Jornada I
Sale la infanta DIONISIA sola, de caza, con un venablo en la mano
Dionisia
Quintilla
0001
Si por sendas tan estrechas
0002
al ligero viento igualas,
0003
que yo soy viento sospechas,
0004
o muestras que llevas alas
0005
en las plumas de mis flechas.
Quintilla
0006
Párate, ciervo, un momento,
0007
a ver mi cansancio atento,
0008
si algún descanso te da.
0009
¿Piensas que siguiendo va
0010
tu curso mi pensamiento?
Quintilla
0011
¡Oh, notable ligereza,
0012
que a la del tiempo equipara
0013
la común naturaleza,
0014
y en aquellas aguas para,
0015
bañando pies y cabeza!
Quintilla
0016
¡Dichoso tú, que, afligido,
0017
llegaste al centro querido
0018
de ese arroyo puro y manso!,
0019
que tarde llega al descanso
0020
un corazón afligido.
Sale el conde ENRIQUE, de caza
Enrique
Quintilla
0021
Enramadas arboledas,
0022
yedra que las vas vistiendo,
0023
y por sus ramas te enredas;
0024
aguas que, estando corriendo,
0025
parece que os estáis quedas;
Quintilla
0026
sombras que el temor alteran,
0027
y contra el sol perseveran;
0028
montes, de aspereza llenos,
0029
para pensamientos buenos,
0030
si en vosotros se perdieran;
Quintilla
0031
veis aquí un hombre dichoso
0032
si no estuviera confuso;
0033
pero el punto venturoso,
0034
en que mi estrella te puso,
0035
tiene el fin dificultoso.
Quintilla
0036
Donde el alma apenas toca,
0037
en una fortuna loca,
0038
soy Tántalo de mi bien,
0039
que, por más que me le den,
0040
no puedo llegar la boca.
Enrique
Señora mía...
0042
No en balde esta fuente hermosa
0043
sus márgenes excedía,
0044
y con envidia la rosa
0045
más vivo color tenía.
Quintilla
0046
No en balde el viento le daba
0047
música al monte, y tocaba
0048
estas hojas a concierto.
0049
No en balde el sol descubierto
0050
las verdes cumbres doraba.
Quintilla
0051
No en balde este claro río,
0052
detenido entre esas piedras,
0053
paraba su curso frío,
0054
y abrazaban estas yedras
0055
este olmo, retrato mío.
Quintilla
0056
No en balde por ver, señora,
0057
aquesas plantas ligeras,
0058
todas las flores ahora
0059
se quitan las vidrïeras
0060
del rocío de la aurora.
Quintilla
0061
No en balde estaba este prado
0062
de más cambiantes pintado
0063
que del cielo el arrebol,
0064
sirviendo de alfombra al sol,
0065
adonde está reclinado.
Quintilla
0066
Que esas estrellas dichosas
0067
alegran, con dar sus lumbres,
0068
al sol, montes, fuentes, rosas,
0069
olmos, ríos, yedras, cumbres,
0070
prados y flores hermosas.
Dionisia
Quintilla
0071
Mucho aquestas soledades
0072
me obligan a que te diga,
0073
del alma, grandes verdades.
Enrique
0074
Harto más mi fe te obliga
0075
si a mi amor te persüades.
Quintilla
0076
No mires a tu valor;
0077
aparta de tu grandeza
0078
los ojos de mi favor,
0079
que no viendo mi bajeza,
0080
es la distancia menor.
Quintilla
0081
Quien en alto está subido
0082
ya no es bien que mire al suelo;
0083
que no me mires, te pido,
0084
que soy suelo de ese cielo,
0085
de mil estrellas vestido.
Quintilla
0086
De amor las ciertas señales
0087
es igualar desiguales,
0088
que en su mano celestial
0089
tiene una balanza igual,
0090
que hace las almas iguales.
Dionisia
Quintilla
0091
Conde, si tanta humildad
0092
os detiene a mi valor
0093
para tener igualdad,
0094
pensaré de vuestro amor
0095
que no me tratáis verdad.
Quintilla
0096
Que como no he de tener
0097
en pensamiento jamás
0098
que menos pudistes ser,
0099
vos os habéis de atrever
0100
a no pensar que soy más.
Enrique
Quintilla
0101
¡Oh, divino entendimiento!
0102
¡Por qué camino ha igualado
0103
su amor y mi pensamiento,
0104
y a su grandeza animado
0105
mi cobarde atrevimiento!
Dionisia
Quintilla
0106
Dejemos divinidades
0107
y la grandeza humanemos;
0108
desnudemos las verdades,
0109
y, si es posible, juntemos
0110
a un alma dos voluntades.
Enrique
Quintilla
0111
Decid, mi bien, que aquí estoy.
Sale el duque OTAVIO
Otavio
0112
Siguiendo mi muerte voy,
0113
perseguido de una fiera,
0114
que hasta que en sus manos muera,
0115
ignorante Adonis soy.
Quintilla
0116
¿Quién ha visto que el que caza
0117
vaya de la fiera huyendo
0118
como del toro en la plaza,
0119
sino yo, que voy siguiendo
0120
la que mi muerte amenaza?
Quintilla
0121
¿Qué fuerza puede tener
0122
contra un hombre una mujer?
0123
Pero, pues que vence a un hombre,
0124
sin duda es fuerza del nombre,
0125
que no valor de su ser.
Quintilla
0126
No es la fortuna importuna
0127
porque tiene fuerza alguna,
0128
ni la muerte tiene ser;
0129
mata el nombre de mujer,
0130
si lo son muerte y fortuna.
Quintilla
0131
Puso gran virtud el cielo
0132
en palabras, piedras, yerbas,
0133
que dice y que tiene el suelo,
0134
y aquí, fiero amor, reservas
0135
tu poder de fuego y hielo.
Quintilla
0136
En la yerba de tu flecha
0137
hay virtud, piedra en el pecho
0138
que adoro, y que no aprovecha;
0139
pero palabras han hecho
0140
más daño que se sospecha.
Quintilla
0141
Y la de mayor poder
0142
es el nombre de mujer;
0143
luego bien se ve que el nombre
0144
es el de la muerte al hombre,
0145
que no la fuerza del ser.
Quintilla
0146
¡Ay, enemiga! ¿Aquí estás?
0147
Déjame, amor, que publique
0148
mi pena esta vez no más.
0149
Mas aquí está el conde Enrique.
Hablan los dos aparte, y escúchalos el DUQUE sin que le vean
Enrique
0150
¿Esa palabra me das?
Dionisia
Quintilla
0151
Esta palabra te doy.
Otavio
0152
Palabras se dan. ¿Qué escucho?
0153
Aquí más oculto estoy.
Dionisia
0156
Tu mujer digo que soy.
Otavio
Quintilla
0157
¿Cómo? ¡Ay, cielos! ¡Que la Infanta
0158
confiese que es su mujer!
Enrique
0159
Prenda mía, en merced tanta,
0160
el callar, al responder
0161
muchas leguas se adelanta.
Quintilla
0162
Él diga lo que no digo.
0163
Pero con gusto del Rey
0164
ya sabes que el viento sigo,
0165
y antes, por justa ley,
0166
me amenaza su castigo.
Quintilla
0167
¿Quién os ha de dar consejo?
Dionisia
0168
No me querer yo casar,
0169
y estar mi padre tan viejo.
Enrique
0170
Luego, ¿quieres aguardar
0171
a que se rompa su espejo?
Dionisia
Quintilla
0172
Si quedo sola, ¿no puedo
0173
hacer mi gusto sin miedo?
Enrique
0174
Sí; mas ¿adónde, hasta su muerte,
0175
habrá paciencia tan fuerte,
0176
ni amor, que quiera estar quedo?
Quintilla
0177
Yo a lo menos, a esperar,
0178
sin sus ayudas de costa,
0179
no sé si podré llegar.
Otavio
0180
Este amor va por la posta;
0181
en mi muerte ha de parar.
Dionisia
Quintilla
0182
Verdad es que es largo plazo;
0183
pero el papel, el abrazo,
0184
y la esperanza con él,
0185
bien podrán.
Enrique
Deja el papel,
0186
y al abrazo alarga el brazo;
Quintilla
0187
que amor de papel no es bueno
0188
para andar tanto camino,
0189
ni estar de noche al sereno;
0190
que, en fin, el papel más fino
0191
viene de lisonjas lleno.
Quintilla
0192
Que si se viene a olvidar,
0193
cree que el papel mejor
0194
es, llegando a pleitear,
0195
cédula por donde amor
0196
a nadie obliga a pagar.
Quintilla
0197
Pero para esperar años
0198
son menester desengaños
0199
que entretengan el deseo.
Dionisia
0200
No lo digas con rodeo.
Enrique
0201
Temo tu enojo y mis daños.
Dionisia
Quintilla
0202
Ahora bien, mañana quiero
0203
que vengas por el terrero,
0204
y en mi aposento entrarás.
Enrique
0205
No hay que dar ni pedir más.
0206
Dame esas manos.
Otavio
Quintilla
0207
Ya de mi muerte inhumana
0208
Ha llegado la sentencia.
Dionisia
0209
¿Qué dificultad no allana
0210
amor?
Enrique
¿Quién tendrá paciencia
0211
para esperar a mañana?
Dionisia
Quintilla
0212
Pues ¡cómo! ¿Aún no estás contento?
Enrique
0213
Como soy buen comprador,
0214
regateo del tormento,
0215
porque son años de amor
0216
esperanzas de un momento.
Dionisia
Quintilla
0217
¿Tormento de la esperanza?
Enrique
0218
Mientras el bien no se alcanza,
0219
y mayor cuando es mayor.
Dionisia
0220
De aquí a mañana el favor,
0221
¿eso es poca confianza?
Enrique
Quintilla
0222
De hoy a mañana se vio
0223
Troya famosa abrasada,
0224
Roma su lustre perdió,
0225
deshizo el viento la armada
0226
que más gallarda se vio.
Quintilla
0227
De hoy a mañana acontece
0228
que el rico pobre amanece,
0229
el privado aborrecido,
0230
el levantado abatido,
0231
y que la mar mengua y crece.
Quintilla
0232
De hoy a mañana está el cielo
0233
más sereno, más nublado;
0234
está seco y verde el suelo,
0235
y el pájaro más atado
0236
por el aire esparce el vuelo.
Quintilla
0237
Vemos un almendro en flor,
0238
y helado todo mañana;
0239
vemos esclavos al señor,
0240
la sierra más alta, llana,
0241
y más mudable el favor.
Quintilla
0242
Entre la taza y el labio
0243
dijo, en cierto pasatiempo,
0244
que había peligro, un sabio;
0245
que en dos minutos de tiempo
0246
puede caber un agravio.
Otavio
Quintilla
0247
¡Cómo, si es cuerda la Infanta,
0248
debe al Conde aborrecer,
0249
pues cuando ella se adelanta
0250
a lo que no puede hacer,
0251
la aprieta con fuerza tanta!
Quintilla
0252
¡Cuán diferente que fuera,
0253
si ese bien me prometiera
0254
de aquí a una semana, a un mes,
0255
a un año, a un siglo y después,
0256
que nunca más lo cumpliera!
Dionisia
Quintilla
0257
Para darte ese contento,
0258
es fuerza que al punto vuelva
0259
a la ciudad.
Enrique
Ahora siento
0260
tu grande amor. Esta selva
0261
no fuera mal aposento;
Quintilla
0262
pero no todas las Didos
0263
agua y cuevas han de hallar.
Otavio
0264
Ciegos están y perdidos.
0265
Su gusto quiero estorbar
0266
y el fuego de mis sentidos.
[Llégase el duque OTAVIO a ellos.]
Quintilla
0267
¿Ha llegado por aquí,
0268
que habrá mucho que aquí estáis,
0269
gran Dionisia, el jabalí?
Dionisia
0270
(El hora mala vengáis.)
Enrique
0271
(Y habrá de ser para mí.)
Otavio
Quintilla
0272
Pienso que va a esta fuente,
0273
bañando en espuma el diente.
Enrique
0274
A lavárselos vendría.
0275
(Vamos de aquí, prenda mía.)
Dionisia
0276
Buscad, Otavio, la gente.
Vanse, y queda el duque OTAVIO solo.
Otavio
Quintilla
0277
Buscaré mi muerte fiera,
0278
y haré mucho si la hallo,
0279
cuando va huyendo ligera,
0280
¿por qué me detengo y callo?
0281
¡Muera el conde Enrique! ¡Muera!
Quintilla
0282
¿Direlo al Rey? Pero no,
0283
que si en desdichas iguales
0284
solo el ingenio ayudó,
0285
siendo las que tengo tales,
0286
¿quién las tendrá como yo?
Quintilla
0287
Mía será esta mujer.
0288
¿Qué dices, alma? –Sin duda,
0289
digo que tuya ha de ser.
0290
–¿Quién me ayuda? –Amor te ayuda.
0291
–Pues si es dios, tendrá poder.
Quintilla
0292
¿Gozarela? –Bien podrás;
0293
pues, ¿cómo te atreverás?
0294
–Esta noche ir al terrero,
0295
donde llegaré primero...
0296
Y haga el amor lo demás.
Quintilla
0297
Árboles con altas copas,
0298
a quien dio librea junta
0299
el tiempo, de verdes ropas;
0300
monte, que con esa punta
0301
en los mismos cielos topas;
Quintilla
0302
prados, hechos a colores
0303
con aromáticas flores,
0304
manchados de varias tintas,
0305
ajironados de cintas
0306
de arroyos murmuradores;
Quintilla
0307
animales escondidos,
0308
altas y parleras aves,
0309
que habláis por cuevas y nidos,
0310
unas con voces süaves,
0311
otras con fuertes bramidos:
Quintilla
0312
Cáuseos risa, aunque no sea
0313
vuestro el reír ni entender,
0314
que diga un hombre y que crea
0315
que gozará una mujer
0316
que a otro esta noche desea.
Quintilla
0317
Pero no importa creello
0318
si así tengo de vivir;
0319
intentallo será hacello,
0320
que con ello he de salir,
0321
y de sentido sin ello.
Sale el rey de Irlanda, de caza, con gabán, y dos villanos.
Rey
Quintilla
0322
¿Que no habéis visto la Infanta?
Villano 1º
0323
¡Par Dios, señor, que en correr
0324
de tal suerte se adelanta,
0325
que al viento quiere exceder,
0326
y atrás dejar a Atalanta!
Rey
Quintilla
0327
Que se recoja esa gente
0328
será ahora conveniente,
0329
y que a la ciudad volvamos.
Villano 2º
0330
Ella suena entre esos ramos...
0331
pero no, que es una fuente.
Quintilla
0332
Allá en su busca partimos.
0333
Su merced sobre esta piedra
0334
se siente, mientras venimos.
[Vanse los VILLANOS.]
0335
Será do sale esa yedra
0336
con sus hojas y racimos.
Rey
Quintilla
0337
Id, y diréis que aquí aguardo.
Otavio
0338
Cansado estará su Alteza.
Otavio
Cuando gallardo
0340
joven corrió esta aspereza,
0341
venciera al más suelto pardo.
Rey
Quintilla
0342
Pasa, Otavio, nuestra edad
0343
como el sol que da la sombra.
0344
Eso llaman mocedad,
0345
esto, en fin, vejez se nombra,
0346
y es la misma enfermedad.
Quintilla
0347
¿Cómo os habéis alejado?
Otavio
0348
Porque solo te he buscado
0349
desde los rayos de Apolo,
0350
y, en fin, quiere Dios que solo
0351
te haya en este monte hallado.
Rey
Quintilla
0352
¿A qué efecto solo a mí?
Otavio
0353
No habrá sido sin efeto.
0354
Dame la palabra aquí
0355
de guardarme...
Otavio
Quintilla
0357
Pero no lo digo bien.
0358
Prende aquesta noche a un hombre.
Otavio
0361
Duda la prisión también.
Quintilla
0362
La causa no has de saber
0363
hasta mañana.
Rey
¿A qué efeto
0364
sin causa le he de prender?
Otavio
0365
En eso estriba el secreto.
Rey
0366
Secreto sabré tener.
Otavio
Quintilla
0367
No hay mucho de aquí a mañana;
0368
y si esta noche lo sabes,
0369
será mi esperanza vana.
0370
Tú muestra en cosas tan graves
0371
paciencia madura y cana.
Quintilla
0372
Pero advierte que si entiende
0373
más que un hombre su prisión,
0374
tu vida y honra se ofende.
Rey
0375
Extrañas quimeras son.
0376
¿Qué es lo que el Conde pretende?
Otavio
Quintilla
0377
Mañana al amanecer,
0378
gran señor, lo has de saber.
Rey
0379
¿Solo un hombre ha de prendello?
Otavio
0380
Llámeme, y podrás hacello.
Rey
0381
Y ese hombre, ¿quién ha de ser?
Otavio
Quintilla
0382
El capitán de tu guarda,
0383
el marqués Fabio, que es hombre
0384
de valor.
Rey
La noche tarda.
0385
¿No tendrá esta prisión nombre?
Otavio
0386
Yo sé que tu vida guarda.
Rey
Quintilla
0387
¿Que en el secreto consiste
0388
poner en esto remedio?
Rey
0390
Voy de aqueste mar en medio,
0391
en que ahora me pusiste.
Quintilla
0392
Pero, siendo convencible,
0393
mostraré, Otavio, valor.
Otavio
0394
Muéstrate ahora apacible.
Rey
0395
¡El conde Enrique traidor!
0396
Parece cosa imposible.
Quintilla
0397
¿Sabrá, Otavio, esta prisión
0398
mi hija?
Otavio
De ningún modo,
0399
que estorbas mi pretensión.
Rey
0400
Ello es tan confuso todo,
0401
que es la misma confusión.
Vanse. Y salen BELARDO y HORTENSIO, criados del conde ENRIQUE.
Belardo
Redondilla
0402
Dicen que ha vuelto su Alteza
0403
a gran prisa en la carroza.
Belardo
Es gentil moza
0405
de los pies a la cabeza.
Redondilla
0406
Otra vez al monte fui,
0407
y al salir de la mañana,
0408
como otra hermosa Diana,
0409
con un venablo la vi.
Redondilla
0410
Echela mil bendiciones:
0411
que Dios la diese un marido
0412
galán, gallardo y brioso
0413
en obras como en razones,
Redondilla
0414
más que Alejandro dichoso,
0415
más lleno de oro que Midas,
0416
y que alargue Dios sus vidas
0417
un siglo en paz y reposo.
Hortensio
Redondilla
0418
Si nuestro amor el Conde oyera,
0419
Belardo, tus bendiciones,
0420
no acabaras las razones,
0421
cuando con algo te diera.
Belardo
Redondilla
0422
¿Qué? ¡Diérame algún vestido?
Hortensio
0423
Sin duda, y de lienzo fuera,
0424
que hasta los pies te cubriera.
Belardo
0425
¡Oh loco desvanecido!
Redondilla
0426
Pues qué, ¿piensa, por ventura,
0427
que se ha de casar con él?
Hortensio
0428
No sé si lo piensa él,
0429
pero sé que lo procura.
Belardo
Redondilla
0430
Hortensio, los pensamientos
0431
altos se llaman honrados;
0432
pero más que altos, culpados,
0433
y es dar que hacer a los vientos.
Redondilla
0434
Que le Conde la quiere, creo,
0435
por muchas demostraciones;
0436
que agradece sus razones,
0437
por los favores que veo.
Redondilla
0438
Mas llegada la ocasión
0439
en que el Rey la ha de casar,
0440
el Conde se ha de quedar
0441
con su mal de corazón.
Sale el conde ENRIQUE.
Hortensio
Redondilla
0442
El Conde ha venido, espera.
Enrique
0443
(¡Día enfadoso y pesado!
0444
Sin duda el sol se ha parado
0445
en medio de su carrera.
Redondilla
0446
Pero si milagro fue
0447
pararse el sol o ir atrás,
0448
para que corriera más
0449
quisiera fuerzas y fe.
Redondilla
0450
¡Oh amor! Pues dicen que estás
0451
allá en la tercera esfera,
0452
de la cuarta a la tercera
0453
poca distancia hallarás.
Redondilla
0454
Ruégale al sol que camine
0455
y se vaya a descansar;
0456
ruégale, amor, que a la mar
0457
su dorada frente incline.
Redondilla
0458
Dile que se acuerde bien
0459
cuando por Dafne corría;
0460
que yo tendré al fin del día
0461
otros laureles también.)
Redondilla
Enrique
0463
Ya me podéis descalzar,
0464
y para esta noche dar
0465
lo que otras veces llevamos...
Redondilla
0466
Digo, en lo que toca al pecho.
Belardo
0467
Nunca defensas son malas.
Hortensio
0468
Yo siempre llevo unas alas
0469
por si fuere el paso estrecho.
Hortensio
Sí, señor.
0471
(Alas dije; entendió galas.)
Enrique
0472
Las negras todas son malas
0473
de noche. Dadme color.
Belardo
Redondilla
0474
Gala negra, plata y oro,
0475
muy bien recibido está.
Enrique
0476
Eso es mal agüero ya,
0477
aunque lo cubra un tesoro.
Redondilla
0478
Dame color, que hoy es día
0479
de que hasta el alma vistamos
0480
de color.
Belardo
¡Buenos estamos!
0481
¿Hay favor?
Enrique
Redondilla
0482
que reviento por deciros
0483
mi bien!, pero su grandeza
0484
me enfrena.
Belardo
¿Fue que su Alteza
0485
oyó acaso tus suspiros?
Redondilla
0486
Estará descalabrada
0487
de alguno, si era muy duro.
Enrique
0488
Hortensio, yo no procuro
0489
decir a este necio nada.
Redondilla
0490
Ven acá tú, ¡por mi vida!,
0491
sabrás tú solo mi bien.
Hortensio
0492
¿Mas que me dices también
0493
que está de tu amor perdida?
Redondilla
0494
Yo apostaré que te vio
0495
si los ojos puso en ti,
0496
y que te dijo que sí,
0497
si no te dijo que no.
Redondilla
0498
¿Cuánto va que la has mirado,
0499
y que la viste muy bien?
Enrique
0500
¡Mal fuego te queme, amén!
0501
¡Qué pesadumbre me has dado!
Redondilla
0502
Ven acá, Belardo, tú.
Belardo
0503
¿No sabremos lo que tienes?
0504
Loco parece que vienes.
Enrique
0505
(¡Jesú! ¡La Infanta! ¡Jesú!)
Belardo
0507
Loco, pero buen cristiano;
0508
háceme cruces.
Enrique
0509
Es en vano
0510
callar el bien a que voy.
Redondilla
Enrique
0513
(Casi por decirlo estaba.
0514
¡Oh fuerza de mi alegría!
Redondilla
0515
Bien dicen que en el pesar,
0516
más fácil que en el placer,
0517
se puede un hombre tener
0518
a las riendas del callar.)
Redondilla
0519
Hijos, mi bien tuvo ya
0520
el fin que yo le pedí...
Belardo
0522
Suspenso y callado está.
Enrique
Ya no,
0525
que un pensamiento llegó
0526
a decir que lo diréis.
Redondilla
0527
A la lengua el bien salía,
0528
y detúvole el temor,
0529
para que fuese mayor
0530
cuanto más le detenía.
Redondilla
0531
Desviaos de aquí, enemigos,
0532
que os daré de cuchilladas.
Enrique
0534
¡Oh luna, oh cielos amigos!
Redondilla
0535
Ni tú salgas, ni vosotros
0536
saquéis vuestro aparador
0537
de estrellas, porque mejor
0538
os las daremos nosotros.
Redondilla
0539
Veranse los ojos bien
0540
de aquel ángel celestial.
Hortensio
0541
No nos estuviera mal
0542
que durara su desdén.
Sale CLENARDO, secretario del REY.
Clenardo
Redondilla
0543
¿Está en casa el Conde?
Enrique
Aquí
0544
a vuestro servicio estoy.
Clenardo
0545
Una buena nueva os doy:
0546
que os llama el Rey.
Clenardo
Redondilla
0547
Pienso, según me encomienda
0548
que yo propio venga acá,
0549
que alguna encomienda os da.
Enrique
0550
Vuestra será la encomienda;
Redondilla
0551
que si de llamarme a mí,
0552
a vos, Clenardo, os la dio,
0553
en tenerla antes que yo
0554
no os ofrezco nada aquí.
Redondilla
0555
¡Hola! Escuchadme vosotros.
Enrique
En el terrero
0557
me esperad.
Clenardo
0558
(¿Armarémonos nosotros?)
Enrique
Redondilla
0559
(Poneos entrambos bien,
0560
y no tenga que buscaros.
0561
Ya sabéis dónde he de hallaros.)
Belardo
0562
(Y a ti nosotros también.)
Enrique
Redondilla
0563
¿Qué quiere el Rey, secretario?
Clenardo
0564
Pienso que haceros merced.
Enrique
0565
¡Oh cielos santos, haced
0566
que no sea lo contrario!
Vanse. Y salen la infanta DIONISIA y CELINDA, dama.
Dionisia
Redondilla
0567
En las determinaciones
0568
de pechos enamorados,
0569
los consejos son culpados,
0570
y cansadas las razones.
Redondilla
0571
Yo, Celinda, quiero bien.
0572
Deja de pensar que puedo
0573
tener a mi padre miedo
0574
ni al Conde mostrar desdén.
Redondilla
0575
Yo nací para servir
0576
a Enrique; Enrique es mi dueño:
0577
todo es viento, es sombra, es sueño,
0578
cuanto me puedes decir.
Redondilla
0579
Si ha sido mala elección,
0580
que me disculpes te ruego;
0581
conque, si el amor es ciego,
0582
ciego sus efectos son.
Celinda
Redondilla
0583
Señora, el Conde es muy noble,
0584
pero hay más desigualdad
0585
de aquella a tu calidad,
0586
que desde la palma al roble.
Redondilla
0587
Si el amor es ciego, por eso
0588
es un lince la razón,
0589
y siempre la obstinación
0590
es madre del mal suceso.
Redondilla
0591
¿Qué bien se puede seguir
0592
de que el Conde entre atrevido
0593
a tu aposento?
Dionisia
El marido
0594
bien puede entrar y salir.
Celinda
Redondilla
0595
El marido ¿quién lo duda?
0596
Pero el Conde no lo es.
Dionisia
0597
Es lo que ha de ser después,
0598
y en lo que ha de ser no hay duda.
Celinda
Redondilla
0599
Perdida está vuestra Alteza.
Dionisia
0600
Ganada, Celinda, estoy.
Dionisia
A fe de quien soy,
0602
que me quiebras la cabeza.
Redondilla
0603
El Conde ha de entrar aquí.
0604
A la ventana estarás
0605
hasta que venga.
Dionisia
Redondilla
0607
Pues yo voy solo a rogar
0608
al cielo el tiempo apresure,
0609
y que la vida asegure
0610
de quien me la puede dar.
Redondilla
0611
Estarás bien advertida
0612
que no haya luz.
Dionisia
0613
Mira que si el Rey lo ve,
0614
puede costarme la vida.
Vase la infanta DIONISIA, y queda CELINDA sola.
Celinda
Soneto
0615
Nunca, tirano amor, de tus embustes
0616
resultaron menores desatinos;
0617
ya no podrás hallar otros caminos
0618
para que más de veras me disgustes.
0619
¿Que un conde humilde y una reina ajustes?
0620
Enlaza, amor, las hiedras con los pinos;
0621
mas no enredes los frágiles espinos
0622
cuando, por niño, de locuras gustes.
0623
Mira, amor, que era el Conde propio centro
0624
de esta alma y calidad, y que es pequeño
0625
para los brazos de la Infanta bella.
0626
Mas eres vino, amor, que una vez dentro,
0627
quieres que te obedezcan más que al dueño,
0628
y echas de casa a quien te puso en ella.
Salen el REY y el marqués FABIO, y CLENARDO, secretario.
Rey
Redondilla
0629
En fin, ¿dijo que vendría?
Clenardo
0630
A la puerta le dejé.
Clenardo
Antes le hallé
0632
con una extraña alegría,
Redondilla
0633
y con la misma ha venido.
Rey
0634
Llamadle, y quedaos allá.
[Vase.]
0635
Mirad, Capitán, si está
0636
alguien por aquí escondido.
Fabio
Redondilla
0637
Celinda, pasa al retrete.
Rey
0639
Pues despeja el corredor.
Celinda
Después
0642
que te hablé fue a su aposento.
Vase.
Rey
0643
No tiene más fundamento
0644
de lo que os digo, Marqués.
Redondilla
0645
Otavio me le ha mandado
0646
prender.
Fabio
Pues, sin dar razón,
0647
¡a un hombre que, en opinión
0648
del mundo, no está culpado!
Redondilla
0649
¡A Enrique! ¡A un hombre leal!
Rey
0650
Marqués, no hay mucha jornada
0651
de aquí a mañana.
Fabio
Y ¿no es nada
0652
que a un hombre tan principal
Redondilla
0653
prendas de aquesta manera?
Rey
0654
Con tal secreto, no importa;
0655
y pues la distancia es corta,
0656
en mi sufrimiento espera.
Redondilla
0657
¿Qué quieres? ¿Qué puedo hacer,
0658
si dice Otavio que es cosa
0659
tan secreta y tan forzosa?
Fabio
0660
Él lo debe de saber;
Redondilla
0661
mas ¡vive Dios!, así ha hecho
0662
Enrique cosa en tu ofensa,
0663
como yo soy...
Rey
Marqués, piensa
0664
que es hombre.
Fabio
Redondilla
0665
¡Plegue a Dios que algún traidor...!
Rey
0666
¿Quieres que piense que fuiste
0667
cómplice en esto?
Fabio
Si diste
0668
crédito al primer error,
Redondilla
0669
dale también al segundo,
0670
y manda prenderme a mí.
Sale CLENARDO, secretario.
Clenardo
0671
Señor, el Conde está aquí.
Fabio
0672
Y el que es la lealtad del mundo.
Rey
Redondilla
0673
Ya te he dicho que él me vea,
0674
y que tú no entres acá.
Vase CLENARDO, y sale el conde ENRIQUE.
Enrique
0675
Por ver lo que el Rey me da,
0676
Clenardo, el mundo rodea.
Redondilla
0677
Aquí, señor, he llegado,
0678
como tu hechura, a servirte.
Rey
0679
Marqués, no hay más que decirte:
0680
harás lo que te he mandado.
Vase.
Enrique
Redondilla
0681
¡Cómo, señor! ¡Así os vais!
0682
Pues ¿qué esto? ¡Vuestra cara
0683
no merezco ver?
Enrique
Redondilla
0685
¿Sois vos a quien dice el Rey
0686
que lo que os manda se haga?
Fabio
0687
Así tus servicios paga:
0688
del mundo ordinaria ley.
Enrique
Redondilla
0689
¿Cómo que paga? Pues ¿qué?
0690
¿Qué os manda, o qué he de hacer yo?
0691
¿Para qué el Rey me llamó,
0692
y a verme Clenardo fue?
Redondilla
0693
¿En qué puedo al Rey servir?
0694
¿Qué me puede el Rey querer?
0695
¿Qué tengo yo que hacer?
0696
¿Qué tenéis vos que decir?
Redondilla
0697
¿Qué importan aquí las leyes?
Fabio
0698
No sé más, en tu disgusto,
0699
de que obedecer es justo
0700
de cualquier suerte a los reyes.
Enrique
Redondilla
0701
¡Yo he deservido a su Alteza!
0702
¿Qué es esto, Fabio?
Fabio
0703
No sé.
0704
Callar, Enrique, juré,
0705
con pena de la cabeza.
Enrique
Redondilla
0706
Pues sacadme de este enredo,
0707
que me tenéis encantado.
Fabio
0708
Sabéis vos que os he estimado
0709
más que encareceros puedo.
Redondilla
0710
Pechos andan por aquí,
0711
que no están del todo buenos.
Enrique
0712
Ahora os entiendo menos
0713
que al principio os entendí.
Redondilla
0714
Yo sé bien vuestra amistad,
0715
conozco vuestro valor...
Enrique
Sí, señor:
0717
los prólogos excusad.
Fabio
Redondilla
0718
Vos sois un gran caballero,
0719
mentiras no pueden nada.
0720
Con solo darme la espada
0721
podéis saber lo que os quiero.
Enrique
0723
Acertó de esa manera
0724
el Rey, porque no la diera,
0725
Fabio, a quien no fuera vos.
Redondilla
0726
Desde que fui vuestro amigo,
0727
en serviros procuré
0728
emplearla, y lo mostré
0729
delante de algún testigo.
Redondilla
0730
No esté más tiempo ceñida.
[Dale el CONDE la espada.]
0731
Tomadla, que no doy nada
0732
en dar a un hombre la espada
0733
a quien le diera la vida.
Fabio
Redondilla
0734
Conde, no me la habéis dado,
0735
ni vos la podéis rendir,
0736
que lo que podéis decir
0737
es que me la habéis trocado.
Redondilla
0738
La mía de vos se fía;
[Dale FABIO la suya al CONDE.]
0739
que persona tan honrada
0740
ni ha de ir preso sin espada,
0741
ni le ha de faltar la mía.
Redondilla
0742
Por el nombre de prisión
0743
la espada tomo, y os doy
0744
la mía en fe de que estoy
0745
más preso de obligación.
Enrique
Redondilla
0746
Vamos a donde mandáis,
0747
que esperáis, y el Rey espera.
Fabio
0748
Para que quién sois supiera,
0749
basta que eso respondáis.
Redondilla
0750
Pues ¿cómo sin preguntarme
0751
por qué os prendo...?¡Extraño pecho!
Enrique
0752
Lo que vos, Fabio, habéis hecho,
0753
no es prenderme, es obligarme.
Redondilla
0754
Y el obligado está preso,
0755
como yo lo estoy de vos,
0756
y prisión vuestra, ¡por Dios,
0757
que ha de tener buen suceso!
Redondilla
0758
Y aunque es propia obligación
0759
saber por qué me lleváis,
0760
basta que vos me prendáis
0761
para saber que hay razón.
Redondilla
0762
Fuera de eso, no me altera
0763
que el Rey os lo haya mandado;
0764
que ahora no estoy culpado,
0765
y mañana lo estuviera.
Redondilla
0766
Y como el llevar razón
0767
hace fácil la pendencia,
0768
así, Marqués, la inocencia
0769
hace alegre la prisión.
Redondilla
0770
Sin esto, causa ni ley
0771
para replicarle hallo;
0772
ni prende el rey al vasallo,
0773
basta que lo quiera el rey.
Redondilla
0774
Antes yo le debo en eso,
0775
porque me ha dado ¡por Dios!,
0776
más honra en prenderme vos,
0777
que pena en tenerme preso.
Fabio
Redondilla
0778
De todo salís tan bien
0779
como de vos se esperaba.
0780
Vamos.
Enrique
(Hoy la envidia acaba
0781
de quitarme todo el bien.)
Vanse. Y salen HORTENSIO y BELARDO, con broqueles y escopetas.
Belardo
0783
No es posible, que tenía
0784
el Conde mucha alegría,
0785
que el sueño suele impedir.
Hortensio
Redondilla
0786
El alegre ¿puede estar
0787
sin dormir?
Belardo
Bien puede ser:
0788
tanto desvela el placer
0789
como si fuera un pesar.
Hortensio
Redondilla
0790
¿Dijo que aquí vendría?
0791
No debe de ser la hora.
Belardo
0792
A Dios plegue que el aurora
0793
haga madrugar el día.
Hortensio
Redondilla
0794
Según eso, ¿ya imaginas
0795
que hasta el alba no vendrá?
Belardo
0796
Primero le correrá
0797
la noche al sol las cortinas.
Hortensio
Redondilla
0798
¿Qué cortinas, mentecato?
0799
¿Es el cielo barbería?
Belardo
0800
¿No ves que, hablando poesía,
0801
la metáfora retrato?
Redondilla
0802
Mal sabes tú lo que es esto.
Hortensio
0803
Quisiera ¡pese a la dama!,
0804
ser poeta de mi cama,
0805
y estar en ella hecho un cesto.
Redondilla
0806
¿Hay galeras, hay Argel,
0807
hay tahona, hay mal casado,
0808
como servir a un penado
0809
de estos de azúcar y miel?
Redondilla
0810
Vendrá la bestia a lo oscuro,
0811
hecho un molde de galanes,
0812
a besar los mazapanes
0813
de las piedras de este muro;
Redondilla
0814
y a lo mejor, una dueña,
0815
más sesga que una borrica,
0816
verterá una bacinica,
0817
y él pensará que es la seña;
Redondilla
0818
y recibiendo el favor
0819
sobre mucha tela y gasa,
0820
le llevaremos a casa
0821
cubierto de agua de olor.
Belardo
Redondilla
0822
¡De lo que hacen favores
0823
aquestos desventurados!
0824
Nueso amo tiene guardados
0825
claveles, listones, flores,
Redondilla
0826
plumas, piedras, palos, lienzo,
0827
guantes viejos, zapatillos,
0828
estuches, clavos, cuchillos,
0829
y cosas que me avergüenzo
Redondilla
0830
de decirlas, y aun no quiero,
0831
por no tocar en su honor.
Hortensio
0832
Sábete que tiene amor
0833
mil cosas de buhonero.
Redondilla
0834
Quedo. De arriba desciende
0835
un hombre por una escala.
Belardo
0836
No tuvo la noche mala,
0837
ni en vano el Conde pretende.
Redondilla
0838
¡Pese a mí, que el alegría
0839
no era acaso y sin razón!
Hortensio
0840
Ten del postrer escalón.
Descuélgase por una escala el duque OTAVIO y, en viéndose abajo, echa mano a la espada.
Otavio
Redondilla
0842
¿Qué gente? ¿Quién va? ¿Quién es?
0843
Téngase, que haré pedazos
0844
a quien llegare.
Hortensio
Esos brazos
0845
nos da a entrambos, o esos pies.
Redondilla
0846
¿Cómo allá te detenías?
0847
Casi has guardado al alba,
0848
que ya con alegre salva
0849
le da al sol los buenos días.
Otavio
Redondilla
0850
Ninguno se llegue a mí,
0851
ni procure conocerme.
Hortensio
0853
¿Quieres que nos vamos?
Hortensio
Redondilla
0854
¿No nos habías mandado
0855
guardar aqueste balcón?
Otavio
0856
(Criados del Conde son.)
Belardo
0857
(O está loco, o se ha casado.)
Hortensio
Redondilla
0858
(Pues ¿qué hace el casamiento?)
Belardo
0859
(Muda de gusto y lenguaje.)
Otavio
0860
¡Oh, pesar de mi linaje!
0861
¿No se van?
Belardo
[Empieza el DUQUE a dar de cintarazos.]
Redondilla
0862
Paso, señor, ya nos vamos.
Hortensio
0863
Belardo, vamos de aquí.
Belardo
0864
¡Bien pagas lo que por ti
0865
toda la noche velamos!
Vanse BELARDO y HORTENSIO santiguándose, y queda el duque OTAVIO solo, y ha de haber estado embozado.
Otavio
Soneto
0866
¿A cuál hombre jamás le ha sucedido
0867
que, en lugar de galán que fue esperado,
0868
su dama desdeñosa haya gozado
0869
con el seguro nombre de marido?
0870
Fábula le parece a mi sentido
0871
lo que por todos juntos ha pasado.
0872
Todo cobarde, amando, es desdichado,
0873
y solo el venturoso es atrevido.
0874
¡Oh oscurísima cuadra! ¡Oh noche fresca!
0875
Yo te ofrezco una lámpara de plata,
0876
agradecido a la ventura mía.
0877
Ni celos temo ya, ni amor me mata;
0878
venciste, noche, el más alegre día,
0879
y yo engañé la más hermosa ingrata.
Vase. Y sale el REY, y el marqués FABIO, y CLENARDO.
Rey
Endecasílabos sueltos (tirada)
0880
Apenas se mostraba en el oriente
0881
la blanca aurora, cuando me despierta
0882
este papel del Duque, marqués Fabio,
0883
que ya tenía desde anoche escrito,
0884
porque anoche a su tierra se partía.
0885
Extrañas confusiones me ha dejado:
0886
más dudas que al principio tengo ahora,
0887
y más temor de algún siniestro caso.
Fabio
0888
Dame licencia de que lea.
[Lee.]
Fabio
“La causa de haber advertido que prendieses al conde Enrique fue para impedir que anoche no le matasen unos soldados extranjeros, ni que él supiese que le buscaban, porque no los acometiese. Ellos se han ido, temerosos de que han sido descubiertos: bien le puedes dar la libertad, y a mí licencia, que me voy a mi tierra a castigar cierto desacato de mis vasallos. –El duque Otavio.
Fabio
Que fue, si es verdad esto,
0890
Remedio impertinente, pues pudiera
0891
guardarse el Conde, sin que tú lo hicieses
0892
por medio de alboroto semejante.
0893
Voy, con licencia tuya, por el Conde,
0894
contento de saber que está inocente,
0895
y provocado a risa, y aun a enojo,
0896
de ver la necedad del Duque.
Rey
0897
Parte,
y venga el Conde aquí.
Clenardo
Ahora
0898
acabo de entender lo que me cuesta
0899
haberme desvelado aquesta noche.
0900
¿Preso tenías al Conde?
Clenardo
0901
Y ¿esta fue la ocasión?
Clenardo
0902
Es el Conde, señor, tan caballero,
0903
tan discreto, leal, noble, sencillo,
0904
tan liberal, tan bien intencionado,
0905
tan poco entretenido y cauteloso,
0906
tan bienquisto de todos, tan amable,
0907
tan seguro y tan bueno finalmente,
0908
que cuando me mandaste con secreto
0909
que le llamase, dije que sin duda
0910
merced le hacías de algún nuevo título.
Rey
0911
Ventura tiene el Conde.
Rey
0912
Oigo decir a todos que es un ángel.
Clenardo
0913
La voz del pueblo, la de Dios se llama.
Rey
0914
Sí; pero la virtud tiene enemigos:
0915
no tiene mucha, pues que no los tiene.
Clenardo
0916
La virtud general vence la envidia,
0917
y al que es en todo bueno, ámanle todos.
Rey
0918
Mi gracia ha conquistado con tu lengua.
Sale FABIO, y el conde ENRIQUE.
Enrique
0919
Aquí tienes, señor, la hechura tuya.
Rey
0920
Alzaos, Conde, y cubríos.
Enrique
¿Por qué causa
0921
ayer me prendes, y hoy cubrir me mandas?
Rey
0922
Levantaos, Almirante.
Enrique
Tus pies beso
0923
por merced tan notable.
Fabio
Justamente
0924
el Conde es digno de ese honrado título.
Clenardo
0925
Todos, señor, el parabién le damos.
Rey
0926
No os cause admiración haberos preso,
0927
y haceros hoy merced.
Clenardo
0928
Josef, para ser rey dejó la cárcel.
Rey
0929
Ahora bien, yo tendré de hoy más, Enrique,
0930
en haceros merced cuidado.
Enrique
Bastan
0931
tantas mercedes para muchas vidas.
Rey
0932
Vamos, Marqués, y vos también, Clenardo,
0933
para que despachemos luego a Escocia
0934
sobre este casamiento de la Infanta.
Vanse, y queda el conde ENRIQUE solo.
Enrique
Redondilla
Engáñase la fortuna,
0935
o piensa con este engaño
0936
del ya recibido daño
0937
satisfacer parte alguna.
Redondilla
0938
Toda la noche he pasado
0939
divertido en la ocasión
0940
de esta mi nueva prisión,
0941
y nunca en lo cierto he dado.
Redondilla
0942
Porque si el Rey me prendiera
0943
por el concierto que hacía
0944
con su hija y mujer mía,
0945
más larga prisión tuviera.
Redondilla
0946
No pregunté la razón,
0947
porque a los reyes no es justo,
0948
en las cosas de su gusto,
0949
preguntarles la ocasión.
Redondilla
0950
Como al cielo por qué llueve
0951
no se puede preguntar,
0952
así el Rey no ha de contar
0953
lo que a su gusto le mueve.
Redondilla
0954
En cosas del común bien,
0955
o justicia en opinión,
0956
es bien que satisfacción
0957
los reyes entonces den,
Redondilla
0958
y esa de su voluntad;
0959
que el Rey de nadie depende.
0960
En fin, anoche me prende,
0961
y hoy me ha dado libertad.
Redondilla
0962
El título de almirante
0963
es agravio a toda ley,
0964
pues tanto me quita el Rey
0965
en ocasión semejante.
Redondilla
0966
¡Ah cruel fortuna mía!
0967
¿Cómo hiciste una quimera
0968
tan extraña? ¿No pudiera
0969
aguardar tu furia un día?
Redondilla
0970
¿No pudiera suceder
0971
hoy esta prisión sin culpa?
0972
Bien, Fortuna, te disculpa
0973
que eres mudable y mujer.
Salen HORTENSIO y BELARDO.
Belardo
Redondilla
0974
¡Gracias a Dios, que pareces
0975
más quïeto y sosegado!
Hortensio
0976
¡Qué bien que me has animado
0977
para esperarte otras veces!
Belardo
Redondilla
0978
¿Así el estarte esperando
0979
toda una noche al sereno,
0980
mientras tú en el huerto ajeno
0981
la fruta estabas hurtando,
Redondilla
0982
nos pagas a cintarazos?
0983
Bajas de gozar la Infanta
0984
toda una noche, y ¡te espanta
0985
que te pidamos los brazos!
Redondilla
0986
¡Por Dios, si no te reparo
0987
la punta en el vade mecum,
0988
que con un Dominus tecum
0989
me pasas de claro en claro!
Redondilla
0990
¡Y dejaste allí la espada!
0991
Que no lo hiciera un... No quiero
0992
decírtelo.
Enrique
Majadero,
0993
vete mucho en hora mala,
Redondilla
0994
que ni la escala me dejé,
0995
ni la Infanta anoche vi,
0996
ni cintarazos te di,
0997
ni dentro ni fuera hablé.
Hortensio
Redondilla
0998
¿Niegas que no descendiste
0999
con una escala el balcón,
1000
y al hablarte, sin razón
1001
de cintarazos nos diste?
Redondilla
1002
Que ¡vive Dios, si no eras
1003
que otro galán la ha gozado!
Enrique
1004
¿Hombre dices que ha bajado?
Hortensio
1005
¿Que te demudas y alteras?
Redondilla
1006
¡Vive Dios, que descendió
1007
y que fue burla de fama,
1008
pues te ha quitado la dama,
1009
y muchos palos nos dio!
Enrique
Redondilla
1010
Que por la Infanta no fue,
1011
ese es negocio muy cierto.
Belardo
1012
No; pero es cierto el concierto
1013
de los palos que llevé,
Redondilla
1014
que, a saber que tú no eras,
1015
le hiciéramos mil pedazos.
Salen la infanta DIONISIA y CELINDA.
Dionisia
Dame esos brazos...
1017
¿Qué te detiene? ¿Qué esperas?
Redondilla
1018
Ya me tiene el ciego amor,
1019
prenda mía, de tal suerte,
1020
que he vuelto el rostro a la muerte,
1021
y atropellado el honor.
Redondilla
1022
¿Cómo estás? Que yo estoy tal
1023
con la noche que he tenido
1024
contigo, que no hay sentido
1025
que no tenga gloria igual.
Redondilla
1026
¡Ay, mi bien! ¿Serán verdades
1027
todas aquellas razones
1028
que me dijiste? O ¿traiciones
1029
de hombre al fin me persuades?
Redondilla
1030
¿Cumplirás lo prometido?
1031
Mira, amores, cuál estoy,
1032
pues apenas digna soy
1033
de que seas mi marido.
Redondilla
1034
La mañana maldecía,
1035
viendo que ya de tus brazos
1036
tantos amorosos lazos
1037
con envidia deshacía.
Redondilla
1038
No me atreví, ni era justo
1039
esperar a que llegase,
1040
porque un gusto no quitase
1041
para siempre tanto gusto...
Redondilla
1042
¿De qué me escuchas suspenso?
1043
¿Oféndete el ver quien soy?
Enrique
1044
Suspenso escuchando estoy,
1045
porque en lo que dices pienso.
Redondilla
1046
¿Yo, señora, anoche entré
1047
en tu aposento?
Dionisia
Si es eso
1048
por Celinda, este suceso,
1049
Conde, en su presencia fue.
Redondilla
1050
Si miras a tus criados,
1051
ninguna pena te den.
1052
Tú eres mi esposo, mi bien,
1053
mis padres, reinos y estados.
Enrique
Redondilla
1054
Señora, no es la ocasión
1055
de mi admiración la gente
1056
que está presente o ausente...
Enrique
Redondilla
1058
¿Yo, anoche te hablé ni vi?
1059
¿Yo, anoche estuve en tus brazos?
1060
Harto diferentes lazos
1061
me puso tu padre a mí.
Redondilla
1062
Preso me tuvo, señora;
1063
mira que yo no sería
1064
el que gozaste hasta el día,
1065
pues el Rey me suelta ahora.
Dionisia
1067
Celinda, ¿tú no le abriste?
Celinda
1068
Luego, ¿niegas que viniste
1069
de galas y armas cubierto,
Redondilla
1070
y que yo te abrí el balcón,
1071
y entraste en el aposento?
1072
Di también, Conde, que miento.
Enrique
1073
Celinda, tus celos son.
Redondilla
1074
¿Yo, te hablé? ¿Yo entré? ¿Yo vi
1075
a la Infanta?
Dionisia
Esos criados
1076
lo dirán, pues embozados
1077
amanecieron allí.
Belardo
Redondilla
1078
Verdad es que bajó un hombre;
1079
pero no se dejó ver.
1080
No pudiera el Conde ser
1081
quien nos negara su nombre.
Dionisia
Redondilla
1082
¿Qué es esto? ¡Que pierdo el seso!
1083
Conde, ¿que no entrasteis vos?
Enrique
1084
No, señora, no, ¡por Dios!,
1085
que esta noche estuve preso.
Dionisia
Redondilla
1086
Daré voces como loca.
1087
Al Rey lo diré, villano.
Dionisia
Suelta la mano.
1089
Tu muerte será mi boca,
Redondilla
1090
pues que la tuya lo fue
1091
de su honor y el mío.
Enrique
Señora,
1092
oye un poco, escucha ahora.
Dionisia
Redondilla
1094
Pesadas burlas, Enrique.
1095
Siendo reina, y tú vasallo,
1096
¡gozarme, y querer negallo!
Enrique
1097
Pues ¿quieres que lo publique?
Redondilla
1098
¿Así es razón que te entregues?
1099
¿No ves que a gran mal te obligas?
Dionisia
1100
No quiero yo que lo digas;
1101
mas no quiero que lo niegues.
Enrique
Redondilla
1102
Ahora bien, si gustas de eso,
1103
yo lo diré de tal suerte,
1104
que tu deshonra y mi muerte
1105
tengan un mismo suceso.
Redondilla
1106
A mucho el amor te obliga.
1107
¿Quieres que dé voces?
Dionisia
No;
1108
pero que quien me gozó,
1109
si lo pregunto, lo diga.
Redondilla
1110
Y este pesar que me has dado
1111
me aparta ahora de ti.
Enrique
1112
Pues ¿cómo? ¿Así te vas?
Dionisia
sí,
1113
que me has, Enrique, enojado.
Vase la INFANTA y CELINDA.
Belardo
Redondilla
1114
Mal has hecho, ya que vías
1115
que ella no mira a su honor,
1116
en contradecir, señor,
1117
que ya gozado la habías;
Redondilla
1118
que bien podías llegar,
1119
y decírselo al oído.
Hortensio
1120
No sé si discreto has sido
1121
en tanto disimular;
Redondilla
1122
pero no dure el mal año
1123
más que duren sus enojos.
1124
¿Cómo aún no mueves los ojos?
1125
¿Temes, por ventura, el daño
Redondilla
1126
que de saberse tu bien
1127
te podría resultar?
Belardo
1128
¡Qué notable imaginar!
Enrique
1129
Esto me estará más bien.
Redondilla
1130
¡Ea, amigos, alto: a España!
Belardo
1131
¿Cómo, señor? Vuelve en ti.
1132
¡Gózasla, y déjasla así!
1133
¿No ves que es infame hazaña?
Redondilla
1134
¿Quién no perdiera mil vidas,
1135
aunque un hombre bajo fuera?
Enrique
1136
Si yo gozado la hubiera,
1137
las diera por bien perdidas.
Redondilla
1138
Amigos, otro hombre fue.
1139
¡Triste de mí, que estoy loco!
1140
Ni entré, ni la vi tampoco,
1141
ni a los balcones llegué.
Redondilla
1142
Prendiome el Rey, y en verdad,
1143
que he estado preso.
Belardo
Confieso
1144
que es un extraño suceso.
Enrique
1145
Salgamos de la ciudad;
Redondilla
1146
no he de estar un punto aquí.
1147
¡Alto, a embarcar!
Enrique
1149
¿Cómo no, si voy sin mí?
Redondilla
1150
No me quejaba con poca
1151
razón cuando yo decía
1152
que una desgracia cabía
1153
entre la taza y la boca.
Redondilla
1154
Mi esperanza dejo al viento,
1155
pues que la más cierta engaña.
1156
¡Plegue a Dios, aires de España,
1157
que mudéis mi pensamiento!
Jornada II
Sale el REY, y la Infanta DIONISIA muy triste, y CELINDA, y CLENARDO y unos MÚSICOS.
Rey
Redondilla
1158
Si para darte alegría
1159
mi propia vida bastara,
1160
que mil años la trocara
1161
por darte contento un día.
Redondilla
1162
¿Es posible que el consejo
1163
que firma amor de tus ojos,
1164
quieran quebrar sus enojos
1165
a un rey, a un padre, a un viejo?
Redondilla
1166
¿Hasta cuándo ha de durar
1167
tan fiera melancolía,
1168
que la vida tuya y mía
1169
quiere de un golpe acabar?
Redondilla
1170
Dos filos tiene esta espada,
1171
con que las corta a las dos.
1172
¡Ay, Dionisia, quiera Dios
1173
que acabe la más cansada...!
Redondilla
1174
¿No me hablas? ¿No respondes?
1175
¿No son justas mis querellas?
1176
¿En qué cielo las estrellas
1177
de tu alegre rostro escondes?
Redondilla
1178
Siéntate en este jardín.
1179
¡Hola! Esa silla llegad.
1180
¿Cantarán?
Dionisia
1181
A las honras de mi fin;
Redondilla
1182
aunque quien muere sin honra
1183
ninguna honra merece.
Rey
1184
De esta enfermedad padece.
Dionisia
1185
¿Qué mayor que la deshonra?
Rey
Redondilla
1186
¿Tú, deshonra? Loca estás.
1187
Quien da honra, que es un rey,
1188
¿está sin honra? ¿Qué ley
1189
comprehende al rey jamás?
Dionisia
Redondilla
1190
Cantad, o salíos allá.
Rey
1191
Ya cantan; no te apasiones.
Dionisia
1192
Ea, pues, dejad razones.
Cantan los MÚSICOS
[Músicos]
Copla (estructura abierta)
1194
Madrugaba entre las rosas
1195
el alma, pidiendo albricias
1196
a las aves y a las fieras
1197
de que se acercaba el día,
1198
cuando, viéndose engañada
1199
del duque Vireno, Olimpia,
1200
a voces dice en la playa
1201
a la nave fugitiva:
1202
“¡Plegue a Dios que te anegues,
1203
nave enemiga!
1204
Pero no, que me llevas
1205
dentro la vida.”
Dionisia
Redondilla
1206
¿Esto consientes cantar?
Rey
1207
Pues, hija, ¿en qué te ha ofendido?
Dionisia
1208
Gozola el Duque atrevido,
1209
y alargó la nave al mar...
Redondilla
1210
Yo sé muy bien lo que siento;
1211
no es locura, sino engaño.
Rey
1212
¿Qué importa el ajeno daño
1213
para el propio sentimiento?
Dionisia
Redondilla
1214
¿No importa? Luego la ley
1215
de Dios, ¿no lo manda así?
1216
¿Queréis vos quebrarla aquí
1217
no más de porque sois Rey?
Redondilla
1218
¡Oh Duque falso, traidor!
1219
¿Que a Olimpia dejas?
Clenardo
Señora,
1220
deje vuestra Alteza ahora
1221
ese fabuloso amor.
Dionisia
Redondilla
1222
¿Quién os mete, majadero,
1223
en si fue verdad o no?
1224
(Verdad es, pues que soy yo
1225
la que por el Duque muero.
Redondilla
1226
Yo soy la que un triste día
1227
a la orilla de la mar,
1228
viendo a Vireno embarcar,
1229
con triste voz decía:
Copla (estructura abierta)
1230
“¡Plegue a Dios que te anegues,
1231
nave enemiga...!”)
Celinda
Redondilla
1232
(¿De qué piensas que se queja?
Clenardo
1233
Ya sé que del conde Enrique.
Celinda
1234
Mucho temo que publique
1235
la razón porque la deja.)
Clenardo
Redondilla
1236
Cuatro años ha que falta;
1237
mucho es durarle el amor.
Celinda
1238
Quizá le falta el honor.
Clenardo
1239
¡Cómo! ¿A persona tan alta?
Celinda
Redondilla
1240
Como, si aquesto no fuera,
1241
la Infanta menos llorara
1242
que el Conde allá se casara
1243
y aquí su mujer trajera.
Redondilla
1244
Todo aqueste sentimiento
1245
es porque el Conde ha llegado
1246
de España a Irlanda casado.
Rey
1247
Descansa, amiga, un momento;
Redondilla
1248
deja esa tristeza extraña,
1249
y procura entretenerte.
Dionisia
1250
¡Que se fuese de esa suerte
1251
el duque Vireno a España!
Redondilla
1252
Que desde la noche al día
1253
en sus brazos le tuviese,
1254
que la gozase y se fuese,
1255
esto, ¿no es alevosía?
Copla (estructura abierta)
1256
“¡Plegue a Dios que te anegues,
1257
nave enemiga!
1258
Pero no, que me llevas
1259
dentro la vida.”
Rey
Redondilla
1260
Hija, aquestas son canciones;
1261
no repares tanto en ellas.
Celinda
1262
(Ella se queja por ellas,
1263
con disfrazadas razones.
Redondilla
1264
Después que el Conde ha venido
1265
ha crecido este furor.)
Clenardo
1266
Bien dices que o es amor,
1267
pues que no le vence olvido.
Redondilla
1268
Sin duda el Conde gozó
1269
de la Infanta.
Clenardo
1270
Pues, ¿cómo el fiero enemigo
1271
huyó a España y la dejó?
Celinda
Redondilla
1272
Miedo a su padre tendría.
Clenardo
1273
Sí; mas ¿por qué se ha casado?
Celinda
1274
(Cuatro años ausente ha estado,
1275
que de él ninguno sabía.
Redondilla
1276
Daba el Rey por ocasión
1277
de su ausencia aquel agravio,
1278
cuando por el duque Otavio
1279
le tuvo un hora en prisión;
Redondilla
1280
y al cabo de aquestos años
1281
vuelve con una mujer
1282
y tres hijos, para hacer
1283
más insufribles sus daños.
Redondilla
1284
El Rey le recibe bien
1285
porque no sabe su mal;
1286
la Infanta con pena igual
1287
llora, sin decir por quién.
Redondilla
1288
Dio en esta melancolía,
1289
y de ella en este furor.)
Sale el marqués FABIO.
Fabio
1290
Aquí está el Conde, señor,
1291
que besar tus pies quería,
Redondilla
1292
con su mujer la Condesa;
1293
y a ti, señora, si das
1294
licencia.
Rey
1295
Dile, Fabio, que me pesa
Redondilla
1296
que venga en esta ocasión,
1297
que está la Infanta indispuesta.
Dionisia
1298
Antes lo tendré por fiesta,
1299
y les darán colación.
Redondilla
1300
¿No es de España esa mujer?
Dionisia
Pues deseo
1302
verla, que si yo la veo,
1303
¿qué me queda ya que ver?
Dionisia
(¡Ay, Celinda!
1305
Hoy será aquí mi locura
1306
como mi dolor.
Celinda
Procura
1307
que su fuerza no te rinda.
Redondilla
1308
Para grandes penas hizo
1309
el cielo el grande valor.
Dionisia
1310
Sí; mas perder el honor,
1311
¿a qué valor no deshizo?)
Sale el conde ENRIQUE y la condesa ISABELA, su mujer, y DON JUAN, niño, delante, y HORTENSIO y BELARDO, sus criados.
Enrique
Redondilla
1312
Deme vuestra Majestad
1313
los pies.
Celinda
¡Gran belleza,
1315
compostura y gravedad!)
Rey
Redondilla
1316
Seáis, Conde, bien venido
1317
y en hora buena casado,
1318
que estar tan bien empleado,
1319
no poca ventura ha sido.
Redondilla
1320
¿Cómo venís? ¿Venís bueno?
Rey
¿Viene
1322
la Condesa buena?
Rey
Redondilla
1324
Dad asiento, por mi vida,
1325
hija, a la Condesa.
Dionisia
Aquí
1326
se sentará, junto a mí.
Isabela
1327
Pues vuestra Alteza es servida,
Redondilla
1328
por los méritos del Conde
1329
tomaré este atrevimiento.
Rey
1330
Tomad vos, Enrique, asiento.
Fabio
1331
Todo a su valor responde.
Clenardo
Redondilla
1332
Toda esta honra merece.
Dionisia
1333
(Si ha cabido resistencia
1334
en mi acabada paciencia
1335
al mal que el tiempo me ofrece,
Redondilla
1336
no debe de ser valor,
1337
sino que, suspensa el alma,
1338
tiene el sufrimiento en calma
1339
la grandeza del dolor.
Redondilla
1340
¿posible es que viendo están
1341
mis ojos a mi enemiga,
1342
sin que a voces se lo diga?)
Enrique
1343
Llegaos vos acá, don Juan;
Redondilla
1344
pedid a su Majestad
1345
las manos.
Enrique
1347
Por él lo dice su edad;
Redondilla
1348
que el año de mi partida,
1349
y el mismo que me casé,
1350
nació al fin de él.
Rey
Bien se ve
1351
vuestra imagen esculpida
Redondilla
1352
en su rostro y compostura.
Enrique
1353
A lo menos, en él queda
1354
quien a vuestros nietos pueda
1355
servir con igual ventura.
Don Juan
Redondilla
1356
Vuestra Majestad, señor,
1357
no se dignará ser dueño
1358
de criado tan pequeño;
1359
pero ya tengo fiador
Redondilla
1360
en el Conde, mientras llego
1361
a edad que os pueda servir.
Rey
1362
¿Qué más se puede decir?
Enrique
1363
Haced lo que os dije luego.
Don Juan
Redondilla
1364
Vuestra Alteza, mi señora,
1365
me dé sus manos reales.
Dionisia
1366
(¿En qué penas infernales
1367
hay mayor tormento ahora?)
Redondilla
1368
¡Bonito niño! ¿Tenéis
1369
Más que este, Condesa?
Isabela
Dos
1370
que os sirvan...
Isabela
1371
...tan fieros como el que veis.
Dionisia
Redondilla
1372
¿Quiéreos mucho el Conde?
Isabela
Él dice
1373
que en su vida quiso bien
1374
sino es a mí; mas también
1375
se enoja y se contradice.
Redondilla
1376
Si, como eso me pregunta
1377
vuestra Alteza, me dijera
1378
si yo le quería, viera
1379
toda la fe y lealtad junta
Redondilla
1380
que en Julia y en Porcia puso
1381
la romana Antigüedad;
1382
y porque es tanta verdad,
1383
mis alabanzas excuso.
Redondilla
1384
Pero dirá vuestra Alteza
1385
que Enrique tiene valor
1386
para merecer mi amor
1387
con esta justa firmeza.
Redondilla
1388
Y no querré yo negallo,
1389
que no pienso que ha tenido
1390
mujer más noble marido,
1391
ni Rey más leal vasallo.
Dionisia
Redondilla
1392
(¡Triste de mí! ¿Por qué gusta
1393
el Rey que me den veneno?
1394
Basta un trago; pero lleno
1395
todo el vaso, es cosa injusta.
Redondilla
1396
Entraban por los oídos
1397
otro tiempo mis enojos;
1398
pero si entran por los ojos,
1399
¿cómo serán resistidos?)
Redondilla
1400
¡Afuera, mujer, afuera!
[Levántase la INFANTA muy furiosa.]
1401
¡Lazo de mi alma estrecho,
1402
de cuatro víboras hecho,
1403
que mi noble sangre altera!
Redondilla
1404
¡Afuera, deshonra mía,
1405
con fruto de bendición,
1406
pues ha sido maldición
1407
de mi esperanza este día!
Redondilla
1408
¡Oh cielo! ¿Cómo adelantas
1409
pasos al fin de mi honra,
1410
y al árbol de mi deshonra
1411
le vas añadiendo plantas?
Redondilla
1412
¿Faltan más muertes, por dicha?
Rey
1413
El mal le ha dado más fuerte.
Enrique
1414
Pésame que vengo a verte
1415
en tiempo de tal desdicha.
Redondilla
1416
Ya me habían dicho allá
1417
que la Infanta padecía
1418
tan fiera melancolía.
Rey
1419
A tiempos, Conde, le da.
Isabel
Sí haré.
1421
¡Ah, mi señora!
Dionisia
(¡Ah, traidora!
1422
¿Tú me tienes? Pero ahora
1423
tienes... Mi bien, si bien fue.)
Redondilla
Fabio
1425
De veros, muestra dolor.
Enrique
Yo, señor,
1427
no pensé que os deservía.
Fabio
Redondilla
1428
Condesa, vamos de aquí.
Clenardo
También
1430
dice que nos vamos.
Vanse todos, y quedan el REY y la INFANTA, solos.
Rey
Redondilla
1432
Hija, ya todos se han ido;
1433
sosiega un poco.
Dionisia
No puedo.
1434
De esta vez le pierdo el miedo.
Rey
Redondilla
1436
Hija, ¿qué honor puede ser
1437
este, de cuya razón
1438
toma tu mal ocasión?
Dionisia
1439
¡Oh padre, honor de mujer!
Rey
Redondilla
1440
Yo pienso tantas quimeras
1441
de este tu confuso mal,
1442
que he de hablar lenguaje igual
1443
si a mi pensamiento esperas.
Redondilla
1444
Porque esta locura tuya
1445
nunca tiene más rigor
1446
que cuando tratan de amor;
1447
luego la ocasión es suya.
Redondilla
1448
Tras eso, el honor perdido
1449
muestra que alguien te ha engañado,
1450
que cobarde te ha dejado,
1451
y te ha gozado atrevido.
Redondilla
1452
Yo cumplo mi obligación
1453
en esto; tú ahora puedes
1454
hacer de suerte que quedes
1455
con igual satisfacción.
Redondilla
1456
¿Qué te suspendes atenta?
1457
Padre soy; habla, confía,
1458
pues es tu sangre la mía,
1459
también lo será el afrenta.
Redondilla
1460
Pensé darte en el de Escocia
1461
marido, a Irlanda señor;
1462
pero ya el embajador
1463
que está allá no lo negocia,
Redondilla
1464
porque de tu enfermedad
1465
se va la fama extendiendo.
1466
¿No hablas?
Dionisia
Señor, yo entiendo
1467
que amor te obliga a piedad.
Redondilla
1468
Yo veo que mi tristeza
1469
pone tu vida en aprieto,
1470
y que en padre tan discreto
1471
puede cargar mi flaqueza.
Redondilla
1472
Mas que yo te pueda hablar
1473
en caso tan insufrible
1474
es el mayor imposible
1475
que puedas imaginar.
Rey
Redondilla
1476
Pues algún medio ha de haber.
Dionisia
Aquí
1478
trae tinta y pluma. Así
1479
te quiero satisfacer.
Vase CELINDA.
Rey
Redondilla
1480
Como mal pintor has sido,
1481
que, retratado algún hombre,
1482
le quiere poner el nombre
1483
porque no está parecido.
Redondilla
1484
Si eres mis ojos, mal haces
1485
en no ser también mi lengua,
1486
pues con la tuya mi mengua
1487
remedias y satisfaces.
Sale CELINDA con el recado.
Celinda
Redondilla
1488
Ya tienes papel aquí.
Dionisia
1489
Sobra esta almohada escribo.
Rey
1490
(Gran sobresalto recibo.)
Dionisia
1491
(Duélase el cielo de mí.)
Asiéntase la INFANTA a escribir aparte, y el REY dice entretanto:
Rey
Soneto
1492
(Cual reo, en tanto que el jüez escribe
1493
la sentencia, esperando estoy la mía.
1494
Tiembla el deseo, y la piedad porfía;
1495
muere el remedio, la esperanza vive.
1496
De las vanas quimeras que concibe
1497
mi loca y engañada fantasía,
1498
nace un monstruo, que el miedo después cría,
1499
hasta que el ser de mi dolor recibe.
1500
El de saber el mal es un deseo
1501
común en los mortales desengaños,
1502
que, con saber que es mal, mueren por velle.
1503
Y yo le quiero ver, aunque es tan feo;
1504
que más matan las dudas que los daños,
1505
y el esperar el mal que el padecelle.)
Dionisia
Redondilla
1506
Ya escribí. Déjame ir
1507
antes que abras el papel.
Dale el papel, y vase la INFANTA con licencia.
Rey
1508
Ya sé que has escrito en él
1509
receta para morir.
Redondilla
1510
¡Con qué prisa que se fue!
1511
No menos la tengo yo
1512
de saber lo que escribió.
[Lee el papel.]
1513
Dice así: “Yo me casé
Redondilla
1514
con Enrique de secreto,
1515
y en secreto me gozó;
1516
fuese a España, y me dejó,
1517
padre, sin honra, en efeto.
Redondilla
1518
Como ves, vuelve casado,
1519
con sus hijos y mujer:
1520
juzga de qué puede ser
1521
la enfermedad que me ha dado.”
Redondilla
1522
¡Ah de mis criados! ¡Guardas!
1523
¡Gente! ¡Capitán!
Sale el marqués FABIO.
Rey
1524
Cielo, ¿para tal rigor
1525
mis cansados años guardas?
Redondilla
Fabio
(¿Si le dio
1527
el mal de la Infanta?)
Rey
(¡Cómo! ¿Que este agravio
1529
sufre el cielo y sufro yo?)
Redondilla
Rey
1531
(¡Que alcanzase a la grandeza
1532
de mi hija la flaqueza
1533
que a las comunes mujeres!)
Redondilla
Fabio
¿Qué es lo que mandas,
1535
que no acabas de decillo?
Rey
1536
Error será diferillo.
Fabio
1537
¿También en los aires andas
Redondilla
1538
como la infanta? ¿Qué tienes?
Rey
1540
Pues has de advertir que estoy
1541
penando en tanto que vienes.
Vase el marqués FABIO, y queda el REY solo.
Rey
Soneto
1542
Peligro tiene el más probado vado;
1543
quien no teme que el mal le impida pida,
1544
mientras la suerte le convida vida
1545
y goce el bien tan sin cuidado dado.
1546
Mas cuanto en más afortunado hado
1547
fuerza y poder se descomida, mida
1548
cuán presto a donde más resida, es ida
1549
la gloria vil de este prestado estado.
1550
La honra puede tu estandarte darte,
1551
amor, por quien la recatada atada
1552
tuvo en el fuego que reparte, parte.
1553
Fue la defensa, aunque ordenada, nada,
1554
pues es por ti, sin remediarte arte,
1555
la cuerda, loca; la encerrada, errada.
Sale FABIO con el conde ENRIQUE.
Fabio
Endecasílabos sueltos (tirada)
Enrique
¿Qué es lo que me mandas?
Rey
1557
Salte, Fabio, allá fuera, cierra, y guarda
1558
que no llegue ninguno a este aposento.
Vase FABIO.
Enrique
(¡Qué extrañas prevenciones!)
1560
Señor, ¿en qué te sirvo?
Rey
1561
Enrique, este papel es una carta
1562
que del Rey albanés recibo ahora;
1563
contiene en suma una desdicha grande,
1564
y como amigo, pídeme consejo.
1565
Yo, que no fío de mi ingenio cosas
1566
tan arduas, y del tuyo estoy contento,
1567
quiero que me aconsejes lo que pueda
1568
escribirle en desdicha semejante.
Enrique
1569
Señor, si el mundo, y otros mil que hubiera,
1570
pudieran por un hombre gobernarse,
1571
tú solo fueras digno de regirlos;
1572
y espántome que a mí me encargues esto,
1573
sabiendo mi ignorancia; mas presumo
1574
que amor te engaña, y mi lealtad te obliga.
1575
Propón el caso, que a las veces suele
1576
un ignorante dar consejo a un sabio.
Rey
1577
Tiene el Rey albanés, Enrique amigo,
1578
solo una hija, como yo a Dionisia;
1579
pídensela mil príncipes y reyes,
1580
y ella pone los ojos en un hombre,
1581
noble por cierto, mas vasallo suyo.
1582
Este la goza, y con temor del padre,
1583
huye a otro reino, donde al fin se casa,
1584
y casado después a Albania vuelve.
1585
Enferma de dolor la Infanta, y dice
1586
al padre la ocasión; el padre, airado,
1587
no se atreve a matalle por su hija,
1588
ni se la puede dar, porque es casado.
1589
El caso es grave, y pídeme consejo.
1590
Yo te lo pido. ¿Qué te parece?
Enrique
1591
Extraño es el suceso, y que pedía
1592
más ingenio y más tiempos; mas si es fuerza
1593
obedecerte, digo que, aunque mate
1594
el Rey a ese hombre, no remedia nada,
1595
pues se queda la Infanta sin remedio,
1596
y casarla con ella está más puesto
1597
en razón y justicia.
Rey
¿De qué modo,
1598
siendo casado el hombre?
Enrique
Dando muerte
1599
él propio a su mujer, en justa pena
1600
de su delito.
Rey
Pues ¿qué debe, Enrique,
1601
la inocente mujer?
Enrique
Los grandes daños,
1602
con los menores atajarse deben;
1603
menor mal es que esa inocente muera,
1604
que no que el reino quede destruido,
1605
la Infanta sin remedio, el Rey sin honra.
Rey
1606
¿Y si clama la sangre a Dios, Enrique?
Enrique
1607
No clamará, que no es de Abel la sangre.
Rey
1608
Todo inocente, la de Abel refresca.
Enrique
1609
David por Betsabé dio muerte a Urías,
1610
y no era su mujer, sino su dama.
Rey
1611
Y Natán, ¿qué le dijo después de esto?
1612
Y ¿qué lloró David?
Enrique
Fue su deleite
1613
la causa; y aquí, Rey, la causa es honra.
Rey
1614
La honra solamente a Dios se debe;
1615
con ofensa de Dios no hay honra, Conde.
Enrique
1616
También le manda Dios al que recibe
1617
un bofetón que ponga el otro lado,
1618
y en el mundo es deshonra, y es la honra
1619
vengarse, siendo siempre la venganza
1620
odiosa a Dios, cuanto apacible al hombre.
Rey
1621
Las leyes en el mundo recibidas,
1622
si son entre cristianos, no son justas
1623
cuando con las de Dios no se conforman.
Enrique
1624
Toda ley es injusta que no pende
1625
de las leyes de Dios, yo lo conozco,
1626
pero debajo de que no hay remedio,
1627
y que pedir a Dios milagro ahora
1628
para que lo que fue no sea, no es justo,
1629
yo, si fuera este Rey, hiciera a este hombre
1630
que esa mujer matara, y le casara
1631
con mi hija, y después, del homicidio
1632
hiciera penitencia conveniente.
Rey
1633
Bien dices, pues que no hay otro remedio.
1634
Mas lee este papel, por vida mía.
1635
Veamos si confirmas lo que has dicho.
Lee el papel ENRIQUE y vase turbando.
Enrique
Redondilla
1636
Dice así: “Yo me casé
1637
con Enrique de secreto...”
1638
Señor, ¿qué es esto? ¿A qué efeto?
Rey
1639
Ese hombre el vasallo fue.
Redondilla
1640
Esa letra, ¿no es posible
1641
que no la conoces tú?
Enrique
1642
¡Jesús mil veces! ¡Jesú!
1643
¡Caso espantoso y terrible!
Rey
Redondilla
1644
Tú fuiste jüez discreto.
[Vuelve a leer el papel.]
Enrique
1645
“En secreto me gozó;
1646
fuese a España, y me dejó,
1647
padre, sin honra, en efeto.
Redondilla
1648
Como ves, vuelve casado,
1649
con sus hijos y mujer...”
1650
Señor, ¿cómo puede ser?
1651
Mira que te han engañado.
Acaba de leer el papel.
Rey
Endecasílabos sueltos (tirada)
1652
Enrique, Enrique, este papel ha escrito
1653
mi hija, y de esta causa es el proceso;
1654
tú el jüez, que, sin verle, sentenciaste
1655
contra ti lo que has visto; yo no tengo
1656
de buscar más testigos, ni esto es cosa
1657
que tengo yo de andar en su probanza.
1658
Tú me diste el consejo; parte luego,
1659
y a la Condesa quitarás la vida,
1660
para que aquesta noche seas esposo
1661
de la Infanta, mi hija.
Rey
Conde,
1662
no repliques palabra. Tú lo has dicho,
1663
tú has hecho esto; basta. ¡Ah, marqués Fabio!
Sale el MARQUÉS.
Rey
Id con el Conde a su posada
1665
con cien hombres de guarda que se queden
1666
a la puerta.
Enrique
Suplico a vuestra Alteza
1667
que, si ha de ser, sin alboroto sea,
1668
que yo gano en aquesto un bien supremo,
1669
como se ve tan claro; y pues yo gano,
1670
no será necesario guarda o gente,
1671
y el secreto en aquesto es de importancia
1672
a ti, a la Infanta, a mí y a la Condesa.
Rey
1673
Pues parte, y de su muerte echarás fama
1674
por alguna ocasión, la que tú quieras;
1675
y vuelve luego aquí.
Vase el REY.
Fabio
1676
¿Qué es esto, Conde?
Enrique
Mis desdichas, Fabio;
1677
Fabio, mis desventuras. ¡Fabio, muero!
1678
Marqués, mirad qué os digo. Ningún hombre
1679
de cuantos hizo Dios puede haber visto
1680
fuerza tan lastimosa por su honra,
1681
por su gusto, su bien y por su casa.
1682
¡Ah, cielos, penetradme con un rayo!
1683
¡Tierra, centro y tus entrañas rompe,
1684
sepulta en ti la más penosa vida
1685
que fue regida de mortal espíritu!
1686
¿Hay cosa como esta? ¿Hay tal suceso?
1687
¿Hay fuerza tan extraña y lastimosa?
1688
¡Yo a la Condesa, a un ángel en belleza,
1689
en pura honestidad, en mansedumbre!
1690
¡A aquellos ojos, a aquel blanco pecho!
1691
¡Yo mismo! ¡Yo! ¡Sin culpa! ¡Jesús! ¡Cielos!
Fabio
1692
No des voces aquí; sal de palacio.
Enrique
1693
Ven, y sabrás, Marqués, mi desventura.
1694
¡Ay, mi Isabela! ¡Ay, mi querida esposa!
1695
‘Ay, Rey cruel! ¡Ay, fuerza lastimosa!
Vanse. Y sale la condesa ISABELA con BELARDO, su criado.
Isabela
Redondilla
1696
En fin, me quedé sin misa.
Belardo
1697
Está malo el capellán.
Isabela
1698
¿Si tomó lección don Juan?
Belardo
1699
Partes va juntando aprisa:
Redondilla
1700
muy presto sabrá leer.
Isabela
1701
Pena me da, Dios le guarde
1702
al Conde, porque es muy tarde
1703
y no ha venido a comer.
Belardo
Redondilla
1704
El Marqués vino por él.
Isabela
1705
¿Dijo que el Rey le llamaba?
Isabela
Y ¿quién estaba,
1707
cuando le llamó, con él?
Belardo
Redondilla
1708
Solo estaba y solo fue.
1709
No tengas pena, señora.
Isabela
1710
En mi vida, como ahora,
1711
de su ausencia la tomé.
Redondilla
1712
Esta noche no he dormido,
1713
con mil sueños desvelada.
1714
Una tórtola casada
1715
soñé que estaba en su nido,
Redondilla
1716
y que un fiero cazador
1717
tomó una flecha a su aljaba,
1718
y con tres hijos la echaba
1719
del nido. ¡Ay Dios, qué dolor!
Redondilla
1720
Levanteme, y dando abrazos
1721
a mi Laurencia, sin ver
1722
la ocasión que pudo haber,
1723
cayóseme de los brazos.
Redondilla
1724
Hice vestir a don Juan,
1725
y propuse de ir a misa,
1726
y por más que me doy prisa,
1727
no parece el capellán.
Redondilla
1728
Ahora el Conde no viene,
1729
que nunca suele faltar.
Belardo
1730
Albricias me puedes dar.
Sale el conde ENRIQUE y FABIO.
Isabela
Señor mío,
1733
mi vida, mi bien, mi Enrique,
1734
¿cómo haré que os signifique,
1735
si en lágrimas no la envío
Redondilla
1736
el alma, el placer que tengo
1737
de veros más que otros días?
Enrique
1738
Suspended las alegrías,
1739
mi gloria, mirad que vengo
Redondilla
1740
del Marqués acompañado.
Isabela
1741
Perdonad, señor Marqués,
1742
que esto es amor.
Isabela
1743
¿Sois hoy nuestro convidado?
Redondilla
1744
Que en extremo me holgaría.
Fabio
1745
Soy tan vuestro servidor,
1746
que aun pienso que de ese amor
1747
parte alcanzarme podría.
Isabela
Redondilla
1748
Tan divertida quedé
1749
en el Conde, que no os vi.
Fabio
1750
Con lo mismo que entendí,
1751
mi señora, os disculpé.
Isabela
Redondilla
1752
¿Cómo venís, Conde, en quien
1753
tengo vida y por quien soy?
1754
¿Cómo estáis, y cómo estoy
1755
en vuestra gracia también?
Enrique
Redondilla
1756
Aunque ese gusto os resisto,
1757
mi vida, no le tengáis,
1758
que mucho porte pagáis
1759
de cartas que no habéis visto.
Redondilla
1760
Si las abrís, yo sé bien
1761
que os pesará de hacer fiestas
1762
al sobrescrito; y pues estas
1763
es fuerza que hoy os le den,
Redondilla
1764
salte, Belardo, allá fuera,
1765
que esa puerta me es forzoso
1766
que cierre.
Sale BELARDO.
Isabela
¿Qué es esto, esposo?
1767
¿Cómo habláis de esa manera?
Enrique
Redondilla
1768
Ya la puerta está cerrada.
1769
Fabio, decidle lo que es.
Isabela
1770
¿Qué es esto, señor Marqués?
1771
¿Qué es esto? Que estoy turbada.
Fabio
Redondilla
1772
No sé si de enternecido
1773
os podré hablar.
Isabela
¡Vos lloráis!
1774
Mas ¿qué es? Conde, ¿no me habláis?
1775
¿Qué puede haber sucedido?
Redondilla
1776
¿También vos estáis llorando?
1777
¿Tan fuerte yerba soy yo,
1778
que lágrimas os sacó
1779
solo de estarme mirando?
Enrique
Redondilla
1780
¡Ah ojos, que estos adoran!
Isabela
1781
Mirad que es vergüenza ver
1782
con ánimo de mujer
1783
entre dos hombres que lloran.
Redondilla
1784
Dos arroyos parecéis;
1785
yo, la yerba que regáis;
1786
mas, si tanta agua me dais,
1787
mirad que me anegaréis.
Fabio
Redondilla
1788
Isabela desdichada,
1789
en triste punto nacida
1790
debajo de las estrellas
1791
que influyen mayor desdicha;
Romance (tirada)
1792
tan hermosa como honrada,
1793
siendo tú la honra misma,
1794
que en el sol de tus virtudes
1795
las demás luces se miran;
1796
inocente, a quien un rey
1797
os manda quitar la vida
1798
al hombre que más te adora,
1799
y al que más tú bien estimas;
1800
dechado de nobles damas,
1801
adonde los cielos pintan
1802
más valores y excelencias
1803
que en las matronas antiguas;
1804
española milagrosa,
1805
que a las romanas imitas,
1806
y ellas a ti te imitaran
1807
si fueran después nacidas.
1808
Sabe que el Conde, tu esposo,
1809
cuando a España se partía,
1810
amaba, y era adorado
1811
de nuestra infanta Dionisia.
1812
Creció el amor en la ausencia
1813
con tanta melancolía,
1814
que ha llegado a ser locura,
1815
llena de celos y envidia.
1816
Hoy, que te vio con tus hijos,
1817
nació de aquella visita
1818
decir a su viejo padre
1819
una cosa nunca oída,
1820
porque le ha dicho que el Conde
1821
la gozó, siendo mentira,
1822
porque el Conde me ha jurado
1823
tantas cosas, tantas vidas,
1824
que he conocido que amor
1825
a lo que dice la obliga,
1826
con ánimo de gozalle,
1827
loca, furiosa y rendida.
1828
El Rey, por guardar su honor...
1829
No sé cómo te lo diga...
1830
Le ha mandado que te mate
1831
y se case con su hija.
Isabela
1832
¡Jesús, Marqués! ¿Eso es cosa
1833
tan grande y encarecida?
1834
Pensé yo, Fabio, que el Rey
1835
al Conde matar quería.
1836
Vivid vos, amado Enrique,
1837
vivid vos muy largos días;
1838
que como vos la tengáis,
1839
¿qué importa esta triste vida?
1840
No lloro yo de pesar,
1841
lloro de mucha alegría
1842
de que el Conde, mi señor,
1843
en tan alto estado viva.
1844
Mil años gocéis, mi bien,
1845
vuestra esposa, que os estima
1846
y procura con razón.
1847
Reinas es razón que os sirvan.
1848
Vos nacisteis para rey;
1849
rey sois, y Dios lo permita,
1850
que vuestros merecimientos
1851
a cetro y corona aspiran.
1852
Y pues ya sois rey, Enrique,
1853
mercedes es bien que os pida.
1854
No es bien que me las neguéis
1855
por dos cosas que os obligan:
1856
la una, que cuando heredan
1857
los reyes, a sus provincias
1858
y reinos hacen mercedes
1859
por grandeza y por justicia;
1860
la otra, porque os casáis,
1861
que los reyes tales días
1862
muestran el extremo a todos
1863
de su grandeza excesiva.
1864
Yo tengo de vos, Enrique,
1865
tres hijos; no es bien que vivan
1866
con madre tan extranjera,
1867
con madrastra tan altiva.
1868
El conde Barcelona
1869
es mi padre; aquí está Arsinda,
1870
un aya que me ha criado
1871
y vino en mi compañía.
1872
Enviémoslos a España
1873
con ella, que mejor crían
1874
abuelos que padres, hijos
1875
de madre muerta o cautiva.
1876
Haced esto, Enrique amigo,
1877
si por ventura os obligan
1878
tantos días de regalo,
1879
tantas horas de caricias.
1880
Que si Dios me lleva así
1881
–lo que este alma en él confía,
1882
porque, aunque soy pecadora,
1883
su santa sangre me anima–,
1884
yo le rogaré por vos,
1885
por vos, mi prenda querida,
1886
y por la señora Infanta,
1887
mujer vuestra y reina mía.
Enrique
1888
Cesa de matarme hablando;
1889
basten los rayos que tiras
1890
con esos ojos, por donde
1891
mi propia vida destilas;
1892
que ni para que yo sepa
1893
tu virtud, Isabel mía,
1894
ni para darte remedio,
1895
el ver tu humildad me obliga.
1896
Bien sabe Dios que no ha sido
1897
de mí jamás ofendida
1898
la honra del Rey, Condesa,
1899
aunque la Infanta lo diga.
1900
En esta locura ha dado.
1901
Propúsome el Rey la enigma;
1902
yo le he dado este consejo...
1903
Juzgué lo que no sabía.
1904
Dar yo causa de tu muerte
1905
solo en mi deshonra estriba,
1906
matando contigo alguno
1907
de los que en mi casa habitan.
1908
Pero no permita Dios
1909
que con engaño y malicia
1910
te quite el Conde la honra,
1911
ya que te quita la vida.
1912
Esto el Rey por un papel
1913
en este punto me avisa,
1914
que a la puerta me le dio
1915
un paje que con él priva.
1916
Pero más quiero, Condesa,
1917
que los hombres me maldigan,
1918
que no que, en el cielo mártir,
1919
sin honra en la tierra vivas.
1920
Los hijos de mis entrañas
1921
haz cuenta que ya caminan
1922
a España con sus abuelos,
1923
donde venganza les pidan,
1924
que no es justo que en Irlanda
1925
queden sus santas reliquias
1926
con un padre que a su madre
1927
sin razón la vida quita.
1928
Y porque me aguarda el Rey,
1929
por en tierra la rodilla,
1930
en tanto que a tu garganta
1931
pongo esta funesta liga.
Isabela
Quintilla
1932
Hazme, señor, un placer;
1933
por el postrero, bien puedes.
Enrique
1934
¿Que le tengas puede ser,
1935
ni el verdugo hacer mercedes?
Isabela
1936
Mis hijos me deja ver.
Enrique
Quintilla
1937
Vaya Fabio, aunque quisiera
1938
que esto no me enterneciera...
1939
Pero al fin, martirio ahora,
1940
y sin ángeles, señora,
1941
descuido del cielo fuera.
Fabio
Quintilla
1942
Llorando voy a traellos.
[Vase.]
1943
Esta es fuerza lastimosa.
Enrique
1944
Venid, mis ángeles bellos,
1945
a ver vuestra madre hermosa,
1946
para que muera con ellos.
Quintilla
1947
Venid para que os halléis
1948
presentes al sacrificio,
1949
porque contra mí juréis
1950
en aquel alto jüicio,
1951
donde pedirme tenéis.
Quintilla
1952
Que yo me quiera excusar
1953
con huir, no puede ser;
1954
esta isla cerca el mar,
1955
guardas hizo el Rey poner;
1956
el Rey la manda matar.
Quintilla
1957
¡Válgame el poder de Dios!
1958
Si yo he de ser tu homicida,
1959
muramos juntos los dos.
Isabela
1960
¿Qué es eso, Enrique? ¡Ah, mi vida!
1961
¿El ánimo falta en vos?
Enrique
Quintilla
1962
No tiene de qué espantarte
1963
que me falte la osadía,
1964
Isabela, en esa parte,
1965
que, como eras alma mía,
1966
fáltame para matarte.
Quintilla
1967
Dame esos brazos mil veces,
1968
por ver si este bronce duro
1969
con regalalle enterneces.
1970
Cuanto más mal te procuro,
1971
más hermosa me pareces.
Quintilla
1972
¿Qué haré si ahora te mato,
1973
y estando solo, ¡ay de mí!,
1974
imagino en tu retrato...?
1975
¿Qué hará esta noche sin ti
1976
este tu marido ingrato?
Quintilla
1977
¿Qué haré? ¿Qué diré de cosas
1978
tan tiernas, tan amorosas,
1979
tan tristes, tan desdichadas,
1980
que me pasarán de espadas
1981
las entrañas rigurosas?
Quintilla
1982
Perdóname. Vesme aquí
1983
que te mato..., que te adoro.
1984
Duélete, Isabel, de mí,
1985
y allá en el celeste coro
1986
ruega a Dios, ángel, por mí.
Isabela
Quintilla
1987
No llores de esa manera,
1988
que pareces tú el que está
1989
temiendo la espada fiera.
Sale el marqués FABIO con un niño en brazos y dos de las manos.
Fabio
1990
Aquí están tus hijos ya.
Enrique
1991
¿Queda algún hombre allá fuera?
Isabela
1993
Hijos, hoy os llamo aquí
1994
por testigos de mi intento,
1995
que quiero hacer testamento:
1996
bien estáis juntos a mí.
Quintilla
1997
Y sabe Dios que quisiera
1998
volveros donde os tenía,
1999
porque cuando yo muriera,
2000
de una vida con la mía
2001
cuatro almas al cielo diera.
Quintilla
2002
¡Pluguiera a Dios que mi ruego
2003
oyera, para que luego
2004
que me mataran aquí,
2005
salieran almas de mí,
2006
como centellas de fuego!
Quintilla
2007
Hijos, hoy muero, hoy acaba
2008
mi vida, no porque fui
2009
de culpa ni infamia esclava;
2010
la causa es porque nací,
2011
que para morir bastaba.
Quintilla
2012
Mando a Dios el alma mía,
2013
el cuerpo a la tierra fría,
2014
que ya le está deseando,
2015
y estas mis lágrimas mando
2016
al Conde para algún día;
Quintilla
2017
al cual suplico me abone,
2018
y de no le haber servido
2019
como merece, perdone,
2020
pues el tiempo breve ha sido,
2021
y en medio el morir se pone.
Quintilla
2022
Bienes que mandar no tengo;
2023
soislo vosotros no más;
2024
y aunque a daros me prevengo,
2025
no os apartaré jamás
2026
de donde a poneros vengo,
Quintilla
2027
porque es en el alma, adonde
2028
os llevo y amor esconde.
2029
Perdonad, amores míos,
2030
del tiempo los desvaríos
2031
y las desgracias del Conde.
Quintilla
2032
Por manda de testamento,
2033
que la ley hace tan fuerte,
2034
os mando –estad, Juan, atento–
2035
que no le pidáis mi muerte,
2036
pues vos tenéis sentimiento.
Quintilla
2037
Mirad, que más no ha podido
2038
el Conde; pues fue forzosa,
2039
poned mi muerte en olvido,
2040
que esta es fuerza lastimosa
2041
y basta que fuerza ha sido.
Isabela
2043
Juan, vos sois el padre ya
2044
de vuestros hermanos. Creo
2045
que cumpliréis mi deseo.
Don Juan
2046
Señora, ¿adónde se va?
Isabela
Quintilla
2047
Hijo querido, a la muerte.
Don Juan
2048
Lléveme consigo, madre.
Enrique
2049
Deja ya de enternecerte.
Don Juan
2050
¿Por qué la mata mi padre?
Isabela
2051
Por desdicha y por suerte.
Quintilla
2052
No pidáis mi muerte a Dios.
Don Juan
2053
Si él la ve, ¿qué importará
2054
no se la pedir los dos?
Enrique
2055
Metedlos, Marqués, allá.
Don Juan
2056
¡Ay, padre, triste de vos!
Isabela
Quintilla
2057
Besadme, Juan de mi vida;
2058
vos, Laurencia, y vos, Lisandra,
2059
huérfana antes que nacida.
Isabela
Aguarda, aguarda,
2061
siquiera por despedida.
Lleva los niños FABIO.
Enrique
Quintilla
2062
Isabela, el llanto muda.
Isabela
2063
Ya mi garganta se pone,
2064
Conde, a tu filo desnuda,
2065
que, pues el sol se me pone,
2066
la noche viene sin duda.
Quintilla
2067
Tener vida no es razón
2068
después de aquestos abrazos,
2069
y que dure es confusión,
2070
sacándome tres pedazos
2071
tan grandes del corazón.
Quintilla
2072
Ea, ¿de qué estás temblando?
2073
Mas por merced te demando
2074
que no me alcancen tus ligas;
2075
si con las manos me ligas,
2076
será el tránsito más blando.
Quintilla
2077
Ponme las manos, señor;
2078
salga mi espíritu en ellas...
2079
Mas detendrale el favor.
Enrique
2080
Desvía tus manos bellas.
2081
No despiertes mi furor.
Isabela
Quintilla
2082
Pues ¿no piensas abrazarme?
Sale el marqués FABIO.
Enrique
2084
No acierto a determinarme,
2085
ni el amor tampoco acierta
2086
a matarla sin matarme.
Quintilla
2087
Llega el brazo, y teme el pecho,
2088
osa el pecho, y tiembla el brazo;
2089
y cuando llego de hecho,
2090
en vez de apretar el lazo,
2091
la abrazo con la lazo estrecho.
Quintilla
2092
¡Ay! ¡Quién no hubiera nacido!
Fabio
2093
Conde, yo he considerado
2094
que ser en esto atrevido
2095
no es labor de pecho honrado.
Enrique
2096
¡Ay, Fabio, remedio os pido!
Quintilla
2097
Que habiéndome de casar,
2098
no es posible sin morir
2099
la Condesa.
Fabio
Otro lugar
2100
se puede en esto elegir,
2101
y a otra mano encomendar.
Quintilla
2102
Venga Isabela conmigo.
Fabio
Yo tengo un criado
2104
leal y en lugar de amigo;
2105
vive en un monte apartado.
2106
Y este, sin otro testigo,
Quintilla
2107
en el mar la puede echar
2108
en un barco, en que un barreno
2109
se puede dar al entrar,
2110
y así, poco a poco lleno
2111
de agua, irá al fondo del mar.
Quintilla
2112
Esta será de tu esposa
2113
muerte y sepultura junta,
2114
más secreta y más piadosa,
2115
y di, si el Rey te pregunta,
2116
que entre su arena reposa.
Enrique
Quintilla
2117
Bien has dicho, amigo Fabio.
Isabela
2118
Piadoso remedio y sabio.
Enrique
2119
Vete, Isabela, con él;
2120
sea yo esposo cruel,
2121
no verdugo de tu agravio.
Quintilla
2122
Direlo al Rey de esa suerte.
Fabio
2123
De mi lealtad conocida,
2124
no quiero satisfacerte.
Isabela
2125
Adiós, causa de mi vida.
Enrique
2126
Mejor dirás de tu muerte.
Vanse todos. Y sale el REY y la infanta DIONISIA.
Dionisia
Quintilla
2127
Crueldad notable fuera;
2128
por mi voto, está muy cierto
2129
que Isabela no muriera.
Rey
2130
Puesto que inocente ha muerto,
2131
que fue justo considera.
Quintilla
2132
Y pues por tu liviandad
2133
pagó lo que no debía
2134
la inocente castidad,
2135
mira tu culpa en la mía,
2136
y la tuya en mi maldad.
Quintilla
2137
Esto fue razón de estado.
Dionisia
2138
Sinrazones fueron todas.
Rey
2139
Con esto libre ha quedado
2140
el Conde para tus bodas,
2141
aunque no de estar culpado.
Quintilla
2142
Si tuviera posesión,
2143
matara al Conde y pusiera
2144
tu libertad en prisión.
2145
Pero viva el Conde, y muera
2146
de mi infamia la ocasión.
Dionisia
Quintilla
2147
Si fui yo, ¿por qué merece
2148
muerte esa triste española?
Rey
2149
Porque más justo parece
2150
que viva tu honra sola,
2151
que es quien más muerte padece.
Dionisia
Quintilla
2152
No me puedo consolar.
Rey
2153
Ni yo dejar de buscar
2154
remedio a honor perdido.
Dionisia
2155
De tan sangriento marido,
2156
¿qué menos puedo esperar?
Rey
Quintilla
2157
Que me has enojado, advierte.
2158
Los dos somos homicidas:
2159
tú por culpa, yo por suerte.
Dionisia
2160
Mal se lograrán dos vidas
2161
fundadas sobre una muerte.
Rey
Quintilla
2162
No debes ya de querer
2163
que dure mucho la mía,
2164
con tu loco proceder.
Sale el conde ENRIQUE.
Enrique
2165
A besar tus pies venía.
Rey
2166
Habla, Conde, a tu mujer.
Vase.
Enrique
Quintilla
2167
¿Por qué se va el Rey así?
2168
¿Hase enojado conmigo?
Dionisia
2169
Porque reprensión le di
2170
de tu crueldad, enemigo,
2171
pues fue justo hacerla en ti.
Quintilla
2172
Di, infame Conde, ¿qué hallaste
2173
en mí, que de verme huiste
2174
la noche que me gozaste?
2175
¿Por qué la fe me rompiste,
2176
y con otra te casaste?
Quintilla
2177
¿Fue mejor hija tercera
2178
de un conde de Barcelona
2179
que de tu Rey la primera?
2180
¡Dejas la propia corona
2181
por la nobleza extranjera!
Quintilla
2182
¿No miras lo que has causado?
Enrique
2183
Miro que soy desdichado;
2184
miro que no te gocé.
Enrique
Que Dios lo ve,
2186
y que Dios me ha castigado.
Dionisia
Quintilla
2187
Pensé que negar querías.
Enrique
2188
Ahora bien, muerta Isabela,
2189
¿qué haré?
Dionisia
Pues que tenías
2190
con tu engañosa cautela
2191
secas las entrañas mías,
Quintilla
2192
no puedo negar que has sido
2193
amado como marido,
2194
y que ahora lo has de ser.
2195
Procura, Conde, poner
2196
a tu Isabela en olvido.
Enrique
Quintilla
2197
Yo lo haré, señora, así.
Dionisia
2198
Vamos a desenojar
2199
al Rey.
Vase la INFANTA.
Enrique
Voy... ¡Ay de mí!
2200
¿Si habrán entrado en la mar?
2201
¿Si estaba la barca allí?
Quintilla
2202
Cielo, sol, estrellas, luna,
2203
elementos, hombres, aves,
2204
fieras sin razón alguna;
2205
mar azul, donde mil naves
2206
corren tormenta y fortuna,
Quintilla
2207
esa barquilla que llega
2208
a vuestra piedad temblando,
2209
con dos ángeles navega:
2210
ved que la están barrenando,
2211
ved que se pierde y se anega.
Quintilla
2212
Cargada va de tesoro;
2213
Indias fue mi amor, que, en fin,
2214
de él traje esta plata y oro.
2215
Halle Anfión el delfín
2216
y otra vez, Europa lloro.
Quintilla
2217
Viva el barco, y no perezca
2218
aunque dé en Constantinopla.
2219
Luz en linterna parezca.
2220
Muerte es el viento que sopla;
2221
a su pesar resplandezca.
Quintilla
2222
No seas, mar, su enemigo.
2223
Madre tierra, dale abrigo.
2224
Viento, déjala correr,
2225
que no se puede perder
2226
quien lleva el norte consigo.
Vanse. Y sale el duque OTAVIO con POLIBIO y TEREO, sus criados, y dos PESCADORES, diciendo primero estas dos coplas desde adentro, y habla ISABELA también.
Otavio
Redondilla
2227
Acosta, acosta, patrón.
2228
¡Rema, perro!
Otavio
2229
Llega, aborda, dale un cabo.
Isabela
2230
¡Cielo, tus milagros son!
Otavio
Redondilla
2231
Ásela en Brazos, Tereo.
Otavio
Camina[d]
2233
a la orilla.
Isabela
Tu piedad,
2234
cielo, en mis desdichas veo.
Sacan a ISABELA en brazos y salen todos.
Otavio
2237
Ya tienes puerto seguro.
Isabela
2238
Basta que a tus manos vengo.
Isabela
Sí,
2241
que de una armada yo fui
2242
la que se ha librado sola.
Isabela
No sé,
2244
que fue mi ventura corta.
Isabela
No importa.
2246
Ánimo, señor, tendré.
Otavio
Redondilla
2247
Ser española te abona.
2248
Dónde naciste, me di.
Polibio
Redondilla
2251
¿Quién duda que es principal?
Otavio
2252
Necio, ¿no se echa de ver?
Isabela
2253
Quién eres deseo saber.
Otavio
2254
De esta tierra natural.
Isabela
Redondilla
2255
De que me encubras, me agravio,
2256
tu nombre.
Isabela
2257
Pues dime en qué tierra estoy.
Otavio
2258
En tierra del duque Otavio.
Otavio
Yo soy, que andaba
2260
pescando en aquesta orilla,
2261
de donde vi tu barquilla,
2262
que el mar furioso anegaba.
Redondilla
2263
No temas, que en mi poder
2264
nada te puede faltar.
Isabela
2265
Solo te quiero obligar
2266
con decir que soy mujer.
Redondilla
2267
La corte del rey de Irlanda,
2268
¿está lejos?
Isabela
2269
¿Tú piensas volver allá?
Otavio
2270
Cualquiera cosa me manda
Redondilla
2271
que ir a la corte no sea,
2272
donde en seis años no entré.
Isabela
2273
Antes yo procuraré
2274
que en ella nadie me vea.
Otavio
Redondilla
2275
Si, para cualquiera cosa
2276
que intentes, menester fuese
2277
que en tu servicio ofreciese
2278
la vida, española hermosa,
Redondilla
2279
no dudes de que me inclinas
2280
de tal manera a tus ojos,
2281
que la ofrezco por despojos
2282
a sus estrellas divinas.
Redondilla
2283
No soy casado ni tengo
2284
a quien dar cuenta de mí.
Isabela
2285
Ya olvido el bien que perdí,
2286
pues en ti a cobrarle vengo.
Redondilla
2287
Mas tu estado, te prometo,
2288
tu vida, tu honor también,
2289
no me pueden dar más bien
2290
que guardarme con secreto.
Isabela
La vida
2292
por lo menos.
Otavio
Pues yo haré
2293
que aquí tu persona esté
2294
cuanto quisiere escondida.
Isabela
Redondilla
2295
Tu palabra me asegura.
Otavio
2296
Al mismo cielo la doy.
Otavio
(Bien perdido voy
2298
por su divina hermosura.
Tereo
Redondilla
2299
(Pues ¿tan presto estás tan ciego?
Otavio
2300
Todo me siento abrasar.
2301
No sé cómo de la mar
2302
pudo salir tanto fuego.)
Jornada III
Salen el REY y la infanta DIONISIA y CELINDA.
Dionisia
Redondilla
2303
A su culpa corresponde.
2304
Mayor castigo merece.
Rey
2305
En fin, ¿que ya convalece
2306
de su enfermedad el Conde?
Dionisia
Redondilla
2307
Larga y peligrosa ha sido
2308
y llena de confusión,
2309
mas no para la ocasión
2310
que de tenella ha tenido.
Rey
Redondilla
2311
Muy como mujer procedes,
2312
pues vienes a aborrecer
2313
lo que solías querer,
2314
cuando ya gozarlo puedes.
Redondilla
2315
Sospecho que quieres mal
2316
a Enrique.
Dionisia
No le aborrezco,
2317
pero mucho me entristezco
2318
de verle tan desigual,
Redondilla
2319
que ya que por tu rigor
2320
a la Condesa dio muerte,
2321
no veo que se divierte
2322
de aquel su pasado amor.
Redondilla
2323
Y no me puede estar bien
2324
casamiento con un hombre
2325
que siempre llora su nombre
2326
y que la adora también.
Rey
Redondilla
2327
Dionisia, si tuyo ha sido
2328
de este suceso el honor,
2329
busca marido a tu amor,
2330
y no a tu gusto marido.
Redondilla
2331
El Conde llora a su esposa.
Celinda
2332
Y razón debe tener,
2333
que fue una santa mujer,
2334
y por todo extremo hermosa.
Redondilla
2335
Mas dame que venga a estar
2336
con tu nueva compañía,
2337
verás que ese mismo día
2338
ama y comienza a olvidar;
Redondilla
2339
que cuando más tiernamente
2340
lloran pasada amistad,
2341
con cualquiera novedad
2342
se consuelan fácilmente.
Rey
Redondilla
2343
Hoy, pues el Conde está bueno.
2344
se desposará contigo.
Sale CLENARDO, secretario.
Clenardo
2345
Parece justo castigo
2346
del cielo, de enojos lleno.
Redondilla
2347
Rayos son de su venganza.
Rey
2348
¿Qué es esto, Clenardo?
Clenardo
El Conde,
2349
que en todo tan mal responde
2350
al gusto de tu esperanza,
Redondilla
2351
acabado de vestirse
2352
las galas de desposado,
2353
cuando en el siniestro lado
2354
quiso la espada ceñirse,
Redondilla
2355
quedose suspenso un rato,
2356
y al fin de esta suspensión
2357
dijo que vía en visión
2358
de su Isabela un retrato;
Redondilla
2359
y diciendo: “Espera, espera”,
2360
se comenzó a desnudar,
2361
y se ha querido matar
2362
si por nosotros no fuera.
Rey
Redondilla
2363
¡Ah, cielo, que de esta suerte
2364
tu justicia me revela
2365
que la sangre de Isabela
2366
la pide a Dios de su muerte!
Redondilla
2367
Hija, ¿qué tengo de hacer?
Dionisia
2368
Aplacar a Dios con ruegos.
Rey
2369
Todos estuvimos ciegos.
Sale el conde ENRIQUE, en calzas y jubón, haciendo locuras, y dos criados huyendo.
Enrique
2370
Aguarda, aguarda, mujer.
Redondilla
2371
Espera, Isabela hermosa.
Enrique
Dios sabe
2373
que me es la vida más grave
2374
que la más pesada cosa.
Redondilla
2375
Ni Sísifo con el canto,
2376
ni con la rueda Ixïón,
2377
siente más grave pasión
2378
en el reino del espanto.
Redondilla
2379
¿Qué esperas, muerte? ¿A quién digo?
2380
Mata, ¡oh, muerte!, un homicida.
2381
Mas déjasme con la vida
2382
por darme mayor castigo.
Redondilla
2383
Si no sabes quién mató
2384
a la Condesa, yo fui.
Enrique
Y a mí,
2386
este Rey me lo mandó.
Rey
Redondilla
2387
Conde, quien eso te oyere,
2388
¿qué juzgará de los dos?
Enrique
2389
Temed vos que os juzgue Dios
2390
cuando llamaros quisiere,
Redondilla
2391
y al mundo no le temáis.
2392
Si para Dios no sois bueno,
2393
para el mundo yo os condeno,
2394
por bueno que parezcáis.
Dionisia
Redondilla
2395
No está loco en lo que dice.
Rey
2396
¿Cómo no? Su furia espanta.
Enrique
2397
¡Diz que yo gocé a la Infanta!
2398
Mal me haga Dios si tal hice,
Redondilla
2399
que la verdad de esto es
2400
que ello estaba concertado,
2401
estando el cielo nublado,
2402
entre las dos o las tres.
Redondilla
2403
Pero púsome en prisión...
2404
¿Quién pensáis? Aqueste viejo
2405
con sus barbas de conejo;
2406
y entretanto un abejón
Redondilla
2407
se comió el panal de miel.
2408
¿Por qué me prenden a mí,
2409
que cuando a cogerle fui,
2410
solo el corcho estaba en él?
Rey
Redondilla
2411
Todavía contradice
2412
tu opinión.
Enrique
2413
¡Diz que yo gocé a la Infanta!
2414
Mal me haga Dios si tal hice.
Redondilla
2415
Algún bellaco embozado,
2416
que se entró por el balcón
2417
viendo en cueros la ocasión,
2418
quiso acostarse a su lado;
Redondilla
2419
que yo, por ningún tormento
2420
que el Rey me pudiera dar,
2421
si la pudiera gozar,
2422
negara el atrevimiento.
Redondilla
2423
¡Ay, Dios! Tapadme los ojos,
2424
tapadme.
Enrique
2425
¿No ves cómo está Isabela
2426
llena de tristes despojos?
Redondilla
2427
¿No la veis altos los pies,
2428
cubierta de negro luto,
2429
con el lastimoso fruto
2430
de mis hijos todos tres?
Redondilla
2431
¿No veis a don Juan llorando,
2432
a Ricarda y a Laurencia,
2433
testigos de la sentencia
2434
que el cielo está pronunciando?
Redondilla
2435
¿No veis aquel tribunal
2436
cuyas gradas son leones,
2437
y entre mil santos varones
2438
el Salomón celestial?
Redondilla
2439
¿No veis la sangre que pide
2440
justicia del caso feo?
2441
¿No veis que el engaño es reo,
2442
y la ignorancia preside?
Redondilla
2443
¿No veis contra mí fiscal
2444
el que del cielo cayó?
2445
No se excusa morir yo,
2446
digno soy de pena igual.
Redondilla
2447
Mi conciencia me lo dice.
2448
Maté un ángel, una santa...
2449
Y ¡diz que gocé a la Infanta!
2450
Mal me haga Dios si tal hice.
Dionisia
Redondilla
2451
¡Que aqueste fin ha tenido
2452
tu intento, padre engañado!
Rey
2453
Amor y honor me han forzado,
2454
y tuya la culpa ha sido.
Enrique
Redondilla
2455
¡Oh, Isabela! ¡Oh, serafín,
2456
que hasta el cielo ver no aguardo!
2457
¡Que no hubiera un Mandricardo
2458
que diera muerte a Zerbín!
Redondilla
2459
¡Ah, pesar de mi obediencia
2460
y de quien me lo mandó!
Rey
2461
Enrique, ¿sabes que yo
2462
soy rey?
Enrique
Redondilla
2463
Culebra sois en cautela,
2464
esta Eva; yo fui Adán.
2465
La manzana que me dan
2466
fue la muerte de Isabela;
Redondilla
2467
de la conciencia el aviso
2468
en mi furia declarada
2469
es el ángel con la espada
2470
que os echa del paraíso.
Redondilla
2471
Mas ¿este mi cuerpo es
2472
el de Adán? Mucho lo dudo,
2473
que Adán andaba desnudo
2474
de la cabeza a los pies.
Redondilla
2475
Pero mal he conocido
2476
que en esto soy engañado,
2477
que Adán, después del pecado,
2478
quedó de pieles vestido.
Rey
Redondilla
2479
¿Qué me aconsejas en esto,
2480
causa de todo mi mal?
Dionisia
2481
No sé, padre. Estoy mortal.
Enrique
2482
¡Por Dios, Rey, que sois un cesto!
Redondilla
2483
Ya vuestra opinión y fama
2484
como de ajedrez ha sido,
2485
que el ser rey habéis perdido,
2486
todo por guardar la dama.
Redondilla
2487
¿Qué os hizo a vos, mentecato,
2488
una paloma sin hiel?
2489
Ya vos dijo el rey de Argel
2490
que tocaban a rebato.
Clenardo
Redondilla
2491
Extraña furia le toma;
2492
mas tanto amor le combate.
Enrique
2493
¡Que mi gallina me mate,
2494
y mis tres pollos me coma!
Redondilla
2495
¡Buenos mis negocios van!
2496
¿Quién tendrá en esto paciencia?
2497
Apelo de la sentencia
2498
para el señor preste Juan.
Redondilla
2499
Diralo un jüez de palo.
2500
Término pido y repido;
2501
mas ¿cómo término pido
2502
a quien le tuvo tan malo?
Rey
Redondilla
2503
Ahora bien, Dionisia, este hombre
2504
ha de morir, porque en medio
2505
de este mal, solo es remedio
2506
para su fama y mi nombre.
Redondilla
2507
En este fin se remata
2508
todo el daño que hemos hecho,
2509
pues vivo no es de provecho,
2510
y muerto tu infamia mata.
Enrique
2512
¡Eso no, milano fiero!
2513
¡Gallina y pollos primero,
2514
y ahora quieres el gallo!
Redondilla
2515
¡Vive Dios, que he de cantar
2516
antes que amanezca Dios,
2517
que me lo mandaste vos,
2518
aunque seáis para negar!
Redondilla
2519
¿Yo, morir, siendo alma en pena?
Clenardo
2520
Señor, matarle es crueldad.
Rey
2521
Pues con esta enfermedad,
2522
¿qué aguardo de él cosa buena?
Clenardo
Redondilla
2523
Señor, causa de esto ha sido
2524
que el Conde dos días ha estado
2525
sin comer, de que ha quedado,
2526
como ves, desvanecido.
Redondilla
2527
Hazle comer y beber,
2528
y verás que vuelve en sí.
Rey
2529
Traed de comer aquí.
2530
Denle a Enrique de comer.
Enrique
Redondilla
2531
¡Ah, perros, que concertáis
2532
darme veneno comiendo!
2533
Si pensáis que no lo entiendo,
2534
muy engañados estáis.
Redondilla
2535
No he de comer ¡vive Dios!,
2536
hasta que a Isabela vea.
2537
¡Caramelos y jalea!
2538
¿Quitarme queréis la tos?
Redondilla
2539
Ven acá, Rey embutido,
2540
Herodes entre inocentes,
2541
remedio de inconvenientes,
2542
y entre remedios perdido;
Redondilla
2543
Rey de paramento viejo,
2544
que el rótulo significa
2545
como caja de botica,
2546
lleve el diablo tu pellejo.
Redondilla
2547
¿Por qué me echaste en prisión?
2548
¿Quién te engañó, Rey mochuelo?
2549
¿Qué capítulo del duelo
2550
te dio mi satisfacción?
Redondilla
2551
¿Por qué me mandaste cortar
2552
el blanco cuello a Isabela?
2553
¿Con qué azúcar y canela
2554
se puede ahora curar?
Redondilla
2555
Todo el mundo te maldice.
Clenardo
2556
Mucho el furor se adelanta.
Enrique
2557
¡Diz que yo gocé a la Infanta!
2558
Mal me haga Dios si tal hice.
Rey
Redondilla
2559
Llevadle luego de aquí,
2560
metedle en una prisión.
Enrique
2561
¿Vos conmigo, Faraón?
2562
¿Vos, conmigo? ¿Vos, a mí?
Redondilla
2563
¡Afuera, perros villanos!
Rey
2564
Asidle, que está furioso.
Criado 1º
2565
¡Ay, que me ha muerto!
Clenardo
Es forzoso
2566
atalle de pies y manos.
Enrique
Isabela,
2568
allá te voy a buscar.
Rey
2569
Asidle y hacedle atar.
Enrique
2570
Alguno habrá que le duela.
Clenardo
Redondilla
2571
No hay quien no se atemorice.
Criado 2º
2572
No se ha visto fuerza tanta.
Enrique
2573
¡Diz que yo gocé a la Infanta!
2574
Mal me haga Dios si tal hice.
Vase ENRIQUE haciendo locuras tras los criados, y sale FABIO.
Dionisia
Redondilla
2575
Hazle de suerte encerrar,
2576
que mi infamia no publique.
Fabio
2577
¿Dónde va corriendo Enrique?
2578
¿Por qué le mandas matar?
Rey
Redondilla
2579
Fabio, encerrarle he mandado
2580
porque está loco y publica
2581
mi infamia.
Fabio
¡A buen tiempo aplica
2582
ese sentimiento honrado!
Fabio
Como ahora llega
2584
del conde de Barcelona,
2585
adonde él viene en persona
2586
y mil banderas despliega,
Redondilla
2587
al puerto una fuerte armada,
2588
llena de gente española,
2589
cuya entrada y salva sola,
2590
de la primera rociada
Redondilla
2591
puso el primer fuerte en tierra,
2592
y a la playa en barcos sale,
2593
donde de los pies se vale
2594
tu poca gente de guerra,
Redondilla
2595
que huyendo la fiera muerte
2596
con que te amenaza el Conde,
2597
van enseñando por dónde
2598
puede llegar a prenderte.
Redondilla
2599
Si esto es libertad, perdona,
2600
y procura resistilla;
2601
que viene media Castilla
2602
en favor de Barcelona.
Redondilla
2603
Fuerte gente toledana
2604
–porque jamás supo el miedo
2605
por dónde van a Toledo–,
2606
cordobesa y sevillana
Redondilla
2607
trae el Conde, porque tiene
2608
gran deudo al rey de Castilla.
2609
Ya todos cubren la orilla,
2610
ya en orden marchando viene.
Redondilla
2611
El niño don Juan, su nieto,
2612
dicen que es el General,
2613
a cuyo guion real
2614
guardan los demás respeto.
Redondilla
2615
Este es un negro pendón,
2616
donde pintada Isabela,
2617
por el aire al cielo vuela
2618
a pedir satisfacción.
Redondilla
2619
Mira, señor, qué has de hacer.
Rey
2620
Por puntos crece este daño,
2621
y para mi desengaño
2622
basta ser causa mujer.
Redondilla
2623
¿Quién te parece a ti, Fabio,
2624
que sea mi general?
Fabio
2625
Pues dura del Conde el mal,
2626
haz que venga el duque Otavio.
Rey
Redondilla
2627
Ha seis años que no viene
2628
a la corte.
Fabio
Pues el Duque es soldado
2630
y hombre que experiencia tiene.
Redondilla
Rey
Camina,
2632
y entretanto haré juntar
2633
gente que camine al mar.
Dionisia
2634
Esta es justicia divina.
Vanse. Y sale el duque OTAVIO y ISABELA.
Otavio
Redondilla
2635
¡Que eres, hermosa española,
2636
del conde Enrique mujer!
Isabela
2637
Soy la que solía ser,
2638
Otavio, su mujer sola.
Redondilla
2639
Y pues palabra me has dado
2640
del secreto prometido,
2641
y del amor pretendido
2642
ya quedas desengañado,
Redondilla
2643
haz de manera que pueda
2644
volver a mi padre a España,
2645
pues mi vida en tierra extraña
2646
en tanto peligro queda.
Otavio
Redondilla
2647
Enrique, Isabela hermosa,
2648
fue competidor conmigo;
2649
dos años fue mi enemigo
2650
en competencia amorosa;
Redondilla
2651
y aunque entonces es verdad
2652
que está en su punto el rigor,
2653
luego que acaba el amor,
2654
acaba el enemistad.
Redondilla
2655
Y digo que de tu cuento
2656
solo a ti misma te diera
2657
crédito quien conociera
2658
de Enrique el entendimiento.
Redondilla
2659
¿Es posible que, aunque el Rey
2660
mil muertes le amenazara,
2661
y que en él la ejecutara,
2662
ya por fuerza, ya por ley,
Redondilla
2663
osó entregarte a la muerte
2664
y dar tus hijos a España?
Isabela
2665
No fue suya aquella hazaña,
2666
mas del rigor de mi suerte;
Redondilla
2667
aunque no sé si el reinar,
2668
que es poderosa disculpa,
2669
fue la ocasión de su culpa.
Otavio
2670
Al fin te mandó matar,
Redondilla
2671
y debe de estar casado
2672
con Dionisia injustamente.
Otavio
Porque está inocente
2674
de la culpa que le ha dado.
Redondilla
2675
Y como tú me prometas
2676
que un secreto callarás,
2677
quién la ha gozado sabrás.
Isabela
2678
No han sido menos secretas
Redondilla
2679
las cosas que te he fiado.
2680
Unas por otras troquemos.
Otavio
2681
Mil cosas que escritas vemos,
2682
o acaso nos han contado,
Redondilla
2683
imposibles nos parecen.
2684
Pues sábete que yo fui
2685
quien la gozó.
Isabela
¿Cómo así?
2686
Que mil dudas se me ofrecen.
Otavio
Redondilla
2687
Con una industria amorosa,
2688
en un oscuro aposento
2689
me dio amor atrevimiento
2690
y gocé la Infanta hermosa,
Redondilla
2691
y una sortija la di
2692
por el Conde.
Otavio
2693
Y esta que traigo en el dedo
2694
me dio también ella a mí.
Redondilla
2695
Cuanto a ella, bien conviene
2696
hacer al Conde casar;
2697
cuanto al Conde, no hay dudar
2698
de la inocencia que tiene.
Redondilla
2699
Él fue a España y yo a mi tierra,
2700
donde seis años he estado,
2701
que es el tiempo que casado
2702
de ella el Conde se destierra.
Redondilla
2703
Discúlpale del error,
2704
y cúlpale de tu injuria.
Isabela
2705
Culparé del Rey la furia
2706
y disculparé su honor.
Redondilla
2707
De Enrique no digo nada,
2708
que le he querido de suerte,
2709
que me pesa que mi muerte
2710
fue sin efecto ordenada.
Redondilla
2711
Pero, pues ya estoy sin él,
2712
déjame, Otavio, gozar
2713
de mis hijos, que es estar
2714
casi con tres partes de él.
Redondilla
2715
Tres son mis hijos, bien digo,
2716
tres partes del Conde son;
2717
una falta al corazón,
2718
téngala el Conde consigo.
Redondilla
2719
Y pues esto fuerza es
2720
o gusto de la fortuna,
2721
mejor estaré sin una,
2722
Duque, que sin todas tres.
Redondilla
2723
Ese anillo te pidiera
2724
por consuelo de mi mal,
2725
si a pedirte merced tal
2726
mi desdicha se atreviera.
Redondilla
2727
Con él fuera consolada;
2728
mas si la tienes amor,
2729
no es justo.
Otavio
Si en tu dolor,
2730
Isabela desdichada,
Redondilla
2731
causa esta prenda consuelo,
2732
servirte de ella podrás.
Dásela.
Isabela
2733
No puedo pagarte más
2734
que con obligar al cielo.
Sale POLIBIO.
Otavio
Al puerto
2736
con esta dama camina,
2737
y en llegando a la marina,
2738
la entrega a Atilo o Alberto,
Redondilla
2739
que en este primer vïaje
2740
la pasen a Barcelona,
2741
regalando su persona;
2742
y para el matalotaje
Redondilla
2743
haz que le den mil escudos.
Otavio
Los criados
2745
tienen por blasón de honrados
2746
ser obedientes y mudos.)
2747
Por secreto no te encargo
2748
a más gente.
Otavio
2749
Adiós, Isabela casta.
Polibio
2750
(Yo llevo un hermoso cargo.)
Isabela
Redondilla
2751
Adiós, duque generoso.
Polibio
2752
(¡Por Dios, que antes de llegar
2753
al puerto, la he de gozar!)
Vase POLIBIO y ISABELA.
Otavio
2754
¡Caso extraño y espantoso!
Redondilla
2755
¿Que de aquel atrevimiento
2756
haya este mal procedido?
2757
¿Que mía la culpa ha sido,
2758
y de Isabela el tormento?
Redondilla
2759
¡Ved, a cabo de seis años
2760
que esto a verdad se reduce,
2761
el fruto que aquí produce
2762
la causa de mis engaños!
Redondilla
2763
Todo engaño y compasión
2764
de una mujer inocente.
Sale el marqués FABIO.
Fabio
2765
Aunque no quiera tu gente...
Otavio
2766
¡Fabio! En aquesta ocasión,
Redondilla
Otavio
2768
¿Llámame el Rey por ventura?
Fabio
2769
Por ventura, y tan segura,
2770
que albricias te pido.
Otavio
Redondilla
2771
Pues ¿qué me quieres?
Fabio
Que seas,
2772
de una empresa, general.
Fabio
El bastón real,
2774
solo para que lo creas.
Otavio
Redondilla
2775
Si es por mi daño, Marqués,
2776
en mi tierra estoy. No quiero
2777
servirle.
Fabio
Soy caballero,
2778
crédito es bien que me des.
Redondilla
2779
Yo hago pleito homenaje
2780
al cielo y a ti que es cierto
2781
lo que digo. Por el puerto
2782
recibe de España ultraje
Redondilla
2783
con navíos que han llegado.
Otavio
2784
(Ya la ocasión adivino.)
Fabio
2785
Vamos, que por el camino
2786
te diré lo que ha pasado.
Otavio
Redondilla
2787
¿Es del conde Enrique hazaña?
Fabio
2788
Y de Dionisia cautela.
Otavio
2789
(Peligro corre Isabela
2790
de no llegar viva a España.)
Vanse. Y sale un alarde de SOLDADOS con caja y bandera negra, y en ella pintada la imagen de ISABELA; el niño DON JUAN, el niño, armado sobre una sotanilla negra, con bastón de general y el CONDE DE BARCELONA detrás.
Conde
Octava real
2791
Aunque justo parece que vengara
2792
la muerte de mi hija como padre,
2793
y que el bastón de general llevara,
2794
mejor será que a vos el cargo os cuadre.
2795
Si a mí por viejo la experiencia es clara,
2796
amor, por el dolor de vuestra madre,
2797
nieto, os hará mover –que este es mi celo–
2798
con guerra en el mundo y con justicia el cielo.
Octava real
2799
No llevaron a Troya los de Grecia
2800
niños tiernos, mas fuertes viejos canos,
2801
por capitanes, que la guerra precia
2802
más que de Aquiles las valientes manos;
2803
Roma triunfante y la sagaz Venecia,
2804
más que los Aníbales y Africanos,
2805
viejos Torcatos, honra de su tierra.
2806
[...]
Octava real
2807
Confieso que esto es justo, pero creo
2808
que el no tener jamás causa tan justa
2809
hizo fiar sus armas y trofeo
2810
más de la antigua que la edad robusta.
2811
Pero ya que en tan justa causa veo
2812
yo el contrario, la defensa injusta,
2813
quiero que en este niño el mundo vea
2814
que no las armas, la razón pelea.
Octava real
2815
Este es el General, nobles soldados;
2816
este es mi nieto y de Isabela hijo.
2817
De su inocencia estáis desengañados;
2818
el Conde por sus cartas os lo dijo.
2819
Pues si vais de razón tan justa armados,
2820
con justa causa un niño tierno elijo
2821
por general contra su fiero padre,
2822
cubierto de la sangre de su madre.
Don Juan
Octava real
2823
Famoso Conde y noble abuelo mío,
2824
gloria y honor del nombre de Moncada,
2825
pequeño corazón y grande brío
2826
rigen este bastón y aquesta espada;
2827
pero tan grande ya con vos le crío,
2828
y con la injuria de mi madre amada,
2829
que dentro de dos días este pecho
2830
ha de romper como aposento estrecho.
Octava real
2831
Para asombrar esta cobarde gente
2832
yo basto solo, fuera de que es justo
2833
que un inocente vengue a otro inocente;
2834
del cielo vengador acuerdo y gusto.
2835
Fuera de que soy hombre tan valiente,
2836
y para casos de honra tan robusto,
2837
que al Rey cruel desafiar pretendo,
2838
y con favor de Dios vencerle entiendo.
Conde
Octava real
2839
Besar quiero la boca que eso dice,
2840
o con aquestos brazos levantarte,
[Toma el niño en brazos.]
2841
porque esta barba blanca te autorice.
2842
Alto estás, mira bien ese estandarte,
2843
y aquí la historia trágica infelice
2844
quiero desde mis brazos enseñarte
2845
de tu difunta madre.
Don Juan
No, no, abuelo;
2846
no la quiero mirar, bajadme al suelo,
Octava real
2847
que pues llorar es fuerza, puesto en alto,
2848
anegaré con otro mar la tierra.
2849
Vamos a darles el primer asalto.
2850
Veréis qué corazón mi pecho encierra.
Conde
2851
Dadme la sangre, de que ya estoy falto.
2852
A fuego y sangre les publico guerra.
Don Juan
2853
Vayan espías a saber qué hace
2854
el Rey.
Vanse. Y salen el REY y la infanta DIONISIA y CLENARDO, secretario.
Rey
Endecasílabos sueltos (tirada)
Dionisia
¿Qué remedio pones
2856
en tantas desventuras?
Rey
Ve, Clenardo,
2857
y trae de la prisión atado al Conde.
Clenardo
2858
¿A qué efecto le quieres loco y preso?
Rey
2859
Camina a hacer lo que te mando.
Clenardo
(En todo
2860
se engaña el Rey.)
Vase CLENARDO.
Dionisia
¿Qué intentas con Enrique?
Rey
2861
Dársele intento a quien por él me pone
2862
en tanto aprieto.
Rey
2863
Pues si Ramón, cual ves, desembarcando
2864
tanta copia de gente en esta isla,
2865
desierta de reparo y desarmada,
2866
ya derriba mil villas y castillos,
2867
y sin nuestra prisión no se contenta,
2868
¿qué puedo hacer mejor que darle a Enrique?
2869
Enrique es loco, Enrique es hombre inútil,
2870
por Enrique esta guerra origen tuvo,
2871
A Enrique quiere el Conde.
Salen CLENARDO y ENRIQUE, atado.
Rey
2872
Haz luego que lleven cien soldados
2873
al fiero catalán, y di que vengue
2874
en el duro homicida de su hija
2875
la sangre de que yo no estoy culpado.
2876
Matándole podrá vengar mi honra.
Enrique
2877
¡Ahora sí que cumples mis deseos,
2878
piadoso cielo! Ahora sí que llega
2879
otra vez la razón a mi discurso!
2880
Cobré sentido con oír mi muerte,
2881
y con ver que a las manos de mi hijo
2882
voy a vengar la sangre de su madre.
2883
Protesto al cielo y a sus santos ángeles,
2884
a sus inteligencias, a sus luces,
2885
sol, luna, estrella, signos y planetas,
2886
a la tierra, a sus plantas, a sus árboles,
2887
a sus fieras, sus fuentes y sus ríos,
2888
a sus nubes, al aire, a cuantas cosas
2889
en su región tercera se congelan
2890
desde el granizo hasta el ardiente rayo,
2891
a las aves parleras y a las mudas,
2892
al mar furioso y sus nadantes peces,
2893
al fuego elementar y al que hemos visto,
2894
a los hombres más altos y comunes
2895
desde el rey adorado al pastor pobre,
2896
y desde el más letrado al ignorante;
2897
que no debo a la Infanta cosa alguna
2898
de su honor, ni fui yo de ningún modo
2899
aquel de quien se queja, pues la noche
2900
de su desgracia el Rey me tuvo preso.
2901
Verdad es que confieso que esta muerte
2902
la debo por la muerte de Isabela.
Enrique
¡Oh bárbaro enemigo!
2904
Presto verás por ti mayor castigo.
Lleva CLENARDO a ENRIQUE.
Dionisia
2905
¿A quién no mueve a sentimiento
2906
este desdichado Conde?
Rey
Yo, Dionisia,
2907
quedo temiendo que inocente muere.
2908
Esta protestación que al cielo hace,
2909
a la tierra, a las fieras y a los hombres,
2910
que no ha sido el autor de tu desdicha,
2911
¿a quién no puede dar cuidado?
Dionisia
A aquellos
2912
que supieren que Enrique estaba loco;
2913
que no es tan claro el día como es cierto
2914
ser el autor de la deshonra mía.
Sale FABIO, y el duque OTAVIO.
Fabio
2915
Aquí está el duque Otavio.
Otavio
2916
Dé vuestra Alteza a Otavio sus pies ínclitos.
Rey
2917
¡Tanto tiempo sin veros!
Otavio
No pudiera,
2918
señor, menos ausencia de la corte
2919
descansar mis estados, que tenía
2920
perdidos y empeñados su asistencia.
2921
Esto, y no ser en ella necesario,
2922
de tu servicio me tuvieron lejos;
2923
pero ofrecida la ocasión ahora,
2924
estados, honra y vida, todo es poco
2925
para emplear en tu real servicio.
Rey
2926
Ya sabes el aprieto en que me ha puesto,
2927
del español, la armada.
Otavio
Ya he sabido
2928
del Marqués el agravio y la venganza.
2929
El remedio conviene que sea presto.
Rey
2930
Venid donde sepáis lo que he trazado,
2931
si no bastare haberle dado a Enrique,
2932
que es lo que dicen que pretende el Conde.
Fabio
2933
¿A Enrique has dado al español?
Rey
Ahora
2934
de dar acabo al español a Enrique.
Fabio
2935
¿Por qué tan gran crueldad has hecho?
Rey
Fabio,
2936
Enrique es la ocasión, Enrique muera.
2937
Fuera de que ya es loco y hombre inútil.
Fabio
2938
Yo perderé la vida en su defensa.
Otavio
2939
(¡Ay, Dionisia! Mirándote, mi herida
2940
vierte sangre de nuevo!)
Dionisia
¿Venís bueno,
2941
Otavio?
Otavio
A tu servicio. (Y tan perdido
2942
como ahora seis años.)
Dionisia
(Sabe el cielo
2943
que estoy arrepentida de no amaros.)
Otavio
2944
(Yo, no de mi afición. ni de gozaros.)
Vanse, y sale ISABELA, en hábito de hombre.
Isabela
Quintilla
2945
Dejando al traidor dormido,
2946
que el Duque me dio por guarda,
2947
y tomando su vestido,
2948
vengo donde el mar me aguarda,
2949
con pensamiento atrevido,
Quintilla
2950
que en esta primera aldea
2951
dicen –¡quiera Dios que sea!–
2952
que de una armada de España
2953
sale gente a la campaña
2954
y estas riberas pasea.
Quintilla
2955
Forzarme quiso el villano,
2956
mas como el sueño y el vino
2957
le retuvieron la mano,
2958
enfrenó su desatino
2959
la noche, descanso humano.
Quintilla
2960
Pero cuando el alba apenas
2961
sobre rosas y azucenas
2962
vertía aljófar, tomé
2963
su vestido, y caminé
2964
por estas blancas arenas.
Quintilla
2965
Allá queda con el mío
2966
y en poder de dos villanos,
2967
que reirán su desvarío.
Salen LUCINDO y FENICIO, SOLDADOS españoles con escopetas.
Lucindo
2968
Rinde a este cordel las manos,
2969
o aqueste, irlandés, te envío.
Isabela
Quintilla
2970
Ten el arcabuz, soldado,
2971
que no soy hombre de guerra,
2972
aunque traigo espada al lado.
Fenicio
2973
Basta ser de aquesta tierra
2974
y que aquí te hemos hallado.
Lucindo
Quintilla
2975
Bien dices, que este es espía.
Átanla.
Isabela
2976
Españoles, no podía
2977
dar al cielo más bien junto
2978
que rendiros a este punto
2979
la espada y la vida mía.
Quintilla
2980
Pero ya que os di la espada
2981
y he rendido mi persona,
2982
decidme cúya es la armada.
Lucindo
2983
Del conde de Barcelona.
Isabela
Quintilla
2985
¡Cielos! ¿Hay ventura igual?
Fenicio
2986
Aquí viene el General.
2987
Llega, e hinca la rodilla.
Sale DON JUAN niño, con su bastón de general, y el capitán CARLOS con él.
Don Juan
2988
En fin, se rindió la villa.
Capitán
2989
Temió su bando real.
Isabela
Quintilla
2990
(¿Qué es esto, cielos, que veo?
2991
¿No es este niño don Juan?
2992
¡Hijo...! Mas teneos, deseo,
2993
que brazos que atados van,
2994
a mal tiempo los empleo.
Quintilla
2995
Las lágrimas derramadas
2996
por los ojos, del placer,
2997
han sido más desmandadas
2998
que lo pudieron hacer,
2999
como no estaban atadas.
Redondilla
3000
Toma estas lágrimas mías,
3001
nuevo capitán de hazañas,
3002
que son en mis alegrías
3003
reliquias de las entrañas
3004
que habitaste tantos días.
Quintilla
3005
Quiérome disimular
3006
si lo permite el contento.)
Fenicio
3007
Ahora puedes llegar.
Lucindo
Aquí te presento,
3009
General de tierra y mar,
Quintilla
3010
del enemigo esta espía.
Isabela
Venía
3012
bien libre de ver tal bien
3013
donde no esperaba bien
3014
el mayor bien que tenía.
Isabela
No sé,
3016
porque jamás mi rey fue.
Don Juan
3017
¿Qué es lo que tienen pensado
3018
para defender su estado
3019
después que a Irlanda llegué?
Isabela
Quintilla
3020
Jamás, señor, lo entendí.
Capitán
3021
Manda que le den tormento.
Don Juan
3022
Traed un tormento aquí.
Isabela
3023
No es el primero que siento,
3024
noble General, por ti.
Don Juan
Quintilla
3025
¿Por mí, dolor has sentido?
Isabela
3026
El mayor que puede ser.
Don Juan
3027
Yo soy muy agradecido.
3028
Eso deseo saber;
3029
que me lo digas te pido.
Isabela
Quintilla
3030
A su tiempo lo sabrás.
Capitán
Aquí le mata
3032
a tormentos.
Don Juan
Necio estás.
3033
Desatadle, que retrata
3034
la cosa que quiero más.
Capitán
Quintilla
3035
¿Son como tú los soldados?
3036
Porque tendréis buen aliño.
Don Juan
3037
Tendrá el Rey pocos cuidados.
3038
Como ve el General niño,
3039
trae soldados desbarbados.
Quintilla
Isabela
¿No lo ves?
3041
Español soy de nación.
Don Juan
3043
Que te honremos es razón.
Isabela
3044
Beso, General, tus pies.
Quintilla
3045
Cree que no soy espía,
3046
sino un hombre que servía
3047
al conde Enrique, tu padre.
Don Juan
3048
Y ¿conociste a mi madre?
Isabela
Es hazaña
3052
de tu valor, gran don Juan.
Don Juan
3053
De hoy más serás capitán.
3054
Tú mi persona acompaña.
Isabela
Quintilla
3055
Siendo tú muy pequeñito,
3056
te acompañé nueve meses.
Don Juan
3057
De esa obligación me quito.
Isabela
3058
Si las que tienes supieses,
3059
era proceso infinito.
Isabela
Redondilla
3060
También te he criado,
3061
aunque no me has conocido.
3062
Mas, pues a tiempo he llegado
3063
que el amor que te he tenido
3064
te muestre en ser tu soldado,
Redondilla
3065
dame para cierto efeto
3066
licencia.
Vase.
Capitán
3067
Que es gallardo, te prometo.
Don Juan
3068
Su rostro, Carlos, adora
3069
mi pensamiento secreto.
Don Juan
Si no fuera muerta
3071
mi madre, que era juraba
3072
aquesta sombra encubierta.
Capitán
3073
Mucho le imita en la cara.
Sale el CONDE DE BARCELONA, y CLENARDO, y ENRIQUE, atado; con gente de guarda.
Conde
3074
No poco el de Irlanda acierta.
Clenardo
Quintilla
3075
A Enrique, señor, te envía,
3076
y suplica que su muerte
3077
ponga freno a la osadía
3078
de tu gente airada y fuerte.
Vase CLENARDO, y la guarda.
Conde
3079
No poco he puesto a la mía
Quintilla
3080
viendo presente el traidor,
3081
que deteniendo la mano...
3082
¡Don Juan!
Don Juan
Abuelo y señor,
3083
¿qué es esto?
Conde
Un hombre villano,
3084
homicida de mi honor;
Quintilla
3085
un hombre que, por reinar,
3086
mató la mejor mujer
3087
que en el mundo pudo hallar;
3088
un hombre que te dio el ser,
3089
que te quisiera quitar.
Quintilla
3090
Este es aquel que mató
3091
tu madre santa y hermosa.
Don Juan
3092
Padre, nunca pensé yo
3093
que hiciérades vos tal cosa.
Enrique
3094
Hijo, un hombre me forzó.
Don Juan
Quintilla
3095
¿Un hombre puede forzar
3096
a nadie el libre albedrío?
Conde
3097
Admira el oírte hablar.
Enrique
3098
Hombre he nacido, hijo mío,
3099
y como hombre, pude errar.
Don Juan
Quintilla
3100
Mataste mi madre, padre,
3101
¡por casaros con la Infanta!
3102
¿Qué disculpa habrá que os cuadre,
3103
siendo tan hermosa y santa,
3104
como vos sabéis, mi madre?
Quintilla
3105
Arrojástela en la mar,
3106
pensando poder lavar
3107
con tanta agua tal pecado;
3108
mas lo que la sangre ha manchado,
3109
con sangre se ha de sacar.
Quintilla
3110
Y pues que sangre ha de haber,
3111
de vos la sangre confío,
3112
que la que se ha de verter
3113
no ha de ser, abuelo mío,
3114
de sangre que me dio ser.
[Híncase de rodillas.]
Quintilla
3115
Ante el tribunal, abuelo,
3116
de vuestra clemencia justa,
3117
de rodillas por el suelo,
3118
de aquesta sentencia injusta
3119
de parte del Conde apelo.
Quintilla
3120
Mi madre es muerta, señor;
3121
si mi padre muere así,
3122
yo moriré de dolor.
Enrique
3123
Hijo, no ruegues por mí,
3124
que haces mi culpa mayor.
Quintilla
3125
Matadme, señor; la diestra
3126
levantad de la ira vuestra.
3127
Yo lo reconozco, yo,
3128
pues maté a quien engendró
3129
quien tanto valor os muestra.
Quintilla
3130
Veisnos aquí; ya no apelo,
3131
porque justicia me falta.
3132
Cortad, cortad sin recelo;
3133
mi cabeza está más alta,
3134
y vendrá primero al suelo;
Quintilla
3135
que de este golpe cortada
3136
veréis que pasa la espada
3137
y por encima del cabello
3138
de don Juan, sin ofendello,
3139
porque no es sangre culpada.
Conde
Quintilla
3140
Para mi injuria y poder
3141
bien fue el sagrado importante
3142
adonde te vengo a ver.
3143
¿Cómo te puedo ofender
3144
con esta imagen delante?
Quintilla
3145
Como retraído has sido,
3146
que con un niño en los brazos
3147
a una torre te has subido:
3148
tenle bien, que estos abrazos
3149
te han guardado y defendido.
Quintilla
3150
Contra el plomo, que ya vuela,
3151
del tiro de mi justicia,
3152
tu hijo hiciste rodela,
3153
donde pintó tu malicia
3154
la imagen de mi Isabela.
Redondilla
3155
Y bien fue rodela a prueba
3156
de mi buen nieto el valor,
3157
yo el cobarde, él el temor,
3158
que por defensa le lleva.
Quintilla
3159
¿Quién ha visto al lobo fiero,
3160
porque el pastor no le mate,
3161
que en brazos lleve al cordero?
3162
¿Quién ha visto que rescate
3163
el que es libre al prisionero?
Quintilla
3164
Mas como, para templar
3165
la ira, es bueno mirar
3166
su rostro un hombre al espejo,
3167
porque me he visto, te dejo
3168
de castigar y matar.
Quintilla
3169
Es mi nieto espejo mío,
3170
tú la guarnición, y tal,
3171
que si romperte porfío,
3172
pongo a peligro el cristal,
3173
y por eso me desvío.
Vase.
Enrique
Quintilla
3174
Señor, ¿dónde vas así?
3175
Mátame, yo te ofendí.
3176
Hijo, abrázame.
Don Juan
Detente,
3177
que estando mi abuelo ausente,
3178
queda tu enemigo en mí.
Enrique
Quintilla
3179
Pues mátame tú también,
3180
porque mis entrañas abras,
3181
que no hay muerte que me den
3182
más fuerte que estas palabras.
Capitán
Quintilla
3184
El que hiciste capitán.
Sale ISABELA.
Isabela
3185
Ya tratan, fuerte don Juan,
3186
los enemigos que ves,
3187
de echarse a tus nobles pies,
3188
y concertándolo están.
Quintilla
3189
Servirte quieren y honrarte.
Don Juan
Oíd aparte,
3191
no disgustemos mi abuelo.
3192
Prended mi padre, aunque el cielo
3193
sabe que el alma me parte;
Quintilla
3194
mas, por darle confusión,
3195
téngale ese hombre en prisión,
3196
que así parece a mi madre,
3197
porque viéndole mi padre
3198
conozca su sinrazón.
Capitán
Quintilla
3199
Como lo mandas, lo haré.
[Vase DON JUAN, niño.]
3200
Soldado, ¿cómo es tu nombre?
Isabela
3201
Tomás, señor, me llamé
3202
después que vi que un buen hombre
3203
faltó la sangre y la fe.
Capitán
Quintilla
3204
Ese preso has de guardar,
3205
que el General lo ha mandado.
3206
Tanto te pretende honrar.
Isabela
3207
¿Dónde estará bien guardado?
Capitán
3208
En una nave en la mar.
Isabela
Quintilla
3209
Sin cuidado podéis ir,
3210
que yo la haré llevar luego.
Vase.
Enrique
Y yo fuera a morir.
3212
Esto, soldado, te ruego,
3213
que ya me cansa el vivir.
Enrique
Ya ¿no lo ves?
3215
Un hombre a quien la fortuna,
3216
dando sus nave al través,
3217
desde encima de la luna
3218
pudo bajar a tus pies.
Quintilla
3219
Un hombre a quien hoy combate
3220
un enfadoso vivir,
3221
y pesa que se dilate,
3222
y porque quiere morir,
3223
no halla un hombre que le mate.
Quintilla
3224
Un hombre, un diamante fuerte
3225
en quien se mella la espada,
3226
ni hay espada que le acierte,
3227
que por cosa desechada,
3228
no le conoce la muerte.
Quintilla
3229
Un castigado sin culpa
3230
en un delito famoso,
3231
y en otro en que no hay disculpa,
3232
sin castigo y temeroso
3233
de ver que el cielo me culpa,
Quintilla
3234
que cuando su espada aplique,
3235
mayor daño me desvela;
3236
en fin, soy el conde Enrique,
3237
que dio la muerte a Isabela.
3238
¿Qué más quiere que publique?
Quintilla
3239
Pero tú, español soldado,
3240
a quien por guarda me han dado,
3241
¿eres por dicha sombra
3242
que de Isabela me asombra?
3243
¿Dónde ese rostro has hurtado?
Quintilla
3244
Ya que en la tragedia muero
3245
de mis mal logrados bienes,
3246
que vivo cobrar no espero,
3247
si eres sombra, ¿cómo vienes
3248
antes del acto postrero?
Quintilla
3249
¿Eres el hijo mayor
3250
del Conde? ¿Eres mi cuñado?
3251
Habla, que tengo temor
3252
de ver que no me has hablado,
3253
mirándome con rigor.
Isabela
Quintilla
3254
Enrique, el hombre que ha muerto
3255
a sangre fría algún hombre
3256
inocente y encubierto
3257
siempre trae con su nombre
3258
viva la imagen del muerto.
Quintilla
3259
Débete de parecer
3260
que parezco a tu mujer,
3261
porque tu mismo pecado
3262
miras siempre retratado
3263
en cuanto aciertas a ver.
Quintilla
3264
Mas ya que conmigo estás,
3265
¿la razón no me dirás
3266
de dar a Isabela muerte?
3267
¿Fue flaca mujer tan fuerte?
3268
¿Hízote ofensa jamás?
Enrique
Quintilla
3269
Fue santa, llegando a eso.
3270
Solo un rey pudo forzarme;
3271
mas yo, llorando el suceso,
3272
paguela con no casarme,
3273
y luego, perdiendo el seso.
Quintilla
3274
Viéndome inútil, me entrega
3275
al Conde. Yo, por morir
3276
y no hacer lo que me ruega,
3277
doy en llorar y en fingir,
3278
por ver si mi muerte llega.
Isabela
Quintilla
3279
¿Que no te has casado?
Isabela
3280
Bien has hecho, que yo sé
3281
que otro a la Infanta gozó.
Isabela
3283
El duque Otavio fue.
Enrique
3284
Por él lo he pagado yo.
Quintilla
3285
Eso, ¿suénase en la corte?
Isabela
3286
Hasta ahora no se suena,
3287
pero quiero que se acorte
3288
tu peligro y tu cadena,
3289
y que tu cuello no corte
Quintilla
3290
la espada del Conde airado.
3291
Vete, Enrique, desdichado,
3292
donde el hado te aconseja.
Enrique
3293
Deja la cadena, deja;
3294
suelta, piadoso soldado.
Quintilla
3295
Yo agradezco tu piedad,
3296
y verás, como lo veo
3297
en la tuya y mi verdad,
3298
que porque morir deseo,
3299
todos me dan libertad.
Isabela
3301
¿No es mejor que libre andes,
3302
y negociarás mejor?
Enrique
3303
Desear vida es error
3304
donde hay trabajos tan grandes.
Quintilla
3305
Cáusame más confusión
3306
ver que en aquesta ocasión,
3307
porque a Isabela pareces,
3308
que me dio vida mil veces,
3309
tienes de mí compasión.
Isabela
3311
Pues ¿qué has de hacer?
Isabela
3316
Quien se arrepiente le obliga.
Enrique
3317
Arrepentido estoy yo.
Enrique
Eso no,
3319
aunque el mundo me persiga.
Sale el CONDE DE BARCELONA, y DON JUAN, niño y el REY DE IRLANDA, la infanta DIONISIA, CLENARDO, el duque OTAVIO, el marqués FABIO, CELIO y todos los demás.
Rey
Quintilla
3320
Si después de darte al Conde
3321
quieres más satisfacción,
3322
tú mismo a mi honor responde.
Conde
3323
Sucesos extraños son
3324
que el tiempo en su pecho esconde.
Quintilla
Conde
3326
Huélgome que aún vivo estés,
3327
si mereces vivir ya,
3328
porque la razón me des,
3329
que nadie por ti me da,
Quintilla
3330
de haber la Infanta dejado
3331
después de haberla gozado,
3332
traidor, y engañarme a mí
3333
en España, pues te di
3334
la prenda que me has quitado.
Quintilla
3335
¿No era, villano, mejor
3336
que con la Infanta casaras,
3337
satisfaciendo su amor,
3338
que no que a los dos quitaras,
3339
a uno sangre y a otro honor?
Quintilla
3340
Disculpa tiene conmigo
3341
el rey, que el Rey pretendió
3342
reparar su honor contigo,
3343
pero tú, bárbaro, no,
3344
que diste a un ángel castigo.
Isabela
Romance (tirada)
3345
Aunque a todos os parezca
3346
nuevo que disculpe a un hombre
3347
que tan culpado se ofrece
3348
a vuestros ojos, señores,
3349
no os espantéis que lo haga,
3350
por grandes obligaciones
3351
que pienso deciros cuando
3352
laurel mi frente corone.
3353
Y así, sigo que si alguno
3354
dijere que gozó el Conde
3355
de la Infanta, desde aquí
3356
le reto y desmiento a voces.
3357
Verdad es que está engañada
3358
Dionisia, cuyos amores
3359
fueron ciertos con Enrique,
3360
en cuyo gusto conformes,
3361
concertaron que se viesen
3362
en su aposento una noche,
3363
donde no acudiendo Enrique,
3364
porque el Rey le echó en prisiones.
3365
Yo, que con él competía,
3366
aunque nadie me conoce,
3367
entré en su aposento oscuro,
3368
hurtando señas y nombre.
3369
En fin, poniendo en las obras
3370
lo que quité a las razones,
3371
le di un anillo por prenda
3372
de los gozados favores,
3373
con una piedra en que impresas
3374
se miran mis armas nobles,
3375
que son cinco flordelises
3376
y tres rampantes leones.
3377
Este que traigo, ella diga
3378
si es suyo o le desconoce,
[Dale el anillo.]
3379
que no le podrá negar,
3380
aunque confusa se pone.
Rey
3381
¿Qué dices, Dionisia?
Dionisia
Rey,
3382
pregunta quién es ese hombre,
3383
que en todo dice verdad.
3384
Hombre, ¿eres plebeyo o noble?
Otavio
3385
Una palabra, soldado.
Isabela
3386
Duque, ¿para qué te escoges?
3387
Bien sabes tú que esto es cierto.
Rey
3388
¿Qué es esto, infames traidores?
3389
¡Tú gozándola, y tú, ingrato,
3390
entendiendo cuándo y dónde!
3391
¡Por el cielo, que he de hacer...!
Otavio
3392
Paso, señor, no te arrojes.
3393
Y tú, soldado, que guardas
3394
tan mal la fe siendo noble,
3395
si luego no te desdices,
3396
a todos diré tu nombre.
Isabela
3397
Diré yo, Otavio, que fuiste,
3398
para que venganza tome
3399
el Rey de quien gozó su hija
3400
entrando por los balcones;
3401
que no fui yo, sino tú,
3402
por más que decirlo estorbes,
3403
y tuyas son en Irlanda
3404
estas armas y blasones.
Otavio
3405
Hoy lo confieso, y te pido
3406
que la cabeza me cortes,
3407
pero primero me deja
3408
que a este soldado despoje.
Rey
3409
Si mi hija está contenta
3410
que mi honor contigo cobre,
3411
mejor será, duque Otavio,
3412
que con ella te desposes.
3413
No solo daré mi reino,
3414
donde mi honor se interpone,
3415
a un duque, pero a un hidalgo
3416
que fuese en extremo pobre.
Otavio
3417
Pues, señor, cuando te dije
3418
que a Enrique echases prisiones,
3419
sabe que fue por gozar
3420
de Dionisia aquella noche.
3421
Por eso estuve seis años
3422
desterrado de tu corte.
3423
Mío es el anillo y armas,
3424
o me matares o perdones.
Rey
3425
¿Qué dices, Dionisia?
Dionisia
Digo
3426
que yo fui engañada entonces;
3427
y aunque el Duque merecía
3428
la muerte por sus traiciones,
3429
le quiero por mi marido,
3430
pues es mejor que me honres,
3431
que no que tú y yo quedemos
3432
sin honra y sin sucesores.
Otavio
Y el alma,
3434
a quien me estima y me escoge.
Don Juan
3435
Duque, ya estás despachado.
Otavio
3436
¿Qué mandas, General?
Don Juan
Oye,
3437
digo que, por tu causa,
3438
a mi madre mató el Conde.
3439
Te reto y te desafío:
3440
el campo y armas escoge.
Otavio
3441
Eres muy niño, don Juan,
3442
mas si de tus españoles
3443
alguno sale, aquí estoy.
Conde
3444
Ya mis canas te responden.
Otavio
3445
Conde ilustre, ya tus canas
3446
es razón que se reporten.
Don Juan
3447
Por viejo os dejan, abuelo,
3448
y a mí porque no soy hombre.
3449
¡Pesar de la barba, amén!
3450
Si en ella un peine me ponen,
3451
yo le meteré en la barba.
Enrique
3452
Suplicoos que se me otorgue
3453
campo contra el fiero Duque.
3454
Mi agravio, ¡oh, Rey!, te provoque.
3455
Por este maté a Isabela;
3456
esta razón baste y sobre
3457
para que con él me mate.
Otavio
3458
Eres preso, busca a otro hombre.
Isabela
3459
Ahora bien, aquí estoy yo.
Otavio
3460
Tú sí, que secretos rompes.
3461
Contigo acepto batalla
3462
en mar, en campaña, en monte.
Isabela
3463
No, sino aquí donde estamos.
Otavio
3464
Soy contento, a punto ponte.
3465
Mas di primero la causa.
Isabela
3466
¿Qué más que engañar al Conde?
Otavio
3467
Esa ya la he satisfecho;
3468
sin causa te descompones.
3469
Marido soy de la Infanta.
Isabela
3470
Otras causas hay mayores.
Enrique
Por tu ocasión
3472
a Isabela el mundo llore.
Otavio
3473
¿Y si yo diese a Isabela
3474
viva?
Isabela
3475
Tendrá Enrique libertad,
3476
quedando todos conformes.
Otavio
3477
¿Quedaralo en Conde?
Conde
3478
Digo
3479
que desde la popa al tope
3480
cubrirá laurel mis naves,
3481
y que a España haré que tornen.
Otavio
3482
Pues alto, quedad amigos,
3483
y a leva en tu armada toquen,
3484
que esta misma es Isabela.
Otavio
La que miráis, señores,
3486
que Fabio en el mar la puso,
3487
y ella, que asiéndose en los bordes
3488
de un barquillo ya anegado,
3489
vino a la orilla de un bosque,
3490
por donde entrando yo un río
3491
con algunos pescadores,
3492
la vi, la saqué y libré.
Fabio
Mil años
3495
los tres vivan y se logren,
3496
que Fabio os da el parabién.
Enrique
3497
Mis brazos le reconocen.
Rey
Redondilla
3498
¿Qué ruido y gente es esa?
Celinda
3499
Soldados deben de ser,
3500
que traen una mujer
3501
de aquestas montañas presa.
Conde
Redondilla
3502
Ya no hay guerra, todo es paz.
3503
Haced que la dejen luego.
Salen LUCINDO y FENICIO, SOLDADOS, y saca preso a POLIBIO, en hábito de mujer.
Polibio
3504
Que me deis la muerte, os ruego.
Lucindo
3505
Anda, que eres pertinaz.
Lucindo
Este gentilhombre,
3507
que por huir de la guerra,
3508
andaba así por su tierra.
Otavio
Redondilla
3510
Pues ¿cómo vienes así?
Polibio
3511
La dama que llevé al mar,
3512
después de muy bien brindar
3513
y que a mi placer dormí,
Redondilla
3514
me dio aquesta madrugona.
3515
Yo, por no andar como Adán,
3516
en el puro cordobán,
3517
me he vestido de amazona.
Polibio
Sí, traidora.
3519
Mi vestido es este.
Fabio
Ya
3520
otro mejor te dará
3521
la Condesa, mi señora.
Polibio
3523
Conde y señor, perdonad.
Rey
3524
Volvamos a la ciudad
3525
con este gusto y placer,
Redondilla
3526
donde a Celinda con Fabio
3527
un rico dote daremos.
Rey
Y casaremos
3529
a Dionisia con Otavio.
Dionisia
Redondilla
3530
Ya que todo se declara,
3531
de aquella noche parí
3532
una niña.
Celinda
Yo lo vi,
3533
que es vuestro retrato y cara.
Rey
Redondilla
3534
Esa quiero yo que sea
3535
para don Juan, y que herede
3536
a Irlanda.
Conde
Todo eso puede
3537
quien en serviros se emplea.
Polibio
3539
Señores, dejadme hablar.
Enrique
3540
Ya no, porque aquí ha de dar
3541
fin La fuerza lastimosa.