Jornada I
(Salen DOROTEA y PETRONILA, tapadas, y tras ellas MARCELO, galán.)
PETRONILA
Redondilla
(Tápate, que si porfía
con quien no conoce, en vano,
volveré toda la mano
y darle he, por vida mía.
Redondilla
5
¡Malos años y mal mes
para él si tal espera!
PETRONILA
Es Marcelo un descortés.)—
Redondilla
¿Piensa que somos de aquellas
10
que infaman este lugar,
que salen a negociar,
con la luz de las estrellas,
Redondilla
que salen, aventureras,
a esta Vega y al Cambrón
15
a dar público pregón
de sus hermosuras fieras?
Redondilla
No somos de las que el juicio
turba aquesa liviandad,
que sola necesidad
20
nos trae al sol, y no vicio.
Redondilla
Vuélvase, que jugó en tabla,
que saldrá costoso y fiero,
o llamaré al escudero
y conocerá a quien habla.
Redondilla
25
Déjenos gozar del cielo
y el sol; veremos el río.
MARCELO
Para el buen deseo mío
de vuestro rigor apelo,
Redondilla
y ante el tribunal do alcanza
30
el rigor que me atropella,
presento vuestra querella,
que es de mi mala crianza.
Redondilla
Y si fuese atrevimiento,
culpado de mi advertencia,
35
pronúnciese la sentencia,
que ya en el fallo consiento.
Redondilla
Mas advertid esta vez
cuán vuestra el alma se muestra,
pues es la querella vuestra
40
y os admito por juez.
DOROTEA
Redondilla
(Ya que le escuches merece
casi por su bien hablar.
PETRONILA
No le des ese lugar;
mira que se ensoberbece.)
Redondilla
45
Conócese el hombre vano
en su estilo y humildad;
que en cosas de voluntad
el más hidalgo es villano.
Redondilla
Tú te burlas y él creerá
50
que de veras le admitimos,
y en negro punto salimos
que en todo nos molerá.
Redondilla
Échale con Belcebú;
vaya do oídos le den,
55
que su habla no está bien
[a] una mujer como tú.
DOROTEA
Redondilla
A ti dirás, que endereza
a ti la conversación.
PETRONILA
¿A mí? Con la maldición
60
quebrémonos la cabeza.
Redondilla
Hasta que yo [me] persuada
tal a mi mal entender,
habrá mucho que hacer.
Eres ama, yo criada;
Redondilla
65
eres hermosa, yo fea,
eres noble, yo villana,
llena de galas, lozana,
yo pobre, tosca y de aldea;
Redondilla
tú discreta, yo ignorante,
70
bien se parece en el pelo,
aun hasta el manto es señuelo
que desengaña al amante.
Redondilla
¡Oh, al bobeante, por Dios,
que le das gentil adobo!
75
No tiene cara de bobo;
esto para entre las dos.
Redondilla
Y cuando el entendimiento
tan lleno de moho esté
que en ese dislate dé,
80
se vaya de aquí al momento.
Redondilla
Que no viene aquel vestido
con las ropas que en mí están,
y no pretendo galán
por su fe, sino marido.
Redondilla
85
En puras verdades toco,
digo si a mí me inclinó,
que a quien poco le agradó
es señal que vale poco.
MARCELO
Redondilla
A valer más, donde aspira
90
mi alma y sube su vuelo,
fuera acá en el suelo, cielo,
pues en él su gloria admira.
Redondilla
Porque tal valor se encierra
en el bien de este desdén,
95
que el menor bien de este bien
es el mayor de la tierra.
Redondilla
Y ansí, su valor abona
mi intento, dama.
PETRONILA
¿A mí dama?
Mire el nombre que me llama,
100
que no soy sino fregona.
MARCELO
Redondilla
¿Vos fregona? El nombre apelo
de la gloria que atesoro.
Si es fregona la que adoro,
será fregona del cielo,
Redondilla
105
y en él, con sus luces bellas,
que son luz que anuncia día,
barrerá la gloria mía
muchos millares de estrellas.
PETRONILA
Redondilla
¡Por vida de quien! nos deje.
110
Basta, galán de cocina.
¡cielos! ya temo su ruina,
que está dos dedos de hereje,
Redondilla
y el brasero que hizo Tello
se ve de aquí, si le agrada.
MARCELO
115
¡Ojalá el alma abrasada,
señora, se viera en ello!
Redondilla
¡Ojalá en el fuego [en] que ardo
de mi amor me deshiciera,
para que de él renasciera
120
con nuevo favor gallardo!
Redondilla
Viérame consumir yo
de ese favor soberano;
fuera el fénix del persiano
que la ceniza engendró.
Redondilla
125
Perpetuara la vida
con el fuego a quien la entrego,
porque de muerte de fuego
saliera el alma lucida.
Redondilla
Que ahora, sin merecer
130
el fuego que ha pretendido,
es el corazón, rendido,
flojo barro sin cocer.
Redondilla
Dejad que el bello semblante
cueza en el horno de amor,
135
y veréis, con su valor,
volver el barro en diamante.
PETRONILA
Redondilla
Echemos de aquí este loco.
¿A mí cielo, y a él ollero,
fénix, gusano?… Y espero
140
no sea rocín de aquí a un poco.
DOROTEA
Redondilla
Mal consejo; nada medias,
no te le pintes cruel.
PETRONILA
Dígame, señor: ¿es él
el que hace las comedias?
Redondilla
145
Porque esto que ha dicho aquí
lo he oído en el Mesón,
todo, razón por razón.
¿De veras quiéreme a mí?
MARCELO
Redondilla
Quiéroos a vos, porque os quiero,
150
para que vos me queráis,
y, queriendo, permitáis
goce la gloria que espero.
Redondilla
Porque poniendo el querer
en quien yo puesto lo tengo,
155
a vos a quereros vengo,
porque a vos he menester.
Redondilla
¿Queréis vos que quiera yo
a lo que dicen mis ojos?
Está el gozar mis despojos
160
en vuestro sí o en vuestro no.
PETRONILA
Redondilla
¡Ay! Pues coplas hace, diga
aquel romance que es
de aquel moro aragonés
y los celos de su amiga.
Redondilla
165
Mas ¿qué digo? Gentilhombre,
vuele de aquí.
PETRONILA
Presto, que este es mi señor.
MARCELO
¿Tan presto hombre que me asombre?
DOROTEA
Redondilla
Conviene que nos dejéis
170
y que os deis más prisa [a] andar.
MARCELO
De ahí no hay a do apelar.
¡Muerto soy!
PETRONILA
Redondilla
¡Qué moledor! Que has podido
sufrirle. De juicio salgo.
DOROTEA
175
Tápate bien y pide algo,
con voz baja, a mi marido,
(Entra CONSTANTE, marido de DOROTEA, con PAJE y LACAYO.)
Redondilla
que si nos [ha] visto hablar
con este aqueste momento,
con esta burla que intento
180
pienso la furia quitar.
CONSTANTE
Redondilla
Al volver, perdonarme ha
el ejercicio de a pie.
Aquí, a San Bartolomé,
el caballo se trairá;
Redondilla
185
que este hacer ejercicio
para hombres como yo
pienso que no se inventó.
Cánsome; no es buen oficio.
PETRONILA
Redondilla
¡Ah, señor! ¿Quiérenos dar
190
de esa mujer del turrón
un poco de colación
o en la venta a merendar?
CONSTANTE
Redondilla
De muy buena voluntad.
Eso y más, si es menester.
PETRONILA
195
Échase quien sois de ver.
Pues que lo traigan mandad.
CONSTANTE
Redondilla
Cumplirélo en mi conciencia.
Sólo resta a este recado
entender que soy casado
200
y importa ir por la licencia.
PETRONILA
Redondilla
¿Y a quién ha de ser pedida?
Eso que digáis espero.
CONSTANTE
A mi mujer, que la quiero
más que a mi alma y mi vida.
CONSTANTE
Ella, al instante.
En lo que es bueno consiente,
que es, cual mujer, obediente,
y yo, cual varón, constante.
Redondilla
Y, como cierta de mí
210
que cosa no pediré
que vaya contra su fe,
al momento dará el sí.
CONSTANTE
Estoy
cierto de lo que me quiere,
215
y la obligación infiere
el amor que al suyo doy.
Redondilla
Y ¿quién no estima la caja,
cofre o escriptorio de oro
donde tiene su tesoro
220
y en mirar por él trabaja?
Redondilla
De hombre de honra el honor
es el tesoro del ser,
y la caja la mujer;
la llave de ella el amor.
Redondilla
225
Quien amar su mujer sabe,
su amor en ella conserva,
pues con amalla preserva
que no le falsee la llave.
Redondilla
Pero ya me tardo en daros
230
lo poco que me pedís.
PETRONILA
Paréceme [que] inferís
del sermón el perdonaros;
Redondilla
que como vuestra mujer
no esté en casa y la licencia
235
no venga, tendré paciencia.
CONSTANTE
Redondilla
que no está en casa, decí?
Porque decís la verdad.
(Descúbrese su mujer y criada.)
CONSTANTE
240
¿Vos sois? ¿Y el hombre que vi,
Redondilla
que de aquí se ha despedido,
pues, con vos?
DOROTEA
Lo que es diré.
Pues si con vos no hablé,
que sois otro mismo yo,
Redondilla
245
con el hombre que venía
con gana de entretenerse
y porfió a detenerse,
ved, señor, si [le] hablaría.
Redondilla
No abrí mi boca; cosíla,
250
selléla con vuestro sello.
Esta os dará cuenta de ello,
y él habló con Petronila.
PETRONILA
Ya, mi señor, le reñí.
255
Fuése tras decirme a mí
dos docenas de herejías.
CONSTANTE
Redondilla
Andad, señora, que ya
cae la tarde.
CONSTANTE
Arda.
El escudero ¿dó aguarda?
DOROTEA
260
Allí, en el terrero está.
(Vanse las mujeres y estálas mirando CONSTANTE hasta que están dentro.)
CONSTANTE
Quintilla
¿Qué muro [o] qué foso,
[o] qué bauarte, qué Tiro,
[o] qué Mausoleo coloso,
[o] qué inexpunable Epiro,
265
[o] qué castillo espantoso
Pareados octosílabos
para tener encerrada
la honra que a un hombre es dada
N
X
Nota del editor«Aquí hay un pareado en medio de dos quintillas: faltan, pues, tres versos. Todo el
pasaje, como se ve, es algo defectuoso.»
,
Quintilla
son un mando de soplillo
y una toca de gasa
270
que mueve a dolor decillo
tan livianos que de casa
aun los pasa un vientecillo?
Quintilla
Un rostro bien adornado,
ved: ¿qué cobarde soldado
275
no mostrará aquí valor?
Y ved a dó está el honor
de un hombre honrado guardado.
Quintilla
Sabe el cielo que no digo
esto por la que se fue,
280
que su gran bondad bendigo;
pues de su cordura y fe
soy abonado testigo;
Quintilla
pero advierto a la razón
y a la grande obligación
285
que hay de temellas y amallas,
pues de nuestro honor murallas
sus tocas y mantos son.
(Entrase y deja los CRIADOS solos.)
MENDOZA
Redondilla
¿No es bueno que, embebecido
en el cuento que le aqueja,
290
el lacayo y paje deja
cual si no hubieran venido?
Redondilla
Pero, aguijemos tras él.
Alonso, esto entre los dos:
¿no oíste a mi ama vos
295
lo del amador novel?
ALONSO
Redondilla
¿Qué se os puede a vos pegar
de eso? Verdad es: oíla.
MENDOZA
Dígolo por Petronila;
que a mí me hace alcanzar
Redondilla
300
dos varas de celos tiernos
en la frente, que parece
que el tiempo los endurece
y después los vuelve cuernos.
MENDOZA
305
Eso es bueno que celebre.
Imaginalda a ella liebre
y a mí, que la sigo, galgo.
ALONSO
Redondilla
Que, hablando en romance, es
decir que sois pretensor.
MENDOZA
310
Acertastes; sí, señor.
ALONSO
Tiempo hay celarla después,
Redondilla
que, mientras no es más el trato
de poner la cosa en precio,
puede ella dejaros, necio,
315
y hacer [con] otro contrato;
Redondilla
y en nuestro amo el humor reina,
que sabéis anda que clama.
MENDOZA
Dígolo porque esta dama
después no se haga reina.
(Entrase y sale DOROTEA a una celosía arriba.)
DOROTEA
Quintilla
320
¡Ay, falso huésped, entrado
por la sangre de mis venas
y en el alma aposentado,
apeado en ella apenas
y ya de ella apoderado!
Quintilla
325
¡Ay, traidor, cruel rapaz,
de ninguna ley capaz!
Tu engaño mi pecho abrasa,
que has puesto fuego en la casa
adonde entraste de paz.
Quintilla
330
¿Posible es que hoy amancillo
mi honor y el juicio se ciega?
Sí, que entraste, rapacillo,
con que eras flor de la Vega
y eres del honor cuchillo.
Quintilla
335
Pero ¡ay, bello gentilhombre!
No hay imposible que asombre
al alma que tú apadrinas,
ni temerá sus ruinas,
rica sola de tu nombre.
Quintilla
340
Y advierte a lo que digo:
la libertad he perdido,
la fe que te di es testigo,
pues olvido el de marido
para darte a ti el de amigo.
Quintilla
345
Mas la esperanza aniquila
que levantó a Petronila;
que se inclinó mucho a ella,
no sé si con gusto de ella,
“miréle, miróla, vila”.
Quintilla
350
Puede ser que esté engañada
el alma, que al joven bello
tiene la libertad dada.
¡Oh, qué ocasión de sabello
se ofrece y traza extremada!
Quintilla
355
Debe de habernos seguido
de lejos, porque el pulido
mancebo es el que la calle
pasa. ¡Qué extremado talle,
qué corazón bien perdido,
Quintilla
360
por tal amigo ganado!
Vos, celosía, haced
de fiel ladrón disfrazado;
mi engaño ayudad, caed,
adormiréis mi cuidado.
(Entra MARCELO dos coplas antes y ahora va mirando la celosía.)
MARCELO
Octava real
365
“Flérida, para mí dulce y sabrosa,
más que la fruta del cercado ajeno…”
¡Ay, casada dulcísima y hermosa!
Cuando estos versos dos pondero, peno;
pienso que si la fruta ajena escoja,
370
por ajena, de gusto más ameno,
¿cuál será la del alma tuya bella,
pues es el ser ajena el menos de ella?
Octava real
Los rayos de tus ojos deshicieron
un monte helado que en mi pecho estaba;
375
los valles de mis ojos río hicieron
que del pecho salió y en ella acaba.
Ya lo que pueden ver, mis ojos vieron,
y el alma libre, para siempre esclava:
alma, pecho y helado monte y río,
380
después que yo soy tuyo ya no es mío.
Octava real
¡Amaine, amaine tu desdén esquivo;
abre de par en par, alma, la puerta:
tú me mataste, ya sin ti no vivo,
viviré si te veo, cosa es cierta.
385
De uno fue la batalla, y un captivo
te da en despojo; Amor, su fe concierta;
no tan de espacio triunfes a mi costa,
que va el tierno deseo por la posta.
Octava real
¡Ay, Vega, Vega para mí florida!
390
De ajenas flores para Amor poblada;
de la ciega fortuna enriquecida,
voltaria toda, mas constante en nada.
Como con hierba mata la herida
y la salud con hierba es remediada,
395
la vista en vos, ¡oh, Vega!, me dio muerte:
ella, otra vez, a darme vida acierte.
Octava real
Mas… ¿esta no es su casa? ¿No he seguido
sus pisadas, ¡oh, Venus!, en tu templo?
¡Oh, castillo roquero de Cupido!,
400
ya adoro la que dentro en ti contemplo;
paredes santas, la deidad os pido,
porque en el ansia de violaros, templo,
o me servís de honrado mauseolo
o en vuestras venas no escondáis mi Apolo.
(Levántase, y ella luego habla algo mudada la voz.)
Quintilla
405
Y pues no es de luz Febea
mi corazón, pues desea
su fuego, que más le atiza
N
X
Nota del editor«Falta un verso para la quintilla.»
al sol de amor colorea.
Quintilla
La vista halla el alma leve,
410
rompa las nubes y pruebe
a gozar del sol mejor;
pero ¡ay!, que le ha hecho Amor,
siendo sol de luz, de nieve.
MARCELO
Y tanto
415
cuanto soy, porque yo fui
un hombre, no os cause espanto,
y ya soy sombra, que di
lo que doy a un culto santo,
Quintilla
a un ídolo, a un bello dios
420
de hermosura, acá entre nos,
que sois vos y ser vos fío,
que me he conocido mío
a mí como estoy en vos.
DOROTEA
Verso suelto
Y ¿sabéis con quién habláis?
MARCELO
Quintilla
425
Sé que hablo con ese cielo
que, puesto que no se ve,
se ve en él que es más que el suelo,
que ansí lo dice mi fe
N
X
Nota del editor«A esta quintilla le falta un verso.»
.
Quintilla
Bien sé que hablo a Diana
430
casta, a otra Dafne huída,
a otra Lucrecia romana,
a otra Anajarte temida,
a otra Porcia soberana;
Quintilla
a otro portento de amor,
435
y a otro monstruo de rigor,
y a otra no menos que aquellas
en crueldad cual fueron ellas
y en hermosura mayor.
DOROTEA
Quintilla
Mirad si decís a mí,
440
porque yo soy la criada
que allá en la Vega os reñí.
Si soy la que soy amada,
ya adelante proseguí;
Quintilla
pero si creéis que soy
445
mi ama, lejos estoy
de sello; yo os doy aviso
antes que estéis más repiso
de lo que habéis dicho hoy.
MARCELO
Quintilla
¡Oh, transformación cruel
450
de la enemiga fortuna,
mudable, inconstante, infiel!
MARCELO
Ni luna.
Si al sol que adoro soy fiel,
Quintilla
vete, monstruo de fiereza;
455
vete, infernal Proserpina,
principio torpe y cabeza
de mi engaño y tú mi ruina,
pues en él mi muerte empieza.
Quintilla
Vete, que me ahorcaré
460
si me acuerdo que mi fe
dio fe falsa en mi semblante;
y, siendo de un cielo amante,
en tu infierno idolatré.
Quintilla
¿Yo a ti? Harásme que pierda
465
el juicio si en ello toca,
si en la Vega se te acuerda,
viéndote primera loca
te hice tercera cuerda.
Quintilla
Si allí te desengañé,
470
y en tocando que toqué
el instrumento que abono,
viéndote alta de tono,
a tercera te abajé.
Quintilla
Porque tu temple se estima
N
X
Nota del editor«Falta un verso.»
475
que es de voluntad la prima,
siendo tercera en el tiento,
quieres ser al tiento prima.
Quintilla
Bajando subiendo vas;
goza el oficio en que estás,
480
tercia, y llama al sol divino;
que en este instrumento fino
eres gorda y romperte has.
Quintilla
Mas no la llames, espera;
no me ordenes como muerta,
485
que tercera que subió
a prima, y después bajó,
siempre fue falsa tercera.
(Alza la celosía y aparece DOROTEA.)
DOROTEA
Quintilla
Aunque he gustado en extremo
de ver que, cual sois de gracia,
490
y donaire y gala extremo
lo sois de fe, mi desgracia
y la vuestra, señor, temo.
Quintilla
Si vos confesáis que a mí
distes vuestro ser, yo os di
495
el mío como se muestra,
pues menos mía que vuestra
soy desde el punto que os vi.
Quintilla
Y si en mí os conocéis
a vos, conoced en vos
500
a mí, que en vos me hallaréis;
veréis hecho uno a los dos
cuando me miráis y os veis.
Quintilla
Pero, aunque esta fe pagada
tan presto y tan concertada,
505
esta voluntad unida,
os debí, daisme de vida
para gozarla lograda,
Quintilla
advertid que es menester
dar a nuestra fe otro nombre,
510
si es que nos queremos ver,
que ya veis que soy de un hombre,
noble y principal, mujer.
Quintilla
Y para poner resguardo
a la sospecha que ofrece
515
veros pasear gallardo,
de la que a vos no os merece,
remedio seguro aguardo.
Quintilla
Decid que es a quien desea
mi criada vuestra alma,
520
y que en el pueblo se crea,
con que sea como la palma,
que esto de veras no sea.
Quintilla
Que con este encantamento,
el escribirme, el hablarme,
525
dará a mi esposo contento
como sepáis esforzarme
este falso fundamento,
Quintilla
y no hagáis como mozo,
y veamos nuestro gozo
530
turbado: a esto advertid
y a Petronila fingid
que servís, sin alborozo.
Quintilla
Y adiós, que quitarme quiero
de aquí, y mi marido espero.
535
Mas él viene.
DOROTEA
En lo fingido veré
cuál sois en lo verdadero.
(Vase, cerrando la celosía.)
MARCELO
Quintilla
¡Que apenas hubo lugar,
fortuna, de responder,
540
apenas [la] pude hablar!
¡Oh, ángel y no mujer!
¡Oh, hermosura singular!
Quintilla
Toda el alma se te entrega,
y con esta industria ciega
545
trocaré lo que conviene;
mas quiero callar, que viene
mucha gente de la Vega.
(Arrímase a un lado, y salen FULGENCIO y AMBROSIO, galanes, y en medio de ellos MICAELA,
dama cortesana, con un manto tosco tapada, y ANTEQUERA, lacayo, y LUIS, paje, detrás.)
FULGENCIO
Redondilla
Llévase vuestra merced
toda la Vega tras sí.
AMBROSIO
550
En toda mi vida vi
mejores ojos, a fe.
FULGENCIO
Redondilla
Pues el tallazo y el brío,
¡por Cristo! que nos admira.
AMBROSIO
Aun siquiera no me mira.
555
¡Ea, pues, mas de ella fío!
FULGENCIO
Redondilla
¡Qué sesga es y qué mimbreña!
Aunque brava, mira manso;
parece por detrás ganso
y por delante cigüeña.
AMBROSIO
Redondilla
560
La del manto de dos suelas,
¿es disfraz o devaneo?
FULGENCIO
Disfraz es, porque el manteo
no viene con las chinelas.
Redondilla
El descubrir tierra son
565
celos a la del mandil,
que escribano y alguacil
hay para información.
AMBROSIO
Redondilla
Y testigos, mi lacayo,
y su paje de Fulgencio
570
no interrumpiré el silencio.
Luis en la cuenta cayo.
(Hace MICAELA del ojo a MARCELO y vase tapada.)
MARCELO
Redondilla
¿A mí? Sí, será. Aquel ojo
he conocido, a pesar
de tal ojo en tal lugar,
575
aunque es liviano el enojo.
Redondilla
Micaela es, voy tras ella;
no entienda este nuevo trato
y me lo ponga a barato.
(Vase.)
FULGENCIO
¿Díjeos yo que la doncella
Redondilla
580
iba de cualque pendencia?
Celosa llamó a Marcelo.
AMBROSIO
Ya conozco ese mozuelo.
Todo es rabia y pestilencia,
Redondilla
fuego, amor, cólera y saña
585
y un Macías en pasión,
todo holanda y almidón,
y así a trecientas engaña.
FULGENCIO
Redondilla
¿Quién es este, que no cayo
en su oficio ni linaje?
AMBROSIO
590
[Poco menos es que paje]
y poco más que lacayo.
FULGENCIO
Redondilla
¿A quién sirve este arrogante?
FULGENCIO
Ya;
es este el que sirve allá.
595
¿De qué sirve?
AMBROSIO
Redondilla
¿Quién será la que le cela
tanto?
FULGENCIO
¿Dudáislo de veras?
A las razones primeras
lo conocí: Micaela.
Redondilla
600
La que vino de Madrid,
cosa nueva, el otro día.
AMBROSIO
¡Qué donosa algarabía!
Otra vez me las decid.
Redondilla
Débense de hablar, en fin;
605
gentil galán ha hallado;
por mi fe que se ha encontrado
bien Sancho con su rocín;
Redondilla
porque si él sabe mentir,
es moneda que ella gasta.
FULGENCIO
610
Es moneda que ella gasta;
muy bien lo podéis decir.
Redondilla
El otro día, que entré
cas de esta dama, decí
que pagué y que no comí.
AMBROSIO
615
¡Por mi vida! ¿Cómo fue?
FULGENCIO
Redondilla
Huélele la boca [y] pide
que la toma Satanás.
Cazóme; no quieras más
de que ansí se descomide;
Redondilla
620
que, tras haberla yo dado
doce reales con mi gusto,
mira si pagué lo justo
de estar un hora sentado.
Redondilla
¿Doce dije? Y un cuartillo,
625
juro a Dios, no perdonó;
de allí a un poco se antojó
que la comprase un barrillo.
Redondilla
Con mi bolsa se remedia
todo este daño; después
630
de haber hecho este entremés,
me convidó a la comedia.
Redondilla
Llevéla; gasté la entrada,
el asiento y colación,
y colóse, y a traición
635
la vi con otro abrazada.
Redondilla
Disculpóse de repente,
para después ofrecióse
y al salir desparecióse.
Ved si la señora miente.
AMBROSIO
Redondilla
640
¿Agora ignoráis el trato
de esta? Ciégaos la pasión.
¿Es el que viene Damón?
AMBROSIO
¡Por Dios, que haya buen trato!
(Entra DAMÓN, estudiante, con un papel en la mano.)
DAMÓN
Redondilla
Cual lo tratáis, de Terencio,
645
os pueden pintar madona.
DAMÓN
Una bellacona
que me ha engañado. ¿Fulgencio?
FULGENCIO
Redondilla
¡Oh, mi Damón! Pues ¿a vos?
DAMÓN
A mí hoy un mate me dan;
650
pero hoy ¿a quién no darán,
Ambrosio?
DAMÓN
Redondilla
Hacia la huerta de Vargas
encontré un garbo gentil,
volviendo agosto en abril,
655
escudero y tocas largas.
DAMÓN
Ambrosio, sí;
pero, segunda Medusa.
Lleno del amor que se usa,
lo ordinario la ofrecí.
Redondilla
660
Tras un melindre, jurando
que hombre la había obligado
jamás, me dio un sí apretado.
Yo, de la licencia usando,
Redondilla
gasté lo que hubo en la venta,
665
y, apenas las gracias dio
a la mesa, cuando vió
otro que el gasto sustenta.
Redondilla
Juró ser su primo hermano;
fuése y dejóme pagando,
670
y después la hallé jugando
con su primo por la mano.
Redondilla
Acordéme que traía
una tasa en un soneto,
que es buena para este efeto,
675
y esto leyendo venía,
Redondilla
que, como reforman ya
las randas y almidonado,
un poeta ha reformado
lo que a las damas se da.
AMBROSIO
Redondilla
680
Leed, y leído por vos
gracia a gracia irá añadiendo.
DAMÓN
Andad, iremos leyendo
mano a mano entre los dos.
Soneto
“Un real a una dama es poco precio;
685
dos le daréis, si es prenda conocida,
y tres cuando, conforme a estado y vida,
darle cuatro os parezca caso recio.
Cinco es, si se rescata, el justo precio.
Con todo, si de punto es muy subida,
690
daréisla seis, con tal que no los pida;
si le diéredes más quedáis por necio.
Aquésta sea regla en toda parte;
y si a dicha la dama que os agrada
es tantico rompida y de buen talle,
695
los seis le dad; pero si es entonada
y niega profesar aqueste arte
y la queréis pagar, no le deis nada.”
(Leyendo entran, y salen MARCELO y JUSTINO.)
MARCELO
Canción
Es la santa amistad bien inviolable;
lazo de amor estrecho
700
que el imposible más terrible rompe.
¿De qué sirve, carísimo, que hable
de lo que está en tu pecho,
que la del nieto de otro Amintas rompe?
¿Qué cárcel no corrompe
705
de secreto el seguro
de la amistad de nuestro amor tan puro?
Oye, Justino mío,
lo que de ti, por ser amigo, fío.
¿Ves aquella hermosa celosía
710
sobre la blanca reja,
cárcel bella de amor, en quien me enlazo?
Allí la gloria de la vida mía
dio atenta y clara oreja
al dulce punto, al venturoso plazo,
715
y con estrecho abrazo,
por el aire enviado,
esperanzas riquísimas me ha dado,
con la cautela dicha,
para cambiar en gracia mi desdicha.
720
Espérate, no yerres, mi Justino.
Esta es la puerta y casa;
pero ¿qué digo? Da rienda a los ojos;
que aquella del donaire peregrino
que por el patio pasa
725
es el templo do cuelgan mis despojos.
No la de los antojos,
que debe de ser dueña;
sí aquella que rosado rostro enseña.
Es la fregona bella,
730
y está el remedio de mi vida en ella.
JUSTINO
Quieres, al fin, a lo que de ti entiendo,
que, como hombre que trayo
yo una carta de fuera a la criada,
engañar a la triste, pretendiendo,
735
con el fingido ensayo,
darla a entender el ama recatada.
Es la traza extremada;
de ella estoy satisfecho,
harélo, porque vives en mi pecho.
MARCELO
740
Y porque en él abarco
otro [nuevo] Alejandro y un Plutarco.
¿Que aquella de lo verde es la fregona,
la del cabello rubio?
JUSTINO
Rendido me confieso a su belleza.
MARCELO
745
¿El talle para el trueco no la abona?
JUSTINO
Biblis de otro Danubio,
pues tu gracia desdora su riqueza,
ya que Naturaleza
en beldad te hizo una,
750
¿por qué turbó mi gloria tu fortuna?
JUSTINO
Como a otro te pondero lo que entablas.
Y ¿qué piensas hacer de Micaela?
Que, aunque mujer perdida,
755
lo está por el amor que la confiesas.
MARCELO
¿Qué he de hacer, me dices? Dejaréla;
que, de celos movida,
bien poco acá [la] hallé con mil empresas…
JUSTINO
Temo el suceso de esas
760
y de su ruín trato
y de aquesta casada el gran recato.
MARCELO
Sólo ayuda te pido
y no consejo.
JUSTINO
Aquésa te he ofrecido.
En casa de nuestro amo, es ya hora, vamos;
765
trincharásle a la mesa;
serviré yo mi copa, como suelo;
el dulce fin de este tu amor veamos.
MARCELO
Es milagrosa impresa;
favorecido estoy del mismo cielo.
JUSTINO
770
Y del otro, recelo
que allí llega tu llama,
que ha de volver tu flor y fruto en rama;
que no menos que fuego
ofrece aquella que me alumbra ciego.
Jornada II
(Sale CONSTANTE con ropa y montera y DOROTEA y PETRONILA y él con un billete, leyendo,
abierto.)
DOROTEA
Redondilla
775
Ahora le dio, ¡por mi vida!,
recio; a solas no leáis,
que no es si no miráis
malo el pos de la comida.
CONSTANTE
Redondilla
¿Que tan picado le trae
780
Petronila [a] aquel mancebo?
DOROTEA
Como es el negro amor nuevo,
tropieza, arrójase y cae.
CONSTANTE
Redondilla
No sabe que es mi criada
ese galán, y conviene
785
tener más juicio que tiene;
que ha de ser de mí mirada,
Redondilla
y que en siendo cosa mía,
ha de haber menos palacio.
DOROTEA
¡Por Dios, que tomáis despacio
790
para el otro su agonía!
Redondilla
¿Ahora sabéis, señor,
que pintan al Amor ciego?
Y quien confiesa su fuego
y ha de ser ciego amador,
Redondilla
795
ni reparará en que es vuestra
ni que os ofenderéis vos.
Ahora lee el papel, ¡por Dios!
CONSTANTE
Redondilla
en vos Petronila, a fe.
800
¡Donoso ejemplo le dais!
DOROTEA
Enójame eso; ¿pensáis
que yo lección le daré?
Redondilla
Que cuando, por fines malos,
yo viera su proceder,
805
no érades vos menester
para matarle yo a palos.
Redondilla
No digo yo a mi criada,
mas a mi perro Leoncillo;
de semejante hombrecillo
810
no ha de ser la clin mirada.
Redondilla
Cuando y más quien anda ansí
junto a mí, por mi doncella,
que nos rondará por ella
y pensarán que es a mí.
Redondilla
815
Esto es juego, y cuando sea
verdad, y el que lo ha emprendido
merezca ser su marido,
tiempo habrá cuando se vea.
Redondilla
Leed el papel, riamos
820
ahora con las razones,
que el tiempo dará ocasiones
para que le respondamos.
CONSTANTE
Redondilla
¿Que en ver lo que hay en él
tomáis gusto? Perdonad.
CONSTANTE
Ahora escuchad,
que tiene gracia el papel.
(Carta.)
Romance (tirada)
“¡Oh, qué laberinto fundo
en Toledo, cual en Creta,
Amor, padre de invenciones,
830
nuevo daño de mis prendas!
Y el soberbio Minotauro,
veo que el temor engendra
y la sospecha amorosa
hace la confusa cueva.
835
Ya me pinto otro Teseo;
pero ¡ay, Ariadma bella!:
a vos os pido consejo
y de vos mi vida cuelga.
Dadme la espada de un corte
840
de secreto y de paciencia,
y el hilo de vuestro gusto
dejadle atado a la puerta.
Mataré al mismo temor;
y si vuestro amor me enseña
845
por donde os saque a mi nave,
tendréis en mi mar las velas.
No temáis ser otra Olimpa,
ni que yo Vireno sea,
que soy Leandro de amor
850
y nuevo Sansón en fuerzas,
y para llegar a Sexto
me basta luz más pequeña.
Tisbe, un Píramo os escribe.
¡Ay, ángel, quién entendiera
855
que al moral de Babilonia
saldréis a solas cubierta!
No de noche, porque el manto
no cause falsa sospecha;
sea temprano, a la tarde,
860
y esto Vargas que lo entienda.
Respondedme y poned portes,
que segura es la estafeta,
que con lo mejor del alma
pagaré la menor deuda.”
Redondilla
865
¿Has entendido tú algo
de este negocio importuno?
Porque yo os juro que ayuno
de toda la carta salgo.
Redondilla
Agora sí que me río
870
de su estilo y proceder.
DOROTEA
¿Acabaste de entender
que es loco, marido mío?
Redondilla
¿Quién no querrá entretenerse
con papeles de este modo?
CONSTANTE
875
Ya por hombre le acomodo
a quien puede responderse.
Redondilla
Todo el enojo renuncio;
ya no hay cosa que me asombre,
que a pique le veo al hombre
880
de que le lleven al Nuncio.—
Redondilla
DOROTEA
Heca.
(Quítasele DOROTEA el billete.)
¿Quién tal le da, por mi fe?
Mostradle a ella, ¿para qué?
¿Para ponelle en la rueca?
Redondilla
885
Papeles de este mancebo
muy dignos son de guardar.
Excusáisme de comprar
a don Belianis o al Febo.
CONSTANTE
Redondilla
¿Lloras tú? Pues ¿qué, te daña
890
esto, que es para burlar?
PETRONILA
¡Ay, señor! ¿No he de llorar
si dijo allí que era araña
Redondilla
y que a dedadas haría
que mi labor desentone?
895
Dios, por quien es, le perdone
al pobre tanta herejía.
Redondilla
Y, señor, no quiero mal
a nadie, ni que me quiera
no quiero de esa manera,
900
mintiendo lo del moral.
Redondilla
Ni lo de Bolonia pido
a vuestra merced, señor,
que aunque es de aldea mi honor,
le ha, señor, defendido.
Redondilla
905
O me pague mi soldada
y envíeme a mi lugar,
que aquel me ha de resquestar
para quien estoy guardada.
Redondilla
Ya sé qué es honra y deshonra,
910
que en las mujeres estriba,
y en tan poco, que derriba
un papel toda una honra.
Redondilla
Gracias a Dios que no sé
leer sus dichos livianos;
915
pero lavarme he las manos
con que el billete tomé.
CONSTANTE
Redondilla
Ahora levanta, no llores;
nada en tu ofensa se trata,
no es menester que la plata
920
de tu lindo pecho dores,
Redondilla
que creo de tu razón
que puras verdades toca,
y sólo dice la boca
lo que siente el corazón.
Redondilla
925
Tray pluma y papel, que quiero,
pues soy tu amo, volver
por tu honor, y responder
de una a este majadero.
PETRONILA
Redondilla
¡Ay, si, por amor de Dios!
930
Y de ojos le serviré
mientras viva su mercé.
(Vase por escribanía y papel.)
CONSTANTE
¿Qué os parece de esto a vos?
DOROTEA
Redondilla
Señor, que en buena moneda
le pagáis; que si os parece
935
respondáis lo que merece,
suceda lo que suceda.
Redondilla
Pero si de mi consejo
malo valeros queréis,
con que después no os quejéis,
940
que en vuestras manos lo dejo,
Redondilla
lo mejor será saber
quién es, o cómo, este mozo;
quitaremos el rebozo
a todo este proceder.
Redondilla
945
Si tal es que mereciere
lo que de este amor espera,
Petronila en casa espera,
démosela, pues la quiere.
Redondilla
No será malo informaros
950
de sus costumbres y vida,
no haya cautela escondida;
que de estos mozos son raros
Redondilla
los que no dicen allí
lo que a mí me atiendo largo;
955
y si es de éstos, a mi cargo,
que de mí no lleve el sí.
Redondilla
Si él no tuviere otro amor
y fuese tal cual deseo,
cumplámosle su deseo,
960
pues lo merece su honor.
Redondilla
Que por ser cosas primeras
para esta moza, que es mía,
el alma misma daría
porque este hablase de veras.
CONSTANTE
Redondilla
965
Digo que no decís mal.
En pudiendo he de informarme
de quién es.
(Entra PETRONILA con el recado.)
PETRONILA
Debí tardarme;
la rabia me ha puesto tal.
Redondilla
Aquí está la escribanía
970
y papel, polvos y sello.
DOROTEA
¿De veras [que] vais a hacello?
CONSTANTE
¿Qué en ello se perdería?
DOROTEA
Redondilla
¿Qué se perderá, decís?
Señor, a quien de honor toca,
975
¿tal razón cupo en la boca?
¿Y la injuria no advertís?
Redondilla
¡Pestilencia mala! ¡Fuego
en hombre que tal se estima!
Callá, que de vuestra flema
980
ya cien mil veces reniego.
Redondilla
¿Respondedle? Bien destroza
mi honor vuestro proceder,
viniendo vos ahora a hacer
secretario de la moza.
Redondilla
985
Meteos en la competencia
y amores de ese mocito;
será un honrado delito
en un hombre de prudencia.
Redondilla
Mirad, cuando considero
990
íbades a responder
en seso, es para perder
todo el amor con que os quiero.
(Saca DOROTEA otro papel de la misma manga donde metió el que tomó antes y dásele
a PETRONILA.)
Redondilla
Toma y vuélvele el papel
a quien le trujo; quizá,
995
cuando su papel verá,
verá la respuesta en él.
Redondilla
Si hasta aquí me he burlado,
ya de burla el juego pasa,
y no es casa nuestra casa
1000
para dar puerta [a] ese honrado,
Redondilla
ni respuesta cual le place
a mi marido que den.
Y quizá es querelle bien
hacer con él lo que se hace;
Redondilla
1005
que, a querelle mal, bastaba
este loco atrevimiento
para que fuera al momento
la respuesta y le acabara;
Redondilla
que fuera mandar cortalle
1010
la mano con que escribió.
PETRONILA
Volverle he a quien me le dio,
que debe estarse en la calle;
Redondilla
que me dijo que era carta
de fuera para mí escrita;
1015
para burla soy bonita,
harélo que al punto parte.
(Vase PETRONILA.)
CONSTANTE
Redondilla
¡Ea! Bastara el ser loca.
¿Aún enojada os estáis?
DOROTEA
Callá; maldito seáis,
1020
hombre de honra tan poca.
CONSTANTE
Redondilla
¡Ah, mujer del alma mía!
Tu pecho y valor estimo
primera del coro primo.
Ea, mi sola alegría;
Redondilla
1025
bella española Lucrecia;
Porcia, en mi celo abrasada,
del alma eres adorada
y en lo que vales te precia.
Redondilla
Digo que tienes razón
1030
de enojarte; mas perdona,
de las mujeres corona;
y para satisfación,
Redondilla
sabrás su estado y su suerte,
y si no espera marido
1035
de la dama que ha escogido,
apelo para su muerte.
Redondilla
DOROTEA
Estoy
por no darte ni un cabello.
CONSTANTE
El alma dejo en tu cuello.
1040
Adiós, que a saberlo voy.
(Vase; queda DOROTEA sola, saca la carta y bésala.)
DOROTEA
Quintilla
¡Oh, dulce engaño de Amor,
sabroso y no visto enredo!
¡Oh, soberano favor!
¿Posible es que con vos quedo?
1045
Carta de aquel mi señor,
Quintilla
¡qué bien os cambié y troqué!
La escuridad penetré
de vuestro estilo divino;
al que os lee peregrino
1050
y natural a mi fe.
Quintilla
Traía en la manga yo
escripto un papel andando
del mismo que os escribió,
una ocasión deseando
1055
como la que se ofreció,
Quintilla
para dalle y avisalle
de que podría hablalle
a la tarde hacia la Vega:
él eso mismo me ruega.
1060
“Vargas lo entienda, él lo calle.”
Quintilla
La huerta de Vargas es
el lugar que me señala;
lo mesmo responde; pues
no salió la traza mala.
1065
Corred, sol, y volad, pies,
Quintilla
[que] si a una mujer agrada,
¿de quién podrá ser guardada?
De juicio en pensarlo salgo.
Pero ¿qué dice este hidalgo
1070
todavía a mi criada?
(Retírase a una parte. Entran PETRONILA y JUSTINO, que le ha dado la carta.)
PETRONILA
Quintilla
¿Quién le mete en más de dar
su respuesta que traelle
su papel y no cansar?
Y agradezca el respondelle
1075
con palabras, sin obrar.
PETRONILA
¡Ay, mezquina!
Lo que es obrar no adivina
porque alcahuete se sueña;
[no] se halle a cuestas la leña
1080
que hay dentro de la cocina.
Quintilla
Que lo mereció el engaño
de decirme que era carta
de fuera, y le desengaño
que al punto de aquí se parta,
1085
no lleve de parte el daño.
Quintilla
Dígale a ese gentilhombre
que, por vida de su nombre,
que se le pase este amor,
que la criada es de honor
1090
y no hay cosa que le asombre.
JUSTINO
Quintilla
¿Y fue engaño, mi señora,
deciros que carta era
de fuera?
JUSTINO
Porque la carta de afuera,
1095
ésa está por dar ahora.
JUSTINO
Sí,
que era ajena la que os di,
y de porte os granjeé
que luego la propia os dé.
PETRONILA
1100
Y ¿ésa es también para mí?
JUSTINO
Quintilla
Antes esta es para vos,
si me ayuda la fortuna,
como es buen testigo [Dios];
esta es propia, y para una,
1105
la otra ajena, y para dos.
PETRONILA
Quintilla
¿Para dos? ¡Qué confusión!
JUSTINO
Pero ¡qué clara razón
que eran de aquellos renglones;
para una, las razones;
1110
pero, para otra, el son!
PETRONILA
Quintilla
Pues ¿son la carta traía?
JUSTINO
Y aun tres hizo sin trabajo,
de que no, a quien la leía;
a quien la di, de badajo,
1115
y a quien fue, de chirimía.
Quintilla
Ved si trujo son a cuestas
la carta cosas honestas,
que vos no las entendéis.
PETRONILA
¡Ay! ¿No me las volveréis
1120
para el baile de las fiestas?
JUSTINO
Quintilla
Bien pudiera a quien agravia
a vuestra gracia o traición
volver la respuesta sabia;
quizá se volverá el son
1125
para quien le bailó en rabia.
Quintilla
Bien pudiera dar por fruto,
con un sentimiento enjuto,
por el otro este papel,
y no ser amigo fiel
1130
si soy amador astuto.
Quintilla
Pero adóroos, y pretendo,
sirviendo a quien os engaña,
templar el fuego que enciendo,
que es sombra de otra patraña
1135
para la verdad que emprendo.
Quintilla
Esta carta recibí:
esta si es para vos, sí;
llevadla, que importa vella.
PETRONILA
¿Qué carta es ésa? ¿Qué es de ella?
JUSTINO
1140
¿Estáis ciega? Veisla aquí.
(Señala el pecho.)
Quintilla
¿No la veis en pergamino,
que la verdad limpia afila,
con humor retinto fino,
sobre escripta a Petronila
1145
y firmada de Justino?
Quintilla
¿No veis que viene sellada,
no con cera colorada,
sino con una fe entera
de diamante, y no de cera?
1150
Rompe el sello, que no es nada.
Quintilla
Y aunque en mí la vida parta
vuestro desdén infinito,
no sois tercera ni cuarta,
que a quien viene el sobrescrito
1155
muy bien puede abrir la carta.
Quintilla
Cruz tray arriba, y entablo
con ella la fe que hablo,
porque en traer cruz se ve
que la escribió hombre de fe,
1160
porque esotra escribió el Diablo.
Quintilla
No trae crianza o firmeza.
El renglón derecho empieza
que es conforme a la premática
de Amor, que ha de ser la plática
1165
de donde hallamos llaneza.
Quintilla
Con “Señora” empieza ahora;
no es adular vuestro pecho;
la premática la ignora,
que siendo el amor derecho,
1170
puede empezar con “señora”.
Quintilla
Lo demás nada es extraño
a vuestro valor tamaño
y a vuestra mucha belleza,
pues en “desengaño” empieza
1175
y es la fecha un desengaño.
PETRONILA
Quintilla
¿Han visto el desvergonzado?
A ser alcahuete viene
del otro que le ha enviado.
Y ¡qué tallazo que tiene
1180
el bellacón para honrado!
Quintilla
Váyase, que le haré
matar a palos.
(Vase PETRONILA.)
JUSTINO
¿Qué haré?
Iréme, pues lo mandáis;
y, como en mi alma estáis,
1185
conmigo os lleva mi fe.
(Vase JUSTINO. Sale DOROTEA, de donde estaba, y a dos coplas sale MENDOZA, lacayo,
con papel.)
DOROTEA
Quintilla
¡Oh, cielos! ¡Cómo este fiero
amigo de quien se fía
el que adoro y por quien muero
ama esta criada mía
1190
y hace [de] falso tercero!
Quintilla
Mucho ha importado aquí oíllo,
para que pueda advertillo,
de que este amigo es doblado
y que él calle, como honrado,
1195
o que busque otro concillo.
DOROTEA
Pues ¿no fuistes vos con él,
o hacéis del ladrón fiel?
MENDOZA
¿Si [se] fue fuera sin mí?
DOROTEA
Redondilla
1200
¿Qué es lo que queréis vos?
¿Es cosa que puedo oílla?
MENDOZA
Acá es cierta cuentecilla
que hay, señora, entre los dos.
Redondilla
Quisiera dalle y rogalle
1205
que una cosa por [mí] hiciera.
DOROTEA
Pues si es cosa de manera
que no podéis aguardalle,
Redondilla
[o] si son cuentas de prisa,
haced cuenta que está aquí.
1210
Ved qué es; decídmelo a mí.
MENDOZA
Redondilla
Bien dice vuestra merced.
Oigalas, que todo es uno.
DOROTEA
Pues ¿qué os ha sido importuno?
1215
Antes que digáis, tened.
Redondilla
¿Hallaisos mal? ¿Queréis iros?
Porque [en] verdad que Constante
os tiene el amor bastante.
DOROTEA
Redondilla
1220
Ahora bien, si cuentas son,
oírlas quiero, decí;
esperá; sentarme [he] aquí
sin alma y sin corazón.
(Siéntase en una silla DOROTEA y MENDOZA saca unos papeles muy viejos, doblados, de
la faldriquera, y descubierto, dice de esta manera:)
MENDOZA
“Cuenta con mi señor Constante. Ha que le sirvo diez meses, a diez y seis reales por
cada mes. Tengo recibido para en cuenta lo siguiente: Primeramente, diez reales que
pagó al cirujano de la cura del modo de caballos cuando le descalabré porque hablaba
con Mariquilla. Más ocho reales que me llevó el alguacil; de rescate de la espada
que, con perdón de vuestra merced, me quitó en la casa pública. Más diez y seis reales
que me dio para compral la daga y el broquel. Para esto también tengo yo dada una
toquilla que hice de una calza de punto en el corral para Alonsico, en seis cuartos.
Más doce reales de una sortija de cerdas que vendí, de ésas que yo hago. Más una limpiadera
que me hallé en la calle, que vendí al mozo de cocina en siete cuartos. Más dos reales
que di a mi señor para que diese limosna el otro día. De lo que me resta debiendo,
que son, fuera de las raciones, sesenta y más reales, con todo lo que he recibido,
es mi voluntad que se me digan tres misas en San Juan de los Reyes, de Nuestra Señora
de la Limpia Concepción. Item más, al Crucifijo de la Vega treinta salves y se den
doce reales de limosna. Item más, catorce misas en el Carmen y se las paguen a real
y medio cada una. Item más, que el día de mi intierro se den a la Cofradía de la Sangre
de Cristo, de San Martín, cinco libras de cera. Item, que den mis vestidos al Hospital
del Rey. Item, que vayan a mi intierro cura y beneficiado y Cofradía de clérigos de
la iglesia mayor, y se les dé colación cinco reales, con que no se quede con ellos
el mayordomo.”
DOROTEA
Redondilla
Tened, no haya que os asombre.
1225
¿Es vuestro deseo burlarme?
MENDOZA
No; pero quiero matarme
aquí con un gentilhombre
Redondilla
que habla con Petronila,
y soy mejor en derecho,
1230
y antes entiendo y sospecho
que en vano se despavila.
Redondilla
Y para morir contento
y no quede el alma en calma,
dejando ordenada el alma,
1235
he hecho mi testamento.
DOROTEA
Redondilla
Pues ¿ya el seguro se os dio
que os matará ese cruel?
MENDOZA
Cuando yo le mate a él,
¿qué tal puedo quedar yo?
DOROTEA
Redondilla
1240
Ahora, Mendoza, Mendoza,
sosegad, no os culpéis nada,
que la moza es muy honrada;
a mi cargo está la moza.
Redondilla
Cuanto y más que de ella sé
1245
que a vos ni a nadie ha hablado
jamás. ¿En qué os ha agraviado,
si a dar un recado fue?
Redondilla
Cuanto y más que mi querella
que de lo que es razón pasa,
1250
que os fío yo a vos mi casa
y tratáis traición en ella.
Redondilla
Yo sabré de Petronila
si os habla y si la habláis,
y si en este punto estáis.
1255
De ella su honor se aniquila;
Redondilla
o la casaré contenta,
o despediré a uno y otro.
MENDOZA
Para eso y para esotro
está bien hecha la cuenta.
(Entrase y sale MARCELO con toballa al hombro y cuchillo en la mano, y leyendo el
billete que DOROTEA envió descubierto.)
MARCELO
Redondilla
1260
“En el cuidado se ve
la fe de amor en ausencia,
que es hija la diligencia
legítima de la fe.
Redondilla
Esta escribo porque apruebe
1265
esta fe que al alma ha dado,
temerosa que criado
no ha de haber hoy que la lleve.
Redondilla
Que como el papel no leo
por do sepa vuestra casa,
1270
la pena por culpa pasa
siendo inocente el deseo.
Redondilla
Para si viniere, estad,
escrito si a vos se entrega,
hoy a la tarde en la Vega;
1275
hacia la huerta aguardad.”
(Besa el papel.)
Redondilla
¡Oh, papel, no fueras de oro,
lámina en templo de amor,
pues eres fe de un favor
do está todo mi tesoro!
Redondilla
1280
¿Cómo, provisión real,
cédula contra desdén,
trayéndome tanto bien
te he recibido tan mal?
Redondilla
¿Será enmienda suficiente
1285
romper el pecho en que vivo
y allí, con gozo excesivo,
hacer[te] lugar decente?
Redondilla
Pero loco estoy, que entrego
tu gloria a lugar cruel,
1290
que eres, carta, de papel,
y este mi pecho de fuego.
Redondilla
Abrasarte han mis porfías;
mas lágrimas en ti van,
que mi fuego templarán,
1295
que son de gozo, y son frías.
Redondilla
¡Oh, Justino: cuánto has hecho
por mí, amigo singular!
También te debo guardar
lugar en medio del pecho.
Redondilla
1300
A ejemplo de fieles pasa;
el tuyo su extremo ha sido…
(Entra CONSTANTE y vele MARCELO, y retírase a una parte.)
Mas ¿quién trujo a su marido
de mi gloria a nuestra casa?
Redondilla
Mucho en su venida va.
1305
¡Ay, cielos! ¿Qué podrá ser?
Quiero, retirado, ver
qué intento le trujo acá.
CONSTANTE
Redondilla
Rastreando he descubierto
que en casa de este señor
1310
vive nuestro pretensor,
y aquí lo sabremos cierto.
(Sale JUSTINO descubierto, con toballa al hombro y copa en la mano.)
Redondilla
¡Qué tarde y con cuánto espacio,
como no es despensa escasa,
se come en aquesta casa,
1315
que es como estar en palacio!
Redondilla
De este copero podré
sabello, como se aguarde.—
[Gentilhombre: Dios os guarde.]
JUSTINO
Redondilla
1320
(¿No es este Constante, sí,
el marido de la dama
que el honor de ambos infama?
Este es, que salir le vi
Redondilla
sin que él me viese. Hoy el cielo
1325
me ofrece una ocasión grande.)
¿Qué hay en que se me mande?
CONSTANTE
Lo que os suplico dirélo.
Redondilla
Un mancebo, un gentilhombre
de buen talle, que por señas
1330
de su talle, hábito y señas
un galán me dijo el nombre;
Redondilla
y que sirva de trinchante
en esta casa y señor,
pues mostráis tener valor,
1335
este es seguro bastante.
Redondilla
¿Qué hombre es? Me decí del juicio,
la traza y la calidad,
que en lo de la cuantidad
claro lo dice el oficio.
Redondilla
1340
Pues para una información
que hace cierta Cofradía
adonde él entrar querría,
la verdad, y sin pasión,
Redondilla
os pido que me contéis,
1345
pues en una casa estáis
que en lo que de mí os sirváis
veréis si lo hallaréis.
MARCELO
Redondilla
(Aun bien, que seguro estoy
que el que informa no es ruín.
1350
¡Válame Dios! ¿A qué fin
querrá este saber quién soy?)
JUSTINO
Redondilla
Ya, señor, la Cofradía
do ese galán quiere entrar
la alcanzo, y puedo jurar
1355
que no os mentiré, a fe mía.
Redondilla
Conózcoos; no es menester
que me obliguéis más de nuevo.
Lo que sé de ese mancebo
es que tiene una mujer
Redondilla
1360
con quien está amancebado;
gasta más de lo que tiene;
hombre mozo, que entretiene
en liviandad el cuidado.
Redondilla
El linaje es de hombrecillo
1365
habido de ayer acá,
y en lo del juicio no está
todo el suyo al colodrillo.
Redondilla
Hombre es que intenta quimeras
que tocan a humor de loco;
1370
para burlas vale poco,
y menos para de veras.
Redondilla
Yo soy quien decir pudiera
bien, que soy su amigo leal;
pero hay en él tanto mal,
1375
que informo de esta manera.
Redondilla
MARCELO
(¡Ay, traidorN
X
Nota del editor«Falta un verso antes de éste para la redondilla.»
,
en son de amigo mayor!)
MARCELO
Redondilla
(Este ha de echarme el secreto
1380
por tierra; remediarélo.)
(Entrase MARCELO y da voces dentro, llamando a JUSTINO.)
JUSTINO
Vos sabed que este Marcelo,
sin atender a respeto…
MARCELO
Redondilla
Justino, mi señor llama.
¿Ah, Justino?
CONSTANTE
A tiempo tal
1385
que ahora os llame llevo a mal.
JUSTINO
Redondilla
Perdonadme, y procurad
que nos veamos después,
que os importa lo que es;
1390
sabréis de mí la verdad.
(Entrase JUSTINO. Queda confuso CONSTANTE y admirado.)
CONSTANTE
Redondilla
Harélo con el cuidado
que debo. Ya la sospecha
el alma enlaza y estrecha.
Quedo helado y abrasado.
Redondilla
1395
¿Si sabe este el casamiento
que este Marcelo pretende
con Petronila? ¿Si entiende
mi fin y su pensamiento?
Redondilla
Pero si esto fuera poco,
1400
para tal me previniera
a confusión; de manera
me deja, que quedo loco.
Redondilla
Ya me provocan a enojos
las sospechas a que vengo:
1405
mujer moza hermosa tengo;
ya viviré con mil ojos.
Redondilla
Quizá mi vida podrá ser
que la lengua desordena;
mujer tengo noble y buena;
1410
pero, en efecto, mujer.
Soneto
¡Ah, pajizas murallas! ¡Ah, tejado
de vidrio! ¡Ah, puerta falsa, humilde cielo!
¡Ah, cercada amistad, humilde suelo,
atropellada paz y amor quebrado!
1415
Apenas de mil leguas ha asomado
la bandera enemiga del recelo,
cuando vuestra campana toca a duelo
y ya vuestros cimientos han temblado.
¡Ah, cargo del honor del que se casa!
1420
Apenas se imagina la molestia,
cuando la pena no hay por [do] desfogue.
¡Ah, dolor, que hacéis [que] aquel que os pasa,
si disimula su sentir, es bestia;
pero si os siente y [se] repara, azogue!
(Vase y salen JUSTINO y MARCELO como estaban, con copa y toballas.)
JUSTINO
Quintilla
1425
¿No es bueno llamarme a gritos
y no dar una razón
de las voces de infinitos?
MARCELO
Quizá esa voz fue pregón
de alguno de tus delitos.
JUSTINO
Quintilla
1430
¿Qué llamáis delito en mí?
MARCELO
¿No lo fue faltar de ahí
de la mesa a mi señor?
Y el que hace falta es traidor.
MARCELO
Quintilla
1435
De las voces soy testigo
y a la falta es bien se atienda,
que no es malo que un amigo
os dé el pregón de la enmienda
y os excuse del castigo.
JUSTINO
Quintilla
1440
A esa razón, ¿muy culpado
me halláis?
MARCELO
Tanto, que he dado
prueba, en lo que yo he sentido,
que falta en vos haya habido
de lo que es vos he fiado.
JUSTINO
Quintilla
1445
¿En lo que toca a los dos
he faltado?
MARCELO
¿Tal decís?
No creo yo tal de vos,
sino que vos descubrís
lo que es reservado a Dios.
Quintilla
1450
La falta es de algún indicio
que habéis dado en vuestro oficio,
y así, como amigo, os digo,
pues de esto sirve a un amigo,
que le hagáis con más juicio.
Quintilla
1455
Que si al sentido os alcanza
la insignia que está en la mano,
os confiesa la privanza,
que cuanto el favor más llano,
es mayor la confianza.
Quintilla
1460
En la toballa condeno;
poco va en el nombre franco;
no estáis de su estilo ajeno,
que la parecéis en blanco
y en dobleces sois muy bueno.
Quintilla
1465
Aquesa verdad confirme
la copa, que es breña firme;
la culpa, que no os da pena:
dáosla el repostero llena;
no sabéis llevarla firme.
Quintilla
1470
Y como el viento os provoca,
como liviano, a movella,
es vuestra culpa no poca,
y os vi a pique de vertella
en el aire de la boca.
Quintilla
1475
Y en esto es bien perdonéis,
si de mí reñir os veis,
que importa a nuestra amistad.
De hoy más la boca cerrad
y veréis lo que valéis.
JUSTINO
Quintilla
1480
¿Que mi boca tan abierta
veis, tan liviana mi mano?
MARCELO
Uno y otro es cosa cierta.
No penséis que os riño en vano,
que la ocasión me dispierta
Quintilla
1485
nuevas razones aquí.
Ya sabéis que me ofrecí
por vuestro cuando aquí entré,
y, fiado en esta fe,
poca parte de otra os di.
Quintilla
1490
¡Por mi vida! que ninguno
sepa lo que vos sabéis
de mí; no sea importuno,
que del oficio que hacéis
y el que yo os encargué, es uno.
Quintilla
1495
Aquí servís de llevar
la copa sin respirar,
porque es veneno el aliento
vuestro para otro hombre. Al tiento
de esto podréis rastrear.
Quintilla
1500
Buena es la comparación,
porque del hablar se trata;
si echado sin atención
en otro estómago mata,
¿qué hará en otro corazón?
Quintilla
1505
Ved que el secreto en el pecho
del amigo es vino nuevo
en vaso a cocer no hecho.
Vaso nuevo sois; yo apruebo
de lo que sois, satisfecho.
Quintilla
1510
Ya no podéis excusaros
con ignorar de enmendaros,
[que] si el nuevo vino hirviere
y del pecho se os saliere,
obligaréisme a taparos.
Quintilla
1515
Mas no pienso que intentó
tal jamás el que yo digo.
Perdonad si os riño yo,
que este es oficio de amigo,
Justino, y esotro no.
Quintilla
1520
Y adiós. El salud os dé,
que la oscuridad de fe
pide que con Él os veáis.
(Vase MARCELO.)
JUSTINO
Quintilla
1525
Este sabe ya que en mí
hay poco de su secreto.
La amistad de este perdí,
y él me ha perdido el respeto;
ofendido quedo así.
Quintilla
1530
Ya no hay que dilatar más.
En el castigo verás,
Marcelo, pues me has oído,
la pena que has merecido
por la culpa que me das.
Quintilla
1535
Yo le pondré a este en las manos
del marido, o podré poco.
No son pensamientos vanos
las esperanzas que toco;
deseos son inhumanos.
Quintilla
1540
Mas en ellos muestra Amor
por dónde gozar mejor
a mi fregona y mi bien,
y por dó la muerte den
al que me llamó traidor.
(Entranse y salen CONSTANTE y MENDOZA.)
CONSTANTE
Quintilla
1545
¿Que a gozar el sol han ido?
MENDOZA
No ha una hora que salieron.
CONSTANTE
¿Y hacia la Vega dijeron?
MENDOZA
Aquí, a la Vega, han venido.
CONSTANTE
Redondilla
Ya salir tanto me duele
1550
y más mi sospecha vale,
que mujer que mucho sale
da mucho que se recele.
Redondilla
Miro la Vega y no veo
mujer que parezca a ellas.
MENDOZA
1555
¿No alcanzas, señor, a vellas?
Pues no las ves, estás ciego.
Redondilla
Estas dos, hacia la cruz
de San Ilefonso son.
CONSTANTE
¡Por Dios, que tienes razón!
MENDOZA
1560
Pues no es tiro de arcabuz.
CONSTANTE
Redondilla
Apártate y date prisa;
llega y el oído afila,
que yo sé que Petronila
dice no con mucha risa.
(Apártanse a un lado y entran PETRONILA y DOROTEA cubiertas.)
PETRONILA
Redondilla
1565
Señora, no hagas tal.
Envíale con el Diablo.
DOROTEA
Calla, que tu gusto entablo.
PETRONILA
Redondilla
Ese negro de mozuelo,
1570
si para esposa me quiere,
pídame, ¿qué lo difiere?
O harélo o no harélo.
Redondilla
Acabarse ha de una vez
el seguirnos y buscarnos.
1575
¿Todo el llano hemos de andarnos
haciendo al mundo juez
Redondilla
del favor o disfavor,
si Amor se aviva o amansa?
A mí, señora, me cansa,
1580
y no está bien a tu honor.
Redondilla
Vámonos y no aguardemos
el convite ni merienda,
que hay ojos a quien ofenda
lo que hacer pretendemos.
Redondilla
1585
Cuantos en la Vega están,
viendo merendar los tres,
imaginarán que es
[el] tuyo y no mi galán.
Redondilla
Y, pues yo, con irme, a mí,
1590
el mirar por ti me agrada,
mira que estás obligada
a mirar por ti y por mí.
CONSTANTE
Redondilla
Si el mozo [es] sin trato doble
tú has de venir a reñillo;
1595
cuando un villano es sencillo
no sé qué tiene de noble.
(Entra MARCELO con una toballa y un cuchillo y una gallina en un plato, y siéntanse
ellas.)
DOROTEA
Redondilla
Calla ya, necia mezquina;
aquí a mi lado te sienta.
MARCELO
No hay otra cosa en la venta
1600
sino pan y esta gallina.
PETRONILA
Redondilla
Este asiento nos destruye
y nos hace levantadas;
que el vernos aquí asentadas
que no lo somos arguye.
CONSTANTE
Redondilla
1605
(Para criada, gran pecho,
y flaca ama: esto es así.)
MENDOZA
(Y aun eso me hace a mí
en celos andar deshecho.
Redondilla
Es mejor que polvo y lodo.
1610
Echó el cielo en ella el resto.)
CONSTANTE
(Ahora quiero estorbar esto
[y] enterarme más de todo.)
(Llegan CONSTANTE y el LACAYO y MARCELO saca un cuchillo, turbado.)
DOROTEA
Habrá
todo lo que hay para vos.
CONSTANTE
Redondilla
¿Qué conversación es esta?
DOROTEA
Salimos a merendar
el ave que hice guardar
1620
aquí, al sol, hacia la cuesta.
Redondilla
Y, como mala trinchante,
le di licencia a Marcelo,
que vino tras el señuelo
de esta, su amada o su amante,
Redondilla
1625
para que llegue y la parta
sin turbarse en su presencia.
CONSTANTE
Con todo, sin mi licencia,
ha sido licencia harta.
DOROTEA
Redondilla
¡Maldita sea esta liviana
1630
que harto se lo reñí!
PETRONILA
Yo, señor, la causa fui;
que tuve de hablarle gana,
Redondilla
para probar sus regalos
y notar todo su aviso,
1635
que mi señora ya quiso
hacerle matar a palos.
Redondilla
Perdone, que no caeré
otra vez en tal error;
no lo padezca su honor
1640
y ponga falta en mi fe.
MARCELO
Redondilla
Ya toda el ave he trinchado;
hecha piezas la tenéis.
CONSTANTE
Galán, si ser pretendéis
con mi criada casado,
Redondilla
1645
recatad vuestros intentos;
que los hombres lo recatan
y en los campos no se tratan
las cosas de casamientos.
CONSTANTE
Más se corte
1650
que el ave, que es lo que importa;
que si ave es la que se corta,
otro corte hay más que importe.
Redondilla
Cortad la conversación
y andad con Dios, por mi fe;
1655
que soy corto y cortaré,
y es alargar la ocasión.
MARCELO
Redondilla
Ya, por no ofenderos, corto
el corte de que me encargo.
Perdonad si anduve largo,
1660
que, por mi fe, que soy corto.
MENDOZA
Redondilla
Eso es lo que has de hacer;
que traigo yo aquí quien corte;
la conversación acorte
o nos hemos de perder.
MARCELO
Redondilla
1665
No hay que perder ni ganar.
Yo, aficionado de quien
sabe esta doncella, bien
me he pretendido casar
Redondilla
con mucho honor y pedilla
1670
conforme con quien se halla.
Pero si el llegar a hablalla
y dar muestras de servilla
Redondilla
tan mal fin ha de tener,
para siempre me despido:
1675
ni le faltará marido
ni a mí faltará mujer.
(Vase.)
DOROTEA
Redondilla
¿Veis que hacéis con vuestro enojo?
Echallo todo por tierra,
que el juicio no se encierra
1680
en la sombra de un antojo.
Redondilla
Hacello riña y reñilla;
veislo ya todo perdido,
que le había Dios venido
a ver [a] esta cuitadilla.
(Llora.)
PETRONILA
Redondilla
1685
Que hombres no han de faltar;
eso lágrimas no cueste.
DOROTEA
Sí faltarán como este.
Corré, volveldo a llamar.
Redondilla
¡Maldito seáis, amén,
1690
que así quitáis el remedio
a esta sazón!
CONSTANTE
No es buen medio;
ni llamalle me está bien.
Redondilla
Principalmente que yo
de quien es vengo informado
1695
y sé que está amancebado.
CONSTANTE
Redondilla
otras faltas de su pecho,
contó que por otra muere.
Si Petronila le quiere
1700
así, le haga buen provecho.
Redondilla
Ya yo en que [he] errado cayo;
quiero llamarle, señora.
DOROTEA
¿Qué vais a hacer ahora?
Mejor le atraviese un rayo.
Redondilla
1705
¡Bonita es quien lo desea
para ver eso que hacéis!
CONSTANTE
¿Que le llame no queréis?
DOROTEA
Redondilla
no haréis tal, ni volverá
1710
más a causaros enojos
si en otra ha puesto los ojos!
PETRONILA
Redondilla
que no pienso dar el sí
al hombre que tiene amiga.
DOROTEA
1715
Ni es bien tal de ti se diga.
DOROTEA
¡Oh, traidor, otra mujer!
Si otra vez le alcanzo a ver
1720
yo le asentaré la mano.
MENDOZA
Redondilla
¿Qué se hará de esta gallina?
PETRONILA
Tú, que esa pérdida sientes,
se la remite a tus dientes.
MENDOZA
Redondilla
1725
esta noche brava cena
con la salchicha en la escala.
CONSTANTE
(Esta mujer, aunque mala,
da esotra por no muy buena.)
Jornada III
(Salen JUSTINO y CONSTANTE.)
JUSTINO
Terceto
¡La tierra toda hasta el centro se abra
1730
y allí sepulte el cuerpo que sustento
si a la verdad añado una palabra!
Terceto
Siento el honor y aun que es amor siento;
y honor y amor, si estrechan a un honrado,
al infierno comparo su tormento.
Terceto
1735
Y digo del honor estimulado,
que se os osurpa, y del amor vencido
que a esa criada vuestra le he cobrado,
Redondilla
y a hablaros tan claro me he atrevido.
No perdáis ocasión, si tenéis honra;
1740
pues ella a vuestras manos se ha venido,
con su sangre lavad vuestra deshonra.
CONSTANTE
Redondilla
¿Que dentro en mi casa queda
el adúltero traidor?
Público es mi deshonor,
1745
mi honra anda en almoneda.
Redondilla
Sangre de Constante hidalga,
si quien dentro en vos se incluye
os infama y os destruye,
¿de quién esperáis que os valga?
JUSTINO
Redondilla
1750
Tal has [ahora] de hacer.
CONSTANTE
Saco mano en mi valor.
Mas ¿quién guardará el honor
si el ladrón es su mujer?
Redondilla
¿Tal me daréis en las manos?
JUSTINO
1755
Será esta mi esperanza,
si no es que vuestra mudanza
saque a mis deseos vanos.
CONSTANTE
Redondilla
Mirad bien lo que decís;
que tengo honrada mujer.
JUSTINO
1760
Venid y lo podréis ver
hasta ver lo que sentís.
Redondilla
Ya digo que, con palabra
que, si un adúltero os doy
dentro en casa, esposo soy
1765
de la que mi pecho labra;
Redondilla
como Petronila sea
mi mujer, yo su marido,
haré que el mismo ofendido
a los que le ofenden vea.
Redondilla
1770
Que lo que en hablaros tardo
ha que [en] vuestra casa entró,
y alguna le recibió
con un ademán gallardo.
Redondilla
Vile, y vile en el zaguán
1775
abrazar vuestra mujer.
Paciencia habréis menester,
que dándoos tormento están
Redondilla
mis razones; pero importa
a vuestro honor su tormento.
CONSTANTE
1780
Ya he dicho una vez y ciento
que el corazón se reporta.
Redondilla
Que así hoy has de ver hecho
ceniza que el alma abrasa;
que para abrasar mi casa
1785
basta el fuego de mi pecho.
Redondilla
(Aparte.)
(Pero tapa, en esta llama,
experiencias conocidas,
a vueltas de abrasar vidas,
no queme el honor su fama.
Redondilla
1790
Que el celoso pensamiento
buscando medio oportuno
ha hecho, si lo sabe uno,
vengan a saberlo ciento.
Redondilla
Procuro, de mi deshonra,
1795
venganza de quien me infama;
pero sin manchar la fama
sea posible mi deshonra.
Redondilla
Que ya esta borrada gloria
va a ruego y cuenta propia
1800
y el desmentir esta copia
es punto de la vitoria.)
JUSTINO
Redondilla
¿Dudáis en que os los pondré
en las manos? ¿Qué pensáis?
CONSTANTE
Si en las manos me los dais,
1805
por Petronila, os daré
Redondilla
esta de mujer al punto;
y el tiempo no se limite,
en que el honor resucite,
que habéis dejado difunto.
Redondilla
1810
Y advertid que lo miréis
bien, porque si os engañáis
y en mi casa no me dais
al que en ella visto habéis,
Redondilla
volveré todo el enojo
1815
contra quien trajo la nueva;
porque de ordinario lleva
esta guerra este despojo.
Redondilla
Y advertid que ese galán
habla a mi criada y no
1820
a mi mujer.
JUSTINO
Sé bien yo
cómo esos amores van.
Redondilla
Hasta los celos pasados
que estos días han tenido;
que, después de haber reñido,
1825
los reconcilian recados
Redondilla
que un lacayo lleva vuestro…
JUSTINO
Vuestro, y no culpado;
pues, cual vos, es engañado,
vos por noble, él por no diestro.
Redondilla
1830
Hácenle creer que son
razones de la criada
con el Marcelo enojada,
y es la reconciliación
Redondilla
que el lacayo a pique ha estado
1835
de acuchillalle y matalle,
porque le topa en la calle,
de Petronila picado.
Redondilla
Ved, si ya lo echa a risa,
que demasiado os tardáis.
CONSTANTE
1840
¿A qué bodas me lleváis
para darme tanta prisa?
Redondilla
Donde a la fortuna plugo
ahorcar mi bien pasado;
pues ¿cuándo se vió ahorcado
1845
que diese priesa al verdugo?
Redondilla
Pero vamos, guardarme heis
la puerta, pues a mi casa
por una sola se pasa.
JUSTINO
Vamos, ¿en qué os detenéis?
(Entranse y salen MARCELO y DOROTEA de las manos.)
MARCELO
Redondilla
1850
¿Hasta cuándo han de durar,
gloria mía, los enojos?
¿Cuándo esos hermosos ojos,
do se puede el sol mirar,
Redondilla
alumbrarán a Marcelo
1855
el alma que [se] os rindió
cuando el sol de ellos dejó
lleno de invidias el suelo?
Redondilla
Para mi descanso y vida,
mis amores y mi gloria,
1860
que ya mi fe os es notoria
que su mérito convida
Redondilla
a que la gloria me deis
del cielo, a do me lleváis,
¿en qué tardo, si me amáis?;
1865
si os amo, ¿en qué os detenéis?
DOROTEA
Redondilla
¡Ay, sirena; cómo encantan
tus razones con su acento,
humillan mi sentimiento
y tus deseos levantan!
Redondilla
1870
Esos hechizos son parte,
tanto del alma te he dado,
a que, viéndote culpado,
no miren sin perdonarte.
Redondilla
No puedo negar que adoro
(Abrázanse.)
1875
tus brazos y los deseo;
que, abrasada en ellos, veo
en mi alma su tesoro.
Redondilla
Pero notable ocasión
diste a mi enojo estos días,
1880
pues supe bien que tenías
puesta en otra tu afición.
MARCELO
¿Quién tal dijo? ¡A morir vengo!
DOROTEA
Un criadillo que yo tengo
1885
me lo dijo todo a mí.
MARCELO
Redondilla
¡Fálteme el sol y el consuelo
de aquesa divina luz;
(Besa la cruz del espada.)
y juro a Dios y a esta cruz,
retrato de otra del cielo,
Redondilla
1890
que es mentira que después
que te vi, a otra mujer sigo,
y fálteme lo que digo
si esto la verdad no es.
Redondilla
¿Yo a otra? Calla, mi amor,
1895
que es agraviar tu beldad.
DOROTEA
¿Que si no fuera verdad?
¡Cómo me engañas, traidor!
MARCELO
Redondilla
Hermosa, cuanto cruel,
goza el tiempo y teme el daño.
DOROTEA
1900
Esme sabroso el engaño
y déjome llevar de él.
MARCELO
Redondilla
¿Aguardas a que perdamos
la ocasión que ahora tenemos?
Amote, ámasme, andemos.
DOROTEA
1905
Ámasme, ámote, vamos.
(Tómanse por la mano; van a entrarse y entra el marido, CONSTANTE. Demúdanse, suéltanse
las manos. DOROTEA abaja los ojos; MARCELO, turbado, empuña la espada; CONSTANTE empuña
y dice: “Tray un cordel”.)
CONSTANTE
Redondilla
Paso: no muevas la mano
que es de mi honor homicida;
porque acabara tu vida
en moviéndola, villano.
Redondilla
1910
Esa cólera reporta;
de espada no estés armado,
que la espada de un culpado
contra el que ofende no corta.
Redondilla
No hay más fingir que servías
1915
a Petronila, no más;
que ya declarado estás,
desmentido he las espías.
Redondilla
Engañado de ti he sido
y de esta mujer, al fin;
1920
el trato ha sido ruín,
mas yo no quedo ofendido.
Redondilla
Porque engañaste mi fe,
no hay infamia que sentir;
que mal puedo consentir
1925
el agravio que no sé.
Redondilla
Y la infamia que se espera
sólo es la publicidad;
está entrambos, reparad,
para que ninguno muera.
Redondilla
1930
Di, flaca mujer, ¿ha visto
alguien este hombre aquí entrar?
(Saca CONSTANTE un cordel y arrójasele a MARCELO.)
CONSTANTE
Redondilla
De esa cuerda os descolgad
al punto, por la ventana
1940
que está hacia el campo llana
y la palabra me dad
Redondilla
que mientras viváis pondréis
los pies jamás en mi calle.
MARCELO
La palabra lleva talle
1945
de que ahora me matéis.
CONSTANTE
Redondilla
Descolgaos y ofrecé a Dios
la paz, que con Él concuerda,
y advertid que aquesa cuerda
la llevéis también con vos.
MARCELO
Redondilla
1950
Más vale mirar aquí
que os veo ofendido y siento
que es la razón mi tormento.
CONSTANTE
Redondilla
y descolgaos y haced
1955
lo que os digo.
MARCELO
En vos fiado
voy, mirad que soy honrado:
matémonos.
CONSTANTE
Redondilla
id, y la boca no se abra
jamás. Haced lo que os pido.
MARCELO
1960
Descolgado y no ofendido,
cumpliros he esa palabra.
(Vase.)
CONSTANTE
Redondilla
No lloréis. Son permisiones
del cielo, y no es novedad
que se cobren voluntad
1965
dos humanos corazones.
Redondilla
La enmienda es la que os encargo
que sois mujer, y no admira
la flaqueza si se mira.
CONSTANTE
Redondilla
1970
Asentaos en un estrado
y en un ejercicio honesto
os ocupad; olvidá esto,
que perdono lo pasado.
Redondilla
Quiéroos; mas a mí conviene
1975
os entréis y que os sentéis;
marido honrado tenéis,
tenelde la fe que os tiene.
(Entrase ella temblando. Entra JUSTINO solo.)
JUSTINO
Redondilla
La llave eché, y no es posible
que salga de casa un rato.
CONSTANTE
1980
Usasteis conmigo un trato
[en verdad] harto terrible.
Redondilla
De un hombre honrado me admira
una tan gran liviandad;
afirmasteis por verdad
1985
lo que ha salido mentira.
Redondilla
Estoy tal, que ¡vive Dios!,
según tengo el agonía,
la cólera que traía
temo ejecutar en vos.
Redondilla
1990
Ved: mi mujer en su estrado
descuidada de aposento,
un aposento sin tiento
yo desde abajo he mirado.
Redondilla
Cuba, aljibe, pozo vi:
1995
retretes, sala, zaguán;
hasta las cajas que están
dentro de un zaquizamí,
Redondilla
y no hay tal hombre. Atendé
a lo que habéis obligado
2000
a un hombre, si es hombre honrado.
JUSTINO
Que entró y por dó entró, eso sé;
Redondilla
pero si salió, por dónde
salió, eso resta saber.
CONSTANTE
Vos propio lo habéis de ver.
2005
Quizá a mis ojos se esconde.
Redondilla
Tomad mis llaves, andá
mi casa.
CONSTANTE
Pues idle a buscar,
y quizá parecerá.
(Toma las llaves JUSTINO y entra a buscalle, y CONSTANTE dice de rodillas:)
CONSTANTE
Redondilla
2010
¡Cielos! ¿En qué haré pago
a la merced que me hacéis,
pues que aquí cubierto habéis
de mi deshonra el estrago?
Redondilla
No quiero más descubrir
2015
la infamia, que soy honrado.
Esto ha de hacer un casado;
no alborotar, ni reñir,
Redondilla
ni que lo entienda tercero,
[ni] otro que su mismo honor,
2020
que el marido voceador
de su infamia es pregonero.
Redondilla
Desmentid a la acechanza
de este, como cuerdo y sabio;
yo tomaré del agravio
2025
hecho la justa venganza.
(Vuelve muy corrido las llaves JUSTINO.)
JUSTINO
Redondilla
Si entrara, por do salir
no veo, y si acá estuviera,
do su sombra se encubriera
no se me pudo encubrir.
Redondilla
2030
Algún frenesí me dio
o alguna melancolía,
o falsa desdicha mía
que le desapareció.
Redondilla
De verle entrar ¡juro a Dios!,
2035
que jurara que le vi.
En este punto perdí
casi esperanzas dos:
Redondilla
el vengarme de Marcelo
y casar con Petronila.
2040
¿Qué es esto? ¡cielos! Perdíla.
CONSTANTE
Sois loco, y loco mozuelo,
Redondilla
incapaz para concierto,
de veras ni de burlando;
sin juicio, que andáis soñando
2045
de día, estando despierto.
Redondilla
Ios en buen hora a dormir
el vino que habéis bebido,
que de vos soy ofendido,
pues que de vos me creí.
Redondilla
2050
Y agradecé que la lengua
no os arranco, que intentó
cuando el corazón sonó
firmar mi soñada mengua.
Redondilla
La cual, ni para ese sueño
2055
no mováis, que os buscaré
y la lengua arrancaré,
que a este sueño diere dueño.
JUSTINO
Redondilla
Voime, y decí que he obligado
hoy mi lengua a lo que pudo
2060
vuestro honor; mas verme heis mudo,
como os considero honrado.
Redondilla
Mas no quedaré en Toledo,
que, si es tal mi fantasía,
quizá soñaré otro día
2065
otra cosa de más miedo.
Redondilla
Y mi desdicha, que es quien
las verdades vuelve en sombra,
hoy con esta así me asombra,
que esperar a otra no es bien.
Redondilla
2070
Voy a cobrar mi salario,
sin esperar otro error.
CONSTANTE
(Hoy voy a cobrar mi honor
con muerte de mi contrario.)
(Entranse, y salen un MÚSICO cantando este romance, y tras de él dos ESTUDIANTES paseando
de noche, con sus armas.)
MÚSICO
Romance (tirada)
“Donde las aguas de Duero
2075
de un río o un arroyo cay,
ferido con un venablo
el Cid al rey Sancho tray.
¡Mal haya —dice el buen Cid—
tierra do traidores hay!
2080
No fuera en sangre teñido
vueso rayo de contray;
mas home noble cual vos,
ni en secreto ni en tal cay,
que si al villano yo viera
2085
y si le alcanzara ¡guay!,
no le valieran las sierras
do es el solar de Garay,
ni aun le valieran las hierbas
que produce el monte Vay.”
ESTUDIANTE 1
Endecasílabos sueltos (tirada)
2090
¡Lo que se resucitan los vocablos
del castellano antiguo!
ESTUDIANTE 2
Pinta el tiempo.
Un filósofo dijo que es serpiente
que en la boca la cola está metiendo,
dando a entender que pasan las edades,
2095
múdanse las costumbres y los gustos;
pero cansados, cual de humanos juicios,
vuelven a su principio. Y el filósofo
dijo muy bien: Nihil dictum, en efeto,
quin prius dictum. Mas dejad aparte
2100
razones tan fundadas como éstas.
El músico, ¿quién es?
ESTUDIANTE 1
Damón es, cierto;
que, dejadas las largas hopalandas,
va a lo cierto ya hecho un gran Macías.
ESTUDIANTE 2
Al río a ver nadar, [venid,] sigámosle.
ESTUDIANTE 1
2105
Por aqueso y por ver cantar es lícito;
y a Damón, a lo menos, que, escuchándole,
gozaremos de versos metafísicos,
donde, a la sombra de sucesos trágicos,
canta de sus amores mil capítulos,
2110
que, por ser en lugar honrado y célebre,
donde es la fe de este Leandro víctima,
lo dice ansí por no causar escándalo.
ESTUDIANTE 2
Pues alargad el paso; venid.
(Entranse y salen MENDOZA y ANTEQUERA, lacayos, con un jarro de aloja o de vino y
una moza. MICAELA, tapada con su saya, y ellos con cuellos de papel a lo pícaro.)
MENDOZA
Vos detened y no corráis, pestíferos.
MENDOZA
¡Oh, tú, antípoda
destotro nuestro mundo! Con el cálamo
de este jarro, mojado en el espíritu
del tabernero, que es de cuerpo espléndido,
atended a mi musa melancólica,
2120
que os pintará dos mil versos satíricos.
MICAELA
No desgarréis, lacayos bacaláticos.
ANTEQUERA
¡Oigan, que es la mujer, por Dios, política,
cecina de la carne del dios Cupido!
Tu humor me ha contentado, casi pícara.
2125
Encaja y dale un toque al jarro, bélica,
que riñiré contigo.
ANTEQUERA
¿Llevas cota no de esa de mi álnima?
MENDOZA
Cursada es en el arte; yo la fío.
ANTEQUERA
Ha hecho grajas. ¡Hola! ¡Abajo, al río!
(Vanse, y sale medio desnudo MARCELO, y tras él, de la propia forma, CONSTANTE, sin
que le vea MARCELO.)
MARCELO
Quintilla
2130
Todo se me antoja sombras
de aquel hombre que ofendí.
Pensamiento, ¿qué me asombras?
Que [ya] de la sombre huí
que temí. ¿Por qué me nombras?
Quintilla
2135
Lejos estoy de volver
a hablar a su mujer.
Si la palabra he cumplido,
¿qué hay ganado ni perdido
ni qué tengo que temer?
Quintilla
2140
Quiero desnudarme y dar
rienda al poco pensamiento
que me hizo apasionar.
Gran calor; no hace viento;
hora propia de bañar.
Quintilla
2145
Mas ¡oh, murallas sagradas
de Toledo! ¡Cuán miradas
esta noche sois de mí!
Jamás parece que os vi
con recelo y enfadadas,
Quintilla
2150
que sospecho que jamás
volveré a verme en Toledo.
Vamos, recelos no más;
pierda un hombre honrado el miedo.
Marcelo, en locura das.
Quintilla
2155
Bonísima está esta tabla;
bien el bañarme se entabla;
todo el recado se ataje.
(Comiénzase a desnudar, y a otra parte, CONSTANTE, ni más ni menos.)
CONSTANTE
Él es; en el talle y traje,
capa, aspecto, garbo y habla.
Quintilla
2160
¡Qué de días he aguardado
esta ocasión, santo cielo!
¿Posible es que me la has dado?
Ahora verá Marcelo
si es hombre, Constante, honrado.
Quintilla
2165
Siento en la garganta un nudo…
de cólera ya estoy mudo.
Desnudaos, que bien hacéis,
que desnudo pagaréis,
pues me ofendiste desnudo.
(Levántanse a una desnudos, entrambos honestamente, y, al tiempo que MARCELO se santigua
para arrojarse a nadar, arremete CONSTANTE y ásele de un brazo, con una daga en la
mano.)
MARCELO
Quintilla
2170
¿No es notable mi tibieza?
Quizá el río será parte
para quitar la torpeza.
CONSTANTE
¡Bien haces de santiguarte,
y aun a confesarte empieza!
Quintilla
2175
Y aunque matarte pudiera
sin traición, de otra manera,
vencido de la razón,
pues el matarte a traición,
cual sabes, traición no fuera.
Quintilla
2180
Pues agraviado de ti
me veo, y el ofendido
que en venganza mata así,
de traidor no es convencido.
Pero yo he querido aquí
Quintilla
2185
matarte de aqueste modo,
para que veas que en todo
soy honrado en lo que intento.
Honrado en el sentimiento,
en la venganza, en el modo
Quintilla
2190
de tomalla, en el matarte,
en el descubrir por parte
la infamia; hasta en reñirte,
en aguardarte, en seguirte,
en la hora y en la parte
Quintilla
2195
desde que te hallé en mi casa.
La injuria quemó el honor
y el alma rabiosa abrasa,
que un celoso deshonor
pasa el tiempo y él no pasa.
Quintilla
2200
Desde aquel punto he seguido
tus pisadas, y he venido
al punto que he deseado.
Bien sabes que soy honrado
y de esa mujer marido.
Quintilla
2205
¿Qué te movió, que en mi daño,
robases a tu querer
mi honor, por término extraño
engañases mi mujer,
que puede llamarse a engaño?
Quintilla
2210
Llamo engaño al ciego intento
do la llevó el pensamiento,
loca con su liviandad,
que si confieso verdad,
es menor de entendimiento.
Quintilla
2215
Si te pareció que yo
soy hombre que guardo mal
lo que en guarda se me dio;
si me tuviste por tal,
y esto acaso te movió,
Quintilla
2220
y quizá lo confirmaste
cuando, temblando, me hablaste,
por deslumbrar a la voz
del vulgo fiero y atroz,
adivino te culpaste.
Quintilla
2225
Hoy, donde a solas están
cielo y tierra, por su nombre,
vengo a que veáis, galán,
que basto yo para hombre
de la mujer que me dan.
Quintilla
2230
Los brazos dirán que igualan
fuerza que al dolor exhala,
ya por la lengua su pena.
Volvedme mi mujer buena,
pues vos me la hicisteis mala.
CONSTANTE
Sí; llamarélos
también en mi ayuda, cielos.
Valedme, brazos robustos;
mas si son los cielos justos,
con suavidad vengarélos.
Quintilla
2240
Aquí os dará cama el río,
traidor; murió vuestro brío;
cobro mi honor con matar,
y no hago más de tomar,
donde [lo] hallo, lo que es mío.
(Entra con él, echándole dentro, como en el río, y da voces, y salen AMBROSIO y FULGENCIO,
que son los estudiantes de la música.)
CONSTANTE
Quintilla
2245
¡Aquí se ahoga este hombre!
¡Ayuda, que se ha ahogado!
FULGENCIO
¡Jesús le valga y su nombre!
FULGENCIO
No hay cosa que así me asombre.
FULGENCIO
¿No le veis
cuál le sacan? ¡Oh, Constante!
¿Habéis nadado? ¿Qué hacéis?
CONSTANTE
Fulgencio, halléme adelante
el suceso que atendéis.
(Sale CONSTANTE, todo mojado y alterado, y viste sus vestidos.)
AMBROSIO
Quintilla
2255
¿Quién es el que se ha ahogado?
CONSTANTE
No sé, por mi fe: un Marcelo
pienso que es el desdichado;
un medio paje, un mozuelo.
FULGENCIO
Ya le conozco; ¡ay, cuitado!
AMBROSIO
Quintilla
2260
¿Nadaba lejos de vos?
CONSTANTE
Antes por nada los dos
juntos, murió el pecador;
porque él nadara mejor
sólo como sabe Dios.
Quintilla
2265
Vióme en esta tabla honda,
y, como a un mozo brioso
no hay lugar que se le asconda,
parecióle el trance hermoso;
arrojóse y nada ahonda.
Quintilla
2270
Quiere afrentarme y pasar
adelante, y aun mostrar
que meneaba los brazos
con más gusto y con más lazos.
Entró donde yo a nadar;
Quintilla
2275
aviséle que nadase
en otra tabla más baja
y que adonde entré no entrase.
Calla y la cabeza abaja
y [a]donde yo estaba vase.
Quintilla
2280
No entró apenas do yo toco
cuando luego, de allí un poco
le vi junto a mi ahogado:
no murió por no avisado,
sino por galán y loco.
Quintilla
2285
Y si a decir verdad va,
y este intento se pondera,
muy bien ahogado se está.
FULGENCIO
¡Lástima es que un mozo muera!
(Entrase acabándose de vestir CONSTANTE, y los demás toman los vestidos de MARCELO,
y sale medio desnudo MENDOZA, con una soga, corriendo de graciosidad.)
FULGENCIO
Quintilla
2290
Compasión grande me ha hecho.
AMBROSIO
Lástima es; esos vestidos
le llevamos: ya ello es hecho,
no queden aquí perdidos,
que al alma [le] harán provecho.
MENDOZA
Quintilla
2295
¡Afuera, lugar, que abundo
de trazas mil nadadoras,
su vida en mis brazos fundo!
AMBROSIO
¡Calla, cuero; que ha dos horas
que el otro está en otro mundo!
MENDOZA
Quintilla
2300
¡Échenle soga, echen soga!,
que como una leve boga
saldrá si le alcanzo yo.
AMBROSIO
Al otro agua le ahogó
y a este vino le ahoga.
(Entranse MENDOZA dando voces: “¡Soga, soga!”, y los demás con los vestidos, y salen
PETRONILA y DOROTEA con una vela en un candelero, como que es de noche.)
PETRONILA
Redondilla
2305
No sé qué atribuya al ver
que tarda tanto; ya pasa
de hora, que viene a la casa
al punto de anochecer.
DOROTEA
Redondilla
Lo propio que tú recelo:
2310
un sobresalto notable
me deja apenas que hable;
sabe mi recelo el cielo.
PETRONILA
Redondilla
También podrá ser que alguno
le importunó que se fuese
2315
hacia el río y que estuviese
allá.
PETRONILA
Hasta la Vega
y de noche, ¿en qué reparas?
Él llama ya; si tardaras,
2320
íbame, señora, ciega.
Redondilla
Voile abrir en un instante.
(Va a abrir PETRONILA y éntrase y sale CONSTANTE demudado.)
DOROTEA
¡Ay, Dios! ¡Tiemblo y ardo junto!
¡Siento el corazón difunto!
¡Oh, mi querido Constante;
Redondilla
2325
mi señor y mi marido!
¿No cenaréis?
CONSTANTE
Yo he cenado
de un barbo que era extremado.
Vos, ¿en qué habéis entendido?
DOROTEA
Redondilla
Fuíme a San Juan de los Reyes;
2330
confesé…
CONSTANTE
Ordenólo el cielo.
Hoy se ha ahogado Marcelo,
son del cielo justas leyes.
Redondilla
Hoy, traidora, te apercibe
a morir, pues morir quieres;
2335
porque mientras tú no mueres,
mi injuria en tu vida vive.
Redondilla
Si disimulé y fingí
perdonarte y al traidor,
no fue conservar mi amor,
2340
sino el honor que hay en ti.
Quintilla
Claro en matarte se ve,
que porque sin fe viviste,
estos días te aguardé;
ya murió a quien tú te diste,
2345
muere tú ahora con fe.
Quintilla
Ya yo tengo apercibido
cómo, aunque a mis manos mueras,
del pueblo no sea entendido.
Apercíbete, ¿qué esperas?;
2350
que en lo que me he detenido
Quintilla
es en matar a Marcelo;
matéle, digo, y harélo
contigo del propio modo;
que el orden, la traza y todo
2355
sabrá solamente el cielo.
Quintilla
Supuesto que has de morir,
¿qué te da más pena? Atiende
a lo que puedes sentir:
tras la muerte se comprende
2360
todo lo que no es vivir.
Quintilla
Paréceme que eres noble
y quien sentirá al doble
la infamia que no la muerte.
Pues noble quedas, advierte.
2365
Ni eres piedra, ni soy roble.
Quintilla
¡Vive Dios, que salen ríos
de estos ojos, cual de esotros!
Pondera bien mis desvíos;
pero ya miraron otros
2370
esos ojos que eran míos.
Quintilla
Ya, por dar flores, dio espinas
el tronco de rosas finas
de ese jardín que adoré:
yo le cultivé y planté,
2375
tú le pisas y arruinas.
Quintilla
Míralo con el dolor
que la posesión vendida
mira el antiguo señor;
que a compasión le convida
2380
y aun le obliga a desamor.
Quintilla
Que, como la ve empleada
mal, dice: “¡Verte abrasada
quisiera, y no en tal poder!”
Muerta te quiero, mujer,
2385
y no viva y de otro amada.
Quintilla
En el rigor que te muestro
pareceráte cruel:
por solo tu amor me adiestro;
el marido soy más fiel
2390
que ha tenido el siglo nuestro.
Quintilla
Pues, viéndote ya caída
de quien eras y perdida
la honra, tras de tu furia
lavo la mancha a tu injuria
2395
y mi infamia con tu vida.
Quintilla
No te mato alborotado,
porque del reparo trato
de la honra que has manchado:
hablando cual ves te mato,
2400
que te mato enamorado.
Quintilla
Amor es; si bien lo mides,
sin razón te descomides;
mueres, no porque no vivas,
sino porque mientras vivas
2405
no quiero que más me olvides.
(Pónese CONSTANTE un pañuelo a los ojos, llorando, y DOROTEA, llorando, dice:)
DOROTEA
Quintilla
No te voy [a] apercibir
que no me mates, ni entablo
lo que me excuse el morir,
ni sin propósito hablo
2410
con deseo de vivir.
Quintilla
Que antes si por ahí veo
el primero amor y creo
que verle a vivir convida,
para reparar la vida
2415
pasada el morir deseo.
Quintilla
Pero, antes que me atraílle
el cuello y triunfe de mí
el lazo, sin resistille,
ese brazo a quien di un sí
2420
y muero por no cumplille.
Quintilla
Antes que ese pecho fuerte
el golpe que quiere acierte
en esta flaca victoria,
donde, por darle la gloria
2425
al honor le dais la muerte,
Quintilla
os pido, dulce marido,
por la vez que sin ofensa
fue mío aqueste apellido
y con voluntad inmensa
2430
pagado y agradecido,
Quintilla
dos cosas: la una, que aquella
Petronila, que es doncella,
no matéis; que la disculpa
la muerte que me da culpa,
2435
porque está sin culpa ella.
Quintilla
Lleve yo sola esta palma,
la honra de esta entendida,
que fue del engaño alma:
ya que pago con la vida,
2440
no lleve otra deuda el alma.
Quintilla
La otra, pues es de sentir,
y es natural, el morir,
tras de que me perdonéis,
de tal modo me matéis
2445
que no os cobre odio al morir.
CONSTANTE
Quintilla
Ya ni hay ojos que sustenten
de lágrimas las mejillas,
ni sentimientos que aumenten
las memorias que amancillas,
2450
ni agravios que los descuenten.
Quintilla
Muérete, harás jornada
para entrambos extremada;
libra a un matador honrado,
de su inocencia obligado,
2455
pues te confiesas culpada.
Quintilla
Entra, que el tiempo se acorta;
ahogaréte, en efeto;
que si el dolor se reporta
y entra alguien y no hay secreto
2460
pierda lo que más importa.
Quintilla
No sé cómo os alce, brazo,
si considero que el plazo
de matar a quien me allego:
vendarme he, cual otro griego,
2465
al echar troyana el lazo.
(Entranse, llevándola CONSTANTE: ella llorando y él triste, y sale huyendo PETRONILA,
alborotada, y dice quedo:)
PETRONILA
Redondilla
¡Misericordia, Señor,
por quien sois! Todo lo he oído;
pero es honrado el marido
y hale obligado el honor.
Redondilla
2470
Para el mundo será espanto;
mas no lo sabrá de mí;
yo me quiero ir de aquí,
no haga de mí otro tanto.
(Entrase, y dale voces CONSTANTE, y sale lleno de tierra y la mujer en los brazos
ahogada, y sale MENDOZA a medio vestir, con un candil en la mano, alborotado, y PETRONILA
tras de él; luego a poco, AMBROSIO.)
CONSTANTE
Quintilla
¡Ay, infeliz suceso!
2475
¡Mozos, gente, criados! ¡Hola! ¡Hola!
Turbado me confieso;
partió ya el alma sola,
el cuerpo queda cual tierna amapola;
Quintilla
o cual el tierno cardo,
2480
entre espinas de flores adornado,
que el arador gallardo
le dejó destrozado,
cortando [con] sus rayas el arado.
Quintilla
¡Mozos, que se ha caído
2485
ya nuestra sala! ¡Lumbre de mis ojos!
PETRONILA
Señor, ¿quién te da enojos?
CONSTANTE
¿No os dicen lo que ha sido los despojos?
Quintilla
Abre esa puerta, apriesa:
2490
llamad la vecindad. ¡Dolor extraño!
(Entra LEONARDO casi desnudo.)
LEONARDO
Casi estaba en camisa;
oí la voz y el daño;
mas ya de que es mayor me desengaño.
MENDOZA
Quintilla
¡Mi señora está muerta
N
X
Nota del editor«Falta el primer verso de esta estrofa.»
!
CONSTANTE
2495
¿Quién hay que así me vea
que no le mueva a duelo?
¡Castigóme en lo más amado el cielo!
LEONARDO
Quintilla
¿Y cómo fue su muerte?
¿Cenó mucho?
CONSTANTE
Que no, Leonardo amigo;
2500
que no fue de esa suerte.
La desdichada… Mal digo,
pues la venganza de un madero sigo.
Quintilla
Íbase la pobreta
a meter en la cama, y yo tras de ella.
2505
Tenía muy secreta
la sala en que duerme ella
en lo mejor del techo alguna mella,
Quintilla
que nueva era la sala;
pero, sobre falso el edificio,
2510
la madera mala,
hizo en lo mejor vicio,
porque este es de los falsos el oficio.
Quintilla
Cayó una viga y dióla,
no sobre la cabeza, que la hiciera
2515
pedazos, magullóla
el cuerpo de manera
que murió cual si un día no tuviera.
Quintilla
El golpe me hizo honra,
que luego me avisó que allí había dolo;
2520
pero negra deshonra
mi bien si en ella adoro
manchóme el polvo sobre el sayo solo.
Quintilla
¿Qué haré sin la que era
mi vida, mi consuelo, mi regalo?
2525
¡Ojalá yo muriera!
Que aquel dolor igualo
y que vivieras tú no fuera malo.
LEONARDO
Quintilla
De hacer por el alma
bien es razón se trate, pues sois cuerdo,
2530
que todo estotro es calma.
Cuando de ella me acuerdo,
con sólo ser vecino, mucho pierdo.
Quintilla
Sucesos son del mundo;
y así el prudente su dolor no siga;
2535
de harta experiencia abundo;
no sé qué más os diga.
MENDOZA
Aquí, al menos, señal hay de la viga;
Quintilla
que hay albañil que aprisa
un palo sobre otro los traspala.
2540
Es negocio de risa;
la viga, en hora mala,
forma solado, no como esta sala.
LEONARDO
Quintilla
Pues si firme estuviera
¿cayérase jamás? ¿Sabéis más que eso?
CONSTANTE
2545
Pasó de esta manera;
el dolor turba el seso.
LEONARDO
Entrémosla acá; llévenla en peso.
(Entranse y llévansela, y sale JUSTINO.)
JUSTINO
Canción (canzone)
El suceso e infortunio de Marcelo
N
X
Nota del editor«Desde aquí el texto está muy alterado, pues no sigue el sistema de rimar.»
tiene toda la casa de manera
2550
que nos ha vuelto locos,
y el uno de los pocos
a quien avisa con su muerte el cielo,
yo soy, que otra me espera,
si no huyo y recelo
2555
que en un río murió y yo igual muera.
Yo me estaba resuelto en irme, y digo
que me quiero partir en el instante
y dejar a Toledo,
que es invencible miedo
2560
ver que muera tan mal un buen amigo,
y yo, que lo soy malo, me sustente.
El ejemplo que digo
para vivir mejor de aquí adelante,
con todo por descuento del engaño
2565
y del maldito y mal pensado aviso
que yo di aquel buen hombre;
porque muerto no asombre
a quien quizá fue autor de todo el daño,
de quien ya me confieso yo arrepiso.
2570
Diré misas cada año
hasta que suba el alma al Paraíso.
(Vase, y salen MENDOZA y PETRONILA, vestidos de luto de graciosidad.)
PETRONILA
Verso suelto
Di, acaba, lo que me quieres,
Verso suelto
MENDOZA
Verso suelto
Pues Dios trujo a este punto
Verso suelto
2575
para nuestros amores,
Verso suelto
Verso suelto
Verso suelto
que pedir quiero a mi amo
Verso suelto
que os me dé por mujer él.
PETRONILA
Verso suelto
2580
¿Quieres otra cosa acá?
Verso suelto
MENDOZA
Verso suelto
Verso suelto
antes [de] que vaya a caza
N
X
Nota del editor«Este y los 11 versos anteriores no riman y apenas forman sentido.»
.
PETRONILA
Redondilla
Ve a caza, donde te envía
2585
mi amo y tuyo, que importa,
que ahora es la ocasión corta
y tiempo vendrá otro día.
PETRONILA
¡Eso está
bonísimo! ¡Buen dislate!
MENDOZA
2590
Voime a la caza; quédate
adiós, mi sol y [mi] luna.
(Vase MENDOZA y queda PETRONILA.)
PETRONILA
Redondilla
No me admira poco el ver
que este hombrecillo no entienda
que, puesto que es mi hacienda
2595
y mi ocupación barrer,
Redondilla
que pide alma de más nombre
por dueño la que me rige;
que aunque el cuerpo es el que rige,
el alma es quien hace al hombre.
Redondilla
2600
Pero esto es cosa de risa,
porque es caso extraordinario
haber hecho aniversario
hoy diciendo tanta misa
Redondilla
por el alma de la triste
2605
que él dice que se murió
y que sé yo que mató:
tú, Petronila, lo viste.
Redondilla
Con vida, comida y cena,
invía este aquí la caza;
2610
no sé mi señor qué traza.
Él viene; veré qué ordena.
(Entra CONSTANTE de luto, galán, con FULGENCIO, AMBROSIO y LEONARDO, todos de fiesta.)
CONSTANTE
Redondilla
Para lo que os he traído,
señores y amigos, es
que, ya cual sabéis, después
2615
que a la difunta he cumplido
Redondilla
lo que debo a ser casado
con ella y a hidalgo noble,
y a cristiano, que es al doble,
conforme al suyo y mi estado,
Redondilla
2620
quiero volverme a casar,
que otros dicen que escarmientan,
los quiero falsos sacar
N
X
Nota del editor«Falta un verso a esta redondilla.»
.
Redondilla
Ya he elegido, por tener
experiencia muy honrada
2625
de esta moza, mi criada;
esta ha de ser mi mujer.
Redondilla
Da, Petronila, la mano
a quien te ofrece la suya,
para que esto se concluya;
2630
tú no pierdes y yo gano.
PETRONILA
Redondilla
Si este es entretenimiento,
bien sabes de mí, señor,
que, aunque soy humilde, honor
con mil ventajas sustento.
CONSTANTE
Redondilla
2635
Y aún sin faltarle tilde,
lo es, y el mundo lo sabe;
quiero con mi honor, que es grave,
juntar ese tuyo humilde.
Redondilla
Que ésas jamás serán faltas
2640
en mis obras, no os dé pena;
que la música, si es buena,
es de voces bajas y altas.
LEONARDO
Redondilla
¡Ah, Petronila! ¿En qué tardas
en el bien que gozos reina?
FULGENCIO
2645
Suben la fregona a reina:
no son las causas gallardas.
Redondilla
AMBROSIO
De que es honesta, aunque pobre,
justo es que tal fama cobre:
2650
bueno es el garbo villano.
CONSTANTE
Redondilla
¿No me la das, vamos? Pasa
tu desdén.
PETRONILA
Ya que te crea,
que no quieres burlas, vea
otra ruina en tu casa,
Redondilla
2655
no he de dormir do durmió
mi señora y tu mujer,
en cuanto vendrá a caer
lo que sobre ella cayó;
Redondilla
y moriré mal lograda,
2660
sin que del daño me libre.
Más vale pobre y bien libre
que no rica y mal casada.
CONSTANTE
Redondilla
Pues no entrara ella sin tiento
do entró.
PETRONILA
Eso verdad es.
2665
Su culpa fueron sus pies
y pagólo el pensamiento.
Redondilla
Pero quizá lo que fue
en ella verdad, será
en otra antojo, y vendrá
2670
al lugar do ella se ve.
CONSTANTE
Redondilla
Dormir, donde yo mandare
la que se case conmigo.
PETRONILA
Dígolo, porque testigo
fui, y en esto se repare,
Redondilla
2675
entre mí y vuestra mercé,
de que la sala falsó
y mal fundada cayó.
CONSTANTE
Redondilla
y aun por eso verdaderos
2680
amores os tengo dados:
que de los escarmentados
diz que nacen los arteros.
Redondilla
Yo sé que aunque se cayese
sobre vos todo un castillo
2685
fuerte, sabréis resistillo,
aunque más pesado fuese,
Redondilla
y por eso os he elegido,
que tengo experiencia larga.
PETRONILA
Y sobre falso [le] carga
2690
un leño descomedido,
Redondilla
un albañil falso, astuto,
que funda sin advertir.
CONSTANTE
Por eso hasta el morir
me he quedado con luto,
Redondilla
2695
porque trayéndole yo
se acuerde la mujer nueva
que esto en memoria se lleva
de lo que el lloro mató.
Redondilla
Bastará esto a que le asombre,
2700
que no hay hombre tan valiente
que, viendo la horca presente,
se atreva a matar otro hombre.
PETRONILA
Redondilla
Bajo de esas condiciones,
pues gustáis de ello, os la doy
2705
y siempre criada soy.
FULGENCIO
Redondilla
Goceisos mil años, pues
tanto os venís a querer.
LEONARDO
Lleváis honrada mujer,
2710
que es, con su vida, interés.
(Sale MENDOZA.)
MENDOZA
Traigo
tórtolas, sisones, merlas,
patos, francolines, tordos,
de toda volatería;
2715
y de estotra gente gruesa,
liebres, conejos, ardillas,
venados, puercos, terneras.
Pero, digan, ¡por mi vida!:
¿cómo tiene por la mano
2720
mi señor a Petronila?
CONSTANTE
Doña María se llama;
esta es ya mi mujer misma.
Yo me [he] casado con ella:
prosigue lo que traías.
MENDOZA
2725
Traigo murciégalos, grillos,
cernícalos y abubillas,
murciégalos y lechuzas
y unos cuervos de las Indias.
CONSTANTE
Redondilla
Calla ya: no digas más,
2730
que estás loco, y en vez de eso,
recobra tu antiguo seso
y un verso nos glosarás
Quintilla
por aquellas damas dado.
Y, pues yo quedo casado,
2735
y tú en tan buena opinión,
que se dé fin, es razón,
al Toledano vengado
N
X
Nota del editor«Están tachados dos versos que decían antes de éste: aquí se dé, que es razón, / fin
al marido engañado.»
.