Texto utilizado para esta edición digital:
Cotarelo y Mori, Emilio (ed.), Querer la propia desdicha, en Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española (nueva edición), Madrid, RAE, 1930, vol. 13, pp. 435-468.
- Sotomayor Fuentes, Diana
Nota a esta edición digital
Esta publicación es parte del proyecto I+D+i «EMOTHE: Second Phase of Early Modern Spanish and European Theatre: heritage and databases (ASODAT Third Phase)», referencia PID2022-136431NB-C65, financiado por MICIN/AEI/10.13039/501100011033 y por FEDER Una manera de hacer Europa.
Nota preliminar
El texto de la obra que se presenta a continuación ha sido transcrito por Amanda Aniorte Hernández y revisado, modernizado, codificado y anotado por Diana Sotomayor Fuentes.
Siguiendo lo establecido por las normas de ARTELOPE, se modernizan los usos gráficos de acuerdo con las normas de la Real Academia Española; se desarrollan las siglas y abreviaturas presentes en el texto; se siguen las normas de acentuación modernas, salvo por el uso de la diéresis, que se emplea para marcar la presencia de un hiato cuando así se requiere (como en las voces rüido o fïel), y se incluyen apartes cuando la lectura lo exige, los cuales se marcan mediante un paréntesis. Asimismo, se señalan las lagunas métricas mediante corchetes y puntos suspensivos y se justifica en notas las correcciones realizadas sobre el texto utilizado para esta edición digital para ARTELOPE.
No obstante, se mantienen las voces originales cuando así se requiere para mantener la rima o el cómputo métrico, o cuando estas responden al habla particular de algún personaje.
DIRIGIDA A CLAUDIO CONDE, SU VERDADERO AMIGO
Siempre he tenido en la memoria aquellas palabras de Sócrates de las cartas, en razón, hace memoria Plutarco. «Que el amigo ha de ser como el dinero, que antes de haberle menester se sabe el valor que tiene». No me engañó mi esta confianza en el que v. m. mostró amigo per tot los discriminarerum, y en tan varias adversidades; pues creo que no tiene en su diálogo de amistad Luciano tan peregrinas fuerzas como han pasado por los dos en nuestros primeros años. Esta comedia intitulada Querer la propia desdicha, si no en la misma sustancia, por lo menos en el título, conviene con aquellos sucesos notablemente, cuando con tanto amor v. m. me acompañó en la cárcel, desde la cual partimos a Valencia, donde no corrimos menores peligros que en la patria, pagando yo a v. m. con sacarle de la torre de Serranos y de sentencia tan rigurosa la piedad usada conmigo en tantas fortunas, que si alcanzara a esta edad pudiera mejor que de Damón y Pitias hacer memoria de nosotros el Príncipe de la Retórica latina, y pedir el ilustrismo marqués de Aitona con mayor causa el tercer lugar que deseaba Dionisio. Partimos antes de los primeros bozos a Lisboa, confirmando más nuestro amor, por opinión de Séneca la necesidad y la semejanza donde embarcamos a la jornada que el rey Felipe II prevenía a Inglaterra entonces. No se pueden sin algún sentimiento traer a la memoria tantos y tan varios accidentes, porque dijo bien de la fortuna Ovidio: et tantum constans in levitate sua est. Los peligros, finalmente, de la guerra, de la mar y de tantas ocasiones, me obligaron a elegir, entre muchas, esta comedia, pues todas eran desdichas que yo quise, destierros que amaba y peregrinaciones que idolatraba una voluntad bárbara en años que el apetito loco pone los pies en el cuello de la razón prudente, y dirigida a v. m. para que se acuerde de que entre tantos príncipes, en tan numeroso ejército, generales, capitanes, galeones, ar-
mas, banderas, amigos y enemigos, fuimos siempre tenidos por hermanos, y que esta memoria está confirmada con el título de la sangre, para que no pueda borrarla el tiempo, que la distancia de las profesiones ni la mudanza de los estados no tienen fuerza en tan justas obligaciones, ni el reconocimiento de las mías puede faltar en mi pecho mientras tuviere vida. La de v. m. guarde Dios lo que yo deseo.
Capellán de v. m.,
Lope de Vega Carpio.
Figuras de la comedia
| Don Juan |
| Ángela |
| El rey |
| Don Nuño |
| Tello |
| Doña Inés |
| Celia |
| Laurencio |
| Otavio |
REPRESENTOLA RIQUELME
ACTO PRIMERO
ACTO SEGUNDO
Este verso no sigue el esquema métrico de la redondilla. Es posible que falten los tres versos que la completarían.
ACTO TERCERO
