Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

EN LOS INDICIOS, LA CULPA




Autoría: Probable
Texto utilizado para esta edición digital:
Cotarelo y Mori, Emilio, Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española, V: Obras dramáticas. Madrid, Archivo de Museos y Bibliotecas, 1916, pp 255-295.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Martínez Fernández, Ángela (Artelope)

Elenco

D. JUAN
D.ª CLARA
D.ª INÉS
D. FELIPE
D. LUIS
MÚSICO
GONZALO
TEODORA
CELIO
GUZMÁN
CAMPUZANO

Acto I

(Salen DON LUIS y GUZMÁN.)

D. LUIS
Redondilla
En diciendo que es mi gusto,
¿qué te queda que arguir?

GUZMÁN
Nada, en llegando a decir
que es tuyo; pero es injusto,
Redondilla
5
y se puede reprobar,
porque un alma distraída
con una fe de por vida
y una esperanza al quitar
Redondilla
no sólo das que decir;
10
mas puedes dar que temer.
¿Qué quieres de una mujer
que aún no te ha querido abrir
Redondilla
de la más alta ventana
el más pequeño resquicio
15
para dar siquiera indicio
de que admite más humana,
Redondilla
estos días que has rondado,
las noches que has asistido,
los desvelos que has tenido
20
y las músicas que has dado?
Redondilla
Corrida está el alba fría
de habernos hallado aquí
tantas mañanas a ti
sujeto a una tiranía,
Redondilla
25
y a mí tan dado a un desvelo
eterno, por dependencia
de tu amor y mi violencia,
sin méritos para el CieloN
X
Nota del editor

«Faltan los 12 versos anteriores.»

.
Redondilla
Amar lo que puede ser
30
posible en el alcanzar,
vaya; que, al fin, es amar
lo que se ha de poseer.
Redondilla
Pero querer infundir
alma en una piedra dura,
35
no es amor, sino locura
opuesta a buen discurrirN
X
Nota del editor

«Faltan estos cuatro versos que anteceden.»

.
Redondilla
Doña Clara de Arellano
espera a su esposo ausente,
tan valeroso y prudente,
40
que te has de cansar en vano
Redondilla
y no has de poder sacar
más que el arrepentimiento
de este malogrado intento.

D. LUIS
Pues saque o no, en porfiar
Redondilla
45
he de fundar mi esperanza,
que siempre el desconfiado
pierde, por considerado,
lo que el confiado alcanza.
Redondilla
¡Vive el Cielo! que hasta ver
50
estas piedras reducidas,
estas paredes perdidas
y rendida esta mujer,
Redondilla
que tengo de porfiar,
perseverar y asistir,
55
sólo a fin de reducir
con la fe del esperar.
Redondilla
¿Qué murallas diamantinas
tengo sitiadas yo,
de quien el tiempo admiró
60
las invencibles ruinas?
Redondilla
¿A qué valiente Aníbal
contra su patria conspiro?
¿A qué Cipión retiro
para hacerme yo inmortal?
Redondilla
65
Doña Clara ¿no es mujer?

GUZMÁN
¿Quién puede en eso dudar?

D. LUIS
Pues déjame conquistar
si me quieres ver vencer.

(Cantan dentro.)

GUZMÁN
Redondilla
Esta voz conozco yo.

D. LUIS
70
Y yo también. Llamalle aquí,
y dirá un tono por mí.

GUZMÁN
(Necio es el que pretendió
Redondilla
comprar con gracias ajenas
el alivio de sus males,
75
pues nunca fueron iguales
con el remedio las penas.
Redondilla
Bien le quisiera apartar
de esta loca pretensión;
pero sirvo, y es razón
80
obedecer y callar.)

(Entra GUZMÁN, y sale por otra parte el MÚSICO.)

D. LUIS
Redondilla
Siempre la música advierte
y altera los corazones,
y he de ver si mis pasiones
las alivio de esta suerteN
X
Nota del editor

«Los cuatro versos anteriores faltan en A.»

.

MÚSICO
Redondilla
85
Serviros en todo debo.

D. LUIS
Sólo que me perdonéis
os suplico, y que cantéis
un tono amoroso y nuevo.

(Cante lo que quisiere el MÚSICO. Sale GUZMÁN.)

GUZMÁN
Redondilla
Una ventana han abierto.

D. LUIS
90
Un alma quisiera darte.

GUZMÁN
Eso fuera anticiparte
en dar sin dar en lo cierto,
Redondilla
porque hasta agora, señor,
no podemos discurrir
95
si es la intención del abrir
por desdén o por favor.

MÚSICO
Redondilla
¿Irá otro tono?

D. LUIS
El intento
está conseguido ya,
y este diamante será
100
parte de agradecimiento.

MÚSICO
Redondilla
Mil años sin un disgusto
vivas contento en tu amor.
(Linda cosa es ser cantor
de la capilla del gusto.)

(Vase el MÚSICO, y sale DOÑA CLARA a la ventana.)

D.ª CLARA
Redondilla
105
¿Señor don Luis?

D. LUIS
¿Quién llama?

GUZMÁN
(¿Es ella?

D. LUIS
Pienso que sí.
Hoy ha de cantar por mí
gozosos triunfos la fama.)
Redondilla
¿Quién es?

D.ª CLARA
Más cerca os llegad,
110
que importa que solo vos
me escuchéis.

D. LUIS
(Gracias a Dios
que venció mi voluntad,
Redondilla
siendo yo el dichoso aquí.
¡Vitoria, por mi esperanza!
115
Tras tanta desconfianza,
¿tanto bien? ¡Estoy sin mí!)
Redondilla
Ya, señora, me tenéis
cerca del cielo en que estáis;
y si como me llamáis
120
para vuestro me escogéis,
Redondilla
con causa decir podré
que el tardar vuestros favores
sólo ha sido hacer mayores
los méritos de mi fe.
Redondilla
125
Y ansí, con el alma os pido
el premio de este cuidado,
más por lo que habéis tardado
que por lo que he padecido.

D.ª CLARA
Redondilla
Señor don Luis, sabida
130
vuestra fe, estoy obligada
de vos, que, al ser estimada,
debo ser agradecida;
Redondilla
pero es bien tener amor
a mi ser proprio, y no es justo
135
que corresponda a mi gusto
y me olvide de mi honor.
Redondilla
Dos meses ha justamente
que se fue mi ausente esposo,
y vos, libre y deseoso,
140
solícito y diligente,
Redondilla
con músicas y recados,
con billetes y paseos,
aumentáis vuestros deseos
y acrecentáis mis cuidados.
Redondilla
145
Pero por que no os quejéis
y digáis que os he tenido
en vuestro amor divertido,
quiero que os desengañéis;
Redondilla
y en esto podré premiaros,
150
porque el bien que puedo haceros,
siendo imposible quereros,
es sólo desengañaros.
Redondilla
Yo soy mujer principal,
estimo el ser que he tenido,
155
tengo amor a mi marido,
siento bien, escucho mal,
Redondilla
y así, con resolución
os pido y suplico aquí
que no os inquietéis por mí
160
ni perturbéis mi opinión;
Redondilla
porque más fácil sería
hallar que tengan sosiego
juntos el agua y el fuego,
un ser la noche y el día,
Redondilla
165
igualdad en el obrar
la razón y la fortuna,
los efetos de la luna
firmeza y razón el mar,
Redondilla
que esperar de mí un favor
170
en que pueda anteponer
mi atrevimiento a mi ser
y vuestro intento a mi honor.

D. LUIS
Redondilla
Esperad.

D.ª CLARA
Fuera esperar
que no os quiero persuadir,
175
si, saliendo a despedir,
me detuviese a escuchar.

(Vase.)

D. LUIS
Redondilla
¿Señora?

GUZMÁN
Fuése y cerró.
Breve y compendiosamente
te ha despedido.

D. LUIS
¡Impaciente
180
queda el alma, y muerto yo!
Redondilla
¿Que cerró y se fue, Guzmán?

GUZMÁN
Sí, señor; cerró y se fue.

D. LUIS
Pues ¿con qué premia una fe?
¿Con quien esperando están
Redondilla
185
mis inquietos pensamientos
el premio que han merecido?

GUZMÁN
Con haberse despedido
de sus rebeldes intentos.
Redondilla
Esta mujer es, señor,
190
invencible, y ha pagado
con haber desengañado
los desvelos de tu amor.
Redondilla
Y pues de tu parte has hecho
cuanto puedes, y es tu amigo
195
su esposo, y para contigo
puedes estar satisfecho
Redondilla
de que no te quedan ya
más diligencias que hacer,
que dejes esta mujer
200
te suplico.

D. LUIS
Antes verá
Redondilla
esta máquina estrellada,
transparente vidriera
el sol, deshecho en su esfera
en otra región helada,
Redondilla
205
que yo deje de asistir,
de persuadir y rogar,
hasta ver si es el obrar
diferente que el decir.

GUZMÁN
Redondilla
Pues si ella resueltamente
210
te ha despedido, ¿qué esperas?

D. LUIS
Cortísimo amante fueras,
y aun pienso que impertinente.
Redondilla
Acometer y esperar
es la mayor valentía;
215
que quien bien ama porfía
hasta morir o alcanzar;
Redondilla
y en mí hago la experiencia,
porque juzgado en rigor
es como rayo mi amor,
220
que hiere en la resistencia.

(Sale CAMPUZANO, escudero, con tocador y linterna.)

CAMPUZANO
Redondilla
Pues el serenito es bueno
para una salud escasa:
las dos sienes me traspasa,
como si fuera barreno.
Redondilla
225
Que hubo de darle a deshora
este accidente; yo fío,
según tiene el pulso frío,
que no vive mi señora
Redondilla
hora y media; no, en verdad,
230
y yo vengo sin sentido,
o pienso que me he perdido
con la mucha oscuridad;
Redondilla
y es española arrogancia,
para tales ocasiones,
235
el no usarse lamparones
en las calles, como en Francia,
Redondilla
Lucifer es quien gobierna
estos lances; pienso yo
que en aire se transformó
240
por soplarme la linterna.
Redondilla
Una taberna ha de haber
hacia esta parte de aquí,
que la sed me hizo a mí
reparar en ella ayer.
Redondilla
245
Esta ha de ser una esquina,
y ésta una tienda; ésta es
la ventana: una, dos, tres.
Dios, por su bondad divina,
Redondilla
la puerta me deje hallar.
250
¡Lindamente me han pescado!
¡Aquí muero capeado,
sin podello remediar!

GUZMÁN
Redondilla
(Quedo, que un hombre anda aquí
tentando por las paredes.

D. LUIS
255
Traspiés serán, y tú puedes
recogello.)

GUZMÁN
¿Quién va?

CAMPUZANO
¿A mí
Redondilla
es esto?

GUZMÁN
¿Quién va?

CAMPUZANO
No sé.
La capa es mala, en verdad,
pero no la voluntad
260
de servir a vuesancé.
Redondilla
Tres años ha que costó,
de un negro en el baratillo,
once reales y un cuartillo,
y fui el engañado yo.
Redondilla
265
(Apocarla me conviene.)

GUZMÁN
(El hombre es loco, señor,
o gasta extremado humor.
Por capeadores nos tiene.

D. LUIS
Redondilla
Hay tantos en el lugar,
270
que no me espanto.) ¿Quién es?

CAMPUZANO
(¡Ah, quién tuviera los pies
de un mozo para volar!)
Redondilla
Ella está como un harnero,
y su mayor calidad
275
fue servir la navidad
de tapar un agujero.

D. LUIS
Redondilla
En efeto: ¿somos ya
para con vos capeadores?

CAMPUZANO
¡No lo quiera Dios, señores!

D. LUIS
280
No os turbéis, que no querrá.
Redondilla
¿Qué buscáis tan a deshora
por aquí?

CAMPUZANO
Soy escudero
de doña Iñés de Vivero
y muérese mi señora,
Redondilla
285
y como es su prima hermana
doña Clara de Arellano,
busco su casa.

D. LUIS
(¡Tirano,
monstruo en crueldad, tigre hircana,
Redondilla
hoy de vos me vengaré!)
290
Esta casa que miráis
enfrente es la que buscáis.

CAMPUZANO
Guarde Dios a vuesancé.

D. LUIS
Redondilla
(A las manos me ha venido
la ocasión que he deseado.
295
¡Mi amor has de ver premiado
y este imposible vencido!

GUZMÁN
Redondilla
Llamando está.

D. LUIS
Golpes son
estos que a la puerta da
en que ya cifrado está
300
el fin de mi pretensión.

GUZMÁN
Redondilla
¿Qué intentas?

D. LUIS
Gozar pretendo,
arrojado y atrevido,
lo que por bien no he podido.

GUZMÁN
Sólo mira…

D. LUIS
Yo me entiendo.)

CAMPUZANO
Redondilla
305
¡Abran esta puerta aquí,
o diré… Mas soy cristiano,
¡téngame Dios de su mano!

(Responde de dentro TEODORA, y sale DOÑA CLARA a la ventana, alborotada.)

TEODORA
¿Quién llama? ¿Quién está ahí?

D.ª CLARA
Redondilla
Apártate.—¡Aquesto pasa
310
de sobra de atrevimiento,
y es culpa en mí si consiento
que me alboroten mi casa!
Redondilla
Nunca pensé que el amor
tocara en descortesía.

CAMPUZANO
315
Para la embajada mía,
en este gentil humor.

D.ª CLARA
Redondilla
¿Quién es?

CAMPUZANO
Campuzano soy.

D.ª CLARA
¿A qué vienes a tal hora?

CAMPUZANO
A decir que mi señora
320
se muere.

D.ª CLARA
¡Ay de mí! ¡Ya voy!

 (Cierre.)

D. LUIS
Redondilla
Ea, Guzmán; esto es hecho.
Ella sale, y he de ver
si rindo con mi poder
la dureza de su pecho.
Redondilla
325
Muchos pierden la ocasión,
Guzmán, por su cobardía.

GUZMÁN
Y muchos, por su osadía,
pierden también su opinión.
Redondilla
Mil ejemplos te trujera
330
de mujeres resistidas,
que han cortado muchas vidas,
si la tuya no estuviera
Redondilla
tan resuelta en este error…

D. LUIS
Sólo vengo acompañado
335
de ti por ser mi criado,
pero no mi consultor.
Redondilla
En esto he de hacer mi gusto.

GUZMÁN
Y en todo puedes creer
que tengo de obedecer,
340
aunque diga que no es justo;
Redondilla
que bien sé que el agradar,
con merecer y sufrir,
consiste en el advertir,
pero no en el reprobar.

D. LUIS
Redondilla
345
Déjame errar, que ya sé
lo que me has aconsejado,
y en todo estás disculpado.

GUZMÁN
Pues con eso, callaré.

 (Salen DOÑA CLARA y TEODORA.)

D.ª CLARA
Redondilla
Cierra volando esa puerta,
350
Teodora.—¿Tan mala está?

CAMPUZANO
Según la dejé, será
milagro que no esté muerta.
Redondilla
¡Téngala Dios en su gloria,
que ya tenía quebrado
355
un ojo, y habrá pasado
de esta vida transitoria!

TEODORA
Redondilla
Harto moderáis la gracia
que en el lenguaje tenéis,
también con eso podéis
360
decir tristura y falacia.

D.ª CLARA
Redondilla
¿Cerraste?

TEODORA
Señora, sí.

D. LUIS
Esto, Guzmán, se ha de hacer.

GUZMÁN
Antes soy de parecer
que no la embistáis aquí,
Redondilla
365
que también hace su parte
el cuidado con que va,
y cuando vuelva podrá
con más quietud escucharte.

D. LUIS
Redondilla
Puedo perder la ocasión
370
si esta noche se resuelve
a quedarse allá y no vuelve;
pero háceme tu razón
Redondilla
fuerza para hacerlo así;
sus pasos siguiendo iré
375
y a que salga esperaré.

GUZMÁN
Y yo a que vuelvas en ti.

(Vanse, y salen DON JUAN, DON FELIPE y GONZALO, gracioso, de camino.)

D. JUAN
Redondilla
Cuando en mi casa no hubiera
bastante capacidad,
es tanta mi voluntad,
380
que en otra que no lo fuera
Redondilla
también os aposentara;
que a quien su casa me dió
la mía le debo yo.

D. FELIPE
Esa merced aceptara
Redondilla
385
a no haber hecho tener
posada ya prevenida.

D. JUAN
Es ofensa conocida,
y me pudiera correr
Redondilla
si de vos imaginara
390
que habláis de veras conmigo
en esto, siendo mi amigo.
¡Por vida de doña Clara!
Redondilla
que habemos de entrar los dos.

D. FELIPE
Mirad…

D. JUAN
No hay que resistir;
395
si no entráis, me tengo de ir
a la posada con vos.

D. FELIPE
Redondilla
¿Qué prevención puede haber
tan tarde?

D. JUAN
Si conocierais
a doña Clara, creyerais
400
lo que dudáis. Es mujer
Redondilla
que desde el punto y la hora
que recibió carta mía
en que dije que venía
con un huésped hasta ahora,
Redondilla
405
habrá estado tanteando
de las horas los momentos,
con todos sus pensamientos,
previniendo y esperando.
Redondilla
Apenas habré tocado
410
a esta puerta cuando esté
a la ventana…

D. FELIPE
Esta fe
acrecienta en vuestro estado
Redondilla
la dicha que habéis tenido;
que una mujer cuidadosa
415
es, siendo noble y hermosa,
el alma de su marido,
Redondilla
y así, obedezco.

D. JUAN
Y yo llamo.

(Llama DON JUAN.)

GONZALO
(Bailo de puro placer.
¡Linda vida he de tener
420
siendo aquí huésped mi amo!
Redondilla
A verte tripa rellena,
que pocas veces ha sido,
limitado y encogido
el gasto de casa ajena.
Redondilla
425
¡Por Dios, que es mucho llamar
para haber encarecido
el cuidado que ha tenido
doña Clara en esperar!
Redondilla
A esotra puerta, a fe mía,
430
que lo duermen lindamente
a honra y gloria del ausente.
No diré esta boca es mía;
Redondilla
pero pienso en mi conciencia
que un hospedaje me han dado
435
tan fino, que es golpeado
como raja de Florencia.
Redondilla
Los antípodas pudieran
oir los golpes que da
si el sol no estuviera allá
440
y descuidados durmieran.)

D. JUAN
Redondilla
No es posible que haya gente
en esta. ¡Ay de mí!

DENTRON
X
Nota del editor

«En A, “DENTRO CELIO.”»

¿Quién llama? ¿Quién está ahí?

GONZALO
De esa otra casa de enfrente
Redondilla
445
han respondido.

D. JUAN
¿Qué haré?
¿Qué pensamiento he de hallar
que me pueda disculpar
en mi mal fundada fe?
Redondilla
¿Ausente de su marido,
450
falta de su casa ahora
una mujer? ¡Ah, traidora!
No es posible; hanse dormido.

(Llama.)

DENTRO
Redondilla
Hidalgo, si es canteleta,
váyase y créame a mí.

GONZALO
455
¿Quién te mete en eso a ti?

DENTRO
¡Hola! ¡Dame una escopeta!

D. JUAN
Redondilla
¿Quién vio pena tan confusa?

GONZALO
Nuestro hospedaje imagino
que ha pensado este vecino
460
que está dentro de la inclusa.
Redondilla
Su escopeta está pidiendo.
¡Sabroso fin de jornada!
Otra qui volta no es nada,
que al alba irán respondiendo.

D. FELIPE
Redondilla
465
¿Quieres, bárbaro hablador,
que los dientes te deshaga
con el pomo de esta daga
en la boca?

GONZALO
No, señor,
Redondilla
que sería yo el primero
470
que esto en el mundo ha querido.

D. FELIPE
Pues calla.

GONZALO
Estoy afligido
de vernos sin cama.

D. JUAN
(Hoy muero
Redondilla
en la mayor confusión
que puede un hombre tener.
475
Honor, ¿qué habemos de hacer
los dos en esta ocasión?
Redondilla
Afrentado estoy de suerte
que quisiera haber llamado,
en estos golpes que he dado,
480
a las puertas de la muerte.)
Redondilla
¿Dónde hablaron?

GONZALO
Aquí fue.
Pero llega con cuidado,
advertido y recatado,
que hay escopeta.

D. JUAN
Sí haré.

(Sale CELIO.)

CELIO
Redondilla
485
Digo que yo no me puedo
engañar. Don Juan habló.—
¿Quién llama a esa puerta?

D. JUAN
Yo.

CELIO
¿Quién es?

D. JUAN
Don Juan de Toledo.

CELIO
Redondilla
Vos seáis tan bien venido
490
como habéis sido esperado.

D. JUAN
Y vos, Celio, bien hallado.
Hanse en mi casa dormido
Redondilla
y es fuerza llamar así;
perdone la vecindad.

CELIO
495
Está la dificultad
en que imagino…

D. JUAN
(¡Ay de mí!)

CELIO
Redondilla
Que debe de haber salido
mi señora doña Clara,
porque antes que os escuchara
500
oí también el ruído
Redondilla
de otro que llamaba apriesa
y a voces, señor, decía
que su prima se moría,
que aun de decillo me pesa.

D. JUAN
Redondilla
505
(¡Villana imaginación
de haber ofendido en ti
su opinión! ¡Nunca sentí
alterado el corazón!)
Redondilla
Traigo un huésped, y querría
510
ir a traerla.

CELIO
Iré yo
con vos, que ya se mudó
de la casa en que vivía.

D. JUAN
Redondilla
Por eso es fuerza aceptar
la merced que me ofrecéis,
515
que sin vos, que la sabéis,
será imposible acertar.

CELIO
Redondilla
Vamos.

D. JUAN
Esperadme aquí,
que luego al momento vuelvo.

D. FELIPE
A obedecer me resuelvo.

D. JUAN
520
(Ya, con esto, vuelvo en mí.)

(Vanse.)

GONZALO
Redondilla
¡Buenos habemos andado!
Caminante grulla soy;
cuando otros duermen, yo estoy
vigilante y desvelado.
Redondilla
525
Que duerman en tiempos tales,
a sueño tendido y largo,
los que tienen a su cargo
las sisas y rentas reales;
Redondilla
que duerman los majaderos
530
que han prestado sus haciendas
con palabras y sin prendas
a señores escuderos,
Redondilla
y no yo, que no he prestado
ni tengo rentas del Rey…
535
¡Por el pacífico buey
del Nacimiento!

D. FELIPE
Fundado
Redondilla
estás siempre en el dormir
y el comer.

GONZALO
Pues ¿qué he de hacer,
si en el dormir y el comer
540
está fundado el vivir?

D. FELIPE
Redondilla
¿Con qué pudieras ahora
divertirte?

GONZALO
Con estar
en las camas del lugar
repartido sola una hora.
Redondilla
545
No me hartara de reír
de ver, aunque fuera a escuras,
la variedad de figuras
que se juntan a dormir.
Redondilla
¡Qué de dientes escupidos
550
debajo las almohadas;
qué de cabezas peladas
que se quitan sus vestidos
Redondilla
para volarse mejor;
qué de maridos viciosos,
555
con los cuerpos deseosos
y las almas sin amor!

D. FELIPE
Redondilla
El casamiento, Gonzalo,
tiene mucho de enfadoso.

GONZALO
El ser en esto forzoso
560
es lo que tiene de malo.
Redondilla
No hay tormento en el infierno
como una mujer celosa,
muy pagada y amorosa,
con “vuélvete acá” muy tierno.

D. FELIPE
Redondilla
565
No volverse.

GONZALO
Si bastara,
bueno es; mas hay mujer
revestida en Lucifer
si no le vuelven la cara.

D. FELIPE
Redondilla
Pues ¡por Dios, que será enfado!

GONZALO
570
No, mas de enfado no son
los martirios del Japón
como el de un hombre casado.

D. FELIPE
Redondilla
¿Qué remedio, dime, habría
para poder trampear
575
tal disgusto y apelar
a la primer luz del día
Redondilla
un desdichado maridoN
X
Nota del editor

«En A dice GONZALO este verso.»

?

GONZALO
Reñir sólo al desnudarse
y sólo desenojarse
580
después de haberse vestido.

D. FELIPE
Redondilla
¿Cómo te parece a ti
que en una cama estarán
dos que igualmente se están
aborreciendo hasta allí?

GONZALO
Redondilla
585
Tendrán los cuerpos iguales
y en distintas almohadas
las cabezas apartadas,
como águilas imperiales.
Redondilla
Ser búho es mucho mejor
590
un hombre, que amanecer
al lado de una mujer
muy fea y con tocador.

D. FELIPE
Redondilla
Gente viene.

GONZALO
Aquí tendremos
su poquitico de ronda.
595
¿Quieres, señor, que me esconda?

D. FELIPE
Pues nosotros ¿qué debemos
Redondilla
para que te escondas?

GONZALO
Nada.
Pero hay ronda criminal
que hace culpa original
600
el traer un hombre espada.

D. FELIPE
Redondilla
Eso es cuando arrendaban
las varas porque solían,
si el número no cumplían,
desquitar lo que pagaban.

GONZALO
Redondilla
605
Mujeres son.

D. FELIPE
Pues será
doña Clara.

GONZALO
Ansí lo creo.

D. FELIPE
Espérate, que no veo
a don Juan.

(Salen DOÑA CLARA, TEODORA, CAMPUZANO, DON LUIS Y GUZMÁN.)

D.ª CLARA
Bien podéis ya
Redondilla
volveros vos desde aquí.

CAMPUZANO
610
Guarde Dios a vuesancé.

D. LUIS
(Ya el escudero se fue,
Guzmán.

GUZMÁN
Pues ahora sí
Redondilla
que podrás llegar mejor.)

D.ª CLARA
Abre, Teodora.

D. LUIS
Detente.

D.ª CLARA
615
¿Quién eres, hombre?

D. LUIS
Quien siente
tu desdén y tu rigor.
Redondilla
Un amante aborrecido
soy, sin causa despreciado;
un deseoso olvidado
620
y un cuidadoso ofendido;
Redondilla
y soy quien, cansado ya
de amar y de padecer,
me he venido a resolver.

D.ª CLARA
Mira…

D. LUIS
De mi parte está
Redondilla
625
la ocasión.

D.ª CLARA
Y en mí el honor;
que con causa se han opuesto
a ese intento descompuesto
mi virtud y mi valor.
Redondilla
Y si en fe te has atrevido
630
de que está mi esposo ausente,
siempre vive en mí presente
para no ser ofendido;
Redondilla
y si de algo está corrida
el alma, es sólo de ver
635
que no tiene que perder
por su honor más que una vida.
Redondilla
Porque cuando yo tuviera
más que arenas tiene el mar,
las supiera aventurar
640
y ofenderle no supiera;
Redondilla
y en culpas tan defendidas,
siendo tus ojos jueces,
muriendo infinitas veces
lograré infinitas vidas.

D. LUIS
Redondilla
645
De la razón te enajenas.

D.ª CLARA
Pues ¿qué pretendes?

D. LUIS
Entrar
en tu casa y granjear
el galardón de mis penas.

D.ª CLARA
Redondilla
No abras, Teodora.—Advierte
650
que dentro tiene mi esposo
armas suyas, y es forzoso
que en ellas veas tu muerte.

D. LUIS
Redondilla
Yo he de entrar, esto ha de ser.

D.ª CLARA
Sólo mira que ha de estar
655
en tu gusto el intentar
y en el mío el ofender.
Redondilla
¡Vive Dios, injusto amante,
falso, alevoso, enemigo,
que has de ver en tu castigo
660
mi enojo siempre constante!

D. LUIS
Redondilla
Mi intención ya es declarada;
perdonad, porque, en rigor,
soy amante con amor.

D.ª CLARA
Yo mujer determinada.

D. LUIS
Redondilla
665
Abre esa puerta, Teodora.

TEODORA
Primero me verás muerta
que abierta por mí la puerta
sin gusto de mi señora.

 (Llega DON FELIPE.)

D. FELIPE
Redondilla
¿No hay justicia?—Caballero,
670
dos palabras, si gustáis,
os suplico que me oigáis;
porque, aunque soy forastero,
Redondilla
la ofensa de una mujer
ha de obligar igualmente
675
al que se hallare presente
y al que la llega a querer.
Redondilla
Cuanto habéis dicho he oído,
y aunque nace vuestra culpa
de vuestro amor, la disculpa
680
de un pensamiento atrevido
Redondilla
nunca fue bien recebida.
En tales casos yo os ruego
que mostréis con más sosiego
la intención menos vencida;
Redondilla
685
que si con no porfiar
no quedáis muy satisfecho,
os queda mayor derecho
para mejor obligar.

D. LUIS
Redondilla
Forastero, o cuidadano,
690
o lo que sois, id con Dios,
que habrá también para vos.

GONZALO
Caritativa es la mano.

D. LUIS
Redondilla
Lo que hasta aquí fue vencer
será agora castigar
695
si no os vais sin replicar.

D. FELIPE
Eso es lo que quiero ver.

D. LUIS
Redondilla
Escúchame y lo sabrás…

D. FELIPE
Ya es tarde, no escucho nada,
que nunca saco la espada
700
para sacalla no más.

GONZALO
Redondilla
Huye, fámulo, que ya
toca a recoger tu amo.

(Riñen, y vase retirando DON LUIS.)

GUZMÁN
Escucha.

GONZALO
Antuvión me llamo,
y nadie seguro está
Redondilla
705
de un lacayo que no duerme.

(Entranse acuchillando, GONZALO tras GUZMÁN, y DON FELIPE tras DON LUIS.)

D.ª CLARA
Este hombre sin duda ha sido
algún ángel que ha venido
desde el Cielo a socorrerme.

TEODORA
Redondilla
Entrate en casa, señora.

D.ª CLARA
710
Primero tengo de ver
a quién debo agradecer
tan noble hazaña, Teodora.
Redondilla
En toda mi vida he visto
reñir tan airosamente.

TEODORA
715
También pienso que el sirviente
es de los de Dios es Cristo.
Redondilla
De poco tira también
sus ciertas puntas, señora.
No sé quién no se enamora
720
de un hombre que riñe bien.

(Salgan DON FÉLIX y GONZALO con las espadas desnudas.)

GONZALO
Redondilla
¿Qué lleva?

D. FELIPE
Una cuchillada.
¿Y el tuyo?

GONZALO
Tras un revés
le hice volver los pies
con sola una tarascada.
Redondilla
725
La vaina el uno dejó.
Hombre de bien pienso que era.
Dorada está la contera,
si no es que me engaño yo.

D.ª CLARA
Redondilla
Caballero, en cortesía
730
os suplico me digáis
quién sois, que así me obligáis.
Inadvertencia sería
Redondilla
dejaros de conocer,
fácil de mí en disculpar,
735
que si os preciáis de obligar
yo también de agradecer.

D. FELIPE
Redondilla
Yo pienso que doña Clara
os llamáis.

D.ª CLARA
Ese es mi nombre.
Y vos ¿quién sois?

D. FELIPE
Soy un hombre
740
que por vos aventurara
Redondilla
mi honor, mi vida, mi ser;
y, aunque todo lo perdiera,
mucho más pienso que fuera
lo que hoy quedara a deber
Redondilla
745
por la obligación, que puedo
decir que tengo a un amigo
que es de esta verdad testigo.

D.ª CLARA
¿Quién es?

D. FELIPE
Don Juan de Toledo.

D.ª CLARA
Redondilla
¿De Barcelona vendréis,
750
que es adonde ahora está?

D. FELIPE
En Madrid le tenéis ya.

D.ª CLARA
¿Qué decís?

D. FELIPE
Presto podéis
Redondilla
verle en vuestra compañía.
Como en casa no os halló,
755
fue a buscaros.

D.ª CLARA
¡Triste yo!
¡Muerta soy, Teodora mía!

D. FELIPE
Redondilla
Ya de un vecino ha sabido
que vuestra prima, señora,
estaba muriendo ahora
760
y que a su casa habéis ido,
Redondilla
y en el camino os erró,
porque él a buscaros fue.

D.ª CLARA
¡Ay, triste de mí! ¿Qué haré?
No sepa que tengo yo
Redondilla
765
culpa en lo que ha sucedido
si él no lo sabe de vos.

D. FELIPE
Yo os fío que de los dos
no lo sepa.

D.ª CLARA
Así os lo pido,
Redondilla
y de rodillas, señor,
770
os lo ruego humildemente,
porque aun dudas no consiente
la pureza de mi amor.

D. FELIPE
Redondilla
En casa os podéis entrar,
que el huésped que os escribió
775
que con él viene soy yo,
y aquí me mandó esperar.

D.ª CLARA
Redondilla
Eternamente tendréis
una servidora aquí.

 (Vase DOÑA CLARA.)

D. FELIPE
Y vos un criado en mí,
780
de quien serviros podéis.

TEODORA
Redondilla
También de su valentía
estoy algo aficionada.
Bien retira con la espada.

GONZALO
Y aun sin ella, infanta mía.
Redondilla
785
Y si de verme reñir
se ha podido aficionar,
bien me lo puede pagar.

TEODORA
¿En qué?

GONZALO
En casa de dormir.

(Vase TEODORA, y salen DON JUAN y CELIO.)

D. JUAN
Redondilla
¿Es don Felipe?

D. FELIPE
Yo soy.
790
Ya vuestra esposa ha venido.

D. JUAN
La merced que he recibido
estimo en mucho. Aquí estoy
Redondilla
para que os sirváis de mí.

CELIO
Mil años os guarde Dios,
795
que bien pienso hallar en vos
la que siempre recibí.

(Vase.)

D. JUAN
Redondilla
Entremos; descansaréis.

GONZALO
Albricias, cuerpo, que entráis
adonde, si no cenáis,
800
por lo menos dormiréis.

(Vanse, y salen GUZMÁN y DON LUIS, herido.)

GUZMÁN
Redondilla
Si estás, señor, mal herido,
¿para qué vuelves aquí?

D. LUIS
Mis celos hacen en mí
lo que el valor no ha podido.
Redondilla
805
Forastero se fingió
el que ha reñido conmigo,
y debe de ser su amigo,
pues que en su casa se entró;
Redondilla
aunque me sepa morir
810
no me tengo de curar
hasta volverme a vengar.
¡Vive Dios! que ha de salir
Redondilla
o que de echar en el sueloN
X
Nota del editor

«A esta redondilla le falta un verso.»

las puertas, si no es que el Cielo
815
me lo procure impedir,
Redondilla
y que habemos de perder,
si yo salgo vencedor,
si no la vida, el honor
de esta adúltera mujer.

GUZMÁN
Redondilla
820
Detente, señor, y advierte
que te vas a despeñar.

D. LUIS
De esta vez he de comprar
mi venganza con mi muerte.—
Redondilla
Villano, el que heriste soy;
825
deja esos injustos brazos,
de cuyos infames lazos
engañado amante soy,
Redondilla
y sal, que otra vez te espero.
Sal, forastero fingido,
830
para ofender atrevido
y para amar lisonjero.

GUZMÁN
Redondilla
Tu misma sangre te dé
lástima de ti, señor.

D. LUIS
Ya con celos no hay temor.
835
Estas puertas romperé.

(DON JUAN, dentro.)

D. JUAN
Redondilla
¿Quién me alborota a tal hora
mi casa?

D. LUIS
(¡Yo soy perdido!

GUZMÁN
¿Qué has hecho, que es su marido?)

(Salen DON JUAN, DON FELIPE, TEODORA, DOÑA CLARA y GONZALO.)

D. LUIS
Señor… como… cuando… ahora…
Redondilla
840
(Turbado estoy. ¿Qué diré?

GUZMÁN
Finge que te has desmayado
con la herida que te han dado,
que yo lo remediaré.)

GONZALO
Redondilla
¿Hay tal noche? ¿Hay tal llegar?
845
Parece este albergue mío
hospedaje de navío,
que convida a marear.

GUZMÁN
Redondilla
¡Ah, señor, pienso que ya
está sin habla!

D. JUAN
¿Quién es?

GUZMÁN
850
El que vieras a tus pies
a no tenerle yo. Está
Redondilla
don Luis, mi señor, herido
y ahora desvariando.
Estaba apriesa llamando
855
a tus puertas, sin sentido,
Redondilla
por valerse de tu espada
contra tres hombres; que aquí,
en esta calle, ¡ay de mí!,
le han dado una cuchillada.

D. JUAN
Redondilla
860
Si en este punto he llegado,
¿de quién tan presto ha sabido
mi venida?

GUZMÁN
(Ap.)
(Él me ha cogido,
y también estoy turbado.)
Redondilla
Por esta calle pasó
865
muy poco ha, y al pasar
por ella te oyó llamar
y en la voz te conoció.

D. JUAN
Redondilla
¿Tiene la herida hacia aquí?

GUZMÁN
Yo pienso que a esotra parte.
870
Esta noche reina Marte
y el triunfo sale de allí.

D. JUAN
Redondilla
Señor don Luis, ¿qué es aquesto?
Aun de otra herida mayor
no pensé que tal valor
875
se desmayara tan presto.

GONZALO
Redondilla
(O es ésta ilusión soñada,
o es el mismo que has herido.

D. FELIPE
Lo mismo me ha parecido.

GONZALO
Dorada es también la espada.
Redondilla
880
En la vaina lo he de ver.)

GUZMÁN
Ya está, señor, más en sí.

D. JUAN
Fiad, don Luis, de mí,
que no habéis de anochecer
Redondilla
mañana, si vivo yo,
885
sin que vos estéis vengado
por mi espada, y castigado
el que atrevido os hirió.
Redondilla
Y ahora en mi casa entrad
y os curaremos en ella.

GUZMÁN
890
(Él diera ya, por no vella,
su resuelta voluntad.)

D. LUIS
Redondilla
Sabe Dios lo que me pesa
de veniros a cansar;
pero ya es forzoso entrar.

D. JUAN
895
El que mi amistad profesa
Redondilla
ha de confiar en mí
su pecho en la adversidad.

GUZMÁN
(Dios, por su inmensa bondad,
me saque con bien de aquí.)

(Vanse, y quedan DON FELIPE y GONZALO.)

GONZALO
Redondilla
900
Los que acuchillamos son.
La guarnición y contera
son de una misma manera.

D. FELIPE
¡Jesús! Pues ¿con qué intención
Redondilla
se viene este hombre a amparar
905
del mismo a quien ha ofendido?
Mas ya doy en lo que ha sido:
él, sin duda, me vio entrar,
Redondilla
y, como ignoró que aquí
estaba don Juan, creyó
910
que era algún amante yo
de doña Clara, y así
Redondilla
presumo ¡viven los Cielos!
que se resolvió a llamar
sólo con fin de vengar
915
juntos su herida y sus celos;
Redondilla
y como don Juan salió
y con él se halló empeñado,
se ha fingido desmayado
y dice que otro le hirió.

GONZALO
Redondilla
920
Esto es, sin duda. Pues bien,
¿qué hemos de hacer ya hecho el daño?

D. FELIPE
¿Qué? Trocar su mismo engaño
por otro engaño también.
Redondilla
Porque, si bien se repara,
925
mis intentos sólo van
a deslumbrar a don Juan
y a obligar a doña Clara.

GONZALO
Redondilla
Pues eso ¿cómo ha de ser?

D. FELIPE
Sígueme y calla.

GONZALO
Ya callo.

D. FELIPE
930
¿De qué sirve preguntallo
si tú mismo lo has de ver?

GONZALO
Redondilla
¿Y no se usará en el yermo
este modo de hospedar?
Roncando tengo de estar
935
y no he de creer que duermo.

(Vanse, y sale DON LUIS, DON JUAN, DOÑA CLARA, TEODORA y GUZMÁN.)

D. JUAN
Redondilla
La herida es mucho menor
de lo que pensé que fuera.

D.ª CLARA
(Aparte.)
(Y de lo que yo quisiera.

D. LUIS
¡Ah, inhumana!

D.ª CLARA
¡Ah, traidor!)

D. JUAN
Redondilla
940
Justo es haber estimado
que de mí os hayáis valido.

GUZMÁN
(El primer hombre ofendido
que a su enemigo ha vendado.)

TEODORA
Redondilla
(Señora, ¿este atrevimiento
945
disimulas?

D.ª CLARA
Sí, Teodora;
que aunque ves que callo agora
es por mi recogimiento,
Redondilla
por no aventurar aquí
mi opinión y la quietud
950
de don Juan, y no es virtud
hacerme esta ofensa a mí.)

D. JUAN
Redondilla
Sentaos aquí, por mi vida.

D. LUIS
(Mala opinión he cobrado
con el desmayo pasado.

D.ª CLARA
955
Y con la intención fingida.)

D. JUAN
Redondilla
Que no hallé, sabe Dios,
y que lo creáis es justo,
cosa de mayor disgusto
que hallaros herido a vos,
Redondilla
960
porque un verdadero amigo
parte del alma será.

D.ª CLARA
(Cuando es leal, claro está.)

D. JUAN
Y que nos os aflijáis, digo,
Redondilla
que Dios sabe lo mejor;
965
porque en Él no cabe engaño,
y quizá con este daño
se excusará otro mayor.

D.ª CLARA
Redondilla
Don Felipe se quedó
en la calle, y con cuidado
970
estoy por no haber entrado.

D. JUAN
Téngole por hombre yo
Redondilla
que se habrá ido a buscar
los que con vos han reñido.
Notable descuido ha sido
975
el mío no hacerle entrar.

D.ª CLARA
Redondilla
(Si yo dijera el error
lo fuera también en mí.
Buena quedara yo aquí
a solas con un traidor.)

D. JUAN
Redondilla
980
Dejadme, que luego vuelvo.

D.ª CLARA
Tras vos tengo de salir,
y ansí, en no dejaros ir
me determino y resuelvo.

(Sale DON FELIPE y GONZALO.)

GONZALO
Redondilla
(Lindamente lo has pensado.
985
De todo estoy advertido.)

D. JUAN
¡Por Dios, que me habéis tenido
con disgusto y con cuidado!
Redondilla
¿Dónde fuistes?

D. FELIPE
A vengar
la herida fuimos los dos,
990
y a no dejaros a vos
cosa que os pueda inquietar.
Redondilla
Tres hombres cerca de aquí
hallé que del caso hablaban
y aquesta vaina llevaban.—
995
¿Es de vuestra espada?

D. LUIS
Sí.

D. FELIPE
Redondilla
Y sin más información
de decir el que os hirió:
“El que se la dió fuí yo,
y dísela con razón.”
Redondilla
1000
“Pues por que no os alabéis
—dije—quedará vengada.”
Y dile otra cuchillada
como la que vos tenéis.
Redondilla
Los dos se fueron, y aquel
1005
que estaba herido cayó
junto a mis pies, a quien yo,
más piadoso que cruel,
Redondilla
levanté y llevé a curar,
porque así me lo pedía,
1010
que aún tiene la cortesía
en estos casos lugar.
Redondilla
Y la ocasión me ha contado
de haber reñido con vos,
y estoy con causa ¡por Dios!
1015
de vuestra culpa admirado.
Redondilla
Dice que siendo su amigo
de este lugar se ausentó,
y supo, cuando volvió,
que, como injusto enemigo,
Redondilla
1020
faltando a vuestro valor
y a la amistad que debéis,
su mujer le pretendéis
en ofensa de su honor.
Redondilla
Y de vuestra parte he dado
1025
palabra que la disculpa
será enmendar esta culpa
con olvidar lo pasado.
Redondilla
Y así, mirad lo que hacéis
si arrepentido no estáis,
1030
que en mí, si no os enmendáis,
otro enemigo tendréis,
Redondilla
porque, demás de que está
puesto en razón lo que intenta,
la venganza de su afrenta
1035
corre por mi cuenta ya.

D. JUAN
Redondilla
Un hombre que tan leal
siempre a mi amistad ha sido,
¿en esta culpa ha caído?
Cierto, no creyera tal.

D. LUIS
Redondilla
1040
(Sólo el callar puede ser
conmigo disculpa aquí.)
De corrido estoy sin mí,
y no sé qué responder.

D.ª CLARA
Redondilla
Perdonadme que yo os digo
1045
la verdad desnuda y clara.
Merecíais que os matara
como injusto y falso amigo,
Redondilla
y que procuréis dejar
vuestro intento os pido yo,
1050
que el que una vez os hirió
también os sabrá matar.

D. FELIPE
Redondilla
La mano el otro me ha dado;
yo lo mismo a vos os digo.

GONZALO
(Miren por dónde es su amigo
1055
después de habelle pegado.)

D. FELIPE
Redondilla
Con vos, si es que os queréis ir,
acompañándoos iremos.

GONZALO
(Otro viajito tenemos.
Volaverunt el dormir.)

D. JUAN
Redondilla
1060
En casa, pues de esta suerte
estáis, esperad el día.

D. LUIS
Mejor estaré en la mía.

D.ª CLARA
(Como yo, traidor, sin verte.)

GUZMÁN
Redondilla
(Del forastero atrevido
1065
me libre Dios desde ahora.)

 (Llévanle, y quedan DOÑA CLARA y TEODORA.)

TEODORA
Basta, que el huésped, señora,
es valiente y comedido.

D.ª CLARA
Redondilla
Tan iguales llego a ver
su osadía y su prudencia,
1070
que se hacen competencia
su valor y su saber;
Redondilla
y que no he visto, es forzoso
decir, Teodora mía,
tan resuelta valentía
1075
ni enredo más ingenioso.


Acto II

(Salen DOÑA CLARA, DOÑA INÉS y TEODORA.)

D.ª INÉS
Quintilla
Cuando me hubiera traído
sólo el gusto de saber
todo lo que ha sucedido,
pudiera convalecer
1080
de cuanto mal he tenido.
Quintilla
¿Posible es que se atrevió
don Luis y que intentó
tan antigua grosería?

D.ª CLARA
Quedó en su descortesía
1085
tan bien castigado y yo
Quintilla
tan contenta, que quisiera
que mil errores hubiera
cometido con cuidado
para verle castigado
1090
de más culpas que tuviera.

D.ª INÉS
Quintilla
El reprender su intención
poniendo en ajena ofensa
la suya fue discreción.

D.ª CLARA
Tan igualmente obra y piensa
1095
el valiente corazón
Quintilla
de este noble caballero,
que cuando sus partes quiero
contar, más confusa estoy,
porque no sé a cuál le doy
1100
con causa el lugar primero.
Quintilla
Si juzgo en su valentía
lo que aquella noche hizo
su espada en defensa mía,
hallo que me satisfizo
1105
su alentada gallardía;
Quintilla
y cuando miro en su intento
el discreto pensamiento
con que supo castigar,
reprehender y culpar,
1110
admira su entendimiento;
Quintilla
y así, confieso igualmente
que por discreto y valiente
merece ser estimado
con particular cuidado.

D.ª INÉS
1115
Pareces, prima…

D.ª CLARA
Detente,
Quintilla
si en ofensa de mi honor
presumes que puedo dar
lugar a ningún error,
que en este modo de amar
1120
sólo es virtud el amor.
Quintilla
En un pecho agradecido
ha juntado y corregido,
con su noble inclinación,
las leyes de la razón
1125
son las flechas de Cupido.
Quintilla
Ya le he llegado a deber
cuanto mi afición hiciere,
y así le pienso querer
todo aquello que no fuere
1130
en ofensa de mi ser.

D.ª INÉS
Quintilla
Por lo menos, el distrito
de Amor pisas.

D.ª CLARA
Ya lo veo;
pero sus culpas limito,
porque falta en mi deseo
1135
la parte del apetito.
Quintilla
Finezas de una amistad
con recíproca lealtad
letras son que da el amor
y las aceta el honor
1140
antes que la voluntad.

D.ª INÉS
Quintilla
Si tú puedes navegar
de amor terminando el mar
y con la rienda en la mano,
mucho sabes, y es en vano
1145
el quererte aconsejar.
Quintilla
Pero meter donde hay fuego
pólvora con fe segura…
y que aquí juzgues, te ruego,
un principio de locura
1150
que mira el fin del sosiego.

D.ª CLARA
Quintilla
¿Qué dudas en mi lealtad?

D.ª INÉS
Nada.

D.ª CLARA
¿Y de mi calidad?

D.ª INÉS
Fácil será la respuesta,
que en materia bien dispuesta
1155
el principio es la amistad.
Quintilla
(Aparte.)
(Esto hago porque a mí
aún me pareció mejor
que a ella cuando le vi,
y puede hacerme el Amor
1160
dichosa con sólo un “sí”.
Quintilla
Y como mi calidad
y hacienda darme han podido
alguna seguridad,
no le quiero divertido
1165
en ajena voluntad.)

D.ª CLARA
Quintilla
¿Hasle visto?

D.ª INÉS
Por mi calle
pasó ayer.

D.ª CLARA
Y de su talle,
¿qué dices?

D.ª INÉS
Bonito, a fe;
bien hecho de pierna y pie,
1170
pero no para alaballe.

D.ª CLARA
Quintilla
El que en Madrid, prima mía,
llega a mostrar gallardía,
una superior belleza
debe a su naturaleza;
1175
que hay talles de quien podría
Quintilla
decir que después de hacellos
tan airosamente bellos,
puliendo y perficionando,
tras ellos se anda admirando
1180
lo mismo que puso en ellos.
Quintilla
Parece que vive en calma
tu gusto o que se desalma,
pues sin él te juzgo ya,
con cada paso que da
1185
parece que pisa un alma.

D.ª INÉS
Quintilla
La mía empieza a temer
que por tu causa ha de ser;
que tal vez por el oído
entra el Amor persuadido
1190
a inclinar y a resolver.
Quintilla
Quedo, que éste es su criado.

 (Sale GONZALO.)

D.ª CLARA
¿Qué hay, Gonzalo? ¿Has almorzado?

GONZALO
Con aforro.

D.ª CLARA
¿Cómo ha sido?

GONZALO
Cené poco, y he pedido
1195
otro almuerzo adelantado.

D.ª CLARA
Quintilla
¿Qué hace tu amo?

GONZALO
Está
esperando cartas hoy,
que es a lo que viene y va.

D.ª CLARA
Y ¿dónde vas?

GONZALO
A ver voy
1200
si han puesto la lista ya.

D.ª CLARA
Quintilla
¿Él está tan triste acá?
A esa cuenta habrá nacido
de tener el alma allá.
Un amante bien querido
1205
no vive si ausente está.

GONZALO
Quintilla
Sólo en una carta sé
que tiene ahora fundado
el crédito de su fe.

D.ª CLARA
(Entreténme ese criado
1210
hasta que vuelva.

(Vase.)

D.ª INÉS
Sí haré.)
Quintilla
Y dime ¡por vida mía!,
aquí para entre los dos,
¿tienes tú melancolía?

GONZALO
Por el Santísimo Dios
1215
que nos alimenta y cría,
Quintilla
que ando en Madrid sin sentido,
mareado y aturdido.

D.ª INÉS
¿Por qué?

GONZALO
Porque cuanto creo
es mentira y cuanto veo
1220
falso, aparente y fingido.
Quintilla
Pero yo voy a traer
las cartas.

D.ª INÉS
Eso ha de ser
cuando no me quede a mí
qué preguntar.

GONZALO
Pues ¿nací
1225
obligado a responder?

D.ª INÉS
Quintilla
Esto es aquí cortesía,
y esotro no lo sería.

GONZALO
Tiene puesto en la estafeta
mi amo el gusto.

D.ª INÉS
Imperfeta
1230
y resuelta grosería
Quintilla
en los hombres que nacieron
de padres que respondieron.

GONZALO
Un padre que yo tenía
a un mentís aun no quería
1235
responder, ni de él lo oyeron.

D.ª INÉS
Quintilla
Por fuerza haré que te den
a entender que te está bien.

GONZALO
Esto más, que no sabía
que estafas de cortesía
1240
hay en la corte también;
Quintilla
juro a tal que me he de estar
preguntando y respondiendo
tres horas sin replicar.

D.ª INÉS
De tus tristezas pretendo
1245
saber en qué han de parar.

GONZALO
Quintilla
En acabarse o morir.

D.ª INÉS
Procúrate divertir.

GONZALO
¿En qué?

D.ª INÉS
Luego ¿no hay en qué?

GONZALO
Sí hay; pero en todo se
1250
que hay enfados que sentir.
Quintilla
Si a San Felipe a parlar
voy, por no ver sitiar
cada día en relación,
me iré primero al Japón
1255
a dejarme degollar.
Quintilla
Si a la pelota, aun allí
hay peligro y embarazo,
sobre métanse de aquí
dan a un hombre un paletazo
1260
que queda fuera de sí.
Quintilla
Si a jugar voy mi dinero,
me desuella un garitero,
y para cada real
hay un mirón criminal
1265
con más ojos que un harnero.
Quintilla
Si a los trucos, un partido
hecho entre dos habladores
me deja desvanecido;
si a la argolla, hay sopladores
1270
y saco lo que han barrido.
Quintilla
Si viendo esgrimir estoy,
con mi puntica de diestro,
mártir por las piernas soy
del montante del maestro;
1275
y si a la comedia voy,
Quintilla
donde alegrarme podría,
por no ver el primer día,
de su comedia sentado,
un poeta confiado,
1280
me iré primero a Turquía.

D.ª INÉS
Quintilla
Enamorarte es mejor.

GONZALO
No es sino mucho peor,
que aquí, para enamorar,
primero se ha de buscar
1285
el dinero que el amor.

 (Salga DOÑA CLARA.)

D.ª CLARA
Quintilla
Ya las tengo.

D.ª INÉS
Ahora sí
que te puedes ir por mí.

GONZALO
Ya me da el irme cuidado,
que me había calentado
1290
y quisiera estarme aquí.

(Salga DON FELIPE solo.)

D. FELIPE
Quintilla
Pues ¿aquí te estás ahora?

GONZALO
Sí, señor, que mi señora
doña Inés me ha detenido.

D.ª INÉS
Que le perdonéis os pido.

D. FELIPE
1295
Ahora que ya no inora
Quintilla
el alma su ocupación,
no solamente procura
perdonar su remisión,
pero envidia tal ventura,
1300
disculpando su intención.
Quintilla
Con mano más liberal
va restituyendo el mal
a beldad tan conocida,
si no en más alma, en más vida,
1305
su perfeción natural,
Quintilla
y del pasado acidente
constituye el rostro hermoso
en su espíritu valiente.

D.ª INÉS
A no ser tan generoso
1310
vuestro pecho, fácilmente
Quintilla
pudiera, desvanecida,
desconocer lo que soy.
De mi salud adquirida
justo parabién me doy,
1315
porque la veo ofrecida
Quintilla
a vuestro servicio.

D. FELIPE
Está
tan introducida ya
mi dicha en tantos favores,
que no admito los mayores,
1320
aunque estimo a quien los da.
Quintilla
Goce vuestra juventud
tantos años de salud
que pueda, por dependencia
de esta dichosa asistencia,
1325
asegurar mi quietud.

D.ª INÉS
Quintilla
Nunca en mi vida he pensado
que os pudiera dar cuidado.

D. FELIPE
Por prima de mi señora
doña Clara, y porque ahora
1330
me habéis de nuevo obligado
Quintilla
con la amistad que me hacéis,
seguramente podéis
mandarme.

D.ª INÉS
(Aparte.)
(Pluguiera a Dios
que yo os pareciera a vos
1335
como vos me parecéis.
Quintilla
La causa saber querría
de su ausencia y de su amor.

D.ª CLARA
Curiosa estás.

D.ª INÉS
Prima mía,
por divertirme mejor
1340
de una gran melancolía
Quintilla
lo hago, que los que estamos
enfermos nos desquitamos
del padecer y el callar
en saber y en preguntar
1345
después que nos levantamos.

D.ª CLARA
Quintilla
¿Qué dice del forastero,
mi señora doña Inés,
el alma?

D.ª INÉS
Lo que primero:
bonito, pero no es.

D.ª CLARA
1350
¡Jesús! ¿Bonito y con pero?
Quintilla
Perdición.

D.ª INÉS
No hay que tratar…

D.ª CLARA
Con sólo haberme entendido,
me has dado que sospechar;
con la contraria has querido
1355
disuadir y deslumbrar,
Quintilla
y te has echado a perder,
porque es un desprecio injusto
disfraz del apetecer.

D.ª INÉS
El que fuere de mi gusto,
1360
mi esposo, prima, ha de ser.)

D.ª CLARA
Quintilla
Una enferma me ha pedido
que os diga que la digáis
la ocasión que os ha traído
a Madrid, sin que encubráis
1365
la verdad, si hubiere sido
Quintilla
algún extremo amoroso.

D. FELIPE
Estoy tan enamorado,
que es dicha hacer deseoso
memoria de mi cuidado
1370
en tribunal tan piadoso.
Romance (tirada)
Una tarde…

D.ª CLARA
¿Os suspendéis?

D. FELIPE
Como ya empezó la lengua,
fiestas del alma, paróse
a combatir sus potencias;
1375
pero en la menor razón
de quien bien ama y desea,
es ignorancia el dudar,
que asiste el alma con ella.
Viendo entrar en Barcelona,
1380
desde su muelle, una fiesta
la napolitana escuadra
de diez y siete galeras,
vi en un coche cinco damas,
jerarquía lisonjera
1385
de una deidad que avisaba
con rayos de luz la tierra,
a quien parece que el mar
hizo con alas traviesas
espumoso atrevimiento
1390
de marítimas diademas,
y tal quedé, que temía
que, a no transformarme en ella,
quedaría en mi inorancia
profanada su belleza.
1395
Seguí el coche, por saber
dónde esta deidad se encierra,
de aquel sol el epiciclo
y de aquel fuego la esfera.
Opuse mi sufrimiento
1400
a su primera respuesta,
mi asistencia a su desdén
y a su rigor mi paciencia.
Y ya de suerte vivía
con la esperanza la ofensa,
1405
que hizo su gusto en mí
segunda naturaleza.
Tres primaveras había
dado ya la providencia
del tiempo, en giros del sol
1410
por signos y por planetas,
antes que yo en mi esperanza
amorosamente viera
verde alfombra, vida alegre,
dulce alivio y fe sin quejas.
1415
Dejóse, de sí olvidada,
obligar un día, que ésta
es en las guerras de amor
la mayor estratagema,
y desde allí empecé a ver
1420
el iris de la tormenta,
y por celajes de nácar,
dulce risa en blancas perlas.
En su casa me dió entrada,
que nunca halló quien desea,
1425
después ya de resistir,
dificultad en las puertas.
En la suya hallé una noche
una criada, y en ella,
librada de mis intentos
1430
la resolución postrera,
asido a sus movimientos,
como el que sin vista lleva,
por seguro de sus pasos,
la fe de que el otro acierta,
1435
llegué al limbo de una cuadra,
donde fue la vez primera
que se vio sin luz la gloria
y la del sol en tinieblas,
y hallé en dos hermosas manos
1440
una blanda resistencia,
aunque breve, dilatada,
si lo juzga quien desea.
Con voces de amor rendido
y con labios de alma inquieta
1445
quise vencer prometiendo
y rendir sin hacer fuerza.
En torcidas relaciones,
ya tímidas, ya resueltas,
luchaba yo en mis deseos
1450
y con su amor su vergüenza,
cuando a la dulce porfía
de este argumento sin lenguas,
de esta inquietud sin descanso
y de este esperar sin pena,
1455
por los vigilantes pasos
de su esposo hicieron señas
las almas de que buscaba
en mi ventura su ofensa.
Pidiendo una luz a voces,
1460
sacó la espada sangrienta,
a nuestro daño inclinada,
y vile resuelto apenas,
cuando, abrazado con él,
con menos superior fuerza
1465
a más rigurosos brazos,
trasladé mis diligencias,
y aunque estaba de su parte
la culpa de mis torpezas,
de su misma daga herido,
1470
cayó, atravesado, en tierra.
En tanto, mi dueño hermoso,
la siempre viva en mi idea,
la que por un ser divino
pasó a su naturaleza,
1475
confusa dejó su casa,
haciendo como discreta
del sagrado de un convento
el puerto de esta tormenta.
Y así, quedamos a un tiempo:
1480
su esposo, herido en su ofensa,
ella sin él y sin mí
y yo sin dicha y sin ella.
Y considerando yo
que su calidad pudiera
1485
vengar por ajenas manos
en mi descuido su ofensa,
dejé a Barcelona, y vine
adonde hoy el alma inquieta
de mi ausente dueño aguarda
1490
las bien esperadas nuevas.
Y porque es medio gustoso
del que alguna nueva espera
hacer menos el camino
del que ha de venir con ella,
1495
humildemente os suplico
perdonéis, pues sois discreta,
el serviros sólo ahora
con esta buena asistencia.

D.ª CLARA
Redondilla
Tan amante os considero,
1500
que no os quiero detener.

D. FELIPE
Difícil fuera el poder
si a un tiempo adoro y espero.

 (Vase.)

D.ª INÉS
Redondilla
¡Oh, nunca llegara el día
que en su casa te dió entrada
1505
resuelta y determinada!

D.ª CLARA
Pues ¿qué es esto, prima mía?

D.ª INÉS
Redondilla
No sé.

D.ª CLARA
Yo sí; tú has querido
en tu amor disimular,
y ha venido a reventar
1510
por donde le has detenido.
Redondilla
Tu prima soy y tu amiga;
comunícame tu intento.

D.ª INÉS
Si lo has visto en lo que siento,
¿qué más quieres que te diga?
Redondilla
1515
Así eternamente veas
a tu siempre amado esposo
de tus brazos deseoso,
si es que los suyos deseas,
Redondilla
y haciendo a tus gustos salva,
1520
sean de vuestras dos vidas
las noches bien admitidas
y mal recibida el alba.
Redondilla
Que disculpes, prima mía,
mi resuelta voluntad,
1525
sin que esta facilidad
te parezca demasía;
Redondilla
que si es verdad que el amor
fundó su mayor poder
solamente en resolver
1530
los principios de un error,
Redondilla
éste puede estar contigo
justamente disculpado.

D.ª CLARA
De suerte me has obligado
en declararte conmigo,
Redondilla
1535
que, no sólo pienso ser
tu tercera, pero fía
que has de ser por causa mía
su legítima mujer;
Redondilla
que mil ducados de renta
1540
y tu calidad no son
de menos estimación.

D.ª INÉS
Es verdad. En eso intenta
Redondilla
consolarse mi cuidado
medido con mi deseo;
1545
mas temo, porque le veo
tiernamente apasionado.

D.ª CLARA
Redondilla
Con eso hago por ti
algo que, si eso no fuera,
él es solo quien debiera
1550
agradecérmelo a mí.
Redondilla
Tú has de obedecerme en todo
si por mí tu dicha esperas;
que quien hace el bien de veras,
da la traza y busca el modo.
Redondilla
1555
A dos veces que le hurtemos
las cartas de la estafeta,
en esta pasión inquieta
tibios verás sus extremos.
Redondilla
En el golfo de la corte,
1560
con cualquiera fácil viento
navega el entendimiento
por muy diferente norte;
Redondilla
y como es inquieto el mar
y anda un alma distraída
1565
y aun de sí misma se olvida
cansada de flutuar.
Redondilla
Falte la correspondencia,
y verás que en cuatro días
hace a sus melancolías
1570
diferente resistencia;
Redondilla
y no desconfiés de él,
que yo de por medio estoy;
que no he de ser la que soy
o te has de casar con él.

D.ª INÉS
Redondilla
1575
Déjame ahora besar,
por tan dichoso interés,
mil veces, prima, tus pies,
y empezaréte a pagar
Redondilla
mis esperanzas cumplidas;
1580
que hoy comienzo a poseer,
con sólo un alma y un ser,
el ingenio de dos vidas.
Redondilla
Ya mi corazón volvió
a su primera quietud,
1585
y con más firme salud
he convalecido yo.

D.ª CLARA
Redondilla
Goces con vida segura,
en mayor felicidad,
amagos de eternidad
1590
tu siempre viva hermosura.

D.ª INÉS
Redondilla
Veamos qué le escribía
la retirada al convento.

D.ª CLARA
Parece ese pensamiento
hurtado al que yo tenía.

D.ª INÉS
Redondilla
1595
Dos son.

D.ª CLARA
Con otra vendrá
encubierta y disfrazada.
Esta que viene cerrada
sin sobrescrito será.

D.ª INÉS
Redondilla
En mal papel escribió.

D.ª CLARA
1600
Lo mismo me ha parecido
a mí. Lágrimas han sido
que al escribir la vertió.
Redondilla
Muchos papeles así
me costó mi casamiento.
1605
Escucha.

D.ª INÉS
Mi pensamiento
todo tengo puesto aquí.

(Lea:)

D.ª CLARA
Quintilla
“Porque pueda este papel
ser de mis ansias testigo,
el alma va en lo que digo
1610
y mis lágrimas en él.
Mi esposo aspira, cruel,
Quintilla
a vengar su deshonor;
pues es tan grande mi amor
y tengo tanta prudencia,
1615
que por llorar vuestra ausencia,
me olvido de su rigor.
Quintilla
Dos males, mi bien, han sido
los que a un mismo tiempo lloro:
tener ausente el que adoro
1620
y presente al ofendido;
y así, que os volváis os pido,
Quintilla
encubierto, a Barcelona;
que, pues en nada me abona
lo peligroso y lo injusto,
1625
bien será que a vuestro gusto
dispongáis de mi persona.”
(Deja de leer.)
Redondilla
Ahora sí tienes ya
que poderme agradecer,
pues fue remedio el coger
1630
esta carta, y no se irá;
Redondilla
porque apenas la leyera,
como según ha mostrado
en su amor y su cuidado,
a Barcelona se fuera.

(Dentro GONZALO:)

GONZALO
Redondilla
1635
¡Aquí de Dios, que me matan
sin tener culpa!

D.ª INÉS
¿Qué es esto?

GONZALO
¡Acude, señora, presto,
que tus pasos se dilatan!
Redondilla
¿En qué pudieran parar,
1640
sino en esto, cien preguntas
muy cansadas y muy juntas,
sin dejarme resollar?
Redondilla
¡Ah! nunca hubiera, señora,
interrogatorio injusto,
1645
la impertinencia del gusto
para detenerme un hora.

D.ª INÉS
Redondilla
¿Qué tienes?

GONZALO
¿Qué he de tener,
cuando soy tan desgraciado,
que es fuerza hacer mi sagrado
1650
las faldas de una mujer?
Redondilla
A este templo me he venido,
y si acaso está cerrada
la puerta, no importa nada,
pues es templo de Cupido.

D.ª INÉS
Redondilla
1655
Suéltame.

GONZALO
No hay que argüir,
que aquí dieron la ocasión,
y, asido de este aldabón,
me tengo de resistir.

(Salga DON JUAN deteniendo a DON FELIPE.)

D. JUAN
Redondilla
¿Qué le queda a un ignorante
1660
si esto hace un hombre cuerdo?

D. FELIPE
Nada, supuesto que pierdo,
por culpa de este bergante,
Redondilla
mi esperanza, condenado
a más pena.

D. JUAN
¡Vive Dios,
1665
que no creyera de vos
que dierais, tan enojado,
Redondilla
principio a tantos errores!
Advertid que es demasía.

GONZALO
Y muy gran descortesía
1670
delante de estos señores
Redondilla
poner las manos en mí.

D. JUAN
No debe de ser tu culpa
capaz de humana disculpa.
¿Qué has hecho?

GONZALO
Dígalo aquí
Redondilla
1675
mi señora doña Inés,
que, porque no respondía
a cuanto saber quería,
me culpó de descortés.
Redondilla
Y de curiosa y discreta
1680
me detuvo embelesado,
y entre tanto le han hurtado
las cartas de la estafeta.

D.ª INÉS
Redondilla
No sólo estaba eso ya
por nosotras perdonado,
1685
pero el error disculpado,
so pena de que será
Redondilla
disimulada y fingida
la merced que nos hacéis,
pues perdonádole habéis
1690
la culpa esta vez reñida.

D. FELIPE
Redondilla
Si cuando salió de aquí
sin ir a otra parte fuera,
a tiempo llegado hubiera
para no matarme a mí.
Redondilla
1695
Nunca de ti me fiara.

GONZALO
No las hubieran hurtado,
y hubiérame a mí costado
ojo y medio de la cara;
Redondilla
y quien tal hizo se vea
1700
en Turquía y sin los dos.

D.ª CLARA
(Aparte.)
(Mala Pascua te dé Dios
a ti y a quien tal desea.)
Redondilla
Quizá os habréis engañado.

D. FELIPE
Si en la lista escrito está
1705
mi nombre, y no hay cartas ya,
porque se las han llevado,
Redondilla
¿en qué me puedo engañar?

D. JUAN
Sólo aquí advertiros quiero
que también tiene el cartero
1710
su carta de marear.
Redondilla
Muchas coge a letra vista
que no suelen parecer.

D. FELIPE
Estas no lo pueden ser
de las que están en la lista;
Redondilla
1715
y lo que me da cuidado
es que el haberlas cogido
malicia fundada ha sido
de alguno que, interesado,
Redondilla
mis pasos viene siguiendo
1720
desde Barcelona aquí.

D. JUAN
Así lo entiendo.

D. FELIPE
¡Ay de mí!

D.ª CLARA
(Tu negocio se va haciendo.
Redondilla
En peligro que es tan cierto
gran recato es menester,
1725
si es que se puede temer
un enemigo encubierto;
Redondilla
y paréceme acertado
que de casa no salgáis
hasta que de allí sepáis
1730
si el ofendido ha enviado.)

D. JUAN
Redondilla
¿De quién sabéis el suceso
de Barcelona?

D. FELIPE
De mí.

D.ª CLARA
A las dos nos dijo aquí
su desdicha.

D. JUAN
Yo os confieso
Redondilla
1735
que así lo hiciera.

D. FELIPE
Sería
temor fundado en la fe.

D. JUAN
Recelos, cuando hay de qué,
nunca fueron cobardía.

D.ª CLARA
Redondilla
Así veáis conseguido
1740
todo el bien que deseáis,
que de casa no salgáis,
siquiera porque os lo pido.

D. JUAN
Redondilla
¡Qué bien muestra su nobleza
el efeto natural
1745
con que lo pide!

D.ª INÉS
¡Qué mal
lo entienden, brava agudeza!
Redondilla
(Si está en casa sin salir,
no es posible ser ingrato
a mi amor.)

GONZALO
Si puede el trato
1750
convencer y persuadir,
Redondilla
yo también, señor, te ruego
lo mismo, pues te conviene,
por los parientes que tiene
en Barcelona don Diego.
Redondilla
1755
Y si en no hacerlo porfías,
cartujo casero soy,
con tu licencia, desde hoy,
siquiera por quince días.

D. FELIPE
Redondilla
Cuando alguien haya venido,
1760
¿qué temes?

GONZALO
Que allá pensó
don Diego que tengo yo
la culpa que no he tenido,
Redondilla
y será en el que ha llegado
común de dos la intención,
1765
si es que trae la instrución
puñalada de criado.

D. FELIPE
Redondilla
Un cobarde mira así
con antojos sus errores,
y así, los juzga mayores
1770
de lo que ellos son en sí.

GONZALO
Redondilla
Justo es que tema un lacayo
todo antuvión criminal
cuando no es universal
la ventura del soslayo.
Redondilla
1775
Yo pienso que no le agrada
ninguna cosa al demonio
tanto como un testimonio
y el “¡ay!” de una puñalada;
Redondilla
porque no es tan penetrante,
1780
que parte sin confisión
el alma; dos cosas son
que las lleva de portante,
Redondilla
como hacas del señor
en noche de mucho frío.

D. FELIPE
1785
Siempre el miedo fue judío.

GONZALO
Y muy cristiano el temor.

D.ª CLARA
Redondilla
Pedilde vos que no salga
de casa, así os guarde Dios.

D. JUAN
¿Sois mi amigo?

D. FELIPE
Sólo a vos,
1790
y a condición tan hidalga,
Redondilla
sujeto siempre la mía.

D. JUAN
Pues que hiciera y se estimara
lo que ha dicho doña Clara.

D. FELIPE
¿Parezca o no cobardía?
Redondilla
1795
Ahora bien, por vuestro gusto,
me dispongo a obedecer.

D.ª INÉS
(Y yo desde hoy a tener
más esperanza y más gusto.)

D. JUAN
Redondilla
Sois el amigo mejor
1800
que se vio en la edad primera.

D.ª INÉS
(Y tú la mejor tercera
que pudo tener mi amor.)

GONZALO
Redondilla
(Si de ésta escapo y no muero,
aunque el volver más me importe,
1805
yo echaré calza a la corte
como a pollo por enero.)

(Váyanse todos y quede solo DON JUAN, y salga GUZMÁN.)

GUZMÁN
Redondilla
Un recado os vengo a dar
de parte de don Luis,
mi señor.

D. JUAN
Si no os cubrís,
1810
no os lo tengo de escuchar.

GUZMÁN
Redondilla
Ni de mi humildad desdice
el hacerlo. Yo estoy bien.

D. JUAN
Estaréme así también.

(Cúbrense.)

GUZMÁN
Don Luis, mi señor, dice
Redondilla
1815
que a solas os quiere hablar
en un negocio importante.

D. JUAN
Ya ese recado es bastante
para darme que pensar,
Redondilla
cuando él pudiera venir.
1820
Mas si es porque yo esté
solo, solo esperaré.

(Vase.)

GUZMÁN
Así lo voy a decir.

D. JUAN
Redondilla
¡Válgame Dios! ¿Qué será?
Pendencia debe de ser
1825
con quien le hirió y a valer
de mí otra vez se vendrá.
Redondilla
Pero no, que si eso fuera,
no me enviara recado
ni a decir con su criado
1830
que aquí a solas estuviera.

(Sale DON LUIS y GUZMÁN, y dice aparte:)

D. LUIS
Redondilla
(Ya pienso que has entendido.
Tú has de arrojar el papel
cuando esté hablando con él.

GUZMÁN
De todo estoy advertido.)

D. LUIS
Redondilla
1835
Guárdeos el Cielo.

D. JUAN
Y a vos
os aumente estado y vida.
¿Cómo estáis de vuestra herida?

D. LUIS
Bueno ya, gracias a Dios.
Redondilla
Y a vos, de recién llegado,
1840
¿cómo os va?

D. JUAN
Como a quien vino
a su casa y del camino
ya con gusto ha descansado.

D. LUIS
Redondilla
¿Hay quien nos pueda escuchar?

D. JUAN
Bien podéis seguramente
1845
hablar.

D. LUIS
El que es más prudente
es más fácil de engañar;
Redondilla
que como no asiste el daño,
cauteloso el pensamiento
le coge al entendimiento
1850
a traición cualquier engaño.
Redondilla
Yo pienso, don Juan, que habéis
conocido mi amistad,
deseos y voluntad
de serviros.

D. JUAN
Bien podéis
Redondilla
1855
pensar que estoy satisfecho
creyéndolo siempre así,
porque me ha constado a mí
la lealtad de vuestro pecho.

D. LUIS
Redondilla
En la cantidad que soy
1860
rico y noble sabéis bien.

D. JUAN
Rico y noble sé también
que sois.

D. LUIS
Pues al caso voy.
Redondilla
De doña Inés ser esposo,
haciendo un alma los dos,
1865
que porque sé que sois vos
con ella el más poderoso,
Redondilla
os suplico que toméis
la mano en solicitar
las suyas y granjear
1870
en mí un esclavo queréis,
Redondilla
dándome también licencia
de poder galantear,
sólo a fin de granjear
su gusto con mi asistencia.
Redondilla
1875
Que supuesto que ha venido
a vuestra casa, no quiero,
sin que me la deis primero,
tomarla en ser atrevido.

D. JUAN
Redondilla
Tanto me habéis obligado
1880
con lo que pedido habéis,
que hallo en la que me hacéis
mi buen deseo premiado.
Redondilla
Vos sois el que viene a dar,
y yo el que viene a recebir,
1885
pues me venís a pedir
lo que yo os puedo rogar.
Redondilla
Lo cobarde de mi intento
pienso que habéis conocido,
y al paso le habéis salido
1890
a mi mismo pensamiento.
Redondilla
Y pues que conozca es justo
que es nuestro proprio interés,
de mí sabrá doña Inés
vuestras partes y mi gusto.

D. LUIS
Redondilla
1895
Esto se ha de dilatar;
primero que ella supiera
mi intención, pienso que fuera
mucho mejor empezar
Redondilla
sirviéndola, merecer
1900
en su gracia su favor;
que un sí, donde no hay amor,
cerca está de no lo hacer.

D. JUAN
Redondilla
Muy bien pienso que decís;
que tal vez puede en un pecho
1905
más el gusto que el provecho,
y como sabio advertís.
Redondilla
Asistid, galantead
y servid, que en todo quiero
ser, don Luis, vuestro tercero
1910
de tan noble voluntad.
Redondilla
Y en teniendo doña Inés
dispuesta su inclinación,
le diré vuestra intención.

D. LUIS
Si no es besándoos los pies,
Redondilla
1915
no os pago en esta amistad
lo que me habéis ofrecido,
porque aún no habéis conocido
lo que hay en mi voluntad.

D. JUAN
Redondilla
Id con Dios, y estad seguro
1920
que yo os ayudaré aquí,
aunque fuera contra mí.

D. LUIS
(Esto es lo que yo procuro.)
Redondilla
Cuando más lo encarezcáis,
mucho inoráis el favor,
1925
porque se extiende mi amor
a más de lo que pensáis.

(Mientras ha estado hablando DON LUIS con DON JUAN, ha de haber echado GUZMÁN a sus pies un papel cerrado, y váyanse y queda DON JUAN.)

D. JUAN
Redondilla
¿Papel, y cerrado, aquí,
y sin sobrescrito está?
¡Válgame Dios! ¿Qué será?
1930
¿Si me lo han echado a mí?
Redondilla
Pero a mí, ¿cómo o por qué?
Acobardado parece
que el espíritu me ofrece
temores que en mí juzgué.
Redondilla
1935
Aunque sin causa, me dió
este papel que temer,
que nadie puede saber
de mí tanto como yo,
Redondilla
y si… Pero digo mal;
1940
bien puede venir aquí
lo que yo no percibí.
El alma tengo neutral
Redondilla
y a leer me he persuadido;
que, si le rompo cerrado,
1945
también me ha de dar cuidado
todo lo que no he sabido.
(Lee:)
Redondilla
“Don Felipe de Aragón
te pretende a tu mujer;
consulta lo que has de hacer
1950
con tu mismo corazón.”
Redondilla
Papel infame, ¿a qué aspira
tu acusación criminal,
si el proceso original
que te engendró fue mentira?
Redondilla
1955
Lámina de bronce duro
para la imaginación;
voz sin alma, que a traición
tiras a un pecho seguro;
Redondilla
mudo con lengua entendida
1960
para pronunciar agravios;
boca arrojada sin labios
falsamente introducida;
Redondilla
alevosía cubierta,
aventurado rigor,
1965
sin disfraz para el honor
y para el crédito incierta,
Redondilla
¿qué quieres de mí y conmigo,
si sé que no puede ser
que me ofenda mi mujer
1970
ni que lo intente mi amigo?
Redondilla
Pero espera, pensamiento,
que muchos se han ofendido
que engañados han vivido
con su mismo entendimiento.
Redondilla
1975
La inorancia de un engaño
consiste en no lo creer,
que yo puedo no temer,
pero posible es el daño.
Redondilla
Y si te juzgué en rigor,
1980
en dudar ni en no querer,
son torpezas del saber
y descuidos del honor.
Redondilla
Demás de que el hombre sabio
que en lo que puede ser piensa,
1985
reparar debe la ofensa
aunque no crea el agravio.
Redondilla
Desde que este hombre llegó
contra mi honor se padece;
a su regalo parece
1990
que esta mujer se inclinó;
Redondilla
tanto, que a mí me ha faltado
el que yo solía tener,
y esto no se puede hacer
sin particular cuidado.
Redondilla
1995
En cuanto por él se ha hecho
se ha mostrado apasionada.
¡Ah, malicia descuidada,
qué ignorante que me has hecho!
Redondilla
¡Que me haya pedido a mí
2000
que yo mismo le dijese
que de casa no saliese,
y que encareciendo aquí
Redondilla
el afecto natural
que al pedírmelo mostró
2005
no haya conocido yo
los indicios de mi mal!
Redondilla
¡Qué diferentes que han sido
el descuido y el cuidado,
lo que ignoro descuidado
2010
cuando agora lo he creído!
Redondilla
Ea, corazón, a vos
se remite este papel;
cuidemos desde hoy por él
de nuestro agravio los dos.
Redondilla
2015
Empecemos a juzgar
las almas por las acciones,
la intención, las razones
y el amor en el mirar.
Redondilla
Y el delito comprobado,
2020
que lave, es justa razón,
la mancha de mi opinión
con la sangre del pecado.

(Sale DOÑA CLARA.)

D.ª CLARA
Redondilla
(¡Válgame Dios! ¿Qué será
el estar don Juan aquí
2025
una hora hablando entre sí?
¡Jesús, sin color está!)
Redondilla
¿Qué es, señor, lo que sentís
que tan sin color estáis?
¿Qué tenéis? ¿En qué pensáis?
2030
¿Qué es lo que os quiere don Luis
Redondilla
que de aquí salió y os deja
tan confuso y tan turbado?

D. JUAN
(Aparte.)
(Ya el corazón, alterado,
ni hablar ni fingir me deja.)

D.ª CLARA
Redondilla
2035
¿No puedo saberlo?

D. JUAN
Tiene
fundado en eso su intento.

D.ª CLARA
(Fuerza es callar lo que siento.)

D. JUAN
(Disimular me conviene.)

D.ª CLARA
Redondilla
Pues, señor, si os persuadís
2040
al amor que me debéis,
yo os suplico que excuséis
la amistad de don Luis
Redondilla
en todo cuanto podáis;
que no sé qué antipatía
2045
tengo con él, que quería
que de él por mí os eximáis.
Redondilla
Y aunque no os doy causa aquí
para no quererle bien,
las almas tienen también
2050
su república por sí,
Redondilla
donde está siempre imperando
la lealtad del corazón,
y sin decir la oración
advierten sólo inspirando.
Redondilla
2055
Don Felipe sí es amigo
de quien podéis serlo vos.

D. JUAN
(¿Hay tal maldad ¡vive Dios!
que le acredita conmigo?)

D.ª CLARA
Redondilla
Con éste se ha confrontado
2060
mi sangre por lo que os quiero.
No hay en Madrid caballero
tan dignamente estimado;
Redondilla
y tal es, que ya con él
en nada hace falta a vos.

D. JUAN
2065
Así lo creo, ¡por Dios!;
buen amigo tengo en él.
Redondilla
(Ea, pensamiento mío,
tierra vamos descubriendo;
los indicios van creciendo
2070
al paso que desconfío.
Redondilla
Pero aún no es tiempo, detente,
que a más la razón te obliga,
porque es necio el que castiga
por indicios solamente.)

(Sale DON FELIPE, y dentro GUZMÁN y tras él GONZALO.)

GUZMÁN
Redondilla
2075
¡Detente!

TEODORA
¡Huye!

D.ª CLARA
¡Ay de mí!
Si es don Felipe.

D. JUAN
(¡Ah, traidor,
qué bien ahora mi temor
juzga lo que juzgo en ti!)

D. FELIPE
Redondilla
¡Detente!

GONZALO
Aparta, señor,
2080
y que es verás este día
respeto y no cobardía
el tenerte a ti temor.
Redondilla
Agradeceldo al sagrado
que para los dos ha sido.

D. FELIPE
2085
Debes de estar sin sentido.

GONZALO
Así siente un enojado.
Redondilla
Y de modo siento en mí,
que no estoy ni puedo estar
dos dedos de reventar
2090
en no desfogando aquí.

D. FELIPE
Redondilla
Salte allá fuera.

D. JUAN
Primero
sabré, con vuestra licencia,
la causa de esta pendencia.—
¿Qué es esto?

GONZALO
Este majadero,
Redondilla
2095
criado de aquel señor
que se la quiso pegar
a su amigo, sin mirar
en su amistad y en su honor,
Redondilla
ha más de tres cuartos de hora
2100
que sin temor ni respeto
en un rincón, y en secreto,
ha estado hablando a Teodora,
Redondilla
muy puesto de medio lado
su sombrerito enfadoso,
2105
ojiabierto y muy glorioso
el semblante enamorado.
Redondilla
El señor medio figura,
que, juro a tal, que no viene
a ser hombre entero y tiene
2110
las tres partes de criatura.
Redondilla
Si siente que la criada
es algo resbaladiza,
¿por qué no toma ceniza
en aquella cuchillada
Redondilla
2115
que alcanzó?

D. FELIPE
(¡Majadero,
que está aquí el señor don Juan!)
Y vos id con Dios, galán,
y que advirtáis sólo quiero
Redondilla
que cuando él fuera por sí
2120
remiso en el castigaros,
no lo seré yo en cortaros
las piernas si entráis aquí.
Redondilla
Y que así se lo digáis
también a vuestro amo quiero,
2125
que él es tan buen caballero
que os dirá que no vengáis.
Redondilla
Y él por sí os sabrá advertir
de lo injusto de este error,
porque no hay culpa mayor
2130
que ofender y reincidir.

GUZMÁN
Redondilla
Yo, señor…

D. JUAN
No digas nada
en tu disculpa, que aquí
solamente para mí
la has menester, y probada
Redondilla
2135
está de suerte conmigo,
que entrar pueden disculpados
en mi casa los criados
del que es tan leal amigo.
Redondilla
Y si alguno ha imaginado
2140
que nadie ofender pretende
mi casa, ése es quien me ofende
con sólo habello pensado.
Redondilla
¡Ay de aquel que a mi opinión
atrevido se opusiere
2145
y de mi ofensa hiciere
capaz su imaginación!
Redondilla
(No pienso que han entendido
las sospechas de mi honor,
porque es proprio de un error
2150
entorpecer el sentido.)
Redondilla
Vete con Dios, y desde hoy
entra y sal cuanto quisieres,
sin que más licencia esperes
que a la que ahora te doy,
Redondilla
2155
que a tan sencilla amistad
y lealtad tan ajustada,
no ha de haber puerta cerrada
ni estorbo en la voluntad.

GUZMÁN
Redondilla
Bien se debe a su respeto
2160
esta intención.

D. FELIPE
(Por hablar
reviento.

GONZALO
Eso fuera dar
al traste con el secreto.)

D. FELIPE
Redondilla
Mal me sabéis entender;
que yo, don Juan, le he reñido
2165
porque se mostró atrevido
y me volvió a responder.

D.ª CLARA
Redondilla
Dice muy bien don Felipe;
que donde puede haber daño
bien será que sin engaño
2170
el remedio se anticipe,
Redondilla
y solamente podéis
fiaros de su lealtad.

D. JUAN
Si conozco su amistad,
con el tiempo lo veréis:
Redondilla
2175
y ninguno en su disculpa
causas ajenas disponga,
sino mire por sí y ponga
su corazón en su culpa.

(Vase.)

D.ª CLARA
Redondilla
¿Qué es esto?

D.ª INÉS
¿Qué puede ser?
2180
Yo no lo entiendo.

D. FELIPE
Ni yo.

D.ª CLARA
Esta razón no miró,
si bien se sabe entender
Redondilla
al sentido literal,
que algo escondido hay allí.

D.ª INÉS
2185
Pues ¿quién tiene culpa aquí?

D. FELIPE
Como tiene por leal
Redondilla
a don Luis, habrá sentido
el reñir a su criado.

D.ª CLARA
La culpa de haber callado
2190
su traición lo ha merecido.

D. FELIPE
Redondilla
Por excusar mayor daño
lo hice, y no tiene ya
remedio; pero si está
en el tiempo el desengaño,
Redondilla
2195
el mismo tiempo ha de hacer
nuestras partes, avisado
don Luis y condenado
a sentir y a padecer
Redondilla
su cautelosa intención;
2200
que a un pecho desleal
siempre está siendo fiscal
la culpa de su traición.


Acto III

(Salgan GONZALO, GUZMÁN y TEODORA.)

GUZMÁN
Redondilla
Con licencia de don Juan
entro y salgo en esta casa.

GONZALO
2205
Si él supiera lo que pasa,
Dios sabe, hermano Guzmán,
Redondilla
la dificultad que hubiera
en el entrar y el salir.
El ser fuerza proseguir
2210
con la maraña primera
Redondilla
nos tiene atadas las manos
y las lenguas con mordaza;
mas no fíen de la traza
vuestros intentos villanos.
Redondilla
2215
No perdáis, Guzmán, el miedo
de rondarnos la posada,
que por otra cuchillada
no nos faltará otro enredo.

GUZMÁN
Redondilla
Yo siempre iglesia me llamo:
2220
discúlpame la obediencia.

GONZALO
Pues tened, Guzmán, paciencia;
que si me manda mi amo
Redondilla
que os muela, os he de moler.

GUZMÁN
Y eso ¿en qué estará fundado?

GONZALO
2225
En que también soy criado
y tengo de obedecer.
Redondilla
¿Qué ajedrez os ha mandado
que entréis en casa a deshora
sólo a soplarme a Teodora,
2230
como el lance mal jugado?

TEODORA
Redondilla
(Juntos Gonzalo y Guzmán.
¡Qué lindo par se ha juntado
para hacerle a un encubado
compañía, y siempre están
Redondilla
2235
como gato y perro!) ¿A quién
le toca el reñir agora?

GONZALO
¿Cuál es de los dos, Teodora,
al que tú quieres más bien?

TEODORA
Redondilla
Si es que eso va preguntando
2240
al uso de por acá,
a los dos, porque no hay ya
galán que no esté forrado
Redondilla
uno en otro como capa
de dos bayetas.

GONZALO
¿Abrigo
2245
queréis vos? Pues no conmigo,
Penélope de socapa.

TEODORA
Redondilla
Lo que en la corte se usa
digo, pero no mis veras,
que tú solamente dieras
2250
en el alma garatusa,
Redondilla
a no querer ser mi esposo
Guzmán, y por serlo brama.

GONZALO
Desposado de Jarama
tendremos si entra en el coso.
Redondilla
2255
Si es matrimonial tu amor,
yo renuncio mi derecho;
hágale muy buen provecho.

TEODORA
¿Al fin renunciar, traidor?
Redondilla
Al que muestras diere aquí
2260
de más discreto, ese quiero
que sea en mi amor primero
y que viva y reine en mí.

GONZALO
Redondilla
Eso de prueba carece;
mas si las costumbres son
2265
parte de la discreción
y es uno lo que parece,
Redondilla
jamás yo consejo he dado
sin que me lo hayan pedido,
ni con quien haya querido
2270
porfiar he porfiado.

TEODORA
Redondilla
¡Bravo indicio de discreto!

GUZMÁN
Yo no he prestado a señor,
ni de ningún hablador
he fiado mi secreto.

TEODORA
Redondilla
2275
Mejor.

GONZALO
Jamás con ultraje
supe hablar, menospreciando
los que se andan informando
grandezas de su linaje.

GUZMÁN
Redondilla
Nunca serví de testigo
2280
contra el ser de ajena fama.

GONZALO
Ni yo he enseñado mi dama
jamás a ningún amigo;
Redondilla
y para más abreviar,
si esto todo no ha bastado,
2285
nunca mohatra he sacado
ni me he querido casar.

(Salen DOÑA CLARA y DOÑA INÉS.)

D.ª INÉS
Redondilla
Mala determinación,
Gonzalo, es ésta.

GONZALO
  Señora,
informo.

D.ª INÉS
¿A quién?

GONZALO
A Teodora.

D.ª INÉS
2290
¿De qué?

GONZALO
De mi condición.

D.ª CLARA
Redondilla
¿Qué le hallas al casarte
que le haces tanto cargo?

GONZALO
El argumentillo es largo,
y no quisiera cansarte.

D.ª CLARA
Redondilla
2295
Enfados hay, es verdad;
mas bueno es tener, Gonzalo,
quien cuide de su regalo,
a un hombre en la adversidad,
Redondilla
si le duele la cabeza.

GONZALO
2300
Bueno es; pero peor
tener quien cause el dolor.

TEODORA
Él es una gentil pieza.

GONZALO
Redondilla
¿Qué dolor llegar pudiera
a un rostro cada mañana
2305
y pagar cada semana
seis reales de lavandera?
Redondilla
¿Y hay quien tal pague y que viva?
Temblándolo estoy ahora.
Pues ¿qué, si acaso, señora,
2310
es la unión engendrativa?
Redondilla
Cuando no oirá un casado
sino sólo la memoria
de la ropa sucia, ¿es gloria
el librarse de este enfado,
Redondilla
2315
diez y siete tocadores,
un cosido de rodillas,
tres valonas, seis mantillas
y catorce metedores;
Redondilla
dos lienzos, seis avantales,
2320
cuatro escofietas labradas;
item más, cinco almohadas
y treinta y siete pañales?
Redondilla
Y después de estas mohinas,
seis camisas que se ofrecen
2325
tan sangrientas, que parecen
túnicas de diciplinas.
Redondilla
Pues ¿qué, si hay niños crecidos,
y es la señora aplicada,
muy honrada y muy mirada
2330
en que no anden distraídos?
Redondilla
¿Lo que es verla levantar
al caporal sacrificio
de mañana, dando indicio
de que quiere reventar,
Redondilla
2335
y tras de seis desacatos,
decir medio suspirando,
gimiendo y arrepunjando:
“Perico está sin zapatos”?

D.ª INÉS
Redondilla
Para lo que yo procuro,
2340
tengo aquí un gentil tercero.

D.ª CLARA
Dejadnos solas.

GONZALO
Yo quiero
saber si quedo seguro.

TEODORA
Redondilla
Discretos tan igualmente
me habéis los dos parecido,
2345
que no ha de ser escogido
ninguno por lo presente.
Redondilla
Demás de que puede ser
que informéis apasionado,
y así, para ser juzgado,
2350
mayor prueba es menester.
Redondilla
A aquel que con más primor
le hiciere al otro un engaño,
ése ha de ser todo el año
el absoluto señor.

GUZMÁN
Redondilla
2355
Por mí, vaya.

GONZALO
El ser mujer
en la experiencia has mostrado.

TEODORA
¿Y fúndaslo?

GONZALO
En que has fundado
en un engaño el saber.

(Vanse TEODORA, GUZMÁN y GONZALO.)

D.ª INÉS
Redondilla
Cada día crece más
2360
este fuego en que me abraso,
y siento que al mismo paso
vuelve mi esperanza atrás.
Redondilla
El alma, prima, le he dado
por los ojos, y parece
2365
que injuriosamente crece
su inorancia en mi cuidado;
Redondilla
en que claramente veo
que le hace, el no entender,
estorbo el no me querer,
2370
y me canso en mi deseo.

D.ª CLARA
Redondilla
Pues mil ducados de renta
y tu sangre, partes son
para que su corazón
caiga en tu amor y en la cuenta.

D.ª INÉS
Redondilla
2375
Dame tú que no tuviera
el alma en otro lugar;
y en un seguro esperar
ni dudara ni temiera;
Redondilla
pero en dos cosas incluyo
2380
la fuerza de mi temor:
que es el rendirle a tu amor
y que se olvide del suyo.

D.ª CLARA
Redondilla
De esas dos es infalible
remedio el tiempo. ¡Paciencia!

D.ª INÉS
2385
Está muy triste en ausencia,
y paréceme imposible.

D.ª CLARA
Redondilla
En el golfo de la corte
con cualquiera fácil viento
navega el entendimiento
2390
por muy diferente norte.
Redondilla
Y amor es inquieto mar
y anda un alma distraída,
que aun de sí misma se olvida
cansada de flutuar.
Redondilla
2395
Falte la correspondencia,
y verás que en cuatro días
hace a sus melancolías
diferente resistenciaN
X
Nota del editor

«Los doce versos anteriores había dicho ya DOÑA CLARA en la página 274, aquí parece repetirlos deliberadamente.»

.

D.ª INÉS
Redondilla
Y yo ¿qué he de hacer?

D.ª CLARA
Callar,
2400
obligando y mereciendo;
que este amor curso va haciendo
y ha de volver a menguar.
Redondilla
¿Qué hace?

D.ª INÉS
Escribiendo está
a Barcelona.

D.ª CLARA
El coger
2405
estas cartas ha de ser
importante; que si allá,
Redondilla
en su amorosa inquietud
de su dama, que no ha escrito,
ignorante en su delito,
2410
culpará su ingratitud,
Redondilla
y podrá ser que, ofendida,
se enoje y no escriba más,
y él también, y así podrás
fácilmente ser querida.

D.ª INÉS
Redondilla
2415
Lindamente lo has pensado;
alabo, prima, el intento.

D.ª CLARA
Pues sólo a tu casamiento
y al estorbar un pecado
Redondilla
lo debes, que yo por mí
2420
bien poco inclinada soy
a enredos.

D.ª INÉS
Pensando estoy
si ha de ser posible aquí
Redondilla
que le podamos tomar
las cartas.

D.ª CLARA
Gonzalo viene.

D.ª INÉS
2425
¿Qué he de hacer?

D.ª CLARA
Callar conviene.—
¿Adónde vas?

(Sale GONZALO.)

GONZALO
A llevar
Redondilla
cartas al Correo.

D.ª CLARA
¡Jesús, mil veces!

GONZALO
¿Qué has visto?

D.ª CLARA
Que estás, Gonzalo, malquisto
2430
con tu misma vida creo.
Redondilla
Si el que las otras tomó
trae comisión de mataros,
mal hacéis de aventuraros;
y pienso, y pienso bien yo,
Redondilla
2435
que haya de estarte esperando
en la estafeta, por ver
adónde entras al volver;
y si al venirte espiando
Redondilla
le da gana de abreviar
2440
porque le quede que hacer
menos, se ha de resolver
si es hombre y te ha de matar;
Redondilla
justo es que a mí me parezca…

D.ª INÉS
Ansí en el alma me toca.

GONZALO
2445
Dios ha inspirado tu boca
para que yo no perezca.
Redondilla
¿No es bueno que no he podido
alegrarme en todo el día?
Toda la tristeza mía
2450
era esto, hoy he nacido.
Redondilla
A los oídos parece
que me decía: “No vayas.”
Si no lo estorban las sayas,
el pie que menos merece
Redondilla
2455
de los dos tuyos, señoraN
X
Nota del editor

«A esta redondilla le falta un verso.»

,
besar me deja.

D.ª CLARA
El que inora
¡qué desairado agradece!
Redondilla
Mientras las lleva un criado,
sólo que te escondas quiero.

GONZALO
2460
Ser tu humilde esclavo espero,
pues mi vida has restaurado.
Redondilla
Aun bien que no hay lista ahora
donde pueda ver si yo
las he llevado o si no;
2465
tú has sido mi redentora,
Redondilla
que si las fuera a llevar,
tras lo que he sabido aquí,
esta es la hora que a mí
me llevaban a enterrar.

(Vase.)

D.ª CLARA
Redondilla
2470
¿Qué dices?

D.ª INÉS
Que a ingenio tal
se rinde ya el pensamiento;
que es al fin tu entendimiento
digno de bronce inmortal.

D.ª CLARA
Redondilla
Con ésta cubierta yo
2475
no más descuido.

D.ª INÉS
¿Por qué?

D.ª CLARA
Porque la otra me eché
en la manga y se cayó.

D.ª INÉS
Redondilla
¿Qué importa?

D.ª CLARA
Púdola hallar
don Felipe en nuestro daño,
2480
porque en ella aqueste engaño
es fácil de interpretar.

D.ª INÉS
Redondilla
Bien dices, que en todo estás.

D.ª CLARA
En los engaños ajenos,
por no advertir en lo menos,
2485
se suele perder lo más.

D.ª INÉS
Redondilla
Esa que no está cerrada,
¿del amigo será?

D.ª CLARA
Sí.
También la otra rompí,
que de éstas no quiero nada.

(Sale CAMPUZANO.)

CAMPUZANO
Redondilla
2490
¿Ha de salir vuesancé
esta tarde?

D.ª CLARA
Campuzano,
¿vos no veis que es muy temprano?
Después os avisaré.
Redondilla
Idos con Dios, y por mí
2495
una cosa habéis de hacer.

CAMPUZANO
En todo he de obedecer,
que para eso nací.

D.ª CLARA
Redondilla
Que os ha de preguntar creo,
Gonzalo, que adónde vais.

CAMPUZANO
2500
¿Y qué diré?

D.ª CLARA
Que lleváis
unas cartas al Correo.

CAMPUZANO
Redondilla
Sin que falte una hebilleta,
lo diré, a fe de quien soy.
Para con Gonzalo voy
2505
con cartas a la estafeta.

(Vase.)

D.ª CLARA
Redondilla
Como se entró el escudero,
también pudiera don Juan
y don Felipe, que están
en casa.

D.ª INÉS
Veré primero
Redondilla
2510
si parecen. ¡Ay de mí,
don Juan viene!

D.ª CLARA
Pues no leo.

 (Sale DON JUAN.)

D. JUAN
(Todo cuanto miro y veo
son indicios contra mí.
Redondilla
Las dos se han alborotado
2515
sólo de verme venir.
Aquí me importa fingir
y llegar más descuidado.)
Redondilla
Parece que estáis con pena.
¿No estáis buena?

D.ª CLARA
No, señor.

D. JUAN
2520
(Más lo acertara mi honor
si dijera no sois buena.)
Redondilla
Idos de aquí.

D.ª CLARA
(¿Qué he de hacer,
que no lo entiendo?

D.ª INÉS
Ni yo.
¿Hasle tú ofendido?

D.ª CLARA
No.

D.ª INÉS
2525
Pues no tenéis qué temer.)

(Vanse, y queda solo DON JUAN.)

D. JUAN
Redondilla
Honor que se espera aquí,
si el pleito está fulminado,
¿qué indicios habéis hallado
que no sean contra mí?
Redondilla
2530
¿En qué fundáis no querer
que al castigo me anticipe,
si el día que don Felipe
me quiso dar a entender
Redondilla
que recibido no había
2535
cartas, hallé ésta cubierta
en mi casa, y descubierta
su traidora alevosía?
Redondilla
Y siendo así, ¿qué recelo
en mi agravio, si ya en él
2540
hace lenguas de papel
contra mi bajeza el suelo?
Redondilla
En un billete me dió
la acusación del delito,
y ya en este sobrescrito
2545
es desengaño en que yo
Redondilla
pude estar remiso ya,
de lo que con esto adquiere;
que le vuelva en sangre quiere
lo que en el papel me da.
Redondilla
2550
Su primera acusación
ya me avisó, cara a cara,
que mi afrenta consultara
con mi mismo corazón
Redondilla
y así lo pretendo hacer.
2555
Consultor mío, aquí estás;
resuélvete: más podrás
como noble responder
Redondilla
que infama. Si en eso piensa
tu valor, soy tu enemigo;
2560
que al que consulta el castigo
poco ha sentido la ofensa.
Redondilla
Esto es hecho; así conviene.
¡Mi mujer muera!

(Sale TEODORA.)

TEODORA
(¡Ay de mí!
“¡Muera mi mujer!”, oí.
2565
¡Buena gala le previene!
Redondilla
Ya en esto no hay que dudar,
que el que una vez lo imagina
y entre sí se determina,
de veras quiere matar.
Redondilla
2570
Y quiero, por si o por no,
decirle lo que escuché,
porque si muere, tendré
culpa en no avisarla yo.)

(Vase.)

D. JUAN
Redondilla
Hoy, adúlteros traidores,
2575
pagáis con pechos villanos
a la crueldad de mis manos
vuestros injustos errores.
Redondilla
¡Las joyas de esta homicida
me llevaré a reino extraño,
2580
por hacer menor el daño
del peligro de la vida!
Redondilla
¡Y tú, huésped fementido,
dino de tan feo ultraje,
paga en sangre el hospedaje,
2585
pues en lealtad no has querido!

 (Salgan DOÑA CLARA y DOÑA INÉS. TEODORA al paño.)

TEODORA
Redondilla
(Plega a Dios que si no dijo
“¡Muera mi mujer!”, que aquí
un rayo me parta a mí.

D.ª CLARA
Prima, de lo que me aflijo
Redondilla
2590
no es porque causa le he dado;
pero hay ofensas creídas
por culpas mal entendidas,
y puede darme cuidado.

D.ª INÉS
Redondilla
Ser puede que haya sabido
2595
que don Luis te pretende.

D.ª CLARA
¿Cómo, si es él quien defiende
su pretensión, persuadido
Redondilla
de que la calle pasea
enamorado de ti,
2600
y él propio me ha dicho a mí
que ser tu esposo desea,
Redondilla
disculpando su intención
y aprobando el casamiento?

D.ª INÉS
Según ese pensamiento,
2605
para conmigo es traición.

TEODORA
Redondilla
¡Jesús, qué pálido está!

D.ª CLARA
Llega tú y pregúntale.
Pero, no; yo llegaré,
que aunque me amenaza ya
Redondilla
2610
su castigo y su rigor
en mi no aprendida culpa,
parte es también de disculpa
el hablarle sin temor.)
Redondilla
¿Qué es, señor, lo que tenéis,
2615
que tan sin color estáis?
¿Qué ofensas imagináis,
o qué desdichas teméis?

D. JUAN
Redondilla
Dejadnos solos, que tengo
que hablar en secreto.

TEODORA
(¡Ay, Dios,
2620
si solos quedan los dos!

D.ª INÉS
No temas, que yo prevengo
Redondilla
tu remedio.

D.ª CLARA
¿Qué es temer?
Conmigo quedo animosa,
porque nunca fue medrosa
2625
la inocencia en la mujer.)
 (Váyanse DOÑA INÉS y TEODORA.)
Redondilla
No sólo se han ido ya,
pero la puerta han cerrado.

D. JUAN
(¡Vive Dios, que me ha turbado
el ánimo con que está!)

D.ª CLARA
Redondilla
2630
Solos estamos los dos,
y he venido a resolverme,
porque, para defenderme,
tengo de mi parte a Dios.
Redondilla
Y este valor me concedo,
2635
que indicios mal comprobados
hacen más fe acobardados
y los introduce el miedo.
Redondilla
Que vos con vos resolvéis
mi muerte he sabido, y quiero
2640
saber yo de vos primero
lo que de mí no sabéis.
Redondilla
Sin causa os determináis
contra mi pecho inocente,
y ya que tan fácilmente
2645
otra vez os resolváis,
Redondilla
justificad el intento,
porque de vuestro rigor
quedaros pueda el dolor,
y no el arrepentimiento.
Redondilla
2650
Y advertid que en mi cuidado
esto debéis estimar,
 (Sale TEODORA y DOÑA INÉSN
X
Nota del editor

«Esta acotación sobra, pues la puerta está cerrada y no la abre don Juan hasta que llama don Felipe.»

.)
pues aun no os quiero dejar
la culpa de haber errado.

(Da voces dentro DON FELIPE.)

D. FELIPE
Redondilla
Don Juan, don Felipe soy.
2655
¡Abridme aquí, o, vive el Cielo,
que eche esta puerta en el suelo!

D. JUAN
(¡Que cuando dudando estoy
Redondilla
la culpa de esta mujer,
halle otro indicio en los dos
2660
nuevamente! ¡Vive Dios,
que la viene a defender
Redondilla
y que en esta pretensión
se fundó su atrevimiento!
Disimulad, pensamiento,
2665
hasta mejor ocasión;
Redondilla
que, hasta vengarse cruel
debe el prudente callar;
que lo que tarda en matar
vive la bajeza en él.)

(Salgan DON FELIPE, DOÑA INÉS y TEODORA.)

D. FELIPE
Redondilla
2670
¿Qué es aquesto?

D. JUAN
¿Qué ha de ser?
Si vos lo sabéis, yo no.

D. FELIPE
¿Y vos, señora?

D.ª CLARA
Ni yo,
que sólo quise saber,
Redondilla
sólo de mi esposo aquí,
2675
lo que de mí ha sospechado.

D. FELIPE
¿Conmigo tan recatado,
don Juan? Nunca presumí
Redondilla
que pudiera el corazón,
a los que son tan leales
2680
amigos, en casos tales
no declarar su intención.
Redondilla
Cuando esta casa tenéis
confusa y alborotada,
y vos, a puerta cerrada,
2685
atrevido os resolvéis,
Redondilla
¿vuestro enojo me negáis?

D. JUAN
Advertid que no he cerrado
la puerta yo, que, engañado,
con enojo me juzgáis.

D.ª CLARA
Redondilla
2690
Dice bien; yo la cerré.

D. FELIPE
Según esto, vos, señora,
os engañáis.

D.ª INÉS
Teodora
la causa de todo fue,
Redondilla
que a don Juan dice que oyó
2695
decir: “¡Muera mi mujer!”,
y esto, junto con querer
quedarse a solas, me dió
Redondilla
motivo a poder pensar
que él es quien cerrado había
2700
esa puerta y que quería…

D. JUAN
¡Jesús! ¡Aun de imaginar
Redondilla
en ello estoy sin sentido!
A ver a un amigo voy,
que lo es tanto, que le estoy
2705
justamente agradecido,
Redondilla
y una joya le quería
llevar, que es de doña Clara,
y como el alma repara
en lo que ella sentiría,
Redondilla
2710
discurrí en mi pensamiento,
y, al fin, dije: “Esto ha de ser,
aunque muera mi mujer
de enojo y de sentimiento.”
Redondilla
Ansí, engañado se han.

D.ª CLARA
2715
Esta es la llave, mi bien.
Daldas todas, y también
el escritorio en que están.

 (Vase DON JUAN.)

GONZALO
Redondilla
Lo de aquel inquisidor
de Toledo encaja aquí.
2720
Tenía un hidalgo allí,
con fragantísimo olor,
Redondilla
un naranjo, y a él un día
antojósele enviar
por un poco de azahar,
2725
y el que el recado traía,
Redondilla
en su casa no le halló,
y por no se detener,
que era hora de comer,
dicho a su mujer dejó,
Redondilla
2730
cansado ya de esperar,
que de parte del señor
don Fulano, inquisidor,
le buscaba un familiar.
Redondilla
Pero apenas del recado
2735
el hidalgo se informó,
cuando en pie se corrompió,
sin poder comer bocado.
Redondilla
Cuanto hizo y cuanto dijo
en su vida y nacimiento,
2740
revolvió en su pensamiento
con un discurso prolijo,
Redondilla
y llegando averiguar
después a lo que venía,
y que por más volvería
2745
volviéndosele antojar,
Redondilla
el hidalgo respondió:
“¡Juro a Dios, no he de tener
otra vez a qué volver!”
Y el naranjo le envió.
Redondilla
2750
Y a ti el cuento te acomodo,
pues tú, por no tener más,
no sólo las joyas das,
pero el escritorio y todo.

D. FELIPE
Redondilla
Desairadísimo error
2755
ha sido el que aquí ha causado
el ignorante cuidado
de un engañado temor.

(Vase.)

TEODORA
Redondilla
¡Corrida estoy y sin mí!
Sabe el Cielo lo que siento…

D.ª CLARA
2760
¡Mal haya el atrevimiento
y yo porque te creí!

(Vase.)

D.ª INÉS
Redondilla
Nunca en nada acierta quien
se resuelve en lo que inora.

 (Vase.)

TEODORA
¿Falta ya más?

GONZALO
Sí, Teodora:
2765
mi salmorejo también.

TEODORA
Redondilla
Pues date priesa a engañar
a Guzmán, y no a reñir,
que me tengo de aburrir,
Gonzalo, y me he de casar.

(Vase.)

GONZALO
Redondilla
2770
Trocado el sentido fue,
que el que ha de ser tu marido
ha de ser el aburrido.
Pero yo le engañaré;
Redondilla
ya traigo para el engaño
2775
cierta invención, que ha de ser
la trampa en que ha de caer
sin que conozca su daño.
Redondilla
¡Ea, raro ingenio mío!
hoy quiero que me ayudéis,
2780
que vos a mí me debéis
lo que yo de vos confío.
Redondilla
Dormido me he de fingir
y roncar a media rienda,
porque así Guzmán entienda
2785
que por aquí ha de venir.
Redondilla
Si como está imaginado
por mí ha de suceder,
engañarme ha de querer,
y ha de quedar engañado.
Redondilla
2790
En la estacada está ya.
¡A lindo tiempo ha venido
amoroso y derretido!

 (Échase a dormir, y sale GUZMÁN y TEODORA.)

GUZMÁN
¿Qué es esto? Durmiendo está,
Redondilla
sin duda.

TEODORA
¿Gonzalo?

GUZMÁN
¡Quedo!

TEODORA
2795
Su amo le está llamando.

GUZMÁN
¿Qué importa, si está roncando?

TEODORA
Imposible es que haya un credo
Redondilla
que quedó despierto.

GUZMÁN
Espera
si quieres verle engañado.
2800
El lienzo se le ha quedado
fuera de la faltriquera,
Redondilla
y en él pienso que hay dinero.

TEODORA
Pues ¿en qué le has de engañar?

GUZMÁN
De aquí puede resultar
2805
algún engaño, y ver quiero
Redondilla
si lo ordeno y lo dispongo.

TEODORA
Poco apretado está el nudo.

GUZMÁN
¡Por Dios vivo, que es escudo!
Como él estaba lo pongo.

TEODORA
Redondilla
2810
Mira que éste es socarrón.

GUZMÁN
¿En qué engañarme podrá,
si tengo el escudo acá
y él duerme como un lirón?
Redondilla
Llámale.

TEODORA
¡Extraña modorra!—
2815
¿Gonzalo? ¿Hijo? (Sospecho
que este bellaco se ha hecho
mortecino como zorra.)
Redondilla
¡Hola! ¡Aho!

GONZALO
¿Hay tal porfía
en recordar a un cristiano?

TEODORA
2820
Vuelve en ti.

GONZALO
¿Qué luterano
no duerme un poco de día,
Redondilla
y más cuando está afligido?

TEODORA
¿Qué aflición tienes ahora?

GONZALO
¿Qué aflición tengo, Teodora?
2825
¡Nunca yo hubiera nacido!
Redondilla
Veinte escudos que tenía
de mi amo le he jugado
con un fullero taimado,
pensando que no sabía.
Redondilla
2830
Por la compuesta le alcé,
y tanto del juego ignoro,
que, de veinte escudos de oro,
con uno me levanté.

GUZMÁN
Redondilla
¿Uno? ¡Jesús! ¡No se cuenta
2835
del Cid tan gran valentía!
Hombre que perdido había
diez y nueve, ¿se contenta
Redondilla
con uno sin probarle él?
¡Esta es muy gran chilindrina!

GONZALO
2840
Hícelo de alicantina
y levantéme con él.

GUZMÁN
Redondilla
En mi vida me he dormido
de pena teniendo yo,
Gonzalo, un escudo, no.
2845
¡Sueño de tu sueño ha sido!
Redondilla
¿Un escudo de oro tú?
A que es mentira apostara
el un ojo de la cara.

GONZALO
Pues, hombre de Bercebú,
Redondilla
2850
si en un lenzuelo lo até
con esta mano y con ésta,
¿para qué haces esa apuesta
contra lo mismo que sé?

GUZMÁN
Redondilla
Porque puedo yo apostar
2855
y aventurarme a perder.
(Sólo por aquí ha de ser
por donde le he de engañar.)

GONZALO
Redondilla
Mira, Guzmán, que sé yo
que tengo el escudo.

GUZMÁN
Digo
2860
que va de apuesta conmigo.

GONZALO
¿A que no le tengo?

GUZMÁN
No.

GONZALO
Redondilla
¿Cuánto va?

GUZMÁN
(¡Pobre Gonzalo!
De esta vez, como a inocente,
se la pego lindamente.
2865
De la vista le señalo.)
Redondilla
¿Qué va?

GONZALO
El quedar condenado
a decir de aquí adelante
que es necio y que es ignorante
el que fuese el engañado.

GUZMÁN
Redondilla
2870
¿Qué más?

GONZALO
Que quede él excluído
en el amor de Teodora,
con una mamona ahora,
porque quede más corrido.

TEODORA
Redondilla
(¡Qué bien le carga la mano!
2875
¡De discreto pierde el nombre!)

GUZMÁN
(Como en el juego del hombre,
puedo decir: “Yo me gano.”)
Redondilla
¿Serás firme enamorada
del que aquí ganare?

TEODORA
Sí.

GUZMÁN
2880
Pues va de apuesta.

GONZALO
¡Ay de ti!

(Saque GONZALO el lienzo y en la otra punta un escudo.)

GUZMÁN
Pues, ¿cómo es esto?

GONZALO
No es nada.
Redondilla
A ésta llaman la dormida
los del arte militar.

GUZMÁN
¿Hay tal modo de engañar?

TEODORA
2885
(Casi en parte estoy corrida.)

GONZALO
Redondilla
¡Oigan! ¡Y cuál se ha quedado!

GUZMÁN
Pues ¿cómo es esto, señores?
Luego yo, en estos amores,
¿vengo a ser el engañado?

GONZALO
Redondilla
2890
En ese otro ñudo estaba
este escudo que tomé.

GUZMÁN
¿Esa fue la trampa?

GONZALO
Y fue
lo mismo que yo esperaba.
Redondilla
De vuestros ciegos intentos
2895
os resultó vuestro daño,
porque fue engaño de engaño,
y es como cuento de cuentos.
Redondilla
¡Ea, hermano Guzmanito,
ponga el rostro y la persona
2900
en orden para mamona!

TEODORA
¡Gonzalo!

GONZALO
¡Por Dios bendito,
Redondilla
que está ya determinada!

GUZMÁN
¡Antes nos hemos de hacer
pedazos!

GONZALO
Eso ha de ser
2905
después ya de estar sellada.

(Sale DON FELIPE.)

D. FELIPE
Redondilla
¿Qué es aquesto?

GONZALO
La mamona
de una apuesta que he ganado.

TEODORA
Bástale el haber quedado
corrido como una mona.
Redondilla
2910
Yo soy el juez aquí
y le absuelvo de la culpa
de la mamona, en disculpa
de haberme perdido a mí.
Redondilla
Para él no es de interés
2915
esta que quitarle intentas.

GUZMÁN
Pues con las mil y quinientas
tengo de apelar después.

GONZALO
Redondilla
Bueno está ya.

D. FELIPE
Hacedme gusto
de no entrar aquí, Guzmán,
2920
aunque os lo mande don Juan.

GUZMÁN
El obedecerte es justo.

D. FELIPE
Redondilla
¡Haceldo así, o, vive el Cielo,
que del corredor más alto
habéis de bajar de un salto
2925
arrepentido hasta el suelo!

GUZMÁN
Redondilla
¿Volatín en seco? ¡Malo!

(Vase.)

TEODORA
Para conmigo, desde hoy
carta de pago te doy,
que tú eres mi bien, Gonzalo.

(Vase.)

D. FELIPE
Redondilla
2930
Hoy me voy a una posada.
Pon mi ropa en orden luego.

GONZALO
Sólo que digas te ruego
en qué lo fundas.

D. FELIPE
En nada.

GONZALO
Redondilla
Dímelo, señor.

D. FELIPE
No veo
2935
con el gusto que solía
a don Juan, y no querría
cansarle, que en Madrid creo
Redondilla
que esto del aposentar,
por ser en cualquiera casa
2940
la comodidad escasa,
suele a las veces cansar.
Redondilla
A nada de cuanto digo
responde derechamente,
y parece que no siente
2945
como verdadero amigo.
Redondilla
Y esto, con no haber tenido
carta de mi ausente dueño,
me quita, Gonzalo, el sueño
y me trae sin sentido.

GONZALO
Redondilla
2950
¿Que aún te dura todavía
esa pasión?

D. FELIPE
Y de suerte,
que sólo podrá la muerte
borrarla del alma mía.

GONZALO
Redondilla
Pues si tanto se atropella
2955
ese amor introducido,
yo mataré a su marido
y casaráste con ella.

(Sale DON JUAN.)

D. JUAN
Redondilla
(¡Oh, traidores! ¡Vive Dios,
que aquí se están conjurando
2960
contra mi vida y trazando
mi muerte juntos los dos!)

(Salgan DOÑA CLARA y DOÑA INÉS.)

D.ª CLARA
Redondilla
¡Notable gusto, Gonzalo,
me ha dado el engaño a mí!

D. JUAN
(Otro indicio más aquí,
2965
y éste ya del todo malo,
Redondilla
pues que publica gustosa
el engaño de aquel día
de las cartas.)

D.ª CLARA
A fe mía
que fue la traza ingeniosa.

GONZALO
Redondilla
2970
Don Felipe, mi señor,
quiere irse a una posada.

D.ª INÉS
(¡Ay, prima, aquí es acabada
la esperanza de mi amor!)

D.ª CLARA
Redondilla
¿Irse de mi casa? No.
2975
Más posible se me hiciera
que don Juan de ella se fuera.
No puedo creerlo yo.—
Redondilla
Con iros menospreciáis
la voluntad que ofendéis,
2980
que a esta casa le debéis
más amor del que pensáis.

D. JUAN
Redondilla
(Los dos perderán la vida.
¡Aquí no hay más que esperar!
Las joyas voy a tomar
2985
y a prevenir mi partida.)

 (Vase.)

D. FELIPE
Redondilla
No parece que don Juan
anda gustoso estos días,
y algunas melancolías
suyas indicios me dan
Redondilla
2990
que le canso.

D.ª CLARA
De ese modo,
yo le canso solamente,
pues conmigo es diferente
de lo que solía en todo;
Redondilla
pero quiérole decir
2995
vuestra intención, por que enmiende
su condición, si pretende
obligar y persuadir.

D. FELIPE
Redondilla
Esperad, señora.

D.ª INÉS
¡Ah, prima!

D.ª CLARA
Mal tu intento satisface.

D. FELIPE
3000
Tenedla vos.

D.ª INÉS
Esto hace
quien con el alma os estima.

(Vanse.)

D. FELIPE
Redondilla
¿Qué hay, Gonzalo?

GONZALO
¿Qué tenemos?
¿Reina Barcelona?

D. FELIPE
No,
que ya ese amor se trocó
3005
por otros nuevos extremos.

GONZALO
Redondilla
Luego ¿no es ese tormento
el que tú has disimulado?

D. FELIPE
No, amigo, y, de avergonzado,
no publico lo que siento;
Redondilla
3010
por haber encarecido
mi ya olvidada afición
no declaro mi pasión
y callo lo que he sentido.
Redondilla
Por doña Inés me resisto
3015
en mi amor.

GONZALO
Pues, ¡vive Dios!,
que estáis de un color los dos.
¿Es posible que no has visto
Redondilla
en sus ojos su afición?

D. FELIPE
Nunca mis venturas creo.
3020
Mas diréle mi deseo
en la primera ocasión.

(Vanse, y sale DON JUAN con un papel.)

D. JUAN
Redondilla
No hay rincón que no me dé
indicios de mi deshonra.
¡Ay, desdicha mía! ¡Ay, honra!
3025
En el escritorio hallé
Redondilla
este papel, que confirma
de don Felipe el cuidado.
¡Ah, traidor! ¡Qué recatado!
Con flecha viene y sin firma.
(Lea:)
Quintilla
3030
“Después que por mí pasáis
tantos disgustos, bien mío,
más de vuestro amor confío.
Viviendo yo, no temáis,
si es que temerosa estáis
Quintilla
3035
de vuestro esposo cruel,
porque en mi pecho fiel
júntase el alma a los dos.
Os guarda una vida a vos
y una muerte para él.”
Redondilla
3040
Don Luis viene.

(Sale DON LUIS y GUZMÁN.)

D. LUIS
(En efeto,
que te engañó su criado,
pues otro traigo pensado
más ingenioso y discreto,
Redondilla
con que don Juan y su amigo
3045
se ausenten de aquesta casa,
porque el fuego que me abrasa
haga premio a mi castigo.)
Redondilla
Los que de su amigo tienen
tan a su cargo el honor,
3050
siempre le miran mejor
que los que no le previenen.
Redondilla
¿De mí os habéis de fiar
en esta ocasión?

D. JUAN
Sí haré.

D. LUIS
A un hombre desafié,
3055
a quien vos debéis matar.
Redondilla
De vuestra parte le dije
que en el Ángel le esperáis;
que como obligado estáis
y mi voluntad se rige
Redondilla
3060
por vuestro honor no he querido
que nadie llegue a pensar
que el valor puede faltar
en vos, estando ofendido.
Redondilla
Engañado, irá a llevaros
3065
vuestro enemigo un papel:
su culpa veréis en él,
y en qué os obliga a vengaros.

D. JUAN
Redondilla
(Si replico, ha de pensar
que en mí es falta de valor.
3070
Y así, escojo por mejor
el ir al campo y callar;
Redondilla
demás de que puede ser
que otro desengaño sea
de los que el alma desea
3075
de este hombre y esta mujer.)
Redondilla
Que sois amigo os concedo,
y en la obligación que estoy,
a esperar al Ángel voy.

(Vase.)

D. LUIS
Id con Dios. ¡Notable enredo!

GUZMÁN
Redondilla
3080
Yo lo ignoro.

D. LUIS
No me espanto,
que tú le irás entendiendo
como yo le vaya haciendo.

GUZMÁN
¡De tus traiciones me espanto!

(Salgan DON FELIPE y DOÑA CLARA.)

D. LUIS
Redondilla
¿Cómo estáis tan descuidado,
3085
señor don Felipe, aquí,
cuando don Juan…

D. FELIPE
(¡Ay de mí!)

D. LUIS
Va al campo desafiado.

D. FELIPE
Redondilla
¿Con quién?

D. LUIS
Con un caballero
que es su amigo, y yo quisiera
3090
que, para que se volviera,
fuerais vos el medianero,
Redondilla
que su contrario le da
muy grande satisfación
(Dale un papel.)
en éste, y si con razón
3095
se juzga, él se volverá.

D. FELIPE
Redondilla
(De esto, sin duda, han nacido
las tristezas de estos días.)
Voy por él.

(Vase.)

GUZMÁN
(Con la de Urías
le daba, a ser su marido.)

D.ª CLARA
Redondilla
3100
Esta es la cosa primera
en que me habéis obligado,
y en la que mi fe ha mostrado
su resolución postrera.

D. LUIS
Redondilla
Bronce animal, alma en nieve,
3105
¿hasta cuándo ha de durar
el resolverte a negar
lo que tu pecho me debe?

D.ª CLARA
Redondilla
¿Luego hasta ahora te dura
tu mal fundada intención?

D. LUIS
3110
¿Cómo, si en mi corazón
es inmortal tu hermosura,
Redondilla
me podré olvidar de ti
en tan justa voluntad?

D.ª CLARA
Confiriendo tu lealtad
3115
con el dolor que hay en mí,
Redondilla
y quedarás satisfecho,
que en tu defensa y abono;
cuanto has dicho te perdono
por sólo lo que hoy has hecho.

(Vase.)

D. LUIS
Redondilla
3120
En achaque de que espero
a don Juan he de esperar
aquí la noche y lograr,
Guzmán, el lance postrero.
Redondilla
En el papel que ha llevado
3125
don Felipe, sin disculpa
lleva por suya mi culpa
y va con ella engañado.
Redondilla
Don Juan ignorante espera;
uno y otro es valeroso,
3130
y ya en el campo, es forzoso
que el uno de los dos muera.
Redondilla
Y así, en esta casa haré
más segura mi asistencia,
y con menos resistencia
3135
porfiando venceré.

GUZMÁN
Redondilla
Mira…

D. LUIS
No hay que replicar,
que mi engaño me asegura
que aquel que no se aventura
dicen que no pasa el mar.

(Vanse. Sale DON JUAN.)

D. JUAN
Redondilla
3140
¡Válgame Dios! ¿Quién será
el hombre que espero aquí?
Don Felipe viene allí.
¿Si tray papel? Sí trairá.
Redondilla
Parte de mi honor le alcanza
3145
a don Luis, y así ha querido,
porque mi afrenta ha sabido,
solicitar mi venganza.

(Sale DON FELIPE con el papel que le dió DON LUIS.)

D. FELIPE
Redondilla
Pues ¿cómo es esto, don Juan?
Cuando en mí un alma tenéis
3150
de quien fiaros podéis,
¿son otros los que me dan
Redondilla
nuevas de vuestro disgusto?
El mismo que os desafía
este papel os envía.
3155
Culpado en él por injusto
Redondilla
su atrevido proceder
y perdonando esta culpa,
en leyendo su disculpa
nos habemos de volver.

D. JUAN
Redondilla
3160
(Él no sabe a lo que viene
porque está en la suya ciego;
veré lo que dice, y luego
haré lo que me conviene.)
(Lea:)
Redondilla
“El que este papel te da
3165
a tu mujer te pretende.
Mátala, pues que te ofende
que a eso solamente va.”

D. FELIPE
Redondilla
No pongáis dificultad
en creer ese papel,
3170
porque cuanto dice en él
el que os escribe es verdad.

D. JUAN
Redondilla
Pues esto es lo que he de hacer.
Sacad la espada conmigo.

(Mete mano DON JUAN solo, y DON FELIPE anda mirando por detrás si hay alguno.)

D. FELIPE
¿Contra quién?

D. JUAN
Contra un amigo
3175
sin dicha en saberlo ser.

D. FELIPE
Redondilla
¿Qué es esto, don Juan?

D. JUAN
¡Traidor,
el remitir a mi mano
contra ese pecho villano
la venganza de mi honor!

D. FELIPE
Redondilla
3180
Yo no he de sacar la espada
sin saber en qué os ofendo.

D. JUAN
Con éste dejar pretendo
vuestra culpa comprobada.

(Arrójale el papel que halló en el escritorio de DOÑA CLARA.)

D. FELIPE
Redondilla
Esta es la carta que yo
3185
a Barcelona escrebí.

D. JUAN
¿Que vos me ofendéis a mí
no dice ese papel?

D. FELIPE
No.

D. JUAN
Redondilla
Troqué el papel torpemente.
Algún engaño hay aquí.
(Dale otro.)
3190
Y éste, ¿no lo dice?

D. FELIPE
Sí;
pero el que lo dice miente.
Redondilla
Don Juan, en el campo estamos;
con prudencia averigüemos
la ocasión que aquí tenemos
3195
para reñir y riñamos.
Redondilla
¿Cómo está en vuestro poder
la carta que yo escribía?

D. JUAN
Pues ¿y cómo la tenía
en el suyo mi mujer?

D. FELIPE
Redondilla
3200
Ella misma lo dirá,
que en eso estoy ignorante.

D. JUAN
(Casi con solo el semblante
me va convenciendo ya,
Redondilla
que parece que le abona.)
3205
¿A cuál marido decía
Gonzalo que mataría
por vos?

D. FELIPE
Al de Barcelona;
Redondilla
que como a su esposa bella
me ve tan rendido ya,
3210
dice que le matará
por que me case con ella.

D. JUAN
Redondilla
(Si todo lo que he pensado
de esta misma suerte ha sido,
culpas de apariencia han sido
3215
y yo he vivido engañado.)

D. FELIPE
Redondilla
Si pruebo que en esta ofensa
él solo ha sido el traidor
y que es contra vuestro honor
todo cuanto dice y piensa,
Redondilla
3220
¿qué diréis?

D. JUAN
Que de los dos
él es el injusto amigo,
haciendo en él el castigo
que determinaba en vos.

D. FELIPE
Redondilla
Un hombre que le he de hacer
3225
que él mismo envíe a llamar,
del caso os ha de informar
y os ha de satisfacer;
Redondilla
y cuando esto no sea así
ni lo que he dicho suceda,
3230
el mismo valor os queda
para vengaros en mí.

D. JUAN
Redondilla
¿En qué funda don Luis
el decir que me ofendéis?

D. FELIPE
Esto es lo que no sabéis
3235
por lo que no discurrís.
Redondilla
El camino que ha llevado
su intento tengo entendido:
dividirnos ha querido
por dar fin a su cuidado.
Redondilla
3240
Si el principio de este error
queréis saber lo que ha sido,
seguidme.

D. JUAN
(Ya estoy metido
en otro abismo mayor;
Redondilla
pero es justo averiguar
3245
la traición que puede haber,
que no se ha de resolver
el que tiene que dudar.)

D. FELIPE
Redondilla
Don Juan, ¿en qué os resolvéis?

D. JUAN
En que al lugar nos volvamos
3250
a probar su culpa.

D. FELIPE
Vamos,
que yo sé que la sabréis.

(Vanse, y salgan DOÑA CLARA, DOÑA INÉS, TEODORA, DON LUIS y GUZMÁN.)

D.ª CLARA
Redondilla
Con gran cuidado me tiene
la tardanza de mi esposo.

D. LUIS
(Mil veces yo venturoso
3255
si por mi enredo no viene.
Redondilla
Apresura, sol, el paso
de tu carrera, pues veo
hecho oriente mi deseo
por la parte de tu ocaso;
Redondilla
3260
y tú, noche temerosa,
confusa madre del miedo,
llega, que sin ti no puedo
ver mi esperanza dichosa.)

D.ª CLARA
Redondilla
Descortés habéis andado
3265
en estaros aquí ahora.

D. LUIS
Yo asisto siempre, señora,
adonde está mi cuidado.

D.ª CLARA
Redondilla
Pues resueltamente os pido
que os olvidéis de mi amor,
3270
que hacéis la ofensa mayor
perseverando atrevido;
Redondilla
y el haber disimulado
con vos, don Luis, hasta aquí,
no ha sido virtud en mí,
3275
sino haberme yo fundado
Redondilla
sólo en que inore mi esposo
vuestro injusto pensamiento;
que aunque atajar este intento
fuera el medio más honroso,
Redondilla
3280
mujer que da a su marido
ocasión a que se pierda,
una de dos: o no es cuerda,
o le tiene aborrecido.
Redondilla
Idos con Dios, que vendrá,
3285
y si queréis esperalle,
mejor lo haréis en la calle,
supuesto que sabe ya
Redondilla
don Felipe la intención
con que en esta casa entráis.

D. LUIS
3290
¿Resuelta, en efeto, estáis?

D.ª INÉS
Tiene mi prima razón,
Redondilla
y que os vais de aquí es muy justo.

D. LUIS
Pues bien podéis perdonar
las dos, que aquí me he de estar
3295
esta noche por mi gusto;
Redondilla
y nadie culpa me dé
que yo sé que no vendrán
don Felipe ni don Juan
aunque hasta el alba me esté.

(Salgan DON JUAN, DON FELIPE y GONZALO.)

D. FELIPE
Redondilla
3300
En buena parte le hallamos.

GONZALO
También Guzmán está aquí.

D. LUIS
(¡Perdido soy, ay de mí!)

GUZMÁN
(Al traste pienso que damos.)

D. FELIPE
Redondilla
Para un negocio en que yo
3305
a don Juan tengo que hablar,
quiero que inviéis a llamar
aquel hombre que os hirió.

D. JUAN
Redondilla
(¡Vive Dios, que no está en sí!
De su culpa va informando.)

GUZMÁN
3310
Yo, señor, iré volando.

D. FELIPE
¿Adónde, si estoy yo aquí?
Redondilla
O habéis de perder la vida
u el hombre ha de parecer,
porque de él se ha de saber
3315
la causa de vuestra herida.

GUZMÁN
Redondilla
(El huir sólo es remedio.
Vete, que te han de matar.)

D. LUIS
Tú la puedes declarar.

(Vase.)

GONZALO
Sí, que él pone tierra en medio.

D. JUAN
Redondilla
3320
¡Espera, aguarda, villano!

D. FELIPE
No le sigáis, que aquí está
un testigo que dirá
la verdad.

GUZMÁN
Detén la mano.

D. FELIPE
Redondilla
Como la diga sí haré
3325
y desde aquí te perdono,
porque tienes en tu abono
el servir.

GUZMÁN
Yo la diré.
Redondilla
Tú eres quien le hirió, señor,
aunque el caso disfrazaste,
3330
aquella noche que usaste
de tu prudencia y valor.
Redondilla
En esta casa quería
entrar atrevidamente,
lleno de un vano accidente
3335
que en su loco amor tenía.
Redondilla
Y, ofendido y despreciado,
contra ti un papel echó
aquí.

D. JUAN
Y, engañado yo,
en él fundé mi cuidado.

D. FELIPE
Redondilla
3340
Pues vete y avísale
que se vaya del lugar,
porque en él le he de matar
si le encuentro.

GUZMÁN
Sí diré.

 (Vase.)

GONZALO
Redondilla
Pues ¿de esa suerte le dejas
3345
ir?

D. FELIPE
¿Qué quieres hacer de él?

GONZALO
Cortalle, y no soy cruel,
no más de las dos orejas.

D. JUAN
Redondilla
¡Ay, amigo de mis ojos,
3350
mil veces beso tus plantas,
perdonándome otras tantas
mi inorancia y tus enojos!

D. FELIPE
Redondilla
Tu buen celo te disculpa;
que en mi noble proceder,
3355
sólo pudiera tener,
en los indicios, la culpa.

D. JUAN
Redondilla
¿Quién a vos la carta os dió
que a Barcelona escribía
don Felipe?

D.ª CLARA
Prima mía,
3360
aquí entras agora.

D.ª INÉS
Yo.
Redondilla
Perdone amor mi delito,
la carta que él escribía
y la que de allá venía
cogí.

D. JUAN
Este fue el sobrescrito.

D. FELIPE
Redondilla
3365
A saberlo yo, señora,
por vuestro amor, del pasado
estuviera ya olvidado;
pero, vuestro desde ahora,
Redondilla
la mano de esposo os doy.

D.ª INÉS
3370
Y yo el alma con la mía.

TEODORA
¿Y tú, Gonzalo?

GONZALO
A Turquía
a ser soltero me voy;
Redondilla
y cuando fáciles modos
de ser soltero no hubiera,
3375
no me casara, siquiera
porque lo han pensado todos.
Redondilla
Y así, daré por disculpa,
si con mujer he dormido,
que solamente he tenido
en los indicios la culpa.