚSICO
¿Qué quieres, señor, que canteN
X
Nota del editor

Este verso rompe la rima de la quintilla.

?

DANFANISBO
Quintilla
Un tono alegre, y bailad
vosotras.

UNO
Haráse así.

DANFANISBO
Todo es fiesta mi ciudad;
300
a entrar Demócrito aquí,
riera: también cantad.

(Cantan.)

[MÚSICOS]
Copla (estructura abierta)
Gustos, bienes y alegrías
se acaban con nuestras vidas,
y hasta que venga la muerte,
305
pasemos la vida alegre.

MARCIO
Romance (tirada)
A tus pies, gran señor, vengo
a demandarte justicia
de un agravio a tu corona,
mas que no a las canas mías.
310
Un mozo inconsiderado
hoy, citando partido el día,
en medio del cielo el sol,
y de oro el cielo matiza,
entró en mi casa, y por fuerza,
315
la honestidad de mi hija
violó con mano aleve,
sin temer leyes divinas.

REY
¿Qué hizo?

MARCIO
Robó su honor.

REY
¿Pues adónde le tenía?

MARCIO
320
Eu el alma que es el templo
en que el honor se eterniza.

REY
¿Pues para qué le guardaba,
o para qué le quería,
viendo que todo se acaba?
325
Oye, aquesta letra, y mira
la verdad; que este es engaño,
y es embeleco y mentira.

(Cantan.)

[MÚSICOS]
Copla (estructura abierta)
Gustos, bienes y alegrías
se acaban con nuestras vidas,
330
y hasta que venga la muerte,
pasemos la vida alegre.

MARCIO
Romance (tirada)
Mira que aquel mozo ingrato,
señor, deshonró a mi hija
en presencia de mis canas:
335
hazme, gran señor, justicia.

REY
Tu hija, ¿qué dice?

MARCIO
Llora.

REY
Vuelve, y dila que se ría,
porque matan a los hombres
llantos y melancolías;
340
y tú ríete también,
y el mozo premio reciba
a su atrevimiento; canten;
que me agrada la letrilla.

MARCIO
Esta es la ciudad sin Dios;
345
pues en ella no hay justicia,
venga de Dios el castigo.

(Vase.)
(Sale LISBEO.)

LISBEO
Dame esas manos invictas.

REY
¿Qué hay, capitán?

LISBEO
Ya obedecen
tu nombre varias provincias,
350
y tus estandartes quedan
en tus ciudades y villas.
Degollé infinita gente,
porque entre gustos vivían,
y puse fuertes soldados,
355
columnas de tu milicia.
Todo de tu nombre augusto
tiembla, y en láminas ricas
de rubios bronces, eternas
serán como tus cenizas.

REY
360
¡Hola! ¿Qué hacéis? ¿No cantáis?
Que el tono a cantar obliga;
ea, capitán, que es bueno
el tono de esta letrilla.

(Cantan.)

[MÚSICOS]
Copla (estructura abierta)
Gustos, bienes y alegrías
365
se acaban con nuestras vidas,
y hasta que venga la muerte,
pasemos la vida alegre.

MACARIA
Romance (tirada)
Tarde he llegado a las fiestas.

REY
Hermosa señora mía,
370
dame esos brazos y ocupa
a mi lado aquesta silla.

MACARIA
¿No es Lisbeo, gran señor
este que está de rodillas?

REY
Viene triunfando, señora,
375
de naciones enemigas;
es valiente capitán
y venturoso en conquistas
premia, señora, sus hechos.

MACARIA
Deme memorial, y pida
380
por tus servicios; que yo
ya dellos tengo noticias;
y ahora canten, señor;
que ver el baile quería.

(Cantan otra vez lo mismo.)

REY
Baila, capitán. ¿No bailas?

LISBEO
385
¡Que esto los cielos permitan!
¡Que esto se haga conmigo!
¿Quién quieres, Rey, que te sirva?
Honra a los que te den honra,
pues tan mal los premios miras.
390
Cuando traigo en bronce al pecho
hechos y hazañas escritas,
que en si escriben los soldados
a falta de coronista;
¡pides que premie mi espada
395
una mujer, y tu amiga!
¡Vive Dios!

MACARIA
Dadle la muerte.

LISBEO
Y buscarás quien te sirva.

REY
De la ciudad desterrado
salga, pena de la vida.

LISBEO
400
¡Señor!

REY
Caminad con él,
y matadle si replica.

LISBEO
Esta es la ciudad sin Dios,
pues a los buenos castiga.

MACARIA
Vengo del jardín, señor,
405
donde he estado entretenida
muy bien un rato, mirando
los alabastros y pilas;
que después que me has mandado
que en tus consejos presida,
410
ando cansada.

REY
¿Y qué leyes
se guardan con mi justicia?

MACARIA
He mandado desterrar
del reino la medicina;
que empeñaban los estados
415
sus mulas y sus sortijas;
que esos, gran señor, que ves
con barba peinada y limpia,
son hombres que los pagamos
porque nos quiten la vida.

REY
420
¿Y qué otra cosa has mandado?

MACARIA
Que salgan dentro de un día
del reino todas las viejas
que de sus caras se olvidan.

REY
Pues ¿por qué?

MACARIA
Porque encarece
425
el arrebol a las niñas;
y ahora con tu licencia
voy al Consejo, y quería
dar nuevas leyes al reino,
derogando las antiguas.

REY
430
¡Hola! Acompaña a Su Alteza,
publicándole mis dichas.

(Cantan.)

[MÚSICOS]
Copla (estructura abierta)
Gustos, bienes y alegrías
se acaban en nuestras vidas,
y hasta que venga la muerte
435
pasemos vidas alegres.

(Vanse todos y queda el REY.)
(Sale FRONIBO.)

FRONIBO
Quintilla
Pues en tan buena ocasión
solo a Vuestra Majestad
hallo, quiero, que es razón
descubrirle una maldad
440
y decirle una traición.

REY
Quintilla
¿Traición estando yo vivo?
¿Contra quién?

FRONIBO
Contra tu honor.

REY
¿Qué es lo que dices, Fronibo?
¿Contra mi honor?

FRONIBO
Sí, señor.

REY
445
¿De quién afrenta recibo?

FRONIBO
Quintilla
De Rosanio.

REY
¿Pues por qué?
¿Es traidor Rosanio? ¿Quiere
darme muerte?

FRONIBO
No lo sé.

REY
¿Pues qué sabes?

FRONIBO
Que se muere...

REY
450
¿Por quién?

FRONIBO
Yo te lo diré;
Quintilla
sabrás, señor, que profana
el gran templo de tu honor.

REY
No te entiendo.

FRONIBO
Esta mañana
le vi en el jardín, señor,
455
abrazado con tu hermana.

REY
Quintilla
¿Con mi hermana?

FRONIBO
Señor, sí;
mira si es traición.

REY
Ve luego;
llámale.

FRONIBO
Él viene aquí;
¡hoy, fiera envidia, sosiego
460
si deste me vengo así!

(Sale ROSANIO.)

REY
Quintilla
Rosanio, ya la verdad
se sabe, y que de mi hermana
eres galán.

ROSANIO
Tal maldad,
quienN
X
Nota del editor

Verso quebrado que rompe la estructura métrica de la quintilla.

la dijo
465
miente.

REY
La muerte le dad
Quintilla
si niega.

ROSANIO
Ya sé, señor,
quién lo ha dicho; y así, aquí
quiero confesar mi error;
verdad es.

FRONIBO
Hoy muero aquí,
470
y así el Rey le hace favor.

REY
Quintilla
Rosanio, yo no sabía
que eras hombre tan honrado;
mas pues veo tu osadía,
tu deseo y tu cuidado,
475
que aspira a la sangre mía,
Quintilla
a mi lado darte asiento
quiero, y esto no te asombre;
siéntate, amigo, contento,
que estimo mucho que un hombre
480
tenga tan buen pensamiento.
Quintilla
Dice Fronibo que estás
de mi hermana enamorado;
y ahora que sé que das
en intento tan honrado,
485
te quiero y te estimo más
Quintilla
que te quise, es cosa llana;
y ahora tu pensamiento
mi premio y mercedes gana,
pues tienes atrevimiento
490
de querer bien a mi hermana;
Quintilla
que si yo hombre humilde fuera,
a la reina me inclinara
cuando bien me pareciera;
que esto el ánimo declara
495
y el buen gusto que tuviera.
Quintilla
El gusto a mi hermana allana,
pues te da fama y renombre,
y si a tu ruego es tirana,
¡vive Dios! que yo, en tu nombre,
500
le dé un recado a mi hermana!

ROSANIO
Quintilla
Estos pies me da a besar.

REY
Ve, y prosigue en tus intentos,
que yo te prometo honrar;
que tan altos pensamientos
505
son muy dignos de estimar.

FRONIBO
Quintilla
¡Cielos, no sé qué me diga!
Queriendo a su hermana bien,
le honra y no le castiga;
si es así, quiero también
510
decir que quiero a su amiga.
Quintilla
¡Señor!

REY
¿De qué estás turbado?
¿Es porque he premiado así
a Rosanio, mi cuñado?

FRONIBO
¿Tu cuñado, señor?

REY
Sí.

FRONIBO
515
¿Pues un humilde soldado
Quintilla
has de casar con tu hermana,
cometiendo un crimen tal,
que tu palacio profana?

REY
Calla, que le quieres mal.

FRONIBO
520
¿Mal le quiero?

REY
Es cosa llana;
Quintilla
que si mal no le quisieras,
el caso no me contaras
y sus faltas encubrieras;
y si tú a mi hermana amaras,
525
también lo mismo quisieras.

FRONIBO
Quintilla
Pues yo te pido perdón
de otro delito.

REY
¿Y cuál es?

FRONIBO
Que sin respeto y razón
quiero...

REY
¿A quién?

FRONIBO
¡Señor!

REY
Di, pues.

FRONIBO
530
A Macaria.

REY
Esta es traición,
Quintilla
porque no puedo creer
de hombre malicioso tal;
que si supieras querer,
no supieras hablar mal
535
de la más baja mujer;
Quintilla
porque es cosa cierta y llana
que si a Macaria quisieras
con ambición loca y vana,
aquí no me descubrieras
540
los amores de mi hermana.
Quintilla
Y en esto he echado de ver
tu envidia y firmeza poca,
pues con tu mal proceder,
has echado por tu boca
545
la muerte que has de beber.
Quintilla
¡Hola! ¡A una torre llevad
a este villano!

FRONIBO
Si yo...

(Salen ROSANIO y criados.)

ROSANIO
¿Por qué va preso?

REY
Acabad,
que va preso porque habló;
550
y así, vosotros callad.

ROSANIO
Quintilla
¿Por qué va preso, señor,
Fronibo?

REY
Para que calle,
y ahorcarle fuera mejor.
Rosanio: ya no sé en qué halle
555
gusto y contento mejor;
Quintilla
ya los saraos me han cansado,
y ya me cansan las fiestas
que a mi gusto han consagrado:
las luchas y las apuestas
560
que en los templos se han ganado:
Quintilla
ya los banquetes costosos
con que me sirven contino,
donde en vasos olorosos
brinda al apetito el vino
565
tras los manjares sabrosos;
Quintilla
y así, que busquéis quiero
otros modos de placeres;
que de tristeza me muero.

ROSANIO
¿Tristeza habiendo mujeres?

REY
570
Bien a las mujeres quiero;
Quintilla
pero quiero que me des
otros géneros de vicios.

ROSANIO
¿Juegos?

REY
Esos son después
de hacer otros ejercicios.
575
Ven acá; ¿qué gusto es
Quintilla
el murmurar?

ROSANIO
Alabar
le suelen todas las gentes;
es vicio tan singular,
que aun las plantas y las fuentes
580
se alegran con murmurar.

REY
Quintilla
¿Y el mentir?

ROSANIO
Este ejercicio
es causa de mil desastres;
todos lo tienen por vicio,
mas solamente los sastres
585
lo aprenden como su oficio.

REY
Quintilla
Y la vida picaresca,
¿es gustosa?

ROSANIO
Es extremada;
de verano es ancha y fresca,
de invierno, en parte, templada;
590
sigue la jábega, y pesca.
Quintilla
El que aquesta vida vive.
Come y duerme donde quiere,
jamás responde ni escribe,
jamás con veneno muere,
595
ni sobresaltos recibe.
Quintilla
No le desvela el agravio
ni le ofende la privanza,
no pende de ajeno labio:
conténtale lo que alcanza,
600
y así vive como sabio;
Quintilla
no teme, cobra, ni debe.

REY
¡Por Dios que esta vida es bella!

ROSANIO
Y la que a mí más me mueve.

REY
No hubiera vida como ella
605
si estos bebieran con nieve.
Quintilla
Ven acá; de ser ladrón
tengo deseo; ¿no es gusto?

ROSANIO
Sí, mas para en procesión.

REY
Esta noche, aunque es injusto,
610
pues la obscura confusión
Quintilla
nos convida, salir quiero
con algunos disfrazado,
a robar, y entrar primero
en mi palacio.

OTRO
Es sagrado.

REY
615
Pues yo profanarle espero,
Quintilla
que en la república son
necesarios los ladrones,
porque el temer de un ladrón,
da cuidado en ocasiones.
620
¿Qué rumor y ronco son
Quintilla
es aquel?

CRIADO
Lisbeo fiero,
gran señor, acompañado
de grueso ejército entero,
llega a tu palacio, armado
625
de horror, espanto y acero;
Quintilla
que porque mal le trataste,
y después de haber vencido,
vencedor le desterraste,
este alboroto ha movido.

REY
630
Pues su soberbia contaste.
Quintilla
Rosanio al momento voy:
persíguele hasta matalle;
que mi potestá te doy.

ROSANIO
Yo voy a desbaratalle
635
y a que conozca quien soy.

REY
Quintilla
¿Qué hay de mujeres?

DELIO
Señor,
dos viudas y dos casadas,
de calidad y de honor,
han traído.

REY
Ya me enfadas:
640
¿posible es que en el amor
Quintilla
no hay novedad?

DELIO
Cosa es llana;
ama a tu madre.

REY
Es ya vieja.

DELIO
Ama, señor, a tu hermana.

REY
Bien tu ingenio me aconseja;
645
luego su gusto me allana.

DELIO
Quintilla
No la quiso perdonar:
yo voy a hablar a su Alteza.

REY
Ve, que por el variar
es bella naturaleza
650
y el gusto suele aumentar.

DELIO
Quintilla
Si es tu hermana, caso es justo
señor, que os améis los dos.
No hay Dios que se llame injusto.

REY
¿Qué no hay Dios? ¿Qué cosa es Dios?
655
En Nínive es Dios mi gusto;

(Armas. Criados.)
(Sale IBERIO, de pieles vestido.)

IBERIO
Octava real
Soberbias, altas y encumbradas peñas
que lloráis mis desdichas; claras fuentes,
que, murmurando, bajan vuestras breñas;
cristales que cuajáis vuestras corrientes,
660
y mi dolor mostráis sentir por señas;
arenas no habitadas por las gentes;
mar de espalda soberbia y espumosa,
¿quién me ha escondido mi querida esposa?
Octava real
Así no lleguen naves avarientas
665
a los senos ocultos de tus conchas
a robarte el tesoro que sustentas
en tu blanco coral sangriento a ronchas;
y así goces tus casas opulentas,
hechas de los cristales que destronchas
670
de los escollos de tu frente hermosa,
que me des nuevas de mi amada esposa.

(Salgan LISBEO y FENICIA.)

LISBEO
Romance (tirada)
Si no puedes caminar,
yo te llevaré en los hombros;
que es el camino terrible
675
y los peñascos fragosos.
Todos mis amigos quedan
desbaratados y rotos;
que el escuadrón de Rosanio
nos ha contrastado a todos.
680
¡Ah, ciudad sin Dios aleve!
En lugar de blancos copos,
rayos caigan que te abrasen
los templos y capitolios;
y tú, Rey bárbaro y fiero,
685
en vida y costumbres monstruo,
plega al cielo que no goces
la púrpura y cetro de oro.

FENICIA
Ya suenan las voces cerca;
hasta encontrar con mi esposo,
690
quiero engañar a este ingrato.

LISBEO
Si me alcanzan, a tus ojos
me han de hacer dos mil pedazos,
y no dejarte es forzoso.

FENICIA
Señor, aquí está un salvaje
695
de traje y de aspecto tosco,
cuya espalda y pecho cubre
con antiparras de lobo,
y este nos dará pasaje
por entre enebros y chopos.

LISBEO
700
Escóndete: no te vea,
que eres mujer y él es monstruo,
hijos de estos montes altos,
y semidiós, en quien pongo
dos vidas que van huyendo
705
del poder de un campo todo.
Dinos, si acaso lo sabes,
alguna senda al fragoso
corazón de esta montaña,
porque mis contrarios oigo.

IBERIO
710
Por el cristal de esta fuente,
grillo de los pies del olmo,
hay una senda que baja
a una playa donde pocos
mortales jamás se han visto;
715
y es tan áspero y fragoso
el camino, que alcanzaros
ha de ser dificultoso;
si no siguiera mi suerte
yo bajara con vosotros.

LISBEO
720
Dame estos brazos, amigo,
a quien ofrezco el retorno
de esta amistad algún día.

IBERIO
Yo estas palabras te tomo.

LISBEO
Pues toma aquesta sortija
725
para que sirva de abono
a mi palabra; que el tiempo,
aunque tiene pies de plomo,
alas tiene en las espaldas,
y camina como él propio.

(Vanse.)

IBERIO
730
No se pierde el hacer bien,
id con Dios; que yo a mis ojos
voy a humedecer con llanto,
buscando el alma que adoro.

(Vase.)
(ROSANIO y DELIO; REY.)

ROSANIO
Terceto
Desbaraté la gente de Liberio,
735
y huyendo de mis manos con infamia,
¿qué selva quedará en el hemisferio,
Terceto
ni qué caverna que le esconda Idamia,
una mujer que dicen que en la orilla
del mar sola la halló, como a otra Lamia?
Terceto
740
Se escapó por las peñas, que seguilla
apenas él podía, que sospecho
que Atalanta a sus plantas se le humilla.
Terceto
Al fin, dejando su escuadrón deshecho,
y él huido y sin gente, no ha querido
745
seguirle más.

DELIO
De tan heroico pecho
Terceto
no se esperaba menos, y has venido
a famosa ocasión.

ROSANIO
¿Cómo?

DELIO
Que quiere
el Rey, que por Macaria está perdido,
Terceto
como del caso esta verdad se infiere,
750
que le adoren por Dios. y en el palacio,
aunque esta ley a la razón altere,
Terceto
en un altar, que nunca admite espacio,
está para este efecto levantado,
donde la cornerina y el topacio
Terceto
755
sirven de claros ojos al brocado
que compone el dosel, ha de estar puesta,
en cuyo asiento Júpiter ha estado.

ROSANIO
Terceto
¡Miren qué Cintia o qué Diana honesta!

DELIO
Solo es Dios hoy del reino el que el Rey nombra.

ROSANIO
760
Ya viene el Rey, sin duda a hacer la fiesta,
Terceto
pues la música suena.

DELIO
Al mundo asombra
tal novedad.

ROSANIO
Callemos, que el Rey viene.

(Salgan todos con ramos en las manos, el REY y MÚSICOS.)

MÚSICOS
Tu Real Majestad en esta alfombra
Terceto
le hará a la diosa el culto que conviene.

REY
765
Todos por tierra a la inmortal plegaria
luego os postrad, y pues el cargo tiene,
Terceto
con pompa y ceremonia necesaria,
las señas haga luego el sacerdote.

SACERDOTISA
Diosa inmortal de Nínive es Macaria.

REY
Terceto
770
El palacio la música alborote,
y vosotros, con himnos y canciones,
haced que su deidad la gente note.

(Cantan.)

[REY]
Romance (tirada)
Sacerdotisas hermosas,
con compás y con concierto
775
descubrid estas cortinas
con el debido respeto.
Y en tanto que se descubren,
desatad los dulces ecos
con el compás de la mano
780
a los dulces instrumentos.

(Suenan chirimías.)

TODOS
¡Viva la diosa Macaria!

REY
Y salgan de todo el reino
los dioses a quien se han dado
los holocaustos e inciensos.

CURIÓN
785
Vosotros a la gran diosa
llegad, trepando y corriendo,
y en presencia del altar
luego os postrad por el suelo;
luego con tres reverencias
790
llegue el mismo Rey, haciendo
reverencia a la gran diosa,
y sígale todo el pueblo.

REY
¡Vasallos! Aqueste Dios
es el que yo reverencio:
795
reverenciadle vosotros,
pena de eterno tormento.

TODOS
¡Viva la diosa Macaria!

MACARIA
Gran señor, yo os agradezco
el honor que me habéis dado,
800
y confesarle os prometo.

REY
Sacerdotisas sagradas,
pues veis que yo gusto dello,
entretened a la diosa
con bailes, danzas y versos.
Romancillo o endecha
805
A la diosa hermosa
tejed una trenza
con vueltas y lazos,
con saltos y vueltas.
Formadla gallarda
810
con mil continencias
y con cabriolas
que el aire suspendan.
¡Oh! ¡Qué bien parecen
las colores bellas
815
en plumas mudanzas
que por serlo alegran!
Si está ya acabada,
volved a hacerla,
que es clavel la diosa
820
y el baile de perlas.
Así es nuestra vida,
que no llega apenas
a verse tejida,
cuando está deshecha.
825
Con vueltas y salvas
haced reverencias,
y decid al son
de las castañetas:
¡Viva, viva la diosa bella!
830
¡Viva, viva y viva el Rey,
que si santa es ella,
poderoso es él!

MACARIA
Redondilla
Gran señor, con tu licencia
quiero hacer audiencia ahora.

REY
835
Tuyo es mi gusto, señora.

MACARIA
¡Hola! Haced que entre la audiencia.
Redondilla
¿Por qué estás tú?

PRIMERO
Porque dicen
que hurté un ídolo de plata.

MACARIA
¿Hurtástele? Verdad trata.

PRIMERO
840
Verdad es, que no desdicen
Redondilla
mis labios lo que es verdad.

MACARIA
¿Por qué lo robaste?

PRIMERO
Hallé
sola la estatua, que fue
suplir mi necesidad,
Redondilla
845
pues deshaciéndola, di
a mis hijos y mujer
de vestir y de comer.

MACARIA
¿Luego eres casado?

PRIMERO
Sí.

MACARIA
Redondilla
Vaya libre, que un casado
850
pobre y con hijos, disculpa
tiene, y antes tiene culpa
el que la estatua ha labrado.
Redondilla
¡Bueno es que tenga ocupada
la plata desta manera,
855
y que estotro de hambre muera!
La estatua fue bien robada.
Redondilla
¿Por qué estás tú?

SEGUNDO
Porque debo
y no lo puedo pagar.

MACARIA
Si no puedes, ve a buscar
860
cómo pagar, que no es nuevo
Redondilla
el no tener: yo permito
que salga de la prisión,
porque es mucha sinrazón
que hagan el deber delito.
Redondilla
865
¿Y aqueste?

ROSANIO
Porque mató
a su mujer.

MACARIA
¿Has estado
con ella tiempo casado?

TERCERO
Veinte años. Celos pidió.

MACARIA
Redondilla
Ve libre, que así conviene;
870
que quien pudo esclavo ser
veinte años de una mujer
celosa, disculpa tiene.
Redondilla
Y éste, ¿por qué está?

(ROSANIO esté presente.)

REY
Yo fui
quien le ha mandado prender
875
porque te quiso ofender.

MACARIA
¡Cómo! ¿Este ofenderme a mí?

REY
Redondilla
Dijo, mi bien, que te amaba.

MACARIA
¿Amor es delito?

REY
Sí es.

MACARIA
Préndete a ti mismo, pues
880
que me amas.

REY
¡Sentencia es brava!

MACARIA
Redondilla
Todo el pueblo, por mil modos,
confiesa y dice, señor,
que me quiere y tiene amor:
bien puedes prender a todos
Redondilla
885
los del pueblo si te infaman;
que como me amas así,
todos, por amarte a ti.
todos a mí, señor, me aman.
Redondilla
Y pues por ti me ama, es llano
890
que tú le debes amar,
y yo aquí le quiero amar
dándole, señor, mi mano.

REY
Redondilla
Pues merece tu favor,
dásela y él la reciba.

TODOS
895
¡La diosa Macaria viva!

MACARIA
¡Y viva el Rey mi señor!


Jornada II

Voces de mar, y sale JONÁS, profeta, huyendo.

JONÁS
Octava real
¡Vaya el engañador! ¡Matalde! ¡Muera!
¡Oh, bárbaros sin ley, samaritanos!
¿Quién vuestra voz contra mi vida altera?
900
¡Para un viejo sin manos tenéis manos!

TODOS
Si le alcanzáis, matadle.

JONÁS
¡Quién tuviera
alas en los dos pies, o en estos llanos,
aunque partiera en dos este horizonte!
¡Quién pudiera poner delante un monte!
Octava real
905
¡Ah, Samaria cruel! ¡Ah, vil Samaria!
Niegue Dios el rocío a tus sembrados
y del cielo la hermosa luminaria
vista jamás de verde a tus collados!
¡El agua de tus fuentes necesaria,
910
se agote y seque, contra tus pecados
fuego llueven las nubes a la tierra,
y aunque busques la paz, vivas en guerra!
Octava real
Nocturnas aves con graznidos roncos
te formen siempre cánticos acerbos;
915
búhos te espanten con gemidos broncos
perros te aullen y te bramen ciervos;
sílbente las lechuzas, y en los troncos
las grajas enfadosas, y los cuervos,
cuajando el aire, en ofenderte tercos,
920
noche vuelvan el día en negros cercos.
Octava real
Por mandado de Dios fui a predicarte,
y en lugar de imprimirse en ti mi cuento,
has querido, Samaria, amotinarte
y dar tu voz contra mi vida al viento;
925
en tus vicios, cruel, quiero dejarte,
(Aparece DIOS sobre un arco iris, de medio cuerpo.)
aunque no haga de Dios el mandamiento.
Quédate entre tus sierpes, Vehemut fiera,
que a ti no he de volver.

VOZ
Jonás, espera.

JONÁS
Octava real
¿Quién me llama?

VOZ
Yo soy que el mundo abarco
930
con mis dos pies que calzan los coluros.

JONÁS
¿Dónde estáis que no os veo?

VOZ
Sobre el arco,
que los ojos del cielo deja oscuros.
Éste mostró mi paz, cuando en el barco
primero entre los vientos mal seguros,
935
un Patriarca vio tras el diluvio
recamados los montes del sol rubio.
Octava real
Aquel creyó, y creyendo, en agua pudo
salvar el mundo; que la fe esto puede,
y a ti dudando te faltó el escudo,
940
donde no hay golpe que incapaz no quede.

JONÁS
Señor, yo no he dudado, y si algo dudo,
de aqueste reino mi dudar procede;
que aunque en su oído vuestra voz se forme,
ocupado lo tiene el vicio enorme.
Octava real
945
Prediquéle, Señor, y airado y fiero,
en galardón me quiso dar la muerte,
y tu ley en aquel cobrar no espero;
su alma es con los vicios bronce fuerte:
a veces león fui, y otras cordero;
950
pero no pude de ninguna suerte
en su pecho imprimir tu ley divina;
que el deleite que es tierra a tierra inclina.

DIOS
Octava real
Pues tus voces, Jonás, no han sido parte
a reducir esta ciudad perdida,
955
vuelve tu rostro, y desde aquí te parte
a Nínive, que en vicios divertida
está también.

JONÁS
¡Señor!

DIOS
No hay excusarte.

JONÁS
Quitaránme la vida.

DIOS
De tu vida
tengo cuidado yo, pues de mi mano
960
pende la vida del menor gusano.
Octava real
Diles que dentro de cuarenta días
hagan de sus errores penitencia,
pena de verse entre las manos mías,
en mi juicio, en la postrer sentencia;
965
haré que caigan de las nubes frías
guerra sobre ellos, sangre y pestilencia,
y si lloran su culpa en los cuarenta,
el premio y el perdón queda a mi cuenta.

JONÁS
Octava real
¿Qué crédito, Señor, darán a un hombre
970
desnudo y pobre, como yo, esta gente?
Un ángel enviad con que se asombre,
y no enviéis un hombre que os afrente.
¿Qué calidad, qué fama, qué renombre
tenéis, Jonás, para que un caso intente
975
tan arduo? ¿Qué he de hacer?

DIOS
¿Qué estás dudando?

JONÁS
Señor, yo tengo de ir.

DIOS
Haz lo que mando.

(Cúbrese la apariencia: queda JONÁS solo.)

JONÁS
Octava real
Si me escapé en Samaria de la muerte,
a Nínive ¿a qué he de ir sino a otro tanto?
Huir quiero a Sidón, y desta suerte,
980
Nínive no podrá causarme espanto.
Si es el brazo de Dios eterno y fuerte
cada día le vence nuestro llanto;
huirme quiero a la provincia Tiria,
y envíe Dios sus ángeles a Siria.
Octava real
985
Cuatro caminos veo, ¿qué camino
de los cuatro irá a Nínive? Dudando
estoy; por este a huir me determino,
que de la Siria más se va apartando.
Mas ¿qué letras son estas, Dios divino,
990
que en el arena están? Haz lo que mando,
dicen las letras que borrar procuro;
mas parece que están en bronce duro.
Octava real
No las puedo borrar, ¡válgame el cielo!
Huiré por este, pues por el arena
995
las mismas letras forma, haciendo el suelo
blanco papel; mas esto Dios lo ordena.
A Nínive quiero ir; pero recelo
que han de matarme en Nínive. ¿Habrá pena
que se iguale a la mía? No me entiendo;
1000
mas ¡ay! que si no voy, a Dios ofendo.
Octava real
Pero allí viene un hombre: él podrá darme
lo que mi confusión ciega codicia,
y hacia Tiro o Sidón podrá guiarme,
si tiene de sus términos noticia;
1005
conmigo irá, si quiere acompañarme;
en caballo de miedo o de codicia
viene, sin duda, pues camina tanto.
Dios os guarde.

(Un caminante, que es DEMONIO.)

DEMONIO
Y a vos el cielo santo.

JONÁS
Quintilla
¿Cuál, amigo, es el camino
1010
de Sidón?

DEMONIO
Este que al mar
está, señor, más vecino,
y yo os podré acompañar,
que a Sidón también camino.

JONÁS
Quintilla
¿De dónde bueno venís?

DEMONIO
1015
De Nínive llego agora.

JONÁS
De Nínive, ¿qué decís?
¿Y a qué Dios Nínive adora?

DEMONIO
¡Ay de mí!

JONÁS
¿De qué os sentís?

DEMONIO
Quintilla
Solo en oíros nombrar
1020
a Nínive, el corazón
quiso del pecho saltar.

JONÁS
¿Pues qué ha sido la ocasión
de vuestro enojo y pesar?

DEMONIO
Quintilla
Nínive, señor, es tierra
1025
tan mala, que la malicia
en sus murallas se encierra:
ni hay Dios, ni hay Rey, ni hay justicia,
ni hay virtud, que la destierra;
Quintilla
ella es la ciudad sin Dios,
1030
y para buenos no es buena.

JONÁS
Sin duda sois bueno vos,
pues desterraros ordena.

DEMONIO
Aquí, para entre los dos,
Quintilla
¿sois de Nínive?

JONÁS
No, amigo;
1035
solo sé que Dios le tiene
prevenido un gran castigo,
y que allá...

DEMONIO
Si no os conviene,
no vais; porque soy testigo
Quintilla
de las mayores crueldades
1040
que se han visto entre gentiles;
no hicieron tantas maldades
la ciudad de los pensiles
ni otras bárbaras ciudades:
Quintilla
y así, señor, si allá vais,
1045
sin duda os darán la muerte
si en ser vicioso no dais;
y pues por ventura y suerte
aquí, Señor, me encontráis,
Quintilla
id a Tiro y a Sidón
1050
conmigo.

JONÁS
Digo, que vamos
en buena conversación:
¿qué está escrito en estos ramos?

DEMONIO
Letras son.

JONÁS
Hebreas son.

DEMONIO
Quintilla
¿Qué dice?

JONÁS
Haz lo que mando;
1055
mi muerte en las letras veo.

DEMONIO
¿Quién es quien te está turbando?

JONÁS
Es el Dios del pueblo hebreo,
cuya ley voy predicando:
Quintilla
manda que a Nínive vaya,
1060
y yo, la muerte temiendo,
me escondo.

DEMONIO
En ella se ensaya
la crueldad; que está corriendo
sangre de justos su playa;
Quintilla
mas si tienes gusto de ir,
1065
el camino que atrás dejas
va allá.

JONÁS
No quiero morir;
bien, amigo, me aconsejas,
y yo te quiero seguir.

DEMONIO
Quintilla
Si estás de mi parecer,
1070
sígueme.

JONÁS
Vamos los dos;
que tu Orestes pienso ser;
esta vez perdone Dios,
que a Nínive no he de ver.

(SIQUER y LANFIRO desnudos, uno con un grillo, otro con un pedazo de espada.)

SIQUER
Redondilla
Gracias a Dios que nos vemos
1075
libres de tal sujeción.

LANFIRO
Quédate, infame prisión,
que ya libertad tenemos;
Redondilla
quédate, jaula de locos,
inocentes pajarillos,
1080
donde solo cantan grillos,
y si cantan, cantan pocos.
Redondilla
Mar fiero, donde anegadas
mil almas veo en tu espuma,
y a donde un tajo de pluma
1085
corta más que mil espadas.

SIQUER
Redondilla
¿Ahora en darle epítetos
a la cárcel te detienes?
Ven presto, que si no vienes,
quizá en mayores aprietos
Redondilla
1090
nos veremos otra vez,
porque nos viene siguiendo
todo el mundo, a lo que entiendo;
que dar la muerte a un jüez,
Redondilla
no es delito que no pide
1095
digna venganza.

LANFIRO
Pasemos
al monte, y en sus extremos,
pues ninguno nos lo impide,
Redondilla
no faltará alguna cueva,
que nos dé mudo aposento,
1100
y compraremos sustento,
del que seguro le lleva,
Redondilla
a precio de miedo infame.

SIQUER
Y al primero que encontremos,
los vestidos quitaremos,
1105
aunque su sangre derrame.

LANFIRO
Redondilla
Pues que supimos romper
la prisión, no habrá imposible
que no rompamos.

SIQUER
Terrible
rumor suena.

LANFIRO
Podrá ser
Redondilla
1110
la justicia.

SIQUER
Pues huyamos;
aquí escondidos veremos
si es la justicia.

LANFIRO
Busquemos
lo oculto de aquestos ramos.

(Escóndense, y salen JONÁS y el caminante.)

JONÁS
Romance (tirada)
Después de haber caminado
1115
más de cuatro leguas largas,
dices que de aquí al lugar
ocho por andar nos faltan.
Cansado estoy: ya los pies
apenas pueden la carga
1120
sustentar; que es todo tierra,
y así a su centro le baja.

DEMONIO
A esotra parte del río
está el lugar, que sus aguas
a sus ricos edificios
1125
sirven de muros de plata.

JONÁS
¿Hay puente para pasalle?

DEMONIO
No, que se pasa con barca;
aunque es de curso tan pobre,
que por el vado le pasan.
1130
Quiero llegar, y ver quiero
si a esta parte nos aguarda
o en la otra: mas no veo
barca ninguna amarrada.
Sin duda se la ha llevado
1135
el río, que cuando asalta
los límites de su arena,
hasta las piedras arranca.
La noche viene corriendo,
y es forzosa mi jornada,
1140
y detenerme no puedo;
que quiero ganar un alma.

JONÁS
Alma, ¿cómo?

DEMONIO
Si pasamos
el río, verás ganalla;
que está en pasar solamente
1145
su ventura o su desgracia.

JONÁS
Ventura y desgracia, ¿cómo?

DEMONIO
Llevo, señor, una carta
a gran prisa, y si no llego
antes que amanezca el alba,
1150
ha de perderse.

JONÁS
¿Por qué?

DEMONIO
Quiero decirle la causa:
yo soy criado de un rey,
cuya majestad es tanta,
que las tres partes del mundo
1155
casi en su nombre idolatran.
Fue hermoso como el lucero
que sale en conchas de nácar
vertiendo en los campos risa
cuando el sol su frente saca.
1160
Pero de una enfermedad,
de una caída causada,
perdió la hermosura toda,
y está tan feo que espanta.

JONÁS
¿De dónde cayó?

DEMONIO
Cayó
1165
de un monte, saliendo a caza;
que era el caballo soberbio,
y fue del caer la causa.
Quiso sentarse en la cumbre
del monte: el caballo agravia
1170
con los pies en los ijares,
y el caballo se abalanza
con su soberbia a subir,
y las manos y pies alza,
y perdiendo los estribos,
1175
cayó el rey, que dio de espaldas
en lo profundo del valle,
sin hermosura y sin habla.
Diéronle unas calenturas,
que un momento no le faltan,
1180
y desde aquel punto vive
siempre en partes abrigadas.
Este rey al fin pretende
a una hermosísima dama,
la cual, porque está tan feo,
1185
le aborrece y le difama.
Él la ofrece sus trofeos,
sus riquezas y sus galas,
y su reino finalmente,
para poder conquistalla.
1190
Y en esta carta que llevo,
dice que si no lo alcanza,
se ha de matar, aunque pierda
el alma.

JONÁS
¡Extraña desgracia!

DEMONIO
Al fin la carta, señor,
1195
es cierto que ha de ablandarla,
a trueque que no se pierda
el alma.

JONÁS
¡Mujer ingrata!

DEMONIO
Pasemos, por vida vuestra,
por el vado, pues las blancas
1200
guijas se ven como dientes
por donde las aguas hablan.

JONÁS
Yo no me atrevo.

DEMONIO
Yo iré
delante y a mis espaldas
os pasaré.

JONÁS
No me atrevo.

DEMONIO
1205
Pues yo vadearé las aguas
para que paséis sin miedo,
o aguardad: mirad si bastan
estas corrientes a hundir
a un hombre: venid.

(Hace que entra en el río.)

JONÁS
Aguarda;
1210
mas unas letras de fuego
veo en las aguas formadas,
y aunque son de fuego todas,
el agua no las apaga.
Haz lo que mando me dicen:
1215
¡vive Dios que he de borrarlas
con esta piedra, enturbiando
las corrientes ondas claras!
Pero parece imposible
borrarlas.

DEMONIO
Amigo, pasa;
1220
que a la rodilla no llega
el agua corriendo mansa.

JONÁS
Ya voy.

(Dentro dan voces.)

DEMONIO
Mas ¡ay! que me ahogo,
no pases.

JONÁS
¿Quién me lo manda?

DIOS
Este anegarte quería.

DEMONIO
1225
Y este por mi mal te guarda.

JONÁS
Hundióse el hombre, y del cielo
cayó un rayo, cuyas llamas,
las aguas han confundido.
¡Desgracia y desdicha extraña!

(Húndese el río y lo demás, y salen SICAR y CORFINO.)

SICAR
1230
Pues estamos satisfechos
que no es justicia, las ramas
dejemos, y estos nos dejen
las espadas y las capas.

CORFINO
Quedo, que es un hombre solo.

SICAR
1235
¿Un hombre solo y sin armas?

CORFINO
¿De qué nación?

JONÁS
Soy hebreo.

CORFINO
Bien lo dicen traje y barba.

SICAR
Ea, desnúdate, viejo.

JONÁS
¿En qué este viejo os agravia?

SICAR
1240
Haz lo que mando.

JONÁS
Señores...

CORFINO
Haga, pues, lo que le mandan;
quítese el manto.

JONÁS
En buen hora.

CORFINO
Y la túnica.

JONÁS
¿No basta
el manto?

CORFINO
Haz lo que te digo.

SICAR
1245
Haga aquí lo que le mandan.
¿Tiene dineros?

JONÁS
No tengo,
sino es en la barba, blanca.

CORFINO
¿Pues sin dineros caminas?
¡Vive Dios!

SICAR
Tente; que basta
1250
dejarle solo y desnudo.

CORFINO
¿Dónde va por las montañas
un viejo y a aquestas horas
sin camino?

SICAR
Alguna causa
debe de tener el viejo,
1255
pues del camino se aparta.

JONÁS
¿Luego no voy por camino?

SICAR
¿No lo veis?

JONÁS
Yo caminaba
agora por un camino
ancho y de hermosura extraña.

CORFINO
1260
Una industria se me ofrece,
que nuestras vidas ampara:
pongámosle a este estos grillos,
y si por suerte le alcanza
la justicia, imaginando,
1265
viéndole así, entre estas plantas,
que es alguno de nosotros,
entendiendo que nos hallan,
a Jopé le volverá.

SICAR
Dices bien.

JONÁS
¿Por qué a mis canas
(Pónenle los grillos.)
1270
no respetáis; que a los viejos,
los brutos respeto guardan,
señores?

SICAR
Haz lo que mando.

JONÁS
Solo con estas palabras,
cada vez que me las dices,
1275
me atormentas y me matas.

CORFINO
Ya los grillos puestos tiene.

JONÁS
La muerte solo me falta.

SICAR
Entrémonos por el monte
antes que la luna salga.

CORFINO
1280
El viejo vuelva a Jopé,
y haga allí lo que le mandan.

(Vanse.)

JONÁS
¡Buenas mis venturas andan!

(Salgan algunos hebreos.)

PRIMERO
Redondilla
Rodeando el monte así,
no han de poder escaparse,
1285
y presos han de llevarse
a Jopé.

JONÁS
¡Pobre de mí!
Redondilla
Estos dos vienen buscando
a los que de aquí se han ido.

SEGUNDO
Por aquí nos ha traído
1290
sin duda Dios: blanqueando
Redondilla
tras de aquel árbol está.

SEGUNDO
¡Mátale! ¡Mátale! ¡Muera!

PRIMERO
¡Ah traidor!

JONÁS
¡Detente! ¡Espera!

SEGUNDO
Para llevarte será
Redondilla
1295
a Jopé, donde te den
mísera muerte y castigo.

PRIMERO
¿Dónde está el otro su amigo,
que está culpado también?
Redondilla
Que dos mil monedas de oro
1300
gana el que preso os lleve.

SEGUNDO
¿Cómo a mover no se atreve?

JONÁS
¡Guardad a viejo el decoro!

PRIMERO
Redondilla
¡Oh, ladrón viejo! ¿Y rompías
la prisión?

SEGUNDO
¿Y en la vejez
1305
le dabas muerte a un jüez?
Dos mil muertes merecías.

PRIMERO
Redondilla
Aún puestos los grillos tiene.

JONÁS
No soy yo a quien vais buscando.

SEGUNDO
Camina, y haz lo que mando.

JONÁS
1310
Esta voz misterio tiene.
Redondilla
Señor, ¿en qué os he ofendido
que tanto me perseguís?

PRIMERO
¿Ahora favor pedís,
viejo infame y mal nacido?

JONÁS
Redondilla
1315
¡Dadme la muerte los dos!

SEGUNDO
En Jopé te harán morir.

JONÁS
¿Pues a Nínive no he de ir
aunque me lo mande Dios?

(Llévanle.)
(LISBEO y ABISÉN, rey, salen.)

LISBEO
Octava real
Con tus palabras a vengar me incitas
1320
deste bárbaro pueblo y Rey tirano.
Ya te digo que están los ninivitas
sepultados en gusto y ocio vano;
y como me consientas y permitas
que enarbole, señor, en esta mano
1325
el águila imperial de tu estandarte,
Cupido y Venus temblarán de Marte.
Octava real
Después de haber vencido y conquistado
una provincia rebelada y fiera,
y haber sobre sus muros levantado
1330
sus armas y mi nombre en su bandera,
me mandó que saliese desterrado,
sin premio, sin honor, de esta manera;
alborotóse el pueblo en mi defensa,
mas pudo más su multitud inmensa.
Octava real
1335
Que como el vicio reina, y es el vicio
el padre universal de todo el mundo,
y a quien queman los hombres sacrificio,
siguieron muchos su furor profundo;
y como la privanza es artificio,
1340
y yo en servir y no en privar me fundo,
me he escapado, señor, de aquesta suerte,
y fue ventura no encontrar la muerte.

ABISÉN
Octava real
Lisbeo, estos altivos galeones,
fabricados en brea y blanca espuma,
1345
que parecen soberbios torreones,
de mi venganza escribirán la suma.
Esta dirán corriendo a los tritones,
y sin pluma a los pájaros con pluma;
y yo en ellos, armado de mi agravio,
1350
veré a su honor el turquesado labio.
Octava real
Vengaréme del Rey, cuya malicia
ha sido tal, que mi deshonra topa,
pues sin ser toro, me robó a Fenicia,
imitando la fábula de Europa.

LISBEO
1355
¡Válgame Dios!

ABISÉN
Pondrále mi justicia
temor y espanto, y clavaré en mi popa
por farol su cabeza, y por sus ojos
saldrá la luz, de mi furor despojos.

LISBEO
Octava real
Que te robó a tu hermana es caso cierto.

ABISÉN
1360
Por orden suya entraron cinco naves
como pavones, ocupando el puerto,
dando envidia sus velas a las aves;
y él, me dicen, Lisbeo, que encubierto
con obras locas y palabras graves,
1365
mi hermana me robó, que a ver la pesca
salió una tarde a la ribera fresca.
Octava real
Iban con ella cuatro damas solas,
y dos viejos ancianos escuderos
en un esquife, que en rizadas olas
1370
se recreaba con los pies ligeros,
tendiendo luego sus hinchadas colas;
aquellos monstruos y gigantes fieros
de espuma y viento, vieron sus arenas,
a pesar de tritones y sirenas.
Octava real
1375
Y pues me dices que en el ocio infame
vive el Rey y su gente, al viento demos
mi gruesa armada, aunque oprimida brame,
y en sus playas espanto sembraremos;
a embarcar el metal incite y llame,
1380
y munición y gente convoquemos,
y a ti te hago mi lugarteniente,
para que mandes mi soberbia gente.

LISBEO
Octava real
Beso tus pies por la merced suprema
a que me has levantado, y te prometo
1385
de hacer, señor, que tu estandarte tema,
poniendo sus murallas en aprieto.

ABISÉN
Pues el agravio no consiente flema,
ordena la jornada, y en efeto
pongamos mi venganza; zarpen luego,
1390
y cuaje el mar de tu venganza el fuego.

FENICIA
Redondilla
Atenta escuchando he estado
tu plática, y te confieso
que si no he perdido el seso,
la vergüenza lo ha causado.

LISBEO
Redondilla
1395
Dame tus manos, señora,
que en tu casto proceder,
muy bien has dado a entender
lo que he colegido ahora.
Redondilla
Ya me acuerdo que aquel día
1400
que en la ribera te hallé
del mar; tu valor y fe
venció mi descortesía;
Redondilla
y me acuerdo que dijiste
que eras esposa de un hombre
1405
de reputación y nombre,
y pienso que no mentiste.
Redondilla
Y me acuerdo que queriendo
ser tirano y descortés,
entre unas peñas después,
1410
tus bellos ojos, vertiendo
Redondilla
perlas y aljófares bellos,
por guardar tu honestidad
en aquella soledad,
esparciendo tus cabellos,
Redondilla
1415
me pediste y suplicaste
que enfrenase mi apetito,
y al pecho el fuego infinito,
con tus lágrimas templaste,
Redondilla
conociendo ser mujer
1420
ilustre y noble en efeto;
y así te guardé el respeto
que otros pudieran perder.
Redondilla
Y pues fui tan atrevido,
que a tu esposo y tu señor
1425
te quité, viva tu honor;
que en mí tendrá tu marido
Redondilla
un escudo, que la vida
perderé por tu defensa;
y esto que es muy cierto piensa.

FENICIA
1430
Pues la ocasión me convida,
Redondilla
quiero que sepas, Lisbeo,
mi feliz y triste suerte,
y en mis desdichas advierte
el gran poder de un deseo.
Romance (tirada)
1435
Hermana soy de Abisén,
Rey desta provincia bella,
que la dividen de Arabia
estas montañas soberbias.
Pidióme para su esposa
1440
Ardinabel, Rey de Persia,
afable y manso en las paces
y prodigioso en las guerras.
Pero temiendo mi hermano
su valor y fortaleza,
1445
y que eran parte sus partes
para usurparle sus tierras,
no quiso, y él, ofendido
de su bárbara respuesta,
cubrió la tierra de espanto
1450
y los aires de banderas.
Y tras de una clara noche,
el alba, llorando perlas,
amaneció, dando aviso
del daño que verse espera.
1455
Al fin, al subir del sol,
vimos los prados y vegas
matizados de colores,
bordando una primavera;
y en medio de las escuadras,
1460
en una persiana yegua,
monte de nieve de lejos
y blanco cisne de cerca,
con un bozal de oro fino,
lleno de borlas de seda,
1465
cuya color hurtó al cielo
para dar celosas muestras;
con un bastón en la mano
y una marlota de seda
turquí, llena de alcachofas
1470
de plata cendrada y tersa,
al son de las dulces trompas
venía gallardo, y ella
parecía que danzaba
con saltos y con corvetas.
1475
Tocó la ciudad al arma,
acudió el miedo a las puertas,
a las murallas los hombres,
las voces a las estrellas.
Cercados nos tuvo un año,
1480
con tanta infamia y bajeza,
que se atrevió el hambre a entrar
al plato de nuestras mesas.
Pero los vecinos, tristes,
viendo que el daño se acerca,
1485
despechados, salen juntos
una noche oscura y negra.
Desbarataron sus campos,
y él, con infamia y afrenta,
con cien hombres salió huyendo,
1490
dejando sola su tienda.
Salió mi hermano al alcance,
y en más de veintiséis leguas
la sangre de los persianos
fue un mar a las gentes nuestras.
1495
Quedó libre la ciudad,
y los que en muros y rejas
se escondieron, ya en el campo,
viéndose libres, se alejan.
A esta sazón, por el puerto
1500
cinco naves extranjeras
entraron, haciendo salva,
de mil flámulas cubiertas.
Piensa el pueblo que otra vez
vuelve el contrario, y se apresta;
1505
mas ellos, desde las gavias,
paz demandaron por señas.
Dijeron que eran amigos;
que el furor de una tormenta
les arribó a aquellos puertos,
1510
faltos de sustento y fuerzas.
Preguntaron qué nación,
y nos respondieron que eran
ninivitas, que pedían
por hospedaje clemencia.
1515
Diles licencia que entraran:
nunca licencia los diera,
que desta licencia, amor
se entró al alma sin licencia.
Luego, de la capitana
1520
echan el esquife a tierra,
donde el Príncipe venía
cercado de su nobleza.
Vile entrar desde unos vidrios
de mi balcón, y fue fuerza
1525
beber en ellos mi amor,
que se subió a la cabeza.
Viendo al Príncipe salir
de la mar por la ribera,
me pareció ver al sol
1530
tras las confusas tinieblas.
Entró a palacio a besarme
las manos, y dile en ellas,
Lisbeo, mi libertad,
y en los ojos mil ternezas.
1535
Confrontáronse las almas
y entendiéronse las lenguas,
que hablan mucho siendo mudas
cuando quieren y desean.
Declaróme su pasión,
1540
y yo la mía en respuesta,
y luego el respeto quiso
atreverse a mi grandeza.
Concertamos que una tarde
saliese yo a ver la pesca
1545
con dos escuderos solos
y solas cuatro doncellas,
y que tendrían sus naves,
puestas a punta las velas,
porque hiriendo en popa el viento,
1550
se escapasen con la presa.
Hícelo así, y él, a vista
de la ciudad, que me espera
por el muelle, y la marina
con regocijos y fiestas,
1555
me roba y pone en su nave,
que pareció, en ligereza,
al águila del dios Jove,
que a Ganimedes se lleva.
Dio voces mi pueblo junto;
1560
pero el mar, alzando fieras
de plata y de espuma cana,
en agua las voces mezcla.
Navegamos doce días
por zafiros y turquesas,
1565
y al cabo dellos tocamos
de Nínive las arenas.
Y Danfanisbo, traidor,
que en ella entre vicios reina,
nos mandó sacar al punto
1570
de aquella playa desierta,
porque le corrió fortuna,
con virtud y sin prudencia;
conmigo vivía, y él
así las virtudes premia.
1575
Déjame el Príncipe sola
por buscar camino o senda;
tú en esta ocasión llegaste
y me llevaste por fuerza.
En Nínive me tuviste
1580
cuatro días encubierta,
y contra tu voluntad
mi honestidad se conserva.
Y pues hasta aquí, Lisbeo,
no has manchado mi limpieza,
1585
quiero que tus mismas manos
su escudo y mi amparo sean.
Y fío decirle a mi hermano:
con esta armada me lleva,
pues voy en aqueste traje
1590
tan segura y encubierta,
que si a Nínive llegamos,
podrá ser que el cielo quiera
que con mi esposo encontremos,
y fin mis desdichas tengan.

LISBEO
Quintilla
1595
En mí, señora, tendréis
una defensa y escudo,
y en mis labios hallaréis
los de un Jenofonte mudo,
y un Pitágoras veréis.
Quintilla
1600
Con el debido respeto,
con esta armada, en efeto,
señora, te llevaré,
y el respeto igualaré
de mis labios al secreto.
Quintilla
1605
Y porque segura vayas,
no en la nave de tu hermano
verás las remotas playas
sulcando por el mar cano,
las puntas, líneas y rayas,
Quintilla
1610
sino en otra nave, adonde
puedas ir más escondida,
aunque nada el tiempo esconde.

FENICIA
Puesta en tus manos mi vida
a quien eres corresponde.

LISBEO
Quintilla
1615
Ya las trampas en el muelle.
quieren que los hipogrifos
blanca espuma los estrelle,
y sus encrespados rizos
quieren que la armada huelle.

FENICIA
Quintilla
1620
Pues que tocan a embarcar,
vamos.

(Vase.)

LISBEO
Saliendo del mar,
después que sé que es hermana
de Abisén esta tirana,
la he de matar o forzar;
Quintilla
1625
con este hecho concluyo
con mi suerte y mi malicia,
y al Rey su honor restituyo
casándome con Fenicia
y siendo cuñado suyo.

(ROSANIO y PETRONIA, dama.)

PETRONIA
Quintilla
1630
¿Al fin dice que me adora
y me pretende?

ROSANIO
Tu hermano.

PETRONIA
¿Mi hermano?

ROSANIO
¡Calla, señora;
que tu muerte y fin es llano
con lo que dices ahora!
Quintilla
1635
Si mi dolor te provoca.
ten la voz, la boca no abras,
que al alma penetra y toca,
y dan muerte tus palabras
aunque salen por tu boca.

PETRONIA
Quintilla
1640
¿Siénteslo mucho?

ROSANIO
El pesar
es tan grande y tan cruel,
que llegándole a explicar,
la mínima parte dél
pudiera el mundo abrasar.
Quintilla
1645
Y si su rigor te enseño
con ejemplos tan profundos,
mira si el pesar es dueño,
señora, de tantos mundos,
¿qué harán a un mundo pequeño?

PETRONIA
Quintilla
1650
Pues cuando mi hermano fuera
de todo el mundo señor,
por tu amor le aborreciera,
que como es gusto el amor,
la calidad no pondera;
Quintilla
1655
y así pienso que será
vuestro amor más infinito,
si él gloria infinita da,
y el yerro de su apetito
el tiempo lo acabará.

ROSANIO
Quintilla
1660
¿Cómo?

PETRONIA
Quiérome fingir
su enamorada, y al tiempo
que él pretenda conseguir
su deleite y pasatiempo,
le privaré del vivir;
Quintilla
1665
pues con cuchillo o veneno,
estando a solas los dos,
desde ahora le condeno.

ROSANIO
Buen engaño.

PETRONIA
Amor, que es Dios,
lo traza.

ROSANIO
En extremo es bueno,
Quintilla
1670
y para que el Rey esté
engañado y satisfecho,
finge luego.

PETRONIA
Yo lo haré;
que soy mujer, y del pecho
mujeril el fingir fue.
Quintilla
1675
El sol tiene movimientos,
la luna tiene mudanzas,
rabia el mar, furia los vientos,
el hombre tiene venganzas
y la mujer fingimientos;
Quintilla
1680
dijo a Sócrates un día
un hombre, en cuyo poder
el engaño hallar podría;
y él respondió: En la mujer
de quien el hombre se fía.

ROSANIO
Quintilla
1685
Por eso dese tirano
monstruo jamás se fió,
Dionisio siracusano,
y a sus mujeres mostró
temor bárbaro y villano.
Quintilla
1690
Pues jamás durmió con ellas
que no mirase primero
los rincones, por temellas,
y en parte andaba grosero;
que eran por extremo bellas.
Quintilla
1695
La mujer es un tesoro,
de quien los hombres son Midas;
es un fingido decoro,
y en nuestras humanas vidas,
es veneno en vaso de oro;
Quintilla
1700
es una furia infernal,
aunque tiene de ángel nombre;
es un ingrato animal,
que cuando no puede al hombre,
a sí misma se hace mal;
Quintilla
1705
es un tirano poder
que nuestras vidas condena,
y al fin su imperfecto ser
no tuviera cosa buena,
si tú no fueras mujer.

PETRONIA
Quintilla
1710
Bravamente mal la quieres.

ROSANIO
No tiene cosa mejor
el mundo, que las mujeres,
y tiene tanto valor,
solo porque tú lo eres.

PETRONIA
Quintilla
1715
No dirá aquesto mi hermano
si penetra mi traición.

ROSANIO
¿Finges al fin?

PETRONIA
Es muy llano,
que el engaño y la traición
puso el tiempo en nuestra mano.

ROSANIO
Quintilla
1720
¿Cómo figuras?

PETRONIA
Así.
Ufana de mi grandeza
estoy desde que te vi,
esclava soy de tu alteza:
si tanto bien merecí.
Quintilla
1725
¡Ay, mi bien! ¡ay, mi señor!
¿Posible es que he merecido
tantas grandezas de amor?
Dame una mano, que pido
por merced y por favor.
Quintilla
1730
¡Ay Dios, qué dulces despojos!
Pondréla, aunque tú no quieras,
en la niñas de tus ojos.

ROSANIO
Yo pienso que hablas de veras;
que es la mujer toda antojos.

PETRONIA
Quintilla
1735
Daréle de cuando en cuando,
estando a solas los dos,
un abrazo suspirando.

ROSANIO
Basta, señora, por Dios,
que me das celos burlando.

PETRONIA
Quintilla
1740
Estos son celos injustos.

ROSANIO
Antes los puedo llamar,
con justicia, celos justos;
que a solas el abrazar,
es la puerta de otros gustos,
Quintilla
1745
y más viendo que aunque estás
conmigo, nunca un abrazo
ni una ternura me das.

PETRONIA
Toma, si con este lazo,
bien mío, contento estás.

(Abrázale. DANFANISBO entre, y DELIO.)

DANFANISBO
Quintilla
1750
No llego a buena ocasión:
que está mi hermana ocupada.

DELIO
Tomando está posesión
de la merced alcanzada,
Rosanio.

ROSANIO
Estos brazos son,
Quintilla
1755
luna hermosa, en quien se encierra
tu sol, que en rayos benignos
quiere ennoblecer mi tierra,
y en ella los doce signos
meten paz y me hacen guerra.
Quintilla
1760
Aries muestra la piedad
destos dos labios que adoro;
Tauro, firmeza y lealtad;
Géminis, en niños de oro,
amor y eterna amistad;
Quintilla
1765
Cáncer, el fuego en que veo
que se arde mi corazón;
y de mi dichoso empleo,
la fortaleza el León;
Virgo, tu casto deseo;
Quintilla
1770
Libra, la mucha igualdad
de nuestro amor voluntario;
Escorpión, la crueldad
de mis celos; Sagitario,
las flechas de tu beldad;
Quintilla
1775
Capricornio, los antojos
del retrógrado en tu eterno
amor por causarme enojos;
Acuario, el confuso y tierno
de la lluvia de tus ojos;
Quintilla
1780
Piscis muestra y representa
un mar de gusto y pesar,
en que el alma se sustenta;
que en la inconstancia del mar
hay bonanza y hay tormenta.
Quintilla
1785
Estos doce signos bellos,
en la zona de tus brazos,
están siendo tú el sol dellos:
deja que viva en tus lazos
aunque me abrase con ellos.

DANFANISBO
Quintilla
1790
Ya no los puedo escuchar:
aplacar quiero esta guerra.

DELIO
Llégalos, señor, a hablar.

DANFANISBO
Estando el sol en la tierra;
¿quién se deja de abrasar?
Quintilla
1795
Si a Rosanio has abrasado,
que es tierra que amar deseas,
también tus rayos me han dado.

ROSANIO
¡Ay sombra, maldita seas,
que mi nombre has eclipsado!

DANFANISBO
Quintilla
1800
Rosanio ponte a esta puerta
mientras Petronia, mi hermana,
mi amor y gustos concierta.

ROSANIO
¡Cielos, si ha de ser liviana
mi mujer, mi muerte es cierta!

(Vase.)

DANFANISBO
Quintilla
1805
Las novedades de amor,
hermana, placen al gusto,
que es para el alma mejor,
y pues es caso tan justo,
que me hagas algún favor,
Quintilla
1810
en esta ocasión te pido,
que si otro te ha de gozar,
yo, que tu hermano he nacido,
merezca el primer lugar,
pues en nacer le he tenido;
Quintilla
1815
que, ¿quién mejor que tu hermano?
te puede a ti merecer?
Dame una mano.

ROSANIO
A tirano.
Enmedio me he de poner
porque no le dé la mano.
Quintilla
1820
¡SeñorN
X
Nota del editor

Modificamos en esta estrofa y la siguiente la escansión de los versos para ajustarlos a la estructura métrica y de rimas de la quintilla.

!

(Pónese en medio de los dos.)

DANFANISBO
¿Qué quieres?

ROSANIO
Que está
Macaria a la puerta y quiere
entrar.

DANFANISBO
Entre, dejalá.

ROSANIO
Haré que a la puerta espere.

DANFANISBO
Ven, verás cómo me da
Quintilla
1825
mi hermana la mano.

PETRONIA
Tuya
ha de ser.

DANFANISBO
¡Dichosa suerte!

ROSANIO
Macaria viene.

DANFANISBO
Concluya
hoy su vida con su muerte,
Rosanio, sin que se arguya
Quintilla
1830
de mí que quiero ni adoro
desde hoy a mujer humana,
sino a mi hermana: el decoro
de Dios la den a mi hermana,
y en altar estatuas de oro.
Quintilla
1835
Dame un abrazo.

PETRONIA
Señor,
el alma tu gusto aprueba.

DANFANISBO
¡Oh, soberano señor!
Rosanio esta noche lleva
a mi hermana, sin rumor,
Redondilla
1840
a mi aposento.

ROSANIO
Primero
has de dar muerte a Macaria.

DANFANISBO
¡Muera luego!

ROSANIO
¡Ah, suerte varia!
¡Ah, celos! ¡Tormento fiero!
Quintilla
Para que Macaria muera,
1845
sálgase de aquí Su Alteza.

PETRONIA
Yo quiero salirme afuera.
¿Finjo bien?

ROSANIO
Mucha terneza
muestra. ¡Morir no quisiera!

(Vase PETRONIA.)

DANFANISBO
Quintilla
Ven acá. ¿Con qué invención
1850
podremos darla la muerte
a Macaria sin traición?

ROSANIO
Con una extremada; advierte
y aprobarás mi intención:
Endecasílabos sueltos (tirada)
Desvelándome anoche, imaginando
1855
nuevos modos, señor, de darte gusto,
vino a mi entendimiento un modo extraño
de gusto y novedad que tú codicias.

DANFANISBO
¿De qué suerte?

ROSANIO
Señor, dar de repente
la muerte a un hombre; es cosa de gran gusto,
1860
porque muere diciendo mil blasfemias
y haciendo mil visajes y posturas,
que provocan a risa y son de gusto.

DANFANISBO
Extraña novedad, y me ha agradado
por lo que es novedad. Si entra Macaria,
1865
dala luego, Rosanio; que ver quiero
su muerte con donaire, que le tiene
en todo cuanto intenta.

ROSANIO
Delio viene.

DANFANISBO
Endecasílabos sueltos (tirada)
En él empieza.

(Dale ROSANIO con la daga, y sale DELIO.)

DELIO
¡Gran señor! ¡Ah, fiero!
¡Oh, Rey, tirano! ¡Ay, Dios!

DANFANISBO
¡Por Dios que es gusto!

ROSANIO
1870
¿No viste los visajes que va haciendo?

DANFANISBO
Gusto me ha dado a fe.

ROSANIO
Macaria sale.

DANFANISBO
Primero que ella salga, he de ver cómo
mueres tú.

ROSANIO
¿Yo, señor?

(Dale el REY de puñaladas.)

ROSANIO
¡Rabiando muero!

DANFANISBO
Pide a mi hermana que te dé la vida.
1875
pues ella te adoraba y la adorabas.

ROSANIO
¡Sus celos me dan muerte!

DANFANISBO
¡Oh qué bien mueres!
Ninguno con tan buenos ademanes
ha muerto; como tú culpa tuviste,
mueres en la invención que me trajiste.


Jornada III

Ruido de mar, como se anega un bajel. Voces de dentro. Marineros y CAPITÁN.

MARINERO 1.º
Lira
1880
¡Cielos, que nos perdemos!
Los vientos gimen y los mares braman,
y desde sus extremos
las aguas por el mundo se derraman!
que en diluvio segundo
1885
pienso que quiere el cielo hundir el mundo.

CAPITÁN
Lira
¡Maina aquesa escota,
que el timón se ha rompido!

TODOS
¡Maina, maina!

CAPITÁN
Mas el mar se alborota,
y Orión el estoque desenvaina,
1890
y este monstruo marino,
como ha perdido el norte, pierde el tino.

MARINERO 2.º
Lira
Esta tormenta fiera
no es natural, que tiene algún misterio.

CAPITÁN
Según el mar se altera,
1895
bañar quiere de espuma el hemisferio,
que excediendo su playa,
ya las cabezas de los montes raya.
Lira
¡Alija todo el cargo!
¡No se reserven cofres ni baúles!
1900
Que este piélago amargo
se levanta en sus límites azules,
y el agua sin sosiego
mata en la cuarta esfera todo el fuego.

MARINERO 3.º
Lira
Todo en el mar se ha echado,
1905
desde el bizcocho a la avarienta pipa;
y el vino, alborotado,
por negras bocas en las sirtes hipa;
y los peces se quejan,
que en tal estrago sus costumbres dejan.

CAPITÁN
Lira
1910
Arrojad hasta el centro
cuanto en la nave está; nada se quede;
que este fiero elemento
tragarnos con su furia a todos puede.

MARINERO 2.º
¡Sal fuera! Este dormía,
1915
que de cuna la nave le servía.

(Saque a JONÁS.)

CAPITÁN
Lira
¿Es posible que ahora
esté durmiendo? ¿Estaba descuidado
cuando la gente llora
y el viento de su cárcel desatado,
1920
con la nave en la espuma
escribe nuestro mal como con pluma?
Lira
Hombre, ¿por qué no pides
a tu Dios, o a tus dioses si los tienes,
clemencia?

MARINERO 1.º
No me olvides,
1925
Júpiter santo.

MARINERO 2.º
Porque al mar enfrenes,
para honrar tu decoro,
juro ofrecerte una sirena de oro.

CAPITÁN
Lira
¡Pide a tu Dios clemencia,
hombre inconsiderado!

JONÁS
No le tengo.

MARINERO 2.º
1930
Sin duda esta es sentencia
por algunos delitos; yo prevengo
el medio que conviene,
que la necesidad siempre los tiene.
Lira
Echemos suertes todos;
1935
y al que caiga la suerte, al mar echemos,
templando destos modos
los vientos que en el mar riñendo vemos;
que las aguas, bramando,
de alguno están justicia demandando.

CAPITÁN
Lira
1940
Muy bien me ha parecido.
¡Cómo ha de ser!

MARINERO 2.º
Así el temor no advierte:
dadme un palo, y partido,
al que tome el mayor caiga la suerte,
y aquese al mar se arroje.

MARINERO 2.º
1945
La nave se ha rompido y agua coge.

MARINERO 3.º
Lira
Yo los palillos traigo.
Ser quiero yo el primero, Dios me guía:
sin duda en el mar caigo;
mas no saqué el mayor.

MARINERO 2.º
Fortuna mía...
(Saca.)
1950
Mas también es pequeño.

CAPITÁN
¡Dios, si este palo salvará este leño!

MARINERO 3.º
Lira
Los dos solos quedamos;
sacad, amigo.

JONÁS
¿Yo?

MARINERO 3.º
Sacad de presto,
porque nos anegamos.

JONÁS
1955
Yo el más largo saqué, ya es manifiesto,
señores, mi pecado,
que el viento y mar por mí se han desatado.

CAPITÁN
Lira
¿Pues quién eres?

JONÁS
Un hombre
a su Dios y a su ley inobediente;
1960
y porque no os asombre
el mar que al cielo toca con su frente,
poned al llanto pausa,
y desta tempestad sabed la causa.
Romance (tirada)
Jonás es mi propio nombre,
1965
y soy de nación hebreo,
y fue Omelias mi padre,
un varón justo y honesto.
No adoro en Olimpo a Jove,
ni a Apolo en Persia y en Delfos,
1970
sino al que le dio a Moisén
en Sinaí, ley y preceptos.
Al fin yo adoro en el Dios
a quien los cuatro elementos,
en la cárcel de sus rayas
1975
tiene temor y respeto.
Con dos sílabas compuso
la hermosura de los cielos,
haciendo una hermosa octava
de la luna al firmamento.
1980
Sobre este cuajó las aguas,
y sobre las aguas luego
las inteligencias puso
que las mueven a concierto.
Sobre el móvil de topacios
1985
que más imitan al fuego,
labró su inmóvil alcázar,
contra los tiempos eternos.
En el estudio divino
deste Dios que estoy diciendo,
1990
que Jehová los nuestros llaman,
nombre inefable e inmenso,
desde mis primeros años
me crié, siendo en su pueblo
apóstol, por varias partes,
1995
de sus altos Sacramentos.
Prediqué su luz divina,
profeticé sus misterios,
hice en su nombre milagros
confirmación de sus hechos.
2000
Mas como la inobediencia
es culpa con que nacemos,
Y está abrazada a la carne,
y nosotros somos cuerpo,
pudo hacer que el Dios que digo,
2005
en cuyo altar está ardiendo
la gran lámpara del sol
que en su azul capilla vemos,
perdiese el respeto y diese
de un extremo en otro extremo,
2010
que la virtud, si va al vicio,
del alma se arroja presto.
Al fin, mandóme que fuese
a Nínive, y yo, temiendo
la muerte, desconfié;
2015
que el pecador siempre es necio.
Y este fue enorme pecado
contra su poder, sabiendo
que al órgano de las vidas
solo le tocan sus dedos.
2020
Y después de haber querido
buscar los remotos reinos,
me embarqué en aquesta nave,
por apartarme más lejos.
Pero Dios mandó romper
2025
los candados de los vientos,
y desasirse las aguas
de la cárcel de sus senos;
cubriendo el cielo de nubes,
entre bombardas de truenos,
2030
y ha querido castigar
así mi poco respeto.
Y si quieres que la nave
toque de Tarsis el puerto,
o estos desatados montes
2035
se recojan a su centro,
arrojadme al mar, señores,
que con los brazos abiertos
me aguarda para esconderme
en su vientre verdinegro.
2040
Y si al mar no me arrojáis,
este templado instrumento
dará sin trastes al traste
en un peñasco soberbio.

CAPITÁN
Si es verdad lo que me dices,
2045
al mar luego te arrojemos;
que en esto a tu Dios honramos,
y servimos a los nuestros.
Perdona nuestra invención,
santo Dios de los hebreos;
2050
que es bien que así se castigue
tu ofensa y tu menosprecio.
Y si alguno de vosotros
le ha ofendido, caiga luego
un rayo sobre él, que abrase
2055
sus malditos pensamientos.
Vaya, que nos anegamos;
arrojadle.

(Arrójanle al mar; salga la boca de la ballena, que le recibe.)

MARINERO 2.º
Ya está hecho.

JONÁS
En vuestras manos, Señor,
el espíritu encomiendo.

CAPITÁN
2060
¡Válgame Dios! Un pescado.
entre sus labios sangrientos
le recogió; que aun las aguas
no quisieron recogerlo.

MARINERO 1.º
El viento invisiblemente
2065
se ha sosegado, y el cielo
sus ricos celajes de oro
y de azul ha descubierto.

MARINERO 2.º
Parece que se han quejado
las aguas.

CAPITÁN
Y en sus espejos
2070
ya nos miramos los rostros,
y casi su arena vemos.
¡Raro milagro! ¡Oh gran Dios
de los hebreos! Supremo
es vuestro poder.

MARINERO 2.º
De Tarsis
2075
ya descubrimos el puerto.

CAPITÁN
Haced salva y alegrías,
y los grumetes subiendo
a las gavias, las coronen
de mil gallardetes bellos.

(Vuélvese la nave con mucha alegría y calma de mar. PETRONIA y MACARIA, damas.)

PETRONIA
Quintilla
2080
Mucho ha que deseaba
verme, Macaria, contigo.

MACARIA
Yo en este cuidado estaba;
y pues aquí estás conmigo,
dime lo que quieres.

PETRONIA
Brava
Quintilla
2085
vienes.

MACARIA
Quiéranlo los cielos.

PETRONIA
¿Qué traes?

MACARIA
Ponzoña, muerte,
desconfianzas, desvelos,
y en venir de aquesta suerte,
podrás ver que tengo celos.

PETRONIA
Quintilla
2090
¿Celos de quién?

MACARIA
¿No lo sabes,
siendo dellos la ocasión
y el efecto?

PETRONIA
Ten, no acabes;
que esas palabras no son
para personas tan graves
Quintilla
2095
como yo.

MACARIA
¿Pues tú quién eres?

PETRONIA
¿Loca, quién tengo de ser?

MACARIA
Una mujer, que hombres quieres.

PETRONIA
Mujer soy, mas soy mujer
que enfreno locas mujeres.

MACARIA
Quintilla
2100
A mí no me enfrenarás.

PETRONIA
Necia, ¿no eres mi vasalla?

MACARIA
Tu reina decir podrás.

PETRONIA
¿Mi reina?

MACARIA
Tu reina.

PETRONIA
¡Calla,
bárbara, que en ti no estás!
Quintilla
2105
En ti la opinión se infama
del Rey, pues siendo del Rey,
eres de Danfisbo dama;
y a los dos, sin Dios ni ley,
les das mesa y les das cama.

MACARIA
Quintilla
2110
Y tú ¿no has hecho matar,
como otra Erífile fiera,
a Rosanio, por gozar
a tu hermano?

PETRONIA
Si quisiera,
loca, yo a mi hermano amar,
Quintilla
2115
¿era menester dar muerte
a Rosanio? ¿Fui con él
atrevida yo por suerte?

MACARIA
¿Al fin que lloras por él?

PETRONIA
Soy mujer de bronce fuerte.

MACARIA
Quintilla
2120
Contiendas dejando aparte,
¿qué me quieres?

PETRONIA
Quiero aquí...

MACARIA
¿Suplicarme?

PETRONIA
¿Suplicarte?

MACARIA
Yo vengo a mandarte a ti.

PETRONIA
Yo soy la que he de mandarte;
Quintilla
2125
y así te mando que dejes
luego el amor de mi hermano.

MACARIA
Yo a ti que no me aconsejes.

PETRONIA
Pues si es contigo tirano,
mira que dél no te quejes.

MACARIA
Quintilla
2130
Pues si es tirano contigo,
no te quejes tú tampoco.

PETRONIA
El Rey loco está conmigo.

MACARIA
Conmigo el Rey está loco.

PETRONIA
Yo le obligo.

MACARIA
Y yo le obligo.

PETRONIA
Quintilla
2135
¿No ves que hay gran diferencia
en las dos?

MACARIA
Amor, que es ciego,
a lo amado da excelencia.

PETRONIA
Ya la llama de este fuego
asiste en nuestra presencia.

MACARIA
Quintilla
2140
Pues mira para que veas
cómo ansí amor corresponde;
y el engaño en que le empleas,
en este canal le esconde.

PETRONIA
Sí haré para que lo creas,
Quintilla
2145
y luego te esconderás
tú también, y lo que digo
si es verdad conocerás.

MACARIA
De tu mal serás testigo.

PETRONIA
Tú de mi bien lo serás.

(Escóndese PETRONIA y sale DANFANISBO.)

DANFANISBO
Quintilla
2150
El rato que estoy sin ti,
bella Macaria, mi bien,
loco estoy, estoy sin mí.

MACARIA
¡Ah, ingrato!

DANFANISBO
¿Tú con desdén
conmigo, Macaria, así?
Quintilla
2155
¿Qué te puede a ti enojar?
Pídeme cuanto se encierra
en las entrañas del mar,
y el tesoro que la tierra
sabe avarienta guardar;
Quintilla
2160
que yo lo pondré a tus pies,
a trueque que estés contenta.

MACARIA
Sí haré, como aquí me des
un imposible.

DANFANISBO
Pues cuenta,
como tú contenta estés,
Quintilla
2165
¿el imposible en amor
mayor, más fácil y llano,
es darte el mundo?

MACARIA
Mayor.

DANFANISBO
¿Poner el viento en tu mano?

MACARIA
Mayor.

DANFANISBO
¿Es poner temor
Quintilla
2170
a una mujer, si está
resuelta, determinada?

MACARIA
Mayor.

DANFANISBO
¿Mayor?¿Qué será?

MACARIA
Dar muerte a tu hermana amada.

DANFANISBO
¡Eso es imposible!

MACARIA
¡Ya!
Quintilla
2175
Es el mayor imposible
que se le pudo pedir.

DANFANISBO
Ya, Macaria, estás terrible;
luego al punto ha de morir;
que a mi amor todo es posible.

MACARIA
Quintilla
2180
¿Pues adorándote así
la quieres matar?

DANFANISBO
No hay cosa
más odiosa para mí;
¡muera!

MACARIA
Mira que es hermosa.
¿Oyes lo que dice?

PETRONIA
(Donde está escondida.)
¡Sí!

MACARIA
Quintilla
2185
¿Pues hanme dicho que quieres
hacerla contigo reina?

DANFANISBO
Sobre todas las mujeres,
Macaria en mí vive y reina.

MACARIA
¿Oyeslo?

PETRONIA
¡Sí!

MACARIA
¿Qué más quieres?
Quintilla
2190
Yo me voy.

DANFANISBO
¿Dónde te vas?

MACARIA
A llorar hasta que muera
tu hermana.

DANFANISBO
Pesada estás,
mi vida; un momento espera,
y aquí muerta la verás.

MACARIA
Quintilla
2195
No haré.

DANFANISBO
Tu cólera es mucha.

MACARIA
¿Veslo?

PETRONIA
No creyera tal;
¡en mi muerte y vida lucha!

MACARIA
De ordinario oye su mal
el celoso y el que escucha.

DANFANISBO
Quintilla
2200
Sobre sus celos ha huido;
que es huir sobre un caballo
desbocado y atrevido,
que jamás puede enfrenallo
el más prudente sentido;
Quintilla
2205
que el entendimiento ofende,
noche en los días de amor,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
y son los celos un duende,
que no se ve y da temor.
Quintilla
2210
Son mortal desasosiego,
que ponen la vida en calma,
humo de encubierto fuego;
y al fin son pulgas del alma,
que pican y saltan luego.
Quintilla
2215
Pero mi hermana es aquella:
(Salga PETRONIA.)
hermana, señora mía,
lumbre más hermosa y bella
que la que hermosa el día
y da luz a tanta estrella.
Quintilla
2220
¿Vos triste, vos afligida?
Es para afligirme a mí,
si está en la vuestra mi vida.

PETRONIA
Si me quisieras a mí
con fe cierta, y no fingida,
Quintilla
2225
ya hubieras hecho, señor,
lo que pido.

DANFANISBO
¿Qué imposible
por ti no acaba mi amor?
Que como es incomprensible,
es imposible mayor:
Quintilla
2230
pide.

PETRONIA
Que muerte le des
a Macaria.

DANFANISBO
Luego al punto
lo haré, porque alegre estés;
y el bello cuerpo difunto
será alfombra de tus pies;
Quintilla
2235
que no hay cosa para mí
más cansada y enfadosa.

PETRONIA
¿Oyes lo que dice?

(MACARIA escondida.)

MACARIA
¡Sí!

PETRONIA
¿Cómo a mujer tan hermosa
quieres dar muerte?

DANFANISBO
Por ti,
Quintilla
2240
no solo muerte daré
a Macaria, que es mujer
loca, inconstante y sin fe,
sino a cuantas de su ser
la tierra en sus brazos ve.

PETRONIA
Quintilla
2245
Pues hanme dicho que quieres
hacella contigo reina.

DANFANISBO
Sobre las demás mujeres,
mi hermana en Nínive reina.

PETRONIA
¿Oyeslo?

MACARIA
¡Sí!

PETRONIA
¿Qué más quieres?

MACARIA
Quintilla
2250
¿Y cuando vendré a alcanzar
de mi pretensión el fin?

PETRONIA
Mañana.

DANFANISBO
Nombra el lugar.

PETRONIA
En el jardín; que el jardín
con la yedra enseña a amar.

DANFANISBO
Quintilla
2255
¿Pues tiene firmeza?

PETRONIA
Y mucha,
mas no es a la mía igual.

MACARIA
Mi vida y mi muerte lucha.

PETRONIA
De ordinario oye su mal
el celoso y el que escucha;
Quintilla
2260
voy al jardín a buscar
lugar que nos vea y calle;
a Rosanio he de vengar.

MACARIA
Mañana pienso matalle.

PETRONIA
Mañana le he de matar.

(Vanse las dos.)
(Salen FRONIBO y otros, trayendo a IBERIO asido y vestido de pieles.)

FRONIBO
Endecasílabos sueltos (tirada)
2265
Salí contra el tropel de los Villanos
con mil hombres no más, y huyeron todos
dejando al capitán desamparado;
seguimos al alcance de su huida,
y degollaron infinitos dellos
2270
los nuestros; y prendiendo desta suerte
al capitán, que entre estas pieles pardas
encubría quién era, y conocimos
que era, señor, el Príncipe tu hermano,
y que por su ocasión aquellos rústicos
2275
se habían conjurado, y no he querido
matarle hasta traerle a tu presencia;
de tus labios escuche la sentencia.

DANFANISBO
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿Es posible que aún vives?

IBERIO
Rey tirano,
fratricida, cruel, más que no el yerno
2280
de Pandión, ¿qué insultos, qué delitos,
te movieron a hacer maldad tan grande?
¿Cómo hiciste conmigo y con Fenicia,
hermana de Abisela y mujer mía?
Si tú tuviste, infame, atrevimiento
2285
para engañarnos y para meternos
en una nave, solo con intento
de quitarnos la vida en unas sirtes;
y si fuiste cruel que en otra playa,
habitada de monstruos y de fieras,
2290
y de gentes humanas no habitada,
nos dejasen sujetos a la muerte,
donde mi esposa de animales fieros
sustento ha sido a sus sangrientas bocas,
cuya sangre coral volvió las rocas,
Endecasílabos sueltos (tirada)
2295
¿no quieres que los cielos me den vida
y sustento los árboles silvestres,
agua las peñas a mi llanto amargo,
y su favor los hombres? Al fin vivo
estoy; por más tormentos intentabas
2300
con aquellos pastores darme muerte;
mas no quieren los dioses; que recelo
que para un grande bien me guarda el cielo.

DANFANISBO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Ponedle en una torre donde muera,
y no le den comida ni sustento;
2305
quiero ver los días que entretiene
la vida sin comer un hombre.

(Sale un capitán.)

CAPITÁN
Apresta
tu ejército, señor; suenen las trompas,
suene el rumor de guerra y cruja el parche,
a cuyos ecos tu estandarte marche.

DANFANISBO
Romance (tirada)
2310
¿Qué dices?

CAPITÁN
Que en tus riberas,
sobre los corrientes vidrios,
a la gran ciudad Viser
ha puesto cien edificios.
Ciudad hermosa parece
2315
la que forman los navíos
que entre las aguas, danzando,
parecen monstruos marinos.
Con el Rey viene Lisbeo,
por tu teniente, y le he visto
2320
saltar, a un esquife
del vientre de un hipogrifo;
el cual, de grandes cercado
y de soldados servido,
con una embajada viene
2325
a verse, señor, contigo;
y sin duda que ha llegado,
porque lo dice el ruido
que en tu antecámara suena.

DANFANISBO
Dime, ¿es este que entra?

CAPITÁN
El mismo.

(LISBEO, muy galán, acompañado.)

LISBEO
2330
Dame esas manos y dame
un asiento.

DANFANISBO
Es el camino
corto, y no vendrás cansado;
habla en pie, que en pie te admiro.

LISBEO
El alto rey Abisén
2335
te pide, rey Danfanisbo,
a su hermana, y tu ciudad,
de hermoso y de grande sitio,
porque supuesto que sea
tan grande como le han dicho,
2340
que de una punta a otra punta
hay tres días de camino,
él tiene tantos soldados
y tan grandes artificios
de combatir y vencer,
2345
que es forzoso el ser vencidos;
y podría ser que paguéis
de una vez tantos delitos
contra Dios y contra el cielo,
que os dé el cielo este castigo.

DANFANISBO
2350
No hables más; vuelve a tu Rey
y dile que no me admiro
de ver que, como otro Xerxes,
ponga a los tritones grillos;
y que a todo su poder,
2355
yo solo, si yo le embisto,
le haré que la espalda vuelva
de mis manos ofendido;
pero que si por su hermana
viene enojado conmigo,
2360
quien la robó fue mi hermano;
y así al robador le envío,
que le pida cuenta della;
que yo a su hermana no he visto.

LISBEO
¿Quién es su hermano?

IBERIO
Yo soy.

LISBEO
2365
No es de príncipe el vestido.

IBERIO
He sido rey de animales,
y de sus brocados ricos
este vestido corté,
que Adán se vistió del mismo.
2370
Yo robé a Fenicia, yo,
más astuto que Abisino,
fui recibido en sus playas
con pompas y regocijos.
Vamos, que quiero que el Rey
2375
me dé un bárbaro castigo,
pues conmigo este tirano
es un tirano Dionisio.

LISBEO
¿Y Fenicia, dónde está?

IBERIO
Robármela el cielo quiso
2380
por transformarla en estrella
como a Urania y a Calixto.

LISBEO
Vamos, porque el Rey comience
en ti, aunque tan grande ha sido
la culpa, que es en un mar
2385
meter un pequeño río;
y tú apercíbete, Rey.

DANFANISBO
Dile que no me apercibo
yo para cosas tan pocas.

LISBEO
¿Eso dices?

DANFANISBO
Esto digo;
2390
a ti la ciudad te encargo.
Vela, defiende, Fronibo;
que yo no quiero en sus cuellos
manchar mis aceros limpios.
Toma diez firmas en blanco,
2395
y con hombres infinitos
guarda la ciudad, y queden
solo mujeres conmigo.

(Vanse LISBEO y el PRÍNCIPE.)

FRONIBO
Desta vez quedo señor
de Nínive, y doy castigo
2400
a este tirano inventor
de maldades y de vicios.

(Vase.)
(CORIDÓN y GASENO, villanos.)

GASENO
Redondilla
Huye, amigo Coridón;
que se acerca el animal
a la orilla.

CORIDÓN
¿Hay bestia igual?

GASENO
2405
¿Si es este camaleón?

CORIDÓN
Redondilla
No, que el camaleón es
comparado a los señores,
que se viste de colores
de la cabeza a los pies.

GASENO
Redondilla
2410
Así tanto parecer
tiene el hombre cada día.

CORIDÓN
Y quien en hombre confía,
camaleón ha de ser.

GASENO
Redondilla
Mas sin cama, león dirás,
2415
pues apenas cama tiene
quien los cree.

CORIDÓN
El monstruo viene.

GASENO
Coridón, no espero más.

CORIDÓN
Redondilla
Sobre este peñasco ponte;
un monte tus pasos fragua.

GASENO
2420
Pues di, necio, ¿sobre el agua
había de andar un monte?
Redondilla
Ya a la ribera ha llegado.

CORIDÓN
¡Hola! Ni chista ni paula.

GASENO
Esta es la carantamaula,
2425
que dijeron que es pescado,
Redondilla
y se me encajó en la cholla.

CORIDÓN
¡Calla, necio! ¿Hay cosa igual?

GASENO
Si no es aqueste animal,
será la paparrasolla,
Redondilla
2430
con que acallan los muchachos.

CORIDÓN
En la arena se entretiene.

GASENO
Macho es. ¡Qué barbas tiene!
¡Y peinados los mostachos!
Redondilla
¡Oh, qué boca!

CORIDÓN
No te asombres.
2435
De babas y ovas vestido,
un hombre della ha escupido.

GASENO
¿Animal que escupe hombres
Redondilla
es este? No espero más;
si hombres por la boca da,
2440
dime, Coridón, ¿qué hará
si estornuda por detrás?

CORIDÓN
Redondilla
Oye, que se vuelve al mar.
Debajo del mar profundo
dicen que está el otro mundo;
2445
y de allá debe sacar
Redondilla
a nuestro mundo esta gente.

(Salga la boca de la ballena, y arroje a JONÁS lleno de algas y ovas, y vuélvase a esconder.)

GASENO
Muerto está el hombre; miremos:
y si es pescado, lleguemos.
Vivo está, que está caliente.
(Llegan a JONÁS a tentarle.)
Redondilla
2450
Ah, ¡Buen hombre!

JONÁS
¿Dónde estoy?

CORIDÓN
En Nínive, padre, estáis.
¿Qué tenéis, que os admiráis?

JONÁS
Mil gracias, señor, os doy.

CORIDÓN
Redondilla
Decid; ¿qué animal, señor,
2455
es el que os echó en la arena?

JONÁS
Aquel, amigo: ballena.

GASENO
Balleno, diréis mejor.

JONÁS
Redondilla
¿Qué día es hoy?

CORIDÓN
Un día después
del sábado.

JONÁS
Si esto es cierto,
2460
tres días he estado muerto;
que del viernes a hoy son tres.
Redondilla
En fin, ¿en Nínive estoy?

GASENO
Sí, amigo.

JONÁS
¿Es grande?

GASENO
Es tan grande,
que en tres días no hay quien la ande.

JONÁS
2465
Mil gracias, señor, os doy.
Redondilla
¿Cuánto está de aquí?

CORIDÓN
Estará
media legua.

JONÁS
De esta suerte,
voy a ponerme a la muerte,
que por Dios vida será.

CORIDÓN
Redondilla
2470
¿Sois deste mundo?

JONÁS
Sí soy.

CORIDÓN
¿Pues cómo aquí os ha escupido
un pescado?

JONÁS
Hoy he nacido;
mil gracias, señor, os doy.
Redondilla
alabando vuestro nombre.

CORIDÓN
2475
Venid, veréis la ciudad.

JONÁS
Contra vuestra voluntad,
gran señor, no es nada el hombre.

(Vanse.)
(DANFANISBO y los MÚSICOS cantan.)

MÚSICOS
Redondilla
¡Ay, larga esperanza vana!
¡Cuántos días ha que voy
2480
engañando el día de hoy
y esperando el de mañana!

DANFANISBO
Quintilla
Callad, que ya esta mañana
llegó ya con mi esperanza;
dejadme.

MÚSICOS
De buena gana.

(Vanse los MÚSICOS.)

DANFANISBO
2485
Y cantadle al que no alcanza:
¡ay, larga esperanza vana!
Quintilla
Ya a la mañana llegué
que amor me está prometiendo,
que siempre esperanza fue,
2490
y en ella alcanzar pretendo
el galardón de mi fe.
Quintilla
Y aun pienso que de mi hermana,
en este largo mañana
no he de conseguir su amor;
2495
que en parte donde hay honor,
hay larga esperanza vana.

(Sale PETRONIA.)

PETRONIA
Quintilla
¡Ya, día grave y pesado,
para mi dichosa suerte
a mis manos has llegado,
2500
a donde con otra muerte
será Rosanio vengado.
Quintilla
Ya con el cuchillo estoy,
mi Rosanio, el día de hoy
procurando tu venganza;
2505
podrá decir mi esperanza:
¡cuántos días ha que voy!

(Sale FRONIBO.)

FRONIBO
Quintilla
Las firmas han sido abono
de mi traición; hoy sin ley
en Nínive me corono,
2510
y hoy con mi industria soy Rey,
bajando al Rey de su trono.
Quintilla
General de reino soy;
si muerte a la Infanta doy
y engaño me da poder,
2515
diré que rey vengo a ser,
engañando el día de hoy.

(Sale MACARIA.)

MACARIA
Quintilla
No quiero más esperar;
¡el Rey muera! ¡Ah, cielos, cielos!
Pues me da el tiempo lugar;
2520
que son cometa los celos
y muerte han de señalar.
Quintilla
¡Muera el Rey, y esta tirana,
pues a Fronibo se allana;
que ya me canso y ofendo
2525
de ir el día de hoy muriendo
y esperando el de mañana!

DANFANISBO
Quintilla
¿Petronia está en mi presencia?

PETRONIA
¿Aquí está este ingrato?

FRONIBO
¿Aquí
la Infanta está?

MACARIA
Amor, paciencia;
2530
este es el Rey, muera así.

(JONÁS dentro.)

[JONÁS]
¡Penitencia, penitencia!

DANFANISBO
Quintilla
¿Qué aguardo? A mi hermana voy.

PETRONIA
¡Ea, muera Danfanisbo!

FRONIBO
¡Muera, Petronia, que estoy
2535
dudando conmigo mismo!

MACARIA
¡Muera el Rey si noble soy!

DANFANISBO
Quintilla
¡Oh, hermana! Dame licencia
que le abrace.

PETRONIA
¡Muera el fiero!

FRONIBO
¡Muera esta vil sin prudencia!
2540
¡Muera este ingrato! ¿que espero?

(Sale JONÁS como salió de la ballena.)

JONÁS
¡Hombres, haced penitencia!
Quintilla
Nínive, si más porfías
en tus vicios y no das
crédito a las voces mías,
2545
castigo eterno tendrás
dentro de cuarenta días.
Quintilla
Limpia en ellos tu conciencia,
que a Dios tienes ofendido,
y así yo, con su licencia
2550
a prevenirte he venido
y a pronunciar la sentencia.

(Pasa por delante de ellos.)

DANFANISBO
Quintilla
¿Quién eres, monstruo espantoso,
que atrevido y riguroso
nuestra destrucción adviertes?

JONÁS
2555
Quién predice vuestra muerte,
voz del Todopoderoso:
Quintilla
cuarenta días tenéis,
ninivitas, si queréis
del torpe vicio apartaros;
2560
trompa soy para avisaros
que a Dios, airado tenéis.

(Vase.)

DANFANISBO
Quintilla
¡Ángel, voz divina, espera,
que hay Dios que premia y castiga!
¡Deleites del mundo, afuera;
2565
que me inspira Dios que siga
la vida más verdadera!

(Vase.)

PETRONIA
Quintilla
¡Qué temor!

FRONIBO
¡Qué confusión!

MACARIA
Muerto llevo el corazón.

PETRONIA
A llorar voy mi pecado.

(Vase.)

FRONIBO
2570
¿Dios airado?

(Vase.)

MACARIA
¿Dios airado?
Cierta es nuestra perdición;
Redondilla
¡Dios, entre arpías me veis,
pues con las lágrimas mías
conocer no me podréis
2575
dentro de cuarenta días!

(Vase.)
(ABISÉN y CAPITÁN salen.)

ABISÉN
Quintilla
¿Posible es que la ciudad
no se defiende?

CAPITÁN
Las puertas
tiene abiertas.

ABISÉN
Pues entrad
triunfando si están abiertas.

CAPITÁN
2580
Lisbeo viene.

ABISÉN
Esperad.

(LISBEO trae al lado a IBERIO.)

LISBEO
Quintilla
A tu presencia, señor,
traigo el homicida fiero
de tu vida y de tu honor,
porque afilando tu acero
2585
en él cortará mejor.
Quintilla
Este es Iberio, el hermano
de Danfanisbo, que es tal,
que es de su sangre tirano;
la culpa le hizo animal
2590
y no parece hombre humano.
Quintilla
Este, señor, es aquel
autor del infame robo,
que para que sepan que él
en la condición es lobo,
2595
quiso vestirse de piel.
Quintilla
Su hermano así le destierra,
que de su muerte se agrada,
que el infierno en él se encierra,
y responde a tu embajada
2600
con decir que quiere guerra.

ABISÉN
Quintilla
Di, ¿fuiste tú quien robó
a mi hermana?

IBERIO
¡Señor, sí!
Pero no sé della.

ABISÉN
¿No?

IBERIO
En un monte la perdí,
2605
donde mi hermano me echó;
Quintilla
fui a buscar senda o camino,
y entretanto, alguna fiera
o fiero monstruo marino,
en la espumosa ribera
2610
eclipsó mi sol divino.
Quintilla
Por toda la soledad
muchos días la busqué,
moviendo el monte a piedad
y con un lobo troqué
2615
mi pompa y mi majestad.
Quintilla
Y pues yo de aquesta suerte
te robé a tu hermana bella,
dame con tu brazo fuerte
la muerte, porque sin ella,
2620
señor, ya mi vida es muerte.

ABISÉN
Quintilla
Movido me ha el corazón
mi hermana, y vengar deseo
en Nínive esta traición;
déle la muerte Lisbeo,
2625
y acérquese mi escuadrón.

(Vase el REY y quedan LISBEO e IBERIO.)

LISBEO
Quintilla
Manda el Rey que te dé muerte.

IBERIO
Venga; que no me acobarda.

LISBEO
Matadle, pues.

IBERIO
¡Trance fuerte!
¡Ya voy, dulce esposa!

LISBEO
Aguarda,
2630
porque quiero conocerte;
Quintilla
¿eres tú un hombre que un día
a un hombre vida le diste,
que a una mujer defendía?

IBERIO
Yo sospecho que tú fuiste
2635
el que de Rosanio huía.

LISBEO
Quintilla
El mismo que dices fui.

IBERIO
Y yo, señor, fui también
el que el camino te di.

LISBEO
No se pierde el hacer bien;
2640
un anillo que te di,
Quintilla
¿dónde está?

IBERIO
Desde aquel día
me ha acompañado en el dedo
¿no es este?

LISBEO
La deuda es mía,
y siendo así, ahora puedo
2645
pagarte la cortesía.
Quintilla
Dame, señor, esa mano,
que amparo y muro ha de serte;
que no quiero ser villano;
y aunque Abisén me dé muerte,
2650
te he de vengar de tu hermano.
Quintilla
Perdone el rey Abisén
si en darte vida me fundo,
y Danfanisbo también;
porque veas que en el mundo
2655
nunca dañó el hacer bien.
Quintilla
Rey serás, y no te asombre,
y en Nínive vencedor
de tu hermano: ¡Hola! A este hombre
dadle un vestido, el mejor
2660
de los míos.

IBERIO
Fama y nombre
Quintilla
cobras con hazaña igual.

LISBEO
Ve y múdate este vestido;
que importa.

IBERIO
¡Oh, amigo leal!
siempre hacer bien bueno ha sido,
2665
como es malo el hacer mal.

(Llévenlo los soldados, y salga FENICIA.)

FENICIA
Quintilla
Hanme dicho que envió
a mi esposo Danfanisbo
el Rey.

LISBEO
Sí, y muerte le dio.

FENICIA
¿Y quién se la dio?

LISBEO
Yo mismo.

FENICIA
2670
Para que no viva yo:
Quintilla
¡oh, mano fiera! Homicida
del alma, que me mataste:
mi muerte el cielo te pida,
pues que de un golpe quitaste
2675
dos vidas en una vida;
Quintilla
Mas ¿cómo, teniendo espada,
¡cielos! a mi bien no sigo?
Aguárdame, alma adorada;
que presto estaré contigo;
2680
si es tan breve la jornada.

(Quiere echarse sobre su espada desnuda.)

LISBEO
Quintilla
¡Tente!

FENICIA
Déjame acabar
de una vez, y que a Liberio
el alma vaya a buscar.

LISBEO
No es sin falta de misterio
2685
no darte a morir lugar;
Quintilla
antes, pues conmigo estás
a solas, pienso gozarte:
esto ha de ser.

FENICIA
¿Dónde vas?

LISBEO
¡Vive Dios, que he de matarte
2690
si este gusto no me das!
Quintilla
Apercíbete a morir
o a darme gusto.

FENICIA
¿A Fenicia
liviandad se ha de pedir?
¿Tal te atreviste a pedir?
2695
No hay Dios, no hay ley, no hay justicia;
morir quiero y no vivir;
Quintilla
que vida muriendo gano:
por mi honor: mátame injusto.

LISBEO
Pues a matarte me allano;
2700
que si eres bronce a mi gusto,
acero ha de ser mi mano.

(Sale el REY ABISÉN con gente, y la espada desnuda todos, y el CAPITÁN.)

ABISÉN
Quintilla
¡Espantosa novedad!
No veo en Nínive gente.

CAPITÁN
No hay gente en esta ciudad.

ABISÉN
2705
Mas ¿no es hombre aquel? Detente.

CAPITÁN
¡Extraña temeridad!

ABISÉN
Quintilla
Ya llega a nuestra presencia.

CAPITÁN
¡Hombre!

ABISÉN
Gran temor me ha puesto
con su espantosa apariencia.

CAPITÁN
2710
Hombre, responde, ¿qué es esto?

JONÁS
¡De las culpas penitencia!
Verso suelto
¡Oh, nombre de penitencia!

(Vanse.)

CAPITÁN
Quintilla
¿Fuese?

ABISÉN
¡Qué extraños portentos!
Atadas las bocas tienen
2715
los bueyes y los jumentos.
¿Qué es esto?

CAPITÁN
Otros muchos vienen
muy flacos y macilentos.

ABISÉN
Quintilla
¿Qué es esto? ¿Quién ha trocado
a esta ciudad?

CAPITÁN
Otros dos
2720
en el palacio han entrado.

ABISÉN
Si está esa ciudad sin Dios,
¿quién puede haberla endiosado?

CAPITÁN
Quintilla
No defienden las haciendas
que tus soldados saquean;
2725
abiertas están las tiendas.

ABISÉN
Solo salvarse desean.

CAPITÁN
Mata a aqueste.

ABISÉN
No le ofendas:
Quintilla
¿es este el palacio?

CAPITÁN
Sí.

ABISÉN
Todo es penitencia en él;
2730
¡loco estoy, no estoy en mí!
Posible es; ¿qué hombre es aquel?

CAPITÁN
Hombre es.

ABISÉN
¿Cómo viene así?

CAPITÁN
Quintilla
Los caballos enfrenados,
cortadas las cerdas locas
2735
y los copetes cortados;
en los pesebres las bocas,
de ceniza están sembrados.

ABISÉN
Quintilla
Este es el solio real,
sin duda, en que el Rey asiste;
2740
¡descubrid! ¿portento igual?
¿De tosco sayal se viste
un Rey? No creyera tal.

(Descúbrese una cortina y está el REY, de jerga, en un trono de luto, con soga al cuello y ceniza. La corona y cetro a los pies.)

CAPITÁN
Quintilla
Solo el mirar su presencia
da temor.

ABISÉN
Así resisto
2745
de mi gente la inclemencia:
¿qué es esto que habemos visto?

DANFANISBO
Un Rey que hace penitencia.

(Salgan LISBEO e IBERIO, galanes.)

ABISÉN
Quintilla
Sin pelear me ha vencido
el Rey y su gente.

IBERIO
¿Quién
2750
causa deste bien ha sido?

CAPITÁN
Perros y gatos también
de penitencia han vestido.

DANFANISBO
Quintilla
Si de mirarme te agradas,
ensangrienta en estas venas
2755
las puntas de tus espadas;
..........................................
..........................................
Quintilla
que bien sé que Dios te envía,
Rey, a castigarme a mí,
2760
que sin Dios ni ley vivía:
del mundo idólatra fui
y es loco el que en él confía.

LISBEO
Quintilla
Ya en la ciudad están puestas
tus águilas vencedoras.

IBERIO
2765
Grandes victorias son estas.

LISBEO
¿Pues cómo venciendo lloras,
en vez, señor, de hacer fiestas?

ABISÉN
Quintilla
Aunque vencer he podido
a este pueblo descuidado;
2770
su Rey, que el caso ha sabido,
de penitencia se ha armado
y con ella me ha vencido.
Quintilla
Quísele hacer resistencia,
mas es su poder eterno
2775
y espántame su presencia;
y no es mucho, si al infierno
espanta la penitencia.
Quintilla
La mayor fuerza del cielo
es imitallo los dos;
2780
pues pudo su sabio celo,
la que fue ciudad sin Dios,
hacerla ciudad del cielo.
Quintilla
Solo me pesa, Lisbeo,
de la muerte de Iberio.

LISBEO
2785
Como servirte deseo,
vivo está.

IBERIO
No sin misterio
a tus pies libre me veo.

LISBEO
Quintilla
Señor, la vida le di,
porque la vida le debo.

ABISÉN
2790
También te perdono a ti.

DANFANISBO
Hermano, yo no me atrevo
a hablarte ni verte aquí:
Quintilla
mis sinrazones perdona
y con Petronia, mi hermana,
2795
en el reino te corona.

IBERIO
Mi amor en servirte gana.

DANFANISBO
Y el mío, hermano, te abona.

ABISÉN
Quintilla
Yo de Petronia he de ser,
si es su gusto, su marido.

DANFANISBO
2800
Será tu esclava y mujer.

IBERIO
A haber mi bien parecido,
fuera cumplido el placer.

LISBEO
Quintilla
Pues para que todo esté
cumplido, yo, mi señor,
2805
viva a Fenicia daré,
que haciendo prueba en su amor,
ejemplo de virtud fue.

IBERIO
Quintilla
Los pies le quiero besar.

DANFANISBO
Y Macaria con Fronibo
2810
al punto se ha de casar.

ABISÉN
Quintilla
Pues tanta gloria recibo,
vuelva mi ejército al mar.

DANFANISBO
Quintilla
Pues cesen las alegrías.
Señor, con vuestra licencia;
2815
que en estos cuarenta días
todo ha de ser penitencia,
llorando las culpas mías.

(Vanse todos.)
(Sale JONÁS.)

JONÁS
Octava real
Ya en Nínive, Señor, he predicado,
y no se si a mi voz se han convertido,
2820
aunque un pueblo tan loco y obstinado,
darle clemencia, cosa vuestra ha sido.
Grande ha de ser el llanto si el pecado
grande, Señor, y penicioso ha sido;
mas vos os contentáis ¡oh entrañas pías!
2825
Con penitencia de cuarenta días.
Octava real
No quise en la ciudad quedar; que quise
ser como Lot, cuando dejó a Sodoma,
y a vuestro mandamiento satisfice
haciendo que la gente duerma y coma;
2830
su risa es llanto que la inmortalice.
Yo no sé, gran Señor, cómo la toma,
que es bien que el vicio a enfermedad se iguale,
que entra de presto, pero tarde sale.
Octava real
Confiado estoy al pie de aquesta yedra,
2835
pared a el sol, y el sueño vencer quiero,
que si a la sombra deste tronco medra,
aquí, a su sombra, yo medrar espero.
La cabeza pondré sobre esta piedra
hasta que el sol se esconda yel lucero
2840
abra los ojos a mirar la tierra:
que el sueño y el cansancio me hacen guerra.

DIOS
Romance (tirada)
Pues tus esperanzas pones,
Jonás, en la yedra loca,
quiero, en tanto que tú duermes,
2845
secarte sus verdes hojas.
Todo lo rige mi mano;
que mi mano es poderosa
solamente, y son caducas
del mundo todas las cosas.
2850
No ha de quedar hoja en ella,
y mientras se caen todas
te quiero enseñar el sol,
de quien tú has sido la sombra.
Tú eres el Jonás primero;
2855
mas quiero enseñarte ahora
el segundo, que ha de darte
eterna fama y memoria.
Que si tú, en el mar soberbio,
arrojado entre las olas
2860
estuviste en un pescado
de negras y fuertes conchas,
tres días muerto, y al fin
saliste con la victoria
de la muerte y de los vicios
2865
en que Nínive reposa;
este segundo que digo,
desde la mar procelosa
de su pasión, esta piedra
que ves por sepulcro toma,
2870
que es la ballena segunda,
más verdadera y más propia,
echándola de la nave
de la cruz, borrasca y ondas,
donde al cabo de tres días,
2875
glorioso, de aquesta forma
resucitará, triunfando
de la Nínive espantosa,
del infierno, cuya cárcel
quedará deshecha y rota
2880
por este Jonás que has visto.
Tú, Jonás, eras la sombra:
¡recuerda, Jonás, recuerda!

(Rómpese un sepulcro, y salga un niño de resurrección, y súbase al cielo.)

JONÁS
¡Jonás divino, perdona
si este primero Jonás
2885
con su vida te deshonra!
Por fe te adoro y confieso,
que eres segunda persona
del Padre, y Dios como el Padre
en la esencia y no en la forma.
2890
Y aunque entre sueños te he visto,
tiempo vendrá que conozca
que es verdad, cuando el infierno
para rescatarnos rompas.
Quiero volverme a la yedra;
2895
que el calor del sol me enoja.
Pues la yedra se ha secado.
Señor, ¿por qué desta forma
aquí, porque me amparaba,
me habéis quitado la sombra?
2900
¿Posible es que cobijéis
con la vuestra esta alevosa
ciudad, que por ser tan mala,
la ciudad sin Dios se nombra,
y a mí, que os estoy sirviendo,
2905
me neguéis sus verdes hojas?

DIOS
Si tú desta suerte sientes
que yo una yedra te esconda
por la sombra solamente,
siendo una cosa tan poca,
2910
¿por qué quieres que le niegue
a esa ciudad, que ya llora
sus culpas de aquesta suerte,
Jonás, mis misericordias?
Si pérdida tan pequeña
2915
tanto sientes, deja ahora
que cobije la ciudad
yedra de misericordia.
Y porque veas que está
trocada su suerte toda,
2920
vuelve los ojos y mira
su penitencia espantosa.
Mira en este hermoso lienzo
las figuras prodigiosas
que la penitencia pinta,
2925
que es soberana pintora.
Que para vencerme a mí
no hay cosa tan poderosa
como aquesta hermosa dama,
que por fea al mundo asombra.
2930
Vuelve a la ciudad, Jonás,
porque celebres las bodas
de los Reyes, y conoce
que es mi mano poderosa.

(Todo se desaparece y cubre.)
(Descúbrense en el tablado alto y bajo algunas cuevas: en ellas, puestos de penitencias diferentes, los más que puedan.)

JONÁS
¿Quién, gran Señor, no engrandece
2935
vuestras obras milagrosas?
¡Oh, ciudad sin Dios un tiempo,
deja aqueste timbre, y torna
la ciudad de Dios, y acabe
tu penitencia y la historia!