Félix Lope de Vega y Carpio

LOS GUZMANES DEL TORAL




Autoría: Dudosa
Texto utilizado para esta edición digital:
Real Academia Española (ed.), Obras de Lope de Vega: obras dramáticas. Madrid, RAE, 1916-1930, pp. 1-36.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Martínez Fernández, Ángela (Artelope)

Elenco

REY DON ALFONSO
PAYO DE GUZMÁN
DOÑA GREIDA, su hermana
DON GARCÍA IBÁÑEZ
GODÍNEZ, lacayo
DOÑA ALDONZA, dama
DON ÁLVARO LÓPEZ
PASCUALA, labradora
TIRSO, villano
VERVECO, primer villano
URGEL DE ARMENGOL
SANCHO MANRIQUE
ALONSO ANSÚREZ
MIRENO
URGEL
SOLDADOS
MARTÍN
ALBANO
DOÑA ANA DE HARO
DON LOPE DÍAZ DE HARO

El personaje de ALONSO ANSÚREZ presenta variaciones a lo largo de toda la obra. En el primer acto aparece como ALONSO ANSÚREZ y a partir del segundo es ALFONSO ANSÚREZ.

En el tercer acto se indican quiénes fueron las personas que representaron la obra de la forma que sigue:

REY DON ALFONSO.- Sotomayor

DOÑA GREIDA.- M.ª

DON PAYO.- Obredo

DOÑA ALDONZA.-Isabelica

TIRSO.- Treviño

GODÍNEZ, lacayo.- Nava

URGEL.- Diego

ÁLVARO.- Olmedo

PASCUALA.- La s.ª Ber.ª

DOÑA ANA DE HARO.- Isabel B.ª

DON GARCÍA

DON LOPE DIÁZ DE HARO.- Diego

SANCHO MANRIQUE.- Diego

VERVECO.- Tapia

MIRENO.- Juanico

SOLDADO 1.º- Tapia

SOLDADO 2.º- Juanico

SOLDADO 3.º- Pérez

ALONSO ANSÚREZ.- Loaisa


Acto I

(Cena 1.ª [Sala en el palacio real de León.] Toquen atabalillos y digan:)

GARCÍA
Quintilla
El sétimo Alfonso viva,
Rey de Castilla y León.

SANCHO MANRIQUE
Eterno el nombre reciba,
pues en su heroica opinión
5
el cielo de España estriba.

(Salen GODÍNEZ, lacayo, y TIRSO, villano.)

GODÍNEZ
Quintilla
Viva más que un ciervo, amén,
coronada la cabeza,
que Alfonso es hombre de bien.

TIRSO
Ya del Reye y su grandeza
10
aquí las muestras se ven.

GODÍNEZ
Quintilla
Saldrán a besar la mano
a Alfonso.

TIRSO
Y digo lo mismo;
él es príncipe cristiano.

GODÍNEZ
Hoy cuenta el moro en guarismo
15
su poder, no en castellano.

(Toque la música y vayan saliendo todos los que puedan de acompañamiento, detrás el REY DON ALFONSO, en la cabeza corona; detrás, con el estoque, URGEL DE ARMENGOL, DON ÁLVARO, GARCÍA, SANCHO, viejo, y ALONSO ANSÚREZ y PAYO DE GUZMÁN, vestido a lo asturiano.)

SANCHO MANRIQUE
Quintilla
Ya que el juramento ha hecho
Vuestra Alteza en el misal,
y con tan justo derecho
del más precioso metal
20
se ciñe y adorna el pecho,
Quintilla
todo el suelo castellano
se llegue a besar la mano.

REY
Sentado, Manrique, espero.

GARCÍA
¡Qué agradable!

URGEL
¡Y qué severo!
25
Será otro español Trayano.

(Tocan y sentado el REY le van besando la mano todos; llega PAYO y detiénele DON ÁLVARO.)

ÁLVARO
Quintilla
No podéis llegar.

PAYO
¿Por qué?

ÁLVARO
Porque os falta la nobleza,
como en el traje se ve.

PAYO
Siempre el vestido es corteza
30
en mí. Dejad, llegaré:
Quintilla
que soy noble, y tan igual
del Rey, que su sangre es mía,
y aun no le está, pienso, mal.

ÁLVARO
¡Qué grande descortesía!
35
¡Sal, bárbaro!

PAYO
No hables tal,
Quintilla
que el bárbaro solo es,
en cualquier noble opinión,
el que tiene, según ves,
en el cuerpo la ambición,
40
por alma el propio interés.

ÁLVARO
Quintilla
Del concierto salte fuera.

PAYO
Yo saldré; ¡tratadme bien!

REY
¿Qué es eso?

PAYO
El enojo altera,
y el imperio hace también
45
ser aquel que nada era.

ÁLVARO
Quintilla
Este bárbaro quería
llegar a besar tu mano.

PAYO
Bien pudiera yo este día
dejar tu esperanza en vano,
50
satisfaciendo la mía.
Quintilla
Pero yo un bárbaro soy,
no en la sangre: en el vestido;
aunque éste que traigo hoy,
por cortesano he tenido.

GARCÍA
55
Conociendo quién es voy…

PAYO
Quintilla
Si habéis de darme la mano,
luego, Rey, tiene de ser,
porque aunque en besarla gano,
tengo en mi solar que hacer,
60
do huelgo de ser villano.

REY
Quintilla
¿Quién sois?

PAYO
¿Importa, señor,
para dársela a un vasallo,
el conocer su valor?

REY
Sí.

PAYO
¡Pues yo por cejo hallo
65
ese vano pundonor!
Quintilla
Venid acá; hacia el mar,
del humilde al mayor río
¿No suele, al fin, caminar
con alegre curso frío,
70
codicioso de llegar?

REY
Quintilla
Claro está.

PAYO
Decidme: ¿en él
no les ofrece los brazos,
a quien el bóreas cruel
hace tal vez mil pedazos,
75
rompiendo el turquí dosel?
Quintilla
¿A sus aguas no recibe
con un mismo amor y nombre?

REY
Eso la razón concibe.

PAYO
Pues si es ansí, ¿por qué un hombre
80
que con alma y razón vive,
Quintilla
cuando es rey, que es como el mar,
a todos no ha de admitir,
si de él se van a amparar?
¿Para qué ha de dividir,
85
si un amor obliga a amar
Quintilla
de los arroyos los ríos
en actos que son de amor?
Ahora ellos son desvaríos,
¡pues la muerte hace, señor,
90
iguales los señoríos!
Quintilla
Mostradme acá, y besaré
la real mano y me iré.

URGEL
¡Notable resolución!

REY
–No sé qué luz la razón
95
disfrazada en éste ve.-
Quintilla
Primero habéis de decirme
quién sois.

PAYO
Pues me lo mandáis,
harélo, señor, por irme
hoy, pues lo deseáis.

REY
100
–Casi provoca a reírme.-

PAYO
Romance (tirada)
Mi padre, que yace muerto,
fue Rodrigo Pérez, vivo,
de Guzmán; del sexto Alfonso
el vasallo más querido.
105
Su origen no lo refiero,
pues los anales antiguos
vienen a ser en sus hojas
de sus hazañas testigos.
Casó con doña Brianda
110
de Castro, cuyo apellido
tantos blasones honraban
que os cansara el referillos.
Cuando Sancho, que Dios tiene,
del Magno Fernando hijo,
115
a quien dio muerte en Zamora
con un venablo Bellido,
[…]
lo ayudó a librar al conde
Pedro Ansúrez, y les hizo
120
pasare para Toledo,
asegurando el camino.
Volvió a reinar vuestro abuelo,
y él, de aquesto agradecido,
le hizo notables mercedes,
125
y Atlante, señor altivo,
del peso de su privanza,
cuyo imperio mero y mixto
fabricó el tiempo, y el tiempo,
como es mudable, deshizo.
130
La causa fueron traidores
que con lisonjas contino
son de las reales orejas
engañosos cocodrilos,
y heredar vuestra Castilla
135
y León, dos reinos ricos,
doña Urraca, vuestra madre,
a quien por parienta vimos
que repudió don Alfonso,
Rey de Aragón, y en un liso
140
mármol yace sepultada;
siendo igual, señor invicto,
al más mínimo vasallo
u a mí, que es decir lo mismo.
Desposeído mi padre
145
de mil honrosos oficios;
desengañado y contento,
que es harto, habiendo tenido
poder, ser el desengaño
amado del que ha caído,
150
a nuestra casa, a Toral,
con su familia se vino.
Allí, en un gabán envuelto,
pardo; un palo por estribo
de sus canas, muchos años
155
se sustentó su edificio;
hasta que la muerte airada,
dando a su guadaña un filo,
volvió lo que fueron rosas
marchitas, cárdenos lirios.
160
Pero antes que diese el alma
al que a su imagen la hizo,
al darme su bendición,
estas razones me dijo:
“Hijo, Payo de Guzmán,
165
que el nombre heredáis antiguo
de mi casa y de hombre bueno,
pues que Guzmán es lo mismo,
bien sabéis que os he criado,
no con intentos altivos
170
de ambiciosas dignidades,
de la vida paroxismos:
pues al que más las pretende,
habiéndolas poseído,
parecen sueños, despierto,
175
donde se perdió el juicio.
Bien sabéis que en nuestra casa
sois heredero legítimo,
y que el traje que traéis
hoy, por imitar al mío,
180
no es de caballero, no;
mas es de un hombre que ha sido
desengañado del bien,
que jamás estuvo fijo.
En él quiero que viváis,
185
no obligándoos el vestido
a que los actos de noble
pierdan en vos sus oficios.
Vuestra vida, vuestra hacienda,
-¡advertid con lo que os digo!-
190
perderéis por vuestro Rey,
mostrando que sois mi hijo.
Mas de buscar al palacio
os apartad, que es bullicio
que no entiende el que lo toca
195
cuando más bien lo ha entendido.
Con lo que os dieron los cielos
y yo os dejo, en este sitio
estad, Payo, muy contento,
sin ser más desvanecido;
200
que la ambición y los cargos
sirven sólo, poseídos,
de pena, cuando se dejan,
y de hacer viejos los niños.
El que viviere contento
205
con lo que tiene, ése es rico;
que no está la gloria humana
en más que en lo que os he dicho.”
Aquesta razón postrera
de suerte su impresión hizo
210
en mi pecho, que contento
con lo que tengo he vivido.
Hoy supe que Vuestra Alteza,
que guarde el cielo los siglos
que han menester sus vasallos,
215
y que yo a voces le pido,
se coronaba en León,
donde con leal regocijo,
para besarle su mano,
dejé el grosero vestido;
220
éste hice de Contray,
y puniéndome en camino
vine a ocasión que la jura
fin, señor, había tenido.
Llegué a besarle su mano,
225
adonde, como habéis visto,
este hidalgo lo impidió;
mas yo, a vuestros pies rendido,
la beso: y pues ya lo he hecho,
a la casa donde vivo
230
me vuelvo, y contento en ver
que como noble he cumplido
ya con las obligaciones
de mis progenies antiguos.
Si me hubiereis menester,
235
en Toral, Alfonso, vivo.
Dios os guarde, y vuestro imperio
se extienda hasta los indios.

(Vase PAYO PÉREZ y van tras él.)

REY
Quintilla
¡Detened a Payo!

GARCÍA
En vano
será, que ese corredor
240
baja, no cual viento vano,
mas cual rayo volador
en tempestad de verano.

REY
Quintilla
¿Qué éste es Payo de Guzmán?

SANCHO MANRIQUE
Este es, señor, el mancebo
245
a quien las montañas dan
de Diógenes nombre nuevo.
Sí; esos pendones que están
Quintilla
en la iglesia de León,
de sus heroicos pasados
250
satisfacen la opinión.

REY
Él gobierna sus estados
mejor y con más razón
Quintilla
que ningún rey de la tierra,
pues sabe el cuerpo huir
255
a la invidia, cuya guerra
imposible es resistir.

GARCÍA
De la corte se destierra,
Quintilla
y cual filósofo vive
en su casa, en su solar,
260
donde las pompas prohíbe,
sin esperar en el mar
que humana ambición concibe.

REY
Quintilla
¿Quién fue el que aquí le impedía
la entrada?

ÁLVARO
Yo, gran señor.
265
Besar tu mano quería
ansí…

REY
Pues fue gran error,
y no os suceda otro día.
Quintilla
A nadie impidáis la entrada,
que me quisiere hablar;
270
no esté la puerta cerrada
al que viene a negociar,
que oír al humilde me agrada
Quintilla
como al grande.

ÁLVARO
No entendí
que era Guzmán al que agora
275
has visto tratar ansí,
porque el traje le desdora.

REY
¡Traje es que le invidio aquí!
Quintilla
Él vive para gozar
de la quietud, y es razón
280
su vida, Álvaro, invidiar,
pues reprueba el ambición
por no temer ni esperar.
Quintilla
Hoy a León y a Castilla
heredo, y entro reinando
285
en su generosa silla,
y aquí le estoy invidiando
aquel traje que le humilla.
Quintilla
Porque aunque os ha parecido
muy extraño aquel vestido,
290
es sin lisonjas cortado;
y si a vos no os ha agradado,
le viene a un Guzmán nacido.

ALONSO ANSÚREZ
Quintilla
En una yegua subió,
y dejando atrás el viento,
295
de palacio se salió.

REY
Vive en su casa contento.

ALONSO ANSÚREZ
Estado es que invidio yo.

REY
Quintilla
Alas ninguno reciba
en mi casa sin consejo.
300
¡En todos esto se escriba!

ALONSO ANSÚREZ
De España eres el espejo.

GARCÍA
¡Viva Alfonso!

TODOS
¡Alfonso viva!

 (Toquen y éntrese el REY y queden los dos, DON ÁLVARO LÓPEZ y DON URGEL.)

ÁLVARO
Quintilla
Vive Dios, que estoy corrido
de que ansí me haya hablado
305
el Rey.

URGEL
Mucho se ha ofendido
que al Guzmán hayáis tratado
hoy ansí.

ÁLVARO
¿Aunque conocido
Quintilla
hubiera el enojo injusto
que con su casa la mía
310
tiene, por aquel disgusto
que sabéis?

URGEL
Aqueste día
no fue, lo que hicistes, justo.
Quintilla
Esto para entre los dos.

ÁLVARO
Bien lo conocí; mas quise
315
señalarme aquí, y, ¡por Dios,
que aunque la razón me avise
que no he de hallar en vos
Quintilla
acogida de mi intento,
que su vida han de quitar
320
mis manos!

URGEL
Tal pensamiento,
primo, debéis olvidar.

ÁLVARO
¡Vos no tenéis sentimiento!
Quintilla
Nuestra sangre está ofendida
de la suya.

URGEL
¿Cómo ansí?

ÁLVARO
325
¿No es cosa bien conocida?
¡Si muerto a mi padre vi
por la mano fementida
Quintilla
del suyo!

URGEL
Fue en desafío.

ÁLVARO
¿Qué importa?

URGEL
Aquí me tenéis
330
al bien y al mal.

ÁLVARO
De vos fío
que en todo me acudiréis,
al fin, como primo mío.
Quintilla
De esta suerte…

URGEL
García viene.

(Entra GARCÍA.)

GARCÍA
El Rey grande enojo tiene
335
de que fueseis tan cruel
con Payo.

ÁLVARO
Su Alteza enfrene
el rigor, que si con él
Quintilla
algo anduve demasiado,
fue que no le conocí.

GARCÍA
340
Solo eso os ha disculpado.

ÁLVARO
Guárdeos Dios.

GARCÍA
-¡Contino vi
odio en él, que fue agraviado!-

([Salen ÁLVARO y URGEL.] (Entra GODÍNEZ, lacayo.)

GODÍNEZ
Quintilla
Bien puedes aquí aguardar,
que la seora doña Aldonza
345
dice que te quiere hablar,
cuya hermosura es peonza
en este juego de amar,
Quintilla
pues su soberano gusto
anda tras ti alrededor.

GARCÍA
350
¿Vístela?

GODÍNEZ
Decirte es justo
cómo de su resplandor
gozó este talle robusto.

GARCÍA
Quintilla
¿Entraste a su cuarto?

GODÍNEZ
Sí,
suelto el cabello la vi.

GARCÍA
355
¿Qué, tocábase al espejo?

GODÍNEZ
Donde tomaba consejo
si era hermosa.

GARCÍA
¡Acaba, di!

GODÍNEZ
Quintilla
Mas, ¿qué me canso, si sale
ya a verte?

(Sale DOÑA ALDONZA.)

ALDONZA
Señor García,
360
hoy con vos no es bien se iguale
el cielo.

GARCÍA
¡Ay, Aldonza mía!,
cuando de esa luz se vale.
Quintilla
¡Hermosa venís!

ALDONZA
Pudiera
más, a ser menor el enojo,
365
el que mi firmeza altera,
cuando para cielo escojo
la luz que en vos reverbera.

GARCÍA
Quintilla
¿Enojo? ¿De qué, mi bien,
si sabéis que vuestros ojos
370
son tan solamente quien
de mí ausentan los enojos,
siendo mi gloria también?

ALDONZA
Quintilla
De ver que os habéis tardado
en verme.

GARCÍA
De estos balcones,
375
orientes del sol dorado,
soy en todas ocasiones
el galán más porfiado.
Quintilla
En ellos me halla el alba,
cuando por montes de oro
380
viene y le hace el campo salva,
esperando al sol que adoro;
mas la ocasión miro calva,
Quintilla
pues nunca en ellos os veo;
y hoy, en la coronación,
385
pensó veros mi deseo,
mas también vi a la ocasión
que burló lo que poseo.
Quintilla
Por eso aqueste envié
hoy a veros.

ALDONZA
Vuestras quejas
390
son las mías. ¡Bien, a fe,
vos venís a aquestas rejas
de noche, García!

GARCÍA
¡No sé!
Quintilla
Pregutaldo a las estrellas
que en ese cielo se miran
395
y a quien cuento mis querellas
hasta que al mar las retiran
de Febo las luces bellas.
Quintilla
Preguntaldo a esas paredes,
cuyos mármoles estimo,
400
y a quien siempre vencer puedes
en la dureza que imprimo
en tu pecho, aunque la ecedes.
Quintilla
Pregúntalo…

GODÍNEZ
¡Quedo!, a mí
me lo puede preguntar,
405
pues siempre el motilón fui
que te vine a acompañar,
hecho hombre reloj por ti.
Quintilla
Pregúntelo al sueño mío,
a quien di más cabezadas
410
en mi desdén u desvío
que a una bota da estocadas
un francés, si el vino es frío.
Quintilla
Y pregúntalo al amor,
que yo sé que te dirá…

GARCÍA
415
¡Que en todo eres hablador!

ALDONZA
¡Muy bien entendida está
de don García la flor!
Quintilla
¡Otra dama galantea!

GARCÍA
¿Celos?

ALDONZA
Esta es la verdad.

GARCÍA
420
Si otro amor mi amor desea,
máteme vuestra beldad
con decir que no la vea.
Quintilla
Plega a Dios que si otra dama
me hiela, Aldonza, o me inflama,
425
que me mate tu desdén
cuando más aguarde el bien
que mis esperanzas ama.
Quintilla
Plega a Dios…

ALDONZA
Voces no des.

GODÍNEZ
-¡Si de su mano le deja,
430
más pliegues verá después
que en su faz muestra una vieja
y un cuello de sayagués!-
Quintilla
Atájese este plegar,
con mostrarle más sereno
435
este golfo de la mar.

GARCÍA
Plega a Dios que si no peno
por ti, hasta ver llegar
Quintilla
lo que más vivo esperando,
que no vengas a ser dueño
440
de mi amor, Aldonza.

GODÍNEZ
Y cuando
duermas que te falte el sueño,
aunque el lecho sea blando,
Quintilla
que es la maldición mayor.

ALDONZA
Y si yo no tengo en ti,
445
García, todo mi amor,
él me falte.

GODÍNEZ
Aqueso sí.

ALDONZA
Plega a Dios que su rigor
Quintilla
hiera, García, a mi vida
con flecha de plomo adonde
450
no sea correspondida,
si mi fe no corresponde
a la tuya agradecida.
Quintilla
Plega a Dios que en ese punto
seca mi esperanza sea
455
con amor y olvido junto.
Lo que más amare vea
entre mis brazos difunto.
Quintilla
Plega a Dios…

GODÍNEZ
No hay que hablar,
¡basta!, ¡que el triunfo ha salido
460
hoy en los dos del plegar!

ALDONZA
¡Tú eres mi dueño querido!

GARCÍA
¡Tú el sol que me ha de abrasar!

(Sale el REY solo.)

REY
Quintilla
¡Oh, mi amigo don García!
Bella Aldonza, ¿qué decís?

ALDONZA
465
Que un siglo desde este día
os gocéis, Rey, pues vivís
por sol de esta monarquía,
Quintilla
para honrarme, gran Señor.

REY
Téngoos, prima, grande amor.

ALDONZA
470
Merécelo mi cuidado.

REY
Siempre el mío habéis pagado.

ALDONZA
Vuestro invencible valor
Quintilla
siempre me ha sabido honrar.

REY
García, ¿sabes a qué
475
aquí te salgo a buscar?

GARCÍA
Que me estás honrando sé
sólo.
Pues vete [a] aprestar
Quintilla
para hacer una jornada.

GARCÍA
¿Dónde?

REY
A Toral.

GARCÍA
¿Pues qué intentas?

REY
480
Ver lo que a Payo le agrada,
y adónde viven contentas
sus esperanzas.

GARCÍA
Posada
Quintilla
es su solar donde sé
que hay cuatro o seis labradores.

REY
485
Luego a lo que digo ve,
 que hoy los dejará.

GARCÍA
Favores
son debidos a la fe
Quintilla
de tantos antepasados
que esta tierra han defendido;
490
pero serán excusados
intentos, si él ha nacido
tan exento de cuidados,
Quintilla
el pensar que ha de venir
a la corte.

REY
Yo le haré
495
su inclinación resistir,
porque con traerlo sé
que me vengo a prevenir
Quintilla
del gobierno de las leyes;
demás que siento, García,
500
que entre gañanes y bueyes
viva un hombre que podía
ser espejo de mil reyes.

GARCÍA
Quintilla
Digo, señor, que lo aciertas.

REY
Ven.

ALDONZA
Pues ir allá conciertas,
505
¡no veas su bella hermana!

GARCÍA
Toda tu sospecha es vana.

ALDONZA
¡Ay!, que son los ojos puertas
Quintilla
por adonde fácilmente
el alma a el amor concibe.

GARCÍA
510
Con los rayos de tu oriente,
¿qué luz, bella Aldonza, vive?
Tuyo soy eternamente.

GODÍNEZ
Quintilla
Pues le lees la cartilla
en la frente, en vano pides
515
celos.

ALDONZA
El temor me humilla.

REY
Hoy traigo un nuevo Aristides
al gobierno de Castilla.

(Vanse.)
(Cena 2.ª [Explanada campestre ante la casa de PAYO de GUZMÁN, en Toral.] Salga diciendo adentro PAYO DE GUZMÁN :)

PAYO
Lira
Suelta la yegua al prado
y vente luego, Tirso.

TIRSO
Iránse luego.

PAYO
520
Ya a mi tierra he llegado
y ya a mi casa antigua a mirar llego
entre aquella espesura,
plaza en verano contra el sol segura.
Lira
Gracias a Dios que miro
525
ya por la chimenea el negro humo
salir, adonde aspiro
más que al real palacio; en quien presumo
que son camaleones
los hombres, sustentados de ambiciones.
Lira
530
Altos soberbios montes,
contentos recibid a vuestro dueño,
que en vuestros horizontes
se halla alegre, sin buscar el sueño
de pretensiones vanas,
535
de la quietud y de la paz tiranas.
Lira
En vuestras claras fuentes
hallo las aguas puras y suaves,
que en copas transparentes
me ofrece el cielo; y las cantoras aves
540
me hacen aquí salva,
dándome alegres lo que dan al alba.
Lira
No me niega el verano,
entre vosotros, matizadas flores;
del almendro temprano
545
hasta el camueso, dan fruto y olores,
que entre estas verdes faldas
primero son capullos de esmeraldas.
Lira
Estése allá en la corte
el que la guerra y la inquietud desea;
550
téngala por su norte,
que yo más precio ver esta librea
que abril al campo ha dado,
que cuanto goza el Rey, pues es prestado.
Lira
Más precio ver al día
555
risueño amanecer por llamas de oro,
y huir a porfía
las estrellas en viendo su tesoro,
haciéndole sus rojos
rayos Argos al mar con tantos ojos,
Lira
560
que cuanto el mundo precia;
pues, siendo todo vano fingimiento,
es vanidad muy necia
hacer estimación de lo que es viento.
¡Dichoso el que ha sabido
565
solamente excusar su bien fingido!

(Sale TIRSO, villano tosco.)

TIRSO
Lira
La yegua maneada
paciendo en ese arroyo queda el heno,
y en viendo la posada
del sitio tan lozano y tan ameno,
570
“Aquí mi pancho hincho”,
me dijo, pronunciado en un relincho.
Lira
“¡Ansí –le dije- sea!”,
y allí la maneé.

PAYO
La hermana mía,
dando al campo librea,
575
a verme sale como el mismo día.

TIRSO
Con Mireno y Pascuala.

PAYO
¿Qué gusto con aqueste, ¡ay Dios!, se iguala?

TIRSO
Lira
Escucha la musquina
de Silvio y de Mireno, escucha atento,
580
que, par Dios, que es devina.

PAYO
¡Ah, dulce soledad!, yo estoy contento
de ver vuestras verdades,
sin adorar humanas majestades.
(Sonajas y músicas cantando, detrás DOÑA GREIDA DE GUZMÁN de labradora y MIRENO y SILVIO, VERVECO. Canten :)
Copla (estructura abierta)
Venga norabuena
585
nueso amo a su tierra,
venga norabuena.
Olvide la corte
quien vivir desea,
pues traen sus glorias
590
por sombras las penas.
Vanos vientos son
todas sus promesas,
y el que en ellas fía
en el mar se entrega.
595
Ciego es el que aguarda
sus canas en ellas,
pues un desengaño
es la paga cierta.
Venga norabuena.

GREIDA
Quintilla
600
Tanto, hermano, habéis tardado,
que imaginé que la corte
en algo os había prendado,
siguiendo más claro norte
que en el que estáis eclipsado.

PAYO
Quintilla
605
Dadme, Greida, hermana mía,
los brazos.

GREIDA
Y el alma en ellos.

PAYO
¡Oh, dichosa compañía!

VERVECO
Enlaza a todos los cuellos.

TIRSO
Oigan todos a porfía:
Quintilla
610
idos llegando despacio,
que para todos habrá.

PASCUALA
¿Y tú cómo estás reacio
en no llegar hacia acá?

TIRSO
Estoy de esperanzas lacio.
Quintilla
615
Pardiez, Pascuala, que vengo
de la corte enquillotrado.

PASCUALA
Ya con celos me entretengo.

TIRSO
¡Bien puedes, que me he casado!
¡Bien puede la hija de Mengo,
Quintilla
620
Pascuala, desde hoy tirar!

PASCUALA
¿Yo?

TIRSO
¡Sí, pardiós!

PASCUALA
¿Y con quién
me has dado tanto pesar?

TIRSO
¿Con quién?; con una sartén
que oí a la puerta chillar,
Quintilla
625
más bella, en un bodegón,
que tu cara cristalina;
allí dejé mi afición
y allí hizo su musiquina
bailar mis ojos a son.
Quintilla
630
Mas socedióme al miralla
un soceso endiabrado.

PASCUALA
¿Y fue?

TIRSO
Yendo a enamoralla,
de sus chellidos prendado,
quise llegar a tocalla
Quintilla
635
con la mano. Mas detrás
de una puerta se asomó
un hombre, algún Barrabás
era, aunque sospecho yo
que era su galán no más;
Quintilla
640
y con dos palmos de un palo,
al asilla yo, me dijo:
“¡Soltad, que quema el regalo!”
Pero yo, que ya la rijo
en mi mano -¡estonces malo
Quintilla
645
fue el consejo!-, respondí:
“¡Oh!, no la pienso dejar.”
Él volvió a decir: “¿No?”; “Sí”,
le dije, y sin porfiar
más de lo que he dicho aquí,
Quintilla
650
sonando en mí cual sonajas,
hizo el palo maravillas
donde, sin hacerse rajas,
volvió órganos mis costillas,
¡unas altas y otras bajas!

MIRENO
Quintilla
655
¡Guarda fuera!

PAYO
Esto en León,
como digo, me ha pasado.
Ansí la coronación
vi de Alfonso, que admirado
lo dejo, en resolución.

GREIDA
Quintilla
660
No sé si lo hicistes bien,
que un Rey se suele enfadar
de libertades también.

PAYO
Yo soy rey en mi solar;
su favor ni su desdén
Quintilla
665
no temo.

GREIDA
Pues que allegamos
a casa, sacad la cena;
cenará entre aquestos ramos
 Payo.

PAYO
¡La gana es muy buena
hoy!

PASCUALA
La cena aparejamos.
Quintilla
670
A punto está.

PAYO
¿Y es?

PASCUALA
Un capón
tierno, al fin, cual los de acá.

TIRSO
¡Buena nueva!

PASCUALA
Un perdigón
también no te faltará,
donde gastes un limón.

PAYO
Quintilla
675
No en balde mi casa estimo.
¿Hay ensalada?

PASCUALA
Borrajas,
que entre dos platos exprimo
con su aceite, que en tinajas
fue del tiempo fruto opimo,
Quintilla
680
y con vinagre también
¡que hace gestos al proballo!
Pan, ¡que ansí, señor, estén
mis manos!

PAYO
Por verdad hallo
que este es sólo el mayor bien.
Quintilla
685
Id, sacadme aquí la mesa.

GREIDA
Yo os he de dar de cenar.

TIRSO
Si sobrare alguna presa,
sabedla diestra arañar.

PASCUALA
¡De tu desgracia me pesa!

GREIDA
Quintilla
690
Venid, traeréis al señor
la cena.

PAYO
¡Ah, quietud querida!,
del mundo eres bien mayor,
donde está libre la vida
de adorar en un favor.
 (Canten.)
Copla (estructura abierta)
695
¡Venga norabuena
nueso amo a su tierra,
venga norabuena!

(Vanse cantando. Queda PAYO solo.)

PAYO
Soneto
Saca la exhalación el sol dorado,
y luego en la región del aire puro
700
brama, soberbia, derribando el muro,
el tosco roble, el olmo levantado.
Ejemplo viene a ser del que es privado
y nunca previniendo lo futuro,
ingrato al Rey, de condiciones duro,
705
rompe el ser que le dio de entronizado.
De estos fue aquel que mi vestido viendo,
sin respetalle, con rigor esquivo
quiso ofenderme cuando no le ofendo.
Dichoso yo, que sin envidias vivo
710
en mi sosiego, donde solo entiendo
que si gozo algún bien de él lo recibo.

 (Con la mesa entren todos los labradores que se fueron y PASCUALA.)

VERVECO
Quintilla
La cena, señor, está
aquí.

PASCUALA
Llegad esa silla.

TIRSO
Siéntate.

PASCUALA
Algo cantá.

TIRSO
715
¡Crespo, vaya una letrilla!

MIRENO
La canción del alba va:
 (Siéntase PAYO y cantan mientras cena.)
(Cantan :)
Lira
Sobre hojas de flores
escribe el alba letras de rocío,
donde a los ruiseñores
720
manda que canten al compás de un río,
que ceñido de murta
la plata a una montaña alegre hurta,
Lira
cuando Mireno llora
al pie de un sauce verde su cuidado:
725
“¿A quién la hermosa Flora
dio la librea de que viste el prado,
mirando en su esperanza
cómo secó la suya una mudanza?”

(El REY y DON GARCÍA embozados [y GODÍNEZ].)

REY
Redondilla
¿Qué te parece de aquesto?

GARCÍA
730
Que esto es gozar de la vida,
gran Señor, y, por mi vida,
que envidia en mi pecho ha puesto.

PAYO
Redondilla
¿Acabóse la canción?

MIRENO
No, señor.

PAYO
Pues proseguí,
735
que más vale estar aquí
que no hecho camaleón
Redondilla
en palacio. Aunque si el Rey
me ha menester, mi hacienda
y vida quiero que entienda
740
el mundo que con la ley
Redondilla
que lo han hecho mis pasados,
tiene de hallar en mí;
pues lo que poseo aquí,
tierras, casas y ganados,
Redondilla
745
son suyos, y con igual
gusto se los volveré,
si dádiva suya fue,
que es mi señor natural.

 (Llega el REY.)

REY
Redondilla
Lo que quiero que me déis
750
es de cenar esta noche,
Payo, pues del sol el coche
ausente del campo veis.

(Espántanse todos.)

PAYO
Redondilla
Señor, ¿vos en esta tierra?

REY
Tras de vos, Payo, he venido.

PAYO
755
¿Quién tal bien ha merecido?

REY
Quien de mí ansí se destierra.
Redondilla
Con vos tengo de cenar;
no se alborote ninguno.

TIRSO
¡No reproches, importuno!
760
Digo que se ha de adorar:
Redondilla
híncate aquí de rodillas
y date en los pechos.

PASCUALA
Quedo,
que de miedo hablar no puedo.

MIRENO
El gozo me hace cosquillas.

TIRSO
Redondilla
765
De vello contentó estó…
-¡Pardiós!, ¿cuándo no reposas?-
porque me ha de dar mil cosas.

PASCUALA
¿Qué son cosas?

TIRSO
¡Qué sé yo!

REY
Redondilla
¡Digo que lo habéis de hacer!

PAYO
770
Si así me apretáis aquí,
cenaré con vos ansí,
sólo por obedecer.
Redondilla
En esa silla os sentad,
que aunque alguno se me atreve,
775
sé el respeto que se debe
a la real majestad.

REY
Redondilla
¿Cómo?, estáis en vuestra casa.

PAYO
Vuestra es, señor, aunque es mía.

REY
Sentaos, por vida mía.

PAYO
780
De merced y favor pasa
Redondilla
la que llena de honor hallo;
mas no dirán de mi ley
que me iguale con un Rey,
siendo un humilde vasallo.

GARCÍA
Redondilla
785
¡Qué bien que te ha respondido!

REY
Con el canto proseguí,
que luego sabréis de mí,
Guzmán, a lo que he venido.
(Cantan.)
Lira
“¡Ay! –dice- Anarda bella,
790
en el rigor de tu crueldad nacido,
sólo culpo a mi estrella;
pues solamente por mi mal ha sido
quien estorbó, señora,
que amanezca tu luciente aurora.”

PAYO
Redondilla
795
La bebida al Rey le den.

TIRSO
Ya tu hermana sale a dalla,
que yo vengo de avisalla.

(Toma algo de la mesa TIRSO.)

PASCUALA
Quedas tus manos estén,
Redondilla
que te hará el Rey matar.

TIRSO
800
Tengo, ¡pardiós!, de comer.

GODÍNEZ
No habléis alto.

REY
De beber.

TIRSO
Ya se lo vienen a dar.

(Sale DOÑA GREIDA con la salvilla, agua y paño.)

GREIDA
Romance (tirada)
Rey Alfonso de Castilla,
a quien justamente dan
805
nombre de Numa en León,
aunque en tan pequeña edad,
aquí tenéis la bebida:
clara es como su cristal
la voluntad, gran señor,
810
con que don Payo os la da.
Bien sé que en esta ocasión,
que tanto, señor, honráis
su persona en estos campos,
quisiera, no este solar
815
tener para recibiros,
mas un palacio real
como aquel que a Constantino
el ingenio singular
de Paro le labró en Grecia;
820
mas donde fuerzas no hay,
deben los reales pechos
estimar la voluntad.
Bebed, invicto señor.

REY
¡Cielo, de la tierra alzad!
825
¿Quién es esta dama, Payo?

PAYO
Doña Greida de Guzmán,
mi hermana, que, como yo,
vive en esta soledad,
libre del mar de la corte.

REY
830
–Y es de la hermosura mar.-
De beber, Greida, pedí,
y ya satisfecha está
el alma de todo cuanto
aquí pudo desear.
835
Levantaos.

GREIDA
Bebed, señor.

REY
–¡Qué donaire celestial!-
Digo, Greida, que he bebido:
aunque veneno será
brindado con vuestros ojos,
840
que luces al cielo dan.
-García, ¡gallarda dama!

GARCÍA
Amanecer le podrá
a la más bella en León.-

REY
Alzaos, Payo.

PAYO
Perdonar
845
puede aqueste atrevimiento
vuestra Alteza, y pues está
en el campo, echar de ver
que en él servido le han
con voluntad solamente
850
y al uso de por acá.

REY
A tratarme como a rey
aquí, ¡viniera a pensar
que no sois el que me han dicho!;
y veréis esta verdad
855
contemplando la llaneza
con que me asenté a cenar
con vos -¡donde al sol he visto!-

PAYO
Pues, ¿no os habíais de sentar?
Esa por acá estimamos,
860
y ansí, en tanto que aquí estáis,
no os faltará un ordinario.

REY
Y es lo que me agrada más.

PAYO
Un sabio pintó al Amor
en un diáfano cristal,
865
dando a entender que ha de ser
claro como la verdad,
sin cumplimientos ningunos.
Este os tengo, y ansí va
mostrado sin más lisonjas
870
que las que mirando estáis.

GREIDA
¡Qué galán es el Rey!

TIRSO
¡Quedo!

PASCUALA
Sí, mas Tirso es más galán.

TIRSO
¡Hacé burla enhorabuena!,
que a fe que me ruegan ya.

GODÍNEZ
875
¿Burla? ¿De qué la ha de hacer,
si soy un Narciso?

TIRSO
Allá
os desviá de la moza,
¡que es doncella!

PASCUALA
¿Pues qué haz?

GODÍNEZ
Nada, Pascuala, ¡pardiós!

TIRSO
880
-¡Él ya quisiera empascuar!-

PASCUALA
¡Oh, hideputa, cortesanos!

GODÍNEZ
Mala Pascua y mal San Juan
me dé, ¡si no sois más linda
que un oro! Cierto collar
885
de azabache os traigo aquí…

PASCUALA
¿Y quién lo tien de tomar?

GODÍNEZ
Vos.

TIRSO
¡Ojallá, pajarón!

GODÍNEZ
No haré sino pellizcar.

TIRSO
¡Harre allá! ¿Traes pellizco?
890
Algo más se seguirá,
que andan como agua y anís
los pellizcos y el besar.

REY
No hay de excusaros de aquesto.

(Salen ÁLVARO y URGEL, con máscara, y VERVECO.)

ÁLVARO
¿Adónde decís que está?

VERVECO
895
Aquí a mi amo dejé,
que se sentaba a cenar.

URGEL
Aquél es; ¡dale!

REY
¿Qué es esto?
¡Traición!

PAYO
¿Al Rey respetáis
de aquesta suerte, villanos?

URGEL
900
¡Qué notable ceguedad!
El Rey está aquí, ¡huyamos!

PAYO
No se nos escaparán
si en las alas de los vientos
piensan más que el sol volar.

(Van PAYO y GARCÍA tras ellos, asen a VERVECO.)

REY
905
Prendé ese villano.

VERVECO
¿Yo?
Preso estoy.

GREIDA
Él nos dirá
quién son los que así huyeron.

VERVECO
Señor, atento escuchá.

TIRSO
¡Triste Verveco, hoy le ahorcan!

VERVECO
910
¿Por qué me habían de ahorcar?
En casa entraron dos hombres,
por don Payo de Guzmán
preguntaron, y yo aquí
se lo venía a enseñar.

REY
915
¿Qué? ¿Contra él fue la traición?

VERVECO
A él le venían a buscar,
señor.

(Trai asidos a los dos con sus máscaras PAYO.)

REY
¿Con máscaras, cielo?

PAYO
A los pies del Rey llegad,
¡que os dé el premio o el castigo
920
que ya mereciendo estáis!

REY
Las caras les descubrí.

PAYO
Más bien cubiertas están,
que si son, señor, traidores,
como lo muestra el disfraz,
925
os matarán con la vista.

REY
Las máscaras les quitad.

URGEL
Antes la vida nos quita.

GARCÍA
Después os la quitará
su Alteza.

REY
¡Cielos!, ¿qué es esto?
930
¿Urgel y Álvaro?

URGEL
¡Que están
pidiendo a voces perdón!

REY
¿Cómo os he de perdonar,
si venís a darme muerte?

ÁLVARO
¡No quieran los cielos tal!

REY
935
¡Ah, traidores!

ÁLVARO
A don Payo,
de Rodrigo de Guzmán
hijo, a dar muerte venimos.
Esta es, señor, la verdad,
porque se la dio a mi padre
940
el suyo, y tu Majestad
ayer a mí me afrentó,
impidiéndole el entrar,
por él, a besar tu mano.

REY
¿Y aquesta fue lealtad?
945
Pues hoy conmigo le llevo
a León; y él ha de dar
el castigo a vuestros yerros.
Mirad qué queréis, Guzmán,
que se haga de aquestos dos.

PAYO
950
¿Vos a León me lleváis?

REY
A eso, Payo, sólo vengo,
y no os habéis de excusar.

PAYO
Pues si he de ir allá, señor,
aunque mi bien me quitáis,
955
a los dos que están aquí
los habéis de perdonar,
u no mandarme que vaya.

REY
¡Vos, Payo, los perdonáis!

PAYO
Y les doy mis brazos yo,
960
que ansí pretendo obligar
su enojo.

URGEL
¡Guzmán, al fin!...

ÁLVARO
Por vuestros nos señaláis,
trocando nuestra venganza
en una eterna amistad.

GREIDA
965
¿Qué a la corte el Rey os lleva?

PAYO
Sí, y aquí empiezo a mostrar
cómo ha de usarse el bien
y ha de prevenirse el mal.


Acto II

(Cena 1.ª [Sala en el palacio real de León.] –El REY, ALFONSO ANSÚREZ y DON GARCÍA y GODÍNEZ.)

REY
Quintilla
Que ya la Sierra Morena
970
contra Toledo ha pasado,
escribe, y me causa pena,
que el moro es determinado.

GARCÍA
Sí, ¿mas qué tu Alteza ordena?

REY
Quintilla
Enviarle de León
975
y Castilla gente a Sancho,
que defienda mi opinión,
pues que con aquesto ensancho
de mis reinos el blasón.

ALFONSO ANSÚREZ
Quintilla
Él es un soldado tal
980
que lo sabrá defender;
pero a su valor igual
soldados ha menester,
aunque tan gran general.

REY
Quintilla
Dos mil hombres enviaré
985
en su ayuda, y capitán
en don Payo le daré,
que basta que sea Guzmán
para que con él esté
Quintilla
libre del moro Toledo.

GARCÍA
990
Puédesle muy bien fiar
el bastón, sin tener miedo
que no le sepa mandar:
esto asegurarte puedo,
Quintilla
porque aunque es verdad, señor,
995
que en la marcial disciplina
le falta el uso, el valor,
que siempre en él predomina
con el ingenio mayor,
Quintilla
la verdad le mostrará,
1000
fuera de que el modo bien
de la guerra sabe ya.

REY
Quien sabe en todo, también
nada de ella ignorará.

GARCÍA
Quintilla
Él es, con justa razón,
1005
por filósofo tenido.

REY
Ve y tráeme aquí el bastón.

GARCÍA
Voy.

 (Vase ALFONSO ANSÚREZ y GARCÍA. Sale DOÑA ALDONZA, dama.)

REY
Allí Aldonza ha salido;
diréle aquesta pasión.

ALDONZA
Quintilla
Que vuestra Alteza me llama,
1010
Urgel de Armengol me dijo.

REY
Sí, Aldonza, que como os ama
mi amor, sin veros me aflijo.

ALDONZA
En los hombros de la fama
Quintilla
vuestro nombre heroico viva,
1015
porque de él tantas mercedes
como me hacéis reciba.

REY
Bien de mí confiar puedes,
que esto es verdad, y que estriba
Quintilla
en tenerte sólo amor
1020
el declararte mi pena.

ALDONZA
¿Qué a esto vienes, gran señor?
-¡Cielos!, ¿qué Su Alteza ordena?
Siempre de vuestro valor
Quintilla
creo que tiene de honrarme.

REY
1025
Contigo he de declararme.

ALDONZA
–Diréle que amo a García,
si en su loco amor porfía,
y de nieve habrá de hallarme.-

REY
Quintilla
Bien sé que amas…

ALDONZA
-¡Sí sabrás
1030
que a García Ibáñez estimo!...-

REY
Pues si enamorada estás,
anímame, cuando animo
lo que tú buscando vas.
Quintilla
Da, Aldonza, con tu favor
1035
remedio a un Rey que padece;
¡ansí te dé el suyo Amor!

ALDONZA
Un Rey el favor merece
como natural señor;
Quintilla
pero quería saber
1040
la causa.

REY
¿Quién puede ser,
dime, Aldonza, no has sabido?

ALDONZA
-¡Paciencia al Amor le pido!
¿Hay más infeliz mujer?
Quintilla
El Rey, de mí enamorado
1045
está, cuando sólo adoro
a García; esto ha mostrado,
mas fingiré que lo ignoro,
cuando él más se ha declarado.-
Quintilla
Señor, ¿y qué tanto ha
1050
que gozas de esa afición?

REY
Ocho días, Aldonza, habrá
que aquesta injusta pasión
eterna muerte me da.

ALDONZA
Quintilla
–Cuando con García me vio
1055
sola aquí, se enamoró:
que el amor suele nacer
de ver a otro apetecer
aquello que él deseó.-
Quintilla
¿Y qué pretendes aquí,
1060
señor, con llamarme a mí?

REY
Que tú seas la tercera,
aunque puedes ser primera,
en decirle mi amor.

ALDONZA
Di
Quintilla
qué es lo que quieres que diga.

REY
1065
Bella Aldonza, que la adoro;
que a ser un volcán me obliga
mi pecho, cuando el decoro
real mi pasión mitiga.
Quintilla
Que a solas la quiero ver
1070
después de esto, y le dirás
que reina la puedo hacer.

ALDONZA
Señor, con cautela vas;
tercera no puedo ser,
Quintilla
que esa mujer te responde
1075
que ya tiene otro galán
donde su esperanza esconde,
en cuyas dichas están,
cuando más la corresponde,
Quintilla
todos sus bienes cifrados;
1080
y ansí, su conquista olvida.

REY
¡Celos matan mis cuidados!
¿Otro galán?

ALDONZA
Por tu vida,
no de tan altos estados
Quintilla
como los tuyos, mas quien
1085
sabe estimar su favor.

REY
Cayó por tierra mi bien,
¡secóse mi dicha en flor
y mi esperanza también!
Quintilla
¿Qué a otro ama Greida?

ALDONZA
¿Quién dices?

REY
1090
Doña Greida de Guzmán.

ALDONZA
¿A esa amas?

REY
¡Cuándo desdices
de mi bien con tal galán
y mis dichas contradices!
Quintilla
A esa, cuando truje aquí
1095
a su hermano, Aldonza, vi
en Toral, y le entregué
la vida, el alma y la fe,
quedando en ella sin mí.
Quintilla
Dos noches a su solar
1100
he ido desde León,
y no la he podido hablar.
Forzado de mi pasión,
a ti te envié a llamar
Quintilla
para que fueses a vella
1105
y le dijeses mi amor,
pues no hay orden que traella
Payo quiera aquí.

ALDONZA
Señor,
si ansí tu amor te atropella,
Quintilla
yo me partiré a Toral
1110
y la hablaré por ti.

REY
Sí, mas póneme mortal
eso que agora te oí.

ALDONZA
Yo, señor, te entendí mal;
Quintilla
otra dama pensé fuera
1115
la que amabas, y ansí dije
que no podía ser tercera,
y tu intento contradije.

REY
¿Qué otra dama, Aldonza, era
Quintilla
la que tiene ese galán,
1120
y no Greida?

ALDONZA
Sí, señor.

REY
Vida a mis glorias les dan
tus razones, y a mi amor
mil dichas dándole están.
Quintilla
Mas, dime, ¿no harás por mí
1125
lo que digo?

ALDONZA
Partiré
y le hablaré por ti.

REY
¡Hoy a tus pies me echaré!

ALDONZA
¡Señor, no me honres así!

(Sale con el bastón GARCÍA y ve a los pies de ALDONZA al REY; y GODÍNEZ.)

GARCÍA
Quintilla
Este es… ¡Ay cielos!, ¿qué veo?
1130
¿A los pies de Aldonza el Rey?

REY
Da vida a aqueste deseo.

ALDONZA
El obedecerte es ley.

GARCÍA
–¡Yo hago gentil empleo!-

REY
Quintilla
¡García!

(Túrbase GARCÍA; dale una carta al REY.)

GARCÍA
Señor, el bastón
1135
está aquí, y un pliego.

REY
Di,
¿quién lo envía?

GARCÍA
Avisos son.
(Abre el REY la carta y lee.)
¿Esto, Aldonza, he visto aquí?

ALDONZA
Mi bien, no tienes razón,
Quintilla
que el Rey…

GARCÍA
¡A tus pies le he visto!

ALDONZA
1140
Sí; mas vínome a rogar
que fuese…

GARCÍA
¡El oír resisto!

ALDONZA
…A aquel antiguo solar…

GARCÍA
¡Que esto es lo que yo conquisto!

ALDONZA
Quintilla
De…

GARCÍA
No hay que disculparte:
1145
a ti te ama el Rey, y yo
desde hoy empiezo a olvidarte.

ALDONZA
¡Cielos! ¿Quién esto causó?
¡Oye!

GARCÍA
No pienso escucharte.

ALDONZA
Quintilla
Mi bien…

GARCÍA
Falsa, desleal,
1150
ya no me llames tu bien,
sino llámame tu mal,
pues que has sabido también
engañarme en tiempo tal.

ALDONZA
Quintilla
Mira que el Rey…

GARCÍA
¡Ah, perjura!

ALDONZA
1155
¿Qué no quieres escucharme?
Pues otro dueño procura:
vete, ¡que no has de hallarme
jamás en tu amor segura!
Quintilla
Si más te volviere a ver,
1160
ni más te volviere a hablar,
fálteme la vida, el ser;
no vengo cosa a alcanzar
de la que pretenda hacer.
Quintilla
Peus el que con tal rigor
1165
celos sin causa ha pedido,
sin oír disculpa en su error,
¡es necio y no ha merecido
que le guerden fe ni amor!

(Vase ALDONZA.)

GARCÍA
Quintilla
¡Oye!...

REY
¿Fuése Aldonza?

GARCÍA
Sí.

REY
1170
Sancho otra vez pide aquí
que envíe gente a Toledo.

GARCÍA
-¡Qué bien despachado quedo!-
Ya don Payo sale allí.

(Sale DON PAYO y ALFONSO ANSÚREZ y GODÍNEZ, gracioso.)

PAYO
Octava real
Déme los pies, señor, Vuestra Grandeza.

REY
1175
Bien venido, don Payo; levantaos.

PAYO
Harélo, pues lo manda Vuestra Alteza.

REY
Dadme los brazos.

PAYO
¡Gran señor!

REY
Llegaos,
¿cómo estáis?

PAYO
Como aquel que ver empieza
la corte de León, aqueste caos
1180
en cuya confusión contenta vive
la ambición, que del viento alas recibe.
Octava real
Estoy, señor, como el que en medio el sueño
está con mil quimeras perseguido,
siendo de un descontento eterno dueño.

REY
1185
Para que estéis contento os he traído.

PAYO
Pues aquí, gran señor, mi fe os empeño,
que el que en mi casa tuve lo he perdido:
esto es hablar verdad y entre esta calma
decir, Alfonso, lo que siente el alma.
Octava real
1190
No porque siendo yo vuestro criado
no tenga gusto siempre de serviros,
que esto al mayor señor aventajado
y puedo sin temor sólo deciros
que atropellar por todo me ha obligado,
1195
[...]
mas porque es la quietud, libre de carga
alguna, quien promete vida larga.
Octava real
Esta cayó con ella allá en mi tierra,
y no os espante que perdida agora
1200
sienta la causa en mí que me destierra,
aunque en serviros mi esperanza adora.

REY
El cordobés Hacén me mueve guerra,
y ya [en] los campos de la Alcudia mora
con su gente, don Payo, y hoy pretendo
1205
ir su entrada en mis tierras defendiendo.
Octava real
Nadie cual vos para esta empresa hallo,
y ansí aqueste bastón hoy os entrego,
que pretendo con vos, Guzmán, honrallo,
siendo castigo del Alarbe ciego.

PAYO
1210
Bien sabéis, ¡oh señor!, que soy vasallo
que a conocer lo que os importa llego,
y si es verdad que aquesto habéis sabido,
que a otro deis el bastón, señor, os pido.
Octava real
A Alonso Ansúrez, hijo de aquel Conde
1215
que en el Valle de Olid yace eclipsado,
podéis dallo muy bien, pues es adonde
el valor de su sangre está cifrado.
El Manrique, que a Marte corresponde,
Sancho como su padre, al fin, llamado,
1220
este bastón merece, que él podía
vencer a Hacén como a la noche el día.
Octava real
Demás que, si tenéis aquí presente
a García, mi amigo, donde miro
del muerto Cid el ánimo valiente,
1225
y en la fe, gran señor, a un CinegiroN
X
Nota del editor

«Famoso soldado ateniense, que se inmortalizó en la batalla de Maratón.»

,
quitárselo sería impertinente
intento. Este es el mío, con que aspiro
a desear vuestro bien. El bastón dalde,
y, cual merece su persona, honralde.
Octava real
1230
Que porque no entendáis que me he excusado
de ir a serviros, gran señor, pretendo
irme con él tan sólo por soldado.
Esto es lo que os importa y lo que entiendo.

REY
-¡Bien de todos los cargos se ha excusado!-
1235
Bien sé, Guzmán, que mi gobierno ofendo
enviándoos de aquí, y ansí revoco
bastón, de quien dueño a García invoco;
Octava real
que, pienso, gusto recibís en eso.
Él vaya contra Hacén, y vos, don Payo,
1240
en León os quedad, porque profeso
teneros amistad. Seréis un rayo
contra el moro cruel.

GARCÍA
Los pies os beso.

REY
Sin que salga el abril, sin que entre el mayo
os habéis de partir. Venid conmigo.

PAYO
1245
Soy tu esclavo, señor.

REY
Vos sois mi amigo.

(Vase.)

GARCÍA
Redondilla
Por la merced recibida,
los brazos os doy, Guzmán.

PAYO
Aquí los míos están,
don García, con mi vida
Redondilla
1250
tan sólo a vos dedicados;
y esto hallaréis por verdad.

GARCÍA
Conozco vuestra amistad
sin ambiciosos cuidados.
Redondilla
Mas pues por vos hoy me ha hecho
1255
general el Rey aquí,
y en vos siempre conocí
finezas de un noble pecho,
Redondilla
os quiero reprehender,
u, hablando más despacio,
1260
deciros lo que en palacio
os han querido morder
Redondilla
algunos, que han invidiado
que os haya traído el Rey.

PAYO
¿Pues qué han dicho de mi ley
1265
tan presto en que me han hallado?

GARCÍA
Redondilla
No es cosa, Payo, que importa;
bien lo podéis remediar,
y ved que me atrevo a hablar
como amigo: esto me exhorta.

PAYO
Redondilla
1270
Decid.

GARCÍA
Lo que han dicho es
que cómo un Guzmán, que honrado
lo trae el Rey por su privado
a su corte…

PAYO
¡Acabad!

GARCÍA
Pues,
Redondilla
¿ha de traer el vestido
1275
aquí como en una aldea?

PAYO
¿Eso mormuran?

GARCÍA
Sí.

PAYO
Sea,
¡y no que traidor he sido!
Redondilla
García, bien sabe Dios
que no lo hago de avariento
1280
ni de pobre, que ese intento
que es en vano sabéis vos.

GARCÍA
Redondilla
¿Pues por qué el traje traéis
de la montaña, y aquí
no os vestís del nuestro?

PAYO
Oí,
1285
y, si gustáis, lo sabréis.

GARCÍA
Redondilla
Decid.

PAYO
Porque yo he venido
a León del Rey honrado,
y en los cargos que me ha dado,
sólo un oficio he admitido;
Redondilla
1290
aqueste para serville
tengo; a volverlo dispuesto
cuando el sol que nace, puesto
sea, y la envidia me humille.
Redondilla
Las privanzas son ganancias
1295
adonde contino vi
que lo que hay de un no hasta un sí
son sus mayores distancias.
Redondilla
Yo privo y puedo caer:
y ansí vengo a conservar
1300
mi gusto, con no abarcar
aquello que he de perder.
Redondilla
Si cayere, la fortuna
no me halle con bien ajeno:
que está a pique el que es más bueno,
1305
sin dar ocasión ninguna.
Redondilla
Pues cuando con desigual
rigor vea su desdén,
si no he conocido al bien,
no vendré a sentir el mal.
Redondilla
1310
Por aquesto, aqueste traje
no ha de apartarse de mí.
Con él, García, subí;
con él mi privanza baje.
Redondilla
Demás que no hay lengua ruda
1315
que no diga al que ha subido:
“¡Este ha mudado el vestido,
también la condición muda!”
Redondilla
Yo no la pienso mudar,
aunque vea más claro el día,
1320
ni he de ser otro, García,
que el que he sido en mi solar.
Redondilla
En este traje he vivido,
y, ansí, en aquesta ocasión,
por no mudar condición
1325
no quiero mudar vestido.

GARCÍA
Redondilla
A tal respuesta no hay quien
pueda con razón culparos.
Yo me voy.

PAYO
Id a ocuparos
en lo que os está más bien.
Redondilla
1330
Haced al moro testigo
de vuestro valor.

GARCÍA
Adiós.

PAYO
Él, García, vaya con vos.

GODÍNEZ
En mí tenéis un amigo.

(Vanse GARCÍA y GODÍNEZ. Sale TIRSO muy alegre.)

TIRSO
Quintilla
Albricias me puedes dar.

PAYO
1335
¿De qué, Tirso?

TIRSO
De que viene
tu hermana y deja el solar
donde su hacienda tiene,
más linda que un azahar,
Quintilla
más gallarda que una grulla,
1340
vestida al uso de acá,
con oro como casulla
de estas que tien por allá.
Pues si paso a la garulla
Quintilla
de Mireno y de Pascuala,
1345
Verveco, Albano y Martín,
ninguno en León se iguala
a su vestido; y, en fin,
ya se entran por esa sala.
Quintilla
Sal alegre a recebilla,
1350
que viene como una Pascua.

PAYO
Saldré a ofenderme y decilla
mi parecer.

TIRSO
Hecha un ascua
viene también mi carilla.

(Salga DOÑA GREIDA vestida a lo de corte y PASCUALA delante, acompañándolas vestidos ridículos a lo asturiano MARTÍN, MIRENO, VERVECO y ALBANO.)

GREIDA
Quintilla
Con el deseo, señor,
1355
ya de llegaros a ver,
juzgo el tiempo por mayor
que en mi casa solía ser.

PAYO
Mucho debo a vuestro amor.
Quintilla
De vuestra rara hermosura
1360
penden sólo mis cuidados,
y en su luz serena y pura
los que, cual yo, son privados
del Rey, su gracia segura
Quintilla
tienen, que en esta ocasión
1365
no es sol, pero viene a ser
alma de vuestra ambición.
Con que aquí venís a ver
grandezas que viento son;
Quintilla
y ansí, pues os vengo a hallar
1370
tan bella en este lugar,
como mi reina y señora,
me dad vuestra mano agora,
porque os la quiero besar.

GREIDA
Quintilla
¿Yo reina?

MIRENO
¿De cuándo acá
1375
te trata tu hermano ansí?
¿Desconocidos nos ha?

GREIDA
Siempre que me honraste vi…

PAYO
A ver a Su Alteza entrá,
Quintilla
señora, ¡que está aguardando
1380
alegre a Vuestra Grandeza!

TIRSO
¡Él está desvariando!
Señor, ¿qué tien la cabeza?
¿No echas de ver que habrando
Quintilla
con tu hermana estás?

PAYO
Vení,
1385
y Su Alteza os verá ansí.

GREIDA
Si haber, don Payo, venido
a veros ha merecido
que ansí me tratéis aquí;
Quintilla
si la privanza os ha hecho
1390
que ansí me desconozcáis,
y ansí perdéis el derecho
de la sangre que miráis
mía en vuestro ingrato pecho;
Quintilla
si porque el Rey os ha dado
1395
cargos y os ha levantado
a este puesto en breves días,
¿qué os pone esas fantasías?
¡Mal, Payo, lo habéis mirado!

PAYO
Quintilla
¿Vos tenéis mi sangre?

GREIDA
Sí.

PAYO
1400
¿Pues no sois la reina vos
que a Alfonso le traen?

MIRENO
Di,
¿no conoces a los dos?

VERVECO
Y aun cuatro que están aquí.

MIRENO
Quintilla
Que es tu hermana.

PAYO
No mi hermana
1405
doña Greida es.

TIRSO
Apartá;
él tien la cabeza vana,
pues ¿con quién habrando está?
¡Su mercé está muy galana!

VERVECO
Quintilla
Yo soy Verveco.

MIRENO
Y Mireno
1410
yo también.

PASCUALA
Esta es la moza
que bien os conoce.

TIRSO
Bueno,
mas el venir en carroza
y no en carreta, entre heno,
Quintilla
aquello le hace ver.

GREIDA
1415
Volvámonos ya de aquí,
y advertí que ese poder
que en vos tan soberbio vi
puede venir a caer.
Quintilla
A veros yo he venido
1420
sólo obligada de amor,
y pues me habéis recibido
ansí, lleno de rigor,
causado de haber subido,
Quintilla
quedaos con Dios: advirtiendo
1425
que me vuelvo a aquel solar,
donde viviré muriendo,
¡solamente con pensar
esto que hacéis y estoy viendo!

PAYO
Quintilla
Por esa misma razón
1430
no os conozco, y se ha engendrado
en mí aquesta presunción
con que me habéis sepultado
en una justa pasión.
Quintilla
Es verdad que yo tenía
1435
allá, en Toral, una hermana;
esa, como yo, vivía
en hábito de villana,
no cual venís este día.
Quintilla
Cuando partí, le mandé
1440
que no saliese de allí,
ni que el mirar con la fe
que el Rey me trataba a mí
loca vanidad le dé.
Quintilla
Y por cuerda la respeto,
1445
y ansí no habrá de venir
como os miro. ¡Que os prometo
que me diera que reír
su proceder indiscreto!;
Quintilla
pues, cuando yo no he querido
1450
aún dejar aquel vestido
que saqué de allá, obligado
de saber que, si he ganado,
me puedo mirar perdido,
Quintilla
fuera gran locura ver
1455
tan soberbia una mujer,
aunque yo esta dicha gano,
¡que ha de obedecer su hermano
en lo que hubiere de hacer!
Quintilla
Mas si aquestos todavía
1460
dicen que la hermana mía
 sois…

TIRSO
¡Que es ella, señor!

PAYO
… En el traje labrador
muy mejor me parecía.
Quintilla
Hasta que en este la vea,
1465
que no le he de hablar crea;
y ansí, pártase de aquí
y vuelva adonde nací.
Déle Toral su librea,
Quintilla
que si su color resiste,
1470
cuando en él su honor consiste,
desvanecida y liviana,
¡no la tendré por mi hermana,
si con ella no se viste!

([Vase.])

TIRSO
Quintilla
-¡Zampóje!-

PASCUALA
Tirso, ¿y a mí
1475
no me conoces?

TIRSO
Tampoco,
que como serrana os vi,
y ahora con seda.

PASCUALA
¿Estás loco?

TIRSO
¡Pardiós, que os desconocí!

PASCUALA
Quintilla
Como estás entronizado
1480
y eres de Payo privado,
no me quieres ya, ¡traidor!

TIRSO
Sí, ¡a la he!

PASCUALA
¿Pues el amor?

TIRSO
Ya yo lo tengo olvidado.

PASCUALA
Quintilla
¿Y mi honra?

TIRSO
Ilda a buscar,
1485
que yo no os pienso hablar.

PASCUALA
¿Quieres ya a otra cortesana?

TIRSO
¡Estáis acá muy galana!

PASCUALA
¡Aguarda!

TIRSO
No hay que tratar;
Quintilla
hasta que volváis a ser
1490
serrana, no os pienso ver.

PASCUALA
Pues, ingrato, ¿por qué, di?

TIRSO
Porque…, porque estáis ansí.
A tomillo habéis de oler,
Quintilla
antes que os conozca acá.

PASCUALA
1495
¿No es bueno el traje que veis?

TIRSO
Muy bueno; mas con él ya
a pedir os vezaréis,
y el diabro no os sufrirá.

MIRENO
Quintilla
También sé que…

PASCUALA
Aquesto ha sido
1500
porque mudé de vestido.

GREIDA
Volvámonos a Toral.

MIRENO
¡Pardiós, que él lo ha hecho mal!

PASCUALA
¡En mal hora hemos venido!

(Vanse todos. Sale el REY y PAYO con algunos memoriales.)

PAYO
Quintilla
Estos memoriales son
1505
los que te pido que veas.

REY
Agora no hay ocasión;
y yo gusto que los leas,
y encargo su provisión.

PAYO
Quintilla
De soldados son, que piden
1510
lo que les debes, señor.

REY
Y con la razón se miden;
mas, don Payo, por mi amor,
que pues estorbos no impiden
Quintilla
que estemos solos aquí,
1515
que tú te iguales a mí:
que te cubras y te sientes.

PAYO
Gran señor, eso no intentes,
porque yo estoy bien ansí.

REY
Quintilla
Tengo contigo que hablar
1520
 cosas de importancia.

PAYO
Creo
que en pie lo puedo escuchar.

REY
Igualarte a mí deseo,
y te tienes de sentar,
Quintilla
u me enojaré contigo.

PAYO
1525
Por obedecerte digo,
señor, que lo quiero hacer;
mas la silla ansí ha de ser.

(Vuelve la silla y siéntase.)

REY
¿Que en vano, Payo, te obligo?

PAYO
Quintilla
Señor, yo he de ser discreto
1530
en saber del bien usar;
tu vasallo soy; inquieto
no ha de traerme el privar
para perderte el respeto.
Quintilla
Sentado estoy bien ansí,
1535
pues cumplo tu mandamiento
y no estoy igual a ti.

REY
Conozco tu entendimiento.
Mas óyeme atento.

PAYO
Di.

REY
Quintilla
Bien sabes que he procurado,
1540
después que te he traído
en mi corte, haberte honrado;
ansí sólo has admitido,
de amparar siempre obligado
Quintilla
los pobres, ser regidor
1545
de León.

PAYO
Ansí es, señor.

REY
Pues en ti he de echar de ver,
con lo que tienes de hacer,
a lo que llegar tu amor
Quintilla
conmigo. Necesidad
1550
tengo, Payo, que un tributo
se reparta en la ciudad;
no que quede en estatuto
en ella…

PAYO
Señor, pasad
Quintilla
 adelante.

REY
Este ha de ser
1555
entre todos los vecinos
pagado, y tienes de hacer
hoy, pues son intentos dignos
de tu leal proceder,
Quintilla
que la ciudad lo conceda.

PAYO
1560
¿Y cuánta es la cantidad?

REY
Treinta mil ducados queda
que los pague la ciudad.

PAYO
¿Cuándo, señor?

REY
Cuando pueda,
Quintilla
como no pase de un año,
1565
dándome agora los veinte.

PAYO
Conmigo has andado extraño
en mandarme que me siente,
y puedo llamarle engaño.
Quintilla
¿Para obligarme a hacer
1570
una tan gran sinrazón
me sentaste? Echo de ver,
Alfonso, que estas no son
cosas que he de conceder;
(Levántase.)
Quintilla
y ansí, me levanto en pie,
1575
de impidirlas obligado,
solamente porque sé
que si te hablo sentado,
a concederlas vendré.
Quintilla
Y respondo que León
1580
no puede ese pecho dar.

REY
¿Servir su Rey no es razón?

PAYO
Cuando lo pueden llevar
los vasallos.

REY
¿Pues no son
Quintilla
ricos?

PAYO
No, señor; y ansí,
1585
porque conozcas de mí
cómo servirte deseo,
te he de dar lo que poseo.
Cuando me trujiste aquí
Quintilla
diez mil ducados me diste
1590
con que pusiese mi casa;
esos, de quien dueño fuiste,
tengo, y con mano no escasa,
pues siempre larga la viste
Quintilla
en tu servicio, señor,
1595
te vuelvo, con otros tres
que en Toral tengo. Mi amor,
tan ajeno de interés,
reconozca tu valor,
Quintilla
echando también de ver
1600
que ha sido el no conceder
con lo que aquí me has pedido,
el saber que injusto ha sido
lo que has querido imponer.

REY
Quintilla
Por esa lealtad me da
1605
los brazos, que me aconsejas
sólo lo que bien me está.

PAYO
Veo del Reino las quejas,
las voces que dando está.

REY
Quintilla
Que me encamines te ruego
1610
lo que me importa; que en pago
de la fe que en ti a ver llego,
hoy mi igual, Guzmán, te hago;
la joya que a muchos niego
Quintilla
te doy por mujer.

PAYO
Señor,
1615
¿quién es?

REY
Aldonza, mi prima.

PAYO
Conozco su gran valor,
y como a sangre la estima
de Vuestra Alteza, mi amor.

REY
Quintilla
Pues a Toral nos partamos,
1620
que allí Amor hará que pueda
ser Aldonza tuya.

PAYO
Vamos.
Fortuna, detén la rueda,
que ya a la cumbre llegamos.
Quintilla
Mas si del bien que me ha dado
1625
contino el Rey, me ha pesado,
¿qué importa que de él me prives?
Pues cuanto más me derribes
vengo a estar más levantado.

(Vanse.)
(Cena 3.ª [Campo próximo a Madrid.]. –Toquen cajas y sale DON GARCÍA con bastón. URGEL y DON ÁLVARO y SOLDADOS en orden. Con una carta GARCÍA.)

GARCÍA
Endecasílabos sueltos (tirada)
No marche el campo ya, pues esta carta
1630
de Sancho, alcaide de Toledo, dice
que nos volvamos a León.

URGEL
¿La causa?

GARCÍA
Porque el rey cordobés Sierra Morena
ha vuelto a atravesar desde Almodóvar,
donde había llegado con su campo,
1635
y deja la conquista que emprendía.

ÁLVARO
Pues pasemos aquí la noche fría,
que con su negro manto nos ha dado
a probar la humedad de sus tinieblas,
que mañana el helado Guadarrama
1640
a pasar volveremos.

GARCÍA
De la guerra,
sin haberla probado, vencedores.
¡Alto!, planten la tienda en estos prados,
y cada cual para pasar se aplique
las horas que la noche nos durare,
1645
pues agua nos ofrece Manzanares
que estos alegres campos fertilizan,
por que den a Madrid con mil olores
sabrosas frutas entre helecho y flores.

ÁLVARO
Y, en fin, ¿que viendo el alba volveremos
1650
a la vieja Castilla?

GARCÍA
Sí, don Álvaro;
Sancho nos da este orden en su carta,
y por otra sabrá el Rey que volvemos,
y hemos de obedecerle, que es mandato
de Su Alteza.

ÁLVARO
Pues vamos, y haremos
1655
que nos armen las tiendas los soldados.

GARCÍA
-¡Mientras que lloro yo ausentes cuidados
de mi hermosa Aldonza, de la aurora
que ha vestido de luz mis pensamientos
con la belleza de sus luces bellas,
1660
como el Sol en la noche a las estrellas!-

(Sale GODÍNEZ de camino.)

GODÍNEZ
Romance (tirada)
Tres caballos he muertoN
X
Nota del editor digital

«Este romance tiene un estribillo que se repite dos veces y que comienza con “¡Mas mujer que es querida...”. Consta de cuatro versos de siete y once sílabas.»

en aqueste viaje
hasta alcanzar el campo,
cansado de cansarme.
1665
Dejóme allá en León
mi amor a que hablase
por él a doña Aldonza,
gloria de sus pesares.
Fui a verla, y me dijeron
1670
que fue a Toral a hablarle
a Greida; después supe
que en él ha de casarse…
Mas, ¡quedo!, ¿qué es aquesto?
Hacia allí un hombre sale;
1675
debe de ser soldado:
haréle que me hable
y a la tienda me lleve
de don García Ibáñez,
mi amo. ¡Ah!, ¡caballero!

GARCÍA
1680
¿Llamáis?

GODÍNEZ
Oíd, escuchadme:
¿del general cuál es
la tienda? ¿adónde yace
en los brazos del sueño,
que es hora que descanse?

GARCÍA
1685
Con él hablando estáis.

GODÍNEZ
¡Señor, dicha tan grande!

GARCÍA
¿Godínez? ¿Qué es aquesto?

GODÍNEZ
¿Qué? Venir a buscarte
y decirte que Aldonza,
1690
a quien me encomendaste
que viese, se ha casado.

GARCÍA
¿A eso vienes? ¡No hables!
¡Calla la infame lengua!

GODÍNEZ
¡Nombre me das de infame
1695
cuando a la posta vengo
sólo por avisarte,
hechas, señor, cecinas
las extranjeras partes!

GARCÍA
Ven acá, amigo mío;
1700
¿búrlaste, acaso? Dame
a entender si es verdad,
porque adoro su imagen.

GODÍNEZ
Pues que se casa digo,
aunque de sus altares
1705
seas el monacillo,
el crego o sacristane.

GARCÍA
¡Aparta!

GODÍNEZ
Ya me aparto;
pero quedito dame,
¡que temo que me has muerto!
1710
Con tu amigo el más grande
la casa el Rey Alfonso.
¡Paciencia y consolarte!

GARCÍA
¿Con quién?, di.

GODÍNEZ
Con don Payo,
aquel medio salvaje
1715
que ha traído a León.

GARCÍA
¡Sean mis ojos mares!
¡Ah, falso, ingrato amigo!;
¡por eso me ausentaste,
dándome este bastón,
1720
rayo que ha de matarme!
Por aquesto fingiste
ansí desestimarle,
¡y por quitarme el bien
en mí lo renunciaste!
1725
Y tú, falsa sirena,
que has venido a encantarme
para darme la muerte,
¿tan presto me olvidaste?
¡Mas mujer que es querida,
1730
al compás que la quieren a ese olvida!
¡Mal haya aquel amante
que el alma deja en animal tan fácil!
¡Alto! partamos luego
a León.

GODÍNEZ
¿Tú qué haces?
1735
¿Y tu honor?, ¿y la gente
que el Rey te entregó?

GARCÍA
Parte,
y prevenme dos postas;
¡más, Godínez, no hables!

GODÍNEZ
¿Pues el bastón, señor,
1740
que el Rey te dio?

GARCÍA
El alarbe
moro se vuelve a Córdoba;
yo, a León a vengarme.
Ve, y más no me repliques.

GODÍNEZ
No pretendo enojarte,
1745
porque colgar me puedes
de un álamo gigante
de estos de aquese río.

GARCÍA
Cruel, ¡que se casase!...

GODÍNEZ
Que se ha de casar di,
1750
y tienes de quedarte
tú a escuras.

GARCÍA
Sin sus ojos,
¿qué sol podrá alumbrarme?
¡Mas mujer que es querida,
al compás que la quieren a ese olvida!
1755
¡Mal haya aquel amante
que el alma deja en animal tan fácil!

(Vanse.)
(Sale de camino DOÑA ALDONZA y GREIDA en cena 3.ª [Explanada ante la puerta de PAYO DE GUZMÁN, en Toral.])

GREIDA
Lira
Seáis tan bienvenida
a aquesta vuestra casa, Aldonza bella,
cuanto de mí querida
1760
habéis sido por fama, aunque fue estrella
con el sol que he mirado
la que de vos el mundo me ha contado.

ALDONZA
Lira
A ser vuestra criada,
hermosa doña Greida, hoy he venido,
1765
por fama enamorada
de vos, cuando León no ha merecido
gozar de esa hermosura.

GREIDA
Que no goce mi bien, Payo, procura;
Lira
aquí quiere que viva
1770
en este traje, Aldonza, hasta tanto
que marido reciba.

ALDONZA
De su rigor me admiro.

GREIDA
Y de él me espanto,
pues lucir no me deja.

ALDONZA
Con justa causa vuestro amor se queja.
Lira
1775
Mas yo sé, Greida hermosa,
que tenéis un galán apasionado,
y aun con queja forzosa
de que a sus esperanzas no hayáis dado
el justo acogimiento.

GREIDA
1780
¿Será Su Alteza?

ALDONZA
Sí; vistes mi intento.
Lira
Él me dijo, señora,
que a sus quejas cerrastes el oído,
y sé que en vos adora.
Aldonza, basta ya; si habéis venido
1785
con aquesos favores
a vestir a mi rostro de colores,
Lira
que no me habléis os ruego
en cosa que parece burla, y tanto
que yo a enojarme llego.

ALDONZA
1790
No os cause, hermosa doña Greida, espanto,
que mi primo os estima,
y solo en vos a su esperanza anima.
Lira
Quereldo como es justo,
que de un rey el favor no fue cordura
1795
no admitirlo.

GREIDA
Ni justo
parecerá, Aldonza, al que mormura,
no siendo a honesto intento.

ALDONZA
Del favor nace, Greida, el casamiento.
Lira
Que el Rey os ama creo,
1800
y a Toral a que os viese me ha enviado.

GREIDA
Si aqueste es su deseo,
la luna luce con el sol dorado,
tal vez, Aldonza, aunque ella
la luz recibe de su antorcha bella.
Lira
1805
Con intento tan santo,
pues me tiene también enamorada,
le diréis que su llanto,
Aldonza, tendrá fin: que esta posada
es suya, y que me vea.

ALDONZA
1810
¿Y cumpliréis, al fin, lo que él desea?

GREIDA
Lira
Pero ha de ser primero
con voluntad, Aldonza, de mi hermano,
porque sin él no espero
que Su Alteza, aunque Rey, toque mi mano;
1815
que seré en este juego,
gustando Payo, nieve de su fuego.
Lira
Que esto os he respondido,
a Su Alteza diréis.

(Sale PASCUALA alborotada.)

PASCUALA
Señora, el Reye
con tu hermano ha venido.
1820
Sal a verlos al punto, porque es leye
que te alegres con ellos,
cuando nos vuelven aún los campos bellos.
Lira
La gente que se apea
al pie de aquella fuente del castaño,
1825
al mayo hermosea,
y aún no lo he visto tan florido orgaño;
pues Tirso, no vi guindo
con fruta que mostrase estar más lindo.

ALDONZA
Lira
Tras de mí se ha venido
1830
por veros, Greida, sólo.

GREIDA
Su cuidado
de mí estimado ha sido.

ALDONZA
Vamos a recebillos.

PASCUALA
Ya han entrado.

(El REY: los que más puedan; TIRSO y MIRENO, villanos, y PAYO.)

REY
¡Oh Aldonza!, ¡oh Greida hermosa!

GREIDA
En que honréis nuestra casa soy dichosa.

ALDONZA
Lira
1835
Primo, señor, ¿qué es esto?

REY
Sabiendo que a Toral habíais venido,
vine a veros, dispuesto
de daros lo que en ella habéis sabido
que en la corte os he dado
1840
para aumentar vuestro dichoso estado.

ALDONZA
Lira
Señor, yo llego agora
aquí de Miraflor, donde diez días
he estado, a ver la aurora
de Greida, sol de las montañas frías.

REY
1845
-¡Y en cuya luz adoro!-

GREIDA
-¡Yo en vos también, señor!-

ALDONZA
Lo que es inoro.

REY
Lira
Pues sabed, prima bella,
cómo os tengo casada.

ALDONZA
-Con García
será. ¡Dichosa estrella!
1850
¿Si habrá vencido al moro?: que este día
que ansí el Rey le ha premiado,
sin duda que habrá sido por soldado.-
Lira
¿Y con quién Vuestra Alteza
me hace tal favor?

REY
Con el que estima
1855
más mi real grandeza:
con Payo de Guzmán os caso, prima.

PAYO
Que es quien loco se siente
de ver que le amanezca vuestro oriente.

REY
Lira
Esta noche la mano
1860
habéis de darle aquí.

ALDONZA
–Pasó mi gloria
como cometa vano,
dejando a don García en la memoria,
aunque ya muerto, vivo,
pues por dueño al Guzmán desde hoy recibo.
Lira
1865
Mas sufrid, pensamiento:
no lo deis a entender; tened paciencia,
pues al entendimiento
le da vuestro valor la suficiencia
para callar, hablando
1870
cuando os ofrezca la ocasión el cuando.-

REY
Lira
¿Qué respondéis a aquesto?

ALDONZA
Que la que gano soy, Rey poderoso.

PAYO
A amar estoy dispuesto
vuestra hermosura, siendo vuestro esposo.

ALDONZA
1875
Vuestros son mis favores.

(Éntrense todos y quede PAYO y los labradores.)

PAYO
¡Echó mi dicha el resto! ¡Hola, pastores!,
Lira
serranos de esta sierra,
mi dicha celebrad en dulce canto,
a toda aquesta tierra
1880
de mirtos despojad y de amaranto,
viniendo coronados,
que envidia deis a los floridos prados.
Lira
Cisnes en vez de gansos
corred para que canten dulcemente,
1885
viendo su muerte mansos;
vestid de alisos verdes esa fuente,
que aquí llega encañada,
por que sombra nos dé con su enramada.
Lira
De flores las paredes
1890
entapizad de toda esta portada.

TIRSO
Y aún más, mandar más puedes.

PAYO
Y luego una famosa encamisada
trazad para esta noche,
pues gozo al sol en su dorado coche.
Lira
1895
No queden invenciones
que a vuestro modo aquí no tracéis luego,
sin que las dilaciones
en vosotros dispongan su sosiego,
¡que voy de amores loco!

(Salen DON GARCÍA y GODÍNEZ; detienen a PAYO.)

GARCÍA
1900
¡Óyeme, ingrato amigo, aguarda un poco!

PAYO
Quintilla
¿Quién es?

GARCÍA
El que has ofendido.

PAYO
Dame esos brazos, García.

GARCÍA
¡Aparta, SinónN
X
Nota del editor

«Alúdese al astuto griego que penetró pérfidamente en Troya.»

fingido!
No me toques, que podría
1905
matarme tu injusto olvido.

PAYO
Quintilla
Si es porque te hice enviar
adonde sin pelear
vuelves, según escribió
Sancho, ¿soy culpado yo?

GARCÍA
1910
¡Bien lo sabes disfrazar!
Quintilla
Cuando en Aldonza adoré,
¿con ella haberte casado?
¡Bien has pagado la fe
con que siempre te he estimado
1915
y tu privanza apoyé!

PAYO
Quintilla
Que Aldonza tu amor servía,
yo jamás supe, García;
que a saberlo, ¡vive Dios,
que no hubiera entre los dos
1920
aquesta descortesía!
Quintilla
Pero escucha, que aún remedio
tiene: yo no estoy casado…

GARCÍA
Ya no hallo en mi mal medio
cuando estás enamorado
1925
y el Rey está de por medio.

PAYO
Quintilla
Si sabes de mi valor,
que nunca en el bien se mide
con ambición de señor,
¿por qué has de dudar que olvide
1930
por el honor al amor?
Quintilla
Es verdad que enamorado
de Aldonza estoy; pero aquí,
García, el tuyo he mirado:
y no he de perderte a ti
1935
por mirarme yo ganado.
Quintilla
Tú amas a Aldonza, y hoy quiero
dártela como primero,
¡para que eches de ver hoy,
don García Ibáñez, que soy
1940
tu amigo el más verdadero!
Quintilla
Muy bien sé que atribuirán
a poco amor, los que están
mirando si soy Leandro
en amor, que sea Alejandro
1945
de esta Campaspe un Guzmán;
Quintilla
mas aunque esto no es verdad,
quiero que sepa, García,
el mundo en aquesta edad
que te doy lo que quería
1950
por no perder tu amistad.

GARCÍA
Quintilla
Tanto me vas obligando,
que por ti mi amor olvido;
oye…

PAYO
No me estés llamando,
que lo que hoy hecho ha sido
1955
tu mesma razón mirando.
Quintilla
Goza, pues fuiste el primero,
de este tu amor verdadero,
echando de ver aquí
que te estimo más que a mí,
1960
pues te doy lo que más quiero.

(A voces GARCÍA detiene a PAYO.)

GARCÍA
Quintilla
No harás tal, que no has de verme
que dejo de amor vencerme
y la ley de amigo olvido.

PAYO
García, esto no es fingido;
1965
como en cristal puedes verme
Quintilla
el alma; lo que te digo
has de hacer; no hay que excusarte
por cortesías conmigo.
Con Aldonza has de casarte,
1970
u perder de ser mi amigo.

GARCÍA
Quintilla
Ejemplo del amistad
mayor que la antigüedad
dijese.

(El REY y los que puedan más, ALFONSO ANSÚREZ adelante.)

REY
Vuelve.

GARCÍA
¡Señor!

REY
Él es el mayor valor
1975
que se ha visto en nuestra edad.

GARCÍA
Quintilla
Sabrás…

REY
Todo lo escuché.
Con bien vengas; y ya sé
que te vuelves con la gente.

GARCÍA
Sí, pero tu Alteza intente
1980
premiar tan heroica fe.

REY
Quintilla
¿Qué premio hay a hazaña tal?

ALFONSO ANSÚREZ
Ninguno ha de ser igual.

REY
Él es quien sabe más bien
cómo ha de usarse del bien
1985
y ha de prevenirse el mal.

(Vanse entrándose tras él, con que se da fin al acto segundo.)

Acto III

([Explanada agreste ante la casa de PAYO DE GUZMÁN, en Toral.] Salga de villano GARCÍA y GODÍNEZ, y los músicos cantando traigan un ramo de flores; dos sonajas.)
(Cantan.)
Copla (estructura abierta)
Sol hermoso de estos valles,
despertad, que el alba sale.
Premiad al que viene
a vuestros umbrales
1990
a ofrecer humilde
deseos gigantes;
mostralde el oriente
donde su luz nace,
que cual mariposa
1995
procura abrasarse.
Despertad, que el alba sale.

GARCÍA
Parad, suspended el canto,
por cuyo acento pudieran
a la razón reducirse
2000
de estas montañas las fieras.
Godínez vaya a enramar
los umbrales de la puerta,
que, si es oriente, es la caja
de la más hermosa perla.

GODÍNEZ
2005
Yo iré; pero no querría,
cuando tanto la celebras,
que algún mastín vomitase,
circuncidador de piernas;
que en el mar de estos desiertos,
2010
cuando no lo consideras,
suelen ser ellos Jonases,
y estas caserías, ballenas.
Mas pregunto, que hasta agora
no he sabido cosa cierta:
2015
¿qué te obliga a amar, señor,
a mi seora doña Greida,
hecho un Píramo de amor
y un Tántalo de sus rejas?
¿Qué a dejar a doña Aldonza,
2020
que ha tanto que galanteas?

GARCÍA
Ser hermana de don Payo,
querer casarme con ella
por emparentar con él.

GODÍNEZ
Tu intención es más que buena.

GARCÍA
2025
Dióle el Rey a doña Aldonza;
llevásteme tú la nueva;
por la posta vine aquí:
fue tan grande su nobleza,
que me la devolvió, Godínez.
2030
Y esto con tan grande fuerza
de amistad, que no ha podido
hacer que su mano bella
vuelva a tocar don Alfonso.
Esto me obliga a quererla.

GODÍNEZ
2035
¿Amistad te ha parecido?

GARCÍA
Y por la mayor la cuenta
mi lengua que España ha visto.

GODÍNEZ
La mía se lo reprueba:
antes no ha sido amistad.

GARCÍA
2040
¿Cómo o por qué?

GODÍNEZ
Toda hembra
viene para cruz del hombre,
cuando por los pasos entra
de casamiento en su casa;
los mismos seguirá aquesta.
2045
Sintió la carga el Guzmán,
y, como tanto penetra,
echóte su cruz a cuestas
sacudiéndola del hombro,
¡Mira si grandeza ha sido!

GARCÍA
2050
¡Disparate! Acaba; llega
y enrama su puerta.

GODÍNEZ
Voy.

GARCÍA
Y vosotros, a la negra
noche dad solaz cantando
por que mi sol amanezca.
(Cantan.)
2055
Sol hermoso de estos valles,
despertad, que el alba sale.

(Vuelve GODÍNEZ alborotado.)

GODÍNEZ
¿Estás aquí?

GARCÍA
¿Qué hay, Godínez?

GODÍNEZ
Cosas que no me contentan.

GARCÍA
HAbla, dime lo que has visto.

GODÍNEZ
2060
¡Visitas una doncella
recogida, a aquestas horas!
¡No enrames! ¡Demos la vuelta!,
y piensa que un infanzón
que embozado salió fuera
2065
de su casa, a su guitarra
pretende tocar las cuerdas,
¡si ya no la ha destemplado!

GARCÍA
¿Embozado?

GODÍNEZ
Por la puerta
lo arrojaban cuando yo
2070
llegaba a enramarla.

GARCÍA
Espera…

GODÍNEZ
“Adiós”, al cerrar le dijo
el postigo, y mujer era.

GARCÍA
¿No le conociste?

GODÍNEZ
No.

GARCÍA
Calla, pon freno a la lengua,
2075
que no tanto por mi amor
cuanto por Payo me pesa
de lo que has visto esta noche.

GODÍNEZ
Antes que el alba amanezca,
nos podremos recoger,
2080
pues una esperanza fresca
fácilmente se reduce,
del desengaño contenta.

GARCÍA
Godínez, en breves días,
en mí pudo tanto aquesta,
2085
que sólo pudiera el dueño
sosegarme en tantas penas.

GODÍNEZ
Pues reducción, si has mirado
que otro cultiva la tierra
con más ventura que tú,
2090
¡hablando con reverencia!

GARCÍA
¿Será labrador?

GODÍNEZ
No, no;
rugimiento hubo de seda.

GARCÍA
¡Ah, facilidad humana!,
¡ah mujeril fortaleza
2095
edificada en el aire
cual prodigioso cometa!
Volvámonos a León,
y para que me divierta
de este enojo, proseguí,
2100
cantad, y estos montes sepan
que a ellos vine enamorado,
mas que un desengaño ordena
que el amor trueque en olvido,
¡por ser a quien es la ofensa!

(Da voces GREIDA.)

GREIDA
2105
Labradores de mi casa,
hora es ya de ir a la siega;
despertad, ¡hola!, que el día
abre del zafir las puertas,
y antes que en puntas el sol
2110
de oro le engarce sus perlas
más bien se logra el trabajo.

PASCUALA
A gozar del aura fresca.
(Dentro todos.)
Ya vamos; no más dé voces.

GODÍNEZ
Toda la casa despierta,
2115
y temo alguna desgracia,
si aguardas a que nos vean.

GARCÍA
Bajemos hacia ese valle,
adonde Fernando espera
con los caballos.

GODÍNEZ
Bajemos.

(Por donde van a bajar, salen GREIDA y PASCUALA y VERVECO y MIRENO armados a lo gracioso con espada.)

GREIDA
2120
Pascuala, dame sospecha
lo que me has dicho, que es Payo
ese que abrir vio la puerta;
y si es él, soy muerta, amiga.

MIRENO
El lobo está en la conseja.

GODÍNEZ
2125
Más de quinientos villanos
la batalla nos presentan,
que por esa esquina asoman.

GARCÍA
Ahora bien, Godínez, llega
y reconoce quién son,
2130
que puede ser que este sea
de doña Greida el amante
que a echarnos del puesto vuelva.

GODÍNEZ
¿Eso te causa cuidado?
Yo, el galgo: ¡por liebres cuenta,
2135
aunque tantos, los que miras
en huir por esas cuestas!
-¡Temblando voy de un leñazo!-

GARCÍA
Siempre estimé tu destreza.

GODÍNEZ
¡Soy valiente peleón!

(Sale al paso DOÑA GREIDA.)

GREIDA
2140
¿Quién va aquí?

GODÍNEZ
-¡Qué caras feas!-

GREIDA
¿Vos?

GODÍNEZ
Un hombre que servir
a vuestra merced desea.
Godínez soy, un lacayo
que ha venido a aquesta tierra
2145
con don García, su amo,
amante de doña Greida,
que es el que allí se retira.
Con esa música tierna
vino a ablandarla esta noche;
2150
llegó a sus dichosas puertas,
 oyó este monte sus quejasN
X
Nota del editor

«Así en el texto publicado por Restori; pero sobra este verso al romance, o le falta el impar suelto correspondiente.»

;
mandómelas enramar,
aunque postrero hoy se cuenta
de mayo; fui, y vi salir,
2155
de cierta serrana abiertas,
un embozado fantasma
y alma para él en pena.
Donde después que lo supo,
sus esperanzas resueltas
2160
en humo, a León se vuelve,
pesante que una doncella
a la sombra de la noche
un hombre en su casa meta,
y sospechoso, ¡por Dios!,
2165
cuando la tuvo en honesta
opinión, que habrá sido
organista de sus teclas.
-¡Vive Dios, que es un bellaco
quien confía de mi lengua!
2170
Secreto todo lo he dicho,
mas el miedo, ¿qué no cuenta?-

GREIDA
Pues decilde a vuestro dueño
que sosegado se vuelva
a la corte, que el que ha visto
2175
de aquí salir es en ella
el más noble, y es esposo
de la misma que festeja.
Que no se canse en rondar
sus ventanas ni sus puertas,
2180
inquietud de sus criados
y de su opinión ofensa.
Y a vos, si de lo que vistes
decís algo que se sepa
en León u en la montaña,
2185
os haré cortar la lengua.

GODÍNEZ
¿La lengua? ¿Para qué sábado?
-¡El miedo me bambolea!-

GREIDA
Ven, Pascuala, y tú ven.

VERVECO
Vamos,
que la espada va doncella,
2190
¡pardiós!

GREIDA
No siendo mi hermano
quien salir vió, como cuentas,
a mi esposo, nada importa.

PASCUALA
Nada, pues tal bien espera.

(Éntranse los tres.)

GARCÍA
¿Qué hay, Godínez?

GODÍNEZ
Ya se han ido,
2195
y nosotros demos vuelta
a León.

GARCÍA
¿Quién eran, di?

GODÍNEZ
Tres sabandijas envueltas
en tres capas, que temblaron
solo de oír la aspereza
2200
de mi voz; de las serranas
que aqueste solar encierra
de Guzmán son los amantes.
Lo que el amo ama desean.

GARCÍA
Bueno anda el honor, ¡ah cielos!,
2205
de mi amigo. ¡Ah, ingrata Greida,
tu liviandad sabrá Payo,
cuya sangre y casa afrentas!

(Vanse.)
(Cena 2.ª Salen todos los que más puedan acompañando a PAYO y él excusándose; y TIRSO salga.) [Una calle, en León.]

PAYO
Quintilla
Nadie ha de pasar de aquí.

SOLDADO 1.º
Habemos de acompañar
2210
a quien premiar sabe ansí.

PAYO
A su Alteza habéis de dar
las gracias.

SOLDADO 1.º
Y luego a ti.

PAYO
Quintilla
No hay en la corte soldado
que hoy no queda despachado;
2215
muy bien se pueden volver
a sus fronteras y hacer
como quien va bien premiado
Quintilla
cada cual, pues el valor
sin el agradecimiento
2220
ofende a su mismo honor.

SOLDADO 1.º
En cualquier soldado siento
nuevos deseos, señor;
Quintilla
que el premio, en quien solo estriba
su esperanza, ya ganado,
2225
de toda queja le priva.

SOLDADO 2.º
Vos no habéis sosegado;
vuestro nombre eterno viva,
Quintilla
pues los servicios premiáis
que a costas de nuestras vidas
2230
por don Alfonso miráis,
¡y a vos están ofrecidas!

SOLDADO 1.º
¡Guzmán, un siglo viváis!

SOLDADO 3.º
Quintilla
¿Cómo un siglo? ¡Eterno viva
por Atlante de León!

PAYO
2235
Paso, que en Alfonso estriba
solo aquesta provisión.
Vuestra voz a Alfonso sigaN
X
Nota del editor

«Este verso debe de estar alterado, pues “siga” no es consonante de “viva” y “estriba” y debiera serlo.»

,
Quintilla
que yo no soy más que un hombre
que lo que él le manda ha hecho.

SOLDADO 1.º
2240
Tu prudencia es bien que asombre,
pues lo que has hecho deshecho
no quiere por ello nombre.

PAYO
Quintilla
Adiós, señores.

SOLDADO 1.º
Él dé
el laurel a vuestra frente,
2245
premio a tan heroica fe.

PAYO
Por que dure, cual prudente,
¡el premio a mis pies pondré!

(Vanse los SOLDADOS; sale ALDONZA.)

ALDONZA
Quintilla
Fácil se puede creer;
pues cuando me hizo mujer
2250
vuestra, premiando al valor
de Toral el Rey, señor
don Payo, lo pude ver.
Quintilla
A vuestro amigo me distes;
sin causa me despreciastes,
2255
mal en hacerlo anduvistes,
pues ya que no me estimastes,
al menos me merecistes.

PAYO
Quintilla
El mereceros, señora,
niego, y confieso estimaros.
2260
Queda de probar agora
por qué a Ibáñez pude daros,
cuando vuestro amor lo ignora.
Quintilla
Que si la causa sabéis,
a grandeza atribuiréis
2265
lo que el mundo a poco amor.

ALDONZA
Muy bien sé que fue valor,
cuando amistad le tenéis.

PAYO
Quintilla
Tan sólo aquese respeto,
viendo que él idolatraba
2270
en vuestro hermoso sujeto,
que de mí quejas formaba,
loco, de celoso inquieto,
Quintilla
me obligó, Aldonza hermosa,
a hacer lo que entonces hice,
2275
cuando a mi esperanza ociosa
de vuestro amor satisfice,
ya infeliz, si antes dichosa.

ALDONZA
Quintilla
¿Que me quisiste?

PAYO
Es cierto,
que adoraba en vuestros ojos,
2280
que eran de mi nave puerto;
que estos injustos enojos,
Aldonza, me tienen muerto.

ALDONZA
Quintilla
Pues yo, si os he de hablar
verdad, y he de confesar
2285
lo que siento, he de deciros
que mil días de suspiros
no me obligaran a amar
Quintilla
tanto como lo que hicistes
con García; el amistad
2290
que contra el tiempo escribistes,
esta liberalidad
en que a Alejandro excedistes,
Quintilla
me obligó a que os tenga amor;
y ansí mío habéis de ser,
2295
que amigo tan superior,
en trato con su mujer
lo sabrá tener mejor
Quintilla
de esto. Habéis de dar la mano
a mi amor.

PAYO
Soy el que gano;
2300
pero García primero
se ha de casar.

ALDONZA
¿Por qué?

PAYO
Quiero
ver ese imposible llano.
Quintilla
No porque García limite
mi voluntad ni la quite,
2305
mas porque en juegos de amor
no diga algún jugador
que le hice de falso envite.

ALDONZA
Quintilla
Por su prima le ha enviado
el Rey a Vizcaya, y creo
2310
que tarda ya.

PAYO
Él casado,
daré vida a mi deseo,
premiando vuestro cuidado,
Quintilla
¡que, vive Dios, que os adoro!

ALDONZA
Y, ¡Él mismo vive!, que tengo
2315
en vos mi amor y decoro,
por quien a merecer vengo
estatuas de bronce y oro.

PAYO
Quintilla
¿Qué me queréis mucho?

ALDONZA
Sí.

PAYO
¿Y ha de faltar eso?

ALDONZA
No.

PAYO
2320
Hoy que mi amor vistes…

ALDONZA
Vi.

PAYO
¿Quién ha de premiarle?

ALDONZA
Yo,
porque para vos nací.
Quintilla
Esto, a pesar del rigor
del tiempo, Payo, y también
2325
del Rey, natural señor.

PAYO
Gente viene.

ALDONZA
Adiós, mi bien.

PAYO
Adiós, dueño de mi amor.

(Vase ALDONZA.)

PAYO
Quintilla
¿Qué bien puede ya faltarme?
Pon clavo, Tiempo, en tu rueda.
2330
¡Todo León llega a amarme!

TIRSO
Tu gobierno en todo aprueba.

PAYO
Por ver que sé contentarme,
Quintilla
sin ser ambicioso en nada,
con lo que truje a su corte;
2335
pues cuando mi hermana amada
desea gozar su norte,
aún en Toral eclipsada
Quintilla
la tengo, porque no diga
ninguno que la privanza
2340
a vanidades me obliga;
que no hay segura esperanza
en el mar ni en el que privaN
X
Nota del editor

«Así en el texto: “priva”, rima imperfecta.»

.
Quintilla
Pero ¿qué mi hermana hará?

TIRSO
Que con Pascuala estará
2345
en su contina labor,
siempre deseosa, señor,
de que tú vayas allá.
Quintilla
Y si va a decir verdad,
que allá huéramos quijera.
2350
Pídele a su Jamestad
licencia, que vamos siquieraN
X
Nota del editor

«Sóbrale una sílaba a este verso. Probablemente Lope lo escribiría así: “licencia, vamos siquiera”»

dos días.

PAYO
De honestidad
Quintilla
es ejemplo Greida, y creo
que traer la puedo a León.

TIRSO
2355
¡Sí, señor!

(Cae de arriba un papel y tómalo TIRSO.)

PAYO
¿Qué es lo que veo?

TIRSO
Un papel de aquel balcón
cayó.

PAYO
Muestra.

TIRSO
Toma.

PAYO
Leo:
Quintilla
“A Don Payo de Guzmán”
dice el sobrescrito; ¡cielo!,
2360
¿qué avisos en él vendrán?
¡Que ya de abrirlo recelo!
Mas aquí me avisarán
Quintilla
de alguna cosa que he hecho
mal, en el hoy, mis amigos.

TIRSO
2365
Con razón no lo sospecho,
pues tus mismos enemigos
confiesan que andas derecho.

 (Ábrelo y lee PAYO.)

PAYO
Quintilla
Abro el papel.

TIRSO
Eso sí.

PAYO
Si algo me enmiendan aquí,
2370
acerca del gobernar,
bien será por ignorar,
y no por malicia en mí.
(Carta:)
Quintilla
“Cuando miráis por la casa
real, la vuestra, Guzmán,
2375
a quien tanto honor le dan,
por vuestra hermana se abrasa.
Sola, aunque lasciva, pasa
Quintilla
en Toral: mas es el día.
Que en viendo la noche fría
2380
-yo testigo-, un galán que ama
es dueño en mesa y en cama
de su mayor monarquía.
Quintilla
Volvé a cobrar el honor
que ella, necia, os ha quitado;
2385
cásense, si él la ha igualado,
que es el consejo mejor;
sin o, matarle es valor.”
Quintilla
-¡Cielos!, ¿qué leo? ¡Ay de mí!-
“que, esto hecho, queda aquí
2390
vuestro honor, Payo, vengado;
él, de su traición pagado,
y ella, sin su gusto ansí.”
Quintilla
¿Si es lo que he leído sueño?
¿Si es lo que he mirado encanto?
2395
¡Que aunque encanto y sueño, el llanto
debe ser del alma dueño!
¡Cielos!, ¿adónde me empeño?
Quintilla
¿Cómo al Rey sirviendo obligo,
cuando algún falso enemigo
2400
es con mi hermana Sinón
de la mejor opinión
que en hombros del mundo sigo?
Quintilla
Pero si siempre mostró
quilates de honestidad,
2405
¿creeré que aquesto es verdad?
Sí, ¡que es mujer!... Pero no…
¡Mas la más prudente erró!
Quintilla
Mar es su mejor intento
¡sin ser la de más asiento!,
2410
y cuando el amor la inquieta,
la más hermosa, imperfeta,
y la más constante, viento.
Quintilla
¡Ah, vana y loca hermosura,
fabricada en verdes años,
2415
venganza de tus engaños,
sin fama, mi honor procura!
Tras ti voy, falsa, perjura,
Quintilla
inconstante, injusta, cruel,
vana, arrogante, infiel,
2420
que a la venganza mayor
principio dará mi honor,
si motivo este papel.

(Vase rasgando la carta y sale el REY al encuentro, y detiénele.)

REY
Octava real
¿Venís solo, don Payo?

PAYO
Acompañado
del valor de serviros solamente.
2425
-¡Ay de mí!- Sólo está aqueste criado.

REY
Pues sálgase de aquí y diga a la gente
de la guardia que nadie sea osado
de entrar aquí mientras que yo no intente
otra cosa.

TIRSO
Yo voy, señor, al punto.
2430
-¡Y oliendo, de temor, como un difunto!-

(Vase TIRSO.)

REY
Octava real
Don Payo amigo, Alcides de mi cielo,
sobre quien con firmeza mi privanza
fundo, mientras que el sol alumbre el suelo
dando sus luces general bonanza,
2435
bien sé que os causará el amor recelo
que os hable ansí, pensando que hay mudanza
en algunas acciones de mi intento,
y encamino a otro fin mi pensamiento.

PAYO
Octava real
De cualquiera manera que en servirte
2440
me ocupes, ¡gran señor!, estaré loco.
De esto puedes, sin duda, persuadirte,
¡cuando tu nombre por mi dueño invoco!

REY
A la cumbre más alta he de subirte
que con el mando de mi imperio toco.

PAYO
2445
Siempre, invicto señor, las fuerzas mías
tendrás al bien, al mal, como confías.

REY
Octava real
Sabrás que a Urgel y Álvaro he enviado,
oyendo lo que hiciste con García,
por miralle, Guzmán, quieto y casado,
2450
y a ti, mi Atlante en esta monarquía,
por mi prima doña Ana. Esta he pensado
casar con él, porque el hermoso día
de doña Aldonza alumbre tu esperanza,
cuando sólo un Guzmán tal dicha alcanza.
Octava real
2455
Esto, no en orden para honrarte sólo,
mas para que a igualar vengas mi alteza
y yo de aquella Dafne sea Apolo,
que pudiera vencerla en la dureza.

PAYO
¿De quién dices, señor?

REY
De la que es polo
2460
donde el eje, Guzmán, de la belleza
lleno de estrellas solo el desdén mueve,
no en valles de zafir, pero de nieve.
Octava real
De tu hermana, don Payo, enamorado
estoy, y ha de ser reina de Castilla,
2465
en viéndote contento desposado
con la que es de hermosura maravilla.

PAYO
Cuando has, señor, a mi humildad honrado
tanto que la has llegado hasta tu silla,
no sé qué te responda. Pero escucha,
2470
¿sabrás que en tal sujeto es honra mucha?

REY
Octava real
¿Qué dices?

PAYO
Señor, digo que en cuanto
honrarme a mí con el heroico aumento
de doña Aldonza, por quien hoy levanto
a Toral hasta el mismo firmamento,
2475
que ni me admira ni me pone espanto;
mas que quieras hacer tu casamiento
con mi hermana -¡ay cruel!- eso repruebo.

REY
¿Por qué?

PAYO
Señor, aconsejarte debo.
Octava real
Porque soy vasallo, tú Rey eres,
2480
y haremos diferentes consonancias;
fuera de que los muchos pareceres
acerca, gran señor, de las distancias
que hay desde tu valor a la que quieres
vendrán a hacer tan grandes disonancias
2485
en León, que el que es cuerdo sea tenido
por loco, y sin por qué desvanecido.

REY
Octava real
¿Pues no casó mi abuelo Alfonso el Sexto
con Zaida, hija de un moro? ¿Qué te espanta
que yo este casamiento haya propuesto?

PAYO
2490
Sí, pero era, señor, su Alteza infanta
de Sevilla, y agora, en este puesto,
¿qué está mi hermana Greida? Aunque fue tanta
la nobleza que dieron mis pasados
a su sangre, no tiene esos estados.

REY
Octava real
2495
Yo se los quiero dar, ¡y amor lo diga!
No repliquéis en ello.

PAYO
En este intento,
perdonadme, señor, que aquesto diga,
no he de venir jamás, ni lo consiento.
-¡Ah, si supiera el Rey lo que me obliga!-
2500
Dad a Greida otro noble casamiento,
que le estará mejor que vuestra Alteza.

REY
¡Qué necio estáis!

PAYO
Conozco su bajeza.

REY
Octava real
Si de casar con ella tengo gusto,
¿quién lo podrá impedir?

PAYO
Señor, no hay fuerza
2505
que pueda resistirlo, mas no es justo.

REY
¿Y quién podrá, don Payo, hacer que tuerza,
aunque España me dé nombre de injusto,
cuando tu ingratitud así me esfuerza,
que de León no salgas desterrado?

PAYO
2510
Nadie.

REY
¡Pues vete luego!

PAYO
¡Y voy honrado!
Octava real
Yo partiré, señor, e iré contento,
no porque ansí me excuso de servirte,
mas porque salgo de seguir el viento
de la privanza, ¡peligrosa sirte!

REY
2515
Yo te he honrado sin causa y fundamento,
y no puedo, don Payo, ya sufrirte
tantas y tan sin orden libertades.

PAYO
¡Paso, señor, que ofendes mis verdades!
Octava real
Que me has honrado en tu León confieso;
2520
sin fundamento, no: que lo han dejado
pasados míos, de quien ser profeso
imitador, muy más que tu privado;
y aunque culpado sea de este eceso,
volver te quiero lo que en él me has dado,
2525
que aunque es poco, señor, al fin concluyo
mi deseo con darte lo que es tuyo.
Octava real
A mi quietud dejé, de ti vencido,
adonde precio más dos claras fuentes,
desnudo a un prado y por abril vestido,
2530
que los puestos más altos y eminentes.
La grana con que el pecho me has ceñido
del Santo, cruz y asombro de las gentes
bárbaras, arrancándola del pecho
vuelva a tus manos, que merced me han hecho.
Octava real
2535
Da el hábito famoso de Santiago
y de León el noble regimiento
a quien pague mejor que yo te pago,
deseando siempre tu mayor aumento;
que yo, cuando de ti me satisfago,
2540
a mi casa me parto muy contento
de ver que tu privanza no ha podido
desvanecerme aun a mudar vestido.

(Vase PAYO.)

REY
Octava real
¡Ah de la guarda! ¡Alfonso Ansúrez! ¡Hola!

(Sale GARCÍA solo.)

GARCÍA
La gloria de Vizcaya ha ya llegado,
2545
en hermosura peregrina y sola.
Todo León, señor, le ha acompañado,
que en servirte tu amor hoy acrisola.

REY
A un disgusto cruel, gusto le has dado;
entre doña Ana de Haro, porque luego
2550
a Toral tienes de ir.

GARCÍA
A que entren llego.

REY
Octava real
-¡Confieso que el Guzmán prudente ha sido,
aunque delante mi real grandeza
ha andado libre, al paso que atrevido!-

 (Toda la compañía de acompañamiento delante; detrás DOÑA ANA DE HARO, URGEL y ÁLVARO, DOÑA ALDONZA y GARCÍA y DON LOPE DE HARO, viejo.)

LOPE
Los pies le dé a su prima vuestra Alteza,
2555
y a mí, que por su gusto la he traído.
[...]

REY
¡Oh pariente don Lope!, mis abrazos
daré a los dos.

LOPE
Aquestos son mis brazos.

REY
Octava real
¿Cómo mi prima viene?

LOPE
Viene buena.

REY
2560
¿Y vos, don Lope?

LOPE
Estoy para serviros,
de gusto, viéndoos, Rey, el alma llena.

REY
Para el descanso entrad a preveniros.

LOPE
Obedecer mi voluntad ordena.

ALDONZA
Bien venido, don Álvaro.

ÁLVARO
Deciros
2565
puedo que ausente, Aldonza, vuestro he sido.

REY
-¡Cuando gano a mi prima voy perdido!-
(Vanse.)
(Cena 3.ª Salgan MIRENO y VERVECO con una mesa, los músicos cantando y detrás GREIDA y PASCUALA. Siéntase GREIDA a comer vestida de corte.) [Casa de PAYO DE GUZMÁN, en Toral.]
(Cantan.)
Romance (tirada)
Las escuadras de la noche,
en el campo de los cielos,
hacen retraer al sol,
2570
temeroso, al mar huyendo,
cuando las altas montañas
con sus libres arroyuelos
de que las dejan mormuran
en la prisión del invierno.

GREIDA
Quintilla
2575
Platos.

VERVECO
¿Qué es la causa, di,
que con tal autoridá
cenas y comes ansí
diez días ha?

GREIDA
Verveco, ya
de ser serrana salí.
Quintilla
2580
El dueño de mi afición,
de mi ser, de mi opinión,
que ansí me trate ha mandado.

MIRENO
Sin duda que te ha casado
allá tu hermano en León,
Quintilla
2585
pues te hace mudar vestido,
dispuesta aun el comer
diferente que has vivido.

GREIDA
De quien pienso ser mujer
esta mudanza ha nacido.
Quintilla
2590
Importa tratarme ansí,
que su grande autoridad
lo pide.

VERVECO
¿Es el Reye?

PASCUALA
Sí.

VERVECO
Perdone su Majestad.

GREIDA
Serlo espero. Proseguí.
(Cantan.)
Copla (estructura abierta)
2595
No hay pájaro en tronco o rama
que no sienta el duro hielo,
flor que marchita no llore
ausencias de sus cabellos.

 (Mientras canta va saliendo PAYO y TIRSO.)

PAYO
Quintilla
-¿Qué es lo que mirando estoy?
2600
¿Vestida de cortesana
mi hermana comiendo hoy,
cuando por ser tan liviana
no es reina ni feliz soy?
Quintilla
Neguéla al Rey, ¡ay de mí!,
2605
no porque a su sangre, no,
deje de igualarle aquí;
pero porque me obligó
lo que en un papel leí.
Quintilla
El sí no le quise dar,
2610
porque era injusta razón,
si otro la pudo gozar,
por honrar yo mi opinión,
a un Rey, mi dueño, engañar.
Quintilla
Mas desimulando quiero
2615
llegar.- ¡Oh, Greida!

GREIDA
¿Quién es?

PAYO
Tu hermano.

TODOS
¡Señor!

PAYO
Que espero…

VERVECO
Denos su merced los pies.

TIRSO
¡Pascuala!

PASCUALA
¡Aparta, grosero!

PAYO
Quintilla
¿Cómo no te has levantado
2620
y a recebirme has salido,
Greida?

GREIDA
Como el nuevo estado,
si a ti te ha desvanecido,
a mí también me ha trocado,
Quintilla
no te cause, Payo, espanto.
2625
Proseguí con ese canto.

PAYO
¡Ah, infamia de mi nobleza!

GREIDA
¡Cortar te haré la cabeza,
si hablas!

TIRSO
-¡Aqueste es encanto!-

PAYO
Quintilla
¿La cabeza a mí?, ¿pues quién
2630
puede ser a eso bastante?
¿Estás loca, mujer?

GREIDA
Bien;
¡paso, que estás arrogante
y aun atrevido también!
Quintilla
Quien esa mudanza aprueba
2635
es el Rey, que es ya mi esposo.
Mira si camino lleva
lo dicho, ¡ingrato, ambicioso!

PAYO
-¿Ya ha llegado acá la nueva?-

GREIDA
Quintilla
Cuando a León te fui a ver,
2640
muy peor me recibiste;
y ansí, pues reina he de ser,
te he de dar lo que me diste.

PAYO
Al fin, fin, fácil mujer;
Quintilla
¡levántate de ese asiento!
2645
¿Sabes que estoy en mi casa?,
¿Qué lo que dices es viento?
¿y que el impedir me tasa
la vida tu casamiento?
Quintilla
¿Sabes que ha derribado
2650
mi privanza por el suelo,
pues por haberlo estorbado
-¡bien sabe la causa el cielo!-
vuelvo del Rey desterrado?
Quintilla
¿Sabes que vuelvo a gozar
2655
la humildad de mi solar?
¡Quizá con menos honor!...

 (Alborótase GREIDA.)

GREIDA
Pues, Payo…, hermano…, señor…,
¿quién te lo pudo quitar?
Quintilla
Tuya es mi sangre, mi vida;
2660
no temas, tu hermana soy,
que si era desconocida
reina, con serlo ya estoy
a tu amor agradecida.
Quintilla
Habla y siéntate a cenar.

PAYO
2665
¡Solos hemos de quedar!
Quitad esa mesa luego.

TIRSO
-¡Aqueste encendido fuego
me hace todo trasudar!-

PAYO
Quintilla
-¡Quien me ha ofendido sabré
2670
agora!-

GREIDA
-¡Qué confusión!-

VERVECO
Gente sube acá, a la he,
señor.

(Meten la mesa, y hay ruido; sale GARCÍA, ÁLVARO y URGEL y GODÍNEZ.)

GARCÍA
Daos, Payo, a prisión.

PAYO
¿A prisión, García? ¿Por qué?

GARCÍA
Quintilla
No sé. A León habéis de ir.
2675
Lee el decreto.

 (Dale un papel y lee.)

TIRSO
Resistir.
sabremos.

PASCUALA
¡Calla!

TIRSO
¿Prender?
¡Prenda allá algún bachiller
de estos todo presumir!
Quintilla
¡Prenda allá un almidonado
2680
siempre virote emplumado
entre el Cambray embutido!
A uno que por ser marido
se viste como el soldado,
Quintilla
¡vendiendo caballería!
2685
¡A un Don Sobre-Berbería!
Y a un coche puede prender,
¡que es quien suele cometer
más delitos cada día!;
Quintilla
que a mi amo, no, ¡pardiós!

PAYO
2690
Yo he leído, ¡y dice aquí
que preso vaya! Mas ¿vos
venír a prenderme a mí,
García?

GARCÍA
Con estos dos,
Quintilla
que os han de dar libertad.

PAYO
2695
Al fin, fueron enemigos.

ÁLVARO
Sí, Payo; mas la amistad,
aquestos montes testigos,
obliga a nuestra lealtad.

GARCÍA
Quintilla
El Rey os manda prender,
2700
y a mí; pero mi caballo
os libre de su poder.
Hallá en mí lo que en vos hallo
cuando os hube menester.

URGEL
Quintilla
Y no hay que esperar a más,
2705
porque en gran peligro estás.

ÁLVARO
Quedando ansí satisfecho,
porque nunca un noble pecho
pagó mal por bien, jamás.

GARCÍA
Quintilla
Esto, don Payo, haced
2710
y que es lealtad nuestra ved.

PAYO
Eso no, que si lo hiciera,
mi valor escureciera;
y ansí os pago esa merced,
Quintilla
no con irme, mas con ir
2715
preso con los tres al Rey,
porque quiero más morir,
agradecido a esa ley,
que, ingrato, huyendo, vivir.
Quintilla
Vos no habéis de ser traidor
2720
por darme a mí libertad,
pues cobro yo más honor
en daros una lealtad
que en mi libertad mayor.
Quintilla
Y si es que aquesto en ansí,
2725
preso he de ir con vos aquí,
porque a voces diga España
que estimé más la hazaña
de vuestra lealtad que a mí.

GARCÍA
Quintilla
Mirad, Payo, que os importa
2730
el huir de este rigor.

GREIDA
Hermano, el enojo acorta
ansí del Rey, que es valor,
pues cualquier cosa reporta
Quintilla
el tiempo.

GARCÍA
Fiad de mí
2735
y de los dos, que hagamos
que su enojo temple ansí
su Alteza.

PAYO
Ahora bien: huyamos,
pues me aconsejáis, de aquí.
Quintilla
¡Y si a ser venís privado
2740
alguno, ejemplo tomad!

ÁLVARO
Yo os doy lo que me habéis dado.

PAYO
Yo gano esta libertad
de haber bien del bien usado.

 (Vase PAYO.)

TIRSO
Quintilla
Y yo me parto de aquí,
2745
donde no sé si he de verte
más.

PASCUALA
¡Acuérdate de mí!

TIRSO
Si es que sabes de mi muerte,
¡publica que fue por ti!

GODÍNEZ
Quintilla
¿Pues qué, Pascuala, ha causado
2750
Tirso?

PASCUALA
¡El alma no reposa!

GODÍNEZ
¿Qué os lleva con tal cuidado?

TIRSO
¿Qué, Godínez? ¡Ser hermosa
y veros a vos al lado!

(Vase TIRSO.)

GODÍNEZ
Quintilla
¡Linda bestia!

GARCÍA
Esto ha de ser:
2755
vos habéis de ir a León,
que ansí lo manda hacer
el Rey, Greida.

GREIDA
¿A qué ocasión?

ÁLVARO
No lo podemos saber;
Quintilla
que prendiese me mandó
2760
vuestro hermano.

GARCÍA
Que os llevase,
señora, a Miraflor yo;
que el orden allí aguardase
que su Alteza no me dio.
Quintilla
Pero, sin duda ninguna,
2765
en León entraréis mañana.

GREIDA
Veo tan varia mi fortuna,
que a dar crédito se allana
sólo al mal que la importuna;
Quintilla
mas su palabra me dio…

VERVECO
2770
¿El Rey? ¡Él la cumplirá!

GARCÍA
¿Quién tal desdicha causó?
Payo a privar volverá,
¡o no seré Ibáñez yo!

(Vanse.)
(Cena 4.ª Sale el REY solo. [Palacio real en León.])

REY
Soneto
Nace en el hombre, cuando al mundo nace,
2775
derecho de cumplir obligaciones,
y aquel que más usare estas acciones,
más a la tierra y cielo satisface.
El Rey, cabeza de su imperio hace,
a quien en bajas u altas condiciones
2780
siguen los miembros; porque ansí blasones
honran, que el tiempo volador deshace.
Si imitan, según esto, la cabeza,
y esta no paga deudas, obligada,
indigna viene a ser de real alteza.
2785
Greida, tu causa está bien sentenciada:
hoy ceñirás con inmortal firmeza
laurel de amor, mi obligación pagada.

(Sale DON LOPE DÍAZ DE HARO.)

LOPE
Redondilla
Loco de alegre, León
que entre la grandeza aguarda
2790
de su Alteza.

REY
Ya se tarda,
don Lope; y tienen razón
Redondilla
de mostrar tanto contento,
cuando solo con mi gusto,
si bien que lo hecho es justo,
2795
me caso.

LOPE
Tu real intento,
Redondilla
¿quién lo puede reprobar?
Mas, ¿por qué, invicto señor,
mandas prender al valor
de España, al que supo dar
Redondilla
2800
en toda noble ocasión,
con singular maravilla
de fe, a León y a Castilla
bastante satisfacción?;
Redondilla
y más cuando tu cuñado,
2805
para honrarle más, lo has hecho.

REY
Don Lope, porque sospecho
que ha de estorbarlo, obligado
Redondilla
de ver la desigualdad
que hay desde un vasallo a un rey.

LOPE
2810
Cuando reina Amor no hay ley,
que él manda a la voluntad.

(Sale con una corona de oro ALFONSO ANSÚREZ en una fuente.)

ALFONSO ANSÚREZ
Redondilla
Esta es, señor, la corona
que me mandaste traer.
Si es para quien ha de ser
2815
reina, la fama pregona
Redondilla
que entra ya por la ciudad.

REY
Habrá, Alfonso, apresurado,
viendo que vivo eclipsado
sin su divina beldad,
Redondilla
2820
de Miraflor su camino.

LOPE
Ana y Aldonza, señor,
que conocen vuestro amor,
que lo habrán hecho imagino,
Redondilla
pues ellas la han de traer.

REY
2825
Al sitial subirme quiero
donde pienso ser Asuero
de la más hermosa Ester.

LOPE
Redondilla
Sí, que la música avisa
cómo entra ya por la sala.

REY
2830
¿Qué el poder de amor no iguala,
si es la obligación precisa?

(Descúbrese un sitial con una silla con dos o tres gradas de alto y sube el REY; tocan la música y salen todos los que más puedan de acompañamiento delante URGEL, ÁLVARO, GARCÍA, DOÑA ANA, DOÑA ALDONZA, y tras DOÑA GREIDA, PASCUALA y GODÍNEZ.)

GREIDA
Redondilla
Sin méritos ni valor
llego, señor, a esos pies,
si merezco me los des,
2835
solo animada de amor.

REY
Redondilla
Reina de León, levanta,
que esa humildad que se humilla
también te ha dado a Castilla,
que alegre mis dichas canta.
Redondilla
2840
Tu amor, tu sangre te abona,
pues que pudo merecer
que yo te baje a poner
de mis reinos la corona.
 (Pónele la corona bajando de la silla el REY.)
Redondilla
Y pues en tu frente estriba,
2845
ya cuando alegres están,
¡doña Greida de Guzmán,
Reina!

TODOS
¡Doña Greida, viva!

(Tocan y repítanlo a voces todos; vanse entrando y queda sola DOÑA GREIDA, y sale por diferente parte PAYO y TIRSO.)

PAYO
Romance (tirada)
¿Reina doña Greida?

TIRSO
Viva
doña Greida de Guzmán
2850
a voces publican todos.

PAYO
Pasos, ¡caminad allá!
Bien parece, ¡ay cielo!, cuando
destierro a su hermano dan
sin merecerlo, ¡que a ella
2855
le den la corona en paz!
Huyendo a Aragón me iba,
pero a León vuelvo ya
a que Alfonso me castigue,
si en algo pude pecar.
2860
¡Ah, palacio! ¡Ah, laberinto,
donde con cualquier disfraz
gana aquel que sabe menos
y pierde quien sabe más!
¡Ah, sueño, tras cuyo encanto
2865
el alma ciega se va,
sin ver que tu mayor dicha
es el saberte dejar!
Segunda vez vuelvo a ti;
preso me trae mi lealtad,
2870
tan inocente de culpa
cuanto lleno de pesar,
aquí… Mas, ¡cielos!, ¿qué veo?

GREIDA
La Reina, tu hermana, está
en medio su mayor gusto
2875
sin ti, Payo, hecha un mar.

PAYO
¡No reina, mientras yo viva,
porque mal corona está
en quien tuvo, sin el Rey,
otro galán en Toral!

GREIDA
2880
Dos o tres noches su Alteza
pudo aquella casa honrar,
y si eso bastó a impedir
mi bien, Payo de Guzmán,
mira que tu hermana soy
2885
y que no habías de pensar
esa flaqueza de mí.

PAYO
¿Que el Rey te fue a ver allá
y de noche?

GREIDA
Hermano, sí.

PAYO
-¡Cielos, si era él el galán
2890
que en el papel me escribieron!-

GREIDA
Don García lo dirá,
que salir lo vio encubierto,
yéndome él a enamorar.

PAYO
-¡Y él escribiría el papel,
2895
que es tan grande su amistad
que este aviso me daría!-
Lo que dices creo, y pues ya
en Castilla y en León,
por tu bien, reinando estás,
2900
gózate alegre mil siglos
y pide que en mi solar
me deje Alfonso siquiera
cuando adoro su humildad;
que solamente venía
2905
tu casamiento a estorbar,
¡vive el cielo!, porque el Rey,
Greida, ¡no se ha de engañar!
Quédate con esto a Dios.

GREIDA
¿Ir te quieres? No te irás,
2910
¡que el Rey ha de verte!...

PAYO
¡Suelta!

GREIDA
¡Ah de la guarda!

PAYO
¿Llamar
la guarda intentas?...

(Da voces, vuelven a salir todos delante de el REY alborotados.)

REY
¿Qué es esto?

GREIDA
¿Qué? Don Payo de Guzmán,
que preso pongo a tus pies,
2915
a quien has de perdonar
por mi hermano y tu cuñado.

REY
Él sabe del bien usar
tan bien, que ninguna culpa
nadie en el mundo le da.
2920
Yo le desterré, enfadado,
de León: esto es verdad,
porque el intento estorbó
que vengo hoy a ejecutar;
y cuando fueron por ti
2925
estos que mirando estás,
que lo prendiesen mandé
o le hiciesen ausentar.
Mas ya a mi gracia le vuelvo;
de mi reino la mitad
2930
es suyo, con doña Aldonza,
pues, porque se case, ya
es Ana de don García.

GARCÍA
Beso tu mano real.

PAYO
Si estorbé, invicto señor,
2935
esto fue por humildad,
creyéndome de un papel…

GARCÍA
Que viendo yo de Toral
salir a Alfonso una noche,
pensando era otro galán,
2940
os arrojé de un balcón;
y fue aviso…

PAYO
¡Y amistad!

REY
Yo fui el que García dice;
su criado me vio.

GARCÍA
Es verdad.

PAYO
Gran señor, no puede el Rey
2945
honor a nadie quitar.
De Aldonza la mano estimo,
con condición y no más
que a Toral nos hemos de ir.

REY
Sería, Guzmán, faltar
2950
el gobierno a mi corona.

ALDONZA
Tuya soy.

PAYO
Quedaré acá
sin que me des cosa alguna.

REY
Mi reino por tuyo está.

TIRSO
¿Y Pascuala qué ha de her,
2955
y Tirso?

GODÍNEZ
¿Qué? Declinar,
hasta que conjugue amor
en tálamo conjugal.

REY
Tuya es con seis mil ducados.

PASCUALA
No puede desear más.

ÁLVARO
2960
Todos, Payo, somos vuestros.

PAYO
Porque ansí venga a acabar,
cuando granjear os supe
con servir sin envidiar,
cómo ha de usarse del bien
2965
y ha de prevenirse el mal.

(Vanse con que se da fin al acto 3.º)