Félix Lope de Vega y Carpio

EL BAUTISMO DEL PRÍNCIPE DE MARRUECOS




Texto utilizado para esta edición digital:
De Vega, Lope, “El bautismo del príncipe de Marruecos”, “Obras completas de Lope de Vega”, Turner, Madrid, Colección Biblioteca Castro, 1994, Vol. 8, pp. 418-517.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

Elenco

PRIOR DON ANTONIO
EDUARDO DE MENESES
CRISTÓBAL DE TABORA
DIEGO DE SOSA
LUIS DE SILVA
MULEY HAMET
MULEY MAHAMET
MULEY MALUCO
FÁTIMA
CELINDA
SOLIMÁN
PEDRO DE ALCASOBA
EL REY FILIPO
EL REY SEBASTIÁN
REDUÁN
ROSALES
CARPIO
EL ALFÉREZ MAYOR
MULEY JEQUE
ALBACARÍN, moro
MARTÍN CORREA
EL CAPITÁN ALDANA
ALMANZOR
ZAYDE
GENTE DE UN CARRO
TRES DAMAS
LEONARDO
CELIA
HERNANDO
TRES LADRONES
OTRA MUJER
FRANCELIO
PLACIDIO
UN SUPLICACIONERO
ALONSO, villano
DOS BRAVOS
UN MAESTRO DE ESGRIMA
UN FRAILE VICTORIANO
LA PROCESIÓN CON LA VIRGEN DE LA CABEZA
AXA
DAÚ
EL CORREGIDOR
JÁCOME DE CÁRDENAS
EL MÉDICO
DON DIEGO
UNA CAJA
UN ALGUACIL
ZULEMILLA, morisco
BELARDO
LA LEY EVANGÉLICA
LA SECTA AFRICANA
JUAN RUIZ DE VELASCO
UN AYUDA DE CÁMARA
GASENO
UN CRIADO
UN PAJE
EL OBISPO DE JAÉN
[UN CARRETERO]
[MÚSICOS]

Acto I

Salgan dos MACEROS con armas de Portugal, el CONDE DE VIMIOSO, el prior DON ANTONIO, EDUARDO DE MENESES, CRISTÓBAL DE TABORA, DIEGO DE SOSA, LUIS DE SILVA, MULEY MAHAMET JARIFE y el rey DON SEBASTIÁN; siéntese como ya saben.

Sebastián
Redondilla
Al Rey se da asiento igual.

Mahamet
Beso los pies de tu Alteza.

Antonio
Representa su grandeza.

Eduardo
Tiene, en fin, sangre real.

Diego
Redondilla
5
¿Qué habrá que el talle no venza?

Luis
Es gran recomendación.

Sebastián
Prosigue tu relación.

Mahamet
Así prosigo.

Sebastián
Comienza.

Mahamet
Romance (tirada)
Invicto rey Sebastián,
10
del gran Carlos Quinto nieto,
como fuiste de su sangre,
de sus glorias heredero.
Digo que Muley Mahamet
Jarife, en África muerto,
15
el que juntó en un Estado
Fez, Tarudante y Marruecos,
trató con su hermano Hamet
que sucediese en el reino
cualquier hijo de los dos,
20
antes que cualquiera nieto.
Pero aunque quedaron muchos,
murieron los más a hierro,
o en la cárcel, o ahogados,
hecho seguro y sangriento,
25
por Audalla, un hijo ilustre
de Mahamet, porque a efeto
de conservarse, vertió
tanta sangre de sus deudos.
Reinó diez y siete años
30
más pacífico y quïeto
que eternamente se vio
rey del africano imperio.
Este, señor, fue mi padre;
yo, su hijo primogénito,
35
en la sangre, y no en la paz,
pues a tal desdicha allego.
Dejó mi padre heredando,
entre los hermanos muertos,
tres con la vida, y la causa
40
fue el ser niños tan pequeños;
pero engañose mi padre,
que en el punto que crecieron,
no fiaron del hermano,
que fue tan remiso en esto;
45
y considerando, en fin
que con el pasado miedo
el que los perdonó niños
los degollara mancebos,
los dos se huyeron al turco,
50
y el otro, la tierra adentro,
con los árabes vivió
en montes de arena secos.
Audalla, mi padre, entonces
jurome por su heredero;
55
murió, reiné mal seguro
por el pasado concierto
y así, despachando un moro
atrevido, fuerte y diestro,
a Tremecén, donde estaba
60
de mis tíos el primero,
de un flechazo, en la mezquita,
sosegó mi pensamiento.
Alteró a Muley Maluco,
que estaba en Argel, el hecho
65
de suerte, que procuró
dejar de vivir muriendo;
y cansado de pedir
al rey Filipo remedio,
por el virrey de Valencia,
70
con cartas y propios ruegos,
que era entonces don Rodrigo
Alfonso, de aquellos buenos
Pimenteles de Castilla,
tan antiguos caballeros,
75
se partió a Constantinopla,
donde negociando menos,
sirvió con paciencia al turco,
querelloso de sus deudos;
mas mostrando en Navarino
80
y en la goleta gran pecho,
que aunque enemigo en mi sangre,
negar la verdad no puedo,
tres mil turcos que le dio,
metió el Maluco en mi reino,
85
con los cuales me rompió
tres poderosos ejércitos
de sesenta mil caballos,
y diez mil infantes; creo
que fue el último, señor.
90
¡Mira qué extraño suceso!
Retireme en el Peñón
de Vélez, y allí, por medio
de un renegado, pedí
con piadoso humilde celo
95
favor a tu heroico tío,
que tratando en su Consejo,
donde las guerras de Flandes
en tal cuidado le han puesto,
y el sustentar los presidios
100
de soldados y dineros,
no me ha podido acudir
con su magnánimo pecho,
y es gran permisión de Alá,
porque venga como vengo,
105
a darte esta empresa a ti
para tu bien y provecho,
que podrás ser fácilmente
emperador de Marruecos,
dejándome por tu alcaide
110
y virrey en su gobierno.
¡Ea, Sebastián famoso,
en cuyo rostro contemplo
la imagen del Quinto Carlos,
planeta del quinto cielo,
115
dando a Muleasén en Túnez
el mal conquistado reino
de Amida y de Barbarroja,
traidores y lisonjeros!
Mira qué gloria y qué fama
120
tantas naciones le dieron
por esta hazaña, mayor
que el sajón y el francés preso,
que si pasas un soldado
las aguas del Mucaceno,
125
¿quién duda que mis vasallos
reconozcan su Rey luego?
Toda el África, sin duda,
ayudará nuestro intento,
en quien pondrás esas plantas,
130
otro Carlos de honor lleno,
otro nuevo Scipïón,
que por más famosos hechos
te llamarán africano
rubio scitas, indios, negros.
135
Harás desde Ceuta a Fez
un puente, por cuyo medio
se enriquezca en trato España,
sin miedo del mar soberbio.
Y yo, a tus pies arrojado,
140
adornaré tus trofeos
entre mil reyes cautivos
y entre mil vencidos reinos.

Sebastián
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿Qué os parece?

Antonio
Señor, si como suenan
pareciesen las cosas intentadas,
145
estas son las más dignas de los reyes.
Ya otras veces he dicho a vuestra Alteza,
desde que fuimos a la vista de África,
que me holgara de verle con las fuerzas
que muestra su valor, y el mundo es poco.

Eduardo
150
Señor prior, si al gran valor que muestra
su Alteza, Dios le guarde, se igualaran,
cesaran hoy las glorias de Alejandro;
la sucesión también impide mucho.

Antonio
Bien he visto, Eduardo de Meneses,
155
cuánto la sucesión en esto impide;
hablo del corazón.

Luis
Ese es magnánimo,
y verdaderamente las empresas
en la dificultad tienen la gloria.

Cristóbal
Las veces que de aquesto me ha tratado
160
su Alteza, no he resuelto cosa alguna;
bien que, midiendo el pensamiento suyo,
no hayo lugar si no es pasando el cielo,
que por la tierra pasa el mayor límite,
y la imaginación topa en sí misma.
165
Asegura Muley que sus vasallos
le quieren bien, y que en mirando el rostro
del que es propio señor, las mismas armas
que toman en defensa del Maluco,
volverán a su pecho.

Mahamet
Así lo pienso;
170
demás, que no son pocas vuestras fuerzas,
siendo tanto el valor del vuestro Príncipe,
la ayuda que se espera del Católico,
y la diversidad de varias gentes
que acudirán a tan gloriosa empresa.

Sebastián
175
Extrañamente siento que me muestre
alguno de vosotros poco brío
en cosa que yo tengo tan impresa
dentro del corazón; pero decidme
las objeciones que tenéis más ásperas
180
contra mi voluntad.

Antonio
Ninguno intenta
darte disgusto, ni es tan poco el ánimo,
siendo de portugués, que no parezca
hijo del tuyo, y que pedirte puede
el gobierno del sol, como al sol mismo.
185
Dificúltase aquí no estar casado,
que habiendo de ir el Rey en su persona
a empresa fuera de su reino, es justo
que deje quien le herede. Si faltase,
las fuerzas de este reino no son muchas.

Luis
190
Si la empresa se funda en que es legítima,
gran servicios de Dios, y se compone
con ayuda de deudos y de amigos,
no es a ventura de perderse el príncipe.

Sebastián
Ya de todas las cosas que propone
195
vuestro deseo de acertar, por cartas,
me ha propuesto mi tío largamente;
y aunque me disüade por las mismas,
me nacen en la sangre dobles fuerzas.
Todo lo que decís tengo mirado.
200
Tarde venciera mi famoso tío
la batalla inaudita de Lepanto,
si aguardara el consejo, aunque discreto
y de prudente capitán nacido,
del cuerdo Andrea, y no el furioso y presto
205
del gran marqués de Santa Cruz.

Sale un PAJE.

Paje
Licencia
pide el embajador.

Sebastián
¿Llegó don Pedro?

Paje
En este punto.

Sale PEDRO DE ALCASOBA.

Pedro
Deme vuestra Alteza
los pies.

Sebastián
¡Oh, amigo! ¿Qué tenemos?

Levántese.

Pedro
Creo
que enderezan los cielos tus empresas.

Sebastián
210
¿En qué lo has visto?

Pedro
En los favores y honras
que me ha hecho Filipo.

Sebastián
¿En qué resuelve
mi tío las tres cosas que le pido?

Pedro
En cuanto al casamiento, te concede
una de sus dos hijas, para el tiempo
215
que sea de edad, mas no señala el nombre;
cuanto a la empresa, siendo de Alarache,
te promete soldados y galeras;
cuanto a verle, resuelve que la vista
en Guadalupe sea. De estas cartas,
220
te informarás mejor.

Sebastián
Tratad al punto
mi camino, don Luis; y tú, Jarife,
ten esperanza.

Mahamet
En Dios y en ti la tengo
que te he de ver señor de toda el África.

Antonio
¿Partir quiere tu Alteza?

Sebastián
Así conviene.
225
Prior, póngase a punto mi partida.

Antonio
Guarden los cielo, gran señor, tu vida.

Salen LELA FÁTIMA y CELINDA, moras.

Lela
Redondilla
Tú has de hacer, Celinda mía,
que con mis ojos lo vea.
Quien ama teme y desea,
230
y esperando desconfía.
Redondilla
Dime si Hamet, como hermano
del Rey, lo será de Fez,
o si reinará otra vez
Mahamet, o lo intenta en vano,
Redondilla
235
que como el alma me cuesta
Hamet, de quien soy amada,
tengo, Celinda, colgada
la vida de tu respuesta.

Celinda
Redondilla
Lela Fátima, secretos
240
que tiene en su pecho Alá,
no los comunica, y da
hasta los mismos efetos.
Redondilla
Verdad es que si la ciencia
las influencias del cielo
245
no enseña, y está el suelo
tan sujeto a su influencia,
Redondilla
esta nuestra geomancía,
por quien su intención procuras,
corresponde en las figuras
250
a la oculta astrología;
Redondilla
mas siempre queda en su ser
la voluntad de Alá santo,
porque, aunque se entienda tanto,
puede hacer y deshacer.

Lela
Redondilla
255
No, Celinda, no me entiendes,
y es que te guardas de mí.

Celinda
¡Yo, mi señora, de ti!
Mi amor y lealtad ofendes.
Redondilla
Esta ciencia, entre cristianos,
260
es prohibida y sospechosa,
es falsa y supersticiosa,
y llena de enredos vanos;
Redondilla
acá, de quien la han tomado,
a nadie ofende ni priva.

Lela
265
No es porque en peligro viva
de tu persona el cuidado;
Redondilla
mas por no hacerme favor,
faltándome voluntad.

Celinda
En dudar de mi amistad
270
has agraviado mi amor;
Redondilla
ya sé al blanco donde tiras.

Lela
Deseo ver el espejo.

Celinda
Ya habrás tomado consejo
del espejo en que te miras.

Lela
Redondilla
275
No quiero verme la cara;
la del alma quiero ver.

Celinda
Ahora bien, pues ha de ser,
en lo que quieres repara,
Redondilla
no quiera Alá que esto sea
280
para aumentarte dolor.

Lela
Yo sé que me manda amor
que el fin de mi empresa vea,
Redondilla
sea próspero o sea triste.

Celinda
¿Qué quieres ver?

Lela
Si ha de ser
285
Hamet rey.

Celinda
Voyle a traer.
Tú lo que vieres resiste.

Váyase CELINDA.

Lela
Soneto
Solicitud del bien de lo que se ama
llaman a amor los que de amor entienden,
porque cuanto imaginan y pretenden
290
es su aumento de vida, gloria y fama.
El gusto propio, amarase a sí se llama;
los que esto intentan, al amor ofenden;
los que el ajeno bien miran y emprenden,
estos, amor de honesto amor inflama.
295
Si procuro mi gusto, a mí me quiero,
y si el ajeno tengo por más justo,
señal es que mi amor es verdadero.
Amar el propio bien es gusto injusto,
que solo quiere con amor sincero
300
quien se aborrece por amar su gusto.

Sale CELINDA con un espejo.

Celinda
Redondilla
Este es, Fátima, el espejo.

Lela
¿Qué es este papel escrito
que está detrás?

Celinda
Si le quito,
en blanco tu intento dejo.

Lela
Redondilla
305
¿Este llaman consagrado?

Celinda
Mírate en él.

Lela
¡Ay de mí!

Celinda
¿De qué te turbas así?

Lela
He visto un campo formado.

Celinda
Redondilla
Pues míralo todo bien.

Lela
310
Aquí están muchos cristianos
con las armas en las manos,
y muchos moros también.

Celinda
Redondilla
¿Son portugueses?

Lela
Los más.
Su rey a caballo aquí
315
va peleando.

Celinda
Es así.

Lela
¡Ay, Hamet!

Celinda
Contenta estás.

Lela
Redondilla
¡Qué bizarro que entra y sale!
¡Alá victoria te dé!
No hay desde el bonete al pie
320
africano que le iguale.
Redondilla
Allí parece que cercan
moros al de Portugal.

Celinda
La victoria está neutral.

Lela
¡Con harta sangre la mercan!

Celinda
Redondilla
325
Gran multitud es la nuestra,
muy pocos son los cristianos.

Lela
¡Qué gallardo, entre africanos,
levanta Hamet la alta diestra!
Redondilla
Parece que Mahamet
330
se ahoga pasando un río.

Celinda
Allí su famoso tío
habla con tu amado Hamet.
Redondilla
Los más, en fin, van rindiendo
a los menos.

Lela
Poca gloria
335
puede dar esa victoria.

Celinda
¡Que viva!

Lela
Falta el estruendo;
Redondilla
lo que es trompetas y cajas,
gritas, armas, polvo y voces.

Celinda
¡Ay, qué de muertes atroces!

Lela
340
Vencer con tantas ventajas
Redondilla
no es muy honrado blasón.

Celinda
Hamet llega a la litera
del Maluco.

Lela
Allí le espera
un alterado escuadrón;
Redondilla
345
parece que le levantan
por rey.

Celinda
Salvas son de rey.

Lela
Sin duda es muerto Muley.

Celinda
Allí lloran.

Lela
Allí cantan.
Redondilla
Rey, sin duda, es mi Hamet.

Celinda
Paso,
350
que esto está por suceder.

Lela
Luego, ¿no acabo de ver
rey a Hamet?

Celinda
¡Notable caso!
Redondilla
Vuelve en ti, que lo has soñado.

Lela
Voyle a dar el parabién.

Celinda
355
Señora, el paso detén,
que no es vivo, que es pintado.

Lela
Redondilla
Déjame que se lo diga.

Celinda
Quien se fía de quien ama
esto merece.

Lela
No infama
360
tu ciencia mi lengua, amiga;
Redondilla
que antes pienso encarecella.

Celinda
Todos prometéis callar
mientras dura el consultar
vuestra buena o mala estrella;
Redondilla
365
y sabiendo vuestro gusto,
a voces lo publicáis,
con quien a quien os sirve dais,
en vez de premio, disgusto.

Lela
Redondilla
No te espantes, que el placer
370
me hizo atrevida hablar;
yo te prometo callar,
siendo posible en mujer.

Celinda
Redondilla
Contigo tengo de ir,
por frenarte.

Lela
No tengas
375
miedo, amiga, aunque no vengas;
como sé amar, sé sufrir.
Redondilla
¡Rey Hamet!

Celinda
Y eso es razón.

Lela
A juntarse amor provoca
rey y Hamet: rey en la boca,
380
y Hamet en el corazón.

Salen por una parte el REY SEBASTIÁN bien aderezado y acompañado; por la otra el REY FILIPO de la misma suerte, y abrazándose, digan:

Filipo
Endecasílabos sueltos (tirada)
Vuestra Majestad sea bien venido.

Sebastián
Y vuestra Majestad me dé las manos.

Filipo
Los brazos, como a sangre mía tan propia.
Holgado me he de ver, en gran manera,
385
a vuestra Majestad, que era deseo
que le he tenido muchos años.

Sebastián
Beso
esas reales manos.

Filipo
Como huésped,
procuro hacer mi obligación.

Sebastián
No ha sido.
Siéntense.
ni larga ni cansada jornada,
390
porque cuando lo fuera, el fin podía
cualquiera pena convertir en gusto.
De vuestra Majestad han bien mostrado
los vasallos el celo de servirle;
he sido acariciado sumamente;
395
han hecho fiestas, han abierto cárceles,
y al fin, se ha visto la merced en ellos
que vuestra Majestad hace a su sangre.

Filipo
Sobrino, honrada y útil es la empresa
que se comienza en la conquista de África,
400
y al estado de España conveniente;
pero el ir en persona contradice
las causas que he propuesto muchas veces;
quisiera disuadir este propósito
con mis años, mi amor y mi experiencia,
405
a vuestra Majestad.

Sebastián
Señor, quien tiene
tan grande amparo no es razón que dude
si fueran las conquistas de Alejandro.

Filipo
Yo hago resistencia en toda Italia
al turco, en que consumo cuanto puedo;
410
ni las guerras de Flandes cuestan poco.

Sebastián
Señor, yo estoy resuelto, y le suplico
a vuestra Majestad no se desirva
de que esta mi intención pase adelante.

Filipo
No quiero replicar.

Sebastián
Pienso que es justa,
415
y téngola en el alma de tal suerte,
que de las horas hago largos días;
los días, meses, y los meses, años.

Filipo
Siendo de general acuerdo y voto,
mayormente del duque de Alba, hacerle
420
de quince mil infantes el ejército,
tudescos, españoles e italianos,
como nos convinimos.

Sebastián
Yo sospecho
que se ha tratado que los diez mil hombres
pagase yo, quedando los que restan
425
a vuestra Majestad, acomodando
las cincuenta galeras prometidas.

Filipo
Entiéndese entretanto que no haga
jornada el turco a Italia, y la presente
sea para la empresa de Alarache.

Sebastián
430
Así de vuestra Majestad lo he visto,
tratado y permitido.

Filipo
Aún queda tiempo
en que tratarlo con mayor espacio,
en esta casa, y Virgen devotísima.

Sebastián
Iré a ofrecelle mis deseos humildes.

Filipo
435
Ella dará favor al santo celo
con que esa sangre imitará su abuelo.

Levántense y váyanse con autoridad. Y salgan HAMET y LELA FÁTIMA.

Hamet
Redondilla
¿Tanto te va en coger flores,
que mis razones no escuchas?

Lela
He menester, Hamet, muchas,
440
y de diversos colores.

Hamet
Redondilla
¿No me dirás a qué fin?

Lela
¿En que las corte reparas?

Hamet
Bueno, ¡por mi fe!, dejarás,
Lela Fátima, el jardín
Redondilla
445
si de donde quitas una
no nacieron luego mil,
floreciendo su marfil,
más que primavera alguna.
Redondilla
Aquí te ofrece Narciso
450
su locura vuelta en flor,
el blanco jazmín su olor,
y su plata el paraíso;
Redondilla
no se esconda la azucena,
por no ser negra en tu mano;
455
aquí está el clavel indïano,
y las lágrimas de Elena.
Redondilla
¿Las maravillas no has puesto?
Mas son las tuyas mayores.
Quiero cogerte las flores
460
para que acabes más presto.

Lela
Redondilla
Ya, mi bien, está acabada.

Hamet
¿Es guirnalda?

Lela
¿No lo ves?

Hamet
¿Para quién, Fátima, es,
con tal cuidado enlazada?

Lela
Redondilla
465
Diez listones de mi frente
gasté en ella, ¡por tu vida!

Hamet
Está en extremo tejida.
No pusiera el rojo oriente
Redondilla
de su dorado arrebol
470
nubes azules y blancas,
al abrir las puertas francas,
más bella guirnalda al sol.

Lela
Redondilla
Pruébatela a ver.

Hamet
No sé
si me vendrá bien a mí.

Lela
475
¿No lo ves? Pues yo sí,
que eres el sol de mi fe.

Póngasela HAMET.

Hamet
Redondilla
¿Estame bien?

Lela
Por mil años
goces de Fez el imperio.

Hamet
No lo dices sin misterio.

Lela
480
Los padres de los engaños
Redondilla
suelen llamar los deseos;
deseo yo verte rey.

Hamet
El cielo guarde a Muley
con mil glorias y trofeos
Redondilla
485
de la defensa forzosa
contra el rey de Portugal.

Lela
Estarale a Muley mal
esa empresa victoriosa;
Redondilla
pero a ti, amores, muy bien.

Hamet
490
¿De quién lo sabes?

Lela
De mí,
por cuya razón te di
esa corona también.

Hamet
Redondilla
Por lo que tienes de cielo,
bien puedes pronosticar;
495
eso te obliga a pensar,
mi bien, tu amoroso celo.
Redondilla
Pero advertido mejor,
no es posible que esto intente,
menos que seguramente
500
un rey de tanto valor;
Redondilla
y como tiene el amparo
del gran Filipo a la espalda,
que será aquesta guirnalda
de Muley Mahamet es claro.
Redondilla
505
Él dice que viene ya
lleno de amenazas fuertes,
prometiendo nuestras muertes,
y que en Mazagán está.
Redondilla
Mira tú cómo tendré,
510
vivos dos reyes, corona
de África.

Lela
De una persona
que lo ha sabido, lo sé.
Redondilla
Dame esa mano real,
y promete que he de ser
515
para entonces tu mujer.

Hamet
No lo estorbe Portugal,
Redondilla
que una y mil manos te doy.

Salen MULEY MALUCO y REDUÁN, su proveedor general y renegado portugués.

Maluco
¡Mirad qué gentil soldado
de mil flores coronado,
520
cuando de hierro lo estoy!
Redondilla
¿Tú eres mi sangre cobarde?

Hamet
Vuestra Alteza me perdone.

Reduán
¿Venus es bien que corone
a Marte?

Lela
Así Alá te guarde,
Redondilla
525
que no te enojes, Muley.

Maluco
Fátima, cuando el cristiano
rompe el mar, de espumas cano,
mozo belicoso y rey,
Redondilla
y favorecido tanto
530
de otro rey tan glorïoso,
nueva imagen del famoso
que a Selín venció en Lepanto,
Redondilla
no es razón que esté mi hermano
de tu hermosura cautivo,
535
menos que el pie en el estribo
y con la espada en la mano.

Reduán
Redondilla
Su Alteza viene enojado.

Hamet
¿Qué ha tenido, Reduán?

Reduán
Respóndele Sebastián
540
a su ofrecimiento, airado.
Redondilla
Dábale porque dejase
esta injustísima guerra,
diez millas y más de tierra
que en África cultivase
Redondilla
545
cerca de sus fortalezas.

Hamet
Y ¿no las quiere tomar?

Maluco
No le podrán contentar
menos que nuestras cabezas.
Redondilla
A Alarache y Tetuán
550
y cabo de Aguer me pide.

Hamet
A que trates más te impide
de las paces, Sebastián.

Maluco
Redondilla
Si a Marruecos me tuviere
cercada, aún no era partido.

Hamet
555
Tú, señor, ¿qué has respondido?

Maluco
Respondí que aunque me diere
Redondilla
a Mahamet en contracambio,
que es el mayor enemigo
que tengo, busco y castigo,
560
era por mi engaño el cambio,
Redondilla
que con la capa y la espada
aquestos reinos gané,
y que los defenderé
con sangre y con alma airada.

Hamet
Redondilla
565
Fue digno de tu valor.

Maluco
Tú, proveedor general,
haz que mi tienda real,
que se labró en Azamor,
Redondilla
dé al sol envidia mañana,
570
y salgan los pabellones
que en iguales ocasiones
usa mi gente africana.
Redondilla
A Susa quiero partir,
a Tamis y a Temisnán.

Reduán
575
Ya dicen que Sebastián
ha comenzado a salir.

Maluco
Redondilla
¿Viene con él Mahamet?

Reduán
No, señor, que Muley Jeque,
su hijo, quiere que trueque
580
la esperanza con Hamet.

Maluco
Redondilla
¿Qué edad tiene?

Reduán
Doce años.

Maluco
Y ¿piensa que ha de reinar?

Reduán
Eso debe de pensar,
porque siempre piensa engaños.
Redondilla
585
Con unos caballos moros
le ha enviado a Mazagán,
donde procurando van
soldados, armas, tesoros,
Redondilla
que entiende que con oír
590
del príncipe de Marruecos,
que él llama, solo los ecos,
los moros le han de acudir;
Redondilla
y aunque por haber reinado
el padre, no hay que fiar
595
de su lealtad, puede estar
vuestra Alteza descuidado,
Redondilla
porque tan pocos serán,
que no importará perdellos.

Maluco
Mostrando van los cabellos
600
con la ocasión que les dan.
Redondilla
¿Príncipe se nombra?

Reduán
Sí.

Lela
Guárdete el cielo, señor,
que yo espero en tu favor
que el rey te lo llame a ti.
Redondilla
605
Reinarás a pesar suyo.

Maluco
Ven conmigo, Reduán.

Váyanse el MALUCO y REDUÁN.

Lela
Habló como capitán,
mas no como hermano tuyo.

Hamet
Redondilla
Es de aquella condición.

Lela
610
Agrádame en los cristianos
el tratar a sus hermanos.

Hamet
Es más compuesta nación.

Lela
Redondilla
Filipo honraba a don Juan
como a su misma persona.

Hamet
615
¡Maldita sea la corona
y flores que en ella están!
Redondilla
¡Oh palabras! Con oíllas
pasé, lleno de congojas,
todas esas flores rojas
620
de la frente a las mejillas.
Redondilla
No quisiera que me hubiera
visto, Fátima, contigo
en tiempo que su enemigo
osa levantar la bandera.
Redondilla
625
Por cuanto Marruecos vale,
déjame ir; aplacarele.

Lela
Déjale que se desvele
a la jornada que sale,
Redondilla
que no ha de volver con vida
630
ni tú sin corona a Fez;
y quiera Alá que esta vez
estas albricias te pida.

Hamet
Redondilla
Entones, de estas guirnaldas
quiero la flor solamente,
635
porque las pondré en tu frente
de perlas y de esmeraldas.

Váyanse. Y salgan CARPIO y ROSALES, soldados.

Carpio
Terceto
Heme holgado en el alma, buen Rosales,
que vais esta jornada.

Rosales
Es santa empresa.

Carpio
Donde van mil hidalgos principales.

Rosales
Terceto
640
La nación castellana y portuguesa
sobre el valor a vista harán hazañas,
que quede fama eternamente impresa.

Carpio
Terceto
Las que en la condición fueron extrañas
no dudo yo que ahora propias sean.

Rosales
645
En fin, Carpio, ¿nos sigues y acompañas?

Carpio
Terceto
¿Dónde mejor valor y armas se emplean
que sirviendo a este mozo valeroso
que aquestos ojos victoriosos vean?

Rosales
Terceto
Muchos dudan que vuelva victorioso.

Carpio
650
¿Y qué razón le dan?

Rosales
La poca gente
y el blanco donde van, dificultoso;
Terceto
puesto que tenga corazón valiente
cualquier soldado, importa el ejercicio,
falta que el mismo General no siente.
Terceto
655
Quiere experiencia el militar oficio;
aquí todo va gente regalada,
aunque de su valor se muestre indicio;
Terceto
mas no está en el manejo de la espada,
amigo Carpio, el militar gobierno,
660
sino en la disciplina ejercitada.

Carpio
Terceto
Cipión venció, siendo muchacho tierno,
grandes victorias, a pesar de Roma,
que murmuraba de su lauro eterno.
Terceto
Cuando el gran Sebastián las armas toma,
665
nace de Carlos Quinto doctrinado,
que en fe de que es su sangre, vence y doma.
Terceto
El de Austria, en la labranza ejercitado,
apenas conocido, alzó la espada
contra el moro en Granada rebelado;
Terceto
670
pues si hasta el pomo la miró esmaltada
de sangre turca y de flamenca furia,
dígalo aquella frente coronada.

Rosales
Terceto
De don Luis de Ataide ha sido injuria
quitarle el cargo y a la India envialle.

Carpio
675
Siendo el rey general, a nadie injuria.

Rosales
Terceto
Bien fue a Diego de Sosa justo dalle
de General del mar el digno oficio,
que sabrá como diestro ejercitalle.

Carpio
Soneto
No ha dado de su amor pequeño indicio
680
si a Cristóbal de Tabora le ha dado,
más por el afición que el ejercicio,
Terceto
de los aventureros que han llegado
de tan diversas partes, cargo honroso.

Rosales
Es con extremo de su Alteza amado.
Terceto
685
Con Martín de Borgoña, generoso,
tres mil tudescos van.

Carpio
¡Soberbia gente!

Rosales
Con el marqués Tomás, inglés famoso,
Terceto
van, aunque el rey Católico lo siente,
los soldados que el Papa enviaba a Irlanda.

Carpio
690
Los dos contra Isabel, secretamente,
Terceto
enviaban esa gente.

Rosales
Rumor anda,
mas disimula el rey, por no ser parte.

Carpio
¿Cuándo embarcar el General nos manda?

Rosales
Terceto
Sale de bendecir el estandarte
695
de la iglesia mayor.

Carpio
Gallardo viene.

Rosales
Así pintan a Carlos.

Carpio
Así a Marte.

Rosales
Gentil mancebo.

Carpio
Gentileza tiene.

Salgan, con chirimías y acompañamiento, el ALFÉREZ MAYOR, el REY SEBASTIÁN, CRISTÓBAL DE TABORA y el prior DON ANTONIO.

Sebastián
Quintilla
Tomad, Alférez mayor,
ese estandarte real,
700
y quiera el alto Señor,
que dio esa santa seña
a Alfonso mi antecesor,
Quintilla
que se ensalcen esas quinas
entre luces africanas,
705
pues son de su luz indignas.

Alférez
Contra tus armas cristianas,
¿qué podrán las sarracinas?
Quintilla
Con lo que en ellas se ve,
¡oh portugués Josué
710
y nuevo Pirro español!,
podrás detener el sol
en la verdad de su fe.

Antonio
Quintilla
Ya se vio un Payo Correa
que le detuvo otra vez,
715
y era portugués.

Sebastián
Que sea
sobre los muros de Fez
es lo que el alma desea.
Quintilla
Persüádeme mi tío
que os envíe y que me quede;
720
pero yo a decirle envío
que el fuego antes helar puede
y abrasar el hielo frío.
Quintilla
A no conocer la gloria
de Filipo, cuya alteza
725
vive en inmortal memoria,
creyera que a su grandeza
daba envidia mi victoria.
Quintilla
Al duque de Alba quisiera
hablar, y háseme excusado.

Antonio
730
Es, señor, que reverbera
el sol de tu arnés dorado
en Alba de su bandera.
Quintilla
Teme ese fuerte español,
viendo al primer arrebol
735
que te hace el África salva,
que ha de oscurecerse el alba
cuando amanezca tu sol.
Quintilla
Filipo, que al occidente
declina, teme también
740
que los rayos de tu oriente
tanta luz a España den
como el laurel de su frente.
Quintilla
Ya no hay que volver atrás.

Sebastián
Gran gusto, prior, me das.

Antonio
745
Si esta cruz blanca que ves
no traigo roja después,
digo que no me hables más.

Sebastián
Quintilla
Ahora bien, guiad al mar.

Cristóbal
Luego ¿no vuelves, señor,
750
a palacio?

Sebastián
No hay que hablar.

Alférez
¡Ah, señor!

Sebastián
Cese el rumor.
Hoy me tengo de embarcar.
Descúbrase una popa de barco con tendalete.
Quintilla
¡Acosta el barco!

Cristóbal
Esto es hecho.

Sebastián
¡Adiós, ciudad, madre mía;
755
vuélvame Dios a tu pecho!

Antonio
¿Podrás salir este día
de la barra?

Sebastián
No, sospecho;
Quintilla
pero en este o los que sean
no he de salir de la mar.

Antonio
760
¡Ciudad, mis ojos te vean!

Alférez
¡Adiós, famoso lugar
que ya dos mares rodean!
Quintilla
¡El cielo nos vuelva a vos!

Cristóbal
Partámonos hoy los dos
765
a ganar eterna loa.

Alférez
¡Adiós, patria!

Antonio
¡Adiós, Lisboa!

Cristóbal
¡Ciudad generosa, adiós!

Disparen cuatro o seis arcabuces a modo de salva, y hagan su embarcación, y salgan MULEY JEQUE, moro muchacho de doce años, y ALBACARÍN, alcaide de Arcila.

Jeque
Redondilla
Habéis hecho, alcaide noble,
a Muley Mahamet, mi padre,
770
gran servicio.

Albacarín
Como os cuadre,
yo sé que he ganado el doble.
Redondilla
Tan de vuestro padre he sido,
que diera al rey Sebastián
cuantas en África están,
775
como la que le he rendido.
Redondilla
A Arcila, desamparada
del portugués, tenía yo
por el Maluco; él me dio,
Jeque, su tenencia honrada;
Redondilla
780
pero llegando a saber
que el que es mi Rey natural
cobra el reino, soy leal
al Rey que lo debo ser.
Redondilla
¿Qué hay, señor, de la jornada?

Jeque
785
Ya, famoso Albacarín,
prometiendo alegre fin,
dio buen principio la armada.
Redondilla
Ya viene surcando el mar,
que ya del Algarbe a Lagos
790
viene prometiendo estragos
a quien le osare esperar.
Redondilla
Está mi padre contento
de que con gente cristiana
hará temblar la africana
795
en uno y otro elemento,
Redondilla
para alcanzar la corona.
Aunque de diversas leyes,
le favorecen dos reyes
y el uno viene en persona.
Redondilla
800
Filipo le da favor,
Sebastián toma la espada;
el África está inclinada
al rey Mahamet, mi señor.
Redondilla
Yo he juntado mucha gente
805
que vive a su devoción;
la justicia y la razón,
en esta causa presente,
Redondilla
llevamos de nuestra parte.
Yo pienso que de esta vez,
810
sobre los muros de Fez,
veré el cristiano estandarte.

Albacarín
Redondilla
Dícenme que contra ti
a Muley Daú envió.

Jeque
Supo, Albacarín, que yo
815
juntaba esta gente aquí,
Redondilla
y envió su hijo Muley
Maluco, aunque de mi edad,
a impedir la voluntad
que muestran al propio Rey.
Redondilla
820
Y, ojalá quisiera Alá
que entre los dos se pusiera
a quien el reino se diera,
que Daú se promete ya,
Redondilla
que ahorrando su sangre y vidas,
825
yo le quitara la suya.

Albacarín
¡Plega Alá que os restituya
prendas tan bien merecidas,
Redondilla
y que estas desdichas, Jeque,
injustamente notorias,
830
con mil alegres victorias
en paz y descanso trueque!
Redondilla
¡Plega al cielo que esa frente,
ceñida de laurel y oro,
tiemble el africano moro
835
hasta la margen de Oriente;
Redondilla
y que sin ver los reparos
que ahora Fez le promete,
Tarudante y Tafilete,
Marruecos y Montes Claros,
Redondilla
840
bese al Maluco tus pies,
levantado de las manos
del Rey de los castellanos
y Sebastián Portugués!

Jeque
Redondilla
Salva es esta. ¿Si ha llegado
845
a Tánger la armada nuestra?

Albacarín
La fortaleza lo muestra.

Jeque
Y el mar, alegre y turbado.

Albacarín
Redondilla
¡Oh, qué bellísima armada!

Jeque
¡Bizarra gente española!

Albacarín
850
¡Qué bien el aire tremola
tanta bandera cruzada!

Jeque
Redondilla
Saliendo a la tierra van.

Albacarín
¡Qué de capitanes bravos!

Jeque
¡Qué de sargentos y cabos!

Albacarín
855
Ya sale el rey Sebastián.

Desembarquen el REY SEBASTIÁN, MULEY MAHAMET, MARTÍN CORREA, el prior DON ANTONIO.

Jeque
Redondilla
Deme los pies vuestra Alteza.

Mahamet
Mi hijo Jeque, señor.

Sebastián
Representa tu valor,
gallardía y gentileza.
Redondilla
860
De mis brazos a los suyos,
haré un lazo de amistad.

Jeque
Levantarás mi humildad
a la gloria de los tuyos.

Sebastián
Redondilla
Yo le pondré la corona
865
de Fez.

Jeque
El cielo a tus pies
el mundo ponga, pues es
tan digno de tu persona.

Sebastián
Redondilla
Vaya con Martín Correa
de Silva hacia nuestra armada.

Jeque
870
¡Quiera el cielo que esta espada
de algún servicio te sea!

Mahamet
Redondilla
¡Qué valor muestra!

Sebastián
El de rey.

Mahamet
En él tengo mi esperanza,
si una vez el cetro alcanza
875
de aquel tirano Muley.

Sebastián
Redondilla
Pues para que a tus vasallos
con él, Mahamet, más movieses,
de moros y portugueses
puede llevar cien caballos,
Redondilla
880
recogiendo en Mazagán
los que rebelarse quieran.

Mahamet
Tantos presumo que esperan,
cuantos en África están.
Redondilla
Esto has de hacer, Jeque mío.

Jeque
885
Hoy conoceréis que soy
hechura vuestra.

Sebastián
Yo estoy
satisfecho de su brío.

Váyase.

Albacarín
Redondilla
Da los pies a Albacarín.

Mahamet
Alcaide de Arcila es.

Albacarín
890
Que en poner aquí tus pies,
tendrá nuestro intento fin.

Sebastián
Redondilla
Yo estoy muy agradecido
que me hayas a Arcila dado,
y tendré siempre cuidado
895
del premio que has merecido.
Redondilla
¿Qué arcabuceros están
en Tánger?

Albacarín
Habrá ochocientos,
que te servirán contentos.

Sebastián
Sí, porque diestros serán.
Redondilla
900
Vayan conmigo, y pondréis,
prior, más bisoña gente
en su lugar.

Antonio
Aunque siente
que aquí en Tánger la dejéis,
Redondilla
quedarán tres compañías
905
de las más modernas.

Sebastián
El suelo
me recibe bien; el cielo
me ofrece templados días,
Redondilla
y me está llamando el mar.
¡Alto, a embarcar!

Mahamet
Todos creo
910
que han de ayudar tu deseo.

Antonio
¡Soldados, alto, a embarcar!

Váyanse. Y salgan MALUCO y HAMET, banderas, CAJAS y SOLDADOS.

Hamet
Octava real
Con gran prisa has marchado desde Susa
de Temisnam a Camis en tres días
estando tan enfermo.

Maluco
No me excusa,
915
Hamet, el mal.

Hamet
Él crece, y tú porfías.
¿Qué capitán las armas no rehúsa
en tal peligro?

Maluco
No podrán las mías,
cuando tan gran poder me hace ofensa,
excusar mi valor de la defensa;
Octava real
920
¡que ahora quiso Alá, tiempo y fortuna,
que el gran Maluco la salud faltase!
¿Cómo pudiera yo temer ninguna
si no es que al fin la vida me quitase?
Si no la pierdo, la africana luna
925
haré que a Mazagán y a Tánger pase
y que sobre las quinas portuguesas
ponga el verde laurel de sus empresas.
Octava real
¿Qué sabes del ejército cristiano?

Hamet
Que apenas es de quince mil.

Maluco
¿Qué dices?

Hamet
930
No trae un hombre más el lusitano,
si no es que del valor los autorices.
Trae el bastón en la siniestra mano
con tan grandeza en años tan felices,
que quien en Túnez vio triunfando a Carlos
935
quiere en presencia y armas igualarlos.
Octava real
Hace de general el digno oficio,
y maestre de campo es Eduardo
de Meneses, gallardo a mi jüicio.

Maluco
En siendo portugués, será gallardo.
940
Los tres, con experiencia y ejercicio,
y de quien más satisfacción aguardo,
son, ¡por Alá!, tres fuertes capitanes
de españoles, toscanos y alemanes.
Octava real
¿Sabes, del español, acaso el nombre?

Hamet
945
Alfonso de Aguilar. Pero una cosa
quiero contarte, porque más te asombre
esta nación valiente y belicosa,
por ventura no oída de algún hombre
en toda aquella máquina famosa
950
de los romanos Césares o godos,
con ser tan fuertes y soberbios todos.

Maluco
Octava real
¿De qué manera?

Hamet
Trae la corona
y el cetro Sebastián en una caja,
para poner, vencida tu persona,
955
en su frente real.

Maluco
¡La lengua ataja!

Hamet
Si te he ofendido, gran señor, perdona.

Maluco
Al río Mármol esa gente baja,
marcha a Alcasarquivir.

Hamet
Marcha que es tarde.

Maluco
Muy malo voy.

Hamet
Alá tu vida guarde.

Salgan CAJA y bandera, SEBASTIÁN, el prior DON ANTONIO, EDUARDO y el CAPITÁN ALDANA.

Sebastián
Octava real
960
Alégrame en extremo su venidaN
X
Nota del editor digital

Octava defectuosa a la que falta un verso. RDC.

,
¡oh, capitán Aldana valeroso!

Aldana
¡Prospere el cielo tu importante vida!
Responde el duque de Alba generoso
a tu carta con esta y un presente.
965
[.....................................].

Sebastián
Del Duque estuve, hasta que os vi, quejoso.
La carta leed.

Aldana
Él dice lo que siente.

Eduardo
“Estaba con disgusto creyendo que vuestra Majestad intentaba empresa por tierra en África; mas ya que por esta carta me asegura que solo va a Alarache, alabo la resolución, y prometiéndome ver otra vez vivo a su felicísimo abuelo Carlos Quino, le envío la celada y casaca con que entró victorioso en Túnez, para que vuestra Majestad, imitando sus gloriosas hazañas, le parezca en Fez. –El duque de Alba.”

Antonio
Octava real
Parece que ese nombre pone aliento.

Sebastián
¿Que no me quiso ver el Duque?

Aldana
Estaba
970
enfermo, y vio a Filipo descontento.

Sebastián
¿Por qué?

Aldana
Porque esta empresa se intentaba.

Sebastián
Ya está en ejecución mi pensamiento.
Este en los hombres, Capitán, se alaba.
Ya estoy a vista del contrario fiero;
975
espero en Dios, y en este brazo espero.
Octava real
¿Qué hay del Maluco?

Antonio
Que marchando viene
dentro de una litera medio muerto,
y que sesenta mil caballos tiene
que cubren por diez leguas el desierto;
980
y dicen que a su hermano Hamet previene,
como está de salud y vida incierto,
que si no muestra heroica fortaleza,
él mismo ha de cortalle la cabeza.
Octava real
Gobierna tres mil moros andaluces,
985
Doalí, Algorí y el fuerte Ragusco
Osarino, caballos, arcabuces...

Sebastián
¿Número?

Antonio
Desigual.

Sebastián
Así lo creo.

Antonio
De aquellos que adoraron nuestras cruces
y los perdió su bárbaro deseo,
990
es capitán, señor, Hamete Faba.

Sebastián
Brava es la gente.

Antonio
Y la arrogancia es brava.

Sale MULEY MAHAMET.

Mahamet
Octava real
Bien puedes prevenirte a la defensa.
Solimán, cordobés caballerizo
del Maluco, tan fiero que ya piensa
995
que tu cristiano ejército deshizo,
sale a reconocernos, y en tu ofensa,
con una banda de caballos hizo
más con palabras locas y algazara
que con las obras.

Sebastián
La intención declara.
Octava real
1000
¡Alto, amigos; ya es tiempo, portugueses,
de mostrar el valor! ¡Ayuda, cielos!
¡Ea, duque de Avero, hoy los arneses
han de mostrar quien son nuestros abuelos!
¡Ea, fuerte Eduardo de Meneses!
1005
¡Ea, Teodosio, duque de Barcelos,
alarma!

Antonio
Hoy es del África el estrago.

Sebastián
¡A ellos, Santïago!

Todos
¡Santïago!

Hecha aquí su batalla dentro y fuera lo mejor que puedan, salga el CAPITÁN ALDANA.

Aldana
Octava real
¡Ah, discreto y santísimo Felipe,
qué bien pronosticabas esta guerra!
1010
¡Triste de aquel que de ella participe!
¡Mas muera yo! ¡Santiago, cierra, cierra!

Váyase, y salga el PRIOR.

Antonio
Si es justo que a la muerte me anticipe,
y bañe aquesta vil bárbara tierra
de mi sangre, o más justo, que cautivo
1015
quede, en infamia de los hombres, vivo...
Octava real
Mas ¿no es este Eduardo?

Sale EDUARDO, sangriento.

Eduardo
¡Antonio!

Antonio
¡Hermano!

Eduardo
¿Sabéis lo que hizo el Rey viendo que el moro
nuestro pequeño ejército cristiano
cerco con tan ventaja? Al Dios que adoro
1020
alzó la espada en la robusta mano,
y como suele agarrochado toro,
entró, rompiendo la cruel canalla,
por medio del rigor de la batalla.
Octava real
Tres caballos le han muerto, y el postrero
1025
le han llevado a morir.

Antonio
¡Terrible caso!
¡Ay, mi Rey y señor! ¡Seguirle quiero!

Váyanse, y salga el REY.

Sebastián
Ya no puedo mover el débil paso.
Mas ¿cómo no? ¡Detente, moro fiero!
Fáltame fuerza, y de furor me abraso.
1030
¿Yo no soy Sebastián? Sí, que estas flechas
por el nombre vinieron tan derechas.
Octava real
Entro a morir, ¡valedme, Virgen pura!
¡Por Cristo muero y por su fe!

Salen HAMET por una parte y SOLIMÁN por otra.

Hamet
No creo
que puede tu salud estar segura
1035
mejor que en este célebre trofeo.
¡Victoria, gran señor!

Solimán
Tente.

Hamet
Procura,
para que gane albricias tu deseo,
decir al gran señor que hemos vencido.

Solimán
Dame esos pies.

Hamet
¿Qué dices?

Solimán
Los pies pido.

MOROS dentro.

[Voces dentro]
Octava real
1040
¡Rey Hamet! ¡Rey Hamet!

Solimán
¿Oyes aquello?

Hamet
¿Murió mi hermano?

Solimán
Sí.

Hamet
Ya todos llegan.

Salgan los que puedan.

Moros
Deja que ciñan perlas tu cabello.

Solimán
Ya la bandera como a rey te entregan.

Hamet
Déjame ver al Rey.

Solimán
¿Para qué es vello?
1045
Conténtese de ver que no le niegan
los cielos la victoria en la otra vida.

Hamet
Verdad dijiste, Fátima querida.

Todos
Verso suelto
¡Rey Hamet, Hamet Rey, viva!


Acto II

Sale el alcaide ALMANZOR, y ALBACARÍN, ya viejo.

Almanzor
Quintilla
¡Sea Albacarín venido
1050
muchas veces norabuena!

Albacarín
Con verte, alcaide, lo ha sido;
que harto en África se suena
la gloria de tu apellido.
Quintilla
En fin, ¿te hallas con cristianos?

Almanzor
1055
Sirvo a Muley Jeque.

Albacarín
Has hecho
como hidalgo.

Almanzor
Los tiranos
gozan su reino a despecho
de los nobles africanos.
Quintilla
Debiera Jeque reinar.

Albacarín
1060
Y pienso que habrá lugar,
que no vengo en balde aquí.
¿Está ya muy hombre?

Almanzor
Sí,
puede el mundo gobernar.

Albacarín
Quintilla
Desde aquella gran batalla
1065
en que el sucesor de Audalla
y el Rey portugués perdieron
las vidas, y donde hicieron
lo que el tiempo injusto calla,
Quintilla
no le he visto.

Almanzor
¿ha muchos años?

Albacarín
1070
Doce el Príncipe tenía.

Almanzor
En medio de tantos daños,
el que en los propios vivía,
entró en los reinos extraños;
Quintilla
vino a España en protección
1075
del rey Felipe.

Albacarín
¡Gran mal!
¿Trata de su pretensión?

Almanzor
Dio a Felipe Portugal
la debida posesión,
Quintilla
y allí el Jeque se crio;
1080
después, como ves, volvió,
y vive en Andalucía.

Albacarín
Esta fue mi tierra.

Almanzor
Y mía.

Albacarín
Yo soy de ella alcaide.

Almanzor
Y yo.

Albacarín
Quintilla
¿Es Andújar buen lugar?

Almanzor
1085
Bueno, alegre y deleitoso.

Albacarín
Muy bien os debéis de hallar.

Almanzor
El Príncipe es generoso,
de todos se deja amar.

Albacarín
Quintilla
¿Tiene buen talle?

Almanzor
Extremado,
1090
porque es bien proporcionado,
y muestra en su gravedad
una real majestad
y es de mil gracias dotado.
Quintilla
Tañe con mucho primor,
1095
canta como gran señor,
danza y baila a la cristiana.

Albacarín
Esa condición humana
es el donaire mayor.

Almanzor
Quintilla
Parece con maravilla,
1100
cuando a caballo se pone,
que nació en la misma silla,
aunque en esto me perdone,
Jerez, Córdoba y Sevilla.

Albacarín
Quintilla
¿Qué casa tiene?

Almanzor
Cien moros.

Albacarín
1105
¿Y moras?

Almanzor
Veïnte.

Albacarín
¿El gastar?

Almanzor
Grande, a tener mil tesoros.

Albacarín
¿En qué se huelga?

Almanzor
En cazar
y en ver cómo lidian toros.

Albacarín
Quintilla
¿Trae guarda?

Almanzor
De alabarderos.

Albacarín
1110
¡Ah, tiempos, cuán lisonjeros
con este mancebo os vi!

Almanzor
Como eso llevan tras sí,
corriendo siempre ligeros.
Quintilla
Él se ha levantado ya.

Sale el JEQUE, ya hombre, y ZAYDE, criado.

Jeque
1115
¿Que Albacarín es venido?

Albacarín
A tus pies, señor, está.

Jeque
No te hubiera conocido
sin nombre.

Albacarín
Esos pies me da.

Jeque
Quintilla
Viejo estás ya.

Albacarín
Y tú, muy hombre.

Almanzor
1120
Efectos del tiempo son.

Albacarín
No hay, señor, por qué te asombre;
trueca la disposición,
pero no oscurece el nombre.
Quintilla
Al que es niño, mozo hace;
1125
al mozo, hombre; al hombre, viejo;
al viejo, en tierra deshace;
no hay libro como el espejo,
desde que la vida nace.
Quintilla
Contento recibo en verte;
1130
lágrimas baña mi cara,
con memoria de la muerte
del Rey tu padre.

Jeque
Bastara
verme para enternecerte;
Quintilla
días ha que no nos vemos.

Albacarín
1135
Desde aquella gran batalla,
que es tan justo que lloremos.

Jeque
¿Cómo el África se halla?

Albacarín
Haciendo por verte extremos;
Quintilla
y gloriosa de que pudo
1140
vencer a España.

Jeque
¿Vencer?
Eso del África dudo;
antes debiera tener
su fama un silencio mudo.
Quintilla
Cien mil vencer quince mil,
1145
parece victoria vil.

Albacarín
Si tu padre y Sebastián,
uno fuerte capitán,
y otro mancebo gentil,
Quintilla
llegaran con gente igual,
1150
de la una y otra ley,
hoy, con aplauso inmortal,
gozara Fez de su rey,
y a Sebastián Portugal.

Albacarín
Quintilla
Como tan niño quedé,
1155
nunca bien supe o leí
cómo la batalla fue.

Albacarín
¿Quiéresla saber de mí?

Jeque
¡Pues no!

Albacarín
Escúchame.

Jeque
Sí haré.

Albacarín
Romance (tirada)
Con setenta mil caballos
1160
y con veinte mil infantes,
de ellos moros de Granada,
y de ellos moros alarbes,
Maluco, rey de Marruecos,
de Fez y de Tarudante,
1165
espera que Sebastián
saque su gente de Tánger.
Pasa el cristiano famoso,
más que dichoso arrogante,
a quien no pudo Filipo
1170
de esta empresa desvialle,
quince mil hombres en Luco,
que con humildes cristales
paga al mar debido censo,
creciendo con sus embates.
1175
Osarino Ragusco
llevaba el cargo importante
de fuerte arcabuceros,
con jacerinas y alfanjes;
Doalí con los andaluces,
1180
y con los varios linajes,
de renegados, Mahamet
Faba, capitán notable;
Muza lo era de su guarda,
que Reduán Aben-Zayde
1185
quedó por gobernador
en los reinos que tu sabes,
luego que tu padre ilustre
puso en alto su estandarte,
porque acudiesen a él
1190
los que él tuvo por leales,
y se vio que con el miedo
no hay solo un hombre que pase.
Tal era del rey Maluco
la guarda y cuidado grande.
1195
A Sebastián persuadió
que la batalla excusasen,
que quince mil a cien mil
eran campos desiguales.
Mas el intrépido mozo,
1200
como peña que el mar bate,
dijo: “Jarife, aunque muera,
pienso pasar adelante.”
Y así, su campo pequeño
divide el rey en tres partes:
1205
la primera en otras tres
porque mejor se ordenase.
Portugueses ventureros
llevan el medio, y la parte
siniestra, los castellanos;
1210
la diestra, los alemanes.
Los aventureros quiso
que Álvaro Pérez llevase;
Aguilar, los de Castilla,
aunque pocos, importantes;
1215
los tudescos, guarnecidos,
de italïanos infantes,
lleva el señor de Tamberge,
con los soldados de Tánger
que con Hércules de Pisa
1220
guardaban del mar la margen,
cuando tú, con cien caballos,
llegaste a verle una tarde.
Los del escuadrón de en medio,
Miguel de Noroña trae
1225
con don Vasco de Silveira,
que quiere que le acompañe;
Tabora, del escuadrón
tercero tiene la llave,
que quiso que Diego López
1230
de Arcila el paso guardase;
de escopeteros dos mangas
coronaban las tres partes,
con trescientos mosqueteros
para que mejor le guarden;
1235
luego la caballería
en triángulo se abre,
de mil y quinientos hombres
que a setenta mil combaten.
Diéronle la parte diestra
1240
a don Jorge de Alencastre,
duque de Avero; en la otra
estaba el real estandarte.
Al embajador del Rey,
don Juan de Silva, hombre grave,
1245
con el duque de Barcelos,
este mismo puesto cabe.
Doscientos caballos iban
tras estos, de los que saben
la tierra, y llaman fronteros,
1250
y luego tu heroico padre
con pocos moros, que, en fin,
pocos se atreven a darle
las armas, como le dieron
un tiempo las voluntades.
1255
Así marcha Sebastián,
siguiéndoles los bagajes.
Hizo el Maluco una luna,
y no de gente menguante,
porque puso en cada cuerno
1260
diez mil caballos alarbes,
de suerte, que al tiempo cuando
los dos quisieron juntarse,
la retaguardia cristiana
tocaban los de adelante;
1265
y con ser, como lo ves,
este número tan grande,
que no es razón que la envidia
mal en sus hazañas hable,
tres veces rompen los moros,
1270
y las enseñas reales
les ganan los portugueses
con valor incomparable.
Huye tres veces el moro,
y yo vi que iba en su alcance
1275
Eduardo de Meneses,
la espada teñida en sangre.
Y aun pienso que por ponerse
a detener los cobardes,
el fuerte Muley Maluco,
1280
fue causa de desmayarse,
porque estaba ya a la muerte,
y murió en el mismo instante;
pero poniendo un muchacho
que junto a su cuerpo hablase,
1285
encubierto en la litera,
fue la batalla adelante,
que si no, Sebastián vence,
y tu padre, en los adarves
de Fez su bandera pone,
1290
que es más que la fuerza el arte.
Al fin, la gran multitud,
que como granizo cae,
venció, y no por el valor
que no es razón que se alabe.
1295
Murió el Duque, murió Aldana,
capitán de insignes partes,
que en las armas y las letras
dicen que es justo alabarle.
Prendieron a don Antonio
1300
y a otros hombres principales.
Púsose a caballo el Rey,
como otro Carlos de Gante,
y despreciando la vida,
para no venir a darse,
1305
por los moros va más fiero
que pintan armado a Marte.
No le espanta a Sebastián
que tres caballos le maten:
entra, rompe, hiere, mata,
1310
corta, derriba, deshace;
pero es uno y son cien mil.
Muere Sebastián, y tráenle
muerto al nuevo rey, un rey
más famoso que Alejandre.
1315
Corriendo con las banderas,
hace que su nombre ensalcen
donde pensé oír el tuyo
si fuera Alá favorable.
Ahogose tu padre, ¡ay triste!,
1320
que quiere el hado que pase,
al crecer el Mucaceno,
las aguas humildes antes.
Esta fue la gran tragedia
que no es bien que al moro ensalce;
1325
antes, el gran portugués
es bien que la frente enrame,
que aunque fuera más cordura
haber tomado Alarache,
no se le puede negar
1330
el corazón indomable.
Conque por sí mismo es justo
que otro Scipïón le llamen,
que si Dios da las victorias,
él mismo las causas sabe.

Jeque
Quintilla
1335
El alma me suspendiste.

Albacarín
Pues no he tocado en la guerra,
aunque la guerra me oíste.
Todo lo que triste encierra
excusé por verte triste,
Quintilla
1340
fuera de que larga historia
quiera larga relación.

Jeque
Bien tengo yo en la memoria,
Albacarín, la ocasión
de esa trágica victoria.

Albacarín
Quintilla
1345
Fue notable la batalla,
porque tres Reyes murieron.
Mil cosas la fama calla
que los cristianos hicieron
y los amigos de Audalla.
Quintilla
1350
Tudescos y castellanos,
todos murieron vendiendo
sus vidas con propias manos.

Jeque
De oír que venzan me ofendo
esos injustos tiranos.
Quintilla
1355
Vete, alcaide, a descansar,
y vente a comer conmigo.

Albacarín
Tu hechura quieres honrar.

Jeque
Fuiste de mi padre amigo.
Hazle, Almanzor, regalar.

Albacarín
Quintilla
1360
Voy con él.

Almanzor
Alá te guarde.

Váyanse ALMANZOR y ALBACARÍN.

Zayde
¿Qué has de hacer aquesta tarde?

Jeque
Zayde, ¿a qué efecto se ha hecho,
aunque ya lo que es sospechoso,
de tanto cristiano alarde?

Zayde
Quintilla
1365
¿No has oído de esta ermita
de la que llaman bendita
los cristianos, y aun los moros,
tan rica de mil tesoros
que le ofrecen?

Jeque
Quita, quita.
Quintilla
1370
¿Eso es?

Zayde
De la Cabeza
llaman aquesta María,
que es Virgen de gran belleza;
y en toda el Andalucía,
adornada de riqueza;
Quintilla
1375
preséntanle varios dones;
traen tiendas y pabellones
a aquel campo los cristianos,
y en las tiendas y en las manos
levantan ricos pendones.

Jeque
Quintilla
1380
Deja, Zayde, disparates.

Zayde
Respondo a lo que preguntas,
porque otra vez que esto trates
sepas lo que son las juntas.

Jeque
Cálzame unos acicates.

Zayde
Quintilla
1385
Pues ¿has mandado ensillar?

Jeque
¿El overo negros cabos?

Zayde
Ahora le van a herrar
muy despacio los esclavos.

Jeque
Haz el castaño sacar.
Dentro grita de un carro, guitarras y sonajas.
Quintilla
1390
¿Qué grita es esa?

Zayde
¿No ves
que es un carro de esta fiesta?

Jeque
¿Tan gran regocijo es?

Zayde
Que todo el mundo se apresta.

Jeque
Bulléndome están los pies.

Relinchen dentro y canten luego:

[Voces dentro]
Copla (estructura abierta)
1395
A la Virgen bella,
rosas y flores,
de Jaén y Andújar
los labradores.

Tornen a relinchar y diga el CARRETERO:

Carretero
Quintilla
¡Arre aquí, que se adelanta!
1400
¡Arre, mula de la hermosura!

Jeque
No canta mal.

Carretero
Muy bien canta.

Jeque
¡Bravo carro!

Zayde
¡Linda cosa!

Jeque
Lo que se alegran, me espanta.

Zayde
Quintilla
Es una gran devoción.

Jeque
1405
¿Son pretales esos?

Zayde
Son
cascabeles de las mulas.
Mal el placer disimulas.

Jeque
Es esta mi inclinación.
Quintilla
Holgarme quisiera allá,
1410
pero seré muy notado;
lo que te pido me da,
saldré a la plaza o al prado.

Zayde
Verás la gente que va.

Jeque
Quintilla
¿Quién con el alcaide viene?

Zayde
1415
Tres moros.

Jeque
¡Buen talle tiene!
Yo le conocí bien mozo.

Zayde
Muérese, en verte, de gozo,
y admirado se detiene;
Quintilla
hame dicho que, a pesar
1420
del África, has de reinar
en Marruecos.

Jeque
A placer,
Zayde amigo, vendrá a ser,
si Alá me diere lugar.

Dentro.

Uno
Quintilla
Por acá vamos mejor.

Otro
1425
Por acá la gente va.

Jeque
¿Qué toca aquel atambor?

Zayde
Alguna danza será,
que va a la ermita, señor.

Jeque
Quintilla
¿Danzas también?

Zayde
Es braveza.

Salen tres DAMAS con rebozos, capotillas y sombreros.

Dama 1ª
1430
A fe, que le hemos de ver.

Dama 2ª
Desde aquí la fiesta empieza.

Jeque
¿Qué es esto?

Zayde
Deben de ser
las que van a la Cabeza.

Dama 3ª
Quintilla
Mujeres somos.

Jeque
Ya os veo.
1435
¿Sois de Andújar?

Dama 1ª
No, en verdad.

Jeque
¿A qué venís?

Dama 2ª
Con deseo
de veros.

Jeque
Entrad, entrad.

Dama 3ª
Buen talle tiene.

Dama 1ª
No es feo.
Quintilla
¿No sois el príncipe, vos,
1440
de Marruecos?

Jeque
Soy el mismo.

Dama 1ª
Que este hombre, ¡válame Dios!,
se va por su pie al abismo.

Jeque
Oíd. Iremos los dos.

Dama 1ª
Quintilla
No me asgáis, que ser podía
1445
llevarme tras vos.

Jeque
Querría,
adonde fuere, llevar
un ángel.

Dama 1ª
¡Que sabe hablar!
¿Hay tal cosa, hermana mía?

Jeque
Quintilla
Hablo bien, o razonable,
1450
en mi lengua, aunque es notable,
y en esta caigo en mil menguas;
pero entrad, Troquemos lenguas,
para que en la vuestra os hable.

Dama 2ª
Quintilla
¡Guarte, Inés, que sabe mucho!
1455
¿Has visto cuál respondió?

Jeque
(Zayde, en mil sospechas lucho.

Zayde
No las toques.

Jeque
¿Cómo no?)

Dama 1ª
¿Tocar? ¿Qué es eso que escucho?

Jeque
Quintilla
Pues ¿a qué entraste acá?

Dama 1ª
1460
A veros.

Jeque
¿Por qué?

Dama 1ª
Esta tierra
llena de fama está
que vuestro valor encierra.

Jeque
En fin, ¿me habéis visto ya?

Dama 1ª
Quintilla
Un hombre sois.

Jeque
No recelo
1465
que soy más.

Dama 1ª
Así os hallamos.

Jeque
Ya por saber me desvelo
lo que pensastes.

Dama 1ª
Pensamos
que érades de terciopelo.

Jeque
Quintilla
Podrá ser que os lo parezca
1470
tratado. Llegad, tocad.

Dama 1ª
¿Tan blando sois?

Jeque
Que merezca
por vuestra curiosidad
que esta merced se me ofrezca
Quintilla
está muy puesto en razón.

Dama 1ª
1475
Sois de tierra en que hay leones,
y debéis de ser león.

Jeque
Si imito sus condiciones,
tendré noble condición.

Dama 2ª
Quintilla
No sabemos nada de ella.

Jeque
1480
Como es de real corona,
a los bravos atropella,
a los humildes perdona,
y a los tiranos degüella.

Dama 1ª
Quintilla
¿Por qué no habéis castigado
1485
a aquellos que os han quitado
vuestro reino?

Jeque
Porque el cielo,
de los imperios del suelo,
tiene el Consejo de Estado;
Redondilla
y así, pone y quita leyes,
1490
muda coronas y reyes,
que del imperio africano
pudiera serlo un cristiano,
como el Jarife y Muleyes.
Quintilla
Murió el fuerte Sebastián
1495
con la más lucida gente
que ha tenido capitán.

Dama 3ª
En fin, ¿por vuestro pariente
tan grandes reinos están?

Jeque
Quintilla
Él los tiene, y yo en España
1500
vivo confuso.

Dama 1ª
¿Tendréis
esta como tierra extraña?

Jeque
Antes madre, como veis,
que me cría y me acompaña.
Quintilla
Hijo suyo me llamad,
1505
que si África me dio el ser,
España me dio la edad.

Dama 1ª
¡Qué bien el agradecer
confirma la majestad!
Quintilla
Conquistad el reino ahora,
1510
y llevaréis tres soldados.

Jeque
Yo os lo agradezco, señora;
ni fuéramos engañados
si es el sol como el aurora.
Quintilla
Que como en las ocasiones
1515
ha vencido la hermosura
mil Hércules y Sansones,
vencer la vuestra asegura
los africanos leones.
Quintilla
Gentil guerra haré con ellas;
1520
mas bueno fuera el valor
que se iguala a las estrellas,
a matar hombres de amor
con amazonas tan bellas.

Dama 1ª
Quintilla
Antes fuérades tenido
1525
en mucho, si África ha sido
de mujeres tan amiga
cuanto vuestra ley lo diga,
pues tiene ciento un marido.

Jeque
Quintilla
De mi ley no os digo nada,
1530
porque no hay disputa en ella;
pero una mujer airada
es una pintura bella
con una lengua de espada.
Quintilla
Y como sola se ve,
1535
tiene debajo del pie
al hombre más principal;
y así, es bien que este animal
entre otros muchos esté.
Quintilla
Que viendo tantas al lado,
1540
porque el marido la escoja,
está humilde, muestra agrado,
ni da voces, ni se enoja,
ni hay celos, ni tiene enfado.
Quintilla
Acá vivís los cristianos
1545
sujetos a las mujeres,
que son terribles tiranos,
comprando vuestros placeres
con toda el alma en las manos.
Quintilla
Allá, si aquella se enfada,
1550
elijo la que me ruega;
si esta acaso está enojada,
otra a mis brazos se allega,
que por humildad me agrada.
Quintilla
¿Veis cómo es gloria en el suelo?

Dama 1ª
1555
Antes mayor confusión,
mayor pena y desconsuelo;
dejando aparte que son
esas leyes contra el cielo.
Quintilla
Paz decís que habéis tenido,
1560
y es que queréis disfrazar
vuestro vicioso sentido,
porque mal puede durar
un reino tan dividido.
Quintilla
¿Qué confusión como ver
1565
la envidia en dos mujeres?
O ¿qué amor puede tener,
en tan prestados placeres,
una celosa mujer?
Quintilla
Amor no es más de costumbre
1570
y hábito de verse dos;
entre tanta muchedumbre,
dormirá una vez con vos,
y mil tendréis pesadumbre,
Quintilla
y al fin, donde hay poco trato
1575
es muy cierto el poco amor;
si allá queréis tan barato
de la mujer el favor,
es pagar con pecho ingrato.
Quintilla
Y al fin no es amor, que es vicio
1580
acá, la ley española
da de política indicio
en solo amor y en fe sola,
que es del hombre el digno oficio.
Quintilla
Con esta justa lealtad,
1585
con esta sola amistad
merece el hombre el amor
de la mujer. En rigor,
de una eterna voluntad.
Quintilla
Allá, ni seréis queridos,
1590
ni con lealtad estimados,
porque los gustos perdidos
se emplean en los criados
a falta de los maridos.

Jeque
Quintilla
¿No ves tú que hay guardas grandes?

Dama 1ª
1595
Y esas guardas, ¿no son hombres?

Jeque
Cuando a tanto te desmandes,
¿no ves que son medios hombres?

Dama 1ª
También hay verano en Flandes,
Quintilla
que no hay hielo sin calor,
1600
ni con hambre mal sustento.

Jeque
Son feos por tan rigor,
que helarán su pensamiento
lleno de fuego de amor.

Dama 1ª
Quintilla
Si él está de fuego lleno,
1605
no hallará el hielo vacío,
ni por eso lo condeno,
que más quiero un feo si es mío,
que un hermoso si es ajeno.

Jeque
Quintilla
¿No ves que tienen cortadas
1610
narices, bocas y orejas?

Dama 1ª
¡Qué leyes tan desdichadas,
guardar humildes ovejas
con fieras ensangrentadas!
Quintilla
¡Bien haya la ley cristiana!
1615
Al fin, es ley verdadera,
justa, santa y soberana,
que vuestra ley africana
toda es locura y quimera.
Quintilla
¿Yo diz que tengo de ver
1620
a mi marido acostado
en brazos de otra mujer?
Buscaré un hombre pintado,
si vivo no puede ser.
Quintilla
¡Mal fuego me queme, amén,
1625
si fuera mujer de bien!
Falte guarda, falte amigo,
ofenderele conmigo
cuando no tenga con quién.
Quintilla
Vamos, que he tomado enojo,
1630
con los moros, temerario.

Jeque
¿Tanto desdén?

Dama 1ª
No me arrojo
menos cuando es necesario.

Jeque
Tené, cumplime un antojo.

Dama 1ª
Quintilla
¿De qué?

Jeque
De que quiero ver
1635
la cara de una mujer
que a mi cuenta es muy honrada,
que yo tengo por culpada
la que no sabe querer.

Dama 1ª
Quintilla
Veisme aquí.

Jeque
Hermosa, por cierto.

Dama 1ª
1640
Nuestra gente pasa, adiós.

Jeque
¿Sois casada?

Dama 1ª
Anda el concierto.

Jeque
¿Queréis que vaya tras vos?

Dama 1ª
Nunca naveguéis sin puerto,
Quintilla
nunca entréis donde se entienda
1645
que puerta o pared ataja,
corráis caballos sin rienda,
riñáis sin mucha ventaja,
ni deis dineros sin prenda.
Quintilla
Vos sois moro, yo cristiana;
1650
vos príncipe, yo villana;
ni riñáis, corráis, ni entréis,
ni naveguéis, ni prestéis
donde es la esperanza vana.

Váyanse las tres.

Zayde
Quintilla
Fuese.

Jeque
¿Hay, Zayde, tal mujer?

Zayde
1655
¡Qué gran pico!

Jeque
¡Bachiller!
Espuelas pone a la fiesta.

Zayde
Pues habrá dos mil como esta.

Jeque
La fiesta deseo ver.

Zayde
Quintilla
¿Cómo podrás?

Jeque
Disfrazado
1660
de cristiano, y rebozado,
que no seré conocido
entre el confuso rüido.

Zayde
Bien irás.

Jeque
Iré extremado.
Quintilla
Quiero hacer burla y reír
1665
de esta ley de los cristianos.

Zayde
Mil damas suelen venir
de los pueblos comarcanos.

Jeque
Haz que me den de vestir,
Quintilla
que a hacer burla de ellos voy,
1670
y a ver qué imagen es esta.

Zayde
Todo Andújar parte hoy.

Jeque
¡Brava grita!

Zayde
¡Extraña fiesta!

Jeque
Alegra, a fe de quien soy.

Salgan, con gran fiesta, a armar una tienda, mujeres y hombres con guitarras y adufes, bailando como se usa en Andalucía en la fiesta de la Virgen de la Cabeza. Canten:

[Músicos]
Copla (estructura abierta)
Virgen pura, estrella,
1675
norte de la mar,
llevadme a la orilla,
que me voy a anegar.
Pues hecha de soles
la cabeza es
1680
de esta Virgen santa
y estrella sus pies.
Rayos de sus ojos,
norte de la mar,
llevadme a la orilla,
1685
que me voy a anegar.

Salen LEONARDO, CELIA, HERNANDO y LUIS.

Leonardo
Quintilla
Bien está puesta la tienda.

Luis
Asiéntese el rancho aquí.

Celia
Guardó Hernando la merienda.

Hernando
Y ¿cómo?

Luis
¿Hay qué beber?

Hernando
Sí.

Luis
1690
Pues echa, y nunca se venda.

Siéntense a merendar y beber. Otro por otra parte con la misma música a plantar otra tienda enfrente, y diga una MUJER. Canten.

Mujer
Copla (estructura abierta)
La Virgen de la Cabeza,

Todos
¡quién cómo ella!

Mujer
Hizo gloria aquesta tierra.

Todos
¡quién cómo ella!

Mujer
1695
Tiene la frente de perlas.

Todos
¡quién cómo ella!

Mujer
Y de oro fino las hebras.

Todos
¡quién cómo ella!

Mujer
Parió, quedando doncella.

Todos
1700
¡quién cómo ella!

Mujer
Sana cuantos van a ella.

Todos
¡quién cómo ella!

Mujer
Da salud a los que enferman.

Todos
¡quién cómo ella!

Mujer
1705
Vista al ciego, al mudo lengua.

Todos
¡quién cómo ella!
La Virgen de la Cabeza,
¡quién como ella!

Salen PLACIDIO, una MUJER y FRANCELIO.

Placidio
Quintilla
¿Está ya la tienda armada?

Francelio
1710
Bien podréis entrar.

Mujer
Enfrente
tenemos otra.

Siéntense.

Placidio
Es de honrada
gente.

Francelio
Y ¿de dónde es la gente?

Placidio
Es del reino de Granada.

Francelio
Quintilla
¿No querrán vuestras mercedes
1715
que los brinde desde aquí?

Los de la otra parte.

Leonardo
¿Por qué, mi rey?

Placidio
Bien les puedes
decir lo del alfaquí.

Leonardo
Antes me hacéis mil mercedes,
Quintilla
pues Abenabó y Ardón
1720
bebieron vino.

Luis
Judío,
¿ya no sabe que esos son
su mismo padre y su tío?

Placidio
¡Por Dios, que tiene razón!
Quintilla
Pero brindis con aquesta.

Alce una bota.

Luis
1725
Yo le respondo con esta.

Alce otra el otro.

Celia
Diga, ¿es ella de Jaén,
señora doña sartén?

Mujer
¡Oiga, la galga compuesta!
Quintilla
¿A quién le pidió prestado
1730
el vestidillo y sombrero?
¡Por vida del muy quemado
de su abuelo el buñolero!

Celia
Manjar blanco de pescado,
Quintilla
¿tú osas hablar?

Mujer
¿No puedo,
1735
señora Maritrapillos?

Luis
Todo el mundo se está quedo.

Celia
Sacarale los carrillos,
así Dios guarde a Quevedo.

Luis
Quintilla
Ya tengo dicho que estemos quedos.

Celia
1740
¿Qué hablan los lebrones?

Placidio
Que nos brinden.

Leonardo
Eso haremos.

Sale un SUPLICACIONERO.

Suplicacionero
¿Hay a las suplicaciones?

Leonardo
¿Traéis naipes?

Suplicacionero
Sí.

Leonardo
Juguemos.

Siéntense a jugar, y sale ALONSO, villano, en un pollino.

Alonso
Redondilla
¡Arre...! ¡Ofrezco a Bercebú
1745
el ama que te crio!
¡Que siempre en “arre” y en “so”
hemos de andar tú por tú!
Redondilla
¡Oh, mal torzón que te dé!
Ved cuál baja la cabeza...
1750
¡Arre...! En lo llano tropieza...
¡Mal clavo le pase el pie!
Redondilla
A fe, que si hacía el lugar
do está la burra de Esteban,
desde las viñas le llevan,
1755
que no sabe tropezar;
Redondilla
mas como le voy llevando
a cosa de devoción,
viene de esta condición
y entre dientes murmurando.
Redondilla
1760
Pues todo lo entiendo bien.
No me tengo de apear,
que hoy suelen bestias hurtar
como en la feria de Jaén.
Redondilla
¡Oh, hela aquí! Vuesa ermita,
1765
¡voto al sol que es rica pieza,
oh, Virgen de la Cabeza!

Salen tres LADRONES.

Ladrón 1º
¿Qué dices?

Ladrón 2º
Que se le quita.

Ladrón 3º
Redondilla
Llega tú por ese lado;
yo descincho, soliviad.

Descínchale el asno, y los otros le van levantando con la albarda en peso.

Alonso
1770
Virgen, buen año nos dad
en la vega y en el prado,
Redondilla
no con mucha agua, que enfrasca
el pan el mucho llover;
y ablandadme a mi mujer,
1775
que es temeraria tarasca;
Redondilla
estemos como dos parras...

Ladrón 3º
¡Quedito, no le alborotes!

Váyale sacando el asno por debajo.

Alonso
...Que no me deja bigotes
en echándome las garras.

Siéntenle en la albarda en el suelo, llevándose el asno.

Ladrón 3º
Redondilla
1780
Tirad con él por ahí.

Ladrón 2º
¡Hurto famoso!

Ladrón 1º
¡Extremado!

Alonso
Quiérome ir, que ya he rezado.
Váyanse.
¡Arre, pues; arre aquí!
Redondilla
Sin duda que se ha dormido.
1785
¡Ved qué paciencia ha de haber!
¡Ofrézcote a Llocifer!
¿Borracho, tienes sentido?
Redondilla
¡Arre...! Es picar a los lados
como dormir en Zamora.
1790
¡Oh, prega a Nuesa Señora
que te hundas siete estados!
Redondilla
Quedo, ¡ay, triste, y las orejas
del burro no están aquí!
¡A buen tiempo le ofrecí!
1795
¡Hola, prieto! ¿Así me dejas?
Redondilla
No hay cabeza tampoco...
A ver la cola, ¡ay de mí!
Hundiose el burro; yo fui
la culpa, yo estaba loco.
Redondilla
1800
¡Muestra un poco de la cola,
siquiera por mi consuelo,
burro mío! ¡Abriose el suelo!
¿Qué haré de la albarda sola?
Redondilla
¡Jubón de mi amado burro,
1805
con vos consolarme quiero!
¡Ay, mi amado compañero,
hoy me degüello, hoy me aburro!
Redondilla
¡Oh, burro, en mil varios casos
mi compadre y compañía!
1810
¿Qué burra se le ponía
delante a cuarenta pasos?
Redondilla
¡Qué os faltó, burro alazán,
qué os faltó? Hablar solamente;
y aun pienso que era pariente
1815
de la burra de Balam.
Redondilla
No me serán las jornadas
ahora, sin vos, pequeñas.
¡Ay dulces, ay borriqueñas
prendas, por mí mal halladas!

Salen los dos de las tiendas.

Luis
Redondilla
1820
¡Vive Dios, que es un fullero!

Suplicacionero
Tráteme bien.

Luis
Pues, borracho,
¿él a mí?

Leonardo
¡Suelta, gabacho!

Suplicacionero
¿Qué es soltar?

Leonardo
Vuelve el dinero.

Suplicacionero
Redondilla
¡Aquí del Rey!

Luis
Vaya el rollo
1825
de Écija.

Suplicacionero
Un poco esperad.

Leonardo
Más quisiera la mitad
de un buen salmón.

Luis
Yo, de un sollo.

Sale un MAESTRO de esgrima, y un MUCHACHO.

Maestro
Redondilla
Asienta ese juego ahí,
y denos Dios buena mano.

Placidio
1830
¿Quién es aquel?

Francelio
Un paisano
maestro de armas.

Placidio
¿Juegas?

Francelio
Sí.

Placidio
Redondilla
Derramarán valentía
los de Córdoba.

Francelio
Son bravos.

Placidio
Que no se me da dos clavos,
1835
Tan presto llega la mía.
Redondilla
Beso las de vuesanced.

Maestro
¡Oh, mi Rey, oh mis señores!
Jueguen.

Francelio
Hoy hay labradores
tiesos como una pared.

Maestro
Redondilla
1840
Bien han jugado allí arriba
unos de Baza, por cierto.

Francelio
¿Dejáronlo?

Maestro
Mase Alberto
tuvo la culpa, así viva,
Redondilla
que jugó allí un cortesano,
1845
y no con poco primor,
y dio en no hacerle favor
hasta que metieron mano.

Placidio
Redondilla
¿Hiriéronle?

Maestro
¡Por Dios vivo,
que se defendió muy bien!
1850
¡Vergüenza es que así se estén
las espadas!

Francelio
Ya derribo
Redondilla
la capa, y negra tomo.

Suplicacionero
Allí hay juego.

Leonardo
Allá me llego
¿Vos no jugáis?

Placidio
Poco juego.

Francelio
1855
Mala guarnición y pomo.

Maestro
Redondilla
Enderezad.

Francelio
Eso hago.

Esgriman FRANCELIO y PLACIDIO.

Maestro
Pues ¡ea, en nombre de Dios!,
quedo, amigos son los dos;
de ese término me pago.
Redondilla
1860
Otra va; bien, asentad,
¡por mi vida!

Placidio
Aquesta sola.

Maestro
¡Vaya cólera española!

Salen dos BRAVOS.

Bravo 1º
Asentó.

Bravo 2º
La hoja tomad.

Haga temerarias posturas.

Luis
Redondilla
¡Braveza trae este mozo!

Leonardo
1865
Es de Écija, y diestro.

Maestro
Bien.
Señálense, y no se den.

Luis
¿Cómo ha nombre?

Leonardo
Juan del Pozo.

Maestro
Redondilla
Tener digo; bien está.
¡Ea, pues blanda la mano!
1870
Asiente, o juegue más llano.

Bravo 1º
Ya está sola.

Maestro
Esta va.
Dense recio.
Redondilla
¡Fuera, téngase!

Bravo 2º
Es mal juego.

Leonardo
¡Miente!

Bravo 1º
¡Oh, perro!

Leonardo
Paz, señores.

Alboroten el juego.

Bravo 2º
¡Aquí de Écija!

Placidio
¡Habladores,
1875
aquí de Jaén!

Bravo 1º
¡Ea, Diego!

Váyanse con este alboroto. Y salgan el JEQUE en hábito de cristiano, con ZAYDE y un FRAILE VICTORIANO.

Jeque
Quintilla
En fin, que me conoció.

Victoriano
Vuestra Alteza, Dios le guarde,
es muy conocido.

Jeque
Y yo
quise llamarle esta tarde,
1880
cuando a la iglesia llegó.

Victoriano
Quintilla
¿Qué te parece a su Alteza
de esta fiesta?

Jeque
Que es notable
su concurso y su grandeza.

Victoriano
Es en España admirable
1885
la Virgen de la Cabeza.
Quintilla
De las cuatro señaladas
es esta imagen, que son
con mil causas veneradas,
creciendo la devoción
1890
sus maravillas sagradas.

Jeque
Quintilla
¿Quién son?

Victoriano
La de Monserrate,
que está junto a Barcelona,
no hay lengua que no desate,
vista que no dé, o persona
1895
cautiva que no rescate.
Quintilla
El Pilar de Zaragoza,
por gran privilegio goza
ser cámara angelical.
Guadalupe es celestial.

Jeque
1900
Contome el padre Mendoza
Quintilla
mil cosas de ella.

Victoriano
Es tan bella,
que no podrá decir nada,
por mucho que diga de ella.

Jeque
Monserrate está apartada,
1905
pero muchos van a vella.

Victoriano
Quintilla
Allí enterrarse quería
don Juan de Austria.

Jeque
¿Murió en Flandes?

Victoriano
Murió en Brouges.

Jeque
No podría.

Victoriano
Tuvo mil deseos grandes
1910
de ser mártir.

Jeque
Berbería
Quintilla
le temió y le amó.

Victoriano
En efecto,
yo doy el cuarto lugar
a esta imagen.

Jeque
Yo os prometo
que no acabo de admirar
1915
lo que he visto.

Victoriano
Sois discreto,
Quintilla
y así procedéis, señor.

Jeque
Mas imágenes he oído
que hay con devoción menor.

Victoriano
Los milagros, causa han sido
1920
de ser menor o mayor.
Quintilla
Hay en la Peña de Francia,
de Salamanca distancia
de una jornada, una hermosa
imagen, que como rosa
1925
da en aquel monte fragancia.
Quintilla
El Sagrario de Toledo
tiene una imagen divina
que encarecella no puedo,
porque es la misma cortina
1930
de Dios.

Jeque
¡Admirado quedo!

Victoriano
Quintilla
La Virgen de san Clemente
gozan en Valladolid,
y una imagen excelente
de Atocha adora Madrid,
1935
que un ángel sus glorias cuente.
Quintilla
Estos hicieron la bella
de los reyes de Sevilla,
que no hay sol, que no hay estrella,
que la humana maravilla
1940
pueda comparar con ella.
Quintilla
No te puedo referir
las muchas que hay.

Jeque
Dime, padre,
pues todos soléis decir
que de vuestro Dios es madre,
1945
¿en qué puede diferir
Quintilla
aquesta imagen de aquella?

Victoriano
En que quiere Dios por ella
hacer milagros mayores,
que no porque son menores.

Jeque
1950
Y esto, ¿cómo cabe en ella?

Victoriano
Quintilla
Porque muchas de ellas son
del tiempo que destruisteis
nuestra cristiana nación
en España, cuando hicistes
1955
a Muza español Nerón.
Quintilla
Enterraban los cristianos
estos bultos soberanos
por los montes, que temían
que en sus reliquias pondrían
1960
aquellas bárbaras manos,
Quintilla
que eso mismo hacen ahora
los ingleses que han dejado
nuestra fe, que España adora;
por mil veces se han vengado
1965
de esta celestial Señora.
Quintilla
Como ya después tenían
los cristianos, con mil guerras,
las tierras que antes perdían,
en montes de varias tierras
1970
las imágenes se vían.

Jeque
Quintilla
Pues, ¿quién las sacaba?

Victoriano
El cielo
las mostraba a los pastores,
dueños de aquel verde suelo.

Jeque
Los reyes, ¿no eran mejores
1975
si era cristiano su celo?

Victoriano
Quintilla
No, que acá, a los pequeñitos
revela Dios sus secretos
y misterios infinitos,
para diversos efectos
1980
en nuestros libros escritos.
Quintilla
Luego que Cristo nació,
un ángel lo describió
a los pastores también.
De la torre de Belén
1985
después los Reyes llamó.

Jeque
Redondilla
De suerte, que más valdría
en aquesa vuestra ley,
ser pastor que rey.

Victoriano
No haría,
que siendo buen rey, tendría
1990
más grados de gloria el rey,
Quintilla
pero tú o entenderás
lo que es esto.

Jeque
Dime ahora,
¿a quién los milagros das:
a la imagen que se adora
1995
o a la Virgen, pues es más?

Victoriano
Quintilla
La imagen, ¿qué puede hacer,
siendo sola semejanza?

Jeque
Pues, ¿no se ha de entender?

Victoriano
Que por devoción se alcanza
2000
de Dios, que tiene el poder.

Jeque
Quintilla
Luego, ¿no lo hace María?

Victoriano
No, que Dios obra por ella,
que como solo Dios cría,
solo Dios obra.

Jeque
En fin, ¿de ella
2005
se alcanza?

Victoriano
Por ella envía
Quintilla
Dios mil socorros al hombre,
que aunque de Dios hombre es madre,
le da al hombre el mismo nombre.

Jeque
No es corto argumento padre
2010
para que el hombre se asombre,
Quintilla
ver en un monte que tiene
cuatro leguas en su falda,
que de la gente que viene
se corone esta guirnalda
2015
que nuestra vida detiene.

Victoriano
Quintilla
De toda la Andalucía
viene gran gente este día,
primer domingo de abril.

Jeque
¡Bello ejército!

Victoriano
¡Gentil!

Jeque
2020
¡Grandeza, por vida mía!
Quintilla
¿Será ya la procesión?

Victoriano
Presto, mi señor, será.

Jeque
Estas tiendas, ¿de quién son?

Victoriano
De los pueblos a quien da
2025
la Virgen más devoción.

Jeque
Quintilla
¿Qué son estos estandartes?

Victoriano
Repártese en varias partes
la procesión.

Jeque
¿De qué modo
este hermoso cuerpo todo
2030
en estas partes repartes?

Victoriano
Quintilla
Andújar, donde tú estás,
tiene aquí gran preeminencia.

Jeque
¿Por qué?

Victoriano
Porque tiene más
parte de aquesta excelencia
2035
de obra que mirando vas.
Quintilla
Pensó tener su ciudad
la imagen, y fabricaba
casa de gran majestad,
mas luego se les tornaba
2040
a su antigua soledad.
Quintilla
Y aquí se ha labrado así;
estos sacan de su altar
la imagen, y desde aquí
la recibe otro lugar,
2045
y este la lleva hasta allí.
Quintilla
¿Ves estas cruces?

Jeque
Muy bien.

Victoriano
Estas las distancias son,
de la suerte que se ven
la lleva la procesión,
2050
y se divide también.
Quintilla
Hace mil veces en ella
milagros la Virgen bella,
más que el monte tiene ramas.

Jeque
Con justa causa la llamas
2055
sol, luna, rosa y estrella.
Quintilla
a burlarme aquí venía,
y hele cobrado afición.

Victoriano
Dios parece que te guía.

Carpio
Ya baja la procesión.

Jeque
2060
¡Muy hermosa sois, María!

Tocándose campanas y chirimías, venga por un palenque, si le hubiere, o si no, por una puerta del vestuario; y entre por la otra procesión, con velas y labradoras, y detrás las andas en que vaya la Virgen; llevarán algunos estandartes y una danza de gitanas o zapateadores.

Victoriano
Quintilla
¿Qué te parece?

Jeque
Muy bien.

Victoriano
¡Bella imagen!

Jeque
¿Es María?

Victoriano
¿No es gran razón que la den
mil riquezas este día?

Jeque
2065
Y dos mil almas también.

Victoriano
Quintilla
¿Qué dices?

Jeque
No sé qué digo.

Victoriano
¿Qué tienes?

Jeque
No estoy muy bueno;
vente, mi padre, conmigo.

Victoriano
Monte de milagros lleno,
2070
vuestras sendas santas sigo.
Quintilla
¿Qué tenéis, Príncipe noble?

Jeque
No sé, padre.

Zayde
¿Qué es aquesto?

Victoriano
¡Señor, haced que se doble,
si está a ser palma dispuesto,
2075
el corazón de este roble!

Zayde
Quintilla
Pues ¿no me dirás lo que es?

Jeque
Zayde, veraslo después.
¡Terrible accidente empieza!

Victoriano
¡Oh, Virgen de la Cabeza,
2080
poned un rey a esos pies!


Acto III

Salen ALMANZOR y AXA, esclava mora.

Almanzor
Redondilla
Hará que me vuelva loco.

Axa
Esto dice, esto porfía.

Almanzor
¿Cómo que invoca a María?

Axa
Yo sé que te he dicho poco.

Almanzor
Redondilla
2085
Sin duda es el frenesí
de la calentura ardiente.

Axa
Que nace de otro accidente,
tengo, Almanzor, para mí.

Almanzor
Redondilla
Axa, no me digas tal.

Axa
2090
Él trata hacerse cristiano.

Almanzor
¡Por todo Alá soberano,
que arrojo fuego infernal!
Redondilla
¿Cristiano, el Jeque?

Axa
No sé;
él tiene este pensamiento,
2095
que el darle este mal violento
por algún misterio fue.

Almanzor
Redondilla
Todas, Axa, son quimeras
nacidas del mucho ardor.

Axa
Míralo bien, Almanzor,
2100
que pienso que va de veras.

Almanzor
Redondilla
¡Sangre de Mahoma! ¿Había
de tomar cristiana ley
el nieto del mayor rey
que ha tenido Berbería?
Redondilla
2105
¿Sabes, Axa, quién fue Audalla,
padre del Rey, mi señor,
sus hazañas, su valor
en la paz y en la batalla?
Redondilla
No tienen lenguas mil famas,
2110
no tienen las aves plumas,
aunque hiciesen breves sumas,
ni hay en mil laureles ramas
Redondilla
para adornar sus trofeos,
pues del padre que perdió,
2115
de África el nombre pasó
hasta los montes Rifeos.
Redondilla
¡Válame Alá! ¡Qué sería
que naciese de esta fiesta
de Andújar cosa como esta!

Axa
2120
Todo su tema es María,
Redondilla
que como los que están locos
dan en algo, así da el Jeque
en María.

Almanzor
¡Alá le trueque!

Sale ZAYDE, ya de moro.

Zayde
Ya son los remedios pocos,
Redondilla
2125
pues son tantos los consejos.

Almanzor
Zayde...

Zayde
Todo va perdido.
Haz cuenta que se han rompido
de África los dos espejos.

Almanzor
Redondilla
Pues ¿qué dice?

Zayde
Que es cristiano.

Almanzor
2130
¡Válame Alá!

Axa
No lo entiendo.

Almanzor
¿Quién está con él?

Zayde
Oyendo
está el fraile victoriano,
Redondilla
que le ha enviado a llamar.

Almanzor
¿Por qué entrar le habéis dejado?

Zayde
2135
Porque está muy congojado,
y así puede descansar.

Almanzor
Redondilla
¡Muriérase, que es mejor!

Axa
¡Ay, alcaide, el Jeque viva!

Almanzor
Antes que esa ley reciba,
2140
le llore muerto Almanzor.

Axa
Redondilla
Si él está determinado,
no es medio intentar su fin.

Zayde
Aquí viene Albacarín.

Sale ALBACARÍN.

Albacarín
¡A muy buen tiempo he llegado!
Redondilla
2145
Nunca de África viniera,
nunca de Tánger pasara,
nunca Alá verme dejara
la portuguesa ribera;
Redondilla
nunca en el Andalucía
2150
hubiera yo puesto el pie.

Almanzor
¿Qué dice, alcaide?

Albacarín
No sé;
mas basta decir María.

Almanzor
Redondilla
¿Ello es hecho?

Albacarín
Para mí
tengo que ha de ser cristiano.

Axa
2155
Daú viene.

Almanzor
Daú, hermano...

Sale DAÚ, moro.

Daú
¿Para qué estamos aquí?

Almanzor
Redondilla
¿Cómo?

Daú
Ya es cristiano el Jeque.

Almanzor
¿Eso dices?

Daú
Esto veo.

Almanzor
No lo creas, que no creo
2160
que en tan fiero crimen peque.

Daú
Redondilla
Acá está el corregidor;
Jácome también está,
el de Cárdenas, que ya
ni hay Zayde ni hay Almanzor.

Almanzor
Redondilla
2165
El corregidor, ¿a qué?

Daú
A Filipo escribir quiere.

Almanzor
Sin duda que le refiere
que quiere el Jeque su fe.

Albacarín
Redondilla
Anda, que como está enfermo,
2170
solo vendrá a visitalle.

Daú
¿Cómo es eso? En escuchalle
debe de ser que me duermo.
Redondilla
Muy presto le llevarán
de Cárdenas a la casa.

Zayde
2175
Pues si él de esta a aquella pasa,
cristiano le volverán.
Redondilla
Ahora bien, dese un decreto
de lo que se debe hacer.

Almanzor
No esté presente mujer,
2180
que nunca guardó secreto.
Redondilla
Axa, vete norabuena.

Axa
¡Oh, cómo os cansáis en vano!,
si el Jeque ha de ser cristiano,
el cielo todo lo ordena;
Redondilla
2185
pues mirad cómo podréis
resistir a todo el cielo.

Váyase AXA.

Albacarín
Córtale la lengua.

Daú
Un hielo
me cubre.

Zayde
Pues bien, ¿qué hacéis?

Almanzor
Redondilla
Vivir el Jeque cristiano
2190
es terrible afrenta nuestra,
que lo será, ya se muestra,
y que es impedirlo en vano.
Redondilla
Si cuando pudo reinar,
y, vuelto al África, ser
2195
tan gran señor, que en poder
mandara la tierra y mar,
Redondilla
se queda humilde en España,
pobre, cristiano y sujeto,
ya no es la lealtad de efeto;
2200
nueva ley su sangre extraña.
Redondilla
Salimos del juramento;
moros somos, y él cristiano;
luego el argumento es llano.
Y también es argumento
Redondilla
2205
que no tiene al reino acción,
pues para que muera moro
y que no pierda el decoro
de su sangre y su nación,
Redondilla
matarle ahora es hacer
2210
un gran servicio a Alá.
¿Qué decís?

Albacarín
Que eso será
remedio.

Zayde
Y ¿cómo ha de ser?

Almanzor
Redondilla
Darémosle una bebida,
diciendo que es cordïal,
2215
y sin duda, de su mal
es medicina escogida;
Redondilla
en esta echaré veneno.

Salen el CORREGIDOR y JÁCOME DE CÁRDENAS.

Daú
¡Quedo, que el corregidor
sale!

Corregidor
El milagro es mayor,
2220
de esas criaturas lleno.

Jácome
Redondilla
Yo, señor, no pongo duda
de que esto milagro sea.

Corregidor
Pues ¿quién habrá que no crea
una verdad tan desnuda?
Redondilla
2225
Ir un hombre por burlar,
y venir con tantas veras,
no son cosas tan ligeras;
Dios solo las puede obrar.
Redondilla
Su santo dedo anda aquí
2230
y su espíritu divino.

Jácome
¡Por qué notable camino
le quiere Dios para sí!
Redondilla
Holgara su Majestad
de estas nuevas grandemente.

Corregidor
2235
Como columna excelente
de religión y piedad,
Redondilla
cosas extrañas se ven
en tiempo del gran Filipo.

Jácome
Que de su edad participo,
2240
lo tengo yo por mi bien.

Corregidor
Redondilla
¡Qué de santos ya pasados
canonizan, y en su edad
viven por la cristiandad
con tal fama venerados!
Redondilla
2245
¡Qué de reliquias se hallan
en Granada y otras tierras,
santos despojos de guerras
en que mártires batallan!
Redondilla
San Julián y san Segundo
2250
tienen gran veneración;
Raimundo y Jacinto son,
con Diego, soles del mundo.
Redondilla
Edifícanse mil templos,
y este príncipe africano
2255
no es, en volverse cristiano,
de los menores ejemplos.

Jácome
Redondilla
Dios le amaba, pues le trujo
de perder reinos del suelo,
para darle los del cielo,
2260
y aquí, a Andújar, le retrujo,
Redondilla
para que la Virgen bella
fuese el medio por quien fuese
tan suyo, que no pudiese
perderse con tan estrella.
Redondilla
2265
Los moros están aquí;
mala cara nos han hecho.

Corregidor
Trasladan en ella el pecho.
Vamos.

Váyanse el CORREGIDOR y JÁCOME DE CÁRDENAS.

Almanzor
¿Fuéronse ya?

Daú
Sí.

Almanzor
Redondilla
Pues no dudéis, que conviene
2270
dar prisa a la ejecución.

Albacarín
Matarle es justa razón.

Zayde
Muera el moro.

Daú
El Jeque viene.

Almanzor
Redondilla
Yo lo voy a prevenir.

Albacarín
Aquí esperamos, camina.

Sale el JEQUE y el VICTORIANO.

Victoriano
2275
Dios a sí mismo te inclina.

Jeque
A Dios deseo seguir.

Victoriano
Redondilla
Siéntese aquí vuestra Alteza,
ya que un poco se levanta.

Jeque
La calentura no es tanta,
2280
pero es grande la flaqueza.
Redondilla
Padre, siéntese conmigo.
Siéntense en dos sillas.
En fin, dice que pecó
Adán, y que Dios le dio
la muerte en justo castigo,
Redondilla
2285
y que la satisfacción
solo el Hijo hacer podía,
que fue el que encarnó en María
para nuestra redención.

Victoriano
Redondilla
A quien esto entiende así,
2290
luz del cielo alumbra el alma.

Jeque
Espero gozar la palma
del fruto santo que vi.

Victoriano
Redondilla
Digo, en fin, que derramó
el Príncipe de la luz,
2295
Cristo, su sangre en la cruz,
en que las culpas lavó;
Redondilla
abrió el cielo para el hombre,
y los que allí le creyeron,
a diversas partes fueron
2300
a predicar su fe y nombre;
Redondilla
murieron, en fin, por ella
sus apóstoles benditos
y mártires infinitos,
con que se confirma y sella.

Jeque
Redondilla
2305
¿Qué es la hostia?

Victoriano
El cuerpo mismo
de Cristo, que se quedó
allí para el hombre, y dio
fin a su amoroso abismo;
Redondilla
porque no puede llegar
2310
el amor a mayor nombre,
que darse a sí mismo un hombre,
que hombre y Dios se pudo dar.
Redondilla
Está Cristo vivo allí,
y así en aquel blanco pan,
2315
cuerpo y sangre y alma están.

Jeque
Pues cómo baja, me di.

Victoriano
Redondilla
Yo, que sacerdote soy,
con las palabras sagradas
del mismo Cristo ordenadas,
2320
cuando en el altar estoy,
Redondilla
le bajo del cielo al suelo.

Jeque
Quiérome echar a tus pies.

Victoriano
Álzate, señor.

Daú
¿No ves
lo que pasa?

Jeque
Adoro el cielo,
Redondilla
2325
que si Cristo viene a ti,
cielo de mi Cristo eres.

Victoriano
En fin, ¿le adoras y quieres?

Jeque
Sí, padre, mil veces sí.

Albacarín
Redondilla
¿Quién hay que tenga paciencia
2330
para tolerar, Daú,
tanto mal?

Jeque
En fin, ¿que tú
tienes esa preeminencia?

Victoriano
Redondilla
Y la de absolver también
los pecados confesados,
2335
fuera de los reservados
al Papa, que es bien lo estén.
Redondilla
El Papa es el sucesor
de Pedro, y Pedro, de Cristo.

Jeque
Padre, mil cosas he visto
2340
en sueños.

Victoriano
Mira, señor
Redondilla
que es el Ángel de la Guarda,
que cuelga en tu fantasía
la hermosa tapicería
del cielo que darte aguarda.
Redondilla
2345
Dos mil historias sagradas
te mostrará en sus pinturas,
con las divinas figuras
de sol y estrellas bordadas;
Redondilla
verás a las tres personas,
2350
y un Dios en tu entendimiento,
que es el más alto aposento
de todas las altas zonas;
Redondilla
verás los ángeles puros
que están acá en otras salas,
2355
con cuyas colores y alas
son los diamantes oscuros.
Redondilla
En el retrete del Padre,
verás la Virgen María,
que fue tu divina guía,
2360
que es nuestra piadosa Madre.
Redondilla
En las salas de acá fuera,
de mártires mil historias,
con las palmas de sus glorias
en aquella eterna esfera.
Redondilla
2365
Mil vírgenes, confesores,
pontífices y profetas,
mil almas santas, perfectas,
ceñidas de lauro y flores.
Redondilla
De aquestas tapicerías
2370
tendrás ahora tu idea
llena. ¡Plega a Dios que vea
tu alma, al fin de tus días,
Redondilla
la verdad de estos retratos,
que es Casa de Austria del cielo!

Jeque
2375
Mucho en oír me consuelo
tus palabras.

Victoriano
Los ingratos
Redondilla
ángeles que hoy te decía,
perdieron todo este bien
por no conocer a quien
2380
los crio aquel mismo día.
Redondilla
Nosotros ocuparemos
sus sillas, y tú tendrás
la de otro reino, y verás
lo que hay en otros extremos.

Daú
Redondilla
2385
Estoy por llagar allí
y atravesarle aquel pecho.

Sale ALMANZOR con una copilla y salva y paño.

Almanzor
Ya vengo.

Albacarín
Tú harás un hecho
famoso.

Jeque
¿Quién está aquí?

Zayde
Redondilla
Es el alcaide Almanzor,
2390
que le trae una bebida
que te puede dar la vida.

Almanzor
Yo soy, Príncipe y señor.

Jeque
Redondilla
¡Oh, amigo!

Almanzor
Si yo pudiera
hacer de mi sangre y vida
2395
quintaesencia que, bebida,
Príncipe, salud te diera,
Redondilla
no dudes de que en el fuego
la pusiera a destilar.

Jeque
¿Qué es esto?

Almanzor
Piedra bezar,
2400
que hemos pedido a don Diego,
Redondilla
jacinto, coral y oro,
que así tomado, potable,
hará eterno y perdurable
tu nombre africano y moro.
Redondilla
2405
No tendrás necesidad
de que el médico cristiano
en el pulso de tu mano
conozca tu enfermedad,
Redondilla
que está hecho con primor
2410
y con deseo de verte
libre del mal de la muerte.

Jeque
¡Oh, buen alcaide Almanzor!
Redondilla
¿Quién pudiera como tú,
hacer aquesto por mí?
2415
¿Tomarelo, padre?

Victoriano
Sí;
mas di primero “¡Jesú!”

Salga el MÉDICO y ponga la mano en el brazo de JEQUE.

Jeque
Redondilla
“¡Jesú!”

Médico
Tenga vuestra Alteza.
¿Qué es aquesto que le han dado?

Almanzor
Este médico ha enviado
2420
la Virgen de la Cabeza;
Redondilla
perdidos somos, Daú.

Jeque
¡Oh, señor doctor, bebía
esta bebida, y decía
para beberla, “¡Jesú!”

Médico
Redondilla
2425
¿Quién se la da, y de qué es hecha?

Jeque
De jacinto, oro y bezar.

Médico
Pues esa no ha de tomar.

Jeque
¿Por qué?

Médico
Por cierta sospecha,
Redondilla
que, pues que “Jesú” decía,
2430
y yo llegué y lo estorbé,
Jesús quiere que le dé
la vida que aquí perdía.
Redondilla
Todos los moros se han ido,
no quiera mayor señal;
2435
y yo veo en el cristal
que está el veneno escondido.
Redondilla
Deme su Alteza licencia,
que con algún animal,
de este veneno mortal
2440
haré muy presto experiencia.

Váyase el MÉDICO con la copa.

Victoriano
Redondilla
Algún ángel le ha traído.

Jeque
Sin duda me daban muerte
por no verme de esta suerte
sin la ley en que he nacido.
Redondilla
2445
¡Oh, padre, pues Dios me guarda,
para sí me quiere!

Victoriano
El cielo
favorece el santo celo
con que ser cristiano aguarda.
Redondilla
Véngase a echar vuestra Alteza,
2450
que de aquesta alteración
ha mostrado el corazón
en el pulso la flaqueza.

Jeque
Redondilla
Alguno será menester.
Perros, ¿así me matáis?

Victoriano
2455
Virgen, pues vos le libráis,
vos le debéis de querer.

Vanse. Y salen el CORREGIDOR, JÁCOME DE CÁRDENAS, DON DIEGO, DON LUIS y DON JUAN.

Diego
Endecasílabos sueltos (tirada)
Vuesa merced procede con prudencia
y hace a su Majestad un gran servicio
y a toda la república cristiana.

Juan
2460
Por lo que de afición me debe el Príncipe,
me holgaré que esto tenga buen suceso.

Don Luis
Si no se saca de entre aquesta gente,
no se podrá salir con este intento.

Corregidor
Ya dice el señor Jácome de Cárdenas
2465
que le aposentará en su casa.

Jácome
Digo
que ya le tengo aparejado un cuarto,
no como para rey, y rey cristiano,
pero como ha podido un caballero
con pura voluntad de honrado amigo.

Corregidor
2470
Por él entremos; mas sin gente y armas,
no me parece que saldrá seguro,
pues, en efecto, aquí viven cien moros
que están desesperados del suceso,
y temo que querrán perder las vidas,
2475
aunque yo he prevenido cierto bando.

Don Luis
¿Es esta caja?

Corregidor
Sí.

Diego
Pues alto, entremos.

Váyanse. Y salga una CAJA y un ALGUACIL y gente.

Alguacil
Aquí toca.

Caja
Aquí digo.

Alguacil
Pues comienza.

Caja
“Manda el señor Corregidor que ninguno de los moros de servicio, alcaides ni caballeros que están en casa del señor Muley Jeque Jarife, príncipe de Fez y Marruecos, sea osado a tomar armas ni resistirle pena de la vida.”

Alguacil
Toca y vamos.

Caja
Andújar se alborota.

Alguacil
Es el caso muy nuevo, pues cristiano
2480
quiere volverse un Príncipe africano.

Váyanse. Y salgan ALBACARÍN, ALMANZOR, ZAYDE, DAÚ, AXA y FÁTIMA, moros, y ellos vengan con alabardas y escopetas, y otros que puedan.

Albacarín
Paréceme que mires lo que intentas.

Almanzor
Pues ¿qué dijo el pregón?

Albacarín
Temo que dijo
que todo Andújar se pusiese en armas.

Almanzor
Luego ¿soldados vienen?

Albacarín
Eso creo.

Fátima
2485
Mira, ¡por Dios!, alcaide, lo que intentas;
mira que si cristiano el Jeque ha dicho
que quiere ser, no ha sido este propósito
accidente del mal, sino pensado
con determinación de muchos días.

Albacarín
2490
Pues ¿no es mejor morir?

Axa
Cuando es sin fruto,
¿de qué sirve, Almanzor, perder la vida?
Haz ya, ¡por Dios!, lo que te ruega Fátima.

Almanzor
Axa, ¿cómo podré? Toda la casa
se pone en arma, hasta los propios mozos
2495
que limpian los caballos y que asisten
en la cocina.

Sale ZULEMILLA, moro gracioso, armado, con tres o cuatro moros picarillos.

Zulemilla
¡Afora dego, afora!

Axa
Tente, Zulema.

Zulemilla
¿Qué es tenemus? Dego
que no se ha de volver grestiano el Jeque.
¡Joro a Dios!

Fátima
¿Tú no miras, Zulemilla,
2500
que vienen a sacarle mil soldados?

Zulemilla
¿Qué es mil soldados para mí? Ni aun treinta
tenemus, si venilde como estamus.

Zayde
No hagas alboroto.

Zulemilla
Vos hacelde,
que yo estar bon soldado, e no queremus
2505
que el cristianillo me llevar me amo.
¡Arre allá vos tampoco!

Daú
No presumo
que hacer este alboroto es acertado,
hasta saber mejor en lo que para.
Pongámonos delante, que ya sale,
2510
que si no lo enternece nuestra vista,
después intentaremos otra cosa.

Salen el CORREGIDOR, el FRAILE, el JEQUE y los caballeros y el MÉDICO.

Corregidor
Allí, señor, os serviremos todos.

Jácome
Yo que os fui tan amigo en otro tiempo,
mejor lo seré ahora.

Jeque
Yo agradezco
2515
esa merced, y a todos, caballeros,
beso las manos por aquesta honra.

Diego
La honra es nuestra; aquí está vuestra gente.

Jeque
No los quiero mirar, que ya la mía
sois vosotros, señores.

Victoriano
¡Qué bien habla!
2520
Vamos presto de aquí.

Jeque
Desde que dije,
señores, que dejar quería mi casa,
he sentido salud.

Victoriano
¡Milagro extraño!
Yo espero en Dios que os la he de dar entera.

Jeque
Él quiera que en su fe cristiana muera.

Váyanse acompañándole, y advierto que siempre va de moro el JEQUE.

Zulemilla
2525
Ahora no pegalde.

Almanzor
Que es posible
que tuvo, amigos, corazón el Jeque
para dejarnos de esta suerte a todos?
No tengo corazón, sale a los ojos
en lágrimas deshecho.

Albacarín
Yo te sigo,
2530
y al África me parto.

Fátima
Aunque de piedra
fuera el Jeque, siquiera nos volviera
el rostro tantos años respetado.

Axa
Vamos, Fátima, que este al fin es hombre.

Zayde
¿Dónde hallaré para mi mal consuelo?
2535
Vamos, Daú.

Daú
Yo voy a acompañarte
en el dolor y en la desdicha.

Váyanse todos.

Zulemilla
Todos
se haber andado. ¡Ah, pécaros beliacos!
¡Gobardes, joro a Dios...! Daca, Zolemia,
esa botilia aquí, que no lo mera
2540
Mahoma.

Muley
Toma.

Zulemilla
Estalde de Cazalia;
Empínela y dele.
algo tenel de bueno los cristianos.
¡Ah, bon hijo del uva, llavar diablo
el poto que hacelde pasa! Andamus
a librar a me amo. ¡Mahoma, víctor!

Vase. Y salgan el CORREGIDOR y DON DIEGO.

Corregidor
Redondilla
2545
¿Vino el obispo en efeto?

Diego
Ya el obispo de Jaén
vino, avisado también,
como varón tan discreto,
Redondilla
del Rey para esta ocasión.

Corregidor
2550
Importará su presencia,
su entendimiento y prudencia,
sus letras y discreción.

Diego
Redondilla
Para negocio tan grave
es bien que el dueño lo sea,
2555
y porque el Príncipe vea
que ya el Rey su intento sabe.

Corregidor
Redondilla
Y ¿está ya su señoría
con él?

Diego
Ya en cosas de Dios
están hablando los dos,
2560
y él muestra grande alegría.
Redondilla
Caso ha sido milagroso,
que en saliendo de entre moros,
sin advertir a los lloros
del triste escuadrón quejoso,
Redondilla
2565
luego el mal se le quitó,
y cesó la calentura.

Corregidor
Tal mano su bien procura,
tal médico le curó,
Redondilla
aunque desde un monte yermo
2570
donde es ciprés, cedro y palma.

Diego
Dando Dios salud al alma,
nunca deja el cuerpo enfermo,
Redondilla
¿qué manda su Majestad
que de estos moros se haga?

Corregidor
2575
Quiere que se satisfaga
conforme a su calidad.
Redondilla
Al que cristiano se vuelva,
manda honrar y entretener
en Navarra, hasta saber
2580
a lo que más se resuelva;
Redondilla
al que no, manda enviar
al África bien pagado,
servido y acariciado.

Diego
¿Quiérese alguno quedar?

Corregidor
Redondilla
2585
No faltan muchos, que amor
del Príncipe los ha hecho
creer que este es su provecho,
y su secta loco error.
Redondilla
Porque viendo que su dueño
2590
deja sus vanas quimeras,
conocen que estas son veras,
y lo que ellos tratan, sueño;
Redondilla
aunque lo más cierto es,
que es Dios de todo el autor,
2595
y del Príncipe el amor
lo que los mueve después.

Sale DON LUIS.

Don Luis
Redondilla
Al Obispo en este punto
llegó de su Majestad
un pliego.

Corregidor
La brevedad,
2600
el piadoso celo junto,
Redondilla
hacen esta grande hazaña.

Don Luis
Y esta viene para vos.

Corregidor
Si por una parte Dios,
y por otra el Rey de España,
Redondilla
2605
el uno el mayor del cielo,
y otro en la tierra del mayor,
muestran al Jeque este amor,
daranle el cielo y el suelo.

Diego
Redondilla
Grandes debieron de ser
2610
de este gallardo africano
los méritos.

Corregidor
Fuera en vano
quererle yo engrandecer;
Redondilla
pero, en fin, la mayor loa
es recibir nuestra ley.

Don Luis
2615
Leed la carta del Rey.

Lea.

Corregidor
“A don Gonzalo de Ulloa.”
Redondilla
Leer quiero para mí
por si hay algo de secreto.

Diego
¿Él está firme en efeto?

Don Luis
2620
Sí, porque anda el cielo allí.
Redondilla
Demás, que tan gran señor
no emprendiera tan gran cosa,
sin la constancia forzosa
a su sangre y real valor.

Diego
Redondilla
2625
¡Por Dios, que es alto argumento
del valor de nuestra fe,
que tan gran Príncipe dé,
con tan firme pensamiento,
Redondilla
por ella las esperanzas
2630
de un reino, y en la ocasión
que tuvo en su posesión
más seguras confianzas!

Don Luis
Redondilla
No hay duda de que rey fuera;
pero mejor reina ya.

Diego
2635
Sí, porque seguro está
del reino de Dios que espera.

Corregidor
Redondilla
Basta, que su Majestad
me escribe, señor don Diego,
que lleve al Príncipe luego.

Diego
2640
Sentirá nuestra ciudad
Redondilla
verse sin él, que le amaba
en extremo, y ver quisiera
su bautismo.

Corregidor
Que aquí fuera,
mucho esta ciudad honrada,
Redondilla
2645
pero bautismo tan grave
y de persona real,
ha de ser en parte igual.

Diego
¿Sábese ya?

Corregidor
Ya se sabe.
Redondilla
Mándame su Majestad
2650
que hasta El Escorial le lleve,
que real pompa se debe
a una persona real.
Redondilla
Será, sin duda, el padrino.
Salen el JEQUE y el OBISPO de Jaén y ZAYDE.
El Obispo viene ya.
2655
Ya el señor Príncipe está
para ponerse en camino;
Redondilla
a Valdemorillo escribe,
su Majestad parta al punto.

Corregidor
Allí entiendo que está junto
2660
lo que ordena y apercibe
Redondilla
para que le vea su Alteza.

Obispo
Todo se previene allí.

Jeque
Su Majestad muestra en mí
su católica grandeza.

Obispo
Redondilla
2665
Yo, señor, querría volver
a Jaén, que ha días que falto;
ya de un Príncipe tan alto
no hay que dudar ni temer.
Redondilla
Confirma ese entendimiento
2670
muy bien esta confianza,
pues ya de nuestra fe alcanza
a entender el fundamento.
Redondilla
En los principios le dejo
a vuestra Alteza instruido.

Jeque
2675
A vueseñoría he tenido
por padre, por luz y espejo.

Obispo
Redondilla
Dadme licencia.

Jeque
Y a mí,
esas manos.

Obispo
Dios os dé
su bendición, pues su fe
2680
os dio.

Corregidor
¿Partiremos?

Jeque
Sí.

Váyase el OBISPO.

Corregidor
Redondilla
Huélgome que vuestra Alteza
muestre esa gran voluntad.

Jeque
Nuestro camino ordenad
con la posible presteza,
Redondilla
2685
señor don Gonzalo, y vamos
a ver a su Majestad.

Corregidor
Hoy saldréis de la ciudad;
hoy, señor, principio damos
Redondilla
al primer paso que dais
2690
para entrar en nuestra fe.

Diego
Aunque bien de todos fue,
triste la ciudad dejáis,
Redondilla
que sois de todos amado
como es razón.

Jeque
Yo lo creo.
2695
Conociendo ese deseo,
por el buen trato pasado
Redondilla
debo a Andújar grande amor;
es ciudad de gran nobleza.

Don Luis
Aquí espere vuestra Alteza
2700
al señor Corregidor
Redondilla
y a todos sus servidores
que le hemos de acompañar.

Jeque
¡Gran merced!

Corregidor
Voy a ordenar
que partáis.

Váyanse, y queden el JEQUE y ZAYDE.

Jeque
Zayde, no llores.

Zayde
Redondilla
2705
Lloro, señor, tu partida,
no lloro tu buen intento,
pues tengo en mi pensamiento
la misma ley recibida.
Redondilla
Tus alcaides, tus criados,
2710
tus esclavos, están todos
refiriendo de mil modos
los beneficios pasados.
Redondilla
Dicen que dónde hallarán
un príncipe como tú.
2715
Lloran Almanzor, Daú,
Alí, Selín, Reduán,
Redondilla
Axa, Fátima...

Jeque
No digas
más esos nombres aquí.

Zayde
Digo que lloran por ti.

Jeque
2720
Yo digo que no prosigas;
Redondilla
llega una silla.

Zayde
Estarás
cansado de estas visitas.

Lléganle una silla.

Jeque
Vete, Zayde.

Zayde
¡Ya me quitas
de tus ojos!

Jeque
¿No te vas?

Siéntese.

Zayde
Redondilla
2725
Ya, señor, me voy.

Váyase ZAYDE.

Jeque
¡Gran sueño
me aprieta! ¿Qué puede ser
no me poder defender?
Ya de mi sentido es dueño;
Redondilla
puede ser que los desvelos
2730
de estas noches causen tal.
Diga durmiendo.
Dios, rey, fe, Iglesia, Escorial,
bautismo, premio, honra, cielos.
Redondilla
Ciego estaba, pues no vi,
viviendo entre los cristianos,
2735
que eran los errores vanos
que injustamente seguí.
Redondilla
¡Oh, ley santa y verdadera,
yo os abrazo, yo os adoro!

Salen dos mujeres, la una la LEY EVANGÉLICA, y la otra la SECTA AFRICANA, vestidas a este propósito.

Ley
¿Tú, villana, a mi decoro,
2740
siendo tan bárbara y fiera?

Secta
Redondilla
Tente, evangélica Ley.

Ley
¡Sal de esta casa, villana!

Secta
Yo soy la Secta africana
en que ha nacido este rey,
Redondilla
2745
y puedo vivir aquí.

Ley
¿Cómo, si ya vive Dios?
Pues estar juntas las dos
es imposible.

Secta
Es así,
Redondilla
pero advierte que le quitas
2750
gran bien, y que no es razón.

Ley
¿Qué gran bien?

Secta
La posesión
de riquezas infinitas
Redondilla
y de un reino que en el mundo
no pienso que tiene igual.

Ley
2755
Yo le doy el celestial,
y el gran Filipo Segundo
Redondilla
le dará con qué vivir
y le honrará el noble pecho
de señal que a tu despecho
2760
ha de adorar y seguir;
Redondilla
que después que yo le alisto
en la Ley que el cielo abarca,
es bien que traiga la marca
de caballero de Cristo.
Redondilla
2765
Y para que se anticipe
a hacerte mayor estrago,
la cruz será de Santiago,
y el nombre, de san Felipe.
Redondilla
No te canses, esto es hecho,
2770
ya sabes tú quién yo soy.

Secta
¿Tú no ves que yo le doy,
si tú esa cruz en el pecho,
Redondilla
una corona en su frente
que cuatro reinos abraza,
2775
que si quieres ver su traza,
no es más claro el sol de Oriente?

Ley
Redondilla
Muéstrala a ver.

Secta
Vesla allí.

Véanse a un lado, abriendo una cortina, cuatro moros bien vestidos, teniendo una corona tan grande que haya lugar para entre todos la tengan.

Ley
¿Son los cuatro reinos estos?

Secta
De esos que ves tan compuestos
2780
gozará el laurel por mí.
Redondilla
Aquel es Fez, Tarudante
aquel, Marruecos aquel,
los Montes Claros, por él
es el que miras delante.
Redondilla
2785
No le quites la esperanza,
que está cerca de ser rey.

Ley
Por mi evangélica ley
mayores reinos alcanza.
Redondilla
Vuelve, injusta, y mira allí
2790
aquella gloria, aquel cielo.

Este ha de ser un reino pintado de azul y dorado, con algunos rayos de oro, y no figura alguna, y con música; vea en otra parte Cristo de bulto, su Madre al lado, el Padre Eterno en más alto lugar, y una paloma entre los dos, y algunos ángeles.

Secta
Cubre, Ley divina, el velo;
cúbrele. ¡Ay, triste, ay de mí!

Ley
Redondilla
¡Sal de aquí, infame!

Secta
No puedo
sufrir tanto resplandor.

Húyase la SECTA.

Ley
2795
Ea, Príncipe, valor,
que aunque me voy, con vos quedo.

Váyase la LEY EVANGÉLICA, y despierte desasosegado.

Jeque
Redondilla
¡Válgame Dios, pues me guía!
¡Qué extraña imaginación,
qué diferente visión
2800
ahora entre sueños vía!
Redondilla
¡Qué poco es lo que he perdido
por lo mucho que he ganado!

Sale el CORREGIDOR.

Corregidor
Si habéis, señor, descansado,
ya está todo apercibido.

Jeque
Redondilla
2805
¿Podemos ya partir?

Corregidor
Pienso que iréis con regalo.

Jeque
Vamos, señor don Gonzalo,
que tengo bien qué os decir.

Corregidor
Redondilla
¿Hay alguna novedad?

Jeque
2810
Yo os lo diré.

Corregidor
¿Cómo así?

Jeque
Un sueño que, para mí,
pienso que ha de ser verdad.

Váyanse. Y entre JUAN RUIZ DE VELASCO y un AYUDA DE CÁMARA.

Juan
Redondilla
Gustará de que se adorne,
su Majestad, en extremo.

Ayuda de Cámara
2815
Tan bien está, que no temo,
señor, que a mandarlo torne.
Redondilla
Cuélganse ricos doseles,
y gran plata se ha sacado.

Juan
Fío que lo habrás trazado
2820
con el cuidado que sueles.

Ayuda de Cámara
Redondilla
El vestido se acabó
para el príncipe de Fez.

Juan
Su Majestad esta vez
el santo celo mostró
Redondilla
2825
de nuestra fe soberana
con más piadosa afición.

Ayuda de Cámara
Es notable la ocasión.

Juan
¡Oh, gran columna cristiana!
Redondilla
¡Oh, gran Rey, que no se ha visto
2830
desde Salomón tal rey!

Ayuda de cámara
Procura ensalzar la ley
evangélica de Cristo.
Redondilla
Ya él tuviera reducidos
a los Estados de Flandes
2835
si a sus libertades grandes
diera seguros oídos;
Redondilla
pero antepuesta la fe
a cuanto es bien temporal,
con sangre y cuidado igual,
2840
pone en sus cuellos el pie.

Sale un CRIADO.

Criado
Redondilla
Su Majestad ha tenido
nuevas que el Príncipe viene.

Juan
Tanto cuidado se tiene,
que está todo prevenido.

Criado
Redondilla
2845
Los coches están aquí,
y los criados a punto.

Juan
Pues como todo esté junto,
por lo que me toca a mí,
Redondilla
yo sé que no ha de haber falta.

Criado
2850
¿Sírvese como el Rey mismo
en el dichoso bautismo
de una persona tan alta?

Juan
Redondilla
¿Hasla visto alguna vez?

Criado
Sí, señor.

Juan
¿Qué señas tiene?

Criado
2855
La majestad que conviene
para un Príncipe de Fez.
Redondilla
Modesto rostro, y moreno;
de cabello rizo, y alto;
alegre de ojos, y falto
2860
de barba; fornido y lleno;
Redondilla
fuerte, ligero y galán;
a pie y a caballo, airoso;
llano, humilde y generoso.

Juan
Así las nuevas me dan.
Redondilla
2865
¿Dónde le viste?

Criado
En Lisboa.

Ayuda de cámara
Ya se suena que ha llegado.

Juan
¿De quién viene acompañado?

Criado
De don Gonzalo de Ulloa,
Romance (tirada)
corregidor de Jaén,
2870
que de verde cruz se adorna.

Ayuda de cámara
Otra vez a sonar torna
el alboroto.

Sale el príncipe JEQUE, el CORREGIDOR y gente.

Juan
Con bien
Redondilla
sea venido vuestra Alteza.

Jeque
Vuesa merced, bien halado.

Juan
2875
Su Majestad ha ordenado,
con su ordinaria grandeza,
Redondilla
que un vestido a la cristiana
se vista el Príncipe luego.

Jeque
Pues a ver su rostro llego,
2880
no fue mi esperanza vana.

Juan
Redondilla
A propósito se ha hecho.

Corregidor
Éntrese luego a vestir.

Juan
Sí, que luego ha de partir.

Corregidor
¿Dónde?

Juan
Al Escorial derecho.

Corregidor
Redondilla
2885
Pues vuestra Alteza se vista.

Juan
También hallará criados
cristianos, que están buscados
conforme nos dio la lista.

Corregidor
Redondilla
Pues vamos, porque se parta
2890
en vistiéndose. Hasta aquí
me toca, señor, a mí
la instrucción de aquesta carta.
Redondilla
Ahora ya sabéis vos
lo que el Príncipe ha de hacer.

Juan
2895
Cuidado podéis perder,
mas vamos juntos los dos.

Vanse. Y salen BELARDO y GASENO.

Gaseno
Redondilla
Esta grandeza no vistes
hasta ahora.

Belardo
Esta real
máquina del Escorial
2900
no había visto.

Gaseno
¿Vos, nacistes,
Redondilla
Belardo, en Madrid?

Belardo
Nací
en Madrid, y confiado
en estar tan cerca, he estado
sin verla hasta ahora, y fui
Redondilla
2905
dos mil leguas una vez
solo a ver a Ingalaterra.

Gaseno
Lo que está en la propia tierra,
y de que un hombre es jüez,
Redondilla
no suele dar el deseo
2910
que lo que está en tierra extraña.

Belardo
Ello fue cobarde hazaña
y perezoso trofeo.

Gaseno
Redondilla
Parece esa maravilla,
en la que es tan soberana,
2915
la del viejo de Trïana
que no había visto a Sevilla.

Belardo
Redondilla
Pues pienso que no viniera
si del bautismo los ecos
del príncipe de Marruecos,
2920
donde tal vista se espera,
Redondilla
no me movieran los pies.

Gaseno
¿Suénase en Madrid?

Belardo
De modo,
que viniera el pueblo todo
con el gusto que me ves,
Redondilla
2925
si entendiera hallar lugar.
Para mí la nueva fue
tal, que mis libros dejé,
y carta de marear,
Redondilla
y vengo a ver la grandeza
2930
de este acto.

Gaseno
Habrá qué escribir.

Belardo
Podrá ser, que del oír
al ver, aunque haya pureza
Redondilla
en la verdad del estilo,
nunca es la misma verdad.

Gaseno
2935
Ha hecho su Majestad,
de nuestra fe santo asilo,
Redondilla
notable demostración
del gusto que de esto tiene,
viendo que un rey al fin viene
2940
hoy a nuestra religión.

Belardo
Redondilla
Yo he oído las historias
de estos Jarifes, y estoy,
Gaseno, a fe de quien soy,
aficionado a sus glorias.
Redondilla
2945
Fueron grandes caballeros,
fueron notables soldados;
los imperios conquistados,
como fueron los primeros.
Redondilla
Tienen para mí valor
2950
harto más que el heredar.
Mucho querría al Jeque honrar
hoy el Rey nuestro señor.

Gaseno
Romance (tirada)
En este sagrado templo,
del Santo español asado,
2955
el católico Filipo
espera al Jeque africano;
de blanco viene vestido,
y también lo está de blanco
el gran Príncipe de España,
2960
que Dios guarde muchos años.
La señora Infanta ha sido
madrina, que sobre raso
pajizo y blanco, descubre
nuevos tesoros indianos,
2965
y en la majestad divina
de su rostro, otro sol claro,
porque siendo Eugenia Clara,
muestra más claros sus rayos.
Esta el Príncipe, aunque niño,
2970
contento, y yo, en él mirando
el Salomón de David,
del santo Carlos retrato,
aquel donde ya se ve
otro divino Fernando,
2975
por bien de España nacido,
y el mayor de reyes tantos.
Su padre invicto es padrino,
que si no es él, yo no hallo
igual para la madrina
2980
desde el oriente al ocaso.
Su vestido, humilde y negro,
como viudo, y realzando
esta singular modestia,
la barba y cabello cano.
2985
Lo que es, Belardo, adorno,
la grandeza y aparato
de fuentes y de doseles,
mejor es imaginarlo,
que, pues no tengo tus musas
2990
para que pueda en un canto
celebrallo como es justo,
quiero en silencio pasarlo.
Esta máquina imagina
llena de señores tantos
2995
y que es un rey el padrino,
y un príncipe el bautizado.
Es García de Loaisa
el que de ornamentos sacros
está vestido, y le quiere
3000
dar el agua y óleo santo;
el conde de Fuensalida
está, aunque viejo, bizarro;
está el marqués de Velada
con el de Denia, gallardo;
3005
el de Orgaz y el de Chinchón,
con los dos Toledos claros,
uno Antonio, de cruz blanca,
y otro verde, y Fernando,
con don Cristóbal de Mora,
3010
y con Juan Ruiz de Velasco;
los dos don Pedros, que son
uno Guzmán y otro Castro;
don García de Figueroa;
dos Córdobas, Diego y Álvaro;
3015
el de Médicis, famoso,
del gran Duque noble hermano;
don Francisco de Ribera,
que es honra de las del Tajo;
don Enrique de Guzmán,
3020
gallardo de vista y trato,
con don Martín de Alagón...
Pero perdona, Belardo,
que viene el Príncipe.

Salga por una parte el de Marruecos, con gente, vestido de blanco; por otra, el REY FILIPO, la INFANTA y el PRÍNCIPE, y acompañamiento y música.

Filipo
Sea
vuestra Alteza bien llegado.

Jeque
3025
Vuestra Majestad me dé
los pies.

Filipo
Aquí están los brazos,
que a quien tan bien los merece,
es muy justa cosa darlos.
¿Viene bueno?

Jeque
Gran señor,
3030
nunca más bueno y honrado
que, siendo vasallo vuestro,
que es decir que soy cristiano.
Vos, gran Príncipe y señor,
dad los pies a este vasallo,
3035
y vos, señora, también,
si es que merezco besarlos,
que ningún hombre se ha visto
al punto que yo he llegado,
que al cielo, al sol y a la luna
3040
diré que besé las manos.

Filipo
Mucho tenemos que hacer;
ya habrá tiempo en que despacio
os hablemos.

Gaseno
Ya podréis
imaginar, gran senado,
3045
que no se puede mostrar
la grandeza de este acto
con la dignidad decente,
ni lo que pasó contaros;
mas ya todos lo sabéis,
3050
aunque promete Belardo
referíroslo otro día.

Belardo
Sí hago; al bautismo dando
fin, del príncipe de Fez,
por el gran hijo de Carlos.