Texto utilizado para esta edición digital:
Cotarelo y Mori, Emilio (Ed.), Obras de Lope de Vega, I, Madrid, RAE, 1916, pp.278-306.
Adaptación digital para EMOTHE:
- Burgos Segarra, Gemma (Artelope)
Elenco
| PEDRO |
| JUANA |
| RODRIGO |
| JULIO, su criado |
| LISARDO, soldado |
| UN MESONERO |
| BELARDO, viejo |
| FRANCELO, viejo |
| CLEORISIO, viejo |
| UN ALGUACIL |
| ALBERTO, criado de BELARDO |
| BELARISO, su criado |
Jornada I
Sale PEDRO.
PEDRO
Redondilla
¡Ofrezco al diablo el mesón,
el dueño y la gente de él,
pues lo más que medro en él
es servir sin galardón!
Redondilla
5
Aunque yo fuera de hierro,
estuviera ya rompido.
¿Soy granadino vendido,
que todos me llaman perro?
Redondilla
Dice uno «que
N
X
Nota del editorEn el original se lee: “Diz que de uno sisé”.
» sisé
10
de un real el medio, eso sí;
pues yo nunca vuelva en mí
si más de un tercio tomé.
Redondilla
Pues de treinta y cuatro ¿es mucho
tomar once? ¡Pesia tal
15
que diera todo el real
por no escuchar lo que escucho!
Redondilla
¡A fe que aquese soplón
de Rodrigo me lo pague!
Por más que después me halague
20
con una y otra invención;
Redondilla
que yo le diré a señor
que estaba con Juana hablando…
Entra RODRIGO.
RODRIGO
¿Qué estás ahí murmurando,
alcagüetejo hablador?
Redondilla
25
¿De que te den cuatro palos
te entristeces y fatigas?
PEDRO
No falta sino que digas
que los tenga por regalos.
Redondilla
Vete en buena hora, Rodrigo,
30
que, después que descalabras,
quieres curar con palabras:
ungüento de falso amigo.
Redondilla
¿Por qué parlaste a señor
que sisé medio real?
RODRIGO
35
Porque has dado en ser fiscal
de estos mis pleitos de amor,
Redondilla
que ha más de cuarenta días
que andas entrando y saliendo
cuando a Juana estoy diciendo
40
las vivas congojas mías.
PEDRO
Redondilla
¿Eso culpar se me puede,
sabiendo que ha sido acaso?
RODRIGO
Acaso no has dado un paso,
que todos han sido adrede.
Redondilla
45
Ahora bien, éntrate allá,
mira lo que es menester,
que ha venido un mercader
y grita nuestro amo ya.
PEDRO
Redondilla
¿Qué quieres? ¿Que vuelva a darme?
RODRIGO
50
Anda, que pierde el enojo
cuando ve ganancia al ojo.
PEDRO
Yo comienzo a santiguarme.
Vase.
RODRIGO
Redondilla
¡Duro mesón descubierto,
güésped que a todos recibe
55
y del güésped que en ti vive
inhospitable desierto!
Redondilla
¿Por qué con regalos tratas
a los que vienen de fuera,
y a mí, que, ¡nunca te viera!,
60
viviendo dentro me matas?
Redondilla
¡Válgame Dios! ¿Qué te he hecho,
que todos viven en ti
bastamente, y a mí
todo me vienes estrecho?
Redondilla
65
Por la tablilla que tienes
te conocen y te habitan,
y por las puertas, que incitan,
con que al que pasa detienes.
Redondilla
Pero a mi triste venida
70
hubo otra tabla mayor,
pues en ella ha escrito amor
todo el libro de mi vida,
Redondilla
que fue el rostro y los divinos
ojos de la Juana mía,
75
que estaba a la puerta un día
deteniendo peregrinos.
Redondilla
No como a güésped llamaba,
como a puerta de mesón,
clamaba como ladrón
80
que en el camino robaba.
Redondilla
Metía al güésped en casa,
que con blandura acogía,
cuya alma luego encendía
del alquitrán viva brasa.
Redondilla
85
Duro pagar de posada,
que si hurtan en mesones,
no, a lo menos, corazones,
prenda en el alma guardada.
Redondilla
¿Qué es esto, mesón cruel?
90
¿Qué ofensa te hice yo?
Mas nunca güésped entró
que no saliese sin él.
Redondilla
Yo, pues, a quien enviaba
a estudiar mi padre noble,
95
fui preso y herido al doble
de aquel ladrón que robaba.
Redondilla
Dejé al momento el camino
de Salamanca, y tomé
este vestido, que fue
100
cifra de un gran desatino,
Redondilla
que, habiendo de aprender leyes,
vine a aprender las de amor,
que es de ellas un gran doctor
y sabe más que los reyes.
Redondilla
105
Piensa en aquesta ocasión
mi padre que soy letrado,
y es la ciencia que he estudiado
para mozo de mesón.
Redondilla
Aquí destruyo y consumo
110
cuanta hacienda recibo,
que con el fuego en que vivo
se me va la hacienda en humo.
Redondilla
Entran LISARDO, soldado, y su criado BELARISO.
LISARDO
Es buena,
y por extremo me agrada.
BELARISO
115
Es una limpia posada
y de mil servicios llena.
Redondilla
¿No ha echado vuestra merced
a la fregoncilla el ojo?
RODRIGO
(De cualquier cosa me enojo.
120
Cayendo van en la red.
Redondilla
El güésped es caballero
mozo, bien hecho y galán;
el otro, fino truhan.
¡De celos me abraso y muero!
Redondilla
125
Quiero al encuentro salir
y comenzar a estorbar,
que no se lleguen a hablar
por no llegar a morir.)
LISARDO
Redondilla
¿Cómo tardan en traer
130
la llave del aposento?
RODRIGO
(Ya tiembla mi pensamiento
de lo que ha de suceder.
Redondilla
¿Qué hombre no llega a esta casa,
de buen talle o rostro bello,
135
que no sea lazo a mi cuello
y de mis entrañas brasa?)
Redondilla
Seáis, señor, bienvenido.
¿Aún os estáis con espuelas?
Dadme los pies, quitarelas,
140
que merecéis ser servido.
Redondilla
Que tan buen talle tenéis,
que con él solo obligáis
a que servido seáis,
como de mi celo veis.
BELARISO
Redondilla
145
¡A fe que el mozo es bizarro!
¡Brava labia y brío tiene!
RODRIGO
¡Válame Dios, cómo viene
lleno de pecina y barro!
Redondilla
Están los caminos ruines.
BELARISO
150
Véndese de balde y franco,
y al entrar en un barranco
se atollaron los rocines.
RODRIGO
¿Limpiarte no me permites?
LISARDO
155
Después, cuando me las quites,
despacio las limpiarás.
Salen JUANA y el MESONERO.
JUANA
Redondilla
¿Dareli el de a man derecha?
JUANA
Seáis bien venido, señor.
RODRIGO
160
(Triste, ¿de qué me aprovecha?
Redondilla
Ya viene lo que temía,
ya estoy de celos mortal.)
BELARISO
(Agora verás si es tal
como yo la encarecí.)
LISARDO
Redondilla
165
Vengáis dama, enhorabuena.
¿Qué aposento nos daréis?
JUANA
Cualquiera tomar podéis,
que toda la casa es buena.
Redondilla
Pero quiéroos regalar.
170
Entrá en aqueste primero.—
¿Pellízcame, majadero,
o quiéreme madurar?
Redondilla
Pues sepa que estoy muy verde
y por agosto maduro.
BELARISO
175
Yo siempre pico en lo duro.
JUANA
Pues yo amargo a quien me muerde.
RODRIGO
Redondilla
¡Hao, galán! No la pellizque,
que es hija de la posada.
BELARISO
Pensé que estaba alquilada.
RODRIGO
180
son necios pensé-que y diz-que-
BELARISO
Llegué a decille
que sábanas limpias eche,
y plegue a Dios que aproveche
tu limpieza a persuadille.
LISARDO
Redondilla
185
Traed una silla vos,
y tú las botas me quita.
Sabed que sois muy bonita.
BELARISO
Es como un oro, por Dios.
RODRIGO
Redondilla
Ve por las sábanas tú,
190
mientras por las sillas voy.
Vase.
JUANA
Anda, que segura soy,
no me persigas. ¡Jesús!
Redondilla
siempre te has de andar tras mí.
BELARISO
Ya es ido el mozo, señor.
LISARDO
195
Güéspeda, hacedme un favor.
LISARDO
Redondilla
llegaos cerca, no temáis.
¿Espanto yo, por ventura?
JUANA
Tuviérasme a locura
200
imagina que espantáis.
Redondilla
Antes, porque sé de mí
que os podría yo espantar,
me he guardado de llegar.
LISARDO
Redondilla
205
Pues será de aquesta suerte.
Si es verdad que me espantáis,
que como a quien veis matáis,
espantáis como la muerte.
Redondilla
Pero llegad a matarme,
210
que, aunque temo el golpe duro,
mientras más cerca, aseguro
la fe de resucitarme.
LISARDO
Preguntaros
en cortesía mil cosas.
JUANA
215
No sean muy sospechosas
y llegareme a escucharos.
JUANA
Ya estoy más cerca de vos.
LISARDO
Muy bonita sois, por Dios.
220
¿Queréisme para galán?
JUANA
Redondilla
¿Y son las mil cosas estas?
LISARDO
Mil deseos, a lo menos,
de mil esperanzas llenos.
JUANA
¿Y qué queréis, mil respuestas?
Redondilla
225
Pues haced cuanta que en una
todas juntas las resuelvo
y las espaldas os vuelvo.
LISARDO
Redondilla
No os iréis, por Dios: teneos,
230
que esta vez ya estáis asida.
JUANA
¡Ay, déjeme, por su vida!
LISARDO
No lo querrán mis deseos.
JUANA
Redondilla
Mire que vendrá algún mozo
y le verá descompuesto.
Entra RODRIGO, con la silla.
RODRIGO
235
¡Ta, ta! ¿Ya andamos en esto?
LISARDO
Redondilla
y es que la quise tomar
la llave del aposento
que me daba más contento.
RODRIGO
Redondilla
Sentaos, y tú, señora,
ve, que tu padre te llama.
JUANA
Haré primero la cama.
¿Con aqueso viene agora?
RODRIGO
Redondilla
245
¡Ah, malhaya mi linaje!
LISARDO
Mullidla, señora, bien,
y haced que juntas estén
la mía y la de este paje.
Redondilla
Ya creo que me entendéis.
RODRIGO
250
¿Qué es esto? ¡Triste de mí!
LISARDO
¡Hola! Descálzame aquí.
Y vos, señor, ¿qué queréis?
RODRIGO
Redondilla
Serviros, pues es mi oficio.
LISARDO
Ya tengo yo quien lo haga,
255
y no os faltará la paga.
RODRIGO
Redondilla
que ya sin mi obligación
me obliga vuestra presencia.
BELARISO
¡Por Dios, que le sobra ciencia
260
para mozo de mesón!
Redondilla
Váyase, señor letrado,
y daranle para vino.
RODRIGO
No voy por ese camino,
que ha días que voy errado.
Redondilla
265
Pero no os quiero enfadar.
Vase.
LISARDO
Dame esas mulas, acaba.
¡Por Dios, que la moza es brava!
BELARISO
Redondilla
Son cosas de primeriza,
270
y tú no lo hiciste bien
en gastar tanto almacén
con quien en viendo desliza.
Redondilla
Estasle diciendo amores,
que a la mujer más discreta
275
se los dijera un poeta
después de diez borradores;
Redondilla
y no ves que ese lenguaje
es algarabía de aliende,
con quien solamente entiende
280
la cifra del corretaje.
Redondilla
Enseñárasla un doblón,
que, en viéndole relucir,
por los dos ojos, reír
le vieras el corazón.
LISARDO
Redondilla
285
¡Por mi vida, que eres necio!
Que aquel rostro honrado y raro
descubre de claro en claro
que tiene un pecho Lucrecio.
Redondilla
¿La modestia no la ves
290
de aquellos dos brazos flojos,
y la humildad de los ojos
con que se mira los pies?
Redondilla
¿Y no ves que es hija honrada
del güésped para casar?
BELARISO
295
Tantos vendrán a posar,
que ya será desposada.
Entra PEDRO.
PEDRO
Redondilla
Señor, ¿qué queréis cenar,
porque con tiempo se empiece
y se guise y aderece?
LISARDO
300
¿Y habeislo vos de guisar?
Redondilla
En mi vida vi mesón
de mozos tan bien servido.
PEDRO
Habeislo vos merecido,
servimos con afición.
LISARDO
Redondilla
305
No me enfada tanto aqueste,
que es mozo bien enseñado,
pero el otro, descarado,
se muere porque me acueste,
Redondilla
que tan celoso está ya
310
de aquesta Juana o Lucía,
que me ha de encerrar de día
según la prisa me da.
Redondilla
LISARDO
Pedro os podréis ya llamar.
PEDRO
315
En comenzando a barba.
LISARDO
Redondilla
¿Es este nuestro aposento?
PEDRO
Sí, mi señor, este abierto.
Cae una ventana al güerto,
320
y es bizarro alojamiento.
LISARDO
Redondilla
Belariso, entra conmigo,
que voy muerto de un antojo.
Vase.
PEDRO
Sin duda que ha echado el ojo
a la dama de Rodrigo.
Redondilla
325
¡Qué grita habrá con sus celos!
que el forastero es gallardo,
crecerán, vengarme aguardo;
en efecto, atizarelos.
Redondilla
Aunque de quien él podía
330
tenellos, sin causa, agora
es de mí, porque me adora
y estima llamarse mía.
Redondilla
Pero con mejor estrella
de sus tiernos años goce,
335
pues la necia no conoce
que soy mujer como ella.
Redondilla
Que en hábito de varón,
de en casa de un noble padre,
por vivir sola y sin madre,
340
que es una mala ocasión,
Redondilla
amor, muchacho y rapaz,
de un soldado de mi tierra,
para morir en la guerra,
me sacara de mi paz.
Redondilla
345
Mató un hombre, y fuese a Flandes
antes de que mí tuviese
otra cosa que le diese
de abrazos y amores grandes.
Redondilla
Es verdad que estos le di,
350
con los cuales se partió
del lugar do me dejo,
de donde me vine aquí.
Redondilla
Servía de pajecillo
a un caballero pelón
355
que dentro de este mesón
tenía un aposentillo.
Redondilla
Fuese a su tierra y dejome,
que dentro de un mes y un día
me juró que volvería,
360
y al güésped encomendome.
Redondilla
Pasó el plazo, y ha pasado
un año, y nunca ha venido,
rasgué el bizarro vestido
de aquel mi amante soldado,
Redondilla
365
y he quedado en el que tengo,
donde sirvo de picaño
en el mesón todo el año,
y a la plaza voy y vengo.
Redondilla
¡Pobre de ti, doña Blanca,
370
y de tu ventura negra!
Sale JUANA.
JUANA
Pues conózcame por negra
aunque me ve pechiblanca,
Redondilla
y no me enseñe dineros,
que es muy necio y loco es
375
si piensa que el interés
ha de ablandar mis aceros.
Redondilla
No piense tampoco el otro,
si de oro le parecí,
cobrarme con oro a mí
380
como un diamante con otro.—
Redondilla
¡Ay, prenda a quien tanto debo!
¡Quien te diera mil abrazos
a permitillo los brazos!
JUANA
Redondilla
385
para echalle a aqueste necio
que vino agora, en la cama,
que me quiere por su dama
y por un infame precio.
PEDRO
Redondilla
Si es necio, no se declare
390
tan a mi costa con vos,
que le sacaré, por Dios,
los ojos con que os mirare.
Redondilla
¡Oh! ¡Qué bonito soy yo
para cosquillas y risa!
JUANA
395
Asiome de la camisa,
y aun de las carnes me asió,
Redondilla
y a fe, que tengo un pellizco
impreso en ella también,
que lo podrá ver muy bien
400
desde media legua un bizco.
Redondilla
PEDRO
Bien te puedes consolar,
que parecerá lunar
en la blancura del brazo.
Redondilla
405
¿Quiéresmelo dejar ver
y darete en él mil besos
que te queden más impresos?
PEDRO
Redondilla
Muestra las sábanas, pues.
JUANA
410
También me hizo un rasguño,
quiero desatarme el puño.
¿Quién viene?
Sale RODRIGO.
Vase.
RODRIGO
415
Desvíate de llegar
al juego, ligera en ropa.
Redondilla
¿Qué hacías tú aquí con ella?
RODRIGO
¿Y es mucho, si estotro día
420
te daba los brazos ella?
PEDRO
Redondilla
Hícele cierto placer,
y con ellos me pagó.
RODRIGO
¡Qué diera por ellos yo
si se pudieran vender!
PEDRO
Redondilla
425
¡Y cómo que lo podrán!
Que dos doblones han hecho
más hechizos que el helecho
conjurado por San Juan.
RODRIGO
Redondilla
¡Oh, reniego de mí mismo!
430
Aclárate, Pedro, luego,
que sale de mi más fuego
que del abrasado abismo.
Redondilla
Que manos e interés de ella
las bellas suyas deshaga;
435
si ellas recibieron paga,
ya no serán manos bellas.
Redondilla
¿Es aquesto lo que Juana
se precia de casta y buena?
PEDRO
Más es que Lucrecia, Elena,
440
y más griega que romana.
Redondilla
No hay nave de París ya
donde, sin guardar decoro,
no entre a ver manzanas de oro,
que tras su lumbre se va.
RODRIGO
Redondilla
445
Cuéntame el cómo, por Dios,
que ya entiendo que eso es
que la deriva interés.
PEDRO
Luego hablaremos los dos,
Redondilla
Entra JULIO, de camino.
JULIO
450
Dalda muy bien de comer,
porque lo habrá menester,
y dejalda como está,
Redondilla
que le hará notable daño
quitalle luego la silla.
RODRIGO
455
Este hidalgo es de Sevilla,
que aquí vino agora ha un año.
RODRIGO
Y venga
vuestra merced norabuena.
JULIO
Está la casa tan llena,
460
que pienso que no la tenga.
Redondilla
¿Habrá aposento vacío
a mi calidad conforme?
RODRIGO
Haré que el mozo le informe,
y puede, mientras le envío,
Redondilla
465
darme los pies, quitarele
las espuelas.
Vase.
JULIO
Alzate, señor, ¿qué es esto?
Con ser de burlas, me duele.
Redondilla
¿A mis pies indignos llegas?
RODRIGO
470
¡Oh, Julio! Seas bienvenido.
¿Cómo has tardado? ¿Qué has habido?
¿Cómo los brazos me niegas?
JULIO
Redondilla
Los pies, sí; los brazos, no.
Ya tiene el alma quietud
475
hallándote con salud,
que vengo con ella yo
Redondilla
y contento a tu servicio.
RODRIGO
Cúbrete, Julio, no estés
descubierto a quien tus pies
480
descalza y limpia de oficio
Redondilla
y los tuyos aún parecen
dignos de esto más que algunos,
mas no hay exceptar ningunos
de cuatro mil que se ofrecen.
Redondilla
485
A este punto he llegado
de la ciencia deprendo
y aun otros estoy temiendo
antes del curso acabado.
JULIO
Redondilla
¿Qué grado amor te promete
490
que puedes ya, de rompido,
de los hilos del vestido
hacer borlas al bonete?
RODRIGO
Redondilla
¿Qué grado, Julio? El peor.
La mayor desconfianza
495
que se ha opuesto a la esperanza
de la cátedra de amor.
Redondilla
No hay voto menos que vario,
que tengo ya, de perdidos,
inhábiles los sentidos
500
y el mismo tiempo contrario.
Redondilla
No hay voto que no alborote
el extranjero que pasa,
y por mí, viviendo en casa,
no hay , Julio, un hombre que vote.
JULIO
Redondilla
505
¿Tan dura y Anajárete
está, señor, esa dama?
RODRIGO
No tiene agora esa fama,
que más blandura promete,
Redondilla
y lo contrario he sabido.
510
Hoy estudié, por mi mal,
la ley más clara y real
de este Bártulo Cupido,
Redondilla
tan oscura para mí,
aunque agora ya tan clara,
515
que lo leí de su cara
y en la mía lo escribí.
Redondilla
Julio, todo es interés:
esta máxima, por Dios,
ya la temía de dos
520
y agora pasan de tres.
Redondilla
No que cosa deshonesta
se pueda de ella pensar,
pero ¿quién ha de jurar
por la misma diosa Vesta?
Redondilla
525
¿Qué es lo que me traes?
RODRIGO
El alma alegra ese nombre.
JULIO
Esta es la sangre del hombre
y los hidalgos primeros,
Redondilla
y en los libros que trabucas
530
este es texto mejor.
Tráigote también, señor,
regalos de por San Lucas,
Redondilla
y de tu madre y hermanas
muchas camisas de Holanda:
535
las de de noche con banda,
y las del estudio, llanas;
Redondilla
y cartas de todos ellos,
sin muchas de tus amigos.
RODRIGO
Estos son mis enemigos.
540
Disimularé con ellos.
Entran LISARDO y BELARISO.
LISARDO
Rodrigo, o como os llamáis,
llegaos acá.
BELARISO
Haralo en viendo interés.
LISARDO
Redondilla
545
Yo soy hombre principal.
RODRIGO
Vuestra presencia lo dice,
que por milagro desdice
tanto el cielo parte igual.
Redondilla
¿Hay en que os pueda servir?
LISARDO
550
Dígolo porque es más justo
hacerme placer y gusto.
Sabed que os quiero decir
Redondilla
RODRIGO
No hay cosa
que haga al hombre sujeto
555
como decirle un secreto.
LISARDO
Redondilla
Sabed que yo me he picado
de esta moza, que me ha hecho
mil cosquillas en el pecho.
RODRIGO
560
El resto va declarado.
Redondilla
¿Y estáis muy de parecer
de que ella os haga favor?
LISARDO
Asegúrame el amor
que me habéis de socorrer,
Redondilla
565
que es buena amistad de un noble,
y este, que buena pro os haga,
para principio de paga,
que para el fin será doble.
Redondilla
Tomad, que no seáis vergonzoso.
RODRIGO
570
No es vergüenza, sino miedo
de ver que obligado quedo
a saliros mentiroso.
Redondilla
Que no es tan fácil la empresa,
mi señor, que conquistáis,
575
que, aunque en un mesón la halláis,
tiene humos de princesa.
Redondilla
Es ablandar una roca,
porque, os juro, en mi conciencia,
que os hablo por experiencia
580
y que es cosa que me toca.
Redondilla
Que yo también, ¡vive Cristo!,
he sabido amar un poco,
y me he visto medio loco,
y aun todo loco me he visto.
Redondilla
585
Y no es más molerse el hombre
que si ablandase una piedra,
pues solamente se medra
habella gastado el nombre.
Redondilla
Que ha un año que estoy penando,
590
desde aquel día cruel
que por acordarme de él
vide a Juana estar lavando.
LISARDO
Redondilla
¿Qué, en efecto, la queréis?
RODRIGO
Ha sido historia ¡por Dios!
LISARDO
595
Y ella ¿quiéreos bien a vos?
RODRIGO
¡Oh, qué mal la conocéis!
Redondilla
Es un ejemplo de ingratas.
Por agüero lo creí,
después que lavar la vi
600
en el río sin zapatas.
Redondilla
Anoche estaba fregando,
y creo que la ayudé,
donde un requiebro la eché
y díjele suspirando:
Redondilla
605
“¡Oh, más blanda que las natas
y más firme que mi fe!
¿Por qué me matas, por qué?
Di, Juana, ¿por qué me matas?”
BELARISO
Redondilla
¿No ves que este mozo es loco?
610
¿Qué estás hablando con él?
RODRIGO
“…Con matarme de cruel,
estimo la muerte en poco”.
Redondilla
¿Queréis más? Porque me voy,
que me llama aquel hidalgo.
615
Si para serviros valgo,
harelo, a fe de quien soy.
Redondilla
Y perdoná mi tardanza,
que no fue posible más.
JULIO
¿Cómo en alcagüetadas?
620
¡Oh, hideputa, buena lanza!
JULIO
Estoy al cabo.
Ven conmigo, llevarasme
ciertas maletas.
Vanse.
LISARDO
Redondilla
625
Huyó del cebo la pesca.
BELARISO
Aunque este es bobo, señor,
no hay un bellaco mayor
en toda la picaresca.
Redondilla
¡Mal conoces lo que encierra
630
al de dos aldas que trae!
LISARDO
Pues con dineros no cae,
¿con qué le haremos la guerra?
BELARISO
Redondilla
Aquí viene el otro mozo,
que es bonito y más moderno.
Sale PEDRO.
PEDRO
635
Mándeme muy de gobierno
sacar herradas del pozo,
Redondilla
y estese Rodrigo holgando.
LISARDO
Pues, Perico, ¿qué hay de nuevo?
PEDRO
Las almohadas os llevo,
640
que las he estado enfundando.
LISARDO
Redondilla
A fe, que eres hombre honrado.
PEDRO
Doime un salto el corazón
solo en haberme tocado,
Redondilla
645
que no sé qué me sentí.
LISARDO
Como eres medio mujer,
ya te pensaste caer
del pellizcón que te di.
Redondilla
¿No ves que es esta amistad?
PEDRO
650
De aquesa amistad reniego,
que me habéis soplado un fuego
ya muerto en mi voluntad.
LISARDO
Redondilla
¿Dirasme, si te pregunto,
una verdad?
PEDRO
Y aun cuarenta.
655
No hayas miedo que te mienta.
PEDRO
Redondilla
Porque parecéis honrado,
de hacer lo que mandáis tengo.
LISARDO
No pienses que me entretengo.
660
Pedro, estoy enamorado.
PEDRO
Redondilla
¡Por Dios, que lo dice bien!
¡Guarda afuera, Satanás!
PEDRO
Capón soy, y hombre de bien.
LISARDO
Redondilla
665
Escucha: toma un doblón.
PEDRO
¿Cómo doblón? ¡Guarda, fuera!
Vase.
BELARISO
Mejor fuera.
No le hablas tan en razón.
Redondilla
¿De qué servía empezar:
670
“Pedro, estoy enamorado”,
sino, “Pedro, da un recado
que a Juanilla quiero hablar”?
Redondilla
Quieres ir tan de palacio
con esa negra señora,
675
que es negociación de un hora
pones un año de espacio.
Sale BELARDO, viejo, de camino, y el MESONERO.
BELARDO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Extremada es aquesta vuestra casa.
Desde Sevilla, donde agora vengo,
me han dado nuevas del honrado güésped.
MESONERO
680
Toda estará, señor, y el dueño de ella,
para serviros, mientras que tuviere
el uno vida, acogimiento el otro.
BELARDO
Estén, señores míos, en «buen hora
N
X
Nota del editorEn el original dice “norabuena”, que repite en el verso siguiente.
».
LISARDO
Y lo vengáis, señor, en hora buena.
BELARDO
685
Trabajosos están esos caminos.
LISARDO
¿De dónde habéis salido esta mañana?
BELARDO
De Toledo salí, que no he pensado
llegar vivo a la corte.
LISARDO
Es gran jornada,
si está llovida, para solo un día,
690
lo que parece corta estando seca.
¿De dónde habéis venido?
BELARDO
¡Y cómo pleito!
Vengo, señor, en busca de un soldado
que me ha llevado parte de mi hacienda
695
y las mejores prendas de mi alma,
y aquí le pienso hallar en esta corte,
que me dicen que está aquí pretendiendo
cierta conducta para Italia y Flandes.
MESONERO
Nunca digáis, señor, vuestros negocios
700
con la facilidad que este habéis dicho,
mayormente sabiendo que de aqueste
consiste la importancia en el secreto.
BELARDO
¿Qué me importa? Que aqueste es forastero
y no me puedes hacer daño ninguno.
705
Vamos, que quiero descansar, que vengo
algo cansado, y quiero de mañana
ir a palacio, por si me dan nuevas.
MESONERO
Venid conmigo, y plega a Dios, en todo,
como es razón y deseáis, suceda.
710
¡Hola, mozos! ¡Rodrigo, Pedro, Juana!
¿No hay en aquesta casa quien responda?
PEDRO
De la Puerta del Sol, por ensalada,
acabo de llegar en este punto.
MESONERO
715
Llama a esa moza, y di que de mi ropa
escoja un par de sábanas delgadas,
y vos venid, veréis el aposento,
por que escoger podáis a vuestro gusto.
Vase.
PEDRO
¿Qué veo, cielos? ¿Este no es mi padre?
LISARDO
720
Estoy, como te digo, sin juicio.
Este es el padre de mi vida y alma,
mas no era vida y alma, pues que vino,
habiendo un año entero que me falta,
que, como sabes, por aquella muerte,
725
huyendo a Italia, la dejé perdida.
¿Qué modo tendré yo para entendelle
a aqueste viejo honrado su propósito?
BELARISO
Digo, señor, que ha sido gran ventura
que aquí contigo declarado se haya,
730
y que de verle estoy haciendo cruces.
Mas, ¿dónde puedes, dime, estar agora
con más seguridad que en esta casa,
sabiendo sus negocios cada día,
pues él nunca te ha visto, ni conoce,
735
ni trae más de ti que nombre y señas?
LISARDO
¡Oh, cómo en el hablar hemos errado,
que nos estaba aqueste mozo viendo!
BELARISO
Si no es que el bellacon se disimula,
muy divertido está y embelesado.
LISARDO
740
Entrémonos aquí, y advierte y mira
que no me llames ya más de hoy mi nombre,
que no te pienso yo llamar el tuyo;
guárdate, que será notable indicio.
Vase.
PEDRO
Quintilla
745
Bien piensa el cruel Lisardo
que está muy seguro aquí,
[··············í/ardo]
ya, por ventura de mí,
ya de mi padre Belardo.
Quintilla
750
Él solo de mí le guarde,
que yo soy la que una tarde
robó el traidor con su gente,
como soldado valiente,
y dejó como cobarde.
Quintilla
755
No sé qué ventura ha sido
la que aquí me lo ha traído.
¿Es sueño, o vanos antojos?
¿Posible es que ven mis ojos
juntos a padre y marido?
Quintilla
760
No ha sido mi dicha poca:
estoy de contento loca,
mas quiero disimular,
que llaman Sancho al calar
y vida y muerte a la boca.
Entra ALBERTO, criado de BELARDO.
ALBERTO
Redondilla
765
¡Hola, capón! ¿Sabes tú
dónde le hallaré tan gordo
para cenar? ¿Estás sordo?
PEDRO
Redondilla
¿No tiene el hombre otro nombre?
ALBERTO
770
Perdone, señor… barbado:
que yo le hubiera llamado
todo mujer o medio hombre.
PEDRO
Redondilla
Todo lo debo de ser.
(Mudada debo estar, cierto,
775
pues no me conoce Alberto.
Mas ¿quién me ha de conocer?
Redondilla
¡Si supiese este bellaco
que con su señora habla!)
ALBERTO
¡Hola, capón! ¿Eres tabla?
PEDRO
780
¿Qué quiere el asno muy flaco?
ALBERTO
Redondilla
¿Dónde habrá capones frescos?
PEDRO
Ahí en la gallinería,
y en la feria cada día
asnos grandes y sardescos.
ALBERTO
Redondilla
785
Hele de dar cuatro coces.
PEDRO
Venga, verá lo que medra.
PEDRO
Cojo una piedra…
Esté quedo.
Sale JUANA.
JUANA
Redondilla
Paso, señor, poco a poco.
790
No maltratéis al muchacho.
PEDRO
Debe de venir borracho,
o, sin duda, que está loco.
JUANA
Redondilla
¿Qué ocasión os dio el pobrete
para dalle?
ALBERTO
¿De qué llora,
795
que no le di más que agora?
ALBERTO
Redondilla
¡Miente, por Dios, el bellaco!
ALBERTO
Y más que me dio ocasión,
800
que me llamó asno flaco.
Redondilla
Agradézcalo al padrino,
el lloroncito picaño.
JUANA
Para ser güésped extraño
ha sido gran desatino.
Redondilla
805
Castiga vuestros criados,
y no miréis los ajenos.
ALBERTO
Siendo vuestros, a lo menos,
vivirán privilegiados.
Redondilla
A pediros perdón vengo,
810
que, a saber su dueño agora
no le enojara, señora,
más que a las niñas que tengo.
Redondilla
Y fuera de que me muestro
humilde y sujeto aquí,
815
vuelvo en aquesto por mí,
que ya soy criado vuestro.
JUANA
Redondilla
Yo quedo, cierto, obligada,
y sabed que el ser cortés
para las mujeres es
820
la cosa más acertada.
Redondilla
Que, en viéndole con enojos,
me da este rapaz congoja,
y quien le ofende me enoja
en las niñas de los ojos.
ALBERTO
Redondilla
825
Arrepentido me hallo,
y creyera con razón,
a no saber que es capón,
que era el capón vuestro gallo.
Redondilla
Yo le quería llevar
830
hasta la plaza, señora,
por que trujese agora
lo que hallase que cenar.
Redondilla
Mas ese favor tan grande
desde agora me obligó
835
a selle criado yo
y que desde hoy me mande.
JUANA
Redondilla
Por allá podéis buscar
en la plaza un mozo o dos,
que esta vez no ha de ir con vos,
840
que le quiero yo ocupar,
Redondilla
que me ha de ayudar a hacer
de vuestro señor la cama.
ALBERTO
Si él fuera capón de fama
supiérala deshacer.
Redondilla
845
Ya, capón, ya me revelas
tu flaco e inútil poder.
¡Siempre tienen que comer
estos que no tienen muelas!
Vase.
JUANA
Redondilla
Váyase el muy majadero,
850
que nunca ofender osara
a los ojos de mi cara
a ser noble y caballero.
Redondilla
JUANA
855
Cree que me traes perdida.
JUANA
Redondilla
¿Diote muy recio aquel necio?
JUANA
¿Cómo? ¿Tan recio te dio?
PEDRO
860
¡Y cómo que me dio recio!
PEDRO
Redondilla
865
Y díjome que sabía
que era capón, si lo vio,
que quisiera entonces yo
mostralle lo que podía.
JUANA
Redondilla
Aunque yo, Pedro, no sé
870
los secretos de tu casa,
el deseo que me abrasa
me dice bien que los ve.
Redondilla
Por eso pierdo el recelo
del nombre de singular,
875
que no había de abrasar
cosa que fuese de hielo.
PEDRO
Redondilla
No quiero para con vos
mostraros lo que seré;
pero yo os lo mostraré
880
estando solos los dos.
Entra RODRIGO.
RODRIGO
Redondilla
No me desagrada, a fe,
la buena conversación.
¿Tan gallo, señor capón?
PEDRO
Redondilla
885
¿Qué temes de mi frialdad,
que eres un gran pecador?
RODRIGO
Como eso puede el calor
de mi mucha voluntad.
Redondilla
¿No te digo y te suplico
890
que a solas no estés con ella?
PEDRO
¿No ves que me llama ella
todas veces y Perico?
Entran FRANCELO, viejo, de camino, y el MESONERO.
FRANCELO
Redondilla
Como tenga buena llave,
con cualquiera me contento.
MESONERO
895
Tendréis muy bueno aposento.
MESONERO
Redondilla
¿Todos habían de estar
juntos, por fuerza, señores?
Ella también diga amores.
JUANA
900
Las sábanas vengo a echar.
MESONERO
Redondilla
Y él ¿qué hace, caballero?
MESONERO
¡Qué trinca para un herrero!
Redondilla
905
Veníos, señor, conmigo.
FRANCELO
Si alguien viniere aquí,
dareisle razón de mí,
que espero a un hidalgo amigo.
MESONERO
Redondilla
¿Por quién ha de preguntar?
FRANCELO
910
Por Francelo, un hombre indiano.
MESONERO
Entremos, que hacia esta mano
aposento os quiero dar,
Redondilla
y ellos vayan por recado,
Vanse.
y ella tome la labor.
JUANA
Señor,
mire aqueste descarado.
Vase.
Redondilla
¡Ah, tablilla de mesón:
mete adentro a cuantos puedas,
que, al fin, de fuera te quedas
920
sujeta al primer ladrón!
Vase.
Jornada II
Salen FRANCELO y BELARDO.
FRANCELO
Redondilla
Estimo vuestra amistad,
y por vos, como es razón,
haré de aqueste mesón
palacio a mi calidad:
Redondilla
925
que, en verdad, que hay en Madrid
amigos que me lo den.
BELARDO
¡Dios os pague tanto bien,
pues me ayudáis a vivir:
Redondilla
que por teneros presente,
930
Francelo, ya no he enfermado!
FRANCELO
Un hidalgo soy que ha estado
en todo lo más de Oriente,
Redondilla
y vengo a vuestro servicio
con cuarenta mil escudos,
935
que me hablan, siendo mudos,
cuando yo los acaricio.
Redondilla
Que no hay para mi sustento
como ver su lumbre pura,
cuando en una noche oscura
940
sobre mi cama los cuento.
BELARDO
Redondilla
Goceislos con mucho gusto
por muchos años, Francelo.
FRANCELO
Deos un millón el cielo,
pero no por mi disgusto;
Redondilla
945
que mientras tuviere vida
durara, Belardo, en mí
la causa por que emprendí
jornada tan atrevida.
Redondilla
Que si supiésedes vos
950
de qué suerte la intenté,
diréis que secreto fue
solo reservado a Dios.
BELARDO
Redondilla
Si se me puede fiar,
señor Francelo, el secreto,
955
de guardárosle prometo
como se debe guardar.
FRANCELO
Redondilla
Fuera de que me asiguran
cualquier cosa vuestras canas,
y mis esperanzas vanas
960
ninguna cosa aventuran.
Romance (tirada)
Belardo, en Valladolid
tenía, en mi mocedad,
una hija moza y hermosa,
de catorce años no más,
965
más recogida y honesta
que la misma honestidad.
Pero, como amor es ciego,
y, al fin, le pintan rapaz,
jugando con otros niños,
970
le ganó la voluntad.
Sacómela de mi casa
un mozo, alférez real
de la flota de las Indias
y capitán de mi mal.
975
Como yo me vi viudo
y en tan triste soledad,
sin mujer, hija ni hacienda,
que es lo que estimaba en más,
por no perder y dejar
980
la patria, amigos y hacienda,
y fui de mi tierra al mar.
Siguiendo a aqueste mancebo
o a mi estrella natural,
he llegado al mar del Sur,
985
el nuestro dejando atrás.
Como vi que me burlaban,
pues nunca le pude hallar,
di luego en juntar hacienda,
por entretener el mal.
990
He ganado lo que digo,
y dejo en una ciudad
un insigne monasterio
edificado a San Juan.
Por ver si a la hurtada prenda
995
puedo volver a cobrar,
agora voy a mi casa,
que habrá diez años que está
desierta del dueño suyo,
que tarde la va a gozar.
1000
Esta es, Belardo, la historia
que tanta pena me da.
BELARDO
Redondilla
¿Qué, en efecto, pasa así?
BELARDO
Si os han dicho mi dolor,
1005
¿por qué hacéis burla de mí?
FRANCELO
Redondilla
¿Yo burla de vos? El cielo
mi hija no me depare
si en todo cuanto os contare
os ha mentido Francelo.
Redondilla
1010
¡Hija perdí, como os digo!
BELARDO
No sois solo el desdichado.
BELARDO
Que me ha pasado
lo propio que a vos, amigo.
Redondilla
Que buscando ando, cual vos,
1015
una hija que me falta.
FRANCELO
Igual ha sido la falta,
Belardo, abracémonos.
Redondilla
Mucho desde agora os quiero.
BELARDO
Pues, si va a decir verdad,
1020
yo os he tomado amistad,
por morir del mal que muero.
Redondilla
Hagamos guerra a estos perros.
FRANCELO
Agora los dos podemos
vengar el mal que tenemos
1025
de tan prolijos destierros.
Redondilla
Y pues que me sois tan amigo
que la llave os doy del pecho
y estoy de vos satisfecho,
a mis desdichas prosigo;
Redondilla
1030
que he dado en una flaqueza,
que ando por esta Juana,
desde ayer por la mañana,
enfermo de la cabeza.
Redondilla
¡Por Dios, que pierdo el sentido,
1035
Belardo, no lo dudéis!
BELARDO
¿Qué?, ¿también en eso habéis
querido igualar conmigo?
BELARDO
Que la adoro
y ya me cuesta un presente.
FRANCELO
1040
¿No veis que vengo de Oriente
y puedo dalle un tesoro?
Redondilla
BELARDO
No burlo, sino que es cierto.
FRANCELO
Yo que a vos me he descubierto
1045
la joya me he de llevar,
Redondilla
que obligado estáis, Belardo,
a dejármela servir.
FRANCELO
Redondilla
¡Ta, ta! No haremos, Belardo,
buena amistad.
BELARDO
No, ¡por Dios!,
1060
que la quiero más que vos.
Entra PEDRO.
PEDRO
Redondilla
tener el bien en la mano.)
BELARDO
Es como un orar, Francelo.
FRANCELO
1065
¿Dónde bueno, Pedro hermano?
PEDRO
Redondilla
Dios le guarde, padre viejo.
¿Dónde bueno van los dos?
FRANCELO
Yo en el muchacho lo dejo.
PEDRO
Redondilla
1070
Direlo de buena gana,
mas no os habéis de enojar.
PEDRO
Que os podéis retratar
para un lienzo de Susana.
PEDRO
1075
Mejor es este linaje
que no barbas de salvaje
y diablo de tentación.
FRANCELO
Redondilla
¡Qué lanza para un jinete!
PEDRO
Que me mandéis algo quiero.
BELARDO
1080
Sabe, Perico, que quiero
hacerte yo mi alcagüete.
PEDRO
Redondilla
Eso no, de tan buen padre
no quiero ser alcagüete.
BELARDO
¿Quién te mete
1085
en deshonrar a tu madre?
PEDRO
Redondilla
Por eso no es deshonrada,
que sois muy hombre de bien.
BELARDO
Gracias, Perico, te den
los galdos de la posada.
PEDRO
Redondilla
1090
¡Qué mal entendéis el mote!
BELARDO
Dile a Juana de mi parte
que estoy como un Durandarte.
FRANCELO
Redondilla
Perido, mírame a mí,
1095
que también yo soy cofrade.
PEDRO
¿He de dejar a mi padre
por vos?
PEDRO
Redondilla
No, a fe, sino que yo os quiero
como a tal, y os debo tanto,
1100
que haré por vos todo cuanto
pudiere un hombre entero,
Redondilla
que no habéis de despreciarme
por parecer a mujer,
porque dentro puede ser
1105
que halléis señal de amarme.
BELARDO
Redondilla
Eres muy hombre de bien
y bonito como un oro.
PEDRO
De padre os guardo el decoro
y de mi señor también.
Redondilla
1110
Id en buena hora, que quiero
hablar a Juana de vos.
BELARDO
Pues voime, quédate adiós.
FRANCELO
Redondilla
Vámonos juntos, Belardo,
1115
que a Palacio tengo de ir.
BELARDO
En todo os he de servir.
Pedro, la respuesta aguardo.
Vanse.
PEDRO
Redondilla
Tú verás lo que negocio.
¡Ah, padre, no me conoces!
1120
Estoy por darte mil voces
y echo a perder mi negocio.
Redondilla
Cúmpleme agora callar,
aunque el alma se me salga,
para que a tiempo me valga
1125
cuando me venga a llamar.
Redondilla
Mi padre me hace alcagüete,
mas ¿qué maravilla ha sido,
si quien era mi marido
en otro tanto se mete?
Redondilla
1130
Que, para acabar mi vida,
de esta Juana amartelado,
me envía por un recado
para que el alma le pida.
Redondilla
Estoy ardiendo de celos,
1135
mas será negocio llano,
pues tengo a Juana en la mano
y de mi parte los cielos.
Salen BELARISO y LISARDO.
LISARDO
Redondilla
Bien te llamaron a ti
¡oh casa! Mesón del Ciego,
1140
pueres de amor y fuego,
y tan ciego para mí.
Redondilla
¿Qué es esto que desde ayer
ando a escuras, poco a poco,
en un laberinto loco
1145
en que me siento perder?
Redondilla
Y no hay descanso que tome,
ni allá fuera le restauro,
por seguir a un minotauro
que de mis entrañas come.
Redondilla
1150
¡Oh, Pedro! ¿Qué hay por acá?
PEDRO
En vuestros negocios ando
tres horas ha lanceando.
PEDRO
Que en este punto
me vino el bien todo junto,
que antes muy mal me fue.
LISARDO
Redondilla
Pues ¿qué? ¿Respondiote mal?
PEDRO
Mal nos dejó la fortuna,
1160
mas ya no hay pena ninguna
que eres hombre principal.
Redondilla
Y pues ya te tengo aquí,
no hayas miedo que te vayas
sin que se truequen en sayas
1165
las promesas que te di.
LISARDO
Redondilla
¿En sayas se han de volver?
poco das.
PEDRO
Aquesto creo,
que es todo el bien que deseo,
mas puédeslas guarnecer.
LISARDO
Redondilla
1170
Bien haces de prometer
largamente lo que quieras,
que quiero a Juana de veras.
PEDRO
Redondilla
que te quiero más que a mí
1175
por verte tan principal
en darme aquel medio real
cuando no te le pedí.
LISARDO
Redondilla
Como me midió en «cuarenta
N
X
Nota del editorEn el texto, “Como me midió ni an quarenta”.
»,
bien me conocer.
PEDRO
(¡Mejor
1180
de lo que piensas, traidor!)
LISARDO
Toma cuatro a buena cuenta.
PEDRO
Redondilla
¿Quieres mucho a esta mujer?
LISARDO
Por grande extremo la quiero.
PEDRO
¿Y quisiste a otra primero?
LISARDO
1185
No he sabido que es querer.
LISARDO
Pues ¿qué? ¿Por la mano entiendes?
PEDRO
Muéstrala: ¿qué la defiendes?
No pienses que nos casamos,
Redondilla
1190
que en verdad que hoy me lavé
y tengo limpias las mías,
y creo que ha muchos días
que otra vez te la tomé.
LISARDO
Redondilla
Engáñaste, que en la corte
1195
no he estado más que esta vez.
PEDRO
Eso diralo el juez
al tiempo que más importe.
Redondilla
PEDRO
¡Qué rayas tienes!
1200
De un largo camino vienes
con una esperanza vana.
LISARDO
Redondilla
De Italia vengo, acertaste,
pero en esotro no aciertas,
que hoy me han abierto las puertas.
PEDRO
1205
Pues esas mismas cerraste.
Redondilla
Un hombre has muerto ¡por Dios!
LISARDO
¡Válgate el diablo por hombre!
PEDRO
Y traes fingido el nombre.
BELARISO
Redondilla
1210
¿No ves que somos perdidos
por boca de este hechicero?
LISARDO
Calla, que eres palabrero.
PEDRO
Redondilla
¿Y dices, pobre de mí,
1215
que no has tenido otro amor?
También negarás, traidor,
que no me has querido a mí.
LISARDO
Redondilla
Eso no lo negaré,
que el amor que te he cobrado,
1220
cuando fuere preguntado
de aquí un siglo, lo diré.
PEDRO
Redondilla
De Venus es este el monte,
y por él he conocido
que a otra mujer has querido;
1225
por eso a lo más disponte
Redondilla
que me queda por decir:
que la dejaste perdida,
y ya es muerta, aunque con vida,
que murió para vivir.
LISARDO
Redondilla
1230
Déjame la mano ya,
que me has dado un grande susto.
PEDRO
Hícelo por darte gusto,
que a tiento hablé, en verdad,
Redondilla
que no sé lo que me digo.
BELARISO
1235
Todo aqueso puede ser,
no tienes de qué temer.
PEDRO
(¡Qué trago he dado al amigo!)
LISARDO
Redondilla
Vámonos a mi aposento,
que quiero hablarte despacio,
1240
y habemos de ir a palacio.
Vanse.
PEDRO
Mira, señor, que hablé a tiento.
Redondilla
Mal lo hice en espantalle,
no se me vaya de aquí.
¿Quién me hizo hablar a mí
1245
que pudiera aseguralle?
Redondilla
Mas no importa, que si quiere
irse, por esta malicia
padre tengo y hay justicia,
y es ley que quien mata muerte.
Redondilla
1250
Un hombre ha muerto, es traidor,
yo pienso usar de una treta,
que viendo sacar maleta
cierro puerta y corredor.
Redondilla
Rodrigo y Juana son estos.
Entran RODRIGO y JUANA.
JUANA
1255
¿No me dirás dónde hubiste
los regalos que me diste
tan pulidos y compuestos?
RODRIGO
Redondilla
De mi salario y percances
compré aquestas niñerías,
1260
porque ha no sé cuántos días
que me van cayendo lances.
Redondilla
Y como solo deseo
agradar a esa belleza,
lo que puede mi pobreza
1265
para tu servicio empleo.
Redondilla
Recibe la voluntad
que por hacerte alborote
ver debajo de un capote
un mundo de calidad.
Redondilla
1270
Y merezca yo de ti
que no escuches ademanes
de aquestos necios galanes
con quien hablando te vi.
Redondilla
Que son güéspedes, al fin,
1275
y se partirán mañana
y quedarás por liviana
con opinión de ruin.
JUANA
Redondilla
En todo me dices bien,
y en señal del nuevo lazo
1280
de amistad, con un abrazo
te he de dar el parabién.
Redondilla
Ve y guárdame en tu aposento
los perniles y toronjas,
que los regalos de monjas
1285
tendrán en mi arca asiento,
Redondilla
RODRIGO
Yo me voy, y mira, Juana,
que escuches de buena gana
a quien el alma te da.
JUANA
Redondilla
1290
«Mía es la tuya
N
X
Nota del editorEn el original, “Mi es tuya”.
» y tuya es esta.
RODRIGO
Una mujer obligada,
cuando no quiere dar nada
no vuelve mala respuesta.
Vase.
JUANA
Redondilla
¿Aquí estabais vos, mocito?
PEDRO
1295
¿Aquí estabais vos, mocita?
JUANA
¿Viste al que me solicita?
PEDRO
He leído el sobre escrito.
JUANA
Redondilla
Todo viene para ti.
¡Por vida de aquesa cara!
PEDRO
1300
Pondrela, si no repara,
en la suya.
PEDRO
Redondilla
¿Para quién son esas cosas
que sacó a este majadero?
¡Quítese allá, que no quiero
1305
niñerías tan costosas!
Redondilla
Sus almendras confitadas
y sus alcorzas de boca
me han dado causa, y no poca,
de seguille las pisadas.
Redondilla
1310
Mas agora que ya sé
qué interés la desjareta,
entenderele la letra
y alzaré de tajo.
PEDRO
1315
Y aun le daré cuatro coces,
soy hombre, y de los feroces.
JUANA
Redondilla
Envainemos, caponcillo,
y dame un abrazo.
PEDRO
¡Bueno!
1320
Estoy de coraje lleno,
mataré a ese hombrecillo.
Redondilla
¿Abrazo tú? ¡Vive Dios,
que te he de dar cuatro coces!
PEDRO
No des voces.
1325
¿Abrazo le das?
JUANA
Redondilla
¿La mano pones en mí?
¡Oh, hideputa, picaño!
No pienso hablarte en un año.
Vete, apártate de mí.
Redondilla
1330
¿Esta bajeza has de usar?
PEDRO
Ea, mis ojos hermosos,
que solo en verlos llorosos
estoy ya para llorar.
Redondilla
Que de semejante injuria,
1335
esme fuerza rigurosa.
Sola una lágrimas hermosa
pudiera templar su furia.
Redondilla
Ea, ¿qué te estás riendo?
Dame esa mano.
JUANA
Es verdad
1340
que te tengo voluntad
y estalo el alma oyendo.
Redondilla
Que por más que finja enojos,
y «con
N
X
Nota del editorEn el texto, “y como el rostro lo encubra”.
» el rostro lo cubra,
lo que la boca te encubra
1345
te lo parlarán los ojos.
JUANA
Cuanto puedo.
¡Ay, caponcillo, está quedo!
PEDRO
Redondilla
1350
A la cocina me «voy
N
X
Nota del editorParece faltar algo, pues “voy” no es consonante de “amor”.
».
JUANA
¿Con calor y a la cocina?
PEDRO
Esa es la mejor piscina
de los enfermos de amor.
JUANA
Redondilla
Ven y calentarte he el hielo.
Salen FRANCELO y BELARDO.
BELARDO
1355
Malas nuevas tengo de él,
sino es que vuelvan por él
estos soldados, Francelo.
Redondilla
No ha quedado ningún hombre
a quien no haya preguntado,
1360
y dicen que no han tratado
ni conocido tal hombre.
FRANCELO
Redondilla
No hagáis cuenta que en palacio
habéis de hallar buena nueva,
que todo se trae y lleva
1365
ya de prisa, ya de espacio.
Redondilla
Dudoso me ha parecido
vuestro negocio, Belardo.
BELARDO
Muy mal dispidiente aguardo,
creo que en balde he venido.
Redondilla
1370
Pero escuchad: ¿no es aquella
la lumbre de aquestos ojos?
FRANCELO
La causa de mis enojos
y de mis ojos la estrella.
BELARDO
1375
No se me puede escapar,
porque la he de declarar
todo mi pecho esta vez.
FRANCELO
Redondilla
¡Oh, gloria del alma mía!
Sacadme de aqueste estrecho,
1380
que un Etna de fuego has hecho
la carne caduca y fría.
Redondilla
Sois el pisto que me esfuerza
y el agua confortativa,
y la virtud atractiva
1385
de los miembros de mi fuerza.
BELARDO
Redondilla
Acabad, ¡oh, pesia tal!
Dejad algo para mí.
FRANCELO
Pues no he comenzado aquí,
que falta lo principal.
BELARDO
Redondilla
1390
Esto no es cosa que ignora
su cordura y discreción;
dejad decir su razón
a aquesta alma que la adora.
Redondilla
Como berros en laguna
1395
han florecido mis sesos,
«que
N
X
Nota del editorEn el texto, “las” en vez de “que”.
» medulas en los güesos
crecen más que con la luna.
Redondilla
Sois el centro de mi esfera,
sois el calor que me estira,
1400
sois la rienda que me tira
y sois mi causa primera.
Redondilla
Sois mi escritorio de escudos
con que mis penas remedio,
y el cajoncillo de en medio,
1405
donde tengo los menudos.
Redondilla
Sois mi nueva martingala
y sois mi caja de antojos,
norabuena de mis ojos
y de mi bien noramala.
Redondilla
FRANCELO
No digáis más.
Como quien baila, os la quito,
que es mi bien todo infinito
y el punto de mi compás.
Redondilla
Juana, no hay más que escuchéis
1415
a mi amorosa porfía.
Yo soy Roma, que se ardía,
y vos Nero, que la veis.
BELARDO
Redondilla
Bien mal año para Orfeo
1420
cuando animales traía,
si cantó la tiranía
de aquel Nerón fariseo.
FRANCELO
Redondilla
Todo os lo queréis decir;
a nadie dejáis hablar,
1425
que yo también sé danzar
que no se puede sufrir.
Redondilla
¿Queréis ver un esturdión?
JUANA
¿Sin son haréis la mudanza?
FRANCELO
Vos sois el son de mi danza,
1430
que yo no bailo a otro son.
JUANA
Redondilla
Ahora bien: ¿qué es lo que quieren?
BELARDO
Que escojáis el más galán.
Miras aqueste ademán
por quien las damas se mueren,
Redondilla
1435
mirad esta pierna y pie
que con mi talle se ajusta;
mirad esta calza justa
que os muestra bien lo que ve,
Redondilla
y mirad bien que Francelo,
1440
aunque es honrado, no es tal
para el ardiente caudal,
porque es frío como un hielo.
FRANCELO
Redondilla
Si va por la gentileza,
no tenéis tan ciegos ojos
1445
que no veáis los despojos
de amor y naturaleza.
Redondilla
No he visto el rostro a la tos,
hablo como una bandurria,
no hay sospecha de estangurria,
1450
y esto aprueba y veldo vos.
JUANA
Redondilla
Señor Francelo y Belardo:
pues que yo soy Doralice
y ellos, como amor lo dice,
Rodamonte y Mandricardo,
Redondilla
1455
quisiera escoger ¡por Dios!
mas no es cosa de mi oficio
sin que prueben el servicio
que se espera de los dos,
Redondilla
que para podello hacer
1460
he de estar más obligada,
pues no da ni gasta nada
quien pone solo el querer.
Redondilla
Quede, pues, esta sentencia,
que cualquiera que me hiciere
1465
cualquier servicio, ese espere
debida correspondencia.
Redondilla
BELARDO
Digo que estoy satisfecho.
FRANCELO
Yo con ojos, boca y pecho,
1470
digo mil veces que sí.
JUANA
Redondilla
Pues yo mi palabra obligo,
y con aquesto me voy.
Vase.
BELARDO
Yo vuestro criado soy
y vuestra voluntad sigo.
FRANCELO
Redondilla
1475
¿Qué os parece de esto?
FRANCELO
¿Cómo entendéis la sentencia?
BELARDO
Que al uno dará audiencia
y al otro ceño y desdén.
FRANCELO
Redondilla
No digo sino el servicio
1480
que a Juana se le ha de hacer,
si es que dinero ha de ser
amoroso sacrificio.
BELARDO
Redondilla
Cuando vos eso dudáis
tiniendo tanto dinero,
1485
¿qué haré yo, pobre escudero?
Ardiendo en oro os heláis.
FRANCELO
Redondilla
Sin duda que me resfrío,
que no hay aire que me seque
como pedirme que trueque.
BELARDO
1490
Luego el interés es mío.
Redondilla
¡Victoria por mi largueza!
¡Victoria por Alejandro!
Que ya no hay mar sin Leandro
sin dativo franqueza.
FRANCELO
Redondilla
1495
No estoy ahora tan fuera
de trocar algún real.
Sale RODRIGO, dando de palos a JULIO.
RODRIGO
¿Y vos habéis de hacer tal,
bellaco?
JULIO
Redondilla
¡Señor! ¿Por qué así me matas
1500
sin oír mi información?
JULIO
¿Hablaré si me maltratas?
BELARDO
¿Hay tan gran bellaquería?
1505
Escuchad, ¡por vida mía!
¿Esto se puede sufrir?
Redondilla
Pues ¿de un mozo de mesón
así os dejáis dar de coces?
JULIO
Como tú no le conoces
1510
hablas de…
JULIO
Redondilla
Suplícoos, señor, si valgo
por esta humildad con vos,
que nos dejéis a los dos.
FRANCELO
¿Así se trata un hidalgo?
Redondilla
1515
Mas débense de entender,
que algún negocio secreto
le tiene atado y sujeto.
BELARDO
Redondilla
Porque un hombre con espada,
1520
aunque algún pícaro fuera,
no es posible que sufriera
tanta coz, palo y puñada.
FRANCELO
Redondilla
Vamos, y dejaldo estar,
que a la cátedra me opongo
1525
y a todo el riesgo me pongo
de perder o de ganar.
BELARDO
Redondilla
Al fin, de los dos, al uno
esta joya le darán.
FRANCELO
A lo menos, por galán,
1530
no me la gana ninguno.
Vanse.
JULIO
Redondilla
¿Por qué, señor, has gustado
de afrentar públicamente
al más fiel y obediente
y más humilde criado?
Redondilla
1535
¿Págasme así los caminos
que desde Sevilla aquí
hice tres veces por ti?
¿De aqueste premio son dinos
Redondilla
el engañas a tu padre
1540
con fingille que estudiabas
y que en Salamanca estabas,
y el consolar a tu madre?
Redondilla
¿El traerte cuanto puedo
y el tener, al fin, en peso
1545
la fuerza de este suceso
que diera a un Hércules miedo?
Redondilla
¡Ah, don Juan, que estas no son
hazañas de caballero,
que te ha hecho muy ratero
1550
la tierra de este mesón!
Redondilla
Porque hablase con tu dama,
o con aquella doncella
que no hay güésped que sin ella
duerma seguro en la cama,
Redondilla
1555
¿has de formar tantos celos
y porque llegué a abrazalla?
RODRIGO
¡Paso! No más que en nombralla
se me renuevan los duelos.
Redondilla
¡Perro, bellaco, azacán!
1560
¡Abrazar! ¿De qué manera?
JULIO
Señor don Juan, tente, espera.
RODRIGO
No me llames ya don Juan.
JULIO
Redondilla
¡Vive Dios! que si me tocas
que meta a la espada mano.
RODRIGO
1565
¿Espada? ¡Infame, villano!
¡Quebrareos una y mil bocas!
JULIO
Redondilla
Yo se lo diré a tu padre
y haré que venga por ti.
Vase.
RODRIGO
¿No sabes que para mí
1570
ya no hay perro que me ladre?
Redondilla
Volved acá, descarado.
¿Ah, Julio? ¿Ah, Julio amigo?
¿Cómo? El burlarme contigo,
¿no es de señor a criado?
Redondilla
1575
Vuelve, ¡por tu vida! Julio.
En balde le llamo ya,
que, según parte, será
milagro volver por julio.
Redondilla
¡Oh! ¡Qué mal he andado en esto!
1580
que por una liviandad
ha sido gran necedad
ser con Julio descompuesto,
Redondilla
que es la piedra triangular
de todo aqueste edificio.
1585
Romperase el frontispicio,
ya se comienza a arruinar,
Redondilla
ya las guardas he quebrado
a la llave del secreto.
A mi daño voy sujeto,
1590
abierto queda el candado,
Redondilla
que si el enojo le «dura
N
X
Nota del editorEn el original, “diera”.
»
y no vuelve a la venta,
por lo que a mi padre cuenta
me mando mala ventura.
Entran LISARDO y BELARISO.
LISARDO
Redondilla
1595
Sosegado traigo el pecho,
Estacio, después que oí
de que el mozo zahorí
el engaño contrahecho,
Redondilla
que dice que lo que dijo
1600
os lo oyó en el aposento
estando una noche atento
y yo en hablalle prolijo.
Redondilla
Fuera de esto del recado
que de esta Juana me dio…
RODRIGO
Redondilla
¿Hay, señor, en qué serviros?
LISARDO
No, Rodrigo; no, señor,
que tenéis nombre traidor
1610
y ya os conozco los tiros.
RODRIGO
Redondilla
Yo soy muy hombre de bien.
LISARDO
Y teneis talle, a lo menos,
de jurar falso por menos
de cuatro cuartos que os den.
Redondilla
1615
¿No sois [vos] Rodrigo?
LISARDO
Pues basta, no más conmigo.
“¡Afuera, afuera, Rodrigo!”
RODRIGO
¿Qué? ¿Que me vaya de aquí?
Redondilla
Quedad muy enhorabuena,
1620
pues que a mi nombre os enfada.
LISARDO
Aquí no hay que vencer nada
por vuestra doña Jimena.
Redondilla
¿Paréceos bien, bellacón,
estarme anoche escuchando?
RODRIGO
1625
Mire que me voy hinchando,
hable bajo, ¡fanfarrón!
LISARDO
Redondilla
¡Oh, bellaco! ¡Dale, Estacio!
¡Dale!¡Mátale!
RODRIGO
¡Ay de mí!
¿Nadie me socorre aquí?
LISARDO
1630
¡Por Dios, que te vas despacio!
Redondilla
Espera, darele yo
porque el amor se le quite,
que por Juana se derrite
después que lavar la vio.
Redondilla
1635
Veamos por qué razón
ayer, como yo lo vi,
la pedía celos de mí
y la amagó un bofetón.
Sale JULIO.
Redondilla
JULIO
1640
¡Por Dios, que gusto de entrar
para vello aporrear!
LISARDO
Redondilla
¿Celos de mí, bellacazo?
¿De cuándo acá os igualáis?
RODRIGO
1645
Señor Julio, ¿a qué os aguardáis?
JULIO
¡Dale bien; extiende el brazo!
LISARDO
N
X
Nota del editorEl manuscrito original dice “RODRIGO”.
Redondilla
¡Señor julio, señor mayo,
señor agosto o septiembre!
JULIO
Menealde hasta noviembre,
1650
sacalde el polvo del sayo,
Redondilla
que, a fe, que yo no lo quite.
RODRIGO
¿Esto se sufre? ¿Esto pasa?
¿Qué? ¿No hay gente en esta casa?
Y la hay ¿esto permite?
JULIO
Redondilla
1655
¡Oh, señor! ¿Por qué es aquesto?
¿Por qué así maltratáis?
LISARDO
Cuando el negocio entendáis,
diréis que anduve compuesto,
Redondilla
y a vos puédeseos decir
1660
como a güesped y discreto,
cuanto más que no es secreto
que nos importa el vivir.
Redondilla
De celos que de mí tiene,
porque hablé con su Juana,
1665
hija del güésped, o hermana,
que a los que pasa detiene,
Redondilla
la ha maltratado el asnazo,
el señor de la antipara,
y puesto sobre la cara
1670
la mano de morterazo,
Redondilla
que creo que el jueves santo
sirve de matar candelas,
y le ha quebrado dos muelas
que pueden moler un canto.
JULIO
Redondilla
1675
Si eso pasa, en mi conciencia
que tiene poco castigo.
¡Pícaro, truhán, mendigo!
RODRIGO
¡Ah, prueba de mi paciencia!
JULIO
Redondilla
Estoy por dalle de palos.
1680
¡Bellaconazo hablador!
LISARDO
¡Dáselos, Estacio, dalos,
Redondilla
porque tenga atrevimiento
de responder!
RODRIGO
Si tal di,
1685
mátame, señor, aquí.
Castiga mi atrevimiento.
LISARDO
Redondilla
Pues mirad que desde hoy
os aviso que he de hablalla
y retozalla y miralla,
1690
y por la fe de quien soy,
Redondilla
que si palabra la habláis…
RODRIGO
Yo os la doy de no estorbaros.
LISARDO
Y más que quiero avisaros,
para ver si la estorbáis,
Redondilla
1695
de que esta noche, de que esta,
y aun antes de media hora,
la he de hablar, porque me adora
y algunas blancas me cuesta.
Redondilla
RODRIGO
1700
Callaré como una piedra.
(Que eso justamente medra
señor que se hace criado.)
JULIO
Redondilla
Yo, señor Fabricio, quiero
irme con vos.
JULIO
1705
Matarlo he si quedo aquí,
por la fe de caballero.
Vanse.
RODRIGO
Redondilla
Bien haces de irte con él,
porque si aquí te quedaras,
pudiera ser que llevaras
1710
el galardón de fiel.
Redondilla
Vengado se va de mí,
como los otros se fueron,
buenos celos me pidieron
por los que yo les pedí.
Redondilla
1715
Mas, lo que es peor que todo,
es aquesto del concierto,
que si por ventura es cierto,
yo quedo puesto de lodo.
Redondilla
Pero buscaré invención
1720
para estorbar tanto daño,
que si esto fuere engaño,
no me engañe el corazón.
Sale PEDRO.
PEDRO
Redondilla
Por ti preguntaba agora
nuestro amo, Rodrigo hermano,
1725
que da voces este indiano
y está riñendo señora.
Redondilla
¿En qué estás desvanecido?
RODRIGO
Ando con cierta sospecha
contra quien poco aprovecha
1730
todo el poder del sentido.
Redondilla
¿Hale dado, que hayas visto,
alguno a Juana?
RODRIGO
Oye: no te escandalices.
¿Cómo no has de ser mal quisto?
PEDRO
Redondilla
1735
¿A una moza tan honrada
le ha de dar hombre alguno?
¡Ah, triste amante, importuno!
RODRIGO
Es moza, al fin, de posada.
Redondilla
Pues cree que algo ha habido,
1740
[y] que no es posible menos,
que allá han sonado los truenos
y en mis espaldas llovido.
Redondilla
Pero quédate con Dios,
que eres tú más sospechoso
1745
que yo importuno y celoso,
y, al fin, servimos los dos.
Vase.
PEDRO
Redondilla
Pues ¿qué? ¿Tendrete yo invidia?
Mis negocios se empeoran,
unos ríen, otros lloran
1750
lo que mi bien les fastidia.
Redondilla
He trazado con Lisardo
el que Fabricio se llama,
que hable esta noche a su dama,
y antes de un hora lo aguardo.
Redondilla
1755
Pero no hablará con ella
porque descanse Rodrigo,
y quiero que hable conmigo,
que me pondré en lugar de ella.
Redondilla
Las faltas quiero suplir,
1760
que, como mujer, podré,
que ya de la noche sé
que puede y sabe encubrir.
Redondilla
Encomiéndome en tus manos,
y en tus estrellas también,
1765
¡oh, tercera de mi bien,
reposo de los humanos!
Redondilla
De molde viene el suceso
a mi padre, que ha querido,
en la edad de más sentido,
1770
venir a perder el seso.
Redondilla
Tendrá lugar de hablar
con Juana, porque yo he dado
en que vaya disfrazado
y sirva por mi lugar,
Redondilla
1775
que aunque a disgusto ha de ser
de la que a mí me esperó,
más vale y puede que yo,
pues es hombre y yo mujer.
Redondilla
Pero la lástima es
1780
que no es él solo amador,
que tiene competidor,
y no de poco interés,
Redondilla
que es el indiano Francelo,
que también ha concertado
1785
hablalla por un terrado,
y que se encuentren recelo.
Redondilla
Pues ¿qué diré, si comienzo,
de los criados de todos
tantos y por tantos modos
1790
que me corro y avergüenzo?
Redondilla
Él es vicio irremediable
de los que güéspedes son
en habiendo en el mesón
moza que retoce y hable.
Redondilla
1795
Ya es muy tarde y han cenado.
Irme quiero ya a vestir,
porque me he de convertir
en otro traje pasado.
Entran JUANA y ALBERTO.
ALBERTO
Redondilla
Haré por vos cualquier cosa,
1800
mi Juana, no lo dudéis,
con solo que vos me deis
una palabra amorosa
Redondilla
PEDRO
Irme quiero allá detrás,
1805
aunque no fuese por más
que por miedo del vocablo.
Vase.
JUANA
Redondilla
No es cosa de que te puede
venir pesadumbre, Alberto.
ALBERTO
Dicho el de amores muerto
1810
cuando por vos muerto quede.
Redondilla
Id, señora, confiada
de que haréis mis fuerzas viles,
con vuestro favor, de Aquiles,
y de un Orlando la espada.
Redondilla
1815
Guardareos esta puerta,
y al primero que llegare
haré que el palo repare
con media cabeza abierta.
JUANA
Redondilla
Tu garbo, Alberto, me abona,
1820
y las mujeres perdemos
el seso por el que vemos
valiente por su persona.
Redondilla
ALBERTO
Id, señora, descuidada,
1825
que el Cid no hallará entrada,
Vase.
ALBERTO
Redondilla
Deseo obligar a esta,
porque por este placer
dice me ha de entretener
1830
todo el calor de una siesta.
Redondilla
Quiérome guardar aquí
y esperar a este galán.
¡Qué bien mis negocios van!
Entra BELARISO.
BELARISO
Basta que me quiere a mí,
Redondilla
1835
y anda el pobre de mi amo
muerto por Juana, y la moza
me adora, quiere y retoza,
y viene herida al reclamo.
Redondilla
Encargome aquesta tarde
1840
que la guardase la puerta
de un galán que la despierta
y, al fin, quiere que la guarde.
Redondilla
Aquí me arrimo, que estoy
más cerca de su retrete.
1845
¡Bravas cosas me promete
si cuatro palos le doy!
Entra JULIO.
JULIO
Redondilla
¡Oh, amor, con qué ligereza
entras por puerta cerrada
y en entrando en la posada
1850
escoges la mejor pieza!
Redondilla
Porque viniendo entre nubes,
como dicen los poetas,
igual que «el
N
X
Nota del editorEn el texto, “igual al vino”.
» vino sujetas
y a la cabeza te subes.
Redondilla
1855
¡Que me haya Juana mandado
que le guarde aquesta puerta!
Mas pues amor lo concierta,
quiero arrimarme embozado,
Redondilla
que le he de dar cuatro palos
1860
al que llegare a escuchar.
Sale LISARDO con PEDRO, vestido de mujer y cubierto con su manto.
LISARDO
La espalda de este pajar
la ha de hacer a sus regalos.
Redondilla
Espérame, Juana mía,
que le voy a recorrer.
PEDRO
1865
(¡Que, al fin, he venido a ser
de aquel mismo que solía!
Redondilla
Doña Blanca soy, traidor,
y no la Juana que piensas,
que tan notables ofensas
1870
de sufrillas huye amor.
Redondilla
Bien piensa aqueste enemigo
de ofender mi honestidad;
gran burla fuera, en verdad,
sí se burlara conmigo.
Redondilla
1875
Pero no, que voy a ver
el falso pecho que tiene,
que, al fin, engañado viene
y engaña propria mujer.)
PEDRO
(¡Ah, traidor, guarte de mí!
Mas no, que le quiero bien.)
Vanse.
ALBERTO
Redondilla
¿Qué figuras son aquestas?
BELARISO
Sombras me mandan que guarde.
JULIO
1885
Sin duda Troya se arde,
pues sacan la gente a cuestas.
Entra BELARDO, de figurilla.
BELARDO
Redondilla
Miren qué traje he tomado
para hablar con mi Juana,
porque desde esta mañana
1890
lo tenemos concertado.
Redondilla
¡Oh, amor niño! ¿Quién te entiende?
¡Ofrezco al diablo el amor,
rapacillo, burlador!
No eres amor, sino duende.
Redondilla
1895
Esta es la puerta y ventana,
hacia allá llegarme quiero
para ver aquel lucero
que sale por la mañana.
Redondilla
Gente vine, aquí me arrimo.
Sale RODRIGO.
RODRIGO
1900
Esta es la dichosa hora
que cobre vida, señora,
el espíritu que animo.
Redondilla
Aquí, sí habéis de cumplir
la promesa de esta tarde,
1905
está quien se abrasa y arde,
en vísperas «de
N
X
Nota del editorHemos enmendado este verso, que dice en el texto: “está en esperar morir”, palabras
que no hacen sentido.
» morir.
Redondilla
No sé quién viene, aquí quiero
aguardar el fin del caso.
Sale FRANCELO, de figurilla.
FRANCELO
Amor, que guías mi paso,
1910
ponme en el punto postrero.
Redondilla
La puerta y ventana es esta,
y, sin duda, que se abrió;
parece que ella me dio
por el amor la respuesta.
RODRIGO
Redondilla
1915
Abrid, que estoy esperando.
BELARDO
Llegar quiero, que han abierto.
Abierto se ha el cielo y puerto
del mar que voy navegando.
Redondilla
Mostradme vuestra hermosura,
1920
seré del todo dichoso
con ver ese rostro hermoso.
Al llegar hacia la ventana RODRIGO, BELARDO y FRANCELO, danles de palos los que están
cubiertos.
¡Oh, qué respuesta tan dura!
FRANCELO
1925
Yo, Francelo, por mi mal.
JUANA
«¿Cierto?
N
X
Nota del editorEste pasaje, como se ve, está muy alterado.
»
Redondilla
¡Ah, mis señores galanes,
por haber estado al frío,
esta colación envío!
BELARDO
1930
¡Oh, bellacos, ganapanes!
Redondilla
¿No es bueno que me ha molido,
Francelo, mi criado Alberto?
FRANCELO
Y a mí el ajeno me ha muerto.
BELARDO
Esta espalda llevo abierta.
JULIO
Aquesta puerta
Juana me mandó guardar.
BELARISO
Redondilla
Yo toco lo güesos tuyos.
1940
Entra, Alberto, que hay guardado
buen vino y un lomo asado.
ALBERTO
Iguales llevan los suyos.
Vanse.
Jornada III
Sale PEDRO.
PEDRO
Quintilla
Allá puse los harneros,
porque me están dando voces.
1945
¿No bastan los mulos coces,
sino que los arrieros
también me las dan feroces?
MESONERO
Quintilla
¿En qué ha de parar aquesto?
¿Juana, Rodrigo, Perico?
1950
[··········-ico/esto]
PEDRO
¡Oh, ladrón, avaro y rico!
¡Oh, salteador manifiesto!
Quintilla
A Lisardo tengo aquí,
que anoche en el traje hablé
1955
de Juana, a quien parecí.
Mujer fui, que mujer fue
desde que me tiene ansí.
Quintilla
Partiose de mí engañado,
contento de haberle dado
1960
una esperanza que hoy
le ha de dar, si yo le doy
abierto el puerto cerrado.
Quintilla
Él y ella vienen aquí:
disimularme pretendo.
Salen JUAN y LISARDO.
JUANA
1965
¿Que yo te hablé y te oí?
Estoy, de oírte, riendo
de tu locura y de ti.
LISARDO
Quintilla
Si no me hablaste y me viste,
si no te vi ni te hablé,
1970
si la mano no me diste,
si la tuya no tomé,
si no te escuché y me oíste,
Quintilla
si no fueron esos brazos
de mi cuello honestos lazos
1975
con uno y otro desmayo,
sobre mí descienda un rayo…
JUANA
Quintilla
Pues si yo te vi y te hablé
y tú me hablaste y me viste,
1980
si yo tu mano tomé
y tú la tuya me diste,
si me oíste y te escuché,
Quintilla
y si fueron estos brazos
de tu cuello honestos lazos,
1985
con desmayo o sin desmayo,
sobre mí descienda un rayo…
LISARDO
Quintilla
¿Estás loca, por ventura?
JUANA
¿Estás, por ventura, loco?
LISARDO
1990
¿Qué? ¿No crees a quien jura?
JUANA
A quien jura ¿crees tan poco?
PEDRO
Quintilla
¿Sobre qué es esta quistión?
LISARDO
Sobre que me niega Juana
1995
que anoche, en cierta ocasión
no fue conmigo tan llana
como su Pedro capón.
Quintilla
Que ¡vive Dios! que lo sabe
algún testigo y la llave
2000
de una puerta que sé yo,
que más de un beso [le] dio
y más de un suspiro suave.
PEDRO
Quintilla
¡Ah! Pues si aquesto es ansí,
¿para qué negáis señora,
2005
lo que hecistes, decí?
[····················-ora/í]
[····················-ora/í]
Quintilla
[····················-ero/antes]
[····················-ero/antes]
2010
En el mesón forastero
que a las manos por quien muero
no calce su par de guantes.
Entran BELARISO y ALBERTO.
ALBERTO
Quintilla
Estacio, espérame aquí,
que quiero hablar con Rodrigo.
BELARISO
2015
Hablá presto, concluí,
que tiene que hablar conmigo.
ALBERTO
Quintilla
Pues, Rodrigo, ¿sabes ya
lo que tienes de hacer?
RODRIGO
2020
El que viene lo dirá.
ALBERTO
Cuarto aposento ha de ser;
la llave, hermano, me da,
Quintilla
que estoy de contento loco.
RODRIGO
No estimes la llave en poco.
2025
Toma y entra.
ALBERTO
¡Oh, llave hermosa,
llave dorada y graciosa,
mil veces te beso y toco!
Quintilla
Hoy mi esperanza se acabe,
pues me ha hecho de su llave
2030
mi reina.—¡Hola, Estacio, adiós!
BELARISO
Solos quedamos los dos
y en medio el secreto cabe.
Quintilla
¿Hate dicho aquel Perico
cuál aposento ha de ser
2035
el que me ha de hacer tan rico?
RODRIGO
No me acordé, por tener
el cabestro del borrico,
Quintilla
que de la caballeriza
por momentos se desliza.
BELARISO
2040
Pues mira que es el tercero.
RODRIGO
Pues darte la llave quiero,
y con su cinta pajiza.
BELARISO
Quintilla
Y esto trae por señal.
¡Oh, llave que cierra al mal
2045
y abre las puertas al bien!
¡Oh, llave, llave, por quien
vuelvo a vivir de mortal!
Quintilla
Yo entro a esperar, Rodrigo,
a aquel ángel que consigo
2050
trae el descanso postrero
de este mi mal.
Vase.
RODRIGO
Quintilla
¡Válame Dios! ¿Qué será
esto de encerrar aquestos?
2055
Mas Pedro se entenderá,
quizá porque callen estos
mientras él hablando está.
Quintilla
Todos por Juana suspiran,
todos la quiere y «aman
N
X
Nota del editorConsonante impropio. Quizás “y miran”.
»,
2060
todos a Juana esperando,
ya riendo, ya llorando,
a sus camas se retiran.
Quintilla
Juana, desde esta mañana,
contra ti el mundo se arma,
2065
guarda bien la barbacana,
Juana, que tocan al arma;
que tocan al arma, Juana.
Quintilla
Mira que no haya entredicho
en todo lo sobredicho;
2070
que solo aguardo a gozallo:
que yo he de correr el gallo,
según el capón lo ha dicho.
Salen BELARDO y FRANCELO.
FRANCELO
Quintilla
Es buscallo por demás,
que, con ventaja bastante,
2075
partió, no aguardando más,
de llevar su bien delante
y dejar el nuestro atrás.
Quintilla
Mucho os habéis declarado
con uno y otro soldado;
2080
que quien persigue, al amigo
ha de hablar del enemigo
muy quieto y muy recatado.
BELARDO
Quintilla
Ya no tengo confianza
de poderlo hallar, Francelo;
2085
ya he perdido la esperanza
de que en algún tiempo el cielo
a mis males dé bonanza.
Quintilla
Juana me tiene perdido,
que a olvidalla no fue parte
2090
los palos que he recibido.
FRANCELO
Aquí está quien le ha cabido
de lo uno y otro parte.
RODRIGO
Quintilla
¿Dicen las vuesas mercedes
por mí, acaso?
FRANCELO
¿Pues no fuiste
2095
uno de ellos?
RODRIGO
Y tú puedes
asegurar que lo viste.
FRANCELO
Quisiera con las paredes.
Quintilla
Pero mis espaldas saben
qué palos cubren y caben
2100
desde el cuello a la cintura;
no me quedó coyuntura.
BELARDO
Dignos son de que se alaben,
Quintilla
que, a fe, que el que a mí me dio
que los daba con donaire.
2105
[····················-aire/ó]
No pensé si es cosa de aire.
RODRIGO
Quintilla
¡Pobre de mí, que sin culpa
me dieron tanto garrote
2110
sobre carne, hueso y pulpa
que en el envés del capote
traigo escrita la disculpa!
Quintilla
Que me cupo quien yo sé,
que no estaba bien conmigo.
Sale PEDRO.
PEDRO
2115
Anda, ve presto, Rodrigo,
que te llaman.
PEDRO
No sé, que te llaman, digo.
RODRIGO
Quintilla
¿Ha venido güésped nuevo?
PEDRO
Viejo es, ¿de qué te alteras?
RODRIGO
¡Ah, cuánto a mis celos debo!
Quintilla
Antes me quiero esconder
para no estar ocupado
2125
el tiempo en que se ha de hacer
el negocio concertado
que desconcierta mi ser.
Quintilla
Dile a nuestro amo que estoy
con un güésped en la plaza;
2130
que a hablar con Juana voy.
PEDRO
¡Hao! No le digas la traza.
¡«Guárdate
N
X
Nota del editorEl texto dice “Guarte”.
»!
Vase.
BELARDO
Quintilla
Pues, Perico, ¿en qué entendemos?
PEDRO
Con vuestros negocios ando
2135
tres horas ha zanqueando.
PEDRO
Recado tenemos;
que yo te estaba esperando.
Quintilla
Vete y muda de vestido
y vuelve de aquí a un momento
2140
quedo, sin hacer ruido,
que yo te la habré metido
en el tercer aposento,
Quintilla
donde te estará aguardando,
que esto tratamos los dos.
BELARDO
Los huesos me están temblando,
[····················-os/ando]
Quintilla
que tal ventura he tenido.
Pedro, aderezarme quiero.
PEDRO
2150
Al aposento postrero
escuchá llegá al oído.
¿Has entendido?
FRANCELO
Quintilla
¡Por Dios, que está concertado,
o la vista me ha engañado,
2155
de metello en el retrete!
La llave de este alcagüete
abre de Juana el candado.
BELARDO
Pues, Pedro, quédate adiós.
FRANCELO
2160
(¡De celos me estoy muriendo!)
La llave de aqueste estruendo,
Pedro, creo que sois vos.
Quintilla
¿Qué os ha dicho el compañero?
PEDRO
Que le meta en su aposento
2165
una mocita que espero,
y, por tenerme contento,
me dio este doblón, primero,
Quintilla
por que con gusto lo hiciera,
para comprar colación.
FRANCELO
2170
Otro de a cuatro te diera,
si yo otra dama tuviera
que digo en mi corazón.
PEDRO
Quintilla
Yo te la trairé, y aun dos.
FRANCELO
Está en el tercero cielo.
PEDRO
2175
Si es Venus, bajalda vos.
Pero si es diosa del suelo
trairéosla, ¡vive Dios!
Quintilla
que yo sé que de la tierra
dineros hacen la guerra.
2180
Por Juana sé que te muerte;
dinericos en la cerra
y la trairé.
PEDRO
Quintilla
Has de darme diez escudos
que la ablanden, siendo mudos.
FRANCELO
2185
¿Dices primero o después?
PEDRO
Basta que después los des,
cuando estéis los dos desnudos.
Quintilla
(¡Extraña maraña intento!)
Volverás de aquí a un momento
2190
con el metal amarillo,
y hallarla has cual corderillo
en este cuarto aposento.
FRANCELO
Quintilla
¡Oh, venturoso Francelo!
Yo voy, y mira, Perico,
2195
que lo traces bien.
PEDRO
Harelo.
Vase.
¡Plega a Dios no venga al suelo
la máquina que edifico!
Entra CLEORISIO, viejo, de camino.
CLEORISIO
Quintilla
Enciendan, pues, una luz.
PEDRO
Por lo escuro os aconsejo
2200
que entréis haciendo la cruz.
PEDRO
Aqueste viejo
es en la habla andaluz.
CLEORISIO
Quintilla
¿Cuál es el sexto aposento,
que dicen no está ocupado?
2205
¿Queréis que le busque a tiento?
PEDRO
A lo menos halo estado
con el sexto mandamiento.
Quintilla
CLEORISIO
De Toledo, que hasta allí
2210
vine por la posta ahora;
que de Sevilla salí
día de Nuestra Señora.
Quintilla
Si ahí viniere un criado,
decilde que Cleorisio
2215
aquí le aguarda acostado.
¿Sois mozo?
PEDRO
A vuestro servicio,
y de este mesón criado.
CLEORISIO
Quintilla
¿Conocéis de estos mesones
los mozos que hay?
CLEORISIO
2220
Por no gastar más razones,
¿sabéis de cierto Rodrigo…?
PEDRO
Y he dormido en sus colchones.
CLEORISIO
Quintilla
¿En cuál de aquestos está?
PEDRO
En aqueste le hallará,
2225
luego que amanezca el día,
sirviendo en mi compañía.
PEDRO
Quintilla
pero esta noche no creo,
que entiendo que no está en casa,
2230
que fue a cumplir un deseo
que es juego de pasa-pasa,
y mudanza de guineo.
CLEORISIO
Quintilla
¡Oh, cielo, qué gran ventura!
Ve presto, Pedro, y procura
2235
traerme una luz.
PEDRO
Sí haré.
Aguarda, la encenderé,
que hace la noche oscura.
Vase.
CLEORISIO
Quintilla
¿Es posible que ya hallé,
en el primero mesón,
2240
este ladrón que busqué,
este bellaco ladrón,
sin honra, sin Dios, sin fe?
Quintilla
¡Triste, que dos hijos solos,
estrellas, nortes y polos
2245
de mi vejes, hayan dado
uno en esto, otro en soldado,
pareciendo al mundo Apolos!
Quintilla
Del que a Italia se me fue
parece que, aunque me falta,
2250
ya consolado quedé,
que nada a la sangre falta
que de su agüelo heredé.
Quintilla
Pero que estotro bellaco
se me haya vestido un saco,
2255
de penitencia u bajeza,
por una flaca belleza
que le trae perdido y flaco!
Quintilla
¡Buenas leyes ha estudiado!
¡Buenos Baldos ha revuelto!
2260
¡Buenos Digestos pasado!
¡Con gentil grado me ha vuelto
por Salamanca letrado!
Quintilla
Julio, su amigo el mayor
y cómplice del delito,
2265
temiendo mi disfavor,
por esta carta me ha escrito
la vida de este traidor.
Quintilla
¿Cómo? ¿Qué tan sin juicio
le tenga un infame vicio,
2270
que hasta el nombre se ha mudado,
de señor vuelto en criado
y paró en tan bajo oficio?
Sale LISARDO.
LISARDO
Quintilla
¿En qué tengo de parar,
mesón, pues me falta a mí,
2275
y sobra a todos lugar,
que vine a posar aquí
y no puedo reposar?
Quintilla
¿Qué sombra es esta o agüero?
CLEORISIO
¡Hola, Pedro! ¿Traes la luz?
LISARDO
2280
No soy sino un forastero
güésped, soldado andaluz.
CLEORISIO
Quintilla
Perdonad, señor, mi falta
y poco conocimiento.
LISARDO
2285
En ninguna cosa hay falta.
Entrad en vuestro aposento.
CLEORISIO
Quintilla
Pero aguardar quiero al día,
que su luz descubrirá
2290
lo que aguarda el alma mía.
LISARDO
Abierto, señor, está.
Entrad.
Vase.
LISARDO
Quintilla
Deseo que se sosiegue
toda la casa y el dueño,
2295
por que mi descanso llegue.
[············-eño/egue]
Todo se suspenda y ciegue,
Quintilla
que tengo, hasta la mañana,
de gozar mi hermosa Juana,
2300
conformando en el concierto
de Juana, mi luz y puerto,
que el suyo de nieve allana.
Quintilla
Gente suena por aquí,
bueno será recogerme.
2305
¿Quién habla? ¿Quién está ahí?
Sale JULIO.
JULIO
Un hombre que vela y duerme.
LISARDO
Quintilla
¿No es hora ya de acostar?
JULIO
Ya, mi señor, se va haciendo.
LISARDO
2310
¿Qué tiene que negociar?
JULIO
Andome ya apercibiendo,
que tengo que madrugar.
LISARDO
Quintilla
¿Irse quiere, por su vida?
JULIO
Es muy cierta la partida.
2315
Si para la tierra hay algo,
mande vusté a este hidalgo,
que pondrá por él su vida.
LISARDO
Quintilla
Tengo en qué hacerme merced:
hablémonos de mañana.
JULIO
2320
Pues duerma vuesa merced,
que lo haré de buena gana.
Vase.
JULIO
Quintilla
Huelgo de que se recoja,
que de los güéspedes todos
2325
este soldado me enoja;
porque, por mil vías y modos,
a nuestra Juana se arroja,
Quintilla
de la cual he de tener
esta noche el bien más alto
2330
que puede amor pretender,
si no doy en vago el salto
para saltar de placer.
Quintilla
¡Oh, capón, de cuyas plumas
pudiera el capón de Cumas
2335
cortar, para sus poetas,
las más sabias y discretas
para sus heroicas sumas!
Quintilla
¡Oh, Pedro, que has concertado
aqueste bien deseado:
2340
tengas tanto bien después,
que a las bodas de un marqués
sirvas cocido salado!
Sale RODRIGO.
RODRIGO
Quintilla
La hora ha llegado ya
en que ha de rendirse toda,
2345
Juana, que esperando está.
Hoy se celebra la boda,
y mañana se dirá,
Quintilla
que no es muy gran novedad
hombre de mi calidad,
2350
principal y caballero,
con hija de mesonero
confirme sanguinidad,
Quintilla
que quien por ella ha venido,
en este infame vestido
2355
por solo el gusto de vella,
no «por
N
X
Nota del editorParece debiera decir “bien puede”.
» vivir con ella
con título de marido.
Salen FRANCELO y BELARISO.
RODRIGO
Quintilla
¿Quién anda allá? ¿Quién pasea?
FRANCELO
2360
Rezaba, Rodrigo, agora
ciertos salmos a un dea.
[····················-ea/ora]
RODRIGO
Quintilla
Entrad en vuestro aposento.
Rezaréis más a contento
2365
y con mayor devoción.
FRANCELO
Todas estas cosas son
remate del sufrimiento.
Quintilla
Ahora bien, quiérome entrar.
(Amor, si el bien me has de dar,
2370
socorre con agua el fuego,
que me abraso, que me anego.)
Vase.
RODRIGO
Este se ha entrado a acostar.
Quintilla
Asegurándome voy
de todos mis enemigos,
2375
de quien perseguido soy,
que no requiere testigos
el casamiento de hoy.
Quintilla
Ya me parece que toca
mi mano a la que provoca
2380
de amor a los dulces «lazos
N
X
Nota del editorEn el original, “brazos”, errata notoria.
»,
y estos mis brazos sus brazos,
y esta, mi indigna, su boca.
Quintilla
Amor, morir dulcemente,
dime si el bien que me has dado
2385
será, como el alma siente,
tanto después de gozado
como está agora presente;
Quintilla
que no sería razón
que bien de tal perfección,
2390
en el primero deseo,
con fin tan áspero y feo
viniese en disminución.
Entra BELARDO.
BELARDO
Quintilla
¡Ah, noche, que vale tanto
para los dulces amores,
2395
que no sabré decir cuánto!
¡Oh, capa de pecadores,
y de pecadores manto!
Quintilla
Dame a la bella Juanilla,
si no en pelo, con la silla:
2400
sea a la brida o jineta,
que en el altar de su seta
ofreceré mi tablilla.
RODRIGO
Quintilla
(Aún se está por acostar
este viejo: quiero hablalle.
2405
Pero no le quiero hablar,
porque consiste en que calle
gozar el tiempo y lugar.
Quintilla
Este aposento segundo
es el cimiento en que fundo
2410
toda tu máquina, amor,
y tarde seré señor
de toda Juana y del mundo.)
Vase.
BELARDO
Quintilla
Si no me engañan los ojos,
aquel Rodrigo aquí «estaba
N
X
Nota del editorEn el texto: “erutaba”, en vez de “aquí estaba”.
»,
2415
que suele causarme enojos.
¡Oh, qué noche oscura y brava!
Préstame, amor, tus antojos.
Quintilla
¿Qué indiano llegó a Sanlúcar
tan rico , cotento y Fúcar
2420
cual yo llegaré a los brazos
de aquellos dulces abrazos
y aquella boca de azúcar?
Vase.
Salen el MESONERO y un ALGUACIL.
MESONERO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Viene vuestra merced mal informado.
¿En mi casa ladrón? ¿qué es lo que dice?
2425
¿Cuándo suelo acoger aquí ladrones,
sino muy principales caballeros,
como lo puede ver entrando agora
de uno en uno en aquestos aposentos?
ALGUACIL
Señor güésped, sosiéguese, esté quedo,
2430
que yo vengo informado y traigo rastro,
y sé yo que ha dormido en el de enfrente
aquesta noche, y duerme agora en este.
¿De cuándo acá se hace tan hipócrita?
MESONERO
Tráteme bien, que vivo en esta corte
2435
desde el año que vine de Toledo,
y en esta casa gustan de apearse
muchos señores duques y marqueses.
ALGUACIL
Oígame, que no vengo por ladrones,
sino a buscar un par de palominos,
2440
que diz que el palomar los tiene buenos.
MESONERO
¿Congimo jerizonga, hermano imo?
No acojo yo en mi casa amancebados
ni en ella se hallará más que mi hija,
después de mi mujer, y esa muchacha
2445
es añagaza, pero no consiente.
ALGUACIL
Mirar quiero primero este segundo.
MESONERO
Entre en buen hora, y hallará un anciano.
Entra, y saca a RODRIGO y JUANA.
ALGUACIL
¿Ve cómo se engañaba, hermano güésped?
¿Qué hace aqueste mozo con su hija?
MESONERO
2450
¿Hay tal maldad? ¿Habrá maldad tan grande?
¡Mi mozo con mi hija!
ALGUACIL
En el tercero
entro con su licencia.
MESONERO
¡Perro infame!
¡Mal nacido! ¡Ladrón! ¡Bárbaro turco!
RODRIGO
Paso, señor, que soy un hombre hidalgo,
2455
y no Rodrigo, no; ni este es mi hábito.
Que soy don Juan, el hijo de Cleorisio,
un Veinticuatro ilustre de Sevilla.
MESONERO
¡Sois un desvergonzado! Y vos, honesta,
¿paréceos bien?
JUANA
Señor, si no lo he sido,
2460
con una daga me atraviese el pecho.
Que este ladrón, en forma de Perico,
entró, para engañarme, disfrazado.
Sale el ALGUACIL y saca a BELARDO y BELARISO.
ALGUACIL
¡Peor está que estaba este negocio!
Que amancebado puede aún sufrise
2465
mas un hombre otro…
MESONERO
¡Bueno es eso!
¿No veis que pagarán la cama a medias?
ALGUACIL
Entrar quiero en el cuarto, quinto y sexto.
BELARDO
¡Hideputa, bellaco! ¿Esto se sufre?
Muy tendido en la cama reposando
2470
y cuando, descuidado, entré a acostarme
os hallo a brazo abierto recibiendo…
BELARISO
Hanme engañado, que, por Dios, os juro
que esperaba la dama que os ha hecho
la misma burla, pues con más blandura
2475
llegabais vos a darme boca y brazos;
y callemos, no entienda la justicia
que ha sido veras lo que burla ha sido.
Torna a salir el ALGUACIL, y sácalos a todos.
ALGUACIL
De dos en dos los hombres en las camas.
¡Castigue Dios tal casa con el fuego
2480
que las cinco ciudades abrasaba!
CLEORISIO
¡Perro traidor, villano! ¿De esa suerte
venías a mis brazos?
JULIO
Señor mío:
mira que yo soy Julio, tu criado.
No me levantes eso.
CLEORISIO
Julio, ¿qué es esto?
¿Adónde está el bellaco de mi hijo?
¿Adónde está don Juan?
RODRIGO
Aquí presente,
disfrazado en el nombre de Rodrigo.
Dame la muerte, que conozco y veo
2490
mi culpa y tu razón: morir deseo.
CLEORISIO
Quintilla
Si la justicia no viera
presente, como la ves,
de puñaladas te diera
por poner sangre a mis pies
2495
que de quien es degenera.
Quintilla
¡Bellaco! ¿Estas son las letras
que estudiabas y penetras?
¿Este es el grado que tienes?
«Agradezco
N
X
Nota del editorEn el texto, “Agradecio”.
» que así vienes,
2500
mas no el perdón que impetras,
Quintilla
que este no le alcanzarás,
sino mucha maldición.
MESONERO
Dile que te dé perdón,
pues que ya casado estás.
2505
[·············-ás/ón]
MESONERO
¡Pues no!
Con mi hija, que forzó.
CLEORISIO
¿no veis que sois desigual
y que se remedia el mal
2510
con solo dotarla yo?
MESONERO
Quintilla
Ríase de ese del dote,
pues que es mejor que no él,
que si él es rico hidalgote
esta en sangre Pimentel
2515
debajo de aquel capote,
Quintilla
que no es Juana la que mira.
MESONERO
Es doña Elvira
Pimentel, mejor que el Cid,
con casa en Valladolid.
FRANCELO
2520
¿Esto es verdad o mentira?
Quintilla
¡Hija de mi corazón:
yo soy tu padre, yo fui
quien por vengar la traición
a aquel hidalgo seguí
2525
hasta el indiano Japón!
Quintilla
Mudeme el Fabio en Francelo
por encubrir mi deshonra;
mas, pues lo permite el cielo
que halle mi hija y mi honra,
2530
venga el Fabio y el consuelo.
Quintilla
Señor Cleorisio, no estéis
del casamiento enojado,
que buena nuera tenéis.
CLEORISIO
Por todo el bien que he ganado
2535
os suplico que me abracéis,
Quintilla
y a aquese traidor perdono
por el fiador y abono
que me ha traído con vos.
PEDRO
2540
Agora canto mi tono.
Quintilla
Señor alguacil, suplico
a su merced esté atento
mientras el caso publico.
Este hombre en este aposento
2545
quiso forzar a Perico;
Quintilla
llevalde a la cárcel luego,
o casémonos los dos.
LISARDO
¿Qué me case? Eso te niego.
PEDRO
Pues, padre, decildo vos.
BELARDO
2550
¿Qué es lo que veo? ¿Estoy ciego?
PEDRO
Quintilla
Doña Blanca soy, Belardo,
y este el soldado Lisardo,
que me hurtó con brazo fuerte.
BELARDO
¿Cómo no le doy la muerte?
Quintilla
2555
¿Qué me detengo? ¿A qué me aguardo?
CLEORISIO
Paso, señor, que recelo
que es mi hijo este Lisardo.
LISARDO
¿Qué me detengo? ¿Qué aguardo?
Echarme quiero en el suelo.
Quintilla
2560
Yo soy tu hijo, Cleorisio,
el que hizo el maleficio
de robar su hija casta
al señor Belardo.
CLEORISIO
Basta,
que voy perdiendo el juicio.
MESONERO
Quintilla
2565
Perico, ¿que eres mujer?
RODRIGO
Lisardo, ¿que sois mi hermano?
FRANCELO
¿Que mi suegro habéis de ser?
BELARDO
Yo soy quien en ello gano.
PEDRO
¡Que este día llegué a ver!
ALGUACIL
Quintilla
2570
¡Que me hayan a mí burlado!
BELARISO
¡Y a mí con un hombre echado!
PEDRO
¡Que Juana al fin se casó!
[··················-ó/ado]
RODRIGO
¡Que estoy con Juana casado!
ALBERTO
Quintilla
2575
Aquí se ha de dar un corte
que a todos juntos importe.
La historia se acaba ya,
y así, con esto se da
fin al MESÓN DE LA CORTE.