Félix Lope de Vega y Carpio

GUARDAR Y GUARDARSE




Autoría: Probable
Texto utilizado para esta edición digital:
Real Academia Española (ed.), Obras de Lope de Vega: obras dramáticas. Madrid, RAE, 1916, pp. 206-239.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Martínez Fernández, Ángela (Artelope)

Elenco

DON FÉLIX
CHACÓN
DOÑA ELVIRA
DOÑA HIPÓLITA
DON SANCHO
DON ARIAS
REY DE CASTILLA
REY DE ARAGÓN
TELLO
INÉS
ALMIRANTE
RAMIRO

Acto I

(DON FÉLIX y CHACÓN, de camino.)

FÉLIX
Décima
Errados vamos, Chacón.

CHACÓN
¿Ya qué importa haber errado?

FÉLIX
Pienso que habemos llegado
a la raya de Aragón.

CHACÓN
5
Todas estas sendas son
de aquella aldea.

FÉLIX
Repara
dónde este arroyuelo para.

CHACÓN
Su espacio me maravilla.

FÉLIX
Si él huyera de Castilla,
10
más aprisa caminara.
Décima
Presto le dieran alcance;
bebe.

CHACÓN
Consejo cruel;
ni aun pienso mirarme en él
como pastor de romance.

FÉLIX
15
Salí de notable trance,
si es que en Aragón estoy.

CHACÓN
A preguntárselo voy
a aquel villano.

FÉLIX
Detente,
que más cerca he visto gente,
20
pero sin decir quién soy.

CHACÓN
Décima
Tú lo puedes preguntar,
que parecen dos mujeres.

FÉLIX
¡Bravas villanas!

CHACÓN
No esperes,
que te importa descansar.

FÉLIX
25
Déjame, Chacón, mirar
seda y tela en labradoras.

CHACÓN
Cautívalas, que son moras.

FÉLIX
Si así las villanas son
de los montes de Aragón,
30
¿cómo serán las señoras?

 (Entren DOÑA HIPÓLITA y DOÑA ELVIRA en hábito de labradoras bizarras.)

ELVIRA
Décima
No hay consuelo para mí.

HIPÓLITA
¿Quién de este campo no goza?

ELVIRA
Quien vivía en Zaragoza
y vino a morir aquí.

HIPÓLITA
35
¿Querías al Rey?

ELVIRA
No y sí.
No, porque el Rey no quería
casarse, aunque no sería,
siendo quien soy, novedad,
y sí por la vanidad
40
de ver que un rey me servía.
Décima
Que llegar no puede ser
a más desvanecimiento
el gusto, el entendimiento
y el alma de una mujer
45
que a verse de un rey querer;
porque como son deidad,
habiendo desigualdad
no puede nuestra hermosura
llegar a mayor ventura
50
que a vencer la majestad.

HIPÓLITA
Décima
Agora conozco, Elvira,
por qué en las fábulas vanas
por hermosuras humanas
el Dios Júpiter suspira.
55
Que a sombra de esta mentira
pintaban un rey sujeto
a amor.

ELVIRA
 Galán y discreto
es el de Aragón; mas cuando
su grandeza estoy mirando,
60
amor se vuelve respeto.
Décima
El Almirante, mi hermano,
con temor de un rey me encierra
en la margen de esta sierra,
donde con traje villano
65
veo por su verde llano
pasear dos labradores;
enseñada a los señores,
al caballo, a la carroza
y al Coso de Zaragoza;
70
sin amor, oyendo amores.
Décima
Muy bien cantan al aurora
calandrias y filomenas;
muy bien por diversas venas
corre esta fuente sonora.
75
Muy bien su esposo enamora
la tórtola en voz suave;
pero ni el cristal, ni el ave
me pueden dar alegría,
porque no es edad la mía
80
para soledad tan grave.
Décima
Más quiero, aunque sean mejores
para algún secreto oído,
oír de un coche el ruido,
que cuarenta ruiseñores.
85
Para un libro de pastores
es buena la soledad.

CHACÓN
¿Qué piensas?

FÉLIX
 Si fue verdad
lo de las ninfas de Ovidio,
los ciegos dioses envidio,
90
que adoro la antigüedad.
Décima
¿Hay tan nuevo villanaje,
es fingimiento, Chacón?

CHACÓN
Llega y sepamos quién son;
que es rico, por Dios, el traje,
95
y si conforma el lenguaje,
no pases de aquí.

FÉLIX
Espero.
Señoras, un forastero,
que por cierto desatino
viene fuera de camino...

ELVIRA
100
¡Qué gallardo caballero!

FÉLIX
Redondilla
Os suplica le digáis
si está dentro de Aragón,
que le obliga la ocasión
a que su temor sepáis.
Redondilla
105
Y si en esta soledad
podrá hallar algún consuelo,
puesto que pasar del cielo
os parezca necedad.
Redondilla
Pero si a buscar posada
110
fuera el alma sin despojos,
ya yo he visto en unos ojos
donde la hallara extremada.
Redondilla
Mas no tuviera sosiego,
pues ¿qué loco ansí se atreve
115
a vivir, no siendo nieve,
en dos esferas de fuego?
Redondilla
Perdonad si me atreví
a querer posar en cielos
adonde los mismos celos
120
tuvieras celos de mí.

CHACÓN
Redondilla
¡Pesia tal!, agora amor;
¿oyen, señoras?

HIPÓLITA
 Muy bien.

CHACÓN
Pues habrá donde nos den,
por dinero o por favor,
Redondilla
125
cama y cena; que cebada
no la habemos menester,
ni los ojos pueden ser
de ningún alma posada.

HIPÓLITA
Redondilla
Necio sois.

CHACÓN
¿Por qué razón?

HIPÓLITA
130
Porque de todos los que aman,
casa los ojos se llaman
donde posa el corazón.
Redondilla
Que por eso viene a verse,
cuando uno está enamorado,
135
en los ojos el cuidado,
y es imposible esconderse.
Redondilla
Que como en el alma tiene
la causa de sus enojos,
y son ventanas los ojos
140
del cuerpo que a vivir viene.
Redondilla
Y el ver en mujeres es
condición siempre liviana,
asómanse a la ventana,
y saben todos quién es.
Redondilla
145
Luego a los ojos se van,
porque no las conocieran,
si ellas quedas se estuvieran
en el alma del galán.

CHACÓN
Redondilla
Notable bachillería;
150
señor, vámonos de aquí.

FÉLIX
Señoras, oídme a mí,
por piedad y cortesía.
Redondilla
Yo pensé que iba a Aragón,
no sé a qué tierra he llegado;
155
sin ser Ulises he dado
con dulce transformación
Redondilla
en el dorado palacio
de Circe; ya no pretendo
saber dónde voy, ni entiendo
160
que tenga en tan breve espacio
Redondilla
tanto poder la hermosura
sin el ingenio y el arte;
no me busque en otra parte
ya quien mi muerte procura.
Redondilla
165
Los caballos muertos quedan
que de Castilla saqué;
al laberinto llegué
donde las almas se enredan;
Redondilla
todo fue indicio bastante
170
de aquesta dulce prisión.

ELVIRA
Vos estáis en Aragón;
y de don Juan, su Almirante,
Redondilla
es esta tierra; esa aldea,
por ser la casa famosa
175
de aquella sierra fragosa,
le entretiene y le recrea.
Redondilla
En su palacio hallaréis
para esta noche posada;
y si la Circe os agrada,
180
de quien sospecha tenéis,
Redondilla
no mala conversación,
si queréis hurtarla al sueño.

FÉLIX
De hoy más sí os tengo por dueño:
soy vasallo de Aragón,
Redondilla
185
para bien y mal tratar.

ELVIRA
No os trataré mal ni bien;
pero bastará que os den
donde podáis descansar.
Redondilla
Que a lo que en vos se parece,
190
venís con algún cuidado;
el camino de este prado
en aquel lugar fenece.
Redondilla
La grandeza de la casa
os dirá luego la puerta,
195
a cuantos pasan abierta.

FÉLIX
¡Ay de quien por ella pasa,
Redondilla
si ha de pagar lo que yo!

ELVIRA
¿Qué noches habéis pasado
al hielo, por el cuidado
200
que el haberme visto os dio?
Redondilla
¿En qué penas os he puesto?
¿Qué moros habéis vencido
por mí?

FÉLIX
 Si haberos rendido,
señora, el alma tan presto,
Redondilla
205
poco os parece, mirad
que imaginé cuando os vi
que ya pasaban por mí
mil siglos de voluntad,
Redondilla
penas, peligros, cuidados,
210
y que ya me los debéis.

ELVIRA
Pues si vos los padecéis,
por mi causa imaginados,
Redondilla
haced cuenta que también
os he pagado ese amor
215
imaginando un favor.

FÉLIX
Pues dejad que me le den
Redondilla
esos pies, si sois servida.

ELVIRA
Eso no es imaginar;
id, caballero, al lugar,
220
no le deis a que os impida
Redondilla
la entrada alguna sospecha,
puesto que sois castellano.

FÉLIX
Yo voy; de qué hermosa mano
el amor tomó la flecha
Redondilla
225
con que el alma me pasó.

CHACÓN
¿Búrlaste?

FÉLIX
Ven por aquí;
que si amor vino tras mí,
en Aragón me alcanzó.

 (Vanse los dos.)

ELVIRA
Redondilla
Ya, por lo menos, tenemos
230
con quién hablar.

HIPÓLITA
Si ha de estar
esta noche en el lugar,
que no digan, avisemos,
Redondilla
quién somos, que el castellano
parece un poco hablador,
235
y con respeto y temor
se irá en hablar a la mano.

ELVIRA
Redondilla
¿Y es mejor que no le tenga?

HIPÓLITA
En oyéndolo decir,
más que hablar, querrá dormir,
240
y no habrá quien te entretenga.

 (Entren TELLO e INÉS, criados.)

INÉS
Redondilla
Aquí están.

TELLO
Di que está aquí
el coche, si han de volver.

INÉS
Si anochece, ¿qué han de hacer?

ELVIRA
Bien queda trazado ansí,
Redondilla
245
si se detiene algún día.

HIPÓLITA
Tú puedes hacer que espere.

INÉS
Tello ha venido, si quiere
volverse vueseñoría.

ELVIRA
Redondilla
Tello.

TELLO
Señora.

ELVIRA
 Al aldea
250
vuelve con cuidado y prisa,
y a toda mi gente avisa,
aunque la rústica sea,
Redondilla
que a dos hombres forasteros
que allí llegarán, no digan
255
quién soy.

TELLO
Yo voy.

(Vase.)

ELVIRA
Que me obligan
por serlo, y por caballeros,
Redondilla
a la posada no más.
Tú, Inés, al cochero advierte
que llegue.

HIPÓLITA
Ya de esta suerte
260
entreteniéndote vas,
Redondilla
y que te halles bien espero
en este campo.

ELVIRA
Eso fuera,
Hipólita, si viniera
cada día un forastero.
Redondilla
265
Y más como este, entendido
y de buen gusto.

HIPÓLITA
Ya aguardo
su historia.

ELVIRA
Es hombre gallardo;
algo le habrá sucedido.

 (Vanse.)
 (Entre el REY DON ALONSO DE CASTILLA, DON SANCHO y el CONDE DON ARIAS, y gente.)

ALONSO
Octava real
¿No basta que yo guste de estas paces?

SANCHO
270
Donde hay agravios, gran señor, no es justo;
que no mi honor, tu gusto satisfaces.

ALONSO
¿Pues qué mayor honor que ser mi gusto?

SANCHO
Con tu gusto, señor, mercedes haces.

ALONSO
De un Rey no puede ser el gusto injusto,
275
y yo sobre mi honor tomo el agravio:
prudente, obedeced; perdonad, sabio.

SANCHO
Octava real
Si no quieren mis deudos, ¿yo qué puedo?

ALONSO
De vuestra casa es la cabeza el Conde,
de cuyo pecho satisfecho quedo.

CONDE
280
Por don Sancho, señor, su honor responde;
su agravio ha sido público en Toledo.

ALONSO
Don Arias: si don Félix está adonde
nadie le ha de ofender, mejor partido
es darme gusto con la paz que os pido.

CONDE
Octava real
285
Si vuestra Alteza un caballero fuera
a quien aqueste agravio hubieran hecho,
¿hiciera paz, que con infamia fuera,
no estando del agravio satisfecho?

ALONSO
Por lo menos al Rey obedeciera,
290
que es ley de obligación; con que sospecho
que por su cuenta desde allí corría
la de todos mis deudos y la mía.

CONDE
Octava real
El amor que ha tenido vuestra Alteza
siempre a don Félix, su mayor privado,
295
le obliga atropellar nuestra nobleza.
Don Sancho a la venganza está obligado;
que cuando hiciese paz con tal bajeza,
deudos tiene, y alguno tan honrado,
que a él le matara, mientras que parece
300
quien huye del castigo que merece.
Octava real
Acepte vuestra Alteza el desafío,
y venga de Aragón, que de otra suerte,
si el voto de sus deudos es el mío,
no hay paz que, sin matalle, se concierte.

ALONSO
305
Don Arias: bueno está con menos brío,
que no han de ser las paces con su muerte.
No quiero desafíos, que no es justo
que demos al Pontífice disgusto.
Octava real
Yo haré que el de Aragón defienda y guarde
310
la vida de don Félix, y no admita
desafíos tan necios.

SANCHO
¿A un cobarde
vuestra Alteza defensas solicita?
Pues aunque el Rey le guarde, como aguarde,
aunque públicas armas no permita,
315
sabré matarlo yo.

ALONSO
 ¡Qué atrevimiento!

CONDE
Habla su honor, corrido de tu intento.

ALONSO
Octava real
Yo veré si le matan. Por lo menos,
los dos, prendedlos luego.

CONDE
¿De esta suerte,
a los que son traidores das por buenos,
320
y a los buenos condenas a la muerte?

ALONSO
Vasallos libres de obediencia ajenos,
después que el Rey su gusto les advierte,
merecen castigados, cuando exceden
servir de ejemplo a los que darle pueden.
Octava real
325
En una torre los poned, que quiero
ver si van a Aragón; ver cómo matan,
a pesar de su Rey, un caballero,
si no es que por traición su muerte tratan.

SANCHO
Que guardarás nuestra justicia espero.

CONDE
330
Las venganzas, don Sancho, se dilatan,
mas no se olvidan.

SANCHO
Presto haré de suerte
que una carta le dé violenta muerte.

 (Salen DOÑA ELVIRA y DON FÉLIX.)

ELVIRA
Décima
¿Al fin es fuerza que os vais?
Agradecedme deciros
335
que me pesa.

FÉLIX
 ¿A mis suspiros,
señora, crédito dais?
¿Pero por qué me negáis
vuestra calidad y nombre,
si no queréis que me asombre
340
de tantas dificultades?

ELVIRA
Sois vos para mis verdades
muy gentilhombre y muy hombre.
Décima
De lo que me habéis contado
que en Castilla os sucedió,
345
conozco, don Félix, yo
que me podéis dar cuidado.
Lo poco que habéis estado
en esta casa, ofendiera,
si más por ventura fuera
350
la calidad de mi honor;
no porque ha llegado a amor,
mas porque llegar pudiera.
Décima
La llave de mis sentidos
tienen deudos generosos;
355
de los hombres peligrosos
se han de guardar los oídos.
Que aunque casos sucedidos
culpan siempre en la mujer,
el ver, como suele ser,
360
que más puede, os sé decir,
solo un instante de oír
que muchas horas de ver.
Décima
Para el mal que nos hacéis,
si a escuchar nos atrevemos,
365
no sé qué cera tenemos
en los oídos que veis,
ni sé qué hechizos tenéis
en la lengua, cuando habláis,
en qué fuego la bañáis,
370
que como el calor espera,
derrítese aquella cera
y hasta el corazón entráis.
Décima
Partid, don Félix, partid,
que el Rey os hará merced
375
por esta carta, y creed
que os hará mucha; servid,
y solamente decid
que os la dio la Labradora,
que esto basta por agora;
380
que no es poca confianza
daros del Rey esperanza
quien estas cabañas mora.
Décima
No la abráis en el camino,
que no se podrá encubrir,
385
y quererla vos abrir,
si es por vos el desatino,
seréis castellano fino,
yo aragonesa en los fueros
y en saber corresponderos;
390
y advertid que soy mujer,
que aunque os quisiera querer
es imposible quereros.

 (Vase.)

FÉLIX
Soneto
Sin mí he quedado, ¡oh bella labradora!
Más que de campos, de almas y de enojos,
395
noche, porque te fuiste de mis ojos;
tú eres el día, y anochece agora.
¡Qué extraña confusión! Fuese mi aurora
sembrando lirios y claveles rojos;
si sombras de la noche son despojos,
400
monte, mi sol, vuestros celajes dora.
Con más tormento que las aves lloro
la ausencia de la luz, que en sombra fría
no deja de volver indicios de oro.
Que cuando el sol se parte, ¡ay pena mía!,
405
otro día promete; y el que adoro
no me deja esperanza de otro díaN
X
Nota del editor

«Falta este soneto en el ms.»

.

 (Sale HIPÓLITA.)

HIPÓLITA
Décima
¿Tan poco me habéis debido,
Félix, que sin verme os vais?
¿Ansí memorias pagáis
410
con ingratitud y olvido?
Pues pienso que os he servido;
que mi prima, por lo grave,
poco de huéspedes sabe.

FÉLIX
Señora, aun no me partía;
415
que a tanto mar prevenía
más el temor que la nave.
Décima
Detúvome quien sabéis,
y a quien debo tanto yo,
mientras al Rey escribió
420
por mí la carta que veis.

HIPÓLITA
Muy poco amor la debéis,
pues así os deja que os vais;
yo pienso que no lleváis
lo que será menester,
425
para que se eche de ver
que sois vos el que llegáis.
Décima
Estas son joyuelas mías,
que valen algún dinero;
que veros después espero,
430
sin que pasen muchos días;
y no os pongáis en porfías,
que las habéis de tomar,
porque las quiero doblar,
Félix, con vuestro valor,
435
si hace mohatras amor,
que también sabe tratar.

FÉLIX
Décima
Señora, si tierra y cielo
se juntan.

HIPÓLITA
No seáis villano;
sed castellano tan llano
440
que agradezcáis mi buen celo.

FÉLIX
Ya, señora, me desvelo;
con qué pagar no podré.

HIPÓLITA
Pues no os ejecutaré.

FÉLIX
¿Qué importa, si ha de doblarse
445
la paga, por no pagarse?

HIPÓLITA
Pues, Félix, doblar la fe.
Décima
Porque quien recibe amor,
o le ha de pagar doblado
o no tiene pecho honrado.
450
Confesad que sois deudor,
que esa es la paga mejor,
y creedme que quisiera
que cada diamante fuera
de los que lleváis ahí,
455
un alma, si la que os di
hacerse muchas pudiera.

(Vase.)

FÉLIX
Redondilla
¿Qué es esto, cielos? ¿Qué engaños
hace el tiempo a mis desdichas?
¿Estos son sueños o dichas?

(CHACÓN entre.)

CHACÓN
460
Estaráse aquí cien años.-
Redondilla
Señor, ¿qué quieres hacer?
Los caballos que nos dan,
pensando pienso que están
si han de partir o volver.
Redondilla
465
Tan suspensos que, en efeto,
del uno de ellos recelo,
viéndole arañar el suelo,
que compone algún soneto.
Redondilla
Que se habrán enamorado
470
de ver que tanto lo estás,
que te vas y no te vas,
ensillado y enfrenado.
Redondilla
Que ya deben de querer,
puesto que rocines son;
475
verás, por comparación,
cuando pare una mujer,
Redondilla
que casadas o doncellas,
a la que pare mirando,
están también empujando
480
como si pariesen ellas.
Redondilla
Ea, pues, ¿cuándo te vas
de aquesta casa encantada?

FÉLIX
Ningún donaire me agrada;
toma.

CHACÓN
¿qué es lo que me das?

FÉLIX
Redondilla
485
Unas joyas.

CHACÓN
¿De quién son?
 ¡Cuerpo de tal!

FÉLIX
De callar.

CHACÓN
Si salir es como entrar,
¿qué tierra como Aragón?

(Vanse.)
(Entren el REY DE ARAGÓN y el ALMIRANTE DON JUAN.)

REY
Redondilla
Tengo justo sentimiento.

ALMIRANTE
490
Ya por mi hermana envié.

REY
Cuando sabéis que traté
yo mismo su casamiento,
Redondilla
¿la tenéis en una aldea?
¿De la corte la sacáis?

ALMIRANTE
495
Si casamiento tratáis,
¿quién como yo le desea?
Redondilla
Doyme, señor, parabién
de lo que estaba ignorante.

REY
Pues estad cierto, Almirante.

ALMIRANTE
500
¿No podré saber con quién?

REY
Redondilla
Importa agora el secreto.

ALMIRANTE
Basta que vos lo tratéis,
que sobre el de Rey tenéis
nombre de cuerdo y discreto.

REY
Redondilla
505
Don Juan, sin ser vuestro gusto,
no hayáis miedo que la case,
ni que los límites pase
de lo que fuere muy justo.
Redondilla
Doña Elvira es vuestra hermana,
510
que basta para obligarme.

ALMIRANTE
No acabo de recelarme.

(Aparte.)

REY
¡Ay, belleza soberana!
Redondilla
¡Tú labradora por mí!
¡Tú haciendo una sierra cielo,
515
corte el campo, sol el hielo!
¿Qué haré? Desigual nací.
Redondilla
¡Quién te pudiera pagar!
¡Quién en aquesta ocasión,
de Nápoles y Aragón
520
te diera el mismo lugar
Redondilla
que del corazón te ha dado!

ALMIRANTE
Quimeras pienso que han sido;
casi estoy arrepentido
de haber por ella enviado.
Redondilla
525
El Rey casa a doña Elvira,
y no me dice con quién;
si no es por mal, a gran bien
su nueva fortuna aspira.
Redondilla
Porque servirla por dama,
530
¿para qué puede ser bueno?;
siendo de mi sangre ajeno
permitir injusta fama.
Redondilla
Casarse bien puede el Rey,
aunque su vasallo soy,
535
celoso con causa estoy:
no hay obligación, no hay ley
Redondilla
que el poder sin la razón
no rompa, atropelle y venza.

REY
Este a entenderme comienza,
540
todo es pena y confusión.
Redondilla
Pero si yo no le agravio,
solo amar no es tiranía;
yo quiero por cortesía,
ella es virtuosa, él sabio.
Redondilla
545
¿De qué se ofende? ¿Qué intenta?

 (Salen DON FÉLIX y CHACÓN.)

CHACÓN
Entra con mucho cuidado.

FÉLIX
Un rey, aunque esté pintado,
pide reverencia atenta.
Redondilla
Dijo Licurgo en sus leyes,
550
que fue de Grecia crisol,
que de pedazos del sol
hizo Júpiter los reyes.
Redondilla
Y otro, que tuvieron juntos
opiniones semejantes,
555
dijo que eran los diamantes
huesos de reyes difuntos.

CHACÓN
Redondilla
Mentís, que si verdad fuera,
sepulcro no les quedara,
ni hueso de rey se hallara
560
si diamantes se volviera.
Redondilla
Habla este español diamante
y este sol aragonés.

FÉLIX
Dadme, gran señor, los pies,
porque de ellos me levante
Redondilla
565
con la defensa y favor
que de vuestra mano espero.

REY
Castellano caballero:
escribió vuestro valor
Redondilla
naturaleza en la frente;
570
¿a qué venís a Aragón?

FÉLIX
Que esta leáis es razón,
antes que decirlo intente.

REY
Redondilla
¿Quién os la dio?

FÉLIX
 Retirad
los que están aquí primero.

REY
575
No quede aquí caballero;
Almirante, despejad,
Redondilla
bien podéis hablar agora,
la letra conozco yo.

 (Vanse.)

FÉLIX
Que os dijese, me mandó,
580
que era...

REY
¿Quién?

FÉLIX
La Labradora.

REY
Redondilla
Basta; ¿cómo está?

FÉLIX
Señor:
en la mujer, la salud
es la hermosura en virtud,
de su alegría y color.
Redondilla
585
¿Qué es aquesto que he traído?
¿Quién será aquesta mujer?

REY
Aun no lo acierto a leer,
de alegre y favorecido.
 (Lea.)
“Don Félix de Mendoza llegó a esta aldea, huyendo de Castilla por lo que él dirá a vuestra Alteza, a quien suplico le ampare y defienda de sus enemigos, con asegurarle que no puede hacer por mí cosa que tanto reconozca mientras tuviere vida.”
Redondilla
¿Sabéis quién es esta dama?

FÉLIX
590
No, señor, porque perdido
llegué a su casa.

REY
No ha sido,
esta vez, libre la fama.
Redondilla
De este me quiero valer,
pues ya doña Elvira viene,
595
que el Almirante le tiene
de amparar y defender;
Redondilla
porque si yo se le doy,
y en su casa ha de vivir,
con él la podré escribir.

FÉLIX
600
Necio fui, confuso estoy.

REY
Redondilla
La causa que os ha traído
a Aragón saber deseo.

FÉLIX
Y yo decirla, si os veo
con gusto de darme oído.
Romance (tirada)
605
Pedro, invictísimo Rey,
a quien Aragón humilla
la corona de Moncayo,
flores de sus nieves frías;
su famoso Mongibele,
610
la mayor isla Sicilia;
Nápoles, castillos fuertes,
de tantos reyes envidia:
Don Félix soy de Mendoza,
así, señor, se apellidan
615
los señores de mi casa,
nobleza en España antigua,
desde los últimos godos
que sus montañas habitan,
por la arrogancia africana
620
y la española desdicha.
Murió mi padre en las guerras
de Portugal y Castilla,
dejándome por herencia
su valor y sus heridas.
625
Crióme el Rey en su casa;
al Rey de paje servía,
entre otros nobles tan pobres
y con la nobleza misma.
Pocas letras, muchas armas
630
en este tiempo aprendía;
con gusto de ser soldado,
así los genios se inclinan.
Apenas, señor, mis labios
tiñó la primera línea,
635
y fénix de mis abuelos
fui llama de sus cenizas,
cuando a ver vivos los moros
que pintados conocía,
salí con el gran Maestre
640
de la sangrienta cuchilla,
con otros mozos, mis deudos,
“de Valladolid la rica”,
y en los campos de Archidona
vestí de color la mía.
645
Con buena opinión, señor,
que importa mucho adquirirla,
a besar la mano al Rey
volví de la Andalucía.
Mientras estuve en Toledo,
650
que se ofreció la conquista
de Málaga y Antequera,
puse los ojos un día
en una dama, que pienso,
aunque con pasión lo diga,
655
que naturaleza en ella
aun hizo más que sabía.
Puso en su rostro su nombre,
como suelen los que pintan,
y añadió: “toda mi ciencia
660
en doña Blanca se cifra”.
Los discursos de este amor,
años de esperanzas mías,
dieron sujeto a la historia,
dieron alma a la poesía.
665
Cuanto ganaba en la guerra,
que no me faltaron dichas,
tanto gastaba en la paz,
galas y fiestas lucidas.
Bajó Almanzor de Jaén,
670
arrogante de que habían
de ver cristales del Tajo
plantas de yeguas moriscas;
salió al encuentro el Pacheco,
como otras veces solía,
675
fui con él, y a doña Blanca
dije mi breve partida.
Hubo lo que llaman perlas,
empresas, cabellos, cintas;
dile yo un Cupido de oro
680
muerto en brazos de una ninfa.
Fuimos a Sierra Morena,
por donde el moro venía
en azules tafetanes,
las lunas al sol tendidas.
685
Y no bebieron sus yeguas
del Tajo las aguas limpias,
sino de su espuma y sangre
polvo y sudor fugitivas.
Llenos de ricos despojos,
690
Toledo en un mes nos mira:
julio, para mí fatal,
con estrellas enemigas;
pues en él, cierto don Sancho,
que nunca a las guerras iba,
695
sirvió, con nombre de deudo,
a doña Blanca, su prima;
tan dichoso en este mes,
que a pesar de algunas firmas,
palabras y obligaciones,
700
de la inconstancia rompidas
-¡oh, ausencia, de amor madrastra,
no sé quién de ti se fía!-,
dio mis prendas a don Sancho:
así la verdad se estima.
705
El alcázar de Toledo
tiene una pared que afirman
las entrañas de unas peñas,
en que su máquina estriba.
Y delante de ella un llano
710
que, aunque le cercan ruinas,
sirve a jugar la pelota,
que el Rey y las damas miran
desde unos altos balcones.
Y aquí, desnudos un día,
715
a ejecutar un partido
nos provocó la codicia.
Trocó don Sancho el vestido,
y el paje que le servía
dióle un sombrero de noche,
720
galán, de plumas pajizas.
Reparando en la medalla
que en el trancellín traía,
conocí el Cupido de oro
muerto a manos de una ninfa.
725
¡Mal agüero!, que, en efeto,
mis sucesos pronostica;
porque no hay amor más muerto
que aquel que la ausencia olvida.
Culpo mi poca paciencia;
730
pero tenerla sería
no tener honra ni amor,
cuando celos desatinan.
“Ese amor –digo a don Sancho-
fuera bizarra divisa
735
a ser la ninfa la muerta,
por ingrata a fe tan viva.”
“Estaba mal empleada
-responde- en quien no tenía
méritos para quererla,
740
ni partes para servirla.
Y no importa el muerto amor,
pues agora significa
que ha mejorado de dueño,
por quien amor resucita.”
745
“Mejor –replico-, si acaso
lo habéis dicho con malicia,
no puede ser, que soy yo;
y yo, para que me sirvan,
tengo escuderos mejores
750
que vos.” Aquí, con la vista
turbada, “mentís”, responde;
pido consejo a la ira,
y levantando la pala,
le doy lo que parecía
755
el nombre; si es más afrenta,
que con mujer los reciba.
Deudos y amigos acuden;
bien haya quien bien se fía,
pues le debo a un escudero
760
que tanta furia resista.
Sacó la espada animoso,
luego que me dio la mía;
si fue valor el de entrambos,
el suceso lo confirma.
765
Mandóme prender el Rey;
pero su guarda y justicia,
al Tajo entre pardas peñas
rodando vio las orillas.
Arrojámonos al agua,
770
y con ligera fatiga,
nadando nos dieron puerto
los álamos de una isla.
Bajó la noche, y con ella
dos caballos nos envían
775
deudos y amigos, a quien
más las desdichas obligan.
A la raya de tu reino
piadosa deidad nos guía,
y en forma de labradora
780
aquella Venus divina.
Por quien espero, a tus pies,
la defensa de mi vida;
o pasarme a Italia,
o para que aquí te sirva.

REY
Redondilla
785
Levantaos, y estad seguro
que nadie os ha de ofender;
que este papel ha de ser
de vuestra defensa muro.
Redondilla
¿Dónde está vuestro escudero,
790
que de conocerle holgara?

FÉLIX
Allí está; llega, y repara
que hablas un Rey.

REY
Veros quiero
Redondilla
más cerca.

CHACÓN
Estoy a tus pies.

REY
Debéis de ser bien nacido.

CHACÓN
795
Bien nací, pues he vivido
hasta el año en que me ves.

REY
Redondilla
¿El nombre?

CHACÓN
Chacón, señor.

REY
Vos sois muy hombre de bien.

CHACÓN
Hoy me lo dice también
800
tan estupendo favor.

(Entre.)

REY
Romance (tirada)
Llamad vos al Almirante.

FÉLIX
Ya viene aquí.

REY
Estad atento
a lo que os digo, don Juan.

ALMIRANTE
Serviros, señor, deseo.

REY
805
Es don Félix de Mendoza
de los buenos caballeros
que tiene el Rey de Castilla;
escríbeme en este pliego
que le defienda y ampare,
810
que le conduce a este reino
la defensa de su honor,
por un extraño suceso.
No tengo de quién fiarle
como de vos, y así quiero
815
que, viviendo en vuestra casa,
sepa Castilla y su dueño
que sois vos quien le defiende;
que a vuestro lado, yo pienso
que no tendrá la traición
820
atrevimiento tan necio;
esto habéis de hacer por mí,
y que me habéis, os advierto,
de dar cuenta de su vida.

ALMIRANTE
Fuera de que yo no tengo
825
más bien ni honor que serviros,
por él también agradezco,
en mandármele guardar,
la merced que me habéis hecho.

REY
Mi vida os dejo en la suya.

ALMIRANTE
830
Contento quedo en extremo
de serviros con mi casa.

FÉLIX
Y yo con el mismo quedo,
aunque me pesa de daros
cuidado; si bien entiendo
835
que sabiendo quién me ampara,
no tendrán atrevimiento
mis enemigos jamás.

ALMIRANTE
Cuando le tengan, yo creo,
aunque más industrias busquen,
840
que sabré yo defenderos;
venid conmigo.

FÉLIX
Chacón:
alegre estuviera de esto,
pues no pudo hallar mi vida
más venturoso remedio,
845
si aquel amor imposible
libre me dejara el pecho.

CHACÓN
Deja ahora desatinos,
no seas ingrato al cielo.

FÉLIX
¡Ay mi labradora!

CHACÓN
¡Ay loco!

FÉLIX
850
¿Quién podrá curarme?

CHACÓN
El tiempo.

(Criados TELLO, INÉS, DOÑA ELVIRA y DOÑA HIPÓLITA en hábito de damas, de camino.)

ELVIRA
Quintilla
Diferentes aires goza,
Hipólita, el pensamiento,
en llegando a Zaragoza.

HIPÓLITA
Parece que por el viento
855
ha venido la carroza.

ELVIRA
Quintilla
Parece que mis deseos
eran los caballos.

HIPÓLITA
Mira
de tu casa los trofeos;
y más, si añades, Elvira,
860
del Rey los altos empleos.

ELVIRA
Quintilla
No me desvanezco tanto,
lo que es igual apetezco.

INÉS
Mi señor viene, señora.

ELVIRA
Dirán sus celos agora
865
que con venir le entristezco.

 (Salen el ALMIRANTE, DON FÉLIZ y CHACÓN.)

ALMIRANTE
Quintilla
A buen tiempo.

FÉLIX
¿Cómo ansí?

ALMIRANTE
Porque acaba de llegar
mi hermana.

FÉLIX
¿No estaba aquí?

ALMIRANTE
Estaba en cierto lugar,
870
y hallábase mal sin mí.
Quintilla
¿Hermana?

ELVIRA
Señor.

ALMIRANTE
No creo,
tal ha sido mi deseo,
que os doy mis brazos.

ELVIRA
Yo sé
que lo debéis a la fe
875
con que estando ausente os veo.

ALMIRANTE
Romance (tirada)
Prima, seáis bien venida.

HIPÓLITA
A vuestro servicio vengo.

ALMIRANTE
A buen tiempo habéis venido;
Elvira, un huésped tenemos.

ELVIRA
880
¿Huésped, don Juan?

ALMIRANTE
Sí, señora;
y de mano, cuando menos,
del Rey.

ELVIRA
¿Quién?

ALMIRANTE
Un castellano.

ELVIRA
¿Cómo?

ALMIRANTE
Llegad, caballero.

FÉLIX
A don Félix de Mendoza
885
 dad la mano.

ELVIRA
¡Ay, Dios!, ¿qué veo?

FÉLIX
¡Ay, cielo!, ¿qué estoy mirando?

INÉS
¿Eres Chacón?

CHACÓN
Sí.

INÉS
¿Qué es esto?

CHACÓN
Enredos de la fortuna.

FÉLIX
Yo no tengo qué ofreceros,
890
señora, si no es un alma;
porque fuera atrevimiento,
es un hombre que ha venido
a ampararse de este reino;
aunque ya con tanta dicha,
895
que por mi defensa tengo
la casa del Almirante,
mi señor, y el favor vuestro.

ELVIRA
Él y yo, señor don Félix,
como es justo os serviremos;
900
más por vos que por su Alteza.

FÉLIX
Mil veces los pies os beso.

ALMIRANTE
Entrad, que no es tiempo ahora
de gastarle en cumplimientos;
entrad, don Félix.

INÉS
Chacón,
905
seas bien venido; hizo efecto
la carta del Rey.

CHACÓN
Notable;
despacio, Inés, hablaremos.

 (Todos se entran.)

ALMIRANTE
No vendrá de mala gana,
Tello, a lo que yo sospecho,
910
doña Elvira a Zaragoza.

TELLO
Sin ti no tiene contento;
pero recibe esta carta
que, entrando, me dio un correo
que pasaba a Barcelona.

ALMIRANTE
915
¿Carta? Muestra.

TELLO
Fue tan presto,
que no pude preguntarle,
de quién era.

ALMIRANTE
Aquí no veo
firma. ¿Pues sin firma a mí?
Entrate allá dentro, Tello.

TELLO
920
Pésame de haberte dado
disgusto.

ALMIRANTE
Vete; ¿qué es esto?
 (Vase.)
(Lee.)
“Por el agravio antiguo que hizo vuestra Señoría a don Álvaro, en no casar con su hermana, habiéndosela llevado hasta la raya de Aragón, va don Félix de Mendoza a matarle, fingiendo que huye de quien no le sigue. Vuestra señoría se guarde.”
Romance (tirada)
¿Hay semejante traición?
¿Hay enredo semejante?
Pedirle favor al Rey
925
con intento de matarme.
Y que el Rey me mande a mí
que de Castilla le guarde,
para que estando en mi casa,
más fácilmente me mate.
930
Bien será decirlo al Rey...
Pero no es posible darle
crédito a carta sin firma,
ni habrá quien le desengañe
si el de Castilla le ha escrito;
935
porque aquellas son verdades,
y estas pueden ser mentiras
para que nadie le ampare.
Confusa cosa, por Dios,
porque, al fin, me persuade
940
el agravio que le hice
neciamente en no casarme.
A la casa de Mendoza,
que ha de pretender vengarse,
¿qué haré? Pero si don Félix,
945
caballeros de las partes,
que dicen come conmigo,
¿cómo puede ser que trate,
sin Dios, sin ley, sin nobleza,
una bajeza tan grande?
950
Mas, por Dios, que los peligros
de las confianzas nacen;
nunca el discreto se fía,
porque es necedad fiarse.
Que si yo le tengo aquí,
955
es imposible guardarme;
que son los falsos amigos
como las enfermedades:
que estando en las mesmas venas,
van corrompiendo la sangre.
960
Si en la casa de este cuerpo
un ángel traidor nos hace
tanto mal, por eso tiene
para su defensa un ángel.
Mas, ¿qué temo, si me avisan,
965
vive Dios, que he de guardarle
del enemigo que dicen?
Pues basta que el Rey lo mande,
y a mí guardarme también,
por que no me culpe nadie.
970
Que si guardarle es nobleza,
pues que viene a que le ampare
Aragón contra Castilla
en un peligro tan grave,
también guardarme es prudencia,
975
de que don Félix me mate.
Guardaréme y guardaréle,
porque en un sujeto, iguales,
aunque contrarios, se vean
juntos guardar y guardarse.


Acto II

 (DON FÉLIX y CHACÓN.)

FÉLIX
Redondilla
980
¡Gran dicha!

CHACÓN
Vaya adelante,
aunque a la fortuna pese.

FÉLIX
¿Que la labradora fuese
hermana del Almirante?

CHACÓN
Redondilla
No alabes tu buena suerte,
985
hasta el fin.

FÉLIX
Para querer,
¿qué más bien que hablar y ver?

CHACÓN
Temo que quieren quererte.

FÉLIX
Redondilla
Pues eso pretendo yo.

CHACÓN
¿Y para qué será bueno?
990
Amor apruebo, y condeno
el ser amado.

FÉLIX
Yo, no;
Redondilla
que amor quiere amor.

CHACÓN
Aquí
dos agravios considero:
del Almirante el primero,
995
que es ingratitud en ti;
Redondilla
y otro del Rey, por ventura,
que la debe de querer.

FÉLIX
Algo me ha dado a entender,
y en la corte se murmura
Redondilla
1000
no sé qué de casamiento;
pero no será verdad.

CHACÓN
¡Oh, cuánto la voluntad
engaña al entendimiento!
Redondilla
Piénsalo con más espacio.

FÉLIX
1005
Que no se casa imagina,
porque el vulgo desatina
en las cosas de palacio.
Redondilla
Habla en los Reyes a tiento;
provee, despide, casa
1010
y, en cosas que aun no les pasa,
Chacón, por el pensamiento.
Redondilla
Finalmente, yo no puedo
dejar de amar su belleza;
porque no hay mayor bajeza
1015
que tener miedo del miedo.
Redondilla
Si doña Elvira me mira,
y no es delito mirar,
¿cómo puedo yo dejar
de mirar a doña Elvira?

CHACÓN
Redondilla
1020
Los amantes comenzáis
por una cinta, un favor;
luego le queréis mayor,
y una mano deseáis.
Redondilla
Pues en tomándola es llano,
1025
y de experiencia lo sé,
que os vais de la mano al pie,
como otros del pie a la mano.
Redondilla
Tú verás en lo que paras.

FÉLIX
Yo me sabré defender.

CHACÓN
1030
Inés viene.

 (INÉS entra.)

INÉS
Vengo a ver
si por acá se declara
Redondilla
esto que se llama el día.
¿Levantado estás?

FÉLIX
No son
los cuidados de Aragón
1035
los que en Castilla tenía.

INÉS
Redondilla
Con amor, duérmese poco,
cuando es verdad.

FÉLIX
Pasa el mío
desde amor a desvarío;
y nunca, Inés, duerme un loco.
Redondilla
1040
¿Duerme tu señora?

INÉS
Está
tocándose.

FÉLIX
Luego no
habré madrugado yo,
si el sol ha salido ya.

INÉS
Redondilla
Yo te prometo que ahora
1045
el nombre del sol merece,
porque más bella amanece
que cuando los cielos dora,
Redondilla
y esparce el cabello al día,
porque se quiere rizar.

FÉLIX
1050
Debe de querer mirar
el mundo por celosía.

INÉS
Redondilla
Salen los ojos por él,
como un sol recién nacido.

FÉLIX
Si como red le han tendido,
1055
caerán mil almas en él.

INÉS
Redondilla
¿Para qué, le dije allí,
pides al cristal consejo?

FÉLIX
Quítale, Inés, el espejo,
no se enamore de sí.
Redondilla
1060
¡Oh! ¿quién la pudiera ver?

INÉS
Entra quedito, y verás
que no hay más que ver, ni más
que querer ni encarecer.
Redondilla
Verás cómo el cielo Apeles,
1065
a sí mismo al natural,
se retrata en el cristal
con sus divinos pinceles.
Redondilla
Entra, que, pues yo lo digo,
no le pesa que le veas.

FÉLIX
1070
¡Ay, Inés! ¿Mi bien deseas?

INÉS
Entra.

FÉLIX
 Vaya amor conmigo.

(Vase.)

CHACÓN
Redondilla
En efecto, Inés, ¿está
tocándose tu señora
y es sol que los cielos dora?

INÉS
1075
¿Pues no?

CHACÓN
No.

INÉS
¿Comienzas ya?

CHACÓN
Redondilla
Paréceme que la veo
con cuarenta redomillas,
cofrecillos y cajillas,
ir por extraño rodeo
Redondilla
1080
en busca de la hermosura.

INÉS
Hermosura natural
no busca la artificial,
ni lo que tiene procura.
Redondilla
La hermosura verdadera
1085
hecha amanece en la camaN
X
Nota del editor

«Faltan este verso y el anterior en el impreso y en Hartzenbusch. Constan en el manuscrito.»

,
que la más hermosa dama,
sin cuidado no lo fuera.

CHACÓN
Redondilla
El adorno y policía
a la mujer se le dio;
1090
pero un gato se quejó
a Júpiter, cierto día,
Redondilla
que le enviaron los demás
por embajador gatuno,
de que no estaba ninguno
1095
seguro de ellas jamás,
Redondilla
porque el unto le sacaban,
y mandólas parecer:
a quien dijo una mujer
que ratones paseaban
Redondilla
1100
sus caras, cuando dormían,
y que en llegando a su olfato,
cara con unto de gato,
con temor del unto huían.

INÉS
Redondilla
Y vosotros, ¿qué os ponéis?
1105
¡Si yo hablara!

CHACÓN
Con paciencia.

 (Entren el ALMIRANTE y DON FÉLIX.)

ALMIRANTE
¿Quién os ha dado licencia
que en aquesta cuadra entréis?

FÉLIX
Redondilla
Señor...

ALMIRANTE
No hay de qué turbaros.

FÉLIX
Yo no me puedo turbar,
1110
si no es de daros pesar
y pesarme de enojaros.

ALMIRANTE
Redondilla
¿Qué entrábades a buscar
donde mi hermana se toca?

FÉLIX
A mí el saber no me toca
1115
dónde se suele tocar;
Redondilla
quíseos dar los buenos días,
y vuestro aposento erré.

ALMIRANTE
Cierta mi sospecha fue,
necias andan mis porfías.
Redondilla
1120
Durmiendo quiso acabarme;
pero no puedo creer
que se atreviese a emprender
a tales horas matarme.
Redondilla
¿Adónde está mi valor?
1125
Mas, vive Dios que es porfía
muy de aragonés la mía,
pues le temo y tengo amor.
Redondilla
Cuando le miro a la cara,
ni se muda ni se altera;
1130
pues si a matar me viniera,
el corazón me avisara.

FÉLIX
Redondilla
¡Que allí me viniese a hallar!
¿Pero qué razón, qué leyN
X
Nota del editor

«Faltan dos versos a esta redondilla.»

Redondilla
de amistad puede culparme?
1135
Mas en celos no hay razón.

ALMIRANTE
Que este viniese a Aragón
con ánimo de matarme;
Redondilla
quiero hablarle, pero no,
que el Rey me podrá culparN
X
Nota del editor

«Faltan aquí otros dos versos.»

Redondilla
1140
de temeroso y cobarde;
pues no lo tengo de ser:
¿No vais, don Félix, a ver
al Rey?

FÉLIX
Sí, señor.

ALMIRANTE
 Ya es tarde,
Redondilla
si le habéis de hablar.

FÉLIX
Yo voy
1145
con pesar de haberos dado,
con mi ignorancia, cuidado.

ALMIRANTE
De vos satisfecho estoy;
Redondilla
y perdonadme, si acaso
juzgué por atrevimiento
1150
entrar en ese aposento.

FÉLIX
Como es para el vuestro paso,
Redondilla
pude, como os dije, errar.

CHACÓN
¿Qué es esto, señor?

FÉLIX
No sé,
si no son celos.

CHACÓN
¿De qué?

FÉLIX
1155
Mucho tenemos que hablar.

(Vanse.)

ALMIRANTE
Redondilla
Oye, Inés.

INÉS
Yo no sabía
dónde don Félix entraba.

ALMIRANTE
¿Nadie con Elvira estaba,
que detenerle podía?

INÉS
Redondilla
1160
Yo, a lo menos, no le viN
X
Nota del editor

«Aquí son tres los versos que faltan.»

.

ALMIRANTE
Redondilla
Dime: ¿quién tiene cuidado
de aderezar su aposento?

INÉS
Yo, señor.

ALMIRANTE
 ¡Qué pensamiento
tan confuso y desvelado!
Redondilla
1165
Entra en él y tráeme aquí
las armas que tiene en él.

INÉS
Yo voy.

 (Vase.)

ALMIRANTE
Sospecha cruel,
¿qué es lo que quieres de mí?
Redondilla
¿Por qué a don Félix no digo
1170
que esta carta me escribieron?
Pero por ventura fueron
traiciones de su enemigo,
Redondilla
para que yo le matase;
pues en su modestia creo,
1175
que no cupiera deseo
que a tal maldad le inclinase.
Redondilla
Ahora bien, no hay otro medio
como no tenerle aquí.
(INÉS salga.)
¿Hay algo, Inés?

INÉS
Señor, sí.

ALMIRANTE
1180
Esto ha de ser mi remedio.

INÉS
Redondilla
Esta pistola tenía
don Félix junto a su cama,
que debe de ser la dama
con que su temor dormía.

ALMIRANTE
Redondilla
1185
Muestra; ¿y Chacón, su criado,
qué armas tenía?

INÉS
Esta bota,
que debe de ser la cota
con que va de noche armado.

ALMIRANTE
Redondilla
Esa no es arma ofensiva.

INÉS
1190
¡Qué bravo debe de ser,
si hay valientes de beber!

ALMIRANTE
¿Pues qué pistola derriba,
Redondilla
con toda el alma de plomo,
lo que el vino? Vete, Inés,
1195
y volverásla después.

INÉS
Notables sospechas tomo.

 (Vase.)

ALMIRANTE
Soneto
Arma nacida en el infierno horrible;
imitación del rayo, envidia al trueno,
del acero más rígido, barreno,
1200
humo sutil, cometa imperceptible.
De los cobardes, invención posible,
breve reloj de desconciertos lleno,
fácil rigor, afrenta del veneno,
colérica venganza, horror terrible.
1205
Dime, ingenio mortal, ¿dime quimeras?
¿Eres tú, acaso, quien mi muerte trata?
¿Eres el premio que mi amor espera?
¡Oh, breve infierno, que el mayor retrata,
con que matan un hombre como fiera,
1210
siendo más fiera quien contigo mata!

 (Sale DOÑA ELVIRA.)

ELVIRA
Redondilla
¿Qué es esto, señor? ¿Adónde
con armas de fuego, airado?

ALMIRANTE
De que os habéis engañado,
mi condición os responde.
Redondilla
1215
Siempre solicito amigos;
esta don Félix tenía
junto a su cama.

ELVIRA
Sería
temor de sus enemigos,
Redondilla
que se guarda en Aragón
1220
como si en Castilla fuera.

ALMIRANTE
No me espanto si le altera
temor de alguna traición.
Redondilla
Yo la pondré en su lugar;
si bien lo que yo defiendo,
1225
que estará seguro entiendo.

ELVIRA
Nunca se ha de asegurar
Redondilla
el que enemigos tuviere.

ALMIRANTE
Bien decís, que el confiado
a las manos del cuidado
1230
de sus enemigos muere.

(Vase.)

ELVIRA
Soneto
¿Quién pensara que amor se me atreviera,
sin que yo le venciera y despreciara?
Mas si no fuera yo, ¿quién no pensara
que amor tan fácilmente me venciera?
1235
De amor me resistí la vez primera,
que quiso acometerme cara a cara;
mas cuando vino con traición tan clara,
¿qué importaba que yo me resistiera?
A la causa fatal de mis enojos
1240
miré, y oí requiebros atrevidos,
y rendí los sentidos por despojos.
¿Mas qué culpa tuvieron mis sentidos,
si amor fingió que entraba por los ojos
y después me mató por los oídosN
X
Nota del editor

«Falta este soneto en el ms.»

?

(Sale DOÑA HIPÓLITA.)

HIPÓLITA
Décima
1245
Casi a darte el parabién
de lo que dicen, Elvira,
y de que nadie se admira,
vengo a dártele también.
En fin, ¿te casas?

ELVIRA
¿Con quién?

HIPÓLITA
1250
¿No lo sabes?

ELVIRA
¿Cómo puedo,
cuando entre paredes quedo?
Pero ya pienso, y es justo,
que no es cosa con mi gusto.

HIPÓLITA
 ¿Por qué?

ELVIRA
Porque tengo miedo.

HIPÓLITA
Décima
1255
Que muy de tu gusto sea,
es, Elvira, justa ley.

ELVIRA
Si vas a decir el Rey,
¿quién quieres tú que lo crea?

HIPÓLITA
Él dicen que lo desea;
1260
y si viene a ser ansí,
dame el parabién a mí,
de que me caso también.

ELVIRA
¿Tú, Hipólita?

HIPÓLITA
Sí.

ELVIRA
¿Con quién?

HIPÓLITA
Con quien te miraba a ti.

ELVIRA
Décima
1265
¿Pues a mí quién, cuando estaba
tan lejos de amarle yo?

HIPÓLITA
Quien tantos celos me dio,
¿cuántas veces te miraba?

ELVIRA
Como el Rey se sospechaba
1270
que algún amor me tenía,
ningún hombre se atrevía
a mirarme en Zaragoza.

HIPÓLITA
¿Ya se te olvida el Mendoza,
que de Castilla venía?

ELVIRA
Décima
1275
¿Qué dices?

HIPÓLITA
Que si has de ser
Reina, Elvira, en Aragón,
ayudes mi pretensión,
pues no le puedes querer;
hoy has de favorecer
1280
a don Félix, con pensar
qué título le has de dar,
pues sabes que en él es justo.-
¿Cómo lo escuchas sin gusto?

ELVIRA
Por responder sin hablar.

HIPÓLITA
Décima
1285
¿Luego no te agrada a ti
mi casamiento?

ELVIRA
 Si hablé
con los ojos, bien se ve
que callando respondí:
ni le amé ni aborrecíN
X
Nota del editor

«Faltan los últimos cinco versos de esta décima.»

.
Décima
1290
No le quise yo querer
hasta que tú le quisieras,
porque el ejemplo me dieras
que agora pienso tener.
Culpada vienes a ser
1295
en decirme con tal brío
las prendas que de ti fío;
que poner tu amor en él
ha sido reglar papel
para que escribiese el mío.
Décima
1300
Eso de que el Rey se casa
es una opinión vulgar
con que me quiere engañar
el ciego amor que te abrasa;
tu intento, Hipólita, pasa
1305
de las burlas a las veras;
que cuando tú merecieras
tanto como yo por ti,
basta que él me quiera a mí
para que tú no le quisieras.

 (Váyase.)

HIPÓLITA
Soneto
1310
Si hablé, para mi mal, inadvertida,
de tu esperanza, amor, precipitada,
yo quedo justamente castigada,
y más que castigada arrepentida.
Cantaba el pajarillo en la florida
1315
selva, ocasión que la ballesta armada,
por la garganta en dulce voz bañada,
fuese cuchillo de su corta vida.
Así, de mi engañada confianza
lo fue quien castigó mi atrevimiento.
1320
Premio que siempre por hablar se alcanza.
Pero con una cosa me contento:
que aunque puede quitarme la esperanza,
no me puede quitar el pensamiento.

(Vase.)
(Entren el REY y DON FÉLIX.)

REY
Romance (tirada)
En fin, os halláis muy bien
1325
en casa del Almirante.

FÉLIX
No me atrevo a encarecer
las mercedes que me hace.

REY
¿Cómo os trata doña Elvira?

FÉLIX
¿Cómo quiere que me trate,
1330
vuestra Alteza, siendo yo
huésped por vos y ella un ángel?

REY
¿Habéis hablado despacio?;
que tiene ingenio notable,
adonde corren parejas
1335
entendimiento y donaire.

FÉLIX
Sí, señor, yo os certifico
que tratamos una tarde
de las cosas de Castilla,
y que todo fue admirarme
1340
de tan divinos discursos.

REY
De dama de tantas partes,
Mendoza, en un rey mancebo
¿será culpa enamorarse?

FÉLIX
El no lo estar será culpa;
1345
que no son las calidades
las que engendran al amor,
sino los méritos grandes.

REY
Pues sabed que yo lo estoy,
y quiero de vos fiarme,
1350
pues vos fiasteis de mí
la vida en peligros tales.

FÉLIX
Bésoos los pies; mas, señor,
podrá su hermano culparme
de ingrato a que él me defienda,
1355
si yo le ofendo en que os hable.

REY
Yo, don Félix, no pretendo
más de que mi amor descanse.

ELVIRA
no ha de ser mía;
poco tardaré en casarme
1360
en Portugal, como pienso.
Hoy le diréis de mi parte
que quiero hablarla esta noche,
y podréis acompañarme
hasta una reja en que esté;
1365
que amor que desde la calle
solicita entretenerse,
no fuerza las voluntades.
Id a hablarla, y no traigáis
la respuesta; no reparen
1370
en que me habláis tantas veces,
que en esto de novedades
es bachillera la envidia;
y porque no entienda nadie
el pensamiento que tengo,
1375
y así podréis avisarme
con dos renglones que traiga,
en forma de memoriales,
vuestro criado Chacón,
que me parece bastante
1380
para cualquiera secreto.

FÉLIX
Voy a hablarla (y a matarme;
que no hay dicha sin desdicha,
porque vienen mil pesares
siguiendo un corto placer,
1385
como suelen tempestades
cuando más abrasa el sol.)

 (Vase.)
(Entra el ALMIRANTE.)

ALMIRANTE
Ya puedo llegar a hablarle.

REY
¿Almirante?

ALMIRANTE
Gran señor.

REY
De aquí vuestro huésped sale;
1390
holguéme de hablar con él,
hombre es discreto y que sabe
lo que a un hombre de la corte,
siendo noble, es importante,
bien habla en cualquier materia.
1395
Almirante, regaladle,
que lo merece don Félix.

ALMIRANTE
Antes, señor, perdonadme
si en esto os ofendo; vengo
a pediros que no pase
1400
más adelante en mi casa
el cuidado de guardarle,
que tengo muchos negocios
a qué acudir, importantes;
y en la corte, por serviros,
1405
habrá muchos que le guarden
con más cuidado que yo.
Fuera de esto, disculpadme;
puede ser mozo don Félix,
de extremado ingenio y talle,
1410
y no puedo yo guardar,
si por dicha le mirasen
los ojos de doña Elvira;
que suele el verse y tratarse
hacer que lo más difícil
1415
parezca a las manos fácil.
Basta que le guarde a él
que castellanos le maten,
sin guardar almas ajenas;
porque suelen por el aire
1420
pasar de un pecho a otro pecho,
y a solas comunicarse.

REY
Nunca me servís con gusto.

ALMIRANTE
¿Esto os ofende?

REY
¿No es darme
pesadumbre que yo os fíe
1425
un hombre que ha de guardarse
no más que de algún traidor,
y que para no guardalle
culpéis de fácil a Elvira,
que es notable disparate
1430
sabiendo vos su valor,
como quien tiene su sangre,
y os disculpéis juntamente
con que acudís a tan graves
negocios? ¿Qué presidencia
1435
os tiene mañana y tarde
ocupado en su consejo
y en despachar negociantes?
¡Bien guardárades, don Juan,
un fuerte, como el Alcaide
1440
que dio la daga en Tarifa
a las moriscas falanges,
si os excusáis de guardar
un hombre que puede un paje
defenderle en Zaragoza;
1445
no guardas ni capitanes;
un hombre que por sí mismo
merece que todos le amen!
¿Sufrirán aragoneses
que castellanos le agravien?
1450
Guardadle, no os disculpéis.

ALMIRANTE
Señor, ¿si yo os enseñase
una carta que me escriben
en que dicen que a matarme
viene de Castilla este hombre?

REY
1455
Con industrias semejantes
intentan los enemigos
de los ausentes vengarse.
Leed vos esta del Rey
de Castilla, y esto baste
1460
para que viváis seguro;
y, por mi vida, guardadle,
que lo merece el Mendoza,
y basta que yo le ampare.

ALMIRANTE
Perdóneme vuestra Alteza.
(Vase el REY.)
1465
¿Hay confusión semejante?
La carta quiero leer,
que puede ser que me engañen.
“Habiendo entendido que vuestra Alteza tiene en su protección a don Félix de Mendoza, estoy tan agradecido como pudiera del Príncipe, mi hijo, en cuyo lugar le tengo; que aunque están presos sus mayores enemigos, no son todos, y le deseo vida, porque en mi servicio la perdió su padre.”
Romance (tirada)
¿Para qué paso de aquí?
Este crédito es bastante
1470
para contra todo el mundo.
¡Vive Dios, que son maldades
que intentan sus enemigos,
por que en Aragón le maten!
Pues no ha de ser de esa suerte,
1475
que tengo de acompañarle,
y perder por él mil vidas,
hasta que se hagan las paces.
Que con esto, a los Mendozas,
que de mí pueden quejarse,
1480
desagravio, pues defiendo
al mejor de su linaje.

 (Vase.)
 (Salen DOÑA ELVIRA y DON FÉLIX.)

ELVIRA
Décima
¿Eso os dijo el Rey?

FÉLIX
No sé
cómo le escuché con vida;
mas la esperanza perdida
1485
en mi propia muerte hallé.
Que quereros bien no fue
delito, pues se debía
a vuestra hermosura, el día
que su Alteza pudo veros.
1490
Que amaros sin ofenderos
es virtud y cortesía.
Décima
Solamente os quiere hablar.
¿Qué seguridad mayor,
de que es honesto su amor,
1495
que ser público el lugar?
En la reja habéis de estar.

ELVIRA
¿Cómo?; que es trance cruel.

FÉLIX
Porque yo vendré con él,
y sois tan discreta vos,
1500
que antes que llegue, los dos
podremos hablar sin él.

ELVIRA
Décima
¿Cómo puede ser hablarme?

FÉLIX
Cuando llegue a preveniros,
y después con los suspiros
1505
que me ha de costar dejarmeN
X
Nota del editor

«No parece bien aquí el “dejarme”. Quizás estaría mejor “dejaros” y sustituir el “hablarme” del primer verso y el “disculparme” del que sigue con “hablaros” y “disculparos”.»

;
que aunque quise disculparme
con la lealtad que debía
a quien aquí me tenía,
dijo que su honesto amor
1510
aseguraba el temor
y la sospecha vencía.

ELVIRA
Décima
No, Félix, no me queréis;
que quien amor me tuviera,
o se excusara o muriera,
1515
para no hacer lo que hacéis;
mas ya sé que pretendéis
que no os quiera, con dejar
que me pueda ver y hablar
un hombre tan poderoso,
1520
que es imposible y forzoso
lo que vos podéis pensar.
Décima
Por lo menos, fue muy cierto
que no os dio celos el Rey,
siendo la primera ley
1525
de amor, aunque esté encubierto,
si os asegura el concierto;
por ser yo quien ha de ser
la que le ha de hablar y ver,
gran crédito os debo yo;
1530
¿mas cómo se os olvidó,
don Félix, que soy mujer?
Décima
Amor amistad se nombra,
si no hay celos; que, en rigor,
luego que camina amor
1535
le van pisando la sombra.
Pero si un Rey os asombra,
a mí no; mas venga a hablarme,
que quiero, con arrojarme
a semejantes desvelos,
1540
enseñar a tener celos
a quien no sabe guardarme.

(Vase, y entra CHACÓN.)

FÉLIX
Redondilla
Señora, señora.

CHACÓN
¿A quién
llamas?

FÉLIX
¡Qué buena visión!

CHACÓN
¿Ya no te agrada Chacón?

FÉLIX
1545
No sé.

CHACÓN
Ni tú a mí también.

FÉLIX
Redondilla
Dame tinta y pluma.

CHACÓN
Aquí
la pluma y papel está;
mas, ¿qué tienes?

FÉLIX
Salte allá,
que escribo al Rey.

CHACÓN
¿Al Rey?

FÉLIX
Sí;
Redondilla
1550
y no te vayas, que quiero
que le lleves el papel.

CHACÓN
Aquí estaré, si por él
alguna ventura espero.

 (Vase.)

FÉLIX
Redondilla
Quiero escribirle que ya
1555
Elvira licencia dio;
que de quien es, bien sé yo
que de diamante será.
(Comience a escribir.)
Redondilla
Pongo en el primer renglón
la resistencia; esto a efeto
1560
de que el Rey, pues es discreto,
conozca la obligación.
Redondilla
Afuera siento ruido;
impórtame ver lo que es.

 (Váyase, y entre por la otra puerta el ALMIRANTE.)

ALMIRANTE
Sosegado estoy, después
1565
que aquella carta he leído.
Redondilla
Un caballo quiero dar
a don Félix, de contento
de este desengaño, atento
a que si se ha de guardar
Redondilla
1570
sea en quien lo pueda hacer.
Aquí pienso que escribía.
Cartas a Castilla envía;
buena ocasión de saber
Redondilla
sus pensamientos; aquí
1575
solo tiene dos renglones,
que dirán pocas razones.
(Lea.)
Nada más dicen ansí:
Redondilla
“Yo hice mis diligencias,
pero anda con gran cuidado
1580
el Almirante.” ¿Ha llegado
hombre a tantas diferencias
Redondilla
de confusión como yo?
Diligencias, claro está
que me hubiera muerto ya,
1585
pues dice que me guardó
Redondilla
mi cuidado. Escribir quiero,
antes que venga, un renglón.
 (Escriba.)
¿Pues ya qué satisfacción
para lo que he visto espero?
Redondilla
1590
Bien está ansí, yo me voy.

(Vase.)
 (Entran DON FÉLIX y CHACÓN.)

CHACÓN
¿Pues de eso te espantas tanto?

FÉLIX
De cualquier sombra me espanto,
en el peligro que estoy.

CHACÓN
Redondilla
Eran unas cuchilladas
1595
de unos lacayos.

FÉLIX
No puedo
resistirme, ni estar quedo,
Chacón, en oyendo espadas.
Redondilla
Vuelvo a acabar el papel;
pero, vive Dios, Chacón,
1600
que no sé quién un renglón,
o estoy loco, ha puesto en él.
Redondilla
¿Quién ha escrito aquí? ¿Qué es esto?

CHACÓN
En lo que escribes, sería
doña Elvira.

FÉLIX
No podía
1605
entrar y salir tan presto.
Redondilla
Aquí dice en un renglón
y otro medio mal juntados:
 (Lea.)
“Los caballeros honrados
no hacen al huésped traición.”

CHACÓN
Redondilla
1610
¡Oxte, morena!

FÉLIX
Sin duda
que ha conocido mi amor
el Almirante.

CHACÓN
¡Qué error!
¿Quién de una carta se muda
Redondilla
hasta que esté bien cerrada?
1615
Sabes que dijo un discreto,
que he pensado, te prometo,
que fue cosa bien pensada,
Redondilla
y que es justo que la adviertas
por lo que vienes a ver:
1620
que no se habían de hacer
las llaves para las puertas.
Redondilla
Que eran mejores, decía,
y los candados también,
para cerrar cartas bien,
1625
en que tal peligro había.
Redondilla
¿Qué males, muertes y engaños
por cartas no han sucedido?
¡Ah, descuido permitido,
que yendo a reinos extraños,
Redondilla
1630
vuelvas veneno en papel
a matar a quien te envía!

FÉLIX
¡Mal haya el hombre que fía,
Chacón, en ellas y en él,
Redondilla
y bien haya el que inventó
1635
la cifra, y que nadie tema
que no es diamante una nema
que dos papeles juntó!
Redondilla
¡Cuántas honras desconciertan
papeles; cuántos maridos,
1640
que estaban, Chacón, dormidos,
a su ruido despiertan!
Redondilla
Crea el que más se entretiene,
si algún temor le acobarda,
que cuantos papeles guarda
1645
tantos enemigos tiene.
Redondilla
Vamos, que yo te diré
lo que al Rey has de decir,
que ya tiemblo de escribir.

CHACÓN
Bien harás, porque no sé
Redondilla
1650
que haya peligro mayor.

FÉLIX
Cuidado será importante,
pues me avisa el Almirante
que no trate mal su honor.

(Vanse.)
 (Entren DOÑA ELVIRA y el ALMIRANTE.)

ALMIRANTE
Redondilla
Vengo, con justa razón,
1655
disgustado y enojado.

ELVIRA
¿Es posible que te ha dado
el castellano ocasión?

ALMIRANTE
Redondilla
Hablo al Rey, por no tener
este cuidado en mi casa,
1660
que ya de cuidado pasa
y peligro puede ser
Redondilla
de la vida y del honor,
y en que le guarde porfía.

ELVIRA
¿Del honor, vueseñoría
1665
dice que tiene temor?

ALMIRANTE
Redondilla
¿Qué ha de hacer un hombre aquí:
él galán, tú por casar?

ELVIRA
Tu grandeza respetar,
y el valor que vive en mí,
Redondilla
1670
y estar muy agradecido
a lo que has hecho por él.

ALMIRANTE
Ando, vive Dios, con él,
cuidadoso y divertido.
Redondilla
No será delito, Elvira,
1675
decir que cuando le hallé
en tu cuadra, imaginé
que, por ventura, te mira;
Redondilla
que en esto no eres culpada.

ELVIRA
Por lo menos, yo no fui
1680
causa de que entrase allí,
mal vestida y peor tocada;
Redondilla
que las mujeres, don Juan,
no gustan de que las vean,
aun los que más las desean,
1685
cuando por tocarse están.
Redondilla
Que no sale una mujer
primero que se matice,
si el espejo no le dice
que puede dejarse ver.

ALMIRANTE
Redondilla
1690
Si te digo la verdad,
entro y salgo en su aposento,
porque traigo pensamiento
que no me trata lealtad.
Redondilla
Y como con tal cuidado
1695
vino huyendo de su tierra,
la recámara se encierra
del señor y del criado,
Redondilla
en la maleta no más.
Confieso que la miré,
1700
y que unas joyas hallé.

ELVIRA
¿En esas locuras das?

ALMIRANTE
Redondilla
Unos papeles de amores
 y este retrato.

ELVIRA
Será
de la dama por quien ya
1705
se queja de sus rigores.

ALMIRANTE
Redondilla
Son dos que se están mirando,
y el uno don Félix es.

ELVIRA
Sí será.

ALMIRANTE
¿Pues no lo ves?
De ti me estoy admirando.

ELVIRA
Redondilla
1710
¿Por qué?

ALMIRANTE
 Porque no le pides;
que no pareces mujer,
en que no deseas ver.

ELVIRA
Mal mis pensamientos mides
Redondilla
con mi valor.

ALMIRANTE
Antes creo
1715
que en alguna culpa estás,
pues más sospecha me das
con reportar el deseo.

ELVIRA
Redondilla
Pues para que no lo estés,
muestra el retrato.

ALMIRANTE
Eso sí.

ELVIRA
1720
A lo que es virtud en mí
no es bien que otro nombre des.
Redondilla
Dicen que cierta romana,
que un monstruo quisiera ver,
murió de no se poner
1725
una tarde a la ventana.
Redondilla
No es monstruo el que estoy mirando,
y si lo es, es de hermosura.
¡Qué cabello! ¡Qué blancura!
¡Qué humilde la está adorando!
Redondilla
1730
El tal don Félix parece
que le dice lo que amor,
por lisonja o por favor,
miente, engaña y encarece.
Redondilla
Bien se tocan en Castilla,
1735
mas nunca de una manera.

ALMIRANTE
Vuélveme el retrato.

ELVIRA
Espera,
que el aire me maravilla
Redondilla
con que está puesto el tocado,
y quisiérale imitar,
1740
si me le quieres fiar,
que los celos en que has dado
Redondilla
no te han de hacer descortés.

ALMIRANTE
Otras penas me la dan.

ELVIRA
¿De quién?

ALMIRANTE
De cierto galán,
1745
que yo te diré después.

 (Vase.)

ELVIRA
Redondilla
Como no puede la mar
durar mucho en la bonanza,
ni dejar de hacer mudanza
desde el placer al pesar;
Redondilla
1750
como no faltan desvelos
al cuidado del honor,
así no puede el amor
vivir un hora sin celos.
Redondilla
No me enojara el retrato,
1755
sino unas letras que vi,
de un hombre que para mí
no procedió con buen trato.
Redondilla
Si enamorado venía,
¿para qué me dijo amores,
1760
con que a tan necios favores
me pudo obligar un día?
Redondilla
Basta, que la dama adora;
pues las letras que hay aquí
lo afirman, diciendo ansí:
 (Lea.)
1765
“Soy de Blanca, mi señora.”
Redondilla
Pues séalo norabuena,
que no digo yo que no.

 (Entre DOÑA HIPÓLITA.)

HIPÓLITA
Amor, no pensaba yo
que era locura tu pena.
Romance (tirada)
1770
¡Qué necia que me atreví!

ELVIRA
Hipólita, ¡qué enojada
que debes de estar conmigo!

HIPÓLITA
¿Parécete que es sin causa?

ELVIRA
Por tu vida, que fue burla;
1775
que ni a don Félix amaba,
ni tuve tal pensamiento,
porque fuera ser ingrata
a los méritos del Rey,
que aunque burle mi esperanza,
1780
ya es vanidad que conmigo
se murmure que se casa.
Quiere a don Félix, prosigue,
que estarás bien empleada
en caballero tan noble,
1785
que solo tiene una falta:
que en un retrato que trujo
de una dama castellana,
por reliquias del camino
y los peligros que pasa,
1790
dice a la margen del suyo,
que con ella se retrata:
“Soy de Blanca, mi señora”,
y es muy linda doña Blanca.

HIPÓLITA
Décima
Espera, espera.

ELVIRA
No puedo.

 (Vase.)

HIPÓLITA
1795
Ya se admiraban mis dichas
que de mayores desdichas
no me sucediese el miedo;
pero, al fin, contenta quedo
de que esta le haya dejado;
1800
si Blanca celos le ha dado,
que como se ve querida,
trata mal, fácil olvida,
y es necio amor confiado.
Décima
Al fin me asegura ya
1805
de que le puedo querer;
no es discreta la mujer
que tales licencias da
cuando enamorada está;
que si vuelve, confiada,
1810
en que fue de un hombre amada,
como ellos tan poco esperan,
puede ser que no la quieran
y que se quede burlada.
Décima
En todo vengo a perder;
1815
que si antes celos tenía
de una mujer que quería,
de dos los vengo a tener;
pero yo sabré poner
en estado mi afición,
1820
que cuando su condición
la obligue por su mudanza,
a volver a su esperanza,
tenga yo la posesión.

 (Vase.)
(Salen en hábito de noche el REY, DON FÉLIX y CHACÓN.)

REY
Romance (tirada)
No quiero que nadie entienda,
1825
don Félix, mi pensamiento.

FÉLIX
Pues, ¿cómo, señor, le fías
de dos hombres forasteros?

REY
Por esa misma razón,
llega a la reja.

FÉLIX
Yo creo
1830
que nos estará esperando.

REY
¿Chacón?

CHACÓN
Señor.

REY
Está atento,
y apenas te avise el aire,
 cuando... ya entiendes.

CHACÓN
Ya entiendo.
Mal conoce vuestra Alteza
1835
a Chacón.

FÉLIX
¿Alteza, necio?

CHACÓN
¡Ah, sí!; no se me acordaba;
pero no te espantes de esto,
que llamar a un rey alteza
solamente es privilegio
1840
de damas o de bufones.
Concede amor el primero,
y la locura el segundo,
supuesto que humor profeso
tan hidalgo como tú.

(DOÑA ELVIRA, en una reja baja.)

ELVIRA
1845
¿Sois vos, don Félix?

FÉLIX
 No puedo
pensar que soy yo, señora,
pues que vengo a ser tercero
del alma misma que adoro.

ELVIRA
 ¿Eso os entristece?

FÉLIX
Tengo
1850
ocasión para matarme.

ELVIRA
No os tengo yo por tan necio;
pero decidme: si vos
tuviéredes este puesto,
siendo mujer (que pudiera
1855
haceros mujer el cielo),
y os sirviera un castellano,
un extraño, un caballero,
un Mendoza, un hombre al fin
de buena traza y discreto,
1860
o el Rey de Aragón, que tiene
tan altos merecimientos,
que por elección pudiera,
si no lo naciera, serlo,
¿a cuál quisiérades más?

FÉLIX
1865
Al Rey, señora, confieso,
que en llegando a la razón
no doy lugar al deseo.

ELVIRA
Pues decid que llegue aquí;
que yo, por vuestro consejo,
1870
quiero más al Rey que a vos.

FÉLIX
 ¿Qué decís?

ELVIRA
 Esto.

FÉLIX
¿Qué es esto?

ELVIRA
 Que le llaméis.

FÉLIX
 Y es muy justo
que castiguéis con desprecio
a quien le trujo a que os hable;
1875
mas contra el poder y el tiempo,
¿qué resistencia han de hacer
la desdicha y el silencio?
Bien podéis, señor, llegar;
licencia tenéis.

REY
 Yo llego.

FÉLIX
1880
¿Duermes, Chacón?

CHACÓN
No, señor;
despierto estoy, que no pienso
que tengo tan buena fama,
y más en oficio nuevo,
que pueda echarme a dormir:
1885
ni cuando tú velas duermo.
Duerma el rico, el que no debe,
el desposado, el contento,
el que ha tenido en favor
la sentencia de su pleito;
1890
mas no duerma el que anda al lado
del Rey.

FÉLIX
Dudé si eras necio,
y eres filósofo ya.

CHACÓN
¿Qué tenemos?

FÉLIX
 Vengo muerto.

CHACÓN
¿Tiráronte algún suspiro?

FÉLIX
1895
Elvira, con gran despejo,
me dijo que al Rey quería.

CHACÓN
Serán de Hipólita celos,
si sabe lo de las joyas;
que hoy he sentido revuelto
1900
cuanto en la maleta estaba,
y el otro día me dieron
a la bota que tenía
a la cabecera, un beso.

FÉLIX
Las damas no beben vino.

CHACÓN
1905
Ya lo beben en secreto,
como los moros, y hallaron
para en público un remedio.

FÉLIX
¿Cómo?

CHACÓN
A la mesa les trae
un paje vino encubierto
1910
en un búcaro de barro,
porque no siendo tudesco
“no lo conozca Galván.”

FÉLIX
Un hombre viene; ¿qué haremos?

(Salen el ALMIRANTE, de noche, y TELLO.)

ALMIRANTE
¿Qué, tan tarde no ha venido?

TELLO
1915
Él y su bravo escudero
se armaron: Chacón, de vino,
y de una cota su dueño;
con esto salieron juntos.

ALMIRANTE
En buen cuidado me ha puesto
1920
el Rey, pues no he de acostarme
hasta que sepa que ha vuelto.
Ya siento más aguardalle,
que guardalle; ¿qué es aquesto?

FÉLIX
¿Oye hidalgo?

ALMIRANTE
¿Qué me quiere?

FÉLIX
1925
Pase adelante.

ALMIRANTE
No puedo,
que vivo aquí.

FÉLIX
Pues haránle
pedazos.

ALMIRANTE
¿No ven que tengo
esta espada y estas manos?

FÉLIX
¿Es el Almirante?

ALMIRANTE
¡Ah, perro,
1930
que me vienes a matar,
y me has venido siguiendo!

FÉLIX
Mira que don Félix soy.

REY
Ya no tengo sufrimiento;
Almirante, sosegaos.

ALMIRANTE
1935
¿Quién es?

REY
El Rey; y estad cierto
que deseo vuestro honor.

ALMIRANTE
Yo, señor, así lo creo.

REY
Don Félix y yo salimos
solamente a entretenernos,
1940
y os venimos a buscar;
llamamos, y nos dijeron
que no estábades en casa.

ALMIRANTE
Ya, para el servicio vuestro,
me tenéis aquí.

REY
Pues vamos.

ALMIRANTE
1945
¡Qué confusión!

FÉLIX
¡Qué remedio
tan discreto!

CHACÓN
Más le envidio
que el ser Rey, el ser discreto.


Acto III

 (Salen el ALMIRANTE y criados, con la espada, la capa y un espejo; TELLO y RAMIRO.)

ALMIRANTE
Redondilla
¿Que el Rey envía a llamarme?

RAMIRO
Sí, señor.

ALMIRANTE
¡Qué necio vienes!

TELLO
1950
Notables tristezas tienes.

ALMIRANTE
Es imposible alegrarme.

RAMIRO
Redondilla
Hace fiestas Zaragoza
a los años de su Alteza.

ALMIRANTE
Yo, exequias a mi tristeza.

TELLO
1955
¿Quieres caballo o carroza?

 (Vase TELLO.)

ALMIRANTE
Redondilla
Saca, Tello, el alazán;
llega el espejo.

RAMIRO
No des
que decir; advierte que es
día de salir galán.

ALMIRANTE
Redondilla
1960
¿De mí qué pueden decir?

RAMIRO
Que andas triste.

ALMIRANTE
No te espante.

 (Entren TELLO y DON FÉLIX.)

FÉLIX
¿Levántase el Almirante?

TELLO
Ya se acaba de vestir.

FÉLIX
Redondilla
Estará muy enojado.

TELLO
1965
De las cuchilladas, no;
pero de que al Rey halló,
está quejoso y turbado.
Redondilla
¡Qué buena debe de ser
la espada con que reñías!

FÉLIX
1970
Es la mejor de las mías.

TELLO
¿Muestra a ver?

FÉLIX
¿Quiéresla ver?
(Saca la espada DON FÉLIX.)
Redondilla
Es la hoja del mejor
maestro que hay en Toledo.

(El ALMIRANTE ve la espada en el espejo.)

ALMIRANTE
¡Oh, traidor, que ya no puedo
1975
sufrirlo!

FÉLIX
¿Quién es traidor?

ALMIRANTE
Redondilla
En el espejo te vi
sacar para mí la espada.

TELLO
¿Señor?

ALMIRANTE
 No me digas nada.

FÉLIX
¿Yo la espada para ti?

ALMIRANTE
Redondilla
1980
¿No la estoy mirando yo,
pues, como en medio del día?

FÉLIX
Advierta vueseñoría
que Tello me la pidió,
Redondilla
que la hoja quiso ver.

TELLO
1985
Sí, señor, yo la pedí.

FÉLIX
Corrido estoy que de mí
puedas sospecha tener;
Redondilla
que si con el Rey venía,
yo no sé su pensamiento,
1990
ni es para ningún intento
matar a vueseñoría.
Redondilla
Si soy huésped importuno,
hoy lo dejaré de ser;
que a mí no me ha de tener
1995
por sospechoso ninguno.

ALMIRANTE
Redondilla
Tristezas, don Félix, son;
perdonad, que estoy de suerte
que todo me da la muerte,
todo pienso que es traición.
Redondilla
2000
No os espante mi aspereza,
pues sois de mi mal testigo;
sufrid, sufrid a un amigo
efectos de su tristeza.

 (Vase, y los criados con él.)

FÉLIX
Lira
Confuso pensamiento,
2005
ya que no esperas dicha
sobre tanta desdicha
no puede haber tormento;
que el fin de la esperanza,
tiene este bien, que es no esperar mudanza.
Lira
2010
Pensé que al Almirante
causaba yo desvelos;
y son del Rey los celos,
de doña Elvira amante,
el seso le ha quitado
2015
la fuerza del poder y del cuidado.
Lira
Y a mí, no menos fuerte
rigor de sus enojos,
delante de mis ojos
que ya no esperan verte,
2020
pues no hay hombre tan necio
que se atreva a esperar sobre un desprecio.

 (CHACÓN entre.)

CHACÓN
Redondilla
En estando el dueño loco,
toda la casa lo está.

FÉLIX
¿Vienes como sueles ya?

CHACÓN
2025
Todo te parece poco.

FÉLIX
Redondilla
¿Pues qué tenemos?

CHACÓN
¿Después
que entra Inés en tu aposento,
no sé con qué pensamiento
todo lo revuelve Inés?

FÉLIX
Redondilla
2030
¿Qué escritorios tengo yo,
o qué pinturas?

CHACÓN
No sé;
el cofre revuelto hallé,
que doña Elvira nos dio,
Redondilla
y el retrato de quien sabes,
2035
con unas letras detrás.

FÉLIX
¿Letras muestra?

CHACÓN
Es por demás
en casa ajena echar llaves.

FÉLIX
Redondilla
No las puso Inés aquí.

CHACÓN
¿Pues quién, señor?

FÉLIX
Su señora,
2040
que después que al Rey adora
se quiere burlar de mí.
 (Lea.)
Redondilla
“Doña Blanca es esta dama;
así su galán lo quiere;
por si acaso se perdiere,
2045
que sepan cómo se llama.”

CHACÓN
Redondilla
Celos andan por aquí;
con el Rey te los ha dado.

FÉLIX
El retrato lo ha causado;
escucha.

CHACÓN
¿Hay más?

FÉLIX
Dice ansí:
 (Lea.)
Redondilla
2050
“El galá que la enamora
no será de doña Elvira,
pues dice cuando suspira:
soy de Blanca, mi señora.”

CHACÓN
Redondilla
Declaróse; celos son.

FÉLIX
2055
Celos, Chacón, o desprecios,
no quiero encuentros tan recios
en la primera ocasión.
Redondilla
No quiero andar cuidadoso,
después de ser despreciado
2060
con un Rey enamorado
y un Almirante celoso.
Redondilla
Las paces ya con don Sancho
no debieron de hallar medio;
busquemos a mi remedio
2065
otro camino más ancho.
Redondilla
Licencia voy a pedir
para irme a Nápoles hoy.

CHACÓN
¿Hoy?

FÉLIX
No sabes ya quién soy;
hoy me tengo de partir.
Redondilla
2070
Dale a Hipólita esa caja,
y busca postas al punto.

CHACÓN
Ni respondo ni pregunto.

FÉLIX
El cofre a su dueño baja,
Redondilla
y acomoda en la maleta
2075
parte de mi ropa blanca.

(Vase.)

CHACÓN
¡Que aun pintada, doña Blanca
nos persigue y inquieta!
Redondilla
¿No estábamos bien aquí?
¡Cuánta verdad viene a ser
2080
que desdichas por mujer...!

 (Sale DOÑA HIPÓLITA.)

HIPÓLITA
No lo digas.

CHACÓN
No por ti.

HIPÓLITA
Redondilla
¿Pues de quién las quejas son?

CHACÓN
De Elvira, por quien nos vamos
a Nápoles.

HIPÓLITA
¿Cómo?

CHACÓN
Andamos
2085
en “Lucas y tentación”.

HIPÓLITA
Redondilla
¡Bien pronunciado latín!

CHACÓN
Soy lacayo de romance,
basta que a saber alcance
a conjugar un rocín.

HIPÓLITA
Redondilla
2090
No hayas miedo que se vaya.

CHACÓN
Si el miedo es duda, no creo
que le tendré.

HIPÓLITA
Mi deseo
más me anima que desmaya,
Redondilla
porque me vengo de Elvira.

CHACÓN
2095
Esta caja me mandó
restituirte, en que yo
conozco que no es mentira.

HIPÓLITA
Redondilla
¿Muestra a ver?

CHACÓN
No falta nada
de lo que diste y me dio.

HIPÓLITA
2100
No miro las joyas, no.

CHACÓN
¿Pues qué miras, si guardada
Redondilla
estuvo siempre con llave?

HIPÓLITA
Miraba si viene aquí
aquel alma que le di.

CHACÓN
2105
Alma de pecho tan grave,
Redondilla
¿cómo pudiera caber?;
iréselo a preguntar,
pero ni él la ha visto dar
ni tú la verás volver.
Redondilla
2110
No hay amante que no diga
esto del alma, en que siente
las penas de amor y miente,
que solo el cuerpo le obliga.
Redondilla
Pero dime cómo son
2115
las almas de las mujeres,
porque hay muchos pareceres.

HIPÓLITA
Yo tengo por opinión
Redondilla
que son de firmes diamantes.

CHACÓN
¿Pues por qué dicen mal de ellas
2120
los hombres, si por vencellas
las labran con semejantes?

HIPÓLITA
Redondilla
Porque las quiere el mejor,
si olvida sus beneficios,
fáciles para sus vicios
2125
y firmes para su honor.

CHACÓN
Décima
Voime por no responder,
y porque voy a buscar
postas; adiós.

 (Vase.)

HIPÓLITA
No hay pesar
que no traiga algún placer;
2130
si envidia pude tener
de la ventura de Elvira,
ya con saber que es mentira
me consuelo en tanta pena;
porque si es grande la ajena,
2135
menor la propia se mira.
Décima
Para mí no fue mudanza
irse don Félix; fortuna,
porque no temió ninguna
quien nunca tuvo esperanza.
2140
Castigó la confianza
de Elvira, amor con ausencia;
vana fue su diligencia,
que dichoso viene a ser
quien no tiene qué perder,
2145
pues no ha menester paciencia.
Décima
Yo te agradezco, desdén,
que fueses tan desigual,
pues no hay mal que iguale al mal,
de haber tenido algún bien.
2150
Amor, ya no hay bien por quien
con triste ausencia me penes;
si contra mis bienes vienes,
que más presto, aunque mortales,
olvida el tiempo los males
2155
que la memoria los bienes.

 (Salen DOÑA ELVIRA e INÉS.)

ELVIRA
Décima
Hipólita lo sabrá.

INÉS
Pues pregúntaselo a ella.

ELVIRA
No quiero informarme de ella.

INÉS
Bien dices, vengada está.

HIPÓLITA
2160
¿Vienes a ver si se va
don Félix?

ELVIRA
¿Yo, para qué?
Que se vaya o que se esté
a mí no me importa nada.

HIPÓLITA
Pues si estás tan consolada,
2165
haz cuenta que ya se fue.

ELVIRA
Décima
Si tú no lo sientes más
que yo, Hipólita, lo siento,
asegura el pensamiento
de la sospecha en que estás.

HIPÓLITA
2170
Si tú crédito me das,
verás que no tengo acción
al rigor de esta ocasión;
pues en aquesta mudanza,
nunca tuvo mi esperanza
2175
sospechas de posesión.
Décima
Y que lo sientas, Elvira,
o no lo sientas, a mí
no me va nada, que a ti
este desengaño; mira,
2180
por Blanca Félix suspira;
eso de Italia es fingido,
su blanco por Blanca ha sido
Castilla en esta ocasión,
que en los montes de Aragón
2185
no nacen hierbas de olvido.

(Vase.)

ELVIRA
Décima
¿De qué sirve, Inés, querer
disimular el dolor,
que no es posible que amor
paciencia pueda tener?
2190
¿No has visto la agua romper
la presa cuyos enojos
lleva también los despojos?
Pues así mi amor ha sido,
que del alma detenido
2195
rompe la presa a los ojos.
Décima
De celos de aquella dama,
que suele quien los padece
imaginar que aborrece,
y lo que adora desama,
2200
tuve encubierta la llama
con fingida resistencia,
hasta que llegó la ausencia,
como suelen, recibidas,
no sentirse las heridas
2205
hasta acabar la pendencia.
Décima
Ya es tarde para fingir:
a Félix adoro y quiero,
él se parte, yo me muero,
pues ¿qué remedio? morir.
2210
Necia he sido en resistir
mis celos, cuyos respetos
producen tales efetos,
si amor se aumenta después;
porque es imposible, Inés,
2215
ser celos y ser discretos.

INÉS
Décima
Agora que al Rey has dado
esperanza de favor,
sales con tener amor
a quien de ti despreciado
2220
se parte desesperado;
y después que le escribiste
tan libre, y de él burla hiciste.

ELVIRA
Mal sabes la condición
de los celos; ¿por qué son
2225
risas falsas de hombre triste?
Décima
Cuando veas a quien ama
con celos reírse, advierte
que el corazón de otra suerte
tiernas lágrimas derrama;
2230
porque la celosa llama,
cuando quiere bien, a quien
trata con falso desdén,
es juez en tribunal:
que al preso que trata mal,
2235
quiere sentenciarle bien.
Décima
¡Ay, Dios, Inés, quién pudiese
detenerle!

INÉS
 Bien podrás,
si lo que diciendo estás
de tu misma boca oyese.

ELVIRA
2240
Pues aunque a mi honor le pese,
hoy le pienso detener.

INÉS
Del Rey, ¿qué piensas hacer?

ELVIRA
Desengañarle en rigor,
porque solo con amor
2245
no es poderoso el poder.

 (Salen el REY y DON FÉLIX.)

FÉLIX
Redondilla
Con razón os maravilla
el dejar a Zaragoza.

REY
¿Son, por ventura, Mendoza,
soledades de Castilla?

FÉLIX
Redondilla
2250
Bien pienso que vuestra Alteza
no juzga a descortesía
de la merced que me hacía,
ni a ingratitud la presteza
Redondilla
con que me quiero partir
2255
a Nápoles, si es testigo
de un poderoso enemigo
que me intenta perseguir
Redondilla
en la Corte de Aragón;
advirtiendo, ¿qué hiciera
2260
si a la de Castilla fuera?

REY
Pues, don Félix, ¿qué ocasión
Redondilla
os mueve a salir de aquí,
y dónde vais que tengáis
mas seguridad, si estáis
2265
como amparado de mí,
Redondilla
guardado del Almirante,
y a entrambos debéis amor?

FÉLIX
Oíd y veréis, señor,
si es a mi vida importante.
Octava real
2270
Otra vez, Pedro invicto, mi esperanza
en tantas confusiones importunas,
por ver si hallaba en su rigor mudanza,
os hice relación de mis fortunas;
agora, con mortal desconfianza,
2275
aunque pudiera remediar algunas,
vuelvo a decir mi pena y mi partida,
último canto de mi cisne vida.
Octava real
Que los hombres, señor, tan bien nacidos
aguan la sangre cuando son ingratos
2280
a tantos beneficios recibidos,
ni puede haber honor con falsos tratos;
los Príncipes, ¡oh Pedro!, esclarecidos,
de sus mayores ínclitos retratos,
verdades quieren, porque son verdades
2285
coronado blasón de majestades.
Octava real
Yo vine, como os dije, de Castilla
hasta la raya de Aragón, huyendo,
por la razón que a tantos maravilla,
cuando su Rey me estaba defendiendo;
2290
y de un arroyo, en la esmaltada orilla
de azules lirios, que le están bebiendo
las limpias aguas, para ser mayores
o guarnecer de perlas sus colores,
Octava real
en hábito de rica labradora
2295
hallé con otra dama a doña Elvira,
sol de mis ojos y del cielo aurora,
que las espaldas de la noche mira;
si vence amor, si mata, si enamora,
si lo del arco y flechas no es mentira,
2300
en mí se vio, pues desde entonces creo
que soy amor, y amor es mi deseo.
Octava real
Lleváronme a su casa, al pie de un monte,
jardín y recreación del Almirante,
cuando con líneas de oro el horizonte
2305
bañaba el sol en púrpura flamante;
mas porque no es razón que me remonte
a digresiones, como tierno amante,
hallóme hablando con Elvira el día,
que ella alumbraba y él anochecía.
Octava real
2310
Aquel pliego que os di, me dio partiendo;
y cuando ya el caballo me esperaba,
“pésame de que os váis”, dijo encubriendo
el nombre que saber solicitaba;
mas cuando yo por su hermosura ardiendo
2315
de verla más, desconfiado estaba,
en la misma posada que me distes,
hallan su luz mis esperanzas tristes.
Octava real
Solicito su amor, y al fin merezco
que favorezca el pensamiento mío;
2320
hablo con vos, y oyéndoos enmudezco,
que pues la amáis, amarla es desvarío,
mandáisme hablarla, y mi persona ofrezco;
y cuando de la noche el manto frío
la tierra viste de suspensa calma,
2325
a ver a Elvira me lleváis sin alma.
Octava real
Paséla toda en ansias y suspiros,
dudas, temores y congojas tristes,
pues que no era traición querer serviros,
queriendo lo que vos también quisistes,
2330
sin esto que me obligan a advertiros
quién soy y las mercedes que me hicistes,
hay mucho que pensar del Almirante,
celoso del poder de un Rey amante.
Octava real
Él está loco, y con temor y celos,
2335
piensa que vos matarle habéis mandado,
y guárdase de mí con mil recelos,
de que por esto soy vuestro privado;
y llegan a tal punto sus desvelos,
que me busca las armas con cuidado;
2340
melancólico al fin, traidor me nombra,
huye y se espanta de su misma sombra.
Octava real
Con esto, ¿cómo puedo persuadirme
seros a vos traidor y al Almirante,
pues mal puedo olvidarla sin partirme?;
2345
que nadie olvida la ocasión delante,
si en Nápoles os sirvo, divertirme,
lejos de España, juzgan importante
mis breves dichas, para cuya ausencia
perdón os pide amor y yo licencia.

REY
Romance (tirada)
2350
Yo os agradezco, don Félix,
resolución tan hidalga,
y el haber con tal respeto
guardado a quien soy la cara;
pues venerable a los hombres
2355
queréis volver las espaldas
a tanto amor fugitivo,
a vuestra querida patria.
El mío os ofrezco al premio,
con oficio para Italia,
2360
que conozcáis de qué suerte
tales servicios se pagan.
No os vais hasta que os avise;
entretanto que os despachan,
y porque viene don Juan,
2365
tomad de un Rey la palabra;
¿qué, no os partiréis quejoso?

FÉLIX
De vuestras reales plantas,
beso mil veces la tierra.

 (Vase.)
(Sale el ALMIRANTE.)

ALMIRANTE
Díjome que me llamaba
2370
vuestra Alteza, don Ramiro.

REY
Mucho, Almirante, me espanta
que os causen tantas tristezas
imaginaciones vanas;
dícenme que habéis perdido,
2375
no digo el seso, que basta
la prudencia que habéis dado,
en imaginar que os matan;
cualquiera espada os asombra,
y siendo tan noble espada
2380
la de don Félix, anoche
la culpáis de que os agravia.
Si tales melancolías
proceden de ser la causa
el servir honestamente
2385
un Rey mozo a vuestra hermana,
volved en vos, Almirante,
no perdáis la confianza;
que si en Palacio estuviera,
servirla yo fuera honrarla.
2390
Aquí sirve don Enrique
a doña Ana de Moncada,
el Conde de Ribagorza,
a doña Sol de Peralta;
don Lorenzo de Aragón,
2395
a la hermosa doña Juana
de Toledo, y don Ramiro,
con ser casado, a Casandra
y otros muchos de esta suerte,
con la honestidad que tratan
2400
los nobles tales sujetos.
Así, un día que danzaba
aquel Rey de Ingalaterra
con la dama que dio causa,
cayéndosele la liga,
2405
a la Orden que hoy se llama
la Jarretera, con letras
que su honesto amor declaran:
“Mal le venga a quien mal piensa”;
que yo sabiendo que pasan
2410
de la razón vuestros celos,
quiero de servir dejarla.
Y para seguridad,
que vos llevéis la embajada
a Portugal, de mis bodas
2415
que con su Infanta se tratan.
Que más me importa mirar
por la vida y por la fama
de un vasallo como vos,
que bizarrías ni galas.
2420
Que pocos años perdonan;
porque en guardando una dama
padre, marido o hermano,
¿no hay amor como dejalla?

ALMIRANTE
Mil veces, invicto Pedro,
2425
beso esa mano, que basta
al cetro de los [dos] polos,
que el sol apenas abraza.
Donde estás, si es globo el mundo,
pones las heroicas plantas.
2430
Ruego a Dios que el mundo pongas
[···a-a]
sobre el antípoda opuesto,
a quien las minas indianas
besen con doradas bocas.
2435
Que yo, si mi vida alcanza
donde pide mi deseo,
haré en tu servicio hazañas
que pongan admiración
a las edades pasadas.
2440
Iré a Portugal contento,
con la mayor arrogancia
de ostentación, de riqueza,
que haya celebrado España.
Traer a mi costa quiero
2445
su Serenísima Infanta,
Reina nuestra y de Aragón,
que ya su venida aguarda.
Pero, señor, bien sabéis
que no es justo que mi hermana
2450
quede sola, hermosa y moza,
al gobierno de mi casa.
Casarla quiero primero,
si dais licencia, que tratan
su casamiento en Castilla
2455
los Zúñigas y los Laras.
Resolverme pienso luego,
y a quien gustárades, dalla;
que no tengo condición
para hacer ausencias largas.

REY
2460
Pienso que no es menester,
que yo la tengo casada.

ALMIRANTE
¿Casada, señor? ¿Con quién?

REY
Con el Marqués de Miralba.

ALMIRANTE
No le conozco, señor.

REY
2465
Es un Estado en Italia
de gran calidad y hacienda.

ALMIRANTE
¿Pues cómo puedo llevarla
a Italia, si me mandáis
ir a Portugal?

REY
Casadla,
2470
y llevarála su esposo.

ALMIRANTE
¿Cómo su esposo, si tarda?

REY
No tardará, que esta noche
le tendréis en vuestra casa,
que ha de llegar por la posta;
2475
vos, entretanto, adornadla,
que ha de ir conmigo el Marqués.

ALMIRANTE
Quisiera tener mil almas
que ofrecer a vuestra Alteza.
Cumpla el cielo la esperanza
2480
que de vos tiene Aragón
y que envidia toda España.

 (Vanse.)
(Salen DON FÉLIX y CHACÓN.)

FÉLIX
Redondilla
¿Está todo prevenido?

CHACÓN
Es tan poca nuestra ropa,
que, por tierra, viento en popa,
2485
pudieras haber partido.
Redondilla
Estoy aguardando a Inés,
que la dobla y la perfuma.

FÉLIX
Yo me voy; mas no presuma
que podré vivir después.
Redondilla
2490
Respetos de una Corona,
causa de mi muerte fueron.

CHACÓN
Seis galeras me dijeron
que estaban en Barcelona.

FÉLIX
Redondilla
¡Plega al cielo que la mar
2495
me anegue!

CHACÓN
No, plega a Dios,
que vamos juntos los dos,
y no me quiero pasar
Redondilla
por agua, que no soy huevo;
tú, si eres buen nadador,
2500
echa en remojo tu amor,
como aquel pobre mancebo
Redondilla
que quiso beberse el mar,
que tantos locos anega;
porque yo en una bodega
2505
pienso mandarme enterrar.

FÉLIX
Redondilla
¡Plega a Dios que multiplique
su furia el mar, de manera
que se pierda la galera
y todo se vaya a pique!

CHACÓN
Redondilla
2510
Por el hisopo bendito,
que te has de ir solo.

FÉLIX
No quiero
vivir.

CHACÓN
Yo sí.

FÉLIX
Ya no espero
vida; morir solicito.

CHACÓN
Redondilla
¿Cómo morir? Ni lo nombres;
2515
vive este poco que ves,
que hay grande tiempo después
para estar muertos los hombres.
Redondilla
Cuando en un sepulcro veo
de mármol una figura,
2520
que ha dos mil años que dura
con sus armas y trofeo,
Redondilla
y fue su vida sesenta,
aconsejo a mis amigos
vivan despacio.

FÉLIX
Enemigos,
2525
celos, levantad tormenta,
Redondilla
aunque me llevéis a Argel.

CHACÓN
¡Vive Dios, de no ir allá!
¿Chacón cautivo?, no hará
presa en mí Zayde Arambel.
Redondilla
2530
¡Oh, agua! ¡Oh, nieves! ¡Oh, hielos!
¿Cuándo un hombre fue por vino
camino de Argel?

FÉLIX
Camino
del infierno son los celos.

 (Sale DOÑA ELVIRA.)

ELVIRA
Redondilla
¿Qué maldiciones son estas,
2535
señor don Félix?

FÉLIX
Señora,
al mar en que van agora
mis esperanzas dispuestas
Redondilla
a dar a mi vida fin.

CHACÓN
Detén un desesperado
2540
amante, pues has llegado
a tal tiempo, serafín.

ELVIRA
Redondilla
¿Yo, cómo?

CHACÓN
¿Pues qué mujer
no sabe, desde que nace,
cómo este enredo se hace
2545
de ablandar y detener?

ELVIRA
Redondilla
Si yo pudiera, Chacón,
¿dudas tú que yo lo hiciera?;
pero si Blanca le espera,
¿no ves tú que no es razón?

CHACÓN
Redondilla
2550
¡Qué Blanca, ni calabaza,
si está en Toledo, y nos vamos
a Nápoles!

FÉLIX
No llevamos
para ser amigos traza,
Redondilla
queriendo al Rey en que adora
2555
la señora doña Elvira.

ELVIRA
De celos fue la mentira;
que lo que yo quiero agora
Redondilla
es rey de mi pensamiento,
que no es el Rey de Aragón.

FÉLIX
2560
¿Burlas en esta ocasión,
Argel de mi entendimiento?

ELVIRA
Redondilla
No son burlas, sino veras;
porque en llegando a perderte,
serás, Mendoza, mi muerte.

FÉLIX
2565
¿Matarme otra vez esperas?

ELVIRA
Redondilla
¿Pues cómo soy yo tu muerte?

FÉLIX
Porque el irme aborrecido
es menos mal que querido,
siendo forzoso perderte;
Redondilla
2570
que aborrecido un amante,
más presto consuelo intenta,
que si querido se ausenta,
no hay tormento semejante.

ELVIRA
Redondilla
¿Forzoso?

FÉLIX
Sí, porque al Rey
2575
le dije que te adoraba,
y por eso me ausentaba.

ELVIRA
¿Y cuál es más justa ley:
Redondilla
quererte a ti por marido,
o al Rey por galán?

FÉLIX
¿Qué haré,
2580
Chacón? Pero no podré
quebrar lo que he prometido.
Redondilla
Voime; adiós.

CHACÓN
Vuelve a mirar
aquellos ojos, señor.

FÉLIX
¿Seré el primero traidor,
2585
que supo amor disculpar?
Redondilla
¿No están las historias llenas
de engaños y deslealtades?
¿Pues qué temen mis verdades?
¿Qué más pena que mis penas?
Redondilla
2590
Vuelvo a verte... Mas no puedo
ser traidor y ser quien soy.
Adiós, mi bien, yo me voy.

ELVIRA
¡Ingrato!; quejosa quedo
Redondilla
de tu crueldad.

CHACÓN
¿No te mueven
2595
aquella perlas hermosas,
que en aquel jardín de rosas
dos cielos de niñas llueven?

FÉLIX
Redondilla
¿Cielos de niñas, Chacón?

CHACÓN
¿No las ves hacer pucheros?

FÉLIX
2600
Ojos, traición es perderos;
mas si quedarme es traición,
Redondilla
el quedarme dificulto,
y el irme si ingrato soy.

CHACÓN
Para conjurarte estoy,
2605
señor, en lenguaje culto,
Redondilla
por aquel candor brillante
que viva luz y alma ostenta,
con que canoro se argenta
el piélago naufragante
Redondilla
2610
que de sus, te duelas, ojos.

FÉLIX
Ahora bien, ojos serenos,
yo os quiero dar, por lo menos,
vida y honor en despojos;
Redondilla
dadme esa mano de ser
2615
mía y el poder me mate.

ELVIRA
El Rey es rey, cuando trate
de hacer espada el poder,
Redondilla
apelar a su grandeza.

FÉLIX
Pues ya tan estrechos lazos,
2620
confírmense con los brazos.
Córteme el Rey la cabeza.

(Sale DOÑA HIPÓLITA.)

HIPÓLITA
Redondilla
¡Bien, por mi fe!

ELVIRA
¿Qué te admira?
¿No me puedo despedir?

HIPÓLITA
Puedes; pero no decir
2625
que le aborreces, Elvira,
Redondilla
acuérdate que dijiste;
“quiere a don Félix”, haciendo
burla y libertad fingiendo;
por desprecio me le diste.

ELVIRA
Redondilla
2630
Era liberal y franca,
como quien celosa está.

HIPÓLITA
¿Y doña Blanca, qué hará?,
que es muy linda doña Blanca.

CHACÓN
Redondilla
“Doña Blanca está en Toledo
2635
labrando”...

HIPÓLITA
Déjame hablar,
Chacón, pues me dan lugar
para que les pierda el miedo.-
Redondilla
¿Eres tú la que estimabas
al Rey?

ELVIRA
Y agora también.

HIPÓLITA
2640
¿Pues cómo abrazas a quien
por el Rey menospreciabas?

ELVIRA
Redondilla
Porque a quien viene o quien parte,
de justicia se le deben
los brazos.

HIPÓLITA
Mucho se atreven
2645
tus mudanzas a culparte.
Redondilla
Mal cumples con tu nobleza,
siendo la mayor el dar,
porque volver a tomar
lo que se ha dado, es bajeza.
Redondilla
2650
Mas no pienses que yo estaba
segura de que tenía
a don Félix, que sabía,
y sé, que a ninguna amaba,
Redondilla
si bien puede ser que agora
2655
te quiera; así el tiempo obliga,
y aquel retrato no diga
“soy de Blanca, mi señora”.
Redondilla
Extraños los hombres son;
pero que me maravilla
2660
que a voluntad de Castilla
valgan fueros de Aragón.
Redondilla
Y tú, que a olvidar y a amar
de su mudanza aprendiste,
¿cómo las joyas volviste,
2665
si te habías de quedar?
Redondilla
Bien la voluntad pagaste,
ya que a quedar te resuelves;
pues aunque las joyas vuelves,
con la mejor te quedaste.
Redondilla
2670
Pero no hay de qué me espantes,
si igualmente nos olvidas,
porque son muy parecidas
las almas a los diamantes;
Redondilla
que el precio grande a que viene
2675
más la estima que el valor,
hace mayor o menor
entendellos quien los tiene.

FÉLIX
Décima
Hipólita, si por mí
tengo de hablar, oye atenta
2680
lo que un hombre loco intenta;
oye y vengaráste ansí:
si en el instante que vi
a Elvira, fue su beldad
alma de mi voluntad,
2685
no fue agravio no quererte,
pues ya cuando quise verte,
estaba sin libertad.
Décima
Si yo dos almas tuviera,
así tu lealtad me admira,
2690
diera la primera a Elvira
y la segunda te diera.
Una tengo, considera
que no la puedo partir;
ya no te puedo rendir
2695
de esta victoria la palma,
que siendo espíritu el alma,
¿quién la podrá dividir?
Décima
La que dices que me diste
y entre las joyas no hallaste,
2700
es porque no la buscaste
con la atención que pudiste;
que cuando darla quisiste
y no la pude querer,
¿qué cargo puedes hacer
2705
de que no te la volví?;
que si no la recibí,
¿cómo la puedo volver?
Décima
Si Elvira, celosa un día,
me dio y hoy vuelve a quitarme,
2710
dime, ¿cómo pudo darme
si entonces no me tenía?
Ni darme sin mí podía;
que cuando darme intentó,
de su alma me sacó,
2715
aunque celosa me daba;
y pues fuera de ella estaba,
no era suyo entonces yo.
Décima
Son los celos inhumanos,
como niños que se enojan,
2720
que aunque lo estiman, arrojan
lo que tienen en las manos.
Ansí con enojos vanos,
arrojóme Elvira un día;
pero como yo sabía
2725
que eran niños sus enojos,
acallé las de sus ojos
con darle lo que quería.

HIPÓLITA
Romance (tirada)
Bien te sabes disculpar,
si mi voluntad quisiera.

FÉLIX
2730
¿No basta para venganza
ver que mi locura intenta
querer lo que quiere un Rey?

 (Sale el ALMIRANTE.)

ALMIRANTE
¿Está aquí don Félix?

FÉLIX
Llega
a tiempo vueseñoría,
2735
que estoy trazando mi ausencia.

ALMIRANTE
Ya no será para Italia;
agradecedme las nuevas,
a Castilla volveréis,
porque están las paces hechas.
2740
Don Sancho, vuestro enemigo,
casado en Toledo queda
con vuestra hermana, y el Rey
os casa con doña Elena,
su hermana; que de esta suerte
2745
las amistades concierta.
Dale el parabién, Elvira,
al señor don Félix.

ELVIRA
Sea
parabién, señor don Félix.

FÉLIX
No acierto a daros respuesta.

HIPÓLITA
2750
Yo también os quiero dar
el parabién; no me pesa
como Elvira, no le goce
de que cualquiera le tenga.

ALMIRANTE
Id a palacio, don Félix,
2755
que os aguardaba su alteza
para daros estas cartas.

CHACÓN
Señor, ¿qué nueva tormenta
es esta que se levanta?
Tú casas con doña Elena
2760
y don Sancho con tu hermana.
¿Estas son paces o guerras?

FÉLIX
Desdichas son que me siguen;
pero primero que veas
que yo pierdo a doña Elvira
2765
y con Elena tan fiera
me caso contra mi gusto,
aunque el Rey me hiciese fuerza,
habrá estrellas en la mar
y flores en las estrellas.

(Vanse los dos. Queden el ALMIRANTE, ELVIRA e HIPÓLITA.)

ELVIRA
Redondilla
2770
Como esto adelante pase,
¿ya no tendrás qué temer?

ALMIRANTE
¿No estás contenta de ver
que este don Félix se case?
Redondilla
¿No te alegras de que ya
2775
salga de esta casa, Elvira?

ELVIRA
Ni me alegra ni me admira.

HIPÓLITA
Muerta doña Elvira está;
Redondilla
hoy se han vengado mis celos.

ELVIRA
¿Cansábate mucho a ti?

ALMIRANTE
2780
En sacármele de aquí,
gran bien me han hecho los cielos.
Redondilla
Pero ¿cómo no te digo
lo que más te importa, Elvira,
y lo que más mi honor mira?
2785
Declaróse el Rey conmigo.
Redondilla
Envíame a Portugal
a tratar su casamiento,
viendo que el servirte siento,
por ser el fin desigual;
Redondilla
2790
pero pídole primero,
para casarte, licencia,
que de estar sola en mi ausencia
los peligros considero.
Redondilla
Responde que te ha casado,
2795
Elvira, con el Marqués
de Miralba; pienso que es
en Nápoles, y admirado
Redondilla
digo que esperar no puedo
a que venga, y respondió
2800
que está en Zaragoza; y yo,
si te digo la verdad, quedo
Redondilla
imaginando que es él
el Marqués con quien te casa;
porque dice que a mi casa
2805
vendrá esta noche con él.
Redondilla
Y no he visto en la ciudad
tal hombre; es mozo, y amor,
como sabes, es furor
en que da la voluntad.
Redondilla
2810
En fin, el que fuere sea;
yo no puedo replicar.
Haz la casa aderezar,
de manera que el Rey crea
Redondilla
que imaginamos que es él;
2815
y no me repliques nada,
pues has de quedar casada
con el Marqués o con él.
Redondilla
Hoy, al fin, te has de casar;
porque al gusto de los reyes,
2820
no hay más respuesta en las leyes
que obedecer y callar.

 (Vase.)

ELVIRA
Redondilla
¿Qué es lo que pasa por mí?
¿Habrá en el mundo paciencia
que pueda hacer resistencia?

HIPÓLITA
2825
¡Lástima tengo de ti!

ELVIRA
Redondilla
De mi fortuna cruel
conozco el mísero estado,
Hipólita, en que has llegado
a tener lástima de él.
Redondilla
2830
Que no hay mayores testigos,
de que es el mal desigual,
como ver que llega el mal
a lastimar enemigos.
Redondilla
No me bastaba perder
2835
a don Félix, sin casarme
con quien no he visto y llevarme
a Italia.

HIPÓLITA
Bien puede ser
Redondilla
que sea el Rey, y siendo ansí,
quejarte es notable error.

ELVIRA
2840
El gusto es mayor, señor.

(TELLO entra.)

TELLO
Fía tu cuidado en mí.

HIPÓLITA
Romance (tirada)
¿Qué es esto, Tello?

TELLO
Señora,
el Almirante me manda
que estas salas aderece.

ELVIRA
2845
Cuelga de luto esta casa,
Tello, que hoy el Rey me entierra.

(Vase.)

TELLO
¿El Rey?

HIPÓLITA
No quiero dejarla,
no haga algún desatino.

(Vase.)

TELLO
Tristezas y bodas basta;
2850
¿aquí hay amor de don Félix?

(Salen CHACÓN e INÉS.)

INÉS
Ya tienes la ropa blanca
puesta a punto.

CHACÓN
No hay paciencia
para tan triste jornada.

INÉS
¿Siente mucho tu señor
2855
que le casen con la hermana
de este don Sancho?

CHACÓN
Está muerto.

TELLO
Inés, a Chacón despacha,
que tienes mucho que hacer.

INÉS
Pésame de que te vayas,
2860
y de que pierda don Félix
el casarse con mi ama.
¡Ah, qué mujer doña Elvira!
¿Piensas que es sola la cara?
Pues no, Chacón; la hermosura
2865
tiene muchas circunstancias.

CHACÓN
Bien se le ve, por las manos,
que es el pulso de las damas.

INÉS
Sus pies son dos azucenas;
su cuerpo, alabastro y plata,
2870
sus brazos, marfil al torno,
sus pechos son dos manzanas.

CHACÓN
Por una se perdió el mundo.

INÉS
¿Es muy linda, es muy gallarda,
Chacón, esta doña Elena
2875
con quien a don Félix casan?

CHACÓN
Como fue por la hermosura
famosa Elena troyana;
esta, Inés, por ser tan fea,
que es imposible pintarla.
2880
Es un ángel del infierno;
para galga era extremada,
que tiene largo el hocico,
y es alta, delgada y larga.
Es fría, con ser morena,
2885
que es endemoniada falta;
derecha como un camello,
la voz como de un cabra.

INÉS
¡Lástima tengo a don Félix!

CHACÓN
A la puerta dicen plaza.

INÉS
2890
¿Si es el Rey?

CHACÓN
¿En casa el Rey?

(Salen el ALMIRANTE, DON FÉLIX, y el REY y criados.)

ALMIRANTE
Señor, a mercedes tantas,
a tales honras, no pueden
satisfacer las palabras.
Esta casa, desde hoy
2895
queda tan calificada,
que de igualar a la vuestra
puede tener arrogancia.

REY
Vuestros servicios, don Juan,
lo merecen.

FÉLIX
Quién pensara
2900
que el Rey tomara tan presto
de mis palabras venganza;
hoy me quitaré la vida,
porque solamente aguarda
mi amor a ver el dichoso
2905
que con Elvira se casa.

REY
¿Dónde está Elvira, Almirante?

ALMIRANTE
Díjele que la casaba
vuestra Alteza, y suspendióse
con la novedad, turbada
2910
por no haber visto con quién,
y ser título de Italia;
mas ya a besaros la mano
viene, señor, obligada
a la merced que le hacéis.

FÉLIX
2915
¿Chacón?

CHACÓN
Señor.

FÉLIX
Esta daga
me ha de pasar este pecho
en viendo a Elvira casada.

(DOÑA ELVIRA y DOÑA HIPÓLITA.)

ELVIRA
Deme los pies vuestra Alteza.

REY
¿Elvira?

FÉLIX
Hoy el Rey me mata.

REY
2920
Vuestra virtud y hermosura
es digna de un Rey de España;
mucho me debéis, quisiera
esta voluntad mostrarla
en un grado superior;
2925
triste estáis, alzad la cara,
que no se miran los reyes
con semblante de desgracias,
que el vasallo en su presencia
pone en los ojos el alma.

ELVIRA
2930
No estoy yo triste, señor;
turbada, sí, que turbara
la más libre condición
favor y merced tan alta.

REY
A casaros he venido.

ALMIRANTE
2935
Señor, ya todos aguardan
al Marqués; ¿cómo no viene?

REY
El Marqués está en la sala;
no hay que aguardar al Marqués.

FÉLIX
El Rey, sin duda, se casa
2940
con Elvira; yo soy muerto.

ALMIRANTE
Si está el Marqués en mi casa,
descúbrale vuestra Alteza.

REY
Llegad, Marqués de Miralba,
dad la mano a doña Elvira;
2945
que quien a los reyes guarda
el decoro como vos,
el premio que vos alcanza.
Llegad, don Félix, llegad,
que este título en Italia
2950
os doy. Alegraos, Elvira.

LOS DOS
Señor...

REY
No digáis palabra,
que yo me obligo a las paces.

ELVIRA
Lo que vuestra Alteza manda
es justo que se obedezca.

ALMIRANTE
2955
¿Quién puede a mercedes tantas
responder?

FÉLIX
Sola mi dicha,
diciendo que aquí se acaba
Guardar y guardarse.

CHACÓN
Esperen:
¿a Chacón no le dan nada?

FÉLIX
2960
Pide al senado perdón,
que no es poco si le alcanzas.