0211
Hacedor de aquestos campos,
0212
autor de estas verdes selvas,
0213
pintor de estas varias flores,
0214
sol de estas fértiles vegas;
0215
pastor de tantos ganados
0216
como cubren estas sierras,
0217
cuya nieve entre las nubes
0218
presume helar las estrellas.
0219
Dios de los cielos, ¿qué miro?
0220
De donde con mano inmensa
0221
conservas la vida a cuanto
0222
dio ser la naturaleza.
0223
Con mi rústico discurso
0224
conozco las excelencias
0225
de tu poder a mi modo,
0226
y admirado el alma en ellas,
0227
solo te doy bendiciones.
0228
Bendígate cuanto encierra
0229
esa máquina dorada,
0230
que por su autor te confiesa.
0231
Las columnas celestiales,
0232
que en tu divina presencia,
0233
con ser sus balas de gracia,
0234
en sus fundamentos tiemblan.
0235
El sol y luna que pisas,
0236
los elementos que templas,
0237
esa esfera de las aves
0238
y esta ciudad de las fieras,
0239
esta casa de los peces,
0240
y cuanto en agua, aire y tierra
0241
tiene de tu mano vida,
0242
y de tu luz se alimenta.
0243
Después, señor, de pediros
0244
lo que a serviros es fuerza,
0245
y encomendaros mi dueño,
0246
que en su casa me sustenta
0247
después de vos, que esto hago
0248
luego que el alba recuerda,
0249
desde que me dio el cuidado
0250
de su labranza y hacienda,
0251
os pido que de mi Inés
0252
tengáis memoria por ella,
0253
que no por mí, que, en efecto,
0254
yo soy malo, y ella es buena.
0255
Anda ya cerca el parto;
0256
no os pido yo que no tenga
0257
los achaques heredados
0258
con más o con menos fuerza,
0259
sino que saliendo a luz
0260
el fruto, que vuestra Iglesia
0261
bendice, y que así se llama,
0262
mejor que sus padres sea.
0263
No digo que se mejore
0264
en estado ni en riqueza;
0265
sea vuestro y labrador,
0266
que vuestro, es riqueza eterna.
0267
No del trigo de Caín
0268
labre, sudando, la tierra,
0269
que de la región del aire
0270
a las mismas aras vuelva.
0271
Imite del santo Abel,
0272
mi Dios, la pura inocencia,
0273
que como vos sois cordero,
0274
tras sí los ojos os lleva.
0275
Sea, en fin, a vuestro gusto
0276
un labrador, cuya siembra
0277
colme de frutos de gracia
0278
de vuestra Iglesia las eras.
0279
No sé yo deciros más;
0280
perdonad mi rustiqueza,
0281
que retóricas con vos
0282
¿qué importan, divina ciencia?
0283
Quiero descansar un poco,
0284
que da notable pena
0285
que tarde mi amada Inés,
0286
como está del parto cerca,
0287
pero ya hubiera enviado
0288
algún labrador, su fuera
0289
la causa de su tardanza.
0290
Aquí parece que suena
0291
más fresco el aire, que coge
0292
la regalada marea
0293
del agua de Manzanares,
0294
que estos álamos alegra.