Texto utilizado para esta edición digital:
De Vega, Lope, La malcasada, Obras de Lope de Vega, XII. Obras dramáticas, Emilio Cotarelo (ed.), Madrid, RAE, 1930, pp. 516-550.
- Durá Celma, Rosa (Artelope)
La Malcasada, comedia famosa de Lope de Vega Carpio Dedicada al insigne jurisconsulto don Francisco de la Cueva y Silva
Atrevimiento es grande dar a la luz en nombre de Vuestra Merced esta comedia, pues
siéndole tan notorios los preceptos, no le ha de parecer disculpa haberse escrito
al uso de España, donde fueron culpados de la mala observancia los primeros por quien
fue introducida. Dijo Baldo que: Scire quid facias, et cescire quo ordina facias, non est perfectae cognitionis. En ellos tuvo principio. No ha sido posible corregirle en tantos años, así en los
que las oyen como en las que las escriben, pues aunque se ha intentado, sale con infeliz
aplauso las más veces, dando mayor lugar a los espectáculos e invenciones bárbaras
que a la verdad del arte, tan lamentada de los críticos inútilmente. Los autores tienen
su parte de esta culpa, pero pues multa in iure civili contra strictan rationem disputandi, pro communi utilitate recepta
sunt, no es mucho que, por la de tantos en esta parte, perdonen los observantes de los
preceptos la imperfección que digo. Pudieran muchos ingenios censores, como lo condenan,
remediarlo porque frustra est potentia, quae ad actum non perducitur. Pero pues Vuestra Merced no ha sido de los escrupulosos en esta materia, excusada
fuera esta satisfacción, que solo la he dado a su divino ingenio, tan dignamente celebrado
en toda Europa, porque quien leyere su nombre en esta décimo quinta parte de mis comedias
sepa que le dedico más la voluntad que los versos, porque ella es verdad y ellos son
fábula, y que conozco que muchos imperfectos, cuales son los que la constituyen como
miembros de su cuerpo, unum perfectum constituere non possunt. Reciba, pues, Vuestra Merced, en su protección ya como caballero tan noble y descendiente
de la casa ilustrísima de los Duque de Alburquerque, ya como tan insigne orador y
jurisconsulto, a La malcasada, título de esta comedia, que bien tendrá necesidad de su elocuencia con que ha vencido
al griego Demóstenes, al romano Cicerón y al español Quintiliano, para los pleitos
y desdichas que se le ofrecen, pues lo debe a amor inmenso que le tengo, al respeto
con que le trato y a la veneración con que le miro; y pues ubi mens esta certa de verbis non curatur, mi propio atrevimiento me disculpe, que en razón de las admirables partes que adornan
tan estupendo prodigio al mundo, solo diré lo que de Andreas Alciato dijo Gribaldo,
pues igualmente honra vuestra merced las leyes y las musas:
Consultissimus ornat Alciatus
Musas, eloquium, sacrasque leges.
Capellán de Vuestra Merced,
Lope de Vega Carpio
FIGURAS DE LA COMEDIA
| DON JUAN, caballero |
| LISARDO, letrado |
| HERNANDO, lacayo |
| MILLÁN, capigorrón |
| ORDÓÑEZ, escudero |
| FELICIANA, viuda |
| DOÑA LUCRECIA, su hija |
| ISABEL, [criada] |
| LIDIA, criada |
| DON JULIO, viejo milanés |
| FABIO, criado [de don Julio] |
| TREBACIO, criado [de don Julio] |
| VIRGILIO |
| TERENCIO |
| FABRICI |
| FULGENCIO, viejo |
Acto I
Acto II
Acto III
