César
0123
Agora, invicto señor,
0124
os daré cuenta de todo.
Octava real
0125
Partí de la ciudad adonde yace
0126
la sirena dulcísima latina,
0127
que en las memorias de los hombres nace
0128
más viva, mientras más el sol camina;
0129
y si al Toro del cielo satisface
0130
la memoria de Europa peregrina,
0131
sea de la sirena despeñada
0132
cuando en Fenicia la lloró robada.
Octava real
0133
Llegué a Milán, adonde ya tenía
0134
la Reina mi señora prevenido
0135
tan gran recibimiento, que sería
0136
cansado e imposible referido;
0137
entré en palacio, donde el sol ardía
0138
debajo de un dosel de oro vestido,
0139
dando con dos bellísima estrellas
0140
rayos al cielo, y al Amor, centellas.
Octava real
0141
Si le viera Faetón, estoy muy cierto
0142
que no pidiera al sol su carro de oro,
0143
que allí quedará de sus rayos muerto,
0144
sin quemar el león ni arder el toro.
0145
Entré, desde la puerta descubierto,
0146
besando el suelo en su real decoro,
0147
y, de su luz enamorado y ciego,
0148
parecí mariposa de su fuego.
Octava real
0149
¿No ha visto Vuestra Alteza algún villano
0150
mirarle cuando pasa por su aldea,
0151
que sin mover el pie ni alzar la mano,
0152
toda la vista en su persona emplea?
0153
Ansí miré su rostro soberano,
0154
mayor que toda imaginable aldea;
0155
ansí quedé del no pensado caso,
0156
pidiendo el alma a su belleza paso.
Octava real
0157
Diome licencia con mover el suyo
0158
de la grada en que el sol llama al aurora;
0159
llegué, besé su mano en nombre tuyo,
0160
dile la carta, que aún me admiro agora
0161
de no turbarme, mi ignorancia arguyo,
0162
en la presencia de tan gran señora,
0163
sino de no saber, por su blancura,
0164
cuál fue el papel, pues fue la carta oscura.
Octava real
0165
La carta guarneció de dos corales,
0166
quiero decir que la besó, y teñido
0167
en púrpura el marfil, fueron iguales,
0168
en la color, el rostro y el vestido;
0169
y con ser en un punto efectos tales,
0170
pensé que ya me había respondido,
0171
porque me dio, por sosegar mis miedos,
0172
cinco billetes en los cinco dedos.
Octava real
0173
Referirte, señor, tantos favores
0174
como me hizo para partir, sería
0175
contar luces al cielo, al campo, flores,
0176
y reducir la edad del tiempo a un día;
0177
las fiestas no las vio Milán mejores,
0178
la noche imaginó que Roma ardía,
0179
y con doseles de humo y de centellas
0180
se encubrió la ciudad a las estrellas.
Octava real
0181
En las fiestas, señor, y los torneos
0182
mostró Milán en infinitas sumas
0183
colores, bordaduras y trofeos,
0184
armas francesas y africanas pluma;
0185
quien ver quisiera serafines feos,
0186
porque la dicha de tu bien presumas,
0187
viera las damas de esta fiesta un día
0188
que la Duquesa celestial salía.
Octava real
0189
Tal vez, de plata entre uno y otro velo,
0190
daba luz a las luces de las salas,
0191
que para parecer ángel del cielo
0192
era el cabello sol; los velos, alas;
0193
tal vez, con dulce admiración del cielo,
0194
a Venus retrató; tal vez, a Palas;
0195
porque si Paris su belleza viera,
0196
ni Elena fuera vil, ni Troya ardiera.
Octava real
0197
Partimos, finalmente, acompañados
0198
de todo el vulgo, de tu bien gozoso;
0199
los altos montes convirtiendo en prados
0200
el sol divino de su rostro hermoso.
0201
Mirábanla los pueblos admirados,
0202
echando bendiciones al dichoso
0203
a cuyo lado amanecer tenía
0204
la misma luz con que se afeita el día.
Octava real
0205
A diez leguas de aquí la dejo agora,
0206
para que des el orden que conviene
0207
en recibir la Reina, mi señora,
0208
que a honrar tus brazos y estos reinos viene,
0209
como previene el sol la blanca aurora.
0210
No menos de colores se previene
0211
Nápoles bella, y como esposa tuya,
0212
a doña Juana Esforcia, reina suya.
Octava real
0213
La cual, señora, como alcanzara Apeles,
0214
el célebre Timantes o Lisipo,
0215
hicieran más famosos sus pinceles
0216
y más glorioso al hijo de Filipo;
0217
a rosas, a azucenas, a claveles,
0218
al marfil, a las perlas la anticipo.
0219
¡Dichoso tú, que gozarás la joya
0220
que honrara a Grecia y abrasará a Troya!
César
(Lee el papel.)
“Don César de Ávalos, sin saber la causa porque gusto casarme, volved donde habéis dejado a la Duquesa, y ella con vos a Milán. Cuando los reyes no piden consejo, no tienen más respuesta que la obediencia. –El Rey.”
Decima
0301
¿Esta, Roberto, es la orden?
0302
Desorden debió de ser,
0303
que agravio de tal mujer,
0304
por fuerza ha de ser desorden.
0305
Yo fui a Nápoles con orden
0306
a su noble casamiento,
0307
volví con el mismo intento
0308
con la más bella señora
0309
que el sol mira en cuanto dora
0310
ni mereció pensamiento.
Decima
0311
Llego, y dice que la vuelva.
0312
¿Cómo la podré volver,
0313
ni decille a tal mujer
0314
que a este [a]gravio se resuelva?
0315
¡Antes en un monte o selva
0316
iré a vivir con ultraje,
0317
que le haga tal hospedaje,
0318
ni que señora tan bella,
0319
del cielo en que fuera estrella,
0320
a tales desprecios baje!
Decima
0321
Él sabe lo que ha perdido,
0322
él sabe lo que ha dejado,
0323
sabe el mal trato que ha usado,
0324
sabe que inocente he sido,
0325
sabe que ser no he podido
0326
el dueño de aqueste agravio;
0327
sabe que soy quien me agravio,
0328
y que el que rey ha de ser
0329
está obligado a nacer
0330
prudente, piadoso y sabio.
Decima
Rey
0392
Porque la alaba don César
0393
de suerte que es imposible
0394
que no la adore y la quiera,
0395
porque tan grande alabanza
0396
no puede ser sin quererla:
0397
“ángel, cielo, serafín,
0398
rosas, jazmines, azucenas,
0399
claveles, púrpura, sol,
0400
oro, diamantes y perlas”
0401
era lo menos, Otón.
0402
¿No has visto la lisonjera
0403
pluma guiada de amor
0404
de un dulcísimo poeta,
0405
que de los cielos más altos
0406
desencaja las estrellas?
0407
Va por rubíes a Ceilán,
0408
por jazmines a Valencia,
0409
por diamantes a la China,
0410
por alabastros a Grecia;
0411
no deja cándido cisne
0412
que no diga que le afrenta
0413
su cuello, y que es con sus manos
0414
la nieve, en los Alpes, negra.
0415
¿No has visto, Otón, un pintor
0416
cómo en la tablilla ordena
0417
el blanco, azul, el rojo,
0418
la sombra, el nácar que templa,
0419
mezcla el carmín para el labio,
0420
y para las joyas mezcla
0421
el pajizo y genolí,
0422
que ser de oro se precia,
0423
y cómo tiento y pincel
0424
tiene en la mano siniestra
0425
y con la derecha excede
0426
tal vez a naturaleza,
0427
cómo a pocas pinceladas
0428
se levanta por ser cerca
0429
y desde lejos advierte
0430
lo que acierta o lo que yerra?
0431
Pues haz cuenta, Otón, amigo,
0432
que estás mirando a don César,
0433
con diestro pincel, con pluma,
0434
ser pintor y ser poeta.
0435
Con notable artificio
0436
me pintaba a la Duquesa,
0437
que le vi los pensamientos
0438
por el cristal de la lengua.
0439
Dime tú, ¿por qué un arroyo
0440
corre a veces con tal fuerza?
Rey
0455
Que es gentilhombre y discreto,
0456
y vino hablando con ella,
0457
y que en la fábrica humana,
0458
Dios, su autor, tanta excelencia
0459
puso en los ojos, que son
0460
del alma lenguas discretas,
0461
que pueden hacer, mirando,
0462
que por los ojos se entienda
0463
lo que la lengua no dice
0464
y que fuesen vidrieras
0465
por donde, sin verse el alma,
0466
a cuantos pasan acecha;
0467
cuando en tan pequeño espacio
0468
cifrada miró su esencia,
0469
si fuera bárbaro, Otón,
0470
dioses los ojos hiciera.
0471
Aristóteles no quiso
0472
que el alma asiento tuviera
0473
en todo el cuerpo, y le dio
0474
por silla de más grandeza
0475
el corazón; mas yo digo
0476
que, a no ser cosa tan cierta
0477
ser principio de la vida,
0478
diera aquesta preeminencia
0479
a los ojos, pues en ellos
0480
se ve cuanto pasa en ella.
0481
¿Para qué dicen que el alma
0482
es invisible?
Rey
0502
Otón, el venir con ella
0503
favorecido y galán
0504
le ha dado tanta licencia.
0505
Hay mil modos de alabanza:
0506
unos que solo profesan
0507
decir lo que hay con verdad;
0508
otros que, envidiosos, mezclan
0509
con las faltas la alabanza
0510
y las virtudes cercenan;
0511
otros, con lisonjas vanas,
0512
fingen gracias y excelencia
0513
al dueño de lo que alaban;
0514
mas la alabanza más necia
0515
es la que nace de amor,
0516
porque este no considera
0517
que da celos al que escucha,
0518
o pesadumbre o sospecha.
0519
Resuélvome que al letrado,
0520
entre los hombres de letras,
0521
se ha de alabar con templanza,
0522
pues los demás le respetan;
0523
a la dama, entre las damas
0524
que se precian de ser bellas;
0525
al valiente, entre los hombres
0526
que de ser hombres se precian;
0527
al músico, sin exceso
0528
con los que el arte profesan;
0529
al pintor, entre pintores;
0530
al poeta, entre poetas;
0531
al casado, a su mujer,
0532
con palabras tan honestas,
0533
que no piense que el que alaba
0534
está enamorado de ella.
Fabio
0608
Alabástela de suerte
0609
que esto y más pudo inferir.
Redondilla
0610
Ejemplo quiero tomar
0611
en tu desdicha; a Dios solo
0612
pienso, de uno al otro polo,
0613
eternamente alabar.
Redondilla
0614
No diré que vi mujer
0615
hermosa, discreta y bella
0616
porque no haya quien por ella
0617
sospecha pueda tener.
Redondilla
0618
No diré que vi galán
0619
de estos de ámbar y alfeñique,
0620
porque no haya quien replique
0621
si acaso celos le dan.
Redondilla
0622
No diré fulano es
0623
valiente entre blasonantes,
0624
sino que broqueles y antes
0625
siempre llegaron después.
Redondilla
0626
No diré, si se me ofrece,
0627
que hay letrado en Facultad,
0628
sino que es necesidad
0629
que de toda ley carece.
Redondilla
0630
Del médico no diré
0631
que estudia el mal del que cura,
0632
no me digan por ventura
0633
que miento y que no lo sé.
Redondilla
0634
No diré bien del alguacil,
0635
no me digan los demás:
0636
“Hombre, ¿no miras que das
0637
pesar y envidia a otros mil?”
Redondilla
0638
Ni de escribano tampoco,
0639
que no quiero que las plumas,
0640
de que hay infinitas sumas,
0641
me tengan por necio y loco.
Redondilla
0642
A los señores que saben,
0643
haré templados favores,
0644
que también a los señores
0645
les pesa que a otros alaben.
Redondilla
0646
De poetas, pues, mal año,
0647
que yo diga bien jamás.
César
0774
Señora, yo bien quisiera
0775
fabricar algún enredo,
0776
alguna industria o quimera
0777
que disculpara a mi Rey,
0778
pero si, decirte esfuerza
0779
la verdad, en confianza,
0780
de que eres mujer discreta.
0781
Como Sibila de Italia,
0782
y décima musa de Grecia,
0783
como señora que, en fin,
0784
basta que señora seas,
0785
aunque muchas veces suele
0786
volver en ira la ofensa,
0787
y por conseguir venganza
0788
dar con el secreto en tierra.
0789
Sabrás que alegre y contento
0790
llegué a Nápoles la bella,
0791
y besé la mano al Rey,
0792
que me recibió con muestras
0793
de no menor alegría;
0794
y dándole larga cuenta
0795
de todo lo sucedido,
0796
de los favores y fiestas,
0797
de las honras que me hiciste,
0798
pensando que agradeciera
0799
la lisonja que le hacía,
0800
tus gracias, tu gentileza,
0801
tu hermosura, tu donaire
0802
le encarecí de manera
0803
que, lleno de necios celos,
0804
dio lugar a la sospecha
0805
de que te había mirado
0806
con enamorada ofensa,
0807
porque tales alabanzas
0808
ningún hombre las dijera
0809
a no estar loco de amor.
0810
Con esto, en mortal tristeza
0811
bañado el rostro, se parte
0812
y en tal confusión me deja,
0813
y a poco rato me envía
0814
un papel, en que me fuerza
0815
a que te vuelva a Milán.
0816
¡Vive el cielo!, que quisiera
0817
que ya que por mi desdicha
0818
quiso culpar mi inocencia
0819
por traidor imaginado,
0820
me cortara la cabeza,
0821
la cual ofrezco a tus pies.
0822
Llama una espada que pueda
0823
quitármela de los hombros.
Duquesa
0824
Alza del suelo y no creas
0825
que yo sea tan cruel
0826
como él fue necio, y que sepa
0827
conocer lo que tú vales
0828
mejor que él, y porque veas
0829
que pues él te tuvo en más,
0830
es bien que tú me merezcas.
0831
De Milán has de ser Duque,
0832
si a toda Italia le pesa,
0833
que si el Rey se tiene en menos
0834
siendo tanta su grandeza,
0835
claro está que eres mejor,
0836
pues él mismo lo confiesa.
0837
Hoy has de ser mi marido.
0838
¿Qué te encoges? ¿Qué te alejas?
0839
Que es propio de las mujeres
0840
hacer ciertas las sospechas.
0841
Celos tiene, pues, quien duda,
0842
que por menos se recela,
0843
que nadie tuviera celos
0844
que tuviera en más sus prendas.
0845
Él te estima, yo también,
0846
pues yo haré lo que él piensa;
0847
si a su valor te prefiere,
0848
bien es que yo te prefiera.
0849
César, mejor eres que él,
0850
luego bien será que seas
0851
mi marido, y que a Milán
0852
desde aquí conmigo vuelvas.
0853
Esta es ya resolución:
0854
en una mujer resuelta,
0855
no hay que ponerse delante,
0856
que es detener una flecha,
0857
un toro al salir del coso,
0858
nave que en popa navega,
0859
loco la espada en la mano,
0860
villano en su misma aldea,
0861
agraviado con ventajas,
0862
juez que la pasión le ciega
0863
y un necio favorecido
0864
que le hace espaldas la fuerza
0865
de un grande; que es nave, es toro,
0866
juez, loco, villano y flecha.