Félix Lope de Vega y Carpio

LOS PLEITOS DE INGLATERRA




Texto utilizado para esta edición digital:
De Vega, Lope, “Los pleitos de Inglaterra”, Emilio Cotarelo (ed.), “Obras de Lope de Vega, VIII. Obras dramáticas”, Madrid, RAE, 1930, pp. 496-529.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

Personas que hablan en ella

EL REY
LA REINA
LISENA
VENCISLAO
UN AYO
DUQUE DE IRLANDA
FLORISANDRO
CONDE DE BURA
TIBERIO
ENRIQUE
[MIRTILO], [villano]
DOS GRANDES
SOLDADOS
[FENISIO], [soldado]
[BELARDO], [villano]
[RISELO], [villano]

Mirtilo, aparece también como Mirto y Mirello.


Acto I

Salen el REY y FLORISANDRO.

Rey
Quintilla
A furia me ha provocado.

Florisandro
¿Qué te escribe?

Rey
Que venía
a Escocia el de Irlanda armado
con lucida infantería
5
y vana soberbia armado.
Quintilla
Rompió las treguas.

Florisandro
Requiebra
con las armas a Ginebra.
Quien ama no tiene ley.

Rey
Si es ley palabra de un rey,
10
¿qué rey la palabra quiebra?

Florisandro
Quintilla
Incitarale; es mujer
y afirma que le dejó
tu padre a Escocia.

Rey
Es querer
que, como Júpiter, yo
15
con César parta el poder.
Quintilla
Pues amor y señorío
no requieren compañía,
que cuando su padre y mío
estos reinos dividía
20
fue con mortal desvarío.
Quintilla
En salud diera la guerra,
que agora el Duque negocia
por interés de esta tierra
dejando a Ginebra a Escocia
25
y a Eduardo a Ingalaterra.

Florisandro
Quintilla
Para casar altamente
dejó tu padre a tu hermana
a Escocia en dote.

Rey
No siente
quien no ve la razón llana
30
de que yo negarlo intente.
Redondilla
Si yo a mi hermana he casado
con el Duque, y no pudiera
darla esposo más honrado,
cuando este dote la diera,
35
¿qué testamento he quebrado?
Quintilla
Si yo cumplo la intención
del testador, y a mi hermana
casé altamente, ¿es razón
que agora, soberbia y vana,
40
tenga esa vil pretensión?
Quintilla
¿Es razón que el Duque incite
para que a Escocia me quite?
¿Para bien mi fe y amor?
¿Este enemigo rigor
45
entre hermanos se permite?

Florisandro
Quintilla
Si dicen que por reinar
se permite una traición,
y aquí hay razones que dar
para fundar su razón,
50
¿de qué la debes culpar?
Quintilla
Quiere ser reina.

Rey
¿Y es bien
que en un reino dos cabezas
con igual poder estén?
¿Y dos iguales grandezas
55
en un supuesto también?
Quintilla
Es locura, Florisandro.
O todo del Duque sea
o todo mío, pues cuando
dentro de Escocia se vea,
60
y, como piense, reinando,
Quintilla
también querrá a Ingalaterra
y verse dueño de todo,
que en gente enseñada a guerra
no habrá paz de ningún modo
65
ni estará quieta en su tierra.
Quintilla
Tras la victoria, el soldado
mal al oficio se aplica,
que al robo, al saco enseñado,
pondrá a los pechos la pica
70
del padre que le ha engendrado.
Quintilla
Fórmese ejército luego,
socórrase a Escocia y demos
a su armada y naves fuego
hasta que a Roma imitemos
75
si el Duque imitare al griego.

Sale la REINA.

Florisandro
Quintilla
La Reina, señor, ha entrado.

Rey
Habrá sentido el rumor
de lo que habemos tratado.

Reina
¿Qué nueva es esta, señor,
80
que tanta pena os ha dado?

Rey
Quintilla
Por estar vos en los días
del parto, no me he partido
a castigar prendas mías.
Ya Ginebra ha remitido
85
a las armas las porfías.
Quintilla
Ya, desnudos los letrados
de las repúblicas ropas,
de nuestro pleito cansados,
resplandecen en las popas
90
de una fuerte armada armados.
Quintilla
Ya para trocar las suertes
de las vanas esperanzas
y la pretensión que adviertes
truecan las plumas en lanzas,
95
los libros en petos fuertes.
Quintilla
No quiere pleitos mi hermana,
que la guerra de papel
le ha parecido liviana.

Reina
¿Viene el Duque?

Rey
Sí, pues él
100
rompe al mar la espuma cana.
Quintilla
Él viene por general,
él se promete, él se fía
victoria de empresa tal
y corona de la mía
105
el estandarte real.
Quintilla
Rey dicen que se intitula,
ni falta ya quien le adula
con majestades y altezas
y que a mayores grandezas
110
le provoca y estimula.
Quintilla
Pienso que el ir en persona
ha de importarme.

Reina
Señor,
que envidie vuestra corona
el Duque, antes es valor
115
que sus agravios perdona.
Quintilla
Venga, y no le castiguéis
por vuestra mano, ni es justo
que de esa suerte le honréis,
después del grave disgusto
120
que ausentándoos me daréis.
Quintilla
No estoy en tiempo que puedo
quedarme sin vos.

Rey
(Florisandro.

Florisandro
Señor.

Rey
Amor todo es miedo.

Florisandro
¿Tú de qué temes amando?

Rey
125
Este bien que perder puedo.

Florisandro
Quintilla
¿Tú, señor, puedes perder
la que es tu propia mujer?

Rey
¿No es perderla estar celoso
de que pueda otro, dichoso,
130
su voluntad merecer?

Florisandro
Quintilla
Otras veces me has contado
ese miedo que has tenido
de que siendo el Conde amado
con título de marido
135
y de la Reina estimado
Quintilla
su padre le despreció
y por mujer te la dio.
Mas ¿cómo puedes temer
si es ya tu propia mujer?

Rey
140
Quien no temió nunca amó.
Quintilla
Diez meses ha que el francés
me dio a Leonora y que puso
en estos reinos los pies;
si a elegirme se dispuso,
145
ya la diferencia ves.
Quintilla
Ni tengo que te advertir
de que ha nacido obligada.
Pero ¿qué quiere decir
que ya Leonora casada
150
le venga el Conde a servir?
Quintilla
Acompañarla fue justo
hasta Londres y mostrar
de mi casamiento gusto;
pero tanto acompañar,
155
¿a quién no causa disgusto?
Quintilla
Estarse en Londres un mes,
mientras las fiestas se hicieron,
justo fue, pero después
que a sus tierras se volvieron
160
el español y el francés,
Quintilla
¿qué quiere el flamenco aquí?

Florisandro
Los celos hablan en ti;
espíritus infernales
que entre personas reales
165
no suelen tratarse así.
Quintilla
Cuando el Conde pretendiera
la Reina (que es imposible
que a tal traición se atreviera),
de su pecho inaccesible
170
¿cuál hombre humano temiera?
Quintilla
Es un ángel en la tierra.
No permitas, pues encierra
valor de tanta importancia,
que un sol que amanece en Francia
175
se ponga en Ingalaterra.)

Reina
Quintilla
¡Válgame Dios! ¿Qué hablarán?
Sin duda que el Rey se parte
y los dos tratando están
cómo dejarme. Es un Marte,
180
es gran soldado, es galán,
Quintilla
es belicoso, es valiente.
Habrá sentido la injuria
de su cuñado insolente;
pero es contra mí la injuria,
185
que al fin es matarme ausente.
Quintilla
Moriré si estoy sin él.

Rey
Amor, Florisandro amigo,
es igualmente cruel,
y haberlos sido conmigo
190
no es nuevo milagro en él.
Quintilla
Son celos para la fe
reloj que enseña y no ve,
y despertador del sueño,
que aunque despierta a su dueño
195
ni sabe a qué ni por qué.
Quintilla
Son celos, sed, inquietud
que causa el alma en virtud
de las quimeras que fragua,
que piden agua y más agua
200
hasta acabar la salud.
Quintilla
Son celos como aquel juego
que adivina el que está ciego
quien le da el golpe en la mano,
que a veces se queja en vano
205
y a veces acierta luego.
Quintilla
Son celos necia porfía
que el amor, discreto, engendra
(bien se parece en la mía)
y un crisol donde se acendra
210
el miedo en la fantasía.
Quintilla
Yo los tengo, porque es llano
que he de pasar por la ley
que me da amor, rey tirano;
que también enferma un rey
215
de lo mismo que un villano.

Reina
Quintilla
Si estáis tratando, señor,
de la partida a la guerra,
no me encubráis su rigor,
que aunque amor mi pecho encierra
220
también encierra valor.
Quintilla
Hablad delante de mí,
sepa yo si he de perderos.

Rey
¿Oyes esto?

Florisandro
Señor, sí.

Reina
Que quiero este espacio veros
225
y hablarle con vos aquí.

Rey
Quintilla
(¿Ves, Florisandro, que aguarda
mi partida y la desea?
Ya le parece que tarda.

Florisandro
Celos no hay cosa tan fea.
230
Son pena de amor bastarda.
Quintilla
Mira que te hacen creer
con equívocos sentidos
cosas que no pueden ser.

Rey
No sujetes los oídos
235
a palabras de mujer.
Quintilla
No las rindas de esa suerte,
que siempre las puertas son
por donde con lazo fuerte
entra el alma a la traición
240
y a nuestra vida la muerte.
Quintilla
Ella muere de deseo
de verme ya de partida.

Florisandro
¿Qué dices?

Rey
Esto que creo.

Florisandro
¿De una santa?

Rey
Es mi homicida;
245
muero, mi deshonra veo.
Quintilla
O estoy loco o quiere bien
al Conde.

Florisandro
¡Extraña locura!)

Reina
Mi bien, ¿no me habláis?

Rey
¿A quién
no detendrá esa hermosura?
250
¿Quién podrá hacerla desdén?
Quintilla
Digo, Leonor de mis ojos,
que por no daros enojos
haré un general por mí.

Reina
Esto está pidiendo aquí
255
dos almas llenas de antojos.
Quintilla
No os doláis de la nacida,
duélaos la que no nació.

Rey
¿Pues quién, Leonor de mi vida,
irá en mi lugar? Que yo
260
dejo por vos la partida.
Quintilla
La empresa dejo por vos,
siendo de tanta importancia.

Reina
Mil años os guarde Dios
y os dé por herencia a Francia.

Rey
265
Gocémosla en paz los dos.

Reina
Quintilla
Pues mi parecer pedís,
aquí está el conde de Bura
que irá si se lo decía.
MI crédito os le asegura
270
por lo que he visto en París;
Quintilla
que es gallardo caballero,
muy valiente y animoso.

Rey
(¿Oyes aquello? El primero
nombró al Conde cauteloso.
275
¡Cielos! ¿Qué aguardo? ¿Qué espero?

Florisandro
Quintilla
¿Pues qué sospechas, señor?
¿De que le alabe te alcanza?

Rey
Calle ausente la mejor.

Florisandro
¿Por qué?

Rey
Porque es la alabanza
280
la primera hija de amor.
Quintilla
Si al conde no le tuviera
no le antepusiera a todos.

Florisandro
Antes, si bien le quisiera,
estorbara de mil modos
285
al Conde que no se fuera.
Quintilla
Mal contentadizos son
los celos.

Rey
Quitan mil sueños
a amor, no tienen razón;
celos, por hijos pequeños,
290
tienen mala condición.
Quintilla
Siempre lloran, siempre están
enfadando y consumiendo.)
Leonora.

Reina
Señor.

Rey
Galán
es el Conde.

Reina
Yo no entiendo
295
que halles mejor capitán.
Quintilla
Tal fama en París tenía.
Mostró en justas y torneos
brío, talle y bizarría.

Rey
(Mal encubre sus deseos.)
300
¡Oh, amor, no es más claro el día!
Quintilla
¡Ah, Rey francés, no le dieras
el de Flandes a Leonora!

Florisandro
Señor, ¿pues de esto te alteras?

Rey
Al fin el Conde, señora,
305
¿detendrá sus armas fieras?

Reina
Quintilla
Tengo de él satisfacción.

Rey
Yo me voy y le daré
de mi general bastón
para que ese gusto os dé
310
y al Conde el rojo guion.
Quintilla
Parta en buen hora y levante
las cinco rosas inglesas,
que ese crédito es bastante
para mayores empresas
315
que de Alcides y de Atlante.
Quintilla
Ven, Florisandro, conmigo.

Florisandro
Perdido estás.

Rey
Loco voy.

Vanse los dos.

Reina
Tu piedad, cielo bendito,
pues ya sin el Conde estoy,
320
fiero y mortal enemigo.
Quintilla
Porque dudo que en el suelo
naciste tan atrevido
caballero contra el celo
a la majestad debido
325
que manda estimar el cielo.
Quintilla
Dile pequeña ocasión
cuando tuve libertad,
porque los favores son
conforme a la calidad
330
de quien ama con razón.
Quintilla
Pero él, lleno de arrogancia,
sirviome doncella en Francia,
casada en Ingalaterra,
porque tiene el darme guerra
335
por victoria y por ganancia.
Quintilla
Disimulo por temor
del Rey, que matarle el Rey
algo desdora mi honor.

Sale el CONDE DE BURA.

Conde
Basta, amor, que es nueva ley
340
amar quien no tiene amor.
Quintilla
Basta, que es justo querer
sin correspondencia alguna
mujer por quien ha de ser
de hoy más firme la fortuna,
345
si es la fortuna mujer.
Quintilla
Basta, amor, que eres más fuerte
que la muerte, pues la vida
la tiene, por mejor suerte.
Pero aquí está la homicida.
350
Dulce pena, hermosa muerte.
Quintilla
¿Que es posible, que te ven
mis ojos, donde se queje
mi lengua de tu desdén?
¿Cómo? ¿Que el cielo me deje
355
ver el de los tuyos bien?
Quintilla
Serenas estáis, estrellas,
que aquel capote nublado
no encubre sus luces bellas.
¿Por qué soy yo desdichado,
360
cielos, si nací con ellas?
Quintilla
¿Por qué no la merecí?
¿Por qué a Orange no le di
tan gran princesa y señora?

Reina
¿Cómo sin licencia agora,
365
Conde, osaste entrar aquí?
Quintilla
¿Cómo habiéndote avisado
del disgusto que me das,
a mi presencia has llegado?

Conde
Para no acertar jamás,
370
que es propio de un desdichado.
Quintilla
No te enfades de esa suerte,
que bien puede entrar a verte
hombre que en Francia ha tenido
prendas de ser tu marido.

Reina
375
En que no lo fuiste advierte
Quintilla
y en que le tengo mejor.
Ya estoy casada, y es justo
que considere tu amor
que no ha de intentar su gusto
380
tan a costa de mi honor.
Quintilla
¿Qué puedes tú pretender?
¿Dónde te despeña, loco,
tu arrojado proceder?
Si mujer me estimas poco,
385
mírame de un Rey mujer
Quintilla
y agradece que has vivido
desde que te has atrevido
para mirarme casada.

Conde
Pesarte de ser amada
390
novedad me ha parecido,
Quintilla
que bien puede ser mi amor
tan honesto y tan seguro
que adore tu casto honor.

Reina
Pues ¿qué procuras?

Conde
Procuro
395
servirte, hermosa Leonor.
Quintilla
Y porque mejor lo veas
oye, sosiega, reposa,
si el amor del Rey deseas,
y direte alguna cosa
400
en que mis servicios veas.
Quintilla
Llega al estrado, y segura
(como si te visitara)
oye y remediar procura,
Leonor, una ofensa clara
405
del cielo de tu hermosura.
Quintilla
Mira que te va la vida.

Reina
Si tan honesto procedes
verasme a tu amor rendida.

Conde
Que serás de mí creer puedes
410
honestamente servida.
Quintilla
Siéntate y sabrás lo que es;
óyeme sentada un día.

(Siéntase la REINA en un estrado.)

Reina
Ya lo estoy.

Conde
Escucha, pues.
¿Amas al Rey?

Reina
Es luz mía.
415
Mas, ¿qué digo? Tú lo ves.
Quintilla
Porque no sé yo si ama
su centro ninguna cosa
como yo al Rey.

Conde
Así es fama.

Reina
Voy a su esfera amorosa
420
como va el aire a la llama.

Conde
Quintilla
¿Qué pretende un amador?

Reina
Satisfacción a su amor;
correspondencia a su fe.

Conde
¿Tiénesla del Rey?

Reina
No sé;
425
téngola de su valor.

Conde
Quintilla
El Rey ama a otra mujer.

Reina
¡Válgame el cielo!

Conde
Esto pasa.

Reina
¿Búrláste?

Conde
¿Pudiera ser?

Reina
¿Adónde?

Conde
En tu misma casa.

Reina
430
¿Cómo lo puedes saber?

Conde
Quintilla
De haberlo visto.

Reina
¿Tú?

Conde
Yo.

Reina
¿Cómo?

Conde
Porque ayer me dio
un papel del Rey a mí.

Reina
¿Quiérele?

Conde
Como yo a ti.

Reina
435
¿Tan poco al Rey estimó?

Conde
Quintilla
Yo te he dicho la verdad.

Reina
Muéstrame el papel.

Conde
Sí haré.

Reina
Si comienza la amistad
de esta suerte, mal podré
440
estimar tu voluntad.

Conde
Quintilla
¿No es este de amor indicio?

Reina
No, que tan cerca del parto
no ha sido piadoso oficio
darme esta pena.

Conde
Hoy me aparto
445
de hacerte jamás servicio.

Reina
Quintilla
¿Cómo lo podré saber?

Conde
El papel te he de leer.

Reina
¿Cuándo?

Conde
Agora.

Reina
¿Luego ahí
le tienes?

Conde
Señora, sí.

Reina
450
Muestra, que le quiero ver.

Conde
Quintilla
¿De mi voluntad sencilla
dudas?

Reina
¿Qué te maravilla?

Conde
Dame, aunque es lugar sagrado,
licencia de que en tu estrado
455
pueda poner la rodilla.

Reina
Quintilla
Llégate cerca de mí.

Conde
Pienso que estoy bien así.
Arrodíllase junto a la REINA.
Y estoy, señora, tan bien,
que no quisiera más bien
460
que estar para siempre aquí.

Reina
Quintilla
¿Eso qué tiene que ver
con lo que se ha de leer?

Conde
Quien no agradece el favor,
del dueño ofende el valor.
465
Déjamele agradecer.

Reina
Quintilla
Ha de ser honestamente.

Conde
Digo, Leonor, que imagino
la inmensa gloria que siente
quien ante el trono divino
470
de Dios asiste presente.
Quintilla
Porque si un ángel del suelo
dé tanta gloria mirando
de cerca, ¡qué gran consuelo
dará al alma contemplando
475
el divino autor del cielo!
Quintilla
¿Esto no es honesto?

Reina
Sí.

Conde
Mas, ¿cómo cerca de ti
puede ser que esté tan cuerdo?

Reina
¿Qué me dices?

Conde
Que me pierdo
480
y que te duelas de mí.

Reina
Quintilla
¡Ah, traidor, que me engañaste!

Conde
Loco estoy, loco es amor;
tú loca, que te fiaste
de un atrevido furor
485
y a tu fuego me llegaste.
Quintilla
Tus ojos son luz hermosa;
[.................................arte]
yo, engañada mariposa,
y, aunque muera, he de abrazarte.
490
[.............................osa]

Quiere abrazarla y trábase la lechuguilla de la REINA a las puntas de un cuello que tendrá el CONDE.

Conde
Quintilla
Gente viene.

Reina
La arandela
a las puntas se ha trabado
de tu cuello.

Conde
Quitarela.

Reina
¿No puedes?

Conde
Estoy turbado.
495
Heme abrasado en la vela.

Salen el REY y FLORISANDRO.

Reina
Quintilla
Rasga el cuello.

Conde
Ya lo intento.

Rey
¿Qué es esto que ven mis ojos?

Reina
¿Quítose?

Conde
Sí.

Rey
Di que el viento
formaba de mis antojos
500
este engaño al pensamiento.

Florisandro
Quintilla
Señor, de tu discreción
te aprovecha.

Rey
¿A qué ocasión,
Conde, con la Reina hablabas?

Conde
Dijéronme que tratabas
505
de hacer un fuerte escuadrón
Quintilla
y vine a ofrecer mi espada,
que si la has visto envainada,
hoy, que la ocasión se muda,
quiero que la veas desnuda
510
y entre enemigos manchada.
Quintilla
A la Reina, mi señora,
hallé, donde la ofrecí
esto que te ofrezco agora.
Y estándola hablando vi...

Rey
515
¿Qué viste?
Aparte.
(¡Ah, mujer traidora!)

Conde
Quintilla
Que una araña le subía
por el rostro; fui a quitalla.
Y como ella la temía
y yo también de matalla
520
sobre el rostro que ofendía,
Quintilla
por el hueco de las puntas
del cuello se entró la plata
de la arandela.

Rey
¿Tan juntas
tus manos a quien retrata
525
al sol?

Florisandro
¿Pues eso preguntas?
Quintilla
Mira, señor, sin color
a la Reina, mi señora.

Rey
¿No te turbó el resplandor,
Conde? El rostro de Leonora
530
es el alma de mi honor.
Quintilla
Y aunque la araña provoca
a que sus pasos atajen,
no ha de ser con mano loca,
porque el que limpia una imagen
535
con gran respeto la toca.

Conde
Quintilla
Señor, yo me vi turbado.

Desmáyase la REINA.

Florisandro
La Reina se ha desmayado
y el parto se anticipó
con el sobresalto.

Rey
Y yo
540
también al parto he llegado,
Quintilla
que no es mi dolor menor,
y un hijo tan mal nacido
nace con tanto dolor.
[.............................ido]
545
[..........................or]
Quintilla
Llevadla adentro y mirad
si es parto.

Florisandro
Gran señor, llega,
muéstrala amor, que es piedad.

Llévala adentro.

Rey
Luego entraré. ¡Oh, mar que anega
550
la grandeza y la humildad!
Quintilla
¡Oh, ley del mundo, que iguala
como la naturaleza!

Conde
El Rey me vio, fuego exhala.
Hoy me corta la cabeza
555
o me atraviesa una bala.

Rey
Quintilla
Ella parte si la esfuerza
el dolor que la acompaña.
El cielo su piedad tuerza,
que parto por una araña
560
será ponzoña por fuerza.
Quintilla
Mas, ¿cómo muestro flaqueza
contra la ley del valor?
Conde.

Conde
¿Qué manda tu Alteza?

Rey
¿Cosa que cueste a Leonor
565
esta araña la cabeza?

Conde
Quintilla
¿Cómo, señor?

Rey
¿No podía
morir de mal parto?

Conde
Sí,
pero en Dios, señor, confía.

Rey
Aparte.
(Harto mejor, que no en ti.)
570
Ir contra el Duque querría.
Quintilla
Nombrar quiero un general
que, conduciendo mi gente,
lleve mi guion real.
¿Quién tenéis por suficiente,
575
decid, para empresa tal?

Conde
Quintilla
Señor, si por suficiencia
se ha de dar, Londres encierra
hombres de más experiencia
para la paz y la guerra,
580
de más años y prudencia.
Quintilla
Pero si por voluntad
y deseo de servir,
a nadie con más lealtad
que a mí.

Rey
Pues vos podéis ir.

Conde
585
Deme Vuestra Majestad
Quintilla
los pies por tanta merced.

Rey
Y los brazos, Conde amigo.
Alarde esta tarde haced
y contra el Duque enemigo
590
mi gente en orden poned.
Quintilla
Partid cuando salga el alba.

Conde
Yo haré que espante la salva
las estrellas porque den
lugar al día.

Rey
Está bien,
595
partid.

Conde
Aparte.
(Fortuna me salva.
Quintilla
No ha entendido lo que fue,
pues con tal honra me envía.)

Rey
Idos luego.

Conde
Yo me iré.

Rey
Y no os amanezca el día
600
en Londres.

Conde
Yo partiré.

Vase. Sale FLORISANDRO.

Florisandro
Quintilla
La Reina queda, señor,
con un gran mal.

Rey
¿De qué suerte?

Florisandro
Si no es natural dolor,
es el dolor de la muerte.

Rey
605
Ese tengo por mejor.
Quintilla
Con linda industria el villano
mi deshonor encubrió.

Florisandro
¿Fuese?

Rey
Sí, porque la mano
que aquella araña mató
610
mate al irlandés tirano.

Florisandro
Quintilla
¿Hicístele general?

Rey
Sí, amigo.

Florisandro
Pues ¿a qué efeto?

Rey
Por que pueda al desleal
darle la muerte en secreto,
615
que en público está muy mal.
Quintilla
Tú partirás, Florisandro,
y a la primer batería,
tu pistola disparando,
matarás la infamia mía
620
al vil flamenco tirando.
Quintilla
Después lo consultaré
con más espacio contigo.

Florisandro
Yo pienso que verdad fue
lo de la araña; mas digo
625
que es bien que muerte le dé
Quintilla
por quitar de tus sospechas
esta aljaba de las flechas
de celos que amor te tira,
porque verdad o mentira,
630
llegan al alma derechas.
Quintilla
Y pues la Reina, inocente,
es quien sabes, y es razón,
vela a ver, porque esta gente
no penetre la intención
635
con que esta desdicha siente.

Rey
Quintilla
Yo voy.

Florisandro
Es piadosa hazaña
de tu valor, que ha de ser
ejemplo a Francia y España.

Rey
Sí, ¡mas, por Dios, que he de ser
640
el san Jorge de esta araña!

Vase.

Florisandro
Octava real
¿Quién hay que esté seguro de sí mismo
cuanto más del amigo y el pariente?
Tal es del mundo el ciego barbarismo
y la infidelidad de alguna gente.
645
Sale de las entrañas del abismo
amor, furia cruel, y con ardiente
llama siembra en los pechos dulce guerra,
rayo de fuego que abrasó la tierra.
Octava real
¿Quién dijera del Conde que llegara
650
con la Reina a tan grande atrevimiento?
Que para mí la luz del sol no es clara
si no es claro su honesto pensamiento.
Si solo en darle muerte el daño para
y el Rey se vale de su entendimiento
655
no será el mal tan grande, pues en Flandes
no importa un Grande, pues le quedan Grandes.
Octava real
Mas si con la sospecha, furibundo
de los celos, que son inmortal guerra,
mata a Leonor, y para error segundo,
660
quita la sucesión a Ingalaterra,
un ángel pierde el suelo, un sol el mundo
por cuyos rayos llorará la tierra
la noche de su ausencia, que era el día,
que más agora en su opinión lucía.

Sale LISENA, dama.

Lisena
Octava real
665
Mísera Reina, mal lograda y triste,
¿por dónde tanto mal te vino agora?

Florisandro
¿De qué lloras, Lisena?

Lisena
¿Quién resiste
el llanto viendo muerta a su señora?

Florisandro
¿Muerta? ¿Qué dices?

Lisena
No, pero consiste
670
solo en Dios el remedio de Leonora,
que solo con milagro vivir puede.

Florisandro
El llanto es poco, la desdicha excede.
Octava real
¿Dijeron que era parto?

Lisena
Parto ha sido.
Pero ha sacado el malogrado Infante
675
fuera del vientre un brazo y no ha podido
volverlo ni pasar más adelante.
Parece que el bracillo, que ha tendido,
está pidiendo a Dios que le levante;
porque a falta de lengua, con la mano
680
favor pide a la suya.

Florisandro
Y no es vano,
Octava real
que yo tengo una cinta en esta mía
reliquia de un difunto religioso,
que vivió en la Cartuja, que tenía
nombre de santo y hombre milagroso.
685
Esta ofrecí para otro parto un día,
y luego salió a luz, y tan hermoso,
que es hoy una bellísima criatura.

Lisena
¡Ay, dele Dios al nuestro esa ventura!

Florisandro
Octava real
Esta es la cinta.

Lisena
¿Y dónde la traía?

Florisandro
690
Con una cinta al cuello. Y no pudiendo
alcanzar yo la cruz del que la había
heredado o tomándola en muriendo,
esta cinta alcancé por cortesía.

Lisena
¿Que tanto puede?

Florisandro
Lo que estoy diciendo.

Lisena
695
Santo varón, doleos de Leonora,
rogad a Dios que la remedia agora.

Florisandro
Octava real
Átala al brazo del muchacho.

Lisena
Harelo
por ver si vuelve a su primer estado
para nacer con vida.

Florisandro
Quiera el cielo
700
que salga a luz.

Lisena
Yo voy.

Vase LISENA.

Florisandro
¡Mortal cuidado!
¡Ay, Dios, que ha de matarla el Rey recelo!
Que como aquella araña le ha tocado,
hale vuelto, con rabia y con despecho,
ponzoña el corazón, incendio el pecho.
Octava real
705
No está seguro el Rey de la malicia
del flamenco de Orange en este daño,
que pienso que se queja con justicia;
pero no de la Reina, que es engaño.
Yo sé que adora al Rey y que codicia
710
que tenga de su honor el desengaño
que Porcia y Julia dieron de su fama
a Roma; Julia, en sangre, y Porcia, en llama.

Sale TIBERIO.

Tiberio
Octava real
Si de esta suerte premia el Rey vasallos,
¿quién duda que los halle en ocasiones?

Florisandro
715
¿Es Tiberio?

Tiberio
Yo soy.

Florisandro
Para estimallos
excede el Rey a las demás naciones.

Tiberio
Pues sal al campo a ver tres mil caballos
y trece mil infantes al gobierno
de un bisoño extranjero, mozo y tierno.
Octava real
720
¿Faltaban capitanes que tomaran
las banderas inglesas con las rosas
y al irlandés de toda Escocia echaran
y no quien le dé espaldas vergonzosas?
Cuando a ti, Florisandro, se entregaran
725
yo colgara mis armas, envidiosas;
mas a un extraño, ¿no es desprecio nuestro,
no más grande en valor no en armas diestro?
Octava real
Qué debe al sucesor de Orange?

Florisandro
Debe,
Tiberio, al Conde la amistad que sabes;
730
vive en su corte, que es lo que le mueve,
que dan autoridad príncipes graves.
Habrá ocho meses ya, y aun más de nueve,
que acompañó a la Reina con seis naves,
y ya sabes que en justas y torneos
735
gastó y mostró millones de deseos.
Octava real
Estos les paga el Rey con este cargo.
No te pese, por Dios, que ha muchos días
que sin premio le sirve. ¡Ah premio amargo!
¡Por Dios, que ha de morir como otro Urías!

Tiberio
740
¿Podré yo hablar al Rey?

Florisandro
Es cuento largo
darle ahora tus quejas y las mías.
La Reina está de parto, y él con ella
esperando algún sol de tal estrella.

Tiberio
Octava real
¿Pues hase de sufrir esta arrogancia?

Florisandro
745
Tiberio, con los reyes la obediencia
fue siempre de provecho y de importancia.

Tiberio
No le quiero servir, deme licencia;
pasarme quiero con Borbón a Francia,
que estimará la militar prudencia
750
de un hombre como yo. Quizá algún día
verá Eduardo la importancia mía.

Vase.

Florisandro
Octava real
¡Ah, casa de quejosos, dulce corte
y corte de las vidas! ¡Quién te vive
que no piense que él solo al Rey importe
755
y que es razón que él solo con él prive?

Sale el REY.

Rey
¿Qué puede haber que mi valor reporte,
por más que amor en la piedad estribe,
si agora a mayor pena me provoco?

Florisandro
Señor, ¿qué ha sucedido?

Rey
Escucha un poco.
Romance (tirada)
760
Entre excesivos dolores,
congojas, ansias, desmayos,
suspiros, sollozos, quejas,
con otros afectos varios
quedó tendida Leonor,
765
que aunque la aborrezco tanto
no me parece que he visto
tal rosa cortada en mayo.
Llegó la diestra mujer
que asiste en iguales casos
770
con un escuadrón lloroso
de damas también llorando,
y vio que del tierno niño
solo se mostraba un brazo,
sin fuerza para poder
775
salir del materno claustro.
Díjolo a voces, y luego
corrieron con prestos pasos
a traer varias reliquias
cuantas el caso escucharon;
780
entre las cuales Lisena
trujo una cinta de un santo,
que, atada al brazo del niño,
escondió al momento el brazo
y, dentro de un cuarto de hora,
785
nació tan bello y tan blanco
que parecía imposible
después de tantos trabajos.
Miraron todos la cinta,
pero la cinta no hallaron,
790
de que a Lisena le dio,
como dueño, más cuidado.
Estando en esto, a las voces
de Leonor juntas llegando,
vieron que otra vez paría
795
aquel primero muchacho.
Fue la causa que le vieron
la cinta en el diestro brazo,
que fue, sin duda, el primero.
¡Mira qué notable caso!
800
Luego, entre todas nació
la duda del mayorazgo,
a quien, con mortal despecho,
yo atento estaba escuchando,
porque pienso de esta duda
805
librar el reino y letrados,
haciendo, aunque es hecho fiero,
que les den la muerte a entrambos.
Porque está puesto en razón,
y es el argumento llano,
810
que si Leonora amó al Conde
serán los hijos bastardos.

Florisandro
Señor, ¿en tu pensamiento
y en tu entendimiento claro
puede caber tan desdicha?
815
¿Halló lugar tal engaño?
¿Leonor al conde de Bura,
ni a su padre, ni a su hermano,
ni más que al cielo y a ti
pudo amar ni hacer agravio?
820
¿Qué desdicha de estos vemos,
qué miseria, qué pecados
puso en tu pecho esa furia
y en tus ojos este engaño?
Ya que la Reina no puede
825
vivir, ya que el sobresalto
de ver en su estrado al Conde
pudo en su vergüenza tanto
que ha de trasladar la vida
a la muerte aquel desmayo,
830
mostrando el morir la pena
mayor valor que el romano,
porque si con fuego o hierro
o veneno se mataron
algunas, mayor hazaña
835
es morir de solo espanto,
¿por qué, heroico descendiente
de aquel primero Eduardo,
quieres matar tus dos hijos?
Pues ser tuyos es tan claro,
840
que no es el sol ni el día
más que ser el pecho casto
de aquella ilustre señora
que te adora y quiere tanto.
¡Maldiga al de Orange el cielo!
845
¡Plega a Dios que del caballo
le derribe un irlandés,
un mosquetero villano!
No quites, señor, la vida
a dos ángeles que ha dado
850
a tu sucesión el cielo
por un milagro tan raro.
Mira que castiga Dios
el no estimar los milagros,
porque es más falta de fe.

Rey
855
Basta, no más, Florisandro.
Los hijos no son mis hijos.
Y pues que los dos mataron,
como víboras, naciendo,
su madre, mueran entrambos.
860
Ve, mira si ya murió
Leonora, porque en tal caso
que viva, acabarla quiero.

Florisandro
Gran señor.

Rey
Calla.

Florisandro
Ya callo.

Rey
Ve donde digo.

Florisandro
Yo iré.
865
Aparte.
(Piedad, cielo, monje santo,
que libraste estos niños
de tan peligroso parto.
Rogad a Dios me dé ingenio
para que pueda librarlos,
870
que he de morir o su madre
y ellos vivirán mil años.)

Vase.

Rey
Soneto
¿Para qué se lamentan por historias
Píramo, triste, ni el sangriento Edipo,
pues que yo a sus desdichas me anticipo
875
en la mitad del curso de mis glorias?
Borren de hoy más sus trágicas memorias.
Estampa soy de las desdichas tipo,
porque yo de sus penas participo
y no de sus grandezas y victorias.
880
Ángeles, perdonad que vuestra madre
me hace vuestro Herodes tan sangriento,
que intento semejante desvarío.
En el dolor parezco vuestro padre,
pero, a ser Salomón, mi entendimiento
885
supiera de los dos cuál era el mío.

Sale el CONDE DE BURA.

Conde
Redondilla
Asómese Vuestra Alteza
a un balcón alegremente,
como a los del rojo Oriente
asoma el sol su cabeza,
Redondilla
890
verá pasar el alarde
de infantes y de caballos,
que ya se para a mirallos
el sol, que en sus armas arde.
Redondilla
Salga a ver tanta celada,
895
pues la victoria codicia
más que el ave de Fenicia
de oro y plumas adornada.
Redondilla
Salga a ver de sus pendones
tremolar las blancas puntas
900
y las arrogancias juntas
de Aquiles y Gedeones,
Redondilla
que doy palabra a Su Alteza
que se prometa victoria.

Rey
Conde, yo tendré memoria
905
de estimar vuestra cabeza.

Conde
Redondilla
Así es justo que lo espere.

Rey
La palabra os quiero dar
de ponerla en el lugar
más alto que yo pudiere.

Conde
Redondilla
910
Satisfecho voy de vos.

Vase. Salen FLORISANDRO y LISENA.

Florisandro
Ya verás en nuestros ojos
que aquellos santos despojos
quieren dar el alma a Dios.

Lisena
Redondilla
¿Es muerta?

Florisandro
Está cerca ya.

Rey
915
Pues si muriese, Lisena,
que la amortajen ordena,
que mi amor también lo está.
Redondilla
Ponedla vos, Florisandro,
con un moderado honor.

Lisena
920
¿Así lo sientes, señor?

Rey
Haced los dos lo que os mando.
Redondilla
Tú los niños le darás,
y háblame cuando los tengas.

Lisena
¿En dos ángeles te vengas?

Rey
925
Lisena, no puedo más.
Llora.
Redondilla
¿Qué es esto? ¡Lágrimas son!
¡Ay, mis hijos! ¡Ay, Leonora!
¡Salid, lágrimas, ahora
que revienta el corazón!

Vase.

Florisandro
Endecasílabos sueltos (tirada)
930
El Rey es ido. Hoy has de ser, Lisena,
la mujer más famosa que ha nacido.
Perdone Italia y sus matronas todas.

Lisena
Extraño caso intentas.

Florisandro
Yo sospecho
que tardará dos horas el alarde.
935
La Reina ha vuelto del cruel desmayo;
yo tengo de sacarla de palacio
y darte en su lugar un cuerpo muerto
quitándole la vida a alguna esclava,
que poco importa que una turca muera.
940
Amortájala y ponla en el estrado,
con un paño de tela encima, y luego
entregarás los niños, que otros niños
en su lugar han de ocupar dos sillas
del palacio de Dios entre los ángeles.

Lisena
945
Pues dime, Florisandro, si es forzoso
que sepa alguna dama ese secreto
y algún criado, que ha de estar presente,
¿cómo entre tantos lo será?

Florisandro
Lisena,
si estas son cosas que permite el cielo,
950
para lo que está determinado,
a su disposición deja el suceso.
Vamos, darete el cuerpo de la esclava.

Lisena
Espera, llevarela a mi retrete.

Florisandro
Mejor será que yo me esconda dentro
955
primero que ella venga.

Lisena
Bien has dicho.
Detrás de un pabellón puedes ponerte.

Florisandro
¡Cielos!, por escuchar mayores daños
intento lo que veis. Si os sirvo en esto,
dadme favor, si no, acabad mi vida,
960
que yo defiendo un ángel en la tierra,
un rey a Escocia y otro a Inglaterra.


Acto II

Salen Vencislao, ENRIQUE y el AYO.

Vencislao
Redondilla
Acabad, que sois terrible.

Ayo
¡Miren aquí qué lección!

Enrique
Tiene mi hermano razón.
965
Sois, licenciado, insufrible;
Redondilla
sois la misma impertinencia,
y que ha cabido os prometo
hoy por vos, en un sujeto,
la necedad y la ciencia.

Ayo
Redondilla
970
¿A mí tal descompostura?

Vencislao
Pues bien, ¿quién sois que os enfada?

Ayo
Soy nada, y menos que nada,
pues que con tanta locura
Redondilla
os he criado y enseño.
975
Sois un árbol mal guiado,
que el no haberle enderezado
fue por culpa de su dueño.
Redondilla
Pero tened la advertencia,
ya que os preciáis de livianos,
980
que, aun a veces entre hermanos
fue furor la inobediencia.
Redondilla
Que, por Deum, de encerraros
donde la mano os asiente.

Enrique
Tras ser loco impertinente,
985
queréis agora igualaros
Redondilla
con Hércules o Sansón;
que aquellos fueran menester
para podernos poner
en semejante ocasión.

Ayo
Redondilla
990
Luego ¿no os podré azotar
como en la niñez he hecho?

Enrique
Ayo, por Dios, que sospecho
que nos queréis enojar,
Redondilla
que hasta agora fue burlando
995
todo lo que habéis oído.

Ayo
¡Buenos cuervos le han salido
en su casa a Florisandro!
Redondilla
Él ha criado a una gente
con quien medrará su amor.

Vencislao
1000
No haya más, cese el rigor;
si eres sabio, sé prudente;
Redondilla
suple nuestra mocedad.
Así los cielos te den,
por nuestra crianza, el bien
1005
digno de tu antigüedad.
Redondilla
Haz como padre, y advierte
que como a tal te estimamos,
que no porque así te hablamos
dejamos de obedecerte.

Ayo
Redondilla
1010
Corrido estoy que me hayáis,
siendo tan tiernos mancebos,
enseñado a ejemplos nuevos,
pues, aprendiendo, enseñáis.
Redondilla
Yo fío en vuestra prudencia
1015
y espero en vuestro valor
que habéis de premiar mi amor
con igual correspondencia.
Redondilla
Séneca dice (y son leyes
de razón y de verdad)
1020
que, con justicia y piedad,
se hacen dioses los reyes.
Redondilla
Y Claudiano, como ayer
os mostré con más quietud,
que con sola la virtud
1025
se aprende ciencia y poder.
Redondilla
Como quedó aquel gigante,
que solo un ojo tenía,
ciego de Ulises un día,
que fue su industria bastante,
Redondilla
1030
así aquel Príncipe, en quien
hizo de la frente ausencia
el ojo de la prudencia,
que es del alma el mayor bien.
Redondilla
Abrid el Virgilio al punto
1035
y mirad en qué quedamos.

Enrique
Maestro, a Dido dejamos,
pálido el color difunto,
Redondilla
que ya matarse quería
y que la espada tomaba
1040
de Eneas.

Ayo
¡Qué bien pintaba!
¡Oh luz de la poesía!
Redondilla
Cuentan que el grave Agustín
lloraba en aqueste caso,
sabiendo que es falso el caso
1045
y que era fábula en fin.
Verso suelto
Non hos quaesitum munus in usum.
Redondilla
¿Qué quiso decir allí,
Vencislao?

Vencislao
Que no halló
aquella prenda.

Ayo
Eso no.
1050
Enmienda, Enrique.

Enrique
Oye.

Ayo
Di.

Enrique
Redondilla
Que a Dido no había dejado
la espada el troyano fuerte
para que le diese muerte.

Ayo
Está muy bien enmendado.
Verso suelto
1055
Hic postquam Iliacas vestes noctumque cubile, etc.

Enrique
Redondilla
Dice que, después de ver
los vestidos y la cama
de Eneas...

Ayo
¡Mísera dama!
Las piedras puede mover.

Enrique
Redondilla
1060
Deteniéndose a llorar
un poco en ellas, se echó,
y estas palabras habló...

Ayo
Di, Enrique.

Enrique
Es claro lugar:
Verso suelto
Dulce exuvie dum fata, Deusque finebant.
Redondilla
1065
“Dulces prendas, aquel día
que Dios lo quiso y mis hados
sacarme de estos cuidados,
recibid el alma mía.
Redondilla
Viví, y el curso acabé
1070
que mi fortuna me dio.”

Llámanle dentro.

Ayo
No digas más.

Enrique
¿Cómo no?

Ayo
¿Llámanme?

Venceslao
Sí.

Ayo
Atilio fue.
Redondilla
Luego vuelvo; repasad
esa lección.

Venceslao
Vuelve luego.

Vase el AYO.

Enrique
1075
¿Fuese?

Venceslao
¿No lo ves?

Enrique
¡Mal fuego
queme a Dido, a la crueldad
Redondilla
de Eneas y al gran poeta
que lo escribió!

Venceslao
Sí hará,
porque en el infierno está,
1080
aunque pluma tan perfeta,
Redondilla
tan docta, dulce y suave
de otro lugar era digna.
A quererla mal me inclina.

Enrique
Querrás agora, a lo grave,
Redondilla
1085
defender la castidad
de Dido.

Venceslao
A mí, mas que fuera
más que fue Laida ramera.

Enrique
Pues si va a decir verdad,
Redondilla
yo estudio de mala gana,
1090
y Virgilio y Cicerón,
por preciarme de león,
me han servido de cuartana.

Venceslao
Redondilla
¿Qué nos querrá Florisandro
con latín prolijo aquí?
1095
Y un ayo que me esté a mí
a ser mujer enseñando.
Redondilla
¡Vive Dios, Enrique hermano,
que no he de ser sacristán
si más lecciones me dan
1100
que una noche de verano
Redondilla
muestra en el campo del cielo
manto de estrellas sembrado!

Enrique
La estampa de tus cuidados
imprime en ti su desvelo;
Redondilla
1105
que aborrezco cuanto puedo
el hábito y el latín,
y si callo es porque, en fin,
tengo a Florisandro miedo,
Redondilla
que a veces nos da a entender
1110
que no es tu padre ni mío,
y entre el amor y el desvío
mezcla el pesar y el placer.
Redondilla
Veinte años ha que no cesa
la guerra en Ingalaterra.
1115
Nacimos en ella en guerra,
de hábitos de paz me pesa.
Redondilla
Allí suena el atambor,
y acá estotro licenciado
tiene de libros cargado
1120
nuestro juvenil furor.
Redondilla
Decláranos un altivo
lugar de Virgilio oscuro
mientras el de Irlanda el muro
rompe al lugar en que vivo.
Redondilla
1125
Que habiendo ganado a Escocia,
que es de nuestro Rey inglés,
entra a Ingalaterra y ves
que entrar en Londres negocia.
Redondilla
Muy buenos nos hallarán
1130
los irlandeses tiranos,
que con la espada en las manos
rompiendo y matando van,
Redondilla
con un Virgilio en las nuestras
y los amores de Dido.

Venceslao
1135
Yo, Enrique hermano, he querido
de mi inclinación dar muestras
Redondilla
y algún oculto valor,
pero por ti lo he dejado,
que el alma me ha penetrado
1140
al son de aquel atambor.
Redondilla
Y por que veas que es cierto
que a la milicia me inclino
y que el Virgilio latino
en blancas armas convierto,
Redondilla
1145
has de saber que he tomado
lección en negras espadas
en las horas reservadas
al sueño.

Enrique
¿Quién te la ha dado?

Venceslao
Redondilla
Un maestro que entra aquí.

Enrique
1150
Pues ¿cómo entró?

Venceslao
Con secreto.

Enrique
¿Es diestro?

Venceslao
Eso te prometo.

Enrique
¿Deja las espadas?

Venceslao
Sí.

Enrique
Redondilla
¿Dónde están?

Venceslao
Aquí escondidas.

Enrique
Sácalas, que lo aprendido
1155
me enseñarás.

Venceslao
Poco ha sido.
Pero, como al fin me pidas
Redondilla
que los dos ejercitemos
eso poco que yo sé
las espadas sacaré.

Sácalas.

Enrique
1160
Muestra.

Venceslao
Aquí están.

Enrique
Comencemos.

Venceslao
Redondilla
Ponte así.

Enrique
¿Estoy bien?

Venceslao
Muy bien.

Enrique
El pie derecho delante.

Venceslao
Es así, que es importante
para dar y que no den.
Redondilla
1165
Alcánzase un tercio más.
Con pie izquierdo es dar el pecho
y la espada es sin provecho
volviendo este paso atrás,
Redondilla
fuera de que estáis muy firme.

Enrique
1170
¡Oh, pesia a este vil letrado...!

Venceslao
¿Tú qué has de ser?

Enrique
Yo, soldado.

Venceslao
Pues así es bien que se afirme.
Redondilla
Tira un tajo.

Enrique
¿Qué es tajo?

Venceslao
Este.

Enrique
¿Ansí?

Venceslao
Sí, y un revés
1175
de esta manera.

Enrique
¿Y después?

Venceslao
Estocada uñas abajo.
Redondilla
Con pie derecho, y cortando,
sal de revés; tajo arriba,
un mandoble abajo.

Enrique
¿Estriba
1180
todo aqueso en ir tirando
Redondilla
tajos, reveses y puntas?

Venceslao
¿Pues en qué ha de consistir?

Enrique
¿Pues de qué importa decir
todas estas cosas juntas?
Redondilla
1185
Sino tírame tú a mí,
con pecho de hombre de bien,
que yo, que lo soy también,
te tiraré, hermano, a ti.

Venceslao
Redondilla
¡Tente! ¡Tente!

Enrique
¿Que me tenga?

Venceslao
1190
¿Estás loco?

Enrique
Así ha de estar
el que viene a pelear
porque nadie le detenga.

Venceslao
Redondilla
¿Tiras de veras, Enrique?

Enrique
¡Defiéndete, Vencislao!

Sale el AYO.

Ayo
1195
¡Bueno, a fe! ¡Gentil sarao!

Enrique
No hay cosa que tanto pique.
Redondilla
El ayo viene, y no acierto
a dejar la espada.

Venceslao
Has hecho
ruido tan sin provecho
1200
que ha de pensar que me has muerto.

Ayo
Redondilla
¿Este es el Virgilio, Enrique,
que en las manos os dejé?

Enrique
Pues bien, qué delito fue
que yo a las armas me aplique?
Redondilla
1205
Si no es Virgilio, es Eneas,
que con la espada ganó
a Italia.

Ayo
No digo yo
que en bajo oficio te empleas,
Redondilla
que está por averiguar
1210
cuál tenga más excelencia,
letras o armas.

Enrique
Si a la ciencia
yo no me puedo aplicar,
Redondilla
ayo, no te dé pasión.
La guerra es más convencible,
1215
que es el mayor imposible
ir contra la inclinación.

Venceslao
Redondilla
Sin ella, ¿quién fue estudiante,
ayo mío, en ciencia alguna?
Esta es ya nuestra fortuna,
1220
no te acobarde y espante.
Redondilla
Enrique te ha dicho bien,
haz cuenta que habló por mí,
que si su hermano nací
tendré su estrella también.
Redondilla
1225
Yo no pienso estudiar más.
Y pues se abrasa de guerra,
no tan solo Ingalaterra
sino Londres, donde estás,
Redondilla
y pues dice Florisandro
1230
que nuestro padre no es
y gastamos, como ves,
su hacienda y renta estudiando
Redondilla
y él está pobre, en efeto,
por lo que el Rey le aborrece,
1235
y, según dicen, padece
necesidad de secreto,
Redondilla
déjenos ir a la guerra,
valdrémonos por el pico.

Ayo
No estar Florisandro rico
1240
ni ser en Ingalaterra
Redondilla
el mayor grande y señor,
cierta ofensa lo ha causado
que hizo al Rey, y le ha quitado
su hacienda.

Enrique
¡Bravo rigor!
Redondilla
1245
¿Y no se dice qué fue?

Ayo
Ser defensor de la Reina,
que ya en otro mundo reina,
cuya inocencia se ve
Redondilla
en que el Rey, que la mató,
1250
desde aquel furioso exceso,
nunca tuvo buen suceso
que luego a Escocia perdió,
Redondilla
y veinte años puede haber
que del Duque, su cuñado,
1255
es con guerras molestado
sin poderse defender.
Redondilla
Tanto, que Londres, cercada,
está a pique de perderse,
y Florisandro, por verse
1260
vengado, envaina la espada,
Redondilla
que él me ha dicho que desea
que el Rey venga a un triste estado.

Venceslao
Si es que el suyo le ha quitado,
no es mucho, aunque rigor sea.
Redondilla
1265
¿Pero en qué pudo ofender
al Rey defensa tan justa?

Ayo
Florisandro se disgusta
de darlo a nadie a entender.
Redondilla
Pero sabed que mató
1270
el Rey a Leonor de celos,
ciego de injustos desvelos,
pensando que le ofendió.
Redondilla
Y envió el conde Eduardo
contra el Duque, a Escocia, y luego
1275
quiso atajar este fuego
con un embuste gallardo;
Redondilla
que a Florisandro mandó
que le diese muerte al Conde.
Fuese, y no se sabe dónde,
1280
que, al fin, el Conde vivió
Redondilla
y es del Duque general,
porque se pasó, en llegando,
a su campo.

Enrique
Florisandro
fue a Eduardo desleal,
Redondilla
1285
y con razón le aborrece.

Ayo
No fue, que él me ha dicho a mí
que le dejó vivo allí,
porque a Leonor engrandece
Redondilla
confesando la verdad
1290
y la sinrazón del Rey.

Venceslao
¿Qué le mueve a tal ley,
con la Reina, de amistad?

Ayo
Redondilla
Ser mujer, y que a su amparo
su inocencia le obligó,
1295
y al cielo se lo pidió
por dar a su honor reparo.

Enrique
Redondilla
Como quiera que él defienda
honra de mujer, es hombre
digno de alabanza y nombre.
1300
Pierda su estado y hacienda.
Redondilla
Y digo que, aunque mi padre
no sea, le tengo amor,
como si fuera el honor
que defiende de mi madre.
Redondilla
1305
Hecho fue de caballero,
Dios le dará el galardón.

Venceslao
Tienes, Enrique, razón;
de hoy más por padre le quiero,
Redondilla
que Leonor me ha enternecido
1310
por ser mujer inocente.

Tocan cajas.

Enrique
Cajas y rumor de gente
suena.

Venceslao
¡Espantoso ruido!
Redondilla
Asalto deben de dar
por este cercano muro
1315
de nuestra casa.

Ayo
Yo os juro
que el Duque debe de entrar.
Redondilla
Quizá por este pecado
contra Leonor cometido,
castiga el cielo, ofendido,
1320
al Rey. Perderá su estado,
Redondilla
y aunque ruegue a Dios por la vida.

Tocan otra vez.

Enrique
Otra vez la caja suena.

Venceslao
¡Oh, casa de libros llena
y de tapices vestida,
Redondilla
1325
no lo estuvieras de arneses!

Dentro, victoria.

Enrique
Dentro apellidan victoria.

Venceslao
Muramos con honra y gloria,
pues somos, hermano, ingleses.

Ayo
Redondilla
Darás injustos enojos
1330
a Florisandro, que intenta
vengar la pasada afrenta.

Enrique
¿Tengo de ver a mis ojos
Redondilla
que entre en Londres, patria mía,
de esta suerte el irlandés?

Ayo
1335
Dejadle venga, y después
iréis donde el cielo os guía.

Enrique
Redondilla
¿Pues dónde está?

Ayo
En la montaña,
en negocios de su hacienda.

Venceslao
¿En dónde está aquella prenda
1340
que todo el año acompaña?

Ayo
Redondilla
Allá está cierta mujer,
cuyo nombre es Florisea,
mas nadie sabe quién sea.

Enrique
Su amiga debe de ser.

Ayo
Redondilla
1345
No es, por Dios, que es virtuoso
y ella es mujer principal.

Enrique
Sea por bien o sea por mal,
si acompañarla es forzoso,
Redondilla
a nosotros lo es también
1350
servir la patria, que es dama
donde se fana más fama.

Ayo
Pues yo moriré también,
Redondilla
¡que, vive Dios, si arrebato,
en lugar de Cicerón,
1355
un montante o un templón,
que mate a Poncio Pilato!

Enrique
Redondilla
Patria, yo no sé quién soy;
mas voy a morir por ti.

Venceslao
Patria, pues en ti nací,
1360
lo que te debo te doy.

Vanse. Salen el CONDE y SOLDADOS.

Conde
Endecasílabos sueltos (tirada)
A palacio guiad.

Soldados
Ya está en palacio
el Duque con gran parte de ejército,
de donde dicen que salió Eduardo,
por la puerta del parque, a las montañas.

Conde
1365
Que, al fin, el Rey se fue, vayan al punto
mil soldados que corran la campaña
sin dejar algún árbol que a la vista
encubra el descubrille, si parece,
que no es victoria la que emprende el Duque,
1370
sino prender a Eduardo, y en el carro,
atado, no le lleva, como en Roma
los victoriosos Césares lo hacían.

Dicen dentro todos:

[Todos]
¡Duque de Irlanda! ¡Rey de Ingalaterra!

Conde
Alegres voces suenan en palacio
1375
y con aplauso le nombraron rey.
Voy a besar su mano victoriosa.
Decid todos que viva el Duque.

Todos
¡Viva!

Conde
¡Por mil años reciba la corona!

Todos
¡Por mil años el Duque la reciba!

Conde
Octava real
1380
Es digna del valor de su persona
contra el Duque, a quien sirvo, receloso
de que me diera muerte el Rey, airado,
propios efectos de un amor celoso.
Ángel muerto por mí, por mí culpado,
1385
si agora con Dios vives glorioso
mira cómo te vengo del Rey fiero
con firme amor, que fue mi amor primero.
Octava real
Tu vives; que jamás tenga contento
ni mis armas descanso hasta vengarte.
1390
Si di causa a tu muerte, que hoy la siento
como cuando pasó, ya espero honrarte.
Veinte años debes este pensamiento
al príncipe de Orange, que, en vengarte,
los ha pasado siempre en campo, armado,
1395
contra este receloso y engañado.
Octava real
Ni he querido casarme, ni en mi tierra
me han visto mis vasallos, procurando
conquistar por tu honor, a Ingalaterra,
a quien va tu valor desengañando.
1400
Ya tu homicida a un monte se destierra;
pero también allá le irán buscando
los cuidados que al cielo dio tu muerte,
donde, aunque pese al Rey, tengo de verte.

Vase. Sale la REINA y FLORISANDRO.

Reina
Quintilla
¿Que a Londres tiene cercada,
1405
Florisandro, el Duque?

Florisandro
Tiene
sobre Londres la espada,
con quien el de Orange viene
a hacer tu ofensa vengada.
Quintilla
Que el dejarle con la vida
1410
cuando el Rey me le mandó
matar, fue, Reina querida,
por dejar testigos yo
de tu inocencia ofendida.

Reina
Quintilla
¿Cómo el Rey se ha descuidado
1415
tanto en defender su estado?

Florisandro
Dios le ha cegado de suerte
que solo culpa tu muerte
del mal presente y pasado.
Quintilla
De cobarde y encogido,
1420
perdió en ocasiones grandes
haber el Duque vencido.

Reina
¿Por qué no se vuelve a Flandes
ese que mi muerte ha sido?
Quintilla
Que en perseguir a Eduardo
1425
todavía me persigue.
Vive en mí, y en Dios aguardo
que su venganza mitigue.
Nunca en sufrir me acobardo;
Quintilla
antes, con igual paciencia,
1430
hago a mi mal resistencia,
esperando un claro día
que, para más gloria mía,
premie el cielo mi inocencia.
Quintilla
¿Cómo están mis hijos?

Florisandro
Buenos,
1435
y de mil deseos llenos
de saber si soy su padre.

Reina
¿No se informan de su madre?

Florisandro
De su madre tratan menos.
Quintilla
Yo, señora, los desvío
1440
de esto en todo cuanto puedo,
y así, que estudien porfío,
que tengo notable miedo
a su valeroso brío.
Quintilla
En poder de un ayo están
1445
que los detiene y enfrena.

Reina
Grande cuidado me dan.

Florisandro
Y a mí dan muy grande pena,
que tras las armas se van.
Quintilla
No sé qué tengo de hacer.

Reina
1450
Dales el alma a entender
mi desdicha y su nobleza.
¿Cuál es de los dos cabeza?

Florisandro
¿Cuál de los dos lo ha de ser
Quintilla
si en un instante nacieron?

Reina
1455
¿Hay alguno de mayor
ánimo?

Florisandro
El valor partieron,
aunque es Vencislao menor,
puesto que a un tiempo nacieron,
Quintilla
que fue a Enrique a quien se ató
1460
la cinta en la mano bella
que de tu vientre sacó,
echándole el agua en ella
con que cristalino quedó.

Reina
Quintilla
Sí, pero nació primero
1465
Vencislao.

Florisandro
En Dios espero
que ha de llegar ocasión
de pleito en la posesión.

Reina
Vivir hasta entonces quiero.

Florisandro
Quintilla
¿Cómo va de nuestra hacienda?,
1470
que después que mis estados
tiene el Rey, no hay mejor prenda
que estos campos y ganados
que a tu cuidado encomienda
Quintilla
la común necesidad
1475
de tus hijos, tuya y mía.

Reina
Florisandro, la piedad
del cielo aumenta a porfía
esta pequeña heredad.
Quintilla
Porque según ha crecido
1480
y en media legua esparcido,
parece en la vega llana
un vellón de blanca lana
sobre la hierba tendido.
Quintilla
Ya el trigo por los barbechos
1485
tan fértil se viene a atar,
que parece hasta los pechos
las casas de algún lugar
los haces puestos a trechos,
Quintilla
pues, llegada la ocasión
1490
de la vendimia, no hay vasos
adonde quepa.

Florisandro
En razón,
de tu cuidado y tus pasos
crece esta vil posesión.
Quintilla
Mal dije. En virtud de ser
1495
para tu sustento, crece.

Salen BELARDO y RISELO.

Belardo
¡Cuán poco dura el placer!

Riselo
Así en el mundo acontece
y así se trueca el poder.

Florisandro
Quintilla
¿Dónde van estos?

Belardo
¡Pardiós,
1500
que os estáis buenos los dos
cuando el irlandés airado
ha Londres ha saqueado!

Florisandro
¿Qué dices?

Belardo
Recoged vos
Quintilla
ese trigo de las eras
1505
y ese ganado del prado,
no venga con armas fieras
parte del campo que ha entrado
por Londres con sus banderas.
Quintilla
Y dejaos de preguntar,
1510
Florisandro, lo que digo,
no resulte, de tardar,
que lo goce el enemigo
pudiéndolo vos guardar.

Reina
Quintilla
¿Que en Londres entró el de Irlanda?

Belardo
1515
Por donde estamos segando
pasó, nuesa ama, una banda
de gente, huyendo y llorando,
que ya por los montes anda.
Quintilla
Recogedlo, y pues es fuerte
1520
esta casa, harto mejor
estará en ella.

Reina
No advierte
mal aqueste labrador.
Pero más siento la muerte
Quintilla
de mis hijos, Florisandro.
1525
Parte a la ciudad, volando,
yo recogeré la hacienda.

Belardo
¿Qué es esto que le encomienda?

Riselo
Eso le estaba escuchando.

Florisandro
Quintilla
Habla bajo, que yo iré
1530
y, en un punto, a la montaña
los dos príncipes traeré,
que entre su aspereza extraña
mejor librarlos podré.
Quintilla
Mas ten cuenta, no los llames
1535
hijos, ni sepan quién eres.

Reina
No quiero que así difames
el valor de las mujeres.

Florisandro
Mientras más tus hijos ames,
Quintilla
más cerca estarás de hacer
1540
una locura de amor.

Reina
Yo sabré mi amor vencer.

Florisandro
Pues entretanto, Leonor,
puedes cuidado tener
Quintilla
de que se recoja el trigo.
1545
¿Quién vio reina en tal estado?
Adiós.

Reina
Él vaya contigo.
Vase FLORISANDRO.
Rey, el cielo me ha vengado
por manos de tu enemigo;
Quintilla
aunque, si digo verdad,
1550
tan viva está mi lealtad
que más quisiera la muerte
que ver entrar de esta suerte
al irlandés tu ciudad.
Quintilla
Belardo

Belardo
Señora mía.

Reina
1555
Quiérote dar el cuidado
de encerrar el trigo.

Belardo
El día
es pardo y acomodado,
tanto el sol ayer ardía.
Quintilla
Lleven Floriso y Albano
1560
las carretas, yo y Riselo
limpiaremos todo el llano.

Reina
Id presto.

Belardo
Guárdete el cielo.

Riselo
¡Pobre Rey!

Belardo
Tiempo inhumano.

Vanse los dos.

Reina
Soneto
Veinte veces el sol, lámpara hermosa
1565
que alumbra el mundo por las líneas de oro,
vio desde el estrellado y blanco Toro
el Pez de plata en estación lluviosa,
mientras que por tan áspera y fragosa
montaña vivo y en sus peñas moro,
1570
lejos del bien, cuya memoria adoro,
sin culpa muerta y viva temerosa.
Mudome el tiempo y no mudó mis años,
que crecen, cuanto más crecen los días,
nacidos de un amor y mil engaños.
1575
Y con saber que son vanas porfías,
mientras con más furor crecen mis daños,
se aumentan más las esperanzas mías.

Sale el REY, huyendo, solo.

Rey
Redondilla
¿Adónde habrá para mí
remedio entre tanta guerra,
1580
pues no me sufre la tierra
después que al cielo ofendí?
Redondilla
Rey fui de dos reinos; ya
ni un palmo de tierra es mía,
donde esconderme querría
1585
y amenazándome va.
Redondilla
Que parece que estas peñas
quieren acabar mi mal;
para sepulcro real
pirámides son pequeñas.
Redondilla
1590
Mas si la tierra en su centro
me esconde y cubre mis faltas,
vendrán ellas a ser altas,
según merezco estar dentro.
Redondilla
¡Ah, traidor conde de Bura!
1595
¿No bastaba que, por ti,
dos ángeles que perdí
cubre infame sepultura,
Redondilla
sino que dando favor
al de Irlanda, me has quitado
1600
agora todo mi estado
y, antes de agora, el honor?
Redondilla
¡Ah, enemigo Florisandro!
Si le hubieras muerto allí,
ni a tu Rey vieras así
1605
ni al fiero Duque triunfando.
Redondilla
No hiciste mi mandamiento,
vendiste mi patria y diste
a tu Rey el fin más triste
que cupo en villano intento.
Redondilla
1610
¿Qué haré, que siento las fieras
voces del contrario armado?

Reina
Por allí baja un soldado
de las inglesas banderas,
Redondilla
y, sin duda, viene herido.
1615
Pues guardarele esta sierra
solo por ser de la tierra
de aquel mi ingrato marido.
Redondilla
Quiero recogerle aquí,
donde curarle podré.
1620
¡Ah, hidalgo! ¿Quién sois

Rey
Quién fue,
porque ya aun no soy quien fui.

Reina
Redondilla
¿Tan herido estás?

Rey
Estoy
cerca de perder la vida.

Reina
¿Y adónde tenéis la herida?
1625
Noble parecéis.

Rey
Sí soy.

Reina
Redondilla
Aparte.
(Como desde que salí
del poder del Rey airado
nunca otra cosa he pensado
ni hay otro cuidado en mí,
Redondilla
1630
la voz y el rostro del Rey
jurara que viendo estaba.)

Rey
Mi vida, amiga, se acaba;
la piedad es común ley.
Redondilla
Duélete de mí y acoge
1635
dentro, en tu casa, a un inglés
solo porque el irlandés
no me cautive y despoje,
Redondilla
que no porque estimo ya
vida que tan poco vale.

Reina
1640
¿Luego ya de Londres sale
la nobleza?

Rey
Huyendo va.

Reina
Redondilla
A esa razón ya es, señor,
el Duque de Ingalaterra.

Rey
Veinte años duró la guerra
1645
con más que civil furor.
Redondilla
Tú, aunque estás en traje igual,
pareces noble mujer,
y es milagro el no saber
de tu patria el bien o el mal.
Redondilla
1650
Tanto que, aunque es dura ley
y de tu opinión indina,
eres solo peregrina
de las desdichas de un Rey.
Redondilla
¿Cuya es esta casa?

Reina
Aquí
1655
tiene su hacienda un hidalgo.

Rey
¿Eres su mujer?

Reina
No valgo
para tanto, aunque lo fui
Redondilla
de cierto hombre de valor.

Rey
Pues ¿quién eres?

Reina
Su parienta,
1660
que aquí vivo y tengo cuenta
de su cosecha y labor.

Rey
Redondilla
¿Luego él está en la ciudad?

Reina
Lo más del año está en ella,
puesto que el Rey atropella
1665
su honra y autoridad
Redondilla
que alguna vez estimó.

Rey
Di su nombre.

Reina
Florisandro.
¿Qué miráis?

Rey
Estoy mirando
si otra vez te he visto yo.
Redondilla
1670
¡Válgame Dios!

Reina
¿Qué te admira?

Rey
¡Cuánto a una muerta pareces!

Rey
Y tú de un vivo me ofreces
presente el rostro y la ira.

Rey
Redondilla
Si esta muerta que yo digo
1675
no hubiera visto enterrar
y a todo un reino llorar,
por quien soy de otro enemigo,
Redondilla
jurara que tú lo eras.

Reina
Y si este vivo alcanzara
1680
a conocerme, pensara,
soldado, que tú lo fueras.

Rey
Redondilla
¿Que te he parecido a quien
has querido bien?

Reina
Y tanto
que de que seas me espanto
1685
su rostro y hombre de bien.

Rey
Redondilla
¿Luego el hombre no lo era
a quien amabas?

Reina
No sé.
Sé que pagó mal mi fe
y que el castigo le espera.

Rey
Redondilla
1690
Pues la mujer que yo digo
fue tan mala para mí
que, fuera del que le di,
ya tendrá mayor castigo.

Reina
Redondilla
¿Qué hizo?

Rey
Hallela abrazada
1695
con otro.

Reina
¿Dónde?

Rey
En su estrado.

Reina
¿Abrazada?

Rey
Eso he pensado
y que fue entonces culpada.

Reina
Redondilla
No lo creáis.

Rey
¿Cómo así?

Reina
Los celos, en la conquista
1700
de amor, son cortos de vista.

Rey
Cortos o largos, yo vi
Redondilla
[.......................í]
que a su cuello el arandela
se trabó, y con esta espuela
1705
a darle la muerte fui.
Redondilla
Y era tan justa sentencia,
que Dios me quitó la espada
de la mano, y su enojada
justicia allí, en mi presencia,
Redondilla
1710
la mató de un fiero parto.
Pero luego me vengué
en dos hijos, que maté,
de quien nunca el alma aparto,
Redondilla
que con tan triste fortuna
1715
y triste estrella nacieron
que desde el vientre tuvieron
la sepultura en la cuna.

Reina
Redondilla
Loco anduvisteis, por Dios,
pues, cuando culpado fuera,
1720
vuestra espada no debiera
matar esos niños dos.
Redondilla
Un pastor el otro día
mató una culebra aquí
viéndome quejar a mí
1725
que los conejos comía.
Redondilla
Y dos que en su vientre halló
vivos y recién tragados
echó en esos verdes prados
y los vi corriendo yo.
Redondilla
1730
Eso debierais de hacer
y dejar los niños vivos,
ya que celos vengativos
os quitaron la mujer.
Redondilla
Presumir que eran del hombre
1735
que labró en mi posesión
no es esa buena razón
ni debéis darle ese nombre.
Redondilla
Que si acá, en nuestra heredad,
caballo ajeno cubrió
1740
yegua nuestra, no doy yo
al dueño parte o mitad,
Redondilla
que, estando en mi posesión,
debo presumir que es mío.

Rey
Fue celos.

Reina
Fue desvarío.

Rey
1745
Fue engaño.

Reina
Fue sin razón.

Rey
Redondilla
Ya yo he llorado.

Reina
¿Su muerte?

Rey
No, la de los niños digo.

Dentro dicen a voces: “¡Por aquí! ¡Por aquí!

Rey
Voces dan.

Rey
Si es mi enemigo
que me persigue de suerte
Redondilla
1750
que en esa sierra fragosa
me busca para matarme.

Reina
Quisiera de vos guardarme,
si parezco a vuestra esposa,
Redondilla
más que guardaros a vos
1755
del irlandés.

Rey
No temáis,
que por eso me agradáis.
Sí os digo verdad, por Dios.

Reina
Redondilla
¿Cierto?

Rey
Sin duda.

Reina
Pues alto,
yo os quiero aquí recoger.
1760
¡Sabréis cómo podrá ser?

Rey
Estoy de sentido falto
Redondilla
con esta persecución
y la sangre que he vertido.

Reina
Mudaros quiero el vestido.
1765
Aparte.
(¡Quién pudiera el corazón!)

Rey
Redondilla
¿Qué me pondréis?

Reina
De un villano
el mismo traje.

Rey
Está bien,
que ese es justo que le den
a un Rey de un ángel tirano.

Reina
Redondilla
1770
¿Qué decís?

Rey
Que voy con vos.

Reina
Aparte.
(El Rey es. ¿Quién tal pensara?)

Rey
(A no ser muerta, jurara
que era la Reina, por Dios.
Redondilla
Y paréceme tan bien,
1775
porque le parece tanto,
que me he dormido a su encanto
y la voy queriendo bien.)
Redondilla
Di tu nombre.

Reina
Florisea.

Rey
¿Viuda en efecto?

Reina
Sí,
1780
que quiere mi esposo aquí
que nadie vivo le vea.

Rey
Redondilla
Mucho tengo que te hablar.

Reina
Y más que satisfacer.

Rey
¿Querrasme hacer un placer?

Reina
1785
Será sobre algún pesar.

Rey
Redondilla
¿Cómo?

Reina
Cúrate y sabrás
quién soy.

Rey
O eres sol o estrella,
que ni puedes ser más bella
ni a mí parecerlo más.

Reina
Redondilla
1790
No, no, que al primer encuentro
de otro cuello y arandela
me matarás con cautela.

Rey
Ahora bien, entremos dentro,
Redondilla
que tú mi historia has sabido
1795
y conoces mi valor.

Reina
Aparte.
(¡Ah, Rey cruel!)

Rey
Aparte.
(¡Ah, Leonor,
vengome el cielo ofendido.)

Vanse. Salen FLORISANDRO, el AYO, SILVERIO y MIRELLO.

Florisandro
Octava real
Para mayor dolor me guarda el cielo.
Traidor, ¿dónde dejaste mis dos hijos?

Ayo
1800
No te cause su ausencia desconsuelo;
templa, señor, los ásperos enojos.

Florisandro
¿Cómo que no? ¡Pluguiera a Dios que el suelo
se abriera y que tragara tus despojos!
¿Esta es la confianza?

Ayo
Escucha un poco.

Florisandro
1805
¿Cómo quieres que escuche un hombre loco?

Ayo
Octava real
Yo les daba lecciones, mañana y tarde,
de Cicerón y de Virgilio, y juntos
los declaraban, ¡así Dios te guarde!,
hasta los más dificultosos puntos.
1810
Pero la sangre que en sus venas arde
y el ser los dos de tu valor trasuntos,
de las letras, señor, los desviaban
y al furor de las armas se inclinaban.
Octava real
Con dos espadas negras en las manos
1815
hallé, señor, a Venceslao y a Enrique.
Reñiles; respondieron que eran vanos
cuantos remedios de tu parte aplique.
Y, juntos en valor y en sangre hermanos,
porque su inclinación te certifique,
1820
rompiendo tu recámara, se armaron
de dos arneses que en su funda hallaron.
Octava real
Pónense en dos caballos alazanes,
también hermanos, que domaste agora,
y salen a la plaza más galanes
1825
que los hermosos hijos de la aurora;
y entre los ya vencidos capitanes
que a la irlandesa gente vencedora
daban espalda, altas las celadas,
dicen así, vibrando las espadas:
Octava real
1830
“¿De quién huis, oh, ingleses valerosos,
a quien jamás vencieron los romanos?
Volved, volved los pechos belicosos,
no las espaldas no, como villanos.”
Vuelve la gente, y viendo los hermosos
1835
mancebos con las armas en las manos
se van juntando a lo que van diciendo,
las fugitivas plantas deteniendo.
Octava real
Diez a diez, veinte a veinte, ciento a ciento,
tal escuadrón se junta a los dos mozos,
1840
que por el campo vencedor, contento,
rompen, haciendo muertes y destrozos.
Yo, con alegres lágrimas, atento,
que enternecen también los grandes gozos,
los sigo, hasta que al fin de la conquista
1845
los pierdo, no del alma, de la vista.
Octava real
Vuelvo a tu casa, y a tus hijas bellas
cuento de sus hermanos las hazañas.
Huélganse entrambas, y a avisarte de ellas
dicen que parta luego a las montañas.
1850
En esto, Florisandro, tus querellas
oigo, y, enternecidas las entrañas,
apenas puedo hablarte, que el aliento
hasta este punto me dejó el contento.

Florisandro
Octava real
¡Ah, cielo, no es posible que pudiera
1855
la sola inclinación en ellos tanto!
Mas, ¿qué secreta causa los altera?

Silverio
¿Lo que te ha de alegrar te mueve a llanto?

Mirello
Señor, que son tus hijos considera
y te cause su valor espanto;
1860
déjalos restaurar la patria.

Florisandro
Temo
la envidia y fin de Rómulo y Remo.

Dentro [ENRIQUE, el CONDE y VENCESLAO].

Enrique
Romance (tirada)
¡Aquí ingleses! ¡Aquí, amigos!

Conde
¡Viva el Duque! ¡Viva Irlanda!

Venceslao
¡O todos muramos juntos
1865
o defendamos la patria!

Florisandro
¡Ay de mí, su voz conozco!

Dentro ENRIQUE.

Enrique
Mirad que en vuestras espadas
consiste su libertad.
¡Viva Inglaterra y Francia!

Florisandro
1870
¡Ay, hijos del alma mía!,
¿quién os dio empresa tan alta?
¿Quién os dijo? ¿Qué os importa?
¡Ay, Dios; parlera es la fama,
no sabe guardar secreto!
1875
Sin duda os dice y os habla
al oído de la honra,
que es vuestra tan noble hazaña.
A librar voy mis dos hijos
y a esforzar sus esperanzas;
1880
mejor diré las del Rey.
¡Ay, Leonor, gran bien te aguarda!
Acuérdate de mis hijas,
pues que te di vida y fama.

Vase.

Ayo
Todos queremos, señor,
1885
morir o librar la patria.

Vase.

Silverio
Oye, Mirtilo.

Mirello
¿Qué quieres?

Silverio
Si el sentido no me engaña,
sin duda, no son sus hijos
esos dos.

Mirello
Silverio, calla,
1890
que pienso que son del Rey
y que defienden su causa.

Vanse. Salen ENRIQUE y VENCISLAO acuchillando al DUQUE DE IRLANDA y al CONDE DE BURA.

Duque
Teneos, mancebos fuertes;
teneos, tened las armas.

Enrique
¿Quién sois que nos detenéis
1895
al furor de ejecutarlas?

Conde
Yo soy el conde de Bura.
Orange me rinde parias.

Duque
Yo soy el Rey de Ingalaterra,
que ayer fui Duque de Irlanda.
1900
Conquisto aquestos dos reinos
por dos legítimas causas:
el de Escocia por mi esposa,
del rey Eduardo hermana;
y este, de que ya soy Rey,
1905
porque me ha dado el de Francia
la venganza de su hija,
que yace sin honra y fama.
Celos del conde de Bura
le obligaron a matarla.
1910
Por eso me ayuda el Conde
y otros de Flandes e Italia.
Si sois nobles, hijas tengo,
hijas de su propia hermana,
y os las daré, y detened
1915
la furia que se levanta
solo con el nombre vuestro.

Enrique
¡Vil partido!

Venceslao
¡Infame traza!

Enrique
¿Morirán, hermano?

Venceslao
¡Mueran!

Conde
Mancebos, oíd, que os habla
1920
vuestro Rey. Decid, ¿quién sois?
Detened esa canalla.

Enrique
Florisandro, un caballero
que el Rey Eduardo infama,
nos tiene a los dos por hijos
1925
y sustenta en pobre casa.
Eduardo solo es rey,
tú el de Bura y tú el de Irlanda.
Salid de Londres al punto,
rendid las banderas y armas.

Duque
1930
Desatinados mancebos
a quien Florisandro engaña.
Veinte años ha que esta empresa
me cuesta veinte mil almas.
Lo que no ha podido un mundo
1935
no lo podrán dos espadas.

Enrique
¡Ea, viva Ingalaterra!

Venceslao
¡Viva Escocia!

Duque
¡Viva Irlanda!

Éntranse acuchillándose.

Acto III

Salen dos SOLDADOS con arcabuces.

Soldado 1º
Redondilla
Echa la puerta en el suelo
si se resisten.

Soldado 2º
Espera.

Soldado 1º
1940
¿Qué hay que esperar? Salid fuera.
Que se previenen recelo.

Soldado 2º
Redondilla
Advertid que desde tierra
es áspero el villanaje.

Soldado 1º
Cuando de este monte baje
1945
lo que su esperanza encierra.
Redondilla
Son, finalmente, villanos.

Soldado 2º
Reniego de armas civiles,
que hasta las cosas más viles
la furia ofrece a las manos.
Redondilla
1950
¡Abrid, villanos!

Soldado 1º
¿Qué aguardas?
En la cerradura luego
echa pólvora y da fuego;
harás pedazos las guardas.

Salen RISELO y BELARDO.

Riselo
Redondilla
Miren, señores soldados,
1955
que es casa de un caballero.

Soldado 1º
Por eso romperlas quiero,
villanos desatinados;
Redondilla
no porque interés se encierra
del trigo que defendéis,
1960
sino por ver si tenéis
aquí al Rey de Ingalaterra.

Belardo
Redondilla
Parece que por el rey
del cielo nos preguntáis.

Soldado 2º
¿Por qué?

Belardo
Porque le buscáis
1965
entre una mula y un buey.
Redondilla
Aquí no hay más que ganado.

Soldado 1º
Pues, villano bachiller,
perdido el Rey, no ha de ser
en sus palacios hallado.
Redondilla
1970
En más infame lugar
halló el Senado a Nerón.

Salen la REINA y el REY de villano.

Reina
Abrid, que tiene razón,
abrid, éntrenle a buscar.
Redondilla
Ya tenéis la puerta abierta.
1975
¿Qué buscáis? ¿Qué pretendéis?

Soldado 1º
Saber por qué defendéis
de nuestras armas la puerta.

Reina
Redondilla
Porque sois soldados.

Soldado 2º
Bien.

Reina
Y porque sois enemigos.

Soldado 1º
1980
Vuestros ganados y trigos
en silo y redil estén
Redondilla
tan seguros como estaban
antes de abrirnos las puertas,
que no perderéis abiertas
1985
lo que estos imaginaban.
Redondilla
Somos del conde de Bura;
buscar nos manda a Eduardo.

Reina
¿Y pensáis que yo le guardo?

Soldado 1º
No, pero que él lo procura,
Redondilla
1990
y que aquí, entre los pastores
de este monte, se ha escondido.

Rey
Yo apostaré que el ruido
de truenos y de atambores
Redondilla
que ayer se oyó en nuestro valle
1995
que era la entrada del Conde.

Reina
Dicen que el Rey se esconde
y acá vienen a buscalle.

Rey
Redondilla
¿El Rey en nuestro cortijo?

Reina
Sí, que dicen que se huyó
2000
y en el monte se escondió.

Rey
¿Pues cuál diablo se lo dijo?

Reina
Redondilla
Yo qué sé.

Rey
Pues entren dentro,
que a fe que no le han de hallar.

Reina
Aparte.
(No, que en mi alma ha de estar
2005
que es su verdadero centro.)
Redondilla
Entren, señores soldados;
busquen la casa en buen hora.

Éntrense los SOLDADOS.

Rey
¡Oh, cuánto os deben, señora,
estos reinos desdichados!
Redondilla
2010
Que al fin su Rey le guardáis.

Reina
Vuestra Majestad, señor,
se esfuerce y no haya temor.

Rey
No haré, pues vos me animáis,
Redondilla
a quien la vida que llevo
2015
tan justamente desde hoy
por resguardo y prenda os doy
de la voluntad que os debo.
Redondilla
Y por esos ojos juro
de no tener otro dueño.

Reina
2020
¿Por servicio tan pequeño
tan alta gloria aventuro?
Redondilla
Venturosa yo.

Rey
Advertid
que habéis de ser mi mujer
si sois noble.

Reina
Puede ser,
2025
y que lo soy presumid.
Redondilla
Que sabe, Eduardo, Dios
de aqueste reino que ha sido
el que tuve por marido
tan honrado como vos.

Belardo
Redondilla
2030
Buenos andan los amores.

Riselo
De Florisea me admiro,
de quien ya eclipsados miro
de su sol los resplandores.

Salen los SOLDADOS.

Soldado 1º
Redondilla
Agora veréis quién son
2035
los que en vuestra casa entraron.

Rey
Díganme, señor, ¿hallaron
al Rey?

Soldado 2º
¡Que gentil razón!

Rey
Redondilla
Pues, en verdad, que sospecho
que cerca de él han estado.

Soldado 2º
2040
¿Quién es?

Rey
Yo, que en este prado
por dos veces rey me han hecho.

Soldado 1º
Redondilla
Seríaslo de pastores
en juego y burlas.

Rey
Que el Rey,
sujeto a la humana ley,
2045
y me espanto que esto ignores,
Redondilla
no es de burlas ni de juego.

Soldado 1º
¿Cómo?

Rey
Mirad a Eduardo,
rey poderoso y gallardo,
más que el troyano y el griego.
Redondilla
2050
Mirad que le derriba
hoy en su trono un pariente
y que de su casa ausente
huye esos montes arriba.
Redondilla
Luego si el que ayer fue rey
2055
hoy es un pobre villano,
tan rey soy yo, que en la mano
del tiempo es común la ley.

Reina
Redondilla
Es así, y, sin duda alguna,
que es de naipes este juego.

Soldado 1º
2060
¿De qué suerte?

Reina
Oídme os ruego.
Juega el tiempo y la fortuna,
Redondilla
es el mundo la baraja.
Dos, tres, cuatro, cinco, seis,
siete y as; son los que veis
2065
gente moderada y baja.
Redondilla
Sotas y caballos son
los caballeros y dama.
Juegan vidas, honras, famas,
hacienda, estado, opinión.
Redondilla
2070
Y así, tal vez la fortuna
descarta un rey de un manjar
y pone otro en su lugar
más mudable que la luna.
Redondilla
Hoy esta gran jugadora
2075
escoge al Rey irlandés,
y ha tripulado al inglés,
que es el que buscáis agora.

Rey
Redondilla
Y de suerte tripulado
está, como si le vieseis,
2080
que está, entre doses y treses,
como hombre vil, descartado.
Redondilla
Pero si vuelve a tomar
el tiempo el naipe otra vez,
y el Rey, del mismo ajedrez,
2085
el juego vuelve a entablar,
Redondilla
él será tan rey de espadas
como yo de este capote,
aunque ya el mundo le note
entre cartas tripuladas.

Soldado 2º
Redondilla
2090
¡Buenos andan los villanos!

Sale FENISIO, soldado.

Fenisio
Ya no entendí que os hallara.

Soldado 1º
¿Qué hay, Fenisio?

Fenisio
¿Quién pensara
que son los intentos vanos
Redondilla
con que puso la fortuna
2095
al Duque el lauro en la frente?

Soldado 2º
Pues ¿qué hay de nuevo?

Fenisio
La gente,
dejando en el campo alguna.
Redondilla
Llevé a Londres, donde hallé
confuso y alborotado
2100
todo el campo que alojado
y victorioso dejé.
Redondilla
Creí que era algún sarao,
torneo o fiesta el suceso,
cuando oigo, en tropel espeso:
2105
“¡Viva Enrique y Vencislao!”
Redondilla
Vencislao y Enrique, digo
a un ciudadano, ¿quién son?,
cuando ya el fiero escuadrón
sujetaba al enemigo.
Redondilla
2110
Y díjome: “Dos hermanos,
dos ángeles, dos mancebos,
dos fuertes Hércules nuevos
y dos Scipiones romanos.
Redondilla
Dos hijos de un Florisandro
2115
y de un Marte, que los guía,
que, con no vista osadía,
van nuestro honor restaurando.
Redondilla
Al Duque y Conde han vencido
y preso en batalla fiera.”
2120
Yo entonces, como si viera
la muerte, descolorido,
Redondilla
vuelvo la espalda, y el paso
dirijo a este monte espeso.

Soldado 1º
¡Gran fortuna!

Soldado 2º
¡Gran suceso!

Reina
2125
¡Dicha extraña!

Rey
¡Extraño caso!

Soldado 2º
Redondilla
No hay, Tansilo, que esperar;
vamos a saber lo que es.

Soldado 1º
Camina.

Rey
Escucha, irlandés,
¿ves que el reinar es jugar?

Soldado 2º
Redondilla
2130
Dices bien, pues ha quitado
hoy la fortuna, cruel,
al Duque, y puesto por él
el que estaba descartado.

Vanse los SOLDADOS.

Rey
Redondilla
¿Fuéronse?

Reina
¿Pues no lo ves?

Rey
2135
¿Oyes, señora, tal cosa?

Reina
Si soy en esto dichosa,
¡oh, Rey!, sabraslo después.

Rey
Redondilla
¿Hijos tiene Florisandro
de tal valor?

Reina
Señor, sí.

Rey
2140
¿Conoceslos?

Reina
Como a mí.

Rey
Todo, al fin, me está culpando.
Redondilla
Si yo a mis hijos tuviera,
hoy volvieran por mi honor.
Matelos con el rigor
2145
de aquella cólera fiera.
Redondilla
¡Ay, hijos, cuán desdichado
es el hombre que no os tiene!

Reina
Señor, que miréis conviene
por las cosas de tu Estado.
Redondilla
2150
Mira que importa volver;
pero vuelve con secreto.

Rey
¡Buen consejo! Y, en efeto,
es primero, y de mujer.
Redondilla
Pero advierte que conmigo
2155
has de ir también.

Reina
Pues yo, ¿a qué?

Rey
A acompañarme.

Reina
No sé
si he de poder ir contigo.
Redondilla
Aunque si voy, no ha de ser
en el hábito que estoy,
2160
que si como mujer voy
dirán que soy tu mujer.

Rey
Redondilla
Pues ¿cómo irás?

Reina
Pensaré
el traje que he de llevar.

Rey
¿Y aquí quién piensas dejar?

Reina
2165
Esta gente dejaré.

Rey
Redondilla
Mi mujer pretendo hacerte.

Reina
¿Haraslo?

Rey
Como quien soy.

Reina
Cuando lo sea, lo soy.
Aparte.
(No tengo qué agradecerte.)

Vanse. Salen FLORISANDRO y los GRANDES DE INGALATERRA.

Grande 1º
Octava real
2170
¡Vivan los Reyes Vencislao y Enrique
y mueran quien dijere lo contrario!

Florisandro
No permitáis que aquesto se publique
sin el advertimiento necesario.

Grande 2º
Si es menester, que el reino testifique
2175
que es muerto el Rey entre el confuso y vario
ejército del vulgo que iba huyendo.
Muchos testigos hay.

Florisandro
Eso pretendo.
Octava real
Y habiéndolos, señores, justamente
merecerán los dos, que os han librado,
2180
de la inglesa corona honrar su frente
y ser dueños del uno y otro Estado.

Grande 1º
¿Por qué pagáis tan mal, bárbara gente,
a quien la libertad y honra os ha dado?
¿Por qué, ingratos al cielo, a quien envía,
2185
pagáis tan mal, si es hoy del premio el día?
Octava real
Mirad que no tenéis mayor amparo,
que si le perdéis, el enemigo
os volverá a rendir; y está muy claro
que del cielo será justo castigo.

Florisandro
2190
¿Queréis saber en lo que yo reparo?

Grande 1º
Di, que a ese daño y a los demás me obligo.

Florisandro
En que nadie querrá guardar sus leyes,
ni conservarse reino con dos reyes.

Grande 1º
Octava real
¿Roma no tuvo a Tito y Vespasiano,
2195
Oriente el gran Constancio y Constantino,
sin otros mil el griego y el latino?

Florisandro
Pues que abráis estas puertas determino,
donde, encerrado uno y otro hermano,
tratan cuál de los dos será más digno.

Grande 1º
2200
Abrid, y entrambos nuestros reyes sean
si como lo merecen lo desean.

Corren una cortina y aparecen VENCISLAO y ENRIQUE con una cortina asida entre los dos.

Venceslao
Quintilla
Póntela tú si la quieres.

Enrique
Pártela tú, no seas loco.

Venceslao
Tú solo, Enrique, lo eres.
2205
Con la mitad tengo poco.

Enrique
¿Luego tú a mí me prefieres?

Venceslao
Quintilla
No digas tal, pero quiero
que te la pongas tú solo,
porque a fe de caballero,
2210
que a ser de rayos de Apolo
quitársela a Apolo espero.

Enrique
Quintilla
Según eso, de mi frente
la quitarás.

Venceslao
Yo no digo
que no eres digno.

Enrique
¿Insolente
2215
tú conmigo?

Venceslao
Si contigo
no fuera...

Enrique
Suelta y detente.
Quintilla
¿De César no se decía
que con Júpiter tenía
partido del imperio?

Venceslao
Sí.

Enrique
2220
¿Pues qué te debo yo a ti?
¿Esa tu sangre no es mía?
Quintilla
¿Has hecho más en la empresa?

Venceslao
¡Vive el cielo, que me pesa
de que tan poco haya sido!
2225
Júpiter es Dios fingido
y César conmigo cesa.
Quintilla
Mi imperio no se reparte.
Porque como hay en el cielo
solo un sol, aquella parte
2230
en que yo reino en el suelo
a ninguno he de dar parte.

Enrique
Quintilla
Cástor y Poloux partieron
el cielo.

Venceslao
Allá no hay envidia,
por eso lo dividieron.
2235
Mira tú los que a Numidia
con igual poder vencieron.
Quintilla
O mira a Rómulo y Remo;
que ese mismo y justo fin
del uno de los dos temo.
2240
O mira a Abel o a Caín.

Enrique
Yo blanco ganado quemo.
Quintilla
Si tú el fruto de la tierra,
ofrecerás ira y furia;
y Dios, en Ingalaterra,
2245
te maldirá por la injuria
y temerás en su tierra.

Venceslao
Quintilla
Dios me puede hacer temblar,
mas será matando a Abel,
porque si en este lugar
2250
te doy la muerte, cruel,
la historia se ha de trocar.
Quintilla
Que Abel, que yo represento,
te ha de matar, Caín injusto.

Enrique
¡Oh, qué donoso argumento!
2255
¿Cómo puede ser más justo
en nuestro igual nacimiento?

Venceslao
Quintilla
¿Qué nacimiento? Si apenas
sabes el que te engendró
aquí ni en tierras ajenas.

Florisandro
2260
¿Veis, ciudadanos, que yo
vi el mar desde las arenas?
Quintilla
¿No miráis que solo un día
no han podido sustentar
la corona en compañía?
2265
Que es imposible reinar
habiendo envidia y porfía.
Quintilla
Dejadme llegar allá.

Grande 1º
Llega, que matarse intentan.

Florisandro
¡Ay, hijos!

Enrique
¿Quién es?

Venceslao
¿Quién va?

Florisandro
2270
Cuando los padres se ausentan,
así la familia está.
Quintilla
Dejad la corona luego.

Enrique
Tómala tú en confianza.

Vencelao
Tómala tú mientras llego,
Dásela.
2275
al ristre otra vez la lanza,
y pongo a este imperio fuego.
Quintilla
Que si gané con mi hermano
la que tienes en la mano,
otra vez la ganaré
2280
y, a su pesar, la pondré
adonde la mire en vano.

Quiere irse.

Florisandro
Quintilla
¡Detente!

Enrique
¿Qué es lo que quieres?
Déjale que vaya y vuelva.

Florisandro
¿Sabes quién es y quién eres?

Enrique
2285
Que de esa duda me absuelva
el cielo espero.

Florisandro
No esperes.
Romance (tirada)
Oíd, ilustres mancebos.
Oye, generosa patria,
a quien te ha dado más honra
2290
que cuantos tus hijos llamas.
Madame Leonor, que fue
hija de Charles de Francia,
fue mujer de nuestro Rey,
varonil, discreta y santa.
2295
Celos del conde de Bura
le obligaron a matarla.
Mandome matar al Conde,
y no matarle fue causa
que pudiese, estando vivo,
2300
decir que Leonor fue casta;
que celos son como peste
que de aire matan la fama.
Pasose el de Bura al Duque,
por temor o por venganza.
2305
La Reina, del sobresalto,
que en el mes del parto estaba,
tan recio le tuvo, ¡ay cielos!,
que sola una mano saca
un niño, a quien una cinta
2310
ató en el brazo una dama.
Metiole, y salió después
otro sin ella, que es clara
señal que no fue el primero
a quien fue la cinta atada.
2315
En fin, nacieron los dos,
y el Rey, celoso, que manda
matarlos. Trueco los niños
y mato los de una esclava.
La Reina libré también,
2320
que no es bien que a mis palabras
deis crédito si no vive
y el reino vuelve a firmarlas.
Los hijos son los presentes,
que me han dado en confianza,
2325
que no en vano defendían
su honor, su vida y su patria.
No diré cuál de los dos
el de la cinta se llama
ni el que primero nació
2330
si dos mil muertes me tratan.
Porque el toro de Perilo,
ni de Dionisio la espada,
los tormentos de Magencio
ni cuantos el mundo aguarda
2335
de aquella bestia feroz
que el Apocalipsis canta,
no serán parte a que mueva
mi lengua tales palabras.
Antes, ¡oh, famosos Grandes
2340
de la dichosa Britania!,
me habéis de tener a mucho
haber sabido enfrenarla,
porque sin saber quién son
se puede juzgar la causa,
2345
y ellos, sin pasión, la esperen.

Grande 1º
¡Gran suceso!

Grande 2º
¡Historia extraña!

Grande 1º
Bien ha dicho.

Grande 2º
¿Y cómo bien?

Grande 1º
Nombra jueces.

Florisandro
¿No bastan
los que presentes estáis?

Grande 1º
2350
Yo, señores, si os agrada,
de la sentencia me eximo,
confesando mi ignorancia.

Grande 2º
Yo también, que Ingalaterra
tiene letrados de fama
2355
y esta es causa nunca oída.

Grande 1º
Si la tenéis por extraña,
¿quién ha de osar emprenderla?

Grande 2º
Yo no pienso imaginarla;
pues de nacer el primero,
2360
¿cuál hombre puede juzgarla?
Si no es diciendo que el otro
la mano primero alarga
en que le ataron la cinta
y con que pudo tomarla.

Florisandro
2365
O más que en aquese brazo
recibió bautismo y agua.

Venceslao
Ahora, Florisandro amigo,
pues ya padre no te llamas,
este es pleito muy confuso;
2370
ya la dilación me cansa.
No quiero leyes ni glosas
por las márgenes notadas.
Si a mi hermano le parece,
remitámoslo a las armas.

Enrique
2375
¿Podrás tú reñir conmigo?

Venceslao
¡Oh, qué preciosa arrogancia!
Y muerto ya, darte vida
para volver a quitarla.

Florisandro
Eso solo Dios lo puede.
2380
Las armas son escusadas;
dejad batallar las leyes
con escudos de hojas blancas.

Enrique
Por su mano yo no quiero
ser rey del mundo, que alargan
2385
un mayorazgo mil vidas.
¡Ah, letras siempre cansadas!
Pleitos, que hacéis de las plumas
para las sentencias alas
con que se alejan del dueño,
2390
que es imposible alcanzarlas.
Pleitos donde la justicia
suelta a veces la balanza,
y en un corto mar de tinta
se anega la verdad clara.
2395
Yo digo que los jueces
que Ingalaterra señala
son calificados hombres,
de almas y conciencias santas.
No quiero el mundo por pleitos.
2400
Hombre soy, pues ciño espada.
Esta es pluma de este pleito,
que es hoja sin letras falsas.

Venceslao
A tanta soberbia, Enrique,
con que las letras infamas,
2405
que son luz de la justicia,
que la verdad siempre amparan,
depósito de las leyes
y las leyes vida y alma
de la razón, no hay razones
2410
con que responder a tantas,
sino decir que te espero,
como estoy, en la campaña.

Florisandro
Hijos, no tenéis razón;
presto la obediencia os falta.
2415
Aún soy vuestro padre, hijos,
si el Rey murió en la batalla.
Teneos.

Enrique
Ya nos tenemos,
pero da remedio.

Florisandro
Aguarda.
Salgan otros caballeros
2420
por vosotros, pues se hallan
tantos tan buenos presentes.

Grande 1º
Aquí os ofrezco mi espada.

Grande 2º
Y yo la mía también.

Enrique
No, que puede haber ventaja
2425
en el ánimo y destreza
y ser la suerte contraria.
De mí solamente fío.

Florisandro
Si a mi amor, si a mi crianza
debéis, Vencislao y Enrique,
2430
obligaciones más altas;
si os escapé de la muerte
y a vuestra madre de infamia;
si padecí por vosotros
trabajos y afrentas tantas,
2435
no me paguéis como ingratos.

Enrique
¿Qué quieres?

Venceslao
¿Qué nos difamas?

Florisandro
Tomad medio más decente.

Enrique
Dale tú.

Florisandro
Por la mañana
la puerta mayor de Londres,
2440
estando juntos, se abra,
y el primero que por ella
entrare, en razones llanas
la causa se le proponga
y este decida la causa.

Grande 1º
2445
Bien dice.

Grande 2º
Nadie lo niega.
Vamos juntos a cerrarla
para que ninguno entre
ni a dar el aviso salga.

Venceslao
Yo digo que soy contento.

Enrique
2450
Yo también.

Venceslao
Fortuna varia,
hazme rey de Ingalaterra,
quemaré incienso en tus aras.

Enrique
Fortuna, yo soy Enrique,
o me corona o me mata,
2455
que, por reinar más a solas,
me pesa ser cuerpo y alma.

Vanse. Sale la REINA, en hábito de villano, y el REY, BELARDO y RISELO.

Reina
Redondilla
Quisieron venir conmigo
y dejé otros dos allá.

Rey
Por ser tarde, bien está,
2460
bien es que vengan contigo,
Redondilla
que están estos campos llenos
de soldados, y yo sé
que está contigo mi fe
mal soldada por lo menos,
Redondilla
2465
pues trujiste compañía
para que no me obligara
amor a tu ofensa.

Reina
Para,
y de mi verdad confía,
Redondilla
que no vine acompañada
2470
porque de ti me guardé,
aunque se suelta la fe
muy mal una vez quebrada,
Redondilla
sino por justo temor
del hábito y de tu vida,
2475
en mis ojos preferida
al peligro de mi honor.

Rey
Redondilla
Como quiera que haya sido,
te aseguro, Florisea,
que de mi voluntad sea
2480
tu casto honor defendido.
Redondilla
Porque le pienso pagar
a Florisandro aquel brío
con que ha defendido el mío
con ponerte en el lugar
Redondilla
2485
donde puse mi Leonor.

Reina
Si allá me habéis de poner,
en la tierra habrá de ser.
¡Qué buen indicio de amor!

Rey
Redondilla
Dígolo así por ponerte
2490
en el mismo corazón,
que es lugar de la afición
con que he llorado su muerte,
Redondilla
y pagar a Florisandro,
cuya deuda dices que eres.

Reina
2495
¡Ah flaqueza de mujeres!
Ved cual se van apartando.
Redondilla
Desvíate acá, Riselo,
que el meterse entre los ramos
es buscar lo que estorbamos
2500
con nuestro envidioso celo.
Redondilla
El no estorbarás, también,
al próximo entretenido,
es mandamiento añadido
en los de la corte.

Riselo
¡Bien!
Redondilla
2505
¿Mandamientos tiene ya
la cortesía?

Belardo
En las leyes
del mundo.

Rey
Siempre en los reyes
cierta la palabra está.
Redondilla
¿Quiéresme dar una mano?

Reina
2510
¿Sobre qué?

Rey
Sobre quien soy.

Reina
¿Quién eres?

Rey
Rey.

Reina
Hasta hoy,
que desde hoy serás villano.
Redondilla
Y sí así lo has de cumplir.

Rey
El alma tengo real,
2515
que solo sirve el sayal
de engañar y de encubrir.

Reina
Redondilla
Ahora bien, mi mano es tuya.

Rey
Que Reina de mano gano.

Reina
Yo sé quién por esta mano
2520
perdió ser tuya y ser suya.

Riselo
Redondilla
¿No ves? La mano le ha dado.

Belardo
Es el principio del juego.
¿Cuánto apostamos que luego
le viene a dar lo empatado?

Riselo
Romance (tirada)
2525
Diablos son los de palacio,
que nunca yo me atreví
a otro tanto.

Belardo
Pues yo fui
más corto en bien largo espacio,
Redondilla
que hubo ocasión de cogella
2530
entre el alfombra y la cama
y me quedé como llama
que da nieve y agua en ella.

Riselo
Redondilla
¿Admitiérate?

Belardo
Sospecho,
que hay horas perjudiciales.

Riselo
2535
Quien pierde ocasiones tales
nunca será de provecho.

Belardo
Redondilla
Oí contar que Diana
a un cazador que la vio
en ciervo le convirtió
2540
bañándose una mañana.
Redondilla
Y esto temí de quien digo.

Riselo
¿Vístela desnuda?

Belardo
Sí.

Riselo
¿Qué hiciste?

Belardo
Espaldas le di,
como a valiente enemigo,
Redondilla
2545
y fuime haciendo mil cruces.

Riselo
¿Pues es diablo?

Belardo
Y aun peor,
si a los peligros de amor
el pensamiento reduces.

Rey
Redondilla
¡No me niegues, por tu vida,
2550
los brazos!

Reina
Ya no podré,
debajo de que tu fe
no ha de ser nunca rompida.
Redondilla
Por esto y porque deseo
hacer amistad contigo,
2555
que has sido un gran enemigo
del alma con que te veo.

Riselo
Redondilla
¡Pardiez, que le dio los brazos!

Belardo
Créeme y no mires más,
porque tras esto verás
2560
hacerse el mundo pedazos.

Riselo
Redondilla
Dices bien. Dos mil novelas
hacen ver, con vino y celos,
que uno parece mil cielos
como una vela mil velas.
Redondilla
2565
Mas al muro hemos llegado,
él estorbará su amor.

Rey
Estoy, querida Leonor,
a tu favor obligado.

Reina
Redondilla
¿Qué dices? ¿Leonor me llamas?

Rey
2570
Perdona, por vida mía,
que en la memoria tenía
el pensamiento que infamas.
Redondilla
Mas no te parezca mal
lo que me parece bien.

Reina
2575
Esta es Londres.

Rey
Y es también
mi corte y casa real.
Redondilla
Aquí te daré la media.

Reina
Aparte
(Y aquí la he tenido yo
cuando un engaño trocó
2580
tanta ventura en tragedia.)

Belardo
Redondilla
Buscad dónde os albergar,
que está la puerta cerrada.

Riselo
Es muy de noche.

Reina
Cansada
vengo, bien quisiera entrar.

Rey
Redondilla
2585
¡Ah, puerta, que a tu señor
te cierras!

Reina
Aparte.
(Puerta, yo fui
quien entró otra vez por ti
con tanta pompa y honor.)

Belardo
Redondilla
Quedo, que suena ruido
2590
en el muro.

Rey
O son las velas
o hay traición.

Salen al muro el CONDE DE BURA y el DUQUE DE IRLANDA.

Conde
¿De qué te recelas?
Todo el campo está dormido.
Redondilla
Suelta la cuerda y bajemos.

Bajan por una cuerda.

Belardo
Dos hombres que bajan son.

Rey
2595
Aquí hay, sin duda, traición.
Llegad callando, lleguemos.

Duque
Redondilla
¿Dónde están nuestros caballos?

Conde
Aquí los han de traer,
y en caso de no poder,
2600
a pie iremos a buscallos.

Duque
Redondilla
Ventura habemos tenido
en romper esta prisión.

Rey
No mucha en esta ocasión,
que en el lazo habéis caído.

Duque
Redondilla
2605
¿Qué gente?

Rey
Soldados.

Duque
Di,
¿de qué nación?

Rey
¿No lo ves?

Duque
¿Eres caballero inglés?

Rey
A pie vengo agora aquí.
Redondilla
Daos a prisión, irlandeses.

Duque
2610
Sin armas hemos salido
de prisión. Piedad os pido.
Piedad, señores ingleses,
Redondilla
que no somos de importancia
y daremos buen rescate.

Rey
2615
De rescatar no se trate,
si da un millón de ganancia.

Conde
Redondilla
Oye, amigo, en dos diamantes
diez mil ducados te doy.

Rey
¡Buenos, a fe de quien soy!
2620
Pocos habrá semejantes.

Duque
Redondilla
Otro te daré mejor.

Rey
He venido a sospechar
que quien esto puede dar
es persona de valor.
Redondilla
2625
Y tengo a mucha ventura
tu persona, a fe de inglés,
que eres el Duque irlandés
o eres el conde de Bura.
Redondilla
De los muros te desvía,
2630
porque si tienes más gente
no nos coja de repente.

Duque
¿Hay suerte como la mía?

Riselo
Redondilla
Caminen. ¿Qué se detienen?

Reina
Señor, ¿qué quieres hacer?

Rey
2635
De estos pretendo saber
mil casos que me convienen.

Duque
Redondilla
Paciencia, Conde.

Belardo
Señora,
Vanse los presos, el REY y RISELO.
¿qué es lo que de este procuras?

Reina
Casarme.

Belardo
¿Y casarte a oscuras?

Reina
2640
Eso voy trazando agora.

Belardo
Redondilla
Pues no dejes que te abrace,
sino amasa, porque cuece,
que de día se parece
lo que de noche se hace.

Reina
Redondilla
2645
Calla, Belardo, y advierte
que es retrato de mi esposo,
y que en lance tan forzoso
me consuelo de su muerte,
Redondilla
que le oigo mil dulces nombres
2650
que al otro escuché algún hora.

Belardo
Todos los hombres, señora,
son retratos de otros hombres.
Redondilla
Curad bien el sentimiento,
que de aquí vengo a entender
2655
que en perdiendo una mujer
un hombre, busca otros cientos.

Vanse. Sale grande acompañamiento, FLORISANDRO y los príncipes.

Florisandro
Octava real
Ya después que los dos habéis jurado,
príncipes generosos, en el ara
de un sacrosanto altar y en el sagrado
2660
libro que nuestra fe santa declara
de pasar, como queda concertado,
sin apelar a más espada o vara,
por la sentencia del primero, que entre
por esta puerta, aunque un villano encuentre.
Octava real
2665
Ni del pontificado ni el imperio
tener jamás acción a otra demanda,
pena de afrenta, infamia y vituperio
ni pasarse jamás al Rey de Irlanda
ni al de Bura, que vive en cautiverio
2670
y en las mudanzas de estos reinos anda.
Solo resta que, abriéndolas, se aguarde,
y vamos juntos, o se acerque o tarde.

Enrique
Octava real
Famoso Florisandro, a quien se debe
el bien que por ti goza Ingalaterra,
2675
digno de ser el décimo en los nueve
que la paz eternice en paz y en guerra.
Conocida la causa que te mueve
al sosiego común de aquesta tierra,
sin este ser, que al fin le recibimos,
2680
después de Dios, de ti te obedecimos .
Octava real
Juré, juro mi hermano; cumpliremos
el juramento. Llega y abre.

Florisandro
Llego.

Vencislao
Digo que por lo dicho pasaremos.
[...................................ego]

Grande 1º
2685
¡Ay cielo santo, dos villanos vemos!
[.............................ego]

Salen la REINA y el REY de villanos.

Reina
Por presto que lleguemos a la puerta
más de mañana está Londres despierta.
Octava real
Encúbrete muy bien, que al campo sale
2690
un ejército junto.

Rey
Ve primero
que no me conozca alguno.

Enrique
Aquel iguale
las telas de oro y el sayal grosero.

Florisandro
Este primero entró.

Vencislao
Pues llega y dale
cuenta del caso.

Florisandro
Prevenirle quiero.

Grande 1º
2695
¿No es muy mozo?

Enrique
¿Qué importa a la prudencia?
Más mozo Salomón dio igual sentencia.

Florisandro
Redondilla
Detente un poco.

Reina
¿Sois vos
guarda de esta puerta agora?

Florisandro
Leonor.

Reina
Amigo.

Florisandro
Señora,
2700
¿dónde vas?

Reina
No sé, por Dios.

Florisandro
Redondilla
¿En ese hábito?

Reina
Es forzoso.

Florisandro
¿Quién viene contigo?

Reina
¡Ay, cielo!

Florisandro
Dilo, señora.

Reina
¿Direlo?

Florisandro
Bien puedes.

Reina
El Rey, mi esposo.

Florisandro
Redondilla
2705
¡Válgame el cielo!

Reina
Esto pasa,
que huyendo el justo castigo
de Dios y de su enemigo
vino a esconderse a su casa.

Florisandro
Redondilla
¿Es el que a la puerta queda?

Reina
2710
El mismo. Mas di, ¿qué es esto?

Florisandro
Disimula, y sabrás presto
cuanto la fortuna rueda.
Redondilla
Tus hijos, sobre quién debe
ser el Rey de Ingalaterra,
2715
quieren, excusando guerra,
a que la ambición les mueve,
Redondilla
que el primero que a esta puerta
llegue, juzgue cuál nació
antes.

Reina
Y vengo a ser yo.
2720
Ved lo que el tiempo concierta.
Redondilla
¿Saben ya quién son?

Florisandro
Decían
que el Rey murió, y a este efeto
he declarado el secreto.

Reina
Todas estas cosas guían
Redondilla
2725
los cielos. No hay que temer.
Llévame y no digas nada.

Florisandro
Él es persona extremada,
y, aunque pastor, bachiller.
Redondilla
Justa sentencia esperáis.

Enrique
2730
Hombre, seas bien venido.

Reina
Vos en buen hora nacido
si es que este reino os lleváis.
Redondilla
Pardiez, que tengo a ventura
venir a ser vuestro alcalde,
2735
que no me cuesta de balde.

Enrique
¡Qué donaire!

Venceslao
¡Qué hermosura!

Enrique
Redondilla
Siéntate en aquesta silla.

Reina
No, no, yo estaré en el suelo.

Venceslao
Eso no.

Reina
Callad, que el cielo
2740
unos baja, otros ensilla.

Enrique
Redondilla
Tú has de estar, amigo, en ella
y nosotros a tu lado.

Siéntanse.

Reina
¿Que hoy me he de ver honrado?
Yo me erguí con linda estrella.
Redondilla
2745
¿Sabéis cómo vengo a ser?
Como una imagen de ermita,
que un día solicita
el pueblo fiesta y placer,
Redondilla
cuelgan sedas, cortan ramos,
2750
y en acabando la fiesta,
en que estuvo tan compuesta,
como me ponéis entrambos,
Redondilla
vuélvese la gente ociosa
y quédase, aunque sin daño,
2755
desnuda en el campo un año
sin lámpara ni otra cosa.

Enrique
Redondilla
Basta, que habemos hallado
el hombre que es menester.

Rey
¡Cielo! ¿Qué puede esto ser?
2760
A Florisea han sentado
Redondilla
en una silla, y dos hombres
a sus lados muestran ser
los que vencieron ayer
ganando famosos nombres.
Redondilla
2765
Quiérome llegar allí
y preguntar qué es aquesto.
¡Ah, señor! ¿Para qué han puesto
a Celio, mi hermano así?
Redondilla
Déjenmos ir, por su vida.

Grande 1º
2770
Hermano, en aquel lugar
quieren que el que ha de reinar
de estos dos juzgue y decida.

Rey
Redondilla
¿De estos? ¿Por qué?

Grande 1º
Porque son
hijos de Eduardo, muerto.

Rey
2775
¿Muerto Eduardo?

Grande 1º
Eso es cierto.

Rey
Si es muerto, tienen razón.
Redondilla
¿Pero Eduardo tenía
hijos?

Grande 1º
Dos mandó matar,
pero súpolos guardar
2780
Dios, que la verdad sabía:
Redondilla
que era una santa Leonor.

Rey
Reventando estoy de gozo.

Reina
Puesto que me veis tan mozo,
pobre y rústico pastor,
Redondilla
2785
habéis sido informado
de que habéis nacido así,
oíd lo que juzgo aquí
por mi tribunal y estrado.
Redondilla
El que la cinta sacó
2790
y recibió el sacramento
del bautismo...

Enrique
Hombre, con tiento,
que pienso que no soy yo.
Redondilla
Hombre, mira lo que haces,
hombre, mira lo que dices.

Reina
2795
Bien es que así me autorices
pensando que me deshaces.
Redondilla
No me hagas tan hombre a mí,
que si yo tan hombre fuera
por ventura no naciera
2800
alguien que me mira aquí.
Redondilla
Pero pues me has detenido,
primero es bien entender
de quién pudisteis saber
que del Rey habéis nacido,
Redondilla
2805
porque dicen que Leonor
fue muerta a manos del Rey.

Venceslao
Pasas la rústica ley,
ya no pareces pastor.
Redondilla
Aquí está el conde de Bura,
2810
de quien el Rey tuvo celos.

Reina
¿Dónde?

Venceslao
Preso.

Reina
¡Santos cielos,
cuánto la verdad se apura!
Redondilla
El Conde se huyó.

Enrique
¡Ay de mí!

Reina
No os pese, que el Duque y él
2815
bajando por un cordel
del muro anoche los vi,
Redondilla
y entre yo y otros pastores
los prendimos.

Enrique
¡Grande hazaña!

Reina
No os parezca muy extraña,
2820
que aún faltan otras mayores.
Redondilla
Hermano.

Rey
¿Qué es lo que quieres?

Reina
Trae los presos.

Rey
Aquí están.

Reina
Entren.

Venceslao
Fuerte capitán,
que no pastor fuiste y eres.

Sacan RISELO y BELARDO los presos.

Rey
Redondilla
2825
Los presos están aquí.

Reina
Conde, yo fui ayer la mano
en que caísteis, no en vano,
que lo quiso el cielo así.
Redondilla
Los que ves hijos son ciertos
2830
de Eduardo y de Leonor,
a quien tú tuviste amor,
no como pensabas, muertos.
Redondilla
Si son tuyos, tuyo es
este reino y estos son
2835
los príncipes.

Conde
No es razón
que ese título me des.
Redondilla
Si me dio jamás su mano
Leonor, si no fue cautela
la del cuello y arandela,
2840
que al Rey dio celos en vano,
Redondilla
quíteme aquí Dios la vida;
y si cuanto he procurado
no es hacer su honor vengado,
sea un villano homicida.
Redondilla
2845
Si este reino y mil me diera
el mundo, a su honestidad
no negara la verdad
ni tan vil afrenta hiciera.
Redondilla
Fuertes Vencislao y Enrique:
2850
del Rey sois hijos sin falta
y de señora tan alta.

Reina
Quedo, ninguno replique.
Redondilla
Leonor fue quien ser debía.
¿Óyeslo, hermano?

Rey
Muy bien.

Venceslao
2855
Di tú a quién quieres que den
del reino la monarquía.
Redondilla
Y obedézcante, pastor,
todos. Pena de la vida,
pues que la honra debida
2860
das a mi madre Leonor,
Redondilla
que ese es reino para mí.

Enrique
Y para mí, pastor noble.
Habla, no temas que doble
mi palabra.

Reina
¿Hareislo así?

Los dos
Sí.

Reina
Redondilla
2865
Pues viendo en mi persona
valor justo y competente,
digo que pongo en mi frente
la merecida corona.

Enrique
Redondilla
¿Qué es lo que dices, pastor?

Reina
2870
Que la verdad se publique.
Hijos Venceslao y Enrique,
vuestra madre soy, Leonor.
Redondilla
De mí habéis los dos nacido,
en esa montaña he estado,
2875
Florisandro me ha guardado.
Si aquí el que es rey no decido
Redondilla
es porque es vivo aquel padre
que os engendró.

Enrique
¿Soy bastardo?

Reina
No, que está vivo Eduardo.
2880
Hoy hallasteis padre y madre.

Rey
Redondilla
Señora del alma, pido
tus brazos me den perdón.

Enrique
Rey...

Venceslao
Señora...

Rey
¡Qué ocasión
para morir de alegría!
Redondilla
2885
Dejadme y abrazaré
a quien a los tres me ha dado.

Florisandro
Con lágrimas te he abrazado.

Rey
¡Oh, cuánto debo a tu fe!
Redondilla
Alza del suelo, Almirante,
2890
Condestable de mi Estado,
Marqués, Duque, Adelantado...

Florisandro
No pases más adelante,
Redondilla
que más, señor, me darás
si a mis hijas Cintia y Ana,
2895
de hermosura más que humana,
los dos príncipes les das.

Rey
Redondilla
Tuyos son; luego negocia
que se casen, y, sin guerra,
tenga Enrique a Ingalaterra
2900
y Vencislao tenga a Escocia.
Redondilla
Tú, Duque, en aqueste día,
para olvidar los enojos,
aumente el bien a mis ojos
mostrando paz y alegría.

Duque
Redondilla
2905
Yo, señor, prometo ser
tu hermano con paz eterna.

Rey
Conde, mi Estado gobierna;
muestra contento y placer.
Redondilla
Hágase fiesta en mi tierra,
2910
cese el odio pertinaz,
dando fin con esta paz
Los Pleitos de Ingalaterra.