Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

EL GENOVÉS LIBERAL




Texto utilizado para esta edición digital:
Lope de Vega Carpio, El genovés liberal, Emilio Cotarelo (ed.), Obras de Lope de Vega, VI: obras dramáticas. Madrid, RAE, 1928, pp. 103-140.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

Elenco

OTAVIO GRIMALDO
LEONATO, criado suyo
CÉSAR, caballero
HORACIO, caballero
LOMELÍN, caballero
CAMILO, desposado
FLAVIO, caballero
ALEJANDRA, dama
DRUSILA, esclava
MARCELA, dama de Regacho francés
BRUNETO BERGAMASCO, lacayo
ALMIRANTE DE FRANCIA
EL REY DE FRANCIA [LUIS XII]
FABIO, criado de Octavio
FLORIANO
JUSTINO, viejo
ORLANDO, librero
RUFINO, carnicero
SIBERTO, zapatero
TIBALDO, herrero
PAULO, tintorero

Precediendo a cada acto aparece el elenco de figuras de ese acto. En esta edición unificamos todos los personajes en una sola nómina.

MARCELA. Actúa de MARCELO (lacayo de Otavio y Alejandra).


Acto I

Otavio Grimaldo, Marcela, dama francesa en hábito de lacayuelo, Leonato, y otros criados

Otavio
Redondilla
¡Oh, Génova, patria bella,
generosa madre mía,
mil años me aumenta el día,
Leonato, que allego a vella!
Redondilla
5
No porque el ausencia ha sido
larga, aunque lo es para mí,
pero por haber en ti,
Génova noble, nacido.
Redondilla
Que como el hijo que fue
10
de la tierra, y que luchaba
con Hércules, si tocaba,
tal vez, en su madre en pie,
Redondilla
dicen que cobraba fuerza
por cien hombres, yo también,
15
que la patria es madre en quien
la edad se aumenta y se esfuerza.

Leonato
Redondilla
Por algo más lo dirás,
pues se ve que el tornasol
luego que le toca el sol
20
esfuerza sus hojas más.
Redondilla
El sol que tu vista alcanza,
luego que en tus ojos da,
las hojas creciendo va
de tu florida esperanza.
Redondilla
25
Aquella patria se llama
donde dicen que está el bien,
su centro los ojos ven,
descansa el alma en quien ama.
Redondilla
¡Qué tendrás de pensamientos
30
después que llegaste aquí!

Otavio
Luego que a Génova vi
descansé de mil tormentos.
Redondilla
Y antes que sus edificios,
famosos muros y almenas,
35
quintas de pinturas llenas,
torres altas, frontispicios,
Redondilla
jaspes y mármoles puros
trujesen a mi memoria
la sangre, el valor, la gloria
40
de mis ascendientes claros,
Redondilla
una casa de esta hermosa
ciudad me representó
mayor gloria que me dio
aquella sangre famosa.
Redondilla
45
No el Grimaldo mi apellido,
no el Oria, no el Centurión,
no el Espínola, aunque son
lo mejor de lo que he sido,
Redondilla
me han dado aqueste contento,
50
sino aquella que tú sabes,
donde tiene amor las llaves
de mi propio pensamiento.
Redondilla
¡Ay, Leonato!, si el ausencia
grande ocasión en mujer,
55
hizo lo que suele hacer,
¿adónde hallaré paciencia?
Redondilla
Medroso estoy de mi dicha,
celoso estoy de su fe.

Marcela
Temes sin causa.

Otavio
¿Por qué,
si el mismo amor es desdicha?

Marcela
Redondilla
60
Quien ama no ha de temer,
sino prevenir el daño.

Otavio
¿Pues qué es el amor?

Marcela
Engaño
en manos de una mujer.
Redondilla
Y pues de la voluntad
65
dicen que amor es pasión,
la mejor difinición
es llamarle enfermedad.
Redondilla
Y así, de la misma suerte
que el enfermo está en la cama,
70
ha de esperar el que ama
o la salud o la muerte.
Redondilla
Estos dos extremos son
polos, en que amor se mueve.

Otavio
¡Qué poco el amor te debe
75
es esa difinición!
Redondilla
¡Y, ay de mí, si estoy mortal
del peligro de esta ausencia!

Leonato
Marcelo no diferencia
los medios del bien o el mal.
Redondilla
80
¿Pero qué puede entender
un rapaz de la infinita
ciencia del amor? Ejercita
la experiencia y no el saber.

Marcela
Redondilla
¡Pluguiera a Dios que no fuera
85
tanta la experiencia mía!

Otavio
¿Has querido bien?

Marcela
¿Sería
milagro?

Leonato
Alguna quimera
Redondilla
te querrá agora contar
llena de tus burlas frías,
90
que por sus truhanerías
quiere Marcelo privar.

Marcela
Redondilla
Leonato, si entretener
a Otavio cuando está triste
es se truhan, mal hiciste
95
en procurarme ofender.
Redondilla
Mas tu ofensa no me altera;
solo te puedo decir
que se hallará en el servir
si la envidia se perdiera.
Redondilla
100
¡Desdichado del que viene
a tan miserable estado!
¡Qué de envidias, si es privado!
¡Qué de enemigos que tiene!
Redondilla
El sol dicen que privaba
105
con Júpiter porque vía
la gran virtud con que el día
y el mundo clarificaba.
Redondilla
Y los dioses, envidiosos,
desde la tierra impedían
110
la luz, con nubes que hacían
de humores caliginosos.
Redondilla
Mas Júpiter, como estaba
de su cielo en la alta cumbre,
mirando del sol la lumbre
115
de la envidia se burlaba.
Redondilla
Creo que me has entendido.

Leonato
Muy necio, Marcelo, vienes
si acaso por el sol te tienes,
tan bajamente nacido.
Redondilla
120
Las cintas del capotillo
los rayos deben de ser,
mas, pues eres bachiller,
lacayuelo francesillo,
Redondilla
satisfacer quiero aquí
125
a lo que tratas de amor,
que envidias de tu valor
ya fuera defecto en mí.
Redondilla
Todas las ciencias del mundo
por preceptos se deprenden,
130
por los maestros se entienden
que las enseñan, Marcelo.
Redondilla
Pero hacer versos y amar
naturalmente ha de ser.
Tú no has llegado a querer,
135
¿de amor qué puedes hablar?

Marcela
Redondilla
¿Por qué no soy yo capaz
de amar?

Leonato
Por bajo sujeto,
indigno, como imperfecto,
y finalmente rapaz.

Marcela
Redondilla
140
Y si te pruebo que puede
amar un niño y un ciego,
¿qué dirás?

Leonato
Pensaré luego
que lo imposible sucede.

Marcela
Redondilla
Mira: cuando el amor hace
145
las flechas con que nos tira,
prueba el arco, tienta y mira
si le agrada y satisface.
Redondilla
Y las que arroja en el viento
dan a veces con su fuego
150
en un niño y en un ciego,
porque se esparcen a tiento.
Redondilla
Y así el niño dice al ama
con su media lengua amores,
y el ciego pide favores
155
sin haber visto a su dama.
Redondilla
Y de estas flechas podría,
al derecho o al revés,
a un lacayuelo francés
herir alguna algún día.

Otavio
Redondilla
160
Dice Marcelo muy bien.
Déjale, por Dios, Leonato,
que diga de amor el trato
y me entretenga también.
Redondilla
Pero ya en la calle estamos
165
de mi Alejandra. ¿Qué haremos?
¿Pasaremos?

Marcela
No pasemos,
por esotra calle vamos,
Redondilla
que daremos que notar,
y es justo, Otavio, que entiendas
170
que los hombres de tus prendas
no han de dar que murmurar.
Redondilla
La república famosa
de Génova te envió
a Francia, y te confió
175
embajada tan honrosa.
Redondilla
Vuelve con autoridad,
que las cosas del amor
en los hombres de valor
desdoran la gravedad.

Leonato
Redondilla
180
Ve ahí de qué te ha servido
dar a un lacayo lugar
para que te pueda hablar
descompuesto y atrevido.
Redondilla
Bien muestra lo que ha estimado
185
la licencia que le dan,
pues se sube de truhan
a consejero de Estado.
Redondilla
Pasa, señor, que a un mancebo,
aunque repúblico sea,
190
no puede ser cosa fea
ni a sus verdes años nuevo
Redondilla
tratar de cosas de amor.

Otavio
Pasaré, porque a mi esfera
vengo al fin, aunque no quiera
195
del grave oficio el honor.
Redondilla
¡Ay, puertas, adonde vi
tan venturosos mis pasos
en mis amorosos casos,
de que tanta parte os di!
Redondilla
200
¡Ay, rejas, donde escuché
su angelical voz divina!

Marcela
Gran gente viene, camina.

Otavio
¡Ay, Marcelo, no podré!
Redondilla
Porque es tal la suspensión
205
del alma en tanto placer,
que no me pueden mover
el miedo ni la razón.
Redondilla
¡Válgame el cielo! ¿Qué es esto?

Vayan entrando grande acompañamiento y detrás los desposados, Camilo y Alejandra

Leonato
Retírate.

Otavio
Estoy cobarde.
210
¿Dónde va este rico alarde,
tan adornado y compuesto?

Leonato
Redondilla
En forma de boda viene,
sin duda es boda, señor.

Otavio
¡Ay, Leonato, qué temor
215
oprimida el alma tiene!

Leonato
Redondilla
Boda es sin duda, ¿no ves
los gallardos desposados?

Otavio
Apenas puedo, de helados,
mover los turbados pies.
Redondilla
220
¡Ay, cielos, qué confusión!–
¿Conoces la desposada?

Leonato
Tengo la vista turbada
y paréceme ilusión.
Redondilla
Míralo tú.

Otavio
¿Para qué?
225
¡Vive el cielo que es, Leonato,
mi Alejandra!

Leonato
¡Amor ingrato,
falso trato, injusta fe!
Redondilla
Quítate, señor, de aquí,
quedareme yo a saber
230
cómo puede una mujer
en un mes mudarse ansí.
Redondilla
¡Qué graciosa novedad
en un mes! ¡Graciosa anduvo!
¡Harto fue si un hora tuvo
235
firmeza en la voluntad!

Camilo
Redondilla
Hermosa Alejandra mía,
de vuestro merecimiento
cualquiera encarecimiento
notable ofensa sería.
Redondilla
240
Y ansí atreverme no puedo
a encareceros, mi bien,
porque los ojos que os ven
ponen a la lengua miedo.
Redondilla
Que contemplando el valor
245
de este celestial sujeto,
fuera el amor imperfecto
si no temiera el amor.
Redondilla
Del haberos merecido,
¡oh, soberana hermosura!,
250
doy gracias a mi ventura;
solo mi ventura ha sido.
Redondilla
Bien puedo preciarme de ella,
pues a vuestro sol llegué;
con justa causa diré
255
que nací con buena estrella.

Alejandra
Redondilla
Camilo, aunque resistí
a la fuerza que me hacían
mis padres, que conocían
el valor que vive en ti,
Redondilla
260
ya estoy de que a ti me iguales
tan contenta, que también
no te encarezco, mi bien,
por no ofender lo que vales.
Redondilla
Y así será más forzoso
265
decir yo que fui dichosa
en ser de Camilo esposa
que tú de Alejandra esposo.
Redondilla
Entra en esta casa honrada
del dueño que cobra en ti.

Camilo
270
Ser tu esclavo me honra a mí,
dulce esposa, prenda amada.
Redondilla
Caballeros, celebrad
este generoso día,
que todos sois sangre mía,
275
pues es sangre la amistad.
Redondilla
Pues soy un noble de ti,
hónrame, Génova noble,
que ya lo merezco al doble
por la que se junta a mí.
Redondilla
280
Digan los propios y extraños
parabienes a mi bien.

Flavio
Todos te dan parabién,
goza a Alejandra mil años.

Éntranse todos los de la boda

Leonato
Terceto
Señor, vuelve en tu acuerdo. ¿Qué imaginas?
285
¿Qué dudas? ¿Que Alejandra se ha casado?
En lo que ya pasó, ¿qué determinas?

Otavio
Terceto
Cual peregrino, que del Cita helado
o del adusto Etíope volviera,
tal mudanza en su patria hubiera hallado,
Terceto
290
cual cautivo del bárbaro viniera,
después de haber en la prisión perdido
los verdes años de la edad primera,
Terceto
que hubiera hallado en tan profundo olvido
sus padres, sus amigos y parientes,
295
ni le hubieran más daños sucedido,
Terceto
que Ulises, que por mares diferentes
peregrinó diez años, cual Aquiles,
después de tantos varios accidentes
Terceto
hallaron en su honor cosas tan viles,
300
ni sus competidores tan gloriosos.
¡Oh vanas esperanzas femeniles!
Terceto
¡Otro dueño tenéis, ojos hermosos!
¡Ya no seréis de Otavio, prendas mías!
¡Oh cielos en mi daño rigurosos!
Terceto
305
¿Qué no llevan tras sí los breves días,
que de la mesa de la vida humana
roban el bien y el gusto como arpías?
Terceto
¿Es verdad lo que vi?

Leonato
Verdad es llana,
que solo en el creerla está el remedio
310
de tu loca pasión, incierta y vana.
Terceto
Mira que estando de su calle en medio
das que decir; anímate y partamos.

Otavio
¡Partir del mundo fuera honesto medio!

Leonato
Terceto
Por lo menos, señor, de aquí nos vamos.

Otavio
315
Estoy como el que ha visto alguna sombra,
que la noche formó de peña o ramos,
Terceto
que más se acerca mientras más le asombra,
por no quedar dudoso del engaño,
si engaño ahora la verdad se nombra,
Terceto
320
y hasta tocarle, aunque teniendo el daño,
no se quiere partir, ni los pies mueve,
que es centro del temor el desengaño.
Terceto
Déjame aquí, que convertido en nieve
me deshará su sol en agua y llanto,
325
pues a esperarla el corazón se atreve.

Marcela
Terceto
¡Divinos cielos, que merezco tanto
consuelo y bien en tanta desventura!
¡La tierra beso en vuestro nombre santo!
Terceto
La gallardía, el talle y compostura
330
de Otavio de mi tierra me sacaron,
que no hay para el amor honra segura.
Terceto
En fin, mis pensamientos se fiaron
de este traje en que vengo disfrazada,
y sirviéndole a Génova llegaron,
Terceto
335
donde el hallar esta mujer casada
ha de ser mi remedio.

Otavio
¡Oh fiera ausencia!
¡Oh, nunca yo aceptara la embajada!
Terceto
Nunca mi patria en esta diferencia
me hubiera a los franceses enviado.

Leonato
340
Señor, ¿qué dices?

Otavio
Pierdo la paciencia.

Leonato
Terceto
Un corazón heroico, un hecho honrado,
no se rinde a sucesos de fortuna
ni tiene el sufrimiento limitado.
Terceto
¿Qué amor pretende de mujer alguna,
345
si no es amor platónico u otra cosa,
que gozalla?

Otavio
Ni hay otra igual ninguna.

Leonato
Terceto
¿Pues qué pretendes de Alejandra hermosa
que más fácil no sea, si es casada,
y fue del padre fuerza rigurosa?

Otavio
Terceto
350
Sí, pero no podré tener entrada
para darle a entender mi pensamiento.

Leonato
No es firme amor el que repara en nada;
Terceto
la industria es hija del amor.

Otavio
¿Qué intento
puedo seguir en conquistar su gusto?

Leonato
355
Yo lo diré.

Otavio
Prosigue.

Leonato
Estame atento.
Terceto
Pide a su esposo, pues le viene al justo,
poniendo casa, que reciba un paje.

Marcela
(Leonato va trazando mi disgusto.)N
X
Nota del editor

Todos los paréntesis que indican aparte son un añadido de la presente edición digital. La publicación de Cotarelo no los incluye.

Leonato
Terceto
Recibirale, y con gallardo traje
360
le darás a Marcelo…

Marcela
(Envidia pura.)

Leonato
…abonando sus partes y linaje.
Terceto
No quieras tu esperanza más segura
que en manos de Marcelo, tan discreto,
tan cauteloso y que tu bien procura.
Terceto
365
Podrá servirte de ladrón secreto,
llevará los papeles y recados,
pondrá tus esperanzas, en efeto;
Terceto
dirale por momentos tus cuidados,
abrirate las puertas y ventanas,
370
aunque los celos pongan mil candados.

Otavio
Terceto
Parece que las miro todas llanas,
Leonato, con la industria más discreta
que inventaron jamás armas grecianas.
Terceto
Marcelo, del amor que me inquieta
375
has visto las señales en mis ojos,
las del alma por ellos interpreta.
Terceto
En ti vive la paz de mis enojos,
tú me has de dar de mi Alejandra bella
el triunfo, la victoria y los despojos.
Terceto
380
¡Dichoso tú, que vivirás con ella!
¡Dicho tú, que gozarás su gloria,
infierno en mi esperanza y cielo en ella!
Terceto
Tus armas apercibe a la vitoria,
anima tu gallardo entendimiento
385
de mi voluntad tendrás memoria.
Terceto
Que si el fin de mi heroico pensamiento,
por ti, por tu valor llega a gozalla,
siendo de un bien tan alto el instrumento,
Terceto
tuya es mi hacienda, y tú podrás mandalla,
390
tú regilla podrás, tuya es mi vida.

Marcela
Señor, tu amor me anima a conquistalla.
Terceto
Y espero que Alejandra, combatida
de tu persona y del ingenio mío,
quede, a pesar de su valor, rendida.
Terceto
395
Seré el caballo, en mi valor confío,
que metieron en Troya los de Grecia.

Otavio
Pues aviva el ingenio, afila el brío.

Leonato
Terceto
Fue buena industria.

Otavio
El alma, que la precia,
te dará el galardón. Vamos.

Marcela
(Yo espero,
400
si fuese Tais, que la haré Lucrecia,
que soy mujer y por Otavio muero.)

Éntrese, y salgan tres caballeros del Senado de Génova, Horacio, César, Lomelín

Horacio
Octava real
Diga lo que quisiere el vulgo loco,
incierto, vario, novelero y rudo,
aunque nuestros consejos tenga en poco,
405
que la nobleza ha hecho lo que pudo.
Cuando en sus viles amenazas toco
miro las Lises del francés escudo,
y conozco que basta por reparo
del Rey el nombre, en toda Europa claro.

César
Octava real
410
Muy bien ha hecho, aunque a la plebe amiga
siempre de libertad tanto le pesa
en darse al Rey, que con su amor la obliga,
Horacio, la nobleza genovesa;
el vulgo vil lo que quisiera diga,
415
los nobles somos los de la lis francesa,
que el Rey desde París a nadie ofende,
y en fin, de mil contrarios nos defiende.

Lomelín
Octava real
Nunca los sarracenos venturosos,
señor César, la hubieran destruido,
420
cuando fue por sus hecho hazañosos
Berengario en Italia obedecido,
si de algún rey los brazos poderosos
la hubieran desde lejos defendido,
que el nombre solo fuera de importancia
425
de un rey Luis Duodécimo de Francia.
Octava real
Por no tener de un rey el noble amparo
ha sido tantas veces ofendida,
aunque por la victorias de Ademaro
fue del opuesto polo conocida.
430
Su nombre hicieron las grandezas claro,
y vino a ser tan rica y tan temida,
que por la industria y la famosa espada
Génova la soberbia fue llamada.
Octava real
Mas todas las repúblicas que han dado
435
lugar al vulgo en su gobierno y leyes,
siempre han venido a tan humilde estado,
que no le iguala el de tiranos reyes.
¡Que quiera el labrador, que con su arado
abre la tierra y sigue un par de bueyes,
440
regir la multitud de ciudadanos
sin florecelle el árbol en las manos!
Octava real
¡Terrible confusión! ¡Y que se atreva
el que vive en mecánico ejercicio
a hacer una república tan nueva!
445
De bárbaros daremos presto indicio,
si nuestras leyes mal el vulgo lleva
y se imagina digno de este oficio,
agora, que pretende su arrogancia,
pues estará sujeta a un rey de Francia.

Horacio
Octava real
450
Ya tarda Otavio en darnos la respuesta.

César
Ya viene Otavio aquí.

Entre Otavio

Lomelín
Seas bien venido.
¿Qué dice el Rey?

Otavio
Su gusto manifiesta,
y acepta muchas veces el partido.
A vuestras nobles intenciones presta
455
el rey Luis tan piadoso oído,
que dice, y lo ha mostrado de mil modos,
que como a hijos os recibe a todos.
Octava real
Ni dueño o rey de Génova se llama,
ni quiere más que ser amparo vuestro,
460
mostrando lo que os quiere, estima y ama
en el favor que de su mano os muestro.
Ya lo sabéis, Senado, por la fama,
que es el nuncio del mal o el bien más diestro,
honró mi cuello para más decoro
465
del san Miguel en treinta piezas de oro.
Octava real
Diome una gran vajilla y cuatro joyas,
y a quererme casar me prometía
hermosura que pudo arder mil Troyas,
y en sangre noble preferir la mía.

Horacio
470
El estado de Génova que apoyas,
Otavio, en la francesa Monarquía,
otro agradecimiento igual te debe,
aunque le pese a la confusa plebe.

Otavio
Octava real
Del vulgo, caballeros, la nobleza
475
no es justo, no, que viva recelosa.
Esta es del Rey la carta.

Lomelín
En la cabeza
y en la boca la pongo.

César
Es justa cosa.

Otavio
Veréis del Rey la singular grandeza
y el valor de su mano generosa.

Lomelín
480
Léala Horacio.

Horacio
Lomelín la lea.

Lomelín
Propicio el cielo nuestro intento sea.
Lea la carta
“Nobles genoveses, parientes y amigos míos. Por vuestras cartas he sabido cuánto estimáis nuestra protección y amparo, y la nobleza toda quiere nuestra amistad y compañía en el gobierno. Y así digo yo, no como Rey, ni dueño, ni señor, sino como un particular ciudadano, acepto el ofrecimiento, y en defensa y amparo ofrezco mis armas y personas, como más largamente me remito a los capítulos tratados. El rey Luis.”

Lomelín
Octava real
¿Qué os parece?

César
Que muestra en su blandura
el bien que de ella a Génova espera.

Horacio
¿Qué es lo que el vulgo bárbaro procura,
485
que de la protección del Rey se altera?

César
Que no hay para qué hablar de su locura,
la injusta libertad del mundo muera
y viva el Rey de Francia, señor nuestro.

Éntrense

Lomelín
Redondilla
Viva mil años.

Otavio
Justo acuerdo el vuestro.

Quede Otavio y su criado

Otavio
490
Ya, Leonato, que he cumplido
con lo que al oficio toca,
por quien la muerte a la boca
Tántalo del alma he sido,
Redondilla
acudamos al remedio
495
de mi libertad perdida,
que es república la vida
y está del peligro en medio.
Redondilla
No gobierna la razón
y quiere amor ser tirano.

Leonato
500
No será tu intento en vano
ni loca tu pretensión.
Redondilla
Como trazado lo llevas,
de su furor solo siento
que, pues amas, no te atrevas
505
sin ir de tu pensamiento.
Romance (tirada)
Marcelo bien instruido
de lo que ha de hacer allá…
¿Qué temes?

Otavio
Temo que está
mi amor cubierto de olvido.
Redondilla
510
Que es propio de una mujer
que se casa enamorada
de otro, mudarse, y gozada,
a quien la goza querer.
Redondilla
Que el trato, de quien no sabe
515
otro trato a amar obliga.

Marcela
O tu intento se prosiga,
o cierra el alma con llave.
Redondilla
Extraño estás. Si es que amas,
¿qué dudas? Y si es que dudas,
520
¿qué amas?

Otavio
Cuando tú acudas
a este amor que temor llamas.
Redondilla
¿No puede ser que, gozada,
Alejandra haya olvidado,
Marcelo, mi amor pasado?

Marcela
525
Pues alto, no intentes nada.
Redondilla
¿De qué sirve a la ribera
del mar estar contemplando
el mercader, si pasando
le ha de ser propicia o fiera?
Redondilla
530
¿De qué sirve al capitán
pensar, al acometer,
si ha de morir o vencer
si tocando el arma están?
Redondilla
De qué sirve al que a la mesa
535
está sentado pensar
si ha de perder o ganar,
o al que mira si atraviesa?
Redondilla
¿De qué sirve al que pretende
sembrar pensar o temer
540
el llover o no llover,
cosa que del cielo pende?
Redondilla
Ama sin sospecha alguna;
navega, pelea, juega
y siembra, que todo llega
545
a manos de la Fortuna.

Otavio
Redondilla
¡Oh, buen Marcelo, mil años
vivas! ¡Placer me has hecho!

Marcela
(¡Qué mal entiendes mi pecho,
qué mal sabes mis engaños!
Redondilla
550
¡Ay, Otavio, que te adoro!
Y si de Francia salí
tan olvidada de mí
y de mi honesto decoro,
Redondilla
fue pensando declararme;
555
mas como adorar te veo
esta mujer, ya deseo
en este ser transformarme.
Redondilla
¡Válame el cielo, qué intento!
Alcahuete vengo a ser
560
de un hombre con quien ayer
trataban mi casamiento.
Redondilla
¡Ah, padre, ah, hermanos locos,
causa de mi deshonor,
que en los consejos de amor
565
siempre son los cuerdos pocos!)

Leonato
Redondilla
Al puesto has llegado ya.

Otavio
Entra, di que estoy aquí.

Leonato se entra

Leonato
Espera.

Otavio
¿Quién, ¡ay de mí!,
sin esperanza podrá?

Marcela y Otavio dicen aparte

Marcela
Soneto
570
(¿Qué fin puede esperar un loco engaño?)

Otavio
(¡Cuán imposible y loca empresa intento!)

Marcela
(¿A qué puede llegar mi atrevimiento?)

Otavio
(Mi mal es propio y mi dolor extraño.)

Marcela
(Al mal le pido el bien, provecho al daño.)

Otavio
575
(Yo voy donde me lleva el pensamiento.)

Marcela
(No siento que me pierdo, el dolor siento.)

Otavio
(¡Oh, cuánto me acobarda el desengaño!)

Marcela
(¡Qué fingidos, amor, son tus placeres!)

Otavio
(Mi daño creo, mi remedio dudo.)

Marcela
580
(Lo que amas dejas, lo que olvidas quieres.)

Otavio
(¡Oh, amor, pues fuiste ciego, fueras mudo!)

Marcela
(Con justa causa dicen todos que eres…)

Otavio
(Ciego.)

Marcela
( Niño.)

Otavio
(Rapaz.)

Marcela
(Traidor.)

Otavio
(Desnudo.)

Entren Camilo y Alejandra y Drusila y Leonato

Camilo
Redondilla
Otavio Grimaldo viene
585
a daros el parabién.

Alejandra
Hará, Camilo, muy bien
al bien que Alejandra tiene.

Otavio
Redondilla
Estando en Francia ocupado
mientras trazastes la boda,
590
de quien ya Génova toda
el parabién os ha dado,
Redondilla
vengo, Camilo, el postrero.

Camilo
Vos seáis muy bien venido,
que en mi memoria habéis sido,
595
señor Otavio, el primero.–
Redondilla
Tráigannos silla aquí.

Drusila
Sillas, Bruneto.

Bruneto
No vollo,
que tu me comande.

Drusila
El rollo
te estire.

Bruneto
E a ti cusí.

Drusila
Redondilla
600
Parte presto.

Bruneto
¿Portaró
le sile de li cavay?

Drusila
Las de aquella sala tray.

Bruneto
Adesso, adesso andaró.

Otavio
Redondilla
Seáis, Alejandra hermosa,
605
muchas veces bien casada,
porque tan bien empleada
parece que es justa cosa.
Redondilla
Bien descuidado venía
a Génova de que hallara
610
vuestra sangre y virtud rara
con tan buena compañía.
Redondilla
Gocéisla por muchos años.

Alejandra
Para serviros, Otavio,
que bien veréis, pues sois sabio,
615
que es toda la vida engaños.
Redondilla
Lo que no pensaba fue,
lo que imaginé perdí,
de quien quiso el cielo fui,
vos juzgaréis si acerté.

Drusila
Redondilla
620
Aquí están las sillas ya.

Camilo
Siéntese vueseñoría.

Otavio
(Tal es la flaqueza mía
que bien menester será.)

Siéntense en tres sillas, y Alejandra en medio de los dos

Alejandra
Redondilla
¿Cómo en París os ha ido?

Otavio
625
Así por acá me fuera.

Alejandra
¿No venís bueno?

Otavio
Quisiera,
señora, no haber venido,
Redondilla
que el Rey me favorecía
tanto como ya sabéis.

Alejandra
630
Vos lo merecéis.

Otavio
Hacéis
a mi humildad cortesía.
Redondilla
¡Qué mal acá me han pagado
lo que he padecido allá!

Camilo
¿Pues no os tratan bien acá?

Otavio
635
Todo lo hallo trocado.

Camilo
Redondilla
En estas alteraciones,
donde el vulgo persevera,
en su libertad espera,
más con armas que razones.
Redondilla
640
En todo hallaréis mudanza.

Otavio
Y mudanza de tal suerte,
que si no os para la muerte
ya no me queda esperanza.

Alejandra
Redondilla
No se puede en lo que es fuerza
645
guardar a nadie el decoro.

Otavio
Una voluntad que adoro
a que la sufra me esfuerza.
Redondilla
Pero terrible rigor
es que un hombre vaya a Francia
650
y a cosa tan de importancia
le nombren embajador.
Redondilla
Y que le digan partiendo
que le guardarán lealtad,
y que estará la ciudad
655
firme, esperando y volviendo.
Redondilla
Y que cuando vuelva halle
la ciudad alborotada,
la fe y palabra quebrada
y le obliguen a que calle.
Redondilla
660
Y aunque forzoso ha de ser
de la República, digo
que ha querido ser conmigo
mudable, como mujer.
Redondilla
Y pues le doy este nombre,
665
esto basta entre los dos,
que por eso me hizo Dios
noble, caballero y hombre.

Alejandra
Redondilla
Quejáisos injustamente,
aunque mi esposo perdone
670
de que a la ciudad abone
llena de plebeya gente.
Redondilla
Que si cuando vos partistes
esa lealtad prometió,
mientras puso la guardó,
675
pero no cuando volvistes.
Redondilla
Si quien ha de obedecer
a la obediencia es forzada,
¿de la palabra quebrada
qué culpa puede tener?

Otavio
Redondilla
680
Ya que fui tan desdichado
que la ciudad me faltó
la fe en el tiempo que yo
estaba más confiado,
Redondilla
como solo me prometa
685
en lo porvenir lealtad,
le ofrezco mi voluntad
como primero sujeta.

Alejandra
Redondilla
Si tiene dueño, no es justo
que deje el dueño y os quiera.

Otavio
690
Si guarda la fe primera,
yo soy dueño de su gusto.

Alejandra
Redondilla
Otavio, en leyes de honor
el que posee es el dueño.

Otavio
(¡Mi intento se vuelve sueño,
695
ya tiene a Camilo amor!

Leonato
Redondilla
Calla, señor, y porfía.

Otavio
No escucha, ¿no ves, Leonato,
la fuerza que tiene el trato?

Leonato
¿Es trato el gusto de un día?

Otavio
Redondilla
700
Aunque el término es pequeño,
muy poderoso le hallo.

Leonato
Mira que siempre el caballo
muestra la marca del dueño.

Otavio
Redondilla
¿Qué puedo ya pretender,
705
pues verás que siempre ha sido
la posesión del marido
la marca de la mujer?

Leonato
Redondilla
¿Y qué importa, como ves,
que un caballo hermoso y bello
710
tenga ajena marca y sello
si tú le corres después?)

Drusila
Redondilla
¿Y viene vuesa merced
de Francia?

Marcela
A vuestro servicio.

Drusila
¿Pues por qué en aqueste oficio?

Marcela
715
No me han hecho más merced.
Redondilla
Demás que por ser muchacho
me asienta bien el capote.

Drusila
¿Caminas?

Marcela
Voy en un trote
cien leguas con un despacho.

Drusila
Redondilla
720
Por mi vida que esa cara
no se ha empleado muy bien.

Marcela
Si yo lo estuviera en quien
como es justo me estimara,
Redondilla
hombre para todo soy.

Drusila
725
Vente para acá otro día.

Marcela
Estimo la cortesía,
mas dame señas, que estoy
Redondilla
incierto de ti.

Drusila
¿Qué cosa
te puedo dar importante?

Marcela
730
De un amante es el diamante
semejanza y prenda honrosa.
Redondilla
Dame ese anillo.

Bruneto
Non sacho
lo que parla quel capote.

Marcela
¿No me le das?

Drusila
Vas al trote
735
cien leguas con un despacho.

Bruneto
Redondilla
Per Dío que el fanchuleto
mi vole pillar la eschiava.

Drusila
El regacho me engañaba,
era francés en efeto.

Bruneto
Redondilla
740
Ola say tu quel que fay
eche somo es minor domo
de questa casa.

Marcela
Si tomo
esta daga…

Bruneto
Oimé.

Drusila
¿Qué hay?

Bruneto
Redondilla
Sino que guardo, per Dío,
745
que col ferro me esbudela.

Otavio
Propuse al Rey con cautela,
Camilo, el intento mío.
Redondilla
Y estimando la nobleza
de Génova, concedió
750
los capítulos que yo
pedí a su real grandeza.
Redondilla
Las mercedes fue esta prenda
que honra y adorna mi pecho,
sin otras muchas, que han hecho
755
notable aumento en mi hacienda.
Redondilla
Quísome casar allá
con una parienta suya,
mas porque mi patria arguya
cuán obligada me está,
Redondilla
760
dejé su sangre y belleza,
y con mayor voluntad
vine a ver su deslealtad
en pago de mi firmeza.
Redondilla
Diome cierto huésped mío,
765
hombre de bien, al partir,
solo por verle servir
con tal afición y brío,
Redondilla
el lacayuelo que veis,
que por cosa nueva acá,
770
así galán como está
quiero que vos le gocéis.
Redondilla
Este os presento en señal
de amor y amistad, Camilo,
su gracia, talle y estilo
775
bien merecen dueño igual.
Redondilla
Pensé enviarle a Florencia,
y a que os le dé me obligáis,
y Alejandra, si me dais
para que le dé licencia,
Redondilla
780
este diamante, que allá
el Rey me dio de su mano.

Camilo
Aunque fuistes cortesano,
señor Otavio, de acá,
Redondilla
como de corte venís
785
de tal Rey, en honra mía
aumentáis la cortesía.

Otavio
Si cuanto encierra París,
Redondilla
que es de la grandes ciudades
del mundo, daros pudiera,
790
mi obligación no cumpliera.

Alejandra
Pagáis nuestras voluntades.
Redondilla
Y así a los dos nos tened
por muy vuestros.

Otavio
De los dos,
que mil años guarde Dios,
795
espero toda merced.
Redondilla
Pasa adelante, Marcelo,
besa a tu dueño la mano.

Marcela
Mucho pierdo y mucho gano,
y a los dos os guarde el cielo,
Redondilla
800
y os dé tanta sucesión,
que al levantar de las camas
los vestidos a las amas
las pongan en confusión.
Redondilla
Un mayorazgo posea
805
vuestra casa en dicha tal,
que capitán general
de esta República sea.
Redondilla
El segundo del capelo
y púrpura sacra honrado,
810
al Sumo Pontificado
llegue con favor del cielo.
Redondilla
Los demás con tantas glorias
los deje el tiempo lograr,
que sean en tierra y mar
815
más dichosos que los Orias.
Redondilla
Si me diera a un rey Otavio
de él me agraviara, por Dios,
pero dándome a los dos
no puede llamarse agravio.
Redondilla
820
Y de mi parte quisiera
ser prenda de tal valor,
que se igualara a su amor
y de algún provecho os fuera.
Redondilla
Mas tal cual soy, sin engaños,
825
me ofrezco humilde a los dos.
Guárdeos Dios, y quiera Dios
que os gocéis por largos años.

Camilo
Redondilla
Marcelo, en el trueco has sido
tantas veces engañado
830
como el que de un alto estado
a estado humilde ha venido.
Redondilla
Mas cuando no merecieras
por ti lo que en ti se ve,
por el que tu dueño fue
835
de nuestra casa lo fueras,
Redondilla
en la cual podrás mandar
como criado de Otavio.

Otavio
Por no sufrir ese agravio
os dejo de visitar.
Levántase
Redondilla
840
Y porque a los desposados
no se han de ocupar las horas,
Marcelo, casa mejoras
y con dueños más honrados,
Redondilla
que tengo envidia de ti;
845
sirve y mira por mi amor,
que quedo por tu fiador.

Marcela
Confía, Otavio, de mí,
Redondilla
que poco podré, o haré
que salgas de la fianza.

Otavio
850
Ya me anima la esperanza
con la virtud de mi fe.
Redondilla
Adiós, Alejandra hermosa;
adiós, Camilo.

Alejandra
Él os guarde.

Camilo
Ir quiero con vos.

Otavio
Es tarde,
855
acompañad vuestra esposa.

Háganse cumplimiento y éntrense todos, quedando allí Marcela y Drusila

Drusila
Redondilla
¿En fin, francés, que te quedas
en casa?

Marcela
En casa me quedo.

Drusila
Encarecerte no puedo
cuánto me alegro.

Marcela
Aunque puedas,
Redondilla
860
no igualas a mi alegría.

Drusila
¿De qué la tienes?

Marcela
De verte.

Drusila
Mirado se han de esa suerte
tu buena estrella y la mía.

Marcela
Redondilla
Pues qué, ¿parézcote bien?

Drusila
865
Dasme un dorado veneno
con ese donaire.

Marcela
Bueno.

Drusila
Y con los ojos también.

Marcela
Redondilla
¿Pues tan presto te ha rendido
esto que llaman amor?

Drusila
870
Si es rayo amor, su furor
no puede ser resistido.
Redondilla
Antiguamente miraba
un galán a una doncella
seis años primero que ella
875
entendiese que la amaba.
Redondilla
Hacía justas, torneos,
motes, versos y otras cosas,
a todo el mundo enfadosas,
para decir sus deseos.
Redondilla
880
Si en el campo la topaba
y le daba alguna flor,
aquel notable favor
otros seis años duraba.
Redondilla
Concertábanse casar
885
y andaban un año en puntos
antes que durmiesen juntos,
aunque sobrase lugar.
Redondilla
Por este amor se inventaron
libros de caballerías,
890
mas como ya en nuestros días
todas las cosas llegaron
Redondilla
a la perfección que ves,
y cuanto el cielo produce
a práctica se reduce,
895
como a cinco dos o tres.
Redondilla
Si el agua se ha de subir
a un monte, hay instrumento
que la sube en un momento;
si un fuerte se ha de batir,
Redondilla
900
hay un cañón que derriba
un lienzo de una muralla;
si un agraviado se halla
y es de sangre vengativa
Redondilla
ya no sale a desafío,
905
sino diez valientes lleva,
que primero que se mueva
le hacen criba y deja frío.
Redondilla
Si alguno ha de negociar
por letras o armas honor,
910
halla en dineros favor
y déjanse de cansar.
Redondilla
Si uno quiere ser discreto
murmura a los que lo son,
porque por murmuración
915
le tengan en gran conceto.
Redondilla
Y así el gozar, si es que ha dado
gusto una dama, remite
amor, que esta ley permite
al dinero o al agrado.
Redondilla
920
Si tú me agradas a mí,
¿para qué te he traer
en mirar o responder
ni andar de aquí para allí?

Marcela
Redondilla
¡Válgate Dios por fregona,
925
esclava dama o quien eres!

Drusila
Ya están así las mujeres;
si esto te enoja, perdona.

Marcela
Redondilla
Antes es tan justa ley,
que se había de mandar
930
aquesto del abreviar
por premática del Rey.
Redondilla
Si un hombre un negocio tiene,
¿qué sirve que el tiempo pierda,
si se acuerda o no se acuerda,
935
si conviene o no conviene?
Redondilla
¿Los hombres por qué razón
del mismo tiempo no aprenden,
pues abrevia y no le entienden
todas cuantas cosas son?
Redondilla
940
Respuesta un Embajador
pidió a Pompilio Romano,
e hizo un cerco con la mano
a sus pies, y no mayor,
Redondilla
diciéndole: Sin que salgas
945
de aquí me has de responder.
Ley de discreta mujer,
entre sus leyes hidalgas,
Redondilla
es abreviar el sí o el no,
o no me agrada o me agrada.

Drusila
950
Si Drusila no te enfada,
de mí te aseguro yo
Redondilla
que me agradas en extremo.

Marcela
Pues alto, dame esos brazos,
y ate el amor con sus lazos
955
esta fe.

Drusila
La tuya temo.

Bruneto mire

Drusila
Redondilla
¿Ola che cosa?

Drusila
¡Ay de mí,
Bruneto nos vio abrazar!

Marcela
¿Pues industria ha de faltar?

Bruneto
¿Que fachete, voy cusi?

Marcela
Redondilla
960
Dile nuevas de su tierra
y de placer me abrazó.

Bruneto
¿Tu sey estato?

Marcela
Yo
fui soldado en cierta guerra,
Redondilla
y cuando niño cautivo.

Bruneto
965
Has fachato tu que sey
cusi te trobo con ley,
oggi non restarás vivo
Redondilla
ti amazarao, farfantelo.

Marcela
Llega, pícaro poltrón.

Bruneto
970
Ti faro mi macarrón,
ti vollo engotir, Marcelo.

Drusila
Redondilla
Éntrate y deja esta bestia.

Bruneto
¡Há caña, há lladra, há sasina,
si te pillo en la cuchina
975
te faro qual que molestia!

Marcela
Redondilla
Si algo quiere el lacayazo
salga fuera, y no hable aquí.

Bruneto
Guarda, que faró.

Marcela
¿Tú a mí?

Drusila
¡Déjale!

Marcela
980
¡Suéltame el brazo!

Drusila
Redondilla
¡Por mí, que te lo suplico!

Marcela
Ven, que por ti le perdono.

Éntrense ambos

Bruneto
A Dio, que morto sono,
si questa volta me impico.
Redondilla
985
Mi moro de gelosía,
Drusila me ha posto il corno,
amor per che, tanto escorno
la pobera vita mía.
Redondilla
Qui voy di me, qui te ey facho,
990
che me ay posto in questo asedio
dobe trovaró remedio,
che per dio quin non sacho.
Redondilla
Donayme la vita amore,
che non poso piú patire,
995
e se no mi ay di guarire,
per che me ay rubato il core?
Redondilla
Perduto son infeliche
di tanto lusigne straco;
amor, ¿per che sey bellaco,
1000
como el españolo diche?
Redondilla
Ma essendo mi contrario
rendime il cor traditore
che si no me rind il core
me lamentaró al vicario.


Acto II

Tibaldo, herrero

Tibaldo
Quintilla
1005
Antes perderé la vida
que sufra que el Rey de Francia
nuestra libertad impida,
porque no hay bien de importancia
con la libertad perdida.
Quintilla
1010
¿Qué importa que haya nacido
pobre, humilde y sucio herrero,
si honestamente he vivido?,
que ese es noble caballero
que por las obras lo ha sido.

Rufino entre

Rufino
Quintilla
1015
Al Rey de Francia se da
de Génova la nobleza;
a tanto mal viene ya,
que el laurel de su cabeza
a los pies de Francia está.
Quintilla
1020
Pues, Génova, aunque me ves
un humilde carnicero,
antes que el yugo francés
oprima mi cuello, espero
ver en el suyo mis pies.

Siberto, zapatero

Siberto
Quintilla
1025
¿Vosotros sois la nobleza
de Génova, y os llamáis
de su gobierno cabeza?
Pues al Rey de Francia os dais,
de hoy más seréis su bajeza.
Quintilla
1030
Pueblo y oficios honrados,
cuerpo de esta gran ciudad,
a defender obligados
vuestra patria, armas tomad.
¡Al arma, al arma, soldados!

Salgan otros oficiales juntos, los que puedan de otros oficios, todos con armas, alabardas y espadas

Orlando
Romance (tirada)
1035
¡Libertad, libertad!

Todos
¡Viva
la libertad de la patria!

Tibaldo
Ea, pueblo genovés,
ánimo, tomad las armas,
no sufráis el fiero yugo
1040
de la soberbia de Francia.
Que si se dio la nobleza,
hoy se convierte en infamia.
Los nobles seréis vosotros,
pues hoy vuestra patria amada,
1045
libre por vuestro valor,
su nobleza sola os llama.
Muera la infame nobleza,
que vender al francés trata
nuestra libertad honrosa,
1050
por tantos años guardada.
Interés los ha movido
de oficios y de privanzas.
¡Libertad, libertad!

Todos
¡Viva la libertad!

Siberto
1055
Ea, valeroso pueblo,
que hoy habéis de ganar fama
si traéis a la memoria
las desventuras pasadas.
De los duques de Milán
1060
habéis sido veces tantas,
pero tantas contra ellos
habéis tomado las armas.
Criad duque entre vosotros,
pues hay personas honradas
1065
de quien podéis elegir
uno que por muchos valga.
Echemos de aquí los nobles,
no quede en Génova casa
de caballero patricio
1070
que de Génova no salga.

Orlando
Siberto aconseja bien,
y pues que los nobles tratan
de perder su libertad
y entregarse al Rey de Francia,
1075
salgan de Génova luego.
¡Armas, prevenid las armas!

Rufino
¡Alto! Demos de improviso
en las principales casas.

Tibaldo
¿Cuáles serán las primeras?

Rufino
1080
Los Fiescos primero salgan.

Siberto
Los Justinianos tras ellos,
Fregosos, Adernos, Hazas,
Espínolas, Lomelines,
Cataños y Pietrasantas,
1085
Dorias, Grimaldos, Gentiles,
Cibos, aunque honor de Italia;
Saulis, Tomaselos, Nigros,
Fornaros, Fliscos, Goanas,
Guarcos, Montaldos y Mortas.
1090
¿Mas de quién sirve nombrallas
si hoy tiene Génova nobles
más de setecientas casas?
¡Pueblo, todos salgan fuera!

Rufino
Esta es la primera, aguarda.
1095
¿Quién vive aquí?

Siberto
Otavio vive,
que es de la casa Grimalda.

Tibaldo
Cerradas tiene sus puertas.

Siberto
¡Rompedlas!

Orlando
En alto os habla.

Otavio habla en alto

Otavio
Octava real
Honrados oficiales, pueblo amigo,
1100
no derribéis las puertas de esta casa,
que no soy de vosotros enemigo.

Rufino
¿Cómo que no? ¡Derriba!

Siberto
¡Rompe!

Tibaldo
¡Abrasa!

Orlando
Tú fuiste Embajador.

Otavio
¿Qué más castigo,
si sabéis, ciudadanos, lo que pasa,
1105
pues fui por fuerza, y fuerza de tal suerte,
que todos me quisieron dar la muerte?
Octava real
Vuestra intención apruebo, y que esto es cierto
lo probaréis en que tendréis seguro
en esta casa y este pecho abierto
1110
un noble amigo, un protector, un muro.
De no contradecir vuestro concierto
sobre la cruz de aquesta espada os juro;
dinero y armas os daré, ¿qué agravio
queréis hacerme?

Tibaldo
¡Viva!

Todos
¡Viva Otavio!

Otavio
Octava real
1115
El cielo os dé tan próspero suceso
como merece vuestro intento honrado.
¡Oh amor de una mujer, que tenéis preso
un noble, en ocasión de tal cuidado!

Tibaldo
Tú solo, Otavio, aunque parezca exceso
1120
de nuestro amor haberte respetado,
hoy quedarás en Génova, mas mira
que no hables ni incites nuestra ira.

Otavio
Octava real
Palabra os doy de ser agradecido
mientras tuviere vida, ciudadanos
1125
fuertes, al beneficio recibido.

Rufino
¿Qué gente es esa?

Siberto
Son los Justinianos.

Orlando
Los nobles vuestras armas han sentido.

Tibaldo
¡A ellos, no se os vayan de las manos!

Siberto
1130
¡Mueran!

Todos
¡Mueran!

Otavio
¡Qué bárbara fiereza!

Tibaldo
¡El pueblo viva, y muera la nobleza!

Éntrese, y dentro finjan una grita de armas y defensa, diciendo: “Libertad”, y otros “Francia”. Salgan Camilo y Alejandra

Alejandra
Redondilla
Mi bien, ¿desnuda la espada?

Camilo
Alejandra, aquí hay dos cosas
tan violentas y forzosas,
1135
que la infaman envainada.
Redondilla
Y aun limpia parece mal,
pues fuera justo manchalla
en esta baja canalla,
a un campo bárbaro igual.
Redondilla
1140
La una, esposa, es la vida
que como noble defiendo,
pues tan cerca estáis oyendo
la libertad que apellida.
Redondilla
La otra, que solo huir
1145
del vulgo desesperado
es el medio que ha quedado
para excusar el morir.
Redondilla
Escoged la que queráis.

Alejandra
Que viváis, Camilo mío,
1150
y que huyáis, que en Dios confío
que a Génova volveréis
Redondilla
tan presto, que el vulgo vano
pague a los nobles la injuria,
porque de un pueblo la furia
1155
es tempestad de verano.
Redondilla
Que aunque tan precipitados
van siguiendo su malicia,
saldrá el sol de la justicia
y esparcir los nublados.
Redondilla
1160
¡Huid, mi bien! Escondeos
del agua mientras que pasa.

Camilo
¡Que aun no me vale mi casa!

Alejandra
Pero no os vais, deteneos.

Camilo
Redondilla
¡Ay, mi bien!, ¿no oís las voces?

Dentro

Todos
1165
¡Mueran los nobles!

Camilo
¿Qué haré?
¿Por dónde me libraré
de estos bárbaros feroces?

Alejandra
Redondilla
Si como estáis retratado
dentro del alma, pudiera
1170
esconderos, de ella hiciera
a vuestro cuerpo un sagrado.
Redondilla
Pero pensar que sería
seguro, es intento ciego,
porque lo parlaran luego
1175
los ojos con su alegría.
Redondilla
Aun así, vuestros enojos
¿cómo los puedo excusar
que os entrarán a matar
por las puertas de los ojos?

Camilo
Redondilla
1180
¡Ay, esposa, aún no me dan
lugar para responderte!
Pero si el ausencia es muerte,
allá matarme podrán.

Drusila entre

Drusila
Redondilla
¿Señor, qué haces aquí?
1185
Que el vulgo, de mano armada,
viene con desnuda espada
solo a matarte.

Camilo
¡Ay de mí!
Redondilla
¡Qué prisa me da la vida,
qué espacio me da el amor!

Drusila
1190
Salva tu vida, señor.

Alejandra
¿Quién sufrirá tu partida?

Camilo
Redondilla
¿Y quién, mi gloria, tu ausencia?

Alejandra
¡Ay, cielo, que no he de verte!

Camilo
Pienso que para la muerte
1195
tendré, mi bien, más paciencia.
Redondilla
¡Pluguiera al cielo, señora,
que no hubiera merecido
tu amor por no ver perdido
tanto bien en solo un hora.
Redondilla
1200
Nunca mis ojos te vieran,
ni mis brazos te gozaran,
ni mis deudos te obligaran,
ni los tuyos me admitieran.
Redondilla
¡Ay!, que no acierto a partirme
1205
y en no me partir no acierto;
pero si yo parto muerto,
¿qué hay de matarme a morirme?
Redondilla
Dame esos brazos.

Alejandra
¡Ay, cielo!

Bruneto entre

Bruneto
¡O siñore de mia vita,
1210
aconchate la partita,
que tuto me cupre un gelo!
Redondilla
Partite adeso, siñore,
pillate vi qualque escuti,
que vano dichendo tutti,
1215
amaza lo traditore.
Redondilla
Non bisoño restar qui
que fachite desta sorte
de clasate la consorte,
misero de mi.

Camilo
1220
¡Ay de mí!

Marcela entre

Marcela
Redondilla
Tu padre, señora mía,
caduco y lleno de gota,
de tal suerte se alborota
de ver este triste día,
Redondilla
1225
que solo a hablar a Camilo
se ha levantado.

Camilo
¡Señor!
Justino, viejo, entre con su báculo
Señor mío, ¿no es error
usar conmigo ese estilo?
Redondilla
Volveos a vuestra cama.

Justino
1230
Hijo, a rogaros que os vais
la dejo, no os detengáis
adonde el amor os llama.
Redondilla
A las voces de la vida
volved, hijo, la cabeza.
1235
Hoy destierran la nobleza,
y es la vuestra conocida.
Redondilla
No os quedéis, pues no seréis
noble, porque si os quedáis
y vivís, no aseguráis
1240
la nobleza que tenéis.
Redondilla
El vulgo no ha consentido
en que Génova se dé
al Rey de Francia, y no sé
la ocasión que le ha movido,
Redondilla
1245
pues en él tuviera amparo,
y a la nobleza destierra,
porque una violenta guerra
¿adónde hallará reparo?
Redondilla
Partid, hijo, salid luego
1250
de la ciudad.

Camilo
Padre mío,
presto en el cielo confío
pondrá templanza a su fuego.
Redondilla
Yo me voy, quedad con Dios,
que os conceda larga vida.
1255
No lloréis, el llanto impida
que es por mí y que lloráis vos.
Redondilla
No reguéis las nobles canas,
pues no han de reverdecer.

Justino
Efecto fue del placer
1260
de mis esperanzas vanas.
Redondilla
Y pues es la muerte el fruto
y más blancas no podrá,
de negro las teñirá,
sacando del alma el luto.

Camilo
Redondilla
1265
Saca, Bruneto, a la puerta
de este jardín dos caballos.

Bruneto
Oimé que cosa.

Justino
A vasallos
de Francia pienso que abierta
Redondilla
tendrá la suya París.

Bruneto
1270
Siniore, parto con voy?

Camilo
Sí, amigo.

Alejandra
Muriendo estoy,
en fin, mi bien, ¿que os partís?

Camilo
Redondilla
Tú, Marcelo, pon a punto
la maleta y el cojín;
1275
lleve camisas, que, en fin,
son mortajas del difunto.

Alejandra
Redondilla
Yo mesma la quiero hacer.

Justino
Yo quiero verte partir.

Camilo
Si hay mayor mal que morir,
1280
ausencia debe de ser.

Todos entren; queden solos Drusila y Bruneto

Drusila
Redondilla
¿Cómo no vas a sacar
los caballos?

Bruneto
Deh, Drusila,
se il anima se destila
in pianto que poso far?
Redondilla
1285
Vedi que mi vado en Franza,
sensa aver le lamparoni
gatafura e macarroni
sene portan mia esperanza.

Drusila
Redondilla
Camina.

Bruneto
Lasame dire
1290
cuatro parole e non piu,
espeta di gracias.

Drusila
Orsu,
¿qué voy dir?

Bruneto
El mio desire.
Endecasílabos sueltos (tirada)
Drusila, in questo nostro vivir picolo
fede in amor fu sempre reguardebole,
1295
ancor que parto, espeta mi amorebole,
que il anima te resta por testicolo.
Ya temo in questo mar solo un pericolo,
Marcelo es bel putin, e tu sey debole,
se tu le fay del tuo meretebole,
1300
yo pillo el core, e de una forca empicolo.
Cuando senza di me vendray lo estabolo,
non te adonare el biso, non te specula,
guarda, que si per te me porta el diabolo,
il tuo amante perderas in secula.

Drusila
1305
Digo, Bruneto, que estaré en tu ausencia
más firme que una roca.

Bruneto
¿Oimé, que ascolto?
Restate a Dio, e doname licencia
che abrachi el bene bebederme e tolto.

Drusila
Haz cuenta que te tengo en mi presencia.

Bruneto
1310
Parlame italian si me voy molto.

Drusila
Se tu ti parte, partite in bon hora,
lo ben que te vollia te vollo ancora.

Éntrense, y salgan Tibaldo, Rufino, Siberto, Orlando y otros oficiales con las armas en las manos

Rufino
Redondilla
Ya queda nuestra ciudad
libre de sus enemigos.

Tibaldo
1315
¡Viva nuestra patria, amigos!
Decid todos: ¡Libertad!

Todos
Redondilla
¡Libertad!

Siberto
De varios modos,
huyendo la muerte airada,
sin osar tentar la espada,
1320
salen de Génova todos.
Redondilla
Ya no queda noble en ella.

Orlando
Tan heroica hazaña ha sido,
que ni el tiempo ni el olvido
podrán jamás triunfar de ella.
Redondilla
1325
Resta solo que podáis
conservar esta ganancia,
porque a las armas de Francia
si se ofrece resistáis.

Tibaldo
Redondilla
Ni sin piloto la nave,
1330
ni los libros sin maestro,
ni la espada sin el diestro,
ni el monte sin quien lo sabe,
Redondilla
ni el verso sin natural,
ni sin la causa el amor,
1335
ni el ganado sin pastor,
ni el campo sin general,
Redondilla
ni sin sol el cielo eterno,
ni sin claridad el día,
ni el hombre ciego sin día,
1340
ni la ciudad sin gobierno.
Redondilla
Así que si no trazáis
de elegir una cabeza,
presto veréis la flaqueza
del edificio que alzáis.
Redondilla
1345
Hacelda, y tendréis un diestro,
un piloto, lumbre y guía,
pastor, general, sol, día,
gobierno, amparo y maestro.

Siberto
Redondilla
Dice Tibaldo muy bien:
1350
una cabeza se elija
que nos gobierne y nos rija
y nos castigue también.
Redondilla
Mas, ¿qué nombre le daremos?

Rufino
Duque de Génova es nombre
1355
digno, mas ¿quién será el hombre?

Tibaldo
El más honrado busquemos.

Siberto
Redondilla
Buscad el más virtuoso,
de más ingenio y valor.

Tibaldo
No sé quién pueda mejor
1360
regir este cargo honroso
Redondilla
que Paulo, aquel tintorero
que todos conocéis bien.

Rufino
De mi voto no sé a quién
se deba nombrar primero.
Redondilla
1365
Porque en todos los oficios
de Génova no hay un hombre
de tal fama.

Siberto
Ese se nombre,
que tiene heroicos indicios.
Redondilla
Ese sabrá gobernar
1370
la República mejor
que la ambición del señor.
¡Alto! Vámosle a buscar.

Orlando
Redondilla
Quedo, que aquí tiene el tinte.

Siberto
No importa que esté ocupado,
1375
que no hay hombre más honrado
aunque se imagine o pinte.

Tibaldo
Redondilla
Para tener una diosa
en Roma buscó el Senado
al que fuese más honrado
1380
de la ciudad religiosa.
Redondilla
Cebola dijeron que era,
y así la diosa metió,
y lo mismo pienso yo
que hoy nuestra Génova espera.
Redondilla
1385
Que siendo su libertad
imagen tan estimada,
hoy la mano más honrada
la mete en nuestra ciudad.
Redondilla
Id luego por la bandera
1390
de san Jorge.

Orlando
Voy.

Tibaldo
Camina,
porque esta seña divina
se le ha de dar la primera.–
Romance (tirada)
¿Quién está acá?

Salga Paulo, tintorero

Paulo
¿A quién buscáis,
pueblo, en esta humilde casa?
1395
Que si pensáis que es de noble,
el pensamiento os engaña.
¿Qué queréis en mi pobreza?
que si mostrastes las armas
contra aquellos que las ponen
1400
en las vajillas de plata,
entrad, que comer querría:
veréis dos rotas toallas
y cuatro platos de barro,
que para el sustento bastan.
1405
Si buscáis a los que tienen
en las entoldadas salas
tapicerías flamencas,
llenas de figuras varias,
entrad y veréis en una
1410
unas mal pintadas sargas
de la historia de Joseph,
a quien la humildad ensalza.
Si buscáis a los que tienen
jardines, huertas y granjas,
1415
con estanques, con albercas
de cristal deshecho en agua,
entrad y veréis que tengo
estanques de tintas varias
donde tiño lana y seda,
1420
jardines de mi ganancia.
Si buscáis a los que tienen
los pajes y maestresalas
de aquellos ídolos indios
que en sillas de oro idolatran,
1425
entrad, veréis mi mujer,
que con una humilde saya
rige la pobre familia:
dos niños y tres muchachas.
Así que yo, ciudadanos,
1430
o habéis errado la casaN
X
Nota del editor

Quizá estos dos versos deban leerse: “Así es que ya, ciudadanos / habéis errado la casa”

,
no soy más que un tintorero
muy pobre, a quien Paulo llaman.
No me desterréis por noble
si no desterráis las almas,
1435
porque si es por noble, luego
podéis de Génova echalla.
Que fuera de mis costumbres,
que no son buenas ni malas,
no puedo negar que es noble,
1440
pues es de Dios semejanza.

Siberto
Paulo, los nobles quisieron
sujetarse al Rey de Francia;
hicieron Embajador,
llevó Otavio la embajada.
1445
El pueblo no lo consiente,
y echó a fuerza de sus armas
de Génova la nobleza,
y libre y señor se halla.
No se puede gobernar,
1450
por ser del cielo palabra,
sin cabeza y dividido.

Paulo
Justa razón y ley santa.
Ya que estáis en este punto,
buscad un pecho que valga
1455
para ser gobierno vuestro.

Rufino
Ya habemos dado una traza.

Paulo
¿Y cuál es?

Rufino
Que tú lo seas.
Ven, que Génova te aguarda.
Hoy eres, Paulo, su Duque.

Tibaldo
1460
Paulo, no repliques nada,
que te costará la vida.

Paulo
Señores, una palabra:
yo soy ignorante y rudo,
miren, por Dios, que se engañan,
1465
que mal podrá una ciudad
quien no gobierna su casa.
Señores Génova tiene
muchos buenos.

Siberto
Paulo, acaba,
que eres el mejor de todos.

Paulo
1470
Señores, señores...

Tibaldo
¡Calla!

Paulo
Callaré, pues que queréis.

Tibaldo
Venga esa ropa.

Paulo
Bien basta
mi vestido humilde.

Tibaldo
Un Duque
de Génova, honor de Italia,
1475
no ha de ir con ese vestido.
Viste.

Paulo
¿Que ponéis tal carga
en Atlante tan humilde?

Siberto
Esa humildad te levanta.

Paulo
Ya estoy vestido, señores.

Siberto
1480
Toma en esa mano el asta
de la bandera famosa
del patrón de nuestra patria.

Paulo
Jorge santo, ¿quién os puso
en las manos de una araña,
1485
si dicen que vuestro nombre
a las que lo son espanta?
¡Ah. señores! ¿No miráis
que las naciones extrañas
infamarán vuestro nombre?

Tibaldo
1490
¿Pues qué ha de ser la infamia?

Paulo
De que por estar tan vieja,
en el tinte de mi casa
hoy habéis dado a teñir
la libertad de la patria
1495
y el Duque también parece
que es alguna cosa hurtada,
que porque no se conozca
la teñís por disfrazarla.

Orlando
Déjate de esas razones.–
1500
Vaya en hombros a la plaza.

Tómanle en hombros

Rufino
¡Viva Paulo, nuestro Duque!
Tocad trompetas y cajas.

Paulo
Ciudadanos, plega a Dios,
aunque no es por arrogancia
1505
el subir a vuestros hombros,
que de los mismos no caiga.

Tibaldo
Vaya Vuestra Señoría.

Siberto
Y Vuestra Excelencia vaya.

Rufino
Vaya, digo, Vuestra Alteza.

Paulo
1510
Ved lo que en el mundo pasa:
ahora granas teñía
y ya me visto de grana.
Piezas somos de ajedrez,
y el loco mundo es la tabla,
1515
pero en la talega juntos
peones y reyes andan.

Tibaldo
¡Viva Paulo!

Todos
¡Paulo viva!

Tibaldo
¡Plaza al Duque!

Todos
¡Al Duque plaza!

Éntrense tocando cajas y trompetas, y salga Marcela

Marcela
Redondilla
Amor, si vuestro deseo
1520
fue el primero que inventó
la industria, pues amo yo,
no me falte el bien que veo.
Redondilla
Si vuestro pincel ha sido
único en pintar enredos,
1525
pintad en lejos los miedos
que impiden el bien que os pido.
Redondilla
Con Otavio se trataba
en Francia mi casamiento;
dijéronle al pensamiento
1530
que el Rey de este acuerdo estaba.
Redondilla
Pensó en él con tanto afeto,
que de pensar vino a amar,
que nace amor de pensar
en las partes del sujeto.
Redondilla
1535
Cesó el casamiento luego
que se abrevió su partida;
sentí acabarme la vida
la dulzura de aquel fuego.
Redondilla
Y puse en ejecución
1540
la locura de seguille.
Mudé el traje, y el serville
fue la primera invención.
Redondilla
Mas como en Génova hallé
lo que a Alejandra quería,
1545
y él la halló casada, el día
que dio esperanza a mi fe
Redondilla
quedé en casa de Camilo
por su traza, a procurar
que la pudiese gozar;
1550
y aunque era bueno el estilo
Redondilla
y Camilo es ido a Francia
huyendo del vulgo loco,
Alejandra estima en poco,
con una honesta arrogancia,
Redondilla
1555
todo lo que no es su esposo.
Pero a mí no me está bien
declaralle su desdén;
pues engañarle es forzoso,
Redondilla
direle que quiere hablalle
1560
y a la ventana saldré,
que fingiendo que ella fue
podrá gozarme y gozalle.
Entre Leonato
Redondilla
Leonato este es.

Leonato
Marcelo,
¿qué hay de nuevo por acá?
1565
¿Cómo sin Camilo os va?

Marcela
A Otavio me guarde el cielo
Redondilla
y Camilo nunca vuelva.

Leonato
Mi señor te viene a ver.

Marcela
¡Qué no intenta una mujer
1570
como una vez se resuelva!

Otavio entre

Otavio
Redondilla
¡Marcelo del alma mía,
dame esos brazos!

Marcela
Señor,
bien los merece el favor
de esta tu fingida espía.
Redondilla
1575
¡Bravas cosas hay allá!

Otavio
¿Cómo, Marcelo, ha sentido
la ausencia de su marido?

Marcela
Poco o nada se le da.

Otavio
Redondilla
¿Ha llorado?

Marcela
De placer.

Otavio
1580
No me engañes, no me animes,
no me mates.

Marcela
Nunca estimes...

Otavio
¿Qué?

Marcela
...lágrimas de mujer.

Otavio
Redondilla
En fin, ¿lloró?

Marcela
¿Ves el viento
cómo con las plumas juega,
1585
o el lienzo del que navega
por el húmedo elemento?
Redondilla
¿Ves el polvo cuando sube
de un edificio caído?
¿Ves el humo reducido,
1590
el fuego en pesada nube?
Redondilla
¿Ves el rastro de la nave
que de la orilla se aleja,
o aquella senda que deja
cuando va volando el ave?
Redondilla
1595
¿Ves el susurro del agua
en alguna fuente fría,
las flores al fin del día,
las centellas en la fragua?
Redondilla
¿Ves cuando el cielo sereno
1600
suele una nube impedir,
o lo que sacas de oír
contar el dinero ajeno?
Redondilla
¿No has visto con sol llover?
¿No has visto espuma en el mar?
1605
Pues lo mismo has de pensar
de lágrimas de mujer.

Otavio
Redondilla
¡Ay, Marcelo, si por mí
una fingida llorara...!
Si ha llorado, cosa es clara
1610
que no se acuerda de mí.
Redondilla
Perlas de aquel mar de amor,
anegadme si sois mar,
que ver por otro llorar
anega el alma en dolor.
Redondilla
1615
¡Ay, qué de cosas diría
en sus brazos!

Marcela
Calla ahora,
¿no ves que una mujer llora
por cualquiera niñería?
Redondilla
Yo te juro que si fueran
1620
las nubes, cuando agua quieres,
hechas de ojos de mujeres,
que a pocos ruegos llovieran.

Leonato
Redondilla
Valiera barato el pan,
jamás hubiera mal año.

Otavio
1625
Dime, y dime sin engaño,
¿quiérense mucho? Sí harán,
Redondilla
¿qué lo dudo? Está en razón,
que son recién esposados.
Dime, ¿a la mesa sentados,
1630
muéstranse mucha afición?
Redondilla
¿Requiébranse? ¿Qué se dicen?
¿Regálanse?

Marcela
¿No es forzoso?

Leonato
Las preguntas de un celoso
las piedras las solenicen.

Otavio
Redondilla
1635
Dos palomos imagino
que los picos se regalan,
cuales envidias igualan
mi celoso desatino.
Redondilla
Dime, ¿acuéstanse temprano?
1640
¿Duérmense tarde?

Marcela
Señor,
en los secretos de amor
ninguno toca la mano.
Redondilla
No me preguntes ansí,
que acostados dos casados,
1645
basta decir acostados
para no pasar de allí.
Redondilla
¿Han de tratar, por ventura,
si baja el Turco o no baja?

Otavio
Celos es cosa muy baja,
1650
saber bajezas procura.

Marcela
Redondilla
Dos que las manos se ofrecen
y al matrimonio se llaman,
gozáranse, si se aman;
dormirán, si se aborrecen.
Redondilla
1655
Mas déjate de pensar
desatinos de quien ama,
que hoy has de hablar a tu dama.

Otavio
¡Ay, Dios! ¿Que hoy la puedo hablar?

Marcela
Redondilla
Ven esta noche a su puerta
1660
y canta un poco, pues sabes,
algunas letras süaves,
que es voz que al amor despierta.
Redondilla
Mira, no hay tal alcahuete
como la música.

Otavio
Es cierto.

Marcela
1665
Hará que despierte un muerto,
por las entrañas se mete.
Redondilla
Un hombre rico decía,
confiado en su presencia
y hacienda, que en competencia
1670
solo un músico tenía.
Redondilla
Ella te quiere escuchar,
y hablarte quiere.

Otavio
Marcelo,
ya no eres mar, eres cielo.

Marcela
Para quien de celo es mar.

Otavio
Redondilla
1675
¿Será temprano?

Marcela
Y aun luego,
que estando ausente Camilo,
hase mudado de estilo
y mátase presto el fuego,
Redondilla
como quien camina en nave.

Otavio
1680
Leonato, tú me acompaña.

Marcela
Canta a la usanza de España,
un tono entre dulce y grave,
Redondilla
y de ninguna manera
oses tomar en la mano
1685
el laúd italiano,
que la vecindad se altera.

Otavio
Redondilla
Dame otra capa y sombrero,
Leonato; y tú por albricias,
aunque sé que no codicias
1690
ni vestido ni dinero,
Redondilla
toma este anillo, que vale
mil escudos.

Marcela
Por ser prenda
de esa mano...

Otavio
Nadie entienda
en casa que Otavio sale.

Váyanse

Leonato
Redondilla
1695
¡Ah, Marcelo, eso es medrar!

Marcela
Envidias te harán morir.
Pero habemos de partir
lo que habemos de ganar.
Redondilla
Toma esta cadena.

Leonato
¿Es fina?

Marcela
1700
Era de doña Gimena,
mujer del Cid.

Leonato
Será buena.
Si la madre Celestina
Redondilla
partiera así la ganancia
no la matara Sempronio.

Marcela
1705
Pues no te tiente el demonio,
que me vuelvo luego a Francia.

Leonato
Redondilla
¿Quién te la dio?

Marcela
¡Calla, necio!,
que Alejandra me la dio
para que le hablase yo
1710
a Otavio.

Leonato
No tienes precio.

Marcela
Redondilla
Paguen el quitar los grillos
primero que sean jinetes,
que es ley de los alcahuetes
el mascar a dos carrillos.

Leonato
Redondilla
1715
Marcelito de mi vida
y de mis ojos, seamos
muy amigos, pues estamos
en esta tan abatida.
Redondilla
Seamos dos al mohíno
1720
y divididos no andemos,
para que los dos medremos
y él siga su desatino.
Redondilla
Mira que esto del servir
es saberse aprovechar,
1725
porque aguardar al pagar
es aguardar al morir.
Redondilla
Si el que sirve no procura
mientras sirve aprovecharse,
después sepa que ha de hallarse
1730
de pies en la sepoltura.
Redondilla
Cuando oyes decir que quedan
ricos algunos criados
de seis o diez mil ducados,
¿piensas tú que los heredan?
Redondilla
1735
Es que mientras han servido
han al señor desollado,
y está muy bien empleado
si avaro e ingrato ha sido.
Redondilla
Ven acá, tú eres muchacho,
1740
dos vicios has de tener.

Marcela
¿Cuáles son?

Leonato
Juego y mujer.

Marcela
¿Mujer?

Leonato
No tengas empacho.
Redondilla
Vive Dios que has de ir conmigo
a ver dos mozas, que son
1745
dos perlas, como la unión
de Cleopatra.

Marcela
Iré contigo,
Redondilla
y harasme grande placer,
que aunque tengo poca barba,
no sé qué diablo me escarba
1750
en viendo alguna mujer.

Leonato
Redondilla
Él es un bello animal.

Marcela
Así le llamaba Ursón.
Y dime, ¿esas mozas son
coto o pasto general?

Leonato
Redondilla
1755
Que no, que es gente de bien.

Marcela
Esto tengo de virtud,
de que estimo mi salud.

Leonato
Seguro conmigo ven.

Marcela
Redondilla
Dígolo porque hay lisión
1760
de estas en arambel y arca,
que deja a un hombre más marca
que le ponen a un frisón.
Redondilla
Y como en la facultad
soy nuevo y voy para gallo,
1765
a máscaras de a caballo
tengo poca voluntad.

Leonato
Redondilla
De todo salgo fiador.
¿Eres de gordas amigo?

Marcela
Piérdome, Dios me es testigo,
1770
que son estanques de amor.
Redondilla
Nada un hombre y halla en qué.

Leonato
¿Morena o blanca la quieres?

Marcela
Lo que quieren las mujeres
siempre de mi gusto fue.
Redondilla
1775
Y pues con el solimán
procuran tanta blancura,
eso es lo mejor.

Leonato
Procura
ir esta noche galán.

Marcela
Redondilla
Esta noche no puede ser
1780
salir, mañana será.

Leonato
La mano.

Marcela
Aquesta la da,
Leonato, a quesa mujer,
Redondilla
y dile que esté por mía.

Leonato
Otavio sale.

Marcela
No más.

Leonato
1785
¡Oh, qué mujer gozarás!

Marcela
¿Es suelta?

Leonato
Es como una arpía.

Éntrense y salgan Alejandra y Drusila

Alejandra
Lira
Mil años me parece
que falta mi Camilo de esta casa.

Drusila
Así amor enloquece.

Alejandra
1790
¡Qué poco dura el bien, qué presto pasa!
Apenas decir puedo
que aseguré del desposorio el miedo.
Lira
Extraña es la fortuna,
¡qué ligera en los bienes es su rueda
1795
y en el mal qué importuna!

Drusila
Algún consuelo de tu amor te queda.

Alejandra
De tanto bien me avisa.

Drusila
El que de Eneas esperaba Elisa.
Lira
¿No dicen que lloraba
1800
que un pequeñuelo Eneas por consuelo
apenas le quedaba?
Pues mira cuánto debes hoy al cielo,
que pienso que acompañas
de otro Camilo tierno las entrañas.

Alejandra
Lira
1805
No son más que sospechas,
pluguiese a Dios, por si el ausencia es larga.

Drusila
¿Qué poco te aprovechas
de tu valor!

Alejandra
Lo que te he dicho encarga
a todos los criados.

Drusila
1810
Ya están de lo que mandas avisados.

Alejandra
Lira
Como haya anochecido
la puerta no ha de abrirse. Quede fuera
quien no hubiera venido.

Drusila
Todos acuden ya de esa manera.

Alejandra
1815
¿Pusieron los candados?

Drusila
Los balcones, señora, están clavados.
Lira
Del jardín la puerta
se tapió de la forma que ordenaste.

Alejandra
Cosa no hubiera abierta
1820
por donde entrara el sol, pero esto baste,
no digan que es exceso.

Drusila
¿Luz no quieres tener?

Alejandra
Noche profeso.
Lira
Con velas me alumbrara
en la mitad del día, si no viera
1825
que alguno murmurara,
mientras mi sol a darme luz volviera.

Drusila
A Penélope excedes.

Alejandra
Pena a lo menos ya llamarme puedes.
Lira
Llámame a Marcelico.

Drusila
1830
Él viene aquí.

Alejandra
¿Recógese la gente?

Marcela
Harto se lo suplico.

Váyase

Alejandra
Di que todos se acuesten.

Marcela
¡Que esto intente
una mujer tan moza!

Drusila
1835
Amor ausente en soledad se goza.
Lira
Mas dime, vida mía:
¿cómo, pues presente estás, no quieres
dar a mi noche día?

Marcela
Digo que sois graciosas las mujeres.
1840
¿En tal recogimiento
no tiemplas tu amoroso pensamiento?
Lira
Vivimos ya por torno,
están ya las cosas de otra suerte,
nadie admite soborno,
1845
ni hay remedio de hablarte ni de verte;
hay locutorio, hay rejas,
pues si no puedo entrar, ¿de qué te quejas?

Drusila
Lira
Para el ladrón de casa,
Marcelo, ¿qué aprovechan las paredes?

Marcela
1850
Tampoco amor me abrasa.
Llama Alejandra, perdonarme puedes.

Drusila
Esta noche te espero.

Marcela
Pues ábreme, verás lo que te quiero.

Entren con hábito de noche Otavio y Leonato

Otavio
Redondilla
Dame esa guitarra y mira
1855
si alguien pasa por la calla.

Leonato
Por Dios que vas de buen talle.

Otavio
¿Voy bueno?

Leonato
El mirarte admira.
Redondilla
La luna con afición
te sigue o viene delante,
1860
como allá en el monte Atlante
al pastor Indimión.

Otavio
Redondilla
Luego si me abren aquí,
¿bien seguro podré estar
de agradar?

Leonato
¿Qué es agradar,
1865
si aquí se mueren por ti?
Redondilla
Para entre los dos, señor,
una cadena le ha dado
a Marcelo.

Otavio
¿Hate contado
que le han hecho ese favor?

Leonato
Redondilla
1870
Yo te digo lo que pasa.
Canta.

Otavio
Cantaré, por ver
si espanto el mal que ha de ser
mi muerte.

Leonato
Llega a su casa.

Otavio
Redondilla
¿De Orfeo qué diferencio,
1875
si esa piedra arraigo a mí?

Leonato
Una cosa tierna di,
que da la noche silencio.

Otavio
Redondilla
¡Qué buena que era, Leonato,
para auditorio la noche!

Leonato
1880
La luna en su negro coche
se para a escucharte un rato.
Redondilla
No tiembles, que se entrará
Alejandra, si está aquí.

Otavio
Bajose la prima.

Leonato
Ansí,
1885
no tiemples más, buena está.
Redondilla
Si tiemplas, por Dios bendito,
que no solo se irá ella,
pero que aun no quede estrella
en el celestial distrito.
Redondilla
1890
Sufrirá un hombre hablador,
un libro sin un conceto,
un afectado discreto
y un necio preguntador.
Redondilla
Una mala chirimía,
1895
un humilde pretendiente,
un agua en julio caliente
y una comedia muy fría.
Redondilla
Un cobarde fanfarrón,
uno que pide prestado,
1900
uno que jamás lo ha dado
y un pobre con afición.
Redondilla
Un vos, de quien lo era ayer,
y aun el de quien hoy es nada,
una mula mal domada
1905
y un criado bachiller.
Redondilla
Una melindrosa fea,
un mal nacido arrogante,
una demanda en un guante
y una humosa chimenea.
Redondilla
1910
Una que pide a maitines
para una misa atapada,
una fregona afeitada
y una villana en chapines.
Redondilla
Una fiesta, estando mal;
1915
un simple hidalgo escudero,
un oficial caballero
y un caballero oficial.
Redondilla
Y desde un palo hasta ciento
el que pudiere sufrir,
1920
antes de cantar oír
que tiemplan el instrumento.

Otavio
Redondilla
Y quien te sufriere a ti
haciendo discurso igual,
sufrirá que canten mal.
1925
Oye, que comienzo.

Leonato
Di.

Cante

Otavio
Redondilla
“Mirando estaba a Sagunto”.

Leonato
¡Oh, pesia tal! ¿Eso cantas?

Otavio
Pues dime, ¿de qué te espantas?
¿No es grave el tono?

Leonato
Pregunto:
Redondilla
1930
¿Qué se le da a la mujer
más discreta de esas cosas?
Canta letras amorosas,
que la incitan a querer.
Redondilla
¿No sabes de estas letrillas
1935
de tan bailadero son
que en el mismo corazón
están haciendo cosquillas?
Redondilla
Pues esas le di, y verás
que de la reja se arroja.

Otavio
1940
Quise pintar mi congoja.

Leonato
Los donaires quieren más.

Cante Otavio

Otavio
Redondilla
“No me dejéis padecer,
señora, que si tardáis,
si no me resucitáis,
1945
¿qué bien me podéis hacer?
Redondilla
Si no queréis verme muerto,
no lleguéis, señora, tarde,
que apenas ya, de cobarde,
señora, a vivir acierto.
Redondilla
1950
Y pues me dejáis arder
y en remediarme tardáis,
si no me resucitáis,
¿qué bien me podéis hacer?”

Leonato
Redondilla
Has cantado, vive Dios,
1955
con voz tan sonora y varia,
que un pájaro de Canaria.

Otavio
Tente, no hablemos los dos.
Redondilla
¿Está en aquella ventana
Alejandra?

Leonato
No la veo.

Otavio
1960
O me ha engañado el deseo,
luz de mi esperanza vana,
Redondilla
o es aquello que está allí.

Leonato
Aquel un cántaro es
que está al sereno.

Otavio
Después,
1965
mi bien, que tus ojos vi...

Leonato
Redondilla
Señor, no la digas eso.

Otavio
¿No es ella?

Leonato
Cuento bizarro,
que es un cántaro de barro.

Otavio
Mi vida, teneisme preso.

Leonato
Redondilla
1970
Señor, ¿estás ciego?

Otavio
Sí,
o a lo menos abrasado.

Leonato
Un cántaro has requebrado.

Otavio
No yerro en quejarme así.
Redondilla
Que bien puedo en este paso,
1975
con la licencia de amar,
un cántaro requebrar,
pues es agua, y yo me abraso.

Leonato
Redondilla
Que no se enternezca ruego,
y nos dé en cabeza o pies,
1980
mas cántalo si eso es
socorrer con agua al fuego.

Otavio
Redondilla
Nadie sale, ¡vive Dios,
que Marcelo me ha engañado!

Leonato
Todo está, señor, cerrado.

Otavio
1985
¿Las dos ventanas?

Leonato
Las dos.

Otavio
Redondilla
Tira una piedra.

Leonato
¿Y si doy
en el cántaro?

Otavio
No importa.

Leonato
Esta fue larga; esta corta.

Otavio
¡Ah, cielos, perdido soy!
Redondilla
1990
¡Ah, puertas del alma mía,
tened lástima de mí!

Leonato
Señor, no hay que hacer aquí;
vete, que esclarece el día.

Otavio
Redondilla
¡Voime, y vive el cielo, puertas,
1995
que os tengo de combatir!

Leonato
Dinero las puede abrir.

Otavio
Ya espero verlas abiertas.
Redondilla
Vamos ya, que del Oriente
las nubes claras están.

Leonato
2000
Mucho pienso que podrán
dinero y marido ausente.

Váyanse. Entren César, Horacio, Lomelín, Camilo, acompañamiento y el rey Ludovico de Francia, mozo, y Bruneto, criado de Camilo

Rey
Endecasílabos sueltos (tirada)
¡Que tal atrevimiento hayan tenido!

Lomelín
De nuestra patria misma el vulgo loco,
famoso Rey de Francia Ludovico,
2005
ha desterrado setecientos nobles
porque te dimos la obediencia en Génova.

Rey
Quisiera estar, famosos caballeros,
Lomelines, Espínoles, Adornos,
Fregosos, Justinianos, Orias, Fiescos,
2010
libre de aquestas guerras, que me aprietan
de la manera que habéis visto agora,
mas yo os doy la palabra que acabadas
vaya en persona con mi campo a Génova,
y de no levantar el cerco os juro
2015
hasta que os ponga en vuestro antiguo estado
y castigue del pueblo la insolencia.

Camilo
Señor, si por servirte como has visto
venimos de la patria desterrados,
duélete de nosotros.

Horacio
Claro Príncipe,
2020
ampara a quien padece por tu causa.

Rey
Digo que si me hallara, caballeros,
libre de aquestas guerras, este día
saliera de París y fuera a Génova.

César
Danos la gente, invicto descendiente
2025
de aquellos reyes, a quien dio las armas
el cielo mismo, y en París te queda.

Rey
Yo quiero ir, yo gusto de que vea
Génova qué señor obedecía;
en mi corte podéis entreteneros
2030
mientras que puedo hacer que no se alaben
de la desobediencia y arrogancia.

Lomelín
Eres Rey cristianísimo de Francia.

Éntrense acompañando al Rey, y quede Camilo y Bruneto

Camilo
¡Ay, Bruneto! ¿Qué hará mi esposa bella?

Bruneto
Gridar al ciel qui te retorne Otavio
2035
alichi suoi.

Camilo
Estoy perdiendo el seso.

Bruneto
Tuti sentimo questa ladra ausencia.

Camilo
¿Quieres también? ¿Sabes el mal que siento?

Bruneto
Signore, como diche lo Petrarca:
“io amais et amo forte ancora”.

Camilo
2040
Los españoles en el mal consuelan;
allá quiero, Bruneto, que te partas
y lleves unas cartas a mi esposa,
y le pidas dineros, que sospecho
que caminan a espacio estos negocios.

Bruneto
2045
¡O Dio, bona nova, oimé, que sento
inflamarse el mio cor per alegreze,
et adolichersi tutti, i sensi mei!
¿E cuándo partiró?

Camilo
Luego que escriba.

Bruneto
Begnini chieli a tutti vi ringracio
2050
queste favor.

Camilo
¡Ay, mi Alejandra bella!

Bruneto
¡Ay, caro bene mío! ¡Ay, mi Drusila!
¿Cuándo te pillara mía lengua il late
de aquella boca e labia in zucharate?


Acto III

Otavio y Floriano

Floriano
Terceto
Notables cosas me refieres.

Otavio
Creo
2055
que en ninguna República del mundo
han sucedido iguales.

Floriano
Ya deseo
Terceto
saber el fin.

Otavio
Cual digo, el iracundo
pueblo, precipitado a un hecho extraño,
al primero igualó con el segundo.
Terceto
2060
Hecho Duque de Génova...

Floriano
¡Qué engaño
de las cosas humanas! Mas espero
que tarde el castigo y desengaño.
Terceto
¿A quién hicieron Duque?

Otavio
A un tintorero,
hombre de bien, de tal valor y aviso,
2065
que ha parecido un cónsul verdadero.
Terceto
Este Paulo al principio no lo quiso,
pero después que ya se vio estimado
mudose en un Torcato, y de improviso
Terceto
a Génova, en efecto, ha gobernado,
2070
como pudiera Cicerón a Roma,
que si a Catón no excede, le ha igualado.
Terceto
Al bueno premia, al malo oprime y doma,
de suerte que ha seis años que el de Francia
que se le rinda en paz por medio toma.
Terceto
2075
Verdad es que otras guerras de importancia
le tienen ocupado, y no ha podido
castigar de esta gente la arrogancia.
Terceto
Pero ahora me dicen que ha salido
de París con ejército famoso.

Floriano
2080
Muchas de aquestas cosas he sabido.
Terceto
Pero admírame un Príncipe glorioso
que no haya reducido la nobleza
de Génova al primer estado honroso.

Otavio
Terceto
Aquí verás de un hombre la grandeza,
2085
pues contra un Rey de Francia se defiende
habiéndose criado en tal bajeza.
Terceto
Las leyes ejercita, porque entiende
muchas que Baldo y Bártulo ignoraron,
y en la milicia ser Cipión pretende.
Terceto
2090
Ayer cinco mil hombres alistaron.

Floriano
¡Extraño tintorero!

Otavio
¿Qué mayores
hazañas nuestros Césares obraron?
Terceto
Ha puesto en sus pendones vencedores
con un camaleón una corona.
2095
Dicen que por mudarse en las colores,
Terceto
que este animal imita a su persona,
pues de teñir en Génova vivía.

Floriano
Su entendimiento el conocerse abona.
Terceto
Agatocles en alta monarquía,
2100
mostrando que era hijo de un ollero,
no en platos de oro, en barro vil comía.
Terceto
Pero dejando al Duque tintorero,
yo imaginaba hallarte ya casado
con Alejandra, aquel tu amor primero.
Terceto
2105
¿En qué paró tu amor?

Otavio
Aún no ha parado,
porque es hijo mi amor de la Fortuna,
y no puede estar firme en un estado.
Terceto
Y porque veas que en mujer ninguna
no ha de fiarse pensamiento humano,
2110
y que traidoras son desde la cuna,
Terceto
en una ausencia breve, Floriano,
la cruel Alejandra cuanto hermosa
se casó con Camilo Justiniano.

Floriano
Terceto
¿Con Camilo?

Otavio
Sí, amigo.

Floriano
¡Extraña cosa!
2115
¿Y está Camilo aquí?

Otavio
Partiose a Francia,
huyendo de la plebe rigurosa.
Terceto
Seguila ausente.

Floriano
Ha sido de importancia.

Otavio
Mas áspera y cruel me trata ahora,
que crece con los años la arrogancia.
Terceto
2120
No se ha pasado noche que la aurora
no me hallase a su puerta suspirando
hasta que el sol sus blancas hebras sora.
Terceto
“Non e si duro cor, que lacrimando
no se enternezca”, dice el florentino
2125
poeta, y yo, llorando, muero amando.
Terceto
No me ha quedado yerba, desatino,
hechizo, diligencia, ni alcahuete,
poder humano, ni favor divino.
Terceto
Pero ella a todo, como el áspid, mete
2130
la cola en los oídos al encanto,
y a más amor mayor rigor promete.

Floriano
Terceto
¿Tentástela con oro?

Otavio
He dado tanto
que pudiera dorar los altos muros
de esta ciudad.

Floriano
De su rigor me espanto.

Otavio
Terceto
2135
Fuera de estos hechizos y conjuros,
tengo un paje en su casa de secreto,
mas no enternece sus desdenes duros.

Floriano
Terceto
¿Alejandra es Penélope, en efeto?

Otavio
Sí, pero diferénciase esta ausencia
2140
en el consuelo más que en el sujeto.

Floriano
Terceto
¿De qué suerte en consuelo diferencia?

Otavio
Porque todos los años ha parido.

Floriano
Mercedes a su buena diligencia.

Otavio
Terceto
Sin duda la visita su marido
2145
de cuando en cuando, y tan secretamente,
que mis Argos celosos ha dormido,
Terceto
aunque ha días que está Camilo ausente,
porque le hice yo poner espías.

Floriano
¿Qué habrá que un hombre con amor no intente?

Otavio
Terceto
2150
Durando estas ausencias y porfías,
a venido Alejandro a gran pobreza,
mas no a valerse de las manos mías,
Terceto
que la virtud no estima la riqueza.

Floriano
¡Valerosa matrona!

Otavio
Estoy sin vida.

Floriano
2155
Honra la femenil naturaleza.

Leonato entre

Leonato
Terceto
¿Qué haces de esta suerte, que es venida,
señor Otavio, la francesa gente,
y está temblando Génova afligida?
Terceto
¿No sientes el estrépito insolente
2160
de las máquinas, armas y soldados
y las voces del pueblo inobediente?
Terceto
En tafetanes blancos los dorados
lirios de Francia, descogiendo al viento
los parches con los pífaros templados,
Terceto
2165
marchan con tan furioso atrevimiento,
que entrar sin resistencia el muro intentan
y hacer en la ciudad su alojamiento.
Terceto
Ya Pablo y su plebeya gente inventan
nuevas defensas, coronando el muro,
2170
y su escuadrón armado representan.
Terceto
Mas los soldados, que del mal futuro
tan ciertos viven, antes que el contrario
la soberbia ciudad entre seguro,
Terceto
roban las casas con estruendo vario,
2175
diciendo que esto importa a la defensa
del trigo y del sustento necesario.

Otavio
Terceto
¡Han hecho a Alejandra alguna ofensa?

Leonato
Aquí viene Marcelo en busca tuya.

Marcela entre

Marcela
¡Oh ilustre Otavio!, en el remedio piensa
Terceto
2180
de la pobre Alejandra, y restituya
tu autoridad el recebido daño
porque tu grande amor y esfuerzo arguya.
Terceto
Los soldados del pueblo con extraño
furor robaron de su casa el trigo,
2185
haciendo abrir las puertas con engaño.
Terceto
Pues si esto hace ahora el propio amigo,
si roba el ciudadano al ciudadano,
¿qué se puede esperar del enemigo?
Terceto
Por ser casa de un noble Justiniano
2190
dicen que no matarnos se agradezca
solo al respeto de su padre anciano.
Terceto
Tú, pues, porque en tu frente resplandezca
el laurel de esta hazaña, no permitas
que lo que le amenaza le acontezca.

Otavio
Terceto
2195
Marcelo, a quien adora solicitas
los desdenes de aquella ingrata y fiera,
y a su defensa el mismo amor incitas.
Terceto
Defenderé su casa de manera
en tanto que el temido cerco dure,
2200
y entre Camilo donde ahora espera,
Terceto
que todos mis amigos aventure,
y a su puerta, las armas en las manos,
la vida que me mata le asegure.

Floriano
Terceto
Es hecho heroico y obra de romanos,
2205
que no porque Alejandra honrada sea
y siempre casta a tus combates vanos,
Terceto
está bien que la aborrezcas.

Otavio
Nadie crea
que no la estimo en más. Vamos, amigos,
y mi enemiga mi defensa vea,
2210
que Dios manda querer los enemigos.

Éntrense. Salgan en alarde los nobles de Génova referidos, y otros soldados franceses, el Almirante de Francia y el Rey

Rey
Quintilla
Caballeros genoveses,
puesto que me han detenido
las guerras con los ingleses
y hasta ahora no he podido
2215
sacar mis lirios franceses,
Quintilla
ya que en persona salí
y estoy, como veis, aquí,
mi palabra doy de ser
griego en Troya, y que han de ver
2220
un nuevo Aquiles en mí.
Quintilla
La ciudad está cercada
por tierra y mar de tal suerte,
que está la puerta cerrada
para la vida, y la muerte
2225
ha de hallar franca la entrada.
Quintilla
A vuestro augusto valor
Estado, casas y honor
os reduciré de modo,
que me habéis de hallar en todo
2230
más amigo que señor.

Camilo
Quintilla
Invencible Ludovico,
descendiente generoso
de un Carlos y de un Enrico,
cuyo imperio noble y rico
2235
hagan los cielos dichoso;
Quintilla
tú que las flores que llevas
por armas del cielo nuevas
llenas de sembrar estilo
desde la Secuana al Nilo
2240
y desde París a Tebas,
Quintilla
ya sabes que por rendirte
de Génova la corona
con ánimo de servirte,
que es lo que Dios galardona
2245
y es excusado decirte,
Quintilla
seis años hemos vivido
más de mil nobles que han sido
por tu parte aficionados,
de Génova desterrados
2250
y de nuestro patrio nido.
Quintilla
Ya, Príncipe generoso,
que sobre Génova estás
con ejército famoso,
la palabra que nos das
2255
cumple a Génova piadoso.
Quintilla
Por hambre podrás tomalla,
no a hierro, sangre y fuego,
que bien puedes la canalla
de un pueblo, de un vulgo ciego,
2260
con templanza castigalla.
Quintilla
La hambre crece, el sustento
falta; así se rendirán.

Horacio
Sí, gran señor, que de intento
de ya rendirse estarán;
2265
perdonad su atrevimiento.
Quintilla
Haced como Rey y padre,
que aunque el castigo les cuadre,
es patria al fin, y no es bien
que los hijos que la ven
2270
traigan la muerte a su madre.

César
Quintilla
Así, gallardo señor,
sobre Roma Coriolano
templó su madre el furor;
haced vos como el Romano,
2275
y venceréis su valor.
Quintilla
Aunque con tanta fiereza
nos intentó desterrar,
bien es que de su bajeza
se deba diferenciar
2280
de Génova la nobleza.

Lomelín
Quintilla
Señor, poco esperaréis,
que la hambre poco espera,
creciendo va como veis;
esperad, piadoso, afuera
2285
para que sin sangre entréis.
Quintilla
Que los que nos desterraron
y seis años nos echaron
de nuestras casas, señor,
aunque fue grande el error,
2290
apenas saben que erraron.

Rey
Quintilla
Cuando no hubiera sabido
de Génova la nobleza
tan antigua que ha tenido,
de esa piadosa grandeza
2295
hoy la hubiera conocido.
Quintilla
Habláis como caballeros,
nobles de tan gran ciudad,
que por dos soberbios fieros
no es justo que en la ciudad
2300
se ensangrienten los aceros.
Quintilla
Viva vuestro nombre eterno,
al parangón del Romano,
que yo a vuestro ruego tierno
sufriré sol en verano,
2305
agua y escarcha en invierno,
Quintilla
tarde Génova o no tarde,
que todo el francés alarde
y su cólera primera
han de aguardar a que quiera
2310
rendirse el vulgo cobarde.
Quintilla
Almirante.

Almirante
Gran señor.

Rey
Advertir de esto a mi gente.

Almirante
Mal templará su furor,
que cuanto más oro siente
2315
es su codicia mayor.

Camilo
Quintilla
Señor, si aquí dentro están
mil casas nuestras, no harán
el daño a los enemigos,
sino a los propios amigos.

Rey
2320
Desarmados entrarán.
Quintilla
No tengáis pena, Camilo.

Camilo
Ese, señor, es estilo
de cristianísimo Rey,
que al ejecutar la ley
2325
no se ha de dar todo el filo.

Rey
Quintilla
La muralla quiero ver.
Vamos.

Todos se van; quedan Bruneto y Camilo

Camilo
Bruneto.

Bruneto
Señore.

Camilo
¿Que entrar yo no puede ser?

Bruneto
Questo Paulo traditore
2330
non lasa il muro veder.
Quintilla
Fuy a dar la nova filiche
deste venuta a tua esposa,
e quel que Paulo se diche
con escuadra fretolosa,
2335
que posa intrar contradiche.
Quintilla
Ni anchorque, non valia il fero
que mal cancaro li veña
intrar per la fame espero.

Camilo
¿Y esa es desdicha pequeña?
2340
¡Oh cielo, en pensarlo muero!
Quintilla
Por hambre habemos de entrar,
que es la piedad más humana,
¿pero cómo podré estar
seguro que esta inhumana
2345
no pueda en mi casa entrar?
Quintilla
¡Ay, mi Alejandra y mi bien!
¡Ay, mis niños!

Bruneto
Dic per Dio,
non vi lamentar.

Camilo
Que estén
mis ojos haciendo un río
2350
y un mar el alma también,
Quintilla
y que no navegue a ti
puerto de destierro tanto;
parece que siento aquí
de Alejandra el tierno llanto;
2355
mi esposa llora, ¡ay de mí!
Quintilla
Mis hijos piden sustento,
digo que sus voces siento,
que como en el alma están
oigo que le piden pan
2360
a mi propio pensamiento.
Quintilla
No lo debe de tener.
¡Triste! ¿Qué tengo que hacer?
Mira si puedo, Bruneto,
entrar dentro.

Bruneto
Vi prometo.

Camilo
2365
¿Qué me puedes prometer?

Bruneto
Quintilla
Que imposibile, signore,
in casa havera frumento,
non vi disfechate il core.

Camilo
¡Mátenme, que verla intento!

Bruneto
2370
¡Non fachete questo errore!
Quintilla
Declasete de emprender
la vostra esposa veder.

Camilo
¡Si mil picas me reciben
hoy tengo de ver si viven
2375
mis hijos y mi mujer!

Éntrese. Salga Alejandra con Drusila y Marcela

Alejandra
Redondilla
¡Déjame de importunar!

Drusila
Señora, ¿pues qué pretendes?

Alejandra
Morir.

Marcela
¿Pues qué honor ofendes
solamente en irle a hablar?
Redondilla
2380
Yo, que te lo defendía,
soy quien te lo ruego ahora:
habla, o da lugar, señora,
que te hable Otavio este día.
Redondilla
Que ha tres que solo comemos
2385
hierbas. Duélete de ti,
o de estos niños que allí
hacen piadosos extremos.

Drusila
Redondilla
Señora, Paulo y su gente,
a morir determinada,
2390
comen y no sienten nada
de nuestra sangre inocente.
Redondilla
Pues no se quieren rendir,
ríndete tú a hablar a un hombre.

Alejandra
¡Ninguno a Otavio me nombre!

Drusila
2395
¿Pues qué hemos de hacer?

Alejandra
¡Morir!

Drusila
Redondilla
¿Y tu padre será bien,
ya que tus hijos no estimas,
que muera?

Alejandra
A infamias me animas.
[...]
Redondilla
2400
Muera mi padre, que ya
está caduco y es corta
su vida; menos importa
que mi honor.

Marcela
(¡Qué firme está!
Redondilla
Con mis celos pretendí
2405
siempre forzar este intento,
mas ya, con hambre que siento,
yo misma soy contra mí.
Redondilla
Nadie diga que hay amor
que pueda sufrirlo todo,
2410
que hay males que son de modo
que su tormento es mayor.)
Redondilla
Señora, ¿quiéresme oír?

Alejandra
¿Qué quieres?

Marcela
Piedad no más.

Alejandra
Marcelo, importuno estás.

Marcela
2415
¿Qué piensas hacer?

Alejandra
Morir.

Drusila
Redondilla
Bien te cuadró el apellido,
Alejandra Gentil.

Marcela
Bien,
que siendo gentil también,
hoy muere como ha nacido.
Redondilla
2420
¿Qué más hiciera un gentil?

Alejandra
Antes porque soy cristiana,
que ser a mi esposo humana
es ánimo varonil.

Drusila
Redondilla
¿De manera que el honor
2425
de un hombre es más que la vida
de tanta gente afligida?

Alejandra
¿Pues quién duda que es mayor?
Redondilla
No entra allí de Dios la ofensa.

Drusila
Por fuerza le has de ofender,
2430
¿no te puede Otavio ver
sin lo que tu miedo piensa?

Alejandra
Redondilla
Bien puede, mas la ocasión
pocos la saben dejar,
y no me quiero fiar
2435
de una obstinada afición.
Redondilla
Diez años ha que me sigue
cuatro libre y seis casada;
¿paréceos que en tal jornada
habrá valor que le obligue?
Redondilla
2440
Cuando estuviere dispuesto
a que no me ha de forzar
por temor, me ha de gozar
de lo mucho que le cuesto.
Redondilla
En muchos no es afición
2445
esta importuna porfía,
sino tema de que un día
vengarán su corazón.
Redondilla
Amor es pleito, y procura
el hombre siempre vencer;
2450
la parte de la mujer
siempre es la menos segura.
Redondilla
Mejor lo estará yo aquí,
con sangre sustentaré
mis hijos, pues sangre fue
2455
lo primero que les di.

Vase

Drusila
Redondilla
Acabose, no hay remedio,
determinada se entró.

Marcela
Yo he de persuadirla.

Drusila
Y yo,
pues ya no queda otro medio.
Redondilla
2460
¿Qué habemos de hacer mañana,
pues no solo falta el pan,
mas todo el sustento?

Marcela
están
las plazas, Drusila hermana,
Redondilla
como una playa desierta,
2465
adonde solo se ven
conchas del mar.

Drusila
¡Qué desdén
muestra, estando medio muerta!
Redondilla
Pésame que la obliguemos,
Marcelo, a lo que intentamos,
2470
sino que todos muramos.

Marcela
Muy buen recado tenemos.
Redondilla
Estoime muriendo ya,
que apenas un paso doy.

Drusila
Con mil vahídos estoy.

Marcela
2475
Bien será, vamos allá,
Redondilla
que la porfía alcanzó
más que el dinero y la espada.

Drusila
Una piedra importunada
dicen que una vez habló.

Marcela
Redondilla
2480
El seso tengo adormido.

Drusila
Yo estoy loca.

Marcela
Yo sin mí.

Drusila
¡Ay, que me caigo!

Marcela
¡Ay de mí,
que ya no tengo sentido!

Éntrense, y salga el Duque Paulo [Tibaldo y Siberto]

Tibaldo
Endecasílabos sueltos (tirada)
Tiene, Duque de Génova famoso,
2485
por la parte del mar treinta galeras
el Rey de Francia.

Paulo
¿Luego no es posible
meter sustento en la ciudad ninguno?

Siberto
Vuestra Excelencia advierta que la gente
que importa sustentar son los soldados,
2490
estos, que asisten siempre a la defensa,
es justo que no pasen hambre tanta,
que los niños, los viejos y mujeres
mejor podrán pasarse adondequiera
que la suerte los puso.

Paulo
¿No se buscan
2495
las casas donde haber trigo sospechan?

Tibaldo
Es tan poco, señor, lo que se halla,
la hambre tanta, el miedo y las confusas
voces, que apenas, si se junta el pueblo,
pondrás a cada uno entre los labios
2500
con que se queja un grano solamente.
La casa de Camilo se ha robado,
la de César, Adorno y la de Fabio
Fregoso, la de Julio Lomelino,
la de Bautista Espínola y la rica
2505
de Juanetín, de Fiesco, la de Antonio
de Oria, y para dos días no han tenido.

Paulo
Aunque Otavio Grimaldo nos ha hecho
siempre amistad y socorrido, ahora
no sé si será bien darle un asalto.

Siberto
2510
Otavio, que es discreto, ha prevenido
de manera ese miedo, que en su casa,
que como sabes es tan fuerte en Génova,
ha puesto la defensa necesaria:
tiene dentro cien hombre, y cerradas
2515
las puertas con un fuerte terrapleno,
y si salen algunos no se sabe
con qué secreta puerta ni por dónde;
si asoman los soldados con ballestas,
con fuegos los desvían, de tal suerte,
2520
que apenas para un hombre en treinta calles.

Paulo
¡Qué cuerdo ha sido siempre este mancebo!

Tibaldo
Para que veas que nos ha engañado,
sabe que ha puesto en las ventanas todas
banderas blancas con doradas lises
2525
en escudos azules, y que hace
que digan en su casa: “¡Francia! ¡Francia!”,
y cada vez que toquen las trompetas.

Paulo
¡Qué astucia que ha tenido en conservarse
entre sus enemigos!, mas no importa,
2530
búsquese en otras casas el sustento,
que no me pienso dar sino es echándome,
como el Mancebo de Numancia, al foso.

Siberto
De Fabricio Gentil es esta casa.

Paulo
¿Es noble?

Siberto
¿No lo ves?

Paulo
Pues luego a él
2535
se busque el trigo, que este es enemigo.

Tibaldo
¡Rompe!

Paulo
¡Derriba!

Todos
¡Trigo! ¡Trigo! ¡Trigo!

Váyanse, y entre Alejandra con un báculo sustentándose

Alejandra
Redondilla
Honor, que sois en el mundo
cosa de tanto valor,
que sois vos primero, honor,
2540
y es el vivir el segundo.
Redondilla
¿Cómo os fundáis en bajezas
que conservan el vivir,
que es lo mismo que decir
que os fundáis en las riquezas?
Redondilla
2545
Vos por vos, no valéis nada,
que estáis en tela, en brocados,
en vajillas en estrados
en oro y plata labrada.
Redondilla
En el huerto, en el jardín,
2550
en mesas, en regalados
platos, en muchos criados
y en coches, bestias, en fin.
Redondilla
Veis aquí qué sois, honor,
y en lo que siempre os fundáis,
2555
que en esto diferenciáis
al oficial del señor.
Redondilla
¿Pues quién ahora os dijera
que estáis con hambre, que es cosa
baja, humilde y afrentosa?
2560
¡Mirad qué crueldad tan fiera!
Redondilla
A mí no me habéis vencido,
pero habeisme ya obligado
a entregarme a un hombre airado,
de mi desdén ofendido.
Redondilla
2565
Que puede ser que una vez
puesta en su casa, y tan fuerte,
me goce o me dé la muerte,
pues solo el cielo es juez.
Redondilla
¿Pero cómo digo tal?
2570
¡Cielos, morir es mejor
que no quitar el honor
a un hombre tan principal!
Redondilla
¡Ay, Camilo, esposo mío,
qué caro me has de costar!

Entre Drusila con un niño en los brazos

Drusila
2575
¿Señora, en qué ha de parar
tu locura y desvarío?
Redondilla
Mira este niño, que ya
de hambre y flaqueza expira,
sus ojos difuntos mira;
2580
ya pienso que muerto está.
Redondilla
Mira su cárdena boca;
duélete de esta alma tierna,
donde apenas ya gobierna
y casi en los labios toca.
Redondilla
2585
Enciéndele con tu lumbre
en el humo que le queda.

Alejandra
¡Triste de mí!, ¿que to pueda
sufrir tanta pesadumbre?
Redondilla
Bien soy Gentil, que me cuadre
2590
el nombre es puesto en razón,
porque este no es corazón
ni son entrañas de madre.
Redondilla
Dádmele acá. Julio mío,
¿vivís?

Drusila
No responde ya.

Alejandra
2595
Sangre el alma le dará,
mi aliento vital le envío.

Entre Marcela con otro niño

Marcela
Redondilla
Si tienes de bronce el pecho
y las entrañas de jaspe;
si te ha dado el Arimaspe
2600
ese mármol, de que es hecho;
Redondilla
si eres tigre, mas no eres,
que más los hijos quisieras;
si eres mujer o si fueras
como todas las mujeres,
Redondilla
2605
sufre el ver volar al cielo
este ángel.

Alejandra
¡Otro dolor!
Hijos, mi cruel honor
os pone en tal desconsuelo.
Redondilla
Muera yo primero aquí,
2610
pues a lo menos diré
que entre dos ángeles fue
y que venistes por mí.
Redondilla
¡Tristes niños, que debéis
a lo que llaman honor!
2615
Un hombre me tiene amor,
aunque esto no lo entendéis.
Redondilla
Es rico y solo en su casa
tiene pan, tiene sustento
en este grave tormento
2620
que nuestra Génova pasa.
Redondilla
¿Qué haré? ¿Qué me aconsejáis?

Drusila
Tu padre, señora, viene.

Entre Justino

Justino
Amor, hijos, que me tiene
a morir adonde estáis,
Redondilla
2625
me trae arrimado así,
que es el báculo mayor,
y a quejarme del furor
que has usado contra ti.
Redondilla
Todo, Alejandra, lo sé,
2630
que hablar a todos he oído
de que Otavio te ha querido
y a Camilo guardas fe.
Redondilla
No hay que negar, esto es cierto,
y sé que por no llegar
2635
a hablarle, quieres dejar
tus hijos y un padre muerto.
Redondilla
Mira, no te digo yo
que ofendas a Dios con él,
ni que seas tan cruel
2640
a quien de ti se fio,
Redondilla
mas que como buena mueras
y parezcas a tu madre,
que no fuera yo buen padre
si otra palabra me oyeras.
Redondilla
2645
Mas ha de ser de una suerte
que para que vida des
a tres hijos, que estos tres
has de librar de la muerte,
Redondilla
que no lo hago por mí,
2650
que ya estoy muerto y me pesa
de vivir, vayas apriesa
a Otavio, y pídele allí
Redondilla
que por el amor pasado
tu pobre casa sustente,
2655
y cuando gozarte intente
lleva este puñal guardado,
Redondilla
que este guardaba yo triste,
sin saber por qué ocasión,
y pásate el corazón,
2660
en que tu valor consiste.
Redondilla
Él te dará sepoltura
y a tus hijos de comer,
sin que llegues a ofender
tu castidad noble y pura.
Redondilla
2665
Este es honrado consejo,
no hay otro que aquí te cuadre.

Alejandra
Cuando no fuera de padre,
bastara, señor, de viejo.
Redondilla
A cuatro niños diré
2670
que doy la vida por Dios,
que ya estáis tan viejo vos
que con los tres os pondré.
Redondilla
Dadme el puñal.

Justino
Dios te guíe.

Alejandra
Lleva estos niños allá,
2675
y si acaso entrare acá,
di a Camilo que los crie,
Redondilla
que por guardalle sus prendas
y partes del corazón
voy a morir.

Marcela
Con razón
2680
que los guarde le encomiendas,
Redondilla
pues son hijos de tal madre.

Justino
Nietos, esforzad el miedo,
que yo viviré, si puedo,
hasta que entre vuestro padre.
Redondilla
2685
Colgaos en mí mientras sepa
que llega y su voz oímos,
que en efecto sois racimos
de aquesta arrugada cepa.

Éntrense, y salgan Otavio, Leonato y Floriano

Floriano
Octava real
Admirados están de que hayas puesto
2690
tantas banderas blancas en las rejas
con las armas de Francia.

Otavio
Estoy dispuesto
a despreciar sus armas y sus quejas,
espero en Dios que se le rindan presto
al rey francés.

Leonato
Lo cierto te aconsejas,
2695
no piense el Rey que de su parte estabas
y que de la nobleza te olvidabas.

Floriano
Octava real
Mal lo has hecho en no ir en tantos años
a París una vez sola siquiera.

Otavio
Hízome aqueste amor tantos engaños,
2700
que cuando me acordara, no pudiera
la verde primavera de mis años
ser Alejandra, mi afición primera
la tenía de gozalla, lo perdido
me sepultaron en profundo olvido.
Octava real
2705
Cuanto más era, Floriano amigo,
la resistencia y la desconfianza,
tanto más el amor, fiero enemigo,
aumentaba la tema y la esperanza.
Alejandra nació por mi castigo,
2710
y es lo peor que no hay pensar mudanza,
porque al paso cruel que me aborrece
crece el deseo y la esperanza crece.

Floriano
Octava real
¡Espantosa mujer!

Otavio
¿Qué bronce hubiera
que no se enterneciera y ablandara?
2715
¿Qué Libia llena de áspides me oyera
que su veneno en flores no trocara?
¿Qué piedra dura no volviera en cera?
No solo el llanto que bañó mi cara,
mas la copia del oro despendido.

Floriano
2720
¡Qué tanto amor se pague con olvido!

Otavio
Octava real
¡Ay, Floriano, tengo un gran consuelo!

Floriano
Holgaré de saberle.

Otavio
Que mi muerte
se acerca.

Floriano
Eso es mal dicho; guarde el cielo
tu vida.

Otavio
¿Para qué, en dolor tan fuerte?
2725
Pues muerto han de llevarme, y en el suelo
de sus umbrales, que esta fue mi suerte,
me han de enterrar, y písenme siquiera
muerto los blancos pies de aquella fiera.

Floriano
Octava real
Calla, que eso es locura.

Otavio
Di, Leonato,
2730
¿cómo la podré ver?

Leonato
Es imposible;
por ahora contémplala en retrato,
que muestran contra ti furor terrible.

Otavio
¿Morirme sin verla?

Floriano
¡Oh, pecho ingrato!
¡Que no te corresponda!

Otavio
No es posible.

Fabio, criado, entre

Fabio
2735
Señor, una mujer tu nombre llama
desde la calle.

Otavio
¿Quién?

Fabio
¡Y hermosa dama!
Dice que abrir la mandes, que te importa.

Otavio
¿Mujer? Mira quién es, y si es segura
abre, Leonato, y a la guarda exhorta
2740
miren no haya traición.

Leonato
Nueva aventura.

Váyanse los dos

Otavio
Así los años de mi vida corta,
esta sierpe cruel, esta perjura,
así me trata, al cabo de diez años.

Floriano
Amores son por todo extremo extraños.
Octava real
2745
¿Qué dieras por gozarla?

Otavio
Si tuviera
cuanto desde la China hasta Quivira,
y desde el Sanderson a la ribera
del mar de Magallanes el sol mira;
si todo el oro que en su roja esfera
2750
puede criar con el calor que espira;
Octava real
si cuantas perlas hay en caracoles,
de nácares de varios tornasoles;
si cuantas piedras ricas en distintos
minerales, diversas en linaje:
2755
zafiros, esmeraldas y jacintos,
crisólitos, diamantes y balajes;
rubíes, entre grana y sangre tintos;
girasoles en varios maridajes,
y en templos, en coronas y en palacios
2760
carbuncos, amatistas y topacios;
Octava real
si cuantas armas, cetros y coronas;
si cuantos libros, ciencias, años, vidas
están en tantas tierras, y personas
viera a solo mi gusto reducidas;
2765
si, en fin, cuanto se encierra en cinco zonas
tuviera en mi poder, lo diera ahora
porque gozara de Alejandra un hora.

Entren Leonato y Alejandra

Leonato
Quintilla
Señor, Alejandra es
la dama que viene a verte.

Otavio
2770
¿Qué me dices?

Leonato
Lo que ves.

Otavio
¡Alejandra, y de esta suerte!
¡Déjame echar a sus pies!
Quintilla
¡Señora del alma mía,
¿cómo venís de este modo?
2775
¿No habláis?

Floriano
¡Qué mortal y fría!

Otavio
Presto una silla, que todo
no ha de gozarse en un día.
Quintilla
¡Válame Dios! ¿Qué es aquesto?
Mudado traéis el gesto.
2780
¿Vos en mi casa y ansí?
¡Lloved vidas, cielo, aquí,
para que vuelva más presto!
Quintilla
¡Ángel! ¡Luz del alma! ¡Hermana!
¡Mi bien!

Alejandra
Otavio.

Otavio
Señora.

Alejandra
2785
Aquí estoy, humilde y llana
a tu gusto.

Otavio
¿Por qué ahora?
¿Si es fantasma o sombra vana?
Quintilla
Tiéntala tú, Floriano.
Toca, Leonato, esta mano.

Floriano
2790
Que es Alejandra no hay duda.

Alejandra
El tiempo todo lo muda.

Otavio
¡Oh, qué favor soberano!
Quintilla
¿Que conociste mi amor?

Alejandra
Siempre yo le conocí,
2795
y le agradecí mejor;
la que no tengo no os di,
porque era ajeno mi honor.

Otavio
Quintilla
¿Pues qué es lo que os trujo aquí?

Alejandra
La hambre de la ciudad,
2800
tres hijos y un padre.

Otavio
(Ansí
¿qué hemos de hacer, voluntad?
Hablad, pues reináis en mí.
Quintilla
Gózala. ¿Y si se defiende?
Fuérzala. ¿Qué haré, razón?
2805
Tu sangre, tu fama extiende
en tan honrosa ocasión,
pues darte el laurel pretende.
Quintilla
¿Deseo, qué haré? Gozalla.
¿Razón, qué decís? Dejalla.
2810
¿Amor, dejarela? No,
que quien la ocasión perdió
nunca más vuelve a cobralla.
Quintilla
¿Nobleza, qué hemos de hacer?
Eternizad vuestro nombre,
2815
porque aunque está en tu poder,
solo arrepentirse el hombre
queda después del placer.
Quintilla
Pues, deleite, ¿qué decís?
Que al cabo de tantos años
2820
mal hacéis si despedís,
por vanidades y engaños,
la gloria que recibís.
Quintilla
¿Qué decís, noble piedad?
Que es honra y no vanidad,
2825
y que es justa obligación,
pues en lugar de afición
la trujo necesidad.
Quintilla
¿Pues, cómo? ¿Lo que he seguido
diez años he de perder?
2830
¿No basta el tiempo perdido?
¿Mas deleite ha de vencer
a un hombre tan bien nacido?
Quintilla
¡Eso no! Cese el furor.
Sentencialdo vos, honor;
2835
ciega voluntad, miraldo.
Viva el nombre de Grimaldo
y muera mi loco amor,
Quintilla
ya que hiela quien me abrasa
y vive el que fue difunto,
2840
que en fin lo que llega pasa.–)
Leonato.

Leonato
Señor.

Otavio
Al punto
lleva esta dama a su casa.

Leonato
Quintilla
Dale de comer aquí.

Otavio
Eso no, que es mal intento,
2845
no me he de fiar de mí;
no mudemos pensamiento,
que anda el deleite tras mí.
Quintilla
Llévala.

Leonato
¿Pues cómo irá?

Otavio
En una silla de manos,
2850
que Floriano irá allá
y a niños, mozos y ancianos
sustento les llevará.

Leonato
Quintilla
Háblala.

Otavio
No la he de ver.

Leonato
¿Qué importa?

Otavio
No puede ser
2855
que mudemos de consejo:
si la tengo por espejo
y volviese a verme arder...
Quintilla
Vaya luego.

Leonato
Mi señora,
ya lo que os han de llevar
2860
se queda trazando ahora;
a casa podéis tornar.

Alejandra
Con razón Génova adora
Quintilla
a Otavio. ¿Podré, Leonato,
besar de Otavio los pies?

Leonato
2865
¡No hay tratar de eso!

Alejandra
¡Oh retrato
de Cipión Cartaginés,
no te sea el tiempo ingrato!
Quintilla
Que yo con mi voluntad
jamás lo seré a la tuya,
2870
pues de tanta honestidad
quieres que Génova arguya
tu nobleza y tu piedad.

Váyase Alejandra

Otavio
Quintilla
¿Fuese?

Floriano
Otavio, se fue.

Otavio
¿Qué te parece?

Floriano
No sé.
2875
Italia, Francia y España
celebren tan alta hazaña.

Otavio
¿Esta es hazaña? ¿Por qué?

Floriano
Quintilla
¿Pues no es cosa nunca vista
que un hombre tras tantos años
2880
su propio gusto resista,
y que a pesar de sus daños
de su apetito desista?

Otavio
Quintilla
No; si es noble, noble soy;
lo que tengo al tiempo doy:
2885
esto heredé y esto he hecho.

Floriano
De tu magnánimo pecho
admirado, Otavio, estoy.

Otavio
Quintilla
Si la he tenido afición
la quiero con más terneza,
2890
pues en esta confusión
para mostrar mi nobleza
me ha dado tanta ocasión.
Quintilla
Vamos; llevarás sustento
a su casa, Floriano.

Floriano
2895
Yo no digo lo que siento,
que al mayor ingenio humano
le falta encarecimiento.
Quintilla
Si Génova no te adora
mucho su valor desdora.
2900
Guarden los cielos tu vida.

Otavio
¡Ay, Alejandra querida,
mucho más te quiero agora!

Vanse; salgan Justino, el viejo, Alejandra y Drusila y Marcela

Drusila
Redondilla
¿Tan presto, señora mía,
y tan alegre y contenta?

Justino
2905
Nunca fue señal de afrenta,
mi Alejandra, el alegría.
Redondilla
¿Qué ha sucedido?

Alejandra
A sus pies
os podéis todos echar.
¡Oh, Génoves singular!
2910
¡Oh, Liberal Genovés!
Redondilla
Apenas oyó decir
mi necesidad, señor,
cuando su noble valor,
que pudo a morir resistir,
Redondilla
2915
sin mirar un punto más
me mandó a casa volver.

Justino
¿Qué pudo Alejandro hacer
con Darío? Desde hoy estás,
Redondilla
y está Camilo, y estoy
2920
obligados a ese nuevo
Cipión; logra, mancebo,
tus años; tu esclavo soy.
Redondilla
¿Hay tal nobleza, hay tal virtud,
que como esta pueda ser?

Drusila
2925
Sí, pero esto del comer
¿no importa ya a la salud?
Redondilla
¿No te trujeras acá
siquiera en las manos algo?

Marcela
¡Ay, Otavio! ¡Ay, pecho hidalgo,
2930
gracias el alma te da!
Redondilla
Por el bien que en no gozalla
me has hecho, morir temía,
que por vivir me atrevía
sin tormento a aconsejalla.
Redondilla
2935
Si te quería, te quiero;
si te adoraba, te adoro.

Floriano
Con el debido decoro
y la acogida que espero,
Redondilla
osé entrar en vuestra casa
2940
con un recaudo de Otavio.

Justino
No hacéis a la casa agravio,
que su antiguo nombre pasa
Redondilla
a la de quien vos venís;
ya no es Gentil, es Grimalda,
2945
pues con tan noble guirnalda
de castidad la cubrís.

Floriano
Redondilla
Otavio, Alejandra hermosa,
veinte acémilas cargadas
os envía acompañadas
2950
de una escuadra belicosa
Redondilla
con cien mil ducados de oro
en escudos y otras piezas.

Justino
¡Hija, qué extrañas grandezas!
Alegres lágrimas lloro.

Floriano
Redondilla
2955
Mil hanegas traigo en trigo
y veinte hanegas de pan
cocido.

Drusila
Aún no bastaran.

Marcela
¿Eso dices?

Drusila
Eso digo.

Marcela
Redondilla
¡Calla, necia, que estás loca!

Drusila
2960
No lo tengas por antojos,
que comen mucho los ojos
y primero que la boca.

Floriano
Redondilla
Traigo conservas, gallinas,
pavos, perdices, capones,
2965
frutas, conejos, jamones,
ánades, carnes, cecinas
Redondilla
y aceitunas españolas.

Justino
Hijos, a comer, no hay más.

Alejandra
Tú el maestresala serás.

Leonato
2970
¿Tardaréis?

Marcela
Diez horas solas.

Éntrense. Salgan el Rey, los nobles, soldados y el Almirante

Almirante
Endecasílabos sueltos (tirada)
Tu Majestad advierta que se acaba
con hambre la ciudad: no lo consienta.

Camilo
Señor, si te pedimos piadosos
que no la entrases con asalto entonces,
2975
ahora lo contrario te pedimos,
porque dicen que cubren ya las calles
los muertos de la hambre, y esta furia
¿cómo puede igualarse con la espada?

Rey
Tampoco imaginéis, nobles, que Génova
2980
se podrá resistir; acometelda,
que con la hambre no las puertas solas,
mas se caerán de sí los muros mismos.

Camilo
Manda tocar al arma.

Rey
Al arma toca.

Camilo
La fuerza es mucha y la defensa poca.

Tocan al arma y acometan. Salgan huyendo Tibaldo, Siberto, Rufino, Paulo y otros las armas desnudas

Paulo
2985
Ya no queda remedio, el Rey ha entrado.

Siberto
Abriéronle las puertas los cobardes,
que les faltó valor para la muerte.

Rufino
¿Qué haremos, que el huir es imposible?

Tibaldo
Pedir perdón al Rey.

Siberto
¿De qué manera?

Tibaldo
2990
Llevándole una joya que le aplaque.

Rufino
¿Qué joya puede haber que le contente?

Paulo
¿Queréisle dar el plato de esmeraldas
que dio a los ginoveses Balduino,
rey de Jerusalén, cuando ganaron
2995
a Tiro en Asia?

Tibaldo
Aunque esa es gran reliquia,
porque el Cordero el Jueves de la Cena
estuvo en él, pudiera contentarle,
otra queremos dalle que no es santa.

Paulo
¿Pues cuál tenéis?

Tibaldo
Del Duque la cabeza.

Paulo
3000
¿Cuál Duque?

Tibaldo
Tú.

Paulo
¿Pues cómo? ¿No me estaba
seguro yo en mi tinte, ciudadanos,
cuando contra mi gusto me elegistes
por gobierno de Génova, por Duque,
y de ropas de púrpura adornastes?

Tibaldo
3005
¡Acaba ya!

Paulo
Tened la furia fiera.

Siberto
¡Matad el tintorero!

Tibaldo
¡Muera!

Rufino
¡Muera!

Desnuden las armas todos y salgan con el Rey

Camilo
Redondilla
Aquí está Paulo, señores.

Tibaldo
Preso aquí te lo entregamos.

Rey
¿No diréis “todos estamos”,
3010
pues todos fuisteis traidores?

Tibaldo
Redondilla
Queremos darle la muerte
porque contra ti se alzó.

Paulo
Señor, culpado soy,
pero mi disculpa advierte.
Redondilla
3015
Era un pobre tintorero,
vinieron de mano armada,
no pude a la furia airada
resistir de un vulgo fiero.
Redondilla
Si los goberné en tu ausencia,
3020
mal aquí me dan castigo.

Rey
Tiempo has tenido, amigo,
de reparar la violencia.
Redondilla
A Paulo y a los demás
cortad luego las cabezas.

Paulo
3025
¡Oh, ambición, cuando tropiezas,
siempre con la muerte das!

Entre Otavio

Otavio
Redondilla
Deme Tu Alteza los pies.

Rey
¿Quién es?

Camilo
Otavio, señor,
el que fue tu embajador
3030
de parte del Genovés.

Rey
Redondilla
Seas bien venido, Otavio.

Almirante
Antes será mal venido,
porque de él he recebido,
Rey invicto, un grande agravio.

Rey
Redondilla
3035
¿Cómo?

Almirante
Trajome robada
mi sobrina.

Otavio
Señor,
si lo ha hecho algún traidor
de envidia de la embajada,
Redondilla
o porque en Génova he estado
3040
mientras otros en París,
pues por General venís,
haced como el Rey soldado
Redondilla
y otorgadme el desafío.

Entren Marcela, Drusila y Alejandra

Marcela
Llega, que aquí está, señora.

Alejandra
3045
¡Esposo que mi alma adora!

Camilo
¡Mi Alejandra!

Alejandra
¿Señor mío!

Rey
Redondilla
¿Qué es esto?

Camilo
Mi esposa es.

Bruneto
¡Drusila!

Drusila
¡Bruneto!

Bruneto
¡Ah, ladra,
como estay bela e legrada!

Alejandra
3050
Dadme, señor, vuestros pies.

Rey
Redondilla
Alejandra, a tiempo estoy,
que pagaré lo que debo
a vuestro esposo.

Alejandra
No es nuevo
en vos; vuestra esclava soy.

Camilo
Redondilla
3055
Señor Almirante, Otavio
es mi amigo, y a los dos
salga otro francés con vos;
defiendo el propuesto agravio,
Redondilla
que yo sé que os engañáis.

Otavio
3060
No vi en mi vida, Camilo,
a su sobrina.

Almirante
¡Qué estilo
tan lleno de engaño usáis!

Marcela
Redondilla
Aquí debo de entrar yo.
Señor, él no está culpado,
3065
porque la llevó un soldado
y el hábito la mudó.

Almirante
Redondilla
¿Qué soldado?

Marcela
Yo.

Almirante
¡Traidor!
¡Prendelde!

Marcela
Yo soy Marcela.

Almirante
¡Sobrina!

Otavio
¡Extraña cautela!

Rey
3070
¡Mirad lo que puede amor!
Redondilla
Otavio, hacedme el placer,
pues que indiciado estáis,
que su honor satisfagáis.

Otavio