Félix Lope de Vega y Carpio

LA PASTORAL DE JACINTO




Texto utilizado para esta edición digital:
De Vega, Lope, “La pastoral de Jacinto”, “Obras completas de Lope de Vega”. Madrid, Turner, Biblioteca Castro, 1993, Vol. VI, pp. 503-602.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

Elenco

JACINTO
ALBANIA
DORIANO
FRONDELIO
BELARDO
FLÓRIDA
AGRARIO
ELENIO
CARINO
LEONATO
CALCIDONIO, viejo
GRINEO, viejo

Dedicatoria

A DOÑA CATALINA MALDONADO
COMENDADORA DE TORRES Y CAÑAMARES, MUJER DE HERNANDO DE ESPEJO, CABALLERO DEL HÁBITO DE SANTIAGO, CABALLERIZO DE LA REINA NUESTRA SEÑORA

La estimación que Vuestra Merced hace de mis escritos era bastante causa de agradecimiento, cuando las generosas partes de que la ha dotado el cielo no obligaran a su alabanza cuantas plumas profesan versos. El más lúcido adorno, después de las virtudes que resplandecen en Vuestra Merced, es el entendimiento, y la fuerza que con mayor blandura atrae nuestros ánimos, inclina los deseos y admira los sentidos: lumbre que Dios infunde al alma, le llamó el Filósofo. Y como entre las calidades de la luz no sea la menor el resplandecer, es imposible que se oculte, ni dejar de esparcir su claridad en todas sus acciones, que de la manera que el sol, teniendo por objeto las cosas doradas, vuelve más lustrosos rayos a sí mismo, el entendimiento –parte del alma– dilatado en las gracias exteriores, hace que con mayor claridad todo el sujeto resplandezca. A este, pues que como sol en Vuestra Majestad, adorna tantas excelencias que compiten con sus virtudes, ofrece mi corto caudal esta comedia, escrita en los años de mi juventud, con título de Pastoral de Jacinto, pareciéndome que con más honestidad se cubren los amorosos afectos de esta corteza rústica, como se ve en las églogas que los poetas griegos y latinos más honestos nos dejaron escritas, de quien no menos nuestros españoles sacaron tantas imitaciones. Por esta causa, y por hablar con mayor libertad, dulzura y gracia, entre las soledades, árboles y ríos y fuentes, lo que por ventura pasaba en los suntuosos palacios de los príncipes. El don es corto, y me lo parece más, cuando miro lo que debo al señor Hernando de Espejo y a sus hermanos. En él se mira la cortesía, en Vuestra Merced, la gracia; entre tantas luces, es imposible que se pierda mi buen deseo, ni que se deje de prometer esta fábula la protección y honra de la calidad de su nombre. Dios guarde a Vuestra Merced.

Su capellán,
Lope de Vega Carpio


Acto I

Sale JACINTO, pastor.

Jacinto
Soneto
Estos los sauces son, y esta la fuente,
los montes estos, y esta la ribera,
donde de Albania vi la vez primera
los bellos ojos, la serena frente.
5
Este es el río y esta la corriente,
y aquesta la segunda primavera,
que esmalta el verde soto, y reverbera
en el dorado toro el sol ardiente.
Árboles, ya mudó su fe constante;
10
mas, ¡oh, gran desvarío!, que este llano,
entonces monte le dejé sin duda;
luego no será justo que me espante
que mude parecer el pecho humano,
pasando el tiempo que los montes muda.

Sale ALBANIA.

Albania
Quintilla
15
No me sigáis tan contento,
ganado, dejadme un hora
esparcir quejas al viento;
dejadme, que voy ahora
siguiendo mi pensamiento.
Quintilla
20
Paced los verdes hinojos,
y no mis tristes enojos,
que os serán veneno ardiente;
y agua os queda en esa fuente,
no queráis la de mis ojos.
Quintilla
25
Aquí entre aquestas malezas
quiero decir mis verdades,
y confesar las flaquezas,
porque son las soledades
regalos de las tristezas.
Quintilla
30
Sabrán estos claros ríos
de mis locos desvaríos
la causa, que en tanta mengua,
serán mis lágrimas lengua,
y voces los ojos míos.
Quintilla
35
Mas, ¡ay de mí!, ¿no es aquel,
cuando menos, el que causa
mi sentimiento cruel?
¡Oh, lágrimas, haced pausa,
que está vuestro centro en él!
Quintilla
40
Como es forzoso al llegar
los ríos que van a dar
censo al mar, pasarse luego,
parad, que aunque el alma es fuego,
es para vosotras mar.

Jacinto
Quintilla
45
Como después de pasados
el torbellino y la nube,
del viento desbaratados,
sale el sol, y el cielo sube
lleno de rayos dorados,
Quintilla
50
así como el sol hermoso
de Albania tienen reposo
las tempestades del alma,
volviendo a su alegre calma
mi pensamiento amoroso.
Quintilla
55
Dos años ha que la vi,
siendo huésped en su choza,
y otros tantos que le di
la libertad que se goza
de haberse perdido así.
Quintilla
60
No fui yo Paris troyano,
que fue huésped y tirano,
antes el alma dejé,
que si alguna cosa hurté,
fue esperanza y viento vano.
Quintilla
65
Largas ausencias han hecho
pruebas en mi mucho amor,
que quieren verle deshecho;
pero no tienen valor
para borralle del pecho.
Quintilla
70
Enamorado partí
y perdido vuelvo aquí,
con aquel mismo deseo
del bien que presente veo,
y del mal que ausente vi.
Quintilla
75
Si osare decir mi mal
a quien es la causa de él...
Mas será en tormento igual
una respuesta cruel,
dar agua al que está mortal.
Quintilla
80
Si no ha de creer mi daño,
por desdén ni desengaño,
publíquese mi dolor,
que mil veces el amor
pone el provecho en el daño.
Quintilla
85
¡Albania!

Albania
¡Jacinto mío!

Jacinto
Guarde el cielo esa hermosura
por quien al cielo bendigo.

Albania
Y a ti te dé más ventura
que ahora viene conmigo.
Quintilla
90
Aunque no he traído poca,
si la verdad me provoca,
pues que te hablo y te veo.

Jacinto
Hurtado me ha tu deseo
las palabras de la boca.
Quintilla
95
Que a fe que soy desdichado,
y en hallarte tan dichoso,
que al rey de más alto estado
no puede estar envidioso
el bien de haberte mirado.
Quintilla
100
Hermosa estás y lozana;
no he visto yo la mañana
de más colores vestida
dar al tiempo luz y vida,
y al campo aljófar y grana.
Quintilla
105
No he visto yo el mediodía
con más puro claro sol,
ni cuando de él se desvía,
tarde con tan arrebol
en esta vega sombría.
Quintilla
110
La noche, con sus estrellas,
no iguala las tuyas bellas,
ni la primavera hermosa,
cuando con plantas de rosa
las viene poniendo en ellas.
Quintilla
115
El invierno con la nieve
en esta sierra tan propia,
a igualarte no se atreve,
ni el otoño con la copia
que el trigo y la fruta llueve.
Quintilla
120
No es el estío tan bello
cuando rinde al yugo el cuello
para el arado el novillo,
y al durazgo y al membrillo
da color y quita el vello.
Quintilla
125
Así que ya al alma mía
pareces con ese brío:
alba, tarde, noche, día,
primavera, otoño, estío,
y nieve de invierno fría.
Quintilla
130
¿Cómo estás?

Albania
Oyendo estoy
tus lisonjas.

Jacinto
Yo te doy
menos méritos que tienes.

Albania
¿Úsase allá donde vienes?

Jacinto
Sí.

Albania
¿Qué?

Jacinto
Venir donde voy.

Albania
Quintilla
135
¿A dónde vienes?

Jacinto
A ti.

Albania
¿Pues quién soy yo?

Jacinto
Tú, la esfera
del fuego donde salí,
que en ti sola el alma espera
hallar su centro.

Albania
¿Tú, en mí?

Jacinto
Quintilla
140
Yo, en ti, que te quise bien,
y memorias de dos años
renacen cuando te ven.

Albania
Para mí, Jacinto, engaños,
y verdades.

Jacinto
¿Para quién?
Quintilla
145
Habla, di lo que quisieres.

Albania
No quiero, que sé quién eres,
y temo el burlar contigo.

Jacinto
¿Quieres bien?

Albania
A un enemigo.

Jacinto
¿De mí? Pues que tú le quieres.
Quintilla
150
¿Era acaso aquel pastor
con quien tratabas casarte?

Albania
Si jamás le tuve amor,
viva de aquí no me aparte...

Jacinto
¿Quieres hacerme un favor?

Albania
Quintilla
155
¿Y es?

Jacinto
Primero que lo intentes
jura.

Albania
Los montes presentes
por testigos quiero dar.
¡Di!

Jacinto
Que no te has de enojar
si te dijere que mientes.

Albania
Quintilla
160
Pues ¿hay algo contra mí?

Jacinto
Eso que la fama suena,
y que yo con él te vi.

Albania
No todas veces es buena
la fama.

Jacinto
Mis ojos sí.

Albania
Quintilla
165
Ellos también se engañaron,
que en otra parte los tengo
donde más mal me pagaron.

Jacinto
No soy yo, que ahora vengo,
aunque soy quien abrasaron,
Quintilla
170
pero, Albania, di: ¿quién es,
para humillarme a los pies
del más bienaventurado
que lleva al tajo ganado?

Albania
Tiene tres sílabas.

Jacinto
¿Tres?
Quintilla
175
Dime una letra siquiera.

Albania
Un “J” grande es la primera.

Jacinto
¿Y luego?

Albania
Luego una “A”,
“C”, “I”, “N”, “T”, “O”.

Jacinto
¡Ya!
“Jacinto”

Albania
Ese adoro.

Jacinto
Espera,
Quintilla
180
aguarda.

Albania
No hay que aguardar.

Vase ALBANIA.

Jacinto
Vuelve a decirme mejor
las letras que he de estudiar;
que soy tan niño en tu amor,
que no sé deletrear.
Quintilla
185
Vuelve, y júntame estas partes
porque de mí no te apartes,
si es que te agradan las mías,
que el alma donde escribías,
cuando te partes me partes.
Quintilla
190
No rasgues este fiel
papel blanco en que imprimí
el nombre que queda en él,
que te rasgarás a ti,
que el corazón eres de él.
Quintilla
195
Mas por favor tan sucinto,
ya tan alegre me pinto;
¡cosa que hubiese en el valle
otro de más brío y talle
que se llamase Jacinto!
Quintilla
200
Que ella no me dijo más
de que a Jacinto quería.

Salen DORIANO y FRONDELIO.

Frondelio
En gracioso engaño estás,
pero de aquesta porfía,
justa disculpa tendrás.

Doriano
Quintilla
205
De un mal tan bien empleado
no puede ser justamente
mi pensamiento ocupado.

Jacinto
Pastores que Dios aumente,
¿sois vecino de este prado?

Doriano
Quintilla
210
Pues que no me has conocido,
bien sé que eres y has sido
peregrino en esta tierra.

Jacinto
De Béjar vivo en la sierra,
puesto que aquí fui nacido,
Quintilla
215
adonde es pequeña fuente
el Tormes, que crece tanto;
dos años estuve ausente,
creciendo con tierno llanto
su nacimiento y corriente.
Quintilla
220
Y en horas tan mal gastadas
apacenté dos manadas
de ovejas y de novillos
entre los secos tomillos
de sus pizarras moradas.
Quintilla
225
Vengo en busca de un pastor,
que si el nombre o señas digo,
conoceréis su valor.

Doriano
Con el nombre yo me obligo
darte sus señas mejor,
Quintilla
230
porque desde aquel lugar
donde se viene a juntar
con Tajo el rubio Jarama
no vive pastor de fama
que no te pueda nombrar.

Jacinto
Quintilla
235
No quiero saber de este hombre,
sino si ahora está aquí.

Doriano
Di el nombre.

Jacinto
¿Basta que nombre
su nombre?

Doriano
Digo que sí.

Jacinto
Pues es Jacinto su nombre.
Quintilla
240
¿Hay de aqueste nombre alguno?

Doriano
¡Y cómo si le hay! Hay uno
que, de su igual, pocos hay.

Jacinto
¿Es famoso?

Doriano
¡Y cómo!

Jacinto
¡Ay!

Doriano
No se le iguala ninguno.

Jacinto
Quintilla
245
(Claro estaba de entender
que mi enemiga tendría
un Jacinto a quien querer.
¡Ay, loca esperanza mía,
qué presto os vine a perder!
Quintilla
250
Pues el Jacinto no soy
que ella quiere, muerto estoy
a manos de su verdad.)
¡Pastores, con Dios quedad,
que a Jacinto a buscar voy!

Vase JACINTO.

Frondelio
Quintilla
255
¿Quién es ese forastero?

Doriano
Si acaso no preguntara
por ese pastor primero,
que era Jacinto pensara,
y desengañarme espero;
Quintilla
260
que ha dos años que le vi,
y es el mismo, o yo perdí
de su rostro la memoria.

Frondelio
Pues fuera graciosa historia
venir a engañarse así.
Quintilla
265
Si es Jacinto, ¿con qué intento
te pregunta por sí mismo?

Doriano
No ha sido sin fundamento,
que es, de industrias, un abismo
y de mudanzas, un viento;
Quintilla
270
mas por ventura no es él.

Frondelio
Y ¿es este a quien tu cruel
tuvo otro tiempo afición?

Doriano
Este fue el Paris ladrón,
y ella, la griega infiel.
Quintilla
275
Muerto, Frondelio, de celos
de imaginar que a este punto
me los trajesen los cielo,
para que me venga junto
todo el mar de mis recelos;
Quintilla
280
que sin duda este ha pensado
que ha sido de Albania amado,
por la fama, otro Jacinto.

Frondelio
Un extraño laberinto
tengo en el aire formado,
Quintilla
285
que si Albania le ha querido
y él entiende que no es él,
y que otro Jacinto ha sido,
podemos vengarnos de él,
pues yo no soy conocido.

Doriano
Quintilla
290
¿Cómo?

Frondelio
Yo he venido a verte
de Henares, adonde estoy,
y quiero, por complacerte,
decir que Jacinto soy
y engañarle de esa suerte.
Quintilla
295
Fingireme la privanza
de Albania.

Doriano
Pues si ella alcanza
a saber aqueste enredo,
¿qué he de hacer?

Frondelio
No tengas miedo,
sino esfuerzo y esperanza;
Quintilla
300
que yo haré tal fundamento
para que ninguno halle
la causa del fingimiento,
que después quede en el valle
de todo un célebre cuento;
Quintilla
305
que sin duda este recela
que su dama se desvela
por otro del propio nombre,
y a saber si es gentilhombre
viene con esta cautela.
Quintilla
310
Pues como entre estos antojos
diga yo que soy aquel
a quien rinde sus despojos,
presto la ingrata cruel
le perderá de los ojos,
Quintilla
315
o tendrás por cierta ciencia
que no les falte pendencia.

Doriano
Sin duda que este ha venido
porque a Jacinto habrá oído
que quiere a Albania en ausencia;
Quintilla
320
pues es muy bueno ser él
y pensar que otro pastor
triunfa de su Albania y de él.

Frondelio
Pues ¿qué engaño habrá mejor
que decir que yo soy él?
Quintilla
325
Entre pastores hay fama
que una hierba que se llama
Jacinto fue un joven fuerte,
que el sol ama en vida y muerte,
como de Dafnes la rama.
Quintilla
330
Y pues que tiene ganado
nombre entre ellos tan famoso
de leído y de letrado,
di que este Jacinto hermoso
le has visto resucitado,
Quintilla
335
y que como una deidad
anda en esta soledad
porque a Albania quiere bien.

Doriano
¿Y ella?

Frondelio
Dile también
que la tengo voluntad.

Doriano
Quintilla
340
De esa suerte, en el aldea
pocas veces entrarás.

Frondelio
Nadie quiero que me vea
si no es Jacinto no más,
para que sus celos crea.

Doriano
Quintilla
345
Albania y Flórida vienen.

Frondelio
Humíllate, Doriano,
a ver si por él me tienen.

Doriano
Pues que ya te han visto es llano,
que los blancos pies detienen.

Salen FLÓRIDA y ALBANIA.

Flórida
Quintilla
350
Huélgome de haber sabido
que a Doriano aborreces.

Albania
Todo mi amor fue fingido.
¡Oh! Por lo que tú mereces,
lo que fue pongo en olvido,
Quintilla
355
que es justo tener respeto
a que es tu amado sujeto.

Flórida
¿No es el que está de rodillas?

Albania
Él es.

Flórida
Pues ¿a quién te humillas,
pastor gallardo y discreto?

Albania
Quintilla
360
A un hombre humillado está,
y él, como una estatua muda,
atento le mira ya.

Flórida
Posible es, que no se muda.
¡Ay, Albania! ¿Qué será?

Doriano
Soneto
365
¡Oh tú, pastor, que con guirnalda hermosa
bajaras de sus altos paralelos
al uno de los ojos de los cielos,
que te causó la muerte rigurosa;
pues transformado en planta, rama y rosa,
370
te adoran como al sol en Delfo y Delos!
¿Qué te ha traído al mundo?

Frondelio
Amor y celos.

Doriano
¿De quién?

Frondelio
De una pastora rigurosa.

Doriano
¿Luego has resucitado?

Frondelio
El grande Apolo
me ha vuelto, como a Hipólito, la vida,
375
para ofrecella a aquel milagro solo.

Doriano
¿Qué quieres que le diga?

Frondelio
Que ofrecida
está para ser luz del alto polo,
y en estrella del norte convertida.

Vase FRONDELIO.

Doriano
Quintilla
¡Pobre pastora mía,
380
aunque bienaventurada,
que mejor que en noche fría
estrella de luz hurtada,
fueras sol de nuestro día!
Quintilla
¿Cómo te diré el suceso?

Albania
385
Dorïano, ¿estás sin seso?
¿Qué es lo que dices de mí?

Doriano
Que desde que yo te vi
estoy sin él, te confieso;
Quintilla
mas si aquellos fue de amor,
390
esto, Albania, ha procedido
de un verdadero dolor:
¿has visto acaso, o sentido,
aquel divino pastor?

Albania
Quintilla
¿Quién? ¿El que se fue de aquí?

Doriano
395
El mismo.

Albania
¿Pues?

Doriano
¡Ay de mí,
que es Jacinto aquel mancebo
que transformó en rosa Febo,
y ahora vive por ti!
Quintilla
Pidió de merced al cielo
400
la vida para ofrecella
a tu amor, mas con tal celo,
que te quiere hacer estrella
de su azul bordado velo.
Quintilla
Yo ¡triste!, que he de perderte,
405
desde aquí lloro tu muerte.

Albania
Y yo, de oíllo decir,
de ti me vengo a reír.

Doriano
¡Que tan presto no he de verte!
Quintilla
Mas ¿qué digo? Que mis ojos,
410
llenos de luz celestial,
presto serán tus despojos.

Albania
Flórida, ¿hay locura igual
ni más graciosos antojos?

Flórida
Quintilla
Está tan lleno este prado
415
de hechizos y encantamientos,
que creo cuanto ha contado.

Albania
Calla, que son fingimientos
de corazón desamado.
Quintilla
Allá, Dorïano amigo,
420
a los rústicos pastores
que suelen tratar contigo,
di esas fábulas y amores.

Doriano
Verdad, Albania, te digo.
Quintilla
Andrómeda, ¿no es estrella?
425
Y ¿no has muchas veces visto
a Calisto, hermosa y bella?

Albania
Ya vi a Andrómeda y Calisto.

Doriano
Pues presto estarás con ella.

Albania
Quintilla
¿Tú tiénesme a mí por loca?
430
¿Júpiter gózame a mí,
o qué culpa le provoca?

Doriano
Jacinto lo quiere así;
así lo dice su boca.

Albania
Quintilla
Pastor, pues eres tan cuerdo
435
y por discreto estimado,
no mientas, que si me acuerdo,
que me has mentido y burlado,
perderás.

Doriano
¿Qué? Si te pierdo.

Albania
Quintilla
Basta, y dime su es hechizo
440
de tu amor antojadizo,
y qué pastora has hablado
de estas que engendran nublado
y saben llover granizo.
Quintilla
No fuerces mi voluntad,
445
que amor no ha de ser por fuerza,
siendo lástima y piedad.

Doriano
¿Sientes tú que alguien te fuerza?
¿Que presumes tal maldad?
Quintilla
¿Quiéresme más que solías?

Albania
450
Ni un tanto.

Doriano
Pues ¿qué porfías?
¿Es nuevo que hablen las plantas,
que lo han hecho veces tantas,
por estas selvas sombrías?
Quintilla
Que me quieras o no me quieras,
455
Jacinto te quiere bien.

Albania
Flórida, aquestas quimeras
nacen de tratar...

Doriano
¿Con quién?

Albania
Con infames hechiceras.

Doriano
Quintilla
Basta, que si en eso das,
460
mi consejo es por demás.
Quédate, Albania, con Dios.

Flórida
Pues no huyas de las dos;
vuelve.

Doriano
¡Suelta!

Flórida
¿Así te vas?

Albania
Quintilla
Déjale.

Flórida
Llévame asida.

Albania
465
¿No se corre tu deseo
de querer aborrecida?

Flórida
Más se corre cuando veo
en tu desprecio mi vida;
Quintilla
pero mira bien por ti,
470
porque has de vengarme a mí
si aquel Jacinto desprecias.

Albania
¿Luego a sus palabras necias
has dado crédito?

Flórida
Sí;
Quintilla
que no es nuevo en este valle
475
andar los dioses celosos
de pastoras de buen talle.

Albania
¡Que a sus cuentos fabulosos
un loco crédito halle!
Quintilla
Igual Jacinto es el mío,
480
no rosa ni tronco frío,
sino vivo y verdadero.

Flórida
¿Es Jacinto el forastero,
que ayer te habló junto al río?

Albania
Quintilla
El mismo.

Flórida
A fe que es galán.

Sale JACINTO.

Jacinto
485
¡A qué buen tiempo he venido,
que a solas hablando están!
Aunque en el alma corrido
de los celos que me dan,
Quintilla
danme celos pensamientos
490
de que otro Jacinto amado
triunfa de mis sentimientos.

Albania
El eco siento en el prado
de sus palabras y acentos.
Quintilla
¡Jacinto!

Jacinto
¡Pastora mía!
495
¿Por qué, mi bien, me llevaste
alba, sol, mañana y día,
y en su lugar me dejaste
sombra oscura y noche fría?
Quintilla
Flórida dará licencia
500
a que diga en su presencia
qué penas pasé conformes,
entre las sierras del Tormes
y entre el dolor de tu ausencia;
Quintilla
aunque todos esos años
505
los tengo por breves horas,
llegado a los desengaños
de ver que un Jacinto adoras,
causa injusta de mis daños.
Quintilla
He preguntado por él
510
y danme por señas de él,
que es un pastor muy famoso
que de un novillo celoso
imitó el pecho cruel.
Quintilla
Apártome de las gentes,
515
bramo, lloro, y con gran furia
los árboles inocentes
sienten el mal que me injuria,
puesto que tú no le sientes.
Quintilla
Las montañas de Castilla
520
pasé con alma sencilla,
cantando tus alabanzas
sin dar a mis esperanzas
el peso que las humilla.
Quintilla
Y ya que a verte he venido,
525
sin pensar que en tu cuidado
pudiera caber olvido,
hallo que hay Jacinto amado
y Jacinto aborrecido;
Quintilla
y reparte cuando peno
530
así la gloria y veneno
el amor a su albedrío;
que el aborrecido es mío,
y el Jacinto amado, ajeno.
Quintilla
¿Por qué, ya que amaste un hombre,
535
para más tormento triste
le buscaste de mi nombre,
si no es que de mí quisiste
que me aborrezca y me asombre?
Quintilla
¿Quiéresle mucho?

Albania
¡Pues no!

Jacinto
540
Dichoso en algo soy yo,
que ya tengo del que amas
el nombre con que le llamas,
aunque la ventura no.

Albania
Quintilla
Flórida, sin duda es cierto
545
que hay otro pastor Jacinto.

Flórida
¿Ves si en lo que digo acierto,
que hay uno de otro distinto,
uno vivo y otro muerto?

Albania
Quintilla
Jacinto mío, yo creo
550
que te ha engañado el deseo
del amor que me has tenido,
a pensar que vence olvido
los años que no te veo;
Quintilla
y que el Jacinto que ahora
555
resucita por mi mal,
la fe de tu amor desdora;
pero el alma, que es leal,
sabe muy bien que te adora.
Quintilla
Yo no sé quién es ese hombre,
560
mas óyeme, y no te asombre,
que quien te supo querer
ya no puede aborrecer
hombre que tienen tu nombre.
Quintilla
Lo que de mí querer puedes
565
es que mis padres te den,
con que satisfecho quedes,
porque no te quiero bien
si de este límite excedes.
Quintilla
No estés de nadie celoso,
570
que es Flórida buen testigo,
que ningún pastor famoso
me obliga a lo que me obligo
si tú quieres ser mi esposo.
Quintilla
¿Qué dices?

Jacinto
Que tuyo soy,
575
y que satisfecho estoy
de tus padres y de ti,
solo con dárteme a mí
por el alma que te doy.
Quintilla
No es más rico el casamiento
580
porque con tan bajos modos
se declare el pensamiento,
que el mejor dote de todos
es la mujer a contento.
Quintilla
Tú naciste para mí,
585
pero conviéneme aquí
dar a mis cosas estado,
tan forzoso y tan honrado
como te conviene a ti.
Quintilla
Deja ese Jacinto nuevo,
590
que aunque por querer su nombre
más me obligas y te debo,
el nombre da celos de hombre,
y con disgusto los llevo.
Quintilla
De esto andando el tiempo, amiga,
595
si mi fe y amor te obliga
como merece, hablaremos;
y ahora prendas nos demos
de este amor que a los dos liga.

Albania
Quintilla
Dices bien, como discreto.
600
Yo aquesta banda te doy.

Jacinto
Y yo en tu nombre la aceto,
y desde este punto voy,
como en cadena, sujeto.
Quintilla
Toma tú, mi bien, la mía.

Flórida
605
Quiéroos dar desde este día
a los dos el parabién.

Jacinto
Razón es que me le den
del bien que no merecía.
Quintilla
Quédate, señora, adiós,
610
que un pastor desciende al valle.

Albania
Estando juntas las dos,
¿qué importa que aquí nos halle?

Jacinto
Flórida, valedme vos;
Quintilla
decid a Albania el deseo
615
de que a la muerte me veo.

Flórida
¿Qué le puedo yo decir
que ella no sepa sentir?

Albania
Amando todo lo creo.

Jacinto
Quintilla
Vos seréis mi eterno bien.

Albania
620
Vos, mi eterna compañía.

Jacinto
Sin vos, ninguna me den.

Albania
Adiós, dulce prenda mía.

Jacinto
¿Soy tu Jacinto?

Albania
También.

Jacinto
Quintilla
Luego este que me da celos,
625
no es tuyo?

Albania
De hoy más, darelos
a todo el mundo por ti.

Jacinto
Y tú vivirás en mí
lo que vivieren los cielos,
Quintilla
que el alma, donde no calma
630
la vida, lleva la palma
del tiempo, aunque fuera eterno.
Quédate, adiós, que voy tierno.

Albania
Y tú me llevas el alma.

Vase.

Flórida
Quintilla
¿Crees que hay Jacinto ahora?

Albania
635
Ahora, Flórida, creo
que por estos campos mora;
pero el bien de mi deseo
es este que el alma adora.
Quintilla
Y ¿es posible que esta sierra
640
tales hechizos encierra.

Flórida
Tales, que al pastor difunto
te harán querer en un punto
más que a la lluvia la tierra.
Quintilla
Y si al Jacinto que parte
645
ahora de tu presencia
quieres amar, y casarte,
conviene que de esta ciencia
aprendas un poco el arte,
Quintilla
que si no, tú vas perdida,
650
de manera que en tu vida
con Jacinto te verás.

Albania
Pues ¿no puede el cielo más
que esa vil ciencia atrevida?

Flórida
Quintilla
Antes él la favorece
655
con sus influjos y estrellas,
y luna que mengua y crece,
y para poder vencellas,
rica ocasión se te ofrece,
Quintilla
que yo conozco un pastor
660
tan sabio y encantador,
que muy presto podrá hacer
que vengas a aborrecer
a quien tuvieres amor.
Quintilla
Tempestades y pedriscos
665
levanta, graniza y truena,
hace hablar montes y riscos,
el curso del río enfrena
y toca los basiliscos.
Quintilla
No hay árbol aquí presente,
670
áspid, víbora o serpiente,
que no se le rinda al mismo;
hasta el más profundo abismo
le suele estar obediente.
Quintilla
Si de este lecciones tomas,
675
no hayas miedo que te den
hechizos en lo que comas;
tú y Jacinto os querréis bien,
con más paz que dos palomas.

Albania
Quintilla
¡Ay, Flórida, que sería
680
mi remedio.

Flórida
Albania mía,
hablarle quiero primero.

Albania
Pues parte, y aquí te espero
oyendo esta fuente fría.
Soneto
Cuantos piensan que amor con cierta mira
685
el alma hiere de amoroso intento;
cuantos con engañado pensamiento
piensan que ven los blancos donde tira,
sepan que Amor es ciego, y que no mira,
y así las flechas esparciendo al viento,
690
acaso hiere su rigor violento;
el libre teme, y el herido expira.
No hay sagrado en el mar, asilo en tierra;
que es absoluto amor en toda parte,
de fuego, muerte y de rigor vestido;
695
y esta cruel y disconforme guerra,
nace de que las flechas que reparte
son de oro y plomo, son de amor y olvido.

Sale FRONDELIO.

Frondelio
Octava real
Ninfa más bella que del sol los rayos,
y que las azucenas olorosa
700
cuando con su calor sienten desmayos;
más colorada que clavel y rosa,
adonde mil abriles y mil mayos
vertiendo está la primavera hermosa;
más blanca que mosqueta o flor de zarza,
705
pluma de cisne o voladora garza;
Octava real
Albania, más soberbia y más gallarda
que el pavón con los ojos de Argos bello;
más fugitiva que la cierva parda,
más cruel que toro de arrugado cuello,
710
más que águila, feroz, que liebre aguarda;
más sutil en romperse que un cabello,
más falsa que espadañas en laguna,
más instable que el mar y que la luna;
Octava real
basilisco mortal que no perdona,
715
fuego cubierto, que humo apenas exhala,
cárcel tirana de almas que aprisiona;
lazo por quien la libertad resbala,
helada Scitia, abrasadora zona,
muerte que al rey y al labrador iguala;
720
ponzoña que a su dueño no reserva,
oculto salteador, áspid en hierba.
Octava real
Jacinto soy, que estando transformado
en flor por estos valles conocida,
siendo una tarde de tus pies pisado,
725
volví a ser hombre y a segunda vida;
si por esto merezco ser amado,
y que la paga de mi amor te pida,
vuelve esos ojos, porque son tan bellos,
que basta en galardón ser visto de ellos.

Albania
Octava real
730
Pastor a quien el cielo soberano
dio vida por mi culpa, como dices,
formando cuerpo transparente y vano
de tu olorosa flor, hoja y raíces,
deja lo humano pretender lo humano,
735
y para que tu ser inmortalices,
sigue las cosas altas y divinas,
a quien conoces y mejor te inclinas.
Octava real
Yo estoy casada, o por lo menos tengo
palabra dada a un hombre de tu nombre,
740
con quien en todo cuanto soy convengo,
para que suya con razón me nombre;
de darle prendas y fianzas vengo,
que mientras viva, no seré de otro hombre;
sigue tu igual, pues tengo el igual mío;
745
testigo es este monte, prado y río.

Frondelio
Octava real
Amor lo iguala todo, Albania bella,
y los dioses primero lo han sabido,
por quien es Ariadna blanca estrella,
y Argos las plumas del pavón pulido.
750
Palabra de mujer puede rompella
cualquier novedad, que siempre ha sido
firma en el agua, y en el viento lengua;
que solo al hombre el no cumplilla es mengua.
Octava real
Y más por mí, que soy pastor famoso,
755
cuyo ganado esta montaña cubre
dos veces en el año provechoso,
por el bordado abril y seco octubre;
mira este bosque ameno y espacioso
cuanto del horizonte se descubre,
760
que todo es mío y tuyo, pues de un modo,
siéndolo el dueño mismo, tuyo es todo.
Octava real
Aquí la verde pera y guinda roja,
la pálida manzana, la amacena,
el maduro membrillo cuando afloja
765
sus quejas la parlera Filomena,
están diciendo que tu mano escoja
hasta la parra de racimos llena,
fuera de que en su campo callo y dejo
la liebre, el ciervo y tímido conejo.
Octava real
770
Pues en el mar, como otros, no te rindo
los pescadillos de la playa sucios,
sino los ramos del coral más lindo,
y el aljófar en nácares y bucios;
no tiene el monte de Helicona y Pindo
775
instrumentos diáfanos y lucios,
como yo de marfil puedo ofrecerte,
si gustas de cantar y entretenerte.
Octava real
Ni soy tan feo que dejarme puedas
por ese vil, que hablando de él me canso;
780
que hoy me vi el rostro entre esas arboledas,
en el cristal de un arroyuelo manso;
bien es que tus brazos me concedas
y que tengan mis lágrimas descanso;
si piensas que soy sombra, llega, toca.

Albania
785
Loco pastor, ¿qué furia te provoca?

Frondelio
Octava real
¡Ea, no te defiendas!

Albania
¡Suelta, aguarda;
que me rompes la prenda de mi esposo!

Frondelio
Si es ella de tu esposo, ¿en que se tarda
de rompella mi brazo riguroso?

Sale JACINTO.

Jacinto
790
¡Qué sufrimiento necio me acobarda!
¡Este es sin duda aquel pastor dichoso;
mi banda le ha quitado de su cuello!
¡Oh, Albania! ¿Quién dirá que gustas de ello?

Albania
Octava real
Aunque la pierda, es justo que te deje.

Frondelio
795
Y ¿faltáranme pies para seguirte?

Vase ALBANIA.

Jacinto
Detente, y deja que esta vez se aleje,
que tengo una palabra que decirte.

Frondelio
¿Quieres acaso que de mí se queje
la que me adora, solo por oírte?

Jacinto
800
¿Que te adora?

Frondelio
Ya digo que me adora,
y que por celos me ha dejado ahora;
Octava real
pero yo la he quitado aquesta prenda
de un vil Jacinto, a quien porque la dejo,
quiere engañar para que yo lo entienda;
805
pero sin duda soy su luz y espejo.

Jacinto
Mereces que por ti, pastor, se entienda,
y que tú la desprecies te aconsejo;
mas ¿eres tú un Jacinto, cuya fama
ha dado nombre al valle de Jarama?
Octava real
810
¿Eres tú aquel pastor que tan conformes,
por único milagro y maravilla,
celebran todos?

Frondelio
Si hay por qué te informes,
Jacinto soy, nacido en esta orilla;
bien es verdad que hay otro junto al Tormes,
815
que habita las montañas de Castilla,
divididas del alto Guadarrama;
mas yo soy el Jacinto de Jarama;
Octava real
y porque sobre aquesta banda verde
reñido habemos yo y mi Albania hermosa,
820
y ahora en esperarme tiempo pierde,
déjame si no mandas otra cosa,
que yo le haré que del traidor se acuerde
cuya es la prenda que tomó celosa.

Jacinto
¿Quiérete mucho?

Frondelio
Adórame.

Jacinto
¿Quién duda
825
que a darte celos y a engañarme acuda?
Vase FRONDELIO.
Quintilla
¡Perdida esperanza mía,
en la prenda que le di
a la prenda que tenía,
qué trocada que en vos vi
830
la color de mi alegría!
Quintilla
¡Prenda fuistes de concierto
falso, y de engaño cubierto,
y habeisme desconcertado,
pues, aunque vivo, he quedado
835
con un espíritu muerto!
Quintilla
De esto es bien que se os acuerde,
plantas que oyéndome estáis,
y no tengáis cosa verde,
que no es bien que la tengáis,
840
pues mi esperanza se pierde.
Quintilla
¿Qué es aquesto, claro río?
Volved atrás, que yo fío
que podéis volver atrás,
o llevad solo, de hoy más,
845
el curso del llanto mío.
Quintilla
Estoy por hacer pedazos
estas vides y olmos tiernos,
a quien dan tiernos abrazos,
porque parecen eternos
850
sus enredos y sus lazos.
Quintilla
¡Furioso estoy y corrido!
¡Oh, celos, que habéis podido
abrasar más que el amor!
Mas ¿por qué tengo temor
855
del bien que tengo perdido?

Salen BELARDO y FLÓRIDA.

Belardo
Endecasílabos sueltos (tirada)
Extraño cuento es ese, amiga Flórida,
y que esa Albania quiere dar en mágica.

Flórida
Tiénelo por remedio salutífero,
Belardo amigo, porque está tan tímida
860
de los hechizos de que estuvo incrédula,
que ya, como otra Circe nigromántica,
quiere volver los hombres sierpes y áspides,
hacer para el sol en el Zodiaco,
y de hielo cubrir la zona tórrida.

Belardo
865
Y tú, ¿qué piensas inventar llamándome?
¿Piensas que tengo espíritu diabólico
y que no huyo de cualquiera espíritu?
¿Piensas que sé yo acaso hacer relámpagos,
con lluvia deshacer las parvas cándidas,
870
arrancar de raíz los altos árboles,
volviendo en cierzos los humildes céfiros?
¡Vive el cielo, que no hay pastor más rústico!
Que apenas sé cuándo entra el sol en Géminis,
ni cuándo se levanta la canícula.
875
Si tú me preguntaras cosas fáciles
tocantes a labranza, oficio propio,
dijera yo que en el enero frígido
de las vides se plantan verdes vástigas,
los cuescos del durazno y del albérchigo,
880
y pepitas de cidras en almárciga;
y que en febrero las colmenas límpianse,
y que en marzo se siembran los espárragos,
y es bueno barrenar plantas estériles,
y que en abril se buscan por los cóncavos
885
las abejas pintadas y solícitas;
siémbrase en mayo la lechuga y rábano,
y así por todo el año discurriéndole;
pero yo hechizos y negocios trágicos...
¡Vive Dios que en mi vida supe, oh Flórida,
890
mayor hechizo que mis propias lágrimas!
Estas doy a beber, si el pecho frígido
de la que adoro no me tiene lástima.

Flórida
Ya lo sé todo, y sé tu honrado término;
mas quiero yo engañarla con tu industria.

Belardo
895
Eso cuanto quisieres. Parte y llámala.

Flórida
Aguárdate, que hay gente entre estos álamos;
hablan las cañas y los verdes céspedes.

Belardo
Es un pastor que, echado en el cayado,
humedece llorando el seco prado.

Flórida
Redondilla
900
¡Hola, pastor! ¿Quién se olvida
de ti mismo de esa suerte?
Ahora estás a la muerte,
¿cuándo te dieron la vida?
Redondilla
¿Qué tienes, que en el cayado
905
de pechos, y de sospechas,
murmuras tristes endechas
y glorias del bien pasado?
Vase JACINTO.
Redondilla
Las espaldas me volvió
y sin hablar se ha partido.
Sale ALBANIA.
910
Albania Aguardé a que fuese ido
por llegar a hablaros yo.
Redondilla
¿Eres tú, pastor discreto,
aquel sabio a quien se humilla
la tierra por maravilla
915
y está el infierno sujeto?
Redondilla
¿Eres tú aquel que la luna
sus palabras obedece,
y a quien tiene amor ofrece
dichosa o triste fortuna?

Belardo
Redondilla
920
Soy quien servirte desea,
y de Flórida informado,
pienso hacer que tu cuidado
segura quietud posea;
Redondilla
que pastora tan hermosa,
925
de nadie ha de ser burlada;
escoge lo que te agrada
de aquesta vista amorosa,
Saque un libro.
Redondilla
que es de este libro la tabla
en que mis secretos tengo.

Albania
930
Por un imposible vengo.

Belardo
No le temas, pide y habla.

Albania
Redondilla
Ve leyendo.

Belardo
Escucha atenta.
Comience a leer el libro.
“Tabla primera y mayor
de los secretos de amor.”

Albania
935
Ya el título me contenta.

Belardo
Redondilla
“Secreto para hacer
al que bien quiere, olvidar.”

Albania
Bien secreto puede estar,
que yo no le he menester.

Belardo
Redondilla
940
“Secreto para que un hombre
sueñe en lo que quiere bien.”

Albania
¿Y no la mujer?

Belardo
También;
todo se entiende en su nombre.
Redondilla
“Secreto para que venga
945
cien leguas en una noche,
sin caballo, mula o coche,
ni cosa que cuerpo tenga.”

Albania
Redondilla
Pues ¿eso cómo es posible?

Belardo
Posible debe de ser,
950
que no es mula de alquiler
la que le lleva invisible.

Albania
Redondilla
Si hay mar, ¿también vendrá luego?

Belardo
Tan fácil podrá llegar,
que poco importa la mar
955
para caballo de fuego.
Redondilla
“Secreto para aplacar
que un hombre anda celoso.”

Albania
¡Bravo secreto!

Belardo
¡Famoso!

Albania
La hoja puedes doblar.

Belardo
Redondilla
960
“Secreto para que vuelva
humilde y enternecido
un amante que ha reñido,
y en casarse se resuelva.”

Albania
Redondilla
Extremado; di adelante.

Belardo
965
“Secreto contra el enojo
de ver los cuernos al ojo,
sin que el paciente se espante.
Redondilla
Secreto para hacer
conformar dos voluntades.
970
Secreto para amistades
y para no las tener.
Redondilla
Secreto para que dé,
por imposible que fuere,
a cuanto viere y no viere
975
un hombre, crédito y fe.”

Albania
Redondilla
Todos esos son muy buenos,
mas no me importan ahora.

Belardo
“Secreto que en sola una hora
hace adorar, y aun en menos.
Redondilla
980
Secreto para tener
cien hombres sin que se encuentren,
y aunque todos sangan y entren,
que nunca se echen de ver.”

Albania
Redondilla
Ese en las damas de ahora
985
sospecho que se pagara.

Belardo
Con él, alguna juntura
un ejército en un hora.
Redondilla
“Secreto para que dé
un hombre toda su hacienda.”

Albania
990
¿Hay quien este hechizo aprenda?

Belardo
¿Doblaré?

Albania
Yo, ¿para qué?

Belardo
Redondilla
Pues yo sé que hay más de dos
que por el secreto dieran
la suya que les pidieran.

Albania
995
¡Por tu vida!

Belardo
¡Sí, por Dios!
Redondilla
“Secreto para fingir
una mujer un desmayo.”

Albania
Mejor le abrasara un rayo
que yo pudieran mentir.

Belardo
Redondilla
1000
¿Que no sabéis hacer tal?
Yo sé quien a cualquier celo
da con el cuerpo en el suelo,
y tiene gota coral.
Redondilla
“Secretos para aguas raras
1005
que hacen blanca la tez.”

Albania
Ese es bueno alguna vez,
y no difamar las caras.

Belardo
Redondilla
Mujer hay de las que dan,
Albania, en ese primor,
1010
que al turco viera mejor
que a su mucho solimán.
Redondilla
Y, en efecto, me resumo
en que mujer que hace tal,
es pared dada con cal
1015
para que se cubra el humo.
Redondilla
No digo que la color
no sea cosa decente.

Albania
Belardo amigo, detente.
¿Qué he visto?

Belardo
¿Quién?

Albania
Mi pastor.
Redondilla
1020
¿Quieres el libro fiarme?

Belardo
Albania, mi choza es esta.
Mañana puedes, la siesta,
venir más despacio a hablarme;
Redondilla
venga Flórida conmigo,
1025
y sola podrás quedar.

Albania
Mira que me has de guardar.

Belardo
Haré, Albania, lo que digo.
Redondilla
Bien la habemos engañado.

Flórida
¿Qué no hará tu entendimiento?

Vase. Sale JACINTO.

Albania
1030
Ya, medroso pensamiento,
podréis dormir descansado.
Redondilla
¡Jacinto!

Jacinto
¡Mi nombre nombras!
¿Es por nombrar el que quieres?

Albania
Sí, que mi Jacinto eres.

Jacinto
1035
Harás Jacintos las sombras.
Redondilla
Mira que no soy, ingrata,
el pastor a quien has dado
la banda.

Albania
¿Quién te ha trocado?
Quien te olvida y quien me mata.
Redondilla
1040
¿Cómo que huyes de mí?
¿No te di la banda yo?

Jacinto
El pastor que la llevó
se está burlando de ti.

Albania
Redondilla
¿De mí, traidor! Pues ¿por qué?
1045
¿Eso el alma te merece?

Jacinto
Así, enemiga, acontece
a quien no guarda la fe.

Albania
Redondilla
¿Qué has hecho mi banda?

Jacinto
¡Bueno!
¿Niegas que no se la diste?

Albania
1050
¿A quién?

Jacinto
A Jacinto.

Albania
¡Ay, triste,
que ese Jacinto es ajeno!

Jacinto
Redondilla
Ajeno soy, ¿luego así,
el que la tiene es tu bien?

Albania
¿Quién la tiene?

Jacinto
Otro.

Albania
También
1055
dirás que no te la di.

Jacinto
Redondilla
Confieso que una me diste;
mas la que de mí tenías,
como a Jacinto querías,
en buen cobro la pusiste.

Albania
Redondilla
1060
¿Luego no le he de querer?
¿Quiéresme desesperar?

Jacinto
Y tú ¿quiéresme negar
esto que acabo de ver?

Albania
Redondilla
¿Qué has visto?

Jacinto
Que el alma has dado
1065
a Jacinto.

Albania
Así es verdad.

Jacinto
Y vuelves a su amistad
con prendas que me has quitado.

Albania
Redondilla
¿No quieres que sea su amiga?

Jacinto
A Jacinto has de querer,
1070
¡oh, Albania!, que eres mujer,
y lo más nuevo te obliga.

Albania
Redondilla
Si algún hechizo te han dado
otras que te quieren bien,
y te parece también
1075
que en otro estás transformado,
Redondilla
quédate, adiós, y procura
la vista que faltó,
que Albania y tuya soy yo,
aunque Albania sin ventura.

Vase ALBANIA.

Jacinto
Canción
1080
¿Qué es esto que en mí siento?
Cruel, ¿quién me transforma?
¿Quién, si no tú, me hechiza, Circe mía?
¿Cómo que tu mudanza
me mude cuerpo y rostro,
1085
y me llames y tengas por Jacinto?
Jacinto soy, ingrata,
mas el aborrecido,
que no el Jacinto amado,
a quien mi prenda diste,
1090
y aun es posible que ninguno sea,
si aquí me han convertido
en otra vida y ser de la que he sido.
¡No hubiera dónde verme,
para salir de duda!
1095
Árboles, montes, prados, selvas, ríos,
sierras, bosques y fuentes,
animales y aves,
dehesas, flores, hierbas,
serranos, vaquerizos, pastores.
1100
¿Soy yo vuestro Jacinto,
o ya perdí la forma?
¿Soy espíritu, o cuerpo?
¿Soy insensible, o alma?
Mirad que estoy sin mí, y en otro vivo.
1105
Doleos de mí un poco,
que estoy de un mismo yo celoso y loco.

Salen cuatro villanos, LEONATO, AGRARIO, [CARINO] y ELENIO.

Agrario
Por más que lo dijera
el sabio Doriano,
no se puede dar crédito alguno
1110
si visto no lo hubiéramos.

Elenio
Por mi fe, que me huelgo
que resucite y viva un mozo ilustre,
gloria de estas montañas.

Carino
¿No tiene muy buen talle?

Leonato
1115
Por mi fe, que es hermoso
como su flor, Jacinto.

Jacinto
¿Quién nombra aquí a Jacinto? ¿Quién le llama?

Agrario
¿Qué es esto?

Jacinto
¡Aguarda un poco,
que estoy de un mismo yo celoso y loco!
1120
¿Sois todos de esta tierra?

Agrario
Todos somos nacidos
entre Jarama y el divino Tajo.
Este se llama Elenio,
y yo me llamo Agrario;
1125
este es Leonato, y este el buen Carino.
Pregunta lo que quieras.

Jacinto
Solo saber, amigos,
si soy Jacinto.

Leonato
¡Bueno!
Loco es este buen hombre.

Carino
1130
¡Por Dios, que está hechizado!

Jacinto
¿Quién lo duda?

Jacinto
¡Ya huye lo que toco,
que estoy de un mismo yo celoso y loco!
Qué, ¿no soy yo Jacinto?

Elenio
No, hermano, que ese mozo
1135
le ha descubierto ahora Doriano,
y le hemos visto todos.

Jacinto
¿Hay tanta desventura,
que he perdido la forma que tenía,
que ya no soy quien era?
1140
Mas ¿cómo no me vengo
en estos atrevidos?

Carino
¡Huye, Leonato, huye!

Agrario
¡Guarda el loco, pastores!

Jacinto
¡Cielos,
vuestro favor invoco,
1145
que estoy de un mismo yo celoso y loco!


Acto II

Salen BELARDO y FLÓRIDA.

Belardo
Quintilla
Pues ¿qué te obliga a engañarla?

Flórida
Ver que solo por amarla
Doriano me aborrece.

Belardo
¿Qué pena Albania merece
1150
si el otro quiere estimarla?

Flórida
Quintilla
¿Ahora sabes que pinta
la envidia el pincel, mujer?
Si la tengo de una cinta,
de su dicha podrá ser,
1155
Belardo, envidia sucinta.
Quintilla
¿Celos no es envidia?

Belardo
Sí.

Flórida
Pues de celos muero aquí,
que padres son de esta envidia.
Que la quiera me fastidia
1160
y que me aborrezca a mí,
Quintilla
aunque no me vengo poco,
con este Jacinto nuevo
que trae a Jacinto loco.

Belardo
De Albania el gusto repruebo,
1165
y a su ofensa me provoco.
Quintilla
Si quiere el Jacinto antiguo,
si liviandad averiguo,
de estas contiendas celosas...

Flórida
Son estas, Belardo, cosas
1170
que tienen sentido ambiguo.

Belardo
Quintilla
¿Qué ambigüedad hay aquí?

Flórida
Hazte tú ahora hechicero
con esta Albania por mí,
que el primero que darte espero
1175
queda confirmado así.

Belardo
Quintilla
Yo quedo con gentil nombre.

Salen DORIANO y FRONDELIO.

Frondelio
No hay pastor a quien no asombre
saber que resucité;
hasta tu Albania engañé,
1180
que no me tiene por hombre.
Quintilla
Esta banda que tenía
de Jacinto, aunque por fuerza,
le quité.

Doriano
¡Oh, prenda tardía!
Venir por fuerza os esfuerza
1185
el ser esperanza mía.
Quintilla
Y quien hoy el tiempo injusto
trae con tanto disgusto
tan forzada la esperanza,
¿cómo tendrá confianza
1190
de ver posesión con gusto?
Quintilla
Hurtada prenda y forzada
ha venido a mi poder,
que un alma desesperada
tarde pudiera tener
1195
más esperanza que hurtada.
Quintilla
¿Está Jacinto celoso?

Frondelio
Va como toro furioso
con la cola hiriendo el anca;
hierba y céspedes arranca.

Doriano
1200
¡Ay, desdichado dichoso!
Quintilla
Querido, está contento;
celoso, favorecido.

Frondelio
De celoso, bebe el viento.
De sí mismo anda corrido,
1205
mártir de su pensamiento.

Doriano
Quintilla
Oye, ¿Flórida está aquí?

Flórida
Aquí está quien aborreces.

Doriano
¿Niego yo que no es así?

Flórida
¿Esa respuesta me ofreces?

Doriano
1210
Mejor la esperas de mí.
Quintilla
Por ti mi Albania me deja.

Sale JACINTO.

Jacinto
¡A dónde el dolor me aleja!
Mas por más que huyendo voy,
siempre entre amigos doy.

Flórida
1215
Formas de mi injusta queja;
Quintilla
que Albania no te ha dejado
por mí.

Jacinto
¿De Albania se trata?
¡A qué buen tiempo he llegado!

Doriano
Pues ¿por quién, Flórida ingrata,
1220
soy de Albania despreciado?

Flórida
Quintilla
Por Jacinto te olvidó.

Jacinto
No seré yo, porque yo
de otro yo muero de celos.

Doriano
Saben, Flórida, los cielos
1225
que por ti me despreció,
Quintilla
que ese Jacinto no fuera
parte a mostrarme desdén,
porque yo muerte le diera.

Jacinto
¡Ojalá que por mi bien,
1230
Jacinto muerto estuviera,
Quintilla
que bien sé que yo no soy!
Mas ¿cómo tan loco estoy
que aquel Jacinto no veo,
de Albania gloria y deseo?

Flórida
1235
¿Que tanto enojo te doy?

Doriano
Redondilla
Tanto, que me mata el verte.

Flórida
Pues mudaré de intención
y dejaré de quererte.

Doriano
Es muy propia condición
1240
de mujeres. De esa suerte,
Quintilla
¿a quién querrás?

Flórida
A tu amigo
Frondelio.

Doriano
Desde aquí digo
que le ruego que te quiera.

Frondelio
Sabe Dios si yo quisiera;
1245
pero búrlaste conmigo.

Doriano
Quintilla
Frondelio, si ella te agrada,
quiérela, pues la aborrezco.

Frondelio
Es de mí en extremo amada;
en fin, Flórida, ¿merezco
1250
que me quieras despreciada?

Flórida
Quintilla
Esa ha sido la ocasión;
mas tales tus prendas son,
que por ellas te querré.

Frondelio
Y yo a las tuyas daré
1255
las propias del corazón.

Jacinto
Quintilla
¡Ah, traidor! ¿Que siendo amado
de Albania, a Flórida quiera!
Hoy sabrá lo que ha pasado,
que del Tajo a la ribera
1260
bajaba ahora el ganado.
Quintilla
A decirla voy que vea
que deja a quien la desea,
y que a quien la deja adora.

Vase JACINTO.

Doriano
Contenta estarás ahora.

Flórida
1265
Quien me quiere me posea;
Quintilla
mis cabras llevo a la fuente.
Belardo, ven.

Frondelio
Eso no;
pastor amigo, detente,
que yo iré, pues que soy yo
1270
sombra del sol de su frente.

Flórida
Quintilla
Vamos.

Frondelio
Ven, dichoso día.

Flórida
Ya del que me aborrecía
intento tomar venganza.

Frondelio
¿Quién soy yo?

Flórida
¿Tú? ¡Mi esperanza!
1275
¿Y yo?

Frondelio
¡La esperanza mía!

Doriano
Quintilla
¡Vete ya de mi presencia!

Belardo
¿Al amigo das licencia
para que sirva a tu dama?

Vanse FRONDELIO y FLÓRIDA.

Doriano
Si mi alma la desama,
1280
¿es caso contra conciencia?

Belardo
Quintilla
Aunque la aborrezcas, digo
que puede darte pesar
ver que la goza tu amigo,
que el amigo suele dar
1285
mayor venganza y castigo.
Quintilla
Si ella no presumiera
que enojo darte pudiera,
a tu amigo no buscara;
mas quiso en tu propia cara
1290
que tu amigo te ofendiera.
Quintilla
Y el amigo no lo ha sido,
porque a serlo verdadero,
habiéndote ella querido,
no había de ser tercero
1295
de su venganza y tu olvido.

Doriano
Quintilla
Bien dices, mas no es razón
que eso se llame traición
donde es tanta la hermandad.

Belardo
De la que es cierta amistad,
1300
tres cosas la prueba son:
Quintilla
favorecer a lo justo,
vida al peligro poner,
prestar la hacienda con gusto,
y no pretender mujer
1305
que al amigo dé disgusto.

Doriano
Quintilla
Queriéndome Albania a mí,
no quiero más.

Belardo
Es así,
pero a tu Albania querrá
mañana quien hoy se va
1310
tras quien ayer fue tras ti.

Sale ALBANIA.

Albania
Quintilla
¡Que no le he podido hablar!

Doriano
En el ámbar que respira
este florido lugar,
se ve que Albania le mira,
1315
o que le acierta a pisar.
Quintilla
¡Oh, cuchillo de mi vida,
desvelo de mi inquietud,
de mi inocencia homicida,
veneno de mi salud,
1320
dueño cruel de mi herida!
Quintilla
¡Tirana de mis despojos,
ocasión de mis enojos,
de mi paciencia despecho,
áspid que traigo en el pecho,
1325
cielo sereno a mis ojos!
Quintilla
¡Ay, destierro voluntario,
grillos de mis libres pies,
de mi libertad contrario,
amigo a puro interés,
1330
y enemigo necesario!
Quintilla
¡Bien y mal en un sujeto,
gusto alegre e imperfeto,
gloria en tormento fundada!
¡Oh, posesión pleiteada
1335
y esperanza sin efeto!

Albania
Quintilla
¡Oh, azar de todo mi gusto,
infamia de mi victoria,
de mi bien tirano injusto,
enemigo de mi gloria,
1340
y causa de mi disgusto!
Quintilla
¡Oh, vengador satisfecho,
mar de mi esperanza estrecho,
agüero en mis alegrías,
noche de mis claros días,
1345
y martirio de mi pecho!
Quintilla
¡Inquietud de mi sosiego,
de mis flacos hombros carga,
de mi mal consejo ciego,
del gusto píldora amarga,
1350
de mis pretensiones fuego!
Quintilla
¡Temor de mi fantasía
y de mi sol sombra fría,
de mis pies desierta playa,
de mi contento atalaya,
1355
y de mis pasos espía!

Belardo
Quintilla
¡Bien os habéis recibido!

Doriano
Ves aquí lo que es amor.
A quien me aborrece, pido
para mis males favor,
1360
y a quien me le pide, olvido.
Quintilla
Plegue al cielo que te veas
de Jacinto, a quien deseas,
tan de veras olvidada,
que llores desesperada,
1365
y que mis lágrimas creas.

Vase DORIANO.

Albania
Quintilla
Primero veré tu muerte.
Pues ¡Belardo!

Belardo
¡Albania hermosa!

Albania
Huelgo en extremo de verte.

Belardo
¡Parece que andas celosa!

Albania
1370
Es amor contrario fuerte.

Belardo
Quintilla
Por mi fe, que me ha pesado
que ese Jacinto amado
no corresponda a tu amor.

Albania
No en balde fue mi temor.
1375
¿Hasle visto?

Belardo
Y aun le he hablado,
Quintilla
que ahora se fue de aquí
con Flórida muy ufano.

Albania
¿Con Flórida?

Belardo
Albania, sí.
Testigo fui, que su mano
1380
pedirle y besarla vi.

Albania
Quintilla
¡Jacinto, a Flórida!

Belardo
¡Bueno!
Piensas que estoy de mí ajeno.
Jacinto y Flórida juntos.

Albania
Así se queden difuntos
1385
bebiendo mortal veneno.

Belardo
Quintilla
Más requiebros le decía
que esta orilla arena alcanza,
que junto a esa fuente fría
él la llamó su esperanza.

Albania
1390
Perdí la esperanza mía.
Quintilla
¡Vete, infame, de mis ojos,
que haré esos viles despojos
entre mis dientes pedazos!

Belardo
¡Paso, Albania, ten los brazos,
1395
que no quise darte enojos!

Albania
Quintilla
¡Vete luego!

Belardo
Yo me iré.
El diablo me mete a mí
en ser bachiller.

Albania
¿Qué haré?
¿Qué haré, que mi bien perdí,
1400
y todo mi mal gané?
Quintilla
¡Oh, fe del hombre mejor,
de almendro temprana flor,
que por milagro da fruto,
siendo del viento tributo
1405
y de la tierra color!
Sale FRONDELIO.
Quintilla
Así Jacinto pagó
mi amor. ¡Ah, Flórida! Yo
te descubrí el bien que tienes.
¿Eran estos los desdenes
1410
y celos que me pidió?

Frondelio
Quintilla
Contento vengo de haber
a Flórida conquistado,
fuente, en tu blando correr;
dile mi eterno cuidado
1415
cuando te llegue a beber.
Quintilla
Haz lengua una vez y mil
de tu corriente sutil,
porque lo entienda la suya,
del cristal del agua tuya
1420
en sus dientes de marfil.

Albania
Quintilla
¿No este aquel mal pastor
Jacinto, resucitado,
que aquella banda o favor
de aquel mi bien, me ha quitado,
1425
que ahora es mi bien traidor?
Quintilla
¡Ah, Jacinto, que así veas,
que hombre o que deidad seas,
tu dama a tus quejas blanda!
¿Quiéresme volver mi banda?

Frondelio
1430
¿Tanto tu banda deseas?

Albania
Quintilla
Sí, que es prenda de mi bien.

Frondelio
Pues si quien adoro eres,
¿cómo tan dura te ven
mis ojos?

Albania
Porque no quieres
1435
que te trate con desdén.
Quintilla
¿No ves que ya tengo dueño?

Frondelio
Y del alma que te enseño,
¿quién será dueño?

Albania
Tú.

Frondelio
¿Yo?

Albania
Sí, porque Dios te la dio.

Sale JACINTO.

Jacinto
1440
No es esta vez sombra o sueño.
Quintilla
Jacinto, aquel mi enemigo,
con Albania hablando está;
yo propio he sido testigo.

Frondelio
Que en fin, ¿tienes dueño ya?

Albania
1445
Que ya tengo dueño digo.

Jacinto
Quintilla
Que tiene dueño, ¡ay de mí!

Frondelio
Y ¿quién es?

Albania
Jacinto.

Frondelio
¿Ah, sí?
Pues yo tu Jacinto soy.

Jacinto
¿Qué es esto que oyendo estoy?

Frondelio
1450
¿Jacinto es tu dueño?

Albania
Sí.

Frondelio
Quintilla
¿Qué más gloria ni victoria?
Victoria mía es la gloria.

Albania
De tu nombre no dirás.

Jacinto
¿Qué estoy esperando más,
1455
desesperada memoria?

Frondelio
Quintilla
Y de Jacinto, ¿has de ser?

Albania
Mientras Dios me diere vida.

Jacinto
Ya se rinde a su poder,
y dice la fementida
1460
que me ha de amar y querer.

Frondelio
Quintilla
¡Qué dichosa posesión
Jacinto contigo alcanza!

Jacinto
Préciate de ese blasón,
pues ganaste a mi esperanza
1465
el nombre y la bendición.

Frondelio
Quintilla
¿Qué me darás si te doy
la banda?

Albania
Escoge.

Frondelio
No soy
muy interesable.

Albania
Di.

Frondelio
¿Darasme un brazo?

Albania

Frondelio
1470
¿Cierto?

Albania
Sí.

Frondelio
Por ella voy.

Albania
Quintilla
Por cobralla, ¿qué no haré?

Vase FRONDELIO.

Jacinto
¡Traidora, falsa, sin fe,
niega ora estos enojos
a mis desdichados ojos!

Albania
1475
¡Negar, ingrato! ¿Por qué?
Quintilla
¿Qué he hecho yo contra ti?

Jacinto
¿Luego no dijiste ahora
que eras de Jacinto?

Albania
Sí;
mi alma a Jacinto adora.

Jacinto
1480
Y ¿a cuál Jacinto?

Albania
No a ti,
Quintilla
que un traidor que me ha negado
y a Flórida le ha llamado
su esperanza, no es aquel
que de mi pecho fiel
1485
merece ser adorado.

Jacinto
Quintilla
¿Yo, a Flórida? ¿Es invención
para hallar buena disculpa
de esta tu injusta afición?

Albania
Y tú, ¿búscame esta culpa
1490
para encubrir tu traición?
Quintilla
¿Ir con Flórida es bien hecho,
mostrándole tierno el pecho
y besándole la mano?

Jacinto
Ha buscado algún villano
1495
en mi daño su provecho.
Quintilla
Mas no lo quiero creer;
tu industria debe de ser,
porque sabes que te vi
con Jacinto aquí.

Albania
Es así.

Jacinto
1500
¡Oh, qué libertad de mujer!

Albania
Quintilla
Pues yo, ¿qué ofensa te hice?

Jacinto
¿No dijiste que le amabas?

Albania
Y de eso, ¿quién se desdice?

Jacinto
¿Tu dueño, no le llamabas?

Albania
1505
Y eso propio el alma dice.

Jacinto
Quintilla
¿Así hablas?

Albania
Pues ¿qué quieres?
¿No eres Jacinto?

Jacinto
Yo sí.

Albania
Pues, ¡traidor!, mi dueño eres.

Jacinto
¿Que quiera engañarme así
1510
esta afrenta de mujeres!
Quintilla
¿No estaba ahora contigo
Jacinto?

Albania
Lo mismo digo.

Jacinto
¿Llamástele dueño?

Albania
A él, no.

Jacinto
Pues ¿a quién?

Albania
A ti.

Jacinto
¿Yo soy
1515
tu dueño?

Albania
Y aun mi enemigo.

Jacinto
Quintilla
¡Que aún engañarme porfías!
Dime, ¿era mío el brazo
que al otro le prometías?

Albania
Antes de ese injusto plazo
1520
se pasarán muchos días,
Quintilla
que era para cierto enredo.

Jacinto
Apenas sufrirte puedo.
¡Oh, enemiga de mi honra!
¿Qué más falta a mi deshonra
1525
que tocalla con el dedo?
Quintilla
Jacinto, amado, y yo, muerto;
él, alegre y abrazado,
y yo, de llanto encubierto.

Albania
¡Bien, traidor, has disfrazado
1530
tu engaño y mi daño cierto!
Quintilla
Vas con Flórida a la fuente
humilde y tierno, ¿y aquí
quieres hacerte inocente?

Jacinto
¡Que por engañarme así,
1535
esta igual maldad invente!
Quintilla
Albania, ¿qué dices?

Albania
Digo
que me engañas, enemigo.

Jacinto
Tú eres la que me engañas.
¿Tú no has visto mis entrañas
1540
y eres de mi amor testigo?

Albania
Quintilla
¿Y tú no has visto las mías?

Jacinto
¿Por qué a Jacinto quisiste?

Albania
Porque eres tú.

Jacinto
¿Que aún porfías?
¿Lo que al otro le dijiste,
1545
dices que a mí me decías?

Albania
Quintilla
Y tú, que a Flórida hablaste
y a la fuente acompañaste,
¿me quieres dar a entender
qué amor me puedes tener?
1550
Quédate, enemigo.

Jacinto
¿Vaste?

Albania
Quintilla
Voyme, pues.

Jacinto
Créolo; irás
a abrazar aquel que vi.

Albania
Como tú a Flórida vas;
o tienes celos de ti,
1555
o loco, Jacinto, estás.

Jacinto
Quintilla
No te vayas, duro acero.
Considera...

Albania
Considero
que te has burlado de mí.

Jacinto
¿Soy yo tu Jacinto?

Albania
Sí.

Jacinto
1560
Pues vuelvo.

Albania
Ya no te quiero.

Jacinto
Quintilla
¿Es porque al otro adoraste?

Albania
No, sino porque la mano
a Flórida le besaste.

Jacinto
Si es enredo, es muy liviano
1565
para que mi amor contraste.

Albania
Quintilla
¿Enredo? Déjame ir.

Jacinto
Yo te quiero perdonar
todo cuanto pude oír.

Albania
¿Perdón de qué?

Jacinto
De llamar
1570
dueño al otro.

Albania
¡Buen fingir!
Quintilla
Quita acá, loco, tus brazos,
que fueron redes y lazos
de mi inocencia.

Jacinto
¿Hay tal cosa?
¿Que huyes, Albania hermosa,
1575
mis ansias y mis abrazos?
Vase ALBANIA.
Quintilla
¿No se te acuerda que soy
tu esposo, y que tienes prenda?
Pero ¿qué culpa te doy?
Si es prenda, que el cuello prenda
1580
de quien ya celoso estoy.
Quintilla
Si te mudaste después,
no es bien que el nombre me des
de Jacinto, si es de ese hombre,
que yo soy Jacinto en nombre
1585
y el tuyo en obras lo es.
Quintilla
¿Qué aguardan las ansias mías
cuando la vida desdeño?
¿Yo no oí que le decías
que era Jacinto tu dueño?
1590
¿Luego a mí me aborrecías?
Quintilla
Tras esto, ¿no es tu intención
decir que tengo afición
a quien jamás se la tuve?
Muy cuerdo con ella estuve;
1595
matarla estaba en razón.
Quintilla
Sí, pero no es tarde ahora,
que otra ocasión buscaremos.
¡Muera Albania, que es traidora!
Pero antes lo consultemos
1600
con el alma que le adora!
Pregúntese y respóndase.
Quintilla
–¡Ah del alma! –¿Quién va allá?
–Gente de paz. –No podrá
hablaros como es costumbre,
que está con gran pesadumbre.
1605
–¿Quién pesadumbre da?
Quintilla
–Vos mismo. –Yo no hago tal,
que antes procuro su bien.
–Más procuráis vuestro mal.
–Presentes haced que estén
1610
los que tratan su caudal.
Quintilla
–Aquí está el entendimiento.
–¡Hola! ¿Por qué os habéis dado
todo a Albania? –Mentís. –¿Miento?
Dígalo el curso errado
1615
de vuestro ciego talento.
Quintilla
–Rindiome la voluntad.
–Voluntad, vuestra es notoria
la culpa de esta maldad.
–Engañome la memoria
1620
con su imagen de verdad.
Quintilla
–Presentome una hermosura
y unas palabras suaves:
los ojos culpar procura,
porque si echaran las llaves,
1625
la casa estaba segura.
Quintilla
–Ojos, ¿esto habéis de hacer?
–Hízonos Dios para ver.
–Sí, mas no para matar.
–No basta ahora llorar
1630
el pesar de aquel placer.
Quintilla
–Alma, que os estáis en calma,
hablad, que no sois ajena;
mirad que os tengo en la palma.
–¿Hablaré como alma en pena
1635
o como pena sin alma?
Quintilla
–Como quisiéredes sea,
pues los ojos me mataron.
–¿Los ojos? Pues nadie crea
que si vuestro mal causaron,
1640
mi vida su luz desea.
Quintilla
–¡Sacármelos me conviene!
¡Loco estoy! Mas gente viene.

Sale FLÓRIDA.

Flórida
De mi nuevo pensamiento,
mi cansado sufrimiento
1645
venganza y descanso tiene.
Quintilla
Otro Teseo me pinto
en el cielo laberinto,
porque amar a Dorïano
ha sido brotar la mano
1650
para querer a Jacinto.
Quintilla
Sed testigo, fuente amiga
de su palabra leal.

Jacinto
(Aquí viene mi enemiga.)
Dime, que Dios te haga mal,
1655
cruel, que el cielo persiga,
Quintilla
¿cuándo Jacinto te ha dado
la fe, de que has alabado
tu indigno merecimiento?
¿Cuánto en obra o pensamiento
1660
diste a Jacinto cuidado?
Quintilla
¿Cuándo te llamó esperanza
ni la mano te besó?
¿Cuándo su desconfianza
a que hiciese le obligó
1665
del primer amor mudanza?
Quintilla
¿Jacinto, quererte a ti?

Flórida
¿Por qué no? Digo que sí.
Y que es Jacinto mi bien.

Jacinto
¿Jacinto, tu bien?

Flórida
Pues ¿quién?

Jacinto
1670
¡Que aun esto me diga a mí!
Quintilla
¿No sé yo que eso es mentira?

Flórida
Jacinto, a Jacinto adoro,
y él me regala y me mira.

Jacinto
¡Cielo, este secreto ignoro!
1675
Su causa y razón me inspira.
Quintilla
¿Qué es esto que escucho y siento?
¿Soy yo Jacinto, o quién soy?
O estoy sin entendimiento
o en otro mudado estoy
1680
por algún encantamiento.
Quintilla
¡Oh, tierra, de hechizos llena!
No tiene Libia en su arena
tanto veneno y malicia.
¡Justicia de Dios, justicia,
1685
que me mata injusta pena!
Quintilla
Esta dice que la quiero,
a quien jamás he querido,
porque por Albania muero;
y ella dice que la olvido.
1690
¡O estoy loco, o serlo espero!
Quintilla
¿No es este mi cuerpo? Sí.
¡Qué confuso barbarismo!
¿Qué hechizo me tiene así?
Celoso estoy de mí mismo;
1695
yo propio me mato a mí.
Quintilla
¡Nunca viniera del Tormes,
Tajo, a tu hechicera orilla!
¡Que no estuvieran disformes
en los montes de Castilla
1700
mis pensamientos conformes!
Quintilla
Buenas son para habitadas,
Béjar, tus sierras heladas,
adonde nace Tormellas;
que no hay hechizos en ellas,
1705
sino amistades pagadas.
Quintilla
¡Loco estoy, loco, pastores
habitadores del Tajo!
Acompañad mis dolores,
dulce fin de mi trabajo,
1710
celos, hechizos, amores.
Quintilla
Ya no soy Jacinto, no;
otro es yo, que no soy yo
aquel yo que Albania amaba,
y si soy, aquí se acaba
1715
el ser que Albania me dio.
Quintilla
Iré por ese desierto
que mi eterno llanto bañe,
con paso triste e incierto,
a que alguien me desengañe
1720
si estoy loco o si estoy muerto.
Quintilla
Mas ¿en qué se diferencia
de un muerto un loco? ¡Paciencia!
¡Loco y muerto soy, pastores,
celos, hechizos y amores!

Flórida
1725
¡Oh, furor sin resistencia!
Quintilla
¿Qué tienes, Jacinto?

Jacinto
¡Oh, fiera,
de mi inocencia verdugo!

Flórida
¿Dónde vas?

Jacinto
A donde muera,
pues nunca a los cielos plugo
1730
que con Albania viviera.
Quintilla
Hoy se acaban mis dolores,
hoy del Tajo los pastores
mi muerte llorar podrán.
¡Pastores, muerto me han
1735
celos, hechizos y amores!

Vase JACINTO.

Flórida
Quintilla
Notable y no visto exceso
de un fiero y celoso ardor,
tu amor, Jacinto, confieso
que el más verdadero amor
1740
es el que se atreve al seso.
Quintilla
Excesos de amor deseo
en la prenda que poseo,
pero no con desvarío.

Sale FRONDELIO.

Frondelio
Nuevo pensamiento mío,
1745
no os quejéis del rico empleo
Quintilla
y al amigo sed leal,
que merece, por ser tal,
estatuas de bronce y jaspe,
pues de esta bella Campaspe
1750
fue Alejandro liberal.
Quintilla
A Dorïano he pedido
la banda que le había dado
y de Jacinto había sido,
que a Albania, a quien la he quitado,
1755
hoy también la he prometido.
Quintilla
No porque de ella codicio
los brazos por beneficio,
mas porque así mejor pueda
quitar, si alguno le queda,
1760
a su Jacinto el jüicio.
Quintilla
Que pensando que yo soy
el Jacinto que ella adora,
notables celos le doy.

Flórida
¡Jacinto!

Frondelio
¡Bella señora!

Flórida
1765
¿Do bueno?

Frondelio
En tu busca voy.

Flórida
Quintilla
¿Es lo verde, por ventura,
alguna nueva esperanza?

Frondelio
No es verde que la procura,
que si de vos no se alcanza,
1770
no hay esperanza segura.

Flórida
Quintilla
Airados veo los cielos
para mis penas y enojos,
que ese verde, en mis recelos,
le miran azul mis ojos.

Frondelio
1775
¿Por qué?

Florida
Porque me da celos.

Frondelio
Quintilla
¿Lo verde es color celosa?

Flórida
En mí hace igual efeto,
que estoy de vos recelosa.

Frondelio
Ese es efecto imperfecto,
1780
siendo la causa otra cosa.

Flórida
Quintilla
¿Los celos que son?

Frondelio
Infierno.

Flórida
Pues ¿cómo azul es color
de la paz del cielo eterno?

Frondelio
Fue yerro de un amador
1785
que estaba celoso y tierno.

Flórida
Quintilla
El mismo yerro me alcanza,
pues el verde de esperanza
hago yo también de celos;
y si dan celos los cielos,
1790
dé la esperanza mudanza.

Frondelio
Quintilla
El cielo vuestro ofendido,
¿con qué volverá sereno?
Verde o azul haya sido
este color, que era ajeno
1795
y por descuido traído,
Quintilla
si por azul y verde le veis,
como a ese cielo le atéis,
será el arco de ese cielo
con que a la lluvia del suelo
1800
sereno tiempo daréis.

Flórida
Quintilla
Por prenda vuestra, la aceto.

Frondelio
Mejor que en Albania, en vos
está empleada, os prometo,
que en elección de las dos,
1805
sois mi divino sujeto.

Flórida
Quintilla
Mi ganado, que desea
recogerse, me vocea,
como siente anochecer.

Frondelio
Pues yo le iré a recoger
1810
e irémonos al aldea,
Quintilla
que tengo bien que os hablar.

Flórida
Id, que aquí Flórida espera,
y va el alma en su lugar.

Frondelio
Si muchas, señora, tuviera,
1815
tantas os volviera a dar.
Quintilla
¡Oh, Frondelio, gran ventura!

Vase FRONDELIO.

Flórida
Ya mi venganza asegura
amor con su propia mano:
ya aborrezco a Dorïano,
1820
y el alma otro bien procura.
Quintilla
La que amare aborrecida,
al ejemplo de mi historia,
puede quedar advertida
que la mudanza es victoria,
1825
de la voluntad vencida.

Sale ALBANIA.

Albania
Soneto
Cuando los celos en sospecha anda,
como niños que apenas hablar saben,
llámense celos, pero no se alaben
del nombre, si a las obras se desmandan.
1830
Los celos el más duro pecho ablandan,
hasta que en bien su pensamiento acaben,
que no son celos donde agravios caben,
y hay leyes que otro nombre darles mandan.
Averigüé mis celos y temores,
1835
y hecha la información ya son delitos
en la amistad del alma los mayores.
El mundo os debe altar, celos benditos,
que para desengañaros sois mejores
que los remedios vanamente escritos.

Flórida
Quintilla
1840
Albania es esta.

Albania
Aquí está
Flórida, aquella enemiga
que tantos celos me da.

Flórida
¡Oh, mi Albania!

Albania
¡Oh, dulce amiga!
Pues, Flórida, ¿cómo va?

Flórida
Quintilla
1845
Bien de amor, y nuevo empleo.

Albania
(¡Ay, triste, mi prenda veo
en su poder!)

Flórida
Y a ti, hermana,
¿vate bien?

Albania
De hoy a mañana
me trae el alma el deseo,
Quintilla
1850
que como mal pagador,
con palabras me entretiene.

Flórida
Pues a mí me va mejor.

Albania
Bien lo publica quien viene
rica de tanto favor.
Quintilla
1855
¿Quién te dio la banda verde?

Flórida
Jacinto.

Albania
¿Jacinto?

Flórida
Sí.

Albania
(Hoy mi esperanza se pierde;
haced agravios aquí,
que el pensamiento recuerde.)
Quintilla
1860
¿Luego verdad es que fue
contigo a la fuente?

Flórida
En vano
la verdad te negaré.

Albania
Ya sé que pidió tu mano,
y que se la diste, sé.

Flórida
Quintilla
1865
Todo eso, Albania, es verdad,
y pues que nuestra amistad
es tanta, no es bien que niegue
cosa que al alma me llegue,
que eres de ella la mitad.

Albania
Quintilla
1870
Mejor de un tigre lo fuera
cuando en sí me sepultara;
déjame, enemiga fiera,
que ha puesto el cielo en tu cara
basilisco con que muera.
Quintilla
1875
¿Qué me miras? Yo lo digo

Flórida
¿De esa suerte hablas conmigo?

Albania
Vete y déjame, cruel.

Flórida
¿Son esas furias de aquel
tu desesperado amigo?
Quintilla
1880
Estáis los dos hechizados.

Albania
Vete ya, déjame aquí,
ocasión de mis cuidados.

Flórida
¡Ocasión, Albania, a ti?

Albania
¡Oh, salga de aquestos prados
Quintilla
1885
un áspid que tus pies muerda,
como tu planta, Euridice!

Flórida
¡Albania amiga, recuerda!,
que ese frenesí desdice
con quien ha sido tan cuerda.

Albania
Quintilla
1890
¿Quieres que quite esa vida,
que fue de esta alma homicida?

Flórida
¡Ea, no hay más que aguardar!

Albania
¡Vete ya!

Flórida
Voyme a llorar
la flor de tu edad perdida.

Vase FLÓRIDA.

Albania
Lira
1895
¿Qué espera el alma mía
tras tantos desengaños y mudanzas,
pues ha llegado el día
que cortan en agraz mis esperanzas,
amor, tiempo y fortuna,
1900
estrellas contra mí desde la cuna?
Lira
¡Que la mayor amiga
me quite el alma, y a Jacinto quiera!
¡Que sin temor me diga
que aquella banda de Jacinto era,
1905
que otro tiempo fue mía!
¡Oh, necia la mujer que en hombre fía!
Lira
¡Que diga que su mano
le dio al traidor, y la besó gozoso!
¿Besástela, inhumano?
1910
¿Besástela, cruel, falso, alevoso?
¡Que aquella mano toca
aquella boca ingrata! ¡Ah, falsa boca,
Lira
que pudo allí sus labios,
y ella su mano en ellos! ¡Fuego, fuego,
1915
que con tales agravios
no viviré, si no se enciende luego!
¡La mano le ha besado!
¡Decidlo, fuente, vos; decidlo, prado!
Lira
Todos ellos lo vieron,
1920
y callan por no darme más enojos;
decidme lo que hicieron,
que a cuento os viene el agua de mis ojos;
tendréis aumento, os fío,
la fuente, de agua; el prado, de rocío.
Lira
1925
Mas ¿para qué pregunto
lo que me dijo por su propia boca,
en este amargo punto,
aquella por quien hoy, celosa y loca,
muero y pierdo el sosiego?
1930
¡La mano le ha besado! ¡Fuego, fuego!
Lira
¡Válgame Apolo santo,
qué cosas digo! Reportarme quiero:
es de mujer el llanto,
y las locuras son de un hombre fiero;
1935
ya estoy arrepentida,
que esto es amar, y soy aborrecida.
Lira
Primero movimiento
no es en mano del hombre. ¡Fiera mano
vuelves al pensamiento!
1940
¡Déjame ahora, pensamiento vano,
que al desengaño llego!
¡Que le besó la mano! ¡Fuego, fuego!

Sale BELARDO con tinta, pluma y papel.

Belardo
Lira
¡Oh, cuánto, frescas flores,
levantáis el humano entendimiento,
1945
ya con varias colores,
ya con el ámbar que esparcís al viento!
La soledad un día
principio fue de la filosofía,
Lira
por eso se pintaron
1950
las Musas en un monte, cuya altura
verdes plantas cercaron,
flores, frutas y arroyos de agua pura,
que para su secreto
discurre el alma, y corre al bien perfeto.
Lira
1955
Dadme, Musas, ahora
vuestro divino aliento, porque quiero
de Celia, a quien adora
mi alma, y de quien ser esclavo espero
pintar en verso rudo
1960
la perfección que tiene, al cielo mudo.
Lira
Dadme para el cabello
tus rayos, Febo; y vos, jazmines blancos,
blancura al rostro y cuello;
y vosotros, claveles, andad francos
1965
para boca y mejillas,
que es una de las siete maravillas.

Albania
Lira
Allí un pastor escribe,
y es Belardo, sin duda.

Belardo
¡Galán verso!

Albania
Antes que más me prive
1970
de sentido el dolor...

Belardo
¡Qué limpio y terso!

Albania
...quiero a Jacinto ingrato
escribir las bajezas de su trato.

Belardo
Lira
¡Hermoso consonante!
¡Brava hinchazón, si la hay en todo el orbe!

Albania
1975
No pases adelante.

Belardo
¡Que nunca falta un diablo que me estorbe!

Albania
Sosiégate, así vivas...

Belardo
¿Qué me quieres?

Albania
Quiero un papel me escribas.

Belardo
Lira
¿Estás ya cuerda?

Albania
Y mucho.

Belardo
1980
¡Plega a Dios que sea así! ¿Para quién quieres
que escriba?

Albania
Escucha.

Belardo
Escucho.

Albania
Mas ¿qué te digo yo? Discreto eres;
así, a Jacinto escribe.

Belardo
Ya en el papel la pluma se apercibe.

Albania
Lira
1985
Di.

Belardo
Digo.

Albania
¡Ingrato mío...!

Sale JACINTO.

Jacinto
¡Oh, pasos de un morir desesperado!
¡Oh, amor tirano, impío!
Escriban entretanto.
¿Qué anacardina es esta que me has dado,
que por darme memoria
1990
me quitas los sentidos de mi gloria?
Lira
En mi celosa rabia,
del bien me olvido, y del dolor me acuerdo.
la mano que me agravia
con ira de ofendido humilde muerdo,
1995
sin ver, como ofendido,
que aquella mano, de mi dueño, ha sido;
Lira
mas ¿quiénes son aquellos,
que el uno nota lo que el otro escribe,
que tardo en conocellos?
2000
¿Aquella no es el alma por quien vive
este cuerpo difunto?

Albania
¿Pusístelo?

Belardo
Sí, Albania, todo junto.

Jacinto
Redondilla
Perdona, pastor amigo,
que te tome este papel.

Belardo
2005
Yo no soy el dueño de él;
soy secretario y testigo.
Redondilla
Con Albania lo averigua.

Albania
¿Quién te mete en mis verdades?
Pero aquestas libertades
2010
son ya tu costumbre antigua.

Jacinto
Redondilla
¿A quién, ingrata, escribías?

Albania
A un Jacinto, a un hombre ingrato.

Jacinto
Creyéranlo de tu trato,
celos y sospechas mías.
Redondilla
2015
¿Ingrato dices aquí?

Albania
Lee todo lo demás.

[JACINTO] lea.

Jacinto
“¿Es posible que ya estás
tan olvidado de mí,
Redondilla
que mi banda y prenda verde
2020
diste a Flórida cruel?”
¿Que aún quieres que este papel
de tu mudanza me acuerde?
Redondilla
¡Di también que es para mí!

Albania
Pues ¿para quién, enemigo?

Jacinto
2025
¿Qué más contrario testigo
que lo que dices aquí?
Redondilla
¿Yo, a Flórida prenda tuya?

Albania
¿Luego no la vi con ella?

Jacinto
A ti, a Jacinto y a ella
2030
un mismo rayo destruya.
Redondilla
Escribes a tu adorado
Jacinto, pidiendo celos
de Flórida, a quien los cielos
le han nuevamente inclinado,
Redondilla
2035
y porque yo te hallo aquí
escribiendo este papel,
lo que le escribes a él,
me dices que es para mí.
Redondilla
¿Yo, banda a Flórida? ¿Cuándo?
2040
¿Ves cómo de él te recelas?

Albania
Con engaños me desvelas
cuando me estás abrasando.
Redondilla
Traidor, ¿mi prenda no diste
a Flórida, y mi esperanza,
2045
después que tanta mudanza
de la fe pasada hiciste?,
Redondilla
¿no se va ahora de aquí
diciendo que se la has dado?

Jacinto
Buena disculpa has hallado
2050
para quejarte de mí.
Redondilla
Estás del otro celosa,
a quien mi prenda le diste
porque en otras manos viste
tu verde esperanza hermosa;
Redondilla
2055
y los celos que le escribes
me pides sin causa a mí.

Albania
Piensas disculparte así
de lo que das y recibes.
Redondilla
Cruel enemigo mío,
2060
¿no es testigo aquesta fuente,
firme en llevar su corriente
eternamente a este río,
Redondilla
que le pediste la mano
y la pusiste en tu boca?

Jacinto
2065
Albania, o tú vienes loca,
o yo estoy...

Albania
¡Calla, inhumano,
Redondilla
que en este mismo lugar
mi banda verde la vi!

Jacinto
Dite yo esa banda a ti,
2070
¿o quiéresmelo negar?

Albania
Redondilla
Verdad que tú me la diste.

Jacinto
Pues ¿cómo la he dado yo,
si en tu poder se quedó,
aunque a Flórida la viste?
Redondilla
2075
¿Piensas que se me ha olvidado
que a tu Jacinto la vi?

Belardo
No os concertaréis así;
tú agraviada y él airado.
Redondilla
Menester habéis jüez.
2080
Yo, como hombre sin pasión,
juzgaré vuestra cuestión.
Yo os pondré en paz esta vez.
Redondilla
¿Qué dice Jacinto?

Jacinto
Digo
que a Albania siempre adoré.

Albania
2085
Y yo que a Jacinto amé,
pongo el cielo por testigo.

Belardo
Redondilla
Tú contra Albania, ¿qué has hecho?

Jacinto
Darle mi alma no más.

Belardo
Si esto es así, mal podrás
2090
llamar ingrato su pecho.

Albania
Redondilla
Tiempo en engañarme pierde,
habiendo a Flórida amado,
a quien la mano ha besado
y dado mi prenda verde.

Jacinto
Redondilla
2095
¡Vive el cielo que se engaña!

Belardo
Y tú, ¿en qué culpas su amor?

Jacinto
En que quiere otro pastor,
a quien sigue y acompaña.

Belardo
Redondilla
Si tú a Flórida amas tanto,
2100
que a Albania hermosa desprecias,
y tú al otro pastor precias
y te cuesta tierno llanto,
Redondilla
mal concertados estáis,
porque si os aborrecéis,
2105
quedaros libres podréis
y así es razón que lo vais.
Redondilla
¿Amas a Flórida?

Jacinto
No.

Belardo
¿Amas tú, Albania, aquel hombre?

Albania
No quiero en él más del nombre,
2110
que a este ingrato adoro yo.

Belardo
Redondilla
Pues si los dos os amáis,
¿qué sirve que andéis en celos?
Gozaos, pues quieren los cielos
que tiempo y lugar tengáis.
Redondilla
2115
¡Ea, por sentencia doy
que os deis la mano y los brazos;
que de tan justos abrazos
juez y testigo soy!
Redondilla
¿Qué os miráis?

Jacinto
¿Hablarás más
2120
a aquel Jacinto cruel?

Albania
Ni le hablé jamás a él,
ni a ti te olvidé jamás.
Redondilla
Y tú, ¿besarás la mano
a Flórida?

Jacinto
¿Yo, mi bien?
2125
¿Quién te pudo engañar?

Albania
¿Quién?
¿Eso me dices, tirano?
Redondilla
Quien te vio con ella aquí.

Belardo
Pues os habéis engañado,
no volváis a lo pasado.

Albania
2130
¿Quiéresme?

Jacinto
Sí. ¿Y tú a mí?

Albania
Sí.
Redondilla
¿Soy tu bien?

Jacinto
Eres mi gloria.

Albania
¿Qué te parezco?

Jacinto
Sol, día.

Albania
¿Eres mío?

Jacinto
Y tú, ¿eres mía?

Albania
Yo sí.

Jacinto
Yo también.

Belardo
¡Victoria!
Redondilla
2135
¡Ea! ¿Qué os estáis mirando?
Abrazaos.

Jacinto
¡Que tanto bien
mis ojos, Albania, ven!

Albania
¡Que te estoy, mi vida, hablando!

Jacinto
Redondilla
¡Que en esos ojos me veo!

Albania
2140
¡Que me dan su luz los tuyos!

Jacinto
Descubra el amor los suyos,
y abrasarale el deseo.
Redondilla
No hay sol que así me parezca
como tu rostro.

Albania
Y a mí,
2145
más gloria que verme en ti.

Belardo
Aguardad a que anochezca.
Redondilla
Ya tú en las palabras sobras,
y tú la boca no abras,
que son vanas las palabras
2150
a donde puede haber obras.
Redondilla
Esto tenéis los amantes
que todo se os va en razones.

Jacinto
Del alma son mis pasiones,
y así, al alma semejantes.
Redondilla
2155
Ya no soy cuerpo, alma soy;
todo es alma cuanto siento;
dame solo entendimiento,
que entendimiento te doy.

Dentro:

[Voz]
Redondilla
¡Guardá el león, guardá, pastores!

Albania
2160
¡Ay, triste!

Jacinto
Harele pedazos.
¿Vaste sin darme los brazos?

Albania
Toda soy alma y amores.

Belardo
Redondilla
Burlándose va de ti.

Jacinto
¡Triste, que no la abrazara!

Vase ALBANIA. Dentro:

[Voz]
2165
¡Guardá el león!

Belardo
¡Huye!

Jacinto
Repara...

Belardo
Repara tú, ¡pesia mí!

Jacinto
Redondilla
¿Orilla el Tajo, león?
Jabalí debe de ser.

Salen DORIANO y FRONDELIO.

Doriano
Hecho me has grande placer.

Frondelio
2170
¡Buena ha sido la invención!

Doriano
Redondilla
Casi la llego a abrazar.

Frondelio
Desde esos fresnos, lo vi.

Doriano
Jacinto se quedó aquí.

Frondelio
Otra vez le he de engañar.
Redondilla
2175
¡Ah, pastor!

Jacinto
¿Quién es?

Frondelio
Yo soy.

Jacinto
Bien dicen, león sería,
pues este pastor venía,
de quien siempre huyendo voy.

Frondelio
Redondilla
¿Sabes cómo soy Jacinto?

Jacinto
2180
Conózcote por mi mal,
como a contrario animal
suele el natural distinto.
Redondilla
Conoce el gallo al león,
al lobo el buey ignorante,
2185
al ratón el elefante,
y la perdiz al halcón.
Redondilla
El floro al caballo manso,
la culebra al suelto ciervo,
el milano tiembla al cuervo,
2190
y el águila teme al ganso.
Redondilla
Huye el pulpo al camarón,
teme el gallo al francolín,
a la ballena el delfín,
y las liebres, al hurón.
Redondilla
2195
El escorpión, cocodrilo,
la víbora y el cangrejo,
el sabueso y el conejo
siguen este mismo estilo.
Redondilla
A la corneja, alborota
2200
la lechuza, y siempre daña;
la avispa enoja al araña,
al cisne la gaviota.
Redondilla
Y así, tú eres para mí,
cuando en ti mi forma dejo,
2205
como a la mona el espejo,
que teme de verse a sí.
Redondilla
Que puesto que en ti me veo,
temo de verme a mí mismo.

Frondelio
Darate ese paroxismo
2210
imaginarte tan feo.
Redondilla
Dicho me han que eres loco,
y ahora de lo que hablaste,
mi sospecha confirmaste;
que a fe que no lo eres poco.
Redondilla
2215
Quiérote desengañar
de que Albania te engañó,
porque el Jacinto soy yo
que Albania sabe estimar.
Redondilla
Y porque mejor lo creas,
2220
hoy con ella me he casado,
por eso, vive avisado,
que miente cuando la veas.
Redondilla
Que esto ha visto Doriano,
y que yo licencia di
2225
para burlarse de ti
sin tocarte brazo o mano.
Redondilla
Que tú el Jacinto no eres
que conoce aqueste valle.

Doriano
(Con eso puedes dejalle,
2230
¿qué mayor venganza quieres?

Frondelio
Redondilla
No me hable más, ni vea
a Albania.

Doriano
Vamos de aquí.

Frondelio
El que ama y teme así,
no hay invención que no crea.)

Vanse FRONDELIO y DORIANO.

Jacinto
Lira
2235
¡Que Albania se ha casado, y que no ha sido
Jacinto el que ha querido,
y a quien llama su esposo,
sino el Jacinto que dejó celoso;
que con otro Jacinto se ha casado!
2240
“¡No goces, ruego a Dios, el desposado!”
Lira
¡Que este se concertase, vil perjura,
para mi desventura,
en que tu pensamiento
hiciese de quererme fingimiento,
2245
y con él en secreto te has casado!
“¡No goces, ruego a Dios, el desposado!”
Lira
¡Estas eran las quejas que tenías,
esto lo que escribías,
esto lo que penabas,
2250
estas las apariencias que mostrabas,
estos los celos, y el amor pasado!
“¡No goces, ruego a Dios, el desposado!”
Lira
¡Niéguete luz el sol; el día, el cielo;
cubra de nieve y hielo,
2255
y de rigor eterno,
la hierba a tu ganado, el duro invierno;
seque el otoño el río, el monte, el prado!
“¡No goces, ruego a Dios, el desposado!”
Lira
¡Despréciete por otra tu marido,
2260
ponga tu fe en olvido,
y como a un feo mostro,
en la mesa y la cama vuelva el rostro;
responda a tus quiebros enojado!
“¡No goces, ruego a Dios, el desposado!”
Lira
2265
¡Nunca te dé a vestir, juéguete el dote,
de celos se alborote,
y por mentira clara
ponga las manos en tu pecho y cara;
maltrátate los hijos siempre airado!
2270
“¡No goces, ruego a Dios, el desposado!”
Lira
¡Corte el cabello y tráigate desnuda:
ninguna a verte acuda
de parientas y amigas,
ni tengas a quien cuentes tus fatigas;
2275
jamás te lleve a fiestas ni a poblado!
“¡No goces, ruego a Dios, el desposado!”
Lira
Mas siendo en tu lugar tenido en poco,
por hombre bajo y loco,
de feo talle y precio,
2280
celoso, pobre, gruñidor y necio,
cobarde, avaro, cruel y porfiado,
“¡No goces, ruego a Dios, el desposado!”


Acto III

Salen CALCIDONIO y GRINEO, viejos.

Grineo
Quintilla
Lo que en la casa faltare,
de la voluntad tomad.

Calcidonio
2285
Basta que en vos se declare,
porque con la voluntad
no hay oro que se compare.
Quintilla
Vuestra casa es muy cumplida.

Grineo
Esta, con vuestra venida,
2290
rica su mucha pobreza.

Calcidonio
El contento es la riqueza
mayor de la humana vida.
Quintilla
Fuera de venir a veros
desde el Tormes, donde vivo,
2295
y en algo satisfaceros
las mercedes que recibo
–aunque esto siempre es deberos–
Quintilla
aquel mi perdido mozo
vengo a buscar, que mal gozo
2300
vea de sí quien le esconde.

Grineo
Mal se olvida el lugar donde
nacen los dientes y el bozo.
Quintilla
Es patria. No os maraville,
que es siempre dulce su amor.

Calcidonio
2305
¿No queréis que me amancille
de ver que falte a mi honor,
y que a su gusto se humille?
Quintilla
Vino a esta tierra, Grineo,
para hacer cierto empleo,
2310
y hase tan bien empleado,
que desde el Tormes helado,
sigo su ardiente deseo.
Quintilla
Aquí, riberas del Tajo,
perdido de amor habita,
2315
y la pena y el trabajo
de otro igual Tántalo imita,
por un pensamiento bajo.
Quintilla
Y así, en vuestra compañía
reducirle a bien querría.

Grineo
2320
No os han dicho bien el cuento,
que no es bajo el pensamiento
que nace de causa mía.

Calcidonio
Quintilla
¿Vuestra?

Grineo
Mía.

Calcidonio
¿Cómo así?

Grineo
Porque a mi Albania pretende.

Calcidonio
2325
Pues yo digo desde aquí,
que ni su pena le ofende,
ni vos la tengáis de mí,
Quintilla
que con ignorancia hablé
porque nunca imaginé
2330
que era tan alto el sujeto,
ni Jacinto tan discreto.
En el caudal de su fe
Quintilla
mejor que no en el ganado,
hizo su dichoso empleo.
2335
¡Oh caudal bien empleado!
Puede de hoy más su deseo,
de mi amor acreditado,
Quintilla
que de su poco valor
yo salgo por fiador,
2340
para que cobréis de mí
lo que en él faltare aquí,
si puede faltarle amor.
Quintilla
Y Albania tenga por cierto
que la sirven padre e hijo,
2345
y le doy crédito abierto,
confirmando lo que dijo,
si fue palabra o concierto.
Quintilla
Aunque sé que es de ella indino...

Grineo
En buen punto y hora vino
2350
tal huésped a mi posada.

Calcidonio
En mejor fue mi jornada
por diferente camino.

Grineo
Quintilla
Según eso, Albania mía,
¿de Jacinto es ya?

Calcidonio
Confirmo
2355
que es su esposa aqueste día.

Grineo
Yo por Albania lo firmo.

Calcidonio
Pues alto, por ella envía,
Quintilla
que no hay dote como ella.

Grineo
Mi haciendo le doy con ella.

Calcidonio
2360
A Jacinto tengo solo;
tuyo es todo, ¡por Apolo!,
digo tuyo, de él y de ella.

Grineo
Quintilla
Abrázame en fe y razón
de que esto aquí se confirma.

Calcidonio
2365
Con entrañable afición,
porque los brazos son firma
del trato del corazón.

Sale ALBANIA.

Albania
Quintilla
¡Que a nuestra casa ha venido
el padre del bien que adoro!
2370
¡Que tan venturosa he sido!

Calcidonio
La virtud es gran tesoro;
este es el don que os pido.
Quintilla
Cuando las sierras del Tormes
de nieve están descubiertas
2375
por los calores disformes,
de mi ganado cubiertas,
están de nieve conformes.
Quintilla
Por abril, mis alquerías
en un punto están vacías,
2380
y en otro, de lana y queso
cubiertas con grande exceso,
y entonces parecen mías.
Quintilla
De ganado negro, enluto
el campo que el roble deja
2385
por el octubre sin fruto;
todo el valle de Corneja
me paga censo y tributo.
Quintilla
De su orilla tengo pesca,
caza de sus montes fresca,
2390
miel, trigo y vino recojo,
y en mi casa nunca alojo
la atrevida soldadesca.
Quintilla
Con esto, ¿qué dote espero?

Grineo
Oíd, que Albania está aquí.

Calcidonio
2395
¿Albania? Abrazarla quiero.

Albania
Esclava tenéis en mí.

Calcidonio
Y en mí, un padre verdadero.
Quintilla
Calcidonio soy, y soy,
pues nombre de hija os doy,
2400
padre de un hijo que ha sido,
para ser vuestro marido,
bien venido a donde estoy.
Quintilla
Con él estáis ya casada.

Albania
Albricias os quiero dar
2405
de estar tan bien empleada.

Calcidonio
Mejor se pudo emplear
belleza tan extremada.
Quintilla
Mas pues ya el tiempo pasó
que en Elis vacas guardó
2410
Apolo, que os merecía,
sed humana, Albania mía.

Albania
¿Qué Apolo a vos se igualó?
Quintilla
Por padre os quiero y aceto,
y a Jacinto por esposo.

Calcidonio
2415
Pues fue en amores discreto,
sepa un hombre tan dichoso
de su esperanza el efeto.
Quintilla
Quisiera aquí detenerme,
pero quiérole buscar.

Albania
2420
¿Tanto bien queréis hacerme?

Grineo
Pues yo os quiero acompañar,
que quiero en sus brazos verme,
Quintilla
que ya es mi hijo, y no vuestro.

Calcidonio
Y yo, en el amor que muestro,
2425
su padre de Albania soy.

Albania
¡Cielos, mil gracias os doy!

Grineo
¡Viva el parentesco nuestro!

Vanse los viejos.

Albania
Quintilla
¿Hay ventura semejante?
¿Hay mujer más venturosa?
2430
¡Que soy de Jacinto esposa!
¿A quién habrá que no espante?

Sale JACINTO.

Jacinto
Está mi pena celosa.
Quintilla
¿Que se casó la cruel?
¿Que ya Albania me dejó?
2435
¿Que, en efecto, se casó?
Y ¿que cuando más fiel,
faltó la fe que me dio?
Quintilla
Mas aquí está la alevosa.

Albania
¡Que soy, de Jacinto, esposa!

Jacinto
2440
¡Oh, eco en mi mal sucinto!
¡Que es mi esposa de Jacinto!
¿Qué aguardas, muerte dichosa,
Quintilla
si su boca lo confiesa,
y de su alma lo escucho?
2445
Ya, muerte, contigo lucho;
ya, muerte, vivir me pesa;
ya, muerte, te tardas mucho;
Quintilla
ya, muerte, eres rigurosa.

Albania
¡Que soy, de Jacinto, esposa!

Jacinto
2450
¡Otra vez lo ha confesado!
¿Que huyes de un desdichado,
muerte cobarde y dichosa?
Quintilla
¡Y tú, cruel enemiga,
mudable, falsa, inhumana,
2455
por quien mi esperanza vana
a sacar el alma obliga
de aquesta cárcel humana!
Quintilla
Veneno del pecho mío,
que con ese efecto frío
2460
discurriste al corazón,
estas las palabras son,
testigos el monte y río.
Quintilla
¡Ya que al gusto, lengua y talle
de aquel obligada estás
2465
que quieres y adoras más,
humíllese el monte al valle,
y el río se vuelva atrás!
Quintilla
¡Pierda el amor su poder,
y cuantos saben querer
2470
os den mil crueles nombres!
¡Confiesen todos los hombres
que no hay verdad en mujer!
Quintilla
Pues burlaste mi esperanza
y a un indigno me prefieres,
2475
hoy han de saber quién eres,
perdiendo por tu mudanza
el crédito las mujeres.
Quintilla
¡Hoy se verá que fingís
lo más que hacéis y decís,
2480
y en el tormento que paso,
que decís verdad acaso,
y de ordinario mentís!
Quintilla
¡De Jacinto eres esposa,
teniendo a Jacinto en poco!

Albania
2485
No me faltaba otra cosa,
sino que estuvieras loco
cuando soy tan venturosa.
Quintilla
¿Quién tiene tanto poder,
que el alma te pueda hacer
2490
mudable camaleón?
¿No está muy puesto en razón
ser, de Jacinto, mujer?

Jacinto
Quintilla
¡Que lo confiesas así!

Albania
¿A quién, mi bien, sino a ti
2495
tengo de decir mi bien?

Jacinto
¿Que yo soy tu bien?

Albania
¿Pues quién?
¿Hay bien sin el tuyo en mí?

Jacinto
Quintilla
¿Hay traición que aquestas iguale?
¿Qué paciencia no provoca?
2500
¡Maldiga el cielo la boca
donde tanta maldad sale,
y sale verdad tan poca!
Quintilla
¡Que así de Jacinto seas!

Albania
¡Oh, Jacinto! Si deseas
2505
verme muerta, háblame así;
decirte que he dado el sí,
¿te está tan mal que lo creas?

Jacinto
Quintilla
¿Que el sí has dado?

Albania
¿Por qué no?
Mi padre me lo mandó.

Jacinto
2510
¿Tu padre fuerza te ha hecho?

Albania
¿Qué fuerza, si es mi provecho
y si lo rogaba yo?

Jacinto
Quintilla
¡Que al fin tú se lo rogaste,
y él poca fuerza te hizo!

Albania
2515
¿Hante dado algún hechizo?
O Flórida, o quien amaste,
nuestro concierto deshizo.
Quintilla
¡Que tu padre esté contento,
y tú muestres descontento!

Jacinto
2520
¿Mi padre? ¿Qué es lo que dices?

Albania
¡Oh, Jacinto! No autorices
con mi locura tu intento.
Quintilla
¿Si me dicen que si gusto
de ser de Jacinto esposa,
2525
he de decir otra cosa
sino que es mi propio gusto?

Jacinto
¿Tal dices, loca alevosa?
Quintilla
Cuando el mundo te forzara
y la vida te quitara,
2530
siempre de negarlo habías,
si en el alma me tenías,
que me ha costado tan cara.

Albania
Quintilla
¿Tanto de este casamiento
te has enfadado, traidor?
2535
¿Es porque estorba tu amor,
y de Flórida el intento?
¿Así te duele mi honor?
Quintilla
Que lo negaras quisiera.
Cree que hacerlo pudiera
2540
a no ser de ti engañada,
que pensando que te agrada,
di el sí, que nunca le diera.

Jacinto
Quintilla
¿Para qué dijiste sí
sin informarte de mí
2545
si era mi gusto o disgusto?

Albania
Pensaba yo que era justo
dar el sí, traidor, por ti.

Jacinto
Quintilla
Pues ¿yo había de gustar
verte de Jacinto esposa?

Albania
2550
Y ¿eso no era justa cosa?
¿A quién no había de engañar
tu boca falsa amorosa?

Jacinto
Quintilla
¿Luego de desesperada
diste el sí?

Albania
Mas engañada
2555
de pensar que era tu gusto.

Jacinto
¿Mi gusto? Eterno disgusto
de un alma de ti burlada.
Quintilla
¡Vive Dios, que te aborrezco!

Albania
¿Ese galardón merezco
2560
por gustar de ser esposa
de quien...

Jacinto
Calla, sierpe hermosa,
a cuyos ojos me ofrezco
Quintilla
para que su basilisco
muestre en mí su fiero efeto.
2565
¿Que te has casado, en efeto?

Albania
¡Oh, peñas de este alto risco,
a quien mi vida prometo!
Quintilla
¿Tal escucho de un villano?

Jacinto
¿Así te vas?

Albania
Pues ¿qué quieres?

Jacinto
2570
¿Eres mujer?

Jacinto
Y tú, ¿qué eres?
Los hombres sois viento vano.

Jacinto
Y niebla al sol, las mujeres.

Albania
Quintilla
Tú eres alquimia dorada.

Jacinto
Tú, humildad de engaño armada.

Albania
2575
Tú, muerte.

Jacinto
Tú, confusión.

Albania
Tú, mentira.

Jacinto
Tú, traición.

Albania
Tú eres humo.

Jacinto
Tú, nonada.

Albania
Quintilla
Los hombres sois la lisonja
de aquel que pidiendo está,
2580
que os humilláis al que os da.

Jacinto
Vosotras, agua en esponja,
que en apretando se va.
Quintilla
Hombre dice perfección.

Albania
Ese hombre engendra mujer.

Jacinto
2585
Y aun por eso tales son.

Albania
Lo que es de ellas es buen ser.

Jacinto
Lo que es de ellas es traición.

Albania
Quintilla
¡Traición! La verdad ignoras.
Si algunas sabéis, mostraldas.

Jacinto
2590
Todas sois engañadoras;
salistes de las espaldas,
y por eso sois traidoras.

Albania
Quintilla
Ahora bien, aquí se acaba
nuestro amor, si yo te amaba;
2595
te aborrezco desde aquí,
y me desdigo del sí,
que en ti tan mal se empleaba.
Quintilla
Quédate para quien eres,
que verme, jamás lo esperes.

Jacinto
2600
Hombre soy, este es mi nombre.

Albania
Pues quédate para hombre.

Jacinto
Aguarda.

Albania
¿Tenerme quieres?
Quintilla
¡Matareme!

Vase ALBANIA.

Jacinto
¡Oh, monstruo fiero!
Solo a matar enseñado,
2605
del alma eterno cuidado.
¡Árboles, montes, hoy muero
celoso y desesperado!
Endecasílabos sueltos (tirada)
Casose Albania ingrata, verdes árboles,
y dejome, cual veis, aquí muriéndome,
2610
que no es el corazón de jaspe o mármoles.
¡Aguas, puro cristal, que estáis oyéndome,
que fuérades mejor aguas estígidas,
en cuyo fuego fuera consumiéndome,
no murmuréis entre esas peñas rígidas
2615
con otro son que aqueste melancólico,
ni en ellas levantéis espumas frígidas!
¡Si lloró por su Elena el griego argólico,
otro Paris también sin fuerza bélica
me la ha robado con furor diabólico!
2620
¿Qué estrella me siguió? ¿Qué infusión célica?
¡Albania queda en brazos de un alárabe!,
¿luego yo soy Orlando, y ella, Angélica?
¡Hoy que mi historia acaba a lo mozárabe,
planta no ha de quedar, propia o selvática,
2625
si fuera en que se quema el fénix árabe!
¡Esta mi estrella fue, fija y errática!
Si algún bien he tenido, ha sido irónico,
que jamás ha llegado a efecto y práctica.
¡Aves, de hoy más cesad el canto armónico,
2630
por mis quejas y lástimas trocándolo
en triste son confuso y babilónico!
No ha de haber cosa aquí que no sea escándalo,
en oyendo mi voz, luego en oyéndola.

Salen CALCIDONIO y GRINEO.

Calcidonio
Aumente el bien el que le da negándolo.

Grineo
2635
Hacedle vos la plática.

Calcidonio
En haciéndola,
me ha de besar la mano, el pie y el báculo.

Jacinto
¡Oh, maldita corneja y oropéndola,
a mi agüero respondes como oráculo!

Calcidonio
¿Qué estás mirando al cielo como astrólogo,
2640
hijo?

Jacinto
Nadie a mi bien me ponga obstáculo;
no ha sido sueño, fábula ni apólogo.
¡Casose Albania!

Grineo
Háblale recio, espántalo.

Calcidonio
Voces le quiero dar en vez de prólogo.

Jacinto
Ingrato, toma el corazón, quebrántalo
2645
en tu dureza, y sírvame de epítema
de tu remedio, ser sufrido Tántalo.

Calcidonio
¿Qué borrasca o tormenta cruel marítima
es esta de tu seso, hecho Anaxágoras?

Jacinto
¡Que de Jacinto es ya mujer legítima!

Calcidonio
2650
Si oyeras en la escuela de Pitágoras,
no fueras de los cielos escolástico
con más rigor.

Jacinto
¿Qué me queréis, mandrágoras?
¡Con qué barbaza y hábito monástico
a predicarme viene muy solícito
2655
esta sombra y espíritu fantástico!

Calcidonio
Si hablar a un padre de esa suerte es lícito,
prosigue así.

Jacinto
Perdiste ya los méritos
siendo enemigo mío en trato explícito.

Calcidonio
Tuyos son, loco infame, esos deméritos.

Jacinto
2660
¿Dar a Jacinto Albania es buen propósito?

Calcidonio
¿Reyes no son de Albania beneméritos?
¡Mirad lo que opone por opósito!
¿Qué reino, qué palacio, ricas cámaras,
qué tesoros guardados en depósito;
2665
con qué grandezas, guardas y recámaras,
sino un pastor desnudo, vil, pobrísimo,
cuya cabaña cubren hierba y támaras,
para que el rostro singular, bellísimo,
de Albania mereciese?

Jacinto
Y ¿es más válido
2670
aquel extraño que llamáis dignísimo?
Padre, cuanto me digas es inválido.
¡Casar tú Albania!

Calcidonio
¡Oh, Apolo, oh, gran Calíope!
¡Para matarle estoy trémulo y pálido!

Jacinto
¿Qué Adonis bello, o hijo de Liríope,
2675
para darle tal diosa? ¿Qué indio américo
más necio, feo y negro que un etíope?

Calcidonio
¡Oh, sol, que corres por tu cinto esférico!
¡Matarele!

Jacinto
Por estos tiernos céspedes
me seguirás.

Calcidonio
¡Dejadme!

Jacinto
Estás colérico.

Calcidonio
2680
¡Que así se ha de ir!

Grineo
Mirad que somos huéspedes.

Vase JACINTO.

Calcidonio
Quintilla
Que de que le haya casado
con Albania, le ha pesado,
siendo su propio interés.

Grineo
Esa mi ventura es,
2685
o el ser yo tan desdichado.

Calcidonio
Quintilla
Ya se sabe que yo pierdo;
mas ¿no decís que la amó?

Grineo
Así lo pensaba yo,
pero debe de ser cuerdo,
2690
y pensamiento mudó.

Calcidonio
Quintilla
Mudar consejo, si es bueno,
¿no es de sabios?

Sale FLÓRIDA.

Flórida
Prado ameno,
¿dónde mi Jacinto está?

Grineo
Esta pastora dirá
2695
de Albania.

Calcidonio
Su amor condeno,
Quintilla
y por ella estoy corrido,
viendo que el traidor la deja.

Grineo
¿A dónde bueno te aleja,
Flórida amiga, el sentido?

Calcidonio
2700
Tendré de él eterna queja.
Quintilla
¡Oh, traidor!

Flórida
En busca iba
de una oveja fugitiva.
¿Habéisla visto pasar?

Grineo
¿Tanto te puede obligar,
2705
que subes el monte arriba?

Flórida
Quintilla
Quiérola bien.

Grineo
Yo lo creo.

Flórida
¿Quién es el nuevo pastor?

Grineo
Huésped y amigo el mayor.

Flórida
Señas en su talle veo
2710
dignas de tu mucho amor.

Grineo
Quintilla
Si su valor no te pinto,
es porque se ve distinto,
y el rostro lo dice a voces.
¿A Jacinto no conoces?

Flórida
2715
Sí.

Grineo
Pues padre es de Jacinto.

Flórida
Quintilla
¿De Jacinto?

Grineo
El mismo es.

Flórida
¡Dame, señor, esos pies,
pues Jacinto es mi marido!

Calcidonio
¡Tu marido! ¡Oh, fementido!

Flórida
2720
No importa, no me los des,
Quintilla
que si te pesa, yo soy
la que he sido la engañada.

Grineo
¿Que estás ya con él casada?

Flórida
Dada la palabra estoy,
2725
y a juramento obligada.

Calcidonio
Quintilla
Con algo el traidor negó
el bien que tu amor le dio.
¡Que Jacinto está casado!

Flórida
No es Jacinto el engañado,
2730
que soy la engañada yo;
Quintilla
y de Grineo te informa
si soy honrada aldeana.

Grineo
De Flórida, cosa es llana
que al mismo Apolo conforma
2735
en ser segunda Diana.
Quintilla
Mejor que Albania, merece
a Jacinto.

Calcidonio
No me ofrece
consuelo vuestra humildad;
antes, su mucha maldad
2740
vuestro buen término crece.
Quintilla
Irele a quitar la vida.

Grineo
Él está bien empleado.

Calcidonio
Muerto, sí, mas no casado.

Flórida
Cuando tu gusto lo impida.
Vanse los viejos.
2745
Tú has perdido, y yo ganado.
Quintilla
En no siendo el casamiento
con igual gusto y contento,
ninguno le ha de aceptar,
que un mal no se ha de comprar
2750
con tanto desabrimiento.
Quintilla
Eterno yugo tener
no es bien del alma tan justo,
que se ha de hacer con disgusto.
El marido y la mujer
2755
han de ser con mucho gusto.
Quintilla
Cásese quien tiene intento
de saber su nacimiento,
su vida e inclinación,
porque no hay información
2760
como la de un casamiento.

Sale FRONDELIO.

Frondelio
Endecasílabos sueltos (tirada)
Si ausente de tus ojos, bella Flórida,
no vive el alma, y de su luz divina
espíritu reciben mis sentidos,
¡con cuáles ansias, con qué tiernas voces
2765
vendrá a buscarte tu pastor humilde!
¡Cual suele de su nido Filomena,
sacudiendo las escarchas de las plumas,
en las menguantes del airoso marzo
salir al sol cantando alegres versos,
2770
así yo de la noche de tu ausencia
al cielo hermoso de tus ojos bellos!

Flórida
Jacinto, tiempo fue que tus requiebros
se me imprimieran en el alma propia,
cuando pensé que mi marido fueras,
2775
y aunque es verdad que no es por culpa tuya,
yo no debo querer forzado esposo,
porque es contra el honor de las mujeres
casarse despreciadas de los hombres.

Frondelio
¿Qué dices de desprecio? ¿Por ventura
2780
hate engañado algún contrario mío,
envidioso de nuestro casamiento?
Si Dorïano, que te amó primero,
y por cuya licencia te he querido,
está celoso ya de nuestro estado,
2785
miente el villano en todo cuanto ha dicho,
y no me haga que descubra al valle
sus industrias, maldades e invenciones.

Flórida
No es Dorïano el que estorbarlo puede,
que más autoridad tiene que amigo.

Frondelio
2790
¿Más que amigo? ¿Quién es?

Flórida
Tu propio padre,
que ha pensado quitarme aquí la vida,
y es ido en busca tuya con propósito
que no te has de casar.

Frondelio
¿Qué es lo que dices?
¡Yo, padre! ¿Tú no sabes, como es público,
2795
que de una flor he sido yo engendrado?

Flórida
¡Anda, que son aquesas cosas fábula!
Humano eres, Jacinto, y padre tienes,
que ha venido en tu busca.

Frondelio
(¡Vive Júpiter,
que del otro Jacinto es este padre!
2800
¡Triste de mí! Mi engaño se descubre,
o aquesa es invención de Dorïano!)
Flórida, si te adora el alma mía,
¿qué importa la violencia de mi padre?
Yo soy tu esposo, ¿en qué reparas?

Flórida
Quiero
2805
que él propio me lo ruegue, y que confiese
que gana más que yo.

Frondelio
Si tú quisieras
con la verdad que mi lealtad merece,
no repararas en aquestos puntos.

Flórida
No te querré, Jacinto, de otra suerte.

Frondelio
2810
¿No me querrás? Pues quiérame la muerte.
Vase FLÓRIDA.
Redondilla
¡Triste de mí! ¿Quién me ha hecho
mudar de mi nombre y ser?
Que engañar suele traer
siempre al fin este provecho.
Redondilla
2815
¿Yo no era Frondelio, cielo?
¿Quién en Jacinto me muda
para que por él me acuda
tal desdicha y desconsuelo?
Redondilla
Pero ¿qué puede importar,
2820
si esto queda descubierto,
pues no ser mi padre es cierto?

Salen ALBANIA y DORIANO.

Albania
Así me quiso engañar.

Doriano
Redondilla
¡Que casarse no ha querido!
¿Ves como a un traidor te ofreces,
2825
y a quien te adora aborreces?

Albania
¡A tanto amor, tanto olvido!

Frondelio
Redondilla
¡Oh, mi Albania! ¡Oh, Dorïano!
Huelgo de veros así.

Albania
¿Has visto a Jacinto aquí?

Frondelio
2830
¿Cuál de los dos?

Albania
El villano.

Frondelio
Redondilla
¿Que ya merece ese nombre?

Albania
De mi boca le merece.

Frondelio
¿Qué ha hecho?

Doriano
Lo que parece
cosa indigna de tal hombre.
Redondilla
2835
No la quiere por mujer.

Frondelio
¿Que tan buen pago le ha dado?

Doriano
A todos nos ha engañado
su fingido proceder.

Frondelio
Redondilla
Albania, en la mano tienes
2840
la venganza. Yo te allano
el alma de Dorïano,
si a darle la suya vienes.
Redondilla
Ya no te pido favor
que no sea para él,
2845
que soy su amigo fiel,
y no Jacinto ni flor.
Redondilla
A este efecto te engañé,
pues el traidor te burló,
a quien su alma te dio
2850
es bien que premio se dé.
Redondilla
Y porque a solas podréis
tratar aquesto mejor,
y en busca voy de un pastor,
licencia es bien que me deis.
Redondilla
2855
Quedaos, y permita Apolo
que os halle en este concierto.

Vase FRONDELIO.

Doriano
Si tanto fuese cierto,
yo soy el Jacinto solo.
Redondilla
¡Oh, Albania! Por ti he dejado
2860
a Flórida, como ves;
las estampas de tus pies,
y el mismo suelo he besado;
Redondilla
Jacinto quiso querido,
¿qué hizo en esto por ti?,
2865
que más me debes a mí,
que te quise aborrecido.
Redondilla
Si sabes su desamor,
mira que es grande bajeza
querer rendir tu belleza
2870
a su extranjero rigor.
Redondilla
Conmigo estás bien casada,
que a la arena de este río
excede el ganado mío
por esa sierra elevada.
Redondilla
2875
Aquí tendrás de mi mano
el invierno, caza y pesca,
del monte y orilla fresca,
y alegre fruta en verano.
Redondilla
La avellana coronada
2880
dentro en su cáscara hojosa,
y la castaña sabrosa,
de su tierno erizo armada.
Redondilla
Verde melón, o amarillo,
la serba de heno cubierta,
2885
la dulce granada abierta,
con el pálido membrillo.
Redondilla
Y cuando esas viñas subas,
y de tu hacienda te acuerdes,
cogerás almendras verdes
2890
entre moscateles uvas.
Redondilla
Tendrás el lino en su flor,
no porque le has de gastar,
que esas manos han de estar
solo entre guantes de olor.
Redondilla
2895
Por eso no te atribules,
y tendrás entre estas quiebras,
de azafrán las hojas hebras,
entre sus flores azules.
Redondilla
Mas ¿por qué te canso ahora?
2900
Que lo que ha de estimar más,
es que hasta el alma tendrás
de un esclavo que te adora.

Albania
Redondilla
Agradecida te escucho,
y con tu amor me provoco,
2905
y no lo tengas en poco,
que para mi gusto es mucho,
Redondilla
que el rendirse la mujer,
consiste en solo escuchar,
que está muy cerca de amar
2910
quien comienza a agradecer.
Redondilla
Y digo que si el traidor
que por otra me desprecia,
de ninguna suerte precia
mis méritos ni mi amor,
Redondilla
2915
será tuya eternamente.

Doriano
¡Montes, orillas, riberas,
árboles, aves y fieras,
prado, bosque, selva y fuente,
Redondilla
río, campo, sierra fría,
2920
flores, hierbas, peces, peñas,
testigos sois, haced señas,
que entendéis que Albania es mía!
Redondilla
¡Mi bien, mi luz, cielo, gloria,
amor, descanso, contento,
2925
razón de mi entendimiento,
y vida de mi memoria,
Redondilla
que soy tuyo, y tú eres mía!

Albania
Eso y más puede un desdén;
digo que te quiero bien,
2930
Dorïano, desde este día.
Redondilla
Mis padres vienen aquí.
Escóndete.

Doriano
Entre estos robles.

Sale CALCIDONIO y GRINEO.

Calcidonio
Solas tus entrañas nobles
pudieran templarme así.
Redondilla
2935
Aquí está Albania.

Grineo
¡Hija mía!

Calcidonio
¿Quién la dará aquesta nueva?

Grineo
Yo, que pienso hacer la prueba
de tal águila en tal día.
Octava real
Albania, a tu gallardo entendimiento,
2940
que aunque padre me agrada su alabanza,
no es menester con largo fundamento
desengañar de la mortal mudanza.
El trato de esta vida todo es viento,
y así en él se convierte su esperanza;
2945
ninguna cosa dura, ni es estable,
y más la voluntad, siempre mudable.

Albania
Octava real
¿Qué previsión es esta? ¿Por ventura
muérome yo, señor, o por tu hacienda
ha venido tan grave desventura,
2950
que es menester que yo por ti me venda?
¿De cuáles rayos la violencia dura
temes que tu labranza y casa encienda?
¿Qué parvas te han llevado el agua y viento,
sobre el áspero trillo el pie contento?

Grineo
Octava real
2955
No es más de haber Jacinto a Calcidonio
negado la palabra que te ha dado,
deshaciendo tan justo matrimonio.

Albania
Con gran razón, señor, me has consolado,
pero pues es tan cierto el testimonio
2960
de que has puesto en olvido mi cuidado,
como libre mujer, licencia pido
para hacer elección de otro marido.

Calcidonio
Octava real
¡Que tal oiga de ti! ¡Que aqueste ingrato
no te conozca, y como es justo estime!
2965
Ya no es mi hijo, desde aquí remato
con sangre y con amor, que es bien me anime.
Sábete, Albania, que con falso trato
se ha casado con Flórida, y hoy vime
a pique de matarla, que su esposa
2970
se llamaba a mis ojos.

Albania
¿Hay tal cosa?
Octava real
Que, en fin, ¿está casado?

Calcidonio
Pues por eso
te niega la palabra que te ha dado.
Pero yo quiero con mayor exceso
vencer la furia de su amor pasado;
2975
no será en mi vejez falta de seso,
ni por tan alto bien seré culpado.
Mi hacienda has de gozar, que hacerlo puedo
si desde hoy a Jacinto desheredo.
Octava real
Dame, Grineo, a Albania por esposa,
2980
aunque era digna de otros verdes años.

Grineo
Ella sería por su bien dichosa.

Albania
¡Gentil remedio de mis largos daños!
Mas ¡oh, venganza en la mujer furiosa,
tan llena de hechos bárbaros y extraños!
2985
De un padre viejo ser esposa quiero,
por vengarme de un hijo ingrato y fiero.
Octava real
Tanto, señor, tu amor mi alma obliga,
que desde aquí te doy palabra y mano.

Calcidonio
El cielo, Albania amada, te bendiga,
2990
que así alargas la vida a un padre anciano.
Llega los brazos, llega, enlaza y liga
el pecho noble de mi propio hermano.
¡Que soy tan venturoso!

Albania
Yo lo he sido.

Calcidonio
¿Eres mi esposa?

Albania
Sí.

Calcidonio
¡Yo, tu marido!

Sale JACINTO.

Jacinto
Canción
2995
Si a quien la muerte huye,
en vanos pies la siguen,
¿dónde me lleva el mismo pensamiento?
¿Quién no la deseara
o fingirlo pudiera,
3000
para verla venir con feroz paso?
¡Muerte!, ya no os deseo;
venid, que no os engaño,
quitaréis una vida,
que tanto enoja al dueño,
3005
y sacaréis el alma de su cárcel,
que no es menester vida,
siendo vida de Albania aborrecida.
Albania se ha casado
con el cruel Jacinto,
3010
a quien yo imito en nombre solamente;
mi padre lo ha querido
por odio que me tiene;
pero ¡por qué razón le llamo padre?
¡Oh, padre riguroso!
3015
Mas ¿qué es esto que veo?
¡Oh, fieros enemigos,
todos tres estáis juntos,
mi padre, y el de Albania, mi enemiga!
Sin duda de esta suerte
3020
conciertan la sentencia de mi muerte.

Calcidonio
¿No es este aquel ingrato
que yo por hijo tuve?
¿Que osaste parecer ante mis ojos,
fiero enemigo mío,
3025
despreciador de Albania?
¡Vive el cielo que estoy...!

Grineo
Dejadle ahora,
que ya él está casado,
y vos con lo que él deja,
3030
casado a vuestro gusto.
Hagamos estas paces,
y traiga a casa a su querida Flórida,
haremos juntamente
las bodas de hijo y padre alegremente.

Calcidonio
3035
Trazadlo a vuestro gusto,
que por el bien que tengo,
haberle despreciado, le perdono.

Grineo
Jacinto, ya tu padre
contento está que sea
3040
Flórida tu mujer, porque él se casa
con Albania, mi hija;
llega, y sus manos besa,
y hagamos estas justas amistades.

Jacinto
¿Cómo es eso que dices?
3045
¿Mi padre está casado
con Albania?

Grineo
Tu padre
está casado con Albania.

Jacinto
Bueno,
sin duda que está loco,
¿y yo también con Flórida?

Grineo
3050
Así lo ha dicho ella,
y porque te casaste,
tu padre con Albania se ha casado.

Jacinto
¿Que eso es cierto?

Grineo
Y muy cierto.

Jacinto
Padre cruel, ¿posible es que me has muerto?
3055
Dime, villano padre,
a quien desde hoy le niego
la obediencia y el nombre de ser hijo,
¿debajo de esas canas
cupo tanta lascivia,
3060
que me levantes que es mi esposa Flórida,
porque te den a Albania,
que a Albania me has quitado?
¿Que Albania, padre, es tuya?
¿Que Albania ya no es mía?
3065
¿Que Albania has de gozar? ¿Que en esos brazos,
retrato de un demonio,
efecto ha de tener un matrimonio?
No es tiempo de ser cuerdo,
tiempo es ya de ser loco;
3070
no soy tu hijo. Así a mi madre afrento;
sin duda que fue incasta,
que yo no te parezco
en talle, ni en ingenio, ni en costumbres,
sino en amar a Albania;
3075
en esto soy tu sangre,
y tú eres sangre mía.
Un alma los dos somos,
un aliento, una vida, un gusto, un pecho,
un ingenio, un deseo,
3080
que lo demás de padre, no lo creo.

Calcidonio
Villano hijo mío,
¿qué locuras son estas?
¿Tú propio no dijiste que era Albania
indigna de Jacinto?
3085
¿A quién pones la culpa
de que yo con Albania me casase?
¿Palabras son de un hijo,
cuando eso verdad fuera,
las que ahora me has dicho?

Jacinto
3090
¿Que al fin estás casado?
Albania, ¿es cierto aquesto?

Albania
Si tú a Flórida
la palabra le has dado,
¿en qué te puede Albania dar cuidado?
3095
¡Casástete, enemigo,
y quieres que yo sea
firme en aquel amor que tan mal pagas!

Jacinto
¿Yo estoy casado, Albania?
Mira bien lo que dices.

Albania
3100
¿Luego no estás casado?

Jacinto
¿Yo, casado?

Albania
¡Tú, casado con Flórida!

Jacinto
¡El cielo me castigue;
trágueme vivo el suelo;
aquí me pase un rayo;
3105
la vida se me acabe,
si tal hice jamás!

Albania
¿Ya te arrepientes?

Jacinto
Diralo ella.

Albania
¿Y cómo?

Jacinto
Hoy con mis manos la venganza tomo.

Sale FRONDELIO y FLÓRIDA.

Flórida
Redondilla
Si no es tu padre, yo quiero
3110
cumplir la palabra dada.

Frondelio
¡Qué presto, Flórida amada,
ver tu desengaño espero!,
Redondilla
que el mismo viejo está aquí,
y sus canas venerables...

Flórida
3115
No quiero que tú le hables,
déjamele hablar a mí.

Albania
Redondilla
Aquí viene mi enemiga.

Flórida
¡Oh, Albania!

Albania
¡Oh, Flórida hermosa!

Flórida
De ti quiero cierta cosa,
3120
si permites que la diga.

Grineo
Redondilla
¿De mí?

Flórida
Sí. ¿Tú no dijiste
que era padre ese pastor
de Jacinto?

Calcidonio
De un traidor,
soy padre.

Flórida
¿En qué le ofendiste?

Frondelio
Redondilla
3125
¿Soy yo tu hijo?

Calcidonio
Tú, no.

Frondelio
Pues yo Jacinto me llamo.

Calcidonio
Pues hay otro que desamo,
a quien he engendrado yo.

Frondelio
Redondilla
Frondelio es mi nombre propio,
3130
que por serlo yo en el talle,
me llama Jacinto el valle,
pero soy Jacinto impropio.
Redondilla
Ya, Flórida, es justa cosa
que no me niegues la mano.

Flórida
3135
Que eres mi marido, es llano.

Frondelio
Y que es Flórida mi esposa.

Calcidonio
Redondilla
¡Oh, qué extraño laberinto!
¿Hoy a Jacinto no amabas?

Albania
¡Cómo, Flórida!, ¿no estabas
3140
casada ya con Jacinto?

Flórida
Redondilla
Con este Jacinto sí,
pero con el otro no.

Grineo
Esto a Jacinto engañó,
a Calcidonio y a ti.

Albania
Redondilla
3145
¿Hay enredo más extraño?

Sale BELARDO y DORIANO.

Belardo
Sea para bien tu esposa,
que, por mi fe, que es hermosa;
mas guárdate, no sea engaño.

Doriano
Redondilla
Diome su palabra aquí
3150
de hacer este casamiento.

Belardo
En la mujer ni en el viento,
no hay fe y palabra [di].

Doriano
Redondilla
Pero Albania no es mujer.

Belardo
Su padre está aquí.

Doriano
¡Oh, pastora!
3155
¿No vengo a buen tiempo ahora?

Albania
Con mi padre lo has de haber,
Redondilla
que yo soy hija, y sujeta;
y, en efecto, me ha casado.

Doriano
Tú la palabra me has dado.

Albania
3160
¿Qué importa que lo prometa?
Redondilla
Porque fue la condición,
que despreciada sería
de Jacinto, a quien quería.

Jacinto
¿Qué extraños enredos son?
Redondilla
3165
Ya tienes cuatro maridos.

Albania
¿Quién son?

Jacinto
¿Quién? Un viejo anciano,
dos Jacintos y un Doriano.

Albania
Son llamados, no escogidos.
Redondilla
Frondelio a Flórida tiene,
3170
Doriano está engañado,
que si no me has despreciado,
tarde a procurarme viene.
Redondilla
Tu padre, si es padre, creo
de él que a ti me ha de entregar;
3175
luego tú vienes a dar
dulce fin a tu deseo.

Calcidonio
Redondilla
Aunque él no lo merecía,
por ti te doy al villano.

Jacinto
Dame, señora, esa mano.

Albania
3180
Y con ella, el alma mía.

Jacinto
Redondilla
Y vos, mi padre, los pies
y de mis culpas, perdón.

Calcidonio
Mi mano y mi bendición.

Belardo
¿Fue engaño?

Doriano
Pues ¿no lo ves?
Redondilla
3185
Pero ¡afuera, loco amor,
que ya está Albania casada!

Belardo
Ella está bien empleada.

Jacinto
Jacinto lo está mejor.
Redondilla
Pues salí del laberinto
3190
donde el alma presa estaba,
aquí, senado, se acaba
La pastoral de Jacinto.