Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

LOS HECHOS DE GARCILASO DE LA VEGA Y MORO TARFE




Texto utilizado para esta edición digital:
Menéndez Pelayo, Marcelino (ed.), “Obras de Lope de Vega”. Madrid, Atlas (BAE, CCXIV), 1968, pp. 399-423.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

FIGURAS DE LA COMEDIA

TARFE, moro
LEOCÁN, moro
LA REINA MORA
DOS DAMAS, moras
FÁTIMA, mora
GAZUL, moro
DOS O TRES MOROS
GUALCANO, alcaide
ALHAMA, mora
DOS CRIADOS DE GARCILASO
DOS CAUTIVOS CRISTIANOS
EL REY MORO
GARCILASO DE LA VEGA
GALINDO, señor de Palma
PORTOCARRERO, caballero cristiano
LA FAMA
EL REY DON FERNANDO
JUAN RENEGADO, alcaide

Jornada I

Sale TARFE, hermano del Rey de Granada, y LEOCÁN, moro

Tarfe
Terceto
¿Viste, Leocán dichoso, aquella estrella,
en cuyo fuego ardiente se aniquila
el corazón y el alma que está en ella?

Leocán
Terceto
Aunque con miedo de su padre, vila,
5
y anda por su norte mi deseo,
entre Caribdes y la fuerte Scila.
Terceto
Gozó mi atrevimiento del deseo
a pesar de su padre y de su primo,
peligros que en el mar de tu amor veo.

Tarfe
Terceto
10
Tu buen deseo y mi ventura estimo,
gallardo moro, en lo que el alma puede,
pues que con él mi pérdida redimo.

Leocan
Terceto
Ilustre Tarfe, tu virtud excede
la del más venturoso abencerraje;
15
hace al que sirve que obligado quede.

Tarfe
Terceto
Amigo, ya que en eso me aventaje
mi contrario Gazul, yo me consuelo,
que no es de los más pobres mi linaje.

Leocán
Terceto
Testigo es, Tarfe, el sol que alumbra el suelo
20
que no lo dije porque así te agravies,
pues que en solo servirte me desvelo.
Terceto
Y cuando fuera conocido agravio,
Gazul, por Bencerraje aventajarte,
le ganas por galán valiente y sabio.
Terceto
25
Pero dejemos, si te canso, aparte
aquestas cosas, y direte en breve,
de tu desdicha y mi disgusto parte.

Tarfe
Terceto
Qué, ¿al fin sucedió mal?

Leocán
Fortuna aleve
se muestra en tu justicia tan injusta,
30
que mil desgracias en tu daño mueve.
Terceto
Di tu recado, Tarfe, a la que gusta
de darte, sin razón, amarga muerte,
porque de verte vivo se disgusta.
Terceto
Volvió el hermoso rostro, de la suerte
35
que la encendida víbora pisada,
no menos rigurosa, airada y fuerte.
Terceto
Y de un color de rosicler bañada
la hermosa cara y los sangrientos ojos,
de aquel desdén y cólera incitada,
Terceto
40
dijo casi llorando: “Mil enojos
te dé Mahoma, y ese cuerpo triste
sirva al cristiano bando de despojos
Terceto
antes que al moro que mi alma viste
de ricas esperanzas, Tarfe perro,
45
le des la fiera muerte que dijiste.”
Terceto
Y en lo que me afirmaste del destierro,
dice que lo desea.

Tarfe
¡Ah, falsa, ingrata!
¡Yo cumpliré tu gusto! Pero es yerro,
Terceto
porque si mi destierro Gazul trata,
50
mi muerte y su dichoso casamiento,
con que mi nuevo intento desbarata,
Terceto
a efecto llegará su injusto intento
y el fin que espera de mi triste vida,
si no lo impide un loco pensamiento.
Terceto
55
¿Eso te respondió la fementida?

Leocán
Esto me respondió, y aún yo sospecho
que está de su blandura arrepentida.

Tarfe
Terceto
Rásguese en partes mi abrasado pecho;
de mis ojos se funde un mar segundo;
60
mi triste corazón quede deshecho;
Soneto
publíquese mi muerte por el mundo,
y sépase que es Fátima la causa
en cuyo pecho mi justicia fundo.

Leocán
Terceto
Pon, lagrimoso Tarfe, al llanto pausa,
65
no des tanto lugar a la tristeza,
pues ves los males que en el alma causa.

Tarfe
Terceto
¡Oh, dura y desigual naturaleza
nacida y engendrada por mi daño!
¡Oh, rara, noble y celestial belleza!
Terceto
70
¡Que ni el curso de un mal, ni de otro engaño
las mal gastadas horas, que perdido
me han traído a tan triste desengaño,
Terceto
haya en tu pecho, Fátima, movido
alguna piedad, que tan segura
75
ensangrientas tu mano en un rendido!
Terceto
¡Que haga impresión en una peña dura
una gota de agua, y que en tu pecho
jamás se imprima un mar de desventura!

Leocán
Terceto
Tus lágrimas no buscan tu provecho;
80
resista a la fortuna tu pujanza,
deje al dolor el ánimo deshecho.

Tarfe
Terceto
Mándame, amigo, con espada y lanza
resistir una puente a mil cristianos,
y ten de aqueste brazo confianza,
Terceto
85
y no a sufrir de aquellos soberanos
ojos hermosos un mirar con ceño,
a cuyo fuego no resisten manos.
Terceto
Rinde, cautiva, prende, quita el sueño,
que ni al vestido ni al cuerpo toca;
90
por eso a desmayar mi pecho enseño.
Terceto
Pues si por dicha de la dulce boca,
teñida en ira sale la palabra,
ablanda un pecho de marmórea roca,
Terceto
que no hay buril que el blando plomo abra,
95
ni artífice con punta diamantina,
la plata, el oro, el bronce, rompe y labra,
Terceto
cual puede el rostro y la beldad divina
en la dureza de un helado y frío,
pues a su fuerza, hielo, nieve inclina.
Terceto
100
Sirva de ejemplo el triste pecho mío,
cuya tibieza vino a tanto fuego,
que sujetó mi fortaleza y brío.

Leocán
Terceto
Verdad que puede, Tarfe, el niño ciego
prender la libertad, pero bien puede
105
la discreción favorecerla luego.

Tarfe
Terceto
Por agora la plática se quede,
que has andado más libre que discreto.

Leocán
Pondré silencio, si a tu gusto excede.

Tarfe
Terceto
Tu voluntad tan apacible aceto,
110
valiente hidalgo, y desde aquesta hora
pagarte con el alma te prometo,
Terceto
y pues del fuego que en mi pecho mora
conoces la ocasión, ¿cómo podría
ver la hermosura que mi alma adora?

Leocán
Terceto
115
Saliendo de la Alhambra a mediodía,
decían que la Reina, con sus damas,
a cazar esta tarde se salía.
Terceto
Irá con ella la que en vivas llamas
tu corazón abrasa en su tesoro,
120
y el falso Abencerraje que desamas.
Terceto
Verás la gala del soberbio moro,
la presunción con la divisa y traje,
las gallardas empresas de fino oro;
Terceto
y tal, que en las colores del plumaje
125
muestra que nunca conoció a Granada
otro más venturoso Abencerraje;
Terceto
y Fátima, en su gloria transformada,
medir sus pasos con los bellos ojos,
poco discreta y menos recatada.

Tarfe
Terceto
130
Detén tu lengua, encubre mis enojos,
que mi celoso pecho consumido,
ofrece a mi desdicha mil antojos.

Leocán
Terceto
El algazara y son de este rüido
debe de ser la Reina, y es sin falta.

Tarfe
135
Dame favor, Mahoma esclarecido,
Terceto
no acabe Tarfe en ocasión tan alta.

Apártanse a un lado los dos, y sale a caballo la REINA y algunas DAMAS MORAS, y con cada una de ellas un MORO hablando, y entre ellos FÁTIMA y GAZUL, y algunos MOROS con arcos delante, y el alcaide GUALCANO, y san vuelta al teatro.

Alcaide
Redondilla
Pase adelante esa gente,
sosiéguese el desconcierto.

Tarfe
¡Ay, amigo, yo soy muerto
140
con ver mi hija presente!
Redondilla
¿No es, Leocán, mi luna bella
la del celoso vestido?

Leocán
Sí, Tarfe, y su sol querido,
el moro que va con ella.

Tarfe
Redondilla
145
¿Haslo dicho por Gazul?

Leocán
Por el mismo.

Tarfe
No le veo.

Leocán
Quita el velo del deseo,
mira el de la toca azul.

Tarfe
Redondilla
¡Oh, favorecido moro,
150
el más dichoso del suelo!
¡Oh, Fátima, sol del cielo,
a quien con el alma adoro!

Éntranse todos, y quedan TARFE y LEOCÁN

Tarfe
Redondilla
¿Hácelo por honra suya
Gazul? ¡Ay, que aquesta toca,
155
mi alma celosa toca,
y no la dichosa tuya!
Redondilla
¿O si ya en mi daño ordena
mi dulce enemigo amor,
que lleves esa color
160
para burlar de mi pena?
Redondilla
¡Ay, Fátima de mi vida,
cuál descuidada agora
sigues la caza, señora,
en la tuya embebecida!
Redondilla
165
Síguela, y tus glorias caza
hasta gozarlas del todo,
aunque en diferente modo,
entrambos vamos a caza.
Redondilla
Yo sirvo de cazador
170
de campo; sirve el cuidado,
que cazando me han cazado
y entregado a mi dolor.
Redondilla
Mis pensamientos, por suerte,
son lebreles en desgracia.
175
Fue la caza vuestra gracia;
errela, y cacé la muerte.

Leocán
Redondilla
Mira, Tarfe, que ya van
un largo cuarto de legua.

Tarfe
Pues ensíllame una yegua
180
o mi caballo alazán,
Redondilla
que quiero buscar mi muerte,
o quiero buscar mi vida.
¡Ojalá no se me impida
que en una o en otra acierte!

Leocán
Redondilla
185
Vamos, que en la caza veo
un gran bien que amor te traza.

Tarfe
No fuera mala la caza
si la alcanzara el deseo.

Vanse. Sale FÁTIMA con un arco

Fátima
Octava real
¿Adónde estampas la ligera planta,
190
ciervo gentil, que al aire huyendo igualas?
Bien se compara ligereza tanta
al tiempo viejo y sus veloces alas.
¿Por qué de mí tan sin razón se espanta
tu cuerpo hermoso? ¿O si por dicha escalas
195
el ya rendido al tiempo la herida,
de aquesta mano, en tu dolor movida?
Octava real
Ríndeme ya despojo tan debido,
pues meterte en el agua es excusado;
mas ¡ay, que por los pasos he venido
200
de mi descuido, al centro mi cuidado!
Ni más ni menos voy que ciervo herido,
buscando el agua y el licor templado.
Rendida voy, y casi por la herida
el alma sale, en llamas encendida.
Octava real
205
Mirad, Fátima, que si tanto fuego,
si tanto arder, con esperar templanza,
podrá hallar en el alma algún sosiego;
mas es licor divino la esperanza,
al cielo santo humildemente ruego,
210
por este mi deseo y confianza,
me muestre aquel que en su presencia tiene,
aquel remedio que a mi mal conviene.

Entra GAZUL

Gazul
Redondilla
¿Dónde me llevas prendado,
dulcísima fantasía,
215
siguiendo la gloria mía
después de tanto cuidado?
Redondilla
Donde la vida entretengo,
y donde amor me ha traído,
con el hermoso vestido
220
de mis esperanzas vengo.
Redondilla
Aunque en mi Fátima espero
gloria y descanso alcanzar,
es tan largo el esperar,
que esperando desespero.
Redondilla
225
El estado a que he venido,
no le menosprecio yo,
que nadie de amor se vio
[...] tan enriquecido.
Redondilla
Aunque este bien me asegura
230
Fátima, en su dulce hablar,
soy tan pobre de lugar,
cuanto rico de ventura.
Redondilla
Y aunque en parte desabrido,
vivo sin ver un desdén,
235
tan rico de aqueste bien,
[...] cuan pobre y perdido.
Redondilla
Tiéneme perdido y pobre
el gusto de mi deseo,
con cuya muerte peleo
240
hasta que la vida cobre.
Redondilla
y tan mal con él me avengo,
que, sin poder resistir,
he de vivir o morir
del fiero dolor que tengo.

Fátima
Redondilla
245
Gazul, ¿cómo va en la caza?

Gazul
Muy bien, pues en este trance
he dado a la caza alcance,
pero el alcance me caza.
Redondilla
Es caza tan desigual,
250
que si no la suple amor,
es cubrir un pobre azor
tras un águila caudal.
Redondilla
Dulce Fátima, y mi gloria,
¿cuándo, señora, podré
255
levantar en tanta fe
las banderas de victoria?
Redondilla
¿Cuándo querrá el hado esquivo
que un hombre tan venturoso
añada el nombre de esposo
260
al de tu dulce cautivo?

Fátima
Redondilla
Gazul de mi vida y alma,
quede el disponerlo al cielo;
si soy algo en este suelo,
gozad por vuestra la palma.
Redondilla
265
Vivid seguro y ufano
con esperanza y contento,
pues que en este mismo intento
viene mi padre Gualcano,
Redondilla
mas no sé si por ser primos
270
querrá dar licencia el Rey.

Gazul
No conozco aquesa ley;
solo la de amor estimo;
Redondilla
pero yo le tengo grato,
y le agradaré mejor
275
con el divino favor
de muchos nobles que trato.
Redondilla
¡Plega al cielo, vida mía,
que el caso suceda bien!

Fátima
Mis ojos vean, mi bien,
280
llegado tan dulce día.
Redondilla
Pero dejando esto aparte,
sin mí, ¿cómo os fue, mi gloria?

Gazul
Sin vos no, que esa memoria
jamás de mi pecho parte,
Redondilla
285
que el tiempo que por presencia
no os contempla el alma mía,
la amorosa fantasía
suple la falta de ausencia.
Redondilla
Habéisme de preguntar
290
cuándo mis ojos os vieron,
y diré que entonces fueron
dos fuentes, y el pecho un mar.
Redondilla
¿Y en vos, Fátima?

Fátima
No puedo
decir que con vos estoy,
295
porque si de vos me voy,
no me voy, que con vos quedo.

Gazul
Redondilla
Ese favor soberano
sube de punto mi fe,
pero deciros podré
300
que he ganado por la mano.
Redondilla
Pero cuando me dejáis,
¿pensáis que de vos me parto?
Ni de vos, mi bien, me aparto,
ni vos tampoco os quedáis.

Fátima
Redondilla
305
Presto os pagáis, por mi fe;
pero lo que dicho habéis,
¿de qué suerte lo entendéis?

Gazul
Fátima, hoy os lo diré:
Redondilla
no me parto aunque os partáis,
310
pues vamos juntos los dos,
ni tampoco os partís vos,
que si voy, conmigo vais.
Redondilla
Halla con su mano eterna
goce de tal preeminentes,
315
que dos cuerpos diferentes
solo un alma los gobierna.

Fátima
Redondilla
Bien sabéis exagerallo.

Gazul
Harto mejor sé sentirlo,
aunque el que sabe sufrirlo,
320
nunca sabe declarallo.
Redondilla
Los soles, hebras y sellos,
son las prendas de mi alma,
y gozan eterna palma
ojos y boca y cabellos;
Redondilla
325
y tales los hizo Dios,
que con se milagro al suelo,
cuanto es el poder del cielo
son de tal extremo en vos.

Fátima
Redondilla
Contento me da escucharos,
330
y en tan alto encarecer,
el callar es responder
a quien no sabe igualaros.
Redondilla
¿Qué tal os parezco a vos?

Gazul
Tal, que vuestro rostro extraño
335
no me incita a menos daño
que a no conocer a Dios.
Redondilla
Conozco yo al sol y estrellas
y adoro a la blanca luna,
y a vos, porque siendo una,
340
dais más luz que todas ellas.
Redondilla
Son vuestros ojos tan bellos,
que, a no saber el valor
de su divino Hacedor,
le conociera por ellos.
Redondilla
345
Gente suena, dulce esposa;
entre estos árboles quiero
esconderme.

Fátima
Aquí os espero.
¡Oh, fortuna rigurosa!

Desvíase GAZUL a una parte. Sale TARFE

Tarfe
Octava real
Cansados pasos, que mi triste muerte
350
lleváis, mi larga y enojosa vida,
si no lo impide mi contraria suerte,
igualad al deseo la corrida;
dad fin a mi dolor amargo y fuerte,
pues no se mueve aquella endurecida;
355
llorad, cansados pasos, entretanto,
las lágrimas postreras de mi llanto.
Octava real
Salid, suspiros del ardiente pecho,
quemad el aire y abrasad el fuego,
dejad entre mis llamas satisfecho
360
un vivo corazón de nieve y hielo;
ved el descanso, el bien de mi provecho,
rompan mis quejas y justicia el cielo,
y salgan dando a todo el mundo espanto
las lágrimas postreras de mi llanto.
Octava real
365
¡Oh, dulce encuentro! ¡Oh, Fátima dichosa,
dame los pies, si ya la blanca mano
es digna de serme pïadosa!

Fátima
¡Detente, Tarfe, allá!

Tarfe
¡Oh, cielo inhumano!
Suerte enemiga, muerte perezosa,
370
¿Por qué no rompes ya mi pecho insano?
Mostrad con roja sangre el dolor tanto,
las lágrimas postreras de mi llanto.

Fátima
Redondilla
Tu falso y villano pecho,
¿en qué pensaba, cautivo,
375
cuando al bien por quien yo vivo
jurabas dejar deshecho?
Redondilla
Enviásteme a decir,
sin vergüenza ni temor,
que te mandaba el amor
380
darle la muerte o morir.
Redondilla
Primero con mil enojos
te despedacen, tirano,
que puedas poner la mano
donde yo ponga los ojos.
Redondilla
385
Y que si dura y airada
de hoy más querría mostrarme,
jurabas, para matarme,
desterrarte de Granada.
Redondilla
¿Piensas tú que a mí me importa
390
tu destierro?

Tarfe
¡Oh, suerte amarga!
¡Oh, vida enojosa y larga,
para mi martirio corta,
Redondilla
ya es tiempo que desesperes!
Pero ¿qué sirve querer,
395
si es tan largo padecer
vida y muerte no me quieren?
Redondilla
¡Fátima, rebelde y dura
más que el bronce, y a mi llanto,
más que el áspid al encanto
400
sorda, por mi desventura!
Redondilla
Cuando aquese pecho fuera
más duro, si puede ser,
cual siempre os he de querer,
aunque viva y aunque muera.
Redondilla
405
No sé si mi fe merece
que tan mal pago me deis,
pues porque me aborrecéis
todo el mundo me aborrece.
Redondilla
Y si por mi suerte fiera
410
que no me queráis merezco,
a mí por vos me aborrezco;
¿quién hallaré que me quiera?

Fátima
Redondilla
No te alargues, pues defiendes
quien vive en mi corazón.

Tarfe
415
¿Vive aquella sinrazón
con que mi muerte pretendes?
Redondilla
¿Tan libremente lo dices?

Fátima
No, porque yo no lo estoy.

Tarfe
¿Eres esclava?

Fátima
No soy.

Tarfe
420
Tu bien y mi mal desdices,
Redondilla
pero en ese caso tal,
bien disimuláis los dos.
¡Ah, Gazul, mal te haga Dios
si puede hacerte algún mal!
Redondilla
425
Al fin, Fátima, desprecias
un Tarfe lleno de amor,
y un Bencerraje traidor
para tu contento precias.

Sale GAZUL de donde estaba

Gazul
Redondilla
Aunque el callar fuera sano,
430
el honor poco resiste,
y en lo que traidor dijiste,
¡mientes, cobarde villano!

Echan mano a las espadas

Tarfe
Redondilla
Huélgome que no dirás,
Gazul, que ha sido en tu ausencia.

Fátima
435
Delante de mi presencia
es mal hecho no haya más.

Tarfe
Redondilla
Fátima, todo el amor
no vale un mínimo agravio.

Fátima
¡Ay, Gazul, sé tú más sabio,
440
refrena el brazo, señor!

Entran la REINA y el alcaide GUALCANO, y algún MORO adelante

Reina
Redondilla
Alargad el paso, Alcaide,
mirad quién son los traidores.

Alcaide
Las dos espadas mejores
después de Muza y Benzaide.
Redondilla
445
¡Tened un poco, sobrino;
sosegad, Tarfe, la furia!

Tarfe
El vengar aquesta injuria,
Alcaide, a te convino.
Redondilla
Reina insigne y poderosa,
450
viendo por este prado,
bien alejo y descuidado
de hallar tan inorme cosa,
Redondilla
corrí desde donde estaba
a ciertas voces que oí,
455
y al tiempo que llegué, vi
que esta dama se quejaba;
Redondilla
publicando su maldad
se quejaba del tirano,
porque con violenta mano
460
forzaba su honestidad.
Redondilla
Mirad si en el trance esquivo
fue bien hecho lo que hice.

Gazul
Reina, en lo que Tarfe dice
miente como vil cautivo,
Redondilla
465
que yo fui el que a las voces
de aquesta mora salí,
y el que libertad la di
de aquellas manos feroces,
Redondilla
y en defensa de su honor
470
y de este crédito mío,
desde aquí le desafío
y le reto de traidor.

Reina
Redondilla
Paso. Un poco sosegad,
Gazul, vuestra presunción,
475
hasta que de esta quistión
se conozca la verdad.
Redondilla
Averígüelo la ley,
y jurarse ha igualmente,
que si vos sois mi pariente,
480
Tarfe es hermano del Rey.
Redondilla
Vos, Fátima, declarad
el caso, pues sois presente.

Fátima
Digo que si Tarfe miente,
Gazul no dice verdad,
Redondilla
485
que ninguno me forzó,
porque andando yo cazando,
hallé a los dos peleando;
la causa no la sé yo.

Reina
Redondilla
No hay quien os pueda entender.

Alcaide
490
Yo entiendo que mi sobrino
no haría tal desatino;
lo demás bien puede ser.

Reina
Redondilla
¡Hola! Alcaide, ten el paso,
y en esta extraña ocasión
495
llevaldos a la prisión
hasta que el Rey sepa el caso.
Redondilla
Y porque estos caballeros
han turbado mi deseo,
vamos al Alhambra luego.
500
Dejad la caza, monteros.


Jornada II

Entra TARFE sin espada, y trae un anillo en el dedo, y sale con él JUAN RENEGADO

Tarfe
Redondilla
Pues has querido, cristiano,
Saber la extraña ocasión
por qué me tiene en prisión
mi enemigo, el Rey mi hermano,
Redondilla
505
está atento a mi dolor;
mas porque sospecho luego
que te ha de abrasar mi fuego,
hablo con algún temor.

Juan
Redondilla
No es mucho, Tarfe animoso,
510
que con la pena que sientes
la dura congoja aumentes
de mi pecho lastimoso.
Romance (tirada)
Dame cuenta de tu pena,
que un corazón lastimado
515
descansa de su cuidado
con la desventura ajena.

Tarfe
Redondilla
Sabrás, Juan, que la envidiosa
Fátima, y el amor cruel,
concertados ella y él
520
de hacer una hazaña honrosa,
Redondilla
él hizo que yo adorase
una beldad sin compás,
y ella, por mostrase más,
que por otro me dejase.
Redondilla
525
Este es Gazul, primo suyo,
un villano Abencerraje,
por quien en rabia y coraje
mi sangre y vida destruyo.
Romance (tirada)
Ofreciose en cierto encuentro
530
mi venganza, y no faltó
quien al traidor le estorbó
bajar al obscuro centro.
Redondilla
Visto por mi hermano, el Rey,
prendiome su crueldad,
535
y dio a Gazul libertad
contra la justicia y ley.
Redondilla
Con esta pena y tormento
vivo yo, porque mi estrella
le adora, y su padre de ella
540
gusta de su casamiento.
Redondilla
Nunca lo permita Dios,
y si ha de haber diferencia
es porque piden licencia,
porque son primos los dos.
Redondilla
545
Alcanzarla es cosa dura,
pero si la ha de alcanzar,
es que el Rey se la ha de dar
por castigar mi locura.

Juan
Redondilla
No guarda justicia el Rey.
550
Entiendo, en ocasión tal,
que una sinrazón igual
me hizo mudar de ley.
Redondilla
Estando en mi ley cristiana,
en la ciudad de León
555
di a una dama el corazón,
peregrina y soberana.
Redondilla
Un vecino, caballero,
regidor de la ciudad,
de esta divina beldad
560
hizo el amor prisionero.
Redondilla
Este amaba esta belleza,
pero es razón que se entienda
que me excedía en hacienda,
pero no en sangre y nobleza.
Redondilla
565
Viendo aquesto, quise yo
aceptarla en casamiento,
y el viejo padre, contento,
el casamiento aceptó.
Redondilla
Cuando supo el caballero
570
que yo me casaba, hablole
al cauto viejo, y mostrole
gran cantidad de dinero,
Redondilla
diciendo: “Si vos queréis
ser de esta hacienda el gobierno,
575
recibid por vuestro yerno
al que delante tenéis.”
Redondilla
Las endemoniadas canas,
de vil codicia movidas,
fueron luego enternecidas,
580
y mis esperanzas vanas.
Redondilla
Su hija le prometió,
puesto el tesoro en la palma,
y a mí la vida y el alma
de las manos me quitó.
Redondilla
585
Cuando supe su codicia,
publiquela en la ciudad,
y su traición y maldad
manifesté a la justicia.
Redondilla
Pero la justicia injusta,
590
que aqueste nombre merece
quien al rico favorece
contra el pobre, en causa justa,
Redondilla
diosela contra razón,
y a mí, porque airado y fuerte
595
prometí darle la muerte,
túvome un año en prisión;
Redondilla
al cabo del cual salí
de la ciudad desterrado,
tan triste y desesperado,
600
que mi muerte pretendí.
Redondilla
Vine a servir a tu hermano
a Granada, y a tornarme
moro, solo por vengarme
del enemigo cristiano.
Redondilla
605
Y aunque en vuestra ley estoy,
el nombre no le he mudado,
porque hasta quedar vengado
han de conocer quién soy.

Tarfe
Redondilla
Espantado me ha el suceso,
610
mas si tan mal me sucede,
mi hermano es rey, y bien puede
tenerme sin culpa preso.
Redondilla
¡Ay, Fátima!, tus tesoros
contemplo en ajenas manos,
615
que si esto hicieron cristianos,
¿qué puede esperarse en moros?
Redondilla
¿Que al fin te tornaste moro
por vengarte del cristiano?

Juan
Tanto pudo amor tirano
620
y aquella beldad que adoro.
Redondilla
Mas ya que mudé la ley
por tan pequeño interese,
quiso el hado que tuviese
en la ajena tan buen Rey.
Redondilla
625
Diome copia de riqueza
con que pueda vivir bien;
hízome alcaide también
de esta torre y fortaleza.

Tarfe
Redondilla
Venturosa fue tu suerte.
630
Pero ¿quién viene hacia acá?

Entra LEOCÁN

Leocán
Ilustre Tarfe, aquí está
un moro que viene a verte.

Tarfe
Redondilla
Dile que entre.

Leocán
Ya es entrado.

Vase LEOCÁN, y entra ALHAMA en hábito de moro

Alhama
Prospere el cielo tus cosas,
635
y a las más altas y honrosas
traiga a tu abatido estado.
Redondilla
Haz que esta gente se aparte,
que quiero a solas contigo
dos palabras.

Tarfe
Juan, amigo,
640
retírate aquella parte.

Vase JUAN

Alhama
Redondilla
Noble moro granadino,
el valor de tus blasones,
que entre varias naciones
alcanza nombre divino,
Redondilla
645
me ha forzado a visitarte
para pedirte, señor,
si pudiere mi dolor
y lágrimas ablandarte,
Redondilla
venganza de un enemigo,
650
aunque hidalgo, el más villano
para que con dura mano,
príncipe, le des castigo.
Redondilla
Dame, señor, atención,
que con lo que agora pruebo,
655
quiero que juzgues si llevo
de mil partes la razón.

Tarfe
Redondilla
De mi brazo satisfecho,
di lo que en el alma sientes,
que tus lágrimas ardientes
660
en ira abrasan mi pecho.
Redondilla
Ten de tal fe confianza,
y porque estés más seguro,
contra todo el mundo juro
de hacer por la venganza,
Redondilla
665
que vienes a tan extraño
tiempo, que presente estoy,
que he de vengar desde hoy
mi propio y ajeno daño.

Alhama
Octava real
Sabrás, Príncipe, excelso granadino,
670
que para mi dolor y eterno duelo,
en triste estrella y desdichado sino,
me dio una hermana el enemigo cielo.
Un moro hidalgo de este nombre indigno,
El más villano que sustenta el suelo,
675
amola con amor tan lisonjero,
que en el pensarlo me consumo y muero.
Octava real
Quísola, y con palabras engañada,
dándola fe de ser su dulce esposo,
la triste, con aquesto confiada,
680
cerró su pecho falso y alevoso.
Con atrevida fuerza deshonrada,
el desleal, a cielo y tierra odioso,
y apenas puso fin a su deseo
cuando se arrepintió del caso feo.
Octava real
685
Y era la causa que el traidor tirano
otra mujer tan sin razón quería,
que en mi venganza el cielo soberano
castigó su alevosa villanía.
Por otra la aborrece el vil villano,
690
por quien suspira y muere cada día,
y él, muriendo por ella, deja el llanto
al alma que le quiere y ama tanto.
Octava real
Ni le mueven el cielo ni la tierra,
ni el ver su dama pobre y deshonrada,
695
ni el valor que el hidalgo pecho encierra,
ni el ver su dama más que tigre airada.
Mas como ve que en cosas de la guerra
mi tierna edad es poco ejercitada,
teniendo su palabra en poco precio,
700
hace de mis cosas menosprecio.
Octava real
Por eso, si te mueve el triste llanto
de este mancebo perseguido y pobre,
pues eres en las armas fuerte tanto,
que no hay valor que aquel tuyo no sobre,
705
haz que mi hermana, en matrimonio santo,
por su honra y su marido cobre,
que el galardón que no te ofrece el suelo,
por tu virtud te lo promete el cielo.

Tarfe
Octava real
Cuando tu rostro y lágrimas amargas,
710
que con justa razón por él descienden,
no me moviera al caso que me encargas,
la tierra y cielo, que tu llanto entienden,
la virtud y nobleza con que alargas
mis pocas fuerzas, que tu bien pretenden,
715
y la razón que tienes de tu parte,
agora incitan contra el mismo Marte.
Octava real
Y así, prometo que si el Rey, mi hermano,
me diere libertad en este día,
con esta fe, palabra e hidalga mano,
720
vengar causa como propia mía;
y haré, si puedo, que el soez villano
conozca la traición y alevosía;
y juro, por la fe de caballero,
hacerle ser su esposo verdadero.
Octava real
725
Camina, y dame aviso cuando veas
mi libertad, porque con ella ilustres
el victorioso tiempo que deseas.

Alhama
Dame, Príncipe, aquesos pies ilustres.

Tarfe
Levanta; y porque más mi intento creas,
730
y poco aqueste crédito deslustres,
este anillo te doy, con el cual quiero
puedas pedirme lo que darte espero.

Alhama
Octava real
Acepto la merced; y plegue el cielo
tu vida guarde y en estado aumente,
735
[...]
te dé la palma a tu virtud decente.

Vase ALHAMA

Tarfe
En parte quedo con algún recelo.
Poco sosiego el alma me consiente,
que en lo que prometí gozar trofeo,
740
conmigo mismo sin razón peleo.
Octava real
Acuérdome yo bien que habrá dos años
que esto me sucedió con una dama,
y es sin razón que con mis propios daños
aventuré a ganar renombre y fama;
745
pero fenezcan largos desengaños,
que el vivo fuego que en mi pecho inflama
no me consiente reparar en cosas,
aunque contrarias a mi gusto, odiosas.

Entra JUAN RENEGADO

Juan
Octava real
Invencible Tarfe, el Rey tu hermano,
750
por dar remate a tanta diferencia,
con Fátima y Gazul y con Gualcano
entra en la torre a su real audiencia.

Tarfe
Alcaide Rego, al cielo soberano
mi pecho vuelva escudo de paciencia.

Juan
755
Recógete, señor, a tu aposento,
que ya las voces de la guarda siento.
Vase TARFE, y salen dos CAUTIVOS cristianos con el estrado para el Rey
Octava real
Cautivos, adornad el rico estrado.
¿En qué os tardáis, canalla aborrecible?

Cautivo
Ya se ejecuta, Alcaide, tu mandado.
760
¡Maldiga Dios maldad tan insufrible!

Juan
Cristiano bajo, infame y desechado,
¿lengua tienes conmigo?

Cautivo
¿Que es posible
que habiendo sido natural cristiano,
seas cruel como Nerón tirano?
Octava real
765
Acuérdate que fuiste noble hidalgo
y de cristianos padres engendrado.

Vanse los CAUTIVOS, y entra el REY MORO, y TARFE, FÁTIMA, GAZUL y GUALCANO

Rey
Aparejad la gente mientras salgo,
y este negocio quede averiguado.
[...]
770
[...]
Asiéntase el REY
Salga Tarfe a su real audiencia.

Juan
Todos están, señor, en tu presencia.

Rey
Octava real
Bien sabes, Tarfe, que en Granda has sido
respetado por ser hijo de reyes,
775
y como a mi segundo obedecido
de las vecinas granadinas greyes;
mas no será contigo permitido
que borres con tus fuerzas nuestras leyes,
ni que el alarde de Almanzor, hermano,
780
te ponga en las costumbres de tirano.
Octava real
Tengo información de lo que has hecho,
degenerando de tu noble abuelo;
obras de bajo y abatido pecho,
que no levantan su valor del suelo.
785
Tanto estás de tu suerte satisfecho,
que no contemplas la del alto cielo;
debieras dar al mundo eterno ejemplo,
pues eres la columna de mi templo.
Octava real
Digo, en resolución, que te dispongas
790
para pedir lo que de mí pretendes,
y que primeramente presupongas
que no soy en jüicio aquel que entiendes.
De razón y justicia te compongas,
que si de ella resbalas y defiendes,
795
negaré la hermandad a la injusticia,
dándola a la razón y a la justicia.

Tarfe
Octava real
Injusto Rey, injusto hermano mío,
injustamente tu sangrienta furia
incita y mueve el enfrenado brío
800
para vengar tan atrevida injuria;
mas venza mi humildad tu desvarío,
que un Rey hermano poco a Tarfe injuria,
y en esa que me tienes imputado
hablaste como rey mal informado.
Octava real
805
El juez discreto tapa el un oído
cuando oye aquella parte del que acusa,
y hasta que el reo justamente ha oído,
la ejecución de la sentencia excusa.
Bien al contrario, ingrato Rey, ha sido,
810
pues que tan nueva causa está conclusa
sin informarte de mi pecho sano;
mas eres Rey, y por mi mal mi hermano.
Octava real
Acuérdate, Almanzor, de mis hazañas
contra el cristiano bárbaro enemigo,
815
de quien tiembla el valor de las Españas,
de quien temblara agora el Cid Rodrigo.
Si con tal galardón me desengañas,
no soy tu hermano ni por tal me digo,
y quien dijere tal, de mí se asuste,
820
que cual villano y por la barba miente.

Levántese el REY

Rey
Octava real
Refrena, loco, tu arrogancia injusta,
y en mi paciencia tu soberbia prueba;
ya que mi pecho de sufrirla gusta,
que no es tu loca condición tan buena.
Siéntase el REY
825
Propón, Gualcano, tu justicia justa,
veremos con qué causa te reprueba,
y dada la sentencia por mi mano,
haga su gusto mi enemigo hermano.

Gualcano
Redondilla
Invictísimo Almanzor,
830
cuya equidad es igual
a la corona real
y a tu virtud y valor.
Redondilla
Mi hija, que está presente,
y Gazul, sobrino mío,
835
de cuyo valor confío
estar de la culpa ausente,
Redondilla
se hallaron solos un día
en una huerta cazando,
sin ofensa alguna hablando
840
de su honra y de la mía;
Redondilla
y como se dividiesen,
Tarfe, tu hermano, llegó,
y a Fátima la incitó
a que los dos se quisiesen.
Redondilla
845
Mas siendo su intento vano
y en balde aquella porfía,
con los celos que tenía
de Gazul, su primo hermano,
Redondilla
llamole con ira ardiente
850
de traidor Abencerraje,
sabiendo que su linaje
ningún villano consiente.
Redondilla
Gazul, que escuchaba el caso,
a tu hermano desmintió;
855
y luego, la Reina y yo,
que pasábamos acaso,
Redondilla
sosegamos la quistión,
y por mandamiento suyo,
hasta ver el gusto tuyo,
860
mando llevar en prisión.
Redondilla
Dice Tarfe que le halló
a Gazul con ira fiera
forzándola, pero niega
Fátima y dice que no.
Redondilla
865
Y cuando pudiera ser,
yo, que del caso me agravio,
perdono el pasado agravio
y se la doy por mujer.

Rey
Redondilla
¿Qué respondes, Tarfe?

Tarfe
Digo
870
que este concierto y engaño
fue pasado, por mi daño,
por Gualcano, mi enemigo.
Redondilla
Mas, pues su hija le da,
dejándome en vida muerto,
875
y tú gustas el concierto,
no hay qué demandarte ya.

Rey
Redondilla
Fátima...

Fátima
Rey soberano...

Rey
¿Gustarás obedecer
en esto a tu padre, y ser
880
mujer de tu primo hermano?

Fátima
Redondilla
Aquesa voluntad sella
mi gusto y responde así,
que como en ella nascí,
tengo de morir en ella.

Rey
Redondilla
885
Yo entiendo tu voluntad
y la que tu padre tiene,
ya tanto en mi gusto viene,
cuanto fue necesidad;
Redondilla
y aunque me resulte pena
890
de que ansina se concluya,
el jüez la causa suya
ha de juzgar por ajena.
Redondilla
Digo, pues, en testimonio,
que los dos primos podáis
895
contraer, cuando queráis,
legítimo matrimonio.
Redondilla
Y en mi palacio y Alhambra,
delante de mis gentes todas,
se celebrarán las bodas
900
con su regocijo y zambra.
Redondilla
Y mando que no sea osado
Tarfe, y le sea notorio,
entrar en el desposorio,
secreto ni arrebozado,
Redondilla
905
que no faltará padrino
a gente de tanto valor.

Híncase GAZUL de rodilla

Gazul
Dadle los pies, Almanzor,
a aqueste vasallo indino.

Levántase

Tarfe
Octava real
¡Dura sentencia, por mi mal oída,
910
para mi daño eterno confirmada,
contraria ley de la razón debida,
con ira y sin justicia ejecutada!
¡Villano Rey, canalla descreída,
toda junta en mi muerte conjurada!
915
¿Sabéis que soy aquella espada y mano
que hunde el cuello al español cristiano?
Octava real
¡Miradme todos juntos a la cara,
que, por Mahoma y este brazo, juro
hacer que esta maldad cueste tan cara,
920
que no viva de hoy más hombre seguro!
Y haré, si no me deja y desampara,
que no les valga el granadino muro,
y entonces vuestro Rey estime en poco
la fiera espada en el furor de loco.

Vase TARFE, y levántese el REY

Rey
Octava real
925
Ninguno de vosotros se alborote,
so pena de caer en mi desgracia;
mal entendisteis el gallardo mote,
la presunción, jactancia y eficacia.
Dejalde, que por más que se remoteN
X
Nota del editor

Sic.

,
930
no ha de volver a la pasada gracia.
Veamos si las obras o los fieros
le son en su venganza compañeros.
Octava real
Mas porque no requiere más espacio
la ejecución de vuestro intento,
935
aunque por su locura me desgracio,
seré padrino en vuestro casamiento.
Alcaide, poned guardias en palacio,
y a nadie dad el real alojamiento.
Alguna gente.

Gualcano
Haremos tu mandado.

Rey
940
Vanse todos, y salen ALHAMA, con su espada, en hábito de moro, y LEOCÁN
Vos, Gualcano y Gazul, id a mi lado.

Leocán
Redondilla
Extraño intento es el tuyo,
y extraño tu atrevimiento.

Alhama
Leocán, con este intento,
mi triste vida concluyo.

Leocán
Redondilla
945
Ahora bien, por contentarte
y por saber el suceso
de Gazul y de tu preso,
quiero, señora, agradarte.
Redondilla
En este lugar me aguarda,
950
que si tiene libertad,
cumplirá tu voluntad.

Vase LEOCÁN

Alhama
Ya me parece que tarda,
Redondilla
mas, ¡ay de mí, desdichada!
Contra el pecho riguroso
955
de Tarfe, no es provechoso
traer rodela y espada.
Redondilla
¿Cómo tengo de poder,
aunque es grande el interés,
pelear, pues al fin es
960
la mejor mujer, mujer?
Redondilla
El miedo póneme en calma,
mas mi propósito fuerte
es que tú me des la muerte,
engañador de mi alma.
Redondilla
965
Cuando una mujer se allana
de amoroso sentimiento,
la más pesada es un viento,
y la más cuerda, de lana.
Redondilla
A Tarfe mi alma adora,
970
de quien yo la muerte espero,
y por esta causa quiero
morir de su mano agora.
Redondilla
Dejo mi esperanza vana,
porque cuando me engañó,
975
en mi atrevimiento halló
la más honesta liviana.
Redondilla
Buen ánimo, corazón,
que hoy hace fin el tormento;
rendid el postrer aliento
980
a quien os causó pasión.
Redondilla
Bien sé que me he de perder,
pero si amor me desprecia,
la más discreta es más necia,
y la de más ser, sin ser.
Redondilla
985
Ya siento en el alma gozo;
algún nuevo huésped tiene.
Mi Tarfe es este que viene,
echarme quiero el rebozo.

Entran TARFE y LEOCÁN

Leocán
Terceto
¿Que de esa suerte te trató tu hermano?

Tarfe
990
De esta manera quiere el cielo santo
vengar el pecho de un soez villano;
Terceto
mas Tarfe, que ha sentido el caso tanto,
hará en el Bencerraje tal venganza,
que quede al mundo temerario espanto.
Terceto
995
Jurado tengo que la espada y lanza
no dejarán mi cuerpo desarmado
si aquesta vida adonde pienso alcanza,
Terceto
ni menos dormir sueño regalado,
ni entrar en el Alhambra ni mezquita,
1000
hasta que del traidor quede vengado.

Leocán
Terceto
Movido me has a lástima infinita,
apasionado Tarfe, y considero
que justa causa a tu honor incita;
Terceto
y más agora, Tarfe, al brazo fiero
1005
se ofrece una contienda que es figura
de humilde oveja y lobo carnicero.

Tarfe
Terceto
Tal me tiene mi larga desventura,
que mi desnudo pecho está acerado
de resistir su fortaleza dura.

Leocán
Terceto
1010
Ese pequeño mozo arrebozado
es al que prometiste, estando preso,
vencer por una dama en campo armado,
Terceto
teniendo libertad.

Tarfe
Y ¿viene a eso?

Leocán
El corazón, el ánimo y las armas,
1015
le traen a esperar diestro suceso.

Tarfe
Terceto
¿Sabes quién soy, que contra mí te armas?
Vuélvete, deja el loco atrevimiento.

Alhama
¿Tan presto de mis armas te desarmas?
Terceto
Primero que mi honroso pensamiento
1020
pueda bajar del estrellado cielo,
verás tu sinrazón y mi tormento.

Echan mano

Tarfe
Terceto
Pues defienda tu cuerpo aqueste celo.

Da un golpe a ALHAMA y cae en el suelo

Alhama
¡Ay, Alhama cuitada, yo soy muerta!

Tarfe
¿Tan pronto tu soberbia dio en el suelo?

Leocán
Terceto
1025
Detén la espada, Príncipe, despierta,
porque a quien has vencido es una dama
firme en la vida, y en la muerte cierta.
Terceto
Sabrás que aquesta mora fue tu Alhama,
que quiso más morir por mano tuya,
1030
que ver burlada su inocencia y fama.

Tarfe
Terceto
¡Oh, gran traición. El cielo me destruya
si no me lo pagares, vil villano!

Leocán
El amistad me manda que te huya.

Vase LEOCÁN

Tarfe
Terceto
¡Que hayas hecho, traidor, mover mi mano,
1035
y ensangrentar los filos de mi espada
en la beldad de un rostro soberano!
Terceto
Si acaso vive, mora desdichada,
cuéntame por qué causa pretendiste
contra tu vida ser tan cruel y airada.

Alhama
Terceto
1040
La herida, ingrato Tarfe, que me diste
no pone mi dudosa vida en calma,
si no es que tu presencia lo resiste.
Terceto
Mas la que tuve, ¡ay mísera!, en el alma,
desde el punto tirano que a la clara
1045
gozaste de mi honor la injusta palma,
Terceto
mil vidas que tuviera me quitara,
pues cuando por tu mano no muriera,
yo misma de vivir desesperara.
Terceto
Triunfa, traidor, con arrogancia fiera,
1050
antes que mi dolor las puertas abra
al alma, que ya quiere salir fuera.
Terceto
Bien cumples como hidalgo la palabra
que tan fingidamente a mí me diste,
pues ya mi sangre tu dureza labra.
Terceto
1055
Con el nombre de esposo que me diste
cumpliste la fealdad de tu deseo,
y en deshonor eterno me pusiste.
Terceto
Goza por muchos años el trofeo
y acaba de matarme, que esta herida
1060
no llega donde ya llegar deseo.

Tarfe
Terceto
¡Pluguiera a Dios que con mi sangre y vida
tu lealtad pagara, Alhama bella,
antes que ver maldad tan cometida!
Terceto
Y si te sirves de vengarte de ella,
1065
con esta punta de mi propia daga
toma venganza de tu mano en ella.
Terceto
Y si de darme muerte no se paga
tu beldad de piedad, haz una cosa
que a tu honor y mi honra satisfaga:
Terceto
1070
concédeme la mano por esposa,
que de ser para siempre esposo tuyo
te doy mi indigna mano venturosa.

Alhama
Terceto
Ya mi perdido aliento restituyo,
y esa palabra con tu mano aceto,
1075
que al fin vuelve lo ajeno a dueño suyo.

Tarfe
Terceto
Eternamente, esposa, te prometo
de serte firme y fiel, por lo que gano.
Levanta, que a tu gusto me sujeto.

Alhama
Terceto
¡Ay, dulce levantar! ¡Ay, dulce mano,
1080
que así levanta un bajo pensamiento!

Tarfe
Vengado me veo ya del Rey mi hermano,
Terceto
que aunque es tan principal mi casamiento,
le ha de pesar por fuerza, porque ha sido
sin su gusto y real consentimiento;
Terceto
1085
mas como quiera que haya sucedido
por orden y discurso de los hados,
no puedo ser su acuerdo resistido.
Terceto
Vamos donde seamos desposados,
y os curad de la herida vuestra,
1090
dando fin a sucesos desdichados
y buen principio a la fortuna diestra.


Jornada III

Salen el REY MORO, TARFE y el alcaide GUALCANO

Rey
Terceto
Ha sido para mí tanto contento,
Tarfe, que tienes ya nombre de hermano
con este venturoso casamiento.
Terceto
1095
Mahoma, de su trono soberano,
dará suceso próspero a tus cosas
con pecho pïadoso y larga mano,
Terceto
y a tus hazañas tan famosas,
victorias y trofeos, que en mundo
1100
se puedan celebrar por venturosas.

Tarfe
Terceto
Invicto Rey, tu brazo sin segundo
a mi flaqueza pone esfuerzo tanto,
que no me espanta el hórrido profundo.
Terceto
Como de un largo sueño me levanto,
1105
y mi locura y juventud condeno
y de mi mucha libertad me espanto.
Terceto
Tu hermano será tan justo y bueno,
que ya de hoy más las venideras obras
mi pecho dejan de ofenderte ajeno.

Rey
Terceto
1110
Con sola esa humildad mi gracia cobras,
y quedas tan de veras admitido,
que la pérdida ganas y recobras.

Entra JUAN RENEGADO

Juan
Terceto
¡Oh caso nunca visto o sucedido,
desdicha del estado granadino,
1115
tan sin razón del bárbaro oprimido!
Terceto
Todas las veces que mi pecho inclino,
aunque de mi pecado se corrige,
con esta nueva pena desatino.

Rey
Terceto
¿Qué nueva pena, Juan, tu pecho aflige?
1120
Alcaide, dame cuenta de tus quejas.

Juan
¡Oh, rey, que el cetro de Granada rige,
Terceto
a cuánta desventura te aparejas,
pues ya tu reino, tu corona y mando,
entre las manos de la muerte dejas!
Terceto
1125
Sabrás que el rey cristiano don Fernando,
viene con gran furor contra Granada,
eterna destrucción amenazando,
Terceto
y en tu anchurosa vega desdichada
ha hecho una ciudad gallarda y bella,
1130
de grueso muro y torres adornada;
Terceto
tiene asentadas en el hilo de ellas,
de seda y oro tan gallardas tiendas,
que todo el cristianismo ha junto de ellas.
Terceto
Suelta, perdido Rey, suelta las riendas
1135
al llanto amargo o las airadas manos,
y adonde te repares y defiendas,
Terceto
que el atrevido rey de los hispanos
ha juntado en la empresa valerosa
los leones fierísimos cristianos.
Terceto
1140
Viene en su campo, Rey, la más famosa
gente que tiene la invencible España,
de gloria y nombre eterno deseosa;
Terceto
y el fiero Rey, con la sangrienta saña,
en aqueste propósito tan firme,
1145
que ya sus filos en tu sangre baña.

Rey
Terceto
Qué, ¿no te cansas ya de perseguirme,
Mahoma injusto, que posible sea
que vengues tu furor en destruirme,
Terceto
que porque clara tu injusticia vea,
1150
con este azote acabes mi pujanza,
que solo acrecentar tu ley desea?
Terceto
Reniego de la falsa confianza
que tuve en tu valor, pues en mi daño
has hecho en mi valor tan gran mudanza;
Terceto
1155
mas, ¡ay, fingido Dios, que en balde baño
en lágrimas aquel robusto pecho,
que más se muestra en el peligro extraño!
Terceto
Alcaides, procuremos el provecho;
dad un pregón real dentro en Granada
1160
publíquese su mal por largo trecho,
Terceto
hágase alarde de mi gente armada,
repárense los fosos y los muros,
la gruesa cerca esté fortificada,
Terceto
salgan las armas y los petos duros,
1165
a quien la blanda paz puso en la tierra,
que no es ya tiempo de vivir seguros;
Terceto
los instrumentos que en su centro encierra
salgan acicalados y lucidos,
suenen los añafiles sangre y guerra,
Terceto
1170
vengan con vuestros pechos atrevidos
los hierros y pendones de las lanzas,
de la cristiana sangre guarnecidos;
Terceto
cóbrense las perdidas esperanzas,
que nunca rey temió, ni menos temo,
1175
de la fortuna encuentros y mudanzas.

Tarfe
Terceto
Ese valor te basta, Rey supremo,
para que por el mar del valor tuyo
sigamos los demás a vela y remo;
Terceto
y porque en ira ardiente me destruyo,
1180
que en esta empresa tal mi pecho cobra,
las obras doy para testigo suyo.

Gualcano
Terceto
Vamos donde se ponga por la obra
lo que conviene al daño repentino,
mientras el tiempo y el lugar nos sobra.

Rey
1185
Ardiendo voy en loco desatino.

Descúbrese un lienzo, y hase de ver en el vestuario una ciudad con sus torres de velas y luminarias, con música de trompetas y campanas.
Salen GARCILASO, GALINDO y PORTOCARRERO

Portocarrero
Redondilla
Guerreros, nuestra ciudad
es de valor tan profundo,
que no se ha visto en el mundo
otra de mayor beldad.
Redondilla
1190
Digna de ser celebrada
por toda España mereces;
Santa Fe, ¡cuán bien pareces,
en la vega de Granada!

Galindo
Redondilla
¡Cuán alta belleza alcanza!
1195
Y es de tanta perfección,
que muestra en ella el león
la fuerza de su pujanza.
Redondilla
¡Cómo alegre y adornada
a nuestra vista te ofreces!
1200
¡Santa Fe, cuán bien pareces
en la vega de Granada!

Portocarrero
Redondilla
Galindo, señor de Palma,
y vos, mi buen Garcilaso,
entended que a cada paso
1205
se me regocija el alma.
Redondilla
¡Oh, ciudad fortificada,
que en nueva esperanza creces!
Santa Fe, que bien pareces
en la vega de Granada!
Redondilla
1210
¿Qué más gloria y bien querer,
qué contento y alegría,
que haber hecho en solo un día
lo que nadie pudo hacer!
Redondilla
Publique el cristiano bando,
1215
que donde imposible fue,
cercada está Santa Fe
de mucho lienzo enceradoN
X
Nota del editor

Falta la rima.

.

Galindo
Redondilla
¡Qué alegre y vistosa risa
es el ver contra el pagano
1220
tanto bizarro cristiano,
tanto pendón y divisa.
Redondilla
Ver tanto caballo atado,
quebrando frenos y riendas,
asentadas ricas tiendas
1225
de sedas, oro y brocado!

Garcilaso
Quintilla
Con la pujanza que vino
la fuerte Roma en Cartago,
promete el león divino
destrucción y eterno estrago
1230
en el muro granadino.
Quintilla
Nadie en tu seno encerrado,
fortísima España, escondes,
pues con brazo tan osado,
de muchos duques y condes
1235
todo el campo está adornado.

Vanse los dos y quede GARCILASO solo

Garcilaso
Octava real
Agora es bien, que a solas he quedado,
pensar la noche oscura en que ha vivido
mi tierna edad y mi florido estado
en el silencio del eterno olvido.
1240
Ya es tiempo, corazón, que el brazo osado,
entre mis verdes años escondido,
emprenda, pues llegó al estado de hombre,
empresas de mortal fama y renombre.
Octava real
¿Posible es que ha de estar llegado el tiempo
1245
en que podría eternizar mi fama,
y que esté en regocijo y pasatiempo
en el descanso de la blanda cama?
Y pues que me concede esfuerzo el tiempo,
y el furor de mis venas se derrama,
1250
es menester que viva en mi memoria
la sed ardiente de renombre y gloria.
Octava real
Los pechos de los héroes valerosos
que en mi tiempo y estado precedieron,
los ánimos y pechos generosos
1255
que eternizarse al mundo merecieron;
las armas, las divisas, los famosos
renombres claros que a su estirpe dieron,
incitan esta mano descuidada,
pues sabe gobernar lanza y espada.
Octava real
1260
Los antiguos romanos, levantados
en carro y triunfo por la excelsa Italia,
ceñidos de laurel porque esforzados
sujetaron a Grecia y a Vandalia,
y otros del alta fama señalados,
1265
que sujetaron a Alemania y Galia,
las muestras dieron en su edad más tierna
de aquel nombre inmortal y gloria eterna.
Octava real
En mi tiempo también miro y contemplo
la de Rodrigo, cuya valentía
1270
puede servirme de presente ejemplo,
pues tantos reyes de mi edad vencía.
¡Oh, fuerte amparo y valeroso templo
de fortaleza, esfuerzo y gallardía,
levanta en tu memoria y firmamento
1275
las alas de mi humilde pensamiento!
Octava real
En esta empresa pienso señalarme
cuando se ofrezca buena coyuntura,
que el brazo y el saber aventurarme,
la fe de ser cristiano me asegura.
1280
Sobre esta verde hierba quiero echarme,
pues agrada a la vista su frescura,
que el trabajo pasado de lo hecho,
hace que al sueño rinda el laso pecho.

Échase a dormir, y sale LA FAMA por encima del muro tocando una trompeta

Fama
Terceto
Dormido joven, que en el alma velas,
1285
ya es llegado el estado venturoso
por cuya fama y gloria te desvelas;
Terceto
ya, ilustre mozo, el pecho valeroso
levanta, dando a todo el mundo espanto
tu buen deseo noble y generoso;
Terceto
1290
ya me apercibo para el dulce canto;
ya suena en el oriente y el ocaso
la gran hazaña que te ensalza tanto;
Terceto
ya el nombre del heroico Garcilaso
vuela del español al africano,
1295
y por el Asia toda extiende el paso;
Terceto
ya pones al ejército cristiano
ánimo y corazón, divino Marte,
con esa tierna y valerosa mano;
Terceto
ya de la fe de Cristo el estandarte
1300
levantas con prudente valentía;
ya suena tu valor en cualquier parte;
Terceto
ya de la Virgen celestial María,
por ensalzar su gloria y santo nombre,
se te apareja el premio en este día.
Terceto
1305
Goza, mancebo ilustre, del renombre.
¡Oh, qué virtud de gozos tan extraños
te ofrece, porque el bárbaro se asombre!
Terceto
El fruto coge de tus verdes años,
sujeta del alarbe la insolencia,
1310
recibe gloria de tus tristes daños.
Terceto
Da, joven, a tu clara descendencia
las armas que te ofrece tu victoria,
dignas de todo honor y reverencia,
Terceto
y a la dichosa herida da la gloria
1315
que merece tal madre por tal hijo,
pues eterniza el siglo de memoria.
Terceto
Levanta ya el alarbe que está fijo,
en su locura y atrevido caso,
dale con honra tuya fin prolijo.
Terceto
1320
Levanta, ilustre mozo, alarga el paso,
que ya el real de don Fernando aprieta.
¡Al arma, al arma, ilustre Garcilaso!
Recuerda, pues, al son de mi trompeta.

Vase LA FAMA tañendo la trompeta, y despierta GARCILASO al ruido.

Garcilaso
Octava real
O estoy soñando, o en el real cristiano
1325
al arma tocan. ¿Qué descuido es este?
Aparejaos de presto, espada y mano,
y el pecho y corazón su esfuerzo preste.
¡Oh! Aguarde el fiero bárbaro inhumano,
que Santa Fe, con su española hueste,
1330
puede vencer, y el mundo irá ganando
el poder del Católico Fernando.

Vase GARCILASO con la espada desnuda en la mano, y entran TARFE y JUAN RENEGADO

Juan
Redondilla
Si de tu esfuerzo y valor
menos noticia tuviera,
Tarfe, no te consintiera
1335
ejecutar tu furor,
Redondilla
mas porque estoy satisfecho
de tu brazo y fuerte mano,
digo que al real cristiano
baje aquese honroso pecho.

Tarfe
Redondilla
1340
Teniendo casi en Granada
el enemigo león,
no me sufre el corazón
dejar de probar la espada.
Redondilla
Bien sabes tú quién yo soy
1345
y de mi pujanza el modo,
y que tiembla el mundo todo
por donde quiera que voy.
Redondilla
Al fin, con mi brazo fiero,
la empresa en el alma estampo,
1350
y pienso retar el campo
desde el primero al postrero.
Redondilla
Y fío en la luna y sol,
y en el profeta Mahoma,
y en este brazo que doma
1355
el cuello al fiero español,
Redondilla
eternizar mi memoria
haciendo tan fuerte presa
que goce en aquesta impresa
el lauro, triunfo y victoria.

Juan
Redondilla
1360
Príncipe, si al campo todo
quieres hacer una afrenta
que de ella se corra y sienta,
darete de presto el modo.

Tarfe
Redondilla
Digo que solo es mi intento
1365
deshacer este cristiano
con la lengua y con la mano
para mayor detrimento.

Juan
Redondilla
Pues sabrás que estos imploran
una poderosa infanta
1370
que dicen que es madre santa
de aqueste su Dios que adoran;
Redondilla
y rezando cada día
con devota contrición
una devota oración
1375
que llaman Avemaría;
Redondilla
esta, como buen vasallo,
te daré, pues que te atreves,
que por menosprecio lleves
en la cola del caballo.
Redondilla
1380
Sal del muro granadino
al real de Santa Fe,
que yo te la escribiré
en un blanco pergamino.
Redondilla
Será tanto el menosprecio
1385
que al real con ella harás,
Tarfe, que no alcanzarás
con la lanza mayor precio.

Tarfe
Redondilla
No pudiera de tu mano,
Juan generoso, otra cosa
1390
venirme más provechosa
para ofensa del cristiano.
Redondilla
Las armas, lanza y caballo
ya yo las tengo muy buenas,
y aquesta letra que ordenas,
1395
es para menospreciallo.
Redondilla
Vete al momento a tu casa
y ese letrero me escribe,
que el corazón que en mí vive,
de rabia mi pecho abrasa.

Juan
Redondilla
1400
Harelo por agradarte
y animarte como espero,
y entienda el cristiano fiero
que eres granadino Marte.

Vase

Tarfe
Redondilla
Si este esfuerzo se derrama,
1405
a pesar de la fortuna,
sobre el cuerno de la luna
entronizaré mi fama.
Redondilla
Una vez puestos los ojos
en la honra atrás ganada,
1410
no he de volver a Granada
sin los cristianos despojos.
Redondilla
Aunque me muestre fierezas
aquesta vez el león,
yo guarneceré el arzón
1415
de seis cristianas cabezas.

Sale ALHAMA

Alhama
Redondilla
¿Es posible, Tarfe mío,
que desposado de ayer,
salgas hoy al campo a hacer
el cristiano desafío?
Redondilla
1420
Bien se muestra en vos la fe
y palabra prometida.

Tarfe
Dulce esposa de mi vida,
a quien el alma entregué,
Redondilla
sabe el cielo si quisiera
1425
hacer aquesta jornada,
si en la ciudad de Granada
otro mi segundo hubiera.
Redondilla
Yo no lo puedo excusar,
que en lo que toca al honor,
1430
cualquier negocio de amor
se ha de perder y dejar.
Redondilla
Confiad, mi dulce Alhama,
de este brazo y fuerte espada,
que en la presente jornada
1435
ganaré victoria y fama.
Redondilla
Y cuando permita Dios
queden mis fuerzas perdidas,
bastará a darme mil vidas
el acordarme de vos.
Redondilla
1440
Pero bien podéis tener
segura la gloria y palma,
que quien os lleva en el alma,
a nadie puede temer.

Alhama
Redondilla
Pluguiera a Dios, dulce esposo,
1445
que antes de ser tu esposa,
cortara muerte envidiosa
el hilo de mi reposo.
Redondilla
¿Cómo es posible que pueda
vivir tu cautiva ausente?

Tarfe
1450
Siempre vivirá presente
el alma, que con vos queda.
Redondilla
Enjugad el rostro hermoso,
mi gloria, y las blancas perlas,
porque el alma, en solo verlas,
1455
desmaya y pierde el reposo.
Redondilla
Si piensas que he de dejarte,
plega a Dios que tu cautivo
de no se aparte vivo,
si el partirme ha de ser parte.

Alhama
Redondilla
1460
Y ¿no temerá esta triste
su daño y vida incierta?

Tarfe
No, que la esperanza cierta
a la fortuna resiste.
Redondilla
Juntos quedamos los dos,
1465
que aunque me parto, mi vida,
no es bastante la partida
para apartarme de vos.

Alhama
Redondilla
Qué, ¿al fin os pensáis partir?

Tarfe
Por fuerza habré de partirme,
1470
y en partiendo, apercibirme,
señora, para morir.

Alhama
Quintilla
Aunque el alma va con vos,
del cuerpo que queda aquí,
antes que os partáis de mí,
1475
la vida me aparte Dios.
Redondilla
¿Quién de mis ojos te aparta?
¿Quién te me lleva, señor?

Tarfe
Aunque me detiene amor,
mándame el honor que parta;
Redondilla
1480
mas aunque me lleva a parte
donde goce el galardón,
¡pártase mi corazón
antes que de vos me aparte!

Alhama
Redondilla
¿Cómo tengo de sufrir
1485
de ausencia solo un momento?

Tarfe
Considerando el contento,
mi bien, de verme venir.

Alhama
Redondilla
¿Cuándo vendrás?

Tarfe
Cuando hubiera
vencido.

Alhama
Ya me has vencido,
1490
porque te vas.

Tarfe
El vencido
ninguna victoria espera.

Alhama
Redondilla
Di, pues, ¿estaslo?

Tarfe
Sí estoy.

Alhama
¿De quién?

Tarfe
De aquesa beldad.

Alhama
¿Fue fuerza?

Tarfe
Fue voluntad,
1495
que con el alma te doy.

Alhama
Redondilla
¿Al fin me dejas?

Tarfe
No dejo.

Alhama
Pues ¿no te vas?

Tarfe
Como puedo,
que más en tus ojos quedo,
cuanto más de ellos me alejo.

Alhama
Redondilla
1500
¿Dónde me llevas?

Tarfe
Metida
con el alma en su lugar.

Alhama
¿Cuándo me piensas dejar?

Tarfe
Cuando dejare la vida.
Redondilla
Mas mira que se hace tarde
1505
y tengo mucho que hacer.

Alhama
Mahoma, con su poder,
aquesa mi vida guarde.

Tarfe
Redondilla
No se eclipse el sol hermoso,
que me das dos mil enojos.

Alhama
1510
No se enjugarán mis ojos
hasta verte victorioso.


Jornada

Entran el rey DON FERNANDO, GALINDO, PORTOCARRERO y GARCILASO

Rey
Octava real
Nobles guerreros, fuertes españoles,
honor y gloria de la fuerte España,
defensa de la fe, cristianos soles,
1515
cuya virtud y fortaleza extraña
[...]
de tan divina y valerosa hazaña,
levantar por el mundo el estandarte
de aquel divino y poderoso Marte.
Octava real
1520
Ya habéis sabido el principal intento
que al necesario punto me ha traído
la honrosa empresa y claro fundamento
en tan heroicos hechos admitido,
y que llevando el celestial cimiento,
1525
de vuestra fe cristiana recibido,
en vuestros corazones no habrá cosa
a nuestra libertad dificultosa.
Octava real
Agora es tiempo que el esfuerzo vuestro
al cielo en el efecto se levante,
1530
y que ese brazo valeroso y diestro
en tan honrosa empresa se adelante,
porque la gloria del esfuerzo nuestro,
la fama en alta vos divulgue y cante,
y que se dé a tan célebre victoria
1535
por largos siglos célebre memoria.

Portocarrero
Endecasílabos sueltos (tirada)
Invictísimo César don Fernando,
fuerte pilar de la cristiana Iglesia,
defensa de la fe, Marte católico,
tu virtud, discreción y fortaleza
1540
enciende tanto nuestro pecho y ánimos,
que en ello estriba la esperanza nuestra,
después de la que tiene a cargo el cielo.
Todos sujetos a tu fuerte mano,
tu justo mandamiento obedecemos,
1545
por lo que a nuestra fe, y a ser vasallos
de grandeza tan alta, nos importa.

Rey
Todo se entiende bien, Portocarrero,
y es hasta gloria y de dichos príncipe
tener vasallos tan ilustres héroes,
1550
que cada cual lo puede ser de España,
y no de sola España, mas del mundo.
Cuando me paro a contemplar la estima
de vuestros valerosos corazones,
al cielo rindo las debidas gracias;
1555
y reparando en vuestra gallardía,
no estimo la ventura de Alejandro
ni los feroces brazos de su ejército.
Pero tened, ¿qué novedad es esta?

Galindo
Un moro que en su talle y garbo muestra
1560
ser de alto talle, arremetiendo viene,
y sospecho que viene a pedir campo.

Sale TARFE al desafío, con lanza larga y bandera y adarga, por el tablado

Tarfe
Redondilla
Bando cristiano, ajuntado
para vuestro intento fiero,
¿cuál será aquel caballero
1565
en armas aventajado,
Redondilla
pues de vuestro sitio estampo
la planta en vuestra deshonra,
que por ensalzar su honra
se salga conmigo al campo?
Redondilla
1570
Y pues del alto teatro
os ayuda vuestro Dios,
salga uno, salgan dos,
salgan tres o salgan cuatro.
Redondilla
Probad mi pecho acerado,
1575
salga todo el campo entero,
o salga Portocarrero,
comendador afamado.
Redondilla
Muéstrese el pecho esforzado
como en el reto de lindo,
1580
o salga ese buen Galindo,
señor de Palma nombrado.
Redondilla
¿Qué estáis suspensos mirando?
Vengad los fieros denuestos,
y si no hay ninguno de estos,
1585
salga el propio rey Fernando.
Redondilla
Supla el Rey por el vasallo,
muestre su esfuerzo y poder,
que yo le haré entender,
si quisiere aquí proballo
Redondilla
1590
con aqueste brazo osado,
que para vengarse sale,
lo que mi persona vale,
y que soy intitulado
Redondilla
aquel león desatado,
1595
hijo del rey Alitarfe,
el valiente moro Tarfe,
en la guerra señalado.
Redondilla
Es lo menos de mi estado
ser en aqueste distrito
1600
hermano del rey Chiquito,
de Granada tan nombrado.
Redondilla
Salid luego a demandallo
a mi poderosa diestra,
que por más deshonra vuestra
1605
traigo en cola del caballo,
Redondilla
porque solo he procurado
vuestra deshonra infinita,
con cinco letras escrita
en un pergamino atado,
Redondilla
1610
para volver más ufano
al cabo de mi porfía,
vuestra fe y Avemaría
que reza cualquier cristiano.
Redondilla
Salga el español gallardo,
1615
que buena ocasión tenéis,
y si no me lo creéis,
aquí en el campo os aguardo.

Vase. Híncase de rodillas PORTOCARRERO

Portocarrero
Redondilla
Poderosa Majestad,
aquesta licencia pido.

Galindo
1620
Rey excelso, esclarecido,
yo aguardo tu voluntad.

Garcilaso
Redondilla
Pido a tu Real Alteza
licencia se me conceda
para que mi brazo pueda
1625
hacer fuerza en su fiereza;
Redondilla
y no me sea negado,
aunque guardo mi decoro,
que combata con el moro
que se mostró tan osado;
Redondilla
1630
y pueda yo dar indicio
de lo que adelante haré
en defensa de la fe
y en vuestro real servicio,
Redondilla
que yo espero, confiado
1635
en Dios, victorioso gozo.

Rey
Garcilaso, sois muy mozo,
y en las armas poco usado;
Redondilla
baste aquese pecho sano,
pero combate tan fiero
1640
dejalde a Portocarrero,
belicoso castellano,
Redondilla
o si no, con pecho osado,
podrá ganar esta palma
Galindo, señor de Palma,
1645
en la guerra ejercitado.

Garcilaso
Redondilla
¡Oh, respuesta! ¡Oh, brazo mío!
¡Oh, mancebo desdichado!

Vase

Galindo
Bien Garcilaso ha mostrado
la sangre y el nuevo brío.

Rey
Redondilla
1650
Guerreros, a recoger,
no nos resulte desorden,
y dese luego la orden
con el mejor parecer.
Redondilla
Refrenad la fuerte espada,
1655
que yo sé bien a quién cabe
hacer que Tarfe se alabe
de la arrogancia pasada.

Vanse todos y sale GARCILASO

Garcilaso
Endecasílabos sueltos (tirada)
¡Qué sea posible, Rey, crueldad tan grande!
¡Que me niegues licencia tan debida
1660
a aqueste brazo y a mi buen deseo!
¡En ira se consume el triste pecho,
viendo que menosprecie un vil pagano
lo que estimó la Trinidad eterna!
¡Oh, Virgen sacra, esclarecida Reina!
1665
¿Cómo consiente vuestra sacra mano
una maldad que pone espanto al mundo?
¡No puedo ya sufrir tan varios golpes
como me da en el alma aquesta afrenta!
Voluntad de mi Rey, dejadme libre,
1670
que en la de Dios estriba mi esperanza.
¡Hola, criados, gente que me sirve,
sacad de presto mis lucidas armas;
armad del vivo acero el cuerpo mío,
que el corazón, de amor de Dios armado,
1675
al pagano promete dura muerte!
Salen dos CRIADOS con las armas
Pon esa gola en mi dichoso cuello,
porque enderece al cielo mi deseo,
y en él contemple el premio que me aguarda
si muero por defensa de la Virgen.
1680
Aprieta el peto, porque encubra y guarde
el noble corazón, que me endereza
a aquella empresa honrosa que tomaran
mil ángeles y el dulce secretario
de la embajada del Eterno Padre,
1685
si de él les fuera dado y concedido.
Pon sobre mi cabeza la celada,
señal de la corona de victoria
que ya me espera si muriendo vivo.
Dame ese escudo de la fe cristiana,
1690
con cuyo amparo pienso defenderme
de la soberbia e hinchazón del bárbaro.
Muestra esa lanza de mi buen deseo,
por quien espero la victoria y lauro;
y mientras hago mi oración al cielo,
1695
con el mayor secreto que ser pueda
aparejadme mi alazán caballo.

Criado
Cumpliremos tu justo mandamiento.

Vanse los CRIADOS, y dice GARCILASO hincado de rodillas:

Garcilaso
Soneto
Padre del cielo, a cuya diestra y gloria
está sentado el hijo omnipotente,
1700
y espíritu divino refulgente,
inmenso, trino y uno, en mi memoria.
Virgen, de quien de regalada historia
tus loores canta el cielo dulcemente,
por cuyo dulce sí la humana gente
1705
gozó del enemigo tal victoria.
Ángel Gabriel, que fuiste mensajero
para tan dulces nuevas escogido,
diciendo alegremente: “Avemaría”;
dadme victoria del alarbe fiero,
1710
pues con deseo y ánimo debido
en vuestra manos pongo el alma mía.
Levántase y dice:
Endecasílabos sueltos (tirada)
Ya es tiempo de salir a la batalla,
que el arrogante moro aguarda y piensa
volver con los despojos a Granada.
1715
Ya estará mi caballo apercibido;
quiero por esta parte más secreta
salir al campo sin que el Rey lo vea.
¡Ánimo, corazón, que agora es tiempo.
Vaya en mi guía el ángel de mi guarda!

Vase. Sale LA FAMA por encima del muro tañendo una trompeta, y dice:

Fama
Terceto
1720
Ya llega a ejecución mi buen deseo;
ya, puestos en el largo campo armados,
al cristiano y al fiero alarbe veo;
Terceto
ya se encuentran los pechos acerados;
ya la lanza del joven Garcilaso,
1725
rompiendo pasa al moro los costados;
Terceto
ya se apea; ya va con diestro paso;
ya le corta del cuello la cabeza;
ya España mira el venturoso caso;
Terceto
ya feneció del moro la braveza;
1730
ya de la sangre bárbara matiza
el suelo la cristiana fortaleza;
Terceto
ya el bando infernal se atemoriza
de ver tan tierno mozo amenazallo
y que por tal hazaña se eterniza;
Terceto
1735
ya quita de la cola del caballo
el pergamino y letras que traía,
no acabando de leello y abrazallo;
Terceto
ya viene con esfuerzo y gallardía;
y ansí, conviene que mi voz publique
1740
por todo el mundo el hecho de valía;
Terceto
bien es que le divulgue y multiplique.
Yo parto a Asia y a África volando,
porque el debido lauro y premio aplique;
Terceto
después, el mundo todo atravesando,
1745
irá mi voz parlera y dulce trompa
aquesta hazaña honrosa publicando,
sin que el ligero tiempo la interrompa.

Vase. Sale GARCILASO con la cabeza del moro y el pergamino al cuello

Garcilaso
Canción (canzone)
Gracias te doy inmensas,
divino rey del cielo,
1750
pues que con larga y abundosa mano
tan alto bien dispensas
al abatido suelo
de aquese pecho eterno soberano.
Ejército cristiano,
1755
con agradable canto
dad gracias al que pudo
ser acerado escudo
contra el señor del reino del espanto.
Dando victoria y palma
1760
a quien le rinde corazón y alma.
¡Oh, letras! ¡Oh, señales,
principio de mi gloria,
dulce palabra tierna y regalada!
¡Oh, letras celestiales,
1765
de quien tan dulce historia
quedó en el mundo escrita y celebrada!
Si la descomulgada
mano del fiero moro,
vuestro valor divino
1770
puso en lugar indino,
menospreciando el celestial tesoro,
yo os pongo y os señalo
dentro del alma, por mayor regalo.
Ángel divino y santo,
1775
de nuestra dulce boca
vertiendo perlas en el claro día,
que al mundo ensalza tanto
y al enemigo apoca,
tan tiernamente dijo: “Avemaría”.
1780
La bárbara porfía
del injusto pagano,
porque la huella y pisa,
siendo clara divisa
de cualquiera católico cristiano.
1785
Mas ya, Señor, bendigo
vuestra justicia, que le dio castigo.
Redondilla
Ya llego donde está el Rey,
que ya sale a recibirme.
Sale el REY con los demás caballeros, e híncase de rodilla GARCILASO
Fuerte amparo, escudo firme
1790
de la católica ley,
Redondilla
a vuestros pies me presento
y a vuestra grandeza pido
perdón de no haber cumplido
vuestro real mandamiento.

Rey
Redondilla
1795
Levanta, ilustre mancebo,
honor y gloria del mundo;
levanta, David segundo,
David valeroso y nuevo,
Redondilla
que este nombre en toda España
1800
y en todo el orbe mereces,
pues que tanto le pareces
en la edad y en el hazaña,
Redondilla
que si él venció con su mano
al gigante filisteo,
1805
también gozas tú el trofeo
de semejante tirano.
Redondilla
Y pues por tan alto modo
de aquesa divisa te armas,
esas han de ser tus armas
1810
y de tu linaje todo.
Redondilla
Goza del lauro ganado
y armas que traes al pecho,
pues este es el primer hecho
en que tu brazo has mostrado.
Redondilla
1815
Y pues en aquesta vega
tan alta hazaña hecho has,
desde hoy más te llamarás
Garcilaso de la Vega.

Garcilaso
Redondilla
Por esa grandeza valgo
1820
hoy un supremo interés.
Deme tu Alteza los pies.

Rey
Levanta, mancebo hidalgo,
Redondilla
y publíquese este caso
por heroico y sin segundo;
1825
suene por el largo mundo
el nombre de Garcilaso.
Redondilla
Hágase por tal victoria,
fiesta en todo nuestro real,
dando con suceso tal
1830
dulce fin a nuestra historia.