Acto I
(Salen DON ALONSO; OTAVIO, su mayordomo, y CAMILO, gentilhombre.)
ALONSO
Redondilla
¿Está acabado el vestido?
OTAVIO
Las calzas faltan no más.
ALONSO
¡Qué descuidado que estás!
(Salen un ESPADERO y un MOZO con una espada y daga dorada.)
ESPADERO
Redondilla
5
Aquí está la guarnición.
ALONSO
Vengáis, maestro, en buen hora.
ESPADERO
¿Está a tu contento agora?
ALONSO
Redondilla
¿No está en extremo dorada,
10
Otavio?
OTAVIO
Bien merecía
la hoja esta cortesía.
Sácala.
ESPADERO
Redondilla
¡Vive Dios, que es un diamante!
ALONSO
Aun el diamante es común;
15
que espada de Sahagún
no ha de tener semejante.
OTAVIO
Redondilla
Está bien, se ve que es suya.
ESPADERO
20
Y mucho más siendo tuya.
Redondilla
ESPADERO
Cortará en el mismo viento
la bolsa de un avariento,
aunque no hay tan dura cosa.
ALONSO
Redondilla
25
Pues no lo diréis por mí,
que no gasto mal mi hacienda.
ESPADERO
Antes hacéis que se extienda,
señor, vuestra fama ansí.
Redondilla
Que aunque sois gran caballero
30
y acabado de heredar,
más grande os hace el gastar
liberalmente el dinero.
(Sale un PLATERO.)
PLATERO
35
Aquí traigo el cabestrillo.
ALONSO
Muy bueno está de esta suerte.
PLATERO
Redondilla
¿Están los esmaltes bien?
ALONSO
A mi gusto agora están,
porque de esta suerte van
40
descubriéndose también
Redondilla
los diamantes, y mejor
se casan las dos colores.
CAMILO
Seis muestras trae mejores
el calcetero, señor.
ALONSO
Redondilla
45
Al juego de la pelota
di que las lleve esta tarde,
o que un instante se aguarde.
OTAVIO
¡Lo que brilla y alborota
Redondilla
ALONSO
50
¿Salen bien los capitanes?
PLATERO
Mañana hay bravos galanes,
porque de joyas lo van.
ALONSO
Redondilla
¡Qué bien parece en Valencia
ir al mar sus compañías!
PLATERO
55
Alegres son estos días.
ALONSO
Redondilla
por que los moros de Argel
sepan que se ha de guardar
con este cuidado el mar
60
y que hay gigantes en él.
Redondilla
Despacha, Otavio, a los dos;
lo que te pidieren da.
PLATERO
Redondilla
65
Veas con aquestas galas
muchos días de San Juan,
que en esos años serán
de tus pensamientos alas.
(Vanse, y salgan el Capitán LEONARDO, DON LUIS y DON FRANCISCO.)
LEONARDO
Redondilla
Aun no se habrá levantado,
70
si anoche salió a rondar.
ALONSO
Bien me suelo levantar
la noche que no he jugado;
Redondilla
que esa es ronda para mí
que hasta el alma me desvela.
LUIS
75
¿Vistes anoche a Rosela?
ALONSO
Redondilla
Mas cánsame, vive Dios,
el verla entre tantas viejas,
de mis agüeros cornejas.
FRANCISCO
80
¿Muchas os parecen dos?
ALONSO
Redondilla
Cuando Dios las repartiera
entre la tierra y el mar
había para cansar
otros mil mundos que hubiera.
LEONARDO
Redondilla
85
Una república había
que grandes perros criaba
a quien los viejos echaba.
ALONSO
Redondilla
aunque todas son consejas.
LUIS
90
Son caracteres parejos
a y o, que dijo viejos
y había de decir viejas.
FRANCISCO
Redondilla
Un hombre viejo es muy grave,
muy venerable y provoca
95
a respeto; al fin le toca
la confianza, la llave,
Redondilla
la dignidad, el oficio,
y todo lo que es gobierno;
mas una vieja…
ALONSO
En qué infierno
100
os metéis de puro vicio.
Redondilla
Yo sólo puedo quejarme,
que para llegar a ver
a Rosela es menester
en mil viejas anegarme.
Redondilla
105
Una me pide el vestido;
otra, el regalo; otra quiere
dinero seco; otra muere
por contarme lo que ha sido:
Redondilla
su hermosura, sus galanes,
110
que don Gazmio la sirvió
y que don Diablo se entró
allá por unos desvanes.
Redondilla
Cuentos tan impertinentes,
que sin sentido me deja.
LEONARDO
115
¡Qué cosa es ver una vieja
con más historias que dientes!
FRANCISCO
Redondilla
Desdichado del que pasa
por mil viejas a su gusto.
ALONSO
Sólo en nombrallas me asusto.
LUIS
120
No muy lejos de su casa
Redondilla
hay unas mozas famosas,
caza que yo descubrí.
ALONSO
En tocándome esa pieza,
brinco, salto y doy carcovos.
LEONARDO
Redondilla
A la noche habéis de ver,
de cierta viuda al fresco,
135
con más color que un tudesco,
el inmortal parecer.
LUIS
Redondilla
¿De ese vocablo te vales?
ALONSO
Cierto amigo de sus famas,
las que ha días que son damas
140
las llama las inmortales.
LEONARDO
Redondilla
Algo tiene esta señora
de aquesa inmortalidad,
porque compite su edad
con la historia de Zamora.
Redondilla
145
Pero la buena alegría
del rostro, y el estirallos,
cubre ciertos perigallos
que la edad antigua cría.
LUIS
Redondilla
¿Qué tenemos en romance
150
por perigallos?
LEONARDO
Las quiebras
que hace el rostro.
FRANCISCO
Si celebras
mujer que va dando alcance
Redondilla
a la cuarentigia edad,
como si fuese escritura,
155
Lisarda es alta figura:
allá esta noche cenad.
Redondilla
Y os dará en donaire y brío,
aseos, gala y limpieza,
lo que le falta en belleza.
ALONSO
160
De vuestras trazas me río.
Redondilla
Esas damas ya pasadas,
¿para qué las quiero yo?;
que no sé quién las llamó
difuntas embalsamadas.
Redondilla
165
Vamos al vuelo, y paremos
donde quisiere la caza.
FRANCISCO
Dad en lo presente traza.
LUIS
Porque es tarde y nos darán
Redondilla
ALONSO
175
Como la suele pelar,
a la polla nos convida.
LEONARDO
Redondilla
¡Ea!, que polla ha de ser.
ALONSO
Entrémonos a la pieza
180
donde solemos comer.
Redondilla
LEONARDO
N
X
Nota del editor digital«En el texto aparece como “CAP”, pero el único Capitán que hay es LEONARDO, tal y
como indica la acotación previa.»
LEONARDO
Quien burro hiciere, que pague.
LUIS
De juego que el gusto estrague,
Dios os libre, capitán.
LEONARDO
Redondilla
185
Yo bien tomara los dados;
mas quiérome entretener.
CAMILO
No hay platos aderezados.
OTAVIO
Redondilla
Haz que añadan dos o tres;
190
dos carne y uno pescado.
OTAVIO
Di que tengan cuidado.
Extraña la vida es
Redondilla
de un mozo rico y soltero,
que desenfrenado que corre.
(Salen DON JUAN, hermano de DON ALONSO, con un vestido de bayeta, galán, aunque pobre,
y GERMÁN, su lacayo.)
JUAN
195
Si agora no me socorre,
irme de Valencia quiero.
GERMÁN
Redondilla
Mal pasarás sin tener
algún vestido galán,
para el día de San Juan,
200
si es que ya se puede hacer.
JUAN
Redondilla
Deme mi hermano el dinero,
si es que me le quiere dar;
que es más fácil conquistar
en la China un reino entero;
Redondilla
205
que esta noche basta.
GERMÁN
¿Qué tiemblas?, ¿qué te acobarda?
JUAN
210
¿Qué hace mi hermano?
GERMÁN
¡A qué lindo tiempo llega!
LEONARDO
Redondilla
con don Luis
y don Francisco.
OTAVIO
215
Juego es de mil ducados,
si en los tantos advertís,
Redondilla
aunque es polla la que juegan.
OTAVIO
220
También pican, también ciegan.
JUAN
Redondilla
Quisiera, señor Otavio,
que para vestir me deis;
que ando agora, ya me veis;
y es de don Alonso agravio
Redondilla
225
que salga un hermano suyo
tal el día de San Juan;
que yo pobre y él galán,
lo que han de decir arguyo
Redondilla
de verle y de verme a mí;
230
que para tanta riqueza,
es notable la pobreza
en que me trae.
OTAVIO
Redondilla
Pero él me tiene ordenado
que aún para medias no os dé,
235
sin avisarle.
JUAN
¿Por qué?
¿Soy algún bastardo echado
Redondilla
a la puerta de su casa?
¿Soy falto de entendimiento?
¿Soy hombre sin fundamento?
240
¿Deshónrole yo?
JUAN
Redondilla
¿Qué bajezas hago yo?
¿En qué malas compañías
me ha visto andar estos días?
JUAN
Redondilla
245
Pues es ya mucha crueldad;
tan buen padre y madre fueron
los que esta sangre me dieron,
como a él la suya.
OTAVIO
Redondilla
pero aun hay causas más grandes,
250
quisiera, y fuera mejor,
don Alonso, mi señor,
que os fuérades vos a Flandes,
Redondilla
donde al cabo de seis años
el Rey un hábito os diera.
JUAN
255
No me habléis de esa manera.
OTAVIO
Allá, en los reinos extraños,
Redondilla
no están los segundos mal;
no en la patria, pues nacieron
después.
JUAN
¿Los primeros fueron
260
de sangre más natural,
Redondilla
para que sean los reyes,
y sus esclavos los otros?
OTAVIO
No lo juzguemos nosotros;
esto disponen las leyes.
Redondilla
265
No quisiera vuestro hermano
veros ocioso en Valencia.
JUAN
¿Oféndele mi presencia?
¿Tanto le gasto?
OTAVIO
Redondilla
quisiera yo que estuviera:
270
ya sabéis vos mi deseo.
JUAN
¡A Flandes!, ¡lindo rodeo!;
ya sé yo lo que él quisiera:
Redondilla
que me quitaran allá
la vida de un mosquetazo,
275
por quitarle el embarazo
que conmigo tiene acá.
Redondilla
¿A que un hábito pretenda
me envía?
JUAN
¿Pues hame dado ropilla
280
a donde el hábito extienda?
Redondilla
¿Es cruz de saludador,
que en la carne he de ponella?
Vaya él a pretendella,
que podrá honrarla mejor.
Redondilla
285
Que no es bien que hábito en mí
parezca cruz en rincón.
Juega el tanto de a doblón,
y deja a su hermano ansí.
Redondilla
¿Fuera mucho de barato
290
vestirme para San Juan?
Cuando él anda tan galán,
¡es conmigo tan ingrato!
Redondilla
¿Para Pascua, no decía
que a mí y a un pobre criado,
295
que me sirve por honrado,
dos vestidos me daría?
Redondilla
Y en San Juan, roto me véis.
GERMÁN
Aquí lindo lugar tiene:
“si para Pascua no viene,
300
a San Juan me aguardaréis”.
Redondilla
Pardiez, señor mayordomo,
que es terrible este señor,
puesto que hermano mayor,
y que yo no entiendo cómo
Redondilla
305
a su hermano trata ansí.
OTAVIO
¿Vos también, picaño, habláis?
GERMÁN
El nombre que me llamáis
me viene muy bien a mí,
Redondilla
pues que le tiene don Juan,
310
porque su hermano lo quiere.
OTAVIO
Don Juan, esto se refiere
a que es orden que me dan.
Redondilla
Yo hablaré por vos en esto,
y si él lo manda, se hará.
(Vase OTAVIO.)
JUAN
315
¿No ves con lo que se va?
GERMÁN
Descolorido le has puesto.
JUAN
Redondilla
Cuando te llamó picaño,
quise la espada sacar
y de sus carnes cortar,
320
con que te vistieras, paño.
Redondilla
¿Hay desvergüenza como esta?
¿Hay estado de hombre honrado
que a tal punto haya llegado,
ni escuchado tal respuesta?
Redondilla
325
“Yo hablaré por vos en esto,
y si él lo manda, se hará.”
GERMÁN
Este sirve, en fin, y está
a la obediencia dispuesto.
Redondilla
Terrible cosa es oír
330
un escudero cruel,
que preciado de fiel,
suele un señor consumir.
Redondilla
“Esto me tienen mandado;
no puedo de esto exceder,
335
es orden, no puedo hacer
más de lo que está ordenado.”
Redondilla
Y otras frialdades así,
espetadas en un palo.
JUAN
No hubiera sido muy malo
340
que se acordara de mí,
Redondilla
GERMÁN
Desapasiona, señor;
ese ingenio, ese valor,
que como niños están
Redondilla
345
en paños de la fortuna,
deja que el tiempo los críe.
JUAN
¿Habrá tiempo en que confíe
de mi mal mudanza alguna?
GERMÁN
Redondilla
Conténtate con que el cielo
350
te ha hecho gallardo y sabio:
la pobreza no es agravio.
Vive Dios, que me consuelo,
Redondilla
cuando voy detrás de ti,
y dicen “¡Que talle y cara!
355
¡Que este mozo no heredara,
y no aquel tonto!
GERMÁN
Redondilla
¡Ay del turco!, y ¡ay de quien
lleva la fortuna en popa,
si en algún escollo topa
360
o da la barca vaivén!
Redondilla
Ríete, y para olvidarte,
juega tú también un poco.
JUAN
¿Yo? ¿Qué, o con quién? ¿Estás loco?
GERMÁN
Redondilla
365
Ves aquí de la ración,
no sé cuantos dinerillos.
JUAN
Pobreza y tristeza, grillos
de la edad dicen que son.
Redondilla
Quiero estar pobre y no triste;
370
de dos males, el menor.
JUAN
Donaire, por Dios, tuviste;
Redondilla
¿pues con quién he de jugar?
JUAN
375
¿Qué hará quien me viere aquí
jugar contigo?
GERMÁN
Redondilla
Como el sacar los aceros
con el que diere ocasión,
así el jugar es razón
380
con quien trajere dineros.
JUAN
Redondilla
Entra por una baraja,
que no pocas hay allá.
GERMÁN
Aquí la baraja está,
y el jugador de ventaja.
JUAN
Redondilla
385
¿En el pecho la traías?
GERMÁN
¿Pues hay almilla, ni grana
de más provecho? Mañana
te la pongo, no te rías.
JUAN
Redondilla
Arrastra el bufete aquí,
390
y en las dos sillas sentados
juguemos nuestros cuidados,
por ver si los pierdo ansí.
(Salen ROSELA, dama, y CELINDA, en sentándose en las dos sillas a jugar; salgan con
mantos.)
ROSELA
395
¿Pierdo acaso de quien soy,
porque le vengo a buscar?
CELINDA
Redondilla
Tápate bien, que hay aquí
quien te puede conocer.
CELINDA
400
¿Es don Juan, su hermano?
ROSELA
¡Lindo ensayo!
El aprende en buena escuela.
CELINDA
Por vida tuya, Rosela,
que juega con su lacayo.
ROSELA
Redondilla
405
Tan divertidos están,
Celinda, que no nos ven.
CELINDA
¡Que en tan bajo punto estén
las cosas de este galán,
Redondilla
por la crueldad de su hermano!
GERMÁN
No renuncié;
que siempre espadas jugué,
y esta me queda en la mano.
ROSELA
¡Que un hombre tan principal
415
trate a su hermano tan mal!
CELINDA
Ni aún cobre pienso que vi.
ROSELA
Don Juan se entretiene ansí;
420
es pobre, y con pobres trata.
CELINDA
Redondilla
¿No tiene gallardo talle?
ROSELA
Y extremado entendimiento.
CELINDA
El verle tan pobre siento.
ROSELA
Yo no me atrevo a miralle.
CELINDA
Redondilla
425
A este hombre quisiera yo,
y me vendiera por él.
ROSELA
¿Quieres que hablemos con él?
ROSELA
430
¿Tómalo por mal agüero?
CELINDA
Nunca, Rosela, si quiero;
eso que ves me alborota.
JUAN
No he tenido
435
oro en mi vida.
GERMÁN
Y yo he sido,
hasta en los de naipes, pobre.
Redondilla
CELINDA
Turbada estoy de mirallo.
ROSELA
440
Pues yo le hablaré por ti.
Redondilla
¿Quiéreme vuesa merced,
señor don Juan, dar barato?
JUAN
¡Pesia al tiempo ingrato!
ROSELA
Redondilla
445
a dos servidoras vuestras.
JUAN
Por Dios, señoras tapadas,
que le piden engañadas;
si no, díganlo las muestras.
Redondilla
¿Solas en Valencia son
450
de mis cosas peregrinas?
GERMÁN
Pienso que son tus vecinas.
JUAN
Pues si es burla, no es razón.
JUAN
Pues forasteras o no,
455
barato les daré yo,
sea de burlas o de veras.
Redondilla
Tomen lo que entre los dos
tenemos; bien hay tres reales,
mas no sé si están cabales;
460
pero los prometo a Dios,
Redondilla
que es más que darles mi hermano
tres mil escudos.
CELINDA
Creed
que me hacéis mayor merced.
GERMÁN
Redondilla
465
A fe que son cortesanas;
pobre Germán, hoy no cenas.
¿Tres reales?
GERMÁN
¡Qué busconas tan humanas!
CELINDA
Redondilla
Don Juan, vos nos habéis dado
470
barato.
JUAN
Cuanto tenía
os di, que la suerte mía
no pinta mejor mi estado.
Redondilla
Creed que si mundos fueran
llenos de diamantes y oro,
475
era pequeño tesoro,
para que mis manos dieran.
CELINDA
Redondilla
Estamos agradecidas,
de suerte.
JUAN
Tendréis por loco
quien esto da.
CELINDA
Que son poco
480
mil mundos de almas y vidas,
Redondilla
para poderos pagar;
de esta bolsilla os servid.
CELINDA
Advertid
que esto se puede tomar,
Redondilla
485
después que un hombre le ha dado
a una mujer cuanto tiene;
con cien escudillos viene,
que es de lo que me ha pesado;
Redondilla
pero si otra vez nos vemos,
490
no faltarán otros tantos.
GERMÁN
Toma cuantos
te dieren. ¡Lindos extremos!
JUAN
Redondilla
Tomaré, señora mía,
a cambio de voluntad,
495
este dinero, y fiad
que vuelva al doble algún día;
Redondilla
que agora quiero poner
pleito de mis alimentos.
CELINDA
Pagad vos mis pensamientos,
500
que es lo que yo he menester.
JUAN
Redondilla
Descubrid, por vida mía,
de ese cielo alguna estrella.
ROSELA
No lo hayáis todo con ella,
que también parte querría
Redondilla
505
de vuestro agradecimiento.
ROSELA
Yo estas sortijas os doy,
con el mismo pensamiento.
GERMÁN
510
¡No, sino el alba! Si puedes,
desnúdalas.
ROSELA
Redondilla
que entre damas de buen gusto,
os habían de dar galas.
JUAN
515
Solas están estas salas,
no hay quien os vea, y es justo
Redondilla
que los rostros os descubráis.
ROSELA
Eso no, tened la mano;
prenda soy de vuestro hermano.
GERMÁN
520
Si a don Alonso buscáis,
Redondilla
entrad, que jugando está,
y lo dado esquitaréis.
JUAN
Vos que no lo sois, podéis
descubriros.
CELINDA
Redondilla
525
a quien deseasteis ver,
que os haga, don Juan, favor.
(Váyanse las dos.)
GERMÁN
Redondilla
Las dos se han entrado allá.
JUAN
530
Entrénse donde quisieren.
JUAN
Sean quien fueren,
yo tengo dineros ya
Redondilla
para salir más galán
que el sol de San Juan, el día.
GERMÁN
Redondilla
¿cómo te harán el vestido?
JUAN
Como eso puede el dinero,
vestirme de blanco quiero.
GERMÁN
540
De blanco saldrás lucido;
Redondilla
¿pero habrá en los cien escudos?
JUAN
Con las sortijas, sí habrá.
GERMÁN
¿Cuál tu hermano quedará
y sus amigotes?
GERMÁN
Redondilla
545
Pero advierte que no excusas
de vestirme a mí también,
porque solo no vas bien.
JUAN
Invoca, Germán, las musas.
GERMÁN
Redondilla
¿Díceslo por estas damas?
550
¿Pues no era mío el dinero?
JUAN
Vestirte de nuevo quiero.
GERMÁN
Eres Juan, gracia te llamas.
(Salen DON ALONSO, LEONARDO, DON LUIS y DON FRANCISCO.)
ALONSO
Endecasílabos sueltos (tirada)
No sé, por Dios, quién son.
LEONARDO
¿Para qué es eso?
Perder y levantaros no es sin causa,
555
y no sabiendo vos picaros poco.
LUIS
Pues a fe que lo estábades, y tanto,
que menos que las damas que vinieron,
no fuera el mundo parte a levantaros.
FRANCISCO
Vuestro hermano está aquí.
LEONARDO
560
Mal hacéis en tratarle de esta suerte.
ALONSO
Váyase a Flandes. ¿Qué hace aquí mi hermano?
Sirva, pretenda, como lo hacen otros;
venga con dos balazos, aunque traiga
el cuerpo en dos muletas, y esté cierto
565
que le traeré en carroza y daré galas;
pero en Valencia, haciendo picardías…
LUIS
No quiero que digáis que las costumbres
de don Juan no son buenas.
LUIS
Tanto,
que es tenido por hombre virtuoso.
ALONSO
570
Tal tenga la salud quien eso dice.
LUIS
Otavio me ha pedido que os suplique
vistáis a vuestro hermano, que mañana
es día de salir como segundo
de vuestra casa.
LUIS
575
¿Erró mucho en echarme por tercero?
ALONSO
No lo he de hacer, a fe de caballero.
FRANCISCO
En hablándole, en esto se apasiona.
LEONARDO
Pienso que tiene envidia a su persona.
JUAN
580
Hablar quiero con estos caballeros.
¿Quién de vuesas mercedes ha perdido?
LEONARDO
Todos hemos ganado, y solamente
vuestro hermano ha perdido.
LEONARDO
585
Y yo también, aunque he ganado poco.
JUAN
Parece que limosna os he pedido;
y tal estoy, que pienso que la pido.
Yo he menester que el capitán Leonardo
un caballo me preste, porque quiero
590
salir al Grao el alba de mi nombre.
LEONARDO
Yo os daré el blanco, y siempre que se ofrezca
están él y otros dos para seviros.
JUAN
Bésoos las manos por merced tan grande.
No me atrevo a pedírsele a mi hermano
595
porque conmigo ha dado en ser tirano;
y atrévome a pedírosle, seguro
de la merced que siempre me habéis hecho.
LEONARDO
Ya estáis de lo que os quiero satisfecho.
LUIS
Don Alonso tendrá dos convidadas,
600
a lo que pienso, y no querrá testigos.
Yo convido a don Juan.
FRANCISCO
Y yo, porque comamos juntos.
GERMÁN
Dios me ha venido a ver, que en el tinelo
605
comiera mucho hueso, palo y pelo.
(Salen la CONDESA DE LA FLOR, con una capa con oro y un sombrero de plumas, y otras
dos damas con capotillos y sombreros, y un ESCUDERO.)
(Dentro.)
CONDESA
Redondilla
Parad el coche, parad,
que al muelle subir queremos.
COSTANZA
Muy poco lugar tendremos,
que hay gente de la ciudad.
DOÑA INÉS
Redondilla
610
No importa, lugar darán.
(Salen ahora.)
INÉS
Añade al mar hermosura
la mañana de San Juan.
ESCUDERO
Redondilla
Tales mañanas como estas
615
andan moros por aquí.
ESCUDERO
Yo los vi
más de guerra que de fiestas;
Redondilla
que por esto el Grao se guarda
y andan por él estos días
620
tan lucidas compañías
haciendo cuerpo de guarda.
Redondilla
Llegan cerca de Valencia
y dan vaya a los soldados.
CONDESA
625
Todo tiene diferencia.
Redondilla
Las aguas se están riendo.
ESCUDERO
Mejor se riera el vino
con un pernil de tocino.
INÉS
¿Siempre habéis de estar bebiendo?
ESCUDERO
Redondilla
630
De aquesta salada balsa
puede tal cosa decirse;
bien puede el agua reírse,
pero será risa falsa.
Redondilla
Mas cuando se ríe el vino,
635
ríese de corazón;
que sus alegrías son
que en él se embarque un tocino.
Redondilla
¿Qué armada en vino se anega?
¿Qué flota en él se perdió?
COSTANZA
¡Hola! Aquella alfombra llega.
(Sale un PAJE con una alfombra.)
INÉS
Redondilla
Bello sitio el de esta puente.
ESCUDERO
Desde aquí podéis mirar
645
toda Berbería enfrente.
CONDESA
Redondilla
Anoche se viera bien,
que en Argel luces habría.
ESCUDERO
Y aun la he pisado también.
INÉS
Redondilla
650
¿Cómo? ¿Descendéis de moros?
ESCUDERO
¡Arre allá! Soy montañés;
mas fui dos años o tres
por novillos o por toros
Redondilla
ESCUDERO
¿Otra cañita?
Era el capitán Zurita
mi pariente.
ESCUDERO
Redondilla
Pues yo de veras lo tomo.
INÉS
Pues si Zurita consiente
660
que seáis vos su pariente
¿qué mucho que seais palomo?
ESCUDERO
Redondilla
Argel, Túnez y Bugía
hacia aquella parte están;
adelante Mostagán,
665
siguiendo de Orán la vía.
Redondilla
Luego Melilla y Bozmar;
Fez queda dentro, y enfrente
aquel estrecho eminente
que llaman de Gibraltar.
INÉS
Redondilla
670
¿Y la sierra de las Monas
no cae cerca de ahí?
ESCUDERO
No suelen hablarme a mí
otras tan nobles personas
Redondilla
de esta suerte, y he servido
675
en Castilla y Portugal.
INÉS
Yo no lo he dicho por mal.
CONDESA
Muy presto os habéis corrido
Redondilla
para ser tan cortesano
y ser alba de San Juan.
ESCUDERO
680
Pues si de burlas están,
digan, y tendréles mano.
COSTANZA
Redondilla
Coche de música viene,
que hay grande grita y ruido;
¡casi en el mar se ha metido!
685
Será porque mejor suene.
(Grita y alegría dentro, y canten con sonajas.)
MÚSICOS
Copla (estructura abierta)
“Salen de Valencia,
noche de San Juan,
mil coches de damas
al fresco del mar.”
CONDESA
Redondilla
690
Bien responden las orillas.
ESCUDERO
Por Dios, que estoy por bailar,
según hace el son cosquillas.
MÚSICOS
Copla (estructura abierta)
“Cómo retumban los remos,
695
madre, en el agua
con el fresco viento
de la mañana.”
ESCUDERO
Redondilla
Harto mejor retumbaran
al fresco vino sutil
700
los remos de un buen pernil,
o nunca de agua cantaran.
MÚSICOS
Copla (estructura abierta)
“Despertad, señora mía,
despertad;
porque viene el alba
705
del señor San Juan.”
CONDESA
Redondilla
Caballeros van viniendo,
a caballo algunos van.
COSTANZA
Redondilla
710
Don Francisco y don Luis
son los de pardo y morado.
CONDESA
¿Quién es aquel de encarnado?
INÉS
Redondilla
Galán viene de pajizo
715
don Alonso.
CONDESA
Al galán de lo leonado
mi color le satisfizo.
ESCUDERO
Vusiñoría
se puede segura estar
Redondilla
que no llegarán aquí
ni a pieza estar osarán.
INÉS
No hay mañana de San Juan
725
que estos no vengan así.
(Descúbranse en lo alto dos fragatas con muchos MOROS, tocando trompetas y cajas.)
MOROS
Romance (tirada)
¿Ah cristianos de Valencia,
lo que estar holgando al Grao
el mañanica de Juan?
Escuchadle el que te hablamos.
730
Yo ser Zelín de Marrocos,
y en Castilia haber estado
cautivo de un cristianilio
que liamar hijo de galgo.
Escapamus del prisión
735
gracias Mahoma, melagro;
que valemos setecentos
e costamos mil ducados.
Por todo el bon tratamento
os envío este regalo.
740
Despara, démosles grita.
TODOS
¡Ah beliacos, ah beliacos!
¡Ah galinas, pecarilios,
vivir torco mochos anios.
(Ciérrese.)
CONDESA
Presto la espalda volvieron.
COSTANZA
745
Tal pieza les dispararon.
ESCUDERO
Brava grita nos han dado.
¿No estuviera aquí un Marqués
de Santacruz, un gallardo
750
Conde de Niebla, un don Pedro
de Toledo, un Oría, un Carlos.
COSTANZA
Vuelve, Condesa, los ojos.
CONDESA
¿Quién es aquel de lo blanco?
COSTANZA
Apostaré que es don Juan.
CONDESA
¿Aquel pobre caballero
que, envuelto en bayeta, ha dado
en ser tumba de su alma?
CONDESA
Notable caso.
760
¿Quién le ha dado de vestir?
CONDESA
No hay vez que venir le vea
envueltos los pobres brazos
en el pelado herreruelo,
765
que fue bayeta y es raso,
que entre la risa no tenga
de él lástima y de su hermano
queja.
COSTANZA
¡Qué gallardo viene
él blanco y blanco el caballo!
INÉS
770
Si tuviera qué vestirse,
yo sé bien que más de cuatro
tuvieran envidia de él.
COSTANZA
775
Por el muelle viene entrando.
INÉS
Burla quieres hacer de él.
CONDESA
¿Qué importa? Escuchad, Durango.
Decid a don Juan de Fox
que le ruego, o le rogamos,
780
que por ese puente al mar
ponga espuelas al caballo.
ESCUDERO
¿Pues ha de correr el otro?
¿No veis que en llegando al cabo
ha de caer en el mar
785
y podrá hacerse pedazos?
CONDESA
Haced vos lo que yo os digo.
¿No entendéis que nos burlamos?
CONDESA
Con esta ocasión
veréis cómo viene a hablarnos.
COSTANZA
790
¿No es lástima que sea pobre
un hombre tan bien hablado
y de tan linda persona?
CONDESA
El cielo no hace agravio,
que es suyo, y dalo a quien quiere,
795
que no puede ser forzado;
a un pobre hará gentilhombre
y a un feo discreto y sabio.
(Suenen cascabeles y un ruido de un golpe de mar.)
COSTANZA
Que corrió
luego en dándole el recado;
800
y como remata el puente,
en el mar hombre y caballo
se han sumergido en sus ondas.
(Levántese.)
CONDESA
El hecho ha sido gallardo;
mas no quisiera, si muere,
805
habérselo yo mandado.
CONDESA
Pues anegaréme en llanto
como él en agua del mar.
OTRO
¡Suceso extraño!
810
¡Aquí ayuda!
(Sale el ESCUDERO.)
ESCUDERO
¡Cuán mejor que el de Alejandro
este caballo merece
sepulcro de jaspe y mármol!
ESCUDERO
Señora,
815
apenas di tu recado,
cuando poniéndole espuelas
batió al caballo los lados.
Corrió al puente, y de él cayó,
furioso, en el mar, que alzando
820
blancas espumas al cielo
tiró al sol vidrios quebrados.
Mas dentro de breve tiempo
él y don Juan asomaron
por el agua las cabezas,
825
uno hablando, otro bufando.
Con la boca y las narices
agua arrojaba el caballo;
don Juan voces animosas,
a su cerviz abrazado.
830
A la orilla con el hombre
salió el caballo nadando,
donde algunos pescadores
que estaban atando un barco,
ayudados de otra gente,
835
a sus chozas le han llevado,
que están de la orilla cerca,
y allí le están desnudando.
CONDESA
Hacedme placer, amigo,
que volváis a visitarlo
840
y de mi parte le deis
este herreruelo aforrado
para que se abrigue agora,
que cuando a casa volvamos
yo le enviaré qué se vista.
ESCUDERO
845
Dios te guarde, voy volando.
(Vase.)
COSTANZA
¿No quieres
gozar el fresco?
CONDESA
Hame dado
el suceso pesadumbre.
COSTANZA
850
Tienes razón de estar triste
si muere don Juan.
CONDESA
Pensando
que me burlara con él,
me ha pesado de su daño.
INÉS
¿Qué importa que muera un pobre?
855
¿Tú no miras que es sacarlo
del purgatorio del mundo?
CONDESA
Ser la causa importa, y tanto,
que en obligación estoy
de atender a su regalo;
860
y si como soy Condesa
de la Flor, aunque mi estado
está en Italia, una dama
fuera humilde…
CONDESA
Callo,
porque nunca de imposibles
865
se pagan pechos gallardos.
(Váyanse, y salgan tres pescadores, LAURINO, ALBERTO y PISANO, y DON JUAN, mojada
la cabeza, envuelto en una capa gascona, y GERMÁN.)
ALBERTO
Quintilla
Sin asco podéis dormir
un rato en aquesta cama.
JUAN
No tenéis que me advertir.
GERMÁN
Pensará que gana fama
870
en no querella admitir.
Quintilla
Mira que es bastante el susto.
JUAN
Germán, déjame, que gusto
de enjugarme el agua ansí.
JUAN
875
Necio, no me des disgusto.
GERMÁN
Quintilla
¿Disgusto te puede hacer
quien procura tu salud?
JUAN
Yo sé que no es menester.
LAURINO
No quiere la juventud
880
ni obedecer ni temer.
GERMÁN
Quintilla
A mí, que se muera luego.
PISANO
Ya puede llegarse al fuego.
GERMÁN
885
Que no seas loco te ruego.
(Sale el ESCUDERO con la capa.)
ESCUDERO
Quintilla
¿Está aquí el señor don Juan?
GERMÁN
Aquí está. ¿Qué le queréis?
Y más fresco que galán.
ESCUDERO
Vos no me conoceréis,
890
tal vuestros ojos están.
JUAN
Quintilla
Sí, conozco que vos fuisteis
quien el recado me disteis.
ESCUDERO
La Condesa de la Flor
está muy triste, señor,
895
de la locura que hicisteis.
Quintilla
Que ella lo dijo por dar
ocasión a que con ella
allegásedes a hablar,
y pésale que por ella
900
corriésedes hasta el mar.
Quintilla
Para que sepa me envía
cómo estáis, y con dolor
del daño que haber podría,
este herreruelo, señor,
905
que trajo su señoría.
Quintilla
Abrigaos luego con él,
que está muy desconsolada.
JUAN
Hallaré la vida en él;
que la triaca extremada
910
tiene ponzoña cruel,
Quintilla
que de víboras se saca,
y así será mi triaca
de la mano del veneno.
JUAN
De agua lleno,
915
aunque ya el frío se aplaca.
Quintilla
Y aquesta capa os prometo
que muerto me diera vida,
como lo dice el efeto.
ESCUDERO
Ella se vuelve afligida
920
y vos respondéis discreto.
Quintilla
JUAN
Decidle que por servir
persona de su valor
no tuve a la mar temor
925
ni le tuviera al morir.
Quintilla
Que como aquel a quien luego
Roma mil estatuas fragua,
con más valor y más ciego
he sido Mucio de agua
930
como él de tierra y de fuego.
Quintilla
Y que quedo muy contento
de pensar que la he servido,
con sólo mi pensamiento,
luego que tocó mi oído
935
su gusto y su mandamiento.
Quintilla
Que aunque no somos los dos
iguales, como veis vos,
si también me lo mandara,
del Micalete me echara
940
como del puente, por Dios.
ESCUDERO
Quintilla
Voy presto, que se ha de holgar
de la salud que tenéis.
ALBERTO
Ya el fuego os viene a llamar.
LAURINO
Bien será que os desnudéis,
945
que el agua os puede matar.
JUAN
Quintilla
Entrad, amigos, que quiero
hablar un poco a Germán.
PISANO
Ya con la ropa os espero.
JUAN
Las desdichas de don Juan
950
él se las dice primero.
Quintilla
Desde el punto que salí,
este suceso temí.
GERMÁN
Quisiera darte un consejo,
ni de cuerdo ni de viejo,
955
pero de quien ama, sí.
JUAN
Es tan imposible empresa
960
como ver el hielo arder
Quintilla
y helar el fuego, Germán.
GERMÁN
¿Y qué se pierde en servilla?
GERMÁN
Acuérdate de esta orilla
965
en que te advierto, don Juan.
JUAN
Quintilla
Necio, es Hipólita hermosa
de sus padres heredera,
título, y forzosa cosa
que sea en suprema esfera
970
de mayor planeta esposa.
Quintilla
Pídenla muchos señores
de Castilla y de Aragón.
GERMÁN
¡Qué importa decirla amores,
si los pensamientos son
975
cuanto más altos mejores!
JUAN
Quintilla
¿Y si tanto me enamoro
que cuando sin ella quede
me muero, me abraso y lloro?
GERMÁN
¿Ser al contrario no puede?
JUAN
980
¿Qué calidad, qué tesoro
Quintilla
tengo yo para emprender
la Condesa de la Flor?
GERMÁN
Ese talle; que es mujer,
y suele un poco de amor
985
tales milagros hacer.
JUAN
Quintilla
Confieso que me has hurtado,
puesto que he disimulado
el pensamiento, Germán;
desde aquí soy su galán.
GERMÁN
990
Desde aquí soy tu criado.
Quintilla
Suda el susto del morir
y daréte dos liciones
de cómo la has de servir.
JUAN
En laberinto me pones
995
que es imposible salir.
Acto II
(Salen la CONDESA y DOÑA CONSTANZA
N
X
Nota del editor digital«Aquí CONSTANZA aparece con “ns”, pero en el resto de la obra el personaje irá escrito
de la siguiente forma: “COSTANZA”.»
.)
CONDESA
¿Qué a don Alonso tratáis
de esa manera?
COSTANZA
¿Pensáis
que de las mujeres soy
Redondilla
1000
que por casarse no miran
la calidad del sujeto?
CONDESA
Amar y tener respeto
de andar juntos se retiran.
COSTANZA
Redondilla
Pues sepa vusiñoría
1005
que no le pienso tener,
para no venir a ser
necia y casa en un día.
Redondilla
Don Alonso me agradó,
su deseo agradecí,
1010
y todo lo aborrecí
cuando él la causa me dio;
Redondilla
y no una, sino mil,
siendo el hombre más perdido
que esta ciudad ha tenido
1015
y de condición más vil.
Redondilla
Toda su hacienda ha jugado,
y dado a mujeres tales
como dirán las señales
que en la salud le han dejado.
Redondilla
1020
Sus lugares ha vendido,
ya come de aquel valor.
Decidme: ¿es digno de amor
o de ser aborrecido?
Redondilla
¿Será bien que pague yo
1025
de mi dote estas locuras?
CONDESA
Yo os deseo mil venturas,
que tales desdichas, no.
Redondilla
Eso, Costanza, ignoraba,
supuesto que algo sabía
1030
de la vida que traía
y lo mucho que jugaba.
Redondilla
Mas que estuviese en estado
que hasta sus lugares vende,
eso no, porque me ofende
1035
aun haberlo imaginado.
Redondilla
Que solamente por ti,
a tu persona inclinada,
no le aborrecí cansada
de las crueldades que oí
Redondilla
1040
que con su hermano don Juan
usaba en toda ocasión:
hombre de otra condición.
CONDESA
Redondilla
Don Juan, porque le envié
1045
los regalos que supiste,
por la enfermedad que viste,
y que por mi causa fue,
Redondilla
con loca satisfación
de pensar que yo le quiero,
1050
siendo tan pobre escudero
me da a entender su afición.
Redondilla
A veces estoy corrida
de ver que un galán tan roto
cause en Valencia alboroto
1055
siendo de su amor servida.
Redondilla
Y a veces tomo a donaire
verle siempre tras el coche
y que de día y de noche
detenga a mi calle el aire.
Redondilla
1060
No voy a parte ninguna
adonde no esté don Juan;
y cierto que él es galán,
pero de humilde fortuna.
Redondilla
Y que me da compasión
1065
y le quisiera vestir
cuando le veo seguir
tan lucida pretensión.
COSTANZA
Redondilla
Yo os juro que si don Juan,
Condesa, a mí me quisiera,
1070
que así, pobre, le admitiera
más que a su hermano galán.
Redondilla
Porque sus defectos son
del hado con él tirano,
y los de su loco hermano
1075
de su misma condición.
Redondilla
Ese, porque más no puede,
es pobre; eso otro lo ha sido
no más de porque ha querido,
y así es justo que lo pague.
Redondilla
1080
¿Es posible que no miras
a don Juan con afición?
CONDESA
Das tormento al corazón
con sospechas de mentiras.
Redondilla
Confieso, pues hoy has hecho
1085
juez tu curiosidad,
que le tengo voluntad,
mas no me pasa del pecho.
Redondilla
Don Juan me parece bien
roto y pobre como está;
1090
su amor ocasión me da
a no mostrarle desdén.
Redondilla
Pero el ver que es imposible
ser mío ni suya ser,
que no siendo su mujer
1095
no se da medio posible
Redondilla
y serlo es mucho mayor,
por más que el amor exceda,
para que correr no pueda
tiene la rienda a mi amor.
COSTANZA
Redondilla
1100
Discurres prudentemente;
que donde el intento es vano,
llevar la sonda en la mano
es prevención excelente.
Redondilla
¿Él háblate algunas veces?
1105
¿Qué te dice?
CONDESA
Si es hablar
un siempre humilde mirar
con el talle que encareces,
Redondilla
mil veces habla don Juan;
pero con la lengua, no.
COSTANZA
1110
Pues que habla muy bien sé yo.
CONDESA
Redondilla
desigualdad y pobreza
licencia más que a mirar;
que siempre le dan a hablar
1115
la arroganza y la riqueza.
Redondilla
Y como hablar de discretos
con efectos siempre ha sido,
y no le deja el vestido
que pueda hablar con efetos,
Redondilla
1120
a los ojos les remite
cuanto la lengua dijera,
si hablar de mano pudiera.
COSTANZA
¡Que la fortuna les quite
Redondilla
a los hombres de valor
1125
de esta manera las alas!
CONDESA
¡Cuántos, tiempo, desigualas
que hiciera iguales amor!
Redondilla
Vámonos, doña Costanza,
en casa de Inés un poco;
1130
verás a don Juan qué loco
sigue su vana esperanza.
Redondilla
Ce, Durango, ¿estáis aquí?
ESCUDERO
Sí, mi señora, aquí estoy.
CONDESA
1135
¿Está don Juan por ahí?
ESCUDERO
Redondilla
¿Pues cuándo deja don Juan
de estar mirando tus rejas?
COSTANZA
Ten lástima de sus quejas.
CONDESA
Redondilla
1140
al señor, mi desposado.
COSTANZA
¿Cuándo dicen que vendrá?
COSTANZA
Redondilla
¿Qué tales sus gracias vienen?
CONDESA
1145
Yo no fío de retratos,
porque son estelionatos
que venden lo que no tienen.
(Váyanse, y salgan DON LUIS, DON ALONSO y el Capitán LEONARDO.)
LUIS
Octava real
Si vos gastáis desatinadamente,
no es justo que os quejéis de la fortuna.
ALONSO
1150
¿No queréis, don Luis, que me lamente
de ver que no me ayude en cosa alguna?
LEONARDO
Sois en el juego un bárbaro impaciente;
y en vuestros gustos, no hay mujer, no hay luna
que tantas menguas y crecientes tenga;
1155
que bien queréis que por los dos os venga.
ALONSO
Octava real
Otros suelen ganar, y cuando menos,
tienen la dicha y la desdicha a días.
LUIS
El juego ha sido infamia de mil buenos.
ALONSO
Poco ha dañado las costumbres mías.
LEONARDO
1160
De sus iras están los libros llenos;
tragedias que engendraron sus porfías,
no hay cosa que deslustre tanto un hombre:
fuego y no juego es ya su propio nombre.
LUIS
Octava real
Jugar tasadamente lo que puede,
1165
un hombre que procura, estando ocioso,
un rato entretenerse, se concede;
mas no su hacienda, vida y su reposo.
Ni que perdido para siempre quede
hecho afrenta del vulgo licencioso,
1170
vendiendo hasta las cosas vinculadas,
de sus honrados padres heredadas.
Octava real
Los lugares que vos habéis vendido
con los infames naipes y los dados,
en la conquista de este reino han sido
1175
de vuestros ascendientes conquistados
con sangre que les dio tal apellido,
con lanzas, con espadas, con soldados;
no con las de papel, con bastos y oros,
en que expendido habéis tales tesoros.
Octava real
1180
No diréis, a lo menos, que yo he sido
de los amigos que a perderse ayudan,
el que va caminando a ser perdido,
y que en faltando, de amistades mudan;
siempre a todo vendré como he venido,
1185
cuando todos os falten y no acudan
a las obligaciones que les dieron
los beneficios que de vos tuvieron.
Octava real
¿Mas cómo dejaré, si me he preciado
siempre de ser leal y verdadero,
1190
de deciros que vais tan engañado
y a vuestra perdición corréis ligero?
Si algún remedio tiene lo pasado,
es que agora guardéis este dinero
en que vuestros lugares se han vendido.
ALONSO
Octava real
¿No veis que concertado el casamiento
de Costanza, que ya llamo mi esposa,
he de mudar de vida y pensamiento,
y que podré, pues es rica y hermosa?
1200
¿Cuántos, con desfrenado atrevimiento,
corrieron por la senda licenciosa
de la gallarda mocedad, que es fuego,
y en llegando a casar, pararon luego?
Octava real
No vuela por el aire la cometa
1205
con tantos resplandores encendida,
como la tierna edad corre inquieta,
de la caliente sangre persuadida;
ni fenece más frígida y quieta,
exhalación ardiente, que la vida
1210
de un mozo libre y sus locuras todas,
a los umbrales santos de las bodas.
Octava real
Yo seré así, y el dote puesto en renta,
mis lugares irá desempeñando;
que en mozo es gala y en casado afrenta
1215
el ir su hacienda y vida disipando;
el hombre que ha pasado sin tormenta
el mar de juventud, guárdese cuando
llegue la de la vejez, que las edades
trocando en ella, hará mil mocedades.
LEONARDO
Octava real
1220
Reformad vuestra casa de criados.
ALONSO
No puedo descaecer, hasta casarme,
del honor que he tenido.
LUIS
¡Qué engañados!
viven todos los mozos.
LUIS
Más honra y casa han menester casados.
ALONSO
1225
¿Venís a entretenerme o a matarme?
OTAVIO
Un coche está a la puerta.
OTAVIO
Tres damas, don Francisco y un valiente.
LEONARDO
Tracemos esta tarde
hablar orilla de la mar un poco.
(Salen DON JUAN y GERMÁN.)
JUAN
1230
¿No quieres que el ser pobre me acobarde?
GERMÁN
Ni te detengo aquí ni te provoco.
JUAN
¿Qué es lo que quieres que en Valencia aguarde
de vano amor de la Condesa loco
y sin tener con que mi cuerpo cubra,
1235
por más que a todos mi pobreza encubra?
Octava real
Máteme en Flandes la impelida bala
del polvo ardiente en bélico ejercicio,
y no en Valencia amor, que se regala
entre la seda, el ámbar, oro y vicio.
1240
Para salir haremos una gala
que diga en las colores el oficio;
con esto dejaremos la Condesa.
GERMÁN
Que aciertas digo, y digo que me pesa.
JUAN
Octava real
Hoy han de dar dineros a mi hermano,
1245
Germán, de estos lugares que ha vendido.
Hablarle quiero y no perder en vano
el tiempo, que jamás vuelve perdido.
Salgamos del poder de este tirano.
GERMÁN
1250
Sí hará, que el rico al pobre solamente
oye lo que murmura de él ausente.
ALONSO
¿Qué tienes tú que hablarme? ¿Impertinencias?
JUAN
Aparte
1255
quisiera hablar.
ALONSO
Y yo comprar paciencias.
Acaba de decir.
JUAN
Por no enfadarte,
y, como dices tú, con insolencias,
a Flandes quiero irme.
ALONSO
Buen amigo
ha sido, Juan, el que hoy habló contigo.
Octava real
1260
¿Y tienes esto ya determinado?
JUAN
Y que saldré pasados cuatro días.
ALONSO
Pues ve con Dios, que allá podrás, soldado,
perder los bríos que en Valencia crías.
JUAN
Dinero he menester; hoy te lo han dado.
ALONSO
1265
¿Dinero yo, don Juan?
JUAN
¿Pues qué querías?
¿Qué fuese de aquí a Flandes sin dinero?
¿No ves que soy tu hermano, y caballero?
JUAN
Nunca entre iguales
1270
he conocido yo desvergonzados.
ALONSO
¿Pues no te bastan, di, quinientos reales?
JUAN
Si los echas al naipe o a los dados
en una mano y en jornadas tales
que te infaman a ti, para jornada
1275
que te ha de honrar, ¿qué es mil ducados? Nada.
Octava real
¿Nacimos, don Alonso, por ventura
de un padre y una madre a que tú vivas
con tal regalo y tal descompostura
que de ninguna libertad te privas,
1280
y yo con tal pobreza y desventura,
por mil necesidades excesivas,
que a tus esclavos venga yo a envidiallos,
que curan y regalan tus caballos?
Octava real
¿Quinientos reales das a un hombre honrado,
1285
de limosna eran buenos, no debidos
a un hermano, que quiere ser soldado
porque tú no le sueldas los vestidos?
ALONSO
Es tan anejo el ser desvergonzado
al ser pobre, que piensan, atrevidos,
1290
todos los que los son, que se les debe
lo que con esta haré que alguno lleve.
LEONARDO
Octava real
La espada no es razón, que es vuestro hermano.
ALONSO
¡Vive Dios, que es un pícaro!
JUAN
No digo
que mientes; que lo estoy por ser tirano
1295
quien quiere usar esta crueldad conmigo;
mas guarda bien que no la pongas mano,
que si la sacar, a mostrar me obligo
que el pícaro eres tú, pues estos brazos
te harán vestido y carne mil pedazos.
ALONSO
Octava real
1300
Dejadme, capitán; don Luis, dejadme.
JUAN
¡Pues, vive Dios, que si le dejan…!
LUIS
Creo
que debéis de estar loco.
ALONSO
Perdonadme,
que he de matarle.
ALONSO
Don Juan, dejo las armas; escuchadme.
JUAN
1305
Si decís que os morís, que eso deseo.
ALONSO
Si entráis más en mi casa, dos lacayos
os han de hacer pedazos.
ALONSO
Octava real
Si llegáis a esta puerta, vive el cielo…
JUAN
Cuando yo fuere Lázaro, llegara
1310
de perros y avarientos con recelos.
ALONSO
Miradme, infame bárbaro, a esta cara.
JUAN
Mirarla pensé yo, por mi consuelo;
mas no tan loca, desigual y avara.
Vete con Dios, que quiero que algún día
1315
dé premio el cielo a la paciencia mía.
ALONSO
En una horca espero
ver este libre mozo.
(Vanse.)
GERMÁN
¿Por qué, señor, pues como ves quedamos?
JUAN
1320
Porque salimos de un tirano fiero
y de su cautiverio nos libramos.
GERMÁN
¿Y qué habemos de hacer de doce a una?
JUAN
Dar una higa y cuatro a la fortuna.
GERMÁN
Octava real
Buen ánimo, señor, que cierta dueña
1325
te acogerá en su casa, que es honrada,
y algún amor sospecho que me enseña.
JUAN
Eso es por lo que toca a la posada.
GERMÁN
Pues para una comida tan pequeña
como en aquesta casa te fue dada,
1330
yo me pondré a peón de alguna obra,
que con tres reales para entrambos sobra.
Octava real
Allí trabajaré todos los días
y te traeré el dinero.
JUAN
No hay hermano
como un amigo.
JUAN
1335
Si no mudas los pies, dame la mano.
JUAN
Espero que las mías
me podrán sustentas; verás que gano
con que los dos comamos.
JUAN
Octava real
1340
Yo sé hacer flores con primor notable,
que lo aprendí de cierta hermana mía,
hasta imitar romero saludable,
que es el mayor primos y gallardía;
la pálida retama, la admirable
1345
angélica, el rosal de Alejandría,
el clavel carmesí, la azul violeta,
la azucena y la cándida mosqueta.
Octava real
Haré mil flores, tú podrás llevallas
por Valencia a vender, hasta que el cielo
1350
disponga nuestras vidas.
GERMÁN
Remediallas
puede tu habilidad.
JUAN
No tiene el suelo
flores que yo no sepa retratallas;
soy de un jardín particular modelo,
ven, compraremos rebotín y seda.
GERMÁN
1355
El ingenio no hay cosa que no pueda.
(Salen DON LUIS, DON ALONSO y DON FRANCISCO.)
LUIS
Quintilla
Si vos volvéis a jugar
y perdéis cuanto tenéis,
acabado de avisar
que no juguéis, ¿qué queréis?
1360
¿Queréis por fuerza ganar?
Quintilla
¿No sabéis lo que difieren
los que esa ventura adquieren,
y que el juego y la poesía
se enfadan de la porfía,
1365
porque vienen cuando quieren?
Quintilla
El que versos quiere hacer
y buena dicha en ganar
no piense que ha de poder
por picarse y porfiar
1370
ni ganar ni componer.
Quintilla
Mejor, don Alonso, fuera
ir al Grao.
ALONSO
No pensé
que el juego, don Luis, creciera;
jugué, piquéme, llegué
1375
a que mil mundos perdiera.
Quintilla
Por dar barato a Lisarda
tomé el dado.
LUIS
El capitán
hizo una suerte gallarda.
FRANCISCO
Aquí las damas están
1380
y el coche y merienda aguarda.
ALONSO
Quintilla
¿Habéis vos jamás comido
que hayáis tan lindo dinero
en cuatro manos perdido?
Que lleven las damas quiero,
1385
ya que a mi casa han venido;
Quintilla
pero que en llegando al mar
las echen dentro.
FRANCISCO
Esto es hecho,
las ninfas quiero tornar.
ALONSO
1390
Antes os tengo que hablar.
ALONSO
En razón
de aquella resolución
del casamiento tratado.
FRANCISCO
¡Más que propio de un picado!
LUIS
1395
Los mismos efectos son.
ALONSO
Quintilla
¡Vive Dios, que he de probar
si casándome es posible
aborrecer el jugar!
FRANCISCO
¿Qué medio más convenible
1400
donde no basta el jurar?
Quintilla
Tendréis luego otros cuidados
de la familia y los hijos.
FRANCISCO
Antes con mil regocijos
1405
y libres de mil cuidados,
Quintilla
que es ver una honrada cara
y dos hijos a una mesa.
ALONSO
Aquí mi discurso para,
aquí mi locura cesa
1410
y de este asilo se ampara.
Quintilla
Válgame contra mi edad
el freno del casamiento.
Id presto, Francisco, hablad
a doña Costanza.
FRANCISCO
Siento
1415
que os hago en esto amistad,
Quintilla
ALONSO
El cielo
os pague tan grande bien,
o trágueme vivo el suelo
si más jugare y a quien.
LUIS
1420
Dese juramento apelo.
Quintilla
Y vuestra lengua no exceda;
porque un discreto decía
que no hay adonde se pueda
conocer la gallardía
1425
como en quien perdiendo queda.
LUIS
No;
mas saber disimular
con la prudencia nació.
ALONSO
Poco supo de jugar
1430
quien ese aforismo os dio.
Quintilla
¡Pesia tal!, la condición
de los hombres no es igual
en sentir lo que es razón,
y más si de causa igual
1435
los efectos no lo son.
Quintilla
Vamos a la platería,
algo que vender hallé.
LUIS
¿Y el juramento que había
de abrirse el suelo?
LUIS
1440
¡Bueno vais, por vida mía!
ALONSO
Quintilla
Don Luis, esto sólo os ruego:
que no tengáis por constante
más que la nieve en el fuego
el juramento de amante
1445
ni de hombre que pierde al juego.
(Salen DOÑA INÉS, DOÑA COSTANZA y la CONDESA.)
INÉS
Redondilla
La visita os merecí
por hurtarme el pensamiento,
aunque obligada me siento.
COSTANZA
Redondilla
1450
que la Condesa trazó
el venir las dos a veros.
CONDESA
Quise, Inés, entreteneros,
porque Celia me contó
Redondilla
que andáis con ciertas tristezas.
INÉS
1455
Algo venís a saber,
curiosa debéis de ser
de las ajenas finezas.
CONDESA
Si hablare en cosa de amor,
1460
que merezca el disfavor
de haber juzgado tan mal.
COSTANZA
Redondilla
Advierta, vusiñoría,
que si de amor no ha de ser,
no queda en qué entretener
1465
tan largo y ocioso día;
Redondilla
o porque solas estemos,
o por no admitir galanes.
CONDESA
Si es por solos ademanes,
que es lo más que en ellos vemos,
Redondilla
1470
yo serviré de galán.
INÉS
Sí; ¿mas cuál de los dos?
CONDESA
De entrambas; porque, por Dios,
que así al propio me verán,
Redondilla
pues una sola no sé
1475
quién la quiera y sirva.
CONDESA
Redondilla
No habéis de decir, don Juan,
que ese no tiene vestido
1480
para querer dos; que ha sido,
por pobre, de una galán.
INÉS
Redondilla
¿No os causa mucho donaire
el ver cuál se anda tras vos?
CONDESA
Donaire y aire, por Dios,
1485
porque siempre le da el aire.
Redondilla
¿A quién no moviera a risa
verle en Pascua con bayeta?
INÉS
Sí, pero buena es la treta;
de buen zapato y camisa,
Redondilla
1490
lo demás es niño en faja.
COSTANZA
Voces en la calle dan,
que flores vendiendo van.
CONDESA
¡Hola!, por las flores baja.
INÉS
Cada cual su ramillete
tiene en presente de mí,
Redondilla
por ver si con esto excuso
el daros de merendar.
CONDESA
1500
Buen modo de regalar;
si no es galán, es al uso,
Redondilla
ESCUDERO
El hombre ha subido ya.-
Llegad, y os las comprará;
1505
mas llamadle señoría.
(Sale GERMÁN con un tabaquillo de flores de seda.)
GERMÁN
Romance (tirada)
¡Ay, cielos, dónde he subido!
Volverme a bajar quisiera;
no pensé que en esta casa
estuviera la Condesa.
1510
Irme quiero, que lo dudo.
CONDESA
¿Por qué se va el hombre?
ESCUDERO
Espera,
florero, ¿de qué te cubres?
CONDESA
¡Hola, buen hombre!, detente.
GERMÁN
1515
¿Qué quieres que me detenga?
CONDESA
Dadnos flores, ¿qué os turbáis?
GERMÁN
No fuera
un ave en aqueste punto.
COSTANZA
Por vuestra vida, Condesa,
1520
que es lacayo de don Juan.
INÉS
Y las flores son de seda.
CONDESA
¿Si es invención para hablarme?
COSTANZA
La vergüenza no la muestra;
antes él le habrá dejado,
1525
y sirve a alguna florera.
CONDESA
No me espanto, que tendría
con don Juan comida y cena
tan inciertas, que es disculpa.
COSTANZA
Por necesidad le deja.
1530
¿Es monja, amigo Germán,
quien hace flores tan bellas?
Bendiga el cielo sus manos.
INÉS
No pueden las verdaderas
ser más lindas.
CONDESA
Sólo harán
1535
en el olor diferencia;
dinos algo: ¿por qué callas?
GERMÁN
Una mentira y quimera
os quise decir, señora,
si diera el tiempo licencia:
1540
en esto suspenso estuve;
mas desatando la lengua
a la verdad, os suplico
estéis un instante atentas.
Hoy el cruel don Alonso,
1545
con fieros y voces fieras,
echó a don Juan de su casa:
¡gran prueba de su paciencia!
Llevéle a una pobre choza
de una mi comadre vieja,
1550
que dice que me ha criado;
recibióle, en fin, en ella.
Díjele que le daría
de comer cuando pudiera
pleitear sus alimentos
1555
o salirse de Valencia.
Quiso saber cómo, y dije
que en las fábricas o cercas
de peón me alquilaría
para dar ladrillo o piedra.
1560
Respondió que no era justo;
mas que comprásemos seda
y rebotín, que él sabía
imitar las flores bellas.
Comprámosle, y como veis,
1565
ha comenzado por estas,
que llevo a vender agora;
entré aquí, que no debiera,
porque no pensé que estaba
mi señora la Condesa,
1570
donde con este azafate
me viera agora venderlas.
Así Dios, bellas señoras,
tan alta dicha os conceda,
que la hermosura y la dicha
1575
se igualan en competencia.
Que no digáis a don Juan,
ni de burlas, ni de veras,
que me habéis visto, o sabéis
de mi boca ni la ajena,
1580
que él ha hecho aquestas flores,
que me cortará las piernas;
que mientras más pobre está,
más estima su nobleza;
con esto, si sois servidas,
1585
mandad que me den licencia,
que estoy temblando.
CONDESA
Detente.
¿Hay tal lástima?
COSTANZA
¡Que sea
tan bárbaro don Alonso!
CONDESA
¡Qué bien dices, no lo quieras!
1590
¡Ea!, señoras, tomad.
¡Hola!, el azafate llega;
comprar tenemos las flores.
INÉS
Yo compro aquestas violetas,
y le doy estos escudos.
COSTANZA
1595
Yo por estas azucenas
le doy estos.
CONDESA
Las demás
para mí quiero que sean;
guardad, Durango, estas flores,
tomad, Germán, que pudieran
1600
dar otro fruto, si el tiempo
no helara las manos de ellas.
GERMÁN
Mil veces beso las tuyas.
CONDESA
Si hiciere más, me las lleva
a casa por ver si en tantas
1605
alguna esperanza siembra,
y ojalá pudiera ser…
CONDESA
Que dijeras
que estaban tan naturales
que han engañado una abeja.
GERMÁN
1610
Loco de contento voy.
Los cielos, señoras bellas,
os den más años de vida
que en los escudos hay letras.
(Vase.)
CONDESA
Estoy de suerte
1615
con don Alonso, que, a ser
hombre…
CONDESA
Redondilla
si no creyera de ti
que le tienes afición.
COSTANZA
1620
Mátale, que no es razón
que le perdones por mí.
(Sale DON FRANCISCO.)
FRANCISCO
Redondilla
Antes de pedir licencia,
hallé quien me la ha de dar;
mas a quien trata en casar
1625
nunca se le niega audiencia.
Redondilla
Yo vengo por sólo un sí,
si cuyo fue me entendió.
COSTANZA
Yo tengo que dar un no,
si viene el recado a mí.
FRANCISCO
Redondilla
1630
A vos viene; mas de quien
merece el sí.
FRANCISCO
Bien decís, que solo es uno
que queréis y os quiere bien.
Redondilla
Licencia os pide de veros
1635
con título de marido.
COSTANZA
No poca licencia ha sido;
con ella podéis volveros.
Redondilla
Y decid que no soy yo,
cual piensa, universidad,
1640
que doy licencias.
FRANCISCO
Mirad
que es bien mirar mucho un no.
COSTANZA
Redondilla
Más hay que mirar un sí,
que es el que obliga y cautiva;
que nunca hay no que se escriba,
1645
y el sí mil veces le vi.
CONDESA
Quién mil abrazos te diera.
ESCUDERO
La mesa aguarda
con la merienda.
CONDESA
Es gallarda
en sus descuidos Inés.
INÉS
Redondilla
Las criadas hecho habrán
1655
alguna mala crianza.
CONDESA
Después te daré, Costanza,
mil lástimas de don Juan.
(Salen DON JUAN y GERMÁN.)
JUAN
Endecasílabos sueltos (tirada)
A no tenerte obligaciones tantas,
te quitara la vida. ¿Estabas loco?
1660
¿Oficio de mujeres delicadas
dijiste que yo hacía a la Condesa?
GERMÁN
Bien sabe Dios, señor, lo que me pesa.
Entré ignorante, que no soy astrólogo,
ni pude prevenir que visitaba
1665
a doña Inés, nuestra Condesa Hipólita.
JUAN
¿Pues no bastaba, necio, ser la casa
de doña Inés?
GERMÁN
Si había de guardarme
de todas las señoras que conoces,
¿a quién querías que las flores venda?
JUAN
1670
¡Malditas sean las flores, que, aun de burlas,
me dan por fruto penas tan de veras!
¡Que siempre flores yo de lienzo y seda
y que me den cosecha de pesares
y en cada grano de pesar millares!
1675
¿Hay vergüenza como esta? Aquí parece
que escucho con la risa que se burlan,
y me salen al rostro más colores
que hay de ellas diferencia en las flores.
No te quiero culpar, culpo mis dichas,
1680
¡que quien seda sembró coja desdichas!
¿Qué haré? ¡Triste de mí! Pero no importa;
el dinero que traes viene a tiempo,
que nos pondrá en camino. Adiós, Valencia;
adiós, honrados pensamientos míos,
1685
o si queréis venir conmigo a Flandes,
venid, donde veréis fuegos tan grandes,
que si el mar no os consume puedan ellos;
mas no podrán entrambos deshacellos.
JUAN
¿Pues cómo quieres
1690
que delante de Hipólita parezca?
Mal conoces burlando las mujeres,
ni hay hombre que mejor se la merezca.
GERMÁN
Mira que pienso que dichoso eres;
porque me dijo: “Espero que florezca
1695
alguna de estas flores.”
JUAN
Disparate,
flores de seda y tierra de azafate.
Octava real
Vistámonos al punto de soldados,
si alcanzare a los dos el dinerillo,
o por lo menos vamos emplumados,
1700
medias bandas y plumas de amarillo.
GERMÁN
¿Quieres que lo probemos a los dados?
JUAN
Pues yo puedo ganar, tiemblo de oíllo.
GERMÁN
Si temes la fortuna, es mujer, basta,
que a quien no la temió no le contrasta.
(Salen DON ALONSO y DON FRANCISCO.)
FRANCISCO
Endecasílabos sueltos (tirada)
1705
¿Qué os tengo de decir si esto responde?
ALONSO
En declinando de su estado alegre,
don Francisco, la suerte con un hombre,
no para hasta acabarle y destruirle.
JUAN
¿Pues qué temes? Esta plaza
1710
es de Predicadores, no es su puerta.
GERMÁN
Con todo eso, es bien que el verle excuses,
porque según estáis es gran prudencia
huir las ocasiones.
JUAN
Porque quiero
comprar alguna cosa con que irme,
1715
me voy, que por temor no lo dejara.
GERMÁN
A quien enfada se ha de huir la cara.
(Vanse.)
FRANCISCO
Tan gran resolución no vi en mi vida.
ALONSO
No tengo que esperar, perdido quedo,
y hasta perder el seso tengo miedo.
FRANCISCO
1720
Pues yo os prometo que la hablé tan libre,
aunque tuve respeto a la Condesa,
como si menos calidad tuviera.
ALONSO
Pareados endecasílabos
¡Pesar de mi fortuna, siempre adversa
a todos mis intentos, ya no tengo
1725
en qué esperar ni qué perder, perdida
la que fuera el remedio de mi vida!
Tan gran mudanza, ¿quién la habrá causado?
Sin duda que de mí le han informado;
la perdición ha sido de mi hacienda
1730
ocasión de perder tan alta prenda.
Quien ama ayer, Francisco, y hoy desama,
de lo que quiso tuvo infame fama.
FRANCISCO
Pensáis que os faltarían enemigos.
ALONSO
¿Yo enemigos? ¿Pues quién?
FRANCISCO
Sí; porque acabado
el dinero, las fiestas, los convites,
los beneficios y otras cosas tales,
se vuelven enemigos los amigos.
ALONSO
Y bastan mis desdichas por testigos.
1740
No las quiero aguardar ni verlas quiero,
por no decir o hacer un disparate;
antes pienso ausentarme de Valencia.
FRANCISCO
Agora es necesaria más prudencia.
(Sale OTAVIO.)
OTAVIO
Quintilla
Aquí vienen ya, señor,
1745
la Condesa de la Flor,
doña Inés, doña Costanza;
en fin, toda su esperanza
llega; haránte algún favor.
Quintilla
Del coche se han apeado,
1750
que entrar en Predicadores
quieren.
OTAVIO
Licencias se dan mayores
a un casamiento tratado.
Quintilla
Llega, que es buena tercera
1755
la Condesa.
ALONSO
Calla, Otavio,
que en este punto esa fiera
me ha hecho el mayor agravio
que un enemigo pudiera.
Quintilla
Sin ella quedo perdido;
1760
que no quiere ha respondido
al cabo de tu concierto.
ALONSO
No es tan cierto
haber sin dicha nacido.
OTAVIO
Quintilla
No sé qué respuesta darte.
ALONSO
1765
Yo sí, que en tantos cuidados
quiero dejarla y dejarte.
Ve y despide mis criados,
di que vayan a otra parte
Quintilla
donde tengan más ventura,
1770
ya no tengo que les dar.
ALONSO
Quien procura
de mujer, si no es pesar,
él tiene poca cordura.
(Vase.)
OTAVIO
Quintilla
Don Francisco, ¿qué es aquesto?
FRANCISCO
1775
Que se perdió la esperanza
que en su dote se había puesto.
OTAVIO
¿No quiere doña Costanza?
FRANCISCO
No, pues lo dijo tan presto.
(Vase.)
OTAVIO
Quintilla
¡Buenos habemos quedado!
1780
Quien en la mujer y el dado
puso esperanza, ¿qué espera?
(Salgan, con mantos, la CONDESA, DOÑA COSTANZA e INÉS, y venga el ESCUDERO.)
CONDESA
Holgárame que no fuera
tarde.
ESCUDERO
Quintilla
no es día de ir a la mar;
1785
entren, si quieren rezar,
que no ha de ser todo fiestas.
CONDESA
Las demandas y respuestas
suelen, Costanza, dañar;
Quintilla
en esa resolución
1790
se cifró tu desengaño.
COSTANZA
Pienso que fue discreción,
y de mi pasado engaño
pido a los tiempos perdón.
INÉS
Quintilla
¿No sabe vuseñoría
1795
cómo hay sarao mañana?
CONDESA
Huélgome, por vida mía;
una gala castellana
en él estrenar querría.
Quintilla
Durango, ¿qué sabéis vos
1800
de esto del sarao?
ESCUDERO
Por Dios,
que he de morir de un sarao;
siempre de ellos y del Grao
traigo romadizo y tos.
Quintilla
Salen a las tres, que vengo
1805
lleno de mil desventuras.
COSTANZA
De que es hermosa os prevengo.
Quintilla
Que yo la vi cierto día,
1810
y es moza…
CONDESA
Por vida mía,
que debéis de andar celoso.
ESCUDERO
Aunque viejo, soy airoso;
la edad no me desconfía.
ESCUDERO
¿Mil años?
1815
¿Soy del tiempo de Noé?
ESCUDERO
¿Yo celos? ¿Por qué o de qué?
CONDESA
¿No hay en mujeres engaños?
ESCUDERO
Quintilla
No los niegos; mas por eso
1820
que estoy sin celos confieso
que si no hay buena mujer
es imposible tener
seguro el honor y el seso.
CONDESA
Quintilla
¿Hay remedio para ver
1825
si los hijos de un celoso
son suyos?
ESCUDERO
Díjome ayer
un hombre un cuento donoso
con que se puede saber.
ESCUDERO
Un cierto labrador,
1830
cuya mujer, que paría,
nunca estaba sin amor,
de sus hijuelos, tenía
que no eran suyos temor.
Quintilla
Y queriendo everiguar
1835
si era cierta en el lugar
de su mujer la opinión,
halló una cierta invención.
ESCUDERO
Quintilla
porque con esto pensaba
1840
que si su mujer paría
sabría si le engañaba.
ESCUDERO
1845
Yo tengo seguridad
de la fe de mi mujer.
CONDESA
Si tenéis enfermedad,
aun puede ser menester.
(Sale GERMÁN, de soldadillo, con una pluma a la valona y en cuerpo.)
GERMÁN
Romance (tirada)
Aquí dijo que esperase,
1850
porque a hacer concierto vamos
para de aquí a Vinaroz
con quien nos lleve a caballo,
que después al mar le queda
de nuestras desdichas cargo;
1855
que el mar, en largos caminos,
es posta de desdichados.
CONDESA
Germán, ¿dónde tan bizarro?
GERMÁN
Esta vez ya no me pesa,
1860
bellas señoras, de hallaros;
que si bien no voy muy rico,
voy al fin como soldado.
CONDESA
¿Cómo soldado? ¿Qué dices?
GERMÁN
Cansado don Juan, mi amo,
1865
de tantas necesidades
y crueldades de su hermano,
viendo que sus alimentos
es imposible cobrarlos,
porque don Alonso ya
1870
despide hasta sus criados
por mujeres y por juego,
por banquetes y por bravos,
que le ha puesto en más extremos
que el de los dos, pues nos vamos;
1875
ir a Flandes determina,
y de aquel oro comprando,
que de limosna le disteis
por las flores de sus manos,
estos pobres vestidillos,
1880
vine a buscar dos caballos
que nos lleven hasta el puerto;
dele Dios a sus trabajos.
CONDESA
¿Que don Juan se va esta tarde?
COSTANZA
La color se te ha mudado.
CONDESA
1885
Confiésote que me pesa.
Déjame hablar al lacayo.
Germán, gran resolución
ese tu dueño ha tomado.
¿A Flandes?
GERMÁN
¿Pues qué ha de hacer?
1890
¿No es mejor que de un balazo
dé fin a tantas desdichas
y le entierre suelo extraño
que verse en la patria pobre,
tan pobre, que haya llegado
1895
a hacer con sus manos flores
sin ser primavera o mayo?
CONDESA
Quien hace flores sin fruto
no se tenga por buen campo.
No le digo que se vaya
1900
ni que se esté; pero cuando
un hombre de bien intenta
seguir con ánimo honrado
un heroico pensamiento,
ha de morir sin dejarlo;
1905
que amor es como la guerra,
que siendo más los contrarios
e imposible huir con honra
basta morir peleando,
y añade estas dos palabras…
GERMÁN
1910
Ya, señora, las aguardo.
CONDESA
Pareados octosílabos
“Nunca buena dicha aguarde
el que se va de cobarde.”
Vamos, señoras de aquí.
CONDESA
1915
Llena de enojo y pasión.
COSTANZA
Quieres bien y andas burlando.
COSTANZA
No hay señal
1920
de amor mayor que negarlo.
(Vanse, y sale DON JUAN, de soldado.)
JUAN
Temblando
estuve de solo verla.
GERMÁN
Roto y desnudo has osado
1925
verla y seguirla otras veces,
y agora, galán, bizarro,
lleno de plumas y airoso,
¿tiemblas de verla?
JUAN
Pensando
en que la pierdo, Germán,
1930
la lengua y pies se me helaron.
GERMÁN
Pues en tu vida pudieras
llegar con ánimo tanto.
GERMÁN
Así como lo dije
que te vas desesperado,
1935
quedó como flor del sol
en ausencia de sus rayos.
Díjome que te dijese
que quien con ánimo honrado
seguía un gran pensamiento,
1940
ha de morir sin dejarlo,
y que en amores y guerras,
que se parecen entrambos,
no pudiendo huir con honra
se ha de morir peleando.
1945
Y añadió tales palabras.
GERMÁN
Pareados octosílabos
“Nunca buena dicha aguarde
el que se va de cobarde.”
GERMÁN
Que quiere
1950
que esperes, y quiere tanto,
que se lo viera en los ojos
un ciego.
JUAN
Suceso extraño.
¿La Condesa de la Flor?
GERMÁN
Y aun de tus flores tratamos.
1955
Y me dijo que en el fruto
eras muy estéril campo.
Palabras son estas, digo,
para esperar dos mil años.
De mi consejo, esperemos;
1960
por lo menos no partamos
hasta ver si se declara.
JUAN
Hay en amor mil engaños.
Mas si como el Dante dice:
amor a ninguno amado
1965
que no amase perdonó,
y el Petrarca, entre sus raros
versos: que no hay corazón
de tan duro bronce o mármol
que no se ablande o se mueva
1970
rogando, llorando, amando,
ya puede, Hipólita bella,
haber el tuyo tocado.
Mujer eres; muchos días
me ha visto el sol abrasado
1975
o los hielos de la noche
al furor de mis contrarios
asistir a tus umbrales,
seguir el dorado carro
de tu sol, su pura luz,
1980
como un indio idolatrando.
Algún efecto habrán hecho
tantos amores y agravios;
no mira amor en riquezas,
desnudo suelen pintarlo;
1985
yo no quedo a proseguir
el intento comenzado
hasta que sepa del tuyo
que con este amor te canso.
GERMÁN
Bien has dicho y bien has hecho.
1990
Adiós, plumillas de gallo.
¿Qué Flandes hay como ver
a su señoría en tus brazos?
JUAN
Espero en Dios que algún día,
Germán amigo, veamos.
GERMÁN
1995
Dilo, y en buen punto sea.
JUAN
El rico y pobre trocados.
Acto III
(Salen DOÑA COSTANZA y la CONDESA, con mantos.)
COSTANZA
Redondilla
¿Cómo habéis dejado el coche?
COSTANZA
Muy melancólica os vi
2000
en el sarao de anoche.
CONDESA
Redondilla
Triste no, mas pensativa.
COSTANZA
¡Que un hombre como don Juan
fuese anoche el más galán!
COSTANZA
Redondilla
2005
Que lució más su pobreza
que la riqueza mayor.
CONDESA
Yo estoy bien necia de amor
por su pobre gentileza.
COSTANZA
Redondilla
De que no os puedo culpar,
2010
Hipólita, os aseguro.
CONDESA
De que estoy corrida os juro
de lo que vengo a intentar.
CONDESA
Querría saber,
para cierto pensamiento,
2015
si iguala el entendimiento
al exterior parecer.
Redondilla
Que si me ha de despicar
de don Juan alguna cosa,
Costanza, estoy sospechosa
2020
que ha de ser oírle hablar.
COSTANZA
Redondilla
A tu mucha discreción
podrá ser que no contente;
mas cierto que entre la gente
tiene don Juan opinión.
Redondilla
2025
Háblale, que vesle aquí.
CONDESA
Tápate, por Dios, muy bien.
COSTANZA
Su Acates viene también
y me ha de caber a mí.
(Salen DON JUAN y GERMÁN, de soldados.)
JUAN
Redondilla
Si andamos en el lugar
2030
tanto tiempo de soldados,
¿no hemos de ser muy notados?
GERMÁN
Redondilla
Ayer dijo un Marquesote,
de estos que hablan con espuma,
2035
viéndote con tanta pluma:
“¿Cuándo sale este virote?”
JUAN
Redondilla
Desairada cosa es
un vestido de camino
más de un día.
GERMÁN
Algún vecino
2040
le ha traído más de un mes.
JUAN
Redondilla
A ese le diera yo
del volver la bienvenida.
CONDESA
¿Pues cuál es el caballero?
JUAN
Si ha de topar en dinero,
ninguno hallaréis aquí.
CONDESA
Redondilla
¿Con ese talle sois pobre?
JUAN
2050
Bachillera parecéis.
Oíd la causa, sabréis…
CONDESA
Deseo que el bien os sobre.
JUAN
Redondilla
Gracia con hacienda alguna
siempre se oponen las dos;
2055
porque alma y cuerpo da Dios
y la hacienda la fortuna.
Redondilla
La fortuna es desatino,
y Dios ya sabéis quién es.
COSTANZA
¿No ves
2060
qué entendimiento?
CONDESA
Llevaba yo buen deseo.
¿Vais de camino?
JUAN
Yo creo
que ninguno más que yo.
CONDESA
Redondilla
2065
¿Pues adónde camináis?
CONDESA
No haréis poco
si al sol, señor, alcanzáis.
JUAN
Redondilla
Alcanzarle es imposible;
2070
con mirarle me contento,
porque basta el pensamiento
si es la empresa inaccesible.
CONDESA
Redondilla
¿Queréisnos decir quién es?
JUAN
No me dan tanta licencia.
CONDESA
2075
¿Y tomaréisla en su ausencia
para que este milanés
Redondilla
nos dé ciertos pasamanos?
JUAN
Forasteras parecéis,
pues la historia no sabéis
2080
de dos perdidos hermanos.
Redondilla
Mas os juro que en mi vida
cosa nadie me pidió
que se la negase yo.
En fin, haré que los pida
Redondilla
2085
este mozo al mercader,
y si él me quiere fiar,
cosa que en este lugar
más que imposible ha de ser,
Redondilla
y más que estoy de camino,
2090
con la tienda os serviré.
¡Ah, señor Laurencio!
COSTANZA
Redondilla
que se ha de ver en vergüenza.
CONDESA
¿Por qué si yo estoy aquí?
(Sale LAURENCIO, mercader.)
MERCADER
N
X
Nota del editor digital«El personaje registrado como MERCADER es LAURENCIO en la obra.»
COSTANZA
Más que turbado comienza.
JUAN
Redondilla
No os habéis jamás servido,
os soy muy aficionado;
estas damas me han mandado,
2100
puesto que su engaño ha sido,
Redondilla
que les dé unos pasamanos
y unos cortes de Milán,
y, por vida de don Juan,
mostrad, Laurencio, esas manos,
Redondilla
2105
de pagaros del primero
dinero que me han de dar
para partirme.
MERCADER
Afrentar
queréis lo mucho que os quiero.
Redondilla
Si lo pidiera el Virrey
2110
no lo llevara mejor.
CONDESA
Redondilla
Esos cortes de Milán
que el señor don Juan añade,
2115
que a esto me persuade
verle tan cortés galán.
Redondilla
Y de pasamanos rizos
cuarenta varas.
JUAN
Crédito tengo, aunque soy
2120
pobre.
CONDESA
Redondilla
Pasamanos os pedí
y, cortés, me dais de más.
JUAN
Lo que me piden, jamás
el darlo me agradecí,
Redondilla
2125
sino lo que no me piden.
CONDESA
De la suerte fue rigor
que no seáis gran señor.
JUAN
Mis desventuras lo impiden.
Redondilla
Buen camino y buena estrella
2130
mi fortuna me enseñaba.
CONDESA
No lo es la fortuna tan brava
cuando el valor la atropella.
GERMÁN
Redondilla
Y ella, señora tapada,
diga, ¿qué figura es?
2135
¿Es dueña de negros pies,
o es doncella mesurada?
Redondilla
¿No podrá un pobre soldado
alcanzar de sus granzones?
GERMÁN
Sus facciones,
2140
si no todas, por un lado.
COSTANZA
Redondilla
¿No era ayer vuesa merced
lacayo, si bien me acuerdo?
GERMÁN
Lacayo, mas no tan lerdo
que otras no me hagan merced.
Redondilla
2145
Si no tan buenas, mejores,
aunque no con tanta seda.
COSTANZA
Pues tenga la mano queda.
GERMÁN
¡Por Dios, que hay bravos olores;
Redondilla
brava cazoleta ha habido!
2150
Mal le va del natural,
quien de olor artificial
baña el cuerpo y el vestido.
(Sale el MERCADER con unos papeles atados.)
MERCADER
Redondilla
Aquí viene todo y bueno,
si ha venido de Milán.
CONDESA
A don Juan,
que está de vergüenza lleno,
Redondilla
no pidáis nada, que yo
soy mejor que habréis pensado;
por probarle me he burlado.
2160
¿Sabéis de piedras?
CONDESA
Redondilla
Guardad aqueste diamante,
que yo os enviaré el dinero.
MERCADER
Ni vuestro diamante quiero,
ni otra prenda semejante;
Redondilla
2165
que más estimo servir
a un hombre como don Juan,
que cuanto vale Milán,
y si volvéis a pedir
Redondilla
la casa le he de fiar,
2170
los hijos y la mujer,
que la virtud ha de ser
riqueza en cualquier lugar.
Redondilla
¿Hay cosa de más estima
que ver este caballero
2175
justar, o con el acero
en el torneo, en la esgrima?
Redondilla
¿Y en los actos militares,
cuando en la plaza se ven?
¿Hay cosa que no haga bien?
2180
Gracias tiene singulares;
Redondilla
mal he hecho en alaballe,
que es oficio de tercero.
(Vase.)
CONDESA
Dos palabras, caballero:
vuestra cortesía y talle
Redondilla
2185
me obligan a grande amor;
esta noche os quiero hablar.
JUAN
Habéisme de perdonar,
porque el divino valor
Redondilla
de la señora que sigo,
2190
no me da licencia a ofensa.
CONDESA
Redondilla
Mas pienso que se turbara;
mirad, don Juan, que esa empresa
2195
ya sé yo que es la Condesa
y todo en el viento para;
Redondilla
porque aguarda cada día
cierto Marqués siciliano,
a quien ha de dar la mano.
JUAN
2200
Ya sé que la suerte mía
Redondilla
no merece su valor;
mas, ¿qué importa que se case,
que me hiele o que me abrase
para que los tenga amor?
CONDESA
Redondilla
2205
¿Y si os quiero para daros
un recado de su parte?
JUAN
Eso sí, y a cualquier parte
iré a serviros y a hablaros.
CONDESA
Redondilla
En casa de doña Inés,
2210
a las diez, por el jardín.
GERMÁN
¿A qué fin
te quieren hablar después?
CONDESA
¿No nos habéis de seguir?
JUAN
2215
Por allí me quiero ir,
pues que vos por allí vais.
CONDESA
Redondilla
Sois en extremo galán,
y parecéisme muy bien.
(Vanse, y salen el MARQUÉS siciliano y cuatro criados.)
ALEJANDRO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Aunque me dio contento Barcelona,
Valencia me ha agradado sumamente.
LUCIO
Bellísima ciudad; pero quisiera
que llegaras, señor, con gallardía,
2225
que son muy principales los señores
y caballeros de esta tierra, y suelen
en las cosas de honor ser Alejandros.
ALEJANDRO
De serlo yo en el nombre, me contento;
¿cómo pude viner de otra manera,
2230
habiendo de venir a la ligera?
Demás que la Condesa no me ha escrito
más ha de cuatro meses, y no quiero
venir tan fanfarrón, si se ha mudado,
que vuelva más corrido que pagado.
RUTILIO
2235
Bien hace en esto vuestra señoría,
que mejor es llegar humildemente,
hasta saber de la Condesa el pecho.
FABIO
Quién es esta señora, te suplico
que me digas, pues tanto la encarecen.
ALEJANDRO
2240
Vespasiano Gonzaga, que en Valencia
un tiempo fue Virrey; trajo a sus padres,
porque eran deudos suyos; nació Hipólita
en aquesta ciudad, y muertos ellos,
de tres años estuvo en la Zaidia,
2245
monesterio tan célebre en España;
de allí salió después para casarse,
puesto que ha sido en esto tan prolija,
como heredera de tan grande estado,
que nunca, aunque de muchos fue servida,
2250
se ha querido casar.
CELIO
Está guardada
para solo Alejandro esta ventura.
ALEJANDRO
Aun agora no sé si está segura,
recójase la ropa y los criados,
para que lo mejor que sea posible
2255
se pongan todos, porque luego quiero
pedir licencia para verla.
RUTILIO
En todo
tendremos el cuidado necesario.
ALEJANDRO
Si en estas vistas tengo buena estrella,
¿quién casó con mujer tan rica y bella?
(Vanse, y salen DOÑA INÉS, DOÑA COSTANZA y la CONDESA.)
CONDESA
Redondilla
2260
La merced que me habéis hecho
me hace tan atrevida.
INÉS
En mi casa sois servida
por dueño de ella y del pecho.
CONDESA
Redondilla
Fingiros tenéis criada,
2265
que la noche da lugar,
pues me quieren ayudar
las estrellas disfrazadas.
COSTANZA
Redondilla
¿Cuándo no lo somos vuestras?
INÉS
2270
Notable es la voluntad
que a este caballero muestras.
CONDESA
Redondilla
Como es pobre, doña Inés,
todas estas pruebas hago,
que pues de un pobre me pago,
2275
no me he de quejar después.
Redondilla
Pasar tiene por crisol,
pues que me han de murmurar.
COSTANZA
¿La noche te ha de casar?
CONDESA
Sí, mas con el mismo sol.
(Sale el ESCUDERO.)
ESCUDERO
Redondilla
2280
Aquel caballero ha entrado.
(Salen DON JUAN y GERMÁN, de noche.)
JUAN
¿Dónde aquella dama está?
COSTANZA
Redondilla
Allegaos a aquel jazmín,
2285
y hallaréis esa mujer.
GERMÁN
¿Y yo qué tengo de hacer?
¿No más de ser matachín?
JUAN
Quien no sabe ya
si sois vos, ni quién sois vos.
CONDESA
Redondilla
Por lo menos, soy mujer
que os quiere bien.
JUAN
Y yo un hombre
que apenas tengo más nombre
2295
de que soy hombre de bien.
Redondilla
¿Cómo se ha de hablar aquí?
CONDESA
Asentados, que hay espacio.
JUAN
¿No hay cosa de cartapacio?
CONDESA
Redondilla
2300
eso ni vocablos nuevos;
melindres, bachillerías,
son gracias viejas y frías.
JUAN
Redondilla
han dado agora en hablar
2305
esto que llaman pausado.
CONDESA
Cuatro veces me han sangrado,
solamente de escuchar.
JUAN
Redondilla
Cierto que es cosa sin precio
un discreto.
JUAN
2310
No, por Dios, que entre los dos
yo tengo de ser el necio,
Redondilla
porque nos os puedo querer;
mas si Condesa no hubiera,
estad cierta que os quisiera
2315
por tan galán proceder.
CONDESA
Redondilla
Dios os pague la intención;
si la Condesa os hablara,
¿qué hiciérades?
CONDESA
¿Pues qué es vuestra pretensión?
JUAN
Redondilla
2320
Quererla hasta que me muera.
CONDESA
Dios os harte de querer;
pues en verdad que es mujer
que, si os hablara, os quisiera.
JUAN
No lo creáis:
2325
es angélica, es divina,
transparente, cristalina;
mujer que si la miráis,
Redondilla
suspiraréis por ser hombre,
¡ay, de mi humilde fortuna!
CONDESA
2330
Oí contar que a la luna,
porque la empresa os asombre,
Redondilla
ladraba un perro, y le hacía
grandes fieros: ¿si sois vos?
JUAN
No me quitaréis, por Dios,
2335
con eso, de mi porfía;
Redondilla
que también Endimión
fue querido de la luna,
con más humilde fortuna.
CONDESA
¿No veis que fábulas son?
Redondilla
2340
Mas buen ánimo tened,
que es mujer y se podría
vencerla vuestra porfía.
CONDESA
Redondilla
Ella gana, que, por Dios,
2345
que es fea y no muy discreta.
JUAN
Es treta,
o me enfadaré con vos.
Redondilla
Si os he de hablar, ha de ser
solamente en la belleza
2350
de Hipólita.
CONDESA
La pobreza
os hace desvanecer.
JUAN
Redondilla
Pobre o no, yo me contento
con ser rico de este bien.
GERMÁN
Hablemos acá también,
2355
pues que nos dan este asiento.
Redondilla
¿Son criadas de esta dama
vuesas mercedes?
GERMÁN
A lo cruel,
más bajo; ¿y cómo se llama?
GERMÁN
¡Mal año!;
y más si parida está,
que dicen que correrá
tras el cazador un año.
Redondilla
GERMÁN
Si no se burlan conmigo,
por verme tan inocente,
Redondilla
digo yo que su señora,
según la cosa se entabla,
2370
se llamará Doña Diabla.
GERMÁN
Redondilla
¿Cómo les va de ración?
¿Ahorran pan?; mas, serpientes
comeránse hasta las gentes,
2375
en buena conversación.
Redondilla
Yo estoy ya medio comido.
INÉS
¿Para qué se puso en medio?
GERMÁN
Por ver si hallaba remedio
para estar mejor vestido.
Redondilla
2380
Apriétenme, denme seda,
vístanme una vez con oro.
INÉS
Apriétele, amigo, un toro.
GERMÁN
2385
¿Son los extremos viciosos?
COSTANZA
No son sino virtuosos;
así Dios le dé salud.
Redondilla
INÉS
¡Qué fealdad tan atrevida!
GERMÁN
2390
No he estado en toda mi vida
mejor que agora acostado.
GERMÁN
“De un cabo me cerca Duero
2395
y de otro Peñatajada”.
Redondilla
Y tajadas, dije bien,
pues dos y de carne son.
(Sale el ESCUDERO.)
ESCUDERO
Señora, en esta ocasión
perdóneme tu desdén.
CONDESA
Redondilla
2400
¿Cómo os entrasteis así?
ESCUDERO
Porque dicen que ha venido
aquel Marqués, tu marido.
(Levántense.)
CONDESA
Romance (tirada)
Yo no tengo otro marido
2405
que el señor don Juan.
CONDESA
Ese Marqués siciliano,
que viene a su casamiento.
JUAN
Yo, señora, ¿por qué causa
he de ser marido vuestro?
2410
En vuestra casa no entré
por gusto, ni amor que os tengo;
daré voces que es engaño.
CONDESA
Y que es muy grande os confieso;
yo soy la Condesa.
CONDESA
2415
La Condesa; que no quiero
Marqueses, Condeses ni Duques,
sino un pobre tan discreto,
tan prudente, tan galán
y tan firme caballero.
2420
Ya sois Conde de la Flor,
y es este mi amor tan cierto,
que hoy he hablado al Arzobispo,
de quien ya licencia tengo,
para que nos den las manos
2425
esta noche.
JUAN
¿Cómo puedo,
ni dando a la lengua el cargo,
ni a los ojos por el suelo,
daros, heroica señora,
debido agradecimiento?
2430
Las lágrimas se me vienen
a los ojos, y os prometo
que en mí compráis un esclavo.
CONDESA
Esto puede un hombre cuerdo,
que quien ama, sirve y calla
2435
merece tan justo premio.
¿Cómo no me conocisteis?
JUAN
De deslumbrado, de ciego.
COSTANZA
¿Y a mí, conocéisme agora?
JUAN
Apenas, porque no os veo
2440
delante de tanta luz.
COSTANZA
Doña Costanza, que os quiero
por lo que Hipólita os quiere.
INÉS
Y yo también, ¿no merezco
que me conozcáis a mí?
GERMÁN
Bueno quedo;
que como a viles fregonas
las he tratado; hoy perezco.
Señoras, denme perdón,
que mi corto entendimiento
2450
no juzga de cosas grandes.
COSTANZA
Buena, Germán, me habéis puesto.
CONDESA
Señoras, solo tratemos
de que no nos halle el alba
2455
tratando mi casamiento;
amor es hoy el juez,
con ejecútese luego.
JUAN
¿Es posible, gran señora,
que pudo mi pensamiento
2460
asir los rayos del sol?
CONDESA
Vuestros méritos han hecho,
don Juan, que desprecie a cuantos
su riqueza me han propuesto;
esto solo me debéis.
JUAN
2465
Y la misma vida os debo.
CONDESA
Vamos todas a mi casa,
porque quiero que cenemos
juntas, por más regocijo.
GERMÁN
Que ha sido,
señor, tu padrino el cielo.
GERMÁN
Bien dices, ya estás electo;
pero bien es aguardar
2475
la bendición y el sí quiero,
que entre la s y la i
cabe un no, si muda el tiempo.
(Vanse, y salen DON ALONSO y OTAVIO, pobres.)
ALONSO
Soneto
Quien no supo del mal, dice un poeta
que no merece el bien, y yo podría
2480
decir que quien el mal no conocía,
tendrá el alma con él más inquieta.
No hay vida humana a más dolor sujeta
que la que del descanso que tenía
vino a tan bajo estado, que no hay día
2485
que miserable fin no le prometa.
No puse mi esperanza en cosa alguna
en que tuviese firme confianza,
más que en los cursos de la blanca luna.
Cual el principio fue, tal rin me alcanza;
2490
que el mar, el fuego, amor y la fortuna
no piensan que lo son sin la mudanza.
OTAVIO
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿Para qué te lamentas de fortuna
teniendo culpa tú de tus sucesos?
ALONSO
No hay cosa, Otavio, de mayor cuidado,
2495
al que baja de un alto a humilde estado,
como el ver que cualquiera se le atreva.
OTAVIO
Y añade que tener paciencia deba.
ALONSO
Ya sin criados, sin hacienda y honra,
que es vínculo la honra de la hacienda;
2500
ya sin vestidos, ni tener de dónde
pueda alcanzar un mísero sustento,
¿qué debo hacer? Y, por tu vida, Otavio,
que no me digas ya más culpas mías,
que no se han de afligir los afligidos.
OTAVIO
2505
En tanto mal, en desventura tanta,
que ya tienes el agua a la garganta,
¿qué remedio mayor que tus amigos
sean del mal, como del bien, testigos?
ALONSO
¿No has leído en Ovidio, que en el tiempo
2510
de la felicidad acuden muchos
y que en la adversidad le dejan solo?
¿Pues cómo pensaré que habrá remedio
para mi mal en falsas amistades?
OTAVIO
Prueba, señor, que sin probar no es justo.
ALONSO
2515
Yo sé que no han de darme cosa alguna:
amigos son de próspera fortuna.
OTAVIO
Pareces al hidalgo de quien cuentan
que tenía un amigo, y en la furia
de su amistad se retiró a su casa,
2520
y no le habló por más de un año entero;
ni aun le quitaba, en viéndole, el sombrero.
Picado el otro, diligencias hizo
con otro amigo, por saber la causa;
el tercer le dijo que era cosa
2525
que en todo aquel lugar causaba escándalo
que dijese la causa por qué había
dejado la amistad de un hombre honrado,
porque satisfacción pudiese darle;
y después de preguntas y respuestas
2530
que el discurso duraron de una tarde,
le dijo así: “Sabed que por entonces
se me ofreció un camino, y que Fulano
tiene un rocín que estima y quiere mucho;
propuse de pedírsele, mas viendo
2535
que por quererle había de negármele,
no le pedí; mirad si tengo causa.”
El otro replicó: “¿Pues sin pedirle,
por solo imaginar que os lo negara,
le habéis quitado el habla?” “¿Y no os parece
2540
-le respondió el hidalgo- que es muy justo,
si había de negármele?” De suerte,
que sin probar el amistad del otro,
tuvo mil quejas y enojado estuvo,
como las tienes tú de tus amigos,
2545
que no habiendo probado sus verdades,
te quejas de sus falsas amistades.
ALONSO
¿Tengo de avergonzar mi rostro, Otavio?
OTAVIO
Papeles se inventaron para eso,
que por blancos que son, aunque más pidan,
2550
no se paran entonces colorados.
OTAVIO
Poquito, cien ducados;
porque si pides mucho, das excusa,
y poco, pones ánimo de darlo;
que quien volver no puede lo que pide,
2555
no lo podrá alcanzar si no se mide.
(Sale el MARQUÉS, muy galán, y sus criados.)
ALEJANDRO
Pregunta, Lucio, si la calle es esta.
LUCIO
Yo sé bien que es la calle. ¡Ah, caballeros!
¿Es la de los Mascones esta calle?
ALONSO
La misma. El forastero es de buen talle.
OTAVIO
2560
Extranjeros parecen.
ALONSO
Por tu vida,
que preguntes quién son y lo que buscan.
OTAVIO
¿Quién es, hidalgo, aqueste caballero?
CELIO
El Marqués Alejandro se apellida,
es siciliano y viene de secreto
2565
a casarse a Valencia, e informado
que la Condesa de la Flor vivía
o vive en esta calle, viene a vella.
OTAVIO
Esa es la casa y ella es la más bella
de cuantas damas hoy Valencia tiene.
CELIO
2570
Por fama y por pincel perdido viene.
Señor, esta es la casa.
OTAVIO
Este es el novio
de la Condesa Hipólita.
ALONSO
Es gallardo.
Gracias a Dios que al necio de mi hermano
le quitará del loco pensamiento
2575
ser fábula en Valencia, por servilla.
ALEJANDRO
¡Oh casa de la otava maravilla!
(Sale el ESCUDERO.)
ESCUDERO
Con qué priesa
nos vienen a visitar.
LUCIO
Id, camarada, a ganar
2580
albricias de la Condesa.
Redondilla
Decid que está aquí el Marqués,
que de Sicilia ha venido.
ESCUDERO
Don Juan de Fox el galán
es su esposo.
ESCUDERO
2590
Muy compuesto, caballero,
respóndole que no quiero.
OTAVIO
Redondilla
Tu hermano llamó su esposo.
ALEJANDRO
2595
Decid que soy su marido,
presto, escudero enfadoso.
ESCUDERO
Redondilla
Desenfadado señor,
pienso que durmiendo están
doña Hipólita y don Juan
2600
el primer sueño de amor;
Redondilla
que anoche se desposaron.
(Sale, muy galán, GERMÁN, el lacayo.)
ESCUDERO
Veis ahí,
donde viene el mayordomo.
ALONSO
Ya más de veras lo tomo.
¿Es este el lacayo?
ALEJANDRO
Redondilla
Caballero, ¿sois por dicha
2610
de esta casa?
GERMÁN
Sí, señor,
y por dicha la mayor,
que ha sido escrita mi dicha.
ALEJANDRO
Redondilla
¿Podré hablar a la Condesa?
GERMÁN
Pienso que no se han vestido
2615
ella y su nuevo marido.
OTAVIO
Redondilla
Otavio, dificultosa
al esperar y al sufrir.
Quiero irme por no oír
2620
una historia tan dichosa
Redondilla
OTAVIO
Espera a ver si es don Juan.
ALONSO
Necio, ¿y de mí qué dirán
pobre a su puerta en tal día?
Redondilla
2625
¡Ah, Cielos, qué gran castigo!
Su bien aumenta mi mal.
(Vanse los dos.)
ALEJANDRO
Puesto que a respuesta igual
de lo que usaron conmigo
Redondilla
me obligaba este suceso,
2630
disimular es mejor.
Id en buen hora, señor.
GERMÁN
Redondilla
pero, parézcalo o no,
posesión está tomada,
2635
como quien no dice nada,
y sacado en limpio yo.
Redondilla
Que ayer, con tanto retal,
parecían mis faldetas
borrador de estos poetas
2640
que escriben sin natural.
Redondilla
¡Hola! Ese capón subid
para el conde mi señor.
(Vase.)
ALEJANDRO
Daré lugar al furor;
entrad adentro y decid...
Redondilla
2645
Pero no, venid conmigo,
que no sé de qué manera
a tan mudable y ligera
mujer se ha de dar castigo.
Redondilla
¿Quién es aqueste don Juan?
LUCIO
2650
Presto, señor, lo sabremos.
ALEJANDRO
Amigos tengo, hoy veremos
cómo palabras se dan.
CELIO
Redondilla
¿Qué disculpa irán trazando?
ALEJANDRO
Que las letras de mujer
2655
ondas del mar pueden ser,
que las va haciendo y borrando.
(Vanse.)
(Salen la CONDESA y DON JUAN, de novios; él, capa y gorra, y ella vestido entero.)
JUAN
Redondilla
¿Tan presto vusiñoría
quiere enseñarme a vivir?
JUAN
2660
Pues no más, por vida mía,
Redondilla
que corre sangre el amor
para hablar de esa manera.
CONDESA
Antes agora sois cera
e imprime el sello mejor.
JUAN
Redondilla
2665
Yo pienso tan obediente
estar siempre a vuestros ojos,
que antes de daros enojos
quitarme la vida intente.
CONDESA
Traed
2670
el cofrecillo que os di.
JUAN
Redondilla
¿Qué es lo que darme queréis?
CONDESA
Redondilla
Hablad, conde, mi señor,
en casa hay harto dinero.
JUAN
Vos probaréis lo que os quiero,
2680
como yo vuestro favor,
Redondilla
JUAN
Los lugares que ha empeñado
mi hermano, vendido o dado...
CONDESA
Redondilla
2685
hoy todos se quitarán.
Traigan a vuestra presencia
de la tabla de Valencia
cuanto allí tengo, don Juan.
JUAN
Redondilla
Hay otras joyas también
2690
que don Alonso empeñó.
JUAN
Y yo,
por tal merced, por tal bien,
Redondilla
CONDESA
Teneos,
que no me habéis conocido.
JUAN
2695
Herradme en el rostro os pido.
CONDESA
Nunca hierran mis deseos,
Redondilla
ni quiero yo, conde, herrar
donde tan bien acerté;
sellar, sí; mas yo os diré
2700
adónde os quiero sellar.
(Sale el ESCUDERO.)
JUAN
¿Para qué le traen, señora?
CONDESA
Redondilla
2705
Estas son aquellas flores
que solíades hacer
y Germán trajo a vender.
CONDESA
Redondilla
Aquí las he de guardar,
2710
y quisiera en un diamante,
porque si sois arrogante
os las tengo de enseñar.
Redondilla
Que basta para castigo
que veáis en lo que os visteis,
2715
porque viendo lo que fuisteis
seréis humilde conmigo.
Redondilla
JUAN
Buen espejo me habéis puesto.
(Sale GERMÁN.)
GERMÁN
No os quisiera ser molesto,
2720
y es fuerza. Sabed que está
Redondilla
Alejandro, por lo menos
en Valencia.
CONDESA
¿En Valencia está el Marqués?
GERMÁN
Y con más rayos y truenos
Redondilla
2725
que una nube de verano.
JUAN
¿Quién es, que yo no lo sé?
JUAN
¿Aquel marqués siciliano?
GERMÁN
Redondilla
El mismo, y mil envidiosos
2730
de tu bien que va juntando
hacen cabeza de bando.
JUAN
Redondilla
que a gran bien no ha de faltar
la envidia. Yo quiero ir
2735
a ver si puedo impedir
lo que comienza a intentar.
Redondilla
Que deudos y amigos tengo,
y más si rico me ven,
que a darles y a hacerles bien
2740
y que no a pedirles vengo.
Redondilla
Que al rico todos acuden
como al pobre desamparan.
CONDESA
Si en el interés reparan,
yo haré que el intento muden.
Redondilla
2745
Hacienda tenéis, gastad,
gastad, Conde, mi señor.
JUAN
Compráis, con tanto favor,
la vida y la libertad.
(Vase.)
(Ella sola.)
CONDESA
Soneto
Casáronme mis ojos, mis oídos,
2750
mi voluntad, mi propio entendimiento,
dando con la razón consentimiento
al consejo de todos mis sentidos.
No tan precipitados ni atrevidos
que los cegase un loco pensamiento,
2755
que antes en este mar del casamiento
los ha embarcado el alma prevenidos.
Amor, yo te agradezco las porfías
con que tantos dulcísimos engaños
rindieron hoy las altiveces mías.
2760
Y cuando de este bien resulten daños,
por el placer de los primeros días
te perdono el pesar de muchos años.
(Salen DON ALONSO y OTAVIO.)
ALONSO
Quintilla
Irme quiero del lugar,
un hora no aguardo en él.
OTAVIO
2765
Respuesta ha sido cruel.
ALONSO
El papel quiero rasgar.
¿Qué tengo ya que esperar?
Quintilla
Estos pedazos hiciera
al capitán, si pudiera,
2770
y a los demás que escribí.
Cien ducados. ¡Ay de mí,
no hay amistad verdadera!
Quintilla
Cuando Luciano pintó,
Otavio, los siete ejemplos
2775
de amigos que a siete templos
de la amistad consagró,
¿fueron fábulas o no?
OTAVIO
Quintilla
En Grecia, en aquella edad,
teníase el amistad
2780
por excelente blasón;
pero en la nuestra lo son
la mentira y falsedad.
ALONSO
Quintilla
¿Qué haré, que por no tener
qué vestir de noche salgo
2785
y de su capa me valgo
por no poderme poner
con esta a dejarme ver
Quintilla
a la clara luz del día?
Yo, que partirla solía,
2790
y aun darla a todos entera,
vengo ya de esta manera.
¡Mal haya la suerte mía!
Quintilla
¡Mal haya el juego villano,
tan hijo de la fortuna
2795
que tiene su rueda y luna
y su volante en la mano!
¡Mal haya el gusto tirano
Quintilla
de tanta libre mujer!
¿Qué tengo, Otavio, de hacer
2800
para salir de Valencia?
OTAVIO
Escúchame con paciencia,
que bien la habrás menester.
Quintilla
Dicen que el Conde, tu hermano...
ALONSO
2805
¿Podré tener sufrimiento?
OTAVIO
Es tan gallardo y humano,
Quintilla
que después que se casó
ningún hidalgo llegó
2810
a pedirle alguna cosa,
que con mano piadosa...
ALONSO
Quintilla
Pues, ignorante, ¿yo había,
aunque de hambre me muriese,
2815
de pedirle que me diese
cosa alguna a quien solía
negalle la hacienda mía,
Quintilla
ni dalle tanta venganza?
¿Esa vergüenza te alcanza?
2820
¿Tienes seso?
ALONSO
La hambre te ha vuelto loco.
OTAVIO
Quintilla
Llegan de noche a su puerta
muchos hidalgos honrados
2825
hacia lo oscuro embozados,
que estos días está abierta;
con sus criados concierta
Quintilla
quiten la luz, y al pasar
por lo menos suele dar
2830
a cada hidalgo un doblón,
y si le dan más razón
a cuatro suele llegar.
Quintilla
Llega, que la obscuridad
te ha de encubrir.
OTAVIO
2835
Habla una palabra allí,
y verás que su piedad
en esta necesidad
Quintilla
ALONSO
Estoy temblando.
¿Mas si el cielo va trazando
2840
que este se vengue de mí?
Llega.
ALONSO
Él es con un hombre hablando.
(Salen DON JUAN y GERMÁN, con espadas desnudas y broqueles.)
JUAN
Romance (tirada)
¿Gente dices en la puerta?
GERMÁN
Y mirando a las ventanas.
JUAN
2845
¿Si son galanes, por dicha,
de Inés y doña Costanza?;
que como son esta noche
de Hipólita convidadas,
para ver si pueden verlas
2850
querrán rondarme la casa.
¿Quién va?
ALONSO
¿Qué es aquesto, Otavio?
Con dos desnudas espadas
nos reciben.
GERMÁN
Caballeros,
¿qué es lo que rondan y aguardan?-
2855
Son del Marqués Alejandro.
Desvíate allá, no traigan
alguna oculta pistola.
ALONSO
Si necesidad son armas,
no poca nos ha traído
2860
a las puertas de esta casa.
¿Dónde está el señor don Juan?
JUAN
Don Juan de Fox, que se llama
Conde de la Flor, yo soy.
ALONSO
¿Pues de qué señor te guardas?
JUAN
2865
De un cierto Alejandro nuevo
que me aseguran que anda
con cuidado de matarme.
ALONSO
Nunca los que avisan matan.
ALONSO
Un caballero
2870
de noble y clara prosapia
que ha venido a no tener
más que aquesta pobre capa.
Quiere irse a Flandes, y viendo
que la fortuna voltaria
2875
os ha puesto en tal estado,
que unos ensalza, otros baja,
viene a pediros limosna
para hacer esta jornada.
JUAN
Esa, señor caballero,
2880
daré yo de buena gana;
pero si esta es invención
y al henchiros de oro y plata
las manos me henchís el pecho
de plomo de alguna bala,
2885
no seré la culpa vuestra;
hacedme merced, y tanta,
que aquí solamente entréis.
ALONSO
No puedo donde haya luz,
2890
porque si me véis la cara,
en vez de darme limosna
me atravesaréis la espada.
JUAN
¿Yo a vos? ¿Pues qué me habéis hecho?
ALONSO
Las lágrimas se me saltan.
JUAN
2895
Tomad de mí, caballero,
si lo sois, esta palabra,
que aunque fuérades mi hermano,
que es la cosa más ingrata
que Dios ha hecho en el mundo,
2900
estas venas me rasgara
en viéndoos pobre, que yo
lo he sido tanto en su casa,
que en viendo un pobre, si es noble,
se me rasgan las entrañas.
ALONSO
2905
¿Cómo sufrirán las mías,
hermano, tales palabras?
Yo soy don Alonso, yo,
que vengo a darte venganza;
vesme aquí, a tus pies, don Juan.
JUAN
2910
Señor mío de mi alma,
¿vos a mis pies? Yo a los vuestros.
Entrad, esta es vuestra casa.
¿Vos en la calle a estas horas?
OTAVIO
Esto basta
2915
para ver.
JUAN
Otavio, no digas nada.
Venid, hermano, conmigo.
ALONSO
Mi señor, los ojos hablan.
(Vase.)
GERMÁN
Agora, mi señor lindo,
2920
a tiempo cuantas mudanzas
vas haciendo en los discursos
de nuestras vidas humanas,
que don Juan su hermano albergue
en necesidad tan clara,
2925
es imitación de Dios,
noble hazaña, heroica y santa;
mas aquel mayordomillo
que la ración nos quitaba,
¿por qué ha de venir aquí?
(Sale el ESCUDERO.)
ESCUDERO
2930
¿Qué alboroto es este que anda?
ESCUDERO
Dicen que el Virrey
prendió con toda la guarda
al Marqués.
ESCUDERO
Sí,
porque dijeron que andaba
2935
para matar a don Juan.
GERMÁN
La casa está alborotada;
la Condesa, mi señora
sale a la primera sala.
(Salen la CONDESA, DOÑA INÉS y DOÑA COSTANZA.)
COSTANZA
2940
Con razón estás turbada
si quieren prender al Conde,
aunque al Conde, ¿por qué causa?
CONDESA
Hasta hacer las amistades
podrá ser que preso vaya.
2945
Mas don Juan, ¿qué culpa tiene?
INÉS
¿Y no es mejor que las hagan
y los bandos se sosieguen?
(Salen DON JUAN y DON ALONSO ya bien vestido, y OTAVIO.)
JUAN
Estará muy descuidada
vusiñoría, pues sepa
2950
que si trajo convidadas
yo le traigo un convidado.
CONDESA
Quien vuestra prisión aguarda,
¿qué descuido tener puede?
CONDESA
El Virrey trata
2955
de asegurar al Marqués
y le prendió con su guarda.
JUAN
Eso nos está muy bien,
y mejor que honre esta casa
don Alonso, mi señor.
CONDESA
2960
¿Vuestro hermano? ¡Dicha extraña!
ALONSO
Deme vuestra señoría
los pies.
GERMÁN
¡Con mil alabardas
llega el Virrey!
(Sale el VIRREY, con alabarderos y criados, y el MARQUÉS.)
ALABARDEROS
Plaza, caballeros, plaza.
CONDESA
2965
¿Vuestra excelencia, señor,
en esta casa?
VIRREY
A guardarla,
como amigo y como deudo.
CONDESA
Siendo de vos amparada
a nadie puede temer.
VIRREY
2970
Esta por visita valga
en que os doy el parabién
y porque di la palabra
de hacer unas amistades
y el señor marqués se vaya,
2975
muy en buen hora, a Sicilia.
¿Don Juan de Fox?
JUAN
¿Qué me manda
vuestra excelencia?
VIRREY
Que luego
se den las manos.
ALEJANDRO
Bastaba
mandarlo vuestra excelencia
2980
y ser gusto de estas damas.
JUAN
Ya, señor, que estáis presente
y haciéndonos merced tanta,
suplícoos que me escuchéis.
JUAN
La fortuna es varia,
2985
la historia de don Alonso
a toda Valencia es clara,
yo bajé cuando él subía
y cuando yo subo él baja;
la Condesa y yo le habemos
2990
desempeñado su casa,
sus lugares y sus joyas
y hablado a doña Costanza
para que su esposa sea.
ALONSO
Palabras, Conde, me faltan
2995
aun para pagar con ellas.
JUAN
Si el señor Marqués se sirve
de llevar mujer a España,
mi señora doña Inés
3000
está en él bien empleada.
ALEJANDRO
De sus partes tengo nuevas
y su persona me agrada.
VIRREY
Pues dense las manos todos
y quedarán confirmadas
3005
las amistades con deudo.
JUAN
Aquí la comedia acaba
de Las Flores de don Juan.
CONDESA
Vusiñoría se engaña,
que el Rico y pobre trocados
3010
dice su autor que se llama.