1463
¿Qué habrá que bien me suceda?
1464
Vivo en desgracia de Dios:
1465
soy la secta maniquea.
1466
Arde en el eterno fuego
1467
Manes, mi autor. Pues ¿qué piensa
1468
este mi ingenio engañado,
1469
esta mi lengua blasfema?
1470
Dios ha de ser Dios, en fin;
1471
su Iglesia ha de ser su Iglesia,
1472
aunque pese a mi herejía,
1473
pues aunque me opongo a ella,
1474
pienso que ha de ser en vano;
1475
que cuando más altas vuelan
1476
las plumas de mis secuaces,
1477
sofísticas y parleras,
1478
viene un rayo como Ambrosio
1479
y todas sus alas quema.
1480
Yo agora, ¡triste!, no sólo
1481
temo que Agustín se pierda,
1482
mas temo que contra mí
1483
la pluma divina vuelva;
1484
y como es ladrón de casa,
1485
sabrá en qué parte se acuestan
1486
mis engaños e invenciones,
1487
descubrirá mis cautelas.
1488
Con Ambrosio está arguyendo:
1489
¡oh, Agustín, mira que quedas
1490
sin opinión y vencido!
1491
Pues ¿cómo vencer te dejas?
1492
Niega esa mayor. ¿Qué dices?
1493
¡Oh, perro! ¿Que no la niegas?
1494
Replica. ¡Oh, qué mal replicas!
1495
¿Esa, Agustín, es respuesta?
1496
¡Prueba esa proposición!
1497
¿Pues de esa suerte la pruebas?
1498
¡Hay tal desmayo, hay tal cosa!
1499
¿Luego quieres que te tengan
1500
en Milán por ignorante?
1501
¡Ánimo, que es gran bajeza!
1502
Di siquiera que distingues
1503
esa máxima primera.
1504
¡Hay tal hombre! ¿Qué, te turbas?
1505
¿Estás loco, Agustín? Niega
1506
ese antecedente. ¿Callas?
1507
¿Luego rendirte confiesas?
1508
Mira, Agustín, que Aristóteles,
1509
Platón y toda la escuela
1510
de los filósofos griegos,
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en una y otra academia,
1512
están corridos de ver
1513
que les haces esta afrenta.
1514
Rindióse. ¿Qué aguardo aquí?
1515
¡Ábrete, horrísona puerta!
1516
¡Atorméntame en tus llamas!