Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

SANTO ÁNGELO




Autoría: Dudosa
Texto utilizado para esta edición digital:
Cotarelo y Mori, Emilio (Ed.), Obras de Lope de Vega, I, Madrid, RAE, 1916, pp.460-480
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Burgos Segarra, Gemma (Artelope)

Entran las personas siguientes

BERINGARIO.
Su HERMANA.
SAN ÁNGELO.
Su AYO.
DOS FRAILES.
EL PRIOR.
EL PADRE DE SAN ÁNGELO.
DOS CABALLEROS.
DOS CRIADOS.
DOS PASTORES.
DOS JUDÍOS.
UN ROMANO.
MUCHACHO.
SILVANO.
DAMÓN.

Jornada I

(Salen BERINGARIO y su HERMANA.)

HERMANA.
Redondilla
¿Trataba, acaso, el librillo
de algún sujeto de amor?
¡Ah, caro hermano! ¡Ah, señor!
¿Qué?, ¿no os da gusto el decillo?
Redondilla
5
¿Qué es esto? ¿No respondéis?
¿De qué tan suspenso estáis?
Dadme de eso, si mandáis,
larga cuenta. ¿No queréis?
Redondilla
¡Bien lo hacéis, por vida mía,
10
en no querer responder!
¿Ha sido parte el leer
de alguna melancolía?

BERINGARIO.
Redondilla
¡Ah, qué terrible dolor!

HERMANA.
¿Qué sentís, hermano amado?

BERINGARIO.
15
Siéntome en fuego abrasado,
y es de ello la causa amor.

HERMANA.
Redondilla
Contadme eso, si os da gusto.

BERINGARIO.
Contallo me satisface.
Oídme, pues.

HERMANA.
Que me place;
20
que vuestro gusto es mi gusto.

BERINGARIO.
Redondilla
Sabed que en este librito
está un sujeto galano
de una hermana y un hermano
que se amaron infinito.
Redondilla
25
Y que el querer era de ellos
tanto que, si acaso fuera
que el buen amar se perdiera,
se pudiera hallar entre ellos.
Redondilla
Sabido, pues, todo aquesto
30
por sus padres, los casaron,
con que de echar acabaron
al buen querer todo el resto.
Redondilla
Y que tan buenos casados
hicieron mientras vivieron,
35
que de cierta nación fueron
por sus dioses adorados.

HERMANA.
Redondilla
¡Dichosos fueron, señor,
en ese particular!

BERINGARIO.
No pudiera resultar
40
menor gloria de su amor.

HERMANA.
Redondilla
Decís verdad en aqueso.

BERINGARIO.
Pues, por vida de quien soy,
os juro, hermana, que estoy
convencido de su seso,
Redondilla
45
y dichoso me llamara
en este momento yo
si lo que él de ella alcanzó
de vos, hermana, alcanzara.

HERMANA.
Redondilla
¿De mí?

BERINGARIO.
Y no quisiera más,
50
porque en estas ocasiones
se han de ligar corazones
que se conozcan de atrás.
Redondilla
Que más libres de pasión
podrán vivir estos tales
55
[····················-ales]
que esotros que no lo son.
Redondilla
Y pues en sangre y querer
somos iguales, es justo
que gustéis en lo que gusto,
60
pues nada podéis perder.
Redondilla
Mirad que no hay hombre humano,
a lo que yo acá imagino,
que de gozaros sea dino,
sino aquel que es vuestro hermano.
Redondilla
65
Concededme , hermana amada,
lo que pido, y no dudéis,
porque de mí ser podéis
más que de otro regalada.

HERMANA.
Redondilla
¡Por mi fe, que estáis donoso!
70
¿Y ha vuestro amor procedido
del librito?

BERINGARIO.
Él causa ha sido
de este coloquio amoroso.

HERMANA.
Redondilla
¿Va de veras el negocio,
o de mí, acaso, os burláis?

BERINGARIO.
75
Muy mal en el blanco dais,
que yo no hablo de ocio.

HERMANA.
Redondilla
Pues, por vida de los dos,
os juro que he deseado
de tratar lo ya tratado
80
ha muchos días con vos.
Redondilla
Empero no me atreví
por lo que hoy hay entre nosotros.
Mas, pues se han casado otros,
como leístes ahí,
Redondilla
85
era también caso justo
que ambos a dos nos casemos
y de nuestro amor gocemos,
añadiendo gusto a gusto.

BERINGARIO.
Redondilla
¡Oh, venturoso trofeo!
90
¡Oh, venturoso amador!
¡Hame venido el favor
[·······························-eo.]
Redondilla
Vamos, hermana, a palacio,
y en mi aposento entraremos,
95
donde los dos trataremos
este negocio despacio.

(Vanse, y sale ÁNGELO y su CRIADO.)

CRIADO.
Redondilla
¿Qué dices?

ÁNGELO.
Lo que has oído,
y el traerte a aquesta parte
ha sido por darte parte
100
de lo que te he referido.
Redondilla
Y sabrás que en su sagrado
orden días ha que hubiera
entrado si no me fuera
por mis padres estorbado.
Redondilla
105
Mas agora que los veo
fuera de Jerusalén,
quiero, pues que me está bien,
dar remate a mi deseo.

CRIADO.
Redondilla
De tan justo y santo intento
110
no es bien, señor, apartarte;
antes quiero acompañarte
hasta el sagrado convento,
Redondilla
si lo tuvieres por bien.

ÁNGELO.
Antes quiero que te partas
115
con este pliego de cartas.

CRIADO.
¿Adónde?

ÁNGELO.
A Jerusalén.
Redondilla
Porque hallo, caro amigo,
ser más sano para mí
ir al convento sin ti
120
que acompañado contigo.

CRIADO.
Redondilla
Si el ir solo es tu contento,
bien puedes hacer tu gusto.

ÁNGELO.
De ello, como digo, gusto
porque me está más a cuento.

CRIADO.
Redondilla
125
¿A quién mandas que se den
estas cartas?

ÁNGELO.
Escritos
[··················-itos]
[··················-en]
Redondilla
para mis amigos son,
130
y de mi parte les di:
si en algo les ofendí,
que les demando perdón.
Redondilla
De palabra dirás esto,
aunque es lo propio que escribo,
135
y que si Dios quiere, y vivo,
que les prometo ver presto.
Redondilla
Y en preguntando por mí
mi madre y padre querido,
dirasles que soy partido
140
a Roma. ¿Entiéndesme?

CRIADO.
Sí.
¿Y si preguntare a qué?

ÁNGELO.
Redondilla
En Él, pues mi alma confía
que no lo ha de ser, amigo.

CRIADO.
Quede, pues, mi Dios contigo.

ÁNGELO.
145
Y Él vaya en tu compañía.
(Vase, y queda ÁNGELO solo mirando a ciudad.)
Redondilla
Mi Jerusalén, adiós,
adiós, que de vos me alejo,
y no imaginéis que os dejo
por los males que hay en vos.
Redondilla
150
Porque es cosa muy notoria
que el que tiene en él su asiento
goza de eterno contento
por ser en el siglo gloria.
Redondilla
La religión del Carmelo,
155
de vos me hace ausentar,
y ansí yo os pienso dejar
por ella, porque es mi cielo.
Redondilla
Tú, mundo falso, enemigo,
con tus maldades te queda,
160
que el temor de Dios me veda
y priva el burlar contigo.
Redondilla
Ya Ángelo te aborrece
y tus males no cura,
que a Dios agradar procura,
165
que es lo que más apetece.
Redondilla
Alegre y regocijado,
Virgen de alta perfición,
voy a vuestra religión
por el hábito sagrado.
Redondilla
170
Mas aunque de él yo sea indino,
yo sé, pues no carecéis
de nada, que me haréis
que sea de indigno, dino.
Redondilla
Alma, recebí contento,
175
que este es el monte dichoso.
Alegraos, tomá reposo,
pues yo en el cuerpo lo siento.
Redondilla
Divino y santo Carmelo,
subir quiero a vuestra altura,
180
pues que con ello segura
tendré la entrada en el cielo.
Redondilla
Vos, boca, es bien que beséis
su peñasco cristalino,
porque del valor divino
185
que encierra alguno toméis.
Redondilla
¡Oh, rara y celeste cosa!
Besalde, boca, otra vez,
cumplí el número tres
y seréis del todo hermosa.
Redondilla
190
Bien, por cierto, lo habéis hecho,
negarlo no es caso justo,
porque con tan santo gusto
está endiosado mi pecho.
Redondilla
Vos, pies, es bien que subáis
195
en un momento a la cumbre,
y no sintáis presadumbre.
Mas, ¿cómo calzados vais?
Redondilla
¿Subir calzados queréis
por peñascos tan divinos?
200
¿No veis que sois de ello indinos
y que erraréis si lo hacéis?
Redondilla
Descalzos podéis subir,
y no os dé pena el hacello,
porque de lo hecho, y de ello,
205
gran bien se os ha de seguir.
Redondilla
Buenos estáis de esta suerte,
subid ¡ay, triste! ¿Qué habéis?
¿No pecastes? No os quejéis,
porque no es el mal de muerte.
Redondilla
210
Y no es bien que el tropezar
os cause tal desconsuelo,
que el que pisar piensa el cielo
mucho más ha de pasar.
Redondilla
Aguijad, subid, subid,
215
subid, no os mostréis escasos,
alargá un poco los pasos,
porque me conviene así.
Redondilla
Tené, que ya habéis llegado
adonde Ángelo quería.
220
Este es el día, alma mía,
para mí más deseado.
Redondilla
¡Oh, monesterio glorioso!
¡Oh, divina religión!
Tomad placer, corazón,
225
estad alegre y gozoso,
Redondilla
que desde hoy, si es Dios servido,
y alcanzáis lo que queréis,
dar guerra al mundo podréis,
pues que tanto os ha seguido.
Redondilla
230
Mas, pues la distancia es corta,
dad hoy fin a vuestro intento,
y a la puerta del convento
es bien que llaméis, que importa.

(Llama a la puerta, salen dos FRAILES y dice el uno: “Deo gracias”.)

ÁNGELO.
Redondilla
Por siempre. Siervos de Dios,
235
socorred de presto a quien
no ha deseado otro bien
sino estar aquí con vos.
Redondilla
Huyendo del mundo insano
vengo de este arte que veis
240
a pediros que me deis
el hábito soberano.
Redondilla
No me neguéis lo que pido,
por el Dios a quien servís,
que si de no me decís
245
pensaré que soy perdido.

FRAILE.
Redondilla
Levantaos, señor honrado,
y pido no os aflijáis,
que aqueso que demandáis
jamás aquí fue negado.
Redondilla
250
Vos, padre, llamad aquí
nuestro prior al momento,
y de aqueste santo intento
le dad razón.

ÁNGELO.
Sea ansí.

(Vase.)

FRAILE.
Redondilla
¿Sois de aquí cerca?

ÁNGELO.
[Sí, padre.]
255
De aquí cerca natural.

FRAILE.
Vuestra humildad da señal
de ello. ¿Tenéis padre y madre
Redondilla
vivos?

ÁNGELO.
Vivos, padres, son.

(Sale el PRIOR.)

FRAILE.
Oíd, que viene el prior.

PRIOR.
260
¿Quién es, padre, ese señor
que entrar quiere en religión?

ÁNGELO.
Redondilla
Yo soy, padre, el que desea
bien tan alto y soberano.

PRIOR.
Yo os recibo por hermano,
265
por la humildad que en vos veo.
Redondilla
Más decí: ¿podéis llevar
la vida estrecha que hacemos?

ÁNGELO.
Sí, padre.

PRIOR.
Pues dentro entremos,
que el hábito os quiero dar.

ÁNGELO.
Redondilla
270
Inmensas gracias te den,
señor del impirio cielo,
todas las gentes del suelo
por siempre jamás. Amén.
Redondilla
Tu, mundo, que con maldad
275
llevas los hombres tras ti,
quita los ojos de mí,
que no quiero tu amistad.
Redondilla
Que con el sagrado peto
de que agora armarme voy,
280
aunque de él indigno soy,
te haré que estés sujeto.

(Vase, y salen BERINGARIO y dos CABALLEROS.)

BERINGARIO.
Terceto
A estar de noche en casa no me hallo.
¿Dónde un poco de tiempo gastaremos?

CABALLERO 1.º.
¿Faltará donde vamos a gastallo?
Terceto
285
Al barrio de las damas ir podemos,
y, si alguno pasare, a mantealle
desnudos en la calle los pornemos.

CABALLERO 2.º.
Terceto
Es dalles mala noche a los cuitados.
Mejor será, en el cabo de esta calle,
290
ponernos todos tres arrebozados
Terceto
y, si alguno pasare, a mantealle
o hacerle otra burla semejante.

BERINGARIO.
Bien habéis dicho. Todo el mundo calle.
Terceto
[······························]
295
[······························]
[······························]
Terceto
Los dos aquí y vosotros allí frente
se pongan, y sea presto, que ya viene
uno que de este caso está inocente.

(Sale un MUCHACHO cantando.)

MUCHACHO.
Redondilla
300
¡Viva la fe de Cristo
entre todos los cristianos,
y mueran los maniqueos
que viven como tiranos!

BERINGARIO.
Redondilla
¡Oh, hideputa, ladrón!
305
¿Tal canción osáis cantar?

MUCHACHO.
Pues ¿cómo? ¿Es malo el cantar?

BERINGARIO.
Malo es.

MUCHACHO.
¿Por qué razón?

BERINGARIO.
Redondilla
Porque es más a mí mejor
la maniquea

MUCHACHO.
¡Callad,
310
que es mentira y falsedad!

BERINGARIO.
¿Cómo falsedad, traidor?
Redondilla
Mas ¿quién mi furia refrena?
Sacalde luego la lengua,
pues se atreve a poner mengua
315
en ley que es tan santa y buena.

CABALLERO.
Redondilla
¿Pensáis volveros atrás?

MUCHACHO.
Señor, ¡por amor de Dios!

CABALLERO.
Los bellacos como vos
merecen esto y aun más.

MUCHACHO.
Redondilla
320
¡Que me matan, madre mía,
que me matan!

CABALLERO.
¡Cállate!

MUCHACHO.
Déjenme, yo callaré.
¡Santo Dios! ¡Virgen María!

BERINGARIO.
Redondilla
Dalde dos pares de coces
325
y achalde de aquí, acabá,
que imagino que nos ha
de hundir con tantas voces.
Redondilla
Y de mí aqueste reciba.

MUCHACHO.
¡Ay, no más, no más, señores!
(Huye y dice.)
330
¡Ah, maniqueos traidores!
¡Viva Cristo, y su ley viva!

BERINGARIO.
Redondilla
¡Oh, reniego de mis manos,
pues que tal oigo decir!
Vamos tras de él, que morir
335
tienen los demás cristianos.

CABALLERO.
Redondilla
Ten, señor; no hagas aqueso.

BERINGARIO.
No más. No es bien que dejemos
por un rapaz de holgarnos.

BERINGARIO.
Volvamos, pues, a sentarnos.

CABALLERO.
340
Eso sí, y es bien. Sentémonos.
Redondilla
Tu ayo viene, señor.

(Salen el AYO y dos PAJES con hachas.)

BERINGARIO.
¡Qué es de la terrible caso!
Cogido nos tiene el paso.

AYO.
¿Qué es esto, infame, traidor?
Redondilla
345
¿Parécete bien aquesto?
¿Es bien que te ha de buscar
tu ayo y te venga a hallar
siempre en este mesmo puesto?
Redondilla
Mas no es bien ponerme aquí,
350
traidor, contigo a razones,
porque mis reprehensiones
no hacen efecto en ti.
Redondilla
Anda a palacio al momento;
mira las que hecho has,
355
que juntas las pagarás,
porque te sea escarmiento.

(Vanse, y salen dos CAZADORES.)

CAZADOR 1.º.
Redondilla
¡Oh, hideputa! El jabalí
qué soberbio se ha mostrado.
El mejor es que he cazado,
360
ni en toda mi vida vi.

CAZADOR 2.º.
Redondilla
Dichoso os podéis llamar,
pues hallastes tan buen lance.

CAZADOR 1.º.
Dile el más galano alcance
que se pudo desear.
Redondilla
365
Levanté un corzo gallardo
que entre unos cedros estaba,
y un pecho blanco mostraba
y el lomo entre negro y pardo.
Redondilla
Y ¡por Dios! que me alegró
370
tanto el hermoso corcillo,
que al momento di en seguillo,
aunque al revés me salió.
Redondilla
Que yendo tras de él, en suma,
este jabalí, rumiando,
375
contra mí se vino echando
espadañadas de espuma.
Redondilla
Viendo el bravo corazón
del bruto y en su furia brava,
no quise que se escapara
380
sin gozar de la ocasión.
Redondilla
Al cuello el venablo agudo
cuatro veces le tiré,
y cuatro le levanté,
que hacello Marte no pudo.
Redondilla
385
A la quinta fui enojado
y, tomando el brazo vuelo,
dejé el jabalí en el suelo
con cuello y pecho pasado.
Redondilla
La presa ha sido mejor
390
que cazador ha tenido.

CAZADOR 2.º.
Mala caza me ha salido
por aqueste alderredor.

(Sale el PADRE de SAN ÁNGELO con un CRIADO.)

PADRE.
Redondilla
Bravamente arremetía
el oso a toda la gente.

CRIADO.
395
Viose, señor, claramente,
que dalle jamás quería.

PADRE.
Redondilla
¿Qué hay, amigos, por acá?

CAZADOR 2.º.
Yo de caza estoy ajeno,
Marceliano, andando bueno
400
de montes.

PADRE.
Gusto me da.
Redondilla
Y ¿qué es?

CAZADOR 1.º.
Poco. Un jabalí
es.

PADRE.
¡Oh, pese al mundo [malo]!
¿Pensáis que es poco regalo
ese, amigos, para mí?

CAZADOR 2.º.
Redondilla
405
Tocá ese cuerno, señor,
porque aunque más caza tenga
tu gente, la deje y venga.

PADRE.
No decís mal, por mi amor.

(Salen dos CRIADOS.)

MOZO.
Redondilla
Ya la caza se ha dejado.
410
Lo que en la alforja traés
[···············-és]
comeremos de un bocado.

(Comen y salen ÁNGELO y el PRIOR.)

ÁNGELO.
Redondilla
Con gozo queda infinito
nuestro hermano, padre amado.

PRIOR.
415
Por haberle visitado
se alivió aquello poquito,
Redondilla
y huélgome de verdad
que haya en esta religión
en tiempo tal un varón
420
de tan grande santidad.
Redondilla
Mas ¿de qué estás admirado?

ÁNGELO.
Estoilo, padre y prior,
porque a mi padre y señor
veo estar allí asentado.

PADRE.
Redondilla
425
¡Válame Dios!

CAZADOR 2.º.
¿Qué tenéis?

PADRE.
¿No es mi hijo el que allí viene?

CAZADOR 2.º.
Señor, sí.

PRIOR.
Antes conviene
que al punto os arrodilléis.

PADRE.
Redondilla
¿Ángelo?

ÁNGELO.
Padre y señor.

PADRE.
430
¡Oh, qué extraño regocijo!
Abrázame, caro hijo,
mi bien y mi dulce amor.

ÁNGELO.
Redondilla
De muy buena voluntad.

PADRE.
¡Oh, qué abrazos soberanos!

ÁNGELO.
435
Dadme, señor, vuestras manos,
y la bendición me echad.

PADRE.
Redondilla
¡Hijo mío y mi contento!
¡Ay, prendas de las más caras!
¿No fuera bien me avisaras
440
de aquese tan santo intento?
Redondilla
¿Habíate de estorbar
yo ni tu madre afligida?
Di, hijo, bien de mi vida.
Vuelve, vuélveme a abrazar.
Redondilla
445
Cazador dichoso he sido;
dichosa ha sido mi caza,
pues hallé, en lugar de caza,
un hijo que había perdido.
Redondilla
Ocho años hace y más
450
que no os vi sino este día,
y la esperanza perdía
de nunca verte jamás.
Redondilla
A Roma fui a buscarte,
porque me dijo tu paje
455
que hacia allá era tu viaje;
pero nunca pude hallarte.
Redondilla
Pues tu tan querida madre
llena está de lloro y luto;
lágrimas da por tributo,
460
porque no hay bien que le cuadre.

ÁNGELO.
Redondilla
Pensando ser estorbado,
padre y señor, de los dos,
lo hice, mas sabe Dios
cuántas veces me ha pesado.
Redondilla
465
Y pues tan mal lo he hecho,
junto con la bendición
pido me otorguéis el perdón.

PADRE.
Aqueso me ha satisfecho.
Redondilla
¿Darate licencia el prior?

ÁNGELO.
470
¿Para qué es, [caro] padre?

PADRE.
Para ir a ver a tu madre
y con ella holgarte, amor.

ÁNGELO.
Redondilla
Aquí está su reverencia.
A él se le puede pedir,
475
que yo gustaré de ir.

PRIOR.
Yo os otorgo esa licencia;
Redondilla
empero hasta mañana
no puede ser.

PADRE.
Bien está,
que yo me quedaré acá
480
para tomarla mañana.

PRIOR.
Redondilla
Vámonos, pues, al convento.

PADRE.
Vamos.

(Entra el ROMANO.)

ROMANO.
¡Dios sea loado,
pues al Carmelo he llegado!
[················-ento.]

PRIOR.
Redondilla
485
¿No es aquel hombre romano?

PADRE.
¿Cuál?

PRIOR.
Aqueste que aquí viene.

PADRE.
De ello traje y traza tiene.

ROMANO.
¿Padres?

PRIOR.
¿Qué queréis, hermano?

ROMANO.
Redondilla
Al prior quería hablar.

PRIOR.
490
Delante vos les tenéis.
Decid qué es lo que queréis.

ROMANO.
Aquesta le vengo a dar.

PRIOR.
Redondilla
¿De quién es?

ROMANO.
De aquel que está
en Roma en lugar de Dios.

PRIOR.
495
¿De él es?

ROMANO.
Sí.

PRIOR.
Pues leelda vos,
fray Ángelo.

ÁNGELO.
Así será.
(Carta del Santo Padre.)
“Yo, Inocencio, tercio de este nombre, electo por mandado de Dios en la silla apostólica de San Pedro: hago saber a vos, el Prior de la Hermandad de Nuestra Señora del Monte Carmelo como cierto religioso de esa mesa orden me dio relación como en él había al presente un hermano llamado Ángelo, del cual me contó sus virtudes y proezas y celo de servir a Dios. De lo cual yo, satisfecho y deseoso de verle, vos mando, en virtud de santa obediencia, que, vista la presente, nos le enviéis para que, examinada su elocuencia, hallándole docto en la doctrina de nuestra santa fe católica, vaya con nuestra licencia por las partes del mundo a predicar a los enemigos, como lo han hecho y hacen aquellos que esa religión profesan desde el primer fundador Elías. Dios os guarde.— Inocentius Tertius

PRIOR.
Redondilla
Otorgar me satisface
cuanto por aquesta pide.

ROMANO.
Quien su gusto al suyo mide
500
la voluntad de Dios hace.

ÁNGELO.
Redondilla
Pues ¿a mi querida madre
no la tengo de ir a ver?

PRIOR.
No, porque se ha de hacer
lo que manda el Santo Padre.
Redondilla
505
Y cuando de allá volváis
a visitarla ir podéis
y con ella os holgaréis
todo el tiempo que queráis.

PADRE.
Redondilla
Pues ¿de camino una hora
510
no la podrá, padre, hablar?

PRIOR.
Esa le quiero yo dar,
y no más.

PADRE.
Sea en buena hora.

PRIOR.
Redondilla
En la mañana os podréis
ir todos juntos.

ROMANO.
Sea ansí.

PRIOR.
515
Pues al convento vení,
amigo, y descansaréis.

ÁNGELO.
Redondilla
Aquí gusto yo quedar.
Deme vuestra reverencia
para orar a Dios licencia.

PRIOR.
520
Sin ella podéis orar.

(Vanse, y queda SAN ÁNGELO de rodillas.)

ÁNGELO.
Canción (canzone)
Después que supe, Virgen consagrada,
el premio que ganaba el que os servía,
ardiendo en el deseo de serviros
en esta religión que dedicada
525
a vos está, mientras que la noche y día
en alabaros gasto y en pediros
que deis a mis sospiros
algún pequeño vado con que yo sea cierto
si en este monte y yerto
530
adonde el orden vuestro sea fundado.
Os sirvo como debo,
que a mi vida daréis un vivir nuevo,
y si estáis satisfecha de mi intento,
permitid, virgen, pues fundado ha sido
535
este orden santo por el santo Elías,
que vaya de contino en grande aumento,
porque el santo ínclito apellido
que uno [al vuestro] dure eternos días.
Y ansí [a] las penas mías
540
les daréis sepultura
cuando lo comenzado
veáis acabado,
que es ver en la suprema y sacra altura
aquese rostro bello,
545
aunque es indigno Ángelo de vello.

(Abaja NUESTRA SEÑORA con dos ÁNGELES, y una capilla y un escapulario.)

MARÍA.
Redondilla
De ti estoy agradada,
Ángelo, y te hago saber
que has un dechado de ser
de mi religión sagrada.
Redondilla
550
Goza, pues me eres fiel,
de estas dos joyas bellas,
porque yo adorne con ellas
el hábito de buriel.

(Pónenle los dos ÁNGELES la capilla y el escapulario.)

ÁNGELO.
Redondilla
Más que nadie venturoso,
555
Virgen, puedo de hoy llamarme,
pues habéis bajado a darme
don tan alto y tan precioso.
Redondilla
Rico estoy con ropa tal,
mas que bien que me parece
560
de ello el alma se enriquece
por [vuestro don] celestial.

MARÍA.
Redondilla
Mientras que la mar furiosa
sus recias ondas echare
y al ancho mundo alumbrare
565
el sol con su luz hermosa,
Redondilla
mi religión del Carmelo
sé cierto que durará
y de ella un olor saldrá
que dará consuelo al cielo.

(Tocan la música y súbese NUESTRA SEÑORA.)

ÁNGELO.
Redondilla
570
No podré, Virgen María,
aunque de todo alabaros
me deshaga, gracias daros
por el bien de aqueste día.
Redondilla
Que el bajar a regalarme
575
con aquestas joyas dos,
entiendo, Madre de Dios,
que es para más obligarme.
Redondilla
Serviros he profesado,
y no me volveré atrás,
580
pero no me obliguéis más,
que harto me habéis obligado.
Redondilla
Por lo cual, Virgen sagrada,
no os podrá mi alma pagar
un favor tan singular,
585
eternamente adeudada.
Redondilla
Ángelo, dichoso has sido,
pues, nacido en este suelo,
con vestiduras del cielo,
merecido has ser vestido.
Redondilla
590
Cuando por aquí abajé,
celestial emperadora,
bajé pobre y subo agora
rico, lo que no pensé.
Redondilla
Pero está clara la prueba
595
de este mi gozo interior…
[·····················-or]
[·······················-eba].


Jornada II

(Salen SANTO DOMINGO y SAN FRANCISCO.)

SANTO DOMINGO.
Terceto
¡Con justa causa, ¡oh, padre! vuestro pecho
está admirado del sermón sagrado
600
que fran Ángelo hoy en Roma ha hecho!
Terceto
Porque las cosas que en él ha hablado
no las ha deprendido aquí en la tierra,
que en el cielo debió ser enseñado.

SAN FRANCISCO.
Terceto
Bien puede, fray Domingo, cruda guerra
605
hacer al mundo y con sermones tales,
destruir las maldades que se encierra.
Terceto
¡Dichoso, padre mío, entre mortales
llamarte puedes, pues que fruto tanto
han hecho tus sermones celestiales!
Terceto
610
Ya veo a Roma, que en eterno llanto
con sus maldades sepultada estaba,
cantar himnos a Dios con dulce canto.

SANTO DOMINGO.
Terceto
Lo que a mí más me admira y admiraba
era ver que, entre otras cosas milagrosas,
615
dijo que el fin del mundo se [acercaba].
Terceto
Y según son las gentes de viciosas,
y yo soy incapaz, malo y perverso,
no dudo que acabadas sean sus cosas.
Terceto
Pero no quiera Dios del universo,
620
estando de maldad y vicios lleno,
se acabe en tiempo al hombre tan adverso.

SAN FRANCISCO.
Terceto
Él, pues en redimirnos fue tan bueno,
agora, en tiempo tan adverso y duro,
no será de piedad con él ajeno.
Terceto
625
Que por eso Inocencio, fuerza y muro
de su Iglesia sagrada, trujo a Roma
a Ángelo, a quien ya gloria aseguro.
Terceto
El cual, tanto a su cargo y pecho toma
el traer a la gente a buen gobierno,
630
que sus torpezas reprehende y doma.

SANTO DOMINGO.
Terceto
Si aquel que está en lugar del Padre Eterno,
[···················-ara]
cual le pedimos ya con pecho tierno,
Terceto
cada cual de nosotros le ayudara
635
a incitar al mundo a penitencia
y que de sus torpezas se dejara.

SAN FRANCISCO.
Terceto
Si Dios, padre, que es suma providencia,
no le revela e inspira que le apruebe,
por imposible tengo la licencia.

SANTO DOMINGO.
Terceto
640
Él, pues, misericordia siempre llueve,
y sabe el celo con que aquesto hacemos,
no permitirá, padre, la repruebe.
Terceto
Pero lo que en esto hacer podemos
es, las rodillas en tierra hincadas,
645
con lágrimas los dos le supliquemos
nos sean nuestras vidas aprobadas.

SAN FRANCISCO.
Redondilla
Pláceme, comenzá vos.

SANTO DOMINGO.
Vos es justo comencéis.

SAN FRANCISCO.
Vos, Domingo, alcanzaréis
650
mucho más que esto con Dios.

SANTO DOMINGO.
Redondilla
El postrero he yo de ser.

SAN FRANCISCO.
Aqueso no, por mi amor.

SANTO DOMINGO.
Sí, que en todo sois mayor.

SAN FRANCISCO.
Mayor en obedecer.
Redondilla
655
si en tu defensa sagrada
tu bondad vernos desea,
permite, Señor, que sea
la vida nuestra aprobada.
Redondilla
No nos sea el Papa avaro
660
en lo que le demandamos,
pues que tu fe profesamos
ser ambos a dos amparo.

SANTO DOMINGO.
Redondilla
Pues conocéis nuestro celo,
no nos neguéis bien tan alto
665
en tiempo que está tan falto
de fe el miserable suelo.
Redondilla
No nos sea, ¡oh, gran señor!
aquesto de ti negado,
que es bien que vuelva el ganado
670
a ti, su antiguo pastor.

(Aquí se aparece CRISTO con rayos de fuego, y NUESTRA SEÑORA de rodillas.)

MARÍA.
Redondilla
¿Contra quién, oh hijo amado
[···················-ís]?
¿De quién, acaso, os sentís
allá en el suelo agraviado,
Redondilla
675
que, según el rostro os veo,
bravo, fiero y furibundo,
temo que queréis al mundo
dar ya cabo, a lo que creo?

CRISTO.
Redondilla
No quiero, querida Madre,
680
que de hoy más los hombres vivan,
ni que más bienes reciban
de mí y de mi Eterno Padre.
Redondilla
Acábense los errores
de gentes tan incapaces,
685
que no es justo tener paces
con hombres tan pecadores.

MARÍA.
Redondilla
Que me concedáis un don
por quien sois os pido, y es,
hijo, que por esta vez
690
alcancen de vos perdón.
Redondilla
No miréis su inobediencia,
sino mirá que sois Dios,
y que es justo que haya en vos
para con ellos clemencia.

CRISTO.
Redondilla
695
No puedo, Madre y señora,
lo que pedís otorgar,
sin dejar de castigar
a gente tan pecadora.

MARIA.
Redondilla
Pues no es justo, hijo eterno,
700
que tantos millares de almas
vayan a poblar las calmas
del duro y terrible infierno,
Redondilla
enviad del alto asiento
ángeles que les prediquen
705
y en voces altas publiquen
vuestro sanguinoso intento.
Redondilla
Y si haciendo aquesto en ellos
no hubiere ninguna enmienda,
soy contenta que descienda
710
el rigor vuestro sobre ellos.

CRISTO.
Redondilla
Muy muchos predicadores,
Madre, les habéis enviado,
pero nada ha aprovechado,
antes son más pecadores.
Redondilla
715
¿Quiénes hoy les predicaron?
Andrés y Bartolomé,
pero al uno aspáronle
y a otro le desollaron.
Redondilla
A Juan, mi primo amado,
720
siendo la causa Herodías,
degollaron, y a Matías
con una sierra aserraron.
Redondilla
Y a Pedro, columna fuerte
de mi Iglesia, como yo
725
en una cruz padeció
también afrentosamente.
Redondilla
Estos y otros muchos fueron,
[los] que envié para enseñallos,
mas no gustando escuchallos,
730
crudas muertes me les dieron.
Redondilla
Pues no hay enmienda en ellos,
os pido no me roguéis,
antes pido me dejéis
hacer yo justicia de ellos.

MARÍA.
Redondilla
735
Que detengáis, hijo, os ruego
el brazo y no sea más,
y acordaos que jamás
dijistes de no a mi ruego.
Redondilla
Mirad que estos dos varones
740
que aquí presentes tenéis
desean licencia les deis
para hacer sus religiones.
Redondilla
Yo os los presento, mi Dios,
que ellos por el mundo irán
745
y muchas almas traerán
al reino do moráis vos.
Redondilla
Mirad que son, hijo amado,
Domingo y Francisco, quien
[solo procuran] el bien
750
del pecador obstinado.
Redondilla
Deles vuestra omnipotencia
tal cargo a tales varones,
porque con santos sermones
vendrá el hombre a penitencia.
Redondilla
755
Esta merced solamente
pido, hijo, me otorguéis,
para que al mundo mostréis
que sois Dios omnipotente.
Redondilla
Esto a vuestra Madre amada
760
no le neguéis, hijo, os pido,
pues que me habéis elegido
por su madre y abogada.

CRISTO.
Redondilla
Por Vos quiero perdonar[los],
con tal que si me ofendieren
765
y contra mis leyes fueren
al doble he de castigarlos.
Redondilla
Y agrádame que en mi aprisco,
para bien de los mortales
haya dos columnas tales
770
como Domingo y Francisco.

(Vanse CRISTO y su MADRE.)

SANTO DOMINGO.
Redondilla
¡Ah, Francisco! ¿Qué decís
de esta divina visión?

SAN FRANCISCO.
Que siento en mi corazón
lo que vos, padre, sentís.

SANTO DOMINGO.
Redondilla
775
Inmensas gracias contino
cielo y tierra y mar os den,
Señor, pues de tanto bien
a cada cual haces dino.
Redondilla
Al Papa, si gustas de ello,
780
vamos, que si esto ha sabido,
lo que le habemos pedido
no rehusará de hacello.

(Sale SAN ÁNGELO.)

ÁNGELO.
Redondilla
Tiéneme tan satisfecho,
[···················-ares]
785
que quiero en vuestros [altares]
sacrificaros mi pecho,
Redondilla
porque es evidente y claro
que es sumo bien el que tiene
aquel alma que a estar viene
790
debajo de vuestro amparo.
Redondilla
Y por que la mía sea
una de las escogidas,
daré esta vida y mil vidas
por vos en dura pelea.

SANTO DOMINGO.
Redondilla
795
¡Oh, gloria a mi gusto extraña!
Abrazanos, padre nuestro.

ÁNGELO.
Obediente hijo vuestro
lucero de nuestra España.
Redondilla
Padres, ¿en qué se entendía?
800
¿Qué era la conversación?

SAN FRANCISCO.
Tratar, padre, del sermón
que os oímos este día,
Redondilla
porque tan divino ha estado
vuestra plática y tan alta,
805
que el que le pusiere falta
incurriría en gran pecado.
Redondilla
¡Qué purísimas verdades!
¡Qué voz tan rara y tan buena!
¡Qué rica lengua y qué llena
810
de santas divinidades!
Redondilla
¡Qué raras comparaciones!
¡Qué estilo de comenzar!
Bien pueden desde hoy callar
todos con vuestros sermones.
Redondilla
815
Y es de ver [en] esto tanto
que en él claro se mostraba,
que por vuestra boca hablaba
el propio Espíritu Santo.
Redondilla
Y aquesto es bien se atribuya
820
por el gran fruto que hicistes,
y ansí cuanto en él dijistes
[·······················-uya.]
Redondilla
Yo saco por inspirencia,
viendo vuestro santo celo,
825
que en las escuelas del cielo
deprendistes esta ciencia.
Redondilla
Que haber salido tan diestro
en ciencia como salistes,
ha sido porque tuvistes
830
la Trinidad por maestro.
Redondilla
Y es bien que los que aquí estamos
y estas reglas deprendimos,
pues dignos de veros fuimos
que por maestro os tengamos.
Redondilla
835
Porque quien ha deprendido
en tan divino lugar,
nos podrá maestros sacar,
pues tal maestro ha salido.

ÁNGELO.
Redondilla
En haber a los oyentes,
840
padres, con mi sermón dado,
tanto gusto, halo causado
el estar los dos presentes.
Redondilla
Y al Padre Eterno y a vos
se deben las gracias dar,
845
porque Él me enseñaba a hablar
por la boca de los dos.

SAN FRANCISCO.
Redondilla
Más adelante no vais
que bien se ve, por lo visto,
que en los amores de Cristo,
850
fray Ángelo, os abrasáis.
Redondilla
Y por su amor soberano
digo que vuestra persona
habrá de mártir corona
en el reino siciliano.
Redondilla
855
Y después que en este suelo
padezcáis martirio tal,
os dará la celestial,
que es la Gloria allá en el cielo.

ÁNGELO.
Redondilla
Y vos por el grande amor
860
que al mismo Dios le tenéis,
en el cielo y suelo seréis
tenido en grado mayor.
Redondilla
Las llagas con que mi Dios
satisfizo a los humanos,
865
por misterios soberanos
serán fijadas en vos.
Redondilla
Será un misterio no visto,
que bajará a tan buen fin,
en forma de Serafín,
870
a dároslas Jesucristo.

SANTO DOMINGO.
Redondilla
Una y otra profecía
no hay más bien que desear;
muy bien será celebrar,
padres, tan dichoso día.
Redondilla
875
Mas yo claramente veo,
por estas dos profecías,
ser el uno más que Elías
y el otro más que Eliseo.
Redondilla
Elías muertes y daños
880
nos profetizó en el suelo,
de que el rocío del cielo
faltaría en tantos años.
Redondilla
Eliseo publicó
otras semejantes cosas,
885
pero fueron milagrosas
que Dios se lo concedió.
Redondilla
Mas aunque tanto alcanzaron,
vosotros le aventajáis,
pues que a nos profetizáis
890
lo que no profetizaron.
Redondilla
Llanamente está claro
que, aunque saber hubo en ellos,
no fue comprendido de ellos.
[·················-aro]

SAN FRANCISCO.
Redondilla
895
Baste, padre, por mi amor,
que esto permítelo Dios,
pero no somos los dos
dignos de tanto loor.
Redondilla
Basta un modo de alabar
900
por bajo estilo es pecado,
que del misterio alabado
no hay causa de mormurar.

SANTO DOMINGO.
Redondilla
Es verdad, mas digo aquesto
porque os contemplo ya a vos
905
en el templo de mi Dios
estar por columna puesto.
Redondilla
Y sus llagas tan sagradas,
por más divino trofeo,
me parece que las veo
910
en pies y manos fijadas.
Redondilla
Pero ¿qué diré también,
padre, de vuestro valor,
por ser el fruto mejor
que ha dado Jerusalén?
Redondilla
915
Ya vuestra sangre vertida
contemplo en la dura tierra,
y a vos gozoso en tal guerra
porque dais por Dios la vida.

(Sale un ROMANO a llamallos.)

ROMANO.
Redondilla
Guarde Dios la compañía.

SAN FRANCISCO.
920
Él venga, señor, con nos.

ROMANO.
El Padre Santo a los dos,
padres, a llamar me invía.

SAN FRANCISCO.
Redondilla
Su santo mandato haremos.

ROMANO.
Caso justo es que lo hagáis,
925
y que conmigo vengáis.

SAN FRANCISCO.
Todos tres, padre, ir podemos,
Redondilla
que, a lo que tengo entendido,
él nos envía a llamar
para esta vida aprobar.
930
[························-ido]

ÁNGELO.
Redondilla
Iré muy de buena gana.
Huélgome de la ocasión
para que la bendición
le pida a Su Santidad
Redondilla
935
que, en recibiéndola, intento
ir a Secilia a buscar
el que a la tierra ha de dar
de aqueste cuerpo aposento.

SANTO DOMINGO.
Redondilla
De ese amor que a Dios tenéis
940
grande invidia os tengo yo,
pues una vida que os dio
por su amor darla queréis.

(Vanse, y salen BERINGARIO y su HERMANA.)

BERINGARIO.
Redondilla
Esto tené por muy cierto.

HERMANA.
Sin que lo juréis lo creo.

BERINGARIO.
945
Pues aunque me veis y os veo,
lo tengo por caso incierto.

HERMANA.
Redondilla
Eso pido me aclaréis,
si sois servido.

BERINGARIO.
Es verdad,
porque, aunque de esa beldad
950
gozar, señora, me veis,
Redondilla
tengo por cosa imposible,
como me extremo en quereros,
cada momento teneros
delante de mí visible.
Redondilla
955
Y por el Omnipotente
os juro, ¡por vida mía!,
que jamás tuve alegría
estando de vos ausente.
Redondilla
Y ansí, cuando esta hermosura
960
a mi rostro se escurece,
el claro día parece
volvérseme en noche escura.

HERMANA.
Redondilla
Y ¿qué es la causa, señor,
de que alabes mi belleza?

BERINGARIO.
965
Es la causa el estar presa
mi alma de vuestro amor.
Redondilla
Y ansí me puedo llamar
más que otro alguno dichoso,
pues de ese rostro hermoso
970
he merecido gozar.

HERMANA.
Redondilla
¡Qué bien lo habéis relatado!
¿Dónde habéis eso aprendido?

BERINGARIO.
El amor, que me ha herido,
también ha hablar me ha enseñado.
Redondilla
975
Aún antes de conoceros
en sus escuelas anduve,
donde algún tiempo entretuve
aprendiendo a bien quereros.

HERMANA.
Redondilla
Bueno va aquesto, si dura.

BERINGARIO.
980
Y durará, yo lo fío,
si no es que en daño mío
se conjure la ventura.

HERMANA.
Redondilla
Yo no sé que el ayo, señor,
fin [a] aquesto y más pusiera.

BERINGARIO.
985
Él solo estorbar pudiera
este coloquio de amor.

(Sale el AYO y ve a la HERMANA.)

HERMANA.
Redondilla
¡Triste, vesle, sale y viene!

BERINGARIO.
¿Es posible?

HERMANA.
Vesle allí.

BERINGARIO.
Escondeos, ¡pesie a mí!

HERMANA.
990
Harelo, porque conviene.
Redondilla
Empero al jardín me voy,
y allá en la fuente os espero.

BERINGARIO.
Presto, que si no me muero.
Con vos al momento estoy.

(Vase, y quedan BERINGARIO y el AYO.)

AYO.
Octava real
995
¿Todavía vas fijo en tu pecado
sin temer, Beringario, el duro infierno?
¿No ves que siendo hereje, condenado
estás por Dios al llanto sempiterno?
[·················-ado]
1000
añadiendo un mal a otro infierno,
el que puede te dé castigo de ello
pues que temor no tienes de ofendello.
Octava real
Si tu mano o tu pie te escandaliza,
dice el Señor que nos importa,
1005
y en mi defensa te oprime,
el brazo o pierna sin temor la corta,
[·························-iza]
[··························-orta]
que más vale ir sin brazo al gozo eterno
1010
que estar con él ardiendo en el infierno.
Octava real
Ten, pues, cuitado, duelo de ti mismo.
Aparta ese error que al alma daña,
y reconoce, mísero, el bautismo,
y que es Satán aquese que te engaña.
1015
Huye de los tormentos del abismo,
muda la condición que es tan extraña,
y mira que haber dado en lo que has dado
es por no conocer a quien te ha criado.
Octava real
Pésame de una cosa solamente,
1020
y es que maestro y ayo tuyo he sido,
y que parecer no oso entre la gente,
de tu maldad y perdición corrido.

BERINGARIO.
Refrena aquese enojo y accidente.
Basta lo que hasta aquí has reprehendido.
1025
Déjame con mi hermana, no me ofendas,
ni de ello desde hoy más reprehendas.

AYO.
Octava real
Por las llagas de Dios te pido y ruego
una y dos veces, hijo de mi alma,
que dejes tu pecado y error ciego,
1030
porque alcances de Dios la eterna palma.
No seas causa de que arda en vivo fuego
tu mísera alma [y] sufra eterna calma,
mientras Dios fuere Dios, con los malditos
que a Dios blasfeman con eternos gritos.
Octava real
1035
¡Quién en la ley de Dios firme te viera
y libre de un pecado tan astroso!
¡Quién tan dichoso como aquesto fuera
por no vivir, cual vivo, sin reposo!
Sigue la senda y la vida verdadera
1040
[········]no seas tan odioso
y abre tus ojos, mira tu caída,
que pierdes, si a Dios pierdes, alma y vida.

BERINGARIO.
Octava real
Olvidar a mi hermana es imposible.
Seguir la ley de Cristo es excusado,
1045
porque el Criador de todo lo visible
es el demonio, y vives engañado.
Ten esto que te digo por posible,
porque aquel que a mí me lo ha enseñado,
más letras que los dos juntos tenía.

AYO.
1050
Error ciego de pérfida herejía.
Octava real
¿Quieres ver el error que está en tu pecho?
Las Sacras Letras, de verdades llenas,
dice: “Mirad las cosas que habéis hecho,
Dios”, y hallolas que estaban todas buenas.
1055
Luego si a Dios le dejan satisfecho
estas cosas fructíferas y amenas,
no es principio el dimonio de ninguna,
pues no hay entre ellas malas sola una.
Octava real
Dios es principio, fin y paradero
1060
de lo que está criado en cielo y tierra,
y admiro el dios su autor primero
en quien su ser y virtudes encierra.
Solo el demonio es lobo carnicero
que aquesa tu alma mísera destierra
1065
de la gloria que Dios la había guardado,
la cual quieres perder por tu pecado.

BERINGARIO.
Octava real
La opinión que sigues y defiendes
ser vana y loca claramente veo,
y ansí, a seguilla yo, como pretendes,
1070
fuera digno de infierno, bien lo creo.
No me ofendas de hoy más, porque me ofendes,
que la ley que compuso Maniqueo
quiero seguir, que aquesta más me agrada,
tengan otros tu ley por aprobada.
(Vase y queda el AYO solo.)
Octava real
1075
¡Pobre mozo! ¡Cómo estás dañado!
Alúmbrete mi Dios, pues puede hacello.
Muy bien sabéis vos, Rey de lo criado,
que no es culpado este viejo en ello,
las compañías malas en que ha andado.
1080
[···············-ello]
Y ponerlo en aquel cuyo gusto
le aparta del camino santo y justo.
Octava real
Pero vos, como Dios omnipotente,
le miraréis con ojos de clemencia,
1085
por que tan gran error de él se ahuyente
y haga de sus yerros penitencia.
No permitáis que os sea inobediente,
tenga ya fin su mísera dolencia,
por que no pierda un alma que hicistes
1090
pues que por ella en cruz vos puesto fuistes.

(Sale ÁNGELO.)

ÁNGELO.
Redondilla
Bien es que las gracias deis,
Ángelo, al Sumo Señor;
pues por su divino amor
martirio aquí sufriréis.
Redondilla
1095
Y de esto sé yo si en vos,
Secilía, padezco muerte,
cuán buena será mi suerte
si dejo al mundo por vos.
Redondilla
Mi buen Jesús, aquí estoy:
1100
haz el gusto tuyo en mí,
[························-í]
pues que siervo tuyo soy.
Redondilla
Aquí he venido a morir
por tu soberana fe,
1105
mas muriendo viviré,
que morir por ti es vivir.

AYO.
Redondilla
(Este padre debe ser,
sin duda, siervo de Cristo.
Pero este traje, no he visto.)

ÁNGELO.
1110
(¡Grande es, Señor, tu poder!)

AYO.
Redondilla
(Hablarle quiero.) ¡Deo gracias!

ÁNGELO.
Por siempre, buen viejo honrado.

AYO.
Solo en veros se han tornado
en contentos mis desgracias.
Redondilla
1115
Concedeme, si os da gusto,
que os bese esos santos pies.

ÁNGELO.
Aqueso, amigo, no es
caso lícito ni justo.

AYO.
Redondilla
La mano os he de besar,
1120
pues que los pies no queréis.

ÁNGELO.
La mano besar podréis,
aunque no la suelo dar.

AYO.
Redondilla
Debo yo ser de ello indino.
¡Mano tan santa y tan bella!
1125
¡Qué suave olor sale de ella!
Es, al fin, olor divino.
Redondilla
Mas si sois, padre, servido,
respóndeme a una razón.
¿Qué nombre ha la religión
1130
que viste aquese vestido?
Redondilla
Que ha largo tiempo que asisto
adonde al presente estoy,
empero nunca, hasta hoy,
tal traje como este he visto.

ÁNGELO.
Redondilla
1135
Daros quiero este contento,
y atento es razón que estéis,
y de mi orden sabréis
la origen y fundamento.
Redondilla
Hay un monte levantado
1140
en la provincia famosa
de Siria, tierra abundosa,
Monte Carmelo llamado.
Redondilla
Aquí de profetas santos
fue esta su estancia y morada,
1145
de quien la historia sagrada
canta milagrosos cantos.
Redondilla
Entre ellos aquellos dos
divinos más asistieron
cuyas lenguas fuego fueron
1150
de la palabra de Dios.
Redondilla
Digo el celador Elías,
y el milagroso Eliseo
que ya de inmortal trofeo
gozan por eternos días.
Redondilla
1155
Después de aquestos ha habido
otros muchos religiosos
de hechos tan milagrosos,
que no merecen olvido.
Redondilla
Y después que al mundo vino
1160
Cristo, nuestro salvador,
dando el santo precursor
del testimonio divino
Redondilla
aquestos que aquí asistían,
oyéndole le creyeron,
1165
y aquella ley recibieron
que predicar les oían.
Redondilla
Después de aquestos que he hablado,
de vellos muy deseoso
un patriarca famoso,
1170
que Almérigo era llamado,
Redondilla
los visitó y juntó,
porque apartados estaban,
y en la parte do habitaban
un monesterio fundó.
Redondilla
1175
De la Virgen gloriosa
le puso su advocación,
y ellos el propio blasón
tomaron.

AYO.
¡Divina cosa!

ÁNGELO.
Redondilla
Resplandecieron, pues, tanto
1180
de aquestos santos las vidas,
que vino el caso de oídas
a Inocencio, Padre Santo.
Redondilla
Y de lo que oyó decir
sumamente se alegró,
1185
y por su mano les dio
modo y regla de vivir,
Redondilla
y mandó que los que fuesen
a dar con sus lenguas salto
[···········-alto]
1190
a la herejía saliesen
Redondilla
y que entre los enemigos
de Dios su ley predicasen,
por ser razón que imitasen
aquellos padres antiguos.
Redondilla
1195
Yo de estos predicadores
uno soy, y me ha cabido
este reino, do ha esparcido
el demonio sus errores.
Redondilla
Y, al fin, quiero concluir,
1200
que la fe que mi alma encierra
plantar quiero en esta tierra
y por su verdad morir.

AYO.
Redondilla
No en balde en aquel momento
que os vi, con gozo sobrado,
1205
dije haberse ya cobrado
mis desgracias en contento.
Redondilla
Que en la insigne Leocata,
que es la ciudad donde estáis,
esa fe que profesáis
1210
es la que peor se trata.
Redondilla
El yerro de Maniqueo
es lo que la gente aprueba,
por el cual en él los lleva
Satán su infernal deseo.
Redondilla
1215
Y el que está más obstinado
en el herético error
es el que es de ella señor,
que yo, por mi mal, he criado.
Redondilla
Y tanto en él se arraigó
1220
este error pestilencial,
que a tan alevoso mal
otro mayor añadió.
Redondilla
Con su hermana
está el pobre amancebado,
1225
muy contento y descuidado
de que Dios lo está mirando.

(Salen BERINGARIO y su HERMANA.)

HERMANA.
Redondilla
La maniquea trabuca,
y su ley dice ser buena;
pero no recibáis pena,
1230
porque es ya vieja y caduda.
Redondilla
Ya os conté su porfía,
sepa que os ofende en ello.
Dadle el pago, gusto de ello,
a su infernal osadía.

BERINGARIO.
Redondilla
1235
Aqueso, pues, pienso hacer
si otra vez me reprehende.

HERMANA.
Quien vuestro daño pretende
no os debe, a fe, de querer.

BERINGARIO.
Redondilla
Eso ya lo tengo visto;
1240
yo entiendo bien su deseo.
Mas donde entró Maniqueo
es imposible entrar Cristo.

ÁNGELO.
Redondilla
Cese el llanto, por mi amor,
y tené confianza en Dios,
1245
que os haré apartar los dos
de tan ciego y torpe error.
(Vase el AYO y dice de rodillas ÁNGELO.)
Redondilla
Ten la rigurosa espada,
y de tus siervos menores
oye, Señor, los clamores,
1250
si es que de ellos hoy te agrada.
Redondilla
Y pues tanto te han costado
estas almas de estos dos,
no permitas hoy, mi Dios,
que las posea el pecado.

BERINGARIO.
Redondilla
1255
¿Quién es el que entre nosotros
se presenta? ¡Ah, hombre honrado!
¿Qué es lo que veis?

ÁNGELO.
Muy airado
veo a Dios contra vosotros.
Redondilla
Porque contra su ley santa
1260
vais, contra los dos se aíra
y el cuchillo de la ira
le pone en vuestra garganta.
Redondilla
¡Oh, qué mal tu edad florida,
pobre mozo, has empleado,
1265
y qué mal pago le has dado
al que te dio ser y vida!
Redondilla
Los sentidos que te dio
Dios, cuya hechura tú fuiste,
dime, ¿adónde los pusiste,
1270
que el demonio lo arrolló?
Redondilla
¿Por qué, tirano, no adviertes
que la secta maniquea
es un error que acarrea,
no una muerte, mas mil muertes?
Redondilla
1275
A tu mal vivir gobierno
le pon, que eso es desatino,
que seguir ese camino
te llevará al duro infierno.
Redondilla
Sal, pues, de tu desventura,
1280
mete la mano en tu pecho,
no renuncies el derecho
de placer que siempre dura.
Redondilla
Mira que tienes buen cuyo,
que es Dios, que murió por ti;
1285
no le desprecies ansí,
pues no piensas en ser suyo.
Redondilla
Mira que fue a los mortales
Satán continuo contrario
y que él te hace, Beringario,
1290
que añadas males a males.
Redondilla
El estar tú amancebado
con tu hermana él lo causó,
no más que porque te vio
ciego y de Dios apartado,
Redondilla
1295
que de amor tan deshonesto
concurren pecados dos,
cosa que abomina Dios.
[··············-esto]
Redondilla
Nota, pues, lo que te digo,
1300
que si en ello perseveras,
has de dar, aunque no quieras,
en el infierno contigo.
Redondilla
Por a Dios en tu memoria
y no le ofendas de hoy más
1305
porque ansí gozar podrás
de su soberana gloria.—
Redondilla
Y tú, más mala que aquella
[··················-ó]
donde de su amor gozó
1310
con tanta deshonra de ella,
Redondilla
¿por qué consentiste, di,
que de aqueste mal error
tuviese el nefando amor
tan nefando efecto en ti?
Redondilla
1315
¡Y que por no te entender
has de ver esa alma tuya,
juntamente con la suya,
en manos de Lucifer!
Redondilla
Vuelve en ti, hembra cruel,
1320
y mira el cielo y sus bienes,
que en el infierno un pie tienes
y el otro no lejos de él.
Redondilla
Mira bien que está en tu mano
el acabar de metellos,
1325
y está el pasear con ellos
el imperio soberano.
Redondilla
Mira que una ciega luz
es la que te va alumbrando;
mira que te está mirando
1330
quien por ti murió en la cruz.
Redondilla
Vuelve, pobre moza, atrás;
deja tan mala costumbre,
pues dan tus ojos tal lumbre,
por que no se cieguen más.
Redondilla
1335
Mira que tu amor desea
mi Dios, que tu alma inspira;
los bienes que da mira
y el mal que el mundo procrea.
Redondilla
Deja el mal que tu alma acaba,
1340
sigue de Dios la carrera,
y en la preciosa ribera
de penitencia te lava.
Redondilla
Deja ese error en que estás
con el mundo y sus placeres.
1345
[··················-eres]
[··················-ás.]
Redondilla
Mira que puedes agora
revolver con buen gobierno
las espaldas al infierno,
1350
adonde piedad no mora.
Redondilla
Busca a Dios, que es bien buscalle,
pues que sabes cómo y dónde,
porque si de ti se esconde
será imposible hallalle.

(Híncase la HERMANA de rodillas y tiembla.)

BERINGARIO.
Redondilla
1355
¿Qué temblor es el que os da?
¡Ah, mi hermana! ¡Ah, dulce amor!

HERMANA.
Hermano mío y señor,
dejadme, apartaos allá.
Redondilla
¡Oh, mi Dios! ¿Do os hallaré?
1360
¡Mi buen Jesús! ¿qué es de vos?
Habé piedad de mí,
aunque contra ti pequé.
Redondilla
Conozco que fui [la] causa
que mi hermano te ofendiese
1365
y que en mí su amor pusiese,
añadiendo causa a causa.
Redondilla
Conozco que, por mi mal,
dos mil ofensas te he hecho
con solo inclinar ni pecho
1370
a un apetito carnal.
Redondilla
Perdona mi gran pecado
porque, según te ofendí,
temo que ha de ser de mí
el duro infierno poblado.
Redondilla
1375
Mas si tu bien me codicia,
no mires mi gran error,
ni contra mí, buen Señor,
alces vara de justicia.
Redondilla
Tras ti quiero ya correr
1380
y al triste mundo dejar,
para jamás apartar
mi querer de tu querer.

BERINGARIO.
Redondilla
Volved, cara hermana, en vos
y de mí no os olvidéis,
1385
pues claramente sabéis
que el un corazón son dos.
Redondilla
Y mirad que no es bien hecho
que dejéis mi amor atrás.

HERMANA.
No más, hermano, no más;
1390
basta lo que hasta aquí he hecho.
Redondilla
Al Dios a quien ofendí
elijo por mi señor,
que me tiene más amor
del que yo me tengo a mí.

BERINGARIO.
Redondilla
1395
¡Oh caso jamás oído!

ÁNGELO.
Y no hay más bien que desear
obra que tan singular
de vos, mi Dios, ha venido.
Redondilla
Mil gracias os doy por ello,
1400
porque es justo que os las dé.

BERINGARIO.
Por mi soberana fe,
que no te ha de alabar de ello.
Redondilla
Y pues me has sido enemigo
en mi dichosa ocasión,
1405
lleva de ello el galardón.

(Da con la daga a SAN ÁNGELO en la cabeza.)

ÁNGELO.
¡Jesús, Jesús sea conmigo!

HERMANA.
Redondilla
¡Padre mío! ¿Qué es aquesto?
¿Qué de muerte os veo herido?
¿Por qué, hermano descreído,
1410
de aquesta suerte le has puesto?
Redondilla
¿Por qué con tu mano impía
has dado muerte, traidor,
a quien de tu ciego error
apartarte pretendía?

(Sale el AYO corriendo.)

AYO.
Redondilla
1415
¿Qué es aquesto, inmenso Dios?
¿Quién os trató de esta suerte?
¿Quién os dio, padre, la muerte,
no la mereciendo vos?

ÁNGELO.
Redondilla
No es bien que sintáis pesar,
1420
porque yo ninguno siento,
antes estoy ya contento
cuanto se puede pensar.
Redondilla
Por ganar de Dios la palma
ha sido aquí mi venida.
1425
[··············-ida]
[··············-alma.]

HERMANA.
Redondilla
¡Dichoso vos, pues bien tanto
esperáis de Dios haber!
Mas ¿qué no ha de merecer
1430
varón tan justo y tan santo?

ÁNGELO.
Redondilla
Al punto que más quería
ha llegado mi deseo,
pues del buen Francisco veo
cumplida la profecía.
Redondilla
1435
Tornarle a ver no podré
en este mundo mezquino,
pero en el reino divino
otro Cristo en vos veré.
Redondilla
Perdoná al que de esta suerte,
1440
mi buen Jesús, me ha tratado;
no miréis a su pecado,
pues por él sufristes muerte.
Redondilla
Alumbralde vos, mi Dios,
pues lo que podéis hacer,
1445
por que venga a conocer
la potencia que hay en vos.

AYO.
Redondilla
Pues, por Dios habéis sufrido
ese dolor que pasáis,
suplícoos me concedáis,
1450
padre, un don, si sois servido.

ÁNGELO.
Redondilla
Pues yo a otorgalle me ofrezco.
Decid: ¿qué ha de ser, amigo?

AYO.
Que a mi casa os vais, amigo,
aunque yo no lo merezco.
Redondilla
1455
Que si en ella el mortal velo,
siendo el que en lo alto está
servido, dejáis acá
en el suelo un nuevo cielo.

ÁNGELO.
Redondilla
Hacer quiero vuestro gusto.—
1460
Vos tras de mí podéis venir.

HERMANA.
No dejaré de seguir
a varón tan santo y justo.
Redondilla
Y por que alcance perdón
de mis pecados y males,
1465
[·················-ales]
haré allí mi habitación.
Redondilla
Mi vida allí gastaré
en ayunos y abstinencia,
porque con la penitencia
1470
nueva vida cobraré.

ÁNGELO.
Redondilla
Aqueso habéis de hacer,
hija, y saldréis de zozobra.

HERMANA.
Ponello pienso por obra,
porque sé que es menester.
Redondilla
1475
Y ansí, arrimaos a mí,
porque en esta ocasión
quiero servir de bordón.

ÁNGELO.
En buena hora sea ansí.

AYO.
Redondilla
Yo también, destotra parte,
1480
hecho otro brazo, iré.
La gloria de esto se dé
al que todo lo reparte.


Jornada III

(Salen dos pastores, SILVANO y DAMÓN, con unos bolos.)

SILVANO.
Redondilla
¡Juro a [D]ios que es extremado!
¡Oh, qué llano está y qué bueno!

DAMÓN.
1485
Aquí me ganó Sireno
ayer mi honda y cayado.

SILVANO.
Redondilla
¿Qué dices?

DAMÓN.
Esto que digo.

SILVANO.
Pues yo le gané al mojón
cuatro cintas y un zurrón,
1490
que ganó el domingo a Ortigo.
Redondilla
Mas, daldo al diablo, que es
extremado jugador.

DAMÓN.
[······] lo ha mejor.

[SILVANO.]
[·············-es]

DAMÓN.
Redondilla
1495
Buenos están ya, Silvano.

SILVANO.
Este bolo enderezad.
¡Ea! Vamos a jugar
por ver quién lleva la mano.

DAMÓN.
Redondilla
Vamos, pero id primero.
1500
¿Hanse de jugar las hondas,
u otras cosas más honras?

SILVANO.
Hondas, no; vaya dinero.

DAMÓN.
Redondilla
Vaya, que yo me holgaré.

SILVANO.
Ir por la mano podemos,
1505
y a diez birlos jugaremos
un chinfrón.

DAMÓN.
¡Bueno, a la fe!
Redondilla
Mas juguemos las soldadas.

SILVANO.
¿Por qué lo decís, Damón?

DAMÓN.
¿A diez birlos va un chinfrón?
1510
Son brancas demasiadas.

SILVANO.
Redondilla
Pues ¿a cuántas ha de ser?

DAMÓN.
A veinte se ha de jugar.

SILVANO.
Ese es más modo de holgar
que de ganar ni perder.

DAMÓN.
Redondilla
1515
No habéis de hacer esa cuenta,
que si diez juegos jugamos
al falso peto dejamos
cual caminante a las treinta.

SILVANO.
Redondilla
¿Ya tenéis por cosa cierta
1520
el perder?

DAMÓN.
Es cosa llana,
que el jugador nunca gana,
porque es la ganancia incierta.

SILVANO.
Redondilla
Aqueso os parece a vos.

DAMÓN.
Non, son que esto es la verdad.

SILVANO.
1525
Dejaos de aqueso; empezad.

DAMÓN.
Empiezo, en nombre de Dios.
Redondilla
¡Linda bola! ¡Bola buena!
No se puede mejorar.
(La mano que de ganar.)

SILVANO.
1530
No me da aqueso pena,
Redondilla
que aquesta no le va en zaga.
Y qué perro es tropezón,
[·····················-ón]
este la mano me estraga.
Redondilla
1535
Mas, con todo, no he perdido,
que el birlar lo veré.

DAMÓN.
Antes por birlar tendré
más siguro mi partido.

SILVANO.
Redondilla
Birlá presto. ¡Tené, tené!
1540
No metáis tanto la mano.

DAMÓN.
¿Ya me perseguís, Silvano?

[SILVANO.]
Mi bien procuro, creé.

[DAMÓN.]
Redondilla
¿Paréceos que he bien jugado?

SILVANO.
Sí, de ello estoy satisfecho.

DAMÓN.
1545
Birlá vos.

SILVANO.
Mal tiro he hecho.

DAMÓN.
Ya la mano os he ganado.

SILVANO.
Redondilla
Es verdad; al puesto vamos.

DAMÓN.
Si de aquesta suerte juego
de presto ganaré el juego.

SILVANO.
1550
Callá, que agora empezamos.

(Entran los CRIADOS primero y segundo.)

PRIMERO.
Redondilla
Razón será, pues comemos
su pan, este gusto dalle
y a su hermana ir a buscalle,
pues manda que la busquemos.

SEGUNDO.
Redondilla
1555
Antes es muy bien se busque,
pues queda él en buscalla.
Mas será imposible hallalla,
aunque más y más se busque,
Redondilla
porque es cerrado y espeso
1560
aqueste yermo y sin gente.

PRIMERO.
Todo aqueso me es patente,
mas no lo digo por eso.

DAMÓN.
Redondilla
No me faltán son dos solas.

SILVANO.
¡Oh, Dios, qué mal me tratáis!

DAMÓN.
1565
¡Oh, noramala vengáis!
[·················-olas.]

SILVANO.
Redondilla
Ciegos deben ser, pardiez.

SEGUNDO.
Gentes oigo hablar aquí.

SILVANO.
¿Por qué no miráis, decí,
1570
adonde ponéis los pies?

PRIMERO.
Redondilla
¿Por qué? ¿Quién os ha agraviado?

SILVANO.
Vos, que estar ciego debéis,
pues los bolos nos habéis,
uno a uno, derribado.

SEGUNDO.
Redondilla
1575
Perdoná, porque no ha sido,
hermano, adrede hecho aquesto,
porque llevamos propuesto
en otra parte el sentido.

PRIMERO.
Redondilla
De ponéroslos gustamos
1580
por que más no os enojéis,
y también porque nos deis
razón de lo que buscamos.

DAMÓN.
Redondilla
¿Qué buscáis?

SEGUNDO.
Saber de cierto
queremos si una mujer
1585
de buen talle y parecer,
habita en este disierto.

DAMÓN.
Redondilla
¿Andará, acaso, vestida
de un sayal tosco y grosero?

PRIMERO.
Sí.

DAMÓN.
Pues trata de aquel otero
1590
vive, haciendo estrecha vida.

(Sale BERINGARIO y otro con él.)

BERINGARIO.
Redondilla
Muy bien lo tengo entendido;
mas, con todo, decir oso
que, de mi gloria invidioso,
el cielo me la ha ascondido.
Redondilla
1595
Él es quien de ella me priva,
y el que de mi mal se alegra
y él de mi tormento gusta
y en pena quiere que viva.

PRIMERO.
Redondilla
Allá será bien que vamos.

BERINGARIO.
1600
¿Qué es aquesto? ¿Habeisla hallado?

SEGUNDO.
Señor, seáis bien llegado.
Albricias te demandamos,
Redondilla
que ya de tu amor sabemos.

BERINGARIO.
Pues, amigos, yo os las mando,
1605
y hacia dónde está os demando,
que me digáis.

SEGUNDO.
Sí diremos.
Redondilla
Detrás de este monte está,
que estos pastores que ves
lo han dicho.

BERINGARIO.
Ea, pues, [los tres]
1610
caminemos hacia allá.
Redondilla
Mas, teneos, que será bien
por que el camino no erremos,
que con nosotros llevemos
estos dos hombres de bien.

PRIMERO.
Redondilla
1615
Cosa acertada será.

BERINGARIO.
Hablaldos, pues. Sea ansí.

SEGUNDO.
Pues sea ansí. Amigos míos,
de hoy acábese el juego ya.

SILVANO.
Redondilla
[············]
1620
¿Por qué lo quiere saber
dónde está aquella mujer?
[············]

DAMÓN.
Redondilla
Si un poco aguardar podéis,
yo me atrevo a ir con vos.

SILVANO.
1625
No, Damón, [que] juro a Dios,
mantenerme el juego habéis;
Redondilla
son volvedle al falso peto
lo que le tenéis allá.

DAMÓN.
Ese, al menos, no será
1630
hecho de hombre discreto.
Redondilla
¿Heos ganado un chanfrón,
y decís lo vuelva a dar?

SILVANO.
Yo me quiero desquitar,
que tengo en ello razón.

BERINGARIO.
Redondilla
1635
No por aqueso riñáis,
y aqueste doblón de a dos
repartilde entre los dos.
[············-áis.]

SILVANO.
Redondilla
Mas ¡qué amarillo que es!
1640
¿No sabéis que hagáis, Damón?
Que me volvías mi chinfrón
y tomáis ese.

DAMÓN.
Ea, pues.
Redondilla
¿Veslo aquí? [············-os]

SEGUNDO.
¿Qué queréis por él?

DAMÓN.
¿Qué quiero?
1645
Tres chanfones en dinero.

SEGUNDO.
Mío es.

DAMÓN.
No, ¡juro a [D]ios!
Redondilla
Mucho más debe valer,
pues tanto por él me dais.

PRIMERO.
Cuatro os daré si mandáis.

DAMÓN.
1650
Ya no lo quiero vender.

BERINGARIO.
Redondilla
No es bien que nos detengamos
en esas cosas agora.
Vamos de aquí.

SEGUNDO.
En buena hora.

BERINGARIO.
Pues vamos, amigos, vamos.

(Sale la HERMANA de BERINGARIO con un hábito de sayal.)

HERMANA.
Redondilla
1655
Razón es que entre animales
habite y tenga morada
la que se ha estado encerrada
en la cárcel de sus males.
Redondilla
Tenga una cueva por casa
1660
quien siguió a las vanidades,
y fue larga en las maldades
y en las bondades escasa.
Redondilla
Ande en el yermo vestida
de un tosco y grueso sayal
1665
quien, por un bien temporal,
renegó la eterna vida.
Redondilla
Bien es que estéis quebrantados,
ojos, y de llorar hartos,
pues habéis estado abiertos
1670
al mundo y a Dios cerrados.
Redondilla
Mi Dios y mi Redentor,
¿por qué no le habéis privado
de vida al que ha trocado
ese amor por otro amor?
Redondilla
1675
Que cuando estaba engolfada
en el mundo y su malicia,
[···················-icia]
vuestra la sangrienta espada.
Redondilla
¡Oh, cuerpo infame y traidor!
1680
Paga, pues, lo que heciste,
pues como ingrato ofendiste
[a] vuestro Dios y criador.
Redondilla
No os canséis, no, tierna mano;
llorá aprisa, corazón,
1685
pues que fuiste perdición
de los dos, mía y de mi hermano,
Redondilla
y de Dios el pío intento
es que aquí llorando viva,
pues que como hembra esquiva
1690
traspasé su mandamiento.
Redondilla
Así, pues, lo pienso hacer.
Quizá con tanto llorar
vendré yo a ver y alcanzar
lo que no merezco haber.

(Híncase de rodillas a una cruz y [se da] con un canto en los pechos, y sale BERINGARIO.)

BERINGARIO.
Redondilla
1695
Venid acá. ¿Dónde vais?
Dejad al pobre venado,
que cogelle es excusado
aunque más y más corráis.
Redondilla
Basta, que solo he quedado.
1700
Por seguir yo su locura
en tan fragosa espesura
no lejos de muerte he andado.
Redondilla
Porque evidentes señales
[··················-ados]
1705
riscos de ser habitados
de indómitos animales.
Redondilla
Mas ¿qué es esto? ¿No es mi amor
aqueste que aquí estar veo?
Cumplídose ha de deseo.
1710
Al fin constante amador.

(Espántase de verla al pie de la cruz.)

HERMANA.
Soneto
Divina lanza con que el Verbo Eterno
en medio la aspereza del Calvario
desbarató al demonio, su contrario,
y encarceló en la cárcel del infierno
1715
para que el hombre vil [y] flaco y tierno,
en el mal firme y en la voluntad vario,
librase y defendiese de adversario
[················-erno]
Espada y ramo con que paz y guerra
1720
publica contra el mundo y su malicia
el Rey del cielo, viendo su discordia.
Contra este gusanillo de la tierra
no quieras ser el padre de justicia,
mas ramo de eternal misericordia.
Redondilla
1725
Y arrima el de la concordia
y de la bondad inmensa,
a quien te hizo la ofensa,
que gozar merezca gloria.

BERINGARIO.
Redondilla
(A lástima me provoca
1730
el verla de esta manera,
y si no la conociera
dijera que estaba loca.)
Redondilla
¿Qué es aquesto, dulce amor?

HERMANA.
¡Ay, Dios! ¿Quién os trujo aquí?

BERINGARIO.
1735
No os turbéis, mi vida, así.
Oíd, no tengáis temor,
Redondilla
que quiero saber de vos,
si de decillo gustáis,
por qué ansina os maltratáis.

HERMANA.
1740
Porque pequé contra Dios;
Redondilla
y por aquesta ocasión
aflijo mi pecho tierno
porque de su Hijo eterno
alcance eterno perdón.
Redondilla
1745
Mas, aparte esto dejando,
¿qué es lo que de mí queréis?

BERINGARIO.
Que a vuestro hermano miréis
como él os está mirando,
Redondilla
y volváis a vuestra honra;
1750
[············-áis]
porque si en ello miráis,
es deshonra y más deshonra.
Redondilla
Volvé a vuestro amor primero,
que el amor que os he tenido
1755
nuevamente me ha herido
y por vos de amores muero.
Redondilla
Dejá el grosero sayal,
porque no os está tan bien
[·················-en]
1760
en su vida os quiso mal.

HERMANA.
Redondilla
De hoy más, querido hermano,
[············-uro]
ya pasó el invierno duro,
y veo el alegre verano.
Redondilla
1765
Cuando os amaba y quería
era de Satán esclava,
y, como mala, gustaba
de aquello que no debía.
Redondilla
Pero, pues, tan mal he andado,
1770
mi suerte se mejoró
por saber que en Dios halló,
el bien que es de mí esperado.
Redondilla
Las ropas que antes vestía
ya son a mi gusto escoria;
1775
estas no, que son de gloria,
pues la dan al alma mía.
Redondilla
Volved, hermano querido,
a Locata, si mandáis,
y desde hoy no persigáis
1780
a quien no os ha perseguido.
Redondilla
Mirad bien que os mira Dios,
y el inmenso amor que os tuvo,
pues en cruz tendido estuvo
por daros la vida a vos.
Redondilla
1785
Su gloria no la perdáis,
que no es razón de perdella,
no vengáis a desealla
cuando haberla no podáis.

BERINGARIO.
Redondilla
Baste, hermana, baste ya:
1790
no me neguéis vuestro amor.

HERMANA.
Aqueso, hermano traidor,
no haré: apartaos allá.
Redondilla
Dejadme llorar mis daños
y la ofensa que con vos
1795
hice a mi Señor y Dios
desde mis primeros años.
Redondilla
Basta todo lo pasado,
que ofendelle ya no es justo.

BERINGARIO.
Pues yo he de hacer mi gusto,
1800
sea de fuerza o de grado.

HERMANA.
Redondilla
Antes Dios, por su bondad,
permita que el mortal velo
en este [·········] de suelo
[·························-ad].
Redondilla
1805
Y si él se sirve en ello,
sáqueme de aquesta pena,
que lo terné a dicha buena
el morir por no ofendello.

BERINGARIO.
Redondilla
Para estar en despoblado
1810
es aquese mucho brío.

HERMANA.
¡Favoréceme, Dios mío,
en tan peligroso estrago!
Redondilla
Mas ya creo que queráis
de darme lo que deseo,
1815
pues por más alto trofeo
dende el cielo me llamáis.
Redondilla
Quiero hacer vuestro mandado
por el bien que se me sigue,
dejando al que me persigue
1820
de tal misterio admirado.
Redondilla
Pero ya la muerte fría
dar fin quiere a mi dolor.
En esas manos, Señor,
encomiendo el alma mía.

(Muere abrazada con la cruz, y BERINGARIO tiembla.)

BERINGARIO.
Redondilla
1825
¿Qué es aquesto? ¿Qué temblores
son los que mi pecho oprimen?
Mas bien es que lo lastimen,
pues está lleno de errores.
Redondilla
Ya, mi Dios y Señor, creo,
1830
viendo el milagro presente,
que sois Dios Omnipotente,
y que mintió Maniqueo.
Redondilla
Digo que sois criador
de todo lo que hay visible,
1835
y también de lo invisible,
y lo contrario es error.
Redondilla
Pido perdón de mi culpa,
porque contra vos pequé,
que, aunque quiera, no daré
1840
de ello ninguna disculpa.
Redondilla
¡Hermana dulce y querida,
dichosa ha sido mi suerte,
pues con solo ver tu muerte
se ha recobrado mi vida!
Redondilla
1845
¡Dichosa, hermana, vos,
más que cuantas han nacido,
pues la vida habéis perdido
donde la perdió mi Dios!
Redondilla
Besar quiero el duro suelo
1850
donde la planta estampáis.
[············-áis]
[············-elo.]

(Échase a sus pies, y salen tres y los PASTORES.)

CRIADO.
Redondilla
Mal hicimos en dejallo
solo en aquesta espesura.

SEGUNDO.
1855
¡Por Dios! Que ha sido locura,
que será imposible hallallo.

DAMÓN.
Redondilla
¡Ea! ¿Qué? ¿Veslo? Está allí
con la mujer que buscaba.

PRIMERO.
¿Qué es esto? Fortuna brava.
1860
Señor, ¿cómo estáis ansí?

BERINGARIO.
Redondilla
Eso no me preguntéis,
mas antes quiero que al punto
aqueste cuerpo difunto
a Locata lo llevéis.

PRIMERO.
Redondilla
1865
¿Cómo, señor? ¿no es tu hermana
esta que muerta aquí está?

BERINGARIO.
Ella es, que goza ya
de la gloria soberana.

SEGUNDO.
Redondilla
Y ¿de qué murió?

BERINGARIO.
No es justo
1870
que aqueso agora sepáis.
Lo que os mando es bien que hagáis,
si gustáis de darme gusto.
Redondilla
Que, habiéndola sepultado,
al sepulcro santo iré
1875
de Ángelo, y pediré
perdón de mi gran pecado.

SEGUNDO.
Redondilla
(Este gran misterio es.
No hizo mi parecer.)

PRIMERO.
(¡Por Dios, que lo debe ser,
1880
pues que lo encubre a los tres!)

DAMÓN.
Redondilla
Los dos os ayudaremos
hasta salir [a] aquel llano.

PRIMERO.
A buen hora.

DAMÓN.
Ea, Silvano.

BERINGARIO.
De estos pies es bien trabemos.
Redondilla
1885
Advertid lo que os digo.
Publico que Beringario
tiene desde hoy por contrario
a quien tenía por amigo.
Redondilla
Digo a quien la ley insana
1890
siguiere de Maniqueo,
porque desde agora veo
mi pecho con la cristiana.

SEGUNDO.
Redondilla
¡Oh, señor! ¿Cómo es aqueso?
Danos de ello cuenta aquí.

BERINGARIO.
1895
Por el camino vení,
y sabréis todo el suceso.