Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

LA DESDICHADA ESTEFANÍA




Texto utilizado para esta edición digital:
Menéndez Pelayo, Marcelino (ed.), “Obras de Lope de Vega”, Madrid, Atlas (BAE, CXCVIII), 1967, pp. 73-122.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES

EL REY ALFONSO
EL REY LUIS
FERNÁN RUIZ DE CASTRO
FORTÚN JIMÉNEZ
ESTEFANÍA
ISABEL
MUDARRA, lacayo
OLFOS, criado
BERMUDO
REY MIRAMAMOLÍN, moro
ZAYDE, moro
ANDELMÓN, moro
JIMENO
ZEYDÁN, moro
ALBUMASAR, moro
ALMOHADÍ, moro
RAMIRO [DE GUZMÁN]
ORDOÑO
EL CONDE DON NUÑO
[SANCHO LÁINEZ]

Acto I

Salen el rey LUIS y el rey ALFONSO, FERNÁN RUIZ DE CASTRO y FORTÚN JIMÉNEZ

Luis
Quintilla
Contento en extremo voy
de la merced recibida.

Alfonso
En obligación estoy
mientras Dios me diere vida.

Luis
5
Señor, vuestro hijo soy,
Quintilla
que con aquesto confieso
la obediencia y sujeción.

Alfonso
Aunque ser padre profeso,
por sangre, a esta obligación
10
quedo por mil causas preso.
Quintilla
Mal sin regalo os detengo,
aunque en aquesta ocasión,
ya que a recibiros vengo,
he enchanchado el corazón,
15
donde como a hijo os tengo.

Luis
Quintilla
Cuando el huésped que recibe
es pobre, cumple mostrando
la obligación en que vive;
cuando es rico, solo obrando
20
las grandezas que apercibe.
Quintilla
De estas, tantas ha mostrado
Castilla, que voy, señor,
de vuestro nombre admirado;
justamente Emperador
25
de España fuisteis llamado.
Quintilla
No creí que tal poder
teníades. ¡Cosa extraña!
Dios os deje, Alfonso, ser
rey absoluto de España;
30
Dios y vos lo habéis de hacer.
Quintilla
Dios, en ensanchar el celo
de vuestra fe contra el moro;
vos, en derribar al suelo
su imperio, y de este tesoro
35
ofrecerle el quinto al cielo,
Quintilla
que tenéis ilustre gente,
que en las fiestas ha mostrado
tal valor, que no consiente
igualdad con el pasado
40
ni fama con el presente.
Quintilla
¡Qué de ilustres caballeros!
Gobernar pueden mil mundos,
naciendo entre moros fieros;
en la edad al Cid segundos,
45
pero en el valor primeros.
Quintilla
Yo llevo bien qué contar
a mis nobles a París.

Alfonso
No tenéis vos qué envidiar,
porque vuestra flor de lis
50
cubre el suelo, ocupa el mar.
Quintilla
No he mostrado cumplimiento,
como a hijo os he tratado,
solo he mostrado contento
en verme de vos honrado,
55
aunque en este favor siento
Quintilla
que no mostráis alegría.

Luis
Voy, cual veis, en romería
a Santiago, y es razón
ir con igual devoción,
60
y es también condición mía.

Alfonso
Quintilla
No, ¡por Dios! Algo tenéis,
que cuando a alegraros vais,
aquel placer suspendéis,
y en la suspensión mostráis
65
que del gusto os ofendéis.
Quintilla
¿Cánsaos Castilla, o quedó
algo en París que os lastima?
Suegro y amigo soy yo;
quien esto postrero estima,
70
la voluntad agravió.
Quintilla
¿Qué tenéis? ¿De qué estáis triste?

Luis
Yo dijera en qué consiste
a estar solos.

Alfonso
Aquí están
dos hombres que os servirán,
75
sangre y nobleza los viste.
Quintilla
El uno, aunque es español,
se pasó a Francia a serviros;
su pecho es oro en crisol,
y solo puedo deciros
80
que es sombra de vuestro sol.
Quintilla
Con vos priva, y la privanza
es solo hacer confianza
de la verdad del que priva,
para que seguro viva
85
quien noble privado alcanza.
Quintilla
El otro, de cuya mano,
espada y rojo pavés
tiembla el morisco africano,
Fernán Ruiz de Castro es,
90
que llaman el Castellano.
Quintilla
Este, como allá con vos
Fortunio Jiménez, priva,
es mi privanza, ¡por Dios!
Si en los dos tal fuerza estriba,
95
delante habla de los dos,
Quintilla
o entrambos se salgan fuera.

Luis
Pues ahora puedo hablar,
no es bien que callando quiera
con mi silencio aumentar
100
mi pasión de esta manera.
Quintilla
Tu hija, Alfonso, me diste
en casamiento.

Alfonso
Es verdad.

Luis
Ser legítima dijiste,
igual a la majestad
105
que en Francia y sus reyes viste.

Alfonso
Quintilla
¿Quién lo duda?

Luis
Yo, que he sido
de lo contrario informado,
y que bastarda ha nacido,
Rey, y que has engañado
110
a quien no lo ha merecido.
Quintilla
Constanza, bastarda tuya,
¿me das a mí?

Alfonso
Qué, ¿a eso vienes
de Francia?

Luis
La gracia suya,
y mil naturales bienes,
115
quieren que su sangre arguya,
Quintilla
mas yo tengo información
de que es bastarda Constanza,
y entre reyes no es razón
engañar la confianza
120
ni ofender la estimación.
Quintilla
Dime, Alfonso, la verdad.

Alfonso
Constanza, Rey, sin cautela,
que no cabe en mi amistad,
es hija de Berenguela,
125
mi mujer.

Castro
¿Hay tal maldad?
Quintilla
¡Vive Dios, que si entendiera
quién de esa suerte informó
a tu Majestad, que hiciera...

Fortún
¿Cómo hablas donde estoy yo,
130
Fernán Ruiz, de esa manera?

Castro
Quintilla
Pues ¿cómo tengo de hablar?

Fortún
Sin mirarme, porque es dar
ocasión que piense el Rey
que dejé la noble ley
135
cuando la dejé de honrar,
Quintilla
y que en esto soy culpado.

Castro
Tú a ningún rey has honrado:
ni al de España antes que fueses
a Francia por intereses
140
de tu mal tenido estado,
Quintilla
ni al de Francia, pues allá
le has dicho lo que le ha hecho
venir con desprecio acá,
en que se ve que tu pecho
145
en ninguna parte está.
Quintilla
Tu mudable condición
y deseo de venganza
han hecho aquesta invención,
porque tienes esperanza
150
de la injusta posesión.
Quintilla
Y moviendo los que están
en paz a perpetua guerra,
tus malos intentos van
a ser rayo de tu tierra,
155
con otro conde Julián;
Quintilla
mas antes que seas rayo
y vuelva a tan vil desmayo
tu patria, España, infamada,
pondrá Dios en esta espada
160
la ventura de Pelayo.

Fortún
Quintilla
Ruiz de Castro, yo nací
noble en Castilla, y al Rey
que está presente serví
en defensa de la ley
165
que en la crisma recibí.
Quintilla
Antes de que España fuera
a Francia con la venera
que la cruz roja acompaña,
ayudé a ganar a España
170
y a levantar su bandera.
Quintilla
No me fui por ser traidor,
sino porque la malicia
de algún poderoso error,
derribando mi justicia,
175
oscureció mi valor.
Quintilla
Busqué rey a quien servir,
y hallele de igual poder,
y esto no puede impedir
que aquí no pueda volver,
180
pues no salí por huir.
Quintilla
Si es mal hecho, y esto ofende,
el Rey de Alfonso desciende
que sirvió en Toledo a un moro,
y esto no ofende el decoro
185
que la nobleza pretende,
Quintilla
que también Guzmán el Bueno
fue en Marruecos capitán,
y no dejó, de honor lleno,
de ser bueno y ser Guzmán,
190
por servir al Rey ajeno;
Quintilla
y en lo que toca que he sido
quien al de Francia ha informado
que la Reina no ha nacido
de reina, si lo has pensado,
195
tu pensamiento ha mentido;
Quintilla
y si lo dice tu lengua,
Castro, por la barba mientes.

Castro
La tuya vil se deslengua
porque, dos reyes presentes,
200
no se conozca tu mengua,
Quintilla
pero recibe este guante,
y al Rey de Castilla pido
campo.

Alfonso
En causa semejante
no os puede ser concedido,
205
y estando otro Rey delante,
Quintilla
y, Ruiz de Castro, advertid
que no me enojo con vos,
agradecido a la lid
que vencí, después de Dios,
210
por ser vos el adalid,
Quintilla
que si otro que vos no fuera...

Castro
Señor, volved por mi honor,
porque si de vos no espera
remedio, podré, señor,
215
cobrarle de otra manera;
Quintilla
y ansí al rey de Francia pido
campo en su tierra.

Luis
No puede
ser en París concedido
lo que en Burgos no concede
220
Rey a quien habéis servido.

Castro
Quintilla
Pues, Fortunio, en Fez te espero;
ni a España ni a Francia quiero,
ni a Navarra ni Aragón.
Muestra en aquesta ocasión
225
si eres noble caballero,
Quintilla
que si no tienes valor
y vas a África esta vez
para volver por tu honor,
pondré carteles en Fez
230
y quedarás por traidor.

Fortún
Quintilla
Vámonos juntos; espera.

Castro
Nunca voy con mi enemigo.

Vanse.

Alfonso
Teneos, no salgáis fuera.

Fortún
Gran señor...

Alfonso
Teneos digo.

Fortún
235
Señor, mi honor considera.

Luis
Quintilla
Vos no quedáis agraviado,
Fortunio, que no habéis sido
quien del caso me ha informado,
ni él pudo ser desmentido
240
por solo habello pensado.
Quintilla
Acierta su Majestad
en no daros libertad
para que salgáis con él.
Enviad, señor, por él,
245
no salga de la ciudad.

Fortún
Quintilla
Pues ¿quedo yo bien ansí?

Alfonso
Basta, Fortunio, que el Rey
lo diga.

Luis
Hiciérala aquí,
si en esto no hubiera ley.
250
Corra el agravio por mí.

Alfonso
Quintilla
Vos quedáis bien satisfecho;
y para que el Rey lo quede
de la verdad de mi pecho
(que a quien soy faltar no puede
255
en este ni en otro hecho),
Quintilla
quiero que este caso entienda
y la verdad del engaño.

Luis
No hay cosa que yo pretenda
como el cierto desengaño
260
de mi amada y dulce prenda.
Quintilla
Señor, dadme este contento,
porque sepa yo que ha sido
legítimo el casamiento.

Alfonso
Dadme, Luis, atento oído.

Luis
265
Ya os escucho.

Alfonso
Estadme atento.
Endecasílabos sueltos (tirada)
De Berenguela, mi mujer primera,
tuve tres hijos y una hija sola:
Sancho, el mayor; Fernando y don García,
y Constanza, Isabel, que todo es uno.
270
Por dicha, equivocándose los nombres,
piensan que os engañé, Rey cristianísimo,
y que por daros a Isabel, mi hija,
os he dado a Constanza; o por ventura,
piensan que os he casado con la bella
275
y hermosa Estefanía, a quien ahora
veréis para más prueba de este engaño.

Luis
Pues ¿quién es esta bella Estefanía?

Alfonso
Una hija que tuve en una dama
tan buena como yo, porque fue nieta
280
del conde Alvar González el de Castro,
sobrino de aquel Cid honor del mundo,
y de doña Mencía Ansurez, hija
del valeroso conde Pedro Ansurez.
Así que Estefanía bien pudiera
285
casar con cualquier príncipe del mundo,
que lo que le faltó de ser legítima,
suple su gran belleza y alto ingenio,
acompañado de virtudes raras.
Esta es la hija que bastarda tengo,
290
y no Constanza, Rey, que si os la diera,
¿no encubriera el engaño que descubro
por interés humano?

Luis
Echarme quiero
a vuestros pies.

Alfonso
Teneos, señor. ¿Qué es esto?
No más, que habéis de ver por vuestros ojos
295
a Estefanía. Partid, Fortún, delante,
a la puerta seglar de aquel convento
decid que esté esperándonos.

Luis
Pues ¡cómo!
¿Es religiosa ya?

Alfonso
No ha profesado,
ni aun tengo pensamiento que lo sea,
300
mas pretendo excusar con aquel hábito
pretensiones de nobles de mi reino,
que me la piden, ya por ser mis deudos,
ya por servicios que me han hecho en guerras.

Luis
Vámosla a ver, que me holgaré en extremo.

Alfonso
305
Eslo de discreción y de hermosura.

Luis
Quiera Dios que le imite en la ventura.

Vanse. Salen FERNÁN RUIZ DE CASTRO, y ESTEFANÍA de monja, e ISABEL, esclava.

Estefanía
Redondilla
¿Al fin te partes a Fez?

Castro
¡Qué quieres! Ya es honra mía.

Estefanía
¿Honra?

Castro
Bella Estefanía,
310
venció el honor esta vez.
Redondilla
Pasiones son naturales,
iras y amor y el honor,
incita mucho el furor
en las personas Reales.
Redondilla
315
Como es rayo acelerado,
del amor no me acordé,
mas después que en mí torné,
Dios sabe si me ha pesado.
Redondilla
Pártome a Fez a esperar
320
a ese cobarde traidor.

Estefanía
Quien ha estimado tu amor,
sabrá tu honor estimar.
Redondilla
Parte, animoso Fernando,
mi fe será la que fue,
325
pero mira en Fez la fe
con que te quedo esperando,
Redondilla
que no quiero detenerte
porque te conozco ya.

Castro
Pienso que el cielo querrá,
330
señora, que vuelva a verte,
Redondilla
y tengo a dicha mi afrenta,
pues por ella he merecido
haber de tu boca oído
que mi honor corre a tu cuenta.
Redondilla
335
Solo pido, si es que tiene
fuerza en muerte o en partida
la palabra prometida,
que mientras tu esclavo viene
Redondilla
del cautiverio de Fez,
340
no el Rey ni otro no sea parte
para de esta fe mudarte.

Estefanía
A Dios pongo por Jüez,
Redondilla
Fernando, de la fe mía;
parte seguro, y advierte
345
que no hay poder en la muerte
ni tienen los tiempos día
Redondilla
en que de esta fe me olvide
ni del pasado concierto,
porque un amor, cuando es cierto,
350
con ningún otro se mide.

Sale FORTÚN JIMÉNEZ.

Fortún
Redondilla
El Rey me manda avisarte
que el rey de Francia viene a verte.
Ruiz de Castro, ¿de esta suerte
con la Infanta vengo a hallarte?
Redondilla
355
¡Tú aquí! ¿De dónde o por qué?
¿Es esta la valentía?

Castro
¡Ay, tan gran desdicha mía!
Respeto y honor, ¿qué haré?
Redondilla
Honra, ¿qué me aconsejáis?
360
¿Mataré aqueste traidor?
Qué, ¿no respondéis, honor?
Si lo sois, cobarde andáis.
Redondilla
Dime, Fortún mal nacido,
¿sabes que soy aquel hombre,
365
cuyo valeroso nombre
es del África temido?
Redondilla
¿Sabes que en toda Castilla...?

Estefanía
Fernando, ¿estando yo aquí...?

Castro
Pues por eso tengo así
370
en la vaina la cuchilla,
Redondilla
que, ¡vive el cielo, que has sido,
cuando tal causa me dan
como el ángel de Abraham,
que la mano me ha tenido!
Redondilla
375
Porque si no, ya no hubiera,
aunque el mismo Rey llegara,
cabello en aquella cara,
que por el aire no fuera.
Redondilla
A Fernán Ruiz, a un hombre
380
que llaman el Castellano,
¿osas ofender, villano?

Fortún
Ya sabes que ese es tu nombre,
Redondilla
y que estando desmentido,
y el desafío aplazado,
385
ni quedas desagraviado,
ni de ti quedo ofendido.
Redondilla
El cabello de mi cara,
que hiciera en tu mano, fío,
lo que el Cid con el Judío,
390
que muerto resucitara.

Castro
Redondilla
¿Qué es esto, Fortún? ¿No miras
que está aquí el sol partido,
y que si campo te pido
y como vil te retiras,
Redondilla
395
pediré licencia al sol,
y que, con su rayo eterno,
te arrojaré hasta el infierno
con este brazo español?
Redondilla
Si es porque está en medio el cielo
400
y las estrellas hermosas,
a convertir poderosas
la esfera del fuego en hielo,
Redondilla
mira que podrás hacer
que pierda al cielo el respeto,
405
que no hay agravio discreto
ni firme cielo en mujer;
Redondilla
y te asiré, ¡por Dios vivo!,
no en túmulo de alabastro
ni con el Cid (que soy Castro
410
y entre mil reyes me escribo),
Redondilla
sino cual Hércules fiero,
que la piel revuelta al brazo,
haré que el menor pedazo
estrelle el cielo primero.

Fortún
Redondilla
415
Si ese cielo que respetas
no estuviera entre los dos,
trocaras vieras ¡por Dios!
la fábula que interpretas,
Redondilla
que al Hércules arrogante
420
yo le arrojara de modo,
que pasara el cielo todo,
si hay lugar más adelante.

Mete mano a la espada, y CASTRO empuña la suya.

Estefanía
Redondilla
Quedo, Fortún, poco a poco,
Fernando.

Isabel
Los Reyes vienen.

Salen los REYES.

Alfonso
425
Los dos son.

Luis
Espadas tienen.

Alfonso
¿Qué es esto, Castro? ¿Estás loco?
Redondilla
¿Aquí tu furia paró?
¿Esta es la Fez a que fuiste?
Campo al monasterio hiciste.

Castro
430
Siempre soy culpado yo.
Redondilla
¡Por Dios, que pagas muy bien
los servicios recibidos,
a mis mayores debidos
y a mis hazañas también!
Redondilla
435
Pues a fe que en casos tales
no heredas de tus mayores
el defender los traidores
y el ofender los leales.
Redondilla
Delante del rey Luis,
440
Alfonso, decirte puedo,
que de León a Toledo,
que es lo más en que vivís,
Redondilla
debéis, Reyes castellanos,
a mis nobles ascendientes
445
el coronar vuestras frentes
con el laurel de sus manos.
Redondilla
Los Castros, sangre del Cid,
¿tratas de esa suerte ya?
Cuando ganaste a Alcalá,
450
Atienza y Almohacid,
Redondilla
¿no dijiste en voces altas:
“Castro, pariente y amigo,
todo lo venzo contigo,
todo lo pierdo si faltas”?
Redondilla
455
Pues ¿cómo ansí me desprecias?
Pero Fortunio es mejor,
que desciende de un traidor,
y tú a los traidores precias.
Redondilla
Sangre tienes de Vellido.
460
¿Qué miras? Verdad te hablo.
Guárdate de otro venablo,
que es cobarde y mal nacido.
Redondilla
Que si aquí empuñé la espada,
fue porque él la sacó aquí,
465
después que un ángel que vi,
la tuvo un poco envainada,
Redondilla
cuyo respeto me ha hecho
salir de mi condición,
mas pues ya las tuyas son
470
fiar de iguales tu pecho,
Redondilla
en el África le espero,
que hoy me parto a Gibraltar,
que pienso por Ceuta entrar,
y en Fez ver si es caballero,
Redondilla
475
que a estas puertas le ofrezco
la lengua con que amenaza,
como cabeza de caza,
si la victoria merezco,
Redondilla
que con esa misma daga
480
la he de clavar y escribir.
Así el hablar y el mentir,
traidor Fortunio, se paga.

Vase.

Alfonso
Redondilla
Prendedle.

Fortún
Dejadle un poco,
en tanto que le castigo.

Luis
485
Detente, Fortunio amigo.

Fortún
Voy a castigar un loco.

Luis
Redondilla
Es mi gusto que te esperes.

Alfonso
¿Qué es aquesto, Estefanía?

Estefanía
A despedirse venía.
490
Señor, de esto no te alteres,
Redondilla
que es deudo, como tú sabes,
de mi madre doña Sancha.

Alfonso
Rey, el corazón ensancha;
salgan las sospechas graves.
Redondilla
495
Esta es aquella de quien
te dijeron en París...

Estefanía
Cristianísimo Luis,
que el cielo prospere en bien,
Redondilla
dame esos pies generosos.

Luis
500
Cuñada, el pecho y los brazos,
lazos que deshacen lazos
de cuidados temerosos.
Redondilla
Mucho me alegro de veros,
la fama vencéis, ¡por Dios!

Estefanía
505
Rey sois; recibo de vos
mercedes.

Luis
No hay qué ofreceros,
Redondilla
que como el alma lleváis,
no dejáis que daros pueda
quien tan solo y pobre queda
510
después que vos le miráis.
Redondilla
Aunque Constanza, mi esposa,
Rey, tenga más calidad,
ojalá tu Majestad
me diera esta prenda hermosa,
Redondilla
515
que yo holgara del engaño,
mas pues ya no puede ser,
una merced me has de hacer
por último desengaño,
Redondilla
que es dársela en casamiento
520
a Fortún, que me ha obligado,
servido y acompañado,
y tiene merecimiento.

Alfonso
Redondilla
Fortún es gran caballero,
mas responda Estefanía.

Estefanía
525
Señor, la ventura es mía,
mas venza Fortún primero
Redondilla
de Fernando el desafío,
que no me he de hallar mañana
sin marido.

Luis
Cosa es llana
530
que, a cuenta del honor mío,
Redondilla
puede Fortunio quedarse
en Castilla con su honor.

Estefanía
Si le retó de traidor,
¿de qué puede asegurarse?
Redondilla
535
Sepa Vuestra Majestad
que los castellanos fueros
son los que a los caballeros
dan honor y autoridad.
Redondilla
Arias Gonzalo ofreció
540
tres hijos a tantos daños,
y él se armó de setenta años,
y a la campaña salió.
Redondilla
Los condes de Carrïón
murieron en estacado,
545
y Ruy Velázquez, retado,
pagó su infame traición.
Redondilla
Ningún retado en Castilla
tiene honor. Fortunio salga
con aquella espada hidalga,
550
del África maravilla,
Redondilla
que cuando le haya vencido,
aquí para suya estoy.

Fortún
Bien dice; al África voy.
Que me des licencia pido,
Redondilla
555
que pues dijo que yo había
informado al Rey tan mal,
y en su Reina natural
presumido bastardía,
Redondilla
no cumpliré con mi honor
560
sin hacer el desafío.

Alfonso
Pues que ya es con gusto mío,
en Burgos será mejor.
Redondilla
Llamen a Fernando luego.

Luis
Quiero hablar a mi cuñada.

Fortún
565
Por verme ya en la estacada,
me estoy consumiendo en fuego.

Vanse todos, y queda ISABEL sola.

Isabel
Octava real
Si merecen los altos pensamientos
y las empresas dignas de memoria
honroso nombre, penetrad los vientos,
570
atrevidos principios de mi gloria.
No compiten ansí los elementos,
como para llevar de amor victoria
mis imaginaciones, mas no bastan,
que los deseos su rigor contrastan.
Octava real
575
¿Quién dirá que una esclava a Fortún quiera,
caballero de sangre tan altiva,
y por tan altos imposibles muera,
que ausente de él, con esperanzas viva?
Cautiva fui del Rey en la frontera,
580
y de Fortún en Burgos soy cautiva;
diez años ha que le miré, y diez años
que vive mi esperanza en sus engaños.
Octava real
Fuese a Francia, y pensé que la distancia
mudara la firmeza de mi pecho,
585
pero después que aquí volvió de Francia,
mayor estrago en mi sentido ha hecho.
Mi perdición estimo por ganancia,
que en los daños de amor está el provecho.
Yo moriré, pero alabarme puedo,
590
que victoriosa de mis penas quedo.

Sale MUDARRA, lacayo.

Mudarra
Octava real
Túrbense los discordes elementos,
desencájese el cielo de sus quicios,
tiendan las alas por el mar los vientos,
rómpanse los celestes frontispicios,
595
a mi desdicha y mi dolor atentos;
dejen todas las cosas sus oficios,
pues me llevan a tierras tan extrañas,
y se queda Isabel con mis entrañas.
Octava real
Entren los ríos a sorber las trojes,
600
bajen jaras de amor haciendo rajas,
lenguas de puerco y mano de relojes,
y canillas de piernas, y tinajas;
tírenme balas, bolos, troncos, bojes,
bancos, varas, ballestas y barajas,
605
pues voy donde no hay vino ni castañas,
y se queda Isabel con mis entrañas.
Octava real
Arrebócese el sol por cuatro meses,
póngase luto la redonda luna,
rásguese Marte, y muerte sus arneses,
610
por quien se meta monja la fortuna;
cómanse de langosta nuestras mieses,
dáñese el vino en su primera cuna,
pues me llevan a Fez a jugar cañas,
y se queda Isabel con mis entrañas.

Isabel
Octava real
615
Mudarra, ¿qué es aquesto?

Mudarra
¿Quién me nombra?
¿Quién me consuela en tanta desventura?

Isabel
Tu Isabel, prenda mía.

Mudarra
¡Oh, bella alfombra,
donde puso su estrado la hermosura!
¡Oh, bello sol con quien el sol es sombra,
620
primavera de abril, tronco y verdura
de mi afligido espíritu!

Isabel
¿Qué tienes,
que tan enamorado y tierno vienes?

Mudarra
Octava real
¿No has sabido, Isabel, cómo se parte
Fernán Ruiz de Castro a Fez ahora,
625
y que se va con él tu Durandarte?
¿Aún no sabe estas nuevas tu señora?

Isabel
Ya de su ausencia él mismo le dio parte.

Mudarra
¿Quiérele bien?

Isabel
Presumo que le adora,
y que ha de hacer notable sentimiento.

Mudarra
630
Y a ti, ¿cómo te va de pensamiento?

Isabel
Octava real
Que temo de esta ausencia tu mudanza.

Mudarra
Si fuera yo mujer, no pongas duda,
que quien busca firmeza el viento alcanza,
porque a cualquiera vendaval se muda.

Isabel
635
Pues ten de mí segura confianza
de que obligada a lo que debo acuda.

Mudarra
¿Quiéresme bien?, por vida de tus ojos.

Isabel
Tú solo eres la paz de mis enojos.
Octava real
No quiere la amorosa madre tanto
640
al hijo que le cuelga de los pechos,
al agua el triste enfermo, el gozo al llanto,
ni a la lluvia los ásperos barbechos;
al puro sol el tenebroso manto,
las aves a los nidos en sus techos,
645
amor la paz, las hierbas al rocío,
cuanto te quiero yo, lacayo mío.

Mudarra
Octava real
No quiere tanto el avariento al oro,
los divinos poetas sus concetos,
el Alcorán de su Mahoma el moro,
650
el abuelo caduco a tiernos nietos,
el botón al ojal, la vaca al toro,
a sus mismos donaires los discretos,
la doncella guardosa su alcancía,
cuanto te quiero yo, perrona mía.

Isabel
Octava real
655
¿Cuándo se va Fernán Ruiz de Castro?

Mudarra
Las postas dejó en casa, y puestas botas,
aquel Fernán González de alabastro.
¿Qué mandas para Fez, reina de sotas?
Haz cuenta que a cincuenta naves lastro
660
de alfombras, alquiceles y marlotas,
y que te traigo media Berbería,
y es poco para ti, perrenga mía.

Isabel
Octava real
Vete con Dios, y abrázame.

Mudarra
Una prenda
te quiero dar.

Isabel
Y yo a llorar comienzo.

Mudarra
665
Este para la vuelta se encomienda
a tus manos. Jabóname este lienzo.

Dale un pañuelo muy sucio.

Isabel
¿Este anjeo?

Mudarra
Mi amor quiero que entienda.

Isabel
¡Jesús, aun de tocarle me avergüenzo!

Mudarra
Mis prendas son de dura, mi amor fuerte.

Isabel
670
No te verán mis ojos hasta verte.

Vanse. Salen ALBUMASAR, moro viejo, y delante ANDELMÓN, vestido de moro pobre, como cautivo.

Andelmón
Quintilla
¿No me dirás qué me quieres
con tanta importunación?
¿Sabes quién soy?

Albumasar
Sé quién eres.

Andelmón
De mi baja condición,
675
sabio Albumasar, ¿qué infieres?

Albumasar
Quintilla
¿Sabes que astrólogo soy,
no solo en Fez y Marruecos,
conocido donde estoy,
mas que a España, con los ecos
680
de mi nombre, fama doy?

Andelmón
Quintilla
Sé que si alguno ha nacido
que sepa esa incierta ciencia,
tú solo en el mundo has sido,
y que la antigua experiencia
685
has puesto en eterno olvido.
Quintilla
Sé que de esferas, planetas,
cielos y otros movimientos,
sabes las causas secretas,
y que nuestros nacimientos
690
por su ascendente interpretas;
Quintilla
mas si soy un pobre ollero,
que me sustento del barro,
¿de mí que infieres?

Albumasar
Infiero
el soldado más bizarro
695
y el más galán caballero.
Quintilla
¡Oh, si del sol entendieras,
y de Júpiter el bien
que por su respeto esperas!
¡Tú has de ser rey!

Andelmón
¿Rey también?
700
¿Qué dices? ¿Hablas de veras?

Albumasar
Quintilla
Ven acá. Cuando del barro
que tratas, si quieres haces
un grande o pequeño jarro,
tal ensanchas, tal deshaces,
705
tal es pobre, tal bizarro.
Quintilla
¿No consideras que Alá,
ansí con el barro está,
de que a todos nos fabrica,
pues una materia aplica,
710
y diversas formas da?
Quintilla
Todos están de almas llenos,
ya en concavidad angosta,
ya en más escondidos senos
que no le tienen más costa
715
que el barro, cuál más, cuál menos.
Quintilla
A ti para rey te ha hecho
en la rueda de su mano,
que, aunque vaso vil y estrecho,
ya su poder soberano
720
puso gran alma en tu pecho.
Quintilla
Rey de África serás,
a España con gente irás;
tu frente espera un laurel,
que en todas las hojas de él,
725
un reino, Andelmón, pondrás.

Andelmón
Quintilla
Dame tus pies.

Albumasar
Solo a uno,
que es Alá, por justas leyes.

Andelmón
A ti después, si hay alguno.

Albumasar
Tente, Andelmón, que los reyes
730
no han de humillarse a ninguno.
Quintilla
Vete a tu oficio, que viene
gente.

Andelmón
Voyme, y ruego a Alá
acerque el bien que previene,
por darte, si me la da,
735
todo lo mejor que tiene,
Quintilla
que sin duda será acierto
porque, cuando de mis vasos
miraba el suelo cubierto,
iba yo con grandes pasos,
740
glorioso de aquel concierto,
Quintilla
y decía: “Aquestos son
mis vasallos, y han de ser
algún día un escuadrón
que al África han de poner,
745
y aun a España, en sujeción.”
Quintilla
Al vaso que grande vía,
“Este es General”, decía,
haciendo a los más pequeños
capitanes y dueños
750
de la humilde infantería.
Quintilla
Sin esto, lo que me cuentas,
muchas noches lo he soñado.

Albumasar
Parte y sigue lo que intentas.

Andelmón
Póngame el cielo en mi estado.

Albumasar
755
Lo que serás representas.

Vase ANDELMÓN, y salen ZAYDE, ALMOHADÍ y ZEYDÁN.

Almohadí
Terceto
¿Quién puede ya sufrir tanta insolencia,
como la de este bárbaro cobarde?

Zayde
Villana, que no hidalga, es la paciencia.

Zeydán
Terceto
Oh, claro Albumasar, que Alá te guarde.

Albumasar
760
Del Miramamolín vendréis quejosos.

Almohadí
Como es posible que tu ciencia tarde,
Terceto
revuelve, Albumasar, los poderosos
efectos de tu ciencia, y di si es cierto
lo que intentan mis brazos belicosos.
Terceto
765
¿Has hablado a Andelmón?

Albumasar
Haced concierto
cómo matar al Rey, que ya él lo sabe.

Almohadí
¿Muestra valor?

Albumasar
Valor tiene encubierto.
Terceto
Admírame de ver el rostro grave
que me mostraba siendo un pobre ollero,
770
aunque el agradecer blando y süave;
Terceto
no lo dudéis, tan fuerte caballero
no ha de tener el África, o me engaña
el cielo todo, en cuyo curso espero.
Terceto
Este ha de ser el que, pasando a España,
775
en Córdoba renueve la mezquita,
ganando la ciudad que el Betis baña;
Terceto
este ha de ser...

Almohadí
Detente, que me incita,
Albumasar, el odio y la venganza.
Deja de hablar, las armas solicita.

Albumasar
Terceto
780
Valiente Almohadí, ten esperanza
que de tu nombre habrá, por mil edades,
memoria en cuanto el sol su curso alcanza;
Terceto
llamaranse los moros almohades,
de tu nombre, los fuertes africanos
785
que a España ganarán tantas ciudades.
Terceto
Tomad todos las armas en las manos,
haced rey a Andelmón, el de Fez muera;
pasad el mar, cubrid los montes canos,
Terceto
corónese de Ceuta la ribera
790
de naves altas, con que tiemble Europa,
que vuestro yugo temerosa espera.

Zayde
Terceto
Pongamos la Real corona y ropa
a nuestro Rey primero, y vamos luego
donde, llevando la fortuna en popa,
Terceto
795
al Miramamolín pongamos fuego.

Zeydán
¿Qué señas llevaremos para el día,
para que no se acuda en tropel ciego?

Almohadí
Terceto
Sea la seña, por opinión mía,
si una caja de guerra se tocare.
800
Vámosle a hablar.

Albumasar
Almohadí, confía
si el cielo no se muda.

Almohadí
Alá me ampare.

Vanse. Salen FERNÁN RUIZ DE CASTRO y MUDARRA.

Castro
Redondilla
Más he sentido la posta,
Mudarra, hasta Gibraltar,
que los peligros del mar.

Mudarra
805
Yo hasta aquí, desde la costa,
Redondilla
tres leguas de mar que encierra
de Gibraltar el Estrecho,
no me han afligido el pecho
como esta fragosa tierra.
Redondilla
810
¡Oh, que llevo que contar
de Tetuán!

Castro
De sus moros,
trajes, caballos, tesoros,
fértil tierra, estrecho mar.

Mudarra
Redondilla
Que no, señor...

Castro
Pues ¿de qué?

Mudarra
815
De la tierra de las monas,
que andaban como personas,
cuál trepando y cuál en pie.

Castro
Redondilla
Tras el agua que has pasado,
¿aún no está templado el vino?

Mudarra
820
A fe que es este camino
para quedar bien templado.
Redondilla
¡No me llevaras a Francia
o Flandes, donde le hiciera
brindis a España, y bebiera
825
en bacanal consonancia,
Redondilla
y no a esta mora campiña,
que algún demonio gobierna,
donde no hay una taberna
ni se descubre una viña!
Redondilla
830
¿Aquí quieres pelear?
¿Con qué ánimo has de salir?
Dijérasmelo al partir;
embarcara en Gibraltar
Redondilla
cuatro cueros de Jerez,
835
con que no solo vencieras
a Fortunio, mas te hicieras
rey de Marruecos y Fez.
Redondilla
¿Esta es África, a esta llaman
la tierra de Tetuán?
840
¿Aquí por monas se van?
¡Vive Dios, que a España infaman!
Redondilla
¿No era mejor ir a Coca,
a San Martín y Alaejos,
a cazar monazos viejos
845
y cueros hasta la boca,
Redondilla
y no aquí, donde se bebe
agua como mulas?

Castro
Calla,
que si de aquesta batalla
sale mi honor como debe,
Redondilla
850
y a España me vuelve Dios,
a este ayuno haremos fiesta.

Mudarra
Desdichada tierra es esta;
todo es romadizo y tos,
Redondilla
destilaciones y flemas.

Castro
855
El Rey sale, vuelve en ti,
que habemos de estar aquí...

Mudarra
Con mil reumas y postemas.

Castro
Redondilla
Con reverencia y respeto,
porque el Miramamolín
860
es rey de África en fin.

Mudarra
Desde ahora le prometo
Redondilla
una mona a Estefanía
y otra pequeña a Isabel.

Castro
Mira que viene con él
865
lo mejor de Berbería.

Mudarra
Redondilla
La mejor mona será
que se haya jamás tomado.

Castro
Parécese tu cuidado
al que Fortunio me da.

Salen el rey MIRAMAMOLÍN, y ALMOHADÍ, y ZEYDÁN, y ZAYDE, y ALBUMASAR.

Rey
Redondilla
870
¿Qué es de gallarda persona?

Albumasar
Grandezas me cuentan de él.

Mudarra
¡Lo que se holgara Isabel
de que yo tome una mona!

Castro
Redondilla
Dame tus pies, gran señor.

Rey
875
Cristiano, seas bien venido.
¿Qué es lo que me pides?

Castro
Pido
a tu Majestad favor.

Rey
Redondilla
¿De dónde eres?

Castro
De Castilla;
tuve con un caballero
880
palabras, y aunque su fuero...

Mudarra
Con cadena y con traílla,
Redondilla
irá lindamente atada.

Castro
Obliga al Rey, mi señor,
a dar campo al retador
885
y asegurar la estacada.
Redondilla
Por pasión me le han negado,
y así te hago jüez
de mi agravio, porque a Fez
le traigo desafiado,
Redondilla
890
seguro de que darás
campo a un Castro castellano.

Rey
Ya te conozco, cristiano,
en alta opinión estás;
Redondilla
los Castro sois descendientes
895
de los reyes.

Mudarra
Una mona
alegrará a una persona
que tenga el alma en los dientes.
Redondilla
¡Vive Dios, que he de tomalla
por donde pudiere asilla!

Rey
900
Y ¿vendrá desde Castilla
este hidalgo a la batalla?

Castro
Redondilla
Vendrá si tiene valor.
Yo, según fuero de España,
con salir a la campaña
905
cumplo con mi honor, señor.
Redondilla
Dadme licencia que ponga
carteles de desafío,
porque así el agravio mío
armas y fuerzas disponga,
Redondilla
910
que fío de mi contrario
que estará dentro de Fez.

Rey
Si, fuera de ser jüez,
a tu intento es necesario
Redondilla
guarda o seguro, aquí estoy.

Castro
915
Merced espero de ti.
¿Voy con tu licencia?

Rey
Sí.

Castro
Pues, con tu licencia voy.
Redondilla
Ea, Mudarra, esto es hecho,
licencia dio a mi persona.

Mudarra
920
¿Para llevar una mona?

Castro
Que estas borracho sospecho.
Redondilla
Necio, ¿sabes lo que emprendo?
Corre, búscame una caja.

Mudarra
De pesadumbres ataja,
925
que todo tu intento entiendo;
Redondilla
sin caja la llevaré
con una cadena buena.

Castro
Merecieras la cadena,
como esclavo, puesta al pie.
Redondilla
930
Caja de guerra te digo.

Mudarra
Espantarase de oílla.

Castro
¡Que viniese de Castilla
acompañado contigo!
Redondilla
Ven por aquí, majadero.

Mudarra
935
Si no la llevare bien,
quéjate.

Castro
¡Miren a quien
traje a Fez por escudero!

Vanse los dos.

Rey
Redondilla
Gallardo es este cristiano.

Zeydán
Es Castro.

Rey
¡Gentil presencia!

Zayde
940
En Burgos, por excelencia,
le llaman el Castellano.

Rey
Redondilla
Deseo su buen suceso.
¿Díjote a ti la ocasión
del desafío?

Zayde
Allá son
945
por cosas de poco peso.

Rey
Redondilla
¿En competencia acaso
de alguna dama?

Zayde
No sé,
siempre este Fernando fue
de sus secretos escaso.
Redondilla
950
Allá le traté en España.
¡Desdichado del contrario!
Gran valor es necesario
para emprender esta hazaña,
Redondilla
porque Ruiz de Castro es hombre
955
con quien destetan allá
los niños.

Rey
Y suena acá
la excelencia de su nombre.
Redondilla
¿Querrame servir a mí
si le trata mal su Rey?

Almohadí
960
Defiende tanto su ley
que será imposible el sí,
Redondilla
mas yo le he de hablar, que el sol
no ha visto mejor soldado.

Rey
Estimaré que a mi lado
965
asista un Castro español.

Vanse. Sale FERNÁN DE CASTRO, y MUDARRA con una caja de guerra.

Castro
Endecasílabos sueltos (tirada)
Aquí puedes, Mudarra, echar el bando
en tanto que yo fijo los carteles.

Mudarra
Fija en aquesa calle tres o cuatro
en tanto que comienzo.

Castro
Toca.

Mudarra
Escucha.
Fernán Ruiz de Castro a Fortunio Jiménez desafía en campo, de aquí a un mes desde este bando, juez y fiador de que es seguro el Miramamolín, señor de África.

Toca caja, y van saliendo, cada uno de por sí. ALBUMASAR, ALMOHADÍ, ZAYDE y ZEYDÁN.

Albumasar
970
La caja y señal sin duda es esta.

Zayde
Si es esta la señal, ¿qué concertamos?

Almohadí
Caja, y en Fez... Nuestro concierto llega.

Zeydán
Al arma tocan, los amigos vienen.

Sale ANDELMÓN, vestido de rey.

Andelmón
¿Qué es esto, amigos, es ya tiempo?

Albumasar
El cielo,
975
Andelmón generoso, te prospere.

Andelmón
¿Qué caja es esta?

Albumasar
Calla, que un cristiano
la toca.

Andelmón
Di, español, ¿qué caja es esta?

Castro
Un desafío es, no tengáis miedo,
que el Rey me dio licencia que fijase
980
unos carteles.

Almohadí
Todo ha sido engaño,
mas ya que estamos juntos, ¿qué haremos?
Que pues se ha conocido nuestro intento
a la conjuración contra el Rey hecha,
no nos volvamos, generosos moros,
985
sin acabar la empresa comenzada.

Zayde
¡Al arma, pues!

Zeydán
¡Al arma, al arma, y muera
el Miramamolín!

Andelmón
¿Quién vive?

Todos
¡Viva
nuestro rey Andelmón!

Castro
Extraño caso.
Mudarra, defendamos su persona.

Mudarra
990
¿Mas que me voy a España sin la mona?


Acto II

Sale el rey ALFONSO, FORTÚN JIMÉNEZ y acompañamiento.

Alfonso
Quintilla
Mucho me he holgado de verte;
seas, Fortún, bien venido.

Fortún
He tenido a buena suerte
haber con mi honor cumplido
995
sin dar a Castro la muerte.
Quintilla
Luego que el francés se fue,
partí, señor, a Lisboa,
de ella a Ceuta me embarqué,
dando al mar la herrada proa
1000
de una tartana que hallé.
Quintilla
Cuando de Ceuta salía
supe cómo Fez se ardía
de un rebelión o motín,
en que el Miramamolín
1005
fue muerto a traición un día.
Quintilla
Con dos mil guardas, las puertas
cerradas y defendidas,
jamás me fueron abiertas,
y han costado tantas vidas,
1010
que hay seis mil personas muertas.
Quintilla
Un cierto moro, Almohadí,
fue autor de este rebelión,
según en Tánger oí,
con otros de su nación
1015
que le ayudaban allí.
Quintilla
Juntos, de varias ciudades,
llámanse los almohades;
un astrólogo los guía,
que extiende su monarquía
1020
a las futuras edades.
Quintilla
Han hecho rey a Andelmón,
hijo de un humilde ollero,
aunque de gran corazón,
altivo, gallardo y fiero,
1025
dispuesto a cualquier traición.
Quintilla
Han hecho, en fin, Rey de barro,
por hacelle más bizarro
contra tu carro español,
porque ha jurado que el sol
1030
no tiene seguro el carro.
Quintilla
Diez mil hombres en campaña,
y más ocho mil caballos,
quiere poner contra España;
junta, Alfonso, tus vasallos,
1035
no salgan con esta hazaña,
Quintilla
que si pasan, y se alaba
esta nación almohadí
que esta flecha es tu aljaba,
vendrá mayor mal por ti
1040
que a Rodrigo por la Cava.

Alfonso
Quintilla
De tu venida y la suya,
Fortún, tengo gran contento,
y espero en Dios que destruya
mi mano su atrevimiento,
1045
porque mi poder se arguya.
Quintilla
Venga el bárbaro, y con él
los villanos almohades,
que con su intento cruel
hallarán por mil edades
1050
memoria, y de mí por él.
Quintilla
Mas no será grande exceso
quebrar este Rey de barro,
ni llevar, aunque vil peso,
al que al sol le quita el carro,
1055
en el de mis triunfos preso.
Quintilla
Tú has cumplido con tu honor;
llámenme a mi hija luego,
hoy la empleo en tu valor.

Fortún
Quedaré de su sol ciego,
1060
no la merezco, señor;
Quintilla
mas si de este bajo suelo
a tal grandeza me subes
de mi humilde amor y celo,
a sus rayos haré nubes,
1065
y mirarela con velo.

Alfonso
Quintilla
Venga con Real vestido,
deje el hábito y entienda
que desde hoy tiene marido,
y tú, que llevas la prenda
1070
de más valor que he tenido.
Quintilla
Jacob a José quería,
por ser hijo de Raquel,
más que a los hijos de Lía,
que amándole amaba en él
1075
lo que de ella en él se vía.
Quintilla
Yo, de mi Sancha contemplo
en Estefanía un dechado,
un retrato, un alto ejemplo.

Fortún
Haz cuenta que has fabricado
1080
para su imagen un templo:
Quintilla
las puertas serán mis ojos,
el altar será mi pecho,
ara el alma, a los despojos
más bellos que el cielo ha hecho,
1085
para paz de mis enojos.
Quintilla
No volveré a Francia más;
compras un esclavo en mí.

Sale ESTEFANÍA de dama, y ORDOÑO e ISABEL.

Ordoño
¿Sabes que a casarte vas?

Estefanía
Ya sé, Ordoño, que nací
1090
para no tener jamás
Quintilla
sola una hora de alegría.

Fortún
Aquí viene Estefanía.

Alfonso
Esta es mi hija, Fortún,
no de la plebe común,
1095
sino toda sangre mía.
Quintilla
La torre de Mormojón,
Castromocho y Palenzuela,
con ella tu dote son.
Llamen luego a Ordoño Vela
1100
que les dé la bendición.
Quintilla
¿Para qué tan triste vienes?

Estefanía
Tengo ocasión.

Alfonso
¿Tú de qué?
Responde, ¿en qué te detienes?

Estefanía
Señor, ¿qué responderé,
1105
cuando casada me tienes?
Quintilla
Eres padre y Majestad;
la fuerza y la voluntad
son tuyas.

Alfonso
¡Esto es vergüenza!
Todo quiero que lo venza
1110
tu amor y mi autoridad;
Quintilla
ven donde tu esposo hables,
que es un grande caballero.

Estefanía
Mis desdichas son notables;
tarde, Ruiz de Castro, muero.
1115
¡Oh, tiempos siempre mudables,
Quintilla
lo que adoro me quitáis,
lo que aborrezco me dais!

Isabel
Mis deseos se han cumplido
siendo Fortún su marido.
1120
Hoy, cielo, de gracia estáis,
Quintilla
que al fin si con ella casa,
y dándole yo ocasión,
[...]
mereceré el afición
1125
de este fuego que me abrasa,
Quintilla
que hay hombre que de su hermosa
mujer cansado, en su esclava
pone los ojos. Dichosa
mi suerte; hoy mi pena acaba.

Estefanía
1130
¡Que soy de un bárbaro esposa!
Quintilla
¡Que me pierde el más galán,
el más fuerte y más valiente,
y que a un villano me dan!

Fortún
Aunque en la ocasión presente
1135
ciegos mis ojos están,
Quintilla
bellísima Estefanía,
mira mis dichas contenta,
que el bien que el cielo me envía,
desde hoy corre por su cuenta,
1140
no por la tuya y la mía.
Quintilla
Del mundo quisiera ser
hoy absoluto señor;
mas si puede merecer
cualquier imposible amor
1145
más que el humano poder,
Quintilla
con él te merezco yo.
¿No me hablas?

Alfonso
Aún no es tiempo.

Estefanía
Ved lo que el cielo me dio
por no venir Castro a tiempo.
1150
Yo diré sí; el alma no.

Salen FERNÁN RUIZ DE CASTRO y MUDARRA, de moro gracioso.

Mudarra
Redondilla
¿Para qué me has puesto ansí?

Castro
Para engañar a mi bien,
y poder mejor también
pedirle albricias de mí.

Mudarra
Redondilla
1155
¿Osaré en la portería
hablar de aquesta manera?

Castro
No, mas pregunta acá fuera
por la bella Estefanía.
Redondilla
Dile que un moro de Fez
1160
trae nuevas del de Castro.

Mudarra
Parezco moro del Rastro,
ya voy temiendo la nuez,
Redondilla
que de tales invenciones
suele salir, con razón,
1165
el echar la bendición,
al pueblo con los talones.
Redondilla
Ya que Dios nos escapó
de la tierra de las monas,
y salvas nuestras personas
1170
de tanto moro sacó,
Redondilla
que fue mucho en su motín
no dejar también las vidas.
¿No fuera mejor?

Castro
No impidas,
Mudarra amigo, este fin.
Redondilla
1175
Mira si hay a quien preguntes,
y déjate de invenciones,
que no es bien que a mis razones
esos disparates juntes.

Mudarra
Redondilla
¿Moros en un monasterio,
1180
y yo con tan mal adorno?

Castro
Llega, acaba.

Mudarra
Aquí está el torno.

Castro
Sí estará, que no es misterio.

Mudarra
Redondilla
¡Oh, torno, en quien cada día
se hilan tantos recados,
1185
se tejen tantos enfados
y tanta filatería!
Redondilla
¿Posible es que a veros torno?
Tórnome loco de hablaros;
¡vive Dios, que he de abrazaros!
Va a abrazar el torno y dan un golpe dentro.
1190
¡Ay!

Castro
¿Qué es esto?

Mudarra
Anduvo el torno,
Redondilla
y hame dado un bofetón
que estrellas me hizo ver.

Castro
Abrazo debió de ser.

Mudarra
¿Así los brazos son?
Redondilla
1195
Más bien es que así sacuda
con fuerza tan cautelosa
al hombre que besa cosa
que por momentos se muda.
Redondilla
Deo gracias.

Castro
Necio, ¿qué dices?

Mudarra
1200
Guardo a este torno el decoro.

Castro
Pues ¿Deo gracias, siendo moro?
¿No ves que te contradices?

Mudarra
Redondilla
Pues ¿qué tengo de decir?
¿Mahoma?

Castro
Apártate allá.

Mudarra
1205
Deo gracias, ¿quién está acá?

Castro
Por fuerza me haces reír.

Mudarra
Redondilla
¿Están las monjas en casa?

Castro
Necio, ¿habían de estar fuera?

Dentro.

[Voz dentro]
Deo gracias.

Castro
¿Es la tornera?

Mudarra
1210
La tornera, o la que amasa.
Redondilla
Ello se habla por tramoya,
ello es voz de cerbatana,
sea Catalina o Juana,
o el laberinto de Troya.
Redondilla
1215
Suplico vaya vusted
a la celda, o vaya al coro,
y diga que está aquí un moro
que quiere hablar en la red
Redondilla
a la señora... ¿No entiende?

[Voz dentro]
1220
¡Jesús! No le entiendo bien,
¿moros aquí? Diga a quien...

Mudarra
¿Ves que del nombre se ofende?

Castro
Redondilla
Dile a quién.

Mudarra
No son tan moros,
que si hay algún vivo allá
1225
y quieren meterlo acá,
no lo metan en sus poros;
Redondilla
y ansí Dios le dé salud,
que con algún panecillo
traiga siquiera un cuartillo,
1230
que está muy flaco el laúd.

[Voz dentro]
Redondilla
No se da limosna aquí.

Castro
¡Maldígate Dios, amén!
¿Vino pides que te den,
y vienes vestido ansí?

Mudarra
Redondilla
1235
Señor, cada uno pide
aquello que ha menester.

Castro
Hoy un moro quiere ver
la Infanta que aquí reside,
Redondilla
que trae unas cartas. Vaya,
1240
y llámela, por su vida.

[Voz dentro]
Ya de este convento es ida.

Castro
¡Ida! La voz me desmaya.
Redondilla
¿Adónde, o cómo, señora?

[Voz dentro]
Casola el Rey.

Castro
¡Ay de mí!

Mudarra
1245
¿Era malo el vino aquí
para esforzarnos ahora?

Castro
Redondilla
¿Quién, señora, es su marido?

[Voz dentro]
Fortún Jiménez se llama.

Castro
¡Qué viento para mi llama
1250
de aquella boca ha salido!

Mudarra
Redondilla
Igual le pedía yo.

Castro
Agua traeré de mis ojos;
venciome, pues los despojos
de la victoria llevó.
Romance (tirada)
1255
¿Qué más bien puede alcanzar
un villano que se ausenta,
si no hay luna tan mudable
como una mujer?

Mudarra
Ya empieza.

Castro
¡Muerto soy, matome el Rey!
1260
Llorad, esperanzas muertas.
¡Maldiga Dios los traidores
que a los reyes aconsejan!
De ti no me quejo, Alfonso,
plega a Dios que rey te vea
1265
de toda el Andalucía,
de Zaragoza y Valencia.
Llamárante Emperador
por tus hazañas y letras,
y mejor por tus virtudes,
1270
que entonces los reyes reinan.
Mas ¿qué diré de la ingrata,
si por Fortunio me deja?
Pero si no fue culpado,
¿qué importa que no lo sea?
1275
Que es ver la amada prenda
prenda gozar del enemigo, grande afrenta.
Mudarra, ¿sabes acaso
de mis sentidos?

Mudarra
Quisiera,
mas preguntarelo al torno,
1280
podrá ser que allá lo sepan,
que lo que aquí no se sabe,
menos se sabe allá fuera.
Deo gracias, señora mía,
¿han visto allá por sus celdas
1285
los sentidos de mi amo,
en la noria o en la huerta?
Que si buscaran los míos,
dijera que en la bodega,
que allí se me pierden siempre.

Castro
1290
¡Que esto los cielos consientan!
¡Que se case Estefanía,
que aquel villano la lleva,
que la goce entre sus brazos,
que ella le regala y besa!

Mudarra
1295
¡Extraños sois los amantes
filosofando quimeras!
¿Qué sirve desmenuzar
las cosas con tanta fuerza?
¿No es mejor imaginar
1300
que se enfada ya de verla,
que le agrada otra mujer,
porque alegran cosas nuevas;
que ha visto ya sus defectos,
que verla siempre en la mesa
1305
y en la cama le da enfado;
que la posesión desprecia,
que no estar alambicado
el seso con tanta fuerza,
haciendo mil notomías:
1310
si la besa o no la besa,
si la goza o no la goza,
si se llega o no se llega,
si se junta o no se junta,
si se acerca o no se acerca?

Castro
1315
¡Ay, Mudarra, que es amor
envidia, y la envidia ciega!
Por la fantasía mira
lo que imagina y desea;
llega el pincel del temor,
1320
y pinta lo que sospecha
en el lienzo del sentido,
blanco de flechas diversas;
de Angélica y de Medoro,
pinta la historia sin verla,
1325
que es ver la amada prenda
gozar del enemigo, grande afrenta.
¡Oh, nunca tuviera amor!
¡Oh, nunca noble naciera
para que este desafío
1330
no ocasionara mi ofensa!
¡Ay, mudable Estefanía!
Por tus papeles quisiera
obligarte a mi servicio,
ya que negaste las deudas!
1335
Pero también negarás
la firma, si ves en ella
más amores que razones,
más falsedades que letras.
A hablar voy al Rey, Mudarra.
1340
Hoy me pierdo.

Mudarra
Aguarda, espera.

Castro
Quitarte quiero ese traje.
¡Ansí pudiera mi pena!
Afrentar quiero a Fortún,
si es posible que ya pueda,
1345
honrado de Estefanía,
y yo, sin honra y sin ella,
que es ver la amada prenda
gozar del enemigo, grande afrenta.

Vase.

Mudarra
¿Si se habrá Isabel casado
1350
con aquella carta vieja
de Ramiro, mi enemigo?
¡Más mal hay en el aldea!
¡Oh, perra, vive el dios Baco,
con sus parras y sus cepas,
1355
que te he de arañar la cara
con unas martas flamencas!
Para ti, por Tetuán
anduve a caza una siesta
de la más honrada mona
1360
que se ha cazado en su tierra;
para ti vine vestido,
para alegrar tus orejas,
de arambeles de Mahoma,
y tiritaña turquesca;
1365
para ti corrí la posta
en el caballo Babieca,
más colorado el envés
que salmón partido en ruedas.
¡Muera Isabel! No es justo que una perra
1370
lama a Ramiro, y a Mudarra muerda!

Vase. Salen el rey ALFONSO, y ESTEFANÍA, y FORTÚN, y ORDOÑO y acompañamiento de boda, e ISABEL.

Alfonso
Redondilla
Alza el rostro, que no es justo
que muestres tanta tristeza.

Fortún
¿Posible es que tal belleza
da el cielo a tanto disgusto?
Redondilla
1375
Mas tenéis mucha razón
de sentir el bajo empleo,
no viendo de mi deseo
cuáles los méritos son,
Redondilla
que reparando en los míos,
1380
no es mucho que triste estéis.

Estefanía
Los que vos, señor, tenéis,
antes me pusieron bríos.
Redondilla
Es mi condición ansí,
nunca más alegre estoy.

Fortún
1385
Culpa a mis desdichas doy.

Estefanía
De esas hay hartas en mí.
Redondilla
¿Posible es que ahora tengo
de dar la mano a este hombre,
cuando de solo su nombre
1390
tal miedo y enojo tengo?
Redondilla
¡Cómo! ¿Que podré quebrar
la palabra a mi Fernando?

Sale RAMIRO DE GUZMÁN.

Ramiro
A la puerta está aguardando
Fernán Ruiz.

Estefanía
Déjale entrar.

Alfonso
Redondilla
1395
Quedo, ¿qué decís?

Estefanía
Señor,
Fernán Ruiz el Castellano,
dicen que es mi primo hermano
y de tu reino el mejor.
Redondilla
En día que yo me caso,
1400
hónreme un Castro tan bueno.

Alfonso
Estoy de saber ajeno
la disensión de aquel caso.

Fortún
Redondilla
¿Qué hay que saber? Yo partí
a Fez, y si en Fez no entré,
1405
culpa de las guardas fue;
ya con mi voto cumplí.
Redondilla
Entre Fernando, pues gusta
mi esposa, y dé su razón.

Estefanía
Tu esposa no, ni lo son
1410
aquellos que amor no ajusta.
Redondilla
Entre Fernando, señor;
no me case sin oír.

Alfonso
Entre.

Ramiro
Vóyselo a decir.

Fortún
Yo voy de mal en peor.

Salen FERNANDO RUIZ DE CASTRO y MUDARRA.

Castro
Romance (tirada)
1415
Del Rey abajo, cualquiera
que dijere que ha cumplido
Fortún Jiménez el reto,
y las palabras que dijo
delante del Rey francés,
1420
cuando de Santiago vino,
miente por la barba, miente
desde una vez hasta cinco.
Yo esperé, desde que el sol
sobre los muros moriscos
1425
de Tarudante y Marruecos
tendió sus rayos divinos,
hasta que en los suyos pobres
le vieron los indios ricos,
un día a Fortún Jiménez,
1430
en Fez, pero a Fez no vino.
Traigo de su nuevo Rey,
de sus alcaides y amigos,
diez firmas que lo confirman,
y a Mudarra por testigo.
1435
Y si contra la verdad
que digo, y que siempre digo...

Fortún
Fernán Ruiz, poco a poco,
con mi honor tengo cumplido.
Llegué a Fez, no pude entrar,
1440
testigos hay fidedignos;
cuanto más, que a tiempo estamos.

Alfonso
No prosigas.

Fortún
Perdón pido.

Castro
Basta, Alfonso, que no solo
me impides que en desafío
1445
cobre el honor que mis padres,
difuntos en tu servicio,
para servirte me dieron,
ni muchos que has recibido
de esta mano y de esta espada,
1450
me pagas, siendo tú el mismo
que en las guerras y en las paces
tantas veces los has visto,
sino que gustas de dar
a mis propios enemigos
1455
lo que es razón que me dieras,
pues lo tengo merecido,
por quien soy, que soy su dueño,
por mis hechos, que son míos.

Alfonso
¿Qué dices?

Castro
Que a Estefanía
1460
habrá seis años que sirvo,
y se la das a Fortún
porque el de Francia lo quiso.
¿Es mejor Fortún que yo?
¿Cuándo Fortún ha tenido
1465
pensamiento de agradarte?

Alfonso
Castro, hubiérameslo dicho;
hija, yo pongo en tu gusto,
por fin de este desafío,
la elección de estos dos nobles;
1470
al tuyo escoge marido,
no te quejes de mi fuerza.

Estefanía
Señor, si queda a mi arbitrio,
confieso mi obligación,
que quiero a Fernando digo.

Alfonso
1475
Pues alto, dale la mano.

Fortún
¡Ah, castro, pierdo el sentido!

Alfonso
Advierte, Fortún Jiménez,
que he hecho lo que he podido,
mas como suelen decir,
1480
Fortuna lo que ha querido.
Vamos, hijo.

Vanse, y quedan FORTÚN, ISABEL y MUDARRA.

Isabel
¡Ay de mí!
Perdiose el remedio mío
a vista de mi esperanza.
Ya no es Fortún su marido,
1485
mas yo haré tales enredos
que goce lo que he querido.
Mujer soy.

Mudarra
¡Ah, mi señora!
¿No me escucha? ¿Qué la digo?

Isabel
¿Es Mudarra?

Mudarra
¿No me ve
1490
con mis botas de camino?
Pues a fe que más de un ciego
holgara de haberme visto.

Isabel
No me puedo detener.
¿Vienes bueno?

Mudarra
A tu servicio.

Isabel
1495
¿Qué me has traído de allá?

Mudarra
Todo es monas; traigo un mico.

Isabel
Será entre la carne y cuero.

Mudarra
No, sino un perrito lindo.

Isabel
Esta noche quiero hablarte.

Mudarra
1500
¿A qué hora?

Isabel
Entre cuatro y cinco.

Mudarra
¿Ladraré por señas?

Isabel
No.

Mudarra
¿Por qué?

Isabel
No ladran los jimios.

Mudarra
¿Qué seña haré?

Isabel
Rebuznar.

Mudarra
Ya te entiendo, daré un silbo.

Vanse, y queda FORTÚN solo.

Fortún
1505
Basta que me dijo el Rey:
“Yo he hecho lo que he podido.”
No puedo del Rey quejarme,
quejareme de mí mismo;
ni de mí será razón,
1510
honrado mi intento ha sido.
Al cielo llegué, y subí,
mas si he llegado y caído,
yo he hecho lo que he podido,
Fortuna lo que ha querido.
1515
La conquista fue imposible
de quien fue Faetón altivo,
retrocedieron los astros,
y la elección se deshizo;
en lo más alto me vi,
1520
del sol me llamaron hijo,
pero llegando, y caído,
yo he hecho lo que he podido,
Fortuna lo que ha querido.

Sale ISABEL.

Isabel
Quintilla
Mi señora, arrepentida,
1525
Fortún, de haberse casado,
ya de Fernando ofendida,
me envía a hablarte.

Fortún
Hoy has dado
luz al alma, al pecho vida.
Quintilla
Mas ¿cómo puede volver
1530
su palabra atrás?

Isabel
No vuelve,
porque ya no puede ser,
mas en querer se resuelve
a quien no es razón querer.
Quintilla
El casarse ya es forzoso,
1535
mas dice que si la quieres
en dulce trato amoroso,
gozarás de los placeres
de amor, que hoy rinde a su esposo,
Quintilla
que no faltará lugar,
1540
y ella buscará ocasión
en la que la puedas gozar.

Fortún
¿Esto es verdad, o es traición?
Castro me quiere matar.
Quintilla
Ven acá, Isabel, por Dios,
1545
¿habéis hablado las dos
o es enredo de Fernando?

Isabel
Tu esperanza estás dudando.
¡Ay de quien la pone en vos!
Quintilla
Si eres noble, contradice
1550
a la nobleza el temor;
yo con esto satisface.
No lo dice mi señor,
que mi señora lo dice,
Quintilla
que si él matarte quisiera,
1555
cara a cara lo emprendiera,
sin querer interponer
la infamia de su mujer.
Queda para necio.

Fortún
Espera,
Quintilla
espera, Isabel; advierte
1560
que el querer asegurarme
no es el temor de la muerte.

Isabel
¿Qué disculpa puedes darme,
que a satisfacerme acierte?
Quintilla
Pensé que me hubieras dado
1565
un diamante que valiera,
Fortunio, más que tu estado,
y eso respondes.

Fortún
Espera.

Isabel
No eres amante ni honrado;
Quintilla
yo lo diré a mi señora
1570
que no te quiera, cobarde.

Fortún
¿Pues es mucho, amiga, ahora
que en darte crédito tarde,
si tú dices que me adora
Quintilla
una mujer que me deja
1575
por quien la goza?

Isabel
¿No sabes
que estiman lo que se aleja,
y siempre se muestran graves
con quien de su amor se queja?
Quintilla
Si supieras que es mujer
1580
supieras que no hay mudanza
que iguales su proceder;
desprecian quien las alcanza.

Fortún
¿Pues tan presto puede ser?
Quintilla
¿Aún no le ha dado la mano,
1585
y ya le desprecia ansí?

Isabel
Es su pecho tan liviano,
que ya se muere por ti.

Fortún
¡Oh, monstruo de viento vano!
Quintilla
¡Oh, siempre loca hermosura!
1590
Aquí apenas me desprecia,
y ya gozarme procura.
En mujer hermosa y necia,
¿cuál honra estuvo segura?
Quintilla
¡Hoy caerás, Luzbel hermoso,
1595
del cielo de tu favor!

Isabel
Fortunio está sospechoso,
pero ya pierde el temor.
¡Victoria, amor cauteloso!
Quintilla
Sácame bien de este enredo,
1600
que si asegurarme puedo,
y este engaño efecto alcanza
confesaré en un tu alabanza
lo que obligada te quedo.
Quintilla
Pide, Fortún, cualquier cosa
1605
de su vestido o tocado,
de poco precio o costosa.

Fortún
Su liviandad me ha espantado,
pensión de mujer hermosa.
Quintilla
Pídele por cortesía
1610
de su cabello un cordón,
y di que señale día
en que goce la ocasión,
y yo conozca que es mía,
Quintilla
que con aqueste favor
1615
y estas cartas de seguro,
será el remedio mejor.

Isabel
Tú verás lo que procuro;
vencida de un loco amor,
Quintilla
concertaré que la veas
1620
para en pasando las bodas,
y que este cordón poseas.

Fortún
Si estas vistas acomodas,
mi dueño quiero que seas.

Isabel
Quintilla
No dudes de que tendrás
1625
la ocasión por el cabello.

Fortún
Tendrela si me la das.

Isabel
Veraste enlazado en ello,
y libre en ello, que es más.

Fortún
Quintilla
Vivirá tu nombre en mí,
1630
más que en bronce ni alabastro.

Isabel
Para servirte nací.

Fortún
(Hoy me vengo, Ruiz de Castro.)

Isabel
(Fortún, hoy gozo de ti.)

Suena ruido, y sale FERNÁN RUIZ DE CASTRO y el rey ALFONSO; sacan a ESTEFANÍA desmayada entre los dos. Salen RAMIRO DE GUZMÁN, el conde DON NUÑO y ORDOÑO.

Castro
Octava real
¡Desgracia grande! Ten aquesa mano

Alfonso
1635
¿Cómo cayó?

Castro
No sé, desgracia ha sido.
¡Un jarro de agua!

Alfonso
Llámala.

Castro
Es en vano.

Don Nuño
Con extraños azares ha salido.

Alfonso
¡Caer en lo más raso, en lo más llano!

Castro
Siente, mi bien, si tienes ya sentido,
1640
que me tienes sin él.

Estefanía
¡Válgame el cielo!

Castro
La mano es nieve, y convirtiose en hielo.

Alfonso
Octava real
Al salir de la iglesia...

Ramiro
El agua viene.

Trae RAMIRO el agua.

Castro
Dadme, Ramiro de Guzmán, el vaso.
Bebe, mi bien.

Alfonso
Mejores pulsos tiene.

Ramiro
1645
Él ha sido, ¡por Dios! extraño caso.

Ordoño
Es propio de una fiesta muy solene
un mal suceso, un lastimoso caso.

Don Nuño
De sí misma parece que ha caído.

Castro
Ella cayó, mas yo perdí el sentido.

Alfonso
Octava real
1650
Hija, ¿no hablas?

Estefanía
Ya, señor, me siento
para hablarte y servirte.

Alfonso
No he pensado
que hiciera amor jamás el sentimiento
que el tuyo a mis entrañas ha causado.
Sancho, mi hijo, en cuyo nacimiento
1655
alegre le llamaron Deseado,
ni Constanza, Fernando y don García,
no igualan a tu amor, Estefanía;
Octava real
quiérote más que a todos.

Estefanía
Si estuviera
muerta, tanto favor me diera la vida.

Castro
1660
Esta es mi casa, y ojalá que fuera
el alcázar de Creso y del rey Mida;
no está de mármol, como yo quisiera,
ni de oro puro en láminas vestida,
ni la adornan los jaspes orientales,
1665
pórfidos, alabastros y cristales.
Octava real
Solo tiene la puerta esos blasones
y en este campo azul esos roeles,
ganados en contrarios escuadrones,
y despojos de bárbaros crueles;
1670
yo he ganado los más de los pendones
que sirven a las puertas de laureles,
y todo es poco siendo Estefanía
laurel más digno de la frente mía.

Estefanía
Octava real
La casa para mí, querido esposo,
1675
será mayor alcázar que el de Tebas,
honrado de apellido tan famoso,
de Hércules nuevo y de victorias nuevas.

Alfonso
Basta ser jaula de un león famoso
que ha hecho entre los moros tantas pruebas.
1680
Entrad los dos donde os gocéis mil años.

Hacen que se van a entrar, y suena ruido como que se cae la casa.

Castro
¡Válgame el cielo!

Estefanía
Agüeros son extraños.

Castro
Octava real
¡Válgame Dios, qué extraña desventura!

Ramiro
Sin duda que la casa se ha caído.

Alfonso
Ramiro, antes de entrar, será ventura...

Castro
1685
Gran parte de mi gente habrá cogido.

Don Nuño
Un hombre de entre el polvo se apresura
hacia nosotros.

Ramiro
¡Venturoso ha sido!

Ordoño
A Mudarra parece, mas la tierra
parece que le encubre y vivo entierra.

Sale MUDARRA.

Mudarra
Redondilla
1690
Tente, señor, ¿dónde vas?

Castro
¿Quién es?

Mudarra
¿No me has conocido?

Castro
Es Mudarra. ¿Estás herido?

Mudarra
Casa vieja, nunca más.
Redondilla
Apenas, señor, salía
1695
de aquel cuarto de los Castros,
que en mármoles y alabastros
aún es necio quien se fía,
Redondilla
cuando crujiendo sus techos,
como cuando truena el cielo,
1700
vino su máquina al suelo,
sus artesones deshechos.

Castro
Redondilla
¿Ha muerto alguno?

Mudarra
A Tristán,
a Fabio, Alberto y Leonido
hoy de la tierra he salido
1705
como salió el padre Adán,
Redondilla
de polvo me hizo Dios,
de polvo me vuelve a hacer.

Ramiro
Si tarda, os viene a coger,
sin duda alguna, a los dos.
Redondilla
1710
¿Por qué ese cuarto mandaste
que aderezase Tristán?

Alfonso
Malas sospechas me dan.

Ordoño
Pienso que esta junta erraste.

Estefanía
Redondilla
Ya todo me atemoriza;
1715
en triste punto nací.

Mudarra
Hoy ha sido para mí
el Miércoles de Ceniza.
Redondilla
Yo vi una tapia caer,
que me dijo, y luego cierra:
1720
“Acuérdate que eres tierra
y en tierra te has de volver”
Redondilla
Y, ¡vive Dios! si no corro
y dejo capa y espada,
que fuera tan polvo y nada,
1725
que de sepultura ahorro.

Don Nuño
Redondilla
Suplico a tu Majestad
se sirva, aunque es indecente,
de que yo los aposente
en esta necesidad;
Redondilla
1730
que mi casa es la más cerca.

Alfonso
Nuño, haréisme gran placer.

Castro
Algo me ha de suceder.

Estefanía
Algún daño se me acerca.

Don Nuño
Redondilla
Veníos, señores, conmigo.

Castro
1735
Nuño, hacéisme gran merced.

Don Nuño
Que soy, Fernando, creed,
muy de veras vuestro amigo.

Vanse ESTEFANÍA, CASTRO y DON NUÑO.

Mudarra
Redondilla
Alguna buena oración
he rezado esta mañana,
1740
mas era cosa muy llana
librarme de esta ocasión.
Redondilla
No hay que tener sobresalto.
Lo que a mí me ha de coger,
bodegas diz que han de ser,
1745
que no aposentos en alto.
Redondilla
“Dios te libre, me decía
mi abuelo, y ¡qué bueno era!,
de amor de mujer ramera,
sereno de noche fría,
Redondilla
1750
sol que membrillos madura,
fuelles de amigo soplón,
de cuchillada a traición
y de casa mal segura”.

Vase.

Ramiro
Endecasílabos sueltos (tirada)
No temas que suceda lo que dices,
1755
que estas son cosas naturales todas.

Alfonso
Ramiro, ¡plega a Dios! Pero, en efecto,
si contra nuestra fe santa no fuera
creer agüeros, diera a todo crédito,
mas estas cosas son muy naturales.

Dentro SANCHO LÁINEZ.

Sancho
1760
Tened aquesas postas, que ya vuelvo.

Ramiro
Sancho Láinez vuelve.

Alfonso
¿Cuál, Ramiro?

Ramiro
El fronterizo de Jaén y Córdoba.

Sancho
Deme tu Majestad los pies.

Alfonso
¡Oh, Sancho!
¿Cómo venís? ¿Qué hay de la frontera?

Sancho
1765
¡Gran mal, señor!

Alfonso
¿Gran mal? ¿De qué manera?

Sancho
Romance (tirada)
Los bandos almoradíes,
y los moros almohades,
pudieron cerco a marruecos,
a Azamor y Tarudante;
1770
murió el Miramamolín,
llamado Almohadí-Abén-Zayde;
pusieron en su lugar
a Aldemón, hijo de Tarfe,
hombre humilde, que era ollero
1775
como su abuelo y su padre,
de un astrólogo movido
para hazaña semejante.
Como en España tenían
las almohades tanta parte,
1780
un almohadí, que en su secta
era tenido por ángel,
le insistió con mil enredos
para que a España pasase
y los destruyese a todos,
1785
saqueando sus ciudades.
Juntó su gente Andelmón,
y con ciento y cuatro naves,
cuarenta mil moros puso
sobre Gibraltar y Cádiz;
1790
ganolas, ganó a Jerez,
de donde a Sevilla parte,
que, aunque de moros, tenía
muchos cristianos muzárabes;
huyó su santo arzobispo
1795
Armigolo, y el docto padre
Clemente, y otros varones
fueron, esperando, mártires.
No hay lengua para decir
de este ollero las crueldades,
1800
pero basta que te diga
que es ya su orgullo tan grande,
que ha jurado de venir
a castilla, y de ella echarte,
para que, como Pelayo,
1805
en las Asturias te guardes.
Traen un perdón...

Alfonso
Detente,
Sancho, y no temas que pasen
de los muros de Jaén
sin que Alfonso los ataje
1810
no temeré si es de acero,
de hierro ni de diamante,
y ¿temeré un Rey de barro
y que de la tierra sale?
Ya sabe España que soy
1815
azote de sus alarbes;
yo juntaré gente luego
y nombraré capitanes.

Ramiro
Aquí tienes a Ramiro
de Guzmán, y ya tú sabes
1820
de qué manera te sirven
los caballeros Guzmanes.

Alfonso
¿Nombraré a don Nuño Osorio
por general, o al Alcaide
de Toledo?

Sancho
1825
A Ruiz de Castro,
gran señor, agravio haces.

Alfonso
Es muy recién desposado,
mas mientras de Asturias bajen
de Galicia y de León,
1830
nobles, caballos e infantes,
se habrán pasado las bodas.

Sancho
El cielo, señor, te guarde
para que de España arrojes
los bárbaros almohades.


Acto III

Fortún
Redondilla
1835
Años de amor, que pasáis
ligeros por nuestras vidas,
a nuestra esperanza asidas.
Decid dónde me lleváis.
Redondilla
Dando crédito a una esclava,
1840
puse los ojos en ti,
ángel, cuando yo lo fui
de quien libertad gozaba.
Redondilla
Gozaba y la gozaré,
que ansí me lo ha prometido
1845
cartas suyas he tenido
con que asegura mi fe.
Redondilla
Olfos...

Olfos
Señor...

Fortún
¿Traes la escala?

Olfos
¿Había de venir sin ella?

Fortún
Quedo. De mi prenda bella
1850
los pasos oigo en la sala.
Redondilla
Por aquí me viene a hablar.

ISABEL a la ventana.

Isabel
¿Es Fortún?

Fortún
Tu esclavo soy.

Isabel
El bien venido te doy,
mas no te puedo abrazar.

Fortún
Redondilla
1855
Tus cartas me han engañado.
Dime, hermosa Estefanía,
¿no escribiste que sería
de tus brazos regalado,
Redondilla
y que luego me partiese?

Isabel
1860
No niego lo que escribí,
mas hay gente por aquí
y temo que nos oyese.
Redondilla
¿Traes la escala?

Fortún
Aquí la tiene
Olfos, fuerte como el Cid.

Isabel
1865
Pues por el jardín subid
mientras el aurora viene,
Redondilla
que allí, con la oscuridad,
de nadie seré sentida.

Salen BERMUDO y JIMENO.

Bermudo
Debo, Jimeno, la vida
1870
a Ruy de Castro.

Jimeno
Es verdad;
Redondilla
desde niño te crió
y te sacó de tu tierra.

Bermudo
A Córdoba fue a la guerra,
y su casa me encargó,
Redondilla
1875
pero, aunque no hay qué temer,
estas noches he sentido
en este jardín ruïdo.

Jimeno
Tus celos deben de ser,
Redondilla
que es un ángel mi señora,
1880
y esté en continua oración
por Ruiz de Castro.

Bermudo
Hay razón
para estar celoso ahora.
Redondilla
Jimeno, nunca porfíes
ni desafíes a alguno
1885
ni fíes de hombre ninguno,
ni de alguna mujer fíes.
Redondilla
Porfiar es necedad;
desafiar, muerte justa;
fiar, confianza injusta,
1890
y en la mujer, libertad.
Redondilla
Mi señora Estefanía
es ángel, pero es mujer
que suele a veces caer
de su propia jerarquía.

Jimeno
Redondilla
1895
Antes creeré que en el cielo
hay árboles, y en la tierra
estrellas, vida en la guerra,
luz en la noche, fuego en el hielo,
Redondilla
que crea que mi señora
1900
ha hecho tal liviandad.
Yo sé bien su honestidad
y que a Ruiz de Castro adora.

Bermudo
Redondilla
Jimeno, amor es demonio,
siempre acomete a lo bueno.
1905
¡Ay, Dios!

Jimeno
¿Qué has visto?

Bermudo
Jimeno,
¿qué más claro testimonio?
Redondilla
Dos hombres he visto allí.

Jimeno
Y aun el uno hablando está.
¡Válgame Dios! ¿Qué será?

Bermudo
1910
Será lo que yo temí.
Redondilla
Envuelta en aquel manteo
que suele traer de día
en la huerta Estefanía,
en la ventana la veo.

Jimeno
Redondilla
1915
¿Sin luz la ves?

Bermudo
Luz me dan,
Jimeno, los pasamanos,
que lo que tocan las manos,
los más ciegos los verán.
Redondilla
¡Ay del honor cuando sale
1920
en manteo de mujer!
¿Qué defensa puede hacer,
si de ninguna se vale?

Jimeno
Redondilla
Bien dices, porque si son
armas de su honestidad,
1925
los vestidos liviandad
arguyen.

Bermudo
¡Fuera traición!

Jimeno
Redondilla
¿Qué hemos de hacer?

Bermudo
Escuchar.

Fortún
Dime, hermosa Estefanía,
¿para qué aguardas al día
1930
pudiéndome remediar?
Redondilla
Baja, mi bien, al jardín;
hablemos solos y juntos,
no pongas mi amor en puntos,
que en un punto está su fin.

Isabel
Redondilla
1935
Ahora bien, entra, que yo
bajo, de tu amor rendida.

Fortún
Olfos...

Olfos
Señor...

Fortún
Hoy mi vida
con mi venganza llegó.
Redondilla
Entra, tendrasme la escala;
1940
por el jardín saltaré,
que ya Estefanía se fue.

Olfos
¿Qué dicha a la tuya iguala?
Redondilla
Hoy gozas de la mujer
más bella que hay en Castilla.

Fortún
1945
Es mujer, no es maravilla,
que todo pasa en su ser.

Vanse los dos.

Bermudo
Redondilla
Al jardín la escala pone.

Jimeno
Al honor de Castro di.

Bermudo
¡Ay, Dios, si estuviera aquí!
1950
Pero sea el rey, perdone,
Redondilla
que le he de matar.

Jimeno
Detente,
no alborotes el jardín,
que es hija del Rey, en fin,
y estando su dueño ausente.
Redondilla
1955
Que a mil honrados maridos,
lágrimas de las mujeres
suelen trocar en placeres
aquellos gustos perdidos.
Redondilla
Si algo quieres, cuando venga
1960
díselo con discreción,
para que su ejecución
remedio o castigo tenga.
Redondilla
Reniega de voluntades
que en una cama se acuestan,
1965
que allí las mentiras cuestan
a peso de las verdades.
Redondilla
No hagas tal disparate,
que te costará la vida.

Bermudo
Jimén, ¿qué más bien perdida
1970
que cuando aqueste me mate?
Redondilla
Pero ven, porque, en efeto,
se puede tener por loco
quien tiene el consejo en poco,
de un hombre amigo y discreto.

Vanse. Salen FERNÁN RUIZ DE CASTRO y MUDARRA.

Mudarra
Redondilla
1975
Ya, con apuntar el día,
las torres de Burgos veo.

Castro
También ha visto el deseo
la luz de mi Estefanía.

Mudarra
Redondilla
La de la iglesia mayor
1980
se ve por aquestos cerros.

Castro
Ya rompió el amor los hierros
con esta fuerza de amor.
Redondilla
No osaba pedir licencia;
al Rey, al fin, la pedí,
1985
viéndome acabar así
con el pesar de una ausencia.
Redondilla
No entendí que me la diera
si la nueva no llegara
de su parto.

Mudarra
Cosa clara.

Castro
1990
¡Quién en sus brazos la viera!
Redondilla
De su partida nació
su parto con mil dolores,
porque a los partos de amores,
parto ninguno igualó.

Mudarra
Redondilla
1995
Ya desea ver, señor,
tu hijo, y de Alfonso el nieto.

Castro
¿Qué tengo un hijo, en efecto,
nieto de un Emperador?

Mudarra
Redondilla
Si eres Castro, ¿qué te espantas?
2000
Por justas y antiguas leyes,
casáis con hijas de reyes.
Yo he leído seis infantas.
Redondilla
Todas con Castros casadas,
pues tú, ¿qué debes, señor,
2005
al mejor antecesor
de los Villalbas y Andradas?
Redondilla
¿Quién ha vencido más moros,
más desafíos, ni ha hecho
cosas de más fuerte pecho?

Castro
2010
¡Ay, Mudarra! No hay tesoros,
Redondilla
no hay nobleza, no hay cadena,
descendencia, armas, poder,
que se compare a tener
mujer virtuosa y buena.
Redondilla
2015
¿Pues qué si tiene hermosura,
con alguna discreción,
y es noble de condición,
quinta esencia de ventura?
Redondilla
Bien puedo decir que tiene
2020
todo aquesto Estefanía.
¡Que te he de ver, prenda mía!

Mudarra
Ya gente de casa viene.

Castro
Redondilla
¿Es alguno conocido?

Mudarra
Dos escuderos, señor.

Castro
2025
Notable señal de amor.

Salen BERMUDO y JIMENO.

Bermudo
Seas, señor, bien venido.

Jimeno
Redondilla
Señor, bien venido seas.

Castro
¿Cómo así me recibís?
¿Cómo tan triste venís?
2030
¿Hay algún mal?

Mudarra
No lo creas.

Castro
Redondilla
¿Hase muerto Fernandico?
¿Está mala Estefanía?
Vosotros, sin alegría,
yo, contento, bueno y rico,
Redondilla
2035
victorioso, y más honrado
del Rey, que jamás me vi,
¿y me recibís así,
cuando apenas he llegado?
Redondilla
¿Tú, demudado color?
2040
Bermudo, ¿qué tienes? Habla,
grande desdicha se entabla,
grande profeta es amor.
Redondilla
¿Es muerta mi esposa? ¡Cielo!
¿No respondéis? ¡Vive Dios,
2045
que os dé la muerte a los dos!
¡Hablad! ¿Sois piedras? ¿Sois hielo?

Bermudo
Redondilla
Detén la espada, aunque como
lo tomo por mal agüero...

Jimeno
Tomar la espada primero,
2050
por dichos agüero tomo.

Bermudo
Redondilla
Haz que Mudarra se aleje.

Castro
Mudarra, vete delante.
Porque ni el gozo la espante,
ni del aviso se queje,
Redondilla
2055
di que llego a Estefanía.

Mudarra
¡Oh, qué albricias me ha de dar!
¡Que a Isabel he de abrazar!
¡Oh, siempre dichoso día,
Redondilla
del que llega a la presencia!
2060
Todo es gusto, todo abrazos,
porque se gozan los brazos
con el pesar de la ausencia,
Redondilla
que en llegando, no lo creo;
bien haya el que ausencias hizo,
2065
pues con ellas satisfizo
de la presencia el deseo.

Vase.

Castro
Redondilla
Pues ¿qué será la ocasión
de querer hablar secreto?

Bermudo
De que eres hombre, en efeto,
2070
sujeto a cualquier pasión.

Castro
Redondilla
Hombre, si en mi casa ha muerto
algo que al alma me toca,
hablad, pues que tenéis boca,
y sépalo yo de cierto,
Redondilla
2075
porque tengo un corazón
cubierto de más cabellos
que la cabeza, y en ellos,
fuerza, edad y discreción.

Bermudo
Redondilla
¿No das en qué puede ser
2080
si en casa sobra salud?

Castro
¿Es cosa que a la virtud
ofende de mi mujer?
Redondilla
¡Hola! Abrid muy bien los ojos.
No seáis, con licencia vana,
2085
los dos viejos de Susana,
ciegos de locos antojos;
Redondilla
no digáis que entre las hiedras
del jardín no ha sido fiel,
porque seré Danïel,
2090
y os haré matar con piedras.
Redondilla
Mirad que habláis de una cosa
que la he de ver y tocar,
que yo no he de castigar
una mujer virtuosa
Redondilla
2095
por siniestra información,
que sé que hay envidia y celos,
y correré entrambos velos
de honor y satisfacción,
Redondilla
y veré quién es culpado,
2100
antes que con poco seso
ose fulminar proceso
contra un ángel de mí amado.
Redondilla
Porque en razón de creer
de su virtud, no hay decir;
2105
los oídos han de oír,
y los ojos han de ver.

Bermudo
Redondilla
¿Y si vieses con los ojos
alguna noche...?

Castro
¡Ay de mí!

Bermudo
Dos personas juntas, di,
2110
¿Juzgarás que son antojos?

Castro
Redondilla
¿Con los ojos?

Bermudo
Sí, señor.

Castro
Hombres, ¿tenéis seso?

Bermudo
¡Bueno!
Dile la verdad, Jimeno.

Jimeno
Señor, tú estás sin honor.

Castro
Redondilla
2115
¿Sin honor?

Jimeno
Si mi señora
habla a un hombre en el jardín,
¿será para honesto fin,
como lo has de ver ahora?

Castro
Redondilla
Será por mi desventura,
2120
por mi muerte, por mi agravio.

Bermudo
Señor, tú eres noble y sabio,
remediar tu honor procura,
Redondilla
que sin duda lo verás
con solo que vengas tarde
2125
una noche.

Castro
¡Dios me guarde!
No me habléis, no digáis más.
Redondilla
¡Jesús, qué infierno, qué rabia!
¿Es posible, Estefanía,
hija del Rey, mujer mía,
2130
cuerda, honesta, santa, sabia?
Redondilla
¡No es posible, hombres del diablo,
vosotros mentís!

Jimeno
¡Señor!

Castro
¿Haoslo dicho algún traidor
de los que en Burgos no hablo?
Redondilla
2135
¿Cuánto os dan por el enredo?

Jimeno
Que se lo dije a Bermudo.

Bermudo
¿Esto dudas?

Castro
Esto dudo,
luego, ¿dudar no lo puedo?

Bermudo
Redondilla
No, señor, si lo has de ver.

Castro
2140
¿Visto con los ojos?

Bermudo
Sí.

Castro
¿Burláislo?

Bermudo
Señor, ¿de ti?
¡Que dudes lo que es mujer!
Redondilla
[...]

Castro
Esto es hecho. Venid.

Bermudo
Vamos.

Castro
2145
Pues silencio, que llegamos,
¿qué, en fin, lo tengo de ver?

Bermudo
Redondilla
Con los ojos lo verás.

Castro
¡Ah, casa de infamias llena!,
que una mujer que no es buena,
2150
puede aniquilarla más.
Redondilla
¿De qué sirven los roeles
de los castros, siempre honrados,
ya de la infamia manchados
por unas manos crueles?
Redondilla
2155
¡Arcos honrosos, pluguiera
a Dios que aquel mismo día,
sobre mí, Estefanía
vuestra máquina cayera!
Redondilla
¿Para qué os aderecé?
2160
¿Para qué con vuestro escudo
puse el de castilla? Dudo
que es verdad; mentira fue.
Redondilla
¿Cómo me puede ofender
mujer de tan alto nombre?
2165
Estaba ausente, soy hombre;
era mujer, fue mujer.
Redondilla
Pues si fue mujer, bien pudo,
pudo, pues ausente fui;
fui honrado, infame volví;
2170
pues si es ansí, ¿qué lo dudo?

Sale ESTEFANÍA.

Estefanía
Redondilla
Si no saliera al camino,
me matara mi deseo.
¿Es posible que te veo?
¿Es verdad, o lo imagino?
Redondilla
2175
Déjame, mi solo bien,
descansar entre tus brazos.

Castro
¡Quién los hiciera pedazos,
y a quien se los da también!
Redondilla
¡Bellísima Estefanía!

Estefanía
2180
¡Fernando de aquestos ojos!

Castro
¡Dulce bien de mis enojos!

Estefanía
¡Vida del alma!

Castro
¡Luz mía!
Redondilla
Luz fue, pero ya eclipsada
de infamia y tinieblas es.

Estefanía
¿Cómo vienes?

Castro
¿No lo ves?
2185
Llena de sangre la espada,
Redondilla
y el alma de amores llena.

Estefanía
Y ¿no me preguntas más?

Castro
Ya sé, mis ojos, que estás
buena. ¡Ah, Dios, si fuera buena!

Estefanía
Redondilla
2190
Mucho me ofende tu olvido.
¿No hay más por quién preguntar?

Castro
Fuera de ti, no hay lugar
donde quepa mi sentido.
Redondilla
¿Díceslo por Isabel,
2195
esa esclava que he criado?
¿Por Ribera, Ortiz y Prado?

Estefanía
¡Que haya tanto olvido en él!
Redondilla
¡Cómo! ¿No saben allá
que he parido?

Castro
¡Ah sí, por Dios!
2200
Ya lo supimos los dos.
Digo, el Rey, que bueno está,
Redondilla
Dios le guarde, y yo, que fui,
a quien más tarde tocó.
Mucho del nieto se holgó.

Estefanía
2205
Tú, poco.

Castro
¡Yo! ¿Cómo así?

Estefanía
Redondilla
Porque pensé que vinieras
por el camino pensando
en tu retrato, Fernando,
y que en llegando le vieras.
Redondilla
2210
Bien parece que no has sido
padre; no sabes lo que es.

Castro
Visto, le querré después,
que es hijo por el oído;
Redondilla
vamos, y descansaré.

Estefanía
2215
De llegar te habrás cansado.

castro
No descanso, aunque he llegado,
que tengo muy mal de que...

Estefanía
Redondilla
No sepa nadie de ti.

Castro
Querrame ver la ciudad.
2220
¡Cielos, si aquesto es verdad,
tened lástima de mí!

Vanse. Salen MUDARRA e ISABEL.

Mudarra
Redondilla
¿Qué tenemos?

Isabel
Ya lo ve.

Mudarra
¿Está enojada?

Isabel
Un poquito.

Mudarra
Celito será.

Isabel
¿Celito?
2225
Celazos dirá.

Mudarra
¿De qué?

Isabel
Romance (tirada)
De que se fue sin hablarme.

Mudarra
Y ahora pienso volverme
sin hablarla.

Isabel
Pues si duerme,
despertarle he con mudarme.

Mudarra
Redondilla
2230
¡Por vida de la muy...!

Isabel
¡Quedo!

Mudarra
¿No es perra?

Isabel
No, sino hidalga.

Mudarra
Mejor respondiera galga.

Isabel
Y él, ¿quién es?

Mudarra
Decirlo puedo
Redondilla
delante del Rey de España.

Isabel
2235
Ni aun delante del de copas,
si no es ya porque son pocas
las que del vino acompaña.

Mudarra
Redondilla
Yo soy Mudarra de Asturias,
hidalgo, como es el vino
2240
por aguar, como tocino,
y puedo...

Isabel
No más injurias.
Redondilla
Abrázame, y ve con Dios,
no te eche menos Fernando.

Mudarra
¿Y el hablarte?

Isabel
Ya, en llegando,
2245
luego hablaremos los dos.
Vase MUDARRA.
Soneto
Loco, atrevido pensamiento mío,
mucho te atreves pues que, disfrazado,
con la piel de Esaú, llegaste osado
adonde hurtar la bendición confío.
2250
Fingí de Estefanía el talle y brío,
gocé a Fortún, y habiéndole gozado,
ofreció el amor, aunque es el premio hurtado,
que es el alma del amor el desvarío.
La luz fingida, el hábito me ampara
2255
el disfrazarme más que fuera justo.
¡Oh, quien de amor con libertad gozara!
¡Oh, quién llegara a verle sin disgusto,
que no gozar del gusto cara a cara,
es infamia de amor, traición del gusto!

Vase. Sale FORTÚN y OLFOS.

Olfos
Redondilla
2260
Triste vienes.

Fortún
Con razón,
Olfos, debo entristecerme.

Olfos
Quien tiene amor, poco duerme.

Fortún
Vela siempre el corazón.

Olfos
Redondilla
¿Qué te aflige?

Fortún
El ver presente
2265
a Ruiz de Castro.

Olfos
¿Qué importa?

Fortún
¿No importa, si el hilo corta
al saber que estuve ausente?

Olfos
Redondilla
¿Por eso le has de perder?

Fortún
Y cuando no le perdiese,
2270
¿no es justo que ver me pese
al lado de esta mujer
Redondilla
todas las noches a una hombre?

Olfos
No es hombre el aborrecido.

Fortún
¡Ay, triste, que es su marido!
2275
No lo dudes, basta el nombre.
Redondilla
Y tras ausencia, no hay cosa
que alegre una casa más.

Olfos
¿Con dichas celoso estás?

Fortún
Amando, es cosa forzosa.
Redondilla
2280
A tales curiosidades
imaginando llegué,
que de celos me abrasé.

Olfos
Pues ¿a qué te persüades?

Fortún
Redondilla
A que la goce, que basta,
2285
y de envidia desatino,
que después que Ulises vino,
no fue Penélope casta.
Redondilla
¡No sé qué tengo de hacer!

Olfos
Di, señor, ¿no me decías
2290
que solamente querías
la infamia de esta mujer,
Redondilla
y luego pasarte a Francia
a publicar la deshonra
de Ruiz de Castro?

Fortún
En su honra
2295
hice lance de importancia,
Redondilla
y con él imaginé
que me vengaba, mas mira,
cómo amando con mentira,
verdad la mentira fue,
Redondilla
2300
porque habiendo ya gozado
a la bella Estefanía,
la noche del mismo día
que esto tuve imaginado,
Redondilla
me picó tanto el deseo
2305
la brevedad de un favor,
una cometa de amor
en el cielo de un manteo,
Redondilla
que aquellas breves caricias
me enloquecen de manera,
2310
que a quien de mí me dijera,
le diera el alma en albricias.
Redondilla
Ella es quien es, en efeto.

Olfos
Sí, mas mira a toda ley,
que tras ser hija de Rey,
2315
es prenda de hombre discreto.
Redondilla
Guarda, no caiga en el caso,
que tras ser discreto el hombre,
hará que esta hazaña asombre
a España y al mundo.

Fortún
Paso,
Redondilla
2320
que no estoy para consejos;
dame aderezo de noche,
pues ya de su negro coche
va el sol divino tan lejos.

Olfos
Redondilla
Luego ¿allá piensas entrar?

Fortún
2325
No más de por el jardín.

Olfos
Los que no miran el fin...

Fortún
¿Qué suelen hacer?

Olfos
Errar.

Fortún
Redondilla
Ya es tarde, echose la suerte.
¡Estefanía querida,
2330
ni quiero sin ti la vida,
ni temo por ti la muerte!

Vanse. Salen CASTRO, BERMUDO y JIMENO, de noche.

Castro
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿Sintiéronnos entrando?

Bermudo
No pudieron,
que está el jardín tan lejos de tu cuarto,
y hacen tanto rüido fuentes y árboles,
2335
que el habernos sentido es imposible.

Castro
Murmurarán, Bermudo, de mi afrenta,
en ver que se detiene la venganza.

Bermudo
Antes, señor, mirando que la intentas,
deben estar en tu alabanza hablando.

Castro
2340
¿Por dónde entra este hombre?

Jimeno
A estas paredes
pone una escala, y salta entre estas murtas.

Castro
¿Qué no sabéis quién es?

Bermudo
De ningún modo.

Castro
¿Pudístele matar?

Bermudo
Ya lo intentaba,
pero temiendo lastimar tu honra,
2345
aguardé que vinieses.

Castro
Bien has hecho,
pero decidme, ¿cómo estáis tan ciertos
de que, estando yo en Burgos, osaría
bajar a este jardín Estefanía?

Bermudo
Como saliste fuera, y la dijiste
2350
que hasta el alba, señor, no volverías,
respecto de un negocio de importancia
que al Consejo de Estado el Rey escribe,
sospecho yo que bajará, sin duda,
a gozar la ocasión, que la mujeres
2355
que dan en liviandades semejantes,
ninguna pierden que gozarla puedan.

Castro
¿Quién será este hombre en Burgos? ¿Será noble?

Jimeno
Ya que perdió el honor y la vergüenza,
el valor de la sangre y el respeto
2360
debido al tuyo, habrá escogido un hombre
tan bueno que su muerte le disculpe.

Castro
No caigo en hombre de importancia.

Bermudo
¿Cómo?

Castro
Todos sirven al Rey.

Bermudo
Aquí han quedado
algunos mozos de estos que no sirven
2365
sino de infamia en las mujeres nobles,
imitando sus trajes y cabellos.

Castro
¿Será Bernardo Alfonso?

Jimeno
Libre mozo.

Castro
¿Illán Anzures?

Bermudo
La locura misma.

Castro
¿Gonzalo Osorio?

Bermudo
El mismo atrevimiento.

Castro
2370
¿Ruy Ponce Díaz?

Jimeno
Quedo, que he sentido
arrojar un cordel.

Castro
¡Válgame el cielo!
Cubríos de estos árboles.

sale FORTÚN y OLFOS.

Olfos
Repara
en que dijo el papel, que si salía
Fernán Ruiz de Castro...

Fortún
Majadero,
2375
¿si no supiera yo que estaba fuera,
viniérame a poner en tal peligro?
Déjame hacer la seña.

Olfos
No la hagas,
que quien espera no ha menester seña.

Sale ISABEL a la ventana.

Isabel
¿Eres mi bien?

Fortún
¡Oh, bella Estefanía!

Bermudo
2380
¿Oyes aquello?

Castro
Calla.

Fortún
¿Tienes puestas
espías a la puerta?

Isabel
Isabel queda
mirando cuándo venga Ruiz de Castro.

Fortún
Pues éntrate detrás de aquellos árboles;
hablaremos un rato, que me has muerto
2385
de celos esta noche.

Isabel
¿Celos tienes?

Fortún
Hay mucho que reñir.

Isabel
Gallardo vienes.

Vanse ISABEL y FORTÚN.

Castro
Redondilla
Sobrándome corazón
para solo acometer
mil moros, le vengo a ver
2390
cobarde en esta ocasión.
Redondilla
Debe de ser que la cara
de la afrenta me espantó,
que no imaginaba yo
que tan fea la mirara.
Redondilla
2395
Mientras la voy a matar,
el paje los dos asid.

Bermudo
¿Matarémosle?

Castro
Advertid
que le quiero luego hablar.

Vase.

Jimeno
¡Suelta las armas, cuitado!

Bermudo
2400
¡Suéltalas!

Jimeno
¡Suéltalas presto!

Olfos
¡Válgame el cielo!

Fortún
¿Qué es esto?

Dentro.

Castro
Castigo de un afrentado.

Isabel
Redondilla
¡Mísera de mí! ¿Qué haré?
Ruiz de Castro lo ha sentido.

Dentro.

Fortún
2405
¡Muerto soy!

Castro
¡Hombre atrevido!

Isabel
¡Triste de mí! ¿Dónde iré?
Redondilla
Mas debajo de la cama
me entraré de mi señora.

Sale huyendo ISABEL, y CASTRO siguiéndola.

Castro
¿Adónde está la traidora
2410
que mi noble sangre infama?

Bermudo
Redondilla
Al aposento se fue
donde duerme, si entendí,
bien lo que dijo.

Olfos
¡Ay de mí!

Bermudo
De aqueste infame, ¿qué haré?

Castro
Redondilla
2415
Átale y asle muy bien;
y tú, Mudarra, levanta
y trae un hacha.

Olfos
¡Que tanta
fue mi desdicha!

Castro
Di, ¿quién
Redondilla
fue de aquesta alevosía
2420
el dueño?

Olfos
Fortún, señor.

Castro
¡Ah, infame! ¡Ay, mi noble honor!
¿Con Fortún Estefanía?
Redondilla
¡Matadle por el aviso,
mientras yo a matarla voy!

Olfos
2425
Señores, criado soy,
mi mala suerte lo quiso.
Redondilla
¿No hicieran vuestras mercedes
lo que Castro les mandara?

Bermudo
¡Lágrimas y lengua para,
2430
villano saltaparedes!
Redondilla
¿Es casa de un noble, perro?

Olfos
¿Confesarme no podré?

Jimeno
¿Dónde?

Olfos
Luego volveré.

Jimeno
¿Darémosle?

Bermudo
De esta cierro.

Olfos
Redondilla
2435
¡Sin confesión! Esto pido,
cristiano soy. Luego vengo,
que aquí la parroquia tengo
un clérigo conocido.
Redondilla
Todos somos hombres flacos.

Bermudo
2440
¡Mátale ya!

Olfos
¡Confesión!
¡Muerto soy!

Bermudo
Tal galardón
lleva quien sirve a bellacos.

Sale CASTRO con la espada desnuda.

Castro
Octava real
¿No hay quien me dé una luz? Pero ¿qué espero?
En la cama he sentido algún rüido,
2445
correr corrido la cortina quiero,
pues ya la de mi afrenta se ha corrido.
No disimules el delito fiero,
que del cielo el castigo te ha venido.
Aquí siento su cuerpo; finge sueño,
2450
siendo despierta de mi afrenta el dueño.
Entra dentro. Aparece ESTEFANÍA en la cama, herida.
¡Muere cruel!

Estefanía
¡Dios mío, Jesús mío!
¿Qué es esto, quién me ha muerto?

Castro
¡Yo, traidora!

Estefanía
¿Tú, mi señor, tan grande desvarío?

Castro
¿Quién llora aquí también?

Estefanía
Tu hijo llora.
2455
Abriguele en mis brazos por el frío;
no me acosté por despertarte. ¿Ahora
me matas, y hoy me has hecho tantas fiestas?

Castro
¿Qué voces son tan diferentes estas?
Octava real
Mujer, ¿no estabas con aquel que he muerto
2460
ahora en el jardín?

Estefanía
¿Quién te ha engañado?

Castro
Yo, ¿no te vi con él?

Estefanía
¡Qué bien, por cierto,
mi amor y obligaciones has pagado!

Castro
¡Válgame todo el cielo! ¿Estoy despierto?

Estefanía
Si en Córdoba mi padre te ha enojado,
2465
¿qué culpa tuve yo, dulce bien mío,
cuando tu hijo entre mis brazos crío?

Castro
Octava real
¿Cómo respondes eso?

Estefanía
¡Ah, Castro! ¡Ah, Castro!
¿En mí te vengas de pasiones vanas?

Castro
¿Qué sangriento dolor, qué influjo de astro
2470
me has puesto aquí, qué fieras inhumanas?
¿Yo no entré en el jardín siguiendo el rastro
de tus pisadas torpes y livianas?
¿Yo no le vi en tus brazos, tú en los suyos?

Estefanía
¿Yo he estado en otros brazos que los tuyos?

Salen JIMENO y BERMUDO, Y MUDARRA con un hacha.

Mudarra
Octava real
2475
¿Fernán Ruiz a mi señora ha muerto?

Bermudo
Calla, Mudarra, que su honor le quita.

Castro
Allega acá esa luz.

Mudarra
El daño es cierto.
¡Señora de mi alma, alma bendita!
¿Cómo has hecho, señor, tal desconcierto?

Castro
2480
Este villano a que le mate incita.
¿Quién duda que le habrá sido alcahuete?

Jimeno
¿De qué lloras, Mudarra? Calla o vete.

Estefanía
Octava real
Mudarra, mi señor me ha muerto.

Mudarra
¿Cómo?
¡Triste de mí!

Estefanía
Por solo desgraciada.

Mudarra
2485
Llega, señor, y de la punta al pomo
me atraviesa el acero de esa espada.

Castro
¡Triste suceso en tal sospecha tomo!

Bermudo
La cama tiembla.

Castro
De mi honor culpada.

Mudarra
Mira lo que hay aquí.

Sacan a ISABEL detrás de la cama.

Castro
Pues ¿qué es aquesto?

Isabel
2490
Echó fortuna a mi desdicha el resto.
Octava real
Tarde o temprano, al mal castigo viene.

Castro
¿Es Isabel?

Mudarra
¿No escuchas lo que dice?

Isabel
Amor, que no hay cordura que le enfrene,
aunque al mundo mi engaño escandalice,
2495
aunque disculpa de sí y de otros tiene,
no la quiero tener del mal que hice.
Yo soy quien, de Fortunio enamorada,
le gocé de esta suerte disfrazada;
Octava real
fingí ser mi señora Estefanía.
2500
Huyendo tu furor, aquí me he puesto.

Castro
¡Ángel del cielo, amada esposa mía,
este demonio fue la causa de esto!
¡Maldiga Dios de mi venida el día!

Estefanía
¿Cómo que dieses crédito tan presto
2505
a quien te puso en tan notable engaño?

Castro
¡Ay, infames testigos de mi daño!
Octava real
¡Quitaos de aquí, que por el cielo...!

Estefanía
Esposo
yo muero, como ves, aunque inocente;
que fue a tus manos tengo por dichoso
2510
suceso, y se tendrá perpetuamente.
Cría este niño, y en mi entierro honroso
pondrás para memoria de la gente:
“¡Aquí, muerta sin culpa...

Castro
¡Ay, prenda mía!

Estefanía
...yace la desdichada Estefanía.”
Octava real
2515
Abrázame, y adiós, hijo querido,
no os puedo yo criar; mi sangre os queda,
que de una desdichada habéis nacido.

Mudarra
¿Murió?

Isabel
Murió.

Castro
¡Qué aquesto sufrir pueda!
Yo me sabré matar.

Mudarra
¿Tienes sentido?

Castro
2520
Al seso es bien que el sentimiento exceda:
cierra aquesas cortinas. ¡Triste suerte!
¡Si mis ojos cerrara así la muerte!
Octava real
¡Que te perdí, que te mató mi espada!
Estefanía, al fin la desdichada,
2525
efecto natural de ser hermosa.
¡Que te perdí, que te mató mi espada!
¡Vive el cielo en que estás, alma piadosa,
de tantos inocentes rodeada,
de hacer por ti tan grave sentimiento,
2530
que te sirva de túmulo sangriento!
Octava real
Al Rey me iré, para que luego al punto
me corte la cabeza. ¡Triste esclava!
Ponla en un vivo fuego.

Vase.

Mudarra
No pregunto
si estaba con Fortún, o si no estaba,
2535
ni me ha de responder en contrapunto,
ni decir que le amaba o no le amaba,
sino que solamente...

Isabel
¿Qué me quieres?

Mudarra
Me diga lo que son...

Isabel
¿Quién?

Mudarra
Las mujeres.

Isabel
Octava real
Las buenas son a padre, soles, cielos,
2540
único bien, segura confianza;
las malas son tinieblas, iras, celos,
infiernos, desventuras y mudanzas.

Mudarra
¿Qué merecen las buenas?

Isabel
Que con velos
se cubra su divina semejanza
2545
y las adore el hombre.

Mudarra
Bien, y luego
las malas, ¿qué merecen?

Isabel
Muerte y fuego.

Mudarra
Octava real
Tu causa has sentenciado. ¡Ven, perrona,
que te quiero tostar!

Isabel
¡Mudarra mío,
ya tiene aquella mártir su corona!

Mudarra
2550
Quitarla quiero de ese frío.
No es tiempo ya de llanto. Ven, perdona.

Isabel
Confieso a Dios mi grande desvarío.

Mudarra
Pues a fe que no mueres inocente.

Isabel
Merecí este castigo justamente.

Salen el rey ALFONSO, ORDOÑO, RAMIRO y SANCHO LÁINEZ marchando, y traen a ANDELMÓN cautivo.

Andelmón
Endecasílabos sueltos (tirada)
2555
Digo que soy, Alfonso, tu cautivo,
que confieso tu valor notable.
Justamente en España te llamaron
emperador por tus famosos hechos.

Alfonso
Rey Andelmón, advierte que te h dado
2560
libertad contra el voto de mi gente;
cúmpleme la palabra de que luego
te volverás al África, llevando
los moros almohades que trajiste.

Andelmón
Todas las naves tengo apercibidas,
2565
y pienso que tan pocos han quedado,
que en menos se podrá pasar al África.
Bien te puede volver a tu Castilla,
sin temer que te quiebre la palabra.

Ordoño
Fernán Ruiz de Castro, por la posta,
2570
acaba de llegar.

Alfonso
Sea bien llegado,
porque goce también de esta victoria,
que su venida aumentará mi gloria.

Sale FERNÁN RUIZ cubierto de luto y una soga al cuello.

Castro
Romance (tirada)
Rey Alfonso de Castilla,
alto Emperador de España,
2575
a tus pies vengo a pedirte
de Fernán Ruiz la venganza.

Alfonso
¡Cielos! ¿Qué miro? ¿Quién eres
que de esta suerte me hablas?

Castro
Fernán Ruiz de Castro soy,
2580
que el Castellano me llaman.

Alfonso
Pues, hijo, ¿de esa manera,
quién en mis reinos te agravia?
Aquí están mis ricoshombres,
aquí mis soldados. Habla.

Castro
2585
Yo propio me agravio, Rey.
Oye.

Alfonso
¡Novedad extraña!

Castro
Partí de Córdoba, Rey,
con tu licencia, a mi casa,
y antes de llegar a Burgos,
2590
cerca de sus torres altas,
dos escuderos hidalgos
que crie para mi infamia,
me dicen que a Estefanía
un hombre en mi casa trata.
2595
No doy crédito; porfían.
Llego, disimulo, aguardan,
y en un jardín, una noche
me ponen, las doce dadas.
Veo bajar a dos hombres,
2600
a los dos por una escala,
y una mujer, con las ropas
de mi esposa disfrazada.
Maté al uno, que era, Rey,
Fortún Jiménez, que andaba
2605
por vengarse a lo cobarde,
si la traición es venganza.
Las espadas me ofendía
por no ofenderme la cara,
que, en efecto, la mujer
2610
es del hombre las espaldas.
Sígola, fuese a esconder
debajo mi propia cama.
Llego a oscuras, y a mi esposa
le doy cinco puñaladas.
2615
Despierta a morir del sueño,
que con tu nieto abrazada,
aguardaba a que viniese,
inocente, limpia y casta.
Traigo un hacha, hago rüido,
2620
y hallo, señor, una esclava,
que era dueña del enredo,
de Fortún enamorada.
Mi culpa confieso, Rey;
no quise pasarme a Francia,
2625
sino pagar, como es justo,
quien los inocentes mata.

Alfonso
¡Que al fin de tantas victorias
este fin se me aguardaba!
¡Ah, cómo saben los cielos
2630
poner en el bien templanza!
Fernando, no siento aquí
que me hayas dado en el alma
las cinco heridas que diste
al cuerpo de aquella santa,
2635
como que falte del modo
la mujer de mejor fama,
la que pude yo casar
con lo mejor de Alemania.
Pleito te quiero poner.

Ordoño
2640
Llorando va su desgracia.

Alfonso
Jüeces hay en Castilla
que sentencien esta causa.

Ramiro
¡Gran dolor!

Ordoño
¡Gran desventura!

Sancho
Aquí la tragedia acaba,
2645
aunque Belardo os convida
a lo que a la historia falta,
para segunda comedia,
que esta primera se llama
la desdichada inocente
2650
que lloran Castros y Andradas