Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

EL HALCÓN DE FEDERICO




Texto utilizado para esta edición digital:
De Vega, Lope, “El halcón de Federico”, en Obras completas de Lope de Vega. Turner: Madrid. Colección Biblioteca Castro, 1997, Vol. 13, pp. 197-294.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

A SEBASTIÁN JAIME CIUDADANO DE VALENCIA

A SEBASTIÁN JAIME
CIUDADANO DE VALENCIA

Dijo Plinio que era tanto más torpe la ingratitud, cuanto más honesta la causa del agradecimiento. No he tenido con qué mostrarle al beneficio que recibí de V. m. cuando llegué a Valencia a acompañar al excelentísimo señor Conde de Lemos, que venía de gobernar a Nápoles; pues ya de la aspereza del camino, ya de la inclemencia del tiempo (en que reinaba aquella estrella que Ovidio llamó proterva: Et micet Icarii stella proterva canis; Codro, malsana y Mantuano, morbosa), perdí la salud, que con el cuidado y regalos de V. m., después de la piadosa mano del cielo, recuperé brevemente. Hace ventaja esa ilustrísima ciudad a todas las de Europa en honrar, amparar y regalar los forasteros; es madre de la cortesía, de la gentileza y de la piedad, pues a los que no conocen, y de quien por ventura no esperan reconocimiento, hacen tan singulares bienes y mercedes. ¿Qué castellano, o de otra cualquiera nación, ha llegado a Valencia, que en ella no hallase más tierno, más amoroso, más regalado acogimiento que en su misma casa? Adórnala el cielo de cuanto puede desear la imaginación humana: sus ingenios son divinos; sus soldados, valerosos; sus caballeros, gallardos; sus damas, bellísimas; su religión y fidelidad, la mayor que se conoce; y su gobierno tan excelente, que ha dejado atrás las Repúblicas platónicas, donde con el ejemplo de la mixtión de los agudos y graves con que la música forma tan suave conceto y armonía, alaba en un reino o ciudad la junta maravillosa de la fortaleza y de la templanza. Desconsolado estuviera de parecer ingrato, si no dijera lo que debo a V. m.; pero quiero que advierta que también le pareció a Cicerón que no solo había de ser agradecido el que recibía beneficio, verum etiam is, cui potestas accipiendi fuit.
Esta comedia sale a luz con el nombre de V. m. para que tenga el amparo que le deseo; recíbala en su protección, como a mí en su casa; que si, por oposición de Casiodoro, ninguno entiende lo que recibe si no se acuerda de haberlo recibido, yo, por lo menos, que lo confieso, no lo ignoro, y espero en mayores cosas mostrarme agradecido. Dios guarde a V. m. como deseo.

Lope de Vega Carpio


Elenco

FABIO, criado
FELICIANO, criado
LUDOVICO, caballero
CAMILO, caballero
JULIA, dama
CELIA, mujer de Camilo
PEROTE, loco
LIDIO, criado
CLAVELA
RISELO
AURELIANO
EL CAPITÁN RUTILIO
SOLDADOS
CAJA
BANDERA
UN ALCALDE VILLANO
ELIANO, [hermano de Celia]
LELIO, [hermano de Celia]
CÉSAR, [hijo de Celia]
UN CASERO LABRADOR

En la lista de personajes, Lelio aparece como Celio por error.


Acto I

Salen FEDERICO, caballero, y FABIO, criado.

Fabio
Redondilla
El premio de más galán
te han dado en este torneo.

Federico
Podré decir que al deseo,
Fabio, ese premio le dan,
Redondilla
5
que como yo no estoy,
y tanto deseo ser
quien pueda bien parecer
a los ojos de quien soy,
Redondilla
quien de galán me ha premiado,
10
por donde aquel ángel veo,
me ha visto, Fabio, el deseo
de agradar a quien no agrado,
Redondilla
que los ojos, cuya calma
del justo temor desdice,
15
son cédulas donde dice
sus pensamientos el alma.
Redondilla
¿Qué me dieron?

Fabio
Una pluma
de diamantes.

Federico
Bien hicieron,
20
que en pluma y diamantes dieron
de todo mi mal la suma.
Redondilla
Pluma son mis esperanzas,
que lleva el viento inconstante,
y mis firmezas, diamante
25
al rigor de sus mudanzas.
Redondilla
Pluma son mis prevenciones,
que vuelan sin galardón,
y diamante el corazón
que sufre tantas pasiones.
Redondilla
30
Pluma son mis diligencias
contra un ingrato desdén,
y diamante el pecho en quien
caben tan largas paciencias.
Redondilla
Pluma es el loco volar
35
de aquesta imposible empresa,
y diamante lo que pesa
el peso de mi pesar.

Fabio
Redondilla
El seso se te ha olvidado,
que debieras hacer pluma
40
con que escribieras la suma
de lo mucho que has gastado.
Redondilla
Vuelve, por tu vida, en ti,
y con pluma en un diamante
escribe que un loco amante
45
a perderse vuela así.
Redondilla
Señor, en ninguna cosa
conoce a lo que has llegado,
como en que muestre un criado
libertad tan rigurosa.
Redondilla
50
Yo he propuesto hablarte claro:
si te ofendo, a amor castiga,
que él me manda que te diga
los daños en que reparo.
Redondilla
Toda Florencia murmura
55
tus gastos desatinados,
nacidos de los cuidados
de esta imposible hermosura.
Redondilla
Repórtate, y considera
que de esta hacienda gastada,
60
a Celia no alcanza nada,
cuando menester la hubiera.
Redondilla
Ella es casada, y su esposo
tan rico, que no hay dos hombres
en Florencia con los nombres
65
de rico y de venturoso,
Redondilla
que los tengan con más causa.

Federico
La ventura bien le viene,
pues de quien la mayor tiene,
tantas desdichas me causa.
Redondilla
70
La riqueza, sabe Dios
que no le envidio.

Fabio
Eso creo,
porque antes tienes deseo
de ser pobre.

Federico
Celia, en vos
Redondilla
toda mi riqueza estriba.
75
Oro fue vuestra cabeza;
de esa frente la belleza,
plata blanca, limpia, altiva.
Redondilla
Esos ojos, piedras son,
que preciosas hacen tiros;
80
¿quién ha visto con zafiros
dar veneno al corazón?
Redondilla
Rubíes y perlas bellas
son esos dientes y boca,
ámbar el aire que toca,
85
como en blanco azahar, en ellas.
Redondilla
Pues quien tiene en su belleza
perlas, piedras, plata y oro,
sin duda tiene el tesoro
de la más alta riqueza.

Fabio
Redondilla
90
Si fuera tuya, es verdad,
pero es casada, y ajena,
porque la riqueza es buena
gozada con libertad,
Redondilla
pero ¿qué se me da a mí
95
del jardín de mi vecino?

Federico
Eres necio.

Fabio
Eso imagino.

Federico
Pues es sin duda.

Fabio
Es así.

Federico
Redondilla
La estimación de una cosa,
el conquistarla ha de ser,
100
que la fruta y la mujer,
la hurtada es la más sabrosa.
Redondilla
Si el oro que te he contado
de Celia tuviera yo,
del bien que nunca me dio,
105
Fabio, estuviera cansado.
Redondilla
No ha dicho la Antigüedad
en cuanto tengo leídas,
a la fábula de Midas
cosa que tenga igualdad.
Redondilla
110
Todo aquello que tocaba,
en oro se convertía,
oro comía y bebía,
y hasta el oro se acostaba.
Redondilla
Lo mismo deben de ser
115
los gustos de los casados,
pues estando en casa atados,
cuanto tocan es mujer.

Fabio
Redondilla
En mi vida, Federico,
cosa tan aguda oí.

Federico
120
Ve por la pluma, y aquí
me deja.

Fabio
Oye, te suplico.

Federico
Redondilla
No hay que oír; tú has de llevarle
a Celia.

Fabio
¿Vendrán, señor?

Federico
¿Quién?

Fabio
El sastre, el bordador,
125
a quien fuera mejor darle,
Redondilla
porque quinientos ducados
que debes entre los dos...

Federico
Camina, Fabio, ¡por Dios!
Deja esos necios cuidados.

Fabio
Redondilla
130
No te quiero replicar.

Vase FABIO.

Federico
Tráeme a casa la respuesta.

Sale JULIA, dama.

Julia
¿Podrete hablar?

Federico
Poco cuesta,
Julia, oír; comienza a hablar,
Redondilla
y plega a Dios que aproveche.

Julia
135
Cruel Federico airado,
¿qué montes te han engendrado?,
¿qué tigres te dieron leche?

Federico
Redondilla
¿Ya comienzas por ahí?

Julia
¿Ya el principio no te agrada?

Federico
140
Ni me puede agradar nada,
Julia, de ti.

Julia
¿Cómo así?

Federico
Redondilla
El cómo, porque estoy loco,
y el así, porque estoy ciego;
Julia, todo soy de fuego.
145
¡Ay de las cosas que toco!

Julia
Redondilla
Mucho en pensar me desvelo,
si es lo que dices así,
cómo tanto fuego en mí
pueda convertirse en hielo.

Federico
Redondilla
150
Antes muy conforme estoy
a los extremos que llego,
porque para mí soy fuego,
y para ti hielo soy.
Redondilla
Consúmeme todo el día
155
amor, que es rayo del cielo,
y después parezco hielo,
porque la ceniza es fría.

Julia
Redondilla
Si yo acabase conmigo
de aborrecer tu desdén,
160
no quería mayor bien
que en venganza tu castigo.
Redondilla
Pero como es, Tristán, loca,
lo que era vengarme en ti
viene a ser castigo en mí,
165
y en las entrañas me toca.

Federico
Redondilla
¿Por qué me quieres?

Julia
No sé.

Federico
¿No lo sabes? Yo tampoco.

Julia
Tú, ¿por qué me quieres?

Federico
Por loco.

Julia
Pues yo lo mismo seré.
Redondilla
170
Mas sin duda es la ocasión
que quiero, porque he querido
a quien me ha correspondido,
y dúrame esta pasión.

Federico
Redondilla
Si quisiste a quien te amaba,
175
aborrece a quien te olvida,
que esta es razón conocida
y que todo el mundo alaba.

Julia
Redondilla
¿Cómo no la consideras,
pues quieres quien te aborrece?

Federico
180
Porque por eso merece
que la quiera con más veras.
Redondilla
Celia nunca me ha querido,
que si querido me hubiera,
y me olvidara, yo hiciera
185
contrayerba de su olvido.

Julia
Redondilla
Pues si te digo verdad,
yo te quiero porque veo
que te mata otro deseo,
y enciende tu voluntad.

Federico
Redondilla
190
Eso no es amor, que es celos
y envidia.

Julia
Bien puede ser,
porque hicieron la mujer
llena de envidia los cielos.
Redondilla
Mejor libre me pareces
195
que cuando rendido estás;
en fin, yo te quiero más
después que tú me aborreces.
Redondilla
Y dame que me quisieras;
que a fe que me despicara
200
de suerte, que no te hablara
si dos mil almas me dieras.
Redondilla
Quédate, que el gran dolor
me ha hecho decirte más
de los justo, porque estás
205
lejos de tenerme amor.
Redondilla
Mas mira que la mujer
es peligroso enemigo.

Federico
¿Qué puedes tú hacer conmigo,
más que dejar de querer?

Julia
Redondilla
210
Si de quererte dejara,
luego no te persiguiera;
quien persigue y persevera,
amor secreto declara.
Redondilla
Y mientras te tengo amor,
215
te tengo de perseguir.

Federico
¿Qué podrás hacer?

Julia
Decir
a Celia que eres traidor.

Federico
Redondilla
¡Ojalá que tú la hablases
y tu pasión la dijeses,
220
quejas de mi amor le dieses,
y el que tengo le contases!
Redondilla
¡Ojalá que a Celia hermosa
le dijeses que la quiero,
porque no hay tan buen tercero
225
como una mujer celosa!
Redondilla
¡Ojalá que por delito
dijeses que te aborrezco,
y que lo que yo merezco
viese en tus ojos escrito!
Redondilla
230
Por ventura podría ser
despertases a quien duerme.

Julia
Mal sabes tú conocerme,
no entiendes lo que es mujer.
Redondilla
Yo lo trazaré de modo,
235
que sin saber que te quiero,
te pinte un bajo escudero
de vil pensamiento en todo.
Redondilla
Y, finalmente, has de ver,
ya que soy aborrecida,
240
que no hay víbora ofendida
como lengua de mujer.

Vase.

Federico
Soneto
Amo quien me aborrece, aborreciendo
a quien me quiere; adoro a mi enemigo;
huyo de quien me va siguiendo, y sigo
245
la misma sombra que de mí va huyendo.
Muero por quien por otro está muriendo,
y a quien me da su vida a muerte obligo;
a quien me sigue con lealtad, persigo,
y a quien jamás me paga estoy sirviendo.
250
Así por este mar de amor navego,
con hielo abraso, y nieve, en fin, me enciende,
donde sigo mi error, la razón niego,
que cuando amor lo que es razón pretende,
ya no es amor, que amor es niño y ciego;
255
cual ciego mira, y como niño entiende.

Vase FEDERICO. Sale CELIA, y CAMILO, su marido, de camino, y FELICIANO.

Celia
Redondilla
¿Qué tiene allá que hacer?

Camilo
Voy, hermosa Celia mía,
a la heredad por un día;
luego me pienso volver,

Celia
Redondilla
260
¿Sabes cómo cuenta amor
el tiempo de las ausencias?

Camilo
Conozco sus experiencias.

Celia
Yo las entiendo mejor.
Redondilla
Amor ausente, Camilo,
265
cuenta de esta suerte un día,
porque en su contaduría
tengo aprendido el estilo:
Redondilla
un instante un día es,
un cuarto de hora es semana.

Camilo
270
¡Buena cuenta!

Celia
Cuenta es llana;
y una hora entera es un mes.
Redondilla
Que un día es un año, advierte;
una semana, una edad;
un mes, una eternidad.

Camilo
275
¿Y un año?

Celia
Nada, es la muerte,
Redondilla
porque si llega el rigor
a un año, y el que ama siente,
o ha de morirse el ausente,
o quitársele el amor.

Camilo
Redondilla
280
Pues ¿tras un año de ausencia,
no hay amor?

Celia
No.

Camilo
¿De qué suerte?

Celia
Ha de haber olvido o muerte:
muerte, porque no hay paciencia;
Redondilla
olvido, porque en un año,
285
si es que el ausente vivió,
es indicio que olvidó
y que no sintió su daño.

Camilo
Redondilla
¡Pues, mi bien, venir dos días
antes que el año se acabe,
290
si es el término que sabe
amor en sus niñerías!
Redondilla
Mas ¿cómo estuvo diez años
Penélope, y no olvidó
su esposo?

Celia
Porque fingió
295
un poeta esos engaños,
Redondilla
que no debió de querer
pintar en esa ocasión
cómo las mujeres son,
sino cómo habían de ser.

Camilo
Redondilla
300
Luego ¿si yo me ausentase
un año, cierto sería
tu olvido?

Celia
Antes moriría
que en ausencia te olvidase.
Redondilla
Mas no se burle ninguno
305
que ame, a la ausencia de un año,
que es término muy extraño,
muy áspero y importuno.
Redondilla
En un año, todo el cielo
muda cuanto engendra y cría;
310
la noche se iguala al día,
el calor se trueca en hielo;
Redondilla
los árboles se desnudan,
ríos y fuentes se secan,
las condiciones se truecan,
315
los pensamientos se mudan.
Redondilla
Un día es toda la vida,
mira tú qué será un año,
donde nos lleva el engaño
a la muerte de corrida.
Redondilla
320
El alba es la primavera,
el verano el mediodía;
tarde el otoño, y la fría
noche, el invierno que espera.
Redondilla
Mira tú lo que es amar,
325
y mira lo que es sufrir.

Camilo
Tú que lo habrás de sentir,
Celia, lo habrás de mirar.
Redondilla
Por un año a Roma voy.

Celia
¡Válgame el cielo!

Camilo
Detente,
330
que es burla.

Celia
¡Extraño accidente!

Camilo
¿Qué tienes?

Celia
Temblando estoy.

Camilo
Redondilla
Mi bien, probarte quería...

Celia
¡Extrañas burlas, Camilo!

Camilo
¿Ya no sabes tú mi estilo?

Celia
335
¿Dónde vas, por vida mía?

Camilo
Redondilla
Aquel campo que está junto
a nuestra heredad, me venden;
a eso voy.

Celia
Lo que pretenden
de llevarte allá, pregunto.

Camilo
Redondilla
340
Que le vea y concertalle.
Esto es verdad. Queda adiós.

Celia
Vamos los dos.

Camilo
A los dos
no querrán, mi Celia, dalle
Redondilla
por lo que a mí me le dan,
345
que han de entender, y lo creo,
que le tenemos deseo.

Celia
Ahora bien, tú vas galán.
Redondilla
¡Plega a Dios que sea por bien!

Camilo
¿Ahora celos?

Celia
Pues ¿cuándo
350
mejor que al irte apartando
de los ojos que te ven?

Camilo
Redondilla
Lidio, ¿está el caballo a punto?

Lidio
Sacando piedras está
porque a la heredad no va.

Camilo
355
Adiós, mi bien.

Vase CAMILO.

Celia
¡Triste punto!
Redondilla
Feliciano...

Feliciano
Mi señora...

Celia
Oye cerca.

Feliciano
¿Qué me mandas?

Celia
Estoy...

Feliciano
Mas qué, ¿en celos andas?

Celia
Diómelos Camilo ahora
Redondilla
360
más que en mi vida.

Feliciano
¿Por qué?

Celia
Dice que va a la heredad.

Feliciano
En eso dice verdad.

Celia
¿Sábelo tú?

Feliciano
Yo lo sé.

Celia
Redondilla
¿Va, sin duda, a concertar
365
este campo?

Feliciano
Hoy lo han tratado.

Celia
Siempre de ti me he fiado.

Feliciano
De mí te puedes fiar.

Celia
Redondilla
Hazme un placer.

Feliciano
Un servicio
has de decir.

Celia
Un caballo
370
toma.

Feliciano
Si acaso le hallo,
que allá van Lidio y Fabricio.

Celia
Redondilla
Sea de casa o de fuera,
tú has de seguir a Camilo,
mas con tan discreto estilo,
375
que no re conozca.

Feliciano
Espera.
Redondilla
En un campo, ¿de qué modo?
Dame un recado, y iré
público.

Celia
¿Qué te daré?

Feliciano
Piénsalo, y míralo todo,
Redondilla
380
que celos imaginados
para dar tantas molestias,
por lo que tienen de bestias
es bien que vayan pesados.

Celia
Redondilla
Las reliquias se olvidó,
385
que hoy en la cama las vi.

Feliciano
Bien.

Celia
Lléveselas, y di
que se las envío yo,
Redondilla
porque sé su devoción.

Feliciano
Ese es achaque extremado.

Celia
390
Mira si va acompañado,
o si hay mujeres, quién son.

Feliciano
Redondilla
¿Mujeres había de haber?

Celia
¿No es hombre?

Feliciano
No, que quien ama
apenas hombre se llama
395
para ninguna mujer.
Redondilla
Voy por las reliquias luego.

Celia
Sobre el almohada están,
que aun ellas celos me dan.

Feliciano
Que te declares, te ruego.

Celia
Redondilla
400
Pienso que las ha dejado
de industria.

Feliciano
¡Qué pensamiento
tan malo!

Celia
Es del mal que siento.

Feliciano
Aquí te aguarda un recado
Redondilla
de Federico, que entraba
405
a decírtelo, y tus celos
me lo olvidaros.

Celia
¡Los cielos
le destruyan! Vete, acaba.

Vase FELICIANO, y sale FABIO.

Fabio
Redondilla
Después de besar tus manos
Federico, Celia hermosa,
410
centro en que solo reposa
de mil pensamientos vanos,
Redondilla
dice que en aquel torneo
que con tu presencia honraste,
donde de nuevo abrasaste
415
en tus ojos su deseo,
Redondilla
el premio de más galán
le enviaron los jüeces,
favor que tú le mereces
y que a ti misma le dan.
Redondilla
420
Y así, señora, te envía
esta pluma de diamantes,
[En una cajita.]
a tu rigor semejantes
y a su firmeza y porfía.
Redondilla
Porque es bien que se te dé,
425
cuando ningún premio alcanza,
en la pluma, su esperanza,
y en los diamantes, su fe.
Redondilla
Y porque es tan semejante,
dice que en obedecerte
430
será pluma, y en quererte
dice que será diamante.

Celia
Redondilla
Por ser precio de torneo,
a quien debo cortesía,
la tomo, y de la porfía
435
me espanto de su deseo.
Redondilla
Y podrasle responder,
Fabio, que aquestos diamantes
y pluma, muy semejantes
a los dos nos han de ser.
Redondilla
440
Que como poder labrar
con los puntos de una pluma
algún diamante es, en suma,
imposible de acabar,
Redondilla
así podrá mi dureza
445
ablandarse a su porfía,
porque esta dureza es mía
si es suya aquella firmeza.
Redondilla
No porque le quiero mal
esto yo se lo confieso,
450
mas porque siento en exceso
que tenga esperanza igual,
Redondilla
que soy noble, estoy casada
con quien sabes. No he de hacer
cosa en que pueda ofender
455
punto de quien soy, en nada.
Redondilla
Con esta resolución,
si Federico me quiere,
dile que a otro mundo espere
de este su amor galardón,
Redondilla
460
que allá me podrá gozar,
como el Petrarca decía
de Laura.

Fabio
¿A tanta porfía
tan justo desengañar?
Redondilla
Todo lo tiene entendido;
465
no puede más.

Celia
¡Caso extraño!

Fabio
Él quiere con este engaño,
desengañado y perdido,
Redondilla
ama, señora, de suerte,
que yo y cuantos le tratamos
470
como enfermedad amamos,
que se pega cuando es fuerte.
Redondilla
Aman todos los criados,
los caballos, los azores,
los perros, los cazadores,
475
los pájaros enjaulados.
Redondilla
El papagayo decía
“Celia” ayer; todo se abrasa,
que en diciéndole: “¿Quién pasa?”
“Celia”, dice todo el día.
Redondilla
480
Es cosa que se ha pegado
hasta en los mismo vecinos.

Celia
Péganse los desatinos
de ese amor desatinado,
Redondilla
que si un triste suele hacer
485
triste al otro que le mira,
y un airado mueve a ira,
podrá un loco enloquecer.
Redondilla
Vete con Dios, y dirás
que cuando el loco de casa
490
–ya le conoces, pues pasa
siempre por la vuestra y más–
Redondilla
cobre seso, podrá ser
que él me ablande y yo le quiera.

Vase ella.

Fabio
El suyo cobrar quisiera,
495
que le habrá bien menester
Redondilla
sin meterse en curar locos.
¡Extraña resolución!
¡Oh, amor, y qué cuerdos son
los que huyen de ti, y son pocos!

Sale PEROTE, loco, con sayo largo de colores.

Perote
Redondilla
500
¿Siempre me han de estar picando?
¿Soy yo bestia como ellos?

Fabio
Perote, de tus cabellos
aquí estábamos tratando.

Perote
Redondilla
Créolo, que aquestos pajes
505
me dan lindo repelón.

Fabio
¿Dónde vas?

Perote
Voy a lección;
desvíate, no me atajes.

Fabio
Redondilla
¿A lección?

Perote
Paso del ‘ba’,
y ando.

Fabio
¿Adónde?

Perote
En ‘ban’, ‘ben’, ‘bin’.

Fabio
510
¿Que vas a la escuela, en fin?

Perote
Sí, tío; soy grande ya.

Fabio
Redondilla
¿No me conoces?

Perote
Pues ¡no!
¿No estáis vos con Federico,
aquel mentecato rico,
515
casi, casi como yo?

Fabio
Redondilla
¿Mentecato?

Perote
Pues ¿no es
mentecato el que ha gastado
la riqueza que ha heredado
en cuatro meses o tres?

Fabio
Redondilla
520
¡Qué bien dicen que los locos
dicen siempre la verdad!

Perote
Preguntadlo a la ciudad,
que a fe que lo nieguen pocos.

Fabio
Redondilla
¿Cómo no le vas a ver?

Perote
525
¿Hay allá qué merendar?

Fabio
Pues ¡no!

Perote
¿Queréisme llevar?

Fabio
Yo sé que le harás placer,
Redondilla
que estima de aquesta casa
hasta un perro.

Perote
Vamos, vamos.

Fabio
530
¡Qué lindo trueco llevamos
para un alma que se abrasa!

Perote
Redondilla
Antes vos lo entendéis poco,
porque está puesto en razón
que los que tan locos son
535
vayan a ver al más loco.

Vanse. Y salen CAMILO y LUDOVICO, caballero amigo suyo.

Camilo
Redondilla
Tengo por caso imposible
que saliera de otra suerte.

Ludovico
¡Bravos celos!

Camilo
No es la muerte,
Ludovico, más terrible.
Redondilla
540
Siempre quise a Celia bien,
mas después que en esto ha dado,
no estoy tan enamorado.

Ludovico
Pocos habrá que lo estén
Redondilla
si los aprietan así,
545
porque tanta privación
trae deseos, que son
los que os han traído aquí.

Camilo
Redondilla
Celos de propia mujer,
¿cuándo no fueron cansados?

Ludovico
550
Es porque gustos casados
son hoy lo mismo que ayer.
Redondilla
Y es otro divertimiento
el de la familia y casa,
que acorta, modera y tasa
555
de amor cualquiera contento.
Redondilla
Yerra quien los pide, en fin,
en casamiento o sin él,
porque el amor es Abel,
y los celos son Caín.
Redondilla
560
Hermanos son, en rigor;
mas ¿qué importa que lo sean,
si la muerte se desean?
Y al fin, celos mata amor.
Redondilla
En fin, vos, como el que está
565
preso, de noche salís.

Camilo
¡Dichoso vos, que vivís
libre!

Ludovico
Cautivo soy ya,
Redondilla
que no sé a quién tengo amor.
Esa es mayor libertad,
570
porque está la voluntad
a su gusto en lo mejor,
Redondilla
que lo mejor es aquello
que un hombre a su gusto elige.
Vamos donde ayer os dije.

Camilo
575
Colgada está de un cabello
Redondilla
la espada de este tirano
sobre mi cabeza. ¡Ah, celos!
¿Cuándo librarán los cielos
mi vida de vuestra mano?
Redondilla
580
¿Es hermosa esa mujer
donde me queréis llevar?

Ludovico
No hay más bien que desear,
ni en Florencia hay más que ver.
Redondilla
Vila en cierta tienda oscura,
585
donde taparse intentaba,
mas no de suerte envainaba
la espada de la hermosura,
Redondilla
que no dejase por donde
pudiese herir y matar.
590
Quise el intérprete hablar
que por su merced responde,
Redondilla
y diome buena razón
de la esperanza y la casa.

Camilo
¡Qué vida un mancebo pasa!

Ludovico
595
¿Es envidia?

Camilo
Envidias son.

Ludovico
Redondilla
Nadie está alegre en su estado;
muy buen estado tenéis.

Camilo
Poco de celos sabéis.

Ludovico
¿Si es este vuestro criado?

Sale FELICIANO.

Camilo
Redondilla
600
A Feliciano parece.

Feliciano
¡Qué bien hice en sospechar
que aquí te había de hallar!

Camilo
¿Búscame a mí? ¿Qué se ofrece?

Feliciano
Redondilla
Mi señora, en gran secreto,
605
que te siga me mandó,
que tu jornada le dio,
a tu heredad, mal conceto.
Redondilla
En seguirte obedecí,
Camilo, su mandamiento,
610
y en descubrirte su intento,
lo que te debo cumplí.
Redondilla
No es esto poca lealtad,
sino justa obligación,
porque los criados son
615
correos de la amistad.
Redondilla
De los casados estriba
la paz entre los criados,
que quien sirve a los casados
tal vez de su paz les priva.
Redondilla
620
Yo no puedo allá volver;
acá me puedes mandar.

Camilo
¿Qué puede un criado errar
que sabe lo que ha de hacer?
Redondilla
Los criados entendido
625
dan a sus dueños honor,
y obligan con su valor
a serles agradecidos.
Redondilla
Vienes a buena ocasión,
que te habremos menester.

Ludovico
630
Quien tan bien sabe entender
lo que los servicios son,
Redondilla
en todo andará acertado,
será de provecho en todo.

Feliciano
Yo sé, Ludovico, el modo
635
de hacer su oficio el criado,
Redondilla
y huélgome de que en mí
cayese aqueste secreto.

Camilo
Gratificarte prometo
lo que has dicho y hecho aquí.
Redondilla
640
Vamos donde sin prisiones
una hora tengamos buena,
que me cansa la cadena
de tantas obligaciones.
Redondilla
¿Siempre he de estar preso allí?
645
¿De qué sirve la riqueza
que tengo?

Ludovico
La gentileza
y los verdes años di,
Redondilla
que son los que mueven más.

Camilo
¿Dónde vive esa mujer?
650
Que quiero darme a entender
que estoy libre.

Feliciano
¿Libre estás?

Camilo
Redondilla
No me nombres en todo hoy,
Feliciano, a mi mujer,
aunque la debo querer
655
y quiero, a fe de quien soy,
Redondilla
mas porque quiero pensar
que estoy libre.

Feliciano
Harelo así.

Ludovico
Venid los dos por aquí.
¡Oh, si tuviese lugar!

Camilo
Redondilla
660
Si estos pasos me costara
Celia, mucho la quisiera.

Ludovico
¿Qué te cansa?

Camilo
Que cualquiera
tiempo topo con su cara.

Vanse. Sale FEDERICO, FABIO y el loco.

Federico
Redondilla
¡Linda respuesta, por Dios!

Perote
665
¿Tan mala os ha parecido?
Pues ¡por Dios, que no he podido
casarme ahora con vos
Redondilla
sin trae del santo Papa
dispensación!

Federico
¿De qué suerte?

Perote
670
Somos parientes.

Fabio
Advierte
que Celia, señor, se escapa
Redondilla
con decir que tiene estado
a que no ha de hacer ofensa.

Federico
Lo que es justo, Fabio, piensa.

Perote
675
Vos estáis muy bien pensado.
Redondilla
Ea, venga la merienda.

Federico
¡Qué visita tan igual
a la calidad del mal!

Perote
Vayan por algo a la tienda,
Redondilla
680
que en casa ya sé que ha días
que no tenéis qué comer.

Federico
Públicas deben de ser,
Fabio, las locuras mías.

Fabio
Redondilla
¿En eso piensas ahora?
685
Pues ¿hay fábula en Florencia
como tu amor?

Perote
Ten paciencia,
que la paciencia mejora
Redondilla
con la esperanza del bien
la desventura del mal.

Federico
690
¡Qué buen loco!

Fabio
No le hay tal
en el mundo.

Perote
Erráis también,
Redondilla
porque yo os digo que hay tantos,
que hierve el mundo de locos,
y son los cuerdos tan pocos,
695
que se puede saber cuántos.
Redondilla
Solo en un palmo de tierra
he visto dos locos.

Federico
¿Dos?

Perote
Sí, dos digo.

Federico
¿Quién?

Perote
Yo y vos.

Federico
Acierta, ¡por Dios!

Fabio
No yerra;
Redondilla
700
este fue un grande estudiante,
según ayer entendí.

Perote
De estudiar me puse así,
no como vos de ignorante.

Federico
Redondilla
¿En efecto hay gran locura
705
en el mundo?

Perote
Eso es forzoso,
y es argumento curioso
de lo que en los hombres dura,
Redondilla
lo que os diré.

Federico
Dilo a ver.

Perote
El mundo, ¿no es rueda?

Federico
Sí.

Perote
710
Yo siempre rodar le vi;
redondo debe de ser.
Redondilla
Y es sin duda que se infiere
que es rueda, y aun de navaja,
pues rodando, sube y baja
715
a las personas que quiere.
Redondilla
Pues si los que en él estamos
siempre andamos en su rueda,
¿qué cabeza habrá que pueda
sufrirlos?

Federico
Con eso andamos
Redondilla
720
faltos de seso los más.

Perote
¡Bravas vueltas dio con vos!

Federico
No digas tú con los dos,
que conmigo cuerdo estás,
Redondilla
que si el necio no lo es
725
en conociendo su error,
si eres loco, yo mayor,
porque lo niego después.

Perote
Redondilla
Cuatro cosas hizo un día
sus columnas la locura.

Federico
¿Que son?

Perote
730
Amor y hermosura,
valentía y poesía.
Redondilla
Un hombre que en lindo toca,
digo, si se precia de ello,
es loco del pie al cabello,
735
más que la mujer más loca.
Redondilla
El que ama y quiere bien,
si en vuestro ejemplo reparo,
ese es un loco tan claro,
que cuantos quieren le ven.
Redondilla
740
El valiente ha de ser loco,
que si es cuerdo y el fin siente,
¿cómo puede ser valiente?
Y así, el que es cuerdo lo es poco.
Redondilla
Poetas, ¿qué os diré yo?

Federico
745
Pues ¿son locos?

Perote
¿No es locura
decir que el seso se apura
en lo que el otro escribió,
Redondilla
sino solo escribir mal?
Porque bien lo saben pocos,
750
y aun estos también son locos
si les falta el natural.

Federico
Redondilla
Yo escribo, Perote amigo,
enseñado de mi amor,
sin más arte que el dolor
755
del imposible que sigo.

Perote
Redondilla
Para ser poeta, hermano,
muy poco habréis menester,
porque no es más de leer
al poeta más cercano,
Redondilla
760
y hurtalle hasta las razones;
llamar al agua cristal,
a los madroños coral,
conceptos a las razones;
Redondilla
para decir que amanece,
765
contar que el alba salía,
y que al sol un cuello hacía
de círculos doce o trece,
Redondilla
y otros cien mil disparates,
y alabar una mujer,
770
haciéndola mercader
de joyas y de alpargates;
Redondilla
y haciendo, si os inquieta
envidia, un soneto o dos
a quien no sabe si Dios
775
os hizo bestia o poeta.
Redondilla
Que con tanto lo seréis
entre amigos y vecinos,
laureado con pepinos
hasta que el mundo canséis,
Redondilla
780
y en la última partida
restituyáis con verdad
a la misma necedad
lo que le hurtastes en vida.

Federico
Redondilla
Yo quedo bien enseñado;
785
y pues ya sabes mi mal,
y eres hombre de caudal
que en tu razón has mostrado,
Redondilla
te quiero pedir consejo.
¿Dejaré mi pretensión?

Perote
790
¿A quien está sin razón,
que sirve al alma de espejo,
Redondilla
quién le puede aconsejar?
¿Vos amáis?

Federico
Amo esta fiera.

Perote
¿Qué os dice?

Federico
Que no la quiera.

Perote
795
¿Cierto?

Federico
Sí.

Perote
Pues no la amar.

Federico
Redondilla
Morireme.

Perote
Veis ahí
cómo no asienta el consejo.

Federico
La razón hiciste espejo
del alma ahora.

Perote
Es así.

Federico
Redondilla
800
Pues Celia es ya mi razón,
luego es espejo del alma.

Perote
No es alma lo que desalma,
que las que animan lo son.
Redondilla
Pero, pues estáis perdido
805
y habéis de querer por fuerza
este envite a que os esfuerza,
no la razón, el sentido,
Redondilla
queredla y tened firmeza,
que es mujer y no es montaña.

Federico
810
Responde a mi ruego extraña.

Perote
Mal conocéis su flaqueza
Redondilla
y lo que el tiempo derriba.

Federico
¿Conquistará su afición?

Perote
Sí.

Federico
¿Con qué?

Perote
Con un halcón.

Fabio
815
Ya de sentido le priva
Redondilla
la furia.

Federico
Ya estás perdido.
¿Con un halcón?

Perote
Sí, que es ave
que lleva el vuelo suave
por los vientos esparcido;
Romance (tirada)
820
y pues vos sois cazador,
entended esto que os digo.

Federico
¿Ha de ser algún amigo?

Fabio
No, dinero es mejor.

Perote
Redondilla
Ni es amigo, ni dinero.

Federico
825
Pues ¿qué ha de ser?

Perote
Un halcón.

Federico
¿De los que pájaros son?

Perote
De los mismos.

Federico
¡Qué grosero!
Redondilla
Pues, bestia, ¿cómo ha de ser
que un ave pueda cazar
830
una mujer?

Perote
De estudiar
he venido a enloquecer,
Redondilla
una ciencia que solía
decirme algún buen suceso.

Fabio
¿No te dijo lo del seso?

Perote
835
Nunca supe en cosa mía;
Redondilla
que en sus cosas nadie es sabio.

Federico
Este no parece loco.

Perote
Las propias míranse poco;
de mi descuido me agravio.

Fabio
Redondilla
840
En ninguna cosa veo
que tú estás loco, y más que él,
sino en ponerte con él
a tratar de tu deseo.

Federico
Redondilla
Tales los amantes son.
845
Ahora bien, tu astrología
dice que a la garza mía
alcance como un halcón;
Redondilla
y yo digo que me obligo,
cuando sea verdad eso,
850
a volverte el seso.

Perote
¿El seso?

Federico
Sí.

Perote
¿Sí?

Federico
Y otra vez lo digo.

Perote
Redondilla
¿Cumplireislo?

Federico
Sí, ¡por Dios!
Ve, y dale de merendar;
muestra que voy a pasear.

Perote
855
Vámonos juntos los dos.

Federico
Redondilla
No, no; merienda primero.

Perote
Acordaos de aquel halcón.

Federico
Sin duda esta posesión
se ha de alcanzar con dinero

Vanse. Y salen JULIA, CAMILO y LUDOVICO.

Ludovico
Redondilla
860
Oye aparte.

Julia
Ya lo entiendo.

Ludovico
Es Camilo, Julia, un hombre,
fuera de ser gentilhombre,
que ya su talle estás viendo,
Redondilla
el más rico de Florencia,
865
y un hombre muy liberal.

Julia
No me parece muy mal;
agrádame su presencia.
Redondilla
Y viene a buena ocasión,
que habrá en el alma lugar,
870
porque procuro sacar
un hombre del corazón.

Ludovico
Redondilla
¡Cómo! ¿No te trata bien?

Julia
Antes me trata tan mal,
que estoy de celos mortal
875
y de desprecios también.

Ludovico
Redondilla
Sobre los celos desprecios,
no lo sufras.

Julia
No podré.

Ludovico
Tener con desprecios fe,
Julia, es condición de necios.

Julia
Redondilla
880
¿Camilo querrame a mí?

Ludovico
Si Camilo, Julia, fuera
libre, mucho te quisiera.

Julia
Pues ¡cómo! ¿Es casado?

Ludovico
Sí.

Julia
Redondilla
Vete luego de mi casa,
885
Ludovico.

Ludovico
Escucha, advierte...

Julia
¿Qué he de escuchar? ¿De qué suerte?

Ludovico
Como eso en el mundo pasa.
Redondilla
Amor tiene dos maneras
de gozarse: una es el gusto,
890
y otra el interés.

Julia
No es justo
que hables más.

Ludovico
¿De qué te alteras?
Redondilla
Haz, Julia, como discreta,
uno mande y otro elija,
que amor es estrella fija,
895
y el interés es cometa.
Redondilla
Párate con el amor
que podrás gozar después,
porque imite el interés
de la cometa el furor.

Julia
Redondilla
900
Este mozo, Ludovico,
casado, rico y galán,
será de los que se van
más que de manos, de pico.
Redondilla
En los mármoles, mañana,
905
se alabará que llegó,
vio, pidió, gozó y dejó,
César de mujer liviana.
Redondilla
Llévale luego de aquí.

Ludovico
Óyele siquiera.

Julia
Llegue.

Ludovico
910
¡Aun no quiere que la ruegue!

Camilo
¿Por quién la ruegas?

Ludovico
Por ti.

Camilo
Redondilla
¿No estaba la puerta llana?
¿Hay algún gigante en ella?

Julia
¿Queréis vos pasar por ella
915
como por cosa liviana?

Camilo
Redondilla
¿Cómo, si os quiero servir,
y no vengo más de a veros?

Julia
¡Quién pudiera conoceros
para enseñarse a mentir!
Redondilla
920
Andad, Camilo, con Dios,
que no estoy bien con casados.

Camilo
Con los ojos engañados
me habéis mirado, ¡por Dios!
Redondilla
¿Yo casado?

Julia
Luego ¿no?

Camilo
925
¿Huelen los casados?

Julia
Sí.

Ludovico
Ya no hay que negar aquí:
la verdad me preguntó
Redondilla
y díjele la verdad.

Julia
Sé vuestro nombre y estado,
930
y los dos me han obligado
a no haceros amistad.
Redondilla
El nombre, porque es de un hombre
que tiene cierta mujer
que infierno debe de ser,
935
aunque es del cielo su nombre.
Redondilla
Celia se llama, ¡ay de mí!,
a quien un hombre que adoro
quiere tanto, que hoy le lloro
por muerto, que hoy le perdí.

Ludovico
Redondilla
940
Calla, necia, y no prosigas,
que celos te han engañado.
[Quedo a ella:]
(Muy necia, Julia, has estado;
haz por donde te desdigas,
Redondilla
que este Camilo es aquel
945
que es de esta Celia marido.)

Camilo
Hablando se están de oído.
¡Ay, desventura cruel!
Redondilla
¡Muerto soy, Celia, me ha muerto,
fingidos sus celos son!
950
¿Hombre a Celia?

Julia
(De esa razón
me advierte.

Ludovico
De esta te advierto.)

Julia
Redondilla
Burlaros quise, Camilo,
no hurtéis color a la cara;
bien os conozco.

Ludovico
Repara
955
en que es ordinario estilo,
Redondilla
Camilo, de las mujeres.

Camilo
Así, Julia, lo he pensado;
sé con quién estoy casado,
como tú sabes quién eres.
Redondilla
960
No tratemos de esto más,
que ni tu galán cualquiera
la vista en el sol pusiera,
ni este se eclipsa jamás.
Redondilla
Vámonos a entretener,
965
que mi libertad es poca.

Ludovico
(Mucho te fuiste de boca.
Eres, Julia, al fin, mujer.)

Julia
Redondilla
Salgamos a aquel jardín,
hablemos cosas de gusto.

Camilo
970
(No sé yo si mi disgusto
sin mi muerte tendrá fin.
Redondilla
Quejábame de los celos
de Celia. ¡Cuánto mejor
fuera agradecer su amor!
975
¡Castigado me han los cielos!
Redondilla
¡Oh, terribles desvaríos!
¡Pena irreparable y brava!
De los suyos me quejaba,
ya me quejo de los míos.
Redondilla
980
¿Quién será el hombre ¡ay de mí!,
que tiene a Celia afición?
¿Si le habrá dado ocasión?)

Ludovico
¿Qué estará hablando entre sí?

Camilo
Redondilla
(Mas fingiendo voluntad
985
a esta mujer, yo sabré
quién, y cómo, y cuándo fue.
¡Válame Dios! ¿Si es verdad?)

Ludovico
Redondilla
¿No vienes?

Camilo
Estoy pensando
qué le daré.

Ludovico
¿Traes dinero?

Camilo
990
Darle esta cadena quiero.

Ludovico
¿La cadena?, ¿estás burlando?

Hace que le quiere dar una cadena, y ellos se espantan.

Camilo
Redondilla
No burlo, que me contenta
el donaire; es como un oro,
que puesto que a Celia adoro,
995
es de otra tela esta cuenta.

Julia
Redondilla
Mostrando va gran placer.
Esto es sin duda, Camilo.

Ludovico
O sabe bien, por su estilo,
que tiene honrada mujer.


Acto II

Salen CELIA y FELICIANO.

Celia
Quintilla
1000
¿Qué tienes?

Feliciano
Yo no lo sé.

Celia
¿Gran mal?

Feliciano
Extraña tristeza.

Celia
¿Es del alma?

Feliciano
Así se ve,
porque a ser de la cabeza,
ya no se tuviera en pie.

Celia
Quintilla
1005
¡Maldiga Dios la heredad,
no dé para siempre fruto,
si de aquella soledad
me vino este amargo luto!

Feliciano
No fue sino la ciudad.

Celia
Quintilla
1010
¿Qué dices?

Feliciano
Que es cosa extraña
ver la tristeza que tiene.

Celia
Gran soledad le acompaña,
y a veces a tanta viene,
que el rostro en lágrimas baña.
Quintilla
1015
¿Que no sabes la ocasión?

Feliciano
Aquí me hicieras reír
a no ser tan mi pasión.
¿Yo a ti te puedo decir
cosas que del alma son?
Quintilla
1020
Si tú que estás a su lado
las noches que algún casado
suele juzgar por eternas,
y cuyas caricias tiernas
pueden haberle obligado,
Quintilla
1025
no penetras la ocasión
de tanta melancolía,
¿parécete que es razón
que sepa, señora mía,
de Camilo el corazón?

Celia
Quintilla
1030
Si tú, que fuiste con él,
no sabes su mal cruel,
yo, que por dicha, le ofendo,
¿qué te espantas si no entiendo
esta novedad en él?
Quintilla
1035
Ya con amor y con ruego,
y algunas veces con llanto,
tan tierna a sus brazos llego,
que se enterneciera un canto
y que se templara un fuego.
Quintilla
1040
Mas ni porque llore y ruegue,
porque me aparte o me allegue,
o me enoje o me enternezca,
¿es posible que merezca
sino solo que lo niegue?
Quintilla
1045
Tal vez, en su pecho tierno
cogiendo el fruto de amor,
me muestra un amor eterno;
mas luego vuelve el furor
como furia del infierno.
Quintilla
1050
Y arrojándome de sí
quedo sin él y sin mí,
donde le oigo unos suspiros
tales, que parecen tiros
de su pecho contra mí.
Quintilla
1055
Y aunque no puedo entendellos
ni de raíz los arranco
para ver la causa en ellos,
a fe, que no yerra el blanco,
que da en el alma con ellos.

Feliciano
Quintilla
1060
Pues ¿qué imaginas?

Celia
Presumo
que le tiene ciego el humo
de algún pensamiento vil
contra mi honor, tan sutil,
que me deshago y consumo.

Feliciano
Quintilla
1065
¿Cómo, de celos de ti?

Celia
Eso presumo, ¡ay de mí!,
y no entiendo la ocasión,
que vive en mi corazón
y le quiero más que a mí.
Quintilla
1070
Es muy ordinaria cosa,
cuando se tuerce la cara
de una amistad amorosa,
pensar en lo que repara
y por qué vive quejosa.
Quintilla
1075
Y así, yo tengo pensado
cuanto, desde que nací,
puedo haber imaginado
hasta que su esposa fui,
y un pensamiento no he hallado,
Quintilla
1080
pues después que me casé,
si no es haberme servido
Federico, yo no sé
qué pueda haberle ofendido.
Y esto ¿por qué culpa fue?
Quintilla
1085
¿Puedo yo quitar a un hombre
que no me quiera?

Feliciano
No creas
que eso le espante y asombre;
mira, señora, que afeas
la claridad de tu nombre.

Celia
Quintilla
1090
Como tan público ha sido
que en saraos, en torneos
tanta hacienda ha despendido,
pueden haber sus deseos
a su noticia venido.
Quintilla
1095
Porque si fue Federico
caballero noble y rico,
y ya está en humilde estado
por lo que por mí ha gastado...

Feliciano
Que me escuches, te suplico.
Quintilla
1100
¿Qué importa que un loco intente,
engañado de su amor,
ser fábula de la gente,
para presumirse error
de tu virtud excelente?

Celia
Quintilla
1105
Esté el mundo de manera,
Feliciano, que a cualquiera
le parecerá que un mozo
que hace en su hacienda destrozo
y en su opinión persevera,
Quintilla
1110
no gasta sin ocasión,
ni sirve sin esperanza;
y si esta mala opinión
también a Camilo alcanza,
esa fue mi perdición.
Quintilla
1115
Y si esto le tiene así,
hoy me despido de mí,
hoy mis galas me desnudo,
hoy, Feliciano, me mudo
de todo aquel ser que fui.
Quintilla
1120
No me verá más Florencia,
será de esclava mi traje.

Feliciano
Oye, espera, ten paciencia;
baja la voz.

Celia
¿Que la baje?
Falta a mi mal resistencia.

Feliciano
Quintilla
1125
¿Por qué quieres de esa suerte
dar ocasión a su muerte?

Celia
Porque él me la da a la mía.

Feliciano
¡Gran mal comienza este día!
Vuelve, señora, y advierte...

Celia
Quintilla
1130
¿Qué quieres?

Feliciano
Si me fiara
de ti, yo remediara.

Celia
¿Sabes algo de mi mal?
Que en ser mujer principal,
aunque soy mujer, repara.

Feliciano
Quintilla
1135
Dame palabra de hacer
con secreto y discreción
lo que fuere menester
para impedir tu pasión,
y aquí la podrás saber.

Celia
Quintilla
1140
Feliciano, ¡plega al cielo...!

Feliciano
No jures.

Celia
¡...que se abra el suelo,
y viva me trague en sí!

Feliciano
No jures.

Celia
Sí, contra mí.

Feliciano
Basta, conozco tu celo.
Quintilla
1145
Sabe, pues, que tu marido
no salió de la ciudad,
ni a vuestra heredad ha ido.

Celia
Luego ¿no fue a la heredad?

Feliciano
Fue, de un amigo inducido,
Quintilla
1150
a ver una bella dama
que es la gala de Florencia.

Celia
¿Hablola?

Feliciano
No, que te ama.

Celia
¿Cómo no? Quien finge ausencia,
gusto en posesión, desama.

Feliciano
Quintilla
1155
Antes no, pero he creído
que esta es dama de interés,
y si interés le ha movido
y sabe cuán rico es
mi señor y tu marido,
Quintilla
1160
querrale, Celia, coger,
y para poderlo hacer
hará lo que suelen muchas.

Celia
¿Hechizos?

Feliciano
Como lo escuchas.

Celia
Hechizos deben de ser.

Feliciano
Quintilla
1165
Las más de estas piensan dallos
para amar y amartelallos:
fíanse de otras como ellas
que las engañan a ellas,
y danlos para matallos.
Quintilla
1170
Si vieses sus boberías,
palabras en consonantes,
yerbas, piedras, tropelías
y otras cosas semejantes,
compasión de ellas tendrías.
Quintilla
1175
Pues si astrólogo se ofrece,
allí la consulta pasa;
si quieres, si da, si ofrece,
si a otra, si vendrá a casa,
o si se estará en sus trece.
Quintilla
1180
Eligen toda invención
contra ignorantes.

Celia
Has dado
luz por donde mi pasión
he visto.

Feliciano
Lo que has jurado
cumple.

Celia
Harelo, que es razón,
Quintilla
1185
pero has de llevarme allá.

Feliciano
La casa te enseñaré
donde esta señora está.
Camilo viene.

Celia
¿Qué haré?

Feliciano
Disimular.

Celia
¿Quién podrá?

Sale CAMILO, criados, CLAVELA y LIDIO.

Camilo
Quintilla
1190
¡Quitádmele de delante,
no parezca más aquí!

Clavela
¿Hay frenesí semejante?

Celia
¿De qué viene, Lidio, así?

Lidio
No hay cosa que más me espante;
Quintilla
1195
porque César se llegó
a alegrarle, se enfadó
de la manera que ves.

Celia
¡Ah, traidor, ya sé lo que es!
Mas ¿por qué le culpo yo?
Quintilla
1200
¿A su hijo, un ángel bello,
arroja así de sus ojos?

Clavela
Ni quiere hablallo, ni vello.

Camilo
(¿Si me da tantos enojos
pensallo, qué hará creello?
Quintilla
1205
¿Si es mi hijo? Mas ¡ay triste!
¿Por qué lo debo dudar?)

Celia
Mi señor, ¿en qué consiste
no dejaros regalar
de César?

Camilo
(La causa fuiste.)

Celia
Quintilla
1210
¿No me habláis?

Camilo
(¿Si puede ser
que en esta noble mujer
haya cabido mi ofensa?
Quien con celos ama y piensa,
el seso quiere perder.
Quintilla
1215
¿Qué pienso, pues? ¿Qué imagino?
¿Qué espíritu me infundió
el primero desatino?
Si Celia no me ofendió,
¿por qué mi ofensa adivino?)

Celia
Quintilla
1220
A César, que de diez años
pudiera espada ceñir,
con mil regalos extraños
solíades vos pedir
para los brazos.

Camilo
1225
¡Qué engaños!
Quintilla
¡Déjenme todos aquí!

Celia
¿Yo también he de dejaros?

Camilo
Vos, pues.

Celia
¿Yo?

Camilo
Digo que sí.

Celia
¿También yo vengo a enojaros?
1230
(Él está fuera de sí.)
Quintilla
Mas si vuestro hijo os cansa,
¿qué mucho que os canse yo?

Clavela
(En su tristeza descansa
ya del furor que le dio;
1235
no viendo a César, se amansa.)
Quintilla
Licencia os quiero pedir,
mi señor, para salir
de casa un rato esta tarde.

Camilo
Id con Dios.

Celia
El cielo os guarde.

Camilo
1240
Y todos se pueden ir.

Celia
Quintilla
Dejadle solo.

Clavela
Sí haremos.

Celia
Venid conmigo, que Dios
remediará el mal que vemos.

Feliciano
Iremos solos los dos.

Celia
1245
Solos, Feliciano, iremos.

Vanse todos. Queda CAMILO solo.

Camilo
Romance (tirada)
Celos bastardos de amor,
locos, que formáis de sueños
imaginaciones vanas;
ciegos, que andáis siempre a tiento;
1250
fantasmas en noche oscura,
sospechas para el deseo,
dudas para la memoria,
del alma tormento eterno;
desconfianzas que llaman
1255
hijas del entendimiento;
enredos donde se acaba
el ovillo de Teseo;
bastardos, locos, mortales,
imaginaciones, miedos,
1260
fantasmas, sospechas, dudas,
desconfianzas, enredos,
¿cómo, si sois infierno, injustos celos,
solo una letra os falta para cielos?
Encubridores del mal,
1265
ladrones del honor cierto,
que encubrís lo que sentís
y hurtáis el crédito ajeno;
moneda falsa que hace
a la honra el pensamiento;
1270
juanelos de un artificio
que lleva la infamia al seso;
polilla del corazón,
correos del pensamiento,
astrólogos del agravio,
1275
arquitectos del silencio,
mirad que muero, y que saber deseo
lo que me ha de matar, si a verlo llego.
Siento decir mi dolor,
callo lo que voy sintiendo,
1280
sufro el temor que me mata,
aunque digo lo que temo;
desengaño a quien engaño,
creo el daño que no veo,
dudo la verdad que miro,
1285
confirmo el mal que sospecho;
persigo mi propio gusto,
niego lo mismo que creo,
adoro mi perdición,
aborrezco mi remedio;
1290
siento, callo, sufro, digo,
desengaño, engaño, creo,
dudo, confirmo, persigo,
niego, adoro y aborrezco,
y cuando llego a ver lo que deseo,
1295
tiemblo del daño y al temor me vuelvo.

Sale PEROTE, loco.

Perote
Redondilla
A la fe, con vos me envían,
que dicen que lo estáis.
Huélgome que en cuerdo dais,
que así los locos se crían.
Redondilla
1300
Sabe que el mundo ha llegado
a estado, que tengo en poco
el que no parece loco
para vivir descansado.
Redondilla
Si vos queréis descansar,
1305
creedme, y perded el seso;
que con seso yo os confieso
que tenéis bien qué llorar.
Redondilla
Dos filósofos había
que viendo lo que pasaba,
1310
Heráclito lo lloraba,
Demócrito lo reía.
Redondilla
Escoged de aquestos dos;
si sois cuerdo, lloraréis,
si sois loco, reiréis.
1315
Hablad, ¡mal os haga Dios!
Redondilla
Que aunque loco, no soy necio
que hablando os he de cansar.

Camilo
Tengo mucho en qué pensar,
cosas que en el alma precio.
Redondilla
1320
Mas, pues ya corre la fama
que estoy loco, y tú lo estás,
hoy quiero estimarte en más,
de hoy más mi amigo te llama.
Redondilla
Hablemos tú y yo de veras
1325
en cosas de gran primor.

Perote
¿Qué cosas?

Camilo
Cosas de amor.

Perote
Amor es todo quimeras.
Redondilla
Pues que si escapáis de ahí,
y dais por ventura en celos,
1330
no han hecho cosas los cielos
más extrañas.

Camilo
¿Cómo así?

Perote
Redondilla
Sabed que cuenta un poeta
que celos antiguamente
era una parte excelente
1335
del cielo, estrella o cometa.
Redondilla
Esta, viendo que nacía
tan legítima de amor,
comenzó a tener valor
y a preciarse de hidalguía.
Redondilla
1340
Mas Júpiter, enojado
de que al amor, que era dios,
se atreviese, y que los dos
fuesen reyes de un estado,
Redondilla
arrojola de los cielos,
1345
y a la tierra castigó,
y en afrenta, la trocó
de cielos el nombre de celos.

Camilo
Redondilla
Siempre de tu entendimiento,
Perote, aunque estabas loco,
1350
estimé el valor.

Perote
No es poco.
¿Qué tenéis?

Camilo
Siento y no siento.

Perote
Redondilla
Pues quejaos, y no os quejéis.

Camilo
Tú, ¿qué hicieras si quisieras?

Perote
No me metiera en quimera,
1355
como vos quizás lo hacéis,
Redondilla
sino gozara el deleite
que da amor, con más cordura,
porque amor es hermosura
que nunca le falta afeite.

Camilo
Redondilla
1360
¿Y si no fuera en su mano
sino estar de ella celoso?

Perote
Fuera con silencio honroso,
por el camino más llano,
Redondilla
inquiriendo la verdad;
1365
si hallara lo cierto, huyera;
y si lo cierto supiera,
doblara la voluntad.

Camilo
Redondilla
Quien pide consejo a un loco
no está cuerdo.

Perote
Sois un necio,
1370
que un loco no tiene precio
en la materia que toco.
Redondilla
Cuando hacéis una escritura,
¿no llamáis un escribano?
¿No os sangra el que es cirujano?
1375
Y el que es médico, ¿no os cura?
Redondilla
Pues siendo locura amor,
no acertáis, Camilo, poco,
en pedir consejo a un loco,
que ese es el mejor doctor.

Camilo
Redondilla
1380
De tu perdido sentido
fío el silencio en mi mal,
porque con un cuerdo igual
nunca me hubiera atrevido;
Redondilla
que tú, con las variedades
1385
de tus locos pensamientos,
no dirás de mis tormentos
las confesadas verdades.
Redondilla
Celoso estoy.

Perote
Tenéis mal
que os pondrá en notable aprieto.
1390
Tres cosas dijo un discreto
que eran congoja mortal:
Redondilla
la primera, mareado
verse un hombre y afligirse;
la segunda, arrepentirse
1395
después de haberse casado,
Redondilla
y la tercera y mayor,
tener celos.

Camilo
Dijo bien,
que no hay congojas que den
más insufrible dolor.
Redondilla
1400
Pero, en fin, ¿tú me aconsejas
que el desengaño procure?

Perote
¿No es mejor, que no que dure
la sospecha con las quejas?

Camilo
Redondilla
¿Cómo le tengo de ver?

Perote
1405
Siguiendo con gran secreto
esa mujer, si el discreto
sigue jamás la mujer.
Redondilla
Mas vos, porque loco estáis,
y amor es todo locura,
1410
seguidla, que por ventura
veréis lo que procuráis.
Redondilla
Pero guardaos de ver
algún fuerte desengaño
de que os resulte más daño.

Camilo
1415
¿Qué mayor mal puede ser?
Redondilla
Quédate, Perote, adiós,
que me he burlado contigo.

Perote
Hablado os he como amigo,
lo demás sabedlo vos.

Camilo
Redondilla
1420
¿Yo había de estar celoso?

Perote
No, que un rico y gentilhombre
de vuestra opinión y nombre
no puede estar sospechoso.
Redondilla
Dadme, si tenéis ahí,
1425
un real por aquel consejo,
pues algún letrado viejo
no os diera el que ahora os di.

Camilo
Redondilla
Toma, que me has hecho gusto.

Perote
¡Plega a Dios que le tengáis!,
1430
que me parece que andáis
estos días con disgusto.

Camilo
Redondilla
Calla, ignorante.

Perote
Ya callo.
Bien puede ser que no estéis
celoso, mas parecéis
1435
celoso.

Camilo
¿En qué?

Perote
En el negallo.

Vanse. Sale FEDERICO, FABIO y RISELO, criados.

Federico
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿Qué dices, Fabio? Mira que estás loco.

Fabio
Digo, señor, que entró en su misma casa.

Federico
¿Celia en casa de Julia?

Fabio
¿No lo ha visto
Riselo como yo?

Federico
Dime, Riselo,
1440
¿tú conoces a Celia?

Riselo
Desde el día
que comenzaste a hacer por ella fiestas
no solo tus criados, a quien toca
de tu desdicha tan noble parte,
mas la conocen en Florencia todos.

Federico
1445
Y ¿entró en casa de Julia?

Riselo
Entró sin duda.

Federico
Pues ¿qué tiene con Julia?

Fabio
Por ventura
rendida a tu justicia, que no hay piedra
a la continuación del agua firma,
te quiere, y quiere hacerte gusto en todo;
1450
y porque, como Julia te ha querido,
puede temer que a Julia vuelvas luego,
cosa que la costumbre puede en muchos,
querrá informarse de ella del estado
en que ahora tu amor está con ella.

Federico
1455
Dice verdad, ¡por Dios!, no es otra cosa.
Toma este anillo, y en llegando a casa
ponte, Fabio, el vestido que ayer traje.
¿Hay ventura tan grande? ¿Hay tanta dicha?
¡Cielos, tierra, aves, hombres animales,
1460
piedras, árboles, mar, vencí una fiera,
vencí una tierra incógnita a los hombres,
cacé un ave famosa, cogí un águila,
una piedra ablandé, y un árbol duro!
Ya el mar furioso en que anegaba el alma
1465
está en bonanza; deme amor la palma.

Fabio
Entra, que bien podrás, que si, cual pienso,
viene dispuesta para amarte Celia,
holgarase en extremo que a sus ojos
des a entender que aborreciste a Julia.

Federico
1470
Temblando llego; no sé si me atreva
a pasar de esta sala.

Fabio
Entra, cobarde,
que cuando Celia en su compuesto estrado
cercada de criadas y de dueñas
estuviera tan grave como suele,
1475
entonces el respeto fuera justo;
mas ahora que viene rebozada,
dejando el aparato y la vergüenza,
a visitar una mujer de amores,
amores vendrán bien, porque las cosas
1480
solo se estiman del lugar que tienen.
La barba es en el hombre tan honrada,
que para hacerle la mayor afrenta
le decimos que miente por la barba,
y después que el barbero se la quita,
1485
vemos echarla al muladar primero.
No está Celia en la cara de Camilo,
sino quitada ya de su respeto,
y casi echada al muladar de Julia.

Federico
Ánimo pones a mis pies turbados.

Fabio
1490
No dices mal, que todos los que aman
en ellos tienen el entendimiento.

Federico
Ya estoy, Fabio, mirando su aposento.

Fabio
Clavela está en aquesto.

Federico
Verdad dices,
[Sale CLAVELA.]
que como fue conversación de amores,
1495
dejaron a Clavela fuera.

Clavela
¡Fabio!

Fabio
Clavela de mis ojos, ¿qué es aquesto?

Clavela
No sé, Fabio, ¡por vida de los tuyos!
Aquí ha venido Celia disfrazada;
enseñonos la casa Feliciano,
1500
y en llegando dejonos a la puerta.

Fabio
¿De cuándo acá tiene amistad con Julia?

Clavela
Ni sé que la tuviese, ni imagino
qué le puede mover a visitarla.

Fabio
Habla con Federico.

Clavela
Señor mío...

Federico
1505
Alba del sol que adoro, estrella clara
que al mundo vienen anunciando el día,
¿qué quiere Celia aquí?

Clavela
Si no lo sabes,
te aseguro que yo no te lo diga;
solo sé que de Celia, mi señora,
1510
jamás creyera liviandad tan grande.

Federico
¿Seré yo causa de esto por ventura?

Clavela
Bien puede ser que tú la causa seas.

Federico
¿Quiéreme Celia bien?

Clavela
Yo lo deseo,
que tengo a Fabio amor; si no es mintiendo,
1515
no te puedo decir más de que tienes
a Celia aquí, si a ver a Celia vienes.

Federico
¿Qué han hecho? ¿Qué han hablado?

Clavela
Lo que he visto
son muchas voces que las dos han dado.

Federico
¿Voces, Clavela?

Clavela
Tan extrañas voces,
1520
que mujeres comunes parecían,
porque nunca las nobles hablan recio.

Federico
Fabio, sin duda que la infame Julia
ha dicho a Celia algunas libertades;
con los celos que tiene.

Fabio
No lo dudes.

Federico
1525
Las dos tienen amor, y las dos celos.

Fabio
Y las dos sale.

Federico
¡Socorredme, cielos!

Salen CELIA y JULIA.

Julia
Redondilla
De tu mucha libertad
quedaré con justa queja.

Celia
Yo haré, si el honor me deja,
1530
echarte de la ciudad.
Redondilla
Al Duque me quejaré
que me quitas lo que adoro.

Julia
Tu calidad, ni tu oro,
tengo en lo que pisa pie.
Redondilla
1535
Vete con Dios, que ni entiendo
por qué te quejas de mí,
ni en mi vida te ofendí;
que a nadie en mi casa ofendo.

Federico
Redondilla
¿Qué es esto?

Celia
¿Y aun esto más?

Federico
1540
Celia bella, si en mi vida
fue Julia de mí querida,
Julia, a quien riñendo estás,
Redondilla
hoy me la quiten los cielos.

Celia
Eso, ¿qué me importa a mí?

Federico
1545
Con celos hablas así.

Celia
Verdad es que hablo con celos.

Federico
Redondilla
Pues, mi bien, si no te adoro
y más que a todas estimo,
si las piedras no lastimo
1550
con las lágrimas que lloro,
Redondilla
nunca en tu gracia me vea.

Celia
No entiendo esos desatinos.

Federico
Pues, mi bien, ¿por qué caminos
haré que tu miedo crea
Redondilla
1555
que no tienes qué celar?

Celia
Sí tengo, pues he venido
donde sé que me ha ofendido
quien me debiera estimar.

Federico
Redondilla
Si ofensa jamás supiera
1560
que venir aquí te hacía,
aun ahora, Celia mía,
de estos umbrales huyera.

Julia
Redondilla
¿Yo amor a ningún nacido?
¿Yo rendirme ni querer
1565
a nadie?

Celia
Bien puede ser
que a ninguno hayas querido.
Redondilla
Él querrás que a ti te quiera,
porque su hacienda te dé.

Julia
¿Yo, su hacienda? ¿Para qué?
1570
Poco ese interés me altera;
Redondilla
yo tengo en mi calidad
más que tú en la tuya tienes.

Federico
Señora, engañada vienes,
no te han dicho la verdad.
Redondilla
1575
Más ha de un año, ¡por Dios!,
que una joya no le he dado.

Celia
Que no es eso mi cuidado,
el que es sabemos las dos.
Redondilla
Pues aunque estés muy preciada,
1580
Julia, de que eres hermosa,
yo sé que ha sido otra cosa
por lo que soy desdichada.
Redondilla
Cuando de hechizos se vale
una mujer, y los obra,
1585
poca hermosura le sobra
y ya de ser moza sale.

Julia
Redondilla
¿Yo, hechizos? ¡Qué lindo engaño!
Mis hechizos son mis prendas,
que, aunque tú no las entiendas,
1590
hacen un efecto extraño.
Redondilla
Esta que ves, y el agrado
con que yo lo sobredoro,
no tienen las Indias oro
para que fuese comprado.

Federico
Redondilla
1595
¿Yo hechizado, mi señora?
Es porque he venido aquí,
por Julia no, por vos sí,
que sois a quien solo adora
Redondilla
el alma que ya buscáis,
1600
gloriosa de que tratéis
de estimarla en lo que hacéis,
que en lo que hacéis lo estimáis.

Celia
Redondilla
¡Donaire tiene este hombre!

Federico
Bésoos por esa merced
1605
las manos.

Celia
Allá os tened,
que apenas sé vuestro nombre.

Federico
Redondilla
¿Tanto pueden unos celos?

Celia
Estos que traigo son justos.

Federico
Cesen los celos injustos,
1610
luz de amor, sol de los cielos.

Celia
Redondilla
Clavela, ven por aquí.

Federico
Señora, aguardad un poco.

Celia
Sin duda este hombre es loco.

Vase CELIA con CLAVELA.

Federico
Julia, ¿qué has dicho de mí?

Julia
Redondilla
1615
¿Yo de ti?

Federico
Sí, tú celosa,
Julia, tanto mal me ha hecho,
que celos en vuestro pecho,
no es víbora tan furiosa.
Redondilla
Tomaré de ti venganza,
1620
yo te quitaré la vida.

Julia
¿A qué viento sube asida
esa tu loca esperanza?
Redondilla
¿Cosa que piense el deseo,
que, como niño, te engaña,
1625
que el de Celia le acompaña?

Federico
Julia, lo que he visto creo.

Julia
Redondilla
¿Qué has visto?

Federico
Que vino aquí
a pedirte Celia celos.

Julia
¿Y por quién son sus desvelos?

Federico
1630
¿No está claro que por mí?

Julia
Redondilla
¿Por ti? ¡Qué gracioso engaño!

Federico
Pues ¿de quién los ha pedido?

Julia
De Camilo, su marido.

Federico
¡Desdichado desengaño!
Redondilla
1635
Pues ¿cuándo o cómo te vio?

Julia
Cuándo o cómo, esto es verdad,
y que de su voluntad
soy la ley y el dueño yo.
Redondilla
Luego, ¿de ti imaginabas
1640
que Celia celos pedía?

Federico
¡Oh, falsa esperanza mía,
hoy nacistes y hoy te acabas!
Redondilla
¡Qué fímera el amor trueca
más presto, y muda su ser,
1645
pues sale al amanecer,
y al ponerse el sol se seca!
Redondilla
¡Ay, Fabio, cuán engañados
venimos los dos aquí!
No eran los celos por mí;
1650
celos son, Fabio, casados.
Redondilla
¡Oh, Julia, plega a los cielos
que de mi fuego te abrases,
que aquesta noche te cases
y mañana tengas celos!
Redondilla
1655
¿Adónde, sino en tu casa,
tanto mal me sucediera?

Julia
Salte, Federico, afuera
si te hielo y ella abrasa;
Redondilla
que ni a ti ni a cosas tuyas
1660
quiero ver jamás en ella.
Sirve a Celia, que es muy bella,
adora las prendas suyas,
Redondilla
que la que la tiene en más
es con quien yo me regalo,
1665
que al alma misma lo igualo,
donde ha un mes que ya no estás.
Redondilla
Mi gusto he puesto en Camilo.

Federico
Si piensas que me amartelas,
tarde, Julia, te desvelas;
1670
ese es muy trillado estilo.
Redondilla
Cuando, aunque fuiste mujer,
a Celia, Julia, quisieras,
pienso que celos me dieras,
cosa que no puede ser;
Redondilla
1675
mas de querer a Camilo,
antes me vengas de ti.

Julia
¡Pues para mí, que nací,
Federico, orilla el Nilo,
Redondilla
tus martelos, tus desprecios!
1680
¡Hombres conmigo burlando!
Sabios sois todos dejando,
que amando todos sois necios.
Redondilla
Vete con Dios.

Federico
Ya me voy.
a seguir el sol que adoro.

Julia
1685
Todos esos rayos de oro
pisa el sol, de quien yo soy,
Redondilla
y me los pone a los pies.
Mira tú quién vale más.

Federico
¿Niegas que celosa estás?

Julia
1690
De ti bien libre me ves.
Redondilla
¿Tú a mí celos, que eres hoy
lo que más mal me parece?
De que Celia te aborrece
bien certificada estoy;
Redondilla
1695
y cuando bien te quisiera,
viendo que te aborrecía,
¿qué celos tener podía?

Federico
Julia, que eres hechicera.

Julia
Redondilla
Federico, si lo mides
1700
con verte desengañado,
verdad es, pues que te he dado
hechizos con que me olvides.
Redondilla
Los que tomé para mí
son los ojos de Camilo,
1705
que es hechizo cuyo estilo
me lleva el alma tras sí.
Redondilla
Déjala que se te dé
en los ojos el pesar.

Federico
Julia, quiérote dejar,
1710
puesto que ya te dejé.

Julia
Redondilla
La que te dejó yo fui.

Federico
Lo que has visto quiero más.

Julia
Eso no lo gozarás.

Federico
Ni tú gozarás de mí.

Vase FEDERICO con sus criados.

Julia
Soneto
1715
Abrasando me quedo, aunque lo niego;
el daño en el silencio multiplico;
por los ojos el alma significo,
que, pues amor lo ve, veralo un ciego.
Turbada mariposa, a la luz llego,
1720
mis alas son la leña que le aplico;
adoro, aunque desprecio, a Federico;
muérome, y finjo, vitupero y ruego.
¿De qué sirve fingir ira y despecho?
Que da, cuando es como el abrasa tanto,
1725
este fuego que cubre en vano el pecho,
humo a los ojos que provoca a llanto.

CAMILO solo.

Camilo
Redondilla
De aquesta casa salió,
y con Clavela la vi.
¡Cielo, Julia vive aquí,
1730
en casa de Julia entró!
Redondilla
¿A qué o cómo en una casa
donde se trata de amor?
Hoy mi locura es mayor,
todo el infierno me abrasa.
Redondilla
1735
¡Celia en cas de Julia!, ¿a qué?
¿Esta es amistad honrada
de una mujer que estimada
de toda Florencia fue?
Redondilla
¡En cas de una cortesana,
1740
Celia! ¡Mi temor es cierto!
¡Sin honra estoy, yo soy muerto!
¡Oh, mujer falsa y liviana!
Redondilla
¿Qué tengo ya que inquirir?
¿Qué tengo ya que buscar?
1745
¿Qué procuro preguntar?
Ya, ¿qué me pueden decir?
Redondilla
Aquí mis ojos la vieron
sin criado en mi casa;
Julia de celos se abrasa,
1750
sin duda amistad hicieron,
Redondilla
y goza a Celia el galán,
y ella sirve de tercera,
que por interés cualquiera,
honra y gusto venderán.
Redondilla
1755
Mas, ¡ay de mí, que de allá
salen hombres! ¡Hombres son!
Cerraos, ojos, que es visión
que al honor espanto da.

FEDERICO, RISELO y FABIO.

Federico
Redondilla
Del enojo que me ha dado
1760
tomaré venganza presto.

Fabio
Procede, señor, en esto
más cuerdo y menos airado.

Federico
Redondilla
¿Irán lejos?

Riselo
Ya estarán
al cabo de aquesta calle.

Vase FEDERICO.

Fabio
1765
Tiene Clavela buen talle.

Riselo
En fin, ¿eres su galán?

Fabio
Redondilla
Como a mi vida la quiero,
y ella me muestra afición.

Riselo
Más justos amores son
1770
que los de este majadero.
Redondilla
¿Dónde va ahora tras ella?

Fabio
A deshonralla no más,
porque no acierta jamás
sino solo en ofendella.
Redondilla
1775
Toda Florencia ha cansado
con fiestas y con torneos,
y tan públicos deseos,
Riselo, causan enfado.
Redondilla
¿Él está pobre?

Riselo
Y tan pobre,
1780
que la casa ha despedido.

Fabio
Pues gasta más atrevido
que al que más hacienda sobre.
Redondilla
Ya de todo lo que viste,
pajes, lacayos, libreas,
1785
joyas, galas y preseas,
no hay más de lo que se viste.

Riselo
Redondilla
¡Par Dios, Fabio, yo querría
dejarlo al anochecer,
para no aguardar a ver
1790
de tanta miseria el día!
Redondilla
Él no tiene qué gastar;
lástima te tengo a ti.

Fabio
Diez años que le serví
me han de obligar a esperar.
Redondilla
1795
Donde quisiere me lleve,
que como el alma no estrague,
ya que en su vida me pague,
conocerá que me debe.
Redondilla
Sigámosle, ¡por tu vida!
1800
No diga que le dejamos.

Riselo
Por esta calle atajamos.

Vanse RISELO y FABIO.

Camilo
¿Qué hacéis, honra? Estoy perdida.
Redondilla
¿Qué haremos? Tomar venganza.
¿Cómo? Matad la ocasión.
1805
¿Con qué causa o qué razón?
Basta la afrenta. No alcanza;
Redondilla
que matar una mujer
por un delito secreto
es deshonrarse, en efeto,
1810
y honor y patria perder.
Redondilla
¿Qué me aconsejáis? No sé.
¿No veis que vendo mi honor?
Preguntádselo al dolor,
que él os dirá lo que ve.
Redondilla
1815
El dolor es excesivo,
y el consejo lo será,
y, según me duele ya,
solo por vengarme vivo.
Redondilla
Bien dijo un emperador,
1820
y después de él muchos reyes
que confirmaron sus leyes,
que el mío es justo dolor.
Redondilla
Pues si es justo, mataré
justamente a quien me agravia.
1825
La resolución no es sabia,
mas me deshonro, ¿qué haré?
Redondilla
¿Quitareme a mí la vida?
No, que no soy culpado,
ni hay tan miserable estado
1830
que obligue a serme homicida.
Redondilla
Pues algo se ha de perder...
Ahora bien, el seso sea,
porque quien sin él me vea
piense lo que puede ser.
Redondilla
1835
Cumpliré con quien murmura
mi mal, y también conmigo,
pues no sentiré el castigo
que mi deshonra procura.
Redondilla
La primera señal sea
1840
que arrojemos el vestido,
pues que cubrir no he podido
del honor mancha tan fea.
Redondilla
Vaya, pues, también la espada,
pues que no puede vengar
1845
mis agravios sin dejar
mayor macha ensangrentada.
Redondilla
Solo el sombrero dejemos,
ya que el dolor se descubra,
porque, como a Midas, cubra
1850
la deshonra que tenemos.
Redondilla
¡Ah, Celia, qué sin razón
me has hecho tan dura afrenta,
si el mundo ha puesto a mi cuenta
cosas de tu obligación!
Redondilla
1855
No te doy muerte, pues basta
matar mi seso, en que estriba
que, honrado o sin honra viva,
si pienso que no eres casta.
Redondilla
Con esto, muerte recibes,
1860
aunque tu vida consiento,
pues mato mi entendimiento,
adonde pienso que vives.

Vase. Salen CELIA, CLAVELA, FELICIANO y LIDIO y AURELIANO.

Celia
Terceto
Dícenme que tú puedes, Aureliano,
remediar a Camilo, mi marido,
1865
y de esta enfermedad volverle sano.
Terceto
Por Dios, si puedes, tanto bien te pido,
que de la paga te aseguro tanta,
cuanto es el daño de mi honor perdido.

Aureliano
Terceto
¿Qué tiene?

Celia
De la cama se levanta
1870
tan triste, y con silencio tan notable,
que a mí me mata, y a los demás espanta.
Terceto
Amaba a César, que es capaz amable
y huye ahora de él como si fuera
un áspid.

Aureliano
Deja que le vea y hable.

Celia
Terceto
1875
Cualquiera cosa con rigor le altera,
no hay sombra que no diga que es gigante.

Aureliano
Melancolía pertinaz y fiera.

Celia
Terceto
Hay en Florencia una mujer bastante
a mudar como Circe, en piedras hombres,
1880
y a Calipso y Medea semejante.
Terceto
Esta le ha dado hechizos, no te asombres,
su condición sabiendo y su riqueza,
que de Camilo son públicos nombres.
Terceto
Vio, por su mal, Camilo su belleza.

Aureliano
1885
Pues si es hermosa, ¿qué mayor hechizo?,
que amor también se sube a la cabeza.

Celia
Terceto
Sin duda no es amor, es bebedizo;
que amor no puede hacer tales efectos.

Aureliano
Como esas veces, el amor los hizo.

Celia
Terceto
1890
No en los hombres casados y discretos,
sino en mancebos libres.

Aureliano
En fin, ¿quieres
probar de esta mi ciencia los secretos?

Celia
Yo sé la condición de las mujeres.

Sale LUDOVICO.

Ludovico
Romance (tirada)
Manda, Celia desdichada,
1895
recoger a tu marido;
vaya Feliciano presto,
corran Claridoro y Lidio;
que ya su melancolía
dio al través con su jüicio
1900
en el mar de la tristeza,
que tantos cubre de olvido.
Por las calles de Florencia
viene tu amado Camilo
dando voces y arrojando,
1905
como loco, los vestidos.
No le he podido tener,
ni han bastado sus amigos,
que con igual sentimiento
lloran su daño conmigo.

Celia
1910
¡Ay, desdichada mujer
sobre cuantas han nacido!
¡Hoy pierdo todo mi bien!
Presto, Feliciano y Lidio;
presto, amigo.

Feliciano
No te mates,
1915
que ya Camilo ha venido.

CAMILO, desatinado.

Camilo
¡Afuera digo, cobardes!
¡Afuera digo, enemigos!

Celia
¡Camilo del alma mía!

Camilo
¿Quién eres tú, basilisco?

Celia
1920
Celia soy.

Camilo
¡Celia! ¡Oh, cruel,
tú sola mi muerte has sido;
tú, que hiciste mis sospechas
verdades con tus delitos!
¡Afuera, afuera digo,
1925
que soy mis celos y el infierno mismo!

Ludovico
¡Ah, Camilo! ¿No conoces
a tu amigo Ludovico?

Camilo
Vete luego de mis ojos,
que tú fuiste por quien vino
1930
la nueva de mis infamias
a mis honrados oídos.

Clavela
Señor, escucha a Clavela.

Camilo
El cielo te dé el castigo
que las terceras merecen.

Clavela
1935
¿Yo, tercera?

Camilo
Yo lo he visto.

Celia
Llega, Aureliano.

Aureliano
Señor,
vuelve a tomar tu vestido;
sosiega, y sabrás tu mal
mientras el remedio aplico.

Camilo
1940
Demonios, ¿qué queréis?
No tiene el honor perdido
más remedio que perder
el seso, por no sentirlo;
si le he perdido, dejadme
1945
mientras con mi sangre escribo
en el papel de mi infamia
al cielo el agravio mío.
¡Afuera, afuera digo,
que soy mis celos y el infierno mismo!

Celia
1950
¡Ay, Ludovico, una Julia,
una fiera, un cocodrilo
que llora para matar
y da, como Circe, hechizos,
le ha puesto de esta manera!

Ludovico
1955
Más desventura imagino;
celos tuyos me parecen.

Camilo
¿Cómo es eso? ¡Hola quedito!
Nadie diga que son celos;
mas hay celos desvaríos.
1960
Si es infamia confesarlos,
¿qué pena será sufrillos?
Yo moriré de este mal.

Ludovico
Traigan, señora, a su hijo.

Camilo
¡No le traigan, no le nombres,
1965
que no es posible que es mío!

Aureliano
Esta locura es mortal,
ningún remedio imagino;
hazle, señora, llevar
a la cama.

Camilo
¿Dónde dijo?

Celia
1970
A la cama, mi señor,
que estáis enfermo.

Camilo
Confío
que será la sepultura.

Celia
¡Ay, mi querido Camilo!

Camilo
No me toques, Feliciano.

Feliciano
1975
Ea, señor, ven conmigo.

Ludovico
Camilo, ten más respeto
a tu honor.

Camilo
Ya está perdido.

Ludovico
Perdido, ¿de qué manera?

Camilo
Tú lo sabes.

Ludovico
Si permito
1980
que digas esa razón,
es porque estás sin jüicio.
Celia es ejemplo en Florencia
de virtud y de honor limpio.

Camilo
Sí, que también hay ejemplos
1985
de deshonras de maridos.
¡Afuera, afuera digo,
que soy mis celos y el infierno mismo!


Acto III

Sale una compañía de soldados alojándose en una aldea, y detrás el capitán Rutilo y RISELO, aquel criado de FEDERICO hecho alférez, y con ellos un ALCALDE labrador.

Alcalde
Endecasílabos sueltos (tirada)
Desde allí tomarán boletas todos.

Rutilo
Entren con orden, vayan poco a poco.

Riselo
1990
¡Ah! Señores soldados, sin dar voces.

Soldado 1º
Ya sabe el sor alférez que me tocan
a mí cuatro boletas.

Riselo
Más cuarenta,
conténtese con dos.

Rutilo
Entre, acaben.

Riselo
¿Echaste el bando?

Caja
Ya le tengo echado.

Vanse los soldados, caja y bandera; quédanse el alférez, ALCALDE y capitán.

Rutilo
1995
¿Qué casas son aquellas, cuya puerta
armas doradas tiene en mármol blanco?

Alférez
Aquella es la mejor de nuestra aldea,
aunque está fuera del lugar un poco.
Vive en ella, señor, una gallarda
2000
vïuda de aquel noble de Florencia
que habrá como dos años murió loco.

Rutilo
Conózcola muy bien, y sé el suceso;
Celia se llama, y es mujer hermosa,
y debe de ser rico casamiento.

Alcalde
2005
El casamiento fuera noble y rico,
y de los más notables de Florencia,
si no tuviera hijo que ha heredado
más de cien mil ducados.

Rutilo
Entretanto
que el hijo crece, es bueno el casamiento.

Alcalde
2010
El hijo tiene ya diez y seis años,
que le dejó su padre de catorce;
habrá dos años que murió y hase venido
a vivir en su hacienda, por librarse
de deudos y de locos pretendientes.

Rutilo
2015
Señaladme esa casa por posada.

Alcalde
Si no es por estar lejos, en ninguna
podéis estar mejor.

Riselo
Aquella enfrente
de los olmos que baña aquel arroyo
parece razonable, pues ya tiene
2020
el señor capitán dónde alojarse,
en aquella estaré.

Alcalde
La casa es buena,
pero podría ser que no tuviéredes
regalo en ella, porque en ella vive
un noble caballero de Florencia
2025
que por gastos que ha hecho, y disparates
se ha retirado allí tan pobre y solo,
que vive de sembrar un huertecillo
y enviar a Florencia la verdura,
y alguna fruta al tiempo que madura.

Riselo
2030
¿Llámase Federico acaso?

Alcalde
El mismo.

Riselo
¡Válame Dios! ¿Que vino a tanto daño?

Alcalde
No lo dudéis, a tanto daño vino.

Riselo
Pues ¿no tiene parientes?

Alcalde
Deudos tiene,
mas los deudos son buenos para un día,
2035
que en pasando de dos, tuercen el rostro.

Riselo
¿No tuvo amigos?

Alcalde
Sí, cuando era rico.
Pero ¿quién tiene amigos cuando es pobre?

Riselo
¿Que no tiene otro oficio?

Alcalde
Este que os digo,
y un halcón que de muchos le ha quedado,
2040
con que se va a cazar algunos días,
y es tan bueno el halcón, que el mismo Duque
por él le ofrece mil escudos de oro,
con que podría remediar mil cosas,
y no le quieres dar, tanto le quiere.

Riselo
2045
Yo conozco ese pájaro y al dueño,
al tiempo que a criarle comenzaba;
no excuso de ir a ver a Federico,
si el señor capitán me da licencia.

Rutilo
Vaya el señor alférez en buena hora,
2050
que yo con el alcalde alojar quiero
esta gente, que viene fatigada.

Riselo
¡Ay, deleites del mundo! ¡Ay, pasatiempo!
¡Fiáis, y ejecutáis al mejor tiempo!

Vanse. Sale FEDERICO, en hábito de labrador, y un CASERO.

Federico
Redondilla
¿Vendiose bien la hortaliza?

Casero
2055
La berza se vendió bien.

Federico
¿Y la lechuga?

Casero
También.

Federico
¿Qué compraste?

Casero
La tomiza
Redondilla
y un serón.

Federico
¿Cuánto os costó?

Casero
Todo llegó a cuatro reales,
2060
pero no los tiene tales
su mercé.

Federico
¿Cuánto os sobró?

Casero
Redondilla
Dos reales y medio creo.

Federico
Pues id por carne y por pan,
que ya los dientes están
2065
con razonable deseo;
Redondilla
y no me pesa por mí
tanto como de ese halcón.

Casero
Yo le traeré corazón.

Federico
Venid presto.

Casero
Harelo así.

Vase el CASERO.

Federico
Soneto
2070
Tierra que con mis lágrimas regada,
arada con suspiros de mi pecho,
das fruto amargo de mis ojos hecho
a mi esperanza, en flor del tiempo helada.
Casa de verdes plantas coronada,
2075
cuyas ramas os hacen sombra y techo,
corrientes aguas de cristal deshecho
sobre pizarras de color morada.
Ya os vio paredes mi creciente luna,
cubiertas de brocados de tres altos,
2080
donde ahora la yedra me importuna.
¡Oh, verdes campos, de esperanza faltos,
no os espantéis, que suele la fortuna
subir los bajos y bajar los altos!

Sale FABIO vestido de labrador.

Fabio
Redondilla
¿Acuérdaste por ventura,
2085
Federico, de Riselo?

Federico
Acuérdome de este suelo,
Fabio, y de aquesta verdura,
Redondilla
donde cultivando vivo
este rústico jardín
2090
con la esperanza del fin,
que es la que tiene el cautivo,
Redondilla
porque si no es con la muerte,
ya no espero libertad.

Fabio
Señor, cuando en la ciudad
2095
vivíamos de otra suerte;
Redondilla
cuando en caballo español
con veinte pajes salías,
que parar a verte hacías
con envidia los del sol;
Redondilla
2100
cuando con galas famosas
ocupaban tus libreas
los ojos de muchas feas,
las almas de mil hermosas,
Redondilla
entre los muchos criados
2105
que en tu servicio tenías,
fue Riselo algunos días
de los más nobles y honrados.

Federico
Redondilla
Riselo, ¿un paje de espada?

Fabio
El mismo.

Federico
Pues ¿qué hay?

Fabio
En viendo
2110
tu pobreza, fue siguiendo
del Duque entonces la armada;
Redondilla
y ha sido tan buen soldado,
que hoy está alférez aquí.

Federico
No me vea, Fabio, así.

Fabio
2115
No importa, que es muy honrado.

Federico
Redondilla
Dame aquella capa vieja;
que, en fin, estaré mejor.

Sale RISELO.

Riselo
De que os escondéis, señor,
forma mi amor justa queja;
Redondilla
2120
tan criado vuestro soy
como cuando fuisteis rico.
Dadme esos pies, os suplico.

Federico
Riselo, encogido estoy
Redondilla
de verme de esta manera,
2125
y contento en verte así;
siempre lo pensé de ti.

Riselo
Diome, señor, su bandera
Redondilla
Rutilio, que hoy alojó
su gente en aquesta aldea.

Federico
2130
En tal hidalgo, se emplea
muy bien el cargo que os dio.
Redondilla
¡Ah, Riselo, veis aquí
en los dos un alto ejemplo!
De pobre a rico os contemplo,
2135
y de rico a pobre a mí.
Redondilla
Mirad cuánto me excedéis,
pues yo bajé y vos subís;
vos con espada venías,
y con azadón me veis;
Redondilla
2140
vos con venablo en la mano,
yo cultivando la tierra;
vos con oficio de guerra,
y yo de humilde hortelano;
Redondilla
vos ganado y yo perdido,
2145
yo sin honra y vos honrado;
vos soldado y yo quebrado,
yo desnudo y vos vestido;
Redondilla
vos con plumas de esperanzas
de una justa pretensión,
2150
y yo con las de un halcón
que me enseña sus mudanzas;
Redondilla
y esto no por la fortuna,
que sola virtud ha sido,
por haberla vos tenido
2155
y no tener yo ninguna.

Riselo
Redondilla
Señor, si por mercader,
si por hacienda en la mar
os pudiérades quejar
del tiempo y de su poder,
Redondilla
2160
no fuera la queja honrosa;
pero siendo por amor,
sin razón está señor,
vuestra fortuna quejosa.
Redondilla
Ni habéis hasta ahora hilado,
2165
como el tebano varón,
ni habéis, como Salomón,
por mujer idolatrado.
Redondilla
Vuestra hacienda fue no más,
señor, lo que habéis perdido,
2170
no, cual Camilo, el sentido,
que no le cobró jamás.
Redondilla
Aquí me dicen que vive
Celia, la vïuda de él.

Federico
Aquí vive la cruel,
2175
que de vida el cielo prive;
Redondilla
aquí, para más tormento
del alma que no la vía,
se vino, Riselo, el día
de su mayor sentimiento;
Redondilla
2180
dicen que por no gastar
la hacienda que el hijo tiene,
aunque otros dicen que viene
no se queriendo casar,
Redondilla
que sus deudos la fatigan
2185
y mil noble pretendientes.

Riselo
En fin, sus ojos presentes,
a nuevos daños te obligan.

Federico
Redondilla
Huyo como de una fiera,
no voy jamás donde está;
2190
cuando ella a la iglesia va,
ya estoy de la iglesia fuera.
Redondilla
Si hay fiesta, yo no la veo
por no ver quien me ha causado
tanto mal.

Riselo
2195
¿Que no ha mudado
ella el rigor, tú el deseo?

Federico
Redondilla
Pues con haber ocasión
de su hijo, que entra aquí,
no ha preguntado por mí.

Riselo
2200
¡Temeraria condición!

Federico
Redondilla
César viene los más días,
a un halcón aficionado
que tengo, y aunque le he hablado
como a niño en cosas mías,
Redondilla
2205
no sé si enseñado viene
de Celia, que no me trata
más que del halcón, que mata
cuanto la campaña tiene.
Redondilla
A esto viene por momentos,
2210
pero fuera del halcón,
no me ha dicho una razón.

Riselo
Descansa tus pensamientos;
Redondilla
desecha ya la esperanza
que te tiene en tal dolor;
2215
que no es bien que viva amor
en tanta desconfianza.
Redondilla
Y porque tengo que hacer
en alojar a mi gente,
y no tengo aquí presente
2220
lo que quisiera tener,
Redondilla
toma estos cincuenta escudos
que en esta bolsilla van,
que de corridos, están
de mi atrevimiento mudos;
Redondilla
2225
mas sé tu necesidad
y tú sabes mi deseo.

Federico
Recíbolos, porque creo
esa hidalga voluntad,
Redondilla
y quiera Dios que algún día
2230
le pague a tan buen criado
cumplimiento tan honrado
y tan noble cortesía.
Redondilla
Quédate a comer aquí.

Riselo
No puedo, Dios me es testigo.

Federico
2235
Come, Riselo, conmigo.

Riselo
Eso no, que te serví.

Federico
Redondilla
En eso estás engañado,
que no hay gusto en el señor
como ver que tal valor
2240
haya tenido el criado,
Redondilla
que después de algunos años
pueda sentarle a su mesa.

Riselo
De que no puedo me pesa,
que estos hombres son extraños
Redondilla
2245
y se quejan si no acudo.
Adiós.

Federico
Riselo, él te guarde.

Vase.

Fabio
Rico estás.

Federico
Estoy cobarde.

Fabio
¿Qué has de hacer de tanto escudo?

Federico
Redondilla
Dártelos luego.

Fabio
¿Tú a mí?

Federico
2250
Sí, Fabio, que no he podido
darte siquiera un vestido
después que estamos aquí;
Redondilla
y pues más te has de perder
mientras más estés conmigo,
2255
vete, acomódate, amigo,
a donde puedas valer,
Redondilla
que yo lloraré tu ausencia
como sola compañía
que en mis desdichas tenía.
2260
¡Qué tengo de hacer, paciencia!
Redondilla
No es justo tenerte aquí.

Fabio
Guarda el dinero, señor,
que me pesa que mi amor
pagues con dinero así.

Federico
Redondilla
2265
Fabio, bien veo que es poco,
pero, ¿cuándo tendré más?
Pues si aquí perdido estás,
¿no soy en tenerte un loco?
Redondilla
Vete, remédiate, Fabio.

Fabio
2270
Guarda, señor, tu dinero,
y a un amor tan verdadero
no le hagas tanto agravio,
Redondilla
que si mi sangre te fuera
de provecho, la sacara,
2275
y por dicha te dejara
cuando muy rico te viera,
Redondilla
pero pobre, aunque me echases
por fuerza, no hay que tratar.

Federico
Quiérote, Fabio, abrazar.

Fabio
2280
Antes que adelante pases,
Redondilla
trata de lo que has de hacer
del dinero.

Federico
Nunca he dado
a César nada.

Fabio
Has pensado
cosa que no es menester.

Federico
Redondilla
2285
¿Cómo no? Pues ¿qué dirá
su madre? Ve, Fabio, luego
a Florencia...

Fabio
¿Aún estás ciego?

Federico
Y compra una joya allá
Redondilla
que demos a César.

Fabio
¡Bueno!
2290
¿Estás loco?

Federico
Esto es razón.

Fabio
Esa hidalga condición
en tal miseria, condeno;
Redondilla
déjate de hacer ahora,
que no tienes qué comer,
2295
lo que solías hacer.

Federico
Fabio, el tiempo se mejora;
Redondilla
este dinero traerá
otro dinero.

Fabio
No creas
que si le gastas le veas,
2300
porque nunca volverá.
Redondilla
Paga dos deudas que tienes.

Federico
La tuya es poco el dinero.

Fabio
Que pagues a Alberto quiero,
que le secrestan sus bienes
Redondilla
2305
por tu ocasión.

Federico
¡Ah, mi Fabio,
hablas como amigo en todo!

Fabio
Federico, de este modo
satisfaces a tu agravio;
Redondilla
muestra que el hombre de bien
2310
se conoce en el pagar.

Federico
Paga, que obliga a prestar,
porque otra vez te lo den.

Fabio
Redondilla
Voy.

Federico
Vivas, Fabio, mil años.

Vase FABIO. Sale CÉSAR, hijo de CELIA.

César
¿Qué hay, Federico, no iremos
2315
a caza?

Federico
Ocasión tenemos,
que unos pájaros extraños
Redondilla
cubren aquesta campaña
desde ayer.

César
¿Qué hay del halcón?

Federico
2320
No le han dado el corazón,
gentilhombre le acompaña.
Redondilla
Vamos a verle volar.

César
No ha visto tal ave el viento;
ir puede, por su elemento,
2325
de la otra parte del mar.
Redondilla
¡Qué plumas! ¡Qué señorío!
¡Qué majestad tiene en sí!

Federico
Cuanto él vale y tiene en mí,
César, título de mío,
Redondilla
2330
a vuestro servicio está.

César
Bésoos las manos, señor,
que de vuestro gran valor
estoy satisfecho ya.
Redondilla
El halcón es vuestro gusto,
2335
que mi madre me ha contado
que este solo os ha quedado,
y quitárosle no es justo,
Redondilla
de muchos que habéis tenido
en tiempo más venturoso.

Federico
2340
Fui rico, no estoy quejoso
de haber mi hacienda perdido,
Redondilla
porque fue por ocasión
que no pude arrepentirme;
como Luzbel estoy firme,
2345
César, en mi pretensión.
Redondilla
¿Cómo se halla estos días
la señora Celia?

César
Bien,
aunque la aquejan también
algunas melancolías;
Redondilla
2350
yo la aconsejo que vamos
a Florencia, y no aprovecha,
que tiene alguna sospecha
de que los dos nos perdamos,
Redondilla
ella tomando marido
2355
y yo buscando mujer.

Federico
Lo primero es de temer,
pues en vuestro daño ha sido;
Redondilla
lo segundo aún es temprano.

César
Vamos a ver el halcón.

Federico
2360
Mostráisle mucha afición.

César
Quiero llevarle en la mano.

Federico
Redondilla
Ya os digo que vuestro es.

César
Señor, no os he de quitar
vuestro gusto, ni obligar
2365
me puede tanto interés.
Redondilla
Sé que el Médicis famoso
mil escudos os ha dado,
y aunque yo estoy heredado,
tener paciencia es forzoso
Redondilla
2370
mientras que pupilo soy.

Federico
Pues, César, aquí tenéis
el halcón si le queréis,
porque de gracias os le doy.

César
Redondilla
Sois pobre, que yo lo sé;
2375
mil escudos son dinero.

Federico
No importa, dárosle quiero.

César
¡Jesús! No le tomaré,
Redondilla
mas ¡por mi vida, que es bello,
y que siempre pienso en él!

Federico
2380
Tomadle y servíos de él.

César
Señor, no tengo de hacello;
Redondilla
vamos a volar un ave.

Federico
Cuervos hay; vamos.

César
(No hay cosa
en mi gusto más hermosa,
2385
más alegre y más suave;
Redondilla
muriéndome estoy por él
y no me atrevo a tomalle,
porque no tengo qué dalle
que se iguale al precio de él.
Redondilla
2390
¡Ay, quién tuviera su hacienda!)

Federico
¿No vamos?

César
Ya voy con vos.

Federico
(Y yo muriendo, ¡por Dios!,
porque eres de Celia prenda.)

Vanse. Y salen CELIA, el capitán RUTILIO y CLAVELA y FELICIANO.

Rutilio
Redondilla
No he pagado mal, ¡por Dios!,
2395
mi señora, el hospedaje.

Celia
Moneda de ese linaje
la dan nobles como vos,
Redondilla
que pagar en voluntad
es cosa puesta en razón
2400
donde sirve la afición
y recibe la amistad.

Rutilio
Redondilla
Si la voluntad, señora,
es alma, en esa he pagado.

Celia
Sois galán y sois pagado.

Rutilio
2405
Sois un hombre que os adora.

Celia
Redondilla
Quedo, señor capitán,
que os oirán esos criados,
que están mejor enseñados,
y a los dos murmurarán;
Redondilla
2410
no paséis la cortesía
de huésped, que soy vïuda.

Rutilio
Eso me quitó la duda
que de ofenderos tenía,
Redondilla
que no pensé que era estado
2415
para escrúpulos como estos,
mas pensamientos dispuestos
para que os diesen cuidado.

Celia
Redondilla
Cuando murió mi marido,
murieron todos con él.

Rutilio
2420
Si yo viniera con él,
no hubiera en balde nacido.
Redondilla
¡Dichoso el alojamiento,
la guerra y la pretensión
del Duque, pues fue ocasión
2425
del bien que de veros siento!
Redondilla
Capitán de infantería
vine aquí por daros muestra,
mas ¡por Dios, que por la vuestra
dejara mi compañía!

Celia
Redondilla
2430
Ya he jurado no tenella
ni, vivo César, es justo.

Rutilio
Si vos tuviérades gusto,
no intentara merecella.

Celia
Redondilla
No me conquistéis así,
2435
que quiere la voluntad
más blandura y amistad.

Rutilio
Señora, ¿en qué os ofendí?

Celia
Redondilla
Las mujeres, capitán,
no son ciudad, muro o fuerza
2440
que se conquistan por fuerza,
que de voluntad se dan.
Redondilla
No hay mujer, por más que sea,
que no se rinda a partido,
ni es soldado el atrevido
2445
que fuerza el bien que desea.
Redondilla
Id en buena hora, y volved
de esta famosa jornada,
que me hallaréis obligada,
si ahora me hacéis merced,
Redondilla
2450
pero no para ocasión
de que llevéis esperanza,
que habéis de ver en bonanza
el mar de mi condición.
Redondilla
De mi hijo es cuanto tengo;
2455
ya es hombre, muy pobre soy.

Rutilio
A obedeceros me voy,
¿qué me daréis mientras vengo?

Celia
Redondilla
Licencia para que os vais.

Rutilio
Cruel sois.

Celia
No, soy piadosa.

Rutilio
2460
Dios os guarde.

Celia
¡Extraña cosa!

Rutilio
Mal los huéspedes tratáis.

Vase RUTILIO.

Celia
Redondilla
¿Qué te parece, Clavela,
de un hombre tan arrojado?

Clavela
Que quiere como soldado,
2465
ni aguarda ni se desvela;
Redondilla
hoy te vio, y hoy te mostró
tan liso su pensamiento,
que te pidió casamiento.

Celia
Casamiento me pidió,
Redondilla
2470
mas, vivo César, no creas
que el mismo Duque bastase,
Clavela, a que me casase.

Clavela
Mal tu mocedad empleas.

Celia
Redondilla
¿Adónde está César?

Clavela
Fue
2475
a cazar con Federico.

Celia
Por más que se lo suplico
que ese pesar no me dé,
Redondilla
no hay orden con el rapaz.

Clavela
Quiere tanto aquel halcón,
2480
que es locura su afición.

Celia
No habemos de estar en paz.

Sale CÉSAR.

César
Redondilla
Haz, Clavela, por tu vida,
que me aperciban la cama.
Lidio, a Feliciano llamo;
2485
desnúdame tú, Leonida.
Redondilla
¡Válame Dios, malo vengo!

Celia
Luz del alma que os adora,
¿qué tenéis?

César
No sé, señora;
tengo aquello que no tengo.
Redondilla
2490
No ando bueno aquestos días.

Celia
Hijo de mi corazón,
mirad que esas cosas son
contra las entrañas mías.
Redondilla
La hacienda que vos tenéis,
2495
si no la tenéis tan vuestra,
es por vuestra edad.

César
No muestra,
señora, que le entendéis.

Celia
Redondilla
¡Jesús, qué pulso, ay de mí!

César
Madre, no entiende mi mal.

Celia
2500
¿Qué tienes?

César
Estoy mortal.

Celia
¡Mas que heredó el frenesí
Redondilla
del padre que le engendró!

Celia
Feliciano...

Feliciano
Mi señora...

Celia
¿No veis cómo viene ahora
2505
César?

Feliciano
No le he visto yo.

Celia
Redondilla
Dejáisle solo y al sol.
¡Gentil traza de criados!

Feliciano
Allá le llevan cuidados
de aquel halcón español,
Redondilla
2510
en casa de Federico.

Celia
Llama al doctor; tu desnuda
a César.

César
Yo pongo en duda
mi vida.

Celia
No te replico,
Redondilla
por no decir que ese día
2515
seré homicida de mí.

Clavela
Su padre lo dijo así,
mas cumplió lo que decía.

Vanse. Y salen PEROTE y FEDERICO.

Federico
Redondilla
¿Ya no vienes por acá?

Perote
Estáis pobre, ¡qué queréis!

Federico
2520
¿Eso es amistad?

Perote
¿No veis
qué se usa en el mundo ya?
Redondilla
Si un cuerdo vemos huir
de quien no tiene qué dar,
un loco, ¿qué ha de esperar?

Federico
2525
No tienes más que decir.

Perote
Redondilla
Siempre a los locos veréis
entre los grandes señores;
convites, bodas, amores,
vos nada de esto tenéis.
Redondilla
2530
En entierro, en vuestra vida
veréis músico ni loco;
es gente que llora poco,
solo al placer se convida.
Redondilla
Y cuando os pusiera Dios
2535
en el estado pasado,
solo os sobra el ser honrado,
que loco, ¿quién como vos?

Federico
Redondilla
Muy cuerdo estás.

Perote
Desde el día
que Camilo enloqueció,
2540
parece que me dejó
el buen seso que tenía,
Redondilla
o que yo el mío le di
y me purgué de mi mal.

Federico
¿Tú has visto locura igual?

Perote
2545
¿Cuál?

Federico
¿Cuál?, la vuestra.

Perote
Es así.
Redondilla
Y aun sospecho que es mayor,
que morirse de un agravio
es hazaña de hombre sabio.

Federico
¿Qué más agravio que amor
Redondilla
2550
cuando no es agradecido?

Perote
Pues ¿cómo no os habéis muerto?

Federico
Ya lo estoy, que en este huerto
me he enterrado, y tierra he sido.

Perote
Redondilla
Toda mi vida lo oí.

Federico
2555
¿Qué oíste?

Perote
Que al perro muerto
le echan al huerto.

Federico
Eso es cierto,
y a mí me sucede así.
Redondilla
Cultivo estas verdes plantas,
que no tienen tantas hojas
2560
como yo tengo congojas.

Perote
¿Que tenéis congojas tantas?
Redondilla
Luego no se os ha quitado
la locura de querer
esta bendita mujer.

Federico
2565
Hoy estoy con más cuidado.

Perote
Redondilla
Pues no le tiene de vos,
que solo en su niño adora;
y más tan pobre.

Federico
Si ahora
quisiere darme, ¡por Dios...!

Perote
Redondilla
2570
¿Qué os ha de dar?

Federico
A sí propia.

Perote
Eso, Dios no más lo hace.

Sale FABIO.

Federico
Cuerdo loco.

Fabio
¿De qué nace,
¡cielos!, cosa tan impropia?
Redondilla
¡Celia en nuestra pobre casa!

Federico
2575
¿Qué dices?

Fabio
Esto que ves;
no hay albricias que me des.

Federico
Míralo bien.

Fabio
¿Esto pasa?

Perote
Redondilla
Pues, ¡hola!, no paro aquí,
que no quiero que me vea.

Federico
2580
Vete, pues.

Perote
Para bien sea.

Vase PEROTE.

Federico
No hay mayor bien para mí.

Fabio
Redondilla
Ella y Clavela, señor,
salieron en dos pollinos,
que cubría de dos finos
2585
tapetes turca labor.
Redondilla
Y atravesando esa arada
con Feliciano, que a pie
venía, las encontré,
una y otra disfrazada.
Redondilla
2590
Pero Celia tan hermosa,
tan rica, tan bien vestida,
no vïuda, sino vida,
de toda vista dichosa;
Redondilla
con brío tan español,
2595
que, aunque sean desatinos,
no en caballos, en pollinos
hoy sacó su carro el sol.
Redondilla
Hablé, en fin, con Feliciano,
que es amigo, y me contó
2600
que viene a verte.

Federico
¿Que yo
merecí de aquella mano
Redondilla
tanta piedad, tal favor?
¡Quién tuviera mil brocados
que tender por esos prados,
2605
y arroyos de agua de olor!
Redondilla
¡Quién esta casa colgara
de mil telas de Milán!

Fabio
Advierte que cerca están;
y, fuera de esto, repara
Redondilla
2610
en que ha de comer aquí,
que es tarde para volver.

Federico
¿Aquí, Fabio, ha de comer?

Fabio
¿Qué te turbas?

Federico
¡Ay, de mí,
Redondilla
que no tengo qué le dar!
2615
¡Oh inmensa pobreza mía!
¡No sucediera este día
cuando tuve qué gastar!
Redondilla
Llámame, Fabio, al casero.

Fabio
El viene aquí.

Sale el CASERO.

Federico
Leridano,
2620
[...]
para un huésped que ya espero,
Redondilla
¿hay gallina, hay pollo alguno?

Casero
Ayer los llevé a vender.
Si el huésped viniera ayer,
2625
no fuera de casa ayuno,
Redondilla
pero hoy, ¡por Dios, que aun apenas
tengo pan!

Federico
¡Válame Dios!
¿No tienes un real o dos?

Casero
Tuvistes las manos llenas
Redondilla
2630
y deshicístesos de ellos;
nunca el que es buen mercader,
por si los ha menester,
se queda un hora sin ellos.
Redondilla
Y cuando dinero hubiera,
2635
en la plaza no se hallara...

Federico
Mi desdicha se declara.
Mi sangre, ¡por Dios!, le diera,
Redondilla
y el alma.

Casero
Ya desatina;
dile tú que el alma guarde.

Fabio
2640
Si fuera alma de cobarde,
era darle una gallina.

Federico
Redondilla
¿Que no hay un ave? ¡Qué grave
pena de mi afrenta siento!

Fabio
Señor, dale el pensamiento,
2645
que todos dicen que es ave.

Federico
Redondilla
Si mi pensamiento fuera
el fénix, yo le matara,
al fuego de amor le asara,
y sin duda se le diera.
Redondilla
2650
Mas yo tengo qué le dar;
esperad los dos aquí.

Vase FEDERICO.

Fabio
¿Dónde va corriendo así?

Casero
Mas ¿si se quiere matar?

Fabio
Redondilla
No lo creas, que es cristiano,
2655
y esta dama no es Caribe
que de comer hombres vive.

Salen CELIA, CLAVELA y FELICIANO; ellas con capotillos y sombreros.

Celia
Ve delante, Feliciano.

Feliciano
Redondilla
¿Está Federico aquí?

Fabio
Luego, señora, vendrá.

Celia
2660
¡Qué buena la casa está!

Fabio
Por vos, señora, es así.

Celia
Redondilla
¡Que a tanta necesidad
ha venido hombre tan rico!

Clavela
Ya viene aquí Federico.

Federico
2665
Amor, ¿qué teméis? Entrad.

Celia
Redondilla
¡Federico!

Federico
¡Celia hermosa!
¿En la choza de un pastor
a un rústico labrador,
Celia, visita una diosa?
Redondilla
2670
¿Vos en aquesta pobreza?

Celia
¿Qué galas son estas?

Federico
Creo
que son hijas de un deseo
que mató vuestra belleza.

Celia
Redondilla
¡Notable traje traéis!

Federico
2675
Hace penitencia amor
de aquel mi pasado error.

Celia
¡Bueno estáis!

Federico
Vos lo sabéis.

Celia
Redondilla
Quiéroos decir a qué vengo.

Federico
Primero habéis de comer.

Celia
2680
No me puedo detener.

Federico
¿Por qué?

Celia
Cierto enfermo tengo,
Redondilla
que vos le podéis sanar.

Federico
¿Enfermo y que está en mi mano?
Contadle, Celia, por sano
2685
si sangre me ha de costar.

Celia
Redondilla
César enfermo ha caído,
y sin decir la ocasión,
tiene muerto el corazón,
y casi está sin sentido.
Redondilla
2690
Tanto regalos le he hecho,
que me ha dicho la verdad.
Yo, fiada en la lealtad
y nobleza de ese pecho,
Redondilla
su remedio le ofrecí,
2695
que me dice que está en vos.

Federico
¿En mí, Celia?

Celia
Sí, ¡por Dios!

Federico
Pues responded vos por mí.

Celia
Redondilla
Bien sé que os he de quitar
vuestro gusto, pues ha sido
2700
lo que solo habéis querido
de vuestra hacienda guardar,
Redondilla
y que aunque estáis en pobreza,
por amarlo en tanto grado,
Federico, habéis negado
2705
lo que yo os pido a su Alteza.
Redondilla
Pero yo os le pagaré,
porque muere de afición
mi César, de vuestro halcón,
con quien vida le daré.

Federico
Redondilla
2710
¡Triste de mí!

Celia
¿Habéis sentido
que os le pida?

Federico
¡Ay, desdichado,
en desventuras criado
y para afrentas nacido!

Celia
Redondilla
¡Jesús! Federico, basta;
2715
no entendí daros enojos.

Federico
Sacadme el alma y los ojos,
Celia virtuosa y casta;
Redondilla
quistadme luego la vida.

Celia
Más fie de vuestro amor.
2720
¡Buena venganza, señor,
ser de un ángel homicida!
Redondilla
Que si yo no os he querido,
fue porque he sido casada
y, como noble, obligada
2725
al honor de mi marido.
Redondilla
Pero un ángel, ¿qué os ha hecho?
Que morirá de pesar.

Federico
¿Qué tardo, ¡ay de mí!, en mostrar
la nobleza de mi pecho?
Redondilla
2730
Fabio me dijo que aquí
habíades de comer
y, ¡por Dios, que desde ayer
no lo ha habido para mí!
Redondilla
Un pollo, alguna gallina
2735
pedí al casero; no había
cosa, y yo, señora mía,
–que quien ama desatina–,
Redondilla
por haceros sacrificio
de mi propio corazón,
2740
fui donde estaba el halcón,
de mi noble amor indicio,
Redondilla
y asiéndole de los pies,
le segué el cuello.

Clavela
¡Qué hazaña
de un hombre noble!

Feliciano
2745
¡Qué extraña!

Celia
Harto para mí lo es.

Sale LIDIO.

Lidio
Redondilla
¿Está mi señora aquí?

Celia
¿Qué hay, Lidio?

Lidio
César me envía
a decir, señora mía,
2750
que te llegues luego allí.

Celia
Redondilla
¿Qué tiene?

Lidio
Un ansia mortal
de que le den el halcón.

Celia
Yo vine a mala ocasión.
¡Quién pensara cosa igual!

Lidio
Redondilla
2755
Tras esto, se han apeado,
de Florencia, en casa ahora,
tus dos hermanos, señora.

Fabio
Si enviara Celia un criado,
Redondilla
si ella no viniera aquí,
2760
llevara vivo el halcón.

Celia
¡Ah, Federico, en razón
pongo el quejarme de ti!
Redondilla
Por ti perdí mi marido,
y mi hijo he de perder.

Federico
2765
Señora, ¿qué puedo hacer
si desdichado he nacido?

Celia
Redondilla
La mía, que a tu pobreza
dio causa, lo es de mi llanto
que aunque me has costado tanto,
2770
bien conozco tu nobleza.

Vase CELIA y sus criados.

Federico
Redondilla
¡Maldiga el cielo la mano
que tal hazaña intentó!

Fabio
No te aflijas.

Federico
¿Cómo no?

Fabio
El hecho ha sido romano,
Redondilla
2775
si no acertaste con él,
que basta para dar gloria
a tu nobleza y memoria.

Federico
¡Con qué fortuna cruel
Redondilla
me anega en su mar el tiempo!
2780
Ya son, Fabio, mis cuidados
servicios de desdichados,
que nunca llegan a tiempo.
Redondilla
Maté mi querido halcón,
que mil escudos valía,
2785
que corazones comía
y era todo corazón,
Redondilla
por darle muchos en uno
y por mostrar que mi amor
compite con mi valor,
2790
y con mi valor ninguno;
Redondilla
y hame salido tan bien,
que el servicio que le he hecho
ha sido encender su pecho
en mayor ira y desdén.
Redondilla
2795
¿Qué haré, Fabio?, que estoy loco.

Fabio
Resistir a tu fortuna
con paciencia, si hay alguna.

Federico
Todo mi mal fuera poco
Redondilla
si este servicio acertara.
2800
Vámonos, Fabio, a regar
la huerta de mi pesar
con lágrimas de mi cara.

Fabio
Redondilla
¡Pobre halcón! Mas de tus daños
consuelan otros mayores.
2805
Así pagan los señores
servicios de muchos años.

Vanse. Salen ELIANO y LELIO, hermanos de CELIA, mancebos.

Eliano
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿Que en fin es muerto mi sobrino?

Lelio
Al punto
que oyó decir a su afligida madre
que había el noble Federico muerto
2810
a aquel halcón, rindió su alma al cielo,
y desmayado se quedó en sus brazos,
como la flor del labrador pisada
al calor excesivo del estío.

Eliano
Bien ha imitado César a su padre.

Lelio
2815
En la melancolía hasta la muerte
le ha parecido.

Eliano
No era el casamiento
que los dos le traíamos tan justo,
como ahora parece, muerto César.

Lelio
Ya no pienso, Elïano, tratar nada;
2820
con el niño volvamos a Florencia,
que la muerte de un hijo no permite
tratar tan presto bodas a su madre.

Eliano
Ella viene afligida, razón tiene.
¡Con qué valor en tal desdicha viene!

Salen CELIA y CLAVELA.

Celia
Redondilla
2825
Clavela, ya yo sabía
que César era mortal;
lo que siento de mi mal
es ver la desdicha mía.
Redondilla
Perdí mi amado Camilo
2830
por un loco frenesí,
y a César también perdí,
Camila, del mismo estilo.
Redondilla
¡Maldito sea el halcón
que tanto mal me ha causado!

Eliano
2835
Siento, Celia, tu cuidado
con entrañable afición,
Redondilla
que de César, mi sobrino,
no siento tanto la muerte,
que un ángel, de aquella suerte,
2840
aumenta el coro divino.
Redondilla
Y aunque en medio del pesar
no es bien tratar del placer,
pues remedio has de tener,
del remedio he de tratar.
Redondilla
2845
Ya no tienes herederos,
y tienes cien mil ducados.

Celia
Siempre os tuve por pesados,
y ahora por muy ligeros.
Redondilla
Dejadme, que estoy de suerte,
2850
que si me apretáis así,
daré en otro frenesí
con que se acerque mi muerte.

El capitán RUTILIO y el alférez RISELO.

Rutilo
Redondilla
De desgracia tan notable,
¿qué pésame dárseos puede
2855
que para el dolor no quede
más corto cuando más hable?
Redondilla
Ya estábamos de partida,
y la gente en orden puesta,
cuando nueva tan funesta
2860
llegó de esta muerte y vida;
Redondilla
muerte para los que pierden
este ángel, y vida para él.

Salen FEDERICO y FABIO.

Fabio
Mira que es cosa cruel
dar ocasión que se acuerden.

Federico
Redondilla
2865
Mas ¿cómo puedo faltar
en desdicha semejante,
siendo, aunque estaba ignorante,
la ocasión de este pesar?
Redondilla
Pues hoy, ni aquí, ni en Florencia,
2870
ni en el mundo, hay a quien pese
tanto que esto sucediese,
y por mi poca prudencia.

Riselo
Redondilla
Aquí el señor capitán
Rutilio viene a ofrecer,
2875
aunque no era menester
donde sus deudos están,
Redondilla
Celia, cincuenta soldados
que con militar decencia
llevan el cuerpo a Florencia,
2880
adonde estás tus pasados.

Federico
Redondilla
Y yo, Federico triste,
dueño del hermoso halcón
que dio a César la afición
en que su muerte consiste,
Redondilla
2885
ya que no puedo ofreceros
criados, guarda, soldados,
unos ojos enseñados
siempre a llorar y a ofenderos
Redondilla
os doy, para que los cierren
2890
desdicha y ingratitud,
y el pecho para ataúd,
adonde a César entierren.

Eliano
Redondilla
Pudiérades, Federico,
excusar venir aquí.

Federico
2895
Señores, viniendo así
mi desdicha significo.

Lelio
Redondilla
Dice muy bien Elïano,
que habéis por dos veces sido
por quien mi hermana ha perdido
2900
su remedio.

Celia
Quedo, hermano;
Redondilla
no se trate de esto aquí.

Eliano
¿Cómo no se ha de tratar
siendo autor de este pesar
y el pasado frenesí?
Redondilla
2905
Que por sus celos, Camilo
vino a tanta desventura.

Federico
Ya saben esa locura
en Florencia de otro estilo,
Redondilla
que Celia hizo prender
2910
a Julia por hechicera,
que yo, cuando la quisiera,
¿qué agravio le pude hacer?
Redondilla
Y aunque no se le probó
que le hubiera dado nada,
2915
al fin salió desterrada
y Celia honrada quedó,
Redondilla
de la cual digo, en presencia
de cuantos estáis aquí,
que en mi vida vi ni oí
2920
tan honrada resistencia,
Redondilla
que no es Lucrecia más casta
ni Penélope más cuerda.

Rutilio
¿Qué honor puede haber que pierda,
si ser vuestra hermana basta?
Redondilla
2925
Mas si de satisfacción
tenéis, señores, deseo,
por el dolor con que os veo,
lo que él hizo del halcón