Félix Lope de Vega y Carpio

EL TESTIMONIO VENGADO




Texto utilizado para esta edición digital:
De Vega, Lope, “El testimonio vengado”, “Obras completas de Lope de Vega”, Madrid, Turner, Colección Biblioteca Castro, 1994, Vol. 9, pp. 97-179.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

Elenco

EL REY
EL CONDE
[MOSÉN PEDRO DE SESÉ], el caballerizo
LA REINA DOÑA MAYOR
DON GARCÍA
DON GONZALO
DON FERNANDO
DOÑA JUANA
UN CRIADO
BELISARDO
RAMIRO
CELIA
MARCELO
CASTILLA
ARAGÓN
EL CONDE GARCI RAMÍREZ
DON LUIS DE ACUÑA
DOS GUARDAS
DOS PASTORES
CELIO, [criado]
[UN CRIADO]

Jornada I

Entra el REY con el CONDE y dos CRIADOS.

Rey
Redondilla
Esta ocasión me destierra.

Conde
Y es, señor, muy justa ley,
que la presencia del rey
importa mucho en la guerra;
Redondilla
5
y pues el moro entre tanto
con su persona pelea,
es bien que la tuya sea,
de su atrevimiento, espanto.

Rey
Redondilla
Vino de una gran hazaña
10
victorioso el cordobés.

Conde
Por fama sabe quién es
el Emperador de España;
Redondilla
y así se te humillan todos,
porque no se ha visto en hombre
15
la grandeza de este nombre
ni el que tomaron los godos.
Redondilla
Don Sancho el Magno te llama
España con gran razón,
por ser el mayor león
20
de su Castilla y tu fama.
Redondilla
Lo que Aragón ciñe y mide
es tuyo, tuya es Navarra
hasta la española barra
del mar, que a Francia divide;
Redondilla
25
a tu cetro y alta silla,
por la Reina, mi señora,
juntas con ellos ahora
el condado de Castilla,
Redondilla
heredero de tu hermano,
30
que mataron en León
los de Ruy Vela a traición,
y así eres don Sancho el Magno.
Redondilla
Parte, que tu nombre solo
basta a hacerte victorioso,
35
por ser invicto y famoso
desde el uno al otro polo.

Rey
Redondilla
Conde, en mi breve partida
tengo qué os encomendar:
mi vida os quiero dejar,
40
transformada en otra vida.
Redondilla
Solo este cuidado y miedo
me le da más que la guerra,
ni el ausencia de esta tierra,
de donde me parto y quedo.

Conde
Redondilla
45
Merezca de tal valor
que tus cuidados me fíes,
y esa vida me confíes
en que te transforma amor.
Redondilla
¿Quieres bien?

Rey
Bien quiero, amigo.

Conde
50
¡Venturosa tal mujer!

Rey
No es mujer.

Conde
¿Quién puede ser?

Rey
Hombre, y hombre igual conmigo.
Redondilla
Retiraos todos allá.

Conde
Puesto me has en confusión,
55
mas ya de mi obligación
tu amor satisfecho está.

Rey
Redondilla
Yo quise bien una dama,
hermosa y de gran valor,
que de la casa de Ainor
60
tiene su apellido y fama.
Redondilla
Es su nombre doña Caya,
de quien tengo un hijo, a quien
quiero por extremo bien;
y antes, Conde, que me vaya...

Conde
Redondilla
65
Proseguir puedes.

Rey
Querría
que no viniese a poder
de la Reina, mi mujer,
que está en su vida la mía.
Redondilla
Anda un poco recelosa,
70
y importa guardarle de ella.

Conde
Es madrastra al fin, en ella
será la envidia forzosa,
Redondilla
aunque tres hijos te ha dado,
que no tiene qué envidiar.

Rey
75
Este pretende guardar
de su envidia mi cuidado.
Redondilla
No sé si acaso ha sabido
el lugar adonde está;
y así, matarle podrá
80
después que yo sea partido.

Conde
Redondilla
Quiéroos decir la verdad,
señor, pues me habéis fiado
a vuestro Ramiro amado.

Rey
¿Hay alguna novedad?

Conde
Redondilla
85
Sabed que la Reina ayer
me preguntaba en secreto
si de él sabía; en efeto,
mal le debe de querer.
Redondilla
Yo, como a vos, encubrí
90
que la historia no sabía.

Rey
¿Qué, al fin, matarle quería?

Conde
Eso, señor, presumí,
Redondilla
y como callé, enojose.

Rey
Ya su vida le fastidia.

Conde
95
No hay cosa como la envidia
que menos duerma y repose.
Redondilla
Paréceme que está bien,
señor, donde ahora está.

Rey
Pues Conde, habéis de ir allá
100
y regalalle también,
Redondilla
que aunque natural, ha sido
de ángel, que adoro en él;
y por hijo de Raquel
fue Josef el más querido.
Redondilla
105
Un labrador, criado
del alcaide de Miralba,
es quien me le guarda y salva
de este envidioso cuidado.
Redondilla
Por hijo suyo le tiene,
110
sin que de él sepa otra cosa.

Conde
Anda la Reina envidiosa,
y encubrírselo conviene.
Redondilla
Yo haré, señor, diligencia.

Entra mosén PEDRO DE SESÉ, caballerizo.

Mosén
Los caballos están ya
115
a punto.

Rey
Y a punto está
para partir mi paciencia.
Redondilla
¿Sacástelos, di, Sesé,
a la plaza?

Mosén
Señor, sí,
y están aguardando a ti;
120
cosa de que me admiré.

Rey
Redondilla
No hay cosa entre mis tesoros
que estime como caballos;
y así, voy a conquistallos
entre cordobeses moros.
Redondilla
125
¿Qué animal con él se iguala?

Mosén
Es bella su bizarría.

Conde
Mucho de noche y de día
Pedro Sesé los regala.

Rey
Redondilla
Sabe que es este mi gusto.

Mosén
130
Es bellísimo animal,
fuerte, gracioso y leal.

Rey
Y de quien yo mucho gusto.
Redondilla
Préciese de su humildad
el camello, aunque arrogante,
135
de su ciencia el elefante,
el perro de su lealtad,
Redondilla
de su gran fuerza el león,
el ciervo de ser ligero,
el rinoceronte fiero
140
su grandeza y presunción;
Redondilla
que la hermosa majestad
de un caballo excede a todos.

Mosén
Muchos cuentan de mil modos
su nobleza y calidad:
Redondilla
145
Plinio, Varrón, Culomela
y dos mil autores otros.

Rey
Mejor podemos nosotros
en la vista que en la escuela,
Redondilla
que cuando se escribe de ellos
150
hoy a plática reduces
en caballos andaluces,
que son por extremo bellos.

Mosén
Redondilla
Pues hay mil cosas secretas
de ellos cuando se engendraron.

Conde
155
Muchos autores pintaron
sus propiedades perfectas,
Redondilla
pero el decir que ser breve
de cabeza y de crin bello,
y crespo y corto de cuello,
160
ancho en pecho, de pies leve,
Redondilla
de piernas alto y derecho,
de rodillas desviado,
de vientre corto, y corvado
de los lados junto al pecho,
Redondilla
165
largas cerdas, encrespadas,
niñas negras descubiertas,
narices anchas y abiertas,
las orejas aplicadas,
Redondilla
y lo demás que ha de ser
170
conforme al mejor pintor,
se compara mejor
comparado a la mujer.

Mosén
Redondilla
Bien dice el Conde, que en todo
ancho pecho, corto cuello,
175
largas cerdas, y tras de ello
lo que al sentido acomodo,
Redondilla
imagino que dirán
hombres, niños y mujeres
que es bello animal.

Rey
Tú eres
180
por quien tal gusto me dan,
Redondilla
que los regalas y adornas.
Pero el blanco que me dio
el Rey cordobés...

Mosén
Creo yo
que en eso a obligarme tornas,
Redondilla
185
que porque mire por ellos,
mi poco cuidado alabas.
Rompiendo está las aldabas
del zaguán, por ir con ellos.
Redondilla
Pero mandas que no salga.

Rey
190
Y vuelvo a mandarlo ahora,
que mi casa no atesora
riqueza que tanto valga.
Redondilla
Después de doña Mayor
la Reina, y mis hijos, Conde,
195
ninguna cosa responde
tanto a mi guato y amor.
Redondilla
Quiero al caballo en extremo.

Sale la REINA y DON GARCÍA y DON FERNANDO y DON GONZALO, sus hijos.

Rey
¿El Rey se parte?

Mosén
Señora,
en aqueste punto y ahora.

Rey
200
(Fortún, lo que os dije temo.
Redondilla
Miradme por el rapaz.)
¡Oh, mi señora!

Reina
Esta guerra
no os deja a vos en mi tierra,
ni a mí me deja en mi paz.
Redondilla
205
Con tener la barba cana,
que es lo que yo más adoro,
precias más matar un moro
que dar vida a una cristiana.
Redondilla
Colgad las armas, señor;
210
muy bien las podéis colgar,
y dejadlas descansar,
que así os darán más honor.
Redondilla
Honrad a García con ellas,
a Fernando y a Gonzalo,
215
que aunque a vos no los igualo,
son más mozos para ellas.
Redondilla
La lanza es justo dejalla,
que pareceréis con ella
que os vais arrimando a ella,
220
que no que habéis de quebralla.
Redondilla
No son los consejos malos,
y hallaréis en mí caricias,
que son de amor las primicias
y de mujer los regalos.
Redondilla
225
Y si es, mi señor que os vais,
no sea como soléis,
porque muerta me hallaréis
si como soléis, tornáis.

Rey
Redondilla
Enjugad los ojos claros,
230
que tendré por mal agüero
ver eclipsado el lucero
del cielo en que he de miraros.
Redondilla
Y si no fuera forzosa
mi ausencia en esta partida,
235
no aventurara mi vida
en guerra dificultosa.
Redondilla
Esa lanza, que es mi arrimo,
arromada en algún pecho,
me será de más provecho,
240
porque es el honor que estimo.
Redondilla
Este es el blasón y armas
de mi justicia y mi ley.
Muchos pueden, pero el Rey
no puede colgar las armas.
Redondilla
245
Bien fuera armar a García,
a Fernando o a Gonzalo,
pero son de más regalo
que yo y vos, señora mía.
Redondilla
Esta vez queden con vos,
250
que aún no me han de acompañar.

Don García
Dad a vuestra edad lugar
y a vuestra sangre, por Dios,
Redondilla
y no permitáis, señor,
que así en Aragón quedemos.

Don Fernando
255
Padre, entre tales extremos
venga la fuerza al valor.
Redondilla
Entre García y Gonzalo
la misma suerte me quepa,
porque todo el mundo sepa
260
cuánto estimo este regalo.
Redondilla
Llevadnos, padre, con vos.

Rey
Hijos, no hay que replicar;
vuestra madre habéis de honrar,
y esto os encargo por Dios.
Redondilla
265
Sed los tres tan obedientes
a su gusto como es justo,
conformando vuestro gusto,
sin ser jamás diferentes.
Redondilla
Sed del alma tan hermanos
270
como en la sangre lo fuistes.

Don Gonzalo
Teniendo la que nos distes,
son vuestros recelos vanos.

Rey
Redondilla
Pues ya es tiempo de partir,
oíd aparte, señora.

Reina
275
Ya el alma que ausente os llora
se comienza a dividir.
Redondilla
¿Qué es lo que, señor, mandáis?

Rey
(Señora, al ingenio vuestro
en balde el camino muestro
280
por do este reino rijáis.
Redondilla
La justicia y el gobierno
os queda, como quien tiene
valor que a merecer viene,
con las Nueve, nombre eterno.
Redondilla
285
Tratad bien vuestros vasallos,
oíd al pobre afligido,
no sea el rico preferido,
que la ley ha de igualallos.
Redondilla
El bien común os advierto,
290
y de estos tres la crianza,
que son de nuestra esperanza
el fundamento más cierto.
Redondilla
De cosas de mi regalo
no hay, señora, que miréis
295
si no es una, que sabéis
que al mayor que tengo igualo.
Redondilla
Aquel caballo famoso
que me dio el Rey cordobés
todo mi regalo es,
300
porque es en extremo hermoso.
Redondilla
Pídoos que no suba en él
nadie, aunque mi hijo sea.
Y con esto, adiós.

Reina
¿Que sea
vuestro pecho tan cruel,
Redondilla
305
que así os portáis?

Rey
No conviene
que ninguno me acompañe.)
Hijos, adiós.

Reina
¿Que esto dañe
a quien tanto amor os tiene?
Redondilla
Dejad que vaya con vos
310
una legua.

Rey
Voy secreto.

Reina
¿Y que os partís en efecto?

Rey
Conde, adiós. Hijos, adiós.

Reina
Redondilla
Casi sin sentido estoy.

Mosén
Esto quiebra el corazón.

Reina
315
Quiero salir al balcón.

Rey
Nadie diga que me voy.

Vanse todos, y quedan solos los tres hijos.

Don García
Redondilla
¿Partiose?

Don Fernando
Ya se partió.

Don Gonzalo
Helo visto y no lo creo.

Don García
Ni yo, porque lo deseo
320
mucho.

Don Fernando
Pues ¿quién como yo,
Redondilla
que oprimido me ha tenido
con su importuna vejez?

Don García
Yo he escapado del juez.

Don Fernando
Y yo de Argel he salido.

Don Gonzalo
Redondilla
325
Ya sin ayo viviremos.

Don García
Hoy con mayor libertad
de noche por la ciudad
a nuestro gusto andaremos.

Don Fernando
Redondilla
¿Cómo le va a don García
330
de amores de doña Juana?

Don García
Que me quiere a la mañana,
y aborrece a mediodía.
Redondilla
¿Y a vos con vuestra Leonora,
Fernando?

Don Fernando
Bien me parece,
335
que si ahora me aborrece,
en ese punto me adora.

Don Gonzalo
Redondilla
¡Bravo febrero os ha cogido!
A mí muy mejor me va.
Doña Inés que quiere ya,
340
si quiero ser su marido.

Don García
Redondilla
¿Ya te pide casamiento?
Peor estás que los dos.

Don Gonzalo
Es casamiento por Dios,
pero sabed que la miento.

Don García
Redondilla
345
¿No hablas a tu Leonora?
¿No se rinde, no se aplaca?

Don Fernando
Es hablar a doña Urraca
sobre pedirle a Zamora.
Redondilla
Una brava cortesana
350
dicen que ha venido hoy.
Vámosla a ver, porque estoy
picado.

Don Gonzalo
De buena gana.

Don García
Redondilla
Vamos, y poneos galanes,
que no hay a quien dar cuenta.
355
Estas sí tienen pimienta
de melindres y ademanes.

Don Fernando
Redondilla
Canta como un serafín.

Don García
Bastara como un jilguero.

Don Fernando
¿Cómo nos va de dinero?

Don Gonzalo
360
Que no ha de faltar, al fin.
Redondilla
¿No habrá quien quiera fiar
a un príncipe y dos infantes
dineros sobre unos guantes?

Don García
A los dos quiero abonar,
Redondilla
365
como no mudéis vestidos
ni nombres.

Don Gonzalo
Si así ha de ser,
hoy tenemos de correr
como rayos detenidos.

Don García
Redondilla
Si el caballo estuvo atado
370
tanto tiempo en el pesebre,
¿qué mucho que el freno quiebre
y que corra desbocado?
Redondilla
Ya que me llevan antojos
de privaciones pasadas,
375
menester serán espadas
o que me tapen los ojos.

Don Gonzalo
Redondilla
Por si alguien se nos arroja,
¿quién irá en esta ocasión?

Don Fernando
Don Luis, que es valentón
380
y se pica de la hoja.
Redondilla
Aunque si los tres que vamos
no bastamos para tres,
negocio de libres es,
y es mejor que no salgamos.

Don García
Redondilla
385
Para tres y aun para treinta,
mas atened al balcón.
¡Ah, qué gentil ocasión!
Doña Juana hablarme intenta.
Redondilla
Calla.

Asómase DOÑA JUANA a una ventana.

Don Fernando
¿Es doña Juana?

Don García
Sí.

Doña Juana
390
¿Habla de mí vuestra Alteza?

Don García
Hablo de vuestra belleza,
que vive por alma en mí.
Redondilla
Hablo de vos, porque en vos
se ve cuánto puede hablar
395
el que quisiere tratar
de los milagros de Dios.
Redondilla
Hablo de vuestros cabellos,
que dan al sol resplandor,
y de esos ojos, que amor
400
se precia de hablar con ellos;
Redondilla
de ese rostro delicado,
luz del clavel y jazmín,
de esos labios de carmín,
de ese donaire extremado,
Redondilla
405
de ese pecho de azucena,
aunque de mármol helado.

Doña Juana
Como vos me habéis pintado,
para imagen era buena.
Redondilla
Ese clavel colorado,
410
azucenas y jazmín,
volvedlo luego al jardín
de donde lo habéis hurtado.
Redondilla
Y el sol corrido se muestra,
que su luz dejáis atrás,
415
porque yo no tengo más
que el ser servidora vuestra.

Don García
Redondilla
De burlas habéis pensado
que mi alma os engrandece.
No es eso lo que merece
420
la verdad de mi cuidado.
Redondilla
Si con la verdad más pura
no os amo, mi bien, que puedo,
nunca del reino que heredo
merezca la investidura;
Redondilla
425
y esa corona que aguardo,
y por mía se conoce,
un extranjero la goce
o algún hermano bastardo.
Redondilla
Y si se conoce amor
430
por obras, señora mía,
como por su luz el día,
y el sol por su resplandor,
Redondilla
mandadme, que al alma propia,
adonde sois adorada,
435
no puede haber Scitia helada
ni calurosa Etiopia.
Redondilla
Las arenas más desiertas
por serviros pasaré,
y el fénix solo os traeré,
440
si son sus fábulas ciertas.

Doña Juana
Redondilla
Menos encarecimientos,
don García, y más verdades,
que entre iguales voluntades
no puede haber fingimientos.
Redondilla
445
Dejad la fénix segura,
que está muy lejos de aquí.

Don García
No en mucho, si en vos la vi,
fénix de amor y hermosura,
Redondilla
que por eso os lo llamáis,
450
aunque en lo demás escasa,
que esotra fénix se abrasa,
vos en mi fuego os heláis.

Doña Juana
Redondilla
¿Sabéis con qué me contento?

Don García
Decidlo, así Dios os guarde.

Doña Juana
455
Haya carrera esta tarde,
que un poco triste me siento,
Redondilla
y saldremos al balcón
todas las damas y amigas.

Don García
¡Oh, amor, a pedir me obligas
460
los caballos de Faetón!
Redondilla
Mi bien, ser el sol quisiera,
porque en su eclíptica de oro,
delante del sol que adoro,
hurtando su luz, corriera.
Redondilla
465
Pero haré lo que mandáis.
Estad a punto al balcón.

Doña Juana
Pues tomad ese listón,
y adiós, que es tarde.

Don García
¿Ya os vais?

Doña Juana
Redondilla
No es posible detenerme.

Vase.

Don García
470
¡Oh, prendas del niño amor!

Don Gonzalo
¡Por Dios, extraño favor!

Don García
¿Qué más favor pudo hacerme?
Redondilla
Aunque en palabras sucinta,
rindiome de amor la palma;
475
sangrarme quiero del alma
con el favor de esta cinta.
Redondilla
¿Oíste que me mandó
que haya esta tarde carrera?

Don Fernando
A acompañarte saliera,
480
si favor tuviera yo,
Redondilla
pero desfavorecido,
no me lo mandes.

Don García
Sí harás,
que de mí obligado estás,
y de quien quieres querido.
Redondilla
485
Todos saldrán hoy aquí.
¿Saldrás, Fernando?

Don Fernando
No sé;
mas dijera que saldré,
si favor tuviera allí.

Don García
Redondilla
Galán me pienso poner.
490
Hoy en el overo arranco.

Don Fernando
Si dijeras en el blanco
del Rey, hubiera que ver.

Don García
Redondilla
Pues ¡vive Dios, que he de entrar
en el blanco, en el terrero!,
495
que hacer estas fiestas quiero
al sol, que me ha de mirar.

Entra la REINA.

Reina
Redondilla
¿Qué hacéis a solas los tres?

Don García
Culpamos, Reina, tu llanto,
porque no es bien que sea tanto
500
llanto que sin causa es.

Reina
Redondilla
¿Es poco un marido ausente?

Don Fernando
Bastante, albanesa casta.

Don Gonzalo
Para Penélope, basta
ser el todo diligente.

Don García
Redondilla
505
Gonzalo dice verdad;
y hoy, mi señor, al partir,
nos mandó a los dos salir
para alegrar la ciudad;
Redondilla
y suplicarte querría
510
que en el blanco cordobés
licencia de andar me des
por Zaragoza este día,
Redondilla
que no lo pediré más,
ni el Rey lo podrá saber.

Reina
515
No podré yo aquesto hacer,
y al Rey enojar podrás.

Don García
Redondilla
Nunca en tu vida me has dado
gusto que te haya pedido.
¿Posible es que tú has parido
520
un hijo tan desdichado?
Redondilla
Apercíbanme caballos,
que a Castilla quiero irme.

Reina
Mil que pudieras pedirme,
García, pudiera dallos,
Redondilla
525
pero este no.

Don García
¿Qué harás?
Dime, madre, ¿qué molestia
te importa darme una bestia?
¿No te importa un hijo más?

Reina
Redondilla
Di a Pedro Sesé que mando
530
te le dé.

Don García
A esos pies daré
dos mil besos.

Reina
Alzaté.

Don Gonzalo
(Mucho alcanzo, don Fernando.)

Reina
Redondilla
Mucho hago en lo que pides.

Don García
Hermanos, vamos de aquí.

Reina
535
¿Estás ya contento?

Don García
Sí.
Tu amor con el mío mides.

Don Fernando
Redondilla
Ponle un buen caparazón.

Don García
El de perlas y morado.

Don Gonzalo
¿Y bandas?

Don García
Blanco y leonado.

Don Fernando
540
¿Y plumas?

Don García
Las mismas son.

Vanse los tres hermanos, y queda la REINA.

Reina
Soneto
Jamás me diste, amor, algún contento,
que no le contrastasen mil dolores;
sujetos siempre están tus amadores
por pequeño favor a un gran tormento.
545
¿Qué pudo ser, amor, tu pensamiento
cuando me colocaste en los amores
de don Sancho, y me dabas los favores
a medida de mi merecimiento,
sino subirme a aquella dulce gloria
550
para privarme de ella de esta suerte;
pues me privas del Rey, luz por quien veo?
Que cuando esto me viene a la memoria,
a la terrible y espantosa muerte
suplico de mi vida haga trofeo.

Entra mosén PEDRO SESÉ.

Mosén
Octava real
555
De vuestra majestad me maravillo.
¿Tal era justo que andase ahora?
¿No hubiera un alazán, blanco o tordillo,
famoso del ocaso hasta la aurora?
A esas reales plantas me arrodillo
560
para pediros que no deis, señora,
el blanco que mandó la real presencia;
y perdonad mi falta de prudencia.

Reina
Redondilla
Pedro Sesé valeroso,
sabio, prudente y discreto,
565
noble, leal, justo y recto,
no estéis de aquesto quejoso,
Redondilla
que yo os juro que me cuesta
hasta pesadumbre el daño.

Mosén
Dieras para este caballo
570
contino un “no” por respuesta.
Redondilla
Un mandamiento del Rey,
¿es justo quebrarlo así?
Yo te digo desde aquí
que su palabra es la ley,
Redondilla
575
y que la debes cumplir;
y esto te aviso, señora.

Reina
¿Pues qué quieres que haga ahora?

Mosén
¿Qué? Que tú mandes ir
Redondilla
a decir que escoja otro,
580
y deje el caballo blanco,
haciéndole campo franco
para el más gallardo potro.
Redondilla
Entre, y con sus manos abra
tu real caballeriza,
585
y haga entre todos riza,
y cúmplase tu palabra.
Redondilla
Deje el blanco, que te importa
dar gusto al Rey, mi señor.

Reina
Digo que tienes valor.
590
Ve, y de razones acorta,
Redondilla
y dile a García que mando
que deje el caballo luego.

Mosén
Voy con tu mando y tu ruego.

Reina
Pues, Pedro Sesé, volando.
Vase.
Redondilla
595
Apenas se engendra el hijo
en el seno maternal,
cuando os amenaza un mal
en lugar de un regocijo,
Redondilla
porque en el prolijo curso
600
de carga que tanto cuesta,
os cansa, aflige y molesta,
como se ve en su discurso.
Redondilla
¡Qué de fatigas y antojos!
¡Qué de deseos forzosos!
605
Y los más, ¡qué peligrosos
y qué cargados de enojos!
Redondilla
Ea, víspera temerosa
del punto do no hay reparo;
es nublado el día más claro
610
y oscura la luz preciosa.
Redondilla
Por divina providencia
y sus misterios sagrados
sale a luz. ¡Qué de cuidados,
y vigilante asistencia
Redondilla
615
con alguno es menester!
Y más si da en ser prolijo,
que el inobediente hijo
nunca debiera nacer.
Redondilla
Obedece, don García,
620
lo que pido, y sí harás,
aunque no sea por más
de la paz del Rey y mía.

Entra DON GARCÍA, alborotado.

Don García
Quintilla
¿Mandaste tú a aquel villano
que el caballos no me diese,
625
ya con la rienda en la mano?

Reina
Sí, porque si se supiese,
su enojo del Rey es llano.

Don García
Quintilla
Pues cuando me lo mandaste,
¿cómo de ver no lo echaste?
630
¿Cómo lo miras ahora?
¿Esto es bien hecho, señora?

Reina
Mandolo el Rey, y esto baste.

Don García
Quintilla
Antes que él te hablase aquí,
no reparabas en eso.
635
Él te lo ha mandado a ti.

Reina
Ese es, García, un exceso
muy villano para mí.
Quintilla
¿Quién me puede a mí mandar,
sino el Rey?

Don García
Quien puede dar
640
a tu hijo estos enojos.

Reina
¿De eso humedeces los ojos?
¡Vil mujer! ¿Tú has de llorar?

Don García
Quintilla
Las lágrimas de flaqueza
son lágrimas de mujer,
645
mas las de rabia y tristeza
no es agua, fuego han de ser
lágrimas de fortaleza.
Quintilla
Cuando, ya al pie en la estribera
y la rienda en el arzón,
650
voy a subir, cual si fuera
de los que han dado en León
a tu hermano muerte fiera,
Quintilla
o algún villano asturiano,
me detuvo el pie y la mano;
655
y así con la mano y pie,
como villano quedé,
detenido de un villano.
Quintilla
Bien le pudiera matar,
pero porque ya he pensado
660
que hay mucho que averiguar,
esta venganza he dejado
a quien la puede tomar.

Reina
Quintilla
¿Qué dices?

Don García
No digo nada.

Reina
Quiero dejarte, que estás
665
enojado.

Vase.

Don García
¡Ah, vil espada...!
Mas teneos, que importa más
la honra del Rey vengada.
Quintilla
¿Qué me detiene el honor
de reina, ni el justo amor
670
de madre, para creer
que es, en efecto, mujer,
y capaz de todo error?
Quintilla
¿Qué haré?, que de enojo rabio.

Entran los dos hermanos.

Don Fernando
Disimular y sufrir
675
a las veces, dice el sabio.

Don Gonzalo
Esta pena y este agravio,
¿quién lo puede resistir?

Don García
Quintilla
Pues, hermanos, ¿habéis visto
ese villano malquisto
680
lo que a la Reina mandó?

Don Fernando
Luego ¿por él no le dio?
¿Cómo en matallo resisto?

Don García
Quintilla
En más está.

Don Gonzalo
¿Cómo así?

Don García
Este afrenta a nuestro padre
685
con la reina, y yo lo vi.

Don Gonzalo
No es mi madre.

Don Fernando
Ni mi madre.

Don Gonzalo
Ni él mi padre.

Don García
Aquesto sí,
Quintilla
que el noble que no consiente,
ni es de la fama avisado,
690
del amigo y del pariente,
bien puede ser desdichado,
mas no de culpa inocente.
Quintilla
Un criado me llamad.

Entra CELIO.

Don Fernando
Celio viene aquí.

Don Gonzalo
Bien andas.
695
Prosigue tu voluntad.

Criado
¿Qué es, señor, lo que me mandas?

Don García
Los dos aquí me esperad.
Quintilla
¿No juraréis esto así?

Don Fernando
Todos tu gusto queremos.

Don García
700
Hermanos, vamos de aquí.

Don Fernando
No hagas tales extremos.

Don García
¿Sabes del Rey?

Criado
Señor, sí.

Don García
Quintilla
Pues mientras yo subo, ponte
a caballo, que ya Febo
705
se encubre en nuestro horizonte.

Criado
Con todo, a dormir me atrevo
de esa otra parte del monte.

Vanse DON GARCÍA y el CRIADO.

Don Fernando
Quintilla
¿Esta era la privanza
de Pedro Sesé, y su brío,
710
su firmeza y su constancia?
¿Qué os parece, hermano mío?
¡Ah, mundo!, ¡vana esperanza!

Don Gonzalo
Quintilla
Ya mi espíritu imagina
del Rey el fiero cuchillo,
715
si la Reina a esto se inclina.

Don Fernando
Mejor será remitillo
a la justicia divina.

Vanse. Y entran BELISARDO, pastor, y el CONDE.

Conde
Endecasílabos sueltos (tirada)
Díjome el Rey, amigo Belisardo,
a la partida este secreto.

Belisardo
En todo
720
se fía el Rey de vuestro entendimiento.

Conde
Mandome que tuviese gran cuidado
con Ramiro, su hijo, aunque del vuestro
tiene satisfacción bastante, y sabe
que quien hasta ser hombre le ha guardado
725
sabrá mejor ahora, que es ya hombre.

Belisardo
Señor, como tal ves el faisán cansa,
y suele ser la vaca apetitosa,
y las mesas espléndidas agradan
tanto como extendidas por la yerba,
730
y como agradan los desiertos campos
tal vez mejor que cultivados huertos,
así es del Rey la singular grandeza.
En estos montes, a mi choza humilde
suele venir, cansado de la caza,
735
y por dicha cansado de la corte.
Aquí nuestra amistad tuvo principio
desde los años del primero bozo,
y así, de mis entrañas satisfecho,
puras como las aguas de estos ríos,
740
me dio a Ramiro en sus primeros años,
y le ha criado entre estos altos montes
a las escarchas del helado enero
y a las calores del ardiente julio.
No ha vestido camisa delicada
745
de la flamenca holanda ni la cuera
del ámbar adobado de la India,
no ha ceñido la espada de Toledo
ni ha calzado el zapato cortesano.
Anjeo viste y pieles de animales,
750
cayado trae, y en los sus pies abarcas,
cazar es su ejercicio y hacer leña.
Al Rey le escribiréis que ya es muy hombre,
¿que para qué le guarda en estos hábitos,
tosco en la lengua, aunque de buen ingenio?

Conde
755
Ya es tiempo, Belisardo, de sacalle
de estas rusticidades y aspereza.
Yo lo escribiré al Rey, y él lo pretende,
aunque por el temor de su madrastra
no quiere publicar que sea su hijo.

Belisardo
760
¿Tan grande son sus celos?

Conde
Son notables.
¿Podré ver a Ramiro?

Belisardo
Está en el monte
con una zagaleja, hija mía.

Conde
Pues ¿juntos los dejáis?

Belisardo
Y eso ¿qué importa,
si piensa que es su hermana, y se han criado,
765
en nombre de mis hijos, siempre juntos?
Mas escuchad, señor, que entrambos vienen.

Desde dentro RAMIRO y la pastora CELIA.

Celia
Redondilla
Ten la soga, no se escurra,
y a un lado la leña pon.

Ramiro
¡Hay tal desesperación
770
como la de aquesta burra!

Conde
Redondilla
¿Qué es aquello?

Belisardo
Leña es,
que de este monte han traído.

Ramiro
¡Voto al sol, que se ha caído!
“Jo” digo, “jo” digo pues.

Conde
Redondilla
775
¡Hay cosa como ver esto
en un príncipe!

Sale RAMIRO.

Belisardo
¡Ah, Ramiro!

Conde
(Al Rey en su talle miro.
¡Qué grave rostro y modesto!)

Ramiro
Redondilla
¿Qué hay, padre, que merendar?

Conde
780
(¡Con buen “Dios os guarde” ha entrado!)
¡Buen talle!

Belisardo
Es muy extremado.
¿No tenéis más que pensar?
Redondilla
Ea, noble y gentil garzón,
besadle al señor la mano.

Ramiro
785
No la beso a cortesano,
padre, hablando con perdón.

Belisardo
Redondilla
¿Y Celia?

Ramiro
Ya viene ahí.

Sale CELIA.

Celia
¿Qué es, padre, lo que queréis?

Conde
Hermosa hermana tenéis.

Ramiro
790
¿Pues bien? Dios la hizo así.

Conde
Redondilla
¡Qué hermosura tan extraña!
A un rey puede dar antojo.

Ramiro
No la miréis de mal ojo,
que quizá el diablo os engaña.

Conde
Redondilla
795
Mucho me he holgado de ver
vuestros hijos, Belisardo,
y a fe que el mozo es gallardo.

Ramiro
Pues ¿danos él de comer?

Conde
Redondilla
¡Qué fuerte y bien hecho está!
800
Pero de tal tronco vino.

Ramiro
Con muy buen pan y buen vino
nos criamos por acá.

Conde
Redondilla
¿Quereisos ir a la corte
conmigo?

Ramiro
¿A oír mentiras?

Conde
805
¡Labrador, y en eso miras!

Ramiro
¿Hay cosa que más importe?
Redondilla
¿Adónde está la verdad
sino entre la pobre gente?,
que la mentira insolente
810
siempre reina en la ciudad.

Conde
Redondilla
Bien sabe. Partirme quiero,
que es tarde.

Belisardo
Yo iré con vos.

Conde
Eso no. Ramiro, adiós.

Ramiro
Adiós, señor caballero.
Redondilla
815
¿No volveréis por acá?,
que os iba cobrando amor.

Conde
Presto.

Celia
Esta casa, señor,
a vuestro servicio está.

Conde
Redondilla
Sois vos un rostro divino,
820
y para cuando os caséis,
yo os prometo, si queréis,
seros liberal padrino.

Celia
Redondilla
Yo os beso, señor, las manos.

Belisardo
Hijos, venid a cenar.

Ramiro
825
¿Qué hay bueno?

Belisardo
No ha de faltar
para tales dos hermanos.

Vanse el CONDE y BELISARDO.

Ramiro
Redondilla
¿Está todo aderezado?

Celia
Ya los manteles aplica.

Ramiro
¿Qué le diste a la borrica?

Celia
830
Un celemín de salvado.

Vanse. Y sale el REY, de camino, y los tres hermanos.

Don García
Redondilla
Mas solo hablarte quería.

Rey
Para hacer un rey volver
mucha causa es menester.
¿Qué es lo que quieres, García?
Redondilla
835
Haceos todos a una parte.
Comienza.

Don García
Escucha, señor,
que a tu supremo valor
quiero como el sol probarte,
Redondilla
aunque eres padre y soy hijo.

Rey
840
Harto confuso me tienes.
Habla, ¿por qué me entretienes?

Don García
Porque me ofendo y aflijo...

Rey
Redondilla
¿De qué?

Don García
De tu propia afrenta.

Rey
¡Yo, afrentado!

Don García
Tú, pues.

Rey
¿Cómo?

Don García
845
Como eres hombre.

Rey
Ya tomo
sospecha; mi alma me cuenta.

Don García
Redondilla
No sé por dónde comience
entre el deseo y temor,
que me suspende el honor,
850
y la sospecha me vence.

Rey
Redondilla
¿A un rey se puede afrentar,
que no comprehende ley?

Don García
Sí, porque es hombre, si es rey,
y dio, como hombre, lugar.

Rey
Redondilla
855
Ya sospecho quién me afrenta,
porque un hombre con mujer,
aunque rey, puede temer
cualquier género de afrenta.
Redondilla
Y ¿quién agravio me hizo
860
con esa infame sin fe?

Don García
Mosén Pedro de Sesé,
tu mismo caballerizo.
Redondilla
Parece cosa de sueño;
el más vil de tus vasallos.

Rey
865
Mejor curó sus caballos
que las yeguas de su dueño.
Redondilla
¿Que la Reina es ruin ahora,
y no en tiempo que podía?
Mas sin duda lo sería,
870
que un marido mucho ignora.
Redondilla
Si lo es, sin duda lo fue;
si lo fue, duda sería
que eres mi hijo, García.
Yo a lo menos no lo sé.

Don García
Redondilla
875
Señor, cuando me engendraste
eras mancebo, y también
la Reina te quiso bien
porque a su amor le obligaste.
Redondilla
Ahora viejo fue el daño,
880
cuando el gusto te faltó.

Rey
(¿Que la Reina me ofendió?
No es posible, esto es engaño.
Redondilla
Pero mi hijo, ¿pudiera
decir esto de su madre?)

Don García
885
Señor, si no fueras padre,
otra respuesta te diera.
Redondilla
Y pues a hablar alto obligas,
lleguen aquí mis hermanos,
que no somos inhumanos,
890
para que afrentas nos digas.
Redondilla
Y así, en presencia de todos,
sustento, y del Rey que reina,
que es adúltera la Reina,
y la afrento de mil modos.
Redondilla
895
Y pues es fuero de España
que el que así a mujer afrente
en campaña lo sustente,
lo sustentaré en campaña.
Redondilla
Mándala luego prender,
900
que armado esperaré un año.

Don Fernando
Si alguien piensa que es engaño,
miente, y se debe creer
Redondilla
lo que dice don García.

Don Gonzalo
Y yo lo afirmo también,
905
y en el campo esperaré a quien
se anteponga un año y día.

Rey
Redondilla
Basta, hijos; basta así.
Yo os doy campo, según fuero,
por si hubiera caballero
910
o por la Reina o por mí.
Redondilla
Aunque si tales hermanos
afirman esta verdad,
sería temeridad
probar con ellos las manos.
Redondilla
915
Mas si dentro de año y día
nadie entrare en estacada,
será la Reina quemada
hasta su ceniza fría.

Entra el CONDE.

Conde
Redondilla
Al alboroto he llegado,
920
que de Miralba venía,
de donde, señor, traía
a Vuestra Alteza un recado.
Redondilla
Mas esto no es para ahora.
Solo querría saber
925
quién es quien pudo ofender
a la Reina, mi señora.

Don García
Redondilla
Yo, Conde, lo afirmo así.
¿Quereislo defender vos?

Conde
Señor, a vos y a ella Dios
930
os juzgue, y me guarde a mí.

Entra PEDRO SESÉ.

Mosén
Redondilla
Licencia la Reina pide,
señor, para hablar y verte.

Rey
Hoy mi afrenta con tu muerte,
aunque es desigual, se mide.
Redondilla
935
Quitadle, Conde, esa espada.

Mosén
¡A mí! Pues ¿por qué, señor?

Rey
Por infame, por traidor.

Mosén
Yo sé que es espada honrada,
Redondilla
y de mí saben los cielos
940
te he servido con verdad,
que esta noble lealtad
me dejaran mis abuelos.
Redondilla
¿No sabré por qué me prendes?

Rey
Por adúltero.

Mosén
¿Con quién?

Rey
945
Con la Reina.

Mosén
¡Cómo!

Rey
¡Bien!
¿De lo que sabes te ofendes?

Mosén
Redondilla
¡Señor!

Rey
Calla, vil infame.

Entra la REINA.

Reina
¿Qué es lo que dicen de mí?

Rey
¿Qué podré mirarte así
950
sin que tu sangre derrame?
Redondilla
A castillo de Miralba,
Conde, presa la llevad.

Vase el REY.

Conde
Perdone tu Majestad,
que no es tiempo de otra salva.

Reina
Redondilla
955
¡Señor! ¡Ah, señor!

Conde
Ya es ido.

Reina
¡Hijos!

Conde
Ya se van tras él.

Reina
¿Qué es esto, Conde cruel?

Conde
Dios sabe que no lo he sido.
Redondilla
Con mosén Pedro os acusa
960
de adulterio...

Reina
¿Quién?

Conde
No sé.

Reina
¿Quién fue?

Conde
Vuestra sangre fue,
que así en el mundo se usa.

Reina
Redondilla
¡Pedro Sesé!

Mosén
¡Noble Reina!

Conde
No hay que hablar. Vamos de aquí,
965
que esto quiere el Rey así.

Reina
No el Rey, la malicia reina.
Redondilla
¿Quién da de eso testimonio?

Conde
Cualquier disculpa es vana.

Reina
El Dios que libró a Susana
970
declare este testimonio.
Redondilla
Hijos, ¿para esto os parí?
Hijos, ¿para esto os crie?
¿Por qué me dejáis? ¿Por qué?
¿Por qué me tratáis así?
Redondilla
975
Castigo del cielo es,
que mis pecados confirman.
¿Y que todos tres lo afirman?

Conde
Esto afirman todos tres.

Reina
Redondilla
¿Presa he de ir, y preso este hombre?

Conde
980
Señora, sí.

Reina
¿Hay tal maldad?
Tan terrible crueldad,
¿a quién habrá que no asombre?

Mosén
Redondilla
Dividámonos los dos.

Conde
Vamos de aquí, alta princesa.

Reina
985
¡Ay, hijo!, ¡cómo me pesa
que ha de castigaros Dios!


Jornada II

Sale RAMIRO solo.

Ramiro
Endecasílabos sueltos (tirada)
¡Ay, dulce libertad! ¡Cuán caro muestras,
ahora que de mí te has desterrado,
aquel contento del antiguo estado,
990
reliquias tristes de las glorias nuestras!
¡Ah, suertes, al glorioso bien siniestras!
¡Cuánto tenéis vuestro rigor probado!
¡Triste de aquel a quien ha puesto el hado,
planetas fieros, en las manos vuestras!
995
Viéndome, amor, sin armas, me rendiste;
lo que en otro es traición, en ti es victoria
mayor, por ti me abraso y me consumo.
¡Ay, bella soledad, que un tiempo fuiste
sol del sentido y luz de la memoria,
1000
y ahora de este fuego eres el humo!
Redondilla
Quiero aplacar el dolor
que me aflige y me fatiga,
que ya mi dulce enemiga
viene. Aquesta es mi Mayor.

Sale BELISARDO y la REINA.

Belisardo
Redondilla
1005
Mandó el Rey que con secreto
en este castillo estéis.
Vos por cárcel lo tenéis,
y yo por gloria, en efecto,
Redondilla
que donde un ángel cual vos,
1010
Reina, vive de esta suerte,
todo en gloria se convierte.

Ramiro
Hablando vienen los dos.

Reina
Redondilla
No me llaméis, Belisardo,
Reina, que el secreto importa.
1015
Y con ventura tan corta,
¿qué reino y corona aguardo?
Redondilla
Mas llamadme esclava, os ruego,
porque ya se acerca el año
en que esta reina de engaño
1020
morirá por otro en fuego.
Redondilla
Y no penséis que de él huyo;
morir es mi voluntad,
que ha de nacer mi verdad
como la fénix del suyo.

Belisardo
Redondilla
1025
Dios hará que se arrepienta
quien tal maldad os levanta,
que el ser vuestra sangre parta
lo que contra vos intenta.
Redondilla
Alegraros han las leyes
1030
del valor, aunque importunas,
que en las adversas fortunas
muestran corazón los reyes.
Redondilla
Aquí en esta soledad,
como debido tributo,
1035
señora, os prometen fruto
árboles y voluntad.
Redondilla
Yo os serviré, y mi Ramiro
y mi Celia.

Reina
¡Ay, hijos caros!
Que aunque ajenos, en nombraros
1040
muero, temo, ardo y suspiro.
Redondilla
La verdad de aqueste engaño
a Dios la he de remitir,
mas no la quiero pedir,
porque no les venga daño.
Redondilla
1045
Quiero volver por mi honra,
y tengo miedo a la suya.

Belisardo
El cielo os la restituya,
moviendo a quien os deshonra.
Redondilla
Divertid el mal que asiste
1050
con vos, mirando esta fuente,
aunque el agua y su corriente
es como música al triste;
Redondilla
y cuando de esto os canséis,
volveos, señora, al castillo.

Ramiro
1055
Cielos, no puedo sufrillo.
O matadme, o la llevéis.

Belisardo
Redondilla
Adiós, señora.

Vase BELISARDO.

Reina
Él te guarde
y, de testimonio, libre.
¡Que aqueste me deje libre,
1060
y un hijo matarme aguarde!
Redondilla
¡Oh, soledades, en quien,
pues vuestra aspereza es tal,
o podré llorar mi mal
o podré reír mi bien!
Redondilla
1065
Hagamos alarde un rato
de las penas que tenemos,
porque con sangre lloremos
la que hemos dado a un ingrato.
Redondilla
Y no a uno, sino a tres,
1070
pues igualmente os quejáis.

Ramiro
En buena hora pongáis
sobre estas flores los pies,
Redondilla
que ya, en vez de sus espinas
y calurosas arenas,
1075
brotan blancas azucenas
y purpúreas clavellinas.
Redondilla
Vuestro gran recogimiento
y vuestra gran soledad,
de encogida honestidad
1080
solían ser argumento;
Redondilla
mas ya que el campo alegráis
con esos hermosos ojos,
de que aliviáis los enojos
indicio a los nuestros dais.
Redondilla
1085
Ya estos árboles se engríen
y de fruto dan señales,
y entre dientes de cristales
aquestas aguas se ríen.
Redondilla
Ya las tristes aves cantan
1090
sus amorosos empleos,
y mis humildes deseos
a vuestro sol se levantan.
Redondilla
Todo se ríe y respira,
porque esta es la vez primera
1095
que tan rica primavera
nuestro campo viste y mira.

Reina
Redondilla
¡Oh, Ramiro! En hora buena
vengas tan gran cortesano.

Ramiro
A fe, que estoy más ufano
1100
que el oso con su colmena;
Redondilla
aunque me ha dejado en calma,
entre la miel de estos bienes,
salir de vos mil desdenes,
que son avispas del alma.
Redondilla
1105
Una vez dicen que Amor
quiso coger un panal,
que una abeja, al mismo igual,
le dio notable dolor.
Redondilla
Quejose a su madre bella,
1110
y ella entonces le replica:
“También tú eres cosa chica,
y das tal dolor como ella.”
Redondilla
No sé si por semejanza
entendéis mi desvarío,
1115
divino imposible mío,
imagen de mi esperanza,
Redondilla
la cual viene a ser tan loca,
que hasta la muerte acompaña,
por más que le desengaña
1120
el agua de aquesta roca,
Redondilla
a tan raro amor, que puedes
reducir a un pecho pobre;
aunque tu esperanza cobre
a más imposibles bienes.

Reina
Redondilla
1125
Ramiro, si mis desdichas
me dieran lugar a amarte,
sospecho que fueran parte
esperanzas tan bien dichas.
Redondilla
Pero no sabes quién soy,
1130
y mi amor no te está bien.

Ramiro
Yo os pido solo un desdén
por toda el alma que os doy.
Redondilla
No me juzguéis por grosero,
aunque grosero nací;
1135
para saber qué hay en mí,
bien basta saber que os quiero.
Redondilla
Como el que en vasos gentiles
pone diversos licores,
en los de oro los mejores,
1140
y en los de barro los viles;
Redondilla
así el cielo almas infunde,
y en su valor las conforma,
porque más gloria a la forma
de la materia redunde.
Redondilla
1145
Pero tal vez por dar lustre
a un hecho heroico y bizarro,
pone en un pecho de barro
un alma real y ilustre.
Redondilla
No digo que lo es la mía,
1150
que ya el alma que os amó
y ese valor conoció,
algo de real tenía.
Redondilla
Bien sé yo que estas abarcas,
vezadas a andar tras bueyes,
1155
siguen mal lo que es de reyes,
de príncipes y monarcas;
Redondilla
mas hasta la soberana
fama, que engañarme pudo,
tan bien camina el desnudo
1160
como el que viste de grana.

Reina
Redondilla
Cuando a este castillo vine,
Ramiro, más tosco estabas.

Ramiro
Era piedra que labrabas,
porque en tus manos me afine.
Redondilla
1165
Tuve encubierto el valor
hasta que tú le sacaste,
y más dándome el engaste
de su pensamiento amor.
Redondilla
Al principio me tocó
1170
como el sol cuando salía,
pero luego al mediodía
cuando su fuerza abrasó.
Redondilla
No la púrpura de Tiro
digo yo que os podré dar,
1175
ni el coral tierno del mar,
la seda y tela de Epiro;
Redondilla
no de la India el tesoro,
perlas y aljófar del sur,
que nuestra tosca segur
1180
no cava minas de oro.
Redondilla
No el traje de Asia bizarro,
ni las sabeas aromas,
donde las blancas palomas
de Venus tiran el carro;
Redondilla
1185
no el cristal único y raro,
no el jaspe bello y gentil,
del elefante el marfil
ni los mármoles de Paro,
Redondilla
sino la fruta silvestre
1190
y la que yo he cultivado,
luego que el verde granado
sus rosas de nácar muestre;
Redondilla
la almendra tierna, la pera
roja y verde, la manzana
1195
cubierta de gualda y grana,
y la cermeña primera;
Redondilla
el níspero que madura,
y conservada la serba,
la verde ciruela acerba,
1200
la almáciga en cárcel dura;
Redondilla
la miel sabrosa, la piña,
la fresa, que se deshace,
la guinda negra, que nace
en la linde de la viña;
Redondilla
1205
de morales avarientos
el fruto negro y opimo,
de las uvas el racimo,
pendiente de los sarmientos;
Redondilla
verde cohombro y melón
1210
con las pálidas lechugas,
las toronjas con verrugas,
y como cera el limón;
Redondilla
el pajarillo cogido
con la liga en el barbecho,
1215
la calandria en el estrecho
y el ruiseñor en el nido;
Redondilla
el cabritillo criado
debajo del cesto a leche,
y al fin, cuanto rinda y peche
1220
el monte, el grado, el ganado;
Redondilla
y entre estas cosas, me fundo
en que os daré un alma a vos,
que, por parecerse a Dios,
vale más que todo el mundo.

Reina
Redondilla
1225
Veo en ti tanto valor,
que por él, aunque me admiro,
serás el primer Ramiro
a quien he tenido amor,
Redondilla
que uno de tu nombre ha sido
1230
tan perseguido de mí,
que ya me pesa por ti
de le haber aborrecido.

Ramiro
Redondilla
Si enseñada a aborrecer
estás hombre de mi nombre,
1235
ya no es razón que me asombre
que no me queráis querer.
Redondilla
¡Desdichado nombre mío,
aborrecido de vos!
Mas mudarele, por Dios,
1240
si es que agradaros confío;
Redondilla
y aunque tan secreto estéis,
que hasta el nombre me encubráis,
decidme cómo os llamáis,
para que el vuestro me deis.

Reina
Redondilla
1245
Correspondes de manera
a Belisardo, tu padre,
que pues te ha faltado madre,
cual ella es bien que te quiera.
Redondilla
Persona soy de valor;
1250
que no sepas más te pido.
Mayor me llamo, que he sido
la desdichada mayor.
Redondilla
Pero porque gente suena,
no me puedo detener.

Ramiro
1255
¿Cuándo te volveré a ver,
Mayor, menor que mi pena?

Reina
Redondilla
Cuando quisieres podrás.
Adiós, y háblame después.

Ramiro
No temas, mi hermana es.

Reina
1260
¿Quién dices?

Ramiro
Celia.

Reina
¿No más?

Ramiro
Redondilla
Y un labrador, con quien trata
de casarse.

Reina
¿Quién?

Ramiro
Marcelo.

Reina
De cualquiera me recelo.
Adiós.

Vase la REINA. Y entra MARCELO, y CELIA.

Marcelo
Vuelve el rostro, ingrata.

Celia
Redondilla
1265
Déjame.

Marcelo
¿Cómo podré?

Celia
Como te deje.

Marcelo
No puedo.
Escucha, Celia.

Celia
Está quedo.

Marcelo
No tienes ley.

Celia
Ni tú fe.
Redondilla
Alzaré el cayado.

Marcelo
Dame,
1270
mátame.

Celia
¡Oh, perro! Si fuera...

Marcelo
¿Qué ha de ser?

Celia
Hierro quisiera.

Marcelo
Yerro es justo que se llame.
Redondilla
Mira que no te ofendí.

Celia
¿Yo no te vi que la hablabas?

Marcelo
1275
¿Tú misma?

Celia
Pues.

Marcelo
¿Dónde estabas?

Celia
¿Dónde estaba? Junto a ti.

Marcelo
Redondilla
Tienes razón. En mi pecho,
y por eso estoy corrido
de que no hayas sabido
1280
el poco mal que te he hecho.

Ramiro
Redondilla
Mal la hablé, gran necio fui,
que aunque fue casto el deseo
que le mostré, de mi empleo
ninguna cuenta le di.
Redondilla
1285
¿Qué hemos de hacer, pensamiento?
Ahora bien, vivir importa,
y la jornada más corta
de amor es el casamiento.
Redondilla
Quiero a mi padre pedilla,
1290
encareciendo mi mal,
si no soy tan desigual
que no merezca servilla.
Redondilla
Socorred, benigno cielo,
si ya no es locura fiera
1295
que el menor del suelo quiera
gozar la mayor del suelo.

Vase RAMIRO.

Celia
Redondilla
La verdad has de decirme.
¿Para qué entraste en su casa,
sabiendo yo lo que pasas?

Marcelo
1300
Para solo divertirme.

Celia
Redondilla
¿De qué?

Marcelo
De mi pensamiento.

Celia
Luego eso, ¿no es agraviarme?

Marcelo
Hícelo para vengarme
de mi celoso tormento,
Redondilla
1305
que en la fiesta del aldea
te vi hablando, ya tú sabes...

Celia
¿Con quién?

Marcelo
Tú es razón que acabes,
Celia, esa razón.

Celia
¿Que crea
Redondilla
que yo le pueda ofender?

Marcelo
1310
Favoreciste a Silvano.

Celia
¡Ah, traidor! Todo es en vano.
Disculpa quieres tener.

Marcelo
Romance (tirada)
Hermosísima pastora,
señora de mi albedrío,
1315
reina de mis pensamientos,
esfera de mis sentidos,
alma del alma que os doy,
sol que adoro, luz que miro,
fénix de quien soy el fuego,
1320
dueño de quien soy cautivo,
agradable primavera,
retrato del paraíso,
dotada de entendimiento
y entendimiento divino.
1325
Pastora, señora, reina,
esfera, alma, albedrío,
fénix, dueño, primavera,
cielo, sol y paraíso,
si te he ofendido, me abrasen
1330
celos, y en tu ausencia olvido.
Atraviéseme una espada,
por dar al que está conmigo
–que no hay muerte más cruel
que por ajeno delito–,
1335
un pedreñal catalán,
un dardo de un vizcaíno,
una pica de un valón,
una lanza de un morisco,
una pistola francesa,
1340
una daga de tres filos,
un cuchillo de Malinas
por unos brazos malignos,
la pólvora de un barril,
el alquitrán de un navío,
1345
un tiro de una galera,
un rayo del cielo mismo.
Espadas, picas y lanzas,
pedreñales, dardos, tiros,
pólvora, fuego, alquitrán,
1350
pistolas, dagas, cuchillos,
si te he ofendido, me maten
celos, y en tu ausencia olvido.
De aquellas cincuenta hermanas
padezca el largo martirio,
1355
y, como Sísifo, lleve
aquel espantoso risco;
de Atlante la dura forma,
en pedernal convertido;
de Ticio, en ver que en mi pecho
1360
haga un águila su nido;
en la rueda de Ixïón
pene innumerables siglos;
de Prometeo la pena,
atado al Cáucaso altivo;
1365
como Tántalo procure
el sustento fugitivo,
y de las tres furias tenga
el insaciable castigo.
De las hermanas de Atlante,
1370
de Prometeo, de Ticio,
de Ixïon, de las tres furias,
de Tántalo, de Sísifo,
si te he ofendido, me abrasen
celos, y en tu ausencia olvido.

Celia
Romance (tirada)
1375
Labrador de mis entrañas,
rey generoso a mis ojos,
alma del alma que riges,
vida por quien vida cobro,
gallardo de pensamientos,
1380
bizarro entre mil curiosos,
honrado de tus iguales,
famoso de este a otro polo;
monstruo de amor y de ingenio,
único todo y en todo,
1385
noble en condición y traje,
gentil en el talle airoso.
Labrador, rey, alma mía,
gallardo, bizarro, hermoso,
ingenioso, único, raro,
1390
honrado, noble, famoso,
si no te adoro, de celos
mueran mis sentidos locos.
El tiempo falte a mi vida,
día y noche a mi reposo,
1395
el invierno helado el sol,
la primavera Favonio;
yerba en otoño y estío,
fruto en plantas, sombra en chopos,
agua en la siesta en las fuentes
1400
y en los ríos caudalosos,
en los montes leña y pasto,
flores en el prado hermoso;
y el soto, en vez de su juncia,
produzca espinas y abrojos.
1405
Tiempo, día, noche, invierno,
primavera, estío, otoño,
yerba, plantas, sombra y agua,
sotos, montes, prados, chopos,
si no te adoro, de celos
1410
mueran mis sentidos locos.
El cielo me sea enemigo,
y contrario el mar furioso,
viento mi choza derribe,
fuego abrase mi rastrojo;
1415
la tierra no me sustente,
y el agosto caluroso,
lleve el agua mis sembrados,
mis cabras hambrientos lobos;
mis corderos mate el frío,
1420
mis colmenas lleve el oso,
mis vacas mueran de rabia,
mis toros de andar celosos.
El cielo, la mar, la tierra,
el fuego, el viento, el agosto,
1425
sembrados, cabras, corderos,
ovejas, vacas y toros,
si no te adoro, de celos
mueran mis sentidos locos.

Sale DON GARCÍA, de caza.

Don García
Octava real
A pie, cansado, y de mi gente lejos,
1430
siguiendo las riberas de este río,
del monte sus vislumbres y reflejos,
hallar la senda o el lugar porfío.
Las altas hayas, los hojosos tejos
responden con el eco y son tardíos
1435
que el alma de estas cuevas los enseña,
eco otro tiempo ninfa, ahora peña.
Octava real
Rüido siento; si como lo hace el suelo,
en el cielo se hiciera, yo pensara
que era justo castigo que del cielo
1440
tan justamente a mi maldad bajara.
¡Hola!, ¿quién está ahí?

Marcelo
(Mi mal recelo.
Oh, mi Celia; oh, mi bien; oh, prenda cara!
Tu cara esconde, que es un caballero.

Celia
Pues bien, ¿qué me ha de hacer?

Marcelo
1445
De celos muero.

Celia
Octava real
Retírate de ahí, loco no seas.)
Respondedme y decid si vais perdido.

Don García
Y con la pena que es razón que veas,
si no soy de tus manos socorrido.

Celia
En este monte hay diez o doce aldeas,
1450
entre las cuales, en lo más subido
de este repecho, apenas sale el alba,
cuando se ve el castillo de Miralba.
Octava real
De este es un labrador alcaide ahora,
tan grosero y tan pobre, que es mi padre.
1455
Pasad en él la noche hasta el aurora,
si no hay remedio que mejor os cuadre.

Don García
Guiadme vos, bellísima pastora.
(Sin duda es este donde está mi madre.
¡Ay, Dios!, ¿si la hallaré?)

Marcelo
(¿Llevalle quieres?

Celia
1460
(Calla, amigo, y no hables no te alteres.
Octava real
Yo creo que mi padre tendrá gusto
de regalaros, siendo caballero.

Marcelo
¿Que me has querido dar este disgusto?)

Celia
Seguidme, pues, que acompañaros quiero.

Don García
1465
Veamos, y el cielo os pague, como es justo
esta merced que en su clemencia espero.

Celia
¿Vienes, Marcelo?

Marcelo
Ve, que ya te sigo.

Celia
(¿Es mejor enojarte que ir contigo?)

Vase el PRÍNCIPE, y CELIA.

Marcelo
Quintilla
¿Es posible que se fue?
1470
¿Posible es que me dejó?
¿Que aquel hombre acompañó,
y que sin ella quedé?
¡Así se guarda la fe!
Quintilla
Pero mis celos son tales,
1475
que forman sombras iguales.
Al fin son hijos de amor,
cuyo bien paga el honor
con celos de tantos males.
Quintilla
Son los celos una envidia
1480
de talle y partes ajenas,
con cuyas internas penas
el alma batalla, lidia.
Todo le cansa y fastidia
Quintilla
al que sigue su tormento;
1485
son un velos pensamiento,
son una imaginación,
que priva de la razón
una razón dicha a tiento.
Quintilla
Ya he llegado, imaginando,
1490
al castillo donde habita
la que mi mal solicita
y adonde muero penando.
Mas ¿para qué muero amando?
Quintilla
Cesad, triste pensamiento,
1495
que si con el casamiento
se acabara mi pasión,
lo que fuere dilación
será celoso tormento.

Sale la REINA.

Reina
Redondilla
¿Es Ramiro?

Marcelo
Soy, señora,
1500
su amigo Marcelo.

Reina
¡Oh, amigo!
Que nunca falta un testigo
a quien sus desdichas llora.

Marcelo
Redondilla
¿Celia ha venido?

Reina
No, amigo.

Marcelo
(¡Cielo!, ¿que he llegado yo
1505
al castillo, y ella no?
¿Qué puede haber sucedido?
Redondilla
Si yo no diera lugar,
seguro venir podía.)
Perdonad, señora mía.

Reina
1510
¿Dónde vas?

Marcelo
Voyla a buscar.

Vase MARCELO.

Reina
Redondilla
¡A qué estado me ha traído,
entre aquestas soledades,
las que tiene por verdades
el que jamás he ofendido!
Redondilla
1515
Vida enojosa y pesada,
tarde la muerte os socorre.

Sale RAMIRO.

Ramiro
Sospecho que está en la torre
colgada una antigua espada.
Redondilla
¡Ah, pesia al traidor villano
1520
que no las usa traer!

Reina
¡Ramiro!

Ramiro
Puedes tener
un león con esa mano.
Redondilla
Para el primer movimiento,
para el curso de la luna,
1525
para el orbe, a la fortuna,
para el mismo pensamiento;
Redondilla
y no me pares a mí,
que llevo un justo pesar.

Reina
Pues yo te quiero parar,
1530
si tanto puedo yo en ti.
Redondilla
¿Dónde vas?

Ramiro
Por una espada.

Reina
¿Para qué?

Ramiro
Para que asombre...

Reina
¿A quién?

Ramiro
Al alma de un hombre,
que lo que es vida no es nada.

Reina
Redondilla
1535
¡Qué bravo estás!

Ramiro
Soy honrado.

Reina
Eres labrador.

Ramiro
No importa,
que en cualquiera mano corta
de un pecho que está agraviado.

Reina
Redondilla
¿Qué te han hecho?

Ramiro
Un caballero
1540
desde aquese cerro vi
con mi hermana.

Reina
¿Celia?

Ramiro
Sí,
suéltame, suelta.

Reina
No quiero.
Redondilla
¿Gozándola?

Ramiro
Mas ¡no nada!
Si eso viera quien la estima,
1545
¿no le echara un monte encima,
cuando me faltara espada?

Reina
Redondilla
Pues ¿cómo venía?

Ramiro
Hablando.
Adiós.

Vase.

Reina
¡Extraño valor!
¡Que así vuela por su honor
1550
quien va las tierras arando,
Redondilla
y yo, Reina desdichada,
no tenga quien...! ¡Triste cosa!

Entra RAMIRO.

Ramiro
Algo está vieja y mohosa;
no importa, al fin es espada.
Redondilla
1555
Y pues mi brazo es bastante
al valor que le he de dar,
con sangre se ha de limpiar
como si fuera diamante.

Reina
Redondilla
¡Ah, Ramiro!

Ramiro
Poco valgo
1560
si hoy el mundo no revuelvo.

Reina
¿No me respondes?

Ramiro
Ya vuelvo.
Voy a matar un hidalgo.

Vase.

Reina
Redondilla
En gran confusión me ha puesto
el ánimo de este mozo.
1565
Solo en pensar me da gozo
aquel talle y noble gesto,
Redondilla
que me dice el alma mía
que ha de importar mi remedio.

Sale DON GARCÍA, y DON RAMIRO, y CELIA.

Celia
¿No basta estar de por medio?

Don García
1570
¡Oh, traidor! ¿A don García?

Ramiro
Redondilla
¿Qué don García?

Don García
Tu Rey.

Ramiro
¿Qué Rey?

Don García
Villano, yo soy.

Ramiro
Mentís.

Don García
¿Que en el suelo estoy?
Villanos, a toda ley.

Reina
Redondilla
1575
No le mates.

Ramiro
¿Cómo no?

Reina
Ten la espada, hijo mío.

Celia
Paso, necio, ¡ten tu brío!

Ramiro
Mal conoces quién soy yo.
Redondilla
A ti te pienso matar.

Celia
1580
¡Padre! ¡Padre!

Huye.

Ramiro
Espera un poco.
¿La puerta cierras?

Celia
Sí, loco.
¡Padre!, ¡padre! No has de entrar.

Éntranse RAMIRO y CELIA.

Reina
Redondilla
¿Hate herido?

Don García
No, señora.
La vida te debo a ti.

Reina
1585
¿Conócesme?

Don García
No.

Reina
¡Ay de mí!
Tu madre soy, que te adora.
Redondilla
Mi García, ¿cómo estás?
¿Cómo te va, mi García?

Don García
No me hables, madre mía;
1590
que me maten valdrá más.

Reina
Redondilla
Tócame, dame esa mano.
García, mi bien, señor...

Don García
(¿Que un hombre, un hijo traidor
tal sufra, siendo cristiano?)
Redondilla
1595
Déjame, que esa blandura
es engaño que me obliga
a que lo contrario siga.

Reina
No es sino sangre pura.
Redondilla
Muy grande regalo es
1600
el verte, que te he engendrado.
Si las manos me has negado,
yo quiero echarme a tus pies.
Redondilla
Dámelos y besarelos.

Don García
Reina, todo eso es engaño.

Reina
1605
Con mis lágrimas los baño,
y con mi sangre enjuguelos.
Redondilla
Yo los envolví y besé.
Aquestos pechos te di.

Don García
¿Para qué me hablas así?

Reina
1610
Mi bien, porque te crie.

Don García
Redondilla
No, sino porque no entienda
que mandaste al labrador
que me matase.

Reina
¡Ah, traidor!
Mi inocencia me defienda.

Don García
Redondilla
1615
Yo lo contaré a mi padre.

Reina
Aguarda, quédate aquí,
duerme conmigo.

Don García
¿Yo?

Reina
Sí,
si, García, con tu madre.
Redondilla
Tu madre soy, ¿qué te asombras?
1620
Tu madre soy, aunque mala.
Tu madre, que se regala
contigo.

Don García
Mucho te nombras
Redondilla
mi madre, cuadre o no cuadre.
¿Para qué?

Reina
Porque te acuerdes
1625
que mi vida y honra pierdes,
habiendo sido tu madre.

Don García
Redondilla
Quiero ponerme en huida,
que ya tu engaño sospecho.

Reina
Vuelve a mirar este pecho
1630
que te dio sustento y vida.
Redondilla
García, hijo...

Don García
¡Oh, traición!
Por el monte quiero huir.

Reina
Y yo te quiero seguir,
aunque rompa la prisión.

Vase la REINA, y GARCÍA. Entran RAMIRO y BELISARDO.

Ramiro
Redondilla
1635
Padre, ya no soy muchacho.

Belisardo
¡Vos, en mi casa alboroto!

Ramiro
Una mano me habéis roto.

Belisardo
Suelta la espada, borracho.

Ramiro
Redondilla
¿Pensáis que vos seréis parte,
1640
si el diablo se me resiste?

Belisardo
¿A mis canas te atreviste?
¡Vive Dios, de atravesarte!
Redondilla
¿De cuándo acá son los bríos?

Ramiro
Desde siempre.

Belisardo
¡Bien, por Dios!

Ramiro
1645
Tan bueno soy como vos.
Bien puedo matar judíos.

Belisardo
Redondilla
Y aun moros decir podía.
(¡Qué valor tiene el rapaz!)
Tengamos la fiesta en paz.
1650
¿Qué hizo tu hermana?

Ramiro
¿Ella, mía?

Belisardo
Redondilla
(Dice bien, que no lo es.)

Ramiro
Con un hombre hablando estaba.

Belisardo
Y en eso, ¿qué te agraviaba?

Ramiro
Si no fue, fuera después.
Redondilla
1655
Renegad vos del hablar,
que por ahí se comienza,
y en perdiendo la vergüenza,
Dios lo puede remediar.

Belisardo
Redondilla
Tu hermana es muy virtuosa;
1660
así lo fueras tú.

Ramiro
¡Ah, cielos!

Belisardo
Los que afrentan no son celos.

Ramiro
Pues ¿qué?

Belisardo
Malicia afrentosa.

Ramiro
Redondilla
Luego ¿un hombre ha de callar
hasta saber lo que pasa,
1665
hasta caerse la casa?
Él es un necio esperar.
Redondilla
Padre, vos estáis caduco,
y sabéis poco, de veras.

Belisardo
¡Vive Dios, que merecieras
1670
estar...!

Ramiro
¿Dónde?

Belisardo
En un saúco.

Ramiro
Redondilla
¡Padre!

Belisardo
¿Qué?

Ramiro
Resolución.

Belisardo
¿Cómo?

Ramiro
¿Yo he de sosegarme?

Belisardo
Sí.

Ramiro
Pues procura casarme,
o echarme la bendición.

Belisardo
Redondilla
1675
¿A dónde irás?

Ramiro
A la guerra,
o adonde Dios me ayudare.

Belisardo
Casarte es bien, si se hallare
con quien, tu igual y en tu tierra.

Ramiro
Redondilla
¡Qué! No, no. Ya está buscando.

Belisardo
1680
¿Quién?

Ramiro
Esa buena mujer.

Belisardo
¿Cuál?

Ramiro
¿Tanto es menester
para saber mi cuidado?

Belisardo
Redondilla
¿Mayor dices?

Ramiro
Mayor pues.

Belisardo
¡Mayor!

Ramiro
Sí, porque es mayor,
1685
porque si fuera menor,
no me llegara a los pies.

Belisardo
Redondilla
¡Oh, qué gracioso desvelo!

Ramiro
¿Espantaisos que la pida,
si tengo yo una medida
1690
que da con su frente al cielo?

Belisardo
Redondilla
Ya no te puedo encubrir
lo que eres. Escucha atento,
para que tu pensamiento
no quiera al viento seguir,
Redondilla
1695
que no es bien desvanecerte
con imposibles suspiros.

Ramiro
Gustaré, padre, de oíros.

Belisardo
Escucha.

Ramiro
Comienza.

Belisardo
Advierte:
Romance (tirada)
Don Sancho, el Magno llamado,
1700
porque tiene monarquía
en los reinos de Aragón,
León, Navarra y Castilla,
tuvo un hijo natural,
que en estos montes se cría,
1705
en una famosa dama,
de sangre y nobleza altiva.
Casose luego, y temiendo
de la madrastra la ira,
me le dio en guarda y crianza;
1710
si eres tú, tú lo adivina.
Aquí, famoso mancebo,
de los godos sangre antigua,
te han criado aquestos brazos,
con más amor que codicia.
1715
Aquí el erizado invierno
pasaba a las nieves frías,
aquí el abrasado julio,
el sol en su fuerza estiva,
ya por los montes llevando
1720
las ovejuelas tardías,
ya por los arados valles
segando rubias espigas.
Dame lástima que seas
hijo de un rey, y que vivas,
1725
siendo el primero, en un monte
con las fieras que le habitan,
calzando toscas abarcas,
vistiendo negra camisa,
antiparas de pellejas
1730
en vez de oro y sedas finas;
y porque veas si tienes
más acción a lo que aspiras,
tres hermanos tienes, de ellos
es el mayor don García,
1735
ese que a tus pies has visto,
no sin causa, pues te avisa
por tan justo agüero el cielo
que reinarás en sus días;
porque a la reina, su madre,
1740
movidos de la malicia
de que no le dio un caballo
que el Rey negado le había
cuando se partió a la guerra
que a Córdoba entonces iba,
1745
le levantó que era incasta
con un hidalgo de estima.
Él está preso, y la Reina
es la que con ojos miras
de mujer para ser tuya,
1750
siendo tu madrastra misma.
Con mi conciencia he cumplido,
o el Rey me mate o me riña,
que ya tienes muchas barbas
para ser príncipe en cifra.
1755
Vuelve, generoso godo,
los ojos a la familia
de los reyes de quien vienes,
desde Pelayo a Favila.
Libra esa pobre señora.
1760
Y tu imperio y reino libra,
que aunque yo no soy tu padre,
amor de padre me obliga.

Ramiro
Redondilla
Habéis, Belisardo, hecho
como noble, y así os doy
1765
palabra, como quien soy,
que veáis de un hijo el pecho.
Redondilla
¿Que esta señora es la Reina,
y que está afrentada así?

Belisardo
Hijo, gente viene aquí.

Entra la REINA.

Reina
1770
¿Que tal dureza en ti reina,
Redondilla
que al fin te fuiste?

Belisardo
Señora,
no os aflijáis.

Reina
¿Cómo no?

Ramiro
¿Queréis que le busque yo?

Belisardo
No le digas nada ahora.

Ramiro
Quintilla
1775
Quiero pediros perdón
por el que no conocía.

Reina
Antes te tengo afición,
no por ver tu valentía,
sino por ver tu razón.

Ramiro
Quintilla
1780
A Celia, señor, llamá.

Entra CELIA.

Belisardo
Ella viene.

Ramiro
Hermana amada,
esta afrenta perdoná.

Celia
¡Para mí, Ramiro, espada!

Ramiro
Ya la espada no será,
Quintilla
1785
hermana, para matarte.
Padre, retiraos aparte,
que quiero hablar a Mayor...
Aunque ya será mejor,
señora, en público hablarte.
Octava real
1790
Yo soy Ramiro, Reina, yo tu alnado,
y el que matar mil veces has querido;
pero si cual madrastra me has tratado,
de lo que no pequé perdón te pido.
Tres hijos tienes, todos tres te han dado
1795
mal pago del sustento recibido;
yo, que no le gusté, seré tu amparo,
defendiendo tu honor honesto y claro.
Octava real
Iré a la corte, donde armado en campo,
haré que se desdiga mi enemigo,
1800
que si una vez en él la planta estampo,
verás cómo hago allá lo que aquí digo.
Ni en junio el sol ni de la nieve el ampo
en el febrero bastarán conmigo
a quitarme las armas ni las astas
1805
sin cubrir de laurel tus sienes castas.
Octava real
Consuélate con otros mil monarcas
que perdieron altísimos imperios,
que aquesa vida guardarán las Parcas
para vengar tu afrenta y vituperios.
1810
Debajo del sayal y las abarcas
tiene el cielo secretos y misterios
que el tiempo te dirá, cuando te veas
donde te he de poner, y tú deseas.
Octava real
Dame tu bendición; y tú, mi cielo,
1815
aquesos brazos; más que nunca hermanos
hemos de ser, con más ardiente celo.
Vos, padre, no atendáis a cortesanos.
Dádsela, por mi vida, al buen Marcelo.
Admitid mis consejos, que son sanos,
1820
que si vivo, yo haré que lo sean mucho.

Celia
¿Y qué? ¿Es verdad lo que a Ramiro escucho?

Reina
Octava real
Hijo, que no lo siendo, me das honra,
ya que los que lo son me la han quitado,
Hincado de rodillas, le bendice.
Dios te bendiga y guarde.

Ramiro
Eso me honra,
1825
y hoy de nuevo me habéis vos engendrado.

Reina
Mi hijo sea no más el que me honra.

Ramiro
Adiós, casa; adiós, monte; adiós, ganado,
ya no veréis de hoy más vuestro Ramiro,
que, pues Ramiro soy, la razón miro.

Belisardo
Octava real
1830
Aguarda, espera, hijo, porque lleves
las lágrimas de aqueste viejo anciano.

Celia
Aguarda, hermano, que a mi nombre debes
tiernos abrazos de querido hermano.

Marcelo
Aguarda, espera, amigo, porque pruebes
1835
del que ye ha dado de amistad la mano,
quien más desea tu contento y gloria.

Reina
Noble mancebo, ¡Dios te dé victoria!


Jornada III

Sale DON RAMIRO.

Ramiro
Octava real
Ni por el hielo el elefante grave,
ni jamás por el agua el fénix nuevo,
1840
ni en tierra el pez, ni por la mar el ave,
ni menos en el aire el topo ciego,
ni en tierra seca el ruiseñor suave,
ni el plátano en la arena, el cisne en el fuego,
ni el hombre que es de padres principales,
1845
sin las hazañas a su nombre iguales.
Octava real
Ya he llegado a palacio; esta es la puerta
por donde la mentira tiene entrada.
Mal podrá mi verdad entrar, cubierta
de rota piel y abarca mal calzada.
1850
¡Ah, puerta, a la mentira siempre abierta,
no por la arquitectura fabricada
ilustre y noble, mas por tus blasones,
de tus castillos, barras y leones!
Octava real
¿Cuándo entraré por ti con traje noble,
1855
con lanza en ristre y con ceñida espada,
no, como ahora, con bastón de roble,
la vista opuesta a gente mal mirada?
Y ¿cuándo les daré del trato doble
la paga, y quedará la Reina honrada?
1860
Punición merecida, y el castigo,
que ellos se desdirán si yo no digo.
Octava real
Como he venido a pie la noche toda,
gran sueño me atormenta. Dormir quiero,
pues esta insigne grada me acomoda,
1865
cama conforme a mi sayal grosero.
¡Ah, casa digna de mi sangre goda,
recibe en tus umbrales tu heredero!
Soy natural, y soy de honrada madre,
y al fin el primer hijo de mi padre.

Salen CASTILLA y ARAGÓN, el conde GARCÍA RAMÍREZ.

Castilla
Octava real
1870
Conde Garci Ramírez y el primero,
que fuiste muro, defensor y adarve
de España triste, contra Muza fiero,
primero rey de Ayuso de Sobrarbe,
este villano que aquí ves grosero,
1875
después que tú venciste al fiero alarbe,
viene por sucesor de tu persona,
que es digno de heredar tu gran corona.
Octava real
Sucediole a tu hermano don García,
don Fortuno; don Sancho fue el Primero,
1880
luego Jimeno Íñigo, que hacía
guerra, como el Arista, al moro fiero;
don García el Segundo, a quien un día
mataron con su esposa, a quien primero
sacó del vientre al hijo, que expirara,
1885
aquel ladrón famoso de Guevara.
Octava real
Don Íñigo Segundo, y el que Abarca
tuvo por nombre, don García el Tercero,
y el Cuarto, a quien mató la airada Parca
de su florida edad en lo primero,
1890
a quien ahora hereda el gran monarca
don Sancho el Magno, y a quien dar espero
por heredero, pues que soy Castilla,
este villano, de su cetro y silla;
Octava real
porque él es solo digno de tenella,
1895
por voluntad del cielo, que castiga
a quien su madre deshonró, y por ella
el hijo impropio a la defensa obliga.
Y el cielo, la venganza de su estrella,
la buena dicha y influencia amiga
1900
le llevan a ser rey del reino mío,
y que ha de ser gran príncipe confío.

Aragón
Octava real
No solo el cielo, valeroso Conde,
a ser rey de Castilla le ha traído;
pero porque a mi intento corresponde,
1905
de mi Aragón le enseño obedecido,
que el gran valor que aquel sayal esconde,
como la barra de oro en funda ha sido;
y así, de aquestas armas y bandera
darle Aragón como a su rey espera.
Octava real
1910
La santa empresa de este testimonio
que a la Reina castísima levanta
don García, inducido del demonio,
a todos sus hermanos adelanta,
de cuyo valeroso matrimonio,
1915
España gozará familia tanta.
Solo resta que tú por mano tuya
honres tu hechura y la persona tuya.

García
Octava real
Castilla y Aragón, reinos famosos,
a quien yo desde el tiempo de Rodrigo
1920
hice con mis hazañas tan gloriosos,
contra el moro africano, mi enemigo,
de Ramiro los hechos valerosos,
y de Dios la venganza y el castigo
–que es Dios autor al fin de su memoria–,
1925
mi obligación despertará su gloria.
Octava real
Rey de Castilla y Aragón se llame
y sucesor legítimo de España,
y vengador del testimonio infame
con fin dichoso de su ilustre hazaña;
1930
que no es razón que un bárbaro difame
a quien tantas virtudes acompaña.
Quien honra padre y madre vive y medra,
que así el dedo de Dios lo escribió en piedra.
Octava real
Quiero ceñille esta famosa espada,
1935
porque se anime a la dichosa empresa;
esta, que en sangre bárbara bañada,
de cortar cuellos bárbaros no cesa.
Toma, ilustre mancebo, que harto honrada
queda a tu lado, el mundo lo confiesa.
1940
Vive en este glorioso reino, y goza
la famosa Toledo y Zaragoza.
Octava real
Y tú, Aragón, a tu Castilla abraza,
pues sois ya de Ramiro.

Aragón
¡Oh, mi Castilla!
Muestra por mí, si el moro me amenaza,
1945
de hoy más resplandeciente la cuchilla.

Castilla
Por ti, Aragón, de hoy más en campo y plaza
este león, que al africano humilla,
hará de tus castillos franco alarde.

García
¡Oh, pacíficos reinos! Dios os guarde.

Éntranse.

Ramiro
Redondilla
1950
Yo estoy despierto, y soñaba
que una espada me ceñía
un rey, que no conocía,
y que entre sueños me hablaba.
Redondilla
–¡Cielo!, la espada está aquí.
1955
Este sueño es maravilla–,
y que Aragón y Castilla
me reconocen por sí.
Quintilla
¡Oh, espada, corona y gloria
de mi primera milicia,
1960
del mando prenda notoria!
Pues sois la de mi justicia,
seréis la de mi victoria.
Quintilla
Aquí en aqueste capote
y grosero traje, note
1965
pareceréis sin decoro,
como pasamano de oro
en ropilla de picote.
Quintilla
Seréis delantera nueva
de edificio derribado,
1970
imagen que bestia os lleva,
diamante en plomo engastado,
piedra en metal, oro en cueva;
Quintilla
y así, cual sois, os adoro,
y esta cruz mil veces beso
1975
por prenda de mi tesoro.

Salen DON LUIS y dos GUARDAS.

Don Luis
Es un extraño suceso.

Guarda
Y ¿quién fue?

Don Luis
El autor ignoro.
Quintilla
¡Que durmiendo en una silla,
le quiten al Rey la espada,
1980
fue notable maravilla!
¡Y que no sintiese nada
al tiempo de desceñilla!
Quintilla
Él es negocio que adarva.
Quien con los reyes escarba
1985
después lo suele ahorrar,
y tanto se ha de guardar
la espada como la barba.
Quintilla
Pero ¿qué villano tosco
es este?

Ramiro
(El alma se altera
1990
cuando entre aquestos me embosco.)

Don Luis
Parece en su vista fiera
novillo erizado y hosco.
Quintilla
¡Bravo talle, igual y fuerte!
¡Qué falso está, y de la suerte
1995
que si en concejo estuviera!

Guarda
¿Quién un pescozón le diera?

Don Luis
Espera, Evandro.

Guarda
¿Qué?

Don Luis
Advierte,
Quintilla
por Dios, que tiene ceñida
la espada del Rey.

Guarda
¿Qué dices?

Don Luis
2000
Lo que es verdad conocida.

Ramiro
En figuras de tapices,
moscas de real comida,
Quintilla
¿qué me queréis?

Don Luis
Di, villano,
¿quién esa espada te dio?

Ramiro
2005
Dios

Don Luis
¿Dios?

Ramiro
Dios digo, hermano.

Don Luis
Pues ¿cómo?

Ramiro
Pues ¿qué sé yo?
¿Entiéndelo hombre humano?
Quintilla
¿Sabe alguno sus secretos?

Guarda
Este es ladrón disfrazado;
2010
bien lo muestra en sus efectos.
¡Suelta, ladrón!

Ramiro
Soy honrado;
dejadme, si sois discretos.

Don Luis
Quintilla
¿La espada, traidor, empuñas?
¡Ah, camarero!

Ramiro
¿Qué mucho?

Don Luis
2015
¿Al valor de los Acuñas?

Ramiro
Sí, que aunque soy gavilucho,
tengo bastantes pezuñas.
Quintilla
Háganse todos allá,
si no, por vida del Rey...

Guarda
2020
¡Por el Rey jura!

Don Luis
Sí hará,
que es la espada de tal ley,
que el mismo valor le da.
Quintilla
¡Muera! ¡Matadle!

Ramiro
Llegad,
si, por dicha, de morir
2025
tenéis los tres voluntad.

Don Luis
¿Esto se puede sufrir?
A este villano matad.
Quintilla
¿No hay quien a ayudarme acuda?
¡Hola, hola! ¡Ah de la guarda!
2030
Toda esta gente está muda.

Sale el CONDE.

Guarda
Con aqueste, ¿qué se aguarda,
pues que la espada desnuda?

Don Luis
Quintilla
¡Ah, traidor, villano fiero!

Conde
Tente, detente, grosero.

Ramiro
2035
¿Quién sois vos?

Conde
Espera, aguarda.
El capitán de la guarda.

Ramiro
Pues a vos rendirme quiero.

Conde
Quintilla
¿qué ha sido este desconcierto?

Guarda
¡Evandro, amigos, ya es muerto!
2040
La espada que le mató
es la que al Rey le hurtó
este villano encubierto.

Don Luis
Quintilla
Dame una alabarda, muera,
que yo quiero atravesalle.

Ramiro
2045
Pues ¡a mí!, y ¿de qué manera?

Conde
Óyeme, don Luis, espera.
(¡Bravo mozo, gentil talle!)

Ramiro
Quintilla
¡Ah, señor! ¿No me conoce?
Ramiro soy.

Conde
¡Oh, gallardo
2050
mancebo, que España goce!

Ramiro
Mandome ya Belisardo
que el rostro desarreboce.

Conde
Quintilla
(Paso, no digas quién eres.)

Don Luis
¿Que, habiendo muerto a un montero
2055
que viva un villano quieres?

Ramiro
Soy honrado caballero,
como el Rey, si al Rey prefieres.

Entra el REY, y GUARDA, y hijos.

Rey
Endecasílabos sueltos (tirada)
¡Labrador con espada, y en mi casa
mató un montero! Conde, ¿qué es aquesto?

Conde
2060
Dicen que aquí, sobre cobrar tu espada,
que este buen labrador trajo ceñida,
habiéndote faltado en tu aposento,
la desnudó furioso para todos,
y a todos igualmente los matara,
2065
si con tu guarda no llegara a tiempo.
A Evandro llevan muerto de sus manos,
y si ha querido defender su vida,
es, porque de él y de quién es te informes.

Rey
(¡Qué prodigio es aqueste! ¡Extraño talle!
2070
¡Qué bravo mozo!, ¡qué arrogante y fiero!)
Un poco os desviad, que hablarle quiero.
Redondilla
¿Quién eres?

Ramiro
Un labrador,
porque quieres que lo sea.

Rey
¿De dónde eres?

Ramiro
De un aldea,
2075
o de ti diré mejor.

Rey
Redondilla
¿Quién es tu padre?

Ramiro
Ebro es.

Rey
¿Y tu madre?

Ramiro
Es una sierra.

Rey
¿Tu trato?

Ramiro
Escardar la tierra,
que produce lo que ves.

Rey
Redondilla
2080
¿Quién te dio esa espada?

Ramiro
Dios,
que se venga por mi mano.

Rey
¿Por ti, siendo tú un villano?

Ramiro
Tan bueno soy como vos.

Rey
Redondilla
¿Qué dices?

Ramiro
Lo que has oído.

Rey
2085
¿Tú, mi igual?

Ramiro
Tanto lo estamos,
que no nos diferenciamos
sino solo en el vestido.

Rey
Redondilla
¿Por qué mataste al montero?

Ramiro
Levantome un testimonio,
2090
inducido del demonio,
como algún vil caballero.

Rey
Redondilla
Pues ¿qué decía de ti?

Ramiro
Que era ladrón de tu espada,
como la reina culpada
2095
de alguno que viene aquí.
Redondilla
Porque así es esto verdad
como haberla yo hurtado,
estando tú, Rey, sentado
en tu trono y majestad.

Don García
Redondilla
2100
¿De qué sabes tú que ha sido
mentira?

Ramiro
Presto has de ver
que otra vez te ha de vencer
quien una vez te ha vencido.

Don García
Redondilla
¿Tú a mí?

Ramiro
Dígalo tu madre.

Don García
2105
¿Que a un villano oyendo estoy?

Ramiro
Ya tengo dicho que soy
tan bueno como tu padre.
Romance (tirada)
Y pues el cielo ha querido
que sea llegado el tiempo
2110
en que salga la verdad
del abismo de su centro,
¡oh, rey famoso de España,
reliquias de aquel mancebo
que mataron en León,
2115
en las Asturias de Oviedo!
¡Oh, famosos capitanes,
poderosos caballeros!
¡Oh, palacio suntuoso,
do vive el padre que tengo!
2120
Oíd, oíd mis razones,
aunque dichas de un mancebo,
que en los más humildes, Dios
muestra su saber eterno.
Yo soy Ramiro, yo soy
2125
hijo del Rey y heredero;
natural soy, que no espurio.
Estos sí, todos lo fueron...
Si no lo fueron , lo son,
y serán para “in eterno”,
2130
pues desconocen la madre,
la misma que les ha hecho,
la cual dice que es ya mía,
porque dijo: “Yo te engendro
con la voluntad y el alma,
2135
pues con obras ya no puedo.”
Mi primer madre en España
es viva, aunque goza el cielo,
tan honrada y virtuosa
como en sus obras apruebo.
2140
En ella me engendró el Rey;
yo por legítimo quedo.
Si se casó con mi madre
el Rey, sábelo su pecho;
y sí casó, que no puede
2145
el que es de real vidueño
engañar doncellas nobles,
agravio y ofensa al cielo.
Esto quede aquí; ahora digo
que desmiento el campo abierto
2150
a uno, a tres, a un mundo junto,
si en la Reina han puesto objeto.
Y los primeros con quien
se ha de entender este reto
son don García y Fernando,
2155
y don Gonzalo el tercero.
Reto el sustento y vestido
espurio y virginalero,
flaca y femenil defensa
de sus femeniles cuerpos;
2160
reto las armas cobardes,
gola, espaldar, grebas, peto,
en las cuales quedaréis
por estas manos deshechos.
Y vos, gallardo infanzón,
2165
¿de qué os estáis sonriendo?
No escarnezcáis, que algún día
os vi yo con menos miedo.
Concluyo, y digo, señor,
que la reina, por quien vengo,
2170
es honrada, noble y santa,
del pecado que le han puesto.
Y es tan bueno Pedro Sesé,
como honrado caballero.
Y al que otra cosa dijere,
2175
desde aquí reto y desmiento.

Don Gonzalo
Redondilla
¡Que tal sufro!

Rey
Paso, calla.

Don García
Señor...

Rey
No repliques, no.
Mi hijo es.

Don García
Y ¿qué soy yo?
Alto; acepto la batalla.

Rey
Redondilla
2180
Y yo el campo os aseguro.

Don García
¿Tú a mí me desfavoreces?

Ramiro
Pues ¿qué otra cosa mereces,
bárbaro, infame, perjuro?

Don García
Redondilla
¡Que tal sufro!

Rey
Entraos allá.

Don Fernando
2185
¡Vive Dios, si esto consientes...!

Rey
Y ¿qué hablas tú entre dientes?

Don Fernando
Que espero en el campo ya.

Don Gonzalo
Redondilla
Y yo esperaré mejor
con espada y lanza en mano,
2190
pues vuelves por un villano,
habido en bastardo honor.

Ramiro
Redondilla
Mentís tres veces los tres.

Rey
Quitaos delante de mí.

Don Fernando
Vamos, García, de aquí.

Don Gonzalo
2195
¡Qué padre!

Don García
Bárbaro es.

Rey
Endecasílabos sueltos (tirada)
Don Luis...

Don Luis
Señor...

Rey
Partíos a Miralba,
y a la Reina traed como conviene
a una reina de España y mujer mía,
que se ha de hallar presente a la batalla,
2200
según el fuero que guardar pretendo.
Vos, Conde, apadrinad mi buen Ramiro.
Ponedle a punto, armadle y doctrinadle,
y dilátese tiempo al desafío,
por el poco ejercicio de las armas.
2205
Y tú, retrato de aquel ángel bello,
defensor de mi honor, imagen mía,
dame esos brazos, dignos de estos míos.

Ramiro
Señor, yo soy humilde hechura vuestra.

Rey
Levántate y entremos en mi cámara,
2210
que despacio te quiero hablar y verte.

Conde
De gran valor da indicio.

Rey
A tu persona
ofrece España su real corona.

Vanse. Y sale la REINA, CELIA y MARCELO y BELISARDO, pastor.

Belisardo
Quintilla
Estaréis muy espantada
de ver nuestra rustiqueza;
2215
pues acá más nos agrada
la pura naturaleza
que la malicia ensayada.
Quintilla
Así casamos aquí
nuestras hijas, procurando
2220
su igualdad y gusto así.
Váyanse todos sentando.

Pastor 1º
Ya lo estoy.

Pastor 2º
Yo, junto a ti,
Quintilla
que por mí no ha de quedar.

Marcelo
Ocupad este lugar,
2225
dueño del alma que tengo,
aunque ya resuelto vengo
que el alma habéis de ocupar.

Celia
Quintilla
Pues llegó, Marcelo, el día
en que cumplió mi esperanza
2230
el deseo que tenía,
la que tanto bien alcanza
muy justamente porfía.

Marcelo
Quintilla
El día que dio el imperio
de Roma Alejandro, en pago
2235
del dichoso cautiverio,
y Dido la gran Cartago
en afrenta y vituperio,
Quintilla
cuando Aníbal venció en Canas,
y Atila vio las romanas
2240
plazas de sangre cubiertas,
y entró Escipión por sus puertas
con banderas africanas,
Quintilla
no igualan a aqueste día,
claro, alegre y venturoso,
2245
en que gozo, Celia mía,
el triunfo de ser tu esposo,
que es lo que al cielo pedía.

Celia
Quintilla
Yo, como no sé de historia,
respondo que a mi memoria
2250
nunca fue el lluvioso abril
tan deseado y gentil,
ni mayo con tanta gloria,
Quintilla
ni las palmas levantadas
en el invierno amarillo
2255
de las haces desatadas,
ni el ver quebrantar el trillo
las espigas sazonadas.
Quintilla
Nada de esto iguala al bien
de que te doy parabién.

Pastor 1º
2260
¿No están necios los casados?

Pastor 2º
¿Cuándo has visto enamorados
que menos dulces estén?

Pastor 1º
Quintilla
Con grande extremo lo han sido.

Pastor 2º
En cuanto el Ebro contiene,
2265
¿quién como ellos se han querido?

Pastor 1º
Desde Moncayo a Pirene
famoso nombre han tenido.
Quintilla
¿Qué hiciera con este día
Ramiro?

Pastor 2º
El amor mostrara
2270
que a sus hermanos tenía.

Pastor 1º
¿Y si él también se casara?

Pastor 2º
Fuera lo que ser podía.

Pastor 1º
Quintilla
No miraba de mal ojo
a la madrina Lisardo.

Pastor 2º
2275
Pues el irse fue el enojo
de no cumplir Belisardo
la esperanza de su antojo.
Quintilla
No sé a quién oí decir
que era Rey.

Pastor 1º
Habla más quedo,
2280
que te puede el padre oír.

Pastor 2º
El honrar nunca da miedo,
hablar más no es de sufrir.
Quintilla
Y aun esta dicen que es reina,
y que presa vive aquí.

Pastor 1º
2285
Por la luz que ahora reina,
no la hay más bella de aquí
hasta donde el sol se peina.
Quintilla
Par Dios, Ramiro fue honrado
y tuvo gran pensamiento.
2290
Ya debe de ser soldado.

Pastor 2º
Del paterno sentimiento
estoy, Jacinto, admirado.
Quintilla
Casar a tu hermana ha sido,
en su ausencia, brava cosa.

Pastor 1º
2295
Aquí suena gran rüido.

Marcelo
Ver nuestra madrina hermosa
sin duda el monte ha querido.

Belisardo
Quintilla
No, Marcelo, más es esto.

Marcelo
Levantémonos de aquí.

Entra el CONDE.

Conde
2300
Ninguno deje su puesto;
estense todos así.

Reina
¡Conde!, ¿aquí venís? ¿Qué es esto?

Conde
Quintilla
Oye aparte, Belisardo.

Reina
¿Puedo yo oíllo también?

Conde
2305
Que vos lo sepáis, aguardo.

Reina
¿Es de mi mal o mi bien?

Conde
Viene el bien con paso tardo,
Quintilla
y aunque se os ha detenido,
creed que por bien ha sido.
2310
¿Qué era la fiesta?

Belisardo
Una boda,
que será tragedia toda,
si por su sombra ha venido.

Conde
Quintilla
¿A quién casáis?

Belisardo
Desposaba
a Celia.

Conde
Obligado estaba
2315
a ser su padrino.

Reina
¿Cómo?

Conde
Mas a mi cargo lo tomo,
pues la boda no se acaba.

Belisardo
Quintilla
Bien podréis, que la madrina
es la Reina, mi señora.

Conde
2320
Ya mi persona es indigna.

Reina
Antes yo os lo ruego ahora.

Conde
¡Ah humildad, del mundo digna!
Quintilla
No hables ya de esa suerte,
señora, que espero verte
2325
puesta en tu grandeza y trono,
porque es el cielo tu abono.

Reina
¿De qué modo?

Conde
Escucha y advierte:
Romance (tirada)
Con tosco y pobre vestido,
calzada una dura abarca,
2330
mas con ánimo de rey
que el traje más vil esmalta,
entró Ramiro en la corte
un lunes por la mañana;
y en el palacio una siesta,
2335
cuando el Rey durmiendo estaba.
Dicen que un hombre entre sueños
le hurtó del lado una espada,
preciosa por ser antigua,
y mayorazgo en su casa;
2340
que del rey Garci Ramírez,
que fue defensor de España
cuando la perdió Rodrigo
por la traición de la Cava,
dicen que fue prenda insigne,
2345
y a los reyes de Navarra
de padre a hijo ha venido,
hasta el que Magno se llama.
Esta, que al Rey le faltó,
en Ramiro halló la guarda,
2350
porque dicen que entre sueños
se la ciñeron fantasmas.
Sobre prenderle por hurto
mató con las mismas armas
un montero de Espinosa,
2355
hidalgo de las montañas.
Supo el Rey el desconcierto,
y acudiendo a ver la causa
con sus tres hijos y tuyos,
los desafió en la cara,
2360
y los retó de traidores,
diciendo que te levantan
el adulterio que afirman
con Sesé, cosa que espanta.
Aplazose el desafío,
2365
y a don Luis de Acuña manda
que venga, Reina, por ti,
a quien la corte acompaña.
Yo vengo a darte este aviso,
porque con secreto salgas,
2370
y a decirte que apadrino
a quien defiende tu fama.
Ya queda Ramiro ilustre,
diestro en rodela y espada,
con deseo de salir
2375
a la marcial estacada;
y tus hijos tan cobardes,
que rehúsan la batalla,
porque teme su mentira,
de tu verdad, la venganza.

Reina
Redondilla
2380
¿Posible es que llegó el día
en que se ha apiadado el cielo
de mi pena y desconsuelo
y de la desdicha mía?
Redondilla
Conde, Ramiro es mi hijo;
2385
que el gusto de sus hazañas
lo reciben mis entrañas
con aplauso y regocijo.
Redondilla
Antes que llegue, salgamos.
Di, don Lüis ¿viene cerca?

Conde
2390
Llega a donde el Ebro cerca
estos montes.

Reina
Alto, vamos.
Redondilla
Y tú, Belisardo amigo,
no me dejes.

Belisardo
Mal podré,
que si a Ramiro crie,
2395
con él moriré y contigo.
Redondilla
Hijos, cese el regocijo,
y todos me acompañad.

Marcelo
Pues ¿has de ir a la ciudad?

Belisardo
Sí, que está en ella mi hijo.
Redondilla
2400
¡Ah, Ramiro!, ¡santa hazaña
es aquesta en que te empleas!

Conde
¡Plegue al cielo que le veas
Rey absoluto de España!

Vanse. Y sale DON GARCÍA, DOÑA JUANA, hablando.

Don García
Redondilla
No podré sin tu favor
2405
vencer aquese bastardo;
y así, aquella cinta aguardo
para esforzar mi valor,
Redondilla
que aunque es cobarde y villano,
como los tales lo son,
2410
no sé si lleva razón,
y Dios la espada en la mano.

Doña Juana
Redondilla
Si vuestra Alteza no sabe
muy cierto lo que sustenta,
no se ponga en esa afrenta,
2415
ni con tan vil muerte acabe.

Don García
Redondilla
¿Qué tengo yo que saber?
Los adúlteros, ¿no son
indicios y presunción
entre el hombre y la mujer?
Redondilla
2420
Cuando esperaba favor
de tus manos varoniles,
¡haces, doña Juana, viles
las fuerzas de mi valor!
Redondilla
Mas yo la culpa he tenido,
2425
doña Juana, en querer darte
de estas mis verdades parte;
siempre sospechosa han sido.
Redondilla
Para las armas, es necio
quien con mujer se aconseja.

Doña Juana
2430
No forme de mí tal queja
tu Alteza, ni menosprecio,
Redondilla
que como tanto le estima
mi corazón esta empresa,
teme perder vuestra Alteza
2435
mi alma, que es lo que estima.

Don García
Redondilla
Yo me voy a defender
mis palabras y quien eres
ofendiendo a las mujeres
en esa madre o mujer;
Redondilla
2440
que ya por no ver ninguna
mujer ingrata, quisiera
ser hijo de alguna fiera,
y no de mujer ninguna.

Vase.

Doña Juana
Redondilla
Vete a armar del propio yerro,
2445
aunque de acero te armas,
y ruego a Dios que las armas
no sean mortaja de entierro.

Vase. Y sale el REY, y DON LUIS.

Rey
Endecasílabos sueltos (tirada)
Basta para jüez el mismo cielo,
que un padre apasionado mal podría
2450
serlo tan justamente de sus hijos;
pero, como a quien toca la venganza,
hoy me he de hallar presente al desafío.
Estese Pedro Sesé en las prisiones,
y a la Reina podréis decir que venga.

Entran los PASTORES y CELIA.

Belisardo
2455
Entrad, hijos, tomad lugar a donde
veamos al famoso hermano vuestro
hacer hazañas de su heroica mano.

Celia
¿Qué significa aquella leña, padre?

Belisardo
Que si acaso no vence el buen Ramiro,
2460
será quemada –que es de España el fuero–
la noble Reina, que inocente paga.
¡Que llega el día en que permita el cielo
que su inocencia y su verdad se vea!

Sale la REINA.

Reina
Humilde a tus pies vengo.

Rey
2465
Alzaos, señora, y ocupad el puesto
que os da la ley. Traed vosotros leña,
como es costumbre.

Don Luis
Aquí hay bastantes haces.

Marcelo
El cielo santo a la venganza aspire,
y a nuestro hermano con sus ojos mire.

Reina
2470
Leña del sacrificio riguroso
de esta culpada víctima inocente,
que de mi llanto apagas la gran fuente,
y no el rigor de mi engañado esposo.
Padre sacrificaba, aunque piadoso,
2475
al santo Isac; aquí es tan diferente,
que el hijo sacrifica, o lo consiente,
la madre, a quien negó el amor forzoso.
Pero la fe, que siempre firme estuvo
en ese gran poder, dice que espere,
2480
sin temer que mi sangre se derrame,
que Dios, que el brazo de Abrahán detuvo,
si es que probar en esto mi fe quiere,
mejor tendrá la espada a un hijo infame.

Entra RAMIRO.

Belisardo
Quintilla
¡Qué bravo ha entrado Ramiro,
2485
y qué gallardo también!

Celia
Bravo está armado, y me admiro
que así las armas le estén.
[.....................iro.]

Marcelo
Quintilla
¿Qué mucho que bien le cuadre
2490
que bien le mira su padre?

Celia
¿Qué letra ha sacado allí?

Belisardo
Las letras dicen así:
“Honrarás tu padre y madre.”
Quintilla
Un mandamiento defiende.
2495
¡Mira si puede perder!
Ya entra quien lo pretende.

Marcelo
Todos tres deben de ser.
Nadie la verdad ofende.

Entran todos armados.

Conde
Endecasílabos sueltos (tirada)
Ya están, señora, en la estacada todos.
2500
¿Qué mandas que se haga?

Rey
Que el primero
sea don García, pues nació el primero;
y luego don Fernando y don Gonzalo.

Conde
Alto pues, don Ramiro, este es el día
en que levanta la cabeza España
2505
para mirar vuestra primera empresa,
porque fue la mayor que tuvo el príncipe.

Ramiro
Dame, pues, la rodela, Conde amigo,
que, con razón, ¿quién teme a su enemigo?

Danse.

Don García
Redondilla
Basta, poderoso hermano;
2510
basta, don Ramiro fuerte;
basta, no me des la muerte.
Detén la espada y la mano.
Redondilla
Confieso que soy vencido.

Ramiro
Más es menester confieses.

Don García
2515
Aunque la muerte me dieses,
lo tengo bien merecido.
Redondilla
Confieso que levanté
lo que de vergüenza callo,
porque no me dio un caballo
2520
la Reina, a quien afrenté.
Redondilla
A Dios, a ella y al Rey
perdón pido.

Ramiro
¿Haslo entendido?

Rey
Basta, hijo; ya has cumplido
con el rigor de la ley.
Redondilla
2525
Sacadle luego de ahí.
Y vosotros tres, villanos,
solo en la traición hermanos,
no estéis delante de mí.
Redondilla
Sentenciad vos los traidores,
2530
que si no, por Dios, que luego
los ponga en el mismo fuego.

Reina
Dame esos pies vencedores,
Redondilla
don Ramiro, que tú eres
mi hijo.

Ramiro
Tu esclavo soy.

Reina
2535
Y a ti, mi señor, te doy
mis brazos, pues que los quieres.
Redondilla
Y pues sentencia me pides,
a vos, García, desheredo,
si con tu licencia puedo.

Rey
2540
Tu agravio y mi afrenta mides.

Reina
Redondilla
Y porque afrentado vivas
de tu infamia en cualquier parte,
aunque pudiera matarte,
yo te condeno a que vivas.
Redondilla
2545
Vive, y viva tu pecado
siempre en tu rostro y contigo,
porque no hay mayor castigo
que dar vida a un afrentado.
Redondilla
Doyle a Castilla, que es mía,
2550
con el reino de León,
a Ramiro.

Rey
Y yo, Aragón.
Rey es de todo este día.

Reina
Redondilla
Si acaso España repara
en que yo no le parí,
2555
hoy ha de nacer de mí,
como si yo lo engendrara.
Redondilla
Hijo te tengo de hacer
de la manera que puedo,
y al traidor que desheredo
2560
quito la sangre y el ser.
Redondilla
Entra debajo el brial,
si en las entrañas no puedes,
porque legítimo heredes
lo que pierdes natural;
Redondilla
2565
y si, como dice, hace
la imaginación efecto,
yo le engendro en mi concepto.
Y si ahora al mundo nace,
Redondilla
tu madre soy. Sal, que llega
2570
el parto, aunque sin dolor,
que por parir tu valor,
hasta el dolor se me niega.
Redondilla
Yo te parí claramente.
Tu madre soy.

Marcelo
¡Brava cosa!

Reina
2575
Y a quien dijere otra cosa,
le puedes decir que miente.

Ramiro
Redondilla
Digo que me has engendrado
y que de ti soy nacido.

Marcelo
Juro a Dios que le ha parido,
2580
Celia, vestido y calzado.
Redondilla
¡Bravo valor!

Celia
Causa espanto.
¿Vístele entrar?

Marcelo
Sí le vi.
Paridlos todas así,
y no os costaremos tanto.

Ramiro
Redondilla
2585
Hoy nací de tus entrañas,
nuevo hombre y nuevo español,
como la lumbre del sol,
para alumbrar tus hazañas.
Redondilla
Fui fénix en el morir,
2590
y tú la leña olorosa,
y de tu ceniza hermosa
vuelvo de nuevo a vivir.
Redondilla
Nadie se alabe que ha sido,
de cuantos Dios ha criado,
2595
ni más honesto engendrado,
ni más sin dolor parido.
Redondilla
Del Rey soy hijo leal
y tuyo en esta sazón,
y si fuera Salomón,
2600
te labrara templo igual.

Belisardo
Redondilla
Y a mí, ¿no me conocéis,
gran señor?

Rey
Ya, Belisardo,
grandes premios darte aguardo.

Ramiro
Harto premiarle podéis,
Redondilla
2605
que por padre lo he tenido.

Rey
Marqués de Miralba es ya.

Ramiro
Celia, Marcelo, ¿dó está?

Marcelo
Seáis, señor, bienvenido.
Redondilla
No pareces ya pastor,
2610
mas bien pareces soldado.

Ramiro
Siempre te tendré a mi lado
con igual trato y amor.
Redondilla
Y pues ya Castilla es mía,
señor de Arévalo eres.

Marcelo
2615
Como Rey, muestras quién eres.

Ramiro
Más haré por ti otro día.

Rey
Redondilla
Pues que por tu causa soy
muy amado y muy tenido,
vamos, Ramiro querido,
2620
y en mi lugar desde hoy
Redondilla
por mí serás coronado
de Aragón y de Castilla.
Y acabe esta maravilla,
“El testimonio vengado”.