Félix Lope de Vega y Carpio

EL VAQUERO DE MORAÑA




Texto utilizado para esta edición digital:
Lope de Vega, “El vaquero de Moraña”, “Obras de Lope de Vega, XVII. Madrid, Atlas (BAE, CXCVI), 1966, pp. 285-352.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES

CONDE DE SALDAÑA
FERNANDO, [guarda]
ÍÑIGO
VELASCO
LUCINDA, pastora
ARSINO, pastor
DON FERNANDO, [caballero viejo]
DOÑA ANA, su hija
MARINA, Infanta
CELIO, criado
DON BERMUDO, Rey de León
CONDE DE CASTILLA
RODULFO, criado
UN SECRETARIO
TIRRENO, villano gracioso
DON FÉLIX
UN SOLDADO
DON JUAN
UN CAPITÁN
UN ALFÉREZ
[DOS CAZADORES]

El Conde de Saldaña actúa también de Antón.


Acto I

Sale el CONDE DE SALDAÑA con prisiones, y salen FERNANDO, ÍÑIGO y VELASCO, guardas.

Conde
Quintilla
¿Que está el Rey tan enojado?

Íñigo
Conde, ¿no tiene razón,
si a su hermana habéis gozado?
Doblado os han la prisión.

Fernando
5
Las guardas os han doblado.

Velasco
Quintilla
Yo pienso que vuestra muerte
se acerca.

Conde
Es mancebo fuerte,
y aunque Rey, no imita a Dios.

Íñigo
En tratándole de vos,
10
fuego por los ojos vierte.

Conde
Quintilla
Íñigo, si no perdona
un Rey cuando amor me obliga,
¿qué laurel le galardona?

Íñigo
Conde, un rey que no castiga,
15
mucho tiembla la corona.

Conde
Quintilla
Un delito por amor
merece ser perdonado.

Íñigo
No se castiga el error,
que el amor ha disculpado,
20
sino del Rey el honor.

Conde
Quintilla
Cáseme, que bien merezco
a su hermana.

Íñigo
No lo hará;
de buena parte os ofrezco
que el Rey enojado está.

Conde
25
Injustamente padezco.
Quintilla
Si le igualo y le ofendí,
ya con esto satisfago,
dándole su honor en mí,
que muerto, menos le pago
30
lo que vivo recibí.

Fernando
Quintilla
Después que en el monasterio
metió el Rey a doña Elvira,
precia vuestro cautiverio.

Conde
La vil venganza y la ira
35
son indignas del imperio.
Quintilla
Y qué, ¿es ya monja?

Fernando
Sí;
esta mañana lo oí
al capitán de la guarda.
Conde pues ya mi sentencia tarda
40
si a doña Elvira perdí.

Fernando
Quintilla
Tened, buen Conde, sosiego;
que el tiempo acaba la injuria,
al castigo aplaca el ruego;
cometa es del Rey la furia,
45
resplandece y muere luego.
Quintilla
Vos gozaréis vuestra prenda
con mucho amor y amistad.

Sale un CRIADO con una fuente y un panecillo en ella, y dentro de él un papel, y un cuchillo, y una caja de conserva, y un paño de manos.

Íñigo
¿Qué es aquesto?

Criado
La merienda
del Conde.

Íñigo
En buen hora entrad.

Criado
50
¡Oh, quiera Dios que lo entienda!

Conde
Quintilla
Vete, Mendoza, allá afuera,
que no lo quiero.

Criado
Señor,
mira que te importa.

Íñigo
Espera,
veré lo que es.

Criado
¡Gran rigor!

Íñigo
55
Cualquier cosa os altera.

Criado
Quintilla
Esa es una caja.

Íñigo
Bien.

Criado
Y ese un panecillo entero.

Íñigo
¿Traes cuchillo?

Criado
Sí, también.

Íñigo
Consentirlo esta vez quiero;
60
otra vez no se lo den,
Quintilla
ya saben que está mandado.

Conde
Muestra, comeré un bocado.
Toma el panecillo, y ve el papel, diciendo.
¡Cielo!

Criado
Te encargo el secreto.

Conde
Entretenlos.

Criado
Yo os prometo
65
que traigo vino extremado.

Íñigo
Quintilla
No quiere el Conde beber.

Fernando
Si él no bebe, a la redoma
le digo mi parecer.

Criado
Que beba o no beba, toma,
70
que afuera hay bien que comer.

Lee el papel el CONDE.

Conde
Quintilla
“El Rey te quiere cortar
la cabeza. Intenta dar
a las guardas este vino,
cuyo efecto peregrino
75
enloquece hasta matar,
Quintilla
por poco que beban de él.
Sal del castillo seguro;
caballos hay junto al muro.
Don Juan, tu amigo fiel,
80
los mandó poner, te juro.”
Quintilla
¿No beben los camaradas?

Criado
Aguardan a que tú bebas.

Conde
Siempre, Mendoza, me enfadas,
cuando tengo malas nuevas,
85
con comidas excusadas.
Quintilla
Beban por amor de mí
los amigos, y traerás
agua para mí.

Criado
Eso sí,
y tendrás que llorar más.

Íñigo
90
Yo bebo y te brindo a ti.

Conde
Quintilla
¡Ah, cielo! ¡De mí te duele!
Si en el peligro mayor
mostrarse tu piedad suele,
aligera mi temor
95
para que alentado vuele.

Fernando
Quintilla
Tu ayuda estoy esperando.

Íñigo
Pruébalo, ¡por Dios!, Fernando;
verás un licor divino.

Fernando
Basta saber que es divino
100
y que le estoy esperando.

Conde
Quintilla
¡Mendoza!

Criado
¡Señor!

Conde
¿Es cierto
que esto vuelve un hombre loco?

Íñigo
De que es sin duda te advierto.

Conde
¿Cómo, bebiendo tan poco,
105
puede hacer tan grande efecto?

Fernando
Quintilla
Bebed dos tragos, Velasco.

Velasco
¡No trajérades un frasco,
y no aquesta gota sola!

Fernando
¡Qué bien el vino enarbola!

Velasco
110
¡Bravamente alegra el casco!
Empiezan a estar borrachos.
Quintilla
¡Oh, cómo me arde la testa!

Íñigo
Todo el mundo se me anda.

Conde
Ya la furia manifiesta.

Fernando
Háganme una cama blanda
115
en medio de esta floresta.

Velasco
Quintilla
Tráiganme un caballo a mí.

Íñigo
Yo soy el Gran Taborlán.

Fernando
Yo el Gran Turco.

Velasco
Yo el Sofí.

Conde
¡Buenos, por mi vida, van!

Criado
120
¡Huye, señor!

Conde
Ven tras mí.

Huyen el CONDE y el CRIADO.

Íñigo
Quintilla
Ninguna cosa está queda
de cuantas miro en el mundo;
todo anda, todo rueda.

Fernando
¡Oh, laberinto profundo!
125
Si más entra, más se enreda.
Quintilla
¡Qué bravamente ha llovido!
¡Deslizadero está el suelo!

Íñigo
Por no sembrar, me he perdido;
arrebol hay en el cielo,
130
los planetas han reñido.
Quintilla
Que cuando Marte se enoja,
mata cuantos se le antoja,
pues que si acaso la luna
padece humedad alguna,
135
todo lo pudre y remoja.

Velasco
Quintilla
Siempre fue floja de orina.

Fernando
Mas detenido está el sol.

Velasco
Échenle una melecina.

Íñigo
Venus se pone alcohol,
140
Mercurio es una gallina.

Velasco
Quintilla
¿Cuál es más fiero animal?

Íñigo
La mujer.

Fernando
No dice mal.

Velasco
¿Y tras la mujer?

Íñigo
El vino.

Velasco
¿Y más sabroso?

Íñigo
El tocino
145
asado, magro y sin sal.

Velasco
Quintilla
Y ¿qué fue lo que pasó
con Medoro? ¿Algún Roldán?

Íñigo
Quejose que le tomó
de las alforjas un pan,
150
cuando por Francia pasó.

Velasco
Quintilla
Yo lo oí de otra manera,
que diz que en un bodegón
le derribó la espetera,
que era en aquella ocasión,
155
angélica, mondonguera.
Quintilla
Mal hizo en se lo pagar.

Íñigo
Por eso pasó la mar
y se revolvió en París.

Salen el CAPITÁN de la guarda y el SECRETARIO.

Capitán
¡Qué sesuda gente oís!

Íñigo
160
Bien podéis, señor, entrar.

Capitán
Quintilla
¿Cómo las puertas tenéis
abiertas? ¿Qué es del portero?

Íñigo
Ahí está ya, ¿no le veis?

Capitán
¿Qué es del Conde, majadero?

Fernando
165
¿Quién sois, que el Conde queréis?

Secretario
Quintilla
¿Al Capitán de la guarda
desconoces?

Velasco
Ansí, aguarda.
¿Y tú?

Secretario
Soy el Secretario.

Velasco
Que llevéis es necesario,
170
silla el uno, el otro albarda.

Secretario
Quintilla
Capitán, locos están.

Capitán
Sin duda dado les han
algo, pues que no parece
don Manrique.

Velasco
Aquí se ofrece
175
a buen tiempo el Capitán.
Quintilla
Vámonos a ser soldados.

Capitán
Son hidalgos, son honrados;
la traición del Conde ha sido.
Todos han enloquecido.

Secretario
180
No merecen ser culpados.
Quintilla
Bien, le notificaré
la sentencia.

Capitán
Aquestos llevo
al Rey. ¡Ay, traidor sin fe!,
pero culparle no debo.

Secretario
185
A gran ocasión se fue.

Velasco
Quintilla
¿Dónde llevan a Fernando?

Fernando
A la guerra.

Capitán
Entrad callando.

Íñigo
Hablad muy bajo con ella,
que es Angélica la bella.

Fernando
190
Yo soy Medoro.

Velasco
Yo Orlando.

Vanse. Salen el REY DON BERMUDO de León, y RODULFO, criado.

Rey
Quintilla
¿Por dónde o cómo se ha ido
del monasterio mi hermana?

Rodulfo
Culpa de la guarda ha sido;
falta desde esta mañana.

Rey
195
Pierdo, Rodulfo, el sentido.

Rodulfo
Quintilla
Por las tapias de la huerta
se tiene por cosa cierta
que la sacaron amigos
del Conde.

Rey
¡Ay, cielos testigos!
200
¿No estuviera mejor muerta?
Quintilla
Si la piedad, que es tan justa
en el pecho de los reyes,
no diera venganza injusta...

Rodulfo
Hay mucha sangre en la leyes;
205
de ella, el que es tirano gusta.
Quintilla
Mejor has hecho, señor.

Rey
Yo haré en el Conde rigor
de la sentencia más fuerte.

Rodulfo
¿Qué más que darle la muerte
210
por un delito de amor?
Quintilla
Ya le habrán notificado
la sentencia.

Rey
¡Vive Dios,
que ha de ser hoy degollado!
Y de no lo estar los dos,
215
culpo al Consejo de Estado.
Quintilla
Haz que desde la prisión
le saquen luego a la plaza.
“¡Por traidor!” diga el pregón.

Rodulfo
Si tu enojo le amenaza,
220
tu piedad le da el perdón.

Rey
Quintilla
Rodulfo, nunca resistas
a un rey con razón airado.

Rodulfo
Antes con toda tu furia
soy a decirte obligado
225
que de tu enojo desistas.

Rey
Quintilla
Para no hablar a mi gusto,
no estés cerca de los reyes,
aunque te precies de justo,
que sé también que no hay leyes
230
de darle a reyes disgusto.
Quintilla
Pensaré, pues que te vas,
que eres amigo del Conde.

Rodulfo
No le quise mal jamás,
pero tu ofensa responde
235
que no le he de tratar más.

Salen el CAPITÁN y el SECRETARIO.

Capitán
Endecasílabos sueltos (tirada)
El Conde, excelso Rey, dando a las guardas
veneno, con que ha vuelto su jüicio,
favorecido de don Juan, su amigo,
a la raya camina de Castilla.

Rey
240
¿Qué dices?

Capitán
Lo que pasa.

Secretario
Cuando entraba
para notificarle la sentencia,
hallé las guardas locas, y las puertas
abiertas del castillo; y dicen muchos
que en la cava, o el foso de la torre,
245
el portero se ha visto despeñado;
y que unos labradores que segaban,
vieron al Conde en un caballo huyendo,
la cadena del pie sobre el estribo,
y don Juan a su lado.

Rey
¿Quién?

Secretario
Su primo.

Rey
250
¿Puédese esto sufrir? ¿Habrá cordura
en un pecho real para que muera
con modestia entre tanto agravio y daño?
¿Qué dice mi hermana?

Capitán
Que ya es ida.
Escribe a León desde Castilla luego,
255
que no acoja en su tierra a don Manrique.

Rodulfo
¿Qué importa, si se pasa a la del Moro?
Lo que importa es seguille. Salgan luego
cien hombres de León, que no es posible
que no le alcancen antes de la raya.

Capitán
260
Yo le traeré.

Rodulfo
Podrás si al viento igualas.

Capitán
¿Es ave el Conde?

Rodulfo
Diole amor sus alas.

Vanse. Salen LUCINDA y ARSINO, pastores.

Arsino
Redondilla
Mucho se tarda Tirreno
en venir de la ciudad.

Lucinda
No temas, que, a la verdad,
265
habrá dormido al sereno.
Redondilla
Él tiene allá sabidos.

Arsino
Malicia es tuya.

Lucinda
¿Por qué?
¿No ha tres días que se fue,
y andan los bueyes perdidos?

Arsino
Redondilla
270
Y tú, ¿qué menos entre ellos?

Lucinda
¿Soy yo vaca?

Arsino
Eres mujer.

Lucinda
Y aun por eso, he de temer
de ir por el prado con ellos.
Redondilla
Como conocen mi mengua,
275
no hay novillo que responda
ni al rüido de mi honda,
ni a los silbos de mi lengua.
Redondilla
Como ya me han quillotrado,
no es más hablar con un buey
280
que si hablase con un rey
cuando está repantigado.

Arsino
Redondilla
A la he, que sé mejor
que no tú por qué lo has hecho.

Lucinda
¿Por qué?

Arsino
Porque en ese pecho
285
tienes a Tirreno amor.

Lucinda
Redondilla
¿En qué se me hecha de ver?
¿lloro yo, cual dicen, fuego?

Arsino
Por ese desasosiego
porque falta desde ayer.
Redondilla
290
Claro está que le ha ocupado
el señor de aquesta hacienda
en cosas que compre y venda
para el pro de su ganado.
Redondilla
Tú, con celos de su ausencia,
295
cansada de su tardanza,
haces morir la esperanza
a manos de la impaciencia.
Redondilla
Vuelve en ti, deja locuras,
sujeta bueyes, muchacha.

Lucinda
300
Siempre tuviste por tacha
predicar más que cien curas;
Redondilla
y ya tan de casta os viene,
que sois reloj en hablar,
que da más por badajear,
305
que no por razón que tiene.
Redondilla
Bendígavos Dios, amén,
que supiste baldonar.

Arsino
Novillos sé mal domar,
y mujeres no muy bien.

Sale TIRRENO, pastor gracioso.

Tirreno
Redondilla
310
Manténgaos Dios.

Arsino
Ya estarás
contenta.

Lucinda
Seas bien venido.
¿Tanto tiempo detenido?

Tirreno
A la he, no pude más,
Redondilla
que ha habido en Ávila cosas
315
que al señor le han obligado
a mucha pena y cuidado.

Arsino
¿Son desgracias amorosas?

Tirreno
Redondilla
Andaba allí cierto hidalgo
en amores con doña Ana,
320
moza gallarda y lozana,
pero está culpada en algo.
Redondilla
Y su hermano el estudiante,
que de Salamanca vino,
como vio su desatino,
325
que pienso que es nigromante,
Redondilla
y dejando la sotana,
de una cota se vistió.

Arsino
¿Matole?

Tirreno
No le mató,
mas diole de buena gana.
Redondilla
330
Queda herido, y ansí el viejo
a casa viene a vivir.

Lucinda
Y ¿cuándo piensa venir?

Tirreno
Junto al arroyo le dejo.

Arsino
Redondilla
Y ¿a qué viene?

Tirreno
En la montaña
335
dice que estará mejor,
cuidando del labrador
que tiene por la montaña.
Redondilla
No quiere que en la ciudad
esté doña Ana.

Arsino
Ahora bien...

Tirreno
340
Y a Salamanca también,
en teniendo libertad,
Redondilla
a don Félix ha jurado
que ha de enviar.

Arsino
Justo fuera
que aviso de eso nos diera.

Lucinda
345
No nos tuviera avisado.
Redondilla
¡Duelos le vengan, amén!

Sale DON FÉLIX riñendo con un SOLDADO.

Don Félix
¡Aquí morirás, traidor!

Soldado
¡Piedad! ¡Detente, señor!
¡La espada y brazo detén!

Don Félix
Redondilla
350
¡Muere, infame!

Soldado
¡Ya soy muerto!

Cayó muerto.

Tirreno
Don Félix es; acudid.

Don Félix
¡Paso, amigos! Advertid
que es un ladrón encubierto.

Tirreno
Redondilla
¿Qué os dijo? ¿Murió?

Don Félix
Murió.
355
De aquese monte le arroja.

Tirreno
No hay álamo cuya hoja
tiemble tanto como yo.
Redondilla
¿Por qué le habéis sacudido?

Don Félix
Llévale de aquí.

Tirreno
Yo vo.

Don Félix
360
Despéñale.

Tirreno
¡Al diablo os do!
Llévale.
¡Qué valiente habéis salido!

Lucinda
Redondilla
Muy bravo está su merced.
¿Así Salamanca enseña?

Don Félix
Mirad vos si le despeña.

Arsino
365
Ya voy.

Don Félix
Id presto.

Arsino
Sí haré.

Vase.

Lucinda
Redondilla
¿Cuál ocasión os ha dado?
¿No lo podremos saber?

Don Félix
Forzaba a cierta mujer
que robaba en despoblado;
Redondilla
370
mi padre, doña Ana y yo,
que a nuestra hacienda venimos,
a las voces acudimos;
y él, en viendo gente, huyó.
Redondilla
Seguilo, y pasele el pecho.

Lucinda
375
De tal padre, al fin, sois hijo.

Don Félix
Demás de que me lo dijo,
yo sé que está muy bien hecho.

Salen DON FERNANDO y DOÑA ANA, su hija, y MARINA, Infanta, que por su propio nombre se dice doña Elvira.

Don Fernando
Redondilla
Cuando quien sois no digáis,
basta esa buena presencia.

Don Félix
380
Culpad mi poca obediencia
en lo que hacerme mandáis;
Redondilla
que ya el hombre queda muerto
y del monte despeñado.

Don Fernando
Eres tú muy bien mandado
385
en cualquiera desconcierto.
Redondilla
Mándente hacer valentías,
no te manden estudiar.

Don Félix
A alguien deben de imitar
estar mocedades mías.
Redondilla
390
Un hombre en la villa herí
porque mi amistad quebró;
y a este que he muerto yo,
tú me lo mandaste a mí.

Don Fernando
Redondilla
Bien se sabe disculpar.

Ana
395
¿Que no nos queréis decir
quién sois?

Marina
Quien viene a morir
en este oculto lugar.
Redondilla
Soy una pobre mujer.

Ana
No se os parece en la cara,
400
que ser testigo declara
el valor de vuestro ser.
Redondilla
¿Dónde aquel hombre os llevaba?

Marina
A un monasterio, a León.

Ana
¿Y qué le engañó?

Marina
Afición.

Don Félix
405
Disculpado el hombre estaba.

Don Fernando
Redondilla
No hables tú de aquesas cosas.

Don Félix
¿Por qué no tengo de hablar?
¿No debo a Dios alabar
de ver mujeres hermosas,
Redondilla
410
que esta es la mayor que vi?

Don Fernando
Di, Lucinda, ¿a dó está Arsino?

Lucinda
Ya Tirreno a decir vino
que veníades aquí,
Redondilla
y queriendo apercibiros
415
casa don Félix llegó,
cuyo suceso estorbó
que fuésemos a serviros.
Redondilla
Allá están juntos los dos,
despeñando aquel pobreto.

Don Fernando
420
¿Félix le mató en efeto?

Lucinda
Muy bien le envasó, ¡por Dios!

Don Félix
Redondilla
¿Qué haremos de aquesta dama?

Ana
Servirla, si vos queréis.

Marina
Pesado me ha que penséis
425
que soy persona de fama,
Redondilla
si yaN
X
Nota del editor

Tal vez escribiera Lope ‘hija’ en vez de ‘si ya’.

soy de un labrador.

Don Félix
¿Es posible?

Don Fernando
Puede ser.

Marina
Fue de segunda mujer
mi primero deshonor.
Redondilla
430
Como mi madrastra ha dado
en meterme en religión,
sacándome de León,
del castellano condado,
Redondilla
yo he sabido que tenéis
435
hacienda y labranza aquí.
De mis cosas y de mí,
señor, serviros podéis.
Redondilla
Ya ves si razón me fuerza
para no querer tornar
440
con mi madrastra, ni entrar
en la religión por fuerza,
Redondilla
que es cárcel muy importuna
si se toma con enojos.

Lucinda
A fe que no tenéis ojos
445
de cantar en la tribuna.

Marina
Redondilla
Esta es mi resolución;
agora decid la vuestra.

Don Félix
¡Por mi vida, que ella muestra
a tu servicio afición!
Redondilla
450
Y aunque de todo cuidado,
Tirreno que tenga bien
quien la ayude, pues también
muy solo y cansado ha andado.

Don Fernando
Redondilla
Pues ¿quién le mete a él en esto?

Don Félix
455
Pues, ¡válame Dios!, ¿qué importa?,
que tu casa no es tan corta,
si es que está a su bien dispuesto.
Redondilla
¡Que no sufra una criada,
y más, mujer de gobierno!

Lucinda
460
Ya don Félix está tierno,
pero la moza es chapada.
Redondilla
A la fe que el viejo yerra
en recibirla.

Don Fernando
Doña Ana,
más para ser cortesana,
465
que labradora en la sierra,
Redondilla
me parece esta mujer.
¿Qué dices? ¿Recibirela?

Ana
No presumo que es cautela,
villana debe de ser,
Redondilla
470
que a veces naturaleza,
cuando hacer rostro procura,
junta humildad y hermosura,
como fealdad y nobleza.
Redondilla
Muerto el hombre por mi hermano,
475
y ella huida, ¿qué ha de hacer?,
y más, queriendo tener
fuera de Ávila el verano.

Don Fernando
Redondilla
Temo a don Félix.

Ana
¿Por qué?
Si han pasado vacaciones,
480
le envías a sus lecciones.

Don Fernando
¡Alto pues! En casa esté.
Redondilla
Hija, ya sois de esta casa.
¿Cómo es vuestro nombre?

Marina
El cielo
os pague tan gran consuelo;
485
y pues sabéis lo que pasa,
Redondilla
que sepáis mi nombre es bien:
Marina, señor, me llamo.

Don Fernando
Ya, Marina, tenéis amo.

Don Félix
Ama y amador también.
Redondilla
490
¡Muriéndome estoy por ella!

Ana
Lucinda, abraza a Marina.

Lucinda
Amarla tanto, me inclina
serrana tan limpia y bella;
Redondilla
de su compañía soy
495
contenta cuanto Dios sabe.

Don Félix
¡Qué honesto rostro y qué grave!
Ardo, tiemblo; muerto soy!

Don Fernando
Redondilla
Haz, Félix, apercibir
nuestro aposento; mas ven
500
conmigo, que yo también
quiero esta tarde acudir
Redondilla
a dar orden a las cosas.

Don Félix
Vamos, señora y mujer,
tirana de gran poder
505
que me regalas y abrasas.

Vanse los dos.

Marina
Redondilla
Con tu licencia, señora,
mudar de traje querría.

Ana
Serrana, en tu compañía
mi pensamiento mejora.
Redondilla
510
Sé que eres mujer discreta,
y téngote que decir...

Marina
Sabré, señora, sufrir,
dar consejo y ser secreta.
Redondilla
¿Es de amor?

Ana
¡Bien adivinas!
515
De celos de un caballero,
me trujo mi padre fiero
entre estos robles y encinas.
Redondilla
Hiriole mi hermano ayer;
mi padre, por aplacar
520
el discurso del lugar,
aquí nos quiere tener.

Marina
Redondilla
Aunque rústica aldeana,
tengo en materia de amor,
por cursos de su rigor,
525
el grado de cortesana.
Redondilla
Bien puedes fiar de mí,
que entiende mi voluntad
cualquiera dificultad
de las que amor tiene en sí.

Lucinda
Redondilla
530
(¡Mirad si tienen las dos
hecha amistad! ¡Buena quedo!
A esta moza tengo miedo,
aunque es honrada, ¡por Dios!,
Redondilla
pero parla lo que sabe.)

Ana
535
Ven, y después hablaremos,
Lucinda.

Lucinda
¡Señora!

Ana
Entremos,
porque entre las tres se acabe
Redondilla
lo que hay que hacer sin falta.

Lucinda
Las dos lo haremos mejor.

Marina
540
Ved a lo que obliga amor
a una persona tan alta.

Vanse. Sale el CONDE con su cadena al pie, y DON JUAN, de camino.

Don Juan
Redondilla
Este es, Conde, el corazón
del castellano condado.

Conde
Algo estoy asegurado
545
del fiero Rey de León.

Don Juan
Redondilla
Acá llaman la Moraña
de Ávila.

Conde
¡Fragosa tierra!

Don Juan
Al pie de esta helada sierra,
entre estas fuentes se baña.
Redondilla
550
Allí el Real de Manzanares
sobre esta peña se extiende
a la sierra corta, y hiende
con aldeas y lugares.
Redondilla
Allí su gran pesadumbre
555
Toledo muestra en el Tajo,
donde las peñas de abajo
muestran subir a su cumbre.
Redondilla
Aquel es el Espinar,
Villacastín es aquel.

Conde
560
¡Oh, Rey ingrato y cruel,
pues pudiéndome casar,
Redondilla
con que tu honra y la mía
asegurabas del todo,
has querido de este modo
565
que se pierdan en un día!
Redondilla
Pero yo, más venturoso,
de tu prisión me libré.

Don Juan
Quitaré el hierro del pie,
que ya es tiempo forzoso,
Redondilla
570
que como por despoblados
hasta agora hemos venido,
imposible cosa ha sido
romper sus fuertes candados;
Redondilla
y con esta obscuridad
575
de nadie vistos seremos.

Conde
Aquí, don Juan, nos lleguemos;
ponme la de tu amistad,
Redondilla
y esta cadena me quita.

Sale TIRRENO, como de noche.

Tirreno
El demonio tentador,
580
que hasta el más vil labrador
a loca soberbia invita...
Redondilla
El hombre que hoy despeñé,
que el buen don Félix mató,
a quitalle me tentó
585
la ropa que le dejé;
Redondilla
que como se ha de podrir
en medio de este hondo valle,
mejor será desnudalle,
y a los que vienen vestir.
Redondilla
590
Por aquí tengo pensado
que le debí de arrojar,
y aunque noche, no he de errar,
que en el monte me he criado.
Dos golpes, como que se quita la cadena, y TIRRENO, como los oye, se espanta, y prosigue:
Redondilla
¡Válgame el cielo bendito!
595
¿Qué golpe y cadenas son?
Él murió sin confesión,
él se condenó precito.
Redondilla
¡Misericordia! ¡Ay de mí!
¡Ay, Jesús!

Conde
¿Quién habla allá?

Tirreno
600
¿Penando, por dicha está!

Don Juan
¿Eres pastor?

Tirreno
Señor, sí.
Redondilla
Mi amo me lo mandó,
yo no tengo la culpa.

Conde
Espera.
Este villano se altera
605
de los golpes que sintió.
Redondilla
¿De dónde eres?

Tirreno
De aquí junto.

Conde
¿De adónde?

Tirreno
De esta Alcaidía,
y cierto, que no sabía
era su mercé difunto.

Don Juan
Redondilla
610
De algún muerto tiene miedo.

Conde
¿Quién vive en esta Alcaidía?

Tirreno
Después que murió mi tía,
Constanza de Rebolledo,
Redondilla
vive mi tío y mi prima.

Don Juan
615
¿Cúya es la hacienda que labra?

Tirreno
Desde el buey hasta la cabra
es de un hidalgo de Clima,
Redondilla
que aquí, en Ávila, reside.

Conde
¿Y llámase?

Tirreno
Don Fernando.
620
(Si de esta me voy librando,
a fe que no se me olvide.)

Conde
Redondilla
Vivir en esta montaña,
don Juan, nos está muy bien,
como acogida nos den
625
en esta casa y cabaña.
Redondilla
Es la montaña en Castilla,
parte en extremo secreta.

Don Juan
Si este hidalgo nos aceta,
¿qué mejor ciudad o villa?
Redondilla
630
Pero ¿cómo ha de poder
servir quien tanto ha mandado?

Conde
No es hombre muy desdichado
cuando no lo sabe ser.
Redondilla
El Rey hace que huya así
635
de algún enemigo fiero.
Guardar de mi Elvira quiero
la vida que vive en mí,
Redondilla
que el tiempo y sus desengaños
curan mis tristes fortunas,
640
viendo mudando sus lunas
cualquier año de sus años.

Tirreno
Señor muerto, ¿podreme irN
X
Nota del editor

Faltan tres versos a esta redondilla.

?

Conde
Redondilla
Sí, quien somos si sospechas.

Tirreno
Señores, un hombre muerto
645
que hoy dejé en este desierto,
que va a llorar sus endechas
Redondilla
como otros que por ahí.

Conde
Dices bien, que somos dos.

Don Juan
Pues adiós, vete con Dios.

Tirreno
650
Gran desmayo siento en mí.
Redondilla
Sin duda se me ha bajado
la sangre hasta los tobillos;
yo, que alcanzaba novillos,
como un plomo estoy pesado.
Redondilla
655
Voyme a lavar en dos vuelos,
que, si va a decir verdad,
yo siento gran humedad,
¡pardiez!, en los entresuelos.
Redondilla
A decillo voy al cura.
660
¡Agua bendita, san Blas!

Vase corriendo TIRRENO. Sale el CAPITÁN, el ALFÉREZ, CELIO y CRIADOS, de villanos.

Alférez
Aquí me dio lo demás
de tu encantada ventura.

Capitán
Redondilla
Serví, cual digo, a doña Ana,
y merecí sus favores,
665
en tanto que a mis amores
fue tercera Feliciana.
Redondilla
Que como don Félix vino
de estudiar, y supo el caso,
atajó, Tancredo, el paso
670
y mi amoroso camino.
Redondilla
Y aunque, en efecto, me dio
aquella pequeña herida,
de la afrenta recibida
herida el alma quedó.
Redondilla
675
Trájolos el padre aquí.
Yo, como ves, disfrazado,
por no ser de algún criado
conocido, vengo así.
Redondilla
¿Dónde tengo de matar
680
a este hombre?

Conde
¿Escuchas aquello?

Don Juan
Si puedo bien entendello,
estos vienen a buscar
Redondilla
al hijo del caballero
que es dueño de esta Alcaidía.

Conde
685
Pienso que es ventura mía.
Don Juan, socorrerle quiero.

Alférez
Redondilla
Los vestidos de villanos
podemos dejar aquí,
que no vamos bien así
690
con las armas en las manos.
Redondilla
Muestra, Celio, estas espadas,
y en llegando a la Alcaidía,
escucha, ¡por vida mía!,
don Juan, si de esto te agradas.
Redondilla
695
Oye otra nueva pasión;
llama, y di que hablar pretendes
a don Félix. Bien lo entiendes.

Don Juan
No se me pierde razón.

Capitán
Redondilla
Dale, en asiendo el papel,
700
y di que es de Feliciana;
tú entonces la puerta gana,
y déjame a mí con él.

Alférez
Redondilla
Todo lo tengo entendido.
¿Dónde quedará esta ropa?

Capitán
705
Guárdela esa verde copa
de aquese laurel florido.
Redondilla
Ve adelante, Celio.

Celio
Voy.

Capitán
Sígueme tú.

Alférez
Ya te sigo.

Vanse el CAPITÁN y el ALFÉREZ.

Conde
¡Oh, cielo, eterno castigo!

Don Juan
710
Admirado, Conde, estoy.

Conde
Redondilla
Pero ¿qué mucho que veas
los más secretos enojos,
si son las estrellas ojos
con que la tierra paseas?
Redondilla
715
Toma esa ropa, don Juan,
vamos por entre esos ramos
vistiéndonos.

Don Juan
Conde, vamos,
que entre nuestros robles van.

Conde
Redondilla
Esta cadena rompida
720
pienso aquí también dejar,
como una tabla a la mar
que en la ribera se olvida.

Vanse. Salen DON FÉLIX y MARINA, de labradora.

Don Félix
Redondilla
Pensé, Marina, que el traje
encubriera tu hermosura,
725
que es la pobreza una oscura
niebla en el mayor linaje.
Redondilla
Y resplandeces de suerte,
que si en algo se ha eclipsado,
del cielo ha sido traslado
730
para dar lugar a verte.
Redondilla
Dichoso yo que en mi casa
ya tan despacio te tengo,
aunque a darla sueño vengo,
que como tuya la abrasa.
Redondilla
735
Pero tengo presunción,
y ya en mis ojos se ve,
que se ha de dar a mi fe
materia de galardón.
Redondilla
¿Agradarete algún día?
740
¿Parézcote bien acaso?

Marina
Habla, señor, poco y paso.

Don Félix
No puedo, Marina mía.
Redondilla
Soy un colérico amante;
apriétame amor de veras;
745
no negocio por quimeras,
puesto que soy estudiante.
Redondilla
Amo tu honesto valor;
cualquier cosa haré por ti;
del padre que ves, nací;
750
de ti nació mi dolor.
Redondilla
Todo aqueste campo es suyo.
Su tierra tiene mil toros,
mas en ti hallo tesoros
a competencia del tuyo.
Redondilla
755
Marina, yo mataré
al mayorazgo, que ahora
allá por los montes mora,
donde a pretensiones fue.
Redondilla
Corona tengo no más,
760
y ¡ojalá que de rey fuera!,
porque señora te hiciera
de la tierra donde estás.
Redondilla
Ahorcaré la sotana;
pondré el estudio en olvido;
765
seré tu amado marido,
y tú mi luz soberana.

Marina
Redondilla
Señor, ya que mi ventura
el dueño que ves me dio,
¿para qué quieres que yo
770
le pierda por tu locura?
Redondilla
Si tu padre aquesto entiende,
no he de estar un punto en casa.

Don Félix
¡Pese al fuego que me abrasa,
porque con ellos me enciende!
Redondilla
775
Una serrana no humilla
don Félix, que en toda parte
fuego de Mercurio y Marte
fue un espanto y maravilla.
Redondilla
¿No me viste, de mujer,
780
matar un hombre por ti?
¿No te obliga?

Marina
Señor, sí.

Don Félix
¿Quiéresme?

Marina
No puede ser.

Don Félix
Redondilla
¿Por qué?

Marina
Por desigualdad.

Don Félix
Yo te igualo a mí.

Marina
No puedes,
785
que puedo hacerte mercedes
en razón de calidad.

Don Félix
Redondilla
¿Tú calidad?

Marina
Esto basta.

Sale LUCINDA sola.

Lucinda
Aquí, a la puerta, ha llegado
de Feliciana un recado.

Don Félix
790
¡Oh, mujer honesta y casta,
Redondilla
moriré sin duda alguna!

Lucinda
Dice que trae un papel.

Don Félix
Muy tarde viene con él.

Lucinda
Sospecho que te importuna.

Don Félix
Redondilla
795
Quédate.

Marina
¡Rabia le dé!

Vase DON FÉLIX.

Lucinda
Guárdate, que este estudiante,
que aún no ha asentado el guante,
cuando ya ha asentado el pie.

Marina
Redondilla
No hay esgrima para mí.

Lucinda
800
Mira que te ha de engañar,
que es peor el escolar
que en toda mi vida vi.

Marina
Redondilla
Yo me guardaré muy bien.

Vase MARINA y sale TIRRENO.

Tirreno
¿Anda el muerto por acá?

Lucinda
805
¡Tirreno!

Tirreno
¿Quién es? ¿Quién va?
¿Eres Lucinda?

Lucinda
Pues ¿quién?

Tirreno
Redondilla
¿No podías ser el muerto?

Lucinda
¿Qué muerto?

Tirreno
Aquel que llevé.

Lucinda
Pues ¿qué se ha hecho?

Tirreno
No sé
810
si estoy dormido o despierto;
Redondilla
fuile a quitar el vestido,
y en buena he que me habró.

Lucinda
Algún pastor te engañó,
por los montes escondido,
Redondilla
815
porque hay en esta montaña
siempre pastores burlones;
asierras tus dos lanchones
y entendieras la maraña;
Redondilla
y ¡pardiez, Tirreno amigo!
820
Yo con vivos, tú con muertos,
andamos en desconciertos.

Tirreno
¿Qué dices?

Lucinda
Lo que te digo.

Tirreno
Redondilla
¿Con vivos?

Lucinda
Luego ¿no ves
la mujer del muerto acá?

Tirreno
825
Pues ¿quién es, o dónde está?

Lucinda
Yo, ¿qué diabros sé quién es?
Redondilla
Muesamo la ha resiguido,
doña Ana la ha regalado,
el viejo el ojo la ha echado,
830
y don Félix pretendido.
Redondilla
¡Bien puedo echarme a rodar!

Tirreno
Rueda hasta parar en mí,
que no hay quien te pueda a ti
en todo el mundo igualar.
Redondilla
835
¡Mal año para mi vida,
si en la Moraña hay mujer
que tan digna pueda ser
de ser amada y querida!
Redondilla
Y aun sí me enojo, ¡por Dios!,
840
en Ávila ni en el mundo.

Lucinda
Mi amor, ¡oh, Tirreno!, fundo
solo en amaros, en vos.
Redondilla
Tú eres un rey para mí.

Tirreno
Tú para mí una condesa,
845
y más cuando en el artesa
ciernes de aquí para allí.

Lucinda
Redondilla
Mal mes para quien desea
cerner.

Tirreno
Pues que tus cedazos,
bien andan entre estos brazos,
850
más sarnosos que grajea.

Lucinda
Redondilla
Tú, cuando en invierno vienes
toda la barba cuajada
de aquella plata escarchada
con que cubierta la tienes,
Redondilla
855
o traes leña, o traes tocino,
blanca harina en los costales,
y siento en estos umbrales
los zapatos del pollino,
Redondilla
como estoy en tanta calma,
860
Tirreno, ¡mal haya yo,
que en oyendo decir “jo”
no se me mete en el alma!

Tirreno
Redondilla
Yo, ¿para qué quiero ser
contigo más que quien soy?

Lucinda
865
¿Estás contento?

Tirreno
Sí estó.

Lucinda
Soy tu prima.

Tirreno
Y mi mujer.

Lucinda
Redondilla
Si cierra el viejo los ojos,
será cierto.

Tirreno
Ese es mi voto.

Lucinda
Jura.

Tirreno
Juro.

Lucinda
Vota.

Tirreno
Voto.

Lucinda
870
¿A quién votas?

Tirreno
A tus ojos.

Lucinda
Redondilla
De hoy más, ¿qué mucho lo jures
si son tuyos?

Tirreno
Dices bien.

Lucinda
Jura las niñas también,
y mira no te perjures.

Tirreno
Redondilla
875
No me entiendo con muchachas,
que lloran luego.

Lucinda
Los cielos
saben que lloran tus celos.

Salen DON FERNANDO, el CONDE y DON JUAN vestidos de labradores, con unos bastones, y DON FÉLIX y DOÑA ANA.

Don Fernando
¡Bien, por mi dicha, despachas!
Redondilla
¡Gentiles cartas recibes!

Don Félix
880
¿Qué puedo yo presumir,
si le salgo a recibir?

Don Fernando
Por estos dos hombres vives,
Redondilla
que si ellos con sus bastones
no te libraran, ya fueras
885
muerto, y el pago tuvieras
de tus locas pretensiones.

Conde
Redondilla
Yo estoy muy agradecido
a mi ventura, señor,
pues hombre de tal valor
890
te ha librado y defendido.
Redondilla
Y aunque, como padre, es justo
que así le riñáis, es bien
que le agradezcáis también
lo que es valiente y robusto,
Redondilla
895
que, ¡voto al sol!, que tiraba
como un diablo entre la gente.

Don Fernando
¡Que eso Felisardo intente!
¡La paciencia se me acaba!

Ana
Redondilla
Bien creerás que yo no he sido
900
culpada en esa locura.

Lucinda
¿Qué es aquesto?

Tirreno
Por ventura,
habrá don Félix reñido.

Lucinda
Redondilla
¡Es de hierro aqueste mozo!
¡El diabro tiene en el pecho!

Don Fernando
905
Pésame de lo que has hecho,
y del suceso me gozo.

Ana
Redondilla
Sin castigar los culpados
no puedes premiar los buenos.

Don Juan
Ya tenéis, ojos serenos,
910
los de mi alma prendados.
Redondilla
¡Conde, doña Ana me mata!

Conde
¿Agora tenemos eso?

Don Fernando
Quisiera por el suceso
darle un monte de plata,
Redondilla
915
mas diles que se entretengan
en la siega de estos días,
mientras tus ropas y mías,
doña Ana, de Ávila vengan,
Redondilla
que los quiero regalar
920
con dos joyas de valor.

Ana
A vos digo, labrador.

Conde
¿Qué es lo que queréis mandar?

Ana
Redondilla
Dice mi padre que aquí
aquesta siega os quedéis.

Conde
925
Muy grande merced me hacéis;
digo, señor, que sea así.

Ana
Redondilla
¿Cómo es vuestro nombre?

Conde
Antón.

Ana
¿Y el vuestro?

Don Juan
Pedro.

Ana
Está bien.

Don Fernando
Haz, doña Ana, que les den
930
sendas camas, que es razón.

Ana
Redondilla
En mi vida hombre vi,
en la ciudad ni en el valle,
de tan gentil aire y talle.

Don Fernando
Hijos, vámonos de aquí,
Redondilla
935
que ya es hora de cenar;
pase aqueste aciago día.

Ana
¡Lucinda!

Lucinda
¡Señora mía!

Ana
A cenar nos puedes dar.

Lucinda
Redondilla
Marina está en la cocina.

Ana
940
¿Halo aderezado?

Lucinda
Sí,
que ya no me toca a mí.

Ana
Pues ¿a quién toca?

Lucinda
A Marina.

Vanse, y quedan el CONDE y DON JUAN.

Conde
Redondilla
Ya, don Juan, tenemos dueño,
señor de un pobre cortijo,
945
con un valiente por hijo,
que a entrambos nos quita el sueño.
Redondilla
Vesnos aquí segadores;
ya es bueno el oro y la plata,
porque veas cómo trata
950
la fortuna a los señores.
Redondilla
Y el fiero Rey de León
habrá muerto a doña Elvira,
por vengar allí la ira
de su injuria y mi razón.
Redondilla
955
Y tras toro, buey y cabra,
la tierra habemos de andar.

Don Juan
Déjame, Conde, mirar,
que no te entiendo palabra;
Redondilla
déjame ver cómo cena
960
aquel ángel o mujer.
Halcón la quisiera hacer,
aunque para garza es buena.
Redondilla
Diérale mi corazón,
que hecho pedazos comiera.

Conde
965
¿Hablas de veras? Espera,
que estás con mucha pasión.

Don Juan
Redondilla
Pues ¿has visto tú mujer
que así merezca matar?

Conde
Ni hombre para juzgar
970
el ser fácil en querer;
Redondilla
si fuera muerto amor,
muy ruin muerte habrías tenido.

Don Juan
¿Cómo?

Conde
Su vista habría sido,
que es la desgracia mayor.

Don Juan
Redondilla
975
Ya no puedo yo faltar
de esta casa mientras viva,
que estando el alma cautiva,
mal puede el cuerpo faltar.

Conde
Redondilla
¡Paso, que sale una moza!

Sale MARINA, diciendo:

Marina
980
Ya voy, señora, a llamallos.

Don Juan
¡Ojos, en solo mirallos,
dos cielos el alma goza!

Marina
Redondilla
¿Quién es aquí Pedro?

Don Juan
Yo.

Marina
Y Antón ¿quién?

Conde
Ese es mi nombre.

Marina
985
(¡Ay, Dios! ¿Qué es este hombre,
que tanto espanto me dio?
Redondilla
¡Jesús! ¡Qué extraño retrato
de don Manrique, mi bien!)

Conde
¿Qué ven mis ojos, qué ven?
990
Don Juan, mira con recato.

Don Juan
Redondilla
Aquí la luz nos engaña,
o el deseo nos enciende.

Marina
Amor engañar pretende
lo que el tiempo desengaña.
Redondilla
995
Jurara que era mi bien,
y que era don Juan jurara.

Conde
Lo que es el talle y la cara
suyo es.

Don Juan
Y la voz también.
Redondilla
Mas quedó monja en León.

Marina
1000
(El Conde quedaba preso.)

Conde
Él es extraño suceso.

Marina
Don Manrique y don Juan son.
Redondilla
¡Cielos! ¿Qué aguardo? Mas quiero
no dar crédito a mis ojos.

Conde
1005
Aumentaré mis enojos
si la llego a hablar primero.
Redondilla
Yo quiero no lo creer.

Marina
¡Ah, segadores!

Don Juan
¡Señora!

Marina
Mirad que os llaman; que es hora
1010
de ir a cenar.

Conde
¿Puede ser
Redondilla
que esto sufra y que esto calle?

Don Juan
¡Calla, señor!

Conde
¿A qué efeto?

Don Juan
Porque es dar con su secreto,
como dicen en la calle.

Conde
Redondilla
1015
Yo me morderé los labios,
de un mármol no diferencio.

Don Juan
Mira que con el silencio
negocian mucho los sabios.

Conde
Redondilla
Vamos a cenar.

Marina
Vení.

Conde
1020
¿Cómo es vuestro nombre, hermosa?

Marina
Marina, amigo.

Conde
¿Hay tal cosa?
Alma, calla y sufre aquí.

Marina
Redondilla
La mesa está en la cocina.

Conde
Y en vos, reina, el corazón.

Marina
1025
¡Válgate Dios, por Antón!

Conde
¡Válgate Dios, por Marina!


Acto II

Salen DOÑA ANA y DON JUAN.

Don Juan
Redondilla
Señora, pues he llegado
a declararme con vos,
tened lástima, por Dios,
1030
del mal que me habéis causado.
Redondilla
No soy pobre labrador,
caballero soy, señora,
aunque me he labrado ahora
para vos de un nuevo amor.
Redondilla
1035
Este Antón que anda conmigo
es un mi criado, Antón,
y por alguna ocasión
esto solamente os digo.
Redondilla
Si queréis corresponder
1040
a la voluntad que os muestro,
bastante soy para vuestro,
si alguno lo puede ser.
Redondilla
Creed que la hoz y azada
con que andamos en la sierra,
1045
ha sido en más noble tierra
daga y espada dorada.
Redondilla
Y los que ahora a la labor
veis ir en flacos pollinos,
desnudos y peregrinos
1050
de todo amparo y favor,
Redondilla
en otro tiempo, en caballos
del mejor prado español,
salieron tales, que el sol
los suyos paró a mirallos.
Redondilla
1055
Por lo cual, no digo más
hasta que sepa de vos
que hay un alma entre los dos
para no faltar jamás.

Ana
Redondilla
Pedro, siempre he sospechado
1060
que en vos y Antón hay nobleza,
que aunque en tanta rustiqueza
os hayáis disimulado,
Redondilla
conozco vuestro valor.
Creeros es cosa justa,
1065
solamente me disgusta
que vos me tengáis amor;
Redondilla
lo demás sabréis después.

Don Juan
Mi mala suerte maldigo.

Ana
Quiero mucho a vuestro amigo;
1070
si os pesa mucho, esto es.

Don Juan
Redondilla
¿A quién, a Antón?

Ana
A ese propio;
ahora con mayor fe,
porque si sus partes sé,
no será el quererle impropio.

Don Juan
Redondilla
1075
Luego en lo que he declarado,
negociado he mi desdén;
para quererle más bien
justa ocasión os he dado.

Ana
Redondilla
No estaba determinada,
1080
y ahora, Pedro, lo estoy.

Don Juan
Palabra, señora, os doy,
que verdad no dije en nada,
Redondilla
porque somos dos culpados
en un delito civil,
1085
y el palo de un alguacil
nos hace andar desterrados.
Redondilla
Mal conocéis segadores;
cuando de buen año andamos
a echar pullas a los amos
1090
son nuestros gustos mayores.
Redondilla
¡Por Dios! Para cortesana,
pronto creístes el cuento;
haced poner al jumento
la ración para mañana,
Redondilla
1095
porque hoy se acaba la siega
y me estarán aguardando.

Ana
Qué, ¿al fin te estabas burlando?

Don Juan
¿No lo veis a cuánto llega
Redondilla
una fuerza de querer
1100
y un pensamiento abrasado?

Ana
Di que allá te den recado
lo que hubieres menester.

Don Juan
Redondilla
¿A quién tengo de acudir?

Ana
A Marina o a Tirena.

Don Juan
1105
¡Adiós, dueño de la pena
por quien tengo de morir!

Vase.

Ana
Redondilla
Vaya el fingido villano,
que su rústico vestido
yo sé bien que es fingido,
1110
y que se me encubre en vano.
Redondilla
Nobleza tienen los dos,
y yo a Antón un amor grande.

Salen DON FERNANDO y MARINA.

Marina
Cuanto su merced me mande
haré, y eso no, ¡por Dios!

Don Fernando
Redondilla
1115
Marina, mira que soy
tu señor.

Marina
Ya me lo veo.

Don Fernando
Pues mira que te deseo.

Marina
Lo que mandare, aquí estoy.

Don Fernando
Redondilla
Que me quieras.

Marina
¿Qué es querer?

Don Fernando
1120
Darme gusto en lo que pido.

Marina
No lo entiendo.

Don Fernando
Ha perdido
el jüicio esta mujer.
Redondilla
Entró en mi casa discreta,
y ya tan rústica está,
1125
que hasta la habla tiene ya
bárbara, tosca, indiscreta.
Redondilla
Oye.

Marina
No quiero entendello.

Don Fernando
Mira, Marina, que quiero
casarte.

Marina
Y ¿quiere primero
1130
saber si soy para ello?
Redondilla
Guárdese dende.

Don Fernando
¿Hay tal cosa?

Marina
No pecilgue, le aconsejo.

Don Fernando
Oye.

Marina
¡Valga el diablo el viejo!

Don Fernando
Dura mujer, pero hermosa.

Marina
Redondilla
1135
Mi señora estaba aquí;
a la cocina me voy.

Vase.

Don Fernando
Ana, ¿aquí estás?

Ana
Aquí estoy.

Don Fernando
Y ¿burlábaste de mí?

Ana
Redondilla
¿Por qué? ¿No eres hombre?

Don Fernando
Un padre,
1140
¿da mal ejemplo?

Ana
Ansí es;
mas ha dos años o tres
que estás, señor, sin mi madre,
Redondilla
y no has visto su aspereza,
que aunque con vergüenza quedo,
1145
¿a quién mejor que a ti puedo
comunicar mi flaqueza?

Don Juan
Redondilla
Rebelde está.

Don Fernando
Causa espanto
ver qué rústica se ha vuelto.
Háblala, que estoy resuelto;
1150
pésame de hablarte tanto.
Redondilla
Procúrala de ablandar,
que por templar el rigor
de don Félix, el amor
me ha hecho amante y amar.
Redondilla
1155
Dile que la casaré
con Tirreno, y de mi hacienda
le daré tanta, que entienda
cuánto la quiero.

Ana
Sí haré,
Redondilla
y yo creo que lo hará.

Don Fernando
1160
Cuando un padre a esto llega,
gran pasión, hija, le ciega.

Ana
Voy.

Don Fernando
En la cocina está.
Redondilla
¡Qué igual poder tiene amor!
Mas ¡con qué desigualdades
1165
quiere igualar las edades!

Sale DON FÉLIX leyendo un libro.

Don Félix
Nadie lo ha dicho mejor.
Redondilla
Pared y medio vivían,
pero sin medio se amaban,
mas si pared medio estaban,
1170
la pared abrasarían.
Redondilla
Yo, ¡triste!, dentro de casa,
con mayor amor y fe,
¿cómo me defenderé
de este fuego que me abrasa?

Don Fernando
Redondilla
1175
Débeste levantar
agora.

Don Félix
Sí, mi señor.

Don Fernando
Y la devoción mayor,
por las mañanas rezar,
Redondilla
que sucede bien el día
1180
cuando a Dios se le encomienda;
y en esto es justo que entienda
tu edad.

Don Félix
Es devoción mía.

Don Fernando
Redondilla
¿Rezas la corona acaso,
o los salmos?

Don Félix
Salmos son.

Don Fernando
1185
Muestra, a ver la devoción.

Don Félix
Deja, señor.

Don Fernando
¡Suelta!

Don Félix
¡Paso,
Redondilla
que me has quebrado una mano!

Don Fernando
Romancero, el más moderno.
¡Buenas horas!

Don Félix
Del invierno.

Don Fernando
1190
¡Qué devoto y buen cristiano!
Redondilla
¿Deprendes eso de mí?
¿Amores rezáis, bellaco?
¡Vive Dios, si un palo saco,
que le he de quebrar en ti!
Redondilla
1195
¿Hay tal maldad? Este ejemplo
debes de ver en mi edad.

Don Félix
El rezar con propiedad
se puede hacer en el templo;
Redondilla
no te enojes.

Don Fernando
Por no verte
1200
me voy.

Don Félix
Dame el libro.

Don Fernando
¿Cómo?
¡Vive el cielo, que si os tomo...!

Vase.

Don Félix
No te enojes de esa suerte.
Redondilla
¿Quién sufrirá en pocos años
lo que en muchos manda un hombre?
1205
¡Ah, vejez! ¡Odioso nombre
y libro de desengaños!
Redondilla
El no poder mucho altera;
no hay cosa que no provoque.

Sale MARINA con una sartén.

Marina
No quiero que nadie toque
1210
a cosa de mi espetera.
Redondilla
Haga migas noramala,
allá en un cerro el gañán.

Don Félix
Tente, y dime dónde van
esos pies, donaire y gala.

Marina
Redondilla
1215
Déjeme, por vida suya,
que llevo aquesta sartén.

Don Félix
Mira que te quiero bien;
Marina, mi alma es tuya.
Redondilla
Vuelve, Marina a mirarme.

Marina
1220
Suelte, o darele, ¡por Dios!

Don Félix
¿Sabes quién somos los dos?

Marina
Sé que le importa el dejarme.

Don Félix
Romance (tirada)
¿Hay tal rigor?

Marina
Suelte el brazo.

Don Félix
¿Hay tal fuerza de mujer?

Marina
1225
Él no debe de saber
lo que llaman sartenazo.

Don Félix
Redondilla
Suelto.

Marina
Voyme.

Don Félix
Oye.

Marina
¿Qué manda?

Don Félix
Oye sin temor.

Marina
Sí haré
como quedito se esté,
1230
pero no si se desmanda.

Don Félix
Redondilla
¿Quién almidonó este cuello?

Marina
Yo, ¿no está bien?

Don Félix
No sé, mas
nudo hice, y jamás
he podido deshacello.
Redondilla
1235
Ponme aquestas trenzas bien.

Marina
Mejor se pondrá al espejo.

Don Félix
Tú serás, dame consejo.

Marina
No, sino como sartén.

Don Félix
Redondilla
¡Ah, Dios! ¡Que un hombre cual yo,
1240
y tan bien nacido y honrado,
que a sí mismo despreciado,
con que el amor le forzó,
Redondilla
ame a una piedra, a una bestia!

Marina
Por su virtud, mi señor;
1245
pero en verdad, que es mayor
quien da a una bestia molestia.

Don Félix
Redondilla
¡Triste de mí! ¡No naciera
un segador vil y bajo,
porque con menor trabajo
1250
esta vil mujer rindiera!
Redondilla
¡Muerto estoy!

Marina
Paso, estudiante,
que no soy tan vil mujer.

Don Félix
Bien dices, no puede ser
cosa vil quien es diamante.
Redondilla
1255
Mas no lo eres en valor,
sino solo en la dureza,
porque no tienes firmeza,
sino terrible rigor.
Redondilla
¡Mirad qué amor es el mío,
1260
qué devoción y qué altar!
¿Quién pudiera retratar
más extraño desvarío?
Redondilla
¡Ved qué dama! Una villana.
¡Qué traje! Igual al desdén.
1265
¡Qué abanillo! Una sartén.
¡Qué voz! La de una campana.
Redondilla
¡Qué ingenio! El de una quimera.
¡Qué fuego! El de un hielo eterno.
¡Qué alma! La de un infierno.

Marina
1270
¡Triste de mí! ¡Qué espetera!

Don Félix
Redondilla
Oye.

Marina
Señor, no me mandes,
pues ya no soy menester
que te sirva.

Don Félix
¿Puede ser
que sufra penas tan grandes?
Redondilla
1275
Voy por no verte y morir.

Vase.

Marina
Por mí, más que nunca vuelva
y en no sufrir se resuelva
quien no te puede sufrir;
Redondilla
que tanto tengo en mis males,
1280
que no cuido los ajenos,
puesto que ya fueran menos
si duraran las señales.
Redondilla
Líbreme del Rey mi hermano,
librose el Conde también;
1285
juntonos, para más bien,
Amor con piadosa mano.
Redondilla
Y cuando pensé gozalle
y mi pena entretener,
hallé aquí que una mujer
1290
está adorando su talle.
Redondilla
Solo es bueno para quien
ya no tiene más amor
que el Conde.

Sale DOÑA ANA.

Ana
Tengo temor
a su rigor y desdén;
Redondilla
1295
pero, al fin, la quiero hablar.
¡Marina!

Marina
¡Señora mía!

Ana
Dos cosas tengo este día
que hablarte.

Marina
Empieza a mandar.

Ana
Redondilla
Que hables, es la primera,
1300
a ese villano engañoso,
que ya sé que es generoso,
y ruégale que me quiera.
Redondilla
Dile, Marina, pues tanto
hablas con él unos días,
1305
que con las desdichas mías
doy a las piedras espanto.
Redondilla
Dile que ya sé quién es,
que conociendo mi pecho,
bien estará satisfecho
1310
de darme el suyo después.
Redondilla
Esto es lo que a mí me toca;
en lo demás, hoy mi padre
te pretende hacer mi madre,
que es tu ventura, y no poca,
Redondilla
1315
porque te quiere casar
con Tirreno, que ha criado
en la labor del ganado,
y de su hacienda dotar.
Redondilla
¿No estás muy contenta agora?
1320
¿Qué dices? Responde bien.

Marina
En llevando esta sartén,
responderete, señora.
Redondilla
Quédate, adiós.

Ana
¿Qué es aquesto?
¿Esta loca, esta villana,
1325
tan presto fue cortesana,
y bárbara fue tan presto?
Redondilla
¡Ved de qué suerte me deja!

Sale DON FERNANDO.

Don Fernando
Redondilla
¿Hasla hablado?

Ana
Sí, señor.

Don Fernando
¿Qué dijo?

Ana
Templó el rigor.
1330
El instrumento a su oreja
Redondilla
y escuchándome hasta el fin,
de aquí se fue sin hablar.

Don Fernando
Al fin echamos azar.

Ana
Echamos azar al fin.

Don Fernando
Redondilla
1335
Desgraciado amante soy.

Ana
Yo desgraciada tercera.

Don Fernando
Gran gente suena allá fuera;
a saber qué ha sido voy.

Ana
Redondilla
Déjalos, que este rüido
1340
es de nuestros segadores.

Don Fernando
No los he visto mayores.

Ana
Prisa y cuidado han tenido.

Don Fernando
Redondilla
¡Qué temprano han acabado
la siega!

Ana
Es gran hombre Antón.

Don Fernando
1345
Pasada aquesta ocasión,
le he de entregar el ganado.

Ana
Redondilla
Bien harás; tenle en tu casa.

Don Fernando
No ha de haber mejor vaquero
en la Moraña.

Ana
Y espero
1350
verle cuál lozano pasa.

Don Fernando
Redondilla
Para vaquero, es Antón
extremado.

Ana
No querrá
sin Pedro quedarse acá.

Don Fernando
Tenellos, que buenos son.

Ana
Redondilla
1355
Son, señor, muy buenos mozos,
robustos y bien hablados;
ya vienen todos cargados
de espigas, flores y gozos.

Salen ANTÓN y PEDRO, y algunos pastores con las espigas en las caperuzas, con algunos músicos; lleva TIRRENO una cruz hecha de espigas.

Todos
Copla (estructura abierta)
Esta sí que es siega de vida,
1360
esta sí que es siega de flor.

Tirreno
Hoy, segadores de España,
vení a ver a la Moraña
trigo blanco y sin argaña,
que de verlo es bendición.

Todos
1365
Esta sí que es siega de vida,
esta sí que es siega de flor.

Tirreno
Labradores de Castilla,
vení a ver a maravilla,
trigo blanco y sin neguilla,
1370
que de verlo es bendición.

Todos
Esta sí es siega de vida,
esta sí es siega de flor.

Antón
Redondilla
Dadnos, nuesamo, los pies,
y dos mil años viváis,
1375
y más, si más deseáis,
y si es poco, que sean tres.
Redondilla
Esta abundancia del cielo,
favorable y rico amigo,
tanto que se os vuelva trigo
1380
la mesma hierba del suelo.
Redondilla
Y algún año sea tan bueno,
en tierras propias y extrañas,
que seguemos con guadañas
como en los prados el heno.
Redondilla
1385
Vístese el prado librea
con la hierba cada hora.
Vierta aquí su copia Flora
y su abundancia Amaltea.
Redondilla
Rompan del aire los filos,
1390
las cañas de los barbechos,
y toque el trigo los techos
en los trojes y en los silos.
Redondilla
No solo en siega, en vendimia
os dé el cielo tal tesoro,
1395
que hagáis los vasos de oro
que agora tenéis de alquimia.
Redondilla
Ya que el agosto repose,
pisen para vuestras cubas
vuestras gentes tantas uvas,
1400
que todo en mosto rebose.
Redondilla
Y con frutos tan opimos,
que los perguenos empache,
y que un león nos despache
de las cestas los racimos.
Redondilla
1405
Y de manera se huelguen
con las uvas nuestras casas,
que aunque muchas hagáis pasas,
muchas por los techos cuelguen.
Redondilla
Sirva una tinaja anciana
1410
de lo que ahora se pisa,
al cantar don Félix misa
y al desposarse doña Ana.
Redondilla
Por los pezones y cabos
cubran con ojos pajizos,
1415
los melones invernizos
de vuestra casa los clavos.
Redondilla
Sirvan colmos a montones
de membrillos o granadas,
en vuestros techos colgadas,
1420
de dorados artesones.
Redondilla
Sin rectitud y gobierno
de reales pesadumbres,
vuestras ahumadas techumbres,
coronen frutas de invierno.
Redondilla
1425
Sirvan a vuestras familias
costales de verdes nueces,
para acabar, tras los peces,
los peces y las vigilias.
Redondilla
Higos también os reserve
1430
esta campaña vecina,
que afeitados con harina,
enjugue el pecho y conserve.
Redondilla
Matice estas huertas luego
la berenjena morada,
1435
la verde col arrugada,
como pergamino al fuego.
Redondilla
Echad, por mayor deleite,
de la postre vez alguna,
en adobo la aceituna
1440
y los quesos en aceite.
Redondilla
Que yo, siguiéndoos a vos,
dará su rústico modo
gracias al dueño de todo,
que dueño de todo es Dios.

Ana
Redondilla
1445
¡Bien ha dicho!

Antón
Es mi contento
ver para vuestra ganancia
la corona de importancia
del más natural sustento.
Redondilla
Haced esta cruz poner
1450
en el portal de la casa,
porque, en viendo lo que pasa,
reciba gusto y placer;
Redondilla
y mirad qué nos mandáis,
y en qué oficio nos ponéis.

Don Fernando
1455
Justa paga merecéis,
y no será bien que os vais;
Redondilla
quédese en nuestra alquería
Antón para ser vaquero,
y Pedro, su compañero,
1460
gobierne la hacienda mía,
Redondilla
y no faltará el concierto.

Don Juan
Todos los pies os besamos.

Antón
A poner esta cruz vamos.
¡Viva la sierra y destierro!

Vuélvense cantando todos, y queden DON FERNANDO y TIRRENO.

Don Fernando
Redondilla
1465
Tirreno, ¿tienes deseo
de casarte?

Tirreno
Sí, ¡por Dios!,
que mejor lo pasan dos,
a lo que imagino y creo.
Redondilla
Es muy terrible el rigor
1470
el invierno y Guadarrama,
y siento mucho en la cama
la falta de aquel calor.
Redondilla
El señor, con chimenea,
con buena lumbre y buen vino,
1475
duerme solo, e imagino
que su libertad desea,
Redondilla
que los gustos que pretende
los hurta con más favor,
y la fuerza del rigor,
1480
a quien nadie se defiende.
Redondilla
Halla en su esposa el villano,
pues no tiene otro gobierno,
la chimenea, en invierno,
y la sombra, de verano.

Don Fernando
Redondilla
1485
¿A quién has echado el ojo
que te parezca más linda?

Tirreno
Yo, con perdón, a Lucinda,
que es de mi preñado antojo.

Don Fernando
Redondilla
Es tu prima, y ha de haber
1490
por fuerza dispensación.

Tirreno
En otra he puesto ficción,
y a fe que es linda mujer;
Redondilla
pero no me querrá.

Don Fernando
Paso.
¿Es Marina?

Tirreno
No sea necio.

Don Fernando
1495
¿Quiéresla?

Tirreno
Sí.

Don Fernando
¿Mucho?

Tirreno
Recio.

Don Fernando
Pues hoy con ella te caso;
Redondilla
hoy la iguales y te iguala.

Tirreno
Sí, pero con atención,
que Marina no es melón
1500
que se ha de tomar con cala.

Don Fernando
Redondilla
Voylo con ella a tratar
para que te dé la mano.

Vase.

Tirreno
Dalda después a un alano
si la habéis también de hablar.
Redondilla
1505
¡Por Dios, que me estoy finando
por ella, si verdad digo,
desde que la vi al postigo
de la cocina fregando!
Redondilla
Porque escudillas y platos
1510
la vi de suerte poner,
que hicieran enternecer
las entrañas de Pilatos.
Redondilla
Antón es este, y sospecho
que también trae chamusquina
1515
por mi buen amor, Marina.

Entra ANTÓN.

Antón
¿Qué hay, Tirreno?

Tirreno
Buen provecho,
Redondilla
Antón, y muy buena pro
os haga la vaquería.

Antón
Tirreno, ¡por vida mía,
1520
que lo deseaba yo!,
Redondilla
aunque me pesa de andar
al campo; mas ¿qué he de hacer?
Marina te quiere ver,
y ella te andaba a buscar.

Tirreno
Redondilla
1525
Ansí, pues, a verla voy.
¡Adiós, vaquero de casa!
¡Adiós, Antón!

Antón
Ved que pasa
por un hombre cual yo soy,
Redondilla
vaquero de la Moraña,
1530
de Ávila un Conde, pariente
del Rey, claro descendiente
de la nobleza de España.
Redondilla
Mas no es mucho que por quien
paso yo todo este mal,
1535
no solo le pase igual,
pero lo sienta también.

Sale MARINA.

Marina
Octava real
¿Puedo hablarte?

Antón
Bien puedes, bella Infanta;
desde el oro gentil, desde el cabello
que el sol entre sus rayos se adelanta
1540
a hacer un lazo a mi amoroso cuello,
admírase la tierra, el mundo espanta
de ver tu cuerpo tan hermoso y bello
en esas ropas desiguales, como
el índico diamante puesto en plomo.
Octava real
1545
¡Dulce señora mía! ¿Quién pensara
que un tirano Rey tal fuerza hubiera,
que a vuestro cielo aqueste sol quitara,
y esta piedra a su círculo pusiera?
Lágrimas bajan por mi humilde cara
1550
cuando el alma del Conde considera
que en este estado estéis, y en este oficio,
del peligroso amor bastante indicio.
Octava real
Quien pudiera llevar el carro de oro
cuando faltara el sol, tras el de bueyes
1555
apenas sigue el paso con decoro.
La que pudiera honrar los altos reyes,
que siegue el trigo y que guardase el toro,
ya parece que son más justas leyes;
mas no que limpies con tu traje pobre,
1560
con mano de cristal el bajo cobre.
Octava real
Y ya que el cielo y vuestro duro hermano,
con tan grande rigor nos importuna,
donde yo soy Antón, pobre villano,
y vos Marina, mar de mi fortuna,
1565
en tanto que en decillo, la gran mano
no demuestra en su sol bonanza alguna,
pasad conmigo, y con las penas mías,
las tristes horas de estos largos días.

Marina
Octava real
Manrique, aquese amor, que hasta ponerte
1570
en las manos mi honor, me tuvo asida,
defenderá mi vida hasta la muerte
a pesar de las fuerzas de la vida;
dejé a mi hermano por venir a verte,
o, por mejor decir, vine vencida
1575
de un hombre que fue muerto de secreto;
quise buscar tan peligroso efecto.
Octava real
Aquí me trujo, aquí forzarme quiso,
aquí murió, y aquí la vida paso,
donde a la puerta estoy del paraíso,
1580
aunque es su entrada un peligroso paso.
Un viejo Atlante, y un galán Narciso,
que al uno desespero, al otro abraso,
sin conocerme piensan persuadirme,
que más me ofenden que saber servirme.
Octava real
1585
Y esto pasara yo, Conde, mi vida,
si esta mujer, esta doña Ana ahora,
de tu valor y prendas advertida,
no te adorara como, al fin, te adora.
Pídeme a mí que tu favor te pida;
1590
el alma tiembla, el pensamiento llora,
hablan los ojos, y entre tanta mengua,
los celos se me quedan en la lengua.
Octava real
¿Qué me aconsejas para tantos males?
Porque salir de este lugar secreto
1595
será dar ocasiones desiguales
a nuestra muerte con injusto efeto.
Castilla tiene hombres principales,
mas quien no se descubre está secreto;
mejor es que pasemos esta vida,
1600
que verla a un Rey por un traidor rendida.

Antón
Octava real
Si como pasó, dulce prenda mía,
los celos de don Félix, no te atreves
a pasar de doña Ana la porfía,
crédito justo que a mi amor le debes,
1605
y dejando esta oculta serranía,
cuyas montañas para el sol, y nieves,
contra Bermudo son defensa y muros,
¿dónde podremos de él estar seguros?
Octava real
Pasa con esperanza alegremente
1610
los ratos de esta ausencia peligrosa,
que el tiempo y ella llevan juntamente
a su muerte y su fin cualquiera cosa,
que si en esta montaña al sol ardiente,
y en la siesta de julio calurosa
1615
o en las escarchas de diciembre helado,
las huellas seguiré de mi ganado,
Octava real
saldré por verte a la primera aurora,
llorando celos e inmortal veneno,
cuando ella perlas sobre lirios llora,
1620
humedecido el áspero terreno;
y cuando el sol el Occidente dora,
de púrpura dorada el rostro lleno,
y corona de noche las estrellas,
a verte volveré, por verte en ellas.
Octava real
1625
Traerete, amiga, de este verde suelo
el conejuelo, con la mano asido,
el escamoso pez en el anzuelo,
y otras veces la tórtola en el nido;
el madroño cubierto con el hielo,
1630
la blanca rosa en el abril florido,
que en amor y humildades semejantes,
suelen ser perlas, joyas o diamantes.
Octava real
Recibirás entonces al vaquero
de la montaña de Ávila, que andaba
1635
en el caballo pisador ligero,
cuando el Rey en las Cortes igualaba,
con blando rostro y con mirar severo,
y en tocando en la puerta en el aldaba,
dirás: “Ya viene Antón”, porque quien ama,
1640
más en el alma que en las puertas llama.
Octava real
Estense las grandezas en su trono
cubiertas de brocados y doseles,
mientras que yo de espigas me corono,
y tú me miras con la luz que sueles.
1645
De este cambio de amor el caso abono,
como poco en mirarme te desveles,
en tanto, Infanta, que se acerca el día
en que conozca el mundo que eres mía.

Marina
Octava real
Qué ¿me querrás así?

Antón
¡Sábelo el cielo!

Marina
1650
Y él mismo sabe lo que yo te pago.

Antón
¿Qué mayor gloria, qué mayor consuelo?

Marina
Con agradarte ya me satisfago.

Antón
Mis celos matarán tu honesto celo.

Marina
Los que he tenido, con mi amor deshago.

Antón
1655
Dame tus brazos.

Marina
Una y muchas veces.

Antón
No mires a mi traje.

Marina
¡Bien pareces!

Sale DOÑA ANA, y velos abrazar.

Ana
Redondilla
No me ha parecido mal
tan buena conversación.

Antón
Vístonos ha la ocasión
1660
de mi tormento mortal.

Marina
Redondilla
¡Disimula!

Antón
Pues ¿qué es esto?

Marina
¿De qué te alteras, señora?
¿No ves que un abrazo ahora
ha de ser árbol traspuesto?
Redondilla
1665
Diomele Antón de su parte.

Ana
¿Por tu vida?

Marina
Sí.

Ana
Pues vete,
que es superfluo el alcahuete
si está presente la parte.

Marina
Redondilla
Hele dicho mil dulzuras,
1670
y respóndeme otras tantas.

Ana
Sí, mas mucho te adelantas
en procurar tus venturas.
Redondilla
Abrazos con relación
no son de tan mal conceto,
1675
pero abrazos en secreto,
de mucho peligro son.
Redondilla
Vete, y déjanos a solas.

Marina
Ya, señora, te he servido.

Ana
Pues ¿en qué estás divertido?

Antón
1680
Voy y vengo con mis olas.

Marina
Redondilla
(Desde aquí los pienso oír.)

Pónese aparte.

Antón
Corría un viento suave,
y dando en popa a mi nave,
pensé en la orilla surgir,
Redondilla
1685
y vino un cierzo y volcán
con que he corrido tormenta.

Ana
Estos trataban mi afrenta,
los dos de concierto están.
Redondilla
Dime, ¡por tu vida!, Antón,
1690
¿qué tratabas con Marina?

Antón
De tu hermosura divina,
de tu rara perfección.
Redondilla
De mi forzoso deseo
desigualarte pudiera,
1695
porque una boca tercera
me ha dicho lo que no creo.

Ana
Redondilla
¿Qué te ha dicho?

Antón
Que era yo
cuidado y desvelo tuyo.

Ana
Antes pienso que era suyo,
1700
pues tal abrazo te dio.

Antón
Redondilla
Fue, señora, recompensa
de la nueva que me has dado.

Ana
¿Sabes, Antón, qué he pensado?
Que tratáis los dos mi ofensa.

Antón
Redondilla
1705
Haces mal en despreciar
tus méritos; pero di,
¿qué cosa te pudo a ti
a tanto amor obligar?

Ana
Redondilla
Pensar que eres caballero.

Antón
1710
Harto lo parezco ahora.

Ana
Pedro lo dice.

Antón
Señora,
Pedro es loco y chocarrero.
Redondilla
Una vez, en una casa,
dio a entender que yo era conde.

Ana
1715
¿Quién eres?

Antón
Ya te responde
esto que a tus ojos pasa:
Redondilla
un villano labrador,
que en este traje grosero,
ha venido a ser vaquero
1720
de tu padre y mi señor.

Ana
Redondilla
Engáñasme.

Antón
Yo he cumplido
con decirte la verdad;
no hay en mí más calidad
que habértelo parecido.

Ana
Redondilla
1725
Pues yo vi que Pedro ayer
te llamaba señoría.

Antón
Por lo que he dicho sería.

Ana
Antón, yo te he de querer,
Redondilla
que me dice el corazón
1730
que eres Antón disfrazado.

Antón
Como esos habrá quemado
el fuego de san Antón.

Ana
Redondilla
Dame esos brazos, señor,
si acaso engañarme intentas.

Antón
1735
Ya como a ciego me atientas.

Marina
(¡Oh, Conde infame y traidor!
Redondilla
¿Ansí la abrazas? Mas quiero
desviarlos.) ¡Ah, señora!

Ana
¿Qué quieres, Marina, ahora?

Marina
1740
Tu padre llama.

Antón
Aquí espero.

Ana
Redondilla
Luego vuelvo.

Vase DOÑA ANA.

Marina
Di, traidor,
¿de esta suerte me cumplías
lo que aquí me prometías?
¿Esto es verdad, o es temor?

Antón
Redondilla
1745
Anda ya; no seas terrible.
Ya sabes que has de sufrir.

Marina
¿Aquesto he de consentir?

Antón
Es, mi bien, muy convenible.

Sale DON FÉLIX.

Marina
Redondilla
¡Paso, que don Félix viene!

Don Félix
1750
¡Qué buena conversación!
Ya Marina con Antón
se requiebra y entretiene.

Antón
Redondilla
A fe, que eso sería:
“Dadme acá de merendar,
1755
Marina, que he de tornar,
antes que se acabe el día,
Redondilla
hacia donde están los bueyes.”

Marina
Siempre tengo yo de ser
la que ha de darte de comer:
1760
¡Bercebú lleve las leyes!
Redondilla
Pedidlo allá; andad, Antón.

Don Félix
Bien dices; salte allá fuera.

Antón
¿De qué, comadre, se altera?

Don Félix
¡La bestia en conversación!
Redondilla
1765
Váyase al campo el patán.

Antón
Iranse, ¡válgame Dios!
Pedilde la carne vos,
que yo solo pido pan.

Don Félix
Redondilla
¿Estábate ya el grosero
1770
por ventura, pellizcando?

Antón
No, sino esteme aguardando
a que ella digo esto quiero.

Don Félix
Redondilla
Pues ¡yo os juro a Dios, villano...!

Antón
Para estudiante, a fe
1775
que sabéis poco.

Don Félix
No fue,
Antón amigo, en mi mano.
Redondilla
Quiero bien.

Antón
Todos queremos.

Don Félix
¿A Marina?

Antón
Pues ¿a quién,
a una burra?

Don Félix
Ya está bien;
1780
Antón, no nos igualemos.

Antón
Redondilla
Querelda, que es gran razón:
lo que una reina merece,
una princesa parece.

Marina
Por su virtud sola, Antón.

Don Félix
Redondilla
1785
¡Mira cómo se requiebran
a mis ojos! ¡Salte allá!

Antón
Saldranse.

Don Félix
Bueno está ya.
¡No miran que me los quiebran!

Antón
Redondilla
Aquí me quiero esconder.

Don Félix
1790
Ya se fue el necio villano;
dame, Marina, una mano.

Marina
Harto quisiera poder.

Don Félix
Redondilla
Pues ¿quién lo estorba?

Marina
(Esta es
grande ocasión de vengarme.)

Don Félix
1795
Cánsate ya de abrazarme,
pues ya ceniza me ves.
Redondilla
Mira que si no es que vuelva
como fénix a vivir,
después que me haces morir,
1800
no tiene amor qué resuelva.
Redondilla
Mas ¿para qué estoy perdido,
cansados consejos vanos,
pues a requiebros villanos
mejor aplicas tu oído?
Redondilla
1805
¿Qué te dijo aquel vaquero?
¿Qué atributos te llamó?
Sin duda, más te agradó
con su lenguaje grosero.
Redondilla
¿No te llamaría estrella,
1810
sol, plata, perlas, jazmín?
¡Pardiez, te dijera, en fin,
que estoy muriendo por ella!
Redondilla
¿Quieres que te hable ansí?
¿Qué haré yo por agradarte?

Marina
1815
Háblame en segura parte,
don Félix mío, no aquí.
Redondilla
Vete ahora, ¡por tu vida!

Don Félix
Pues abrázame.

Marina
Sí haré.

Antón
¿Esto he visto?

Don Félix
De mi fe
1820
paga ha sido merecida.

Antón
Redondilla
Quiero impedir mi dolor.
¡Por Dios, Marina, que anda
el señor en tu demanda!

Don Félix
Y ¿tú vuelves?

Antón
¡Oh, señor,
Redondilla
1825
tu padre te espera allá!

Don Félix
Marina, queda con Dios.

Vase.

Antón
Muy bien os queréis los dos.
Basta que se abrazan ya.

Marina
Redondilla
Calla, mi bien, no te enojes;
1830
ya sabes que has de sufrir.

Antón
Huélgate, y hazme morir,
que a muy buen tiempo me coges.
Redondilla
Hazme ya desesperar,
que es cosa muy convenible.

Marina
1835
Pues ¿cómo será posible
el podernos conservar?

Antón
Redondilla
¡Herirme a mí por los filos!

Marina
Yo quiero lo que tú quieres.

Antón
Siempre tenéis las mujeres,
1840
de estorbar varios estilos.

Marina
Redondilla
¡Oh! Manden os a vosotros
dar pena y no recibilla.

Antón
Nunca, por pena sencilla,
la damos doble nosotros.
Redondilla
1845
Mas pues de eso tienes gusto,
enhorabuena te queda,
que yo me voy donde pueda
llorar este daño injusto.
Redondilla
Al monte llevo el ganado;
1850
no me verás en un mes.

Marina
Tente, Conde, no me des
de tan ligero pecado
Redondilla
tan áspera penitencia.

Antón
¡Déjame!

Marina
¡Basta, señor!

Sale DON JUAN.

Don Juan
1855
A vuestra voz y rumor
puse pies y diligencia.
Redondilla
¡Paso, Conde! ¡Paso, Infanta!
Si son celos, no es razón
que deis por esto ocasión
1860
de ser conocidos tantoN
X
Nota del editor digital

Falta la rima. RDC.

.
Redondilla
Mirad que en vuestro secreto
está de los tres la vida.

Antón
Y ¿no está mejor perdida
que empleada en tal sujeto?

Marina
Redondilla
1865
Buen Conde, ¿tú has hecho ansí?

Antón
Di lo que harás tú agora.

Don Juan
¿Qué le habías hecho, señora?

Marina
Hablé a don Félix aquí.

Antón
Redondilla
Más hizo.

Marina
Lo que él ha hecho.

Don Juan
1870
¿Qué?

Marina
A doña Ana abrazó,
y tal desprecio me dio,
que di a don Félix el pecho.

Don Juan
Redondilla
Ea, que son desvaríos
nacidos de querer bien;
1875
sed amigos.

Antón
¿Yo?

Don Juan
Pues ¿quién?

Antón
No en mis días.

Marina
Ni en los míos.

Don Juan
Redondilla
Señora, llégame a hablar.

Marina
No lo creas.

Don Juan
¡Ea, pues!

Marina
Irse, y no verme en un mes.

Don Juan
1880
Acaba.

Marina
¿Qué es acabar?

Antón
Redondilla
Déjala, don Juan.

Don Juan
También
estáis, don Manrique, extraño.

Antón
La dilación es mi año.
¡Esto es, don Juan, querer bien!
Redondilla
1885
Dile que me abrace.

Don Juan
Ya
pide tus brazos el Conde.

Marina
Que estoy sin brazos, responde.

Don Juan
Sin brazos dice que está.

Antón
Redondilla
¡Señora!

Marina
No hay tratar de eso.

Antón
1890
Pues yo también sé sufrir.

Marina
Don Juan, hazle tú venir.

Antón
Que estoy mohíno confieso.

Marina
Redondilla
Llámale, don Juan, y di
que mis brazos le daré.

Don Juan
1895
¿Quién lo duda? Ya yo sé
que solo es cansarme a mí.
Redondilla
Llégate, que ya te abraza.

Antón
Dile que ahora no quiero.

Marina
Sí querrá; no seas grosero.

Antón
1900
Tuya, mi bien, es la traza.
Redondilla
De tu estampa es el modelo;
mas ya mis brazos te doy,
con que levantando voy
mis esperanzas al cielo.

Sale DON FERNANDO y hállalos abrazados.

Don Fernando
Redondilla
1905
¡Agrádame la amistad!

Don Juan
Señor, vos ha visto.

Marina
Quedo,
que no faltará un enredo.

Don Fernando
Otro por mi cuenta os dad.
Redondilla
Pues ¿en mi casa? ¡Ah, Marina!

Marina
1910
Aquí con la maldición.
Más que yo es mi cuyo Antón.

Don Fernando
Eso, ¿quién no lo adivina?

Marina
Redondilla
Oye, señor.

Don Fernando
¡Estoy ciego
de cólera!

Marina
Aquí, ¡por Dios!,
1915
hemos hallado los dos
que somos parientes.

Don Fernando
Luego...

Marina
Redondilla
Está una hermana en mi tierra
casada, y con bendición,
con un hermano de Antón,
1920
que antaño se fue a la guerra.
Redondilla
Conocile por cuñado,
y al descuido le abracé.

Don Fernando
¿Eso ha sido?

Marina
Aquesto fue.
¡Pardiez, que es tan buen soldado
Redondilla
1925
como le han visto los moros!

Don Fernando
Sosegado tengo el pecho;
idos, Antón, que sospecho
que andan sin dueño los toros;
Redondilla
llevad al monte el ganado;
1930
no volváis tan presto acá.

Antón
Adiós, cuñada.

Marina
Y ¿se va
sin abrazarme, cuñado?

Antón
Redondilla
Con licencia del señor,
otro abrazo te daré.

Don Fernando
1935
¡Bueno está ya, por mi fe!
Creo que le tiene amor.

Antón
Redondilla
Vamos, Pedro.

Don Juan
Ya te sigo.

Don Fernando
Mas ¡qué alcahuete que soy
de esto que mirando estoy!

Marina
1940
¡Hola, cuñado! ¿Qué digo?

Antón
Redondilla
¿Qué queréis?

Marina
No os olvidéis
de lo que dije.

Antón
No puedo.

Vanse ANTÓN y DON JUAN.

Don Fernando
Por mi fe, que tengo miedo
de que engañado me habéis.

Marina
Redondilla
1945
Callad, señor, que es engaño.

Don Fernando
Pues ¿cuándo, Marina mía,
verá mi amor algún día
con qué remedies mi daño?

Marina
Redondilla
Señor, en tanto cuidado
1950
me pone mi pretensión,
visto que fuera razón
darte mi pecho obligado,
Redondilla
que si palabra me das
de no decir un secreto,
1955
verás...

Don Fernando
Pues yo te prometo
de no decirlo jamás.

Marina
Redondilla
Pues júralo.

Don Fernando
Por tu vida,
por tus ojos, cuando menos,
lo juro.

Marina
Nunca en los buenos
1960
se ha visto la fe rompida.
Redondilla
¿Sabes señor...

Don Fernando
Di, adelante.

Marina
Vergüenza tengo.

Don Fernando
¿De qué?

Marina
Que habrá que en tu casa entré
lo que sabe un estudiante.

Don Fernando
Redondilla
1965
¿Hablaste a don Félix?

Marina
Sí,
y aun pienso que de él estoy...
¿Que a tal cosa a decir voy?

Don Fernando
¿Preñada?

Marina
Pienso que sí.

Hace una reverencia MARINA.

Don Fernando
Redondilla
¿Con reverencia y preñada?
1970
¡Qué cortesía y respeto!

Marina
Hame enseñado tu nieto,
señor, a ser bien criada.

Don Fernando
Redondilla
¿Hay tan gran rusticidad?
¿Hay tan extraña inocencia?

Marina
1975
Hablome con tanta ciencia
una noche en puridad.
Redondilla
Díjome que Cicerón
y Virgilio lo decían,
que cuando dos se querían,
1980
estaba puesto en razón;
Redondilla
y que él era nigromante,
que me llevaría a una tierra
que más plata y oro encierra
que hay trigo en año abundante.
Redondilla
1985
Y que si no le quería,
que me llevaría a la cueva
de Proserpina.

Don Fernando
¡Qué nueva
y extraña bellaquería!
Redondilla
¡Miren con qué la engañó!
1990
Hija, Marina, ya es hecho;
muestra, Marina, buen pecho.
La bendición me ganó.
Redondilla
¡Vive el cielo, que he de darte
de su legítima luego
1995
lo que verás!

Marina
Yo te ruego,
con lo que puedo obligarte,
Redondilla
que mires por mi inocencia.

Don Fernando
Descuida, y déjame hacer.

Vase. Sale DON FÉLIX.

Don Félix
No me puedo defender
2000
con más fácil diligencia.
Redondilla
¡Bueno va el viejo! ¿Qué digo?
Marina, ¿fuese ya el viejo?

Marina
¡Triste! Cuando el uno dejo,
luego el otro está conmigo.
Redondilla
2005
Ya se fue; ¿qué es lo que quieres?

Don Félix
¿Que me quieres?

Marina
Bien quisiera,
como quererte pudiera.

Don Félix
¡Qué fiera! Y ¿de mármol eres?

Marina
Redondilla
Que no es eso, ¡triste yo!

Don Félix
2010
Pues ¿qué temes?

Marina
Di, ¿no es justo
darle a tu padre más gusto
que no a ti?

Don Félix
No.

Marina
¿Cómo no?
Redondilla
¿Quién es en casa el primero?

Don Félix
Mi padre.

Marina
Luego es razón
2015
obedecelle.

Don Félix
Esas son
excusas del alma de acero.

Marina
Redondilla
Más de cántaro, pues fui
tan necia en el escoger,
pudiéndote a ti querer.

Don Félix
2020
Déjale, y quiéreme a mí.

Marina
Redondilla
¡Cómo! Si ya...

Don Félix
¿Que si ya?

Marina
Me ha gozado.

Don Félix
¡Santo Dios!

Marina
Y tan casados los dos
como el Rey, si el Rey lo está.

Don Félix
Redondilla
2025
¿Qué dices?

Marina
Que soy tu madre.
¿No me entiendes? Pues bien llano
lo digo; aquí está un hermano
tuyo, hijo de tu padre.

Don Félix
Redondilla
¡También preñada!

Marina
¿De qué
2030
tanto, don Félix, te admiras?

Don Félix
¡Oh, cielo!

Marina
¿De qué suspiras?

Don Félix
Aqueste el ejemplo fue.
Redondilla
Todo aquesto fue el quemar
los libros, porque de amores
2035
trataban.

Marina
Menos rigores.

Don Félix
Estoy ya por me matar.
Redondilla
¡Ah, cómo supo, en efeto!
Como viejo me engañó.

Marina
Con esto he cumplido yo,
2040
don Félix; tú eres discreto.
Redondilla
Compadre, no hay que enojarte;
queda con Dios.

Don Félix
¡Vete, fiera!
Vase.
¡Oh, desdicha! ¡Quién pudiera
de este tirano vengarte!

Salen TIRRENO y LUCINDA.

Tirreno
Redondilla
2045
No tienes ya que me asir;
señor, digo lo que digo.

Lucinda
Pues, ¿es posible, enemigo,
que así te me quieres ir?

Tirreno
Redondilla
Lucinda, la boca tapa;
2050
tu primo soy. Yo no quiero
casarme donde primero
lo haya de saber el Papa.
Redondilla
¿Qué sirve a un pobre villano
el tener dispensaciones?
2055
¿Quién hay que quiera cuestiones
teniendo el bien en la mano?
Redondilla
Marina es linda mujer.
Y aunque eres linda, Lucinda,
¿qué sirve una cosa linda
2060
donde no se puede ver?
Redondilla
Señor me casa; esto es hecho.

Lucinda
Tú me das buen galardón.

Don Félix
¿Sobre qué es esa cuestión?
Puedo ser yo de provecho.

Lucinda
Redondilla
2065
Cásase aqueste traidor
habiéndome prometido
ser su esposo.

Don Félix
¿Cómo ha sido?

Tirreno
Mandómelo mi señor.

Don Félix
Redondilla
Y, pues, ¿con quién?

Tirreno
Con Marina.

Don Félix
2070
Él te da linda mujer.

Tirreno
Mas qué, ¿hay algo en qué entender?

Don Félix
Eso tú te lo adivina;
Redondilla
no está menos que preñada.

Tirreno
¿De quién?

Don Félix
De él mismo.

Tirreno
¡Oxte, puto!

Lucinda
2075
Entre, Tirreno, a pie enjuto
por la viña vendimiada.
Redondilla
Eso sí que es conveniente
para un hombre como tú.

Tirreno
Mas ¡que lleve Bercebú
2080
quien la hablare eternamente!

Lucinda
Redondilla
¿Y a mí, Tirreno?

Tirreno
A ti sí;
espera, aguarda.

Lucinda
¿Que aguarde?
Ya, Tirreno amigo, es tarde.

Vase.

Tirreno
¡Mil mundos iré tras ti!

Don Félix
Redondilla
2085
Quien deja el bien, que le pierda,
que es la sentencia más justa.

Sale DON FERNANDO.

Don Fernando
A ser en mi edad robusta,
y no en la madura y cuerda...
Redondilla
Cree, don Félix, del enojo
2090
que me has dado.

Don Félix
¿Yo te he dado
enojo? Habrante enojado
celos de tu propio antojo.

Don Fernando
Redondilla
¡Traidor! ¡Tú habías de hacer
una cosa semejante!

Don Félix
2095
Pues ¿en qué ha sido importante
hablar yo con tu mujer?
Redondilla
Di que ya a parir comienza
el hermano que me has dado.

Don Fernando
Mas qué, ¿me echas el preñado
2100
según es tu desventuraN
X
Nota del editor

Debe ser ‘desvergüenza’.

?

Don Félix
Redondilla
No, que debe de ser sinoN
X
Nota del editor

Debe decir ‘mío’.

si ella mi madrastra es.

Don Fernando
¿Qué dices?

Don Félix
Eso que ves.

Don Fernando
¡Paso, paso; menos brío!

Don Félix
Redondilla
2105
No te digan las verdades.

Don Fernando
¿Hay tan gran bellaquería?
Que aquesta es culpa mía,
bellaco, ya me persuades.
Redondilla
Has gozado la mujer
2110
que está preñada de ti,
y échasme la culpa a mí.

Don Félix
¡Oh, qué lindo proceder!
Redondilla
Gánasme tú por la mano,
y hablas con ella en secreto,
2115
y quieres, a lo discreto,
hacer mi hijo a mi hermano.
Redondilla
Di que eres mi padre, y quieres
encubrir así tu error,
y no me digas, señor,
2120
que soy loco.

Don Fernando
Pues ¿qué eres?

Don Félix
Redondilla
Un tonto, que si aprendiera
lo que sabes...

Don Fernando
¿Hay maldad
tan grande?

Don Félix
Aquesto es verdad,
y ¡ojalá que no lo fuera!

Sale TIRRENO.

Tirreno
Redondilla
2125
¿Está señor por acá?

Don Fernando
Aquí está.

Tirreno
Cuenta, y adiós.

Don Fernando
¿Qué dices?

Tirreno
Digo que a vos
bien el casaros está.

Don Fernando
Redondilla
¡Borracho! ¿Qué quieres?

Tirreno
Quiero
2130
hablar con vos al oído;
y pues veis que me despido,
que me paguéis mi dinero.

Don Fernando
Redondilla
Este ha bebido.

Tirreno
A una hormiga,
a un hombre que habéis criado,
2135
le dais el melón calado
y la mujer con barriga.
Redondilla
¡Alto, alto! Esto es hecho;
cuenta con pago, y adiós.

Don Félix
Dime que es burla.

Don Fernando
Estos dos
2140
tienen el diablo en el pecho.

Don Félix
Redondilla
Di que yo me lo levanto.

Don Fernando
Félix, todo es testimonio;
esto ordena algún demonio,
que otro no supiera tanto.
Redondilla
2145
Ven, y hablaré a esa mujer.

Don Félix
Vamos, señor.

Don Fernando
Ven conmigo,
y advierte, Félix amigo,
que será echarme a perder.
Redondilla
Dime verdad, si te agrada.

Don Félix
2150
¡No es bueno que disimula!

Vanse DON FERNANDO y DON FÉLIX.

Tirreno
Coz me diste, como mula,
al cabo de la jornada.
Redondilla
Pues yo os echaré una calza,
viejo, que, aunque soy pastor,
2155
sé que humilla el deshonor
más que la riqueza ensalza.
Redondilla
Mujer hecha a la malicia
con postiza delantera,
jalbegador por defuera,
2160
¡malos años! ¿No hay justicia?


Acto III

Salen DON JUAN y el CONDE.

Don Juan
Redondilla
¿No sabe Vueseñoría
la novedad que hay en casa?

Antón
Dime, don Juan, lo que pasa,
y deja la cortesía,
Redondilla
2165
que desharás la maraña
de nuestra reformación
si no me llamas Antón,
el vaquero de Moraña.
Redondilla
A quien anda tras los bueyes
2170
de esta oculta serranía,
entra mal la cortesía
de la corte de los reyes.
Redondilla
Mas dime sencillamente
lo que ha pasado.

Don Juan
Bermudo,
2175
Rey de León, que no pudo
matarte, levanta gente
Redondilla
contra el Moro de Toledo.

Antón
¿Por qué?

Don Juan
Porque a pensar viene
que a ti y a su hermana tiene
2180
ocultos.

Antón
¿Qué importa?

Don Juan
Es miedo
Redondilla
que tiene a vuestro valor,
como le falta heredero;
y así y todo, es Marte fiero,
armas, venganza y rigor.
Redondilla
2185
Pidió al Conde castellano
favor.

Antón
Y ¿el Conde responde?

Don Juan
Paso y favor le da el Conde,
uno cierto, y otro llano;
Redondilla
por eso se ha concertado
2190
la vista de los dos Reyes
de Ávila.

Antón
¡Ah, duras leyes!
¿De un mozo precipitado
Romance (tirada)
ha escrito el Moro?

Don Juan
Sí escribe.

Antón
Y ¿qué dice?

Don Juan
Que lo niega.

Antón
2195
¿Qué responde?

Don Juan
Que le ciega
codicia, y gente apercibe.

Antón
Redondilla
Pues ¿de eso tienes pesar?
¿No es mejor que aquese moro
prenda a Bermudo el tesoro
2200
que tan mal supo guardar,
Redondilla
y le tenga esta montaña
donde doña Elvira está,
el Conde que llaman ya
el vaquero de Moraña?

Don Juan
Redondilla
2205
No, don Manrique, que en todo
pone peligro el temor.

Antón
Pues ¿qué remedio mejor?

Don Juan
Hay grande mal.

Antón
¿De qué modo?

Don Juan
Redondilla
Hácese en Ávila gente
2210
por el Conde y por Lisardo,
aquel mancebo gallardo
y preciado de valiente.
Redondilla
Eligiole la ciudad
por capitán entre algunos,
2215
y atambores importunos
ya desvelan la ciudad.
Redondilla
Fernando a llamarte envía,
que dice que solo Antón
puede en aquesta ocasión
2220
satisfacer su porfía.
Redondilla
Mira por dónde los cielos
me han quitado la paciencia,
pues te previene la ausencia,
y a mí me matan los celos.

Antón
Redondilla
2225
Que está Lisardo, don Juan,
quitando la casería.

Don Juan
Y de la desdicha mía
es Lisardo el capitán.
Redondilla
Ven, ¡por mi vida!, Manrique
2230
mira el peligro en que estás.

Antón
Si lo ves, no quieras más,
que no hay más que signifique.
Redondilla
Mudado se me ha el color
de ver que iré desde aquí
2235
por soldado contra mí
en esta guerra de amor.
Redondilla
Y no me estará muy mal
el ir con este vestido,
que estoy tan desconocido,
2240
que en mi vida pensé tal,
Redondilla
porque el sol de esta montaña,
que ha gran tiempo que me mira,
me ha puesto tal, que mi Elvira,
cuando me mira se engaña.

Don Juan
Redondilla
2245
Luego ¿no he de ir allá?

Antón
No,
que acá serás menester;
y lo propio viene a ser
si yo soy tú, y tú eres yo.

Vanse. Sale DON FÉLIX con una espada debajo del manteo, y DON FERNANDO tras él.

Don Fernando
Romance (tirada)
¡Escóndete!

Don Félix
No es muy bien
2250
que me esconda.

Don Fernando
Pues ¿qué aguardas?

Don Félix
Esto aguardo que me guardas.

Don Fernando
¡Traidor! ¿Espada también?
Redondilla
¡Suéltala luego!

Don Félix
¿Esto quieres,
sabiendo que...?

Don Fernando
No lo nombres.

Don Félix
2255
En fin, ¿quieres que los hombres
se escondan como mujeres?
Redondilla
¿No es aqueste hombre aquel
que aquí me vino a agraviar?

Don Fernando
Tú le quisiste matar;
2260
no nació el agravio de él.
Redondilla
Herido de tu locura,
vino a buscarte.

Don Félix
Es verdad,
pero ya que la ciudad
a disculpalle procura,
Redondilla
2265
y le hizo su capitán,
rehusé el venir aquí;
mas por vengarse de mí,
aqueste enojo me dan.
Redondilla
Para quitar la Moraña
2270
bastará cualquier sargento,
pero dice que es el cuento
por diferente maraña.
Redondilla
Yo te juro...

Don Fernando
No me jures,
aquesta es mi voluntad,
2275
y no que con libertad
vida y hacienda aventures.
Redondilla
Vete a esconder.

Don Félix
Tú verás
cómo yerras.

Don Fernando
Ve tú luego.

Don Félix
¡Oh, sotana! ¡Derreniego
2280
de quien te vistiere más!

Vanse. Salen DOÑA ANA y el CAPITÁN.

Capitán
Redondilla
¿Esto te ha causado enfado?
Yo me acuerdo que algún día
darte contento solía.

Ana
¡Cómo eso el tiempo ha mudado!
Redondilla
2285
Troya era fuerte ciudad,
Grecia un imperio famoso,
gran maravilla el coloso
en aquella antigua edad;
Redondilla
y de todos no ha quedado
2290
sino solo la memoria.

Capitán
Troya fue también mi historia;
muero, en efecto, abrasado.

Ana
Redondilla
No dirás que agravio ha sido,
pues por ninguno te dejo.

Capitán
2295
De tu ingratitud me quejo,
no me quejo de tu olvido.

Ana
Redondilla
No hay hombre en este desierto
que celos te pueda dar.

Capitán
Eso me obliga a quejar
2300
de que sin causa me has muerto.
Redondilla
¡Pluguiera al cielo que amaras,
y que viera yo por quién
me tratas con tal desdén,
y porque mi amor vengaras!

Ana
Redondilla
2305
Como no me ves querer,
me dices que lo quisieras,
pero si querer me vieras,
¿qué mal me vieras hacer?

Capitán
Redondilla
Tu padre nos ha escuchado.

Ana
2310
Cuanto he dicho ha sido honesto.

Capitán
A hacer esto estoy dispuesto,
que es el orden que me han dado.
Sale DON FERNANDO poco a poco.
Redondilla
Pues, señor, ¿no viene ya
la gente de la labor?

Don Fernando
2315
Vuestro alférez fue, señor,
a buscarla donde está,
Redondilla
que vienen de temor llenos,
porque son los atambores,
para nuestros labradores,
2320
como al gusano los truenos;
Redondilla
y vuesa merced pudiera
contentarse de haber dado
ocasión a lo pasado,
sin que a renovar viniera
Redondilla
2325
los agravios de esta casa.

Capitán
Ya todo aquello pasó,
que en un hombre como yo,
más presto el enojo pasa.

Don Fernando
Redondilla
Y a mí, ¿fáltame nobleza?

Capitán
2330
Bien la que tenéis entiende
quien vuestra sangre pretende
con tanto gusto y llaneza.

Don Fernando
Redondilla
No es tiempo de replicar,
Lisardo, a cosas de gusto,
2335
y más cuando tal disgusto
me habéis pretendido dar.

Capitán
Redondilla
Yo sirvo al Rey.

Don Fernando
Yo también.

Capitán
Yo con las armas, no hablando.

Don Fernando
Yo serví con ellas cuando
2340
pude meneallas bien.

Capitán
Redondilla
¿Vos, soldado?

Don Fernando
Yo lo he sido,
y puedo afirmar más cierto,
que había ya moros muerto
primero que vos nacido.
Redondilla
2345
¿Vos, que hoy por la ciudad
tenéis nombre de soldado,
con un caballero honrado
habláis con tal libertad?
Redondilla
¿Vos, que solo en relación
2350
moros habéis visto hablar?

Capitán
¿Por qué tanto blasfemar?
¿Cómo en aquesta ocasión,
Redondilla
de dos hijos que tenéis,
no dais uno al Rey o al Conde?

Don Fernando
2355
El ausente no responde,
que está donde vos sabéis.
Redondilla
El otro es ya de corona,
y estudia con otro intento,
pero si su nacimiento
2360
no le defiende y abona,
Redondilla
quitadme, Lisardo, a mí,
que no habéis llevado mozo,
de cuantos apunta el bozo,
que más haga.

Capitán
Créolo así,
Redondilla
2365
y dejemos esto agora.

Salen DON JUAN, ANTÓN, el ALFÉREZ y los LABRADORES que pudieren.

Alférez
Salid noramala, andad.

Antón
Para, soldado, en verdad,
que tanta furia os desdora;
Redondilla
no habéis con tanta cólera,
2370
que, aunque pobres, gente somos.

Don Juan
¡Cómo se hacen mayordomos
en viendo alzar la bandera!
Redondilla
Pues ¡voto a un...!

Capitán
¡Ea, villanos!

Antón
Ea vos, que no sabéis
2375
con quién habláis. ¿Qué queréis
con vuestro palo en las manos?
Redondilla
¿Esa es lanza o es lanceta?
¿Qué bestia queréis sangrar?

Capitán
Si le alzo, haré respetar
2380
al Conde y a la jineta.

Antón
Romance (tirada)
Pedro, jineta la llama,
luego a la jineta viene.

Don Juan
Sí, Antón, ¿no ves cómo tiene
borlas, flecos, como cama?

Don Fernando
Redondilla
2385
Ea, ¿cuál queréis llevar
de aquestos cinco que veis?

Capitán
Luego, ¿estos solos tenéis?

Don Fernando
Como acabé de segar,
Redondilla
fuéronse todos a Asturias;
2390
estos sirven al ganado.

Antón
¿No lo veis en lo quemado,
del tiempo y otras injurias?

Capitán
Redondilla
Alférez, entrar allá,
mirad si hay gente escondida.

Alférez
2395
Voy.

Vanse.

Capitán
¡Qué gente tan lucida!
Bien pareciéndome van.

Antón
Redondilla
Y si por la inclinación
suele ser bueno el soldado,
a serlo soy inclinado;
2400
señores, llevar a Antón,
Redondilla
que, aunque me veis poco fuerte,
con esta, puedo decillo,
que tengo a raya un novillo,
y con esta le doy muerte.
Redondilla
2405
Si pongo piedra en la honda,
al toro de mejor talle
derribo, haciendo que el valle
al estallido responda.
Redondilla
A un lobo, si res me toca,
2410
suelo, por estos agravios,
asiéndole de los labios,
abrille un palmo de boca.
Redondilla
Yo he luchado con un oso,
aquí donde me miráis.

Capitán
2415
Por la gana que mostráis
de ser soldado animoso,
Redondilla
yo os quiero llevar conmigo.

Sale el ALFÉREZ, y trae a TIRRENO lleno de harina.

Alférez
¡Mirad aquí qué soldado!

Capitán
¿Qué es eso?

Don Juan
A Tirreno he hallado,
2420
que estaba en la troj del trigo.

Don Fernando
Redondilla
Pues ¿Tirreno?

Tirreno
El diablo fue.
Yo estaba bien en la harina;
sacome de ella Marina,
y su consejo tomé.
Redondilla
2425
Díjome que me metiera
en la troj, sin que un cabello
se me viese, y el resuello
más resumido tuviera,
Redondilla
que una imagen de alabastro;
2430
vino el Alférez del Conde,
resollé por no sé dónde,
y sacome por el rastro.

Capitán
Redondilla
Ahora bien, este villano
ha de ir también con Antón,
2435
que estos, en viendo ocasión,
muestran fuerte pecho y mano.
Redondilla
Denles armas, como manda
el Conde.

Don Fernando
Antón, ¿esto es un hechoN
X
Nota del editor digital

Verso hipermétrico. RDC.

?

Antón
Yo, soy soldado con pecho,
2440
ya el corazón se desmanda.
Redondilla
Ve, Pedro, y dile a Marina
que mi camisa te dé;
sentirlo tiene, a la fe.

Don Juan
¿Dónde estaba?

Antón
En la cocina.

Don Juan
Redondilla
2445
Pues voy.

Capitán
Vamos, señores, de aquíN
X
Nota del editor digital

Verso hipermétrico. RDC.

.

Don Fernando
Tirreno, ¿qué puedo hacer?

Tirreno
¿Que al fin voy?

Don Fernando
Si es que ha de ser...

Tirreno
Pues buen ánimo.

Capitán
Eso sí.

Tirreno
Redondilla
¡Adiós, señora doña Ana!

Ana
2450
¿Que al fin os partís los dos?

Tirreno
Solo una cosa, ¡por Dios!,
me lleva de mala gana.

Capitán
Redondilla
¡Gran soldado os imagino!

Tirreno
Tomaos vos vuestros tesoros,
2455
que en ser guerra contra moros
no habrá vino ni tocino.

Vanse, y quedan solos ANTÓN y DOÑA ANA.

Ana
Redondilla
¿Que al fin has dado ocasión
para apartarte de mí?

Antón
Por tus celos emprendí
2460
tan fuerte resolución.
Redondilla
Persíguesme con Marina,
dices que soy caballero,
¿qué he de hacer?

Ana
De esta vez muero,
Antón; tu guerra adivina
Redondilla
2465
la que me ha de dar tu ausencia,
que es pronóstico más claro.

Antón
Solo, señora, reparo
en sosegar tu impaciencia.
Redondilla
Si a Marina amara yo,
2470
no la dejara y me fuera.

Ana
Tu ausencia dice que muera,
mis celos dicen que no.
Redondilla
Es mi muerte tu partida,
es de mis celos remedio,
2475
de suerte que quedo en medio
de la muerte y de la vida.
Redondilla
Y porque el haberte amado,
a tu remedio me obliga,
y entre la suerte enemiga
2480
vas pobre y vas desarmado,
Redondilla
esta reliquia y cadena
lleva en el pecho guardada.

Sale MARINA con una camisa.

Marina
A no la tener lavada,
no era la prenda muy buena.
Redondilla
2485
¡Ay, Dios! ¡Antón, y doña Ana
dándole prendas!

Ana
¿Qué quieres
Marina?

Marina
Que no te alteres.

Ana
¿Yo?, ¿por qué en cosa tan llana?

Marina
Redondilla
Esperando está el señor.

Ana
2490
Y tú, ¿qué quieres aquí?

Marina
Don Juan me dijo... ¡Ay de mí!

Ana
¿Qué dices?

Marina
Turbome amor.
Redondilla
Que aquel soldado, ¿quién es?
La ropa de Antón mandó
2495
que la apercibiese yo,
que es la camisa que ves.
Redondilla
Tráigosela al Conde aquí,
digo, a Antón, que va [a] la guerra
del Rey, y deja esta tierra.

Ana
2500
¿Qué Conde? Di. ¿Estás en ti?
Redondilla
¿Qué don Juan?

Marina
Ando perdida
de ver que se va Tirreno,
que amor de silencio lleno
se descubre a la partida.

Antón
Redondilla
2505
Extrañas cosas apuras;
vete, señora, con Dios.

Ana
O son nobles estos dos,
o las estrellas obscuras.
Redondilla
Dale la camisa, y ven,
2510
que te he menester.

Marina
Ya voy.
¡Qué bien cuando ausente estoy
me tratas, Conde!

Antón
Y ¡qué bien!,
Redondilla
tanto que lágrimas son
el sustento con que vivo.

Marina
2515
¡Ah, Conde, cómo recibo
justísimo galardón!
Redondilla
Vaste a la guerra a saber
lo que se trata de ti,
que de don Juan entendí
2520
esto que conviene hacer.
Redondilla
Y ¡en última despedida
tomas prenda de doña Ana!
¡Ay de mi esperanza vana,
por tus engaños perdida!
Redondilla
2525
Buena me vengo yo aquí,
Manrique, con tu camisa,
pero ya el tiempo me avisa
que es mortaja para mí.
Redondilla
¡Qué gentil guerra, por cierto!
2530
Mata, vence, triunfa y mira
que viene a ser doña Elvira
el primer moro que has muerto.
Redondilla
¡Pluguiera al cielo que fuera
esta camisa, traidor,
2535
la de Hércules, y el rigor
de su ponzoña tuviera,
Redondilla
que, como otra Deyanira,
gustara de verte arder!

Antón
Para eso no es menester
2540
más de mirarme con ira.
Redondilla
Mira que voy a saber
de nuestro dueño el estado;
mira que soy tu velado,
y tú mi amada mujer.
Redondilla
2545
Despídete bien de mí
antes que no haya lugar.

Marina
¡Qué bien sabes engañar,
y yo perderme por ti!
Redondilla
Falsos, de verdad desnudos,
2550
con palabras afeitadas.
¡Oh, cuántas hubiera honradas
si los hombres fueran mudos!
Redondilla
Toma la camisa, y vete.

Antón
¿Como a mozo me despides?
2555
Pues si abrazarte me impides,
morireme o matareme.

Marina
Redondilla
Todo lo harás con partirte,
mis brazos al fin te doy.

Antón
Salamandra entre ellos soy.

Marina
2560
Yo, fuego sin consumirte.
Redondilla
¡Qué de verdades aprietas
y de mentiras abrazo!

Antón
¿Mentiras? ¡Aparta el brazo!

Marina
¿Cómo, si el brazo sujetas?

Antón
Redondilla
2565
Pues di que soy tu beldad
y primero pensamiento.

Marina
¿Y si miento?

Sale DON FÉLIX y DON JUAN, y hállalos abrazados.

Don Félix
Escucha atento,
Pedro, aquesta novedad.

Don Juan
Redondilla
Son cuñados, ¿qué te admira?

Don Félix
2570
¡Ah, sí, que cuñados son!

Antón
Visto nos ha la ocasión
de mis celos, doña Elvira.

Marina
Redondilla
Disimula. ¡Ea, cuñado,
adiós, y mira qué hagáis,
2575
pues así a la guerra vais,
como valiente soldado!

Antón
Redondilla
¡Oh, qué moro he de traeros,
que en casa no ha de caber!

Don Félix
Ese decir se ha de hacer;
2580
tiene Antón buenos aceros.

Marina
Redondilla
¡Ea, Antón, pues ya tenéis
la camisa, caminad!

Antón
Vuestra bendición me dad,
Marina, no me olvidéis.

Marina
Redondilla
2585
La de san Blas te acompañe.

Antón
Adiós, Pedro; adiós, señor,
haced como buen pastor,
y nadie al ganado engañe.

Vanse el CONDE y MARINA.

Don Juan
Redondilla
Eso a mi cargo lo deja.

Don Félix
2590
¿Qué haré yo, Pedro, qué haré
para que me tenga fe
la que de mí se aleja?

Don Juan
Redondilla
¿Que estáis tan perdido?

Don Félix
Estoy
por Marina sin sentido,
2595
que más que un desierto ha sido
a las voces que la doy.
Redondilla
Dio en decir que era mi madre
para burlarse de mí,
y que a mí me daba el sí
2600
por engañar a mi padre.
Redondilla
Por fuerza intenté mil veces
gozarla. A mi padre temo;
mas si en quererla me quemo,
¿qué remedio, dime, ofreces?
Redondilla
2605
Quiero que sepas mi intento;
yo quiero fingirme loco
por Marina, y aún es poco
para lo mucho que siento.
Redondilla
Viéndome mi padre así,
2610
sin duda me la ha de dar,
porque la pienso obligar
a gran lástima de mí.
Redondilla
He de fingir no comer;
tú solo de este secreto
2615
eres sabedor, a efeto
de que me des de comer.
Redondilla
¿Haslo entendido?

Don Juan
Muy bien,
pero para que más loco
te imaginen, si eso es poco,
2620
haz otra cosa también:
Redondilla
di que a mí me han de casar
con tu hermana. Da a entender
que esta tu tema ha de ser,
que si das en porfiar
Redondilla
2625
en aqueste casamiento,
¿no entenderán la intención
del tuyo con la ocasión
del mío?

Don Félix
¡Notable intento!
Redondilla
Bien has dicho, que si el mío
2630
solamente le pidiera,
parece que ocasión diera
de entender mi desvarío.
Redondilla
Ve a decir que loco estoy.

Don Juan
Da voces.

Don Félix
Ve tú delante.

Don Juan
2635
¡Gran mal!

Don Félix
¡No soy estudiante,
traidores; casado soy.
Redondilla
¿A mí bonete y sotana,
si es Marina mi mujer?

Don Juan
Di que también lo ha de ser
2640
de Pedro tu hermosa hermana.

Don Félix
Redondilla
¡Da, viejo, mi hermana luego
a Pedro!

Don Juan
Eso sí, también.

Don Félix
¿Hágolo bien?

Don Juan
Y muy bien.

Don Félix
¡Fuego, que me abraso, fuego!

Vanse. Salen el CONDE DE CASTILLA y el REY, con acompañamiento de SOLDADOS, uno por una parte y otros por otra, con su bandera cada uno.

Rey
Redondilla
2645
¡Humillad ese pendón
a Castilla, Alférez!

Conde de Castilla
¡Hola!
Esa bandera española
humilla al Rey de León.

Rey
Redondilla
¡Primo mío!

Conde de Castilla
¡Amado primo!

Rey
2650
¡Cuánto deseaba veros!

Conde de Castilla
Y yo en la tierra teneros
que yo como vuestro estimo.

Rey
Redondilla
¿Estáis bueno?

Conde de Castilla
Como quien
veros, primo, deseaba.
2655
¿Venislo vos?

Rey
Bueno estaba,
mas faltome todo el bien.
Redondilla
Pensé daros a la ingrata
que vida y honor me cuesta,
naciendo de su respuesta
2660
el casamiento que trata.
Redondilla
Prendí al Conde, huyose al Moro,
donde dicen que en Toledo,
no solo vive con miedo
de mi ofendido decoro,
Redondilla
2665
pero que también pretende
conquistar con dura guerra
la parte de vuestra tierra
que por frontera le ofende.
Redondilla
Y pasando hasta la mía,
2670
dará a beber en lo bajo
a las yeguas que en el Tajo
bebieron el agua fría.
Redondilla
Yo, primero que se atrevan
a convocar mis vasallos,
2675
quiero que vuestros caballos
entre puente y puente beban.
Redondilla
Y dando la muerte al Conde,
ponerle en un cautiverio,
haciéndole vituperio
2680
a quien tan mal corresponde
Redondilla
al valor de sus pasados.

Conde de Castilla
De vuestra pena me pesa,
mas que de la justa empresa,
de que vendremos vengados.
Redondilla
2685
Deudo tengo a don Manrique,
mas es el vuestro mayor.
He hecho que por traidor
en mi tierra se publique.
Redondilla
Y así desobliga a todos
2690
sus deudos.

Conde de Castilla
Así es verdad.

Rey
¡Famosa es esta ciudad!

Conde de Castilla
Es reliquia de los godos.
Redondilla
Aseguro a Vuestra Alteza
que cría unos españoles
2695
como leones, y soles
de lealtad, honra y nobleza.

Rey
Redondilla
¿Bravos son los avilenses?

Conde de Castilla
En las fiestas lo has de ver.

Rey
No me pienso entretener
2700
menos que en lanzas y arneses.

Conde de Castilla
Redondilla
Pues tienen toros y cañas.

Rey
Conde, no estoy para fiestas;
las que tendré por honestas,
serán entre estas montañas,
Redondilla
2705
donde al oso y jabalí
pienso salir esta tarde
mientras se ordena el alarde
con que partamos de aquí.

Conde de Castilla
Redondilla
Si ese es gusto más decente,
2710
yo te quiero acompañar.

Rey
¿Quién nos podrá guiar?

Capitán
Yo he traído alguna gente
Redondilla
de la montaña, señor.

Conde de Castilla
Llamad un villano acá.

Capitán
2715
¡Hola, soldado! Aquí está
de la Moraña un pastor.

Sale ANTÓN.

Rey
Redondilla
¿Sabes tú el nombre?

Antón
Muy bien.

Capitán
No te turbes.

Antón
¿Cómo puedo?,
que aunque son hombres, sin miedo
2720
nunca los reyes se ven,
Redondilla
y yo le tengo harto grande,
Aparte.
(aunque mayor le he tenido,
que en solo ser conocido
está que matarme mande.)

Rey
Redondilla
2725
En fin, ¿sabes sus veredas?
¿Es monte de osos?

Antón
Señor,
en el invierno, mejor,
aunque bien hay donde puedas
Redondilla
holgarte por su aspereza,
2730
estando el trigo en sazón;
hay puerco que es bendición,
tan alto como Su Alteza.
Redondilla
Perdone, si es indecente.

Rey
Ven conmigo.

Antón
Voy con vos.
2735
¡Quién pensara que los dos
así habláramos, pariente!

Tocan las cajas, y sale TIRRENO, de soldado, vestido de graciosidad, y LUCINDA con él.

Lucinda
Redondilla
¿Al fin, Tirreno, te vas
a ser soldado, y me dejas?

Tirreno
¿Qué he de hacer?

Lucinda
¿Al fin me dejas
2740
para no mirarme más?

Tirreno
Redondilla
No llores, que lloraré;
y si aquí me ven llorar,
me han de hacer desatacar
las calzas.

Lucinda
¡Triste! ¿Qué haré?
Redondilla
2745
¿Qué consuelo ya me queda?

Tirreno
La esperanza, mi Lucinda.

Lucinda
A fe que la prenda es linda
para que empeñarla pueda.

Tirreno
Redondilla
Paciencia sobre esperanza,
2750
adondequiera se presta.

Lucinda
Esperanza que molesta,
pequeña paciencia alcanza;
Romance (tirada)
tú vas allá muy contento
de ver que vas tan galán;
2755
los que acá quedan, ¿qué harán
llenos de luto y tormento?

Tirreno
Redondilla
Comer, Lucinda, hasta ver
en lo que esta guerra para.

Lucinda
Si me lavare la cara,
2760
que me pringue Lucifer.
Redondilla
Mira, mi bien, que te guardes
de los moros más valientes,
que al fin, perros tienen dientes.

Tirreno
Yo andaré entre los cobardes.

Lucinda
Redondilla
2765
No entres tú en la batalla,
no te muerda y ladre el perro.

Tirreno
Yo me subiré en un cerro
de donde pueda miralla.

Lucinda
Quintilla
¿Traerasme algún moro?

Tirreno
Sí,
2770
si alguno sobrare allá.

Lucinda
Y ¿déjasme prenda acá?

Tirreno
Un senojil trigo aquí.
Y ella, diga, ¿qué me da?

Lucinda
Redondilla
Tómese allá esos cabellos,
2775
pero no me ha de olvidar.

Tirreno
Siempre me quisiera estar
cabe ellos, por ser tan bellos.

Lucinda
Redondilla
¡Ay, senojil de mis ojos,
vos seréis mi compañía
2780
desde aqueste amargo día,
principio de mis enojos!

Tirreno
Redondilla
¡Ay, cabellos! ¡Cuántas veces,
eclipsado el sol dorado,
más liendres os han sacado
2785
que este río lleva peces!

Lucinda
Redondilla
¿Acordaraste de mí?

Tirreno
¿Cómo me podré olvidar?

Lucinda
Adiós.

Tirreno
Deja de llorar,
y si no, reza por mí.

Lucinda
Redondilla
2790
Acá quedas en las lumbres
de esta alma que te alborota.

Tirreno
Busca, Lucinda, la bota.

Lucinda
¿Llevas vino?

Tirreno
Treinta azumbres.

Sale MARINA con una capa blanca, un perro, un cayado y una honda.

Marina
Soneto
En ausencia de Antón, dulce vaquero
2795
de este alma que le adora, monte y prado,
mientras que va a la guerra a ser soldado,
guardo el ganado y de perdida muero.
Yo fui Reina de León, y el hado fiero
trajo mi vida a tan humilde estado,
2800
que como es amor bien empleado,
la pena es gloria por el bien que espero.
Duras montañas de Ávila, que agora
guardo la ausencia del esposo mío,
las hierbas alegrad; la noche pasa.
2805
Presto vendrá mi sol, pues como aurora,
mis lágrimas os sirvan de rocío.
Mas ¡ay!, que aquel os crece y este abrasa.

Dicen dentro.

Cazador 1º
Octava real
¡Por acá, por acá, que van perdidos!

Cazador 2º
No me espanto, que es grande la maleza.

Marina
2810
Grandes voces ofenden mis oídos.

Rey
Un hombre no hay en toda esta aspereza.

Marina
Estos son cazadores.

Rey
Los ladridos
son de los perros, que con gran fiereza
que van trepando siento. Mas, ¡ay, cielo!,
2815
un pastor está aquí.

Marina
Daño recelo.

Rey
Romance (tirada)
Vaquero, que Dios te guarde,
pues por estas sierras altas
tu fértil ganado llevas
al helado Guadarrama.
2820
¿Has visto ciertos monteros
con capotes de dos faldas
de verde paño de Londres,
con jacerines y abarcas,
que en esta tierra pusieron
2825
ayer tarde dos zamarras,
cuando el sol daba sus rayos
a los jardines del alba?
¿No has visto un hidalgo mozo,
que como otro Adonis caza,
2830
gloria a Marte, llanto a Venus,
ejercitando la caza?
Que voy perdiendo tras ellos,
entre aquestas peñas altas,
sin caballos y sin sustento,
2835
desde ayer por la mañana.

Marina
No soy vaquero, señor;
mujer soy, que Dios os valga,
que en ausencia de mi esposo
guardo sus toros y vacas.
2840
Antón es mi amado dueño,
el vaquero de Moraña;
este es su cayado y honda,
este es su perro y su capa.
No he visto los cazadores
2845
por ser la maleza tanta,
sino a vos, que habéis venido
bien cerca de mi cabaña,
que es de un hidalgo hacienda,
donde su familia y casa
2850
vienen a tener la siega,
y es gente muy cortesana.
Venid a comer con ellos,
si es que el mal pastar os cansa,
que siendo hidalga la gente,
2855
también es la mesa hidalga.

Rey
No he visto cosa más bella
que esos tus ojos, serrana.
¡Dichoso Antón que los goza,
o que gozallos aguarda!
2860
Parecéis extrañamente,
decirlo quiero, a una hermana
que tiene el Rey de León,
en el rostro y el habla;
tanto, que el verte me turba.

Marina
2865
Eso es no comer la causa;
con el desvanecimiento
se vos antojan fantasmas.
¿Yo tengo cara de reina?

Rey
Pareces tanto a la Infanta,
2870
que te ruego que de aquí
luego al momento te vayas.
No quiero comer ni verte,
porque me das en el alma
más heridas con la luz,
2875
que la más aguda espada.

Marina
Acá se dice esa historia,
que cantando en la Moraña,
los avileses refieren
las desdichas de esa dama.
2880
Pues decidme, ¿quién sois vos,
que os ha dado pena tanta
tener yo, como decís,
con su rostro semejanza?

Rey
El Rey soy, serrana hermosa,
2885
y esa mujer es mi hermana,
tan mala, que resucita
la memoria de la Cava.
Robómela un deudo mío
de la sangre de los Laras,
2890
y el único descendiente
de los Infantes de Lara.
Sin bendición de la Iglesia
la vida en Toledo pasan,
donde pienso que otra vez
2895
quieren que se pierda España.
Al Moro escribo, y el Moro
me niega verdad tan clara,
que voy con mis cruces rojas
a romper sus lunas blancas.
2900
Vete, que me causas pena
y con la vista me matas,
que soy de tu rostro espejo
y eres cristal de su infamia.

Marina
¡Pardiez! Si vos sois el Rey
2905
Tío, que mala pro os haga,
bellacamente lo hacéis
en perseguir vuestra hermana,
que si su honra es la vuestra,
¡cuánto mejor es casarla,
2910
que no hacer que diga el mundo
vuestra cruel ignorancia!
Tomad aquesto de mí,
aunque soy simple villana;
imaginad que la honra
2915
es un vidrio en una caja.
Si otro bebiere con él,
dádselo y téngalo en guarda,
que andando por muchas manos
o se ensucia o se quebranta.

Rey
2920
¡Ay, serrana, sabe Dios
que procuro remedialla!

Marina
No se vos parece, Rey,
así tengáis vida larga.
Mas aunque os disguste el verme,
2925
venid conmigo a mi casa,
comeréis en limpia mesa,
dormiréis en blanda cama;
y pues sois mozo, veréis
una bella cortesana,
2930
que os haréis, si habláis con ella,
mil cosquillas en el alma.

Rey
Alegrado me ha tu vista;
dame esa mano.

Marina
Tomalda,
que yo sé que va segura
2935
si parezco a vuestra hermana.
Diré a mis amos quién sois?

Rey
No, ¡por tus ojos!, serrana.
¡Así los goces conmigo!

Marina
¿Con vos?

Rey
Sí.

Marina
Guarda la cara.

Rey
2940
Esa me mata y da vida,
esa me ofende y regala;
no digáis allá quién soy.
Dame esa grosera capa,
así cubierto podré
2945
aquesta noche pasarla,
en lugar de Antón, contigo.

Marina
¡Qué blandamente me engaña!
Si eso propio, señor Rey,
dijo el Conde a vuestra hermana,
2950
¿qué mucho que se rindiera?

Rey
No hables de eso, que me cansa.

Marina
Tenéis la culpa los hombres,
y culpáis nuestras desgracias.

Rey
¡Vamos, y hazme, vida mía,
2955
labrador de tu labranza!

Marina
Andad, señor, que sois Rey,
y aunque os incite mi gracia,
tras el primero deleite,
me arrojaréis de la cama.

Rey
2960
Si tal hiciere...

Marina
Ahora bien,
venid sobre esta palabra,
y hasta la noche estaréis
escondido en mi cabaña.

Rey
No he visto cosa más bella
2965
en toda la tramontana,
que era la esposa de Antón,
el vaquero de Moraña.

Vanse. Sale TIRRENO vestido de soldado, y ANTÓN.

Antón
Redondilla
Deja la guerra, Tirreno,
que no quiero ir allá,
2970
¿qué a nuestros campos le da
aquel Rey, de paz ajeno?

Tirreno
Redondilla
¡Pardiez, que ya de cansado,
de la guerra me desvío!

Antón
Cuéntame algún desvarío.

Tirreno
2975
Don Félix ha concertado
Quintilla
con don Pedro, ese tu amigo,
un frenesí que le ha dado.

Antón
Pues qué, ¿está loco?

Tirreno
Eso digo.

Antón
Y de eso, ¿qué ha resultado?

Tirreno
2980
Que de ello serás testigo,
Quintilla
que la tema le ha cumplido
porque sosiegue el furor.

Antón
¿Qué tema, Tirreno, ha sido?

Tirreno
De Marina, cuyo amor
2985
jamás venciera su olvido,
Quintilla
si en esta tema no diera.

Antón
Pues ¿qué ha dicho?

Tirreno
Que le quiera,
y el señor viejo la case,
porque don Félix no pase
2990
pena tan rabiosa y fiera.

Antón
Quintilla
Y ¿Marina ha consentido
con don Félix casamiento?

Tirreno
Marina no lo ha sabido,
que está en el monte.

Antón
Ese intento,
2995
de mal amigo ha nacido.
Quintilla
Por casarse con doña Ana,
a don Félix dio a Marina,
que lealtad mi muerte allana
Félix, mi prenda divina,
3000
y al traidor don Juan, doña Ana.
Quintilla
Tirreno, yo estoy mortal.
¡Oh, ausencia, fiero enemigo,
que por un gusto leal
hagas traidor a un amigo,
3005
y una mujer desleal!
Quintilla
¡Voy a matarle!

Tirreno
¡Detente!

Antón
¡Déjame, villano!

Tirreno
¡Adiós!
Vase ANTÓN.
Enojose justamente,
porque se amaban los dos
3010
apretada y tiernamente.
Quintilla
Señor, doña Ana y Marina,
que han venido ahora del monte,
son estos.

Salen DON FERNANDO, DOÑA ANA y MARINA.

Don Fernando
Tu pecho inclina
a su amor, y a efectuar ponte,
3015
que no hay otra medicina.

Marina
Quintilla
¿Que está loco?

Ana
Está perdido.

Marina
Digo que no lo he de hacer,
porque es Antón mi marido,
y yo soy de Antón mujer.

Don Fernando
3020
Fingido digo.

Marina
¿Fingido?

Don Fernando
Quintilla
Fingido, pues.

Marina
Eso sí;
tráigase la gente aquí,
y fínjase el casamiento.

Ana
Sí, que con el mismo intento
3025
nos casa a Pedro y a mí.

Marina
Quintilla
¿Que tú te casas también?

Ana
Sí, Marina.

Marina
¡Hola, Leonido!
Entra acá.

Entra el REY con la capa blanca.

Rey
En buena hora estén.

Ana
¿Quién es el recién venido?

Marina
3030
Después sabréis todos quién,
Quintilla
que en este monte le hallé,
que es de otra tierra pariente.
¿Adónde está Pedro?

Don Fernando
Fue
por Félix, que está impaciente
3035
mientras que a Pedro no ve.
Quintilla
Trae, Tirreno, asientos luego;
fínjase esta boda aquí.

Tirreno
Veislos ahí.

Don Fernando
Aquí me llego.

Marina
¿Viene ahí don Félix?

Don Fernando
Sí,
3040
y viene con más sosiego.

Salen DON FÉLIX y DON JUAN.

Don Félix
Quintilla
En fin, Pedro, ¿tú has de ser
mi padrino?

Don Juan
Sí, señor.

Don Félix
Y ¿dónde está mi mujer?

Don Juan
Aquí te aguarda tu amor
3045
y de tu padre el placer.

Don Félix
Quintilla
¡Mi bien!

Marina
¡Mi esposo!

Don Félix
Esa mano
deseo para mi bien.

Marina
¡Yo en vos, mi bien, todo gano!

Don Félix
Lo mismo diga también
3050
doña Ana a Pedro.

Ana
Es villano;
Quintilla
dadme la mano.

Don Juan
Aunque soy
tan rústico, mano hermosa,
rica del alma, os la doy.

Don Félix
¿Ya es hecho?

Don Fernando
Falta otra cosa.

Don Félix
3055
Que se hagan las bodas hoy.

Rey
Quintilla
¡Marina!

Marina
¿Qué?

Rey
Mal se muestra,
si esta boda se acomoda,
que se podrá hacer la nuestra.

Marina
Dejad hacer esta boda,
3060
que después se hará la vuestra.

Rey
Quintilla
¿Por qué en público me has puesto?

Marina
Después sabrás la ocasión.

Tirreno
Antón viene.

Don Fernando
Pues ¿qué es esto?

Ana
¿No estaba en la guerra Antón?
3065
Pues ¿cómo viene tan presto?

Llega ANTÓN con dos espadas desnudas.

Antón
Quintilla
Caballero el más villano
que ciñó dorada espada
ni tomó lanza en la mano,
mancha de la sangre honrada
3070
de Rasura el castellano,
Quintilla
¿por qué has hecho por tu gusto
que la que a morir me esfuerza
dé la mano a un hombre injusto
para casarte por fuerza
3075
con doña Ana a su disgusto?
Quintilla
¿Es esto lo que en mi ausencia
me prometiste que harías?
¡Vive Dios!

Don Fernando
Antón, paciencia.
¿De ser soldado en tres días,
3080
hablas con tanta licencia?
Quintilla
Mi hijo, ¿en qué os ha ofendido?

Antón
No hablo yo con don Fernando,
porque él culpa no ha tenido;
con don Juan estoy hablando,
3085
don Juan el culpado ha sido.

Marina
Quintilla
¿Qué don Juan? ¿Estás en ti?

Antón
Ya no es tiempo de callar.

Don Juan
Antón, ¿tú hablas así?

Antón
Pues ¿cómo tengo de hablar?
3090
Ya no hay Antón.

Marina
¡Ay de mí!
Quintilla
Antón, mira que es fingido.
No nos eches a perder;
mira que está aquí Leonido.

Antón
¡Apártate, vil mujer,
3095
y el traidor que me ha ofendido!
Quintilla
No son aquestas maldades
para callar las afrentas
de tus locas falsedades;
sepa el mundo lo que intentas,
3100
salgan a luz las verdades.
Quintilla
¡Y tú, vil, aunque pudiera
matarte, toma esa espada,
y al tomarla, considera
que hasta darte muerte honrada
3105
es mi amistad verdadera!
Quintilla
¡Tómala, vil, y repara
los golpes de mi razón,
que, aunque ha sido cosa clara
que me ofendiste a traición,
3110
te he de matar cara a cara!
Quintilla
¿Qué miras?

Don Juan
Que me admiras,
pues en aquesta ocasión,
por un lazo de mentiras
dices verdades, Antón,
3115
con que al alma flechas tiras.

Antón
Quintilla
Que no hay Antón, que ya es muerto;
tú, don Juan, mataste a Antón.

Marina
Mira que está aquí encubierto
el mismo Rey de León.

Antón
3120
¡Pluguiera a Dios fuera cierto!

Don Félix
Quintilla
¿Qué confusión es aquesta?
Padre, infórmate mejor.

Don Fernando
Antón, si es bien dar respuesta
comedida a tu señor,
3125
tu enojo me manifiesta.
Quintilla
Suelta la espada.

Antón
Fernando,
de veras estoy hablando.

Don Fernando
Félix, lo que Antón responde,
es que soy Manrique, el Conde
3130
que Bermudo anda buscando.
Quintilla
Este don Juan, que solía
ser mi primo; esa es la Infanta,
que huyendo la tiranía
del Rey, en pobreza tanta
3135
vivimos desde aquel día
Quintilla
que aquí los hierros dejé
que saqué de la prisión;
aquí a doña Elvira hallé.

Rey
¡Ved qué extraña confusión!

Marina
3140
¿Qué has hecho? ¿Estás loco?

Antón
¿Qué?
Quintilla
Bermudo, yo soy el Conde.

Sale LUCINDA.

Lucinda
Señor, el Conde está aquí.

Antón
¡Infame don Juan, responde!

Don Fernando
¿Qué Conde? ¡Pobre de mí!
3145
[..................onde.]

Lucinda
Quintilla
El de Castilla, señor,
que hoy a tu casa ha venido.

Sale el CONDE DE CASTILLA.

Conde de Castilla
Hidalgos, ¿qué es el rumor?

Rey
Primo, Conde, favor pido,
3150
que está aquí el Conde traidor.

Conde de Castilla
Quintilla
¿Quién eres?

Rey
El Rey.

Conde de Castilla
¿Qué es esto?
¿Quién en tal traje te ha puesto?

Rey
¡Date a prisión, don Manrique!
Dios quiere que se publique
3155
tu engaño; ríndete presto.

Antón
Quintilla
Rey Bermudo de León,
ya que estoy desesperado,
no me he de dar a prisión.

Conde de Castilla
¡Date, Conde!

Antón
Habéis llegado
3160
todos a mala ocasión.
Quintilla
Pedazos que habéis de hacer,
y no me habéis de prender,
porque el Conde de Saldaña,
que es mejor me desengaña
3165
el morir que el padecer.

Marina
Quintilla
Señor Conde de Castilla,
si delitos por amores
a nadie dan maravilla,
a vuestros pies vencedores
3170
hoy esta mujer se humilla.
Quintilla
Si el Rey, en villano traje,
enamorado de mí,
vino aquí con tal ultraje,
no imaginando que fui
3175
lo mejor de su linaje,
Quintilla
¿por qué así el Conde se admira?
¿Cómo no aplaca la ira?
¿Cómo no mira que soy
su hermana?

Conde de Castilla
Palabra os doy
3180
de aplacarle, doña Elvira.
Quintilla
Bermudo, con poca guerra
la empresa habéis conquistado
que mayor valor encierra;
mas han venido a sagrado,
3185
teniéndolos en mi tierra.
Quintilla
Oblígame a su defensa
cortar mi cuello por ellos,
y satisfacer la ofensa
a vuestra gracias por ellos.

Rey
3190
Conde, ese perdón dispensa;
Quintilla
alzad del suelo, y el Conde
me abrace.

Antón
Tanta piedad,
a tu grandeza responde.

Rey
La mano a Elvira le dad.
3195
Y don Juan, ¿por qué se esconde?

Don Juan
Quintilla
Aquí estoy. Si algún castigo
merezco por buen amigo,
suplico tú me le des.

Rey
Conde, pues don Juan lo es,
3200
querelde, que soy testigo
Quintilla
de que aqueste casamiento
fue fingido.

Don Félix
Yo fui loco
fingido con ese intento.
Señora, por vos fue poco;
3205
faltome conocimiento.

Marina
Quintilla
Yo os perdono.

Don Juan
Gran señor,
yo tengo a doña Ana amor.

Rey
Dad, hidalgo, a vuestra hija
a don Juan, pues no hay que elija
3210
otro marido mejor.
Quintilla
Un título de marqués
le doy.

Don Fernando
Por merced igual,
os beso, señor, los pies.

Rey
Yo os hago a vos mariscal,
3215
que solo me sirven tres.

Don Fernando
Quintilla
Soy vuestro vasallo, y creo
que conocéis mi deseo.

Tirreno
Y Tirreno se ha quedado
hecho gigante arrimado
3220
donde tantos reyes veo.
Quintilla
Dame esa mano, Lucinda,
que aquesta gloria interesa,
teniendo esposa tan linda.

Conde de Castilla
Yo te doy una dehesa
3225
que hierba y fruto te rinda.
Quintilla
Y a Félix, si le contenta,
una famosa abadía
con mil escudos de renta.

Don Félix
Yo, señor, en este día
3230
me ordeno por vuestra cuenta.
Quintilla
Ya que yo os he conocido,
del haberos ofendido,
humilde os pido perdón.

Conde de Castilla
En fin, la esposa de Antón,
3235
del monte os trajo perdido.

Rey
Quintilla
Cuando la inocencia engaña,
dando a la verdad victoria,
muestra el tiempo y desengaña.

Conde de Castilla
Y aquí se acaba la historia
3240
de El vaquero de Moraña.