Acto I
(Entren RAMIRO y FABIO.)
RAMIRO
Redondilla
Tarde vienen tus consuelos;
que en este fiero rigor,
todos sufren el amor,
pero no sufren los celos.
Redondilla
5
Máteme el amor a mí
con ausencia o con olvido,
con celos no.
RAMIRO
Redondilla
No puede ser; porque son
10
sombra de amor, y ha de haber
sombra en cuanto tiene ser.
FABIO
Redondilla
que amor espíritu es,
y el espíritu no tiene
15
cuerpo, de que hacerse viene
la sombra.
RAMIRO
Redondilla
sentido tan material
al amoroso accidente,
porque, respectivamente,
20
se da al amor sombra igual,
Redondilla
significando que ansí
como no hay cuerpo sin sombra,
si no hay celos, no se nombra,
amor: y el ejemplo en mí.
Redondilla
25
Fuera de que todos son
los celos, sombras y antojos
que el temor forma en los ojos
y concibe la opinión:
Redondilla
y cuando celos no sean
30
los que don Félix me ha dado,
basta recibir enfado
de que en la villa le vean.
RAMIRO
Y con razón:
estuviérase en la guerra,
35
y no viniera a esta tierra
este cansado infanzón.
Redondilla
Y ya que a esta tierra vino,
en Membrilla se esté;
que en Manzanares, ¿por qué?
FABIO
Redondilla
y que no tiene remedio,
si Membrilla y Manzanares
son dos tan juntos lugares
que no hay cien pasos en medio,
Redondilla
45
¿por qué le queréis quitar
a don Félix el que venga,
ocasión tenga o no tenga,
del suyo a nuestro lugar?
RAMIRO
Redondilla
¿No hay misas en la Membrilla?
RAMIRO
Pues ¿qué razón
le trae? ¿Es más devoción
en la nuestra que en su villa?
Redondilla
¿No me tengo de pudrir
de que venga a misa acá,
55
y aun a Vísperas, si allá
más cerca la puede oír?
Redondilla
Él entra con su plumilla
y sus medias de color
en la iglesia, y muy señor
60
de banda y de lechuguilla,
Redondilla
y no queda en Manzanares
mujer que no ponga en él
los ojos: ¡cosa cruel!
FABIO
Nunca en las galas repares
Redondilla
65
de quien esa sólo tiene;
que aquí no se ha de casar
con las galas, ni al lugar
con esos intentos viene.
Redondilla
Es pobre de tal manera,
70
que eso le llevó de aquí
a ser soldado.
RAMIRO
Si a mí
solo el enfado me diera
Redondilla
de venirse cada día,
a Manzanares, pasara
75
por necedad, no muy clara,
que harta disculpa tenía;
Redondilla
pero que ponga en Leonor
los ojos, si en misa estamos,
y que al salir le veamos,
80
con mil indicios de amor,
Redondilla
acercarse a decir algo,
dar cadenita y bigote,
¿no quieres que me alborote?
Y esto sobre ser hidalgo.
FABIO
Redondilla
85
Y ¿presumes tú que Tello,
sobre ser rancio villano
dé su hija a un casquivano,
todo cadenita y cuello,
Redondilla
por acercarse a hidalguía,
90
siendo tan cristiano viejo
como el que más?
RAMIRO
¿Qué consejo,
qué edad, Fabio, no desvía
Redondilla
del quicio de la razón
el gusto de una mujer?
FABIO
95
Dejadle desvanecer,
que los sueños, sueños son.
RAMIRO
Redondilla
¡Ay, Fabio! Después que vino
don Félix a este lugar,
se ha comenzado a trocar,
100
o yo soy mal adivino,
Redondilla
FABIO
¿En qué lo habéis conocido?
RAMIRO
En que dejando el vestido
de un padre, al fin labrador,
Redondilla
105
viste la tela y la seda
que la dama más gallarda
de la corte.
FABIO
El padre aguarda
casarla (que al fin hereda
Redondilla
más de treinta mil ducados)
110
con un hombre noble y rico,
a cuya intención aplico
las galas, y los cuidados;
Redondilla
que ya no fuera razón
que Leonor paño vistiera.
(Don Félix de soldado, y Tomé villano.)
DON FÉLIX
115
Aquí, como digo, espera;
que es la mejor ocasión.
TOMÉ
Redondilla
Temblando estoy, por mi fe;
¿para qué en esto me pones?
DON FÉLIX
Amor es todo invenciones;
120
no tengas miedo, Tomé.
RAMIRO
(¡Pesia tal!...
No falta de Manzanares.)
DON FÉLIX
Ya entramos con dos azares.
TOMÉ
Gigantes tiene el portal.
DON FÉLIX
Redondilla
125
Este es aquel enfadoso
que pretende mi Leonor,
caballero y labrador,
rico, ignorante y celoso.
TOMÉ
Redondilla
pues Tello mata cada año
diez puercos, y apenas llegan
135
a San Juan.
RAMIRO
Celos me ciegan:
(Aparte a FABIO.)
temo algún notable daño.
Redondilla
Vámonos, Fabio, de aquí;
que a la puerta de Leonor,
claro está que esto es amor.
FABIO
140
Él ha reparado en ti.
RAMIRO
Redondilla
No le quites el sombrero.
(Pasen por delante muy tiesos.)
DON FÉLIX
¿Qué te parece, Tomé?
¡Qué tieso y grave se fue
este rico y majadero!
TOMÉ
Redondilla
145
¿Más que no sabes, señor,
por qué llaman en España
majadero a un necio?
DON FÉLIX
Extraña
pregunta; pero, en rigor,
Redondilla
debe de ser porque muele.
TOMÉ
150
A una mano de mortero,
¿no la llaman majadero?
TOMÉ
Redondilla
Pues es porque eternamente
se dobla; y como pasar
155
tieso un hombre es enfadar,
queda diciendo la gente:
Redondilla
“¡Qué tieso va el majadero!”
Haciendo comparación
de un necio con almidón
160
a una mano de mortero.
DON FÉLIX
Redondilla
A fe de hidalgo, Tomé,
que por guardar a la calle
respeto, dejé de dalle
con el sombrero.
DON FÉLIX
Redondilla
165
Porque a ser cortés aprenda.
TOMÉ
Por eso el otro decía,
siendo ladrón, que tenía
de quitar capas su hacienda.
Redondilla
Mi cortesía se escapa,
170
y a ningún peligro espero;
que otros quitan el sombrero,
y yo el sombrero y la capa.
DON FÉLIX
Redondilla
¡Oh! Bien haya un pretendiente
que barre con el sombrero
175
el suelo.
TOMÉ
El que es lisonjero
hasta en el sombrero miente.
DON FÉLIX
Redondilla
La corte enseña advertencia.
TOMÉ
Yo conozco un licenciado
que se quedó corcovado
180
de sólo hacer reverencias.
DON FÉLIX
Redondilla
Dejando a Ramiro aquí
por necio, alvierte, Tomé,
que entres como te enseñé
y hables como te advertí.
Redondilla
185
Si con su padre topares,
esta carta has de sacar,
diciéndole que a comprar
viene un hombre a Manzanares
Redondilla
el vino de su bodega,
190
y le escribe por saber
si se le querrá vender,
porque trajina y trasiega
Redondilla
cuanto hay aquí y en Membrilla,
para la corte.
DON FÉLIX
195
Si no vieres padre o quien
te impida, puedes decilla
Redondilla
que de mi parte le das
este papel.
TOMÉ
Vete, pues,
que sale a la puerta Inés.
(Váyase, y salga INÉS villana.)
INÉS
La calle pasea
don Félix, mas ya se fue.
TOMÉ
¿Podráte decir Tomé,
a la usanza de su aldea,
Redondilla
INÉS
La una has dicho ya; prosigue
la otra.
TOMÉ
Aunque amor me obligue
de don Félix, que al fin es
Redondilla
el hijo de mi señor,
210
a que venga por acá
(que ya sabes tú que está
ciego y perdido de amor),
Redondilla
no vengo de mala gana
por verte, que estoy de suerte
215
que no es posible sin verte
vivir, si muy de mañana
Redondilla
no me diesen de almorzar,
a mediodía a comer,
y un pasatarde, que hacer
220
suele la salva al cenar,
Redondilla
y otras cosillas así
con que paso tanto amor.
TOMÉ
Tu rigor
me tiene fuera de mí.
Redondilla
225
Si dice quien quiere bien
que tiene dentro del pecho
a quien ama, no es bien hecho
que de comer no le den.
Redondilla
¿No dicen que una preñada
230
come por dos? Pues ansí,
como yo por ti y por mí,
pues que de amor engendrada
Redondilla
TOMÉ
235
Qué le parece el cuidado
de amor a probarte vengo.
Redondilla
Un preñado tiene antojos,
quien ama no está sin ellos,
perder el comer por ellos,
240
díganle celos y enojos.
Redondilla
Una preñada no puede
encubrirlo, ni un amante
su amor, porque tray delante
quien lo que niega concede.
Redondilla
245
Crece, en efeto, el amor
al paso que una criatura,
aunque de sangre más pura
y vase haciendo mayor.
Redondilla
Cuando le nacen cabellos
250
es cuando los celos salen;
que no hay dolores que igualen
a los ascos que hacen de ellos.
Redondilla
Nueve meses encubierto
está el preñado mayor,
255
y así el más secreto amor
viene a quedar descubierto.
Redondilla
Como se ve claramente
después el hijo, o lo que es,
así aqueste amor después
260
le mira toda la gente.
Redondilla
Y como a un ama le fía
que le críe y dé calor,
así la costumbre a amor
que es el ama que le cría
INÉS
Redondilla
265
A fe que estás resabido;
bien se ve que te ha enseñado
ese tu dueño soldado,
que de la guerra ha venido.
Redondilla
Entra, que Tello está fuera,
270
si has de hablar a mi señora.
TOMÉ
Este papel me dio ahora,
que con secreto le diera.
Redondilla
Y pues tú le puedes dar
y yo aguardarte, no es justo
275
que suceda algún disgusto
de haberme atrevido a entrar.
Redondilla
Toma, y di que mi señor
muere por sus ojos bellos:
que si halla piedad en ellos,
280
tú conocerás mi amor;
Redondilla
porque seré tuyo, Inés,
como él suyo.
(INÉS se entre. TELLO, labrador viejo, salga con capa sobre el vestido, y camisa
de trenzas a los lados, y BENITO, labrador, con él.)
TELLO
¿A quién buscáis,
buen hombre?
TOMÉ
A Tello, señor.
(El dimuño es este amor.)
TELLO
Redondilla
yo soy; ¿qué es lo que queréis?
TOMÉ
290
Tráigole de la Membrilla
esta carta; recibilla
mientras doy vuelta, podéis,
Redondilla
y responded si del vino
le daréis lo que pidiere.
TELLO
295
Ya os entiendo. El que lo quiere,
¿es forastero o vecino?
TELLO
Pues volved,
que ya tendré respondido.
TOMÉ
(Notable ventura ha sido.)
300
Haréisme mucha merced,
Redondilla
porque me queda aguardando.
(Váyase TOMÉ.)
BENITO
La fama le da valor;
bien puedes ir despachando,
Redondilla
305
que esta es famosa ocasión
de vender como quisieres.
BENITO
No hay más que esperes
si estos forasteros son.
(TELLO lee la carta.)
TELLO
Redondilla
“Bien mío: después que vi
310
esa divina belleza,
que formó naturaleza
para admirarse de sí…”
Redondilla
¿Qué es esto, Benito hermano?
¿Esta no es carta amorosa?
BENITO
315
Que son una misma cosa
amor y vino, es muy llano;
Redondilla
que entrambos de una manera
quitan a un hombre el sentido.
TELLO
Este a Leonor ha venido,
320
como ya casarse espera;
Redondilla
y el alcahuete turbado,
a la fe que me la dio,
y volver luego fingió
por la respuesta.
BENITO
Redondilla
325
en el blanco, a la verdad.
TELLO
Bien me diera pesadumbre
a no saber la costumbre
de la inquieta mocedad,
Redondilla
BENITO
330
¿Quién habrá el papel escrito?
TELLO
Estas son moscas, Benito,
que se andan alrededor
Redondilla
BENITO
Y de Leonor la hermosura
335
¿no es causa?
TELLO
No es tan segura;
culpar la codicia quiero,
Redondilla
y disculpar el amor.
¿Quién será quien esto intente?
BENITO
Ramiro, el gran pretendiente
340
de mi señora Leonor.
BENITO
No,
porque nunca he visto yo
que Ramiro cerca esté,
Redondilla
345
que ella levante los ojos;
y los ojos son en quien
las voluntades se ven,
los gustos y los enojos.
TELLO
Redondilla
Ramiro es rico y galán;
350
no le está mal a Leonor.
BENITO
Tiene no sé qué, señor;
mas son cosas que ya están
Redondilla
cubiertas con el dinero
en el mundo.
TELLO
Bien sé yo
355
lo que el dinero doró,
que fue el dorador primero.
Redondilla
Si dora una guarnición
de espada un pobre, echarán
de oro un pan, y sólo un pan,
360
que a la primera ocasión
Redondilla
que se trae, se desdora,
y luego el hierro se ve;
pero si de rico fue,
con tantos panes se dora,
Redondilla
365
que nunca el hierro descubre:
y tales las faltas son,
que en la menor ocasión
la del pobre se descubre,
Redondilla
y la del rico jamás,
370
porque tiene a las riquezas
respeto el mundo.
BENITO
En noblezas
suele descubrirse más,
Redondilla
que el envidioso del rico,
a decir mal se provoca.
TELLO
375
Pues a Ramiro le toca
algo en la sangre.
TELLO
Redondilla
Pues desespere Ramiro
que jamás mi yerno sea:
labrador soy, pero crea
380
que más por la sangre miro
Redondilla
que los que suelen nacer
con grandes obligaciones.
Vóyle a buscar.
BENITO
Dos razones
honradas le harán volver
Redondilla
385
atrás de este pensamiento.
Mi señora viene aquí.
(LEONOR bien vestida e INÉS.)
LEONOR
O estaba fuera de sí,
o fue error del instrumento;
Redondilla
que mil veces los terceros
390
hacen desatinos tales.
INÉS
Las disculpas son iguales
a tu ingenio.
LEONOR
Redondilla
papeles declaran bien
que este fue error.
(A TELLO.)
BENITO
Bien será
395
hablarla, por ver si está
culpada.
TELLO
Redondilla
porque fuera hacerme yo
alcahuete de Ramiro.
TELLO
Redondilla
en celos o amor, Benito
a mujer que no sabía
quién o cómo la quería,
despertóle el apetito;
Redondilla
405
porque nunca a la mujer,
el hombre que cuerdo fuere,
ha de hablar en quien la quiere,
que es obligarla a querer.
(Váyase TELLO.)
INÉS
Redondilla
Ya se fue; saca el papel.
LEONOR
410
Estoy, Inés, admirada.
INÉS
Tú admirada, y yo turbada
de ver lo que dice en él.
(Lea.)
LEONOR
“Habiendo sabido la bondad del vino que tenéis en vuestra bodega…”
Redondilla
INÉS
Señora, error es sin duda.
LEONOR
415
Si no es que yo soy tan ruda,
que no lo acierto a entender;
Redondilla
que dicen que los amantes
suelen escribirse en cifra;
pero si un papel se cifra
420
en secretos importantes,
Redondilla
la contracifra primero
se ha de dar a quien se escribe:
Félix en mi pecho vive,
porque le adoro y le quiero,
Redondilla
425
y debe de imaginar
que sirve de contracifra.
INÉS
Pasa adelante la cifra
si la piensas aclarar.
(LEONOR lee.)
LEONOR
“Yo he menester quinientas arrobas para la corte, de tinto y blanco…”
Redondilla
Inés, no puedo creer
430
que esto es cifra, sino error,
y si este es papel de amor,
será también menester
Romance (tirada)
que un secretario de lenguas
le descifre.
(TOMÉ entre.)
TOMÉ
435
Temblando vengo, aunque vengo
por respuesta del papel.
¿Está el señor Tello en casa?
LEONOR
No está en casa; bien podéis,
gentilhombre, entrar en ella,
440
que ella, y aun el dueño, es
del dueño que vos servís,
y que yo pienso tener.
TOMÉ
Beso la tierra, señora,
prado, jardín o verjel,
445
monte o sierra, en que nacieron
las bellas flores de quien
las abejas fabricaron
en sus colmenas la miel,
de donde salió la cera
450
con que se enceró después
el hilo que los zapatos
cosió de esos blancos pies.
LEONOR
Con menos salutación
y más cuidado podéis
455
andar en el nuevo oficio,
si es que le habéis de tener.
Don Félix, Tomé, ¿os ha dado
este papel?
LEONOR
Papel de arrobas de vino.
TOMÉ
460
¡Voto va a Dios, que la erré,
y que a vuestro padre he dado,
como al verle me turbé,
el que para vos traía!
Todo se ha echado a perder.
LEONOR
465
Diligente mensajero,
Tomé, por mi vida, hacéis.
TOMÉ
Dióme aquel papel fingido
por si topaba con él,
y por darle, erré las cartas,
470
por más que las barajé.
Muerto soy, señora mía,
como no lo remediéis
con algún remedio honrado;
que don Félix es cruel,
475
y como ha venido ahora
de Córdoba, donde fue
alférez o matamoros,
si lo sabe, no dudéis
que ha de espetarme en la espada
480
o freirme como pez.
Tened lástima de mí.
INÉS
Señora, duélete de él;
mira que es un ignorante.
TOMÉ
Soy un frisón; ¿no me ves?
485
No es más ignorante y necia
el alma de un almirez.
LEONOR
El remedio es que digáis
que he leído su papel,
y que por escribir mal
490
no le puedo responder;
que aquesta noche le espero
porque quiero hablar con él
cosas que a los dos importan;
que estará en la huerta Inés,
495
pues por la parte más baja
puede saltar la pared,
y le traerá con secreto
donde hablemos, y se dé
para casarnos la traza
500
que a entrambos esté más bien
que en lo que toca a mi padre,
con decir que yo no sé
quién ese papel escribe,
por fuerza lo ha de creer.
TOMÉ
505
Dame ese pie, que quisiera
que fuera de diez y seis
y aun de veintisiete puntos,
para besarte más pie.
Reina te vean mis ojos;
510
que bien lo merece ser
quien tantas mercedes hace:
lo que dices le diré,
y perdona, pues bastara
tratar de vino el papel,
515
para que, aun las mismas manos,
viniesen dando traspiés.
LEONOR
Vete, que viene mi padre.
(TELLO y BENITO.)
BENITO
Si es aquel
el alcahuete villano…
TOMÉ
520
Él me ha cogido; ¿qué haré?
TELLO
¡Con Leonor, y no es culpada!
(Aparte.)
Sospechas me dan. Vendréis
por respuesta de la carta.
TOMÉ
Sí; señor; y pregunté
525
a esta señora por vos,
aunque dándole a leer
otra carta que traía
para una mujer de bien,
que aqueste mercader sirve,
530
hallé que la carta erré;
que la que tiene en la manga
es para vos; y creed
que, a no haberse declarado,
me pudiera suceder
535
alguna desdicha grande;
y así, os ruego que me deis
esa carta que traía
para esta buena mujer,
y que os dé aquesta señora
540
la del vino.
(A LEONOR.)
INÉS
(¡Qué industria tan ingeniosa!
Ya no hay bobos.)
(Sáquela de la manga.)
LEONOR
Que fue
545
otro Isopo este villano.
TOMÉ
(Pues ¿no lo tengo de ser,
si ando entre el agua bendita?)
TELLO
¿Qué haré,
habiendo hablado a Ramiro
550
con la cólera que ves?
Que bien se ve que esto es yerro.
BENITO
Responde a este mercader,
y darás satisfacción
a Ramiro.
TELLO
No podré,
555
de haber estado tan necio,
agora en quejarme de él.
(A TOMÉ.)
Oíd, buen hombre.
TELLO
A la Membrilla volved,
y al mercader que os envía,
560
de palabra le diréis
que venga a ver este vino.
TOMÉ
Diré que le venga a ver;
y plegue a Dios, señor Tello,
que en el precio os concertéis,
565
porque de aquestos recados
el corretaje me den.
Adiós, adiós.
TOMÉ
(Famosamente escapé
del peligro con la industria:
570
alerta a la noche, Inés.)
(Váyase.)
TELLO
Verso suelto
Pues ¿cómo va, Leonor? ¿En qué ocupabas
Terceto
la tarde? ¿No vas fuera, no diviertes
la pena de que ayer cuenta me dabas?
LEONOR
Ya estoy mejor; que tú, señor, conviertes
Terceto
575
las tristezas que tengo en alegrías.
TELLO
Mucho deseo que en casarte aciertes.
Todas las ansias y congojas mías
Terceto
TELLO
En él paso las noches y los días,
580
con él, Leonor, me acuesto y me levanto,
Terceto
porque esto y regalarte, me despierta
más que del gallo velador el canto.
Mientras que lo que espero se concierta,
Terceto
que te entretengas te suplico, y andes
585
de un prado a otro y de una en otra huerta.
En verdes campos, espesuras grandes
Terceto
te convidan con sitios que parecen
pintados lienzos del ameno Flandes.
La variedad de flores que te ofrecen,
Terceto
590
nacieron en tu nombre, porque es mía
la tierra en que sus árboles florecen.
Baja entre peñas una fuente fría,
Terceto
a nuestra verde huerta, por canales
de corcho, en que suspende su armonía;
595
mas diremos que baja entre corales,
Terceto
si a su blando cristal llegas la boca
y con claveles pagarás cristales.
La sazón de la fruta te provoca
Terceto
a echar la mano al ramo, que engañado,
600
el Alba pensará que se le toca.
Coge el membrillo pálido, y bañado
Terceto
en sangre el fruto del moral discreto,
pues que se burla del almendro helado:
coge el melocotón, pues ya el perfeto
Terceto
605
color le adorna, que al vencer la calma
del tiempo el aire manso y inquieto,
más gusto te dará quitarle el alma,
Terceto
que al dulce dátil, de temor del moro
subido en el alcázar de la palma;
610
la manzana, que ya púrpura y oro
Terceto
baña también, y a tu placer sentada
junto a un arroyo en murmurar sonoro,
divide en cuatro partes la granada,
Terceto
porque puedas en él lavar las manos
615
si de sus granos el licor te enfada,
mientras que aparto yo mejores granos
Terceto
del oro que compone los doblones
que esperan tantos pensamientos vanos,
a quien, aunque por esto me perdones,
Terceto
620
mi hacienda agrada más que tu hermosura.
LEONOR
¡Por hacerme favor, buena me pones!
TELLO
Satisfecho estoy yo de tu cordura;
Terceto
vete, Leonor, con tus criadas.
LEONOR
Creo
que oro y belleza no darán ventura,
625
sino ser yo tu hija.
TELLO
Terceto
es de emplearte bien; esto es seguro.
TELLO
En tu virtud me veo
como en cristal de espejo.
LEONOR
Terceto
imitarte, señor, como el espejo
630
a quien se mira en él.
(Váyase LEONOR.)
TELLO
No hay fuerte muro
que guarde una mujer.
TELLO
Aqueste, ¿no es Ramiro?
Fabio viene con él.
TELLO
Apenas dejo
de sospechar lo que en sus ojos miro.
(RAMIRO y FABIO.)
RAMIRO
Endecasílabos sueltos (tirada)
635
Para que sepas, Tello, quién escribe
papeles a Leonor, toma esta carta,
que cotejar con la que tienes puedes;
que después que me hablaste tan colérico,
he hecho diligencias, sospechoso,
640
y averiguado más que yo quisiera.
TELLO
La misma letra es esta
que tiene aquel papel.
RAMIRO
Luego es don Félix,
645
y no Ramiro, el que a Leonor escribe.
RAMIRO
Un hidalgo honrado
que vino de la guerra a la Membrilla,
de donde es natural.
TELLO
Ya le conozco,
y conozco a su padre.
RAMIRO
Este pasea
650
tu calle ahora, y este en cualquier parte,
aunque la iglesia sea, solicita
la voluntad de tu Leonor, que quiere
darte un pesar y enriquecer del dote.
TELLO
Pésame que don Félix alborote
655
la villa con tan loco pensamiento.
RAMIRO
Esto te he dicho, de saber contento
quién es el dueño del disgusto y pena
que te ha dado el papel; si algo quisieres
para defensa de tu honor, avísame;
660
que nadie como yo sabrá servirte.
TELLO
Pues, Ramiro,
vete con Dios; y tú, a don Félix llama.
RAMIRO
Tú eres prudente, vuelve por tu fama.
RAMIRO
Son los celos,
665
Fabio, el mayor castigo de los cielos.
TELLO
Soneto
¿Cómo puede guardarse el dilatado
campo del mar, a todo el mundo abierto?
Porque no importa que se guarde un puerto
de peñas y de tiros coronado.
670
Y como es imposible ser guardado
secreto que fue a muchos descubierto,
y del padre avariento el encubierto
dinero que heredó mozo engañado,
¿cómo podrá guardar, por más que enfrene
675
la blanda arena el puño más robusto,
la división con que a los dedos viene?
¿Podrá guardar el cuerdo, el sabio, el justo,
una mujer que de su honra tiene
las llaves en las manos de su gusto?
(Entre DON FÉLIX.)
DON FÉLIX
Quintilla
680
Este criado, señor,
me ha dicho que me llamáis.
TELLO
Me haréis un grande favor
si un instante me escucháis.
DON FÉLIX
Soy muy vuestro servidor.
Quintilla
685
¿Tenéis acaso en la guerra
alguien por quien preguntar?
TELLO
Guerra mi pregunta encierra;
que alguno me viene a dar
desde la guerra a mi tierra.
Quintilla
690
Sentaos aquí, por mi vida;
que tengo un poco que hablaros.
(Siéntense los dos.)
TELLO
Defendida
la honra con los reparos
de la prudencia advertida,
Quintilla
695
suele guardarse mejor.
DON FÉLIX
No os entiendo bien, señor;
si acaso ofendido estáis,
y por soldado intentáis
que vuelva por vuestro honor,
Quintilla
TELLO
Vuestro padre conocí;
sé que de los Trillos fue
de esta tierra, y le traté
algunos años aquí:
Quintilla
705
hombre fue muy principal;
¿cómo a tal pobreza vino?
DON FÉLIX
La fortuna es desigual.
Pienso que buscáis camino,
si no lo he pensado mal,
Quintilla
710
de hacerme acaso algún bien;
que me dicen que estáis rico.
TELLO
Que vos me le hagáis también
humildemente os suplico.
DON FÉLIX
¡Yo a vos! ¿Con quién o por quién?
TELLO
Quintilla
715
Un papel vino a mis manos,
en que he visto claramente
ciertos pensamientos vanos,
y no es bien que esto se intente;
que no son todos villanos
Quintilla
720
los que tienen sus haciendas
en el campo.
DON FÉLIX
Por saber,
Tello, vuestras nobles prendas,
y porque suele correr
el amor sueltas las riendas,
Quintilla
725
a servir honestamente
me atreví a vuestra Leonor;
que negarlo no consiente
mi lealtad y vuestro honor,
ni que ofenderos intente:
Quintilla
730
y pues que ya lo sabéis,
que por dicha, habiendo errado,
fue acertar a que me honréis,
pues que ser hidalgo honrado
y principal conocéis,
Quintilla
735
os ruego que me admitáis
por hijo, y deis a Leonor.
TELLO
Puesto que voz merezcáis
mujeres de más valor,
como ya tan pobre estáis,
Quintilla
740
pensarán que yo he querido
honrarme, como villano,
de un hombre tan bien nacido;
de suerte que lo que gano
vengo a tener por perdido,
Quintilla
745
y os ruego me perdonéis.
DON FÉLIX
Si por pobre me dejáis,
puede ser que os engañéis;
que mi servicio ignoráis,
aunque soldado me veis.
Quintilla
750
No tiene el rey don Fernando
a hidalgo particular
más obligación, y en dando
mi memorial, gran lugar
me habéis de ver ocupando:
Quintilla
755
hábito y renta es lo menos.
TELLO
Como eso merecerán
hijos de padres tan buenos.
DON FÉLIX
Tello, los moros están
de temor y espanto llenos
Quintilla
760
de lo que en Córdoba hice,
sus murallas conquistando.
TELLO
Vuestra persona lo dice;
y así, cuando el rey Fernando
de un hábito os autorice,
Quintilla
765
o algunas rentas os dé,
a mi Leonor os daré;
pretended, id a la corte.
DON FÉLIX
Supuesto que el ir me importe,
la verdad, Tello, os diré:
Quintilla
770
fáltame ahora dinero.
TELLO
Pues daros dinero quiero;
¿qué es lo que queréis llevar?
DON FÉLIX
Presto pienso negociar,
y presto volver espero.
Quintilla
775
Ducientos escudos, creo
que habré menester.
(LEONOR entre.)
TELLO
Por tan pequeño favor
no dilatéis el deseo.
Quintilla
780
Trae en una bolsa aquí
ducientos escudos luego.
LEONOR
Voy. (¿Qué es aquesto? ¡Ay de mí!)
(Váyase.)
DON FÉLIX
Dióme el sol, y quedé ciego;
tan de improviso le vi.
TELLO
Quintilla
785
Finalmente, ¿vos iréis
a la corte?
TELLO
Y ¿cuánto en ella estaréis?
DON FÉLIX
Eso dijera mejor
el dinero.
TELLO
Quintilla
790
que sin ocasión lo digo,
que me matan casamientos.
DON FÉLIX
Yo soy de algunos testigo.
TELLO
(No serán tus pensamientos
solo emparentar conmigo;
Quintilla
795
ojo tienen al dinero.)
En fin, que volváis espero;
y pues palabra he de daros,
el tiempo que he de esperaros
que se sepa también quiero.
TELLO
No;
dos meses quiero esperar.
DON FÉLIX
De mis servicios sé yo
que no habrá más que llegar.
DON FÉLIX
No hará;
que el Rey informado está
quién es don Félix de Trillo.
(LEONOR y INÉS.)
LEONOR
Quintilla
810
¿a quién mandas que se dé?
(Dele una bolsa.)
DON FÉLIX
Ya lo pagaré
con lo que más que oro vale.
TELLO
Quintilla
815
En fin, esto queda así.
TELLO
Aquí
hallaréis cuanto os importe.
DON FÉLIX
¿Qué mandáis para la corte?
DON FÉLIX
Quintilla
820
galas hay, que siempre son
las galas, las novedades,
la novedad, la invención,
mas diré mil necedades,
señora, en esta ocasión;
Quintilla
825
porque si llevo prestado
el dinero que me han dado,
¿qué os puedo yo prometer?
LEONOR
No traeréis poco en traer
lo mismo que habéis llevado.
DON FÉLIX
Quintilla
830
De eso la palabra os doy.
TELLO
Con vos, don Félix, iré;
que hoy a la Membrilla voy.
DON FÉLIX
Y yo os acompañaré,
pues ya vuestro esclavo soy.
DON FÉLIX
El mismo que dejo, llevo.
LEONOR
Un tormento nuevo.
De dividirnos los dos.
(Váyase DON FÉLIX y TELLO.)
Romance (tirada)
840
¡Cómo! ¿Don Félix se va,
Benito?
BENITO
No te entristezcas,
que tu padre ha concertado
con él que su mujer seas,
mas con una condición:
845
que vaya a la corte, y vuelva
dentro de dos meses justos,
en cuyo tiempo pretenda
hábito o renta; que quiere
no dar su hija sin ella,
850
porque no digan que compra
yerno noble con su hacienda.
(Váyase.)
LEONOR
¿Hay nueva más venturosa?
INÉS
¿Hay más menturosa nueva?
INÉS
855
¿Por qué, señora, te pesa?
LEONOR
Porque por ducientos puse
quinientos, con la sospecha
que los llevaba prestados,
porque ducientos volviera
860
y con trescientos quedara;
y si él a la corte lleva
dineros, no dudes que halle
mil Circes que le detengan.
INÉS
Él te adora, y yo sé bien
865
que, aunque amor no te tuviera,
el dinero le obligara:
ven a verle partir.
LEONOR
Vuelva
el cielo con bien, mi bien;
que el que en la corte navega,
870
va a peligro de anegarse
adonde jamás parezca.
(Váyanse.)
(Entren LAURENCIA y RAMIRO.)
LAURENCIA
Quintilla
Sobre tanta ingratitud,
tanta libertad añades,
que a creer me persuades
875
que te ofende mi virtud.
De tu desdén mi inquietud,
Quintilla
de tu olvido mi esperanza,
van cobrando confianza,
porque no hay tan firme amor
880
que no saque del rigor
principios de su venganza.
Quintilla
Toda la historia he sabido
de tu pensamiento loco,
y que, tiniéndome en poco,
885
estás por Leonor perdido.
Para ocasiones de olvido
Quintilla
hicieron celos los cielos,
templando con estos hielos
de amor el furioso ardor,
890
porque fuera eterno amor
si no le mataran celos.
Quintilla
Mal hayan mis pensamientos,
en ti tan mal empleados,
y mal hayan mis cuidados
895
para tan necios intentos,
mas ya que tus fingimientos
Quintilla
han llegado a declararse,
tú verás mi amor mudarse,
porque nunca fue tan necio
900
que no le diese el desprecio
ocasión para vengarse.
RAMIRO
Quintilla
¿Qué logras de amenazarme,
Laurencia, con tus venganzas,
como si de tus mudanzas
905
fuese posible pesarme?
Olvídate de olvidarme;
Quintilla
que si de olvidar te acuerdas,
no haya miedo que me pierdas;
que aunque sois firmes tan pocas,
910
desprecios os vuelven locas
y amores os hacen cuerdas.
Quintilla
Quien te ha dicho que a Leonor
quiero bien, no te ha engañado;
mas de Leonor olvidado,
915
tengo a Leonor tanto amor;
lo mismo de mi rigor
Quintilla
temo, porque todas dais
cuando obligadas estáis
en ser desagradecidas,
920
porque despreciáis queridas,
y aborrecidas amáis.
LAURENCIA
Quintilla
No estoy yo para escucharte
tan necio y tan atrevido:
que mi amor, amor ha sido
925
hasta pensar obligarte.
Ya que tanto amor no es parte,
Quintilla
truéquese amor en rigor,
que si quieres a Leonor,
y su riqueza te anima,
930
presto verás quién estima
que estime su amor mi amor.
Quintilla
Grosero término tienes;
nunca los hombres de bien
pagan el quererlos bien
935
con tan injustos desdenes.
Muy necio de verla vienes;
Quintilla
pero presto me verás
adonde envidia tendrás,
porque en los brazos ajenos,
940
lo que se estimaba menos,
suele apetecerse más.
(Vase.)
RAMIRO
Soneto
Amor, quien más de ti piensa que entiende,
menos sabe de ti, porque ofendido
tienes memoria, y pagas con olvido
945
a quien servirte más leal pretende.
Amor ingrato, la verdad te ofende,
y estás a la mentira agradecido,
precipitas el alma resistido,
la fe te hiela y el desdén te enciende.
950
Quien más tiene de ti, menos adquiere,
nadie verdad a tus engaños pida,
ni menos que rigor amando espere.
Dé un medio amor para pasar la vida
N
X
Nota del editor«Falta este verso en el autógrafo.»
,
pues aborrezco a quien me adora y quiere,
955
y quiero locamente a quien me olvida.
(FABIO entre.)
FABIO
Romance (tirada)
Desde ayer ando a buscaros.
RAMIRO
¡Oh! Fabio, ¿hay algo de nuevo?
FABIO
Camino de la Membrilla
halle a don Félix y a Tello.
FABIO
Y en conversación
con tanto gusto, que creo
que debían de tratar
de Leonor el casamiento.
Pero no os alborotéis:
965
pediros albricias quiero,
mejores nuevas os traigo.
FABIO
Apenas estuve un día
en la Membrilla, poniendo
970
el pleito que os dije en paz,
cuando una mañana veo
a don Félix de camino,
en su bayo, cabos negros,
en la flaqueza y el hambre
975
tan hidalgo como el dueño;
bravas plumas, porque plumas
no han de faltar al sombrero,
aunque falte en casa el pan,
que pide plumas el viento.
980
Tomé, aquel pobre villano,
iba en traje de escudero,
trocado en capa el capote
y en calza el pardo grigüesco,
las polainas en espuelas,
985
porque ha de pasar, sospecho,
plaza de lacayo en corte,
que va su dueño a Toledo.
RAMIRO
¿A la corte va don Félix?
FABIO
Y a pretender, satisfecho
990
de sus servicios, que el Rey
no le dejara sin premio.
RAMIRO
Vencí, pensamiento mío:
la victoria me prometo
en ausencia de don Félix;
995
ánimo, locos deseos,
que servicios de soldados,
si no hay favor para ellos,
corren despacio en la corte,
pasos costarán primero.
1000
Vamos a ver a Leonor;
que para olvidarle creo
que basta un día de ausencia,
porque mujeres y espejos,
solo lo que ven retratan.
FABIO
1005
¡Un día decís! y aun menos,
porque cuantas son las horas,
tantos son los pensamientos.
(Vanse.)
(Acompañamiento, y entre el MARQUÉS DE CÁDIZ, el PRÍNCIPE DON ALONSO, que le puede
hacer una mujer con baquero, espada y plumas, y el REY.)
PRÍNCIPE
Esta licencia, señor,
me habéis de dar, que más tierno
1010
era Cipion en Roma,
y fue del Senado electo
por capitán general.
REY
Alfonso, yo te agradezco
el ánimo con que emprendes
1015
en tierna edad tales hechos;
pero no será razón
que me faltes, cuando tengo
tanto bien con tu presencia.
PRÍNCIPE
¿De manera, Rey supremo,
1020
que queréis solo la gloria,
con tan felices sucesos,
de echar al moro de España?
REY
Como tú, que por tu ingenio
te llaman Alfonso el Sabio,
1025
te has alzado con el premio
que da a las letras la fama.
PRÍNCIPE
Ya, gran señor, que habéis puesto
los castillos y leones
sobre los muros soberbios
1030
de Córdoba, y derribado
del Africano el intento
con que pensaba llegar
a los montes de Toledo,
para dar agua en el Tajo
1035
a las yeguas que pacieron
la hierba a Guadalquivir,
dejadme, pues que ya puedo
mirar cómo águila al sol,
para probar que soy vuestro,
1040
ganar el reino de Murcia.
REY
Marqués, ¿qué os parece de esto?
MARQUÉS
Que se alegre Vuestra Alteza
de tan buenos pensamientos
y de tan altos principios
1045
del Príncipe, porque creo
que, como es imagen suya,
quiere imitar sus trofeos.
REY
Ahora bien, pasen ahora
estos rigurosos tiempos,
1050
Alfonso; que yo daré
orden que vayas al reino
de Murcia, con los soldados
que de Córdoba vinieron.
(Entren DON FÉLIX y TOMÉ el lacayo.)
DON FÉLIX
¿No te agrada esta grandeza?
TOMÉ
1055
Estoy de verla suspenso.
TOMÉ
¡Válame Dios!
Su cara tiene y su cuerpo
a la traza de los otros.
DON FÉLIX
Sí, pero tiene más que ellos
1060
aquella Real grandeza
que en los reyes pone el cielo.
Llámanle Fernando el Santo.
TOMÉ
¿El Santo? Ponerme quiero
de rodillas.
DON FÉLIX
¡Tente, bestia!
1065
¿Golpes te das en los pechos?
TOMÉ
Bien dices, porque sin golpes
abre un rey, cuando es tan bueno,
los pechos de sus vasallos.
TOMÉ
Para entrarse dentro.
1070
¿Quién es el otro mocito?
DON FÉLIX
Su legítimo heredero,
el príncipe don Alfonso.
TOMÉ
¿Es este aquel cuyo ingenio
España celebra tanto?
DON FÉLIX
1075
Con razón, pues es maestro
en las artes liberales.
TOMÉ
¿Quién es el que habla con ellos?
DON FÉLIX
Aquel es Marqués de Cádiz.
TOMÉ
Debe de haber sido ciego,
1080
pues que de Cádiz se nombra.
DON FÉLIX
Cuando salga, hablarle quiero;
que yo sé que me conoce.
DON FÉLIX
Vamos tras ellos;
daré al Rey el memorial.
TOMÉ
1085
¿Memorial? ¿Sabes que pienso
que es poco tiempo dos meses,
después que he visto a Toledo?
(Al salir el REY hínquese de rodillas DON FÉLIX y dele un memorial.)
DON FÉLIX
¿No basta, necio,
1090
que lo tome?
TOMÉ
En fin, el Rey
sabe lo que quieres luego
con aquella cedulilla;
si otra vez a verle vuelvo,
otra le tengo de dar.
TOMÉ
Como estos,
se la darán sin servicios.
DON FÉLIX
Mis papeles son tan buenos,
que luego me han de premiar
en viéndolos el Consejo.
TOMÉ
1100
Y ¿qué me han de dar a mí?
DON FÉLIX
¡Ay! Tomé, Dios quiera
que vuelva a los ojos presto
de mi Leonor.
TOMÉ
Justamente
1105
la adoras, pues donde el viejo
dijo ducientos ducados,
puso tan diestra quinientos,
porque como todas quitan,
ha sido milagro nuevo,
1110
desde su mano a la tuya,
añadir Leonor dineros.
Acto II
(Caja, bandera, soldados. El MAESTRE DE SANTIAGO y el PRÍNCIPE DON ALONSO con bastón.)
MAESTRE
Quintilla
Hacer alto en el repecho
de aqueste valle podéis.
PRÍNCIPE
Maestre, estoy satisfecho,
1115
que presto al muro pondréis
la roja señal del pecho,
Quintilla
y que el castillo y león,
del Rey, mi padre, blasón,
verá Murcia en sus almenas,
1120
menguando las lunas llenas
de arrogancia y presunción.
MAESTRE
Quintilla
Invictísimo señor,
solo deseo imitar
vuestro divino valor,
1125
que es el mayor ejemplar
y la obligación mayor.
Quintilla
Espero en Dios que tendréis
el laurel que merecéis
con tan prósperas victorias;
1130
que de Fernando las glorias,
si no excedáis, igualéis.
SOLDADO
Quintilla
Moros que a Toledo van
a hablar al Rey mi señor,
de paz, en tu campo están.
PRÍNCIPE
1135
Di que lleguen sin temor,
y a lo que van me dirán;
Quintilla
que de oír al enemigo
siempre resultó provecho:
bien pueden hablar conmigo.
(ZELÍN y ZARO.)
ZELÍN
1140
Alá, que su Cid te ha hecho,
su defensor y su amigo,
Quintilla
prospere, Alonso, tu vida.
(Arrodíllanse.)
PRÍNCIPE
Levantaos, moros, del suelo.
ZARO
La grandeza esclarecida
1145
que ha dado a tu padre el cielo,
por toda España es sentida.
Quintilla
A nuestro rey Ben-Hudiel
obliga a hacer amistad
y paz inmortal con él,
1150
prometiendo con lealtad
ser su vasallo fiel.
Quintilla
A Murcia quiere entregalle,
donde nos dicen que vas
con ánimo de cercalle:
1155
pero ya llegar podrás
a conocelle y a honralle;
Quintilla
que en el reino yo sospecho
que no habrá contradicción
después que te rinda el pecho,
1160
y tomarás posesión
de su lealtad satisfecho.
Quintilla
Rendidos tendrás también
a Alicante y Crevillén,
Elche, Orihuela y Alhama,
1165
y ¿quién duda que a tu fama
los demás luego se den?
Quintilla
Que aunque Lorca y Cartagena
se resisten, no podrán;
que, aunque de arrogancia llena,
1170
a tan fuerte capitán
es todo el reino una almena.
PRÍNCIPE
Quintilla
Moros, la mejor victoria
es la que engendra la paz;
que, aunque la guerra da gloria,
1175
suele ser más pertinaz
y de más sangrienta historia.
Quintilla
Doy gracias a Dios, que ha sido
Ben-Hudiel tan acertado
en escoger el partido
1180
en que mi padre ha ganado
y vuestro Rey no ha perdido.
Quintilla
Iré a tomar posesión
y a conquistar a Alicante
y Cartagena, pues son
1185
a quien el mar arrogante
debe de dar presunción.
Quintilla
Vosotros, de esta embajada,
tendréis el premio que es justo.
ZELÍN
Ya, señor, está premiada,
1190
y a dar a tu padre gusto
nuestra lealtad obligada.
ZARO
Quintilla
Toma el laurel que merece
tu frente, invicto señor.
PRÍNCIPE
Pues, Maestre, ¿qué os parece?
MAESTRE
1195
Que a los pies de ese valor
España reinos ofrece.
PRÍNCIPE
Quintilla
Escribir luego me toca
al Rey.
MAESTRE
A justos cuidados
el que tiene te provoca.
PRÍNCIPE
1200
Marchad a Murcia, soldados.
(Éntrense, y salgan DON FÉLIX y TOMÉ.)
DON FÉLIX
Esto es,
y estas son las pretensiones.
TOMÉ
Casi ducientos doblones
1205
has gastado el primer mes.
DON FÉLIX
Redondilla
Son muy caras las posadas,
el sustento y lo demás.
TOMÉ
Muy bien despachado vas,
nueve semanas pasadas.
DON FÉLIX
Redondilla
1210
Lo que siento es que pasó
el plazo de aquel concierto,
con que Tello, y será cierto,
de la obligación salió.
Redondilla
Mal hice en pedir dos meses,
1215
confiado en mis servicios.
TOMÉ
Mal, mientras que más indicios
de algún favor no tuvieses.
Redondilla
Piensan necios pretensores
que no hay más sino llegar,
1220
adonde hay que despachar
otros servicios mayores.
Redondilla
Y que el Rey no fue servido
de otro ninguno primero.
DON FÉLIX
Ya de mi bien desespero;
1225
Tomé, a Leonor he perdido:
Redondilla
pudiera un siglo pasar
yendo y viniendo a Palacio,
ya de prisa, ya despacio,
como las olas del mar.
Redondilla
1230
Y dos meses presumí
que fueran, Tomé, bastantes.
¡Qué necios son los amantes!
TOMÉ
Necio fuiste y necio fui:
Redondilla
tú, en dejar de pretendella
1235
sin que su padre te hablara,
pues si a escuras se casara,
a la luz gozaras de ella;
Redondilla
y yo, en ponerme, señor,
estas calzas, que tuviera
1240
asco un Judas.
DON FÉLIX
Si amor viera,
no llamaran ciego a amor.
Redondilla
Ya lo dije, ya traté
de este concierto, ya es hecho;
consejos son sin provecho
1245
si llegan tarde, Tomé;
Redondilla
hoy será el postrero día
de mi loca pretensión.
TOMÉ
Muy lindas las cortes son,
sus galas, su bizaría;
Redondilla
1250
y aquel andar tanto coche,
uno de otro en corso arando
las calles, y festejando
sus dueños hasta la noche.
Redondilla
El sacar por un estribo
1255
un puño, porque no cabe
dentro, una mano suave,
de un tapado rostro esquivo;
Redondilla
y ya después que el dimuño,
puesta en venta la belleza,
1260
las dio en tomar tal destreza
dan estocadas de puño.
Redondilla
Muy linda cosa mirar
tanto caballo frisón,
tanta varia pretensión,
1265
rogar, temer y esperar;
Redondilla
mas vea yo en la Membrilla
una olorosa bodega,
que lo que pretende y ruega
es que vayan a medilla.
Redondilla
1270
Sírvame de puño a mí
una hortera, como a un pobre,
adonde beba y me sobre,
y goce el engaño aquí
Redondilla
sus grandezas cortesanas,
1275
de que la muerte me avisa;
que no quiero tan aprisa
la enfermedad y las canas.
DON FÉLIX
Hoy llego desesperado.
(Sale el MARQUÉS.)
1280
Mil veces he procurado,
ilustrísimo Marqués,
Redondilla
que vuestra merced hiciese
que Su Alteza me premiase
mis servicios, y me honrase
1285
con que servirle pudiese;
Redondilla
pero de uno en otro día,
tan poca dicha he tenido,
que vence siempre su olvido
la justa memoria mía.
Redondilla
1290
Pues bien sabéis vos que fui
el que primero, en Baeza,
asaltó la fortaleza,
que entró Su Alteza por mí;
Redondilla
y que después que a León
1295
volvió del Andalucía,
me hallé, en ganar la Axarquía
de Córdoba, en ocasión
Redondilla
que Álvaro Pérez estaba
en Martos, donde después
1300
fui el uno de aquellos tres,
que tanto la fama alaba,
Redondilla
que treparon por su peña
con Diego Pérez de Vargas.
¡Qué importan hazañas largas
1305
donde es la dicha pequeña!
Redondilla
Muchos he visto premiados
que le habrán servido menos;
pero servicios tan buenos,
¿cuándo fueron bien pagados?
Redondilla
1310
Si puedo a Su Alteza hablar
la vez postrera, señor,
haréisme mucho favor.
MARQUÉS
Redondilla
y creed que me ha pesado
1315
que no os despache Su Alteza,
siendo su naturaleza
real premiar con cuidado
Redondilla
los servicios de la guerra.
Él sale; hablalde.
(El REY leyendo una carta.)
DON FÉLIX
Señor,
1320
cuyo divino valor
dio el cielo en honra a la tierra,
Redondilla
muchas veces os he dado
memoriales que han servido
no de memoria, de olvido,
1325
pues nunca me habéis premiado.
Redondilla
Testigos daros podré;
pero soislo vos conmigo,
y donde un rey es testigo,
ningún testigo hace fe.
Redondilla
1330
En Úbeda, y en Baeza,
y en Córdoba, fui por quien
vuestras banderas se ven
en su mayor fortaleza.
Redondilla
Estoy, como Scipión,
1335
por enseñar las heridas;
pero por vos recibidas,
no heridas, laureles son.
Redondilla
Dejad, señor, de leer,
y escuchad si sois servido;
1340
un hábito solo os pido,
merced me podéis hacer.
Redondilla
Don Félix de Trillo soy,
y con la que traigo al lado
tantos moros he trillado,
1345
que desempedrado estoy.
Redondilla
Trillo soy de heridas fieras,
lleno de agujeros tales,
que al tomar estas señales
corrieron sangre las eras.
Redondilla
1350
Que debéis, sacando a luz
mis hechos, si al trillo empiedra
cada agujero una piedra,
a cada herida una cruz.
Redondilla
Noble soy y pobre soy;
1355
un lugar en dos lugares
son Membrilla y Manzanares;
en Manzanares estoy
Redondilla
concertado de casar;
y como ningún marido
1360
está sin cruz, esta os pido
para poderla llevar.
Redondilla
Es un rico labrador
el padre de una doncella
limpia, y casarme con ella
1365
solo consiste, señor,
Redondilla
en que algún premio me deis.
REY
Servidme ahora que importa;
que espada que tan bien corta
no es razón que la colguéis;
Redondilla
1370
este verano estoy lleno
de deseos de Granada,
y así, el trillo de esa espada
será este verano bueno.
Redondilla
Correr pretendo su vega,
1375
y es bien que en ella os halléis,
porque quiero que trilléis
lo que mi ejército siega.
Redondilla
Vuestro valor prevenid,
que ya sé vuestra nobleza.
DON FÉLIX
1380
Escúcheme Vuestra Alteza
una palabra.
DON FÉLIX
Redondilla
Si sucediere después
alguna cosa, señor,
a este honrado labrador,
1385
más de amor que de interés,
Redondilla
advertid que es culpa vuestra,
y que os prevengo y que os digo
que voy libre del castigo.
REY
Servidme y quede por nuestra.
(Éntrese el REY y el MARQUÉS.)
DON FÉLIX
Romance (tirada)
1390
¿Hay desdicha igual, Tomé?
¿Hay desventura como esta?
Después de haberle servido,
servir me manda Su Alteza.
Perdí a Leonor. ¡Vive Dios,
1395
que no sé cómo me vuelva
a Manzanares! ¿Qué haré?
TOMÉ
Será notable vergüenza
volver a Leonor sin cruz
y al viejo Tello sin renta.
1400
¿Qué dirán en la Membrilla
los galanes de vayeta
que tus plumas envidiaron?
DON FÉLIX
Pierdo el seso. ¡Que estos sean
los premios de los servicios!
1405
Volver me manda a la guerra,
cuando le digo que intento
casarme, como pudiera
al amigo más igual;
y con decirle que advierta
1410
que yo no he de tener culpa
cuando desgracia suceda,
muy mesurado responde:
“Servidme, y quede por nuestra.”
¡Mal hayan, Tomé, las armas
1415
que tomé la vez primera
que fui sin pelo de barba
a las alarbes fronteras!
¡Mal hayan, amén, los años
que estuve sirviendo en ellas,
1420
y mal hayan las heridas
que me dieron en Baeza!
¿Para qué trepé de Martos,
con Tello Alfonso, la peña,
y libré del fiero Moro
1425
a la cercada Condesa?
¿Para qué en alarbe traje
puse la roja bandera
de Fernando, en la Axarquía
de Córdoba, pues que de ella
1430
no corta un jirón el Rey,
que sobre mi pecho sea,
puesto que cruz de Santiago,
remiendo de mi pobreza?
¿Cómo entraremos, Tomé,
1435
en Manzanares?
TOMÉ
No creas
que el viejo Tello no admita
esta disculpa.
DON FÉLIX
Si fuera
defecto de mi persona,
sobre la punta sangrienta
1440
de esta espada, me arrojara;
pero que la culpa sea,
para no hacerme merced,
querer Su Alteza que vuelva
a la guerra, porque estima
1445
mi persona… Tomé, muestra,
muestra esos papeles todos.
DON FÉLIX
Para que tengan
el fin que mis esperanzas,
pues ya por los vientos quedan
1450
hechos pedazos, del Rey.
TOMÉ
No los rasgues; tente, espera.
(Rasgue los papeles.)
DON FÉLIX
Trillo seré de papeles
como de árabes cabezas;
aquí quedad, tinta infame,
1455
del alcázar a las puertas,
pues la sangre que he vertido,
de esta salud me aprovecha.
Volvamos a Manzanares;
entraré, sin que me vean,
1460
de noche a hablar a Leonor.
TOMÉ
Lindamente el suelo empiedras
de papeles.
DON FÉLIX
Hago bien,
porque al salir será fuerza
que pise el Rey mis servicios,
1465
y de su coche las ruedas.
Pero nada será parte
para que en la paz y guerra
le sirva con alma y vida,
que no diré con hacienda,
1470
pues no la tengo, ni él quiere
que la tenga.
TOMÉ
Dios te tenga
de su mano.
DON FÉLIX
Bien me importa,
para que el seso no pierda.
(Éntrense, y salgan RAMIRO y FABIO.)
RAMIRO
Octava real
Las fiestas, como sabes, los lugares
1475
se juntan a bailar en este prado,
donde quiero que mires y repares
que está de nuevas flores esmaltado
desde que aquella flor de Manzanares
pisó su hierba y le dejó bordado
1480
del jacinto oriental y manutisa.
FABIO
También Laurencia le florece y pisa.
RAMIRO
Octava real
No me trates ¡oh Fabio! de Laurencia;
que todos mis sentidos la aborrecen,
y más si de Leonor está en presencia.
FABIO
1485
Sus deseos, Ramiro, no merecen
tanto rigor.
RAMIRO
Su loca diligencia
y lo que los desdenes me enloquecen
de aquella ingrata que al arroyo pasa,
me hiela, al paso que Leonor me abrasa.
(LEONOR y INÉS.)
LEONOR
1490
Si no fuera por ti, que no saliera
de la villa no dudes.
INÉS
La Membrilla,
de oposición echó sus moscas fuera.
LEONOR
No llegan con el pie de nuestra villa.
LEONOR
Inés, espera,
1495
que viene su primera maravilla.
LEONOR
La misma, y tan celosa
como gallarda.
(LAURENCIA y LUCÍA labradora.)
LAURENCIA
Octava real
Enséñame a Leonor, que yo no he visto
a Leonor en mi vida.
LUCÍA
La que lleva
1500
sombrero y rebociño.
LAURENCIA
Mal resisto,
celos, el sol adonde amor me prueba.
En vano pienso que el desdén conquisto
de mi Ramiro.
LUCÍA
En tanto que él se eleva,
y el baile se concierta, hablarla puedes,
1505
aunque de verla más celosa quedes.
LAURENCIA
Redondilla
El deseo que tenía,
señora Leonor, de veros,
de hablaros y conoceros,
se me ha cumplido este día.
Redondilla
1510
Por servidora tened
a Laurencia.
LEONOR
Serlo vuestra
por obligación tan nuestra,
merece tanta merced.
Redondilla
Si viviere en la Membrilla,
1515
muy amiga vuestra fuera.
LAURENCIA
No pienso que vivís fuera
de nuestra dichosa villa
Redondilla
LEONOR
Nunca la ausento de mí,
1520
y si alguna vez la vi,
lejos de la villa está.
Redondilla
Quien os ha dicho otra cosa,
alabóse de mentir;
que debe de presumir
1525
que le habéis de amar celosa.
Redondilla
Más leguas que vos pensáis
envío mis pensamientos.
LUCÍA
Los mejores casamientos
me dicen que despreciáis,
Redondilla
1530
subida a tanta hidalguía
como se ha visto en el traje,
tan nuevo en vuestro linaje.
LEONOR
No traigo el que merecía,
Redondilla
y vos el que no es razón,
1535
porque ha habido en mi linaje,
no solo de aqueste traje
muchos que tan nobles son,
Redondilla
mas muchos hidalgos, antes
que cristianos en el vuestro.
LEONOR
No es hábito el nuestro
para agravios semejantes.
LAURENCIA
Redondilla
Nunca en mi linaje vi
arados ni trillos.
LEONOR
Bien,
si es por don Félix, por quien
1545
no sé qué dicen de mí.
Redondilla
Y ese trillo puede honrar
el mismo cetro de un rey.
LAURENCIA
Hablo del que tira el buey.
¡Qué necio disimular,
Redondilla
1550
cuando adoráis en Ramiro!
LEONOR
Vos sois la necia, Laurencia.
INÉS
¿Aquí en el prado pendencia?
Mucho de las dos me admiro,
Redondilla
y para mujer ansí
1555
yo bastaba.
LAURENCIA
¡Oiga quien sale!
Ella ni aun para mí vale.
LEONOR
Redondilla
Desvíate, y deja, Inés,
esas mujeres.
(Vanse todas.)
FABIO
¿Qué ha sido
1560
la causa de haber reñido
las dos?
RAMIRO
Redondilla
Los músicos vienen ya,
mozos y mozas se aliñan.
(Los músicos entren, y de labradores los que pudieren bailar, BENITO, SILVIO, CELIO.)
BENITO
1565
¡Qué famoso el prado está!
SILVIO
Para esmaltarte de flores,
Laurencia sirve de flora.
CELIO
Redondilla
1570
Cantad, y estas dos serranas
con nosotros bailarán.
LUCÍA
¿Qué letra o baile dirán,
ya que a ayudarme te allanas?
INÉS
Redondilla
Vaya la del niño Amor,
1575
cuando le picó la abeja.
BENITO
(Los músicos, dos a dos, bailen y dancen.)
Romance (tirada)
Por los jardines de Chipre
andaba el niño Cupido,
1580
entre las flores y rosas
jugando con otros niños.
La aljaba tiene colgada
de las ramas de un aliso;
por jugar con ella el viento,
1585
volaba, de Amor herido.
Las aves que en él cantaban,
los enamorados picos
trocaron, cuando la vieron,
en hacer casados nidos.
(Baile.)
Romancillo o endecha
1590
Íbase el Amor
N
X
Nota del editor digital«En la tirada de romancillos que sigue se repite dos veces el mismo estribillo, compuesto
por dos versos octosílabos, que comienza de la siguiente forma: “Abejitas me pican,
madre”»
por entre unos mirtos
en la verde margen
de un arroyo limpio.
Los niños con él
1595
tras los pajarillos
que de rama en rama
saltan fugitivos.
En un verde valle
de álamos ceñido,
1600
vieron dos colmenas
en guardado sitio.
Los niños temieron,
y Amor, atrevido,
probar de la miel
1605
codicioso quiso,
picóle una abeja,
y dando mil gritos,
mostrando la mano
a su madre dijo:
1610
“Abejitas me pican, madre;
¿qué haré, que el dolor es grande?”
Madre, la mi madre,
picóme la abeja,
que no hay miel tan dulce
1615
que después lo sea,
porque no hay colmena
que después no amargue:
“Abejitas me pican, madre;
¿qué haré, que el dolor es grande?”
1620
Riéndose Venus
tomóle la mano,
rompió de su velo
un listón morado,
atóle la herida
1625
y dijo al muchacho:
“Sientes que una abeja
por tan breve rato
te pique en un dedo
costándote tanto,
1630
y no miras, niño,
del mundo tirano,
a cuántos has muerto
disparando el arco.”
(Baile.)
Copla (estructura abierta)
Desengáñese quien ama
1635
y a hacer pesares se aplica,
que le han de picar, si pica.
(Danza.)
No penséis, tirano Amor,
que habéis de picar con celos,
que os darán fuegos por hielos
1640
y desdenes por favor;
y sepa quien al rigor
de hacer pesares se aplica,
que le han de picar, si pica.
Desengáñese, etc., etc.
Silva (tirada)
1645
Luego bajaron de los altos montes
las ninfas a bailar al verde prado;
viendo que Amor lloraba de picado,
celebraban con ellas los pastores,
que con celos y amores las adoran,
1650
que Amor llorase por quien tantos lloran.
(Baile.)
Copla (estructura abierta)
No temáis del Amor el arco,
que el Amor anda picado:
ya no puede Amor
disparar las flechas,
1655
que del interés
le picó una abeja;
si la aljaba deja
colgada de un árbol,
no temáis del Amor el arco,
1660
que el Amor anda picado.
(Váyanse bailando por las dos puertas como que cada uno se va a su lugar, y queden
RAMIRO y FABIO.)
RAMIRO
Redondilla
Ya se va mi dulce ingrata
a Manzanares, tan bella,
que no le iguala la estrella
que el campo de azul y plata
Redondilla
1665
adorna al ponerse el sol,
y ya la noche parece
que su negra sombra ofrece
entre su rojo arrebol.
Redondilla
Cual queda solo en su ausencia
1670
el pajarillo escondido
entre las pajas del nido,
quedo yo sin su presencia;
Redondilla
y como espera que salga
el alma que el cielo adora,
1675
espero yo que el aurora
de su belleza me valga.
Redondilla
¡Ay, Fabio! Crece mi amor
al paso de su desdén.
FABIO
Siempre aconseja muy bien
1680
el libre de su rigor.
Redondilla
Pero si yo te aconsejo,
culpas mi buena intención,
porque es de amor condición
cerrar la puerta al consejo.
Redondilla
1685
Si te hubieras explicado
con Laurencia…
RAMIRO
No tratemos
de Laurencia.
FABIO
Sus extremos,
Ramiro, licencia han dado
Redondilla
a mis deseos, que pueda
1690
decirte, aunque no me atrevo,
cierto pensamiento nuevo.
RAMIRO
No hay cosa, Fabio, que exceda
Redondilla
más de la justa amistad,
que encubrir a los amigos
1695
el alma.
FABIO
Bien son testigos
tus ojos de mi lealtad,
Redondilla
ni tengo que encarecella.
RAMIRO
Conozco la obligación
en que te estoy.
FABIO
Si afición
1700
tuviese a Laurencia bella,
Redondilla
¿haríate algún pesar
o a nuestra amistad traición?
RAMIRO
Estos temores no son
de amigo.
FABIO
Redondilla
1705
su hermosura por Leonor,
me ha dado este atrevimiento.
RAMIRO
Antes me darás contento
en tenerla, Fabio, amor.
Redondilla
Por dicha, ocupada en ti,
1710
dejará de molestarme;
que yo pretendo casarme
con Leonor.
RAMIRO
Redondilla
Así queda, y con mi gusto.
FABIO
Pues no te quejes después.
RAMIRO
1715
No haya miedo que me des
con estos celos disgusto.
Redondilla
Yo adoro, Fabio, a Leonor,
y me espanto de que ignores
que, en habiendo dos amores,
1720
es deleite y no es amor.
(Váyanse, y entren DON FÉLIX y TOMÉ.)
DON FÉLIX
Lira
La escura noche, fría,
sueño de los mortales, en que envuelve
sus cuidados el día,
que en silencio y olvido los resuelve,
1725
entre los polos puesta,
las balanzas iguales manifiesta.
Lira
Todo calla y descansa:
parece que al principio ha vuelto el mundo:
solo del aura mansa
1730
suena el bullicio.
TOMÉ
¡En qué rigor profundo
de sueño, sepultado
está el lugar!
TOMÉ
Lira
Del silencio imagino,
señor, la causa en estos dos lugares.
TOMÉ
El rico vino
que tienen la Membrilla y Manzanares.
En el mundo, he pensado
que no hay sueño tan dulce y descansado.
Lira
Apenas suena un gallo,
1740
despertador de las tinieblas ciegas;
y la causa yo hallo
que es el estar las cubas y bodegas
junto a los gallineros,
que el tufo les oprime los gargueros.
Lira
1745
No ladra solo un perro
ni maya un gato; que el licor famoso,
desde su dulce encierro,
los tiene en sueño blando y amoroso.
Los búhos y lechuzas
1750
se han vuelto zorras, pero no de alcuzas.
TOMÉ
El casco que me has puesto en la cabeza
fuera más provechoso
si en ella me encajaras una pieza
1755
que hiciera diez cuartillos;
tales bonetes, tales monacillos.
Lira
Pero este hierro helado,
¿qué valor puede dar?
(Se lo quita.)
DON FÉLIX
Torna a ponerte
ese casco acerado.
(Se lo pone.)
DON FÉLIX
¿De qué suerte
entrar dentro podremos,
para que a mi Leonor y a Inés hablemos?
TOMÉ
Lira
Temo que el viejo sienta
que escalamos su casa.
DON FÉLIX
O muera o viva,
1765
yo pienso entrar.
TOMÉ
Intenta
lo que quisieres, si tu bien estriba
en hablarla en secreto.
DON FÉLIX
Tomé, todo el lugar está ahora quieto:
Lira
yo no he de andar de día;
1770
de noche nuestras cosas trataremos,
y cuando ya se ría
el alba, a la Membrilla volveremos,
y estará repartida
entre los dos mi vida.
TOMÉ
Lira
1775
Y el sueño, ¿en qué lugares?
DON FÉLIX
Dormiremos el día en la Membrilla,
la noche en Manzanares;
velaremos, en tanto que la villa
duerma tan descuidada
1780
del desdichado fin de mi jornada.
Lira
Estas son las paredes
por donde habemos de saltar.
DON FÉLIX
Sígueme tú si puedes.
¡Ay, Dios, qué alegre aquí una noche estuve!
TOMÉ
1785
Sí, que si acá me quedo,
que puedan conocerme tengo miedo,
Lira
porque los labradores
madrugan con arados y con bueyes.
(LEONOR y INÉS, por la otra parte.)
LEONOR
Plantas, hierbas y flores,
1790
que aún sufristes guardar de amor las leyes,
ya estuvo mi alegría
entre vosotras cuando Dios quería.
Lira
Flores de aquesta huerta,
ya no puedo dormir con los temores
1795
de ausencia tan incierta:
¿qué consejo me dais, hermosas flores?
INÉS
Acuéstate, señora,
o la noche dirá que eres su aurora.
DON FÉLIX
Lira
Las tapias he mirado;
1800
la más baja es aquesta: entremos.
(Éntrense los dos.)
LEONOR
Inés, cuando un cuidado
otro al querer salir del alma encuentra,
son olas que combaten
la vida, y no te espantes que me maten.
Lira
1805
Tres meses han pasado
que fue a la corte aquel soldado mío;
mi padre está enojado,
y aunque de sus intentos le desvío,
jura que ha de casarme;
1810
mejor podrá decir que ha de matarme.
Lira
Ya tiene concertado
mi casamiento con un hombre noble,
caballero y letrado;
y no le he visto, que es desdicha doble;
1815
pues mira tú si puedo
tener sosiego entre esperanza y miedo.
Lira
Sin duda que este olvido
causaron ocasiones de la corte;
que muchos han perdido
1820
entre las aguas de su golfo el norte,
porque hay allí sirenas
que amores cantan, de intereses llenas.
INÉS
Lira
Yo pienso que es engaño
y que él no puede más.
(DON FÉLIX y TOMÉ, entrando.)
TOMÉ
1825
Si te has hecho algún daño…
LEONOR
Yo temo, con razón, algún encuentro,
mi Félix me detiene;
si no es azar, pues que mi bien no viene.
INÉS
Lira
Acuéstate, que creo
1830
que ha de sentirte mi señor, señora.
LEONOR
Con despierto deseo,
¿cómo podré dormir?
INÉS
Dejando agora
que duerma el pensamiento.
LEONOR
Pues ve delante, y abre el aposento.
(Éntrense las dos.)
DON FÉLIX
Romance (tirada)
1835
Paréceme que sentí
algún ruido en la puerta.
DON FÉLIX
¿Quién sería?
Aquí pienso que hay colmenas,
y sin duda alguna, fue
1840
susurro de las abejas.
TOMÉ
¡Cosa que abejones sean
y que piquen con garrotes;
que hay labrador que si acierta
1845
sobre los lomos un palo
de un rayo de una carreta,
parte un hombre como un nabo!
DON FÉLIX
Aguardándome te queda
en este patio, Tomé;
1850
que por estas escaleras
he de subir hasta dar
del aposento en la puerta
adonde duerme Leonor;
que una vez me dio las señas
1855
Inés.
TOMÉ
A grande peligro
te pones.
DON FÉLIX
Que viva o muera,
tengo que hablar a Leonor.
TOMÉ
En efecto, aquí me dejas.
DON FÉLIX
Buen ánimo, que ya vuelvo.
TOMÉ
1860
Sube, no hayas miedo, llega.
Que yo estoy aquí temblando.
DON FÉLIX
En tanto que subo, reza,
Tomé, algunas oraciones.
(Vase.)
TOMÉ
¡Pardiez, que no se me acuerda
1865
con el miedo, las que, niño,
me enseñó mi buena abuela!
¡Santa gloria haya su ánima!
¿Quién me trujo de mis eras
a guardar puertas de locos?
1870
Ya si en la calle estuviera,
pudiera huir; mas aquí
hoy seré perro entre puertas.
No sé por dónde me esconda
luego que a don Félix sientan.
1875
Tentar quiero las paredes…
¡Pesia tal, cómo consuela
el aromático tufo
que sale de la bodega!
Descuido del dueño ha sido;
1880
¡por San Prisco, que está abierta!
¿Hay tal dicha? Salto, bailo;
digo, solamente en vella,
que mataré diez mil hombres,
pues si esta braveza engendra
1885
solo el olor, ¿qué hará el gusto?
Que hay a los pies, se me acuerda,
de las cubas, un barreño,
media tinaja o entera,
donde el bitoque destila.
1890
¡Oh, si alguna azumbre o media
hubiera con qué sacarle
este almíbar en conserva!
Pero echárame de pechos
aunque a sus pechos me duerma;
1895
mas no digo bien, que el casco
servirá de jarro en ella;
que el mejor casco es el vino
para guardar la cabeza.
(Quitándose el casco.)
Este bien cabe un azumbre;
1900
pues ¿qué cosa haré más cuerda
que beber con su medida
así midan las tabernas?
(Entre DON FÉLIX y LEONOR medio desnuda, como que se acostaba.)
LEONOR
Redondilla
Mejor podremos hablar
en la puerta, Félix mío.
DON FÉLIX
1905
Hay más campo, y más me fío
donde hubiere más lugar.
TOMÉ
Redondilla
Seis de aquestos no es beber:
doce, es cosa razonable.
Yo entro.
(Éntrese TOMÉ.)
LEONOR
Luego bien te puedo hablar
y dejarte de culpar
pues en mis brazos te vi,
Redondilla
1915
donde quiero que me cuentes
tu ausencia y mi soledad.
DON FÉLIX
Esta común necedad
de pensar los pretendientes
Redondilla
que ellos solos han servido,
1920
y que el Rey está esperando
a que le informen, formando
quejas sin haber oído,
Redondilla
me hizo pedir a mí
dos meses solos a Tello;
1925
que si yo pensara en ello
no me sucediera ansí.
Redondilla
Pasó el tiempo, y el pasar
no importara, si me diera
esperanza en que pudiera
1930
pensar que hubiera lugar
Redondilla
de hacerme merced alguna:
pero el pretender, también
es un mar donde se ven
la bonanza y la fortuna.
Redondilla
1935
Mandóme servir el Rey,
que este verano le agrada
correr la vega a Granada;
servirle es forzosa ley,
Redondilla
no replicar, discreción,
1940
sentir, cosa natural;
no vine pagado mal,
que esperanzas no lo son,
Redondilla
que de un rey basta mandar
que vuelva un hombre a servir,
1945
para callar y cumplir,
y saber que ha de premiar.
Redondilla
Vime tan desesperado
de ver que volver tenía
donde no solo perdía
1950
el premio de haberte amado,
Redondilla
pero que daba ocasión
para ser en la Membrilla
la fábula de la villa,
que mozos, al fin, lo son;
Redondilla
1955
que fue milagro del cielo
no matarme; al fin, Tomé
consolóme, y yo juré,
con este justo recelo,
Redondilla
no ver a tu padre más,
1960
y despedirme de ti
de noche.
LEONOR
Pues ¿dónde, Félix, te vas?
DON FÉLIX
Redondilla
A la guerra de Granada,
donde, si el Rey quiere honrarme,
1965
y tú, Leonor, esperarme,
de tu lealtad obligada;
Redondilla
que mujeres principales,
en tiniendo a un hombre amor,
han de esperar con valor
1970
los casos más desiguales,
Redondilla
volveré, mi bien, a ser
tu marido. Si no, adiós:
jamás otra vez los dos
nos volveremos a ver.
LEONOR
Redondilla
1975
¡Ay, Félix! ¿Tan poco ha sido
lo que del alma me cuestas?
¿Son, mi señor, prendas estas
para empeñar al olvido?
Redondilla
¿Tan poco ha sido mi amor,
1980
tan cortas mis esperanzas,
tan falsas mis confianzas,
tan villano mi valor,
Redondilla
tan flaco mi atrevimiento,
tan injusta mi opinión,
1985
tan loca mi pretensión,
tan necio mi pensamiento,
Redondilla
tan tarde el determinarme,
tan cobarde el atreverme,
que te has atrevido a verme
1990
con ánimo de dejarme?
Redondilla
No, Félix, no es eso amor;
amor es más arrojado,
que en siendo considerado,
no es amor, sino temor.
Redondilla
1995
Bien sé que puedo esperarte
más años que tiene el mundo,
pero en otra cosa fundo
más perderte que olvidarte.
Redondilla
Mi padre, como pasó
2000
el término concertado,
me dijo que le has burlado,
y que lo que el Rey te dio
Redondilla
debes de haber encubierto
para casarte en la corte;
2005
y enojado de que importe
más tu interés que el concierto,
Redondilla
ha tratado de casarme,
pienso que informado bien,
de un letrado o no sé quién,
2010
que a libros quiere trocarme
Redondilla
tu espada y hechos honrados,
que sirven más a los reyes
N
X
Nota del editor«Falta este verso en el autógrafo.»
,
que la pluma de sus leyes,
las plumas de los soldados.
Redondilla
2015
Mas puesto que suele ser
su parecer extremado
mejor que el que tú me has dado,
no puede ser parecer.
Redondilla
Porque en amor tan igual,
2020
a los ojos que te ven,
soldado pareces bien,
letrados parecen mal.
Redondilla
Sin haberte yo ofendido,
linda venganza has tomado,
2025
pues me dejas a un letrado
a aprender leyes de olvido.
Redondilla
DON FÉLIX
Tente, Leonor,
¿qué vas a decir?
DON FÉLIX
¿Lloras? Dime tú qué haré,
2030
que yo sé leyes de amor,
Redondilla
si ese letrado de olvido…
¿Puédote yo pretender?
LEONOR
Quiero darte un parecer
de lo que tengo aprendido,
Redondilla
2035
de sola imaginación,
de este marido letrado:
tú, ¿no vas a ser soldado?
LEONOR
Redondilla
para llevarme contigo
2040
mejor se puede ofrecer?
DON FÉLIX
Breve ha sido el parecer.
LEONOR
El padecer no lo ha sido.
DON FÉLIX
Redondilla
¿Atreviéraste a seguirme?
LEONOR
¡Oh, qué donaire! Al profundo,
2045
porque ha de ser corto el mundo
para una mujer tan firme.
Redondilla
Pocas tenemos amor;
pero aquella que le tiene,
a ser un diamante viene
2050
en firmeza y en valor.
DON FÉLIX
Redondilla
Llevar, Leonor, a la guerra
en su traje una mujer,
no sé cómo puede ser,
que grande peligro encierra;
Redondilla
2055
fuera de que el Rey es santo,
dale este nombre Castilla,
y como por nuestra villa
se ha de hablar en esto tanto,
Redondilla
luego le han de dar aviso;
2060
si tú, mudando ese traje,
me siguieses como paje…
LEONOR
No más; que quien quiere y quiso,
Redondilla
nunca halló dificultad;
iré como tú quisieres,
2065
porque no hay en las mujeres
más rey que su voluntad.
LEONOR
Aquesta noche saldré;
que ya las paredes sé.
DON FÉLIX
2070
Por ellas puedes subir,
Redondilla
y a las ancas de un caballo
llegar donde estés segura.
LEONOR
Ayuda la noche oscura,
y despierta el ronco gallo
Redondilla
2075
los labradores de casa.
Llama a Tomé.
DON FÉLIX
¡Tomé, ce!
Mas puedo con él la te
del temor de lo que pasa.
Redondilla
DON FÉLIX
2080
Por esta pared saldrás.
LEONOR
Adiós, que no os veré más,
árboles de este jardín;
Redondilla
adiós, padre, adiós, que amor
es padre de cuanto vive,
2085
estos brazos apercibe.
DON FÉLIX
Sube, ¡oh valiente Leonor!
TELLO
Redondilla
¡Hola! Gente de mi casa,
¿no es hora de madrugar?
Eso sí, dad en callar,
2090
que ya la noche se pasa.
Redondilla
Tan alto el lucero está,
que llama y le escucha el sol;
ya del primer arrebol
cubriendo el alba se va.
Redondilla
2095
Verá el Carro y la Bocina…
¡Ea, pues, es para hoy!
(BENITO.)
BENITO
En pie ha dos horas que estoy.
(Salen CELIO y SILVIO.)
TELLO
2100
¿Temprano os ha parecido?
CELIO
¿Dirás que el sol ha salido?
TELLO
Llamad a Timbrio y Albano.
TELLO
Ensilla tú la Rosilla;
2105
que tengo que ir a la villa.
TELLO
Redondilla
Quiero de camino ver
la gente de mi labor;
llama esas mozas, Leonor.
SILVIO
2110
¿Leonor al amanecer?
CELIO
Redondilla
(Todo aquesto es la codicia.)
TELLO
¿Qué queréis, que al sol aguarde?
Mucho la cama os envicia.
Redondilla
2115
Echa aquellos gansos fuera,
verás las voces que dan;
salir al campo querrán,
que ya los llama y espera,
Redondilla
BENITO
2120
Pues di, ¿qué tiene que ver
salir ellos a pacer,
nosotros a trabajar?
TELLO
Redondilla
Saca esos puercos de ahí,
que anda en la calle el porquero.
SILVIO
2125
Con gente de cerda y cuero
no me entiendo.
CELIO
Redondilla
que supuesto que al gruñir,
estos pesadumbre den,
con pensar en la sartén
2130
donde chillan al freír,
Redondilla
TELLO
Calienta ese horno, Pascual.
CELIO
No hay romero, y el jaral
quemóse aqueste verano.
TELLO
Redondilla
2135
Pon ese carro, Ginés;
saca esas mulas, acaba.
(Entre TOMÉ con el casco en las manos lleno de vino, y dando traspiés.)
TOMÉ
¡Oh!... ¡Qué lindamente estaba!
Licor de los cielos es.
Romance (tirada)
Bien haya aquel santo padre
2140
que hizo tal invención:
¡que pueda de un sarmientico
salir tan dulce licor!
¡Oh!... ¡Cuál estaba el barreño!
Jugábamos de una y dos
2145
hasta que, viendo su resto,
arrojéme y hice choz.
(Reparando en TOMÉ.)
(Reparando en TOMÉ.)
TELLO
¡De la bodega! Pues ¿cómo?
SILVIO
2150
Él debe de ser ladrón
y el vino le ha detenido,
que es cárcel del seso.
TOMÉ
Estoy
el más contento que he estado
después que Dios me crió.
2155
Ea, señor casco, dadme
alguna consolación;
pues que va de casco a casco,
veamos cuál es mejor.
TELLO
¡Hola, cuitado! ¿Qué es esto?
TOMÉ
2160
¿Cuitado yo? ¡Vive Dios,
que está borracho don Félix!
¿Hablaste ya con Leonor?
BENITO
Señor, aqueste es criado
de don Félix.
TELLO
¡Confusión
2165
notable! Pues ¿ha venido?
TELLO
¿Don Félix por las paredes?
TELLO
¡Hola! Gente de mi casa,
2170
¡vive el cielo, que hay traición!
Dentro de ella está don Félix.
BENITO
Sin duda que no salió
de Manzanares.
TELLO
Inés,
Juana, Esperanza!...
(INÉS entre.)
INÉS
Entró agora
en su aposento.
TELLO
El temor
que tienes, me dice ya
mi deshonra.
TOMÉ
¿Es para hoy
el irnos de aquí, don Félix?
2180
Mira que es madrugador,
y podrá despertar, Tello.
INÉS
Señor, sintiendo tu voz,
entré a despertalla, y vi…
TELLO
¿Qué viste? Dime sí o no:
2185
¿está don Félix con ella?
INÉS
No, señor, que la llevó
aquesta noche don Félix.
BENITO
Si don Félix la ha llevado,
2190
no será contra tu honor;
tu hacienda ha sido la causa,
que ilustres sus padres son,
él la tendrá en la Membrilla.
TELLO
2195
Pues ¿dónde la tiene?
TELLO
¡Muerto soy, mi honor es muerto!
¡Hijas, en fin, plega a Dios
que quien os desea os tenga!
2200
¡Perdí mi hacienda y mi honor!
El más mal hijo en efeto
es hijo. ¡Buen pago dio
don Félix a mis deseos,
y a mis regalos Leonor!
2205
Dadme la yegua, que quiero
seguirle; y a ese ladrón
atalde en tanto que vuelvo.
(Vase.)
TOMÉ
Como sea
2210
en la bodega, me doy;
y es justo, porque el delito
en ella se cometió.
Acto III
(RAMIRO, FABIO y MÚSICOS.)
RAMIRO
Redondilla
Dejad que vengarme trate;
¿qué me puede suceder?
FABIO
2215
Vos dais, a mi parecer,
en extraño disparate.
RAMIRO
Redondilla
Si yo le pedí a Leonor,
y se excusó con decirme
que deseara servirme
2220
sin ofensa de su honor,
Redondilla
como dándome a entender,
Fabio, que sin él nací,
¿qué venganza para mí
como darle a conocer
Redondilla
2225
lo que por esto ha perdido
y lo que hubiera ganado?
FABIO
A la puerta habéis llegado.
RAMIRO
Que cantéis en ella os pido;
Redondilla
que ya tiro a la ventana
2230
de Tello una piedra.
MÚSICO
Advierte
que no las vuelvan de suerte
que se sepa a la mañana.
RAMIRO
Redondilla
No volverá, que está ya
el viejo muy quebrantado.
FABIO
Si habéis templado,
vaya de letra.
MÚSICO
(Canta.)
Canción (canzone)
Que de Manzanares era la niña,
y el galán, que la lleva, de la Membrilla.
El galán hidalgo, bizarro y libre
2240
llevóse la niña de los melindres;
ella fue la Circe de nuestra villa,
y el galán que la lleva, de la Membrilla.
(TELLO dentro.)
TELLO
Redondilla
¡Hola, Benito, Pascual,
Silvio, Bernabé, Clemente!
RAMIRO
2245
Ya llama el viejo a su gente.
FABIO
¡Vive Dios, que lo haces mal!
Redondilla
Que dar a los afligidos
aflicción, es fuerte caso.
RAMIRO
Que pase por lo que paso.
TELLO
2250
Salid los que estáis vestidos;
Redondilla
que este infame da en venir
a doblar mi deshonor.
FABIO
Supuesto que es labrador,
mira que pueden salir
Redondilla
2255
treinta mozos de su casa.
RAMIRO
Cantad, que es cosa de risa.
(Llamando.)
(Vuelven a cantar. Paseese Ramiro.)
MÚSICOS
Endecasílabos sueltos (tirada)
Él fue la deshonra del viejo padre,
2260
y ella fue la infamia de Manzanares,
con ir como infame desconocida;
y el galán que la lleva, de la Membrilla.
(Salgan TELLO, BENITO, SILVIO y otros, con alabardas y hondas.)
TELLO
¡Muera el infame mal nacido!
RAMIRO
Huye, Fabio, que piedras de villanos
2265
no tienen resistencia.
MÚSICO
¡Pesia tal, la guitarra me han quebrado!
SILVIO
Mejor fuera los cascos, bellacones.
TELLO
¡Que vengan a aumentar los males míos
2270
estos desvergonzados de esta suerte!
¿Qué quieres, vida, ya? ¿Qué aguardas, muerte?
BENITO
Ramirillo, señor, es el bellaco
que te da pesadumbre de este modo.
TELLO
Pues ¿eso no está claro? Ningún hombre
2275
que fuera bien nacido, me acordara
mi desventura por tan vil camino;
tan dormido parece que me tiene
esta desdicha, que a quitarme el sueño
viene con la canción de mi deshonra.
2280
¡Oh, hacienda vil! ¿Qué vales sin la honra?
¡Que no tuviera yo quien le matara!...
Lágrimas de dolor, bañad mi cara;
arrancaré mis canas porque el suelo,
con ellas y las lágrimas, engendre
2285
un basilisco que me mate.
BENITO
Mira
que provocas al cielo con la ira
cuanto suele obligarle la paciencia.
TELLO
Yo sé que un gran dolor tiene licencia:
poned recado y ensillad mi yegua;
2290
no he de vivir un hora en Manzanares,
pasar quiero el verano en mi cortijo,
allá me quiero estar, que aqueste infame,
con estas coplas que ha compuesto, ha hecho
que canten mi deshonra hasta los niños.
BENITO
2295
Bien harás en salir de Manzanares;
que en tu casa de campo estás seguro
de que no te fatiguen estas cosas.
(CELIO.)
TELLO
Pues ¿cómo vienes,
Celio, tan de mañana del cortijo
2300
y con tanto alboroto?
CELIO
El rey Fernando
pasa a Granada, donde va su ejército,
que le quiere correr la fértil vega;
topóse con el Príncipe su hijo,
que venía de Murcia a darle parte
2305
de la conquista de aquel noble reino,
donde ha ganado a Cartagena y Lorca,
y los que van haciendo su aposento
han tenido noticia de tu casa,
y hoy padre y hijo han de comer en ella,
2310
y aun no sé si dormir aquesta noche.
TELLO
Venga en buen hora el Rey; que, aunque soy pobre,
bien puedo aposentarle en mi cortijo;
no ha de costarle nada la posada,
parte, Benito, y mata un par de bueyes,
2315
veinte carneros, treinta o más cabritos,
desnuda el palomar, no quede apenas
un nido en él; vosotros, con ballestas.
(A los otros.)
Mataréis los conejos que pudiéredes,
y coma el Rey de balde con su gente.
2320
No quede ni un tocino que no gasten;
gracias a Dios, que para todos tengo,
y más ahora que Leonor me falta,
Leonor, ingrata a tanto amor.
BENITO
No llores,
que Dios dará remedio a tus desdichas;
2325
que tengo el ver al Rey por buen agüero,
y Félix, en efecto, es caballero.
TELLO
Erré en no se la dar bueno,
y él acertó con darme este veneno,
matóme con llevar la mejor prenda,
2330
y gozará más presto de mi hacienda.
(Éntrense, y salgan DON FÉLIX y LEONOR en hábito de soldado.)
DON FÉLIX
Quintilla
Ya estuvieran derribados
los castillos de Almanzor,
si como tú, Leonor,
tuviera el Rey los soldados.
2335
Ellos, de su acero armados,
Quintilla
ganarán ricos despojos;
pero aunque tengan enojos
de envidias mal empleadas,
más que un año sus espadas
2340
matan una hora tus ojos.
LEONOR
Quintilla
¿Burlas de mi valentía,
de mi espada y de mi talle?
Pues llegue ocasión de dalle
al moro Rey batería,
2345
que tú verás si aquel día
Quintilla
le falta a Leonor valor,
porque la opinión mejor
de amor, es que por la parte
del adulterio de Marte
2350
nació tan valiente Amor.
DON FÉLIX
Quintilla
Si de su junta fue cierto
que nació Amor, tú serías,
que amores y valentías
tienes en igual concierto.
2355
Yo me doy, Leonor, por muerto;
Quintilla
detén un instante el brío.
DON FÉLIX
Temo, aunque soy tan dichoso,
ver tu valor victorioso
2360
y ver tan rendido el mío.
DON FÉLIX
No, porque toda sospecha
queda en tus bríos deshecha.
LEONOR
¿Qué hará mi padre sin mí?
DON FÉLIX
2365
Consolarse que yo fui
Quintilla
quien te llevó de su casa.
LEONOR
Yerra el padre que no casa
su hija en edad igual;
que el deseo natural,
2370
muros de diamantes pasa.
(El MARQUÉS DE CÁDIZ con bastón, soldados.)
MARQUÉS
Octava real
Aguardo por instantes a Su Alteza:
ya me dicen que viene caminando.
SOLDADO
Del Moro desmayó la fortaleza;
en Jaén y Archidona está temblando.
DON FÉLIX
2375
Dos soldados ofrezco a tu grandeza
en servicio del ínclito Fernando.
MARQUÉS
¡Oh gallardo don Félix! Bien venido;
la palabra a Su Alteza habéis cumplido.
DON FÉLIX
Octava real
Cumplí la que le di, y en Dios espero
2380
que, corriendo la vega de Granada,
verá el valor de aqueste hidalgo acero.
MARQUÉS
Estima el Rey vuestra gallarda espada.
¿Quién es este mancebo caballero
de quien agora la traéis honrada?
DON FÉLIX
2385
Es mi hermano, señor.
DON FÉLIX
Viene a servir al Rey, y yo a enseñalle
N
X
Nota del editor«Estos dos versos faltan en el autógrafo. Sin duda los añadió Lope al imprimir la
comedia.»
.
MARQUÉS
Al lado de un hermano
de tal valor, seréis un Héctor presto.
LEONOR
Militando con vos, será muy llano.
MARQUÉS
2390
Haré que os honre el Rey del mejor puesto.
(Vanse el MARQUÉS y el SOLDADO.)
DON FÉLIX
También has de besar al Rey la mano.
LEONOR
Dispuesta estoy, ya que me puse en esto,
a no volver a ser mujer.
DON FÉLIX
Advierte
que mía lo has de ser.
(Entre de soldado con una espadilla en un tahalí de soga y su plumita, TOMÉ, en su
cuerpo.)
TOMÉ
Romance (tirada)
2395
Por las señas que he traído,
aquí tengo de encontrarlos,
que este es el cuartel manchego,
lleno de mozos bizarros,
aunque ninguno me ha dicho
2400
que anda mujer en el campo.
DON FÉLIX
Leonor, vuelve, por tu vida,
los ojos a aquel soldado;
¿no se parece a Tomé?
LEONOR
¡Cómo parece! Y es tanto,
2405
que pienso que es él.
DON FÉLIX
¿Qué digo?
¡Ah, soldado!...
TOMÉ
Si llamaron
soldado, no será a mí.
DON FÉLIX
¿Qué digo? Señor soldado,
el de la pluma y tahalí…
TOMÉ
2410
A mí dijo, aunque es de gallo
la pluma, el tahalí de soga…
Pero ¿qué estoy aguardando?
¿No es don Félix? Sí, ¿y digo
señor?...
DON FÉLIX
2415
¿Agora enojos, gallinas?
Dame esos brazos, borracho.
TOMÉ
Con verte cesa mi enojo;
y, en fin, te rindo los brazos.
¿Dónde está aquella?
DON FÉLIX
Pues ¿vila yo de mis ojos?
(Dele LEONOR por detrás una palmada.)
TOMÉ
Paso;
2425
que me has lastimado un hombro.
LEONOR
Tierno sois para soldado.
TOMÉ
¡Verá el diablo! ¿Ya sois macho?
TOMÉ
¿Tan aprisa,
2430
no estando ducha a calzarlos,
os zampasteis los briviescos?
DON FÉLIX
¿Cómo te fuiste, picaño,
aquella noche?
TOMÉ
¡Bueno! Tentando
2435
con lo escuro las paredes,
topé la bodega; bajo,
y en el barreño que escurre
el bitoque, meto el casco,
y púseme de manera
2440
que a la mañana me hallaron
cercado de mil mosquitos,
la lengua llena de sarro;
que me azotaron se dice,
entre cuatro o seis villanos,
2445
pero yo no lo sentí;
lleváronme entre otros cuatro,
donde en la calle dormí
a pesar de los muchachos.
DON FÉLIX
¡Buena guarda, por mi vida!
LEONOR
2450
¿Qué hay de mi padre?
TOMÉ
Ha dejado
a Manzanares, y vive
en su cortijo en el campo.
TOMÉ
Porque da Ramiro
en ir, con otros bellacos,
2455
a cantar todas las noches
a su puerta.
TOMÉ
Pareados endecasílabos
“Que de Manzanares era la niña,
y el galán que la lleva, de la Membrilla.”
Con esto y lo que se llama
2460
matraca entre cortesanos,
cantaleto entre estudiantes
y libelo entre letrados,
no le dejaban dormir,
y el viejo, lleno de agravios,
2465
no se pudiendo vengar,
aunque no sin intentarlo,
que luego el pícaro huía,
se partió desesperado
al cortijo donde vive.
DON FÉLIX
2470
Leonor, por el cielo santo,
que me has de esperar aquí.
DON FÉLIX
Eso no;
yo tengo amigos soldados
2475
donde has de quedar; que el ir
es peligro y es cansancio.
LEONOR
He tomado tanta ira
de ese traidor, que, aunque tanto
sienta tu ausencia y peligro,
2480
consiento en que vayas.
DON FÉLIX
Vamos,
Tomé, tú y yo; que me importa
que me guíes…
DON FÉLIX
Los pasos;
conque andando y fuera el miedo.
TOMÉ
Por mí, vamos, que a tu lado
2485
seré como los valientes
que acompañados son bravos,
y gallinas si están solos;
mas ¡por Dios! que voy temblando.
(Vanse.)
LEONOR
Soneto
¿Qué dicha de las otras se adelanta,
2490
que tenga firme la mudable rueda,
ni hay bien sin mal, ni mal que tanto exceda,
que falte al bien en que poner la planta?
No hay gusto sin azar, ni mar en tanta
bonanza, que una luna se esté queda,
2495
ni tan dulce manjar que serlo pueda,
si punta de limón no le levanta.
Agrios quieren tener también los gustos,
que son como manjares delicados,
y sus pesares a sus tiempos justos.
2500
Venid, disgustos, mas venid templados,
porque si no tuviera amor disgustos,
¿cómo tuviera gustos sazonados?
(Váyase y entre TELLO.)
TELLO
Canción (canzone)
Campo, ya no, desierto,
si en mi casa de campo
2505
tienes un Rey que tu cortijo vive,
y en cuanto descubierto,
ya con los pies estampo,
ya con los ojos miro, me recibe
por dueño y me apercibe,
2510
del imperio en señales,
coronas de sus hojas,
no quieren mis congojas
que asista a ver las púrpuras reales:
salgo de entre los reyes
2515
a ver los surcos de los juntos bueyes.
Las mesas con manteles
de tan varias labores,
dorada plata y vidrios venecianos,
los bordados doseles
2520
de escudos vencedores,
la corona de nobles cortesanos,
dos reyes castellanos
sentados a la mesa,
no alegran mis sentidos;
2525
que en mis bienes perdidos
todo el placer para mis ojos cesa;
que no es el oro ajeno
para remedio de los ojos bueno.
Con cuánta diferencia
2530
aquí miré colgarse
los racimos azules y dorados,
con verde diligencia
fértiles dilatarse
en brazos de los olmos acopados,
2535
asidos y enlazados
en rúbricas torcidas
de pámpanos hojosos,
y otras veces gozosos
de verse entre las varas guarnecidas
2540
de membrillos enanos,
tomar su olor los moscateles granos.
Mil veces desde el alba
cazando en este soto,
cayó en la noche, tropezando el día,
2545
y yo, cuando la salva
el ocaso remoto
al sol hacía que en su polo ardía,
a mi casa venía,
el arzón de mi yegua
2550
cargado de conejos,
pareciéndome lejos,
con ser mía, la tierra de una legua,
para ver a la ingrata
víbora que engendré, pues que me mata.
2555
Ya, campos, no la veo:
dejóme Leonor, prados;
bien os podéis secar, vides hermosas,
que ya tengo deseos
de veros agostados,
2560
y vueltas en espinas vuestras rosas.
¡Oh, tú, que ya reposas
en brazos de un extraño,
no mates atrevida
a quien te dio la vida!
2565
Tu viejo padre soy, que al fin engaño,
con deseos de verte,
la vida, que trocara por la muerte.
(El REY FERNANDO, el PRÍNCIPE y el MAESTRE.)
REY
Redondilla
Muy bien nos ha regalado.
TELLO
2570
A vuestros pies, gran señor,
tenéis al huésped postrado
Redondilla
para pediros perdón
de faltas tan desiguales;
que estos rústicos jarales
2575
indignos de serlo son:
Redondilla
creed que en mi voluntad
un palacio el alma ha sido.
REY
Y aun las obras han tenido
no sé qué de majestad:
Redondilla
2580
pedid lo que os diere gusto,
Tello.
TELLO
Perdón,
y que me lo deis es justo.
REY
Redondilla
No hay de qué vos le pidáis,
2585
si algún preso no tenéis
para quien perdón queréis.
TELLO
Redondilla
no os quiero pedir perdón:
castigo, señor, os pido.
REY
2590
¿Quién, Tello, os tiene ofendido?
TELLO
Un agravio, una traición.
REY
¿Haos tomado alguna tierra?
REY
¿Haos afrentado
2595
en la plaza o en la iglesia?
¿Qué os ha dicho? ¿Qué os ha hecho?
TELLO
Sepa, señor, Vuestra Alteza,
que yo tenía una hija
hermosa, para quien eran
2600
estos campos, estos sotos,
casas, viñas y dehesas;
y aunque era hermosa y gallarda
y aunque villana discreta,
presumo que el codiciarla
2605
era por mi rica hacienda:
no me mandéis proseguir;
que a los reyes, sobremesa,
no es música la del llanto.
REY
A los reyes que gobiernan,
2610
el llanto de los vasallos
y del labrador las quejas
es la música mejor.
TELLO
Entre muchos que quisieran
casar con Leonor, mi hija,
2615
un hombre de buenas letras
me aficionó, porque en casa
de un labrador muy bien entran
pues en los hijos que dan
quitan la antigua rudeza.
2620
Este hidalgo que os decía,
viendo que ya estaba cerca
el matrimonio tratado,
y que fue por su pobreza
el no se la dar a él,
2625
una noche, ¡a Dios pluguiera
fuese la postrera mía!
Por la pared de una huerta
escaló mi casa, entró,
y al fin la robó; que en ella
2630
pudo más su amor que el mío,
y su interés que mi afrenta.
Quisiera pasar de aquí,
pero el llanto no me deja;
que hay padres enamorados
2635
que lloran también ausencias,
y enternéceme la suya.
REY
¡Vive Dios, que si tuviera
en mi poder ese hombre,
que la romana grandeza
2640
tuviera en poco a Torcato,
y a Seleuco en menos Grecia,
si fuera mi propio hijo!
Y ¿adónde se fue con ella?
TELLO
A vuestra guerra, señor;
2645
y pues vais agora a ella,
suplícoos que le mandéis
prender.
ALONSO
¡Ay de su cabeza,
Maestre, si el Rey mi padre
acierta en el campo a verla!
REY
Tomad
una memoria que tenga
nombres y señas de entrambos.
MAESTRE
Dadme los nombres y señas.
TELLO
Yo os daré señas y nombres.
ALONSO
2655
¿Tócale, señor, la afrenta
a un padre, hermano o pariente,
cuando una mujer no es buena?
REY
No, que solo toca a quien
llegó a los brazos con ella;
2660
que en lo que ellos no le han dado,
no puede caber afrenta.
(Éntrense.)
(RAMIRO, FABIO y MÚSICOS, de noche.)
FABIO
Redondilla
Dejadme de acompañar;
que ya me tenéis celoso.
RAMIRO
Sin razón vais sospechoso.
FABIO
2665
Sin celos, ¿quién puede amar?
Redondilla
En amorosos desvelos
dicen que dan al favor,
el primer paso el amor,
pero el segundo los celos.
Redondilla
2670
Si Leonor en Manzanares
estuvieses, yo creyera
que Laurencia nunca os diera
ni deleites ni pesares;
Redondilla
pero ya Leonor perdida,
2675
¿quién duda que volveréis
a Laurencia?
RAMIRO
No penséis
que una cosa aborrecida
Redondilla
se vuelve a querer jamás.
FABIO
Como falte lo mejor,
2680
lo que parece peor
suele conocerse más.
Redondilla
¿No habéis visto el que comiendo
está un racimo, dejar
los agraces, y picar
2685
lo que maduro está viendo,
Redondilla
y acabado lo maduro
comer también el agraz?
Pues ¿cómo tendré yo paz,
ni estaré de vos seguro,
Redondilla
2690
si viendo acabar la ausencia
los racimos de Leonor,
os manda comer amor
los agraces de Laurencia?
MÚSICO
Redondilla
A la ventana se ha puesto.
RAMIRO
2695
Hablad, que yo aguardo aquí.
RAMIRO
Sí,
que para olvidar es presto.
(LAURENCIA en alto.)
FABIO
¿Quién puede ser,
sino quien siempre os adora?
FABIO
Pues ¿hay hora
de servir a una mujer
Redondilla
como cuando duermen todos?
FABIO
No os lo diré
2705
si me matáis de mil modos.
FABIO
Aun no perdéis
ese nombre de la boca.
LAURENCIA
Redondilla
2710
¿Traéis quien cante?
LAURENCIA
Pues por dalle
pena, quiero hacer cantalle,
que bien sé que la sabrán,
Redondilla
FABIO
2715
¿Cosa que sea de celos?
LAURENCIA
Mejor me guarden los cielos;
mas no, que le tengo amor.
FABIO
Redondilla
Señores, va de letrilla
(Aparte a los músicos.)
para hacer ciertos pesares.
FABIO
La de Manzanares,
y el galán de la Membrilla.
(Cantan.)
MÚSICOS
Pareados endecasílabos
Que de Manzanares era la niña,
y el galán que la lleva, de la Membrilla.
(Entren DON FÉLIX y TOMÉ.)
TOMÉ
Y el mejor
2725
que se pudo imaginar.
DON FÉLIX
¡Qué aquí vengan a cantar
las desdichas de Leonor!
DON FÉLIX
Si haré;
que asienta muy bien un palo
2730
sobre una copla.
TOMÉ
Es regalo
pegar en oyendo el pie.
(Canten.)
MÚSICOS
Pareados endecasílabos
La niña era rica, pobre el hidalgo;
sacóla de casa por un terrado.
TOMÉ
Redondilla
¡Vive Dios, que es gran mentira,
2735
porque por la huerta fue!
¿Qué aguardas?
TOMÉ
Tu flema, señor, me admira:
Redondilla
pues ¿estos han de decir
que por terrado salió?
DON FÉLIX
2740
¿Qué importa? En la tierra dio.
(Canten.)
MÚSICOS
Pareados endecasílabos
Amor fue membrillo, y ella pepita,
y el galán que la lleva, de la Membrilla.
(Sacudan.)
DON FÉLIX
Redondilla
Pícaros, ¿de aqueste modo
2745
se cantan infamias tales?
FABIO
¡Vive Dios, que el mundo todo
Redondilla
ha dado sobre Ramiro!
Adiós.
RAMIRO
Redondilla
¡Muerto soy! Desdicha igual
merece mi sinrazón.
(LAURENCIA abajo; ellos se entren acuchillando; RAMIRO quede.)
LAURENCIA
No me sufre el corazón
2755
que a Ramiro traten mal.
(Huyen los demás.)
Redondilla
¡Ay, Dios! ¿Quién está caído?
LAURENCIA
Sí, mi bien;
que quiere el cielo también
vengar mi amor de tu olvido.
Redondilla
2760
Pero no permita Dios
que de ti tome venganza,
aunque ya sin esperanza
del remedio de los dos.
Redondilla
LAURENCIA
2765
Entra en mi casa, aunque veo
cumplir tan mal mi deseo
las mudanzas de los días;
Redondilla
entra, que ya la apercibo
para mi fin, pues es cierto;
2770
y estarás, Ramiro, muerto
donde no quisiste vivo.
RAMIRO
Redondilla
¡Ay, Laurencia, no es razón
que te vengues de mi muerte!
LAURENCIA
¿Darte el alma es ofenderte,
2775
y más en esta ocasión?
Redondilla
Vivirás, aunque este día
tu vida el cielo concluya,
porque en saliendo la tuya,
tendrás, Ramiro, la mía.
(Éntrense, y toquen una caja, saliendo con las espadas desnudas el MAESTRE, DOÑA LEONOR,
el PRÍNCIPE y el REY.)
REY
Octava real
2780
No es malo este principio.
MAESTRE
Es tan notable,
que vuelve el Moro hasta Granada huyendo.
ALONSO
Con voz de ya vencido, lamentable,
cobarde piensa que le vas siguiendo.
REY
Bella ciudad, permite que te hable,
2785
pues en amarte tanto no te ofendo.
ALONSO
Seguro puedes, pues tus rayos mira
en las almenas de la puerta Elvira.
REY
Octava real
Granada, de Castilla vengo a verte;
si la vega te corro, no te enojes,
2790
yo soy, ciudad, tu amante, y de esta suerte
celos te doy porque el rigor aflojes;
como te veo tan gallarda y fuerte,
talo tus campos donde están tus trojes;
y ojalá por tus últimas exequias
2795
cortara el hielo el agua en tus acequias.
Octava real
Cercarte pienso por algunos días,
probarte quiero, cuando no ganarte.
ALONSO
En todas estas bellas correrías
ningún soldado tiene mejor parte
2800
que este gallardo mozo, a quien podrías
fiar de tu blasón el estandarte;
yo le vi con mis ojos peleando,
Héctor en fuerzas, y en destreza Orlando.
Octava real
LEONOR
Cobardía
2805
puedes llamar el no dejar tu lado,
pues a la sombra del valor venía,
que te dio el cielo, mi temor guardado.
REY
Pues Alfonso celebra tu osadía,
estima en mucho tu valor, soldado.
2810
¿De dónde eres?
LEONOR
Manchego, a tu servicio
con el honor del militar oficio.
LEONOR
¿No basta la nobleza
de ejercitar las armas?
REY
Es bastante;
mas suele honrar también naturaleza,
2815
como en la mina al oro y al diamante.
ALONSO
Hónrele con un cargo Vuestra Alteza
a su valor y prendas semejante;
que quiero yo tenerle en mi servicio.
REY
Hazle tu capitán, que es digno oficio.
LEONOR
Yo, señor, Leonardo
me llamo.
ALONSO
Pues, Leonardo, con la plaza
te quiero honrar de capitán gallardo.
ALONSO
Mi cuello, amigo, enlaza.
LEONOR
Un hermano mayor que tengo aguardo;
2825
hónreme Vuestra Alteza con dar traza
que sea él capitán; yo alférez sea,
porque este oficio en justa edad se vea.
ALONSO
Octava real
Pues tenga la jineta vuestro hermano,
y la bandera vos.
REY
No será en vano
que procuréis que esté don Félix preso.
MAESTRE
El memorial de aquel honrado anciano,
que sirve a su delito de proceso,
truje conmigo.
MAESTRE
2835
Daréle a un oficial que le pregone.
MAESTRE
El nombre del soldado
que viene aquí, Su Alteza buscar manda;
echad un bando, y con igual cuidado
prendelde.
LEONOR
Harélo ansí. (Con alas anda
2840
la fortuna en mi bien, pues que me han dado
que con un bando, siendo de su banda,
prenda a don Félix, aunque bien sospecho
que ya está preso si lo está en mi pecho.)
(El MARQUÉS entre.)
MARQUÉS
Endecasílabos sueltos (tirada)
Rehusando dar a Vuestra Alteza nuevas
2845
que le causen dolor, me detenía;
la Reina mi señora, queda enferma,
y con peligro de la vida.
REY
¡Ay, cielo,
ya mi victoria llamaré sangrienta!
ALONSO
A sombra de los bienes se aposenta
2850
siempre el dolor.
MARQUÉS
No excusa Vuestra Alteza
partir a Burgos.
REY
El amor me obliga,
cuando no la razón; quede el Maestre
por general en tanto, pues es justo
que me acompañe el Príncipe.
ALONSO
No puedo
2855
encarecer, señor, lo que agradezco
que me llevéis con vos.
REY
Ciudad famosa,
quéjate de la muerte, pues es causa
que no merezcan esos altos muros
las banderas de Cristo soberano,
2860
y yo el ponerlas con mi propia mano.
Octava real
Cercada quedas; mira bien que seas
agradecida, y no rebelde, en tanto
que con las armas otra vez me veas
dar a tu Alhambra temeroso espanto.
2865
Si ser cristiana o bárbara deseas,
yo lo veré si te me rindes cuanto
te merece mi amor, Granada hermosa;
seré yo tuyo, y tú serás mi esposa.
(Váyanse todos, y quede LEONOR.)
LEONOR
Quintilla
No quedo sin confusión,
2870
aunque mejorada quedo
de honras que imposibles son,
pues todas las templa el miedo,
don Félix, de tu prisión.
Quintilla
El Rey me manda buscarte,
2875
pero presto puedo hallarte
si me pregunto por ti.
¿Está un atambor ahí?
LEONOR
Quintilla
del campo camina echando
2880
un bando.
LEONOR
Di que pena de la vida
parezca… (Yo soy perdida,
mi muerte voy procurando…)
LEONOR
Di
2885
don Félix de Trillo.
ATAMBOR
¿Es para premio o castigo?
ATAMBOR
(Toque un poco la caja, y diga:)
“Ante los capitanes del tercio del Príncipe nuestro señor parezca D. Félix de Trillo,
por mandato de Su Alteza, pena de la vida.”
(Torne a tocar.)
LEONOR
Quintilla
Con esto parte, y darás
2890
vuelta al ejército. ¡Ay, cielo!
ATAMBOR
¿No contiene el bando más?
(Vase.)
LEONOR
Recelo
que a buscar mi muerte vas;
Quintilla
pero puesto que sospecho
2895
que diligencias ha hecho
mi padre, más le aseguro
con buscarle, pues procuro
guardarle en mi propio pecho:
Quintilla
(DON FÉLIX y TOMÉ.)
DON FÉLIX
2900
No quisiera haber venido.
TOMÉ
Que te vuelvas te aconsejo.
DON FÉLIX
Al Rey se ha quejado el viejo,
desdicha notable ha sido.
TOMÉ
Quintilla
Pena, señor, de la vida,
2905
te han mandado parecer.
DON FÉLIX
¡Si está Leonor ofendida!...
Pero siendo mi mujer,
¿qué puede haber que me pida?
Quintilla
¡Cuántos reyes han casado
2910
al criado y al soldado,
y para ejemplo después
las cabezas a los pies
puesto de un padre agraviado!
Quintilla
¡Ay, Tomé, tienes razón!
2915
Pero ¿no es Leonor aquella?
DON FÉLIX
¡Ah soldado!... ¡Ah luz, ah estrella
del mar de mi confusión!
DON FÉLIX
Soy
2920
un esclavo de estos brazos.
LEONOR
Con mil almas te los doy.
DON FÉLIX
Si es prisión la de estos lazos,
con otras tantas lo estoy.
TOMÉ
Quintilla
¿No hay uno para Tomé
2925
de barato de ese gusto?
LEONOR
Si de estos brazos podré
tenerle en otros, es justo
que los deje y te los de.
DON FÉLIX
Quintilla
¿Qué es esto que el Rey ordena?
2930
Pena de la vida suena
el bando, prenda querida;
mirad que sois vos mi vida
y será vuestra la pena.
Quintilla
En fin, que pena de vos
2935
me manda el Rey parecer.
LEONOR
Contemos, Félix, los dos
nuestras historias.
DON FÉLIX
Quintilla
que pagase ya Ramiro
2940
su malicia.
TOMÉ
No,
pero anda en eso; y me admiro
que a un hurgón que le di yo
no diese el postrer suspiro.
DON FÉLIX
Con Laurencia
2945
por tu ausencia.
LEONOR
¡Qué bizarra
estaría de mi ausencia!
TOMÉ
Al son de cierta guitarra
se comenzó la pendencia.
DON FÉLIX
Quintilla
Bien pagaron la letrilla
2950
del galán de la Membrilla;
mas di, mi bien, ¿qué pregón
es este?
LEONOR
Con la ocasión
de partirte a nuestra villa,
Quintilla
fue forzoso que saliese
2955
con aquellas camaradas
donde me dejaste, y fuese
a acompañar sus espadas
donde el Príncipe me viese.
Quintilla
Vióme; y como estás en mí,
2960
peleaste, y parecí
tan valiente, que me ha dado
el Rey un oficio honrado:
ya soy capitán.
LEONOR
Quintilla
Pero dije que tenía
2965
un hermano, y que sería
más justo, por ser mayor,
darle el cargo, aunque en amor,
que eres el menor sabía.
Quintilla
Mandólo Su Alteza ansí;
2970
hízome alférez a mí,
y eres tú mi capitán.
TOMÉ
Y a mí, ¿qué oficio me dan?
¿No se acuerda el Rey de mí?
TOMÉ
No acabo
de salir de labrador;
mas cabo me está mejor
si ha tanto tiempo que cavo.
DON FÉLIX
Quintilla
Cosas son que, a no quererte,
2980
era imposible creerte.
LEONOR
Apenas fui capitán,
cuando este cargo me dan
de buscarte y de prenderte.
Quintilla
Bien conocí la ocasión;
2985
mas no pudiendo excusarme,
traté de hacer tu prisión
porque es guardarte y guardarme.
(El MARQUÉS y SOLDADOS.)
MARQUÉS
Endecasílabos sueltos (tirada)
Partan volando algunos capitanes
2990
para hacer gente, que, si el cerco dura,
será forzosa.
LEONOR
Aquí señor invicto,
puedo ofrecerte al capitán hermano.
DON FÉLIX
Si a servirte
llego en buena ocasión, humildemente
2995
te suplico me mandes.
MARQUÉS
¿Sois hermano
de Leonardo?
DON FÉLIX
Su hermano y vuestro esclavo.
TOMÉ
Y a mí también, señor, que soy el cabo.
MARQUÉS
Capitán, a buen tiempo habéis venido.
TOMÉ
Sí, señor, a buen tiempo hemos llegado.
MARQUÉS
3000
Es menester hacer alguna gente.
TOMÉ
¿Tan poca le parece que está hecha
sin la que van haciendo cada día?
MARQUÉS
¡Bestia! Es lenguaje de la guerra.
TOMÉ
He visto
mil cosas de esta traza que no entiendo:
3005
que es caballo ligero a un hombre dicen,
a otro que es trompeta porque tañe,
a uno coselete y a otro pica;
no es en mi tierra ansí, que a los caballos
llaman caballos, y a los hombres hombres;
3010
aunque también en cosas de los jueces
suelen decir: “Esto mandó la sala”,
y la sala no manda, que es de yeso.
(A DON FÉLIX:)
¿De dónde sois?
DON FÉLIX
Señor, para servirnos,
de la Membrilla soy.
MARQUÉS
Donde los hombres
3015
son conocidos, más amigos tienen;
allí me habéis de hacer algunos.
DON FÉLIX
Pienso
que se vendrá conmigo media villa.
MARQUÉS
Pues id vos, capitán, a la Membrilla,
y el alférez Leonardo a Manzanares;
3020
y despachad con brevedad en todo.
(Váyase el MARQUÉS.)
DON FÉLIX
Buscaré de servirte el mejor modo.
¿Qué te parece de esto?
LEONOR
Que no puedes
huir de tu fortuna.
DON FÉLIX
No me pesa
de ir honrado de este noble cargo,
3025
pues voy seguro de cualquier peligro.
DON FÉLIX
Seguirme en ese hábito;
que si fueres de alguno conocida,
serás mirada, pero no ofendida.
TOMÉ
Y el cabo, ¿qué ha de hacer? ¿Atar la gente?
DON FÉLIX
3030
Ea, señor alférez, brevemente
bandera y caja apreste.
LEONOR
Esté seguro
el señor capitán de que procuro
servirle.
DON FÉLIX
Pues partid a Manzanares;
que he de alojarme en casa de mi suegro.
LEONOR
3035
¿En casa de mi padre?
DON FÉLIX
Y dormir pienso
en tu aposento mismo.
TOMÉ
Huélgome, que ya tengo en ella el mío.
TOMÉ
La bodega, donde haré mi cama
al pie de cierta sonorosa fuente
3040
que me dé en esta boca eternamente.
(Éntrense, y salgan BENITO e INÉS.)
BENITO
Redondilla
La casa, Inés, apercibe,
que ya está libre señor.
INÉS
Según eso, ¿está mejor
Ramiro?
INÉS
Redondilla
3045
¡Que prendiese este hombre impío
a señor!
BENITO
Tuvo razón,
pues fue indicio la canción,
y aun de pensamiento mío.
Redondilla
Cuido que, por su dinero,
3050
Tello debió de buscar
algún mozo del lugar,
diestro de pala y de acero,
Redondilla
como hombre de entrambas sillas.
INÉS
Como quiera que ello fue,
3055
lindamente me vengué
de la letra en sus costillas.
BENITO
Redondilla
Lo que por la villa oí
que más que todo sintió,
fue que puesto amaneció
3060
un rétulo.
BENITO
Así:
“¡Ay, que si los palos eran de encina
N
X
Nota del editor digital«Estribillo suelto entre redondillas.»
,
al galán que los dieron, de la Membrilla!”
BENITO
Y lindo son,
3065
que suena que es bendición.
(Entren TELLO, CELIO y SILVIO.)
CELIO
Prisión injusta y forzosa:
Redondilla
descansa, pues libre estás.
TELLO
Algo consolado estoy,
3070
no puedo deciros más;
Redondilla
que el castigo de Ramiro
me despica de la ausencia
de Leonor.
SILVIO
Ya con Laurencia
se casa.
INÉS
Redondilla
3075
que Fabio fue pretensor
de esa plaza.
TELLO
Ya la plaza
Ramiro desembaraza;
que habrá toros si hay amor.
CELIO
Redondilla
¿No sabes como pasó,
3080
no ha mucho, el Rey por aquí?
TELLO
¡Cómo! ¿Se acordó de mí?
¡Cómo! ¿A don Félix prendió?
BENITO
Redondilla
Nunca en tan grandes cuidados
caben pequeñas memorias.
TELLO
3085
No le darán mil victorias,
aunque aumenten sus estados,
Redondilla
tanta gloria como hacer
justicia.
(Suena una caja dentro.)
SILVIO
Cajas son, y no de fiestas.
BENITO
3090
Soldados deben de ser.
(DON FÉLIX, LEONOR, TOMÉ y algunos soldados, bandera y caja.)
DON FÉLIX
Redondilla
Esta casa me parece
a propósito.
TOMÉ
Es grande y es lindo puesto.
TELLO
¿Es ilusión que me ofrece
Redondilla
3095
el temor, o el capitán
es don Félix?
LEONOR
La bandera
me ha de encubrir.
(A TELLO:)
DON FÉLIX
No quisiera
por el enojo que dan,
Redondilla
traer soldados aquí;
3100
perdonad si en esto excedo.
TELLO
Pues vivo y miraros puedo,
no hay alma ni honor en mí.
DON FÉLIX
Redondilla
No quisistes que alojase
mi persona aquí algún día,
3105
y traigo mi compañía.
TELLO
¡Qué tal desvergüenza pase!
DON FÉLIX
Redondilla
Aquí veréis lo que valgo
para amigo.
DON FÉLIX
Debe un rico labrador
3110
alojar un pobre hidalgo.
Redondilla
Quedará la casa honrada
de aquello que le faltó;
que bien puedo honrarla yo,
aunque es tan limpia y preciada.
TELLO
Redondilla
3115
Tan limpia ya la tenéis,
que ni aun honra habéis dejado
pues más os habéis llevado
que darme ahora podéis.
Redondilla
Ya no tenéis qué llevar,
3120
¿para qué venís aquí?
Debéis de venir por mí
para acabarme de honrar.
Redondilla
Vencisteis la fortaleza,
escalasteis la muralla,
3125
si fue mucho conquistalla
por almenas de flaqueza.
Redondilla
Y agora metéis soldados
para saquear mi hacienda
pero tras aquella prenda
3130
todos venís engañados;
Redondilla
que en mi casa no hallaréis
capitán, más plata y oro;
que era Leonor mi tesoro,
y ha días que la tenéis.
DON FÉLIX
Redondilla
3135
Si yo pensara enojaros,
no hubiera venido aquí;
y eso que decís de mí
son engaños y muy claros.
Redondilla
¿No habéis estado en prisión
3140
por la herida de Ramiro?
DON FÉLIX
¿Libre no os miro?
Luego testimonio son.
DON FÉLIX
Pues también
lo puede ser vuestro engaño;
3145
y pues yo no os hice daño,
haced que pronto me den
Redondilla
aposento para mí,
y otro al alférez, que viene
algo enfermo, que bien tiene
3150
memoria de que hay aquí
Redondilla
alguno en que ya posó
sin tener mi compañía.
TELLO
Pienso que el último día
de mi desdicha llegó.
Redondilla
3155
Tomad, señor capitán,
la casa, que el cuerpo es
de un alma; pero después,
si tengo honor os dirán
Redondilla
estas manos, aunque ancianas;
3160
que no caduca el valor,
porque suele arder mejor
en la nieve de las canas.
LEONOR
De ver llorar
a mi padre, triste estoy.
DON FÉLIX
3165
Más que tristezas le doy,
contentos le pienso dar.
TOMÉ
Romance (tirada)
¡Pardiez, señor capitán,
que andan buenas las boletas!
Dos aposentos pedís
3170
que es mentira manifiesta,
uno para vos, y otro
para el alférez; que sea
para deslumbrar a Tello.
Bien es, porque no lo entienda;
3175
mas si habéis de dormir juntos,
el aposento que queda
desembarazado os pido;
que al entrar, vi la bodega
con dos valientes candados.
LEONOR
3180
¡Ah!... Señora Inés, detenga
el paso.
INÉS
Voy a sacar
ropa que serviros pueda.
LEONOR
¿Quiere que le diga yo
dónde hay sábanas?
INÉS
¿Requiebra
3185
vuestra merced las villanas?
INÉS
Pues sepa
que a un pellizco un mojicón,
y a un beso una coz gallega.
(Éntrese.)
(BENITO entre.)
BENITO
Pueden, señores soldados,
3190
cajas, banderas y mesas
mudar aprisa a otra parte,
porque sepan que el Rey llega
a dormir en esta casa;
que da a Granada la vuelta,
3195
con una carta que tuvo
de que está buena la Reina.
Ea, ¿qué me están mirando?
¿Hay fuego, hay furia que sea
como un villano, si tiene
3200
el Rey en el cuerpo?
DON FÉLIX
Venga
muchas veces en buen hora
a aquesta casa Su Alteza;
que yo me iré, que es muy justo
¡Hola! Cajas y bandera
3205
recoged.
TOMÉ
¿Luego ya el cabo
no se aloja en la bodega?
(El REY, el PRÍNCIPE, los demás, y TELLO.)
REY
No vengo a desalojar;
que donde están mis banderas
estoy yo: basta, buen Tello,
3210
que a vuestra casa y hacienda
vengo huésped cada día.
TELLO
Sabe muy bien Vuestra Alteza
que le aposento en el alma
y cabrá, porque en la iglesia
3215
oí decir que cabía
Dios, siendo infinito, en ella.
(Entren RAMIRO, FABIO y LAURENCIA.)
RAMIRO
Con la ocasión, gran señor,
de que os merezca esta tierra,
pido justicia a esos pies.
REY
3220
Teneos: ¿qué gente es esta?
RAMIRO
De Tello, señor, os pido
justicia.
REY
¡De Tello! Fuera
buen hospedaje.
RAMIRO
Señor,
una hija, aunque más bella
3225
que honesta, de aquesta casa
llevó un hidalgo a la guerra.
Compusiéronle enemigos,
o el vulgo junto, una letra,
y porque cantar la hice,
3230
me ha puesto de tal manera,
que de heridas estoy manco;
prendíle, mas la riqueza
le dio presto libertad:
aquí están Fabio y Laurencia,
3235
testigos de todo el caso;
infórmese Vuestra Alteza,
y mande hacerme justicia.
TELLO
Señor, nada de esto prueba,
porque es su pariente Fabio,
3240
y ya su mujer Laurencia,
y yo con toda mi gente
pruebo que vino en mi ofensa
a cantarme estas deshonras
muchas veces a mi puerta.
RAMIRO
Señor,
todos lo cantaban.
REY
¡Buena
disculpa! A los tres destierro
tres años de aquesta tierra.
REY
Ya no hay que advierta:
¿qué capitán se alojaba
en casa?
DON FÉLIX
(Agora comienza
el sermón para nosotros.)
(Turbado.)
Yo, señor, yo.
DON FÉLIX
Yo era
3255
el que alojarme quería.
TELLO
Conózcale Vuestra Alteza;
que sobre haberme llevado
mi hija de esta manera,
viene a alojarse en mi casa.
REY
Pues ¿en qué tierra
de alarbes llevan las hijas,
y en las casas se aposentan?
3265
Confieso que me servís,
pero viéneos la cabeza
un poco grande. ¡Hola! Llamen.
DON FÉLIX
¿Qué han de llamar? ¿No se acuerda
Vuestra Alteza que en Toledo
3270
le pedí un hábito o renta
por mis servicios, y viendo
que me enviaba a la guerra,
le dije que no sería
mía la culpa si en esta
3275
casa sucediese un caso
que a su dueño diese pena,
y que respondió: “No importa;
servid, que la culpa es nuestra?”
Pues ¿cómo por culpa suya
3280
quiere agora Vuestra Alteza
quitarme la vida a mí?
REY
Tello, la verdad es esa.
Yo soy culpado; mirad
cómo me dais la sentencia,
3285
que ya estoy en vuestras manos.
TELLO
Señor, yo estoy en las vuestras;
per obligad a don Félix
a que mi Leonor parezca.
REY
Don Félix, esto es razón;
3290
dádsela, pues, que ya es fuerza
que os caséis, y que tengáis
en paz su hija y su hacienda;
que yo pago el hospedaje
con daros hábito y renta.
DON FÉLIX
3295
Señor, besándoos los pies,
haré que a lo mismo venga.
(A LEONOR:)
Llegad, alférez, aquí.
TELLO
3300
Hija, ¿qué mudanza es esta?
LEONOR
Padre, yerros por amores;
oro tenéis con que sean
dorados.
TOMÉ
Y del cabo, ¿no se acuerdan?
TOMÉ
También es dehesa Inés;
3310
cinco dehesas me quedan,
bien puedo echarme a pacer,
una viva y dos de hierba.
DON FÉLIX
Y aquí acaba la comida
3315
del Galán de la Membrilla,
última flor de la Vega.