Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

LA FILISARDA




Texto utilizado para esta edición digital:
Cotarelo y Mori, Emilio (Ed.), Obras de Lope de Vega., V, Madrid, RAE, 1918, pp. 510-540.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Martínez Fernández, Ángela (Artelope)

Elenco

LISAMANTE
FÉLIX
FELISARDA
FLORA
LELIO
EMBAJADOR
SOLDADO
ISBELLA
ERGASTO
REY
ARIODANTE
ARMINDA
CRIADO
MARINERO
FABIO
JULIO
ALBANIA
APOLO

Acto I

(Salen LISAMANTE y FÉLIX.)

LISAMANTE
Redondilla
En efeto ¿está cautivo
el Rey de Persia?

FÉLIX
Señor,
la nueva es cierta.

LISAMANTE
A mi amor
hoy el parabién le escribo.
Redondilla
5
Después, Félix, que murió
el padre de Felisarda,
sólo a que se case aguarda
el reino que le perdió.
Redondilla
Fue persona tan amada,
10
que hasta la envidia pudiera
llorarle, si no estuviera
en Felisarda ocupada,
Redondilla
cuyas gracias tienen ciego
a Amor, pues Naturaleza
15
perfeccionó su belleza
y rompió la estampa luego,
Redondilla
de tal color esmaltada,
que, al arte poniendo fin,
dejó de ser el jazmín
20
blanco y la rosa encarnada.
Redondilla
Con artificio sutil
parece que dio invención
al sabio Pigmaleón
para labralla en marfil.
Redondilla
25
Corrida la intacta nieve
en su competencia miro;
ni la púrpura de Tiro
a sus claveles se atreve.

FÉLIX
Redondilla
Para que pintes, señor,
30
sus jazmines y claveles
te ha dado Amor sus pinceles,
que es gran lisonjero Amor;
Redondilla
que es tal su belleza creo,
si de tus ojos la fío.

LISAMANTE
35
Si del pensamiento mío
fuera intérprete el deseo,
Redondilla
de otra suerte la alabara.
Aquí la verdad habló,
que sólo el Cielo pintó,
40
Félix, su divina cara.
Redondilla
El de Persia ya tenía
tratado su casamiento;
con igual aplauso atento
el reino lo recibía.
Redondilla
45
Pero si cautivo está,
que fue notable desdicha,
dará lugar a mi dicha,
que le ha sucedido ya.
Redondilla
Es posesión el amor
50
que le suele suceder
por querer o no querer
faltando el competidor.
Redondilla
Aquí falta, y yo sucedo
a su esperanza cautiva,
55
porque no hay cosa que viva
segura en amor de miedo.
Redondilla
Pienso que me eligirán,
pues no hay en Grecia señor
libre de mayor valor,
60
y que el cetro me darán.
Redondilla
Sabe Amor que no lo estimo
respeto del bien, que aguarda
mayor riqueza en Lisarda
el alma, que a verla animo.
Redondilla
65
Porque en esta pretensión
competencia no sufriera
si agora Aquiles viviera
o Alejandro Macedón.
Redondilla
Pero aguardemos, que viene,
70
y desde aquí miraré
sus ojos, donde se ve
cuanta luz el cielo tiene.
Redondilla
Perdonad, claras estrellas,
dorado sol, blanca luna,
75
que a sus dos luces ninguna
pudo igualarse con ellas.

(Sale FELISARDA, reina de Grecia.)

FELISARDA
Quintilla
Ya que llegó mi fortuna
donde pudo mi esperanza,
a estado en que la mudanza
80
no tiene fuerza ninguna,
el ciego Amor me importuna
Quintilla
que declare sin temor
qué rey les doy, qué señor
a mis vasallos, pues creo
85
que han igualado el deseo
y sospechado el amor.
Quintilla
Después de haber heredado
el mayor reino que en Grecia
de letras y armas se precia,
90
con que del mundo ha triunfado,
Grecia, que leyes le ha dado
Quintilla
y enseñado ilustres ciencias,
quiero que las diferencias
cesen de sus pretensores,
95
porque entre grandes señores
son grandes las competencias.
Quintilla
El Rey de Persia ha de ser
mi esposo.

LISAMANTE
(Félix, mi muerte
escucho.)

FELISARDA
Que de esta suerte
100
a nadie puedo temer.
¿Quién me puede defender?
Quintilla
¿Quién honrar con más valor?
Hoy se ha de saber mi amor,
porque la mayor ventura
105
de amor es estar segura
de hablar de amor sin temor.

LISAMANTE
Octava real
(A dar descanso al alma, que se abrasa
de celos y de amor viendo el contento
con que dice la Reina que se casa,
110
trágico embajador salgo a su intento.)
¿No sabe vuestra alteza lo que pasa?

FELISARDA
¿Es cosa de mi nuevo casamiento?

LISAMANTE
Nuevas de Persia son.

FELISARDA
¿Mi esposo viene?

LISAMANTE
(Un engaño de Amor, qué gloria tiene.)
Octava real
115
Al Rey de Persia cautivó en la guerra
el de Dalmacia.

FELISARDA
¿Quién está cautivo?

LISAMANTE
El de Persia, señora, y en su tierra
le tiene humilde y le desprecia altivo.
Así la suerte en breve tiempo encierra
120
un largo mal.

FELISARDA
¿Que aquesto escucho y vivo?
¡Dadme valor, pues no ventura, Cielos!

LISAMANTE
(No hay bien de amor como vengar los celos.)
Octava real
Pésame de haber dado a vuestra alteza
tales nuevas.

FELISARDA
La vida me han quitado.

LISAMANTE
125
(Porque he visto en el sol de su belleza
triste la luz y el resplandor turbado,
y para dar lugar a su tristeza,
aunque es menor el mal acompañado,
me voy a imaginar que ser podría
130
que resultase de ella mi alegría.)

(Vanse LISAMANTE y FÉLIX, y quede sola FELISARDA.)

FELISARDA
Romance (tirada)
¿A quién me podré quejar
de la desdicha en que ha puesto
fortuna mis confianzas
y mis firmezas el tiempo?
135
¿Qué ha durado en un estado
de cuantas cosas han hecho
los Cielos si nuestras vidas
gobiernan sus movimientos?
Siempre la felicidad
140
Fue un sol que dejó traspuesto
la noche de la desdicha,
adonde es la sombra el miedo.
Sigue a la virtud la envidia,
turba la bonanza el viento,
145
no hay bien mortal sin pensión
ni amor sin pagarla en celos.
Perdí mi bien; mas tengo un bien, ¡ay, Cielos!,
que no puedo tener más mal que tengo.
¡Qué presto camina el daño
150
a deshacer el provecho!
¡Qué poco duran las dichas!
¡Qué inciertos son los deseos!
¡Qué lejos de esta fortuna
estaban mis pensamientos!
155
¡Qué libre mi amor, que agora
está con mi esposo preso!
Pero el tiempo y sus mudanzas,
el cielo y sus movimientos,
la guerra con sus azares,
160
los hados con sus encuentros,
no me podrán impedir
que no siga mis deseos,
pues pienso buscar mi esposo
y morir si fuere muerto.
165
Perdí mi bien; mas tengo un bien, ¡ay, Cielos!,
que no puedo tener más mal que tengo.
Pero primero que intente
pasar el mar y primero
que dé principio a esta hazaña
170
de amor con tantos ejemplos,
quiero hacer llamar a Julio,
pastor que guarda en secreto
a Isabella, sobrina mía,
aunque él ignora el suceso.
175
Murió mi hermano mayor,
hice yo creer al reino
que era muerta, y de esta suerte
vine a heredar su heredero.
Pero ya que está cautivo
180
el Rey de Persia, temiendo
su muerte y que yo en mi vida
no he de tener otro dueño,
quiero traer a mi casa
su hija de Julio, haciendo,
185
por que tenga más cuidado,
que Isabella queda en su pueblo.
Pero aquí viene mi hermana
Flora. Amor, tened silencio,
no se entiendan mis desdichas
190
de mis locos pensamientos.
Perdí mi bien; mas tengo un bien, ¡ay, Cielos!,
que no puedo tener más mal que tengo.

(Sale FLORA, hermana de la Reina.)

FLORA
Redondilla
(Sabed, pensamientos míos,
que dice la voluntad
195
que perder la libertad
no es justo con desvaríos.
Redondilla
Dejad los necios antojos,
que los aciertos de amor
están en poner mejor
200
los cuidados que los ojos.
Redondilla
¿Culparéis a las estrellas?
Forzad vos la inclinación;
mas tenéis un corazón
y son infinitas ellas.
Redondilla
205
La Reina está aquí.) ¿Señora?

FELISARDA
Flora mía, ¿no has sabido
las nuevas que hoy han venido?

FLORA
Tratando estaban agora
Redondilla
que el de Persia está cautivo.
210
¿Impórtale a vuestra alteza?

FELISARDA
Con ocasión de tristeza,
Flora, de gusto me privo,
Redondilla
que era amigo, como sabes.
A escribirle voy.

FLORA
Harás
215
tu obligación, pues es más
en los estados más graves.
Redondilla
Y aun pienso que se decía
que los dos… Pero no quiero
decirlo.

FELISARDA
En el cielo espero
220
su libertad con la mía.

(Vase la REINA, y FLORA queda.)

FLORA
Redondilla
¡Qué mal que se encubre amor!
Habla por él la inquietud,
porque es como la salud,
que sale luego al color.
Redondilla
225
El de Felisarda es tal,
que me consuela del mío;
pero no del desvarío
de amar a mi desigual.
Redondilla
De los sabios Fue opinión
230
que Amor, o tierno o ingrato,
si bien le aumentaba el trato,
era todo inclinación.
Redondilla
Que amor se aumente entre iguales
muy cierto debe de ser;
235
pero su mayor poder
es igualar desiguales.
Redondilla
Quiero y querer no querría;
pero no puedo dejar
de querer y de forzar
240
la desconfianza mía.
Redondilla
Pintar a Amor no era justo
ciego si su daño viera,
ni desnudo, si tuviera
más interés que su gusto.
Redondilla
245
Lelio me mira y me ha dado
veneno en vaso de oro,
que la libertad que lloro
también le cuesta cuidado.
Redondilla
El alma se ha puesto en calma,
250
que viene dice el temor,
porque los pasos de amor
entran llamando en el alma.
Redondilla
Mas ya los ojos le ven.
Quiero escucharle escondida
255
para tomar atrevida
esperanza al mal o al bien.

(Sale LELIO, soldado galán.)

LELIO
Octava real
Amo en un punto más que cuantos fueron
de amor cautivos y hermosura amaron;
mis cuidados en número excedieron
260
los instantes del tiempo que pasaron;
mis celos a los cielos color dieron,
mis suspiros los aires abrasaron,
mis lágrimas pudieran, como aurora,
formar las perlas cuyo nácar dora.
Octava real
265
Solamente los árboles y prados
no me deben color, porque no alcanza
esperanza a mi amor ni mis cuidados
les puede dar vestido de esperanza.
¡Ay, Dios! ¿Cómo mis pasos, engañados,
270
me trajeron a ver tanta mudanza?
Contados no, que Amor no cuenta sumas,
con ser sus alas de tan varias plumas.
Octava real
Vine del campo a la ciudad soldado,
tal es la inclinación; dejé la sierra
275
y la paz del gobierno del ganado
por la inquietud de la extranjera guerra;
en blanca espada transformé el cayado.
Así el juicio de los hombres yerra,
pues más vale en quietud mansa pobreza
280
que, inquieta el alma, la mayor riqueza.
Octava real
Entré en la corte, y, como si yo fuera
nacido en los palacios que el sol dora,
puse los ojos en la clara esfera
del puro cielo que la luna adora.
285
Quien tan soberbio Fue, justo es que muera;
pero vida será morir por Flora.
¿Nombréla? Sí nombré. ¡Qué atrevimiento!
¡Cómo sigue la lengua al pensamiento!

FLORA
Romance (tirada)
(Yo salgo y no aguardo más.
290
Amor manda que me atreva,
que no fuera niño Amor
como tuviera paciencia.)
¿Es Lelio?

LELIO
¡Señora mía!

FLORA
¿Aquí tan triste? ¿Aquí llegan
295
cuidados, penas, memorias?

LELIO
Memorias, cuidados, penas,
como en las almas están,
a nadie piden licencia.

FLORA
¿De qué estás tan divertido?
300
¿De qué es, Lelio, la tristeza?
Dime tu bien o tu mal,
que para todo soy buena.
Hazme secretaria tuya,
fía que te favorezca
305
como amiga y como quien
tu gusto y tu bien desea.

LELIO
Señora, no son mis males
para dichos ni mis penas
para dichas, que desdichas
310
son para desdichas buenas.
Yo tengo dentro de mí
quien me manda que no tenga
atrevimiento jamás
que a mi silencio se atreva.
315
Contento estoy de mis males;
de que son pocos me pesa,
que, temiendo que me falten,
hago que despacio vengan.
Dichoso yo que estoy triste;
320
mas no daré mi tristeza
por todas las alegrías
que tiene el mundo.

FLORA
No creas
que es enigma tan escura
la de tu alma y tu lengua
325
que no se deje entender.

LELIO
bien puede ser que la entiendas.

FLORA
Atreverse y no atreverse,
callar y hablar, gloria y pena,
estimar el mal y hablando
330
los ojos, tener suspensa
la lengua, Lelio, es amor.

LELIO
La misma te lo confiesa,
aunque por la confesión
me diese Amor penitencia.

FLORA
335
¿Amas en palacio?

LELIO
Sí;
ninguna cosa te niega
quien te confiesa su amor.

FLORA
¿A quién amas?

LELIO
Eso fuera
exceder de lo que es justo.
340
No da Amor tanta licencia.

FLORA
¿Es Florida por quien mueres?
¿Es Rosimunda? ¿Es Cardenia?
¿Es Albania? ¿Es Clorinarda?
¿Silvia, Fenisa o Clavela?

LELIO
345
No, señora.

FLORA
¿No? Pues ¿quién?

LELIO
En las que has dicho no aciertas.

FLORA
¿Es Belisa?

LELIO
No es Belisa.

FLORA
¿Es Anarda, Arminda o Celia?

LELIO
Muy lejos del blanco das.

FLORA
350
Yo apostaré que es Rosela.

LELIO
No lo creas.

FLORA
Pues ¿quién es?

LELIO
Oye, señora, las señas.
Primeramente en su frente
aprendió la primavera
355
a hacer jazmines y Amor
sus arcos en sus dos cejas.
No quiero hablarte en sus ojos,
no diga el cielo que es mengua
que tenga un sol siendo cielo
360
y que tenga dos la tierra;
por ser cosa tan común
esto de rosas y perlas,
dejo su boca y su risa,
aunque ella nunca me deja.
365
En fin…

FLORA
Deja la pintura,
que si de esta suerte fuera,
no fuera Flora.

LELIO
Ella es,
y quien me abrasa y me hiela.

FLORA
Lelio, ya un poco más grave
370
pensando estoy la respuesta.

LELIO
Pues no pienses si en mi daño
esos pensamientos piensas,
y pues ya sabes los míos,
te suplico que te duelas
375
de mí, por que tu crueldad
no se iguale a tu belleza.
Yo te adoro, hermosa Flora;
ten lástima de que sea
corta mi vida, que ya…

FLORA
380
No más, que quiero que entiendas
que el ganarme por la mano
no fue de Amor excelencia,
sino el ocuparme a mí
honestidad y vergüenza;
385
y para que no me salgan
al rostro las que ella engendra,
vete y volverás mañana
para que te hable y vea
con más lugar. (Mucho he dicho.)

LELIO
390
¿Cómo, señora, pudieras
darme de otra suerte vida?

FLORA
Vete, y mira que agradezcas
esta determinación.

LELIO
Yo te aseguro que creas
395
de mi limpio corazón,
de mi voluntad honesta,
que sé amarte como es justo,
ya que no como merezcas.

 (Vase LELIO.)

FLORA
Soneto
Salieron a campaña en desafío
400
Temor y Amor. Iba el Temor armado
de un peto fuerte, en su rigor templado,
y la cobarde espada en hielo frío.
Amor, siempre valiente, con más brío
de armas de fuego y de valor cercado,
405
la venda se quitó determinado,
y luego vi en sus ojos que era mío.
Venció al Temor y declaró su daño,
volviendo vencedor, y a mi memoria
corrió los velos de su ciego engaño.
410
Cantaron mis sentidos la vitoria.
“¡Vitoria!”, dijo Amor, y el desengaño
trocó mi mal en bien, mi pena en gloria.

(Váyase, y entre ISBELLA, pastora.)

ISBELLA
Canción
Verdes prados floridos,
estrados del aurora,
415
donde el sol la visita cada día,
tapetes guarnecidos
de la labor de Flora,
que el céfiro de Amor engendra y cría;
fuente que en nieve fría
420
desatada corriendo
con víboras de plata,
que en arroyo dilata,
parece que la hierba estás mordiendo,
¿adónde está mi Ergasto?
425
¿Si habrá llevado su ganado al pasto?

(Sale ERGASTO, pastor, por otra parte sin verla.)

ERGASTO
Fresca alameda umbrosa,
tranquilidad amena
para la paz del alma que os habita,
adonde en pura rosa
430
nace el alba serena
y los rayos de Febo solicita;
aquí donde marchita
jamás la hierba cesa,
nació con mi esperanza
435
la posesión que alcanza
un firme amor que honestidad profesa.
Mas ¿dónde está mi Isbella,
que el sol no sale por venir con ella?

ISBELLA
Decidme, hermosas fuentes,
440
¿adónde vive agora,
así las ninfas de estos bosques bellos
honren vuestras corrientes,
haciéndola sonora
risa del agua, espejos a sus cabellos,
445
y los nevados cuellos
de estas sierras heladas
con aljófar eterno,
que no prenda el invierno,
os tengan para siempre dilatadas,
450
que cuando no le veo
hace mis ojos fuentes el deseo?

ERGASTO
Selvas, de amor estancia,
si a su frente y mejillas
debéis las manutisas y jazmines
455
que con tanta fragancia
hacen estas orillas
borladas orlas, matizados fines;
si en la nieve y carmines
de su boca suave
460
halla estampa la rosa
y la azucena hermosa,
¿dónde está su rostro honesto y grave,
que cuando no la veo
arde mi corazón en mi deseo?

ISBELLA
465
Aquí, si no me engaño,
ya se alegran las fuentes,
y líquido su hielo sonoroso,
por aliviar el daño
de mis ojos ausentes
470
me pide albricias de mi bien dichoso.

ERGASTO
Aquí, donde en reposo
dulce estaban las aves
porque el sol se extendía
en la mitad del día,
475
con picos amorosos y suaves,
parece que en su canto
me dicen que mi bien templó mi llanto.

ISBELLA
¡Ergasto mío!

ERGASTO
¡Isbella,
luz de estos ojos tuyos!

ISBELLA
480
No en vano el agua y las hermosas flores
de esta ribera bella
por las márgenes suyos
casaban el cristal y las colores.

ERGASTO
Ni en vano los amores
485
alternaban las aves
en doblada armonía
y el valle respondía
ya en ecos dulces, ya en acentos graves,
porque con verte crece
490
cuanto es amor y cuanto amor parece.

ISBELLA
¿Cómo, Ergasto querido,
has pasado mi ausencia?
Dime si alguna vez te has acordado
de mí.

ERGASTO
Sólo una ha sido,
495
que desde tu presencia
hasta volver a verte me ha durado.
Mas tú, ¿cómo has pasado
sin mí los largos años
de aquesta noche triste?

ISBELLA
500
Con el luto que viste
los altos montes de funestos paños
hasta que vuelve el día
a coronar los montes de alegría.

ERGASTO
No de otra suerte, Isbella,
505
hermoso dueño mío,
que el pajarillo en corto nido espera,
que el alba clara y bella
esmalte de rocío
el valle, el monte, el prado y la ribera,
510
y cuando en roja esfera
muestra su rostro Apolo
cercado de arreboles
se alegra, así tus soles
espera Ergasto en su cabaña solo,
515
que no hay, Isbella mía,
vida sin verte y sin tus ojos día.

ISBELLA
¿Trocaras el estado
en que el amor te ha puesto
por la grandeza de las cortes?

ERGASTO
Mira,
520
Isbella, que agraviado
se queja Amor, que has puesto
en su verdad sospechas de mentira.
La grandeza que admira
en palacios de reyes
525
con razón a los hombres,
que apenas hallan nombres
para ceñir su majestad con leyes,
me fuera más extraña
que el nevado dosel de la montaña.

ISBELLA
530
Y a mí sin ti me fuera
su edificio famoso
con la romana o griega arquitectura,
más corto que en la cera
el nido artificioso
535
del ave que fabrica la miel pura;
pero yo estoy segura
de que jamás me vea
aunque posible fuese.

ERGASTO
Ni yo que permitiese
540
trocar las pajas de mi pobre aldea
a sus dorados techos,
de envidia, más que de oro y jaspes, hechos.

(Sale JULIO, pastor viejo.)

JULIO
Quintilla
Alegre de hallarte aquí,
aunque triste de perderte,
545
porque pienso que la muerte
se me ha de atrever sin ti,
vengo a decirte…

ERGASTO
(¡Ay de mí!)

JULIO
Quintilla
Que la Reina, mi señora,
me envía a decir agora
550
que te lleve a su palacio,
no dándole más espacio
a quien te pierde y te adora.

ISBELLA
Quintilla
¿La Reina a mí, padre mío?

ERGASTO
(¿Qué es esto que oyendo estoy?)

JULIO
555
Lo que me ha dado le doy,
sus propias prendas le envío.
No es esta cabaña y río
Quintilla
digna de ti, que, en efeto,
te he criado con secreto.
560
Tú tienes sangre real.

ERGASTO
(Corazón, en tanto mal,
necio sois si sois discreto.)
Quintilla
Pues, Julio, ¿Isbella tenía
sangre real?

JULIO
Si no basto
565
por testigo, amigo Ergasto,
la Reina por ella envía.

ERGASTO
¿Qué aguardáis, desdicha mía?
Quintilla
Llora, Julio; Isbella, llora.
De mármol seréis agora
570
si con vida me dejáis.
Llorad por que amanezcáis
en otro polo mi aurora.

ISBELLA
Quintilla
¡Ay, Ergasto, quién pudiera
decirte su pensamiento!

ERGASTO
575
¿Para qué, si mi tormento
basta hacer que el alma muera?
Que, aunque inmortal, esta fiera
Quintilla
pena es bastante en mi mal
para matar lo inmortal.

ISBELLA
580
Mira que Julio te advierte.

ERGASTO
¿Qué importa, si ya mi muerte
viene en tu sangre real?
Quintilla
Tú eres señora. ¡Ay de mí!
¡Qué bien de tus pensamientos
585
temí tus merecimientos
y tus grandezas temí!
¡Ay, quién dijera de mí
Quintilla
otra cosa semejante
para igualarte importante!
590
Pero ¿cómo te igualara
aunque el Cielo me criara,
como fui amante, diamante?

ISBELLA
Quintilla
Contenta, Ergasto, vivía
con ser humilde pastora.
595
La imaginación señora
sabes tú que aborrecía.
En ti reinaba y vivía.
Quintilla
Eras mi reyN
X
Nota del editor

«En el texto dice, por errata, ‘reina’.»

y mi bien,
y aunque fueras sol también
600
sólo en tu esfera viviera,
que no hay fuera de tu esfera
centro que a mis ojos den.

ERGASTO
Quintilla
Tú me mataste.

ISBELLA
Yo estoy
más muerta.

ERGASTO
¿Qué haré sin ti?

ISBELLA
605
Yo, triste, sin ti y sin mí,
¿dónde me quedo y me voy?

ERGASTO
Si tú eres el ser que soy,
Quintilla
¿qué seré, Isbella, en tu ausencia?

ISBELLA
Si me falta tu presencia,
610
¿con qué vida viviré?

ERGASTO
Cielos, ¿adónde tendré,
sin esperanza, paciencia?

(JULIO diga aparte:)

JULIO
Quintilla
(Aunque la Reina me envía
por mi hija con secreto,
615
yo, que entiendo su conceto,
no le daré sangre mía.
Diré, pues de mí se fía,
Quintilla
que es mi hija, aunque es Isbella.
Goce su bien, pues en ella
620
está tan bien empleado,
porque aun el cielo dorado
la preciara por estrella.)
Quintilla
Hija, venid, que no puedo
detenerme.

ISBELLA
Ergasto, adiós.

JULIO
625
(¡Oh, cuánto sienten los dos!)

ERGASTO
Yo me parto.

ISBELLA
Yo me quedo.

ERGASTO
Ya tengo miedo del miedo
Quintilla
que tu olvido me ha de dar.

ISBELLA
Yo, de que me has de olvidar.

ERGASTO
630
Sombra de tu sol seré.

ISBELLA
Yo voy a morir.

ERGASTO
Yo iré
a ver quién me ha de matar.

(Vanse, y salen FLORA y LELIO.)

FLORA
Redondilla
A tal piedad me has movido,
Lelio, con tan grande amor,
635
que de mi desdén y honor
piensa el valor que me olvido.
Redondilla
No sé qué tengo de hacer.

LELIO
Ni yo cómo he de sufrir
tan importuno vivir
640
y tan dulce padecer.

(El REY DE BOHEMIA entra, escuchando lo que dicen.)

REY
Redondilla
(Oyendo voy dos amantes
que tan bien se corresponden,
que a sus amores responden
las piedras y los diamantes.
Redondilla
645
Diferente pensamiento
me trujo a Grecia.)

LELIO
Señora,
si de un alma que te adora
te enternece el sentimiento,
Redondilla
¿qué piensas hacer de mí?

FLORA
650
Lelio, el no saber quién eres,
aunque, amando, las mujeres,
y yo soy ejemplo aquí,
Redondilla
no suelen considerar
algunas veces su error,
655
no deja en mi loco amor
a mi esperanza lugar.

LELIO
Redondilla
Quiero hacerte un argumento;
quien ama ¿no es lo que ama?

FLORA
Sin duda, su ser se llama;
660
su transformación consiento.

LELIO
Redondilla
Luego yo lo que eres soy,
y ese valor que está en ti
es el mismo que hay en mí.

FLORA
Ya tan de tu parte estoy,
Redondilla
665
que me doy como vencida
de amor de ese tu argumento,
y que soy tu igual consiento,
tan igualmente querida.
Redondilla
Demás que no puede ser
670
que no seas lo que soy,
pues en ti mirando estoy
cuanto ser puedo tener;
Redondilla
es la presencia un cristal
por donde se ve el valor.

REY
675
(¡Qué de cosas halla Amor,
sofístico natural,
Redondilla
para abonar sus engaños!)

LELIO
En fin, ¿en qué te resuelves
si con tiernos ojos vuelves,
680
Flora, a contemplar mis daños?

FLORA
Redondilla
¡Ay, Lelio, que anda mi amor
por vencer mi honor por ti!

LELIO
Ya sabes tú que hay en mí
mil defensas a tu honor:
Redondilla
685
respeto y honestidad,
fe, lealtad, verdad, firmeza,
defienden la fortaleza
de honor a la voluntad.
Redondilla
Si quieres venir conmigo
690
palabra le doy al Cielo
de conservar este celo
honesto siempre contigo.
Redondilla
Caballos tomar podremos
y ir donde yo era pastor,
695
más de cuidados de amor,
de quien los dos lo seremos,
Redondilla
que no de humildes ovejas.

FLORA
Ve por ellos, que ya estoy
determinada.

LELIO
Yo voy.

FLORA
700
(¡Oh, Amor, qué mal me aconsejas!)
Redondilla
Mira, advierte…

LELIO
¿Qué me quieres?

FLORA
(Pero ¿qué importa el valor
cuando toman en su error
resolución las mujeres?)
Redondilla
705
Vete, Lelio.

LELIO
Voy, señora.

FLORA
No vayas.

LELIO
¿Qué dices?

FLORA
Digo
que sólo el morir contigo
puede ser mi vida agora.
Redondilla
Parte presto.

LELIO
Yo seré
710
Mercurio en alas y pasos
y los caballos Pegasos.

REY
(Esos primero traeré.
Redondilla
Voy a ganar por la mano,
y, robando a Flora bella,
715
irme a mi reino con ella.)

 (Váyanse el REY y LELIO; FLORA quede.)

FLORA
Niño Amor, dios soberano,
Redondilla
flechador ciego, que aciertas
sin vista donde la pones,
por más que los corazones
720
tengan diamantes por puertas,
Redondilla
¿en qué te pudo ofender
mi libertad? ¿Era yo
Dafne, la que despreció
la fuerza de tu poder?
Redondilla
725
¿Alabéme como Apolo
de los tiros de Fitón,
que en mi esquivo corazón
tu poder mostraste sólo?
Redondilla
Pero ¿por qué me lamento
730
de tus tiros, dulce Amor,
siendo alegre tu dolor
y dulce tu sentimiento?
Redondilla
No quiero sin Lelio vida.
Ya es mi dueño, ya es mi esposo.

 (Sale la REINA FELISARDA.)

FELISARDA
735
El prevenir es forzoso
esta amorosa partida.
Redondilla
Al Rey tengo de buscar.
Tardan Julio y mi sobrina.

FLORA
(¡La Reina!)

FELISARDA
(Si Amor me inclina,
740
¿cómo le puedo forzar?
Redondilla
Estarán los elementos
en paz, bordarán estrellas
el suelo y las flores de ellas
los celestes pavimentos
Redondilla
745
antes que deje de amar
al Rey.) Flora, ¿aquí estás sola?

FLORA
Miro entre una y otra ola
tu nave en tan alta mar.
Redondilla
Cercada estás de disgustos
750
y de cuidados.

FELISARDA
No sé
cómo vivo.

FLORA
Por la fe
de que han de trocarse en gustos.

FELISARDA
Redondilla
¡Ay, Flora, tarde será!

FLORA
Mejor le dispongo el Cielo.
755
(Ya la noche el negro velo
de plata bordando está;
Redondilla
ya se ven los ojos bellos
con que es celestial pavón;
ya me llama la ocasión,
760
ya me muestra los cabellos,
Redondilla
ya Lelio me aguardará.)
¿Qué me manda vuestra alteza?

FELISARDA
Que consueles mi tristeza.

FLORA
¿Cómo, si en el alma está?

FELISARDA
Redondilla
765
Ve, Flora, y harás venir
quien cante.

FLORA
A servirte voy.
(Y voy a ser de quien soy
para morir o vivir.)

(FLORA se vaya, y FELISARDA quede.)))

FELISARDA
Terceto
Prendieron a mi dulce pensamientoN
X
Nota del editor

«La siguiente tirada de quince versos son tercetos sin encadenar.»

770
en la guerra de amor, y preso vive,
de donde el alma a la memoria escribe;
Terceto
la memoria que el bien me representa
me da con el placer tantos enojos,
que en fuentes vuelve mis ausentes ojos.
Terceto
775
Acuérdase del tiempo en que tenía
la posesión del bien con la esperanza;
mas no hay cosa segura de mudanza.
Terceto
Vuelve los ojos, dulce preso mío,
a un alma presa tuya y tus despojos,
780
porque mi libertad está en tus ojos.
Terceto
No tendré vida hasta que verte pueda;
que es, sin verte, la vida tan cansada,
que parece una muerte dilatada.

(Sale un SOLDADO.)

SOLDADO
Romance (tirada)
¿Sabe acaso vuestra alteza
785
la causa de este ruido
y alteración de palacio?

FELISARDA
No sé, Fabio, lo que ha sido.

SOLDADO
Es que se han llevado a Flora.

FELISARDA
¿A mi hermana?

SOLDADO
No se ha visto
790
retrato del falso huésped
que de Troya a Grecia vino,
como el que cuentan de un hombre,
ni visto ni conocido,
que en dos caballos la lleva
795
a la playa del mar.

FELISARDA
Miro
quién puede ser entre algunos
que la han amado y servido,
y resuélvome en que es Lelio.

 (Sale LELIO.)

LELIO
(Ten esos caballos, Silvio,
800
a punto para el instante
en que yo te diere aviso.)

SOLDADO
Lelio ¿cómo puede ser?
Ves aquí a Lelio.

FELISARDA
¿Has sabido
como se han llevado a Flora?

LELIO
805
¿A quién?

FELISARDA
Aquí un hombre vino,
nueva imitación de París,
verdad de aquel hurto escrito,
y se la ha llevado al mar.
Yo voy a hacer que Lucindo
810
ponga [a] punto mis galeras
y en [el] salado distrito
corra postas por el agua.

(Váyase la REINA.)

LELIO
Cielos, ¿qué es esto que he oído?
¿Flora robada de un hombre
815
cuando concierta conmigo
que la tengo de llevar?
¿Si me engañan los oídos?
Los oídos puede ser,
porque son falsos testigos
820
mil veces; pero los ojos
pocas mentiras han dicho.
¡Muerto soy! Todo el palacio
se altera. ¿Quién habrá sido
el dios del escuro reino
825
que de la noche previno
el carro en que son caballos
hurto, sueño, error y olvido?
¡Oh, tú, nueva Proserpina,
si vas forzada, maldigo
830
mi estrella; si no, tu amor
falso, engañoso y fingido!
¡Oh, quién fuera Polifemo
y, arrojando inmensos riscos
de este monte, al mar turbara
835
y levantara el navío
sobre montañas de espumas
hasta los dorados signos,
que en la pretina del sol
son diamantes y zafiros!
840
Sola una luz en la frente
tuvo Polifemo altivo;
esa Ulises le cegó
con aquel tostado pino.
Dos ojos a mí me ciegas,
845
con mayor razón le imito.
Pero ¿por qué me detengo
y mi amado sol no sigo
que, sepultado en el mar,
se va a los desiertos indios?
850
Allá voy. Dadme, Neptuno,
en ese campo de vidro
el sepulcro de Faetón,
pues me sucede lo mismo.


Acto II

 (Salen el REY y FLORA, y desembarcando de una nave.)

REY
Redondilla
Suspende a tus luces bellas
855
el llanto que ha honrado el suelo,
que harás que se turbe el cielo
si se eclipsan sus estrellas.
Redondilla
Mira que al Amor en vano
podemos culpar los dos,
860
que, como en el cielo es dios,
es en la tierra tirano.
Redondilla
Él ha sido, Flora hermosa,
causa de haberte robado.
Ya que a mi reino has llegado,
865
ya que a mi tierra dichosa,
Redondilla
ya que el mar soberbio y grave
humilde se nos mostró
(mas no era mucho si yo
llevaba al sol en mi nave),
Redondilla
870
no enturbies con tus enojos,
Flora, mi buena fortuna,
pues ya no temo ninguna
fuera del mar de tus ojos.
Redondilla
Deja un rato de llorar,
875
sereno tu cielo esté,
porque si lloras, diré
que no he salido del mar.

FLORA
Redondilla
Deja que a la muerte pida
consuelo en tanto dolor,
880
no me consuele el mayor
enemigo de mi vida.
Redondilla
Porque ya de tus engaños
tarde me quejo a los Cielos;
me enojan más tus consuelos
885
que me fatigan mis daños.
Redondilla
No te canses en buscar
remedio, Rey, sin provecho;
que quien tanto mal me ha hecho
ninguno me puede dar.
Redondilla
890
Si el mar no te ha castigado
fue por estar juntamente
la vida del inocente
y la causa del culpado.
Redondilla
Mas ya que estás en la tierra
895
fía de su gran poder,
tirano, que te ha de hacer
con otro elemento guerra.
Redondilla
Sus rayos te harán despojos
de su furor.

REY
Con mal celo
900
le pides rayos al cielo
teniéndolos en tus ojos.
Redondilla
Dioses son, y son airados;
robar su cielo intenté,
y en la pena imitaré
905
los gigantes fulminados.
Redondilla
Cuentan que el gran Prometeo
hurtó la celeste llama;
dióle el castigo más fama,
tal la tendrá mi deseo.
Redondilla
910
Robé tu luz, ¿qué he de hacer
sino sufrir que me abrase
mientras que tu enojo pase?
Y el sátiro vendré a ser
Redondilla
que, enamorado del fuego,
915
fue abrazarle y se abrasó.

(Un CRIADO.)

CRIADO
Tu hermana, señor, llegó.

FLORA
(¡Yo, triste, a la muerte llego!)

CRIADO
Redondilla
Con ella mi hermano viene
a recebirte.

FLORA
(¡Ay de mí!
920
¿Cómo he de vivir aquí
si Lelio el alma me tiene?)

 (Sale la INFANTA ARMINDA y ARIODANTE.)

ARMINDA
Redondilla
¿Que desembarcó mi hermano?

ARIODANTE
Ya, señora, está presente,
que el mar su grandeza siente
925
y se le ha mostrado humano.

ARMINDA
Redondilla
No tengo qué desear
ya que en mis brazos os veo.

REY
A lo menos mi deseo
no tiene adonde pasar.

ARMINDA
Redondilla
930
Seáis, señor, bien venido.
¿Quién es esta bella dama?

REY
Pues no os ha dicho la fama
la ventura que he tenido,
Redondilla
agora sabréis quién es.

ARMINDA
935
¿Por qué, señora, no habláis
cuando el reino a que llegáis
os viene a besar los pies?

FLORA
Redondilla
Causas tengo, y vuestra alteza,
con su mucha cortesía,
940
me las diera de alegría
a no ser tal mi tristeza.
Redondilla
Y así, le pido perdón
del gusto que me ha faltado,
porque la lengua ha ocupado
945
la pena del corazón.

ARMINDA
Redondilla
Hermano, ¿pues de esta suerte
tal belleza traes aquí?

REY
Oye mi ventura.

ARMINDA
Dí.

FLORA
Y mi desventura.

REY
Advierte.
Romance (tirada)
950
La fama de Felisarda,
hermosa reina de Grecia,
que por muerte de su hermano
en la mayor parte reina;
famosa como Alejandro,
955
por su singular belleza,
como él por armas, a quien
dicen que el mundo respeta,
disfrazado me llevó,
Arminda, desde Bohemia
960
a ver si era fabulosa,
que las leguas y las lenguas
dicen que por las distancias
todas las cosas aumentan.
Llegué a su reino y entré
965
en su corte, que era en Tebas,
ciudad que en la antigüedad
dicen que tuvo cien puertas.
Estaba una escura noche
adonde pocas estrellas
970
eran diamantes confusos
del manto de sus tinieblas,
en el terrero mirando
por los marcos de unas rejas
lo que pasaba en las cuadras,
975
dándome su luz licencia,
cuando escucho que un galán
enamorado requiebra
a la bellísima Flora,
que es hermana de la Reina.
980
Su hermosura visto había,
y escuchando que conciertan
irse aquella misma noche,
envidia y celos me enseñan
a venir con dos caballos
985
al puesto donde me espera,
y, pensando que es su amante,
toda en mis brazos se entrega.
Llévola al mar, cuya playa
estaba entonces desierta,
990
hago la seña a la nave
y acércase por la seña.
Cuando entramos en la barca,
Arminda, para ir en ella,
conoció Flora su engaño
995
y preguntóme quién era.
Quíseme fingir criado
de su dueño, no aprovecha
hizo sus ojos dos fuentes
y dos nácares de perlas.
1000
Llega a la nave la barca
y, en abordando con ella,
sube a su pesar la escala
sin asir jarcia ni cuerda,
con ánimo de caer
1005
en la alta mar, que, soberbia,
no teme sirenas ya,
que en su hermosura las lleva.
Baja a la dorada popa;
pero ni el llamarme alteza,
1010
ni el entender que soy Rey
la alegra ni la consuela.
Yo, con el carro del sol,
que ya con nave ligera
parto, Faetón de las aguas,
1015
pues llevaba al sol por ellas.
Más alegres los pilotos
que con el robo de Elena,
llaman al viento por popa
izando las altas velas.
1020
Con él habemos venido,
y yo haciendo a su tristeza
las fiestas que puede el mar,
competidor de la tierra.

ARMINDA
Redondilla
De tu relación, hermano,
1025
con gran contento estuviera
si Flora alegre viniera.

FLORA
Será, bella Arminda, en vano
Redondilla
solicitar mi alegría
ni yo a tenella esforzarme,
1030
y aunque me impidáis matarme
bastará la pena mía.
Redondilla
Ella servirá de acero
y de veneno en que acabe
mi vida, que en mal tan grave
1035
más muero en ver que no muero.
Redondilla
Piadosamente, señora,
juzgaréis de mi dolor,
no porque llore mi honor
lo que mi desdicha llora,
Redondilla
1040
mas por ver tanta mudanza
y en un Rey tal sinrazón,
y porque en la posesión
vine a perder la esperanza.

ARMINDA
Redondilla
No quiero daros consuelo
1045
si os ha de aumentar el mal.

FLORA
¿Dónde habrá consuelo igual
para tanto desconsuelo?

ARMINDA
Redondilla
Venid y descansaréis,
que esto no podéis negarme.

FLORA
1050
Si mejor fuera matarme,
sábelo Amor, vos lo veis.

(Váyanse las dos.)

REY
Redondilla
Haz, Ariodante, que luego,
por su venida dichosa,
aquesta ciudad famosa
1055
parezca Troya en el fuego.
Redondilla
Sobre sus almenas bellas
tantas luces haz poner,
que venga el cielo a creer
que ha llovido sus estrellas;
Redondilla
1060
y que fui de Europa el toro
digan fuertes y inquietas
las sonorosas trompetas
rompiendo el bronce sonoro;
Redondilla
que mañana con la aurora
1065
ordenarán mis deseos
saraos, justas y torneos
con que se alegre mi Flora.

 (Váyase el REY.)

ARIODANTE
Octava real
Fiestas hiciera justamente el pecho
como la hermosa Flora fuera mía,
1070
que haber venido por mi mal sospecho.
Amaba a Arminda, a Arminda pretendía;
mas a los rayos de su sol deshecho,
que al de la cuarta esfera desafía,
mi antiguo amor consagro a su belleza
1075
la nueva fe de mi inmortal firmeza.
Octava real
A las cándidas aras celestiales
de su hermosura en víctima me ofrezco
con intentos y partes desiguales,
si bien de sus desdichas me entristezco.
1080
Perdona, Arminda, si del alma sales;
que si de Flora algún favor merezco,
el exceso y valor de su hermosura
hará que no se tenga por locura.
Octava real
Si te quejares, yo también me quejo;
1085
pero pienso que son justos agravios;
que si de sabios es mudar consejo,
mudar amor también será de sabios.
Ya son sus ojos de mi luz espejo,
ya en los claveles de sus rojos labios
1090
tiene Amor la sentencia definida
de mi muerte, aunque en ella todo es vida.

 (Sale FLORA.)

FLORA
Quintilla
Si en desdichas tan extrañas
no quiere el piadoso Cielo
moverse a darme consuelo,
1095
vida, ¿por qué me acompañas?
Amor, ¿para qué me engañas,
Quintilla
si la esperanza perdida
quieres que no se despida?
¡Oh!, ¿quién habrá que concierte
1100
esta vida, toda muerte,
y esta muerte, toda vida?
Quintilla
Lelio, cuando yo pensé
dar fin a tantos enojos,
perdí la luz de tus ojos
1105
y en noche escura quedé.
A otro cielo el sol se fue,
Quintilla
no amaneció más en mí
ni sólo tu bien perdí
porque vine a tanto mal,
1110
que es al bien perdido igual
y el mayor mal para mí.

ARIODANTE
Quintilla
Bien conozco de tus quejas,
hermosa Flora, tu engaño,
y me lastima tu daño,
1115
nacido del bien que dejas;
pero si el caso aconsejas
Quintilla
con tu claro entendimiento,
templarás el pensamiento
pensando que la fortuna
1120
adonde es más importuna
se muda a mayor contento.
Quintilla
No estás entre los feroces
indios y fieros caribes,
ni entre lotófagos vives;
1125
con los huéspedes atroces
blandura y piedad conoces,
Quintilla
cortesía y policía.
Tu pensamiento desvía
de pensar en el engaño;
1130
busca remedio a su daño.

FLORA
Ya sé que es la muerte mía.
Quintilla
Mas ¿quién eres tú que aquí
no quieres que el mal me espante?

ARIODANTE
Soy el príncipe Ariodante,
1135
y quien, desde que te vi,
el alma a esos ojos di
Quintilla
como víctima y despojos.
Y por eso sus enojos
me causan tanto pesar,
1140
pues la matas con llorar
después que vive en tus ojos.

FLORA
Quintilla
Quien piensa que no hay más mal
que el mismo mal que padece,
engáñase, pues se ofrece
1145
a otro mayor, si no igual.
Pensé que estaba mortal,
Quintilla
y con nuevas muertes veo
que por instantes peleo;
mas bien sé que he de vivir
1150
no más de porque morir
para no morir deseo.
Quintilla
¿Qué lealtad te ha parecido,
Ariodante, para el Rey,
o qué amistad en la ley
1155
de amigo, o cierto o fingido,
decirme tan atrevido
Quintilla
tu violento pensamiento?

ARIODANTE
Eso mismo y ser violento;
pero si mi fe perjura
1160
te ofende, di a tu hermosura
que de ella lo mismo siento.
Quintilla
Disculpo al Rey que a robarte
se dispuso en Grecia, Flora,
para disculparme agora
1165
de amarte y de desearte.
Desearte para amarte
Quintilla
con debida honestidad
no se llama deslealtad
ni al Cielo, ni al Rey, ni a ti,
1170
que era agravio en ti y en mí
verte y tener libertad.
Quintilla
Ni juzgues atrevimiento
este amor, que no es locura,
pues respeta tu hermosura
1175
quien siente lo que yo siento.
No quiero a tu pensamiento
Quintilla
dar agora más enojos;
que aunque a fáciles antojos
juzgues mi nuevo deseo,
1180
la culpa en mis ojos veo
y la disculpa en tus ojos.

(Váyase ARIODANTE.)

FLORA
Romance (tirada)
Aquí no hay más que aguardar
a mi suerte rigurosa;
ya en el mar de mis desdichas
1185
por puntos crecen las olas.
¿No me bastaba que el Rey
me trajese donde agora
estoy, sujeta a su fuerza
atrevida y poderosa,
1190
sino que este falso amigo
intente con furia loca
robar a quien me ha robado
lo que ya sus prendas nombra?
Grandes males voy temiendo;
1195
justamente me provocan
a procurarme la muerte;
mucho la vida me enoja.
¡Ay, Lelio mío, primero
que otra ninguna persona,
1200
aunque del laurel del mundo
ciña su frente dichosa,
merezca aquel pensamiento
que atormenta mi memoria,
las altas ruedas del cielo
1205
caerán deshechas y rotas,
en el camino del sol
nacerán flores y rosas
y los planetas y estrellas
en las marítimas ondas.
1210
Tú solo fuiste mi dueño,
yo soy en amarte sola.

(Sale el REY, escuchando.)

REY
(Parece que a mi palacio
traje una albana leona.
Todo es bramidos y voces.
1215
Pero, en fin, todas las cosas
están sujetas al tiempo:
sierpes vence, tigres doma.
Gloriosos vivir solían
los altos muros de Troya;
1220
ya están cubiertas de hiedra
sus doce puertas famosas.
Llamóse por muchos siglos
cabeza del mundo Roma,
después la pisaron plantas
1225
bárbaras, escitas y godas.
Tiempo, que todo lo mudas,
corre aprisa, toma postas,
ablanda el mármol de quien
tiene las entrañas Flora.)

FLORA
1230
¿Qué aguardo que no doy fin
a mis ansias y congojas?
Lucrecia tuvo cuchillo,
Ero torre y brasas Porcia,
yo esta daga.

REY
(¿Qué es aquesto?
1235
¿Qué, desesperada y loca,
intenta Flora?)

FLORA
En tus filos
se está mirando la gloria
que ha de darme casta fama,
y, pues se ve tan hermosa,
1240
ánimo, valor.

REY
Detente.

FLORA
¿Qué deidad ya no piadosa
me detiene el brazo?

REY
Yo
soy piedad, no deidad.

FLORA
Corta
con la daga que me quitas,
1245
Rey, pues que piedad te nombras,
esta garganta, que ya
las exequias amorosas
celebraba, como cisne,
de su vida y de su historia.
1250
¿Por qué te llamas piedad
si no me matas y estorbas
que yo me mate?

REY
¿No adviertes
que aunque en ti los filos pongas
me quitas la vida a mí,
1255
y que con tu sangre borras
mi nombre, valor y hazañas,
celebrado en toda Europa?
Vuelve, Flora hermosa, en ti,
no ganes fama a mi costa;
1260
sosiega ese pensamiento
tirano que te alborota;
da lugar a la desdicha,
pues es cordura notoria
no hacerles fuerza a los hados,
1265
que, resistidos, se enojan.

FLORA
¿Tú me consuelas a mí?
¿Tú, que con tanta deshonra
fuiste traidor a ti mismo?

REY
Desesperada te arrojas,
1270
como a la muerte que emprendes,
a las palabras furiosas.
¿Soy el primero del mundo
que una mujer hurta y roba?
Mira todas las Sabinas
1275
en los principios de Roma;
mira a Jasón y a Medea,
la famosa encantadora;
mira a Teseo y a Fedra;
mira a Júpites y a Europa.
1280
A la dulce Filomena,
que agora en las selvas llora,
pregunta si la robó
Teseo.

FLORA
Si a ti te importan
esos ejemplos, a mí,
1285
Rey, las virtudes heroicas
de Escipión y Alejandro,
que a mujeres tan hermosas
dejaron libres, haciendo
más gloriosas sus coronas.
1290
Mira a César en Egipto
volviendo el rostro a la hermosa
Cleopatra, que la hermosura
es de los ojos ponzoña.
Estos son claros varones,
1295
dignos de laurel que adorna
sus sienes, que de sí mismo
es, Rey, la mayor vitoria.

REY
Pues permite regalarte,
no me quieras ni antepongas
1300
a tu ausente mi presencia,
sea tu fe firme roca;
por lo menos mis jardines,
de la primavera alfombras,
mis fiestas en tu servicio,
1305
no las desprecies.

FLORA
No rompas
el estilo a mis tristezas
que a más dolor me ocasionas;
las fiestas crecen las penas.
Déjame, señor, a solas,
1310
que a quien espera la muerte
hasta la vida le sobra.

(Váyase FLORA.)

REY
Fuése. Bien será seguirla
y procurar que interponga
Arminda su autoridad,
1315
pues mi amor no la reporta.
Que aunque agora sus palabras
se resistan a mis obras,
yo sé que al fin mi esperanza
ha de salir victoriosa.

(Sale ARMINDA.)

ARMINDA
Redondilla
1320
No es posible consolar
a Flora de este suceso.

REY
Arminda, el llanto es exceso
si no puede remediar
Redondilla
la causa por que se llora.

ARMINDA
1325
No habrá consuelo en la tierra
para la pena que encierra
el triste pecho de Flora.
Redondilla
Ve, Celio, y dile, aunque sea
engaño, que ya pretendes
1330
volverla a Grecia.

REY
¿No entiendes
que aun engaños no desea
Redondilla
este mi abrasado amor?

ARMINDA
Pues ¿es hecho generoso
ser tirano riguroso
1335
de su vida y de su honor?

REY
Redondilla
Propuesto que la robéN
X
Nota del editor

«A esta redondilla le falta un verso.»

,
¿qué intento más que servilla,
adoralla y recibilla?
Redondilla
Deja que mi honesto amor
1340
tenga esta esperanza, Arminda,
que en tanto que no se rinda
sabré respetar su honor.

ARMINDA
Redondilla
No parece justa ley
de un noble con tal violencia
1345
engañar su resistencia.

REY
Amor es de reyes Rey,
Redondilla
y admirado estoy de ti
que tan de su parte estés.

ARMINDA
Es mujer.

REY
Y ¿tú no ves
1350
que la venceré?

ARMINDA
¿Tú?

REY
Sí.

ARMINDA
Redondilla
Mal conoces su firmeza.

REY
Y tú, Arminda, su inconstancia,
porque casi no hay distancia
de su amor a su aspereza.

(Váyase el REY.)

ARMINDA
Redondilla
1355
No era sin causa el deseo
de que se ausentase Flora,
pues en Ariodante agora
tan nueva mudanza veo.
Redondilla
Ya tiene tantos desvelos
1360
por su esperanza y favor,
que he conocido su amor
y él ha entendido mis celos.
Redondilla
Alábense de firmeza
los hombres con este ejemplo,
1365
donde abatida contemplo
a vuestros pies su nobleza.
Redondilla
Hombres, la misma mudanza;
hombres, los mismos antojos,
pues no ven cosa sus ojos
1370
sin dar parte a su esperanza.
Redondilla
¡Plega al Cielo, ingrato mío,
que te trate de tal suerte
que sea causa de tu muerte
lo que en su firmeza fío!
Redondilla
1375
Que el ausente que desea,
ausente le ha de querer,
porque basta ser mujer
para que constante sea.
Redondilla
No se alabe ningún hombre
1380
si no es de ser variable,
porque para ser mudable
basta solamente el nombre.

(Vase, y salen la REINA FELISARDA, ERGASTO y ISBELLA.)

FELISARDA
Redondilla
(Después de su gran belleza
tiene un ingenio apacible;
1385
pero parece imposible
mudar su naturaleza.
Redondilla
Es hija de Julio, en fin.)

ISBELLA
(¡Ay, Ergasto, quién se hallara
junto aquella fuente clara!

ERGASTO
1390
¡Ay! Si a la rosa y jazmín
Redondilla
de tu rostro fuera espejo,
como solía, señora,
con envidia de la aurora.)

FELISARDA
(Que estén hablando los dejo,
Redondilla
1395
porque es, en efecto, Isbella
labradora como él.)

ERGASTO
(Si la fortuna cruel,
Isbella mil veces bella,
Redondilla
me hiciera príncipe agora
1400
como a ti, para tormento
de mi dulce pensamiento,
te hizo tan grande señora,
Redondilla
fuera nuestra suerte igual.
Mas ¿dónde va mi deseo
1405
si en tantas telas te veo
y a mí en tan rudo sayal?
Redondilla
¿Qué intenta mi loco amor
de imposible tan extraño
si no es aumentar mi daño
1410
y dilatar mi dolor?

ISBELLA
Redondilla
Ergasto, aunque esta mudanza
llega al exterior vestido,
ni en el amor causa olvido
ni al alma interior alcanza.
Redondilla
1415
Estás retratado en ella
de suerte, que la fortuna
jamás con fuerza ninguna
te podrá borrar de Isbella.)

FELISARDA
Redondilla
(Ya que a Isbella truje aquí
1420
que es mi sobrina fingiendo,
será bien ir previniendo
buscar el bien que perdí.
Redondilla
Que cuanto más el ausencia
su hermosa vista dilata,
1425
tanto más amor me mata.)

(Sale ALBANIA, hija de JULIO, en hábito de pastor.)

ALBANIA
Dejadme entrar sin licencia
Redondilla
que el hábito me asegura,
pues veis que sin armas voy;
no soldado, pastor soy.—
1430
A tu divina hermosura,
Redondilla
Reina de Grecia, se humilla
un zagalejo, criado
de Julio, Julio, finado
de ayer en la nuesa villa.

FELISARDA
Redondilla
1435
¿Julio es muerto?

ALBANIA
Pues ¿no es
común a naturaleza?

FELISARDA
No hay en la vida firmeza.

ALBANIA
Todo lo pone a sus pies
Redondilla
esta de la mala cara.
1440
A la fe, muerto se ha;
mas muerto se lo tendrá
si todo en la muerte para.
Redondilla
Estas cartas escribió
encorporado en la cama;
1445
encerrándolas me llama
y mil abrazos me dio,
Redondilla
diciéndome que las diese,
señora, a su señoría,
que diz que le convenía
1450
que su merced las leyese.

FELISARDA
Redondilla
¡Válgame Júpiter santo!
¿Qué me escribirá muriendo?
Confusa estoy, no lo entiendo.

ALBANIA
A la fe, de vos me espanto.
Redondilla
1455
Podéis quitar la trabilla
con que se cierra el papel
¿y preguntáis que hay en él?

ISBELLA
(¡Oh, cuánto me maravilla
Redondilla
lo que este pastor parece
1460
a Albania, mi hermana!

ERGASTO
En todo
es su retrato, de modo
que igual confusión me ofrece.)

 (FELISARDA lea:)

FELISARDA
“Aunque me mandó vuestra alteza que le enviase a Albania, mi hija, y me quedase con su sobrina Isbella, yo quise más quedarme con Albania, vencido del sentimiento de su ausencia. Este desengaño ha nacido del fin de mis días. Vuestra alteza me perdone y el Cielo aumente los suyos.”
Redondilla
(¡Extraño caso! No es justo
que esto lo sepa mi gente
1465
porque puede, si lo siente,
resultarme un gran disgusto.)
Redondilla
Isbella, vente conmigo.—
Y tú no entres más aquí.

ISBELLA
Pues ¿por qué?

FELISARDA
Conviene así,
1470
y basta que yo lo digo.

ISBELLA
Redondilla
Adiós, Ergasto.

ERGASTO
¡Ay, mi bien,
qué injusta y cruel sentencia,
pues me condena a tu ausencia!
Di que la muerte me den,
Redondilla
1475
di que me manden matar.

ISBELLA
Y yo ¿cómo iré sin ti?

(Vanse la REINA y ISBELLA.)

ALBANIA
¿No me conocéis a mí?
¿No os acabáis de acordar?

ERGASTO
Lira
No estoy, pastor amigo,
1480
para acordarme de mí mismo agora.

ALBANIA
¡Ah, traidor enemigo,
cómo tu alma contra mí traidora
en el mal que padece
recibe el justo premio que merece!
Lira
1485
No rústico villano
soy como piensas, ni hombre soy, que fuera
ser mudable y tirano.
Albania soy, que sólo en mí cupiera
amor tan verdadero,
1490
pues mientras más me olvidas más te quiero.
Lira
¿En qué te desvaneces
fingiendo un imposible que te engaña?
Como sombra te ofreces
al sol y vas subiendo una montaña
1495
inacesible y fiera
pensando entrar en su celeste esfera.
Lira
Isbella es la sobrina
de la Reina de Grecia. ¿Tú quién eres
que así te desatina
1500
un ciego amor que al de tu igual prefieres?
¿Cuál alto nacimiento
despeña al mar tu loco pensamiento?

ERGASTO
Lira
Albania, mis desdichas;
Albania, mis estrellas, que ya dieron
1505
esperanza a mis dichas,
en los primeros pasos me pusieron
de aqueste amor, no intentes
dar razón al amor si de amor sientes.
Lira
Yo estoy desesperado;
1510
yo no quiero vivir, y si viviere,
viva en mí su cuidado.
Espíritu es amor, amor no muere.
Si hay otra vida, Isbella
será siempre de mí querida en ella.
Lira
1515
Los dioses han formado
campos Elíseos. Vaya el alma mía
al Leteo sagrado
y goce de su dulce compañía,
que a muchos que la suerte
1520
no dio igualdad los igualó la muerte.

ALBANIA
Lira
Bien se ve tu locura
en tus palabras.

ERGASTO
Y mejor sospecho
que en mis obras si dura
aqueste incendio que me abrasa el pecho.

ALBANIA
1525
Isbella vuelve. (¡Ay cielos!
Si amor me mata, ¿qué me quieren celos?)

(Sale ISBELLA.)

ISBELLA
Redondilla
Basta, Ergasto, que se embarca
la Reina a buscar su esposo.

ERGASTO
Y yo, Isbella, temeroso,
1530
a la inexorable Parca.

ISBELLA
Redondilla
No sé qué he de hacer sin ti,
que me ha mandado no verte.

ERGASTO
Yo sí, porque ya la muerte
se viene a doler de mí.

ISBELLA
Redondilla
1535
Todo está ya prevenido
para aumentar mi dolor.

ERGASTO
No, a lo menos a mi amor
sombra ni señal de olvido.

ISBELLA
Redondilla
Yo te prometo de ser
1540
un ejemplo de firmeza.

ERGASTO
Si me mata mi tristeza,
¿de quién lo podré saber?

ISBELLA
Redondilla
Mi muerte te lo dirá
dondequiera que estuvieres.

ERGASTO
1545
La firmeza que tuvieres
pagada primero está.

ISBELLA
Redondilla
Ya las naves hacen salva.
¿Qué espero ya? ¿Qué confío?

ERGASTO
¡Quién pensara, dueño mío,
1550
que el sol se pusiera al alba!

ISBELLA
Redondilla
¡Plega al Cielo que en el mar
den fin mi vida y enojos!

ERGASTO
Pues yo en el mar de mis ojos
me pienso, Isbella, anegar.

ISBELLA
Redondilla
1555
Ya me llaman, ya no puedo
detenerme. Adiós.

ERGASTO
Adiós.

 (Váyase ISBELLA.)

ALBANIA
(¿Esto escuché de los dos?)

ERGASTO
¿Cómo vivo y cómo quedo?
Redondilla
¿No es más descanso matarme?
1560
Espera, mar, llevarás
un cuerpo a un alma, pues das
en llevarla sin llevarme.

ALBANIA
Redondilla
Detente, Ergasto.

ERGASTO
¿Qué quieres,
Albania?

ALBANIA
Que no te mates.

ERGASTO
1565
¡Con qué rigor me combates!
Sombra de mis males eres.

ALBANIA
Redondilla
Sola tu vida deseo.

ERGASTO
No es eso quererme bien,
que no hay muerte que me den
1570
como la vida que veo.

ALBANIA
Redondilla
¿Cuál es mejor? ¿Tener vida
y ver tu querida Isbella,
o morir sin ella?

ERGASTO
A ella
tengo la vida ofrecida.
Redondilla
1575
Mas ¿cómo la podré ver?

ALBANIA
Viviendo.

ERGASTO
Tienes razón,
que esta desesperación
me priva de padecer.

ALBANIA
Redondilla
Pues si la puedes seguir,
1580
¿de qué ha de servir matarte
pudiendo en cualquiera parte
ver a tu Isbella y vivir?
Redondilla
Embárcate, vive, y mira
que es medio flaco la muerte.

ERGASTO
1585
Yo la sigo de esa suerte;
y tu firme amor me admira
Redondilla
tanto, que a no le tener
a Isbella, por tal valor
te amara.

ALBANIA
Basta a mi amor
1590
verte vivo, y padecer.

(Váyase ERGASTO.)

ALBANIA
Quintilla
¿Qué me queréis, desengaños,
pues me queréis engañar
cuando por desengañar
andan claros los engaños?
1595
Demos los pasados daños
Quintilla
por el ejemplo presente
para que remedio intente,
pues en llegando a desprecio
no ha de ser mi amor tan necio
1600
que pueda durar ausente.
Quintilla
Quien amare despreciado
no diga que tiene honor,
que las firmezas de amor
están en ser estimado.
1605
Es muy justo que el cuidado
Quintilla
no le muden vez ninguna
acidentes de fortuna;
mas las sinrazones no,
que quien amando olvidó
1610
no tiene disculpa alguna.
Quintilla
Volvámonos al aldea
a gozar vida segura.
Verde selva y fuente pura
mi amor y mi vida sea.
1615
¡Mal haya quien mal se emplea
Quintilla
y quien ama aborrecido,
que si despreciado ha sido
en parte toca a su honor
sepultar su necio amor
1620
y resucitar su olvido!

(Váyase, y entre LELIO.)

LELIO
Romance (tirada)
Pasos, que apenas podéis
caminar con tantas penas,
porque hay penas de llevar
más ásperas que altas peñas.
1625
Cansados vais de buscar
por mares, montes y selvas
a la bellísima Flora,
que alguna deidad os lleva.
Si Júpiter en los bosques
1630
hizo de mil ninfas bellas
tales hurtos, justo es
que de los dioses me tema.
En el cielo que me escucha
agora viven estrellas
1635
testigos de sus agravios,
un tiempo humanas bellezas.
Pues si Flora, por ventura,
borda su manto con ellas,
o acaso la transformaron
1640
los Amadrías y Oreas
en flor o planta, ¿qué aguardo
si algún dios no me revela
cuál es de tantas que esmaltan
prados, montes y riberas?
1645
Mejor acuerdo es morir
que entre dudas tan molestas
dilatar tan triste vida,
que es muerte más dura y fiera.
Quiero arrojarme en el mar,
1650
subido en un alta peña,
por que los marinos dioses
de mi desdicha se muevan,
ya que no los celestiales.
Espada, que en tantas guerras
1655
me habéis dado algún laurel
que ha ceñido mi cabeza,
quedad colgada de este árbol,
en quien escribir quisiera
que fuisteis de un hombre a quien
1660
mataron mayores penas.
Adiós, mi querida patria,
adonde dejar quisiera
mi cuerpo; mas no podrá
matar su fuego la tierra.
1665
Y pues parezco a Faetón
en el fuego y la soberbia,
bien es que el mar me sepulte
y que en él entrambos mueran.
Adiós, bellísima Flora,
1670
luz de esta alma que gobierna
ese sol que ya me falta,
pasando a la noche eterna.
Yo os pago en esto mi amor;
si habéis hecho resistencia
1675
al traidor que os ha robado,
bien sé que es mayor la deuda.
Allí se descubre un templo.
Tú, deidad, cualquier que seas,
dile a Flora que soy muerto.

(El dios de aquel templo que será APOLO, le tenga al quererse echar.)

APOLO
1680
¡Detente!

LELIO
¿Que me detenga?
¿Quién eres tú?

APOLO
Apolo soy.

LELIO
Sacra deidad que a la tierra
das luz con tus rayos de oro
bebiendo al alba las perlas,
1685
alma divina del día,
tú, que informando con ella
cuantas cosas hay criadas
registras a tu presencia,
¿qué quieres hacer de mí?

APOLO
1690
Lelio, como se me acuerda
de aquel tiempo que por Dafnes,
Dafnes ingrata a mis quejas,
pasé tan inmenso incendio,
que con ser mi cuarta esfera
1695
vivo fuego me abrasaba
el de amor el alma en ella,
tuve lástima de ti;
que cada vez que contemplan
mis ojos las verdes hojas
1700
ya de Dafnes rubias trenzas,
ruego al alba que por mí
llore mil lágrimas tiernas.
Conserva, Lelio, la vida
para que a tu esposa veas,
1705
que Flora lo ha de ser tuya
si los altos orbes truecan
en los celestiales tornos
los movimientos que alteran
todas las cosas humanas.

LELIO
1710
Pues ¿dónde tengo de verla?
Que por no poder sufrir,
sagrado Apolo, su ausencia
quería arrojarme al mar.

APOLO
Aunque su cristal te diera
1715
transparente sepultura,
yo hiciera a sus linfas bellas
que por verdadero amante
en sus brazos te tuvieran,
y de laureles del mar,
1720
que son corales y perlas,
ciñeran tu frente honrada
por capitán de firmezas.
Flora vive y será tuya.

LELIO
Pues ¿dónde vive?

APOLO
En Bohemia,
1725
haciendo a Celio, su rey,
peregrinas resistencias.
Bien tus tristezas te paga
con tan extrañas tristezas;
su amor, con desdén y furia,
1730
y con lágrimas sus fiestas.
Ponte, Lelio, en esta nube,
que quiero llevarte a vella.

LELIO
Por tal merced, sacro Apolo,
mi esperanza te prometa
1735
en víctima el corazón,
no sangre de aves ni fieras.
Yo celebraré tu nombre
y, con aromas sabeas,
perfumaré tus altares.

APOLO
1740
Basta, Lelio, que me eleva
saber que la has de igualar
en amor como en nobleza.


Acto III

(LELIO solo.)

LELIO
Octava real
¿Cuál mano soberana, cuál piadosa
deidad me trajo a tierra tan extraña
1745
pasando de la mar tempestuosa
sin alas ave cuanto cerca y baña?
¿Qué ciudad es aquesta suntuosa
al verde pie de aquesta gran montaña?
¿Por dónde vine a verla? ¿Quién ha sido
1750
quien a ver sus palacios me ha traído?
Octava real
¡Qué fábrica tan bella! ¡Qué contento
reverbera en sus torres Febo hermoso!
Pero entre tanto bien morir me siento
de Flora ausente y de su amor celoso.
1755
¿Adónde estás, ¡oh, luz del pensamiento!,
que fue para perderte venturoso?
Que a no querer Amor que te perdiera
no es posible que yo te mereciera.
Octava real
¿Adónde están los ojos, los zafiros
1760
cuya color azul me abrasa en celos,
los arcos con quien hizo Amor sus tiros,
envidia de los arcos de los cielos;
la boca, que me cuesta más suspiros
que tienen luces los celestes cielos,
1765
donde Naturaleza en dos claveles
cifró la perfección de sus pinceles?
Octava real
¿Aquella voz suave, aquel divino
entendimiento de las almas llave,
la blanda condición por un camino
1770
fácil, honesto, puro, dulce y grave?
¿Adónde aquel sujeto peregrino
que más al cielo que a la tierra sabe?
Mas ¿qué voz me ha robado los sentidos
y aun el alma también por los oídos?

(FLORA en un balcón, cantando así:)

FLORA
Romance (tirada)
1775
Desdichas, ¿qué me queréis?
Acabad con mis tristezas
si os parece poco mal
vivir celosa en ausencia.
Justos temores de olvido
1780
quieren que el alma se atreva
a pensar que ausente un hombre
mal puede tener firmeza.
Robada pasé la mar,
la de mis ojos pudiera.
1785
En tierra extraña cautiva,
sólo me acompañan penas.
La fortuna rigurosa
quiso ver por experiencia
si puede vivir sin vida
1790
quien vive con alma ajena.

LELIO
Redondilla
¡Válgame Apolo! ¿No es esta
la voz de mi dulce Flora?
Sí, pues el cielo enamora,
que esto me da por respuesta.
Redondilla
1795
El carro de oro detiene
el sol, y por escuchalla
crece el mar, el viento calla,
mansa Filomena viene.
Redondilla
¡Cielos, qué dicha sería
1800
que hubiese venido a vella!
Mas no lo querrá mi estrella,
que basta decir que es mía.
Redondilla
Mas ¿cómo en tan dulce engaño
no doy crédito a los ojos
1805
para templar mis enojos
y para aliviar mi daño?
Redondilla
Llorando está en el balcón.
Sin duda que es el del cielo
y ella el alba de su velo.
1810
Sus lágrimas perlas son.
Redondilla
¿Si la llamaré? ¿Si estoy
soñando? ¿Si estoy despierto?
¿Si es esto cierto? Sí es cierto.
Ingrato a los dioses soy.
Redondilla
1815
¡Flora mía! ¡Hermosa Flora!

FLORA
Mi nombre es éste, ¡ay de mí!
¿Si es la voz de Lelio? Sí.
Pues, alma, ¿engaños agora?
Redondilla
Señales son de mi muerte
1820
visiones y sombras tales;
pero siendo celestiales
que son de mi vida advierte.
Redondilla
¿Eres Lelio, por ventura?

LELIO
Por mi ventura lo soy,
1825
¡ay, Flora!, pues viendo estoy
tu celestial hermosura.

FLORA
Redondilla
¿Sin duda eres tú?

LELIO
Pues ¿quién
pudiera ser si no yo,
quien por amarte llegó
1830
a merecer tanto bien?

FLORA
Redondilla
¡Qué tiernamente te hablara,
traidor, sin verdad y fe,
si de la que en mí se ve
en ti la copia se hallara!
Redondilla
1835
Terrible tu ofensa ha sido,
pues el día que te veo
no deja hablar al deseo
mi amor del tuyo ofendido.

LELIO
Redondilla
¿Qué dices, señora mía?
1840
¿Tú quejosa de mi amor?
¿Mi pecho llamas traidor?
¿Mi firmeza alevosía?
Redondilla
¿Yo primero movimiento
de ofenderte?

FLORA
Si contaste
1845
al Rey, cuando me engañaste,
tu secreto pensamiento,
Redondilla
¿no eres aleve y traidor,
como él me lo ha dicho a mí?

LELIO
¡Plega a los Cielos que aquí
1850
me mate tu desamor
Redondilla
si he visto al Rey en mi vida!
Por que me olvides mintió.
Pero si lo estaba yo
como tú de mí querida,
Redondilla
1855
¿de qué sirven diligencias?
¡Buena invención te has hallado,
Flora, para haber quebrado
tan justas correspondencias!
Redondilla
Ya el Rey, querido de ti,
1860
andará, como sospecho,
por sacarme de tu pecho,
diciéndote mal de mí.
Redondilla
Poco será menester.
Dile que no se fatigue,
1865
porque no hay amor que obligue
a fe de ausencia en mujer.

FLORA
Redondilla
Mi Lelio, cesen tus quejas;
creo tu lealtad y fe.
El Rey me engañó.

LELIO
¿Qué haré
1870
para romper estas rejas,
Redondilla
que me enloquezco de ver
que haya imposible a mi pecho?

FLORA
Lo que la industria no ha hecho
es imposible al poder.
Redondilla
1875
Ven, Lelio, ven disfrazado
y haré que el Rey te reciba
en su casa por que viva
más seguro y engañado;
Redondilla
que si por aquí te ven
1880
claro está que han de pensar
que me vienes a buscar.

LELIO
¡Ay, Flora! Dices muy bien,
Redondilla
que él no me conoce a mí
porque de noche me vio.

FLORA
1885
Pues ¿qué mal temeré yo
si tengo mi bien aquí?

LELIO
Redondilla
Y si yo, Flora, te veo,
¿qué tendré que desear?

FLORA
Aquí tendremos lugar
1890
de hablar en nuestro deseo.
Redondilla
Gente siento.

LELIO
Adiós.

FLORA
Adiós.

LELIO
Partir es morir.

FLORA
Morir
vivir sin ti.

LELIO
No hay vivir
no estando juntos los dos.

FLORA
Redondilla
1895
Quiéralo el Cielo.

LELIO
Sí hará
como tú lo quieras, Flora,
pues todo mi cielo agora
en esos ojos está.

FLORA
Redondilla
Ve con esta confianza,
1900
Lelio, de que tuyos son.

LELIO
Pues ¿qué mayor posesión
que tan hermosa esperanza?

(Váyanse, y entren dos MARINEROS y ISBELLA.)

ISBELLA
Redondilla
Volved al mar, y en sus ondas
me dad sepulcro.

MARINERO
No seas
1905
cruel, pues morir deseas.

ISBELLA
Feniso, no me respondas
Redondilla
que es el matarme crueldad
perdiendo el bien que perdí.

SEGUNDO
Pues ser cruel contra ti
1910
¿no es crueldad?

ISBELLA
Antes piedad,
Redondilla
que las causas del morir
hacen la muerte dichosa.

MARINERO
No hay causa tan rigurosa
donde no importe el vivir,
Redondilla
1915
si es desdicha, por mostrar
corazón hasta vencella.

ISBELLA
¿Y si no hay remedio en ella?

SEGUNDO
Dar a los tiempos lugar,
Redondilla
que unos a otros suceden.
1920
Y, en fin, de parecer soy
que los daños que hacen hoy
remediar mañana pueden.
Redondilla
Nuestro intento es presentarte
al Rey de Bohemia.

ISBELLA
El Cielo
1925
me niega el justo consuelo
de mi muerte.

MARINERO
Pues ¿no es darte
Redondilla
remedio en tal desventura?

ISBELLA
Antes violencia atrevida,
pues es mayor mal dar vida
1930
a quien la muerte procura.
Redondilla
Si tengo vida en morir
en vivir tendré la muerte.

SEGUNDO
Son iras de Amor.

MARINERO
Advierte
que alcanza mucho el vivir.
Redondilla
1935
Con vivir se ven venganzas,
fealdad en divinos talles,
valles montes, montes valles
y hasta en los cielos mudanzas.
Redondilla
Sufre tu amorosa historia
1940
con templanza y con prudencia,
porque sola la paciencia
tiene por fin la victoria.
Redondilla
Y aunque me ves marinero
seré, viendo tu dolor,
1945
de la historia de tu amor
coronista verdadero.
Redondilla
Quedaránse las hazañas
que pudiera celebrar
por ventura sin lugar
1950
en las naciones extrañas.
Redondilla
Con esto, ven donde sea
estimado tu valor.

ISBELLA
¿Qué importa si sólo Amor
estima el bien que desea?—
Redondilla
1955
Ergasto, yo he deseado
morir después de perderte,
si no puedo hallar la muerte
no será mi amor culpado.
Redondilla
Si ha sido el mar tu homicida
1960
tendrás por satisfación
que en la primera ocasión
me pienso quitar la vida.

(Váyanse, y entre LISAMANTE.)

LISAMANTE
Octava real
Viendo a la Reina firme en el intento
de amar al Rey de Persia y de libralle,
1965
pasando el mar con tanto atrevimiento,
celos me provocaron a alteralle.
Con mis encantos desaté del viento
las alas libres, que pudieron dalle
tanta ferocidad, que sus cristales
1970
hice besar las luces celestiales.
Octava real
No se perdió la nave porque en ella
vendrá la Reina que mi amor socorre;
pero pienso encantalla y detenella.
Entre los muros de una excelsa torre
1975
hice llevar al Rey bohemio a Isbella,
mientras Ergasto igual fortuna corre;
que pues padezco yo de varios modos,
quiero que sientan mis desdichas todos.
Octava real
Intento hacer que al Rey de Persia olvide
1980
Felisarda cruel y que me quiera,
pues que mi ciencia encantadora mide
cuanto gobierna la suprema esfera.
Hasta donde Proserpina reside
y baña el Lete la infernal ribera
1985
ha de bajar mi voz como en Teseo,
que no en la lira del amante Orfeo.
Octava real
Sombra no ha de quedar sin ser herida
de la febea luz hasta que Alecto
salga de fieros áspides ceñida
1990
sembrando guerras para el mismo efeto.
A Felisarda, de estos ojos vida,
tendrán mi amor y su poder respeto;
mas los demás verán a sangre y fuego
lince el agravio si el Amor es ciego.

 (Váyase, y entren LELIO y FLORA.)

LELIO
Redondilla
1995
No te puedo encarecer,
hermosa Flora, mi dicha
después de tanta desdicha.

FLORA
Sigue al pesar el placer
Redondilla
como a la noche el aurora
2000
y al invierno la esmaltada
primavera.

LELIO
¡Ay, Flora amada!
¡Ay, luz de estos ojos! Flora,
Redondilla
¡cómo tras tanto pesar
la fortuna me debía
2005
este bien, esta alegría!

FLORA
Cuanto en la tierra y la mar
Redondilla
he padecido por ti
lo doy por bien empleado.

LELIO
Ya que soy del Rey criado,
2010
Flora, y puedo hablarte aquí,
Redondilla
no quiero ya mejor suerte.

FLORA
Ni yo más que desear
sino sólo conservar
la gloria de hablarte y verte,
Redondilla
2015
porque en ella está fundada
mi vida.

LELIO
Y la mía en ti,
que el alma que vive en mí
es de la tuya animada.

FLORA
Redondilla
En tan igual pensamiento
2020
no se mude la fortuna.

LELIO
Pocas veces firme alguna
estuvo en el bien de asiento.

(Entre el REY y ARMINDA, su hermana.)

REY
Romance (tirada)
Aquí está mi bella Flora.

ARMINDA
(Y la causa de mis celos.)

LELIO
2025
(Arminda y el Rey.

FLORA
No importa;
tú vives, Lelio, en mi pecho.)

LELIO
(Agora veré en qué estado
el Rey tiene su deseo,
que solamente a los ojos
2030
los celos crédito dieron.)

REY
Dulce Flora, en tu rigor
hallaron mis pensamientos
el rayo que los castiga
de haberse atrevido al cielo.
2035
¿Cuándo inclinarás el mármol
de tu pecho a sentimiento
de tantas obligaciones?

FLORA
Conozco lo que te debo;
pero hasta agora los hados,
2040
Rey y señor, no han dispuesto
el fin de tantas fortunas
en que confusa me veo.
Bien sabes que me robaste
de mi patria y de mi dueño
2045
con aquel notable engaño.

REY
Flora, entonces te confieso
que fue traición envidiosa,
si pueden heroicos hechos
merecer nombre que ha dado
2050
fama a troyanos y griegos.
Pero después que te traje
con término tan honesto
y sólo te quiero, Flora,
para Reina de mi reino,
2055
Amor disculpados tiene
mis altivos pensamientos,
porque viendo tu hermosura
fuera mayor no tenerlos.
Lelio es muerto, hermosa Flora.
2060
¿De qué sirve amar a Lelio?
Pero podrásme decir
que yo solo soy el muerto,
pues él vive en tu memoria
y yo en tu memoria muero.

LELIO
2065
(Yo soy el muerto, él el vivo.
¡Que Flora escuche requiebros
del Rey a mis propios ojos
y que le responda a ellos!
Ya están hablando más bajo.
2070
Por mí responde en secreto.
En celos quiere abrasarme;
pero los celos son diestros.
Quiero herirle por los filos.
Hablar quiero [a] Arminda. Celos,
2075
dadme aquí vuestro favor,
abrasad de Flora el pecho.)
¿Arminda, señora mía?

ARMINDA
Lelio, aunque en la corte nuevo,
¿qué te parece el palacio,
2080
sus damas y caballeros,
de príncipes y de reyes?
Mucho habrás visto.

REY
(Creo
que no debe de agradarte.)

LELIO
(Si culpa mi entendimiento
2085
vuestra alteza, justamente
presume que no le tengo
para tener de estas cosas
debido conocimiento.
No he visto en corte ninguna
2090
ni palacio tan supremo
ni grandezas que le igualen.
Mas de cuantas aquí veo
vuestra alteza es la mayor.

ARMINDA
La lisonja te agradezco.)

FLORA
2095
(¿Lelio hablando con Arminda?
¿Hay tal libertad? No siento
tanto en aquesta ocasión
los celos como el desprecio.
¿Qué haré?)

REY
(¿De qué tienes, Flora,
2100
tan grave desasosiego?
¿Reparas en los testigos?
Arminda es mi hermana y Lelio
mi criado.

FLORA
Señor,
lleva Arminda, que deseo
2105
hablarte después a solas.

REY
Sólo tu gusto pretendo.)
Yo tengo, Arminda, que hablarte.

ARMINDA
Aquí en el jardín podremos.
(Que ya del desdén que adora,
2110
Rey, la vitoria sospecho.)

(Entrese el REY y ARMINDA.)

FLORA
Lira
Traidor Lelio, ¿qué es esto?
¿Tú a mis ojos requiebros a la Infanta?

LELIO
Culparme quieres presto
como quien al engaño se adelanta
2115
cuando se ve culpado.

FLORA
¿Culpada yo de agravio tan forzado?
Lira
Tú sí que no tenías
ocasión de matarme de esta suerte.

LELIO
Y tú ¿por qué querías
2120
hablar al Rey donde pudiese verte?

FLORA
Pues ¿pude yo excusarme?

LELIO
Excusarte pudieras de matarme.

FLORA
Lira
En los lances forzosos
no ofende el alma de su fe segura.

LELIO
2125
A los ojos celosos
es cosa, Flora, muy terrible y dura
dar causas en que obliguen
al alma a los temores que amor siguen.

FLORA
Lira
Pues si tú lo sabías,
2130
¿cómo a mis ojos a la Infanta hablabas?

LELIO
Porque si tú inferías
que con hablar al Rey no me matabas
lo mismo imaginases,
porque no he de helarte yo cuando me abrases.

FLORA
Lira
2135
Vete, que eternamente
mis ojos te han de ver.

LELIO
Yo estoy tan triste,
que quiero estar ausente
y vengar el agravio que me hiciste.

FLORA
Al fin, por traidor quedas.

LELIO
2140
Ya no hay injurias que decirme puedas.

FLORA
Lira
Pues voime.

LELIO
¿Por ventura
dígote yo que no te vayas, Flora?

FLORA
¡Qué poco en hombres dura
la fe!

LELIO
¿Vaste?

FLORA
Pues ¿no?

LELIO
Vuelve, señora.
2145
Oye, escucha, detente.

FLORA
Pues ¿no querías tú vivir ausente?

LELIO
Lira
¿Qué importa que lo diga
si no puedo vivir sin esos ojos?
Adorada enemiga,
2150
cesen, cesen los celos.

FLORA
Mis enojos
se tiemplan con mirarte.

LELIO
El Rey.

FLORA
Adiós.

LELIO
¡Que aquéste nos aparte!

(Vanse, y salen ISBELLA y ERGASTO.)

ISBELLA
Redondilla
Diéronme al Rey y de mí
le dieron nuevas también.

ERGASTO
2155
Después de hallarte, mi bien,
¿qué mayor bien para mí?
Redondilla
Pero ¿cómo te has hallado
entre tanta variedad
de fortunas?

ISBELLA
Las del mar,
2160
con pecho desesperado;
Redondilla
las de tierra, teniendo
alguna luz de esperanza.

ERGASTO
Con tanta desconfianza
mi buena fortuna ofendo.
Redondilla
2165
Así como en esas rejas,
hermosa Isbella te vi,
tu dulce voz conocí
y la ocasión de mis quejas.

ISBELLA
Redondilla
Si eras el sujeto amado
2170
de las que daba a los vientos,
tendrían tus pensamientos
memoria de mi cuidado.
Redondilla
Y así, no fue el conocerme
de la tuya, que la mía
2175
a tu alma le diría
volvieses el rostro a verme.

ERGASTO
Redondilla
¿Cómo habemos de poder,
mi señora, hallar lugar
para podernos hablar?

ISBELLA
2180
Músico te quiero hacer
Redondilla
del Rey, diciendo que lo eres
de Felisarda, y que en Grecia
tu voz se estima y se precia.
Tú cantarás cuando vieres
Redondilla
2185
ocasión de dirigir
en versos tus pensamientos
a nuestros castos intentos.

ERGASTO
El Rey debe de venir
Redondilla
con su hermana.

ISBELLA
Aquí te aparta.

(Sale el REY y ARMINDA.)

REY
2190
Ha divertido mi amor
del Rey el Embajador
hoy, que me ha dado esta carta.

ARMINDA
Romance (tirada)
¿Qué dice en ella?

REY
Que aquí
cree que están sus dos hijos.

ARMINDA
2195
¿Son los que dicen en Alba
que perdió el Rey siendo niños?

REY
Perdida la gran batalla
que tuvo con el Rey indio,
a la Reina, que llevaba
2200
por el grande amor consigo,
dieron dolores de parto,
de tal manera, que vino
a dejar entre pastores
los dos hijos que te digo,
2205
bellos como el mismo sol.

ARMINDA
¿De qué manera ha sabido
el Rey de Alba que los tienes?

REY
Astrólogos se lo han dicho,
que hay muchos en aquel reino.

ARMINDA
2210
Aquí está Isbella.

ISBELLA
He venido
a pedir a vuestra alteza
que reciba en su servicio
el mejor músico griego
en dulce voz y artificio,
2215
después de Apolo y de Orfeo.

REY
Isbella, el Cielo ha traído
su consuelo a mi tristeza,
aunque dicen que su oficio
es aumentarla.

[ERGASTO.]
Señor,
2220
que me escuches te suplico.
(ERGASTO toca el instrumento, y canta):
Romance (tirada)
“En busca del Rey de Persia
va la reina Felisarda,
que quien ama al que está preso
en la prisión tiene el alma.
2225
La bella Isbella le sigue,
pastora un tiempo que daba
sal al ganado en las selvas
y vivo fuego a las almas.
Ergasto la quiso entonces,
2230
pobre pastor, que pensaba
que era Isbella sólo bella,
mas no señora tan alta.
No pudieron desengaños,
ni la infinita distancia
2235
del cayado a la corona,
quitalle las esperanzas.
Siguióla Ergasto, creciendo
del mar las saladas aguas
con lágrimas de sus ojos
2240
por dar al fuego templanza.
Alborotóse la mar,
rompió a la nave las jarcias;
pero la divina Isbella
salió al puerto de una barca.
2245
También dicen que la Reina
llega esta tarde a la playa,
donde comienzan sus dichas
si sus desdichas acaban.”

ISBELLA
Octava real
Señor, mi madre, y no como la fama
2250
dice, mi tía, es Felisarda hermosa,
a quien su Reina toda Grecia llama
y se tiene en su Imperio por dichosa.
Por el sol, por Arminda, por quien ama
más vuestra alteza, pues es justa cosa,
2255
ya que a su tierra llega, que la ampare
por que en sus manos su fortuna pare.

REY
Octava real
Vamos, Arminda, a recibirla y tenga
sagrado su valor en nuestra casa,
donde lo necesario se prevenga
2260
a quien por firme amor fortuna pasa.

ARMINDA
A dicha tengo que a tu corte venga.
Vamos.

ISBELLA
¿Qué dices?

ERGASTO
Que tu amor me abrasa.

ISBELLA
¿Qué fin mejor tener mi amor pudiera?

ERGASTO
Precio merece amor que firme espera.

(Váyanse, y entren LISAMANTE y FELISARDA.)

LISAMANTE
Quintilla
2265
En esta torre estarás
hasta que ablandes el pecho.

FELISARDA
Para ti de jaspe es hecho,
no le ablandarás jamás.

LISAMANTE
¿Es muerto el de Persia y das
Quintilla
2270
en esa loca firmeza?

FELISARDA
Das tú con tanta aspereza
en perseguir, Lisamante,
éste mi pecho constante
y esta mi antigua nobleza,
Quintilla
2275
y ¿tienes por grande error,
ya que ser muerto porfías,
que entre sus cenizas frías
conserve su fuego amor?

LISAMANTE
Si confiesas el rigor,
Quintilla
2280
¿por qué no miras la culpa
con que mi valor te culpa?

FELISARDA
Porque el mismo sentimiento
del bien que pierdo el intento
de mi firmeza disculpa.

LISAMANTE
Quintilla
2285
El amor que te he tenido
y el rigor de tus agravios
me han hecho buscar los sabios
que en toda Grecia lo han sido
para conquistar tu olvido.
Quintilla
2290
Ellos, alterando el mar,
aquí te han hecho llegar
y esta torre han fabricado
con este espejo, que ha dado
al mismo sol que envidiar.
Quintilla
2295
Y de su encanto cruel
salir son intentos vanos
primero que dos hermanos
se miren el rostro en él.
Mas yo seré guarda y de él
Quintilla
2300
otro dragón de Medea
para que ninguno sea
de verse en él atrevido
antes de haberme vencido,
cosa que ni Alcides crea.
Quintilla
2305
Que de mi heroico valor
la fama corre los polos,
porque el dios Marte y yo solos
merecemos la mayor.
Doy con mi nombre temor
Quintilla
2310
a toda Europa y al mundo;
no hay en tierra o mar profundo
quien no tiemble el brazo fiero
de quien no tiene primero
ni reconoce segundo.

FELISARDA
Quintilla
2315
Valerse de encantamentos
los caballeros no es cosa
digna de la fama honrosa
de los nobles pensamientos.
Los altos merecimientos
Quintilla
2320
nacen de la propia mano.
Ejemplo es Héctor, troyano,
sin fuerza de hechizos viles;
los griegos Pirro y Aquiles
y el fuerte Horacio, romano.

LISAMANTE
Quintilla
2325
Yo no vengo a disputar
con tu ingenio de mi error,
que nunca donde hay amor
tiene la razón lugar.
Si ejemplos te pueden dar
Quintilla
2330
materia para vencerme,
tantos podrán defenderme
que en la de Amor se hallarán,
que a tu razón quitarán
las razones de ofenderme.
Quintilla
2335
Entra, Reina, y considera
que en más escura prisión
pones tú mi corazón
y en cárcel más dura y fiera.
Libertad, señora, espera
Quintilla
2340
cuando me des libertad,
que si tu mucha crueldad
iguala con tu hermosura,
disculpará mi locura
y culpará tu piedad.—
Quintilla
2345
¡Ah de la torre! Soldados,
que lo fuisteis de Aqueronte,
en todo este campo y monte
resplandeceréis armados.
Vístanse vuestros cuidados
Quintilla
2350
de los ojos del Pavón,
que estrellas agora son,
nadie se acerque a la torre.

FELISARDA
(Si el Cielo no me socorre
yo muero en esta prisión.)

(Váyanse, y entren el REY y ARMINDA, y el EMBAJADOR DE ALBA, ERGASTO y LELIO.)

EMBAJADOR
Octava real
2355
Conocidos por señas tan notables,
los pies os beso, Príncipes, haciendo
promesas a los dioses venerables
que en llegando a la patria iré cumpliendo.
Los hados, que al fin inevitables,
2360
quisieron que tuviésedes, naciendo,
en medio del pecho dos estrellas de oro
que os daban hermosura y real decoro.
Octava real
Estas que os vi, que fuistes me aseguran
los hijos que perdió mi Rey albano,
2365
que con vivo color presentes duran
y que borrallas intentaba en vano.
Y así, pues, sus altezas me procuran
hacer merced, besándoles la mano,
hoy habemos de dar al viento velas,
2370
que a las postas del mar sirven de espuelas.

REY
Octava real
Embajador albano, justamente
estáis contento y nos pedís licencia
habiendo hallado tan dichosamente
los dos hijos del Rey tras tanta ausencia.
2375
De Lelio siento, como Arminda siente
de Ergasto, por la música, la ausencia.
Todo me causa pena; mas no es justo
que pueda más que la razón el gusto.
Octava real
Vayan los dos donde su padre vea
2380
el fruto de su amor, que a tantos daños
expuso el Cielo en una pobre aldea.

ARMINDA
Gran ventura después de tantos años.

REY
No es posible que historia antigua sea
de más admiración.

ARMINDA
Casos extraños
2385
suceden a plebeyos, mas no a reyes.
Iguales son las celestiales leyes.

LELIO
Octava real
Dennos los pies vuestras altezas.

REY
Quiero
daros mis brazos.

ERGASTO
Sólo el Cielo sabe
el sentimiento nuestro.

ARMINDA
En él espero
2390
que arribe al puerto próspera la nave.

LELIO
(Por Flora vivo.)

ERGASTO
(Por Isbella muero.)

LELIO
(No quiere Amor que mi desdicha acabe.)

ERGASTO
(El alma se me parte en la partida.)

LELIO
(Por no perdella perderé la vida.)

(Salga ARIODANTE.)

ARIODANTE
Romance (tirada)
2395
Antes que Lelio y Ergasto
se partan, señor, a Albania,
vengo, Rey, a darles nuevas
de la nueva Felisarda,
la que no pudiste hallar
2400
ni en la tierra ni en la playa
porque un tirano la tiene
en una torre encantada.
Hay un monte junto al mar,
cuyas altas rocas baña,
2405
que se mira eternamente
en el cristal de sus aguas.
Sobre él Lisamante tiene
la fuerte torre fundada
donde las furias del Lete
2410
hacen su cuerpo de guarda.
Tiene en lo alto un espejo
donde miran sus guirnaldas
de perlas, coral y aljófar
ninfas de la mar sagradas.
2415
No dejan llegar a ella
ni por tierra humana planta
ni por la mar nave alguna,
con mil tiros que disparan.
A vuestra alteza le toca
2420
conquistarla y derribarla,
si para infernales fuerzas
valieran armas humanas;
y, dando a Grecia su Reina,
dar al templo de la fama
2425
la memoria de su nombre
con la gloria de esta hazaña.

REY
¿Que el mágico Lisamante
tiene en mi tierra encantada
a Felisarda?

LELIO
Señor,
2430
la Reina es de Flora hermana.
A mí me toca el hacer
con Lisamante batalla.

ERGASTO
A los dos dirás que toca,
pues sabes que es Felisarda
2435
madre de Isbella.

ARMINDA
No es justo
que otros a esta empresa salgan.
Daldes licencia.

REY
Yo quiero
parte también de esta hazaña
por hacer servicio a Flora.

ARIODANTE
2440
Pues como tu alteza vaya,
¿quién quedará de tu corte?

REY
Pues a Isbella y Flora llama
para que se hallen presentes.

ARIODANTE
Yo voy.

LELIO
(¡Ay, mi Flora amada!
2445
No me partiré sin ti,
pues no puedo sin el alma.)

ERGASTO
(¡Ay, Isbella! Si a ser rey
del mundo, que no de Albania,
me llevaran, sus riquezas,
2450
sus imperios despreciara.
No quiero reino sin ti.
Para ser dichoso basta
asistir a tu presencia
sin vida y sin esperanza.)

(Vuelve ARIODANTE.)

ARIODANTE
2455
¡Notable engaño!

REY
¿Qué es esto?

ARIODANTE
Que Flora y Isbella faltan
de tu palacio.

REY
¿Qué dices?

LELIO
(¡Ay, Cielo!)

ARIODANTE
Que no las hallan.

ARMINDA
¿Cómo puede ser?

ARIODANTE
Señor,
2460
mientras Lisamante anda
por tu tierra no presumas
que esté segura tu casa.
Después que vio los desdenes
de la reina Felisarda
2465
estudió mágicas artes
sólo por tomar venganza.
Isbella es su hija, y Flora
es, como sabes, su hermana.
¿Quién duda que las robó,
2470
pues de tu palacio faltan?

ARMINDA
Es, sin duda, y que este agravio
no fue de fuerzas humanas.

LELIO
Estoy sin mí.

ERGASTO
Yo sin vida.

LELIO
Invicto señor, ¿qué aguardas
2475
que no vienes a buscar
este enemigo?

ERGASTO
En las armas
descubrirán sus engaños.

REY
Vamos, que aunque tenga tantas
que venza a Circe y Medea
2480
en los montes de Tesalia,
hoy le quitaré la vida.

ERGASTO
Hoy perdí las esperanzas.

LELIO
Yo no, que nunca las tuve.

ERGASTO
¡Ay, Isbella!

LELIO
¡Ay, Flora amada!

(Sale LISAMANTE con cuatro SOLDADOS con unas máscaras negras, vestidos de vaqueros negros y plata con tocados negros.)

LISAMANTE
Redondilla
2485
Aquí habéis de estar los cuatro,
las vistas de lince atentas
como las fieras sangrientas
del romano anfiteatro.
Redondilla
No ha de llegar a esta roca,
2490
sin morir, persona alguna,
que en el mar a la fortuna
esta defensa le toca.
Redondilla
Por mis artes he sabido
que contra mí viene airado
2495
de Flora el París amado
y el Jasón aborrecido.
Redondilla
Armas traen; mas no son
con las que me han de vencer,
que aquí el humano poder
2500
no tiene jurisdicción;
Redondilla
sólo el decreto divino
que han ordenado los hados
de dos hermanos hallados
por diferente camino.
Redondilla
2505
Alerta, pues, no se mire
nadie al espejo. Mirad
que hará mi temeridad
que vuestra pena os admire.
Redondilla
Asistid con el gobierno
2510
que es justo en esta ocasión,
o si no haré que Plutón
os doble el castigo eterno.

(Salgan el REY, ARMINDA, ARIODANTE, ERGASTO y LELIO, armados con unas lanzas doradas y muchas plantas en los morriones, y levantándose un lienzo se vea la torre encantada sobre un risco y un espejo grande sobre la puerta.)

REY
Romance (tirada)
Guardada la torre está.

ARMINDA
¡Bella fábrica!

ARIODANTE
¡Famosa!

LELIO
2515
No es el fundamento vano
sobre estas pintadas rocas.

ERGASTO
¡Qué bien la mar las combate
con armonía sonora,
devanando en ellas plata
2520
con la espuma de sus olas!

LELIO
¡Ay, Cielos, dónde estará
mi Flora hermosa!

ERGASTO
¡Ay, si agora
vieran mis ojos a Isbella!

LISAMANTE
(¿Qué gente es ésta que en forma
2525
de escuadrón marcha a mi torre?
¡Alerta, infernales sombras!)
¿Quién va? ¿Quién tan atrevido
llega a este monte? ¿Quién osa
venir con armas aquí?

LELIO
2530
¿Eres tú, acaso, quien cobra
el portazgo de este paso?

LISAMANTE
¿No lo veis?

LELIO
¿Cómo te nombras?

LISAMANTE
¿Yo? Lisamante de Grecia.
Mas tú, que de mí te informas,
2535
¿quién eres?

LELIO
Quien viene a darte
la muerte por que conozcas
que son falsos los encantos
con que el infierno provocas.

LISAMANTE
Di tu nombre.

LELIO
Lelio soy.

LISAMANTE
2540
¡Matalde, sombras!

ERGASTO
No pongas
mano a la espada sin mí.

LISAMANTE
¿Qué es esto? ¿Quién me despoja
de mi fuerza y de mi ciencia?

ERGASTO
Otras que hay más poderosas.

LISAMANTE
2545
¿Sois hermanos?

LELIO
Hijos somos
del Rey de Alba.

LISAMANTE
(Huir me toca.
Toda mi torre han deshecho,
que al espejo que la adorna
se miraron. ¡Muerto soy!)

REY
2550
Ya Lisamante y sus sombras
huyen y la torre se abre.

ARMINDA
¡Qué hazaña tan vitoriosa!

(Ábrase la torre y véanse dentro con grandes galas FELISARDA, FLORA y ISBELLA, con tres bastones plateados en las manos y tres mantos de velo de plata y unas guirnaldas de flores de seda y oro, y canten dentro la música:)

TRES
Redondilla
“De coronas de diamantes
fue digno tanto valor,
2555
que así premia el niño Amor
las prendas de los amantes.”

ARMINDA
Romance (tirada)
¡Cielos, Felisarda es!

LELIO
Con ella mi hermosa Flora
en cielo la torre vuelve
2560
y con sus rayos la dora.

ERGASTO
Isbella está con las dos,
y, coronada de rosas,
parece el alba que llama
a Febo llorando aljófar.

FELISARDA
Redondilla
2565
Salgamos a recibir
a quien libertad nos dio.

REY
Felisarda, no soy yo:
sólo me debéis venir
Redondilla
con quien dignamente ha sido
2570
dueño de esta heroica hazaña;
a Arminda, que me acompaña,
lo mismo le habéis debido.
Redondilla
Los hijos del Rey albano,
que Lelio y Ergasto son,
2575
deshicieron la traición
de Lisamante tirano.

FLORA
Romance (tirada)
¡Lelio mío!

LELIO
¡Bella Flora!

ISBELLA
¡Dulce Ergasto!

ERGASTO
¡Hermosa Isbella!

FLORA
¡Cúya fuera aquesta hazaña!

ISBELLA
2580
¡Cúya aquesta hazaña fuera!

FLORA
En el palacio del Rey
nos robaron una fiesta
las sombras que en esta torre
guardando estaban la puerta;
2585
en ella habemos sabido
vuestra historia y las estrellas
de oro que el pecho os esmaltan,
porque haya cielo en la tierra.
Y así, pidiendo al Rey
2590
y a Felisarda licencia,
te doy la mano de esposa.

ISBELLA
Y lo mismo dice Isbella,
pues es tan justo que a Ergasto
premie mi amor su firmeza.

LELIO
2595
(¿Que merezco tanto bien?)

ERGASTO
(¡Que mi esperanza merezca
verse en posesión tan alta!
¡Paró Fortuna la rueda!)

REY
Bellísima Felisarda,
2600
pues es muerto el Rey de Persia,
y Lisamante, villano,
se vuelve corrido a Grecia
de haberte robado a Flora,
pido perdón, y pues ella
2605
tiene esposo, te suplico
que te merezca Bohemia
por señora y yo por dueño,
que pues Arminda desea
casarse con Ariodante,
2610
para que Ergasto, y Isbella,
Lelio y Flora, ya casados,
juntos a Albania se vuelvan,
haremos que en nuestras bodas
ellos los padrinos sean
2615
y nosotros de las suyas.

FELISARDA
Tu valor, sangre y nobleza,
me obliga, y te doy la mano.

REY
Pues publíquense las fiestas
y volvamos a palacio,
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dando fin a la comedia.