Texto utilizado para esta edición digital:
Menéndez Pelayo, Marcelino (ed.), Pobreza no es vileza, en Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española., Madrid, Real Academia Española, 1969, vol. 12 , pp. 61-119.
- Durá Celma, Rosa
Nota a esta edición digital
Esta publicación es parte del proyecto I+D+i «EMOTHE: Second Phase of Early Modern Spanish and European Theatre: heritage and databases (ASODAT Third Phase)», referencia PID2022-136431NB-C65, financiado por MICIN/AEI/10.13039/501100011033 y por FEDER Una manera de hacer Europa.
Pobreza no es vileza Comedia de Lope de Vega Carpio Dedicada al excelentísimo señor duque de Maqueda Manrique Africano
En una relación de la última jornada a los aduares de los moros de Beniaghu, tan vecinos de Orán como les permite el miedo, llamó su autor a Vuexcelencia príncipe alentado, dadivoso y padre de sus soldados. Causáronme alegría estos atributos, partes tan esenciales en el capitán, que es imposible que sin ellas lo sea, no consiga, por medio del amor al que gobierna, las victorias y trofeos que han tenido los que, preciados de tan justos títulos, dejaron tanto cuidado a la fama de eternizar sus nombres, como descuido al olvido de acordarse de ellos. Así fue César victorioso en Francia y en Farsalia; así Alejandro fue temido de los dos polos del universo, y así trujo Carlos V el laurel de Alemania a sus cabellos, antes que el morrión de acero los cubriese de plata. Ya no son esperanzas las de Vuexcelencia, sino sucesos heroicos, que el freno que ahora ensaya en Alarbes sabrá poner a Turcos, trasladando las armas de las puertas del África a los canales de Constantinopla y a los confines de Persia. Crieme en servicio del ilustrísimo señor don Jerónimo Manrique, obispo de Ávila e Inquisidor general supremo apostólico, uno de los grandes príncipes que ha tenido esa clara sangre en el estado eclesiástico, pues con tenerle, no olvidó las armas en la batalla naval de Lepanto, siendo su Vicario general por la santidad de Pío V, de felice memoria; y cuantas veces me toca al alma sangre Manrique, no puedo dejar de reconocer mis principios y estudios a su heroico nombre, como en tantas partes se conoce mi agradecimiento, particularmente en mi Jerusalén, donde parecen vaticinio de las de Vuexcelencia las hazañas de Garcerán Manrique, que tantos tiempos ha que en su casa de Vuexcelencia tomaban, en la defensa de la fe y restauración de los lugares sagrados, las españolas armas los Manriques. Esta comedia es de guerra, que, aunque se llama Pobreza no es vileza, por la de un valiente soldado que se introduce en ella, son hazañas y victorias en Flandes del valeroso don Pedro Enríquez de Toledo, conde de Fuentes, espejo de armar caballeros tan ilustre, que me pareció poner el de Vuexcelencia enfrente, porque en la sala de la fama hay también correspondencias de ornamentos de armas, como en la generosa curiosidad de las cortes de retratos insignes, que allí son los olores pólvora, como aquí el ámbar, en cuyos extremos toca tan fácilmente el volante de la grandeza de los señores, que de la manopla al guante no hallará más distancia que la voluntad de su Rey, la reputación de sus armas y la honra de nuestra nación. Dios guarde a Vuexcelencia.
Su capellán,
Lope Félix de Vega Carpio.
PERSONAS
| MENDOZA |
| EL CONDE FABIO |
| LAURA, española |
| ROSELA, dama flamenca |
| EL CONDE DE FUENTES |
| PANDURO |
| TIBURCIO, escudero |
| LUNA, criada |
| DURÁN |
| LIRANZO |
| PERALTA |
| CABRERA |
| FRISO |
| UN CAPITÁN |
| UN MERCADER |
| SOLDADOS |
| CRIADOS |
Acto I
Acto II
Acto III
