Jornada I
(Salen SERAFINA y CLARA, damas, cubiertas con sus mantos.)
SERAFINA.
Redondilla
Bien te puedes descubrir,
que a San Juna llegamos ya.
CLARA.
Quien tan descubierta está,
¿cómo se puede encubrir?
Redondilla
5
Que aunque soy en nombre Clara,
mal en las obras lo he sido.
SERAFINA.
Clara, en haberte perdido
tu oscuridad te declara;
Redondilla
mas cree que en la mujer
10
puede tanto la pasión,
que se ciega la razón
y el alma no acierto a ver.
Redondilla
Pues si la razón es guía
del alma, a quien luz le da,
15
mira tú qué bien irá
ciego que en ciego se fía.
CLARA.
Redondilla
Es más llano que la palma
de confesar, Serafina,
que fue la razón divina
20
siempre los ojos del alma,
Redondilla
y si los del cuerpo son
puertas para entrar la muerte,
todos ciegos, de tal suerte,
mal seguirán la razón.
Redondilla
25
Ciégame el amor cruel
razón, alma y voluntad,
que el daño y la ceguedad
son propios efectos de él.
Redondilla
No vino el daño primero
30
que a la ceguedad siguió,
y así vengo a verle yo
cuando remedio no espero.
SERAFINA.
Redondilla
Ese hidalgo, si lo es,
¿no te amaba con verdad?
CLARA.
35
No es mucha la voluntad
cuando la vence interés.
Redondilla
Amábame hasta gozarme,
que, en efecto, antes de aquesto,
tuvo honrado prosupuesto
40
de casarse y regalarme.
Redondilla
A mis padres me pidió;
pero como siempre al pobre
de su soberbia le sobre
lo que del oro faltó,
Redondilla
45
porque no era tan honrado
como ellos, su petición
le negaron, sin razón,
pues ya sin honra han quedado,
Redondilla
que luego me persuadió
50
que dejándome gozar
la honra vendría a rogar
lo que deshonra negó.
Redondilla
Yo triste, ciega, y turbada,
y creyendo su intención,
55
di lugar a su pasión
en solo interés fundada.
Redondilla
Quedome de él este fruto
que estoy cerca de parir,
o de pagar, con morir,
60
doblé a la muerte el tributo,
Redondilla
que habiendo dos homicidas,
su padre y madre enemigo,
matando el hijo conmigo
daré dos almas y vidas.
Redondilla
65
Mas no hayas miedo que aguarde
la víbora que sustento,
que él romperá el aposento
para no salir tan tarde.
Redondilla
Finalmente, huye de mí
70
y lo que me debe niega,
porque dice que le ruega
otro dote y otro sí,
Redondilla
y que no es justo casarse
con una pobre mujer.
SERAFINA.
75
¿Qué tal puede un hombre hacer
y sufrirse sin vengarse?
Redondilla
¡Maldígame el cielo, amén,
si misma yo no intentara
con que el alma le sacara!
80
Cuando no tuviera quién,
Redondilla
buscara un esclavo, o moro
que por un infame precio
matara un hombre tan necio.
CLARA.
¡Ay, amiga, que lo adoro!
Redondilla
85
Más vale que muera yo
que no que falte del suelo
el que hizo único el cielo
entre cuentos hoy crió.
Redondilla
¿Quién pudiera, de tal suerte,
90
quitar tan rara hermosura
del mundo? ¿Quién , por ventura,
a un ángel diera la muerte?
SERAFINA.
Redondilla
Calla, que no eres mujer,
que así deshonras las famas.
95
Los hombres, que ángelas llamas,
ángeles de Lucifer.
Redondilla
Hallote [muleta] en cerro,
que a esas tales bobillas
echan sus frenos y sillas
100
y las marcan de su hierro.
Redondilla
A la fe la que es discreta
la coz le sabe tirar
que suele a un hombre arrojar
más alto que una veleta.
Redondilla
105
Si por lindezas y talles
ángeles llamas los hombres,
no solo al tuyo le nombre,
que hay muchos por esas calles.
Redondilla
Y pues ya una vez erraste
110
y no te quieres vengar,
con el hierro has de arar
lo que con yerro pecaste.
Redondilla
Pues no verás al honor
cura alguna, busca al justo
115
otro que te dé más gusto,
que hallarás mil de mejor.
Redondilla
Entretente y no te mueras,
que tanto llorar te acaba.
CLARA.
¿Cómo puede un alma esclava
120
tener dos dueños de veras?
Redondilla
Y cuando por consolarme
pusiera en otro hombre el gusto,
parida una vez, ¿es justo
engañarle y deshonrarme?
SERAFINA.
Redondilla
125
Eso del parto me agrada.
Ese temor y decoro
sería en la edad de oro,
pero no en la edad dorada.
Redondilla
Allá en aquella vejez,
130
más necia que religiosa,
se casaría medrosa
la que pariese una vez.
Redondilla
Mas ahora, que a su punto
la habilidad ha llegado,
135
no hay lugar tan apartado
que no venga a quedar junto.
CLARA.
Redondilla
Yo pienso morir primero
que ser de otro hombre ninguno.
SERAFINA.
Siempre el número de uno
140
dio poco valor al cero.
Redondilla
¿Qué vale un solo vestido,
un lugar solo en que estar,
un amigo en quien fiar,
solo un señor conocido?
Redondilla
145
Sola una gloria perdida,
que por eso, en lo que toco,
vale la vida tan poco,
porque no es más de una vida.
CLARA.
Redondilla
Esta es ya resolución,
150
como lo verás aquí.
CLARA.
Sí,
que tiene a Horacio afición;
Redondilla
y él palabra me ha dado
que a San Juan vendrá con él.
155
Y sin esto, a mi papel
la misma respuesta ha dado.
Redondilla
Pero aquí vienen los dos.
(Salen MAURICIO y HORACIO, galanes.)
MAURICIO.
Por vos vengo, que por ella,
digo que me muero en vella.
HORACIO.
Redondilla
¿No veis las obligaciones
de vuestro amor y su fe?
MAURICIO.
Mirá que me volveré
si me habláis tales razones.
Redondilla
165
Baste que contra mi gusto
por vos venga a ver mi muerte.
HORACIO.
En tratalla de tal suerte,
Mauricio, no hacéis lo justo.
Redondilla
No os pido que la tengáis
170
amor, que el amor no es fuerza;
pero que la deuda esfuerza
de esa opinión en que ya estáis.
Redondilla
Mirad que está ya en los días
de parir un hijo vuestro.
MAURICIO.
175
No sean del amor nuestro
rompimiento estas porfías.
Redondilla
Que el hijo que me obligara,
si algún amor le tuviera,
aborrezco de manera
180
que en ella se le matara.
Redondilla
Por bajo me despreciaron
sus padres; pues si lo soy,
ya con propósito estoy
de olvidar lo que negaron.
Redondilla
185
¿Queréis vos que tal linaje
ofenda en juntarle al mío?
HORACIO.
Ese es claro desvarío
y hacerse, a quien sois, ultraje.
Redondilla
Cuanto y más que si eso es,
190
Clara no lo ha de pagar,
pues tanto os sabe estimar
que se humilla a vuestros pies.
Redondilla
Habladla, que veisla allí.
MAURICIO.
¡Pluguiera a Dios que yo viera
195
mi muerte y no a quien más fiera
me ha de parecer aquí!
HORACIO.
Redondilla
Calla, que sois loco.—Estén
vuesas mercedes, señoras,
muy en buena hora.
CLARA.
200
¿Puedo miraros, mi bien?
Redondilla
¿Daisme licencia que os vea?
¿Podrán mis indignos ojos
mirar en vuestros enojos?
¿Qué, tanto os parezco fea?
Redondilla
205
¿Podré, como el tornasol,
con lágrimas infinitas
del alba abrir las marchitas
hojas al rayo del sol?
Redondilla
¿Podré abrasarme en el fuego
210
como mariposa ciega
pues menos perdida llega
que yo a vuestros brazos llego?
Redondilla
¿Dais ventura al triste fruto
de esta sin ventura madre,
215
que se alegre en ver su padre,
en sus tinieblas y luto
Redondilla
de estas entrañas serán
el ataúd sin ventura
que lleve a la sepultura
220
las prendas que en él están?
SERAFINA.
Redondilla
No llores de aquese modo,
que te sentirá la gente.
MAURICIO.
Si ella, señora, lo siente,
ella lo merece todo,
Redondilla
225
porque sus locos hermanos
y su padre, no muy cuerdo,
han mostrado en este acuerdo
sus pensamientos villanos.
Redondilla
¿Qué más he podido hacer?
230
¿Por mujer no la pedí?
MAURICIO.
Sí;
que ya fuera mi mujer.
SERAFINA.
Redondilla
Pues no seáis su marido,
queredla como galán,
235
que más de cuatro en Milán
lo hubieran agradecido.
Redondilla
Y si tan forzoso es
que un mozo tenga su gusto,
aquí os viene más al justo
240
que os lo dan sin interés.
MAURICIO.
Redondilla
¿No veis que ya se mormura
nuestro amor en la ciudad,
y que donde hay voluntad
jamás el secreto dura?
Redondilla
245
Pues si sus hermanos locos
lo viniesen a entender,
¿no imagináis que han de ser
mis deudos y amigos pocos?
Redondilla
Parir puede, y darme el hijo,
250
y entrarse en un monesterio.
CLARA.
Para tanto vituperio,
que me des la muerte elijo.
Redondilla
Desnuda, traidor, la espada,
que es menos inconveniente,
255
y mata un hijo inocente
con una mujer culpada.
Redondilla
Culpada en tenerle tuyo,
que no en más, y esto no es poco,
pues no hay animal tan loco
260
que no reconozca el suyo.
Redondilla
Tu espada a los dos iguale,
que también es él culpado
en acogerse en sagrado
de madre que no le vale.
Redondilla
265
No pido yo que te cases
conmigo, fiero enemigo;
pero que al tratar conmigo
con menos silencio pases.
Redondilla
Que me escribas, que me veas
270
sola una vez en un mes,
y si aquesto mucho es,
en los años que desea.
Redondilla
¡Ay, que nunca me verás!
¡Que nunca tendrás deseo!
HORACIO.
275
¿Que esto has de ver?
SERAFINA.
Redondilla
Ya, Mauricio, esa locura
a las piedras hace hablar,
porque el llanto suele hallar
280
entre las piedras blandura.
Redondilla
¿Eso es tema o es venganza?
CLARA.
Venganza debe de ser,
que es honra, en una mujer,
hacer pedazos la lanza.
Redondilla
285
¿En qué te resuelves, di,
tirano, de estas dos vidas?
MAURICIO.
En que de hoy más no me pidas
lo que otra espera de mí.
Redondilla
CLARA.
290
Suelta aquesa espada, Horacio;
suelta, que ya es mucho espacio
el que me doy por matarme.
HORACIO.
Redondilla
Suelta la espada, no tires.—
¿Eres tigre? ¿Eres león?
295
¿Posible es, fiero león,
que aquellas locuras mires?
Redondilla
Llega allí, tenle los brazos,
que quiere matar tu hijo.
MAURICIO.
Que no hará, aunque lo dijo;
300
que hay aquí mil embarazos.
Redondilla
Ya se pasó aquella edad
en que matarse solían
unas necias que tenían
por cielo la voluntad.
Redondilla
305
Hay agora alma y infierno.
CLARA.
Ese me abrase, villano,
si más tocare tu mano.
MAURICIO.
Redondilla
¿Y albricias no me has pedido?
CLARA.
310
Anda, cásate, ¿qué aguardas?
Hallaste tu igual, ¿qué tardas?
A tal mujer, tal marido.
Redondilla
Rica es, pero no es noble,
que es lo que tú has menester.
MAURICIO.
315
¡Qué vergüenza de mujer!
Desde hoy la aborrezco el doble.
HORACIO.
Redondilla
Pues ¿quién ha de tener seso?
¿No veis que es perro con rabia?
MAURICIO.
No sé nada; ella se agravia,
320
si es noble, con tanto eceso
Redondilla
ya la nobleza perdió,
que de hoy más cobrar no espere,
porque el hijo se pariere
no será mejor que yo.
CLARA.
Redondilla
325
Antes otro tú será,
que si le aguardo a nacer
es porque en él he de hacer
lo que después se verá.
Redondilla
¡Oh, traidor! ¡Qué de tormentos
330
a tu sangre pienso dar!
Medea no ha de igualar
mis celosos pensamientos.
Redondilla
Que cuanto aventaja al mirto
la hermosa palma en alteza,
335
he de vencer su firmeza
y hacelle segundo Abcirto.
Redondilla
Y ojalá que te parezca,
porque, siendo tu retrato,
pueda pensar que te mato
340
y más tormentos padezca.
Redondilla
Con la boca he de conocelle
aquel falso corazón
pequeño. Veo hombre y razón
que he tenido en ofendelle.
(Vase.)
SERAFINA.
¿Que este cuchillo, de vella,
en tu dureza no corta?
Redondilla
(Vase.)
MAURICIO.
¡Bendito sea Dios,
350
que se habrán desengañado!
HORACIO.
Como una piedra has estado.
¡Oh! Cuáles se van las dos.
Redondilla
Yo pienso que a Serafina
no la veré eternamente.
MAURICIO.
355
Mejor de tus cosas siente
y a darte gusto se inclina.
HORACIO.
Redondilla
Pensaré que haré otro tanto
y no querrá pesadumbre.
MAURICIO.
Que esto del llanto es costumbre;
360
hijo es de mujer el llanto,
Redondilla
y las lágrimas son hembras
muy fáciles de sacar.
HORACIO.
Luego, ¿tú no aras la mar,
coges viento, arena siembras?
MAURICIO.
Redondilla
365
Alguna vez he querido;
que a esta mujer quise un poco;
pero estoy de un padre loco
y de un hermano ofendido.
Redondilla
Yo me caso a mi contento.
370
Necio es el hombre que casa
con quien le ha de poner tasa
en su sangre y nacimiento.
Redondilla
El que casa desigual
como esclavo está sujeto,
375
y el casamiento, en efeto,
rogado, sale muy mal.
Redondilla
Adoro a Laura, y me adora,
y hoy firmo las escrituras.
HORACIO.
Yo creo que vas a escuras
380
en lo que tratas ahora,
Redondilla
que si palabra le diste,
a Clara, y debajo de ella
la gozaste, a Dios, y a ella,
en rompiéndola, ofendiste.
Redondilla
385
Y no me parece justo
el matrimonio que tratas.
MAURICIO.
Por mi fe, bien lo desatas
gobernado por tu gusto.
Redondilla
Yo tengo ya información
390
del letrado, en que puedo
quedar libre, como quedo,
con cierta satisfacción.
Redondilla
Esta es la casa, y pues vienes,
Horacio, ahora conmigo,
395
quiero que seas testigo
de aquestas firmas solenes,
Redondilla
que, por decirte verdad,
su padre y madre me aguardan
donde mis deseos tardan
400
de saber su voluntad.
HORACIO.
Redondilla
Si tienes determinado
que ese matrimonio es justo,
si es tu provecho y tu gusto,
yo estoy contento y pagado;
Redondilla
405
pero no sé cómo puedes
dejar esa dama así.
MAURICIO.
Cuando salgamos de aquí
haré que contento quedes.
Redondilla
Escucha, que los que ves
410
son padre y tío de Laura.
(Salen COTALDO, padre de LAURA, y FRANCINO, hermano de COTALDO.)
COTALDO.
Solo en eso se restaura,
Francino, el propio interés.
Redondilla
El mancebo es a mi gusto
y le he cobrado afición.
FRANCINO.
415
Conozco su obligación,
y que vos hacéis lo justo;
Redondilla
es muy cuerdo y muy tratable,
no jugador ni vicioso,
galán, rico y generoso
420
y de modestia notable.
Redondilla
Metelde, Cotaldo, en casa;
no perdáis la ocasión cierta
que dicen que por la puerta
de diez a diez años pasa.
COTALDO.
Redondilla
425
Sospecho que os han oído
él, y su amigo con él.
FRANCINO.
Si yo dijera mal de él
pudiera quedar corrido,
Redondilla
pero así diga de mí.
430
Llega, ¿qué aguardáis? Hablaldo.
FRANCINO.
Redondilla
Dios os dé a entrambos salud,
que sois la flor del lugar.
HORACIO.
435
Y a vos os deje gozar
esa honrada senectud.
MAURICIO.
Redondilla
Dadme, señor, esos pies,
y recebidme por hijo.
COTALDO.
Con paterno regocijo
440
quiero que el cuello me des.
Redondilla
Ceñirele mil abrazos,
pues que ya a los cielos plugo
el lugar que ha de ser suyo
de mi sangre y de tus brazos.
MAURICIO.
Redondilla
445
Los tuyos haré yo cuenta
que son la misma coyunda
en que la carta se funda
de este esclavo y de su venta.
Redondilla
Hoy es el dichoso día
450
que en tu casa y tu servicio
nace de nuevo Mauricio.
FRANCINO.
Redondilla
Yo y vos, Horacio, ¿no hablamos?
HORACIO.
A tener hija vos, creo
455
que con el mismo deseo,
si yo lo merezco, estamos.
FRANCINO.
Redondilla
Yo fuera en eso el dichoso.
Y amigos tan hermanados
con dos primas desposados,
460
fuera suceso amoroso.
COTALDO.
Redondilla
Mi hija sale ya a veros
y a confirmar lo tratado.
MAURICIO.
No os lo había suplicado
con el temor de ofenderos.
(Sale LAURA con un ESCUDERO, viejo.)
Redondilla
465
Tenedme, Laura, por vuestro,
y pues es esto verdad,
ya no es primer necedad
la del casamiento nuestro.
Redondilla
No os digo más por no errar;
470
porque acertando tan bien,
errar ahora no es bien
en lo menos, que es hablar;
Redondilla
que en obras y en voluntad
no erraré si no estoy loco.
HORACIO.
475
(Él irá su poco a poco
haciendo la necedad.)
LAURA.
Redondilla
Mi padre y vuestro respeto
me tienen enmudecida.
Vuestra soy, pues ya mi vida
480
es de la vuestra sujeto.
Redondilla
Y si el hablar se desprecia
y aquí la vergüenza importa,
más quiero callar por corta
que no hablar para ser necia.
FRANCINO.
Redondilla
485
¡Ah, qué ingenio y qué dulzura!
Bendígate Dios, amén.
HORACIO.
(¡Qué bien dice el hablar bien
con una honesta hermosura!)
Redondilla
Desde que quiso mi edad
490
que el alma la lengua mande,
no vi hermosura más grande,
Francino, en esta ciudad.
Redondilla
¿Qué digo? En Milán es poco;
en toda Italia no la hay.
HORACIO.
¡Ay!
Que el vella me torna loco.
Redondilla
En triste punto me trujo
Mauricio que viese a Laura,
que ya de vivir del aura
500
el corazón me restrujo.
Redondilla
¿Qué tiene aquesta mujer,
que en el punto que la veo
muero de envidia y deseo
de ver que de otro ha de ser?
Redondilla
505
¡Válgame Dios, qué locura!
No debo de estar en mí.
COTALDO.
Pues ya está confirmado el sí,
¿qué resta?
(Vanse y quedan HORACIO y LAURA solos.)
HORACIO.
Redondilla
Por criado me tened
digno de vuestro servicio,
515
porque soy a quien Mauricio
gusta de hacer más merced.
LAURA.
Redondilla
Yo, mi señor, vuestra soy.
HORACIO.
Ahora os doy el parabién.
LAURA.
De conoceros también
520
a mi propia me le doy.
HORACIO.
Redondilla
¡Qué lástima tengo en mí
y qué excesivo deseo
después de un suceso veo
y después que el vuestro vi!
Redondilla
525
Lastímame vuestra edad
y vuestra mucha hermosura
y una cierta desventura
que va tocando en maldad.—
Redondilla
(¡Triste de mí! ¿Qué le digo?
530
¡Oh, amor, autor de maldades!
¿Aquesto aquí me persuades
siendo de Mauricio amigo?)
LAURA.
Redondilla
¿Cómo, señor? ¿En qué soy
casándome desdichada?
HORACIO.
535
No os digo, señora, nada
aunque divertido estoy.
Redondilla
(¡Oh, peregrina batalla,
que me enciendo de afición!)
LAURA.
Para no acabar razón
540
no era justo comenzalla.
HORACIO.
Redondilla
Oblígame la amistad
y avísame la conciencia
y ansí prestadme audiencia.
(Mas ¿qué hago? ¡Gran maldad!)
Redondilla
545
Y fuera de eso yo sé
que, si no tenéis secreto,
hará fin en un efeto
su voluntad y mi fe.
Redondilla
¿Ocasión nos podéis dar
550
para matarnos los dos?
LAURA.
De un rayo me mate Dios
cuando tal comience a hablar.
Redondilla
No me tengáis más suspensa
que un casamiento no es cosa
555
en que ha de estas sospechosa
quien por dicha acertar piensa.
HORACIO.
Redondilla
(¿Qué dudo, si con aquesto
puedo estorbar que se casen
y que los celos me abrasen
560
que me abrasaron tan presto?
Redondilla
Si se mete de por medio
amor, mi vida restaura,
Mauricio queda sin Laura
y yo cerca de remedio.
Redondilla
565
Pues justo derecho sigo,
y cuando no fuera justo,
más debo a mi propio gusto
que no a la fe de mi amigo.
Redondilla
¿Tengo, necio, de morir
570
y esta hermosura perder?
O ella será mi mujer,
o no hay para qué vivir.)
Redondilla
Si de tenerme secreto
tornáis, señora, a jurar,
575
el caso os quiero contar.
LAURA.
Silencio eterno os prometo:
Redondilla
todo el cielo me maldiga,
hágame la invidia guerra,
fálteme el agua y la tierra,
580
aire y fuego me persiga;
Redondilla
rabiar me vea si acaso
yo dijere que sois vos
el que puso entre los dos
la noticia de este caso.
HORACIO.
Redondilla
585
Pues, como no deis autor,
muy bien le podéis decir,
que Dios no quiere encubrir
la malicia de un traidor;
Redondilla
y mirad si en esto sigo
590
muy errado fundamento,
pues toma por instrumento
la voz de su propio amigo.
Redondilla
Sabed que en Milán reside
una dama hermosa y rara,
595
cuyo claro nombre es Clara,
que el cielo en belleza mide.
Redondilla
Sirviola este hombre y pidiola,
y aunque con tanta riqueza,
fue del padre la nobleza
600
de más valor y negola.
Redondilla
Negada, le dio a entender
que si gozalla quería
la necesidad haría
lo que no se pudo hacer.
Redondilla
605
Creyó la triste doncella
este trato y fingimiento
y aceptando el juramento
y palabra, gozó de ella.
Redondilla
Pero en viéndola preñada
610
y su voluntad cumplida,
más la tiene aborrecida
que tuvo primer amada.
Redondilla
Está cerca de parir
y hoy le escribió para hablalle,
615
porque si no es en la calle
no la quiere ver ni oír.
Redondilla
A todo me hallé presente,
donde, en fin, se ha declarado,
que por pobre la ha dejado,
620
bien infame y bajamente.
Redondilla
No es mujer que por justicia
que os caséis estorbará;
pero líbreos Dios si da
a sus hermanos noticia,
Redondilla
625
que aunque sea en vuestros brazos,
siendo el deshonor notorio,
la noche del desposorio
le harán menudos pedazos.
Redondilla
De modo que si el concierto
630
no se pone agora en duda
os desposaréis viuda
con un vivo que ya es muerto.
LAURA.
Redondilla
Si la mano me tocare,
aunque la mano le di,
635
yo quede sin lengua allí,
y muerta si me gozare.
Redondilla
Ni mi padre, ni su honor,
deudos, amigos, ni el mundo,
del intento en que me fundo
640
dividirán mi valor
Redondilla
que, como un Hércules firme,
a mi firmeza abrazada,
no podrá su fuerza airada
de mi intento dividirme.
Redondilla
645
Cuanto más que en una causa
tan justa me ayudarán
y si lo saben pondrán
a las escrituras pausa.
Redondilla
¡Oh, traidor, ingrato! ¡Ah, cielo!
650
¿Y habrá mujer desdichada
en las palabras fundada
del hombre más vil del suelo?
Redondilla
¿Pensáis, Horacio, que es poco
lo que estoy enternecida
655
de esa mujer ofendida?
Cuasi a llorar me provoco.
Redondilla
¿No le obliga a aquese ingrato
la prenda que en ella tiene,
que, de obligado, no viene
660
siquiera a fingir un buen trato?
Redondilla
No quiera Dios que yo sea
contra una mujer, cruel,
ni que un hombre como aquel
mi cuerpo y alma posea,
Redondilla
665
que mañana hará de mí
lo que contado me habéis.
HORACIO.
Pues ¿qué remedio tendréis
para deshacer el sí?
LAURA.
Redondilla
¿Qué remedio? Darles cuenta
670
a mis padres del suceso.
HORACIO.
Vos os remediáis con eso,
mas hacéis a Clara ofensa;
Redondilla
porque se ha de descubrir
su preñado en la ciudad.
LAURA.
675
¿No es peor, en tal maldad,
contra razón consentir?
Redondilla
¿No es peor que el cielo airado
me castigue este delito?
HORACIO.
Pues mejor yo facilito
680
remedio a vuestro cuidado.
HORACIO.
Vos haréis
lo que yo ahora os dijere.
LAURA.
Como remedio se espere,
Horacio, no lo dudéis;
Redondilla
685
que no hay hoy dificultad
que, por escapar de aquesta,
me pareciese molesta.
HORACIO.
Redondilla
Decid cuando salga aquí
690
vuestro padre, que habéis dado
en algún papel firmado
a otro hombre palabra y sí.
HORACIO.
Yo tengo amigo
695
que vendrá luego conmigo,
y sabrá el engaño hacer.
HORACIO.
Es caballero,
mozo, rico y gentilhombre.
LAURA.
700
(¡Ay, Dios! Por Rosardo muero,
Redondilla
que si agora me casaba
contra voluntad lo hacía.)
LAURA.
No, a fe mía.
(Imaginándolo estaba.
Redondilla
705
¡Qué bueno si este supiese
que me ahora y que le adoro!)
Es un hombre que a mi decoro
en esto agravio no hiciese.
HORACIO.
Redondilla
Es tan bueno como vos,
710
y me espanto que en Milán,
siendo un hombre tan galán,
no lo conozcáis.
LAURA.
Redondilla
Temblando estoy de pensar
cómo me ha de suceder,
715
que nunca de tal perder
pudo venir tal ganar.)
Redondilla
Horacio, por salir de esto
y no ver hombre tan malo,
que al mismo Nerón le igualo,
720
en vos mi esperanza he puesto.
Redondilla
Id a llamalle corriendo,
que entre tanto escribiré
el papel, y os le daré.
HORACIO.
Laura, vendrele instruyendo
Redondilla
725
para que, entendiendo el caso,
os pida por su mujer.
LAURA.
Sí; mas burlando ha de ser.
HORACIO.
(¡Mal conocéis que me abraso!
Redondilla
Toda es industria de celos
730
para estorbar que te goce
el que tan mal reconoce
su firma misma a los cielos.)
(Vase.)
LAURA.
Redondilla
¿Hay ventura como aquesta?
¿Que por Rosardo me abrase
735
y que este a Rosardo hallase
para el engaño que apresta?
Redondilla
Quiérome entrar a escribir
para inviar el papel,
porque a Mauricio cruel
740
ni le pienso ver ni oír.
Redondilla
Ya del todo se rompió
el vano sí que le di.
Por una que dije sí,
diré mil veces que no.
(Vase y sale CLARA con un niño en brazos.)
CLARA.
Redondilla
745
Hijo, por mi mal nacido
y no para vuestro bien;
hijo de gusto y desdén.
Centauro de amor y olvido,
Redondilla
no sé cómo en la belleza
750
tuvistes tal igualdad,
que el medio sois de piedad
y el medio sois de fiereza.
Redondilla
Pues el cuerpo es tan hermoso,
sospecho que el alma de él
755
será la parte cruel
de mi enemigo amoroso.
Redondilla
Que si en todo el cuerpo entero
no hay falta alguna que os dé,
el alma, que no se ve,
760
tendrá la parte de fiero.
Redondilla
No lo habéis para mí sido,
pues con tan poco dolor
me habéis pagado el amor
que a vuestro padre he tenido.
Redondilla
765
Y pues dolor no me distes,
duda podía tener,
si fuera posible ser,
que de Mauricio no fuistes.
Redondilla
Al padre no os parecéis,
770
mi hijo, que os engendró,
porque él siempre me dolió
y vos poco me doléis.
Redondilla
Mas mucho diré mejor,
pues aquí os vengo a dejar,
775
porque poderos criar
lo contradice mi honor.
Redondilla
Mataros han como a mí
cuando supiesen de vos,
y no es bien que paguen dos
780
lo que yo sola ofendí.
Redondilla
Aquí, orillas de este río
que por este jardín pasa
tendréis ama, tendréis casa
de hierba, ama de rocío.
Redondilla
785
¡Mirad qué madre soy yo,
¡oh! lo permite mi mal,
pues trata como animal
solo un hijo que parió!
Redondilla
Aquí hierba os doy no más
790
y os dejo libre en naciendo.
¡Hijo, a Dios os encomiendo,
que no he de veros jamás!
Redondilla
Si las entrañas pudiera
sacarme, en que habéis estado,
795
en ellas, mi niño amado,
os dejara y os las diera,
Redondilla
que quien os ha dado en ellas
nueve meses el sustento,
os tuviera un año, y ciento,
800
para no apartaros de ellas.
Redondilla
Adiós, hijo; adiós, mi bien:
Dios os haga venturoso.
(Oyó una voz que dijo: "Amén".)
¡Ay, Dios, qué caso donoso!
805
¿Quién ha respondido "¡Amén!"?
Redondilla
Unos pastores parecen
que entre sí vienen hablando.
¿Qué he de hacer, que estoy temblando?
Las plantas se me entorpecen.
Redondilla
810
Otra vez os digo adiós,
hijo, esposo, y dulce amigo.
El cuerpo llevo conmigo,
que el alma dejo con vos.
(Vase, y salen BELARDO y CELIO, pastores.)
BELARDO.
Redondilla
Amén os vuelvo a decir
815
si yo le he tirado el dardo.
CELIO.
¿Para qué juráis, Belardo,
si sé que habéis de mentir?
Redondilla
¿Vos no veis que es más pecado
el mentir con juramento?
BELARDO.
820
¿Luego, en efecto, yo miento?
CELIO.
No; pero habéisle tirado.
BELARDO.
Redondilla
Si a vustro hosquillo tiré
el dardo, como decís,
que me alcance ese mentís.
BELARDO.
Redondilla
mas no me habéis de apretar.
CELIO.
¡Ah! no hablemos en ello,
porque mal pudiera hello
el que me puede obligar.
Redondilla
830
Si mil regalos os debo,
¿no he de pensar que sois vos?
BELARDO.
Nunca, por el sol de Dios,
tuve yo dardo de acebo,
Redondilla
y si le hubiera tirado,
835
yo lo dijera también.
Volveré a decir amén.
CELIO.
Decí amén, hombre ataimado,
Redondilla
y dejemos de reñir,
que hay hasta el lugar buen trote.
840
¿Comprastes algo?
BELARDO.
Un capote
y un cedazo de cernir;
Redondilla
calzado para Belisa,
aunque podrá ser que esté
parida.
BELARDO.
845
Como negocio de risa.
Redondilla
Y aun piensa vuesa vecina
que trae dos.
BELARDO.
¿Es mucho que en uno mienta
la que de dos adivina?
Redondilla
850
¿Y no lo puede hacer Dios?
CELIO.
Eso bien lo puede hacer.
Pero ¿en qué se ha de ver
que trae dos?
CELIO.
Redondilla
La señal me ha contentado.
855
Al fin, la tenéis cariño.
BELARDO.
¿No suena por aquí un niño?
CELIO.
No hay alma por este prado.
BELARDO.
Redondilla
Par Dios, que suena a los pies
y que el vello deficulto.
CELIO.
860
¿No hay en esa orilla un bulto?
BELARDO.
Mantillas son. Paso, él es.
BELARDO.
Celio, ya el niño levanto.
¡Qué blancura y tierno llanto!
865
Parece cristal y cera.
CELIO.
Redondilla
Mostrá a ver. ¡Oh, qué lindeza!
¡Ay, triste! ¿Si le han perdido?
BELARDO.
¿Estáis falto de sentido
qué decís tal rustiqueza?
Redondilla
870
Este aquí vino a traerse,
o aquí adrede se dejó,
que el ni-o se perdió
pies tuvo para para perderse.
Redondilla
Alguna señora honrada,
875
que haría algún mal recado,
por aquí lo habrá dejado
con cuidado, descuidada.
Redondilla
No hay para qué pregonalle,
que yo sé, Celio, muy bien
880
que poco hallazgo nos den
y que alguna lo oiga y calle.
Redondilla
Creed, que pues estará
ya mi Belisa parida,
que aunque más celos me pida
885
le pienso llevar allá.
Redondilla
Cuanto y más que vos seréis
testigo de esta verdad.
CELIO.
Págueos tan alta piedad,
Belardo, por quien lo hacéis.
Redondilla
890
Auqneu otra cosa sigura
tenía yo imaginada.
BELARDO.
¿Qué? Veamos si me agrada.
CELIO.
Echalle a puertas de Laura.
BELARDO.
Redondilla
¿Estáis en vos, mentecato?
CELIO.
895
¿No lo pudiera criar?
BELARDO.
¿ Y era muy bueno dejar
con esa fama su trato?
CELIO.
Redondilla
Esto era mi consejo;
haced vuestra voluntad.
BELARDO.
900
De los pollinos, juntad,
mientras la carga aparejo.
CELIO.
Redondilla
Eso no es dificultoso.
Ojo al chico, que se duerme.
BELARDO.
¿No ves que se ríe en verme?
905
Dios te haga venturoso.
(Vanse, y salen COTALDO, FRANCINO, HORACIO ,LAURA, MAURICIO y ROSARDO.)
ROSARDO.
Redondilla
No es válida la escritura,
que, en efecto, es mi mujer.
MAURICIO.
¿Cuándo o cómo puede ser?
ROSARDO.
Redondilla
910
Por él veréis si me engaño.
COTALDO.
Rosardo, el ser caballero
me fuerza a que tan ligero
pase por mi proprio daño.
Redondilla
Sois noble, y esta razón
915
me obliga a no me vengar.
ROSARDO.
¿De qué os podéis agraviar?
Ni os debo satisfacción.
Redondilla
¿Quebranté yo vuestra casa?
¿Forcé a Laura? ¿Pretendila?
FRANCINO.
920
Poco el honor se aniquila,
pues que con ella se casa;
Redondilla
pero dura cosa es
que aguardades a este punto.
ROSARDO.
Aguardara un siglo junto,
925
cuanto más tiempo de un més:
Redondilla
que ese tiempo he yo faltado
mientras que eso se trató.
COTALDO.
No me satisfago yo
con vuestro papel firmado;
Redondilla
930
que, aunque esta la firma sea
de mi hija, y lo confiese,
como agora aquí le pese,
¿qué importa que el mundo os crea?
Redondilla
A la misma bendición
935
ha de llegar la igualdad
de aquesa conformidad.
ROSARDO.
Redondilla
Si ella a Mauricio quisiese,
por fuerza yo no la quiero.
FRANCINO.
940
Habláis como caballero.
Escoja Laura el que quiere.
MAURICIO.
Redondilla
¡Que este me venga a ofender!
¡De rabia me abraso y ardo!
COTALDO.
Hija: Mauricio y Rosardo
945
te han pedido por mujer;
Redondilla
y no tengo que tratar
de si lo has querido o no,
porque no soy hombre yo
que en eso tengo de hablar,
Redondilla
950
ni de ti lo he de creer,
sino saber de tu gusto,
siendo entre los dos tan justo,
de quién quieres ser mujer.
Redondilla
El uno y otro es gallardo,
955
mozo, rico y caballero…
LAURA.
Pues digo, señor, que quiero...
COTALDO.
Redondilla
Esto es hecho; perdonad,
señor Mauricio, que tuerza
960
de mi fe, porque no hay fuerza
que fuerce la voluntad.
Redondilla
Rosardo fue preferido,
como primero fue amado.
MAURICIO.
¡Mal término habéis usado!
965
Con razón quedo corrido,
Redondilla
no de Laura, que es mujer;
ni de viejos, que lo son;
pero de alguna traición
que en esto debe de haber.
Redondilla
970
Y si yo mal lo he pensado
despacio lo pensaré
cuando a algún traidor le dé
tal pago como él me ha dado.
ROSARDO.
Redondilla
Aquí nos puedes decir
975
lo que has de pensar despacio.
MAURICIO.
Basta; bien me entiende Horacio,
si él me quisiere seguir.
(Vase.)
HORACIO.
Redondilla
Conmigo toma el enojo.
¡Mirad si culpa he tenido!
ROSARDO.
980
Mas si fui yo, porque he sido
quien de su bien le despojo.
Redondilla
Vaya, y no os alborotéis,
aunque culpado seáis,
que buen amigo ganáis,
985
si buen amigo perdéis.
FRANCINO.
Redondilla
Todo ha sucedido bien.
Vamos, y dejaldo así.
ROSARDO.
Antes quiero darle el sí
y desposarme también.
Redondilla
990
De burlas me habéis traído;
mas habéisos engañado,
que hoy a mi Laura he ganado
y hoy a Laura habéis perdido.
Redondilla
Sabed que antes yo la amé
995
y ella a mí, de tal manera,
que sin vos lo mismo fuera
que por vuestra causa fue.
Redondilla
Y también os podéis ir,
que amigo que hizo traición
1000
a su amigo, en ocasión
lo mismo sabrá fingir.
Redondilla
Esto se hará sin testigos,
que en casa de los casados
amigos son excusados,
1005
y más los falsos amigos.
Redondilla
Si por este corretaje
alguna cosa queréis,
allá fuera me hallaréis
cuando de casarme baje.
HORACIO.
Redondilla
1010
Yo tengo mi merecido,
y a nadie debo culpar;
pues, queriéndome casar,
truje a mi mujer marido.
Redondilla
No sé cuál fue más traición:
1015
la que yo a Mauricio hice,
en que al amor satisfice,
o vos a mí sin razón.
Redondilla
Pero lo que fuere, sea;
pues que Laura os ama, amalda
1020
y tantos años gozalda
que con diez nietos os vea;
Redondilla
que yo, lleno de cuidados,
iré a afligir mis sentidos
con dos amigos perdidos
1025
y dos contrarios ganados.
(Vase.)
ROSARDO.
A mi padre fue avisar;
si aqueste nombre he de dar
más que a vos.
COTALDO.
Redondilla
1030
Y así quiero que toméis
las manos y os deis el sí
Laura y vos.
ROSARDO.
Decid si a mí,
Laura hermosa, me queréis.
LAURA.
Redondilla
Desde hoy por esposo os gano
1035
y por señor.
ROSARDO.
Laura, apriétame la mano.
COTALDO.
Vamos por que se confirme.
ROSARDO.
1040
Yo os digo que esté más firme
que una roca incontrastable.
Redondilla
Basta; Laura, en una hora
has tenido tres maridos.
LAURA.
Los dos han sido fingidos,
1045
y este el que mi alma adora.
(Vanse y salen BELARDO y CELIO con el niño.)
BELARDO.
Redondilla
Ya que estoy en el aldea,
llego, Celio, temeroso
de un pensamiento celoso
que quiera Dios que no sea.
Redondilla
1050
Porque, ¿si acaso le tiene
Belisa del niño agora,
o tanto a su hijo adora,
que a no recibirme viene?
Redondilla
¡No sé qué tengo de hacer;
1055
porque estoy en confusión
de amor y de pasión
y celos de mi mujer!
CELIO.
Redondilla
Dios entrará de por medio
y la verdad, que no quiebra,
1060
aunque adelgaza la hebra.
BELARDO.
Contra celos no hay remedio.
CELIO.
Redondilla
Basta ver estas mantillas
tan ricas para creello,
y esas reliquias al cuello...
BELARDO.
1065
Quiero mejor descubrillas.
CELIO.
Redondilla
Ya viene; podéis llegar,
que yo diré lo que pasa.
BELARDO.
¿No es bueno que esta es mi casa
y no me atrevo a llamar?
CELIO.
Redondilla
1070
Vuestra mujer sale ya.
No debe de haber parido.
(Sale BELISA, pastora.)
BELISA.
¿Qué, en fin, Belardo es venido?
BELARDO.
¿No veis que a la puerta está?
BELISA.
Redondilla
¿Por qué no entráis entonado?
1075
El abrazo aguardaréis.
BELARDO.
Mas... temo que os enojéis...
BELISA.
Harto enojo me habéis dado.
BELISA.
En no estar aquí,
y dejarme en un desierto.
1080
Pues, sabed...
BELARDO.
Redondilla
¿Que ya es muerto el sin ventura?
BELISA.
Hartas lágrimas me cuesta.
BELARDO.
Hijo, vuestra dicha es esta.
1085
¡Dios os da buena ventura!
BELARDO.
Aquí hablo
con un huésped que he traído.
BELISA.
¡Y aun eso sería el diablo!
Redondilla
1090
¿No basta lo que pasé?
¿Hijo vos? ¿Criarle yo?
Mirad: aquél se murió,
y este yo le mataré.
BELARDO.
Redondilla
Sosegaos, por vida mía,
1095
de esa celosa aspereza,
que en tiempo de tal tristeza
quizá os da Dios alegría.
Redondilla
Decilde lo que ha pasado,
Celio.
CELIO.
Belisa, no es justo
1100
que celos os den disgusto,
que hoy el niño hemos hallado.
Redondilla
Porque al salir de Milán
lloraba a orilla de un río,
entre la hierba y rocío
1105
y los juncos que allí están.
Redondilla
Estas mantillas son tales,
y aquestas reliquias, pues
que obligan a pensar que es
de personas principales.
Redondilla
1110
Si es que le queréis criar,
pues estáis recién parida,
remediaréis una vida
que solo sabe llorar.
Redondilla
Consolaros heis del muerto
1115
y tendreisle tanto amor,
que se os aplaque el dolor.
CELIO.
Redondilla
y plugiera a Dios que hablaran
nuestros bueyes y jumentos,
1120
que a todos estaban atentos,
y la verdad os mostraran.
BELISA.
Redondilla
Yo lo creo, y me consuelo
de mi muerto; daldo acá,
que, por ventura, será
1125
merced que nos hace el cielo.—
Redondilla
Como lo he arrimado al pecho,
ya busca de qué trabar.
BELARDO.
¡Qué hambre debió de pasar!
BELISA.
Redondilla
1130
Vamos, que con más reposo
se la quiero dar.
CELIO.
¿Qué nombre le llamaremos?
BELARDO.
Redondilla
que es justo que le convenga.
BELISA.
1135
Bien decís, pues ha tenido
ventura.
BELARDO.
¡Dios sea servido
que, cuando grande, la tenga!
Jornada II
(Salen BELARDO y VENTUROSO.)
BELARDO.
Redondilla
Enojárame contigo,
Venturoso, si mi amor
1140
no venciere mi rigor
en la fuerza del castigo.
Redondilla
¿Tú no sabes ya de mí
de la suerte que te hallé
junto a un río? Pues ¿por qué
1145
te subes al cielo así?
Redondilla
¿No ves que es muy alto vuelo
de Dédalo el desvarío
desde la orilla de un río
quererte subir al cielo?
Redondilla
1150
¿En Florinda osas poner
esos humildes cuidados,
a guardar cabras mostrados
y enseñarlas a pacer?
Redondilla
¿Tú te atreves a mirar
1155
a Florinda, y cuando menos,
hija de padres tan buenos
que han comprado este lugar?
Redondilla
¿Tú, pastor de rudas cabras
y de lanudas ovejas,
1160
le dices a tus tierras quejas
con tus rústicas palabras?
Redondilla
¿No ves que, como a villano,
pensando que ese es tu humor,
no ha dado a tu necio amor
1165
castigo su hermosa mano?
Redondilla
¿No ves que si alguna cosa
saben sus padres hidalgos,
que te matarán con galgos
como a liebre temerosa?
Redondilla
1170
¿Y no ves que a dos esclavos
perros de turca nación
echarán tu corazón
para solo hacerlos bravos?
Redondilla
Deja, deja el desvarío;
1175
que no es ese digno amor
para un hombre que es pastor
y tiene por padre a un río.
VENTUROSO.
Redondilla
Belardo, ya tengo oída,
y de mil veces notoria,
1180
la amarga, aunque rara, historia
del principio de mi vida.
Redondilla
Mas, de ser hijo de un río
siempre por baldón me das;
presumirere que te engañas,
1185
porque de eso tengo el brío.
Redondilla
Allá en la gentilidad
dioses los ríos llamaron
y en forma los adoraron
de viejos de larga edad.
Redondilla
1190
Luego, si de dioses hijo
soy, ya como dios me ensalzo,
pues aunque polainas calzo,
nobles pensamientos rijo,
Redondilla
¿Remo y Rómulo no fueron
1195
hijos del Tíber, o hallados
entre su orilla, y criados
de una loba pretendieron?
Redondilla
¿No fundaron a quien toma
nombre eterno sin segundo
1200
de ser señora del mundo
que cuando esclava fue Roma?
Redondilla
¿Habéis visto vos alguno
de esta manera arrojado
que no fuese señalado
1205
contra el olvido importuno?
Redondilla
Fue Ciro arrojado así,
y también pobre pastor.
Pues, ¿qué os ofende de mi amor
que harto me ofende a mí?
Redondilla
1210
Sabed, aunque pobre y roto,
del esquilmo del ganado
mil librillos he comprado
y soy a historias devoto.
Redondilla
No penséis que [yo] imagino
1215
ser rey ni señor del suelo,
pero que guardarme el cielo
tiene misterio divino.
Redondilla
¿Qué travesuras me veis?
¿Qué os hago? ¿Qué os he gastado?
1220
¿Qué os tengo de casa hurtado
que castigarme queréis?
Redondilla
Si tengo algún sayo bueno
o algún camisón labrado
mi trabajo me ha costado,
1225
que no es de sudor ajeno.
Redondilla
Si compré aquella espadilla,
no fue delito tan grande,
que de noche no es bien que ande
desarmado por la villa.
Redondilla
1230
¿Tener buenos pensamientos,
padre, me reprehendéis?
Bien parece que tenéis
los vuestros al suelo atentos.
Redondilla
Lo que es servir a Florinda
1235
es pensamiento en el cielo;
de Ícaro espero el vuelo
y espero que el sol me rinda.
Redondilla
Pero ¿qué se puede hacer?
¿A mí solo no me abrasa?
1240
Echadme de vuestra casa
si pensáis que se ha de arder;
Redondilla
que no hay razón que me cuadre
contra un amor tan perfecto.
BELARDO.
¿Esa es vergüenza y respeto
1245
a las canas de tu padre?
Redondilla
¡Véteme de casa luego
y no ofendas mis oídos!
VENTUROSO.
Iré a sacar mis vestidos
y daros, padre, sosiego.
Redondilla
1250
Que si ser hombre de bien
y poner mejor los ojos
os ha de causar enojos,
no quiero que enojo os den.
Redondilla
No faltará a quien servir
1255
para solo agradecer,
con lo que pueda valer,
lo que os debo hasta morir.
Redondilla
Que no deseo ser algo
sino por pagaros, padre,
1260
lo que a Belisa, mi madre,
por ama de un hidalgo.
(Vase.)
BELARDO.
Redondilla
¿Hidalgo os hacéis, mancebo?
Mirad si digo que es loco.
No fuera el seso tan poco
1265
a no tener sayo nuevo.
Redondilla
El diablo le hizo comprar,
que, como agora es novel,
desque se vido con él
se comenzó a enamorar.
(Sale BELISA.)
Redondilla
1270
¡Mirad de quién, por mi vida!
¡De Florinda! ¿Hay tal maldad?
BELISA.
Siempre por vuestra crueldad
tengo de andar afligida.
Redondilla
¿Dónde enviastes al mochacho
1275
y mi alma con él también?
¿Paréceos, Belardo, bien?
¡Tened noramala empacho!
Redondilla
¡Bien parece que no os cuesta
lo que me ha costado a mí!
BELARDO.
1280
Lloralde, eso sí, eso sí.
¡Dios, que sois bien ojipresta!
Redondilla
¿Es bien que ande un rapaz
agora en amoricones?
BELISA.
¿Y un viejo en estas quistiones,
1285
pudiende vivir en paz?
BELARDO.
Redondilla
Si de su igual se prendara
por regalo lo tuviera,
porque mi hacienda le diera
y con ella le casara.
Redondilla
1290
Pues que no ha querido Dios
darme hijo, ya lo es él.
BELISA.
Sois para padre cruel;
bien se ve que no sois vos.
Redondilla
¿No veis que los pensamientos
1295
nacen de su natural,
y que, por dicha, es igual
en altos nacimientos?
Redondilla
Poner también su cuidado
con tanto extremos os fastidia;
1300
que lo hacéis de invidia
de verlo bien empleado.
Redondilla
Este moro ¿en qué le ofende?
Porque, si una vez la mira,
apasionado suspira,
1305
elevado se suspende.
Redondilla
¿Hace más que pasear
honestamente su huerta?
BELARDO.
Esa es señal muy cierta
que loca debéis de estar.
Redondilla
1310
Pues ¿paréceos que esto es poco
si así a su padres provoca?
Vos debéis de ser tan loca
como Venturoso es loco.
Redondilla
De la leche sabe él
1315
esas buenas fantasías.
BELISA.
Hoy se acabarán mis días
si a casa volvéis sin él.
Redondilla
BELISA.
1320
Bien parece que no habeís
leído sus escrituras,
Redondilla
donde dice que otros tales
han venido a grandes bienes.
BELARDO.
Con eso dentro, en las sienes
1325
traéis esos vendavales.
Redondilla
Harto bien os desvanece
con esos libros que toma.
¿Querrá edificar a Roma
porque a Rómulo parece?
Redondilla
1330
Ahora plega a Dios, Belisa,
que con eso en mal no pare.
BELISA.
Que bien el cielo le ampare;
que vos, es cosa de risa.
Redondilla
BELARDO.
Que me place,
1335
pues es vuestra voluntad;
mas creed que la piedad
gran daño a los hijos hace.
Redondilla
El castigo que se mida
hace al hijo virtuoso.
BELISA.
1340
No quiero, sin Venturoso,
tener una hora de vida.
(Vanse, y sale VENTUROSO solo.)
VENTUROSO.
Redondilla
Ahora estaré mejor,
que del todo voy perdido;
dos casas dejo en olvido
1345
por ir sirviendo al amor.
Redondilla
Si casa del alma es
la razón, ya la perdí
después que a Florinda vi,
porque huí razón después.
Redondilla
1350
Y si del cuerpo es la casa
la del padre mientras vive,
y a perdella me apercibe
este fuego que me abrasa.
Redondilla
De manera que por fuego
1355
de dos casas he salido
y vengo a sentir perdido
a casa que sirve un ciego.
Redondilla
Luego, si en otras me abrasa,
podrá en la tuya también.
1360
Mas ¡ay, Florinda, mi bien!
que esta, señora, es tu casa.
Redondilla
Aquí, desnudo de todo,
te vengo ahora a servir;
contigo para morir
1365
desde ahora me acomodo.
Redondilla
Los sabios que yo he leído
para mejor estudiar
echaron su hacienda al mar
por sosegar el sentido.
Redondilla
1370
Y otro se sacó los ojos,
y eso mismo en mí se ve,
pues casa y ojos dejé
por darte el alma en despojos.
Redondilla
Ciego y sin padre he quedado,
1375
con buen deseo y paciencia
por darme bien a la ciencia
de [un] amoroso cuidado.
Redondilla
Todo el bien traigo conmigo,
aunque la hacienda dejé,
1380
pues traigo un libro de fe,
por cuya lumbre me sigo.
Redondilla
¡Ay de mí!, que al campo sale
para, como suele hacer
las espinas florecer
1385
donde las plantas señale
Redondilla
que, humilladas y floridas,
muestran que quien ha pasado
y florecido y pisado
es señora de mil vida.
(Sale FLORINDA, dama.)
Redondilla
1390
Hacerme quiero dormido
a este tronco recostado,
para no darle cuidado
si de ella soy conocido.
FLORINDA.
Redondilla
Como quien puerto desea
1395
y le desvían del norte,
así, quien nació en la corte,
se hallará mal en la aldea.
Redondilla
Soledades de Milán
me tienen muriendo aquí.
1400
Cuasi no soy lo que fui,
según mis ojos están.
Redondilla
Están de llorar cansados
entre montes, no entre gentes,
tantos pesares presentes
1405
como placeres pesados.
Redondilla
A mis padres ver la guerra
que en Milán hace el francés
de tanto disgusto es,
que de cierto nos destierra.
Redondilla
1410
A su aldea se han venido
para quitarme la vida.
Vime en la ciudad querida,
veóme puesta en olvido,
Redondilla
donde solo un labrador,
1415
que algo tiene de ciudad,
me mira con voluntad
y me da muestras de amor.
Redondilla
¡Ah, amor, y qué desiguales
son tus obras y razones!
1420
¡Algunas veces te pones
con los brutos animales!
Redondilla
¿Cómo tanto te desmandas,
tú, que a los dioses prefieres?
¡Mira que dirán quién eres
1425
por la gente con quien andas!
Redondilla
Que yo, por muy agraviada
en la ciudad me tuviera
si un villano me sirviera,
que en monte no importa nada.
Redondilla
1430
Y si va a decir verdad,
ojos tiene, talle y bríos
que en otros, y aun en los míos
puede engendrar voluntad.
Redondilla
Verle en la iglesia, mirarme,
1435
y dondequiera que estoy,
y cuando a mirarle voy,
suspenderse y adorarme.
Redondilla
A veces me mueve a risa,
y a veces a confusión.
1440
¡Ay, Dios, y qué alteración!
Donde hay hierba, áspid se pisa.
Redondilla
Vele allí dó está dormido
el mi rústico amador;
que este ha sentido de amor
1445
debe de tener sentido.
Redondilla
Y más que dicen que fue
hallado a orilla de un río,
que no es en balde su brío
ni me mira sin porqué.
Redondilla
1450
¿Cómo le daré una flor?
Que, si va a decir verdad,
no me falta voluntad,
aunque no le tengo amor.
Redondilla
Las mujeres somos locas.
1455
Burlarme quiero con él.
¿No ves, soledad cruel
a qué cosas me provocas?
Redondilla
Quiero en su boca ponelle
esta flor de mi tocado.
1460
¡Por mi vida, que me agrado
agora despacio en velle!
Redondilla
Que tiene buen parecer
y de hombre noble la cara.
¿Si es noble? mas cosa es clara
1465
que noble debe de ser.
Redondilla
¡Desdichada de la madre
que te parió y no te ve,
y más desdichada fue
en que no tuvieses padre!
Redondilla
1470
Ese es talle de pastor
es un hombre principal.
¡Mal puede el tosco sayal
ser cortina del valor!
Redondilla
Aunque agora bajamente
1475
cubre lo que más importa,
viene la cortida corta
y descúbrese en la frente.
Redondilla
La rosa le dejo, en fin,
y aquí me quiero esconder.
1480
Flor, si bien puedes florecer,
aunque en rústico jardín.
(Escóndese y recuerda VENTUROSO.)
VENTUROSO.
Redondilla
¿Qué es esto? ¿Qué flor es esta?
Sin duda, que amor ha hecho
para vivir en mi pecho,
1485
casa, jardín y floresta.
Redondilla
¡Oh, qué esperanza tan loca!
Pues entre penas crueles,
como vaso de claveles,
me ha salido de la boca.
Redondilla
1490
¡Oh, abeja debo de ser,
que he cogido esta flor tal
para hacer dulce mi mal
y sabroso el padecer!
Redondilla
¡Oh, qué dichosa esperanza,
1495
que tan presto me dio el fruto!
Bien puede pagar tributo
de este buen año que alcanza.
Redondilla
A los sabios y hombres graves,
que en letras y armas lo fueron,
1500
varias cosas les trujeron
las abejas y las aves.
Redondilla
A iguales agüeros vengo
para buen suceso mío,
pues que nací cabe un río
1505
y rosa en la boca tengo.
Redondilla
Que piense yo que es en vano,
está muy lejos de mí,
sin duda la puso aquí
de alguna diosa la mano.
Redondilla
1510
Y si acaso es diosa humana,
¿cómo tan presto se fue?
FLORINDA.
Villano el cuerpo se ve,
pero el alma cortesana.
Redondilla
¿Quién no verá en sus razones
1515
que tiene buen nacimiento?
VENTUROSO.
¿Forma una voz el viento
o murmuran mis pasiones?
Redondilla
No me engaño, que allí veo
el cielo más puro y claro.—
1520
¡Oh, sol peregrino y raro,
centro y fin de mi deseo!
Redondilla
¿Sois vos el autor, acaso,
de este peregrino hecho
que, aunque en el prado, en el pecho
1525
hirió el son de vuestro paso?
Redondilla
Señora, yo os he sentido
teniendo el sentido en calma,
porque en vos vela el alma
cuando el cuerpo está dormido.
Redondilla
1530
No os desdeñéis de mirarme,
aunque tosco labrador,
pues con ser dios el amor
por vos se honró de matarme.
Redondilla
Así lo era Endimión
1535
cuando le adoró la luna.
Ni fue a Venus importuna
de Anquises la condición.
Redondilla
No soy tan grosero y necio,
aunque así me hizo Dios,
1540
que de otro que de vos
pueda merecer desprecio.
Redondilla
Llegad, tratadme, miradme;
no soy bruto, que hombre soy;
alma tengo; libre estoy;
1545
habladme, asidme, tocadme.
Redondilla
¿Pensáis que los labradores
no son hombres?
FLORINDA.
Bien sospecho
que amor en cualquiera pecho
puede sembrar de sus flores.
Redondilla
1550
Y que las sembrase en ti
lo he conocido mejor
después que esa hermosa flor
salir del pecho te vi.
Redondilla
La cual ni yo te pusiera
1555
cuando sin ella te hallara,
ni piensa que te mirara
si al descuido no te viera.
VENTUROSO.
Redondilla
En aquesta flor tan linda,
antes dormía y después,
1560
que ella misma dice que es
el dueño de ella Florinda.
Redondilla
Y porque no lo neguéis,
sabed que yo no dormía
cuando vi que merecía
1565
el bien que en dármela hacéis.
Redondilla
Y para que lo creáis,
os diré lo que dijistes
cuando ansí durmiendo vistes
a quien despierto matáis.
Redondilla
1570
Porque, perdido el desdén,
me dijistes con piedad
que me tenéis voluntad
y os parezco hombre de bien.
Redondilla
Llamábades desdichada
1575
la madre que me parió,
por que presumiese yo
ser hijo de madre honrada.
Redondilla
Si esto es así, y el amor
a ninguno amado injuria,
1580
¿por qué no templáis la furia
de este presente rigor?
Redondilla
Mostrad con desamor bien
ese desdén y otros mil;
pero con cosa tan vil,
1585
¿qué honra os dará el desdén?
Redondilla
A mí me habéis de tratar
con seguridad forzosa,
porque soy tan baja cosa
que no hay perder ni ganar.
Redondilla
1590
¿Qué temerá vuestro honor
de mi extraña rustiqueza,
y esa divina belleza
de un alma de un labrador,
Redondilla
y acaso, tan mal labrado,
1595
que ahora que estaba en sueño
parecía alma de leño
o de algún roble cortado?
Redondilla
Soy figura de escultor
desbastada solamente,
1600
en quien se ve boca y frente,
manos y pies, sin temor.
Redondilla
Quien me viere en vuestro pecho,
sin ojos, sin vida y nombre,
no pensará que soy hombre;
1605
aunque lo soy, no estoy hecho.
FLORINDA.
Redondilla
Notables palabras tienes,
y tan notables en todo,
que has hallado el cierto modo
para templar mis desdenes.
Redondilla
1610
Quiebran cuerdas tan delgadas
en mi altivo pensamiento,
que solo tu entendimiento
las pudo dejar templadas.
Redondilla
Y así ha subido la prima,
1615
que pensé que no alcanzara
si otra mano la templara
de menos subida estima.
Redondilla
Yo no te quiero tener
desde hoy más por labrador,
1620
que quien mereció esa flor
mi cortesano ha de ser.
Redondilla
Cosas digo que en mi vida
imaginarlas pensé,
y otras muchas que diré,
1625
que soy necia y voy perdida.
Redondilla
Y perderme yo contigo,
a quien le mandara ayer
partir y leña traer,
de amor, parece el castigo.
Redondilla
1630
Ya está dicho lo que dije;
no me quiero arrepentir,
sino afiligirme y sentir
ese dolor que me aflije,
Redondilla
que yo sé que eres honrado,
1635
y que, como hombre discreto,
tendrás en justo secreto
las cosas que hemos tratado,
Redondilla
y guarda, para tributo
del diezmo debido a amor,
1640
esa flor, pues ya no es flor
que dejará de dar fruto.
VENTUROSO.
Redondilla
Venturoso fue aquel día
que me robastes el alma,
pues tanta víctima y palma
1645
ya no es vuestra, sino mía,
la pena del pensamiento.
Redondilla
Venturosos ojos míos
que dieron puerta al deseo,
pues tan alegres los veo
1650
siendo de lágrimas ríos.
Redondilla
Venturoso corazón,
de altas impresas amigo,
pues cuando esperé castigo
le dieron el galardón.
Redondilla
1655
Yo callaré, pues callando
tan gran victoria alcancé,
pues harto, callando, hablé
solo sirviendo y amando.
Redondilla
A mi cuenta si perdiere
1660
el secreto, ni la flor,
pues con ella, y tal favor,
me mandáis que fruto espere.
Redondilla
No en balde tantos agüeros
mi nacimiento mostró,
1665
pues a la gloria llegó
de ser querido y quereros.
Redondilla
Otros que en ríos se hallaron
famosos en letras fueron;
reinos por armas vencieron,
1670
ciudades edificaron;
Redondilla
yo, como Paris, he sido,
que en el juicio que igualas,
no quiero a Juno, ni a Palas,
sino a Venus y a Cupido.
Redondilla
1675
A Florinda solo adoro,
mi alma la estima y precia;
la Elena quiero de Grecia,
que no letras ni tesoro.
FLORINDA.
Redondilla
¿Cómo te podré yo ver,
1680
que siento gente en el prado?
VENTUROSO.
Viendo el sol arrebolado,
¿quién duda el amanecer?
Redondilla
De día a vuestra ventana
y de noche a vuestra puerta.
(Vase.)
VENTUROSO.
¡Oh, pena encubierta!
¡Oh gloria del mundo vana!
Redondilla
Perdí el bien, mas no perdí.
¡Cómo desmaya la fe!
(Salen BELARDO y CELIO, pastores.)
CELIO.
Redondilla
Pues ¿por reñirle no más?
BELARDO.
Ahí veréis si le regala
Belisa; al alma le iguala.
Que yo no le hablé jamás,
Redondilla
1695
y más, que si no le llevo,
jura que no he de comer.
BELARDO.
¿Veisle allí do está el mancebo?
CELIO.
Redondilla
Pues qué ¿pensáis que se iría?
1700
Voto al sol, que del lugar
no le basten a sacar
con un tiro de crujía.
BELARDO.
Redondilla
Llegalde a hablar, no presuma
que a rogalle vengo yo.
CELIO.
1705
¿Mas que me dice que no
y que tiene dueño, en suma?
Redondilla
CELIO.
¿Qué es lo que a solas tenéis
1710
en el repecho del prado?
Redondilla
¿Habéis, por dicha, comido?
CELIO.
A buena fe
que hacéis mal.
CELIO.
Yo sé que andáis forajido.
VENTUROSO.
Redondilla
1715
¿Yo forajido? ¿De dónde?
VENTUROSO.
¿A qué efeto
había de estar secreto?
BELARDO.
(¡Qué disparate responde!)
CELIO.
Redondilla
Yo sé que sin ocasión,
1720
por no vellos, os habéis ido,
porque para andar perdido
tomáis alas de afición.
Redondilla
Que vuestro padre os riñese
y de su casa os echase,
1725
¿qué importa que os culpase
lo que en vos culpable viese?
Redondilla
¿No hay más que tomar el hato
y ¡adiós! al primer vaivén?
¿Es hecho de hombre de bien
1730
ser con sus padres ingrato?
Redondilla
¿Qué huésped algo no deja
de una noche de posada?
Porque de la mano honrada
no formas huéspedes queja.
Redondilla
1735
Pues vos, de toda la vida
que ha, que posada os han dado,
los brazos habéis negado
a la triste despedida.
Redondilla
Que aun los forzosos abrazos
1740
que al partir se suelen dar,
habéis querido negar
a Belisa y a sus brazos.
Redondilla
Volved, que queda por vos
hecha una fuente de llanto.
VENTUROSO.
1745
¿Atreviérame yo a tanto
si no echaran los dos?
Redondilla
¿Voime yo? ¿No me echan ellos?
BELARDO.
¡Mientes, que yo fui no más!
Y ¿cuándo, di,pagarás
1750
a Belisa? Hartos cabellos
Redondilla
por ti lo ha de arrancar.
¿Esa es la leche que debes
a sus pechos?
CELIO.
No renueves
agora tanto pesar.
Redondilla
1755
Él es mozo, y tú, también
tan mal acondicionado,
que no sé cuál es culpado.
Tened paz, y hablalde bien.
VENTUROSO.
Redondilla
Bien sabéis vos, padre mío,
1760
que por no daros enojos
me sacaré yo estos ojos
y que pagaros confío.
Redondilla
Peor cuando airado os veo,
¿qué culpa tengo en dejaros?
1765
¿No es mejor que no enojaros,
pues que serviros deseo?
Redondilla
Que mi madre tenga pena
me allega al alma, en verdad.
CELIO.
¿Qué quieres de su humildad,
1770
de honrada paciencia llena?
Redondilla
Ea, dalde aquesa mano
y llévasela a Belisa.
BELARDO.
¡Qué preso me mueve a risa!
Tiene hechos de gitano.
BELARDO.
Ea, pues,
veisla aquí. Dios te bendiga.
VENTUROSO.
Y a mí, señor, me maldiga
si no respeto esos pies.
CELIO.
Redondilla
Vamos a ver a tu madre,
1780
que está llorando por ti.
VENTUROSO.
Señor, sí,
que yo no tengo otro padre.
(Vanse y salen LAVINIO, criado de FLORINDA, y LEONARDO, caballeros, en hábitos de villano y dice:)
LAVINIO.
Redondilla
A mucho te has obligado
siendo noble y caballero.
1785
¿Con hábito tan grosero
quieres andar disfrazado?
LEONARDO.
Redondilla
Lavinio, el amor que tengo
a Florinda me ha traído
con este tosco vestido
1790
a los peligros que tengo,
Redondilla
que siendo tú su criado,
y sabiendo mi secreto,
pienso dar dichoso efeto
a un amor tan desdichado.
LAVINIO.
Redondilla
1795
Cuando en Milán la paseaste
en tu amor bien entendía.
LEONARDO.
No entendí lo agradecía,
pero que lo sepa baste.
Redondilla
Conóceme como a sí,
1800
si fuese posible cosa,
que sepa que es tan hermosa
como me parece a mí.
Redondilla
Llévame, Lavinio, al viejo,
y asiéntame por un año,
1805
que si me vale el engaño,
no he tomado mal consejo.
Redondilla
Sirva yo, pues que nací
para servir a quien vale
tanto, que no hay rayo que iguale
1810
al valor que tiene en sí.
LAVINIO.
Redondilla
Leonardo, si soy tu amigo,
yo creo que lo he mostrado,
pues a quien el ser me ha dado
soy, por tu causa, enemigo.
Redondilla
1815
Firmiano es mi señor,
a quien tan mal la fe pago,
que es lo menos que hoy hago,
ser, por tu causa, traidor.
Redondilla
Y fuera de ser traición,
1820
pecado de incendio es,
que habrá de tener después
en Roma la absolución.
Redondilla
Bien ves en esto que pasa
por solo verte tan ciego,
1825
si pongo a su casa fuego,
pues que te llevo a su casa.
Redondilla
Gobiérnate, por tu vida,
de suerte que de este amor
no venga fuego a su honor
1830
siendo Florinda ofendida,
Redondilla
que basta solo querella
con honrado pensamiento
para el justo casamiento
que puedes haber con ella.
Redondilla
1835
Sea solo honesto el fuego,
no digan que soy Sinón
que en Troya metió a traición
el falso caballo griego.
Redondilla
Que la máquina preñada
1840
en figura de villano,
si descubre el cortesano,
dejará a Roma abrasada.
LEONARDO.
Redondilla
No temas, que te aseguro
que aqueste mi amor secreto
1845
venga a tener [el] efeto
digno de un amor tan puro.
Redondilla
No has tú traído centella
para su casa abrasar,
sino quien la venga a honrar
1850
y quedar honrado en ella.
Redondilla
LAVINIO.
Mucho siento tu trabajo,
porque en oficio tan bajo
trabajo habrás de tener.
LEONARDO.
Redondilla
1855
Todo lo tengo por gloria.
Sea la pena inmortal,
porque la causa del mal
hará rica la memoria.
Redondilla
He de arar, he de romper
1860
la tierra con azadón.
Gustosos oficios son,
que quien siembra ha de coger.
LAVINIO.
Redondilla
En la ocasión que has venido
pienso que has de vendimiar,
1865
que los cestos y el lagar
los mozos han prevenido.
Redondilla
Aun pienso que han menester
alquilar otros peones.
LEONARDO.
A todas las ocasiones,
1870
Lavinio, me has [de] ofrecer.
Redondilla
Ya vengo determinado
porque Florinda mitigue
su rigor, y el alma obligue
al galardón esperado.
Redondilla
1875
Que quien se pone por ella
a tal bajeza y fatiga,
yo presumo que la obliga.
LAVINIO.
Su padre sale, y con ella.
(Salen FIRMIANO y FLORINDA, su hija.)
FIRMIANO.
Redondilla
Si es que Lavinio ha venido,
1880
lo que pediste traerá.
LAVINIO.
Aquí a tu servicio está,
y al tuyo, que no me olvido.
Redondilla
Tráigote un bello tocado
que ayer tu prima me dio.
LAVINIO.
Ya quedó
en presencia mía cortado.
Redondilla
LEONARDO.
Que no me conozcan temo;
1890
mis ojos quien soy dirán.
Redondilla
Tiemblo, suspéndome, muero,
abrásome y tengo frío,
huyo, espero, desconfío,
hablo, callo, vivo y muero.
Redondilla
LAVINIO.
Desde hoy te viene a servir,
que en solo tu nombre oír
viene saltando de gozo.
LEONARDO.
De la tierra,
sino que por esta guerra
dejé el lugar abrasado.
FIRMIANO.
Redondilla
¿Ya del enemigo fue
entrado?
LEONARDO.
Después que entró,
1905
solo la iglesia quedó
donde quedase la fe.
LEONARDO.
Y cavar;
y araré, si quiero, el viento,
y también el firmamento,
1910
y sembraré todo el mar.
LEONARDO.
Mirad qué tanto lo soy,
que, pues no me vence hoy,
no tengo miedo a la muerte.
FIRMIANO.
Redondilla
1915
Lavinio, mientras me voy,
haz de este mozo el asiento
y busca otro a tu contento,
porque de este yo lo estoy.
Redondilla
(Vase.)
FLORINDA.
Adiós, señor.
1920
Lavinio, ¿qué hay en Milán?
LAVINIO.
Guerra del cerco en que están.
LEONARDO.
Yo lo he traído
todo dentro de mi pecho.
LEONARDO.
Sí soy, pues tengo sentido.
FLORINDA.
¿Hay algo que la desvele?
LEONARDO.
1930
Tampoco en Milán hay fe.
LEONARDO.
Porque yo la traigo hurtada.
LEONARDO.
Basta que en Milán no hay seso.
FLORINDA.
Redondilla
1935
¿Queréis, buen hombre, callar?
LEONARDO.
Dígolo porque soy loco
y vengo de allá.
LEONARDO.
De serlo me puedo honrar.
LAVINIO.
Redondilla
Díjome que nunca alcanza
1940
sola una hora de salud.
LEONARDO.
En Milán no hay esperanza.
LEONARDO.
Dígolo porque hay acá
1945
más esperanza que allá.
LAVINIO.
Siempre están
sus padres en su locura.
LEONARDO.
¿No es bueno que aun hermosura
1950
no puede hallarse en Milán?
FLORINDA.
Redondilla
Venid acá, por mi vida,
pues hablar no nos dejáis.
¿Vos hermosura buscáis,
o el trabajo y la comida?
LEONARDO.
Redondilla
1955
Con trabajo y con ventura
vengo hermosura a buscar,
y en Milán no se ha de hallar,
que falta vuestra hermosura.
FLORINDA.
1960
Este es como los soldados,
que, de un mes alojados,
se vuelven a lo que son.
Redondilla
Y, dejando ayer su tierra,
sin haberse puesto arnés,
1965
en muchos años después
no dejan de hablar de guerra.
Redondilla
Habrá, de su pobre choza,
venido a Milán ayer,
y quiere dar a entender
1970
que ha mil años que la goza.
LAVINIO.
Redondilla
Tendrá por suma grandeza
haber en Milán estado.
LEONARDO.
Más tengo en haber llegado
a ver vuestra gran belleza,
Redondilla
1975
que aunque tosco y vil cautivo,
más me alegran vuestros ojos
que cuantos ricos despojos
tiene Venecia en su archivo.
FLORINDA.
Redondilla
Basta, que es hombre de cuenta.
LEONARDO.
1980
Mal os la daré de mí,
porque lo que recebí
a cargo de amor se asienta.
FLORINDA.
Redondilla
Extremados hombres topo.
Este, sin duda, es el año
1985
que hablan, o yo me engaño,
los animales de Isopo.
Redondilla
No entiendo tales primores,
pues están llenos los prados
de estudiantes y letrados
1990
en forma de labradores.
LEONARDO.
Redondilla
¿A quién no haréis estudiante
y le daréis ciencia infusa,
al contrario de Medusa,
que hizo piedra a Atalante?
Redondilla
1995
Vos me desatáis la lengua;
vos me enseñáis, porque en veros,
ya no es posible perderos,
ni menos caer en mengua.
FLORINDA.
Redondilla
Mi padre creo que vuelve.
2000
Voime, no me halle aquí.
(Vase.)
LEONARDO.
Tarde volveré yo en mí
si tanto bien se resuelve.
LEONARDO.
A mi placer.
Esta cadena te pon.
LAVINIO.
2005
No he menester galardón.
LEONARDO.
Por mí te la has de poner.
LAVINIO.
Redondilla
Querría que allá te entrases,
no te halle el viejo aquí.
LEONARDO.
Bien dices, voime de aquí.
2010
¿No me hablarás cuando pases?
LEONARDO.
Que no has de tratarme mal.
Es para mí natural
sustento a Florinda ver.
Redondilla
2015
No tomes de eso cuidado;
basta que los ojos coman.
LAVINIO.
Mil pensamientos me toman
de intentar un hecho honrado.
Redondilla
Creo que me han de vencer,
2020
que ya estoy arrepentido
de haber un hombre ofendido
por quien yo lo vine a ser.
(Sale FIRMIANO.)
FIRMIANO.
Redondilla
La plaza queda cubierta
de mancebos labradores,
2025
y algunos de los mejores,
Lavinio, están a la puerta.
Redondilla
Ve y escoge algunos de ellos,
que bien serán menester.
LAVINIO.
Hoy puedes escoger
2030
que vale por todos ellos.
Redondilla
Mas ¿qué albricias me darás
si dentro en casa le tienes?
FIRMIANO.
¡Con graciosos cuentos vienes!
¿Es más de un hombre?
FIRMIANO.
Redondilla
2035
Pues bien, ¿qué importa?
LAVINIO.
¿Qué cosa
quieres más que esta vida?
FIRMIANO.
Florinda es la más querida,
porque es en extremo hermosa:
Redondilla
y de esto y de discreción
2040
es su virtud justo medio.
FIRMIANO.
Su remedio
y de Dios la bendición.
LAVINIO.
Redondilla
Pues hombre tienes en casa
con quien casarla podrás.
FIRMIANO.
2045
Parece que loco estás.
Dime, necio, lo que pasa.
LAVINIO.
Redondilla
¿Acuérdaste el labrador
que acabas de recebir?
FIRMIANO.
Pues bien, ¿hay más que decir?
2050
¿Es, acaso, encantador,
Redondilla
o ha de hallar algún tesoro?
¿Es hechicero o zahorí?
¿Ha de remediar así
la hija que más adoro?
Redondilla
LAVINIO.
No es villano,
ni es zahorí, ni hechicero.
LAVINIO.
Un caballero,
hijo del conde Luciano.
FIRMIANO.
Redondilla
¡Santo Dios! ¿Es, por ventura,
2060
Leonardo?
FIRMIANO.
Pues, di.
¿Quién pudo traerlo aquí?
FIRMIANO.
Redondilla
¿Por qué en ese disfraz?
¿No me la pudo pedir?
LAVINIO.
2065
Por guerra piensa subir
al sosiego de la paz,
Redondilla
que es mancebo caprichoso
y habrá, acaso, imaginado
que andar así transformado
2070
es un Ovidio amoroso.
FIRMIANO.
Redondilla
¿Querrá imitar a los dioses
y gozarla con engaño?
LAVINIO.
Tarde temerás el daño,
cuando es razón que reposes.
Redondilla
2075
Hoy te ha llamado la suerte,
cógerla y hazle casar.
FIRMIANO.
A él le puede llamar,
a lo menos, justa muerte.
LAVINIO.
Redondilla
¿Qué dices? ¿Ese consejo
2080
se espera de tu valor?
¿Cómo cumples con tu honor
matándole?
FIRMIANO.
Redondilla
¿Cómo le trujiste, perro,
si quien era ya sabías?
LAVINIO.
2085
Haz agora culpas mías
lo que fue amoroso yerro.
Redondilla
Si él andaba en el lugar
con este disfraz, ¿no ha sido
mejor haberlo traído
2090
y tu deshonra estorbar?
Redondilla
Cuanto y más que me engañó,
y después de concertado
me descubrió su cuidado
y el nombre me declaró.
Redondilla
2095
¿Qué tienes? ¿Qué dudas? ¿Qué has?
El mozo es un pino de oro.
El padre tiene un tesoro.
¿Qué pides al cielo más?
Redondilla
Voces, venganza y muerte
2100
tenlas por consejo vano;
mejor es con propia mano
escoger entre las suertes.
Redondilla
Así remedias tu honor
y de aqueste la locura;
2105
das a tu hija la ventura
y a tu linaje valor.
FIRMIANO.
Redondilla
No soy, Lavinio, tan ciego
que no vea que con agua
se suele encender la fragua
2110
y que el agua mata el fuego.
Redondilla
Aquí tengo dos venganzas:
el casarle es lo mejor,
que no conviene a mi honor
por Florinda armas y lanzas.
Redondilla
2115
Bandos vinieran a ser
que a Italia otra vez pusieran
en triste punto y me dieran
poco honor y bien que hacer.
Redondilla
Escojo lo que es mejor;
2120
casarle por fuerza quiero,
que es honrado caballero
y tiene a Florinda amor.
Redondilla
Mientras a mis deudos llamo,
llamad cuatro labradores.
FIRMIANO.
No ignores
que no lo quiero y lo amo.
Redondilla
Pero conviéneme así;
que, si me quiere burlar,
en la red ha de quedar
2130
que me tuvo puesta a mí.
Redondilla
Pues si casarse quisiera,
claro está, pues es mi igual,
que no le estuviera mal
que a Florinda me pidiera.
LAVINIO.
Redondilla
2135
Bien dices; voy entre tanto,
y a recado le pondré.
(Vase FIRMIANO.)
LAVINIO.
Ruega que te dé
hoy ventura el cielo santo.
Redondilla
No pienso que yo le ofendo
2140
a Leonardo en lo que hago,
ni doy a su fe mal pago,
pues voy su gusto siguiendo.
Redondilla
Si él a Florinda desea
sigue un fuerte desatino,
2145
que este es más breve camino
para hacer que la posea.
(Salen VENTUROSO, CANDIANO, FILUPO y HABERIO, villanos.)
CANDIANO.
Redondilla
Señor, ¿han de concertar?
El mayordomo está aquí.
VENTUROSO.
¡Ay de mí,
2150
que apenas acierto a entrar!
LAVINIO.
Redondilla
Todos estáis recebidos
y todos sois menester.
FILUPO.
Mozos habéis de tener
que no los halláis dormidos.
LAVINIO.
Redondilla
2155
Ya conozco a Venturoso,
que es hijo de aquesta aldea.
VENTUROSO.
Para serviros los sea.
Seré en las obras dichoso.
LAVINIO.
¡Gracias a Dios,
que hay pan y bodega a mano!
Redondilla
Sabed que hoy ha recebido
Firmiano un labrador.
VENTUROSO.
2165
Y aun dicen que es el mejor
que en esta sierra ha habido.
LAVINIO.
Sí, pues ha faltado,
después que él en casa ha entrado,
2170
más que vale un real y aun mil.
LAVINIO.
Una copa de oro
y una fuente.
LAVINIO.
Y hasta saber la verdad,
entre él y una criada,
Redondilla
2175
quiere señor que esté preso,
y que los cuatro le atéis.
FILUPO.
¡Paso! ¿No es este que veis?
LAVINIO.
Aún él no sabe el suceso.
LEONARDO.
Redondilla
Hasta agora os aguardé,
2180
esperando a que bajases.
LAVINIO.
Yo, traidor, a que llegases
donde...
LEONARDO.
Lavinio, amigo,
¿qué es esto?
LEONARDO.
2185
¿Merezco yo que me den
tus manos este castigo?
LEONARDO.
¿Qué? ¿El secreto descubriste?
¿Es es la fe que me diste?
LAVINIO.
2190
Ladrón, ¿supe yo el secreto?
Redondilla
Mirad, se confiesa ya.
Cómplice me quiere hacer.
CANDIANO.
¿Dónde le hemos de meter?
LAVINIO.
Redondilla
2195
Estese en este aposento
y venid los tres conmigo
mientras se ordena el castigo.
LAVINIO.
Redondilla
Guárdale bien, Venturoso,
2200
y no le dejes salir.
LAVINIO.
¡Oh, ladrón, ladrón famoso!
(Vanse.)
VENTUROSO.
Redondilla
No os mostréis tan lastimado.
LEONARDO.
Venturoso, estoy quejoso
2205
de que un hombre venturoso
guarde al que es tan desdichado.
VENTUROSO.
Redondilla
Pareceisme hombre de bien.
¿Sois, acaso, principal?
LEONARDO.
Harto lo soy, por mi mal,
2210
aunque por mi bien también.
Redondilla
Hijo del conde Luciano
soy, villano, y preso aquí,
que viene a servir así
a un ángel que adoro en vano.
Redondilla
2215
No vienen a aprisionarme
por ladrón, que esto es fingido;
que soy Leonardo han sabido.
¿Querrán por fuerza casarme?
Redondilla
Y aunque el casarme también
2220
no me está mal, yo quisiera
que en mejor hábito fuera.
VENTUROSO.
¿Qué? ¿A Florinda quieres bien?
VENTUROSO.
¿Y qué? ¿Pretenden
casaros?
LEONARDO.
A los pies
las manos se lo defienden.
LEONARDO.
¡El cielo os pague el favor!
(Desátale.)
VENTUROSO.
¡A Florinda tiene amor!
2230
¿Cómo no os vais?
LEONARDO.
Redondilla
¿Está por aquí seguro?
Creo que muy alto está.
(Vase.)
VENTUROSO.
¡Echaos con el diablo ya,
aunque sea por el muro!—
Redondilla
2235
Otras veces visto había
este hombre por esta casa,
y ya el fuego que me abrasa,
celoso, el suyo encendía;
Redondilla
sino que el hábito vil
2240
me aseguraba el temor,
aunque, para labrador,
era gallardo y gentil.
Redondilla
Sin duda, por aquí tienen
casa alguna sus criados,
2245
porque, a veces, emboscados
por el campo hablando vienen.
Redondilla
No son pensamientos vanos
lo que el alma entiende bien.
(Salen FIRMIANO, TIRSENIO, RICARDO y más deudos, y LAVINIO, FLORINDA y los tres villanos CANDIANO, FILUPO y HABERIO.)
FIRMIANO.
Entre Florinda también,
2250
para que les den las manos,
Redondilla
y vos, Tirsenio y Ricardo,
seréis del caso testigos.
TIRSENIO.
Somos tus deudos y amigos.
LAVINIO.
Redondilla
2255
Que le prendí por ladrón
para encubrir el suceso.
VENTUROSO.
Bueno, rompió la prisión.
VENTUROSO.
¿Es culpa mía
2260
si, los cordeles deshechos,
me puso luego a los pechos
un arcabuz que traía?
FIRMIANO.
Redondilla
¡Tus cosas, Lavinio, son!
¿Quién prender a otro viene
2265
sin ver las armas que tiene
cuando hace la prisión?
Redondilla
De ese necio desconcierto
se suele luego seguir
que el preso se pueda ir
2270
y deje al alcaide muerto.
LAVINIO.
Redondilla
¿Que trujo arcabuz? ¿Adónde?
TIRSENIO.
Pistolete pudo ser,
que ya es muy viejo saber
en el lugar do se esconde.
RICARDO.
Redondilla
2275
¡Alto! La ocasión perdiste.
(Sale LEONARDO de galán.)
LEONARDO.
Pensasteis que me ausenté,
y fuime a vestir.
LEONARDO.
Yo soy.
2280
Y pues casarme queréis,
no es bien que lo intentéis
sino en el traje en que estoy.
Redondilla
Unas bodas tan honradas
a grosería responde
2285
que vaya un hijo de un conde
con las polainas calzadas.
RICARDO.
Redondilla
Él habla como quien es.
Por hijo has de recebillo.
FIRMIANO.
Y abrazallo y bendecillo.
LEONARDO.
2290
Yo debo echarme a tus pies.
Redondilla
Ya vos, Florinda, mi gloria,
tratadme como a marido.
FLORINDA.
Licencia a mi padre pido.
VENTUROSO.
¡Hay más desdichada historia!
FIRMIANO.
Redondilla
2295
Entremos, que es indecente
este lugar.
FIRMIANO.
Bailalla toda,
hasta que el cuerpo reviente.
(vanse todos y queda VENTUROSO solo.)
VENTUROSO.
Redondilla
¡Desdichado fue aquel día
2300
que te di, Florinda, el alma,
pues esta victoria y palma
es de Leonardo, y no mía!
Redondilla
¡Desdichado atrevimiento,
que, al principio de la historia,
2305
trocó en pena tanta gloria
y tanto gusto en tormento!
Redondilla
¡Desdichados ojos míos,
indignos de tal deseo,
que hoy con ellos mi bien veo
2310
y mañana serán ríos!
Redondilla
¡Desdichado corazón,
pues el amor enemigo
le ha dado tanto castigo,
prometiendo galardón!
Redondilla
2315
¿Es esta, Florinda ingrata,
la flor que tu mano loca
osó ponerme en la boca
por veneno que me mata?
Redondilla
Ya como el araña he sido,
2320
y no abeja, injusto amor,
pues de la más bella flor
lleva ponzoña su nido.
Redondilla
Bien dijiste que el tributo
para el amor previniese
2325
cuando esta flor fruto diese.
Fruto dio. ¡Qué amargo fruto!
Redondilla
¡Qué amargo fruto y molesto
para también florecer!
¡Si este el fruto había de ser,
2330
¿quién se le pidió tan presto?
Redondilla
¿Quién te pidió tal consuelo
en esperanza tan vana?
Nunca yo vi flor temprana
que no la quemase el hielo.
Redondilla
2335
Almendro fuiste, que encierra
un temprano y dulce abril,
que cualquier viento sutil
da con las flores en tierra.
Redondilla
¡Ojalá fueras moral,
2340
que es discreto por cobarde,
pues por florecer tan tarde,
nunca el cielo le hace mal!
Redondilla
Ea, ¿qué habemos de hacer?
Dejar la vida es mejor.
2345
¿A qué suena aquel tambor?
Soldados deben de ser.
(Salen DINARTE, capitán francés; POLICIO y ARCELIO y más soldados, tantos, que pueden con ellos.)
DINARTE.
Redondilla
Alojareme por fuerza
o pondré fuego al lugar.
POLICIO.
Posada te quieren dar,
2350
y todo el lugar se esfuerza;
Redondilla
y la casa del señor
también te ofrecen a ti.
VENTUROSO.
¿Dicen a mí?
Soy un hombre labrador.
POLICIO.
Redondilla
2355
Habla al señor capitán.
POLICIO.
Como los que dentro están.
VENTUROSO.
Redondilla
¡Dios guarde a su señoría!
DINARTE.
2360
¿Cuyo es el país, buen hombre?
VENTUROSO.
Firmiano tiene por nombre
su dueño y del alma mía.
VENTUROSO.
Está
casando a una hija hermosa.
DINARTE.
2365
¿A estas horas la desposa?
VENTUROSO.
Señor,
¿quiérenme por su criado?
DINARTE.
Cara tienes de hombre honrado.
VENTUROSO.
2370
Soy noble, aunque soy pastor.
VENTUROSO.
¡Adiós, padre! ¡Adiós, aldea!
¡Amada Florinda, adiós!
(Vanse.)
Jornada III
(Salen ARCELIO y POLICIO, soldados.)
ARCELIO.
Redondilla
2375
¿En eso da Venturoso?
¿No imagina que es locura?
POLICIO.
Por amigos lo procura
y por soldado famoso.
ARCELIO.
Redondilla
¿No se acuerda que era ayer
2380
un villano, un azacán?
De mozo, de capitán,
¿capitán se quiere hacer?
Redondilla
Dinarte es culpado al doble,
pues [dio] a un tosco villano
2385
espada y sueldo en la mano,
como si fuera hombre noble.
Redondilla
Si hubiera sangre en la gente
que le ha servido y honrado,
no hubiera sido soldado
2390
nacido tan bajamente.
Redondilla
Y al villano ¿no le sobra
saber que soldado es,
y que entre un campo francés
nombre de valiente cobra?
Redondilla
2395
¿De qué sirve esa arrogancia,
si ayer mochilero era?
¿Él ha de empuñar bandera
con flor de lises de Francia?
Redondilla
Primero me harán pedazos.
2400
¿Ese hombre regirme tiene
porque de un asalto viene
con tres o cuatro picazos?
POLICIO.
Redondilla
Calla, Arcelio, que la guerra
engendra de nuevo al hombre.
2405
En la ajena cobra nombre
quien no lo tuvo en su tierra.
Redondilla
No es de buena sangre falto
ni nobleza le faltó
al que tanta derramó
2410
en el uno y otro asalto.
Redondilla
¿Qué soldado tiene ahora
el campo más estimado?
¿Quién tan bien el tosco arado
con nobles hazañas borra?
Redondilla
2415
Siempre toda la nobleza
de las armas comenzó.
Venturoso la ganó,
y es noble, o a serlo empieza.
Redondilla
Los demás soldados dan
2420
en quererle obedecer,
que de él no nació querer
la plaza del capitán.
Redondilla
No pienses que es arrogante
sino con el enemigo;
2425
pero con el que es amigo
es a un niño semejante.
Redondilla
Si le admiten los demás,
¿a quién podrás tú mejor?
A quien por solo valor
2430
a tantos dejó atrás.
Redondilla
¿Es mejor obedecer
a un soberbio altivo y fiero
o al amigo y compañero
que era nuestro igual ayer?
Redondilla
2435
¿Quién sabe lo que ha servido
mejor que aquel que a tu lado,
con la sangre que ha sacado
le has animado y temido?
Redondilla
¿No es mejor que no un extraño,
2440
con quien habrás menester
servir de nuevo y hacer
de tu valor desengaño?
ARCELIO.
Redondilla
Si los demás le obedecen,
callaré por no alterallos;
2445
mas no dejaré de dallos
la reprensión que merecen.
Redondilla
Serviré de mala gana
a quien es menos que yo,
pues mi esperanza quedó
2450
en agraz, marchita y vana.
Redondilla
De mala gana, y tan mala,
que al primer asalto espero
disparalle al pecho fiero
mi invidia con una bala.
POLICIO.
Redondilla
2455
Tú lo mirarás mejor
y su vida mirarás;
que yo sé que le tendrás,
después de tratalle amor.
Redondilla
Que si una vez lo recibes
2460
por un dueño, eres hombre noble
y querrás su vida el doble,
que no la propria que vives.
POLICIO.
Como aqueso el tiempo sabe
2465
que hace fácil lo más grave,
y el enojo pasatiempo.
(Salen VENTUROSO, CLARICIO, OLIMPIO y LAMBERTO, soldados.)
CLARICIO.
Redondilla
Es gusto del general.
Con razón o sin razón,
has de aceptar la elección.
VENTUROSO.
2470
¿No veis que os está muy mal?
Redondilla
¿Tengo yo merecimiento
para que me obedezcáis?
¿Mi bajeza no miráis
y mi oscuro nacimiento?
Redondilla
2475
¿No miráis quién ayer fui?
¿Cómo queréis que sea hoy
tan diverso del que soy,
que aun no me conozca a mí?
Redondilla
Quien era regido ayer
2480
y no puede gobernar…
OLIMPIO.
¿Quién mejor sabe mandar
que el que supo obedecer?
Redondilla
Conocemos tu humildad,
pero las armas han sido
2485
la escala por do has subido
a la alteza y majestad.
Redondilla
Tus hechos, tu gran valor,
no lisonja ni interés,
desde el suelo de tus pies
2490
suben al cielo tu honor.
Redondilla
Cuanto más te nos humillas
más obligas a ensalzarte,
y igualas al mismo Marte
tus obras y maravillas.
Redondilla
2495
Decretado está que seas
nuestro dueño y capitán,
y hoy la jineta te dan,
que por mil años poseas.
VENTUROSO.
Redondilla
Lamberto, Olimpio y Claricio,
2500
y los demás, no es razón
no aceptar esta elección
si en ello os hago servicio.
Redondilla
Que bien sé que en mí tendréis
un compañero y amigo;
2505
no guía, sino testigo,
de las hazañas que hacéis.
Redondilla
Que son de tales renombres,
que el mejor de ellos disfama
los que celebra la fama
2510
con atributos y nombres.
Redondilla
¿Yo qué valgo? ¿Qué os importo
para tan altivo cargo?
CLARICIO.
No seas hablando largo,
pues en obras no eres corto.
Redondilla
2515
En esta fuerte ocasión,
que al capitán muerto vemos,
para César te queremos,
que no para Cicerón.
Redondilla
Resuélvete a contentarte
2520
de que este escuadrón devoto
te ocupe de común voto
en el lugar de Dinarte.
Redondilla
No con razones extrañas
a lo que es razónarguyas,
2525
que solo igualan las tuyas
a sus famosas hazañas.
VENTUROSO.
Redondilla
No quiero ser porfiado
contra vuestra cortesía,
que dice mal la porfía
2530
con las armas del soldado.
Redondilla
Acepto el cargo y prometo
de ejercello con lealtad
y tener más humildad
que cuando estaba sujeto.
Redondilla
2535
Ya soy vuestro capitán
y me obligo a sus cuidados.
OLIMPIO.
Por mí, los demás soldados
mil parabienes te dan.
VENTUROSO.
Redondilla
Quede Claricio conmigo
2540
y váyanse los demás.
LAMBERTO.
¿Una vista no darás
al campo?
ARCELIO.
Redondilla
Aquesta elección se ha hecho
contra justicia y razón.
POLICIO.
2545
Calla, Arcelio, que no son
las palabras de provecho.
Redondilla
¿No has osado replicar,
y agora que tiene el cargo
hablas?
ARCELIO.
Basta; yo me encargo
2550
de hacelle…
(Vanse y quedan VENTUROSO y CLARICIO.)
VENTUROSO.
Redondilla
Claricio, aunque me he mostrado
ingrato al bien recebido
en no le haber admitido
con más gusto que forzado,
Redondilla
2555
has de saber que estoy loco
de contento en lo secreto,
porque para cierto efeto
no me importa el cargo poco.
CLARICIO.
Redondilla
De cualquier suerte, en la guerra
2560
te importa el cargo en que estás,
que a medrar y vale más
sale el hombre de su tierra.
Redondilla
¿Siempre ha de tener un nombre?
¿Siempre no más de soldado?
VENTUROSO.
2565
No le hace el hombre honrado
el cargo, sino el ser hombre;
Redondilla
pero este que tengo aquí
te diré, porque me importa,
haciendo una historia corta,
2570
que fue larga para mí.
Redondilla
Amé, siendo labrador,
la hija del dueño mismo
de mi aldea, y fue el abismo
de los tormentos de amor.
Redondilla
2575
Yo merecí lo que un dino,
que es el partido más bajo,
pues el inútil y bajo
se juzga por desatino.
Redondilla
Pero quiso mi ventura
2580
que a quererme la rindiese,
porque, olvidándome, fuese
más grave mi desventura.
Redondilla
Merecilo, con miralla,
como el sol que el cielo mide,
2585
y no hablando, que harto pide
quien bien ama, sufre y calla.
Redondilla
Pude, al fin, hablalle un dia,
donde me dio, por favor,
una flor que murió en flor,
2590
siendo esperanza tardía.
Redondilla
Prometió quererme bien;
pero no fui yo villano
de los que toman la mano
y al alma llegan también.
Redondilla
2595
Con un rústico vestido
vino a vella un caballero,
que no fue pequeño agüero
de que era igual el partido.
Redondilla
Pero no sé cómo fue,
2600
ni qué furia lo trazó,
que con ella se casó
y sin ella me quedé.
Redondilla
Seis años ha que salí
de seso y de mi lugar,
2605
que ni a él puedo tornar,
ni puedo tornar en mí.
Redondilla
En estos he peleado
sobre Milán y contigo,
y he peleado conmigo,
2610
mas no vencido el cuidado.
Redondilla
Lo que en asaltos he hecho
que se juzga por famoso,
no ha sido por valeroso,
sino por rabia y despecho.
Redondilla
2615
No fue por querer vivir;
en la lengua de la fama,
sino templar esta llama
y consumirla en morir.
Redondilla
Templar quisiera el dolor
2620
en que por ella quedé,
que la sangre siempre fue
remedio contra el amor.
Redondilla
He sabido que en Milán
suegro y yerno, con mi bien,
2625
se han acogido, y también
mis padres, que dentro están.
Redondilla
Porque ya aquestas aldeas
están, como ves, quemadas,
y aun algunas asoladas
2630
de otras hazañas más feas.
Redondilla
Si Milán se entra, yo soy,
más que en nombre, venturoso,
pues veré aquel rostro hermoso
en el hábito en que voy.
Redondilla
2635
¿Qué honra puedo llevar,
si no muero en el asalto,
como ir en lugar tan alto
siendo de humilde lugar?
Redondilla
¿Qué dirá cuando me vea
2640
entrar brioso y galán,
pues hoy vuelvo capitán
y ayer salí de mi aldea?
Redondilla
¿No te parece que debo
en extremo estar gozoso,
2645
pues un nombre tan famoso
sobre tanta humildad llevo?
CLARICIO.
Redondilla
Mostrarás mayor decoro;
que en el picote o sayal
no suelen lucir tan mal
2650
los pasamanos de oro.
Redondilla
Y más que estará en tu mano
gozalla por gusto o fuerza.
VENTUROSO.
Para que el suyo no tuerza,
soy, como de antes, villano.
Redondilla
2655
Guardarele más respeto
a su hermosura y linaje
que cuando mi tosco traje
me tuvo humilde y sujeto.
Redondilla
Ven, Claricio, y besaré
2660
las manos al General,
mientras el bien de mi mal
ven los ojos de la fe.
Redondilla
Que cuando los corporales
vean el mal de su bien,
2665
yo te aseguro que estén
mi mal y mi bien iguales.
CLARICIO.
Redondilla
Si así pudieses vencer,
¿en qué tus penas están?
Como se espera a Milán,
2670
bien tu mal pudiera ser;
Redondilla
y aun espero que tendrás
algún contento con ella.
VENTUROSO.
Basta en adoralla y vella;
un temo, ni espero más.
(Vanse,y salen LEONARDO y LUCINDO.)
LEONARDO.
Redondilla
2675
Apriétame bien el peto,
Lucindo, y dame la espada.
LEONARDO.
Redondilla
¿Sabes en qué estado está
2680
la ciudad?
LUCINDO.
Morir recela
semejante a la candela
que se va acabando ya.
Redondilla
Y vese en el pelear
de vuestras armas y espadas
2685
porque son las llamaradas
de que se quiere acabar.
LEONARDO.
Redondilla
Mucho la aprieta el francés.
No es posible resistirse.
LUCINDO.
Mejor le fuera rendirse
2690
si se ha de rendir después.
(Sale LAVINIO.)
LAVINIO.
Redondilla
Si estás armado pregunta
un hidalgo, y veslo viene?
LEONARDO.
¿Sabes el nombre que tiene?
LAVINIO.
Gran gente con él se junta.
LUCINDO.
Redondilla
2695
Debe de ser capitán.
LAVINIO.
Yo sospecho que es su nombre
Mauricio.
LEONARDO.
A mí y a ese hombre
hoy este cargo nos dan.
Redondilla
La ciudad nos ha elegido
2700
hoy para cierto escuadrón.
LAVINIO.
Esa será la ocasión
a que a buscarte ha venido.
(Sale MAURICIO.)
MAURICIO.
Redondilla
¿Está [ya] armado Leonardo?
LEONARDO.
¡Oh, Mauricio! A punto estoy.
MAURICIO.
2705
Huélgome que al lado voy
de un soldado tan gallardo.
Redondilla
Una escuadra de mancebos,
ciudadanos belicosos,
en los pechos animosos,
2710
puesto que en las armas nuevos,
Redondilla
te aguarda, y en tu servicio
mil hazañas piensa hacer.
LEONARDO.
Confieso que pueden ser
para el valor de Mauricio:
Redondilla
2715
que contigo y a tu lado
ocasión bastante tienen.
MAURICIO.
Ellos saben por qué vienen.
Salgamos si estás armado.
LEONARDO.
Redondilla
Querría sin que me viese
2720
mi mujer, porque excusase
que de verme no llorase,
y enternecido partiese;
Redondilla
que aunque mujer suele ser
la que ánimo suele dar,
2725
también suele desmayar
en siendo propia mujer.
MAURICIO.
Redondilla
No temeré, yo a lo menos,
esa lástima y cuidado.
LEONARDO.
¿Cómo? ¿No has sido casado?
2730
¿Vives de amores ajeno?
MAURICIO.
Redondilla
Mil veces lo he pretendido;
y en llegando así proviso,
por algún caso improviso
me dejan triste y corrido.
Redondilla
2735
Y es que habrá más de veinte años
que a cierta dama serví,
a quien la palabra di;
mas palabras son engaños.
Redondilla
Gocela, parió, déjela,
2740
y, cuando casarme trato,
saben que le he sido ingrato
y acúsanme de cautela.
Redondilla
O es que ella avisa en secreto,
o que yo soy desdichado,
2745
que por jamás ha llegado
mi casamiento al efeto.
LEONARDO.
Redondilla
En esta ocasión, Mauricio,
holgada de no lo ser,
por no ver de mi mujer
2750
el tierno y piadoso oficio.
Redondilla
¡Oh, pesar de mí, que creo
que me ha sentido y que sale!
(Sale FLORINDA.)
FLORINDA.
¿Qué? ¿Tan poco con vos vale,
Leonardo, mi buen deseo?
Redondilla
2755
¿Qué, en efecto a la ciudad
más obligación tenéis?
¿Qué? ¿Es posible que queréis
dejarme en tal soledad?
Redondilla
Quien nació con el valor
2760
que vos, ¿qué probanza quiere
hacer de su honor, si muere
sin necesidad de honor?
Redondilla
Ahora me desengaño
de que no me tenéis fe,
2765
pues quien el suyo no ve,
en poco tiene mi daño.
Redondilla
Iros en esta ocasión
pensastes sin que os sintiera,
como si yo acaso hubiera
2770
nacido sin corazón.
Redondilla
Que aunque todos estos días
este dolor me ha negado,
él me dijera el estado
de vuestras cosas y mías.
Redondilla
LEONARDO.
No es posible
dejarlo de hacer, señora,
porque es la ocasión de ahora
al propio bien convenible.
Redondilla
Si ya se entra en la ciudad
2780
y mi casa no defiendo,
vuestro honor, señora, ofendo
y mi propia autoridad.
Redondilla
Mientras excusarlo pude,
yo excusé vuestros enojos,
2785
porque el sol de vuestros ojos
en agia el tiempo no mude.
Redondilla
Pero cuando ya me obliga
la propia casa a defensa,
ajena será la ofensa,
2790
no es bien que propia se diga.
Redondilla
Si salgo es a defenderos
con los demás ciudadanos,
que hasta en mujeriles manos
relumbran ya los aceros.
Redondilla
2795
Así que de verme armar
no os debéis entristecer,
pues es para defender
y no para pelear;
Redondilla
y, porque es tarde, podéis
2800
darnos licencia a los dos.
FLORINDA.
Confío, señor, en Dios,
que victorioso vendréis.
Redondilla
Que si la necesidad
obliga a tanto, no es justo
2805
que aventuréis por mi gusto
vuestro honor y calidad.
Redondilla
A Mauricio le encomiendo
que no os deje y que os reporte,
aunque la ocasión importe.
MAURICIO.
2810
A entrambos iré sirviendo:
Redondilla
a él en acompañalle,
y a vos en tenelle a rienda,
pues solo a que se defienda
puede el honor obligalle.
Redondilla
2815
Olvidad esos cuidados,
porque aseguraros quiero
que tiene boto el acero,
las armas de los casados.
Redondilla
Y adiós, que la casa toca
2820
y marcha la infantería.
LEONARDO.
Quedad con Dios, alma mía,
que a fe que parto con poca,
Redondilla
porque aquí queda con vos,
si no es toda, la más parte.
FLORINDA.
2825
La mía con vos se parte.
Adiós, mi Leonardo.
(Vanse, y salen cajas y banderas y soldados en orden, y VENTUROSO, capitán, y un GENERAL francés detrás de todos, y dice el GENERAL.)
GENERAL.
Redondilla
Repartida así la gente,
hoy pienso que no podrán
resistir los de Milán,
2830
cuya flaqueza se siente.
Redondilla
Darase el poster asalto,
que pienso que [lo] ha de ser,
pues del pasado poder
está desmayado y falto.
VENTUROSO.
Redondilla
2835
Bien lo muestran descuidados
de su defensa también
los muros, donde se ven
más almenas que soldados.
Redondilla
Hoy tendrás [de] la ciudad
2840
la debida posesión,
que ha mucho que por razón
te debe la propiedad.
GENERAL.
Redondilla
Quiera el cielo que así sea,
si es justa razón y ley
2845
por lo que [le] importa al rey
que este ducado posea.
Redondilla
Formados los escuadrones
como acabo de trazar,
al punto pueden jugar
2850
esas piezas y cañones.
VENTUROSO.
Redondilla
Aquí será de importancia
a él yuntarse los dos ríos.
GENERAL.
Ea, pues, soldados míos,
tocad arma. ¡Francia! ¡Francia!
(Vanse y suena dentro ruido de batalla y sale LEONARDO herido.)
LEONARDO.
Redondilla
2855
¡Ah, guerra! Ya tan indina
de usar entre nobles pechos.
¿Qué sirven los nobles hechos
y militar disciplina?
Redondilla
Mejor en la edad pasada
2860
ganaban famosos nombres
cuando eran los hombres hombres
por la lanza y por la espada.
Redondilla
¿Qué sirve mostrar valor,
pues cuando al de Héctor se iguala
2865
ha de llegar una bala
a quitar vida y honor?
Redondilla
Honor no, que es fuente en ella;
pero más famosa gloria
es gozar de la victoria
2870
que no morir y perdella.
Redondilla
Herido estoy, y mortal.
¡Ah, Florinda! Que tu miedo
no era en vano, pues hoy quedo
sin tu bien, tú con mi mal.
Redondilla
2875
Queda adiós, señora mía,
que ya no es posible verte,
porque ha de vencer la muerte
lo que la vida porfía.
(Sale VENTUROSO.)
VENTUROSO.
Redondilla
Ea, famosos soldados,
2880
este es día de contento.
Romped al rico avariento
arcas, puertas y candados;
Redondilla
saquead esa riqueza
que tenéis bien merecida;
2885
no deis sin rescate vida
ni sin dineros cabeza.
Redondilla
Hinchid de esas ricas telas,
plumas, pasamanos y oro
la codicia, que al tesoro
2890
suele correr sin espuelas.
Redondilla
Ricas armas os vestid,
que hoy de balde os las darán.
Soldados, este es Milán;
entrad, romped, embestid.
LEONARDO.
No hay que levantar la espada
para un muerto.
VENTUROSO.
No es honrada
la que se envaina después,
Redondilla
y está la mía enseñada
2900
a los más vivos que hallo.
LEONARDO.
Y es muy justo imaginallo
de vuestra presencia honrada.
Redondilla
Hoy a pelear salí,
y hoy me han herido de muerte,
2905
y no el verme de esta suerte
me obliga a quejarme así;
Redondilla
pero dejo a mi mujer
con gran dolor, y quisiera
que medio muerto me viera
2910
si vivo no pueda ser.
Redondilla
Llámome Leonardo, y soy
hijo del conde Luciano.
VENTUROSO.
(¡Santo Dios! ¿Es sueño vano?
¿Qué es esto que viendo estoy
Redondilla
2915
¿No es este el marido triste
de la prenda que fue mía?
¡Oh, qué mal una alegría
se disimula y resiste!
Redondilla
Duélome de ver su mal,
2920
y de celoso que estoy,
cuando a entristecerme voy
me alegro de ver su mal.)
Redondilla
Caballero, quien ha sido
con tantas veras soldado,
2925
bien merece ser honrado
del enemigo ofendido;
Redondilla
fuera de que a vos se os debe
por ser noble, y así os ruego
que os esforcéis, porque luego
2930
a ver nuestra prenda os lleve,
Redondilla
que espero que vivo iréis
con pequeño beneficio,
y de este honrado servicio
con vivir me pagaréis.
LEONARDO.
Redondilla
2935
Si mi vida en este día
de este peligro escapare,
la que después me quedare
será más vuestra que mía.
Redondilla
Yo me siento en pecho abierto.
VENTUROSO.
2940
Llevaros en brazos quiero.
LEONARDO.
Cuando llegue a lo que espero
o será morir o muerto.
VENTUROSO.
Redondilla
No os aflijáis de ese modo.
(¡Qué buena carga de celos!
2945
Si permitiesen los cielos
que la dejase del todo.)
(Vanse, y sale CLARICIO cargado de seda.)
CLARICIO.
Redondilla
Esta parte me ha cabido.
No sé si la he de lograr,
que, según anda el hurtar,
2950
dos veces hurtada he sido;
Redondilla
para serlo la tercera
también a mí me han probado.
¡Qué telas y qué brocado!
¡Qué bravo calzón me espera!
Redondilla
2955
De esto, con la cuera de ante,
haré un jubón carmesí.
Soldados vienen aquí,
quiero pasar adelante.
(Vase, y salen OLIMPIO y LAMBERTO con una cadena de oro.)
LAMBERTO.
2960
Con partilla se contente.
LAMBERTO.
Impertinente,
la necia arrogancia enfrena,
Redondilla
y pon la cadena ahí
veremos quién se la lleva.
OLIMPIO.
2965
Ponla, pues quieres, y prueba.
(Riñen y vanse, y sale POLICIO, soldado.)
POLICIO.
Redondilla
¿No es bueno que [en] todo el saco,
tanta mi desgracia ha sido,
con haberlo merecido,
2970
que limpias las manos saco?
Redondilla
Otro que no lo merece
llevará ricos despojos,
que aun no he dado con los ojos
en un canto que tropiece.
Redondilla
2975
Pero… bien he tropezado,
cadena, si sois de oro,
así tuviera un tesoro
de este muro transformado.
Redondilla
En mi cuello serviréis
2980
mientras no pago la hechura,
así me dé Dios ventura
como vos me parecéis.
(Vase, y salen ARCELIO y CLARA.)
ARCELIO.
Redondilla
No se haga de los godos,
perra esclava.
CLARA.
¿Entre cristianos
2985
hay esclavos?
ARCELIO.
Cuentos vanos.
Ya sé que lo somos todos;
Redondilla
pero aquesta es mi ganancia,
y ella es clara, mientras trate
de darme gentil rescate.
CLARA.
2990
¿Tú eres bárbaro, o de Francia?
ARCELIO.
Redondilla
Francés por la vida soy.
Mas ¿no ves que en toda tierra
permite aquesto la guerra?
CLARA.
Redondilla
2995
que si mi padre y hermanos
peleando no estuvieran,
yo aseguro que te dieran
el rescate por sus manos.
ARCELIO.
Redondilla
Vinieran esas mujeres
3000
valiera el rescate más.
¿Piensas tú que hablando estás
con otra como tú eres?
Redondilla
Déjate de esas locuras
y afloja donde te aprieta,
3005
serás más noble y discreta
si tu remedio procuras.
Redondilla
Busca doscientos ducados
y gozarás libertad.
CLARA.
¿Dónde? ¿En toda la ciudad?
ARCELIO.
3010
¿Dónde? Entre aquestos soldados.
Redondilla
Hasta estará de parir
y fingirase una diosa.
CLARA.
Harta, pero no dichosa
la que no fuera en morir.
Redondilla
3015
Que un hijo de quien lo estuve,
creo que si de él supiera,
justo castigo te diera
y al padre de quien le tuve.
ARCELIO.
Redondilla
No me cuente sus historias,
3020
sino busque su remedio,
y sepa que estoy en medio
de dos hazañas notorias.
Redondilla
De ahorralla por gozalla,
por ley como esclava propia,
3025
o alargalla, aunque es inopia,
al que quisiere compralla.
Redondilla
Y no me replique más,
sino tire por ahí.
CLARA.
Eso es en cuanto a ti,
3030
que por hoy tirano estás.
Redondilla
Mas yo en otras dos hazañas
podré mejor emplearme.
CLARA.
Matarme
y pasarte las entrañas.
ARCELIO.
Redondilla
3035
Necesia, déjese de voces
y camine.
ARCELIO.
Replique, pues,
haré que camine a coses.
(Vanse y sale FLORINDA, sola.)
FLORINDA.
Redondilla
Sospechas y agüeros tristes,
3040
¿qué queréis a un alma en pena,
ya del sentimiento ajena
con el mucho que le distes?
Redondilla
Leonardo tarda, y Milán
por todas partes es fuego.
3045
Pues no viene a verme, luego
muerta soy, muerto le han.
Redondilla
Denantes me dio un cruel
dolor que me atravesaba,
¡válame Dios! ¿si le daba
3050
alguno entonces a él?
Redondilla
Sin duda que mis enojos
ya declarados están,
pues tan apriesa me dan
tiernas lágrimas los ojos.
Redondilla
3055
Corazón, ¿qué sentís vos?
Hablad, pues sabéis tan bien,
decid si es muerto mi bien,
porque muramos los dos.
Redondilla
Como oráculo podéis
3060
dar la respuesta que aguardo.
Decid si es muerto Leonardo;
habladme, no lo neguéis.
(Sale VENTUROSO con LEONARDO, muerto, en los brazos.)
VENTUROSO.
Redondilla
Si eres tú, por dicha, el dueño
de este cuerpo o, por desdicha,
3065
porque entonces fuera dicha
si lo que ves fuera sueño,
Redondilla
recibe, Florinda, aquí
los malogrados despojos
para que lloren tus ojos
3070
lo que yo lloré por ti.
FLORINDA.
Redondilla
¿Qué?, ¿en efecto, fue verdad
que murió mi bien?
VENTUROSO.
Sí fue.
Que también murió tu fe
viviendo mi voluntad.
Redondilla
3075
Llora, que tienes razón,
lo que yo lloré sin ella.
FLORINDA.
No llorar fuera perdella.
¡Prendas que tan tiernas son!
VENTUROSO.
Redondilla
¿Ves aquí, Florinda ingrata,
3080
a Venturoso cargado
de un muerto tan desdichado
que mi venganza le mata?
Redondilla
Muerto como ves le hallé.
Digo muerto, mal herido,
3085
donde, siendo conocido,
en mis brazos le saqué.
Redondilla
Pidiome que le trujese
por verte; hícelo así,
que él también me trae a mí
3090
porque yo también te viese.
Redondilla
La muerte, al fin, ha apagado
sobre mis hombros su llama,
por que fuese yo la cama
donde tu vida ha expirado.
Redondilla
3095
Aunque, en fin, murió, no es él
el que primero murió,
porque ya lo estaba yo
en tu memoria cruel.
Redondilla
Ya tanto esta muerte dura
3100
que, si tierra me volviera,
dentro en mí, triste, pudiera
darle triste sepultura.
Redondilla
Dos muertos, pues, ves aquí;
pero no te ha de dar pena
3105
quien muere por mano ajena,
sino quien muere por ti.
Redondilla
No sé si tome venganza
de tu mal, o llore en verte,
llorar mi vida o su muerte,
3110
su desdicha o mi esperanza.
Redondilla
Mas, no me quiero vengar,
sino sentir tu dolor,
porque, siendo labrador,
harto me supiste honrar,
Redondilla
3115
que si ahora, como soy
capitán y caballero,
me vieras, fuera el primero
de la casa adonde estoy.
Redondilla
Que yo si tu inclinación
3120
y mi desdicha lloré.
FLORINDA.
Tal estoy, que no podré
satisfacer tu razón.
Redondilla
Solo digo que hoy el cielo
me ha enviado mi marido
3125
muerto; pero vivo ha sido
en tu regalo y consuelo.
Redondilla
¿No pudiera, Venturoso,
ser otro el que me estorbara,
que el pecho me atravesara
3130
en viendo muerto a mi esposo?
Redondilla
Deja de afear mi amor,
que este no es tiempo de quejas.
VENTUROSO.
No llores ya, que me dejas
por consuelo tu dolor.
Redondilla
3135
Mas quiero de aquí llevarte
la ocasión y el cuerpo muerto,
pues ya de su pecho abierto
tu alma se aparta y parte.
Redondilla
Llevarele así a tu cama,
3140
porque aun pienses que está en ella,
que tu casa a defendella
también me provoca y llama,
Redondilla
pondré soldado aquí
que la guarden y defiendan.
FLORINDA.
3145
¡Honra y fama se encomiendan
como a propio dueño a ti!
(Vanse y salen ARCELIO y CLARA, POLICIO y OLIMPIO, soldados.)
CLARA.
Redondilla
Digo que será primero
mi muerte que tal consienta;
que de morir sin afrenta
3150
para siempre vida espero.
Redondilla
Mirad, que soy mujer noble,
a quien no es justo ofender.
ARCELIO.
Por ser honrada mujer
te quieren estos doble.
Redondilla
3155
No sea de hacello escasa,
que te importa poco a ti,
pues que negocias ansí,
que vulevas libre a tu casa.
Redondilla
Mira que estos caballeros
3160
quieren que tu bien se trate:
negociarás tu rescate
y cobrarante dineros.
CLARA.
Redondilla
¿Caballeros sois vosotros?
¡Qué bien se os echa de ver
3165
en honrar a una mujer!
OLIMPIO.
¿Que no lo somos nosotros?
CLARA.
Redondilla
No sois sino gente vil,
pues vuestro pecho imagina
una hazaña tan indina
3170
de soldado varonil.
Redondilla
No hay cosa en que se conozca
el valor que un hombre encierra
como en que, victoria o guerra,
a la mujer reconozca.
Redondilla
3175
De Alejandro a Escipión
tomaríades ejemplo.
POLICIO.
Y Demóstenes contemplo
en una docta oración.
Redondilla
No sabe lo que ha de hacer,
3180
y sin réplica ninguna
obedecer la fortuna,
que es también diosa y mujer.
Redondilla
Ea, allánese o darela
algo que no se le caya.
CLARA.
3185
Muerta, puede ser que vaya.
OLIMPIO.
Redondilla
¡Bueno es que se resista
una mujercilla ansí!
Asilda los dos ansí.
CLARA.
3190
Aunque todo el mundo asista,
Redondilla
pedazos me haréis primero.
OLIMPIO.
¿Este es demonio o mujer?
ARCELIO.
¿Qué, no te puede vencer,
siendo mujer, el dinero?
CLARA.
Redondilla
3195
¡Ay de mí! ¡Nadie me vale!
OLIMPIO.
Vuelve a Dios esa oración.
(Sale VENTUROSO.)
VENTUROSO.
Sí, estos de mi gente son.
¿Hay maldad que a esta iguale?
Redondilla
Soldados, ¿qué es esto? ¿Tres
3200
una mujer dividís?
CLARA.
Más es de lo que decís,
que mayor delito es.
VENTUROSO.
¡Por vida de unos villanos!
3205
Que estoy por...
ARCELIO.
Detén las manos,
que es mujer y puede hablar.
Redondilla
Sobre cuál la llevaría
reñimos entre los dos.
VENTUROSO.
3210
¡Baste! La mujer es mía.
Redondilla
Yo le daré su rescate.
¿Ven aquella casa abierta?
VENTUROSO.
Por aquella puerta
de guardar por mí se trate,
Redondilla
3215
que allá a Claricio hallarán.
ARCELIO.
A servirte los tres vamos.
¿Veis aquí lo que medramos
de un villano capitán?
POLICIO.
3220
¡Malhaya quien no lo ha muerto!
VENTUROSO.
Ya que habéis llegado al puerto,
sosegad el corazón.
Redondilla
Y mientras atáis la nave
de vuestro desasosiego
3225
que digáis quién sois os ruego,
que parecéis mujer grave.
CLARA.
Redondilla
Si el discurso de mi vida
todo os tengo de contar,
temo que os he de enfadar,
3230
porque es muy larga y perdida.
Redondilla
Pero porque la afición
que en veros cobré tan justa,
mi alma de haceros gusta
breve y triste relación,
Redondilla
3235
que, pues tengo de ser vuestra
y teneros por amparo,
quiero que sepáis muy claro
mi desventura siniestra.
VENTUROSO.
Redondilla
También yo de haberos visto
3240
os he cobrado afición,
que apenas el corazón
de alborotado resisto.
Redondilla
No entendáis que a mala parte,
sino un secreto del cielo,
3245
que su divino consuelo
por alma y cuerpo reparte.
CLARA.
Redondilla
Igual es mi sentimiento,
y pues es igual la gloria,
yo os quiero contar mi historia.
CLARA.
Romance (tirada)
En Milán, de nobles padres,
altamente fui nacida;
mas nací tan desdichada,
que soy la misma desdicha.
3255
Crieme con sus ejemplos
casta, honesta y recogida,
por ser pobre dedicada,
a religiosa francisca.
Mas estos buenos deseos,
3260
altas torres, sangre limpia,
guarda de padres y hermanos,
Argos de mi casta vida,
sigo el amor desde lejos,
porque una amorosa vista
3265
de basilisco me mata
desde la parte que mira.
Sirviome un mancebo hermoso,
lince de mi fe sencilla,
solicitando mi honra
3270
con palabras y mentiras.
Pidiome, en fin, a mi padre.
Negome, porque entendía
que no era igual a sus prendas
el que era igual a las mías.
3275
Diome a entender que, gozada,
mis padres consentirían,
de suerte que se rindió
mi inocencia a su malicia.
Gozome y quedé preñada
3280
de un hijo que un triste día,
por no querelle su padre,
dejé [de un río a la orilla].
Porque el ingrato, sintiendo
con soberbia vengativa,
3285
el desprecio de mis padres,
quiso vengarse en mi vida,
o porque todos los hombres,
que es su condición antigua,
aborrecen con enfado
3290
lo que gozan con porfía.
T más algunos traidores,
que lloran cuando codician
y ríen después gozan
la fama de que nos privan.
3295
Este fue de los que hacen
quimeras enternecidas
y rasgan obligaciones
por no reconocer firmas.
Casarse ha intentado el falso;
3300
pero Dios, que le castiga,
mil casamientos estorba
por más que los solicita.
Dejé mi hijo, en efeto,
en razonables mantillas,
3305
con una cintilla al cuello
y en ella algunas reliquias.
Volvime a encubrir el parto,
y entonces...
VENTUROSO.
Detente, amiga,
si debo dar este nombre
3310
a quien de madre querría.
Sabe que, aunque así me ves,
que mando, gobierno y rij[a],
soy un pobre labrador
usado a cavar las viñas.
3315
Tuve por padre un villano,
en una pequeña villa.
Era Belardo su nombre
y el de su mujer Belisa.
Contábame muchas veces,
3320
cuando al campo él iba,
que me halló junto a Milán,
de un río en la fresca orilla.
Las mantillas bien mostraban
mi nobleza y tu desdicha,
3325
y estas reliquias al cuello,
si son estas reliquias.
CLARA.
Redondilla
¡Hijo! Que, sin duda, acierto,
aunque estoy en duda y calma,
porque lo que enseña el alma
3330
es más que los ojos cierto.
Redondilla
¡Hijo! ¡Yo soy vuestra madre!
¡Dadme esos brazos! ¿Qué hacéis?
VENTUROSO.
No quiero que me abracéis
si no me enseñais a mi padre.
Redondilla
3335
Que hasta verle es imposible
que de madre el nombre os dé.
CLARA.
¡Los brazos hijo! ¿Por qué?
VENTUROSO.
¡Teneos! ¡No seáis terrible!
Redondilla
¿Mi madre os he de nombrar?
3340
Porque no ha de ser mi madre
la que no me ha dado padre
que pueda padre llamar.
CLARA.
Redondilla
Pues ¿cuándo mereceré
verme de ese nombre honrada?
VENTUROSO.
3345
Cuando os vea [yo] casada
con quien os quebró la fe.
Redondilla
¡Bueno es que haya tenido
madre que me pueda honrar
y que me pueda afrentar
3350
en que no tuvo marido!
Redondilla
Eso no, que [si] un villano
me crió bajo y silvestre,
ya soy caballero ilustre
por el valor de mi mano.
Redondilla
3355
Seis banderas he ganado,
con que tengo merecido
ser capitán, y lo he sido
en un ejército honrado.
Redondilla
Madre: si queréis ser madre,
3360
dadme padre; si no, adiós,
que, aunque os quiero mucho a vos,
no quiero madre sin padre.
Redondilla
En verdad que vengo a honrarme,
ya que vuestro hijo soy,
3365
y más ahora que estoy
en vísperas de casarme,
Redondilla
que en aquella casa vive
el dueño de mi lugar,
y ya en el mismo lugar
3370
de su esposo me recibe.
CLARA.
Redondilla
Hijo: tu padre es honrado
y, como tú, capitán,
que, con otros que lo están,
queda ahora aprisionado.
Redondilla
3375
Si quieres venir conmigo,
yo le haré que te confiese
la verdad, aunque le pese.
VENTUROSO.
Tendrá un hijo y enemigo.
Redondilla
Matarele ¡vive Dios!,
3380
aunque parezca maldad,
si me niega la verdad
y no se casa con vos.
Redondilla
Enseñadme vos cuál es
y volveos a aquella casa,
3385
donde veréis lo que pasa
si no se echa a vuestros pies.
CLARA.
Redondilla
Yo te diré donde está,
que cuando este me prendió
le vi llevar preso yo.
VENTUROSO.
3390
Creed que tardamos ya,
Redondilla
según la razón me esfuerza
y lo que el honor codicio.
¿Cómo es su nombre?
VENTUROSO.
¡Yo le sacaré por fuerza!
(Vanse y salen LAMBERTO, MAURICIO y FIRMIANO.)
FIRMIANO.
Redondilla
3395
Soldado, esta es la casa
donde el rescate tendréis.
LAMBERTO.
Ese quiero que me deis,
y no hallar tu mano escasa.
Redondilla
Tú eres noble y me ha dolido
3400
la desgracia de tu yerno,
por estar lloroso y tierno.
FIRMIANO.
¿No me muestro agradecido?
Redondilla
Perdí a Leonardo y perdí
un hijo y deudo en amor.
MAURICIO.
3405
Yo le lloraré mejor,
que vivo y morir le vi.
FIRMIANO.
Redondilla
Ya, Mauricio, es acabado.
Tratemos de lo que importa.
LAMBERTO.
Eso sí, la pena acorta,
3410
pues ha muerto tan honrado.
Redondilla
Defendió patria y honor
como ilustre caballero.
(Llaman, y salen CLARICIO y los demás soldados con sus arcabuces y dice:)
CLARICIO.
¿Quién llama? ¡Teneos, señor!
FIRMIANO.
Redondilla
3415
¡Mirad que mi casa es!
CLARICIO.
Guardando un muerto
todo hoy estamos los tres.
CLARICIO.
3420
A ver llorar nos ha puerto,
cuando de la escuadra el resto
se ha enriquecido en Milán.
FIRMIANO.
Redondilla
Amigos, yo soy aquí
dueño y padre, de este muerto
3425
soy suegro.
CLARICIO.
Créolo cierto,
mas hemos de estar así.
Redondilla
Aunque, según me parece,
el capitán han llegado.
(Salen VENTUROSO y CLARA.)
FIRMIANO.
3430
Todo respeto merece.
Redondilla
Vos seáis muy bien venido.
VENTUROSO.
Vos bien hallado, Firmiano,
y podreisme dar la mano
de amigo atrás conocido.
FIRMIANO.
Redondilla
3435
Huego que me conozcáis
y que esta casa guardéis
por vuestra, pues la tendréis
mientras que en Milán estáis.
VENTUROSO.
Redondilla
Traigo cierta pesadumbre
3440
que tengo de averiguar
y habeisme de perdonar,
bien fuera de mi costumbre:
Redondilla
que con vos quisiera ser,
como es razón, cortesano.
FIRMIANO.
3445
Satisfacerme es en vano,
que merced me habéis de hacer.
MAURICIO.
¿Qué es, señor, lo que queréis?
MAURICIO.
Noble es, y Clara se llama.
VENTUROSO.
Redondilla
3455
¿Es honrada justamente
con la nobleza que tiene?
MAURICIO.
Eslo porque con vos viene
y porque nació altamente.
VENTUROSO.
Redondilla
¿Sabéis que la sirvió un hombre?
VENTUROSO.
Redondilla
Sí; pero desde aquel punto
¿Sabéis que ha vivido honrada?
MAURICIO.
3465
Cuerda, honesta y recatada
y el valor del mundo junto.
VENTUROSO.
Redondilla
¿Podéis vos, ni otro ninguno,
decir falta, aunque pequeña,
de la honestidad que enseña?
MAURICIO.
3470
Ni yo, ni en Milán ninguno.
VENTUROSO.
Redondilla
¿Por qué la dejó aquel hombre,
que casarse prometió,
después que la deshonró?
Respondedme: no os asombre.
MAURICIO.
Redondilla
3475
No por falta que tuviese,
sino porque era muy pobre;
porque, aunque valor le sobre,
quiso que dote le diese.
VENTUROSO.
Redondilla
Bien. Mas, cuando la engañó,
3480
¿no sabía que lo era?
MAURICIO.
Sí supo, mas no creyera
lo que después sucedió.
MAURICIO.
3485
Parece que esta sabida,
ya no era casarse honrada.
VENTUROSO.
Redondilla
Mentís cuanto a esa razón;
no cuanto a padre, villano;
y meté a la espada la mano,
3490
que os sacaré el corazón.
MAURICIO.
Redondilla
Detente, hombre. ¿Qué quieres?
VENTUROSO.
Que te cases con mi madre.
MAURICIO.
Pues ¿cómo? ¿Yo soy tu padre?
VENTUROSO.
Y honrado de ser quien eres.
Redondilla
3495
Ya que me diste una madre
tan honrada, no permitas
que en el honor que me quitas
digan que me falta padre.
Redondilla
Hoy te casarás con ella
3500
o hoy sé lo que he de hacer.
FIRMIANO.
Mauricio, no puede ser
que ya dejéis de querella,
Redondilla
que sin esta obligación
que tenéis, y ser quien es,
3505
es vuestro hijo.
MAURICIO.
A sus pies
me humillo y pido perdón,
Redondilla
Clara, de mi desatino
a quien la venganza tienes,
si a vengas mis culpas vienes
3510
con tan honrado padrino.
Redondilla
Que, aunque tan desobidiente
para hijo se ha mostrado,
la causa que yo le he dado
es disculpa suficiente.
CLARA.
Redondilla
3515
Mi bien, veinte años y más
me debes esta afición
y la grande obligación
en que para Dios estás.
Redondilla
Ves aquí tu hijo amado
3520
y ves aquí tu mujer.
MAURICIO.
Mejores no pueden ser
que ella casta y él soldado.
Redondilla
La mano te doy de esposo
delante de Firmiano.
CLARA.
3525
Y yo de esposa la mano.
VENTUROSO.
Redondilla
y ahora os llamaré madre,
pues tan justa cosa es,
y me echaré a vuestros pies,
3530
padre, pues ya sois mi padre.
MAURICIO.
Redondilla
Yo por hijo te recibo
con las entrañas abiertas.
VENTUROSO.
Solados, dejad las puertas,
que ya de su guarda os privo,
Redondilla
3535
porque esta casa es del dueño
del lugar donde nací,
y vuestro en serlo de mí,
y aun es servicio pequeño.
Redondilla
Que si méritos tuviera,
3540
aunque de noble estoy cierto,
en lugar del yerno muerto
su esclavo y yerno fuera.
FIRMIANO.
Redondilla
Si eso quieres, Venturoso,
en su lugar te recibo,
3545
teniendo el bien excesivo
tener yerno tan famoso.
VENTUROSO.
Redondilla
Señor, por merced tan alta
quiero echarme a vuestros pies,
que a bien que tan alto es
3550
la lengua enmudece y falta.
Redondilla
Esa fue mi pretensión
y mis viejos pensamientos.
FIRMIANO.
Hoy se hacen dos casamientos
que bien diferentes son:
Redondilla
3555
hijo y padre, como veis,
y yo, aunque suegro, padrino.
(Salen ARCELIO con BELARDO y BELISA.)
BELARDO.
Harto camino
y poco interés tendréis.
BELISA.
Redondilla
Aquí vive un caballero,
3560
señor de nuestro lugar,
que nos podrá rescatar.
ARCELIO.
Decid: ¿dónde está el dinero?
BELARDO.
Redondilla
¿No es aquel nuestro soldado?
VENTUROSO.
¡Oh, mi padre! ¡Oh, padre honrado!
Redondilla
Estos, padres, son los padres
que me criaron.
BELISA.
¡Ay, Dios!
Quién son tus padres?
BELISA.
3570
Luego ya tenéis dos madres.
VENTUROSO.
Redondilla
Por las reliquias que ves
y los casos sucedidos
hoy los tengo conocidos;
el cómo sabréis después.
Redondilla
VENTUROSO.
Arcelio ¿es tú prisionera?
ARCELIO.
Mas ya no es razón que quiera
rescate.
FIRMIANO.
Redondilla
En suceso tan dichoso
3580
tan dichoso fin faltaba.
Aquí, senado, se acaba
la historia de VENTUROSO.
AQUÍ DA FIN LA COMEDIA DEL HIJO VENTUROSO.