Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

LA CORTESÍA DE ESPAÑA




Texto utilizado para esta edición digital:
Lope de Vega, La cortesía de España, Emilio Cotarelo (ed.), Obras de Lope de Vega, IV: obras dramáticas. Madrid, RAE, 1917, pp. 335-373.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

Hablan en ella las personas siguientes

CELIA, villana
FLORA, villana
HERVASIO, villano
TOMÉ, villano
MARCELO, caballero
LUCRECIA, su mujer
CLAUDIO
DON JUAN DE SILVA
ZORRILLA, lacayo
JULIA
ANTONIO
DON JORGE
OLALLA, moza del mesón
LEONARDA
LISARDO
ARRIERO
ESCUDERO
MESONERA

Acto I

Salen Celia y Flora, labradoras

Celia
Redondilla
Darele parte al señor
de mi nuevo pensamiento;
que a quien ama no hay contento
como tratarle de amor.
Redondilla
5
Y si le parece bien,
nos será padre y padrino.

Flora
Paréceme buen camino,
y es obligación también.
Redondilla
¡Dichosa tú, Celia amiga,
10
que por tu gusto te casas!

Celia
Yo sé los celos que pasas.
Quien ama, a celos se obliga.
Redondilla
No se diera el bien de amor
sin la pensión de los celos;
15
que no quisieron los cielos
que se coma sin dolor.
Redondilla
¿No has visto agradar el gusto
un dulce manjar, y en él
hallar una piedra, y de él
20
trocar el gusto en disgusto?
Redondilla
Así, comiendo de amor
los regalos y consuelos,
sale una piedra de celos,
que trueca el gusto en dolor.
Redondilla
25
Flora La ventura de casar
no se compra ni se vende;
que el más discreto no entiende
ni el encuentro ni el azar.
Redondilla
Sucédate a ti mejor
30
que me ha sucedido a mí.

Celia
¿Es este nuestro amo?

Flora
Sí.

Salen Marcelo Vivaldo con un gabán de aldea, y Claudio, su criado

Marcelo
¿Esta es condición de amor?

Claudio
Redondilla
Ya yo sé que amor no tiene
contento sin lo que ama;
35
mas nunca ausencia se llama
la que por su gusto viene.
Redondilla
Si dejaste a mi señora
en Génova por venir
a tu quinta y por vivir
40
sin ciudad y pueblo un hora,
Redondilla
no le des nombre de ausencia,
pues mañana volverás;
que ausencia llaman no más
a lo que es fuerza y violencia.

Marcelo
Redondilla
45
Vine, Claudio, por un día
solo a olvidar la ciudad;
pero siento soledad
de su dulce compañía,
Redondilla
que he hallado quehacer aquí
50
y no me puedo volver.

Flora
Llega, que no hay que temer.

Celia
Váyase Claudio de allí.

Claudio
Redondilla
En fin, ¿a qué te resuelves?

Marcelo
A que a Génova te partas
55
y le lleves estas cartas.

Claudio
¿A ser su galán te vuelves?

Marcelo
Redondilla
Claudio, en el casado apruebo
que siempre procure ser
tan galán de su mujer
60
como cuando era mancebo.
Redondilla
No los tengas por discretos
a los que, casados, vieres
groseros con sus mujeres
y descubrir sus defectos.
Redondilla
65
Como el honor es tesoro
que se les puede quebrar,
hasta en vestir y calzar
se ha de guardar el decoro.
Redondilla
Si ve la propia mujer
70
muy descompuesto al marido
y al de fuera muy pulido
y de galán proceder,
Redondilla
¿qué mucho que cuando menos
el pensamiento le ofenda,
75
que es caballo que sin rienda
corre entre malos y buenos?
Redondilla
Usar del modo que basta
con un galán proceder
hace que esté la mujer
80
contenta, segura y casta.

Claudio
Redondilla
Si ha de suceder desdicha,
ni el ser galán, ni grosero,
ni humilde, ni caballero
lo ha de mejorar de dicha.
Redondilla
85
Esta carta ¿qué contiene?

Marcelo
Que venga Lucrecia aquí
a estar conmigo, que a mí
solo su bien me entretiene.
Redondilla
Ni la quinta, ni la caza,
90
ni las aguas, ni las flores,
ni los dulces ruiseñores,
ni de esta florida plaza
Redondilla
los cuadros, adonde el arte
vence a la naturaleza,
95
ausente de mi belleza,
para alegrarme son parte.
Redondilla
Parte y di que mi deseo
no halla su centro sin ella;
que solo mi esfera es ella,
100
después del cielo que veo.

Claudio
Redondilla
¿Vendrán con ella criadas?

Marcelo
¿Para qué, si hay labradoras?

Claudio
Pues pasa alegre estas horas
tan dulces y enamoradas
Redondilla
105
imaginando el contento
que su vista te ha de dar.

Marcelo
Date prisa a caminar,
pues vas en mi pensamiento.

Claudio
Redondilla
(Antes voy lejos del tuyo.
110
¡Oh! Soberana ocasión
para dar a mi pasión
descanso en el cielo suyo.
Redondilla
Hoy le vendré contemplando
sin que lo estorbe el respeto.
115
¡Oh, qué gran bien me prometo
hablando, mirando, amando,
Redondilla
persuadiendo, respondiendo,
dando a entender mi cuidado!)

Marcelo
¿No partes?

Claudio
(No he declarado
120
mi pena de amor temiendo;
Redondilla
pero en ocasión igual,
aunque castigo me den
que venga a perder el bien,
tengo de decir mi mal.)

Váyase Claudio

Celia
Redondilla
125
Dios te guarde muchos años

Marcelo
¡Oh, Celia! ¡Oh, Flora!

Celia
Aguardé
que estuvieses solo, a fe,
entre estos verdes castaños,
Redondilla
130
para suplicarte adviertas
cierto bien que me has de hacer.

Marcelo
¿Soledad es menester?
Mas si importa, bien aciertas,
Redondilla
porque responderme puedes
135
que las paredes oirán,
pues oídos ya les dan,
y en el campo no hay paredes.–
Redondilla
Y tú, Flora, ¿quieres algo?

Flora
Solo vengo a acompañar
140
a Celia.

Marcelo
Comienza a hablar.

Celia
A tu noble pecho hidalgo
Redondilla
vengo a pedir un favor.

Marcelo
Otra cosa imaginé.

Celia
Bien conoces a Tomé.

Marcelo
145
Pienso que te tiene amor.
Redondilla
¿Es alguna libertad?
Que le echaré de la quinta.

Celia
Quien no ve amor por la pinta
nunca tuvo voluntad,
Redondilla
150
antes es encogimiento.

Marcelo
¿Cómo?

Celia
Desea tratar
casarse.

Marcelo
No hay desear
como un igual casamiento.
Redondilla
Hábleme Tomé.

Celia
Tomé
155
tiene vergüenza notable.

Marcelo
¿Qué quieres tú?

Celia
Que le hable
a su padre su mercé,
Redondilla
y que, todo concertado,
fuese liberal padrino.

Marcelo
160
Notablemente me inclino
a la quietud de este estado.
Redondilla
Celia, casaré a Tomé
y a todo aqueste lugar,
que de acertarme a casar
165
tengo esta noble fe.
Redondilla
Casé con un ángel bello;
casé con mi igual, y soy
tan venturoso, que estoy
preso de un solo cabello.
Redondilla
170
No tengo más voluntad
que la de mi esposa, y gusto
de tener por ley su gusto,
su prisión por libertad.
Redondilla
Fui mozo libre; serví
175
mujeres que me juraban
que me amaban y guardaban
fe y lealtad; mi hacienda di,
Redondilla
y al cabo de todo hallé
que hasta mis propios amigos
180
fueron y son los testigos
del agravio de mi fe.
Redondilla
Ellos eran desleales,
y ellas, fingidas y viles;
las lágrimas, mujeriles;
185
y los peligros, mortales.
Redondilla
Aventuraba el honor
por quien por poco interés
me le quitaba después
de haberme fingido amor.
Redondilla
190
Que quien piensa de mujer
que fue con él liberal
que ha de ser buena y leal,
poco debe de saber.
Redondilla
Luego que el trato se acaba
195
acuden los desengaños;
luego se saben los daños
que el ciego amor ocultaba.
Redondilla
Y así yo con lo que tuve
me he retirado al sagrado
200
de casado, y vi casado
la ceguedad en que estuve.
Redondilla
Vivo, como, duermo, tengo
honor, quietud, descanso,
no me desvelo y me canso,
205
seguro a mi casa vengo,
Redondilla
entro a la mitad del día,
no me acuchillan, no hay celos;
en fin, no han hecho los cielos
ventura como la mía.
Redondilla
210
Con esto seré padrino
y tercero de casar,
no solo de este lugar
al criado y al vecino,
Redondilla
mas de toda la comarca,
215
Celia, de este mismo modo,
y de cuanto el mundo todo
por cuatro partes abarca.
Redondilla
Los animales quisiera
por la montaña casar,
220
los peces dentro del mar
y las aves en su esfera.
Redondilla
Casara al sol con la luna,
con la ventura al amor,
con la esperanza al temor
225
y al tiempo con la fortuna.
Redondilla
Finalmente, no se hiciera
casamiento honesto y justo
que no fuera con mi gusto
y que el tercero no fuera.

Celia
Redondilla
230
Aunque muy desconfiada
de casarme hubiera estado,
solo de haberte escuchado
saliera, señor, casada.
Redondilla
Bendígate el cielo, amén,
235
que así hablas satisfecho.

Marcelo
Tengo ya casado el pecho
y el alma, Celia, también.
Redondilla
Tengo los brazos casados,
los ojos y los oídos,
240
las potencias, los sentidos,
y todos bien empleados.
Redondilla
Con esto ver no querría
cosa que no lo estuviese.

Flora
Yo, porque no pareciese
245
mujer y bachillería,
Redondilla
no os decía, de muy necia,
que, si tan casado estáis,
me espanto de que viváis
sin mi señora Lucrecia.

Marcelo
Redondilla
250
Agrádame la objeción;
mas cuando vine creí
que estuviera un hora aquí,
que dos muchos años son.
Redondilla
Después fue fuerza quedarme;
255
mas si por ella envié,
bien doy a entender que fue
por descansar de quejarme.

Flora
Redondilla
Luego ¿vendrá?

Marcelo
Ya la espero.

Celia
Albricias voy a pedir.

Flora
260
Celia, no hay más que decir;
haya guitarra y pandero.
Redondilla
Recibamos [l]a señora
con bailes y villancicos.

Celia
Hoy quedan los prados ricos
265
de tal primavera, Flora.

Vanse las dos

Marcelo
Soneto
Quien no sabe del bien del casamiento
no diga que en la tierra al gloria alguna,
que la mujer más necia e importuna
la vence el buen sentido y tratamiento.
270
Trasladar a los brazos soñolientos
un hijo en bendición desde la cuna
es la más rica y prospera fortuna
que puede descansar el pensamientos.
Necedad es sembrar tierras ajenas;
275
conoce el pajarillo el huevo extraño,
y el amante engañado el hijo apenas.
Oígame aquel que se llamare a engaño.
Los hombres hacen las mujeres buenas,
y solo por su culpa viene el daño.

Sale Lucrecia

Lucrecia
Quintilla
280
Si puede alguna mujer
decir que acertó su estado,
de cuantas hoy se han casado,
¿quién como yo puede ser?
No me dieron a escoger,
Quintilla
285
y parece que escogí;
tanto se conforma en sí
mi voluntad con Marcelo,
que pienso que la del cielo
estaba entonces en mí.
Quintilla
290
Es Marcelo de buen talle,
limpio, galán, cuidadoso,
liberal, tierno, amoroso…
Pero mejor es que calle,
no sea que de pintalle
Quintilla
295
a alguna parezca bien,
y tantos celos me den
que turben mi buen estado;
que el bien, de muy alabado,
se suele perder también.
Quintilla
300
Pero ¿quién podrá olvidar
tus gracias, Marcelo mío?
Y si amar es desvarío,
¿qué loco supo callar?
Si me puedo consolar
Quintilla
305
de no contarlas, no es
por los celos, que después
yo les pusiera defensa;
mas porque verás mi ofensa
cuando al espejo te ves.
Quintilla
310
Tus regalos me enloquecen
todo el discurso del día;
tu gala, tu cortesía
de un rey del mundo parecen.
No solo envidias merecen
Quintilla
315
mis dichas, siendo tu esposa,
de la fea y de la hermosa,
pero no te estimo a ti
cuando yo misma de mí
no vengo a estar envidiosa.

Sale Claudio

Claudio
Quintilla
320
Bien podré entrar sin licencia
hasta el estrado.

Lucrecia
Esa tienes
hasta el alma, pues que vienes
de su dueño en esta ausencia,
que de lo que su presencia
Quintilla
325
traes te ha dado lugar
para que puedas entrar.
¿Viene?

Claudio
Esta carta te escribe.

Lucrecia
Quien despacio ausente vive,
no tiene priesa en amar.
Lea
Quintilla
330
“Las cosas de nuestra quinta
no están, mi vida, en estado…”
El “mi vida” me ha turbado.
¡Qué tierno mi bien se pinta!
Lea
“Que pueda ser tan sucinta
Quintilla
335
la ausencia como pensé.
Si me quieres, lo veré
en que con Claudio te partas.”
¿Dónde callaran las cartas,
mi bien, si el alma te ve?
Quintilla
340
Ea, no hay que detener.
¿En qué te dijo que fuese?

Claudio
En aquello que pudiese
más presto esos ojos ver.

Lucrecia
¿Iré sola?

Claudio
Si ha de ser
Quintilla
345
para volveros los dos,
claro está.

Lucrecia
Pues, casa, adiós,
que por lo que no es el cielo
no quiero bien sin Marcelo
350
ni vivir sin él en vos.
Quintilla
Dichosa yo que veré
su presencia ¡Qué contento!
Gozaré su entendimiento
y a su lado asistiré.
355
¡Qué descanso les daré
Quintilla
a mis brazos y a mis ojos!
¡Qué paces a mis enojos!
Y en tan dichosos empleos,
¿qué dejaré de deseos
360
de su regalo en despojos?

Vase

Claudio
Soneto
Traidor fue Paris por la bella Elena;
Aquiles por Briseyda la Greciana;
por Medea, Jasón; por la Tebana
Marfissa, Apolo, y Jove amó a Alcumena.
365
Hércules español robó a Pirena;
Rómulo, a Hersilia; a Andrómaca Troyana,
Pirro, y Teseo el que burló a Ariana,
y un rey hubo traidor por Filomena.
Muchos, o por la industria o por la espada
370
(que no hay traición que por amor asombre)
hallaron fin a su esperanza honrada.
Que de cuantas traiciones tienen nombre,
ninguna puede haber más disculpada
que la que por amor comete el hombre.

Vase, y salen Tomé, villano, y Hervasio, su padre

Hervasio
Redondilla
375
Confiésame lo que pasa,
que, pues a llamarme envía,
algo de tu amor sabía,
y no poco, pues te casa.
Redondilla
¿Qué amores son estos, di?
380
¿Tienes vergüenza, Tomé?

Tomé
Padre, yo se los diré;
pero no me culpe a mí.

Hervasio
Redondilla
¿Cómo viste a esta mujer?
¿Qué ocasión la diste?

Tomé
Espere.
385
¿No diz que saberlo quiere?
Pues poco a poco ha de ser.

Hervasio
Redondilla
¡Para mi cólera es bueno!

Tomé
Yo fui una mañana al prado
y topé con el ganado
390
de su compadre Tirreno.
Redondilla
Salieron cuatro mastines
a morderme; echeles pan,
que en la manga del gabán
llevaba para otros fines.
Redondilla
395
Conociéronme, y las colas,
mosqueando alrededor,
me quitaron el temor
que con ellos tuve a solas.
Redondilla
Pasando más adelante
400
con la borrica encontré,
díjome: “¡Tomé! ¡Tomé!”
con una voz arrogante,
Redondilla
y rasquele las orejas
de agradecido que soy.
405
Tras esto adelante voy,
y el manso de las ovejas
Redondilla
vino a lamerme las manos;
hozáronme los cochinos,
que, aunque suelen ser mohínos,
410
me trataron como hermanos.
Redondilla
Llegué donde estaba al fuego
la junta de los zagales;
hacían migas ¡qué tales!,
y diéronme de ellas luego.
Redondilla
415
Anduve considerando
qué sería la razón
de tan extraña afición,
y, mi caletre aguzando,
Redondilla
dije: “Pues mastines, burra,
420
manso, cochinos, zagales
hoy me han hecho amores tales,
mas que el dimuño me aburra
Redondilla
si la hija de Tirreno
no me quiere por velado.”

Hervasio
425
¿Ella hate visto o hablado?

Tomé
No, padre.

Hervasio
¡Todo esto es bueno!

Tomé
Redondilla
Verdad es que yo me fui
aquella noche a su puerta.

Hervasio
¿Estaba, por dicha, abierta?

Tomé
430
Cerrada siempre la vi.

Hervasio
Redondilla
Pues ¿qué hiciste?

Tomé
¡Pardiez, padre!
Por un resquicio aceché
y vi (¿cómo lo diré?)
435
que se acostó con su madre.

Hervasio
Redondilla
¿Y luego?

Tomé
Luego me fui
y acosteme.

Hervasio
¿Que eso pasa?
Pero ¿adónde fue?

Tomé
440
En mi casa.

Hervasio
¡Una higa para ti!

Tomé
Redondilla
Pues ¿qué pensábades vos?

Hervasio
Bestia, todas esas cosas
no obligan ni son forzosas
445
para que os caséis los dos.

Tomé
Redondilla
A fe que si le dijese…

Hervasio
Eso, sí; di la verdad.

Tomé
Días ha que a la ciudad
me mandó el amo que fuese,
Redondilla
450
y al salir de nuesa casa
con Celia, padre, encontré,
que iba al horno.

Hervasio
Aun eso fue
principio. Di lo que pasa.

Tomé
Redondilla
Mirome y riose.

Hervasio
Bien.

Tomé
455
Mirela y reime.

Hervasio
Son
las señas del corazón
de dos que se quieren bien.

Tomé
Redondilla
Pasose de largo, y yo
también de largo pasé.

Hervasio
460
Pues ¿qué hubo más?

Tomé
¿Poco fue
reírse y reirme yo?

Hervasio
Redondilla
Luego ¿no pasó adelante?

Tomé
No, padre.

Hervasio
O a tu rudeza
465
no ha hecho Naturaleza,
bestia, animal semejante,
Redondilla
o me hablas de malicia.

Tomé
Ahora bien, de aquesta va,
que de saberlo estáis ya,
470
padre, con mucha codicia.

Hervasio
Redondilla
Es así; que yo no soy
quien te ha de hacer fuerza; que antes
para cosas semejantes,
hijo, de por medio estoy.
Redondilla
475
¿Solo has estado con ella?

Tomé
Muchas veces.

Hervasio
Eso pido.
Eso obligación ha sido,
que, en fin, es Celia doncella.
Redondilla
¿Cómo fue?

Tomé
Siempre en el prado
480
y en el monte solo estoy,
por dondequiera que voy
voy solo con mi ganado.
Redondilla
Siempre la noche me vio
solo y el día me hallaba
485
solo.

Hervasio
Y Celia, ¿dónde estaba?

Tomé
En su casa, pienso yo.

Hervasio
Redondilla
Pues ¿no dices que con ella
estabas solo?

Tomé
Eso digo.
Pensando en ella y conmigo,
490
era con ella y sin ella.

Hervasio
Redondilla
¿Sabes, hijo, por ventura,
qué animal hizo mayor
Naturaleza?

Tomé
Señor,
yo no entiendo de escritura.
Redondilla
495
Un león es grande; un toro
es mayor, y con su cuello
terrible y largo un camello;
pero de hermoso decoro
Redondilla
un caballo rozagante,
500
y un elefante, señor,
mayor que todos.

Hervasio
¿Mayor?

Tomé
Sí.

Hervasio
Pues déjame, elefante.

Vase

Tomé
Soneto
¡Fuese enojado! Amor, ¿qué culpa tengo
505
si no nací más sabio y entendido?
Alumbra tú mi rústico sentido,
que ya para la ciencia le prevengo.
Algunas esperanzas entretengo.
Un leño soy. Desbástame te pido.
510
Por Celia a mi ganado voy perdido.
Yo no sé nada. De mis viñas vengo.
¿Cómo podré por mi mujer tenerla
si el principio no sé de requebrarla
y me acobarda el miedo de ofenderla?
515
Dame el hablar, pues dar el desearla;
que como tú me enseñes a quererla,
el tiempo, Amor, me enseñará a olvidarla.

Vanse, y salen Lucrecia y Claudio

Lucrecia
Romance (tirada)
¿Para qué puede ser bueno
que del camino me aparte?

Claudio
520
Para que es razón, señora,
que en este bosque descanses.
Los caballos arrendé
a los troncos de estos sauces,
colgué del arzón los frenos
525
porque a la hierba se alarguen.
Mira entre juncia y mastranzos
qué sesgo tiende cristales
sobre arenillas menudas
ese arroyuelo agradable.
530
Mira los azules lirios
qué fresco dosel le hacen,
que no le tiene en su casa
tan hermoso el rey y el grande.
Mira entre esas blancas piedras
535
cómo emprende despeñarse,
y la espuma que las deja
por prendas de que se parte.
Mira esas vides agrestes
cómo a manera de amantes
540
se las cuelgan de los cuellos
a los olmos de su margen.
Mira tantas varias flores
de este verde paño esmalte,
las azules campanillas
545
que abiertas al alba tañen.
Mira estos blancos narcisos
que procuran apartarse
del agua, en que fueron flores
las que eran facciones antes.
550
Mira estas cabañas frescas
de estos espinos cobardes,
porque llevando vil fruto
se armaron para guardalle.
Todo se convida a sueño.
555
Duerme hasta tanto que baje
el sol por aquellas sierras
entre nubes de oro y sangre.

Lucrecia
No hay sueño, Claudio, a quien ama
que le descanse ni agrade,
560
que para sufrir desvelos
es Amor infatigable.
Yo me querría partir,
que por más que el sol me abrase,
más me abrasa de Marcelo
565
amor que al poniente yace.
Vamos solos y no es bien
que al que camine le aguarde
el día, porque la noche
de toda traición es madre.
570
Desata nuestros caballos,
que mis cuidados no pacen
hierbas, flores ni arroyuelos,
espinos, vides ni sauces,
sino deseos y penas,
575
ansias, celos y pesares
de un bien ausente que solo
puede en el mundo alegrarme.

Claudio
¡Ay, señora, que el dolor
y la compasión de amarte
580
me fuerza a que te entretenga
y que tu muerte dilate!

Lucrecia
¿Qué dices?

Claudio
No sé qué diga;
mas sé que vengo a matarte
en este bosque.

Lucrecia
¿Estás loco?

Claudio
585
¡Cielos, ya es tiempo que hable!

Lucrecia
La color se me ha perdido.

Claudio
Pues no esperes que la halles,
que a la sangre se pasó
como teme que la saquen.

Lucrecia
590
¿Matarme, Claudio?

Claudio
Lucrecia,
dicen que no eres constante
ni imitas a la de Roma;
ya tu marido lo sabe.
El caballero francés
595
que solía visitarte
manchó su honor, y no hay agua
con que esta mancha se lave.
La de tu sangre, Lucrecia,
piensa que será importante.
600
No se engaña tu marido,
pésame que no se engañe,
que darme la ejecución
de tu muerte fue matarme,
pues me ha de obligar tu amor
605
para que después me mate.

Lucrecia
Detente, Claudio, detente,
que palabras semejantes,
aun de burlas, son traiciones
en personas desiguales.
610
Sabes que eres mi criado
y que soy tu dueño sabes,
y burlas de esa manera
son, más que alegres, infames.
Vuélveme a dar el caballo.

Claudio
615
Señora, si es animarte
contra la fiera sentencia
de tu esposo inexorable,
ya es tarde para remedios,
y agora verás si es tarde,
620
que esta es la espada.

Lucrecia
Detente,
y aun de burlas no la saques.

Claudio
Que no son burlas, Lucrecia.
No finjas para engañarme,
que no entiendes que ofendiste,
625
como libre, loca y fácil,
a Marcelo, tu marido.

Lucrecia
Claudio, si estas son verdades
y a darme muerte venías
por testimonios tan grandes,
630
que tú sabes que lo son,
¿de qué servía pintarme
hierbas, flores, fuentes, vides,
arroyos, lirios, sauces,
sino testimonios, iras,
635
pensamientos, liviandades,
celos, enojos, locuras
y engaños de hombres mudables?
¿Yo francés? ¿Qué dices, hombre?
¿Ha habido Porcia ni Evadnes
640
que a mi castidad y amor
Roma ni Grecia comparen?
A la fe, Claudio, el francés
es que tan claras maldades
vienen en francés a efeto
645
que no las entienda nadie.
Marcelo se habrá cansado
de mí, y por dicha tú sabes
que quiere alguna mujer.

Claudio
Si yo pudiera excusarme
650
de darte muerte, señora,
holgárame de contarte
la traición de tu marido.
Mas decir que es traición baste
para que mueras contenta
655
de que él sabe que eres mártir
de su tirano deseo.

Lucrecia
¿por Dios, Claudio, que declares
la intención de ese traidor!

Claudio
Querer bien en otra parte;
660
ser doncella la mujer,
de claros y nobles padres,
y que es vano su deseo
si no es que con ella case.
Casarse, siendo casado,
665
no es posible.

Lucrecia
Que me mates
es justo, pues que mi esposo,
viva yo, no ha de casarse.
Démosle, Claudio, ese gusto.

Claudio
¡Oh, que los pechos le pase
670
mala pistola francesa
o degüelle turco alfanje!
Verte responder ansí
y que en tiempo semejante
se te caigan de los labios
675
tan profundas humildades
me obliga a que no obedezca
su traición, sino que ampare
tu inocencia, y así digo
que ya no quiero matarte,
680
sino llevarte conmigo
a estos vecinos lugares,
de donde secretamente,
Lucrecia, a Francia te pase,
que allí me tendrás por tuyo
685
mientras mi vida durare,
sirviéndote yo de esclavo,
conociendo lo que vales.
No te merece Marcelo,
pues que no supo estimarte.
690
Él goce su hermosa dama,
y plegue a Dios que le trate
de suerte, que de otra suerte
testimonios le levante;
que estas deshonras que finge
695
que le has hecho sean verdades,
tan verdades que en castigo
quede su honor por infame.
Dame esas manos hermosas.
Ven, mi Lucrecia, no aguardes.
700
Véngate de un hombre fiero.
Mira que estos arrayanes
son árboles del amor;
aquí duerme y de aquí sale,
batiendo las alas libres
705
y enamorando los aires.
¿Qué miras, que estás suspensa?
¿Era mejor que tu sangre
bebieran estos arroyos
que de aquellas peñas caen?
710
¿No es mejor que al dulce son
que forman de jaspe en jaspe
esperemos que el aurora
nos corone de diamantes?
¡Ea, mi bien!

Lucrecia
Si Marcelo,
715
Claudio, con tantas crueldades
a tu desvergüenza abrió
la puerta, disculpa hallaste,
pero no tanta que llegues
a tocar a los altares
720
de la honestidad, que son
las manos que han de matarme.
Por eso a la mujer dieron
guantes las antigüedades,
porque al altar de las manos
725
fuesen cortinas los guantes.
No las tengas, porque quien
estos altares deshace
perderá el respeto al cielo,
pues que se atreve a su imagen.
730
Mátame, y goce Marcelo
su esposa; mátame, dame
tantas heridas, que veas
dentro del alma en qué parte
tuve a Marcelo tan firme,
735
que, aunque más me despedaces,
no podrás sacarle de ella.

Claudio
Eso es locura notable.
Goza la ocasión, Lucrecia;
véngate.

Lucrecia
¡Cielo, ayudadme!

Salen don Juan de Silva, caballero español, de camino; Zorrilla, lacayo, con un cojín a cuestas con sus estribos

Don Juan
Octava real
740
Desde dentro
Ataja por allá, ¡Maldito seas!

Zorrilla
Si no dejo el cojín ¿cómo es posible?

Don Juan
Que me lo has de pagar quiero que creas.

Zorrilla
¿Hay hombre tan extraño e insufrible?
¡Pienso que verme despeñar deseas!

Salen

Don Juan
745
¡Corre!

Zorrilla
Señor, correr es imposible;
porque los dos estribos por los lados
me tocan atabales destemplados.

Lucrecia
Octava real
¿No hay quien me dé favor?

Don Juan
Escucha aquello.

Zorrilla
En siendo bosque y el rocín perdido,
750
ha de haber aventura.

Don Juan
Un ángel bello
se queja allí.

Zorrilla
Gigante habrá salido.

Don Juan
Al viento tiene ya suelto el cabello.
Yo llego.

Lucrecia
¡Oh, caballero! Favor pido
755
a vuestra cortesía.

Don Juan
Lo que valgo
sirviéndoos lo veréis.– ¿Qué esto, hidalgo?

Claudio
Octava real
Que vais vuestro camino os pido y ruego.

Don Juan
Soy español, y el amparar las damas
desde la cuna lo aprendemos.

Claudio
(Ciego
760
me tiene Amor al humo de sus llamas.)

Don Juan
Ya que a este bosque, aunque perdido, llego
tras un caballo que en sus verdes ramas
se me pudo esconder mientras dormía,
le ha de valer con vos mi cortesía.
Octava real
765
¿Quién es esta señora?

Claudio
Mal pudiera
no siendo mi mujer, tenerla agora
donde castigue un mal que persevera
y que mi honor destruye de hora en hora.

Lucrecia
¡Ay, señor español! Cuando no fuera
770
notorio su valor, desde la aurora
a los cercos antárticos, bastara
ser yo mujer que de esos pies se ampara.
Octava real
Este bárbaro infame es mi criado.
Cerca está mi marido en una quinta.

Don Juan
775
Criado, dame un ramo de ese prado,
porque sacar la espada de la cinta
parece afrenta a un caballero honrado.

Claudio
Su dueño soy, y no como me pinta.

Don Juan
Anda, pícaro infame.

Zorrilla
A espaldarazos
780
le haré, si me le dejas, mil pedazos.

Claudio
Octava real
Si sois dos españoles, ¿es nobleza?

Don Juan
Síguele tú, Zorrilla.

Zorrilla
Aguarda un poco.

Don Juan
Yo quedo a consolar vuestra tristeza.
Decid verdad: ¿quién es aqueste loco?

Lucrecia
785
Es mi criado.

Don Juan
¡Bárbara fiereza!
A volver a buscalle me provoco.
Más bien le hará que deje el soldadillo
la espada y vida.

Lucrecia
A vuestros pies me humillo.

Don Juan
Octava real
¿Dónde os llevaba?

Lucrecia
Cerca está un aldea,
790
donde está mi marido, que hoy me escrito
una traidora carta en que desea
verme.

Don Juan
¿Traidora?

Lucrecia
Sí.

Don Juan
¿Por qué delito?

Lucrecia
Ama, y casarse el bárbaro rodea
fingiendo agora que el honor le quito.
795
Que me maten mandó, y este villano
trocó el acero a su lasciva mano.
Octava real
Soy noble, ya lo veis si lo es el traje.
No le he ofendido; el fiero me aborrece;
adora una mujer de gran linaje,
800
que solo con casarse la merece.
Si os parece que vuelva y que le ultraje
de esta traición… Un medio se me ofrece,
y es contar a mis padres el suceso.

Don Juan
Será si le queréis ver muerto o preso.
Octava real
805
Y si él ha dicho que traición le hicistes,
vos perderéis en Génova la fama.
Mas ¿qué sangre es aquesta?

Lucrecia
Si la vistes,
que a no mostrarla algún valor me llama,
sabed que aquel traidor por quien tuvistes
810
de noble defensor la verde rama
que ciñe vuestra frente, hirió mis brazos
por resistir sus bárbaros abrazos.

Don Juan
Octava real
¡Oh, pesia mi desdicha! Iré en el viento
a quitarle la vida.

Lucrecia
Esa española
815
gracia agradezco, pero mucho siento
quedar sin vos y en este bosque sola.

Sale Zorrilla

Zorrilla
No vuelva más a encender violento
del ardiente cañón redonda bola,
que en Flandes y en Italia llaman bala,
820
que el pícaro veloz que al viento iguala.
Octava real
Tirele dos hurgones carranceños,
por línea diametral volvió las ancas
como suele, al latir galgos cenceños,
la liebre al cazador, cédulas blancas;
825
tirele dos guijarros berroqueños
más fuertes que el archivo de Simancas,
tales, que resistieron de aquel bote,
descalabrando el aire y el cogote.
Octava real
Perdioseme de vista, aunque pudiera
830
sacarle por el rastro de la sangre.

Don Juan
Mayor dolor, mayor pesar me altera.
Temo que esta señora se desangre.

Zorrilla
¿Herida está?

Don Juan
Con una daga fiera
la hirió el traidor.

Zorrilla
Mal aprendiz le sangre
835
de suerte que, cortándole una arteria,
llegue a morir por última miseria.
Octava real
¡Oh, perro!

Don Juan
Al brazo le ataré esta liga.

Zorrilla
Yo sé un ensalmo.

Don Juan
¡Lindos disparates!
¡No le siguieras!

Zorrilla
La razón obliga.
840
Yo volveré mientras sus brazos ates.

Lucrecia
Ya es tarde para todo. No le siga.

Don Juan
No llores, dama hermosa, ni te mates.
Noble soy español, que español basta.
Si casta fuiste, permanece casta.
Octava real
845
Viven los cielos de no darte enojos;
si me abrasa Amor, que no me abrasa,
soy de un linaje noble, que en despojos
los de Alejandro y de Trajano pasa,
más libre que las niñas de mis ojos.
850
Si a España vas te guardaré en mi casa;
esta tengo en Toledo, la que baña
el Tajo, la Imperial ciudad de España.
Octava real
Es mi nombre Don Juan, y mi apellido
Silva. De Portugal principio tengo.
855
Mi sangre de sus reyes ha tenido
la original, de que me precio y vengo.
Fía de mí, que soy tan bien nacido,
y de la casa que a tu bien prevengo,
adonde vivirás con una hermana
860
que es la virtud y gracia toledana.
Octava real
Si vas a tu marido, por sin duda
tengo tu muerte injusta y tu deshonra;
luego es mejor que tu inocencia acuda
a conservar su honestidad y honra.
865
Después el tiempo, que los montes muda,
y la verdad, que a sus amigos honra,
darán satisfacción de tu inocencia
y volverás alegre a su presencia.

Lucrecia
Octava real
Conozco, caballero generoso,
870
vuestra rara nobleza y cortesía;
vuestro apellido, en Génova famoso,
harto asegura la inocencia mía.
Mirando estoy un hombre riguroso,
lleno de amor y loca tiranía.
875
Mi fama me da voces a que pida
por ella y no por mí tan triste vida.
Octava real
¡Válame Dios! ¡Que una mujer segura
en su casa, español, amaneciese,
de ver sola una calle y que la dura
880
fortuna a tanto mal la redujese!
¡Que fuera de tener la desventura
en que me veis me obligue, aunque me pese,
a ver el mar y a España con un hombre
que no ha un instante que escuché su nombre!
Octava real
885
¡Oh, ejemplos de la vida miserable!

Zorrilla
Vamos, señora, a España alegremente,
que es tierra de los cielos, favorable
a todo extraño de la suya ausente.
No es, como otras naciones, desamable,
890
despegada, celosa e impaciente;
camínase de noche en sus ciudades
sin que se teman armas ni crueldades.
Octava real
Aunque es el español, por sus blasones
en guerra y paz y por su gloria y fama,
895
aborrecible a todas las naciones,
él a todas las quiere, estima y ama,
con todas trata en todas ocasiones,
con todas casa y de su sangre llama;
si riñe un extranjero, el caballero
900
y el oficial acude al extranjero.
Octava real
No tiene el español por las ventanas
ladrillos, ollas, piedras, que reserva
para pendencias de extranjeros vanas;
cuando mucho, de noche, agua y conserva.
905
España tiene las ciudades llanas;
no entran por fosos, todo es verde hierba,
no hay moneda de reinos extranjeros,
cuanto come la cuesta sus dineros.
Octava real
Id a gozar su paz y cortesía;
910
no vais donde os espera injusta muerte.

Lucrecia
Si esto ordena, español, la suerte mía,
o lo permite Dios, porque no hay suerte,
yo acepto vuestra dulce compañía.
Vamos al mar.

Don Juan
No quiero agradecerte
915
la merced que me has hecho. Solo digo
que soy Silva, español, y vas conmigo.

Vanse, y salen Tomé, Celia, Flora y Hervasio, y otros con instrumentos, y Marcelo, el marido de Lucrecia

Marcelo
Romance (tirada)
Bien prevenidos estamos.
Yo me espanto que no venga.

Celia
Ya poco puede tardar.

Flora
920
La escura noche se acerca;
y si no es que descansaron
para tan pequeñas leguas,
no parece que de Amor
ha sido la diligencia.

Marcelo
925
¿Qué dirá, pastores míos,
mi amada esposa Lucrecia
cuando vea que la aguardo
con tal regocijo y fiesta?

Hervasio
No pienso que es el menor,
930
amo y señor, cuando sepa
que habéis casado a Tomé,
mi hijo, y la hermosa Celia.

Marcelo
Antes el mayor de todos.

Tomé
¡Pardiez, amo! Como él quiera,
935
que en honra de mi señora
baile un brando a la flamenca,

Celia
Ruido he sentido en casa.

Marcelo
No dudéis de que ella sea.

Sale Claudio, herido en la cabeza y la espada desnuda

Claudio
¿Si me ha de bastar aliento?

Marcelo
940
¡Cielos! ¿Qué fantasma es esta?

Claudio
Claudio soy. ¿No me conoces?

Marcelo
¿Claudio?

Claudio
Que nunca lo fuera.
Con mi señora, mal dije,
con aquella mujer fiera
945
salí de Génova solo,
y muy pocas millas de ella
me salieron embozados
con unas capas francesas
dos caballeros gallardos,
950
pienso que romanos eran.
“Suelta la dama”, me dijo
el más galán, y Lucrecia,
tu mujer, me dijo entonces:
“Vuélvete, Claudio, a la aldea,
955
que esto quiere mi ventura.”
El otro a este punto llega,
y de dos espaldarazos
dio con mi persona en tierra.
Metí mano y dije: “¡Infames,
960
de mi señor la nobleza
no merece esta traición!”
¡Ay! ¡Nunca lo dijera!
Cinco heridas traigo, y todas
de tan poca resistencia,
965
que se llevan tu mujer.

Marcelo
¿Por dónde, Claudio, la llevan?

Claudio
Eso es seguir el viento,
que por esos montes vuelan
al mar, y a lo que yo juzgo,
970
deben de ser de Marsella.

Marcelo
¡Oh! ¡Maldiga Dios el día
que mi loca parentela
me persuadió que pidiese
para mujer a Lucrecia!
975
¡Salid, villanos, de aquí!–
Y tú excusaras las nuevas
hasta que estuviera solo,
pues va mi honor en sus lenguas.

Celia
Vámonos, Flora.

Hervasio
Tomé,
980
grande mal.

Tomé
¿Qué digo, Celia?
Descásome de contigo;
no quiero capas francesas,
que la más larga no cubre,
cuando más te lo parezca,
985
más de los pies, y esta fruta
asoma por la cabeza.

Todos los villanos se vayan

Marcelo
¡Mísero de mí! ¿Qué haré?
¿Yo era aquel que tanta priesa
me daba a casar el mundo?
990
¿Yo quien la paz y la guerra,
la fortuna y el amor,
la esperanza y la paciencia,
el mar, los peces, las aves,
árboles, prados y selvas,
995
fuentes, ríos, plantas, flores?
Hablaba sin experiencia.
¡Fiera Lucrecia! ¿Qué has hecho?
¿Dónde vas? ¿Dónde me dejas?
¡Mira que infamas el nombre!

Claudio
1000
Señor, si la voz no tiemplas,
cuenta tu honor por perdido.

Marcelo
No es bien que a Génova vuelva.
Tú ve a Génova y dirás
que, saliendo del aldea,
1005
nos salieron dos ladrones,
y di que muertos nos dejas
a mí y a Lucrecia, y di,
pues esas heridas llevas,
que te las dieron ¡oh, Claudio!
1010
de nuestra vida en defensa.
Con esto nos buscarán
para darnos casa eterna,
y tú vendrás a buscarme,
Claudio, ya que convalezcas,
1015
y los dos, con otro traje,
nos iremos a Venecia
o adonde el dolor nos lleve.
Claudio Bien tu desdicha remedias.
El consejo es de tu honor,
1020
y así es bien que le obedezcas.
Yo parto a Génova luego.

Marcelo
No te cures porque crean
el engaño y nuestra muerte.
¡Pluguiera a Dios fuera cierta!
1025
Que no es la vida buena
no habiendo honor a quien de honor se precia,
y escriba sobre el agua su fortuna
quien en mujer halló firmeza alguna.


Acto II

Salen don Juan, Lucrecia y Zorrilla

Lucrecia
Redondilla
Ya por lo menos no engaña
1030
la fama que la corona.

Don Juan
Esta llaman Barcelona,
primera ciudad de España.
Redondilla
Si la fama que tenías
con la vista se aumentó,
1035
bien dices que no engañó
a lo que pensado habías.

Lucrecia
Redondilla
¡Oh, cómo tiene hermosura!

Zorrilla
Vidros se labran aquí.

Lucrecia
Algunos curiosos vi,
1040
y de extraña arquitectura.

Zorrilla
Redondilla
Compiten ella y Venecia.
Mas labrando de mil suertes
vidros hay hombres tan fuertes,
que la tierra y mar los precia.
Redondilla
1045
Ayer dijo una persona,
entre ciertos bachilleres,
que se hicieron las mujeres
de vidrio de Barcelona.
Redondilla
Su claro lustre celebran,
1050
que al cristal tiene en despojos;
resplandecen a los ojos
y a cualquier golpe se quiebran.
Redondilla
Mas no se dirá por ti.

Lucrecia
No, porque mi resistencia
1055
muestra en la fuerza y paciencia
que de acero y bronce fui.

Don Juan
Redondilla
Cuenta Ovidio que nacieron
de piedras la vez segunda
los hombres, y en esto funda
1060
la dureza que les dieron
Redondilla
cierto poeta latino.
Tú, si de piedras naciste,
a las heridas lo fuiste
y al marítimo camino,
Redondilla
1065
que, por falta de galeras,
nos puso aquella tartana
en gran peligro.

Zorrilla
¡Inhumana
furia y bravas ondas fieras!
Redondilla
Si yo lo puedo excusar,
1070
señor mar, no me veréis
otra vez donde me deis
tanta ocasión de rezar.
Redondilla
¡Yo devoto! ¡Yo contrito!

Don Juan
Antes lo has de agradecer.

Zorrilla
1075
Con ventas quiero entender.
A las mulas me remito.
Redondilla
¡Oh, mar hinchado y cruel!

Lucrecia
¡Notables traiciones fragua
al huésped!

Zorrilla
Basta ser agua
1080
para no fiarse de él.
Redondilla
Si el mar fuera todo vino,
durmiendo un hombre pasara;
mas agua, y apenas clara,
todo es aire y torbellino.
Redondilla
1085
Que el camino algunas veces,
aunque en ásperos distritos,
mejor es entre mosquitos
que entre ballenas y peces.

Don Juan
Redondilla
En fin, Lucrecia, tú vienes
1090
buena ya de tus heridas.

Lucrecia
Bastaba a darme mil vidas
ese cuidado que tienes;
Redondilla
estas te debo, don Juan;
bendita tu patria sea.

Don Juan
1095
Tu bien el alma desea.

Lucrecia
Con justa razón están
Redondilla
mil naciones envidiosas
del español.

Don Juan
No he podido
regalarte, aunque he tenido
1100
ocasiones tan forzosas.
Redondilla
Mas pues a mi patria vas,
y a mi casa, estoy seguro
que allí veas que procuro
servirte y honrarte más.
Redondilla
1105
Paréceme que irás bien
en un coche hasta mi tierra,
que me da tu herida guerra,
y es más decencia también.

Lucrecia
Redondilla
Como yo vaya contigo
1110
segura va mi salud
y mi honor en tu virtud,
por quien alegre te sigo;
Redondilla
y pues que tu cortesía
oficio de hermano ha hecho,
1115
honra mi sangre mi pecho
en esta desdicha mía,
Redondilla
aunque te llames mi hermano.

Don Juan
Yo gano, Lucrecia, honor,
y es justo, porque mi amor
1120
camine a paso más llano.
Redondilla
Entra en la posada un poco
mientras busco tres mujeres
que te sirvan.

Lucrecia
Tanto quieres
honrarme…

Zorrilla
¿Tres? ¿Estás loco?

Don Juan
Redondilla
1125
Con tres dueñas irá bien
en un coche acompañada.

Zorrilla
¿Tres dueñas?

Don Juan
Quiero que honrada
vaya con dueñas también.

Zorrilla
Redondilla
Hagamos cuenta.

Don Juan
¿Tenemos
1130
algo de humor, Zorrilla?

Zorrilla
¡Tres dueñas!

Don Juan
¿Y es maravilla
que de esta suerte la honremos?

Zorrilla
Redondilla
Que pueda un hombre sufrir
una sola se ha tenido
1135
por milagro.

Don Juan
¿No has oído
allá en Castilla decir
Redondilla
como de haciendas madrastra
aquella que arrastra honra?
Pues las dueñas causan honra,
1140
que es como cosa que arrastra.

Zorrilla
Redondilla
¿Sabes qué hizo un discreto
para tener dueñas?

Don Juan
No.

Zorrilla
De bulto las fabricó
e hicieron el mismo efeto;
Redondilla
1145
que si son para sentadas
y el silencio es menester,
lo mismo vienen a ser
las vivas que las pintadas.
Redondilla
Por Dios te ruego, señor,
1150
que no lleves estas dueñas.

Don Juan
¡Qué bien, Zorrilla, me enseñas
para que tenga valor!

Zorrilla
Redondilla
No impido tus manos francas.
Mas es lo mismo si llevas
1155
dos o tres bayetas nuevas
y encima unas fundas blancas.
Redondilla
La primer dueña nació
de una tumba y un difunto.

Don Juan
¿Qué has sentido, te pregunto,
1160
de Lucrecia?

Zorrilla
¿Yo?

Don Juan
Tú.

Zorrilla
¿Yo?

Don Juan
Redondilla
¿Qué te admiras?

Zorrilla
¿No es razón?
Si yo te lo preguntara,
más justo fuera y pensara
que era mayor discreción.
Redondilla
1165
Y pues ocasión me has dado
para que te hable así,
di qué llevamos aquí,
que estoy confuso y turbado.
Redondilla
¿En tu casa qué dirán,
1170
y en Toledo, cuando vean
que aquí tus guerras se emplean?

Don Juan
Alabanzas de don Juan,
Redondilla
que es hecho de caballero
amparar una mujer.

Zorrilla
1175
¿Osarete responder?

Don Juan
Antes tu respuesta espero.

Zorrilla
Redondilla
Esta mujer es hermosa.

Don Juan
Y entendida sumamente.

Zorrilla
¿Qué es lo que tu pecho siente
1180
de carga tan peligrosa?
Redondilla
Que yo, cuando un plato llevo
de la cocina a la mesa,
pesco, si puedo, una presa
y en el camino le pruebo.

Don Juan
Redondilla
1185
Zorrilla, este hermoso plato
hale guisado el honor;
si es la fama buen olor,
yo le doy solo el olfato.
Redondilla
No le tengo de comer
1190
aunque más hambre me mate.

Zorrilla
¡Que un hombre de llevar trate
para olfato una mujer!
Redondilla
A gran peligro te pones,
que la mejor es perdiz.

Don Juan
1195
Será una empresa feliz
y gloria de mis blasones;
Redondilla
pues yo te juro, Zorrilla,
que no hago en esto poco,
porque voy por ella loco.

Zorrilla
1200
Esa es mayor maravilla;
Redondilla
y aun ella también me mira
agradecida en extremo.

Don Juan
Bien sabe Dios lo que temo,
que soy hombre.

Zorrilla
¡Tararira!

Don Juan
Redondilla
1205
No hay que tratar; si me viese
muerto entre una y otra ola,
la cortesía española,
aunque a mil naciones pese,
Redondilla
ha de quedar celebrada.

Zorrilla
1210
Que nadie diga, a la fe,
de esta agua no beberé,
y más si la fuente agrada.

Don Juan
Redondilla
Yo me dejaré morir;
pero esta noble mujer,
1215
Zorrilla, no ha de entender
que yo la intento servir
Redondilla
más que por la cortesía
que debo al ser español.

Zorrilla
Bien, que no se ha puesto el sol;
1220
todo pasa bien de día.
Redondilla
Líbrete Dios, aunque asombre
a tu noble pensamiento,
de un primero movimiento,
que no está en mano del hombre.
Redondilla
1225
Yo sé que a una guerra sales
de alto precio y hondo abismo,
porque el venderse a sí mismo
es más que de hombres mortales.

Don Juan
Redondilla
¿No has visto que algunos sabios
1230
a quien la modestia avisa
para detener la risa
se suelen morder los labios?
Redondilla
Pues yo, de la misma suerte,
para excusar sus enojos,
1235
me sabré morder los ojos
para no mirar mi muerte.

Zorrilla
Redondilla
¿Morder los ojos? ¿Hay cosa
más notable? Pero es cierto
que te vendrás a hacer tuerto.

Don Juan
1240
Si Lucrecia fuere hermosa,
Redondilla
yo sabré ser continente;
que, por honra de español,
no ha de ser más limpio el sol
que yo en la ocasión presente.

Zorrilla
Redondilla
1245
¿No has visto en las disciplinas
decir al que va llagado
“Dios te oiga”?

Don Juan
Si has dudado
de la fuerzas peregrinas
Redondilla
de una determinación,
1250
tú verás, necio, este día
la española cortesía
dando al mundo admiración.

Zorrilla
Redondilla
Yo lo he de ver y creer,
que hay cosas, por no mentir,
1255
fáciles para decir
y difíciles de hacer.
Redondilla
Mas lo que sabes se doma;
mas si vences tu pasión,
véngate la maldición
1260
de las tres higas de Roma.

Vanse, y salen Claudio y Marcelo

Claudio
Octava real
No hay en Génova un hombre que no crea
que eres muerto.

Marcelo
No quiso mi fortuna
que toda triste y desdichada sea,
y esa puedo tener por dicha alguna.
1265
¡Ay, Dios! Si aquesta herida infame y fea,
que con tantos dolores me importuna,
se pudiera curar como las tuyas.

Claudio
Fía del tiempo y de las manos suyas.

Marcelo
Octava real
El tiempo no podrá curar mis males
1270
mientras viviere esa mujer traidora,
de quien solo en mi agravio ves señales,
pues corre sangre la memoria agora.

Claudio
Si en las cosas, señor, que son mortales,
por más que industria las encubre y dora
1275
no dicen que secreto alguno cabe,
¿cómo de aquella ingrata no se sabe?

Marcelo
Octava real
Si era francés el dueño que la tiene
y la ha llevado a Francia, ¿qué te admiras?
Salir, Claudio, de Italia me conviene.
1280
Trágueme el mar en sus profundas iras.
Apenas viendo de mi patria viene,
apenas sombra de mi patria miras,
cuando pienso que ya saben que vivo.
¡Tan grande afrenta de vivir recibo!
Octava real
1285
Que aunque es verdad que luego te creyeron,
y nos tienen por muertos y han buscado,
los tiempos, que jamás cosa encubrieron,
no guardarán secreto a un desdichado.
Si los indicios verdaderos fueron,
1290
en ir a Francia estoy determinado;
que sabré del adúltero sospecho,
en otro traje y con fingido pecho.

Claudio
Octava real
¿A Francia quieres ir?

Marcelo
¿No te parece
que vivirá con tal descuido en Francia
1295
que le demos la muerte que merece?

Claudio
¿Cómo podrás si es hombre de importancia?

Marcelo
Claudio, el agravio la ocasión ofrece
al que ofende. ¿Qué importa el arrogancia,
la presunción, riqueza y el oficio?
1300
La muerte es como el sol, basta un resquicio.
Octava real
Guárdate de ofender, que el ofendido,
si a su venganza está determinado,
en cas del ofensor hace su nido,
y a veces en su pecho descuidado.
1305
¡Dios te libre de agravio conocido!
Sin sombra dicen que anda el agraviado,
y que tiene dos sombras el que agravia:
al sol y a su enemigo.

Claudio
Enigma sabia.

Marcelo
Octava real
Dinero tengo y armas prevenidas,
1310
que con dinero, y en país extraño,
no dudes que hallaré más homicidas
que pensamientos me ha de dar mi engaño
para quitar las honras y las vidas.
Como nos muestra el mundo el desengaño,
1315
compra testigos falsos el dinero;
luego mejor un homicida fiero.

Claudio
Octava real
Dondequiera, señor, que tu venganza
ponga la proa, mi lealtad me anima
a seguirte, con justa confianza
1320
de que tu amor mi buen deseo estima.
Sangre me cuesta tu servicio.

Marcelo
Alcanza
siempre su premio Amor.

Claudio
Y el que se arrima
a un árbol como tú.

Marcelo
Si yo me vengo,
hacerte dueño de mi hacienda tengo.

Vanse, y salen don Juan y Zorrilla

Don Juan
Redondilla
1325
Muy tarde habemos llegado.

Zorrilla
Quien camina con tres dueñas
por Cataluña y peñas,
él lleva un mundo abreviado.

Don Juan
Redondilla
¡Apeáronse?

Zorrilla
Ya están
1330
en la venta, muy quejosas.

Don Juan
¿Quejosas?

Zorrilla
Son enfadosas
por todo extremo, don Juan.

Don Juan
Redondilla
Pues ¿qué les falta?

Zorrilla
No, nada,
y siempre hay quejas y voces.

Don Juan
1335
No es posible.

Zorrilla
Mal conoces
una dueña mareada.
Redondilla
¿Hay mula en carro de noche
que perfume tan grosera
los que van en delantera
1340
como una dueña en un coche?
Redondilla
Pues lo que meten consigo
de trapillos y envoltorios,
pues ¡qué olor! Mil refitorios
no huelen como ellas.

Don Juan
Digo
Redondilla
1345
que les levantas a estas
mil testimonios, pues son
limpias como de Aragón.

Zorrilla
Presto gozarás las fiestas,
Redondilla
que viene con mal de hambre
1350
la más vieja.

Don Juan
¡Qué humor tienes!

Zorrilla
Habrá vísperas solenes
por el siglo de mi padre.
Redondilla
Mas dejando estas ballenas,
¿cómo vienes de tu amor?

Don Juan
1355
Cada día voy peor,
siempre se aumentan mis penas.

Zorrilla
Redondilla
El trato es cosa terrible,
porque esto de afratelarse,
verse, hablarse, regalarse,
1360
rompe el mayor imposible.
Redondilla
¿Ya le habrás dicho tantito
de lo que sientes?

Don Juan
¡Por Dios,
que hemos venido los dos
rezando!

Zorrilla
¡Amador bendito!

Don Juan
Redondilla
1365
Como estoy determinado
a la palabra que di,
como español, traigo en mí
todo su valor cifrado.
Redondilla
Hermanos somos los dos.

Zorrilla
1370
Harás que pierda el sentido.
¿Es posible que no ha habido
“Ojos, decídselo vos”?

Don Juan
Redondilla
¿No te dije el otro día
que aun no me atrevo a mirar?
1375
Entra a ver qué hay que cenar.

Zorrilla
Perdices pienso que había,
Redondilla
y pelando está un capón
el mozo del coche.

Don Juan
Mira
qué hay de Lucrecia.

Zorrilla
Suspira
1380
en tanto, amante frión,
Redondilla
que a quien la ocasión se humilla
y a verla gigante aguarda,
que le pongan una albarda
dice el refrán de Castilla.

Vase

Don Juan
Soneto
1385
Extraños aunque nobles pensamientos,
¿qué pretendéis de un hombre enamorado
que la prenda que adora lleva al lado
y por testigos árboles y vientos?
¿Qué mares? ¿Qué montañas? ¿Qué cimientos
1390
de fuertes muros? ¿Qué escuadrón armado
os impide llegar? ¿Qué puerto helado?
¿Qué guerra de contrarios elementos?
¡Cielos! no soy Hipólito con Fedra;
legítimos parecen mis empleos;
1395
no me hagáis muro de tan verde hiedra.
Amor, fortuna, tiempo, deteneos,
que, aunque español, soy hombre, no soy piedra.
Quitadme la ocasión o los deseos.

Sale Lucrecia

Lucrecia
Quintilla
Un encubierto dolor
1400
que va saliendo a los ojos,
un nuevo amor de antojos,
¿quién no dirá que es amor?
Cuando el honesto valor
Quintilla
resiste los pensamientos
1405
de los tiernos sentimientos
que engendra la obligación,
llamarla honrada afición
son justos atrevimientos.
Quintilla
Confieso al noble español
1410
que me sirve y me regala
con limpieza que se iguala
al oro puro en crisol,
que como a la flor del sol
Quintilla
los pensamientos me lleva,
1415
no porque a mi honor me atreva,
a mi pensamiento sí;
si con esto le ofendí,
no hay muerte que no le deba.
Quintilla
Mas ¿quién hay que hasta pensar
1420
no llegue, si está obligada,
que pensar determinada
de no ofender no es obrar?
¡Oh! ¡Quién viera en mi lugar
Quintilla
las Porcias y las Lucrecias!
1425
Diranme muchas: “Si precias
tu honor, ten firme, mujer.”
Bien dicen; quiero creer
que no hay en el mundo necias.
Quintilla
(Jesús, don Juan está aquí.
1430
Si el pensamiento tuviera
lengua, entendido me hubiera.)
¿Señor?

Don Juan
¿Lucrecia? (¡Ay de mí!)

Lucrecia
Mil años ha que no os vi;
Quintilla
tantos ha que aquí llegué,
1435
y no ha un momento que fue.

Don Juan
Siempre vuestras cortesías
aumentan las deudas mías,
como en las firmas se ve.
Quintilla
Pésame que hayáis llegado
1440
a venta que no es posible
regalaros.

Lucrecia
(¡Qué invisible
anda Amor disimulado!
Mírame don Juan turbado;
Quintilla
la celosía le abona
1445
con que se encubre. Perdona,
honor, lo que es natural,
que, aunque mira por cristal,
se trasluce su persona.
Quintilla
Yo veo que soy querida
1450
y quiero lo que no quiero;
miro bien lo que no espero
gozar en toda mi vida,
que antes seré homicida
Pareados octosílabos
que hacer ofensa a mi honor.
1455
Pero de tener amor
Quintilla
a un caballero cortés
no se ofenda el cielo, que es
linaje de ingratitud
no amar la gala y virtud
1460
donde es la fuerza interés.)

Don Juan
Quintilla
(¿Hay Tántalo como yo
entre el agua y las manzanas?
¿Qué es esto, leyes humanas?
¿Qué rey esta fuerza os dio?
1465
A estado mi amor llegó
Quintilla
que, como en otro estuviera,
yo pienso que le venciera;
que solo más nobles son
Alejandro y Escipión
1470
en ser su hazaña primera.
Quintilla
Y tanto más deben fama
a mi nombre estas victorias,
cuanto son mayores glorias
quererme bien esta dama.
1475
Que aunque la vista derrama
Quintilla
para no ponerla en mí,
tal vez que a mirarla fui,
a ver su entonces la vía,
detrás de la celosía
1480
de su vergüenza la vi.
Quintilla
En gran peligro me veo.
¿Qué habemos de hacer, Amor?
¿Por qué me niega el honor
lo que pide el deseo?
1485
Conmigo mismo peleo.
Quintilla
Defiéndame Dios de mí.
A buen tiempo viene aquí
mi criado. Estorba, amigo,
este pelear conmigo
1490
para que me venza a mí.)

Sale Zorrilla

Zorrilla
Quintilla
Ea, bien podéis cenar.

Don Juan
Entra, señora, a sentarte.
(Que solo temo mirarte,
cuanto más llegarte a hablar.)

Zorrilla
1495
(Hoy no puedes excusar
Quintilla
de romper la cortesía.)

Lucrecia
(Ya la soledad temía.
¡Oh, bien venido criado!)

Vase Lucrecia

Don Juan
¿Qué dices, que estoy turbado?
1500
¡Gran resolución la mía!

Zorrilla
Redondilla
Digo que dice el ventero
que hay en la casa que estás
un aposento no más
y que en él hice al cochero
Redondilla
1505
que echase los traspontines,
y dos sábanas saqué;
la colcha de raso eché,
y los morados cojines
Redondilla
les puse por cabecera,
1510
con la sábana cubiertos.

Don Juan
Pues bien…

Zorrilla
Indicios son ciertos
de la boda que te espera.
Redondilla
No hay más en la venta toda,
o habrá noche toledana.

Don Juan
1515
¡Qué ocasión!

Zorrilla
Segura y llana.
Mas es bastarda la boda.

Don Juan
Redondilla
Ahora bien, la manga aplica
y las maletas a un poyo.

Zorrilla
Mas ¿echarte en un arroyo?

Don Juan
1520
A la virtud ¿quién replica?

Zorrilla
Redondilla
¡Pardiez! Ello pudo ser
virtud, honra y cortesía,
mas linda mentecatía,
a mi pobre parecer.
Redondilla
1525
¿Tú fuerzas aquí a Lucrecia,
o el ventero, que no tiene
más que un aposento?

Don Juan
Pene
quien su honor estima y precia.
Redondilla
Yo la tengo en confianza;
1530
ella se fio de mí.

Zorrilla
Digo que lo creo ansí;
del tiempo fue la mudanza.
Redondilla
Sigue el tiempo y la ocasión
que te muestra los cabellos.

Don Juan
1535
A mí me está bien perdellos.
Déjame aquí, tentación.

Zorrilla
Redondilla
Si no es la venta más ancha…

Don Juan
¡Que esta bestia me alborote!

Zorrilla
¿Qué hiciera más don Quijote
1540
con la dama de la Mancha?

Don Juan
Redondilla
¿Aposentaste las dueñas?

Zorrilla
Sí señor.

Don Juan
¿Dónde hay lugar?

Zorrilla
Todas tres en el pajar,
como damas borriqueñas;
Redondilla
1545
y más otra desventura,
que allá tengo de dormir
o al campo me he de salir.

Don Juan
Eso es abrigo y ventura.

Zorrilla
Redondilla
¿Abrigo? ¡Lindas carracas!

Don Juan
1550
¿Ya es malo?

Zorrilla
¿Y no lo ha de ser,
si tengo de parecer
asno matado entre urracas?

Don Juan
Redondilla
Ahora bien, voyme a cenar
ansias, deseos y penas.

Zorrilla
1555
Bien harás si capón cenas
y perdices por asar.

Don Juan
Redondilla
Cielos, vuestra ayuda espero.

Zorrilla
Aunque su virtud te inspiran,
algunos, don Juan, te miran
1560
que te llaman majadero.

Váyanse, y salen Leonarda, dama, y Julia, criada, y Antonio

Leonarda
Redondilla
Si otra vez os atrevéis,
haré que os cueste la vida.

Julia
En vano estás ofendida.

Leonarda
Bien mi condición sabéis.
Redondilla
1565
¿Papel a mí?

Antonio
¿Quién pensara
que de un papel te ofendieras
tan de burlas?

Leonarda
Todo es veras
en lo que el honor repara.

Julia
Redondilla
Antonio me le dio a mí.

Leonarda
1570
Y a Antonio ¿quién se le dio?

Antonio
Un caballero me habló
hoy cuando a la iglesia fui;
Redondilla
y como me habló entre santos
y delante de un altar,
1575
puedes pensar...

Leonarda
No hay pensar
para desatinos tantos.

Antonio
Redondilla
Dijo que eran casamientos.

Leonarda
Pues ¿cómo, ausente don Juan?
Y papeles no se dan
1580
adonde hay merecimientos,
Redondilla
que en habiendo memoriales
necesidades aprietan.

Julia
Pocas veces se sujetan
los hombres tan principales
Redondilla
1585
a terceros, que mil veces
por componer, descomponen,
y, en fin, sus costumbres ponen
a vista de mil jüeces;
Redondilla
y por eso por papel
1590
negocian lo que pretenden.

Antonio
Mejor por carta se entienden
y un secretario fïel.
Redondilla
Y cuando esto errado sea,
con responderle enojada
1595
queda la historia acabada.

Leonarda
Luego ¿queréis que le lea?

Antonio
Redondilla
Y ¿qué se puede perder,
si ya el enojo has templado,
en ver un papel casado,
1600
que a nadie puede ofender?
Redondilla
Por lo menos quedarás
sin sospecha y sin temor,
y con más seguro honor
respuesta darle podrás
Redondilla
1605
por palabra o por escrito.

Leonarda
Muestra a ver.

Julia
(Pienso, y aun creo,
que era mayor su deseo
que el nuestro.)

Leonarda
La nema quito.

Antonio
Redondilla
Bien puedes seguramente;
1610
no es escrito un papel.

Leonarda
Antes sí, si escribe en él
un corazón lo que siente.
Redondilla
No trae cruz. Tómale allá.

Antonio
¿Por qué?

Leonarda
¿Qué más testimonio
1615
que el papel no es matrimonio
viendo que sin cruz está?

Antonio
Redondilla
Antes muestra bien en él
que ya tiene sus cuidados,
porque las de los casados
1620
no son cruces de papel.

Leonarda
Redondilla
Ahora bien, a verle vuelvo.
No hago poco. Dice aquí:
Lea
“¡Oh, Leonarda! pues que ansí
a escribirte me resuelvo…”
Redondilla
1625
Entra con exclamación.
Poético estilo tiene.
Lea
“Mas mi atrevimiento viene
de amor, que es fuerte pasión.
Redondilla
Amo tu rara hermosura…”
1630
¿Es buen atributo rara?

Antonio
Quien ama solo repara
al alma de la escritura,
Redondilla
y raro es único.

Leonarda
Bien.
¿Única soy?

Antonio
Fénix eres
1635
de las gallardas mujeres
que en esta ciudad se ven.

Lea

Leonarda
Redondilla
“Amo tu rara hermosura
con el debido respeto…”
¿De petición fue el conceto?
1640
Pienso que apelar procura.

Antonio
Redondilla
Di adelante.

Lea

Leonarda
“Y ella obliga,
por abreviar mi deseo,
que para el santo himeneo
te solicite y te siga.”
Redondilla
1645
¿Es fiesta acaso que guarda
la Iglesia al santo Himeneo?

Antonio
Fue poético rodeo
y una figura gallarda
Redondilla
no decir “Casarme quiero.”
1650
Porque las fábulas todas
dan este dios a las bodas
por felicísimo agüero.

Leonarda
Redondilla
¿Fábulas me escribe a mí?
Luego no trata verdad.

Antonio
1655
Fue por más curiosidad.

Leonarda
Respóndele tú por mí,
Redondilla
y pongan el coche luego,
porque del jardín me voy.

Antonio
Aún hace sol.

Leonarda
Cierta estoy
1660
que no me queme ese fuego.

Vase

Julia
Redondilla
Fuese con melindre extraño.

Antonio
Es primerizo el papel.

Julia
¿Don Jorge está en el vergel?

Antonio
Tan cerca, que oyó su daño.
Redondilla
1665
Julia, si me quieres bien;
Julia, si mi amor te obliga,
de mi señora mitiga
ese melindre y desdén.
Redondilla
Háblala en don Jorge y di
1670
que es bueno para marido.

Julia
Necio estás.

Antonio
Siempre lo he sido.

Julia
¿Leonarda es doncella?

Antonio
Sí.

Julia
Redondilla
Pues ¿cuándo has visto doncella
rigurosa a casamiento?
1675
Si vieras su pensamiento
como los melindres de ella,
Redondilla
vieras que lleva a don Jorge
de medio a medio clavado.

Antonio
Pienso que en lo cierto has dado.
1680
Para las casadas forje
Redondilla
doblones el interés;
pero para las doncellas
solo el casarte con ellas
el mayor del mundo es.

Julia
Redondilla
1685
Voyla a dar el rebociño,
que está lejos la ciudad.

Antonio
¿Conoces su enfermedad?

Julia
Al Amor le pintan niño
Redondilla
porque regalos le engañan.
1690
Dile a don Jorge que escriba,
por más que se muestre esquiva,
que los ruegos nunca dañan.
Redondilla
Pase la calle mil veces,
y los domingos le avisa
1695
que vaya galán a misa.

Antonio
A Celestina pareces.

Julia
Redondilla
Adiós, que aquestas bobillas
se han de llevar de este modo.

Váyase

Antonio
Yo le avisaré de todo,
1700
que del Tajo en las orillas
Redondilla
está templando su fuego.

Sale don Jorge

Don Jorge
Y aún más cerca, Antonio, estoy,
que entre estos álamos doy
a mis tormentos sosiego.

Antonio
Redondilla
1705
Ya las diligencias mías
habrás oído.

Don Jorge
Por ver
a Leonarda quise hacer
los jazmines celosías,
Redondilla
y temí que se alterasen.
1710
Pero, en fin, tan cerca estuve,
que a mis suspiros detuve
para que no la abrasasen.
Redondilla
Ya vi romper el papel,
que, a serlo de desafío,
1715
no pudiera el color mío
mudarse más que por él.
Redondilla
Enojeme con las aves,
que me estorbaban oír
su voz, para competir
1720
la de sus labios suaves.
Redondilla
Que estas sonoras azudas,
aunque son de agua, al ruego
de las ruedas de mi fuego
parece que estaban mudas.
Redondilla
1725
¿Qué dijo, en fin?

Antonio
El papel
tomó con dos mil desdenes;
pero buen negocio tienes
si ya te escuchan por él.
Redondilla
Julia me dijo que a misa
1730
no faltases muy galán,
y a la calle, pues don Juan
sus Flandes e Italias pisa.
Redondilla
Negociarás… Pero mira
que se parte y verla puedes.
1735
detrás de aquellas paredes.

Don Jorge
Por verla el alma suspira.
Redondilla
Creo cuanto me prometes.
Voy a verla. Antonio, adiós.

Váyase don Jorge

Antonio
No sois buena finca vos
1740
para juros de alcahuetes.
Redondilla
¡Qué gracioso majadero!
Pues si al principio no da,
cuando le quieran, ¿qué hará?
De Amor es alma el dinero.
Redondilla
1745
No gozaréis de favor,
señor amante novicio,
porque el dinero es el quicio
de las puertas del Amor.

Vase, y sale un Arriero

Arriero
Endecasílabos sueltos (tirada)
Oya, señora huéspeda, ¡qué digoN
X
Nota del editor

En esta tirada de endecasílabos sueltos se encuentran series de pareados endecasílabos.

!
1750
no hay un mozo siquiera.

Mesonera
Gil, levántate.

Arriero
Acabe ya, que quiero estar mañana
temprano en el mercado de Toledo,
si place a Dios.

Mesonera
Levántate, muchacha,
que el mozo habrá bebido, como suele.

Sale una moza del mesón

Moza
1755
¿Qué quiere? Lleve el diablo sus entrañas,
que nos hace salir a media noche
de donde no ha medias hora que dormíamos.

Arriero
Tengo que madrugar, señora Olalla.
Por eso me quedé en Orgaz temprano.

Moza
1760
Pues ¿para cinco leguas tantas voces?
¿Qué tiene?

Arriero
Seis almudes de cebada.

Moza
¿Almudes? ¿Andaluz?

Arriero
A su servicio.

Moza
1765
¿Qué lleva?

Arriero
Algunos tercios de pescado.

Moza
Seis almudes, a treinta, son seis reales
menos seis cuartos. ¿De la cena?

Arriero
Tengo
1770
un conejo y un lomo de carnero.

Moza
Dos y medio el conejo, y tres el lomo,
son doce reales menos un cuartillo.
¿El vino?

Arriero
Seis azumbres, y no es mucho,
1775
que somos cuatro.

Moza
A veinte, son tres reales
y medio, y doce menos un cuartillo,
son quince y un cuartillo. ¿Pan?

Arriero
Ninguno,
que pan trajimos.

Moza
Pues aquesto debe.
1780
¿Y de posada y buena gracia?

Arriero
Basta
que la posada le paguemos.

Sale Zorrilla

Zorrilla
Nunca
pensé de mí que el diablo me tentara
en un mesón. A tanto desatino
1785
llegamos con aquesta cherrichota,
que a mi señor don Juan sin alma trae,
a Orgaz anoche.

Moza
Lléguese a la lámpara,
que no conozco bien esta moneda.

Arriero
Bien se puede fiar.

Moza
Así lo creo;
1790
mas nunca cuento bien lo que no veo.

Vanse los dos

Zorrilla
Llegamos en mal punto, o fue el camino,
que dicen que es la cosa más ociosa,
y vi una moza del mesón que tiemblo
en pintar la figura que tenía.
1795
La cara sin afeite y desgreñadas
unas ciertas madejas al descuido,
y toda con un cierto descontento,
que parece que a todos obligaba
a quitalle el enojo que tenía.
1800
Los ojos socarrones y calzados
a lo bellaco; el habla sacudida,
y la boca, a lo pícaro, torcida.
Decir el brío, el codo y el despejo,
el “qué le digo”, el “oiga” y el “quedito”,
1805
el “no se burle”, el “téngase” y el “déjeme”
son cosas que rindieran la modestia
de los siete filósofos de Grecia.
Hablela tierno y respondiome airado;
mas púsele las armas de Filipe
1810
con los rayos que sacan de Segovia;
y sonriose a un lado de la boca,
como quien trae alcorza con la lengua,
que el plus crece el amor y el desdén mengua.
Esta es mi historia trágica. A estas horas
1815
anda el pobre Zorrilla levantado
en el mesón de Orgaz. Mas gente viene.
Retirarme a esta puerta me conviene.

Sale don Juan con un gabán, medio desnudo

Don Juan
Terceto
¡Amor, no puedo más, ya pierdo el seso,
y, como esta es la última jornada,
1820
que estoy desesperado te confieso!
Terceto
Yo me acosté con alma sosegada,
me acudieron tantos pensamientos,
que el sueño huyó de todos ocupada.
Terceto
No puedo resistir tantos tormentos,
1825
y, en fin, como ya loco me levanto
porque los tiemplen los delgados vientos.
Terceto
Allí duerme Lucrecia. ¡Ay, cielo santo,
que importa que me atreva; hasta la puerta
dame licencia, pues padezco tanto!
Terceto
1830
No sé si llame y diga que está abierta
la del alba, aunque mienta, y la levante
a que hablemos los dos, si está despierta.
Terceto
¡Tened lástima, cielos, de un amante
que él propio es enemigo de sí mismo,
1835
pues no se ha visto pena semejante!
Terceto
¿Yo no tengo mi prenda en el abismo
de un mesón? De la tierra soy Orfeo.
Pues que me mate yo ¿no es barbarismo?
Terceto
Llego a llamar. Un blanco bulto veo.
1840
¡Válgame Dios! ¿Qué es esto? Y sin espada.

Zorrilla
¿Quién es?

Don Juan
¿Quién está ahí?

Zorrilla
(Que es don Juan creo,
Endecasílabos sueltos (tirada)
o que en él viene Olalla transformadatransformadaEn esta tirada de «endecasílabos» sueltos se encuentran series de pareados «endecasílabos»..)

Don Juan
Diga quién es.

Zorrilla
Señor, ¿no me conoces?
Zorrilla soy.

Don Juan
Pues ¿cómo en esta puerta?

Zorrilla
1845
Anoche me acosté zorra, y levántome
Zorrilla, a tu servicio.

Don Juan
¡Vive el cielo,
villano, que a la puerta de Lucrecia
no estás sin ocasión!

Zorrilla
¿Hablas de veras?

Don Juan
Tan de veras, que a haber daga traído
1850
te pasara ese pecho fementido.

Zorrilla
¡Qué lindo fin tuvieran tus locuras!

Don Juan
Perro, ¿qué es esto? ¡Ah, cielos! Yo he tenido
la culpa, enamorando con los ojos
todo el día as Lucrecia y despreciándola
1855
las noches, que por dicha ocupa un monstruo;
que en gusto de mujer las elecciones
más son que por razón por ocasiones.

Zorrilla
(El diablo en gargantillas y en muñecas
del cuello y brazos de la limpia Olalla
1860
me ha puesto en el peligro en que me veo.)
Señor, ¿yo con Lucrecia?

Don Juan
Pues ¿qué hacías,
Zorrilla, en el vivar, si no aguardabas
la caza que perdí por cortesía
pudiendo yo tirarla cada día?

Zorrilla
1865
Señor, tu loco amor…

Don Juan
No me repliques.
Mas, hijo mío, ¡ten de mi amor lástima!
Dime verdad ¡por Dios! Tú eres mi amo,
yo tu esclavo, sin duda te perdono.
Si fue tu dicha, gózala mil años.
1870
¿Quiérete bien Lucrecia? ¿Habláis de noche?

Zorrilla
¿Dijera más la mula de aquel coche?
¡Plega a Dios!

Don Juan
¿Niegas, perro? – ¿Hola, Bernardo?
¿Adónde está mi espada?

Sale Lucrecia medio desnuda

Lucrecia
¿Qué es aquesto?

Don Juan
Señora…

Lucrecia
¿Dónde con tal furia?

Don Juan
1875
Matar quería este ladrón bellaco.

Lucrecia
¿A Zorrilla? ¿Por qué?

Don Juan
Porque es Zorrilla.

Zorrilla
Yo soy muy buen hidalgo y decendiente
de las zorras que dice la escritura
que echó Sansón con fuego por los trigos.

Lucrecia
1880
¿Vos con vuestra privanza?

Don Juan
Es un bellaco,
que le hallé levantado procurando
sacar de la maleta…

Zorrilla
¿Yo?

Don Juan
El dinero.

Lucrecia
Pues los hombres de bien, ¿hurtan, Zorrilla?

Zorrilla
(¿Hay tan grande mal? ¡Oh, falsa Olalla,
1885
qué olas de congoja por ti sufro!
¡Plega a Dios que si no eres la maleta
que él pensó que yo quise abrir sin llave,
que me mate la jara de un jarabe!)

Lucrecia
La gente se levanta. No es cordura,
1890
señor Don Juan, que así afrentéis a un hombre
que os ha servido con lealtad tan grande.
Volveos a vuestra cama ¡por mis ojos!

Don Juan
Yo quiero obedeceros.

Lucrecia
Tú, Zorrilla,
éntrate en mi aposento, que contigo
1895
tengo de averiguar…

Don Juan
(Sin duda es cierto.
¡Vive Dios, que le mate si entre dentro!)
Salga el villano del mesón afuera.
Duerma en el coche o en el campo.

Zorrilla
¡Ah, cielos!

Lucrecia
¿Qué fue, Zorrilla?

Zorrilla
Zorras son de celos.

Vanse, y salen con unas capas gasconas y sombreros de plumas y con tahalíes con pistolas Marcelo y Claudio

Marcelo
Quintilla
1900
No veo en toda París
un indicio de mi mal.
Cielos, ¿esto permitís?
Vos lince, sol celestial,
¿cómo una fiera encubrís?
Quintilla
1905
¿Cómo puede una mujer
tan vil hallar vuestro amparo?

Claudio
Las postas dejaste ayer
¿y hoy quieres saber tan claro
lo que al sol le puede ser?
Quintilla
1910
No te fatigues ansí,
que el tiempo descubrirá
lo que pretendes.

Marcelo
Si aquí
la fiera Lucrecia está
no es bien que sepa de mí.
Quintilla
1915
Será, Claudio, buen acuerdo
que a un astrólogo consulte.

Claudio
Nunca los consulta el cuerdo.

Marcelo
¿Qué mal habrá que resulte
después del honor que pierdo?

Claudio
Quintilla
1920
Decir que está en un lugar
tan lejos y ser mentira,
que nos hagan caminar
dos mil leguas.

Marcelo
Claudio, mira
1925
que algo suelen acertar.

Claudio
Quintilla
Todo es a tiento ¡por Dios!
porque pocos o ninguno
saben la ciencia.

Marcelo
¡Oh, si vos,
cielo, dijésedes uno
1930
que nos mostrase a los dos!
Quintilla
Aquí hay correos de España;
amigos en ella tengo;
mucho que sepan me daña
que vivo mientras no vengo
1935
mi honor con alguna hazaña.
Quintilla
Escribe que muerto soy
a la corte y a Toledo,
y aun a Sevilla.

Claudio
Yo voy,
que desde entonces con miedo
1940
de que lo sepan estoy.
Quintilla
Mas no sé los nombres bien.

Marcelo
Escribe a los conocidos
para que las nuevas den
y muera yo en sus oídos
1945
mientras sin honra me ven.

Vanse, y salen don Jorge y Lisardo, de noche

Don Jorge
Quintilla
Mil recados me ha traído.

Lisardo
Venturas tiene el Amor
como las Indias.

Don Jorge
Yo he sido
el perulero mejor
1950
que ha su plata enriquecido.

Lisardo
Quintilla
Harta debe de costarte,
que siempre los alcahuetes
se llevan la mejor parte
si acaso no la prometes
1955
para después de casarte.

Don Jorge
Quintilla
Este mancebo que a mí
me trae estos recados
por amor me sirve.

Lisardo
Ansí
desdichado fui en criados;
1960
siempre dinero les di.

Don Jorge
Quintilla
Quiéreme este que me adora.

Lisardo
La causa debe de ser
ver que os quiere su señora;
mas para andar a placer
1965
mucho el dinero enamora.

Don Jorge
Quintilla
Esta noche me ha mandado
Leonarda que a hablarla venga.

Lisardo
¿Quién os lo ha dicho?

Don Jorge
El criado;
y así será bien que tenga
1970
solicitud y cuidado.

Lisardo
Quintilla
Pues ¿por dónde os ha de hablar?

Don Jorge
No sé más de que he venido
donde me manda esperar.

Lisardo
Abrir la puerta he sentido.

Don Jorge
1975
Y yo el sentido cerrar.

Sale Antonio

Antonio
Quintilla
¿Es don Jorge?

Don Jorge
El mismo soy.

Antonio
¿Venís solo?

Don Jorge
Y un amigo.

Antonio
Echalde.

Don Jorge
¿Lisardo?

Lisardo
Estoy
a punto.

Don Jorge
Que os vais os digo.

Lisardo
1980
Si allá os entráis yo me voy,
Quintilla
que solo puedo tener
envidia. (No hay que fiar
en condición de mujer.)

Vase

Antonio
A Leonarda habéis de hablar,
1985
mas de esta suerte ha de ser:
Quintilla
que habéis de estar escondido
hasta que duerma y sosiegue
Vasco.

Don Jorge
¿Adónde?

Antonio
He temido
que a mi aposento no llegue
1990
algún estorbo atrevido,
Quintilla
y no siento otro lugar
si no es la caballeriza.
Voz habéis de perdonar.

Don Jorge
El nombre me escandaliza
1995
más que el lugar ni el entrar;
Quintilla
mas pues no puede ser menos…
¿Por dónde van?

Antonio
A esta mano.

Don Jorge
Esto han hecho otros tan bueno.

Antonio
Y no pienso que entra en vano,
2000
que están los pesebres llenos.
Quintilla
(Bien se piensa el majadero
que le quiere hablar Leonarda;
hablarale el sol primero,
que esta es venganza gallarda
2005
de agravios de su dinero.
Quintilla
Hombre que a tanto recado
solo un escudo no ha dado,
como caballero ha de estar
toda la noche, sin dar
2010
en el alcacer bocado.)

Sale Leonarda

Leonarda
Romance (tirada)
¿Qué es esto, Antonio, que dicen
casi todos los vecinos
de que ha venido mi hermano?

Antonio
¿Don Juan, mi señor, venido?

Leonarda
2015
Que está en la huerta del Rey
dicen muchos, que le han visto
acompañando una dama.

Antonio
¿Dama?

Leonarda
Y de rostro divino,
aunque extranjera en el traje;
2020
y que a Zorrilla su hijo,
del escudero de casa,
vieron que ataba a un aliso,
mientras ellos descansaban,
dos rocines de camino.
2025
¿Cómo sabré si es verdad?

Antonio
De que es mentira te aviso,
porque son las once ya
y alguien hubiera venido;
porque no se han de quedar
2030
entre azucenas y mirtos,
como suelen los amantes
de los pastoriles libros.

Leonarda
También puede ser que aguarde,
por excusar el ruido
2035
y llegar con más secreto.

Sale Julia

Julia
¡Albricias, albricias pido!

Leonarda
Ya sé que mi hermano viene.

Julia
Sí, mas no sabes que vino.

Leonarda
¿Que vino?

Julia
2040
Aquí está Zorrilla.

Sale Zorrilla

Zorrilla
Aquí estoy, a tu servicio.
Dame esos pies reverendos,
que de manos no soy dignos.

Leonarda
Mil veces vengas con bien.

Sale don Juan, y dé la mano a Lucrecia

Don Juan
2045
Todos, hermana, venimos.

Leonarda
¡Hermano don Juan!

Don Juan
¡Leonarda!

Leonarda
¿Qué es lo que a tu lado miro?
¿Vienes casado?

Don Juan
¡Ojalá
tan dichoso hubiera sido!
2050
Abrazad a esta señora,
porque es prenda de un amigo
que tendréis presto por huésped.

Lucrecia
El encogimiento mío
perdone vusiñoría.

Julia
2055
(¿Vusiñoría le dijo?

Zorrilla
Hablan en Italia así,
porque son muy comedidos.)

Leonarda
Mi madre, yo y esta casa
estamos para serviros.

Zorrilla
2060
Antonio, ¿dónde pondremos
cierto rucio y un morcillo?

Antonio
En esa caballeriza.

Zorrilla
Julia, una vela.

Julia
¡Oh, qué lindo!
2065
Átelos a tiento agora.

Don Juan
Leonarda, los dos venimos
cansados. ¿Qué es de mi madre?

Leonarda
Yo quiero verla contigo
y gozar parte con ella
2070
de tan justo regocijo.
¿Cómo se llama esta dama?

Lucrecia
Lucrecia, a vuestro servicio.

Leonarda
Pues deme, vuseñoría
la mano.

Lucrecia
El cielo bendigo
2075
que tal hermosura os dio.

Leonarda
Por vos estaba bien dicho.

Vanse

Antonio
¡Gallarda mujer!

Julia
¡Notable!

Antonio
¿Qué encanto es este?

Julia
2080
Adivino
que se ha casado en Italia.

Antonio
Y yo sospecho lo mismo.
Voy a saber si es verdad.

Vase

Julia
Yo menos bien imagino,
2085
porque pienso que es su dama.

Sale Zorrilla

Zorrilla
¿Esta es casa o laberinto?

Julia
¿Qué tenemos, que ya en casa
contigo ha de haber ruido?
¡Pues es verdad que me abraza!

Zorrilla
2090
Julia, en habiéndote visto
sola, te hubiera abrazado;
mas salgo ¡por Dios bendito!
fuera de mí.

Julia
¿Por qué causa?

Zorrilla
Entré a tiento por el sitio
2095
de vuestra caballeriza,
y con miedo de algún tiro
del zaino o del alazán,
que curaba en tiempo antiguo,
“¡Jo! ¡Jo!” comienzo a decir,
2100
y apenas “¡Jo! ¡Jo!” les digo,
cuando una voz me responde
desde un rincón no muy limpio:
“Aquí estoy. ¿Es hora ya?
Don Jorge soy; llega, amigo.”
2105
Si a “¡Jo! ¡Jo!” responde Jorge,
que me declares te digo
quién enseña a hablar caballos.

Julia
Sería acaso el relincho.

Zorrilla
¡Oh, qué lindo! En voz humana
2110
digo que “Jorge” me dijo.

Julia
Diciendo “¡Jo!” pudo el eco
responderte en lo vacío
de los pesebres. Mas deja
esos locos desatinos
2115
y dame tus brazos.

Zorrilla
Julia,
cuanto a brazos no replico,
que yo soy el bienvenuto,
y harto deseo he traído
de hablarte con señoría;
2120
mas cuanto al eco, te digo
que he de entrar a ver lo que es.

Julia
Alguna desdicha ha sido,
porque nombrarte a don Jorge
es eco de algún delito.
2125
Ven conmigo, que primero
te diré cierto martirio
de un Narciso de mi ama.

Zorrilla
Pues ¿hay caballos Narcisos?

Julia
Como esos caballos, hablan
2130
y presumen que son lindos.

Zorrilla
Pues, Julia, freno al caballo
y albarda y palo al pollino.


Acto III

Salen don Jorge y Lisardo

Lisardo
Redondilla
Vos solo en esta ocasión
sois peregrino en Toledo.

Don Jorge
2135
Fuime a Madrid con el miedo
de aquella loca afición,
Redondilla
donde todos mis sentidos
detuvo su variedad.

Lisardo
Suspende la novedad
2140
los ojos y los oídos,
Redondilla
y no poco lo estuvieran
si os quedárades aquí.

Don Jorge
Sospecho que para mí
de mayor tormento fueran.

Lisardo
Redondilla
2145
Ha hecho a su ginovesa
notables fiestas don Juan,
que los amigos están
codiciosos de la empresa.
Redondilla
Que dicen que es casamiento
2150
noble y con dote excesivo;
yo os aseguro que vivo
con el mismo pensamiento,
Redondilla
que es en extremo gallarda.

Don Jorge
¿Casamiento? Si don Juan
2155
se tiene por su galán.

Lisardo
Eso a ninguno acobarda,
Redondilla
porque si su dama fuera
no la hubiera festejado
con tan público cuidado
2160
ni tales fiestas le hiciera.
Redondilla
Hubo sortija en su calle,
y la visitan sin miedo
las señoras que en Toledo
tienen nobleza y buen talle.
Redondilla
2165
Ha habido un sarao bizarro
de damas y caballeros;
representole Cisneros
seis comedias de Navarro.
Redondilla
En fin, es la ginovesa
2170
celebrada en la ciudad,
o ya por la novedad,
o ya por la rica empresa.

Don Jorge
Redondilla
¿Qué causa a don Juan pudiera
mover sino afición sola?

Lisardo
2175
Ser cortesía española
de una señora extranjera,
Redondilla
que ya sabéis que en España
estiman los extranjeros.
Hoy habéis de entreteneros,
2180
si la fama no me engaña,
Redondilla
que dicen que hay grande fiesta.

Don Jorge
No me atrevo a entrar allá,
que aun aquí me tiembla ya
todo el alma descompuesta.

Lisardo
Redondilla
2185
¿Es amor?

Don Jorge
Vergüenza es.

Lisardo
¿De qué?

Don Jorge
Si he de hablar con vos
como con deudo ¡por Dios!,
que os ha de pesar después.
Redondilla
Escribí ciertos papeles
2190
a Leonarda, y respondió
con un tercero, a quien dio
palabras menos crueles.
Redondilla
Las noche que me dejastes,
cuando ella hablarme quería,
2195
quiso la ignorancia mía,
que tan mal aconsejastes,
Redondilla
que aguardase a que saliese
en esa caballeriza.

Lisardo
Si Amor vuestro fuego atiza,
2200
de que haya paja no os pese.

Don Jorge
Redondilla
No serían las diez dadas
cuando su hermano llegó,
que, en sintiéndole, vi yo
mis desdichas declaradas.
Redondilla
2205
Y sin mirar que bastaba
lo que de pulgas sufrí,
terrero de mozo fui
cada vez que alguno entraba.
Redondilla
Porque el vino de las ventas
2210
todo sobre mí llovía
en un rincón que tenía
dispuesto a iguales afrentas.
Redondilla
Y en esta tormenta brava
diciendo un lacayo “¡Jo!”,
2215
que era Jorge pensé yo,
y respondí que allí estaba.
Redondilla
Este, espantado de ver
que hablase un caballo amante,
fue por luz; yo, en el instante,
2220
busqué donde me esconder;
Redondilla
y, en fin, hallando un pajar,
pasé en él toda la noche,
hasta que el mozo del coche
la vino al alba a sacar,
Redondilla
2225
donde, echándola en su harnero
el rostro me descubrió.
Dio voces: “¡Ladrones!” Yo
salto del pajar ligero,
Redondilla
y no paro hasta la calle
2230
y hasta mi casa cubierto
de paja y pulgas, tan cierto
de que el alba no lo calle,
Redondilla
que tuve por más ventajas
ausentarme de temor,
2235
que Amor es mal pagador
y basta en pulgas y pajas.

Lisardo
Redondilla
¿Esa tormenta pasaste?

Don Jorge
Esa tormenta pasé;
tanto, que con miedo entré
2240
y porque vos me forzastes.
Redondilla
Vámonos ¡por vida mía!,
que tiemblo en ver esta casa.

Sale Zorrilla

Zorrilla
Todo llega y todo pasa,
toda esta vida es un día.

Lisardo
Redondilla
2245
¿Podremos acaso entrar
a visitar a Lucrecia?

Zorrilla
Es presto, aunque no es tan necia
que gaste mucho en llorar.

Lisardo
Redondilla
¿Cómo llorar?

Zorrilla
¿Por ventura
2250
pensáis que hay fiesta acá?

Lisardo
Luego ¿no?

Zorrilla
Pasaron ya,
que la mayor poco dura.
Redondilla
Todo se ha trocado en pena.

Lisardo
¿Por qué razón?

Zorrilla
Es muy cierto
2255
que el señor Marcelo es muerto.

Lisardo
Pienso que está muy ajena
Redondilla
de saber quién es Marcelo
la ciudad.

Zorrilla
Es su marido
de Lucrecia.

Lisardo
No he sabido
2260
que era casada.

Zorrilla
Recelo
Redondilla
que se les da poco o nada,
que ha mandado mi señor
que no haya luto.

Lisardo
Es mejor,
pues no saben que es casada.

Zorrilla
Redondilla
2265
No lo entiendo de esa suerte,
que estos dones de Pelayo,
por no vestir un lacayo,
se tragaran una muerte,
Redondilla
aunque pienso que muy presto
2270
Lucrecia se ha de casar.

Don Jorge
Lisardo, si he de aguardar
no ha de ser en este puesto;
Redondilla
allá fuera me hallaréis.

Lisardo
Mucho tengo que os contar.

Don Jorge
2275
Aquí no.

Lisardo
Si habéis de entrar
a casarme ¿qué teméis?

Don Jorge
Redondilla
Tercero hallaréis mejor.

Lisardo
Leonarda es quitapesares.

Don Jorge
Sí, malas pulgas y pajares
2280
me quitaron el amor.

Vanse

Zorrilla
Soneto
Ciudad, yo me ausenté, que no debiera
de tu Zocodover a las Italias;
dejé mil ninfas fregatrices alias,
hermosas Venus de mi quinta esfera.
2285
Volví roto de calzas y de cuera,
y hallé, con tantos ámbares y algalias,
las que eran estameñas y sandalias,
que como vaca a falta de ternera.
Julia quedó llorando en esta casa.
2290
Saliome a acompañar hasta la puente,
mas lo que masa fue ya es argamasa.
No hay que fiar de animal que llora y miente,
que como el humo por el aire pasa,
así por la mujer el hombre ausente.

Sale un Escudero

Escudero
Redondilla
2295
¿Qué haces aquí sin ver
lo que me ofende tu vista?

Zorrilla
¡Lindo alivio a letra vista!

Escudero
Demonio debes de ser.
Redondilla
¿No te dije que a la sala
2300
no subas?

Zorrilla
¿Por qué razón?

Escudero
Baja luego, picarón,
allá, al zaguán, noramala.

Zorrilla
Redondilla
Aquí puedo estar, que soy
vuestro hijo.

Escudero
2305
A Dios pluguiera
que antes un áspid lo fuera.
Vete al zaguán.

Zorrilla
Ya me voy.

Escudero
Redondilla
Vete a almohazar, picaño,
las bestias.

Zorrilla
Ireme, espere.

Escudero
2310
¡Que este deshonrarme quiere!
¡Yo le haré matar!

Zorrilla
¡Mal año!

Escudero
Redondilla
Un traidor que era estudiante
y por írseme a la guerra
vuelve lacayo a su tierra
2315
y en hábito semejante,
Redondilla
¿qué merece?

Zorrilla
Si mi estrella
a las armas me inclinó,
¿para qué he de estudiar yo?

Escudero
¡Qué bien mi honor atropella!

Zorrilla
Redondilla
2320
¿Sois vos más que un escudero,
que ayer fuistes oficial?

Escudero
¿Y no habrá algún principal
que lo haya sido primero?
Redondilla
La virtud enseña al bien.
2325
De fama, rentas y nombres,
las letras hacen los hombres.

Zorrilla
Y los caballos también.

Escudero
Redondilla
Verle loco me lastima.
¡Oh, nunca se fuera a Flandes!

Zorrilla
2330
Pues ¿no los hacen más grandes
cuando los llevan encima?

Escudero
Redondilla
¡Qué desiguales el cielo
los ingenios repartió!

Zorrilla
Antes, padre, pienso yo
2335
que los dio iguales al suelo.
Redondilla
Veo mil hombres quejar
que el cielo no les ha dado
hacienda, nobleza, estado,
ventura en tierra o en mar;
Redondilla
2340
pero no he visto hombre alguno,
padre, que no esté contento
de su mismo entendimiento
sin que se queje ninguno.
Redondilla
Preguntad a un mentecato
2345
lo que sabe su vecino,
y dirá que es hombre indino
y de una bestia retrato.
Redondilla
No hay quien no piense que sabe
más que cuanto Dios crio.

Escudero
2350
Pues maravíllome yo
de que alguno los alabe.

Zorrilla
Redondilla
Padre, no os maravilléis,
que haberme maravillado
alguna ocasión ha dado
2355
de hablar mal a más de seis.
Redondilla
Pero es escarbar ceniza
donde aún calor no se siente,
que el hablar generalmente
a nadie singulariza.
Redondilla
2360
Perdón pido con decir
que es cosa muy desigual
querer un hombre hablar mal
y no le querer oír.

Escudero
Redondilla
Vete abajo, majadero...
2365
y en tu vida más...

Zorrilla
Yo os doy
la palabra.

Vanse, y salen Leonarda y Lucrecia

Lucrecia
¡Triste estoy!

Leonarda
Pues consolarte no quiero,
Redondilla
sino reñirte.

Lucrecia
¿Por qué?

Leonarda
Porque no ha de dar dolor
2370
muerte de un hombre traidor,
sin honra, lealtad y fe.

Lucrecia
Redondilla
En fin, era mi marido,
y estimara que quisiera
don Juan que conforme fuera
2375
a mi estado mi vestido;
Redondilla
no quiere que ponga el luto
que celebra estos pesares.

Leonarda
Por no cubrir los altares
de amor, ofrenda y tributo,
Redondilla
2380
y porque dice que basta
lo que has estado viuda,
sin que en tu honor haya duda,
más que en Penélope casta.

Sale Zorrilla

Zorrilla
Dos caballos han llegado
2385
con un esportillo aquí.

Escudero
¿Quién te ha hecho paje a ti?

Zorrilla
Es del caballo el recado.

Leonarda
Redondilla
¿Caballos con esportillo?

Zorrilla
Llamo al coche de este modo,
2390
cuando es zarandajas todo,
blanco, verde y amarillo.
Redondilla
¿Un esportillo no viene
de la plaza y de él se saca
tocino, carnero y vaca,
2395
y hasta nabo y berza tiene?
Redondilla
Pues coches hay de esta traza.
Una gorda viene aquí
tan vaca, que para mí,
no hay en el mundo mostaza;
Redondilla
2400
viene una descolorida
como tocino de ijada,
y otra en berza transformada,
toda de verde vestida;
Redondilla
y de dos dueñas también
2405
no falta nabo zocato;
mira si es propio el retrato.

Lucrecia
Mal fuego te queme, amén.
Redondilla
Ellas me buscan a mí.
Dame licencia.

Leonarda
Ha de ser
2410
con que no llores.

Lucrecia
¿Placer
querrás que les muestre?

Leonarda
Sí.

Vase Lucrecia

Escudero
Redondilla
Salte, bestia, de la sala,
que don Juan, mi señor, viene.

Zorrilla
Quien tan viejo padre tiene,
2415
que se vaya noramala.

Sale don Juan

Don Juan
Endecasílabos sueltos (tirada)
Quisiera hablarte solN
X
Nota del editor

En esta tirada de endecasílabos sueltos se encuentran series de pareados endecasílabos.

a.

Leonarda
En esa puerta
os poned, sin dejar entrar a nadie.–
¿Qué tenemos de amor?

Don Juan
Que pierdo el seso.

Leonarda
Mas ¿que sé lo que quieres y a qué vienes?

Don Juan
2420
¿Mas que dirás que trato de casarme,
pues muerto su marido de Lucrecia,
hizo fin la española cortesía?

Leonarda
¿Temes que yo te riña?

Don Juan
¿No pudieras?

Leonarda
No, porque quiero como tú a Lucrecia
2425
y de su entendimiento estoy cautiva.
Cásate y deja de morir amando,
pues es mujer tan noble y virtuosa.

Don Juan
¡Ay, Dios, y quién pudiera!

Leonarda
Pues ¿qué temes?

Don Juan
El no saber si su marido noble
2430
la mataba culpada o inocente,
y tengo para mí que fue culpada.

Leonarda
¿Por qué, si ha sido ejemplo de mujeres?

Don Juan
Tras una gran desgracia fue forzoso,
y en tierra extraña, donde solo tiene
2435
la virtud por defensa.

Leonarda
Nunca creas
que la mujer que tuvo estos principios
tanto tiempo encubriera su flaqueza.
Pocas he visto yo; pero esto basta.

Don Juan
Yo temo que Lucrecia no fue casta.
2440
Por esto, por mi madre, por Toledo,
por mis deudos, por ti, por Silva noble,
he tratado, Leonarda, mi remedio.

Leonarda
¿Es monasterio?

Don Juan
No, porque he pensado
mayor desasosiego.

Leonarda
¿Pues qué ha sido?

Don Juan
2445
A Madrid escribí que me buscase
Fabricio un caballero de Cicilia,
amigo mío y camarada en Flandes,
algún hidalgo honrado y extranjero
que se casase con aquesta dama;
2450
y porque veas a lo que ha llegado
la cortesía de español y Silva,
he prometido veinte mil ducados
de dote, siendo noble y caballero.
La carta apenas allegó a sus manos,
2455
cuando en las mías la respuesta tengo,
y dice que con él en su posada
un caballero ginovés, como ella,
y viudo también, vive en efeto.
Le escribí las vistas concertando,
2460
y hoy le espero a las vistas.

Leonarda
¿Estás loco?

Don Juan
Por cortés español, todo esto es poco.

Leonarda
Apenas tienes veinte mil ducados.

Don Juan
Adoro esta mujer; doyle mi hacienda,
y, casándola aquí, me parto a Flandes.

Leonarda
2465
¡Hermosa necedad!

Don Juan
Hónrese España
y sepa Italia tanta cortesía.

Sale el Escudero

Escudero
No he podido excusar el perturbaros,
que un hidalgo extranjero y su criado
se apean de dos postas y me dicen
2470
que de Fabricio traen unas cartas.

Don Juan
Este es el novio.

Leonarda
Buena priesa es esta.

Don Juan
No hay campana sonora como el oro.–
¿Qué talle?

Escudero
Muy buen talle, aunque pequeño;
blanco, y rojo, y gala.

Don Juan
¿Mozo?

Escudero
Muy mozo;
2475
las piernas no le he visto con las botas,
mas con ellas parecen muy bien hechas.

Don Juan
Di que entre. –Tú, entre tanto, hermana mía,
llama a Lucrecia sin decirle nada.

Leonarda
Yo voy, aunque en extremo alborozada.

Vase, y salen Marcelo y Claudio, muy bravos de camino

Marcelo
Redondilla
2480
Alargue vuesa merced
sus manos.

Don Juan
¡Jesús, señor,
tanta merced y favor!

Marcelo
Vos me habéis de hacer merced.
Redondilla
Esta carta es de Fabricio.

Don Juan
2485
Pues sentaos mientras la leo.

Marcelo
Leed primero.

Don Juan
(Yo creo
que he de perder el juicio.
Redondilla
Celos el novio me ha dado
solo en verle tan galán.
2490
Quiero leer.) “A don Juan
de Silva”.

Marcelo
(Español honrado.

Claudio
Redondilla
Y de buen talle ¡por Dios!

Marcelo
Ten cuenta, Claudio, en los nombres.

Claudio
Si los yerro no te asombres.

Marcelo
2495
Perderémonos los dos.
Redondilla
Ya sabes cómo he trocado
el Marcelo en Florián.)

Don Juan
(Galán novio, y tan galán,
que por mirarle de un lado
Redondilla
2500
apenas la carta leo.
Celoso estoy.)

Marcelo
(Tú en Octavio
mudaste el Claudio.

Claudio
Es agravio
tanto advertirme.

Marcelo
Deseo
Redondilla
que no erremos.

Claudio
No erraremos,
2505
pues estos nombres usamos
después que en España estamos.
Pero a mucho nos ponemos
Redondilla
si te atreves a casarte
si acaso Lucrecia es viva.

Marcelo
2510
Cuando esta nueva reciba
del cuerpo el alma se aparte.
Redondilla
Yo las tuve de su muerte;
esto basta, no te asombre.)

Don Juan
(Temo que el ser gentilhombre
2515
nuestra boda desconcierte,
Redondilla
que en estos locos desvelos,
porque el amor no me abrase,
busco quien con ella case,
pero no quien me dé celos,
Redondilla
2520
que estoy de suerte afligido,
celoso y enamorado,
que él puede ser el casado,
pero yo el arrepentido.)
Redondilla
La carta he visto, y os doy
2525
los brazos.

Marcelo
Bésoos los pies.
¿Sabéis ya quién soy?

Don Juan
No es
tanto como viendo estoy
Redondilla
lo que de vos me han escrito.

Marcelo
Deseo en obras mostrar
2530
lo que no podré pagar,
y que pagar solicito.

Don Juan
Redondilla
Esta carta dice aquí
que es Florián vuestro nombre,
que sois allá gentilhombre
2535
y aquí me parece a mí.

Marcelo
Redondilla
Gentilhombre es caballero
en mi tierra.

Don Juan
Aquí gentil
de cuerpo; y tenéis tres mil
escudos de renta.

Marcelo
Espero
Redondilla
2540
otra herencia, en que serán
más de cinco mil muy presto.

Don Juan
A serviros me ha dispuesto
veros, señor Florián,
Redondilla
más que la carta y la renta.
2545
¿A qué venistes a España?

Marcelo
Por una fortuna extraña,
de que pienso daros cuenta.
Sale el Escudero, Leonarda y Lucrecia, Julia y Antonio
Redondilla
Mas ¿quién es y cómo está
aquesta señora aquí?

Don Juan
2550
Ella, pues viene por mí,
pienso que os responderá.
Redondilla
Esta primera es mi hermana;
el que viene por bracero,
un viejo amigo escudero,
2555
de este muro barbacana;
Redondilla
el que trae de la mano
a la casta en obra y nombre,
es Antonio, un gentilhombre
de mi casa...

Marcelo
(No era en vano
Redondilla
2560
mi sospecha.)

Don Juan
La que viene
con ellas es su criada.

Marcelo
¡Linda persona!

Don Juan
¡Extremada!
Y eso es lo menos que tiene,
Redondilla
que es divino entendimiento
2565
el suyo.

Marcelo
Dadme esos pies.
Mas temo que digan que es...
(Cielos, ¿qué es esto que siento?)
Redondilla
la primera necedad,
que este refrán castellano
2570
también es italïano.

Leonarda
¡Jesús, señor, levantad!

Lucrecia
Redondilla
Mal hizo vuesa merced
en no haberme avisado.
(¡Cielo, mi muerte ha llegado!)

Don Juan
2575
¿Hola? Sillas nos traed.

Escudero
Redondilla
Aquí las sillas están.

Don Juan
Sentaos.

Marcelo
Hay tanto que ver,
que en pie fuera menester,
o de rodillas, don Juan.

Don Juan
Redondilla
2580
Sentaos aquí ¡por mi vida!
que ya toman almohadas.

Lucrecia
(¡Tristes fortunas pasadas!
¿No es aqueste mi homicida?
Redondilla
¿No es este el traidor Marcelo?)

Claudio
2585
(Señor, ¿no es esta Lucrecia?)

Marcelo
(Calla, que nunca desprecia
la justa inocencia el cielo.
Redondilla
Llegado habemos a ver
lo que jamás parecía.
2590
¿Posible tanto encubría
mi desdicha esta mujer?)

Leonarda
Redondilla
Lucrecia, viendo mi hermano
que ya tu marido es muerto,
y teniendo por tan cierto
2595
que fue de tu honor tirano,
Redondilla
y lo intentó de tu vida,
para más demostración
de su cortés afición,
de tu virtud merecida,
Redondilla
2600
para tu dote ha ofrecido
veinte mil escudos hoy,
y yo en joyas mil te doy.
Pobre soy, licencia pido
Redondilla
a mi madre. Ya mi hermano
2605
escribió a Madrid su intento,
y a tan noble casamiento,
tal virtud, dote tan llano,
Redondilla
se ofrece este caballero,
que es, como tú, ginovés.

Lucrecia
2610
Después de besar tus pies,
y los de don Juan primero,
Redondilla
Silva de tanto valor,
que no hay en ella sin fama
un árbol, sin virtud rama,
2615
sin fruto planta ni flor,
Redondilla
digo que, aunque me ha pensado
honrar y favorecer,
mi crédito viene a ser
en su virtud agraviado,
Redondilla
2620
que ha muy poco que murió
mi marido, y aunque fue
sin honra, lealtad y fe,
pues que matarme mandó,
Redondilla
con testimonio tan fiero
2625
debo, por honor siquiera...

Don Juan
No prosigas, oye, espera.

Lucrecia
Que me place, oigo y espero.

Don Juan
Redondilla
Si hubiera sido tu esposo
un hombre honrado y leal,
como noble y principal,
2630
bien nacido y generoso,
Redondilla
fuera a su muerte el respeto
debido, pero a un villano
que por caso tan liviano
mandó matarte, en efeto
Redondilla
2635
no es justo, ni que se pase
tu vida en lutos injustos.

Marcelo
Si le dio tantos disgustos,
bien es que luego se case.
Redondilla
Pero ¿quién fue aquel ingrato
2640
que de ese término usó?

Lucrecia
Un hombre que pienso yo
que es vuestro mismo retrato,
Redondilla
el cual a un criado suyo,
mandó matarme inocente.

Marcelo
2645
(¿Qué es esto, Claudio?

Claudio
Esta gente
sale al pensamiento tuyo
Redondilla
y quiérete asegurar;
y ella, que te ha conocido,
con este enredo fingido
2650
se procura disculpar.

Marcelo
Redondilla
Dices bien.) Con mil razones
de vuestro esposo os quejáis,
como tan ciertas sepáis
sus maldades y traiciones.
Redondilla
2655
Mas ¿cómo os mandó matar?

Lucrecia
Por casar con otra, a quien
quiso por extremo bien;
y es tan fácil de casar,
Redondilla
que, no hallando ya en su tierra
2660
quien no le conozca, engaña
a las mujeres de España,
pero en engañarlas yerra,
Redondilla
porque si en España son
corteses con los amigos,
2665
dan espantosos castigos
a quien les hace traición.

Marcelo
Redondilla
Mucho me habéis alterado.

Lucrecia
Yo sé que vos me entendéis,
y aun el ángel que traéis,
2670
para lo que digo, al lado.

Marcelo
Redondilla
En Génova oí decir
que una dama ¡quiera Dios
que no se diga por vos...!

Lucrecia
No habléis si habéis de mentir,
Redondilla
2675
que aún tengo aquí los testigos
de mi inocencia y verdad.

Sale Zorrilla

Zorrilla
A ver mi señora entrad,
hijos y deudos y amigos,
Redondilla
que le ha dado un accidente,
2680
de que muriendo se queda.

Don Juan
Corre, Leonarda.

Leonarda
Aunque pueda
remediarlo fácilmente,
Redondilla
tu presencia importa más,
por lo que te quiere bien.

Don Juan
2685
Bien dices; conmigo ven.–
Tú espera aquí donde estás.

Vanse todos, y queda allí Marcelo y Lucrecia

Marcelo
Romance (tirada)
Algún ángel ha llevado,
ingrata y fiera Lucrecia,
de aquí tu galán cobarde,
2690
para que en mis manos mueras.
Ponte en esas puertas, Claudio.

Claudio
Aquí te aguardo a la puerta.

Lucrecia
¿Piensas, villano Marcelo,
desleal Marcelo, piensas
2695
con los fieros y la daga
y con las palabras fieras
poner temor a quien tiene
las armas de su inocencia,
sabiendo que no hay aceros
2700
para una mujer que es buena?

Marcelo
¿Buena tú?

Lucrecia
Mejor que tú,
que enviaste de la aldea
por mí con Claudio y mandaste
que me matase en la selva
2705
para casarte con quien
te había hecho ofensas ciertas.
Pero de la selva un Silva
me libró, para que veas
que hay armas para las almas
2710
y Silvas para las selvas,
Tú, como a Dios y a los hombres
has perdido la vergüenza,
sobre dos veces casado
quieres probar la tercera.
2715
España no es Berbería
ni su libertad Ginebra.
Envaina la daga y mira
que soy cristiana y Lucrecia,
que no dar voces aquí
2720
para que muerte te dieran,
es respetar en tu nombre
la bendición de la Iglesia,
que si no, con estas manos...

Marcelo
Loca, ¿piensas que esta tierra
2725
ni esta casa pondrán miedo
a quien de quien es se precia?
Yo supe que este don Juan
fue dueño de tus flaquezas,
y que, cansado de ti,
2730
para volverse a la guerra,
te deja con este dote.
Y vine para que entiendas
que a Génova has de volver,
donde, desde sus galeras,
2735
te he de arrojar en el mar.

Lucrecia
Cuando tú fueras ballena
para recebirme en ti,
yo seré entonces profeta.

Marcelo
La comparación me agrada,
2740
porque, por tu inobediencia,
te han de sepultar los peces.
Ea, tu partida apresta,
que te he de sacar de aquí.

Lucrecia
¿Estás loco?

Marcelo
Suelta, suelta
2745
la daga.

Lucrecia
¿Nadie me ayuda?

Sale don Juan

Don Juan
Fue desmayo. Mejor queda.–
¿Qué es esto?

Lucrecia
En Italia usamos,
cuando quieren darse prendas
2750
dos de que se han de casar,
partir un listón de seda.
Estas que de mi tocado
de nácar y verde cuelgan,
queríamos dividir,
2755
por eso estoy descompuesta.
Yo tenía los listones,
y, aunque me ha dado vergüenza,
y la daga aqueste hidalgo,
este doy y este me queda.

Don Juan
2760
Pues ¿tan presto os desconcertastes?

Marcelo
La patria presto concierta.

Don Juan
¿Los terceros excusastes?
Para bien, señores, sea.
Luego que te vi tan brava
2765
con este hidalgo que hoy llega,
vi que había de agradarte;
tales son las más Lucrecias.
Venid, que mi madre os llama,
y vos prestaréis paciencia,
2770
que habéis de ser nuestro huésped
mientras esto se concierta.

Marcelo
Yo os tengo de obedecer.

Don Juan
Vamos.

Lucrecia
(De temor voy muerta.)

Marcelo
(Claudio, nuestra ropa sube.)

Don Juan
2775
(Ya de casarla me pesa.)

Vanse

Claudio
Soneto
¿Qué es esto, que tan presto en la templanza
del mar sereno levantó las olas
de mi desdicha, y en dos horas solas,
adonde al pensamiento el agua alcanza?
2780
No puede en la fortuna haber bonanza,
porque tiene los pies sobre dos bolas.
¡Ay, nunca a las columnas españolas
llegara con mi nave mi esperanza!
Mas yo, que estoy en la tormenta fiera
2785
y no hay tierra en que huya, aunque resulte
de esto mi muerte, es bien que espere y muera.
No importa que mi bien se dificulte,
que, si he de llegar muerto a la ribera,
mejor será que el golfo me sepulte.

Sale Julia

Julia
Redondilla
2790
¿Eres Octavio?

Claudio
El lugar
lo dice y también Amor.

Julia
La ropa de tu señor
me han mandado acomodar.

Claudio
Redondilla
La ropa envidio.

Julia
¿Por qué?

Claudio
2795
Por acomodarme a mí.

Julia
¿Tan presto?

Claudio
A tener aquí
donde acomodado esté,
Redondilla
con otro espacio estuviera.

Sale Zorrilla

Zorrilla
(No en vano de aquestos dos
2800
tuve miedo. Ya ¡por Dios!
que me muero de celera.
Redondilla
¡Oh, Julia! A decir verdades,
no Julia, furia diré,
¿quién de vosotras no fue
2805
amiga de novedades?
Redondilla
Agradole el Gandarín
del desposado extranjero.)

Julia
Cásase mi ama, y quiero
amores al mismo fin.

Claudio
Redondilla
2810
Yo me casaré contigo
si él con tu ama se casa,
pues nos quedamos en casa.

Julia
Yo eso pido.

Claudio
Yo esto digo.

Julia
Redondilla
Pues la mano.

Claudio
Que me place.

Zorrilla
2815
Por muchos años y buenos,
que no dirán, a lo menos,
que sin testigos se hace.
Redondilla
Casamiento de repente
parece boda en comedia,
2820
que en un punto se remedia
por no cansar a la gente.
Redondilla
Pues, Julia, si te apretó
la brama del casamiento,
¿no estaba yo aquí?

Claudio
¿A qué intento
2825
lo dice?

Zorrilla
A quererla yo.

Claudio
Redondilla
¡Miente!

Zorrilla
¿A Zorrilla?

Claudio
Y al diablo.

Zorrilla
Confiésate, mariol.

Claudio
Tente, marrano español.

Sale el Escudero metiéndolos en paz

Zorrilla
¿Marrano? Infame vocablo.

Escudero
Redondilla
2830
¡Fuera! ¿A mi hijo?

Julia
(No quiero
que vea que por mí fue.)

Claudio
Por serlo vuestro, me iré.

Váyanse

Zorrilla
Desviaos, padre escudero,
Redondilla
que me ha llamado marrano.

Escudero
2835
¿Marrano? Si lo supiera
antes que de aquí se fuera,
hiciera un hecho romano.

Zorrilla
Redondilla
Padre, aquesto es, conclusión.
Julia se quiere casar,
2840
y este me ha querido hurtar
la conyugal bendición.
Redondilla
Hablad luego a mi señora,
y desposadme con ella.

Escudero
¿Con ella?

Zorrilla
Celos de vella
2845
se me han revestido agora
Redondilla
para hacerla mi mujer.

Escudero
Pues ¿cómo un pobre hijodalgo?

Zorrilla
Yo bien pienso que soy algo,
pues que tengo vida y ser.
Redondilla
2850
Pero ¿qué falta le halláis?

Escudero
Ser una humilde criada.

Zorrilla
Si es criada y yo soy nada,
antes que perdéis, ganáis.

Escudero
Redondilla
¿Sabes quién eres?

Zorrilla
Señor,
2855
yo sirvo, ¿quién puedo ser?

Escudero
Quiérote dar a entender
tu nacimiento y valor.
Redondilla
Tú eres hidalgo, y sabrás
que lo menos es Zorrilla.

Zorrilla
2860
Sí, porque zorra en Castilla
debe de ser mucho más.

Escudero
Redondilla
Tú eres Malo de Molina.

Zorrilla
Pensé que de enfermedad,
que si no es sarna, en verdad
2865
que no hay otra, aunque esta es fina.

Escudero
Redondilla
Tú eres Lumbrera de Atienza.

Zorrilla
Con eso en mi aposentillo
hay tantas, que el airecillo
entra en sale sin vergüenza.

Escudero
Redondilla
2870
Tú eres Quirós.

Zorrilla
¡Qué locura!
Pensé que kyrieleisón.

Escudero
También te llamas Montón.

Zorrilla
Debe de ser de basura.

Escudero
Redondilla
Tú eres Cabrera.

Zorrilla
Adivino,
2875
las cabras de Buñol.

Escudero
Cueto, limpio como el sol.

Zorrilla
No, sino cuero de vino.

Escudero
Redondilla
Tú eres Carrillo y Quijada.

Zorrilla
Y aun mandíbula seré.

Escudero
2880
Y Salado, a buena fe.

Zorrilla
Mas tocino o ensalada.

Escudero
Redondilla
Tú eres mozo.

Zorrilla
¿Qué fin tomo
para hacer cortes en mí?

Escudero
Solís también.

Zorrilla
Más Sofí.

Escudero
2885
Y aun Zurita.

Zorrilla
¿Soy palomo?

Escudero
Redondilla
Si vieses tu ejecutoria
llena de tantos cuarteles,
leones, tigres, lebreles...

Zorrilla
¡Qué espantosa pepitoria!
Redondilla
2890
Padre, ¿vos tenéis dinero?

Escudero
No, hijo; pasó solía.

Zorrilla
Pues poned esa hidalguía,
si es pergamino, a un harnero,
Redondilla
que ya no hay más de tener.
2895
La hidalguía os sé decir
que es cédula de pedir,
y aun a veces de alquiler.
Redondilla
Tened vos estos cuarteles
llenos de muchos doblones,
2900
haced puercos los leones
y carneros los lebreles,
Redondilla
y veréis que sois hidalgo,
franco de necesidad,
que es la mayor libertad
2905
de aquel que se estima en algo.
Redondilla
Id con Dios, que viene aquí
el novio, y quiérole hablar.

Escudero
Naciste a darme pesar.

Zorrilla
De vuestro placer nací.

Vase el Escudero, y sale Marcelo

Marcelo
Octava real
2910
¡Pluguiera a Dios que nunca yo viniera,
ciudad famosa y celebrada, a verte,
pues vengo a hallar en ti mi muerte fiera
si a mi fiera mujer le doy la muerte!
Cuanto me ha dicho es fábula y quimera,
2915
por ver si se disculpa de esta suerte.
A Claudio herido vi. ¿Qué dudo? ¡Ay, cielos!
¿Qué quiere Amor donde hay honor y celos?
Octava real
¡Triste de mí! ¿Qué haré?

Zorrilla
Si hablar merece
un hombre que otro tiempo fue estudiante,
2920
con quien amar a un serafín se ofrece,
por ser también de otro sujeto amante,
sepa vuesa merced que me enloquece
Julia, como las olas inconstante,
a quien su siervo solicita agora.

Marcelo
2925
¿Cómo, si apenas ha que vino un hora?

Zorrilla
Octava real
¡Qué poco se le entiende de mudanzas,
condiciones y varios pareceres,
que hay mujeres...!

Marcelo
Bien saben mis venganzas
la varia condición de las mujeres.
2930
Mas, tú, que tanto de tu dueño alcanzas
y su privanza en los caminos eres,
¿adónde halló esta dama ginovesa?

Zorrilla
De referiros la verdad me pesa.
Octava real
De esta casa os salid, porque sin duda
2935
yo sé que no os conviene el casamiento.

Marcelo
¿Es dama suya acaso esta vïuda?

Zorrilla
No digo tal ni juzgo el pensamiento.
Es peligrosa la verdad desnuda;
y pues que vos tenéis entendimiento,
2940
no os amanezca en esta casa el alba,
que no es honor comer mujer con salva.

Vase Zorrilla

Marcelo
Octava real
¡Ay, triste! Yo ¿qué aguardo? ¿Qué imagino?
¿Qué más clara deshonra? ¡Yo soy muerto!
¡Oh, nunca fuera a España mi camino!
2945
Verdad me dijo Claudio, todo es cierto.
Matar esta mujer me determino.
Para una noche de estas lo concierto.
Su aposento sabré. Darele muerte.

Salen Leonarda y don Juan

Don Juan
Estoy, como te digo, de esta suerte.

Leonarda
Octava real
2950
¿Tanto has sentido que se case?

Don Juan
Tanto,
que me matara si lo hubiera hecho.

Leonarda
¡Extraños celos!

Don Juan
De sufrir me espanto
la viva llama que me abrasa el pecho.
Dícenme que su rostro baña en llanto
2955
Lucrecia hermosa, y la ocasión sospecho.

Leonarda
¿Qué es la ocasión?

Don Juan
Casarla.

Leonarda
Pues agora
¿qué piensas?

Don Juan
Pienso, hermana, que me adora.

Leonarda
Octava real
¿Yo no te aconsejé que te casaras?

Don Juan
Nunca pensé que tanto lo sintiera.

Leonarda
2960
Y de casarte agora, ¿en qué reparas?

Don Juan
En que este viene y que lo mismo espera.

Leonarda
Yo te daré un remedio si no paras
más que en la burla.

Don Juan
¡Ay, Dios, si alguna hubiera!

Leonarda
Si al galán ginovés casas conmigo,
2965
Lucrecia, hermano, casará contigo.

Don Juan
Octava real
Pues ¿tú querrás aqueste caballero?

Leonarda
Si te digo verdad, no le he mirado
con malos ojos.

Don Juan
Abrazarte quiero
en prendas de la vida que me has dado.

Marcelo
2970
(Lo que dicen oí. Cielos, ¿qué espero?
Mi mal está del todo declarado;
pues por quedarme en casa a darla muerte,
quiero que el casamiento se concierte.)
Octava real
¿Señor don Juan?...

Don Juan
Hablaros quiero aparte.

Marcelo
2975
Y yo también a vos.

Don Juan
Vos sois discreto.
Sabed que amo a Lucrecia, y no soy parte
para que lo tratado tenga efeto;
a la naturaleza supla el arte
cuando en sus obras hay algún defeto.
2980
Para que nadie mi inconstancia note,
supla mi hermana con el mismo dote.
Octava real
Esta os daré si de esto soy servido.

Marcelo
Habéisme adivinado el pensamiento,
que desde que la vi pierdo el sentido
2985
y de Lucrecia aún no he tenido intento.

Don Juan
Hermana, a mi contento ha sucedido.

Leonarda
Pues ¿cómo ha sucedido a tu contento?

Don Juan
El señor Florián te estima y quiere.

Marcelo
Vuestro seré si tan dichoso fuere.

Leonarda
Octava real
2990
Si esto del cielo estaba concertado,
no sé qué responder a mi ventura.

Marcelo
Que soy esclavo, y que me habéis comprado
con el precio y valor de esa hermosura.

Don Juan
Basta que aquesto quede en este estado.

Leonarda
2995
(Perdido estás.

Don Juan
Y con razón perdido.)

Marcelo
(Por matar a Lucrecia lo he fingido.)

Vanse los dos

Leonarda
Redondilla
¿Hay mujer más venturosa?
¿Hay dicha como la mía?
La que del bien desconfía
3000
más es que cuerda envidiosa.
Redondilla
Quien vio aqueste caballero
ya con Lucrecia casado,
¿qué dijera? Mas ha entrado;
decirle mis dichas quiero.
Sale Lucrecia
Redondilla
3005
Lucrecia, albricias.

Lucrecia
¿De qué?

Leonarda
Ya te casas con don Juan,
porque quiere Florián
que yo la mano le dé.
Redondilla
Dice que aún no puso en ti,
3010
cuando te vio el pensamiento;
codició mi casamiento,
y pienso que adora en mí.
Redondilla
He tenido gran ventura,
porque me agrada en extremo.

Lucrecia
3015
(¡Cielos, sola el alma temo,
que sufrir tanto es locura!)

Leonarda
Redondilla
Dame el parabién a mí,
y yo a ti te le daré.

Lucrecia
(Para mal de mi bien fue.
3020
¡Cielos, que esto pase aquí!
Redondilla
¡Cielos, que no haya justicia!)

Leonarda
¿Qué dices?

Lucrecia
Que ya no puedo
tener respeto ni miedo,
Leonarda, en tanta malicia.

Leonarda
Redondilla
3025
¿De quién?

Lucrecia
Si digo de quién
oblígome a tanto mal,
que ya estuviera mortal
si hubiera esperado el bien.
Redondilla
¿Que ha tratado de casarse
3030
contigo ese caballero?

Leonarda
Firmar el concierto espero.

Lucrecia
Y mi amor desesperarse.
Redondilla
¿Qué aguardo que no doy voces?
¿Qué temo? ¿Qué me acobarda?
3035
Direte quién es, Leonarda,
el hombre que no conoces.
Redondilla
Pero temo que don Juan
le mate.

Leonarda
¿Por qué, Lucrecia?

Lucrecia
Porque sé lo que me precia
3040
y que es traidor Florián.
Redondilla
¿Qué linaje de paciencia,
Amor loco, es este mío?
¿A quién el vengar confío
esta agraviada inocencia?
Redondilla
3045
¿Qué cabellos, qué ocasión
puede esperar mi venganza?
Esta mi loca esperanza,
¿cuándo será posesión?
Redondilla
Que se casara en mi ausencia
3050
pase, pero ¿aquí, en mis ojos?

Leonarda
No entiendo aquestos enojos.

Lucrecia
Ni yo mi injusta impaciencia.

Sale Claudio

Claudio
Redondilla
Para la nueva escritura
que habéis de firmar, señora,
3055
Florián os llama.

Lucrecia
Agora
confirma mi desventura
Redondilla
a lo que puede llegar.–
Id, lobo disimulado,
de la cordera manchado